Kitabı oku: «Biblioteca histórica. Libros IV-VIII»

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BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, 328


Asesor para la sección griega: CARLOS GARCÍA GUAL .

Según las normas de la B. C. G., la traducción de este volumen ha sido revisada por JOAN ESPASA RODRÍGUEZ .

© EDITORIAL GREDOS, S. A.

Sánchez Pacheco, 85, Madrid, 2004.

www.editorialgredos.com

REF. GEBO408

ISBN 9788424937041.

LIBRO IV


SINOPSIS

Índice antiguo del libro IV

1

Prólogo sobre los relatos mitológicos en los historiadores.

Mitos griegos de héroes y benefactores. Dioniso como punto de partida.

2

Cadmo y la fundación de Tebas. Ascendencia y nacimiento de Dioniso. La invención del vino. Eleúteras.

3

Expedición de Dioniso a la India. Los misterios báquicos y los castigos de Dioniso: Penteo y Licurgo. El placer del vino.

Los dioses benefactores: Dioniso y Deméter.

4

Los dos Dionisos. Las Musas. Sileno. Indumentaria y nombres de Dioniso. Efectos del vino; la mitra y el nárth ē x.

5

Epítetos de Dioniso. El dios «dimorfo». Diferencias de los dos Dionisos. Sátiros y Musas. Inventor de los certámenes escénicos y protector de las artes.

6

Nacimiento y culto de Priapo. Los Titanes, Osiris e Isis. Nombres de Priapo. Nacimiento y naturaleza de Hermafrodito.

7

Origen y número de las Musas. Sus atribuciones y sus nombres.

8

Dificultades en el tratamiento de los mitos de Heracles.

9

Genealogía y nacimiento de Heracles. Celos y astucia de Hera: Euristeo nace antes que Heracles.

10

Infancia y educación de Heracles. Su nombre. Heracles libera Tebas y destruye a los minias. Creonte le da la mano de Mégara. Euristeo le ordena los trabajos.

11

Locura y abatimiento de Heracles. Aceptación de los trabajos. El león de Nemea y la hidra de Lerna.

12

El jabalí del Erimanto. Heracles huésped de Folo. La tinaja de vino de Dioniso y la lucha contra los centauros. La justicia de Heracles. Muertes de Folo y Quirón.

13

La cierva de cuernos de oro. Las aves del lago Estinfalo. Los establos de Augias. El toro de Creta.

14

Heracles instituye los Juegos Olímpicos. Regalos de los dioses a Heracles. Níobe y Alcmena, mujeres mortales de Zeus.

15

Combate contra los Gigantes. Dioniso, Heracles y Prometeo. Las yeguas de Diomedes.

16

Lucha contra las Amazonas.

17

Heracles emprende la búsqueda de las vacas de Geriones. Partida de Creta y llegada a Libia. Lucha con Anteo y civilización de Libia.

18

Heracles en Egipto y Libia. Muerte de Busiris y fundación de Hecatómpilos. Se adueña de Iberia y de la vacada de Geriones. Sacrificios y cultos. Las columnas de Heracles. Benefactor y justiciero.

19

Heracles en el país de los celtas. Fundación de Alesia. Atraviesa los Alpes.

20

Austeridad y fortaleza de los ligures. La mujer ligur.

21

Heracles llega al Tíber y al Palatino. El culto de Heracles en Roma. Heracles vence a los Gigantes de Flegra.

22

Heracles en el lago Aorno y en Posidonia. Ártemis y el cazador de Posidonia. Heracles y las cigarras. Travesía a Sicilia.

23

Circuito de Sicilia. Encuentro con Érix. Fundación y destrucción de Heraclea. Heracles en Siracusa. Combate con los Sicanos.

24

Heracles en Leontinos y en Agirio. Culto a Heracles.

Las huellas sagradas de Agirio y el santuario de Geriones. El santuario de Yolao. Religiosidad de Agirio. Heracles pasa a Italia.

25

Nueva orden de Euristeo: sacar a Cerbero del Hades. Heracles en Eleusis. Digresión sobre Orfeo.

26

Heracles desciende al Hades y saca al can Cerbero. Las «manzanas de oro» de las Hespérides. Fin de los trabajos.

27

Héspero, Atlas y Hespéride. Busiris y las Hespérides. Castigos infligidos por Heracles. Heracles rescata a las Hespérides. Agradecimiento de Atlas.

28

Expedición de las Amazonas contra Atenas, donde son vencidas por Teseo.

29

Heracles envía una colonia a Cerdeña con Yolao y los hijos de las Tespíadas.

30

Construcción de la colonia de Cerdeña con intervención de Dédalo. Honores a Yolao. Regreso a Grecia y paso por Sicilia. Oráculo respecto a la colonia de Cerdeña y barbarización de la misma.

31

Heracles entrega a su mujer Mégara. Petición de Yole, hija de Éurito. Asesinato de Ífito. Purificación y estancia en el país de Ónfale.

32

Expedición de Heracles contra Troya. Vence a Laomedonte, toma Troya y corona a Príamo.

33

De nuevo en el Peloponeso. Boda de Hipólita y muerte del centauro Euritión. Heracles mata a Éurito en Cleonas. Campaña contra Élide. Guerra contra Hipoconte de Esparta. Heracles y la historia de Auge y Télefo.

34

Heracles deja el Peloponeso y se establece en Calidón, en Etolia. Matrimonio con Deyanira. Digresión sobre Meleagro.

35

Peribea y Eneo. Heracles desvía el curso del Aqueloo. El cuerno de Amaltea.

36

Expedición contra los tesprotos. Muerte accidental del joven Eurínomo. Encuentro con el centauro Neso, que, moribundo, da un filtro a Deyanira.

37

Expedición contra Filante y expulsión de los dríopes. Heracles ayuda a los dorios en su guerra contra los lapitas. Castiga al rey Ormenio y a los hijos de Éurito.

38

Deyanira envía a Heracles la túnica con el filtro del centauro. El mal se apodera de Heracles y Deyanira se suicida. Deificación de Heracles.

39

Honores divinos a Heracles. Hera lo adopta y lo casa con Hebe. Heracles rehúsa su inscripción entre los doce dioses.

40

Los Argonautas. Deseos de gloria de Jasón. Pelias le encarga la búsqueda del vellocino de oro.

41

Preparativos de la expedición. Construcción de la nave Argo. Se reúnen los expedicionarios y eligen general a Heracles.

42

Los Argonautas zarpan de Yolco. Desembarco en Tróade, trato con Laomedonte y liberación de Hesíone.

43

Tempestad y oración de Orfeo a las divinidades de Samotracia. En el país de Fineo, en Tracia. Injusto castigo de los hijos de Fineo.

44

Los Boréadas liberan a los hijos de Fineo. Heracles mata a Fineo. Castigo de la madrastra. Divergencias en los relatos míticos. Crueldad de los bárbaros de la Táurica.

45

Digresión sobre los hijos de Helio y sobre Hécate y sus hijas. Historia de Circe.

46

Historia de Medea. Su espíritu civilizado. Encuentro con Jasón.

47

Frixo, Hele y el vellocino de oro. Medidas de Eetes ante el oráculo sobre su muerte. Diversas versiones sobre el relato de Frixo y el vellocino de oro.

48

Medea ayuda a los Argonautas. Enfrentamiento entre los Argonautas y los tauros. Muerte de Eetes. Zarpan los Argonautas. Tempestad, intervención de Orfeo y aparición de Glauco.

49

Los Argonautas en el reino de Bizante. Enfrentamiento con Laomedonte en Troya. Diversas versiones sobre esta historia. Los Argonautas en Samotracia.

50

Crímenes de Pelias y heroísmo de Anfínome. Regreso de los Argonautas a Tesalia. Plan de Medea para castigar a Pelias.

51

Medea, la ilusionista. La imagen de Ártemis y la promesa de devolver la juventud a Pelias.

52

Treta de Medea para matar a Pelias. Jasón y los Argonautas toman el palacio de Pelias. Jasón se apiada de sus hijas.

53

Magnanimidad de Jasón. Matrimonios de las hijas de Pelias. Jasón se establece en Corinto. Alianza de los Argonautas e institución de los Juegos Olímpicos. Fama de Heracles.

54

Vida de Jasón y Medea después del viaje. Diferentes versiones de la historia de la venganza de Medea tras el matrimonio de Jasón y Glauce.

55

Suicidio de Jasón y sepultura de los hijos. Historia de Tésalo, el superviviente. Peregrinaje de Medea. Nacimiento de Medo.

56

Origen ateniense e historia de Medo. El regreso de los Argonautas por el río Tanais. Huellas de este viaje. Refutación de la versión de un regreso por el Istro.

57

Historia de los Heraclidas. El destierro decretado por Euristeo. Los Heraclidas, con la ayuda de los atenienses, vencen a Euristeo.

58

Expedición de Hilo contra el Peloponeso. Combate singular, pacto sobre el retorno y muerte de Hilo. Vuelta de los Heraclidas a Tricorito. Alcmena en Tebas. Movimientos de los Heraclidas. Tlepólemo en Argos y en Rodas.

59

Origen e infancia de Teseo. De Trecén a Atenas: las hazañas de Teseo. Llega a Atenas y es reconocido por Egeo.

60

Antecedentes de la historia del Minotauro. Expedición de Téctamo a Creta. El rapto de Europa y la familia de Minos. Los hijos de Minos II y el asesinato de Androgeo.

61

Satisfacción de los atenienses a Minos por el asesinato de Androgeo. Teseo, ayudado por Ariadna, mata al Minotauro. Huida de Creta con Ariadna y parada en Naxos. Muerte de Egeo. Teseo y el orgullo de Atenas.

62

Teseo se casa con Fedra. Pasión de Fedra por Hipólito. Muertes de Fedra, Hipólito y Teseo.

63

Acuerdo entre Teseo y Pirítoo. El rapto de Helena y el descenso al Hades en busca de Perséfone. Los Dioscuros destruyen Afidna y rescatan a Helena.

64

Los Siete contra Tebas. Historia de Edipo. Se consuma el oráculo: muerte de Layo, solución del enigma de la esfinge y matrimonio con Yocasta.

65

Discordia de los hijos de Edipo. Exilio de Polinices en Argos, donde recibe el apoyo de Adrasto. Anfiarao, Adrasto, Erifila y Alcmeón. La guerra de los Siete contra Tebas.

66

Expedición de los Epígonos. Oráculos de Apolo a Alcmeón. Los tebanos huyen de Tebas.

67

Muerte de Tiresias. Movimientos de cadmeos y dorios. Genealogía de eolios y beocios.

68

Salmoneo, Tiro y sus descendientes hasta Néstor.

69

Genealogía de los lapitas y los centauros. Historia de Ixión.

70

Centauros e hipocentauros. Pirítoo, centauros y lapitas.

71

Asclepio, sus hijos y el arte de la medicina.

72

Las hijas de Asopo y los hijos de Éaco.

73

Enómao, Hipodamía y Pélope.

74

Historia de Tántalo y de Níobe.

75

Genealogía de los reyes troyanos.

76

Dédalo y Talos.

77

Dédalo en Creta. Pasífae, el Minotauro y el laberinto. Huida de Creta con Ícaro. El invento de las alas.

78

Construcciones de Dédalo en Sicilia

79

Expedición de Minos a Sicilia. Muerte y sepultura de Minos. Los cretenses de Sicilia. Fundación de Minoa y Engio. Su prosperidad y el culto a las diosas madres.

80

Las Diosas Madres. Agradecimiento de Zeus y honores a estas diosas.

81

Apolo y Cirene. Nacimiento y educación de Aristeo. Historia de Acteón.

82

Peste en Grecia e intervención de Aristeo. Los viajes de Aristeo: Ceos, Libia, Cerdeña, Sicilia y Tracia.

83

Érix, su reino y el santuario de Afrodita Ericina.

84

Sicilia y los montes Hereos, lugar de nacimiento de Dafnis. Mitos sobre Dafnis.

85

Mitos sobre Orión. El estrecho de Mesina. Los poetas hablan de Orión.


EL CONTENIDO DEL LIBRO IV DE DIODORO ES EL SIGUIENTE 1 :

Prólogo sobre los relatos mitológicos en los historiadores. Sobre Dioniso, Priapo, Hermafrodito y las Musas.

Sobre Heracles, sus doce trabajos y el resto de sus hazañas hasta su apoteosis.

Sobre los Argonautas, Medea y las hijas de Pelias.

Sobre los descendientes de Heracles.

Sobre Teseo y sus trabajos.

Sobre los Siete contra Tebas.

Sobre los epígonos 2 de los Siete contra Tebas.

Sobre Neleo y sus descendientes.

Sobre los lapitas y los centauros.

Sobre Asclepio y sus descendientes.

Sobre las hijas de Asopo y los hijos nacidos de Éaco.

Sobre Pélope, Tántalo, Enómao y Níobe.

Sobre Dárdano y sus descendientes hasta Príamo.

Sobre Dédalo, el Minotauro y la expedición de Minos contra el rey Cócalo.

Sobre Aristeo, Dafnis, Érix y también Orión.


Prólogo sobre los relatos mitológicos en los historiadores. Mitos griegos de héroes y benefactores. Dioniso como punto de partida

No ignoro que quienes recopilan [1] los relatos de antiguas mitologías están a menudo en desventaja en la redacción de sus obras. En efecto, la antigüedad de los hechos del relato, al hacer difícil su establecimiento, pone en gran dificultad a quienes escriben sobre estos acontecimientos; y, además, su exposición cronológica, al no resistir una comprobación rigurosa, genera en los lectores un sentimiento de menosprecio por la historia. Por otra parte, la diversidad y abundancia de héroes, de semidioses y de otros hombres cuyas genealogías han de establecerse hacen que la exposición sea dificultosa. Pero lo más grave, y lo más inconcebible de todo, es que quienes han narrado estos hechos y mitos de los tiempos más antiguos están en desacuerdo entre sí. Por esta razón, entre los historiadores que se han sucedido, [2] los de mayor reputación han rehuido la antigua mitología debido a la dificultad de su tratamiento, mientras que se han dedicado a registrar los acontecimientos más recientes 3 . [3] Éforo de Cime 4 , por ejemplo, discípulo de Isócrates, al ponerse a escribir una historia universal, pasó por alto los relatos de la antigua mitología y, una vez establecidos los hechos que siguieron al retorno de los Heraclidas 5 , los tomó como punto de partida de su historia. De igual modo, Calístenes y Teopompo 6 , que vivieron en la misma época, rehuyeron [4] los mitos antiguos. Nosotros, sin embargo, con un criterio opuesto al suyo, y asumiendo el esfuerzo que supone un tal relato, hemos puesto todo nuestro empeño en el estudio de la Antigüedad 7 . Extraordinarias y muy numerosas hazañas, ciertamente, fueron realizadas por héroes y semidioses y por otros muchos hombres distinguidos, a los que la posteridad ha honrado por sus servicios a la comunidad, a unos con cultos iguales a los que se rinden a los dioses 8 , a otros con los que se tributan a los héroes; y en todos los casos la voz de la historia ha cantado sus empresas para siempre con las alabanzas adecuadas.

En los tres libros precedentes hemos registrado los hechos [5] mitológicos de los otros pueblos y las historias sobre los dioses que circulan entre ellos; y hemos examinado, además, la topografía de cada uno de estos países, su fauna salvaje y los otros animales, y, en suma, cualquier cosa digna de memoria o cualquier relato extraordinario 9 . En este libro expondremos lo que dicen los griegos en sus historias de los tiempos antiguos acerca de los héroes y los semidioses más ilustres y, en general, sobre todos aquellos que han llevado a cabo alguna hazaña digna de mención en época de guerra, y del mismo modo sobre quienes, en tiempo de paz, han hecho algún hallazgo o instituido alguna ley de utilidad para la vida de la comunidad. Comenzaremos por Dioniso, [6] no sólo porque es sumamente antiguo, sino también por otorgar muy grandes beneficios al género humano. Hemos dicho en los libros anteriores que algunos pueblos bárbaros se disputan el lugar de nacimiento de este dios. Los egipcios, por ejemplo, afirman que el dios que entre ellos recibe el nombre de Osiris es el mismo que el que los griegos [7] llaman Dioniso 10 . Cuentan asimismo en sus mitos que este dios recorrió toda la tierra habitada, que, tras inventar el vino, enseñó a los hombres el cultivo de la viña, y que por este beneficio se le acordó la inmortalidad. No obstante, también los indios declaran que este dios nació en su tierra, y que, después de haber desarrollado hábilmente el cultivo de la viña, hizo partícipes del disfrute del vino a los hombres de la tierra habitada 11 . Pero ahora nosotros, dado que ya hemos hablado sobre estos temas en el lugar correspondiente, vamos a exponer lo que dicen los griegos sobre este dios 12 .

Cadmo y la fundación de Tebas. Ascendencia y nacimiento de Dioniso. La invención del vino. Eleúteras.

Cuentan, en efecto, que Cadmo, [2] hijo de Agenor, fue enviado por el rey fuera de Fenicia en busca de Europa con la orden de conducir a la joven o de no regresar a Fenicia. Tras recorrer un vasto territorio sin ser capaz de encontrarla, renunció a volver a su casa; y cuando llegó a Beocia, obediente al oráculo que había recibido, fundó Tebas 13 . Una vez establecido allí, se casó con Harmonía, hija de Afrodita 14 , y con ella engendró a Sémele, Ino, Autónoe, [2] Ágave y también a Polidoro 15 . Zeus se unió a Sémele atraído por su belleza, pero dado que la visitaba en secreto, ella pensó que la menospreciaba, y por eso le pidió que sus abrazos fueran semejantes a las uniones que mantenía con [3] Hera 16 . Entonces Zeus se le presentó con toda su magnificencia divina en medio de rayos y truenos haciendo así visible su relación, y Sémele, que estaba encinta y no podía aguantar lo extraordinario de su situación, dio a luz al niño antes de tiempo y ella misma murió por efecto del fuego 17 . Al punto Zeus cogió al niño y lo entregó a Hermes con la orden de llevarlo a la cueva de Nisa 18 , situada entre Fenicia y el Nilo, y confiarlo a las Ninfas para que lo criaran y, con [4] gran celo, le dieran los mejores cuidados. Por esta razón, por haber sido criado en Nisa, Dioniso recibió este nombre, de Zeus y Nisa 19 . Y Homero da testimonio de este lugar en sus Himnos, en los que dice:

Hay una Nisa, alta montaña, cubierta de bosques,

lejos de Fenicia, cerca de las corrientes del Egipto 20 .

Después de haber sido criado por las Ninfas en Nisa, se [5] convirtió, según dicen, en el inventor del vino y enseñó a los hombres el cultivo de la viña. Recorrió casi toda la tierra habitada y puso en cultivo vastos territorios, y por esto obtuvo en todas partes los más altos honores 21 . También fue él quien inventó la bebida preparada con cebada, que algunos llaman zŷthos 22 , bebida que por su aroma no está muy por detrás del vino. Enseñó su elaboración a los pueblos cuyas [6] tierras no permitían el cultivo de la viña. Llevaba consigo un ejército no sólo de hombres sino también de mujeres, y castigaba a los hombres injustos e impíos 23 . En Beocia, como agradecimiento a su patria, liberó todas las ciudades y fundó una ciudad a la que llamó Eléuteras 24 , en nombre de la independencia que establecía.

Expedición de Dioniso a la India. Los misterios báquicos y los castigos de Dioniso: Penteo y Licurgo. El placer del vino. Los dioses benefactores: Dioniso y Deméter

[3] Realizó una expedición a la India 25 y al tercer año regresó a Beocia con un botín bastante considerable; y fue ciertamente el primero en celebrar un triunfo a lomos de un elefante indio. [2] Los beocios, los otros griegos y los tracios, en memoria de esta expedición a la India, han instituido unos sacrificios trienales 26 en honor de Dioniso, y piensan que el dios se manifiesta a los hombres en el tiempo de esta celebración 27 . Por esta razón, [3] en muchas ciudades griegas, cada tres años 28 se reúnen bandas báquicas de mujeres, y es costumbre que las vírgenes lleven tirso y entren en trance gritando «¡evohé!» y honrando al dios, mientras que las mujeres, en grupo, ofrecen sacrificios al dios, celebran los misterios báquicos y, en suma, alaban con cantos la presencia de Dioniso, imitando a las Ménades que, como cuenta la historia, fueron antaño las compañeras del dios 29 . Castigó además a muchos hombres a [4] lo largo de toda la tierra habitada por considerarlos impíos; y los más ilustres de éstos fueron Penteo y Licurgo 30 . Dado que la invención y el don del vino agradaron a los hombres en grado sumo, tanto por el placer que esta bebida proporciona como por el hecho de que los cuerpos de quienes beben vino se fortalecen, se dice que en la comida, cuando se sirve vino puro, se añade una invocación al Buen Genio 31 , mientras que cuando, después de la comida, se sirve mezclado con agua, se invoca entonces a Zeus Salvador 32 . En efecto, beber el vino puro lleva a un estado de delirio, mientras que, cuando se mezcla con la lluvia de Zeus, el placer y el disfrute permanecen, pero se corrige el efecto nocivo del [5] delirio y el estupor. Por lo general, los mitos cuentan que los dioses que tienen una mayor aceptación entre los hombres son aquellos que sobresalen por sus beneficios, al deberse a ellos la invención de bienes, es decir, Dioniso y Deméter, el dios por ser el inventor de la bebida más agradable, y la diosa por haber hecho don al género humano del alimento seco más importante 33 .

Los dos Dionisos. Las Musas. Sileno. Indumentaria y nombres de Dioniso. Efectos del vino; la mitra y el «nárthēx»

Algunas narraciones míticas, sin [4] embargo, cuentan que hubo un segundo Dioniso, que, cronológicamente, fue muy anterior al ya mencionado. Se refieren, en efecto, a un Dioniso nacido de Zeus y Perséfone, al que algunos llaman Sabacio 34 y cuyo nacimiento, sacrificios y cultos se celebran de noche y en secreto a causa del sentimiento de vergüenza que comportaba esta unión 35 . También dicen que [2] se distinguió por su perspicacia y que fue el primero en uncir los bueyes al yugo, gracias a lo cual pudo realizar la siembra del grano; y ésta es la razón por la que se le representa con cuernos.

Dicen que el Dioniso nacido de Sémele en tiempos más recientes era físicamente afeminado y de rasgos muy delicados, pero se distinguía mucho de los otros por su belleza y sintió inclinación por los placeres amorosos y en sus expediciones se rodeó de una multitud de mujeres armadas con [3] lanzas en forma de tirso 36 . Dicen asimismo que en sus viajes le acompañaban las Musas 37 , muchachas que habían recibido una educación fuera de lo común; estas jóvenes deleitaban al dios con sus cantos y bailes y también con las demás habilidades que habían cultivado en el curso de su educación. Añaden que en sus expediciones le acompañaba un pedagogo y preceptor, Sileno 38 , que era su consejero e instructor en las más hermosas actividades y contribuyó en gran manera a la excelencia y fama de Dioniso. Para las batallas, [4] en tiempos de guerra, se revestía con armas de combate y con pieles de pantera, mientras que para las grandes reuniones y festividades, en tiempos de paz, llevaba vestidos bordados y delicados en consonancia con su afeminamiento. Contra los dolores de cabeza causados por el abuso de vino, que afectan a quienes beben, se ciñó, dicen, la cabeza con una mitra 39 , y por esta razón recibe también el nombre de Mitráforo 40 . Y añaden que esta mitra fue la razón por la que más tarde se asignó la diadema a los reyes. Cuentan que [5] también fue llamado Dimétor 41 , porque los dos Dionisos eran hijos de un solo padre pero de dos madres. El más reciente ha heredado acciones del más antiguo, por lo cual los hombres nacidos más tarde, desconocedores de la verdad y desorientados por la homonimia, han creído que había un solo Dioniso. Le atribuyen asimismo el nárth ē x 42 por la razón [6] siguiente: al principio, cuando tuvo lugar la invención del vino, se bebía puro porque todavía no se había tenido la idea de mezclarlo con agua; pero, en las reuniones de amigos y en los banquetes, los que participaban en la celebración, tras saciarse abundantemente de vino puro, entraban en trance y se servían de sus bastones de madera para golpearse unos a otros. Por esto, dado que algunos quedaban [7] heridos y otros incluso perdían la vida a consecuencia de heridas mortales, Dioniso se sintió incomodado por estos acontecimientos y, aunque rechazó la idea de impedirles que bebieran vino puro en abundancia, en consideración al placer de la bebida, les enseñó a servirse de los nárth ē x en lugar de usar los bastones de madera.

Epítetos de Dioniso. El dios «dimorfo». Diferencias de los dos Dionisos. Sátiros y Musas. Inventor de los certámenes escénicos y protector de las artes.

[5] Los hombres le atribuyeron numerosos epítetos que tenían como origen las actividades que se le asocian. Así, recibió el sobrenombre de Baqueo 43 a causa de las Bacantes que le acompañaban, el de Leneo 44 por el hecho de pisar los racimos de uva en la cuba (l ē nós), y el de Bromio 45 por el trueno (brómos) que acompañó a su nacimiento; y de modo similar, por la misma [2] causa, fue llamado Pirígenes 46 . Se le ha llamado asimismo Tríambo 47 , dicen, porque fue el primero de quienes se tiene recuerdo en llevar un triunfo (thríambos) a su patria después de una expedición militar, cuando regresó de la India con un gran botín. Y de un modo semejante le ha sido atribuido el resto de apelativos o epítetos, pero referirse a ellos sería una tarea larga e impropia de la historia que tenemos entre manos.

Se pensaba que tenía dos formas porque han existido dos Dionisos; el más antiguo, que llevaba una barba larga, porque todos los hombres de los tiempos antiguos se dejaban crecer la barba, y el más reciente, que era hermoso, afeminado y joven, como ya se ha dicho 48 . Algunos autores, [3] sin embargo, afirman que a este dios se le ha llamado «dimorfo» porque los hombres que se emborrachan presentan dos disposiciones de espíritu diferentes dado que unos son alegres y otros irascibles. Dicen también que llevaba a su alrededor a los Sátiros 49 , y que éstos, con sus danzas y sus cantos de macho cabrío 50 , proporcionaban al dios mucha alegría y placer. En suma, las Musas, que le asistían y le deleitaban [4] con las excelentes cualidades que habían adquirido en su educación, y los Sátiros, con sus actividades que promueven la risa, procuraban a Dioniso una vida feliz y agradable. Se reconoce en fin que fue el inventor de los certámenes escénicos 51 , que introdujo el uso de lugares para contemplar los espectáculos y que organizó las audiciones musicales. Por otra parte, liberó de cargas públicas a quienes durante las expediciones cultivaban algún tipo de saber artístico. Y por esto las generaciones posteriores han constituido asociaciones de artistas de Dioniso y han otorgado la exención de impuestos a quienes se dedican a estas actividades 52 . Así pues, en cuanto a Dioniso y a los mitos que sobre él se cuentan, nos contentaremos con lo dicho, puesto que ponemos la vista en la armonía del relato 53 .

Nacimiento y culto de Priapo. Los Titanes, Osiris e Isis. Nombres de Priapo. Nacimiento y naturaleza de Hermafrodito

[6] Ahora hablaremos de Priapo y expondremos lo que a su respecto nos cuentan los mitos, puesto que hemos visto que las narraciones sobre este dios están ligadas a las historias de Dioniso 54 . Los antiguos cuentan en sus mitos que Priapo era hijo de Dioniso y Afrodita 55 , y presentan una explicación plausible para este nacimiento: los hombres bajo los efectos del vino se encuentran en una situación de erección naturalmente dispuestos a los placeres del amor. Ciertos autores afirman que, [2] cuando los antiguos quieren referirse al sexo de los hombres recurriendo a los mitos, lo llaman «Priapo». Algunos, sin embargo, dicen que el miembro viril, al ser el principio del nacimiento de los seres humanos y de su perpetuación a lo largo del tiempo, ha sido objeto de una veneración inmortal. Respecto a Priapo, los egipcios cuentan en sus mitos que, en [3] tiempos antiguos, los Titanes 56 conspiraron contra Osiris, lo mataron, y se repartieron su cuerpo en partes iguales, que cogieron y se llevaron secretamente fuera de la casa; lo único que arrojaron al río fueron los órganos sexuales puesto que nadie quiso llevárselos 57 . Pero Isis buscó al asesino de su marido y mató a los Titanes; luego modeló las diversas partes del cadáver dándoles la forma de figuras antropoides 58 y las entregó a los sacerdotes para que las enterraran, y ordenó que honraran a Osiris como un dios. En cuanto a los órganos sexuales, la única parte del cuerpo que no había podido encontrar, dio la orden de tributarles los honores debidos a un dios y de ponerlos en sus templos en posición erecta 59 . He aquí, pues, lo que entre los antiguos egipcios cuentan los mitos sobre el nacimiento de Priapo y su culto 60 .

[4] Algunos llaman a este dios Itifalo 61 , otros Ticón 62 . Le rinden honores no sólo en la ciudad, en los templos 63 , sino también en los campos, donde lo proclaman guarda de sus viñas y jardines, y lo presentan asimismo como el que castiga a quienes echan mal de ojo sobre alguno de sus bienes. Y en las ceremonias iniciáticas, no sólo en las dionisíacas, sino también en casi todas las otras, este dios recibe alguna muestra de honor, siendo introducido en los sacrificios con risas y juegos.

[5] Parecido al de Priapo, según cuentan algunos mitos, fue el nacimiento del llamado Hermafrodito 64 , que nació de Hermes y Afrodita y recibió su nombre de la combinación del de sus dos progenitores. Unos dicen que es un dios que se manifiesta a los hombres en determinados momentos y que nació con una anatomía mixta, de hombre y de mujer. Tenía una belleza y una suavidad de cuerpo semejantes a las de una mujer, pero su virilidad y vigor eran propios de un hombre. Otros, sin embargo, sostienen que este tipo de criaturas son por su misma naturaleza monstruosas, y que, al venir al mundo rara vez, constituyen un presagio, unas veces de males y otras de bienes. Pero sobre todo esto ya nos basta con lo dicho 65 .

Origen y número de las Musas. Sus atribuciones y sus nombres.

Puesto que nos hemos referido a [7] ellas en relación con los hechos de Dioniso, sería ahora apropiado exponer de modo sucinto lo que concierne a las Musas. La mayor parte de los mitógrafos, y en especial los más prestigiosos, las consideran hijas de Zeus y Mnemósine 66 . Pero un pequeño número de poetas, entre los que se encuentra Alcmán 67 , afirman que son hijas de Urano y Gea. De manera semejante existe desacuerdo [2] en cuanto a su número. Unos, en efecto, dicen que son tres 68 , mientras que otros sostienen que son nueve; pero el número de nueve ha prevalecido, porque es el que atestiguan los autores más célebres, es decir, Homero, Hesíodo y otros como ellos 69 . Homero, por ejemplo, dice:

Todas las nueve Musas alternaron en el canto con suhermomosa voz 70 ;

y Hesíodo da incluso sus nombres cuando dice:

Clío, Euterpe, Talía, Melpómene,

Terpsícore, Érato, Polimnia, Urania

y Calíope, que a todas aventaja 71 .

A cada una de ellas se atribuye una especial disposición en [3] un dominio artístico, como la poesía, el canto, las pantomimas y las danzas corales, la astronomía y las demás disciplinas. La mayor parte de los mitógrafos piensa que son vírgenes, porque consideran que las cualidades adquiridas gracias a la educación no pueden verse afectadas por la corrupción 72 . Se les da el nombre de Musas por el verbo [4] myeîn, por iniciar 73 a los hombres, es decir, porque les enseñan lo que es bello, útil y desconocido por los hombres sin educación. En cuanto al nombre de cada una, dicen, se les ha dado por una razón particular: Clío se llama así porque el elogio de las virtudes celebradas por la poesía procura una gran gloria (kléos) a quienes son alabados; Euterpe por deleitar (térpein) a su auditorio gracias a las cualidades adquiridas en su educación; Talía porque quienes son celebrados en los poemas florecen (thállein) durante mucho tiempo; Melpómene debido a su canto lírico (mel ō idia), que cautiva a quienes lo escuchan; Terpsícore por deleitar (térpein) a su auditorio gracias a las cualidades procedentes de su educación; Érato por hacer deseables y dignos de ser amados (epérastos) a los que han sido instruidos por ella; Polimnia porque, por medio de sus sublimes himnos (poll ê s hymnḗseos), hace ilustres a aquellos que son inmortalizados por la gloria de sus obras; Urania porque aquellos a quienes instruye son elevados al cielo (ouranós), pues, gracias a su ilusión y a su elevado ánimo, sus almas ascienden a las alturas celestes; y Calíope porque emite una hermosa voz (kalḕn ópa), es decir, porque, distinguiéndose por su elocuencia, se granjea la aprobación de quienes la escuchan. Pero, dado que ya hemos hablado suficientemente de estas cuestiones, cambiaremos de tema y nos ocuparemos de las hazañas de Heracles.

Dificultades en el tratamiento de los mitos de Heracles.

No ignoro que quienes nos refieren [8] los mitos antiguos se enfrentan a muchas dificultades, y sobre todo en lo referente a los mitos de Heracles 74 . Por la importancia de las empresas que llevó a cabo, se reconoce de manera unánime que supera a todos los héroes de los que se tiene memoria desde el principio de los tiempos. Resulta, pues, difícil dar a conocer cada uno de sus hechos de acuerdo con su mérito y presentar un relato que esté a la altura de trabajos tan extraordinarios que, por su magnitud, le han valido el premio de la inmortalidad. Por otra parte, dado que, a causa de la gran antigüedad [2] y del carácter maravilloso de los hechos narrados, muchos desconfían de estos mitos, se hace necesario o pasar por alto la mayor parte de los hechos y destruir de alguna manera la fama de este dios, o exponerlo todo y hacer increíble [3] la historia. Algunos lectores, en efecto, aplican un criterio que no es justo y en los mitos de los tiempos antiguos buscan la misma exactitud que en los sucesos de nuestra época. Tomando como referencia su propia vida, conjeturan sobre unos hechos cuya magnitud incita a la duda, y juzgan la fuerza de Heracles a la luz de la debilidad de los hombres de hoy, de modo que la extraordinaria magnitud de [4] sus trabajos hace increíble el relato. Por lo general, pues, en lo que concierne a las historias de mitos, no es preciso investigar la verdad de una manera escrupulosa y absoluta. También en los teatros, aunque estamos convencidos de que no han existido ni los centauros de doble naturaleza, nacidos de padres de diferente cuerpo, ni Geriones de cuerpo triple 75 , aceptamos, sin embargo, estos mitos y, con nuestro [5] aplauso, aumentamos el honor del dios 76 . Resulta absurdo, en efecto, que Heracles, cuando todavía estaba entre los hombres, haya civilizado la tierra habitada con sus trabajos, y que los hombres en cambio hayan olvidado este beneficio a la comunidad y pongan en entredicho el enaltecimiento derivado de sus maravillosos trabajos; y es asimismo absurdo que nuestros antepasados, por reconocer el carácter extraordinario de su valor, le hayan acordado la inmortalidad, y que nosotros ni siquiera preservemos para este dios la piedad transmitida de padres a hijos. Pero dejemos estas consideraciones para pasar a exponer sus hazañas desde el principio en compañía de los poetas y mitógrafos más antiguos 77 .

Genealogía y nacimiento de Heracles Celos y astucia de Hera: Euristeo nace antes que Heracles.

Afirman que de Dánae, hija de [9] Acrisio, y Zeus nació Perseo; y unida a éste, Andrómeda, hija de Cefeo 78 , engendró a Electrión; a continuación Eurídice, hija de Pélope, se casó con él y dio a luz a Alcmena, a la que se unió a su vez Zeus gracias a un engaño y engendró a Heracles. Así, pues, se dice que su línea genealógica remonta, por parte [2] de sus dos progenitores, al más grande de los dioses, de la manera que hemos indicado. Las virtudes que le adornan se han considerado no sólo a partir de sus hazañas, sino que ya antes de su nacimiento le han sido reconocidas. Porque, cuando Zeus se unió a Alcmena, triplicó la duración de la noche y, por la magnitud del tiempo que se empleó en la procreación, presagió [3] la fuerza extraordinaria del que iba a nacer 79 . Y no tuvo en absoluto esta relación para satisfacer un deseo erótico, como ocurrió en el caso de otras mujeres, sino más bien por el placer de la procreación. Por ello, puesto que quería legitimar aquella unión, no optó por el uso de la violencia, ni tampoco confió en persuadir a la mujer, a causa de su decencia; así que se decidió por el engaño para seducir a Alcmena y tomó completamente la apariencia de Anfitrión 80 .

[4] Una vez transcurrido el tiempo natural del embarazo, Zeus, cuyo pensamiento estaba puesto en el nacimiento de Heracles, proclamó en presencia de todos los dioses que haría rey a aquel de los Perseidas 81 que naciera en ese día. Pero Hera, movida por los celos y con la colaboración de su hija Ilitía 82 , detuvo los dolores de parto de Alcmena e hizo [5] venir al mundo a Euristeo antes de tiempo 83 . Zeus, burlado por esta estratagema, quiso a la vez mantener su promesa y atender a la futura gloria de Heracles. Por eso, dicen, persuadió a Hera a llegar a un acuerdo por el que Euristeo sería rey de acuerdo con su propia promesa, mientras que Heracles, a las órdenes de Euristeo, cumpliría los doce trabajos que Euristeo le encomendara y, tras llevarlos a término, alcanzaría la inmortalidad. Entonces Alcmena dio a luz y, temerosa [6] de los celos de Hera, expuso al recién nacido en un lugar que actualmente recibe por él el nombre de «Llanura de Heracles». En esto Atenea, acercándose al lugar en compañía de Hera y maravillada por la naturaleza del niño, persuadió a Hera para que le diera el pecho; pero, al tirar el niño del pecho con una fuerza superior a la que por su edad correspondía, Hera no pudo resistir el intenso dolor y se quitó de encima al recién nacido; luego Atenea lo llevó junto a su madre y le ordenó que lo criara 84 . Cualquiera podría [7] asombrarse con razón por lo inesperado de esta peripecia, puesto que la madre, que debía amar a su propio hijo, trataba de matarlo, mientras que la que tenía por él un odio de madrastra, salvaba, sin saberlo, a su enemigo natural.

Infancia y educación de Heracles. Su nombre. Heracles libera Tebas y destruye a los minias. Creonte le da la mano de Mégara. Euristeo le ordena los Trabajos

Después de esto, Hera envió dos [10] serpientes para matar al recién nacido, pero el niño, en lugar de espantarse, las agarró por el cuello, una en cada mano, y estranguló así a las serpientes. Por ello precisamente los argivos, al enterarse de lo sucedido, aunque antes se llamaba Alceo, le dieron el nombre de Heracles, porque gracias a Hera había obtenido la gloria (kléos) 85 . A los otros niños, pues, los padres les imponen un nombre, pero a éste solo le dio nombre el valor.

[2] Luego Anfitrión fue expulsado de Tirinte y trasladó su residencia a Tebas; y Heracles, tras haber sido criado y educado, y sobre todo tras haber practicado con gran empeño los ejercicios atléticos, llegó a ser el primero de todos por su fuerza física y asimismo famoso por la brillantez de su espíritu. De hecho, cuando por su edad todavía era un efebo 86 , fue el primero en liberar Tebas, correspondiendo a la ciudad con la gratitud debida, como si fuera su patria 87 . [3] Los tebanos se encontraban sometidos a Ergino, el rey de los minias 88 , y pagaban un tributo anual fijo; pero Heracles no se espantó por el extraordinario número de hombres que el rey había reducido a la esclavitud y tuvo la audacia de llevar a cabo un hecho que le hizo famoso. En efecto, cuando los agentes de los minias se presentaron para reclamar los tributos exigiendo el pago con gran insolencia, les cortó las extremidades y los expulsó de la ciudad. Ergino pidió la [4] entrega del culpable y Creonte, el rey de los tebanos, espantado por el temible poder de Ergino, estaba dispuesto a entregar al responsable del crimen. Pero Heracles, persuadiendo a los hombres de su edad a liberar la patria, hizo sacar de los templos las armaduras completas clavadas a sus muros, despojos de enemigos muertos que sus antepasados habían consagrado a los dioses, puesto que no podían encontrarse en la ciudad armas en manos de los particulares al haber sido desarmada por los minias a fin de que los tebanos no pudieran concebir ningún proyecto de revuelta. Y cuando Heracles [5] supo que Ergino, el rey de los minias, se acercaba a la ciudad con sus soldados, salió a su encuentro en un desfiladero e inutilizó al grueso de la fuerza enemiga, y él mismo mató a Ergino y dio muerte a casi todos sus acompañantes. Luego se presentó por sorpresa en la ciudad de los orcomenios e, irrumpiendo repentinamente en el interior de las puertas, incendió el palacio de los minias y arrasó la ciudad.

Esta hazaña circuló de boca en boca por toda Grecia y [6] todo el mundo admiró el inesperado suceso. El rey Creonte, admirando el valor del joven, le dio a su hija Mégara en matrimonio y, como si se tratara de su hijo legítimo, le confió los asuntos de la ciudad 89 . Pero Euristeo, que era rey de Argólide, receloso respecto al crecimiento del poder de Heracles, lo envió a buscar y le dio la orden de llevar a cabo los trabajos. Dado que Heracles no acataba la orden, Zeus le [7] envió el mandato de que se pusiera al servicio de Euristeo. Entonces Heracles se dirigió a Delfos y, tras interrogar al dios sobre aquello, recibió del oráculo una respuesta que le comunicaba que los dioses habían decidido que debía realizar los doce trabajos que le ordenaba Euristeo y que, tras su cumplimiento, alcanzaría la inmortalidad 90 .

Locura y abatimiento de Heracles. Aceptación de los Trabajos. El león de Nemea y la hidra de Lerna.

[11] Tras estos hechos, Heracles cayó en un abatimiento poco común. Juzgaba, en efecto, que ser esclavo de un hombre inferior a él no era en modo alguno digno de su propio valor, y al mismo tiempo desobedecer a Zeus, que además era su padre, le parecía inconveniente e imposible. Y mientras se venía abajo en esta situación de perplejidad, Hera le envió el enajenamiento, y lo que era aflicción del alma terminó en locura. Fuera de sí por el agravamiento del mal, se lanzó contra Yolao para matarle. Éste consiguió huir, pero, al encontrarse allí a los hijos que había tenido con [2] Mégara, los asaeteó como si fueran sus enemigos 91 . Apenas se vio liberado de la locura y se dio cuenta de lo que había hecho en su inconsciencia, se sumió en un gran dolor por la enormidad de su desgracia. Aunque todos compartieron su pena y se unieron a su dolor, él permaneció quieto en su casa durante mucho tiempo, evitando los encuentros y las conversaciones con otros hombres. Finalmente, sin embargo, el tiempo apaciguó el sufrimiento y, con la decisión de enfrentarse a los peligros, se presentó a Euristeo 92 .

El primer trabajo que emprendió fue matar al león de [3] Nemea 93 . Era un animal de un tamaño extraordinario, que no podía ser herido ni por el hierro, ni por el bronce, ni por la piedra, por lo que se hacía preciso recurrir a la fuerza de los brazos. Pasaba la mayor parte del tiempo entre Micenas y Nemea, en los alrededores de un monte que, por una peculiaridad que lo caracterizaba, recibía el nombre de Treto («Perforado») 94 ; tenía, en efecto, un largo túnel en su base en el que la fiera tenía la costumbre de guarecerse. Heracles [4] llegó al lugar y se lanzó tras la fiera hasta que ésta en su huida se refugió en el túnel; el héroe la siguió y, una vez que hubo taponado la otra abertura, luchó con ella y la estranguló apretándole fuertemente el cuello con sus brazos. Se cubrió entonces con la piel del león, que, al ser muy grande, le envolvió todo el cuerpo, lo que le procuró una protección frente a los peligros que siguieron 95 .

[5] El segundo trabajo que emprendió fue dar muerte a la hidra de Lerna 96 . De su cuerpo único salían cien cuellos, cada uno terminado en una cabeza de serpiente. Si se destruía una de estas cabezas, del lugar donde había sido cortada surgían otras dos. Por esta causa se la había considerado invencible, con toda razón, puesto que la parte de ella que había sido sometida recibía [6] un doble refuerzo. Pero frente a este problema de tan difícil solución, Heracles tuvo una idea ingeniosa. Ordenó a Yolao que quemara la parte amputada con una antorcha encendida para contener el flujo de sangre. Así, una vez que de este modo hubo domado al animal, sumergió en su bilis las puntas de sus dardos, a fin de que cada dardo lanzado provocara, debido a su punta, una herida incurable.

El jabalí del Erimanto. Heracles huésped de Folo. La tinaja de vino de Dioniso y la lucha contra los centauros. La justicia de Heracles. Muertes de Folo y Quirón.

El tercer encargo que recibió fue [12] llevar vivo al jabalí del Erimanto, que habitaba en el Lampea 97 , en Arcadia. Este encargo parecía ser de una gran dificultad, puesto que quien luchara con tal fiera precisaba tener una superioridad tan grande que le permitiera, en el momento del combate, calcular con precisión el momento oportuno. Porque, si dejaba libre la fuerza del animal, tendría que afrontar el peligro de sus colmillos, mientras que si le atacaba más de lo necesario, le mataría, con lo que el trabajo quedaría sin cumplimiento. Sin embargo, durante el combate, [2] Heracles consiguió aplicar exactamente la justa proporción y llevó el jabalí vivo a Euristeo. El rey, cuando le vio con la fiera a las espaldas, tuvo miedo y se escondió en un tonel de bronce.

En la época en que tenían lugar estas hazañas, Heracles [3] luchó contra los llamados centauros 98 por la razón siguiente. Folo era un centauro del que el vecino monte Fóloe 99 tomó su nombre. Al ofrecer a Heracles una acogida hospitalaria, abrió una tinaja de vino que había sido enterrada. Se cuenta, en efecto, que Dioniso, en otro tiempo, había entregado esta tinaja a un centauro, con la orden de abrirla solamente cuando Heracles llegara a aquel lugar. Por ello, cuatro generaciones más tarde, al acoger a Heracles, Folo se acordó de la orden de Dioniso. Abrió, pues, la tinaja y, al esparcirse el [4] buen aroma del vino, debido a su añejamiento y a su fuerza, y llegar hasta los centauros que habitaban en la vecindad, ocurrió que éstos se vieron transidos de furor. En esta situación, se lanzaron todos a la vez contra la morada de Folo y se [5] pusieron a saquearla de una manera terrible. Folo, espantado, se escondió, pero Heracles entabló la contienda con aquellos violentos de un modo extraordinario, puesto que debía luchar contra adversarios que, por su madre, eran dioses, que tenían la rapidez propia de los caballos, la fuerza de fieras de doble cuerpo, y poseían, además, la experiencia y la inteligencia de los hombres. Unos centauros le atacaron con troncos de pino arrancados con sus raíces, otros con piedras enormes, algunos con antorchas encendidas y otros con hachas como las que utilizan [6] los sacrificadores de bueyes 100 . Pero él resistió imperturbable y sostuvo un combate digno de los entablados anteriormente. La madre de los centauros, Néfele, les ayudó en la lucha derramando una copiosa lluvia 101 que no perjudicaba a los que tenían cuatro patas, pero que a él, que se sostenía sobre dos piernas, le hizo el suelo resbaladizo. Pese a ello, Heracles se hizo con la victoria de una manera asombrosa contra aquellos que se aprovechaban de tales ventajas; mató a la mayor [7] parte de ellos y obligó a huir a los supervivientes. De los Centauros que encontraron la muerte, los más famosos eran Dafnis, Argeo y Anfión, así como Hipoción, Óreo, Isoples y Melanquetes 102 , y también Tereo, Dupón y Frixo. A continuación, cada uno de los que habían huido del peligro recibió el merecido castigo. Hómado, por ejemplo, fue muerto en Arcadia, cuando intentaba violar a Alcíone, la hermana de Euristeo. Ocurrió que, por este acto, Heracles fue especialmente admirado, porque, pese a que detestaba personalmente a su enemigo 103 , por piedad respecto a la que era ultrajada, decidió sobresalir por su equidad 104 .

También ocurrió algo singular en relación al amigo de [8] Heracles llamado Folo. Éste, en efecto, debido a su parentesco, emprendió la tarea de enterrar a los Centauros que habían caído; y mientras trataba de extraer de uno de ellos una flecha, fue herido por su punta y, al ser la herida incurable, llegó al fin de sus días. Heracles le hizo unos magníficos funerales y lo enterró al pie de un monte, que se ha convertido en un tributo a su gloria superior a una estela, puesto que, al ser llamado Fóloe, recuerda al que allí está sepultado por el propio nombre y no por medio de una inscripción. De modo semejante, Heracles mató involuntariamente, con una flecha disparada por su arco, a Quirón, admirado por sus conocimientos médicos 105 . En fin, respecto a los Centauros, lo que hemos dicho es suficiente.

La cierva de cuernos de oro. Las aves del lago Estinfalo. Los establos de Augias. El toro de Creta

La orden que recibió a continuación [13] fue la de llevar a Euristeo una cierva de cuernos de oro que sobresalía por su velocidad 106 . Para llevar a término este trabajo, su inteligencia no le resultó menos útil que su fuerza física. Unos dicen, en efecto, que la capturó tendiéndole unas redes, otros que le siguió la pista y se apoderó de ella mientras dormía, y algunos, en fin, que la dejó agotada tras una persecución sin tregua. Lo cierto es que realizó este trabajo gracias a su astucia, sin recurrir a la fuerza y sin correr ningún peligro.

[2] Luego Heracles recibió la orden de expulsar las aves del lago Estinfalo 107 , y llevó a término este trabajo fácilmente, con habilidad e inteligencia. En efecto, una innumerable multitud de aves al parecer pululaba por allí y destruía los frutos de los campos circundantes 108 . Dado que era imposible dominar a estos animales valiéndose de la fuerza, debido a lo extraordinario de su número, la empresa requirió una inteligencia ingeniosa. Por ello construyó unos crótalos de bronce con los que produjo un ruido impresionante que espantó a los animales; y finalmente, gracias a la persistencia del estruendo, logró reducirlos con facilidad y limpió de ellos el lago.

Una vez que hubo llevado a cabo también este trabajo, recibió [3] de Euristeo la orden de limpiar los establos de Augias 109 sin ayuda de nadie. En estos establos había una enorme cantidad de estiércol acumulada allí desde hacía tiempo, y era el ultraje la razón por la cual Euristeo le dio la orden de limpiarlos. Pero Heracles, por considerarlo indigno de él, rechazó la idea de sacar este estiércol sobre sus espaldas y evitó la vergüenza de aquel ultraje; para ello desvió hacia los establos el río llamado Alfeo 110 y los limpió a fondo gracias a la corriente. Así, sin sufrir el ultraje, llevó a termino el trabajo en un solo día. En este hecho asimismo puede admirarse su inteligencia, puesto que, pese a lo insolente de la orden, la ejecutó sin sufrir la humillación ni soportar cualquier oprobio que le hiciera indigno de la inmortalidad.

El trabajo que emprendió a continuación fue llevar el toro [4] de Creta 111 , del que, según se dice, estuvo enamorada Pasífae. Navegó hasta la isla, donde obtuvo la ayuda del rey Minos, y se llevó el toro al Peloponeso, transportándolo en un barco a través de aquel extenso mar.

Heracles instituye los Juegos Olímpicos. Regalos de los dioses a Heracles. Níobe y Alcmena, mujeres mortales de Zeus

[14] Después de llevar a cabo este trabajo, instituyó los Juegos Olímpicos 112 . Para una fiesta tan importante escogió el lugar más hermoso, la llanura que se extiende a lo largo del río Alfeo, donde dedicó estos Juegos a Zeus Patrio. Y decidió que el premio de esta competición sería sólo una corona, porque él mismo había actuado como [2] benefactor del género humano sin recibir ningún salario. Él mismo fue el vencedor en todas las pruebas, sin oposición, puesto que nadie se atrevió a medirse con él debido a su extraordinario valor, pese a que había pruebas de muy diferente naturaleza. Era difícil, en efecto, que un púgil o un luchador de pancracio 113 superaran a un corredor de estadio 114 , e igualmente dificultoso que quien era el primero en los combates ligeros derribara a quienes sobresalían en los combates pesados. Por esta razón ha parecido natural que, entre todos los juegos, éstos sean los más honrados, dado que fueron instituidos por un hombre valeroso.

No sería en absoluto justo pasar por alto los regalos que le [3] entregaron los dioses en reconocimiento de su valor. Cuando, al regresar de los combates, se dedicó al reposo y a las celebraciones, o a los banquetes y los juegos, cada uno de los dioses le honró, en efecto, con regalos apropiados 115 , Atenea con un peplo y Hefesto con una clava 116 y una coraza; estos dioses citados rivalizaron entre ellos en consonancia con las artes que practicaban, ella con la vista puesta en los goces y placeres de los tiempos de paz, y él pensando en la seguridad frente a los peligros de las épocas de guerra. En cuanto a los otros dioses, Posidón le regaló unos caballos, Hermes una espada, Apolo le dio un arco y le enseñó a lanzar las flechas, y Deméter, en honor de Heracles, instituyó los Misterios Menores 117 como purificación por la matanza de los centauros.

También hay un hecho singular que alcanzó su cumplimiento [4] al nacer este dios: la primera mujer mortal a la que se unió Zeus fue Níobe 118 , hija de Foroneo, y la última fue Alcmena, que, según establecen los mitógrafos en sus genealogías, pertenece a la decimosexta generación descendiente de Níobe. De modo que Zeus empezó a engendrar seres humanos con los antepasados de Alcmena y con ella terminó; con ella, en efecto, puso fin a las uniones con una mortal y, dado que no esperaba engendrar más tarde un descendiente que fuera digno de sus anteriores hijos, no quiso que lo peor sustituyera a lo mejor.

Combate contra los Gigantes. Dioniso, Heracles y Prometeo. Las yeguas de Diomedes

[15] A continuación, cuando los gigantes, en Palene 119 , se decidieron a entrar en guerra contra los Inmortales , Heracles combatió junto a los dioses y, al dar muerte a muchos de los hijos de Gea, se granjeó la más grande aceptación. Zeus, en efecto, dio el nombre de Olímpicos sólo a los dioses que habían combatido a su lado, a fin de que, al ser adornado con el honor de tal nombre, el valiente, por este título, se diferenciara del cobarde. Y, entre los que habían nacido de una mujer mortal, Dioniso y Heracles le parecieron dignos de este tratamiento, no sólo porque eran hijos de Zeus, sino también porque ambos habían decidido realizar grandes beneficios para la vida de los hombres 120 .

Cuando Prometeo entregó el fuego a los hombres, Zeus [2] le colocó grilletes y puso a su lado un águila que le devoraba el hígado 121 ; pero Heracles, al verle sufrir aquel castigo por el beneficio otorgado a los hombres, asaeteó al águila y persuadió a Zeus para que calmara su cólera y salvara al bienhechor de todos 122 .

[3] A continuación emprendió el trabajo de traer las yeguas de Diomedes, el Tracio 123 . Tenían comederos de bronce a causa de su ferocidad y estaban atadas con cadenas de hierro a causa de su fuerza; como alimento, no tomaban lo que producía la tierra, sino los miembros de los extranjeros que ellas mismas despedazaban, con lo que tenían como alimento la desgracia de los pobres. Heracles, para domarlas, les echó a su dueño Diomedes y, una vez que hubo saciado el apetito de aquellas bestias con la carne del que les enseñaba [4] las fechorías, consiguió domeñarlas. Cuando le llevaron las yeguas, Euristeo las consagró a Hera, y ocurrió que su descendencia continuó consagrada hasta el reinado de Alejandro, el Macedón. Después de llevar a cabo este trabajo, se embarcó con Jasón rumbo al país de los Colcos para participar en la expedición en busca del Vellocino de Oro. Pero estos hechos los expondremos con detalle en el relato de la expedición de los Argonautas 124 .

Lucha contra las Amazonas

[16] Al recibir la orden de traer el cinturón de Hipólita, la Amazona, Heracles emprendió la expedición contra las Amazonas 125 . Hizo, pues, rumbo hacia el Ponto, que por su acción fue llamado Euxino 126 , continuó hasta la desembocadura del río Termodonte y acampó junto a la ciudad de Temiscira 127 , en la que se encontraba el palacio real de las Amazonas. Les pidió primero [2] el cinturón que le habían ordenado traer; pero luego, al no ser escuchada su petición, trabó combate contra ellas. El grueso de las Amazonas se enfrentó a los numerosos hombres de Heracles, pero las más distinguidas plantaron cara al propio Heracles y entablaron una lucha encarnizada. La primera que trabó combate con él fue Aela 128 , que había recibido este nombre a causa de su rapidez, pero encontró un adversario más ágil que ella. La segunda fue Filípide, que justo al inicio del encuentro recibió una herida mortal y pereció. A continuación trabó combate con Prótoe, que, según se dice, en siete ocasiones que había sido desafiada, había vencido a su adversario. Una vez que ésta también hubo caído, la cuarta a la que sometió fue la llamada Eribea. Gracias a su bravura en los combates guerreros, ésta se vanagloriaba de no necesitar ninguna ayuda, pero entonces constató que su pretensión era falsa cuando fue abatida por alguien [3] más fuerte que ella. Después de las anteriores, fueron Celeno, Euribia y Febe, compañeras de caza de Ártemis cuyas jabalinas eran siempre certeras; en este caso no hirieron a su único blanco, sino que ellas, que solían juntar sus escudos, fueron abatidas en masa. A continuación sometió a Deyanira, Asteria y Marpe, y también a Tecmesa y Alcipe. Ésta última había jurado permanecer virgen; ella mantuvo su juramento, pero lo que no conservó fue su vida. La que tenía el mando de las Amazonas, Melanipe, a la que se admiraba [4] sobre todo por su valor, perdió su jefatura. Una vez que hubo eliminado a las Amazonas más ilustres y hubo obligado a huir a la masa restante, dio muerte a la mayor parte, a fin de que su raza quedara completamente arruinada. En cuanto a las cautivas, regaló Antíope a Teseo 129 y liberó a Melanipe tomando el cinturón a cambio.

Heracles emprende la búsqueda de las vacas de Geriones. Partida de Creta y llegada a Libia. Lucha con Anteo y civilización de Libia

Como décimo trabajo, Euristeo le [17] ordenó traer las vacas de Geriones, 130 que se encontraban pastando en las partes de Iberia que miran al océano. 131 Heracles, considerando que esta misión requería grandes preparativos e implicaba muchos padecimientos, reunió un armamento notable y una multitud de soldados adecuada a tal expedición. Era, en efecto, público en toda la [2] tierra habitada que Crisaor 132 , que había recibido el nombre a causa de su riqueza, reinaba en toda Iberia y tenía tres hijos para combatir a su lado, que se distinguían tanto por su fuerza física como por su bravura en los enfrentamientos bélicos 133 . Era sabido, además, que cada uno de estos hijos había reunido importantes fuerzas reclutadas entre pueblos belicosos. Por estas razones Euristeo, juzgando el éxito de la expedición harto improbable, había ordenado el trabajo antes [3] descrito. Pero Heracles, del mismo modo que en sus hazañas anteriores, afrontó los peligros con resolución. Reunió sus fuerzas en Creta, tras haber decidido que partiría desde allí. Esta isla, en efecto, tenía una situación extraordinariamente favorable para expediciones contra cualquier parte de la tierra habitada. Antes de zarpar, fue honrado con magnificencia por los habitantes del lugar y, deseoso de testimoniar su agradecimiento a los cretenses, limpió la isla de animales salvajes 134 . Ésta es la razón por la que en épocas posteriores ya no se ha encontrado en esta isla ningún animal salvaje, oso, lobo, serpiente u otra fiera semejante. Hizo esto para santificar la isla, en la que, según cuentan los mitos, nació y fue criado Zeus.

[4] Así pues, después de hacerse a la mar desde Creta, Heracles arribó a Libia. Lo primero que hizo fue retar a un combate a Anteo 135 , de notoria fama por su fuerza física, su experiencia en la palestra y por dar muerte a todos los extranjeros que había vencido en la lucha; Heracles trabó combate con él y lo mató. A continuación civilizó Libia, que estaba llena de animales salvajes, y controló una gran parte del territorio desértico, a fin de que el país estuviera cubierto de cultivos y de todo tipo de plantaciones que produjeran frutos, dedicando muchas tierras a la plantación de viñas y otra muchas a los olivares. En general, Libia era antes inhabitable debido a la multitud de fieras que infestaban el país, y Heracles la civilizó y consiguió que no quedara atrás respecto a cualquier otro país en situación de prosperidad.

Al mismo tiempo, dio muerte a los hombres que transgredían [5] las leyes o a los señores soberbios y dio prosperidad a las ciudades. Los mitos cuentan que odiaba y combatía el género de los animales salvajes y de los hombres transgresores de las leyes porque, en su tierna infancia, le sobrevino el ataque de las serpientes y, al hacerse un hombre, cayó bajo el dominio de un soberano soberbio e injusto que le ordenaba los trabajos 136 .

Heracles en Egipto y Libia. Muerte de Busiris y fundación de Hecatómpilos. Se adueña de Iberia y de la vacada de Geriones. Sacrificios y cultos. Las columnas de Heracles. Benefactor y justiciero

Después de la muerte de Anteo, [18] pasó a Egipto y mató a Busiris 137 , que daba muerte a los extranjeros que visitaban el país. Atravesó luego el desierto de Libia, y el azar le llevó a una tierra bien regada y fértil, donde fundó una ciudad de extraordinarias dimensiones, llamada Hecatómpilos 138 , nombre que le fue dado por la multitud de sus puertas. La prosperidad de esta ciudad se ha mantenido hasta tiempos bastante recientes, en los que los soberanos cartagineses, tras haber llevado a cabo una expedición contra ella con fuerzas considerables y excelentes generales, [2] se han establecido allí. Heracles recorrió gran parte de Libia, llegó al océano, cerca de Gadira 139 , y levantó unas columnas en cada uno de los dos continentes. Navegando con su flota, hizo la travesía hasta Iberia, y encontró a los hijos de Crisaor, que habían acampado con tres grandes ejércitos, a cierta distancia uno de otro. Retó a todos los jefes a un combate singular, los mató y, tras adueñarse de Iberia, se [3] llevó consigo la famosa vacada 140 . Atravesó el país de los iberos y, al ser honrado por un rey indígena, un hombre que se distinguía por su piedad y justicia, le dejó como presente una parte de las vacas. Éste las aceptó, pero las consagró todas a Heracles, y desde entonces, cada año, le sacrificaba el toro más hermoso de la manada. Ocurrió así que en Iberia las vacas conservaron su carácter sagrado y esto continuó hasta nuestros días 141 .

[4] Pero puesto que hemos mencionado las Columnas de Heracles, consideramos que es adecuado efectuar una exposición más amplia en relación a ellas. Cuando Heracles llegó a los extremos de los continentes, el de Libia y el de Europa, que se encuentran junto al océano, decidió levantar estas columnas en memoria de la expedición. Y dado que quería construir en este sitio una obra eternamente memorable, dicen que en ambos extremos acumuló material de aluvión en [5] una gran extensión; en consecuencia, aunque antes una gran distancia separaba los dos puntos, entonces redujo la anchura del paso hasta convertirlo en un estrecho, a fin de impedir, al convertirlo en estrecho y poco profundo 142 , que los grandes monstruos acuáticos se escaparan del Océano para pasar al Mar Interior, y conseguir asimismo, por la magnitud de las obras, que la fama de lo construido resultara inolvidable. Algunos autores, sin embargo, afirman que, por el contrario, los dos continentes estaban acoplados, que él excavó un foso entre ellos, y que al abrir este paso hizo que las aguas del océano se mezclaran con las de nuestro mar. Pero sobre esta cuestión, cada uno puede pensar según su convencimiento.

Ya había hecho antes algo semejante en Grecia. En la [6] región llamada Tempe 143 , donde el terreno era una gran planicie pantanosa, excavó un canal a lo largo de este espacio, y, recogiendo en este canal todas las aguas del pantano, hizo aparecer los llanos de Tesalia, a lo largo del río Peneo 144 . En [7] Beocia, por el contrario, obstruyendo la corriente de un río que fluía junto a la ciudad minia de Orcómeno, hizo que la región se convirtiera en un pantano 145 y la arruinó completamente. Pero lo que realizó en Tesalia fue para beneficiar a los griegos, mientras que lo de Beocia lo hizo para infligir un castigo a los que habitaban el territorio de los minias por Haber sometido a los tebanos 146 .

Heracles en el país de los celtas. Fundación de Alesia. Atraviesa los Alpes

[19] Heracles confió el reino de los iberos a los indígenas más nobles, luego tomó sus tropas y llegó a la Céltica 147 y, recorriéndola en su totalidad, puso fin a los delitos y asesinatos de extranjeros que allí eran usuales. Dado que un gran número de hombres de todas las tribus habían hecho la campaña con él voluntariamente, fundó una ciudad de gran tamaño que, debido a la marcha errante (ál ē ) de aquella expedición, fue [2] llamada Alesia 148 . Mezcló a muchos nativos con los habitantes de esta ciudad y, puesto que estos indígenas superaban a los otros por su gran número, resultó que todos los habitantes se convirtieron en bárbaros 149 . Los celtas, hasta nuestros días, honran esta ciudad como hogar y metrópoli de toda la Céltica. Desde tiempos de Heracles, sin interrupción hasta nuestra época, ha permanecido libre e inexpugnable; pero finalmente ha sido tomada por la fuerza por Gayo César, que por la importancia de sus acciones ha recibido el calificativo de «divino», y obligada a someterse a los romanos junto con todo el resto de los celtas 150 . Luego Heracles siguió [3] camino desde la Céltica hasta Italia y, al atravesar la región montañosa de los Alpes, abrió una nueva ruta que suavizó la dureza y la dificultad de acceso del camino, de modo que pudiera ser accesible a los ejércitos y a las bestias de carga. Los bárbaros que habitaban esta zona montañosa [4] tenian la costumbre de despojar y saquear en los pasos dificultosos a las tropas que atravesaban la región; pero los sometió a todos y eliminó a los responsables de estos crímenes, haciendo así seguro el recorrido para las generaciones posteriores. Y después de haber atravesado los Alpes y la llanura de la región llamada actualmente Galia 151 , siguió camino a través de Liguria.

Austeridad y fortaleza de los ligures. La mujer ligur

Los ligures que habitan esta región [20] poseen una tierra rocosa y pobre e n su totalidad 152 ; sólo a fuerza de trabajos y de terribles sufrimientos de los indígenas produce escasos frutos. Por eso los naturales del país son enjutos de carnes y vigorosos debido al constante ejercicio; muy distantes, en efecto, de una existencia fácil y de los lujos que la acompañan, son ágiles en sus movimientos y se distinguen por su fuerza en los enfrentamientos bélicos. En general, los habitantes de las [2] regiones vecinas se han ejercitado en soportar las fatigas de un modo constante, y dado que estas tierras exigen un gran trabajo, se han acostumbrado a hacer partícipes a sus mujeres de los padecimientos que implican estos trabajos. Al trabajar por un salario, codo con codo, hombres y mujeres, ocurrió en nuestros días un hecho insólito y sorprendente, [3] que afectó a una mujer en particular: Estaba encinta y trabajaba al lado de los hombres por un salario, y en el momento en que le sobrevinieron los dolores del parto, se dirigió en silencio hacia unos arbustos. Allí dio a luz, y envolviendo al niño con hojas, lo escondió; luego se reincorporó al trabajo emprendido y soportó su padecimiento, sin dejar que se trasluciera nada de lo que había pasado. Y cuando el recién nacido se puso a llorar y se hizo manifiesto el suceso, el capataz no pudo en modo alguno persuadirla a dejar el trabajo; no se liberó de su sufrimiento hasta que el que la había contratado se apiadó de ella y, tras darle la paga, la eximió de sus obligaciones 153 .

Heracles llega al Tíber y al Palatino. El culto de Heracles en Roma. Heracles vence a los Gigantes de Flegra.

[21] Después de haber atravesado el país de los ligures y el de los tirrenos 154 , Heracles llegó al río Tíber y estableció su campamento en el lugar donde actualmente se encuentra Roma 155 . Pero esta ciudad fue fundada, muchas generaciones después, por Rómulo, hijo de Ares; en la época a la que nos referimos, algunos indígenas ocupaban el sitio que actualmente se llama Palatino, donde constituían una ciudad muy pequeña. En esta ciudad, Cacio 156 y [2] Pinario, que pertenecían al grupo de los notables, recibieron a Heracles con una memorable acogida y le honraron con presentes de bienvenida. El recuerdo de estos hombres ha permanecido en Roma hasta nuestros días; de los nobles de nuestro tiempo, la familia 157 cuyos miembros reciben el nombre de Pinarios, que se considera muy antigua, existe todavía entre los romanos. En cuanto a Cacio, hay una bajada en el Palatino con una escalera de piedra, que por él es conocida como «Cacia» 158 , que está situada junto a la que en otro tiempo era casa de Cacio. Heracles acogió con agrado [3] la buena disposición de los habitantes del Palatino y les predijo que, después de su tránsito al mundo de los dioses, quienes hicieran voto de ofrecer a Heracles el diezmo de su fortuna tendrían una vida más dichosa. En efecto, esta costumbre se consolidó en las épocas posteriores y se ha mantenido hasta nuestros días; pues muchos romanos, y no sólo [4] los poseedores de una fortuna moderada, sino también algunos de los hombres más ricos, han hecho voto de ofrecer el diezmo a Heracles y a continuación han obtenido la felicidad, una vez entregado el diezmo de su fortuna, que era de cuatro mil talentos. Lúculo 159 , por ejemplo, que era prácticamente el más rico de los romanos de su tiempo, hizo valorar su propia fortuna y, sobre el altar del dios, consagró la décima parte íntegra, encargándose de la organización de festivales continuos y costosos. Los romanos asimismo han construido para este dios un templo notable a orillas del Tíber 160 , en el que tienen la costumbre de realizar los sacrificios de la práctica del diezmo.

[5] Heracles levantó pues el campo de la ribera del Tíber y, al recorrer la costa de la actualmente llamada Italia, llegó a la llanura Cimea 161 , donde se encontraban, según cuentan los mitos, unos hombres de una fuerza extraordinaria, famosos por sus fechorías, que recibían el nombre de Gigantes 162 . A esta llanura también se la conocía como llanura Flegrea («Flameante») 163 , a causa de una colina que, antiguamente, había vomitado un fuego terrible, casi como el Etna 164 de Sicilia; actualmente se la llama monte Vesubio, y quedan muchas señales del fuego que ardió en los tiempos antiguos. [6] Cuando los Gigantes se enteraron de la presencia de Heracles, se reunieron con todos sus efectivos y se dispusieron en orden de batalla enfrente del héroe. Hubo un combate asombroso, en consonancia con la fuerza y el vigor de los Gigantes. Heracles, se cuenta, al tener a los dioses combatiendo a su lado, venció en la batalla y, tras matar a la mayor parte de los Gigantes, civilizó la región 165 . Los mitos cuentan [7] que los Gigantes eran hijos de Gea, a causa de su corpulencia extraordinaria. Respecto a los Gigantes matados en Flegra, eso es, pues, lo que cuentan algunos mitógrafos, seguidos especialmente por el historiador Timeo 166 .

Heracles en el lago Aorno y en Posidonia. Ártemis y el cazador de Posidonia. Heracles y las cigarras. Travesía a Sicilia

Desde la llanura Flegrea Heracles [22] bajó hacia el mar y realizó unas obras a orillas del lago llamado Aorno 167 , que se considera consagrado a Perséfone. Este lago se encuentra entre Miseno y Dicearquia 168 , junto a las aguas termales 169 ; tiene un perímetro de unos cinco estadios 170 y una profundidad increíble. Al tener un agua muy limpia, en su superficie aparece un color azul oscuro a causa de su extraordinaria [2] profundidad. Los mitos cuentan que antiguamente había junto a este lago un lugar donde se invocaba a los muertos 171 , que, según dicen, fue destruido tiempo después. El lago tenía una abertura hacia el mar, pero Heracles, se dice, taponó con tierra esta desembocadura y construyó el camino que actualmente corre a lo largo del mar y que por él recibe el nombre de «vía Heraclia» 172 .

[3] Eso es, pues, lo que hizo en aquellos lugares. Desde allí, tras levantar el campo, llegó a la región de Posidonia 173 , a una roca junto a la cual cuentan los mitos que ocurrió un hecho singular y extraño: Había entre los nativos del lugar un cierto cazador cuya fama se había esparcido por sus hazañas en la caza, en épocas anteriores, cuando era usual dedicar a Ártemis la cabeza y los pies de los animales salvajes capturados y clavarlos en los árboles. Pero este cazador, en cierta ocasión en que había cazado un jabalí enorme, dijo, para despreciar a la diosa, que se dedicaría a sí mismo la cabeza de la fiera, y de acuerdo con sus palabras colgó la cabeza de un árbol. Luego, al hacerse la atmósfera ardiente, al mediodía, le entró el sueño, y durante este tiempo se desligó casualmente el lazo que sujetaba la cabeza y ésta cayó [4] encima del cazador dormido y lo mató. En realidad nadie debería asombrarse por este hecho, porque muchos casos nos recuerdan los castigos que esta diosa inflige a los impíos. Pero en el caso de Heracles, su piedad precisamente hizo que le ocurriera lo contrario. Así, cuando llegó a la [5] frontera entre la región de Regio 174 y Lócride y quiso reposar a causa de la fatiga del viaje, cuentan que, al ser molestado por las cigarras, rogó a los dioses que hicieran desaparecer a las causantes de las molestias. Y por ello, dado que los dioses realizaron su deseo, las cigarras desaparecieron no sólo en aquella ocasión, sino que además en todo el tiempo posterior no aparece ninguna cigarra en la región 175 .

Cuando Heracles llegó al paso donde el mar es más estrecho 176 , [6] hizo pasar el rebaño de vacas a Sicilia y él, agarrándose al cuerno de un toro, atravesó el canal, cuya anchura es de trece estadios, como afirma Timeo 177 .

Circuito de Sicilia. Encuentro con Érix. Fundación y destrucción de Heraclea. Heracles en Siracusa. Combate con los Sicanos

[23] Después de su llegada, quiso realizar un circuito por toda Sicilia y así emprendió la marcha desde el cabo Peloro 178 en dirección al Érix. 179 Mientos cuentan que las Ninfas hicieron brotar baños de agua caliente para aliviar los padecimientos del viaje. Dos de estos baños se llaman respectivamente Himereos y Egesteos, y reciben este [2] nombre por el lugar donde se encuentran 180 . Cuando Heracles se acercó a los parajes situados en los alrededores del Érix, le retó a luchar Érix, el hijo de Afrodita y de Butas 181 , que entonces era el rey de estos lugares. Este combate singular conllevaba una apuesta adicional, puesto que Érix ponía en juego su país mientras que Heracles arriesgaba sus vacas. Al principio Érix se indignó porque las vacas, en comparación con el país, tenían un valor muy inferior. Pero en contestación a esto Heracles manifestó que, si perdía la vacada, se vería igualmente privado de su inmortalidad. Entonces Érix estuvo conforme con el acuerdo y luchó contra él; fue vencido y perdió su país. Heracles entregó la región a [3] los índígenas y estuvo de acuerdo en que ellos recogieran los frutos hasta el momento en que uno de sus descendientes llegara al país y los reclamara; y esto precisamente fue lo que ocurrió. En efecto, muchas generaciones después, Dorieo, el Lacedemonio 182 , llegó a Sicilia, se hizo cargo de la región y fundó la ciudad de Heraclea. Debido a su rápido crecimiento, los cartagineses, que estaban recelosos respecto a la ciudad y a la vez temían que un día llegara a ser más fuerte que Cartago y arrebatara la hegemonía a los fenicios, emprendieron una expedición contra ella con numerosas fuerzas y, tras tomarla al asalto, la arrasaron completamente. Pero sobre estos hechos ya haremos una exposición detallada en el momento oportuno 183 .

[4] Cuando Heracles, en su recorrido por Sicilia, llegó a la ciudad que actualmente es Siracusa, dado que conocía las narraciones míticas sobre el rapto de Core, ofreció magníficos sacrificios a las diosas 184 y, después de haber consagrado el más hermoso de sus toros en la fuente Cíane 185 , enseñó a los nativos del lugar a ofrecer sacrificios anuales a Core y a celebrar con magnificencia una fiesta solemne y un [5] sacrificio junto a la fuente Cíane. Luego atravesó con su vacada las tierras del interior de la isla y, cuando los indígenas sicanos 186 se le enfrentaron con grandes fuerzas, los venció en una famosa batalla campal y mató a muchos, entre los que, según cuentan los mitos, había incluso generales célebres que aún hoy reciben los honores tributados a los héroes, tales como Leucaspis 187 , Pediácrates 188 , Búfonas 189 , Glícatas, y finalmente Biteas y Crítidas 190 .

Heracles en Leontinos y en Agirio. Culto a Heracles. Las huellas sagradas de Agirio y el santuario de Geriones. El santuario de Yolao. Religiosidad de Agirio. Heracles pasa a Italia

A continuación, al recorrer la llanura [24] de Leontinos 191 , admiró la belleza de esta región y, en prueba de gratitud hacia quienes le habían honrado, les dejó recuerdos imperecederos de su presencia. Algo singular ocurrió cerca de la ciudad de Agirio 192 , pues en esta ciudad fue honrado al igual que los dioses olímpicos con fiestas solemnes y espléndidos sacrificios. Aunque en épocas anteriores no había aceptado ningún sacrificio, entonces consintió en ello por primera vez, porque la divinidad le había dado indicios de su inmortalidad. En efecto, había un camino empedrado [2] no lejos de la ciudad, y la vacada dejó sus huellas en él como si fuera una superficie de cera. Y lo mismo le ocurrió al propio Heracles 193 , que, al estar terminando el décimo trabajo, pensó que ya recibía una parte de su inmortalidad y aceptó que los habitantes del lugar le tributaran unos sacrificios anuales. Precisamente por esto, para corresponder [3] a quienes se complacían en agradarle, antes de construir la ciudad, excavó un lago de cuatro estadios de perímetro 194 , y ordenó que se le llamara con su nombre. Del mismo modo impuso su nombre a las huellas dejadas por las vacas y construyó un recinto sagrado dedicado al héroe Geriones, que todavía hoy recibe los honores de los habitantes del lugar 195 . [4] A Yolao, su sobrino 196 , que le acompañaba en la expedición, le consagró un recinto sagrado digno de mención, e indicó los honores y sacrificios a tributarle cada año, los cuales han sido observados hasta nuestros días. Todos los habitantes de esta ciudad, en efecto, dejan crecer sus cabellos en honor a Yolao desde su nacimiento, hasta que mediante magníficos sacrificios obtienen auspicios propicios y [5] se granjean el favor del dios. A tal punto llegan la religiosidad y la majestad que rodean este recinto sagrado que los muchachos que no cumplen con los sacrificios acostumbrados se quedan sin voz y con una apariencia de muertos. Pero dicen que, cuando uno de estos muchachos hace voto de realizar el sacrificio y ofrece al dios una garantía de este sacrificio, los que estaban poseídos por el mal descrito se recuperan [6] al instante. Así, conforme a estos ritos, los habitantes del lugar han dado el nombre de Heraclea a la puerta junto a la que encontraron al dios e instituyeron los sacrificios en su honor; y cada año, con todo su ardor, celebran certámenes gimnásticos y ecuestres. Todo el pueblo participa en esta buena acogida, tanto hombres libres como esclavos 197 ; por separado, enseñan a los siervos a honrar al dios, y se juntan formando comparsas 198 y en estas reuniones celebran banquetes y ejecutan los sacrificios en honor del dios.

Luego Heracles pasó con la vacada a Italia y, al avanzar [7] a lo largo de la costa, dio muerte a Lacinio, que trataba de robarle unas vacas, y también mató, involuntariamente, a Crotón, al que tributó magníficos honores fúnebres y construyó una tumba. Y predijo a los habitantes del lugar que, en tiempos futuros, habría asimismo una ciudad famosa que llevaría el mismo nombre que el muerto 199 .

Nueva orden de Euristeo: sacar a Cerbero del Hades. Heracles en Eleusis. Digresión sobre Orfeo

Una vez que hubo rodeado el [25] Adriático, y tras efectuar por tierra el recorrido en torno a dicho golfo, Heracles llegó a Epiro, desde donde marchó hacia el Peloponeso. Al haber finalizado su décimo trabajo, Euristeo le ordenó llevar a Cerbero desde el Hades a la luz del día 200 . Pensando que le sería útil para la ejecución de este trabajo, se dirigió a Atenas y participó en los misterios de Eleusis, ceremonia entonces presidida por Museo, el hijo de Orfeo 201 .

[2] Dado que hemos mencionado a Orfeo, no resulta inadecuado realizar una digresión 202 para tratar brevemente de su figura. Era hijo de Eagro y tracio de nacimiento, y por su instrucción, su canto y su poesía, aventajaba en mucho a todos los hombres de los que se tiene recuerdo. Compuso, en efecto, un poema que era admirable y que destacaba por la armonía de su canto. A tal punto llegó su fama que se creía que con su canto encantaba a los animales salvajes y a los [3] árboles. Tras haberse consagrado a su educación y haber aprendido lo que cuentan los mitos sobre los dioses, se trasladó a Egipto, donde su instrucción se acrecentó mucho, por lo que entre los griegos fue el mayor experto tanto en el conocimiento de los dioses y en ritos como en poesía y en canto. Participó asimismo en la expedición de los Argonautas [4] y, por el amor que sentía por su mujer, se atrevió a emprender un extraordinario descenso al Hades. Tras seducir a Perséfone por la armonía de su canto, la persuadió para que colaborara en sus deseos y le permitiera hacer subir del Hades a su mujer muerta, de modo semejante a lo realizado por Dioniso. Los mitos cuentan, en efecto, que Dioniso hizo subir del Hades a su madre Sémele y que, compartiendo con ella su propia inmortalidad, le cambió su nombre por el de Tione 203 . Pero, tras esta digresión sobre Orfeo, volvamos a ocupamos de Heracles.

Heracles desciende al Hades y saca al can Cerbero. Las «manzanas de oro» de las Hespérides. Fin de los trabajos

Heracles, pues, según los mitos que [26] se nos han transmitido, bajó a los dominios de Hades, donde fue recibido por Perséfone como un hermano, e hizo subir a Teseo y Pirítoo 204 , después de liberarlos de sus ligaduras. Contó con el favor de Core y, apoderándose del can encadenado, para asombro de todos lo exhibió ante los hombres.

[2] El último trabajo que emprendió Heracles fue traer las manzanas de oro de las Hespérides 205 , para lo que de nuevo hizo rumbo a Libia. Respecto a estas manzanas, los mitógrafos están en desacuerdo; algunos dicen que en ciertos jardines de las Hespérides, en Libia, había unas manzanas de oro continuamente guardadas por un dragón muy temible, mientras que otros afirman que las Hespérides tenían unos rebaños de ovejas de extraordinaria belleza, que, debido a tal belleza, fueron denominados, poéticamente, «manzanas de oro» 206 , del mismo modo que Afrodita también recibe el calificativo de «dorada» por su hermosa apariencia. [3] Algunos, sin embargo, sostienen que el hecho de tener las ovejas un color peculiar, semejante al oro, fue la razón por la que se les dio aquella denominación, y añaden que Dracón 207 era el nombre del pastor que estaba al cuidado de los rebaños, que se distinguía por su fuerza física y su coraje, y vigilaba las ovejas y mataba a quienes se atrevían a robarlas. Pero sobre todo esto cada uno puede [4] opinar según le parezca. En todo caso, Heracles acabó con el guardián de las manzanas y, después de llevarlas a Euristeo y llegar de este modo al término de sus trabajos, esperaba obtener el don de la inmortalidad, tal como le había profetizado Apolo.

Héspero, Atlas y Hespéride. Busiris y las Hespérides. Castigos infligidos por Heracles. Heracles rescata a las Hespérides. Agradecimiento de Atlas

No podemos pasar por alto lo que [27] cuentan los mitos sobre Atlas y la raza de las Hespérides. Con relación al país llamado Hesperítide 208 , dicen que había dos hermanos, Héspero y Atlas 209 , cuya fama se había esparcido extraordinariamente. Estos hermanos habían adquirido ovejas que se distinguían por su belleza; de color amarillo y apariencia dorada. Ésta fue la razón por la que, al llamar los poetas mêla 210 a las ovejas, les dieron el nombre de «manzanas de oro». 211 Héspero [2] engendró una hija llamada Hespéride, que entregó en matrimonio a su hermano. A ella debe el país su nombre de Hesperítide. Atlas engendró con ella siete hijas, que por su padre recibieron el nombre de Atlántides y por su madre el de Hespérides 212 . Al distinguirse estas Atlántides por su belleza y prudencia, se dice que Busiris, el rey de los egipcios, deseó convertirse en señor de las muchachas, por lo que envió por mar a unos piratas con la orden de apoderarse de las doncellas y ponerlas en sus manos.

[3] Heracles, que en este tiempo estaba acabando su último trabajo, mató en Libia a Anteo 213 , que obligaba a los extranjeros a luchar con él hasta el fin; y en Egipto infligió el justo castigo a Busiris 214 , que en honor a Zeus inmolaba a los extranjeros que visitaban su país 215 . A continuación, tras remontar el Nilo hasta Etiopía, mató a Ematión 216 , el rey de los etíopes, que había provocado la pelea; y luego volvió de [4] nuevo a su último trabajo. Por su parte los piratas se apoderaron de las doncellas, que estaban jugando en un jardín, y, tras huir precipitadamente hacia las naves, se hicieron a la mar. En esto se les presentó Heracles, mientras estaban comiendo en una playa, y, al enterarse por las muchachas de lo ocurrido, mató a todos los piratas y devolvió las doncellas a su padre Atlas. En correspondencia, Atlas, en agradecimiento a su servicio, no sólo le facilitó gustoso lo que era necesario para su trabajo, sino que también le instruyó ampliamente [5] en cuestiones de astrología. Atlas, en efecto, había trabajado más que nadie en la ciencia de la astrología y había descubierto con ingenio la naturaleza esférica de los astros 217 por lo que se tenía la creencia de que llevaba todo el universo sobre su espalda 218 . De modo semejante, cuando Heracles hubo aportado a los griegos la teoría de las esferas, alcanzó una gran fama como sucesor de Atlas en la carga del cosmos. Así, de modo enigmático, interpretaban los hombres lo sucedido.

Expedición de las Amazonas contra Atenas, donde son vencidas por Teseo

Mientras Heracles se ocupaba de [28] todo esto, dicen que las Amazonas que habían quedado en la región del río Termodonte se reunieron en masa con la determinación de vengarse de los griegos por lo que Heracles había hecho en su expedición contra ellas. Tenían un especial deseo por castigar a los atenienses porque Teseo había hecho esclava a la que tenía el mando de las Amazonas, Antíope, o, como escriben otros, [2] Hipólita 219 . Los escitas 220 unieron sus fuerzas a las de las Amazonas, de modo que se juntó un ejército considerable, con el que las que estaban al frente de las Amazonas cruzaron el Bósforo Cimerio 221 y avanzaron a través de Tracia. Finalmente, después de haber recorrido una buena parte de Europa, llegaron al Ática y establecieron su campamento en el lugar que actualmente, debido a ellas, recibe el nombre de [3] Amazoneón 222 . Cuando Teseo se enteró de la irrupción de las Amazonas, acudió en auxilio de las fuerzas de sus ciudadanos, tomando con él a la Amazona Antíope, con la que había engendrado a su hijo Hipólito 223 . Entabló combate con las Amazonas y, al ser superiores los atenienses por su valor, vencieron los que luchaban al lado de Teseo, y de las Amazonas que se le enfrentaron, a unas les dieron muerte y [4] a otras las expulsaron del Ática. Antíope, que combatió al lado de su marido Teseo, se distinguió en la batalla y acabó su vida de manera heroica. Las Amazonas que sobrevivieron renunciaron a su patria, volvieron con los escitas a Escitia y se establecieron con ellos. Pero, dado que ya hemos tratado suficientemente este asunto, volvamos de nuevo a las hazañas de Heracles.

Heracles envía una colonia a Cerdeña con Yol ao y los hijos de las Tespíades

Una vez, pues, que hubo acabado [29] sus trabajos, el dios le comunicó por medio de un oráculo que, antes de su tránsito para reunirse con los dioses, convendría que enviara una colonia a Cerdeña y que hiciera gobernadores de esta colonia a los hijos que había tenido con las Tespíades 224 , y él decidió enviar a su sobrino Yolao con sus hijos, debido a que éstos todavía eran muy jóvenes. Nos parece necesario referirnos [2] primero al nacimiento de estos hijos, a fin de poder presentar un relato más claro en tomo al envío de dicha colonia.

Tespio era un ateniense distinguido por su linaje, hijo de Erecteo, reinaba en el país que llevaba su nombre y engendró cincuenta hijas con sus numerosas 225 mujeres. Cuando [3] Heracles todavía era un muchacho, aunque ya de una fuerza física extraordinaria, Tespio deseó fervientemente que sus hijas tuvieran hijos con él. Por ello le invitó a un sacrificio y le obsequió con un banquete fastuoso, tras el cual le fue enviando a sus hijas de una en una 226 . Heracles se unió a todas, las dejó encintas y así se convirtió en padre de cincuenta hijos. A estos hijos se les conoció a todos con el mismo nombre, que les venía de las Tespíades 227 , y cuando fueron adultos, Heracles decidió enviarlos a colonizar Cerdeña de [4] acuerdo con el oráculo. Yolao se puso al frente de toda la flota y, dado que había participado con él en casi todas las expediciones, Heracles le confió el cuidado de los Tespíadas y de la colonia. De estos cincuenta jóvenes, dos permanecieron en Tebas, donde sus descendientes, se dice, reciben honores hasta nuestros días; siete se quedaron en Tespias, donde son llamados d ē mo û choi 228 , y donde sus descendientes, según cuentan, han estado al frente de la ciudad hasta tiempos [5] recientes. Yolao tomó consigo a todos los restantes, y también a muchos otros que quisieron participar en el establecimiento de la colonia, y zarpó con ellos rumbo a Cerdeña. Allí, tras imponerse sobre los nativos en una batalla, distribuyó por sorteo la parte más hermosa de la isla, y especialmente la región del llano, que hasta hoy recibe el nombre de [6] Yolaeo. Hizo que la tierra fuera cultivable y plantó árboles frutales, con lo que la convirtió en objeto de disputas. Tanto se extendió, en efecto, la fama de la isla, por la abundancia de sus frutos, que los cartagineses, tiempo después, al acrecentar su poder, desearon adueñarse de ella, y por ella afrontaron muchos combates y peligros 229 . Pero sobre todo ello ya escribiremos en el momento oportuno 230 .

Construcción de la colonia de Cerdeña con intervención de Dédalo. Honores a Yolao. Regreso a Grecia y paso por Sicilia. Oráculo respecto a la colonia de Cerdeña y barbarización de la misma

En aquel tiempo Yolao dispuso todo [30] lo necesario para el funcionamiento de la colonia y, portantes obras que se han conservado hasta nuestros tiempos y que por su constructor han recibido el nombre de «Dedaleas» 231 . Edificó grandes y suntras hacer venir a Dédalo de Sicilia, realizó muchas e imtuosos gimnasios y estableció tribunales y otras instituciones en pro de la prosperidad de la ciudad. Por otra parte, a los habitantes de la colonia les dio el nombre [2] de yolaeos 232 , derivándolo de su propio nombre con el consentimiento de los Tespíadas, que le concedieron este honor como a un padre. En efecto, a causa de los cuidados que Yolao les dedicó, le cogieron tal afecto que, como sobrenombre, le dieron el título de progenitor; por esta razón, en épocas posteriores, quienes ofrecían sacrificios a este dios se dirigían a él como «Padre Yolao», igual que los persas hacían con Ciro.

[3] A continuación Yolao, en su regreso a Grecia, puso rumbo a Sicilia y pasó bastante tiempo en esta isla. En esta ocasión algunos de los que viajaban con él se quedaron en Sicilia atraídos por la belleza de esta tierra, y mezclándose con los sicanos 233 se establecieron en ella, siendo honrados de modo especial por los nativos. Yolao encontró una gran acogida y, al manifestarse como benefactor de mucha gente, fue honrado en muchas ciudades con recintos sagrados y [4] cultos debidos a los héroes. Un hecho singular y asombroso tuvo lugar en relación con esta colonia: el dios 234 les comunicó por medio de un oráculo que todos los que habían participado en esta colonización y sus descendientes seguirían permaneciendo libres para siempre, y esta situación se ha [5] mantenido de acuerdo con el oráculo hasta nuestros días. A lo largo del tiempo, al haber mayoría de bárbaros entre los que habían participado en la colonización, los habitantes de la colonia se volvieron bárbaros y se trasladaron a la zona montañosa, donde habitaron en tierras de difícil cultivo. Allí se acostumbraron a alimentarse de leche y carne y, al criar un gran número de rebaños, no necesitaron cultivar el grano. Se construyeron moradas subterráneas y, al pasar su vida en estas galerías bajo tierra evitaron los peligros derivados de [6] las guerras. Por esta razón primero los cartagineses y después los romanos, pese a haber emprendido la guerra contra ellos en muchas ocasiones, fracasaron en su intento 235 .

Por lo que respecta a Yolao y a los Tespíadas, así como a la colonia que fundaron en Cerdeña, nos conformaremos con lo dicho, y respecto a Heracles añadiremos la continuación de lo narrado anteriormente.

Heracles entrega a su mujer Mégara. Petición de Yole, hija de Éurito. Asesinato de Ífito. Purificación y estancia en el país de Ónfale

Una vez que hubo finalizado sus [31] trabajos, Heracles dio en matrimonio a Yolao a su propia mujer Mégara, porque, debido a la desgracia sobrevenida a sus hijos 236 , le asustaba volver a procrear con ella, y se puso a buscar otra mujer que pudiera darle hijos sin temor. Por esta razón, pues, pretendió en matrimonio a Yole, la hija de Éurito, soberano de Ecalia 237 . En vista [2] del infortunio de Mégara, Éurito tomó sus precauciones y contestó que quería reflexionar en relación a aquel matrimonio, por lo que, al no ser atendida su petición, Heracles, para vengarse de la ofensa, puso en fuga a las yeguas de Éurito. Pero Ífito, el hijo de Éurito, receloso por lo sucedido, se [3] presentó en Tirinte para buscar las yeguas. Entonces Heracles le hizo subir a una alta torre y le ordenó que tratara de divisarlas por si se encontraban paciendo en alguna parte; y, al no poder Ífito descubrirlas, Heracles le dijo que le acusaba en falso del robo y lo despeñó de lo alto de la torre 238 .

[4] Debido al asesinato de Ífito, Heracles fue atacado por un mal, por lo que se presentó ante Neleo 239 en Pilos y le rogó que le purificara de su crimen. Neleo, pues, deliberó con sus hijos y, salvo Néstor 240 , el más joven de ellos, todos estaban de acuerdo en que no accediera al rito de purificación. [5] Entonces Heracles se presentó ante Deífobo, el hijo de Hipólito, lo persuadió y fue objeto del rito de purificación; pero, al no verse libre del mal, interrogó a Apolo sobre el tratamiento a seguir. El dios le comunicó por medio de un oráculo que se libraría más fácilmente del mal si se vendía como esclavo y entregaba, como acto de justicia, el precio de su propia venta a los hijos de Ífito. Así, pues, obligado a obedecer el oráculo, zarpó con algunos amigos rumbo a Asia. Allí fue vendido con su consentimiento por uno de sus amigos y pasó a ser esclavo de una joven virgen hija de Yárdano, Ónfale, que era reina de los entonces llamados mayones 241 , que actualmente reciben el nombre de [6] lidios. El amigo que había vendido a Heracles entregó el importe de la venta a los hijos de Ífito de acuerdo con el oráculo. Heracles recuperó la salud y, mientras fue esclavo [7] de Ónfale, castigó a los que saqueaban el país 242 . De los llamados cercopes 243 , por ejemplo, que robaban y cometían muchas fechorías, a unos los mató y a otros los hizo prisioneros y los entregó encadenados a Ónfale. A Sileo, que apresaba a los extranjeros que se encontraban de paso y los obligaba a cavar sus viñas, lo mató golpeándolo con su azada. A los itonos, en fin, que saqueaban una gran parte del país de Ónfale, les arrebató su botín y se apoderó de la ciudad que les servía de base para sus pillajes, convirtiendo en esclavos a sus habitantes y arrasándola completamente. Ónfale reconoció el coraje de Heracles y, cuando [8] supo quién era y quiénes eran sus padres, quedó admirada por su valor y, después de liberarlo, se unió a él y dio a luz a Lamo. Antes, durante la época de esclavitud, Heracles ya había tenido un hijo de una esclava, Cleodeo.

Expedición de Heracles contra Troya. Vence a Laomedonte, toma Troya y corona a Príamo

Después de estos hechos, Heracles [32] regresó al Peloponeso y emprendió la guerra contra Ilión, puesto que tenía un litigio con su rey, Laomedonte 244 . Pues cuando Heracles estaba con Jasón en la expedición en busca del vellocino de oro y había matado al monstruo marino, Laomedonte, en efecto, le había privado de las yeguas prometidas; pero de esto haremos una exposición detallada un poco más tarde, en relación con los Argonautas 245 . [2] Al estar entonces ocupado en la expedición con Jasón, Heracles no encontró tiempo hasta más tarde para emprender la guerra contra Troya con dieciocho naves de guerra, según dicen algunos, o con seis en total, como ha escrito Homero en los versos en los que presenta a Tlepólemo 246 , el hijo de Heracles, diciendo:

Al contrario, eran igual que era, dicen, el poderoso Heracles, mi intrépido padre de corazón de león.

Un día llegó aquí a por las yeguas de Laomedonte,

con sólo seis naves y unos pocos hombres,

pero saqueó la ciudad de Ilión y vació sus calles 247 .

[3] Así, pues, tras arribar a la costa de la Tróade, Heracles en persona, en compañía de sus mejores hombres, avanzó contra la ciudad y dejó al mando de las naves a Ecles, el hijo de Anfiarao 248 . Dado que la presencia de los enemigos se había producido de modo inesperado, Laomedonte, a causa de la rapidez de los acontecimientos, se vio en la imposibilidad de juntar una fuerza considerable, pero reunió el mayor número de hombres que le fue posible, y con ellos marchó contra las naves, con la esperanza de que, si las incendiaba, pondría fin a la guerra. Ecles les salió al encuentro y ocurrió que el mismo Ecles, el general, cayó en el combate, pero los restantes, en su retirada hacia las naves, tuvieron éxito y lograron alejarlas de la costa. Entonces [4] Laomedonte volvió atrás y, al enfrentarse a los hombres de Heracles junto a la ciudad, él mismo cayó así como la mayor parte de los que combatían a su lado. Heracles tomó la ciudad al asalto y en la riña degolló a muchos de sus habitantes, y luego entregó el reino de los Ilíadas 249 a Príamo en virtud de su sentido de la justicia. Príamo, en efecto, era el [5] único de los hijos de Laomedonte que se había opuesto a su padre y le había aconsejado que devolviera las yeguas a Heracles en cumplimiento de la promesa. Heracles recompensó a Telamón 250 por sus proezas, entregándole a la hija de Laomedonte, Hesíone, puesto que en el asedio había sido el primero en forzar la penetración en la ciudad, mientras que Heracles asaltaba la acrópolis por la parte más sólida de la muralla.

De nuevo en el Peloponeso. Boda de Hipólita y muerte del centauro Euritió n. Heracles mata a Éurito en Cleonas. Campaña contra Élide. Guerra contra Hipoconte de Esparta. Heracles y la historia de Auge y Télefo

[33] A continuación Heracles regresó al Peloponeso y emprendió una campaña contra Augias 251 porque le había escamoteado su recompensa. Hubo un combate contra los eleos, pero en esta ocasión no tuvo éxito 252 y se retiró a Óleno 253 , a casa de Dexámeno. La hija de éste, Hipólita, se casaba con Azán. Mientras participaba en el banquete, Heracles mató al centauro Euritión, al observar que durante la boda se portaba de manera injuriosa [2] y violenta con Hipólita 254 . Cuando Heracles regresó a Tirinte, Euristeo le acusó de maquinar contra el reino y le ordenó marchar de Tirinte con Alcmena, Ificles y Yolao 255 . Por esta razón se vio obligado a exilarse con ellos y se instaló en Arcadia, [3] en Feneo. Desde allí efectuaba sus salidas y, al saber que una procesión en honor de Posidón había sido enviada de la Élide al Istmo 256 y que al frente de ella iba Éurito, el hijo de Augias, se lanzó inesperadamente sobre Éurito y lo mató junto a Cleonas, donde actualmente se encuentra el santuario de Heracles. A continuación emprendió una campaña [4] contra la Élide y dio muerte al rey Augias y, una vez que hubo tomado la ciudad al asalto, envió a buscar a Fileas, el hijo de Augias, y le entregó el reino. Éste, en efecto, había sido enviado al exilio por su padre cuando, al hacer de juez entre su padre y Heracles en el asunto de la recompensa, había dado la razón a Heracles.

Después de estos hechos, Hipoconte exilió de Esparta a [5] su hermano Tindáreo 257 , y los hijos de Hipoconte, que eran veinte, mataron a Eono, hijo de Licimnio 258 y amigo de Heracles. Irritado por estos acontecimientos, Heracles emprendió una guerra contra ellos y, venciéndoles en una gran batalla, los aniquiló. Tomó Esparta al asalto y devolvió el reino a Tindáreo, que era el padre de los Dioscuros. Le confió el reino porque lo había ganado por derecho de guerra, ordenándole que lo conservara para sus propios descendientes. [6] De los que iban con Heracles cayeron muy pocos en la batalla, y entre ellos había hombres ilustres como Ificlo y Cefeo 259 y diecisiete de los hijos de Cefeo, puesto que sólo tres, de los veinte que eran, lograron salvarse. En el bando contrario cayeron el propio Hipoconte, diez hijos que iban con él y un gran número de los otros espartiatas.

[7] De regreso de esta expedición, al volver hacia Arcadia, se detuvo en casa del rey Áleo 260 y se unió en secreto a su [8] hija Auge, la dejó encinta y regresó a Estinfalo 261 . Áleo ignoraba lo ocurrido, pero cuando el bulto del vientre de su hija descubrió la fechoría, preguntó quién la había forzado. Cuando Auge le reveló que quien la había violado era Heracles, no dio crédito a lo que le decía su hija y la entregó a su [9] amigo Nauplio con la orden de que la arrojara al mar. Cuando era llevada hacia Nauplia y se encontraba al pie del monte Partenio, Auge sintió que le sobrevenían los dolores del parto y se retiró a un bosque cercano con el pretexto de una necesidad apremiante. Allí dio a luz a un hijo varón, y dejó al recién nacido oculto en unos matorrales. A continuación Auge volvió junto a Nauplio, y cuando llegó al puerto de Nauplia, en Argólide, se encontró con una salvación inesperada. Nauplio, en efecto, decidió no lanzarla al mar, como le [10] había sido ordenado, sino regalarla a unos extranjeros carios que zarpaban rumbo a Asia. Éstos llevaron a Auge a Asia y la entregaron a Teutrante, rey de Misia. En cuanto al recién [11] nacido que Auge abandonó en el monte Partenio, unos boyeros del rey Córito lo hallaron debajo de una cierva cuando tomaba alimento de su teta, y lo regalaron a su amo. Córito acogió al niño con gozo y lo crió como si fuera su propio hijo, y le puso el nombre de Télefo por la cierva (élaphos) que lo había alimentado 262 . Al hacerse hombre e inquietarse por saber quién era su madre, Télefo acudió a Delfos, donde el oráculo le respondió que navegara hasta Misia, a la corte del rey Teutrante. Allí encontró a su madre y, al saberse [12] quién era su padre, fue objeto de la mayor consideración. Y dado que Teutrante no tenía un hijo varón, casó a su hija Argíope con Télefo y lo nombró sucesor del reino 263 .

Heracles deja el Peloponeso y se establece en Calidón, en Etolia. Matrimonio con Deyanira. Digresión sobre Meleagro

Cuatro años después de su establecimiento [34] en Feneo, apesadumbrado por la muerte de Eono, el hijo de Licimnio, y de su hermano Ificlo 264 , Heraeles abandonó voluntariamente Arcadia y todo el Peloponeso. Muchos dejaron Arcadia con él, que se dirigió a Calidón de Etolia, donde se estableció. Al no tener hijos legítimos ni esposa legal, se casó con Deyanira, la hija de Eneo, cuando ya había muerto Meleagro. Creemos, pues, que no resultará inoportuno que hagamos una breve digresión 265 para referirnos al infortunio de Meleagro.

[2] En una ocasión en que había tenido una cosecha de trigo muy abundante, Eneo ofreció sacrificios a todos los otros dioses, pero descuidó a Ártemis. Por esta razón la diosa se encolerizó contra él e hizo aparecer el famoso jabalí de Calidón, [3] un animal de un tamaño extraordinario. Devastaba las tierras de los alrededores y dañaba las propiedades. Por esto Meleagro, el hijo de Eneo, que estaba entonces en la flor de la edad y sobresalía por su fuerza y su valor, tomó consigo a muchos de los hombres más bravos para ir a la caza del animal. Meleagro fue el primero en alcanzar a la fiera con su jabalina y por ello se le concedió unánimemente el primer [4] premio, consistente en la piel del animal. Pero Atalanta, la hija de Esqueneo 266 , participaba en la cacería, y Meleagro, que estaba enamorado de ella, renunció en su favor a la piel y al elogio merecido por su gran valor. Ante este gesto, sin embargo, los hijos de Testio, que habían tomado parte en la cacería, se indignaron, porque había honrado a una extranjera antes que a ellos, despreciando los lazos de parentesco. Por esto, sin ninguna consideración al obsequio de Meleagro, tendieron una emboscada a Atalanta y, cuando regresaba a Arcadia, la atacaron y le arrebataron la piel [5] del animal. Excitado por su amor hacia Atalanta y por la afrenta, Meleagro acudió en auxilio de Atalanta. Primero ordenó a los ladrones que devolvieran a la mujer el premio al valor concedido, pero en vista de que ellos no hacían caso, los mató, pese a que eran hermanos de Altea 267 . Por esto Altea, extraordinariamente afligida por la desaparición de quienes llevaban su misma sangre, profirió unas imprecaciones en las que pedía la muerte de Meleagro; y los inmortales, según se cuenta, le escucharon y pusieron fin a la vida de Meleagro.

Algunos mitos, sin embargo, cuentan que, cuando nació [6] Meleagro, las Moiras se aparecieron en sueños a Altea y le anunciaron que su hijo Meleagro encontraría la muerte el día en que la tea se consumiera del todo 268 . Por esto, una vez que hubo dado a luz, creyendo que la salvación de su hijo dependía del mantenimiento de la tea, se puso a vigilar esta tea con todo cuidado. Después, sin embargo, irritada por el asesinato de sus hermanos, dejó que la tea se consumiera completamente y causó la muerte de Meleagro. Pero, afligida cada vez más por lo sucedido, con un lazo puso fin a su vida.

Peribea y Eneo. Heracles desvía el curso del Aqueloo. El cuerno de Amaltea

Mientras tenían lugar estos acontecimientos, [35] Hipónoo, en Óleno, enfadado, según cuentan, con su hija Peribea porque afirmaba que estaba encinta de Ares, la envió a Etolia, a casa de Eneo, a quien encargó que la hiciera desaparecer cuanto antes. Pero Eneo, que recientemente había perdido a [2] su hijo y a su mujer, desatendió el encargo de matar a Peribea; se casó, por el contrario, con ella y tuvo a su hijo Tideo 269 . Tal es, pues, el fin de los mitos relativos a Meleagro y Altea y también a Eneo.

[3] En su deseo de complacer a los calidonios, Heracles desvió el curso del río Aqueloo 270 y, al disponer otro lecho para el río, hizo que fuera fértil una vasta franja de tierra, regada a partir de entonces por el curso de agua mencionado. [4] Por eso algunos poetas han convertido el hecho en un relato mítico 271 . Presentan, en efecto, a Heracles entablando combate con Aqueloo, tras tomar el río la forma de un toro. En el curso de la lucha, Heracles le partió uno de sus cuernos y lo entregó como regalo a los etolios. Lo llaman «Cuerno de Amaltea» y en él imaginan una gran abundancia de todos los frutos otoñales; uvas, manzanas y otras frutas similares. Pero, en esta figuración enigmática de los poetas, el cuerno de Aqueloo representa la corriente de agua que discurre por el canal, y las manzanas, las granadas y los racimos significan la región fructífera regada por el río y la profusión de plantas productoras de fruto. Por otra parte, dicen que el cuerno es de «Amaltea», es decir, de algo así como una «falta de blandura» (amalakistía) 272 , con lo que se quiere significar la fortaleza del constructor de la obra.

Expedición contra los tesprotos. Muerte accidental del joven Eurínomo. Encuentro con el centauro Neso, que, moribundo, da un filtro a Deyanira

Heracles efectuó una expedición [36] con los calidonios contra los tesprotos, tomó al asalto la ciudad de Éfíra 273 y dio muerte a Fileas 274 , el rey de los tesprotos. Hizo prisionera a la hija de Fileas, se unió a ella y engendró a Tlepólemo. Tres años después del matrimonio [2] con Deyanira, en una ocasión en que Heracles estaba comiendo en casa de Eneo, Eurínomo, el hijo de Arquíteles, todavía un muchacho, se encargaba del servicio y, al cometer un error mientras servía, Heracles le dio un puñetazo, y fue tan fuerte el golpe que mató involuntariamente al muchacho. Profundamente afligido por este accidente, de [3] nuevo se exilió de Calidón por voluntad propia, con su esposa Deyanira e Hilo, el hijo de ambos, que todavía era un muchacho 275 . En su viaje, cuando llegó al río Eveno 276 , encontró al centauro Neso, que cobraba el transporte de una [4] orilla a otra. Éste hizo pasar primero a Deyanira y, prendido de su belleza, trató de violarla. Al llamar a su marido para que la socorriera, Heracles alcanzó con una flecha al centauro, y Neso, que entretanto intentaba unirse a la mujer, cuando estaba a punto de morir a causa de la profundidad de la herida, dijo a Deyanira que le daría un filtro para que Heracles no quisiera acercarse a ninguna otra mujer. [5] Así, pues, le encargó que recogiera el semen que se había desprendido de él, que lo mezclara con aceite y con la sangre que goteaba de la punta del dardo, y que untara con ello la túnica de Heracles 277 . Y después de dar este consejo a Deyanira, expiró al instante. De acuerdo con las instrucciones de Neso, Deyanira recogió el semen en una vasija, en la que sumergió la punta del dardo, y lo guardó a escondidas de Heracles. Éste, después de cruzar el río, llegó a casa de Ceix, el rey de Traquis 278 , y se instaló allí, con los arcadios que siempre le habían acompañado en sus campañas.

Expedición contra Filante y expulsión de los dríopes. Heracles ayuda a los dorios en su guerra contra los lapitas. Castiga al rey Ormenio y a los hijos de Éurito

A continuación, dado que parecía [37] que Filante, el rey de los dríopes había cometido un sacrilegio contra el templo de Delfos, Heracles efectuó una expedición en compañía de los melieos, mató al rey de los dríopes y, tras expulsar a los otros del país, lo entregó a los melieos 279 . Hizo prisionera a la hija de Filante y, uniéndose a ella, engendró un hijo, Antíoco. De Deyanira también tuvo dos hijos, más jóvenes que Hilo, Gleneo y Hodites 280 . De los dríopes que fueron expulsados, unos arribaron [2] a Eubea y fundaron una ciudad, Caristo; otros navegaron hasta la isla de Chipre y mezclándose con los indígenas se establecieron allí; y el resto de los dríopes se refugiaron en la corte de Euristeo, donde recibieron ayuda gracias al odio por Heracles que éste sentía. Euristeo les apoyó en la fundación de tres ciudades en el Peloponeso, Ásine, Hermíone y también Eyón.

Después del traslado de los dríopes, estalló una guerra [3] entre los dorios que habitaban Hestieótide, cuyo rey era Egimio 281 , y los lapitas establecidos en los alrededores del Olimpo, cuyo señor era Corono, el hijo de Ceneo. Dado que los lapitas eran muy superiores por el número de sus fuerzas, los dorios buscaron apoyo en Heracles y le pidieron que fuera su aliado a cambio de un tercio de las tierras de Dóride y del trono; una vez que le hubieron persuadido, juntos emprendieron la campaña contra los lapitas. Heracles tenía siempre consigo a los arcadios que le habían acompañado en sus expediciones, y con ellos sometió a los lapitas, mató a su rey Corono y, despedazando a la mayor parte de sus [4] súbditos, los obligó a retirarse de las tierras en litigio. Después de estos hechos, confió a Egimio la tercera parte de las tierras que había obtenido y le ordenó que las conservara para sus descendientes 282 . En su regreso hacia Traquis, también fue provocado por Cicno 283 , el hijo de Ares, y lo mató. Luego se marchó de Itono y, mientras atravesaba las tierras de Pelasgiótide, trató con el rey Ormenio, a quien pidió en matrimonio a su hija Astidamía. Al no atender el rey su petición por tener ya a Deyanira, la hija de Eneo, como esposa legítima, Heracles marchó contra él, tomó la ciudad y mató a este rey que se negaba a obedecerle; hizo prisionera a Astidamía y, uniéndose a ella, engendró a su hijo Ctesipo. [5] Después de estos éxitos, emprendió una campaña en Ecalia contra los hijos de Éurito, porque había sido rechazado al pedir en matrimonio a Yole 284 . Con los arcadios que luchaban a su lado tomó la ciudad y mató a los hijos de Éurito, Toxeo, Molión y Clitio. Y después de hacer prisionera a Yole, partió de Eubea en dirección al promontorio llamado Ceneo 285 .

Deyanira envía a Heracles la túnica con el filtro del centauro. El mal se apodera de Heracles y Deyanira se suicida. Deificación de Heracles

Allí, deseoso de realizar un sacrifício, [38] Heracles envió a Licas, su asistente 286 , a Traquis con la orden de pedir la túnica y el manto que solía usar en los sacrificios a su mujer Deyanira. Pero ésta, advertida por Licas del amor de Heracles por Yole y con el propósito de ser querida ella misma más que la otra, untó la túnica con el filtro dado por el centauro para la perdición del héroe. Así pues, Licas, sin [2] saber nada de esto, se llevó las vestiduras para el sacrificio. Heracles se puso la túnica untada y, al hacer su efecto poco a poco el poder séptico del veneno, padeció el sufrimiento más terrible. La punta del dardo, en efecto, había sido recubierta con veneno de serpiente 287 , y por esto la túnica, con el calor, ulceró la carne de su cuerpo. Heracles se vio acometido por un dolor inmenso y mató a Licas, que había sido su asistente, y luego licenció su ejército y regresó a Traquis.

Cada vez más agobiado por el mal, envió a Licimnio y a [3] Yolao a Delfos para preguntar a Apolo qué debía hacer para vencer el mal. Deyanira, conmovida por la magnitud del infortunio de Heracles, y consciente de su error, puso fin a su vida colgándose con un lazo. El dios respondió que se debía trasladar a Heracles al Eta, con su armadura de guerra, y levantar a su lado una gran pira; del resto, dijo, se cuidaría [4] Zeus. Una vez que los que estaban con Yolao hubieron ejecutado las órdenes y se hubieron situado a cierta distancia para observar lo que iba a ocurrir, Heracles, ya sin esperanza respecto a su curación, se acercó a la pira y se puso a pedir a cada uno de los que se aproximaban que encendiera la hoguera. Al no atreverse nadie a obedecerle, sólo Filoctetes se dejó convencer 288 ; y así, tras recibir como regalo el arco y las flechas de Heracles en correspondencia a su ayuda, prendió el fuego. Inmediatamente los rayos también cayeron del cielo [5] por todas partes, y la pira se consumió completamente. A continuación los compañeros de Yolao fueron a recoger los huesos, pero, al no encontrar ni uno solo, pensaron que Heracles, de acuerdo con los oráculos, había dejado el mundo de los hombres para estar en compañía de los dioses 289 .

Honores divinos a Heracles. Hera lo adopta y lo casa con Hebe. Heracles rehúsa su inscripción entre los doce dioses

[39] Por esta razón le dedicaron sacrificios funerarios como a un héroe, le construyeron un túmulo y luego regresaron a Traquis. Siguiendo este ejemplo, Menecio 290 , el hijo de Áctor, que era amigo de Heracles, le sacrificó un jabalí, un toro y un camero como a un héroe e instituyó que cada año en Opunte 291 se ofrecieran sacrificios a Heracles y se le honrara como a un héroe. Algo semejante hicieron también los tebanos, pero los atenienses fueron los primeros de todos en honrar a Heracles con los sacrificios que se tributan a un dios 292 , y, ofreciendo a los demás hombres el ejemplo de su piedad hacia este dios, indujeron primero a todos los griegos, y a continuación a todos los hombres de la tierra habitada, a honrar a Heracles como a un dios.

Debemos añadir a lo dicho que, después de su apoteosis, [2] Zeus persuadió a Hera para que adoptase a Heracles como hijo y le diese un afecto maternal durante todo el resto de los tiempos. Esta adopción se realizó, dicen, del modo siguiente: Hera se subió al lecho y, tras atraer junto a su cuerpo a Heracles, dejó que se deslizara al suelo a través de sus vestidos, imitando un verdadero nacimiento. Esto precisamente es lo que hacen los bárbaros hasta nuestros días cuando quieren adoptar un hijo. Después de la adopción, Hera, cuentan los [3] mitos, unió a Heracles en matrimonio a Hebe 293 , en relación con la cual también el poeta en la Nekyía 294 ha escrito:

la sombra (de Heracles), pues él entre los inmortales

se complace en los festines y tiene a Hebe de hermosos tobillos.

Dicen asimismo que Heracles fue inscrito por Zeus en la lista [4] de los doce dioses, pero que él no aceptó este honor, puesto que era imposible esta inscripción sin la exclusión previa de uno de los doce dioses, por lo que le parecía fuera de lugar aceptar un honor que comportaba el deshonor de otro dios. Así pues, en lo que concierne a Heracles, si nos hemos extendido en demasía, al menos no hemos omitido nada de lo que los mitos cuentan sobre él.

Los Argonautas. Deseos de gloria de Jasón. Pelias le encarga la búsqueda del vellocino de oro

[40] Respecto a los Argonautas, dado que Heracles participó en su expedición 295 , sería oportuno efectuar una exposición de los hechos que les conciernen. He aquí lo que se cuenta: Jasón era hijo de Esón y por parte de padre sobrino de Pelias, rey de los tesalios 296 . Al destacar entre los de su edad por su fuerza física y por la brillantez de su espíritu, sintió el deseo de realizar algún hecho digno de [2] recuerdo. Viendo que, entre los que le habían precedido, Perseo y algunos otros, gracias a sus expediciones a tierras extranjeras y a la audacia de sus empresas, habían alcanzado una fama permanentemente memorable, trató de emular sus proyectos. Así, comunicó sus intenciones al rey y recibió en seguida su aprobación, no porque Pelias se afanara en promover la gloria del joven, sino porque esperaba que encontraría la muerte en aquellas audaces expediciones 297 . Él mismo, en efecto, se había visto privado [3] por la naturaleza de hijos varones y estaba en guardia para que su hermano, con la colaboración de su hijo, no atentara nunca contra el reino. Ocultando, sin embargo, este recelo, y prometiéndole que le proporcionaría lo necesario para la expedición, encargó a Jasón que llevara a término la empresa de navegar hasta la Cólquide en busca del célebre vellocino de oro. El Ponto, habitado en aquel tiempo por pueblos [4] bárbaros y totalmente salvajes, recibía el nombre de «Áxeno» 298 , puesto que los habitantes de aquellos lugares mataban a los extranjeros que arribaban a sus costas. Así Jasón, [5] ansioso de gloria y juzgando que la empresa era difícil, pero en modo alguno imposible, y concluyendo que por esta razón él sería mucho más ilustre, dispuso los preparativos necesarios para la expedición.

Preparativos de la expedición. Construcción de la nave Argo. Se reúnen los expedicionarios y eligen general a Heracles

[41] En primer lugar, en las cercanías del monte Pelión, se puso a construir una nave que, por su tamaño y por las otras características de su construcción, aventajaba en mucho a lo que entonces era habitual, puesto que los hombres de la época navegaban en balsas y en embarcaciones muy pequeñas 299 . De modo que los que en aquella ocasión vieron la nave se quedaron estupefactos, y cuando se esparció por Grecia la noticia de la empresa y del proyecto de construcción de la nave, no pocos de los jóvenes más distinguidos sintieron el deseo de participar [2] en la expedición. Después de haber botado la nave y haberla equipado espléndidamente con todo lo que podía causar asombro, Jasón eligió, entre los que deseaban participar en su proyecto, a los jefes más ilustres, de modo que, con él incluido, alcanzaban el número de cincuenta y cuatro. De ellos los más famosos eran Cástor y Polideuces y también Heracles y Telamón, y, además de éstos, Orfeo y Atalanta, la hija de Esqueneo, y asimismo los hijos de Tespio, y el propio conductor de la expedición marítima rumbo a la [3] Cólquide. Según algunos mitógrafos, la nave recibió el nombre de Argo por Argo 300 , el arquitecto del barco que viajó con ellos para reparar las partes de la nave que se fueran averiando. Algunos, sin embargo, dicen que el nombre se debe a su extraordinaria velocidad, seguramente porque los antiguos llamaban «argós» a lo que era rápido 301 . Una vez que se hubieron reunido los jefes, eligieron como su general a Heracles, a quien otorgaron la preeminencia en consideración a su valor 302 .

Los Argonautas zarpan de Yolco. Desembarco en Tróade, trato con Laomedonte y liberación de Hesíone

Tras zarpar de Yolco, y una vez [42] que hubieron pasado el Atos y Samotracia, se vieron envueltos por una tempestad que les arrastró hasta Sigeo, en la Tróade. Allí desembarcaron y encontraron, dicen, a una muchacha encadenada a la costa por la razón que exponemos a continuación. Se cuenta que [2] Posidón, a raíz de la construcción de las murallas de Troya 303 que relatan los mitos, se enfureció con el rey Laomedonte e hizo emerger de las profundidades un monstruo marino para arrasar la tierra. Los que vivían en la costa y los que cultivaban las tierras cercanas al mar fueron barridos de una manera increíble. Por otra parte, se abatió una peste sobre la población y sobrevino una destrucción completa de las cosechas, de modo que todos estaban espantados ante la magnitud de lo acontecido. Por esto, al reunirse la gente en [3] asamblea en busca de un medio para liberarse de las desgracias, el rey, se dice, envió unos hombres a Apolo para preguntar sobre lo ocurrido. El oráculo emitió, pues, la respuesta: la causa era la cólera de Posidón, y ésta cesaría el día en que los troyanos entregaran de buen grado como alimento del monstruo marino a aquel de sus hijos que fuera designado por la suerte. Todos, se dice, entraron en el sorteo, y el [4] azar designó a Hesíone, la hija del rey. Laomedonte se vio forzado a entregar a la muchacha y a abandonarla en la costa, [5] sujeta con cadenas. Y cuando Heracles desembarcó allí con los Argonautas y se enteró por ella misma del infortunio de la muchacha, rompió las cadenas que rodeaban su cuerpo, subió a la ciudad y prometió al rey que destruiría al [6] monstruo. Laomedonte aceptó la palabra dada y a su vez prometió que le entregaría como recompensa sus yeguas invencibles. Entonces Heracles, dicen, mató al monstruo, y se dio a Hesíone la posibilidad de elegir si quería partir con su salvador o si prefería permanecer en su patria con sus padres. La muchacha eligió la vida con el extranjero, no sólo por dar más importancia al beneficio recibido que a los lazos familiares, sino también porque temía que apareciera de nuevo un monstruo marino y que los ciudadanos la expusieran [7] al mismo castigo. Tras ser honrado espléndidamente con regalos y con los testimonios de hospitalidad apropiados, Heracles dejó bajo la custodia de Laomedonte a Hesíone y las yeguas, con el acuerdo de recuperarlas después de su regreso de Cólquide. Luego se hizo a la mar en compañía de los Argonautas para proseguir con empeño el trabajo que se habían marcado 304 .

Tempestad y oración de Orfeo a las divinidades de Samotracia. En el país de Fineo, en Tracia. Injusto castigo de los hijos de Fineo

Pero sobrevino una gran tempestad, [43] y los jefes ya habían perdido la esperanza de salvación cuando Orfeo, dicen, el único de los navegantes que había participado en una ceremonia iniciática 305 , dirigió sus plegarias a las divinidades de Samotracia pidiendo por su salvación. Inmediatamente el viento se apaciguó y [2] dos estrellas cayeron sobre la cabeza de los Dioscuros 306 ; todos quedaron estupefactos ante aquella maravilla y pensaron que se habían liberado de los peligros gracias a la providencia de los dioses. Por esto, dado que la historia de este incidente se ha transmitido a las generaciones posteriores, cada vez que los marinos se encuentran en medio de una tempestad, elevan sus plegarias a las divinidades de Samotracia, y la presencia de las dos estrellas 307 se remonta, dicen, a su aparición sobre los Dioscuros.

Pero en aquel incidente, cuando cesó la tormenta, los jefes [3] arribaron a Tracia, al país sobre el que reinaba Fineo. Allí se encontraron con dos jóvenes que como castigo habían sido arrojados a un foso donde eran continuamente azotados. Se trataba de los hijos de Fineo 308 y Cleopatra, la cual dicen que había sido engendrada por Oritía, la hija de Erecteo, y por Bóreas 309 . A causa del atrevimiento y las acusaciones calumniosas de su madrastra, recibían de su padre el [4] injusto castigo descrito. Fineo, en efecto, se había casado con Idea, hija de Dárdano, rey de los escitas, y, dispuesto a satisfacer todos sus deseos a causa de su amor por ella, dio crédito a la acusación de que los hijos que él había tenido en un anterior matrimonio habían usado la fuerza para ultrajar a su madrastra, queriendo de este modo complacer a su madre. [5] Y cuando Heracles y sus compañeros aparecieron de improviso, los jóvenes que se encontraban en aquella penosa situación invocaron, se dice, a los jefes como si fueran dioses y, mostrándoles las causas de la inicua conducta de su padre, les rogaron que les liberasen de su infortunio.

Los Boréadas liberan a los hijos de Fineo. Heracles mata a Fineo. Castigo de la madrastra. Divergencias en los relatos míticos. Crueldad de los bárbaros de la Táurica

Fineo salió al encuentro de los extranjeros [44] con duras palabras ordenándoles que no se inmiscuyeran en sus asuntos personales. Ningún padre, les dijo, impone voluntariamente un castigo a sus hijos, a no ser que éstos, con la magnitud de sus faltas, hayan superado el amor natural que los padres sienten por sus hijos. Entonces, unos jóvenes que habían navegado en compañía [2] de Heracles, los llamados Boréadas 310 , que eran hermanos de Cleopatra, fueron los primeros, según se dice a causa de su parentesco, en lanzarse en ayuda de los dos hijos; rompieron las ataduras que tenían alrededor de sus cuerpos y mataron a los bárbaros que se les enfrentaron. Entonces [3] Fineo entabló el combate y los tracios acudieron en masa, y Heracles, dicen, luchó mejor que nadie, mató a Fineo y a un gran número de los otros, y finalmente, tras apoderarse del palacio real, sacó a Cleopatra de la cárcel y restituyó el mando ancestral a los hijos de Fineo. Pero cuando éstos quisieron dar muerte a su madrastra mediante tortura, Heracles les persuadió para que renunciaran a tal venganza y la enviaran junto a su padre a Escitia, pidiéndole que la castigara por las injusticias que había cometido contra ellos. Y esto es lo que ocurrió; el escita condenó a muerte a su [4] hija, y los hijos de Cleopatra se granjearon entre los tracios una reputación de equidad.

No ignoro que algunos mitógrafos afirman que los hijos de Fineo habían sido cegados por su padre, y que Fineo sufrió la misma suerte a manos de Bóreas. De modo semejante, [5] algunos escritores nos han transmitido que Heracles, cuando desembarcó en Asia en busca de agua, fue abandonado en esta región por los Argonautas 311 . Por regla general, nos encontramos con que los mitos antiguos no nos dan una [6] historia única y unánime. Por esto no hay que asombrarse si, cuando componemos algunos relatos referentes a los tiempos antiguos, no coincidimos con todos los poetas e historiadores.

En todo caso, según afirman asimismo los antiguos relatos, los hijos de Fineo confiaron el reino a su madre Cleopatra [7] y se unieron a los héroes en la expedición. Una vez que hubieron zarpado de Tracia y se hubieron trasladado al Ponto, arribaron a la Táurica, desconocedores de la crueldad de los indígenas 312 . Era, en efecto, costumbre de los bárbaros que habitaban esta región ofrecer en sacrificio a Ártemis Taurópolo 313 a los extranjeros que desembarcaban en sus costas. Y fue en este país, se dice, donde, en tiempos posteriores, lfigenia fue consagrada sacerdotisa de la diosa mencionada y donde sacrificaba a aquellos que caían prisioneros 314 .

Digresión sobre los hijos de Helio y sobre Hécate y sus hijas. Historia de Circe

Dado que la historia investiga las [45] razones de este asesinato de extranjeros, se hace necesario que nos refiramos a ello brevemente, sobre todo porque esta digresión 315 estará relacionada con las hazañas de los Argonautas. Helio 316 , se dice, tuvo dos hijos: Eetes y Perses. Eetes fue rey de la Cólquide 317 , mientras que el otro reinó en la Táurica, y los dos se distinguieron por su crueldad. Perses engendró una hija, Hécate 318 , [2] que superaba a su padre por su osadía y su desprecio por las leyes. Era amante de la caza y, cuando no tenía éxito, asaeteaba a los hombres en vez de disparar a las fieras. Al tener una gran pericia en la composición de venenos mortales, descubrió el llamado acónito 319 , y experimentó la potencia de cada veneno mezclándolos en la comida dada a los extranjeros. Y puesto que había adquirido una gran experiencia en esta materia, primero mató a su padre con una pócima y le sucedió en el trono; luego construyó un templo a Ártemis y, al ordenar que los extranjeros que desembarcasen allí fueran sacrificados a la diosa, se hizo famosa por su [3] crueldad. A continuación se casó con Eetes y parió dos hijas, Circe y Medea, y también un hijo, Egialeo 320 .

Circe 321 también se dedicó a la creación de toda clase de drogas y descubrió en las raíces todo tipo de propiedades y poderes increíbles; respecto a un gran número de drogas fue instruida por su madre Hécate, pero descubrió muchas más gracias a su propia investigación, y no dejó que ninguna otra [4] mujer la superara en el diseño de las mismas. Fue entregada en matrimonio al rey de los sármatas, que algunos llaman escitas 322 , y comenzó por envenenar a su marido y a continuación, al sucederle en el reino, cometió muchos actos [5] crueles y violentos contra sus súbditos. Debido a esto fue depuesta de su trono y, según algunos mitógrafos, huyó por el océano y se detuvo en una isla desierta donde se estableció con las mujeres que habían huido con ella. Pero según otros historiadores, abandonó el Ponto y fue a instalarse en un promontorio de Italia que debido a ella aún hoy recibe el nombre de Circeo 323 .

Historia de Medea. Su espíritu civilizado. Encuentro con Jasón

Respecto a Medea la historia cuenta [46] que aprendió de su madre y de su hermana todos los poderes de las drogas, pero que las utilizó con la intención opuesta. Se dedicaba, en efecto, a sacar de los peligros a los extranjeros que desembarcaban en su país, unas veces pidiendo a su padre con súplicas y halagos la salvación de los que iban a morir, otras veces sacándoles ella misma de la prisión y velando por la seguridad de aquellos desgraciados, dado que Eetes, en parte por su propia crueldad, en parte porque obedecía a su mujer, Hécate, había dado su aprobación a la costumbre de matar a los extranjeros. Puesto que Medea [2] actuaba cada vez más en contra de los designios de sus padres, dicen que Eetes empezó a sospechar que su hija conspiraba contra él y la puso en libertad vigilada 324 . Pero Medea consiguió escapar y encontró refugio en un santuario de Helio situado junto al mar. Precisamente en este tiempo, los Argonautas procedentes [3] de la Táurica arribaban de noche a Cólquide, al santuario mencionado. Allí encontraron a Medea vagando por la playa. Al enterarse por ella de la costumbre de dar muerte a los extranjeros, agradecieron el espíritu civilizado de la muchacha y, al revelarle su propio proyecto, se enteraron también por ella del peligro en que ella misma se encontraba por voluntad de su padre, a causa del respeto que mostraba por los extranjeros. Así, dado que sus intereses parecían comunes, Medea prometió [4] colaborar con ellos hasta que hubieran llevado a término el trabajo que se habían fijado, y Jasón se comprometió bajo juramento a casarse con ella y a tenerla como compañera durante [5] toda su vida 325 . A continuación los Argonautas, tras dejar centinelas al cuidado de la nave, se lanzaron de noche con Medea a la busca del Vellocino de Oro, respecto al cual sería oportuno ofrecer un relato detallado, a fin de que nada de lo concerniente a la historia que hemos emprendido sea ignorado.

Frixo, Hele y el vellocino de oro. Medidas de Eetes ante el oráculo sobre su muerte. Diversas versiones sobre el relato de Frixo y el vellocino de oro

[47] Cuentan los mitos que Frixo, el hijo de Atamante, tomó consigo a su hermana Hele y huyó de Grecia 326 a causa de maquinaciones de su madrastra. Mientras pasaban de Europa a Asia, según el designio de cierta providencia divina, a lomos de un camero cuya lana era de oro, la muchacha cayó al mar, que por ella recibió el nombre de Helesponto 327 . Frixo, en cambio, siguió hasta el Ponto y arribó a la Cólquide, donde, de acuerdo con el mandato de un oráculo, sacrificó el camero y colgó el vellocino como ofrenda en el templo de Ares. Después [2] de estos hechos, cuando Eetes reinaba en la Cólquide, se emitió un oráculo según el cual su vida acabaría el día en que desembarcaran unos extranjeros y se llevaran el Vellocino de Oro. Por esta razón, y por su propia crueldad, Eetes decretó que los extranjeros fueran sacrificados, a fin de que, al esparcirse por doquier la fama del carácter salvaje de los habitantes de la Cólquide, ningún extranjero se atreviera a poner su pie en el país. Asimismo rodeó el santuario con una muralla y puso un gran número de centinelas, escogidos entre los hombres de la Táurica, y por causa de todo ello entre los griegos se forjaron mitos monstruosos al respecto. Se [3] propagó, por ejemplo, el rumor de que en tomo al santuario había toros (ta û roi) de aliento de fuego y de que un dragón (drák ō n) insomne vigilaba el Vellocino. La homonimia ha permitido la conversión de los tauros 328 en los poderosos bóvidos y, a partir de la crueldad mostrada en el asesinato de los extranjeros, se ha forjado el mito de los toros de aliento de fuego. De modo semejante, al guarda del santuario, llamado Dracón (Drák ō n), los poetas lo han transformado en el monstruoso y aterrador animal. También la historia [4] de Frixo tiene el mismo carácter de relato fantástico. Algunos dicen, en efecto, que hizo la travesía en una nave que tenía en la proa la figura de un camero, que Hele se mareó en el viaje y que debido a ello se recostó sobre la borda del navío y se cayó al mar. Otros, sin embargo, afirman que el [5] rey de los escitas, que era pariente político de Eetes, se encontraba de visita en la Cólquide en la época en que Frixo fue apresado en compañía de su preceptor. Prendado del muchacho, lo recibió de Eetes como regalo, y luego lo amó como a un hijo legítimo y le dejó su trono. El preceptor, sin embargo, cuyo nombre era Crío («Carnero») 329 , fue sacrificado a los dioses; fue despellejado y su piel fue clavada en [6] el templo de acuerdo con una costumbre. Después, al recibir Eetes un oráculo en el que se revelaba que moriría el día en que unos extranjeros desembarcaran y se llevaran la piel de Crío, el rey, dicen, fortificó el santuario e instaló en él una guarnición y, además, recubrió de oro la piel, a fin de que, gracias a su apariencia, mereciera la más atenta vigilancia de los soldados. Sobre todo esto, pues, podrán juzgar los lectores de acuerdo con las preferencias personales de cada cual 330 .

Medea ayuda a los Argonautas. Enfrentamiento entre los Argonautas y los tauros. Muerte de Eetes. Zarpan los Argonautas. Tempestad, intervención de Orfeo y aparición de Glauco

[48] Medea, cuentan, guió a los Argonautas hasta el santuario de Ares, que distaba setenta estadios 331 de la ciudad llamada Síbaris, donde se encontraba el palacio real de los Colcos 332 . Se acercó a las puertas, que de noche estaban cerradas, y se dirigió a los guardas [2] en la lengua de la Táurica. Cuando los soldados abrieron con presteza pensando que se trataba de la hija del rey, los Argonautas, dicen, se abalanzaron con las espadas desenvainadas, mataron a muchos bárbaros, echaron del recinto sagrado a los otros, estupefactos ante el hecho inesperado, se apoderaron del vellocino y a toda prisa volvieron hacia la nave. Como ellos, Medea entró también en el recinto sagrado [3] y mató con venenos al dragón insomne, según los mitos, que se enroscaba en el Vellocino; luego bajó hacia el mar en compañía de Jasón. Los tauros que habían huido informaron [4] al rey respecto al asalto que habían sufrido, y Eetes, dicen, con los soldados que tenía consigo, se lanzó en persecución de los griegos y los alcanzó cerca del mar. Desde el primer momento se entabló la batalla y mató a uno de los Argonautas, Ífíto 333 , el hermano de aquel Euristeo que impuso los trabajos a Heracles. Pero después, cuando hubo rodeado al resto de los Argonautas con la masa de sus combatientes y en el momento en que la batalla era más violenta, encontró la muerte a manos de Meleagro 334 . Entonces, después de [5] caer el rey y en vista del empuje de los griegos, los colcos se dieron a la fuga, y la mayor parte de ellos fueron exterminados en el curso de la persecución. Los héroes heridos fueron Jasón y Laertes 335 , y también Atalanta y los llamados Tespíadas 336 . Se afirma que fueron curados por Medea en pocos días con raíces y plantas. Luego los Argonautas se aprovisionaron y se hicieron a la mar, y ya se encontraban en medio del mar Póntico cuando les sobrevino una tempestad [6] muy peligrosa. Orfeo, como ya había hecho anteriormente 337 , dirigió sus súplicas a las divinidades de Samotracia, los vientos se apaciguaron y junto a la nave apareció el dios marino llamado Glauco 338 . Durante dos noches y dos días viajó continuamente con la nave, predijo a Heracles sus trabajos y su inmortalidad, y a los Tindáridas que serían llamados Dioscuros 339 , y que entre todos los hombres recibirían [7] honores semejantes a los de los dioses. Y, de modo general, se dirigió a todos los Argonautas llamándolos por su nombre y les dijo que, gracias a las plegarias de Orfeo, se les había aparecido por una providencia de los dioses para indicarles cuál sería el futuro; y les aconsejó que, cuando tocaran tierra, dirigieran sus plegarias a los dioses por cuya intervención ya en dos ocasiones habían obtenido la salvación.

Los Argonautas en el reino de Bizante. Enfrentamiento con Laomedonte en Troya. Diversas versiones sobre esta historia. Los Argonautas en Samotracia

A continuación Glauco se sumergió [49] de nuevo en el mar, y los Argonautas, llegados a la embocadura del Ponto, descendieron a tierra; entonces reinaba en la región Bizante, de quien procede el nombre de la ciudad de Bizancio 340 . Allí levantaron altares y, [2] tras dirigir sus plegarias a los dioses, consagraron el lugar, que todavía en nuestros días es honrado por los que navegan a lo largo de sus costas 341 . Después se hicieron a la mar y, [3] navegando a través de la Propóntide y del Helesponto, arribaron a Tróade. Allí Heracles envió a la ciudad a su hermano Ificlo y a Telamón para reclamar las yeguas y a Hesíone, pero se dice que Laomedonte metió en la cárcel a los emisarios y se puso a maquinar la muerte de los otros Argonautas en una emboscada 342 . Contaba con el resto de sus hijos para ayudarle en esta acción; sólo Príamo era de opinión contraria. Éste, en efecto, afirmaba que era preciso respetar la justicia en las relaciones con los extranjeros y entregar a su hermana y las yeguas pactadas. Pero dado que nadie le hacía [4] caso, dicen que llevó a la prisión dos espadas y que se las dio a escondidas a Telamón y a sus acompañantes, y, al referirles con detalle el proyecto de su padre, se convirtió en el instrumento de su salvación, puesto que de inmediato Telamón [5] y los suyos mataron a los guardas que se les resistieron, huyeron hasta el mar y contaron lo ocurrido a los Argonautas con todo detalle. De este modo, éstos estuvieron prestos para enfrentarse en el campo de batalla a los que [6] habían salido en masa de la ciudad con el rey. La batalla fue violenta y los héroes vencieron gracias a su valor. Cuentan los mitos que Heracles combatió mejor que nadie; mató a Laomedonte, se apoderó de la ciudad al primer asalto y castigó a los que con el rey habían tomado parte en la maquinación; luego entregó el reino a Príamo por su justicia y, tras sellar con él un pacto de amistad, zarpó en compañía de los [7] Argonautas. Algunos poetas antiguos, sin embargo, nos han transmitido que Heracles no tomó Troya con los Argonautas, sino que lo hizo en una expedición particular con seis naves y a causa de las yeguas. El mismo Homero atestigua esta versión en los versos siguientes 343 :

Al contrario, eran igual que era, dicen, el poderoso Heracles,

mi intrépido padre de corazón de león.

Un día llegó aquí a por las yeguas de Laomedonte,

con sólo seis naves y unos pocos hombres,

pero saqueó la ciudad de Ilión y vació sus calles.

[8] Los Argonautas, dicen, se hicieron a la mar desde Troya y se trasladaron a Samotracia, donde dirigieron de nuevo sus plegarias a los grandes dioses y dedicaron al santuario las copas votivas que todavía se conservan en nuestros días.

Crímenes de Pelias y heroísmo de Anfínome. Regreso de los Argonautas a Tesalia. Plan de Medea para castigar a Pelias

[50] Cuando el regreso de los héroes era todavía desconocido en Tesalia, dicen que se esparció el rumor de que todos los que habían participado en la expedición con Jasón habían perecido en la región del Ponto. Por esta razón Pelias pensó que era el momento oportuno para eliminar, sin ninguna excepción, a todos los que aspiraban al trono 344 . Obligó al padre de Jasón a beber sangre de toro 345 , y asesinó a su hermano Prómaco, que aún era un niño. Pero su madre [2] Anfímóme 346 , cuando iba a ser asesinada, realizó, dicen, una acción valerosa y digna de recordarse: se refugió en el hogar del rey, pronunció una maldición contra él para que sufriera el castigo que merecía por sus actos impíos y clavándose ella misma una espada en el pecho acabó con su vida heroicamente. Una vez que Pelias hubo eliminado de [3] este modo a toda la familia de Jasón sin excepción alguna, muy pronto recibió el castigo que sus impiedades merecían. Jasón, en efecto, arribó de noche a Tesalia, a una ensenada situada no lejos de Yolco, pero que no estaba a la vista de los de la ciudad, y se enteró por un hombre de la comarca [4] de los infortunios que habían sufrido sus familiares. Aunque todos los héroes estaban prestos para acudir en ayuda de Jasón y afrontar todos los peligros, hubo entre ellos una discusión respecto a cómo realizar el ataque. Algunos aconsejaban irrumpir súbitamente en la ciudad y atacar al rey de modo inesperado, mientras que otros declaraban que era preciso que cada uno reuniera los soldados de su propia patria antes de emprender una guerra general, porque era imposible que cincuenta y tres hombres vencieran a un rey que [5] tenía un ejército e importantes ciudades. Mientras se encontraban en esta incertidumbre, se cuenta que Medea prometió que ella misma mataría a Pelias 347 mediante una astucia y que entregaría el reino a los héroes sin correr ningún peligro. [6] Entonces, mientras todos estaban asombrados ante aquella propuesta y trataban de saber qué tipo de plan tenía en su mente, ella les dijo que se había traído consigo muchos venenos de extraordinarios poderes descubiertos por su madre Hécate y su hermana Circe; que ella nunca se había servido de ellos para destruir seres humanos, pero que en aquella ocasión, por medio de ellos, se vengaría fácilmente de [7] aquellos que merecían castigo. Después de haber anticipado a los héroes los detalles de su ataque, les prometió que desde el palacio real les haría señales, de día mediante humo, y de noche con fuegos, en dirección al puesto de vigilancia situado sobre el mar.

Medea, la ilusionista. La imagen de Ártemis y la promesa de devolver la juventud a Pelias

Medea preparó una imagen de Ártemis, [51] vacía en su interior, en la que escondió toda clase de drogas; ella misma se untó el pelo con unos tintes poderosos y lo volvió canoso, y se cubrió la cara y el cuerpo de arrugas de modo que quienes la viesen pudieran creer que era una auténtica vieja. Finalmente, tomando consigo la estatua de la diosa que había arreglado con un aspecto terrible para inspirar el supersticioso temor de las masas, entró en la ciudad al despuntar el día. Actuaba como si le moviera una inspiración divina y, al [2] acudir la muchedumbre por las calles, les ordenaba a todos que recibieran a la diosa con piedad, puesto que venía a ellos desde el país de los hiperbóreos 348 para llevar el buen genio 349 a toda la ciudad y a su rey. Todo el mundo se postraba, [3] honraban a la diosa con sacrificios y, en suma, la ciudad entera actuaba también como movida por una inspiración divina. Entonces Medea entró en el palacio real, puso a Pelias en un estado de supersticioso temor y con sus prodigios provocó una tal turbación en sus hijas que creyeron que la diosa en persona estaba allí para llevar la felicidad a la casa del rey. Medea reveló, en efecto, que Ártemis, transportada [4] por unos dragones, había sobrevolado por los aires una gran parte de la tierra habitada, y que había elegido al más piadoso de todos los reyes para el establecimiento de su propio culto y para instaurar los honores que recibiría eternamente. La diosa le había ordenado asimismo que librara a Pelias de la vejez por medio de ciertos poderes que poseía, que le devolviera un cuerpo completamente joven y que le obsequiara con otros numerosos dones para una vida feliz y grata a los dioses.

[5] Dado que el rey estaba estupefacto ante lo extraordinario de aquellas propuestas, Medea le prometió que al momento le presentaría en su propio cuerpo las pruebas de lo que le ofrecía. Dijo a una de las hijas de Pelias que le llevara agua pura y, una vez que la joven le hubo traído en seguida lo que le había pedido, Medea, dicen, se encerró en una pequeña habitación, se lavó a fondo todo el cuerpo y borró los efectos de las drogas. Volviendo así a su estado anterior, apareció ante el rey, y los que la vieron quedaron atónitos y pensaron que por alguna providencia de los dioses su vejez se había transformado en juventud virginal y admirable belleza. [6] También por medio de algunas drogas, hizo aparecer la imagen ilusoria de los dragones, que, como había revelado, habían transportado a la diosa por los aires desde el país de los hiperbóreos para recibir la hospitalidad de Pelias. Puesto que sus acciones parecían estar por encima de la naturaleza humana, el rey juzgó a Medea digna de una gran acogida y creyó, en suma, que decía la verdad. Entonces ella se encontró, dicen, en un aparte con Pelias y le exhortó a que ordenara a sus hijas que le ayudaran e hicieran todo lo que les pidiera, porque convenía que el cuerpo del rey, para recibir el beneficio que los dioses le habían acordado, fuera cuidado [7] no por manos serviles sino por las de sus hijas. Por ello Pelias dijo expresamente a sus hijas que hicieran todo lo que Medea les mandara en relación al cuerpo de su padre, y las muchachas estaban prestas a ejecutar sus órdenes.

Treta de Medea para matar a Pelias. Jasón y los Argonautas toman el palacio de Pelias. Jasón se apiada de sus hijas

Cuando llegó la noche y Pelias se [52] quedó dormido, Medea dijo que era necesario cocer el cuerpo de Pelias en una caldera. Al recibir las jóvenes esta orden con hostilidad, imaginó una nueva demostración para acreditar lo que decía. Dado que en la casa se mantenía a un carnero de muchos años, prometió a las muchachas que primero cocería a este camero y que luego lo convertiría de nuevo en un cordero. Una vez que ellas hubieron dado su consentimiento, [2] Medea, cuentan los mitos, cortó miembro por miembro el cuerpo del carnero, lo coció y, provocando el engaño por medio de unas drogas, hizo salir de la caldera la imagen de un cordero. Entonces las jóvenes quedaron atónitas y, pensando que habían recibido pruebas suficientes de la veracidad de la promesa, se pusieron a ejecutar sus órdenes. Y todas hirieron de muerte a su padre; sólo Alcestis, por su extraordinaria piedad, se abstuvo de lacerar a quien lo había engendrado 350 .

A continuación, dicen, Medea no quiso despedazar o cocer [3] el cuerpo, sino que, pretextando que primero era preciso dirigir plegarias a la luna, hizo subir a las muchachas con antorchas a la parte más alta del palacio real, mientras que ella misma se retrasaba recitando una larga oración en la lengua de Cólquide, a fin de dar así tiempo a los que iban a iniciar el ataque. De este modo los Argonautas, cuando vieron [4] el fuego desde su puesto de observación, pensaron que la muerte del rey se había llevado a cabo y se lanzaron a la carrera hacia la ciudad; se introdujeron en la muralla y, con las espadas desenvainadas entraron en el palacio real y mataron a los guardias que les hicieron frente. Las hijas de Pelias, que acababan de bajar de la parte más alta para empezar la cocción, cuando vieron inesperadamente en el palacio real a Jasón y a los héroes, cayeron en una gran aflicción a causa de su infortunio, puesto que ni tenían la posibilidad de vengarse de Medea, ni de reparar el acto abominable que [5] por un engaño habían cometido. Por esto se disponían, se cuenta, a poner fin a su vida, pero Jasón se apiadó de sus sufrimientos y las retuvo, y las exhortó a animarse haciéndoles ver que no habían cometido un crimen por maldad, sino que su desgracia había sobrevenido contra su voluntad y a causa de un engaño.

Magnanimidad de Jasón. Matrimonios de las hijas de Pelias. Jasón se establece en Corinto. Alianza de los Argonautas e institución de los Juegos Olímpicos. Fama de Heracles

[53] Jasón prometió en general a todos sus parientes que se comportaría con clemencia y magnanimidad, y reunió al pueblo en asamblea. Se defendió respecto a lo que había hecho y explicó que se había vengado de quienes habían cometido injusticia primero, y que el desquite que se había tomado era inferior a su propia desventura; luego confió a Acasto 351 , el hijo de Pelias, el reino de sus antepasados, y consideró que era justo que él mismo tomara bajo su cuidado a las hijas del rey. Y cumplió, dicen, finalmente su promesa, [2] puesto que al cabo de un tiempo las casó a todas con hombres muy ilustres. Alcestis, la mayor, fue entregada en matrimonio al tesalio Admeto 352 , hijo de Feres; Anfínome a Andremón, el hermano de Leonteo; y Evadne a Canes, que era hijo de Céfalo y por entonces rey de los focenses 353 . Pero estos matrimonios los organizó más tarde; en el momento de que hablamos, Jasón, en compañía de los héroes, puso rumbo hacia el Istmo del Peloponeso, donde ofreció un sacrificio a Posidón y dedicó la nave Argo a este dios. Al encontrar [3] una gran acogida en la corte de Creonte 354 , el rey de los corintios, participó en los asuntos de la ciudad y vivió en Corinto el resto de sus días.

[4] Cuando los Argonautas estaban a punto de separarse para regresar a sus hogares, Heracles aconsejó a los jefes, dicen, en previsión de los inesperados vaivenes de la fortuna, que intercambiaran juramentos de alianza por si uno de ellos tenía necesidad de ayuda. Asimismo les propuso elegir el lugar más ilustre de Grecia para instituir unos juegos y una fiesta común, y consagrar este concurso al más grande de los dioses, a Zeus [5] Olimpio 355 . Una vez que los héroes se hubieron unido bajo juramento en esta alianza y hubieron confiado a Heracles la organización de los juegos, éste, dicen, eligió como sede de la solemne fiesta un lugar situado a orillas del Alfeo, en el país de los eleos. Por esto consagró al más grande de los dioses aquella zona situada junto al río, que por el dios recibió el nombre de Olimpia. Instituyó allí un concurso hípico y gímnico, estableció las reglas de las competiciones y envió embajadores a anunciar en las ciudades el espectáculo de los juegos.

[6] A causa de la consideración obtenida entre los Argonautas durante la expedición, Heracles había alcanzado una fama inmensa, a la que se añadió la gloria de haber fundado aquella solemne fiesta olímpica. Así se convirtió en el más ilustre de todos los griegos y, al ser conocido en la mayor parte de las ciudades, muchos hombres deseaban su amistad y estaban dispuestos a participar con él en cualquier tipo de [7] peligro. Al ser muy admirado por su coraje y su talento para la estrategia, reunió un ejército muy poderoso y recorrió toda la tierra habitada prestando grandes servicios al género humano, y en correspondencia recibió con el consentimiento general el don de la inmortalidad. Pero los poetas, dada sucostumbre a la hora de narrar lo prodigioso, cuentan en sus mitos que Heracles solo y sin la ayuda de fuerzas armadas realizó los trabajos cuya fama circula de boca en boca.

Vida de Jasón y Medea después del viaje. Diferentes versiones de la historia de la venganza de Medea tras el matrimonio de Jasón y Glauce

Pero, dado que ya hemos expuesto [54] todos los relatos míticos referentes a este dios, debemos añadir ahora lo que queda por decir respecto a Jasón. Cuentan que habitó en Corinto y vivió con Medea durante diez años 356 , y que engendró hijos con ella, los dos mayores, que eran gemelos, Tésalo y Alcímenes, y el tercero, Tisandro, mucho más joven que sus hermanos 357 . Durante este [2] período, pues, Medea, dicen las narraciones, tuvo la estima de su marido, no sólo porque se distinguía por su belleza, sino también porque la adornaban la prudencia y otras virtudes. Pero después el tiempo le fue despojando más y más de su belleza física y se cuenta que Jasón se enamoró de Glauce, la hija de Creonte, y pidió a la joven en matrimonio. Una vez que el padre hubo dado su consentimiento y se [3] hubo fijado el día de la boda, Jasón trató primero, dicen, de convencer a Medea para que renunciara de buen grado a su vida en común; le dijo que deseaba casarse con la joven no porque rechazara su relación con ella, sino porque aspiraba [4] a emparentar a sus hijos con la casa del rey 358 . Pero, al enfurecerse la mujer y poner por testigos a los dioses que habían presidido sus juramentos, dicen que Jasón despreció los juramentos [5] y se casó con la hija del rey. Medea fue expulsada de la ciudad, y Creonte le concedió un día para preparar su exilio; pero ella entró de noche en el palacio real, después de haber cambiado su apariencia por medio de unas drogas, e incendió el edificio aplicando una pequeña raíz que había descubierto su hermana Circe y que tenía la propiedad de que, una vez encendida, era difícil de apagar. De súbito el palacio quedó envuelto en llamas, y Jasón rápidamente saltó al exterior, pero Glauce y Creonte perecieron rodeados por [6] el fuego. Algunos historiadores, sin embargo, dicen que los hijos de Medea llevaron a la desposada regalos untados con venenos, y que, cuando los cogió y los puso sobre su cuerpo, le sobrevino la desgracia, y que de igual modo murió su padre cuando acudió en su ayuda y tocó su cuerpo 359 .

[7] A pesar del éxito obtenido en sus primeras acciones, Medea no renunció a vengarse de Jasón. Había llegado a tal grado de cólera y a la vez de celos, y también de crueldad, que, dado que él se había librado del peligro que debía correr junto a su esposa, decidió precipitarle en la más terrible de las desgracias degollando a los hijos que habían tenido juntos. Salvo a uno, que consiguió huir, a los otros los degolló, y a continuación, con sus sirvientas más fieles, en medio de la noche todavía, huyó de Corinto y se refugió en Tebas junto a Heracles, puesto que, cuando éste había hecho de mediador en los compromisos contraídos en la Cólquide, había prometido que acudiría en su auxilio si se veía traicionada en la fe jurada.

Suicidio de Jasón y sepultura de los hijos. Historia de Tésalo, el superviviente. Peregrinaje de Medea. Nacimiento de Medo

Entre tanto, todos pensaron que Jasón [55] habia sufrido un justo castigo con la pérdida de sus hijos y de su mujer; por esto, no pudiendo soportar el peso de su desventura, puso fin a su vida 360 . Los corintios quedaron consternados por tan terrible cambio de fortuna y estaban especialmente perplejos en lo referente a la sepultura de los niños. Por esto enviaron mensajeros a Pito 361 para preguntar al dios qué debían hacer con los cuerpos de los niños, y la Pitia ordenó que los sepultaran en el santuario de Hera y que los honraran con los cultos que se tributan a los héroes 362 . Una vez que los corintios hubieron ejecutado el [2] mandato, dicen que Tésalo, el hijo que se había librado de ser asesinado por su madre, creció en Corinto y después regresó a Yolco, que era la patria de Jasón. Al llegar allí y encontrarse con que Acasto, el hijo de Pelias, acababa de morir, recibió el trono que por herencia le correspondía y, a partir de su propio [3] nombre, a sus súbditos los llamó tesalios 363 . Respecto al nombre de tesalios, no ignoro que ésta no es la única explicación que se ha dado; ocurre, sin embargo, que las otras que se han transmitido están en desacuerdo entre ellas, y a ello nos referiremos en una ocasión más apropiada 364 .

[4] En cuanto a Medea, en Tebas, dicen, encontró que Heracles, poseído por un mal que le arrebataba la razón, había matado a sus hijos 365 , y ella lo curó valiéndose de sus drogas. Pero dado que Euristeo le apremiaba con sus encargos 366 , Medea, desesperando de recibir la ayuda del héroe en aquellas circunstancias, se refugió en Atenas, junto a [5] Egeo 367 , el hijo de Pandión. Algunos dicen que allí se casó con Egeo y dio a luz a Medo 368 , el que después fue rey de Media; y otros cuentan que fue reclamada por Hípotes, el hijo de Creonte, que se sometió a un proceso y que fue absuelta [6] de las acusaciones. A continuación, cuando Teseo regresó de Trecén 369 a Atenas, fue acusada de envenenamiento y expulsada de la ciudad. Egeo le dio una escolta para acompañarla al país que eligiera, y ella se trasladó a Fenicia 370 . Desde allí subió hacia las tierras interiores de Asia y [7] se casó con un ilustre rey con el que tuvo a su hijo Medo; y este hijo, tras heredar el reino después de la muerte de su padre, fue admirado por su coraje y llamó a sus gentes medos a partir de su propio nombre 371 .

Origen ateniense e historia de Medo. El regreso de los Argonautas por el río Tanais. Huellas de este viaje. Refutación de la versión de un regreso por el Istro

En general se debe al gusto de los [56] poetas trágicos por lo maravilloso el hecho de que sobre Medea se haya divulgado una historia variopinta y discordante; y algunos, deseosos de complacer a los atenienses, afirman que tomó consigo a su hijo Medo, que había tenido con Egeo, y se puso a salvo en Cólquide. En este tiempo, Eetes había sido despojado violentamente de su trono por su hermano Perses, y recuperó el poder cuando Medo, el hijo de Medea, mató a Perses. A continuación, Medo, haciéndose con el mando de un ejército, recorrió una gran parte de Asia más allá del Ponto y se apoderó de la región que por él recibió el nombre de Media. Pero, dado que no consideramos necesario [2] exponer todas las versiones que los mitos nos han contado sobre Medea, y que sería además una larga tarea, nos limitaremos a añadir lo que hemos omitido en el relato sobre los Argonautas.

Un buen número de historiadores antiguos y más recientes, [3] entre los que también se encuentra Timeo 372 , afirman que los Argonautas, después del robo del Vellocino, al enterarse de que la embocadura del Ponto ya estaba bloqueada por los navíos de Eetes, realizaron una hazaña asombrosa y digna de recuerdo. Remontaron el río Tanais 373 hasta sus fuentes, y después, en un sitio determinado, arrastraron la nave por tierra, y por otro río cuya corriente se dirigía hacia el océano descendieron de nuevo hacia el mar; siguieron un rumbo de norte a oeste manteniendo la tierra a su izquierda y al encontrarse cerca de Gadira 374 navegaron hacia el interior [4] de nuestro mar 375 . Presentan como prueba el hecho de que los celtas que habitan a lo largo del océano veneran a los Dioscuros más que a otros dioses. Entre ellos, en efecto, se ha transmitido desde antiguo el recuerdo de la presencia de estos dioses que les llegaron procedentes del océano. Por otra parte, en la zona costera del océano hay bastantes nombres que tienen su origen en los Argonautas y los Dioscuros. [5] De modo semejante, las tierras que se encuentran hacia el interior a partir de Gadira muestran señales evidentes del viaje de regreso de los Argonautas. Así, al surcar el mar cercano a Tirrenia 376 , cuando desembarcaron en una isla llamada Etalia 377 , a su puerto, que era el más hermoso de aquellos lugares, lo llamaron Puerto Argoo 378 , pensando en su nave, y ha conservado este nombre hasta nuestros días. También, [6] de forma parecida a lo que acabamos de decir, a un puerto de Tirrenia, situado a ochocientos estadios de Roma, lo llamaron Puerto Telamón 379 , y dieron el nombre de Eetes al puerto de Formia, en Italia, que actualmente es conocido como Ceetes 380 . Además, cuando fueron arrojados por los vientos hacia las Sirtes, y fueron informados por Tritón, que entonces reinaba en Libia 381 , de las particularidades de aquel mar, por haber escapado del peligro, le regalaron un trípode de bronce grabado con caracteres antiguos, conservado hasta tiempos recientes entre los evesperitas 382 .

No podemos dejar de refutar el relato de quienes afirman [7] que los Argonautas navegaron remontando el Istro 383 hasta sus fuentes y que luego, por una corriente que fluía en sentido opuesto, descendieron hasta el golfo Adriático. El tiempo, en [8] efecto, ha refutado a quienes creían que el Istro, que vierte sus aguas en el Ponto a través de muchas desembocaduras, y la corriente del Istro que desemboca en el Adriático nacían en el mismo lugar. De hecho, cuando los romanos sometieron a los istros, se descubrió que el río tenía sus fuentes a cuarenta estadios del mar 384 . Pero la causa del error de los historiadores fue, dicen, la homonimia de los dos ríos 385 .

Historia de los Heraclidas. El destierro decretado por Euristeo. Los Heraclidas, con la ayuda de los atenienses, vencen a Euristeo

[57] Puesto que ya hemos desarrollado suficientemente la historia de los Argonautas y las empresas realizadas por Heracles, sería apropiado, de acuerdo con la promesa hecha, relatar los hechos de sus hijos 386 .

[2] Pues bien, después de la apoteosis de Heracles, sus hijos habitaban en Traquis, en la corte del rey Ceix 387 . Pero luego, cuando Hilo y algunos otros se hicieron hombres, Euristeo, por temor a ser derribado del trono de Micenas cuando todos fueran adultos, decidió desterrar [3] a los Heraclidas de todas las regiones de Grecia. Por ello ordenó al rey Ceix que expulsara a los Heraclidas y a los hijos de Licimnio, así como a Yolao 388 y al grupo de los arcadios que habían participado en las expediciones de Heracles; y añadió que, si no hacía esto, debería afrontar una guerra. Los Heraclidas y sus compañeros vieron que no estaban [4] en condiciones de combatir contra Euristeo y decidieron exiliarse de Traquis voluntariamente; y al pasar por las ciudades más importantes, pedían que les acogieran como ciudadanos.

Cuando ninguna se atrevía a acogerlos, entre todos sólo los atenienses 389 , por su innato sentido de la equidad, recibieron a los Heraclidas. Los instalaron, a ellos y a sus compañeros de exilio, en la ciudad de Tricorito, que es una de las ciudades de la llamada Tetrápolis 390 . Algún tiempo después, al hacerse [5] hombres todos los hijos de Heracles y crecer en estos jóvenes un sentimiento de orgullo por el honor de descender de Heracles, Euristeo, mirando con desconfianza el aumento de su poder, emprendió una expedición contra ellos con un gran ejército. Pero los Heraclidas, que contaban con la ayuda de los [6] atenienses, eligieron como jefe a Yolao, el sobrino de Heracles, le confiaron el mando del ejército, juntamente con Teseo y con Hilo, y vencieron a Euristeo en una batalla campal. La mayor parte de los que iban con Euristeo fueron aplastados en el combate, y el mismo Euristeo, al partirse su carro en la huida, fue muerto por Hilo, el hijo de Heracles; e igualmente perecieron en la batalla todos los hijos de Euristeo.

Expedición de Hilo contra el Peloponeso. Combate singular, pacto sobre el retorno y muerte de Hilo. Vuelta de los Heraclidas a Tricorito. Alcmena en Tebas. Movimientos de los Heraclidas. Tlepólemo en Argos y en Rodas

[58] A continuación, al haber vencido a Euristeo en una batalla sonada y contando con un gran número de aliados gracias a su éxito, todos los Heraclidas emprendieron una expedición contra el Peloponeso bajo el mando [2] de Hilo. Después de la muerte de Euristeo, Atreo 391 se hizo cargo del reino de Micenas y tomando consigo como aliados a los tegeatas 392 y a algunos otros, salió al encuentro de los Heraclidas. Cuando los ejércitos estaban reunidos en [3] el Istmo 393 , Hilo, el hijo de Heracles, retó a un combate singular a cualquier enemigo que quisiera enfrentársele, proponiendo las condiciones siguientes: si Hilo vencía a su adversario, los Heraclidas recibirían el reino de Euristeo, mientras que si Hilo era derrotado, los Heraclidas no volverían al Peloponeso durante un período de cincuenta años 394 . Équemo, [4] el rey de los tegeatas 395 , aceptó el reto y, en un combate singular, Hilo sucumbió y los Heraclidas, de acuerdo con lo pactado, renunciaron al regreso y subieron de nuevo hacia Tricorito. Algún tiempo después, al aceptarles de buen grado [5] los argivos, Licimnio con sus hijos y Tlepólemo, hijo de Heracles, se instalaron en Argos. Todos los otros se quedaron residiendo en Tricorito y, cuando transcurrió el período de cincuenta años, bajaron al Peloponeso. Pero nos referiremos a estos hechos cuando lleguemos al relato de esta época 396 .

Alcmena llegó a Tebas y luego, al desaparecer, recibió [6] honores divinos por parte de los tebanos. Los otros Heraclidas, dicen, se dirigieron a casa de Egimio, el hijo de Doro, le reclamaron las tierras que Heracles le había confiado 397 , y se establecieron con los dorios. Pero Tlepólemo, el hijo de [7] Heracles, mientras vivía en Argos, dicen que mató a Licimnio 398 , el hijo de Electrión, con el que disputaba por algunos asuntos, y, debido a este homicidio, fue exiliado de Argos y se trasladó a Rodas. Entonces esta isla estaba habitada por griegos a quienes Tríopas, hijo de Forbante, había establecido [8] allí como colonos 399 . Así pues, de acuerdo con los indígenas, Tlepólemo dividió Rodas en tres partes en las que fundó tres ciudades, Lindo, Yaliso y Camiro; y reinó sobre todos los rodios gracias a la fama de su padre Heracles, y más tarde participó en la expedición contra Troya en compañía de Agamenón.

Origen e infancia de Teseo. De Trecén a Atenas: las hazañas de Teseo. Llega a Atenas y es reconocido por Egeo

[59] Dado que hemos tratado con detalle de los hechos concernientes a Heracles y sus descendientes, sería ahora oportuno hablar sobre Teseo, puesto que éste emuló los trabajos de Heracles 400 . Teseo, pues, nació de Etra, la hija de Piteo, y de Posidón; creció en Trecén, en casa de Piteo 401 , su abuelo materno, y después de haber recogido los distintivos de los que hablan los mitos 402 , que Egeo había depositado debajo de una roca, se presentó en Atenas 403 . Pero al recorrer, según se cuenta, el camino de la costa movido por el deseo de emular el valor de Heracles, se impuso la realización de trabajos que comportaran reconocimiento y fama 404 . En primer lugar mató al que recibía el nombre de [2] Corinetes, porque se servía de la llamada «korýn ē » 405 , un arma de defensa con la que mataba a los que pasaban. En segundo lugar, acabó con Sinis 406 , que habitaba en el Istmo, [3] pues éste doblaba dos pinos, ataba a cada uno el brazo de una persona y después, de golpe, soltaba los pinos, con lo que los cuerpos se despedazaban violentamente y los desdichados [4] morían víctimas de un espantoso suplicio 407 . En tercer lugar, mató a la cerda salvaje de Cromión 408 , una fiera que se distinguía por su fuerza y por su tamaño y que mataba a muchos hombres. Castigó asimismo a Escirón 409 que habitaba en las rocas de Megáride que le deben el nombre de Escirónides 410 . Éste tenía la costumbre de obligar a los que pasaban a lavarle los pies en un sitio escarpado, y dándoles de repente un puntapié los hacía rodar por el precipicio hasta el mar y caían en un lugar llamado Quelone 411 . También cerca de Eleusis, mató a Cerción 412 , que luchaba a [5] muerte con los que pasaban y quitaba la vida a todo el que vencía. Después mató al llamado Procrustes 413 , que habitaba en el lugar conocido como Coridalo, en el Ática. Éste obligaba a los viajeros que estaban de paso a acostarse en una cama 414 , y a los que eran demasiado grandes les cortaba las partes del cuerpo que sobresalían, mientras que a los que eran demasiado pequeños les estiraba las piernas a martillazos (prokroúein), y ésta es precisamente la razón por la que fue llamado Procrustes 415 . Una vez que hubo realizado con [6] éxito los hechos mencionados, se presentó en Atenas, y Egeo lo reconoció gracias a los distintivos 416 . A continuación luchó con el toro de Maratón que Heracles, al realizar uno de sus trabajos, había trasladado de Creta al Peloponeso, y, después de vencer al animal, lo llevó a Atenas. Y Egeo recibió el toro de manos de Teseo y lo sacrificó a Apolo 417 .

Antecedentes de la historia del Minotauro. Expedición de Téctamo a Creta. El rapto de Europa y la familia de Minos. Los hijos de Minos II y el asesinato de Androgeo

[60] Nos falta hablar del Minotauro 418 , al que Teseo dio muerte, para completar el relato de las hazañas de Teseo. Pero es preciso que antes nos remontemos en el tiempo y expongamos los hechos relacionados con este episodio, a fin de que la narración en su totalidad resulte clara.

Téctamo, hijo de Doro, el hijo de Helén, el que era hijo [2] de Deucalión 419 , se hizo a la mar rumbo a Creta en compañía de eolios y pelasgos, se convirtió en rey de la isla, se casó con la hija de Creteo 420 y engendró a Asterio. En la época en que era rey de Creta, Zeus, según cuentan, raptó a Europa en Fenicia y se la llevó a Creta montada en un toro 421 , se unió a ella y engendró tres hijos, Minos, Radamantis y Sarpedón. Posteriormente, Asterio, rey de Creta, se casó con [3] Europa y, al no tener hijos, adoptó a los hijos de Zeus y les dejó la sucesión del reino. Uno de ellos, Radamantis, dotó de leyes a los cretenses, Minos fue el sucesor del trono, se casó con Itone, la hija de Lictio, y engendró a Licasto, que le sucedió en el poder y se casó con Ida, la hija de Coribante 422 , con la que engendró a Minos II, que algunos historiadores tienen por el hijo de Zeus. Éste fue el primero de los griegos en dominar el mar, una vez que hubo organizado [4] una considerable fuerza naval 423 . Tras casarse con Pasífae, la hija de Helio y de Creta, engendró a Deucalión, a Catreo, a Androgeo y a Ariadna, y tuvo además un número mayor de hijos bastardos 424 . De los hijos de Minos, Androgeo se fue a Atenas, a la celebración de las Panateneas, cuando Egeo era el rey; venció a todos los atletas en los juegos y se [5] hizo amigo de los hijos de Palante. Entonces Egeo desconfió de esta amistad de Androgeo, por temor a que Minos ayudara a los hijos de Palante y le arrebatara el poder, y tramó una maquinación contra Androgeo: Cuando éste se dirigía hacia Tebas a una fiesta, hizo que unos nativos lo asesinaran a traición cerca de Énoe, en el Ática 425 .

Satisfacción de los atenienses a Minos por el asesinato de Androgeo. Teseo, ayudado por Ariadna, mata al Minotauro. Huida de Creta con Ariadna y parada en Naxos. Muerte de Egeo. Teseo y el orgullo de Atenas

Minos, informado de la desgracia [61] de su hijo, llegó a Atenas para pedir justicia por el asesinato de Androgeo. Al no ser atendido por nadie, declaró la guerra a los atenienses y profirió maldiciones pidiendo a Zeus que la sequía y el hambre se instalaran en la ciudad de los atenienses. Y dado que en seguida sobrevinieron sequías y destrucciones de cosechas en el Ática y en Grecia, los jefes de las ciudades se reunieron y preguntaron al dios cómo podrían librarse de aquellos males. El dios les respondió por medio de un oráculo diciéndoles que fueran a ver a Éaco, hijo de Zeus y de Egina, la hija de Asopo 426 , y le pidieran que elevara plegarias en su nombre. Ellos hicieron lo que se les ordenaba, Éaco [2] realizó las plegarias, y la sequía cesó para el resto de los griegos, pero persistió de modo aislado para los atenienses. Por esta razón los atenienses se vieron obligados a preguntar al dios respecto al modo de liberarse de sus males. Entonces el dios les respondió por medio de un oráculo que se librarían si daban a Minos la satisfacción que pidiera por el asesinato de Androgeo. Los atenienses obedecieron al dios y Minos [3] les ordenó que entregaran siete muchachos y el mismo número de muchachas cada nueve años, como alimento del Minotauro, durante todo el tiempo que el monstruo viviera 427 . Una vez que los hubieron entregado, los habitantes del Ática se vieron libres de aquellos males, y Minos puso fin a la guerra contra Atenas.

Al cabo de nueve años, Minos se presentó de nuevo en el Ática con una gran flota y recibió los catorce jóvenes que [4] había pedido. Pero dado que Teseo estaba entre los que iban a embarcarse, Egeo acordó con el capitán del barco que, si Teseo lograba vencer al Minotauro, harían la travesía de regreso con las velas blancas izadas, mientras que si moría, lo harían con las negras, según la costumbre que ya había adquirido antes 428 . Cuando hubieron desembarcado en Creta, Ariadna, la hija de Minos 429 , se enamoró de Teseo, que se distinguía por su gallardía, y Teseo, después de conversar con ella y conseguir su ayuda, mató al Minotauro e, instruido por ella respecto a la salida del laberinto, pudo salir sano [5] y salvo 430 . Al regresar a su patria, raptó a Ariadna 431 , se hizo a la mar de noche sin ser visto, y arribó a una isla que entonces se llamaba Día y que hoy recibe el nombre de Naxos. Por el mismo tiempo, cuentan los mitos, apareció Dioniso y, a causa de la belleza de Ariadna, arrebató la muchacha a Teseo y la tomó por esposa legítima dado que estaba extraordinariamente enamorado de ella 432 . Después de su muerte, en efecto, debido a su vivo amor por ella, la consideró digna de honores inmortales y fijó entre los astros del cielo la «corona de Ariadna». Teseo, dicen, y los que le [6] acompañaban, profundamente afectados por el rapto de la muchacha, olvidaron debido a su dolor la promesa hecha a Egeo e hicieron rumbo a la costa del Ática con las velas negras 433 . Egeo, al contemplar el retomo de la nave y pensar [7] que su hijo había muerto, realizó un acto a la vez heroico y desgraciado; subió a la acrópolis y, perdida toda apetencia de vivir a causa de su enorme dolor, se arrojó al vacío. Después [8] de la muerte de Egeo, Teseo le sucedió en el trono, gobernó al pueblo de acuerdo con las leyes e hizo mucho por la prosperidad de su patria. Su contribución más notable fue anexionar a Atenas los demos, que eran pequeños en extensión, pero numerosos 434 . A partir de entonces, en efecto, los [9] atenienses se llenaron de orgullo por la importancia de su ciudad y aspiraron a la hegemonía de Grecia. Pero, dado que ya hemos expuesto estos acontecimientos con bastante detalle, nos referiremos ahora al resto de los hechos relacionados con Teseo.

Teseo se casa con Fedra. Pasión de Fedra por Hipólito. Muertes de Fedra, Hipólito y Teseo

[62] Deucalión, el hijo mayor de Minos, hizo una alianza con los atenienses cuando era el soberano de Creta y dio en matrimonio a Teseo a su propia hermana Fedra 435 . Después de la boda, Teseo envió a Hipólito, el hijo que había tenido con la Amazona 436 , a Trecén para que se criara en casa de los hermanos de Etra 437 ; y con Fedra engendró a Acamante y a [2] Demofonte 438 . Poco tiempo después, cuando Hipólito volvió a Atenas para participar en los misterios, Fedra se enamoró de él a causa de su belleza y, una vez que el joven hubo regresado a Trecén, levantó un templo a Afrodita junto a la acrópolis 439 , en un lugar desde donde podía divisar Trecén. Después, en una ocasión en que se alojaba en casa de Piteo con Teseo, pidió a Hipólito que se uniera a ella. Ante la negativa del joven, dicen, Fedra se irritó y, al volver a Atenas, dijo a Teseo que Hipólito había tratado de acostarse con ella. Al tener dudas respecto a la acusación, Teseo envió a [3] buscar a Hipólito con vistas a un careo, pero Fedra tuvo miedo de la investigación y se colgó. Hipólito, que estaba guiando el carro cuando se enteró de lo que se le acusaba, sintió un gran trastorno en su espíritu, y por esto los caballos se espantaron y tiraron de él con las riendas, entonces el carro se partió y el muchacho enredado en las correas, fue arrastrado y murió 440 . Hipólito, al perder la vida a causa de [4] su decencia, fue honrado por los trecenios con honores semejantes a los que se tributan a los dioses; y después de estos hechos, Teseo fue derribado por una facción contraria y, desterrado de su patria, encontró la muerte en tierra extranjera 441 . Luego los atenienses, apesadumbrados, trasladaron sus huesos y lo honraron con honores semejantes a los que se tributan a los dioses, y construyeron en Atenas un templo inviolable, que por él recibió el nombre de Teseón 442 .

Acuerdo entre Teseo y Pirítoo. El rapto de Helena y el descenso al Hades en busca de Perséfone. Los Dioscuros destruyen Afidna y rescatan a Helena

[63] Dado que ya hemos expuesto la historia de Teseo, ahora nos referiremos sucesivamente al rapto de Helena y a cómo Pirítoo cortejó a Perséfone, puesto que estos hechos están en conexión con la historia de Teseo 443 . Pirítoo, el hijo de Ixión, cuando murió su mujer Hipodamía 444 dejándole un hijo, Polipetes, se presentó [2] en Atenas para visitar a Teseo. Al encontrarse con que la mujer de Teseo, Fedra, había muerto, persuadió a Teseo para raptar a Helena, hija de Leda 445 y de Zeus, que tenía diez años 446 , pero superaba a todas las mujeres por su hermosura. Llegaron a Lacedemonia con un gran número de hombres y, cuando encontraron el momento oportuno, raptaron [3] a Helena entre los dos y se la llevaron a Atenas. A continuación se comprometieron mutuamente a un sorteo de modo que aquél al que favoreciera la suerte se casaría con Helena, pero ayudaría al otro a encontrar otra mujer, afrontando cualquier peligro. Una vez que hubieron intercambiado los juramentos, procedieron al sorteo, y ocurrió que la suerte designó a Teseo. De este modo, pues, se convirtió en señor de la muchacha. Pero los atenienses se indignaron por lo que había sucedido, y Teseo, atemorizado, llevó a Helena a un lugar seguro, a Afídna, una de las ciudades del Ática, y puso a su lado a su madre Etra y a sus más valientes amigos como guardias de la muchacha. Entonces Pirítoo decidió [4] cortejar a Perséfone y pidió a Teseo que hiciera el viaje con él. Primero Teseo trató de disuadirle y de apartarle de aquella empresa a causa de la impiedad que comportaba; pero, al apremiarle Pirítoo con firmeza, se vio obligado a participar en la empresa debido a los juramentos. Y cuando hubieron descendido al fin a la morada de Hades ocurrió que, a causa de aquel acto de impiedad, los dos fueron encadenados. Teseo, más tarde, fue liberado gracias a la intervención de Heracles, pero Pirítoo, por su impiedad, permaneció en el Hades, sufriendo un castigo eterno. Algunos mitógrafos, sin embargo, afirman que ninguno de los dos obtuvo la suerte del regreso 447 . En aquel tiempo, dicen, los [5] hermanos de Helena, los Dioscuros, efectuaron una expedición contra Afidna, tomaron la ciudad y la arrasaron, y se llevaron a Helena, que era virgen, a Lacedemonia, y con ella a Etra, la madre de Teseo, como esclava 448 .

Los Siete contra Tebas. Historia de Edipo. Se consuma el oráculo: muerte de Layo, solución del enigma de la esfinge y matrimonio con Yocasta

[64] Pero, puesto que ya hemos hablado bastante de este asunto, relataremos ahora la historia de los Siete contra Tebas, remontándonos a las causas iniciales de la guerra 449 . Layo, rey de Tebas, se había casado con Yocasta, la hija de Creonte 450 , y, puesto que no tenía hijos después de un tiempo considerable, preguntó al dios acerca de la concepción. La Pitia le respondió en un oráculo que no le convenía tener hijos, porque el niño que engendraría sería parricida y llenaría toda la casa de grandes desventuras. Pero Layo olvidó el oráculo y engendró un hijo, y expuso a la criatura después de engancharle los tobillos con un hierro; y [2] por esta razón recibió luego el nombre de Edipo 451 . Mas los siervos que se hicieron cargo del niño no quisieron exponerlo y lo regalaron a la mujer de Pólibo, que no podía tener descendencia. Más tarde, cuando el niño se hizo hombre, Layo decidió preguntar al dios respecto a la criatura que había sido expuesta, y Edipo asimismo, cuando se enteró por boca de alguno de la impostura que se había cometido con él 452 , se dispuso a interrogar a la Pitia respecto a sus verdaderos padres. Los dos se encontraron uno frente a otro en Fócide, y cuando Layo le ordenó con altanería que se apartara de su camino, Edipo, encolerizado, mató a Layo, sin saber que era su padre.

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