Kitabı oku: «Gestión auxiliar de reproducción en soporte convencional o informático. ADGG0408»
| Gestión auxiliar de reproducción en soporte convencional o informáticoADGG0408 Álvaro Torres Rojas |
ic editorial
Gestión auxiliar de reproducción en soporte convencional o informático ADGG0408
© Álvaro Torres Rojas
2ª Edición
© IC Editorial, 2021
Editado por: IC Editorial
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ISBN: 978-84-9198-989-9
Presentación del manual
El Certificado de Profesionalidad es el instrumento de acreditación, en el ámbito de la Administración laboral, de las cualificaciones profesionales del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales adquiridas a través de procesos formativos o del proceso de reconocimiento de la experiencia laboral y de vías no formales de formación.
El elemento mínimo acreditable es la Unidad de Competencia. La suma de las acreditaciones de las unidades de competencia conforma la acreditación de la competencia general.
Una Unidad de Competencia se define como una agrupación de tareas productivas específica que realiza el profesional. Las diferentes unidades de competencia de un certificado de profesionalidad conforman la Competencia General, definiendo el conjunto de conocimientos y capacidades que permiten el ejercicio de una actividad profesional determinada.
Cada Unidad de Competencia lleva asociado un Módulo Formativo, donde se describe la formación necesaria para adquirir esa Unidad de Competencia, pudiendo dividirse en Unidades Formativas.
El presente manual desarrolla la Unidad Formativa UF0514: Gestión auxiliar de reproducción en soporte convencional o informático,
perteneciente al Módulo Formativo MF0971_1: Reproducción y archivo,
asociado a la unidad de competencia UC0971_1: Realizar operaciones auxiliares de reproducción y archivo en soporte convencional o informático,
del Certificado de Profesionalidad Operaciones auxiliares de servicios administrativos y generales.
Índice
Portada
Título
Copyright
Presentación del manual
Índice
Bloque 1 Reproducción en equipos de reprografía
Capítulo 1 Equipos de reprografía
1. Introducción
2. Elementos
3. Tipos: fotocopiadoras e impresoras
4. Características
5. Funcionamiento
6. Instrucciones técnicas
7. Puesta en marcha
8. Mantenimiento y limpieza
9. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 2 Soportes en la reproducción
1. Introducción
2. Papeles para reprografía
3. Cartulinas para reprografía
4. Cartón
5. Plásticos
6. Digitales
7. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 3 Consumibles para los equipos de reprografía
1. Introducción
2. Tóner
3. Tintas
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 4 La reproducción de los originales
1. Introducción
2. Tipos de originales
3. Compatibilidad de los originales digitales
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 5 Producción en reprografía
1. Introducción
2. Calidad en la reproducción
3. Parámetros modificables
4. Pruebas de reproducción
5. Ajustes durante la reproducción
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 6 Normativa de seguridad, salud y medio ambiente en las operaciones de reprografía
1. Introducción
2. Normas de seguridad en las operaciones de puesta en marcha, manejo y mantenimiento de los equipos
3. Riesgos específicos y factores implicados
4. Procedimientos de la gestión de residuos
5. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Bloque 2 Operaciones de encuadernación funcional de documentos
Capítulo 1 La encuadernación funcional
1. Introducción
2. Características y aplicaciones
3. Tipos de encuadernación funcional: canutillo, espiral, anillas
4. Ajuste de equipos
5. Mantenimiento
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 2 Materiales y útiles de encuadernación
1. Introducción
2. Papeles de cubrir
3. Cartulinas
4. Plásticos: transparencias
5. Grapas y anillas
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 3 Operaciones de encuadernación
1. Introducción
2. Igualado
3. Alzado
4. Perforado
5. Numerado
6. Engomado
7. Grapado
8. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 4 Máquinas de encuadernación
1. Introducción
2. Corte (guillotina manual, cizalla)
3. Plegado (plegadora de planos)
4. Plastificado (plastificadora)
5. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 5 Normativa de seguridad, salud y medio ambiente en las operaciones de encuadernación funcional
1. Introducción
2. Riesgos
3. Sistemas de protección
4. Procedimientos de trabajo seguro
5. Eliminación y reciclaje de residuos
6. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 6 Control de calidad en la encuadernación funcional
1. Introducción
2. Criterios de calidad del proceso
3. Pautas para la inspección del producto
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Bibliografía
Bloque 1
Reproducción en equipos de reprografía
Capítulo 1
Equipos de reprografía
1. Introducción
A lo largo de este capítulo se analizarán los diferentes sistemas de reprografía e impresión digital para poder ir detallando tanto su funcionamiento como su tipo de tecnología y sus elementos internos.
Pero también se comprobará que existen quizá más modelos y diferentes sistemas dentro de los mismos de los que en un principio se pudiera pensar, así como la diferente evolución que estos han llevado y su manejo.
Por último, y no menos importante, se detallará el tipo de instrucciones a llevar a cabo y el mantenimiento de los equipos; pues ya se sabe que, de un correcto mantenimiento, limpieza y uso de nuestra impresora, se obtendrán mejores resultados y una mayor vida de la propia máquina.
2. Elementos
Dentro del sector de la reprografía y de la impresión digital se pueden encontrar varios tipos de impresoras y fotocopiadoras, de diferente formato y funcionamiento, por lo que se puede considerar que los elementos que las componen son muy dispares entre sí.

Nota
También existen elementos comunes tanto en el campo de la reprografía o xerografía, como en el de las impresoras de pequeño o gran formato.
Se pueden considerar elementos comunes en toda máquina destinada a la reprografía aquellos que se indican a continuación, mientras se explica el funcionamiento en este tipo de copiadoras.
En el proceso de reproducción de documentos mediante el sistema de reprografía, el documento físico a duplicar es copiado a través de una proyección del mismo que, mediante espejos y lentes, se refleja para acabar siendo impreso gracias a dos tipos de polvo: el de silicio, que atrae eléctricamente las zonas no blancas del documento original, y el del tóner, como elemento visualizante.

Definición
Elemento visualizante
Se considera elemento visualizante a las tintas; o lo que es lo mismo, la composición de las mismas en pigmento, vehículo y aditivos.
Por tanto, se estaría hablando de un sistema de impresión indirecta, ya que necesita de un paso intermedio, en este caso un cilindro o rodillo metálico conocido como tambor fotoconductor, encargado de dar la información de la imagen a imprimir al tóner, y un elemento más, conocido como corona, cuya función es cargar positivamente de electricidad estática al tambor en los puntos donde hay imagen.
Así, por tanto, se habrá de colocar la imagen o documento a copiar sobre el cristal con su cara impresa boca abajo, o lo que es lo mismo, con su cara impresa apoyada sobre el cristal. Se cerrará sobre él la tapa habilitada para evitar factores externos adversos como la luz exterior, el polvo o demás inconvenientes y se continuará con el proceso.
La corona realizará un movimiento de derecha a izquierda junto a un haz de luz que ilumina dicho documento, cargando de carga positiva mediante electricidad al cristal y al tambor con la imagen a reproducir.
Cuando se habla de copias en blanco y negro, este movimiento solo ha de realizarse una vez, para cargar el tambor que dará la información de la imagen al tóner negro; pero si estuviésemos refiriéndonos a impresiones a todo color, se debe saber que este movimiento se realizará cuatro veces, una por cada color primario en CMYK (cian, magenta, amarillo y negro).
En el caso de este tipo de impresiones a todo color, la corona realizará cuatro movimientos, uno para captar cada color primario. En el primer movimiento captará las zonas cargadas de negro, a modo de escáner, transformando esa información de negro en carga positiva que irá destinada al tambor, y que a su vez, transmitirá al tóner encargado de verter la tinta negra. De igual manera, volverá a pasar para la información del amarillo, magenta y cian, que se transferirá de este modo indirecto a los diferentes tóner de color amarillo, magenta y cian sucesivamente.
Será el tóner, mediante un principio piezoeléctrico, el encargado de verter su polvo o líquido (dependiendo del sistema de tintas) sobre el soporte final o papel para establecer la imagen.


Nota
El principio piezoeléctrico se basa en un sistema que, mediante cargas eléctricas, permite variar de tamaño ciertas materias, en este caso la tinta en polvo o líquida. Al disminuir de tamaño sus trazas o gotas y cargarlas positivamente, consigue que se viertan sobre el soporte final en el punto donde se ha indicado.
Se consideran elementos esenciales para la reproducción en reprografía, por tanto, el cristal que sirve como soporte, emisor y receptor principal de la imagen, el haz de luz y la corona, las lentes, el tambor y el tóner de colores.
El sistema de impresión digital es quizá menos complejo de entender que el anterior, pero abarca muchas más posibilidades, sobre todo en cuanto a su alimentación por tintas.
Existen impresoras de formato digital de muchos tipos, siendo las más comunes las impresoras de sobremesa de tipo láser y de inyección de tinta. Pero este sistema de impresión garantiza unas calidades tan espléndidas que se ha extendido al gran formato y hoy día existe un gran sector empresarial dedicado a este tipo de impresión basado en su mayoría por impresoras de inyección de tinta y plotters de gran tamaño.
Una vez que se han aprendido los principales procedimientos de impresión se deben ampliar los conocimientos para llegar al momento de las técnicas actuales de impresión, herederas de las vistas en el punto anterior.
Hay que hacer una primera división entre sistemas de impresión de cilindro, de inyección de tinta (y tinta sólida), electrográfico o láser (tóner), sublimación, por impacto y matriz de puntos, de cera térmica y térmica autocroma.
Todas las impresoras con tecnología de inyección de tinta comparten una serie de elementos, tales como los cabezales de impresión, el carro donde se apoyan los cabezales, el encoder y los inyectores, aunque difieren otros aspectos como el sistema de alimentación (ya sea en pliego o bobina), de chorro continuo o a demanda, y el tipo de tinta a usar.
Por otro lado, el sistema de impresión de tipo láser se basa en elementos tales como un haz de luz láser que, proyectado a través de un disco (o espejo circular), pasa por un tambor fotoconductor unido a un depósito de tóner, sistema similar en cierto modo al de la reprografía o fotocopiadora, con la salvedad del escaneo de su imagen previo a la impresión.

Nota
Cada vez más son comunes las impresoras de sobremesa, tanto láser como de inyección de tinta, con un escáner incorporado y una función similar a la de la fotocopiadora.
3. Tipos: fotocopiadoras e impresoras
Existen claras diferencias entre las fotocopiadoras o los sistemas basados en tecnología sustentada en la reprografía o xerografía y las impresoras digitales.

Sabía que...
La palabra xerografía proviene de los vocablos griegos “grafía” (escritura) y “xerox” (seco) y se traduciría como: escritura en seco.
En el punto anterior se ha incidido en ciertos elementos indispensables para poder entender el correcto funcionamiento de cada tipo de impresora o copiadora y, por tanto, se conoce el funcionamiento interno de cada uno de estos tipos de tecnología de impresión.
Por un lado, se diferenciará y reconocerá las fotocopiadoras como esas máquinas, habitualmente de mayor tamaño que las impresoras de sobremesa, basadas en un sistema de copia de documentos tanto físicos como digitales a través de un proceso intermedio como es el caso de la obtención de la imagen a reproducir (cuando se trata de un documento físico).
Este sistema de reprografía está basado en la carga positiva eléctricamente de la imagen a reproducir gracias a una corona y a un haz de luz que confiere esa carga a un tambor que a su vez emite esa información a un tóner de tinta seca en polvo (o líquida) y que, mediante el sistema inverso de cargas eléctricas negativas, verterá dicha información traducida en tintas sobre un soporte final.
Las impresoras, por otro lado, suelen no estar relacionadas con ese paso intermedio de obtención del documento original y son consideradas, por tanto, como sistemas de impresión directa.

Sabía que...
Las fotocopiadoras, tal y como se conocen hoy, son obra del norteamericano Chester Carlson, quien en 1938 inventó la primera máquina xerográfica similar a las actuales, aunque evidentemente con más elementos manuales que las de hoy día.
Sin embargo, realmente si se necesita de un sistema intermedio que, lejos de parecerse al sistema reprográfico del cristal, la corona y el tambor, se cimenta en un software específico que se instala en el equipo informático y conocido como RIP (Raster Image Processor).
Este programa, que generalmente y en el caso de las impresoras de sobremesa no suele ser manejado por el usuario para corregir o dirigir parámetros, se encarga de traducir la imagen original digital o recibida a través del escáner, de píxeles, a tintas finales sobre el soporte.
Mediante un complejo sistema algorítmico, estos programas de ripeo convertirán esa información digital en información de impresión de tintas, otorgando a cada cabezal en los sistemas de impresión por inyección de tinta o a cada tóner, en caso de impresión de tipo láser, la capacidad de verter sus tintas (en colores primarios en CMYK) sobre el soporte final.
Las impresoras de este tipo, tanto de inyección de tinta o láser, como las más antiguas y obsoletas de impresión por impacto o de cera térmica y autocroma, son las que se denominan impresoras a secas; aunque se ha de saber que permiten un número ilimitado de posibilidades y que pueden ser tanto caseras o de sobremesa, como industriales y de gran formato.
4. Características
En este punto se explicarán las características propias de los diferentes sistemas de impresión a través de inyección de tinta o de tipo láser, entre otras posibilidades impresoras.
4.1. Impresoras de inyección de tinta
Todas las impresoras con tecnología de inyección de tinta comparten una serie de elementos, tales como los cabezales de impresión, el carro donde se apoyan los cabezales y los inyectores, aunque difieren otros aspectos como el sistema de alimentación (ya sea en pliego o bobina), de chorro continuo o a demanda, y el tipo de tinta a usar.

Sabía que...
No existen apenas diferencias entre el sistema de impresión de una impresora casera y una de gran formato.
La maquinaria de inyección de tinta de chorro a demanda es aquella que no necesita de contacto directo entre el sustrato y otro elemento de impresión. En este caso, es el propio carro de impresión (portador de los cabezales) el que se desplaza sobre el papel o sustrato, de derecha a izquierda, mientras este avanza gracias a unos rodillos alimentadores. Por tanto, son sus inyectores (divididos por colores básicos en CMYK) los que vierten a distancia la cantidad de tinta necesaria sobre el papel por espolvoreo o goteo, mediante un complejo sistema algorítmico.

Mediante la herramienta informática RIP (Raster Image Processor) se traslada la información en píxeles de un documento informático, como puede ser una imagen desde un equipo a la impresora, trasformando esos datos en otros de cantidad de expulsión de una u otra tinta sobre un cierto punto del sustrato.
La labor de los cabezales, por tanto, será la de interpretar estos algoritmos enviados desde el RIP para, desplazándose sobre el eje horizontal que le proporciona el carro de impresión, realizar una pasada donde los inyectores irán espolvoreando la cantidad de tinta necesaria para reproducir la imagen que desde el equipo se le ha enviado. El material o sustrato avanzará verticalmente con cada pasada terminada que los inyectores hayan producido, y así el carro de impresión continuará desplazándose tantas veces sean necesarias sobre el material hasta que la impresión haya sido finalizado.
Este movimiento en horizontal y vertical, tanto de cabezal como de sustrato, viene proporcionado por otro elemento de impresión, el encoder o codificador rotatorio o del eje. Este encoder funciona como generador de pulsos y se trata de un dispositivo electromecánico que traduce la información de avance que desde el RIP se le envía a la impresora en pulsos o pasos, que no es más que el avance que tiene que efectuar el material con cada pasada terminada y el cabezal de impresión de izquierda a derecha para completar, también, cada pasada.

Nota
Un error clave cuando el encoder no funciona correctamente es el conocido como “banding”: líneas blancas u oscuras causadas cuando las pasadas no encajan entre sí, dejando hueco o pisándose entre ellas.
Una vez que se ha comprendido el funcionamiento de este tipo de tecnología de impresión, se debe profundizar en el elemento principal de este sistema y que da nombre al mismo: el inyector.
A cada cabezal, mediante un sistema de bombas, se le va proporcionando la tinta necesaria para poder llevar a cabo la expulsión de tinta adecuada a través de sus inyectores. Esta tinta vendrá suministrada desde un depósito superior (en impresoras de sobremesa el propio cartucho de tinta, en las de gran formato directamente de tanques de tinta). Cada cabezal vierte el pigmento a través de unos minúsculos puntos que, en forma de retícula, se encuentran direccionados hacia el sustrato (los denominados inyectores) y que serán los encargados de abrirse o cerrarse al paso del mismo según la información que les haya sido enviada desde el RIP para crear la trama y los semitonos de color que esta herramienta le insta a proyectar.
La tecnología basada en inyección de tinta por chorro continuo, por otro lado, se diferencia del de chorro a demanda en que, en este caso, los inyectores vierten por segundo una cantidad elevada de gotas de tinta (miles de ellas) por el efecto que se consigue a través de vibraciones producidas por un cristal piezoeléctrico. Todas estas gotas son cargadas eléctricamente al pasar entre dos placas de alto voltaje que, según la información que se le haya enviado, serán vertidas sobre el sustrato para crear la imagen deseada o, por el contrario, volverán al depósito original de tinta para continuar con el proceso de impresión. Gracias a este principio piezoeléctrico se logra generar un tipo de goteo similar al del chorro a demanda y, como se ha podido comprobar, se sustenta en un principio de carga eléctrica de alto voltaje.

Aplicación práctica
Ha sido contratado por Imprime Express, una empresa especializada en trabajos de impresión digital de gran formato con un amplio número de máquinas de inyección de tinta solvente. Nada más comenzar su primera impresión advierte que la imagen no está saliendo correctamente y parece estar dividida por líneas blancas por toda su superficie. ¿Qué ha podido ocurrir?
SOLUCIÓN
Este fenómeno es conocido como banding y puede suceder por defecto, cuando no solapa una pasada de impresión con la anterior, o por exceso, cuando se observan líneas negras u oscuras por toda la impresión por el solapado de una pasada sobre la otra anterior no encajando correctamente. Generalmente su solución es sencilla, solo habrá de indicarle al encoder desde la consola de mandos el correcto paso que su generador de pulso habrá de dar con cada pasada impresa.
4.2. Impresoras con tecnología láser
El sistema de impresión láser, en este caso sustentado en el principio electrográfico, se basa en elementos tales como un haz de luz láser que, proyectado a través de un disco (o espejo circular), pasa por un tambor fotoconductor unido a un depósito de tóner. Este depósito, denominado tóner o de tinta seca (aunque a veces también puede contener tinta líquida), contiene un polvo fino de color (cada depósito contiene uno de cada color básico divido en CMYK) o también tinta líquida.

Definición
Tecnología láser
Esta tecnología permite imprimir textos o imágenes con gran calidad, aunque no es habitual como sistema de impresión de gran formato por su amplia incidencia en maquinaria de oficina y de impresión por pliego.
El haz de luz penetra en ciertas zonas del tambor fotoconductor quedando al instante ionizadas positivamente y atrayendo en esas zonas el polvo necesario proveniente del tóner. Finalmente, este se adhiere al sustrato sobre el que se imprime a través de un proceso electroestático denominado magnetografía. Acto seguido, este se fija al sustrato gracias a un sistema de calor y su posterior fusión en frío.
Este tipo de impresora resulta ser muy rápida en comparación con las pequeñas máquinas de impresión de tinta caseras, además de otorgar una alta calidad en su acabado. Tiene como inconveniente que son más caras que las de inyección de tinta, por lo que son amortizables si el uso que se le va a dar es muy grande. Como principal ventaja se destaca que la duración de los consumibles es mayor también, y que no necesita de mantenimiento extra como uso de disolventes para posibles secados de tinta en los conductos de la misma, como en los sistemas de inyección de tinta, por ejemplo.
4.3. Impresión por impacto
Al igual que las antiguas máquinas de escribir, esta tecnología se basa en el golpeo de un elemento mecánico sobre una cinta entintada que transfiere esa tinta al papel. Existían de dos tipos principalmente, conocidas como de bola y de margarita. La primera contenía los caracteres sobre la superficie de una esfera y la segunda sobre un disco en forma de flor (de ahí su nombre).

Nota
Es importante conocer la impresión por impacto aunque este tipo de impresión se encuentra completamente en desuso, ya que solo permitía impresión de textos.
La tecnología conocida como matriz de puntos se instaura, por otro lado, en la teoría digital y de su base en el píxel como unidad mínima de medida de color. De ahí que, mediante una serie de pequeñas agujas, se golpea la tinta, creando con cada golpeo cada uno de esos píxeles sobre el papel. Al tratarse de una tecnología de bajo coste, y ya que a diferencia de la impresión por impacto permite crear imágenes además de textos, es muy usada actualmente, sobre todo, en cajas registradoras y para emitir los recibos en los cajeros automáticos de los bancos.
4.4. Impresoras de cera térmica y cera autocroma
Las impresoras de cera térmica y autocroma son, probablemente, las más desconocidas y en desuso, tanto a nivel de usuario como comercial, pero no por ello de inferior calidad que las citadas anteriormente. Esta tecnología combina el uso de cintas de color y el principio térmico del cabezal de impresión.
En el caso de la de cera térmica es la propia impresora la que contiene una cinta de color formada por los cuatro colores básicos de cuatricromía CMYK, siendo el cabezal el que, al emitir cantidades altas o bajas de calor como en el caso de la sublimación a través de miles de agujas térmicas de precisión, funde la cera de la propia cinta dejándola caer sobre el sustrato determinado. Una vez impreso el documento, si se acerca al ojo, se podrá observar como esas agujas (como en el caso de la impresión por matriz de puntos) han conseguido crear la imagen a través de miles de pequeños puntos similares al pixel de la imagen digital.
La tecnología de cera autocroma difiere de la anterior en que las tintas de color se encuentran en el sustrato especial que esta máquina necesita y no en los mecanismos de la impresora. Además, este sustrato contiene tres capas de color y no las cuatro habituales; siendo el cian, el magenta y el amarillo. El sistema, sin embargo, es también térmico pero sin el uso de agujas de precisión, ya que es el cabezal el que mediante calor activa con cada pasada (solo efectúa tres, una por cada color) la cantidad de color necesaria del sustrato.
El principal inconveniente de este tipo de tecnología es la necesidad de alimentarla con un sustrato especial, ya que no es válido el sustrato universal que suele utilizar en todo tipo de maquinaria de impresión digital. Como ventaja destaca el bajo coste por pliego y su alta calidad de impresión.

Nota
Las zonas que no reciben calor quedarán en color blanco, ya que las tintas (o ceras) solo reaccionan y aparecen al recibir altas temperaturas.
5. Funcionamiento
Cuando se habla de impresoras de sobremesa o fotocopiadoras se suele relacionar el funcionamiento de las mismas a la simple instalación del programa o software informático que permite su manejo en el equipo informático y el encendido gracias al botón destinado al arranque instalado en la consola de control de cada impresora. Pero se ha saber que el funcionamiento de las mismas no se cimenta en unas características tan sencillas.
A continuación, se exponen las diferentes tintas usadas en la tecnología de impresión digital, su funcionamiento y sus ventajas e inconvenientes particulares:
1 Tintas de base agua. También conocidas como Ink Jet, son las más utilizadas, ya que se encuentran dentro de los cartuchos de las habituales impresoras de sobremesa. Tienen el inconveniente de no perdurar a una exposición continuada al sol, ni de ser excesivamente rápidas en cuanto a cantidad/calidad de impresión. Estas tintas de base agua se basan en el principio térmico, por lo que mediante una temperatura de calor controlada se logra vaporizar la tinta a un subtanque donde una burbuja de gas, formada tras el proceso, será la que mediante presión expulse la tinta por los inyectores al exterior.
2 Tintas solventes. Son muy volátiles al calor. El disolvente del que están compuestas suele evaporarse al calor, pero necesita de un tiempo de secado amplio para que la tinta quede ligada al sustrato. Son muy duraderas y soportan una amplia exposición temporal al sol.
3 Tintas de base látex. Es una tecnología muy novedosa. Combinan un sistema similar al Ink Jet con una base plástica de látex que garantiza su rápido secado, una sensación plastificada de la impresión y una alta perdurabilidad temporal.
4 Tintas UV. Necesitan de luz solar o rayos UVA para su secado. Su principal inconveniente es que se deben valer de lámparas o bombillas de luz UVA para su secado, y que deben estar activas con cada pasada. Asimismo, resultan muy dañinas y perjudiciales para la vista del impresor si no usa la protección necesaria. Sin embargo, y como punto positivo, son muy duraderas en el tiempo.
5 Tinta sólida. La tecnología de impresión para este tipo de tintas difiere un poco del citado, ya que se constituye en cuatro barras de tintas de colores básicos (CYMK) en estado sólido. La tinta pasa a un tambor de transferencia (similar al del cabezal de impresión) al derretirse mediante calor.

Nota
Esta tecnología de inyectores es común tanto para pequeñas impresoras como para aquellas destinadas a gigantografía. La diferencia principal es la proporción en cuanto a tamaño y, sobre todo, la alimentación del sistema mediante las diferentes tintas para las que estas están destinadas.
Una vez que se conocen la composición y funcionamiento de las tintas y de las impresoras más comunes, se puede observar que todas ellas, tanto impresoras digitales como fotocopiadoras, tienen como elemento común el manejo de sus funciones desde una consola o pupitre de mandos en el mismo periférico o máquina.
Esta consola vendrá dotada de un botón de arranque y apagado y otro que indicará el número de copias para asegurar un mejor y rápido funcionamiento desde la propia impresora. En el caso de las fotocopiadoras, además, se encuentra un botón para escalar porcentualmente el archivo a imprimir. Asimismo, suele ser habitual que, tanto unas como otras, posean una pequeña pantalla lcd donde se puede comprobar el estado de la máquina, el número de copias, si existen atascos en la pila de entrada de sustrato, otros tipos de errores o problemas, el tipo de papel o el estado de las tintas.

Nota
También es común encontar un botón de paro de emergencia y otros dos para indicar si se quiere imprimir en color o en blanco y negro.
El funcionamiento y manejo de ambas impresoras es muy cómodo e intuitivo. Ambas necesitan de un software intermedio instalado en el equipo, en el caso de las impresoras digitales, y en la propia máquina en reprografía (aunque a veces también esté instalado en el ordenador). Dicho programa se encarga de interpretar y traducir la información del archivo original a tintas y, en la mayoría de los casos, no es necesario controlar en exceso los parámetros del mismo. De hecho, lo más común es que, desde este software específico, solo se indique la dirección de la hoja (horizontal o vertical), si se quiere color o en blanco y negro o si se encaja el documento a la página en caso de ser mayor que el pliego.
6. Instrucciones técnicas
Es habitual que estos periféricos vengan acompañados de manuales de instrucciones técnicas otorgados por el fabricante. Esto se debe a que, pese a la sencillez de su manejo y funcionalidad, cada fabricante construye y diseña su máquina con ciertas diferencias respecto a las de la competencia; incluso, dentro de su propia gama de productos, existen diferencias entre los modelos ofertados de un mismo tipo de impresora.
En las instrucciones técnicas se suele encontrar información acerca de la instalación del equipo, cómo reaccionar ante problemas habituales, el manejo de los controles, el mantenimiento de la máquina y el recambio de sus consumibles, entre otras instrucciones.

Aplicación práctica
De nuevo, en la empresa Imprime Express, ocurre un problema de banding que debe solucionar pese a ser la primera vez que se encuentra ante los mandos de un modelo de impresora digital de gran formato. ¿Cómo se hará sin demostrar nervios o inexperiencia?
SOLUCIÓN
En este caso, se recurrirá al manual de instrucciones técnicas de la máquina que, mediante sencillas explicaciones y/o gráficas, le dirigirá a la botonera de la consola de mandos para llegar al menú del paso generado por el encoder. También ofrecerá, con casi toda seguridad, cómo se soluciona un problema de banding por exceso y por defecto; y si en cada uno de los casos se habrá de elevar porcentualmente o disminuir el espacio entre las pasadas. Cómo último recurso, y si no se ha encontrado en el manual dicha solución, se recurrirá a un empleado con más experiencia en la empresa o al encargado del departamento.
7. Puesta en marcha
El manejo de este tipo de periféricos no suele ser muy complicado, por lo que la puesta en marcha de los mismos no suele distar mucho del encendido del mismo y, como mucho, del control de los parámetros esenciales como el número de copias o las medidas del documento final desde el ordenador o a través de la consola o pupitre de la máquina.
Es habitual encontrar dos tipos de botones o llaves de encendido; una, la conocida llave de on/off que suele encontrarse en un lateral de la máquina, y otra que suele destacarse por ser de color verde o tener un piloto del mismo color para encender o apagar la impresora desde ese punto si la llave anterior está activada o en la posición on.

Nota
A veces, la máquina puede contar con un botón de color rojo o con un piloto de ese color para su apagado y o parada de emergencia en caso de que descubramos que algo va mal en nuestra tirada de impresión.
8. Mantenimiento y limpieza
El mantenimiento de este tipo de máquinas no suele ser una tarea excesivamente ardua. Muchas veces se puede resumir al control y recambio de los consumibles y la limpieza del cristal tanto en fotocopiadoras como en impresoras dotadas de escáner tan habituales hoy en día.
Se considera muy importante mantener completamente limpio el cristal sobre el que se va a colocar el original, ya que si lo conservamos completamente limpio, mejor y más fiel será la captación del original para su correcta reproducción. Para ello se usará productos de limpieza homologados para tal efecto o incluso recomendados por el fabricante de la máquina.

Consejo
Este tipo de productos homologados suelen aparecer detallados en el propio manual de mantenimiento de la máquina. Aunque si no es así, habrá que comunicarse con el servicio técnico para que los indique.
Se aconseja el uso de un buen limpiacristales aplicado con un trapo o gamuza que evite desprender hilos, ya que de este modo no dejaremos trazas o residuos sobre el cristal al tiempo que ensuciamos y convertimos en tarea inútil la limpieza del mismo.
Para el recambio del o los tóner cuando están vacíos o estropeados se recomienda el uso de guantes de nitrilo o látex, evitando así el contacto directo de nuestra piel con el posible vertido de las tintas.
Asimismo, se aconseja engrasar periódicamente las barras laterales donde se apoya y desplaza la corona, también con el uso de guantes y un trapo que no desprenda trazas ni hilos; y en el caso de las impresoras digitales de inyección de tinta, de la vara de desplazamiento del carro de impresión donde van insertos los cabezales.
En caso de detectar errores en el haz de luz, en el láser o en el funcionamiento del tóner, se recomienda llamar al número del servicio técnico proporcionado por el fabricante.

Consejo
Este tipo de averías suelen ser de carácter más delicado, por lo que se recomienda que jamás se intente reparar o sustituir alguna de estas piezas sin tener los conocimientos necesarios.
Del mismo modo, en este manual se pueden encontrar algunas indicaciones acerca de la forma de actuar para el mantenimiento de los mecanismos internos de estas máquinas, así como normas de actuación en la sustitución de consumibles perecederos como es el propio tóner o en el caso de las impresoras por inyección de tinta, la sustitución de sus cartuchos de tinta o cabezales (generalmente suelen estar unidos en la misma pieza en impresoras de sobremesa).
Además, para este tipo de impresoras, se suele indicar otro tipo de mantenimiento relacionado con sus cabezales e inyectores. A veces, sobre todo cuando nuestra impresora ha pasado un largo tiempo en desuso, se pueden obturar los inyectores de los cabezales a causa de tinta seca que acaba por opacar la malla o línea de agujeros.

Para evitar o solucionar esta obturación indeseada, se aconseja un mantenimiento periódico que se basa en la limpieza de los mismos a través de un trapo que no desprenda hilos o trazas empapado en algún tipo de disolvente. Como suele darse el caso de que este tipo de impresoras por inyección de tinta están alimentadas por diferente composición de elementos visualizantes según el modelo, hay que comprobar cuál es el disolvente adecuado para cada uno de los casos. Así, por ejemplo, sabemos que es común el uso de disolventes agresivos en impresoras de tipo UV o de tintas solventes, siendo más aconsejable el uso de alcohol metílico o isopropílico en impresoras de tipo base látex o base agua, o el uso de agua destilada para su limpieza.
Un último mecanismo cuyo mantenimiento y limpieza se realiza con alcohol metílico o isopropílico, tanto en fotocopiadoras como en impresoras, son los rodillos de tracción del pliego o papel. Estos rodillos, con el uso, acaban ensuciándose en exceso, tanto en su pila de entrada como de salida, llegando, incluso, a adquirir una capa algo gruesa de suciedad acumulada. Su limpieza y mantenimiento radicará en el uso de alcoholes para limpiar y desprender esa capa de suciedad y, de este modo, alargar la vida de los rodillos tan importantes en el proceso de impresión.
9. Resumen
Tras la lectura de este capítulo se ha tomado contacto con el sector de la reprografía e impresión digital, para poder dar el primer paso como especialistas en el sector.
Dentro del mundo de la reprografía, podemos encontrar impresoras y fotocopiadoras de distinto formato.
Existen distintas diferencias entre las fotocopiadoras o los sistemas basados en tecnología sustentada en la reprografía ó xerografía y las impresoras digitales.
Hemos conocido de ellas sus elementos, sus tipos, sus características principales, su funcionamiento, su puesta en marcha y su mantenimiento y limpieza.
Quizá estas primeras apreciaciones pueden parecer poco extensas o resumidas, pero hay que saber que, con este primer acercamiento, se pretende dar una imagen global del uso y control de este tipo de máquinas para ir pormenorizando y detallando cada punto en posteriores unidades.

Ejercicios de repaso y autoevaluación
1. De las siguientes frases, indique cuál es verdadera o falsa.
1 Cuando se habla de impresoras de sobremesa o fotocopiadoras, se suele relacionar el funcionamiento de las mismas a una complicada y costosa instalación del programa o software informático.VerdaderoFalso
2 Los rodillos de tracción del pliego o papel, con el uso, acaban ensuciándose en exceso y requieren de mantenimiento periódico.VerdaderoFalso
2. Complete los siguientes textos.
1 Para la limpieza del ___________ en las fotocopiadoras, se aconseja el uso de un buen ___________ aplicado con un trapo o gamuza que evite desprender ___________, ya que de este modo no se dejan ___________ o residuos sobre el ___________ al tiempo que se ensucia y se convierte en tarea inútil la limpieza del mismo.
2 Es habitual encontrar dos tipos de ___________ o llaves de encendido; una, la conocida llave de ___________que suele encontrarse en un lateral de la máquina, y otra que suele destacarse por ser de color ___________ o tener un piloto del mismo color para ___________ o apagar la impresora desde ese punto si la llave anterior está activada o en la posición ___________.
3 Las tintas de tipo ___________ necesitan de ___________o rayos UVA para su secado. Su principal inconveniente es que se debe valer de ___________de luz UVA para su secado, y que deben estar activas con cada pasada.
3. El sistema láser o tóner se sustenta en un principio piezoeléctrico encargado de...
1 ... cargar negativamente la zona del soporte sobre el que va a depositarse la tinta.
2 ... cargar positivamente la zona del soporte sobre el que va a depositarse la tinta.
3 ... descargar positivamente la zona del soporte sobre el que va a depositarse la tinta.
4 Todas las opciones son incorrectas.
4. Se entiende como variación tonal...
1 ... cuando aparecen zonas veladas en la impresión de la tirada.
2 ... cuando se comprueba, tras la prueba impresa, zonas con un exceso de densidad de tinta, generalmente negra.
3 ... cuando se comprueba, tras la prueba impresa, que se debe afinar mejor el punto de impresión, necesario para acercarse o igualar a la prueba física del cliente.
4 Las opciones a y b son correctas.
5. En la tecnología de cera autocroma...
1 ... se necesita del calor proporcionado por lámparas UV para el secado de sus tintas.
2 ... habrá que limpiar sus cabezales para evitar obturaciones en sus inyectores.
3 ... su funcionamiento se basa en un principio piezoeléctrico.
4 ... se necesita de un soporte especial propio de la impresora en concreto.
6. Enumere al menos tres mecanismos internos de una impresora del tipo inyección de tinta.
7. Complete los siguientes textos.
1 La labor de los ___________ en impresión por ___________ de tinta será, por tanto, la de interpretar los algoritmos enviados desde el ___________ para, desplazándose sobre el eje ___________ que le proporciona el carro de impresión, realizar una ___________ donde los inyectores irán espolvoreando la cantidad de tinta necesaria para reproducir la imagen.
2 En el caso de la reprografía, se hablaría de un sistema de impresión ___________, ya que necesita de un paso ___________, en este caso un cilindro o rodillo metálico conocido como ___________ foto-conductor, encargado de dar la información de la imagen a imprimir al ___________, y un elemento más, conocido como corona, cuya función es cargar ___________ de electricidad estática al tambor en los puntos donde hay ___________.
8. Cuando se habla de copias en blanco y negro en reprografía...
1 ... se refiere a un tipo de copia poco habitual.
2 ... se refiere a fotocopias de los años 50.
3 ... la corona se desplazará cuatro veces bajo el cristal.
4 ... la corona solo se desplazará una vez bajo el cristal.
9. Las siglas RIP significan en impresión...
1 ... Requiem in Pacem.
2 ... Reprografic Inkjet Process.
3 ... Raster Image Processor.
4 ... Rápida Impresión Profesional.
10. Tanto las máquinas de reprografía como las impresoras digitales poseen una pequeña ________________ donde comprobaremos el estado de la máquina.
1 etiqueta
2 agenda de instrucciones
3 pantalla LCD
4 ranura
Capítulo 2
Soportes en la reproducción
1. Introducción
Tanto en impresión digital como en reprografía, los soportes sobre los que se imprimen los documentos pueden ser muy variados y, aunque el uso del pliego de papel sea el más común en este caso, otros soportes como el cartón, el plástico o la cartulina son muy usados de igual modo.
A continuación, se observarán los diferentes soportes de uso más común en reprografía, así como sus características y posibilidades.
2. Papeles para reprografía
Se conoce como pliego al soporte, generalmente de papel, que se encuentra divido individualmente según unos estándares generalizados que determinan sus distintos tamaños.
Los principales cánones vienen establecidos por las medidas de uso en Europa y en gran parte del mundo occidental y oriental conocidas como normas DIN y el canon en el que se basan los países de influencia anglosajona o BSI.

Nota
Las siglas BSI se refieren a British Standards Institution, o lo que es lo mismo, el canon institucional británico.
Estos sistemas de estandarización son los que determinan, no solo el tamaño del pliego, sino los mecanismos de alimentación de las diferentes máquinas de la industria del papel y la impresión.
De entre estos dos cánones de impresión, fue el denominado como normas DIN, que nace a finales del siglo XIX con la Revolución Industrial en Alemania, el que se ha impuesto como estándar para los sistemas de alimentación por pliegos en la mayoría de las impresoras y fotocopiadoras alimentadas por este sistema.
Estas normas DIN (Deutsches Institut für Normung o Instituto Alemán de Normalización) establecieron un sistema basado en la referencia de los planos y en su manera de doblarlos.
Esta clasificación se basa en un sistema de letras y números; con la letra se indica la norma (A, B o C, según el sistema), y su formato se establecerá por un numero indicativo a partir del 0, que indica el tamaño mayor del pliego (0, 1, 2, 3 o 4, según vaya disminuyendo tamaño).


Sabía que...
Todos los formatos de la serie A de las normas DIN se obtienen con un doblez por la mitad del pliego anterior.
Los sistemas de impresión han adoptado, por tanto, esta normativa DIN serie A como canon, al menos en su mayoría de casos para impresoras de sobremesa tipo chorro de tinta o láser, e incluso para máquinas de mayor calibre.
Por tanto, las medidas de los formatos DIN serie A serían:
1 A0 841 × 1189 mm.
2 A1 594 × 841mm.
3 A2 420 × 594 mm.
4 A3 297 × 420 mm.
5 A4 210 × 297 mm.
6 A5 148 × 210 mm.
7 A6 105 × 148 mm.
8 A7 74 × 105 mm.
9 A8 52 × 74 mm.
Además de los anteriormente indicados también son conocidos, aunque de menor uso, el A9 37 × 52mm y el A10 26 × 37 mm, que es lo máximo que permite como doblez un pliego que parte del denominado A0 de 841 x 1189 mm.
En el caso de las impresoras de tipo offset no necesariamente se da el caso, ya que al permitir formatos de mayor tamaño acepta pliegos de serie A, B o C de la normativa DIN, así como pliegos en sus diferentes calibres de la serie BSI.

Nota
Las impresoras de tipo offset suelen abarcar muchos tipos de soportes, pero casi todos ellos derivados del papel o el cartón, con o sin posterior acabado en laminado.
Dentro de la normativa DIN, existen otras dos series llamadas B y C que son las utilizadas para determinar los tamaños de sobres, carpetas, tarjetería etc., y basados en otro sistema de plegado más complicado que el de la serie A.
El gramaje de los pliegos, por otro lado, hace referencia al grosor o cuerpo del propio soporte. Los gramajes imprimibles varían desde los 60 g hasta los 350 g, siendo quizá el de 80 g el más usado, pues es el que suele usarse como papel en las fotocopiadoras o reprografías comunes.
Para tarjetería, carpetas, portadas de libros de poca calidad o de bolsillo se suelen usar pliegos de papel de unos 250 a 300 g, siendo plastificados o laminados con un barniz brillante tras su impresión. El papel dedicado a los trípticos, los folletos de entrega mano a mano o el papel típico de buzoneo suele caracterizarse por un gramaje menor, oscilante entre los 115 a 135 g aproximadamente.
Se conocen, básicamente, dos tipos de soporte de papel: los conocidos como papeles estucados y los no estucados. Dentro de cada una de estas categorías, se encuentran una serie de características que, a su vez, diferencian a cada uno de los pliegos citados. Siendo importantes, dentro del sector de la impresión digital, otros materiales sobre los que imprimir, tales como los papeles de embalaje o el papel sintético.

Definición
Papel estucado
El papel estucado es aquel que en su fabricación recibe una capa superior de compuesto inorgánico que consigue un mejor acabado, suavidad y color blanco de su superficie.
Los papeles estucados pueden ser de diversos tipos y existe un mercado muy amplio y variado. Se denomina papel estucado a aquel que, en el proceso de fabricación, recibe una capa sobre su superficie de una especie de barniz inorgánico que consigue lograr un mejor acabado en cuanto a blancura y suavidad de superficie.
Se caracterizan por ser menos absorbentes ante las tintas que los papeles no estucados, porque su superficie es más lisa y suave al tacto y garantiza mayor definición de los colores, así como de los detalles de la propia impresión. Son generalmente más duraderos, soportan mejor el trato y el desgaste y se pueden encontrarlos en todas sus vertientes: satinados, mate o brillo.
Se conocen como estucados de alto brillo a aquel tipo de pliegos donde el acabado brillante se consigue en su fabricación mediante un proceso basado en el calor.

Nota
Este tipo de papel consigue este acabado brillante gracias al proceso basado en el paso del mismo por un cilindro cromado y a una elevada temperatura.
Es un soporte que se puede encontrar en una amplia gama y una gran variedad de colores. Para conseguir sus tonalidades, en el proceso de fabricación del mismo, se logran colores de tonalidad fuerte mediante la técnica del huecograbado y los más suaves coloreando la capa de estuco.
Este tipo de sustrato es muy utilizado en el sector para etiquetas cuando el papel es de bajo gramaje o para grandes embalajes con un gramaje más alto.
Por otra parte, están los denominados estucados arte, o también conocidos como papeles cepillados porque antiguamente se cepillaban antes de meterse en máquina. Actualmente no se suele continuar con ese proceso, ya que se pueden lograr factores adversos como la disminución de la porosidad del papel, que conlleva un peor secado de la tinta tras la impresión.
Este tipo de papel es también denominado en argot de impresión como sustrato de triple capa, porque se le establece una capa de estuco en su producción en máquina y dos nuevas capas fuera de ella.
Este tipo de papel se usa generalmente en productos especiales tales como la edición de libros de gran calidad o trabajos publicitarios de cierto nivel como grandes dossiers o manuales de identidad corporativa.
Su acabado es, en mayor parte, brillo, pero también existen pliegos en carácter satinado, y a veces se pueden encontrar este tipo de soporte con diferentes texturas de papel que también conocemos como gofrado.
Otro de los papeles estucados más conocidos es el denominado sustrato industrial o estucado moderno, y se pueden encontrar también en sus diferentes acabados: brillante, satinado o mate.

Sabía que...
Los estucados modernos brillantes también se utilizarán para impresiones en huecograbado.
Este papel es muy usado para la tirada de revistas, libros, folletos publicitarios y, a veces, cuando se trata de papeles con brillo, son usados para la impresión de etiquetas, envoltorios de comestibles como chocolatinas o demás golosinas, etiquetado de botellas de plástico y cristal, tales como las de aceite, o envoltorios de jabón de manos.
Los papeles autocopiativos constituyen otro tipo de estucado que se caracteriza porque el estuco está formado por un tipo de barniz de microcápsulas capaz de transmitir una copia sobre una hoja receptora sin la necesidad de usar papel carbón.
Este tipo de papel es el que se usa para establecer copias al escribirse sobre ellos de manera manuscrita y que, habitualmente, se compone de tres hojas de papel diferentes; la primera en papel normal con microcápsulas en su dorso, una segunda que en su parte superior llevaría una capa reactiva y por la inferior microcápsulas similares a la primera y una tercera que solo sería estucado en su cara superior, para que las microcápsulas transmitan la copia sobre su superficie.
Este papel es muy conocido gracias a las antiguas quinielas, albaranes o facturas que se suelen ofrecer en formato de talonario. Estos pliegos están unidos entre sí de tres en tres y a su vez dispuestos con cola en un mayor número de hojas formando el talonario y cubierto en ambas partes por una tapa de mayor dureza, generalmente de cartón barnizado o crudo.
Los papeles no estucados, por otro lado, se diferencian de los anteriores por no constar con un tratamiento superficial ni dentro, ni fuera de la máquina.

Nota
Este tipo de soporte es muy usado para impresión de revistas, catálogos y folletos. No tiene pelusa, pero no se recomienda para el uso casero, o sea, para utilizar bolígrafos o rotuladores sobre él, ya que la tinta no es absorbida y se producen borrones.
Probablemente, el más conocido por toda persona ajena al proceso de impresión y reprografía es el denominado papel para fotocopias, un tipo de papel en pliego que puede ser usado en impresoras o en fotocopiadoras de láser caliente o alta productividad, típicas de cualquier empresa de reprografía pudiéndose imprimir este soporte a una o dos caras. Su gramaje más común será más bien bajo, casi siempre oscilando los 80 g, y los formatos más habituales para este tipo de pliego suele ser en A3 o A4, que generalmente conocemos como folio.
El papel para registros se trata de un sustrato con un alto porcentaje de fibra y es de uso particular para casos muy especiales como la cartografía, registros de propiedad o acciones de bolsa, así como en impresión de planos con carácter artístico y perdurable en el tiempo. Suelen tener un color amarillento, color hueso o marfil, pero también se pueden encontrar en color blanco. Este tipo de pliego se suele consolidar como de uso particular, destinado a impresiones que se pueden considerar como de gran valor para el cliente o persona a la que va destinada.
Otro caso similar es el que conocemos como papel pergamino, que aunque en su momento se trataba de soportes realmente similares a los pergaminos originales de la antigüedad de fibra de material vegetal natural o piel animal, actualmente este tipo de papeles son denominados de esta manera cuando se trata de pliegos de sustrato refinados con una extraordinaria formación de hoja.
Su uso va destinado a impresión de prestigiosas cartas personales simulando caligrafía manual y, aunque también se pueden presentar en color blanco, su tonalidad puede variar al amarillento o hueso, así como a colores tenues. Este tipo de pliego se caracteriza por un tacto fino y agradable de sensación suave, y suele utilizarse para ser impreso de manera monocroma, ya que, entre otras cosas, tiene la desventaja de no tener mucha tolerancia a la cuatricromía. Este tipo de papel puede también encontrarse en acabados perjurados o gofrados (con un tipo de textura, no liso.
Los papeles tipo prensa son aquellos sustratos sin estucar destinados a largas tiradas de impresión típicas de los diarios y con un contenido elevado de fibras. Son un tipo de papel muy reconocible, muy fino y liso, pero poco refinado y de un color amarillento o grisáceo, aunque a veces se pueden encontrar en una especie de blanco roto, poco habitual. Su gramaje es muy bajo, y tiene poca resistencia a un excesivo manipulado y pliegue, por lo que suele dañarse su superficie, romperse o arrugarse con cierta facilidad ante el uso tras la impresión.

Nota
Al leer un periódico suele emborronarse parte de la hoja con la propia piel. El motivo es porque este soporte está destinado a tiradas rápidas y de poca calidad, de ahí que desprenda tinta y su acabado no sea el idóneo.
Los denominados papeles de embalaje, constituidos por fibra virgen y fibra secundaria, consiguen que sean en su estructura un tipo de papel de gran resistencia. Su uso es muy común para cubrir la cara y el reverso de ambas partes de un cartón ondulado, muy típico en embalajes o cajas para el envío de materiales tales como grandes cajas de embutidos, jamones, botellas, etc.
El papel sintético, por otro lado, como su nombre indica, es el tipo de sustrato compuesto por fibra sintética de polietileno entrelazada. Este tipo de papel, de gran durabilidad temporal, es un material que por su estructura de fibras se considera de mucha dureza y que lo convierte en un soporte prácticamente irrompible. Suele usarse para pancartas, etiquetas, tarjetas plásticas, realización de sobres que vayan a contener material de cierto peso o de relativa importancia como para preservar el contenido, etc.
Finalmente, están los soportes realizados con fibras naturales tales como las fibras de madera y las fibras textiles. Estos soportes, denominados sustrato natural, derivan desde los soportes basados en trazas de algodón a los entrelazados textiles, por lo que suelen ser un tipo de soporte de agradable tacto y con cierta resistencia y elasticidad. Este tipo de producto especial y relativamente caro está destinado a impresiones para casos concretos llamativos y originales y no para grandes tiradas. Su acabado permite muchas características, ya que lo mismo pueden ser lisos que tener formas basadas en perjurados o gofrados, y por su carácter pueden ser blancos o de infinitos colores.
Tanto en una impresora de pequeño formato, como las grandes maquinarias destinadas a la impresión en gran formato y en reprografía, se está extendiendo el reciclado de los papeles de desecho o errores de tirada. El usuario general es cada vez más consciente de que este papel de desecho puede ser reciclado y, por tanto, reutilizado varias veces, antes de dar fin a la vida del mismo.
El único inconveniente del reciclado del papel es que un mismo soporte no garantiza una vida exacta similar a otro, ya que esto dependerá de la disminución de las fibras que lo componen durante el proceso, y si estas pueden garantizar la estructura de un nuevo papel o no.

Sabía que...
Desde que se ha empezado a usar el papel reciclado se ha reducido la deforestación en países industrializados; pero no en otros lugares de latinoamérica, donde cada vez más el efecto invernadero se acrecienta, entre otro motivos, por el exceso de tala destinado a la industria del papel.
Generalmente, estos papeles o cartones durante su proceso de reciclado son divididos en dos vertientes, cada uno destinado a un tipo de papel. La pulpa de menor calidad fruto de la mezcla y deshecho de los papeles y el agua que interviene en el proceso se utiliza para su reciclaje en tosco cartón. La masa resultante de mejor calidad o aspecto sería la destinada a la fabricación del papel para la impresión o la escritura.
3. Cartulinas para reprografía
Dentro de los materiales aptos para ser impresos se encuentran otro tipo de soportes que, aunque también basados en celulosa, no pueden considerarse papel por sus características y gramaje. Estos son los cartones o cartulinas, muy usados en este tipo de impresión y cuyos formatos más comunes son los que se explican a continuación.
Una de las más habituales para impresión es la cartulina no estucada, un tipo de cartulina de gramaje superior a los 160 g cuyo uso suele estar destinado fundamentalmente para tarjetas de visita, felicitaciones, tarjetones, carpetas o invitaciones.
Dentro de las denominadas cartulinas estucadas se encuentra la cartulina sólida blanqueada de estructura de tres capas, similar a la composición que forma junto al cartón ondulado el papel de embalaje, y que puede considerarse como cara, tripa y reverso. Es, como su nombre indica, cartulina estucada, cuyo gramaje suele oscilar los 150 g aproximadamente.
En la cartulina sólida blanqueada las tres capas que componen su estructura son de blanqueada pasta química. Es comúnmente utilizada en portadas, cubiertas y contracubiertas de libros y en cajas o embalajes de calidad. Este tipo de cartulina suele llevar una capa de estucado para mayor calidad final del producto.
Es habitual la impresión sobre formatos de cartulina de colores como las que se pueden encontrar generalmente en cualquier papelería. Estas cartulinas, de no muy extenso gramaje, se caracterizan por estar pigmentadas por toda su superficie por un color. El abanico de posibilidades de color es muy amplio, y pueden encontrarse casi en todas las tonalidades que ofrece el círculo cromático.
Su uso es habitual a nivel particular como portadas para trabajos o estudios personales o didácticos, pero también es común cuando son usadas como separadores de contenido, para volúmenes, trabajos, dossiers o cualquier otro tipo de documento extenso y con diferentes apartados.

Aplicación práctica
En la empresa de reprografía donde trabaja, un cliente le comunica que quiere entregar un trabajo para el instituto que consta de muchos capítulos diferentes. Quiere que sea llamativo y que sus apartados sean fácilmente reconocibles y de rápida localización. ¿Qué material y qué consejo le daría?
SOLUCIÓN
Se le recomendaría el uso de cartulinas de colores en un tamaño algo mayor que sus A4 impresos para diferenciar sus secciones por colores y mediante pestañas. Estas pestañas se podrían realizar manualmente mediante corte con tijeras o con troquelado en máquina, a gusto del cliente y dependiendo de su presupuesto.
4. Cartón
Otro tipo de soporte, de similares características a las cartulinas, es el denominado cartoncillo. Este sustrato se diferencia de los ya vistos con anterioridad en que la cara será la que muestre su acabado en pasta química blanqueada, mientras que el reverso y la tripa suelen estar fabricados con papeles reciclados, por lo que el canto y el reverso adquieren un color grisáceo, típico del papel reciclado sin refinar.
Este tipo de soporte también va dirigido para la impresión de soporte utilizado para crear cajas para el embalaje, pero con un acabado más tosco y duro que el de los vistos en ejemplos anteriores; de hecho, muchas veces los cartoncillos suelen estar acabados con fibra virgen de mayor resistencia para las características del embalaje para el que están destinados sus productos impresos.

Nota
Este tipo de soporte es muy usado por su solidez pero facilidad para el pliego, en pequeñas cajas destinadas a cápsulas medicinales, cajas de cereales, etc.
Los cartones denominados de tipo folding constan de una cara y un reverso en pasta química blanqueada, pero con una tripa o capa intermedia de una pasta dura que garantiza mayor fuerza y rigidez a la cartulina. Este tipo de cartón está ideado para embalajes donde la robustez es de mayor necesidad por el continente que han de portar tras su impresión, manipulado y montaje. Como en el ejemplo anterior este tipo de cartón suele ofrecer acabado en estucado o puede estar fabricado con fibras secundarias, de menor resistencia que las fibras vírgenes.
El cartón de triple capa, que está compuesto por dos caras de fino cartón que cubre a modo de sándwich a otro cartón ondulado en su interior, muy usado para embalajes, es un tipo de soporte habitualmente destinado a impresoras de gran formato o de tipo offset.
5. Plásticos
Además de su uso generalizado para impresión en papel común, tanto en reprografía como en impresión digital de sobremesa, se está empezando a extender la realización de copias de fotografías digitales, ya que se han convertido en elementos esenciales en cada hogar.
El sustrato más utilizado tras el papel común es el papel fotográfico. Su tamaño común sigue siendo el A4, aunque empiezan a extenderse máquinas de impresión que aceptan el tamaño de papel fotográfico estándar para la fotografía de 10 x 15 cm a 20 x 30 cm aproximadamente. Este papel fotográfico, al fin y al cabo, no deja de ser un tipo de soporte derivado del plástico, tanto en su acabado mate como el satinado o el brillo.
Además, también se está empezando a extender la impresión de pequeños adhesivos para el uso particular impresos sobre vinilo autoadhesivo, de formato generalmente A4, y basado en sustratos poliméricos o monoméricos provenientes de la industria del plástico.
Es de sobra conocido el uso de otros elementos derivados del petróleo como los acetatos para todo tipo de impresiones, tanto en reprografía como en impresión digital de pequeño formato. Estos acetatos son utilizados para su utilización en proyectores, pero sobre todo como elementos intermedios necesarios como negativos para las películas en serigrafía o en offset para crear las mallas y pantallas que darán sentido a estos tipos de impresión tradicional indirecta.
Son por tanto los vinilos, materiales plásticos monoméricos o poliméricos con trasera autoadhesiva para su aplicación sobre todo tipo de superficies.
Estos vinilos son de diferentes características según sea su destino final y se pueden encontrar de varios tipos, destacando los vinilos en acabado brillo o mate, opacos, removibles, de fácil aplicación, transparentes o translúcidos.
Los vinilos, generalmente en color blanco, son aptos para todo tipo de impresoras de chorro de tinta y fotocopiadoras con el consabido inconveniente de las conocidas impresoras de base agua que no permiten que estos sean aplicados en exteriores ante un periodo prolongado de tiempo.
Sin embargo, y aunque existen vinilos preparados para las tintas de base agua, su uso es más común para los demás sistemas de chorro de tinta, donde se pueden encontrar vinilos con acabado brillo o mate, para adecuarse a las preferencias del cliente o consumidor, y a su vez permitir diferentes características según la finalidad a la que vayan destinados.
Los vinilos opacos, como su nombre indica, están ideados para ser aplicados sobre fondos de color, sobre antiguas rotulaciones o, simplemente, son vinilos pensados para que el cliente se asegure de que no va a permitir transparentar cualquier forma o dibujo sobre el que se pegue.
Su acabado es similar al de los otros vinilos, y tienen también su vertiente brillo, satinada o mate, con la diferencia de que los vinilos considerados de trasera blanca pueden llegar a transparentar el fondo de donde han sido aplicados, y los opacos, al ser por su cara posterior de color negro o gris, no permitirán transparentar nada de la superficie dónde han sido aplicados.
Los translúcidos, por otro lado, son vinilos ideados para permitir pasar la luz, y por tanto muy usados para rótulos luminosos, banderolas de luz, paradas de autobús retroiluminadas, etc. Son vinilos de constante uso y muy solicitados, sobre todo, por clientes del sector publicitario.
Los vinilos transparentes están ideados para ser aplicados sobre cristal o sobre lugares para permitir que el fondo sea visible. Este tipo de soporte, como su nombre indica, permite que a través de él se pueda observar todo lo que se coloque detrás, por lo que tiene un serio inconveniente: que la impresión que se realice sobre él permitirá pasar la luz o mostrará el fondo u objetos que se encuentren tras él.

Importante
No confundir nunca translúcidos con transparentes. El primero de ellos, pese a su base en color blanco, permite el paso de la luz cuando es retroiluminado (iluminado por su parte trasera); el segundo, es completamente transparente.
Para evitar este efecto se suelen troquelar vinilos blancos que se aplican tras la impresión con la misma forma que el elemento impreso, opacando ese objeto pero no el resto del vinilo transparente donde no ha sido aplicado; o bien existen un tipo de impresoras de chorro de tinta que contienen, además de los consabidos colores primarios CMYK, tinta blanca que, pese a no ser muy común, están fabricadas con este fin.
Existen otro tipo de vinilos de impresión que por sus características no se diferencian de los ya citados en cuanto a su acabado, pero son considerados de última generación ya que poseen una serie de diferencias en su uso que los convierte en distintos: son los vinilos de fácil aplicación, o easy apply, y los vinilos removibles.
Los primeros se caracterizan por ser ideados para que cualquier persona, aun no siendo un profesional del sector, pueda aplicar el vinilo sin la necesidad de estropearlo o sin la inestimable ayuda de un operario de rotulación. Estos vinilos pueden ser satinados, brillo o mate, al igual que los demás, y pueden ser opacos o sin trasera oscura; pero, al contrario que los anteriores, ideados para los profesionales del sector, y por tanto difíciles de aplicar para alguien ajeno, permiten ser adheridos a cualquier superficie con cierta facilidad.
Su trasera, compuesta por un adhesivo con cierta repulsión al aire exterior, permite la aplicación del mismo expulsando con cierta facilidad el aire que queda tras él, evitando las indeseables pompas o arrugas que afean el vinilo cuando no se aplica como debe hacerse. Como principal inconveniente está que suele ser más caro que los vinilos de impresión monoméricos y poliméricos habituales.
Mientras, los vinilos removibles se caracterizan porque el adhesivo que compone su reverso no es tan abrasivo ni de tan fuerte sujeción como los anteriormente indicados y, por tanto, son más fáciles de retirar y no dejan restos de pegamento en la superficie a la que fueron fijados. Este tipo de vinilos con acabado en brillo, mate y satinado, y en sus vertientes opacas y con trasera blanca, son muy útiles para campañas de corta duración en las que se pretende poder retirar los mismos sin necesidad de tener que usar alcoholes o disolventes para eliminar trazas de adhesivo en las superficies sobre las que han sido utilizados.

Nota
Los vinilos de fácil aplicación y los removibles son ideales para eventos efímeros como stands de ferias o congresos. Al ser fabricados con este motivo, apenas dejan trazas de adhesivo una vez han sido retirados y son muy fáciles de aplicar y de retirar.
Quizá el soporte más utilizado junto a los vinilos, y también fabricado con derivados del petróleo, sea la lona. Estas lonas son muy utilizadas en el sector de la impresión digital de chorro de tinta de gran formato. Este tipo de soporte es muy usado para grandes campañas publicitarias o gigantografía. Generalmente, se pueden encontrar en material plástico, resistente al agua y muy duraderas al paso del tiempo y a las inclemencias del exterior, pero también existen lonas con base textil, de cáñamo o de algodón, entre otras.
Las lonas más conocidas son las denominadas frontlit, backlit, blockout o doble cara, y microperforadas.
Las lonas de tipo frontlit son las más comunes y utilizadas en el sector, y se caracterizan por ser un tipo de lona de color blanco con gramajes no muy pesados, oscilando los 440 g o 510 g generalmente, muy apta para colocación en fachadas de edificios sobre remolques de grandes vehículos como camiones, y resistente a los elementos dañinos del exterior.
El nombre proviene del argot de impresión norteamericano, y se trata de una abreviación de las dos palabras anglosajonas front (frente, de frente) y light (luz). Con ello quieren referirse a que son lonas de exterior, iluminadas por la luz solar o por focos, pero de manera frontal; o lo que es lo mismo, que no permitirían ser retroiluminadas, sino que necesitan de una luz natural o artificial dirigida hacia ella para poder ser observadas.
Son las más utilizadas y de más fácil manejo, y se pueden encontrar en casi todos los tamaños citados con anterioridad, oscilando desde pequeñas bobinas de 80 cm a las enormes de 500 cm de anchura.
Las lonas conocidas como backlit, por el contrario, son aquellas destinadas a ser retroiluminadas o iluminadas desde atrás con luz eléctrica artificial. Su nombre proviene de las palabras anglosajonas back (trasera) y light (luz). Son muy comunes y de extensa utilización para la fabricación de rótulos luminosos; y, como las anteriores, son muy duraderas y soportan con mucha corrección el paso y las inclemencias del tiempo. Se pueden encontrar también en todos los tamaños posibles y en diferentes gramajes no muy pesados, siendo las más comunes las de 510 g.

Nota
Podemos encontrar este tipo de soporte definido tanto como backlight como backlit, siendo más común la segunda apreciación, por ser una forma abreviada de origen norteamericano.
Las lonas blockout son aquellas destinadas a ser impresas por ambas caras, pudiendo ser definidas en castellano como lonas a doble cara. El término anglosajón blockout, o bloqueador, viene referido a su característica principal que permite ser impresa por ambas caras, sin que la una pueda ser transparentada sobre la otra cara ejerciendo un mal efecto de acabado.

Consejo
Cuando se imprime sobre lona doble cara se ha de tener muy clara la dirección de la segunda de las caras antes de ejecutar la impresión, ya que se han estropeado muchos trabajos por haber impreso la cara interior completamente bocabajo o girada con respecto a la primera de sus caras.
Este tipo de lona, muy utilizado para campañas publicitarias o políticas para colocación en farolas, banderas o postes, permite que se muestren ambas caras impresas sin tener que confeccionar el sustrato. Esto se debe a que este tipo de lona se crea gracias a tres capas diferenciadas, donde las caras de anverso y reverso permiten ser impresas y tienen un acabado blanco para ese fin, pero a su vez, a modo de sándwich, la capa interna se compone por un tejido o malla de color generalmente negro, que no permite transparentar lo impreso en una de sus caras al reverso de la misma, gracias a la opacidad de la propia capa.
Pero este soporte suele ser más pesado que los anteriores, siendo la de uso más común la lona doble cara de 800 g, aunque excepcionalmente se encuentran lonas de inferior calidad y de uso similar en gramajes mucho menores tales como 620 g o 510 g, lo que no garantiza su total opacidad ni perdurabilidad temporal al exterior. Las medidas también abarcan todo el ancho de bobina existente en el mercado, desde las lonas de menor anchura a las más grandes.
La principal ventaja es que se obtiene la impresión en ambas caras sin la necesidad de confeccionar la lona; o lo que es lo mismo, sin tener que imprimir dos lonas de tipo frontlit y después coser una cara con la otra mediante hilos o soldándolas con calor. Pero, como principal inconveniente, antes de poder imprimir la segunda de las caras, la primera de las mismas debe haber secado correctamente, ya que este tipo de lona de uso generalizado en las máquinas de impresión digital de gran formato de tipo chorro de tinta suelen estar destinadas a la impresión en impresoras de tipo UV, látex o solvente.
En el caso de las impresoras de chorro de tinta de tipo solvente se encuentra el inconveniente del tiempo de secado. Este tiempo variará según los diferentes factores que rodeen en ese momento a la impresión, siendo los más relevantes la temperatura y la evaporación de los gases o disolventes. No se puede hablar de un tiempo de secado estimado y generalizado para toda impresora de tipo solvente, sino que la experiencia será la que nos indique cuándo podemos insertar en la máquina la segunda de sus caras sin temor a la pérdida total del trabajo.
El caso más común es el de precipitarse en el tiempo entre la impresión de una cara y otra, no dejando evaporar completamente los gases de la primera de las caras y, por tanto, dejando peligrosamente húmeda la primera de las impresiones. Tras la impresión de la segunda de las caras podríamos encontrarnos entonces con la consecuente desgracia de que la primera de las caras se ha pegado con la segunda impresión, aún fresca, invalidando y destrozando nuestra tirada.

Consejo
Se recomienda un periodo de tiempo de secado entre una y otra cara en impresoras de chorro de tinta de tipo solvente de, al menos, 48 horas.
Por último, se encuentran unos tipos de sustrato poco comunes, pero cada vez en mayor uso, como son el polipropileno y los backlights. El primero de ellos se caracteriza por ser un material plástico muy flexible y de mucha dureza a la vez que permite que pueda ser manipulado con fuerza, dándose el caso de que tirando a la vez con las dos manos hacia ambos lados diferentes, podemos conseguir que se doble pero no parta, por lo que es muy útil cuando se pretende una larga duración de la impresión o campaña, ante posibles inclemencias temporales o vandalismos, así como para su constante recogida y posterior exposición con el paso de los días.

Nota
A veces, la superficie de un papel de tipo brillo puede confundirse con un rollo de polipropileno si ambos no se están correctamente etiquetados. La mejor manera de diferenciarlos es coger una de sus esquinas y partir una pequeña cuña de material; si no se secciona es polipropileno.
Los materiales conocidos como backlights, al contrario que en el caso de las lonas antes mencionadas, se trata de materiales plásticos compuestos por dos capas, una capa transparente plástica y brillante que será la que quede al exterior, y un reverso de polyester en material mate, que será la capa sobre la que se imprimirá a modo de negativo, ya que constituirá la parte posterior del material para ser colocado sobre una caja de luz. La luz, por tanto, incidirá sobre esta capa, permitiendo que la imagen sea vista a través de su lámina transparente del otro lado que, a la vez que intensifica la calidad de la impresión, permite que se pueda manipular sin dañar la impresión.

Aplicación práctica
Trabaja en una empresa de impresión digital de gran formato y un cliente le pide un vinilo translúcido para colocar en el escaparate de su tienda, convenientemente troquelado y con la forma de una mariposa. Cuando viene a recogerlo advierte su error, puesto que él quería que la imagen fuese pegada de dentro hacia a fuera, para que nadie pudiese arrancar la mariposa de su escaparate desde su lado exterior. ¿Qué ha podido ocurrir?
SOLUCIÓN
Evidentemente, el cliente no se ha expresado correctamente, ya que lo que pretendía adquirir, puesto que quería que se rotulase desde dentro el vinilo, era adhesivo transparente con trasera troquelada de color blanco. Solo de este modo se puede pegar un vinilo desde dentro del escaparate con la finalidad de que el motivo no sea sustraído o arrancado desde fuera.
6. Digitales
La reproducción en formatos digitales permitirá, sobre todo, el traspaso de información, archivos o documentos de un equipo a otro.
Los soportes de reproducción digital más clásicos, totalmente en su práctico desuso en la actualidad son los conocidos como disquetes. El disquete, disco flexible conservado en una carcasa plástica que, en sus tamaños de 5 ¼ o de 3 ½, permitían almacenar pequeños archivos de hasta un máximo de 1,44 megas. Más tarde aparecieron con el mismo formato los disquetes conocidos como Zip, con unos almacenajes superiores de hasta 750 megas. Este tipo de disco fue inventado por Iomega en 1994, y se consolidó como una clara mejora del disquete tradicional, aunque su uso nunca llegó a extenderse a nivel usuario, siendo solo utilizadas por las empresas. Es por eso que se trata de un desconocido periférico digital.
Pero antes del disquete, se utilizaron las cintas de casete de película de hierro y cromo como herramienta de conservación de datos digitales en primigenios ordenadores personales tales como el Amstrad, Spectrum o Amiga, entre otros.
No fue hasta la llegada del Compact Disc o CD cuando se extendió el uso de los periféricos digitales y empezó a hablarse de algo tan básico y normal hoy día como el compartir archivos a nivel comunitario y de usuario.
Estos discos compactos, fruto de las ideas de Kees Immink, de la empresa holandesa Philips y del japonés Sony Toshitada Doi, nacieron en 1979, pero fueron implantándose muy lentamente en el mercado, no siendo hasta finales de los 80 y en la década de los 90 de un uso generalizado y como formato digital común para el traspaso de archivos.
Hoy día, este tipo de discos compactos se encuentran también prácticamente en desuso. Se puede apreciar con facilidad cuando un soporte deja de tener vigencia o está camino a su extinción cuando los propios equipos informáticos eliminan de sus periféricos los lectores de dichos formatos. En la actualidad los equipos informáticos (no solo los dispositivos portátiles), no provienen provistos con lectores ni de CD/DVD ni, por supuesto, de disquete.
Las diferentes evoluciones entre los discos compactos se produjeron en los 90 con el DVD, y ya a finales de esa década y principios de 2000 apareció el conocido Blue-Ray. Ambos formatos permiten, entre otras cosas, un aumento de capacidad de los 700 a 900 megas que permitía almacenar un CD a los 4,7 gigas del DVD o la friolera de 50 gigas que permite almacenar el formato Blue-Ray.

Sabía que...
El Blue-Ray debe su nombre al lector láser de su sistema, que es de color azul.
Más tarde, y de mayor uso en la actualidad, aparecieron los discos duros externos, las memorias extraíbles o pendrives y las tarjetas digitales tales como las SD, mini SD y micro SD, MS, MSD, MSPD, MC, MMC y demás siglas que se encuentran en el mercado en diferentes capacidades siendo las más comunes para su uso las de 8, 16, 32 o 64 gigas.
Los pendrives son memorias con salida USB que pueden conectarse a cualquier equipo informático que se precie, incluso directamente a impresoras y fotocopiadoras si poseen entrada de puerto de ese tipo (USB), con capacidad de hasta 256 gigas.
Por último, los discos duros externos permiten el almacenamiento de archivos y documentos portátiles con una capacidad altísima para la transmisión y guardado de documentos digitales; desde los 250 gigas a varios teras, siendo la máxima capacidad actual que se pueden encontrar en discos duros de este tipo (sellado por helio) de 14 terabytes, siendo por tanto la joya de la corona en cuanto a los periféricos de almacenamiento de datos.
Los discos duros de última generación son conocidos también como discos duros de tipo estado sólido o SSD (Solid State Drive). Las principales diferencias entre los discos duros clásicos o tipo HDD y los de tipo SSD son:
La diferencia más notable es que mientras que los discos duros clásicos o HDD utilizan componentes mecánicos que se mueven, los de tipo SSD almacenan los archivos en microchips con memorias flash interconectadas entre sí, en un sistema que se podría considerar más parecido y por tanto, como una evolución, de las memorias USB o pendrives.
Pero en la actualidad, casi todo usuario hace uso de una nueva forma mucho más cómoda de guardar y transmitir información digital como es a través de la nube.
La definición de la nube está basada en un término metafórico que se utiliza para describir cómo están interconectados una red mundial de servidores donde se almacena toda información digital que se desee.
No se puede considerar a la nube como una entidad física en sí, ya que se trata de una red de servidores remotos enorme y a través de todo el mundo, que están interconectados para que estas funcionen como un único entorno. Los servidores que se encuentran interconectados en la nube están diseñados para almacenar y administrar los datos, pero también para ejecutar aplicaciones o acceder a los contenido previamente subidos.
Así que para acceder a los archivos y datos desde un equipo no es necesario un periférico como tal, ya que se accedería a esos datos en línea desde cualquier dispositivo conectado a internet, siempre y cuando las personas que suben la información decidan compartirla con uno o varios usuarios.
Existen varios métodos o sistemas para poder mantener recursos en la nube. Hay cuatro tipos de nube: nube pública, nube privada (comparte servicios a través de una red interna privada), nube híbrida, que comparte servicios entre las diferentes nubes públicas y privadas, y la conocida como nube comunitaria, que solo comparte y recibe recursos entre organizaciones de cierto calado, como instituciones, organismos, gobiernos, etc.
La nube se ha convertido en el sistema más utilizado para compartir información de manera digital y sin la necesidad de usar periférico alguno. Han existido muchas, desde Dropbox a Mega, pasando por Mediafire o Fileserve, y el uso de este tipo de recursos es tan habitual que incluso compañías como Google ofrecen su Drive o Mac su iCloud que no son más que una nube al servicio y disposición de usuarios de Google o Apple desde cualquier periférico con acceso a internet (móvil, tablet, ordenador, televisión…).
Pero la nube también tiene su lado negativo. No hay que olvidar que todos los datos que el usuario comparte, se alojan en esos servidores virtuales (o físicos), esparcidos por todo el mundo, por lo que aunque se prometa la privacidad de los mismos, es muy probable que tal privacidad no exista por completo. Es cierto que para que un usuario pueda acceder a los documentos alojados debe tener permiso de aquella persona que subió tal información a la nube, pero nadie puede garantizar que nadie al servicio de esos alojamientos en la nube, puedan acceder o no a esa información privada. Muchos gobiernos de hecho, han hecho uso de sus servicios de espionaje para acceder a datos de la nube que en principio, debían ser privados.
Queda mucho por avanzar al respecto, pero a día de hoy, es el sistema más utilizado, entre otros motivos, porque nuestros dispositivos móviles están dotados de acceso a la nube. Por tanto, todas nuestras fotografías e información, se están alojando directa o indirectamente, con nuestro permiso o no, en la nube, y la información digital permanece o es rescatada de la nube según el uso que le den los diferentes usuarios.
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