Kitabı oku: «DICCIONARIO DE ECUATORIANISMOS CON CITAS»


PRÓLOGO
PRESENTACIÓN
CORPUS
MANUAL DE INSTRUCCIONES
EL CORPUS DEL ESPAÑOL DEL ECUADOR (CEE)
EL LEMARIO
ORDENAMIENTO DE LAS ENTRADAS
LAS ENTRADAS
ESTRUCTURA DE LAS ENTRADAS
LAS ETIMOLOGÍAS
LA INFORMACIÓN GRAMATICAL
MARCAS TÉCNICAS Y DIATÓPICAS
LA DEFINICIÓN
CONTORNO
MARCAS SOCIOLINGÜÍSTICAS Y PRAGMÁTICAS
INFORMACIÓN SUPLEMENTARIA
LAS CITAS
LA SIMBOLOGÍA
APÉNDICES
LAS FUENTES CITADAS
LAS FUENTES CONSULTADAS
RELACIÓN DE AUTORES Y LEMAS
RELACIÓN DE OBRAS PERIÓDICAS Y LEMAS
ABREVIATURAS
SIMBOLOGÍA
GLOSARIO LINGÜÍSTICO
A
B
C
D
E
F
G
H
I
J
K
L
M
N
Ñ
O
P
Q
R
S
T
U
V
W
Y
Z
APÉNDICE 1: GENTILICIOS DEL ECUADOR
APÉNDICE 2: LÉXICO DE LA FLORA ECUATORIANA
APÉNDICE 3: LÉXICO DE LA FAUNA ECUATORIANA
FUENTES CITADAS
FUENTES CONSULTADAS
RELACIÓN DE AUTORES Y LEMAS
RELACIÓN DE OBRAS PERIÓDICAS Y LEMAS

PRÓLOGO
Un dictionnaire sans citations est un squelette
Voltaire
“Alhajito”, “bacán”, “chévere” y sobre todo muy ecuatoriano, así es el Diccionario de ecuatorianismos con citas. Y si son unos “galarifos”, pero no saben qué significa alguna de estas palabras, las pueden consultar aquí mismo, “despuesito”. Además, todas están ejemplificadas para que no quepa duda de su uso, su vigencia y de que forman parte de una variante específica del español, la de Ecuador. Que no les digan “cuentos chinos” tipo “esa palabra no existe porque no está en el diccionario”. En este diccionario sí está y cada acepción se presenta con dos ejemplos:
chévere. adj. [Cosa] agradable, bonita. (pop) «Mi pana no se acompleje de ser orgullosamente “cholo ecuatoriano”. El dialecto de los costeños es chévere», La Sapada/Extra, 27.05.2010. «Parece que ellas también están “francas” o han abandonado la guardia y se han lanzado a las ventanas para saludar la entrada del buque. Chévere es Centro América», Rafael Díaz Icaza, Por la Tierra, 1978. ♦ 2. [Persona] buena y simpática. (pop) «Las gordas se dieron cuenta del encontrón y en casa comentaron: Mami, no va a creer, el Carcoso saludando con una chica chévere», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004. «Me sintonizo con un socio. Antes el man era chévere y vacilaba la nota política», Juan Montaño Escobar, Jamilis Jala Jala/Hoy, 04.05.1999.
Es una alegría y un alivio saber que una larga deuda con la tradición lexicográfica en el Ecuador ahora la subsana Elking Araujo, a través de este diccionario modesto (pues contiene mil ciento treinta y ocho lemas), pero no por eso menos importante. Se trata de una obra fundamental, e inclusive fundamente en cuanto a un procedimiento sostenido y sistemático de búsqueda, contraste, comparación y elección de léxico y ejemplos. Esta obra no solo incluye ecuatorianismos del día a día, sino que, a través de la ejemplificación, elabora un amplio registro del uso de algunas palabras contenidas dentro de la literatura y la prensa ecuatoriana.
El Diccionario de ecuatorianismos con citas se concibe como un diccionario sincrónico, pues recoge usos vigentes; diferencial, ya que concierne a las palabras empleadas en el Ecuador; y descriptivo, porque procura hacer un tratamiento no correctivo del léxico, es decir, aquí van a encontrar “lo que es” y no “lo que debería ser”.
Sin embargo, ¿por qué es tan relevante el asunto de los ejemplos? Conviene recordar las funciones del ejemplo tratadas por Juan Gutiérrez Cuadrado, María Teresa Fuentes Morán y Joaquín García Palacios. El ejemplo: 1) complementa información de la definición; 2) presenta la palabra en su contexto; 3) distingue diferentes acepciones; 4) muestra colocaciones típicas; 5) indica registros y niveles estilísticos; 6) pone de manifiesto diferentes cuestiones gramaticales; 7) incorpora algunas orientaciones ideológicas; 8) contiene información enciclopédica; 9) informa sobre costumbres y realidades específicas. Esta breve enumeración nos permite ver de manera muy clara la necesidad de incluir ejemplos en los diccionarios.
En el caso de nuestra tradición lexicográfica más duradera, me refiero a las diferentes ediciones de los diccionarios de la Real Academia Española, el comportamiento respecto del ejemplo ha sido bastante asistemático. Después del Diccionario de la lengua castellana, en que se explica el verdadero sentido de las voces, su naturaleza y calidad, con las phrases o modos de hablar, los proverbios o refranes, y otras cosas convenientes al uso de la lengua, más conocido como Diccionario de Autoridades, que fue ejemplificado con citas, la relevancia del ejemplo y su sistematización ha sido representada por el Diccionario del Español Actual de Manuel Seco, Olimpia Andrés y Gabino Ramos. De hecho, el Diccionario del español actual es el modelo teórico que inspira el diccionario de Elking y que sirve también para realizar la parte contrastiva con el español de España.
Además de los ejemplos, que son el corazón del Diccionario de ecuatorianismos con citas, es importante mencionar los tres apéndices que se encuentran al final de esta edición: el de gentilicios del Ecuador, el léxico de la flora ecuatoriana y el léxico de la fauna ecuatoriana. Las palabras correspondientes a estos tres campos semánticos se presentan a lo largo de la obra y se sistematizan en listas al final como una ayuda para el lector. De la misma manera, aparece otro par de listas: la relación de autores y lemas y la relación de obras periódicas y lemas. Estas listas constituyen en sí mismas una inmensa red de trabajo, orden y categorización para investigaciones futuras, puesto que nos muestran a los autores a partir de los cuales se ha tomado cada ejemplo en relación con los lemas incluidos en este diccionario. Gracias a ello podemos saber que el autor de quien se extrajeron más ejemplos fue Gustavo Alfredo Jácome y que algunos de los ecuatorianismos que usó para escribir sus obras fueron “cargamontón”, “emborrajado”, “ni de fundas”, “rutushca”, “yapar”, entre otros.
Consultar el Diccionario de ecuatorianismos con citas puede convertirse en algo más que la respuesta a una necesidad puntual de conocer el significado de una palabra, para ser un espacio lúdico. Como en un gran tablero, uno podría ir de palabra en palabra, de autor en autor, de reflexión en reflexión y finalmente, ojalá, de la apropiación al reconocimiento. Ya que, a fin de cuentas, por qué seguimos haciendo diccionarios en pleno siglo XXI, un producto del Renacimiento y que alcanza su esplendor con la Ilustración. Los pueblos dan importancia a muchos aspectos de la vida, salud, educación, alimentación y podría elaborar un largo etcétera. No obstante, qué pasa con la lengua, qué pasa con las palabras que usamos para hablar, para escribir, para ser cada uno y para ser eso que llamamos “nosotros”, ecuatorianos, “ñaños”, etc.
El diccionario es un libro singular, es una extensión de la memoria, pero no de la memoria individual, sino de la memoria social que necesita crear obras colectivas encargadas de reunir y transmitir los saberes sobre las palabras. Este hecho no solo ha permitido, sino propiciado la creación, difusión y conservación de los diccionarios. De ello derivan no solo sus condiciones de validez, sino también un sentimiento social de identidad y pertenencia. De este modo, fungen como un documento, como un testimonio y como un repositorio cultural e histórico cuyo cometido es resguardar, catalogar y transmitir información diversa sobre el significado de las palabras.
Ojalá el diccionario llegara a ser esa “máquina de la memoria” que aspiraba Aureliano Buendía o la “máquina para soñar” como anhelaba Barthes. Mientras tanto, tomemos este diccionario con alegría y gratitud, consultémoslo, busquémonos en estas páginas, hagamos comunidad y comunión de decires. “Demos dando” un lugar a las palabras que usamos porque son nuestras, porque acá en Ecuador “nos changamos”, “nos muchamos”, “nos amishcamos”, “nos encamotamos” y “andamos lluchos” y con eso decimos nuestra intimidad, nuestra cotidianidad, la vida misma. Ya es hora de valorar nuestras propias obras lexicográficas, de aceptarlas, celebrarlas y apropiarnos de ellas. Nuestro español es tan alhajito, bacán, chévere y tan correcto como cualquiera de las otras variantes de español.
Valeria Guzmán Pérez
PRESENTACIÓN
El DICCIONARIO DE ECUATORIANISMOS con citas es obra de investigación de más de una década. Su propósito es satisfacer la necesidad de comprensión del español del Ecuador. Si bien la historia de la lexicografía ecuatoriana está compuesta de notables obras que registraron en su tiempo formas del habla ecuatoriana, nunca contamos con un diccionario de autoridades: una obra que demostrara el uso de los términos que define con citas de otras obras, de otros escritores. La comprensión de la producción literaria de nuestros grandes autores estaba limitada a la lectura de textos que incluyeran glosarios que, por sus propias características, ofrecen una limitada información.
En los esfuerzos lexicográficos ecuatorianos -y de gran parte de América Latina- se puede constatar siempre una dificultad: la incertidumbre de que la información que se brinda -desde la misma existencia del término definido, pasando por su definición y llegando incluso a las marcas gramaticales y de uso- es cierta, es decir, es usada por los hablantes. Así, no pocas veces se encuentran términos en los diccionarios dialectales cuya información es incorrecta, bien porque el término no se emplea en la zona acotada para la descripción lingüística, bien porque su definición no corresponde con la significación que los usuarios suelen atribuirle.
Ante este panorama, el DICCIONARIO DE ECUATORIANISMOS con citas pretende ofrecer al lector un léxico definido de forma suficiente y del que, además, tengamos certificado de existencia en este o en tiempos pretéritos. Así, esta obra se construyó siguiendo rigurosamente los siguientes criterios:
•Todos los términos escogidos no debían ser usados en España. Esto comprende desde el desconocimiento del término mismo, pasando por una significación distinta, hasta un uso diferente en los aspectos gramaticales, sociolingüísticos y pragmáticos. El contraste del léxico se hizo tomando como referente a la mayor obra lexicográfica contemporánea de España: el Diccionario de Uso del Español Actual de Manuel Seco, Olimpia Andrés y Gabino Ramos.
•Todos los términos debían certificar su uso con dos citas de sendos autores ecuatorianos.
•Todas las definiciones debían tener carácter suficiente. Quiere decir esto que están libres de comentarios y han sido sometidas a la prueba de la sustitución (el lector puede reemplazar, en el texto de lectura, el término consultado por la definición que le ofrecemos. La definición, en esta prueba, cumple la misma función sintáctica que el término sustituido. Y lo aclarará).
CORPUS
A fin de cumplir con el segundo criterio (certificar que todos los términos incluidos en este diccionario cuentan con al menos dos casos de uso pertenecientes a sendos autores) se construyó un corpus de textos de autores ecuatorianos. Este corpus está compuesto por obras en prosa (novela, cuento, teatro, ensayo) y artículos de prensa. Se excluyó el género de poesía por sus características intrínsecas que ofrecen licencia a los poetas para la libre y expresiva creación léxica. Nuestro objetivo era avalar el uso de cada palabra con citas de autores ecuatorianos. Nos impusimos, de este modo, la obligatoriedad de señalar, junto a cada definición, esas dos citas que certifican la existencia del término, pero que también ilustran la definición.
El corpus al que se recurrió para obtener las dos citas de rigor de cada artículo lexicográfico, presenta los siguientes datos:
•300 obras (en su mayoría literarias)
•21 obras de circulación periódica (periódicos diurnos, vespertinos, revistas mensuales y semanarios) representadas en más de 3000 artículos de opinión, noticias nacionales, entrevistas, deportes, cultura y espectáculos, y gastronomía.
•En total 20 343 437 palabras (tokens) para 500.000 formas léxicas.1
De esta gran base de datos, el DICCIONARIO DE ECUATORIANISMOS cita, finalmente, 282 autores, 268 obras en prosa y 32 obras de circulación periódica. Contiene más de 3300 citas. La diferencia entre los datos de obras que componen el corpus y el número de obras finalmente citadas en este diccionario responde a que no todas las obras que componen el corpus en marras arrojaron términos de uso en el ámbito ecuatoriano.
De esta forma, presentamos a los lectores ecuatorianos la obra que testimonia el uso del español en el Ecuador y que facilitará la comprensión lectora de los autores que han nutrido nuestras letras desde el siglo XVIII.
1 Se consideran palabras (tokens) cada una de las variantes de una misma forma. Así, cantar, cantaría, cantaba son tres palabras pero, en cambio, pertenecen a una sola forma léxica (la del verbo cantar).
MANUAL DE INSTRUCCIONES
EL CORPUS DEL ESPAÑOL DEL ECUADOR (CEE)
Todas las citas de este diccionario se extrajeron del Corpus del Español del Ecuador (CEE) construido para este efecto y cuyos datos numéricos se han señalado en la presentación de esta obra. Su función es la de ofrecer usos y contextos que ilustren las definiciones y certifiquen su empleo en el habla ecuatoriana. Por tanto, está constituido por obras de autores ecuatorianos.
En el caso de las obras de narrativa o ensayo (no de las fuentes periodísticas), la fecha consignada indica el año de la primera edición de dicha obra, y sirve como una pista del uso cronológico del término. El año de edición de la obra citada puede ser consultado en el apéndice “Fuentes citadas”.
EL LEMARIO
El conjunto de palabras del Diccionario de Ecuatorianismos con citas está constituido por términos de uso ecuatoriano y que no están registrados en el Diccionario del Español Actual de Seco. De este modo, para que un término sea considerado en esta obra debe haber reunido dos requisitos: a) no estar incluido en el Diccionario de Seco y b) contar con al menos dos registros de uso, de dos autores distintos, en el CEE.
Esto implica que algunas entradas de este Diccionario son de uso no solo ecuatoriano, sino también de otras áreas americanas. Por el contrario, no se encontrarán unidades léxicas que sí están incluidas en diccionarios académicos -como el Diccionario de la Lengua Española de la RAE o el Diccionario de Americanismos de la ASALE-, pero de las que no hay evidencias de uso en el CEE.
También se incluyen otros grupos de palabras que sí están registradas en el Diccionario de Seco, pero que sus usos ecuatorianos en los ámbitos morfosintáctico, sociolingüístico o pragmático difieren de los expresados por aquella obra.
ORDENAMIENTO DE LAS ENTRADAS
Las entradas (cada una de las palabras que constituyen este diccionario) están organizadas en orden alfabético.
Las formas complejas (fórmulas oracionales o locuciones) se incluyen en una entrada simple. La entrada elegida corresponde a un término de la forma compleja que pertenezca a la categoría de nombre, verbo o adjetivo, en este orden de preferencia. Así, por ejemplo, la fórmula de gana está incluida en el sustantivo gana; la frase a la cansada se encuentra en el verbo cansar.
LAS ENTRADAS
Las entradas o artículos están constituidas por el lema y la información que se aporta de él. El lema comprende una o varias palabras que se presentan en negrita. La información se ofrece en un conjunto de marcas, en la definición y, en algunos casos, en datos suplementarios.
ESTRUCTURA DE LAS ENTRADAS
La entrada puede presentar la múltiple información que le atañe con este orden:
•el lema (impreso en negrita)
•información etimológica (dentro de un paréntesis)
•información gramatical
•información geográfica y de ámbito profesional (marcas diatópicas y técnicas).
•la definición
•información de uso (marcas sociolingüísticas y pragmáticas)
•información suplementaria
•citas
LAS ETIMOLOGÍAS
Cuando se dispone de información acerca del origen etimológico de una palabra, esta se señala, luego del lema, dentro de un paréntesis. Se indica la lengua de la que procede, el término original y su significado en la lengua de origen. Excepto cuando ese significado y el de la entrada coinciden, entonces se especifica únicamente la lengua de origen del vocablo. Así:
guagrasinga. (Del quichua huagra, ‘toro’, y singa, ‘nariz’).
jahuay. (Del quichua jahuay).
LA INFORMACIÓN GRAMATICAL
La función gramatical del término definido está señalada por abreviaturas (marcas) cuyos significados pueden consultarse en la tabla correspondiente. Cuando un término puede cumplir dos funciones, estas se señalan con doble abreviatura unida con un guión, por ejemplo: adj.-n, que quiere decir que es un adjetivo que también puede cumplir funciones de nombre.
guarandeño, -ña. adj.-n. De la ciudad y el cantón de Guaranda, provincia de Bolívar.
MARCAS TÉCNICAS Y DIATÓPICAS
En un paréntesis anterior a la definición, y siempre que el término lo amerite, se indica con abreviaturas el ámbito técnico en que se usa la entrada (por ejemplo, Fút que significa “En el ámbito del Fútbol”) o el alcance geográfico (por ejemplo, Az que significa “En el Azuay”, un término que, con ese significado, se usa solamente en esa zona geográfica del Ecuador).
máchica. (Del quichua mashca, ‘harina de cebada, de trigo, etc., tostado’.). f. (Sie) Harina de cebada tostada.
ollazo. m. (Fút) Tiro aéreo del balón, especialmente sin precisión, dirigido al grupo de jugadores concentrados en el área penal del campo de juego. (coloq)
LA DEFINICIÓN
La definición es la explicación del término o lema de la entrada. Se ha preferido que en la medida de lo posible las definiciones sean suficientes. En este sentido, buscamos que el lector encuentre en ellas la mínima e indispensable información que aclare sus dudas.
Cuando en la definición inevitablemente se ha tenido que utilizar un término del habla ecuatoriana, este se remite a su entrada correspondiente en este mismo diccionario a través de un asterisco que lo precede. Si dicho término cuenta con más de un significado, se indica, a través de un superíndice, a qué acepción se remite. Así:
achiotero. m. Recipiente en el que se conserva el *achiote4.
CONTORNO
Hemos separado el enunciado definidor de su contorno en las voces que lo presentan: verbos transitivos, por ejemplo. El usuario puede así distinguir los complementos del significado que usará para sustituir la voz definida en la frase o enunciado de su consulta. Estos contornos están encerrados entre corchetes. Por ejemplo:
elevado, -da. adj. [Persona] distraída. (pop)
MARCAS SOCIOLINGÜÍSTICAS Y PRAGMÁTICAS
En algunas voces se precisan aspectos de su uso: cuando pertenecen a un ámbito social o se emplean con un matiz o intención particular. Esta información se señala con marcas (abreviaturas) que pertenecen a dos grupos: marcas de uso sociolingüístico y marcas de uso pragmático. Para conocer el grupo de marcas y los significados con los que se han usado en este diccionario, sugerimos consultarlos en la sección Glosario lingüístico.
INFORMACIÓN SUPLEMENTARIA
En algunas voces, ofrecemos información adicional que está siempre precedida por el signo ¶. Esta información se refiere, por ejemplo, al nombre científico en el caso de términos que designan plantas y animales.
ayahuasca. (Del quichua aya, ‘muerto’; y, huasca, ‘soga’). f. Planta trepadora de la Amazonía, que puede alcanzar hasta ocho centímetros de diámetro y que es usada por algunos pueblos indígenas en diversos ritos. ¶ (Banisteriopsis caapi).
En otros casos se indica la pronunciación de una palabra, se precisa su ortografía o se ofrecen sinónimos. En este último caso, los sinónimos pueden corresponder al español de ámbito más general o al mismo español del Ecuador. Para diferenciarlo, usamos un asterisco antes del sinónimo (el mismo que empleamos para las referencias en las definiciones) con el que indicamos que ese sinónimo es un término del habla ecuatoriana y está incluido en este diccionario.
chumal. m. (Az) →humita. ¶ Sinónimos: *choclotanda, *sambate.
LAS CITAS
Se ofrecen, en último lugar, las citas. Estas pertenecen a dos autores o medios de prensa escrita distintos. En los casos de citas de periódicos, revistas o semanarios, no se señala el autor cuando la fuente no lo incluye, pero siempre se precisan el día, mes y hora de la edición a la que pertenece la cita. Estas, además, están ordenadas de forma cronológica descendente.
Las citas que corresponden a libros (por oposición a las fuentes de prensa escrita), como lo hemos señalado anteriormente, presentan, por lo general, el año de su primera edición como una pista cronológica del uso del término. El año de la edición de la que se extrajo la cita puede ser consultado en las referencias bibliográficas.
En algunas citas, para favorecer la lectura o ahorrar espacio, se ha suprimido texto interno no imprescindible. La ausencia de dicho texto se señala con puntos suspensivos encerrados entre corchetes […].
LA SIMBOLOGÍA
En algunas definiciones, la información se apoya en un conjunto limitado de símbolos. Sus significados pueden ser consultados en la sección Simbología.
APÉNDICES
Esta obra presenta tres apéndices de sendas áreas semánticas importantes: gentilicios, flora y fauna.
Destacamos el aporte del apéndice de gentilicios ecuatorianos, puesto que ayudará a ubicar rápidamente, partiendo del encabezado “Provincia”, el término oportuno. Siguiendo el mismo criterio con el que se recolectaron los términos que componen el lemario de esta obra, estos gentilicios no son creación del autor, sino el resultado de la investigación en corpus de los nombres que los mismos hablantes han acuñado para designar el origen de un ente y que han sido registrados en fuentes escritas.
Los apéndices de Flora y Fauna sirven también como un inventario de especies que no son exclusivas del Ecuador pero que, al ser descritas y definidas aquí, permitirán localizar su equivalencia nominal en el habla de áreas vecinas.
LAS FUENTES CITADAS
La información básica y fundamental de cada una de las obras de las que se extrajeron las citas aparece en este bloque. En cada una de ellas se consigna -exclusivamente en las obras no periodísticas-, y en primer lugar en el orden de aparición, el año de la edición que se usó para el corpus y, en segundo lugar, al final de la referencia, entre paréntesis, el año de la primera edición del texto.
LAS FUENTES CONSULTADAS
En el trabajo de construcción de las distintas definiciones se tuvo que recurrir en varios casos a la consulta de diversas fuentes. Las áreas en las que se requirió mayor consulta fueron en la de flora y fauna ecuatoriana. Específicamente para ellas, se recurrió a una de las obras más relevantes que se han producido en el país como catálogos suficientes y rigurosos: los dos tomos de Flora y Fauna del Ecuador de Patzelt.
RELACIÓN DE AUTORES Y LEMAS
Se ofrece un listado de todos los autores citados en este diccionario y, para cada uno de ellos, los términos en los que figuran citas suyas. Es una herramienta que permite apreciar el equilibrio de las citas, pero también los diversos aportes autorales de registro del habla ecuatoriana.
RELACIÓN DE OBRAS PERIÓDICAS Y LEMAS
De la misma forma, se presenta un listado de las obras periódicas citadas y, para cada una de ellas, los términos en los que figuran sus citas. Permite apreciar el recorrido en los diversos periódicos del país así como el volumen de su aportación en el registro del habla ecuatoriana.
ABREVIATURAS
| adj. | adjetivo |
| adv. | adverbio |
| afec | afectivo |
| Amaz | Amazonía (región) |
| Az | Azuay (provincia) |
| Cañ | Cañar (provincia) |
| Car | Carchi (provincia) |
| coloq | coloquial |
| Cos | Costa (región) |
| Cuar | Juego de cartas llamado “Cuarenta” |
| Cue | Cuenca (ciudad) |
| cult | culto |
| desp | despectivo |
| dim | diminutivo |
| Esm | Esmeraldas (provinciay ciudad) |
| euf | eufemismo |
| f. | nombre femenino |
| fór. | fórmula |
| fr | frase |
| Fút | Fútbol (En el ámbito del fútbol) |
| Gquil | Guayaquil (ciudad) |
| Guay | Guayas (provincia) |
| hist | Histórico |
| hum | humorístico |
| interj. | interjección |
| intr. | verbo intransitivo |
| irón | irónico o irónicamente |
| jerg | jergal |
| juv | juvenil |
| lit | literario |
| loc. | locución |
| loc. adv. | locución adverbial |
| loc. n. | locución nominal |
| loc. v. | locución verbal |
| Loja | Loja (ciudad y provincia) |
| m. | nombre masculino |
| Man | Manabí (provincia) |
| mil | militar (En el ámbito militar) |
| Mit | Mitología (En el ámbito de la Mitología) |
| or. | oracional |
| ort. | ortografía |
| pl. | plural |
| pop | popular |
| prep. | preposicional |
| prnl. | verbo pronominal |
| pronun. | pronunciación |
| prov | proverbial |
| Ríos | Los Ríos (provincia) |
| rur | rural |
| Sie | Sierra (región) |
| suf. | sufijo |
| tr. | verbo transitivo |
| U. m. en d. | Usado más en su forma de diminutivo |
| vulg | vulgar |
SIMBOLOGÍA
| * | Sugiere la revisión, en este mismo diccionario, del término que precede. Se coloca ante voces del habla ecuatoriana que han sido utilizadas dentro de un artículo. |
| → | Remite la consulta a la palabra que precede. Dicha palabra presenta mayor frecuencia de aparición en el Corpus y, por tanto, de uso. |
| ¶ | Precede a la información complementaria (nombres científicos en el caso de palabras referidas a especies de plantas o animales, pronunciación, ortografía o sinónimos). |
| ▪ | Precede a las formas complejas. |
| ♦ | Separación de acepción. |
| 1 | Superíndice (en términos usados dentro de una definición o en términos incluidos en la relación de autores y fuentes periodísticas) que indica el número de acepción del término que lo precede. |
| (1) | Indica, en términos incluidos en la relación de autores y fuentes periodísticas, el número de entrada a la que refiere en el caso de palabras homónimas. |
GLOSARIO LINGÜÍSTICO
| afec | afectivo | Término que se usa con intención afectiva. |
| coloq | coloquial | Término propio de la conversación entre personas de confianza o de situaciones comunicativas informales. |
| cult | culto | Término usado por hablantes de nivel educativo cultural alto. |
| desp | despectivo | Término usado con intención despectiva. |
| euf | eufemismo | Término usado para sustituir una expresión malsonante o que designa un estado o condición cuya mención expresa puede ofender a un oyente. |
| hist | histórico | Palabra que designa una realidad anterior al siglo XXI. |
| hum | humorístico | Término que se usa con intención jocosa. |
| irón | irónico o irónicamente | Término que se usa con intención de burla. |
| jerg | jergal | Término usado en grupos reducidos y cerrados vinculados por una misma actividad. |
| juv | juvenil | Término usado en el ámbito juvenil. |
| lit | literario | Término usado en la producción literaria o en textos escritos formales. |
| pop | popular | Término usado por hablantes de nivel educativo cultural bajo. |
| rur | rural | Término usado en el campo. |
| vulg | vulgar | Término malsonante. |
A
abalear. tr. Disparar balas [contra alguien o algo]. ¶ Sinónimo: balear «El lenguaje de la muerte se ha convertido en él como un lenguaje erótico, demencial, ese impulso que lo llevó a corretear en círculo alrededor de sus víctimas luego de abalearlas», Marco Jurado Naranjo, Las travesuras del niño Juan/Hoy, 09.06.1992. «Los carabineros han abaleado a los grupos populares», Alfredo Pareja Diezcanseco, Los poderes omnímodos, 1964.
abaleo. m. Acción y efecto de disparar balas. «El hombre, previamente, había huido en un Chevrolet Aveo, sin placas, luego del abaleo a un ciudadano que logró sobrevivir.», El sicariato contamina a las filas policiales en Ecuador/El Diario, 13.06.2010. «El abaleo a mi domicilio», Hugo España, El testigo, 1996.
abatanado, -da. adj. [Tejido] denso, macizo. «Los indígenas vestían camisas de algodón, calzones de lienzo hasta las rodillas, poncho, sombrero abatanado y andaban descalzos», José María Jaramillo, Historias, tradiciones y leyendas de Quito, 2000. «Las portaleras ataviadas con sus faldones fuccias o azules, sus chalinas grises o amarillas, sus gargantillas de barata pedrería, sus sombreros de fieltro abatanado y sus grandes aretes que relucen a la sombra como insectos pesados y brillantes», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993.
abarrotes. m. pl. Tienda de abastos. «Algunas eran propietarias, tenían sus reales para exigir respeto o vivían de su trabajo; costureras, artesanas, dueñas de abarrotes, comerciantes», Tania Roura, Mariana Carcelén. Una historia en el estrado, 2007. «El Patojo Gonzalo protegía la puerta de los abarrotes “La Ermelinda”, una reja de un metro de altura, hecha de varas de madera terminadas en punta», Abdón Ubidia, Sueño de lobos, 1986.
abarrotero, -ra. m. y f. Persona que tiene o atiende en un *abarrote. «La conocen y admiten por igual el abarrotero, como el cantinero; la prostituta como el ‘raspachín’, que recoge las hojas de coca», Gustavo Cortez, Persiste cultura cocalera/Hoy, 16.07.2000. «Jóvenes estúpidos y vagos, aprendiendo delincuencia en una universidad de motocicletas, atronando las calles y ensayando alcohol y drogas antes de atacar con torpeza de principiantes a un abarrotero floreciente», Jorge Enrique Adoum, Ciudad sin ángel, 1995.
abigeato. m. Hurto de ganado. «De modo que, al hablar de los linchamientos que con extendida frecuencia se producen en el campo, casi siempre por delitos, supuestos o comprobados, de abigeato, la infracción es de esos infelices, que nunca oyeron hablar de la ley de Lynch», Jorge Enrique Adoum, Ecuador: señas particulares, 1998. «Sobre el coronel y su gente se amontonaban juicios de abigeato en los juzgados de letras provinciales», José de la Cuadra, Doce relatos/Los Sangurimas, 1934.
abigeo. m. Ladrón de ganado. «Pensará que los campesinos repetirán por años la historia de la fuga del bandido, adornándola con exageraciones inverosímiles que correrán implacables por esas provincias, desprestigiándolo para siempre a él, que deberá seguir por esos lados, sin el ascenso ni el traslado prometidos, apresando o cazando ladrones sin importancia, pobres abigeos principiantes», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979. «Cuando andaban por las zonas áridas de cerca al mar, Cornelio Piedrahita tenía que hacer mayor uso de sus habilidades de forzado abigeo», José de la Cuadra, Horno, 1932.
abridor. m. →guaytambo1. «La mejor opción que tienen ahora las amas de casa es comprar las frutas de la Sierra, especialmente claudias, peras, manzanas, uvas, frutillas, albaricoques, duraznos, abridores y otras delicias de temporada», Vaivén en los precios de primera necesidad/La Hora, 26.01.2012. «Dejan que tome de los canastos ahítos de fruta, mamá, una claudia, un abridor que parece hecho con las mejillas sonrosadas de alguna niña gorda», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993.
acalambrar. tr.-prnl. Contraer [un músculo] por un calambre. «Es también la hora en que Bruno se dice: “Basta por ahora”, porque se le acalambran los dedos y ya no hay suficiente luz cuando, puntual, el sol ecuatorial parece decirse “Basta por hoy”», Jorge Enrique Adoum, Ciudad sin ángel, 1995. «Con las piernas acalambradas a causa de la incómoda posición que mantiene junto al armario abierto, el canónigo Contreras prosigue la lectura», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993.
acápite. m. Párrafo. (cult) «Claro que tiene su legislación moral propia y en esta, en el primer capítulo y el primer acápite, estaba escrito el amor como ley fundamental, eterna y obligatoria», Álvaro Samaniego, Las reglas del circo, 2005. «Se había violado el tercer acápite de la primera regla del libro de los desenterramientos de tesoros: la ausencia total de cualquier mujer, y allí estaba la tía, en camisón de dormir y con boca abierta», Alicia Yánez Cossío, Bruna Soroche y los tíos, 1971.
acefalía. f. Acefalia. «“No existe pugna, ni acefalía”, dijo Pablo Celi», En Contraloría “no existe pugna ni acefalía”, dice el Contralor Subrogante Pablo Celi/Diario Correo, 09.06.2017. «Les quito de los ojos la tentación, no sea que cuando menos acordemos les dé un patatús y quede la orden en acefalía», Juan Montalvo, Capítulos que se le olvidaron a Cervantes, 1895.
achachay. (Del quichua achachay, ‘qué frío’). interj. (Sie) Expresa sensación de frío. (pop) «Rosita, los niños con su uniforme amarillo, azul y rojo, flores, pájaros y un vientecillo vigorizante y achachay, pese al sol de Quito», Simón Espinosa, Regresa/Hoy, 04.10.2001. «Tomó la cobija que estaba amontonada al lado de la mecedora y salió al pasillo, abrigándose con ella, ¡achachay achachaycito!», Carlos Carrión, El más hermoso animal nocturno, 1982.
achera. f. →achira. «Entre los principales productos de origen vegetal y que lucen más conocidos que otros se destacan: maíz, quinua, ataco, fréjol, maní, chocho, papa, melloco, oca, yuca, camote, zanahoria blanca, achera, ajo, tomate, ají, zapallo, zambo, zapote», Pan de América/Hoy, 25.12.2002. «Yo me tomaba dos cucharas de sopa disimulando mi hambre para que le alcanzara a ella, y enseguidita pasaba al seco: arroz con fréjol, arroz con yuca, arroz con mote sazonado, arroz con cuy, seco de chivo, choclotandas en hojas de achera, maíz tostado, habas tiernas», Raúl Pérez Torres, Cuentos escogidos, 1991.
achiote. m. Bija (árbol). También su fruto y su semilla. ¶ (Bixa orellana) «Viéndoles la piel pintada de rojizo achiote, que estos indios denominan árbol de la sangre, comprendió por qué les llamaban colorados», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943. «Además, y era la parte reservada de la comisión, tenía que hacer algunas investigaciones acerca de la cosecha del achiote, pues su jefe planeaba una buena compra para exportación», Alfredo Pareja Diezcanseco, Las tres ratas, 1946. «La primera es una especie de puchero en el cual ponen ya sea la carne fresca o en cecina, unos huesos picados, achiote; manteca de cerdo, sal y especerías», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949. ♦ 2. Tintura extraída de las semillas de la bija. «La segunda minga se encuentra en acción, hombres y mujeres, gritan palabras de aliento y bromas, corren de tramo en tramo y se detienen por instantes para tomar aire manchándose unos a otros con achiote fresco; reiteran así un ritual lúdico desbordante, que evoca los tiempos míticos», Carlos Viteri Gualinga, Canoas/Hoy, 09.12.1998. «Tomado el refrigerio, y mientras el galante Mantequilla limpiaba solícito los labios de su consorte, teñidos de achiote, corrió la chicha a mares y el bravo Rosquete cerró la fiesta con este broche de oro», José Antonio Campos, Linterna mágica, 1944.
achiotero. m. Recipiente en el que se conserva el *achiote4. «Los frescos y naturales ingredientes que se utilizaban en la preparación de los alimentos eran: manteca de chancho, sal en grano, […] ají molido en piedra, achiote, filtrado en un achiotero de barro, con manteca de chancho diluida, cuyes y carne de chancho», Luis Alfredo Silva Zambrano, Nuestra Ciudad/El Heraldo, 02/05/2020. «El achiotero de aluminio para colocar el achiote y aceite y obtener ese aderezo natural muy pocos lo conocen y preparan en casa, pues lo venden en frascos similar que el aliño», Jubilando a la piedra de moler/El Universo, 30.01.2007.
achira. (Del quichua achira, ‘planta de rizoma comestible’). f. Planta herbácea de hojas anchas y grandes. ¶ (Canna indica) «En el área andina, entre las variedades de hojas usadas con estos fines, están: el capulí, atsera o achira, naranjo, catulo de maíz, lechero, palma de ramo, uña de gato, etc.», Mario Godoy, Breve historia de la música del Ecuador, 2005. «Sea lo que fuere, el melloco contiene una fécula nutritiva y medicinal: es superior a la fécula de la achira (canna indica); y aun al sagú que se vende en nuestras tiendas», Fray Vicente Solano, Obras escogidas – I, 1865.
achogcha. f. Fruto carnoso y comestible, de color verde, producido por una planta trepadora. «A la tradicional fanesca cuencana, donde predominan la arveja, porotos, choclo, pallares o “tortas”, que se combina también con achogchas, papas, col finamente picada, […] se lo acompaña con los tradicionales chumales», Diversidad culinaria en la Semana Santa/Hoy, 19.11.2010. «Los porotos dejan comer sus cotiledones en agraz; las arvejas, de color intensamente verde, se destacan provocativamente en la blancura del arroz-seco; las “achogchas”, con sus fachas de ratas destripadas, flotan en el caldo», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
achojcha. f. →achogcha. «Además incluye un fréjol blanquecino, que también se llama pallares, y la achojcha, una verdura alargada de tradición andina, que se consume en Ecuador desde hace más de 3.000 años», La fanesca y sus variantes/La Hora, 02.04.2015. «Complementan en platillo a base de cerdo, achojchas espinosas finamente cortadas y curtidas en vinagre de mishqui, tomates cherry (rojos y amarillos) y rodajas de dos variedades de papa chaucha», Gabriela Balarezo, Un menú intenta rescatar ingredientes ecuatorianos ‘en peligro de extinción’/El Comercio, 26.06.2014.
acholamiento. m. Acción y efecto de *acholarse. (coloq) «Estos comportamientos están íntimamente vinculados con la situación alienante del acholamiento o el avergonzamiento sociocultural del mestizo», Manuel Espinosa Apolo, Los mestizos ecuatorianos y la señas de identidad cultural, 2000. «Interrogó Romero y Flores debatiéndose en una especie de impotencia que amenazaba hundirle en la tragedia de su acholamiento», Jorge Icaza, El chulla Romero y Flores, 1958.
acholarse. prnl. Sentir vergüenza. «No -como comentábamos con Jorge Enrique Adoum- tener que acholarnos frente al guardia de migración del exterior por el pasaporte que presentamos», Andrés Carrión, Nos vamos de programa/Hoy, 01.10.1995. «Se acholaba considerando que ellos conocían el secreto de su disfraz -armazón de muebles apolillados, de trapos viejos, de papeles inútiles», Jorge Icaza, El chulla Romero y Flores, 1958.
achote. n. →achiote2. «Ahí hay Uchucuta, una mezcla de maíz, alverjas, carne, papas, achote y manteca, que se regala al rezador, junto a guaguas de pan, tortillas de zapallo y maíz, y, si hay, colada morada», La memoria de los muertos/Hoy, 03.11.2001. «Y como todos, chicos y grandes, tenían la costumbre de pintarse enteramente, con un fruto llamado achote, se conocían bajo el nombre de Colorados, viéndose sus cuerpos, casi del todo desnudos, encarnados como la grana», Juan de Velasco, Historia del Reino de Quito en la América Meridional, 1789.
achuar. adj.-n. [Individuo] del pueblo indígena que tiene asiento en las provincias ecuatorianas de Pastaza y Morona. «Etsa y Nantu son seres maravillosos y como todos los gemelos míticos están ligados al origen del grupo étnico, posiblemente cuando los achuar y los shuar no se habían separado aún», Ileana Almeida, Mitos amazónicos de los pueblos indígenas en Ecuador, 2014. «A un grupo de niñas achuar, el padre Domingo les pidió que representaran a «la mujer achuar moderna»», Jorge Enrique Adoum, Ecuador: señas particulares, 1998. ♦ 2. adj. Propio de los indígenas achuar. «El tener que convivir no sólo con los militares en los destacamentos que pretendían ser tomados por las fuerzas armadas peruanas, sino también con las comunidades Shuar y Achuar y colonos de la zona, le permitió registrar las más increíbles historias», Cristóbal Rodríguez, El picotazo del Cóndor, 1996. «Expusieron su tesis contra una guerra que enfrenmtaba a los pueblos shuar y achuar contra sí mismos», José Gallardo, Tiwintsa, 1995. ♦ 3. m. Lengua de los indígenas achuar. «Ellos se suman a la gran gama cultural que ha brotado en el país desde hace milenios […] que habla cofán o achuar», Napoleón Almeida Durán, Exilio de la intolerancia/El Mercurio (Cuenca), 18.04.2015. «El ejemplar es un diccionario de aproximadamente 1.600 topónimos de la provincia de Loja y en la cual también se descubrirán las lenguas que dan origen a los topónimos de Loja como: el español, el quechua, quichua, achuar», Escritor lojano presentó obra en Zamora/La Hora, 10.11.2013.
acial. m. (Sie, rur) Látigo. «El chasquido de un acial sin condescendencias cortó la voz suplicante», Jorge Icaza, Cuentos completos, 1933-1952. «El acial cobijaba el cuerpo vibrante del potrillo», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940.
acolitar. tr. Ayudar, colaborar. (pop) «-¿Todo bien? -preguntó otro de los muchachos del grupo acercándose a las gradas desde abajo. Ambos parecían colaborar con un plan preestablecido. -Todo bien, nos acolitó con dos balas», Adolfo Macías Huerta, El grito del hada, 2010. «Gabriel tampoco ha cambiado nada: continúa en su heroico civismo liberal, anticlerical, que no le impide acolitar a su esposa en sus extraños ritos», Francisco Tobar García, Grandes comedias, 1981.
acomedido, -da. adj. Atento y servicial. «Al mismo tiempo le gustaba ser acomedido con los pacientes, a los que ayudaba cuanto podía», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – XIII, 1987. «Ya ve a lo que uno se expone por acomedido», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
acompañado. m. Guarnición con que se acompaña la carne, el pescado, etc. del plato fuerte. «Ignacio Sierra, de 68 años, compra una funda de aguacates. Le cuesta USD 1 y confiesa que “de pasito voy comprando el acompañado del arroz”», Las aceras de la av. 10 de Agosto siguen cubiertas de ventas informales/El Comercio, 20.01.2016. «Cocino ensaladas, cremas para el acompañado y las sopas, creo que ahí se pueden equilibrar las calorías y los carbohidratos», Comida light y mucho autocontrol/Hoy, 31.01.2005.
acreencia. f. Deuda a favor [de alguien]. «Se ha pagado acreencias por USD 94 millones en favor de los perjudicados, USD 50 millones en el último año», Gutiérrez llamó a sus aliados a afianzar su posición política/Expreso, 17.01.2005. «García Moreno creería que con el cobro de sus acreencias Rayo se había dado por bien servido», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – XI, 1987.
adefesioso, -sa. adj.-n. [Persona o cosa] de aspecto feo, extravagante y risible. (coloq) «La ciudadanía aplaudió al nuevo Director Ejecutivo […] por mandar esos letreros con el espectro adefesioso de la guadaña...», Eduardo Insúa, ¡Cómo están cambiando las cosas!/El Telégrafo, 18.04.2007. «La capital el rato de los ratos se levantó contra el adefesioso y le dijo: basta de torpezas», La Gaceta, 30.04.2005.
adú. (Contracción y apócope de a dúo). m. Amigo. (juv) «Apenas amanezca me voy, tú lo sabes viejo, pana, adú, es el frío, tú lo sabes», Abdón Ubidia, Sueños de lobos, 1986. «Tantas noches juntos Gudrum, isleña dulce, adú, mi pana», Miguel Donoso Pareja, Día tras día, 1976.
aduanal. adj. Aduanero. «De este modo, pudo finalmente embarcarse con sus ayudantes y artefactos, y llegar a su destino, no sin antes sortear las consabidas dificultades aduanales y burocráticas», Jorge Núñez Sánchez, De la colonia a la República el patriotismo criollo, 2003. «Los Semisterra no tienen culpa alguna de las restricciones aduanales», Adalberto Ortiz, La entundada y otros cuentos, 1971.
aeromoza. f. Azafata de avión. «Tan solo seguí un curso de asistente de vuelo (suena mejor que aeromoza) sin tener que treparme nunca a un avión como examen final», Marcelo Báez, Tierra de Nadia, 2000. «Desenredó el hilo de la madeja que estaba en su cabeza y les habló de las hetairas, que no eran mensajeras del aire ni aeromozas de aviones sino que eran lo que pretendían hacer de ellas y por eso estaban donde estaban y hacían lo que hacían», Alicia Yánez Cossío, La casa del sano placer, 1989.
afiebrarse. prnl. Ponerse en estado de excitación nerviosa. «Esas flores de ishpingo afiebraron, junto con la leyenda de El Dorado, las mentes hispanas», Leopoldo Benites Vinueza, Argonautas de la selva, 1992. «La veía sentada en la banqueta, enorme, gorda, con la cara babosa. Los ojos se afiebraban por el sol», Enrique Gil Gilbert, Yunga y Relatos de Emmanuel, 1933.
afuereño, -ña. adj. Forastero. «Por sus calles deambulaban centenares de afuereños», Nicolás Kingman, Dioses, semidioses y astronautas, 1982. «No se explicaba cómo un pueblo pudo cambiar tanto en tan pocos meses. Muchos afuereños no encontraban lugar dónde hospedarse, y la comida costaba carísimo», Adalberto Ortiz, La entundada y otros cuentos, 1971.
agache.
▪ pasar de agache. loc. v. Cumplir o lograr [una tarea, una labor] sin esfuerzo. (pop) «Toca actuar rápido y firme. Hay muchos que están pasando de agache, cuando el dueño del circo es irresponsable por sus gorilas», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010. «La verdá, uno mandaba las clases a la mierda y pasaba no más los años de agache, porque ya se sabe cómo es con los que mandan en la U y el rector y todos los señorones», Carlos Carrión, El más hermoso animal nocturno, 1982.
agalludo, -da. adj. [Persona] avara. «Las tortas nos afiebraban hasta las trompizas. Decían que el que se mostraba agalludo de ellas, de grande sería igual con el dinero», Gustavo Alfredo Jácome, Los Pucho Remache, 1984. «Aunque los centros de las montañas no son de nadie, no se dejen ver del guardabosques. Vos sabés que el dueño de las orillas es jodido y agalludo», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943.
agrado. m. (rur) Obsequio que se entrega [a una persona] en gratitud por un favor. «No faltaba más! Los agrados caseros habían convertido el traspatio de la casa en una nueva arca de Noé, en la que nunca faltaban cacareos, balidos, relinchos, gruñidos, graznidos, quiquiriquíes», Gustavo Alfredo Jácome, Los Pucho Remache, 1984. «Guamán tuvo que sostener una encarnizada pelea para alterar el orden establecido, es decir para que sus compañeros se convengan en que el “agrado” sea entregado después de la aceptación que de hacer el alegato prestaría el “mejor abogado” de la ciudad», Ángel Felicísimo Rojas, Un idilio bobo, 1946.
agringado, -da. adj. Que tiene aspecto o costumbres de *gringo. «La Flor de la Canela está bien loca, pienso, pero es un loco bueno: es partidaria de los derechos humanos, combatiente contra la tortura, anti Pinochet […] simpatizante a ultranza de los indígenas (rasgo más bien folklórico y un tanto agringado)», Miguel Donoso Pareja, Lo mismo que el olvido, 1986. «Evo era muy extrovertido y los familiares de la capital tomaban esto con la gracia que tienen las indiscreciones cometidas por los agringados que no saben de sutilezas ni matices», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004.
agua.
▪ agua aromática. f. Infusión de una o más hierbas aromáticas. «La infusión y venta de plantas medicinales o aguas aromáticas es otro de los oficios que aún se mantiene y cuyos ingresos contribuyen con el crecimiento económico de cada propietario», Trabajos antiguos están en riesgo pero se mantienen/Hoy, 09.03.2012. «Hay que agregar el mazato y las aguas aromáticas que se brinda apenas llega el visitante, como se lo hace con la tradicional guayusa», Los platos típicos de nuestro Ecuador/El Universo, 07.02.1994.
▪ agua de chaleco. f. Bebida a la que se atribuye la capacidad de provocar amor apasionado en quien lo bebe y por quien lo da a beber. «Que la sobrina siempre le estaba rogando que le enseñara algún truquito para salir de la pobreza. Que siempre le decía sin entrar en detalles que el “sígueme, sígueme” era facilísimo. Que bastaba untarse en la palma de la mano y estrechar la diestra del que se quería. Que el agua de chaleco era un poco complicada porque no siempre estaban a mano las yerbas necesarias», Alicia Yánez Cossío, La casa del sano placer, 1989. «La gente que tan sólo observaba los desvelos cariñosos del joven, atribuía a embrujo de agua de chaleco la suerte de la chola Alejandrina», Jorge Icaza, Los cholos, 1938.
▪ agua de Florida. f. →agua florida. «Como el baño era para ella un acontecimiento aniversario, combatía los malos olores echándose agua de Florida en los sobacos», Jorge Icaza, El chulla Romero y Flores, 1958. «Era un fraile llamado Cartagena, ídolo de las viejas, y más de las muchachas: fraile joven y presumido que se peinaba de copete y andaba oliendo a ámbar y agua de Florida», Juan Montalvo, Mercurial eclesiástica, 1884.
▪ agua de frescos. f. →horchata. «No se puede ignorar el agua de frescos, la fórmula perdura hasta ahora abierta a los gustos y a la iniciativa de juntar las ramitas de diferentes plantas que se consideran con características curativas y aromáticas», Nydia Vazquez, Nuestros remedios/El Tiempo, 17.09.2017. «Recuperadas las fuerzas con el almuerzo y la refrescante y tradicional agua de frescos, el guía Javier Astudillo sugiere actividades adicionales», Andrés Quishpi, Una cascada encantada que da un espectáculo en Girón/El Telégrafo, 09.03.2014.
▪ agua de Güitig. f. Agua mineral de las fuentes naturales de Güitig, en la provincia de Pichincha. «Pero no pues de todas las aguas, porque el agua del mar tiene otra fórmula porque es salada, el agua de Güitig otra, porque es con burbujas, el agua de coloña otra, porque es con coloña, y el agua oxigenada otra, porque es con oxígeno.», Francisco Febres Cordero, Los enfermos somos gente sana, 2002. «Detrás de un ventanal, frente a un mantel manchado, recuperaba mis fuerzas: las dos tabletas de Alka-Seltzer burbujeando en el agua de Güitig, y el caldo caliente, sustancioso, humeando en su taza de cerámica», Abdón Ubidia, Sueño de lobos, 1986.
▪ agua de pitimás. (Del quichua piti, ‘pequeña porción’ y el español más). f. (Cue) Infusión de hierbas medicinales. «El agua de pitimas, más que una tradición, es el resultado de años de experiencia de las religiosas de la iglesia del Carmen», Bebidas curativas trabajadas por manos religiosas/El Telégrafo, 31.03.2019. «En el Convento del Carmen de La Asunción (Padre Aguirre y Sucre), se vende la tradicional agua de pítimas, con montes, flores y valeriana para los nervios», El ‘agua de viejas’ alivia dolores de los cuencanos/El Tiempo, 13.08.2018.
▪ agua florida. f. Agua de Colonia. ¶ Sinónimos: colonia, agua de Florida «En la semipenumbra, las llamas de los cirios hacían poc, poc, poc; había un rumor de rosario, olía a agua florida», Jorge Dávila Vásquez, La noche maravillosa, 2006. «Una niña rica y linda que bailaría, jugaría el carnaval con anilinas azules, verdes, amarillas, con huevos de cera llenos de agua florida», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
▪ media agua. f. → mediagua. «Una mesa untada de restos de comida, ahí en la media agua sin agua, en donde vivía con su abuela postrada», Huilo Ruales, Maldeojo, 1998. «Era lo suficiente para asentar su casa, su soñada casa, siquiera una “media agua”, con la garantía del barranco, porque por el lado trasero siempre habría un barranco a modo de muro para resguardo de las gallinas ponedoras», Sergio Núñez, Tierra de lobos, 1934.
aguachento, -ta. adj. Aguado o sin consistencia. (pop) «Siempre que hago este tipo de licuados, uso fruta congelada para que quede bien espeso, bien frío, sin tener que agregar hielo, ya que éste se derrite y queda un licuado aguachento que no me gusta nada», Smoothie de yogur y frutos rojos/La Nación, 09/02/2020. «Toda fanesca tiene en común la mezcla de granos y otros vegetales, el pescado que le da su inconfundible sabor y tener la consistencia de una sopa más o menos aguachenta», Claudio Malo, Motepillo/Hoy, 17/04/2003.
aguado.
▪ aguado de gallina. m. Sopa cuyos ingredientes principales son arroz y carne de gallina. «Al llegar pedía siempre lo mismo: el aguado de gallina que se comía con un apetito voraz como para contagiar a cualquiera», Ramiro Arias, Todo el sabor tropical, 2008. «Se destaca la comida manabita y de otros cantones. Chicharrón de calamar, bolón de verde, muchines de yuca, salprieta, encebollado de cangrejos, aguado de gallina, chupé de camarones, cazuela de mariscos, guatita, encocado de camarón y otros muy conocidos en la zona», Libro recoge 200 recetas del país/El Diario, 11.10.2006.
▪ aguado de pollo. m. Sopa cuyos ingredientes principales son arroz y carne de pollo. «Tampoco perdonan el aguado de pollo de la Navidad, la colada morada y la guagua de pan de Finados», Gente de la tarde/Hoy, 25.09.1994. «Ni escabeches de corvina, ni cebiches, ni aguado de pollo se comen mejor en ninguna parte», Alfredo Pareja Diezcanseco, Los poderes omnímodos, 1964.
aguatero, -ra. m. y f. Persona que reparte o vende agua. ¶ Sinónimo: aguador «Las únicas novedades del momento eran que el acordonamiento policial había cedido ante la marejada de los aguateros y la muchedumbre de gatos amorosos que empezó a asomar en el tejado de los edificios más próximos», Carlos Carrión, El amante sonámbulo, 2005. «Una sirvienta aguatera lo mirará pasar gallardo desde la fuente », Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993.
águila.
▪ águila pechinegra. f. →guarro. ¶ (Geranoaetus melanoleucus) «Un águila pechinegra que no podía volar fue encontrada en Girón por un administrador del Parador Turístico El Chorro», En Girón rescatan águila pechinegra/El Tiempo, 07.02.2014. «Allí los turistas aprenden que las águilas pechinegras viven en las altas montañas de Sudamérica», Bajo las alas del Parque Cóndor/El Universo, 13.11.2005.
ah. interj. Expresa duda, interrogación. «-Tome, mi teniente. Ahí le va uno de yapa, ya sabe. -Este pendejo tiene ojo clínico, ¿ah? -exclamó el policía, mientras un hombre corpulento, de terno gris y gafas oscuras, se asomaba por la puerta», Adolfo Macías Huerta, El grito del hada, 2010. «Juliana y la Tigra escogían sus compañeros. - Bailamos ¿ah?», José de la Cuadra, Horno y repisas, 1932-1931.
ahuevarse. prnl. Acobardarse. (vulg) «Y yo que me abalanzo con la gillette y le digo aquí te hago la cédula en la mejilla y él que se ahueva y se pone como pato a pedirme perdón», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004. «Ah, ya estás aquí mariconcito, pensé que te habías ahuevado», Galo Galarza, El turno de Anacle, 2001.
aire.
▪ mal aire. loc. n. (Sie) Enfermedad leve y pasajera cuyos síntomas principales son malestar general, dolor de cabeza, cansancio, náusea o vómito. (pop) ¶ Sinónimo: malaire, mal viento «Enfermedades provocadas por la influencia de la naturaleza, siendo las más comunes el mal de cerro o soroche y el mal aire o mal viento», Manuel Espinosa Apolo, Los mestizos ecuatorianos y la señas de identidad cultural, 2000. «Pero no pudo presentirle nada grave: unas calenturas, apenas, unas tercianas contraídas de antiguo o un simple mal aire al cruzar junto a un cementerio», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
▪ sacar el aire. loc. v. Agredir mucho física o verbalmente [a alguien]. (coloq) «Bruce Lee, se miraba, probaba su sangre, y después con la mirada, le decía a sus oponentes, hasta aquí llegaron, prácticamente eran cadáveres, les sacaba el aire», Trabajo sin aire o pura pintura/Correo, 07.06.2016. «No pues, niñitos, ese que vuela por el aire y cuando aterriza nos saca el aire en su enlace nacional de los sábados no es la gripe porcina, sino otro virus bastante parecido», Ronda porcina/El Universo, 31.05.2009.
▪ sacarse el aire. loc. v. Esforzarse mucho. (coloq) Sinónimo: sacarse la madre «“Papá tuvo hasta tres trabajos, se sacaba el aire para sostener el hogar”, cuenta Alex, citando a su padre guayaquileño, actual Director de Deportes del Colegio Americano», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010. «Los chicos se sacaron el aire y en la última parte mucho más. Sí se vio el desgaste físico y emocional, se veía que era una competencia desleal», Bailando por “la bronca” de los sueños/Últimas Noticias, 17.11.2008.
ajicero. m. Recipiente en que se sirve el ají. «Ella se contentaba con decir: ¡Muchacho malcriado!, y se iba para la cocina a traer los ajiceros y los saleros, festejando en su interior las ocurrencias del preferido», Raúl Pérez Torres, Los últimos hijos del bolero, 1998. «Al lado de los comestibles, en la misma bandeja, hay un tarrito de lata con monedas. Y apenas más allá, el excitante ajicero de vidrio», Alfredo Pareja Diezcanseco, Baldomera, 1938.
ajumarse. prnl. Emborracharse. (pop) «El juego no es malo, lo que sucede es que al ajumarse se propasan», Eugenia Viteri, Cuentos escogidos, 1983. «-Ponga otro, carajo. -¿Quiere ajumarse? -Sí, quiero morirme. -¿A pura copa? ¡Bonito suicidio! Ahí tiene», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940.
alaja. adj. →alhaja. «Harán las cinco de la tarde, el sol pega oblicuo dando un color alaja a los aleros y paredes de nuestra Cuenca de beatas y adobes», Vinicio Jáuregui, El bostezo/El Mercurio, 12.07.2004. «Luego los saludos, los abrazos de quienes se jactaban después: se dejó nomás abrazar, tan alajito», Gustavo Alfredo Jácome, Los Pucho Remache, 1984.
alamoreño, -ña. adj.-n. De la ciudad de Alamor (provincia de Loja). «Nos presentamos en el domicilio de Wilson Córdova Chalán, un alamoreño muy respetable, para rendirle un pequeño pero significativo homenaje», Reconocimiento a un hombre público “Wilson Córdova Chalán”/Crónica, 21.09.2015. «De su lado José Mina, ciudadano alamoreño, indicó que la gasolinera está cerca al pueblo», Alamor se quedó sin gasolinera/La Hora, 06.07.2013.
alauseño, -ña. adj.-n. De la ciudad de Alausí (provincia de Chimborazo). «Para asumir este requisito, la municipalidad alauseña organizó en el Coliseo Deportivo de la parroquia de Achupallas, la primera Asamblea», Rendición de cuentas en GAD de Alausí/Los Andes, 28.02.2016. «Para todo alauseño, el tren es parte de su vida, porque desde pequeño uno ha crecido con el ruido del ferrocarril y eso es lo que nos identifica», Un pedazo de Alausí en su hogar/El Universo, 20.12.2012.
alegón, -gona. adj.-n. [Jugador] que no acepta su derrota o la adversidad de su participación. (pop) «Les lanza la bola: “Oye, Omar no seas ‘alegón’, ya perdiste. Te toca”», Los choclos se cocinan en la clase de ‘mate’/Hoy, 28.10.2004. «Me pregunto cómo habrá sido jugar fútbol con Einstein. “Alegón” debe haber sido», Edwin Hidalgo, Oiga, pana, no se aburra/El Comercio, 06.03.2003.
alhaja. adj. Simpático, agradable. (pop) «Mi mami me había maquillado y peinado desde la madrugada (“por fin mija quiere verse alhaja”) y me vestí con un traje sencillo pero elegante», Alejandro Ribadeneira, Las traigo muertas, 2005. «Hacía de diablo el Juan Saquicela, un longote fiero, casi un mozo ya: y, de ángel, la Michita Pumba, indiecita alhaja», José de la Cuadra, Horno y repisas, 1932-1931.
alhajito, -ta. adj. Lindo, agraciado. (pop) «Ella es una jovencita uruguaya de 20 años, muy alhajita y muy cariñosa con su familia», Francisco Febres Cordero, En comer y rascar todo es comenzar/Hoy, 26.02.1996. «Esta va a volver locos a los hombres […]. –Ay qué alhajita –decían las comadres de aquellas tías beneméritas», Roberto Andrade, Pacho Villamar, 1900.
allanamiento. m. Acción y efecto de registrar un domicilio con una orden judicial. «Los allanamientos sin autorización no son raros, por otra parte, y en repetidas ocasiones menores de edad son recluidos en sitios de detención para mayores, y sufren agresiones y amenazas de todo género», Jaime Guevara, Lo que escribí en las paredes, 2004. «Por todos estos acontecimientos que iban sucediéndose, los jefes apresuraron las investigaciones y fijaron la fecha para hacer los ingresos, así se les llamaba a los allanamientos en los diferentes domicilios, entre éstos la casa del dirigente sindical Fausto Dután», Hugo España, El testigo, 1996.
allanar. tr. Registrar un domicilio con orden judicial. «Más abajo, en otro párrafo, decía que efectivos de la Policía allanaron la casa y no encontraron al Ministro que ya se había dado a la fuga», Ramiro Arias, Todo el sabor tropical, 2008. «Metían bulla los agentes y los guardias que me buscaban, removiendo montones de basura, abriendo cuartuchos, allanando cantinas», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
aloja. f. →chicha aloja. «Aloja: Chicha de jora, la que se añade harina de trigo, jugo de guayaba y especias. Propia de la provincia de Tungurahua», Julio Pazos Barrera, El sabor de la memoria. Historia de la cocina quiteña, 2008. «Allí pasaban bebiendo mistela, aloja, vino “lágrima”, casi todo el día con la banda de músicos», Sergio Núñez, Juego de haciendas, 1936.
altoparlante. m. Altavoz. «Los altoparlantes monotonean en seis idiomas que los vuelos continúan demorados y que lamentan los inconvenientes», Raúl Vallejo, Acoso textual, 1999. «Un saxo lento que subía de tono surgió de los altoparlantes y se ampliaba en violines y pianos con los murmullos que nos decíamos al oído», Ramiro Arias, Lo inútil de la felicidad, 1999.
alverja. f. Guisante. También sus semillas. ¶ (Pisum sativum) «Poco a poco fui descubriendo el método: comencé a ponerme primero lentejas, después alverjas y por último piedritas en mis zapatos», Francisco Febres Cordero, Alpiste para el recuerdo, 1986. «Comprendió el señor que la suspensión del ejercicio de la demencia del enfermo no tenía nada que ver con el invierno, sino con la dureza cristalina de las apuradas alverjas de la sopa que estaría comiendo», Carlos Carrión, El más hermoso animal nocturno, 1982.
amancay. m. Planta que puede pertenecer a distintas especies que tienen en común una flor colorida. También su flor. ¶ (Alstroemeria aurea) «Entraban al golfo de Guayaquil, y la omnipresencia del mar decaía, para dar paso a las aguas turbias del río Guayas, acueducto de todos los desechos y suciedades del puerto. Ría limosa cubierta de bancos trashumantes, de lechugines y amancayes, venidos de las sabanas y de los esteros.», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943. «El viento le pega al cuello y la estremece de frío, y va doblando los amancayes de la orilla», Enrique Gil Gilbert, Yunga y Relatos de Emmanuel, 1933.
amanecer. intr.-prnl. Pasar la noche en vela. «Ellas viven durante la noche, para en el día permanecer apagadas y tristes, porque sienten muertas sus energías, como esos trágicos bohemios que se amanecen bebiendo en el arrabal de una taberna, para no ver el Sol de la mañana», Humberto Salvador, Cuentos vanguardistas, 2013. «De claro en claro se amanecieron fumando, mientras el militar y un hombre que encontró días antes en la plaza se turnaban besándola y acariciándola», Jennie Carrasco, Viaje a ninguna parte, 2004.
amañarse. prnl. Amancebarse. (pop) «Confesiones que no eran más que los harapos de toda alma: el fratricida que degolló al hermano a causa de un pleito de herencia no resuelto; la mujer que se amaño con el cura del pueblo porque no quería morirse de hambre», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993. «Supo que le había seguido desde hace algunas semanas y que quería amañarse con ella», Jorge Icaza, Huairapamushcas, 1948.
amaño. m. Acción de *amañarse. (pop) «El amaño cosa necesaria, cosa de siempre entre nosotrus lus naturales... Naturales así mismu somus de brutus...», Jorge Icaza, Cuentos completos, 1933-1952. «¿Sentiría acaso, subir a mí, desde sus adentros, un cariño obscuro como un agüero, secreto como una traición a los de su sangre? Sin duda, algún longo la requería ya, para el amaño», Gonzalo Zaldumbide, Égloga trágica, 1910.
amarcar. (Del quichua marcana, ‘tomar un bulto en brazos para transportarlo’). tr. (Sie) Tomar en brazos [algo o a alguien]. (pop) «Y dieron la vuelta olímpica por obligación, con la Batracia cargando la copa con la misma alegría que tiene alguien que amarca el tanque de gas», Alejandro Ribadeneira, La frutilla mecánica, 2009. «Entonces usted me amarcó y corrió hasta que le sangraron los pies y dicen que fue necesaria la fuerza de tres, hombres para arrancarme de sus brazos», Marco Antonio Rodríguez, Jaula, 1991.
amatrerado. adj. [Animal doméstico] que se torna salvaje. «Y como no halló otro argumento trepó por un chaquiñán bufando como toro amatrerado», Jorge Icaza, Huairapamushcas, 1948. «El potro seguía manoteando, “amatrerado”, y masticaba el freno rabiosamente», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940.
ambateño, -ña. adj.-n. De la ciudad de Ambato (provincia de Tungurahua). «Mas, ocupado en amoríos, en sorberse los clásicos y en meditar en el fragante campo de su quinta ambateña, Juan Montalvo desata su lengua contra el dictador sólo en 1866, cuando se ha tomado vacaciones del poder, aunque su influencia es decisiva en el país», Alfredo Pareja Diezcanseco, Ecuador: historia de la República – II, 1986. «Un ambateño habla con fanatismo de don Juan Montalvo, con unción, de Mera, Cevallos, Urvina, Martínez, Fernández», Manuel J. Calle, Biografías y semblanzasl, 1921.
ameritar. tr. Merecer. «Pero, en lugar de impartir la lección que ameritaba, me mordí los labios y pasé de largo», Alejandro Ribadeneira, La frutilla mecánica, 2009. «Unicamente cuando la palabra española amerita alguna explicación, se la da, ya sea la causa alguna variación fonética importante o un rasgo arcaizante», Oswaldo Encalada, Diccionario de la artesanía ecuatoriana, 2003.
amiguero, -ra. adj.-n. [Persona] que tiene muchas amistades. (coloq) «-Debes ser un amiguero del carajo... -Los amigos son una forma de amor que dura para siempre», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010. «La tarde que se murió Ceferino llegó al velorio ño Sangurima. Estábamos en el velorio bastantísima gente. Porque Pintado, a pesar de lo malo que era, era bien amiguero», José de la Cuadra, Los Sangurimas, 1984.
amishcado, -da. adj. [Persona] abrazada [a otra]. «¿Amishcaditos amanecieron? ¿Cuchis cuchis? ¿Diciéndole dulzuras en la oreja? ¿Le regalaron una rosa?», Francisco Febres Cordero, A vuelo de pájaro/Hoy, 14.02.1993. « Cabalmente el Chivilo anda amatrerado con una gringa. El Cabascango, natural como yo, anda amishcadote de otra gringa», Gustavo Alfredo Jácome, Por qué se fueron las garzas, 1979.
amitu. m. dim. (rur) Amo. (pop) «Dius su lu pay, amitu», Jorge Icaza, Huasipungo, 1934. «¿Le darás la comida, amitu?», José de la Cuadra, Horno y repisas, 1932-1931.
anaco. (Del quichua anacu, ‘manta que se arrolla en derredor de la parte baja del cuerpo’) m. Prenda de vestir típica de las mujeres indígenas ecuatorianas que consiste en una manta que se enrolla alrededor de la cintura y las piernas a modo de falda. «Y no recordará la profusión de sombreros de fieltro abarquillados, de anacos, fachalinas, de gargantillas doradas y pulseras granates», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993. «Quebraban los espejos, hurgaban a las cholas debajo del anaco», Jorge Enrique Adoum, Entre Marx y una mujer desnuda, 1976.
anchetoso, -sa. adj.-n. Presumido. «Con la agilidad que le caracteriza, ya le ha bautizado con el un poco anchetoso nombre de frente de la ecuatorianidad», Marco Lara Guzmán, Proliferación de frentes/Hoy, 22.11.1996. «Está bien que Jaime Nebot gane la primera vuelta, pero que no sea anchetoso», Juan Cueva, Satanizacion del Estado/Hoy, 12.05.1996.
angeleño, -ña. adj.-n. De la ciudad de El Ángel (provincia de Carchi). «Es por ello que el equipo angeleño tratará a toda costa conservar la corona», Torneo inició en El Ángel/El Norte, 15.02.2016. «El atleta angeleño participó en la competencia denominada “Ruta de las Iglesias”, llevada a cabo el 29 de agosto», Angeleño se prepara para competir en Quito/La Hora, 06.10.2015.
ango, -ga. adj. [Persona] muy resistente al maltrato físico. (pop, desp) «A lo mejor, si les ‘chamuscan’ con harta leña verdiaguada pudiera ser que desaparezcan pero lo dudo, realmente son ‘angos’ y ‘resabiados’», Luis Carrillo Andrade, ¿Quieren enterrarles vivos a los pekineses?/La Gaceta, 03.08.2014. «Tonces entra al ring la Rosalía, que no podía faltar, y le aruña al Alarcón con las uñas, pero el Alarcón ni siente los rasguños de la Rosalía. ¡Más ango ques el Alarcón!», Todos contra todos/Hoy, 02.10.1997.
angurria. f. Ambición. (coloq) «La más importante quizá es esta: los guacharnacos tienen angurrias guacharnacas y sueñan embelesados con aquel el día cuando ya puedan entrar, sin complejos, en el club mojiganga de los sobacos olorosos», Juan Montaño Escobar, Bereju/Hoy, 25.11.1997. «Así concluyó, sin pena ni gloria, un gobierno que no había sabido frenar la angurria y el latrocinio sin límite de los banqueros», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – V, 1987.
angurriento, -ta. adj.-n. Hambriento. (coloq) «A qué viene si sólo se pintan en los cuadros las flores encendidas y las muchachas hermosas, o los caballeros ricos que no quieren morir sin ver su propia figura en un lienzo grande, severo y oscuro, pensó, qué va hacer con nuestras caras largas, angurrientas y malas, qué con nuestras ropas sucias y remendadas», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979. «Una cosa dice la mula y otra el carretonero. Para nosotros desde que pita El Progreso, que es el primero, ya es hora. Para Mano de Cabra no lo es hasta que pita La Universal, donde son más angurrientos y tienen el reloj atrasado», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
anteño, -ña. adj.-n. Del cantón Antonio Ante (provincia de Imbabura). «Es una iniciativa para fomentar el turismo en el cantón anteño», Fábrica Imbabura, el origen textilero anteño/El Norte, 19/08/2019. «Los anteños apoyan la gestión de sus legisladores y dicen sentirse orgullosos de lo que son y pueden hacer», Anteños le hacen frente a la crisis/La Hora, 15/02/2004.
añas. m. Mofeta. ¶ (Conepatus semistriatus) «Sollozan esos vientos quedamente en las espesuras perfumadas donde viven la nutria gigante y el añas», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993. «O, tal vez, hambriento como lo tenían siempre, con las raciones escasas que el can había de completar cogiendo añas o ratas, se habría escapado por las hondonadas, de cacería», José de la Cuadra, Horno y repisas, 1932-1931.
apachita. f. Sitio sagrado en el borde de un camino constituido por un cúmulo de piedras. «Se encontraron con una gran cantidad de piedras amontonadas junto al camino; era una apachita, otro lugar sagrado donde habitaban espíritus de las montañas», Edna Iturralde, Caminantes del sol, 2002. «Por esta razón los cúmulos de piedras de las apachitas con cruces encima, siguieron creciendo», Manuel Espinosa Apolo, Los mestizos ecuatorianos, 2000.
apercollar. tr. Atrapar. (pop) «La prensa narra con lujo de detalles cómo los socialcristianos se han dado modos para apercollar al Tribunal Supremo Electoral para hacer del país lo que nos viene en gana: tumban a un vocal para suplantarlo con otro de un partido político extinguido; cuando ya no les sirve se “acuerdan” de la extinción y ponen otro comodín», Buzón de lectores/Hoy, 10.01.2006. «Habremos llegado al punto de quien se sabe apercollado, a merced del Imperio, ¡para poder alimentarse!» Rodrigo Fierro Benítez, De miedos y terrores/El Comercio, 04.13.2006.
apertrechar. tr.-prnl. Pertrechar, aprovisionar. «Las huestes realistas se apertrecharon a la entrada de Cruz Loma y se formaron para recibir el parte de batalla», La batalla por Pichincha/Hoy, 26.05.1996. «Abascal siempre creyó más peligrosa a Guayaquil que a Cuenca y por eso prefería apertrecharla en armas y dinero», Rodolfo Pérez Pimentel, El Ecuador profundo – Tomo I, 1988.
aplazado, -da. adj.-n. [Persona] a la que el sistema educativo ha declarado sin la suficiente preparación para superar un nivel formativo. «Aunque las Monografías no eran de obligación en aquellas épocas, le sirvió para exonerarse en el examen final con la nota máxima. Lamentablemente lo prestó a un compañero aplazado, quien debió extraviarlo por que nunca le devolvió a su autor», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – I, 1987. «Tenía notas bajas y estaba desde medio año aplazado por conducta», Antonio Jaramillo Terán, Memorial del infiernillo, 1986.
arandela. f. Adorno femenino en forma circular. «Estaban todos, […] codo a codo con los señores que vestían de negro, tenían sombreros mocora, […] acompañando a elegantes señoras con severos vestidos alargados, negros y entallados, pecheras altas cubiertas de encajes y arandelas sobre las cuales reposaban discretas joyas», Alicia Yánez Cossío, Esclavos de Chatham, 2006. «Ahora los trapos rojos se marchitan, bajan sus hilachas hasta la tierra seca de la plaza, como si lamentaran no ser más las arandelas, pecheras, vuelos del hermoso vestido de alguna muchacha rica que lo olvidó en un juego de carnaval, lo desdeñó al polvo y la ceniza», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
ardido, -da. adj. Enojado, irritado, resentido [con alguien]. «Creí que volver a la Universidad, a Eugenia y al matrimonio, a leerles a mis amigos algo de Rulfo, ese verdugo de la palabrería, tendría un efecto catártico, sin saber que la noche me negaba sus escondites y Eugenia, los suyos, ardida con una rival comparable al boxeador que, en su round de sombra, pelea contra nadie», Stalin Alvear, El reino de los vencidos, 2006. «Estaba, como dije ya, un poco ardido con don Vicente y con otros de allí, y pocas ganas me quedaban para meter el pico en, sus comadreos estúpidos», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
arenillense. adj.-n. Del cantón de Arenillas (provincia de El Oro). «La militancia, simpatizantes y seguidores de Movimiento País, esperan que su respaldo masivo al Presidente electo, Lenin Moreno Garcés, sea en beneficio de toda la ciudadanía arenillense», Movimiento Alianza PAIS Dirigentes agradecieron a arenillenses/Correo, 08.04.2017. «Actualmente con Medina, están por salir 12 libros de diferentes autores, entre ellos el poeta portovelense Roy Sigüenza y el Arenillense, Raúl Serrano Sánchez, dos escritores que actualmente sobresalen en el ámbito nacional, con sus obras», Poco interés por la lectura/El Telégrafo, 30.03.2014.
argolla. f. Arete en forma de aro. «Debajo estaba el cuadro de un pirata joven y guapo con una argolla de oro en la oreja y las manos sobre un timón», Edna Iturralde, Las islas donde nace la luna, 2007. «Para el baile, las mujeres usan polleras amplias, adornan sus orejas con grandes argollas y agitan pañoletas de colores», Claudio Mena, Aquí, Ecuador, 1990. ♦ 2. Grupo de personas que trabaja, dentro de una organización, para su propio beneficio. (desp) «La única explicación posible es que Cordero no tenía en realidad mucho poder político; que estaba prisionero de las influencias de “la argolla”; y que no tuvo la entereza para imponerse o renunciar a tiempo», Alfredo Pareja Diezcanseco, Ecuador: historia de la república II, 1986. «Sólo Roberto defendió al gobierno por un sentimiento de lealtad y todos los demás lo acribillaron a insultos y burlas. Que el Gobierno de Cordero era una argolla insufrible; que no salía de Caamaños y Flores, que eran los que de veras mandaban haciendo lo que se les daba la gana», José Rafael Bustamante, Para matar el gusano, 1915.
arrarray. (Del quichua araray, ‘interjección con que se expresa dolor’). interj. (Sie) Expresa dolor. (coloq) «Grita, volviéndose, la frase aprendida: -”¡Arrarray! ¡arrarray...! ¡Oh! ¡Qué dolor!”», Alfonso Cuesta y Cuesta, Los Hijos, 1962. «Si se quemó usted la mano con lacre o agua hirviendo, ¿qué más hubo sino decir arrarray?», Juan Montalvo, Las Catilinarias, 1880.
arrecharse. prnl. Enojarse. (vulg) «¡No, bróder, eso sí que nones y nones!, inventando humillaciones del putas y todo para joderme, a cual mejor y arrecharme de una vez y me le fuera a chalacazo limpio», Carlos Carrión, El amante sonámbulo, 2005. «Tenía su estilo para convencernos, con su chistecito aquí, su palabrota por allá, y a veces se arrechaba y nos tocaba adentro, nos recontracagaba y nos dejaba pensando», Miguel Donoso Pareja, Nunca más el mar, 1981. ♦ 2. Excitarse. «hubiera querido tener su enamorada, su chiquilla, algo de ternura, ir a pasear por ahí, cogido de la mano, a arrecharse en el cine, hacer un serruchito, pero nada, adú», Miguel Donoso Pareja, Nunca más el mar, 1981. «esta calientabraguetas que tarda demasiado en llorar lavarse pintarse vestirse largarse demasiado en devolverme a mi soledad que no es tan mala al fin de cuentas por lo menos se está más tranquilo sin arrecharse», Jorge Enrique Adoum, Entre Marx y una mujer desnuda, 1976.
arrechera. f. Excitación sexual. (pop) «Sin que nadie se lo pidiera, ayudó a bajar papayas duras, apezonadas.... Dicen que tos montubios las usan para hacer el amor. ¡Buena arrechera se manejan!», Juan Manuel Rodríguez, El mar y la muralla, 1992. «¿Te acuerdas cómo me odiaba la vieja de la madre? Claro que me acordaba, la próxima vez que los encuentre en la esquina les saco vetas del trasero y a vos guambra coqueta te voy a calmar la arrechera metiéndote una paliza, sentenciaba, halándole las trenzas rubias», Edwin Ulloa, El mejor número (Eugenia Viteri, Antología del cuento ecuatoriano, 1988).
arrecho, -cha. adj. Valiente. «Jacobo Bucaram concluyó su intervención señalando que es “un arrecho roldosista que va a enfrentar a los pelucones del país”», Jacobo Bucaram hizo su show y gustó/La Hora, 18.09.2002. «Daban una de los arrechos de Terensgil y Budespénser y ya sabemos la que se organizaba», Carlos Carrión, El más hermoso animal nocturno, 1982.
arrimado, -da. m. y f. Persona que vive a expensas de otra. «Fruto de tales investigaciones es uno de los testimonios más cruentos que registra la historia del ensayo ecuatoriano, pues narra la tragedia de los arrimados que salían a los caminos a vender a sus hijos en S/. 300 para evitar que murieran de hambre a causa de la atroz sequía», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – X, 1987. «Si hubieran muchos como tú, se atrevió a insistir, si ayudáramos a los arrimados a ocupar esas tierras donde trabajan sin pago alguno», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
arrugar. intr.-prnl. Acobardar. «Hay que reconocer que peleó, que se esmeró, que no arrugó y que le tocó pararse firme», Alejandro Ribadeneira, Este es el 1x1 de la Tri luego de la desesperante derrota ante EE.UU/El Comercio, 25.05.2016. «Sin embargo, los austriacos no se arrugaron y los cambios introducidos por Krankl en el descanso fueron un revulsivo para el equipo de la república alpina», Amistosos rumbo al mundial/El Universo, 18.04.2002.
arveja. f. →alverja. «Diéronles, primero, mazamorra de arvejas, luego carne de borrego con patatas», Miguel Ángel Corral, Las cosechas, 1960. «Las arvejas del cerro son tal vez un poco duras, pero les resulta muy sencillo el expediente de cocerlas agregando a la olla donde hierven un trapito con un puñado de ceniza», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
ashco. (Del quichua allcu, ‘perro’). m. (Sie) Perro. ¶ Pronun.: [áŝko] «Pregunten si algún muchacho sabe qué es un chirisiqui, o qué es guaguatanda, ashco o singa», Mauricio Salazar, Identidad perdida/La Gaceta, 28.04.2007. «El guambra... El guambra que ha salido como el taita...! ¡Ashco sin dueño!», Jorge Icaza, Cuentos completos, 1933-1952.
atacameño, -ña. adj.-n. De la ciudad y el cantón de Atacames (provincia de Esmeraldas). «A pesar de haber nacido en Santo Domingo de Los Tsáchilas, Eddy Gómez se considera un atacameño más. Llegó a la provincia verde cuando apenas era un niño y se enamoró por completo de su nuevo hogar», Un guía tsáchila muestra las bellezas de Esmeraldas/El Telégrafo, 08.04.2017. «El crimen a Carlos Zambrano Mendoza ha conmocionado a la ciudadanía atacameña, pues, era un hombre muy conocido y estimado por la comunidad», Atacameño asesinado con disparo en el tórax/La Hora, 31.03.2016.
ataco. m. Amaranto. ¶ (Amaranthus spp) «Su característico color se lo obtiene del ataco», La yaguana, una bebida tradicional de Paute/El Tiempo, 04.03.2019. «Entre los principales productos de origen vegetal y que lucen más conocidos que otros se destacan: maíz, quinua, ataco», Pan de América/Hoy, 25.12.2002.
atahualpense. adj.-n. Del cantón de Atahualpa (provincia de El Oro). «En esta ocasión se está bachando la avenida principal de ingreso a la urbe, situación que es bien vista por la Comunidad atahualpense», Se continúa con bacheo de las calles en Paccha/Diario Opinión, 09.07.2012. «El alcalde de Atahualpa, José Ruilova y el Secretario Ejecutivo del Plan Binacional, Marcelo Torres, suscribieron los convenios en medio del aplauso de un abarrotado salón auditorio. El burgomaestre atahualpense agradeció el apoyo», Dos muros de concepción para Atahualpa/El Mercurio (Cuenca), 05.05.2010.
atarzanar. (De Tarzán) tr. Robar. (pop) «Poner el brazo, atarzanar, encuellar: robar», Oye broguin a parchar con los punks/El Comercio, 06.06.1998. «Luego se supo que el negro había atarzanado a una gringa turista que paseaba por el cerro. Se le quiso llevar la cámara de fotos y la gringa según parece era Kunfú o alguien le dijo que podía defenderse, entonces, al Negro no le quedó otro remedio que largarle el fierro y la gringa se murió», Carlos Béjar Portilla, Puerto de luna/La rosa de Singapur, 1986-1990.
atsera. f. →achira. «Este bocado de sal que se asemeja a una delicada galleta, viene acompañado del tradicional queso de hoja, denominado así al estar perfectamente envuelto en una hoja de atsera, juntos y acompañados de una suculenta taza de café», Las Allullas/La Hora, 27.12.2011. «En el área andina, entre las variedades de hojas usadas con estos fines, están: el capulí, atsera o achira, naranjo, catulo de maíz, lechero, palma de ramo, uña de gato, etc.», Mario Godoy, Breve historia de la música en el Ecuador, 2005.
atzera. f. →achira. «Luego se lo enrolla y es colocado en una hoja de atzera, traída desde Pelileo», La calle de las allullas/La Hora, 16.11.2009. «Las yerbas de las coyunturas, la lengua de vaca, la atzera, el belenio, la celedonia, el esquenanto, el llantén, la verbena, la altamisa, el hinojo», Iván Égüez, La Linares, 1975.
auca. adj.-n. →1huaorani. «Salieron de Quito 7 Franciscanos a catequizar a los aucas», José María Jaramillo, Historia, tradiciones y leyendas de Quito, 2000. «No, no soy auca, no es cierto, los ecuatorianos no vivimos en los árboles», Gustavo Alfredo Jácome, Por qué se fueron las garzas, 1979. ♦ 2. adj. →2huaorani. «La comunidad auca, ahora conocida como huaorani, vivía frente a la actual ciudad, donde se asienta la Brigada de Selva N° 19 Napo», El colono se afincó en Coca y Lago Agrio/El Comercio, 12.02.2012. «Mientras me reponía, seguí las noticias sobre lo que, en la prensa local y extranjera, se llamó 89 “el ataque auca”», Gabriela Alemán, Álbum de familia, 2010.
ausentismo. m. Abstención deliberada de acudir a cumplir [una obligación]. (cult) «Se trata, en el fondo, de un debate en torno a la legitimidad de los movimientos y las organizaciones, pues los partidos reconocen una sola fuente de dicha legitimidad: las urnas... aunque el ausentismo y el clientelismo las distorsionen», Javier Ponce, Sentado entre dos sillas, 2004. «Alguien se levantó a hacer música, pero nadie bailó porque era mejor morderse los labios. Yo observaba una rotunda cara de ausentismo.», Pablo Palacio, Obras completas, 1947 (†).
aviso. m. Anuncio. «Las compañías de aviación que, sin anuncio previo ni explicación alguna, colocan en su mostrador del aeropuerto un aviso de «Vuelo suspendido» o »Vuelo cancelado», sin nadie debajo que dé la cara para recibir la protesta siempre inútil de los perjudicados», Jorge Enrique Adoum, Ecuador: señas particulares, 1998. «Creyó que nuevamente le dejaría el polvo de la fuga, pero por primera ocasión en mucho tiempo la cabeza del mirador se alzó, sus ojos chuecos recibieron el impacto de los avisos de neón», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983.
awá. adj.-n. [Individuo] del pueblo indígena que tiene asiento en las provincias ecuatorianas de Carchi, Esmeraldas e Imbabura. «Otros factores externos que han tenido que enfrentar los Awá son los trabajos que realizan las empresas palmicultoras», Los Awá identificaron cuatro amenazas para sus territorios/El Comercio, 23.03.2018. «El nacimiento de un hombre o de un pueblo que tiene como origen un huevo se encuentra en los awá y también está presente entre los kayapas», Ileana Almeida, Mitos amazónicos de los pueblos indígenas del Ecuador, 2014. ♦ 2. adj. Propio de los indígenas awá. «Las fuertes precipitaciones provocan inundaciones, deslizamientos y la obstrucción de vías en poblados awá de Carchi», Ricardo Cabezas, Poblados awá en Carchi, incomunicados tras fuertes lluvias/El Universo, 25.05.2019. «La presencia de empresas mineras en territorio Awá y la falta de vías de comunicación para llegar hacia las 27 comunidades, son parte de la agenda de este grupo étnico en la tercera Asamblea General de la Federación de Centros Awá del Ecuador», Los Awá denuncian minería ilegal en su territorio y demandan vías de acceso/La Hora, 11.12.2015.
ayahuasca. (Del quichua aya, ‘muerto’; y, huasca, ‘soga’). f. Planta trepadora de la Amazonía, que puede alcanzar hasta ocho centímetros de diámetro y que es usada por algunos pueblos indígenas en diversos ritos. ¶ (Banisteriopsis caapi) «Según lo leído por Petersilie y conforme a lo que le había referido el francés, la ayahuasca, planta conocida por los indígenas de la Amazonía, permitía obtener, aparte del diagnóstico y la curación de enfermedades, visiones acerca de cualquier aspecto de la vida que uno quisiera aclarar», María Eugenia Paz y Miño, La puerta del Ilaló, 2007. «Era solo cabello, sin productos cosméticos que le den brillo, cuerpo, tersura o consistencia. Cabello puro, limpio y con olor a cabello, sin rastros de esencias de flores, aloe vera, ginseng o siquiera ayahuasca», Álvaro Samaniego, Las reglas del circo, 2005. ♦ 2. Bebida elaborada con *ayahuasca. «Las iniciaciones y los vuelos chamánicos son acompañados de libaciones de bebidas como la ayahuasca o el yagé, que transportan a quienes las ingieren hacia las regiones del más allá», Ileana Almeida, Mitos amazónicos de los pueblos indígenas del Ecuador, 2014. «Los otros shamanes entre tanto seguían cantando y bebiendo la ayahuasca», Ruth Moya, El recuerdo de los abuelos, 1993.
ayora. (De Isidro Ayora, presidente del Ecuador de 1926 a 1930). m. y f. *Sucre que circuló a partir de 1928. (pop) «-Doctor Isidro Ayora, ¿cuál es la salida? –“Abandonar el dólar y volver a los ayoras”», Simón Espinosa Cordero, La salida histórica/Hoy, 25.01.2000. «Como ahora que el Sebastián está profanando a la Virgen, le mete un cuchillo en la barriga y hace rodar las ayoras», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983.
azocado. m. (Man, Az) Acción y efecto de *azocar. «El proceso de producción del sombrero se lo llama “compostura”, que da inicio con “el azocado o rematado” para poder cortar las pajas sobrantes», Sol y sombrero/El Mercurio (Cuenca), 08.12.2011. «El pasado jueves, Ashley French, de Inglaterra, salió asombrado del museo y con compras por USD 160. Reconoció el esfuerzo que hay detrás de un sombrero. Él presenciaba el azocado (remate final del tejido), lavado, tinturado y blanqueado», Sígsig busca romper un récord Guinness con el sombrero más grande del mundo/El Comercio, 04.12.2009.
azocador, -ra. m. y f. (Man, Az) Persona que *azoca los sombreros de paja toquilla. «El único lugar donde puedo disminuir el valor del sombrero es con las tejedoras, porque al azocador se le paga por docena no se le puede pagar menos», Estudio traza hoja de ruta para tejido de paja toquilla/El Mercurio (Cuenca), 30.01.2014. «Los azocadores realizan también el ajuste y cortado de las pajas.», Oswaldo Encalada Vásquez, Diccionario de la artesanía ecuatoriana, 2003.
azocar. tr. (Man, Az) Apretar los remates de las pajas del sombrero de paja toquilla. «En una casa esquinera se levanta la morada de Pastor Mero, un hombre que ha dedicado sus casi 80 años a rematar, azocar y darles la tonalidad con azufre y hasta planchar los sombreros de paja toquilla que por millares se lucen en el mundo», Un recorrido por distintos patrimonios forman un circuito en Montecristi/El Universo, 18.04.2015. «Para Elvia Sinchi, de 38 años, fue un día normal de trabajo, tan importante como azocar sobreros de paja toquilla», Las mujeres son una parte importante en las mingas de la parroquia Sinincay/El Comercio, 16.03.2004.
azogueño, -ña. adj.-n. De la ciudad y cantón de Azogues (provincia de Cañar). «Es Édgar Palomeque Vivar, un azogueño que a sus 86 años, al abrir el libro de su vida repasa las páginas donde consta su poesía», Édgar Palomeque Vivar: poeta, escritor y educador azogueño/El Mercurio (Cuenca), 06.03.2016. «En Quimandel, comarca azogueña -asiento de antiguos arrieros-, campesinos blancos se levantaron contra los evaluadores de predios rústicos», Augusto Sacoto, Teatro ecuatoriano – II, 1971.
azoro. m. Azoramiento. «En el bando radical las miradas que se lanzan entre sí los pasmados conmilitones no son de menor azoro», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993. «Mira con azoro a todos los que lo rodean, casi como suplicándoles», Miguel Donoso Pareja, Día tras día, 1976.
azuayo, -ya. adj.-n. De la provincia de Azuay. «El pase de “El Niño Viajero” es sin lugar a dudas la expresión religiosa más patética en la que se refleja la fe de los azuayos, que han logrado conjugar el folclore con la religión», El pase del niño viajero/Hoy, 14.12.1990. «El Comité que lleva su nombre le obsequió una paleta de oro bellamente cincelada y esmaltada, obra de hábiles orfebres azuayos», Manuel J. Calle, Biografías y semblanzas, 1921.
B
baba.
▪ írsele [a uno] la baba. loc. v. Sentir deseo intenso [por algo]. (pop) «Lo que es a mí, te confieso, se me iba la baba», Gustavo Alfredo Jácome, Los Pucho Remache, 1984. «Se les va la baba por estos quesos que aquí tenimos amontonados, pudriéndose», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940.
babahoyense. adj.-n. De la ciudad de Babahoyo (provincia de Los Ríos). «Los uniformados de este sitio dicen sentirse prestos a colaborar en acciones similares que beneficien a la colectividad babahoyense», Adecentan sector conocido como Las Peñas/El Clarín, 29.06.2009. «Soy de Los Ríos, de la provincia fuerte, /soy babahoyense de grande corazón», Jorge Enrique Adoum, Aproccimasion a la paraliteratura, 2006.
babense. adj.-n. De la ciudad de Baba (provincia de El Oro). «Allí, con una cabalgata, un rodeo montubio, una pelea de gallos y con música popular, los habitantes de esta localidad celebraron los 268 años de la Rebelión Babense», Cabalgata en Baba por gesta libertaria/El Universo, 15.09.2015. «Una mañana llena de música, conferencia, alegría y obsequios fue la que vivieron cientos de mujeres babenses el 10 de marzo», La mujer babense recibió homenaje/La Hora, 14.03.2012.
babosada. f. Majadería, estupidez. (coloq, desp) «Ese hablador de la TV que, obedeciendo a quien le paga, acusó al diario HOY -o sea a unos cincuenta articulistas de todo el país- de regionalismo, comunismo, antecedentes terroristas, vinculación con el narcotráfico y otras babosadas de esa laya», Jorge Enrique Adoum, Ecuador: señas particulares, 1998. «¿Te das cuenta hermano, justificándose ante mí? Justificándose con cerdosas mentiras, con babosadas», Galo Galarza, La dama es una trampa, 1989.
baby.
▪ baby shower. m. Fiesta previa al nacimiento de un bebé. «A veces sueño que estoy embarazada y mis amigas me celebran el baby shower con obsequios indecentes», Ramiro Arias, Lo inútil de la felicidad, 1999. «No me pierdo baby showers, bautizos, matrimonios ni entierros, voy a todas partes y sin ayuda de nadie» -me dice de entrada cuando le indago la edad, porque se me hace raro que sea sobrina carnal del viejo luchador», Rodolfo Pérez Pimentel, El Ecuador profundo – Tomo III, 1987.
bacán. adj. Muy bueno, excelente. (juv) «Anda tranquilo, todavía hay algunos días, respondió, dejando lista en la silleta mi parada más bacán.», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010. «-Te felicito, qué chévere vida. -¿Chévere? -Significa bacán, quiero decir, agradable, linda», Olivia Casares, La casa de Don Eloy está cerrada, 2007.
bacano, -na. adj. →bacán. (juv) «Compartíamos habitación. Al comienzo, la relación era bacana. Después ya conocí a la hermana y hubo un poco de inconvenientes por falta de comunicación», Néicer Reasco: ‘Escuchar a Arjona me calma’/El Comercio, 07.04.2014. «Y así, va contando de su vida, mientras reconoce que a esas horas -tipo 13h00 bajo un sol africano que cocina cualquier cosa que se mueva- ya le vendría bien una pasadita de puro. Un traguito. Un abrazo. Un gesto bacano», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010.
bacenilla. f. Orinal. «No es suficiente, ñaño, que tengamos La Cantora del Guayas, poetisa de altas ridiculeces, pero cantora significa bacinilla, bacenilla, como decimos, y la gente sabe que no hay sino mierda ahí», Miguel Donoso Pareja, Nunca más el mar, 1981. «Se ponían los zapatos cambiados, calzoncillos largos en lugar de pantalón, bacenillas como sombreros, pintadas las caras o con caretas de cartón o alambre», Jorge Enrique Adoum, Entre Marx y una mujer desnuda, 1976.
bacerola. f. Betún para el calzado. «Una silla de lustrabotas, un banquillo donde guarda varios cepillos, bacerola y tinta de zapatos», Las manos del sobador: un instrumento para la curación/El Comercio, 01.03.2007. «Ella se fijó en la punta de sus zapatos baratos y sin bacerola», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943.
bachiche. adj.-n. De Italia. (pop, afec) «Reaccionó enseguida: es que en Guayaquil hay muchos bachiches y yo trabajé en el taller de uno», Miguel Donoso Pareja, Lo mismo que el olvido, 1986. «Era parlanchina; Albert acertaba al denominarla bachiche bachillera.», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
badulaque. adj.-n. [Persona] que no cumple sus compromisos. (pop) «Y dicen que él soltó una de sus carcajadas, blanquísimas y completas y, cargando todo el tambor de su revólver, cuadrándose, le gritó al Chivo Blanco “te voy a hacer cumplir la apuesta, badulaque”», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979. «Entonces ¿cómo se explica un olvido tan tremendo, hasta el punto de que años después de su muerte, cuando el badulaque del de Sessa dejó de pagar, como se había comprometido, el canon de arrendamiento del nicho de la cripta de la iglesia de San Sebastián, el clérigo intonso que regentaba la parroquia mandara a arrojar al osario las cenizas de “El Fénix”», César Arroyo, Sonata para Valle Inclán y otros ensayos, 1937.
bagre. m. Pez que se caracteriza por carecer de escamas y poseer apéndices sensoriales en la región bucal. ¶ (Bagre panamensis, Bagre pinnimaculatus, Cathorops, Sciadeops troschelli, Selenaspis dowii) «Eso cuando los borrachos insensatos confundían de buena fe las botellas amadas con las de leche o con los bagres congelados, porque los más astutos no soltaban la bebida ni en las caídas mortales», Carlos Carrión, El amante sonámbulo, 2005. «En cuanto a la enferma, don Cristo dice que ella se hace cargo, hasta que Ascensión vuelva, y promete devolverle el juicio, a base de caldo de perro tierno y de cabeza de bagre», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943. ♦ 2. adj.-n. [Compañero sentimental o, simplemente, individuo] feo. «Si alguien me hubiera dicho batracia o bagre delante de mi papi, los guardaespaldas del ministerio lo habrían molido a toletazos», Alejandro Ribadeneira, La frutilla mecánica, 2009. «Superman tenía a Luisa Lane y Acuamán tenía su bagre por ahí, pero Batman nunca se casó, sólo tenía a Robin y una baticueva», Galo y David en vivo y en directo/Vistazo, 05/02/1998.
bagrero, -ra. adj.-n. [Individuo] que gusta de personas o cosas feas. «Yo busco otras cualidades en la persona, de hecho ya me casé, muchas gracias, y tampoco soy bagrero, soy feíto pero de buen gusto», La felicidad que tengo viene de mi fe/El Comercio, 06/06/2009. «De la larga lista de beneficiarios, lo que se deduce es que mucha música le ha gustado contratar al Dahik. Y medio bagrero ha sido para la selección de los artistas», Francisco Febres Cordero, Los tocones/Hoy, 01/02/1996.
bahareque. m. →bajareque. «La arquitectura del entorno muestra cambios. Las antiguas casas de bahareque y techados de teja fueron reemplazadas por edificaciones con bloque y cemento de formas más modernas», Las personas que van a Iluman buscan a los sabios yachaks/El Comercio, 12.30.2006. «Por esa entrada se pasa a dos habitaciones medianas, separadas por una pared de bahareque», Galo René Pérez, Juan Montalvo. Un escritor entre la gloria y las borrascas, 2002.
bahieño, -ña. adj.-n. De la ciudad de Bahía de Caráquez (provincia de Manabí). ¶ Sinónimo: caraquense «Festejos por el médico pediatra guayaquileño Manuel Ignacio Gómez Lince y el abogado, político y catedrático bahieño José Santos Rodríguez», Figuras y hechos de nuestro país para evocar en el 2016/El Universo, 03.01.2016. «En lo que tiene que ver con nuestra zona, ayer 24, debió haberse realizado la inauguración del monumento que la Fuerza Aérea del Ecuador erigió en Bahía de Caráquez al General de Aviación, Raúl Banderas Dueñas, bahieño de nacimiento», Los acontecimientos de mayo/El Diario, 25.05.2011.
bailejo. m. Herramienta de albañilería compuesta por un asa y sujeta a ella una plancha que se usa para alisar o extender diversas mezclas. ¶ Sinónimo: llana. «“No podía hacerme atrás, empeñé la palabra al padrecito y había que cumplir”, relata, mientras con masilla y bailejo arregla la cruz de cemento de quien en vida fue Magdalena Benalcázar», Los muertos no asustan a lo panteoneros/El Comercio, 11.04.2006. «Pido un bailejo y despacito, oyendo los golpes huecos de mi corazón, voy cavando con todo cuidado, no sea que un golpe equivocado y se me. Pero no», Gustavo Alfredo Jácome, Por qué se fueron las garzas, 1979.
bajareque. m. Mixtura de barro que recubre mallas de caña y que se usa para construcciones. «Cruz de Mayo es uno de los 34 poblados de Quero afectados por la caída de la ceniza volcánica. Este pueblo con casas dispersas de construcción mixta (teja, bloque y bajareque) es considerado por las autoridades, una de las zonas más pobres del cantón», Brigadas médicas para afectados por la ceniza/El Comercio, 19.07.2003. «Durante siglos vivieron en casitas de bajareque, quizá más sólidas menos sacudidas de vientos y mordidas de fríos; pero tan cortas, como la carpa. Sólo ha cambiado la contextura de la habitación», Luis Alberto Luna Tobar, Desde las carpas/Hoy, 29.05.1993.
bajial. m. (Cos) Terreno bajo del litoral. «De su lectura se desprende que las intensas lluvias caídas entre 1784 y el 85 hicieron desbordar las aguas del río Daule inundando los bajiales y las matas, así como la proliferación de varias especies de gusanos», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – XIII, 1987. «Una vez que enterraron en un bajial a un muerto, al día siguiente lo encontraron parado», José de la Cuadra, Los Sangurimas, 1934.
bala. f. (Cos, Amaz) Plato compuesto principalmente de plátano verde majado y cocinado y a veces también frito. «Ella elaboró la tradicional bala o pastel de verde con camarón, pangora y mejillones en salsa de maní», Los secretos del helado de paila, en la feria/El Comercio, 16.11.2006. «La Provincia Verde, entrega como platos típicos el encocado, el tapado, la bala con queso, la cazuela», Los platos típicos de nuestro Ecuador/El Universo, 07.02.1994.
balacera. f. Tiroteo. «Ya lejos, Tío Jo escuchó la balacera y murmuró, entre risas: -¡Pendejos!, tardarán siquiera un día en salir», Santiago Páez, El secreto de los Yumbos, 2008. «Este joven se llamaba Isidro Guerrero y murió en medio de una inusitada balacera; a raíz de su hazaña, fue declarado “mártir estudiantil”», Édgar Freire Rubio, El barrio de los prodigios, 1998.
baleo. m. Acción y efecto de balear, tirotear. «Sus imágenes se fue llevando hacia la muerte. Cesó el baleo», Gustavo Alfredo Jácome, Barro dolorido, 1961. «Pepina se arrepentía de haber salido. Con felicidad, el baleo no la sorprendió en la calle», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
balero. m. Boliche (juguete) «Constante señaló que el objetivo es procurar el rescate de las tradiciones en ese sentido: el trompo, bolas de cristal, balero, macateta, rayuela, culebra, entre otros», Planteles educativos cevallenses responden a promoción/El Heraldo, 02.05.2007. «Atendían -es un decir- dos señoritas: una jugaba muy concentradamente con un balero, la otra se pintaba los ojos frente a un espejo», Omar Ospina, Peligro/Hoy, 06.10.1996.
balumoso. adj. (Cos, desus) Oscilante. (lit) «Los senos también rampantes. La serpiente colgada. Las caderas, en ritmo balumoso, de canoa palpitante», Demetrio Aguilera Malta, Siete lunas y siete serpientes, 1970. «Ascensión bajó refunfuñando. Llegó a la embarcación balumosa, conservada a punta de parches, amarrada a una estaca», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943.
balseño, -ña. adj.-n. Del cantón Balsas (provincia de El Oro). «Pinto afirmó que aún no hay transición en el cabildo balseño», El agricultor que ganó la Alcaldía del cantón Balsas por un voto/El Telégrafo, 27.04.2014. «El Prof. Sergio “Brujo” Cabezas, conocido estratega orense y que en la actualidad reside en Balsas dijo que es la oportunidad para trabajar por el deporte balseño ya que se cuenta con un escenario de primera», Estadio, una obra hecha realidad/Diario Opinión, 16.10.2010.
balzareño, -ña. adj.-n. De la ciudad de Balzar (provincia de Guayas). «La resolución fue producto de un examen especial de la Contraloría a la gestión del primer edil balzareño», El alcalde de Balzar está en resistencia/Expreso, 07.07.2016. «Destacó que ganaderos del cantón han participado en países como Panamá, donde quedó como mejor brahmista Peter Bohman, de la hacienda balzareña Monocongo», Balzareños hicieron el “queso más grande”/El Telégrafo, 07.08.2012.
banana. f. Fruto del plátano. «Cuando el brasileño iba a lanzar un tiro de esquina y vio cómo le lanzaron una banana desde la grada, éste la recogió, la abrió y se comió un trozo», Dani Alves responde al racismo comiéndose un trozo de banana/El Universo, 27.04.2014. «Nuestros niños serían más felices si les dieran las hojuelas con chocolate y banana en las mañanas, en lugar de café con pan», Thalía Cedeño, A falta de pan…/El Diario, 21.09.2007.
bancada. f. Grupo de legisladores de una misma agrupación o tendencia política. «En cambio, la bancada del gobierno, compuesta por conservadores, velasquistas y socialcristianos, era un desierto intelectual a pesar de ser mayoría», Rodrigo Borja, Recovecos de la historia, 2003. «Febres Cordero tampoco será el jefe de la bancada de la Lista 6: ese puesto lo ocupará Pascual Del Cioppo», Incertidumbre en el Congreso Nacional/El Comercio, 05.01.2003.
banderearse. prnl. Exhibirse. (pop) «Dalton ansiaba ingresar a la milicia pues allí tenía la opción de ascender hasta sargento y tener “todas las ventajas de los milicofs, pana, el comisariato, los sobresueldofs, el uniforme para banderearse cuando se sale franco, shh”, dice Dalton», El drama de los informales, y me la busco... Picoteando por allí/Hoy, 11.04.1991. «Saes era un ladrón por haber ordenado la colecta para el envío de la comisión a Guayaquil, tras lo cual siguió el padre Banderas bandereándose muy campante», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – XVII, 1987.
baneño, -ña. adj.-n. Del cantón y la ciudad de Baños (provincia de Tungurahua). «Estamos seguros que en Cotopaxi hay muchos lugares muy parecidos pero que no se aprovechan para generar riqueza como lo hacen los baneños», Rafael Sandoval, Se debe tomar como ejemplo/La Gaceta, 08.08.2016. «El coraje de los baneños agrupados en la “Hermandad Baneña” permitió unirse en torno a la tragedia y organizar el retorno», Baños después del destierro y el retorno/El Heraldo, 02.01.2015.
bananero, -ra. m. y f. Persona que cultiva o vende banano. «Ramiro Barriga, presidente de la Asociación de Bananeros del cantón, se encuentra preocupado por la crisis que enfrenta el sector, actualmente pagan 0,80 ctvs. de dólar por una caja de 18 kilos», Bananeros planifican paros. Si exportadores no pagan precio oficial/La Gaceta, 11.05.2007. «Molina aseguró que los pequeños bananeros ven como sus negocios generan pérdidas, porque los dos dólares que suelen pagarles por caja de la fruta no les alcanza para cubrir los gastos de mantenimiento de sus sembríos», Los bananeros critican a Vallejo y exigen un nuevo precio oficial/El Comercio, 20.03.2007.
bareque. m. →bajareque. «Los extiende sobre un sofá para que se sequen. Va al piano, pero sólo toma el taburete y lo levanta. Lo sitúa justo debajo de la viga madre del tumbado de bareque», Marco Antonio Rodríguez, Jaula, 1991. «La población se encuentra a 2.500 mts. de altura y existen casas de antigua construcción, con bareque, adobes e inmensos corredores», Claudio Mena, Aquí, Ecuador, 1990.
bareto. m. Cigarillo de mariguana. (jerg) «No quiero que le obliguen al Mateo a fumar esa cosa que fuman muchos otros. No quiero que él tenga un bareto encendido en la mano y me vea desde la otra esquina de la sala como dándome a entender que qué pena, ñaño, qué tristeza», Lucrecia Maldonado, Pactos solitarios, 2006. «Qué te pasa güevas que te has quedado en el aire, dijo alguien. Nada mi loco y seguí roleteando los baretos», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983.
barra. f. Conjunto de partidarios de algo o alguien. «El Rector, que en un principio no quería llevar barra al cotejo decisivo, dispuso que acudieran todos los cursos superiores, con pompones, serpentinas y pitos», Alejandro Ribadeneira, La frutilla mecánica, 2009. «Desde las barras solo se escucha murmullos sordos, decepcionados. El diputado liberal, muy pálido, agradece con una exagerada venia hacia el estrado presidencial y vuelve a su curul ahora resguardado por colegas de su misma filiación», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993.
barraganete. m. Variedad de plátano verde que llega a medir entre 22 y 30 cms. ¶ Sinónimo: plátano barraganete «La Facultad de Agronomía de ese establecimiento ha hecho parcelas demostrativas de maqueño, barraganete y limeño en plátano y guineo de seda y orito, en el caso de banano», En busca de nuevas variedades de plátano/Expreso, 26.07.2015. «En Chone hay unos 600 pequeños productores de barraganete», Juan Bosco Zambrano, Se recupera la producción de barraganete de cantón Chone/El Universo, 06.09.2008.
barredera. f. Friso. «Obreros municipales pintan las barrederas y reparan las jardineras del parque Guayaquil, en Riobamba», En Riobamba hay expectativa por la final del Campeonato Mundial del Hornado/El Comercio, 15.08.2014. «Una habitación más bien reducida, con las paredes recubiertas de papel exhibiendo una mancha de humedad que descendía hasta la barredera en el piso», Javier Vásconez, La piel del miedo, 2010.
barrial. adj. Del barrio. «Ya no es como antes, la ciudad poco a poco crece y pronto nos alcanzará, nos arrinconará y habrá problemas con algunos de los jefes de los comités barriales que tienen doble moral», Ramiro Arias, Todo el sabor tropical, 2008. «Incluso había indagado en la Liga deportiva donde juego y le manifestaron que era dirigente de dicha institución barrial, porque fungía las veces de secretario», Hugo España, El testigo, 1996.
base. f. Pasta básica de cocaína. «No, me dijo la italiana que lo acompañaba. Fumaban base y tomaban trago», Sebastián Oña, Chop suey, 2017. «No lo sabemos, pero podemos imaginar el estado en que se encontraba Amílcar esa madrugada, en la sala, bebiendo su habitual Zhumir y fumando base con hierba en cigarrillos liados en páginas de la Biblia», Adolfo Macías Huerta, El grito del hada, 2010.
básquet. m. Baloncesto. «A Evo le gustaba el básquet, mas su estatura, espigada para un latino, no fue suficiente frente a las tallas descomunales de esos canadienses», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004. «Escapé finalmente por la puerta trasera. Otra riña entre los gallos que habían ingresado por la música y los que lo habían hecho por el básquet», Jaime Guevara, Lo que escribí entre las paredes, 2004.
basta. f. Dobladillo. «Enseguida desapareció arrastrando su maletín gradas abajo. Yo, en el sillón. Miré la rectitud de su basta. Miré mis zapatillas», Tania Laurini, La música: una mujer muy sabrosa/Hoy, 02.06.1992. «Las bastas impecables del pantalón azul y el cinturón con la hebilla enorme capaz de dejar marcado a quien le caiga encima», Raúl Vallejo, Máscaras para un concierto, 1986.
basto.
▪ de bastos. loc. n. Ocasión, oportunidad. (cult) «Vendrás nomás para cobrarte a la primera de bastos», Iván Égüez, Sonata para sordos, 1999. «A la primera de bastos les sale el indio, pensó Bermúdez cuando vio que los bailarines pronto pasaron de las iniciales finezas cortesanas a la brusquedad de la danza popular», Juan Valdano, Mientras llega el día I, 1990.
basural. m. Lugar en el que se arroja la basura. «Tío Luis en cambio, muy triste sobre su colcha de terciopelo lila […] fijo pensando que el arrepentimiento […] atrae a las gentes como un basural a las ratas», Marco Antonio Rodríguez, Un delfín y la luna, 1985. «Hombres buenos, que nunca robaron ni mataron, hombres que fueron perseguidos, castigados, acosados, muertos, enterrados en basurales y olvidados por querer cambiar el mundo», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
basurear. tr. Maltratar [a alguien] principalmente de palabra. (coloq) «La única candidata mujer, después de su reciente éxito al basurear a un entrevistador que se caracteriza por abusar del micrófono y las cámaras contra sus invitados y contra quienes no están presentes, respondió en este debate con mucha seguridad», Vladimiro Álvarez Grau, Primer examen/Hoy, 27.08.2006. «Nos conformamos con una puchuela, cualquier güevada, adú, con un chulla terno para las grandes ocasiones, nos basurean, mi pana,», Miguel Donoso Pareja, Nunca más el mar, 1981.
basurero. m. Recipiente en el que se echa la basura. «Todos los días, al bajar, le sorprendían los mismos olores: cortezas descompuestas, papeles húmedos, hortalizas fermentadas: la putrefacción del hormiguero, allí, en esa hora temprana en la cual los basureros acababan de ser vaciados», Jorge Dávila Vásquez, La noche maravillosa, 2006. «Ella posaba también una mirada inquisitiva en mis ternos, podía incluso verificar con el dedo el moho acumulado en el tiempo; en ocasiones, echaba en el basurero los accesorios inútiles, siempre con un gesto desesperanzado, más bien de derrota», Francisco Proaño Arandi, Oposición a la magia, 1986.
bazuco. (De base) m. Pasta base de cocaína. (pop) «Con cada caminata, cualesquierita iba dejando el trago, los tabacos, la mariguana, el bazuco», Germán Ochoa, Aguacolla, 2004. «El clásico cuentero, drogadote, ofreciendo la enloquecedora yohimbina y la clásica, venerable y potenciadora brocha china. O el bazuco de rigor, para salir de la juma de ayer», Esteban Michelena, Atacames Tonic, 2002.
bayetilla. f. Tejido más fino y espeso que el de la bayeta. «Qué horas acaban, estará pensando el Rindolfo desde las cornisas frías del campanario, espantando lechuzas con su carabina, cubriéndose de las ráfagas de viento con su poncho blanco de bayetilla», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979. «Mientras por un lado se ve pasar a la mujer descalza, vestida con un “centro” de bayeta estameñaza […]; por otro cruza la “follona”, trajeada con una pollera de bayetilla extranjera, suave y felpuda», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
berreado, -da. adj. [Cosa] conocida. (juv) «Los atrasos, malestares y vergüenzas que tenemos que pasar los ecuatorianos son por el tan ‘berreado’ basurero de corrupción que debemos vencer», Diego Cazar, Música y naturaleza viven en mis sueños/El Comercio, 18.09.2005. «Más berreado que belmont: muy conocido», Oye broguin a parchar con los punks/El Comercio, 06.06.1998.
beso.
▪ beso volado. m. Beso que se da a la distancia, haciendo el gesto con la boca y simulando que se lo arroja con la mano. (coloq) «Los ojos de ella están llenos de lágrimas, pero sonríe. La chica lanza un beso volado», Miguel Donoso Pareja, Todo lo que inventamos es cierto, 1990. «El Sargento dio tres pasos a retaguardia y envió a la muchacha un beso volado, a guisa de despedida militar», José Antonio Campos, Linterna mágica, 1944.
bibidí. m. →bividí. «Me saqué la leva, el suéter el bibidí y la camisa quedándome sólo en este cuero mío que tosía», Jaime Guevara, Lo que escribí en las paredes, 2004. «El hombre vestía pantalones de jeans color azul, bibidí, y tenía una serie de tatuajes», Cayó otro asaltante de carreteras/La Hora, 05.10.2006 ¶ Ortg. Palabra aguda que debe llevar acento ortográfico.
biblianense. adj.-n. De la ciudad de Biblián (provincia de Cañar). «En un evento galante efectuado en el Centro Agrícola Cantonal fue electa Nataly Saeteros como Cholita Biblianense 2016», Nataly Saeteros electa Cholita Biblianense/El Espectador, 30.07.2016. «Un año y medio ha tomado al Municipio biblianense la gestión para lograr exportar sombreros de toquilla al mercado europeo», Artesanas de Biblián exportan sombreros con marca país/El Mercurio (Cuenca), 07.04.2016.
biela. (Contracción de bien helada). f. Cerveza. (pop) «¿Sería posible que Rafael Vicente me acepte tomar una “biela”, como decimos los ecuatorianos, en una mesa instalada en una calle cualquiera de una ciudad común del Ecuador?», Alcides Montilla, Notas guayacas/Hoy, 08.02.2012. «Todo bacán, como le dicen a lo que es bonito para irse a beber o sea chupar; a emplutarse, a entutanarse a punta de bielas», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983.
bienhechito. interj. Expresa satisfacción por un infortunio acaecido a otra persona. (pop) «-Que se van a joder todos. Y bienhechito -irrumpió el Patojo», Abdón Ubidia, Sueño de lobos, 1986. «Qué te parece. Pero bienhechito que ya vaya pagando», Gustavo Alfredo Jácome, Los Pucho Remache, 1984.
bijao. m. Platanillo. ¶ (Calathea lutea) «La creciente de los ríos se llevó consigo humildes casas de caña y hoja de bijao», Ausencia de solidaridad/Hoy, 16.11.1997. «Sus hojas de bijao parecían inclinarse y balancearse suavemente al compás de la música típica», Demetrio Aguilera Malta, Don Goyo, 1933.
billete. m. Dinero. (pop) «“Quién sabe, tal vez nunca volvamos, Lalama”, dijo el ayudante, que era el que conocía a diestra y siniestra cómo se repartió el billete en el ministerio», Ramiro Arias, Todo el sabor tropical, 2008. «Sólo que es sábado, es Carnaval, están toditos libando y, para que dejen el vaso, tendrá que cruzarles un buen billete», Esteban Michelena, Atacames Tonic, 2002.
biósfera. f. Biosfera. «La Unesco incluyó este martes al macizo ecuatoriano del Cajas en la lista mundial de reservas de la biósfera», Unesco designa al Macizo del Cajas como nueva reserva de la biósfera/El Universo, 28.04.2013. «Ese diagnóstico se esforzó por comprender al archipiélago en una forma integral y no unilateralmente como reserva de la biósfera y patrimonio mundial», María Eugenia Hidalgo, ¿Galápagos es tierra de nadie?/Hoy, 18.09.1995.
bividí. m. Prenda interior que cubre el torso, sin mangas y con gran escote. «El autor de la balacera sería un tipo de mediana estatura y contextura gruesa, tez blanca, que vestía un bividí y gorra de color blanco, el cual llegó por la calle Puyo caminando hasta acercarse donde estaban ellos», Acribillados en portal de su casa/Extra, 12.06.2009. «Lo que recuerdo es que después corría por la Amazonas. Tenía mi buzo y mi bividí rasgados», Los pillos bordean la zona rosa/Últimas Noticias, 06.08.2008.
body. m. Compañero. (mil) «Escogimos un ‘body’ quien sería nuestro compañero de refugio e iniciamos la construcción», Un día como soldados Iwias/El Comercio, 07.05.2014. «Entre los militares, a cada soldado se le asigna un body, un soldado igual que él por el que tiene que velar y, si la cosa se pone fea, dar la vida», Álvaro Samaniego, Las reglas del circo, 2005.
boca.
▪ a boca chica. loc. adv. Secretamente. «Criticarles a boca chica, empequeñeciendo el corazón, reduciendo el horizonte y mirando el cielo con ojos liliputienses, son posturas incorrectas, negativas, no construyen», Via Crucis/El Comercio, 05.04.2004. «La fanesqueada se extiende a otros días que no son el Viernes Santo con las consiguientes críticas a boca chica de los defectos de tal o cual cocinera», Claudio Malo González, Mote pillo/Hoy, 28.03.2002.
▪ poner bocas. loc. v. Divulgar o pedir que se divulgue una necesidad. (coloq) «Yo siempre soñé en que alguna vez la encontraría y me dediqué a buscarla en esta ciudad. Puse bocas hasta que alguien me dijo dónde hallarla», Nicolás Kingman, Dioses, semidioses y astronautas, 1982. «Ando solo, ponerán bocas, dijo él al despedirse. Fue como si ella lo hubiera oído, pues, al siguiente día, le cayó del cielo», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004.
bocadito. m. Pequeña porción de comida que se toma como aperitivo. «Las exposiciones plásticas son nuestras favoritas -hablo, específicamente, de las inauguraciones de éstas-, ya que en ellas se prodigan, en abundancia, licores de poca monta alternados con bocaditos de blandísima textura», Sonia Manzano, Y no abras la ventana todavía, 1994. «Ignacio Veintemilla da soga al que paladea un bocadito delicado, tiene por flojos a los que gustan de la leche, se ríe su risa de caballo cuando ve a uno saborear un albérchigo de entrañas encendidas», Juan Montalvo, Las Catilinarias, 1880.
bocón, -cona. adj. Mentiroso. (pop) «Es una promesa que es muy probable que deba encarar: si cumple será una muestra elocuente de que carece de la mínima estatura que, en esa materia, se espera de un mandatario; si no lo hace, y no rompe como dijo, quedará como un ‘bocón’», Danilo Arbilla, Dos puntas tiene el camino/El Comercio, 28.05.2006. «Es medio bocón, según me han contado; y había estado hablando mal de mí, diciendo que soy una veterana marimacho y entrometida», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
bodega. f. Local en el que se guardan diferentes géneros. «-No entiendo nada -murmuró el flamante fiscalizador olfateando en el aire un tufillo a bodega», Jorge Icaza, El chulla Romero y Flores, 1958. «Los libró del látigo sufrido con más tormentos de la barra o del cepo Vargas, en las bodegas o en los galpones de las haciendas y sin más música que el respirar jadeante del capataz», José de la Cuadra, Horno, 1932.
bodegaje. m. Acción y efecto de guardar en una *bodega. «El modelo de negocio, originado en la década de los sesenta en EE.UU., llega a la urbe para comercializarse con pequeñas áreas de bodegaje que se dirigen a clientes del sector residencial, comercial y oficinas», El espacio de bodegaje se incrementa en urbe/El Universo, 11.03.2008. «El acuerdo fue firmado el 8 de marzo del 2006, para el bodegaje de varios implementos en la Base», Defensa destituyó a dos jefes militares en Baltra/El Comercio, 06.04.2007.
bola.
▪ correr la bola. loc. v. Difundir rumores. (coloq) «Además de que a Fernando y a mí nos negaron matrícula y se corrió la bola de que éramos comunistas», Raúl Vallejo, Manía de contar, 1990. «Pero les venía contando, hermanitos, que empezó a correr la bola de que un pelotón de peones armados venía de la hacienda de Gurumendi a cebarse en el pueblo», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
▪ dar bola [a alguien]. loc. v. Prestar oído a las pretensiones [de alguien]. «A Figuretti Pesántez le fue mal en Zumbahua, pues los indios no le dieron bola y casi lo secuestran», Un poco de azúcar para endulzar la sal/El Comercio, 20.05.2010. «Tal vez ese muchacho que me anda carreteando y a quien nunca le di bola. Puede que sí, por despecho», Gustavo Alfredo Jácome, Los Pucho Remache, 1984.
boletería. f. Mostrador donde se despachan billetes o boletos de espectáculos, transportes, etc. «Iba a preguntarle a la señora de la boletería “¿No ha visto por casualidad entrar a un señor con una barba?”», Jorge Enrique Adoum, Ciudad sin ángel, 1995. «Llegué ar treato; pedí razón y me ijeron que mercara un boleto en la boletería», José Antonio Campos, Linterna mágica, 1944.
boletero, -ra. m. y f. Persona que vende boletos. «Desde esa hora fatal dejó de ser el Hombre de Goma, para convertirse en Chueco, el vendedor de boletos, o, boletero de gorra roja/dónde está tu sombrero/ dónde tu desconsuelo/ boletero de pata coja», Raúl Vallejo, Máscaras para un concierto, 1986. «Me salió caro, pedí rebaja diciéndole al boletero que seríamos siempre caseros; piro el mardito hombre de Dios había sido más peor que el mesmo lagarto, mala la comparación, pa tragarse vivo ar cristiano», José Antonio Campos, Linterna mágica, 1944.
bolillo. m. Utensilio de forma cilíndrica, por lo general hecho de madera, que se usa para estirar la masa. ¶ Sinónimo: rodillo «Sacar del refrigerador y laminar con un bolillo la masa a 3 mm de espesor, cortar con un molde redondo de galletas de 7 cm de diámetro», Todas las recetas anteriores de La Cocina de mi Tierra/El Comercio, 23.12.2004. «Que estaba severamente prohibido formar triángulos de ninguna clase porque nadie tenía el derecho de afectar a los seres de su propio sexo sean como fueren, aunque los clientes argumentaran que tenían a su cargo esposas gruñonas que manejaban el bolillo a diestra y siniestra», Alicia Yánez Cossío, La casa del sano placer, 1989.
bolivarense. adj.-n. De la provincia de Bolívar. «En su presentación, el dúo Remache-Guapulema, de la comuna San Sebastián de los Tetetes, usó un traje tradicional de los carnavales bolivarenses y sirvió guarapo», 19 grupos de coplas actuaron en sucumbíos/El Comercio, 20.02.2007. «En esta fiesta a la que acuden visitantes de otras provincias y turistas extranjeros, los bolivarenses se reúnen y se encuentran a sí mismos», Claudio Mena, Aquí, Ecuador, 1990.
bolón. m. →bolón de verde. «En eso llegó el café con bolón; yo sentía como si tuviera atravesado en la garganta un trozo de verde y, como nunca, no me puse bravo», Raúl Vallejo, Fiesta de solitarios, 1992. «Mientras hervía el agua machacó con una piedra unos plátanos verdes asados. Buscó un trozo de queso. Lo mezcló en el plátano con manteca, formando una bola. Don Ciro, con los ojos, seguía curioso sus afanes. -¿Te gusta a vos el bolón? -preguntóle Tomasa. -Si me gusta. -Con café es más rico», Alfredo Pareja Diezcanseco, La Beldaca, 1935.
▪ bolón de verde. m. Bola de plátano verde cocinado y frito al que previamente se ha rellenado con queso o chicharrón de carne de cerdo. «Nos quedaríamos todos juntos en el centro de desplazados durante un tiempo, hasta formalizar nuestros papeles de emigrantes. Cuando nos sirvieron el café con bolón de verde miramos atentamente a mamá y a papá», Edna Iturralde, Las islas donde nace la luna, 2007. «Pues nada. Que desde que te vi me gustaste. ¿Te acuerdas? Aquí, en el Cerrito de los Morreños. Cuando yo vine a vender pescado y tú me brindaste café con bolón de verde», Demetrio Aguilera Malta, Don Goyo, 1933.
bolsiquear. tr. Revisar los bolsillos. (coloq) «-¿Y ya sabe tu mamá? -Esa Luci me había estado bolsiqueando; se halló en el bolsillo unos tres tabacos que me sobraban y le fue a chismear a mamita», Leonidas Proaño, Rupito, 1950. «-¿Y qué milagro todavía no me has venido a bolsiquear? Toma, Trini. Sólo con una peseta para el zambo y un sucre para una Pílsener me quedo», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
bolsón. adj.-n. Tonto. (pop) «Y yo que no les oía cuando me decían: “Te vas a morir de hambre, bolsón”, “aquí un artista se jode”», Galo Galarza, El turno del Anacle, 2001. «Tú sabes que yo lo conocí desde muchacho, desde que era un cagado, cuando jugaba a la vuelta, en el callejón, en el pasaje, claro pues, bolsón, ¿no te acuerdas?, y me cuesta trabajo hablar de él», Miguel Donoso Pareja, Nunca más el mar, 1981.
bombazo. m. (Fút) Remate muy fuerte dirigido a la portería. «El bombazo de Gaibor le dio tres puntos a Emelec que provisionalmente se ubica en la primera posición con 13 puntos», Emelec doblegó 1-0 a Delfín con un bombazo de Fernando Gaibor/El Universo, 12.03.2016. «Especialmente, cuando el portero, ilegalmente, se sale del arco: ese rato, ya te achicó un par de metros y, seguro, desvía el bombazo», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010.
botadero. m. Sitio donde se arrojan desperdicios. «El drama que vivió cuando envió a la basura, por error, el ejemplar de “Araña Voladora” y jamás pudo recuperarlo, a pesar de que fue al botadero municipal y pasó cuatro días hurgando en los desperdicios», Alejandro Ribadeneira, Las traigo muertas, 2005. «Fue más bien suerte, piensa que un asunto por demás banal le restó muchos votos: encontraron en el botadero público quintales de certificados de propiedad de las casas que había ofrecido para ganarse adeptos», Olivia Casares, La casa de Don Eloy está cerrada, 2007.
botarate. adj.-n. Derrochador. (coloq) «Lo de siempre: que el costeño es agresivo, audaz, inconstante, botarate, alegre, desorganizado, separatista, antiserrano, mandón, tonto, etcétera», Miguel Donoso Pareja, Ecuador: identidad o esquizofrenia, 1998. «¿Cómo sucede que estos ricos, estos botarates que echan por la ventana veinte mil duros en una noche de luminarias, ó en un festín de quinientos platos […]?»Juan Montalvo, Siete tratados – II, 1882.
botar. tr. Despedir [a alguien] de un empleo. «¿Te acuerdas, churón Ocampo, de cuando me botaron porque el gringo Mac Gregor me encontró prendiendo la dinamita con mi cigarro, y tú sacaste la cara por mí... y me restablecieron en mi trabajo?», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949. «Como él se emborracha todas las noches. Por eso le botaron del empleo», Jorge Icaza, Cuentos completos, 1933-1952.
box. m. Boxeo. «Hacia 1950, estos improvisados rings de box se ubicaban en varias esquinas, pero la más conocida era la de la calle León y Chile», La Tola, el barrio de “los duros”/Hoy, 05.05.2007. «Y silbó un aire, triste y alegre, movido y llorón, que le recordaba su época de campeón de box en el campamento minero de Curipamba», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
bramadero. m. Madero alargado al que se atan los animales con el fin de domarlos o matarlos. «Se erguía un bramadero, macheteado de betas, que parecía hecho de la majada pisoteada del suelo», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946. «Se lo dijo cuando él quería golpearla, cuando la rabia se le ajustaba violenta como beta al bramadero», Enrique Gil Gilbert, Yunga y relatos de Emmanuel, 1933.
brilloso, -sa. adj. Brillante. «Su pelo estaba más brilloso y esponjado», Huilo Ruales, Maldeojo, 1998. «Ramón Piedrahita miraba a su hijo amorosamente con sus ojos profundos, brillosos, afiebrados», José de la Cuadra, Horno y repisas, 1932-1931.
bronca. f. Enfado, rabia. (pop) «Me estaba aferrando a los bordes del abismo y no quería sentir bronca y rencor contra la vida», Santiago Córdova, Historias de mujeres valientes, 2009. «Desde entonces, contra él fue creciendo un oscuro rencor, bronca silenciosa que lo volvía incapaz de entender el favor del charolero que no se inmutó con los golpes y chalaquitas del furioso huérfano», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983.
▪ tener bronca [a algo o a alguien]. loc. v. Aborrecer [a algo o a alguien]. (pop) «El jefe, bastante cabreado, no había avisado todavía de las faltas a sus propios jefes inmediatos y mantenía la presión ante los otros, y aunque ninguno le tuviera bronca al Peguche, a partir de la ausencia del segundo día, sopesaban que iba a perder el trabajo», Sebastián Oña, Chop Suey, 2017. «Es una artista del circo que saca a pasear a su caballo, el caballo le tiene bronca al mar, no sé por qué», Jorge Velasco Mackenzie, Clown y otros encierros, 2014.
brusquero. m. Matorral. «Deambulaba por los rastrojales, ricos en pájaros e insectos, cuando de un brusquero salió un hombre gateando, con una lagartija moteada, bloqueando aprisionada entre los dedos»; Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943. «Distinguía entre los brusqueros de las ñangas, camarones brujos y sin bocas, conchaprietas y cangrejos, que parecían seguirlo. Y los mangles -cada vez más aterrorizantes- parecían divertirse en crujir sus ramas formidables sobre los oídos de don Goyo», Demetrio Aguilera Malta, Don Goyo, 1933.
bulla. f. pl. Protesta violenta contra la autoridad, generalmente protagonizada por estudiantes. (coloq) «Ya estaba cansado de poner hombros y coraje para todas las bullas, y sólo por principio militar de disciplina», Fernando Tinajero, El desencuentro, 1976. «-¿Qué hay de bullas? ¿Ya cayó el Gobierno?», Jorge Icaza, Huasipungo, 1934.
bullado, -da. adj. [Suceso] que ha provocado escándalo en la opinión pública. (lit) «Entonces me dijo: “para ésto, lo único que tienes que hacer es comenzar a contarme todo lo que tú sabes, ya que desde hace mucho tiempo se te anda buscando y, como sabrás, yo también investigué algo de este bullado caso”», Hugo España, El Testigo, 1996. «Como pintor y escultor tuvo sólida fama continental. En un bullado proceso del tiempo se lo pinta como “oficial público bien acreditado en las artes liberales de la pintura y la escultura; está a cargo de varias obras que debe entregar y remitir a Santa Fe, a Lima, a Guayaquil y otras partes”», Hernán Rodríguez Castelo, Panorama del arte ecuatoriano, 1993.
bulluco. m. Envoltorio, atadijo. (coloq) «Manuel se adelantó y, al tomarlos el P. Mera, las monedas rodaron desesperadas por el suelo y los billetes cayeron hechos bulluco», Raúl Vallejo, Manía de contar, 1990. «Fue a deshacerle el bulluco de pañales», Enrique Gil Gilbert, El malo (Eugenia Viteri, Antología básica del cuento ecuatoriano, 1988).
burro.
▪ del burro. loc. adj. [Edad] de transición de la niñez a la adultez en que los individuos pueden presentar una conducta difícil. (pop, desp/irón) «De todas maneras debo reconocer que, paradójicamente, actitudes represivas de esos “maestros” (con su complejo de gendarme s de campo de concentración nazi) solo consiguieron sembrar en mí, desde la edad del burro, las semillas de la rebeldía», Jaime Guevara, Lo que escribí en las paredes, 2004. «Las dos mujeres, viéndole hablar y descomponerse por su fracaso comunicativo, lo tomaron por uno de esos muchachos raros que, en la edad del burro, andan con ganas de desvirgar ballenas», Juan Manuel Rodríguez, El pulso de la nada, 1996.
buscapleitos. m. y f. Abogado. (desp o hum) «Así como a los abogados se les aplica, sin gota de cariño, el calificativo de buscapleitos, a los médicos que se queman las pestañas en las universidades para poder defender la salud de sus semejantes, previo el juramento hipocrático, se los conoce irónicamente con la palabreja esa de “matasanos”», Fernando Cazón Vera, Galenos temerosos/Expreso, 06.08.2014. «-No soy doctor, a Dios gracias. -¿Y no viene a ser lo mismo? -No, mister Clark. Ni matasanos, ni buscapleitos. Más bien, si Ud. permite, me gustaría ser evangelista», Sergio Núñez, Tierra de lobos, 1934. ♦ 2. Pendenciero. ¶ Sinónimo: picapleitos «Razones para que teman por su vida no faltan debido a que su temperamento de “buscapleitos” le han abierto muchos frentes», Lauro López Bustamante, Por miedo/El Mercurio, 22.02.2012. «El Bulldog tomó el periódico de la barra, lo abrió y se puso a leer, con lo que dejó a Leopoldo en evidencia como un buscapleitos o un idiota al que no se debe dirigir la palabra», Adolfo Macías Huerta, El grito del hada, 2010.
buseta. f. Vehículo automóvil para transporte público con capacidad para pocos pasajeros. «Y así comenzó el negocio que nos permitió, seis años después, emprender el recorrido de dos meses en una buseta por Alemania, Austria, Italia, Francia y España, más Nueva York y Miami que fueron forzosas escalas a la ida y al regreso», Rodrigo Borja, Recovecos de la historia, 2003. «Ahora piensa en tus rodeos por el centro de la ciudad que sólo significan smog, ruidos, busetas, camiones, taxis, mugredad, limosneros», Marco Antonio Rodríguez, Jaula, 1991.
C
caballo.
▪ caballo chupa. m. Cola de caballo, planta medicinal. ¶ (Equisetum spp) «Carlos Coba cree que algunos canutos vegetales como el caballo chupa, zambo y taxo, fueron utilizados en la confección de un tipo de rondador o flauta de pan primitivo», Mario Godoy, Breve historia de la música en el Ecuador, 2005. «La valeriana para los nervios, el caballo chupa para las escaldaduras», Iván Égüez, La Linares, 1975.
cabaret. m. Lugar donde se brindan espectáculos eróticos y se ejerce la prostitución. «Pretendieron instalar un cabaret a la entrada de Cayambe pero un grupo de bizcocheras, beatas, con taita cura y agua bendita sacaron en quema a las señoritas y quemaron el local», Las espinas de nuestras rosas/Vistazo, 1997. «Los cabarets de la ciudad permanecían abiertos de par en par con mujeres de todo tipo, dispuestas a satisfacer distintas clases de exigencias», Raúl Vallejo, Máscaras para un concierto, 1986.
cabello.
▪ cabello de ángel. loc. n. Fideo delgado y largo. «Allá los pasteles de tres pisos, la sopa de cabello de ángel con gotas de salsa gringa, las novias blancas con la cola de raso», Alfredo Pareja Diezcanseco, La Manticora, 1974. «Pelo como el fideo “cabello de ángel” que venden en las pulperías, amigo», José de la Cuadra, Doce relatos/Los Sangurimas, 1932-1931.
cabeza.
▪ cabeza de mate. m. Mamífero carnívoro que habita tanto la Costa como la Amazonía y las estribaciones andinas; su cuerpo alargado puede medir hasta 140 cm. incluida la cola; está cubierto por un pelaje espeso y suave de color café claro, café oscuro o negro; el cuello y la cabeza pueden ser amarillentos. ¶ (Eira barbara) «En el bosque de Las Américas […] se registraron 13 especies de mamíferos diferentes. Entre estos se encuentran: el Cabeza de mate, el Tigrillo chico manchado, el Chucurillo», 22 especies se registran tras un año de monitoreo/El Mercurio, 06.02.2014. «En el ciclo selvático de la propagación de la rabia, participan diferentes especies silvestres de carnívoros como perro de monte, cabeza de mate, zorros, etcétera, y diferentes especies de murciélagos», Julio César Bruno Moggia, Nota de la Redacción/El Universo, 21.12.2011.
▪ rompedero de cabeza. m. Problema de difícil solución. «El asunto de Julián Assange continúa como un rompedero de cabeza para Gran Bretaña, Suecia y también del Ecuador», El ‘encierro’ de Julián Assange/El Comercio, 10.02.2016. «La inclusión de zonas de refugio multiétnicas ayudaría también a explicar la heterogeneidad de estilos y artefactos no relacionados entre sí -pero ubicados en un mismo estrato-, que se encuentra en diversas áreas de la amazonía y que constituye un ‘rompedero de cabeza’ para los arqueólogos», Fernando Santos Granero, Opresión colonial y resistencia indígena en la Alta Amazonía, 1992.
cabildante. m. Miembro del cabildo. «-No te hagas, ya te quisiera ver quitado tu casa. ¿Y qué bien esperan para Imbaquí los cabildantes que se proponen hacer ese regalito?», Gustavo Alfredo Jácome, Por qué se fueron las garzas, 1979. «Como órdenes, eran buenas; pero no había plata y los cabildantes tuvieron que hacer las obras a su costa», Modesto Chávez, Crónicas del Guayaquil antiguo, 1931.
cabrón. m. Hombre que vive a costa de una prostituta o que negocia los servicios sexuales de ella. (pop) «Las mujeres que la frecuentan suelen estar reunidas en tríos y conversan acerca del cabrón de la María que el otro sábado lo mandaron cana por andar vendiendo base», Raúl Vallejo, Máscaras para un concierto, 1986. «No jodas, cabrón de putas pobres», Marco Antonio Rodríguez, Un delfín y la luna, 1985.
cabuyo. m. Pita. ¶ (Agave americana) «Cuando lo creí oportuno, en lo más sabroso del coloquio, apostado tras un ancho cerco de cabuyos, grité otra vez la palabra maldita», Ángel Felicísimo Rojas, Un idilio bobo, 1946. «Ella soltó la leña que había recogido y se acurrucó bajo unos cabuyos como gallina que espera al gallo», Jorge Icaza, Huasipungo, 1934.
caca.
▪ caca de perro. loc. n. Maíz tostado y endulzado con panela. «Otras opciones son maracuyá con ají; norteño, rosero quiteño, chochos, morocho, maracuyá con tapioca, caca de perro», Desde los frutales hasta exóticos helados de morocho y caca de perro se puede saborear en Quito/El Comercio, 23.01.2015. «Para esto se necesitan los músculos de un hombre; las chicas mejor que ni entren acá porque ellas hacer la caca de perro no mismo pueden. Buenamente que se dediquen nomás a cerrar las bolsitas», Francisco Febres Cordero, Al descubrimiento de un país distinto/HOY, 17.02.1995.
cachar. tr. Entender. (pop) «¿Cachas? Esa es la alianza entre la Chucky y el Rector: ella va a Brasil y él gana su trofeo para darse lija», Alejandro Ribadeneira, La frutilla mecánica, 2009. «Hay una convención del partido de gobierno y debe ser publicitada como dios manda, ¿cacharon la onda?», Raúl Vallejo, Máscaras para un concierto, 1986. ♦ 2. Sorprender [a alguien]. (juv) «Sentí que traicioné su amistad por no haberle dicho que estaba saliendo con su hermana y un día me cachó», Mauricio Bayas, Néicer Reasco: ‘Escuchar a Arjona me relaja’/El Comercio, 03.06.2014. «Si me cachan aquí mañana me botan, se escuchó comentar a dos reporteras», El MBS no mide fondos para agasajo a la prensa/Hoy, 10.01.2005.
cachetear. tr. Golpear [a alguien] en la cara con la palma de la mano. «Me dijo que la vida era fregada y que la literatura la fregaba más porque nos cacheteaba », Raúl Vallejo, Manía de contar, 1990. «“Ya la cachetea”, decía Servio. Y en efecto: sonaba, brutal, la bofetada y tras ella la gritería de la bicha puerca llenaba la casa», Alejandro Carrión, La espina, 1959.
cachetón, -tona. adj. Mofletudo. ¶ Sinónimos: carrilludo, cachetudo. «Por eso, la cachetona pudo burlar, no solo a la Tercer Ojo, sino a todas las que se le interponían, para hacer centros a nuestra área», Alejandro Ribadeneira, La frutilla mecánica, 2009. «¡Pobre bobo, ¿sólo por eso es lo que quieres matarme? Yo pensaba que era por algo más. Aunque lo hagas, quedarás siempre de cachudo y cachetón!», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004.
cachina. f. Ropa. «Como te vistes, te tratan. Por eso, mi cachina siempre es bien legal», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010. «Tempranito le caigo al pana por la office. Cachina decente y alegría de pobre», Juan Montaño Escobar, Jamilis Jala Jala/Hoy, 04/05/1999.
cachinería. f. Lugar en el que se comercian artículos robados. «El sector de la antigua “cachinería” de Guayaquil se conmocionó ayer cuando el motel “Mi segunda casa”, ubicado en Pedro Pablo Gómez y avenida Quito, se derrumbó producto de excavaciones en un terreno contiguo», Un motel céntrico se desplomó en el Puerto Principal/El Comercio, 03.01.2004. «Junto a la botica y el cine, todo lleno de gente que bebe y fuma, que camina por los patios, entre las carretas rumbo a las fondas y las cachinerías», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983.
cachinero, -ra. m. y f. Persona que comercia con cosas robadas. «Cruzaba el portón 212, que para esos días ya estaba marcado con la cruz del fuego y el despido, doblaba la esquina de los cachineros mirando cómo, las mujeres de la vida airada salían de sus cuartos lentos y presagiosos», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983. «también está la calle de la Ronda, los baños públicos, los hoteluchos de mala muerte, los cuchitriles subiéndose a los cerros, hacia el sur, el Arco de la Reina, los cachineros en la 24 de Mayo», Miguel Donoso Pareja, Nunca más el mar, 1981.
cacho1. m. Chiste, relato que busca provocar risa. (pop) «Los fines de semana engrosábamos grupos de estudiantes en excursiones a los balnearios, todas las cuales terminaban en divertidas jaranas con aluviones de bromas y de cachos de elevada temperatura», José María Jaramillo, Historia, tradiciones y leyendas de Quito, 2000. «En lo amical, era un estupendo contador de cachos, al decir de Alejandro Carrión Aguirre», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – XI, 1987.
cacho2. m. Cuerno. «De los cachos no dije nada, porque ya sabía, (al fin y al cabo mi experiencia taurina databa de algunos años a esa parte) que se llamaban pitones», Francisco Febres Cordero, Alpiste para el recuerdo, 1986. «Sentada a la puerta de su cuarto, se sacaba los piojos con un peine de cacho», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
▪ poner los cachos. loc. v. Ser infiel [al cónyuge o pareja sentimental]. (pop) «¡Cómo saber si le ponen los cachos!», ¡Cómo saber si le ponen los cachos!/Extra, 09.12.2011. «Ojalá el mío me haya perdonado haberte seguido sabiendo que vivías con otra para que me ayuden a ver al pelado y yo pueda ir tranquila al trabajo para nunca dejar de ser honrada y no anden diciendo después que cuando se le murió el negro la Carmen se dedicó a la putería ni nada de eso porque ahí sí que es como si te pusiera los cachos después de muerto y una mujer tiene que ser fiel siempre porque por eso es mujer», Raúl Vallejo, Máscaras para un concierto, 1986.
cachuelo. m. (Guay) →chaucha. (pop) «El lagartero Humberto, de la misma parroquia, con la guitarra sobre su pierna derecha, esperaba algún cachuelo a las 17:00 dentro del parque Centenario», Contrastes en la elección local/Expreso, 21.03.2010. «Desde pequeño realizo cachuelos (trabajos) porque siempre me ha gustado estar en actividad», Un esfuerzo extra y tu alcancía te pagarán la ‘U’/El Comercio, 22.04.2007.
cachullapi. m. Ritmo musical andino, de carácter alegre y bailable, compuesto en tonalidad menor y compás de 6/8 o 3/4. «Le hubieran incluido una hora de sostenido cachullapi tocado por una beoda y altisonante banda de pueblo», Sonia Manzano, Y no abras la ventana todavía, 1994. «Cómo cotorrean pasándose del quichua al castellano, todo el santo día. Los radios y las radiolas a todo volumen. Con los mismos cachullapis que repiten hasta la desesperación», Gustavo Jácome, Por qué se fueron las garzas, 1979.
cade. m. →tagua1 (palmera). ¶ (Phytelephas aequatorialis) «Cuando ya esté trabajando haré empajar esta casa, porque el cade está ya bien picao», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943. «Las cabañas de caña picada y cubiertas de cade, tenían más o menos el mismo aspecto», Luis A. Martínez, A la Costa, 1904.
caer.
▪ caída. f. (Cuar.) Acción de lanzar una carta del mismo valor que un contrincante ha presentado en el turno inmediato anterior, por la que se obtienen dos puntos. «Hay que repartir cinco cartas por participante, empezando por el lado derecho. El primero en iniciar es el más propenso a soportar una caída, sin embargo allí se nota la experiencia», El 40, plato fuerte de las caídas/La Hora, 25.11.2011. «-¡Dos de caída! -gritó el cura, arrojando un siete de copas. -Las copas le traen suerte a taita curita -embromó el teniente político», Jorge Icaza, Cuentos completos, 1933-1952.
▪ caída y limpia. f. →cuarenta. «Algunos se dedican al juego de baraja española, en la veintiuna, o la caída y limpia; al briscón, a la quina», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949. «En otros días, a esa hora, jugaban a la caída y limpia o a la veintiuna, hacían competencias de fuerza al dedo, a la mano o a la lucha», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943.
cagar. tr.-prnl. Causar [a alguien] daño moral o físico. (vulg) «De haberlo hecho, habría tenido que cagarte, decir la verdad de las cosas», Miguel Donoso Pareja, Nunca más el mar, 1981. «Ja, el día en que se canse de ti, te cagaste. No entiendo por qué las mujeres siempre se estupidizan por los hombres», Viviana Cordero, El teatro de los monstruos, 2000.
cajón. m. Ataúd. «El cuerpo está completo, solo tuvieron que quebrarle algunos huesos para que entrara en el cajón», Tania Roura, Mariana Carcelén, 2007. «Su figura patética, en un plano general que incluía el cajón de madera con los restos de su mujer, tampoco me dieron lástima», Carolina Andrade, De luto, 1999.
calaguala. f. Especie de helecho. ¶ (Polypodium levigatum) «Tratando entonces de pensar en los remedios para el cansancio, en los remedios que en nuestro pueblo se encuentran en las quebradas, la calaguala, el chugchuguaso, la guayusa, el chontaduro, el palo santo», Raúl Pérez Torres, Cuentos escogidos, 1991. «Las viejas arremetían a las orejas del corderillo, quien se puso a cantar el kirieleisón o pedir calaguala, como dicen, con unos gritazos de tonto que llenaran los ámbitos del pueblo», Juan Montalvo, Las Catilinarias, 1880.
calcetense. adj.-n. De la ciudad de Calceta (provincia de Manabí). «Entre los participantes estuvo el calcetense Eumeny Álava quien exhibió productos como la mistela, rompope de cacao, chocolatines de la abuela, tambores de yuca, bollos de maduro y artesanías hechas con zapán», Los artesanos exponen sus obras en zapán y cacao/El Telégrafo, 23.08.2015. «Ayer en la tarde fue sepultado el calcetense José Luis Solórzano Andrade de 35 años de edad», Sepultaron a calcetense que murió en accidente/La Hora, 09.09.2011.
caldo.
▪ caldo de patas. m. Potaje compuesto principalmente de patas de res y *mote. «Una vez instalado, Roldán pedía siempre lo mismo: un caldo de patas, cerveza y café tinto para ahogar el frío», Javier Vásconez, Ciudad lejana, 1982. «La Camilita ha preparado caldo de patas para el chuchaqui», Jorge Icaza, El chulla Romero y Flores, 1958.
calesita. f. Artefacto de diversión compuesto por asientos, los cuales tienen generalmente su propio movimiento en sentido vertical, distribuidos en una plataforma circular giratoria. ¶ Sinónimo: tiovivo «Pensar que si no llegaba a contarme eso de cómo llegó al cine, no se hubiera desbaratado la tarde ni me hubiera dado cuenta de que seguíamos dale con la mano, sube y baja, sube y baja, como en una calesita infantil», Gabriela Alemán, Álbum de familia, 2010. «La biblioteca con las garzas y el dormitorio del tío tapizado de un color azul pastel, lleno de calesitas que en un tiempo fueron doradas y en las que viajaban hermosas damas a ninguna parte, fueron las dos únicas habitaciones que conoció Bruna en el tercer piso», Alicia Yánez, Bruna, Soroche y los tíos, 1971.
calumeño, -ña. adj.-n. De la ciudad y el cantón de Caluma (provincia de Bolívar). «Para los calumeños es una tradición que se conserva como parte de la cultura indígena», El chigüil, tradicional plato que se envuelve en hojas de maíz/Expreso, 12.06.2016. «El evento de belleza se realizó el pasado 11 de agosto en una noche majestuosa llena de colorido y belleza, donde se resaltaron los atributos de la mujer calumeña», Caluma inició fiesta con elección de reina/La Hora, 18.08.2007.
calzonudo. adj.-n. [Hombre] sometido a la autoridad de su mujer. (desp) «Quita allá, calzonudo. Hasta los frailes, con ser frailes y vestir faldas, hacen honor a su sexo, cuando se trata de desafiar el peligro; sólo tú eres de alfeñique, que te deshaces por nada», José Antonio Campos, La linterna mágica, 1944. «- ¡Vivan los hombres! -repetían a continuación los calzonudos, debatiéndose por abrirse campo en medio de las alegres contendoras», Sergio Núñez, Tierra de lobos, 1934.
cama.
▪ cama general. f. Hecho de dormir varias personas juntas. «Junto a él, desafiando al intenso frío capitalino, otros ocho jóvenes hacen cama general», Javier González, Falta de empleo convoca a miles por un cupo en Policía Nacional/El Universo, 12.09.2009. «Los colchones unamos y los sueños también mientras cantamos la consigna que habrá de vencer. “¡Cama general cama general cama general indefinida!”», Jaime Guevara, Lo que escribí en las paredes, 2004.
camellador, -ra. adj. (Cos.) Trabajador. (pop) «Han dicho que soy “cascarrabias, pero muy camellador”; seguiré camellando, con más fuerza aún», Mensaje presidencial/El Universo, 28.12.2011. «Criado en un hogar sin carencias, sostenido por un “viejo camellador y a quien nunca pude ver en otra cosa que su trabajo y su familia”», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010.
camellar. intr. Trabajar. (pop) «Ya me voy, yo ya me voy, yo me voy para el Juncal/ del Juncal yo ya me voy al Oriente a camellar”, Alba Moya, Arte oral del Ecuador, 2009. «La verdad, el hombro tiene así a raíz de entrar a camellar en esta fábrica, antes de ser jefe, claro», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004.
camello. m. Trabajo (pop) «Era un trabajo limpio, de paciencia, a veces le daba desobligo de tanto esperar, creía que no duraría mucho en ese camello que él mismo se había procurado», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004. «Y uno se queda mudo, sin entenderlos cuando vienen a pedir trabajo en el charolado y dicen don Era, queremos una chambita, un camello, una cantera, un carajito», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983.
camerino.
▪ de camerino. loc. adj. (Fút) [Gol] convertido al inicio del primero o segundo tiempos. «Con un gol de camerino convertido por Juan Diego Rojas a los 5 minutos, River Ecuador se impuso (1-0) a Aucas», River Ecuador gana 1-0 a Aucas y ahonda el sufrimiento oriental/El Universo, 27.08.2016. «Ya en la etapa de complemento, Liga de Quito sorprendió con un gol de camerino. Transcurrían algunos segundos cuando Holguer Matamoros, ex Barcelona SC, remató desde fuera del área y con algo de fortuna venció a Hernán Galíndez», El Rey de Copas en uno de sus peores momentos/El Mercurio (Cuenca), 20.04.2014.
cana. f. Cárcel. (jerg) «Que no venga a cobrar tiros de esquina porque cualquier día nos cae la ley y a cana», Juan Montaño Escobar, Jamilis Jala Jala/Hoy, 1999. «Conversan acerca del cabrón de la María que el otro sábado lo mandaron cana por andar vendiendo base», Raúl Vallejo, Máscaras para un concierto, 1986.
cancelar. tr. Despedir a un empleado. «Fuimos descubriendo que, de cuando en cuando, había trabajado en la administración pública, pero cada vez que conseguía un puesto era cancelado más temprano que tarde al malquistarse con jefes y compañeros a quienes terminaba calificando de cholos, antes de acusarlos de ladrones», Francisco Febres Cordero, Alpiste para el recuerdo, 1986. «Yo estoy sin empleo porque no soy liberal. Es decir, por no serio me cancelaron», Alfredo Pareja Diezcanseco, Las tres ratas, 1946.
canchero, -ra. adj.-n. [Persona] experimentada y ducha [en una actividad]. (pop) «“Los chicos son cancheros, no van a ir a improvisar, por algo se prepararon todo este tiempo en distintas competencias”, sostuvo Zuleta», Ecuador está más canchero para la Copa Davis/La Hora, 12.07.2016. «Los hombres que esperan, cancheros viejos, han tenido buen cuidado de picárselas lejitos de la puerta el rato preciso», Carlos Carrión, El amante sonámbulo, 2005.
canelazo. m. Bebida que se suele servir muy caliente, compuesta de agua de canela azucarada y aguardiente. «Entonces se iba a la plaza de Santo Domingo, y terminaba bebiendo canelazos y bailando al son de los acordeones ciegos de la noche», Jennie Carrasco, Viaje a ninguna parte, 2004. «Su decadencia llegó a ser tan grande que tuvo que pagar canelazos a desconocidos y torpes borrachos a fin de que le concedieran el oído y él pudiera deshilvanar las repetitivas absurdas aventuras sexuales, pobladas de bailarinas argentinas y brasileñas que lo amaban hasta el delirio, hasta el crimen», Huilo Ruales Hualca, Historias de la ciudad prohibida, 1997.
canguil. (Del quichua canguil, ‘especie de maíz fino’). m. Grano de maíz tostado. «Sentarse como siameses a mirar la televisión comiendo canguil», Raúl Serrano, Catálogo de ilusiones, 2005. «Tú me mirabas y me asías de la mano mientras yo despachaba con alegría una funda enorme de canguil», Raúl Vallejo, Fiesta de solitarios, 1992. ♦ 2. Maíz pequeño y duro que se emplea para hacer rosetas. «Cada tres semanas viaja hasta Guayaquil. Allí, compra la lenteja a 20 dólares el quintal, la arveja a 17 y el canguil a 22», A la feria del grano acuden 2000 agricultores y compradores/El Comercio, 09.09.2006. «Mientras Teresa y las otras sirvientes desgranaban mazorcas de canguil, en las faldas de sus polleras», Miguel Ángel Corral, Las Cosechas, 1960.
cansar.
▪ a la cansada. loc. adv. Después de mucho insistir. (pop) «Según ella, “a la cansada va a tener que gustarles”», Nebraska es el hada de los roqueros/El Comercio, 22.05.2006. «Lo malo es que se convierta en norma y rutina, ocupe un amplio espacio y “a la cansada”, antes de ver un noticiero o un partido nos acostumbremos a contemplar los saludos al abogado y su canal.», Orlando Pérez, Canal abierto/Hoy, 23.03.2004.
cantaleta. f. Tema o frase que se repite con insistencia inoportuna. (coloq) ¶ Sinónimo: cantinela, estribillo «Mierda Lalo, seguías con la misma cantaleta, claro que le has calentado las orejas como Dios manda», Carlos Carrión, El amante sonámbulo, 2005. «Eso tenía que haber hecho compadre para que comprenda y no me diga la cantaleta de que por mudo, por irresponsable estoy preso», Raúl Pérez Torres, Cuentos escogidos, 1991.
cantina. f. Establecimiento modesto en el que se expenden y consumen licores y cigarrillos. «Penetré en una cantina, pedí una cerveza advirtiendo los ojos de rapiña con que me miraba el camarero», Javier Vásconez, Ciudad lejana, 1982. «Ahora no había música en la cantina y la vieja cantinera parecía ignorarles dormitando junto a un caramanchel cubierto de estampas, de banderas tricolores, detentes y periódicos antiguos, amarillos», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
canutero. m. Portaplumas. «Préstame la pluma Arroyo, es que el maestro Cárdenas va a molerme a palmetazos los nudillos si le muestro el canutero vacío. Cómo decirte, Arroyo, que perdí la pluma», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993. «Nosotros sonreíamos frotándonos las manos hasta que el viejo venía y nos tiraba las orejas, entonces le escondíamos el canutero al Nacho, le soplábamos respuestas equivocadas o le manchábamos de tinta los cuadernos», Jorge Enrique Adoum, Entre Marx y una mujer desnuda, 1976.
caña.
▪ caña brava. f. →cañabrava. «Debajo del rancho, que sólo se defendía de la intemperie con dos medias paredes de caña brava en escuadra y un techo poroso de bijao, asomaban los palos cruzados, de lo que en otro tiempo fuera un chiquero», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943. «La casa era grande, toda de caña brava picada, clavada sobre las varengas de mangle», Demetrio Aguilera Malta, Don Goyo, 1933.
▪ caña guadúa. f. Especie de bambú que se caracteriza por tener espinas en las ramas y una banda blanca alrededor de sus nudos. ¶ (Guadúa angustifolia) «Mientras la marimba africana está construida de calabaza, la ecuatoriana tiene las teclas de madera de chonta y la caja de resonancia de caña guadúa», La tradición de los “marimberos” la voz de la música y el baile/Hoy, 29.03.92. «Hizo que izaran en una caña guadúa su camisa blanca, manchada en la sangre de las heridas recientes», José de la Cuadra, Doce relatos/Los Sangurimas, 1934.
cañabrava. f. Planta que puede pertenecer a diversas variedades de gramíneas de tallos duros. ¶ (Arundo donax) «No recordará las tunas y pitahayas que jalonaban agrestes los ondulados eriales de las orillas perezosas del Mira, ni las ruidosas pero melancólicas fiestas de los negros de Salinas que habitaban en chozones de barro endurecido y cañabrava», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993. «Me parecía oír el ruido de las cañabravas al trizarse con el peso de los cuerpos retorciéndose en estrecho, convulsivo abrazo», Nicolás Kingman, Dioses, semidioses y astronautas, 1982.
cañarejo, -ja1. adj.-n. →cañarense. (afec) «Uno de los primeros fox incaicos que impactó en Ecuador fue La Bocina, compuesto en 1928 por el cañarejo José Rudecindo Inga Vélez», Mario Godoy, Breve historia de la música en el Ecuador, 2005. «Más lejos, se alzan las pirámides de papas, gruesas unas como piedras, […], o pequeñitas, moradas y amarillas, semejantes a frutas. Cañarejos de trenza y lanudos zamarros las levantan», Alfonso Cuesta y Cuesta, Los hijos, 1962.
cañarejo, -ja2. adj.-n. De la ciudad de Cañar (provincia de Cañar). «Creemos que con satisfacción para la comunidad cañareja se procedió a la entrega oficial e inauguración del flamante Terminal Terrestre de la ciudad de Cañar, obra anhelada por esa importante población», El terminal terrestre de Cañar/El Espectador, 30.01.2016. «La tristeza serrana, la violencia seca, áspera de Manabí, la bravura de los cañarejos, dice el zambo», Miguel Donoso Pareja, Nunca más el mar, 20.12.2009.
cañarense. adj.-n. De la provincia de Cañar. «Para el escritor cañarense, Eliécer Cárdenas, radicado en Cuenca, los testamentos de fin de año son parte de su vida», 3 ‘testamenteros’ ironizan y juegan/El Comercio, 2006. «El cañarense recita la figura selvática del Yumbo y la del monstruo que persigue y mata, el Sachuruna», Claudio Mena, Aquí, Ecuador, 1990.
cañari. adj.-n. [Individuo] del pueblo indígena que tiene asiento en las provincias ecuatorianas de Azuay y Cañar. «Lo hacemos en forma de mito, de etnogénesis, como el de las guacamayas y los dos hermanos que se salvan del diluvio ascendiendo a la cima de una inmensa loma cercana a Sígsig, de donde descienden los Cañaris», Napoleón Almeida Durán, El ayer azuayo/El Mercurio, 23.10.2010. «Los más antiguos pobladores del Azuay fueron las aguerridas tribus de los Cañaris», Claudio Mena, Aquí, Ecuador, 1990. ♦ 2. adj. Propio de los indígenas cañaris. «Mientras la ceremonia principal tenía lugar en el cerro sagrado Mama Zhinzhuna, abajo en la plaza Cañari, un grupo de personas iniciaron la caminata denominada, chasquis en la búsqueda del purgatorio, quienes partieron luego de un breve ritual y recorrerán diferentes puntos sagrados para el pueblo cañari, su regreso será hoy a partir de las 16:00», Inti Raymi, esencia del pueblo cañari/El Tiempo, 16.06.2012. «Algunos de nuestros señoríos étnicos fueron transplantados a lejanos sitios del Tahuantinsuyo, por ejemplo, varias familias Cañaris (pueblo aguerrido del actual austro ecuatoriano), o selectos soldados, fueron ubicados en las cercanías del Cuzco-Perú», Mario Godoy Aguirre, Breve historia de la música en el Ecuador, 2005.
capacho. m. (Sie) Campana hecha con lana de borrego que sirve como base para hacer un sombrero. «La comerciante explica que el capacho, base hecha de lana de borrego sobre la cual se elabora el sombrero, es lo más costoso y la materia prima para fabricarlos», Trabajos antiguos están en riesgo pero se mantienen/Hoy, 09.03.2012. «Dar forma a los capachos es parte del trabajo minucioso que realiza», 50 años de tradición en Ibarra/La Hora, 30.10.2011.
capariche. m. Antiguo barrendero municipal. «Partirá como olla bien alimentada de repollos o garbanzos. Bailando sin cesar al compás del latón y la campana que un capariche sacude armoniosamente», Javier Vásconez, Ciudad lejana, 1982. «Ruidos del sereno y las cuatro dando, de los tunantes, chispos y jaranistas, del capariche rodando su carretilla», Iván Égüez, La Linares, 1975.
capaz que. loc. adv. Posiblemente. (pop) «Espera, hay bastantes cosas que tengo que decirte y no sé si después pueda hacerlo; capaz que te escapas al mundo de los muertos y me quedo con lo que te quiero decir atorado en la garganta», Álvaro Samaniego, Las reglas del circo, 2005. «Fue él quien lo remolcó. Si no lo trae, capaz que a esa hora, en su casa, ya habría hecho las paces con la Julia y estarían bien empiernados», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
capishca. m. Ritmo musical andino, propio de las provincias ecuatorianas de Chimborazo y Azuay, de carácter alegre y bailable. ¶ Pronun.: [kapíŝka] «Alfonso Cachiguango, un autodidacta y ciudadano del mundo que, pese a las muecas de la Sociedad de Autores y Compositores del Ecuador, tiene inscritos sus 250 temitas, entre canciones sanjuanitos, capishcas, cachullapis, papishcas, fandangos y pasillos», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010. «El capishca se caracteriza por el “rasgueado” especial de la guitarra, en tonalidad menor», Mario Godoy, Breve historia de la música en el Ecuador, 2005.
caporal. m. Preso más antiguo y, por tanto, con autoridad sobre los demás. «Para actuar contaba con la ayuda de un gran compañero que era caporal y como integraba la comisión de disciplina del pabellón, estaba en mis manos el no dejar que estos problemas se susciten», Hugo España, El testigo, 1996. «Tenía que colaborar con él en la investigación que por esos días estaba a su cargo: el asunto de la venta de licores y marihuana dentro del penal, las constantes fugas de los presos, los negociados de los caporales», Abdón Ubidia, Sueño de lobos, 1986.
cara.
▪ hacer caras. loc. v. Gesticular con la cara en señal de desacuerdo o fastidio. (pop) «Guachito. Tome no más. Sin hacer caras. Sin escupir. Sin dejar las sobras de los secretos», Jorge Icaza, El chulla Romero y Flores, 1958. «-Muy bien General, aunque el doctor esté haciendo caras. -Sí, sí, hago caras; porque en primer lugar, la familia ecuatoriana es una sola; “curuchupas” y liberales son hijos de la patria, y deben aportar su contingente todos los hombres, sea cual fuere su credo», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940.
caracha. (Del quichua caracha). f. Costra de la piel. (pop) «La misma crema se encarga de sacarle la caracha y de regenerarle la carne muerta», Retoques a santos y pecadores/La Hora, 18.06.2006. «En la pierna tiene la caracha por el corte, pero pronto le reaparecerá nueva piel, le aseguraron los galenos», Emigrante herido en Caracas, se recupera/El Universo, 01.09.2002.
carachama. f. Pez amazónico que se caracteriza por tener la boca en posición inferior, en forma de ventosa, ancha y sin bigote, y el vientre no acorazado; es utilizada en la gastronomía local. ¶ (Chaetostoma sp.) «En la gastronomía, señala que lo típico es comer carachama, un pescado de agua dulce, aunque ella prefiere los vegetales», Jéssica Bermúdez, Entre el Oriente y la Sierra, lugares ideales para aventurar/El Universo, 05.04.2008. «Shitari o Carachama es de extraordinaria figura, por su cabeza mayor que todo el cuerpo y la armadura de todo él, de piel durísima que parece concha, tiene poca carne aunque muy gustosa y para su habitación hace cuevas en los bordes de los ríos, o bajo las piedras, donde se cogen con grande facilidad» Juan de Velasco, Zoología fantástica, 1789.
carajear. tr. Insultar [a alguien] especialmente con carajos. (pop) «Tú también, porque crees que para hacer algo es inútil protestar, carajear al culpable», Jorge Enrique Adoum, Ecuador: señas particulares, 1998. «A las tres de la tarde iba y se parqueaba frente a mi ventana y se quedaba allí dos, tres, cuatro horas, esperando que este que suscribe y firma, salga a carajearla y a hacerla feliz», Raúl Pérez Torres, Los últimos hijos del bolero, 1998.
caranqui. adj.-n. [Individuo] del pueblo quichua que tiene asiento en la provincia ecuatoriana de Imbabura. «A esta feria asistieron representantes de comunidades de todo el callejón interandino, desde Imbabura hasta Loja, una delegación de la Costa y una de Pastaza, provincia amazónica. Además de pueblos y nacionalidades como Kichwas, Cayambes, Caranquis, Huarangas, Puruháes y Saraguros», El trueque revive en feria indígena/Expreso, 09.06.2015. «Los caranquis ocuparon la mayor parte del sector sur oriental, de lo que hoy es La Esperanza», Niños de San Clemente reavivarán identidad y cultura/La Hora, 25.02.2004. ♦ 2. adj. Propio de los indígenas caranquis. «El dirigente y representante del pueblo caranqui murió a los 69 años de edad, presuntamente a causa de una pancreatitis, el pasado domingo», Dirigentes recuerdan a Guatemal/El Telégrafo, 28.05.2014. «En Ibarra, cientos de indígenas del pueblo Caranqui se movilizaron hacia la Gobernación, el INDA, la Dirección Provincial del Ministerio del Ambiente y otros sitios para hacer conocer sus problemas con la minería», Once personas fueron detenidas en Cotacachi/El Comercio, 21.01.2009.
caraquense. adj.-n. →bahieño. «Un día lo encontré pedaleando su bicicleta por la calle Boyacá, allá por los años 60, después de abandonar su natal Bahía de Caráquez, luego de que habíamos culminado el bachillerato en el Colegio Eloy Alfaro de nuestra querida urbe caraquense», Juan el caminante/El Telégrafo, 19.10.2013. «El pueblo caraquense ha sabido conmemorar este centenario con devoción y alegría», La merced y su iglesia centenaria/El Diario, 26.09.2012.
carchense. adj.-n. De la provincia del Carchi. «Pero este carchense, con fama de terco (no digo de turco), se mete a rescatar a su equipo albo, regresa a la A y en el 2003 vuelve a ser campeón», Rodrigo Paz Delgado/El Comercio, 06/07/2008. «En esta última región no obstante, el proceso de equiparamiento aún no concluye, puesto que aún persisten de manera firme la entonación carchense, azuaya y lojana», Manuel Espinosa Apolo, Los mestizos ecuatorianos, 2000.
carcoso, -sa. adj. (Sie) Mugriento (desp) «A estos gringos carcosos les he dado lo mejor de mis años; aquí se han muerto todas mis ilusiones y aspiraciones», Galo Galarza, La dama es una trampa, 1989. «Cuando la mujer subtropical pidió perdón por la suciedad de sus seis diablos, ese gesto contagió pudor a la concuñada, que también sintió vergüenza por su propio pelo suelto. -Carcosos, pero lindos han estado», Alfonso Barrera Valverde, Heredarás un mar que no conoces y lenguas que no sabes, 1978.
caretuco, -ca. adj.-n. Sinvergüenza. (pop, desp) «“Pero he sido avezado; más claro, como decimos en el Guayas, yo siempre he sido un caretuco”, sonríe, mientras su guardaespaldas, Corocito […] lo celebra guiñando un ojo», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010. «Pero no actuaba así intencionalmente. No. Era más bien un sinvergüenza involuntario, un caretuco por accidente, un singular caso de cinismo originado por un golpe a los cuatro años que le había causado una lesión en el lóbulo cerebral derecho», Mario Conde, El hombre pelo y otros cuentos descabellados, 2010.
carga.
▪ carga montón. m. →cargamontón. (pop) «Un grupo de suizos tuvo la desdicha de gritar en alemán el nombre de su país y los ecuatorianos les hicieron carga montón», Marcos Vaca, Ya se vive el ritmo del Mundial a la ecuatoriana en Brasilia/El Comercio, 15.06.2014. «Considera que los asambleístas deberían tener el derecho a decidir a qué medios van, “en vista de que hay medios a donde les invitan para hacerles carga montón”, en las entrevistas», Prohibición de dar entrevistas divide a PAIS/El Tiempo, 20.06.2012.
cargador, -ra. m. Persona cuyo oficio consiste en transportar objetos pesados sobre su espalda. «-No solo guarichas y rameras. -Caballeros de levita habían allí. -No únicamente cargadores descalzos y cholos de los barrios», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993. «Se abrió paso entre la fila de espectadores -la mitad de ellos «cargadores», según se veía por las atambas de soga y cuero que llevaban cruzadas sobre el pecho», Abdón Ubidia, Sueño de lobos, 1986.
cargamontón. m. Acto de arrojarse, física o figuradamente, varias personas al mismo tiempo sobre otra. «En lo electorero la Constitución garantista es pateada en cargamontón: no hay libertad de incultos», Edicto real/La Hora, 08.02.2012. «Antes que interviniera el maestro, te calmas encima y te hicimos cargamontón», Gustavo Alfredo Jácome, Los Pucho Remache, 1984.
cargoso. adj. [Persona] que causa fastidio o hartazgo. (pop) «La Dagor propinó un puñetazo al Diego Felipe, otro de los cargosos, que lo mandó a la enfermería con sangre en la nariz», Alejandro Ribadeneira, La frutilla mecánica, 2009. «Y hasta le agradezco al Sebastián cuando abandona la barra desafiante, se acerca a putear a los malcriados, a echar afuera a los cargosos, diciendo que lo tuyo es un trabajo decente», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983.
cariamanguense. adj.-n. De la ciudad de Cariamanga (provincia de Loja). «Es que no se trata de una mujer cualquiera, se trata de una mujer cariamanguense», Ernesto Jiménez Ludeña, La noche del 21 de febrero, en el Museo de la Música, tuvo feliz realización en homenaje organizado por el Ilustre Municipio de Loja/Crónica, 06.03.2017. «La policía de Newark busca a un hombre armado, quien habría disparado al cariamanguense», Un tiro en la cabeza extingue el sueño americano de lojano/La Hora, 26.08.2015.
carishina. adj.-n. (Sie) [Mujer] de conducta parecida a la de un hombre. (pop, desp) ¶. Pronun.: [kariŝína] «Yo, en realidad, vine a hablar del patch-work, temas que coge una, ¿no? Perdóneme. Vine porque, de alguna manera, quiero hacer mi propia sobrecama. No de verdad, no. Mi suegra sabe -ella se lo puede decir- que soy una consuetudinaria carishina», Lucrecia Maldonado, Como el silencio, 2004. «Las mujeres dijeron nones, aquí se debe construir una escuela para que estudien los guaguas. Y punto. Al principio, los hombres rieron condescendientes ante semejante propuesta de estas ingenuas, carishinas, no ven que eso es imposible», Gonzalo Maldonado Albán, Las mujeres son bellas en Solanda/Hoy, 15.04.1991
cariucho. (Del quichua cari-uchu). m. Plato típico compuesto principalmente por carne de cuy, cerdo o res, además de papas cocidas, bañadas con una salsa y dispuestas en una cama de lechuga. «Corrió a los comederos del mercado y gastó más de tres sucres en cariucho, aguacates con ají y treinta y uno», Jorge Icaza, Cuentos completos, 1933-1952. «Le voy a dar en la merienda un “cariucho” de gallina, quédese», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940.
carmense. adj.-n. De la ciudad y el cantón de El Carmen (provincia de Manabí). «En la prueba hubo el Clásico Carmense entre Miguel Ángel Vera, actual tetracampeón nacional, y Luis Carranza», Piloto manabita Miguel Ángel Vera se impuso en el torneo 4x4/El Universo, 11.06.2013. «Consternación causó en la comunidad carmense la trágica muerte del ingeniero agropecuario Eduardo Fernando Ferrín Zambrano», Muere al chocar su moto contra furgón estacionado/El Diario, 07.02.2010.
carnavalero, -ra. adj.-n. [Persona] que gusta jugar carnaval. (pop) «Todas las casas están abiertas para recibir a los carnavaleros que son recibidos con licores y abundante comida», Claudio Mena, Aquí, Ecuador, 1990. «Nadie faltaba a la misa de imposición de cenizas en las frentes pecadoras, de trasnochadores galanes y de carnavaleras señoritas», Rodolfo Pérez Pimentel, El Ecuador profundo – Tomo III, 1988.
carpa. f. Tienda de campaña. «Tras el retiro de las baterías higiénicas que suministró la Municipalidad y de los puestos’ que la Cruz Roja había instalado en su campamento, las indias enrollaban sus esteras, doblaban las carpas, juntaban a sus hijos y silenciosamente todos volvían al páramo», Jorge Enrique Adoum, Ecuador: señas particulares, 1998. «Mi vida está firme, profunda sobre la palma de mi mano, un austriaco me dijo en su carpa que nací para asaltar», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
carro. m. Automóvil. «Y todo a vista y paciencia de su señor marido, a quien ya por esos tiempos las feas lenguas le llamaban carro deportivo, porque andaba descapotado, llanta ancha y con la palanca al piso», Marco Antonio Rodríguez, Un delfín y la luna, 1985. «Pachocha, Pachocha, el amigo del barrio, el futuro corredor que renunció al colegio por estar cerca de los carros, terminó en un cádillac, premio de una rifa», Eugenia Viteri, Cuentos escogidos, 1983.
cartera. f. Bolso de mujer. «Sin darle tiempo para opinar, ella tomó su cartera y se lanzó a la calle», Adolfo Macías Huerta, El grito del hada, 2010. «Le habló, apurando el paso porque del cielo se descolgaban los primeros goterones recios de un aguacero, de su adolescencia hampona y mujeriega, de esas manos suyas que, casi por sí solas, se introducían en los bolsillos, las carteras y los chalecos para extraer billetes con aquel inimitable, con esa cautela aprendida entre el temor, la necesidad y la astucia, entre el aglomeramiento y la distracción», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979.
cascarita1. f. Golpe que se da a un balón con cualquier parte del cuerpo, excepto con las extremidades superiores, a fin de mantenerlo suspendido en el aire. «Se viene la buena pelota. Los chiquitines se emocionan, pero antes de seguir se enfrentan en un duelo de cascaritas. La sorpresa la da Pamela Chávez, quien demuestra su destreza con el balón haciendo más pirueta con la pelota que todos», Jerson Ruiz, “Yo sé lo que es no tener nada”/Extra, 19.05.2016. «Con pases cortos, cascaritas y estudiando tácticas de juego es cómo Edna Iturralde se adentró en la historia del fútbol ecuatoriano, para dar vida a un libro que atesorarán los amantes de este deporte», Edna Iturralde aprendió a hacer ‘cascaritas’ con su libro de fútbol/El Comercio, 23.12.2015.
cascarita2. f. (Az, Cañ) Piel de cerdo tostada y dorada con soplete. «Me encantó la acogida que tuve, me gustaría venir frecuentemente ya que me gusta la comida como el ceviche y las cascaritas, la gente, el clima», Kim Michelle, quiere unir a los países con su música/El Tiempo, 28.01.2016. «Jorge Villavicencio […] señala que el consumo de carne es un factor de riesgo para el cáncer, sin embargo, se debe tomar en cuenta su forma de preparación. Por ejemplo, las carnes asadas, barbacoas, cascaritas, entre otras, son las más peligrosas, ya que se exponen al fuego con temperaturas sobre los 300 grados», La relación de carne y cáncer genera debate/El Mercurio, 28.10.2015.
casilla.
▪ casilla postal. f. Receptáculo numerado en el que se separa la correspondencia de un destinatario [en una oficina de correos]. «Claro está que los gastos de correo estaban incluidos en el valor total de esos honorarios cuya cancelación sólo admitía cuando podía poner entre las manos de sus clientes las cartas de contestación que a vuelta de correo le llegaban hasta su atiborrada casilla postal», Sonia Manzano, Y no abras la ventana todavía, 1994. «El almacén estaba ubicado en la planta baja de la Municipalidad, ocupaba un amplio local en la esquina de Aguirre y Pichincha, con Casilla Postal No. 296 y Dirección Cablegráfica Faraco», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – XXI, 1987.
castear. intr. (Sie) Aparear. (pop) «Mientras ustedes se encierran para castear con traidores porque son los sucesores de su madrastra la guerra», Jaime Guevara, Lo que escribí en las paredes, 2004. «¡Longas huairapamushcas! Ayayay, carajo. Yatunyura de páramo, de tierra de comunidad, casteando con india de huasipungo, de casa de patrón grande, su mercé», Jorge Icaza, Huairapamushcas, 1948.
catamayense. adj.-n. De la ciudad de Catamayo (provincia de Loja). «La joven catamayense se siente bendecida por el apoyo de sus padres quienes coordinan y aprueban las presentaciones artísticas donde la contratan», Desde los 11 años la joven catamayense incursiona en el mundo artístico y en la actualidad tiene cuatro sencillos/Crónica, 28.03.2016. «El flamante nombre responde a la ciudad en donde asienta la terminal aérea lojana. El proponente de la denominación fue el ciudadano catamayense, Marlon Chamba», Loja: Aeropuerto se llamará ‘Ciudad de Catamayo’/El Mercurio, 14.05.2013.
catapulta. f. Horquilla con un elástico sujeto a sus dos extremos y que sirve para arrojar piedras. ¶ Sinónimos: resortera, horqueta, tirachinas «¿Dices que en ese huerto hay aves, mirlos y tuyas? Si llevamos las catapultas podemos cazar algunas», Eliécer Cárdenas, Que te perdone el viento, 1993. «Los chicos de la vecina han olvidado la catapulta dentro del baño. Yo les devolví. - ¿Por qué les devolviste? -Porque era de ellos; total, les sirve solo para jugar», Alfonso Barrera Valverde, Heredarás un mar que no conoces y lenguas que no sabes, 1978.
catarnica. f. Especie de loro. «Un vuelo de catarnicas pasaba rozando los pechiches», Joaquín Gallegos Lara, La última erranza, 1947. «En una canoa grande apegaban al barranco las Oñate, tres viejas sin maridos, y venían todas ellas azarosas alborotando peor que catarnicas», Enrique Gil Gilbert, Yunga y Relatos de Emmanuel, 1933.
caucara. f. (Del quichua caucara, ‘lonja de carne de la falda de la res’). Carne frita de la falda de la res. «Desde las 15:00, el olor de las tortillas, el hornado y las caucaras se perciben a lo largo de la calle Antofagasta y Valparaíso», La Tola, el barrio de “los duros”/Hoy, 05.05.2007. «La señora Zoila le da un billete de cien sucres y por señas le manda a comprar tortillas con caucara donde el Indio Grosero», Marco Antonio Rodríguez, Jaula, 1991.
cayambeño, -ña. adj.-n. De la ciudad de Cayambe (provincia de Pichincha). «El cayambeño Byron Guama inició con éxito la defensa de la corona de la Vuelta Ciclista al Ecuador», La experiencia de Byron Guama le permitió ganar la primera etapa Vuelta Ciclista al Ecuador/Expreso, 2010. «A raíz de ello Ricardo Paredes, […] y el cayambeño Rubén Rodríguez formaron los primeros sindicatos indígenas del Ecuador», Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico del Ecuador – XVI, 1987.
cayambi. adj.-n. [Individuo] del pueblo quichua que tiene asiento en las provincias ecuatorianas de Pichincha, Imbabura y Napo. «Así en el Ecuador encontramos varias pueblos Kichwas (Pastos, Carankis, Otavalos, Natabuelas, Cayambis)», Carlos Pérez Guartambel, Justicia indígena, 2015. «Durante las fiestas que se celebran desde finales de junio y la primera semana de julio, se recuerda a los antiguos habitantes de esta zona, los cayambis», Cayambe, entre el nevado y las flores/La Hora, 23.06.2006. ♦ 2. adj. Propio de los indígenas cayambis. «Añade que la agresión se produjo en el propio local de la dirección de la EIB de Pichincha, en una asamblea de la Federación del Pueblo Cayambi que se desarrolló allí con permiso de las autoridades provinciales», Agresión dificulta el diálogo de Gobierno Ecuador e indígenas sobre educación/La Hora, 31.10.2009. «Los verdes sin esperanza tendidos en la amplia zona meridional del río Pisque por el sitio de tierras cayambis», Germán Ochoa, Aguacolla, 2004.
cazuela. f. Plato típico compuesto principalmente de plátano verde y pescado o mariscos. «Asimismo, otra oferta, es la cazuela, hecha a base de plátano verde y pescado al horno», Cuatro mercados muestran sus especialidades gastronómicas/El Comercio, 26.09.2009. «La cazuela: plato preparado con plátano raspado, pescado o camarón», Claudio Mena, Aquí, Ecuador, 1990.
cebiche. m. Plato de pescado o mariscos adobados con la misma salsa en se cocieron o sancocharon y a la que se añade principalmente zumo de limón y *cebolla paiteña. «No te digo que es Velasco Ibarra. La cebolla canta en la pizza, yo sé. La he probado en el cebiche, pero allí baila», Xavier Oquendo, Desterrado de la palabra, 2000. «Sin explicárselo se sintió bien de repente, como si tuviese ya el cuerpo fresco y la conciencia en calma, con ganas de ponerse una camisa limpia y un pantalón ligero para salir a comer un cebiche con una cerveza bien helada», Fernando Tinajero, El desencuentro, 1976.
cebolla.
▪ cebolla paiteña. f. Cebolla de color púrpura o morado. ¶ (Allium ascalonicum) «A la izquierda, los excusados apilan, demenciales, un hedor de papeles no recogidos durante semanas... césped montaraz sobre una lengua de la colina, allí descansan los asistentes deglutiendo arroz con patatas, cebolla paiteña, frijoles», Germán Ochoa, Aguacolla, 2004. «Tan atractivo es el mercado colombiano que hasta los productores del Chota, que antes pasaban a ofrecer sus productos: tomates, cebolla paiteña, aguacate, en una camioneta o dos, ahora llegan en convoyes de 50 a 60 vehículos», Sin Colombia Tulcán sería un pueblo fantasma/Blanco y negro, 26.02.2000.
▪ cebolla perla. f. Cebolla de color blanco. ¶ (Allium cepa) «Para la hamburguesa se necesita pan de hamburguesa, arveja verde, miga de pan, pimientos de colores, cebolla perla, ajo, queso holandés, tomate, lechuga y salsa de la casa», Delicias vegetarianas para deleitar el paladar/El Tiempo, 19.08.2016. «Hace poco, en su local de la 24 y Portete, incluye el toque criollo con pizzas de longaniza manabita, cebolla perla y champiñones», Los pizzeros de la Portete innovan con ingredientes para posicionarse/El Universo, 08.08.2016.
cédula.
▪ cédula de identidad. f. Documento nacional de identidad. «Y bien guardada, entre los pliegues de la contratapa, una cédula de identidad con nombre distinto y transferencias de cuentas bancarias», Modesto Ponce Maldonado, Todas tus arcillas, 1996. «La iglesia oficial tira de la soga para llevar de nuevo la República a la caverna, ya no hay más cédula de identidad que el olor a pólvora ni más retrato de varón que el guerrillero entre las hojas», Jorge Enrique Adoum, Entre Marx y una mujer desnuda, 1976.
celicano, -na. adj.-n. De la ciudad de Celica (provincia de Loja). «Mora agradeció a los presentes por la confianza depositada en su persona y se comprometió a trabajar en beneficio del deporte celicano», Manuel Mora al frente de liga cantonal de Celica/Crónica, 21.03.2016. «La agricultura es una de las principales fuentes de ingresos del pueblo celicano», Loja: Celica es productiva y próspera, un lugar por conocer/El Mercurio (Cuenca), 02.02.2014.
centro. m. (Sie) Falda. «Vestida con una blusa azul intenso, bordada, y un centro lleno de pliegues, podía verse entre uno de ellos la abertura del bolsicón», Abdón Ubidia, Sueño de lobos, 1986. «Mientras por un lado se ve pasar a la mujer descalza, vestida con un “centro” de bayeta estameñaza de color uniforme ceñido a la cintura y adornado de una reata de “barredera” en el filo inferior», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
celular. m. Teléfono móvil. «El disimulo y la discreción eran las cualidades que su Jefe más admiraba y él lo respetaba. Las llamadas al celular las cernía y según fuese el caso las pasaba o no», Ramiro Arias, Todo el sabor tropical, 2008. «Solo que creer en Dios no es nada fácil cuando se ve el famoso ícono de sobrecito cerrado en la pantalla del celular y se sabe que es un mensaje de esos que ya no queremos leer», Lucrecia Maldonado, Pactos de solitarios, 2006.
cepillar. tr. Adular. (pop) «Decidieron traer a -para entonces- un DT retirado y carismático comentarista de Fox: el “Mostaza” Merlo. Solo $60.000 al mes para que el nuevo perdedor salga a cepillar a la dirigencia y mofarse de la hinchada diciendo que Barcelona es más que el Boca Jr», Esteban Michelena, Pase al vacío, 2010. «Quienes participaron en este proyecto debieron justificar sus ingresos, presentar declaraciones de impuesto a la renta, palanquearse con los palos gruesos del Banco Ecuatoriano de la Vivienda, cepillar a las autoridades de turno», Gonzalo Maldonado Albán, Las mujeres son bellas en Solanda/Hoy, 15.04.1991.
cepillo, -lla. adj.-n. [Persona] aduladora. (pop) «Añadió, luego, que él también tenía un regalo; fue entonces cuando lo llamaron cepillo, adulón, y el señor Rabossa montó en cólera», Luis Aguilar Monsalve, Imágenes y otras historias, 2009. «Darregui José: cepillo de los profesores y de los aplicados», Francisco Febres Cordero, Alpiste para el recuerdo, 1986.
cerote. m. Arbusto de hojas lanceoladas, fruto comestible y altura máxima de dos metros. ¶ (Hesperomeles obtusifolia) «Eso se comprueba cuando el sol resalta las plantas de pumamaqui, mortiños, cerote, mora, guanto, lechero, chilca y marco», Miguel Castillo, Urbina, entre la fe y el contrabando/El Comercio, 21.05.2010. «Las 300 familias de La Dolorosa, ubicado tras el cerro Ungüi, a 3 100 m de altura, trabajan y “sudan la camiseta” bajo el lema “cuidar la vida del bosque”, que tiene más de 200 especies de plantas, entre ellas: mora, taxo, puma maqui, chilca y cerote», Con pico y pala renace un parque/Hoy, 04.12.2007. ♦ 2. Madera de este arbusto. «Los llamativos trompos tienen diferentes precios, según el tamaño y la madera. Van de 5 a 20 dólares. Los más costosos son los de cerote porque, según los entendidos, son más resistentes a los golpes y al maltrato», Carlos Armas, En Cotacachi se disfrutan el pan, colada y el trompo/El Universo, 02.11.2008. «Desde los 12 años fabrica trompos de chanul, copal, guayacán blanco y oscuro, cerote, arrayán», La Navidad llega con regalos nuevos, sofisticados o curados/Hoy, 16.12.2007.
cevallense. adj.-n. De la ciudad y el cantón de Cevallos (provincia de Tungurahua). «Para Daniel Valle, productor cevallense, la agricultura llega a ser beneficiosa cuando se moderniza», Huertos, opción turística de Cevallos/El Heraldo, 10.10.2015. «Artistas, músicos, poetas y literatos han formado parte de la cultura cevallense a través de sus 20 años de vida cantonal», Cultura cevallense se destaca/La Hora, 13.05.2006.
ceviche. m. →cebiche. «Se había dado paso a otros sembríos como la palma africana y las camaroneras, y pensó en el acabose del manglar y que pronto comer ceviche de concha iba a ser un lujo como el caviar», Ramiro Arias, Todo el sabor tropical, 2008. «Se quejó el cerrojo y lo acogió la cara bostezante del fondero, que lo hizo pasar junto al mostrador hediondo a ceviche y a seso de chivo acedo», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
chachi. adj.-n. [Individuo] del pueblo indígena que tiene asiento en la provincia ecuatoriana de Esmeraldas. «Los shuar (Suroriente) son quienes usan mayor cantidad de armas, como también los huaorani (Nororiente), los chachi y los colorados (Noroccidente)», Oswaldo Encalada Vásquez, Diccionario de la artesanía ecuatoriana, 2003. «Pese a la diferencia entre huaoranis y saraguros, o entre cofanes y chachis, el verdadero problema para ellos consiste en una lucha constante por hacer que los demás respetemos su cultura y su tierra», Jorge Enrique Adoum, Ecuador: señas particulares, 1998. ♦ 2. adj. Propio de los indígenas chachis. «En la costa y en la sierra hablan el Kichwa los siguientes pueblos: Sarakuros, Paltas, […] Chapala, que habla el pueblo Chachi», Carlos Pérez Guartambel, Justicia indígena, 2015. «Los pueblos Awa y Chachi viven amenazados porque les quitan sus territorios», Etnias ancestrales van camino a la extinción/La Hora, 07.06.2009.
chachis. m. pl. Vianda compuesta por una masa de maíz morocho, rellena de queso, envuelta en hojas de achira y cocida en baño María. «El puruc tiene una textura que permite hacer envueltos específicos como los chachis o los chiwiles», Los envueltos sobreviven, evolucionan y retornan/El Tiempo, 15.09.2016. «Así como las comidas con maíz blanco son tan sabrosas, los campesinos también tienen su especialidad. Son los chachis, los timbulos, los chigüiles y otros más», Hernán Rodríguez G., Comida celestial con sabor a tradición/El Mercurio, 06.07.2004.
chacra. f. Terreno cultivado que puede estar acompañado de una modesta vivienda. «Meterán animalitos en mi chacra, pero piarán el pozo y cercarán los portillos», Ángel Felicísimo Rojas, Un idilio bobo, 1946. «¡Ea, hijos míos! Cuatro, seis, diez al agua hasta el Palora; en sus orillas o en alguna de vuestras chacras hallaréis a vuestro hermano», Juan León Mera, Cumandá, 1879.
chagra. m. y f. Campesino mestizo de la Sierra ecuatoriana. «La tradición nos describe al chagra como un mestizo que trabaja en el campo, domina su territorio y su ganado», Machachi tiene su tío de hierro/Hoy, 1999. «Uno de los chagras, el que se había empotrerado en un rincón, […] miró de reojo a la pobre Escolástica, que casi bailaba con sus gestos rítmicos y con sus ojos ardientes de llanto o de deseo», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940. ♦ 2. [Persona] que no es originaria de la capital. ¶ U. hasta finales del s. XX en sentido desp. «Se podría inferir que para entonces las gentes de Quito no estaban divididas sino en chullas, chagras e indígenas», José María Jaramillo, Historia, tradiciones y leyendas de Quito, 2000. «Los ambateños, riobambeños, cuencanos, en pocas palabras, todos los demás serranos son “chagras”», Miguel Donoso Pareja, Ecuador identidad o esquizofrenia, 1998.
chaguarmishque. m. →chaguarmishqui. «Además, su afán por rescatar la identidad andina, dice, lo llevó a crear el helado de chaguarmishque», Javier rescata la identidad a mano/Últimas Noticias, 03.08.2012. «También se busca “el San Pedro” o “San Piter”, que es el pulque o chaguarmishque, que salen de los pencos», Antonio Jaramillo Terán, Memorial del infiernillo, 1986.
chaguarmishqui. (Del quichua chahuarmishqui, ‘miel de cabuyo’). m. Bebida fermentada a partir de la savia de la pita. «En el parque central, los visitantes podrán degustar varios de los platos que conforman la gastronomía típica de Nabón, entre los que se encuentran el cuy con papas, las tortillas de maíz en tiesto, trigo pelado, dulces con quesillo y el tequila de la zona llamado “chaguarmishqui”», Nabón se prepara para feriado de Carnaval/El Universo, 03.03.2011. «El indio Marcillo -pequeño, prieto, nariz ganchuda, cubierto las orejas con bayetas, respirando como buey en amanecer de helada-, al darse cuenta del estado del patrón le hizo entrar en la choza y le dio a beber un brebaje de chaguarmishqui, sal, hierbas de monte y alcohol», Jorge Icaza, Huairapamushcas, 1948.
chaguarpambense. adj.-n. De la ciudad de Chaguarpamba (provincia de Loja). «El GAD Municipal del cantón Chaguarpamba representado por Líder Córdova; y, Ximena Robles, coordinadora de la Unidad Social Municipal, desarrollaron una programación especial con música, coreografías, acompañado de la belleza de la mujer chaguarpambense», Karen I, reina provincial del café especial/Crónica, 03.08.2016. «Yamil Saritama, destacado dirigente y deportista chaguarpambense, fue el encargado de realizar la toma del juramento a los deportistas», Índor Interclubes en Chaguarpamba/La Hora, 11.07.2013.
chahuarmishqui. m. →chaguarmishqui. «A ellos se sumaron las frutas como una fuente de energía para el cuerpo y también brebajes preparados con plantas de acuerdo a las creencias del pueblo, símbolos representados en rocas y también las bebidas, entre ellos el chahuarmishqui», Inti Raymi, esencia del pueblo cañari/El Tiempo, 16.06.2012. «Entre las bebidas peculiarias está la chicha de jora con panela y maíz germinado, el mishqui o pulque, el huarango y el chahuarmishqui», Especial Cayambe: Las tradiciones culinarias están intactas/La Hora, 29.06.2003.
chalán. m. Domador y adiestrador de caballos. «Castigaba las ancas del animal y salía disparada, abriendo las piernas como un chalán montubio, ambos brazos en movimiento, los cabellos al aire como la cola de un cometa», Alfredo Pareja Diezcanseco, Las tres ratas, 1946. «El chalán desmontó de un salto, desensilló a “Rayo” y, palmeándole en el anca, lo dejó marchar a la cuadra», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940.
chalina. f. Prenda similar al chal, pero de menor dimensión, que cubre especialmente el cuello y el busto. «Quienes consiguieron adquirir máquinas para elaborar tejidos de punto cambiaron la moda serrana, al sustituir el pañolón y la chalina que usaban las mujeres para protegerse del frío, por abrigados suéteres», Oswaldo Hurtado, Las costumbres de los ecuatorianos, 2007. «Luego se inclina costosamente a fin de recoger el tejido y las dos chalinas que han resbalado de su cuerpo diminuto, ancho, agobiado», Huilo Ruales Hualca, Historias de la ciudad prohibida, 1997.
chambeño, -ña. adj.-n. De la ciudad de Chambo (provincia de Chimborazo). «También manifestó que la actitud de la Presidenta del equipo olmedino fue abierta y franca y esto hizo que este domingo la afición chambeña, pueda ver al equipo olmedino con todas sus estrellas», Este domingo, Olmedo enfrenta al Atlético Riobamba en Chambo/Los Andes, 27.02.2016. «En cuanto al resto de la programación, especificó que la presentación oficial de las tres candidatas: Joselyn Yerovi, Gabriela Aguay y Grace Guerrero y contará con la presencia de artistas chambeños que rendirán un justo homenaje a su tierra», Chambo “prende la fiesta” por la temporada/La Prensa, 30.01.2016.
chame. m. Pez de color oscuro que habita las cercanías de los manglares, aguas estancadas y ríos de zonas tropicales, de carne muy blanca y con pocas espinas, su alimento principal son los detritus y se destaca por su capacidad de sobrevivir de cuatro a cinco horas fuera del agua. ¶ (Dormitator latifrons) «El chame, un pez café oscuro, es el sustento de 700 familias de los cantones Tosagua, Bolívar y Chone», 15 recintos manabitas tienen en el chame su principal sustento/El Comercio, 21.09.2006. «La carretera se convirtió en nuestra aliada en verano, pero es nuestro mayor problema en invierno, dice Joel Mendieta, comerciante de chame, pez que se desarrolla en las Ciénegas», Las lluvias obligan a reconstruir los puentes de caña en Manabí/El Comercio, 16.01.2007.
chamico. m. Variedad de estramonio. ¶ (Datura ferox) «Borrachos los milicos como si hubieran bebido todo el guarapo del mundo, aguarapados con mala esencia, con mal instinto, como el fruto del chamico: venenosos, erizados de púas por todo lado», Raúl Pérez Torres, Cuentos escogidos, 1991. «La altamiza con su genio acre competía con el cardo y el aleve chamico de flores moradas», Sergio Núñez, Tierra de lobos, 1934. ♦ 2. Infusión alucinógena extraída del *chamico. «-¡Al Cuete le ha dado chamico La Linares y le ha sangrado hasta el último centavo, hasta dejarlo en soletas!», Iván Égüez, La Linares, 1975. «¿Le habrán dado chamico? ¿Agua de trampolín con piola? Que se tome la contra, pes. Infusión de ashcomicuna y hierba de olvido», Jorge Icaza, El chulla Romero y Flores, 1958.
chancho, -cha. m. y f. Cerdo. ¶ (Sus scrofa domestica) «El pueblo está cercado por la policía y hemos sentido inquietos a los chanchos, pero no se llevarán a Nuestro Señor de las Aguas, el verdadero», Raúl Vallejo, Manía de contar, 1990. «Todos son parientes. Ya falta poco para ir a la iglesia. Inmediatamente matan el chancho y degüellan el chivo», Alfredo Pareja Diezcanseco, La Beldaca, 1935.
▪ caer chancho. loc. v. Desagradar. (coloq) «LUZ: Qué va a quererme pa! Me odia, y yo le caigo chancho», Francisco Tobar García, Grandes comedias, 1981. «Me caía chancha su pinta de soldadito de plomo», Gustavo Alfredo Jácome, Por qué se fueron las garzas, 1979.
▪ hacerse el chancho rengo. loc. v. Fingir desconocimiento. (pop) «Sí. ¡Lo he visto! ¡Has intervenido en todo! Haciéndote el chancho rengo, has llevado las cosas para donde querías», Demetrio Aguilera Malta, Siete lunas, siete serpientes, 1970. «Oís. Hacete el chancho rengo, no le pagues, a ver qué te dice», Leonidas Proaño, Rupito, 1950.
changa. (Del quichua changa, ‘pierna’). f. Extremidad inferior de una persona, principalmente el muslo. (pop) «La Leopa simulando no ser observada y él igual, aguantando la respiración cuando la mujer se acercaba a la pared moviendo las changas», Jorge Velasco Mackenzie, El rincón de los justos, 1983. «Qué besos, qué changas, hermano», Gustavo Alfredo Jácome, Por qué se fueron las garzas, 1979.
chantar. tr.-prnl. Vestir [una prenda] con precipitación y descuido. (pop) «Para superar los controles, los indios debieron disfrazarse de mestizos, las mujeres, chantarse polleras y hacerse moños en la cabeza», Diego Cornejo Menacho, Contrapunto/Hoy, 08.04.2006. «Ni un chapa ni milicos, seguro que se hayan ido a tomarse una copita para el frío, hasta yo, o a chantarse el capote, qué mejor para mí, para los dos», Carlos Carrión, El amante sonámbulo, 2005.
chapa. (Del quichua chapag, ‘centinela o vigía’). m. y f. Miembro de la policía. (pop, desp) «Yo le avisé a tu vieja que salió como loca a insultar a los chapas y a quitarles de las garras su tesoro», Raúl Pérez Torres, Cuentos escogidos, 1991. «Vino el gringo que dizque ha comprado la isla, acompañado de Cocambo y unos chapas», Adalberto Ortiz, Juyungo, 1943.
▪ chapa acostado. m. →rompevelocidades. «Los ‘chapas acostados’ son elementos viales cuya finalidad es incrementar la seguridad en zonas escolares, residenciales o sitios con alta presencia de peatones», Conozca donde solicitar un reductor de velocidad para su barrio/Últimas Noticias, 13.12.2017. «explicó Cobo que no porque se tenga una tienda o un negocio cerca, se deba colocar un “chapa acostado”, como se lo conoce comúnmente, puesto que es necesario presentar una justificación para colocación del resalto», Cuenca: no se construirán más rompe-velocidades/La Tarde, 28.08.2014.
chapalá. m. Lengua de los indígenas chachis. «En los partidos de fútbol nos hablamos en chapalá y los niños escuchan», Un campeonato de fútbol integra a pueblo Chachi/El Universo, 17.10.2016. «En su identidad cultural viviente se destaca el idioma Chapalá, que lo transmiten de generación en generación», Chachis mantienen costumbres y cultura/La Hora, 30.09.2012.
chapar. tr. Espiar. (pop) «Se dieron cuenta que la muerte les comenzó a chapar por el chulla ojo de los fusiles», Gustavo Alfredo Jácome, Los Pucho Remache, 1984. «¿A ónde vaís, pes? ¡Ele, el loco, de gana vaís a caír! Estate aquí, yo iré a chapar. A mí no me conocen», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940.
chapetón, -tona. adj. [Español] recién llegado a América. «En la época a que vamos refiriéndonos, chapetón se contraponía a criollo», Jacinto Jijón y Caamaño, Jacinto Jijón y Caamaño, 1960. «Chapetón era ya, en boca del pueblo de Quito, una palabra de odio y de desprecio con que afrentaba a los europeos», Federico González Suárez, Historia general de la república del Ecuador – tomo V, 1893.
chapo. (Del quichua chapu, ‘mezcla’). m. (Sie) Mezcla espesa, en especial de máchica con algún líquido. «Pasa gritando el dueño de casa por la puerta de la tienda, como el que deja un volante de mano en todas las viviendas obreras. Los críos que raspan el chapo se abrazan de la olla», Jorge Icaza, Cuentos completos, 1933-1952. «Una mano de mujer había extendido migajones de queso fresco, - que con el calor se hacía hilachas elásticas; o el plato de “máchica”, cebada tostada convertida en harina fragante y amarillenta, que caía a puñados sobre el líquido del segundo plato y formaba con él un “chapo” espeso», Ángel Felicísimo Rojas, El éxodo de Yangana, 1949.
chapulete. m. (Cos) → cortapelo. ¶ (Varias especies del orden Odonata) «Sentía que los sentidos se le habían agudizado tanto que podría escuchar la digestión de uno de los chapuletes que volaban alrededor», Luis Carlos Mussó, Teoría del manglar, 2018. «Mas, allí volaban, zumbando al aletear, con aire de ridículos pollos, alas de chapulete, ojillos de murciélagos malévolos y aquella púa larga como un alfiler de sombrero», Joaquín Gallegos Lara, Las cruces sobre el agua, 1946.
chaquiñán. (Del quichua chaqui, ‘pie’; y ñan, ‘camino’). m. (Sie) Senda. «Los dos salimos disparados por el chaquiñán, cubriéndonos la cabeza y la cara con los brazos levantados», Ney Yépez, Historias ocultas, 2003. «¿Habrá tomado el chaquiñán de la quebrada, para escalar la meseta, donde estaban el cojo y la María?», Enrique Terán, El cojo Navarrete, 1940. ♦ 2. (Sie) Atajo. «Los lugareños llaman a esos caminos chaquiñanes, porque son más cortos que el único camino carrozable que va a las comunidades colombianas San Antonio, El Salado, La Palma, Cuatro Esquinas y La Victoria», Los colombianos llegan a El Carmelo por 80 vías ilegales/El Comercio, 25.12.2005. «Para ellos es fácil. Por los atajos, por los chaquiñanes del cerro», Jorge Icaza, Huasipungo, 1934.
charada. f. Broma. (pop) «¿UNA VACA?...así como lo leen. No es una “charada mundialista” ni esta columna le toma el pelo. Pareciera que los sudafricanos tienen harta “jama”», La Sapada/Extra, 27.05.2010. «Eran lo sublime mezclado con el ridículo y en no pocas ocasiones terminaron en tumultuosas riñas cuando el mojiga abusaba de sus bromas, chanzas y charadas con algunas mozas espectadoras y los novios o maridos salían en sus defensas», Rodolfo Pérez Pimentel, El Ecuador profundo – Tomo I, 1988. ♦ 2. Mentira. (pop) «Somos tan irresponsables que creemos que la tormenta jamás llegará a nuestra puerta, nos creemos inmunes y pensamos que los posibles males que se anuncian son pura charada», Encrucijada/El Universo, 19.09.2007. «Jugábamos al ponte en tres, o a los correos, o a las cartas, o representábamos charadas, o bailábamos, o adivinábamos por la palabra», Carlos Tobar, Timoleón Coloma, 1887.
chasqui. m. (hist) Inca que hacía de mensajero o correo. «Maravilloso día se decía Martín, maravillosa voz, maravillosa carne, y convocaba a los espíritus de los chasquis para que llevaran a su madre, anclada lejos, un poco de esa felicidad que increíblemente se parecía a la desdicha», Raúl Pérez Torres, Cuentos escogidos, 1991. «Huayna-Cápac solo recibió noticias imprecisas, que, sin embargo, lo preocuparon mucho; y ordenó una mayor vigilancia de las costas y mayor prontitud a los informadores -chasquis- o correos del imperio», Benjamín Carrión, Atahuallpa, 1934.
chaucha. f. Trabajo extra u ocasional. (pop) «Permanecen a la expectativa de que alguien acuda a ese sitio, en busca de mano de obra para ocuparse al menos la semana, aunque finalmente están dispuestos a aceptar cualquier “chaucha”, ante la desesperación de no tener un trabajo para suplir las necesidades de sus hogares», El desempleo se palpa en la plaza de El Salto/Los Andes, 26.08.2008. «Al fin “alguien” apuntará su número para que le visiten algún día a alguna hora indefinible y usted volverá a vivir de la esperanza, hasta que opta por perseguir una camioneta de IETEL que se haga la “chaucha” y le arregle el teléfono», Javier Ponce, Siete semanas en...IETEL/Hoy, 07.06.1992.
chauchera. f. Monedero. (pop) «Y se me acercaban, mostrándome la chauchera: «Después, habló de ojos abiertos en las noches, de entradas violentas a casas de gente amiga o conocida, […] de tres monedas inútiles en una vieja chauchera, de vagos recuerdos de películas del Oeste», Lucrecia Maldonado, No es el amor quien muere, 1994. «“Toma tu mullapita, que no se te reviente la hiel, que no te estalle el shungo!”», Alejandro Carrión, La espina, 1959.
chazo. m. Campesino emigrado a la ciudad. (desp) «Por ahora lo prefería asombrado, vagamente amistoso, corrido como todo chazo en casa grande, como todo campesino en ciudad», Eliécer Cárdenas, Polvo y ceniza, 1979. «En el Jardín de Plantas de París he visto un paco o chazo llegado de Riobamba, y un borrego enorme que había llegado también como curiosidad de su especie», Juan Montalvo, Las Catilinarias, 1880.
chévere. adj. [Cosa] agradable, bonita. (pop) «Mi pana no se acompleje de ser orgullosamente “cholo ecuatoriano”. El dialecto de los costeños es chévere», La Sapada/Extra, 27.05.2010. «Parece que ellas también están “francas” o han abandonado la guardia y se han lanzado a las ventanas para saludar la entrada del buque. Chévere es Centro América», Rafael Díaz Icaza, Por la Tierra, 1978. ♦ 2. [Persona] buena y simpática. (pop) «Las gordas se dieron cuenta del encontrón y en casa comentaron: Mami, no va a creer, el Carcoso saludando con una chica chévere», Iván Égüez, Tragedias portátiles, 2004. «Me sintonizo con un socio. Antes el man era chévere y vacilaba la nota política», Juan Montaño Escobar, Jamilis Jala Jala/Hoy, 04.05.1999.
chibuleo. adj.-n. [Individuo] del pueblo quichua que tiene asiento en la provincia ecuatoriana de Tungurahua. «Los chibuleos son un ejemplo de organización. Acá está una de los mejores centros educativos de la Dirección Bilingüe», El poncho indígena abriga durante las heladas y es una defensa de la identidad/El Comercio, 05.07.2009. «Media hora más tarde, el ministro Antonio Vargas dejó la seriedad que le caracteriza y con una leve sonrisa entró, no escoltado por edecanes, sino por los chibuleos del Tungurahua y su amigo personal Néstor Calazacón, colorado de Santo Domingo», El MBS no mide fondos para agasajo a la prensa/Hoy, 10.01.2005. ♦ 2. adj. Propio de los indígenas chibuleos. «Personal de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Mushuc Runa realizó la clausura de los proyectos de responsabilidad social corporativa 2017-2018, los cuales estuvieron enfocados en el rescate de la nacionalidad kichwa del pueblo Chibuleo», Cooperativa Mushuc Runa clausuró proyecto educativo en la Unidad Educativa Chibuleo/La Hora, 01.08.2018. «Un ejemplo son las prendas del Pueblo Chibuleo, ubicado al suroeste de la provincia de Tungurahua, en Ambato», Yadira Illescas, La valía de los colores en la ropa indígena/Expreso, 17.06.2016.
chicha.
▪ chicha aloja. f. Chicha de jora a la que se agrega harina de trigo, jugo de naranjilla, guayaba y aromatizantes. «Al mediodía será la repartición de la tradicional chicha aloja», Wilson Pinto, Hoy y mañana, Píllaro celebra el Corpus Christi/El Universo, 28.05.2016. «La tradicional chicha aloja fue repartida a quienes acompañaron a esta fiesta, como símbolo de fiesta popular, mientras la banda entonaba ‘sanjuanitos’», Cultura y devoción de un pueblo/La Hora, 07.01.2011.
▪ chicha de jora. f. Chicha elaborada con una variedad de maíz, la *jora. «La chicha de jora rebosaba en grandes ollas y en barriles», Ángel Felicísimo Rojas, Un idilio bobo, 1946. «El aguardiente y la chicha de jora se esconden debajo de los mostradores de los estancos, porque no les llega aún su hora», Humberto Salvador, En la ciudad he perdido una novela, 1930.
chichera. adj. [Música] popular bailable que surge de la fusión de ritmos nacionales como el pasillo, sanjuanito y yaraví con ritmos afrocaribeños y tropicales. «Conviene señalar que la Iglesia Evangélica Ecuatoriana usa algunas de estás melodías (rockoleras o chicheras), y yuxtapone textos sacros, con el fin de atraer a más seguidores, y difundir sus mensajes cristianos», Mario Godoy Aguirre, Breve historia de la música en el Ecuador, 2005. «Déjame ir hacia la radiola vieja […] y también para que escuches versiones regrabadas de tus tríos los Reales y los Brillantes que sí saben de música nacional, no como esa música chichera de los otros», Lucrecia Maldonado, Mi sombra te ha de hacer falta, 1998.
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