Kitabı oku: «Paisaje, turismo e innovación»

Yazı tipi:

PAISAJE, TURISMO E INNOVACIÓN

Actas del I Congreso “Paisaje, turismo e innovación”


COLECCIÓN:

Universitat i Territori, Nº9

EDITA:

Vicerectorat de Participació i Projecció

Territorial. Universitat de València

PROMOTORES:

Vicerectorat de Participació i Projecció

Territorial. Universitat de València

Agencia Valenciana de Turismo.

Generalitat Valenciana

Este trabajo ha sido financiado en el marco del Convenio OTR2016-16183COLAB para el Fomento de la Investigación e Innovación en el sector turístico valenciano entre la Agencia Valenciana del Turisme y la Universitat de Valencia.

COORDINACIÓN:

Walesska Schlesinger

Cap d’Inicatives del Vicerectorat de Participació i

Projecció Territorial

DISEÑO Y MAQUETACIÓN:

Cristina Soriano Cabellos

Unitat de Suport al Vicerectorat de

Participació i Projecció Territorial

ISBN: 978-84-9133-066-0

© de esta edición: Universitat de València, 2017

© de los textos: los autores

© de les imágenes: los autores y propietarios

ÍNDICE

Presentación

El paisaje, materia prima del turismo Francesc Colomer

Un encuentro de reflexión sobre la trilogía “paisaje, turismo, innovación” Jorge Hermosilla Pla

Experiencias Innovadoras en la Gestión Turística del paisaje Walesska Schlesinger

Ponencia

Los paisajes turísticos valencianos, valiosos, valorados. Un proyecto estratégico de desarrollo territorial para la Comunitat Valenciana Rafael Mata Olmo, Jorge Hermosilla y Emilio Iranzo García

Mesa redonda. Experiencias de éxito en territorio valenciano de interés natural y cultural Emilio Iranzo García

Peñíscola de cine: el arte de convertir rodajes en experiencias turísticas Belén Miguel Beltrán y Rubén Arnandis-i-Agramunt

VIVOOD hotel paisaje: compromiso sostenible y responsabilidad medio ambiental Daniel Mayo

Sagunto, capital valenciana de la romanización. Una experiencia turística de interés cultural Rosa María Rodríguez Artola

Mesa redonda. Paisaje accesible Rosa Mª Yagüe Perales

Con la silla de ruedas en la mochila José Miguel Nonay Almalé

Hablemos de ‘Accesibilidad en el Turismo’ no de ‘Turismo Accesible’ Pilar Furió Rubio

Mesa redonda. Sabores del paisaje valenciano: paisaje, turismo e innovación Amparo Cervera

Paisaje, turismo y Sequer lo Blanch Jose A. Belloch Giner

Verema.com: Paisaje, Vino y Gastronomía añadiendo perspectivas al turismo cultural Francisco Higón Tamarit

La ruta del vino D.O. Utiel-Requena: una apuesta por la promoción y comercialización Online Luis Gil-Orozco Esteve

AgriculturalTours, una iniciativa con cooperativas agroalimentarias en la Comunidad Valencianas Marta Templado Isasa

Turismo gastronómico en la provincia de Valencia: ¿cómo lo perciben los turistas? Silvia Sanz, Daniela Buzova y Amparo Cervera

Mesa redonda. Paisaje 2.0 Gregorio García Mesanat

Las redes sociales como herramienta de promoción del paisaje turístico: el caso de los Xarxatrip de València Turisme Gersón Beltrán

Casiaventurilla. Senderismo en la red, una herramienta en auge para el turismo de paisajes Alejandro Díaz Vizcaíno

¿Cómo utilizan los destinos las imágenes y los videos a través de los medios sociales para comunicar el paisaje y su identidad? Assumpció Huertas Roig, María Isabel Míguez González y Francisco Javier Paniagua Rojano

El paisaje, materia prima del turismo

El paisaje es un valor fundamental en toda oferta turística, algo vivo y dinámico, la materia prima del turismo. Paisaje y turismo son en la actualidad, El paisaje se adivina como el gran contenedor de la experiencia turística. Donde todo es posible, todo aquello que está anclado en el territorio: cultura, patrimonio, gastronomía, fiestas, idiosincrasia, etnología, sociedad… Nuestro reto es gestionar la gran diversidad de paisaje y por lo tanto de fábrica de experiencias y emociones

La Comunitat Valenciana, estrecha y alargada, esconde paisajes y rincones propios de todo un continente. Los dorados arenales y las recónditas calas bañadas por el eterno Mediterráneo, contrastan con escarpadas y erosionadas cumbres. Es una tierra cuyo paisaje pasa con suavidad de peñascos y acantilados a ríos de cauce escaso e irregular y a interminables huertas y campos de naranjos, viñedos y olivos. La Comunitat Valenciana es un territorio que cambia a cada paso y que el paso del tiempo, valga la redundancia, se ha encargado de modificar irremediablemente.

Ninguna de las tres provincias valencianas ha sido ajena al desarrollo turístico y a otras actividades humanas transformadoras del paisaje. Y ante esta tesitura, debemos reflexionar acerca de la necesidad de armonizar paisaje y desarrollo turístico, apostando por la sostenibilidad de los recursos naturales, entendiendo y analizando el papel del paisaje como recurso turístico fundamental y poniendo los medios necesarios para su adaptación y conservación.

El concepto paisaje como algo únicamente estético ya no existe, está sometido a la actividad del hombre y conservarlo no quiere decir mantenerlo como un fósil, si no guardar su identidad y aceptar su dinamismo. Hoy en día el paisaje es mucho más complejo y sus valores son necesarios para el desarrollo turístico, ecológico y cultural, entre otros. La relación entre turismo y paisaje es una realidad y está demostrado que uno de los factores para elegir un destino es precisamente la belleza y la singularidad de sus paisajes.

Desde estas líneas quiero agradecer a la Universidad de Valencia la colaboración con l’Agència Valenciana del Turisme en la organización de este primer congreso de Paisaje, Turismo e Innovación, un foro de debate que nos permitirá reflexionar sobre nuestro modelo turístico, nuestro desarrollo territorial, nuestro presente y nuestro futuro. También quiero felicitar y dar mi enhorabuena a los ponentes por su trabajo y sus brillantes propuestas. Este es un tiempo para la gobernanza colaborativa donde todos somos necesarios.

Francesc Colomer Secretario autonómico deTurismo de la Comunidad Valenciana

Un encuentro de reflexión sobre la trilogía “paisaje, turismo, innovación”

Los procesos que configuran el desarrollo territorial están condicionados por la complejidad que entraña la relación entre la disponibilidad de capacidades y recursos territoriales, las relaciones entre los actores que interactúan sobre el espacio geográfico, y la innovación. Ésta se plantea como todo cambio que facilita mejoras en temas económicos y sociales, en actividades empresariales y de carácter social de un territorio, lo que facilita la mejora de la calidad de vida de las sociedades locales. La actividad turística constituye hoy un sector de la estructura económica valenciana que ha adquirido un rol protagonista, que se ha ido implantando en el territorio. El turismo, de hecho, se sustenta en dos sistemas que se complementan, el sectorial y el territorial. El sistema turístico se basa en factores propios de la actividad, que atiende a los recursos y atractivos, los servicios públicos, las infraestructuras, los equipamientos y servicios propios del sector, y la imagen y percepción de los espacios turísticos. Nos referimos al paisaje. El sistema territorial responde a otros factores que condicionan el desarrollo del sector, tales como soporte territorial determinado por el relieve, el clima y el propio paisaje, la población y las bases demográficas, así como las bases de carácter socioeconómico, entre las que resaltan los sectores productivos, la estructura político-administrativa o la composición social.

El turismo valenciano, con sus luces y sombras, precisa de estrategias de innovación que le faciliten alcanzar y mantener una posición competitiva frente a otros destinos. Unas estrategias que contemplan actuar sobre los factores externos, los relacionados con el medio ambiente, y sobre los factores endógenos de la propia organización turística, el tejido empresarial y sus singularidades. La innovación en el sector turístico precisa de un enfoque estratégico que tenga por bandera la calidad y la referida innovación, y unos campos de actuación definidos como la organización del sector, la mercadotécnica, la introducción de las TICs, la responsabilidad social o el producto. En ese sentido los paisajes constituyen excelentes motivos para la creación de nuevos productos o de mejora de los existentes. Hay determinados paisajes que por su calidad, representatividad y valoración social merecen un tratamiento específico en los instrumentos de planificación y gestión del territorio, puesto que su conservación activa contribuye a afianzar unos recursos y productos turísticos de contrastado significado económico y social.

Un congreso sobre Paisaje, Turismo e Innovación constituye una excelente oportunidad para la discusión y para compartir conocimientos y experiencias en torno a ese sistema territorial. Nos referimos a procesos de innovación empresarial y mejora en las fases producción, comercialización o internacionalización turísticos; así como la actitud emprendedora, la sociabilidad, el compromiso territorial, el sentimiento de comunidad o el arraigo con los paisajes culturales del territorio valenciano. Las universidades se configuran en excelentes foros en donde se acogen cuantas actividades formativas y de transferencia de conocimiento científico se precisen.

Jorge Hermosilla Pla Vicerrector de Participación y Proyección Territorial Universitat de València

Experiencias Innovadoras en la Gestión Turística del paisaje

Este documento reúne las aportaciones presentadas en el I Congreso de Paisaje, Turismo e Innovación, encuentro que surge como parte de un convenio en el que dos instituciones: la Universitat de València y la Agència Valenciana del Turisme integran esfuerzos con la finalidad de poner en valor las múltiples experiencias que en diversas facetas del turismo se han generado a partir de los paisajes de la Comunidad Valenciana.

Los textos presentados son la expresión de un debate generado en torno a tres temas claves para el futuro de la Comunidad Valenciana, como son el paisaje, el turismo y la innovación, en el que las aportaciones desde los distintos profesionales y académicos permiten, sin duda, avanzar en una mejor valoración del paisaje y desarrollo de productor turísticos sostenibles a partir de él.

Estos tres elementos hilados han dado cita en este encuentro a más de 250 personas, entre ellos: estudiantes y profesores relacionados con el turismo, gastronomía, geografía y cultura, alcaldes y gestores públicos, empresarios, y profesionales del sector con la finalidad de colaborar juntos y coordinar esfuerzos y capacidades en este tema de interés común.

En este marco, las publicaciones recogidas en este libro son obra de cada uno de los autores que figuran en el encabezamiento y representan una versión más extensa del debate presentado a través de las dos conferencias centrales y las cuatro mesas redondas realizadas. Las mesas redondas se articularon alrededor de cuatro temáticas a través de las cuales se abordó la relación del paisaje con: la cultura, la accesibilidad, las nuevas tecnologías y la enogastronomía.

Desde el comité organizador mostramos nuestro sincero agradecimiento a los autores por su generosa aportación, a las instituciones patrocinadoras y colaboradoras; a los conferenciantes, ponentes y resto de participantes activos y a los asistentes por su confianza en este evento. Este Libro de Actas pretende ser un extracto perdurable de lo tratado durante el Congreso que espera mantenerse en el tiempo para ser el marco de referencia y encuentro del turismo relacionado con el paisaje en la Comunidad Valenciana.

Walesska Schlesinger Coordinadora I Congreso Paisaje, Turismo e InnovaciónUniversitat de València

LOS PAISAJES TURÍSTICOS VALENCIANOS, VALIOSOS, VALORADOS. UN PROYECTO ESTRATÉGICO DE DESARROLLO TERRITORIAL PARA LA COMUNITAT VALENCIANA


Rafael Mata Olmo Universidad Autónoma de Madrid
Jorge Hermosilla Pla Universitat de València
Emilio Iranzo García Universitat de València

Los paisajes turísticos valencianos, valiosos, valorados. Un proyecto estratégico de desarrollo territorial para la Comunitat Valenciana

Rafael Mata Olmo1, Jorge Hermosilla2 y Emilio Iranzo García3

Resumen

Durante la campaña 2016 la Universitat de València ha iniciado un proyecto estratégico para la Agencia de Turismo de la Comunitat Valenciana, que considera como fundamento conceptual los valores que representan los paisajes valencianos. El paisaje como recurso territorial, el paisaje como inspiración de un relato identificado con la historia y los sentimientos de los ciudadanos, el paisaje como reflejo del carácter mediterráneo, el paisaje como base de productos turísticos sostenibles. Este artículo aborda el (nuevo) rol que desempeña el paisaje en la política turística valenciana, recoge reflexiones en torno a cómo ha evolucionado la función del paisaje en los productos turísticos, y finalmente aglutina las diversas acciones que se han desarrollado en el proyecto “Paisajes turísticos valencianos, valiosos, valorados”, agrupadas en la identificación de los recursos, el diseño de productos y la divulgación posterior.

Abstract

During 2016, the University of Valencia has initiated a strategic project for the Tourism Agency of Valencia. This project considers the values that represent the Valencian landscapes, as conceptual base. Landscape as territorial resource, landscape as inspiration for a story, identified with the history and feelings of citizens, landscape as a representation of Mediterranean character, landscape for developing sustainable tourism products. This article discusses the (new) role played by the landscape in the Valencian tourism policy, and contains reflections on how the function of the landscape has evolved in tourism products. Finally, it also summarizes the various actions that have been developed in the project “Valencian Tourist Landscapes, valuable landscapes, landscapes valued”. They have been grouped into: identification of resources, designing products and subsequent dissemination.

I. El paisaje en la política turística valenciana

El informe del Consell de Turisme de la Generalitat Valenciana, presentado el 13 de enero de 2016, recoge los 10 ejes de la política valenciana para el período 2016-2019. De manera explícita la Agencia Valenciana de Turismo (AVT) hacía hincapié en las áreas que orientarán sus diversos objetivos y líneas de trabajo. Estos ejes son los siguientes: hacer del turismo una razón de estado; la planificación estratégica como instrumento de diseño y aplicación de políticas; la gestión del conocimiento, innovación y capital humano; la gobernanza colaborativa; la rentabilidad de la actividad turística; las playas, infraestructuras y dotaciones; la vigilancia competitiva y la lucha contra el intrusismo; el paisaje y la identidad mediterráneos; la gastronomía y el mediterráneo rural como factor diferencial; y el compromiso ético y la responsabilidad social.

Se trata a nuestro entender de una apuesta política por la incorporación de fundamentos que tienen que ver con el carácter del territorio, con la calidad de vida de los ciudadanos, con el respeto de los entornos espaciales y sociales, con la eficacia y especialmente con la eficiencia, y, por supuesto, con el desarrollo económico de la Comunitat Valenciana. En este sentido, el turismo representa un sector clave para nuestra economía, dado que supone el 15% del PIB valenciano, aproximadamente.

El territorio y, en particular, el paisaje, es decir la percepción que se tiene del propio territorio, adquieren en la actual política turística valenciana un nuevo rol, que alimenta un relato basado en el carácter mediterráneo de los diversos espacios turísticos del espacio valenciano. No es casualidad que las ideas centrales del plan de comunicación que sustentó la presencia valenciana en FITUR 2016 estuvieran centradas en torno a “identidad, cultura, pasión, fiestas, historia, proximidad, gastronomía, hospitalidad, luz y color, amabilidad, tradición y paisaje”. Y todo ello con un objetivo común, transmitir los valores del “Mediterráneo auténtico”. De la misma manera, las acciones que se han ido desarrollando a lo largo de esta anualidad mediante el correspondiente Plan Operativo refuerzan la importancia que se le reconoce, al desarrollo territorial. Basta con enumerar algunas de ellas: (a) Las ayudas a los destinos turísticos, en el contexto del plan de competitividad turística, se dirigen a la valorización turística de los recursos y de los paisajes, así como al apoyo a iniciativas de turismo responsable y sostenible (adecuación de los recursos, impulso a la imagen de los destinos, mejora de la señalización, impulso al turismo sostenible). (b) La creación de destinos turísticos desde el territorio mediante la generación de sinergias, entre administraciones públicas (Generalitat, Diputaciones y Mancomunidades) y actores locales, materializado en los Planes Territoriales de Competitividad (10), que pretenden la revalorización de los recursos turísticos de cada territorio de referencia, la creación de nuevos productos turísticos y la aplicación de nuevas tecnologías. (c) El marco estratégico del despliegue turístico mediante la participación y la implicación de las universidades valencianas, a las cuales se les han encomendado proyectos relacionados con la redacción del nuevo Libro Blanco del Turismo Valenciano, la revisión del Plan de Espacios Turísticos Valencianos (Universitat d´Alacant), el impulso al Turismo Ético y Responsable entre los agentes turísticos valencianos (Universitat Jaume I, de Castelló), y la Planificación Estratégica adaptada a los Paisajes Turísticos Valencianos (Universitat de València). El presente artículo analiza precisamente este proyecto que tiene como objetivo central la revalorización de los paisajes valencianos desde una perspectiva turística, de manera que el paisaje es considerado como recurso territorial, como generador de productos turísticos reales, y como argumento base de un relato estructurado y atractivo para quienes nos visitan campaña tras campaña, los turistas.

II. Una nueva relación entre turismo y paisaje: de la banalización y la estandarización a la sostenibilidad

Como destacó hace tres décadas David Pearce (1987), hacer turismo significa, ante todo, cambiar de lugar: “la motivación fundamental para el viaje turístico es una necesidad –real o simulada– de romper con la rutina; para muchos, la mejor forma de conseguir esa ruptura es a través de un cambio físico de lugar. Así pues, el ‘cambio de lugar’ parece ser no sólo uno de los atributos definitorios del turismo, sino su verdadera esencia”. Probablemente aquello que mejor transmite al turista ese cambio de lugar tan deseado es, precisamente, el paisaje (Nogué, 1989).

La valoración del paisaje como atracción y recurso turístico ha cambiado apreciablemente a lo largo del tiempo. Pero no es menos cierto que el paisaje como experiencia multisensorial y cultural de lugares desconocidos o no cotidianos ha estado siempre, desde su génesis, en el núcleo del fenómeno y la actividad turística. Esas relaciones tradicionales y estrechas entre turismo y paisaje han sido también contradictorias, sobre todo a partir del momento en que el turismo deja de ser minoritario y restringido a partes muy concretas del territorio, y pasa a constituir un fenómeno de masas, con gran capacidad de consumo de espacio y de recursos (Mata, 2006). Frente a un turismo muy acotado social y espacialmente en sus orígenes, el turismo abierto al gran público sigue buscando paisajes bellos y singulares, mercantilizándolos como componentes fundamentales del producto turístico (Villar Lama, 2013), manifestando al mismo tiempo gran capacidad de transformación y generación de nuevos paisajes, que con frecuencia implican deterioro o suplantación de las imágenes que se utilizaron como reclamo y la generación de unos paisajes nuevos –los paisajes del turismo– que adolecen, en general, de originalidad y adaptación al lugar, además de implicar en muchos casos un consumo insostenible de recursos territoriales (Mata, 2012). Por todo ello, actualmente, el creciente interés por el estudio de las relaciones entre turismo y paisaje, y por la formulación de estrategias turísticas sostenibles e integradas en el paisaje, aborda el asunto desde una doble perspectiva:

(1) La que entiende el paisaje como factor de calidad, como recurso turístico fundamental, que debe ser valorado y gestionado con prudencia, de manera que el turismo no lo devore y transforme, sino que lo incorpore en su estrategia como parte fundamental de la calidad del destino.

(2) La que considera el paisaje como inspirador de nuevos productos, ocupándose prioritariamente de los paisajes generados por el turismo, analizando críticamente su estandarización y “espectacularización”, pero aportando también criterios para el diseño de nuevos destinos y productos, y para la “reinvención” y recualificación de paisajes obsoletos y de baja calidad, especialmente en destinos litorales maduros y masificados.

Al margen del papel del paisaje como recurso turístico –el primero de los enfoques sobre las relaciones entre turismo y paisaje–, el uso del paisaje por el turismo –y por tanto, la creación de un “nuevo” paisaje turístico– se realiza en la práctica, de tres maneras distintas (Antón Clavé, 2011):

(1) En unos casos, subordinando la actividad turística a la función principal de espacio, de manera que el turismo tenga la menor repercusión posible sobre el propio paisaje, tal y como ocurre, por ejemplo, en los productos que implican actividades en espacios naturales protegidos.

(2) En otros, incorporando de manera complementaria una nueva función –la turística y/o recreativa– que afecta, mediatiza y puede llegar a condicionar la función principal del espacio (por ejemplo, en áreas rurales y urbanas de interés, con intensa frecuentación turística y/o recreativa); el paisaje visto y contemplado por los visitantes puede llegar a estar total o parcialmente desvinculado de la vida cotidiana de los residentes y los actores locales.

(3) O bien, transformando el espacio y creando un paisaje radicalmente diferente al preexistente a través del desarrollo de una nueva función productiva que pasa a ser dominante.

El desarrollo turístico genera con frecuencia, según Zukin (1998), procesos de desterritorialización cuando los lugares replican experiencias similares con el objetivo de capturar una parte del mercado para un producto estandarizado. “Obvia decir que la desterritorialización (desdiferenciación, desmemorización, descontextualización) del paisaje afecta a las comunidades locales, a los precios de los productos que en él se producen y consumen, y a la especialización del mercado laboral. Genera, además, conflictos de identidad” (Antón Clavé, 2011). Consecuencia directa de la estandarización, entendida como un proceso de réplica global de componentes y composiciones paisajísticas orientadas al consumo de una imagen, es la espectacularización del paisaje para hacerlo pretendidamente más atractivo y, sobre todo, de consumo más simple y masivo. La denominada espectacularización implica “la transformación del paisaje en un objeto especializado y orientado a públicos específicos que es gestionado, comercializado y consumido a través del “estar” pasivo, el “contemplar”, el “disfrutar” y el “sentir” de sus visitantes (ya sean playas, espacios naturales en los que se indica el mejor lugar para tomar las fotografías, cascos históricos, estaciones de montaña, centros comerciales o parques temáticos)” (Antón Clavé, 2011).

Frente a la estandarización y la espectacularización pasiva, con el correlato de insostenibilidad ambiental y de aculturación que tales procesos suelen implicar, la agenda de un turismo renovado y sostenible, integrado en el lugar, de mayor calidad y competitividad, entre otras razones por su propia singularidad, otorga al paisaje –a los paisajes diversos de los lugares– una función significativamente distinta, más respetuosa y más activa, más ligada también, en lo posible, a la vida cotidiana de los habitantes de los lugares, sobre todo cuando de trata de turismo en medios naturales y rurales, o junto a comunidades con modos de vida distintos de los que introduce la nueva actividad turística. Así lo recoge ya la Carta Mundial del Turismo Sostenible (OMT, 1995) y el Código Ético Mundial para el Turismo (ONU, 1999-2002). Estos criterios han inspirado la Agenda Europea por un Turismo Sostenible y Competitivo (CCEE, 2007) y el reciente Plan de Turismo Español Horizonte 2020 (Cañizares, 2013). En definitiva, abogamos por una estrategia turística integrada en el proceso de capital territorial de primer orden, garantizando su salvaguarda y promoción; pero, al mismo tiempo, debe establecer los criterios de integración en el paisaje de los proyectos, de modo que estos contribuyan a realzar el carácter y los valores del paisaje con las mejores decisiones en cuanto a emplazamiento, accesibilidad, gestión de los recursos, y calidad arquitectónica de los edificios, infraestructuras y zonas verdes.

Dicha estrategia turística integrada en el desarrollo territorial y respetuosa con el carácter de los diversos paisajes debería seguir unas determinadas pautas que facilitaran la relación sustentable entre turismo y paisaje. Nos referimos a una serie de acciones estratégicas que persiguen la competitividad, la calidad y la sostenibilidad del turismo, teniendo como referencia el carácter, las singularidades e identidad del territorio (Mata, 2012):

A) Mayor protagonismo del paisaje. El diseño de nuevos destinos o la recualificación y mejora de los ya existentes debe conceder a los factores ambientales, tanto naturales como culturales, y al paisaje que los sintetiza ante la mirada y la vivencia del turista, un papel cada vez más importante.

B) Diferenciación de los destinos turísticos. Los valores patrimoniales territoriales y, específicamente, el paisaje contribuyen, una vez convertidos en recursos por la actividad turística, a definir y diferenciar el destino, y a cualificarlo, frente a procesos muy extendidos de banalización y artificialización que finalmente restan competitividad e ingresos, al tiempo que generan elevados costes de gestión para las administraciones públicas y los particulares.

C) “Glocalización” en la gestión de los paisajes. En un contexto de globalización y muy alta competencia territorial, los factores asociados a la autenticidad, integridad y carácter de los paisajes, incluidos en ellos los modos de vida locales, son factores muy importantes de competitividad, sin perjuicio de la calidad requerida para los equipamientos y servicios complementarios, y de la innovación en la canalización de flujos de información y conocimiento.

D) Protagonismo del carácter y la identidad de los lugares. En las estrategias de turismo innovadoras, competitivas y sustentables, los paisajes no deberían ser sólo escenarios espectaculares para la contemplación pasiva, sino la expresión del carácter y la identidad de los lugares, de manera que puedan establecerse fórmulas de interacción entre visitantes y poblaciones locales, especialmente en el caso de iniciativas ligadas a paisajes y modos de vida rurales.

E) La reivindicación de un relato basado en la historia. El paisaje puede y debe explicar la memoria y el presente de un territorio, y es precisamente esa capacidad de contar una historia y de interactuar con la sociedad y el territorio que se visita lo que propicia una experiencia turística al tiempo más placentera y civilizadora, tanto para los visitantes como para los residentes. Este planteamiento quizás no tenga cabida en destinos turísticos masivos y en aquellos que han suplantado radicalmente el substrato eco-cultural del espacio sobre el que se asientan; pero sí que lo tiene para territorios y estrategias turísticas como la valenciana, con una base paisajística de gran fuerza expresiva y autenticidad en amplias áreas de su espacio geográfico.

F) Los sistemas de paisajes asentados en regiones turísticas. Los paisajes de un territorio, integrados e interpretados en red, no como la mera suma de lugares o hitos, contribuyen a sustentar una oferta turística diversa, complementaria y proactiva con procesos de desarrollo territorial equilibrados, sostenibles y con capacidad de llegar a muchos puntos del territorio. En ese sentido, resulta conveniente generar y fortalecer “regiones turísticas”, frente a destinos singulares y muy localizados, a partir de áreas de características más o menos homogéneas y con identidad propias, que normalmente se dibujan en una escala subregional y para las que el paisaje es un ingrediente relevante (Lozato-Giotart, 1990).

G) Dimensión pública e interpretativa, y accesibilidad. El acceso público y la accesibilidad a los paisajes y el disfrute a partir de su interpretación constituye una vía importante para la mejora del valor ofrecido a los turistas, con experiencias turísticas que diferencien y potencien el posicionamiento del destino, y revaloricen los productos del lugar.

III. El proyecto. Paisajes turísticos valencianos, valiosos, valorados

La caracterización y valoración del paisaje en su relación con el turismo precisa de un estudio aplicado sobre las potencialidades de la diversidad paisajística del territorio de referencia, tanto natural como cultural, para fundamentar una estrategia turística diferenciada, competitiva y sostenible en el ámbito, en esta ocasión, de la Comunitat Valenciana. El objetivo general del presente proyecto consiste en abordar acciones incardinadas en paisajes de escalas diversas, tanto municipal y comarcal, como provincial y autonómica, así como iniciativas muy concretas, preferentemente empresariales, relacionados con el sector turístico. Su contenido se mueve, pues, entre la caracterización y valoración del paisaje en su relación con el turismo –Landscape Tourism Character Assessment–, más propia de la especialidad científica y profesional del geógrafo, y la localización y diseño de proyectos turísticos concretos integrados en el paisaje –Landscape Desing–, competencia habitual de arquitectos y paisajistas, entendiendo en todo caso el paisaje como patrimonio territorial y recurso turístico en la perspectiva de la sostenibilidad.

La denominación del proyecto de revalorización de los paisajes valencianos pretende, al margen de la singularidad que aporta el propio enunciado, basado en el prefijo “val-“, realzar su dimensión territorial (“valencianos”), su valoración técnica (“valiosos”) y su valoración social (“valorados”). Necesariamente hace referencia a la diversidad de paisajes que hallamos a lo largo del territorio valenciano, expresión de procesos ecológicos e históricos. Nuestros paisajes son el fruto de distintos procesos que han consistido en la superposición, la remodelación o directamente en la sustitución de unas estructuras territoriales por otras. Son el resultado de la acción modeladora de las sociedades sobre su entorno, tanto en áreas rurales e intermedias, como en las urbanas y periurbanas. Tales procesos, con variantes locales diversas, pueden sintetizarse en los tres siguientes.

(a) La crisis del medio rural y las áreas de montaña, localizadas en el interior y zonas más distantes de los núcleos dinámicos del litoral. Lo que fue un espacio armónico y paisajísticamente equilibrado experimenta en la actualidad cambios fisonómicos y funcionales, como resultado del retroceso de la silvicultura, ganadería y agricultura, del abandono del hábitat disperso (masías) y de algunas infraestructuras y oficios tradicionales. La homogeneización del paisaje, allí donde la vegetación natural recoloniza los campos de cultivos abandonados, engullendo estructuras patrimoniales como son los bancales y muros de piedra en seco, caminos de herradura, neveras, caleras, carboneras y otras construcciones típicas del medio rural.

(b) La agricultura continúa siendo el motor de las dinámicas paisajísticas valencianas. En la zona intermedia y en el litoral valenciano la actividad agrícola perdura como el elemento estructurante de estos paisajes. Unos paisajes que son rurales, marcados por su carácter productivo. Aquí resulta muy llamativa la diferencia entre el secano y el regadío, si bien la apertura de nuevos riegos por bombeo de aguas subterráneas, ha sustituido la trilogía algarrobo, almendro, olivo por el monocultivo de naranjos, que acaba con la diversidad paisajística de los anteriores mosaicos agrícolas.

(c) Un tercer proceso significativo desde el punto de vista paisajístico es la periurbanización, que alcanza incluso las zonas intermedias; nos referimos a la ciudad dispersa y a otros usos no agrarios, que inundan buena parte del espacio agrícola del litoral, donde el crecimiento urbano, la implantación de polígonos industriales y de grandes infraestructuras viarias y de servicios fragmentan y alteran la identidad de los paisajes heredados. Igualmente están en peligro las huertas históricas aledañas a los núcleos urbanos más dinámicos.

El diseño del proyecto se sustenta en una estructura secuencial de varias fases: en primer, lugar la identificación de los paisajes más significativos del territorio valenciano; en segundo, la creación y el reconocimiento de productos turísticos que tengan como argumento central el paisaje, el carácter de los diversos paisajes valencianos; y finalmente, la divulgación, la visualización y la comunicación del propio proyecto, a través de una batería de acciones de diversa naturaleza. Se trata pues de una estructura clásica de un plan de actuación turística (Hermosilla, 2003).

III.1. La fase de identificación de los paisajes valencianos valiosos y valorados

Durante los primeros meses de desarrollo del proyecto se ha procedido a la identificación de los 100 paisajes valencianos más significativos desde el punto vista técnico (criterios objetivos), así como social (criterios subjetivos, relacionados con la percepción colectiva). Se ha procedido a seleccionar paisajes, unidades paisajísticas, elementos e hitos paisajísticos, todos ellos con un singular carácter cultural.

Esta selección de paisajes representativos de la Comunitat Valenciana ha tenido en cuenta la riqueza natural, los valores culturales e históricos, la belleza visual, el simbolismo, la plasticidad, la singularidad, el patrimonio de los paisajes o, en determinados casos, la combinación de varios de esos atributos. Se presentan clasificados en diversos grupos, atendiendo a las características geográficas y a las dinámicas territoriales que en ellos se generan. Se ha optado por una clasificación tipológica en la cual cada clase (tipo) obedece a la dominancia o singularidad de algunos rasgos y valores que definen su carácter, siempre teniendo en cuanta que los paisajes son realidades integradoras y complejas: paisajes de montaña y forestales; fluviales; humedales; litorales; históricos; agrarios; industriales y de servicios; habitados y simbólicos. Tanto para la identificación de los tipos que expresan la diversidad de los paisajes valencianos, como para la selección del centenar de paisajes representativos, se ha realizado una detallada labor de documentación, trabajo de campo, consulta pública mediante jornadas organizadas en diversas comarcas valencianas, así como la participación de especialistas en el estudio del paisaje, desde diversas disciplinas (geografía, arqueología, historia del arte…).

La labor de selección de los paisajes valencianos ha estado acompañada por la elaboración de cartografía de detalle de los 100 paisajes seleccionados. De la misma manera se ha procedido a la realización de un banco de imágenes para cada uno de esos paisajes, merced a la labor de capturas fotográficas realizadas por fotógrafos de reconocido prestigio y material fotográfico facilitado por administraciones públicas.

Paisajes turísticos valencianos, valiosos y valorados


Paisajes de montaña y forestales 25. El Fondó d'Elx
1. El Caroig-La Muela de Cortes Paisajes litorales
2. El Benicadell 26. Litoral de la Marina Alta
3. Aitana 27. Peñíscola
4. El Montgó 28. Gandía
5. El Puig Campana 29. Tabarca
6. El Carrascal de la Font Roja 30. Torres Vigía
7. La Tinença de Benifassà 31. Benidorm
8. Alcornocales de la Serra d'Espadà 32. La Serra Gelada
9. El Calderón 33. La Serra d'Irta
10. El Macizo del Mondúver 34. Les Columbretes
11. La Serra Calderona Paisajes históricos
12. El Circo de la Safor 35. La Valltorta-Gasulla
13. Sierra Mariola 36. Sagunto
14. Eje-ruta Gandia – Alcoi 37. Tierras de Frontera
Paisajes fluviales 38. Morella
15. El Túria 39. La Cueva de la Araña
16. El Bajo Segura 40. El Pla de Petracos
17. Las Hoces del Cabriel 41. Las neveras y ventisqueros de Mariola
18. La Ribera del Xúquer 42. Embalse d’Elx
19. El Barranc de l'Infern 43. Embalse Tibi
20. El Riu Montnegre 44. Embalse Relleu
21. La Rambla de la Viuda Paisajes agrarios
Paisajes de los humedales 45. La citriculltura de la Plana
22. La Albufera de Valencia 46. Tierras del Vino de Requena-Utiel
23. La Marjal de Pego-Oliva 47. El Almendral de las Hoyas Alicantinas
24. El Prat de Cabanes-Torreblanca 48. Los Olivos del Maestrat
49. El Norte Valenciano 75. València histórica
50. El Arrozal de la Ribera Baixa 76. Alzira y los huertos
51. El Algarrobal del Piedemonte Valenciano 77. Alicante histórico
52. Bancales de Callosa d'En Sarrià 78. Xàtiva y entorno
53. Terres dels Alforins 79. Dénia
Paisajes industriales y de servicios 80. Xàbia
54. Los saltos hidroeléctricos del Júcar 81. Ontinyent
55. Industria del papel y textil del Riu d'Alcoi 82. Albaida
56. La industria cerámica 83. Castellón histórico
57. Las salinas de Santa Pola-Torrevieja 84. Bocairent
58. Las salinas de Villargordo del Cabriel Paisajes simbólicos
Paisajes urbanos y entornos 85. El Desert de les Palmes
59. Ciudad de las Ciencias y las Artes 86. Penyagolosa
60. Orihuela 87. L'Horta de València
61. El Periurbano de Alicante 88. El Penyal d'Ifach
62. Ares del Maestrat 89. El Palmeral d'Elx
63. Masías, barracas y alquerías Paisajes comarcales-territoriales
64. Benassal y el agua 90. Alt Maestrat – Vilafranca, Albocàsser
65. Montanejos 91. Alto Mijares y Sª Espadán
66. Ademuz y su Vega (comarca) 92. Alto Palància
67. Vinaròs-Benicarló 93. Els Ports, tierras septentrionales
68. Alpuente y entorno 94. El Alto Turia de la Serranía
69. Requena y su villa 95. La Ribera Baixa, el tramo inferior del Xúquer
70. Alboraia y la chufa 96. La Vall d’Albaida
71. Cofrentes y entorno 97. Vinalopó Mitjà, tierras de transición
72. Ayora y entorno 98. Vall del Pop, el interior de la Marina
73. Segorbe y entorno 99. L’Alcoià y El Comtat, tierras del Serpis
74. Llíria – Edeta 100. Ruta de la Seda


III.2. Identificación, catalogación y elaboración de productos turísticos de inspiración paisajística

El proyecto pretende además la creación y el diseño de productos que tengan como denominador común la riqueza paisajística del territorio valenciano. Para ello se procede a la identificación de productos territoriales, de experiencias turísticas, predominantemente con un planteamiento supramunicipal. Por un lado, se establecen colaboraciones con los planes territoriales de competitividad turística. Para la presente anualidad nos referimos a los siguientes territorios: Els Ports de Morella, Alt Maestrat, Espadán-Mijares, Alto Palancia; Vall d´Albaida, Alto Turia, Ribera Baixa; Alcoià-Comtat, Vall del Pop, Vinalopó Mitjà. Por otro lado, se procede a la identificación de iniciativas y proyectos cuyas acciones corresponden a diversas administraciones públicas, diputaciones, mancomunidades y ayuntamientos. Finalmente, el equipo técnico elaborará propuestas con una perspectiva integral que respondan a las motivaciones de los turistas: experiencias, gastronomía, alojamientos… (qué ver, qué hacer, qué comer, qué comprar, qué contar, dónde dormir).

Las propuestas serán recogidas en un informe técnico del cual formará parte el fichado de experiencias turísticas y los planes territoriales de competitividad. Se confeccionará una base de datos para los actores territoriales relacionados con la actividad turística.

Se contará con un plan de participación que facilitará la colaboración de las diversas administraciones públicas (consellerias de la Generalitat Valenciana, diputaciones provinciales, mancomunidades, ayuntamientos), y de las asociaciones representativas del sector turístico. Se organizarán jornadas en el territorio, foros técnicos dirigidos a facilitar información del proyecto entre los actores territoriales, y a conocer las diversas iniciativas que se desarrollan en el territorio.

Así mismo, se constituirá un panel de expertos, cuya función primera es el asesoramiento técnico al equipo redactor del proyecto. Estará constituido por representantes de la Agencia de Turismo de la Comunitat Valenciana (ATCV), empresarios turísticos y representantes universitarios, entre otros actores económicos y sociales.

III.3. Divulgación, visualización y comercialización del proyecto “Los paisajes turísticos valencianos, valiosos, valorados”

El proyecto persigue la concienciación sobre el valor de los múltiples paisajes valencianos con fines turísticos, mediante un plan de comunicación asentado en varias acciones, dirigidas tanto a la población local como a visitantes potenciales. Para ello se diseñan varios formatos de divulgación que favorecerán la difusión de los contenidos elaborados previamente.

A) Se elabora una publicación en formato digital, que recogerá los 100 paisajes valencianos, valiosos y valorados, con una incuestionable atracción turística. Esta edición se ampliará en sucesivas campañas, a medida que se proceda a la incorporación de “nuevos” paisajes. La obra está redactada por una veintena de profesores universitarios pertenecientes a diversas disciplinas, como la geografía, la historia, la arqueología, la historia del arte, etc. Cuenta con un interesante aparato cartográfico, así como material fotográfico actualizado.

B) Se cuenta con la colaboración de medios de comunicación valencianos que facilitarán la difusión parcial de los contenidos de la publicación digital, así como la obra completa. Participarán los medios de mayor implantación territorial en la Comunitat Valenciana.

C) Se produce un audiovisual para televisión, en tres lenguas (castellano, valenciano e inglés), mediante la participación del Taller de Audiovisuales de la Universitat de València. De la misma manera se realizan una decena de audiovisuales diseñados para resaltar la riqueza y la diversidad paisajísticas del territorio valenciano.

D) Se diseñan y producen dos exposiciones itinerantes, cuyos objetivos son, por una parte, la divulgación del proyecto “Paisajes turísticos valencianos, valiosos, valorados”, mediante paneles explicativos, y, por otra parte, apuntar algunos de los paisajes más significativos, a través de fotografías, “Imágenes, patrimonio paisajístico. Sensaciones encontradas”.

E) La organización del congreso “Turismo, Paisajes, Innovación: la Comunitat Valenciana”. Se pretende que tenga continuidad durante las próximas campañas. Consistirá en un encuentro académico y profesional en el cual tendrán cabida las nuevas tecnologías, la gastronomía, los medios de comunicación y las redes de sociales, las denominaciones de origen, las experiencias paisajísticas en el territorio…

F) Diseño de una exposición interactiva en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, de València.

G) Diseño de una estrategia de medios que facilite la comunicación de los contenidos elaborados. Se procede a la clasificación de contenidos, la elaboración de mensajes, el desarrollo de la web, la configuración de una estrategia de geoposicionamiento de los territorios y paisajes en plataformas en línea, la gestión de la distribución del contenido en plataformas social media (Facebook, Twitter, Instagram, YouTube…), el mantenimiento de blog, el posicionamiento de los contenidos en buscadores.

Bibliografía

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CAÑIZARES, RUÍZ, MA C. (2013). “Sostenibilidad y turismo: de la documentación internacional a la planificaron en España ‘Horizontes 2020’”. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, n. 61, pp. 67-93.

COSGROVE, D. (2002): “Observando la naturaleza: el paisaje y el sentido europeo de la vista”, Boletín de la A.G.E. nº34, pág. 63-89.

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MATA OLMO, R. (2012). “Retorno al paisaje mediterráneo. Cultura territorial, conflictos y políticas”, en Gozálvez Pérez, V. y Marco Molina, J. A. (eds.). Geografía, retos ambientales y territoriales. XII Congreso de Geógrafos Españoles. Alicante, AGE-Colegio de Geógra-fos-Universidad de Alicante, pp. 17-65.

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ZUKIN, S. (1998). “Urban Lifestyles: Diversity and Standarisition in Spaces of Consumption”. Urban Studies, n. 35 (5-6), pp. 825-839.

1 Universidad Autónoma de Madrid.

2 Universitat de València.

3 Universitat de València.

MESA REDONDA EXPERIENCIAS DE ÉXITO EN TERRITORIO VALENCIANO DE INTERÉS NATURAL I CULTURAL


Moderador:Emilio Iranzo García Universitat de València

Experiencias de éxito en territorio valenciano de interés natural y cultural

Emilio Iranzo García1

El turismo es un fenómeno complejo y multifacético con una presencia creciente a escala mundial. Esta actividad se ha convertido en una necesidad social a la que cada vez menos personas están dispuestas a renunciar. Asimismo, el turismo, como sector económico, se ha convertido en uno de los motores de desarrollo más destacados de nuestra economía. De él participan muchos agentes que interactúan entre sí generando dinámicas complejas, que cada vez son más trascendentes para las economías, el medio ambiente y la cultura de los territorios.

Generalmente, desde las ciencias económicas y sociales, suele definirse al turismo como un fenómeno social y como una actividad económica decisiva para el producto interior bruto y el empleo de las regiones y de los países. Pero no podemos olvidar que, además de la dimensión económica y social, el turismo es una actividad donde la dimensión espacial, territorial o geográfica es fundamental

Efectivamente, la actividad turística tiene una base territorial. Gracias a unos componentes atractivos como el clima, el paisaje y el patrimonio cultural, el territorio es su materia prima. Es decir, se produce en el espacio geográfico, que es, al mismo tiempo, soporte y recurso. Está condicionada por los factores y procesos ambientales, socioeconómicos y culturales; e implica el desplazamiento de personas de unos lugares a otros.

Un lugar, sea este un municipio, una comarca o una región, está estructurado y contiene una serie de componentes como el relieve, clima, flora y fauna, actividades productivas y artesanía, arquitectura, infraestructuras, folclore, sistema socio cultural, sistema político etc., que interactúan entre sí y que determinan su esencia. El diseño y elaboración de una oferta turística implica el análisis, puesta en valor y articulación de esos componentes y de un cierto número de funciones, que son lo que motiva la llegada de turistas a los destinos. Dicho de otro modo, los componentes naturales y culturales del sistema de territorial son los potenciales atractivos turísticos, también denominados recursos territoriales turísticos.

Seducidos por la innegable capacidad que tiene el turismo para generar crecimiento económico y desarrollo en un lugar nos parece suficiente con el hecho de contar con algunos componentes o recursos territoriales para convertir nuestro municipio, comarca o región en un enclave turístico. Pero, lo cierto es que es resulta muy complejo desarrollar unas dinámicas turísticas sólidas y continuas en el tiempo sin medidas, sin planificación e implicación y confiando exclusivamente en la disponibilidad de recursos de tipo natural y/o cultural. Para generar un desarrollo turístico no basta sólo con disponer de la materia prima (recursos territoriales). Es fundamental evaluar su potencialidad y atractivos para formar parte de una experiencia o producto turístico.

En los municipios y comarcas de Comunidad Valenciana existe un gran número de recursos distribuidos por su territorio. Sin embargo, la singularidad, la notoriedad o la fama del recurso turístico territorial no siempre es suficiente para movilizar los flujos de turistas hacia nuestro municipio o comarca. Es decir, la presencia de los recursos territoriales no garantiza el éxito de la actividad turística y el esperado proceso de desarrollo local. Existe un potencial para que se produzca, pero los recursos deben ser percibidos como tal por la comunidad local y por los agentes con capacidad para impulsar la actividad. O, dicho de otro modo, deben ser valorados. Además, es preciso considerar otros aspectos como la accesibilidad, el tiempo invertido en la actividad o visita y la disponibilidad de alojamiento, restauración y oferta complementaria.

Una vez identificados los recursos, se toman decisiones de uso y es necesario aplicar trabajo, capital y procesos productivos que permitan convertir los recursos en bienes y servicios utilizables. Cabe señalar que un turista necesita mucho más que un listado de enclaves pintorescos, de áreas recreativas, de edificios históricos, o de instalaciones deportivas. Si realmente queremos fijar la demanda; si queremos que el turista alargue la duración de su estancia en un lugar y que consuma para que se generen dinámicas económicas positivas (generación de empleo, mejora de las rentas, atracción de inversiones etc.), es necesario generar un sistema de oferta que, apoyado en todo un aparato logístico y en un aparato de comunicación con el cliente, dé lugar a productos de servicio turístico y haga que los clientes/turistas tengan una experiencia integral y satisfactoria.

El territorio y su manifestación a través del paisaje poseen en la actual política turística valenciana un nuevo rol, que sustenta un relato basado en el carácter mediterráneo de los diversos espacios turísticos de la geografía valenciana. En esta mesa redonda se pretende visualizar diferentes experiencias y productos turísticos que se han originado a partir de los recursos que proporcionan nuestros paisajes y patrimonio cultural, ya sean naturales o culturales. Los cuatro invitados nos van a ayudar a comprender algunas de las afirmaciones que realizaba anteriormente; y van a demostrar que los paisajes valencianos cuentan con argumentos suficientes para envolver a los turistas en un espacio cargado de identidad propia y de oportunidades.

1 Departamento de Geografía. Universitat de València.

PEÑÍSCOLA DE CINE: EL ARTE DE CONVERTIR RODAJES EN EXPERIENCIAS TURÍSTICAS


Belén Miguel Beltrán Ayuntamiento de Peñíscola
Rubén Arnandis-i-Agramunt Universitat de València

Peñíscola de cine: el arte de convertir rodajes en experiencias turísticas

Belén Miguel Beltrán1 y Rubén Arnandis-i-Agramunt2

1. Introducción

A medida que el número de personas interesadas en hacer turismo aumenta, lo hace con él el número de territorios dispuestos a ofrecer lo mejor de sí mismos. Esta situación es consecuencia de la sociedad tan dinámica en la que vivimos donde la diversificación de las motivaciones de los visitantes requiere de experiencias específicas y no tan estandarizadas como se demandaban hasta tiempos recientes. Esta tendencia creciente hacia la búsqueda de nuevas prácticas de ocio y esparcimiento más activas y participativas lleva a las administraciones de los destinos a desarrollan nuevas estrategias para, por un lado, atraer mayor demanda y, por otro, competir al mismo tiempo contra la aparición continuada de espacios turísticos.

Puesto que nuestras necesidades están en constante cambio, se producen como consecuencia ciertos desplazamientos de los focos de interés cultural de carácter patrimonial tangible hacia otras artes más intangibles, verdaderas conformadoras de ventajas competitivas. En este movimiento los destinos, recientemente, comienzan a utilizar el cine o la televisión (series, documentales, programas,…) como estrategia de promoción (antes y después de la filmación) y también de diversificación de su oferta (creando con posterioridad productos relacionados directamente con las localizaciones, las infraestructuras, las emociones que despertaron en los personajes…) por su impacto sobre los flujos de demanda. Valga como ejemplo la declaración de la London Film Comission cuando indica que cada vez que una película de éxito es rodada en la ciudad, los visitantes en el siguiente año aumentan en más de un 20% (Rodríguez et al., 2014:159).

2. Cine y turismo: un vínculo compartido

Según Reinstein (2009) y González et al. (2015) el cine y el turismo están llamados a ser dos de las grandes industrias culturales más potentes del mundo contemporáneo en lo que a movilización de personas y dinero se refiere. Aunque autores como McKercher & Cross (2002) y Hudson & Brent (2006) indican que el turismo cinematográfico suele clasificarse como un subtipo del cultural, otros parece que no opinan así pues consideran que el cine muestra, en ocasiones, aspectos no reales y, por lo tanto, no debería encuadrarse en cultura (Flores, 2016).

Sea como fuere, la cuestión que subyace es ¿desde cuándo hay relación entre el cine y la actividad turística?. Algunos autores como Del Rey-Reguillo (2007) indican que esta relación entre lo visual y lo turístico se remonta a la aparición de la linterna mágica allá por el siglo XVII. Este dispositivo prefotográfico, antecesor directo del cinematógrafo, proyectaba imágenes en un sentido determinado dando aparición a las travelogues3, siendo sustituido en la segunda mitad del XIX por las placas fotovoltaicas y litógrafícas por dotar de mayor realismo al espectáculo. Este sistema, y los sucesivos como el panorama, el diorama o el mareorama, tenían la capacidad de acercar al público los espacios que en aquellos tiempos resultaban inaccesibles y remotos para la gran mayoría. Su gran fuerza residía, pues, en su capacidad de inducir la mirada turística y condicionar con ello la elección de los destinos. El por qué se asienta, según Martínez (2008), en que los largometrajes y la series, fundamentalmente, transmiten directa o indirectamente aspectos culturales, sociales, económicos y ambientales vinculados con los intereses que generan la motivación a viajar. De este modo ponen de manifiesto hábitos de consumo, estilos de vida, experiencias asociadas a recursos naturales o culturales de territorios concretos. Bien es cierto, no obstante, que la cámara no siempre interpreta con una intención turística los espacios, hechos, recursos, gentes o tradiciones que se muestran, pero es la atracción que despierta en el espectador lo que podrá justificar un desplazamiento futuro (Martínez, 2008).

Por ello, algunos territorios desde hace algunas décadas4, pero muchos hoy con mayor recelo, están desarrollando verdaderas estrategias para captar a los equipos de producción para que realicen rodajes con la clara intención de que escenifiquen sus geografías y, consecuentemente, desarrollen hacia los futuros visitantes una imagen positiva del destino. De hecho, ya desde los 80 del siglo pasado diferentes organizaciones europeas, con el afán de apoyar esta industria por los efectos que genera en el turismo, crearon las film comissions. Estas oficinas públicas, que se dedican a la promoción de localizaciones que captan rodajes, facilitan a las productoras aquellos escenarios más acordes con sus necesidades. Es a partir de esta estrategia cuando Riley & Van Doren (1998) acuñan la expresión film-induced tourism (turismo inducido por el cine) pues ya no se trata de que el cine, a través de sus escenificaciones según guión, muestre circunstancialmente lugares atractivos para los visitantes. Ahora los lugares son la historia.

Sin embargo, cabe considerar que estas imágenes, que percibidas a través de un producto audiovisual influyen en el comportamiento de ciertos visitantes, deben contemplar cierto equilibrio entre el grado de autenticidad de las características actuales del destino y aquellas representadas, si se desea de verdad maximizar el potencial y los efectos de este tipo de turismo como elemento diferenciador frente a la competencia (Bolan et al., 2011; Tzanelli, 2006). En caso que exista un gap entre ambas (las características reales del destino y las inducidas por el audiovisual) se producirá una distorsión por la falta de autenticidad lo que generará una experiencia insatisfactoria y, consecuentemente, reducirá las oportunidades de repetir y recomendar el destino (Lu et al., 2015)

3. Turismo cinematográfico o turismo inducido por el cine: conceptualización y tipologías

Un repaso a las definiciones sobre esta tipología turística, o subtipología si se encuadra dentro del turismo cultural, muestra interpretaciones distintas. Evans (1997) la define como las visitas realizadas por turistas a un destino o atracción como resultado de su aparición en televisión, vídeo o cine. Rileyet al. (1998), considerados los padres del turismo cinematográfico en cuanto que fueron los primeros en estudiarlo, Beeton (2005) y Hudson et al. (2005) la interpretan como el turismo realizado como consecuencia de la visita a un destino por razones vinculadas con los escenarios reales o artificiales visto en un audiovisual, así como la asistencia a premiers y festivales de cine. Buchmann et al. (2010) lo definen como las visitas a un sitio o lugar que está o ha estado asociado con una filmación. Flores (2016), en línea con el primer autor, afirma que es el turismo generado como consecuencia del rodaje de largometrajes o de la organización de festivales de cine, pudiendo adoptar diferentes formas en función de la localización que se proyecta en la película o serie, y en cómo esta ha afectado en la motivación del individuo.

Cuadro I. Tipos y características del turismo cinematográfico


TIPO CARACTERÍSTICAS
Escenarios reales (on location)
Turismo como elemento principal que motiva el viaje El escenario real y natural del rodaje de la película es una atracción en sí misma.
Como parte de unas vacaciones Realizar visitas a lugares de películas como una actividad dentro de unas vacaciones más amplias
El turismo cinematográfico de peregrinaje Visitar los lugares de rodajes de películas como una forma de prestar homenaje a la película
El turismo cinematográfico de celebridades Los hogares de las celebridades, lugares de rodaje de películas que han tomado el estatus de celebridades
El turismo cinematográfico nostálgico Visitar lugares de rodaje que representan otras eras
Comercial
Atracciones turísticas de turismo cinematográfico construidas Una atracción construida después del rodaje para atraer y servir a los visitantes
Tours de cine/películas/series Rutas desarrolladas por varias localidades de rodaje
Rutas guiadas por el escenario del rodaje Rutas a lugares específicos, con frecuencia en zonas de propiedad privada
Identidades equivocadas
Turismo donde solamente se cree que le rodaje ha tenido lugar Películas y series que son rodadas en un lugar que es creado para parecerse a otro.
Turismo en lugares en los que la película se inspira pero no se realiza el rodaje La película/serie se basa en una historia pero no se rueda donde tuvo lugar
Escenarios creados (off location)
Rutas por los estudios de cine Ruta de la industria por el trabajo de estudios cinematográficos, en los que el proceso real del rodaje puede ser visto
Parques temáticos en los estudios de cine Construcciones realizadas específicamente para el turismo sin producciones cinematográficas
Eventos one-off
Estrenos de películas -
Festivales de cine -
Programas de televisión sobre viajes Son los sucesores de las antiguas guías de viaje
Programas gastronómicos Espectáculos de cocina que invitan a visitar

Fuente: Beeton (2005, en Flores, 2016)

Como puede observarse en el cuadro I existe una gran diversidad de tipos de turismo cinematográfico. Con el objeto de sintetizar tal listado, Domínguez (2014) establece tres grandes grupos: a) turismo cinematográfico en escenarios reales (on location), donde quienes visitan el destino lo hacen al entorno real del rodaje; b) turismo cinematográfico en escenarios creados (off location), que acoge tanto a los espacios artificiales como a los estrenos y festivales; y c) turismo cinematográfico como turismo de negocios, entendido como el desplazamiento de trabajadores de una productora para llevar a cabo el rodaje.

4. Los productos asociados al turismo cinematográfico

Esta diversidad de opciones vistas en el punto anterior sugiere que, puesto que es difícil satisfacer a todo consumidor con un solo producto o servicio, los destinos deberán adaptar cada potencialidad a un tipo concreto de necesidad, pues también deberá presuponerse que no existirá un perfil homogéneo de visitantes. A este fin, las estrategias de marketing enfocadas a la creación de productos turísticos cinematográficos son, según Rodríguez et al. (2013):

Cuadro II. Tipos de productos asociados al turismo cinematográfico


TIPO DE PRODUCTODESCRIPCIÓN
Mapa de películas (movie maps)Financiados normalmente por organismos públicos, son mapas en los que se indican los lugares donde se rodaron las películas y/o series televisivas. Se crean, fundamentalmente, como parte de una campaña de marketing de turismo cinematográfico.
Guías de viajesDe financiación privada, o público-privada. Se trata de realizar un documento en extenso donde se identifica con precisión y detalle las películas, los lugares, las escenas, los actores y actrices, y todo aquello relacionado con la grabación que haya tenido lugar.
ToursLos TTOO y AAVV desarrollan tours específicos por los lugares donde se han ambientado las películas o series de televisión. Tal es así que el turismo cinematográfico se convierte en paquete turístico con connotaciones propias de peregrinaje.
Platós, estudios cinematográficos y parques temáticosEspacios artificiales estructurados en temáticas de películas dirigidos a familias con gran interés por vivir experiencias interpretadas anteriormente por sus personajes favoritos
Grandes eventosLos festivales de cine o las premieres son eventos que atraen a personas interesadas por visionar las películas antes de su estreno o tener la oportunidad de ver en carne y hueso a sus actores y actrices favoritos.

Fuente: elaboración propia a partir de Rodríguez et al. (2013)

Esta variedad de opciones presenta un sinfín de oportunidades para los destinos en su estrategia de confeccionar productos turísticos.

5. Peñíscola y el cine

5.1. Breve caracterización del modelo turístico

El municipio de Peñíscola, en la provincia de Castellón, constituye un resort de larga tradición en el panorama turístico valenciano y español. Representa uno de los principales enclaves del negocio hotelero de la Comunidad Valenciana, siendo líder indiscutible de esta tipología de negocio en su provincia, a merced a su especialización en el producto de sol y playa. La oferta turística de Peñíscola orienta su especialización sobre la base de una playa norte, con una longitud de 5 Km, y otra en el lado sur, más pequeña y perfecta para familias con niños. A esto se le suma el parque natural de la Serra d’Irta, la marjal, el Castillo del Papa Luna, el centro histórico y un legado histórico singular.

Toda esta oferta principal, en especial la de carácter natural, ha consolidado una importante estructura de soporte a la actividad turística. La planta de alojamiento hotelero, además de apartamentos, que comparten protagonismo con un nutrido parque de viviendas secundarias de potencial uso turístico, hacen de Peñíscola el tercer destino en la Comunitat Valenciana en número de plazas. También en lo que se refiere a oferta de restauración el municipio cuenta con una importante variedad de opciones gastronómicas.

Los turistas, que se concentran en torno a los meses de verano cuando la climatología es más favorable, originan un fuerte aumento de la población flotante con lo que se generan las consiguientes presiones sobre el territorio, el entorno urbano, las infraestructuras y los servicios en general. Por el contrario, la caída de la ocupación en los meses invernales llega incluso a inducir el cierre de los establecimientos.

5. 2. Proyecto “Peñíscola de cine”

A mediados del siglo XX, Peñíscola se convierte en un escenario extraordinario y excepcional, empezando a conocerse, contemplarse, experimentarse y transmitirse no solo a través de la mirada de viajeros y artistas. Hechos destacables serán la novela “El Papa del Mar” (1921) del cosmopolita Vicente Blasco Ibáñez o el rodaje de dos películas fundamentales en la historia del cine español y americano: “Calabuig” (1956) de Luis García Berlanga y “El Cid” (1961) de Anthony Mann.

Reparando en el cuadro III se observa que el municipio comienza a universalizarse y se convierte en un plató cinematográfico real y visitable, cargado de contenidos culturales, paisajísticos e histórico-monumentales, situándose en buenas condiciones para avanzar en su recorrido hacia las crecientes demandas turísticas de Europa occidental.

Cuadro III. Películas y series rodadas en Peñíscola


TIPOLOGÍA TITULO AÑO
Película Ana Cadova 1913
La alegría del batallón 1934
La vida es maravillosa 1955
Calabuch 1956
Los bucaneros del mar caribe 1960
El Cid 1961
Todos eran culpables 1962
Jo, papa! 1967
Alucinaciones 1978
El hijo del cura 1982
El cura ya tiene hijo 1982
Fuga de la isla del diablo 1984
Tramontana 1990
El día nunca por la tarde 1994
Tierra 1955
Paris-Tombuctú 1999
Mataharis 2007
Pizza eli 2008
Sinlerklaas 2009
Fin 2012
Blink 2013
Serie El barco 2012
Chiringuito de Pepe 2014-2016
Juego de tronos 2015

Fuente: elaboración propia

Es con la anunciación de la CBO en 2014 de que Peñíscola será escenario de la nueva temporada de Juego de Tronos cuando se toma verdadera conciencia de los diferentes escenarios histórico artísticos y naturales que han servido de platós a diversas producciones cinematográficas y televisivas. La gran cantidad de películas rodadas y el número de escenarios, aunque con escasez de recursos económicos y humanos, plantea al departamento de turismo del ayuntamiento el reto de implementar un proyecto menor en su inicio, pero que aumente progresivamente.

El objeto no era otro que la puesta en valor de algunas de las obras cinematográficas de referencia grabadas en Peñíscola para ofrecer un producto turístico que, además de no ser estacionario, se asienta sobre una condición excepcional: diferenciar a Peñíscola de otros municipios que no cuenta con la condición de ciudad plato.

La estructura del proyecto Peñíscola de Cine parte de la adaptación al uso turístico de los escenarios más representativos de cinco producciones rodadas en la ciudad. El criterio de selección fue:

A) Juego de Tronos: para aprovechar el tirón mediático a nivel internacional. De hecho se hizo coincidir el estreno de Peñíscola de Cine con el estreno de la sexta temporada de Juego de Tronos.

B) Chiringuito de Pepe: puesto que se estaba reponiendo en canales temáticos de TDT en el momento del lanzamiento del proyecto y, además, fotografía la ciudad tal cual es en la realidad, si bien mantiene su nombre en la ficción.

C) El Cid: poner en valor la primera gran superproducción internacional que tuvo la ciudad

D) Calabuch y París-Tumbuctú: representan dos películas del director valenciano Luís García Berlanga, en las que pueden verse muestras de la evolución de Peñíscola en los últimos 40 años del siglo pasado.

La selección de estas películas y series dieron como resultado 11 puntos (imagen I). Cada uno de ellos fue escogido por representar momentos clave en el desarrollo de las tramas cinematográficas coincidiendo, además, tres de las películas/ series de las cinco que conforman la ruta.

Imagen I. Movie map de Peñíscola de Cine


Fuente: Ayuntamiento de Peñíscola

El itinerario está pensado para hacer la visita de forma autónoma, sin necesidad de un guía, si bien se ofrecen desde la tourist-info visitas guiadas gratuitas en algunos momentos de la semana. La información en cada uno de los paneles ubicados en las paradas se encuentra disponible en tres idiomas, acompañado de una fotografía de ese escenario dentro de la producción, así como una pequeña información o ficha de la película/serie. Se acompaña, además, un código QR que da acceso a mayor información gráfica de este escenario dentro de la producción, así como explicación del lugar y su historia. En las recepciones de las empresas de alojamiento se dispone de un display con la información de la ruta.

Existe, por otro lado, un folleto (descargable o en papel que también se puede solicitar en la oficina de turismo), donde aparece la información necesaria para realizar la ruta. Cabe indicar que el recorrido no tiene sentido único, sino que se ha desarrollado de tal forma que el visitante pueda, por ejemplo, acabar la ruta en el Castillo del Papa Luna, escenario de varias producciones, visitándolo posteriormente junto a sus jardines. Todo el recorrido está adaptado a personas con movilidad reducida.

Desde su puesta en marcha el pasado 25 de abril de 2016 hasta la fecha, el interés mostrado ha sido máximo: 8 de cada 10 consultas realizadas en las oficinas de información turística han estado relacionadas con Peñíscola de Cine, llegando a distribuirse más de 6.000 folletos. Los datos proporcionados por los responsables de las recepciones de los establecimientos de alojamiento reflejan un gran interés por este producto. Se han contabilizado más de 11.000 visitas a la landing page solo a través del escaneado del código QR, ubicado en los soportes de cada punto del movie map, en los cuatro meses siguientes al lanzamiento del proyecto.

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