Kitabı oku: «Ser para crecer»

Yazı tipi:

GABRIELA GRECO

ANTONIO MARVELLI

SANDRA MUGAS

SEBASTIAN BERIBE

SER PARA CRECER
Guía para el desarrollo personaly liderazgo efectivo


Ser para crecer / Gabriela Greco ... [et al.]. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de

Buenos Aires : Autores de Argentina, 2020.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: online

ISBN 978-987-87-1078-5

1. Ensayo Sociológico. I. Greco, Gabriela

CDD 301.01

EDITORIAL AUTORES DE ARGENTINA

www.autoresdeargentina.com info@autoresdeargentina.com

Queda hecho el depósito que establece la LEY 11.723

Impreso en Argentina – Printed in Argentina

Agradecimientos

La declaración de gratitud es nuestro reconocimiento explícito a la construcción compartida, de la generosa posibilidad de ser y crecer en convivencia con quienes ponen cada día su corazón a esta disciplina.

A nuestros formadores, Gabriela Greco y Antonio Marvelli, directivos del Instituto de Transformación y Coaching quienes sostienen, en congruencia con su hacer, el ser servicio como diferencial.

A los entrenadores del Instituto, que generosamente enriquecieron con sus clases y dinámicas las distinciones desarrolladas.

A quienes expandieron nuestro observador a través de las fundantes teorizaciones disciplinares: Rafael Echeverría, Humberto Maturana y Alejandro Marchesán. Contemplamos en ellos el valioso aporte de quienes desde otras disciplinas construyen saberes que empoderan al Ser.

Y a todos aquellos que comparten el deseo de aprender y nos enseñan a diario a relacionarnos con la vida y a ser para crecer .

¡Gracias!

Sandra Mugas y Sebastian Beribe

Prólogo

Toda persona que desee expandirse y superar los límites de sus propios paradigmas para mejorar su calidad de vida y aumentar su eficacia personal y profesional encontrará en esta obra una especie de manual. Su utilidad consiste, precisamente, en tener a mano herramientas prácticas y conceptos, una guía de distinciones y competencias de fácil aplicación. Estas responden al marco teórico conceptual que el Instituto de Transformación y Coaching propone en sus formaciones presenciales desde el año 2005. Conforme a su misión que promueve la superación y el desarrollo humano a través de diferentes propuestas de entrenamiento, basadas en el servicio y la efectividad en la gestión, capacitando a individuos, líderes y coaches ontológicos comprometidos con la transformación personal y de los sistemas organizacionales.

Este material acompaña un desafiante camino de superación planteado en tres instancias que facilitan la articulación de estas herramientas en función de las inquietudes y propósitos de quienes elijan transitarlo. La primera está orientada a conseguir el crecimiento y desarrollo personal; en la segunda, se abordan distinciones que favorecen a una más efectiva socialización y coordinación de acciones con otros, facilitando la valoración e implementación del trabajo en equipo. La última, ofrece una nueva interpretación del fenómeno del liderazgo humano, propone un modelo basado en el servicio con el propósito de formar líderes que sirven, se brindan en entrega a los demás y, al mismo tiempo, son útiles a las organizaciones en las que intervienen.

Quienes participamos de la generación de este material partimos de la convicción de que los seres humanos somos seres en permanente construcción y tenemos el potencial y la posibilidad de desarrollarnos, de utilizar al máximo nuestros recursos internos y de proyectarnos hacia donde cada uno de nosotros desee y que el aprendizaje es aquello que nos posibilita acceder a modificar o rediseñar nuestra forma de ser y a través de procesos de aprendizaje podemos producir los cambios en los diferentes dominios de nuestra vida e ir expandiendo nuestro potencial, lo que a su vez nos permite accionar con mayor efectividad en función del compromiso con nuestros objetivos y con el futuro que deseamos

Los beneficios de incorporar las distinciones que se desarrollan en este libro estarán proporcional y directamente relacionadas con el compromiso en la aplicación y práctica constante de estas, no alcanzará con conocerlas, será necesario que formen parte del ser y se manifiesten en el hacer , considerando que se produjo un aprendizaje cuando alguien esté en condiciones de desarrollar acciones y logre obtener resultados que antes no conseguía y de esta manera, la coherencia atraviese la vida de quienes elijan apropiarse de ellas.

Como líderes nos vemos identificados en esta propuesta al contemplar que el liderazgo encuentra el sentido de su existencia en el servicio, fuente de inspiración, que nos une en una visión compartida, construyendo contextos para que otros puedan descubrir y desarrollar su potencial, transfiriendo nuestra pasión por servir, profundamente agradecidos con quienes contribuyeron en el camino de creación y recreación de estas distinciones y honrando a quienes confían en nosotros y en los procesos que lideramos.

Como coaches observamos que esta obra reúne las herramientas que el coaching ontológico proporciona para superar limitaciones y crear nuevas realidades.

La integración de las distinciones y competencias desarrolladas en las tres diferentes etapas que plantea la formación de liderazgo que plantea este material aporta sólidas bases para una posterior formación profesional como coaches ontológicos.

Como directores del Instituto de Transformación y Coaching consideramos que este libro logra plasmar el desafío transformacional y de superación que propone el instituto, junto a la oportunidad de crecer en la habilidad de liderar como una elección para todo aquel que desea ser una mayor posibilidad en la organización a la cual pertenece y en la sociedad.

Antonio Marvelli y Gabriela Greco

Introducción

Celebramos tu interés por adquirir herramientas de desarrollo personal y liderazgo efectivo.

En los siguientes capítulos presentamos un conjunto de nociones incluidas en el marco formativo, desarrolladas en los entrenamientos de coaching ontológico profesional ofrecido por el Instituto de Transformación y Coaching (ITC). Programa formativo reconocido por la Asociación Argentina de Coaching Ontológico Profesional (AACOP) y la Federación Internacional de Coaching Ontológico Profesional (FICOP).

Avanzar por este recorrido de aprendizajes es una invitación a que te detengas en las actividades de reflexión que componen y cierran cada capítulo de entrenamiento ontológico.

Puedes seguir el camino trazado capítulo a capítulo, o bien, consultar libremente aquellos que te resulten de mayor interés.

Esperamos que esta guía te inspire a profundizar los conceptos ofrecidos en las formaciones, despertar nuevas inquietudes y que cuentes con ella como material de consulta constante.

¿Te animas a ser para crecer ?

Capítulo I
APRENDIZAJE TRANSFORMATIVO

Recorrido temático:

1. Aprendizaje

2. Cambio y transformación

3. Compromiso y responsabilidad

4. Éxodo y éxito

1. Aprendizaje

¿Te detuviste a pensar sobre…?

¿CÓMO APRENDES?

¿PARA QUÉ APRENDER?

¿QUÉ HACES CON LO QUE APRENDES?

El aprendizaje tiene una importancia fundamental para el hombre, ya que cuando nace se halla desprovisto de medios de adaptación intelectuales y motores. En consecuencia, durante los primeros años de vida, el aprendizaje es un proceso automático con poca participación de la voluntad, después, el componente voluntario adquiere mayor importancia (aprender a leer, aprender conceptos, etc.)

Generalmente vinculamos el aprendizaje con educación, pero ¿qué consideramos como tal?

La educación es el conjunto de conocimientos, órdenes y métodos por medio de los cuales se ayuda al individuo en el desarrollo y mejora de las facultades intelectuales, morales y físicas. La educación no crea facultades en el educando, sino que coopera en su desenvolvimiento y precisión. (Ausubel y Colbs., 1990)

La palabra educar viene del latín educere , que significa sacar afuera. Es el proceso por el cual el hombre se forma y define como persona. Aparte de su concepto universal, la educación reviste características especiales según sean los rasgos peculiares del individuo y de la sociedad.

Los métodos de enseñanza descansan sobre las teorías del proceso de aprendizaje y una de las grandes tareas de la pedagogía moderna ha sido estudiar de manera experimental la eficacia de dichos métodos, al mismo tiempo que intenta su formulación teórica.

La enseñanza resulta así, no solo un deber, sino un efecto de la condición humana, ya que es el medio con el que la sociedad perpetúa su existencia. Por tanto, como existe el deber de la enseñanza, también, existe el derecho de que se faciliten los medios para adquirirla. El Estado es el principal protagonista para facilitar estos medios, por ejemplo, diseña un tipo de ciudadano y otras instituciones, como las familias. Entonces, los títulos profesionales que un adulto va acumulando a lo largo de su vida son relevantes y necesarios para el desarrollo académico y laboral. Son la base para lograr un mejor puesto de trabajo o ascender en las organizaciones donde se desempeña.

Esta es una posible respuesta a las preguntas iniciales y responde al modelo de APRENDIZAJE VIGENTE: denominado INFORMÁTICO O ACUMULATIVO, que está circunscripto a un modo de pensar.

Como propuesta de aprendizaje genera la necesidad de acumular información y conocimientos, claves para nuestro desarrollo intelectual e incorporar nuevas prácticas que se ajustan a la demanda social. “Lo único que interfiere con mi aprendizaje es mi educación” afirmaba Einstein. Sin embargo, no necesariamente asegura la calidad de la persona, sus competencias y mucho menos el alcance de sus logros personales.

¿Qué sucede cuando no alcanzas tus objetivos? ¿Bajas el nivel de riesgo, de desafíos?

¿CÓMO APRENDISTE A ANDAR EN BICICLETA, A CONDUCIR UN

AUTOMÓVIL y A MANEJAR TU COMPUTADORA?

Albert Einstein sintetiza en un pensamiento una respuesta posible:

“Aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información”.

Existe otro MODELO DE APRENDIZAJE que trasciende el anterior: El MODELO DE APRENDIZAJE TRANSFORMATIVO.

En este caso el compromiso de la persona es elevar su capacidad de respuesta, el foco no está puesto en conocer más, sino en cambiar y transformarse, es decir, iniciar un proceso de transformación personal.

¿Sabías que, en chino, el ideograma escrito para el vocablo “cambio” refleja la combinación de los signos que implican dolor y oportunidad? Desprendernos de convicciones profundamente arraigadas genera una experiencia particular en cada persona, transformarnos mediante el aprendizaje representa así un desafío. Comenzar este proceso interno generará movimientos en el entorno social.

Transitamos cambios vertiginosos, las estructuras tradicionales están en crisis. ¿Nos alcanzan los conocimientos adquiridos para responder efectivamente y llegar a los resultados deseados?

Habitamos cómodamente en una zona que denominaremos de CONFORT. Este es un espacio conocido de nuestra existencia, aunque no podríamos asegurar que sea feliz, es el aceptado, el que me resisto a cruzar para no arriesgar esa denominada comodidad, ya que saltar a la siguiente zona, de SUPERACIÓN, genera ciertas conversaciones que, aunque impliquen un progreso personal, las postergo para no vivir, digámoslo así, cierto dolor o incertidumbre dado que no conozco lo que viene, menos aún sus efectos.

Necesitamos transformar nuestra manera de aprender para posibilitar un nuevo “hacer”.

Ahora te estarás preguntando:

¿Para qué cambiar? ¿Para qué salir de tu espacio de confort?

- Para abandonar la frustración por lo no alcanzado.

- Para recuperar la capacidad de aprender.

- Para superar las brechas que te alejan de los logros buscados.

Desde este enfoque A. Marchesán define como APRENDIZAJE a la habilidad de soltar: quién estoy siendo para rediseñar “mi ser” y transformarme a una nueva manera de ser que me permitirá “poder más en el hacer”.

Reconocemos en este modelo DISTINCIONES que le son propias:

- SABER: los conocimientos, las competencias y la aptitud.

- Saber HACER: es el rol, la capacidad de acción. La efectividad.

- SABER SER Y ESTAR: aprender en el sentido de corporizar el PROCESO, para relacionarme con la confianza, el compromiso, la armonía emocional. Alcanzar mi liderazgo, es decir, la relación responsable con el riesgo.

Estas distinciones definen la evolución del SUJETO/ACTOR. En el modelo tradicional el ACTOR opaca al SUJETO para destacarlo, por ejemplo, al preguntar acerca de la identidad de alguien respondemos su profesión u oficio: docente, electricista, abogado, etc. En la perspectiva transformativa en la que el interés reside en FORMAR AL SUJETO, al SER, se desarrollan las competencias genéricas que empoderen su manera de ser. Y se capacita al actor en competencias técnicas para sus diversos roles.

Dice Rafael Echeverría (2005):

La experiencia nos muestra cuántas veces solemos operar presumiendo que sabemos, para luego descubrir cuan ignorantes realmente éramos. Uno de los problemas cruciales del aprendizaje es que muy frecuentemente no sabemos que no sabemos. Y cuando ello sucede, simplemente cerramos la posibilidad del aprendizaje y abordamos un terreno pleno de posibilidades de aprender cosas nuevas, como si fuera un terreno ya conocido. Cualquier cosa nueva que se nos dice, queda por lo tanto atrapada en lo ya conocido o en la descalificación prematura. (p. 48)

• ¿Basta simplemente con declarar querer aprender?

• ¿En qué ámbitos consideras que posees conocimientos suficientes o totales?

• ¿En cuáles crees que ya no puedes aprender?

• ¿Cómo vives los espacios de incertidumbre?

• ¿Cómo transitas tus errores?

• ¿Cuántas veces te ves legitimando o sosteniendo tus opiniones como si fuesen verdades?

Enemigos del aprendizaje

Observar los posibles enemigos del aprendizaje permite considerar una sincera apertura al proceso:

• Enemigo #1. La incapacidad de declarar ignorancia.Ya sé todo sobreel tema. La posibilidad de reconocer que hay temas, hechos, etc. que desconozco, generaráapertura al aprendizaje.

• Enemigo #2. Querer tener todo claro, todo el tiempo.¿Cuáles son lasinstrucciones?Dar lugar a preguntas sin respuestas permite estar máslivianos en el proceso de aprender.

• Enemigo #3. Vivir juzgando todo, todo el tiempo.Seguro que es unamoda más y no da resultado.La capacidad de apartarnos de nuestrascreencias predispone una nueva mirada.

• Enemigo #4. No incluir las emociones.No puedo aprender, siempre me han dicho que no podría. El estado emocional en que la persona se encuentra predispone al aprendizaje o lo limita. La habilidad para diferenciar nuestros juicios sobre nosotros mismos y la emoción que estos nos generan permite incluirlas en el proceso, favoreciendo la actitud aprendiente.

• Enemigo #5. Incapacidad de corporizar.Tengo todo el conocimientoen mi cabeza.

• Enemigo #6. Adicción a las respuestas.¿Cómo resuelvo esto? ¿Quétiempo me lleva?Vivir la incertidumbre con flexibilidad.

• Enemigo #7. El tiempo.No tengo tiempo para esto…Expresiones que nos justifican ante nuestra inacción sobre aquello que elijo no hacer. Generar espacios de aprendizaje, observándolos como un proceso cuya oportunidad implica cultivar la paciencia.

• Enemigo #8. No dar autoridad a otro para enseñar.Quién erespara…Reconocer que otro sabe más que yo y permitir que me enseñeabre otra posibilidad.

• Enemigo #9.No puedo aprender dado quien soy. Vivir en un supuesto de conocimiento absoluto, incluso de nuestras profesiones.

• Enemigo #10. Creer que saber es igual a tener la verdad.Estoseresuelve de tal manera porque es la única posible. Invalidar el saber de los otros sin cuestionar las certezas de mis ideas.

• Enemigo #11. Confundir aprender con tener información.Leí todosobre este tema… ya lo sé. Permitirme una actitud reflexiva sobre misgenuinas competencias me relaciona con lo nuevo.

• Enemigo #12. Ceguera cognitiva.Sé absolutamente todo. Abrirme a lo nuevo, observando esas sombras de mi saber que ni siquiera sabía que existían.

• Enemigo #13. La incapacidad de desaprender.Para qué voy aescuchar, si es lo mismo de siempre.Desaprender lo aprendido, soltar paravolver a tomar.

• Enemigo #14. Pensar o creer que los enemigos anteriores son aplicables para los otros, no para mí.

Retomamos el pensamiento de Henry Adamo: “Quien sabe aprender, sabe suficiente”, para vincularnos con la palabra y su sentido. Aprender está compuesta significativamente por el prefijo a (sin) y prender (agarrar, tomar). En este sentido, APRENDO CUANDO SUELTO LO QUE TENGO.

El modelo transformativo propone un conocimiento vivencial que permite aprender para transformar el SER, lo que involucra tres dominios: cuerpo, lenguaje y emociones. En cambio, el modelo tradicional limita el aprendizaje a un cuerpo teórico de conocimientos que se acumularán a lo largo de la vida para sustentar la razón, sin observar ni incluir corporalidad y emocionalidad.

El aprendizaje comprendido desde la perspectiva transformativa nos permite realizar acciones que no podíamos efectuar en el pasado. Es en sí misma una estrategia de poder.

Definimos como PODER a la relación entre acción y resultados, es la capacidad de accionar y generarlos. Si comparamos la capacidad de generar acción de una misma persona en dos momentos diferentes y detectamos un cambio significativo en el tiempo, estamos observando su aprendizaje. Aquello que en términos de acción efectiva antes no era posible, logra ser realizado después.

Saber es hacer, así como hacer es saber. Aprender es poder hacer lo que no podíamos hacer antes. Cuando aprendemos, expandimos nuestra capacidad de acción por lo tanto incrementamos nuestro poder.

Muchos factores pueden provocar un futuro diverso, el aprendizaje es uno. Diferenciarnos de cómo éramos en el pasado respecto a nuestra capacidad de acción nos ubica como seres humanos disímiles en el proceso del devenir.

Recorrer el camino del aprendizaje

Podemos recorrer el CAMINO DEL APRENDIZAJE, para el esto es necesario:

1. Establecer una visión, la llegada a una meta en el futuro.

2. Observar y reconocer la distancia o brecha entre nuestra realidad y la visión.

3. Declarar genuinamente nuestra incompetencia temporal para alcanzar la visión.

4. Comprometernos con el aprendizaje. Este compromiso nos llevará a generar otras acciones para aumentar las competencias. Dar permiso para cometer errores. Aceptar y buscar ayuda, como también considerar el tiempo y los recursos para recorrerlo.

Lo esencial de la transformación se corresponde con nuestros compromisos, es decir, desde este modelo de aprendizaje, denominamos COMPROMISO a nuestra capacidad de elegir y accionar para alcanzar lo elegido.

Elegir aprender, elegir sostener nuestra transformación, elegir sostener el proceso es el compromiso.

Rafael Echeverría en su Ontología del Lenguaje señala la importancia de esta elección para un futuro diferente.

“En las relaciones humanas, lo importante es… experimentar el ‘Tú’ como realmente un ‘Tú’, lo que significa, no pasar por alto su planteamiento y escuchar lo que tiene que decirnos. Para lograr esto, la apertura es necesaria. Pero ella existe, en último término, no solo para la persona que uno escucha, sino más bien, toda persona que escucha es fundamentalmente una persona abierta. Sin esta clase de apertura mutua no pueden existir relaciones humanas genuinas. El permanecer juntos siempre significa, también, ser capaces de escucharse mutuamente. Cuando dos personas se entienden, ello no significa que una «entiende» a la otra en el sentido de «escrutarla». De la misma forma, escuchar y obedecer a alguien no significa simplemente que nosotros accedamos ciegamente a los deseos del otro, A una persona así la llamamos esclavo. La apertura hacia el otro, por lo tanto, incluye el reconocimiento de que debo aceptar algunas cosas que van en mi contra, aun cuando no haya nadie que me lo pida”.Gadamer, Hans-Georg, 2005, p. 97 y 98)

La disposición de apertura hacia los otros en la escucha es imprescindible en este proceso de aprendizaje, tal como lo sostiene Humberto Maturana cuando nos dice que “la aceptación del otro como un legítimo otro” es un requisito esencial del lenguaje. De esta manera, “Si no aceptamos al otro como un legítimo otro, el escuchar estará siempre limitado y se obstruirá la comunicación entre los seres humanos. Cada vez que rechazamos a otro, sea un socio, un cliente, un empleado, un competidor, un país, etcétera, restringimos nuestra capacidad de escuchar” sostiene Rafael Echeverría (2005), en su Ontología del Lenguaje y nos propone preguntarnos:

¿Qué circunstancias afectan esta apertura, considerada como un requisito fundamental para escuchar? Cada vez que ponemos en duda la legitimidad del otro; cada vez que nos planteamos como superiores al otro sobre la base de la religión, sexo, raza, (o cualquier otro factor que podamos utilizar para justificar posiciones de egocentrismo, de etnocentrismo, de chauvinismo, etcétera); cada vez que sostenemos tener un acceso privilegiado a la Verdad y a la Justicia; cada vez que presumimos que nuestra particular manera de ser es la mejor manera de ser; cada vez que nos olvidamos que somos solo un particular observador, dentro de un haz de infinitas posibilidades de observación; cada una de estas veces, nuestro escuchar se resiente. (p. 98)

Te invitamos a reflexionar:

• ¿Cómo te observas en la escucha?

• ¿A quiénes no escuchas, pero hacerlo te generaría aprendizaje?

• ¿Para qué no escucharlos?

• ¿Tu escucha se limita a discursos coincidentes con tu verdad?

• ¿Qué sucede con aquellas conversaciones que se cierran antes de escucharlas?

• ¿En cuáles se limita tu aprendizaje por no escuchar?

2. Cambio y transformación

Cotidianamente empleamos estas palabras reconociendo en los ellos sentidos sinonímicos.

Se denomina cambio al proceso mediante el que un determinado estado de las cosas se sucede a otro estado. A partir de esta noción básica, cada campo del saber humano adopta un concepto de cambio que le es propio. Así, puede hablarse del uso del término cambio en economía, biología, filosofía, etc. Cada una de estas variantes tiene particularidades que solo se explican en el contexto de ese saber.

La filosofía ofrece otro uso del término cambio. Desde los albores de esta disciplina, el concepto de cambio fue objeto de reflexiones profundas. En efecto, uno de los principales y primeros problemas que surgen para la reflexión filosófica es el de la permanencia y el cambio. La dificultad estriba, en este caso, en establecer la causa por la que un determinado objeto puede mutar su estado y ser, a la vez, el mismo. Así, por ejemplo, una persona está cambiando constantemente y a la vez es la misma. Para este planteamiento se dieron diversas respuestas, las más conocidas son las de Parménides, Heráclito y Aristóteles; el primero negó la existencia de cambio, el segundo estableció que todo era mutable y el tercero sostuvo que algunas cualidades eran mutables mientras que otras no.

En la biología, el cambio está signado por la evolución. Así, cuando las células de un organismo se dividen adoptan mutaciones que pueden pasarse a las generaciones posteriores; si estas constituyen una adaptación al ambiente aumentarán las posibilidades de que esa especie sobreviva y se reproduzca.

El Diccionario de la Lengua Española propone diversas posibilidades para el vocablo:

1. Dar o recibir una cosa por otra que la sustituya:

He cambiado la mesa por un sofá.

2. Convertir en otra cosa, modificar:

La risa se cambió en llanto.

3. Sustituir, reemplazar:

¿Cada cuántos kilómetros cambias el aceite del coche?

4. Dar o tomar monedas o valores por sus equivalentes:

Cambió los dólares en pesos.

5. Intercambiar:

Cambiaron unas palabras de saludo.

6. Devolver algo que se ha comprado:

Voy a cambiar este pantalón porque me está pequeño.

7. intr. Mudar el viento su dirección:

Hoy no podemos navegar, ha cambiado el viento.

8. En los vehículos de motor, pasar de una marcha o velocidad a otra:

Al cambiar a tercera rasca el embrague.

9. Mudar o alterar una persona o cosa su condición o apariencia física o moral:

Ha cambiado mucho desde la separación.

En estos casos se relaciona el sentido de cambio con alguna modificación parcial de un todo, utilizamos lingüísticamente el término del mismo modo.

En el uso tradicional debemos cambiar “lo que está mal”. Para revertir resultados enfocamos lo deficitario para modificarlo.

Reflexiona sobre este punto:

¿En cuáles de las siguientes expresiones te reconoces?

¿En qué situaciones las utilizas? ¿Para qué?

• Esto se hace de esta manera y no, de otra.

• Esa no es manera de vestirte.

• Los semáforos siempre están en rojo cuando debo cruzar.

• No puedo ocuparme de esto hasta que no concluya con este trabajo.

• Es eficiente en su trabajo, pero siempre le falta algo.

• ¡Qué pena ya finalizó la fiesta!

• El tiempo es un obstáculo para cumplir con mi rutina de ejercicios.

• Es tu culpa por no estudiar.

• Nunca logro los resultados que deseo.

Culturalmente el concepto de cambio descansa en opiniones de déficit o rechazo.

• Tendemos a realzar aquello que está mal, la escasez, la falla.

• Nos hacemos cargo del presente, pero desde el pasado y no desde el futuro.

• Generamos cultura de culpabilidad.

• Intentamos llegar a la fortaleza desde la debilidad.

• Cambiar algunas cosas… seguir siendo el mismo.

• Generalmente partimos de una emocionalidad de resentimiento, resignación o frustración.

• Puede generar más de lo mismo. Por ejemplo, las dietas.

• Tiene más que ver con la reacción que con la acción.

• Vivimos en el modelo de resistencia y control.

• Generamos eventos nuevos y sumatoria de eventos.

• Producimos modificaciones externas.

• Construimos cualidades del parecer, no del ser.

• Permite cambiar cosas y, aun así, seguir siendo el mismo, o sea no es garantía de transformación.

• No es malo en sí mismo… es necesario, pero no alcanza.

Te invitamos ahora a que respondas:

¿Cómo estás al finalizar el día?

¿Te sueles encontrar enojado/a con la vida?

¿Sueles pensar que nada resulta como debe ser?

¿Cuál es tu manera de ser para ti mismo, para los demás y el mundo?

¿Si cambio me transformo o me transformo si cambio?

Transformación es la acción y efecto de transformar (hacer cambiar de forma a alguien o algo, transmutar algo en otra cosa). El término procede del vocablo latino transformatĭo . Transformación significa el resultado de un proceso de cambios de forma. Sucede cuando una cosa, hecho o idea es convertida en otra.

El cambio es parte del proceso de transformación.

Los cambios aislados no generan transformación.

Modelo de transformación

Es un modelo mental y de comportamiento de elección y poder, en el cual se incluyen las circunstancias en lugar de pelear con ellas.

Crea contextos de responsabilidad para animarme a ser quien aún no soy. Está conectado con la grandeza, partiendo de la grandeza. No necesita que algo “esté mal”.

No es revolución, sino creación.

Elige lo que quiere en lugar de cuestionar cómo debería ser.

Cambiar no garantiza la trasformación

Es una propuesta más profunda que el cambio.

La emoción predominante es el amor (legitimación).

Una nueva estructura del SER, hacer y parecer.

Un proceso que responde al futuro deseable en lugar de reaccionar a las circunstancias del hoy.

Una cualidad del SER, generativa de nuevas identidades y resultados. El SER se hace cargo del presente desde la visión.

Dimensiones del ser humano. Tener - Hacer - Ser

Los seres humanos obtenemos resultados TENER dependiendo de las acciones que tomamos HACER. Y las acciones que tomamos están íntimamente relacionadas con la manera en que nos observamos a nosotros mismos y observamos el mundo SER.

Esta mirada, observación, se compone de una serie de elementos que habitan en nosotros, dando lugar a la resistencia, dado que las creencias, nuestro bagaje cultural, el devenir histórico, también, el relato personal nos envuelve en sus fuerzas conservadoras, nos preservan de lo desconocido o aparentemente arriesgado, de las fuerzas transformadoras.

Esta pugna interior sustenta cambios parciales que se desdibujan en el transcurrir si no elegimos la posibilidad de transformarnos.

Pensar en el PROCESO DE TRANSFORMACIÓN nos conecta con estos aspectos fundamentales:

• Comprometernos con el proceso.

• Siempre estar para la elección.

• Darnos permiso para cometer errores.

• Paciencia para continuar cuando otros abandonan.

Maturana sostiene que los organismos vivos viven gracias a la conservación, en un estado de continuo cambio. Además de sostener que el proceso es clave, nos regala una pregunta fundamental. La carencia de respuesta a esta pregunta y no actuar de modo coherente, es lo que en muchas ocasiones nos puede impedir adaptarnos. Entonces, nos propone: detenernos, pensarnos, generar un espacio de conversación con nosotros mismos para preguntarnos ¿qué deseamos cambiar para transformar nuestro ser?, ¿para qué elegir esa transformación? y ¿qué elegimos conservar?

Sin esta respuesta, nuestra adaptación y coherencia entre el ser – decir – hacer estarían comprometidos.

Rafael Echeverría en su Ontología del Lenguaje de las transformaciones históricas explica el proceso de transformación histórico:

La historia suele concebirse como la secuencia de las huellas dejadas por los acontecimientos ocurridos en el pasado. Sin embargo, sabemos que no todos los acontecimientos tienen el mismo impacto sobre el futuro, ni todos los momentos de la historia han sido igualmente fecundos en la producción de nuevas posibilidades. Algunos han sido más importantes que otros, y muy pocos han sido capaces de abrir largos períodos históricos para la humanidad.

Hace mucho tiempo, una de esas grandes transformaciones históricas tuvo lugar en la antigua Grecia. Alrededor del año 700 a.C, fue inventada una nueva forma de comunicación: el alfabeto. Este hecho tuvo consecuencias históricas trascendentales al crear las condiciones a partir de las cuales se generó un tipo de ser humano particular: el hombre y la mujer occidentales”.

La invención del alfabeto dio origen a cambios fundamentales en la sociedad. Nuestras nociones de educación, de sabiduría y de convivencia social fueron todas profundamente transformadas. Surgieron nuevas prácticas sociales. Los poetas se vieron pronto obligados a ceder a los filósofos la educación de la juventud. Se inventó la democracia. No obstante, los cambios quizás más importantes tuvieron lugar en un área menos visible: en la transformación de nuestras categorías “mentales”, en la manera en que los seres humanos piensan sobre ellos mismos y sobre el mundo.

Antes de la invención del alfabeto, los seres humanos vivían en lo que llamamos un «lenguaje del devenir». Lenguaje y acción estaban entonces estrechamente unidos. Se reconocía de manera natural que el hablar tenía el poder de hacer que ciertas cosas sucedieran; cosas que posiblemente no habrían acontecido, de no haber dicho alguien lo que dijo. Los poetas, los responsables entonces de la educación, cumplían con su función de enseñar relatando historias épicas o fábulas, narraciones sobre acciones realizadas por humanos, héroes y dioses. De esta forma, se sabía lo que era la piedad, el amor o la perfidia a través de las acciones realizadas por los personajes de esas historias. Por ejemplo, se accedía a la sabiduría obrando a la manera de aquellos a quienes la comunidad, a través de estos relatos, como en el caso de Ulises, consideraba sabios. Se aprendía la valentía obrando según aquellos que la comunidad, en sus historias, consideraba valientes, como Aquiles.(p. 14)

3. Compromiso y responsabilidad

“Algunas personas culpan a sus circunstancias por lo que son”.

–George Bernard Shaw

Las circunstancias emergen, cambian vertiginosamente, no siempre responden a nuestras expectativas ¿luchamos contra ellas? Seguramente, y sucumbimos en un historial de resultados no deseados. El coach ontológico es quien observa las conversaciones de un individuo u organización, propone interpretaciones alternativas y posibilita, en esta dinámica, crear nuevas circunstancias para alcanzar resultados diferentes.

“La gente que triunfa en este mundo es la que va en busca de las circunstancias que desea y si no las encuentra… las crea”.

–George Bernard Shaw

¿De qué manera te relacionas con tus actividades: por obligación o compromiso?

Piensa en tus actividades cotidianas, en aquellas involucradas en todos los ámbitos que componen tu vida: ¿cuáles realizas con compromiso y cuáles por obligación?

¿Qué entendemos por compromiso? ¿Y qué, por obligación?

En el modelo de comunicación tradicional le damos al término obligación un sentido similar, sinonímico, que a compromiso . Según la Real Academia de la Lengua Española, RAE, la palabra compromiso deriva del latín compromissum y es utilizada para describir una obligación que se ha contraído. En ocasiones, un compromiso es una promesa o una declaración de principios. Del mismo modo, el concepto de compromiso también puede hacer referencia a una dificultad, por ejemplo: Estoy en medio de un compromiso.

Según el concepto desarrollado, la obligación es parte o bien es el mismo compromiso, la RAE define obligación del latín ob-ligare que significa atar, dejar ligado, una situación en la cual una persona tiene que dar, hacer o no hacer algo. Se utiliza como sinónimo la expresión deber .

Obligación o elección

Te invitamos a reflexionar sobre lo siguiente:

¿Siempre elegimos?

¿Qué entiendes por compromiso? ¿De qué se trata?

¿Qué significa comprometerse o empeñar tu palabra?

¿Qué implica en tu vida el modo en que entiendes el compromiso?

¿Qué consecuencias te trae tu forma de comprometerte?

¿Qué relación mantienes con tus propios compromisos en tu vida?

¿Y con los compromisos que mantienes con los demás?

A veces elegimos qué hacer, otras veces elegimos no pagar el precio de hacerlo.

Existe un comportamiento generalizado entre las personas y las organizaciones, el de recorrer su existencia sin apreciar ni cuestionar los modelos mentales que los tienen, ni el lenguaje en el que viven o las redes conversacionales extendidas. Sin la oportunidad de pensarse, preguntarse con la consecuente carencia de resultados o improductividad. En una conversación o proceso de coaching, cada individuo, equipo u organización visibilizará aquellas recurrencias que, manifestadas en el ser y hacer histórico, limitan su productividad. Resultados diferentes requieren de acciones diferentes, que a su vez requieren personas diferentes.

Cuando hablamos de compromiso hacemos referencia a una promesa con, es decir, una relación integrada con promesa. La promesa me vincula con los demás y con el mundo, coordinando acciones.

El compromiso incluye la libertad en la cual se manifiesta nuestra elección, el poder de la elección, difiere a de la obligación, que se circunscribe en la negación de ese poder: cuando tomamos decisiones o nuestro hacer es producto de la obligación, en ciertas circunstancias, negamos la fuerza del compromiso, de la elección. Elegir desde nuestro interior empodera al observador que estamos siendo.

El compromiso es necesario para que las cosas sean diferentes, cambien y se manifieste un progreso.

No tenemos el mismo resultado porque no tenemos el mismo compromiso.

Hay personas y organizaciones, abiertas y dispuestas a encontrar posibilidades que difícilmente puedan ser encontradas por otras.

¿Dónde están nuestros límites?

EN NUESTRA CAPACIDAD DE SER COMPROMETIDOS Y RES- PONSABLES.

Es necesario ser:

• Activamente protagonistas.

• Los límites tienen que ver con nuestra capacidad de comprometernos.

• Compromiso es elección y acción que cambia el futuro.

• El acceso a resultados extraordinarios es lo que transforma promesa en realidad.

Compromiso es la capacidad del hombre de crear lo que no existe.

COMPROMISO es lo que el mundo recibe de tu ser.

Y según tu compromiso, el mundo te dará.

RESPONSABILIDAD

Es la habilidad de responder ante una situación por un compromiso definido.

¡Es declararse protagonista!

El coaching ontológico propone una caja de herramientas basada en distinciones para revisar nuestras creencias y promover interpretaciones diferentes. La distinción compromiso está presente como rectora del ser y hacer. La propuesta ontológica resignifica el compromiso como la capacidad humana de elegir y desde esa elección crear nuevas realidades.

Desde la perspectiva disciplinar decimos que los individuos y las organizaciones escuchan, hablan y actúan para sus compromisos. Somos nuestra propia elección, somos nuestro compromiso.

¿Qué es lo que está en mis manos hacer?

“Da tu primer paso ahora, no es necesario que veas el camino completo.

Solo da tu primer paso.

El resto irá apareciendo a medida que camines”.

–Martin Luther King

Un rasgo esencial del compromiso es la posibilidad de coordinar acciones con otros, aspecto que lo transforma en un fenómeno social. Jim Selman (año de publicación) plantea que al comprometernos generamos expectativas en los demás y en muchos casos, nuestras promesas tienen un impacto importante y directo en las elecciones de los demás y cómo perciben su futuro. Los compromisos tienen la particularidad de abrir ciertos futuros en particular y de cerrar otros, simultáneamente. En este sentido, el compromiso es tanto un fenómeno social como una expresión de elecciones individuales. (p. 15)

Los seres humanos, en general, consideramos que el compromiso es importante, sin embargo, no todos lo manifiestan al momento de accionar. Si nuestros compromisos se diluyen o condicionan, ¿qué elegimos?, ¿mantener las cosas como están o, bien, otro compromiso?

“Yo soy responsable por algo que ocurrirá en el futuro que no ocurrirá en ausencia de mi compromiso”.

–James Selman

No busques un culpable, busca la manera de responder a la situación por un compromiso definido.

Es mirar desde adentro y no desde afuera.

Significa que somos responsables de nuestras propias vidas.

Y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.

RESPONSABILIDAD = Habilidad para responder

Las situaciones que afrontamos caen en 3 áreas posibles:

1. Área de responsabilidad directa

¿Qué puedo hacer yo para modificar lo que me está pasando?

2. Área de responsabilidad indirecta

¿Qué puedo hacer yo con relación a la necesidad de cambio en otros?

3. Área de facticidad

¿Cómo me predispongo? ¿Cuánto le permito que me afecte?

Sea cual sea el problema que nos afecte, está en nuestras manos dar el primer paso hacia su solución.

¿Elegimos con libertad?

Es importante destacar el carácter de herencia que en cierta manera nos vincula con la transparencia o naturalidad de nuestro hacer cotidiano, las conversaciones y las relaciones que tenemos en automático, es decir, dado que en el devenir observamos la realidad desde nuestra propia, particular y heredada cosmovisión, el mandato cultural nos tiene sin nuestro consentimiento. Indagar estos supuestos sobre quiénes somos y cómo somos, genera la posibilidad de un futuro elegido y diseñado. Jim Selman (2010) afirma:

En nuestra cultura, en nuestra visión del mundo, la gente y las instituciones no cambian de maneras muy fundamentales. El coaching introduce una posibilidad diferente. Dice (el Coaching) que las personas y las instituciones sí pueden cambiar. Que tenemos una elección con respecto a quiénes somos. Y que cuando empezamos a ejercitar esa elección podemos abrir un mundo de posibilidades.

Lo esencial del liderazgo y del coaching es la capacidad de comprometerse con una posibilidad antes de que exista evidencia de que es posible. Se implica en esto uno de los postulados que constituye a la disciplina: el lenguaje no solo describe la realidad, sino que por medio de él se genera la realidad. El futuro es pura posibilidad. El presente es solo una conversación. Toda conversación tiene una consecuencia: puede extender el pasado y producir más de lo mismo o bien abrir posibilidades de accionar de manera diferente para un futuro distinto.

¿Quién elige? ¿Quién se hace cargo?

YO MISMO.

Si la responsabilidad y el compromiso no ordenan las acciones del presente, el futuro será más de lo mismo.

De todo quedaron tres cosas:

- a certeza de que estaba siempre comenzando,

- la certeza de que había que seguir,

- y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar. Hacer de la interrupción un camino nuevo, hacer de la caída un paso de danza, del miedo una escalera, del sueño un puente, de la búsqueda un encuentro.

Fernando Sabino (2015) .

4. Éxodo y éxito

Según el relato bíblico, en la historia de la humanidad, algunos pueblos peregrinaron al encuentro de la tierra prometida, éxodo (Del latín: exŏdus, y este del griego: ἔξοδος, significa salida). Entre otros, la salida de la esclavitud de Egipto y la huida del pueblo de Israel. Esta acción concreta salir de un lugar para llegar a otro supone una serie de acciones con el claro propósito de alcanzar una meta. ¿Cuál hubiese sido el presente de estos pueblos sin aquel éxodo?

Los seres humanos poseemos la capacidad de participar en la creación de nuestra propia vida, afirma Rafael Echeverría. Sin embargo, nos resistimos al éxodo. Un importante número de personas se dirige hacia el futuro, ensayando día a día un cómo eficaz.

¿Es esta vida un borrador modificable y perfectible? ¿Postergas tus proyectos para ese futuro lejano o no existen proyectos? ¿El hoy te paraliza?

El futuro es hoy. Es aquel que estás construyendo, en consecuencia, dependerá del presente. Prever el futuro es crearlo.

¿Qué nos detiene en el mismo espacio?

• La seguridad de la vida

• El confort, aun en la elección de la tristeza de lo conocido

• No atrevernos a lo desconocido

• Postergar para mañana

• Falta de confianza

• Nuestra historia de resultados

Un antiguo relato convoca a abrir puertas sin miedo.

En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. No mataba a sus prisioneros, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

En esta sala, los hacían formar en círculo y les decía:

–Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta. Detrás de esa puerta yo los estaré esperando.

Todos elegían ser muertos por los arqueros.

Al terminar la guerra, un soldado, que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano:

–Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?

–Dime, soldado.

–Señor, ¿qué había detrás de la puerta?

El rey contestó:

–Ve y mira tú mismo.

El soldado abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, entraron rayos de sol y la luz invadió el ambiente. Finalmente, sorprendido, descubrió que la puerta se abría sobre un camino que conducía a la libertad.

El soldado, embelesado, miró a su rey, quien le dijo:

–Yo les daba la oportunidad de hacer una elección, pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta.

Los grandes mitos de las diferentes culturas recrean a todos los seres humanos en la figura del héroe, quien diseña un camino desde su salida, atravesando obstáculos para llegar a su meta. No todos eligen abrir esa gran puerta de hierro para sentir la luz de la libertad.

¿Qué puertas aún no abriste? ¿Cómo salimos? ¿Para qué salir?

La falta de resultados que desencadena frustración y tristeza nos distrae en este espacio incómodo, pero seguro y conocido. Mientras acampemos en este lugar el éxito no llegará. Nuestra incapacidad de salir del lugar donde estamos nos limita a más de lo mismo.

El éxito es un constante éxodo.

¿Hacia dónde ir?

Nuestra visión es un destino fértil. Hellen Keller (2008, p. 514), activista política sordociega estadounidense, plantea: “Peor que nacer ciega… Es tener vista, pero no visión”.

La distinción de visión es el norte de nuestra brújula interna. En palabras de Alejandro Marchesán (2012, p. 110): “La visión se entiende como el compromiso con un logro que se visualiza y se declara antes que suceda”.

La visión nos relaciona con un determinado logro, orientado por ese propósito expresado es una imagen, nuestra fotografía de futuro. Seguramente, no lo veremos en el presente, sin embargo, accionamos en relación con esa visión, construyendo un mundo de posibilidades desde el presente y en el lenguaje.

También, según Marchesán: “La visión es aquella distinción que permite componer un futuro y no solo esperar pasivamente su ‘llegada’”. Diseñamos el futuro que elegimos a partir de esta visión. ¿Es seguro? La incertidumbre responde, ser conscientes de esto nos conecta con el cambio desde la posibilidad y la creatividad.

La visión moviliza al ser humano, resta tristeza, convoca el futuro desde otra emocionalidad: la alegría.

Es el momento de preguntarte:

¿Cuáles son tus sueños?

¿En qué visión poderosa podrías expresarlos?

¿Qué éxodo necesitas hacer?

¿Cuáles son las acciones que te conducen al logro?

Si la responsabilidad y el compromiso no ordenan las acciones del presente, el futuro será más de lo mismo.

Te invitamos a reflexionar:

¿En qué parte del camino te encuentras?

¿Qué conversaciones, emociones, resultados te detienen en este lugar?

¿Qué estás dispuesto a dejar para llegar?

¿Qué te pierdes sin ese éxodo? ¿Cómo se vería tu éxito?

¿Qué nueva persona eres en ese futuro que visualizas?

¿Qué nueva realidad encuentras en esa “tierra prometida”?

Capítulo II
Ontología del lenguaje

Recorrido temático:

1. Mi yo y mi ser

2. Teoría del observador

3. Principios y postulados

4. Lenguaje descriptivo y generativo

1. Mi yo y mi ser

HAZ UNA PAUSA, TOMA PAPEL Y LÁPIZ Y RESPONDE: ¿Quién soy?

Tus respuestas exponen: ¿nombre, profesión, rol (parental, social, laboral)? ¿Te reconoces en esa respuesta de manera íntegra?

Tu respuesta emerge del pensamiento, le dedicaste un espacio o quizás automáticamente lograste enunciarla.

Te invitamos a encontrar algo que no buscabas, la invitación es a descubrir tu ser, con este propósito nos situaremos en los tiempos más remotos.

La humanidad ha dejado sus huellas en la extensión temporal, que denominamos historia, concebida y analizada a partir de la secuencia de acontecimientos destacables en ese recorrido, abriendo o cerrando períodos.

Desde los inicios, el hombre ha buscado responder las poderosas preguntas formuladas sobre su propia existencia:

• ¿Quién soy?

• ¿Cómo se originó nuestra especie?

• ¿Cuál es nuestro propósito en el mundo?

Estos cuestionamientos generaron la creación de relatos míticos que explican, de algún modo, diversos temas, hechos y elementos del universo en aquellos tiempos, sin la alternativa de un sustento científico. Aunque se constituyeron como una posible respuesta, es cierto que son insuficientes. Esta insuficiencia movilizó la búsqueda, promoviendo “la transformación de nuestras categorías mentales”, es decir, en la manera en que los seres humanos piensan sobre ellos mismos y sobre el mundo, como dice Rafael Echeverría.

Con la invención del alfabeto, aquellos poetas u oradores que explicaban el mundo, sus valores y su historia fueron, paulatinamente, desplazados por los textos transmisores de conocimientos escritos. Los personajes mitológicos, representaciones simbólicas de una comunidad, se constituyeron, en consecuencia, como ejemplos de esas representaciones, dado que las preguntas también fueron modificadas: “El énfasis se pone no en las acciones sino en el ser de las cosas . Con ello se abandona el lenguaje del devenir del pasado y se transita hacia una nueva forma de lenguaje: el lenguaje del ser ”, concluye Echeverría. La distinción entre teoría y práctica fue observada desde entonces.

El desplazamiento de un lenguaje de acción a un lenguaje de ideas propició el poder del pensamiento, el nacimiento de la filosofía y, más tarde, el pensamiento científico.

La racionalidad determinó el pensamiento occidental, la razón podía explicar todo, los seres humanos son capaces de conocer, mediante la razón, el verdadero ser de todo lo que los rodea.

Esta interpretación de la realidad fue sustentada por los metafísicos de la antigua Grecia.

Este paradigma asume que:

✓ Somos de una manera dada e inmutable.

✓ El cambio no existe.

✓ Conocer nuestro ser, desde esta perspectiva, facilitaría la vida.

✓ El ser precede al lenguaje.

✓ El lenguaje está al servicio de la razón.

La modernidad heredera del período anterior, la deriva metafísica, prosigue en esa línea de pensamiento articulada por el filósofo Descartes en una continuidad paradigmática:

• Se priorizó pensar (verbo que denomina un proceso interno) por sobre todas las acciones : Cogito, ergo sum , pienso, luego existo. René Descartes al indagar la existencia como fundamento del ser, en el acto mismo del pensar propio, jerarquizó la acción de pensar por sobre las restantes, subordinándolas al pensamiento.

• La razón es lo que nos hace humanos . Determinó la diferencia respecto a otras especies por esta capacidad.

• Yo soy yo mismo porque pienso que yo soy .

Descartes empoderó al individuo, YO, sacrificando al SER, fundado en el pensamiento racional, lógico, que en este sistema filosófico nos supone inmutables.

“Pensar y más precisamente la identificación con los pensamientos, es lo que mantiene nuestro ego, que especialmente en la sociedad occidental está fuera de control. (…) Los estados mentales negativos como son la rabia, el resentimiento, el miedo, la envidia, los celos, son productos del ego”. Eckhart Tolle (2020)

Existen diferentes perspectivas que abordan el YO con el propósito de definirlo.

La primera persona nombrada por los latinos como EGO, es aquella parte del ser humano que también piensa, siente y actúa y a la vez es consciente de sí misma y de que es distinta de los otros a su alrededor, explica la RAE.

Según la psicología es: El yo individual, considerado en su aspecto consciente. Se ocupa de la realización de las actividades psíquicas y del control de los impulsos del ello para adecuarlos a las posibilidades de la realidad externa.

Desde el punto de vista antropológico, en el análisis del parentesco, refiere a la persona que se toma como punto de partida.

Ciertas expresiones o muletillas presentan esa figura denominada EGO, socialmente, pero sin poseer una idea clara, reflejan lo que observamos en otros, por ejemplo:

“Su ego le impide reconocer que se ha equivocado”. “Ella tiene un ego muy desarrollado”.

Entonces:

Esa primera persona YO es una conversación interna (estructura de interpretación histórica).

Como tal, debe ser mantenida como algo que tengo, de otro modo, me tiene. Está comprometida a la autojustificación y la autogratificación. Es, metafóricamente, la máscara social, con la habilidad de hacerte creer que ES el SER.

¿QUÉ VOCES DERIVADAS DEL EGO CONOCES?

¿PODRÍAS DEFINIRLAS O EXPLICARLAS?

Nombremos algunas: egocentrismo, egotismo, egoísmo, egolatría.

Todas se caracterizan por destacar al yo por sobre los otros YO.

¿Cómo se alimenta el EGO?

✓ Con un pensamiento recurrente automático, que no contempla la posibilidad que somos. (Se observa el pasado interpelando a ese quien fui para llevarlo al futuro, incapaz de considerar la posibilidad presente, quién estoy siendo).

✓ Evidenciando resistencia a la transformación, intentando permanecer en un determinado modelo mental (que a menudo nos mantiene en la esclavitud).

✓ Queriendo perpetuarse (busca siempre un porqué).

✓ En la búsqueda de controlar y cuidar la imagen (un deber ser, una forma de ser adecuada, apropiada, correcta para el mundo).

✓ Proyectando en otros a sí mismo (el resto de los seres humanos deben responder a su modelo o criterio, semejantes a él).

✓ Las emociones lo lideran (buenas compañeras, pésimas líderes).

✓ Universo (su cosmovisión es la única validada).

✓ En su circularidad (somos el ombligo del mundo, nuestro mundo, nos interesamos por una única persona en el universo, Yo).

Otras perspectivas nos ofrecen miradas diferentes respecto al paradigma metafísico.

Las diversas disciplinas que contemplan, analizan y conceptualizan las acciones humanas ensayaron sus propias respuestas sobre el SER. El lenguaje siempre vehiculizó esas interpretaciones, subrayando la observación sociológica, psicológica, económica, médica, filosófica, etc. Por ejemplo:

• Los sociólogos dicen que somos seres sociales, que nuestra naturaleza es vivir en grupos.

• Los psicólogos dicen que somos seres psicológicos, que nos pasan cosas por dentro.

• Los economistas dicen que somos seres económicos, que nos movemos en un intercambio constante de productos.

Martín Heidegger, filósofo, sostiene la provocadora y desafiante afirmación de que el SER, a partir de Parménides, ha caído en el olvido. Cuestiona los supuestos básicos de los metafísicos griegos y el cartesianismo. Heidegger continúa la línea filosófica de Heráclito para construir una nueva respuesta.

El pensador alemán considera que las primeras grietas de este olvido aparecieron en el momento especulativo en que la verdad y actividad del ser como acto fueron sustituidas por la prioridad de la esencia como contenido real. Una concepción del ser que comienza con el esencialismo platónico y que ha originado, lo que Heidegger denomina como la desontologización del ser, la caída y pérdida del ser, en el sentido de que el ser, de forma progresiva, se ha ido vaciando de su contenido existencial, desembocando en el olvido especulativo.

En su afán por recuperar al Ser, avanza en su análisis ontológico del Ser ahí (dasein: el arrojado en el mundo, el ahí del ser). El hombre es ese ser privilegiado que se pregunta por el “ser”, siente la presencia de la nada, de la muerte.

La ontología es el vocablo propuesto por la filosofía para designar “el estudio del ser”. Hace referencia a nuestra comprensión genérica, a nuestra interpretación de lo que significa ser humano. Hay algo en nuestra naturaleza que es la esencia de quiénes somos.

Heidegger se pregunta por la explicación de la naturaleza de algo desde sí mismo, de cuál es el Ser desde su propio punto de vista.

La ontología del lenguaje reúne los aportes de diversas disciplinas para construir un sustento teórico desde el que interpretemos los fenómenos humanos y postula:

• El ser vive en el lenguaje. Los seres humanos son seres lingüísticos, seres que viven en el lenguaje.

• El lenguaje es la casa del ser. La experiencia humana, lo que para los seres humanos representa la experiencia de existencia se realiza desde el lenguaje.

• El lenguaje nos permite existir como seres que pueden autoconocerse, evolucionar, crear comunidades, edificar, matar, amar.

• Todos los seres humanos se crean a sí mismos en el lenguaje y a través de él.

El protagonismo del lenguaje en esta perspectiva permite la observación y la transformación dado que la constante en nuestro SER es la posibilidad de estar siendo. El cambio y el tiempo son elementos constitutivos de este.

Convivencia: ego y ser

Ser y ego conviven, quizás en forma desleal el ego olvida esta relación para solaparlo.

El Ego definido por el paradigma metafísico es psicológico, vive en la emoción: piensa, siente, desea, quiere.

Su lenguaje expresa:

✓ Lo que quiero

✓ Lo que siento

✓ Lo que deseo

✓ Lo que pienso

Me lleva a ser quien no soy, me hace creer lo que pienso que soy, yo no soy lo que pienso, soy lo que soy. Es muy listo me hace creer que soy lo que pienso.

ME HABLA DE MÍ.

Mi ego responde a la sociedad desde la transparencia cultural.

El Ser generativo definido en la ontología vive en el lenguaje.

Su lenguaje expresa:

✓ Yo soy, en mi declaración, te permite ser quien sos.

✓ Yo soy mi compromiso, soy lo que es mi compromiso.

✓ Yo soy quien elijo ser, el ser no lucha, no se resiste.

Mi ser se observa en sus tres dominios (lenguaje, emoción y cuerpo) gracias a su capacidad ontológica.

YO LE HABLO.

Aquí cabe cuestionarse:

• ¿Cuáles son las preguntas que nos provocan?

• ¿Realmente es esa la intención de quién pregunta o tu ego no acepta sus errores?

• ¿Por qué somos capaces de reconocer defectos en otros y no en nosotros?

• ¿Por qué hiero a quienes amo?

La ontología nos sitúa como responsables de tres aspectos que pertenecen

al Ser:

• Lo que decimos

• Lo que escuchamos

• A lo que estamos comprometidos

Somos responsables de todo lo que decimos, de aquello que escuchamos y la interpretación que pegamos a lo escuchado, dado que ambos se conectan con nuestro compromiso.

HABLAMOS Y ESCUCHAMOS PARA NUESTROS COMPROMISOS.

¿Con qué estás comprometido, con tu ego o con tu ser?

El compromiso con el Ser permitirá observar la emergencia del YO.

El Ego aparecerá, es el quiebre, no es la constante, cuando habitamos el Ser.

Podemos elegir quiénes deseamos ser, la transformación se desarrolla a un nivel más profundo que el cambio, requiere de tu compromiso para dejar la máscara que la cultura te impone.

El pasado y el futuro son solo una historia. ¿Qué historia te gusta? Comprométete con ella. Las acciones van a ser coherentes con tus compromisos, no con tus dogmas.

Ahora, haz el siguiente ejercicio:

1. Vuelve a tus respuestas iniciales.

2. Busca un espejo, mírate detenidamente.

3. Compara respuestas y reflejo ¿coincide con lo que ves?

4. ¿Qué cambiarías en tu vida para Ser quien eliges?

2. Teoría del observador

En la antigua Roma, la producción del vidrio se extendió por todo el imperio. Los romanos descubrieron cómo aclarar este material, que hasta entonces se manufacturaba coloreado, la innovación movilizó en esa sociedad un mercado de vidrio incoloro, de mayor reconocimiento económico respecto al producto anterior. Afirman que este antiguo oficio generó la metáfora popular conocida en la actualidad: “Depende del color del cristal con que se mira”.

Estos cristales, que por su estructura son invisibles a la percepción humana, influyen en el modo de captar la realidad. ¿Qué es la realidad?, podríamos dar tantas respuestas como cristales la observen. Lo que definimos por realidad proviene de la sumatoria que cada sujeto realiza de los hechos, adicionando su interpretación de ellos. Nuestra manera de observar nos limita a creer que solo existe aquello que observamos y de ese único modo es su posibilidad de existencia.

Una serie de expresiones delatan esa verdad que portamos como estandarte:

• La verdad es evidente

• Los datos describen la realidad

• Esta es la verdad

• Es la verdad de todos

• Mis creencias son la verdad

LA ONTOLOGÍA DEL LENGUAJE LLAMA OBSERVADOR A LA FORMA PARTICULAR EN QUE CADA INDIVIDUO OTORGA SENTIDO A LA SITUACIÓN QUE ENFRENTA, ANTES DE INTERVENIR EN ELLA.

La percepción del ser humano es interpretativa, a través de los sentidos obtenemos información del exterior, le otorgamos un significado y desde este observador construimos la realidad. Pensar cuáles son los mecanismos generadores de esta interpretación permite el reconocimiento de ciertos elementos, que filtran la información externa. Este filtro selecciona material acorde a los organizadores internos del sujeto, denegando el acceso a la información desestimada.

Los modelos mentales son representaciones internas que los sujetos construyen, estructurando el pensamiento de tal modo que determinan al observador que somos, es decir, a través de estos modelos mentales leemos la realidad, enfocando acorde a sus propios filtros.

¿Dónde pongo el foco cuando observo?

• En lo que hay o en lo que falta

• En la crítica o en reconocimiento

• En la posibilidad o en la justificación

¿Desde dónde observo?

• Desde el miedo

• Desde la confianza

• Desde certeza

• Desde la comparación

Los organizadores subjetivos denominados FILTROS DEL OBSERVADOR son:

✓ Filtros BIOLÓGICOS: constitución y límites fisiológicos.

✓ Filtros LINGÜÍSTICOS: conversamos conforme a nuestra capacidad de distinguir.

✓ Filtros PERSONALES: la propia historia de vida construida a partir de una base de creencias prestadas.

✓ Filtros CULTURALES: la experiencia en cada comunidad determina un bagaje de costumbres, creencias, hábitos compartidos colectivamente.

“ Vivimos en un mundo de supuestos que consideramos evidentes y por lo tanto consideramos absolutamente innecesarios revisarlos”.

–Chris Argyris

Usualmente, generamos la siguiente cadena lógica:

Todos los seres humanos cotidianamente realizamos acciones en busca de nuestros objetivos , cuando estas acciones producen el resultado esperado lo que hacemos es reforzar nuestra efectividad y nuestro tipo de comportamiento. A veces, los resultados no satisfacen las expectativas aun cuando realizamos las mismas acciones que habitualmente nos proporcionaron lo deseado.

Cualquier resultado que obtenemos en nuestras vidas, sea a nivel laboral o personal, se remite a las acciones que condujeron a él.

Por ello, es importante preguntarnos:

• ¿Qué sucede cuando el resultado es insatisfactorio?

• ¿Cuándo las mismas acciones efectivas antes, no resultan en otras circunstancias?

• ¿Observamos la brecha de efectividad?

• ¿Cómo se logra cambiar esos resultados?

Peter Senge define los modelos mentales como supuestos profundamente arraigados, generalizaciones e imágenes que influyen sobre la manera de observar el mundo y, por lo tanto, también sobre la manera de actuar en él. El tipo de observador, que cada ser humano es, solo admite ver la posibilidad que su propio paradigma le permite.

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