Kitabı oku: «Feisbuqueo, luego existo»


Colección de narrativa breve
No. 3
Feisbuqueo, luego existo
Colección: La nave insólita, número 3
Primera edición digital noviembre 2020
Ciudad de México
Edición: Anaïs Blues y Luis Flores Ramos
Diseño de colección: Víctor Mendoza
D.R.© Angélica Santa Olaya
D.R.© La Tinta del Silencio, 2020
www.latintadelsilencio.com
ISBN: 978-607-99010-7-3
Se puede difundir de manera parcial esta obra sin fines de lucro, con el consentimiento de su autor y/o editores.
Con cariño para todos los ciberamigos que sostuvieron mi ánimo y apapacharon mi soledad durante el exilio en Medio Oriente a través de los muros de Facebook. Saber a mi gente al otro lado de la pantalla, encontrar nuestra palabra castellana, nuestras ocupaciones, preocupaciones y bromas al despertar, alimentó mi alma —cada día— durante seis años.
Porque la tecnología es útil si la usamos conscientemente con reflexión y amor. Y porque el humor es, también, una herramienta de sobrevivencia.
Espero, ahora yo, alimentarles un poco la sonrisa…
Gracias.
Índice
Prólogo - Laura Elisa Vizcaíno
Génesis
Tecnohistoria
Redes
Eco verbum
#Knock out
Zuckermandamientos
Un like por amor de Dios
Digitocracia
Obsolescencia
De refilón
Control de plagas
Siendo
Nacimiento
Matrix
Mascota
Infancia tardía
Troll
Arrullo
Dos vidas
Romance
Addán y Eva
Estado civil
Precaución
Sexting
¿Tonces?
Orgasmo feisbuquero
Civersos
A la carta
Originalidad
Por amor de Dios
¿Infiel?
Por sus likes los conoceréis
Venganza en tres clicks
Refugiado
Desamor
Despecho
El que postea se aguanta
¡Eureka!
Feis–¡buuuu!–queando
Decoro
Propuesta
De qué stalkeada manera…
Epifanía
Y sí...
Incurable
Ilusión
Receta para la depresión
Mala memoria
Entre amiguis
Cibernación
The true
Ojo
The true II
Jugando a matar
Promesa
Anamnesis
Reencuentro
El regreso
Libre
De nuez
Amor propio en dos actos
Revancha
Lealtad
Los infinitos nadies
Poeta
Inbox con bloqueo
Realidad virtual
Impostor
Oración
Rebeldía
Conspiración
Cumpleaños
Locura
Bye
Facelosofía
Apocalipsis
Semblanza de la autora
Prólogo
Los tiempos cambian, pero pocos son los que se atreven a hacer una pausa, observar el por qué y regresar a la caverna de Platón para entregarnos un ejemplo sólido de aquello que ya no podemos notar porque nuestros ojos se han acostumbrado a las sombras.
Feisbuqueo, luego existo es una crítica mordaz a la sociedad inmersa en las redes permitidas por la tecnología y por nosotros mismos. Los lectores de esta obra que compartan la usanza de conectarse a Facebook habrán de pasar por varias etapas: la sonrisa del reconocimiento, las ganas de compartir alguno de estos textos en su muro y, por último, la mueca amarga al comprender la deshumanización de la convivencia social, la impersonalidad de las amistades y la necesidad obsesiva de auto-reconocimiento que devela esta famosa red social.
Asimismo, Angélica Santa Olaya manifiesta una mirada perspicaz en la forma de escritura que utiliza: la brevedad de cada texto le permite abordar el mismo tema desde un sinfín de perspectivas, armónicamente se percibe la cualidad fragmentaria de la mano de la completitud. La extrema brevedad y fugacidad de cada uno de los relatos encuentra su otra parte en las demás micro-escenas; parece, entonces, que pequeñas bolas de nieve se sostienen una a la otra hasta abarcar, como avalancha, una problemática de identidad que nos atañe a todos.
Aunado a estos conflictos, la extrema condensación de los relatos que componen este libro se sostiene de personajes tipificados que podrían ser cualquiera de sus lectores, lo cual forma una coherencia con la borradura de la esencia humana provocada por Facebook, pues la propia sustancia se hace a un lado para igualarnos a los demás usuarios. De esta manera, los protagonistas carecen de profundidad tanto por su fugacidad como por su responsabilidad de representación: deben cumplir con la imagen colectiva de un usuario común.
Las implicaciones sociales e identitarias de Facebook ya están siendo estudiadas desde distintas disciplinas, pero el acierto de este libro está en utilizar un medio de representación coherente y útil como señalización de lo acontecido: una brevedad literaria construida de silencios donde lo que no se dice llega a nuestros oídos como un grito, gracias a la posibilidad de identificación que las situaciones y personajes tipificados manifiestan.
Sin embargo, estas problematizaciones también se combinan con el humor. A pesar de las cuestiones señaladas, los textos no dejan de ser lúdicos, irónicos y humorísticos, pues las artimañas de esta red social también pueden ser vistas con divertimiento; finalmente somos una cadena de textos donde cada uno refiere a otro hasta formar una red que nos aprisiona y la única escapatoria, como lo sugiere la autora, es saber reírse de uno mismo.
Laura Elisa Vizcaíno
Cuando los hombres dejan de creer en Dios, no quiere decir que creen en nada: creen en todo.
Quizá la tarea del que ama a los hombres consista en lograr que éstos se rían de la verdad… porque la única verdad consiste en aprender a liberarnos de la insana pasión por la verdad.
Umberto Eco
Allí donde el discurso reemplaza a la acción efectiva
se retarda el progreso de la conciencia.
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