Kitabı oku: «El suelo de cultivo y las condiciones climáticas. AGAF0108»
| El suelo de cultivo y las condiciones climáticas. AGAF0108 Beatriz Aguilar Alínquer |
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El suelo de cultivo y las condiciones climáticas. AGAF0108
© Beatriz Aguilar Alínquer
2ª Edición
© IC Editorial, 2018
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ISBN: 978-84-9198-772-7
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Presentación del manual
El Certificado de Profesionalidad es el instrumento de acreditación, en el ámbito de la Administración laboral, de las cualificaciones profesionales del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales adquiridas a través de procesos formativos o del proceso de reconocimiento de la experiencia laboral y de vías no formales de formación.
El elemento mínimo acreditable es la Unidad de Competencia. La suma de las acreditaciones de las unidades de competencia conforma la acreditación de la competencia general.
Una Unidad de Competencia se define como una agrupación de tareas productivas específica que realiza el profesional. Las diferentes unidades de competencia de un certificado de profesionalidad conforman la Competencia General, definiendo el conjunto de conocimientos y capacidades que permiten el ejercicio de una actividad profesional determinada.
Cada Unidad de Competencia lleva asociado un Módulo Formativo, donde se describe la formación necesaria para adquirir esa Unidad de Competencia, pudiendo dividirse en Unidades Formativas.
El presente manual desarrolla la Unidad Formativa UF0001: El suelo de cultivo y las condiciones climáticas,
perteneciente al Módulo Formativo MF0527_2: Preparación del terreno y plan- tación de frutales,
asociado a la unidad de competencia UC0527_2: Realizar las labores de pre- paración del terreno y de plantación de frutales,
del Certificado de Profesionalidad Fruticultura
Índice
Portada
Título
Copyright
Presentación del manual
Índice
Capítulo 1 Suelos
1. Introducción
2. El suelo
3. Características físicas del suelo
4. La materia orgánica en el suelo: efectos sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas
5. Propiedades físico-químicas del suelo: capacidad de intercambio catiónico (CIC), suelos ácidos, suelos básicos, corrección de los mismos
6. Salinidad de suelos: corrección de la salinidad
7. Contaminación y erosión del suelo
8. Tipos, técnicas de conservación
9. Sistemas de mantenimiento de suelos. Enarenados. Acolchados
10. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 2 Fertilización y abonos
1. Introducción
2. Análisis del suelo. Interpretación, corrección y consecuencias prácticas
3. Análisis y toma de muestras
4. Abonado de fondo y cobertera
5. Incidencias medioambiental de enmiendas y fertilización
6. La fertilidad del suelo
7. Variables que definen la fertilidad del suelo
8. Tipos de abono y características
9. Técnicas de aplicación de abonado
10. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 3 Tiempo y clima
1. Introducción
2. Tiempo y clima
3. Meteoros: vientos, nubes, precipitaciones atmosféricas, heladas
4. Fenología y agroclimatología
5. Predicción del tiempo
6. Conocimientos básicos sobre los agentes climáticos más importantes y su influencia en el desarrollo de los árboles frutales
7. Métodos de protección de los árboles frutales contra bajas y altas temperaturas
8. Métodos de protección de cultivo contra granizo, exceso y falta de humedad
9. Métodos de protección de cultivos contra el viento
10. Manejo de aparatos, equipos, sistemas, mapas meteorológicos y otras fuentes de información climática
11. Interpretación de mapas meteorológicos para prever el clima a corto plazo
12. Interpretación de precisiones meteorológicas
13. Realización de recogida de datos meteorológicos con los aparatos adecuados
14. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Capítulo 4 Agua para riego
1. Introducción
2. Agua para riego: características a cumplir en grupos principales de cultivos
3. Toma de muestras de agua para su análisis e interpretación de resultados
4. Resumen
Ejercicios de repaso y autoevaluación
Bibliografía
Capítulo 1
Suelos
1. Introducción
La superficie terrestre está cubierta por una fina capa de suelo y el espesor de esta capa puede oscilar entre varios centímetros y dos o tres metros, estos datos pueden parecer insignificantes respecto a la masa de la Tierra, pero gracias a estos centímetros se establece una relación dinámica entre los reinos animal, vegetal y mineral.
Los vegetales obtienen agua y nutrientes del suelo, y de estos depende la vida de los animales. Los residuos, tanto animales como vegetales, vuelven al suelo para descomponerse gracias a las microbacterias presentes en él. Por tanto, se puede considerar que la vida es fundamental para el suelo y el suelo es fundamental para la vida.
2. El suelo
La relación entre el hombre y el suelo es tan universal que cada persona tiene un concepto elaborado de su naturaleza.
Según la Real Academia de la Lengua, el suelo posee diferentes acepciones. La definición que interesará para el capítulo que se está abordando es la referente a la agricultura:
Conjunto de materias orgánicas e inorgánicas de la superficie terrestre, capaz de sostener vida vegetal.
2.1. Composición del suelo
El suelo está formado por materiales que se presentan en los tres estados físicos: sólido, líquido y gaseoso.

La fase sólida está compuesta por partículas de arena, limo y arcilla (en distintos porcentajes), dejando huecos entre ellas que están ocupados por aire (fase gaseosa) o por agua con sustancias disueltas (fase líquida). El conjunto de la fase líquida y gaseosa representa el volumen de poros o huecos del suelo.

Fase sólida
La fase sólida del suelo, formada por partículas minerales y orgánicas, proviene de la descomposición de las rocas y los restos vegetales, siendo relativamente estable en su composición y organización.
Esta fase aporta la mayor reserva de nutrientes del suelo. También tiene la cualidad de ser el almacén de agua requerida para las plantas. Ambas características hacen que el suelo permita el desarrollo y crecimiento de las plantas.
Los suelos se forman por la acumulación progresiva de partículas sólidas, predominando los minerales, que provienen de la desintegración de las rocas.

Definición
Rocas
Son masas naturales constituidas por varios minerales, siendo constituidas por un único mineral en raras ocasiones.
Las partículas minerales que forman el suelo han sido clasificadas en función de su tamaño en: arena, limo, arcilla, gravas y piedras.

Arena

Limo

Arcilla
La materia orgánica del suelo se encuentra relaciona con la productividad agrícola. Esta procede directa o indirectamente de restos vegetales y animales, en los que los microorganismos y otras reacciones químicas los descomponen en compuestos más simples.
Fase líquida
La fase líquida del suelo está en constante movimiento junto a la fase gaseosa, por la evaporación y absorción de agua por las plantas, o la reposición de agua por lluvia o riego. Esto hace que la concentración de agua y aire varíe con facilidad.
El agua constituye la mayor parte de la fase líquida, junto a sales disueltas.

Nota
Tanto el contenido de humedad del suelo como la concentración de sales en solución varían continuamente.
Fase gaseosa
La fase gaseosa del suelo está formada por el aire, cuya composición es similar a la atmósfera, aunque también se encuentran otros gases que provienen de productos agrícolas, en menor concentración.
2.2. Perfiles y horizontes
Se denomina perfil de un suelo a un corte vertical del mismo que se realiza mediante una zanja o aprovechando los desniveles del terreno, para observar su constitución en profundidad.
En un perfil se distinguen diversas capas, normalmente horizontales, que se llaman horizontes. Estos se pueden diferenciar por los cambios de color, textura, estructura o composición de diversos materiales. El cambio de un horizonte a otro no suele ser brusco, sino que se observa de forma gradual.
Principalmente se encuentran tres horizontes:
1 El horizonte A es el superior. Posee una mayor cantidad de materia orgánica formada por partículas minerales y materia orgánica fresca y parcialmente descompuesta. Todo esto hace que el color sea más oscuro, por norma general. Es el horizonte más aireado y expuesto a los agentes atmosféricos, que desintegran y descomponen las rocas junto a los agentes biológicos.
2 En el horizonte B se depositan la mayoría de los materiales procedentes del horizonte A, que son arrastrados por el agua. Principalmente se depositan arcillas.
3 El horizonte C está formado por la roca originaria del suelo y se caracteriza por la inexistencia de lavado; en él se observa la presencia de material poco particulado.

En la formación del perfil y su desarrollo intervie la roca madre originaria, pero también otros factores cuya influencia puede ser mayor, siendo el clima el más determinante.
Los suelos agrícolas, por ejemplo, no son iguales, varían según el porcentaje de partículas sólidas, líquidas y gaseosas, siendo las dos últimas muy variables según la humedad del suelo y el requerimiento de las plantas.

Nota
Para conocer la formación del suelo se estudian los horizontes.
3. Características físicas del suelo
Las propiedades físicas del suelo vendrán definidas en función de la interacción de las distintas fases del suelo, distinguiéndose las siguientes propiedades como principales: textura, estructura, porosidad, color y propiedades térmicas.
3.1. Textura
La textura de un suelo se refiere a cada una de las partículas elementales que lo constituyen. Expresa las proporciones relativas de las diferentes fracciones sólidas del suelo, definidas según el tamaño de las partículas minerales.
Las partículas elementales se clasifican en tres grupos: arcilla, limo y arena.
De forma general, los valores que delimitan las distintas fracciones granulométricas que se usan son las que propone el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA):
| PARTÍCULA | TAMAÑO (mm) |
| Arena | 20 – 0,05 |
| Limo | 0,05 – 0,002 |
| Arcilla | < 0,002 |
La textura de un suelo vendrá definida por el porcentaje de arena, limo y arcilla que lo componen. Para determinar la textura del suelo se utiliza el triangulo de textura.


Aplicación práctica
En una parcela del Valle del Guadalquivir se ha realizado un análisis granulométrico del suelo, obteniéndose los siguientes resultados: 60 % de arena, 25 % de limo y 18 % de arcilla. Determine la textura del suelo.
SOLUCIÓN
Ante este caso, se utilizará el triángulo de textura para señalar el porcentaje de arena, arcilla y limo dado para determinar que corresponde a un suelo franco-arenoso.

Los efectos de la textura sobre las propiedades del suelo son:
| EFECTOS DE LA TEXTURA SOBRE LAS PROPIEDADES DEL SUELO | |
| Arena | Bajo almacenamiento de nutrientes |
| Permeabilidad alta | |
| Velocidad de infiltración alta | |
| Limo | Medio almacenamiento de nutrientes |
| Permeabilidad media-baja | |
| Velocidad de infiltración baja | |
| Arcilla | Alto almacenamiento de nutrientes |
| Permeabilidad baja | |
| Velocidad de infiltración muy baja | |

Sabía que...
Un gramo de arena gruesa contiene aproximadamente 90 partículas. Un gramo de arcilla contiene más de 90 millones de partículas.
La variación de la textura de un suelo, por parte del agricultor, no se puede medir mediante el laboreo puesto que la labranza solo afecta a la estructura del suelo y no a la textura. La única manera de variación es el aporte de nuevos materiales.
El aporte de arenas a suelos arcillosos o de arcillas a suelos arenosos es un método excesivamente caro y solo se justifica en cultivos intensivos altamente rentables.
De manera general, el método más utilizado será el aporte de materia orgánica, gracias a los estercolados, puesto que beneficia tanto a suelos arcillosos (proporcionando mayor aireación y permeabilidad) como suelos arenosos (aumentando la capacidad de retención de agua y elementos nutritivos).
3.2. Estructura
La estructura del suelo es la ordenación de las partículas primarias (arena, limo y arcilla) para la formar unidades de mayor tamaño, que son los agregados.

Nota
Dos suelos de igual textura pueden presentar propiedades físicas totalmente distintas si sus partículas presentan una ordenación distinta.
La formación de los agregados depende principalmente de las fuerzas de cohesión de las partículas finas y de las fuerzas que genera la organización y retención de partículas primarias en unidades estructurales de tamaño y forma definitiva.
Esta formación de agregados se realiza en dos etapas:
1 Las partículas de arcilla (de pequeño tamaño y carga negativa) se encuentran dispersas en el agua del suelo. Cuando estas partículas interaccionan con cationes calcio y magnesio se forman sólidos, denominados microagregados.
2 Los microagregados formados se unen en macroagregados mediante sustancias cementantes.
La estabilidad estructural es la resistencia, mayor o menor, que ofrecen los agregados del suelo a la modificación de la forma o tamaño y la desintegración.
La influencia de la estructura en las propiedades del suelo es:
1 Aireación del suelo: un horizonte bien estructurado posee mayor espacio de poros, permitiendo una buena acumulación de aire. También facilita la infiltración del agua.
2 Se disminuye la compactación, disminuyendo así la resistencia del suelo a la penetración de las raíces; favoreciendo el laboreo y crecimiento radicular.
3 Afecta a la erosionabilidad: los suelos bien estructurados son más resistentes que las partículas sueltas.
4 Un suelo bien estructurado evita el sellado de la superficie y la formación de costras.

Aplicación práctica
De las siguientes imágenes, ¿cuál considera que posee mejor estructura?

SOLUCIÓN
La figura A presenta partículas formando agregados, mayor porosidad que favorece la aireación y acumula nutrientes. También reduce la compactación, favoreciendo la penetración de las raíces y la infiltración del agua.
3.3. Porosidad
La porosidad del suelo (P) es el volumen de aire y agua en una unidad de volumen de suelo, y se expresa en porcentaje.
La fórmula mediante la cual se determina la porosidad de un suelo es:

Siendo:
1 Densidad real (dr): relación entre la masa de las partículas sólidas y el volumen que ocupa. Se excluye el volumen de poros.
2 Densidad aparente (da): relación entre la masa de los sólidos y el volumen total que ocupan, incluyendo el espacio poroso. Un bajo valor implica un mayor volumen de poros, favoreciendo aireación y acumulación de agua.

Aplicación práctica
Determine la porosidad de un suelo cuya densidad real es 2,65 g/cm3 y la aparente es 1,3 g/cm3.
SOLUCIÓN
1 Se aplica la fórmula para calcular la porosidad y se sustituyen los datos que se conocen:
2 P = (1-da/dr) x 100; en donde da es igual a 1,3 y dr es 2,65. Entonces la ecuación queda:
3 P = (1-1,3/2,65) × 100 = 50,95 %

Sabía que...
Un suelo poroso es frecuentemente el menos permeable, puesto que, a pesar de tener muchos poros grandes, tiene poros pequeños, que es donde se retiene el agua.
3.4. Color
Todos los suelos presentan diferentes colores, que están relacionados con sus propiedades físicas y químicas, siendo los materiales que le dan el color el humus y los compuestos de hierro.

Carta Munsell
El color del suelo no puede ser evaluado con precisión al ser una apreciación subjetiva. Para ello, se hacen comparaciones mediante una carta de colores, normalmente se utiliza la Carta Munsell.
A continuación, se incluye una lista de colores generada por diversos elementos cromáticos:
1 Arcillas: suelos grises, blancos o rojizos.
2 Humus: suelos café oscuro o azulados.
3 Carbonatos, calizos y cuarzo: suelos blancos o grises.
4 Feldespatos: suelos tonos rojizos.
5 Oxido ferroso: suelos verdes grisáceos o azulados.
3.5. Temperatura
La temperatura del suelo varía del día a la noche y entre las distintas estaciones. El efecto de la temperatura del suelo sobre el desarrollo de las plantas es considerable.
Los factores que influyen en la temperatura del suelo son el ángulo de incidencia, la cobertura del suelo, el color, así como la profundidad y la época de medición.
La vegetación y los residuos vegetales proporcionan sombra y aislamiento, de manera que amortigua el descenso de temperatura nocturno y el calentamiento diurno.
Se puede variar la temperatura de un suelo de dos formas:
1 Drenando el suelo cuando está demasiado húmedo, para eliminar el exceso de enfriamiento.
2 Variando el porcentaje de cobertura vegetal sobre el suelo.
También es sabido que el aumento de temperatura aumenta la actividad microbiana, así se mejora las propiedades del suelo. Al igual que el crecimiento radicular, que se ralentiza a bajas temperaturas y viceversa.
4. La materia orgánica en el suelo: efectos sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas
El suelo está formado por componente sólido, líquido y gaseoso. Las partículas sólidas pueden ser de origen mineral y orgánico. Los minerales provienen de rocas disgregadas y la materia orgánica son los restos vegetales que hay en el suelo en distintas etapas de descomposición, así como los microorganismos y los productos de origen animal.
Las fuentes principales de materia orgánica son:
1 Restos de cosecha.
2 Estiércol y abonos verdes, enmiendas orgánicas.
3 Vegetación espontánea enterrada.
4 Microorganismos del suelo, que necesitan nitrógeno para vivir.
4.1. Importancia de la materia orgánica
Los factores beneficiosos que ejerce la materia orgánica sobre el suelo, y por tanto sobre los cultivos, son:
| Acción sobre las propiedades físicas | Favorece la formación de agregados y la estructuración del suelo. |
| Incrementa la capacidad de retención de agua disponible para las plantas. | |
| Amortigua el impacto de las gotas de lluvia y viento, evitando la erosión. Reduce la formación de costras. | |
| Disminuye la resistencia del suelo a la penetración de raíces y al crecimiento radicular. | |
| Acción sobre las propiedades químicas | Mejora la fertilidad del suelo, al liberar nutrientes. |
| Eleva la capacidad amortiguadora de cambios de pH. | |
| Forma compuestos órgano-minerales que favorecen la absorción de nutrientes. | |
| Acción sobre las propiedades biológicas | Proporcionan energía y nutrientes para la flora y fauna del suelo. |
| Libera hormonas reguladoras del crecimiento vegetal durante la descomposición. |
4.2. Problemas relacionados con la materia orgánica
Ya se ha visto la importancia que tiene la materia orgánica en la fertilidad de los suelos y que su cantidad varía a lo largo del tiempo. En los suelos de los bosques y en terrenos no cultivados, la cantidad de humus se establece auto-máticamente, debido a que el aporte de restos vegetales y la descomposición del humus son independientes o dependen poco de la acción del hombre.
Sin embargo, en suelos cultivados, el agricultor puede influir en gran medida en el aumento o descenso del contenido de humus.
Aunque en un suelo se encuentra humus en distintas etapas de descomposición, la cantidad de nitrógeno varía poco, suponiendo el 5 % del peso total del humus aproximadamente.

Nota
En países fríos son normales niveles del 5 % de nitrógeno, pero en países templados, como España, la descomposición del humus es muy rápida y, por tanto, es difícil alcanzar esa proporción.
En muchos suelos de secano, el análisis revela que no se llega al 1 % de nitrógeno respecto al peso total del humus. Para intentar llegar a niveles aceptables el agricultor puede adoptar medidas.
Los mayores problemas con los que se encuentra el agricultor en este sentido son:
1 La mecanización del campo. Se ha visto que el mejor aporte de materia orgánica es el estercolado pero, con la modernización del campo y el uso de tractores, se ha disminuido radicalmente. El estiércol no puede sustituirse con abonos minerales. Para paliar esta situación, se recomienda conjugar la agricultura con la ganadería, aportando materia orgánica de forma continuada, ya sea estiércol o abonado en verde.
2 Quema de rastrojos frente al enterrado de paja. Otra consecuencia de la mecanización es la escasez de paja en las parcelas, gracias a la acción de las cosechadoras, siendo la paja el constituyente básico para la elaboración de estiércol. También hay que tener en cuenta que el enterrado de la paja es menos eficaz que el aporte de estiércol. De todas formas, es mejor aportar la paja que no hacer nada, teniendo en cuenta que la quema de la paja provoca la muerte de muchos microorganismos.

Uno de los principales problemas con se encuentran los agricultores es la quema de rastrojos
5. Propiedades físico-químicas del suelo: capacidad de intercambio catiónico (CIC), suelos ácidos, suelos básicos, corrección de los mismos
Los minerales, integrados cada uno de ellos por diversos elementos químicos, al disolverse en el agua se disocian en iones. Los iones son partículas pequeñísimas que tienen carga eléctrica. Si es positiva se denominan cationes y si es negativa, aniones. Los cationes más importantes en el suelo están constituidos generalmente por un solo elemento químico. Por el contrario, los aniones suelen estar constituidos por varios elementos.
Los iones pueden encontrarse en el suelo en las siguientes formas:
1 En disolución en agua.
2 Retenidos en la superficie de las partículas del humus o la arcilla.
3 Formando parte de un mineral del suelo o asociados al humus formando compuestos complejos.

Nota
En este último caso, no están asimilables para las plantas.
La planta absorbe iones del suelo para alimentarse y a medida que lo hace, pasan los iones retenidos a estar disueltos, por tanto, disponibles para las plantas. Por el contrario, cuando la concentración de un catión en la solución de suelo aumenta (por abonado) parte de los cationes de la solución del suelo pasan al complejo de cambio.
Los iones, cuando están disueltos en agua, pueden ser retenidos por la fase sólida, liberando a su vez otros iones que estaban inicialmente asociados a la fase sólida (humus y arcilla). Este intercambio iónico afecta principalmente a cationes y, en menor medida, a aniones.
El complejo de cambio, arcillas y humus, posee carga negativa, lo que permite retener en su superficie cationes.
Los principales cationes que son retenidos por las partículas de humus y arcilla son: calcio, potasio, magnesio, sodio, hidrógeno y amonio. Y el anión fosfato.

Definición
Capacidad de Intercambio Catiónico
Es la cantidad total de cationes que puede sujetar el complejo de cambio.
A continuación se muestra la Capacidad de Intercambio Catiónico de distintos componentes.
| COMPONENTES | CIC (meq/100 g) |
| Caolinita | 15 |
| Montmorillonita | 120 |
| Vermiculita | 150 |
| Illita | 25 |
| Clorita | 30 |
| Materia orgánica humificada | 200 |
En la tabla se observa que las CIC de las arcillas son menores que la materia orgánica. Pero en nuestros suelos, pobres en materia orgánica, es la arcilla el agente principal del intercambio catiónico.
Beneficios de una elevada CIC:
1 Al tener mayor CIC, mayor es la cantidad de iones que quedan absorbidos al complejo y protegidos de la pérdida por lavado.
2 Al tener mayor cantidad de iones en el complejo, se reponen con mayor velocidad cuando desciende la concentración de estos en el suelo.
3 La concentración de los iones disueltos permanece baja, de forma que no interfiere en las raíces ni los microorganismos del suelo.

Aplicación práctica
Si se encuentra un finca, con un suelo franco arcilloso, de color oscuro y con un contenido del 3 % de materia orgánica y un 30 % de arcilla, de la cual la mitad es vermiculita y la otra mitad, clorita, ¿cuál es la CIC del suelo?
SOLUCIÓN
Se observa en al tabla que la materia orgánica tiene una CIC de 200, la vermiculita de 150 y la clorita de 30. Una vez conocidos estos datos, se procede a aplicar el porcentaje correspondiente.
1 5 % de m.o. = 0,05 × 200 = 10
2 15 % de vermiculita = 0,15 × 150 = 22,5
3 15 % de clorita = 0,15 × 30 = 4,5
4 Total CIC = 10 + 22,5 + 4,5 = 37,3
5.1. pH
El pH es un valor que se usa para indicar la acidez o alcalinidad de una sustancia. La escala de pH oscila entre los valores: 0 (más ácido) y 14 (más básico). Un valor 7 es neutro.
Cada cultivo tiene un rango óptimo para el desarrollo. A continuación, se muestran rangos y pH óptimos de algunos cultivos:

5.2. Suelos ácidos
Los suelos ácidos son aquellos que tienen un pH inferior a 7, y los que tienen un pH superior a 7 se denominan básicos.
Los suelos ácidos resultan muy desfavorables para el desarrollo de la mayoría de las plantas, debido a que disminuyen la disponibilidad de nutrientes para las plantas y la actividad microbiana del suelo.
Para corregir el pH del suelo se pueden emplear productos con calcio y magnesio. Las operaciones destinadas a corregir la acidez del suelo se denominan enmiendas, y en ellas se utilizan productos calizos.
En la aplicación de enmiendas calizas se puede emplear distintos productos como calizas molidas y cal viva y apagada.

Recuerde
El calcio es el elemento esencial para las plantas en su crecimiento y fructificación.
5.3. Suelos básicos
Los suelos básicos son aquellos que tienen un pH alto, con valores superiores a 7. Los suelos básicos ocasionan problemas en la fijación de algunos elementos, como el hierro, entre otros.
En jardinería, para el cultivo de algunas plantas es recomendable acidificar el suelo, como sucede con la azalea, que tiene un pH óptimo ligeramente ácido.
Para bajar el pH, se recurre a aplicaciones de azufre elemental o de compuestos de azufre.

Consejo
Hay que tener en cuenta que a la hora de bajar el pH del suelo se debe administrar con suficiente antelación para que se oxide y no afecte al cultivo.

Nota
El azufre agrícola es el acidificante más barato, salvo que se disponga de un subproducto industrial.
6. Salinidad de suelos: corrección de la salinidad
6.1. Suelos salinos
Se denomina que un suelo es salino cuando tiene una alta concentración de sales, predominando el calcio (Ca 2+).
Este problema se presenta cuando las sales solubles, procedentes del agua de riego generalmente, se acumulan en la solución del suelo a grandes concentraciones, con la consecuente merma de la producción, debido a una disminución de la disponibilidad del agua para el riego del cultivo.
Los efectos de la sequía y de un suelo salino son muy similares, ya que en ambos casos se paraliza el crecimiento, hay daños en las hojas y muerte (después de la exposición a alta salinidad en un periodo de tiempo prolongado).
Pero algunas plantas pueden cultivarse en suelos salinos. A continuación, se muestra el grado de sensibilidad de diversos cultivos a la salinidad.
| Tolerancia elevada | Tolerancia media | Tolerancia baja |
| Palmera datilera Remolacha de mesa Berza Espárrago Espinaca Albardín Hierba de las Bermudas Hierba de Rhodes Centeno silvestre del Canadá Grama Cebada Loto Remolacha azucarera Nabina Algodón Etc. | Olivo Vid Melón Tomate Col Coliflor Lechuga Patata Zanahoria Guisante Calabaza Meliloto Bromo de montaña Alfalfa Centeno Trigo Avena Alpiste Arroz Maíz Girasol | Peral Manzano Naranjo Pomelo Ciruelo Almendro Albaricoquero Melocotonero Fresal Limonero Aguacate Rábano blanco Apio Judía Trébol blanco Trébol híbrido Haba Trébol rojo Trébol ladino |
La salinidad de un agua de riego depende de la cantidad total de sales disueltas, y se mide por la conductividad eléctrica, expresada en dS/m.
Algunas aguas de riego presentan un elevado contenido en sales y son propensas a crear suelos salinos. Cuando se utilizan aguas con estas características deben aplicarse cantidades muy superiores a las requeridas por el cultivo. De esta manera, el exceso de agua puede disolver y arrastrar sales, drenado el suelo. A este fenómeno se le denomina lavado de suelo.
6.2. Recuperación de suelos salinos
La recuperación de estos suelos (con valor de conductividad eléctrica mayor de 4 mmhos/cm) requiere la eliminación del exceso de sales mediante el lavado.
Para realizar esta práctica hay que asegurar un buen drenaje, para evitar que estas sales queden en un horizonte más profundo y vuelvan a ascender hasta las raíces.
La cantidad de agua necesaria dependerá de los siguientes factores:
1 Salinidad inicial del suelo.
2 Salinidad que se desea conseguir.
3 Profundidad del suelo que se requiere superar.
4 Método de aplicación del agua.
5 Calidad del agua aportada.
6 Textura del suelo.
7 Clima.
Los métodos de aplicación de agua pueden ser por inundación o aspersión.
6.3. Suelos sódicos
La diferencia entre los suelos salinos y sódicos es que antes del lavado hay que realizar una enmienda.
Los suelos sódicos son los más difíciles de recuperar. El problema de los suelos sódicos es la alta concentración de sodio (Na+), rango que hace que se degrade el suelo, dificultando así la distribución de la enmienda. Otra característica que posee el sodio es que disminuye la permeabilidad, lo que conlleva una gran dificultad para el lavado del suelo.
En el caso de los suelos sódicos, se realiza una enmienda y luego se realiza el lavado, ya que si no aplicamos la enmienda previamente y solo realizamos el lavado se convierten estos suelos sódicos en otros con una concentración mayor de sodio.
Las enmiendas más frecuentes que se utilizan para recuperar los suelos sódicos son el yeso y el azufre, ya que al aplicar estos productos se produce el cambio de los iones de sodio, fijados en arcilla y humus, por el calcio.

Ejemplo
Un ejemplo de producto a utilizar es el sulfato sódico, que es soluble en agua y se puede eliminar del suelo por lavado.
Los problemas de sodicidad pueden deberse al agua de riego y su alto contenido en sodio, acumulándose en los primeros centímetros del suelo (capa fértil). También puede deberse a aguas pobres en calcio y magnesio.

Nota
Para favorecer la recuperación de los suelos salinos y sódicos es muy útil el crecimiento vegetal, ya que las raíces abren huecos en la tierra que mejoran de la permeabilidad del suelo, facilitando así el tratamiento.
6.4. Suelos salino-sódicos
Ya se ha visto que los suelos salinos tienen una alta concentración de sales, predominando el calcio y el sodio. Sin embargo, los suelos salino-sódicos tienen una alta concentración de sales, pero predominando el sodio.
Para recuperar estos suelos se realiza el mismo proceso que en suelos sódicos, es decir, primero se aplica una enmienda y después se debe hacer el lavado.
7. Contaminación y erosión del suelo
La erosión es el proceso de desprendimiento y transporte de los materiales del suelo por los agentes erosivos, como el agua y aire.
7.1. Erosión hídrica
La erosión hídrica está causada por el agua, principalmente el agua de lluvia.
Cuando las gotas de lluvia golpean el suelo desnudo causan un efecto que, dependiendo del tamaño de la gota, origina una destrucción de la estructura de la superficie. De esta forma se reduce la infiltración, ya que se tapan los poros.
Cuando el agua de lluvia es mayor que la capacidad de infiltración del suelo se produce el encharcamiento. Y si a esta situación se añade que el suelo tiene pendiente, se produce también una escorrentía.
El suelo que se ha perdido por la erosión es normalmente el más fértil, ya que esta primera capa del suelo se caracteriza por ser más rica en elementos nutritivos para las plantas.
La erosión hídrica genera los siguientes daños:
1 Erosión laminar. Cuando la lluvia es demasiado intensa para infiltrarse por el suelo, se forma una lámina de agua sobre la superficie, que fluye sobre el terreno, produciéndose un transporte de las partículas del suelo erosionadas. Este tipo de erosión es la más extendida y la causante de la mayor pérdida del suelo, ya que la capa superficial del suelo es generalmente la más fértil, porque recibe los residuos vegetales y los fertilizantes aportados por el agricultor.
2 Erosión en surcos. En suelos de labranza con pendiente, el agua se acumula en los surcos o líneas de cultivo y comienza a fluir. Este tipo de erosión arrastra en principio la capa arable pero, una vez formado el surco, la erosión se produce en profundidad.
3 Erosión en cárcavas. Causa el mismo daño que la erosión en surcos pero es de mayor profundidad, haciendo imposible nivelar el terreno mediante labranza.

Cárcavas
1 Sedimentación. Las partículas del suelo desplazadas se depositan en otro lugar. La distancia recorrida por las partículas depende del tamaño, densidad, forma y la velocidad del agua. Las primeras partículas en depositarse son las de arena, después el limo. En el caso de la arcilla y el humus, no se depositan ni en el agua quieta, sino que permanecen en suspensión.
Factores que influyen en la erosión hídrica: cantidad de agua de lluvia, pendiente del terreno, textura del suelo, cubierta o suelo desnudo.
7.2. Erosión eólica
La erosión eólica está causada por el agente del viento. No recibe la importancia que realmente tiene.
La mayor parte del suelo arrastrado por el viento es arrancado con anterioridad por el impacto de las gotas de lluvia. La lluvia, sobre el suelo desnudo, separa las partículas del suelo. Cuando el suelo está mojado no es susceptible del transporte de las partículas por el viento, pero este realiza primero el secado del suelo y después arrastra las partículas.

Nota
En muchos campos se pierden varias toneladas de suelo por hectárea en un solo vendaval.
Los factores que influyen en la erosión eólica son: viento, suelo desnudo/ cubierta vegetal.

7.3. Contaminación del suelo
La contaminación del suelo viene determinada principalmente por la acumulación de metales pesados y vertidos de hidrocarburos. También, por el exceso de fertilizantes, debido a malas prácticas agrícolas, por fertilizantes y plaguicidas.
El suelo tiene una alta capacidad para reponerse de los cambios o altas concentraciones de partículas.
Esta actividad autodepuradora del suelo se basa en:
1 Los microorganismos.
2 Capacidad de filtración del suelo.
3 Actividad química.
La actividad microbiana es el proceso fundamental, ya que los microorganismos tienen la función de degradar los contaminantes orgánicos.
Los contaminantes del suelo se clasifican en:
1 Internos.
2 Externos.
La presencia de un contaminante endógeno, los que provienen del suelo, se produce por un desequilibrio natural que se da por una alta acumulación de un componente.
Un contaminante exógeno o externo proviene normalmente de la acción agrícola, debido a un mal aporte de productos químicos.
Contaminantes metálicos
Los contaminantes que provienen del exterior son los más problemáticos. Si estos aportes de agentes externos son mayores a la capacidad de regeneración del suelo, se produce una alteración del equilibrio natural.
Muchos metales pesados están presentes en el suelo, pero los beneficios que estos aportan se deben a una baja concentración. Si estos, por la acción del hombre, aumentan demasiado, como cuando se producen vertidos procedentes de la industria minera o la actividad industrial, se contamina el suelo.
Entre los metales pesados más tóxicos cabe destacar el cadmio y mercurio.

Ejemplo
El desastre de Aznalcollar se produjo por la rotura de una presa minera, de metales pesados, con pH muy ácido, contaminando así los suelos del parque natural de Doñana.

Contaminantes orgánicos
Estos contaminantes son aquellos que provienen del exterior por acción de vertidos de compuestos orgánicos, como los plaguicidas.
La distribución de un compuesto orgánico en las distintas fases de un suelo depende de su capacidad de desplazamiento y su velocidad de degradación.
Fertilizantes
El uso abusivo de fertilizantes, como práctica habitual del agricultor, se debe al interés por aumentar el rendimiento de la cosecha.
Los fertilizantes se componen principalmente de nitrógeno, fósforo y potasio. Una aplicación abusiva conlleva aumentar la concentración de la partícula, provocando cambios en la estructura del suelo.
El problema mayor de los fertilizantes se produce por el exceso de nitratos.
La cantidad de nitratos que se lixivia hacia horizontes más profundos depende de la cantidad de lluvias, que determina la cantidad de agua que se filtra a horizontes inferiores.

Nota
También depende del tipo de suelo y la textura.
La lixiviación de suelos o lavado puede afectar a los acuíferos subterráneos. Un exceso de nitratos en aguas subterráneas de abastecimiento puede suponer graves problemas para la salud.
Para evitar estas situaciones o, al menos, contrarrestarlas, se debe aplicar residuos de animales, es decir, se debe estercolar.
Plaguicidas
Los plaguicidas son otro grupo de compuestos que suponen un cierto impacto ambiental. Un plaguicida es un compuesto químico utilizado para combatir plagas como hongos, insectos, malas hierbas, etc.
Los plaguicidas se clasifican según la especie que se quiere combatir, en funguicidas, insecticidas y herbicidas.
En la década de los 40 se comenzaron a comercializar los plaguicidas. Desde entonces, se ha incrementado la variedad de productos y su uso de forma exponencial. Este rápido crecimiento se debe a la capacidad de las plagas de volverse resistentes, obligando a los agricultores a utilizar más cantidad y variedad de productos.
Los plaguicidas, en contacto con el suelo, son absorbidos por las partículas, con lo que pueden ocurrir las siguientes situaciones:
1 Permanecer fijos en el suelo.
2 Sufrir transformaciones.
3 Pasar a horizontes inferiores por lavado, pudiendo llegar a acuíferos subterráneos.

Nota
Que un plaguicida permanezca en el suelo o pase a horizontes inferiores depende de la composición del suelo y la concentración de microorganismos.
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