Kitabı oku: «Técnicas de observación en astronomía óptica»

Yazı tipi:

TÉCNICAS DE OBSERVACIÓN EN ASTRONOMÍA ÓPTICA

Álvaro López García

UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

Colección: Educació. Laboratori de Materials, 67

Este texto ha sido publicado en el marco de los programas desarrollados dentro de la «Convocatoria del Ministerio de Educación y Ciencia para la financiación de la adaptación de las instituciones universitarias al Espacio Europeo de Educación Superior» (septiembre de 2006)


Esta publicación no puede ser reproducida, ni total ni parcialmente, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, ya sea fotomecánico, fotoquímico, electrónico, por fotocopia o por cualquier otro, sin el permiso previo de la editorial. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.

© Del texto: Álvaro López García, 2016

© De esta edición: Universitat de València, 2016

Maquetación: el autor

Diseño de la cubierta: Celso Hernández de la Figuera

ISBN: 978-84-9134-030-0

Índice General

TÉCNICAS DE OBSERVACIÓN EN ASTRONOMÍA ÓPTICA

0.1 Introducción

1 La Astronomía como Ciencia observacional

1.1 La Astronomía

1.2 Astronomía y Física

1.3 Desarrollo histórico

1.3.1 Observación visual (ojo)

1.3.2 El telescopio

1.3.3 Círculos graduados y micrómetros

1.3.4 Los siglos XIX y XX

1.4 Astronomía Óptica

2 Naturaleza y propiedades de la Luz

2.1 Conceptos físicos

2.1.1 Ley de Coulomb

2.1.2 Campos magnéticos cósmicos

2.1.3 Leyes de Ohm, Faraday y Ampère

2.1.4 Ecuaciones de Maxwell

2.2 Propiedades de la luz

2.2.1 Reflexión

2.2.2 Refracción

2.2.3 Difusión

2.2.4 Transmisión y absorción

2.2.5 Dispersión

2.2.6 Interferencias

2.2.7 Difracción

2.2.8 Polarización

2.3 Fórmulas de la radiación

2.3.1 Ley de radiación de Planck (1900)

2.3.2 Ley de Stefan-Boltzmann

2.3.3 Ley de desplazamiento de Wien

2.3.4 Presión de radiación

2.4 Magnitudes y brillos

2.4.1 Tipos de magnitudes

2.4.2 Indices de color

2.4.3 Magnitud bolométrica

2.4.4 Luminosidades

3 Colectores luminosos

3.1 Introducción

3.2 Sistemas ópticos

3.2.1 Lentes convergentes

3.2.2 Lentes divergentes

3.2.3 Espejos

3.3 Telescopios

3.3.1 Energía recibida

3.3.2 Resolución angular y poder resolutivo

3.3.3 Focos de los telescopios

3.3.4 Sistemas catadriópticos

3.4 Monturas de los telescopios

3.5 Comparativa de telescopios

3.6 Efectos atmosféricos

3.6.1 La atmósfera terrestre

3.6.2 Refracción astronómica

3.6.3 Influencia de la refracción en las coordenadas

3.6.4 Otros efectos atmosféricos

4 Analizadores de la luz

4.1 Filtros

4.1.1 Definiciones y unidades

4.1.2 Especificaciones de los filtros

4.1.3 Clasificación de los filtros

4.1.4 Filtros interferenciales

4.2 Prisma óptico

4.2.1 Geometría del prisma

4.2.2 Dispersión de un prisma

4.2.3 Poder resolutivo de un espectroscopio de prisma

4.2.4 Prismas acromáticos y de visión directa

4.3 Redes de difracción

4.3.1 I. Introducción

4.3.2 II. Teoría

4.4 Espectrógrafos

4.4.1 Espectrógrafos de prisma

4.4.2 Espectrógrafos de red plana

4.4.3 Espectrógrafos de red cóncava

5 Detectores

5.1 El ojo como detector

5.1.1 El telescopio: mejora de resolución y sensibilidad

5.1.2 El ojo y el color

5.1.3 El ojo y el brillo de los astros: el sistema de magnitudes

5.1.4 El descubrimiento de la luz invisible: el infrarrojo y el ultravioleta

5.2 La placa fotográfica

5.2.1 Bidimensionalidad: astrometría

5.2.2 Fotometría fotográfica

5.2.3 La emulsión fotográfica

5.2.4 Procesado fotográfico

5.2.5 La medida de imágenes estelares

5.3 El fotómetro fotoeléctrico

5.3.1 Los inicios de los detectores eléctricos

5.3.2 Características de los detectores fotoeléctricos

5.3.3 La variedad de detectores eléctricos

5.3.4 Fotocátodos

5.3.5 Estructura de un fotomultiplicador

5.3.6 Unidimensionalidad de los fotómetros fotoeléctricos

5.4 Los sensores CCD

5.4.1 Estructura y funcionamiento del sensor CCD

5.4.2 Características de un detector CCD

5.5 Detectores de alta frecuencia

6 Fotometría

6.1 Extinción atmosférica

6.2 Sistemas fotométricos

6.2.1 Introducción

6.2.2 Sistemas de banda ancha

6.2.3 Sistemas de banda intermedia y estrecha

6.2.4 Relaciones de transformación

7 Espectroscopía

7.1 Introducción

7.2 Modelo atómico: el átomo de Bhor

7.3 Tipos espectrales y clases de luminosidad

7.4 Diagrama Hertzsprung-Russell

7.5 Diagrama HR de los cúmulos estelares. Evolución estelar

7.5.1 Cúmulos galácticos o abiertos

7.5.2 Cúmulos globulares

7.6 Poblaciones estelares. Formación estelar

7.6.1 Formación estelar

7.6.2 Evolución estelar

8 Astrometría

8.1 Técnicas de observación

8.1.1 Observaciones absolutas y relativas. Instrumentación

8.1.2 Preparación de observaciones

8.1.3 Tipos de observaciones

8.1.4 Realización de las observaciones

8.2 Medida de placas e imágenes CCD

8.2.1 Medida de placas

8.2.2 Medida de imágenes CCD

8.2.3 Reducción de posiciones

8.2.4 Análisis de resultados

8.2.5 Automatización del proceso

9 Bibliografía consultada

9.1 Series de libros de contenido general sobre temas abordados en este libro

9.2 Textos consultados en la redacción de los capítulos del libro

9.3 Información complementaria, agrupada según su contenido

9.4 Material complementario en formato digital

A mis nietos Alvaro, Manuel y Sani. Que puedan hacerse personas en un mundo mejor. Que sepan distinguir entre 'ser' y 'tener'.

Agradecimientos

Antes de entrar en materia, no puedo dejar de mencionar a varios amigos y colaboradores que, a lo largo de los pasados años, han participado de alguna manera en la realización de este trabajo:

Leonid Yagudin, investigador del observatorio de Pulkovo, que como profesor invitado realizó varias estancias en el OAUV. A él se deben parte de las figuras incluídas en el libro.

José Antonio Moraño, alumno y luego colaborador asiduo del OAUV durante varios años, que participó activamente en diversas tareas.

Enric Marco, Técnico Superior de Laboratorio y encargado del Aula de Astronomía del DAA y Fernando Ballesteros, Jefe de Instrumentación del OAUV, han revisado parte del documento original y aportado sus comentarios y sugerencias.

No debo olvidar la repetida y eficiente colaboración de Sofía Fuentes, Oficial de Laboratorio de Informática del OAUV, en la instalación y puesta a punto de sistemas operativos y software auxiliar en mi ordenador personal. También ha participado en la mejora de muchas figuras y del formato final del libro. Sin su ayuda mi trabajo hubiera sido mas difícil y peor el resultado.

A todos ellos mi sincero agradecimiento.

Valencia, junio de 2016

TÉCNICAS DE OBSERVACIÓN EN ASTRONOMÍA ÓPTICA

0.1 Introducción

El presente manual sobre técnicas de observación astronómica se basa en la experiencia adquirida por el autor en su actividad docente e investigadora, desarrollada fundamentalmente en el Observatorio Astronómico (OAUV) y el Departamento de Astronomía y Astrofísica (DAA) de la Universitat de Valencia.

Mención especial merece el Observatorio de la Universitat por su trayectoria histórica, su contribución a la implantación de la Astronomía en Valencia y su actual y pujante desarrollo. Emplazado hacia 1910 en una de las torres de la Universidad en la calle de la Nave, en los años 20 y el comienzo de la década de los 30 del pasado siglo su actividad fundamental fue la observación sistemática de la actividad solar. Tras el incendio sufrido en 1932, su principal instrumento, el refractor Grubb de 6 pulgadas de apertura y relación focal 15, fue restaurado y modernizado. Finalmente, en la década de los 40, quedó emplazado en la torre central del edificio de la entonces Facultad de Ciencias, actual Rectorado, en la Avenida de Blasco Ibáñez.

Desde finales de los años 60, este instrumento, de excelente calidad óptica y sólida montura ecuatorial, fue la base de la actividad astronómica en las licenciaturas de Físicas y Matemáticas, desgajadas de la tradicional y genérica licenciatura en Ciencias. A la observación del Sol, la Luna y los planetas siguió la obtención de fotografías de estos objetos y de campos estelares, relacionadas con las prácticas de diversas asignaturas.

Hacia 1985, con el fin de participar en campañas internacionales de observación de asteroides brillantes, el refractor Grubb experimentó diversas mejoras en el sistema de seguimiento y accesorios fotográficos. Entre 1985 y 1998 se obtuvieron casi 1000 placas fotográficas de asteroides con una o varias exposiciones sucesivas, que han servido tanto a la actividad investigadora como a la docencia impartida en el Observatorio. La selección de objetos a observar cada noche y el cálculo de sus efemérides obligó a desarrollar un software específico y a informatizar el manejo de los catálogos estelares. También se han obtenido placas de asteroides y satélites de planetas con el refractor doble de 30-20 cm, instalado en el Centro Astronómico del Alto Turia (CAAT) en 1998 y posteriormente desmontado y trasladado al Campus de Paterna.

La necesidad de analizar estas observaciones llevó al diseño y construcción de varios equipos medidores de placas, dotados de motores paso a paso y sensores electrónicos (fotómetro fotoeléctrico primero y cámara CCD después) para la búsqueda, identificación y medida de las imágenes de las placas. Al mismo tiempo, se pusieron a punto los algoritmos necesarios para automatizar en lo posible las sucesivas etapas del proceso, que tras una serie de mejoras y actualizaciones, pudo considerarse completado. En el análisis de placas se han utilizado también ‘scanners’ de tipo comercial, con resultados mediocres.

Esta labor se ha desarrollado al tiempo que se disponía de mas y mejores ordenadores personales.

Estas técnicas se han utilizado en la docencia de numerosas promociones de universitarios, y tienen un carácter muy completo, ya que se realizan en varias fases sucesivas, que requieren conocimientos de Astronomía e Informática y el manejo de instrumentos, amén de las peculiaridades de la técnica fotográfica y del análisis de imágenes. La experiencia acumulada y los medios disponibles han permitido una mejora sustancial del conocimiento teórico y práctico, tanto de los profesores como de los alumnos. Mi deseo es que este libro ayude a unos y otros.

La introducción en la Astronomía de las cámaras CCD refrigeradas, que permiten captar imágenes 2D con elevada exposición, ha representado una verdadera revolución en la observación astronómica y están siendo utilizadas en el Observtorio desde el año 2001, desplazando a la técnica fotográfica. Para ello, se han adaptado y perfeccionado los algoritmos anteriores al análisis directo de imágenes CCD.

Con el traslado del Observatorio al Campus de Paterna y al edificio de Investigación del Campus de Burjassot en mayo de 1999 (figura 0.1), se plantearon nuevos programas de observación astrométrica, contando con mejores medios instrumentales y equipos auxiliares. Además, la existencia en el propio Campus de Burjassot del Aula de Astronomía, que cuenta con dos telescopios ecuatoriales (uno catadióptrico [figura 0.3] y otro apocromático) y varias cámaras CCD, facilita la diversificación de actividades prácticas en las asignaturas de Astronomía y Astrofísica.

Este proceso se ha acelerado y ampliado con el traslado del telescopio TROBAR (figura 0.5) desde el CAAT a las instalaciones del OAO en Aras (figura 0.4). A este telescopio se han añadido dos telescopios Schmidt-Cassegrain de 40 ((figura 0.6) y 50 cm y otros instrumentos al servicio de la docencia e investigación universitarias. A su vez, el telescopio Grubb se ha restaurado y transformado en una hermosa pieza de museo (figura 0.2) utilizado en la observación de fenómenos astronómicos destacados (paso de Mercurio en 2004, eclipses de Sol y Luna) y en algunas visitas puntuales.


Figura 0.1.- Edificio de Investigación


Figura 0.2.- Refractor Grubb


Figura 0.3.- Schmidt-Cassegrain de 30 cm


Figura 0.4.- Edificio de TROBAR (OAO)


Figura 0.5.- Telescopio TROBAR


Figura 0.6.- Telescopio de 40 cm (OAO)

El contenido, formato y presentación del libro debe ser asequible tanto al estudiante, por lo general con conocimientos previos muy parciales, como al aficionado, con una larga experiencia práctica y una desigual formación académica. Aunque este planteamiento puede conducir a resultados dispares, mantenemos nuestro criterio de llegar a un amplio abanico de lectores, con cuyo apoyo y comentarios contamos para futuras mejoras y actualizaciones del texto.

El libro presenta diversas técnicas de observación, fundamentalmente en el espectro visible, y va dirigido a la mayoría de observadores, que carecen de acceso a instalaciones y técnicas muy sofisticadas. Cada capítulo contiene una breve exposición de los fundamentos teóricos del tema, y en lo posible, se incluyen aquellos aspectos peculiares más afines al autor o que pueden apoyar las actividades prácticas.

Información en la web

Información complementaria, que consideramos de interés para el lector, puede localizarse fácilmente en la web. Algunas palabras clave, relacionadas con el contenido de este libro, pueden ser las siguientes:

- Gnomon y cuadrantes solares.

- Observación astronómica: El cielo a simple vista.

- El sistema solar: Planetas, satélites, cometas. Asteroides.

- Las estrellas: binarias, variables, cúmulos.

- Cielo profundo: Nebulosas, galaxias.

- Telescopios: puesta en estación, manejo.

- Fotografía astronómica, utilización de CCD’s.

- Astrometría con CCD’s.

- Fotometría y Espectroscopía con CCD’s.

- Obtención de Mapas celestes y efemérides.

- Astrometría, Fotometría y Espectroscopía.

- Constantes y datos astronómicos.

Algunos centros de referencia a nuvel internacional, que publican información relevante para estudiosos, aficionados y profesionales son los siguientes:

- Naval Observatory, Washington (USNO, EEUU).

- Minor Planet Center (MPC, EEUU).

- Institute of Applied Astronomy (IAA, St.Petersburg, Rusia).

- Observatoire d’Strasbourg (Francia).

Dejamos en manos del lector su localización y actualización.

Capítulo 1

La Astronomía como Ciencia observacional

1.1 La Astronomía

La Astronomía es la Ciencia dedicada al conocimiento de los astros, objetos que se encuentran mas allá de nuestra atmósfera. También se ocupa del estudio de los fenómenos transitorios (eclipses, manchas y llamaradas solares, variabilidad estelar, ocultaciones y pasos de satélites y pequeños planetas) que se producen en y entre los astros.

Si consideramos las Ciencias según su carácter experimental, la Astronomía pertenece al grupo cuyos experimentos son reproducibles, siendo hasta la fecha el prototipo de ciencia de observación.

Según el esquema general de la adquisición de conocimientos científicos, podemos mostrar la siguiente representación:


Los modelos científicos, expresión concreta de las teorías, mas generales, predicen resultados a determinados experimentos, que deben contrastarse con el propio modelo. De este modo, se refinan (o rechazan) los modelos teóricos y se diseñan nuevos experimentos. La utilización de modelos numéricos es una nueva y potente herramienta.

La observación astronómica, basada en el análisis de la radiación electromagnética procedente de los astros, es un proceso complejo, sujeto a errores que, a veces, son difíciles de evaluar. El avance de los conocimientos astronómicos viene limitado por las medidas, los medios, el lugar y el tiempo disponibles e, indudablemente, del progreso de otras ciencias afines.

1.2 Astronomía y Física

Un hecho que debe señalarse, a la par que el carácter observacional de la Astronomía, es la implicación de las teorías físicas en el comportamiento a gran escala y la evolución temporal de los astros.

En una exposición esquemática, podemos enumerar los cuatro ‘campos de fuerza’ de la Naturaleza:

· Campo gravitatorio: es una fuerza atractiva de largo alcance que actúa sobre todas las partículas con masa. La partícula responsable de esta atracción es el largamente postulado y recientemente descubierto ’bosón de Higgs’. Este campo es el responsable del comportamiento a gran escala, planetaria, galáctica, etc., de la materia en el Universo. En la aproximación clásica su efecto decrece con el cuadrado de la distancia.

· Campo electromagnético: es la fuerza, para nosotros familiar, que actúa sobre las partículas cargadas eléctricamente. El fotón es la partícula de intercambio para esta fuerza. Está relacionado con la radiación de las estrellas y los campos magnéticos cósmicos. Decrece con el cuadrado de la distancia, pero la compensación global de cargas impide que se manifieste a gran escala.

· La interacción débil: es responsable de la radioactividad. Se manifiesta como una interacción repulsiva de corto alcance que actúa sobre los electrones, neutrinos y los quarks. Los bosones W y Z son los que median en esta fuerza. Está asociada a la desintegración radiactiva y establece un equilibrio entre los componentes básicos del átomo, neutrón, protón y electrón.

· La interacción fuerte: es la fuerza responsable de la unión de los Técnicas de Observación quarks para formar neutrones y protones, y de la unión de estos para formar el núcleo atómico. Las partículas de intercambio que median esta fuerza son los gluones.

De todas ellas, la fuerza gravitatoria es la principal responsable del comportamiento dinámico de los objetos astronómicos como planetas, satélites, estrellas y galaxias y, siendo la más débil, compite ventajosamente con las otras fuerzas, incluso a cortas distancias.

Como ejemplo, podemos considerar la evolución estelar, una vez terminada la combustión nuclear de las zonas centrales de la estrella e iniciado el colapso de sus capas externas hacia el centro. En los párrafos siguientes se describen las distintas situaciones que se pueden presentar.

Las enanas blancas son estrellas colapsadas cuya presión gravitatoria es soportada por la nube de los electrones atómicos, en estado degenerado, con un comportamiento análogo al de un metal. Se puede considerar que actúa la interacción débil sobre estos electrones. Estos objetos, de radio similar al de la Tierra, tienen densidades miles de veces la del agua y su masa es inferior a un determinado valor. Por encima de éste, la estrella sigue colapsando y alcanza un estado físico diferente. Su nombre procede de su pequeño tamaño y su elevada temperatura superficial.

Las estrellas de neutrones, descubiertas a partir de los púlsares, objetos radio que emiten pulsos electromagnéticos de elevada frecuencia y regularidad, son objetos colapsados, en los que la presión gravitatoria externa es soportada por la estructura de neutrones en que llegan a transformarse los átomos normales, una vez vencida la fuerza eléctrica repulsiva que impide la inclusión de los electrones en los núcleos atómicos. Aquí actúa la interacción fuerte sobre las partículas atómicas. Estos objetos, de algunos kilómetros de diámetro, tienen densidades similares a los núcleos atómicos, frecuencias de rotación de varias vueltas por segundo y una estructura interna similar a un cristal. Su masa es superior a la masa de las enanas blancas, pero existe también un nuevo límite, más allá del cual las fuerzas nucleares no son capaces de soportar la presión de las capas externas de la estrella colapsada.

Llegamos así a los llamados agujeros negros, objetos en los que la fuerza gravitatoria no encuentra oponente a su tendencia a llevar la materia hacia su centro de gravedad. Son objetos colapsados que afectan a la materia circundante pero que son prácticamente invisibles. Fueron predichos por la Teoría de la Relatividad General, y se encuentran en el centro de muchas galaxias, siendo auténticos sumideros de materia y origen de grandes perturbaciones.

En otro orden de cosas, la evolución general del Universo (expansión o contracción indefinidas, oscilación) depende en último lugar de su densidad media y, por tanto, de su masa. Las enigmáticas ’materia y energía oscuras’ representan un actual reto en nuestra comprensión del Universo.

1.3 Desarrollo histórico

El desarrollo histórico de la Astronomía puede resumirse en las etapas siguientes:

1.3.1 Observación visual (ojo)

Iniciada por el Hombre primitivo, se basa en la sucesión del día y la noche, las fases lunares, las estaciones, etc. Toda la Astronomía antigua (fundamentalmente china, caldea y griega), se realizó de este modo y condujo a descubrimientos notables: periodicidad de los eclipses, posiciones geográficas, duración del año, etc.

Los primeros catálogos estelares se atribuyen a los griegos, autores también de la primera escala de magnitudes luminosas. Fue Hiparco el autor del primer catálogo, que contenía unas 1.000 estrellas con una precisión de 1’ de arco, límite alcanzable por el ojo humano. Se debe a Eratóstenes la primera medida del radio terrestre y a Aristarco de Samos la estimación de las distancias al Sol y a la Luna. La escala griega de magnitudes visuales se basaba en los valores dados a las estrellas más brillantes (1a magnitud) y las más débiles observables a simple vista (6a magnitud).y sigue siendo la base de las magnitudes estelares actuales.

1.3.2 El telescopio

Su descubrimiento por Galileo Galilei (figura 1.1), a comienzos del s. XVII, abrió las puertas a una revolución en la Astronomía, permitiéndo la observación detallada del sistema solar (manchas solares, detalles del disco lunar, satélites principales de Júpiter, forma irregular del contorno de Saturno).


Figura 1.1.- Telescopio de Galileo

La resolución y la luminosidad del telescopio, muy superiores a las del ojo humano, no han cesado de incrementarse, alcanzando valores sólo limitados por los efectos atmosféricos.

1.3.3 Círculos graduados y micrómetros


Figura 1.2.- Esfera armilar

Introducidos en el siglo XVIII, son elementos indispensables, asociados a los telescopios, para la confección de catálogos de alta precisión y la observación de fenómenos transitorios (movimientos de satélites, pasos de planetas sobre el disco solar, estrellas binarias). Su precisión actual (modernos círculos meridianos e instrumentos geodésicos), supera el segundo de arco (1”).

1.3.4 Los siglos XIX y XX

El siglo XIX aporta dos descubrimientos notables:

A comienzos de siglo se obtienen los primeros espectros del Sol por Fraunhofer y su correspondencia con algunos elementos existentes en la Tierra. Con ello se demuestra que es posible conocer la naturaleza y composición de los astros, en contra de lo que se sostenía desde la Antigüedad. El desarrollo de la Espectroscopía, asociada al registro fotográfico, ha sido permanente a lo largo del s. XX y prosigue en la actualidad con las técnicas CCD.


Figura 1.3.- Esquema del espectroscopio de Fraunhofer

A mediados del siglo XIX se introduce la fotografía en la Astronomía, en un proceso que se ha generalizado y mantenido durante el siglo XX. Los brillos relativos, la magnitudes límite y las posiciones de los astros mejoraron considerablemente, gracias a la capacidad de integración en el tiempo y a la estabilidad de la placa fotográfica, que permite realizar medidas precisas mucho tiempo después del registro de las imágenes.

Aunque esta técnica está siendo reemplazada por las imágenes CCD, los archivos de placas obtenidos desde finales de XIX y durante todo el siglo XX contienen un verdadero tesoro de información (se estima en más de tres millones el número de placas astronómicas almacenadas en todo el mundo), en muchos casos inédita. El proyecto internacional de la Carte du Ciel fue el primero en su género e incluyó a numerosos centros astronómicos de anbos hemisferios.

El siglo XX contempla el desarrollo de la Electrónica en todos sus campos (instrumental, comunicaciones, informática) y de ello se beneficia la Astronomía. Como técnicas de amplia difusión podemos citar la Fotometría y las cámaras CCD, cuyos sensores han sustituido a la fotografía en muchas aplicaciones.

La Astronomía espacial, a partir de 1960, elimina los efectos de la atmósfera y permite el registro de zonas del espectro electromagnético invisibles desde el suelo, con una calidad inalcanzable desde el mismo.

Los resultados han sido espectaculares, tanto para la Astrofísica (Rayos Gamma y Rayos X, UV, IR, etc.) como para la Astronomía (satélites astrométricos) y la Geodesia espacial.

Cada envío de sondas a diversos astros del sistema solar (planetas, asteroides, cometas) aporta oleadas de nueva información, que está transformando nuestro entorno espacial en un lugar complejo pero cada vez mejor conocido.

De hecho, podemos considerar cada vez más la Astronomía como una Ciencia física capaz de experimentar con los objetos propios de su estudio.

1.4 Astronomía Óptica

Revisemos ahora la situación presente de la Astronomía Óptica, en torno a la cual se desarrolla el contenido de este manual.

Su marco de actuación es el llamado espectro visible, que coincide aproximadamente con el conjunto de longitudes de onda a los que es sensible el ojo humano. Corresponde con la llamada ventana óptica de la atmósfera. La ventana radio, parcialmente transparente para un conjunto de ondas largas, es la fuente de datos de la Radioastronomía.


El objetivo de la Astronomía Óptica es la obtención de datos sobre:

• Posiciones; se obtienen mediante la Astronomía Esférica o Astrometría.

• Brillos; dan lugar a las magnitudes y ‘colores’ de las estrellas mediante la Fotometría.

• Composición; según el método de obtención y la resolución, aplicaremos Fotometría o Espectroscopía.

• El proceso de medida incluye los elementos siguientes:

— La captación de luz, que depende de la apertura del telescopio, de su poder resolutivo y del centelleo atmosférico.

— El análisis de la luz, que es muy variado, según el tipo de datos y la forma de registro: filtros o prisma-red de difracción.

— El detector empleado puede ser de muchos tipos, tales como placas fotográficas, tubos fotomultiplicadores, semiconductores, cámaras CCD, alta energía (satélites) o radio (radioastronomía).

— El registro de los datos, tradicionalmente fotográfico o sobre soporte de papel, se realiza hoy casi exclusivamente por medios electrónicos (ordenador).

• La eficiencia del sistema formado por el conjunto

colector + sistema de análisis + registro

viene limitada siempre por el menos eficiente de ellos.

Los resultados globales vienen afectados por una serie de condicionantes ambientales tradicionales: sucesión del dia y la noche, fases lunares, estaciones, rango espectral registrado y efectos atmosféricos (centelleo, extinción).

Los satélites artificiales han logrado superar algunas de estas limitaciones gracias a sofisticadas tecnologías que no están al alcance de todos los observadores.

Los telescopios competitivos, reflectores de más de 1 m. de apertura, suelen instalarse en condiciones apropiadas, con elevación superior a los 2.000 m. y en regiones de baja humedad (sur de Europa, Canarias, Chile, Hawaii) y cielo oscuro. En estas condiciones, el espectro visible se amplia al UV e IR próximos.

Como ejemplo, presentamos algunos aspectos de la observación solar:

Desde fuera de la atmósfera (satélites como SOHO y otros; laboratorios en órbita, futuras bases lunares) podemos observar la superficie solar (fotosfera, manchas solares), las protuberancias y la corona solar sin necesidad de accesorios especiales.

Desde la Tierra, tenemos diferentes situaciones:

A simple vista (a través de un filtro apropiado), apenas podemos observar el Sol y no apreciamos detalles en la superficie.

Con telescopio y un filtro neutro, podemos ver la fotosfera (figura 1.4) (manchas solares, estructura de granos de arroz, fáculas). Si utilizamos filtros de banda estrecha (Hα) se observan las protuberancias solares (figura 1.5).


Figura 1.4.- Manchas solares


Figura 1.5.- Actividad solar en Hα


Figura 1.6.- Corona solar

Con un coronógrafo podemos estudiar la corona solar (figura 1.6), que de otro modo sólo es visible durante los eclipses totales de Sol.

Capítulo 2

Naturaleza y propiedades de la Luz

2.1 Conceptos físicos

Para entender las propiedades de la luz, elemento que nos aporta la información desde el espacio exterior, debemos repasar algunos conceptos básicos sobre las ondas electromagnéticas, generadas por el movimiento de las cargas eléctricas.

Aunque a escala global existe una compensación de cargas, en situaciones muy concretas las cargas eléctricas se mantienen separadas (núcleo y envoltura atómica) y generan campos eléctricos y magnéticos. La carga mínima (elemental) corresponde a la del electrón (e−) y puede tomar valores negativos y positivos.

2.1.1 Ley de Coulomb

La fuerza de atracción (repulsión) entre dos cargas eléctricas q1 y q2 de distinto (igual) signo separadas por un vector en el vacío, satisface la relación


El campo eléctrico que sufre una carga q vendrá dado por


donde es la fuerza eléctrica total sobre la carga q. Si además la carga q está en movimiento se genera entonces un campo magnético . Por otra parte, en el interior de un material dieléctrico polarizable, el campo eléctrico se modifica de modo que


y


es el desplazamiento dieléctrico, es el campo eléctrico que existiría si todas las cargas estuvieran en el vacío, que no depende de las propiedades del medio en que se encuentran las cargas. ε es la constante dieléctrica (igual a 1 en el vacío, mayor que 1 dentro de cualquier material).


Figura 2.1.- Campo eléctrico en el vacío y en un dieléctrico

Evidentemente, el vector es mayor que (figura 2.1).

Si consideramos una esfera centrada en un punto de carga q, el desplazamiento dieléctrico en la superficie de la esfera es:


y si es el vector normal a la superficie de la esfera obtendremos


Como 4πr2 es el área A de la superficie esférica, puede escribirse también


De este modo si en lugar de considerar una carga tuvieramos varias, por el Teorema de Gauss (igualdad del primer y tercer miembro de la ecuación siguiente) tendríamos


donde ρ es la densidad de carga eléctrica, es el operador divergencia y y dv son los diferenciales de superficie y volumen, respectivamente.

Esta ecuación nos indica que el flujo del desplazamiento a través de una superficie cerrada es proporcional a la carga eléctrica contenida en dicha superficie y equivale a la divergencia de en el volumen interior a la misma.

Cuando aplicamos un campo eléctrico a un medio material, las moléculas se polarizan, generando pequeños campos eléctricos que se oponen al aplicado externamente.

El campo de polarización se define como

En el vacío, y son idénticos y sus pequeñas diferencias en el espacio interestelar.permiten estudiar el contenido del mismo.

2.1.2 Campos magnéticos cósmicos

Un campo magnético actúa sobre una carga q que se desplaza con velocidad , generando la fuerza de Lorentz, que tiene la expresión


donde c es la velocidad de la luz.

Las cargas sometidas a un campo magnético describen un movimiento helicoidal (figura 2.2), cuyo eje es el de su velocidad inicial Vz mientras que el radio y la frecuencia de giro ωc vienen dados respectivamente por


donde Pc es el momento transverso. La frecuencia de giro se denomina también frecuencia ciclotrón.

El ángulo de avance de la hélice es


Figura 2.2.- Movimiento helicoidal de una carga eléctrica en un campo magnético

2.1.3 Leyes de Ohm, Faraday y Ampère

Se define la corriente eléctrica, , como la carga neta que atraviesa una superficie en la unidad de tiempo. Según esto, si consideramos σ la conductividad del material atravesado y la velocidad de la carga eléctrica, tendremos


El primer término corresponde al desplazamiento de cargas ”reales” y el segundo a la ”liberación” de cargas en el dieléctrico. La conductividad depende de las propiedades físicas (densidad, temperatura, estado de ionización) y de la composición del gas.

La aceleración magnética de las partículas viene dada, en forma integral, por la ley de Faraday (figura 2.3 izq.)


que relaciona la generación de una corriente eléctrica con la variación temporal de un campo magnético.

A su vez, la ley de Ampére (figura 2.3 der.) da cuenta de la generación de un campo magnético por las cargas en movimiento mediante la expresión


Figura 2.3.- Leyes de Faraday y Ampère

2.1.4 Ecuaciones de Maxwell

Llegamos de esta manera a las ecuaciones de Maxwell:

• El campo dieléctrico se genera por la presencia de cargas eléctricas.

• La variación temporal del campo magnético genera un campo eléctrico.

• Una corriente eléctrica genera un campo magnético.

• Las cargas magnéticas no existen.

Además de estas ecuaciones, tenemos otras relaciones entre los campos definidos hasta ahora:

• = ε · . Relaciona los campos eléctricos en el vacío, y en medio, .

• = µ · . Muestra la relación existente entre los campos magnéticos en el vacío y en un medio teniendo en cuenta la permeabilidad magnética del medio, µ.

• Ecuación de la corriente eléctrica.

• Continuidad de la corriente eléctrica.

La ecuación de onda de los campos electromagnéticos (e.m.) se obtiene a partir de las ecuaciones anteriores:


Esta es la ecuación de la onda e.m., cuya velocidad de propagación en el medio es


pero en el vacío ε = 1, µ = 1 con lo que evidentemente V = c.

Por otra parte la densidad de energía asociada a la onda e.m. es


y la presión de radiación es


Esta última es responsable de los efectos que la iluminación solar produce en la tenue cola de los cometas y en el equilibrio interno de las estrellas (compensación de la presión de radiación hacia el exteroir y de la presión gravitatoria hacia el interior).

2.2 Propiedades de la luz

La ‘luz’ forma parte de la radiación electromagnética (e.m.), energía que se propaga en el vacío en línea recta con la velocidad c ≈ 300.000 km/s.

La primera determinación de c la efectuó el astrónomo Ole C. Roëmer (1675), a partir de los retrasos y adelantos periódicos en los instantes de los eclipses y ocultaciones de los satélites de Júpiter (ejemplo de la llamada ‘aberración planetaria’). Posteriormente James Bradley (1727) relacionó esta velocidad finita con el fenómeno de la ‘aberración anua’ de las estrellas. La primera determinación por procedimientos físicos se debe a Hippolyte Fizeau (1849), mediante la reflexión de la luz y su paso a través de ruedas dentadas (figura 2.4 ).


Figura 2.4.- Experimento de H.Fizeau

El haz luminoso que parte de la fuente de luz () incide sobre el espejo semi aluminado E1 y se refleja en dirección a E2, atravesando la rueda dentada. Después de reflejarse en E2, vuelve a pasar a través de la rueda dentada y atraviesa el espejo E1, llegando hasta el observador, situado a la izquierda de la imagen.

Ajustando la velocidad de rotación de la rueda dentada, puede hacerse coincidir el intervalo de tiempo T correspondiente al giro entre dos dientes consecutivos, con el tiempo empleado por el rayo luminoso en recorrer la distancia . De este modo el observador podrá ver la luz procedente de la fuente luminosa. Si la frecuencia de giro se modifica a T' ≠ T, puede hacerse coincidir el rayo procedente de E 2 con la posición intermedia entre dos dientes de la rueda. De este modo el observador no podrá ver la fuente luminosa.

Un análisis sencillo permite obtener ′c′ a partir de la frecuencia de giro M de la rueda, el número de dientes N y la distancia L. El intervalo para girar entre un espacio y un diente será , y si lo igualamos con el intervalo para recorrer la distancia 2L, tendremos


La distancia L era de 8.633 m y la rueda usada por Fizeau tenía 720 dientes girando con una frecuencia Fizeau obtuvo de esta manera c = 315.000 km/s, valor muy aproximado para este primer intento realizado hace casi 200 años.

La radiación e.m. está formada por campos eléctricos y magnéticos variables, sinusoidales y ortogonales entre sí, cuya dirección de propagación es perpendicular a ambos campos (figura 2.5 ).


Figura 2.5.- Campos eléctrico y magnético de la onda e.m.

La onda e.m. viene caracterizada por su frecuencia ν, número de oscilaciones por segundo de los campos o en un punto de la trayectoria, de modo que la ‘luz blanca’ está formada por un conjunto de radiaciones ‘monocromáticas’, de frecuencia prácticamente única y constante, que abarcan un determinado intervalo de frecuencias muy pequeño frente al espectro e.m. total (0 < ν < ∞) .

El ojo humano es sensible al conjunto de frecuencias del espectro visible (luz blanca). En cambio la placa fotográfica y algunos detectores registran también el espectro infrarrojo (IR) y el ultravioleta (UV), mientras que los radiotelescopios registran zonas del espectro de ondas de radio.

Estas zonas del espectro e.m. son las que nuestra atmósfera deja pasar hasta la superficie terrestre, ventana óptica formada por el espectro visible, el IR y el UV próximos y la ventana radio.

La longitud de onda, λ, es la distancia entre dos puntos de la onda e.m. que están en igual fase o estado de oscilación y depende de la frecuencia (ν), constante para cada onda, y de la velocidad de propagación, dependiente del medio en que se propague (figura 2.6 ).


Figura 2.6.- Longitud de onda

En el vacío pero en otro medio con velocidad de propagación v < c se tiene que Al cociente se le conoce como índice de refracción (n) del medio, que es siempre ≥ 1 y depende de la frecuencia ν.

Las unidades de longitud empleadas en el estudio de la radiación e.m. son:

milimicra (mµ) = 10−6mm Angstrom (Å) = 10−7mm

El espectro visible abarca desde los 4000 Å (0.4µ, violeta) a los 7000 Å (0.7µ, rojo) y el espectro radio desde las ondas milimétricas a las ondas kilométricas.

La interacción de la luz con un medio material responde a las siguientes leyes de la óptica:

- Principio de Huygens. Cada punto de un frente o superficie de onda, lugar geométrico de los puntos de la onda en igual fase de vibración, se comporta como un nuevo foco puntual origen de ondas, de modo que el nuevo frente de ondas es la envolvente de todos los frente de ondas elementales (figura 2.7 ).


Figura 2.7.- Principio de Huygens

Los rayos luminosos surgidos de un foco puntual permanecen perpendiculares a las superficies de onda, cualesquiera que sean las modificaciones que sufran los frente de onda. En el vacío, para un foco puntual que emita en todas direcciones (una estrella), los frentes de onda son esféricos y la densidad de energía del haz luminoso decrece con el cuadrado de la distancia al foco emisor, d. Cuando d → ∞, caso de los objetos celestes, el frente de onda se considera plano y el haz incidente a los telescopios está formado por rayos paralelos.

- Principio de Fermat. Entre dos superficies de onda cualesquiera, la trayectoria del haz luminoso es estacionaria (figura 2.8) y viene dada por:


donde n es el índice de refracción del medio en el punto de la trayectoria correspondiente al desplazamiento diferencial ds. Esta condición equivale a que la luz elige el camino en el que el intervalo ΔtAB es mínimo, tal y como se deduce de los pasos siguientes:

es mínimo.


Figura 2.8.- Principio de Fermat

En función de ambos principios se explican los fenómenos de reflexión, refracción, difusión, transmisión, absorción, dispersión, interferencias, difracción y polarización.

2.2.1 Reflexión

Un haz paralelo que incide en una superficie reflectante lisa y plana, se desvía en otro haz paralelo, en el mismo medio homogéneo. El ángulo que forma el rayo incidente con la normal a la superficie se conserva en el haz emergente y ambos rayos están en el mismo plano (figura 2.9).


Figura 2.9.- Mecanismo de la reflexión

2.2.2 Refracción

Se rige por las conocidas leyes de Descartes. Se produce cuando un haz luminoso rectilíneo en un medio homogéneo de índice de refracción n1 alcanza la superficie plana de separación con otro medio homogéneo de índice de refracción n2 (figura 2.10 ). Si es la normal a la superficie de separación, se cumple:

1. El rayo incidente , la normal y el rayo refractado , determinan un único plano.

2. El producto de cada índice de refracción por sus respectivos senos de los ángulos incidente y refractado coinciden y se llama invariante de la refracción, n1 · sen I1 = n2 · sen I2.


Figura 2.10.- Mecanismo de la refracción

Evidentemente en un medio de mayor densidad n2 > n1, el rayo refractado se acerca a la normal −N→ (paso desde el aire al agua o al vidrio).

2.2.3 Difusión

Si un haz paralelo incide sobre una superficie ‘irregular’, siempre que el tamaño de las irregularidades sean del mismo orden que la longitud de onda de la radiación incidente, cada punto de la superficie reemite un haz esférico ‘truncado’ cuya superposición forma un frente de ondas irregulares (figura 2.11).

Este mecanismo actúa también en la atmósfera haciendo que la difusión de la ‘luz blanca’ por las moléculas del aire es máxima para la radiación azul (λ menor) y por ello se ve el cielo de ese color. Análogamente las partículas de polvo que flotan en la atmósfera, de mayor tamaño, difunden preferentemente la radiación roja (λ mayor), color visible en la puesta del Sol en días de fuerte viento, que eleva las partículas de polvo atmosférico a gran altitud.


Figura 2.11.- Mecanismo de la difusión de la luz

2.2.4 Transmisión y absorción

Cuando la superficie en que incide el haz luminoso deja pasar parte de la energía, el medio material absorbe a su vez una parte de esta energía y, si el espesor del medio no es excesivo, transmite otra parte (figura 2.12). Si la absorción es casi total, el medio se denomina opaco. Si la absorción es pequeña, el medio se considera transparente. Cada sustancia actúa de forma peculiar sobre cada frecuencia (filtros coloreados) o uniformemente (filtros neutros).


Figura 2.12.- Reflexión, absorción y transmisión

La relación entre las energías incidente , reflejada absorbida (A) y transmitida es, evidentemente

I = R + A + T.

Si consideramos ρ la densidad del medio, k su opacidad, que será constante para un filtro neutro y no constante para un filtro coloreado, podemos deducir de la relación dI = −I ·k.ρ·dl que la energía transmitida después de atravesar un espesor l de un medio absorbente es:


2.2.5 Dispersión

Los medios transparentes tienen distinto índice de refracción para cada radiación de frecuencia νi. Por tanto un haz paralelo se descompone en una serie de haces dando lugar a una descomposición cromática (figura 2.13).

La aplicación más sencilla son los prismas, elementos dispersores de algunos espectroscopios.


Figura 2.13.- Dispersión de la luz

2.2.6 Interferencias

Se producen cuando dos o más rayos luminosos (trenes de onda) se cruzan en un punto del espacio (figura 2.14). El principio de superposición establece que la intensidad resultante es consecuencia de la composición vectorial de las intensidades individuales .

Este fenómeno se produce en las láminas delgadas (películas de agua y jabón, etc.), cuñas de aire (anillos de Newton) y en las rendijas dobles y múltiples.


Figura 2.14.- Interferencias por doble rendija

- Interferencias en dobles rendijas.

Fueron descubiertas por Thomas Young en el año 1800.

La diferencia de camino de las ondas de S1 y S2 en el punto P es d · sin θ.

La diferencia de fase (estado de vibración) para una longitud de onda λ es

En el punto O, φ = 0 y la suma de amplitudes produce un máximo (franja brillante) (figura 2.15).


Figura 2.15.- Formación de maximos y mínimos

Cuando θ aumenta hasta , se tiene que φ = π,y se produce un mínimo (franja oscura).

Si θ verifica: , se tiene que φ = 2π, produciéndose un nuevo máximo (franja brillante).

La franjas brillantes se alternan con las franjas oscuras .

- Interferencias en rendijas múltiples.

Cuando d · sen θ = λ, las diferencias de camino óptico entre los distintos rayos que pasan por las rendijas es múltiplo de λ y las diferencias de fase φ son n · 2π, de modo que las amplitudes se sumarán y en P tendremos una banda brillante, paralela a la rendija S1.


Figura 2.16.- Interferencias en una red de difracción

Las franjas brillantes se producen cuando (igual posición que en el caso de dos rendijas). Cuando el número de rendijas aumenta, lo hace también el contraste de brillo y la nitidez de las franjas brillantes y oscuras (figura 2.16). Esto permite determinar θ y λ con precisión.

Este fenómeno se debe a la difracción de la luz en cada rendija.

2.2.7 Difracción

Se produce en los bordes de un objeto cuando un haz luminoso lo alcanza. Cada punto del haz se convierte en un foco puntual y los trenes de onda interfieren entre sí, dando máximos y mínimos (generalización del principio de Huygens), lo que se traduce en una falta de nitidez de las sombras de los objetos iluminados por focos puntuales (figura 2.17 ).


Figura 2.17.- Imagen de difracción de un disco

Este fenómeno es produce en las ocultaciones de estrellas por la Luna e introduce una incertidumbre en el instante preciso de dicho fenómeno (figura 2.18).


Figura 2.18.- Difracción por un borde

Difracción por una rendija

Cuando la distancia R-pantalla no es >> D, se llama difracción de Fresnel, cuyo estudio resulta bastante complicado (figura 2.19 ).


Figura 2.19.- Difracción de Fresnel

Cuando la distancia R-pantalla >> D o se coloca una lente (colimador) de modo que el haz puede considerarse paralelo, se produce la difracción de Fraunhofer, más sencilla de analizar (figura 2.20 ).


Figura 2.20.- Difracción de Fraunhofer

En la figura 2.21 observamos como los frentes de onda (1) y (2) interfieren en P con una diferencia de camino · sin α, y lo mismo sucede entre cualquier par de rayos a distancia .


Figura 2.21.- Difracción por una rendija

Para el punto O, todos los rayos llegan en fase y la amplitud es máxima (franja brillante).

Para puntos con α creciente a partir de O, las diferencias de camino ( · sinα) aumentan y para se anula la amplitud resultante (franja oscura),


Por tanto las franjas oscuras se sitúan en , …, estando las franjas brillantes entre ellas.

La intensidad de las franjas decrece al alejarse de O, de modo que (figura 2.22)


Figura 2.22.- Perfil de intensidad en la difracción de una imagen puntual


Difracción por una red plana (redes de difracción).

Al superponer los efectos de las rendijas individuales, los máximos se refuerzan y estrechan y los máximos secundarios prácticamente desaparecen. El fenómeno se explica por la difracción en cada rendija y la interferencia entre rendijas distintas (figura 2.23).


Figura 2.23.- Espectro de la luz por difracción

Como resultado, se obtienen los espectros de absorción, debidos a los átomos y iones a elevada temperatura y baja presión, y el espectro continuo, originado por un gas caliente a presión elevada.

Difracción por una abertura circular (lentes y espejos de los telescopios, pupila del ojo, etc.).

Caso análogo al de una rendija recta, fue resuelto por George B. Airy en 1834. La figura de difracción es un disco central brillante y una serie de anillos brillantes y oscuros, cada vez mas débiles.

Detalles de este fenómeno serán tratados en la sección 3.3.2.

2.2.8 Polarización

Los campos eléctricos de un rayo luminoso vibran normalmente en todos los planos que contienen a la dirección de propagación (figura 2.24), aunque el haz normal puede considerarse formado por sólo dos campos eléctricos perpendiculares y .


Figura 2.24.- Onda e.m. no polarizada

Cuando se elimina, total o parcialmente, las vibraciones en todos los planos, excepto uno, la luz queda polarizada en ese plano (figura 2.25 ).

La polarización puede ser lineal si oscila dentro de un plano fijo (se elimina por completo


Figura 2.25.- Onda e.m. polarizada linealmente

La polarización lineal se produce por reflexión (aplicación en las gafas de cristales polarizados) o al atravesar la luz sustancias anisótropas (polarizadores).

Si tiene módulo constante y avanza girando en un plano perpendicular a , la polarización es circular (figura 2.26).


Figura 2.26.- Onda polarizada circularmente.

La polarización circular se produce con láminas retardadoras, que ’retrasan’ en la fase de uno de los dos rayos perpendiculares que representan el haz normal. Si además el vector se amortigua, la polarización es elíptica.

Cuando la luz polarizada linealmente atraviesa un analizador cuyo eje forma un ángulo θ con el polarizador (figura 2.27), la intensidad final es:

I = Imax. cos2 θ (ley de Malus)


Figura 2.27.- Ley de Malus.

La luz de las estrellas, cuando atraviesa algunas nubes de polvo interestelar, cuyos granos están sometidos a campos magnéticos, nos llega parcialmente polarizada y su análisis facilita información al respecto.

2.3 Fórmulas de la radiación

Bajo la hipótesis de que las estrellas se comportan como cuerpos negros (emisores y absorbentes perfectos de la radiación), la radiación estelar debe satisfacer las siguientes leyes:

2.3.1 Ley de radiación de Planck (1900)

Para el cuerpo negro, el flujo de energía para un intervalo unidad de la longitud de onda, viene dado por (figura 2.28 )


donde k y h son las constantes de Boltzman y de Planck respectivamente, λ es la longitud de onda de la radiación del cuerpo negro y T su temperatura absoluta.

La constante de Boltzman figura en la ecuación de la energía de las moléculas de un gas perfecto y en la ecuación de los gases perfectos , siendo µ su peso molecular, H la masa atómica del hidrógeno (en gramos) y ρ la densidad del gas perfecto.


Figura 2.28.- Flujo de energía del cuerpo negro para el infrarrojo

La constante de Planck, que relaciona la energía del fotón con su frecuencia ν, muestra el carácter discreto de esta ecuación:

Eν = h · ν

2.3.2 Ley de Stefan-Boltzmann

El flujo total de energía del cuerpo negro, para una determinada temperatura, será:


donde σ = 5, 67.10−5 (erg/s/cm2/oK4) es la constante de Stefan.

2.3.3 Ley de desplazamiento de Wien

La posición del máximo de Fλ,T viene dada por


con C = 0, 29 cm · ºK

En la práctica, asimilando el espectro de las estrellas al del cuerpo negro (aproximación generalmente válida), pueden calcularse la temperatura efectiva (Tef, a partir de la ley de Stefan-Boltzmann) y la temperatura de color (Tc, a partir de la ley de Wien). Aunque ambos valores son idénticos para el cuerpo negro, como el espectro real no corresponde exactamente al del modelo aplicado, ambos valores (Tef y Tc) no coinciden para las estrellas..

2.3.4 Presión de radiación

La radiación e.m. formada por fotones, de energía: Eν = h · ν, ejerce una presión, llamada de radiación, que debe sumarse a la presión del gas para hallar la presión total en un punto interior de una estrella, necesaria en los cálculos de estructura estelar


donde a = 4σ/c, siendo σ la constante de Stefan y c la velocidad de la luz.

Como hemos citado anteriormente, la presión de radiación solar ejerce una notable influencia sobre la tenue cola de los cometas, siendo la causante de su forma alargada y extendida en dirección opuesta al sol.

2.4 Magnitudes y brillos

Los sentidos (vista, oído) responden a una ley fisiológica de Weber-Fechner que expresa la relación semi logarítmica entre estímulo y sensación, de modo que las diferencias de sensación se corresponden con los cocientes de los flujos de energía recibidos. Cuando aplicamos esta relación a los flujos luminosos l de los cuerpos celestes, se obtiene la escala de magnitudes aparentes, m:


Aplicando esta relación a la escala clásica utilizada por los antiguos griegos (estrellas de 1a a 6a magnitud, cuyo cociente de brillos es del orden de 100) se deduce


Se cumple que para

El cero de la escala de magnitudes es arbitrario, ajustándose éstas a partir de la ‘secuencia polar norte’ (conjunto de estrellas circumpolares) que dan lugar a la ‘Escala Internacional de Magnitudes’.

La precisión en las determinaciones de magnitudes depende del método aplicado:

• Observación visual, ±0.5m.

• Registro fotográfico, ±0.1m.

• Registro fotoeléctrico, ±0.01m.

El brillo aparente l, es la energía recibida por unidad de superficie y tiempo y depende de la luminosidad L (energía emitida en una unidad de tiempo) y de su distancia d, según la relación


siendo l y l0 los brillos observados a las distancias d y D respectivamente.

Por tanto, si m es la magnitud aparente correspondiente a l y M la magnitud correspondiente a l0, se tiene



Figura 2.29.- Determinación del paralaje estelar

A la distancia d le corresponde el paralaje Π, relacionadas por la igualdad siguiente (figura 2.29)


Para Π = 1” → d = 206265 ua = 1 parsec (pc) ≈ 3.26 anos luz (a.l.)1.

Cuando D = 10 parsec2, M se denomina magnitud absoluta de la estrella. Por tanto


Las magnitudes absolutas permiten comparar las luminosidades de las estrellas entre sí.

Ejemplos: Si mSol = −26.78 y mSirio = −1.42, la relación entre sus brillos es: La magnitud absoluta del Sol es MSol = 4.79, por lo que observado a 10 pc, brillaría como una estrella de magnitud 5, bastante débil.

La magnitud límite para el telescopio de M.Palomar (200” de apertura) es aproximadamente 23m. Con el telescopio espacial Hubble pueden observarse objetos en torno a la magnitud 30.

2.4.1 Tipos de magnitudes

La energía recibida de una estrella se obtiene de la fórmula


donde:

• lν es el flujo energético, por unidad de frecuencia, recibido fuera de la atmósfera.

• Tν es la transmisión de la atmósfera. Tν ≠ 0 en la ventana óptica y Tν = 0 a ambos lados (UV e IR).

• Sν es la función de sensibilidad del detector


Si Sν abarca una banda estrecha (Δν pequeña), T˙ puede considerarse constante y se tiene


no siendo necesario conocer el valor de lν fuera del intervalo (ν1, ν2).

El valor de Sν depende de tres factores:

—La reflectividad de los espejos o la transmisión de las lentes del telescopio, que se conocen con suficiente precisión.

—La sensibilidad del propio receptor, que puede calibrarse con una fuente luminosa standard.

—La transmisión espectral de los filtros empleados, fácil de medir.

Según la región espectral aislada por el sistema filtro ⊕ receptor, se definen distintas magnitudes:

• mv: magnitud visual;

• mpg: magnitud fotográfica, materializada con una placa sensible al azul (ortocromática) y un filtro. Equivale a la magnitud B definida en la sección 2.4.2;

• mpv: magnitud fotovisual, obtenida con una placa pancromática y un filtro amarillo. Equivale a la magnitud V;

• U: magnitud ultravioleta, obtenida con una placa o receptor y un filtro ultravioleta;

• I: magnitud infrarroja, registrada con una placa infrarroja o receptor apropiado.

Para longitudes de onda mayores existen detectores infrarrojos que proporcionan una serie de magnitudes en el rango espectral 1.25µ − 20µ.

2.4.2 Indices de color

Las diferencias entre magnitudes para distintas zonas espectrales se denominan índices de color y dan información sobre la distribución de energía de la estrella a lo largo de su espectro.

El sistema universal más utilizado es el UBV de Jhonson, que se define como sigue:

Ücretsiz ön izlemeyi tamamladınız.

Türler ve etiketler

Yaş sınırı:
0+
Hacim:
374 s. 357 illüstrasyon
ISBN:
9788491340300
Telif hakkı:
Bookwire
İndirme biçimi:

Benzer kitaplar