Kitabı oku: «Experiencias, retos y desafíos de la enseñanza de las políticas públicas en México»

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Experiencias, retos y desafíos de la enseñanza de las políticas públicas en México


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Experiencias, retos y desafíos de la enseñanza de las políticas públicas en México / Raúl Hernández Mar, María Gabriela Martínez Tiburcio, Jorge Enrique Culebro Moreno y Alejandro Navarro Arredondo, coordinadores. - - México : Universidad Autónoma Metropolitana, 2021

1a. edición

498 p. : ilustraciones ; 14 x 21 cm

ISBN: 978-607-28-2294-8 impreso ISBN: 978-607-28-2291-7 epub

T. 1. Políticas públicas - Estudios y enseñanza - México T. 2. Administración pública - Estudios y enseñanza - México

LC92.M4 E97

EXPERIENCIAS, RETOS Y DESAFÍOS DE LA ENSEÑANZA

DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN MÉXICO

Raúl Hernández Mar, María Gabriela Martínez Tiburcio,

Jorge Enrique Culebro Moreno y Alejandro Navarro Arredondo

(coordinadores)

Primera edición: 2021

D.R. © 2021, Raúl Hernández Mar, María Gabriela Martínez Tiburcio,

Jorge Enrique Culebro Moreno y Alejandro Navarro Arredondo

(coordinadores)

D.R. © 2021, Universidad Autónoma Metropolitana

Prolongación Canal de Miramontes 3855

Ex Hacienda San Juan de Dios, Alcaldía de Tlalpan

14387, Ciudad de México

Unidad Lerma/División de Ciencias Sociales y Humanidades

Avenida de las Garzas núm. 10

Col. El Panteón, 52005, Lerma Estado de México

Consejo Editorial de la División de Ciencias Sociales y Humanidades

<cedcsh@correo.ler.uam.mx>

Diseño de portada: Daniel Domínguez Michael

ISBN: 978-607-28-2294-8 impreso ISBN: 978-607-28-2291-7 epub

Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada o transmitida, por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma y por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia o cualquier otro, sin el permiso previo y por escrito de los editores.

La presente publicación pasó por un proceso de dos dictámenes (doble ciego) de pares académicos avalados por el Consejo Editorial de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAM-Lerma, que garantizan su calidad y pertinencia académica y científica.

Impreso en México/Printed in Mexico

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN Raúl Hernández Mar, María Gabriela Martínez Tiburcio, Jorge Enrique Culebro Moreno y Alejandro Navarro Arredondo

LA ENSEÑANZA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS COMO UNA HERRAMIENTA DE PROFESIONALIZACIÓN EN MÉXICO

Oportunidades del modelo de enseñanza-aprendizaje de la UAM-Lerma para la enseñanza de la disciplina de la política pública en México Raúl Hernández Mar y María Gabriela Martínez Tiburcio

Análisis del aprendizaje de políticas públicas en la reforma de un plan de estudios. El caso de la Maestría en Gobierno y Asuntos Públicos de la UANM Alejandro Navarro Arredondo

La Maestría Inter-Institucional en Políticas Públicas de la Universidad de Guadalajara y El Colegio de Jalisco. Itinerario y desafíos Alberto Arellano Ríos

EXPERIENCIAS DE DOCENCIA Y PRÁCTICAS INNOVADORAS EN LA ENSEÑANZA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN MÉXICO

La metodología de marco lógico como estrategia de enseñanza-aprendizaje en el diseño de políticas públicas. El caso de estudio de la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Lerma Manuel Lara Caballero

Círculos de lectura, análisis y relación con lo observado. Una experiencia para el aprendizaje de políticas públicas Víctor S. Peña

Los estudios de caso como método de enseñanza de las políticas públicas María Gabriela Martínez Tiburcio y Raúl Hernández Mar

La “gamificación” como herramienta para la enseñanza de las políticas públicas Perla Carolina Gris Legorreta

Didáctica de la estadística en la Licenciatura de Políticas Públicas Maribel Dávila Jaime

TEMAS ACTUALES PARA LA FORMACIÓN PROFESIONAL DE LOS ANALISTAS DE POLÍTICAS PÚBLICAS

Propuestas metodológicas para un mismo fin: el análisis de políticas públicas Angélica Rosas Huerta

El desarrollo del campo de las políticas públicas comparadas y su enseñanza Diana Vicher y Ernesto Alvarado

Comparando la coordinación institucional en el presupuesto participativo en tres ciudades de América Latina. Política comparada y transferencia de políticas públicas Janeth Midory Méndez Gómez, Jorge Culebro Moreno, y Benjamín Méndez Bahena

El método comparado y neo-institucionalismo como asignatura metodológica para la enseñanza de las políticas públicas Abigail Martínez Mendoza y Mijael Altamirano Santiago

Aprendizajes en la elaboración de estudios de caso en la Licenciatura en Políticas Públicas de la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Lerma Javier de la Rosa y Guadalupe Huerta

Conocimientos mínimos de cartografía y sistemas de información geográfica del licenciado egresado de la carrera en Políticas Públicas Ryszard E. Rozga Luter

RETOS DE LA ENSEÑANZA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN MÉXICO

Complejidad, holismo e interconectividad: hacia nuevos horizontes epistemológicos en el perfil profesional del análisis de políticas Maximiliano García Guzmán y David Angulo Rodríguez

Descifrar el problema público ambiental. El desafío de la complejidad en la enseñanza de las políticas públicas ambientales Lidia Ivonne Blásquez Martínez

Hacia la contextualización en la enseñanza de políticas públicas: soluciones a desafíos cambiantes en una era global Julieta Martínez Cuero

Retos en la formación de capital humano especializado en políticas públicas en México Alma Patricia de León Calderón y Miguel Adolfo Guajardo Mendoza

INTRODUCCIÓN

Raúl Hernández Mar,* María Gabriela Martínez Tiburcio,** Jorge Enrique Culebro Moreno,*** Alejandro Navarro Arredondo****

El siglo XXI es considerado un momento de definición para la humanidad, si bien la mayoría de nosotros podría estar de acuerdo con esta idea, tal vez, en lo que no todos estaríamos de acuerdo es en la respuesta a la pregunta sobre ¿quién guiará a la sociedad por el camino que tendrá que recorrer para llega al bienestar?

El año 2020, y seguramente la mayor parte de este año, seguiremos enfrentando las consecuencias de la pandemia de la Covid-19, que no solamente generó una emergencia de salud pública de proporción mundial sino que, al interior de los países ha producido enormes problemas, tales como desempleo, pobreza, desigualdad social, violencia doméstica, deserción escolar, deterioro de capacidades productivas y habilidades humanas, desplazamientos de grandes grupos de personas, etcétera.

Este contexto tan retador nos obliga a cuestionar el papel de los gobiernos de todo el mundo, en sus diversos niveles, ya que éstos deben atender y resolver las consecuencias producidas por la Covid-19 y, al mismo tiempo, guiar a la sociedad por el camino hacia el bienestar. Al mismo tiempo, este escenario cuestiona la forma tradicional de enseñanza en las universidades, al pasar de un ambiente presencial a uno remoto o a distancia, debido al confinamiento de los estudiantes universitarios, lo que ha puesto en cuestionamiento la importancia de enseñar la complejidad de las racionalidades, la transterritorialidad y la transdisciplina como un proceso, según el cual, los límites de las disciplinas individuales se trascienden para tratar problemas desde perspectivas múltiples con vista a generar conocimiento emergente, hoy tan necesario para lograr entender las consecuencias de la pandemia.

A partir de lo anterior, y luego de la segunda década del siglo XXI, las capacidades gubernamentales, la gestión pública y la idea de los gobiernos por las políticas públicas, se han convertido en temas de primer orden para los gobiernos contemporáneos, que se encuentran en un contexto de luces y sombras; por una parte, por la exacerbada participación ciudadana que confirma el establecimiento de una “nueva” relación entre la sociedad y el Estado y, por la otra, por las carencias de oportunidades, la desigualdad y los altos índices de pobreza, factores que deslegitiman la actividad del Estado y le retiran el apoyo ciudadano.

Hoy más que nunca, se exige a los gobiernos que sean un “gobierno por políticas públicas”, es decir, que se conviertan en un actor relevante en la conducción de la sociedad y que preserven y fortalezcan los dos principios de la acción del gobierno legítimo: su carácter público y su eficacia en la solución de los problemas públicos. Lo anterior exige, al menos tres condiciones; la primera se refiere a la utilidad del análisis de las políticas públicas basado en conocimiento causal probado, es decir, en información, conocimiento y cálculo, que sustenten las decisiones públicas. Este nuevo contexto exige a la disciplina de las políticas públicas, realizar señalamientos críticos a los estilos de gobierno anteriores y ser un instrumento para reformarlo.

La segunda condición es la modernización de la administración pública, con el propósito de revindicar su naturaleza pública y su capacidad administrativa, a partir de la profesionalización de los servidores públicos, la gestión del conocimiento de las burocracias, la digitalización del gobierno y la implementación del gobierno electrónico, abierto e inteligente. Con respecto a este último punto, la relevancia de la información del sector público ha aumentado, por lo tanto, los datos abiertos de gobierno (open goverment data), tienen el potencial de incrementar la transparencia y la rendición de cuentas, además de fomentar la investigación y la aplicación de las nuevas tecnologías en el mejoramiento de los servicios públicos, lo que permitiría tener administraciones públicas eficaces y de calidad.

La tercera condición es la aplicación de la nueva gobernanza pública entre el gobierno y las organizaciones económicas y sociales de manera asociada y en red. El surgimiento de este término está vinculado con la crisis de eficiencia del gobierno, su falta de legitimidad y de confianza por parte de los ciudadanos. En este sentido, la búsqueda de nuevas formas más eficientes de gestionar las políticas públicas, previendo sus efectos y evaluando sus impactos, han hecho de la gobernanza una nueva forma de gobernar, es decir, una especie de tercera vía frente a las limitaciones tradicionales de los métodos burocráticos como de los nuevos modelos empresariales aplicados a la nueva gestión pública.

Por lo anterior, la gobernanza implica reconocer que lo público es el conjunto de las interdependencias e interacciones que existen en un territorio (coordinación y cooperación), promueve una ciudadanía consciente de su papel (coproducción) y activa en su tarea de conseguir una mejor calidad de vida (corresponsable); sin embargo, para que la sociedad desempeñe su papel requiere de una buena administración, de funcionarios públicos profesionales, motivados, respetuosos con los valores de lo público y cualificados, así como de instituciones sólidas que refuercen los valores de la ciudadanía. Por lo tanto, la gobernanza exige una nueva relación entre gobernantes y ciudadanos y, entre éstos y el sector privado y las organizaciones de la sociedad, que se ejerce mediante diversas prácticas de interlocución, intercambio, diálogo y asociación.

Continuando con lo anterior, las políticas públicas se incorporan en la gobernanza en una parte específica del proceso de gobierno, como acción e instrumento de gobierno, centrándose en el aseguramiento de la efectividad directiva del gobierno y, particularmente, en el proceso de elaboración de las decisiones de éste. En conclusión, a este último punto se podría decir que las políticas públicas son un componente funcional orgánico de la gobernanza.

Las condiciones expuestas anteriormente, no se podrían entender sin considerar el resultado de las reformas institucionales que se han llevado a cabo en nuestro país, no sólo porque han reconfigurado la relación sociedad-Estado, sino porque exigen un gobierno con capacidad directiva y de gestión y, por lo tanto, de expertos en la formulación, implementación y evaluación de políticas públicas.

En este libro colectivo partimos de la idea de que es muy importante, considerando las condiciones ya mencionadas, discutir sobre cuáles son los retos y desafíos de la enseñanza de las políticas públicas en México, a partir de que la disciplina de las políticas públicas lleva siete décadas de existencia en el campo de las ciencias sociales (de 1951 hasta la fecha) y apenas tres décadas (de 1990 hasta hoy) de la inserción de esta disciplina en el sistema político, económico, administrativo y social de nuestro país.

Si bien, la disciplina de las políticas públicas ha tenido considerables avances en nuestro país, no podemos compararlos con los que ha tenido en otros países desarrollados, debido a que las políticas públicas y la modernización de la gestión pública, son reflexiones a las que llegaron en aquellos países después de lograr los mínimos de cobertura en bienes y servicios, un sistema altamente profesionalizado de servidores públicos y un sistema de escuelas y centros dedicados al estudio de la acción gubernamental.

Sin embargo, para el caso de nuestro país, las políticas públicas y la modernización de la gestión pública son un punto de llegada, por ello, es importante mencionar que, en México, en los últimos años, han aparecido nuevos cursos y programas de estudio sobre políticas públicas en el nivel licenciatura, maestría y doctorado, a partir de un sistema más complejo de escuelas y centros dedicados al estudio de la acción gubernamental, lo que podría, con apoyo de diversas reformas institucionales, políticas y de administración pública, profesionalizar el sector público, modernizar sus organización e instaurar gobiernos por políticas públicas en un plazo de corto tiempo, que apoyarían la idea de que los gobiernos actuales deben coordinar a sus sociedades en búsqueda del bienestar y una mejor calidad de vida.

Sin embargo, al considerarse un campo de estudios relativamente nuevo, el análisis de las políticas públicas en México se desarrolló, primero, en la práctica gubernamental, por ello, en la actualidad enfrenta grandes dificultades en su enseñanza. En parte, esta dificultad se debe a que la enseñanza de los ciclos de las políticas públicas en las universidades se enfrenta al aprieto de transmitir a los estudiantes la complejidad de las racionalidades, la lógica del poder, los valores e intereses involucrados en el proceso de toma de decisiones y la transterritorialidad de la implementación de dichas decisiones.

De manera tradicional, en las universidad se ha optado por enseñar el análisis de políticas públicas bajo la lógica racionalista lineal de elaboración de las políticas públicas, en la que se ponderan todas las alternativas disponibles de acuerdo a una estructura de preferencias bien definida de cada actor y a una estimación precisa de la medida en que cada alternativa impactará en los resultados de la política, por lo general, esta orientación de la enseñanza de las políticas públicas es recibida por los estudiantes alejados de la práctica de las políticas como una “análisis” predominantemente intelectual y técnico, en conclusión, los estudiantes se acostumbran a percibir al proceso de decisión como una operación técnica de elección de una política que contribuirá a la obtención de un resultado.

A partir de los planteamientos anteriores, las áreas de investigación de Políticas Públicas, Economía, Sociedad y Territorio (PPESyT) y de Procesos Sociales, Políticos e Instituciones (PSPI) del Departamento de Procesos Sociales de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, organizaron el coloquio de investigación “Retos y desafíos de la enseñanza de las políticas públicas en México”, con el propósito de reflexionar en la forma teórica y práctica sobre las distintas estrategias, modelos y métodos de enseñanza de las políticas públicas, tanto en programas de licenciatura como de posgrado en México, identificando las problemáticas, retos y casos innovadores en el proceso de enseñanza-aprendizaje y establecer las contribuciones que estos programas realizaron en la formación y profesionalización de funcionarios públicos.

Para su organización, el coloquio de investigación contó con la colaboración del área de Política y Gestión Pública del Departamento de Políticas y Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, y del cuerpo académico “Gestión pública y desarrollo social” del Departamento de Estudios Institucionales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Cuajimalpa.

Durante el coloquio se presentaron 22 trabajos de investigación en las siguientes líneas de trabajo: a) Experiencias de docencia y prácticas innovadoras en la enseñanza de las políticas públicas en México; b) La enseñanza de las políticas públicas como una herramienta de profesionalización en México; c) Nuevos enfoques de la enseñanza de las políticas públicas; d) La utilización de estudios de caso en la enseñanza de las políticas públicas; e) Propuestas de laboratorios o talleres adecuados para la formación de estudiantes en la disciplina de las políticas públicas; f) Temas actuales para la formación profesional de los analistas de políticas públicas y g) Retos de la enseñanza de las políticas públicas en México.

Dicho coloquio se llevo a cabo el 16, 17 y 18 de febrero de 2020 de manera virtual y participaron investigadores, estudiantes, profesores y funcionarios públicos, y como resultado de este coloquio se logra este libro colectivo titulado “Experiencias, retos y desafíos de la enseñanza de las políticas públicas en México”, en el cual se reflexiona sobre la situación actual de la enseñanza de las políticas públicas frente a los retos que impone el momento actual que estamos enfrentado como sociedad, por lo que en este libro analizamos las distintas estrategias, modelos y métodos de enseñanza-aprendizaje de las políticas públicas, tanto en programas de licenciatura como de posgrado en México, identificando los casos innovadores de procesos de enseñanza-aprendizaje, las contribuciones que algunos programas de estudios hacen a la formación de expertos en políticas públicas y a la profesionalización de servidores públicos, así como las problemáticas y retos de la enseñanza de la política pública en México.

Por lo anterior, este libro se divide en cuatro líneas de investigación, a saber: 1) La enseñanza de las políticas públicas como una herramienta de profesionalización en México; 2) Experiencias de docencia y prácticas innovadoras en la enseñanza de las políticas públicas en México; 3) Temas actuales para la formación profesional de los analistas de políticas públicas, y 4) Retos de la enseñanza de las políticas públicas en México. A continuación, se dará cuenta de los trabajos que se presentan en cada uno de los apartados de este libro y se mencionarán algunas contribuciones que los autores hacen en cada uno de los trabajos que forman parte de este libro.

LA ENSEÑANZA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS COMO UNA HERRAMIENTA DE PROFESIONALIZACIÓN EN MÉXICO

En este apartado se presentan tres trabajos que analizan la importancia de la enseñanza de las políticas públicas como una herramienta de profesionalización en nuestro país. El primer trabajo se titula “Oportunidades del modelo de enseñanza-aprendizaje de la UAM-Lerma para la enseñanza de la disciplina de la política pública en México”, cuyos autores Raúl Hernández Mar y María Gabriela Martínez Tiburcio, plantean a partir de su experiencia docente en la licenciatura de políticas públicas de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, una propuesta de cómo mejorar la enseñanza de la disciplina y formar cuadros mejor habilitados en un contexto complejo, solamente realizando algunos ajustes e incorporando algunos elementos a la estructura curricular de la licenciatura.

Los autores parten de que las políticas públicas crean conocimiento y éste debe ser utilizado en el proceso de enseñanza-aprendizaje en las escuelas de políticas públicas, por ello, proponen que se debe usar en favor de la docencia la doble orientación de las políticas públicas, la cual se divide en una perspectiva que se ha denominado el “conocimiento de” o knowledge of, el cual se ocupa del conocimiento acerca de la elaboración y desarrollo de las políticas por parte de los gobernantes, a esta perspectiva se le considera como un momento normativo o técnico de las políticas públicas. En este mismo sentido, la otra perspectiva de las políticas públicas es el “conocimiento en” o knowledge in, el cual tiene como propósito el análisis en y para el proceso de las políticas públicas, éste incorpora teorías de distintas disciplinas con el fin de explicar, corregir y mejorar el proceso de toma de decisiones, a esta perspectiva se le define como un momento teórico-positivista de las políticas públicas.

A partir de lo anterior, los autores destacan la importancia de vincular la teoría y la práctica en las carreras de política pública, por ello, utilizan la analogía de enseñar de una manera similar a las facultades de medicina, ya que, tanto los médicos como los especialistas en política pública son llamados a resolver problemas y necesitan diagnosticar las causas respectivas, por lo que también necesitan entender el conjunto de posibles soluciones y descifrar los pros y los contras de cada una de ellas. A partir de la idea anterior, proponen algunos ajustes a la estructura curricular de la licenciatura en políticas públicas de la UAM-Lerma y explican que el modelo educativo de esa unidad académica de la UAM es adecuado para poner en marcha los ajustes propuestos, ya que, se incorporarían en la docencia e investigación el uso de talleres, laboratorios, seminarios y un Observatorio en Políticas Públicas e Incidencia.

Por último, los autores concluyen que la propuesta que se presentó en su trabajo se apoya en la idea de que la política pública es una disciplina que produce conocimiento, por lo tanto, el aprendizaje de políticas (policy learning) es muy importante en un proceso de enseñanza. En este sentido, la forma en que las políticas se difunden y adoptan a través del tiempo y el espacio se conoce como policy diffusion o “difusión de políticas” y para que este proceso sea exitoso basan su propuesta en el aprendizaje instrumental, que puede ser de tres tipos: actividades académicas formales, experiencias externas, experiencias y conocimientos internos.

El siguiente trabajo de este apartado se titula “Análisis del aprendizaje de políticas públicas en la reforma de un plan de estudios. El caso de la maestría en gobierno y asuntos públicos de la UNAM”, en este trabajo el autor, Alejandro Navarro Arredondo, explica que los programas de políticas públicas en todo el mundo se han creado con el objetivo específico de capacitar a los estudiantes para una carrera en el sector público y dotarlos de las mejores herramientas para que desempeñen su trabajo. Así, dados los múltiples cambios que ha sufrido el sector público durante las últimas décadas, era probable observar cierta adaptación de dichos programas a esos cambios. Sin embargo, aunque es posible proponer ciertas orientaciones que se adapten a las expectativas del mercado laboral, el sentido y significado que adquieren los procesos de renovación curricular son determinados por la institución en la cual se implementan, por lo que, cada escuela formulará y adecuará, a partir de sus fortalezas, debilidades y ventajas comparativas, su nuevo diseño curricular.

En este trabajo se analizan los resultados de una evaluación del plan de estudios de la maestría en gobierno y asuntos públicos (MGAP), con el propósito de reflexionar sobre las prácticas de enseñanza-aprendizaje de las políticas públicas. Para ello, el autor presenta un marco analítico sobre la evolución de las escuelas de políticas públicas y los resultados de la evaluación del plan de estudios de la MGAP en el campo de las políticas públicas.

A partir de lo anterior, en el texto se señala que inicialmente los programas de políticas públicas fueron creados como escuelas de administración pública para ayudar a consolidar y promover el funcionamiento del Estado-nación en expansión, pero con el tiempo cambiaron de enfoque. A medida que evolucionaron se encontraron con las tensiones inherentes a una tríada de temas en conflicto: a) estudios sobre gestión y administración pública, b) análisis de políticas y c) toma de decisiones; sin embargo, las escuelas de políticas públicas habían logrado solventar estas tensiones. Pero el entorno ha cambiado gradualmente y los programas de estudios no lo han logrado al mismo ritmo, por lo que, los modelos actuales son más académicos o de investigación para las escuelas de política pública.

Todo esto se ha constituido como una de las razones por las cuales varias escuelas de políticas públicas en Europa y Estados Unidos han incorporado una variedad de prácticas centradas en mejorar el aprendizaje de los estudiantes, mediante la adopción de enfoques interactivos, y la MGAP no es la excepción, ya que según la evaluación del programa de estudios existe una necesidad de formar personas aptas en formulación de estrategias, lograr una mayor vinculación con los sectores privado y social, fortalecer las herramientas técnicas cuantitativas, etcétera.

En este sentido, en el trabajo se concluye que es necesario reflexionar sobre la enseñanza de las políticas públicas de los estudiantes de posgrado en entornos diversos y complejos, adoptando el aprendizaje centrado en el estudiante y revitalizando el uso de prácticas interactivas y participativas; es decir, generar un ambiente de aprendizaje que equilibre la teoría con la posibilidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos.

Por último, esta sección cierra con el trabajo de Alberto Arellano Ríos, el cual se titula “La maestría inter-institucional en políticas públicas de la Universidad de Guadalajara y el Colegio de Jalisco. Itinerario y desafíos”, en este artículo se analiza la creación de los programas académicos y su relación con su contexto, argumentando que el reto académico es dar cuenta de este proceso de institucionalización.

A partir de lo anterior, el propósito de este trabajo es reflexionar sobre el proceso de institucionalización del programa de maestría inter-institucional en políticas públicas (MIPP) del Coljal-CUCEA, a partir de la revisión de algunos elementos que definen las orientaciones de los posgrados en nuestro país, tales como los lineamientos, diseño curricular, el plan de estudios, eficiencia terminal, tesis presentadas y defendidas, así como algunos asuntos de vinculación con el sector público.

De acuerdo con el autor, la MIPP es producto de una larga historia de colaboración entre CUCEA y el Coljal, es importante destacar que en México hay pocos casos de maestrías inter-institucionales, pero la MIPP se ha propuesto consolidarse como una referencia en la formación de profesionales en el estudio, análisis, diseño y evaluación de políticas públicas de alto nivel en Jalisco, incorporando temas actuales para la administración pública y el gobierno, como respuestas a las demandas de la sociedad relacionadas con el servicio público, particularmente en las organizaciones gubernamentales y/o privadas vinculadas con la prestación y servicio de bienes públicos fortaleciendo su vínculo con la sociedad.

Frente a este reto que impone ser un posgrado innovador, no solamente por como fue creado, sino por sus características particulares, dicho posgrado ha tenido que desarrollar estrategias de enseñanza-aprendizaje que le permitan adoptar nuevos enfoques en el estudio de las políticas públicas, que abogan por la complejidad y objetos múltiples, ha apostado por estudios de caso y resaltar lo local, regional o una visión territorial que considere la complejidad.

EXPERIENCIAS DE DOCENCIA Y PRÁCTICAS INNOVADORAS EN LA ENSEÑANZA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN MÉXICO

En este segundo apartado se exponen cinco documentos que describen y analizan las experiencias de docencia y prácticas innovadoras en la enseñanza de las políticas públicas en México. La primera experiencia, presentada por Manuel Lara Caballero, lleva por título “La metodología de marco lógico como estrategia de enseñanza-aprendizaje en el diseño de políticas públicas. El caso de estudio de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma”. En este documento, el autor desarrolla una estrategia de enseñanza-aprendizaje utilizando el enfoque de la metodología de marco lógico (MML) como una herramienta complementaria en la enseñanza de las políticas públicas, utilizándola como una primera introducción a la definición de un problema público y al diseño de políticas públicas en la Unidad de Enseñanza Aprendizaje (UEA) VI. Gobierno y políticas públicas, de la licenciatura en políticas públicas (LPP) de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma (UAM-Lerma).

El autor establece que la estrategia consiste en desarrollar un eje integrador durante todo el trimestre, en donde el grupo se divide en equipos y cada equipo define un problema público de su elección aplicando la MML, con la finalidad de realizar un diseño preliminar de una política pública expresada a través de una matriz de indicadores de resultados. A pesar de que destaca las ventajas de esta herramienta, también enfatiza algunas limitaciones como que no logra capturar en esencia la complejidad de los fenómenos o problemas que se pretenden solucionar, tampoco considera la dimensión temporal para comprender las dinámicas adyacentes al proceso de desarrollo o realidad social que se desea intervenir, entre otras.

A partir de la experiencia expuesta en este trabajo, el autor señala que los estudiantes cumplieron con el objetivo de elaborar una propuesta sólida de diseño de políticas públicas para resolver un problema público de su elección, donde las actividades asincrónicas y las clases sincrónicas fueron relevantes sólo para entender los conceptos y familiarizarse con el conocimiento de la MML; sin embargo, las asesorías previas a las entregas con los avances y dudas específicas fueron las que lograron una mejor comprensión del tema, donde el trabajo en equipo y la retroalimentación entre pares fue un catalizador importante.

El segundo trabajo de esta sección corresponde a la experiencia de “Círculos de lectura, análisis y relación con lo observado. Una experiencia para el aprendizaje de políticas públicas”, elaborado por Víctor S. Peña. En un primer momento, el autor menciona que ha detectado dos barreras en la enseñanza de las políticas públicas: primera, lo descrito en una buena parte de los textos “clásicos” sobre políticas públicas refieren lugares y contextos que no le son familiares al estudiante latinoamericano; y segunda, la clara extranjería de los nombres propios de autores acrecienta la distancia. En este sentido, el autor expone una experiencia que busca atender esas barreras.

El autor presenta, la experiencia de los “Círculos de lectura, análisis y relación con lo observado” (CLARO) por parte de los estudiantes de maestría y doctorado de ciencias sociales en la línea docente “Análisis y evaluación de políticas públicas” de El Colegio de Sonora, que se ha implementado desde 2017. Esta actividad se realiza fuera de horarios de clases, a partir de la búsqueda de espacios flexibles, sistemáticos, de discusión, enfocados en la comprensión de textos básicos de la disciplina (utilizando la técnica de lectura dialógica) y abocados a identificar cómo lo leído puede observarse directamente o con algunas variantes en situaciones concretas, locales y actuales.

La experiencia, de acuerdo con el autor, si bien es modesta en el número de participaciones y años en los que se ha realizado, la sistematización del método para las sesiones, así como los aprendizajes que de ello se desprende acompañan el valor que, en lo individual, cada participante le asigna; la aportación de CLARO es atender las barreras antes mencionadas, y lo importante es la construcción del diálogo, el contraste de ideas y compartir reflexiones. Sin embargo, presenta una limitación toral que reside en la muy baja o nula institucionalización de la práctica. La ventaja que ofrece el haberse constituido como un espacio voluntario y motivante por sí mismo, por esas mismas características, se considera también una clara debilidad. Adicionalmente, el autor recomienda, con base en su experiencia, que ejercicio tipo CLARO no puede trasladarse a un esquema masivo, pues todos deben tener su espacio para participar e interactuar.

La tercera experiencia docente es expuesta por María Gabriela Martínez Tiburcio y Raúl Hernández Mar, cuyo título es “Los estudios de caso como método de enseñanza de las políticas públicas”. Este trabajo tiene como objetivo demostrar la utilidad de los estudios de caso en la enseñanza de las políticas públicas, sus alcances y limitaciones. Para tal fin, se retomaron elementos teóricos y metodológicos sobre los estudios de caso en la enseñanza para el nivel superior y de posgrado, específicamente para políticas públicas; también se elaboraron cuatro experiencias que se ubican en diferentes instituciones educativas.

Los autores realizan una descripción teórica del rol que debe desempeñar el docente y el estudiante, en tres momentos de aplicación de un estudio de caso: antes, durante y al final; además de establecer algunas etapas para la ejecución de esta herramienta pedagógica. Por otro lado, con base en las experiencias descritas y analizadas, los autores establecen que el método de estudios de caso para la docencia es aplicado en México, es una herramienta útil y robusta en la formación de los futuros profesionales de las políticas públicas. Aunque presentan varias limitaciones en el ámbito específico de las políticas públicas, entre las que se pueden destacar el poco material y libros con casos para la docencia en políticas públicas, la poca difusión de esta herramienta en el caso mexicano y el nulo reconocimiento institucional a la elaboración de casos para la enseñanza.

Como conclusiones, los autores identificaron que el uso de esta herramienta pedagógica en el nivel de licenciatura es recomendable para cursos más avanzados, mientras que para los posgrados puede ser en cualquier momento; sin embargo, sugieren que se utilice como una herramienta complementaria y parcial; es decir, después de haber visto un tema teórico con clases tradicionales (cátedra) o mediante otras estrategias docentes, y de manera ocasional. Además, los estudios de casos generalmente se utilizan para aplicar conceptos y teorías.

El cuarto documento de esta sección tiene como título “La ‘gamificación’ como herramienta para la enseñanza de las políticas públicas”, cuya autora es Perla Carolina Gris Legorreta. La propuesta que realiza la autora consiste en emplear la “gamificación” o “ludificación” conceptualizada como una herramienta que se ha incorporado en el ámbito de la enseñanza.

La autora plantea la propuesta de una dinámica gamificada para la asignatura de análisis de políticas que incorpora, fundamentalmente, el componente de logro de este modelo. Dicha dinámica consiste en un rally programado para llevarse a cabo durante todo el periodo de la materia y cuyo objetivo es promover la adquisición de conocimientos y habilidades analíticas sobre el ciclo de las políticas públicas. El diseño de esta dinámica, por una parte, favorece la aplicación práctica del conocimiento y, por otra, genera un ambiente de aprendizaje en la cual los participantes pueden identificar los logros parciales que obtengan durante este proceso.

Como conclusiones, la autora establece que la “gamificación” se ha extendido como una herramienta auxiliar al aprendizaje, que permite mejorar el nivel de involucramiento de las personas en este proceso. Para el caso que propone, establece que está orientada a la consecución de distintos objetivos de aprendizaje mediante la realización de actividades asociadas a cada una de las etapas del ciclo de políticas públicas.

La autora destaca la relevancia de documentar los resultados que se obtengan de la aplicación de la “gamificación” en distintos contextos, pues como lo plantea el propio modelo es importante monitorear sistemáticamente la implementación de esta dinámica, de tal forma que sea posible identificar aquellos aspectos que deben ajustarse, pues acorde con la teoría, esta herramienta de gamificación debe adaptarse más a las necesidades de los estudiantes que de los docentes. Y, por último, menciona que este tipo de prácticas en el proceso de enseñanza de las políticas públicas permitirá valorar su efectividad y contribución en la adopción de modelos más innovadores.

La última experiencia que forma parte de esta sección corresponde a “Didáctica de la estadística en la licenciatura de políticas públicas”, de Maribel Dávila Jaime. Este documento tiene como objetivo proponer un método didáctico aplicado basado en escenarios reales para la comprensión de conceptos estadísticos, recolección, análisis y procesamiento de datos. La autora menciona que la estadística es un requisito indispensable para la profesionalización del personal encargado del análisis y elaboración de políticas públicas, por lo que su enseñanza es relevante y con esta propuesta busca fomentar el aprendizaje basado en contextos reales y el desarrollo de competencias en manejo de bases de datos complejas.

Asimismo, la autora expone la vinculación que existe entre las políticas públicas y el análisis estadístico. De esta manera, muestra a partir de un ejemplo de un programa, como los datos se convierten en información estadística, y la utilidad de ésta en diversas etapas de las políticas públicas, tales como identificación de un problema, toma de decisiones, elaboración de indicadores de seguimiento y evaluación de proyectos, programas y políticas. Asimismo, subraya la necesidad de emplear diversos softwares estadísticos que permitan desarrollar la competencia de análisis de datos en los estudiantes de la licenciatura en políticas públicas, pues les posibilitan realizar además de cálculos de estadística descriptiva, análisis de correlaciones, análisis de varianza, tanto de series de tiempo como de datos de corte transversal o datos de panel, y procesar un amplio número de datos de manera rápida.

En conclusión, esta experiencia señala que es fundamental contar con un adecuado software estadístico para procesar datos, pero el análisis y la interpretación de las operaciones realizadas por este tipo de herramientas es fundamental para elaborar, analizar, dar seguimiento y realizar evaluación de políticas públicas, y esto lo tendrán que desarrollar los analistas de políticas públicas.

TEMAS ACTUALES PARA LA FORMACIÓN PROFESIONAL DE LOS ANALISTAS DE POLÍTICAS PÚBLICAS

Esta sección inicia con el capítulo de Angélica Rosas Huerta, con el título de “Propuestas metodológicas para un mismo fin: el análisis de políticas públicas”, con el cual pretende llevar a cabo un recorrido de las propuestas analíticas para el estudio de las políticas públicas, desde la concepción de éstas con base en la revisión de literatura relevante. El capítulo concluye con un análisis de los marcos analíticos expuestos, así como con la necesidad de profundizar en ellos y la complejidad del estudio y análisis de las políticas públicas.

Posteriormente, en el siguiente capítulo Diana Vicher y Ernesto Alvarado abordan “El desarrollo del campo de las políticas públicas comparadas y su enseñanza”, en el cual llevan a cabo una primera exploración para iniciar las investigaciones que lleven a explicar el fenómeno de la enseñanza de las políticas públicas comparadas, contrastándolo con el ámbito internacional y ver si de esta forma existe alguna relación de políticas de transferencia o difusión que se puedan identificar.

Precisamente, en el campo de la transferencia y difusión de políticas públicas, Janeth Midory, Jorge Culebro y Benjamín Méndez analizan su contribución en el caso del programa de presupuesto participativo en la Ciudad de México, para ello los autores estudian los retos de la coordinación institucional desde una perspectiva de política comparada con las experiencias de Buenos Aires, en Argentina, y Montevideo, en Uruguay; por lo que se ilustran los problemas del diseño e implementación de políticas públicas, como la fragmentación y la débil coordinación de las organizaciones encargadas de este programa.

Similar el texto anterior, en su contribución Abigail Martínez y Mijael Altamirano proponen el método comparado y al nuevo institucionalismo como una asignatura metodológica para la enseñanza de las políticas públicas. Para lo cual exponen la utilidad de estos dos enfoques teórico-metodológicos para comprender mejor la naturaleza de los problemas al considerar el contexto en el cual surgen, bajo la premisa de una estrecha vinculación entre las políticas públicas y el ámbito institucional, sin que precisamente se identifique el tipo de institucionalismo al que se refieren.

Mientras tanto, Javier de la Rosa y Guadalupe Huerta, en el capítulo “Aprendizajes en la elaboración de estudios de caso en la licenciatura en políticas públicas de la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Lerma” se preguntan sobre los a aprendizajes teóricos y metodológicos en la elaboración de estudios de caso en la licenciatura en políticas públicas de la UAM-Lerma, y exponen una visión de los programas de licenciatura y posgrado para fortalecer el uso de los diferentes tipos de estrategias metodológicas entre los que están los estudios de caso como estrategia de investigación, que combina las herramientas cualitativas y cuantitativas, y que incluso se observan desde las preguntas y el desarrollo de la investigación de los estudiantes.

En el último texto de esta sección, se propone a los conocimientos básicos de análisis espacial, de cartografía y manejo de sistemas de información geográfica como conocimientos indispensables para el futuro licenciado en políticas públicas. En esta propuesta, Ryszard E. Rozga Luter parte de la necesidad de la incorporación de los datos espaciales además de los cuantitativos para la formación del egresado en políticas públicas.

RETOS DE LA ENSEÑANZA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN MÉXICO

En esta sección se presentan cuatro artículos que exploran los retos de la enseñanza de las políticas públicas en México. El primero de ellos, de Maximiliano García Guzmán y David Angulo Rodríguez, advierte que a pesar de los enormes avances teóricos en torno al ciclo de las políticas públicas, la disciplina aún no cuenta con un robusto marco de referencia que atienda explícitamente problemas públicos influidos por una inmensa cantidad de factores, con causas borrosas, que tengan una naturaleza impredecible, de largo plazo y que rebase las fronteras de los países, por ejemplo, la actual pandemia de Covid-19.

Además, estos autores sugieren que la mayoría de los estudiosos y profesionales de las políticas públicas no cuentan con métodos holísticos que se adapten a problemas complejos de larga duración. En su mayoría, los métodos de trabajo se enfocan en horizontes temporales cortos: semanales, mensuales o trimestrales, periodos legislativos o en el caso de México, sexenios. Si bien hay esfuerzos por impulsar agendas de políticas con horizontes temporales de décadas, sobre todo desde organismos internacionales, aún quedan áreas de oportunidad para la mayoría de los analistas para adoptar prospectivas de décadas o siglos.

Así, dadas estas limitaciones del ciclo de las políticas públicas, en fechas recientes han surgido nuevas formas, tanto de realizar análisis de políticas públicas como de construirlas en ambientes institucionales. Visiones como la complejidad, el holismo y la interconectividad han realizado propuestas que abonan a esta discusión, y si bien reconocen abiertamente que las políticas no son acciones que puedan entenderse y realizarse sin considerar su vinculación con otras estrategias de gobierno, el estudio y reflexión sobre esas formas de conexión se encuentran todavía en fases iniciales.

De manera particular, Maximiliano García y David Angulo proponen al holismo metodológico como un set de herramientas que puede orientar el tratamiento de problemas complejos, de larga duración y de escalas que rebasen los ámbitos de actuación de un solo gobierno. Asimismo, presentan los fundamentos del enfoque de interconectividad en política pública, que busca deliberadamente vasos comunicantes, traslapes o superposiciones entre las diferentes arenas de políticas, con el objetivo de aprovechar mejor los recursos institucionales, tener mayor impacto e influencia en entornos siempre cambiantes, complejos y globalizados.

Por su parte, en el segundo capítulo de esta sección, Lidia Ivonne Blásquez Martínez, analiza el problema público ambiental como un ejemplo de los desafíos de la complejidad en la enseñanza de las políticas públicas. Para esta autora, una de las características relevantes de los problemas ambientales es la multiplicidad de actores involucrados, quienes tienen miradas diferentes y, en muchos casos, contrapuestas en torno a sus definiciones, consecuencias e implicaciones. Esta multidisciplinariedad es uno de los elementos clave para aproximarse a la complejidad de lo ambiental, razón por la cual el análisis de políticas públicas resulta relevante e indispensable para afrontar los retos en esta materia.

Además, la enseñanza de las políticas públicas ambientales ya sea desde la gestión o de otros enfoques, implica un reto particular. Su carácter interdisciplinario y la complejidad de su objeto de estudio implica que tanto el enseñante como el alumnado comprendan e incorporen en su reflexión conocimientos de geografía, biología ambiental, agroecología, ecología política, sociología, derecho, antropología, economía, ciencia política, estudios de género, sistemas alimentarios, salud, generación de energía, entre muchos otros.

Por esa razón, la autora advierte de la necesidad de incorporar los paradigmas de complejidad e interdisciplina, a fin repensar desde una forma sistémica e interconectada los problemas ambientales. Con este enfoque de complejidad es posible identificar en el nivel empírico elementos comunes en la tematización de los problemas ambientales. Si bien estos elementos son configurados desde diversas racionalidades, es posible identificar puentes, aspectos comunes que se podrían estar vinculando con una semántica transversal asociada a lo ambiental.

En el mismo tenor, Julieta Martínez Cuero argumenta que la intervención del Estado en la solución de ciertas problemáticas sociales ha estado determinada por las transformaciones del capitalismo global y el surgimiento de nuevos enfoques disciplinarios. Así, este trasfondo histórico y contextual del diseño, implementación y evaluación de la política social obliga a reflexionar sobre ciertos planteamientos básicos de la enseñanza de las políticas públicas, como disciplina articulada a la ciencia política y a la administración pública.

De esta forma, a través de un recorrido histórico sobre el rumbo que ha seguido la política social en México, esta autora presenta algunas ideas que invitan a reflexionar acerca de la necesidad de no sujetar la enseñanza de las políticas públicas a marcos de conocimientos técnico-administrativos. En su lugar, sugiere identificar y reconocer momentos coyunturales: políticos, sociales, económicos y culturales, en los que han tenido lugar las acciones y gestiones del gobierno, ya que ello está relacionado con una efectiva identificación de los problemas que eventualmente han sido o serán atendidos por el Estado.

En ese sentido, el hecho de que los estudiantes de políticas públicas aborden la toma de decisiones desde un enfoque multidisciplinar y con una perspectiva histórica, les permitirá esclarecer el éxito o fracaso de la intervención del Estado. De ahí la insistencia en mostrar la interconexión de las transformaciones del capitalismo con el surgimiento de distintas problemáticas sociales. Sin duda, la definición de problemas públicos, derivados de las fallas de mercado o del gobierno, requiere de información de calidad que permita una acertada identificación de las causas que los provocan.

Finalmente, Alma Patricia de León Calderón y Miguel Adolfo Guajardo Mendoza reflexionan sobre los retos en la formación de capital humano especializado en políticas públicas. Para ellos, si bien, esta disciplina ha estado presente en México desde hace varias décadas; lo cierto es que la oferta de formación académica en este campo es mucho más reciente. Su incorporación a los programas académicos inició como materias en ciertos posgrados y, posteriormente, se fueron consolidando como líneas de investigación que dieron origen a programas académicos de maestría y doctorado. Por su parte, los programas de licenciatura son todavía más recientes, pues surgieron apenas hace tres lustros, en 2002, como el primer antecedente.

No obstante, a lo largo de las últimas décadas, los programas académicos de políticas públicas han aumentado en las diferentes instituciones de educación superior públicas y privadas, con programas que representan la visión de dichas instituciones y del propio contexto en el que se concibieron, lo que lleva a cuestionarse si hay un acuerdo sobre los contenidos mínimos o básicos que se deben enseñar en materia de políticas públicas. Por ello, estos autores realizan un análisis de los programas académicos de políticas públicas para comprender si existe un perfil dominante en la formación de capital humano especializado en esta disciplina.

Al respecto, identificaron que existen cuatro perfiles dominantes en los programas de estudio analizados: 1) el de las escuelas privadas, 2) el de las universidades estatales, 3) el de los centros públicos de investigación y 4) el del sistema de la UAM. Los autores señalan que aunque existen contenidos temáticos que todas las licenciaturas abordan, las asignaturas que se ofertan son muy diversas, por lo que estrictamente, no se podría considerar que existe homogeneidad en los conocimientos que reciben los estudiantes. Sin embargo, si se encontraron retos compartidos: superar la visión racionalista y tecnocrática del ciclo de políticas públicas, así como crear nuevos enfoques que contribuyan a mejorar la capacidad de analizar los problemas públicos cada vez más complejos e interdependientes.

* Profesor-investigador adscrito al Departamento de Procesos Sociales en al área de investigación Políticas Públicas, Economía, Sociedad y Territorio (PPESyT) de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Correo electrónico: <r.hernandez@correo.ler.uam.mx>.

** Profesora-investigadora adscrita al Departamento de Procesos Sociales en al área de investigación Procesos Sociales, Políticos e Instituciones (PSPI) de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Correo electrónico: <g.martinez@correo.ler. uam.mx>.

*** Profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Cuajimalpa. Correo electrónico: <jcmoreno@cua.uam.mx>.

**** Profesor-investigador del Departamento de Política y Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Correo electrónico: <anavarroa@correo.xoc.uam.mx>.

LA ENSEÑANZA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS COMO UNA HERRAMIENTA DE PROFESIONALIZACIÓN EN MÉXICO

OPORTUNIDADES DEL MODELO DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE DE LA UAM-LERMA PARA LA ENSEÑANZA DE LA DISCIPLINA DE LA POLÍTICA PÚBLICA EN MÉXICO

Raúl Hernández Mar* María Gabriela Martínez Tiburcio**

INTRODUCCIÓN

En México, las políticas públicas desde su recepción como disciplina en la década de 1990 y hasta nuestros días, llevan alrededor de 30 años desarrollándose como un instrumento para la formulación, implementación y evaluación de cursos de acción y, recientemente, como una profesión y un campo de investigación.

Es importante mencionar que si bien las políticas públicas se insertaron, en primer lugar, como un instrumento que auxiliara el proceso decisorio para la resolución de problemas públicos en un contexto de crisis del sistema político, económico y administrativo de México, la cual inició a principios de la década de 1980 y tuvo como detonador la insolvencia fiscal del Estado mexicano, que fue ocasionada por un gobierno que se conducía sin límites de poder y de recursos. Dicha crisis ha sido, en muchos casos, el punto de partida para analizar, no sólo la transformación del Estado mexicano y la democratización del régimen, sino el establecimiento de un sistema gubernamental centrado en las políticas públicas.

A partir de lo anterior, después de casi cuatro décadas (de 1982 hasta la fecha) de llevar a cabo una gran reforma del Estado, y luego de tres décadas (de 1990 hasta nuestros días) de la inserción de las políticas públicas al sistema político, económico, administrativo y social mexicano, hemos sido testigos de una evolución de las políticas públicas en México, que ha creado una necesidad abrumadora de recursos humanos expertos en la disciplina de las políticas públicas pero, al mismo tiempo, la necesidad de diseñar programas de licenciatura y posgrado en dicha disciplina, así como escuelas y grupos de investigación expertos en este campo de estudio.

Lo anterior es resultado de las reformas institucionales que se han llevado a cabo en nuestro país, no sólo porque han reconfigurado la relación sociedad-Estado, lo cual exige un gobierno con capacidad directiva y de gestión; por lo tanto, los expertos en la formulación, implementación y evaluación de políticas públicas son muy importantes en este nuevo contexto. A comienzos del siglo XXI pasamos de “gobernar por políticas” para salir de la crisis a un “gobierno por políticas” para lograr la eficacia social de la democracia, proceso que se inició con la reestructuración económica y social del Estado.

En este sentido, desde el nacimiento de la disciplina de las políticas públicas, ésta ha buscado “preservar y fortalecer los dos fundamentos distintivos de la acción directiva del gobierno, su institucionalidad o carácter público y su eficacia en la solución de los problemas sociales” (Aguilar, 2012:52). Con respecto a este último punto, se puede decir, irónicamente, que la solución de los problemas sociales es el “talón de Aquiles” moderno de las políticas públicas por varias razones:

Primero, las sociedades cada vez están más informadas, por lo tanto, son más participativas y buscan intervenir en las decisiones públicas con el propósito de que éstas les produzcan mayores beneficios sociales, así, “la cuestión acerca de la competencia y eficacia directiva gubernamental” (Aguilar, 2012:52) se han convertido en elementos esenciales entre los ciudadanos y las disciplinas que estudian al gobierno.

Segundo, las nuevas características que definen a las sociedades contemporáneas y las transformaciones económicas de las cuales han sido objeto, han hecho que los problemas públicos y sus soluciones sean más complejos, poniendo en evidencia la capacidad de respuesta de los gobiernos. En este sentido, la disciplina de las políticas públicas se centra en el aseguramiento de la efectividad directiva del gobierno y, particularmente, “en el proceso de elaboración de las decisiones directivas” (Aguilar, 2019).

Por último, en tercer lugar, un “gobierno por políticas” exige la vinculación de las decisiones y acciones con diversos actores con el propósito de ser eficaces en la solución de problemas públicos, es decir, la política pública es parte de un proceso específico de gobernar, esto es, “acción e instrumento de gobernar del gobierno” (Aguilar, 2019).

A partir de lo anterior, se puede concluir que el siglo XXI estará determinado por la capacidad y eficacia directiva de los gobiernos, como ya lo planteó el doctor Luis Aguilar anteriormente, lo cuales deben asegurar la existencia de al menos cinco elementos: 1) el análisis de las políticas públicas basado en información, conocimiento y cálculo, es decir, decisiones de gobierno adecuadas en la medida en que se sustentan en conocimiento causal probado; 2) la digitalización del gobierno y la administración pública a través del gobierno electrónico, abierto e inteligente, incluyendo el tema de las ciudades inteligentes frente al proceso de urbanización en el que nos encontramos; 3) la nueva gobernanza pública entre el gobierno y las organizaciones económicas y sociales de manera asociada y en red; 4) superar el débil entendimiento de la complejidad y trasladarse a hacia perspectivas multidimensionales y multicausales de los problemas públicos actuales, y 5) no delimitar políticas públicas a las atribuciones de los gobiernos territoriales, cuando los problemas públicos son transterritoriales, lo que implica coordinación intergubernamental e interoperabilidad entre las entidades de la administración pública.

En este punto, utilizaremos una expresión que previamente fue esgrimida por Enrique Cabrero, cuando él se refería al proceso de evolución de la gestión pública en América Latina y al compararla con el proceso de desarrollo en Estados Unidos, para el caso de América Latina, decía, este proceso “no se trata de un punto de llegada, se trata de un punto de partida”.

La frase anterior parte de la idea de que tanto la política como la gestión pública tienen orígenes parecidos, es decir, son enfoques disciplinarios surgidos en el contexto estadounidense, para Cabrero es:

[...] Indudable, por tanto, que este campo de estudio —al igual que el de las políticas públicas— tiene una “denominación de origen” que permea no sólo el tipo de estudios que se realizan y la orientación del desarrollo de la disciplina, sino que también determina la connotación de los conceptos, su contenido intrínseco, la naturaleza de sus objetivos y los supuestos acerca de la acción gubernamental, las instituciones y el comportamiento de los actores, y define asimismo los referentes generales de dónde comienza y dónde termina la gestión pública (Cabrero, 2006:20).

Cuando Cabrero hace alusión al término “denominación de origen”, nos plantea que no podemos desconocer que la disciplina de las políticas públicas, al nacer en un contexto distinto, trae consigo ciertos supuestos que han tenido que desarrollarse en un país con características y problemáticas diferentes al país de origen. Entre estas características y problemáticas podemos destacar que nuestro país cuenta con una economía neoliberal, donde una parte muy importante de su población carece de los mínimos necesarios para que su nivel de vida sea comparable con el del resto de los países desarrollados, por lo que ha sobrevenido un crecimiento de la desigualdad y de la exclusión social, lo cual ha producido una situación de crisis de legitimidad gubernamental permanente o recurrente, debido a que la mayor parte de la población no disfruta de los niveles mínimos de bienestar. Sin duda, lo anterior ha traído implicaciones sobre la problemática en torno a las políticas públicas.

Así, la necesidad de un gobierno eficiente y por políticas públicas lo comparten ambos contextos, pero como lo explica Cabrero:

[...] pero mientras en el caso estadounidense es una reflexión a la que se llega después de lograr los mínimos de cobertura en bienes y servicios, un sistema altamente profesionalizado de servidores públicos y un sistema de escuelas y centros dedicados al estudio de la acción gubernamental, en nuestros países es apenas un primer paso. No se trata de un punto de llegada, se trata de un punto de partida. La eficiencia en la oferta de servicios básicos es importante dada la carencia de recursos; pero la cobertura de éstos en ocasiones es más urgente, esto sin tocar los problemas de legitimidad, crisis institucional y corrupción, aspectos todos ellos enraizados en lo más profundo de nuestros sistemas. En otros términos, la modernización de las dependencias gubernamentales en los países desarrollados es efectivamente un problema de gestión pública. En los países latinoamericanos la modernización es un problema mucho más amplio e interconectado; es un problema de cambio político, social, económico, y también ciertamente de gestión pública (Cabrero, 2006:29-30).

Entonces, se puede decir que nos encontramos en el punto de partida, es decir, en los términos planteados por Cabrero, nos hallamos dando el primer paso hacia la profesionalización y formación de los actuales y próximos servidores públicos y el establecimiento de un sistema de escuelas dedicadas al estudio de la acción gubernamental o de las políticas públicas, todo esto, acompañado de una reestructuración (cambio o reforma) al sistema político, social y económico de nuestro país.

En este sentido, es importante reflexionar sobre la enseñanza de la disciplina de las políticas públicas, por lo tanto, hay que destacar que desde el origen de la disciplina ésta ha tenido como propósito la enseñanza del proceso de toma de decisiones y cómo se instrumentan para solucionar problemas públicos; para ello, esta disciplina ha propuesto una doble orientación.1 En este sentido, Meny y Thoenig definen a las políticas públicas “como la ciencia de la acción” ya que tienen como objetivo “orientar la investigación en este ámbito, de tal manera que sea relevante o útil para la acción” (Meny y Thoenig, 1992:7).

Por lo anterior, un reto importante de la disciplina de la política pública es ¿cómo enseñar políticas públicas? y al mismo tiempo ofrecer soluciones a problemáticas locales, regionales y nacionales en un contexto global. En este sentido, partamos de la siguiente analogía; sí consideramos que los estudiantes de políticas públicas serán los “médicos” de la sociedad, por lo tanto, ellos deben aprender a diagnosticar y luego a “curar” o resolver problemas, a partir de conocer el conjunto de posibles soluciones (alternativas) y seleccionar los pros y los contras de cada una de ellas y, posteriormente, implementar la solución que proponen y evaluar si funciona o no, por lo tanto, ¿por qué no enseñar a un estudiante de políticas públicas como se le enseña a un estudiante de medicina en cualquier facultad?

A diferencia de otras ciencias, la medicina y la política pública, responden interrogantes sobre cómo cambiar el entorno de maneras específicas, por lo tanto, los médicos durante su formación aprenden en “hospitales-escuela” la práctica. Si la intención es cuestionarnos la manera en cómo enseñamos políticas públicas a nuestros estudiantes, en este trabajo partiremos de nuestra experiencia docente en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Lerma, en donde se imparte la licenciatura en políticas públicas,2 con el propósito de realizar una propuesta de enseñanza de las políticas públicas considerando el actual modelo educativo de la UAM-Lerma.

Dicho modelo educativo puede ser oportuno para mejorar la enseñanza de las políticas públicas en el marco de la licenciatura que imparte la UAM-Lerma, la cual lleva diez años formando especialistas en esta disciplina. Si partimos del supuesto de que esencialmente las licenciaturas en políticas públicas dejan la práctica a un lado, en este trabajo se realizará una propuesta de enseñanza a partir del modelo educativo de la Unidad Lerma, en el cual las unidades de enseñanza-aprendizaje (UEA) optativas interdivisionales se convertirán en el espacio donde se dará paso a la interdisciplinariedad, mientras que los elementos teóricos, técnicos y metodológicos se impartiría en las UEA obligatorias.

Para cumplir con el objetivo de este trabajo, dividiremos este documento en varios apartados; primero plantearemos en qué consiste la disciplina de las políticas públicas, poniendo énfasis en su doble orientación; en segundo lugar, explicaremos las características del modelo educativo de la UAM-Lerma y la estructura de la licenciatura en políticas públicas; en tercer lugar, plantearemos una propuesta de enseñanza de las políticas públicas a partir de los elementos anteriores y, por último; en quinto lugar, haremos una reflexiones finales.

LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Y SU DOBLE ORIENTACIÓN: UN ELEMENTO DETERMINANTE PARA SU ENSEÑANZA

El concepto de políticas públicas surge a principios de la década de los años cincuenta del siglo XX, en un momento en que los procesos mediante los cuales los gobiernos formulaban y decidían sus políticas económicas y sociales no había sido objeto de estudio. En las ciencias sociales no existía una disciplina que estudiara sistemáticamente el proceso de decisión de las políticas, que explicara la manera en que los gobiernos seleccionaban y definían los problemas públicos y aclarara cuáles eran los criterios que seguían al decidir las acciones que consideraban apropiadas para resolver los problemas públicos y producir los objetivos públicos deseados.

Por lo tanto, de acuerdo con Luis Aguilar

[...] el proceso decisorio de las políticas (the policy decision-making process) era objeto de opinión, según los intereses políticos en juego, pero no era objeto de conocimiento, es decir, no se sabía fundadamente cómo se desarrollaba y concluía la decisión ni cómo y por qué permanecía o cambiaba en el tiempo (Aguilar, 2004:16).

Si bien existían otras disciplinas de las ciencias sociales comunes a las llamadas ciencias de políticas, como la ciencia política y la administración pública, éstas no estudiaban el proceso decisorio y la puesta en marcha de esas decisiones, por ejemplo, “la administración pública se encarga de organizar la forma en que habrán de ejecutarse las decisiones del gobierno a fin de que sean eficaces, pero no del proceso mediante el cual las decisiones son elaboradas” (Aguilar, 2004:17).

De esta manera, la disciplina de las políticas públicas surge para llenar este vacío de conocimiento, para conocer cómo se adoptan las decisiones de gobierno y para saber si se toman con base en datos, análisis y cálculos racionales, que incrementan la eficacia de la acción decidida, o si en cambio se sustentan en otros criterios. Se sabe que la disciplina de las políticas públicas fue impulsada por Harold D. Lasswell, quien desde un principio ideó una disciplina multi e inter disciplinaria y la denominó ciencias de políticas (policy sciences), de acuerdo con Lasswell, la pregunta que la disciplina quería resolver era “¿cómo aumentar la función inteligencia para aumentar la racionalidad de la política?” (Lasswell, [1951] 2003:13).

A partir de lo anterior, Lasswell definió a las ciencias de políticas como “el conjunto de disciplinas que se ocupan de explicar los procesos de elaboración y ejecución de las políticas, de la recopilación de datos y de la producción de interpretaciones relevantes para los problemas de políticas en un periodo determinado” (Lasswell, [1951] 2003:14). Sin duda, el foco analítico de la definición de Lasswell fueron las decisiones relativas a “los problemas fundamentales del hombre en sociedad”, a “los conflictos básicos de nuestra civilización” y, en positivo, “la plena realización de la dignidad humana” (Lasswell, [1951] 2003:14). El nombre recapitulador de este programa de investigación es policy sciencies of democracy.

Se puede decir que la disciplina de las políticas públicas tiene siete décadas de existencia en el campo de las ciencias sociales (de 1951 hasta la fecha); sin embargo, en nuestro país la inserción de esta disciplina al sistema político, económico, administrativo y social lleva apenas tres décadas (a partir de 1990). En este sentido, el contexto en el cual se inserta la disciplina se caracteriza por una crisis del sistema político, económico y administrativo de México, la cual inició a principios de la década de 1980 y tuvo como detonador la insolvencia fiscal del Estado mexicano. Dicha crisis ha sido el punto de partida para la reestructuración o reforma del Estado mexicano, la democratización del régimen y el establecimiento de un gobierno centrado en políticas públicas.

El contexto anterior es el detonador de un proceso que se inició con la reestructuración económica y social del Estado. En un principio esta reestructuración tenía como propósito ampliar las libertades económicas y la democratización del régimen autoritario; según Luis Aguilar, la reforma del Estado “es la respuesta a la crisis de toda una economía política; es decir, de un modelo de desarrollo económico y de la red de instituciones y prácticas políticas que lo sustentaban. Por ello, la reforma es, sobre todo, el intento serio y global de armar un nuevo sistema económico, político y administrativo para México” (Aguilar, 2000:139).

Es en este nuevo contexto, marcado por una gran crisis económica, en el cual la disciplina de las políticas públicas se inserta en nuestro país, entre finales de la década de 1980 y más notoriamente a principios de la siguiente. El primer efecto de la evolución de la disciplina fue la pérdida de su carácter multi e inter disciplinario, que fue sustituido por el enfoque unidisciplinario del análisis económico, que acentuaba la racionalidad y eficiencia del gasto de las políticas (particularmente las sociales), hasta el punto en que la disciplina abandonó su nombre original y llegó a llamarse “análisis de políticas” (policy analysis).

Sin duda, el momento en el cual se insertó la disciplina de las políticas públicas en México determinó en gran medida la orientación del desarrollo de la disciplina, la connotación de los conceptos, su contenido intrínseco, la naturaleza de sus objetivos y los supuestos acerca de la acción gubernamental, las instituciones y el comportamiento de los actores, ya que, en gran medida, destacó una de las dos orientaciones de las políticas públicas (policy orientation), en particular, nos referimos al “conocimiento de” (knowledge of) o el momento normativo o técnico de las políticas públicas. Sin duda, este acontecimiento desató un debate muy importante sobre si las políticas públicas se podrían considerar una disciplina de las ciencias sociales, debate que influyó en el propio proceso de enseñanza de las políticas públicas en México. De acuerdo con Luis Aguilar,

La primera corriente redujo el análisis de las políticas al análisis económico o dio a éste la más alta prioridad. Por este camino la información económica del comportamiento económico de las políticas era condición básica para proceder después a hacer el análisis de la asignación de los recursos públicos e identificar cuál era el esquema de acción que hacía posible la eficacia y la eficiencia económica en la realización de los objetivos de la política. Los más finos esquemas de costo-beneficio, costo-eficacia, de establecimiento de precios de los bienes y servicios públicos, de presupuestación (por insumos o por resultados) de las políticas y sus programas, de los trade-offs entre las asignaciones de recursos a las políticas de un gobierno, etcétera, constituyen el corazón del análisis de políticas o, por lo menos, la cumbre de los otros análisis. Indudablemente en nuestro país es el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), que abrió el programa pionero de maestría en política pública en el país (1988), el que se distingue por llevar a cabo este análisis de manera sistemática y productiva. En gran medida, su preferencia por este tipo de análisis se debe a su reconocida excelencia en la docencia e investigación económica y a las preocupaciones de los años ochenta y noventa por poner orden no sólo en la macroeconomía, sino en la microeconomía de la presupuestación y gasto público de las políticas particulares, cuyas propuestas de asignación de recursos y sus esquemas de gasto eran cuestionables o podían ser mejorados. En su programa académico el enfoque económico es transversal a todo tipo de políticas, cuya diferencia de objetivos no puede cancelar su común denominador de consumo de recursos públicos que son limitados y que obligan a su cuidado y maximización, para no poner en riesgo la salud de la hacienda pública y optimizar los recursos de los ciudadanos contribuyentes (Aguilar, 2004:30)

Hay que hacer notar que la discusión sobre este tema presenta puntos de vista encontrados, propios del proceso de construcción de una disciplina. Actualmente, existen opiniones particulares de varios autores, pero no hay aún un consenso por parte de la comunidad científica que nos permita hablar de una definición aceptada. Empero, hay una coincidencia en las ciencias sociales sobre las políticas públicas, como campo de análisis reconocido de las decisiones de gobierno, los problemas públicos y la implementación de estrategias.

No obstante el crecimiento editorial de los últimos años y el aumento de cursos y programas de estudio sobre las políticas públicas, como instrumento de análisis, se puede plantear que la disciplina todavía no cuenta con una definición acabada. Según Parsons, “la expansión ha sido tan rápida que muchos de quienes nos desempeñamos en la docencia y la investigación sobre el tema empezamos a sentir grandes dificultades para enfrentarla” (Parsons, 2007:31). Sin poder estar en desacuerdo con Parsons, parte de esta dificultad reside en que el análisis de las políticas públicas, como se le ha denominado actualmente, es una extraordinaria fuente de ideas y técnicas, traspasa todos los límites entre disciplina y subdisciplina.

A partir de lo anterior, Wildavsky argumentaba que “las políticas públicas son un subcampo aplicado cuyo contenido no puede ser definido a partir de límites entre disciplinas, sino con base en aquello que parece adecuado a las circunstancias del momento y a la naturaleza del problema” (Wildavsky, 1979:15). Sin duda, Wildavsky era partidario de la orientación aplicada y práctica del análisis de las políticas públicas, como discutiremos más adelante; sin embargo, su argumento pone al descubierto tres rasgos básicos de este análisis: un objeto de estudio, su orientación aplicada y su autocontención.

A despecho del proyecto original de Harold D. Lasswell, quien se incluía en una sociedad propia de Occidente, que “reclama y construye un gobierno ilustrado, basado y cuestionado por la razón” (Aguilar, 2003:39), en la actualidad, las ciencias de políticas (policy sciencie) no han logrado construir modelos para anticiparse a los cambios del entorno, esto se ha convertido en una asignación pendiente.

Sin embargo, hay que advertir que Lasswell destacaba que el contenido específico de la orientación hacia las políticas, que llamó policy sciencie (Lasswell, [1951] 2003:81) o ciencias de política, ponían énfasis en el proceso de toma de decisiones dotándolo de racionalidad e inteligencia. En este sentido, el autor sentenciaba que:

Nos hemos vuelto más conscientes de que el proceso de la política (policy process), de su elaboración y realización, es objeto de estudio por derecho propio, fundamentalmente con la esperanza de aumentar la racionalidad de las decisiones.

[...]

Se ha venido así desarrollando una orientación hacia las políticas (policy orientation) que atraviesa todas las especializaciones establecidas. Esta orientación tiene una doble dimensión: por una parte, se interesa en el proceso de la política y por otra en las necesidades de inteligencia de este proceso ([1951] 2003:80).

De acuerdo con Meny y Thoenig (1992), (Bardach, 1998), Parsons (2007), Aguilar (2003) y (Merino, 2013), entre otros, esta doble dimensión es construida artificialmente por Lasswell ([1951] 2003; 1971) para fines analíticos.

Por una parte, el “conocimiento de” o knowledge of se ocupa del conocimiento acerca de la elaboración y desarrollo de las políticas por parte de los gobernantes, cómo definen los problemas públicos, cómo un problema público se inserta en la agenda, cómo se formulan las políticas públicas, cómo se toman las decisiones y cómo se implementan y evalúan, éstas son preguntas que hacen referencia al objeto de estudio de esta dimensión. Para Aguilar, el “conocimiento de”,

[...] alude a la tarea de conocer el proceso de decisión de la política, así como de hecho sucede. Es una empresa de teoría positiva que busca producir descripciones, definiciones, clasificaciones, explicaciones del proceso por medio del cual un sistema político dado —y en especial el gobierno— elabora y desarrolla las decisiones relativas a asuntos públicos (2003:52).

Por su parte, el “conocimiento en” o knowledge in tiene como propósito el análisis en y para el proceso de las políticas públicas, éste incorpora teorías de distintas disciplinas con el fin de explicar, corregir y mejorar el proceso de toma de decisiones por parte de las autoridades, para Parsons “comprende el uso de técnicas de análisis, investigación y propugnación en la definición de los problemas, la toma de decisiones, la evaluación y la implementación (2007:32).

Hasta aquí se puede señalar, que estas dos dimensiones “interdependientes y complementarias, además de interdisciplinarias y contextuales” (Aguilar, 2003:53) son un intento de conexión entre política y las ciencias de las políticas. Sin embargo, para Luis Aguilar, desde el comienzo la propuesta de Lasswell se dividió en dos corrientes:

De inmediato, los que disciplinariamente se interesaban sólo en el momento normativo-técnico y, por ende, en el análisis y diseño de la política, se separaron de los que (inter) disciplinariamente se interesaban también en el proceso decisorio pero exclusiva o primordialmente para entender la manera como se tomaban de hecho las decisiones. Los primeros prefirieron y aún prefieren para sí la expresión policy analysis, los segundos policy sciences (Aguilar, 2003:58).

La principal crítica que se le puede hacer a la doble dimensión de las políticas públicas de Lasswell, y no es poca cosa, reside en el hecho de haber dividido la disciplina en dos corrientes —aunque ése no fuera el propósito de Lasswell—: 1) el análisis técnico-normativo del proceso de las políticas públicas (policy analysis), y 2) el uso de conocimientos analíticos en y para la formulación e implementación de políticas públicas (policy sciences).

El análisis de las políticas públicas ha estado fuertemente influido por esta dicotomía desde su nacimiento, ya que, la doble orientación de las políticas públicas tiene sentido sí, y sólo sí, el resultado de sus investigaciones apunta hacia la solución de problemas públicos. Sin embargo, hoy en día, los criterios técnicos-normativos han definido por mucho al análisis de las políticas públicas, lo que ha traído como consecuencia una crisis disciplinaria del campo, que puede provocar, en un futuro, que la disciplina de las políticas públicas no puedan abordar exitosamente su objeto de estudio, que es la definición y la búsqueda de soluciones a los problemas públicos, a partir del uso de múltiples enfoques y de métodos de investigación, divididos en distintos momentos del proceso de las políticas públicas.

Desafortunadamente, el policy analysis ha ganado terreno en detrimento del policy sciences, que es igual a decir que hoy en día es más valorado el conocimiento de la elaboración y desarrollo de las políticas por parte de los gobernantes que el conocimiento en y para el proceso de las políticas públicas. Por eso, aunque Lasswell hizo una gran aportación al diseñar la estructura en donde descasarían las ciencias de políticas, en la actualidad “todavía carecemos de una preimagen exhaustiva y suficientemente concreta de esta [ciencia] como un área integrada de conocimiento, investigación, enseñanza y profesionalización” (Dror, [1971] 2003:119).

De esta manera, algunos autores que han estudiado a las políticas públicas reflejan en sus estudios el interés de fortalecer la disciplina de las políticas públicas y construir un paradigma que vaya más allá de la sola opinión de un autor o autores, y se genere a partir del consenso de la comunidad científica. En la actualidad, las políticas públicas existen y son un término que se utiliza indiscriminadamente, tanto por gobernantes como por ciudadanos, pero “si en verdad las ciencias de política emergen y se desarrollan como un área significativa profesional y científica, seguramente tomarán formas y moldes impredecibles” (Dror, [1971] 2003:122).

En este sentido, Meny y Thoenig definen a las políticas públicas “como la ciencia de la acción”, ya que tienen como objetivo “orientar la investigación en este ámbito, de tal manera que sea relevante o útil para la acción” de gobierno (1992:7). Asimismo, para Charles Lindblom, hablar de políticas públicas es referirse:

A procesos, decisiones y resultados, pero sin que ello excluya conflictos entre intereses presentes en cada momento, tensiones entre diferentes definiciones del problema a resolver, entre diferentes racionalidades organizativas y de acción, y entre diferentes perspectivas. Estamos ante un panorama pleno de poderes en conflicto, enfrentándose y colaborando ante opciones específicas (Lindblom, 1991:3).

Hace poco, Mauricio Merino y Guillermo Cejudo, definieron a las políticas públicas como una “intervención deliberada del Estado para corregir una situación social o económica que ha sido reconocida como problema público” (2010:17). En este sentido, la importancia de las políticas públicas hoy en día es su capacidad para resolver problemas, además de “estudiar qué hacen los gobiernos, por qué lo hacen y cuál es su efecto” (Dye, 1976:1 en Parsons, 2007); así como la exigencia de evitar una perspectiva uniforme y echar mano de una variedad de enfoques y disciplina.

Joan Subirats, Peter Knoepfel, Corinne Larrue y Frédéric Varone, explican que se requiere “una definición ‘operacional’ para calificar el objeto y el campo de estudio de esta disciplina” (2008:38) y proponen la siguiente definición de política pública como:

Una serie de decisiones o de acciones, intencionalmente coherentes, tomadas por diferentes actores, públicos y a veces no públicos —cuyos recursos, nexos institucionales e intereses varían— a fin de resolver de manera puntual un problema políticamente definido como colectivo. Este conjunto de decisiones y acciones da lugar a actos formales, con un grado de obligatoriedad variable, tendentes a modificar la conducta de grupos sociales que, se supone, originaron el problema colectivo a resolver (grupos-objetivo), en el interés de grupos sociales que padecen los efectos negativos del problema en cuestión (beneficiarios finales) (Subirats, Knoepfel, Larrue y Varone, 2008: 38).

En este punto, Bardach incluso asegura que el análisis de políticas públicas “es más un arte que una ciencia” (1998). La crítica implícita de Bardach va dirigida a las restricciones de la propia propuesta de una nueva ciencia de políticas de Lasswell, que buscó estructurarse conforme al arquetipo neopositivista, desarrollando técnicas de observación precisa, al introducir la modelación matemática (estadística y cálculo) en la representación de la realidad y a desagregar las hipótesis explicativas más sugerentes en variables y valores susceptibles de cuantificación a prueba empírica.

No obstante, Giandomenico Maione asegura que las capacidades básicas del analista no son algorítmicas, “sino argumentativas: para examinar con espíritu crítico los supuestos, para producir y evaluar pruebas, para conservar muchos hilos en la mano, para buscar un argumento en muchas fuentes dispares, para comunicarse efectivamente” (Maione, 2005:57).

Por lo anterior, se puede pensar que el análisis de las políticas públicas esta cambiando y, paradójicamente, aunque no se puede decir con contundencia que es una ciencia, tampoco se puede cuestionar su relevancia y pertinencia en un mundo tan complejo como en el que habitamos. Especialmente, porque es cada vez mas evidente a escala internacional que enfrentamos, como humanidad y como sociedad, genuinos problemas públicos mundiales.

Para finalizar, se debe reconocer que las políticas públicas, buscan constituirse como una disciplina, ya que después de siete décadas desde su nacimiento, vivimos tiempos de cambio, que ha traído un crecimiento editorial insospechable y un aumento de cursos y programas de estudio cuya temática principal son las políticas públicas, a pesar de todo esto, se puede señalar que la disciplina todavía no cuenta con una definición acabada, pero vivimos una época de exploración más que de certezas.

CARACTERÍSTICAS DEL MODELO EDUCATIVO DE LA UAM–LERMA Y LA ESTRUCTURA DE LA LICENCIATURA EN POLÍTICAS PÚBLICAS

La universidad pública se enfrenta a nuevos desafíos producto de la globalización y la nueva sociedad del conocimiento, desafíos que han transformado su función social. Una de sus principales funciones, en este momento, es la de ser un espacio donde se desarrollen soluciones a las problemáticas locales, regionales o nacionales más importantes. En la universidad, los estudiantes deben mirar con ojo crítico las problemáticas sociales y crear soluciones que beneficien a la sociedad.

A partir de lo anterior, es importante mencionar que la Unidad Lerma de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM-Lerma) inició actividades en agosto de 2011, es decir, en pleno siglo XXI y en el año 2021 la unidad celebrará su décimo aniversario. La UAM-Lerma, es la quinta unidad de la UAM, la cual se creó por decreto del poder ejecutivo federal a través de la promulgación de una ley para la creación de la universidad, de esta manera inició actividades en 1974 y al mismo tiempo su ley orgánica entró en vigor. De esta manera, la Unidad Iztapalapa abrió sus puertas en septiembre y las unidades Azcapotzalco y Xochimilco a finales de ese mismo año, fue hasta 2005 cuando se apertura la Unidad Cuajimalpa.

Cada unidad académica de la UAM es diferente, en el caso de la Unidad Lerma se decidió que desde su origen contemplará la inclusión de las ciencias básicas, las ciencias naturales, las ciencias sociales, las humanidades y las artes. La Unidad Lerma parte de la articulación entre docencia, investigación y difusión y preservación de la cultura que caracteriza a la UAM. Sin embargo, en la Unidad Lerma se parte de la idea de que la globalización ha complejizado la realidad, lo que permite que emerjan nuevos objetos, campos de conocimiento, paradigmas y problemáticas que demandan abordajes transdisciplinarios.

Por lo anterior, en la Unidad Lerma se reconoce que la complejidad de los sistemas obliga generar estructuras y categorías compartidas a partir de trabajos de investigación interdisciplinarios. En síntesis, y de acuerdo con el documento fundacional de la UAM-Lerma, “el conocimiento no puede ya limitarse al trabajo de disciplinas aisladas, sino que debe ser construido a partir de la colaboración inter y transdisciplinaria” (UAM, 2009:3), por lo anterior, parece que estas características de la Unidad Lerma la vuelven un sitio adecuado para revalorar la idea de la ciencia de políticas de Lasswell.

De acuerdo con el documento fundacional de la UAM-Lerma (UAM, 2009:3), los ejes transversales de la unidad son: 1) complejidad, 2) diversidad, 3) creatividad, 4) complementariedad, 5) ética, 6) responsabilidad social, 7) sustentabilidad e 8) innovación, estos ejes se explican a continuación:

EJES TRANSVERSALES DE LA UAM-LERMA


Complejidad
El reconocimiento de la complejidad como un eje transversal y por tanto articulador de los proyectos, planes y programas de una unidad académica alude, por un lado, a la necesidad de construir los mecanismos de la vinculación y articulación de los elementos que han sido separados con fines meramente analíticos, pero que en la realidad están indisolublemente articulados unos con otros; y por otra parte, se refiere a un nivel de análisis de lo que, a diferencia de lo simple, requiere de explicaciones multicausales y multidimensionales.



Diversidad
Considera a lo múltiple en transformación. En el contexto del conocimiento se reconoce el valor de la singularidad, de la diversidad de enfoques y de su irreductibilidad. Esto incluye la aceptación de que la diversidad de saberes puede darse en condiciones de diálogo y de conflicto.



Creatividad
Es una capacidad básica de la subjetividad humana que hace posible construir y procesar imaginativamente los distintos temas y problemas que enfrentan los individuos y los grupos sociales. Constituye el eje rector de las distintas expresiones de la cultura, la ciencia, el arte y la tecnología.



Complementariedad
Se refiere a la capacidad de enriquecer el objeto desde distintas miradas. La complementariedad será fundamental entre las divisiones y departamentos de la unidad para buscar mejoras en la construcción del conocimiento y en la comprensión de la realidad.



Ética
Aspira a proveer los principios orientadores de la conducta y de la acción humana. Constituirá un elemento regulador de todas las actividades sustantivas de la Unidad Lerma, desde el diseño y construcción de sus instalaciones hasta su actividad cotidiana: en lo relativo a la interacción entre las personas, en la relación con el medio ambiente y en la construcción de saberes, conocimientos y prácticas.



Responsabilidad social
Las actividades que se desarrollen en la Unidad Lerma deberán responder a las necesidades y demandas de la sociedad. Se inculcará en los miembros de la Unidad Lerma la conciencia sobre el impacto que sus acciones tengan dentro de la propia comunidad universitaria y en la sociedad en su conjunto.



Sustentabilidad
Se refiere al equilibrio de las partes que integran a la institución en todas sus manifestaciones con las condiciones generales de su entorno. En todas las actividades de uso de recursos y su transformación, se considerará la sustentabilidad como un criterio de selección de alternativas para la optimización de los mismos.



Innovación
Es la aplicación del conocimiento, la intuición y la creatividad a la transformación de ideas, conceptos, productos, servicios y prácticas para la satisfacción de las necesidades individuales y sociales y el mejoramiento de la calidad de vida.

FUENTE: elaboración propia con información del documento fundacional de la UAM-Lerma.

A partir de los ejes mencionados anteriormente, la unidad organiza sus licenciaturas en cinco niveles curriculares o troncos de formación, esta organización se convierte en el marco en el que se organiza la trayectoria formativa para alcanzar los objetivos y grados académicos. En el caso de la licenciatura en políticas públicas, la cual se da en 12 trimestres, durante los cuales se transita por cinco niveles curriculares: tronco general divisional, tronco básico de carrera, tronco interdivisional, tronco específico de carrera y tronco de integración.

Continuando con lo anterior, en cada trimestre que constituyen cada tronco de formación, se conjuntan dos tipos de unidades de enseñanza aprendizaje (UEA), según el documento Modelo Educativo de la Unidad Lerma (UAM-L, 2011:43-45), las UEA son las siguientes:

• Las UEA obligatorias de carácter disciplinario e interdisciplinario, desarrollan aquellos contenidos, habilidades, destrezas y actitudes que determinan de manera gradual, el trayecto de la formación profesional del estudiante. Los contenidos de cada una de estas UEA son articulados por un eje integrador que consiste en proponer proyectos que el estudiante desarrolle a lo largo de cada una de estas unidades de enseñanza aprendizaje.

• En las UEA obligatorias, el eje integrador dinamiza y pone en juego las unidades de contenido a partir de una situación o problemática concreta; supone la mutua implicación entre teoría y práctica; genera interacciones entre el conocimiento disciplinar y toma a la investigación como fundamentación metodológica. Constituye el núcleo pedagógico que partiendo de una situación específica que atañe primordialmente a la disciplina, lleva a la interconexión reflexiva de los diversos contenidos, de acuerdo con el nivel del trimestre de que se trate.

• Las UEA optativas interdivisionales, también conocidas como talleres, laboratorios o seminarios interdisciplinarios (TALASE).3 Estas UEA promueven la convergencia de alumnos procedentes de diferentes disciplinas en torno al desarrollo de conocimientos, aptitudes y valores que promueven su formación integral.

• Los TALASE tienen como propósito fomentar habilidades, destrezas e inteligencias; conforman un escenario destinado a crear y recrear conocimientos con un valor esencial para garantizar al estudiante no sólo una formación profesional, sino humana, en la que el diálogo con la realidad concreta y con el saber de otros campos genera espacios de construcción de pensamiento complejo y herramientas para la creatividad en la solución de problemas y en la elaboración de propuestas innovadoras.

A partir de lo anterior, la licenciatura en políticas públicas4 de la UAM-Lerma comenzó actividades en el trimestre 2011-P (primavera), con el propósito de:

Formar profesionales en el área de las políticas públicas con un sólido conocimiento científico de la realidad social y política, y de manera particular de la nacional, capacitados para incidir en las acciones de gobierno a través del diseño, ejecución y evaluación de políticas, planes y programas orientados a la solución de los problemas sociales.5

Actualmente, la licenciatura en políticas públicas6 esta dividida en cinco troncos, 12 UEA y 20 UEA optativas interdivisionales (ver cuadro 1).

CUADRO 1

ESTRUCTURA GENERAL DEL PLAN DE ESTUDIOS


Tronco Trimestre Nombre de UEA Optativas (TALASE)*
General divisional I Historia, sujetos y saberes Taller optativo interdivisional I Seminario optativo interdivisional I
Básico de carrera II Fundamentos del Estado moderno Taller optativo interdivisional II Seminario optativo interdivisional II
III Estado y sociedad en México Taller optativo interdivisional III Seminario optativo interdivisional III
IV Gestión e instituciones Taller optativo interdivisional IV Seminario optativo interdivisional IV
De formación interdisciplinaria V Complejidad e interdisciplina Taller optativo interdivisional V Seminario optativo interdivisional V
Específico de carrera VI Gobierno y políticas públicas Taller optativo interdivisional VI Seminario optativo interdivisional VI
VII** Administración y políticas públicas Taller Optativo Interdivisional VII Seminario Optativo Interdivisional VII
VIII Instrumentación de las políticas públicas Taller optativo interdivisional VIII Seminario optativo interdivisional VIII
IX Políticas públicas y sistema internacional Taller optativo interdivisional IX Seminario optativo interdivisional IX
X Temas selectos Taller optativo interdivisional X Seminario optativo interdivisional X
De integración XI Análisis de problemáticas complejas I
XII Análisis de problemáticas complejas II

* En pocas ocasiones se han registrado UEA laboratorio optativo interdivisional.

** A partir del trimestre VII el alumnado de la licenciatura en políticas públicas puede optar por realizar movilidad internacional o nacional, ya que, en este momento ha cubierto al menos 50% de los créditos del plan de estudios.

FUENTE: elaboración propia con datos del Plan de Estudios de la licenciatura en políticas públicas (sesión número 336).

De acuerdo con la información que aparece en el cuadro 1, la licenciatura en políticas públicas se divide de la siguiente manera. En el tronco general divisional, se desarrolla el trimestre I “Historia, sujetos y saberes” y el propósito de este tronco es proporcionar, a manera de introducción, elementos básicos del ámbito propio de acción y conocimiento de las ciencias sociales y humanidades; los trimestres II, III y IV, “Fundamentos del Estado moderno”, “Estado y sociedad en México” y “Gestión e instituciones”, respectivamente, forman parte del tronco básico de carrera, en el cual se proporcionan elementos teóricos, técnicos y metodológicos, que definen el saber y hacer profesional en el ámbito de las ciencias políticas y sociales; por otro lado, el trimestre V, forma parte del tronco de formación interdisciplinaria, por lo que, la UEA “Complejidad e interdisciplina” es el espacio para la reflexión interdisciplinaria que propicia el desarrollo de habilidades y saberes desde distintas visiones y prácticas, a través del trabajo en equipo.

La UEA VI, VII, VIII, IX y X forman parte del tronco específico de carrera, cuyo objetivo es proporcionar a los estudiantes elementos teóricos, técnicos y metodológicos, que definen campos delimitados del saber y hacer profesional en el ámbito del diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas. Por lo anterior, las UEA “Gobierno y políticas públicas”, “Administración y políticas públicas”, “Instrumentación de las políticas públicas”, “Políticas públicas y sistema internacional” y “Temas selectos”, son el espacio donde los estudiantes se forman en la disciplina de las políticas públicas. Por último, en el tronco de integración se imparten los trimestres XI y XII, es decir, las UEA “Análisis de problemáticas complejas”, I y II, en las cuales se realiza una reflexión interdisciplinaria que propicie el desarrollo de habilidades para la integración de saberes desde distintas visiones y prácticas, a través del trabajo en equipo orientado al análisis de problemáticas y alternativas de solución.

Por último, en el plan de estudios de la licenciatura se explica que, además de las UEA obligatorias mencionadas anteriormente, los estudiantes deberán cursar diez UEA optativas interdivisionales, las cuales se dividen en: seminarios optativos interdivisionales, laboratorios optativos interdivisionales y talleres optativos interdivisionales.

A continuación, se presenta una propuesta de adecuación del proceso de enseñanza de las políticas públicas a partir de los elementos ya citados.

UNA PROPUESTA DE ENSEÑANZA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DESDE EL MODELO DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE DE LA UAM-LERMA

En este trabajo, después de tres décadas del ingreso de la disciplina de las políticas públicas al campo de las ciencias sociales en México, se ha planteado la necesidad de reflexionar sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje de las políticas públicas, además, se ha mencionado la importancia que tiene la formación de recursos humanos en el policy decision-making process, en un contexto, que cada vez más demanda profesionales en la formulación, implementación y evaluación de políticas públicas, siendo esto un punto importante; ya que para el caso de nuestro país, la profesionalización de los servidores públicos y la creación de un sistema de escuelas y centros dedicados al estudio y la enseñanza de la acción gubernamental, es apenas un primer paso, es decir, un punto de partida para construir una red que sustente la modernización de las dependencias públicas que orientaran el cambio político, social, económico y administrativo que requiere nuestro país.

Sin duda, a partir de lo anterior, un reto muy importante de las escuelas de política pública en México es que éstas se desarrollen de forma independiente al desenvolvimiento de sus ciencias básicas, como la administración pública y la ciencia política, al desarrollar, sus propios criterios de excelencia, planes de estudio, revistas académicas, etc. Uno de los retos más importantes en la enseñanza de las políticas públicas es la adquisición de experiencia práctica, procurando un equilibro con la formación teórica. En este punto encontramos dos retos estrechamente vinculados; por un lado, la importancia de contar con profesores con experiencia práctica y, por el otro, enseñar a resolver problemas. Según Hausmann,

[...] a los profesores jóvenes se les desaconseja adquirir experiencia práctica en políticas públicas antes de que alcancen la titularidad (tenure) y no es frecuente que la adquieran. Y hasta los profesores titulares tienen una interacción sorprendentemente limitada con el mundo exterior, debido a las prácticas de contratación prevalecientes y al miedo de que un compromiso externo pueda implicar riesgos para la reputación de la universidad. Para compensar esta carencia, las facultades de política pública contratan a los llamados “profesores de la práctica”, que han adquirido previamente una experiencia en políticas públicas en otra parte (Hausmann, 2010).

Es tiempo de remitirnos a la doble orientación de las políticas públicas construida artificialmente por Lasswell ([1951] 2003, 1971) para fines analíticos y utilizarla en nuestro favor; es decir, las políticas públicas producen dos tipos de conocimiento, el “conocimiento en” y el “conocimiento de”; el primero se ocupa del análisis en y para el proceso de las políticas públicas, mientras que el segundo, estudia los saberes acerca de la elaboración y desarrollo de las políticas por parte de los gobernantes; es decir, según Price, el primero se interesa por el “progreso del conocimiento y del saber”, mientras que el objetivo del segundo se organiza en torno de una “combinación de un objetivo social y de un cuerpo de saber extraído esencialmente de la ciencia” (Price, 1965).

Así, la política pública es una disciplina que produce conocimiento, por lo tanto, el aprendizaje de políticas (policy learning) es importante utilizarlo en la enseñanza de esta disciplina, el policy lerarning se refiere

[...] a las formas en que los sistemas de políticas generan y utilizan conocimientos sobre los fundamentos, el diseño, el funcionamiento y los impactos de las políticas y combinaciones de políticas. Tiene lugar en todos los puntos del ciclo de políticas [...]. Como tal, el aprendizaje de políticas exige las capacidades organizativas para enmarcar las cuestiones en términos de problemas y soluciones, adoptar una visión holística y anticipar las necesidades futuras (OECD y Wold Bank, 2013).

El conocimiento generado para los procesos de aprendizaje se puede agrupar en los siguientes tipos, según Johnson y Lundvall (2001: 18-20):

• Saber cómo (know how): la capacidad de hacer algo.

• Saber qué (know what): conocimiento sobre hechos.

• Saber por qué (know why): conocimiento sobre principios y leyes.

• Saber quién (know who): conocimiento sobre quién sabe qué.

Además, según Kemp y Weehuizen (2005), se puede considerar que el aprendizaje ocurre a través de los siguientes modos:

• Experiencia (aprender haciendo y aprender usando).

• Observación de otros (aprender observando).

• Estudio sistemático (aprender estudiando o aprender aprendiendo).

• Interacción (aprender interactuando).

Desde el punto de vista de la enseñanza, se podría pensar que las escuelas de política pública adoptarían una estrategia similar a las facultades de medicina, ya que tanto los médicos como los especialistas en política pública son llamados a resolver problemas y necesitan diagnosticar las causas respectivas, por lo que también necesitan entender el conjunto de posibles soluciones y descifrar los pros y los contras de cada una de ellas. Finalmente, tienen que saber cómo implementar la solución que proponen y evaluar si funciona o no. Por ello, el aprendizaje de políticas ha ayudado a las organizaciones gubernamentales a ser más competitivas, ya que los formuladores de políticas tienen fácil acceso al conocimiento de políticas globales y locales a través de la internet, acceso a grupos de expertos (think tank), instituciones internacionales y nacionales.

La cuestión en este punto es cómo a partir del policy learning producido después de más de tres décadas de la recepción de la disciplina de las políticas en México y, a partir del surgimiento de licenciaturas, maestrías y doctorados en políticas públicas, se pueden innovar los modelos de enseñanza-aprendizaje de las universidades para realizar procesos de enseñanza pertinentes para la formación de los analistas de políticas públicas en el futuro. De acuerdo con Hausmann,

[...] las escuelas de política pública esencialmente dejan de enseñarles a los alumnos después de sus dos primeros años de una educación esencialmente en las aulas y (aparte de los programas de doctorado) no ofrecen los muchos años adicionales de formación que brindan las facultades de medicina. Sin embargo, el modelo de hospital escuela podría ser efectivo en política pública también (Hausmann, 2019).

A partir de los argumentos de Hausmann, una propuesta de innovación de los modelos de enseñanza-aprendizaje en las escuelas de políticas públicas, como es el caso de la UAM-Lerma, sería la incorporación en la docencia e investigación del uso de los talleres, laboratorios, seminarios y un observatorio7 en políticas públicas, con el propósito de que

[...] al abordar los problemas de nuestros “pacientes”, el Laboratorio [Observatorio] desarrolla nuevas herramientas de diagnóstico para identificar tanto la naturaleza de las restricciones que enfrentan los países como los métodos terapéuticos para superarlas. [...] En verdad, es allí donde más aprendemos. De esa manera, garantizamos que la teoría enriquezca a la práctica, y que los conocimientos obtenidos en la práctica enriquezcan nuestra investigación futura (Hausmann, 2019).

A partir de lo planteado, se podrían realizar algunos ajustes e incorporar algunos elementos a la estructura curricular de la licenciatura en políticas públicas de la UAM-Lerma, con el propósito de que la formación de los estudiantes sea integral y funcional para enfrentar los retos que la sociedad les impone a los profesionales en esta disciplina.

Como se puede observar en el cuadro 2, lo importantes es coordinar con pertinencia las UEA obligatorias con las UEA optativas, por ejemplo, en las UEA obligatorias del tronco básico de carrera deberían incorporarse talleres y seminarios, los primeros, buscarán la manipulación de herramientas y materiales para el desarrollo de habilidades técnicas, mientras que los segundos serán un espacio donde se cultivarán y promoverán corpus teóricos y metodológicos que apoyen la formación disciplinaria.

En la UEA “Gestión e instituciones”, por lo contenidos que se imparten en ese módulo es pertinente que se apoye con la impartición de dos laboratorios, considerando que éstos son un espacio para la experimentación y la recreación o simulación de fenómenos bajo condiciones y variables controladas, por lo tanto, esta UEA, que se imparte a partir del segundo año de formación, será la primera experiencia de los estudiantes con la práctica.

En el mismo cuadro 2, podemos observar que a partir de la UEA V y hasta la UEA XII, debe darse una combinación entre talleres y seminarios; sin embargo, a partir de la UEA VI y hasta la X, se sugiere la programación de talleres y laboratorios, es decir, espacios donde se manipulen herramientas para el desarrollo de habilidades técnicas y espacios donde se recreen o simulen fenómenos bajo condiciones y variables controladas. El tronco específico de carrera que inicia en el trimestre VI se imparte casi en el segundo año de la licenciatura, por lo tanto, es muy importante que los estudiantes comiencen hacer visitas regulares al Observatorio de Políticas Públicas e Incidencia (OPPI), con el propósito de acercarse cada vez más a la realidad y, que los estudiantes, desarrollen y fortalezcan sus habilidades para diagnosticar, adoptar decisiones, formular políticas, implementarlas y evaluarlas, de acuerdo con el trimestre que se esté impartiendo.

Sería deseable que en el trimestre X, cuando los estudiantes comienzan a cursar el último año de la licenciatura, analicen una política pública desde el inicio hasta el fin del ciclo de las políticas públicas, por ello, se sugiere que se impartan dos laboratorios que apoyen en este proceso de análisis. Es importante que desde el trimestre I al X, los estudiantes elaboren ejes integradores, los cuales son proyectos de investigación que responden a problemas de investigación que se discuten en las distintas UEA y su objetivo es articular las unidades de contenido de estas UEA. Los ejes integradores refuerzan la transversalidad en los procesos de enseñanza-aprendizaje y pueden promover la inter y trans disciplina.

CUADRO 2

PROPUESTA DE AJUSTES A LA ESTRUCTURA CURRICULAR

DE LA LICENCIATURA EN POLÍTICAS PÚBLICAS


Trimestre Unidad de enseñanza aprendizaje Talleres (T), laboratorios (L) y seminarios (S)
I Historia, sujetos y saberes T+S
II Fundamentos del Estado moderno T+S
III Estado y sociedad en México T+S
IV Gestión e instituciones T+L
V Complejidad e interdisciplina T+S
VI Gobierno y políticas públicas T+L
VII Administración y políticas públicas T+L
VIII Instrumentación de las políticas públicas T+L
IX Políticas públicas y sistema internacional T+L
X Temas selectos L+L
XI Análisis de problemáticas complejas I Proyecto terminal “conocimiento en” y “conocimiento de”: vincular momento técnico y teórico de las políticas públicas
XII Análisis de problemáticas complejas II


FUENTE: elaboración propia.

Por último, en las UEA XI y XII, los estudiantes tendrán que elaborar un proyectos terminal en el cual realizarán un análisis de políticas públicas a partir de un problema de investigación intentando conjuntar el “conocimiento en” y “el conocimiento de” de las políticas públicas, vinculando el normativo-técnico y teórico de la disciplina de las políticas públicas, por lo anterior, los estudiantes tendrán que realizar “residencias” en organizaciones públicas, sociales o no gubernamentales, centros de investigación, bibliotecas, comunidades, etc. De tal manera que los estudiantes logren hacer una reflexión interdisciplinaria que propicie el desarrollo de habilidades para la integración de saberes desde distintas visiones y prácticas, a través del trabajo en equipo orientado al análisis de problemáticas y alternativas de solución, por ello, los estudiantes se apoyaran en los resultados que se produzcan en el Observatorio de Políticas Públicas e Incidencia.

El modelo presentado propone un aprendizaje de políticas sistemático y continuo, basado en la experiencia y la reflexión en la acción misma, complementado a partir de la obtención de conocimientos o capacidades sobre un tema. Leicester señala que “el aprendizaje de políticas es cíclico e iterativo y debe ser interpretado y usado para ajustar las acciones siguientes en un rápido ciclo de aprendizaje” (Leicester, 2007:180).

CONCLUSIONES

Es necesario que, a tres décadas de la recepción de la disciplina de las políticas públicas en México, se cuestione sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje que las escuelas y universidades que se encuentran formando analistas en políticas públicas han diseñado, y en su caso, innovarlo.

Es importante mencionar que en México, en los último años han aparecido nuevos cursos y programas de estudio sobre las políticas públicas en los niveles de licenciatura, maestría y doctorado, por lo que la expansión ha sido tan rápida que empezamos a sentir grandes dificultades para enfrentarla, dicha dificultad reside en que el análisis de las políticas públicas, como se le ha denominada actualmente, es una extraordinaria fuente de ideas y técnicas que traspasan todos los límites entre disciplinas y subdisciplinas.

El desarrollo tan notable que ya se ha mencionado, apenas es un primer paso, es decir, un punto de partida para construir una red que sustente la modernización de las dependencias públicas que orientaran el cambio político, social, económico y administrativo que requiere nuestro país. Por ello es muy importante discutir sobre ¿cómo se enseñan las políticas públicas en México?

A partir de lo anterior, parece haber un acuerdo sobre que las políticas públicas deben enseñarse a partir de la adquisición de experiencias prácticas, por supuesto procurando un equilibro con la formación teórica. En este trabajo se planteó que se podría pensar que las escuelas de política pública adoptarían una estrategia similar a las facultades de medicina, ya que tanto los médicos como los especialistas en política pública son llamados a resolver problemas y necesitan diagnosticar las causas respectivas, por lo que también necesitan entender el conjunto de posibles soluciones y descifrar los pros y los contras de cada una de ellas.

Para ello se puede utilizar la doble orientación de las políticas públicas en nuestro favor, siempre y cuando realicemos algunas innovaciones a los modelos de enseñanza-aprendizaje de los programas de estudio de las licenciaturas en políticas públicas, además, de incorporar algunos componentes como talleres, laboratorios, seminarios y observatorios.

La propuesta que se presentó en este trabajo se apoya en la idea de que la política pública es una disciplina que produce conocimiento; por lo tanto, el aprendizaje de políticas (policy learning) es muy importante en un proceso de enseñanza. En este sentido, la forma en que las políticas se difunden y adoptan a través del tiempo y el espacio se conoce como policy diffusion o difusión de políticas.

Con respecto al aprendizaje, se puede decir que una propuesta de modelo de análisis del aprendizaje de políticas públicas es el aprendizaje instrumental, que puede ser de tres tipos: “actividades académicas formales, experiencias externas, experiencias y conocimientos internos” (Rubio Campos, 2019).

Con respecto a lo expuesto por Rubio, la propuesta que se describe en este trabajo, que consiste en realizar algunos ajustes (innovaciones) e incorporar algunos elementos, ya existentes en el modelo educativo de la UAM-Lerma, y algunos novedosos, como un observatorio, a la estructura curricular de la licenciatura en políticas públicas, con el propósito de que la formación de los estudiantes sea integral y funcional para enfrentar los retos que la sociedad les impone a los profesionales en esta disciplina, bajo un tipo de aprendizaje instrumental.

En resumen, la propuesta consiste en incorporar de manera equilibrada actividades académicas formales, experiencias externas y experiencias y conocimientos internos. En cuanto a las actividades académicas formales, la revisión de literatura científica, estudios académicos y evaluaciones se llevarían a cabo en las UEA obligatorias de la licenciatura, con el propósito de que los estudiantes se formen una mayor comprensión de los problemas que podrían enfrentar y la forma de solucionarlos.

Con respecto a las experiencias externas, éstas se obtienen de la revisión formal de instrumentos en experiencias de otros entornos geográficos o históricos, a fin de aprender de los mismos, por lo que los talleres, laboratorios y seminarios (TALASE), serán muy útiles en este proceso de aprendizaje instrumental, que tiene como propósito que los estudiantes tengan un conocimiento profundo de cómo funcionan esos instrumentos y no sólo confiadamente seguirlos.

Por último, las experiencias y conocimientos internos se sustentarán en el Observatorio de Políticas Públicas e Incidencia (OPPI), el cual tendría una función de administración del conocimiento general, ya que, el observatorio será un espacio en el cual a través de un proceso de planeación, se llevará a cabo la organización, monitoreo y despliegue sistemático de personas, procesos, tecnologías y ambiente para facilitar la creación, retención, transferencia, identificación, adquisición, utilización y medición del conocimiento de las personas en formación en la disciplina de las políticas públicas, quienes desarrollaran su conocimiento y experiencias a través de los ejes integradores (trabajo en equipo) y en el proyecto terminal de la licenciatura.

BIBLIOGRAFÍA

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1 Por un lado, el knowledge of cuyo propósito es el análisis del proceso de elaboración y desarrollo de las políticas por parte de los gobernantes y, por otro lado, el knowledge in que tiene como propósito el análisis en y para el proceso de las políticas públicas, éste incorpora teorías de distintas disciplinas con el fin de explicar, corregir y mejorar el proceso de la toma de decisiones por parte de las autoridades públicas.

2 La licenciatura en políticas públicas de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma (UAM-L), aprobada por el Colegio Académico de la UAM en su sesión número 336 del 24 de febrero de 2011 (<www.uam.mx/colegioacademico/>), a partir del acuerdo 331.6 “creación de la licenciatura en políticas públicas, con el plan y los programas de estudios correspondientes, de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Unidad Lerma”. Oficialmente esta licenciatura inicio actividades el 2 de mayo de 2011, en el trimestre 2011-P (primavera) y su objetivo es “Formar profesionales en el área de las políticas públicas con un sólido conocimiento científico de la realidad social y política, y de manera particular de la nacional, capacitados para incidir en las acciones de gobierno a través del diseño, ejecución y evaluación de políticas, planes y programas orientados a la solución de los problemas sociales” (<www.uam-lerma.mx/upload/aa19a9_planpoliticaspublicas.pdf>).

3 El seminario se considera como un semillero en el cual coinciden maestros y alumnos para cultivar y promover el corpus teórico-metodológico de una determinada temática. Tiene como propósito que el estudiante cultive habilidades de índole fundamentalmente intelectivo y de carácter lógico o conceptual. Procura que los alumnos desarrollen destrezas para la presentación y exposición de sus ideas y los argumentos que sostengan sus propuestas analíticas.

El taller puede suponer la manipulación de herramientas y materiales. Implica trabajo cognitivo y el desarrollo de habilidades técnicas, manuales o corporales, para obtener un logro adecuado. Exige un trabajo sobre la esfera intelectual y afectiva. Las habilidades o destrezas por desarrollar tienen un carácter muy claro de naturaleza práctica y se centra en la creatividad.

El laboratorio es un espacio para la experimentación, su eje es la recreación o simulación de fenómenos bajo condiciones y variables controladas. Puede implicar la utilización de equipo e instrumental de alta especialización, cuya aplicación suponga el seguimiento de ciertas rutinas preestablecidas para llegar a los resultados esperados o para abrir campos a nuevas indagatorias ante la obtención de resultados divergentes.

4 Las políticas públicas nacen como disciplina a partir de la publicación del trabajo académico de Harold Lasswell titulado The Policy Orientation en 1951, en donde se estableció el propósito de esta ciencia, que consistía en racionalizar el policy-decision making. En México, la disciplina y profesión de las políticas públicas estuvieron marcadas por tres sucesos importantes: 1) la crisis económica, política y administrativa de principio de los años noventa, 2) la publicación de cuatro antologías a cargo de Luis F. Aguilar Villanueva en 1991 y 3) la fundación de la primera maestría en políticas públicas creada por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) en 1989.

5 Plan de Estudios de la licenciatura en políticas públicas, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, DCSH. Aprobado por el Colegio Académico de la UAM en su sesión número 336 del 24 de febrero de 2011. Consultado el 15 de marzo de 2014 en <www.uam-lerma.mx/upload/aa19 a9_planpoliticaspublicas.pdf>.

6 En este momento se esta iniciando un proceso de acreditación de la licenciatura en políticas públicas, con la acreditadora Asociación para la Acreditación y Certificación en Ciencias Sociales, A.C. (ACCECISO).

7 En la actualidad existe un proyecto de investigación titulado “Observatorio Metropolitano de Políticas Públicas e Incidencia (OMPPI)” aprobado por el Consejo Divisional de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAM-Lerma, con clave de aprobación DCSH.014.41, cuyo responsable es el doctor Raúl Hernández Mar. En este proyecto se plantea que el propósito del OMPPI es realizar estudios sobre políticas públicas y desarrollar planteamientos novedosos que permitan entender el desarrollo conceptual y metodológico del análisis de las políticas públicas, que intenten articular los interés e iniciativas de los múltiples actores sociales en proyectos relevantes, lo que transformaría la idea tradicional de gobierno, como centro de recursos y decisiones, por una idea de redes de gobernanza, con el propósito de: 1) enriquecer la formulación e implementación de políticas o programas con información, el conocimiento y la colaboración de otros actores; 2) lograr mayor aceptación y legitimación social de políticas o programas, lo cual reduciría el costo de ejecución y aumentaría su efectividad, y 3) analizar cómo las redes incrementan el capital social de las comunidades, creando un espacio de participación interactiva y simétrica.

Los objetivos específicos son los siguientes:

• Ser un espacio de investigación en el campo de las políticas públicas.

• Promover y divulgar elementos para un análisis crítico de las políticas públicas en México.

• Consolidar una fuente de información para el estudio de los procesos de políticas públicas en México.

• Propiciar la reflexión y el debate entre científicos sociales, redes y grupos de investigación, académicos, estudiantes, organizaciones, movimientos sociales y ciudadanos, con el objetivo de contribuir a la renovación del planteamiento de las políticas públicas en México.

• Realizar estudios comparados de políticas públicas.

• Ser un espacio de integración entre profesores y estudiantes mediante proyectos de investigación trimestrales (eje integrador) y proyectos de investigación divisionales.

• Convertirse en un espacio de formación de profesionales que corresponda a las necesidades de la sociedad en el campo de las políticas públicas, a través de seminarios y servicio social.

• Organizar eventos científicos y de divulgación sobre la temática.

• Crear una revista académica-científica denominada Revista Mexicana de Políticas Públicas e Incidencia.

* Profesor-investigador adscrito al Departamento de Procesos Sociales en al área de investigación Políticas Públicas, Economía, Sociedad y Territorio (PPESyT) de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Correo electrónico: <r.hernandez@correo.ler.uam.mx>. Doctor en Ciencias Sociales por la UAM-Xochimilco, integrante de la Red Gobernanza Metropolitana del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Sus líneas de investigación son política pública, gestión pública, ciudades y gobernanza <https://orcid.org/0000-0002-0752-8778>.

** Profesora-investigadora adscrita al Departamento de Procesos Sociales en al área de investigación Procesos Sociales, Políticos e Instituciones (PSPI) de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Correo electrónico: <g.martinez@correo.ler.uam.mx>.

ANÁLISIS DEL APRENDIZAJE DE POLÍTICAS PÚBLICAS EN LA REFORMA DE UN PLAN DE ESTUDIOS. EL CASO DE LA MAESTRÍA EN GOBIERNO Y ASUNTOS PÚBLICOS DE LA UNAM

Alejandro Navarro Arredondo*

INTRODUCCIÓN

Los programas de políticas públicas en todo el mundo se han creado con el objetivo específico de capacitar a los estudiantes para una carrera en el sector público y dotarlos de las mejores herramientas para que desempeñen su trabajo. Así, de acuerdo con los múltiples cambios que ha sufrido el sector público durante las últimas décadas, era probable observar cierta adaptación de dichos programas a esos cambios. Ahora bien, es posible proponer ciertas orientaciones que se adapten a las expectativas del mercado laboral, pero el sentido y significado que adquieren los procesos de renovación curricular son determinados por la institución en la cual se implementan. Cada escuela formulará y adecuará, a partir de sus fortalezas, debilidades y ventajas comparativas, su nuevo diseño curricular.

En el caso particular de la maestría en gobierno y asuntos públicos (MGAP),1 se ha señalado que este programa debe mejorar su calidad y competitividad y ser innovador, lo cual implica identificar los cambios en su entorno, dado que son la base para instaurar nuevos contenidos en la enseñanza de las políticas públicas (Comité Académico, 2020). En otras palabras, se afirma que la administración pública mexicana requiere profesionales con una formación de alta calidad directiva, con un manejo adecuado de métodos cuantitativos para sustentar las decisiones de política, así como para fortalecer los procesos de gestión.

En ese sentido, el Comité Académico (2020) propuso una evaluación del plan de estudios de la MGAP, la cual tuvo como propósito determinar sí dicho plan seguía siendo pertinente en la actualidad, dadas las recientes reformas en el sector público mexicano. También se intentó averiguar si éste respondía a las nuevas necesidades de formación de profesionales en el campo de la administración pública y, en su caso, identificar los aspectos del plan de estudios que requieren ajustarse. En virtud de lo anterior, este artículo analizará los resultados de esa evaluación del plan de estudios de la MGAP. De manera particular, se reflexionará sobre las prácticas de enseñanza y aprendizaje de las políticas públicas. Para ello, la primera sección presenta el marco analítico sobre la evolución de las escuelas de políticas públicas. La segunda aborda los resultados de la evaluación del plan de estudios de la MGAP en el campo de las políticas públicas. Finalmente, se presentan las conclusiones de este análisis.

MARCO ANALÍTICO SOBRE LA EVOLUCIÓN DE LAS ESCUELAS DE POLÍTICAS PÚBLICAS

Los programas de políticas públicas (incluido el de la MGAP) tienen como propósito proporcionar una base amplia de conocimientos en el área de políticas públicas que ayuden a formar personas que tengan buenas habilidades analíticas, así como de gestión y liderazgo para trabajar en el servicio público. Sin embargo, no existe un contenido curricular básico y tampoco hay una homogeneidad en los diseños curriculares, pues la mayoría de las escuelas intentan crear planes adecuados a las características de su entorno, local y nacional, y de las necesidades, siempre cambiantes, de su sector público (El-Taliawi, Nair y Van der Wal, 2021).

Además, existe una tensión en los planes de estudio de las escuelas de políticas públicas, expresada tanto en los objetivos y organización de los programas como en la evaluación de la calidad de éstos. Dicha tensión se genera por el dilema de instituir un posgrado de investigación o uno de corte más profesional. Cabe señalar que las demandas curriculares del posgrado de investigación son diferentes a las del posgrado profesionalizante.2 “El primero tiene como principal objetivo profundizar en el desarrollo del saber, con pleno dominio de la metodología de la investigación científica, así como de la producción académica, contribuyendo de forma original a la ciencia, humanidades o tecnología” (Berzunza, 2020:86).

Por su parte, en un posgrado profesionalizante existe una mayor demanda de aplicaciones prácticas de los conocimientos adquiridos y se dedica más tiempo a explorar los desafíos y experiencias de los participantes. También, hay más conexiones con estudios de caso, simulaciones y otras herramientas pedagógicas para aprovechar las experiencias de los estudiantes en el proceso de aprendizaje. Por supuesto, el propósito de un posgrado profesionalizante varía mucho dependiendo de la orientación general de la escuela y el público objetivo, pero estos programas están especializados, hasta cierto punto, en mejorar el rol funcional de los individuos dentro de una organización (Berzunza, 2020). De esta forma, un camino para analizar los cambios curriculares de los programas de políticas públicas es utilizando los esquemas conceptuales que se esbozan en los trabajos de Anheier (2019) y Evans, Morrison y Auer (2019).

Por ejemplo, Anheier (2019) señala que, inicialmente, los programas de políticas públicas fueron creados como escuelas de administración pública para ayudar a consolidar y promover el funcionamiento del Estado-nación en expansión, pero con el tiempo cambiaron de enfoque. A medida que evolucionaron, se encontraron con las tensiones inherentes a una tríada de temas en conflicto: a) estudios sobre gestión y administración pública, b) análisis de políticas y c) toma de decisiones (figura 1). Cada una de las esquinas de la tríada representa una población objetivo diferente: la academia está interesada en la teoría de políticas públicas, los administradores públicos desean optimizar procesos y los tomadores de decisiones buscan respuestas viables a los problemas públicos.

FIGURA 1

LA TRÍADA DE LAS ESCUELAS DE POLÍTICA PÚBLICA


FUENTE: tomado de Anheier (2019:4).

Según Anheier (2019), las escuelas de políticas públicas habían logrado solventar estas tensiones durante mucho tiempo, sin necesariamente resolverlas. No obstante, el entorno en que se desenvuelven estas escuelas ha cambiado y sigue cambiando, no de manera drástica sino gradualmente. Debido a esa gradualidad, estas escuelas no modificaron sus planes de estudio. Una consecuencia de ello fue considerarlas demasiado tecnocráticas, aparentemente mal equipadas para anticipar los cambios políticos y fuera de sintonía con las nuevas realidades sociales. Por otro lado, también se les identificó más preocupadas por la teoría y por atender a la academia como su única población objetivo, aportando muy poco al mejoramiento de la administración pública y a la resolución de problemas públicos. En otras palabras, se asumió un modelo más académico o de investigación para las escuelas de política pública.

No obstante, Evans, Morrison y Auer (2019) advierten de una mayor demanda de maestrías profesionales, la cual ha ido delineando condiciones favorables para la implementación de un modelo de posgrado más profesionalizante en las escuelas de políticas públicas. También ha habido un acuerdo general de que las turbulentas áreas de trabajo que aguardan a los estudiantes recién egresados requieren que las escuelas de políticas públicas actualicen el contenido de sus planes de estudio. Sin embargo, sigue habiendo incertidumbre sobre cómo priorizar los nuevos contenidos curriculares: con más habilidades cuantitativas/analíticas; con aprendizaje basado en la solución de problemas o con habilidades “blandas”, como el liderazgo y el manejo de equipos.

Además, de acuerdo con Evans, Morrison y Auer (2019), el trabajo de los funcionarios públicos está cada vez más determinado por factores que requieren colaboraciones plurales, transparentes e inclusivas entre comunidades multisectoriales, todo en un contexto de tecnologías en rápida evolución. Asimismo, la creciente complejidad de muchos problemas públicos requiere que los funcionarios gubernamentales posean un conjunto integrado de capacidades analíticas, metodológicas y relacionales para liderar los complejos procesos de toma de decisiones. Por lo tanto, las escuelas de políticas públicas se han inclinado por un enfoque más profesionalizante, privilegiando como población objetivo a los tomadores de decisiones.

En ese sentido, para preparar adecuadamente a los egresados como futuros tomadores de decisiones, los planes de estudio deben emular la dinámica de los contextos reales que ellos van a enfrentar en el campo laboral, pues los métodos tradicionales de enseñanza y aprendizaje no son adecuados para esta compleja tarea. Se requiere ofrecer a los alumnos herramientas tecnológicas que simulen los entornos gubernamentales. Métodos de enseñanza que permitan a los estudiantes vislumbrar las diferencias en los incentivos sectoriales, los valores fundamentales y las culturas institucionales, así como las diferencias en los procesos de identificación de problemas y los puntos de partida para el análisis de políticas públicas.

Lo anterior se ha constituido como una de las razones por las cuales varias escuelas de políticas públicas en Europa y Estados Unidos han incorporado una variedad de prácticas centradas en mejorar el aprendizaje de los estudiantes (El-Taliawi, Nair y Van der Wal, 2021). La adopción de enfoques interactivos ha sido una de las estrategias más utilizadas para transformar el aprendizaje de los estudiantes en este campo de estudios. Según Brock y Alford (2015), la enseñanza interactiva anima a los estudiantes a participar en la discusión de ideas y genera un formato de “aprender haciendo” que tiene como objetivo despertar el interés de los estudiantes. Esto es especialmente pertinente para los cursos de políticas públicas, ya que la interacción y la participación son un aspecto integral de la formulación de políticas.

De acuerdo con Brock y Alford (2015), el aprendizaje interactivo requiere tres factores: 1) que los estudiantes participen activamente en la selección e interpretación de la información para construir conocimiento por sí mismos; 2) el profesor debe jugar un papel de facilitador que guía a los estudiantes a través de un proceso de aprendizaje, y 3) las tareas deben proponer la formulación de soluciones a problemas reales. Por tanto, enseñar y aprender es más una forma dirigida de solución de problemas que la memorización de un conjunto de definiciones o teorías. De hecho, según Brock y Alford (2015), una de las estrategias clave que incorpora el aprendizaje interactivo es el estudio de casos, que tiene como objetivo proporcionar a los estudiantes problemas del “mundo real” para diseñar alternativas de solución.

En síntesis, el cuerpo de literatura analizado hasta este momento, además de proponer formas innovadoras de aprendizaje, también ha ofrecido un panorama más o menos amplio de los desafíos que enfrentan las escuelas de políticas públicas para preparar a sus estudiantes ante escenarios cada vez más complejos. Lo anterior, arroja cierta luz sobre los factores que impulsan la modificación de sus planes de estudio y que obliga a proponer un modelo de currículum más “profesionalizante”, que sea capaz de atender las necesidades de las diferentes poblaciones objetivo y que fomente las habilidades necesarias para trabajar en contextos cada vez más demandantes. Para aterrizar este análisis al contexto mexicano, a continuación, se examinará la evaluación del plan de estudios de la MGAP en el campo de las políticas públicas.

LA EVALUACIÓN DEL PLAN DE ESTUDIOS DE LA MGAP EN EL CAMPO DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS

El plan de estudios de la MGAP tuvo su última actualización en el año 2011. No obstante, en 2015 con el fin de mantener actualizados los planes de estudios del Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, se aprobó el Reglamento para la Presentación, Evaluación y Modificación de Planes de Estudio, el cual establece que los comités académicos y el coordinador del programa deben organizar las evaluaciones de los planes de estudio en un plazo máximo de cinco años. En este sentido, en 2020 se llevó a cabo una evaluación del plan de estudios de la MGAP, cuyo propósito fue determinar si éste seguía siendo pertinente y, en su caso, identificar los aspectos que necesitaran ajustarse.

Así, la evaluación tuvo como objetivo principal identificar la calidad (efectividad) de los procesos de enseñanza-aprendizaje, así como la pertinencia (sintonización con el mercado y la sociedad) del plan de estudios. Para ello, se realizó trabajo de gabinete que se complementó con encuestas electrónicas dirigidas a profesoras y profesores, tutoras y tutores, así como estudiantes y egresados de la maestría. Para la revisión documental se obtuvieron registros administrativos de la coordinación del programa, informes de resultados, así como otros estudios disponibles. Otro instrumento utilizado fue una serie de entrevistas con la comunidad académica para identificar las competencias, genéricas y específicas, más importantes para los estudiantes de la MGAP. Entre los principales resultados sobre la pertinencia del plan de estudios se encuentran los siguientes.

Dentro de los egresados que tenían empleo al momento de ser encuestados, 15% destacó que encontró trabajo antes de terminar sus estudios, 31.8% lo obtuvo inmediatamente y 36.4% lo consiguió entre uno y seis meses después. Estas cifras corroboran que la MGAP sí está dando respuesta a la demanda de expertos en el campo y que se colocan con relativa facilidad. En cuanto al medio por el cual encontraron su trabajo, se destaca que 65.9% lo obtuvo a través del servicio profesional de carrera. Además, el tipo de trabajo donde se desempeña un mayor porcentaje de egresados es la administración pública (45.5%), seguido por instituciones educativas (34.1%); mientras que 18.2% labora en asociaciones y 2.3% en empresas privadas (gráfica 1).

Otro elemento que brinda información para constatar que la MGAP da respuesta al mercado laboral se refiere a la actividad que realizan sus egresados. La mayor parte de ellos se desempeña en el área de la administración (38.6%), otros en la investigación (27.3%), especialmente en la aplicada para resolver problemas sociales; mientras que 20.5% labora en la docencia (gráfica 2). Por otro lado, se advierte que los niveles de responsabilidad de los egresados son variados, pero destacan los de coordinación (39%), dirección (35%) y administración (26%) (gráfica 3).

GRÁFICA 1

TIPO DE ORGANIZACIÓN DONDE TRABAJAN

LOS EGRESADOS DE LA MGAP


Tipo de organización de trabajo (n=44)


Tipo de organización/descripción n
Administración pública 20
Federal 17
Municipal 2
Estatal 1
Institución educativa 15
UNAM 8
Pública 5
Privada 2
Asociaciones o sociedades 8
Asociación civil 3
Sociedad civil 3
ONG 2
Empresa privada 1
Grande 1
Total 44

FUENTE: Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales (2020a:15).

Además, 52% de los empleadores consideró que el desempeño laboral de los egresados de la MGAP, en relación con su formación académica, fue bueno, 39% lo calificó de excelente y 9% de regular. Señalaron como aspectos positivos la sólida formación teórica, la capacidad de análisis y la habilidad de planeación. Sin embargo, los empleadores reconocieron que a los egresados de la MGAP les falta mayor conocimiento y uso de herramientas tecnológicas, capacidad para trabajar en equipo, organización del tiempo, trabajo con base en objetivos, así como ser más propositivos (Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales, 2020b).

En el mismo sentido, se identificó que los egresados perciben algún desajuste en las competencias que desarrollan debido al plan de estudios de la MGAP. Desde su punto de vista, el nivel de conocimientos y habilidades operativas requeridas en el ámbito laboral es mayor al que adquirieron en su formación durante la maestría (gráfica 4).

En cuanto a las habilidades que resaltan por su desajuste con el ámbito laboral, se encuentran las siguientes: directivas y de liderazgo (59.1), trabajo en equipo (54.6), capacidad para formar recursos humanos (47.8), solución de problemas (43.2) y dominio del inglés (43.2). Incluso, se tuvo oportunidad de capturar las sugerencias de los egresados de la MGAP para modificar el plan de estudios. El mayor número de recomendaciones se refirieron a la incorporación de software especializado de políticas públicas, así como adquirir habilidades de gerencia, liderazgo, planeación estratégica y otras destrezas interpersonales y operativas. En el cuadro 1 se pueden observar algunos contenidos que los egresados desean incorporar en el plan de estudios de la maestría.

GRÁFICA 2

ACTIVIDADES DESEMPEÑADAS POR LOS EGRESADOS DE LA MGAP

EN CADA RUBRO DE ACTIVIDAD LABORAL



Rubro laboral/descripción n
Administración 16
Planeación 5
Dirección 2
Organización 2
Control 2
Apoyo 12
Investigación 11
Aplicada (para resolver problemas sociales) 1
Básica (para producir conocimiento original) 9
Docencia 7
Educación superior 2
Educación media superior 6
Otros 5
Otro 1
Freelance 44

FUENTE: Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales (2020a:15).

Finalmente, tanto en las entrevistas como en los cuestionarios aplicados a los estudiantes que actualmente se encuentran cursando la MGAP, se identificó que algunos también sugieren cambios en el plan de estudios para obtener una formación más rigurosa que les permita competir en el campo profesional. Por ejemplo, señalaron que es necesario incluir aspectos más prácticos del quehacer del administrador público, abordando procesos fundamentales e inherentes a toda organización pública, como el ciclo presupuestario y las diferentes fases que lo componen. Asimismo, consideran fundamental incluir, en el plan de estudios, el uso de software estadístico como SPSS, STATA y R (Comité Académico, 2020).

GRÁFICA 3

ESTATUS DE LOS EGRESADOS DE LA MGAP

EN LA ORGANIZACIÓN DONDE TRABAJAN


* NOTA: los porcentajes no suman cien, debido a que era posible elegir varias opciones de respuesta.

FUENTE: Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales (2020b:10).

En cuanto a la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje, en un cuestionario de opinión se halló, en la categoría de enseñanza, aprendizaje y tutoría, que la mayoría de los alumnos de la MGAP considera que los métodos y técnicas de enseñanza-aprendizaje utilizados por los profesores son adecuados. En el mismo orden de ideas, se identificó que las metodologías y estrategias de enseñanza más usadas en esta maestría son la elaboración de proyectos de investigación (trabajos finales), los seminarios y los debates. En tanto, los que con menor frecuencia se usan son el aprendizaje apoyado en la resolución de problemas, los estudios de caso y el aprendizaje colaborativo-interactivo (gráfica 5).

Para las personas entrevistadas durante la evaluación, los aspectos metodológicos que deben fortalecerse para mejorar la formación de los alumnos de la MGAP son aquéllos relacionados con la generación de un conocimiento más práctico, por ejemplo, evaluación de políticas con instrumentos económicos, cursos especializados en análisis estadístico y georreferenciación, así como manejo de bases de datos. Por otro lado, también señalan que hay elementos de los métodos de enseñanza que deben transformarse, pues en ocasiones las clases son muy largas y tediosas, piensan que deben ser más dinámicas, pero sobre todo que incorporen lecciones útiles para su proyecto de investigación. Algunos alumnos tienen la impresión de que se pierde mucho tiempo en las clases y no se aterrizan elementos para sus investigaciones (Comité Académico, 2020).

GRÁFICA 4

HABILIDADES OPERATIVAS NECESARIAS

PARA EL DESEMPEÑO LABORAL DE LOS EGRESADOS DE LA MGAP


FUENTE: Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales (2020a:29).

También algunos consideran que el requerimiento de ensayos muy largos no promueve la comprensión de los temas estudiados. En el mismo sentido, otros opinan que podría existir mayor énfasis en la innovación en los métodos de enseñanza y sobre todo en la evaluación de los conocimientos adquiridos, proponen que el ensayo no sea la única forma de evaluación y que se pueden considerar los exámenes tipo debate, la resolución de problemas prácticos y los estudios de caso. En su opinión, las prácticas de aprendizaje basadas en estudios de caso enfatizan un aprendizaje más experimental. Lo anterior coincide con lo señalado por Brock y Alford (2015) en cuanto a que la enseñanza interactiva motiva a que los estudiantes pasen de ser “aprendices” a “practicantes profesionales”, pues experimentan la naturaleza real de los problemas sociales y la participación de actores que tienen puntos de vista opuestos sobre la mejor manera de abordar dichos problemas.

CUADRO 1

MODIFICACIONES QUE LOS EGRESADOS RECOMIENDAN REALIZAR AL PLAN DE ESTUDIOS DE LA MGAP


Categoría Sugerencias Frecuencia
Contenidos disciplinarios Incorporar temas que ayuden a reforzar la formación en aspectos específicos de la disciplina y que consideren la nueva agenda global, como los siguientes: 24
Curso obligatorio de análisis de datos cuantitativos (estadística) 7
Laboratorio obligatorio de metodología en ciencias sociales 5
Laboratorios obligatorios de metodología (cualitativa y cuantitativa) 4
Curso de técnicas econométricas 1
Curso práctico del ciclo presupuestario 1
Curso de evaluación de políticas públicas 1
Curso de política pública 1
Curso de evaluación de modelos económicos 1
Asignaturas o módulos de economía 1
Curso de gestión de arte y cultura como política pública 1
Curso de finanzas públicas 1
Software especializado Considerar la incorporación de cursos que ayuden a los alumnos a dominar herramientas como R, STATA, SPSS y Phyton 22
Desarrollo de habilidades Incorporar el plan de estudios actividades o experiencias, como por ejemplo, grupos de estudio o seminarios de trabajo multidisciplinario que ayuden a los alumnos a adquirir habilidades de gerencia, administración pública, dirección, liderazgo, procesos de gestión, planeación estratégica, así como habilidades interpersonales y operativas 12

FUENTE: Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales (2020a:35).

GRÁFICA 5

METODOLOGÍAS Y ESTRATEGIAS

DE ENSEÑANZA UTILIZADAS EN LA MGAP


FUENTE: encuesta a estudiantes y egresados de la maestría en gobierno y asuntos públicos.

Además, algunos alumnos opinan que dentro de los elementos que se desean conservar para la evaluación del aprendizaje se encuentran los laboratorios metodológicos; pero los proponen como parte de las materias iniciales del plan de estudios de la maestría, ya que la mejor compresión de los mismos llega quizá ya avanzado el segundo semestre, cuando ya no tienen más opciones para inscribir las materias optativas y los laboratorios que pudieran ayudar más a sus proyectos de investigación. También señalan que los coloquios deben conservarse pues son una verdadera ayuda para terminar en tiempo el trabajo de investigación, pero su éxito depende de que el profesor lleve a cabo un buen seminario de investigación (Comité Académico, 2020).

En otro orden de ideas, cuando se aprobó el Reglamento para la Presentación, Evaluación y Modificación de Planes de Estudio, se promovieron diversas acciones para reformular también los campos de conocimiento de la MGAP. Entre ellas destacaron el monitoreo sistemático de los cambios en las temáticas de investigación de alumnos y profesores; la identificación de las tendencias cambiantes en las expectativas y perfiles de las generaciones que hubieran cursado la MGAP; así como la detección de los cambios en las demandas de conocimiento por parte de los empleadores y de la sociedad. De esta forma, se visualizaron algunas líneas de renovación paradigmática para la MGAP, por ejemplo, el enfoque de la gobernanza, la nueva administración pública, el enfoque comparado de políticas públicas, entre otros. A continuación, se muestran los tres campos de conocimiento que, una vez reformulados, se incluyeron en el plan de estudios de la MGAP (cuadro 2).

CUADRO 2

CAMPOS DE CONOCIMIENTO

DE LA MAESTRÍA EN GOBIERNO Y ASUNTOS PÚBLICOS


Campo de conocimiento Líneas de investigación
Instituciones, órdenes de gobierno y procesos políticos Reforma y diseño de las instituciones
Federalismo y relaciones intergubernamentales
Globalización, democracia y representación
Análisis político y política comparada
Administración y gestión de lo público Ciencias administrativas
Gobernanza y gestión pública
Economía y finanzas públicas
Economía pública y gestión social
Políticas públicas Políticas públicas en el ámbito federal
Políticas públicas en el ámbito local
Estudio comparado de políticas públicas
Ciencia, tecnología y desarrollo
Pobreza y política social
Recursos naturales y medio ambiente
Política interior, seguridad pública y justicia

FUENTE: elaboración propia a partir de Comité Académico del Programa de Posgrado (2020:44).

Al respecto, dentro de las entrevistas y sondeos de opinión, la comunidad de la MGAP identificó varios elementos del campo de estudio de políticas públicas que desean redefinir o innovar, de manera particular, señalaron los siguientes:

• Profundizar en temas de evaluación con modelos económicos.

• Introducir materias para el manejo de bases de datos.

• Mejorar las técnicas de análisis cualitativo y cuantitativo de políticas públicas.

• Incorporar cursos especializados en análisis estadístico y georreferenciación.

• Tener mayor acercamiento con instituciones públicas o privadas para la aplicación de los conocimientos adquiridos a problemas reales.

• El fortalecimiento de las capacidades gerenciales y de liderazgo, planeación estratégica, gestión de equipos de trabajo, entre otros temas relacionados (Comité Académico, 2020).

Dentro de las razones que los entrevistados señalaron como necesarias para redefinir o innovar el campo de estudio de políticas públicas, se mencionaron, por ejemplo, formar personas aptas en formulación de estrategias, lograr una mayor vinculación con el sector privado y social, ampliar las posibilidades de obtener empleo y aumentar la competitividad de los egresados, fortalecer las herramientas técnicas cuantitativas que se solicitan en el mercado laboral, generar más vinculación con empresas o instituciones de diferentes sectores de política pública y promover el desarrollo de proyectos de intervención para el beneficio de organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil.

Por último, de acuerdo con la comunidad de la MGAP, los contextos en los que actúan los egresados de las escuelas de políticas públicas han tenido profundas transformaciones en las últimas décadas. Por ello, el plan de estudios de la MGAP debe adecuarse para incorporar en su universo temático las nuevas perspectivas que emanan de dichas transformaciones. Como se mencionó previamente, en el mundo contemporáneo la relación de los gobiernos con las sociedades es más compleja y ello exige producir una respuesta de calidad para abordar los problemas públicos con herramientas más efectivas de gestión. Los gobiernos han ingresado, junto con la sociedad, a dinámicas que combinan crisis y cambios y, por tanto, requieren mejorar sus capacidades de gestión, reconociendo que en los espacios de decisión también hay otros actores con interés en la agenda pública.

CONCLUSIONES

Este texto ha reflexionado sobre la enseñanza de políticas públicas a estudiantes de posgrado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El documento se ha basado en una evaluación fundamentada en estudios de gabinete y las ideas, sugerencias y puntos de vista de los estudiantes, profesores, egresados y empleadores con respecto a la pertinencia y calidad del plan de estudios de la MGAP. En cuanto a la pertinencia, el análisis destacó que la MGAP sí está dando respuesta a la demanda de expertos en el campo. Sin embargo, sobre la calidad del plan de estudios, algunas de las personas entrevistadas sugieren que éste debe fortalecerse para mejorar la formación de los alumnos, sobre todo en aquellos aspectos relacionados con la generación de un conocimiento más práctico: evaluación de políticas con instrumentos económicos, cursos de análisis estadístico y georreferenciación, así como manejo de bases de datos. Por otro lado, también señalan que hay elementos de los métodos de enseñanza que deben transformarse, particularmente consideran útiles los enfoques de aprendizaje interactivos, como los estudios de caso.

Asimismo, el artículo ha proporcionado una serie de reflexiones que tienen como objetivo aumentar nuestra comprensión de la enseñanza de las políticas públicas de los estudiantes de posgrado en entornos diversos y complejos. Si bien estas ideas refuerzan la importancia de adoptar el aprendizaje centrado en el estudiante y revitalizar el uso de prácticas interactivas y participativas, la voz de los estudiantes enfatiza la importancia de generar un ambiente de aprendizaje que equilibre la teoría con la posibilidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos. Los pensamientos y percepciones de los estudiantes captados en este estudio plantean preguntas que se beneficiarían de una investigación más profunda sobre el tema. Dado que los cursos de política pública parecen vincularse a las estrategias de aprendizaje basadas en la solución de problemas reales, la forma en que los estudiantes perciben estas intersecciones se beneficiaría de una exploración más amplia. Finalmente, este análisis genera una interrogante importante: ¿Cómo garantizar que los estudiantes de la MGAP estén en la mejor posición para enfrentar los desafíos de un futuro laboral cada vez más incierto?

BIBLIOGRAFÍA

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Berzunza, M. (2020), “Posgrados profesionalizantes o en investigación: consideraciones de su desarrollo en México”, en Revista de Educación y Desarrollo, núm. 55, pp. 85-90.

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Comité Académico del Programa de Posgrado (2020), Informe de evaluación del plan de estudios de la maestría en gobierno y asuntos públicos, México, UNAM.

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Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales (2020a), Estudio con egresados. Maestría en gobierno y asuntos públicos, México, UNAM.

Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales (2020b), Estudio con empleadores. Maestría en gobierno y asuntos públicos, México, UNAM.

1 La maestría en gobierno y asuntos públicos (MGAP) es un programa educativo que forma parte del Programa de Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.

2 Ejemplos de posgrados profesionalizantes son la maestría en políticas públicas comparadas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y la maestría en gerencia pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

* Profesor-investigador del Departamento de Política y Cultura, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Correo electrónico: <anavarroa@correo.xoc.uam.mx>.

ANEXO

ENCUESTA A LA COMUNIDAD DE LA MAESTRÍA DE GOBIERNO Y ASUNTOS PÚBLICOS, FCPyS, UNAM

La siguiente encuesta tiene como finalidad conocer las percepciones de la comunidad de estudiantes acerca de diversos tópicos sobre el funcionamiento de la maestría en gobierno y asuntos públicos. La información recabada será de utilidad para el proceso diagnóstico que realiza el programa de posgrado en Ciencias Políticas y Sociales.

Correo electrónico _______________

Nombre completo _______________

Año de ingresó a la maestría _______________

1. ¿En su visión, los objetivos del plan de estudios de la maestría favorecen una formación de calidad tanto a nivel nacional como internacional?

Sí

No

2. ¿Considera que, en general, el plan de estudios de la maestría tiene nivel de competencia internacional?

Sí

No

3. ¿El trabajo que se desarrolla en el programa de la maestría favorece que el alumnado adquiera una formación rigurosa para la investigación y el ejercicio profesional?

Sí

No

4. El plan de estudios de la maestría contiene los campos de conocimiento que se describen en la siguiente tabla. ¿Existen campos que requieran fortalecerse, campos saturados o desprotegidos de contenidos?


Campo de conocimiento Líneas de investigación
Instituciones, órdenes de gobierno y procesos políticos Reforma y diseño de las instituciones
Federalismo y relaciones intergubernamentales
Globalización, democracia y representación
Análisis político y política comparada
Administración y gestión de lo público Ciencias administrativas
Gobernanza y gestión pública
Economía y finanzas públicas
Economía pública y gestión social
Políticas públicas Políticas públicas en el ámbito federal
Políticas públicas en el ámbito local
Estudio comparado de políticas públicas
Ciencia, tecnología y desarrollo
Pobreza y política social
Recursos naturales y medio ambiente
Política interior, seguridad pública y justicia

Tu respuesta _______________

5. ¿Qué elementos de los métodos de enseñanza y evaluación del aprendizaje deben conservarse, y cuáles deben transformarse?

Tu respuesta _______________

6. El plan de estudios de la maestría contempla la siguiente carga de materias que observa en la tabla. ¿La proporción de asignaturas obligatorias y optativas le parece adecuada? ¿Qué sería necesario modificar, y por qué?

7.


Clave Denominación de la actividad académica Modalidad Carácter Tipo de actividad Total de horas por semestre Total de créditos
Horas/semana
Horas teóricas Horas prácticas
Primer semestre
1 Laboratorio I Laboratorio Obligatoria 0 4 64 8
Seminario de Investigación I Seminario Obligatoria 2 2 64 8
Política y Gobierno Curso Obligatoria 4 0 64 8
Optativa Curso Optativa 4 0 64 8
Segundo semestre
2 Laboratorio II Laboratorio Obligatoria 0 4 64 8
Análisis de Instituciones Públicas Curso Obligatoria 4 0 64 8
Seminario de Investigación III Seminario Obligatoria 2 2 64 8
Optativa Curso Optativa 4 0 64 8
Tercer semestre
3 Seminario de Investigación III Seminario Obligatoria 2 2 64 8
Optativa Curso Optativa 4 0 64 8
Cuarto semestre
4 Seminario de Graduación Seminario Obligatoria 2 2 64 8

Tu respuesta _______________

8. ¿Las actividades extracurriculares que se contemplan durante la maestría son de utilidad para su formación?

Sí

No

9. En caso de que haya respondido afirmativamente, ¿cómo esas actividades extracurriculares le garantizan una mejor formación?

Tu respuesta _______________

10. ¿En su experiencia, el profesorado al presentar el programa de la asignatura hizo explícitas las habilidades a reforzar o desarrollar en el alumnado?

Nunca Casi Nunca A veces

Casi siempre Siempre

11. ¿Al presentar el programa de la asignatura el profesorado describió el sistema de evaluación del aprendizaje?

Nunca Casi nunca A veces

Casi siempre Siempre

12. ¿El profesorado retroalimentó todas las evaluaciones aplicadas señalando aciertos y debilidades?

Nunca Casi nunca A veces

Casi siempre Siempre

13. ¿En qué medida se han utilizado o se utilizaron a lo largo de la maestría las siguientes metodologías y estrategias de enseñanza?


Nunca Casi nunca A veces Casi siempre Siempre
Proyectos de investigación
Seminarios
Estudios de caso
Aprendizaje basado en resolución de problemas
Aprendizaje colaborativo
Lección magistral
Debates
Mesas redondas

14. Indique las veces que se cumplieron las siguientes afirmaciones durante las asignaturas que cursó o que hasta ahora ha cursado en la maestría.


Nunca Casi nunca A veces Casi siempre Siempre
Se ha favorecido un clima de clase positivo
Se ha permitido preguntar dudas en las clases
Se han utilizado medios audiovisuales para el desarrollo de las clases Se realizaban procesos de evaluación continua
Se explicaban previamente los criterios de calificación de las diferentes actividades, trabajos o exámenes

15. ¿La maestría promueve la publicación de avances o resultados de las investigaciones de tesis de sus estudiantes?

Sí

No

16. Sin contemplar los coloquios organizados por el posgrado. ¿La maestría promueve la difusión de avances o resultados de investigación de las tesis en otros eventos académicos?

Sí

No

17. ¿En su experiencia, la maestría integra a estudiantes en proyectos de investigación en los que participa el personal docente del posgrado?

Sí

No

18. ¿Considera que la maestría promueve suficientemente la movilidad estudiantil?

Sí

No

19. Del siguiente catálogo de bienes que forman parte de la infraestructura con la que opera la maestría, seleccione la opción que considere que debe actualizarse de manera prioritaria:

Acervo de biblioteca

Área de cómputo

Salones

Equipamiento docente (p.e. videoproyectores, pizarras)

Ninguno de los bienes señalados

20. ¿En su experiencia, cuál de los siguientes trámites debe ser modificado de forma prioritaria para disminuir los tiempos de respuesta?

Inscripción

Becas

Titulación

Movilidad

Asignación o cambio de jurado

Ninguno de los trámites señalados

21. ¿En general, considera suficiente la infraestructura con la que cuenta la maestría para cumplir con sus finalidades esenciales?

Sí

No

Fin de la encuesta

LA MAESTRÍA INTER-INSTITUCIONAL EN POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA Y EL COLEGIO DE JALISCO. ITINERARIO Y DESAFÍOS

Alberto Arellano Ríos*

INTRODUCCIÓN

La disciplina o enfoque de políticas públicas goza de una amplia aceptación dentro de las universidades y centros de investigación, esto debido a que es una ciencia aplicada que intenta resolver problemas públicos concretos. El uso de sus conceptos, metáforas y el ciclo de las políticas, después de que en la década de 1980 se introdujo en México académicamente, provocaron que en la vida pública fuera de un uso constante y común. De este modo, en la creación de los programas académicos hay una relación con su contexto y el reto académico es dar cuenta de ese proceso de institucionalización.

De ahí que desde el punto de vista académico haya un interés por valorar su institucionalización, y en ello su diseño curricular, quehacer académico y las agendas de investigación de comunidades epistémicas concretas e insertas en un contexto con debates teórico-metodológicos más amplios. En este sentido, el presente texto trata de dar cuenta del proceso de institucionalización de la maestría en inter-institucional en políticas públicas (MIPP) que imparten conjuntamente el Centro Universitario de Ciencias Económico-Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara y El Colegio de Jalisco.

Para la consecución de tal fin el debate no sólo se circunscribe al contexto en el que se inserta sino se relaciona con lo que acontece en otros territorios del país para situar discusiones de mayor envergadura. Se observan, así, ritmos en sus convergencias y divergencias. No sólo se describe un caso, sino que su creación responde a un esfuerzo por ofrecer un programa de calidad en la disciplina de las políticas públicas fuera del centro del país.

El objetivo concreto de este capítulo, y no por ello nimio, es narrar y reflexionar el programa de maestría inter-institucional en políticas públicas de El Colegio de Jalisco (Coljal)-CUCEA, a partir de revisar los lineamientos y el diseño curricular del programa académico. Concretamente su proceso de institucionalización, su malla curricular, eficiencia terminal, las tesis presentadas y defendidas, así como algunos asuntos de vinculación con el sector público. Para la consecución de tal fin, se reflexiona el enfoque de las políticas públicas en la disciplina de la administración pública, y en particular del contexto mexicano. Luego se valoran la creación de algunos programas en gobierno, administración y políticas públicas. Sigue el análisis del programa que es tema de este texto, para finalmente hacer un balance.

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y POLÍTICAS PÚBLICAS EN MÉXICO

En este texto las nociones de “diseño institucional” y “cambio institucional” son nodales para comprender la institucionalización de la administración pública y las políticas públicas. Mientras el primero expresa la idea de creación intencional de reglas de comportamiento social, la idea que se defiende en este trabajo es que el concepto de diseño institucional tiene un valor normativo. La noción de diseño es una metáfora según la cual se trazan y orientan procesos que buscan transformar las instituciones y explicar el origen y el cambio de éstas. De ahí que la idea de cambio institucional vaya junto con la de diseño, pues ambos conceptos son útiles para ver el desenvolvimiento de los actores y su conducta como la clave para entender cómo se transforman los contextos institucionales. Diversos autores lo han clasificado en tres o hasta seis tipos distintos. Hall y Taylor distinguieron entre el enfoque histórico, sociológico y de elección racional (Hall y Taylor, 1997). En tanto que Peters lo desagregó en seis vertientes: normativo, histórico, empírico, elección pública, internacional y social (Peters, 2003).

La interpretación institucional de la realidad enfatiza el carácter estratégico del comportamiento individual en un contexto político, social y económico que busca reducir la incertidumbre con respecto a los otros agentes. Pero como lo asentó Adrián Acosta, el cambio institucional, en tanto enfoque analítico, llegó tarde a México y su letargo académico se prolongó un lustro más en Jalisco (Acosta, 2002). El uso de este enfoque en México inició en la década de 1990 después de haberse formulado y haber generado los primeros resultados en la comprensión de diferentes procesos políticos, sociales y económicos en el país, así como su utilidad para la toma de decisiones.

En lo que respecta al estudio de la administración pública como disciplina y programas de estudio, dentro del marco y proceso de institucionalización de una disciplina general y las políticas públicas en particular, nos ayuda a comprender fenómenos sociales con una problemática y una complejidad. En este sentido, mirar la institucionalización de un programa académico en las instituciones de educación superior (IES) o en los centros de investigación en Jalisco, es un pretexto para hacer un paraje reflexivo.

En un contexto más amplio, la institucionalización de la administración pública como práctica, profesión y ciencia está correlacionada con la edificación del Estado mexicano. Y no busco terminar con la discusión histórica sobre él, se diría que el Estado mexicano de alguna forma y a su modo ha tratado de insertarse en los procesos económicos mundiales. Se tiene así, que la segunda generación de liberales del siglo XIX sienta las bases jurídicas del Estado mexicano. Desde entonces la política mexicana combina una serie de elementos modernos y tradicionales que reflejan las particularidades de sus prácticas culturales. Pero será hasta la conformación del régimen revolucionario cuando el Estado y la nación mexicana comienzan a adquirir forma.

Es así como el proceso de consolidación del Estado-nación en México es un producto del siglo XX. Aun cuando la dictadura de Porfirio Díaz trató de erigir un Estado, fue el régimen emanado de la Revolución mexicana quien tuvo como proyecto ideológico y cultural construir la nación. Esto explica que efectivamente México haya transitado hacia la modernización; es decir, que la sociedad mexicana por fin se industrializó, urbanizó, mejoró las condiciones de vida de amplios sectores y, desde luego, centralizó el poder político.

Este proceso macro obliga a puntualizar la forma en cómo el Estado mexicano trató de adecuarse a los procesos mundiales antes descritos. Para ello planteó que la historia del Estado mexicano y sus estructuras institucionales y organizativas se encuentra ligada a dos líneas de continuidades y rupturas graduales, una es de tipo político y la otra socioeconómica. La primera está vinculada a las transiciones que el régimen político ha sufrido, en ellas se encuentran la instauración y transformación del partido hegemónico en el Partido Nacional Revolucionario (PNR), el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), así como los procesos de apertura política y atención a las demandas de descentralización. Ésta deviene desde la década de 1970 y se intensificaron en las décadas de 1980 y 1990. Los politólogos han llamado a este periodo como de transición votada a la democracia política. Lograda ésta e iniciado el siglo XXI se planteó como problema, y meta, que el régimen tuviera la imperiosa necesidad de consolidarla. Y en ella la alternancia entre el PAN (Partido Acción Nacional), PRI y Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) marcaron un periodo en el ejecutivo federal.

En tanto la línea socioeconómica sigue y refleja, a su modo, otros procesos históricos. Por ejemplo, siguiendo a Leopoldo Solís (2003: 105-119), cuando señala que el Estado mexicano trató de implantar su Estado de bienestar a la manera de un Estado interventor (1930-1960). Gracias a que la industrialización por sustitución de importaciones permitió el llamado milagro mexicano, que en términos sociológicos permitió la modernización. La gente emigró del campo a la ciudad, el Estado creó instituciones sociales, económicas y políticas. Esto le permitió al régimen revolucionario relegitimar su origen con un óptimo desempeño gubernamental.

La segunda mitad del siglo XX, en términos económicos, es comprendida en dos momentos: una que responde a la ya mencionada industrialización por sustitución de importaciones y que dio paso al llamado milagro mexicano. Sin embargo, el modelo comenzó a entrar en crisis a finales de 1960, aun cuando el gobierno mexicano lo postergó una década más. En un entorno así y debido al problema petrolero, la década de 1980 y, sobre todo, la de 1990, marcó el inicio e intensificación del proceso de apertura comercial, la flexibilización laboral y el afán de la nueva clase política por insertar al país en la llamada “globalización económica” (Solís, 2003).

Hay, por cierto, una coincidencia de los procesos nacionales con el capitalismo y la conformación del Estado moderno en el mundo, pero al mismo tiempo el país presentó sus particularidades. El proceso tardío y nunca acabado de construcción del Estado-nación en México se manifestó en un proceso ansioso de inserción y resistencia en el mismo plano temporal y espacial. Esta situación se reflejó, desde luego, en la institucionalización de la disciplina de la administración pública en nuestro país y las prácticas que subsisten en la función pública.

En suma, la historia de la administración pública, como disciplina y profesión, está correlacionada con la conformación del Estado mexicano y toda su estructura institucional. Pero desde los últimos 50 años la administración pública mexicana entra en una fase de debate y discusión teórica, en donde sus instituciones y organizaciones se estudian en la vieja escuela de la administración pública, el enfoque de políticas públicas, la teoría de las organizaciones, la gestión pública y recientemente con la gobernanza (véase Pardo, 2016; Uvalle, 2012; Arellano, 2010).

En cuanto al desarrollo académico de la administración pública, Juan Sánchez (2009) plantea que en el siglo XX en su estudio se muestra un inusitado desarrollo y expansión teórica. En la mitad de dicho siglo, surge la obra de Lucio Mendieta y Núñez y José Galván Escobedo que son fundamentales. Pero, sin lugar a duda, se inicia una etapa de evolución académica en este ámbito con las investigaciones de Omar Guerrero, como un experto de la ciencia de la administración pública. Es así como el estudio de la administración pública en nuestro país se ha visto enriquecido por destacados “publiadministrativistas” que ejercen la función pública y contribuyen al conocimiento del campo disciplinario. Además de algunos investigadores de otros campos de conocimiento, como el derecho y la economía. A decir de Ricardo Uvalle (2003), los referentes conceptuales y empíricos que pueden contribuir a revalorar el contenido científico y disciplinario de la administración pública en México son:

1) la sociedad abierta; 2) los ciudadanos contestarios; 3) la importancia de las políticas públicas; 4) la corresponsabilidad social y política; 5) la gestión pública […]; 6) la capacidad de gobernar entendida como gobernabilidad democrática; 7) la administración como un sistema de creatividad institucional; 8) la administración como un sistema abierto de organización; 9) el gobierno […] de las instituciones democráticas; 10) los derechos administrativos del ciudadano; 11) la participación por formas autogestionarias y de cooperación social; 12) el nuevo perfil de la economía pública; 13) el valor de lo público […], la publicidad y la publicitación; 14) la descentralización política y la subsidariedad; 15) la realidad fiscal de los gobiernos; 16) comportamiento de los mercados políticos, económicos y públicos; 17) el valor de la democracia procedimental; 18) la gestión de las políticas; 19) la correlación entre oferta de gobierno, recursos escasos y políticas factibles; 20) las nuevas relaciones de la administración y los ciudadanos; 21) la recuperación pública de la administración pública; 22) la relación entre eficiencia pública y equidad social; 23) la relación entre ética y eficiencia pública; 24) la correlación entre administración pública y cultura electrónica; 25) la participación de los ciudadanos en la operación de la administración pública; y 26) la evaluación abierta […] de la administración pública (Uvalle, 2003:257-258).

De este modo, hay enfoques clásicos y modernos del derecho, ciencia política, economía, sociología y psicología que convergen y/o difieren en el objeto de la administración pública, en esta línea el enfoque de políticas pública sigue la inquietud de ser una ciencia aplicada e interdisciplinaria que goza de amplia aceptación.

Una de las formas de observar cómo se institucionaliza una disciplina en un contexto es la creación de programas educativos y el quehacer académico. Pero en ellos, y en el caso de políticas públicas, es que cuando se constituyó, una de sus inquietudes fue encontrar la evidencia e información tan necesaria que ayuden a tomar las mejores decisiones para la acción gubernamental (Pardo, 2016). Aunque pueden señalarse dos aspectos relevantes en este enfoque: han aparecido teorías alternativas y existe la necesidad de pasar de una visión nacional a una más local.

Siguiendo a Del Castillo (2020), es posible identificar posiciones ortodoxas y heterodoxas en la comprensión de las políticas públicas. Las primeras tienen en la perspectiva del ciclo de las políticas públicas su base y las segundas se han desarrollado en las últimas dos décadas dando pie a enfoques emergentes. La gran diferencia entre ambas posiciones estriba en que mientras los primeros argumentan la necesidad de “aislar” la parte técnica de la dimensión política, los enfoques alternativos hacen notar las deficiencias de la concepción del ciclo de las políticas y asumen la estrecha relación entre politics y policies (Del Castillo, 2020:50).

En este contexto han aparecido diversas propuestas que, aunque se discuten en el nivel internacional, todavía son poco conocidas y aún menos aplicadas en México y América Latina: enfoque de corrientes, coaliciones promotoras, teoría del equilibrio interrumpido, enfoque de redes de políticas, régimen de políticas públicas, enfoque de transferencia y economía conductual aplicada al diseño de políticas (Del Castillo y Dussauge, 2020). En América Latina existe gran interés por las políticas públicas, pero en el acercamiento que se tiene a ellas predomina la perspectiva del ciclo de políticas (análisis de políticas), omitiendo un gran conjunto de miradas y propuestas centradas en el proceso de las políticas: importa el impacto, el desempeño de las políticas, dejando mucho por avanzar en lo que corresponde al desarrollo de teorías de política pública, a la comprensión y explicación de la lógica de las decisiones (estudios de políticas) (Del Castillo, 2020).

Por lo tanto, al enfoque clásico que todo estudioso y experto en políticas públicas debe complementarlo con otras miradas. Ahora el análisis de las políticas públicas se da en un contexto de mayor complejidad, por lo que se habla de una articulación entre política pública y gobernanza, un término que se ha puesto de moda y que ha adquirido definiciones múltiples (Vegas, 2017:8). Detrás de esto se encuentra la inquietud de ¿cómo gobernar y tomar decisiones políticas en escenarios marcados por la incertidumbre y la complejidad? Al respecto Marc Grau-Solés, Lupicinio Íñiguez y Joan Subirats (2011) dicen que por mucho tiempo la ambición de nuestras sociedades fue reducir la complejidad. La heterogeneidad fue vista como un fastidio para construir conocimiento y se buscó erradicarla, en vez de estudiarla. La complejidad es un reto para los policymakers y los analistas de políticas públicas que obliga a ir a múltiples interpretaciones de un objeto hacia un objeto múltiple, es decir, a la constitución de realidades alternativas que coexisten juntas.

De ahí que, desde el enfoque ortodoxo a unos más heterodoxos, en México desde la década de 1980 se estén conformando programas académicos que dan cuenta de estos procesos en diferentes escalas, y algunos de ellos serán abordados en el siguiente apartado a partir del contexto jalisciense.

LA CREACIÓN DE PROGRAMAS ACADÉMICOS EN JALISCO

La instauración académica y formal de la administración pública como disciplina y profesión se dio con la creación de la licenciatura en ciencias políticas y administración pública de la UNAM, en 1951. Luego, a finales de la década de 1980, comenzó la apertura y liberalización económica en México, que será conocida como la era “neoliberal”. En esta última etapa, y en un contexto de debate académico en el que convergen con el enfoque de las políticas públicas, la teoría de las organizaciones y la economía en su crítica y reformulación del Estado y la administración pública, en la década de 1980 comienzan a erigirse las primeras carreras o posgrados en políticas públicas, principalmente en el centro del país. Uno de ellos es la licenciatura en administración pública de El Colegio de México, que fue creada en 1982 (Arellano, 2010:50).

La licenciatura que tiempo después llevaría el nombre en ciencia política y administración pública fue abierta por iniciativa de Rafael Segovia y Víctor Urquidi cuando en el país los gobiernos eran centralistas y las administraciones públicas cerradas, jerárquicas, reactivas y ajenas a cualquier forma de evaluación. Esta situación comenzó a cambiar en la década de 1980, pues otros programas académicos de licenciatura emergen. Surge varios programas en instituciones como el CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económica), el ITAM (Instituto Tecnológico de México), Flacso-México (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Unidad México) y el INAP (Instituto Nacional de Administración Pública). Cada una con su sello, aunque la formación empirista, cuantitativa, positivista o funcionalista es lo que se ha presentado como la forma en que se debe estudiar y practicar los estudios de gobierno, las políticas públicas y la administración pública (Arellano, 2010:48).

Empero la atención se dirigirá a los posgrados de las tres primeras instituciones. El CIDE ofrece la maestría en administración y políticas públicas: programa que se creó en 1976. El ITAM, por su parte, ofrecía la maestría en políticas públicas, instituida desde 1987 y publicitada como un posgrado interdisciplinario. El ITAM decía que era el primero en su tipo debido a que contaba con fuertes fundamentos en teoría económica y métodos cuantitativos. Finalmente, la Flacso ofrecía dos programas de maestría, uno en gobierno y asuntos públicos y otro en políticas públicas comparadas. El primero de sus programas inició actividades en 1992 e hizo énfasis en el análisis de políticas públicas y las características institucionales de los países latinoamericanos. Trató de combinar elementos teóricos-analíticos, así como cualitativos y cuantitativos. El programa de maestría en políticas públicas comparadas, por su parte, se diseñó para responder a la demanda de fortalecimiento y desarrollo de nuevas competencias para funcionarios públicos y ampliar las posibilidades de los interesados para conciliar un entrenamiento avanzado y especializado en políticas públicas. Ambos programas tuvieron como intención profesionalizar la función y el campo de la acción gubernamental e incrementar la capacidad administrativa asociada con la modernización de las formas organizativas y gerenciales del gobierno (Arellano, 2010:50-51).

Es notorio que se alejan del concepto tradicional de administración pública y se acercan al enfoque de las políticas públicas o el de gobierno y asuntos públicos. Con ello dan cuenta de su nacimiento académico, que se dio en los años de 1980. De hecho, no es casualidad que su instrumental y lenguaje se popularizara a mediados de dicha década. Surge así un movimiento disciplinario de las políticas públicas, como lo llamó Luis Aguilar y encajó en el clima de insurgencia civil y prodemocrática en tanto que sus conceptos ayudaron a sostener y depurar el clima democratizador (Aguilar, 2005).

Pero cómo se inserta Jalisco en estas tendencias. Una primera respuesta a tal interrogante es señalar la creación y desaparición de la licenciatura en administración pública. Se fundó en 1978 y se eclipsó en 1992 cuando ya no se ofertó como tal. El establecimiento de la licenciatura en estudios políticos y gobierno en 1990 contribuyó a su desvanecimiento (Arellano, 2010: 55).

Por otro lado, así como en 1992 la licenciatura en estudios políticos y gobierno fue determinante en la desaparición de la licenciatura en administración pública, con la creación en 2006 de la licenciatura en administración gubernamental y políticas públicas, en el CUCEA, este centro universitario confirmó una posición de competencia con el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) en este tipo de licenciaturas (Arellano, 2010:55).

No obstante, la importancia y pertinencia de los programas en política y administración queda asentada cuando hay un mercado de trabajo natural: las estructuras burocráticas estatales. Aun cuando no se haya implementado el servicio civil en Jalisco y los mecanismos de selección y reclutamiento reflejen más bien relaciones clientelares, patrimonialistas o lealtades políticas o de grupo, lo cierto es que los profesionistas de este campo son necesarios y requeridos. Otro dato significativo es que la especialización en áreas del ejercicio de gobierno y la preponderancia de ciertas carreras en la administración pública, sobre todo en el ámbito federal, además de la necesidad de la empresa privada por modernizar sus procesos productivos ante un mundo más competitivo, provocó que la administración tradicional dejara de tener la exclusividad. También aumentó la preferencia por egresados con una formación más cuantitativa o empirista (Arellano, 2010:56).

Así, otras IES privadas crearon una carrera o un posgrado de este tipo. Por ejemplo, el ITESO (Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente) ofreció la licenciatura en ciencia política y gestión pública; el Tecnológico de Monterrey (Campus Guadalajara) ofertó la licenciatura en ciencia política, y la Universidad Autónoma de Guadalajara, la licenciatura en ciencia política y administración pública (Arellano, 2010), y otras universidades particulares siguieron el mismo camino (cuadro 1).

CUADRO 1

PROGRAMAS DE LICENCIATURA EN GOBIERNO,

POLÍTICAS Y/O ADMINISTRACIÓN PÚBLICA (2020)


IES Licenciatura
Universidad de Guadalajara Administración gubernamental y políticas públicas locales (CUCEA)
Estudios políticos y gobierno (CUCSH)
ITESO Ciencias políticas y gestión pública
IAJP Administración pública
Universidad del Valle de México (UVM), Campus Guadalajara Sur (licenciatura ejecutiva) Administración pública
Universidad Autónoma de Guadalajara Ciencia política y administración pública
Universidad América Latina Ciencia política y administración pública

FUENTE: elaboración propia.

Sin embargo, este ímpetu está más ligado a acaparar el mercado de futuros servidores públicos o en funciones, así como de políticos locales deseosos de contar con un posgrado. Esto quedó demostrado cuando contrario a la lógica de crear primero un programa de licenciatura y después un posgrado, el ITESO diseñó e implementó su maestría en política y gestión pública en 1998 (Arellano, 2014).

Otros programas insertados en el campo disciplinar en temáticas de gobierno, políticas públicas y administración pública que se diseñaron fueron la maestría en administración pública en el IAPJ; la maestría en administración pública de la UVM; la maestría en política y gobierno en el Coljal, y el doctorado en desarrollo y políticas públicas en el CUCEA (cuadro 2).

Con matices todos los programas en política pública y administración pública, enfatizan que una de las principales demandas en el entorno era la profesionalización de las administraciones públicas, por lo que se requerían recursos humanos altamente capacitados. Se nota entonces que, entre las instituciones de educación superior y los gobiernos locales, la relación es indirecta y esta mediada por una noción de mercado laboral aunque en el reclutamiento y selección de la burocracia las IES no tengan incidencia directa. No obstante, discursiva y programáticamente las IES intentan atender las demandas y exigencias de capacitación, esto como una demanda socialmente construida, pero la vinculación es frágil. Sobre todo cuando no existe en los gobiernos locales un servicio civil de carrera sólido y generalizado, en áreas estratégicas, o bien las instituciones no han sabido cómo resolver y atender sus necesidades.

CUADRO 2

PROGRAMAS DE POSGRADO EN GOBIERNO, POLÍTICAS

Y/O ADMINISTRACIÓN PÚBLICA (2020)


IES Posgrado
IAPJ Maestría en administración pública
ITESO Maestría en política y gestión pública
Universidad de Guadalajara (CUCEA)-El Colegio de Jalisco Maestría inter-institucional en políticas públicas
El Colegio de Jalisco Maestría en política y gobierno
Universidad del Valle de México Maestría en administración pública
Universidad de Guadalajara (CUCEA) Doctorado en políticas públicas y desarrollo

FUENTE: elaboración propia.

En cuanto a los posgrados, la experiencia en Jalisco ha mostrado un problema estructural, y éste consiste en la obtención del grado. Aun cuando se han planteado programas flexibles, en algunos casos en demasía, y que el documento para obtener el grado no sea la tesis sino una tesina, un reporte de experiencia profesional, un proyecto de intervención, un diagnóstico, entre otros mecanismos, no se obtiene la meta final: una mayor eficiencia terminal y calidad. Ante esto, y sin dejar la inquietud de ofrecer programas con la calidad y exigencia académica como hasta ahora las instituciones educativas han planteado, valdría la pena preguntarse ¿acaso los funcionarios y servidores públicos no requieren más bien programas intermedios entre una maestría y un diplomado: una especialidad, o algo parecido, mediante el cual y con rigurosos exámenes y pruebas prácticas, se avale y certifique su capacidad para la función pública? Sobre todo, teniendo en cuenta que quienes se encuentran en esta situación ya cuentan con experiencia profesional.

LA MIPP DEL CUCEA-COLJAL

Según el convenio de creación de la MIPP se erige a partir de una larga historia de colaboración entre el CUCEA y el Coljal. Se trata de los pocos programas de maestría con una vocación compartida para el estudio y enseñanza de las políticas públicas que recupera lo mejor de ambas instituciones. Pero hasta antes de su creación, en 2013, cada uno de ellas ofertaba un programa de posgrado en la materia. El Coljal no contaba con los recursos humanos, financieros e institucionales para incluir un programa de estas características en el Padrón Nacional de Posgrados del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (PNP-Conacyt). Por su lado, el CUCEA no logra consolidar sus programas. Anteriormente el Coljal había ofertado la maestría en administración en gobierno y administración pública estatal y municipal, así como la maestría en políticas públicas locales, pero no tenía las capacidades institucionales en ese momento para postularlos al PNPC-Conacyt. Antes, del programa inter-institucional, el CUCEA ofertó la maestría en gestión pública y luego la maestría en políticas públicas y gobiernos locales. El hecho de sumar esfuerzos y capacidades logró que el programa se incluyera en el PNP-Conacyt como un programa de reciente creación para luego pasar hasta 2020 como un programa en desarrollo, esto nos da cuenta del cambio institucional.

El programa se ha propuesto formar profesionales en el estudio, análisis, diseño y evaluación de políticas públicas de alto nivel, capaces de proporcionar las mejores respuestas a las demandas de la sociedad relacionadas con el servicio público, particularmente en las organizaciones gubernamentales y/o privadas vinculadas con la prestación y servicio de bienes públicos; así como fortalecer su vínculo con la sociedad a través del fortalecimiento de valores como la honestidad, la solidaridad, la tolerancia y el compromiso con el fortalecimiento de las libertades básicas y el desarrollo de los individuos y sus comunidades.1

En tanto que la visión que tiene el programa es convertirlo en el programa líder en el occidente de México, a través de la impartición de un modelo educativo innovador, flexible, con enfoque internacional y con alto reconocimiento social. Esto es posible al ofrecer a los estudiosos y profesionales del área de las políticas públicas una formación académica sólida y de alto nivel, con las herramientas teóricas y metodológicas necesarias para buscar soluciones y alternativas las prácticas del quehacer gubernamental del país y de la región.2 El programa tenía una eficiencia de titulación cercana al 85 por ciento.

El diseño curricular de la MIPP se compone de un área de formación básica común, otra de formación básica particular obligatoria y una más de formación especializante. En la primera se imparten materias como “análisis estadístico para las políticas públicas”, “microeconomía para la toma de decisiones” y “análisis macroeconómico”. El área de formación básica particular obligatoria comprende materias como: “políticas públicas”, “orden jurídico y gestión pública”, “instituciones y organizaciones públicas”, “evaluación de programas públicos”, “seminario de investigación I, II y III”. En tanto que el área de formación especializante selectiva (terminales) es en finanzas públicas, gestión ambiental y gobierno local.3

Las dos primeras las lleva a cabo el CUCEA en tanto que de la línea de gobiernos locales se encarga el Coljal. Cada línea se integra por tres materias. La especialización en finanzas públicas se integra por materias como “coordinación hacendaria”, “finanzas públicas subnacionales” y “sistemas fiscales contemporáneos”. Gestión ambiental por las materias de “instituciones y legislación ambiental”, “mercados y políticas ambientales” e “instrumentos de gestión ambiental”. Finalmente, la de gobierno local se integra por “administración pública estatal y municipal”, “geopolítica regional” y “gobierno local y gobernanza”.4

En cuanto a los integrantes del núcleo académico básico (NAB), éste se integra por 14 profesores-investigadores. Seis pertenecen al Coljal y ocho al CUCEA. A reserva de que se consulte los anexos 1 y 2 para tener más detalles acerca de la integración de su cuerpo académico, las líneas de investigación y las tesis generadas, la fortaleza del programa se encuentra en temas de gobiernos locales, políticas metropolitanas y territoriales, las finanzas públicas y medio ambiente. Del núcleo académico, dos son mujeres y los demás hombres. Cinco tienen sus estudios en posgrados nacionales y seis tiene un posgrado en el extranjero. Además de la eficiencia terminal, el programa ha mostrado que se realizan tesis de calidad. A cinco generaciones que han egresado, algunos ya cursan posgrados del PNP-Conacyt o trabajan en instancias gubernamentales; las tesis se han publicado como artículos y/o capítulos de libros.5 Destacan tres egresados del Coljal que con sus tesis hayan ganado un segundo lugar en la Waterlat (Abril Casas); el primer lugar del premio INAP-2019 (Raúl Orozco) y un tercer lugar en el premio INAP-2018 (Roberto Piedra).

En contraste, y al ser dos instituciones de diferente tamaño y capacidades deben buscar equilibrios institucionales, mayor vida colegiada y procesos de renovación. Un hecho es que desde que el programa existe, el coordinador del CUCEA sigue siendo la misma persona (hasta diciembre de 2020), la junta académica no opera para lo sustantivo y la presidencia no es rotativa. Modificar esto ayudaría a reducir espacios de discrecionalidad y que se privilegie el criterio académico en la toma de decisiones

Como el programa es profesionalizante hay una combinación equilibrada entre la investigación y su relación con la función pública, para que los estudiantes tengan mayores habilidades y pericia en el tratamiento de problemas públicos; ya que el programa se adhiere a un eje articulador en sus contextos local y regional y tengan una mayor vinculación con el sector público y social en el que buscan incidir. La conformación de los comités tutoriales no debe estar centralizada en los coordinadores, pues ello constituye un riesgo para el desarrollo académico del programa. El programa tiene que incrementar y diversificar las actividades de movilidad más allá del marco que ofrece la Red de Universidades y de Colegios de las que ya forman parte las sedes.

En particular, es necesario delinear con mayor precisión y claridad las atribuciones de la junta académica y las coordinaciones en las sedes, así como su respectiva comunicación. La tasa de graduación es alta, no obstante, no se tienen en cuenta los factores que lo propician. Una falencia estructural de todos los programas en políticas públicas es, sin duda, la débil colaboración institucional entre el programa y las organizaciones de los sectores público y social, mediante la realización de proyectos conjuntos que realmente hagan efectivos los convenios firmados.

Es importante potenciar el trabajo conjunto entre estudiantes y el núcleo académico, pues aún es limitada la participación del alumnado en la realización de productos académicos en coautoría. En esa lógica, también debe promoverse que los maestrantes diversifiquen sus actividades académicas de movilidad, para que ella no se constriña a cursos o asignaturas en otros posgrados.

CONCLUSIONES

El enfoque de políticas públicas ha demostrado que goza de mucha aceptación social y que “vende” en un mercado de amplia demanda profesional. Pero lo importante es que existen nuevos enfoques en el estudio que abogan por la complejidad y objetos múltiples. En este sentido, la maestría de alguna forma considera algunas de esas inquietudes para ser una opción fuera del centro del país.

La apuesta por estudios de caso y resaltar lo local, regional o una visión territorial para considerar la complejidad, aunque no se limita a esto ya que hay estudios cuantitativos y generales, le ha dado un sello que ha permitido que el programa sea una experiencia en la que apunta a la solidez, si es que no acontece otra cosa. De los esfuerzos por separado entre ambas instituciones, la MIPP está en el PNPc y pasó de reciente creación a un posgrado en desarrollo.

Lo anterior es resultado de su eficiencia terminal, pero también de la calidad académica con la que egresan. Como se mencionó, están ubicados laboralmente y los que optan por la vida académica cursan posgrados de doctorado del PNPc y sus tesis han ganado premios, transformados en artículos o capítulos de libro. El hecho de que así sea, es porque la MIPP responde a cuestiones locales y regionales concretas y específicas en temas de análisis de programas y políticas de gobiernos locales, en finanzas públicas y medioambientales, principalmente. No obstante, entre sus falencias está que debe entrar en una fase de rediseño y darle mayor vida al trabajo interno y colegiado, así como tener mayor vinculación con el sector gubernamental y público. Aun así, este modelo de cooperación interinstitucional puede ser útil para valorar las fortalezas y debilidades tanto para la enseñanza de las políticas públicas y como disciplina.

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1 Disponible en <http://mpp.cucea.udg.mx>, consultada en diciembre de 2020.

2 Disponible en <http://mpp.cucea.udg.mx>, consultada en diciembre de 2020.

3 Disponible en <https://coljal.edu.mx/docencia/maestria-en-politicas-publicas/plan-de-estudios/>, consultada en diciembre de 2020.

4 Disponible en <https://coljal.edu.mx/docencia/maestria-en-politicas-publicas/plan-de-estudios/>, consultada en diciembre de 2020.

5 Son diferentes las instancias del gobierno estatal y ayuntamientos u organismos autónomos, descentralizados o técnicos donde laboran, además de realizar actividades de consultoría. Entre los programas de doctorado se encuentran el doctorado en ciencias sociales del CIESAS-Occidente y El Colegio Jalisco, así como del doctorado en políticas públicas y desarrollo del CUCEA.

* Profesor-investigador en El Colegio de Jalisco. Doctor en Ciencias Sociales por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS). Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel II. Correo electrónico: <aarellano@coljal.edu.mx>. Las líneas de investigación versan acerca de los gobiernos locales, políticas públicas y el análisis político. El último libro que coordinó se intitula: Siete estudios sobre el cambio político, publicado por El Colegio de Jalisco, ORCID: <http//orcid.org/0000-0003-1227-4087>.

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