Kitabı oku: «Neumatica e hidráulica»

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NEUMÁTICA E HIDRÁULICA

NEUMÁTICA E HIDRÁULICA

ANTONIO CREUS SOLÉ


Neumática e hidráulica

Segunda edición, enero 2011

© 2011 Antonio Creus Solé

© 2011 MARCOMBO, S.A.

Gran Via de les Corts Catalanes, 594

08007 Barcelona

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Corrección y maquetación: O3 BCN Packagers

Diseño de la cubierta: NDENU DISSENY

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ISBN-13: 978-84-267-1861-7

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A mi hija Ariadna

Índice

1.Generalidades

1.1Neumática

1.2Hidráulica

1.3Comparación entre neumática, hidráulica, eléctrica y electrónica

2.Actuadores neumáticos

2.1Generalidades

2.2Servomotor neumático

2.2.1Generalidades

2.2.2Fuerzas en el servomotor neumático

2.3Cilindro neumático de movimiento lineal

2.3.1Generalidades

2.3.2Cálculo de los cilindros neumáticos

2.3.2.1Fuerza del cilindro

2.3.2.2Fuerza de carga del cilindro

2.3.2.3Consumo de aire

2.3.2.4Velocidad del pistón y amortiguamiento

2.3.3Cilindro de doble efecto tipo tándem

2.3.4Cilindros de doble efecto multiposición

2.3.5Cilindro neumático guiado

2.3.6Cilindro neumático sin vástago

2.3.7Cilindro neumático de impacto

2.3.8Cilindro neumático de fuelle

2.3.9Sistemas de accionamiento

2.3.9.1Válvulas distribuidoras

2.3.9.2Cálculo del Cv y Kv de las válvulas distribuidoras

2.3.9.3Accesorios de las válvulas distribuidoras

2.3.9.4Accesorios de los cilindros

2.3.9.4.1Sensores de posición del cilindro

2.3.9.4.2Finales de carrera

2.3.9.4.3Unidad de bloqueo del cilindro

2.3.9.4.4Sistemas de posicionamiento secuencial

2.3.9.4.5Posicionadores

2.3.10Dispositivos hidroneumáticos

2.3.11Dispositivos de función lógica

2.3.12Equipos neumáticos

2.4Cilindro neumático de movimiento giratorio

2.5Músculo neumático

2.6Técnicas de vacío

2.6.1Generalidades

2.6.2Obtención del vacío

3.Actuadores hidráulicos

3.1Generalidades

3.2Cilindro hidráulico

3.2.1Generalidades

3.2.2Cálculo del cilindro

3.2.2.1Tamaño del cilindro

3.2.2.2Carrera del pistón

3.2.3Sistemas de accionamiento

3.2.3.1Válvulas distribuidoras

3.2.3.2Dispositivos de función lógica

3.2.3.3Cálculo de Cv y del Kv de las válvulas distribuidoras

3.2.3.4Accesorios

3.3Equipos hidráulicos

3.3.1Circuito hidráulicos típicos

3.3.2Accionamiento de turbinas

3.3.3Prensas hidráulicas

3.3.4Ejemplo de dimensionamiento de un circuito hidráulico. Grúa

3.3.5Diagramas de representación de circuitos

4.Actuadores eléctricos y digitales

4.1Generalidades

4.2Servomotor de c.a.

4.3Motor de corriente continua (c.c.)

4.4Motor paso a paso sin escobillas (brushless)

4.5Servomotores de c.c. sin escobillas

4.6Motor eléctrico de accionamiento lineal

4.7Conversión de movimientos de motores

4.8Mando digital de los motores de accionamiento lineal

4.9Servomotor digital

5.Motores neumáticos

5.1Generalidades

5.2Selección del motor neumático

5.3Motores de pistón axiales

5.4Motores de pistón radiales

5.5Motor de engranajes

5.6Turbomotores

5.7Motores de aletas

5.8Herramientas neumáticas

5.9Instalación del motor neumático

5.10Accesorios

5.11Instrucciones generales de mantenimiento

6.Motores hidráulicos

6.1Generalidades

6.2Cálculo de la potencia de los motores hidráulicos

6.3Motor de paletas

6.4Motores de pistón radial o axial

6.5Motor de engranajes

6.6Motor gerotor

6.7Aplicaciones de los motores hidráulicos

7.Instalaciones

7.1Generalidades

7.2Circuitos neumáticos

7.2.1Método intuitivo

7.2.2Circuitos de un cilindro

7.2.3Cilindro de mando manual

7.2.4Cilindro de mando semiautomático (ciclo único)

7.2.5Cilindro de ciclo continuo

7.2.6Circuitos de dos o más cilindros

7.2.6.1Generalidades

7.2.6.2Método de cascada

7.2.6.3Método paso a paso

7.2.6.4Método de secuenciador

7.3Circuitos electroneumáticos

7.4Programación con PLC (Controladores Lógicos Programables)

7.5Circuitos electrohidráulicos

7.6Simuladores de circuitos

8.Centrales neumática e hidráulica

8.1Introducción

8.2Aire comprimido

8.2.1Generación del aire comprimido

8.2.2Alimentación directa de los dispositivos neumáticos

8.2.3Ejemplo de dimensionamiento de una red de alimentación de dispositivos neumáticos

8.2.4Coste del aire comprimido

8.3Central hidráulica

8.3.1Generalidades

8.3.2Bomba hidráulica

8.3.3Acumulador hidráulico

8.3.4Juntas y sellos hidráulicos

8.3.5Fluido hidráulico

9.Mantenimiento de los sistemas neumático e hidráulico

9.1Introducción

9.2Mantenimiento de sistemas neumáticos

9.3Mantenimiento de sistemas hidráulicos

10.Apéndice

10.1Generalidades

10.2Símbolos neumáticos

10.3Símbolos hidráulicos

10.4Símbolos eléctricos y electrónicos

10.5Unidades en Neumática, Hidráulica y Eléctrica

Glosario de términos

Referencias

Agradecimientos

Este libro ha sido posible gracias a 28 años de experiencia industrial en fábricas realizando puestas en marcha y mantenimiento con una visión directa de las máquinas de proceso y de su control.

Desde el punto de vista industrial, unas palabras de agradecimiento a las empresas CERESTAR y HONEYWELL por la experiencia acumulada durante los 25 años de trabajo como responsable de control y automatismos que me han permitido tener una amplia visión de los procesos industriales y el papel que juegan en la neumática e hidráulica, en particular como elementos finales de control.

Prólogos

La neumática y la hidráulica forman parte de nuestro entorno. Nos ofrecen la posibilidad real de realizar esfuerzos y movimientos de forma prácticamente mágica. Basta con oprimir un pulsador para que toda la cadena de acciones que tienen lugar en el sistema de energía neumático e hidráulico se efectúe y podamos realizar un trabajo sin esfuerzo personal alguno. La neumática y la hidráulica nos permiten mover máquinas, posicionar componentes para realizar con precisión trabajos de mecanizado, horadar túneles, transportar materias pesadas, etc.

La evolución continua de la industria en la obtención de nuevas materias, su mecanización y la obtención de un producto final elaborado obliga a conocer y entender el funcionamiento de los dispositivos neumáticos e hidráulicos, su control, sus limitaciones y la forma de realizar un correcto diseño de las instalaciones.

Este libro va dirigido a los jefes y operadores de procesos, a los usuarios, al estudiante y a toda persona relacionada directa o indirectamente con la neumática y la hidráulica.

La obra, en su segunda edición, consta de nueve capítulos y un apéndice.

En el primer capítulo se examinan los conceptos de neumática e hidráulica y se comparan las diversas técnicas de neumática, hidráulica, eléctrica y electrónica.

En el segundo capítulo se estudian los actuadores neumáticos con especial descripción de sus movimientos y de los accesorios que completan su control, el cálculo del Kv (Cv) de las válvulas distribuidoras, las técnicas de vacío y los sistemas de preparación y utilización del aire comprimido.

En el tercer capítulo se examinan los actuadores hidráulicos con los cálculos de cilindros, válvulas distribuidoras, accesorios, la central hidráulica y equipos hidráulicos.

En el cuarto capítulo se estudian los actuadores eléctricos y digitales describiendo los cilindros eléctricos y los motores de accionamiento lineal.

En el quinto capítulo se estudian los motores neumáticos en sus diversas formas de pistón, engranajes, aletas y las herramientas neumáticas.

En el sexto capítulo se examinan los motores hidráulicos con los cálculos de potencia, y los modelos de paletas, pistones, engranajes y gerotor y sus aplicaciones.

En el séptimo capítulo se estudia el diseño de las instalaciones neumáticas e hidráulicas con los métodos intuitivo, cascada, paso a paso y secuencial.

En el octavo capítulo figuran las centrales neumática e hidráulica.

En el noveno capítulo se comentan las características de mantenimiento de los sistemas neumático e hidráulico.

Finalmente, en el apéndice figuran los símbolos neumáticos, hidráulicos, eléctricos y electrónicos, una tabla de conversión de unidades, un glosario y una lista de referencias.

Espero que la obra cumpla su objetivo de ofrecer una mejor comprensión de los dispositivos hidráulico y neumáticos y ser una herramienta que permita al personal de proceso y al usuario la forma de enfocar los cálculos o la comprensión de la técnica que se mueve alrededor de los dispositivos neumáticos e hidráulicos.

1GENERALIDADES

Los sistemas de movimiento y control basados en fluidos pueden ser neumáticos, hidráulicos, eléctricos y mecánicos.

1.1 Neumática

La palabra neumática se refiere al estudio del movimiento del aire. Así, en sus comienzos el hombre utilizó el viento en la navegación y en el uso de los molinos para moler grano y bombear agua. En 1868 George Westinghouse fabricó un freno de aire que revolucionó la seguridad en el transporte ferroviario. Es a partir de 1950 cuando la neumática progresa ampliamente en la industria con el desarrollo paralelo de los sensores.

Los sistemas de aire comprimido proporcionan un movimiento controlado con el empleo de cilindros y motores neumáticos, y se aplican en herramientas, válvulas de control y posicionadores, martillos neumáticos, pistolas para pintar, motores neumáticos, sistemas de empaquetado, elevadores, herramientas de impacto, prensas neumáticas, robots industriales, vibradores, frenos neumáticos, etc.

Las ventajas que presenta el uso de la neumática son el bajo coste de sus componentes, su facilidad de diseño e implementación y el bajo par o la fuerza escasa que puede desarrollar a las bajas presiones con que trabaja (típico 6 bar), lo que constituye un factor de seguridad. Otras características favorables son el riesgo nulo de explosión, su conversión fácil al movimiento giratorio así como al lineal, la posibilidad de transmitir energía a grandes distancias, una construcción y mantenimiento fáciles y la economía en las aplicaciones.

Entre las desventajas, figura la imposibilidad de obtener velocidades estables debido a la compresibilidad del aire, los altos costes de la energía neumática y las posibles fugas que reducen el rendimiento.

La neumática precisa de una estación de generación y preparación del aire comprimido formada por un compresor de aire, un depósito, un sistema de preparación del aire (filtro, lubricador y regulador de presión), una red de tuberías para llegar al utilizador y un conjunto de preparación del aire para cada dispositivo neumático individual (Figura 1.1).


Figura 1.1. Preparación del aire.

Los sistemas neumáticos se complementan con los eléctricos y electrónicos, lo que les permite obtener un alto grado de sofisticación y flexibilidad. Utilizan válvulas de solenoide, señales de realimentación de interruptores magnéticos, sensores e interruptores eléctricos de final de carrera. El PLC (Programmable Logic Controller) les permite programar la lógica de funcionamiento de un cilindro o de un conjunto de cilindros realizando una tarea específica.

En determinadas aplicaciones, tales como en movimientos de aproximación rápida y avance lento, típicos de las fresadoras y rectificadoras, en la sujeción de piezas utilizada en los cortes a alta velocidad sobre materiales duros y en la automatización de procesos de producción, se combinan la neumática y la hidráulica en un circuito oleoneumático, utilizando la parte neumática para el accionamiento y control y la parte hidráulica para el actuador.

1.2 Hidráulica

La hidráulica utiliza básicamente los fluidos hidráulicos como medios de presión para mover los pistones de los cilindros. En la figura 1.2 se representa el movimiento típico de un pistón dentro del cilindro gracias a la energía proporcionada por un sistema hidráulico formado por una bomba, un depósito y un conjunto de tuberías que llevan el fluido a presión hasta los puntos de utilización


Figura 1.2. Circuito típico de un pistón dentro del cilindro en un sistema hidráulico. LVDT (Linear Variable Differential Transformer) es un captador lineal de desplazamiento.

Dentro de estos sistemas se encuentran los motores hidráulicos con velocidades que abarcan desde 0,5 rpm hasta 10.000 rpm, y el par que proporcionan va desde 1 Nm (baja velocidad) hasta 20.000 Nm (alta velocidad).

Los sistemas hidráulicos se aplican típicamente en dispositivos móviles tales como maquinaria de construcción, excavadoras, plataformas elevadoras, aparatos de elevación y transporte, maquinaria para agricultura y simuladores de vuelo.

Sus aplicaciones en dispositivos fijos abarcan la fabricación y montaje de máquinas de todo tipo, líneas transfer, aparatos de elevación y transporte, prensas, máquinas de inyección y moldeo, máquinas de laminación y ascensores y montacargas.

Tienen las siguientes ventajas: Gran potencia transmitida con pequeños componentes; posicionamiento preciso; arranque con cargas pesadas; movimientos lineales independientes de la carga, ya que los líquidos son casi incompresibles y pueden emplearse válvulas de control; operación suave e inversa; buen control y regulación y disipación favorable de calor.

Y entre sus desventajas figuran: Polución del ambiente con riesgo de incendio y accidentes en el caso de fuga de aceite; sensibilidad a la suciedad; peligro presente debido a las excesivas presiones y dependencia de la temperatura por cambios en la viscosidad.

Análogamente a los sistemas neumáticos, los sistemas hidráulicos se complementan con los eléctricos y electrónicos mediante dispositivos tales como válvulas de solenoide, señales de realimentación de interruptores magnéticos, sensores e interruptores eléctricos de final de carrera. Es fácil, en particular en sistemas complejos, acoplarles un PLC (Programmable Logic Controller) que les permite programar la lógica de funcionamiento de varios cilindros.

En determinadas aplicaciones, tales como en movimientos de aproximación rápida y avance lento, típicos de las fresadoras y rectificadoras, en la sujeción de piezas utilizada en los cortes a alta velocidad sobre materiales duros y en la automatización de procesos de producción, se combinan los sistemas neumático, hidráulico y eléctrico en la forma siguiente:

–Circuito electroneumático: Accionamiento eléctrico – Actuador neumático.

–Circuito oleoneumático: Accionamiento neumático – Actuador hidráulico.

–Circuito electrohidráulico: Accionamiento eléctrico – Actuador hidráulico.

1.3 Comparación entre neumática, hidráulica, eléctrica y electrónica

En la tabla 1.1 se muestran las características comparativas entre los sistemas neumático e hidráulico; y en la tabla 1.2, entre la neumática/hidráulica y la electricidad/electrónica.

Tabla 1.1. Características comparativas de los sistemas neumático e hidráulico.


Características Neumático Hidráulico
Efecto de las fugas Sólo pérdida de energía Contaminación
Influencia del ambiente A prueba de explosión. Insensible a la temperatura Riesgo de incendio en caso de fuga. Sensible a cambios de la temperatura
Almacenaje de energía Fácil Limitada
Transmisión de energía Hasta 1.000 m. Caudal v = 20 – 40 m/s. Velocidad de la señal 1.000m/s Hasta 1.000 m. Caudal v = 2 – 6 m/s. Velocidad de la señal hasta 20 – 40 m/s
Velocidad de operación V = 1,5 m/s V = 0,5 m/s
Coste de la alimentación Muy alto Alto
Movimiento lineal Simple con cilindros. Fuerzas limitadas. Velocidad dependiente de la carga Simple con cilindros. Buen control de velocidad. Fuerzas muy grandes
Movimiento giratorio Simple, ineficiente, alta velocidad Simple, par alto, baja velocidad
Exactitud de posición 1/10 mm possible sin carga Puede conseguirse 1 mm
Estabilidad Baja, el aire es compresible Alta, ya que el aceite es casi incompresible; además, el nivel de presión es más alto que en el neumático.
Fuerzas Protegido contra sobrecargas. Fuerzas limitadas por la presión neumática y el diámetro del cilindro (F = 30 kN a 6 bar) Protegido contra sobrecargas, con presiones que alcanzan los 600 bar y pueden generarse grandes fuerzas hasta 3.000 kN

Tabla 1.2. Características comparativas de los sistemas neumático/hidráulico y eléctrico/ electrónico


Componentes Neumático/hidráulico Eléctrico/electrónico
Elementos de trabajo CilindrosMotoresComponentes Motores eléctricos Válvulas de solenoide Motores lineales
Elementos de control Válvulas distribuidoras direccionales Contactores de potencia Transistores Tiristores
Elementos de proceso Válvulas distribuidoras direccionales Válvulas de aislamiento Válvulas de presión Contactores Relés Módulos electrónicos
Elementos de entrada Interruptores Pulsadores Interruptores final de carrera Módulos programadores Sensores Interruptores Pulsadores Interruptores final de carrera Módulos programadores Sensores Indicadores/generadores

Actividades propuestas

1.Realiza un listado de circuitos y dispositivos de un taller típico que funcionan empleando el aire comprimido

2.Enumera las máquinas manuales de accionamiento neumático que conoces e indica si necesitan lubricación.

3.Comenta si en la línea de distribución de aire deben haber purgadores de agua. Si tu contestación es afirmativa, explica el motivo.

4.Explica los tratamientos que se realizan al aire comprimido antes de su utilización y los componentes que se emplean.

5.¿Qué es un acumulador de aire y qué función realiza?

Actividades. Evaluación de conocimientos

1.¿Por qué motivo se utilizan los sistemas hidráulicos y neumáticos?

a)La energía neumática presenta un riego de incendio por el oxígeno del aire que está a gran presión.

b)Ambos sistemas amplifican la fuerza aplicada.

c)Está de moda su empleo.

d)Es preferible la energía neumática que la hidráulica porque es más limpia.

2.El sistema neumático:

a)Sólo puede trabajar con aire.

b)Utiliza un gas presurizado para realizar un movimiento mecánico.

c)El movimiento de pistones se efectúa con aire limpio sin aceite y sin humedad.

d)Los gases de elección pueden ser aire, dióxido de carbono, nitrógeno y oxígeno comprimido.

3.Una de las diferencias importantes entre los sistemas neumático e hidráulico es:

a)El sistema hidráulico es capaz de mover cargas ligeras a gran velocidad.

b)El fluido hidráulico debe eliminar la presión en la carga que mueve mediante un resorte.

c)La velocidad de operación en el fluido hidráulico es más alta que en el sistema neumático.

d)Las fuerzas ejercidas con el sistema hidráulico son más altas que en el sistema neumático.

4.El sistema neumático:

a)Es más preciso que el hidráulico.

b)Es más barato de instalar y operar que el hidráulico.

c)El oxígeno que contiene el aire comprimido hace que el sistema neumático tenga un mayor riesgo de incendio que el hidráulico.

d)Las fuerzas ejercidas con el sistema hidráulico son inferiores a las proporcionadas por el sistema neumático.

5.El circuito oleoneumático:

a)Es un sistema de accionamiento que utiliza un fluido especial aceite con aire disuelto.

b)Es un sistema mixto de accionamiento que utiliza la parte neumática para el accionamiento y control y la parte hidráulica para el actuador.

c)Es un sistema mixto de accionamiento que utiliza la parte hidráulica para el accionamiento y control y la parte neumática para el actuador.

d)Todo lo anterior es falso.

6.La central de aire comprimido:

a)Consta de compresor, filtro, lubricador y regulador de presión y una red de tuberías de pendiente positiva para que el agua condensada del aire regrese al compresor.

b)Si alimenta un circuito neumático de instrumentos de control, debe proporcionar aire lubricado con aceite.

c)El aire comprimido que sale directamente del compresor no tiene humedad, ya que sale muy caliente.

d)Dispone de una red de tuberías de distribución con purgadores de condensado y un filtro-manorreductor con lubricador para cada herramienta neumática.

7.Los sistemas hidráulicos tienen las siguientes características:

a)Al utilizar fluidos hidráulicos incompresibles, no dependen de la temperatura de funcionamiento de los mismos.

b)No pueden utilizar PLC (controladores lógicos programables) debido a las excesivas presiones de funcionamiento.

c)No pueden complementarse con dispositivos eléctricos y electrónicos.

d)Nada de lo anterior es cierto.

8.Los sistemas neumáticos tienen las siguientes características:

a)Debido a la complejidad de sus partes internas, son muy caros.

b)Su operación es barata, ya que el aire que utilizan es gratis.

c)Tiene problemas de seguridad, ya que trabajan a altas presiones.

d)Todo lo anterior es falso.

9.Uno de los defectos importantes del sistema neumático es:

a)No permiten obtener velocidades estables debido a la compresibilidad del aire.

b)No pueden utilizarse en aplicaciones que requieren una fuerza elevada.

c)Presentan un riesgo nulo de explosión.

d)Todo lo anterior es cierto.

10.Ventajas y desventajas de los sistemas neumáticos e hidráulicos:

a)La sobrecarga de un circuito neumático es peligrosa.

b)El sistema hidráulico se puede utilizar sin problemas en aplicaciones farmacéuticas y alimenticias.

c)El aire utilizado en los sistemas neumáticos se puede recuperar fácilmente.

d)Todo lo anterior es falso.

2 ACTUADORES NEUMÁTICOS
2.1 Generalidades

Los actuadores neumáticos convierten la energía del aire comprimido en trabajo mecánico generando un movimiento lineal mediante servomotores de diafragma, pistones o cilindros o bien un movimiento giratorio con motores neumáticos.


Fig. 2.1. Servomotores de diafragma, pistones, cilindros y actuadores de movimiento giratorio.

La aplicación principal de los servomotores de diafragma reside en las válvulas de control neumáticas en las que el servomotor está accionado por la señal neumática de 0,2-1 bar (3-15 psi) y actúa directamente sobre un vástago que posiciona el obturador con relación al asiento (Figura 2.1). La posición relativa entre el obturador y el asiento permite que el fluido pase desde un caudal nulo hasta el caudal máximo.


Fig. 2.2. Servomotor y cilindro neumático lineal.

Los cilindros neumáticos de movimiento lineal son utilizados comúnmente en aplicaciones donde la fuerza de empuje del pistón y su desplazamiento son elevados (Figura 2.1). Entre éstos se encuentran los cilindros de simple y doble efecto, el cilindro tándem (dos cilindros de doble efecto que forman una unidad), el de multiposición, el cilindro neumático guiado, el cilindro sin vástago y el cilindro neumático de impacto.

Los actuadores neumáticos de movimiento giratorio pueden ser: cilindro giratorio de pistón-cremallera–piñón y de dos pistones con dos cremalleras en los que el movimiento lineal del pistón es transformado en un movimiento giratorio mediante un conjunto de piñón y cremallera; y cilindro de aletas giratorias de doble efecto para ángulos comprendidos entre 0° y 270°.


Fig. 2.3. Servomotor neumático giratorio.

Los músculos neumáticos (músculos fluidos) son dispositivos que emulan el músculo humano. Consisten en una manguera de material especial que, al ser alimentada con aire, ejerce una gran fuerza de tracción inicial, hasta 10 veces superior a la de un cilindro convencional del mismo diámetro, y con muy poco recorrido. Es de aplicación en ordenadores, robots y máquinas de todo tipo. Es más sencillo que cualquier otro tipo de accionamiento. Se trata de una tecnología de múltiples aplicaciones en la industria.


Fig. 2.4. Músculo neumático.

El motor neumático típico es el de paletas, donde un eje excéntrico dotado de paletas gira a gran velocidad por el aire que llena y vacía las cámaras formadas entre las paletas y el cuerpo del motor.


Fig. 2.5. Motor neumático.

2.2 Servomotor neumático
2.2.1 Generalidades

El servomotor neumático (Figura 2.1a) consiste en un diafragma con resorte que trabaja (con algunas excepciones) entre 0,2-1 bar (3 y 15 psi), es decir, que las posiciones extremas de la válvula corresponden a 0,2-1 bar (3 y 15 psi).

Al aplicar una cierta presión sobre el diafragma, el resorte se comprime de tal modo que el mecanismo empieza a moverse y sigue moviéndose hasta que se llega a un equilibrio entre la fuerza ejercida por la presión del aire sobre el diafragma y la fuerza ejercida por el resorte.

El servomotor puede ser de acción directa o inversa.

Es de acción directa cuando la presión de gobierno actúa en la cámara superior del servomotor, es decir, cuando la fuerza sobre el diafragma es ejercida hacia abajo.

Es de acción inversa cuando la presión de gobierno actúa en la cámara inferior del servomotor, es decir, cuando la fuerza sobre el diafragma es ejercida hacia arriba.

Al acoplar el servomotor a la válvula, los términos aplicables desde el punto de vista de seguridad son: en fallo de aire (o sin aire) la válvula cierra, o en fallo de aire (o sin aire) la válvula abre.

Los cuerpos de las válvulas de control pueden tener dos tipos de acciones. Se dividen en válvulas de acción directa, cuando tienen que bajar para cerrar; e inversa cuando tienen que bajar para abrir (derivado de los grifos domésticos donde al girar el volante a derechas, el vástago baja y la válvula cierra) (Figura 2.6).


Fig. 2.6. Tipos de acciones en las válvulas de control.

Esta misma división se aplica a los servomotores: son de acción directa cuando, aplicando aire, el vástago se mueve hacia abajo; e inversa cuando, al aplicar aire, el vástago se mueve hacia arriba.

Al combinar estas acciones se considera siempre la posición de la válvula sin aire sobre su diafragma, con el resorte manteniendo el diafragma y por tanto la válvula en una de sus posiciones extremas.

Cuando la válvula se cierra al aplicar aire sobre el diafragma o se abre cuando se quita el aire debido a la acción del resorte, se dice que la válvula sin aire abre o aire para cerrar (acción directa).

Al abrir la válvula cuando se aplica aire sobre el diafragma y se cierra por la acción del resorte cuando se quita el aire, se dice que la válvula sin aire cierra o aire para abrir (acción inversa).

Desde el punto de vista de la seguridad, si hay un fallo de aire en la línea la válvula pasa naturalmente a una de sus posiciones extremas, que debe ser la más segura para el proceso. En las válvulas de acción inversa en las que el resorte del servomotor neumático o eléctrico asienta el obturador en el asiento, cerrando así la válvula, es importante consultar las tablas del fabricante para comprobar la presión diferencial máxima con la que la válvula pueda cerrar.


Fig. 2.7. Válvulas de acción directa e inversa. La válvula de acción inversa cierra en caso de fallo del aire sobre el diafragma.

Tabla 2.1. Presión diferencial máxima del fluido para que la válvula de acción inversa cierre. Fuente: Spirax Sarco.


Por ejemplo, en el caso de un intercambiador de calor en el que una alta temperatura sea perjudicial para el producto, interesará que la válvula de control cierre sin aire (válvula neumática).

2.2.2 Fuerzas en el servomotor neumático

Idealmente, con una señal de 0,2 bar (3 psi) la válvula debe estar en la posición 0% de su carrera, y para una señal de 1 bar (15 psi) en la posición 100%. Asimismo, debe existir una proporcionalidad entre las señales intermedias y sus correspondientes posiciones. En la práctica las válvulas de control se desvían de este comportamiento debido a las causas siguientes:

1. Rozamientos en la estopada, es decir, el sello o empaquetadura por donde desliza el vástago y que impide la salida del fluido al exterior.

2. Histéresis y falta de linealidad del resorte.

3. Área efectiva del obturador que varía con la carrera del vástago de la válvula.

4. Esfuerzo en el obturador de la válvula creado por la presión diferencial del fluido.

5. Fuerza adicional del servomotor necesaria para conseguir un cierre efectivo entre el obturador y el asiento (fuerza de asentamiento).

En la válvula existe un equilibrio entre estas diversas fuerzas que viene dado por la siguiente fórmula (Figura 2.8).

Fa ≥ Fr + Fs + Fw + Fb1 ± Fb2 + Fp

En la que:

Fa = Fuerza resultante obtenida por el servomotor, en kg

Fr = Fuerza de rozamiento, en kg

Fs = Fuerza de asentamiento, en kg

Fw = Peso del obturador, en kg

Fb1 = Fuerza elástica del fuelle de estanquidad, en kg

Fb2 = Fuerza de desequilibrio del fuelle de estanquidad, en kg

Fp = Fuerza estática y dinámica sobre el obturador, en kg

La fuerza resultante Fa obtenida por el actuador depende de la acción de la válvula: b)


Fig. 2.8. Fuerzas que actúan en una válvula de control.

En una válvula de acción directa (la válvula abre al aumentar la señal de aire) la fuerza Fa vale:

Fa = Ad x Pa x 1,02 - Fsr = Ad (Pa - F2) x 1,02con Fsr = Ad F2 x 1,02

en la que:

Ad = Área efectiva del diafragma, en cm2

Pa = Presión de aire sobre el diafragma, en bar

Fsr = Fuerza debida a la compresión final del muelle a carrera total, en kg

F2 = Compresión final del muelle a carrera total, en bar

1,02 = Coeficiente para pasar de bar a kg/cm2

En una válvula de acción inversa (la válvula abre con disminución de la señal de aire) es:

Fa = AdFl x 1,02

en la que F1 = Compresión inicial del muelle a carrera cero, en bar.

Los fabricantes de válvulas normalizan los tamaños de los servomotores de acuerdo con el tamaño de los cuerpos de las válvulas donde van montados.

La fuerza de rozamiento Fr en la estopada se produce entre el vástago de la válvula y la empaquetadura y depende del tipo de empaquetadura (teflón, teflón-asbestos, grafito-asbestos, etc.), de su longitud, de la compresión a que está sometida, de la temperatura, de los coeficientes de rozamiento estático y dinámico, del estado de la superficie del vástago, etc. Es prácticamente imposible calcular exactamente estas influencias en una válvula de control. Una regla práctica da los valores siguientes.


Tipo de empaquetadura Tamaño válvula Rozamiento
Apriete con resorte ½” a 11/4 “ 5 kg
1 ½” a 2½ “ 10 kg
3 “ a 12” 15 kg
Ajuste manual ½ “ a 1 ¼ “ 10 kg
1 ½ “ a 2 ½ “ 20 kg
3 “ a 12” 30 kg

Las válvulas con obturador de movimiento circular y con servomotor de acoplamiento directo con oscilación libre del vástago sólo tienen un rozamiento en la estopada en la superficie en contacto con el árbol de giro del obturador.

La fuerza de asentamiento permite cerrar la válvula y conseguir que la fuga de fluido sea mínima. Su valor depende del grado de mecanización del asiento y del obturador.

La fuerza de asentamiento en kilos equivale aproximadamente a 0,5 veces la circunferencia en centímetros del aro del asiento.

Fs = 0,5 π Ds

en la que:

Fs = Fuerza de asentamiento, en kg

Ds = ∅ interior del asiento, en cm

Varios ejemplos aclararán este estudio al lector.

Ejemplo 1. Determinar la fuerza máxima (P1) del servomotor en una válvula de control de las siguientes características:

Área del diafragma (Ad)= 940 cm2

Campo de trabajo del muelle = 0,4-2 bar

Carrera del servomotor = 51 mm

Válvula de tamaño 2” (50 mm) con obturador en V

Ø interior del asiento = 5,08 cm

Área del asiento (As)= 20,27 cm2

Carrera del obturador = 23,8 mm

Área transversal del vástago (Ast) = 0,97 cm2

Peso del obturador (Fw) = 8 kg

Acción inversa = aire abre

Margen de trabajo del muelle para un recorrido del obturador de 23,8 mm (carrera).


Compresión inicial del muelle (F1): 2 – 0,74 = 1,26 bar

Margen de compresión será: 1,26 – 2 bar

Luego la fuerza del actuador con la válvula en posición de cierre es:

Fa = Ad * F1 = 940 x 1,26 x 1,02 = 1.208 kg

La fuerza de rozamiento es aproximadamente:

Fr = 10 kg (válvulas de 1½” a 2 ½”)

La fuerza de asentamiento es:

Fs = 0,5 * (circunferencia del área del asiento) = 0,5 * π * 5,08 cm = 8 kg

El peso del obturador: Fw = 8 kg

La fuerza estática sobre el obturador:

Fp = (As - Ast) · P1 * 1,02 = (20,27 - 0,97) P1 * 1,02

y finalmente: 1208 kg = Fa ≥ 10 + 8 + 8 + (20,27 - 0,97) P1 x 1,02

Resolviendo esta ecuación P1 = 58,8 bar (60 kg/cm2), es decir, la máxima presión de cierre o la presión de entrada del fluido será de 58,8 bar (60 kg/ cm2).

Ejemplo 2. Válvula de obturador excéntrico rotativo de las siguientes características:

Campo de trabajo del muelle = 0,4 a 1 bar

Carrera del servomotor = 89 mm

Área del servomotor (A) = 89 cm2

Válvula de tamaño 2” (50 mm) con obturador excéntrico rotativo

Diámetro interior del asiento = 5,2 cm

Área del asiento (As) = 21,2 cm2

Área transversal del brazo del obturador (Ast) = 1 cm2

Giro del obturador (α) = 60º

Longitud del brazo del obturador = 5,5 cm

Distancia entre el eje del árbol y el eje del obturador = 1,8 cm

Acción inversa = aire abre (sin aire cierra)

El movimiento lineal del vástago del servomotor equivalente al desplazamiento angular (α) total del obturador es:

5,5 * cos 60º = 5,5 * 0,5 = 2,75 cm

Margen de trabajo del muelle para un recorrido del vástago de 89 mm


La compresión inicial del muelle es: 1 – 0,18 = 0,82 bar

Y el margen de compresión será: 0,82–1 bar

La fuerza del actuador con la válvula en posición de cierre es:

F =(área servomotor) * (compresión inicial muelle) = A x F = 90 x 0,82 x 1,02 = 73,4 kg

Y la fuerza equivalente a nivel del obturador es:


La fuerza estática sobre el obturador es:


Es decir, que la máxima presión de entrada del fluido o de presión diferencial en la posición de cierre del obturador será de 10,4 kg/cm2 (10,2 bar).

2.3 Cilindro neumático de movimiento lineal
2.3.1 Generalidades

El cilindro neumático es un cilindro cerrado con un pistón en su interior que desliza y que transmite su movimiento al exterior mediante un vástago (Figura 2.9). Se compone de las tapas trasera y delantera, de la camisa donde se mueve el pistón, del propio pistón, de las juntas estáticas y dinámicas del pistón y del anillo rascador que limpia el vástago de suciedad.

En el cilindro neumático de doble efecto, el aire a presión entra por el orificio de la cámara trasera y, al llenarla, hace avanzar el vástago, que en su carrera comprime el aire de la cámara delantera que se escapa al exterior a través del correspondiente orificio. En la carrera inversa del vástago se invierte el proceso, penetrando ahora el aire por la cámara delantera y siendo evacuado al exterior por el orificio de la cámara trasera.


Fig. 2.9. Cilindro neumático de simple efecto, doble efecto, guiado, impacto y rotación.

El cilindro neumático de simple efecto funciona de forma similar, exceptuando que la carrera inversa se efectúa gracias a la acción del muelle.

En el cilindro neumático guiado, dos o más vástagos rígidos guiados proporcionan una antirrotación al mecanismo acoplado al cilindro, evitando las fuerzas radiales y de torsión que la carga ejercería en un cilindro normal.

El cilindro neumático de impacto mueve el vástago a gran velocidad (10 m/s) y se utiliza en las prensas para trabajos de embutición, remachado, etc.

El cilindro neumático de rotación proporciona un movimiento de rotación gracias a una cremallera unida al vástago o a un elemento rotativo de paletas (Figura 2.2).

2.3.2 Cálculo de los cilindros neumáticos

Las principales variables a considerar en la selección de los cilindros neumáticos son la fuerza del cilindro, la carga, el consumo de aire y la velocidad del pistón.

2.3.2.1 Fuerza del cilindro

La fuerza del cilindro es una función del diámetro del cilindro, de la presión del aire y del roce del émbolo, que depende de la velocidad del émbolo y que se toma en el momento de arranque. La fuerza que el aire ejerce sobre el pistón es:

F = P * aire * Área pistón


Fig. 2.10. Fuerza del aire sobre el pistón en cilindros de simple y doble efecto.

Trabajando en unidades del Sistema Internacional de Unidades (SI), la longitud es el metro (m), la fuerza viene dada en newton (N) y la presión en Pascal (Pa) que es la presión ejercida por una fuerza de 1 N (newton) sobre una superficie de 1 m2 normal a la misma, o sea N/m2 . Como el Pascal es una unidad muy pequeña se utiliza el bar equivalente a 100.000 pascal. Otras equivalencias del bar con unidades de presión son:

1 Bar = 0,987 atmósfera = 1,02 Kg/cm2 = 1.020 cm. c.d.a. = 750 mm. c.d.Hg

Para comodidad de cálculo se utiliza la fuerza en newton, la presión en bar, el diámetro en mm. y la superficie en mm2. De este modo, la fórmula anterior pasa a ser:


Para los cilindros o diafragmas de simple efecto, la fuerza es la diferencia entre la fuerza del aire y la del muelle.


Con: F = Fuerza [newton]

D = Diámetro cilindro [mm]

Paire = Presión del aire [bar]

Fmuelle = Fuerza muelle [newton]

Los cilindros de doble efecto no cuentan con un resorte para volver a su posición de equilibrio, por lo que su fuerza no disminuye en la carrera de avance, pero sí en su carrera de retroceso, debido a la disminución del área del émbolo por la existencia del vástago. Las expresiones matemáticas correspondientes son:


El rozamiento del pistón en su movimiento equivale a un valor comprendido entre el 3% y el 10% de la fuerza calculada.

En la tabla 2.2 pueden verse, para varios tamaños de cilindros, la fuerza de empuje y la fuerza a restar por el área del vástago del pistón en el retroceso.

Tabla 2.2. Fuerza de empuje y fuerza a restar por el área del vástago del pistón en el retroceso.


El gráfico de la figura 2.11 permite obtener la fuerza que ejerce el pistón de un cilindro determinado o bien seleccionar un cilindro para que dé una fuerza a una presión de aire fijada.

Por ejemplo, un cilindro de diámetro 100 mm alimentado con aire a la presión de 6 bar ejerce una fuerza de 4.000 newtons (407,9 kg fuerza). Y en una aplicación en la que la presión de aire es de 10 bar y se precisa una fuerza de 1.000 newtons (102 kg fuerza), el cilindro seleccionado es el comercial más próximo mayor de 83 mm.


Fig. 2.11. Gráfico presión-fuerza de cilindros neumáticos. (Fuente monografías.com – Actuadores neumáticos)

2.3.2.2 Fuerza de carga del cilindro

La carga depende de las formas de montaje del cilindro, que son básicamente tres:

Grupo 1. Montaje fijo que absorbe la fuerza del cilindro en la línea central. Es el mejor sistema ya que las fuerzas sobre el vástago están equilibradas y los elementos de fijación (tornillos, etc.) sólo están sometidos a una simple tensión o cizalladura. La fijación del cilindro puede ser del tipo de espárragos o de brida.

Grupo 2. El montaje absorbe la fuerza del cilindro en la línea central y permite el movimiento en un plano. Se emplean cuando la máquina donde están montados se mueve siguiendo una línea curva.

Grupo 3. El montaje no absorbe la fuerza del cilindro en la línea central y el plano de las superficies de montaje no coincide con dicha línea, por lo que, al aplicar la fuerza, se produce un momento de giro que tiende a hacer girar el cilindro alrededor de los pernos de montaje.


Fig. 2.12. Tipos de montaje de cilindros. Fuente: Parker Hannifin Corporation.

La selección del vástago del pistón depende del tipo de montaje del cilindro (Figura 2.13) y de la conexión del extremo del vástago. Existe el riesgo de pandeo del vástago, tal como se ve en la figura.


Fig. 2.13. Pandeo del vástago del pistón.

En la tabla 2.3 puede determinarse el factor de pandeo del vástago.

La longitud básica del vástago se calcula mediante la expresión:

Longitud básica = Carrera actual * Factor de pandeo

La carga sobre el cilindro se determina mediante la tabla 2.2, entrando el diámetro del cilindro y leyendo el valor correspondiente a la presión de trabajo, o bien mediante la expresión:


Tabla 2.3. Factor de montaje. Fuente: Parker Hannifin Corporation.


El tope de detención (Figura 2.14) es un separador que aumenta la distancia existente entre el pistón y el soporte del vástago cuando el pistón está en un extremo de la carrera. De este modo, añade rigidez estructural al cilindro, mejora la resistencia del vástago y reduce el efecto de las cargas transmitidas a las áreas de los cojinetes. Se recomienda en cilindros desprovistos de amortiguación del pistón y en cilindros hidráulicos de longitud menor de 150 mm.


Fig. 2.14. Tope de detención del pistón del cilindro (Fuente: Lynair Inc).

A partir de la carga y de la longitud básica, se consulta la figura 2.15 y se determina el diámetro del vástago del pistón y la longitud del tubo de tope de detención del pistón del cilindro.


Fig. 2.15. Gráfico de diámetro del vástago. Fuente: Parker Hannifin Corporation.

Ejemplo: Cilindro ∅ 50 mm, a 7 bar, con vástago de carrera 1.200 mm y fuerza 1.200 newtons montado con pivote y guiado rígido (grupo 2 tipo IV).

La tabla 2.3 da el factor de pandeo de 1.

La longitud básica es: Carrera actual * Factor de pandeo = 1.200 * 1 = 1.200 mm

La tabla 2.2 proporciona la carga sobre el cilindro de:

Cilindro ∅ 50 mm, a 7 bar = 1.373,8 N

El gráfico de la figura 2.15 proporciona el diámetro del vástago del pìstón de 18 mm. Si este valor no se encuentra en las tablas del fabricante, se escoge el inmediatamente superior, es decir, 20 mm.

A señalar que cuanto mayores sean los momentos de giro que se presentan en el cilindro, debidos al tipo de montaje, mayor es el factor de pandeo y mayor es la longitud básica, con lo que ante un esfuerzo de trabajo determinado, la sección del vástago del pistón debe ser mayor para que el vástago no pueda curvarse por el esfuerzo sobre el cilindro.

2.3.2.3 Consumo de aire

El consumo de aire del cilindro es una función de la relación de compresión, del área del pistón y de la carrera, según la fórmula:

Consumo de aire = Relación de compresión * área pistón * carrera * Ciclos/minuto

La relación de compresión referida al nivel del mar está dada por:


El volumen de aire requerido para una carrera del pistón expresado en cm3 es:


Y para un cilindro de diámetro 50 mm, con vástago de carrera 1.200 mm, presión de aire 7 bar, es:


El consumo de aire en condiciones normales de presión y temperatura en un cilindro de simple efecto es, pues:


Siendo: Q = Consumo total de aire en [dm3/min]

D = Diámetro cilindro [mm]

l = Carrera en [mm]

n = Ciclos por minuto

Y en nuestro ejemplo resulta:


Para el caso de cilindros de doble efecto y despreciando el volumen del vástago se tiene:


Y en el ejemplo sería de 2 * 190,57 = 381,14 dm3/min

El gráfico de la figura 2.16 permite obtener el consumo de aire de un pistón determinado según la presión de aire de alimentación.


Fig. 2.16. Diagrama de consumo de aire según presión y diámetro del pistón. Fuente: monografías.com – Actuadores neumáticos.

La tabla 2.4 indica el consumo de aire en litros/cm de carrera para varios tamaños de cilindros a la presión de 6 bar, que es un valor usual en la industria.

Tabla 2.4. Consumo de aire en litros/cm de carrera a 6 bar.


2.3.2.4 Velocidad del pistón y amortiguamiento

La velocidad del pistón se obtiene dividiendo el caudal por la sección del pistón.


Luego:


Esta velocidad sería algo menor debido a los espacios muertos en los cilindros (posiciones finales de los cilindros y tuberías de alimentación), la fuerza del muelle antagonista, la pérdida de carga provocada por la longitud y sección de las tuberías y por las válvulas de mando y las de escape.

La velocidad media del émbolo en los cilindros estándar se establece entre 0.1 y 1.5 m/s.

El amortiguamiento del cilindro es necesario para reducir la velocidad del pistón al final de su carrera y evitar así el golpe del pistón contra el cilindro con la vibración resultante en la estructura y las tensiones mecánicas originadas. El ideal es que la velocidad del pistón al final de su carrera sea cero.

La energía cinética del impacto debe ser menor que la permisible según la fórmula:


Pueden utilizarse válvulas de aguja de restricción incorporadas en los orificios de conexión en los extremos del cilindro o bien válvulas distribuidoras direccionales dotadas de restrictores (Figura 2.17).

En el gráfico se observa que al girar sucesivamente el tornillo de ajuste mejora el tiempo de amortiguamiento pero aumenta el impacto (aceleración m/s2), con lo cual el usuario vuelve al ajuste inicial para evitar los impactos. Sin embargo, girando 1 o 2 vueltas más el tornillo de ajuste se consigue el amortiguamiento neumático ideal con un mínimo impacto y unos bajos niveles de ruido y de vibración. Un giro adicional del tornillo de 1 o 2 vueltas más daría lugar a un impacto mucho más fuerte sin que se redujera el tiempo total del ciclo del cilindro.


Fig. 2.17. Amortiguamiento con restrictor de caudal y cambios de presión en la alimentación. Fuente: Rexroth.

Desafortunadamente, la presión de operación del circuito neumático puede variar considerablemente debido a consumos puntuales de otros equipos del proceso, lo que influye en el amortiguamiento del cilindro. En la figura puede verse que a 6,3 bar el impacto es mínimo, pero también se observa que si la presión baja a 5 bar el impacto pasa a ser 40 g, es decir, 40 veces la masa del cilindro. Asimismo, si la presión aumenta a 6,5 bar, el impacto es de 15 veces la masa del cilindro.

En la práctica se suele escoger un cilindro con mayor diámetro del necesario, con lo cual se obtiene una sobrecapacidad de amortiguamiento. En general se intenta corregir el impacto una vez que el cilindro está instalado, presentándose dos casos: el sobreamortiguamiento y la falta de amortiguamiento.

El primero puede corregirse adoptando las siguientes medidas:

1.Aumentar la velocidad del pistón ajustando los restrictores o las válvulas de control de retención.

2.Reducir la presión de operación.

3.Aumentar la masa móvil, lo cual no es fácil de conseguir.

Y para corregir los impactos por poco amortiguamiento:

1.Reducir la velocidad del pistón.

2.Aumentar la presión de operación.

3.Reducir la masa.

4.Equipar el cilindro con amortiguadores hidráulicos externos.

Es evidente que lo mejor es obtener el amortiguamiento ideal desde el principio, seleccionando correctamente el cilindro y sus accesorios de amortiguación (válvula de aguja o gomas). En la figura 2.18 pueden verse las curvas que relacionan la velocidad del pistón y la masa móvil de amortiguamiento para una carrera mínima de 200 mm y una presión de operación de 6,3 bar.

Por ejemplo, un pistón de 50 mm de diámetro con una masa de amortiguamiento de 30 kg adquiere una velocidad de 1 m/s.


Fig. 2.18. Relación entre la velocidad del pistón y la masa móvil de amortiguamiento (carrera mínima de 200 mm y presión de operación de 6,3 bar). Fuente: Rexroth.

Una regla práctica es seleccionar el cilindro que cumpla la relación:


En caso de que el movimiento del vástago sea vertical, se recomienda que se cumpla:


En la curva de la figura 2.19 puede verse la relación entre la energía de amortiguamiento y la carrera del pistón. Y en la curva de la figura 2.20, la influencia que tiene sobre el amortiguamiento la relación entre la masa en kg del cilindro y el área del pistón en cm2.


Fig. 2.19. Relación entre la energía de amortiguamiento y la carrera. Fuente: Rexroth.


Fig. 2.20. Energía de amortiguamiento y relación entre la masa móvil (kg) y el área del cilindro (cm2). Fuente: Rexroth.

En la figura 2.21 puede verse un cilindro preparado para el máximo amortiguamiento dotado de elementos elásticos entre el pistón y el extremo del cilindro, lo que reduce el ruido del impacto en unos 20 a 30 dBA.


Fig. 2.21. Cilindro con elementos elásticos para un máximo amortiguamiento. Fuente: Rexroth.

Para determinar con precisión la velocidad del pistón se usan dispositivos electrónicos, que además permiten medir las secuencias del ciclo de trabajo del cilindro. En la figura 2.22 pueden verse las variaciones de presión en el cilindro en función del tiempo y de las fases de movimiento del pistón.


Fig. 2.22. Gráfico de presión en el cilindro en una carrera. Fuente: UCL (Université Catholique de Louvain).

Suponiendo que las unidades de tiempo son 0,1 segundos, la secuencia del movimiento es la siguiente:

1.Válvula distribuidora. Tiempo de respuesta = 0,1 segundos.

2.El movimiento de arranque del pistón, debido a su inercia, puede ser normal (hasta 0,4 segundos) o bien largo (0,6 segundos).

3.El pistón se va moviendo desde 0,6 segundos hasta 0,9 segundos.

4.Interviene el dispositivo de amortiguamiento un tiempo de 0,1 segundo, desde los 0,9 segundos hasta el tiempo de 1 segundo.

Por otro lado, la presión inicial sobre el pistón es igual a la presión de alimentación; después va disminuyendo hasta estabilizarse a los 0,6 segundos en la presión de salida (Ps) y después del amortiguamiento llega a cero.

La presión de entrada (Pe) crece desde los 0,1 segundos, llega a su máximo a los 0,3 segundos coincidiendo con la presión de alimentación y baja hasta alcanzar su máximo al final del amortiguamiento.

La pérdida de carga ΔP permanece prácticamente constante desde los 0,4 segundos hsta los 0,9 segundos, y es igual a la presión de alimentación al final de la carrera cuando la presión en la cámara de escape es nula.

Existen programas de simulación que utiliza el ingeniero de diseño para predecir el comportamiento dinámico del sistema neumático y optimizar los ajustes y la selección de los componentes. Estos programas permiten efectuar recomendaciones de diseño en el caso de que la energía cinética al final de la carrera del cilindro sea demasiado alta. En la figura 2.23 puede verse el resultado de una simulación.


Fig. 2.23. Gráfico simulación impacto final carrera cilindro neumático. Fuente: FESTO.

2.3.3 Cilindro de doble efecto tipo tándem

Es un cilindro compuesto por dos cilindros de doble efecto acoplados en serie. Aplicando simultáneamente presión sobre los dos émbolos se obtiene una fuerza que equivale aproximadamente al doble de la de un cilindro del mismo diámetro.


Fig. 2.24. Cilindro doble efecto tipo tándem.

Se utiliza cuando se necesitan fuerzas considerables y existe un espacio insuficiente para colocar cilindros de diámetro superior.

2.3.4 Cilindros de doble efecto multiposición

Consisten en dos o más cilindros de doble efecto acoplados en serie. Dos cilindros con carreras diferentes permiten obtener cuatro posiciones diferentes del vástago (Figura 2.25).


Fig. 2.25. Cilindro neumático multiposición. Fuente: SEAS.

2.3.5 Cilindro neumático guiado

Uno de los problemas que presentan los cilindros convencionales es el movimiento de giro que puede sufrir el vástago, ya que el pistón, el vástago y la camisa del cilindro son de sección circular, por lo que ninguno de ellos evita la rotación. En algunas aplicaciones la rotación libre no es tolerable, por lo que es necesario algún sistema antigiro.

Entre las soluciones figuran la adopción de pistones y camisas ovaladas, la instalación de unidades de guiado que aseguran la función de guiado del vástago gracias a elementos mecánicos exteriores formados por cojinetes de bronce sinterizado dentro de los cuales deslizan las varillas de guiado.

Pero uno de los sistemas que, aparte de la función antigiro, tiene otras ventajas es el cilindro neumático guiado que contiene dos o más pistones con sus vástagos, lo que da lugar a una fuerza doble de la de los cilindros convencionales. Gracias a los amortiguadores, alcanza su posición final con suavidad, lo que proporciona un bajo ruido en su funcionamiento.


Figura 2.26. Cilindro neumático guiado.

Las aplicaciones típicas son el manejo de materiales con carga lateral elevada y movimientos muy precisos, tales como el manejo de cargas con reducción de velocidad y paro y el agarre de objetos en las operaciones con máquinas-herramientas, cuando un cilindro estándar es demasiado débil para la aplicación.

En la figura 2.26 puede verse un cilindro neumático guiado con sus curvas características de funcionamiento.

2.3.6 Cilindro neumático sin vástago

Cuando el espacio disponible para el cilindro es limitado, el cilindro neumático sin vástago es la elección. Puede tener una carrera relativamente larga de unos 800 mm y mayor. El arrastre del carro portacargas exterior puede hacerse de forma mecánica o magnética (Figura 2.27).


Fig. 2.27. Cilindro neumático sin vástago.

En el arrastre mecánico el cuerpo del cilindro está provisto de una ranura longitudinal por donde desliza una brida recubierta por una junta de caucho que garantiza la estanquidad del cilindro y que une el pistón con el carro portacarga. El final de la carrera del cilindro viene determinado por un vástago o macho.

En el arrastre magnético el cuerpo del cilindro es de acero inoxidable magnético, y en su interior desliza el émbolo provisto de imanes permanentes. Su movimiento es seguido magnéticamente por una corredera externa provista también de imanes permanentes. La estanqueidad se logra con tapas roscadas provistas de tomas para la alimentación de aire. La fuerza que ejerce este sistema es algo inferior a la del arrastre mecánico, debiendo señalar que no puede montarse en vertical, ya que si se supera la carga admisible tiene lugar el desenganche magnético y la carga cae. Si esta condición se presenta en el cilindro con arrastre mecánico, la carga no se mueve y queda inmóvil sin caerse.

Entre las aplicaciones de los cilindros neumáticos sin vástago figuran la transferencia y alimentación de cargas, la apertura de puertas, etc.

2.3.7 Cilindro neumático de impacto

El vástago de este cilindro se mueve a una velocidad elevada del orden de los 10 m/s, y esta energía se emplea para realizar trabajos de marcado de bancadas de motor, de perfiles de madera, de componentes electromecánicos y trabajos en prensas de embutición, estampado, remachado, doblado, etc.


Fig. 2.28. Cilindro neumático de impacto.

Disponen de un cilindro neumático de doble efecto con dos cámaras, la posterior B de mayor sección, aunque inicialmente el aire sólo actúa sobre una pequeña área de diámetro c gracias a una junta anular C. Al accionar una válvula distribuidora (Figura 2.28), el aire en la cámara anterior A escapa a la atmósfera, mientras que la cámara posterior B se va llenando de aire a presión. En el instante en que la fuerza ejercida por la presión de aire en la superficie c supera la del aire en escape en la cámara anterior A, se aplica entonces plena presión a toda la superficie del émbolo en la cámara posterior B, con lo que se consigue una gran aceleración y se alcanzan velocidades del orden de 7,5 a 10 m/s, cuando lo normal es de 0,1 a 1 m/s.

2.3.8 Cilindro neumático de fuelle

El cilindro neumático de fuelle (motor neumático de fuelle) incorpora un cilindro de doble efecto, un sistema de accionamiento de válvula de control direccional y dos tornillos de regulación de velocidad de avance y retroceso (Figura 2.29).

En la tabla 2.5 puede verse el empuje desarrollado para varios tamaños de cilindros, y en la figura 2.29 el cilindro y una curva que relaciona la presión del aire con la velocidad del vástago cuando no hay carga en el cilindro.

Tabla 2.5. Características cilindro neumático de fuelle. Fuente: Schrader.



Fig. 2.29. Cilindro neumático de fuelle. Fuente: Schrader.

2.3.9 Sistemas de acondicionamiento

Para regular el arranque, parada y el sentido así como la presión o el caudal del aire de los cilindros neumáticos, existen varios sistemas de accionamiento de las válvulas: manual, mecánico, eléctrico, hidráulico o neumático.

Los sistemas más utilizados son las válvulas distribuidoras, las válvulas antirretorno o de bloqueo, las válvulas reguladoras de presión y las reguladoras de flujo o de velocidad.

2.3.9.1 Válvulas distribuidoras

Las válvulas distribuidoras dirigen el aire comprimido hacia varias vías en el arranque, la parada y el cambio de sentido del movimiento del pistón dentro del cilindro. En la simbología de estas válvulas DIN-ISO 1219 (Internacional Standard Organization) y CETOP (Comité Europeo de Transmisiones Oleohidráulicas y Neumáticas), se utiliza la siguiente nomenclatura:

Tabla 2.6. Simbología de válvulas distribuidoras.


Válvula normal cerrada = No permite el paso del aire en posición de reposo. Si se excita (acciona), permite circular el aire comprimido.

Válvula normal abierta = En reposo el paso del aire está libre y, al excitarla (accionarla), se cierra.

Posición de partida = Movimiento de las partes móviles de una válvula al estar montada en un equipo y alimentarla a la presión de la red neumática.

Los cilindros accionados por las válvulas distribuidoras se representan con letras A, B, C, etc. Los sensores asociados de las posiciones inicial y final del vástago se representan con un código alfanumérico:

Cilindro A:

a0 = Final retracción (posición inicial vástago con el pistón completamente retraído).

a1 = Final extensión (posición final vástago con el pistón completamente extendido).

Cilindro B:

b0 = Final retracción (posición inicial vástago con el pistón completamente retraído).

b1 = Final extensión (posición final vástago con el pistón completamente extendido).

Para representar las funciones de las válvulas distribuidoras, se utilizan símbolos que indican el número de posiciones y de vías de la válvula y su funcionamiento. El número de posiciones viene representado por el número de cuadrados yuxtapuestos (o casillas) en cuyo interior se dibuja el esquema de funcionamiento, siendo las líneas el número de tuberías o de conductos, cuya unión se representa mediante un punto.

Las conexiones (entradas y salidas de la válvula) se representan por medio de trazos externos unidos al cuadrado o casilla. Los empalmes se identifican con letras mayúsculas.

Por ejemplo, la válvula distribuidora 5/2 tiene 5 vías y 2 posiciones, tal como puede verse en la función H de la figura 2.30a.

A, B son las tuberías de trabajo.

R y S los orificios de purga o escape

Z e Y tuberías de pilotaje

P la alimentación de aire comprimido

Esta simbología representada con el código numérico CETOP puede verse en la figura 2.27b con:

2, 4 son las tuberías de trabajo.

3 y 5 los orificios de purga o escape

14 y 16 tuberías de pilotaje

1 la alimentación de aire comprimido.


Fig. 2.30a. Símbolos básicos de las válvulas distribuidoras (DIN-ISO 1219).


Fig. 2.30b. Símbolos básicos de las válvulas distribuidoras (CETOP).

La casilla indica la posición de reposo de la válvula distribuidora, es decir la posición que ocupa cuando la válvula no está excitada. La posición inicial es la qué toma la válvula cuando se establece la presión o bien la conexión de la tensión eléctrica, y es la posición por medio de la cual comienza el programa preestablecido. Las figuras 2.30a y 2.30b representan estos símbolos básicos según la norma DIN-ISO 1219 y el código numérico CETOP.

En la figura 2.31 se representa una válvula distribuidora 3/2 que dispone de 3 vías y 2 posiciones y acciona una válvula todo-nada y un cilindro de simple efecto. En las figuras 2.32 y 2.33 puede verse una válvula distribuidora 5/2 (5 vías, 2 posiciones) que acciona un cilindro de doble efecto. En la parte inferior de las figuras 2.31 y 2.32 figuran las válvulas distribuidoras y el cilindro representados en forma antigua, antes de la aparición de las normas ISO 1219 y CETOP.


Fig. 2.31. Válvula distribuidora 3/2 (3 vías, 2 posiciones) manual, actuando sobre válvula neumática todo-nada y cilindro con retorno por muelle (simple efecto).


Fig. 2.32. Válvula distribuidora 5/2 (5 vías, 2 posiciones) y cilindro de doble efecto.


Fig. 2.33. Válvula distribuidora 5/2 (5 vías, 2 posiciones) de simple y doble bobina. Fuente: Bosch.

Las válvulas de 4 vías y 2 posiciones (4/2) (Figura 2.34) son semejantes a las de 5 vías diferenciándose en que disponen de un solo orificio de escape, con lo cual sólo admiten una regulación de velocidad en la entrada y la salida del aire.


Fig. 2.34. Válvula distribuidora 4/2 (4 vías, 2 posiciones) accionando un cilindro de doble efecto.

Las válvulas neumáticas manuales suelen ser válvulas 4/3 (4 vías y 3 posiciones) accionadas manualmente mediante un pedal o una palanca perpendicular o rotativa (Figura 2.35).


Fig. 2.35. Válvula rotativa 4/3 (4 vías, 3 posiciones).

El accionamiento manual de la válvula se efectúa mediante un pulsador, una palanca, un pedal o un pedal con enclavamiento, y el accionamiento mecánico con una leva o un rodillo.

El accionamiento eléctrico se realiza por medio de bobinas de solenoide que en el caso de máxima seguridad están siempre alimentadas, para que ante un fallo en la alimentación eléctrica vayan a la posición de seguridad. De hecho, las válvulas de solenoide son válvulas distribuidoras 2/2 (2 vías, 2 posiciones) o 3/2 (3 vías, 2 posiciones), 4/2 (4 vías, 2 posiciones) y 5/2 (5 vías, 2 posiciones). Las válvulas de 5 vías son semejantes a las de 4 vías, diferenciándose en que disponen de orificios de escape separados para cada tubería de entrada. Y las válvulas distribuidoras 4/2 son una combinación de dos válvulas 3/2.

La válvula de solenoide se excita a través de un temporizador eléctrico, un final de carrera, presostatos, termostatos o mandos electrónicos. En general, el accionamiento eléctrico es el adecuado cuando las distancias de transmisión son muy largas y los tiempos de conexión cortos.

La curva característica (fuerza–carrera) permite determinar la fuerza generada por una bobina de solenoide en un cierto punto de la carrera como función del número de espiras. En la figura 2.36 puede verse la relación entre la fuerza y la carrera de una válvula de solenoide típica, así como el consumo de corriente alterna y continua en el arranque.


Fig. 2.36. Relación fuerza-carrera, intensidad-tiempo de una válvula de solenoide. Fuente: Burkert.

Al ser desexcitadas, las electroválvulas de un solo solenoide tienen el retorno del émbolo por muelle y se llaman monoestables, mientras que las electroválvulas de doble solenoide permiten que la válvula vaya de una posición a la otra mediante una señal eléctrica de impulso a la bobina opuesta (sistema biestable de doble pilotaje). De este modo permanecen en la posición deseada sin que sea necesario que la bobina esté excitada de forma permanente (el émbolo se queda inmóvil una vez desaparecida la señal de mando–función de memoria).


Fig. 2.37. Válvulas de solenoide.

Las válvulas de solenoide con rearme manual (Figura 2.37) se utilizan para prevenir un arranque inadvertido de la instalación después de presentarse una avería. Por ejemplo, su uso es común en la línea de combustible (gas natural o fueloil) de alimentación de una caldera de vapor. Si ésta se para por fallo de alguno de los elementos del circuito de enclavamiento, la válvula de solenoide se dispara y el operario debe rearmarla manualmente antes de poner de nuevo en marcha la caldera. La presión de accionamiento de las válvulas distribuidoras es de unos 6 bar (600 kPa). El margen de la presión de trabajo se encuentra entre 1,2 y 8 bar (120 a 800 kPa). El caudal nominal es de unos 100 l/min.

En las válvulas de solenoide de acción directa la diferencia de presiones entre la entrada y la salida disminuye al aumentar el diámetro de la válvula, ya que la fuerza generada por la bobina al conectarla a la corriente debe vencer la presión diferencial del fluido. Si la presión diferencial es grande, la fuerza ejercida por la bobina es pequeña comparada con dicha presión diferencial del fluido, y es necesario utilizar el aire de alimentación como fluido auxiliar para accionar el émbolo de la válvula a través de la válvula piloto de solenoide, es decir, la válvula de solenoide actúa como relé neumático de la señal. En estas válvulas con piloto electroneumático, la diferencia de presiones mínima debe estar comprendida entre 0,2 bar y 1 bar para que la válvula piloto trabaje correctamente Este tipo de válvulas consume menos corriente pero emplea más tiempo en la conmutación de posiciones.


Fig. 2.38. Válvulas de solenoide con accionamiento electroneumático. Acción directa, indirecta y doble solenoide y circuito electroneumático típico.

Los sistemas electroneumáticos permiten un alto grado de sofisticación y de flexibilidad. Controlan los cilindros mediante válvulas de solenoide y obtienen las señales de realimentación a través de interruptores magnéticos, sensores e interruptores eléctricos de final de carrera. Las funciones lógicas se obtienen por hardware o bien se programan en un PLC (Programmable Logic Controller).

Como información adicional, se indican en la tabla 2.7 los tiempos de respuesta del conjunto cilindro válvula distribuidora en un ciclo de trabajo.

Tabla 2.7. Tiempos de respuesta del conjunto cilindro válvula distribuidora en un ciclo de trabajo.


Kv y Cv representan la capacidad de caudal de la válvula distribuidora y se definen como:

Cv es el caudal de agua en galones USA por minuto (0,00378 m3/minuto) a la temperatura de 60 ºF (15,5 ºC) que pasa a través de la válvula en posición completamente abierta y con una pérdida de carga de una libra por pulgada cuadrada (psi)(0,06894 bar).

Kv es el caudal de agua a 20 ºC en m3/h que pasa a través de la válvula a una apertura dada y con una pérdida de carga de 1 bar (105 Pa) (1,02 kg/cm2).

En la tabla 2.8 pueden verse los materiales de los cuerpos de las válvulas de solenoide, que son resistentes a la corrosión de fluidos industriales.

Tabla 2.8. Materiales resistentes a la corrosión de fluidos industriales en los cuerpos de las válvulas de solenoide. Fuente: Meter Paul.


Puede utilizarse una amplia variedad en las piezas que componen una válvula de solenoide, en particular en las electroválvulas para usos científicos en cromatografía, electromedicina, analizadores de gases, equipos dentales y controles de medio ambiente. En la tabla 2.9 puede verse una lista de estos materiales y sus compatibilidades.

Tabla 2.9. Materiales de partes internas de las válvulas de solenoide y su compatibilidad con los fluidos. Fuente: ASCO Scientific.



Tabla 2.10. Durabilidad de materiales neumáticos frente a detergentes de la industria alimentaria. Fuente: Henkel Ecolab.



En la industria alimenticia se aplican las normas:

ISO 14159: Machine Safety. Semejante a las normas europeas de alimentos:

ISO 8086/1986: Hygiene Regulations for Dairies. General guide on Inspection and Sampling.

EN Standards for Machines used in the Food Industry prEN 1672-2:

Food processing Machinery - Safety and hygiene requirements.

Existen los grupos de trabajo “European Hygienic Equipment Design Group” (EHEDG) y “Society of Food Hygiene Technology” (SFHT) de Inglaterra que velan por la higiene en el proceso de producción de los alimentos, indicando los materiales que están permitidos en la industria alimentaria y entre ellos los correspondientes a la automatización neumática. Los materiales neumáticos deben seleccionarse para su fácil limpieza utilizando detergentes. En la tabla 2.9 puede verse una guía de durabilidad de equipos neumáticos frente a detergentes empleados en la industria alimentaria.

En la tabla 2.11 pueden verse las averías típicas de las válvulas de solenoide.

Tabla 2.11. Averías típicas en válvulas de solenoide.


En el apéndice puede verse la simbología de las válvulas distribuidoras, de los cilindros, de los diversos tipos de accionamiento y de los accesorios.

2.3.9.2 Cálculo del Cv y Kv de las válvulas distribuidoras

Una vez seleccionada la válvula distribuidora, es necesario calcular su tamaño para que pueda accionar el cilindro en el tiempo adecuado tanto en un sentido de la carrera como en el contrario. El factor más importante es la capacidad de caudal (Cv o Kv) que indica el grado de resistencia que la válvula presenta al flujo de aire en el circuito neumático. En instalaciones críticas debe prestarse especial atención a la resistencia de los conectores y a los tubos que unen la válvula al resto de la instalación. Unos pocos centímetros adicionales de tubería o un conector incorrecto puede ser la diferencia entre que el circuito trabaje correctamente o no lo haga.

La práctica, utilizada en el pasado, de seleccionar la válvula distribuidora del mismo tamaño que los orificios del cilindro es errónea, ya que las válvulas distribuidoras poseen actualmente una gran capacidad de caudal comparada con los modelos que se fabricaban hace años. Además, son más rápidas de accionamiento, consumen menos potencia al utilizar bobinas solenoide de menor tamaño y son más baratas.

El factor Cv se define como:

«Caudal de agua en galones USA por minuto (0,00378 m3/minuto) a la temperatura de 60 ºF (15,5 ºC) que pasa a través de la válvula en posición completamente abierta y con una pérdida de carga de una libra por pulgada cuadrada (psi) (0,06894 bar)».

Y el factor de caudal Kv (norma internacional IEC-534-1987) se define del siguiente modo:

«Caudal de agua a 20 ºC en m3/h que pasa a través de la válvula a una apertura dada y con una pérdida de carga de 1 bar (105 Pa) (1,02 Kg/cm2).

La equivalencia entre los coeficientes Kv y Cv es:

Kv = 0,853 Cv (m3/h)

Cv = 1,16 Kv (galones por minuto)

La fórmula que permite determinar los factores de capacidad de caudal (Cv o Kv) se deduce del modo siguiente.

Una válvula distribuidora, que de hecho puede considerarse como una válvula de control todo-nada, permite la circulación de un cierto caudal del fluido con una determinada pérdida de carga. Aplicando el teorema de Bernouilli en los puntos 1 y 2 de la figura 2.39, resulta:


Siendo: P1 = Presión a la entrada de la válvula distribuidora

P2 = Presión a la salida de la válvula distribuidora

ρ1 = Densidad del fluido a la entrada de la válvula distribuidora

ρ2 = Densidad del fluido a la salida de la válvula distribuidora

La densidad es la medida de la masa contenida en una unidad de volumen. Si el fluido es aire comprimido, la densidad dependerá de la presión, pero en condiciones normales de presión (1 bar) y de temperatura (20 ºC) es igual a 0,0012 g/cm3. Si el fluido es hidráulico (aceite) utilizado como transmisor de potencia, la densidad de un fluido típico es de 0,8753 (Equivalente API = 30).

Suponiendo fluidos incompresibles (líquidos) ρ1 = ρ2 = ρ2 luego:



Fig. 2.39. Válvula distribuidora.

y como V2 es mucho mayor que V1 queda:

en la que h = altura de presión entre la entrada y salida de la válvula, en m correspondiente a la diferencia de presión hidrostática equivalente.

Por otro lado, la forma de la válvula da lugar a una resistencia que disminuye la velocidad o el caudal. Luego ésta es:


Siendo β = Coeficiente de resistencia (sin dimensiones) y <1
V = Velocidad del fluido, en m/s
y como q = sV
siendo q = Caudal a través de la válvula, en m3/s
s = Sección del orificio de paso, en m2
Resulta:
en la que: Δp= Pérdida de carga en bar a través de la válvula
ρ = Densidad del fluido, en kg/dm3

Como por definición el coeficiente o factor de la válvula Kv corresponde al caudal en m3/h para una pérdida de carga Δp = 1 bar y la densidad del agua a 20 ºC es de 1.000 kg/m3, o 1 kg/dm3, resulta:


fórmula que permite determinar el contorno del émbolo (obturador), ya que relaciona el caudal en función del área de paso.

Sustituyendo la fórmula anterior en (1), resulta:


Siendo: Q = Caudal máximo, en m3/h

ρ = Densidad, en kg/dm3 o g/cm3

Δp = Pérdida de carga, en bar para el caudal máximo

De la fórmula (2) se desprende que el coeficiente o factor de la válvula depende del área de paso y de la resistencia al paso del fluido, es decir, de la configuración hidráulica, del estado de las superficies interiores, del tipo de válvula, etc. Son tantas estas variables y tan compleja su variación que es prácticamente imposible fijar los valores de Kv sin recurrir a la experimentación.

La fórmula (3) puede aplicarse al aire sustituyendo la densidad ρs en las condiciones de servicio de presión y temperatura por la densidad en condiciones normales ρn (1 atmósfera = 1,013 bar y Tn = 273 ºC). De este modo, se verifica para la densidad y el caudal:


Por otro lado, la densidad ?s en las condiciones de servicio está referida a la presión de servicio Ps. Según dónde se tome esta presión, la densidad variará, ya que al pasar el aire a través de la válvula sufre una pérdida de carga. Si se emplea la densidad anterior a la válvula, como la presión P1 es mayor, resultará un valor menor en el Kv y la válvula será más pequeña. Si se utiliza la densidad aguas abajo, P2 es menor, Kv será mayor y la válvula quedará sobredimensionada. Se considera la densidad efectiva a una presión intermedia , supuesto que ensayos efectuados confirman como válido.



Y como Tn = 273 + 15 = 288 ºK
Pn = 1,033 bar
G = Densidad del gas con relación al aire

Densidad del aire = 0,001293 Kg/m3



en la que: Qn = Caudal en m3/h referido a 1 atmósfera y 15 ºC
G = Densidad con relación al aire (aire = 1)
Δp = Pérdida de carga, en bar
P1 = Presión anterior, en bar absolutos
P2 = Presión posterior, en bar absolutos
Ts = Temperatura, en grados Kelvin (ºC + 273).

Esta fórmula puede aplicarse en los gases cuando la presión de entrada es muy próxima a la presión de salida, porque en estas condiciones el caudal Qs y la densidad G no varían apreciablemente.

Las válvulas distribuidoras y los cilindros neumáticos utilizan aire de modo que el valor de G es 1. Sin embargo, en casos especiales, por ejemplo en atmósferas que no pueden contener oxígeno, se utilizan otros gases (nitrógeno, etc.) y el valor de G correspondería a la densidad de este gas con relación al aire.

Existen gráficos para el cálculo del Kv, o del Cv que, si bien son aproximados, facilitan la determinación rápida del coeficiente de la válvula (Figura 2.40).


Fig. 2.40. Gráfico de determinación de Kv. Fuente: Jefferson Solenoid Valves USA.

Para el caso de una válvula distribuidora manejando aire de características:

Densidad relativa = 1

Presión de entrada = 6 bar

Pérdida de carga entre la entrada y la salida de la válvula = 0,25 bar

Caudal = 41,76 m3/h

Se obtiene Kv = 1,25 y como Cv = Kv * 1,16 resulta el valor de Cv = 1,45.

Como los gases son fluidos compresibles, pueden llegar a alcanzar una velocidad de saturación igual o próxima a la del sonido cuando pasan a través de la restricción que presenta la válvula distribuidora. La velocidad del gas aumenta a medida que crece la pérdida de carga, y la saturación se presenta cuando la presión posterior P2 baja aproximadamente a 50% o menos de la presión absoluta anterior P1, es decir, cuando la pérdida de carga Δp iguala o es mayor . En esta situación se dice que el gas está en condiciones de caudal crítico, y la fórmula anterior pasa a:


Por consiguiente, es difícil determinar exactamente el Cv de la válvula distribuidora cuando existen pérdidas de carga elevadas en el circuito. La Sociedad de Instrumentación ISA desarrolló una ecuación para los elementos de medición de caudal de diafragma, en la que incluye un coeficiente XT que tiene en cuenta los caudales críticos en los fluidos compresibles. Este coeficiente aplicado a las válvulas de solenoide varía entre 0,25 y 0,5. El valor más bajo corresponde a válvulas con tubos de conducción del aire tortuosos con grandes pérdidas de carga. La ecuación correspondiente es:


En la que:

Qn = Caudal estándar en pies3/minuto (scfm)

Y = Factor de expansión del gas con:

X = Pérdida de carga sin dimensiones,

XT = Coeficiente de caudal (0,25 a 0,5 en válvulas de solenoide)

Cv = Coeficiente Cv para fluidos incompresibles

Pup = Presión anterior en psia (psi absolutos)

Δp = Pérdida de carga en psi

Tup = Temperatura anterior en grados Farenheit

SG = Densidad del gas con relación al aire (aire = 1)

Esta ecuación refleja realmente las condiciones de caudal crítico y es de interés cuando se desea una gran exactitud en el cálculo del Cv y en la selección del tamaño de la válvula distribuidora en el caso de existir grandes pérdidas de carga en el circuito.

Ejemplo de cálculo del Kv o del Cv de una válvula distribuidora que acciona un cilindro de simple efecto.

Datos:

Diámetro interior del cilindro = 250 mm = 0,25 m

Carrera del cilindro = 0,6 m

Tiempo del recorrido en la carrera de extensión del cilindro = 2,5 segundos

Tiempo de retorno = 2 segundos

Diámetro del vástago = 50 mm = 0,05 m

Presión del aire = 6 bar

Pérdida de carga a través de la válvula distribuidora = 0,25 bar

Temperatura del aire de entrada = 15 ºC

Resolución:






El Cv a seleccionar será 1,34, si bien raramente coincidirá con el Cv comercial del fabricante, de modo que se elige el tamaño inmediatamente superior de Cv = 1,4 que corresponde a una válvula distribuidora 3/2 de 3/8”.

Tabla 2.12. C válvula distribuidora 3/2 (3 vías, 2 posiciones). Fuente: Parker Hannifin Corporation.


Utilizando el gráfico de la figura 2.40 para el ejemplo anterior, se obtiene el valor Kv = 1,25 (Cv = 1,45) y se selecciona el valor Cv = 1,4, ya que el siguiente valor de Cv es 2,7 que está muy alejado del de 1,4.

2.3.9.3 Accesorios de las válvulas distribuidoras

La válvula de lanzadera (shuttle) permite una evacuación rápida del aire de los cilindros y de las tuberías de conexión, con lo que aumenta considerablemente la velocidad del pistón, ahorrando largos tiempos de retorno, especialmente si se trata de cilindros de simple efecto.


Fig. 2.41. Válvula de lanzadera (shuttle) acoplada a un cilindro de simple efecto.

Normalmente se monta directamente en la toma de presión del cilindro. En la figura 2.41 puede verse que al presionar la válvula distribuidora 3 (3/2), el aire comprimido de alimentación P sale de A hacia la válvula de lanzadera 2, con lo cual el obturador (bola) cierra el escape R. En la secuencia de escape, al liberar la válvula 3, el aire de P de la válvula 2 queda bloqueado por el obturador (bola), de modo que el aire del cilindro escapa directamente por el orificio R que tiene una gran sección para facilitar la salida rápida del aire. Si la instalación no incorporara la válvula de lanzadera 2, el aire de escape del cilindro debería pasar posiblemente por conductos largos y estrechos que comunican con el escape R de la válvula distribuidora 3, lo que daría lugar a una mayor pérdida de carga y, por tanto, a un mayor tiempo de carrera del pistón.

La válvula de seguridad (Figura 2.42) actúa cuando la presión P alcanza un valor ajustado con un resorte, comunicando P con el escape R. La válvula permanece abierta hasta que la presión disminuye por debajo del valor ajustado y entonces la acción del resorte vence la presión P y cierra el paso. Pueden considerarse como válvulas limitadoras de presión, ya que impiden la elevación de la presión máxima en el circuito.


Fig. 2.42. Válvulas de seguridad.

Las válvulas de bloqueo (Figura 2.43) cortan el paso del aire comprimido y están diseñadas de tal manera que el propio aire comprimido actúa sobre el obturador reforzando el efecto de cierre. Se utilizan para obtener posiciones intermedias del pistón o como función de seguridad.


Fig. 2.43. Válvula de bloqueo.

La válvula de control de caudal se utiliza para regular la velocidad de los pistones de los cilindros neumáticos. Consiste en una restricción regulable y una válvula antirretorno (retención), que sólo deja pasar el flujo de aire en un solo sentido, mientras que en el sentido contrario el aire fluye con una mínima pérdida de presión. La obturación se obtiene mediante un cono, una bola, un disco o una membrana y el cierre puede ser por contrapresión, por ejemplo mediante un resorte, de modo que la válvula cierra cuando la presión de salida es igual o mayor que la de entrada.

De este modo, según se ve en la figura 2.44, la entrada de aire comprimido cierra la válvula de bola y circula a través de la válvula de control, con lo que el pistón se mueve lentamente, mientras que en la fase de retroceso del pistón el aire se escapa directamente por la válvula de bola al estar ésta abierta por la presión del aire.


Fig.2.44. Válvula de control de caudal.

La válvula antirretorno de control de caudal (Figura 2.45) es una válvula antirretorno o de retención en la que, aparte de bloquear un solo sentido de paso mediante un diafragma elástico (o una bola), facilita el control del caudal del aire al variar el área de paso mediante una estrangulación y, por tanto, controla la velocidad del pistón cuando el aire circula en el otro sentido.


Fig. 2.45. Válvula antirretorno (retención) de control de caudal.

Pueden utilizarse para limitar de forma controlada el caudal de alimentación y el de escape (Figura 2.46).


Fig. 2.46. Regulación de velocidad por limitación del caudal de alimentación y el de escape en cilindros de simple y doble efecto.

En la limitación del caudal de alimentación, la válvula antirretorno estrangula el aire que va al cilindro y deja escapar libremente el aire de escape por la bola. De este modo, el cilindro se va llenando poco a poco y cualquier cambio de carga repercute desfavorablemente en la velocidad del pistón.

En la limitación del caudal de escape, el aire de alimentación entra libremente en el cilindro y se estrangula el aire de escape, lo que es muy favorable en la fase de avance del pistón, utilizándose mucho en cilindros de doble efecto.

.


Fig. 2.47. Bloque de mando de funciones combinadas.

Las válvulas de funciones combinadas reúnen las diversas funciones que pueden realizar las válvulas distribuidoras y sus accesorios incorporándolas en un único bloque. En la figura 2.47 puede verse un bloque compuesto por 1 válvula distribuidora 5/2 , 2 válvulas distribuidoras 3/2, 2 válvulas selectoras de circuito y 2 válvulas reguladoras de caudal. El bloque de mando permite efectuar movimientos individuales o alternativos.

El purgador de condensado de las tuberías suele ser un flotador que permite el paso del agua y cierra si no hay condensaciones en las tuberías (Figura 2.48).


Fig. 2.48. Purgador de condensado. Fuente FESTO WA-2.

El silenciador de escape y filtro (Figura 2.49) se utiliza básicamente en los orificios de escape de las válvulas distribuidoras para reducir el ruido del escape de aire y evitar la entrada de aceite o de polvo o de suciedad. Un modelo representativo reduce el ruido originado por el aire de alimentación a 6 bar y 5 m3/minuto, desde 99 dBA a 75 dBA a la distancia de 3 m. El filtro normal es de 40 micras, que es adecuado para la mayor parte de los equipos neumáticos.


Fig. 2.49. Filtro-silenciador.

2.3.9.4 Accesorios de los cilindros

2.3.9.4.1 Sensores de posición del cilindro

La detección de la posición del cilindro es necesaria para asegurar la operación segura de la maquinaria neumática. En los casos simples basta visualizar la posición del vástago del pistón del cilindro para comprobar si el pistón está al principio o al final de su carrera. Sin embargo, en operaciones realizadas en máquinas complejas no es práctico esperar que los operarios estén vigilantes, y más si es en períodos prolongados de funcionamiento.

Para detectar la posición y la velocidad de un pistón en el cilindro se dispone de los siguientes aparatos:

1.Interruptores de final de carrera e interruptores automáticos.

2.Sistemas de posicionamiento secuencial.

3.Posicionadores.

2.3.9.4.2 Finales de carrera

Son interruptores mecánicos, magnéticos, neumáticos y electrónicos accionados bien mecánicamente o bien por un campo magnético creado por un imán montado en el pistón. Se montan en los cilindros para determinar la posición del final de carrera del pistón o bien la posición en un punto intermedio de la carrera del pistón.

El sensor mecánico (Figura 2.50) dispone de unos gatillos que cierran (o abren) un microrruptor. Se montan en los cilindros para determinar la posición del final de carrera del pistón.


Fig. 2.50. Sensor mecánico-eléctrico de final de carrera. Fuente MDC.

El sensor magnético incorpora un imán en el pistón que crea un campo magnético a través de las paredes del cilindro (material de aluminio normalmente). Este campo es captado por un imán exterior del sensor cuya posición puede ser el final de carrera del pistón o un punto intermedio (Figura 2.51).

¡


Fig. 2.51. Sensor magnético de cilindro (reed switch).

El sensor Hall es un transductor que varía su tensión de salida al cambiar la densidad del campo magnético, por lo que puede utilizarse en la medida del movimiento y posición de un pistón magnético en el cilindro neumático. Al no tener partes móviles, tiene una vida útil larga si se compara con los interruptores mecánicos.

El sensor neumático consiste en un pistón magnético en el cilindro que actúa sobre una válvula 3/2 (3 vías, 2 posiciones). La exactitud del punto de conmutación es del orden de ± 0,2 mm. Otro modelo es un presostato neumático accionado por la presión de aire del pistón en un punto de su carrera (suele ser al final de su carrera). En la figura 2.52 pueden verse estos modelos de sensores.


Fig. 2.52. Sensor neumático (Válvula 3/2 y presostato).

El sensor electrónico de estado sólido es parecido al sensor magnético. Al captar el campo magnético de un imán del pistón, excita un transistor (interruptor electrónico) que da una señal eléctrica de salida. Como no tiene partes móviles y es de construcción robusta, su vida útil es unas 5 veces superior a la del sensor magnético. Disponen de 3 hilos NPN (conmutación negativa) y PNP (conmutación positiva) o bien de dos. Su corriente de carga arranca desde 0 mA, por lo que pueden utilizarse con PLC u otros aparatos con un bajo consumo de corriente.


Fig. 2.53. Sensor electrónico. Fuente SMC.

2.3.9.4.3 Unidad de bloqueo del cilindro

La unidad de bloqueo del cilindro inmoviliza el vástago del cilindro cuando la presión de aire desciende de un valor determinado. Su función es de seguridad, con objeto de impedir el movimiento del cilindro cuando la presión del aire baja de un determinado límite. Puede actuar en el interior o exterior del cilindro y sobre el vástago en el sentido de retracción o extensión. En la figura 2.54 pueden verse estos tipos de instalaciones y algunos circuitos típicos.


Fig. 2.54. Unidad de bloqueo del cilindro. Fuente: Hoerbiger-Origa.

2.3.9.4.4 Sistemas de posicionamiento secuencial

La lectura de la carrera se realiza cuando es necesario detectar el movimiento del cilindro, la medida de la distancia o un movimiento secuencial exacto del cilindro. En particular, se utilizan estos sistemas cuando es necesario comprobar la presencia o la orientación correcta de un componente, la medida de la profundidad de un orificio o bien medir las dimensiones del componente y comprobar que estas dimensiones son las correctas.

Por ejemplo, en la figura 2.55 puede verse un circuito neumático con un cilindro dotado de freno que permite posicionar el cilindro a media carrera y después pararlo. Un cilindro sin vástago (rodless) dispone de un carro móvil en lugar del vástago del pistón, y este carro se utiliza para recoger y posicionar piezas, controlar su nivel para realizar operaciones de mecanizado y posicionar piezas.


Fig. 2.55. Circuito neumático con posicionamiento secuencial.

El movimiento del vástago se detecta mediante varios métodos basados en la variación de una resistencia magnética al moverse el pistón del cilindro. Estos métodos son:

– Sensor potenciométrico.

– Transformador diferencial lineal (LVDT).

– Sensor magnetoestrictivo.

– Sensor inductivo.

El sensor potenciométrico consiste en una resistencia con un cursor deslizante (LRT, Linear Resistive Transducer, transductor resistivo lineal) que produce una tensión variable en la salida de acuerdo con su posición dentro del cilindro. La variación de resistencia con la carrera es aproximadamente de 39,3 kΩ/mm (1 kΩ/pulgada) y la señal analógica de salida para toda la carrera es de 0–10 V. cc.

En un controlador digital de 12 bit la carrera puede dividirse en 4.096 partes, de tal modo que en un cilindro de 2.540 mm (10 pulgadas), el mínimo valor detectable es de 10 V/4.096 = 0,0024 V = 2,4 mV que equivale a 0,062 mm (0,0024”).


Fig. 2.56. Sensor potenciométrico.

La linealidad, es decir, la desviación de la tensión de salida con relación a una línea recta es típicamente de ± 1% de toda la carrera. En el ejemplo anterior sería de 25,4 mm equivalente a 1”.

La repetibilidad, es decir, la característica de repetir la misma señal de salida de tensión para cada posición del pistón es del orden del ± 0,025 (± 0,001”).

El transformador diferencial lineal (LVDT) es un sensor de posición lineal que produce señales de salida eléctricas analógicas proporcionales a la posición de un núcleo sólido cilíndrico. Consiste en un elemento fijo formado por un arrollamiento primario centrado entre un par de arrollamientos secundarios y un elemento móvil (núcleo de hierro-níquel de alta permeabilidad) unido al pistón del cilindro y que está situado en el interior del elemento fijo y sin contacto con él.


Fig. 2.57. Transformador diferencial lineal (LVDT).

El primario se excita con una corriente alterna y la señal de salida es una tensión alterna que es la diferencia de la obtenida en los dos arrollamientos del secundario. Esta señal de salida varía con la posición axial del núcleo de hierro-níquel y es convertida a una señal estándar de 0–10 V o de 4–20 mA cc.


Fig. 2.58. Señal de salida del sensor LVDT.

Estos sensores tienen la ventaja de que están libres de rozamientos con una respuesta dinámica limitada sólo por la inercia del núcleo, poseen una vida mecánica larga y pueden medir pequeñísimos movimientos del núcleo (millonésimas de mm) y posiciones del núcleo de hasta 50 mm.

El sensor magnetoestrictivo utiliza el fenómeno de la magnoestricción en el que hilos de ciertas aleaciones (normalmente aleaciones de níquel) se deforman en presencia de un campo magnético. Midiendo el tiempo que se tarda en enviar una señal eléctrica a través de un hilo magnoestrictivo deformado, se puede determinar la posición del pistón del cilindro.

Estos sensores son muy exactos y, al no estar en contacto con el cilindro, poseen una duración mucho mayor. Sin embargo, su coste es elevado por lo que se emplean con preferencia en aplicaciones X-Y de dos dimensiones cuando es preciso saber exactamente la posición en un plano.


Fig. 2.59. Sensor magnetorresistivo.

– El sensor magnetorresistivo (Figura 2.59) es parecido al magnetoestrictivo, con la diferencia de que cambia la resistencia de una cinta conductora en función de la dirección y magnitud del campo magnético aplicado.

Los sensores inductivos se basan en el principio de inducción magnética de modificación de la inductancia causada por la presencia de un objeto metálico. El sensor incorpora un núcleo de hierro magnético con una bobina arrollada que actúa como un circuito oscilante y está acoplado en serie con una bobina de referencia.

Un imán permanente está fijado al pistón del cilindro neumático y es el elemento indicador de posición. El equilibrio electromagnético entre el elemento sensor y el circuito oscilante cambia la frecuencia de la oscilación y provoca un desfase, de modo que puede detectarse con facilidad la posición del imán. La señal de salida representa la posición del pistón dentro del cilindro y puede ser analógica y digital con protocolos RS232, RS422 y RS485. La exactitud es del 0,3% (0,1 mm).

Otros sensores lineales son:

– Sensores capacitivos, que se basan en la modificación de la capacidad debida a la presencia de la pieza y sirven para detectar todo tipo de objetos, siempre que su constante dieléctrica sea sensiblemente superior a la del aire. Tienen el inconveniente de ser muy sensibles a las condiciones ambientales.

– Sensores de fibra óptica, que utilizan dos fibras ópticas adyacentes que transportan luz a un blanco en el cilindro y reciben la luz reflejada, del objeto. Por diferencia de tiempos entre la luz enviada y la reflejada determinan la posición de la pieza con relación a un punto de referencia.

– Los sensores fotoeléctricos utilizan haces de luz reflejada para medir distancias o desplazamientos. Un funcionamiento parecido poseen los sensores láser.

– Los sensores ultrasónicos reflejan señales acústicas y calculan la distancia basándose en el tiempo de retorno de la señal y en la medida de la propagación de la velocidad en el medio.

En la tabla 2.13 puede verse una comparación de características de los sensores:

Tabla 2.13. Comparación de características de los sensores. Fuente: Macro Sensors.


2.3.9.4.5 Posicionadores

En las aplicaciones en que interesa situar el vástago de una válvula de control o el vástago del pistón de un cilindro en posiciones determinadas de forma controlada, es posible que el control sea errático e incluso inestable debido a las fuerzas de desequilibrio. Son esencialmente la fuerza de rozamiento del vástago o el pistón y la fuerza estática del fluido sobre el obturador (o sobre el pistón) que depende de la presión diferencial existente.

Estas fuerzas pueden compensarse empleando el posicionador, que es básicamente un controlador proporcional de posición con punto de consigna procedente del controlador, variable entre 0,2-1 bar (3 a 15 psi) en señales neumáticas (posicionador neumático) o 4-20 mA cc en señales electrónicas (electroneumático), o bien señales digitales (digitoneumático).

El posicionador compara la señal de entrada con la posición del vástago y, si ésta no es correcta (existe una señal de error), envía aire al servomotor o bien lo elimina en el grado necesario para que la posición del vástago corresponda exactamente o bien sea proporcional a la señal neumática recibida; en este último caso, el posicionador actúa además como un amplificador; por ejemplo, señal de entrada 0,2-1 bar (3-9 psi), señal de salida 0,2-1 bar (3-15 psi), es decir, la válvula efectuará toda su carrera para la señal 3-9 psi del controlador.

El posicionador neumático es generalmente un instrumento neumático de simple acción del tipo de equilibrio de fuerzas (Figura 2.60). La fuerza ejercida por un resorte de margen, comprimido por una leva unida al vástago de la válvula, se equilibra contra la fuerza con que actúa un diafragma alimentado neumáticamente por un relé piloto. Cualquier aumento de la señal de salida del controlador de la variable cambia la señal neumática del piloto, flexa el obturador A y permite la entrada de más aire a la cámara de la válvula. Al bajar el vástago, la nueva fuerza ejercida por el resorte de margen se equilibra con la ejercida por el diafragma del posicionador alimentado por el relé piloto.


Fig. 2.60. Posicionador. Fuente Honeywell.

Por el contrario, al disminuir la señal exterior, baja la señal del relé piloto y el obturador de escape B abre permitiendo el escape de aire de la cámara de la válvula hacia la atmósfera; sube así el vástago hasta que se equilibran de nuevo las fuerzas.

La forma de la leva determina la relación entre la señal de entrada y la posición del vástago y puede cambiar por completo la curva característica inherente de la válvula.

El posicionador neumático dispone normalmente de tres manómetros para indicar las presiones del aire de alimentación, de la señal procedente del controlador y de la señal de salida del posicionador a la válvula. Dispone también de una válvula by-pass que permite la conexión directa entre la señal procedente del controlador y la válvula. De este modo es posible desconectar el posicionador para una eventual reparación en campo sin necesidad alguna de interrumpir el trabajo de la válvula. El posicionador puede también cambiarse fácilmente de acción, de directa a inversa o viceversa, permitiendo así combinaciones entre el controlador y la válvula.

El posicionador de doble acción (Figura 2.61) puede actuar sobre cilindros neumáticos o cámaras de válvula con señales dirigidas a la parte superior e inferior del pistón o del diafragma respectivamente. Se llega a una posición de equilibrio cuando estas presiones son iguales.


Fig. 2.61. Posicionador de doble acción.

Cuando la señal del controlador es electrónica o digital, el propio posicionador puede contener un convertidor para pasar a señal neumática (Figura 2.62).


Fig. 2.62. Posicionador electroneumático y digitoneumático. Fuente Honeywell.

En el posicionador electroneumático el transductor es del tipo de equilibrio de fuerzas, y varía su presión de salida hasta que la fuerza producida por el sistema de realimentación equilibra la fuerza generada por la bobina electromagnética. Puede verse en la figura que la bobina está excitada por la señal de corriente del controlador (4-20 mA c.c.) y que la señal de salida neumática es siempre proporcional a la señal electrónica. Su consumo de aire es de un 30% a 40% menor que en los posicionadores neumáticos y es más resistente a las vibraciones.

En otro modelo de posicionador (Figura 2.63) acoplado a una válvula de control (o bien puede acoplarse a un cilindro de simple efecto), un detector de posición (potenciómetro lineal con vástago de acoplamiento externo o potenciómetro giratorio con eje de acoplamiento) del vástago del pistón envía su señal al cuerpo del posicionador que actúa sobre dos válvulas de solenoide permitiendo la salida o entrada del aire en la parte inferior del cilindro hasta que la posición del vástago corresponde con la señal del controlador.

En el posicionador se puede establecer una relación lineal o logarítmica entre la señal de control y la posición del actuador (vástago del pistón en un cilindro neumático). Asimismo, el actuador puede moverse en un sentido o en otro ante un aumento en la señal eléctrica (4-20 mA c.c.) sea por el propio posicionador o bien intercambiando las conexiones del cilindro.


Fig. 2.63. Posicionador electroneumático. Fuente Bürkert.

En la figura 2.64. puede verse un posicionador acoplado a un cilindro.


Fig. 2.64. Cilindro con posicionador. Fuente Centork S.L.

2.3.10 Dispositivos hidroneumáticos

Los sistemas neumáticos tienen el inconveniente de la compresibilidad del aire, lo que causa problemas a bajas velocidades de los elementos móviles. Se presentan discontinuidades en el movimiento, aumentan las sacudidas y los tirones y no puede mantenerse una velocidad de avance uniforme entre el principio y el final de carrera del pistón.

Este fenómeno no se presenta en los dispositivos hidráulicos gracias a la incompresibilidad del aceite, por lo que se emplean dispositivos hidroneumáticos que permiten convertir la presión neumática en hidráulica y que complementan los sistemas neumáticos.

Los principales dispositivos hidroneumáticos son los convertidores oleoneumáticos y los intensificadores de presión.

El convertidor oleoneumático transforma la presión de un medio en una presión equivalente en otro (pasa presión de aire a presión de aceite). Consiste en un circuito cerrado de aceite (cilindro y pistón) que se monta en paralelo con el cilindro neumático, y de este modo se consigue un movimiento lento uniforme en el desplazamiento del pistón neumático. En la figura 2.65 puede verse que cuando el cilindro neumático empieza a moverse por la acción del aire que entra en la cámara izquierda, arrastra el émbolo del cilindro hidráulico, quien a su vez desplaza el aceite a través de una válvula antirretorno y de un regulador de velocidad (válvula de estrangulación o de control de caudal). De este modo la velocidad se mantiene constante en un valor que puede regularse mediante el restrictor, en el sentido de izquierda a derecha.


Fig. 2.65. Convertidor oleoneumático.

En la carrera de retorno (de derecha a izquierda) el aceite fluye libremente a través de la válvula antirretorno y el pistón se desplaza con rapidez. Pueden regularse velocidades entre 30 y 6.000 mm/minuto. La velocidad también puede regularse en el retorno si se incorpora al circuito una segunda válvula antirretorno y de estrangulación que actúa de freno en la carrera de retorno. Las pequeñas pérdidas que pueden producirse en el circuito de aceite, por la formación de una película sobre el vástago del cilindro, se reponen mediante un depósito de aceite incorporado al circuito.

El intensificador de presión, conocido también como booster (repetidor), convierte la baja presión y caudal elevado de un fluido (aire, aceite o fluido hidráulico) a la alta presión y bajo caudal de otro fluido (aire, aceite o fluido hidráulico). Existen tres clases de intensificadores: aire-aceite, aceiteaceite y aire-aire.

El típico intensificador, aire-aceite, dispone de un pistón neumático de gran diámetro conectado rígidamente a un pistón de aceite de pequeño diámetro y combina las ventajas de los cilindros neumáticos e hidráulicos en un solo sistema. Mientras que el aire, al ser compresible, no proporciona precisión en el movimiento del pistón del cilindro neumático, el aceite es incompresible y facilita por tanto un movimiento preciso para la operación de los actuadores.


Fig. 2.66. Intensificador de presión.

La presión del aire está limitada a unos 12 bar, mientras que el aceite puede trabajar a presiones de 250 bar o superior. De este modo, se transforma una pequeña presión de aire en una gran presión de aceite.

Por otro lado, el nivel de potencia del intensificador es constante, es decir, al disminuir el caudal de salida aumenta la presión de la salida. Puede compararse a un transformador eléctrico donde el producto Tensión * Intensidad = Constante.

Paire * Área pistón aire * Carrera pistón aire = Paceite * Área pistón aceite


Como los pistones de aire y aceite están unidos por el mismo eje, las carreras son iguales, de modo que:


O sea:


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