Kitabı oku: «La urgencia para comprar impulsivamente en tiendas de ventas agrupadas online - OGB»




658.8343 / C335u 2020
Casañas Chávez, María Isabel
La urgencia para comprar impulsivamente en tiendas de ventas agrupadas online - OGB / María Isabel Casañas Chávez, Nathalie Peña García, Augusto Rodríguez Orejuela. Bogotá: Colegio de Estudios Superiores de Administración – CESA, 2020. 190 p.
DESCRIPTORES:
1. Comportamiento del consumidor – Aspectos psicológicos 2.Compra compulsiva 3.Comercio electrónico 4. Preferencias de los consumidores 5. Poder de compra 6. Toma de decisiones
© 2020 CESA - Colegio de Estudios Superiores de Administración
© 2020 María Isabel Casañas Chávez [isabel20279@gmail.com]
© 2020 Nathalie Peña García [Nathalie.pena@cesa.edu.co]
© 2020 Augusto Rodríguez Orejuela [augusto.rodriguez@correounivalle.edu.co]
ISBN Impreso: 978-958-8988-47-4
ISBN Digital: 978-958-8988-48-1
Editorial CESA
Casa Incolda
Diagonal 34a No 5a - 23
www.editorialcesa.com
www.cesa.edu.co
Grupo de Estudios en Administración Proyecto de Investigación: Comportamiento del Consumidor Online
Código interno: 32004
Bogotá, D.C, septiembre de 2020
Este libro se deriva del proyecto de investigación “Factores que motivan la compra por impulso en el contexto de la compra en grupo online” de la Convocatoria Interna 8133-2018, del Grupo de Investigación en Marketing, de la Universidad del Valle, Cali - Colombia, financiado por la Universidad del Valle, en colaboración con el Colegio de Estudios Superiores de Administración, CESA, Bogotá - Colombia.
Dirección: Editorial CESA
Corrección de estilo: Claudia Bayona
Diagramación: Yimmy Alberto Ortiz Arias
Todos los derechos reservados. Esta obra no puede ser reproducida sin el permiso previo escrito.
Impreso y hecho en Colombia
Diseño epub:
Hipertexto – Netizen Digital Solutions
Contenido
Introducción
1.1. Planteamiento de la pregunta de investigación y justificación en términos de necesidades y pertinencia
1.2. Objetivos de la investigación
1.2.1. Objetivo general
1.2.2. Objetivos específicos
1.3. Consideraciones éticas
Revisión de la literatura
2.1. Comercio electrónico
2.2. El comportamiento del consumidor
2.3. Compras en grupo online
2.3.1. Compras en grupo online organizadas por consumidores o empresas
2.3.2. Compras en grupo online organizadas por intermediarios
2.4. Urgencia por comprar impulsivamente
2.5. Teoría psicológica ambiental: Estímulo-Organismo-Respuesta (SOR)
2.5.1. Estímulo
2.5.1.1. Disponibilidad percibida del producto
2.5.1.2. Atractivo visual
2.5.1.3. Telepresencia
2.5.2. Organismo
2.5.2.1. Estado cognitivo
2.5.2.2. Estado afectivo
2.5.3. Respuesta
Metodología de la Investigación
3.1. Hipótesis de la investigación
3.1.1. Relación entre la disponibilidad percibida del producto y el estado cognitivo
3.1.2. Relación entre la disponibilidad percibida del producto y la emoción
3.1.3. Relación entre el atractivo visual y el estado cognitivo
3.1.4. Relación entre el atractivo visual y la emoción
3.1.5. Relación entre telepresencia y el estado cognitivo
3.1.6. Relación entre la telepresencia y la emoción
3.1.7. Relación entre el estado cognitivo y la urgencia por comprar impulsivamente
3.1.8. Relación entre la emoción y la urgencia a comprar impulsivamente
3.2. Aspectos metodológicos generales
3.3. Contextualización de la investigación empírica: el comercio de compras en grupo online en Colombia
3.4. Población y Muestra
3.5. Diseño del cuestionario
3.5.1. Escalas de medición de las variables teóricas
3.6. El pretest
3.7. Descripción del procedimiento y detalles técnicos de la investigación
Resultados
4.1. Características sociodemográficas y webgráficas de la muestra
4.2. Descripción de las variables
4.3. Fiabilidad y validez de las escalas de medida
4.4. Contrastación de las hipótesis
Conclusiones, implicaciones y futuras líneas de investigación
5.1. Conclusiones e implicaciones
5.2. Contribuciones gerenciales
5.3. Limitaciones y futuras líneas de investigación
Referencias
Anexo 1. Cuestionario Estudio Comportamiento
Sobre los autores
Maria Isabel Casañas Chavez, Magíster.
Nathalie Peña García, PhD.
Augusto Rodríguez Orejuela, PhD.
Índice de tablas
Tabla 1.Estudios sobre compra por impulso online 2002-2020 por país/región
Tabla 2.Estudios sobre OGB 2002-2020 por país/región
Tabla 3.Comparación compras en grupo online y compras tradicionales online
Tabla 4.Comparación entre la subasta tradicional y las subastas en grupo online
Tabla 5.Estructura del cuestionario
Tabla 6.Escala de medición de la disponibilidad percibida del producto en compras en grupo online
Tabla 7.Escala de medición del atractivo visual en compras en grupo online
Tabla 8.Escala de medición de telepresencia en compras en grupo online
Tabla 9.Escala de medición de la reacción cognitiva en compras en grupo online
Tabla 10. Escala de medición de la reacción afectiva en compras en grupo online
Tabla 11. Escala de medición de la urgencia a comprar impulsivamente en compras en grupo online
Tabla 12. Resumen del pretest
Tabla 13. Ficha técnica de la investigación
Tabla 14. Descripción de las variables de atractivo visual
Tabla 15. Fiabilidad y validez del instrumento de medida
Tabla 16. Validez discriminante Criterio Fornell-Larcker
Tabla 17. Contrastación de Hipótesis Modelo 1
Tabla 18. Contrastación de hipótesis Modelo Alternativo
Índice de figuras
Figura 1. Estímulos encontrados en el diseño del sitio web bajo el modelo SOR
Figura 2. Determinantes de la telepresencia en entornos virtuales
Figura 3. Modelo de Investigación
Figura 4. Composición de la muestra
Figura 5. Modelo alternativo
Figura 6. Relaciones causales contrastadas
Introducción
Introducción
Internet se ha convertido en una herramienta que no solo cambió la manera de comunicarnos, también la de realizar negocios mediante un nuevo canal de venta denominado online (Klaus y Nguyen, 2013). A raíz de ello se produjeron grandes transformaciones en relación con el cliente, la industria y la generación de conocimientos. Koufaris y Ajit Kambil (2001) explican que Internet no solo ha transformado la tienda física en una tienda virtual, sino que el consumidor se ha convertido en un usuario informático para quien la tecnología solía ser invisible y ahora es su principal foco, y para muchos un estilo de vida.
En lo relativo a la industria, este medio ha impactado la cadena de valor, lo que ha provocado reformas en los modelos tradicionales de negocio para añadir valor a los consumidores (Chen y Tan, 2004), pues Internet es ahora fuente principal de información para miles de personas que desean conocer más sobre productos y servicios, ya sea por su facilidad de uso, por su amplio acceso y por la abundancia de información (Caro et al., 2011).
Por lo demás, las ventajas del comercio electrónico no riñen con el comercio tradicional, de hecho la fusión o articulación de estas dos plataformas para llegar al consumidor es la clave que permitirá el avance del comercio y de la economía de cualquier país, pues como señala La República (2019), el poder de decisión de compra está puesto sobre un consumidor activo que busca estar informado, tener la posibilidad de comparar precios y la comodidad de comprar desde cualquier lugar y a cualquier hora del día.
Para Bridges y Florsheim (2008), en el comercio electrónico el consumidor se enfrenta a un desconocimiento de la tienda y por ello cada página web representa una experiencia única que es constantemente actualizada y reconfigurada de acuerdo con el entorno dinámico de Internet; además, se estima que el crecimiento electrónico en los próximos cinco años superará el crecimiento del comercio tradicional, pues Internet no es solo una estrategia auxiliar, sino una estrategia integral (Bilgihan et al., 2016). Lo anterior ha conducido a las empresas a la necesidad de ofrecer experiencias únicas que vayan más allá de los precios bajos, y a tener en cuenta que deben competir en ambientes de diferentes formatos de canales online, como los sitios web o el comercio a través de smartphone (Chen y Tan, 2004).
Autores como Gillenson y Sherrell (2002) se centraron en entender las razones detrás del comercio electrónico y de las maneras de uso comercial más eficaces, y evidenciaron cómo pueden influir en el comportamiento de compra del consumidor y ocasionar incluso compras no planeadas, diversos estímulos en un ambiente online, derivados de estrategias de marketing. Por su parte, Koufaris y Ajit Kambil (2001) explican que tanto en las compras tradicionales como en las online las personas suelen tener una lista previa, no obstante, muchas veces terminan realizando compras no planificadas. Esta situación se ha explicado como una reacción de impulso de compra (Koufaris y Ajit Kambil, 2001) y, a raíz del auge del canal del comercio electrónico, este tipo de compras comenzaron a ser estudiadas en este contexto, porque como prueban Eroglu et al. (2001), pese a que el ambiente del comercio electrónico se encuentra reducido a la visibilidad de una pantalla, ciertas condiciones en la compra pueden afectar el uso tanto previsto como real, así como los resultados (satisfacción, cantidad comprada y tiempo gastado en la tienda virtual) mediante la influencia en los estados emocionales y cognitivos del consumidor.
Además, en las compras online se presenta el fenómeno de compras en grupo (en adelante OGB), que, aunque ha sido una modalidad de compra común en el comercio tradicional, Internet ha permitido que pase al contexto virtual. Este nuevo concepto del comercio minorista (aplicado sobre todo en pequeñas y medianas empresas) busca ofrecer productos o servicios a bajo costo por un tiempo limitado, con el fin de aprovechar el poder de compra de los consumidores individuales y grupales (Liu et al., 2013). Al respecto, Aristizabal (2019) manifiesta que la accesibilidad que ofrecen los precios bajos en las OGB ha permitido que las personas incursionen en el comercio electrónico, lo que ha aportado a la adopción de esta herramienta en el país. Además, se presenta como una forma de comercio electrónico que crea valor a todas las partes involucradas, a los consumidores les ayuda a conseguir productos en descuento, a los vendedores les ofrece una “piscina” de consumidores con disposición de compra, promueve las ventas a través de una plataforma que facilita vender productos/servicios fuera de temporada, inventarios en exceso, o solo comercializar la marca por un tiempo limitado, mientras que las plataformas obtienen una ganancia derivada de las operaciones (Lim, 2020).
Por lo anterior, estas compras representan una razón importante para analizar la urgencia de comprar por impulso, debido a que el límite de tiempo en las ofertas o las pocas unidades ofertadas, posiblemente atrae a compradores impulsivos (Liu et al., 2013), dado que animar sentimientos positivos junto con la distorsión del tiempo pueden mantener la atención del consumidor y dar mayor tiempo de exposición a estímulos, que luego, a partir de un procesamiento interno, pueden conducir a un comportamiento de compra (Xiang et al., 2016). Este fenómeno es explicado también por Gupta y Gentry (2019), a partir de la escasez percibida: cuando el proveedor manipula intencionalmente la oferta haciendo creer al mercado que el producto se mantendrá solo por cierto tiempo, puede despertar la urgencia de comprar impulsivamente.
Con base en esta contextualización, el presente estudio pretendió comprender cómo la exposición del consumidor a diversos estímulos durante una visita a un sitio de OGB, puede conducir a una sensación repentina de compra por impulso. Para esto, el estudio fue realizado bajo el marco de la teoría psicológica ambiental de Estímulo-Organismo-Respuesta (SOR), un modelo que intenta analizar cómo ciertas cualidades de una atmósfera puede influir en los estados emocionales y cognitivos del consumidor, y afectar el resultado de la compra prevista y la real (Eroglu et al., 2001). A partir del modelo SOR, el fenómeno de compras por impulso es observado como el resultado de una reacción repentina del comprador al exponerse a estímulos externos, que a menudo tiene una carga hedónica y que representa un cambio en la intención de compra de un producto o servicio en particular (Madhavaram y Laverie, 2004); además, a medida que los consumidores navegan por la tienda pueden experimentar más impulsos que aumentan la probabilidad de participar en una compra por impulso (Badgaiyan y Verma, 2015).
Este libro se encuentra dividido en cinco partes. En el primer capítulo se presenta la introducción al tema de investigación, el planteamiento del problema, la pregunta de investigación y los objetivos. El capítulo dos incluye una amplia revisión de la literatura relacionada con los principales antecedentes del comercio electrónico, en la que se consideran variables relevantes como el comportamiento del consumidor y las OGB, así como los antecedentes de la urgencia para comprar impulsivamente, teniendo en cuenta la compra por impulso online y la teoría psicológica ambiental, SOR por sus siglas en inglés. El capítulo tres aborda la metodología empleada en el desarrollo de la investigación, e incluye aspectos como la pregunta de investigación planteada y sus respectivos objetivos de investigación, así como las hipótesis propuestas, la muestra seleccionada, las técnicas de recolección utilizadas y análisis de información, así como las pruebas realizadas para medir la fiabilidad y validez del instrumento y de las escalas de medida. El capítulo cuatro presenta los resultados obtenidos, mediante una descripción de las variables consideradas y el contraste de las hipótesis. Finalmente, el capítulo cinco presenta las conclusiones derivadas de la investigación, en las que considera posibles implicaciones, contribuciones gerenciales, limitaciones y futuras líneas de investigación.
1.1. Planteamiento de la pregunta de investigación y justificación en términos de necesidades y pertinencia
De acuerdo con el reporte de Passport-Euromonitor (2020a), Colombia es un país de comercio tradicional, donde los consumidores tienen amplia accesibilidad a las tiendas físicas gracias a su cercanía a los hogares, así como a una amplia variedad de retailers con ofertas de precio y productos para todos los segmentos. Sin embargo, para que la economía del país avance, es necesario que la economía digital crezca de manera significativa. Según Passport-Euromonitor (2020a), durante el 2019 las ventas totales de retailing sumaron más de $260 mil billones, de los cuales, $13 mil billones correspondieron a ventas a través del comercio electrónico, y representaron solo el 5,3% de las ventas totales de retail. Sin embargo, la tendencia de crecimiento del comercio tradicional frente al comercio electrónico se ve ralentizada, con un crecimiento de solo el 2,6% en 2019, frente a un 8,1% del comercio electrónico. Con respecto al perfil del consumidor colombiano, el 63% de la población está conectada a Internet (Monterrosa, 2018), y según el Centro Nacional de Consultoría (2018), de las funciones más utilizadas por los usuarios de Internet la compra online se ubica en la posición 4,8 (ubicación de 1 a 7).
Por otro lado, El Tiempo (2016) presentó los resultados del estudio de la firma de investigación Nielsen, que indican que de cada 10 colombianos que utilizan el comercio electrónico, la búsqueda de información de productos, las ofertas y las promociones son las actividades más comunes pues “los colombianos son expertos cazaofertas y el mundo ‘online’ facilita la búsqueda de información y, sobre todo, la comparación de precios entre uno y otro ‘retailer’ o ‘e-tailer’, lo que se convierte en uno de los momentos decisivos de la compra”. Por ello, una nueva plataforma online llamada Marketplace y mencionada en la literatura como Today’s deal (Ni et al., 2015) ha evolucionado la venta comercial online, un lugar donde “terceros ponen sus productos en la web del grupo, con fotos y videos y ellos administran el tema logístico” (Bohórquez, 2015).
Este modelo se desarrolló en el año 2008 en Estados Unidos, con Groupon.com.co (Zhou et al., 2013), que actualmente tiene un total de 110 millones de personas en el mundo conectadas desde su Smartphone, lo que incluye a Colombia (Iglesias, 2015), y debido a su éxito ha sido replicado por otros competidores como cuponatic.com y quebuenacompra.com, entre otros. Un estudio de Romero (2015) en Colombia sobre las compras por impulso revela que la actividad para el colombiano podría eliminar la ansiedad, acercar a un estilo de vida social, o representar una oportunidad de retorno de inversión a largo plazo. También menciona que la mujer colombiana es más propensa a comprar por impulso que el hombre y, de acuerdo con la situación laboral, los trabajadores de tiempo completo presentan el 31% de las compras por impulso, los independientes el 27%, mientras que los jubilados tan solo el 16%, pues estos últimos tienden a ser más leales a las marcas.
De acuerdo con el Foro de Economía Digital (2015), el país ocupaba par ese entonces el cuarto lugar del sector en Latinoamérica y se esperaba ocupara en el 2018 el tercer lugar. Adicionalmente, el comercio electrónico presenta un crecimiento anual del 40% y se ha convertido en un medio primordial para el emprendimiento, así como una tendencia y un estilo de vida para el colombiano.
Pese a existir en la literatura gran variedad de estudios sobre el comportamiento de compra por impulso online y sobre las OGB, estos temas han sido menos estudiados en países en vía de desarrollo (Tabla 3 y Tabla 4), posiblemente porque el grado de adopción del comercio electrónico mundial difiere de una zona geográfica a otra, sobre todo en Latinoamérica donde aún se presentan retrasos en el desarrollo de infraestructuras y adopción de Internet (Torres y Arroyo-Cañada, 2016). Por ejemplo, según el informe de Passport-Euromonitor (2020b) sobre los principales desafíos para adoptar el comercio electrónico entre la población conectada mundialmente, señala que en los países emergentes de Latinoamérica y África se percibe que los tiempos de entrega de los productos adquiridos por Internet son más largos de lo esperado, lo que constituye la principal fuente de insatisfacción y la primera barrera para que los consumidores adopten el comercio electrónico en su comportamiento de compra.
Esto indica la necesidad de investigaciones en países en vía de desarrollo, especialmente en Latinoamérica, donde el comercio electrónico ha tenido un crecimiento de más del 300% en el 2020, derivado de la pandemia del COVID-19, específicamente en Colombia, donde el crecimiento ha sido mayor al 100% (Vargas Rubio, 2020). La escasez de estudios en esta región se evidencia en la Tabla 1.
Tabla 1. Estudios sobre compra por impulso online 2002-2020 por país/región
| Países/regiones | N° de registros | % de 74 |
| Taiwan | 16 | 21.622 |
| Estados Unidos | 16 | 21.622 |
| Pueblos de China | 11 | 14.865 |
| Malasia | 5 | 6.757 |
| India | 4 | 5.405 |
| Brasil | 3 | 4.054 |
| Francia | 3 | 4.054 |
| Australia | 2 | 2.703 |
| Canadá | 2 | 2.703 |
| Croacia | 2 | 2.703 |
| Finlandia | 2 | 2.703 |
| Alemania | 2 | 2.703 |
| Indonesia | 2 | 2.703 |
| Portugal | 2 | 2.703 |
| Corea del Sur | 2 | 2.703 |
| Suecia | 2 | 2.703 |
| Algeria | 1 | 1.351 |
| Austria | 1 | 1.351 |
| Dinamarca | 1 | 1.351 |
| Italia | 1 | 1.351 |
| Japón | 1 | 1.351 |
| Montenegro | 1 | 1.351 |
| Países Bajos | 1 | 1.351 |
| Rusia | 1 | 1.351 |
| Singapore | 1 | 1.351 |
| España | 1 | 1.351 |
| Suiza | 1 | 1.351 |
| Turquía | 1 | 1.351 |
| Emiratos Árabes Unidos | 1 | 1.351 |
| 1 | 1.351 |
Fuente: Web of Science, 2020
En la búsqueda en Web of Science, con las palabras clave “online impulse buying” y “online impulse purchase”, se puede observar que Taiwan, seguido de Estados Unidos y China, son los países con mayor interés en el tema de compra por impulso online. El resultado de esta búsqueda también muestra que no existen estudios en países latinoamericanos. El mismo proceso de búsqueda se realizó con el tema de investigación, las OGB (Tabla 5).
Tabla 2. Estudios sobre OGB 2002-2020 por país/región
| Campo: países / regiones | Número de registros | % de 70 |
| Taiwan | 27 | 38.571 |
| Pueblos R China | 23 | 32.857 |
| Malasia | 9 | 12.857 |
| Estados Unidos | 9 | 12.857 |
| Australia | 5 | 70143 |
| Corea del Sur | 4 | 5.714 |
| Alemania | 3 | 4.286 |
| Croacia | 2 | 2.857 |
| Inglaterra | 2 | 2.857 |
| Polonia | 2 | 2.857 |
| Bangladesh | 1 | 1.429 |
| Brasil | 1 | 1.429 |
| Canadá | 1 | 1.429 |
| Hungría | 1 | 1.429 |
| Indonesia | 1 | 1.429 |
| Japón | 1 | 1.429 |
| Lituania | 1 | 1.429 |
| Países Bajos | 1 | 1.429 |
| Portugal | 1 | 1.429 |
| Tailandia | 1 | 1.429 |
Fuente: Web of Science, 2020
Los resultados en Web of Science a través de la palabra clave “online group buying”, dan cuenta nuevamente de un gran interés por el estudio del objeto en países como Taiwán, China, Malasia y Estados Unidos. En países latinos solo se observa un estudio en Brasil. Si se reconoce la existencia de un vacío en la literatura sobre las compras por impulso online, el auge de las compras en grupo online, y el hecho de que en economías emergentes la adopción de este nuevo canal de distribución ha sido menor que en economías desarrolladas, la presente investigación se busca identificar y examinar los factores que determinan la urgencia de compra impulso online y cómo se evidencia en el contexto de las compras en grupo online.
A partir de lo expuesto, el presente estudio pretendió dar solución a la siguiente pregunta de investigación ¿Cuáles son los factores que determinan la urgencia de compra por impulso en el contexto de la compra en grupo online?
1.2. Objetivos de la investigación
A partir de la revisión de la literatura y del estudio del contexto de la investigación, el objetivo general y los objetivos específicos para este trabajo fueron los siguientes:
1.2.1. Objetivo general
Identificar los factores que determinan la urgencia para comprar impulsivamente en el contexto de la compra en grupo online.
1.2.2. Objetivos específicos
-Identificar los estímulos que determinan la urgencia para comprar impulsivamente en el contexto de la compra en grupo online.
-Establecer la relación entre los estímulos y la reacción cognitiva en el contexto de la compra en grupo online.
-Establecer la relación entre los estímulos y la reacción afectiva en el contexto de la compra en grupo online.
-Establecer la relación entre la reacción cognitiva y la urgencia para comprar impulsivamente en el contexto online.
-Establecer la relación entre la reacción afectiva y la urgencia para comprar impulsivamente en el contexto online.
1.3. Consideraciones éticas
Para los autores es importante resaltar que, si bien el objetivo de la investigación fue hallar los determinantes de la urgencia a comprar impulsivamente, no se pretende con esto dar herramientas a las empresas para que conduzcan a sus clientes a comprar de manera impulsiva. El marketing de relaciones declara que para que las empresas sean exitosas en el tiempo, es necesario que establezcan relaciones a largo plazo con sus clientes (Oliver, 1980), las cuales se construyen y consolidan a partir de generar confianza, proporcionar calidad y valor percibido, lo que lleva a percibir alta calidad del servicio y satisfacción, y en consecuencia a la lealtad del consumidor.
La urgencia para comprar impulsivamente genera una sensación de pérdida de libertad de elección en el consumidor, lo cual hace que este se sienta presionado a realizar una compra de manera inmediata para no verse privado de la posibilidad de adquirir un producto (Gupta y Gentry, 2019), debido a la poca disponibilidad percibida, especialmente en las tiendas OGB, donde las ofertas tienen un límite de tiempo o de unidades.
Con esta investigación los autores pretenden que el mercado entienda que, si bien las herramientas que se presentan en este trabajo pueden ser utilizadas para estimular la urgencia en la compra, las empresas deben ser cuidadosas y responsables, por lo tanto, solo hacerlo en determinadas ocasiones (e.g. vender saldos o estimular la venta en un período con el objetivo de obtener liquidez), ya que no son acciones que deban impulsarse como la comercialización normal de una tienda. Además, se busca que el consumidor esté más atento y tome decisiones de compra informadas.
Es importante resaltar también, que según Martínez-Novoa (2016), se ha establecido una relación clara entre la compra por impulso y la compra compulsiva, entendiendo está última como una acción no deseada para las tiendas y una enfermedad para los consumidores. Por lo tanto, las herramientas de marketing, orientadas a generar urgencia para comprar impulsivamente, deben ser manipuladas desde la ética y la visión a largo plazo.
Revisión de la literatura
Revisión de la literatura
Este apartado presenta el resultado del recorrido por la literatura sobre cinco temas específicos: (a) el comercio electrónico, concepción desarrollo, y estudios en torno a este; (b) el comportamiento del consumidor, ciencia desde la cual se desarrolla la presente investigación; (c) las compras en grupo online, el contexto sobre el que se lleva a cabo la investigación; (d) la urgencia para comprar impulsivamente, variable objetivo de estudio y; (e) la teoría psicológica ambiental, desde la cual se pretende dar respuesta al objetivo de investigación.
2.1. Comercio electrónico
Internet surge como un medio moderno de comunicación que da origen a un nuevo canal de venta: el online, y actualmente ofrece diversas ventajas a las empresas, tales como el traspaso de las fronteras en el comercio, la reducción de costos, un acercamiento más directo al consumidor (Martínez y de Hoyos, 2007), nuevas formas de coordinar el intercambio de bienes y servicios, y el rediseño de procesos en el comercio entre organizaciones e individuos. Es así como compradores, vendedores e intermediarios se reúnen para intercambiar o transferir derechos de propiedad de una parte a otra, enfrentándose por lo general a incertidumbres y riesgos (Kambil y Van Heck, 1998). También ha pasado a ser una importante herramienta de marketing que incluye estudios de mercado, marketing directo, publicidad y entrega (Bell y Tang, 1998), además de ser una estrategia de comunicación importante para ofrecer información, entretenimiento y compras electrónicas (Richard et al.,2010). Igualmente, es la principal fuente de información de muchos productos por su facilidad de uso, amplio acceso y abundancia de información (Caro et al., 2011).
Por otra parte, ofrece muchas ventajas a la hora de abarcar otros mercados, incrementar las ventas con los clientes actuales y los nuevos, personalizar ofertas mediante páginas web interactivas dada la facilidad y flexibilidad de uso para el consumidor (Wolk y Skiera, 2009) y, por último, percibir rendimientos positivos mediante el aumento de ventas y beneficios globales, y así mejorar la posición estratégica de las empresas en el mercado (Wolk y Skiera, 2009). De acuerdo con lo anterior, no es solo un beneficio para empresas grandes y sectores comerciales específicos, sino también para empresas de cualquier tamaño y sector (Bell y Tang, 1998), porque facilita una red de comunicación interactiva y modifica la forma en que las empresas pueden hacer negocios con clientes y proveedores (Hoey, 1998). No obstante, también aumenta la rivalidad entre organizaciones por la facilidad de acceso de información para el consumidor (Rodríguez-Ardura et al., 2008); es decir, si en el comercio tradicional anteriormente la competencia era local, gracias a Internet, la competencia es ahora más amplia, pues el mercado ya no tiene fronteras y el acceso al mercado es global (Bordonaba-Juste et al., 2012).
Internet presenta un mercado casi perfecto en donde la información es instantánea al realizar una compra online y los consumidores pueden comparar las ofertas con vendedores de todo el mundo (Brynjolfsson y Smith, 2000); por tanto, la riqueza de información es un factor relevante en la decisión de compra, porque reemplaza la imposibilidad de tocar, oler y probar el producto antes de (Chen y Tan, 2004). A diferencia de los medios tradicionales, el consumidor se muestra menos sensible al precio y se orienta por otros atributos como la información sobre el surtido, el merchandising del establecimiento virtual, el servicio de atención al cliente, la fiabilidad y rapidez en la entrega, la imagen de marca, entre otros (Rodríguez-Ardura et al., 2008). Según Brynjolfsson y Smith (2000), esto deriva en una desmesurada competencia de precios, disminución en la diferenciación de productos y de la lealtad de marca por parte del consumidor.
Un canal electrónico tendrá éxito si se diferencia de otros canales y ofrece al consumidor nuevas posibilidades y opciones que no encuentra en otros sitios (Wolk y Skiera, 2009). Por tanto, un canal que refleja lo mismo que otros canales de distribución, en términos de surtido de productos, comunicaciones, estrategia de promoción y servicios adicionales, seguramente no logrará ganar nuevos consumidores, que no se interesarán en el cambio de costo para obtener servicios que ya tienen otros canales. Esto probablemente mantendrá a los clientes existentes, pero no atraerá nuevos, por ello es indispensable una mejor comprensión del consumidor, dado que el avance de la tecnología lleva a las personas a tomar diferentes actitudes hacia la compra, lo que refleja distintas necesidades de consumo que afectan directamente a las empresas.
En los siguientes apartados se buscará una aproximación para entender cómo las nuevas estrategias de mercado online se reflejan en el comportamiento del consumidor, mediante la exploración de algunas teorías hasta llegar a la elegida para esta investigación, que permitirá entender uno de los modelos de negocio que Internet ha permitido desarrollar en el mercado de las compras online.
2.2. El comportamiento del consumidor
El comportamiento del consumidor tiene su origen en la psicología social, específicamente en la psicología económica y de consumo, una ciencia independiente con importantes conexiones al marketing (Berenguer Contri et al., 2002), que ha adoptado diferentes teorías y modelos de comportamiento para entender al consumidor. Las principales se mencionan a continuación:
•Teoría de la psicología social, relevante para comprender el comportamiento del consumidor en relación con los servicios B2C (business to customer) (Bhattacherjee, 2001; Gillenson y Sherrell, 2002).
•Teoría de la acción razonada (TRA), mediante un modelo predictivo que se ha utilizado en varios campos (Ajzen y Fishbein, 1975), entre estos, las tecnologías de la información (TI) para examinar las acciones o conductas humanas (Mishra et al., 2014). Asume que las actitudes de un individuo y las normas subjetivas en las que está inmerso, son antecedentes suficientes para explicar y predecir un comportamiento.
•Teoría del comportamiento planificado (TPB) de Ajzen. Proviene de la TRA, cuyo modelo pretende predecir las intenciones y el comportamiento humano mediante los determinantes: actitud hacia el comportamiento, norma subjetiva y control del comportamiento percibido (Ajzen, 1985; De Cannière et al., 2009).
•Modelo de aceptación tecnológica (TAM) de Davis, desarrollado en 1989 por (Mortenson y Vidgen, 2016), derivado del TRA. Fue creado para explicar la adopción de tecnologías de la información en empleados de una gran empresa, y las variables facilidad de uso y la utilidad percibida a la actitud hacia el uso, y el impacto en la intención de comportamiento como predictor del uso real de una tecnología.
•Teoría de flujo de Csikszentmihalyi et al. (1990), desarrollada para caracterizar la interactividad y el disfrute como una experiencia óptima para el consumidor, aplicada en el contexto online (Hoffman y Novak, 1996; Bilgihan et al., 2014) para estudiar el flujo que surge durante la navegación de la red por el consumidor, quien presenta unas respuestas y experiencias de acuerdo con la facilidad de interactuar con la máquina.
•Teoría de la confirmación de la expectativa (TEC), elaborada por Oliver (1980). Postula que la satisfacción es el principal motivador para que el consumidor continúe utilizando los servicios de B2C.
•Teoría económica de la agencia (Jensen y Meckling, 1976). Se menciona que las empresas B2C pueden ser vistas como directoras y los consumidores como agentes que presentan características incongruentes y, por tanto, se deben generar incentivos para fidelizar al cliente.
Estas y otras perspectivas teóricas han sido abordadas para explicar los antecedentes de la adopción tecnológica en el contexto de uso de software, extendiéndose también a la adopción del comercio electrónico en los consumidores, que ha permitido, por ejemplo, saber que existen tres grupos de usuarios en Internet: los compradores que no utilizan Internet, es decir, aquellos usuarios de Internet pero que no lo utilizan como medio para ir de compras; los navegadores que buscan información de productos en línea, pero solo compran en las tiendas físicas; y, por último, los compradores que utilizan Internet para realizar compras online (Soopramanien y Roberston, 2007).
Respecto al último tipo de usuario, la experiencia previa con Internet es de gran importancia para las compras iniciales y recompras, debido a que permite a los usuarios sentirse más seguros durante sus interacciones en el mercado electrónico (Hernández et al., 2010). Simultáneamente al complejo estudio sobre la adopción del comercio electrónico, aparece el concepto de comercio social, que empieza a ser estudiado en el 2005 (Zhang y Benyoucef, 2016) en vista del creciente uso de las redes sociales y otros medios para la comercialización, en donde se fomentan las interacciones sociales virtuales.
En un estudio realizado sobre las categorías de sitio web del comercio social, Zhang y Benyoucef (2016) encuentran siete categorías: (a) plataformas sociales de la red impulsada por las ventas (por ejemplo, Facebook); (b) sitios web de recomendación de pares (Amazon); (c) plataformas de venta peer-to-peer (eBay); sitios web de compras-comisariada por el usuario (Lyst); (d) sitios web de compras sociales (Motilo); (e) sitios web de comercio participativo (pedal de arranque); y (f) sitios web de compra en grupo (Groupon). En este estudio se pretende describir el contexto de las compras en grupo online, que será abordado en los siguientes apartados mediante la teoría psicológica social, teniendo en cuenta que, de acuerdo con la cultura, la sociedad bien se podría comportar de manera indulgente, orientada a la diversión y el disfrute, o de manera restrictiva, regulada por firmes normas sociales (Belanche et al., 2015), particularmente en países latinos como Colombia, que se caracteriza por ser un país de consumidores indulgentes (Peña, 2016) porque actúan bajo impulsos que llevan a actitudes positivas para invertir recursos que causen diversión y placer.
2.3. Compras en grupo online
El mercado tradicional y electrónico es definido por Kambil y Van Heck (1998) como mercado de búsqueda directa, mercado de intermediarios y mercado de subastas. De acuerdo con Kauffman y Wang (2002), los primeros sitios de compras en grupo online¸ incursionaron en el mercado de subastas y se establecieron en la década de 1990 en los mercados estadounidenses (Mercata.com y Acompany.com) y europeos (CoShopper.com), con el propósito de disminuir el precio del producto a medida que aumentaba el número de grupo de compradores. Sin embargo, la mayoría de estos primeros sitios web cesaron sus operaciones debido a la falta de comprensión del modelo de negocio por el consumidor, a la dificultad para realizar compras por impulso debido a los largos períodos de espera del ciclo de la subasta; y, por último, debido a la competencia entre sitios web, porque el número de sitios web de subasta eran menores que el número de tiendas de descuento tradicionales, lo que dificultaba la competencia con grandes minoristas. Aun así, pese al fracaso de algunos sitios web de subastas, para Zhang et al. (2016) los consumidores siempre se han reunido para negociar descuentos por volumen de compra y como resultado de los avances del comercio electrónico y las redes en línea, las compras en grupo resurgirían a través de plataformas online dedicadas a la venta de productos de diversos vendedores.
Los sitios de compras en grupo online han sido populares en los últimos diez años (Zhang et al., 2016) porque mediante estrategias de marketing alternas de comercialización se han desarrollado métodos de creación de valor, satisfacción y lealtad del cliente, y se ha facilitado la situación gana-gana entre las empresas que ofrecen descuentos de sus productos y servicios y el consumidor, dado que permite a empresas en período de crisis, acudir a nuevos clientes y obtener beneficios publicitarios, sobre todo para aquellos que no gozan de un alto reconocimiento, porque un gran número de consumidores son informados de sus promociones (Erdogmus y Cicek, 2011) y para el consumidor la sensación de pagar un precio final inferior al ofrecido por otros vendedores, lo que representa un ahorro y la sensación de sentir cierto poder de negociación con el vendedor (Kauffman y Wang, 2001).
Por otra parte, estos sitios adquieren gran popularidad debido a que, de acuerdo con Zhang et al. (2016), a diferencia de las compras tradicionales (Tabla 1), las compras en grupo generan un entorno de red positivo a causa del intercambio de información que disminuye la carga cognitiva del consumidor al realizar su compra, y también porque aumenta la demanda de un producto/servicio al restringir en la plataforma los elementos y la cantidad a vender. Por último, los vendedores tienen la facilidad de condicionar sus ventas a una cantidad mínima de compradores para activar el descuento.
Tabla 3. Comparación compras en grupo online y compras tradicionales online
| Criterios | Compras en grupo online | Compras tradicionales online |
| Gama de productos | Limitados | Ilimitados |
| Precio del producto | Relativamente bajo | Relativamente alto |
| Suministro de productos | Tiempo corto y suministro inconsistente | Tiempo largo y suministro relativamente constante |
| Relevancia del producto | Baja relevancia entre los productos, a menudo productos no relacionados y provenientes de diferentes lugares | Alta relevancia entre los productos, a menudo productos relacionados |
| Cliente objetivo | Consumidores que prefieren ciertos productos/servicios a un precio mucho más bajo | Ilimitado |
| Poder de negociación de los consumidores | Alto | Bajo |
| Modelo de negocio | Compras de descuento en grupo | Ventas al por menor |
| Canales de visita | Sitios web y visita directa | Principalmente visitas directas |
Fuente: Che et al. (2015, p. 590)
Chen et al. (2012) plantean que, a diferencia del comercio tradicional, las compras en grupo online ofrecen una experiencia social donde el resultado de la compra dependerá de la actuación grupal de los consumidores, por tanto, se puede ver de dos maneras (Wang et al., 2013): grupos de consumidores que buscan comprar productos/servicios o marcas específicas y actividades organizadas por las propias empresas para promover sus productos a un grupo de compradores; y grupos intermediarios organizados por particulares o empresas con el fin de obtener un beneficio. A continuación, se realiza una caracterización breve de estos tipos de compra en grupo online, y se da más importancia al segundo, del cual se desprende la investigación del presente trabajo.
2.3.1. Compras en grupo online organizadas por consumidores o empresas
Este tipo de compras en grupo online (Chen et al., 2010) se asocia al modelo de subastas que surge a partir del fracaso de los primeros negocios que aparecieron en 1990 y son llamados “subastas en grupo” (Tabla 4), cuyo modelo se emplea tanto en entornos de compra de consumidores, como de empresa a empresa. Para Kannan y Praveen (2001) esta es otra forma de comercio electrónico que se ve sobre todo en mercados interempresariales o para el caso de mercados de consumo, cuando se refiere a artículos raros o de colección.
En un estudio sobre la experiencia de compra en grupo, Borges et al. (2010) mencionan que es una experiencia social que puede facilitar el intercambio de prácticas, oportunidades de apoyo y asistencia en la toma de decisiones y favorecer la compra, si el consumidor percibe que los otros participantes son similares a él. Incluso, Luo et al. (2014) identifican que la popularidad de este negocio se centra en la facilidad para visualizar el número acumulado de ofertas vendidas a otros consumidores que influirá en el comportamiento de compra del comprador, porque este podría inferir la calidad y la conveniencia del producto de acuerdo con el volumen de compra.
Con respecto a la forma cómo opera el negocio, Hung et al. (2015) señalan que este tipo de compras permite a un conjunto de consumidores, con iguales o similares necesidades, acceder a productos/servicios a bajo precio, y mientras que los vendedores reducen sus precios para atraer a consumidores, promueven el consumo y animan a comprar en mayores cantidades, por tanto, según el número de pedidos los vendedores pueden negociar un precio con sus fabricantes y/o proveedores y transmitir este ahorro a sus clientes.
En la misma línea, el mecanismo de fijación de precios es dinámico porque va cambiando a medida que aumenta el número de compradores, de modo que el mismo grupo hará un esfuerzo por obtener más participantes y recibir un mejor precio (Erdogmus y Cicek, 2011) y al finalizar la subasta, a cada comprador le será cobrado el mismo precio (Chen et al., 2010). No obstante, Kauffman y Wang (2001) aclaran que los precios de descuento que funcionan como estímulos externos, no siempre serán detectados por el grupo de compradores si la disminución es pequeña y no cumple con el cambio de precio mínimo requerido para que el consumidor detecte la diferencia.
Tabla 4. Comparación entre la subasta tradicional y las subastas en grupo online
| Criterios | Subasta tradicional | Subasta en grupo |
| Iniciador de subasta | La persona que inicia la subasta es por lo general el vendedor | La persona que inicia la subasta puede ser el vendedor, el consumidor o terceros, quienes juegan un papel de liderazgo en la formación de grupos |
| Autenticación | La casa de subastas o el intermediario autentica a los vendedores y compradores | La casa de subastas o el intermediario autentica a los vendedores y compradores, cuando se usa la función |
| Curva de precios | Ninguna | El vendedor ofrece precios reducidos según el número de unidades demandadas. El precio desciende por cantidades más altas |
| Negociación de precio | Los compradores ofertan cara a cara, y solo una oferta gana la subasta | Los compradores forman un grupo y cooperan en la subasta. El precio disminuye entre más postores. Todos los participantes ganan la oferta y pagan el mismo precio final si se cierra la subasta |
| Duración de la subasta | Sin duración fija. La subasta termina cuando una oferta no sea impugnada por otros oferentes | La subasta termina después de la fecha y hora de cierre, o cuando se hace la evaluación de un número suficiente de ofertas |
| El pago y la liquidación | El comprador ganador paga al vendedor de la subasta directamente | Todos los compradores ganadores pagan a la casa de subastas, quien a su vez pagará al vendedor. Si hay una persona que inicia la subasta, recibe primero el pago y después paga al vendedor de la subasta |
| Logística | El vendedor de la subasta distribuye la mercancía directamente al comprador ganador | El vendedor distribuye artículos de venta directamente a los compradores. Si hay una persona que inicia la subasta, distribuirá los artículos |
Fuente: Kauffman et al. (2010, pp. 193)
Al analizar los elementos claves de las compras en grupo online, Liang, et al. (2014) integran tres elementos: el comportamiento estratégico del cliente, la dinámica de la información y la dinámica de la demanda. Sobre el comportamiento estratégico del cliente, se entiende que este puede cambiar sus decisiones de compra intertemporales, es decir, que cuando el descuento no es percibido como oportuno, podría actuar sobre la expectativa de que el precio se reduciría en el futuro y dejar la compra para después.
Con base en lo anterior, actúa la dinámica de la información, en la que es importante que el vendedor muestre una información que beneficie a los clientes y también aumente la tasa de éxito de las compras en grupo online. Por último, la dinámica de la demanda se ve influida por las compras Intertemporales a causa de que nuevos clientes elegirán participar en la compra de grupo, para lo cual se basarán en el número de compradores y esto ofrecerá una retroalimentación positiva sobre la compra.
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