Kitabı oku: «Estrategias de enseñanza y aprendizaje: una mirada desde la investigación»

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Resumen

Este libro presenta los resultados de investigación de varios estudios que corresponden a proyectos de investigación desarrollados en los programas de la Maestría en Educación y la Maestría en Dificultades del Aprendizaje, de la Universidad Cooperativa de Colombia. Todas las estrategias propuestas fueron vivencias y experiencias pedagógicas en el aula que se convierten en marco de referencia sobre la línea objeto de estudio. El primer capítulo desarrolla una estrategia de aula que favorece la comunicación abierta y fluida y enfatiza en la importancia de la autonomía y dominio de metas compartidas. El segundo reconoce la enseñanza como un área esencial para el desempeño de cualquier profesión; los docentes recurren a distintas alternativas, con el fin de optimizar los resultados en el aprendizaje; una de ellas es el Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras, que se utiliza en los procesos de enseñanza e integra contenidos de un idioma extranjero. El tercer capítulo resalta la influencia de las TIC en la evolución e innovación del conocimiento, lo cual se ve reflejado en el progreso científico, tecnológico y productivo de cada país. El cuarto capítulo presenta una perspectiva para repensar el diseño industrial en el contexto tecnológico actual, con el fin de proponer estrategias para su eficacia en el proceso de enseñanza. El quinto capítulo aborda una fundamentación teórica sobre las dificultades de aprendizaje (DA) y la discapacidad, con la intención, primero, de diferenciarlas y, segundo, hacer visibles en el contexto educativo las dificultades del aprendizaje. El capítulo final presenta una experiencia pedagógica en el aula, desde la cual se motiva a la comunidad educativa frente a los procesos de enseñanza aprendizaje de los niños y niñas que tienen dificultades de aprendizaje.

Palabras clave: dificultades, docencia, educación, enseñanza, estrategias.


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Ahumada Méndez, L. E. (Comp.). (2019). Estrategias de enseñanza y aprendizaje: una mirada desde la investigación. Bogotá: Ediciones Universidad Cooperativa de Colombia. DOI: https://doi.org/10.16925/9789587601930



Abstract

This book presents the research results of several studies that correspond to research projects developed in the Master’s in Education and Master in Learning Difficulties programs of the Cooperative University of Colombia. All the proposed strategies were experiences and pedagogical experiences in the classroom that become a frame of reference on the line under study. The first chapter develops a classroom strategy that favors open and fluid communication and emphasizes the importance of autonomy and mastery of shared goals. The second recognizes teaching as an essential area for the performance of any profession; Teachers resort to different alternatives, to optimize learning outcomes; One of them is the Integrated Learning of Contents and Foreign Languages, which is used in the teaching processes and integrates contents of a foreign language. The third chapter highlights the influence of ICT in the evolution and innovation of knowledge, which is reflected in the scientific, technological and productive progress of each country. The fourth chapter presents a perspective to rethink industrial design in the current technological context, to propose strategies for its effectiveness in the teaching process. The fifth chapter deals with a theoretical foundation on learning difficulties (AD) and disability, with the intention, first, to differentiate them and, second, to make learning difficulties visible in the educational context. The final chapter presents a pedagogical experience in the classroom, from which the educational community is motivated against the teaching-learning processes of children who have learning difficulties.

Keywords: difficulties, teaching, education, teaching, strategies.

Estrategias de enseñanza y aprendizaje: una mirada desde la investigación

Teaching and learning strategies: a look from research

Luz Stella Ahumada Méndez

Compiladora

Autores

Luz Stella Ahumada Méndez

Héctor Giovanni Ávila Saldaña

Germán Darío Cardozo Galeano

Lizeth Lorena Chavarro Mancera

Oscar Andrés Fernández Urrego

Isabel Hernández Arteaga

José Alberto Luna

Jairo Hernando Macías Rodríguez

Juan Moncayo Santacruz

Mónica Lorena Pérez Torres,

Patricia Posso Restrepo

María del Pilar Santana Cruz

Mónica Triana Mossos

Adriana Marcela Vargas Montes



Estrategias de enseñanza y aprendizaje: una mirada desde la investigación

© Ediciones Universidad Cooperativa de Colombia, Bogotá, diciembre de 2019

©Luz Stella Ahumada Méndez et al.

ISBN (impreso): 978-958-760-191-6

ISBN (PDF): 978-958-760-192-3

ISBN (EPUB): 978-958-760-193-0

DOI: https://doi.org/10.16925/9789587601930

Colección Investigación en educación

Proceso de arbitraje doble ciego

Recepción: agosto de 2018

Evaluación de contenidos: febrero de 2019

Corrección de autor: marzo de 2019

Aprobación: marzo de 2019

Fondo Editorial

director nacional editorial

Julián Pacheco Martínez

especialista en gestión editorial

Daniel Urquijo Molina

especialista en producción editorial (libros)

Camilo Moncada Morales

especialista en producción editorial (revistas)

Andrés Felipe Andrade Cañón

analista editorial

Claudia Carolina Caicedo Baquero

Proceso editorial

corrección de estilo y lectura de pruebas

Piedad Lucía Gallor

diseño y diagramación

Juan Pablo Rátiva

impresión

Javegraf

Impreso en Bogotá, Colombia. Depósito legal según el Decreto 460 de 1995.

Nota legal

Todos los derechos reservados. Ninguna porción de este libro podrá ser reproducida, almacenada en algún sistema de recuperación o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio –mecánicos, fotocopias, grabación y otro–, excepto por citas breves en revistas impresas, sin la autorización previa y por escrito del Comité Editorial Institucional de la Universidad Cooperativa de Colombia.




Catalogación en la publicación – Biblioteca Nacional de ColombiaEstrategias de enseñanza y aprendizaje : una mirada desde la investigación / Luz Stella Ahumada Méndez ... [et al.]. -- Bogotá : Universidad Cooperativa de Colombia, 2019.p. -- (Colección investigación en educación)Incluye datos biográficos de los autores. -- Incluye referencias bibliográficas al final de cada capítulo. -- Texto en español con resumen en inglés.ISBN 978-958-760-191-6 -- 978-958-760-193-0 (digital)1. Métodos de enseñanza - Investigaciones 2. Aprendizaje - Investigaciones I. Ahumada Méndez, Luz Stella II. SerieCDD: 371.302812 ed. 23CO-BoBN– a1054335

Contenido

Prólogo

Introducción

Capítulo 1. Trabajo en equipo: una estrategia de aula en el desarrollo de competencias para la formación profesional

Adriana Marcela Vargas Montes, María del Pilar Santana Cruz, Luz Stella Ahumada Méndez

Introducción

Marco teórico

Etimología

Trabajo cooperativo

Trabajo colaborativo

Trabajo en equipo

Hacia una formación profesional

Desafíos de la formación profesional

Metodología Centrada en Equipos de Aprendizaje

Manejo de conflictos en los equipos de trabajo

Tecnologías de la Información y la Comunicación (tic)

Metodología

Población

Muestra

Técnicas e instrumentos para recolección de datos

Resultados

Trabajo en equipo

Proceso de formación

Las TIC

Proceso de aprendizaje

Propuesta

Proceso de formación

Las TIC

Proceso de aprendizaje

Conclusiones

Referencias

Capítulo 2. AICLE: una estrategia para fortalecer el aprendizaje del idioma inglés

Jairo Hernando Macías Rodríguez, Patricia Posso Restrepo

Introducción

Descripción del problema

Planteamiento del problema

Supuesto

Estado del arte

Marco conceptual

Cerebro tríadico

Aprendizaje significativo en la enseñanza del inglés

Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lengua Extranjera, AICLE

Metodología

Muestra

Instrumentos

Resultados

Programación de actividades

Discusión

Conclusiones

Referencias

Capítulo 3. TIC: Una herramienta para el aprendizaje en la formación profesional

Isabel Hernández Arteaga, José Alberto Luna Hernández, Mónica Lorena Pérez Torres, Lizeth Lorena Chavarro Mancera, Héctor Giovanni Ávila Saldaña

Introducción

Las Tic y aprendizaje desde una mirada teórica

Las TIC en el campo de la educación

Las TIC en la formación profesional

Ambientes virtuales y aprendizaje

Apropiación pedagógica de las TIC

Metodología

Resultados cuantitativos descriptivos

Resultados cualitativos de la encuesta semiestructurada

Resultados cualitativos – grupos focales

Resultados sobre conocimiento de las TIC

Uso de las TIC en el proceso de aprendizaje

Experiencia en el uso de las TIC en el proceso de aprendizaje

Dificultades en el uso de las TIC como apoyo al aprendizaje

Recomendaciones para el adecuado uso de las TIC, en el aprendizaje

Discusión

Conclusiones

Referencias

Capítulo 4. Estrategias de enseñaje del diseño industrial

Oscar Andrés Fernández Urrego, Juan Eduardo Moncayo Santacruz, Luz Stella Ahumada Méndez

Introducción

Estrategias pedagógicas para el diseño industrial

Primera. Estrategia de información

Segunda, estrategia creativa

Tercera. Estrategia de ejecución

Producción de cultura material. Proceso

Conclusiones y consideraciones finales

Referencias

Capítulo 5. Dificultades de aprendizaje y discapacidad: una realidad educativa para reflexionar

Germán Darío Cardozo Galeano, José Alberto Luna Hernández, Isabel Hernández Arteaga

Introducción

Metodología

Resultados teóricos

Resultados en el contexto de la institución educativa, IE

Diagnóstico

Capacitación e intervención

Políticas públicas e institucionales

Resultados académicos

Conclusiones

Referencias

Capítulo 6. Español como segunda lengua: perspectiva desde un estilo de aprendizaje visual

Mónica Triana Mossos

Introducción

Conceptualización teórica

Lengua castellana escrita

Metodología

Población y muestra

Técnicas e instrumentos de información

Validación de instrumentos y técnicas de sistematización

Fases de investigación

Estrategia pedagógica

Inicio

Meta

Diseño de la herramienta

Desarrollo de la herramienta y propuesta de actividades en línea

Implementación

Resultados de la estrategia

Conclusión de la estrategia

Recomendaciones de la estrategia

Análisis y discusión de la investigación

Resultados

Conclusiones

Referencias

Sobre los autores

Índice de tablas

Tabla 1. Diferencias trabajo en grupo y trabajo en equipo

Tabla 2. Cuadro comparativo del trabajo en equipo, cooperativo y colaborativo

Tabla 3. Tabulación de la encuesta para consolidar los aportes de los aprendices

Tabla 4. Resultados de inglés Pruebas Saber 2014

Tabla 5. Resultados de Matemáticas. Pruebas Saber 11. 2014

Tabla 6. Equivalencia entre escalas de valoración. ICFES – FITS

Tabla 7. Síntesis de resultados de evaluación de competencias del idioma inglés

Tabla 8. Actividades propuestas AICLE por cerebro

Tabla 9. Técnicas e instrumentos

Tabla 10. Síntesis de la utilidad de los siguientes medios tecnológicos en el aprendizaje del estudiante (de acuerdo + totalmente de acuerdo)

Tabla 11. Matriz 1. Proposiciones agrupadas. Conocimiento sobre el uso de las TIC

Tabla 12. Matriz 2. Proposición agrupada. Usos de las TIC

Tabla 13. Matriz 3. Proposición agrupada. Dificultades en el uso de las TIC

Tabla 14. Matriz 4. Proposición agrupada. Sugerencias frente al uso de las TIC

Tabla 15. Matriz 5. Conocimiento de los estudiantes sobre las TIC

Tabla 16. Matriz 6. Uso de las TIC

Tabla 17. Matriz 7. Conocimiento de los estudiantes sobre las TIC

Tabla 18. Matriz 8. Dificultades en el uso de las TIC

Tabla 19. Matriz 9. Recomendaciones para el uso adecuado de las TIC

Tabla 20. Matriz de Marco teórico

Tabla 21. Prototipo de clase, CCT mínimo

Tabla 22. Ambiente de aprendizaje físico, lúdico y estético. Aula de clase tradicional con pupitres o sillas y mesas

Tabla 23. Ambiente de aprendizaje físico, lúdico, estético y virtual (aula de clase con equipos de cómputo y tecnologías para diseño. Laboratorios)

Tabla 24. Ambiente de aprendizaje físico, estético (taller de máquinas: plásticos, maderas, metales o cerámica)

Tabla 25. Discapacidad y dificultad del aprendizaje, DA: comparativo desde el pronunciamiento del MEN

Tabla 26. Síntesis de las concepciones sobre dificultades de aprendizaje desde la mirada de directivos académicos y docentes

Tabla 27. Criterios del grupo focal

Tabla 28. Evaluación de la estrategia

Índice de figuras

Figura 1. Estrategias de enseñanza y aprendizaje

Figura 2. Dominancia cerebral grupal coeficiente mental tríadico

Figura 3. Comportamiento de liderazgo en el trabajo en equipo

Figura 4. Resultados de inglés en las Pruebas Saber 11

Figura 5. Cerebro triádico como parte de un sistema

Figura 6. Sistema aprendizaje significativo

Figura 7. Predominio de cerebros-grupal

Figura 8. Evaluación promedio de competencias del idioma inglés

Figura 9. Modelo de estrategia pedagógica enfoque AICLE

Figura 10. Comparación de resultados evaluaciones antes-después, modelo ABC

Figura 11. Participación por género

Figura 12. Participación programa académico

Figura 13. SO computador escritorio

Figura 14. SO computador portátil

Figura 15. Tipo celular- generación tecnológica

Figura 16. Plan datos del celular

Figura 17. Plan de internet fijo en el hogar

Figura 18. Frecuencia diaria internet y dispositivos

Figura 19. Calidad de red inalámbrica UCC general

Figura 20. Calidad red inalámbrica en bloque de clases

Figura 21. Capacitaciones plataformas: Moodle, Blackboard y Open Lingua

Figura 22. Frecuencia uso recursos pedagógicos

Figura 23. Uso de recursos pedagógicos/tecnológicos en prácticas pedagógicas

Figura 24. Utilidad de las TIC en procesos de enseñanza-aprendizaje

Figura 25. Matriz de conclusiones y reestructuración del abordaje teórico

Figura 26. Componentes de los modelos pedagógicos

Figura 27. Características del currículo complejo

Figura 28. Didáctica para la enseñanza del diseño industrial

Figura 29. Relación circular de proceso, estructura y organización junto con el diseño

Figura 30. Método de diseño vivo

Figura 31. Pasos CPS

Figura 32. Criterios de desempeño para valorar competencias

Figura 33. Funciones de la mediación en el diseño

Prólogo

En buena hora, docentes investigadores y estudiantes, presentan a la comunidad educativa los resultados obtenidos en seis estudios realizados sobre, Estrategias de Aprendizaje, un tema crucial en la investigación actual y la base sobre la que se apoyan la intervención psicopedagógica y la innovación educativa.

Anteriormente, en la educación tradicional lo importante era el contenido; ahora los procesos educativos son considerados como verdaderos sucesos o acontecimientos que se producen al aprender y sin los cuales no tiene sentido una consideración científica o una intervención educativa en el contexto escolar. La cadena de procesos cognitivos hoy identificados, inician de la sensibilización o contextualización mental del estudiante y terminan con la evaluación, pasando por: la motivación, la ubicación, la adquisición, la asimilación, la síntesis, la creatividad, las decisiones, los compromisos, el desempeño, la recuperación y la transferencia del material aprendido.

Desde el punto de vista de los estudiantes, el contexto de aprendizaje es percibido como un proceso de construcción personal, formado por las intenciones de su aprendizaje y por las creencias sobre ellos mismos como aprendices. Estas reflexiones sobre cómo se ve el estudiante y cuáles son las metas y los objetivos que pretende conseguir, son elementos que ejercen una poderosa influencia sobre el aprendizaje; a esto hay que añadir, que para alcanzar dichas metas, el estudiante debe poner en marcha estrategias adaptadas a sus intenciones educativas.

Se debe indicar que, aunque el óptimo aprendizaje está caracterizado por el uso apropiado de las estrategias, la metacognición es un requisito necesario para el uso eficaz de dichas estrategias. Cuando un sujeto controla la eficacia de las estrategias y las adapta a nuevas situaciones de aprendizaje, aprende más de ellas, así el cómo, dónde, cuándo y por qué utilizarlas; sin embargo, si el estudiante no es responsable ni protagonista de su propio aprendizaje, no sirven las estrategias.

El aprendizaje implica no solo el desarrollo de algunos conceptos interconectados, sino un cambio en la forma del conocimiento, lo que dispone al sujeto para nuevos descubrimientos; el aprendizaje es un proceso complejo, un proceso de procesos.

La adquisición de un conocimiento determinado exige la realización de varias actividades mentales que deben ser planificadas para alcanzar las metas propuestas; no todos los estudiantes dominan estos procesos, de ahí que la psicología cognitiva se ha preocupado por identificar cuáles son los procesos cognitivos de los sujetos mientras aprenden.

Aprendemos pensando y la calidad del aprendizaje viene determinada por la calidad de nuestros pensamientos; por consiguiente, las estrategias más efectivas son aquellas que tienen un impacto mayor sobre nuestro proceso de pensamiento. De ahí que la estrategia, aplicada al ámbito de las funciones cognitivas, es una secuencia de procedimientos, que conducen al aprendizaje. Los procedimientos específicos dentro de esta secuencia se llaman tácticas; el hecho de que las estrategias y las tácticas se adquieran y se practiquen por el ejercicio las hace susceptibles de ser objeto en sí mismas, de un plan estratégico.

Las diversas definiciones del concepto de estrategia, ponen de relieve las actividades u operaciones mentales que realiza el estudiante para mejorar el aprendizaje y el carácter intencional o propositivo que implica un plan de acción; de suerte que, cuando el estudiante se enfrenta a la solución de una tarea, dispone de una variedad de recursos mentales que pueden contribuir a una terminación adecuada de la misma. No obstante, los posibles motivos, intenciones y metas del sujeto son elementos que van a condicionar en gran medida el tipo de estrategias que va a utilizar para resolver la tarea.

Las aproximaciones al sentido y significado de las estrategias, permiten asumir que estas, para desarrollar competencias deben caracterizarse por ser innovadoras e impulsoras del cambio; comprometer al estudiante de manera activa en el proceso de aprendizaje, ser constructivas y/o facilitadoras del autoaprendizaje; orientadas al trabajo participativo, colaborativo y cooperativo, haciendo énfasis en el rol del estudiante más que en el del profesor; además, las creencias del sujeto, respecto a su capacidad para enfrentarse a la solución de la tarea, así como la importancia e interés de la misma, son factores que pueden determinar la puesta en marcha de las estrategias.

La particularidad de este libro, es que las estrategias de aprendizaje que presenta en su contenido, están en varios lenguajes: verbal, simbólico, numérico, gráfico, icónico; adapta la temática al estilo cognitivo de los estudiantes que desarrollan otras formas de leer e interpretar los problemas; identifica las funciones cognitivas deficientes, que se revelan en las dificultades de los estudiantes en las fases del proceso de aprendizaje; selecciona las operaciones mentales que se necesitan para activar y desarrollar las potencialidades y los niveles complejos que pueden alcanzar los estudiantes en sus procesos de maduración; e intenta lograr un alto nivel de interiorización y elaboración de las funciones mentales.

Así mismo; el uso de las nuevas, Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), favorecen la comunicación y la gestión del conocimiento en un plazo breve de tiempo; el desarrollo tecnológico será parte sustancial de los modelos de enseñanza y aprendizaje; además, el nuevo perfil de la formación para el empleo, exige un planteamiento flexible a lo largo de la vida, que se ajuste a ritmos de aprendizajes diferentes y que permita superar barreras derivadas de las distancias a los centros educativos tradicionales.

El maestro es un intermediario entre: la ignorancia y la cultura; la infancia y la adultez; el pasado y el futuro; la universidad y el contexto; su rol es el de humanizar; pero así mismo el maestro es técnico, lo que le permite controlar la gestión didáctica y guiar los aprendizajes y las competencias más novedosas. El docente mediador, hace de la educación un espacio de interacción en un intercambio de saberes, valores y competencias.

Por último, integrar diversas estrategias para el aprendizaje del estudiante con el compromiso del docente es la clave; porque se requiere el protagonismo del estudiante, pero también se necesita con urgencia el compromiso del docente, pues de los dos depende que se logre el aprendizaje. Una forma de resolver esta dicotomía es la de integrar las diversas estrategias de enseñanza y aprendizaje, como propone la Metodología Interdisciplinaria Centrada en Equipos de Aprendizaje, micea; esta propuesta desarrollada por Velandia (2005), en la Universidad Cooperativa de Colombia, se sintetiza como una construcción interdisciplinaria del conocimiento en equipo, a través de la práctica, que puede complementarse con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, TIC.

El banquete de la palabra está servido; los protagonistas han dedicado su esfuerzo y mucho tiempo, preparando este especial festín. Ofrezco mis mejores deseos para que este libro sea leído por todos los Docentes. La fiesta empieza, aprovéchenla.

Stella Betancourt Guevara

Ph.D., Universidad del País Vasco

Introducción

En el siglo XXI, las tendencias en el campo de la educación demandan del docente, competencias en el diseño, la planeación, la organización, el desarrollo, la evaluación y control del proceso enseñanza-aprendizaje, desde su quehacer didáctico; el cual implica un conjunto de estrategias, a partir de las cuales pueda favorecer el logro de los fines de la educación, impactar en el aprendizaje significativo de los estudiantes y su formación integral, a la vez que aportar a una educación de calidad.

Las estrategias de enseñanza y aprendizaje son, desde el quehacer docente, procedimientos orientados a mejorar, por una parte, el cómo presentar la información de la que los estudiantes deben apropiarse de acuerdo con el nivel educativo; por otra parte, las estrategias de aprendizaje necesarias para que el estudiante logre las competencias de aprender a aprender y aprender a hacer, que exigen un aprendizaje continuo y autónomo. Competencias que se desarrollan en las aulas, donde se logran, con el uso de las estrategias didácticas, los procedimientos y la utilización de recursos adecuados, de acuerdo a las necesidades que el medio le exige para responder a los requerimientos de apropiación del conocimiento, teniendo en cuenta su nivel de formación.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, como organismo internacional, en su calidad de observatorio mundial de las trasformaciones sociales, tiene entre sus prioridades, plantear la orientación sobre las políticas educativas; en el documento, La Educación para Todos, 2000-2015: logros y desafíos; informe de seguimiento de la EPT en el mundo, 2015, en el capítulo que se titula “Reafirmar una visión humanista”, enfatiza en una metodología centrada en el ser humano, la cual gira en temas afines con: el aprendizaje para toda la vida, los cuatro pilares de la educación y el concepto de competencias, que constituyen el camino para repensar la educación desde la mirada humanista. Además, el tema de la inclusión, también se aborda como un tema significativo para hacer efectivos, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Política de Educación para Todos; política que se replica en los contextos nacional, local e institucionales, con el fin de garantizar la igualdad de oportunidades para todas las clases sociales, en la búsqueda de la justicia social en la educación.

En Estrategias de enseñanza y aprendizaje: una mirada desde la investigación, con base en los lineamientos internacionales, se configuran seis capítulos que dan cuenta de la realidad teórica-metodológica y que —a partir de investigaciones desde contextos de posgrados en el área de educación superior y sobre el tema de las estrategias de enseñanza aprendizaje— pretende responder a situaciones que se generan de la misma práctica educativa y se convierten en propuestas orientadoras para resolver situaciones similares en otras instituciones o contextos educativos mediante la transferencia.

Díaz Barriga y Hernández (2002), definen las estrategias de enseñanza y aprendizaje, como los procedimientos y recursos utilizados por quien dirige la enseñanza, con el fin de lograr aprendizajes significativos; por consiguiente, la acción del aprendizaje se da al intervenir con procesos dinámicos, reflexivos, permanentes y continuos que ocurren en distintas circunstancias, en las cuales el estudiante necesita revisar y retroalimentar temas, conceptos e ideas, en donde, cada vez que se realiza este procedimiento se alcanza mayor comprensión y profundidad de lo aprendido.

El docente logra trascender sobre la enseñanza cuando hace planeación, toma decisiones, reflexiona sobre la práctica educativa y evalúa los progresos y logros alcanzados por los estudiantes; razón por la cual, son fundamentales los avances desarrollados frente a las estrategias metacognitivas, las estrategias que hacen mención de la planificación, control y evaluación por parte de los educandos, frente a los avances significativos de su propio aprendizaje. Esto significa que el docente, como orientador y acompañante del proceso de aprendizaje, debe orientar su práctica, en un ejercicio constante de reflexión, acción e innovación sobre sus propias estrategias de enseñanza.

Para Kurtz (1990), la metacognición es regulada por dos condiciones: inicialmente, por el uso significativo de habilidades que le permiten poner en práctica la estrategia pedagógica; en segundo lugar, busca determinar en el logro de los objetivos y metas propuestas, la función y eficacia de la estrategia pedagógica. Para ello, parte de la base de que cada estudiante es capaz de evaluar los alcances y limitaciones en su proceso de aprendizaje. Las estrategias de motivación, tanto para el docente como para el estudiante, se convierten en el motor de desarrollo de las actividades que le corresponden, de acuerdo con el perfil que desempeña, lo que le permite lograr la consecución de metas a corto, mediano y largo plazo.

Para Núñez (2009), las metas académicas individuales hacen referencia al propósito y la relación de compromiso con la actividad tanto en los procesos de la enseñanza como del aprendizaje, lo cual permite a los individuos interpretar y experimentar el entorno físico, político, histórico y cultural de los logros, para alcanzar las competencias planteadas. Lo anterior significa que las metas interesantes y retadoras son las que favorecen la motivación y llevan a crear objetivos de aprendizaje que trascienden significativamente en la tarea y en el logro de las competencias. Además, agrega Betancourt (2009) “el individuo tiene que aprender a desarrollar competencias que se ajusten y afronten la gran viabilidad de situaciones caracterizadas por su continua transformación” (p. 194). Hernández, Recalde y Luna (2015), consideran que:

El factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el estudiante ya sabe, el docente debe averiguarlo para orientar su enseñanza de manera consecuente. Implica que la nueva información, conceptos y proposiciones pueden ser aprendidos significativamente en la medida en que otras ideas, conceptos o proposiciones relevantes estén debidamente claros y disponibles en la estructura cognitiva y que funcionen como un punto de anclaje a las primeras. (p. 84).

Es así, que los autores mencionados, enfatizan que toda estrategia didáctica debe posibilitar los siguientes tipos de aprendizaje:

Aprendizaje autónomo. Involucra una serie de metodologías y recursos, que constituyen una de las características del aprendizaje basado en problemas.

Aprendizaje colaborativo y trabajo en equipo. La interacción es la relación que se establece entre el estudiante y el docente o entre el estudiante con los otros sujetos que aprenden.

El aprendizaje basado en problemas. Se caracteriza por el trabajo en grupos pequeños, donde los estudiantes sintetizan y construyen el conocimiento para resolver los problemas.

Aprendizaje significativo. Según Ausubel (1998), el aprendizaje del estudiante depende de la estructura cognitiva previa que se relaciona con la nueva información. (Hernández, Recalde y Luna, 2015, pp. 83-84)

Por otra parte, Betancourt (2009) aporta las estrategias de enseñanza y aprendizaje dirigidas al desarrollo de competencias sociales de participación, convivencia, cooperación, solidaridad y responsabilidad social:

Trabajo por proyectos. Es una actividad mental en la que se percibe la secuenciación y el control de todos los procesos de aprendizaje.

Conocer las dificultades del aprendizaje sus causas y efectos. La diversidad de estudiantes en su aprender, según la dominancia de su cerebro, algunos aprendan por transferencia y análisis de la información, otros por la resolución de problemas.

Fomentar la participación personal y en equipo para propiciar la cooperación, la interacción y la solidaridad. La interacción estudiante-estudiante tiene un papel preponderante en el aprendizaje cognitivo, emocional y social. Se manifiesta en los procesos de socialización, adquisición de competencias y destrezas. (pp. 241-243).

Adicional a esto, se suman las siguientes:

Seleccionar y combinar estrategias a partir de la indagación. Cuando la investigación se centra en las estrategias de aprendizaje lo significativo es enseñar el gusto y la metodología para aprenderla.

Integrar estrategias para el aprendizaje del estudiante con el compromiso del docente. Se necesita del liderazgo y el compromiso del estudiante. Una manera es integrar las diferentes estrategias de enseñanza a través de la Metodología Interdisciplinaria Centrada en Equipos de Aprendizaje (micea).

Con lo desarrollado en varios de los capítulos que tratan de la MICEA, según Velandia (2005), se concluye que esta metodología se fundamenta especialmente en estrategias metacognitivas y motivacionales que, desarrolladas por el maestro con sus estudiantes en clase, implican necesariamente un estudio y preparación previo por parte del docente, así como un compromiso individual y en equipo para presentar oportuna y significativamente los resultados de sus trabajos ante el grupo en general. Para Betancourt (2009), las estrategias de aprendizaje son un eje trascendental en la investigación actual sobre la que se sustenta la intervención psicopedagógica y la innovación educativa. Además, afirma que las estrategias metacognitivas son procesos relacionados con el pensar y el aprender. Asimismo, en este proceso es clave el pensamiento reflexivo y crítico. La misma autora resalta que la educación tradicional le daba mayor importancia al contenido, mientras que en la actualidad los procesos son sucesos más significativos que se causan al aprender y sin ellos no es posible avanzar en el desarrollo científico, como tampoco en la intervención educativa de cualquier contexto educativo.

Por otra parte, uno de los intereses de este libro es presentar a la comunidad académica los resultados de varios estudios realizados por docentes, que corresponden a proyectos de investigación desarrollados en los programas de la Maestría en Educación y la Maestría en Dificultades del Aprendizaje, de la Universidad Cooperativa de Colombia. Todas las estrategias propuestas fueron vivencias y experiencias pedagógicas en el aula y que se convierten en marco de referencia sobre la línea objeto de estudio.

A continuación, se exponen los contenidos de cada capítulo.

El primer capítulo desarrolla una estrategia de aula que favorece la comunicación abierta y fluida; enfatiza en la importancia de la autonomía y dominio de metas compartidas, lo cual genera un compromiso y un alto sentido de pertenencia al equipo de trabajo, para el logro de metas en el aprendizaje de sus integrantes. Significa que el trabajo en equipo como competencia a nivel académico, se convierte en una valiosa estrategia didáctica en el proceso de enseñanza; busca establecer acciones para favorecer el aprendizaje compartido en busca de resultados individuales y de equipo; el estudio concluye que, los estudiantes que utilizan como estrategia de aprendizaje el trabajo en equipo logran mejores habilidades sociales; aprenden a plantear cuestiones con sustentos teóricos; a deliberar sus ideas entre pares y a defenderlas y desarrollan competencias en la solución de conflictos de tipo académico y social.

En el segundo capítulo, con base en las posibilidades que da el aprendizaje de lenguas extranjeras, se reconoce la enseñanza como un área esencial para el desempeño de cualquier profesión. En este sentido, los docentes en materia de estrategias didácticas recurren a distintas alternativas, con el fin de optimizar los resultados en el aprendizaje; una de ellas es el Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras (aicle), que se utiliza en los procesos de enseñanza e integra contenidos de un idioma extranjero, en este caso el inglés; es de anotar, que dependiendo de las estrategias de enseñanza-aprendizaje para un idioma extranjero se logra fortalecer la competencia, es así que la estrategia aicle permite trabajar contenidos, motivando al estudiante para que se apropie de una segunda lengua en su comunicación; además, trabajar y competir en una sociedad multicultural y multilingüe; así mismo, el acceder al conocimiento y manejo de otros idiomas le permite enriquecimiento personal y cultural, para abrir espacios de relaciones personales y ampliar campos de oportunidades de desempeño profesional.

El tercer capítulo resalta la influencia de las TIC, en la evolución e innovación del conocimiento, lo cual se ve reflejado en el progreso científico, tecnológico y productivo de cada país. Se evidencia la importancia del uso pedagógico de estas nuevas tecnologías como herramientas de aprendizaje y como parte clave para la generación, desarrollo e innovación del conocimiento como eje de crecimiento económico y de mejora en el bienestar social. De otra parte, en el campo de la educación, este estudio encontró que las TIC juegan un papel trascendental en la formación de profesionales, como también en los cambios generados respecto de los modelos, enfoques, métodos, estrategias y técnicas propias del proceso de aprendizaje. Llama la atención de la universidad a cumplir su responsabilidad social en la formación de profesionales competentes y comprometidos desde una concepción integral, con el fin de responder a los desafíos del mundo contemporáneo y a las exigencias que demanda educativa en el contexto global. Esta investigación concluye que las tecnologías de la información y la comunicación, en los actuales contextos educativos, se convierten en herramientas mediadoras entre el quehacer pedagógico del docente y el proceso de aprendizaje del estudiante, las cuales tienen el poder de innovar las estrategias metodológicas pertinentes a los procesos de aprendizaje.

El cuarto capítulo presenta una perspectiva para repensar el diseño industrial en el contexto tecnológico actual, con el fin de proponer estrategias para su eficacia en el proceso de enseñanza, lo que permite que los profesionales del diseño adquieran competencias suficientes para mejorar su práctica educativa. Así, este trabajo aborda la relación en la que se integran enseñanza y aprendizaje, denominada enseñaje, contexto en el cual se desarrollan las preguntas sobre ¿qué enseñar?, ¿cuándo enseñar?, ¿cómo enseñar? y ¿qué, cuándo y cómo evaluar? Es decir, la experiencia de enseñaje que acontece en estos espacios académicos.

El quinto capítulo aborda una fundamentación teórica sobre las dificultades de aprendizaje (DA) y la discapacidad, con la intención, primero, de diferenciarlas y, segundo, hacer visibles en el contexto educativo las dificultades del aprendizaje. Esto constituye un reto para la escuela colombiana ya que muestra la necesidad de profundizar en una visión humana integral de la educación con justicia social, que propenda a la construcción de una cultura de paz desde el contexto de los menores. Se encontró que en el Plan Decenal de Educación 2016-2026, no existen estrategias explicitas acerca a la atención a la población estudiantil con dificultades de aprendizaje; por esta razón, el presente trabajo propone enriquecer el desempeño docente en el aula, a través de la unidad didáctica como herramienta pedagógica para apoyar a los estudiantes con dificultades de aprendizaje, incluyendo a los que poseen discapacidad, como también, al estudiante regular.

El capítulo final presenta una experiencia pedagógica en el aula, desde la cual se motiva a la comunidad educativa frente a los procesos de enseñanza aprendizaje de los niños y niñas que tienen dificultades de aprendizaje. La estrategia pedagógica, hace referencia a la formulación e implementación de una herramienta para la enseñanza y el aprendizaje de una lengua oral en su modalidad escrita, el español, a través de una lengua visual rica y maravillosa, pero ágrafa, como lo es la lengua de señas colombiana. Es importante aclarar que el uso de la lengua de señas es global, en el sentido de que en todo el planeta se habla, pero las señas cambian en cada país. Por eso se habla en esta investigación de la lengua de señas colombiana, la cual se convierte en el medio de comunicación de la persona sorda con los demás individuos con los que se relaciona en su contexto concreto.


Capítulo 1. Trabajo en equipo: una estrategia de aula en el desarrollo de competencias para la formación profesional

Adriana Marcela Vargas Montes

María del Pilar Santana Cruz

Luz Stella Ahumada Méndez


Resumen

El trabajo en equipo, como competencia necesaria en contextos educativos, sociales, familiares y laborales, requiere de la consolidación a través del tiempo de diferentes estrategias que promuevan su desarrollo para la optimización de recursos y para el cumplimiento de los objetivos planteados desde lo individual a lo colectivo. Por esta razón, desde un enfoque educativo, se plantea una serie de estrategias que permite, a través del aula de formación, enfrentar aquellas barreras que dificultan su óptimo desarrollo, así como fortalecer los momentos de aprendizaje. Este texto se fundamenta en la investigación “El fortalecimiento del trabajo en equipo para el desarrollo de las competencias del tecnólogo en contabilidad y finanzas del SENA”, la cual se complementó con diferentes análisis que destacan aquellos aspectos que facilitan el desarrollo de las actividades de un equipo de trabajo dentro del aula, en el contexto de la formación profesional.

Palabras claves: estrategias de aprendizaje, equipos de alto rendimiento, equipos organizacionales, formación profesional.


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Vargas Montes, A. M., Santana Cruz, M. y Ahumada Méndez, L. S. (2019). Trabajo en equipo: una estrategia de aula en el desarrollo de competencias para la formación profesional. En L. S. Ahumada Méndez (Comp.), Estrategias de enseñanza y aprendizaje: una mirada desde la investigación (pp. 24-67). Bogotá: Ediciones Universidad Cooperativa de Colombia. https://doi.org/10.16925/9789587601930


Abstract

Teamwork —as a necessary competence in educational, social, family and labor contexts— requires the consolidation over time of different strategies that promote its development for the optimization of resources and the fulfillment of the objectives set from the individual to the collective. Thus, we propose a series of strategies that allow us to face, through the training classroom, the difficulties in obtaining optimal development, as well as strengthening learning moments from an educational approach. Our start point was the research “Strengthening teamwork for the development of the skills of the accounting and finance technologist at SENA”. But, we complemented it with different analyzes that highlight aspects that make easier the development of the activities of a work team within the classroom, in the context of professional training.

Keywords: learning strategies, high-performance teams, organizational teams, professional training.

Introducción

En estos tiempos es común escuchar el concepto de trabajo en equipo en diferentes ámbitos de la vida. Y esto ocurre porque se necesita conformar equipos de personas que establezcan una serie de actividades para que el trabajo esté dirigido a la consecución de una meta o un objetivo en común. Los campos de acción en los que se aplica el trabajo en equipo son: a nivel académico, en las relaciones interpersonales; asimismo, en la realización de actividades cotidianas, en las que se coincide en el encuentro con otras personas con el mismo interés particular; y a nivel laboral, en el que todos los empleados, al ingresar a una organización, se encuentran con un grupo de personas que tiene previamente planeados los fines con los cuales se debe trabajar. En esta misma línea, se encuentra Senge (2012), quien sostiene que el fortalecimiento del aprendizaje en equipo es un proceso para alinear y desarrollar la capacidad de un grupo y generar resultados positivos para los integrantes de este.

A nivel académico, el trabajo en equipo es importante porque se ha convertido en una estrategia metodológica de enseñanza que busca mejorar el rendimiento académico, cognitivo y actitudes de relacionamiento social.

Los estudiantes que utilizan como estrategia de aprendizaje el trabajo en equipo logran mejores habilidades sociales; aprenden a plantear cuestiones con sustentos teóricos; a deliberar sus ideas entre pares y a defenderlas; saben resolver conflictos de tipo académico y social; para Crisanto Velandia (2015), los equipos crean una nueva cultura del conocimiento, que supera el esfuerzo individual de reflexión, de investigación y creación hacia productos de construcción social, a partir de las distintas necesidades de conocimientos, escenarios y experiencias.

La importancia del trabajo en equipo es encontrar el camino para alcanzar las metas diseñadas en espacios donde primen la confianza y el apoyo recíproco entre los participantes. Este es una competencia ineludible en el momento de aplicar a un trabajo: los equipos a nivel de las organizaciones, de tipo privado o público, se han convertido en generadores de propuestas de innovación en el mejoramiento de la calidad y satisfacción de resultados.

Torrelles et al. (2011) afirman que para tener la competencia de trabajo en equipo se necesita de la movilización de recursos propios y externos, de conocimientos previos, de habilidades y aptitudes; significa: saber, saber hacer, saber ser, en cualquier contexto donde se tenga que participar con otros.

A partir de las investigaciones realizadas por Santana y Vargas (2018), proponen estrategias que facilitan o promueven el desarrollo de la competencia de trabajo en equipo en el aula, en el marco de la formación profesional integral, combinadas con elementos que relacionan los conceptos de: trabajo en equipo, trabajo colaborativo y cooperativo, tomando como referente la estrategia, Metodología Centrada en Equipo de Aprendizaje (MICEA), de Velandia Mora (2005).

Los antecedentes en cualquier investigación, evidencian el camino recorrido y su relación del objeto de estudio con investigaciones similares realizadas en otros espacios, tanto es así que se hace una revisión a nivel internacional, nacional y local sobre los referentes de estudios, que corresponden a los últimos siete años, respecto a las categorías trabajo en equipo como estrategia en procesos de formación, donde se destacan las siguientes conclusiones:

A nivel internacional, Ramírez et al. (2016) realizaron un estudio en la Universidad Nacional de la Plata, UNLP de Argentina, titulado “El equipo de trabajo como estrategia de aprendizaje”, el propósito principal de este estudio consistió en crear un espacio de interacción recíproca para que los estudiantes aborden puntos de discusión, reflexión y se apropien conocimientos, habilidades y actitudes que se puedan adaptar en otras situaciones académicas, así mismo, como enriquecimiento de su formación profesional. Se desarrolló la investigación a partir del paradigma crítico -interpretativo, dentro de un contexto de investigación evaluativa, se aplicaron procedimientos cuantitativos y cualitativos como: observaciones para el registro de acontecimientos; modos de actuación e intervenciones; análisis de documentos y material bibliográfico; triangulación de opiniones, fuentes, recurso e información; la muestra que se utilizó para este estudio fue intencional, por consiguiente, se aplicaron bajo estricto juicio del grupo de investigadores.

De los resultados obtenidos en esta investigación se resaltan entre otros: el mayor porcentaje reconoce que el trabajo en equipo favorece acciones recíprocas entre los pares y con el docente; ayuda a construir relaciones positivas; los estudiantes desarrollan capacidades para comprender y aceptar los puntos de vista de otros compañeros, además profundizando en el conocimiento, intenciones, emociones y puntos de vista de otros; se emiten juicios más sensatos acerca de las temáticas en cuestión; potencia el desarrollo de la comunicación entre integrantes; reconocen al profesor como tutor o acompañante en el proceso de aprendizaje; se aprecia una mayor comprensión de los conocimientos en cada una de las sesiones de socialización de saberes; los resultados muestran actitudes significativas como entusiasmo, compromiso, mejor comprensión de la temática, buena integración al implementar el trabajo en el aula, además fortalecimiento de acciones socio afectivas de compañerismo, respeto, responsabilidad y solidaridad.

Otro de los resultados es que, este método de estudio fomentó el trabajo colaborativo, autónomo y permanente; esto llevó a que cada uno lograra su aprendizaje y su desarrollo personal, construyendo un proyecto de vida significativo; también, se estimuló la participación activa en cada uno de los temas desarrollados, la reflexión crítica frente a las propias ideas como la de sus compañeros.

Como conclusión de esta investigación, se resalta que el trabajo en equipo es una oportunidad para fortalecer aspectos cognoscitivos, sociales y afectivos, además el desarrollo de competencias que serán un valor agregado en el campo laboral donde se desempeñen como profesionales.

De igual forma, otra de las investigaciones consultadas a nivel internacional es la realizada por, Navarro, González, et al. (2015) en España, quienes plantean como objetivo principal; indagar si los métodos alternativos que implementan los docentes, fomentan en los educandos un adecuado aprendizaje de los contenidos relacionados con cada disciplina; además, quieren resaltar que una de las competencias para responder a las exigencias de formación y profundización del conocimiento es el trabajo cooperativo en equipo.

Para esta investigación, se aplicaron criterios de evaluación, que fueron categorizados para evaluar los roles y funciones que los estudiantes apropiaron dentro de los grupos de trabajo, teniendo en cuenta un grupo control y un grupo experimental.

Con los resultados alcanzados por medio de la construcción de tablas de contingencia, se pudo concluir que hay una relación de dependencia al pertenecer a uno u otro grupo y a la evaluación adquirida en la asignatura.

A continuación, se presentan las variables de dependencia:

 Pertenecer al grupo experimental o control.

 El trabajo cooperativo y multidisciplinar: mejora las habilidades para el trabajo en grupo, permite asimilar y aprehender las enseñanzas; logra que los integrantes puedan transferir los aprendizajes y hacer la aplicación en el contexto donde sea necesario; además, hay un mayor compromiso en relación con las tareas asignadas en el curso.

Entre los resultados significativos de este estudio están: la metodología empleada de trabajo cooperativo, en el desarrollo de los contenidos del curso; logró en los educandos la apropiación de conocimientos teóricos y prácticos; adicionalmente fortaleció el modelo de trabajo centrado en el desarrollo de competencias profesionales, las cuales serán necesarias para aplicarlas en el campo laboral.

Otra de las investigaciones a nivel internacional consultadas, es la realizada por Torrelles, et al. (2011), de la Universidad de Granada, España, quienes consideran un equipo como un sistema, en el cual se visualizan siete dimensiones que caracterizan la competencia de trabajo en equipo.

Primera dimensión: hace referencia a la planificación del equipo, donde se destaca el conocimiento de la misión, objetivos, asignación de roles y planificación lo cual permite generar la identidad del equipo.

Segunda dimensión: habla de la coordinación-cooperación, esta se relaciona con la interdependencia entre los integrantes del equipo, es decir, de los aportes individuales se realizan actividades coordinadas que permiten la integración al trabajo colaborativo.

Tercera dimensión: vislumbra los estilos y redes de comunicación, habilidades de escucha y la comunicación no verbal.

Cuarta dimensión, hace referencia al procedimiento de seguimiento y retroalimentación dirigidos a la integración y adaptación de los conocimientos y compromisos de los integrantes para la construcción colectiva.

Quinta dimensión: trata de la resolución de conflictos desde las habilidades de relaciones interpersonales, las cuales permitirán que los equipos se puedan mantener y fortalecer a partir de las diferencias.

Sexta dimensión, se refiere a la resolución de problemas colaborativos, particularmente en relación con el acoplamiento del equipo, enfocado más a la parte de la reestructuración de responsabilidades, tareas y liderazgos, según las habilidades individuales.

Séptima dimensión, es denominada fortalecimiento del equipo, donde se trabajan los aspectos de apoyo, orientación e innovación, responsabilidades, tareas y liderazgos, según los comportamientos observados del equipo.

Para lograr la efectividad de la competencia de trabajo en equipo, es indispensable la disposición y participación activa en la ejecución de actividades para alcanzar objetivos comunes, donde se presenta el intercambio de información y se asumen responsabilidades, con la capacidad de resolver las dificultades que se presentan para contribuir a la mejora y lograr el desarrollo colectivo.

Otros aspectos mencionados por Torrelles et al. (2011) son: la identidad que representa el carácter propio y genuino a nivel individual, esta aporta al carácter colectivo del equipo desde la actividad que desarrolla; por otra parte, la comunicación facilita el proceso de compartir información y concertar actividades para un funcionamiento óptimo del equipo; también, la ejecución pone en práctica las acciones y estrategias según lo acordado y planificado; además, la regulación permite un proceso de ajuste en el equipo para avanzar en sus objetivos, a través de la resolución de conflictos o incorporando elementos de mejora para promover el crecimiento.

En el plano nacional, se relacionan las siguientes investigaciones que respaldan el estudio: el caso de Bresó, Orengo, Gracia y Peiró, (2014), en el cual se destacan los aspectos relacionados con la formación para el trabajo, se plantea que en las organizaciones actuales los grupos de trabajo juegan un papel importante; en estos el trabajo en equipo es un eje principal. El objetivo general es analizar el efecto de la estrategia clima del grupo sobre el proceso del aprendizaje de equipo.

Los resultados que se obtienen de esta investigación demuestran que el clima del equipo influye de manera concurrente y diferida sobre el aprendizaje, además el estudio resalta que existe una relación positiva entre la visión, el clima de participación y los cambios que se logran en el aprendizaje de equipo.

En contexto con lo anterior, el clima del grupo presenta cuatro fases: el clima de participación, el apoyo a la innovación y la visión y orientación a la tarea; estas aportan al clima desarrollado en el equipo, sin embargo, existe influencia de variables como el estrés, sobrecarga laboral y presión, que afectan directamente la relación, desempeño y comportamiento del equipo. Los resultados del estudio muestran la visión y la orientación desarrollada hacia la tarea; por lo cual, es necesario fortalecer el trabajo colectivo y compartir la visión y los objetivos, con el fin de generar sinergia, mejorar los procesos de aprendizaje a largo plazo para la consecución de metas; minimizar las diferencias, manejo del estrés y fortalecer las competencias en pro de alcanzar los objetivos del equipo.

De igual forma, a nivel nacional la investigación realizada por los autores Quintero, Arias y Sandoval, (2013), citan a la Universidad Cooperativa de Colombia, como la pionera que ha promovido la aplicación de la teoría del, Ciclo Cibernético de Transformación y el Revelador del Cociente Tricerebral de Waldemar de Gregori.

Los autores comentan que desde la ciencia se ha buscado conocer el proceso de aprendizaje humano, por lo tanto, desde la teoría de la cibernética social, se ha desarrollado la teoría de las funciones tricerebrales, esta propone la integración del cerebro triuno con funciones lógicas, creativas y operativas, que muestran predominancia de una de ellas o competencia en otras; de ahí, que se utiliza el revelador tricerebral como instrumento para caracterizar grupos de estudiantes, determinando las predominancias, con el fin de propender al equilibrio tricerebral, para lograr un equilibrio en los equipos de trabajo, mejorando el desempeño en la realización de actividades individuales y aportes en los equipos involucrando estrategias didácticas.

Para finalizar, el estudio infiere que el conocimiento individual, familiar e institucional, aporta a estudiantes y docentes, por cuanto si se abordan los contenidos desde la predominancia cerebral, se pueden involucrar estrategias didácticas para lograr el objetivo de la actividad de enseñanza aprendizaje, de forma individual y colectiva.

En la misma línea a nivel nacional se referencia la investigación del artículo de la revista Rutas de formación del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA Colombia, realizada por Martínez, (2015), donde afirma que el SENA forma parte del Ministerio del Trabajo y desarrolla procesos de formación en sus planes estratégicos y en su quehacer institucional, orienta sus acciones hacia el incremento de la productividad con las empresas y las regiones.

Dentro de los retos a corto plazo, la Institución se encuentra en procesos de acreditación de programas con alta calidad, promoviendo la investigación y el fortalecimiento de alianzas inter-institucionales, es por ello, que en la interacción con el Ministerio de Educación Nacional se han logrado fortalecer los programas de tecnólogos en la formación para el trabajo y desarrollo humano; adicionalmente impartir formación en programas de articulación con la educación media, así mismo, atender poblaciones vulnerables, permitiendo la inclusión social para mejorar en los estudiantes las capacidades y facilitar el vínculo laboral para apoyar la construcción del proyecto de vida.

En la ejecución de la formación el SENA refiere que la, Unidad Técnica unifica diversas formas de trabajo para que las acciones institucionales se lleven a cabo de una manera sistemática y coherente, la Institución: ha definido claramente dentro de su organización el manejo de tres tecnologías que le permiten marchar hacia el logro de los objetivos establecidos: Tecnología Educativa, Administrativa y de Planeación. (SENA, 1986. p.7).

Por lo tanto, la estrategia de formación por proyectos promueve el trabajo en equipo, involucrando actividades de aprendizaje con evidencias de conocimiento, producto y desempeño; facilita la práctica, simulando aplicaciones de campo o en contextos laborales; trabajos interdisciplinarios, permitiendo el desarrollo de cada competencia laboral integrada en el programa de formación, mediante el logro de los resultados de aprendizaje para las competencias, básicas, técnicas y transversales que componen los programas de formación SENA.

Marco teórico

El marco teórico se enmarca en cuatro aspectos principales, los cuales surgen de las categorías y de las proposiciones problemáticas identificadas, respecto de las perspectivas consultadas, correspondientes al contexto teórico de las investigaciones en un marco local, nacional e internacional.

Inicialmente, se hace referencia al trabajo cooperativo, trabajo colaborativo y trabajo en equipo, presentando las concepciones y características de cada uno.

A continuación, se contextualiza la formación profesional, y se enfoca en resaltar la importancia de la educación como fundamento para acceder a diferentes oportunidades de mejora, desde lo individual y lo colectivo, favoreciendo así el avance del país.

En seguida, se presentan los desafíos de la educación, donde se hace una descripción de cada uno de ellos; los cuales se convierten en el referente para alcanzar los logros individuales o colectivos a través de los procesos de aprendizaje en los diferentes niveles de formación.

Conjuntamente se encuentran las categorías de la, Metodología Centrada en Equipos de Aprendizaje, se describen las cinco estrategias base para alcanzar un aprendizaje significativo, en cualquier nivel de formación; estas corresponden a : estrategia donde el docente es el centro del proceso; en la segunda, el estudiante se convierte en el centro de su aprendizaje; en la tercera, el trabajo en equipo, como el espacio principal para la reflexión y el aprendizaje; la cuarta, corresponde a la tutoría; y la quinta estrategia finaliza con la socialización de experiencias frente al tema que se ha estudiado.

De igual forma se desarrolla el manejo de conflictos, en los equipos de trabajo, donde se hace una presentación de las estrategias para la solución de las situaciones problemáticas.

Finalmente, se hace referencia al tema de, Tecnologías de la Información y la Comunicación, pues en la actualidad el trabajo en equipo se impulsa por medio de las TIC, por lo tanto, se hace necesario la utilización de métodos y recursos tecnológicos para la transferencia de la información.

Etimología

La Real Academia Española (RAE) presenta las siguientes definiciones de trabajo en equipo, trabajo colaborativo y trabajo cooperativo:

En primer lugar, colaborar, que proviene del latín collaborāre, consiste en “trabajar con otra u otras personas en la realización de una obra”.

En segundo lugar, cooperar, que proviene del latín tardío cooperāri, es definido como “obrar juntamente con otro u otros para la consecución de un fin común”.

Finalmente, equipo, proviene del francés equipe y es considerado como un grupo de individuos que se organizan para una investigación o servicio determinados.

Trabajo cooperativo

Respecto a la definición de trabajo cooperativo se sigue a García y Troyano (2010), quienes consideran a este, como la unión de esfuerzos colectivos y el desarrollo de habilidades, para el aprendizaje desde ámbitos personales, sociales y laborales; reconociendo la responsabilidad individual, como factor fundamental para la construcción de conocimiento con los demás integrantes del equipo.

Por otra parte, Imbernón Muñoz (2001), anota que será importante en la pedagogía de Freinet, la forma como el docente organiza el ambiente para que el educando desarrolle al máximo sus potencialidades y sea un facilitador de técnicas e instrumentos con el fin de colaborar en el proceso educativo. La integración armónica del aprendizaje individual y el trabajo en equipo, será uno de los propósitos significativos de la pedagogía del autor señalado anteriormente; el maestro como líder, organiza el ambiente para que el estudiante fortalezca sus potencialidades y por consiguiente, él se convierte en un facilitador de técnicas e instrumentos para ayudar al proceso educativo; el espíritu cooperativo, desde el planteamiento de Freinet, pretende formar ciudadanos para la consolidación de una sociedad democrática.

Para Yus (1997), la cooperación es un conocimiento clave en el pensamiento de Freinet, este pedagogo ve la escuela como una comunidad que se construye con la colaboración y cooperación de todos; la cooperación es un concepto central en el pensamiento del autor en mención; Freinet (1994), afirma que la escuela es una comunidad que se edifica con la ayuda y cooperación de todos; su proyecto educativo tiene un carácter marcadamente cooperativo, que entiende tanto la formación docente como la propia enseñanza desde un enfoque grupa; Freinet (1994), mostró algunas claves para lograr la difícil tarea de superar la perspectiva individualista en la enseñanza.

Esta cooperación la inicia en el aula, con la creación de unas dinámicas de grupos en tomo a proyectos comunes, como se refleja en algunas de sus técnicas: el “fichero escolar”, que se realiza cooperativamente; los “planes de trabajo”, que se elaboran entre todos, etc.; Freinet (1994) decía que la forma individualista de los manuales orientadores de las instituciones y de los instrumentos de trabajo estrictamente personales debe ceder poco a poco el lugar a la organización colectiva, además sostenía que la cooperativa escolar será a la vez alma y herramienta para la cooperación.

Trabajo colaborativo

Desde la mirada de Estrada (2012), el trabajo colaborativo se basa en la teoría constructivista, donde el conocimiento se da a partir de la construcción e interacción, el cual se enriquece en forma permanente como resultado de los ambientes que estimulan la reflexión, la investigación, la autonomía, el aprendizaje significativo, la aplicación o transferencia y la socialización de nuevas experiencias de aprendizaje. Este tipo de aprendizaje emerge en las aulas desde la década de los 70, no obstante que la mayoría de los estudios teóricos se remontan a la década de los 80.

El aprendizaje colaborativo es mirado como una filosofía de interacción y una manera de abordar el trabajo que comprende, tanto el desarrollo de conocimientos y habilidades individuales como el desarrollo de una actitud positiva de interdependencia y respeto a los aportes de cada uno de los individuos.

Profundizando en los aportes de Maldonado Pérez (2007), respecto al trabajo colaborativo, se resalta la integración de esfuerzos, talentos y competencias, para la construcción colectiva que propendan al logro de objetivos definidos por los integrantes del equipo.

Trabajo en equipo

En primer término, es necesario diferencias entre grupo y equipo, mientras un grupo se compone de miembros que, si bien pueden tener un interés común, sus objetivos no lo son, por ejemplo, los integrantes de un salón de clases, comparten información, ideas y formas para resolver problemas, con tareas rutinarias y mecánicas (Estrada, 2012); en tanto que un equipo refiere a un grupo de personas que se unen entre sí para alcanzar resultados individuales y de todos sus integrantes; además, la filosofía es trabajar juntos en una tarea o en un compromiso en el cual todos son necesarios, porque son partes esenciales de un determinado engranaje.

Desde otra perspectiva, Peter Senge (2012) define el trabajo en equipo, como un conjunto de personas que se integran y complementan a través de la confianza y virtudes; equilibrando capacidades para la generación de metas comunes que se sobreponen a las individuales y en consecuencia producen resultados extraordinarios; además, resalta la importancia del dialogo como capacidad negociadora en el pensamiento del equipo.

Por consiguiente, hoy más que nunca, es primordial el fortalecimiento del trabajo en equipo en el desarrollo del direccionamiento estratégico a nivel organizacional, ya que las actividades internas y externas no se desarrollan de forma individual sino colectiva

En este orden de ideas, las diferencias entre grupo y equipo se evidencian en la tabla 1.

Tabla 1. Diferencias trabajo en grupo y trabajo en equipo


Trabajo en grupoTrabajo en equipo
Integrantes que no tienen un objetivo en común, simplemente se cumple con tareas.Las personas pueden tener intereses comunes.Las personas al tomar decisiones y en sus actuación, lo hacen de forma individual.Las ideas se presentan, pero no hay retroalimentación.La interacción emocional o afectiva está ausente en los integrantes.Integrantes con un objetivo claro y metas definidas por alcanzar.Los integrantes se interesan por compartir los mismos intereses y se proyectan en lograr resultados significativos a nivel individual como de equipo.Las personas actúan de manera conjunta e intercambian ideas constructivamente.La interacción emocional y afectiva es muy fuerte en los participantes.

Fuente: Chiavenato (2009), Rangel Carreño, Thomas L et al. (2018).

En el campo pedagógico, el educador Crisanto Velandia Mora (2005) afirma que cada integrante del equipo es responsable del éxito, lo cual depende del compromiso y la participación en el desarrollo de cada actividad; se añade a lo anterior que el éxito de un equipo se consigue cuando cada uno de sus integrantes se compromete con el proceso de construcción para alcanzar los sueños esperados.

Siguiendo en el avance de identificar y clarificar los conceptos de trabajo en equipo, trabajo cooperativo y trabajo colaborativo, a continuación, se presenta un cuadro comparativo, a partir de la mirada de varios autores, relacionados con estos tres conceptos.

Tabla 2. Cuadro comparativo del trabajo en equipo, cooperativo y colaborativo


Trabajo en equipotrabajo cooperativotrabajo colaborativo
1. Se encamina al resultado y al proceso.1. Debe llevarse a la práctica para que afecte positivamente al equipo, con procesos de mejora continua.1. Las actividades colaborativas conllevan a resultados de alta calidad desde el fortalecimiento del vínculo interpersonal de los integrantes del equipo.
2. Promueve la comunicación abierta y fluida, los integrantes pueden expresar libremente sus ideas, pensamientos y sentimientos.2. Desarrollo de la competencia comunicativa para socializar temáticas según el nivel de formación.2. La comunicación es un factor clave, además existe reciprocidad en los integrantes que contrastan sus puntos de vista en la construcción de conocimiento.
3. El Trabajo permite desarrollar la autonomía y dominio de metas compartidas.3. Alumnos como principales actores del proceso de aprendizaje.3. La responsabilidad individual genera una consciencia para alcanzar el éxito de los integrantes del equipo.
4. Las normas se construyen de acuerdo a las necesidades de sus integrantes, pensando siempre en el crecimiento de todos.4. El equipo concerta con normas de respeto y resolución interna de conflictos, la planificación de actividades teniendo en cuenta tiempos y desempeño de roles.4. Construcción de consenso, para la asignación de actividades y responsabilidades.
5. Fortalece la habilidad en la solución problemas creativamente.5. Promueve valores, habilidades, motivación, entusiasmo y destrezas en beneficio individual y común.5. Desarrollo de habilidades mixtas de aprendizaje y desarrollo individual y social, donde la responsabilidad es individual y colectiva.
6. Los aportes son mayores que la suma de las partes. Sinergia.6. Las habilidades sociales según características individuales para el fortalecimiento del equipo.6. Invita a construir juntos, conjugando voluntades, talentos y competencias para alcanzar las metas creadas.
7. Las metas son claras y son compartidas por los integrantes.7. Cooperar significa trabajar juntos con el fin de obtener objetivos comunes, por medio de actividades cooperativas, en beneficio de todos los integrantes.7. Busca el logro de metas académicas y sociales, a partir de la interacción profesor-estudiante y estudiante-estudiante.
8. Los integrantes del equipo asumen un sentido de pertenencia sobre las metas que conjuntamente establecieron. Sienten una responsabilidad compartida.8. La responsabilidad individual, para alcanzar las metas asignadas y compromiso grupal.8. Argumenta puntos de vista basado en la estructura de diálogo, desarrollando una interacción de calidad en el equipo.
9. El liderazgo se comparte a nivel de equipo. Las decisiones se toman con la participación de todos.9. Los roles rotativos concertados, fortalecen el desarrollo del liderazgo y minimiza el surgimiento de conflictos.9. El encuentro con el otro construye una visión positiva de la vida con el otro y junto a los demás.
10. Existe un alto compromiso de los integrantes y un profundo sentido de pertenencia.10. El compromiso representa beneficios académicos, sociales y psicológicos, que realza la satisfacción y nutre la experiencia del aprendizaje, disminuyendo los niveles de estrés.10. Se genera un compromiso para aprender juntos, de forma colaborativa, para cumplir los procedimientos y tareas a realizar.
11. La autoestima y autovaloración son altas.11. La autoevaluación individual y colectiva, para tomar decisiones orientadas a la mejora de acuerdo a los desempeños.11. Estimular el dialogo, la negociación para lograr un consenso.

Fuente: elaboración propia a partir de Ponti (2006), Peter Senge (2000), Velandia (2005), Servicio de Innovación Educativa, Universidad Politécnica de Madrid (2008), Panitz y Panitz (1998). Gros (2000), Lucero (2004), Salinas (2000), Guitert y Giménez (2000), Maldonado Pérez (2007) y Ahumada (2011).

Teniendo en cuenta lo anterior, una de las competencias que está presente en este cuadro es la comunicación, desde la asertividad; el proceso de la comunicación desarrolla tres elementos: el primero es la habilidad y destreza para comunicar, sea oral o escrito; el segundo es la actitud positiva de quien emite el mensaje, seguridad frente al mensaje y empatía con quienes reciben el mensaje; el tercero es el conocimiento, se refiere al nivel de profundidad que tiene el expositor del tema como de la forma de exposición del mismo, de ello depende el éxito de presentar una comunicación clara, precisa y objetiva que responda a las necesidades e intereses de las personas como del contexto.

En la comunicación asertiva, el diálogo se convierte en la estrategia de la relación del individuo en el contexto social; para la libre expresión de pensamientos e idea; para la construcción de conocimiento con avanzados niveles de profundización, sin dejar de lado la tolerancia y el respeto frente a las diferencias de los otros; también, el trabajo en equipo debe favorecer la concertación de normas y asignación de actividades planeadas, en un entorno de responsabilidad y respeto.

Sumando a lo anterior, es fundamental la resolución de conflictos en forma creativa estimulando el diálogo y teniendo en cuenta los principios y valores que rigen a los individuos y a las organizaciones; de manera que, cuando se fomenta un clima organizacional con visión positiva, se facilita el logro de metas y objetivos en contextos individuales y grupales.

Por otra parte, en el proceso de toma de decisiones, se resalta la importancia del liderazgo rotativo, para el fortalecimiento de las habilidades individuales que llevan a la consecución del logro del equipo y a su vez, de la organización.

De la misma manera, el proceso de autoevaluación, es un aspecto determinante para el crecimiento y la toma de decisiones en pro de la mejora del desempeño individual y del equipo, orientado a resultados de alta calidad.

Paralelamente, Quiroz (2017) presenta cuatro momentos necesarios para el aprendizaje orientados a construir equipos de alto rendimiento: el primer elemento es la formación y orientación de los integrantes, disposición de los recursos necesarios para el aprendizaje y lograr su desarrollo; el segundo elemento es la responsabilidad de los estudiantes a nivel individual y de equipo, dedicando tiempo y esfuerzo para la preparación propia y construcción posterior de la colectiva; el tercer elemento es la retroalimentación inmediata al estudiante, que promueve la retención de contenidos y el progreso del equipo; por último, el cuarto elemento son las actividades orientadas a promover el aprendizaje y desarrollo de los integrantes, estimulando la discusión abierta a partir de los contenidos temáticos.

Simultáneamente, Dyer, Dyer Jr. y Dyer (2012), destacan la importancia de la ejecución de roles dentro del liderazgo rotativo: como facilitador para apoyar el funcionamiento y acompañamiento de las tareas; generador de interconexión con otros equipos o personas en beneficio de la retroalimentación y mejoramiento de la dinámica del proceso interno del equipo; consultor para la resolución de conflictos; y por último, concertador de acuerdos y responsable de asignar actividades a los demás miembros.

Por lo que se refiere a la comunicación asertiva, es válido destacar los aportes de Goleman (2013), quien refiere que las bases comunicativas inculcadas en los individuos, son replicadas en un entorno social. Así como lo menciona Ahumada (2011), donde resalta la importancia en el individuo de transmitir sus pensamientos e ideas, con un léxico sencillo, mediante actos transparentes que le faciliten el entendimiento del mensaje al receptor.

Avanzando en este análisis, en relación a la comunicación asertiva, Richards y Rodgers (2001), plantean que la forma cómo se envía un mensaje, le da significancia al mismo, para el proceso de toma de decisión; de ahí, la importancia de fortalecer habilidades comunicativas de; interpretación, para asimilar efectivamente el mensaje que otra persona emite; de expresión, para comunicar clara y asertivamente las propuestas, ideas y percepciones personales para la construcción colectiva; y de negociación, para concertar acuerdos con habilidades argumentativas y críticas de manera objetiva.

Finalmente, Aguilar et al. (2014) precisan que influye más la forma en que se envía un mensaje, que el mismo mensaje, en el proceso de toma de decisiones; razón por la cual, es importante fortalecer las habilidades comunicativas: de interpretación, estas permiten asimilar efectivamente el mensaje que otra persona emite; de expresión, para comunicar clara y asertivamente las propuestas, ideas y percepciones personales para la construcción colectiva; y la negociación, para concertar acuerdos con habilidades argumentativas y críticas de manera objetiva.

De la misma manera, se hace necesario profundizar en el aprendizaje cooperativo, Durán (2014), refiere que la cooperación desarrolla una competencia esencial para la sociedad del conocimiento, donde proyecta la formación profesional del ser humano, hacia el desempeño productivo; en este contexto, la competencia de trabajo en equipo es necesaria para el crecimiento y fortalecimiento de las relaciones interpersonales, aportando en una sociedad donde priman los beneficios tanto individuales como colectivos.

Hacia una formación profesional

Según informe de la, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco (2015), se resalta la visión de la educación como un derecho esencial para el desarrollo personal y socioeconómico, con la finalidad de que los individuos tengan acceso a un trabajo digno, para alcanzar sus objetivos a nivel social y económico y favorecer la adquisición de conocimientos a lo largo de la vida y el desarrollo de competencias básicas, entre otros, en aras de mejorar su calidad de vida.

Cabe resaltar que, dentro de las metas trazadas por la Unesco, se propende a la inclusión tanto de jóvenes como de adultos en la formación, para fortalecer la educación formal y no formal, que conlleve al desarrollo de competencias técnicas y profesionales, para la generación de empleo, vinculación laboral o el emprendimiento.

Asimismo, Delors (1996), destaca la importancia de los cuatro pilares de la educación necesarios a lo largo de la vida de cada individuo, estos son: aprender a conocer, apropiando los elementos necesarios para el aprendizaje; aprender a hacer, para poner los conocimientos en práctica en un entorno; aprender a vivir juntos, aplicando la cooperación con los demás individuos; y aprender a ser, el cual busca el desarrollo integral del individuo.

Por consiguiente, el Ministerio de Educación Nacional (MEN), (2015), resalta el compromiso con el mejoramiento de calidad en la educación, la cual permite formar mejores seres humanos fortalecidos en valores, que protegen lo público, defendien los derechos humanos en un entorno de paz; por lo tanto, a través de la educación se presenta la posibilidad de acceder a diferentes oportunidades de mejora, desde lo individual y lo colectivo, beneficiando así el progreso del país.

En consonancia con lo anterior, según el decreto 1075 del MEN (2015), se definen las competencias como conocimientos, actitudes, disposiciones y habilidades, las cuales involucran el conocer, el ser y saber hacer; en un desarrollo cognitivo, socio afectivo, motriz y comunicativo; estas se adquieren y fortalecen en la educación técnica, tecnológica y superior.

Además, respecto a los lineamientos para la formación por competencias en educación superior, el MEN establece las competencias genéricas, las cuales se aplican en niveles educativos técnicos, tecnólogos y profesionales, impartiendo una formación básica y común, a todos los sectores educativos que brindan estas modalidades de formación.

Finalmente, retomando la Ley 749 del MEN (2002), que enfatiza la responsabilidad de las entidades educativas, de brindar formación básica común, fundamentada en conocimientos científicos y comprensión teórica para el desarrollo del pensamiento crítico e innovador; con el fin de potenciar las capacidades de análisis, construcción, diseño, ejecución, transformación y operación de procesos, para la solución de problemas, sean estos del sector público o privado.

Desafíos de la formación profesional

Analizando, los retos que plantea un mundo globalizado, es importante considerar los cambios que se forman en la sociedad y el entorno, para atenuar las consecuencias adversas que puedan afectar la sinergia de los equipos de trabajo para el aprendizaje; por tanto, se presentan los factores a tener en cuenta, para abordar estos desafíos en búsqueda de una transformación.

El primer desafío, según Frausto, Ramos y Pérez, (2017), hace referencia a la capacidad de delegar eficazmente, para potenciar el desarrollo de los integrantes del equipo, lo cual mejora la confianza y sentido de pertenencia, adicionalmente permite lograr un alto rendimiento del equipo.

El segundo desafío, como lo plantea Mazuela (2012), hace énfasis en el apoyo a los integrantes del equipo, permitiendo el reconocimiento de los mismos, destacando la importancia de su participación; para lo anterior, se requiere de un excelente manejo de las relaciones interpersonales y de una comunicación basada en la cordialidad, promoviendo a los integrantes, hacia la construcción del futuro con el otro.

El tercer desafío, citado por Ruíz (2010), vincula los avances tecnológicos y la globalización, destacando dos aspectos importantes respecto a la comunicación y las TIC´s: el primero, prioriza el conocimiento tecnológico fomentando la cultura informática, donde se comprenda como se :genera, almacena, transforma, transmite y accede a la información; el segundo, hace referencia al buen uso de los recursos, sensibilizando la aplicación de técnicas para el empleo de estas herramientas tecnológicas.

El cuarto desafío, según De la Cruz, (2014), destaca la diversidad como valor en los equipos de aprendizaje, teniendo en cuenta que los equipos del futuro están propensos a ser más diversos desde los valores, culturas, idiomas y métodos para la solución de conflictos; por lo cual se debe, fomentar la capacidad de escucha y de tolerancia, desarrollando así la flexibilidad que permitirá adaptarse fácilmente a los cambios y la mejora continua.

El quinto desafío, hace referencia al aprendizaje significativo, partiendo de Ausbel (1963), quien refiere que los conocimientos previos de un estudiante deben considerarse como punto de inicio para la construcción de nuevos conocimientos; además, enfatiza en los tipos de representaciones al que se le atribuyen símbolos de conceptos, de esta manera se aplica la formación mediante la asimilación, basada en la experiencia.

En la misma línea, Segura y Sánchez (2014), hacen mención a los paradigmas del aprendizaje significativo: el aprendizaje basado en casos, que utiliza la razón para la toma de decisiones; aprendizaje por error, donde acontece un fallo que facilita la oportunidad de aprender; aprendizaje por experiencia, en el que se utiliza la resolución de problemas en un escenario a través de un sistema de interpretación; aprendizaje por dialogo, basado en un intercambio de argumentos mediante un debate; aprendizaje reflexivo, el cual clarifica ideas que surgen por debates reestructurando el pensamiento; aprendizaje visual, a través del cual se recopilan datos y se formulan hipótesis que posteriormente serán comprobadas; finalmente el aprendizaje por colaboración, que hace uso de tecnologías para facilitar la cooperación en el aprendizaje.

El sexto desafío, desde lo planteado por Uribe et al. (2013), hace relación a la conformación de equipos mediante tres niveles de actuación: el primero a nivel individual, el líder mejora su relacionamiento a través de habilidades comunicativas y de negociación; en segundo lugar a nivel de equipo, las capacidades colectivas se deben trabajar desde un objetivo común, a través de la resolución de conflictos y la responsabilidad para finalizar y alcanzar lo propuesto; y por último a nivel organizacional, se generan estructuras que delimitan las actividades a realizar para cumplir con las metas, promoviendo el liderazgo, buen clima y cultura organizacional, desde el reconocimiento del ser humano, logrando una realización laboral.

El séptimo desafío, como lo manifiesta Durán (2014), consiste en promover la interacción multidireccional, estableciendo que en la relación de unos con otros dentro del equipo se enriquece el aprendizaje beneficiando la apropiación de contenidos, el desarrollo de habilidades sociales y a aplicación del conocimiento en actividades en los contextos laboral, académico y social.

En síntesis, estos desafíos están orientados a las instituciones de educación, el sector productivo y los individuos, como una ruta para alcanzar los logros individuales o colectivos, que surgen en el marco de un proceso formativo, que facilitará los procesos de aprendizaje y mejora continua en los integrantes del equipo.

Metodología Centrada en Equipos de Aprendizaje

Metodología Interdisciplinaria Centrada en Equipos de Aprendizaje (MICEA), creada e impulsada por Velandia Mora, (2005), se centra en construir el conocimiento en equipo por medio de la práctica; como también, en el desarrollo de las actividades en el aula de formación.

La figura 1 presenta el esquema de la estructura de las cinco estrategias para el aprendizaje.

Figura 1. Estrategias de enseñanza y aprendizaje


Fuente: elaboración propia a partir de Velandia Mora (2005).

Considera Velandia (2005), que dentro del pensamiento cibernético-educativo, cada participante hace compilación de conceptos que se entrelazan en forma coherente, conformando a la vez procedimientos para la aplicación, creando un producto que puede ser una imagen mental o un comportamiento, que complementa al proceso/producto.

Los conceptos, los procedimientos y los procesos se crean dentro de la participación, para lo cual se necesita que evolucionen; además, cuando estos son conscientemente propuestos, organizados y aplicados, se transforman significativamente, es así, que se puede hablar de una estrategia o de un proceso que se activa, se regula y se controla, de esta manera garantiza una decisión positiva en cada momento que constituye el reto de la cibernética social; la búsqueda, la implementación y el desarrollo de estrategias de enseñaje; en otras palabras, hace referencia a los procesos en que se enseña aprendiendo y aprendiendo se enseña.

En este orden de ideas, y siguiendo un orden silogístico, MICEA presenta las siguientes estrategias:

Primera. Aprendizaje centrado en el maestro: es un encuentro dinámico con la participación activa de los educandos, para el desarrollo de una propuesta temática o el planteamiento de una situación-problema, que exige realizar la investigación; además, se proyectan soluciones creativas, como también la adquisición de compromisos para desarrollar en los participantes las competencias y la eficacia en el quehacer transformador.

Por lo tanto, la acción de esta primera estrategia exige:

 Un docente motivador de la acción de aprender; problematizador para identificar necesidades y problemas; y organizador para lograr cambios.

 Una agenda explicita, acordada por todos los participantes para que integren espacios de creación de conocimiento, fomento de la creatividad y aplicación de esos conocimientos en contextos reales.

Segunda. Aprendizaje centrado en el estudiante: el autoaprendizaje es una estrategia que tiene como base el aprendizaje autónomo del alumno; este proceso, exige del estudiante un compromiso de trabajo individual; la labor del estudiante es apoyada con el desarrollo de guías; diseño de materiales para el logro de los objetivos, para facilitar el autoaprendizaje y un desempeño adecuado en el proceso de formación; siempre el aprendiz debe estar atento a conocer, seleccionar y aplicar las estrategias necesarias para el logro del aprendizaje.

Tercera: Aprendizaje centrado en el equipo: esta estrategia se sustenta en el trabajo en equipo, el cual fortalece la participación de todos los integrantes; el cual exige: compromiso, para que cada uno de los participantes estén dispuestos a aprender; a promover la producción en equipo; como también compartir los saberes.

Para alcanzar el éxito con esta estrategia se requiere que: los integrantes se organicen en función de metas y empatía; los encuentros sigan una agenda; el establecimiento de normas; determinar los espacios, tiempos, liderazgos, resultados de entrega; los equipos deben ser abiertos para construir cooperativamente y alcanzar las metas individuales y de equipo.

Cuarta. Aprendizaje centrado en la asesoría: esta estrategia de aprendizaje se centra en enriquecer el conocimiento y las competencias de los equipos; en sus aprendizajes tanto individuales como grupales; de la tutoría se resalta la importancia del acompañamiento que se hace en un proyecto de investigación, el cual va apoyado con evaluaciones permanentes sobre los avances y la socialización de saberes. Una de las tendencias a nivel de las empresas es la dirección hacia la acción prospectiva en el trabajo de sus asesores y consultores. Esta estrategia se apoya en docentes que hacen reuniones de encuentros con sus estudiantes para intercambiar experiencias y aportes a los procesos de aprendizaje, como también a la investigación.

Quinta. Aprendizaje orientado en la socialización de experiencias: en este ambiente las personas aprendan del ejemplo de los mejores, a partir de las vivencias personales, teniendo en cuenta la formación, la profundización y práctica que tienen de un área de conocimiento; por otra parte, en la evidencia de las competencias se resalta la manera de aprender y de evaluar.

MICEA, como metodología, ha integrado en su saber estas cinco estrategias de aprendizaje, que se caracterizan por su coherencia, consecuencia y pertinencia a los procedimientos innovadores; por esta razón, es reconocida como una metodología interdisciplinaria que potencia el trabajo de la docencia en cualquier nivel educativo, tanto en la acción educativa presencial, como en la semipresencial y en la virtual.

Ramírez y Blotto (2016) sostienen que las nuevas metodologías en la enseñanza, como también los avances en innovación docente, dan cuenta de la importancia de impulsar el trabajo en equipo como una estrategia metodológica de gran utilidad, un aporte significativo en el mejoramiento académico, así como en el proceso hacia el aprendizaje; en el sentido que entre pares el aprendizaje surge como estrategia de cooperación.

Es en este contexto, las metodologías alternativas toman fuerza para el fortalecimiento de la participación de los educandos, en el intercambio de conocimientos; el aprendizaje entre pares, emerge como estrategia de trabajo colaborativo, promoviendo la aplicación y el interés de transferirlo a su práctica cotidiana.

En la misma línea, López Noguero (2007) sostiene que el docente debe direccionar las clases con el apoyo de equipos de trabajo que se crean en el aula, a partir de distintos puntos de vista, sean estos por intereses pedagógicos, emocionales o prácticos; pero, además, debe incluir nuevas estrategias que tomen en consideración los principios de creatividad, calidad, competencia y colaboración; a lo anterior, agrega Omrod (2005), que en el trabajo en equipo se fortalecen espacios para la construcción de significados, se buscan explicaciones de sucesos o hechos y se interactúa con personas, realidades o teorías; esto lleva a que la persona sea más autónoma, se amplíe su nivel de información, establezca relaciones entre los conocimientos aprendidos y los nuevos, para resolver situaciones de índole personal y de equipo.

Por otra parte, Zañartu (2003) identifica algunas características propias de las relaciones colaborativas de aprendizaje, tales como:

 La interactividad: el aprendizaje colaborativo se produce en la mediación entre dos y más integrantes, donde concurre necesariamente un intercambio de opiniones y puntos de vista; por consiguiente, lo fundamental de la interacción es la calidad del aporte en el proceso cognitivo y de aprendizaje de los integrantes, en donde la reflexión surge del intercambio de ideas y del análisis que se hace al interior del equipo, es decir, se logra un mayor resultado y profundización del tema.

 La sincronía de la interacción: demanda respuestas en el mismo momento, significa que los individuos reciben retroalimentación y a la vez motivan al otro para plantear nuevas ideas y respuestas a las situaciones o temáticas que se estén deliberando.

 La negociación como proceso: es el procedimiento en el cual se obtienen acuerdos frente a la idea, situación o problema que se esté discutiendo; la parte fundamental de esta estrategia está dada alrededor de la argumentación y el fin es justificar, negociar e intentar convencer a quienes participan en el proceso; desde luego la negociación es una acción que se da a través del diálogo, el cual permite abrir espacios para los encuentros y desencuentros de opiniones; para fortalecer la comunicación interpersonal; la construcción de saberes; el fortalecimiento de la competencia comunicativa, como también la vivencia de principios y valores como el respeto, compromiso, responsabilidad, honestidad, autonomía y solidaridad.

De este modo, se reconoce que las dinámicas que hacen énfasis en el trabajo en equipo, promueven el desarrollo cognitivo, Saber; socioafectivo, Ser; psicomotor, Hacer; y del saber convivir, en los estudiantes que las practican; lo cual significa que no se puede dejar a un lado los planteamientos de la Unesco (2015), que proponen tener presentes los pilares para afrontar los retos del siglo XXI:

En primer lugar, “aprender a conocer” propende a que en los ámbitos educativos se logre un aprendizaje para la vida, de manera que se generen conocimientos sólidos, en lugar de datos sin contexto; lo anterior nos lleva a revisar los cuatro ámbitos interdisciplinarios en la aplicación de cualquier área de conocimiento, estos son: percepción mundial; economía y negocios; civismo; y finalmente salud y bienestar.

Segundo, “aprender a hacer”, en donde se hace referencia a los conocimientos y su aplicación para convertirlos en habilidades valiosas, para lo cual se necesita: un pensamiento crítico que parte desde el análisis y la reflexión generando calidad en el aprendizaje y objetividad al relacionarlo en entornos actuales: otro aspecto relacionado, es la resolución de problemas, entendiéndose como la capacidad de interpretar información acerca situaciones presentadas, partiendo de ideas complejas y evaluar las mismas de forma crítica.

Tercero, “aprender a ser” resalta las cualidades del estudiante, su identidad con la capacidad para adecuarse a nuevas situaciones, donde se requieren competencias como: la social e intercultural que tiene que ver con la interacción con los otros; la asertividad, para las decisiones que beneficiarán su desempeño académico; la iniciativa, la independencia y la responsabilidad, como compromiso personal desde lo motivacional.

En concordancia con lo anterior, la competencia da sentido, lo complejo ha de ser sacado de un contexto general e integrarse según su pertinencia; según Argüelles y Nagles (2010), se requiere: de un aprendizaje autónomo a través de la metacognición, pensando sobre un pensamiento, de manera que hay una autoconciencia de su proceso de aprendizaje; otra es la competencia de pensamiento emprendedor para beneficiar los procesos en los que se desempeñen; y para culminar, aprender a aprender permitirá fortalecer el conocimiento.

En cuarto lugar, la competencia de “aprender a convivir” señala que los estudiantes que realizan las actividades de forma individual, presentan retención y pensamiento más bajo, comparada con los estudiantes que realizan las actividades y trabajos de forma cooperativa, dado que estos retienen la información por más tiempo, generan dialogo, debate, seguimiento permanente del aprendizaje; e integran la diversidad de conocimientos individuales para involucrarlos en un resultado colectivo.

Por último, Perdomo (2016) presenta el modelo de aula invertida en el que se realizan procesos personalizados, que generan conocimientos de manera autónoma para una posterior aplicación, de tal forma, que se incentive en el aula el intercambio de ideas, la comunicación y la participación; se deben entonces tener en cuenta las cuatro premisas representativas de este modelo: entornos flexibles, cultura de aprendizaje, contenidos intencionales y educadores profesionales.

Manejo de conflictos en los equipos de trabajo

Los autores Montes, Rodríguez y Serrano (2014), describen cinco estrategias que se deben considerar para el manejo de conflictos:

La primera es la integración, a partir de proponer soluciones para las partes mediante la comunicación, donde se alcancen a maximizar las semejanzas y minimizar las diferencias.

La segunda es dominar, donde prima el beneficio individual, estableciendo una posición de superioridad frente a los demás para influir acerca de un resultado o posición que se quiera imponer.

La tercera estrategia es el servir y satisfacer al otro, donde se acceden a las posiciones de las otras partes, a manera de consenso, sobreponiendo el bienestar del grupo a las necesidades propias. Ceder a los deseos de la otra parte.

La cuarta estrategia es evitar, en la que se abandona el desacuerdo, negando la existencia del mismo, lo que resta su importancia y puede evitar que el conflicto crezca.

Finalmente, la quinta estrategia es el compromiso, donde se genera una solución intermedia, orientado a restar las diferencias mediante la negociación y ofrecimiento de soluciones efectivas al conflicto.

Negociar los acuerdos es necesario en un equipo de trabajo, como lo mencionan Boavida y da Ponte (2011), donde la negociación es clave para una colaboración exitosa; así mismo, para concretar acuerdos es importante realizar una reunión en la que se establezca un consenso, se manifiesten los problemas identificados y se asignen responsables para trabajar en ellos; para finalizar la negociación, es fundamental precisar que la existencia del equipo tiene fines de aprendizaje y logro de objetivos; por lo tanto, los integrantes deben inclinarse por un entendimiento y trabajo cooperativo, de manera que la confianza se fortalezca, permitiendo alcanzar las expectativas y metas del equipo.

Según Sierralta Ríos (2009), existen diferentes fases comportamentales:

La primera es la fase emotiva, generada a partir de las impresiones, la cual es subjetiva, por tanto, no se deben plantear los aspectos medulares de la negociación, debido a que no hay un conocimiento estructurado de propósitos e intenciones; en este caso el principal compromiso es la escucha.

La segunda fase es la reflexiva, en la cual los sujetos comprenden que las intervenciones hechas deben tener un beneficio recíproco, en esta fase es necesaria la visión futurista que permita el conocimiento de fondo del conflicto, con el fin de identificar los intereses ocultos de las partes, de forma que se analicen las posiciones a partir de la confianza.

La tercera fase es la negociación, en la cual se manifiestan los acuerdos y decisiones, para establecer los puntos en que se coincide, teniendo en cuenta el entendimiento inteligente de intereses, que permitan generar las alternativas de solución dadas por concesión.

Tecnologías de la Información y la Comunicación (tic)

Una de las competencias transversales en la actualidad son las TIC, las cuales, desde el acceso a la información, la comunicación y herramientas respectivas, facilitan los procesos dentro de un equipo de trabajo.

El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, MinTIC, (2015), por medio del proyecto, “En TIC confío”, define las TIC como aquellas tecnologías mediante las cuales se puede acceder, producir, guardar, presentar y transferir información fácilmente; por consiguiente, se precisa el uso de herramientas como: televisor, celular (Smartphone), computador, radio, reproductores de audio y video, videojuegos, tableta e internet, facilitando y dinamizando la interacción de las personas.

Por esta razón, en Colombia se crea el, Sistema de Información Integral de TIC - SII (2012), encargado de regular y garantizar los medios tecnológicos en cuanto a coberturas, conectividad y comunicación, entre otros.

Para que esto suceda se debe considerar la disponibilidad con la que cuentan las personas, para tener cercanía y ganar provecho de las TIC, es por esto que el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, conforme lo dispuesto en la Ley No. 1341 (2009), establece dentro de sus objetivos incentivar el buen uso de las TIC para el desarrollo de la nación, promoviendo la investigación e innovación para alcanzar óptimos niveles de competitividad nacional e internacional, con base en políticas establecidas.

De esta manera, según lo dispuesto por el MinTIC, los ciudadanos colombianos, cuentan con el apoyo que facilita el acceso a los beneficios que se obtienen a través de las TIC y sus diferentes herramientas.

Considerando lo anterior, es importante relacionar y aprovechar los recursos y los medios disponibles, para que a través de las tecnologías se puedan mejorar, no solo a nivel personal sino colectivo, aspectos que tengan una relación directa con los procesos de aprendizaje y cognición, dignificando el conocimiento del Individuo en la sociedad a la que pertenece.

Según Álvarez y Bassa (2013), el trabajo en equipo se promueve a través de las TIC, mediante el uso de métodos efectivos para el aprendizaje; a partir de una modalidad presencial, de la interactividad y el uso de recursos tecnológicos para la transferencia de la información; de este modo, se vincula el uso de las plataformas educativas como respuesta a las necesidades de aprendizaje en la virtualidad.

Metodología

Esta reflexión crítica tiene su base en los resultados de investigación del proyecto de Santana y Vargas (2018), sobre el fortalecimiento del trabajo en equipo para potenciar las competencias del tecnólogo en contabilidad y finanzas del SENA; en el cual se aplicó el paradigma de investigación cualitativo, lo cual permitió hacer descripción e interpretación de las realidades analizadas de acuerdo a las categorías planteadas en el estudio.

El enfoque utilizado es hermenéutico, este consiste en realizar interpretación de análisis de cada una de las categorías determinadas en el estudio.

El tipo de investigación es descriptiva, y se realizó análisis de las capacidades de trabajo en equipo, específicamente del individuo, su actuar y su comportamiento en el momento de realizar una actividad o un conjunto de actividades con los diferentes estudiantes en el contexto de formación; además, en este proyecto se buscaba realizar acompañamiento a los estudiantes del programa, como el fortalecimiento de la competencia del trabajo en equipo, en el desarrollo de las actividades del plan de estudio.

Población

Los estudiantes objeto de esta investigación pertenecen al SENA, regional Distrito Capital, Centro de Servicios Financieros, vinculados al programa, Tecnólogo en Contabilidad y Finanzas, con edades de 16 años en adelante, ellos recibieron formación por competencias laborales en la etapa lectiva, con vigencia en el año 2017-2018.

Muestra

Grupo representativo de 21 aprendices de la jornada nocturna, modalidad presencial, que cursaban la Tecnología en Contabilidad y Finanzas, en los días lunes, miércoles y viernes, los cuales, mediante diagnóstico con instrumentos de evaluación, manifestaron las dificultades en la capacidad de realizar trabajo en equipo, en el avance de las actividades del proceso de formación.

Técnicas e instrumentos para recolección de datos

Se definieron en el estudio cuatro categorías: trabajo en equipo, proceso de formación, tecnologías de la información y proceso de aprendizaje.

Las técnicas utilizadas en esta investigación son: la entrevista, la encuesta y el Revelador de Cociente Mental Triádico, RCMT, cuyos instrumentos son el guion para la entrevista, el formato o cuestionario para la encuesta y el formato de RCMT.

El Revelador de Cociente Mental Triádico se aplicó a 21 estudiantes de segundo y tercer trimestre que cursaban la Tecnología en Contabilidad y Finanzas, con el fin de caracterizar la dominancia cerebral, según la teoría de Waldemar de Gregori (2002), quien sostiene que las funciones cerebrales se caracterizan en tres: funciones lógicas, saber: funciones operativas, hacer; funciones emocionales, ser; y de acuerdo con los resultados, realizar el fortalecimiento de las funciones cerebrales en los estudiantes, con el fin de potenciarlas y desarrollar un equilibrio que permita auto modificar sus procesos mentales.

Igualmente, se realizó la aplicación de una entrevista estructurada, la cual fue respondida por los diferentes actores que integran el proceso de formación de la Tecnología en Contabilidad y Finanzas, del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA): el coordinador del programa de contabilidad, el investigador, el instructor y el aprendiz, con el fin de conocer los conceptos sobre los temas relacionados con las cuatro categorías: trabajo en equipo, proceso de formación, tic y proceso de aprendizaje.

El otro instrumento consistió en una encuesta aplicada a los 21 estudiantes de segundo y tercer trimestre, con éste se buscaba conocer cómo son las dinámicas al interior de los equipos de trabajo, en el cumplimiento de la formación del programa Tecnólogía en Contabilidad y Fianzas en el Centro de Servicios Financieros.

Resultados

Los resultados obtenidos de la aplicación del test Revelador de Cociente Mental Triádico muestran que el 50 % de estudiantes tienen dominancia creativa, el 18 % con dominancia cerebral izquierda, 18 % con dominancia cerebral central; y el 14 % tienen dominancia igual.

Figura 2. Dominancia cerebral grupal coeficiente mental tríadico


Fuente: elaboración propia.

A partir de los datos anteriores y en contraste con lo planteado por, De Gregori (2002), es esencial realizar el fortalecimiento de las funciones cerebrales, en la integración de la razón, la emoción, el pensamiento, el sentir y el actuar, para potenciarlas y desarrollar el cerebro tri-uno.

Trabajo en equipo

Teniendo los resultados de la entrevista aplicada a: coordinadora del programa de contabilidad, el investigador, el instructor y los aprendices, SENA, existe claridad en la definición de trabajo en equipo por parte de ellos; para la coordinadora académica del programa de Finanzas, el trabajo en equipo es cuando, “se tiene una meta y varios actores de un equipo participan y aportan para alcanzar el objetivo de esa meta”; el coordinador del grupo de investigación sostiene que “es el trabajo mancomunado entre grupos de personas, para cumplir un objetivo común”; y para instructor de la Tecnología en Contabilidad y Finanzas, “es el desarrollo de ciertas actividades por varias personas integradas a un mismo grupo, en las cuales tienen un objetivo y un fin en el desarrollo de ciertos temas”.

Sin embargo, los aprendices confunden el concepto de trabajo en equipo con el de liderazgo, como se observa a continuación, “como trabajo en equipo yo entiendo como un conjunto en donde no hay líder, sino hay como alguien que los motive y de tal forma que todos lo hagan”; por lo tanto, para el último concepto se deben hacer talleres, para aclarar y luego fortalecer las características del trabajo en equipo.

Respecto al reconocimiento de las contribuciones individuales en la construcción de conocimiento colectivo, se pueden identificar fallas en los equipos cuando no diferencian el trabajo en grupo y el trabajo en equipo; para la coordinadora académica, el compromiso individual y el trabajo en equipo se evidencia en el siguiente comentario: “hay una parte que debe ser individual y la otra parte es el compartir y socializar ese conocimiento y participan en la construcción de ese conocimiento en equipo”; el director de investigaciones, en la entrevista evidencia que existe falla en la apropiación del trabajo en equipo cuando afirma, “hay algunos de los integrantes que no entienden el objetivo común y el sacrificio que deben hacer todos y termina recargándose la actividad en unos pocos y allí es donde nuestro proceso de alguna manera falla, hay que mejorarlo en ese tipo de trabajo”; por otra parte, el instructor del Centro de Servicios Financieros opina que “siempre hay un gran problema y es el desarrollo de ese equipo, porque no es suficiente el tiempo”. Por lo tanto, se puede inferir que se requiere mayor motivación por parte del instructor a los aprendices y como consecuencia mayor compromiso por parte de éstos para alcanzar las metas del equipo.

Se observa la importancia de desarrollar en los integrantes de cada equipo la capacidad de liderazgo, como también el fortaleciendo de los valores individuales, hacia una cultura orientada al cambio, desde un ámbito humano, administrativo e intelectual; Rubio Cardoso (2015) sostiene que las destrezas en la comunicación son un factor influyente en la mejora del liderazgo en los integrantes de un equipo; de igual forma Quiroz (2017) destaca los momentos necesarios para lograr equipos de alto desempeño; el primero es la formación y orientación de los integrantes, el segundo es la responsabilidad individual y de equipo, el tercero es la retroalimentación inmediata del proceso y el cuarto son las actividades dirigidas al aprendizaje de los participantes del equipo.

Por otro lado, se identificó la necesidad de fortalecer la comunicación asertiva en la concertación de actividades, mediante la generación de hábitos para mejorar la escucha y la expresión de las ideas; se destacan los aportes de Goleman (2013), a partir de las bases comunicativas adquiridas por los individuos, las cuales son aplicadas en un entorno social.

Al mismo tiempo, se propone mejorar la colaboración en el equipo de trabajo, desde el fortalecimiento del desempeño individual, para aportar en el ámbito colectivo intergrupal; de ahí, Cifuentes y Meseguer (2015), recomiendan utilizar como referente la argumentación y la responsabilidad para mejorar las interrelaciones en el equipo;

paralelamente, se requiere generar mayor participación del equipo en el desarrollo de actividades, construyendo experiencias de aprendizaje; por tanto, Mazuela (2012), destaca la importancia de promover los roles en el equipo, para fortalecer la participación al interior del mismo.

Otro aspecto que se debe tener en cuenta, es el fortalecimiento de la asignación de tareas concertadas, a partir de las capacidades de los integrantes, como lo señala Torrelles, et al. (2011), resalta la importancia de involucrar la planificación y la asignación de roles para la construcción de la identidad del equipo.

Figura 3. Comportamiento de liderazgo en el trabajo en equipo


Fuente: elaboración propia.

En el gráfico, se muestra que el 52% de los encuestados manifiestan que ocasionalmente se comporta como líder; seguido del 19%, la mayoría de las veces; del mismo modo, el 19% muy pocas veces y el 10% siempre, en el desempeño de trabajo en equipo.

Con relación a los resultados de la encuesta desde la perspectiva del liderazgo y su aplicación en un equipo de trabajo, se resalta el planteamiento de Rubio Cardoso (2015), quien relaciona las habilidades en la comunicación como factor fundamental para mejorar el liderazgo en los integrantes de un equipo; en esa misma línea, Uribe et al. (2013), resaltan las capacidades de un líder para lograr equipos de alto desempeño.

Proceso de formación

Con base en la entrevista aplicada a la directora, el investigador, el instructor y al aprendiz, teniendo como referente la pregunta, ¿En el desarrollo de las competencias técnicas y transversales, cómo considera que se involucra la competencia del trabajo en equipo?, las personas entrevistadas tienen en cuenta el modelo de formación del SENA, del trabajo por proyectos: así lo afirma la directora, “sí, se aprende en el trabajo por proyectos desde el primer momento y es un aprendizaje para todos, como para instructores, como aprendices”; además, sostiene la directora que el trabajo en equipo debe ser una competencia para el mundo laboral, “ellos aprendan a trabajar en equipo porque es algo que van a encontrar en el mundo laboral”; de igual manera, el Instructor corrobora la idea relacionada con el fortalecimiento del trabajo en equipo en los procesos de formación en el SENA, ” el aprendiz como el instructor debe aprender…, ese desarrollo de trabajo en equipo”.

Asimismo, los esfuerzos de instructores y aprendices deben ser en equipo pues todos buscan la misma finalidad que es el fortalecimiento de los conocimientos; es así que los aprendices infieren, que desde la competencia transversal se puede promover el desarrollo del trabajo en equipo; lo cual se puede evidenciar en la respuesta dada por la coordinadora del programa, “ hay una parte de trabajo que es autónomo desescolarizado, donde el aprendiz debe realizar todo su proceso de conocimiento de forma individual, cuando venimos acá a la parte presencial, se trabaja en equipo, se hace socialización de las actividades que hicieron en la parte conceptual y se trabajan talleres que hacen la parte procedimental, luego viene la parte de la aplicación del conocimiento y el procedimiento a un proyecto formativo y ese proyecto se debe realizar de forma conjunta”.

Respecto a los procesos de investigación del Sistema de Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación del SENA, SENNOVA, es esencial el trabajo en equipo, como lo afirma el coordinador de investigación, “de alguna manera y para nosotros el trabajo en equipo es fundamental en las investigaciones que hacemos, si no trabajo en equipo seguramente no las voy a poder resolver, se requiere de un trabajo mancomunado del semillero de investigación”; además, la interdisciplinariedad nutre el proceso investigativo, los instructores deben promover los semilleros de investigación con los aprendices, quienes consideran que desde la experiencia de formación por proyectos van fortaleciendo las habilidades de trabajo en equipo.

Por consiguiente, para lograr el alcance de competencias técnicas y transversales se involucra la competencia de trabajo en equipo, desde el trabajo autónomo, fortaleciendo el trabajo individual, para que en la parte procedimental se apliquen los conocimientos en contextos reales, así lo confirma la coordinadora y demás directivos del programa, “ que aprendamos a trabajar en equipo a respetarnos y escucharnos”, lo anterior va de la mano con las competencias relacionadas con el saber ser, cada uno de los funcionarios que direccionan el programa tienen claridad de su aplicación, de las competencias a partir de los cuatro saberes, planteados por Delors ( 1996).

En este contexto, no se puede dejar de lado los aportes de Arguelles y Nagales (2010), quienes resaltan que para lograr el aprendizaje autónomo, es necesario nuevas situaciones, donde se requieren diferentes competencias como: la social e intercultural, la cual tiene que ver con la interacción con los otros y la asertividad en las decisiones que beneficiarán su desempeño académico; la iniciativa, independencia y responsabilidad, desde el cual se toma un compromiso personal fomentando la agilidad mental. En esa misma línea Quiroz (2017), plantea que para el aprendizaje orientado a formación de equipos de alto rendimiento, es necesario fomentar la formación y orientación de los integrantes como también la responsabilidad de los educandos a nivel individual y de equipo.

Por otra parte, los esfuerzos de instructores y aprendices deben ser en equipo pues todos buscan la misma finalidad que es el fortalecimiento de los conocimientos; los aprendices infieren que desde la competencia transversal se puede promover el desarrollo del trabajo en equipo.

Las TIC

Tomando como referencia la encuesta aplicada a los aprendices, el 67% utiliza las herramientas tecnológicas para asignación de tareas; el 76% las usa para facilitar la comunicación; por otra parte, el 48% no hace uso de las plataformas tecnológicas, para fortalecer el trabajo colaborativo; por consiguiente conviene buscar estrategias para que los estudiantes se vuelvan amigables a las plataformas, así lo sugiere Álvarez y Bassa (2013); del mismo modo, se debe generar una cultura del buen uso de las herramientas tecnológicas y la generación de compromiso, Valverde y Sosa (2014).

Como también, contextualizar a los aprendices sobre las diferentes herramientas con las que cuenta el SENA, para desarrollar su proceso formativo con éxito, según lo indican, Cárdenas (2015); Cárdenas, Navarro, Bareño y Sarmiento, (2016) y SENA SOFIA PLUS, (2017).

Los actores del proceso de formación del SENA, conocen las herramientas tecnológicas con las que se disponen, para apoyar los distintos momentos de formación; sin embargo, depende del adecuado uso y conocimiento de estas herramientas, con las cuales se mejorarían los procesos formativos; este es un factor que debe aprovecharse y explotarse al máximo, pues los aprendices cuentan con amplia disposición para aprender por medio de estos sistemas.

A partir de lo anterior, no se puede dejar de lado lo planteado por MinTIC (2015), de ahí que se debe estimular el uso de las herramientas tecnológicas en la formación, como también resaltar los beneficios de la transferencia de la información; igualmente la Ley 1341 (2009), que impulsa el uso de las TIC; incluso identifica las posibles barreras en el aula, para el uso de las TIC, Segura, Candioti y Medina (2014); del mismo modo, para gestionar soluciones y fomentar estrategias de trabajo en equipo a través de las TIC, Álvarez y Bassa, (2013).

Todo lo anterior lleva a generar un acercamiento a la plataforma Blackboard, aplicación de enseñanza, aprendizaje, creación de comunidades y uso compartido de conocimientos en línea, MEN (2015), para motivar el aprendizaje en línea, Segura y Sánchez (2014); adicionalmente, usar las TIC en contextos comunicativos gestionando desde el cuerpo docente actividades a partir este medio.

Proceso de aprendizaje

El 52 % de los encuestados, manifiesta que en ocasiones el aprendiz no entiende con claridad las tareas asignadas, por deficiencias en el proceso comunicativo; solo el 19 % manifiesta tener dificultades al realizar aportes colectivos desde experiencias personales; los aprendices manifiestan participar siempre o la mayoría de las veces en el proceso de toma de decisiones grupal; solo el 38 % de los aprendices manifiesta usar siempre la planeación en el proceso de conformación del equipo; acción que debe realizarse de forma permanente.

Entendiéndose que la comunicación asertiva es una competencia que permite el intercambio eficaz de información entre interlocutores, se observó que hay claridad en el concepto por parte de coordinación”, la comunicación asertiva es comprobar que efectivamente lo que yo quiero decirle a la otra persona lo entendió de la forma en que yo quiero transmitir el mensaje”; la misma claridad tiene del concepto el investigador del SENA, cuando afirma “comunicación asertiva consiste en la capacidad de enviar un mensaje que lo entienda el receptor y debe haber una retroalimentación para garantizar que la intención del mensaje fue recibida correctamente”; es coherente, sin embargo, el instructor y los aprendices tienden a confundir su significado y generan fallas en los procesos comunicativos, por lo que se sugiere fortalecer estas interpretaciones, así lo dice el aprendiz “comunicación asertiva, yo lo entiendo como un método de afirmación en donde todos podemos hacer algo y nadie tiene objeción” y el instructor, “la comunicación asertiva, dependiendo del nivel, es el entendimiento”.

Por otra parte, se resalta que si existe claridad de los mensajes por parte de los directivos e instructores para orientar a los aprendices sobre las tareas y actividades, se lograrán los resultados que se esperan de ellos con respecto a su aprendizaje, así lo afirma la directora del programa, “si en el momento en que estoy transmitiendo las actividades, las tareas, los trabajos, la explicación… no me aseguro de que ellos recibieron el mensaje que yo quiero recibir, las consecuencias las voy a tener cuando reciba las evidencias”.

Además, se debe garantizar que, en la asignación de actividades por parte del instructor al aprendiz, este reciba correctamente las instrucciones que debe realizar; de igual forma, se le acreditará al aprendiz que alcanzará los conocimientos que requiere específicamente el programa de formación que cursa, mediante la adecuada escucha, interpretación y apropiación de conocimientos.

Propuesta
Trabajo en equipo

Como resultado de este proceso investigativo, se propone consolidar la capacidad de liderazgo en los integrantes del equipo: fortaleciendo los valores individuales; promoviendo la cultura enfocada al cambio desde un ámbito individual, administrativo e institucional; adicionalmente, teniendo en cuenta la capacidad de los estudiantes para comunicarse mediante las herramientas tecnológicas, se propende a direccionar acciones para que mejore la capacidad de liderazgo, desde lo individual e impacte positivamente al equipo.

En relación al cuestionario del Revelador de Cociente Mental Triádico, los resultados obtenidos por los estudiantes llevaron a fortalecer las funciones lógicas del cerebro, a través de actividades que permitieran potenciar la atención selectiva, la memorización, la comprensión, y aprender a clasificar los objetos y las informaciones; empoderamiento de la lectura, análisis y argumentación de textos; para perfeccionar las funciones centrales del cerebro, se fortaleció desde actividades relacionadas con los sentidos, la coordinación motora y disciplina en el cumplimiento de las actividades, relacionadas con el liderazgo y toma de decisiones, de esa manera se buscó alcanzar el equilibrio de las tres funciones del cerebro, dados los resultados donde las funciones creativas del cerebro tienen un nivel superior. Por lo tanto, todas las acciones aportan para mejorar las funciones cerebrales lógicas y operativas, que aportan significativamente a desarrollar las capacidades cerebrales dirigidas al trabajo en equipo.

Según los diferentes resultados obtenidos en los instrumentos, se propone desarrollar las siguientes acciones:

Inicialmente, se debe crear una cultura de trabajo en equipo, para esto es necesario partir del concepto de trabajo en equipo, de todos los actores que participan en el proceso: coordinación, equipo de instructores y aprendices; lo anterior se debe apoyar en los postulados propuestos en el marco teórico de Maldonado Pérez (2007), Peter Senge (2012) y García y Troyano (2010).

Paralelamente, estructurar el proceso para la conformación de los equipos, así como la relación del trabajo en equipo con el aprendizaje, según lo propuesto por Senge (2012); seguido a esto, determinar las acciones para formar equipos de alto desempeño, fomentar la capacidad de liderazgo, de motivación y de realizar una adecuada asignación de actividades, Dyer, Dyer Jr. y Dyer, (2012); después, fortalecer el reconocimiento individual para la construcción de conocimiento colectivo, Mazuela Llanos (2012); además, establecer estrategias de negociación para la resolución de conflictos, tomando como referentes a Rodríguez y Serrano (2014), Boavida y da Ponte (2011), Sierralta Ríos (2009).

Finalmente, promover el fortalecimiento en valores para potenciar la diversidad, De la Cruz (2014), tomando en consideración los aportes realizados por los aprendices, con las habilidades, capacidades y valores identificados; se resalta la propuesta de los estudiantes, sobre los aportes de mejoramiento de la competencia de trabajo en equipo, en el que se obtuvieron los siguientes resultados, que están dados desde cada una de las preguntas que se diseñaron, para este fin.

Tabla 3. Tabulación de la encuesta para consolidar los aportes de los aprendices


PreguntaAportes
1. ¿Si usted trabaja con un compañero, que esperaría que le aportara en el desarrollo de una actividad o ejercicio realizada en grupo?Aporte de ideas, apoyo, colaboración, compromiso, comunicación, conocimiento, críticas constructivas, distribución de temas, equidad, iniciativa, integración, opiniones, participación, puntualidad, reconocimiento, respeto, responsabilidad, socialización, solución de problemas y tolerancia.
2. ¿Qué actividades o aportes hace usted cuando trabaja en equipo?Aporte de ideas, colaboración, compromiso, comunicación, confianza, disposición, distribuir temas equitativamente, excelencia, fortalecer conocimientos, investigar o profundizar tema, pertinencia, preguntas, respeto y solución de actividades.
3. ¿Qué aspectos debería contener una reunión eficiente cuando se trabaja en equipo?Actitud, apoyo, aprendizaje colaborativo, aptitud, buen desempeño, buena convivencia, compromiso, comunicación, concentración, concluir, culminación de actividad, cumplir tiempos, debatir, democracia, disponibilidad, disposición, distribución de tareas, eficiencia, equidad, escucha activa, honestidad, optimismo, respeto, responsabilidad, serenidad y socialización de temas.
4. ¿Cómo realiza la distribución del tiempo previsto en actividades cuando trabaja en equipo?Calidad, compromiso, concentración, conciliación, consolidación de opiniones, delegar funciones equitativas, dinamismo, distribución de tiempo, eficiencia, organización, planeación, puntualidad, responsabilidad, trabajo autónomo y trabajo presencial.
Otros aportesAceptación del otro, actitud, colaboración, compromiso, críticas constructivas, participación y responsabilidad.

Fuente: elaboración propia.

Para su implementación en el currículo se clasifican en capacidades, habilidades y valores.

Capacidades: aportar ideas, tener buena aptitud, buen desempeño, comunicación, conciliación, consolidación de opiniones y/o extracción de conclusiones de las actividades, cumplir las actividades en los tiempos, disponibilidad para el trabajo, distribución de funciones, cumplir con tareas, temas y tiempos equitativamente, tener presente la organización, pertinencia, planeación y solución de problemas.

Habilidades: aceptación del otro y sus opiniones, buena convivencia, disposición y actitud, saber debatir, dinamismo, eficiencia, fortalecer conocimientos, investigar o profundizar tema, participación, socialización, trabajo autónomo, realización de críticas constructivas, escucha activa, integración.

Valores: apoyo, colaboración, compromiso, confianza, democracia, excelencia, honestidad, iniciativa, optimismo, puntualidad, respeto, responsabilidad, serenidad y tolerancia.

Es preciso aclarar que, al mejoramiento o fortalecimiento de las capacidades y habilidades, para el trabajo en equipo en la formación SENA, se le debe fortalecer los procesos individuales de aprendizaje, a través de prácticas estructuradas y en el contexto respectivo, para que se pueda obtener un mejor rendimiento para el objetivo esperado, en este caso, el cumplimiento de las metas personales, colectivas y sociales.

Proceso de formación

Acerca de los planteamientos establecidos por la Unesco (2015) y el MEN (2015), respecto a la educación y la calidad en la formación de seres humanos con compromiso social, se orientan las actividades encaminadas a un empoderamiento institucional por parte de los aprendices para la efectividad en los procesos formativos.

De manera que se propone considerar el trabajo autónomo, como estrategia para el fortalecimiento de conocimientos.

Desde el docente se deben potencializar las habilidades para que conlleve que el estudiante entienda y conozca el proceso en el que participa y logre la eficacia en las acciones realizadas para alcanzar las competencias del programa de formación, para que logre la formación profesional integral.

De acuerdo a los datos obtenidos en el Revelador de Cociente Mental Triádico, y siguiendo a Páez Luna (2011), quien afirma que se desarrollan competencias a partir de los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida, se sugiere fomentar el autoaprendizaje, apoyados de igual manera en la, teoría tricerebral de De Gregori (2002), mediante el cultivo de las habilidades a desarrollar en cada tipo de dominancia cerebral, con el fin de encontrar una proporcionalidad y mejores resultados al interior de una institución o de un equipo de trabajo, lo cual requiere fortalecer el predominio de los tres tipos de dominancia cerebral, el central para planear, coordinar, gestionar; el izquierdo para cuestionar y analizar, articular, investigar y el derecho para la creatividad e integración del equipo.

Ciertamente, es un hecho que la formación por proyectos facilita el trabajo en equipo, siempre y cuando el número de integrantes sea el adecuado, se tenga claro el objetivo de la formación por proyectos, haya un buen uso de las herramientas tecnológicas y se generen buenas relaciones interpersonales.

Por otro lado, se identificó la necesidad de fortalecer la comunicación asertiva en la concertación de actividades, mediante la generación de hábitos para mejorar la escucha y la expresión de las ideas; destacando los aportes de Goleman (2013), en referencia a las bases comunicativas infundadas en los individuos, aplicados en un entorno social.

Al mismo tiempo, se propuso mejorar la colaboración en el equipo de trabajo, desde el fortalecimiento del desempeño individual, para aportar en el ámbito colectivo intergrupal; de ahí que, Cifuentes y Meseguer (2015) recomienden utilizar como referente la argumentación y la responsabilidad para mejorar las interrelaciones en el equipo.

Otro aspecto a fortalecer es la asignación de tareas concertadas, a partir de las capacidades de los integrantes; por su parte, Torrelles et al. (2011) manifiestan que es importante involucrar la planificación y la asignación de roles para la construcción de la identidad del equipo.

Las TIC

Conviene gestionar actividades desde las plataformas o herramientas tecnológicas, las cuales, con el uso frecuente, facilitan el desempeño del rol del líder y aportan desde lo individual a lo grupal; por ende, Álvarez y Bassa (2013) refieren que el uso de las TIC facilita la asignación de tareas y la comunicación para un efectivo liderazgo.

También se hace necesario construir espacios con herramientas y recursos tecnológicos para dinamizar el ejercicio comunicativo, para lograr que esté a la vanguardia de las habilidades generacionales de los estudiantes; en este aspecto, el MinTIC (2015) vincula los medios telemáticos y las demás herramientas como facilitadores y generadores de confianza en la interacción de los integrantes de un equipo para el desarrollo de actividades concertadas.

Otra de las propuestas es identificar las posibles barreras para el uso de las TIC en el aula, recomendaciones que realizan Segura Candioti y Medina (2014), para gestionar soluciones a nivel individual como del equipo.

Contextualizar a los aprendices a partir de las herramientas del Sistema Optimizado para la Formación Integral y Aprendizaje Activo, SENA SOFIA PLUS (2017), con el objeto del desarrollo de la formación de las competencias en cada uno de los programas que ofrece la Institución; adicionalmente, usar las TIC en contextos comunicativos gestionando desde el cuerpo docente las actividades a través de este medio.

Proceso de aprendizaje

Sumado a lo anterior, es importante sensibilizar a los estudiantes acerca de los efectos positivos de la efectiva comunicación interna, como determinante en las relaciones externas que tiene el equipo en cualquier contexto; en suma, Goleman (2013) manifiesta que los efectos de comunicación individual son replicados en un entorno colectivo.

Mejorar los procesos de comunicación multidireccional y la importancia de la cooperación de Duran (2014) y de Mocada y Gómez (2011), en el proceso de toma de decisiones.

Se recomienda aplicar en contextos reales las actividades que permitan desarrollar el aprendizaje significativo propuesto por Ausubel (1963), y sus paradigmas según Segura y Sánchez (2014).

Se hace hincapié en promover la participación activa de los educandos en el proceso de aprendizaje, aplicando el concepto de aula invertida, mediante el entorno, la cultura, los contenidos y el educador; Perdomo (2016) plantea que en el modelo de aula invertida, interactúan todos los proceso de la formación. Tener presentes las siguientes competencias: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a vivir juntos, Unesco (2015).

Implementar el taller denominado: “Sensibilización hacia el trabajo en equipo en los grupos de aprendizaje y estudio, GAES”, el cual incluye estrategias pedagógicas con un enfoque tricerebral, para que desde el aula de clase se fortalezcan las habilidades del trabajo en equipo en los aprendices del programa Tecnólogía en Contabilidad y Finanzas del SENA - Centro de Servicios Financieros; así mismo, cultivar los hábitos que, a través de la interacción social, permitan de manera colaborativa alcanzar el logro de los objetivos y metas concertados en el equipo de aprendizaje.

Desarrollar los procesos de aprendizaje que aseguren el cumplimiento de las capacidades, aptitudes y destrezas garantizando el fortalecimiento de las habilidades inmersas en la competencia; promover la interacción idónea consigo mismo, con los demás y con la naturaleza en los contextos laboral y social; por lo tanto, el trabajo en equipo forma parte de los conocimientos inmersos en el desarrollo de la competencia transversal mencionada; este constituye un eje en la formación profesional integral del aprendiz, es por esto, que la aplicación del taller se enmarcará en el contexto de la competencia que debe promoverse desde la formación de la Tecnología en Finanzas.

Finalmente, se propuso establecer una estrategia de acompañamiento en el proceso de formación, con el fin de identificar y atender las diferentes situaciones que afecten el desempeño del equipo, permitiendo el desarrollo de las actividades asignadas; Quiroz (2017) manifiesta que se debe propender a la mejora continua para el logro de los objetivos planteados.

Conclusiones

A través de la investigación citada, orientada a fortalecer la competencia del trabajo en equipo, se resaltan los siguientes aspectos, los cuales fueron referentes en el marco de la construcción de la propuesta de “Trabajo en equipo: una estrategia de aula en el desarrollo de competencias para la formación profesional”, la cual se complementó con aportes investigativos.

En primer lugar, respecto al trabajo en equipo, gracias al mejoramiento reflejado con la implementación de la propuesta del trabajo de investigación, conviene promover estrategias que involucren el ejercicio de la reflexión participativa para la construcción de una cultura de trabajo en equipo; en donde el compromiso de mejora continua se refleje en el ámbito académico, social, personal y laboral.

Es importante resaltar que las estrategias en mención se deben implementar desde el equipo de directivos, coordinadores, docentes, estudiantes y sector productivo; para lograr la eficacia de los mismos y garantizar la aplicación.

En segundo lugar, una vez contrastadas las definiciones de trabajo en equipo, colaborativo y cooperativo, se concretó que, a través de la colaboración y la cooperación, se fortalece el desarrollo y apropiación del trabajo en equipo; por ende, al hablar de trabajo colaborativo con la integración de esfuerzos para el logro de objetivos y metas, o del trabajo cooperativo mediante la unión de esfuerzos para aprender juntos, estimulando la comunicación asertiva y la construcción de acuerdos, implícitamente se están desarrollando pilares de la competencia del trabajo en equipo, quien integra todos los factores mencionados más la autonomía, el liderazgo, valores, responsabilidad compartida, sinergia y creatividad, entre otros.

En tercer lugar, se observó, respecto a la conformación de equipos, que se debe promover la participación individual y colectiva, mejorando las relaciones interpersonales en el día a día con los integrantes, en un entorno de motivación, empoderamiento, liderazgo rotativo, capacidad de escucha, tolerancia, flexibilidad a cambios y mejora continua, fomentando equipos de alto rendimiento.

De la misma manera, se destaca la importancia de desarrollar el ejercicio estructurado para la asignación de actividades o tareas dentro del equipo, las cuales más allá de ser impuestas, deben generarse a través de la concertación, la equidad, las capacidades individuales, la asimilación de conceptos, el compromiso, la responsabilidad, el respeto, el reconocimiento o valoración de las aptitudes del otro y la actitud positiva.

Por consiguiente, reconocer la diversidad que existe en los equipos es una ventaja mediante la cual se nutre el proceso de aprendizaje, teniendo en cuenta que a partir de las diferentes experiencias y aportes, se construye un conocimiento complementario e integral.

En cuarto lugar, todos los procesos de aprendizaje deben estar orientados al desarrollo del ser, en el mismo grado de importancia que se le da al conocimiento técnico y práctico, en los diferentes contextos que rodean a una sociedad; teniendo como referentes los planteamientos de la Unesco.

La investigación evidenció que los estudiantes replican los comportamientos adquiridos hacia una cultura de trabajo en equipo, no solo en el ámbito educativo, sino también trasciende a su comportamiento en el área personal, social y empresarial; de allí la importancia de su fortalecimiento constante.

En quinto lugar, respecto al uso de las TIC en entornos de aprendizaje en equipo, se debe fomentar el uso frecuente de herramientas tecnológicas como plataformas académicas, institucionales, redes sociales, entre otras; que promuevan la comunicación, en el desarrollo de las actividades o tareas que conlleven a la consecución de las metas u objetivos concertados por el equipo.

En consecuencia, se debe propiciar la generación de encuentros sincrónicos y asincrónicos mediante el uso de las TIC, que permita disminuir la barrera comunicativa, minimizando la generación de un conflicto, por la falta de participación y compromiso de sus integrantes.

Asimismo, la investigación arrojó que se debe atenuar una problemática claramente visible, en la que el desconocimiento del uso y existencia de herramientas o aplicativos tecnológicos afectan significativamente el desempeño individual o grupal del cumplimiento de compromisos; por lo tanto, se debe orientar una estrategia que permita que su aprovechamiento sea asertivo.

En sexto lugar, se debe promover el aprendizaje significativo, a partir del desarrollo de estrategias didácticas en el aula, que fomenten el reconocimiento de aprendizajes previos, la asimilación, la toma de decisiones, el diálogo y estudio de casos, entre otros; esta experiencia influye positivamente en la construcción de conocimiento colectivo.

En séptimo lugar, se destaca la importancia de estimular y mantener una buena comunicación grupal a nivel interno y externo, la cual debe seguirse fortaleciendo mediante hábitos de escucha y expresión de ideas en el día a día.

En octavo lugar, en relación a la resolución de conflictos, se da claridad inicialmente, que los conflictos no se pueden eliminar ni evitar, sino que se deben aprender a manejar, por consiguiente, se recomienda implementar estrategias de negociación, que permitan a partir de las experiencias, propiciar un crecimiento y aprendizaje, tanto individual como para el equipo.

En noveno lugar, se recomienda desarrollar los planteamientos que permiten afrontar los desafíos de: capacidad de delegar eficazmente; apoyo a los integrantes del equipo; vinculación de avances tecnológicos y globalización; diversidad en equipos de aprendizaje, el aprendizaje significativo, paradigmas del aprendizaje significativo; conformación de equipos y promover la interacción multidireccional, que se reflejen en contextos educativos, laborales, sociales y personales.

En décimo lugar, se sugiere implementar la estrategia MICEA, para el desarrollo de actividades en el aula en los siguientes momentos: aprendizaje cuyo centro es el maestro, aprendizaje donde el centro es el estudiante, aprendizaje centrado en el equipo, aprendizaje centrado en la asesoría y aprendizaje centrado en la socialización de experiencias.

Decimoprimer lugar, la aplicación del Revelador de Cociente Mental Triádico permite determinar la dominancia cerebral del individuo que se caracteriza en tres funciones: lógicas, saber; operativas, hacer; emocionales, ser; así de acuerdo a los resultados, realizar el fortalecimiento de las funciones cerebrales que tengan un bajo nivel o en donde coincidan dos funciones con los mismos valores; con el fin de potenciarlas y desarrollar un equilibrio que permita automodificar sus procesos mentales para lograr en cada individuo el desarrollo integral.

Finalmente, a partir de la investigación citada y aportes construidos, se concluye de forma generalizada que las recomendaciones brindadas propician una transformación positiva del trabajo en equipo en el aula, con la implementación de las estrategias citadas en el desarrollo de competencias para la formación profesional; las cuales deben ejecutarse de manera continua en todas las etapas de la formación; transfiriendo estas a los entornos, laborales, sociales y personales, y monitoreando su permanencia en el tiempo.

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23 ocak 2025
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ISBN:
9789587601930
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