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Todos los males del mundo

Escrita también por Isaac Asimov en 1955 narra la historia de joven de 16 años que intenta salvara a su padre arrestado por oficiales del gobierno.

El arresto se produce a raíz de un informe donde consta que este iba a realizar un crimen.

El informe es elaborado por una gigantesca computadora llamada MULTIVAC que tiene almacenados todos los datos de los individuos de la sociedad.

Estos datos conforman un expediente individual que utiliza MULTIVAC para procesarlos y luego realizar los análisis de los futuros delitos o crímenes que se pudieran cometer y luego emite el reporte.

Este reporte es utilizado por una organización policial del gobierno llamada Los Correctores, quienes proceden en consecuencia y realizan los procedimientos para evitar el delito o crimen.

Párrafo extraído de la historia para su análisis:

… El mayor complejo industrial de la Tierra se centraba en torno a Multivac... Multivac, la gigantesca computadora que había ido creciendo en el transcurso de medio siglo, hasta que sus diversas ramificaciones se extendieron por todo Washington, D. C., y sus suburbios, alcanzando con sus tentáculos todas las ciudades y poblaciones de la Tierra.

Un ejército de servidores le suministraba constantemente datos, y otro ejército relacionaba e interpretaba sus respuestas. Un cuerpo de ingenieros recorría su interior, mientras multitud de minas y fábricas se dedicaban a mantener llenos los depósitos de piezas de recambio, procurando que nada faltase a la monstruosa máquina.

Multivac dirigía la economía del planeta y ayudaba al progreso científico. Mas por encima de esto, constituía la cámara de compensación central donde se almacenaban todos los datos conocidos acerca de cada habitante de la Tierra.

Y todos los días formaba parte de los innumerables deberes de Multivac pasar revista a los cuatro mil millones de expedientes (uno para cada habitante de la Tierra) que llenaban sus entrañas y extrapolarlos para un día más. Todas las Secciones de Correcciones de la Tierra recibían los datos apropiados para su propia jurisdicción, y la totalidad de ellos se presentaba en un grueso volumen al Departamento Central de Correcciones de Washington, D. C.

En 1941 nace la primera computadora fabricada para un propósito comercial, denominada UNIVAC (Universal Automatic Computer) (Computadora Automática Universal).


Su valor de la época rondaba el millón y medio de dólares, pesaba 7250 kg, estaba compuesta por 5000 tubos de vacío, procesaba los dígitos en serie, podía realizar 100. 000 operaciones de suma por segundo.

Fue utilizada también en 1952 por una cadena de televisión para predecir la elección presidencial estadounidense de ese año. Con una muestra de apenas el 1 % de la población votante predijo correctamente que Eisenhower ganaría, algo que parecía imposible.

Presenciar una de estas gigantescas computadoras en pleno proceso era algo que realmente llamaba la atención de cualquier ciudadano común que no esté familiarizado con la tecnología, la escena era realmente como salida de las películas de ciencia ficción con sus mismos gabinetes, grandes consolas, innumerables técnicos yendo y viniendo por toda la sala, enormes contenedores con carretes de cintas girando de un lado para otro.

Resulta obvio que Isaac Asimov se haya inspirado de esa realidad de aquella época para producir sus historias, analizando la primera parte extraída de esta historia podemos notar ciertas similitudes con la realidad que vivimos actualmente, hoy el mundo no se concibe sin el uso de las computadoras, prácticamente todo depende de ellas.

También sorprende el párrafo siguiente cuando menciona “… un ejército de servidores…”, hoy cada individuo introduce a la internet un promedio de 40 % de información sobre sus actividades laborales, escolares, privadas, etc. Por lo que cada uno se convierte en servidor de información que suministra datos a Internet.

Actualmente si un individuo ingresa su nombre y apellido en un buscador de Internet, se va a sorprender realmente con toda la información que hay sobre él, y toda esta información está almacenada en servidores a los cuales seguramente no tenemos acceso el común de la ciudadanía.

Extracto del relato:

… La personalidad completa de cada uno de ustedes debe pasar a los archivos de Multivac.

… Pero ahora todavía deben decirnos más aún; vuestros más íntimos pensamientos; vuestros más secretos anhelos.

… Resulta difícil hacerlo la primera vez; incluso violento, pero hay que hacerlo. Una vez lo hayan hecho, Multivac tendrá un análisis completo de ustedes en sus archivos. Comprenderá vuestras acciones y reacciones. Incluso podrá prever con notable exactitud vuestro comportamiento futuro. … De esta manera, Multivac les protegerá. Si están en peligro de accidente, lo sabrá. Si alguien se propone hacerles daño, lo sabrá. Si son ustedes quienes traman alguna mala acción, lo sabrá y evitará que ésta se cometa, con el resultado que no tendrán que ser castigados por ella.

… Con el conocimiento que tendrá de todos ustedes, Multivac podrá contribuir al perfeccionamiento de la economía y de las leyes terrestres, para el bien de todos. Si tienen un problema personal, pueden acudir a Multivac con él, y Multivac, que les conoce a todos, podrá ayudarles a resolverlo.

… Entonces Gulliman ordenó que se realizase un análisis (solo lo podía realizar Multivac, naturalmente) de la capacidad que poseía Multivac para prever las posibilidades de enfermedad. Así, los médicos podrían ser llamados con rapidez para visitar y tratar a individuos susceptibles de volverse diabéticos antes de un año, o expuestos a sufrir una tisis galopante o un cáncer.

… Al alcance de cualquier habitante del planeta se encontraba una estación Multivac a cuyos circuitos se podían someter libremente toda clase de problemas y preguntas, con una libertad y sin prácticamente limitación alguna. A los pocos minutos, el maravilloso instrumento facilitaba las respuestas adecuadas.

… En cualquier instante del día o de la noche, cinco millones de circuitos individuales entre el cuatrillón o más que poseía Multivac, podían dedicarse a atender aquel programa de preguntas y respuestas. Éstas no eran necesariamente infalibles, pero sí enormemente aproximadas casi siempre, y los que acudían a Multivac tenían una fe absoluta en sus respuestas.

En la actualidad un gran número de personas tiene a su alcance una computadora o algún otro dispositivo mediante el cual se conecta a Internet. Con esta tecnología a su alcance puede introducir todas las consultas que desee realizar y obtener las respuestas en forma inmediata, en alguno de los millones de servidores que componen la red se encontrará la respuesta y si esta no existe, la red le devolverá aproximaciones a su consulta.

Extracto del relato:

… Multivac podía atender todas aquellas preguntas sin necesidad de ayuda.

… Además, cada pregunta y cada respuesta quedaban archivadas para constituir una pieza más en el conjunto de datos sobre la humanidad en general y sus representantes individuales en particular. incluso las triviales e impertinentes ayudaban a la humanidad, pues al reflejar la personalidad del que las hacía, permitían que Multivac aumentase su conocimiento de los hombres.

Hoy básicamente la red funciona de esta manera, todo se almacena, hasta lo más trivial, hoy esto es posible, ya que la tecnología para el almacenamiento de la información cada día se supera aún más y esto permite que siempre vaya en aumento el almacén de la información.

En la época en que Asimov escribió esta historia, los dispositivos de almacenamiento de información, como el disco rígido, todavía no existían, el primer disco rígido lo creó la empresa IBM en octubre de 1956; este se denominaba IBM 305 RAMAC (Random Acces Memory ACcounting System), tenía una capacidad para almacenar 5 millones de caracteres (5 Megabytes) y pesaba más de 1 tonelada.


El sistema de disco IBM 350 almacenaba cinco millones de caracteres de siete bits (aproximadamente 4, 2 MiB). Tenía cincuenta discos de veinticuatro pulgadas de diámetro. Dos brazos independientes se desplazaban verticalmente seleccionar un disco y horizontalmente para seleccionar una pista de grabación, todo para control de servomecanismos. El tiempo medio de posicionamiento en un registro era de seiscientos milisegundos.

Así, dada la tecnología de esa época, era imposible contar con una computadora que almacenara toda la información universal de todos los individuos, por lo que resulta sorprendente cómo el escritor pudo advertir que esto en el futuro sería posible de realizarse.

La última pregunta

Esta historia también escrita por Isaac Asimov en 1956 está basada sobre una pregunta que formulan 2 operarios asistentes de una computadora llamada Multivac, esta pregunta se la formulan a la misma Multivac.

La pregunta está relacionada con la existencia de una estrella y si esta es posible que pueda volver a surgir después de agotarse totalmente y desaparecer.

Esta pregunta va provocando que la primera computadora (Multivac) no pueda responderla, por lo que a medida que transcurren miles de años esta pregunta persiste siempre sin ser respondida.

Lo que sorprende de esta historia es la predicción del autor en cuanto al avance tecnológico en relación con el poder y disminución de las computadoras.

A continuación, se extraen párrafos de la historia para su análisis:

… Alexander Adell y Bertram Lupov eran dos de los fieles asistentes de Multivac. Dentro de las dimensiones de lo humano sabían qué era lo que pasaba detrás del rostro frío, parpadeante e intermitentemente luminoso –kilómetros y kilómetros de rostro– de la gigantesca computadora. Al menos tenían una vaga noción del plan general de circuitos y retransmisores que desde hacía mucho tiempo habían superado toda posibilidad de ser dominados por una sola persona.

Aquí vemos todavía una imagen de cómo eran las primeras computadoras gigantes que abarcaban un inmenso salón con infinidad de asistentes trabajando para que estas funcionen.

Extracto del relato:

… Jerrodd sabía poquísimo sobre el grueso tubo de metal excepto que se llamaba Microvac, que uno le hacía preguntas si lo deseaba; que, aunque uno no se las hiciera de todas maneras cumplía con su tarea.

… Cierta vez alguien le había dicho a Jerrodd, que el ‘ac’ al final de ‘Microvac’ quería decir ‘computadora análoga’ en inglés antiguo, pero estaba a punto de olvidar incluso eso.

… Era estupendo tener un Microvac propio, y Jerrodd se alegraba de formar parte de su generación y de ninguna otra. En la juventud de su padre, los únicos ordenadores existentes eran tremendas máquinas que ocupaban mil hectáreas de terreno.

… Habían estado creciendo en tamaño constantemente durante mil años y luego, de pronto, llegó el refinamiento. En lugar de transistores se usaron válvulas moleculares, de tal modo que hasta el <AC> planetario de mayor volumen podía ocupar la mitad del volumen de una nave espacial.

Aquí vemos cómo Asimov se anticipó en el desarrollo de la informática, porque no solo predijo que las computadoras disminuirían de tamaño, sino también que se les podía emitir órdenes con solo hablarles.

Si bien los transistores no se reemplazarán por válvulas moleculares, estos se reemplazarán por dispositivos electrónicos cada vez más pequeños y con mayor capacidad que el anterior.

Extracto del relato:

… MQ–17J sacó del bolsillo su contacto con el AC y lo dejó en la mesa delante de su compañero.

… contemplo sombríamente su pequeño contacto con el AC. Era un cubo de solo quince centímetros cúbicos y por sí mismo inútil, pera está conectado a través del hiperespacio al gran AC.

Aquí vemos cómo Asimov imaginó cómo en el futuro existirían dispositivos computacionales del tamaño necesario que cabrían en el bolsillo de una camisa.

Esto para nosotros actualmente es ya una normalidad, usar estos tipos de dispositivos con capacidad computacional, es parte de nuestras vidas diarias, de nuestras rutinas, tanto es así que para muchos ya es imprescindible a tal punto que no pueden concebir sus vidas sin esta tecnología.

Otra gran visión del escritor fue el hecho de haber predicho una de las formas de comunicaciones de las redes informáticas, las cuales se efectúan mediante frecuencias espaciales, es decir, constantemente a nuestro alrededor circulan por el aire transmisiones que contienen información.

Nuestros espacios están inundados de distintas formas de comunicación denominados “protocolos de comunicación”, alimentando constantemente recursos informáticos.

Inteligencia artificial

En 1956, en el transcurso de un curso de verano del Dartmouth College, John McCarthy propuso crear, ante un auditorio formado por lógicos, psicólogos y cibernéticos, una nueva disciplina a la que llamó “inteligencia artificial” (IA). Los científicos definieron a la IA por el famoso test de Turing, quien definía la inteligencia de las máquinas en los siguientes términos:

“Es inteligente una máquina que ilusiona y pasa por inteligente ante la opinión del hombre”.

En función de esta definición describió su famoso test, según el cual una máquina se consideraba dotada de IA cuando un observador humano que se comunicase con la máquina sin saberlo no pudiese distinguir sus respuestas de las que daría un ser humano. Es algo similar a la prueba en la que se da a probar a un voluntario dos vasos de limonada, uno sintético y el otro natural, pero sin saber cuál es cuál; si la persona en cuestión no es capaz de distinguir entre uno u otro, se considera que el producto sintético es de calidad.

Evidentemente, el test de Turing tiene sus puntos flacos, como por ejemplo que diferentes personas podrían dar diferentes diagnósticos sobre el carácter inteligente o no de la máquina en cuestión, pero al menos tiene el mérito de librarnos de la trampa epistemológica.

Programas que razonan

Es una rama de IA encargada de desarrollar sistemas con capacidad real o aparente de dialogar de forma inteligente y, consecuentemente, de razonar. Desde siempre ha supuesto la máxima aspiración de los investigadores en este campo, y coincide con la idea de que la mayor parte de la gente tiene de un sistema inteligente.

Sin embargo, es importante destacar que, fieles a la filosofía del test de Turing, los investigadores no se preocupan en nuestros días por la cuestión de si tal sistema comprende realmente lo que se le dice o si tiene conciencia de sí mismo, sino de que nosotros podamos comprender lo que él nos dice.

Dentro de este apartado, destacan tres programas que han supuesto auténticos hitos en el proceso de desarrollo de la IA. Por orden cronológico son el programa “Eliza”, el programa “Shrulu” y el programa “Racter”.

Eliza (Una sesión con el psiquiatra)

Corría 1966 cuando Joseph Weizenbaun, a la sazón profesor de informática del MIT, daba los últimos toques a su programa Eliza. Durante dos años había trabajado en él, con el único objetivo de crear un programa que parodiase a los psiquiatras de la escuela Rogers. Estos psiquiatras son los que aparecen con frecuencia en las películas norteamericanas, y que practican una terapia basada en el diálogo de libre asociación de los pacientes, propio del psicoanálisis no directivo.

Lo que pasó a continuación fue algo para lo que Weizenbaun no estaba preparado. Parecía como si todos aquellos que utilizaban el programa quedaran subyugados por él. Cada vez con mayor frecuencia empezó a recibir llamadas de personas que solicitaban acceder al programa para resolver sus problemas.

La misma secretaria de Weizenbaun, que lo había ayudado en la elaboración del programa, y que por lo tanto conocía sus entresijos tan bien como él, le pidió en cierta ocasión en que conversaba con el programa que saliese un momento de la habitación porque lo que tenía que decir era muy personal.

Algo semejante le ocurrió a cierto investigador soviético, mundialmente conocido en el campo de la informática, que al manejar por primera vez el programa durante una visita al Stanford Computation Center, se olvidó de la gente que lo rodeaba, y se puso a teclear frases de tipo estrictamente confidencial.

El colmo del asombro lo tuvo Weizenbaun cuando descubrió que Kenneth Colby, profesor de psiquiatría de la Universidad de California, y por lo tanto una las personas a las que había intentado parodiar, se mostró muy interesado en Eliza, hasta el punto de que propuso utilizar una versión mejorada con fines terapéuticos. Como es natural Weizenbaun se opuso, alegando que “hay ciertas cosas que nunca deberían ser hechas por las máquinas”.

Poco después Carl Sagan, famoso científico y escritor norteamericano, abundaba en las tesis de Colby, y proponía crear cabinas especiales en las que la gente tuviera acceso al programa Eliza. El subsiguiente boom de la informática ha hecho innecesaria esta iniciativa.

Polémicas aparte, vamos a explorar el contenido del programa para indagar en su funcionamiento. Como ya se ha dicho, el programa simula una sesión con un psiquiatra rogeliano; al ejecutarlo, tenemos que introducir unas frases, a las que el programa tiene que dar respuesta. Para lo cual busca en la cadena alfanumérica que se le introduce algunas frases clave, para las que tiene una batería de respuestas estándares, de las que selecciona una al azar. En caso de no encontrar una frase clave busca una palabra clave y, en función de esta, vuelve a seleccionar al azar una de las respuestas que tiene programadas. Si tampoco encontrase una palabra clave, mira a ver si tiene almacenada una frase dicha con anterioridad por el usuario, y en función de esta construye su respuesta.

Por ejemplo, supongamos que en un momento dado se introduce la frase:

“Mi mujer me odia”.

El programa toma la frase que viene a continuación de “Mi” y la almacena tras intercambiar las personas de pronombres y posesivos. Cuando más adelante el programa no encuentre una frase o palabra clave puede recuperar la frase almacenada y contestar algo así como: “¿Tiene eso que ver con el hecho de que su mujer lo odia?”. Finalmente, si tampoco tiene almacenada ninguna frase, el programa selecciona al azar una frase del tipo “Eso es muy interesante” u otras similares, para mantener la conversación.

Veamos un ejemplo de conversación mantenido entre una moderna versión del programa y su interlocutor. Las entradas del interlocutor son las que están precedidas por los símbolos “>?”:

Bienvenido A Otra Sesión Con El Doctor...

Hola...

>? Mi Hermano Me Odia

¿Qué Significa Para Usted El Que Su Hermano Le Odia?

>? No Soporta Que Yo Sea Mas Guapo Que El

¿Por qué Se Muestra Tan Negativo Sobre Eso?

>? Pero Si Es La Verdad

¿Qué Tipo De Mentiras Le Molestan?

>? Me Molestan Las Mentiras Que Cuestionan Mi Superioridad

¿Qué Se Respondería Para Ayudarse?

>? Tengo Que Ser Más Humilde

Para Mí Está Claro Que Tiene Que Ser Más Humilde

>? No Me Interesa Lo Que Opine Un Ordenador

¿Por Qué Se Muestra Tan Negativo Sobre Eso?

>? Porque Una Máquina Es Incapaz De Pensar

¿Esa Es La Verdadera Razón?

>? Creo Que Sí

¿Piensa Realmente En Eso

>? Puede Ser

¿En Qué Otras Circunstancias Se Muestra Tan Indeciso?

>? Siempre

¿Cuándo?

>? Siempre

Por Favor... No Se Repita

>? Lo Siento

Hay Muchas Ocasiones En Las Que No Es Necesario Disculparse

>? Tengo Que Ir Al Lavabo

Para Mí Está Claro Que Tiene Que Ir Al Lavabo

>? Dónde Está El Servicio

¿Necesita Realmente Saber Dónde?

>? Lo Necesito Con Mucha Urgencia

Bien, Bien... Por Favor Continúe

>? No Aguanto Más

Es Usted Bastante Impulsivo. ¿Qué Le Sugiere Eso?

>? Adiós, Pelmazo

Que nadie se llame a engaño; en esta conversación se ha seleccionado con cuidado las palabras (que por cierto no tienen nada que ver con la realidad), para evitar que el programa cometiera errores. Lo normal es que cometa todo tipo de fallos sintácticos, que sin embargo no desmerecen en nada el mérito del programa.

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