Kitabı oku: «Cuando la luz lo baña todo»


Catalogación en la publicación – Biblioteca Nacional de Colombia
Marín Montoya, Andrés Felipe, 1981-
Cuando la luz lo baña todo / Andrés Felipe Marín Montoya. -- 1a. ed. -- Medellín : Pulso & Letra Editores, 2021.
v.
Incluye datos del autor en la pasta.
ISBN 978-958-09-0025-2
1. Poesía colombiana - Siglo XXI I. Título
CDD: Co861.5 ed. 23 CO-BoBN– a1067763
ISBN: 978-958-09-0025-2
© Andrés Felipe Marín Montoya
© Pulso & Letra Editores
Director editorial: Carlos León Gaviria Ríos
Editores: Carlos León Gaviria Ríos
Mariela Orozco Suárez
Ilustración carátula: Archivo propiedad de la Editorial
Dibujos interiores: Germán Ossa
Diseño y diagramación: Zulima Sierra Orozco
Primera edición: Pulso & Letra Editores, enero de 2021
Distribución y ventas: Pulso & Letra Editores
Cra. 46 No. 80-39
Tels: 5588772 - 3113967181 - 3147027121
Medellín, Colombia
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A la Fuente Universal.
A mi familia.
A mis amigos.
AGRADECIMIENTOS
Gracias a Dios por consentirme vivir las experiencias de vida que me permitieron convertirlas en poesía.
Gracias a mi familia que siempre ha estado conmigo, apoyándome en todo momento.
Y, finalmente, gracias a mis amigos que me han estado acompañando en este viaje llamado vida.
Contenido
Amigo poeta
Bebe mi sangre
Bienvenido al mundo
Brota sangre del corazón
Cae fuego del cielo
Canto a los tres perdidos
Caos en el orden
Corazones lujuriosos
Dales de comer
Definición de amor
Días distintos
El esclavo
El canto del toche
El diablo en el infierno
El dulce
El espejismo
El gobierno de los perros
El juicio
El letrero de la calle 13
El opio del pueblo
El prurito que afecta mi soledad
El silencio de mi voz
El silencio es el adiós
El viento
En brazos de la muerte
Héroes de américa
Hijos de la nada
Juguemos
La bestia del deseo
La estrella b 612
La guitarra perdida
La mujer de arena
La noche eterna
La piedra
La quimera del amor
La respuesta del fusil
La sirena
La sombra en la pared
La voz que agobia
Las flores encantadas
Las últimas palabras de claudia
Los estudiantes
Los ojos que no ven
Manzana
Me asesino sin morir
Me escondí detrás del miedo para vencerlo sin ganar nada
Me hubieras dicho que no
No sueñes pierdes el tiempo
¿Quién se llevó mi amor? ¿Acaso fui yo?
Regresa de la oscuridad
Sexo verdadero
Soledad continua y tangible
Soñar es un delito
Todo cae
Tu adiós
Tú decides
Un sueño casi real
Una fantasía hecha realidad
Vete
El engaño
Amor escondido
La puerta al cielo
El rescate de morfeo al joven andrés
Te sueño
¿Quieres volar?
Señálame
Vienes a mi vida
Me gustas
Susana
Me dueles
El tren
La noche
¿Dónde está el amor?
Luna
Tánatos
Gracias por tu amor
Déjame entrar
Quiero
Las alas rotas
¿Dónde estás?
Me voy
La pizpireta vanidosa
Tras de ti
Natalia
AMIGO POETA
Amigo poeta, no cantes más
que el hombre será libre,
porque éste ama sus cadenas.
No cantes más que no existirá la guerra,
porque el hombre se complace con la muerte
y siembra la desolación
por toda la tierra.
No cantes más que habrá justicia,
porque en este mundo
muchas personas actúan con malicia.
No cantes más que puede haber un mundo
donde el amor llene el corazón,
porque las personas están llenas de temor.
Sin embargo, amigo poeta,
olvida mis palabras,
permite que el viento se las lleve.
¿Sabes por qué?
Porque soy como tú, un soñador,
y creo que algún día el hombre conquistará la libertad,
al romper las cadenas
que no lo dejan amar.
BEBE MI SANGRE
Ven, no te detengas, tú sabes que por tu culpa
me estoy desangrando.
El maldito amor que nació en mi corazón por ti,
sólo me condujo a la destrucción, a la desolación,
a la tristeza, a la amargura,
al odio, al oprobio de mi alma.
Ven, no te detengas, bebe de mi sangre.
Es sólo para ti, tómala
y recuerda que la muerte ha venido a mis ojos
para llevarme al olvido, gracias a tu crueldad.
BIENVENIDO AL MUNDO
Bienvenido al valle de las lágrimas,
donde la felicidad sólo se deja ver en instantes.
Bienvenido hijo mío a padecer el dolor
de sufrir enfermedades,
a enfrentar la realidad con la máscara que tú construirás.
Bienvenido al mundo,
donde reina la especie más insensata,
inconsciente, amante de las cadenas.
Hijo mío, si tú decides conquistar la libertad,
te vas a condenar en una incertidumbre
que te causará mucho mal.
Los hombres hablan de ella,
la definen según sus conveniencias,
pero a la hora de la verdad, no la han visto caminar.
Caminar por el sendero de la verdad.
Todos dicen tenerla;
los filósofos en sus escrituras
somnolientas juegan a definirla.
Tú puedes descubrir la libertad,
palparla, besarla, sentirla,
de acuerdo a la definición de tu vida.
La libertad está en el comunismo,
en el capitalismo, en el catolicismo,
en el budismo, en el trabajo, en el estudio, en las drogas.
Hijo mío, tú vislumbrarás dónde está la libertad.
Ella es ambigua, intangible, incolora,
si piensas en hallarla encontrarás la locura.
Niño, niño hermoso,
no sabes la felicidad que envuelve mi alma,
al tenerte en mis brazos y sentir tu inconsciencia.
Niño, niño mío,
tal vez tú sabes el significado de esta palabra;
que en las noches y en el día agobia mi alma.
¿Qué es la libertad?
Tú lo comprendes pero cuando crezcas
olvidarás el significado y, como yo, sentirás un gran dolor,
llorarás lágrimas amargas.
Bienvenido al mundo hijo mío,
no sé cuál camino elegirás en tu vida,
sin embargo,
puede que nunca te hagas esa pregunta.
Y al no cuestionarte dónde está,
conquistes la libertad.
BROTA SANGRE DEL CORAZÓN
Un hilo de sangre brota en mi corazón.
El amor se desangra con el paso del dolor.
Mis manos teñidas de carmesí,
atrapan la razón solitaria en un rincón.
Cuando la sangre la toca, la razón grita de horror;
diciéndole al corazón que no se muera de amor.
El corazón ha perdido la hilaridad
los días dulces se desvanecieron con la soledad.
Ahora los latidos horadan la tristeza
y mi alma se encuentra tensa.
Con un profundo dolor, la razón grita de terror,
por favor corazón, no te mueras de amor.
CAE FUEGO DEL CIELO
El sol conduce su carruaje a su morada,
la noche lo sigue con un paso tímido,
cubriendo de sombras lentamente el país.
Un hombre sentado en el desierto,
con una túnica larga y un turbante,
mira desprevenido el ocaso.
Perdido en sus meditaciones
sobre la guerra que se avecina con pasos de dragón
y que destruye todo alrededor.
Es medio día,
el sol se halla en la mitad de su camino
en su carruaje dorado.
Un niño sonríe cuando ve llegar a su madre de compras,
abre sus brazos, corre para darle un fuerte abrazo,
ella se siente feliz porque la guerra es en otro país.
La noche lo ha cubierto todo,
la tierra descansa al recibir el cálido aire que la refresca,
después de haber recibido un caluroso abrazo de su hermano el sol.
Un grupo de amigos fuman nerviosos.
En sus miradas hay inquietud, en sus ojos tristeza y desolación.
Ellos murmuran quedamente, sobre el dragón que daña todo alrededor.
El cielo azul se tiñe de gris, lentamente la noche cubre con su manto la tierra.
Los niños, los jóvenes, las mujeres, los ancianos, los hombres, los padres, las madres, regresan a sus hogares con el corazón lleno de júbilo a reunirse con sus seres amados.
Hablan de los sucesos del día y de la guerra que su país librará para restablecer la democracia en tierras lejanas.
Luego toman la cena,
se sientan frente al televisor para compartir en familia,
se dan el beso de las buenas noches
y duermen como príncipes encantados porque
el dragón de la guerra no alcanzará sus tierras.
El sol se ha levantado,
calientan las arenas que se han congelado por el frío de la noche.
El país toma vida.
Los hombres árabes continúan sus rutinas,
pero algo ha cambiado, sus corazones tiemblan de miedo,
se asustan como niños pequeños cuando en la lejanía
suenan las sirenas que ensayan, para dar el aviso siniestro de la visita del dragón.
Los hombres trabajan con ahínco,
construyendo trincheras para cuando los pájaros de acero
arrojen fuego,
no eliminen de la faz de la tierra a sus familias.
Los soldados se preparan,
se embarcan en sus buques y portaaviones.
La libertad se acerca
la democracia está ofendida,
los americanos cobrarán venganza por la humillación
que un pueblo lejano hizo en contra de tan magnánima
sapiencia.
Los soldados estarán orgullosos
por la sangre inocente que derramarán en los campos,
por los infantes huérfanos que dejarán las bombas,
por los lisiados que llorarán eternamente su dolor,
por la muerte y horror que saciarán sus corazones.
La aldea planetaria los ensalza como héroes
¡La democracia volverá!
Gritan mientras las tropas parten hacia Medio Oriente.
Felices en sus corazones
liban la sangre que se verterá,
para saldar la ofensa a la diosa democracia.
Ha llegado la hora cero,
los pájaros de acero sobrevolarán la ciudad,
los hombres llorarán lágrimas amargas,
pues no saben si la vida conservarán.
Las sirenas suenan con su voz lúgubre,
anuncian la llegada del dragón.
La gente se esconde con el temor dentro de sus manos,
con el odio recorriendo su cuerpo por la impotencia
de no poder vencer al dragón,
como lo hizo David contra Goliat.
El miedo les carcome el alma,
todo es destrucción.
Sus hermanos murieron bajo el yugo del opresor,
bajo la excusa de darles de comer democracia
a un pueblo que nunca exigió al mundo que le obsequiaran
tan suculento plato,
que incluía una carnicería humana por parte del anfitrión.
CANTO A LOS TRES PERDIDOS
Él camina lentamente entre los álamos,
en sus manos lleva un rollo que lee con atención.
Ella está sentada entre los abedules,
la acompaña el sonido del viento
y los aullidos de los lobos.
Un niño montado en su jaca,
persigue la luna
que baña al campo con su luz plateada.
El rollo tiene secretos
nadie los conoce en la tierra.
Ella mira la blancura
que se extiende en el horizonte perdido de los enamorados.
El niño va a todo galope,
busca la escalera que lo elevará
hasta su luna amada.
Los abedules se mueven con suavidad,
el viento le susurra las palabras que salen
de los labios del hombre.
Abedules congelados,
escuchan la dulce voz de un ruiseñor enamorado.
Las lágrimas bañan el rostro del niño,
no encuentra la escalera que lo conducirá hacia la luna
plateada.
El hombre enciende fuego al rollo,
la humanidad no conocerá el secreto de los sabios.
La mujer está tendida sobre la estepa,
su rostro apagado refleja la luz tenue de su blanca sonrisa.
El niño detiene su jaca,
desciende de ella, lanzándose al estanque
para atrapar la luna.
CAOS EN EL ORDEN
Salta el tigre en las entrañas de mi alma,
destroza mi vida con sus garras de maldad.
Me miro al espejo,
una imagen discontinua se refleja,
una pregunta sale de mis labios con titubeo
¿Qué es la belleza?
Tal vez nadie lo sabe,
pero dicen que está en la simetría.
Salto al abismo
caeré eternamente,
allí estarán las almas perdidas
que nadie se atreve a buscar.
Yo soy el espejo de ti,
mira tu imagen caminando con vacilación
al olvido de tu cuerpo.
Tu imagen es continua,
la mía es abstracta,
soy hermoso como tú,
acércate cuando caiga el crepúsculo
herido por las tinieblas.
Lágrimas de sangre se deslizan por la manta del dolor,
besa mis labios para que descanses en el terror.
Te busco en cada lugar,
cuando llego te has ido,
cuando te encuentro no estás.
Se apagó el farol,
la luna dejó de brillar,
las estrellas bailan en la oscuridad.
Eres tiniebla, eres tristeza, eres melancolía.
Eres un verso lúgubre con morfemas de dolor.
El alba aparece sigilosamente, a través de mi ventana.
Me levanto lentamente,
tomo un baño de hipocresía
y me seco con la toalla de la verdad.
Ella se esconde detrás de la mentira.
Cuando la encuentro, se desvanece lentamente,
como la niebla entre mis dedos,
al enterarme que la verdad es mentira.
Corre, alcanza tu vida.
¿No sabes qué hacer?
Encuéntrala algún día.
Llueven dilemas, llueven dogmas, llueven hipótesis.
Y me doy cuenta que la lluvia de mi vida
sólo es falsedad.
Caminos bifurcados se hallan en el andar de la vida,
No existen letreros que le guíen hacia la felicidad.
Sueño despierto, despierto me duermo.
Las horas pasan con aire de melancolía,
porque el sol no alumbra la tristeza de mi vida.
País donde los tontos son sabios,
país donde las meretrices son damas distinguidas,
país donde la alegría es tristeza,
país donde la gente no piensa.
El caos controla al mundo,
la abstracción domina lo simple,
el letargo esclaviza mi espíritu,
las ideas vejan mi mente,
el orden se ha ido,
el caos lo persigue en las noches como un bandido.
CORAZONES LUJURIOSOS
He visto una hermosa mujer
que invita al hombre al placer.
Sus ojos son azules como el cielo,
alumbran la tierra como luceros,
su boca es roja como una manzana,
provoca el deseo de besarla.
Sus pechos son firmes y erectos,
como los de la diosa Venus.
Éstos llevan al hombre a vivir en un ensueño.
Sus piernas duras y torneadas,
como los macizos colombianos,
despiertan la lujuria,
en los corazones de cristal.
Ha llegado la noche,
mi cuarto se encuentra en penumbras,
la luna se ha escondido
dejando la ciudad pletórica de oscuridad.
Yo he tomado la posición de flor de loto
para salir de mi cuerpo y volar como un alcaraván,
la diosa duerme dulcemente,
Morfeo la tiene atrapada en el mundo de los sueños.
Yo la observo dormir,
pensamientos perversos revolotean en mi cabeza
como cuervos.
La animalidad desgarra mis entrañas,
los corazones de cristal palpitan lujuriosos,
mientras la contemplo como un ensueño toda la noche.
El aura toca la ventana,
el sol lascivo acaricia su cuerpo de diosa con sus rayos.
Sus luceros se han abierto
y me pierdo en la inmensidad de su firmamento.
Se ha levantado de su cama,
su cuerpo desnudo queda al descubierto.
Mi alma, mi pobre alma, se estremece
al ver una beldad frente a mi espíritu.
Ella regresa a la cama,
se acuesta boca arriba,
el sol altivo le da un ósculo de lujuria
al cuerpo desnudo de la muchacha.
En su rostro se dibuja una sonrisa de placer.
Se acaricia lentamente,
toca sus pechos suavemente,
desliza sus manos por su abdomen,
y toca sus piernas con un movimiento seductor.
De repente, el dios Zeus llega del Olimpo
para apreciar esta escena de ensueño.
Ella, complacida, continúa acariciando su cuerpo,
pletórica de concupiscencia.
Después de un tiempo
se acaricia el sexo,
y sus dedos juguetean inquietos.
El sol se paralizó de la emoción,
la luna celosa lo persigue por el espacio,
dejando la tierra en penumbras por un rato.
Juno con la sangre en el rostro por el enojo,
persigue a su esposo,
quien corre presuroso
a esconderse en el olimpo.
Yo permanezco allí quieto
mirando el espectáculo.
Un grito de placer sale de los labios de la mujer,
ha llegado a la cúpula del placer.
DALES DE COMER
Mi pueblo tiene hambre,
los jugos gástricos
les devoran las paredes estomacales,
niños escuálidos caminan por las calles.
Un anciano coge de la basura su alimento,
lo devora con gran avidez,
sin embargo, las moscas lo rodean
por el trozo putrefacto de su boca.
¡No!… detente,
no quemes los alimentos
para sostener los precios,
dadlo a mi pueblo que anda hambriento.
Y recibirás el mejor pago,
la dulce sonrisa de un niño satisfecho.


DEFINICIÓN DE AMOR
El amor es una palabra de cuatro letras,
en español e inglés,
su color es violeta.
Algunos sabios piensan que es rojo,
sin embargo,
mi primer amor fue violeta.
El amor es un desierto;
allí amo a la arena,
me transformo en viento
y encuentro la soledad.
Ella es la arena de mi desierto,
la busco y se aleja.
Creo que la amo,
pero no la entiendo.
El amor es un desierto violeta,
yo soy el desierto que ama la palabra de cuatro letras.
DÍAS DISTINTOS
Hoy me siento en un lugar desierto;
aunque las personas hablan no las escucho, no las veo,
soy un ente que nadie se atreve a mirar.
Hoy la alegría ha venido a mi rostro,
con bellas melodías
que las flores le obsequiaron
en los jardines perdidos de la felicidad.
Hoy amo la humanidad.
Creo que Rousseau tenía razón en decir
“el hombre nace bueno pero la sociedad lo corrompe”.
Hoy no creo en el ser inescrupuloso
mal llamado humano;
las palabras de Hobbes penetran en mi corazón
“el hombre es lobo del hombre”.
Hoy pienso que el amor eterno puede nacer,
entre dos corazones mortales
y causar la cuarta locura
que Platón menciona en el Fedro.
Hoy me río de mí mismo,
el amor no existe;
es una utopía que los tontos perseguimos
para aliviar la pena de vivir.
Hoy deseo morir,
dormir el sueño eterno
donde la luz del día
no hiera mis taciturnos ojos.
Hoy quiero vivir,
cada día trae su nuevo devenir.
Soy un masoquista
y disfruto con deleite el homicidio perfecto;
morir a diario.
EL ESCLAVO
Soy el esclavo que sirve a tus despiadados
pero dulces caprichos,
lavo tus pies con lágrimas de mis ojos,
por ser un prostituto.
No diré prostituta pues no sabes si soy macho o fémina,
tal vez sea las dos o tal vez sea nada,
nada, nada; no existo en tu mundo diáfano, pulcro.
Soy sucio,
soy un insecto,
que se arrastra ante las órdenes que salen
de tu limpia boca.
Esclavos son todos los hombres servidores de las pasiones,
esclavo soy yo,
de la pasión de amarte.
Sin embargo, pienso, analizo tu comportamiento
y descubro los secretos inescrutables de la voz
que no se ha hecho magia en el sonido
que para ti soy un esclavo.
Esclavo anodino o prostituto o puta, no sé.
El hecho es saber si tu, princesa diáfana,
de piel tersa, de glaucos ojos y cabellos de nardos
sabes quién soy.
Tú estás segura,
¡segurísima!
que tienes un esclavo a tu servicio.
Pero no me identificas, soy tan abstracto,
tan intangible, tan incoloro,
que ni yo sé, si soy puto o puta… no importa.
¿A quién le importa?
A nadie,
¿verdad princesa?
A nadie
sólo sé, sólo comprendo
que soy tu lóbrego, triste, melancólico y oscuro esclavo.
EL CANTO DEL TOCHE
Los niños salen del colegio de prisa,
en el horizonte aparece la boca de la noche,
una niña escucha el canto de un toche.
Una dulce melodía arrulla a la niña,
ella sueña con bosques frondosos
donde habitan animales hermosos.
Un niño se sienta a su lado,
escucha la dulce melodía,
sueña con bellos lugares,
desea ir allí algún día.
La noche cubre el horizonte,
los niños ríen de alegría
al escuchar el canto del toche.
El niño acaricia los cabellos de su amiga,
el toche canta con amor,
le gusta la risa de los niños,
le gusta alejar el temor.
La niña dibuja una sonrisa hermosa,
el toche canta dulces melodías
porque se parece a una rosa.
Los niños yacen en el prado,
el viento los acaricia con suavidad,
Morfeo los arrulla en sus brazos,
ellos sueñan con alcanzar la eternidad.
El toche descansa un rato,
los niños abren sus ojos,
cerca del toche hay un gato.
El niño le grita al toche:
canta tus hermosas melodías,
así salvarás tu vida,
el gato se irá riendo de alegría.
Una dulce voz salió del pico del toche,
el gato rió de felicidad
y los niños cantaron toda la noche.
El alba camina con timidez dentro de la arboleda,
los niños se toman de las manos,
se besan y se levantan
y el toche les promete una serenata.
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