Kitabı oku: «Diseño de vida»
DISEÑO DE VIDA : la creación de tu propio emprendimiento
FABIANA MEJALELATY

Índice
Cubierta
Portada
Créditos
Dedicatoria
Cómo llegué hasta acá Cómo nace este libro El espejo de tu historia Cuando se prende la luz de la insatisfacción El bienestar en la orilla La propuesta: una brújula, tu hilo de Ariadna Tu GPS para laberintos con minotauros (hilo de Ariadna versión 4.0)
Parte I. Diseño de vida Capítulo 1. Preparación para la aventura: entrar al laberinto ¿Por qué irías a enfrentar a un minotauro? Tu laberinto también tiene salida ¿Listo para entrar en tu laberinto? El astuto minotauro que llevás dentro Detector de creencias Y tus creencias, ¿cuáles son? Modelos mentales Entrenando a tu minotauro Creencias esenciales para ser feliz De monstruo temido a monstruo amigo Fabricá tu brújula – «Conócete a ti mismo» Encontrá a tu Hércules - Fortalezas La construcción de tu brújula ¡Alerta! No caigamos en una trampa Capítulo 2 - Muchos caminos, muchas salidas Diseñá tu salida –. Design forward Los detractores de tus elecciones Ser feliz es una elección Salir vía la felicidad: mucho más que un éxito laboral Plan Odisea: un camino para avanzar ¿Quién serás cuando logres estos cambios? Alumbremos la salida
Parte II - Diseño de emprendimientos felices Capítulo 3 - Destino: emprender Mentalidad emprendedora: un ingrediente esencial Emprender, ¿es lo tuyo? Cuándo no emprender Malos motivos, malas decisiones Mil formas de emprender La única cuenta que tenés que hacer para soñar con los pies en la tierra Oda al trabajo en relación de dependencia Emociones y negocios Registro para conducir emociones ¿Qué proyecto emprendedor elijo? Tesauro Para dejar de rumiar sobre avanzar… (o para no hacerlo) Mi capital humano: lo que sé, lo que no sé y mi riqueza Franquicias vs. negocios desde cero ¿Tengo el «capital» suficiente para iniciar este negocio? «Este es un buen proyecto» vs. «Este es un buen proyecto para mí» Empezar con socios: ¿potencia o limita? Capítulo 4 - Tirarte al agua sabiendo flotar Pasar del qué al cómo Proyecciones reales, posibles y sostenibles Primer paso: inversiones iniciales Validaciones indispensables para emprender El caso de la empresa de bizcochos El caso de la organizadora de eventos ¿Estamos ganando dinero? Ganar o perder: una cuestión de equilibro Entonces, ¿gano o no gano? Cómo ganar más dinero Las inversiones de inicio, ¿son gastos? El dueño primero Capítulo 5 - Avanzar al salir del laberinto Del qué al cuándo La fuerza creíble de Hulk Vaciar la mochila: dejar lo que NO necesitamos Poner en la mochila: llevar lo que SÍ necesitamos Tierra firme y horizonte despejado ¿Cómo estoy? Medir la felicidad Agradecimientos Apéndices Bibliografía Lista de Spotify Elementos para descargar
Sobre este libro
Sobre Fabiana Mejalelaty
Mejalelaty, Fabiana
Diseño de vida : la creación de tu propio emprendimiento / Fabiana Mejalelaty. - 1a ed revisada. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Temas Grupo Editorial, 2022.
Libro digital, Amazon Kindle
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-987-8387-47-5
1. Desarrollo Humano. 2. Emprendimientos. 3. Estrategias. I. Título.
CDD 338.04
© Mejalelaty, Fabiana, 2022
© TEMAS Grupo Editorial SRL, 2022
Cerrito 136 Piso 3°A.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
C1010AAD. República Argentina
Teléfonos: (5411) 4381.1182 o 4383.6336
www.editorialtemas.com
ISBN 978-987-8387-47-5
1ra. edición, enero de 2022
Editora de contenidos: María Vidiri
Ilustraciones: Mónica Arista
Diseño de cubierta: María Inés Nethol
Imagen de cubierta: David Monje (Unsplash)
Comité TEMAS Grupo Editorial
Dirección : Jorge Scarfi
Coordinación general: Julieta Codugnello
Supervisión general: Betiana Cabutti
Diseño & Diagramación: Micaela Gesualdo
Conversión a formato digital: Libresque
Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723 Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este libro en cualquier forma y medio sin previo permiso por escrito de los autores y/o titulares de Copyright.
A mi marido, que siempre cree en mí y con quien recorrí estos aprendizajes; a mis hijas, que me alientan con calidez y a nuestras mascotas, que nos enseñan.
También a mis padres, que me dieron la vida, la curiosidad y la ambición.
CÓMO LLEGUÉ HASTA ACÁ
Todos somos dueños de nuestra historia y cada historia tiene sus propios matices. Pero, a pesar de que las vivencias puedan ser diferentes, siempre nos encontramos con situaciones que otros ya han atravesado. Compartir esas experiencias nos ayuda a salir y a enfrentarnos con nuestra propia realidad. Mi historia no es diferente a la de muchos de ustedes, pero recorrí un camino que me permitió aprender a elegir dónde verdaderamente quiero estar y que en este libro quiero compartirte. Y si querés, guiarte para que vos también puedas recorrer tu camino.
Soy Fabi, hermana menor de Patri, hija de Matilde y Elías, nieta de abuelos inmigrantes, mamá de dos hijas y esposa de un marido inmigrante. Desde chica, siempre fui introvertida, reflexiva e inquieta intelectualmente. Siempre me gustó investigar, probar, crear. Mis mayores expresiones fueron en el campo de la cocina donde hice todos mis emprendimientos: el primero, vendiendo chocolates fabricados por mí con mi mejor amiga; el segundo, proveyendo budines al kiosco de mi facultad; el tercero, exportando mermeladas orgánicas de Patagonia a USA; el cuarto, con la fábrica de galletitas gourmet de exportación que inicié con mi marido; el quinto, abriendo una franquicia de helados. Siempre alimentos…, hasta ahora.
También desde chica, siempre me gustaron las tradiciones, me gustó escuchar y estar atenta a los demás y ayudarlos, constantemente pensando en cómo podía ayudar a una persona u otra, teniéndolos en mente. Quizás escuchaba tanto porque escuchar me era más cómodo que hablar.
En algún sentido, además me caractericé por ser una perpetua exploradora: estudié en Francia cocina y francés; en USA, inglés y una maestría, y conocí muchos lugares del mundo, incluyendo el Amazonas. Mis ansias de explorar y crecer, más que a nadie se las debo a mis padres que siempre me alentaron a ir por más y me apoyaron para que lo haga.
Casi todo en mi vida, tanto en mis trabajos corporativos como en mis emprendimientos, fue desafiante y de rápido crecimiento. Para muchos, se podría decir que soy una persona exitosa no solo por mis logros académicos, sino también por los empresarios.
Con mi marido creamos un proyecto para fabricar cookies norteamericanas en Argentina. Empezamos con una planta piloto y, gracias al apoyo de inversores, pasamos a una planta modelo 10 veces más grande a la inicial cuando ya teníamos garantizado un cliente como McDonald’s. En esa planta trabajamos para lograr una certificación de calidad, hicimos fabricaciones kosher, muestras halal, exportamos a Paraguay, Uruguay, España, Chile, Brasil y desarrollamos y fabricamos para empresas como Starbucks, McDonald’s, Carrefour y Jumbo, pasando de la categoría emprendimiento a la de pyme en poco tiempo.
En los años de la fábrica de galletitas, cada mañana dejaba a mis hijas en la escuela, seguía caminando para cruzar la avenida Juan B. Justo y llegaba a mi oficina en el primer piso. Yo entraba a mi empresa, saludaba a nuestro equipo de administración y ventas, miraba cómo estaba el despacho de productos y si los depósitos estaban limpios y ordenados. Luego subía al primer piso, saludaba a nuestro equipo de producción y envasado, inspiraba profundo y sentía el olor a galletitas dulces o saladas recién horneadas. Usualmente, una vez por semana, había un olor a brownie delicioso que inundaba la planta y ensuciaba terriblemente el área de producción y los uniformes blancos de los pasteleros con chocolate derretido y manteca fundida. Muchas veces me preguntaron si me cansaba del aroma. Y no. Eso nunca me pasó. Respirar nuestros productos siempre era un placer. Verlos fabricar era siempre un orgullo: las bananas pisadas, el chocolate picado a mano, las almendras, las cáscaras de naranja, los panes dulces levando.
Una de mis actividades favoritas era cuando creábamos nuevos productos. Desarrollar las recetas, hacer las pruebas, ajustar las fórmulas, debatir con el jefe de Producción cómo lograr el resultado buscado, ver con Envasado el mejor envase. Era un proceso muy creativo el hacer nacer un nuevo producto que luego mi marido presentaba a los clientes.
Y a esta sinfonía de productos la acompañaban los préstamos bancarios, los subsidios, los pagos a proveedores y de sueldos, las ventas locales y en el exterior, los ajustes de precios y costos por la inflación y las cobranzas que muchas veces demoraban más de lo previsto. Y si bien teníamos un equipo para acompañarnos también en estas áreas —y al principio todas fueron de gran aprendizaje— con el tiempo los espacios para seguir aprendiendo eran cada vez más reducidos.
Yo era como el capitán de un barco que timoneaba siempre en tormenta. Pero el día que adquirí la confianza de que ya sabía cómo lograr que el barco no se hundiera, a pesar de la tormenta más difícil, ese día dejó de ser un espacio de aprendizaje y empecé a sentirme desmotivada.
Este barco era muy valorado y admirado por muchos: era el barco del deber ser. Además, era realmente incómodo para mí siquiera imaginar bajarme.

Y en el fondo de mi alma —o no tan en el fondo— no era feliz.
CÓMO NACE ESTE LIBRO
Este libro tiene que ver con la realización, la trascendencia en lo laboral-profesional, desde el centro, desde adentro. Tiene que ver con el permiso. Tiene que ver con buscar la felicidad. Con la ambición, con las sonrisas, con las ganas de hacernos cargo del proyecto más importante que tenemos: nuestra vida.
A lo largo del libro te cuento mi proceso tal como yo lo transité y te guío para que, con libro, papel y lápiz en mano, puedas reflexionar y actuar, y —si es lo que deseás— crear un proyecto de negocio que sea coherente con tu proyecto de vida.
Este libro es para acompañar a los que ansían un lugar de llegada en el ámbito profesional, para quienes definen sus objetivos y trabajan duro para alcanzar un ascenso, independizarse, construir su idea o diseñar su empresa. Pero mi propuesta es acompañarte a ir un paso más allá: que puedas responderte si el lograr ese sueño será sinónimo de la felicidad y del éxito que imaginás.
En estas líneas podrás averiguar si estás tomando un buen camino para vos, alineado con tus deseos y si lo estás eligiendo por las razones correctas. Llegar al éxito no es condición suficiente para ser feliz. Llegar a algo que sea exitoso desde tus valores, expectativas y estándares es lo importante. Llegar a ese éxito que se relaciona con nuestro deseo y no porque es lo que se espera de nosotros. Buscar algo nuevo porque nos atrae eso que anhelamos, no porque simplemente queremos huir lo más rápido posible de donde estamos y huimos sin pensar hacia dónde.
Este es el camino que recorrí, vendiendo la fábrica de galletitas y lanzando mi nueva empresa, AlumbraLab. Mi propósito hoy, desde AlumbraLab y a través de este libro, es empoderarte y ayudarte a crear negocios rentables y escalables, a tu medida. Pero ¿a qué medida? A la medida de tu bienestar, contemplando tus valores, recursos, posibilidades y buscando todas las estrategias internas para lograr que sientas satisfacción con lo que elijas. Para que logres una vida sin «debería» y llena de «elijo, quiero, diseño, pruebo y avanzo».
Me gustan las metáforas. Me gustan porque con una imagen representan todo aquello que queremos transmitir. Recuerdo muchos cuentos de mi infancia cargados de metáforas, especialmente los de la mitología griega, que me transportaban a otras tierras y llenaban mi imaginación de múltiples aprendizajes1. Varias de estas historias me acompañaron en diferentes momentos de la vida y contribuyeron para poder mirar con más claridad algún momento de confusión.
Quizás recuerdes el mito del minotauro, un ser muy temido que estaba encerrado en un laberinto del cual era difícil salir. Teseo decide entrar al laberinto y matar al minotauro. Ariadna, que estaba enamorada de Teseo, quiere asegurarse que él pueda salir, y para eso le entrega un ovillo cuyo hilo podrá ir desenrollando y que le servirá de guía para encontrar el camino de salida. Así, siguiendo el hilo, Teseo logra cumplir su objetivo de matar al minotauro y sale triunfante y con ansias de vivir nuevas aventuras. Y, sobre todo, con muchos nuevos aprendizajes. O quizás también recuerdes a Ulises en sus largos años de batallas en la guerra de Troya y los obstáculos que tuvo que afrontar en las islas griegas a su regreso con los peligros en el mar.
Tanto Teseo como Ariadna, el minotauro y Ulises serán personajes presentes en el recorrido del libro y estoy segura de que también van a colaborar para ponerle luz a tu camino.
EL ESPEJO DE TU HISTORIA
Desde chica tuve muchísimo empuje, exigencia y prisa. Terminé el secundario y enseguida entré a la facultad donde estudié Economía. Me fue muy bien, me encantaba estudiar y me recibí con summa cum laude en la Universidad de San Andrés. Apenas terminé, me metí de lleno a trabajar en una consultora de elite y, a los pocos años, casi sin pensarlo —pero era lo que se suponía que debía hacer— me fui a los Estados Unidos a hacer un MBA y pude entrar en la Universidad de Chicago. Al terminar, me quedé allí, trabajando en fusiones y adquisiciones en una corporación multinacional. Conocí a mi marido —que es estadounidense— y juntos nos vinimos a la Argentina, siendo yo aún muy joven. Volví con el objetivo de abrir una división de la multinacional en la que trabajaba. Hice todo en forma rápida, intensa y, podríamos decir, exitosa. A los 33 años tuve a mi primera hija e inauguré mi empresa de exportación de mermeladas orgánicas. A los 35, cuando tuve a mi segunda hija, comencé junto a mi marido, la empresa que gerencié durante 15 años y que luego vendí provechosamente. Sin embargo, a pesar de tanto éxito y tanto apuro, encontraba que nunca me había detenido a conectarme con mis valores, con mi esencia, con mis necesidades. En definitiva, me sentía que estaba corriendo una carrera que, aunque fascinante y llena de logros, me resultaba de a ratos cansadora y ajena. Porque esos logros no eran para mí: eran para cumplir un modelo de éxito que no me generaba ni paz ni alegría.
Recuerdo un momento puntual: estaba cruzando la Av. Juan B. Justo, yendo a mi empresa —en la que te conté que fabricábamos galletitas gourmet2— y preguntándome insistentemente por qué, si yo podía tildar todas las cajas del «éxito», no me sentía feliz. Me sentía realmente agobiada, triste, incómoda, preocupada. Mis hijas y mi marido sanos y contentos, y yo agobiada. Todo el tiempo. Y me preguntaba, cada vez, por qué me sentía así. Cuando lo comentaba, nadie lo entendía. Para muchos, yo tenía una vida soñada, y así fue como, al tiempo, dejé de mostrar lo que de verdad sentía.
Y un día me dije: «¡Basta! Yo voy a cambiar esto. No voy a parar hasta encontrar una respuesta y lograr sentirme en armonía. No me importa si tiene sentido para los demás o no. Yo tengo que poder sentirme bien. Sentirme feliz». Sentirme feliz. Esta idea quedó resonando dentro de mí por mucho tiempo. «Sentirme feliz» fue una frase que me generó muchísimos aprendizajes.
Empecé entonces a estudiar psicología positiva, estudios sobre felicidad, coaching ontológico, programación neurolingüística y sus estrategias, biohacking, coaching por valores. Y, poco a poco, fui entendiendo que yo tenía que ocupar el asiento de conductora de mi vida, el lugar de la protagonista, y diseñar un futuro a mi medida. Que yo tenía el poder y la responsabilidad de definir y crear mi felicidad. Entonces, me propuse el desafío de usar mis capacidades y recursos para lograr sentir realización, paz y felicidad.
What we do with our lives makes us heroes.
(Lo que hacemos con nuestra vida nos convierte en héroes).
Y, en ese momento, empezó a armarse dentro de mí un rompecabezas que combinó todos los aprendizajes que había tenido y adquirido en la vida hasta entonces con aprendizajes adicionales recientemente incorporados. Como un rompecabezas lleno de piezas de distintos colores, todo desordenado al principio.
Y ahora, ya habiendo ordenado las piezas, te las quiero compartir. ¿Por qué? Porque son cosas que no sabía hasta ahora. Ni mi MBA, ni mis diplomas me habían preparado para lo que tuve que aprender, secándome muchas veces las lágrimas al cruzar la Av. Juan B. Justo.

CUANDO SE PRENDE LA LUZ DE LA INSATISFACCIÓN
Realmente fue muy raro vivir esa desmotivación. Nunca pensé que me sentiría de esa manera en esa etapa de mi vida, donde tenía dos hijas hermosas y sanas, un marido que me adoraba y me adora, y una empresa con un gran desarrollo y crecimiento. Muchos nos miraban a mí y a mi marido, porque habíamos empezado la fábrica de la nada, teníamos muchísimos clientes, y nos hacían notas sobre pymes exitosas. A pesar de todo esto, como te contaba, yo no me sentía feliz.
It’s not about what happens to us, but what we do with that. The choice is to be the hero of your own life or the victim of your own life.
(No se trata de lo que nos pasa, sino de lo que hacemos con eso que nos pasa. La elección es ser el héroe o la víctima de nuestra propia vida).
Me sentía en automático, me levantaba porque me tenía que poner el despertador a las 7, hacia balances, coordinaba los equipos pero ya sin entusiasmo. Sentía las cosas pequeñas como fricciones agotadoras, y obstáculos que en otro momento hubieran podido potenciarme ahora solo me apagaban las ganas. Estaba atrapada en mi propia torre. La había construido yo y ahora no podía salir de ahí.

Quizás a vos también te pasa que te miran en ese puesto empresario tan alto, o dirigiendo la empresa familiar, o siendo hace años un exitoso docente o gerente de un área. Y está todo bien, desde afuera. Pero, desde tu lugar, está todo mal.
Y al principio, tratás de convencerte de que lo mejor es no innovar, que tenés que estar agradecido de todas las posibilidades, que lo mejor es seguir en este tren que brilla. Pero ese brillo quizás encandile a los otros, pero para vos parece como que todo se tiñera de un baño opaco.
Una crisis, en chino, se compone de dos palabras: peligro y oportunidad. Tanto el peligro como la oportunidad en mí se reflejaban en el empezar de nuevo. Quizás alguna vez vos también hayas sentido ambas cosas juntas.
Cuando nos miramos al espejo, el reflejo a veces nos trae paz y alegría. Pero otras veces, ese espejo nos hace sentir tristeza, se siente como unas cadenas pesadas entre lo que debería ser, lo que se espera de mí, lo que yo espero de mí. Mi mejor guía en términos de bienestar siempre es mi cerebro más inteligente, ese —como dice Heribert Watzke— que está ubicado en mi «panza».3
Pero este desasosiego, estos momentos de crisis sé que no son solo míos. Recuerdo, por ejemplo, a Juan,4 un coachee que estaba emprendiendo un proyecto de muebles de madera reciclada. A Juan le gustaba mucho ese proyecto, lo hacía con su mujer. Sin embargo, no lograba los resultados económicos que esperaba.
Cuando trabajamos juntos, fue claro que Juan tenía un enorme potencial. Era un excelente vendedor de primera línea. A Juan y a su mujer les faltaban muchos conocimientos empresariales para poder emprender, les faltaba un espacio para producir, les faltaba capital de trabajo y, si bien les gustaba la idea de emprender, se sentían extremadamente agobiados, pues su familia pasaba necesidades económicas importantes. Y uno de los grandes valores para Juan era proveer para su familia.
¿Qué hacer cuando estamos encarando eso que soñamos (en el caso de Juan, era este emprendimiento) pero nos sentimos tan infelices? ¿Qué hacer cuando no estamos en congruencia?
Juan, finalmente reconociendo que sostener a su familia era lo más importante para él, encontró una posibilidad de emprender acompañado y sin necesitar capital de trabajo y se sumó a un proyecto inmobiliario como agente. Recorriendo su Instagram, con sus fotos y fotos con sus hijos, hoy vemos su sonrisa al estar en congruencia con sus valores, posibilidades y expectativas.
También recuerdo la historia de Ana. Ana vino a verme con la cabeza llena de proyectos. La invitaban de acá, de allá, de todos lados con ideas para asociarse. Pero ella ya había tenido malas experiencias con sus asociaciones y quería que revisásemos qué camino le convenía. Trabajando juntas, fue cada vez más claro que esas asociaciones eran posibilidades interesantes. Sin embargo, todas ellas la ponían incómoda, su panza le decía «No es por acá». ¿Cómo dejar de lado destinos gloriosos? Primero, viendo que quizás son gloriosos para otros. Pero no para mí.

Ana fue encontrando en ella misma la confianza de lanzarse sola en un proyecto increíble que tenía en su alma y en el cual ella propondría asociaciones a otros colaboradores. Armando su confianza, soplando esas brasas, Ana logró sentir esa paz de estar completamente alineada y libre de las historias que la limitaban.
Veamos, entonces, algunas formas para pasar a pensar posibles caminos de rediseño que nos permitan estar en mayor coherencia.
EL BIENESTAR EN LA ORILLA
Something breaks into life and makes it difficult to go on without answering the call.
(Algo irrumpe en la vida y dificulta continuar sin responder a la llamada).
Sí, sabía que para re-pensarme desde luego que habría cosas que tendría que soltar, habilidades que tendría que aprender, idealizaciones que tendría que revisar. Y, poco a poco, fui soltando las amarras (o sea, las creencias que me amarraban) y empezando a diseñar mi futuro y a diseñarme.
En ese proceso vendimos con mi marido nuestra empresa, despidiéndonos en una forma muy profunda y con mucho compromiso de un modelo de éxito que no me representaba. Y fui en búsqueda de un nuevo modelo, cerca de mi centro, que me respetase. Un nuevo modelo enfocado en lo que es importante para mí (para lo cual tuve que conocerme mucho mejor y aceptarme), un modelo con el que cada mañana me puedo sentar a trabajar sintiendo paz y libertad. Y así fue como me encontré nuevamente emprendiendo, con mi nuevo proyecto AlumbraLab en el que ayudo a otros a animarse a emprender (o no) y a hacer negocios de una manera diferente.

LA PROPUESTA: UNA BRÚJULA, TU HILO DE ARIADNA
No creo que todos tengan que hacer algo en particular. No creo en las respuestas únicas, las recetas, las fórmulas para alcanzar el éxito. Creo en las búsquedas honestas, compasivas, ambiciosas, que reconocen el valor, que sueltan las idealizaciones, que son respetuosas y cuidadosas.
No creo que el emprender sea para todos, no creo que la relación de dependencia sea lo peor que nos pueda pasar, no creo que, porque hayamos gerenciado una familia durante muchos años, no podamos ahora gerenciar nuestro emprendimiento. No creo en lo perfecto. Pero sí creo que hay mucho que es posible.
Creo en ver lo que tenemos, en lo que somos, lo que queremos, en aprender aquello que nos haga falta y en sumar a nuestros proyectos a quienes tienen eso que nosotros no tenemos. Creo en inspirar, en observar, en elegir, en crear. Creo en los conceptos de negocios como buena herramienta para sentir confianza. Creo en las estrategias y en la ingeniería reversa para lograr un camino que nos lleve al resultado esperado. Creo en aprender a leer los números de nuestra empresa y en hacernos cargo de ellos, aún si no sabemos cómo crear esos reportes. Creo en las decisiones tomadas con fundamentos, confiando en nosotros mismos y sin garantías. Porque no hay garantías. Hay caminos.
What got you here won’t get you there.
(Lo que te trajo hasta aquí, no va a ser lo que te lleve hacia allá).
Como quizás ya imaginan y como les pasa a muchos, vengo de una familia exigente y perfeccionista. Y, en ese sentido, ahora pienso que, cuando se trata de exigencia, 98 con disfrute es muchísimo mejor que 100 con exigencia desmedida.
Sin embargo, para el camino que te propongo, se requiere un 100: un 100 % de compromiso, de resiliencia, de deseo. Hay mucho por desenredar, mucho por descubrir y mucho por andar.
Como ya te anticipé, escribí este libro para que tengas una guía que te lleve por los pasos y aprendizajes que fui teniendo para adueñarme de mi barco, soltar amarras y salir a navegar. Para esto, usé muchas herramientas de autoconocimiento y de diseño de vida. Pero no quiero que solo lleguemos ahí, porque hay mucho que aprendí cuando pasé de haber estudiado negocios a haberlos manejado y a enseñar cómo desarrollar planes de negocios. Por eso, si tu sueño es emprender, quiero que te lleves las claves sobre cómo recomiendo tomar, en forma práctica, decisiones de negocios que te den la tranquilidad de actuar con fundamento. Sin garantías, pero midiendo el riesgo. Haciéndote cargo de tus emociones y de la posibilidad de hacer buenos razonamientos de negocios.
Te tiendo la mano. Cuando estés lista, cuando estés listo, empezamos a caminar. Vamos a tu ritmo. Con un final abierto. Emprender o no emprender. Cambiar todo, cambiar algo o, después de reflexionar, dejar todo en el mismo lugar.
Caminar este camino implica comprometerte a conocerte mejor, a revisarte, a hacer ejercicios y reflexionar sobre los resultados. Ningún ejercicio será un veredicto. Los ejercicios solo nos muestran en qué debemos fortalecernos para estar más sólidos en el camino elegido y a ver si estamos dispuestos a lo que eso implica.
El camino de este libro es un camino que hay que recorrer paso a paso. Como bien sabés, no es lo mismo mirar un mapa de una travesía que nos muestra todo lo que hay que caminar para llegar a la cima, que calzarse los borceguíes y la mochila y recorrer el camino e ir sintiendo el cansancio. Parar para recuperar el aire, tomar un poco de agua y seguir andando. La única manera de llegar a la cima es caminando con calma, pero también con energía y con optimismo. Este libro requiere que vos lo «camines» con papel y lápiz, tomándote los descansos que necesites, y con la curiosidad y ambición de mirar todo lo que vas a ver cuando «hagas cumbre». No puedo ni empezar a describir con palabras lo que yo sentí al llegar a mi propia cumbre, el deseo que renació en mí desde lo más profundo y la energía y las ganas de recorrer un nuevo camino.
TU GPS PARA LABERINTOS CON MINOTAUROS5 (HILO DE ARIADNA VERSIÓN 4.0)
Tu recorrido en este libro es de esta manera:


Para simplificar el recorrido, este libro está compuesto de dos grandes secciones. También te anticipo que, a lo largo de la lectura, te vas a encontrar con algunos momentos para hacer una pausa para detenernos y profundizar, y con invitaciones a hacer un doble clic en anotaciones que incorporan sustento a la argumentación.
PARTE I – DISEÑO DE VIDA
¿Cuándo leer esta sección? Cuando sientas que perdiste el rumbo, cuando tengas dudas del sentido de lo que estás haciendo, cuando no te sentís motivado, cuando pasás demasiadas horas mirando el pasto de los otros y sintiendo que está más verde que el tuyo.
En ese momento es hora de agarrar papel, lápiz y recorrer la Parte I del libro. Esta parte se puede recorrer varias veces en la vida.
Al recorrerla, vas a dejar de mirar el pasto del vecino, y vas a mirar tu propio jardín. Sacar las malezas, fertilizarlo, reencontrarte con tus fortalezas, tus valores, tu forma preferida de ser, plantar nuevas plantas que elijas, y volver a mirar tus estándares para construir tu felicidad. Y allí vas a volver a llegar a tu cima, con tus herramientas y tu mochila cargada de talismanes.
PARTE II – DISEÑO DE EMPRENDIMIENTOS FELICES
La primera parte de esta segunda sección es para que te súper asegures de que lo que querés hacer es salir por la salida de emprender. Y si eso es lo que querés hacer, bienvenido. En ese caso, la idea es seguir avanzando para que, al salir por esa opción, tengas más herramientas para emprender con buenos fundamentos.
Al finalizar el libro, vas a encontrar un Apéndice con material extra que te puede ser útil para probar, ajustar y para tener las actitudes que te van a favorecer en todos los emprendimientos de la vida, y un listado de canciones en Spotify para acompañarte en el recorrido.
Amigo lector, no sé cuál será el camino de tu propia aventura en este momento (pues la aventura se renueva, mientras haya vida). Pero hay algo que sí sé: comprometerte a transitar este camino te va a generar alivio.
Te doy mi mano. Soltemos amarras, salgamos a navegar y dejemos que el camino nos sorprenda. Sin mandatos, sin obligaciones. Con posibilidad, ambición y esperanza.
Te espero para dar el primer paso.
1 «The function of mythological symbols is to give you a sense of Aha! Yes, I know what that is. It´s myself» («La función de los símbolos mitológicos es darte la sensación de ¡Ajá! Sí, sé lo que es eso. Soy yo mismo»), de la película de Joseph Campbell, The Hero’s Journey.
2 En el 2003, junto a mi marido, fundamos Sugar and Spice, una fábrica de galletitas gourmet que llegó a exportar a Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile y España y a fabricar para Mc Donald´s, Starbucks, Jumbo y Carrefour y tener 300 puntos de distribución a nivel nacional.
3 Heribert Watzke: The brain in your gut | TED Talk
4 Para preservar la identidad de mis queridos coachees, todos los nombres son ficticios.
5 El propósito del Sistema AlumbraLab es guiarte a través de tus laberintos.
PARTE I
DISEÑO DE VIDA
CAPÍTULO 1
PREPARACIÓN PARA LA AVENTURA: ENTRAR AL LABERINTO
CAPÍTULO 2
MUCHOS CAMINOS, MUCHAS SALIDAS
Capítulo 1
PREPARACIÓN PARA LA AVENTURA: ENTRAR
AL LABERINTO

Comenzamos este primer paso reconociendo nuestro propio laberinto para conocernos, respetarnos y entendernos. Así como Ariadna le entregó a Teseo el hilo para poder salir del laberinto, les entrego estas líneas y estos ejercicios para ayudarlos a salir del laberinto propio…
¿POR QUÉ IRÍAS A ENFRENTAR A UN MINOTAURO?
En ese momento en el que estaba tan incómoda, yo sentía que nadie me entendía demasiado. Mis amigos, mis conocidos, me hablaban de lo admirable que era todo, y yo no sabía ni cómo decirles que yo no me sentía como ellos me imaginaban.
Igual yo escuchaba sus voces y dudaba. Un rato pensaba que estaban equivocados, que yo tenía que responsabilizarme por mi vida y buscar la felicidad. Pero al rato, escondía la cabeza como una tortuga y quería quedarme adentro de mi caparazón. Al fin y al cabo, ese caparazón era súper conocido y ahí estaba segura. Nunca había imaginado que terminaría sintiendo que tenía que elegir entre segura o feliz.
Pero no sabía ni qué hacer ni cómo empezar y fue ahí que empecé a estudiar. Esos estudios me enfrentaron a muchas sombras de mi alma que no siempre resultaban tan sencillas mirar. Cuando me daba cuenta que arrastraba toneladas de ideas y creencias que no me representaban o me daba cuenta que tenía que dejar todo para renacer, no me gustaba para nada verlo. Pero era un tránsito, al menos en mi caso, indispensable.
I want to sing like birds sing, not worrying who listens or what they think.
(Quiero cantar como cantan los pájaros, sin preocuparme por quién escucha o qué piensa).6
En esta primera parte del libro, quiero invitarte a entrar en ese camino, guiándote y, a su vez, mostrándote cómo vamos a hacer para salir «al otro lado del arcoíris».7
Yo me sentía como Teseo, cuando está afuera del laberinto del rey Minos. Teseo sabía que adentro del laberinto había un minotauro. Yo también sabía que había un monstruo dentro de mi laberinto. Y claro que me daba miedo entrar. Pero sabía que, si no entraba y no enfrentaba a mi minotauro, nunca iba a poder elegir una salida diferente, atravesando el laberinto. Yo sabía que, del otro lado, había otras opciones y no quería dejar de conocerlas. Ese era mi ansiado arcoíris.
¿No te pasa, a veces, que sentís esa incomodidad, esa certeza de que hay algo mejor esperando al otro lado del arcoíris, pero para llegar hay que transitar un laberinto en el que sabés que hay un monstruo y eso te da miedo? ¿Cómo será el monstruo? ¿De mil cabezas? ¿Un dragón que saca fuego? ¿Una caja de pandora con muchísimos monstruos? Verlo al menos te permitiría saber cuán peligroso es. Porque quizás sea tan simpático como Sully, de Monster Inc.
Vale la pena entrar para buscar otra salida porque hay salidas, porque es posible renacer, rediseñarnos.
El águila real americana es una gran metáfora de lo que implica entrar a tu laberinto para enfrentar a tu minotauro y elegir la salida. Esta águila es la más longeva dentro de su especie. Llega a vivir hasta 70 años. Pero, para llegar a esa edad, en la mitad de su vida tiene que atravesar un doloroso proceso. Al llegar aproximadamente a los 40 años, las uñas y el pico comienzan a curvarse de forma que ya no le es fácil agarrar a sus presas, y sus plumas se vuelven pesadas haciéndole difícil volar. En ese momento, el águila enfrenta un dilema: o dejarse morir, o comenzar un doloroso y largo proceso de renovación que durará unos 4 meses.
En ese proceso, el águila armará un nido en lo alto de la montaña, y golpeará su pico y sus garras contra las rocas hasta arrancarlos. Y, de a poco, le irá creciendo el nuevo pico que lo usará para quitar las viejas plumas. Entonces, cuando su cuerpo se haya renovado, saldrá de su cueva para volver a volar, desplegando sus nuevas alas, y luciendo su vuelo magistral.8
Puedo asegurarte que para mí fue difícil decidirme a armar mi nido en la montaña, a entrar en mi laberinto, a enfrentar a mi minotauro. Y sé que decidirte a hacerlo para vos también seguramente sea difícil. Pero te aliento a entrar, porque lo que sí te puedo prometer es que vale la pena el 1000 %. La salida tiene que ver con el sentido y con el protagonismo al elegir.

Lo bueno es que ya no entrarías como yo con tantas dudas sobre si iba a encontrar una salida. Vas a entrar de la mano de este libro que va a ser tu hilo de Ariadna y que, cuando lo termines, vas a estar renovado como el águila real al salir de su nido. Empecemos juntos a caminar este camino de repensarte. Demos juntos el primer paso para comenzar a diseñar tu futuro, crear tu futuro, ser protagonista de tu historia. Vas a tener que hacer un profundo trabajo personal que, por momentos, quizás sea difícil de sostener. Pero te aliento a que lo hagas. Vale la pena. El objetivo no es ni más ni menos que la felicidad.
Si no te gusta dónde estás, movete.
No sos un árbol.
JIM ROHN
TU LABERINTO TAMBIÉN TIENE SALIDA
Hoy creo y sé que es posible diseñarnos. Y de esa forma diseñar nuestro futuro. Hoy creo y sé que no somos de una forma determinada, rígida e inflexible, sino que estamos siendo de una forma y que podríamos ser de otra. Pero no siempre supe esto. Yo pensaba —y quizás vos pienses lo mismo— que yo «era así».
¿Vos creés que podemos diseñarnos o pensás que no podemos, que somos como nacemos? Si creés que somos como nacemos, esta sección es para vos. Si ya sabés que podemos diseñarnos, podés omitir —si querés— esta parte y te veo en la Herramienta 1.
Me parece importante hacer una primera parada acá, tomarnos nuestro tiempo y entender la relevancia de salir de pensar «yo soy así» a pensar «yo estoy siendo así, pero podría estar siendo distinta» como base fundamental para poder diseñar un futuro a mi medida.

Porque saber que podemos diseñarnos nos permite afirmar que podemos lograr algo distinto, y que eso distinto puede ser aquello que deseamos. Antes de saber esto, yo llamaba destino a algo que me construí sola y vos podés estar en la misma situación sin saberlo. La invitación es a saber si tu escenario es construido o si es verdaderamente impuesto e inamovible.
Estos postulados no son como la varita mágica del hada madrina de Cenicienta que hacen realidad lo que deseamos en forma instantánea, sino que afirman que existe la posibilidad de que, con un recorrido personal con compromiso, con protagonismo, podemos acceder a nuevas realidades que nosotros anhelemos —entrando a nuestro laberinto.
Te quiero compartir un ejemplo. Cuando las personas que mentoreo me dicen: «Es que yo soy malo tomando decisiones», muchas veces mi respuesta es: «¿Vos sentís en este momento que en ciertos ámbitos a veces te es difícil tomar decisiones?».
La frase «Soy malo tomando decisiones», tiene un carácter eterno, permanente, como si no hubiese más posibilidades para mí dado que «soy así». Muy diferente es pensar «Estoy siendo así, —en este ámbito, en este dominio— y, si me capacito y hago las cosas de otra manera, voy a poder ser diferente» o «Por ahora soy así» o «Todavía soy así».
Del mismo modo, si mi sentencia es: «Yo no sé vender y por eso no puedo emprender», cierro muchos más espacios que si digo: «Siento que tengo un desafío por delante que es familiarizarme y sentirme cómodo ofreciendo lo que hago, y tengo ganas de, paso a paso, encarar ese desafío». Al cambiar la forma en que hablo sobre el tema, en ese pequeño acto lingüístico empiezo a cambiar mi realidad.
La forma de diseñarnos implica, en primer lugar, ir desentrañando cuáles son las creencias que están operando en mí y abriendo o cerrando espacios de posibilidades.
Este es un tema que fue un game changer9 para mí y por eso te quiero compartir el marco teórico que subyace porque quizás a vos también te sirva. En este punto, voy a hacer un doble clic en la teoría y, si te interesa, podés leerla, de lo contrario te veo del otro lado y seguimos caminando.
DOBLE CLIC
Sobre la ontología del lenguaje y el Modelo OSAR
Existen muchos abordajes que hablan de cómo son esas creencias que operan en nosotros. El entramado de esas creencias a veces es llamado «nuestra estructura de coherencia». La podemos definir como una serie de juicios maestros o creencias que tomamos como hechos inamovibles y que nos condicionan al actuar (tal como vimos en el ejemplo anterior). Distintas disciplinas le van dando distintos nombres a estos juicios maestros: a veces son conocidos como modelos mentales y a veces, como creencias limitantes.
Esta estructura de coherencia o modelo mental conforma nuestra manera de ver y entender el mundo, construye «el observador» que hoy somos. Desde ese observador, tomamos ciertas acciones y, desde esas acciones, tenemos ciertos resultados. En la ontología del lenguaje, conocemos esto como el modelo OSAR (observador, sistema, acciones y resultados):

Un ejemplo puede ser:
| OBSERVADOR(CREENCIAS) | ACCIONES | RESULTADOS |
| No soy bueno vendiendo y por eso no puedo emprender. | Me mantengo en la relación de dependencia. | Mi nivel de ingresos es fijo. Me dedico a una actividad que puede o no satisfacerme. |
| Me siento triste pues quisiera emprender. | ||
| Hoy no me siento familiarizado sobre cómo vender, pero puedo aprenderlo. | Tomo cursos de ventas, pregunto cómo lo hacen otros. Aprendo. | Siento confianza en mi capacidad para vender. |
Revisar la estructura que tenemos como observador es indispensable para crear caminos y acciones posibles que nos permitan llegar a los resultados que deseamos para nosotros.
El modelo OSAR tiene dos componentes que generan algunos condicionantes sobre las posibilidades. Estos condicionantes son mi biología y el sistema:
Mi biología genera algunas limitaciones que no puedo controlar. Si soy realmente muy baja y en determinados trabajos (por ejemplo, azafata) se pide una cierta altura, hay algunas cosas que no podré hacer. O si quiero ser bailarina clásica, pero mis pies no me lo permiten, mi biología será una limitante.
El sistema también se constituye en limitante. Un sistema es un entorno social o familiar que me condiciona, en una forma quizás sutil, pero que opera sobre mí. El sistema mantiene un equilibrio conmigo. Yo puedo impactar en el sistema en cierta medida, pero no todo lo que pasa en el sistema depende de mí. Por ejemplo, si el sistema social en el que estoy favorece a emprendedores de menos de 35 años pues les dan préstamos y capacitaciones y yo tengo más de 35 años, el sistema estará generando un impacto que limita algunas acciones. Entenderlo nos permite ver lo que sí podemos hacer. Por el contrario, si soy mujer y se está favoreciendo el empoderamiento femenino, es posible que el sistema tenga un impacto favorable sobre mí.
A nivel más micro, somos parte de un sistema familiar. En ese sistema ocupamos un rol que puede ser una limitante. Entender y conocer qué rol jugamos puede permitirnos intervenir e ir modificando nuestro rol. Por ejemplo, si soy la que siempre estoy disponible, es posible que si empiezo a emprender ya no esté tan disponible —y que esto tenga un «costo» emocional cuando, supongamos, se enojen conmigo porque diga que no puedo—. O el costo de que otro ocupe mi lugar. O que me cueste mucho darle tiempo a mi emprendimiento porque no logro decir que no puedo. Serán temas para ir teniendo en cuenta y que nos permitirán entender qué nuevo equilibrio se necesita en el sistema para que yo pueda lograr los resultados que quiero.
En el resto de esta sección vamos a ir descubriendo CÓMO estamos siendo y CUÁL es el territorio en el que quisiéramos desenvolvernos y de qué manera para ir descubriendo QUÉ de lo que estoy siendo es importante para mí, cuáles son mis valores esenciales, cuáles mis fortalezas y mis recursos, qué me permite fluir y así empezar a respondernos preguntas tales como:
¿Es emprender la mejor forma de lograr lo que yo quiero para mí?
Si es emprender la mejor forma, ¿en qué? ¿De qué manera? ¿Desde qué valores?
¿Qué es eso por lo que me buscan, me valoran y que me encanta hacer?
En mi trabajo como coach, sistemáticamente me encuentro con situaciones en que personas como vos y como yo se sienten insatisfechas y confundidas por sentirse así. Considero que la satisfacción proviene de una congruencia entre mis creencias, mis valores, mis fortalezas y lo que está pasando en mi vida.
EL PEAJE PARA SALIR: CONOCERTE
Me perseguían preguntas existenciales que no me dejaban estar en paz. Me preguntaba: «¿Qué quiero? ¿Qué necesito? ¿Quién quiero ser? ¿Quién necesito ser para lograr esto que quiero? ¿Puedo cambiar? ¿Puedo lograr algo diferente de lo que vengo logrando hasta ahora?». Pero la catarata de preguntas era como una pelota gigante que no tenía por dónde agarrar hasta que me di cuenta que tenía que encontrar otra forma de encararlo que no fuera rumiar preguntas, sino hacer una pausa y pensar formas de encontrar algunas respuestas que me permitiesen crear y construir.
Incómoda como estaba, decidí entrar en mi propio laberinto y buscar conocerme mejor. Empecé a estudiar distintas disciplinas, distintos autores, en distintas Universidades, reencontrándome con mi amor por estudiar y por experimentar. Hice muchísimos ejercicios de autoconocimiento en las distintas certificaciones, armando un rompecabezas que me iba ayudando a entender cada vez mejor por qué me sentía tan incómoda a pesar de «tenerlo todo».
En este camino, me arriesgué, enfrenté al miedo con coraje, y avancé y avancé hasta llegar a encontrarme con mis monstruos. Y mirarlos. Revisar mis creencias, mis modelos mentales, lo que me limitaba y lo que me permitía. Empecé a desafiar lo que me había traído hasta ese momento dándome cuenta de que, para avanzar, necesitaba nuevas herramientas y empezar a elegir estar en coherencia conmigo misma, con mi eje, con que yo «estaba siendo» en forma más honesta, no con quién debía ser o con quién —bajo ningún concepto— debía ser.
En esta época, aprendí sobre mis modelos mentales, mis creencias, mis valores, mis preferencias, mis fortalezas, mi personalidad, mi definición de la felicidad y también sobre mis miedos. Revisé mis juicios principales y vi cuales estaban fundados y cuales no lo estaban. Elegí, como cuando revisamos el placar, qué ropa me quedaba bien y cuál sacar porque ya no me quedaba. Quemé algunas de las cosas que no me iban, doné otras y algunas puse a un lado como un recuerdo. Y vestida ya con la ropa elegida por mí, con una combinación nueva que me representaba mucho más, volví a salir al mundo, como el águila en su vuelo triunfal.
Fue difícil mirarme, a veces me generaba desasosiego, a veces cansancio, a veces miedo de que no me quisieran si cambiaba. Muchas veces tuve ganas de volver para atrás, como el equilibrista que avanza por la cuerda floja y a los pocos pasos piensa «para qué» y decide regresar a la plataforma que siente es más segura. Posiblemente esto te pase, pero si te pasa, te aliento a que no vuelvas hacia atrás, porque la zona de confort muchas veces es tan pero tan incómoda que no es un lugar como para permanecer. Te aliento a que te acerques a la zona de aprendizaje, de a poco para no entrar en la zona de pánico. Tomándote tu tiempo, encontrándote. Te aliento a que sigas avanzando, paso a paso porque sé que lo que te espera es una vida mejor y más feliz.
Y ojo, porque va a haber sirenas —como las que desafiaron a Ulises en su vuelta a casa tras la guerra de Troya— te que te digan que no vale la pena, que mantengas todo como está.
Cuenta la leyenda que, cuando Ulises hacía su travesía en el mar, él sabía que pasaría por un pasaje rodeado de sirenas que emitían un canto que engañaba a los marineros y estos, atraídos por el canto, se tiraban al mar y ellas luego los devoraban. Sabiendo esto y buscando evitar ser atraído por «el canto de las sirenas», Ulises se ató al mástil del barco, lo que le impediría tirarse aunque se sintiese atraído. Ulises sabía que su instinto lo llevaría a una muerte segura y creó una estrategia para prevenir esta situación. Si tu instinto o tus emociones no son una guía confiable, quizás quieras aplicar la estrategia de Ulises y usar la razón y la voluntad para elegir con mejores fundamentos.

PRIMERA PAUSA
HERRAMIENTA 1
Medir la felicidad
Hagamos una pausa en nuestro recorrido para hacer este ejercicio. 5 minutos y seguimos.

Como te contaba, una de mis primeras sensaciones era la de no sentirme feliz. Y desde esa sensación, empecé a preguntarme y a estudiar «la felicidad». Y lo que encontré fue realmente interesante. Por un lado, aprendí que la pregunta por la felicidad es una pregunta milenaria. También aprendí que muchas veces no nos sentimos felices porque no tenemos una definición de qué es la felicidad para nosotros. Felicidad es uno de esos conceptos que varía entre persona y persona, aunque generalmente creemos que todos pensamos la misma definición.
Te quiero presentar un ejercicio que fue clave en mi re-encuentro con mi felicidad. Y, por eso, antes de comenzar a dar el primer paso, te invito a hacerlo. ¿El objetivo? Adueñarte de tu felicidad. Muchas veces hacemos generalizaciones y presuposiciones que no están basadas en la realidad. Decimos «no soy feliz» y esto pareciera implicar que soy constantemente «no feliz» o «infeliz». Pero ¿será realmente así? La propuesta es empezar a hacer registros de nuestro sentir para salir de lo general y poder crear una mayor cantidad de momentos felices en nuestra vida.
1 – ¿Cómo estoy? Medir la felicidad

Este es un ejercicio para hacer rápido. Te va a llevar menos de 5 minutos. No te detengas, hacelo y seguí.
Tal como lo propone el Prof. Raj Raghunathan10, mediremos los niveles de felicidad en dos momentos puntuales:
1 Ahora, antes de dar el primer paso.
2 Al finalizar el libro.
Por favor, indicá hasta qué punto estás de acuerdo con las siguientes oraciones:
Puntaje: 1 Completamente en desacuerdo
Puntaje: 2 En desacuerdo
Puntaje: 3 Parcialmente en desacuerdo
Puntaje: 4 Ni de acuerdo ni en desacuerdo
Puntaje: 5 Parcialmente de acuerdo
Puntaje: 6 De acuerdo
Puntaje: 7 Completamente de acuerdo
| PUNTAJE | |
| En la mayoría de los momentos, mi vida está cerca de mi ideal. | |
| Las condiciones de mi vida son excelentes. | |
| Estoy satisfecho con mi vida. | |
| Hasta ahora he conseguido las cosas importantes que quiero. | |
| Si pudiera vivir mi vida nuevamente, no cambiaría casi nada | |
| TOTAL |
Una vez sumados los puntajes, veamos el resultado:
| PUNTAJE | ESTÁS... | LO CUAL IMPLICA QUE... |
| 32-35 | Extremadamente feliz | Estás lo más feliz posible, lo cual es excelente. Podés ayudar a distribuir felicidad en los demás. |
| 28-31 | Muy feliz | Estás feliz y lo sabés |
| 23-27 | Feliz | Sos una persona positiva, y un poco de ayuda te vendría bien. |
| 18-22 | No tan feliz | Definitivamente, ¡las cosas pueden mejorar! Seguí leyendo el libro. |
| 13-17 | Poco feliz | Más infeliz de lo que podrías ser. Este libro puede ayudar. |
| 12 o menos | Completamente infeliz | ¡Es hora de hacer un cambio! |

¿LISTO PARA ENTRAR EN TU LABERINTO?
Hasta que no hagas consciente lo inconsciente,
lo inconsciente dirigirá tu vida y lo llamarás destino.
KARL JUNG
Habiendo decidido entrar al laberinto, tenemos que enfrentar al minotauro, crear nuestra brújula de autoconocimiento y estándar de la felicidad y elegir la salida.
EL ASTUTO MINOTAURO QUE LLEVÁS DENTRO
Como te contaba, decidí que yo iba a cambiar esa situación de incomodidad constante de la forma que fuese. O sea, «por las buenas, o por las malas».
Y lo primero que tuve que hacer fue adentrarme en eso que en la ontología llaman «el observador que yo estaba siendo». Pero ¿cómo hacerlo? Hablaban de mi historia, de mi estructura de coherencia y yo, al principio, lo encontraba todo realmente incoherente.
Pero seguí escuchando. Observando. Aprendiendo y eso es lo que ahora les quiero compartir: la forma en que logré entender qué significaba todo eso para mí y cuál es el impacto para cada uno de nosotros de todo este entramado a priori invisible pero que, con decisión y conciencia, podemos hacer visible, y mantener, modificar o dejar ir. Veamos juntos cómo se hace para conocer y enfrentar nuestro minotauro.
ECONOMÍA DEL HÁBITO
Hay algunas definiciones y frases que me sirvieron. La primera es la idea de «la economía del hábito». Al principio —y como soy economista— pensaba en una fórmula económica y no lograba que esta frase tuviese sentido para mí. Pero con el tiempo, entendí que se refería a que los hábitos hacen que tomar decisiones sea menos costoso (más económico) para nosotros. Si yo todas las mañanas me levanto y sigo mi rutina habitual, es más simple que si tengo que empezar a decidir si me gusta el café o no me gusta el café cada día. Hay varias películas —como Memento, entre otras— que nos hablan de personas que cada día empiezan sin recordar nada. Y en esas películas vemos cuán complicada puede ser la vida si no tenemos la economía del hábito para apuntalarnos.
Pero esta economía del hábito también nos genera problemas. Porque las formas de pensar y razonar habituales se nos vuelven tan, pero tan automáticas, que casi ni nos damos cuenta de que están siendo UNA posible forma de pensar y que hay OTRAS formas de pensar. Se nos hacen «transparentes», como cuando hay un vidrio y una paloma viene volando y se choca con ese vidrio porque ni lo ve. Este vidrio es transparente para la paloma y, por ende, no puede evitarlo. Del mismo modo, esas formas de pensar que actúan en modo «transparente» a veces pueden ser un inconveniente para nosotros.
Estas formas de pensar habituales son los «modelos mentales» a través de los cuales filtramos la realidad sin darnos cuenta.
JUICIOS VS. HECHOS (AFIRMACIONES)
Pero quiero que vayamos juntos un paso para atrás para entender un punto que fue clave para mí para lograr entender esto: hay una gran diferencia entre una creencia (un juicio) y un hecho. Un hecho es algo que ocurre, que al observarlo distintas personas coinciden respecto de lo que observan: Juan llegó a las 10.10 h; Juan llegó en taxi.
Pero, sobre estos hechos, nosotros muchas veces, automáticamente, sumamos creencias (que inferimos de los hechos): Juan llegó a las 10:10 cuando la cita era a las 10:00; su llegada tarde demuestra claramente su falta de interés en nuestro objetivo en común y trabajar con personas desinteresadas es el peor error que se puede cometer; claramente, Juan no cuida el dinero porque de lo contrario no hubiese llegado en taxi.
Toda esta narrativa está plagada de creencias, juicios inferencias y opiniones personales que hacen asociaciones que no son hechos. Pero muchas veces pensamos que lo son. Más adelante podremos adentrarnos un poco en ver el impacto que esto puede tener si Juan es mi socio o si Juan es mi proveedor o, como en mi caso, ¡mi socio-marido!
CREENCIAS LIMITANTES
Pero, por ahora, lo que quiero contarte es cómo este tipo de inferencias infundadas (que no son hechos), en algunos casos, se tornan en creencias que podemos llamar «limitantes», pues limitan nuestra capacidad de acción. Algunas de estas son cosas que cree toda la sociedad en una época determinada, otras vienen de nuestras familias, otras las fuimos construyendo solos en el tiempo. Y, por la economía del hábito, las aplicamos sin darnos cuenta.
En mi caso, con mucha paciencia fui develando varias de estas creencias que me impedían moverme. Veamos algunos ejemplos: «Es un privilegio tener tu propia empresa»; «Una empresa grande te da más prestigio que una empresa pequeña»; «El éxito académico es un buen predictor de tu éxito como empresario»; «No es razonable tomar riesgos». Esta última creencia fue súper complicada para mí. Es muy difícil ser empresario y no tomar riesgos. Y, atada a esta creencia, estaba atada de pies y manos.
No siempre son los hechos, sino muchas veces nuestras propias creencias y narrativas alrededor de los hechos las que nos impiden lograr los resultados que queremos. Estas creencias están escondidas, invisibles, como cuando Harry Potter se pone el manto que lo torna invisible.
Entonces, ¿cuáles son tus creencias? ¿Cuáles son las miradas que tenés sobre vos y sobre el mundo? ¿Qué decisiones estás tomando que son las que crean tu destino? ¿Cuál es tu conversación interna?
TUS CREENCIAS, TU DESTINO
Tony Robbins11 nos confronta en sus poderosos libros y charlas con las tres grandes decisiones que tomamos y que dan forma a nuestro destino:
1. La decisión sobre dónde pongo mi foco. ¿Pongo mi foco en lo que tengo o en lo que no tengo? ¿Miro todo aquello que no logré o aquello que podría lograr?
2. La interpretación que doy a las cosas que ocurren a mi alrededor. Qué tipo de explicaciones doy cuando algo pasa, pues «pasa lo que pasa e interpreto lo que interpreto». Si me tropiezo, se me cae al piso una taza y se rompe: pasa lo que pasa, es decir, tropiezo = taza rota. Puedo interpretar que «soy un desastre, no puedo hacer nada sin torpeza», o bien puedo interpretar: «¡Qué pena, aun siendo cuidadoso tuve un accidente! ¡Suerte que no me pasa seguido!». O, si me pasa seguido, y bueno, mejor reírme, y pensar que ¡no es tan grave!
3. Las decisiones que tomo acerca de lo que creo que tengo que hacer para lograr los resultados que quiero. Con este enunciado, se refiere a la capacidad de ser flexible y de poder cambiar el abordaje tantas veces como sea necesario para lograr el objetivo. O sea: intentar por un camino, no lo logro, aprendo, busco otro camino, pruebo otra vez. Con perseverancia y flexibilidad. Esta decisión es la opuesta a pensar que si fallo una vez, eso indica que siempre voy a fallar.
4. Cuidarme de las decisiones que a veces tomo en base a premisas falsas (uno de los propósitos de este libro es cuidarnos de algunas premisas o ideas que pueden estar de moda pero ser falsas, como, por ejemplo, que emprender es lo ideal como generalización).
En definitiva, cada resultado que no logramos es simplemente eso: un resultado no logrado aún.
Continuando con las ideas de Robbins, nuestro sistema de decisión actúa en base a cinco componentes:
1 Nuestras creencias y reglas inconscientes.
2 Nuestros valores.
3 Con quiénes nos comparamos (nuestros referentes).
4 Las preguntas que usualmente nos hacemos.
5 Las emociones que sentimos a cada momento.
DETECTOR DE CREENCIAS

La mayor parte de nuestro «razonamiento»
consiste en encontrar argumentos
para continuar creyendo lo que creemos.
JAMES HARVEY ROBINSON
Las creencias son generalizaciones sobre interpretaciones que dimos a ciertos hechos en el pasado y que adoptamos y pasan a ser «el cuento que nos contamos». Por ejemplo, si una o dos veces no encuentro espacio para estacionar, quizás lo generalice y lo transforme en una creencia: yo nunca tengo suerte para encontrar lugar en un estacionamiento. Por otro lado, hay unas creencias que ya son parte del inconsciente colectivo, que no las creé yo a través de mi experiencia, sino que son parte de la cultura en la que estoy inmerso12. Por ejemplo, la creencia de que los emprendedores son más libres que los empleados en relación de dependencia. ¿Será que verdaderamente son más libres?
Hay un ejemplo interesantísimo de Tony Robbins sobre este tema de las interpretaciones que tiñen nuestra percepción de las cosas, personas y sucesos. Resulta muy gráfico cómo —de acuerdo con el propio punto de vista, las creencias y las reglas inconscientes— se puede interpretar un suceso de una manera empoderante o limitante:
Un hombre, jugador compulsivo y alcohólico, tiene dos hijos. Uno de ellos tiene una esposa, dos hijos, es abstemio y no juega. El otro hijo está solo, quebrado, es alcohólico y jugador. Cuando les preguntan: «¿Cómo puede ser que seas como sos?», ambos responden: «Y… con el padre que tuve, ¿de qué otra forma podría haber sido yo?».
Todos nos contamos un cuento, un relato con el cual damos un sentido a nuestra vida. En realidad, es una interpretación que hacemos, una historia, una fuente de significado. Es importante darnos cuenta de esto porque distintos cuentos generan distintos resultados en nuestra vida. En consecuencia, podemos trabajar sobre nuestros relatos y elegir «el cuento que nos contamos».
En efecto, hay metáforas y creencias que nos empoderan y otras que nos quitan nuestro poder. Por ejemplo, la afirmación «El casamiento es una cárcel» es una metáfora que tendrá ciertas implicancias sobre nuestro accionar, muy diferentes a «El casamiento es un lecho de rosas». Otro tanto ocurre con respecto a nuestras capacidades y a las posibilidades que nos permitimos experimentar sin censurarnos.
Una manera sencilla para que identifiquemos cuándo una frase es una creencia es ver si la estructura es: «Si A, entonces B», donde se genera una equivalencia compleja, donde se colocan dos premisas juntas que no tienen relación de causa-consecuencia. Por ejemplo, «Si llevo paraguas, seguro que va a llover», o «Si le dedico 15 horas diarias a mi emprendimiento, seguro me va a ir bien».
También las generalizaciones pueden esconder creencias, agregándoles más validez al disfrazarlas como verdades consensuadas colectivamente. Veamos un ejemplo: «Los emprendedores hacen todo lo que quieren según sus propias reglas». Pero, si trabajamos en relación de dependencia en una empresa con procesos y normas y nos va bien, la pregunta es «¿Para qué sirve esa creencia? ¿Sirvió en algún momento?».
Bill Burnett y Dave Evans13, ambos de la Universidad de Stanford, trabajaron en desmitificar una serie de creencias que rondan nuestro momento sociocultural y que generan gran cantidad de infelicidad en muchísima gente. Veamos algunas:
Si sos exitoso, vas a ser feliz.
Es demasiado tarde.
Debería saber qué hacer.
Si tomo la decisión correcta, el camino perfecto, voy a tener todas las respuestas y todo se va a ordenar.
Si encuentro lo que me apasiona, todo se va a acomodar.
Y ellos hicieron la poderosa pregunta: «¿Estas creencias abren posibilidades o las cierran?».
| FECHA | EVENTO | VALORACIÓN (-5 A +5) |
| 1969 | Nací | +5 |
| 1974 | Empecé el jardín | -3 |
| 1975 | Mi primo estuvo en riesgo | -5 |
Y TUS CREENCIAS, ¿CUÁLES SON?
Y acá surge una interesante cuestión (al menos para mí): ¿qué hacemos si pensamos que una cierta creencia nos limita, que no nos sirve? Pues bien, tenemos la posibilidad de reencuadrarla, o sea, de disputarla y llegar a reemplazarla por una creencia diferente, que nos sea más funcional.
Te propongo que nos detengamos un momento, o que te tomes un rato de tranquilidad, o que hagas una cita en el calendario y prepares todo para comenzar con el siguiente ejercicio. ¿Qué te recomiendo preparar? Una silla cómoda, algo para tomar y que acompañes este momento con una música. (Te propongo la canción River flows in you, de Yiruma de la lista de Spotify). Es importante que transites este ejercicio, es otra parte importante del camino.
HERRAMIENTA 2: LA LÍNEA DE LA VIDA PARA VER LA CARA DE NUESTRO MINOTAURO
¿Es como Sully de Monsters Inc. o tiene mil cabezas o echa fuego por la boca?
Siempre me llama la atención el nombre de este ejercicio, la línea de la vida. Si hay algo que —al menos para mí— no es lineal, es la vida.
Este ejercicio ayuda a descubrir una parte de nuestras creencias, aquellas que se fueron formando en nuestro nido y «las fuimos tomando con la sopa». Sirve para tener claridad sobre el impacto de los diferentes acontecimientos más importantes de la vida. Y lleva a preguntarnos: «¿Qué me generaron esos acontecimientos? ¿Qué pude aprender de ellos?».

Cuando estés listo, empezamos. Date el espacio para hacerlo. Vale la pena.
Paso 0
Si tenés fotos de tu vida, empezá a mirar fotos de tu infancia hasta el presente. Recordá las distintas etapas, quienes te acompañaban, quienes estaban y no están, metete en tu historia.
Paso 1
Armá una tabla de tres columnas, como la que vemos a continuación:
| FECHA | EVENTO | VALORACIÓN (-5 A +5) |
Paso 2
Una vez que tenés la tabla con las tres columnas, empezá a escribir en la segunda columna los acontecimientos más importantes de tu vida, comenzando por tu nacimiento y en orden cronológico. La descripción del evento debe ser concisa, no más de una línea. Al mismo tiempo, poné en la primera columna el año en qué sucedió dicho evento.
Una vez que tengas todos los eventos, pasá a la tercera columna y valorá cada acontecimiento, respondiendo a la siguiente pregunta:
¿Cuánto impactó en mi vida?
Valoralo con números utilizando el rango de -5 para el más drástico y +5 para el más exitoso, siendo 0 un evento neutral.
Una vez terminado. Pasamos a las reflexiones.
| FECHA | EVENTO | VALORACIÓN (-5 A +5) |
| 1969 | Nací | +5 |
| 1974 | Empecé el jardín | -3 |
| 1975 | Mi primo estuvo en riesgo | -5 |
Paso 3
Hacé una línea y, en forma gráfica, anotá los distintos eventos que fueron pasando, por encima o por debajo de la línea y luego uní los puntos, creando una representación gráfica de la línea de tu vida.

Paso 4
Te aconsejo que transcribas los eventos más relevantes y al lado de cada uno de ellos respondas las siguientes preguntas:
¿Qué aprendí, de qué me di cuenta, de qué tomé conciencia haciendo este ejercicio?
¿Qué dice mi historia sobre mí?
¿Qué emociones atraviesan mi historia?
¿Qué decía y sentía mi cuerpo mientras escribía?
¿Qué creencias se fueron instalando en mi historia?
Podés hablar con personas que hayan tenido un rol relevante en ese evento y hacerles las siguientes preguntas:
¿Qué recuerdan, cuál es su punto de vista?
¿Consideran que deberían haber hecho algo después de ese evento? ¿Qué lección/aprendizaje podrían haber puesto en práctica?
Ahora observá tu biografía desde afuera y respondé lo siguiente:
¿Qué es lo que no podés cambiar?
¿Qué es lo que no querés cambiar?
¿Qué es lo que deseás o necesitás cambiar?
¡Atención! Solo avanzá si ya terminaste este ejercicio.
Ejemplo:
Dejé de hacer muchas cosas por haber sentido miedo. Lo que deseo cambiar y necesito cambiar es convivir con el miedo para que me alerte de peligros, pero que no se torne en un gran inhibidor.
Si en tu línea de la vida identificaste lo que viviste como «fracasos», te invito a que luego de leer las próximas líneas, vuelvas a repensarlos.
DOBLE CLIC
En la vida no hay fracasos, solo hay resultados
En todo proyecto es esencial poder observar qué está funcionando y qué no, y cambiar nuestro abordaje tantas veces como sea necesario para lograr el resultado que queremos. Y si no es el que esperábamos, tenemos la posibilidad de aprender lo suficiente para lograr desenlaces diferentes tomando mejores decisiones. Henry Ford dijo una vez: «El único error real es aquel del que no aprendemos nada».
Bajo este paradigma, te propongo que en vez de hablar de fracaso hablemos de resultados distintos a los esperados. Estos son una parte inevitable de la vida laboral, y los entrevistadores de los departamentos de Recursos Humanos de las empresas lo saben. De hecho, así como quieren conocer los éxitos de los postulantes y saber cómo los han logrado, también buscan saber cómo afrontaron las consecuencias cuando las cosas no salieron según lo planificado. Una pregunta clásica que les formulan en una entrevista laboral es la siguiente: «¿Te detenés y analizás dónde se produjo el error o corrés una cortina y seguís adelante como si nada hubiera pasado?». Te puedo asegurar que las empresas buscan candidatos del primer tipo, porque los resultados no deseados se pueden admitir —de hecho, son inevitables—, pero ¿cómo perdonar el no saber identificar qué generó la brecha entre la meta y el resultado? Es decir, ¿cómo, dónde y por qué sucedió lo que sucedió y aprender de esa experiencia?
A tal punto estamos hablando de un tema relevante, que en 2012 nació Fuck Up Nights (FUN), un movimiento mundial con encuentros al estilo de las Charlas TEDx, donde se cuentan casos de fracasos en negocios y proyectos. En siete minutos, cada participante cuenta su historia: proyectos fallidos, balances negativos, experiencias que muchas veces son consideradas un tabú. Hoy, las FUN se organizan en más de 250 ciudades de más de 80 países.
Dos años después de la creación de las FUN, los iniciadores de este movimiento entendieron el enorme valor que aporta la información sobre los fracasos y descubrieron que en todo el mundo no existía una institución dedicada a estudiar y recopilar datos sobre este tema. Así nació The Failure Institute (Instituto del Fracaso), enfocado exclusivamente en la investigación. Su objetivo es transformar los casos de fracaso en datos y tendencias que ayuden a tomar decisiones más informadas a través de estudios y publicaciones con el estilo disruptivo que caracteriza a los fuckupnighters. Su misión es sumamente valiosa: ayudar a los tomadores de decisiones a decidir con mejor información.
MODELOS MENTALES
Si bien muchas creencias vienen de nuestra historia familiar, no todas vienen de ahí. Otras tienen que ver con la momento cultural en que estamos viviendo, los amigos que nos rodean, el lugar donde estudiamos o trabajamos, la cultura y expectativas de nuestros amigos. Entre todo esto se van formando nuestros modelos mentales, desde lo que vivimos y desde el sistema al que pertenecemos.
Los modelos mentales influyen constantemente en el monólogo interno (o «diálogo interno») que experimentamos al enfrentarnos a determinadas situaciones. Este diálogo interno surge de nuestras habitualidades y completa los hechos en forma automática con inferencias, casi sin darnos cuentas y desde esa secuencia interna, reaccionamos o comenzamos nuestro diálogo interno. La forma en que reaccionamos a las situaciones puede limitar nuestra capacidad para responder de la mejor manera posible para lograr nuestros objetivos. Si alguna vez nos encontramos en una situación en la que respondemos de mala manera, pero no podemos detenernos, es probable que nuestros modelos mentales estén funcionando. Aumentar la conciencia de los modelos mentales nos permite relacionarnos de manera más consciente y eficaz. Para aumentar el conocimiento de tus propios modelos mentales, te propongo analizar tus diálogos internos en busca de filtros, suposiciones, inferencias, juicios infundados que vivimos como hechos o verdades y formas de ver el mundo.
HERRAMIENTA 3: DETECTOR DE MODELOS MENTALES Y CREENCIAS14
Volvé a prepararte un té, a agendar un momento con vos mismo y, si querés, buscá la música que te sugiero en Spotify.
Este ejercicio presenta situaciones que normalmente provocan un diálogo interno poco eficaz. Eficaz, una palabra súper interesante para diseñarnos. ¿Qué resultado nos genera este tipo de diálogos? Seguramente, algunas de estas situaciones te resulten familiares.
Ejemplos de creencias frecuentes
Te invito a identificar las creencias con las que te sentís más representado y calificarlas, siendo el 5 la calificación que más te representa.
| EXITO | |||||
| 1. Tu éxito determina tu valor. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 2. Fallar es una muestra de debilidad o falta de inteligencia. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 3. Tengo que hacerlo perfecto | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 4. No quiero que se den cuenta que no sirvo o que no sé | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 5. Si no trabajo de sol a sol, voy a fallar y quedará demostrado que soy un fracaso. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 6. Si fuese realmente bueno, no necesitaría ayuda. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| RELACIONES | |||||
| 1. Es importante satisfacer las expectativas de los demás y caerles bien. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 2. Quiero que los demás piensen bien de mí. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 3. Los conflictos generan resentimientos. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 4. Si pido ayuda, sabrán que soy incompetente. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 5. Ser leal es importante. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 6. No debo decepcionar a los demás. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| DELEGAR O PEDIR AYUDA | |||||
| 1. Para que algo salga bien, tengo que hacerlo yo. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 2. Debería poder resolverlo solo. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 3. No hay excusas si me equivoco. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 4. Tengo que tener todas las respuestas. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 5. No puedo confiar en los demás, nunca lo harán tan bien como yo. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 6. Me siento mejor si yo estoy en control de la situación . | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| PROBLEMAS Y POSIBILIDADES | |||||
| 1. Debo evitar las situaciones en las que pueda quedar expuesto, ante todo. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 2. La crítica significa que no soy «lo suficientemente bueno». | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 3. Siempre debería tener una actitud de «yo puedo». | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 4. Debo resolver los problemas por mi cuenta. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 5. Si estoy en cada detalle, no se producen errores. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 6. No puedo dejar que esto pase. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 7. Necesito arreglar esto. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| MIEDOS | |||||
| 8. Miedo a que no funcione: ponerlo en las redes sociales y que nadie te contacte. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 9. Tengo que esperar a que me elijan. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 10. Miedo a que me digan que NO quieren lo que les ofrezco | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 11. Qué pasa si me dicen que sí, pero después los desilusiono o que no esté a la altura de la expectativa. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 12. Ofrezco algo nuevo, miedo a que me comparen con otros que tienen más experiencia y que no me llamen más. Me comparo con los referentes y tengo miedo que me comparen con el nivel de excelencia que yo les adjudiqué. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 13. Que no guste mi propuesta. Se aburre con lo que le pareció lindo antes. ¿Le gustará a la gente? ¿No hay movimiento, les gustará? Pienso que mi aburrimiento es el de todos. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 14. Todo mal y nada bien con mi producto. | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
Si querés profundizar más aún en las creencias, en el Apéndice te proponemos un ejercicio adicional.

ENTRENANDO A TU MINOTAURO
REENCUADRE DE CREENCIAS LIMITANTES
Esta es una herramienta fundamental para aprender y tener cerca en cada momento. A nosotros mismos y a los demás nos surgen con frecuencia pensamientos o creencias poco eficaces. Pero como son juicios o creencias, no hechos, está en nosotros elegir qué hacer con ellos: si adoptarlas, dejarlas ir o modificarlas. Podemos entrenarnos en esta posibilidad de modificar las creencias para crear una realidad que nosotros elijamos.
Te cuento un caso: estábamos trabajando con Viviana en por qué ella no lograba que un equipo hiciera lo que ella quería. El problema era que ella, en vez de pedir exactamente lo que quería, buscaba que el equipo razonara como ella. La necesidad de Viviana era que el equipo, en la temporada de alto trabajo, trabajara los domingos. Viviana no quería ni obligarlos ni hacer un pedido firme o decir que era su expectativa. Quería que ellos lo hicieran en forma automática, porque era «lo justo». Pero no se daba cuenta de que «lo justo» es un juicio que varía entre las personas, y que desde ese modelo mental no lograba el resultado. Era hora de modificar su forma de pensar. Al entender la situación que se generaba, Viviana pudo cambiar la forma de hacer su pedido, mostrando la necesidad de la empresa y haciendo un pedido firme de que viniesen los domingos en temporada alta.

Esta hoja de trabajo te ayudará a evaluar los resultados positivos y/o negativos específicos asociados con los modelos mentales o creencias de la tabla a los que les pusiste mayor puntaje, para reencuadrarlos. Reencuadrar es un proceso que permite desafiar y reemplazar conscientemente algunos de tus filtros subyacentes o formas de ver el mundo. En cierto sentido, el reencuadre ayuda a «desaprender» los patrones de percepción, pensamiento o sentimiento que ya no cumplen el propósito original o que no te sirven para nada. Reencuadrar es una herramienta que da más libertad para tener mejores resultados.
EL PROCESO DE REENCUADRE
1 Identificá el modelo mental que necesita ser reencuadrado.
2 Expresá los resultados positivos y negativos que el modelo mental te genera en tu día a día. Considerá las recompensas o los resultados positivos que recibiste en el pasado al usar este modelo mental. ¿En general, te es útil o te es siempre útil? ¿O te es útil solo en determinadas situaciones o cuando lo usas de una manera específica? Identificá los límites dentro de los cuales el modelo actual te resulta útil.
3 Seguí estos pasos para reencuadrar los modelos mentales que no sean útiles:evaluá los resultados negativos que observás e identificá las situaciones en las que un modelo mental específico ya no resulta efectivo o que no está alineado con quién estas siendo actualmente;algunos modelos pueden parecer que solo tienen resultados negativos (por ejemplo, me considero incompetente y falso). No te engañes. Muchas veces, usamos modelos mentales «negativos» para motivarnos. En este ejemplo, puedo usar un modelo de mí mismo como incompetente para trabajar más y en forma más disciplinada de lo que creo que podría de otra manera. El objetivo en este caso sería reemplazar el modelo original con un nuevo modelo que refleje mi capacidad de trabajo sin necesidad de recurrir al diálogo interno negativo.
4 Encontrá una nueva declaración o varias declaraciones que capturen o incluso aumenten el impacto positivo del modelo mental y, al mismo tiempo, minimicen o eliminen los aspectos negativos.
HERRAMIENTA 4: CAMINOS PARA REENCUADRAR
Escribiendo el opuesto al modelo mental actual.
Encontrando el aspecto positivo del modelo actual que, de otro modo, podría considerarse como puramente negativo. Por ejemplo, ser obstinado: ¿cómo puede ser obstinado trabajar al servicio de mi eficacia en determinadas situaciones?
Construyendo una declaración que reconozca un modelo mental previamente no aceptado como un aspecto de todo tu ser, por ejemplo: «Puedo ser obstinado como mi madre. Esto es algo para aceptar como parte del ser humano. (Necesito ser más consciente de esto en la medida en que afecte mis relaciones con los demás)».
Creando una frase que muestre que, si bien mi modelo mental es útil, si lo uso en exceso puede tener consecuencias negativas. Por ejemplo: a quienes trabajan mucho les va bien. Este modelo puede ser positivo, pero si lo exagero puede tener impactos negativos para mi vida, como puede ser no lograr un equilibrio entre la vida personal y el trabajo.


Veamos unos ejemplos:
| MODELO MENTAL ORIGINAL | RESULTADOS POSITIVOS | RESULTADOS NEGATIVOS | MODELO MENTAL REFORMULADO |
| Necesito hacer todo bien. | Estándares altos, nunca se rinde, generalmente es exitoso | Las nuevas oportunidades generan gran estrés, temor a cometer error, posible parálisis y falta de acción. | Voy a aprender todo lo posible y a hacer mi mejor esfuerzo. |
| La crítica significa que no soy «lo suficientemente bueno». | Esfuerzo por hacer las cosas bien. | Mi valor se pone en juego si los demás piensan diferente. | Voy a evaluar la mirada que me regala el otro para ver si es una oportunidad de mejora o no, desde mi mirada. |
| Miedo a que no funcione: ponerlo en las redes sociales y que nadie te contacte. | Voy a buscar formas de comunicar lo que ofrezco. | Paraliza mi capacidad de acción y flexibilidad | Siempre es posible que me contacten o no. Que no me contacten puede implicar que tengo que reformular mi comunicación o ajustar alguna variable de mi oferta. Hasta no probar, seguro que nadie me contactará. |
| No puedo confiar en los demás, nunca lo harán tan bien como yo | Me involucro mucho con lo que hago. | Mi capacidad de generar resultados queda limitada por mi capacidad para hacer. Mis entregas se demoran y no cumplo los plazos | Si entreno a alguien dándole pautas realmente claras, voy a poder abarcar más proyectos y trabajar acompañada. |
Ahora es tu turno. Usando los modelos mentales seleccionados, completá esta tabla con tu reencuadre.
| MODELO MENTAL ORIGINAL | RESULTADOS POSITIVOS | RESULTADOS NEGATIVOS | MODELO MENTAL REFORMULADO |
CREENCIAS ESENCIALES PARA SER FELIZ
Hay algunas creencias15 que tienen mucho que ver con la posibilidad de diseñar nuestra vida, con la posibilidad de seguir recorriendo este camino que nos lleva a un lugar más alto en el laberinto y que nos permite elegir nuevas salidas. Desde algunas creencias (del tipo «ya es demasiado tarde») puede que ni entremos al laberinto, o que, una vez entrenado nuestro dragón, nos quedemos ahí. Desde otras creencias, vamos a seguir con paciencia y entusiasmo caminando hacia la cima para elegir nuestra salida. Las creencias que siguen tienen mucho que ver con la posibilidad de llegar a la cima y elegir nuestra salida.
| Si sos exitoso, vas a ser feliz. | La felicidad es resultado de diseñar una vida a tu medida. |
| Es demasiado tarde. | Siempre estás a tiempo de empezar el diseño de una vida más feliz para vos. |
| Debería saber qué hacer. | Para saber qué hacer, debo saber dónde estoy. |
| Si tomo la decisión correcta, el camino perfecto, voy a tener todas las respuestas y todo se va a ordenar. | El camino perfecto no existe. Hay múltiples caminos posibles y debemos elegir uno. |
| Si encuentro lo que me apasiona, todo se va a acomodar. | La pasión es el RESULTADO de un buen diseño, no al revés. Casi nadie tiene UNA cosa que lo apasiona. No es necesario conocer «tu» pasión para diseñar una vida soñada. |
Yo siento que actualmente nos acompañan muchas creencias que tienen que ver con el emprender. ¿Será el coletazo de la Revolución Industrial y de los gerentes capataces, o de los cambios tecnológicos y el acceso a la información, o algo multicausal? No tengo claridad sobre el origen, pero siento que muchos de nosotros pensamos algunas cosas que no suman, y quiero proponerte formas distintas de pensarlas:16
| Emprender es mejor que trabajar en relación de dependencia. | Para algunas personas, dependiendo de sus preferencias, formación, capital, relación con el riesgo y responsabilidades, emprender es una buena alternativa. Al emprender se pierden beneficios de la relación de dependencia como claridad y certeza sobre el nivel de ingresos. |
| Los emprendedores ganan más que los empleados. | Algunos emprendedores ganan mucho dinero. Otros no ganan tanto. Otros ganan dinero, pero no pueden disponer de él, pues deben tener más capital de trabajo para seguir creciendo. |
| Los emprendedores tienen mucho más tiempo libre y tiempo para vacaciones que los que trabajan en empresas. | Dependiendo de la etapa del emprendimiento y de la posibilidad de formar un equipo, algunos emprendedores nunca pueden salir de vacaciones tranquilos y desentenderse de su empresa, sobre todo en los primeros años. |
| Los emprendedores no tienen un jefe que los controle. | Al emprender, uno mismo es su propio jefe, y casi siempre, uno es un jefe mucho más duro y exigente que cuando tenés un jefe en una empresa. |
| Los emprendedores más exitosos son los que logran empezar con $100 y al año estar facturando $1 000 000. | Que con $100 se puede empezar una empresa en el 99,9 % de los casos es una fantasía romántica o es una historia en la que se está omitiendo información, detalles y etapas de inversión. |
| Ser un emprendedor exitoso es mucho mejor que ser el gerente general de una gran empresa. | Un gerente general de una empresa cuenta muchas veces con recursos y un equipo de gente que le puede permitir lograr resultados de muchísimo impacto. Algunos emprendedores luchan tanto por crecer, que no logran generar un impacto tan grande. |
DE MONSTRUO TEMIDO A MONSTRUO AMIGO
Te cuento que después de haber tenido el coraje de enfrentar a monstruos y sombras, ahora toca el protagonismo de elegir. Qué sigo creyendo, qué dejo de creer, que cosas que no creía empiezo a creer. Nada más ni nada menos. Así, vamos a poder ver que en el centro del laberinto hay algo que, para algunos, puede parecer un monstruo, pero que para nosotros, a partir de ahora, es un monstruo aliado, que nos protege y nos ayuda a marcar el rumbo. Este es el eje en el que se monta nuestra brújula.
Ahora te toca a vos:
¿Qué creencias identificaste en la línea de la vida y en tus diálogos internos que forman tu estructura de coherencia más frecuente? Podés anotar las cinco creencias más frecuentes (quizás te limiten, quizás te empoderen).
Creencias que fuiste identificando en los ejercicios
1.____________________________________________________________
2. ____________________________________________________________
3. ____________________________________________________________
4. ____________________________________________________________
5. ____________________________________________________________
Volvé a preguntarte si esas creencias son eficaces en función de los resultados que aspirás para vos mismo. Si no lo son, te invito a que las reencuadres usando la metodología que vimos más arriba para reemplazarlas por creencias más poderosas.
Creencias reencuadradas – Tener a mano para nuestra brújula

1.____________________________________________________________
2. ____________________________________________________________
3. ____________________________________________________________
4. ____________________________________________________________
5. ____________________________________________________________
FABRICÁ TU BRÚJULA – «CONÓCETE A TI MISMO»
Para saber para dónde ir, primero necesito tener una brújula, algo que me ayude a guiarme y crear estándares de lo que es bueno PARA MÍ. Y el acento está en el para mí. No todo es bueno para todos, y lo que fue bueno para mi padre, o para mi hermano o para mi amiga, no necesariamente es bueno para mí. Recuerdo que mi abuela Rosa si te raspabas, te ponía Nivea; si sentías secas las manos, te ponía Nivea; te hacías un moretón, te ponía Nivea. A veces creo que pensamos que la Nivea sirve para todo y buscamos esas respuestas únicas que nos aliviarían. Pero de verdad, ¿nos alivian?, ¿te alivian? Descubrí que más que aliviarme, me pesaban. Y desde el autoconocimiento pude encontrar respuestas más livianas para mí. Son como un traje a medida, que me calza en forma impecable (o lo más impecable posible, en cada momento).
«Conócete a ti mismo» decía el oráculo de Delfos. Sí, podemos conocer mejor quién estamos siendo, y observar y tener claridad sobre ciertas preferencias, talentos, tendencias personales. Y luego, en base a esto podremos crear un diseño en coherencia. Este autoconocimiento desde distintos ángulos se transformará en nuestra brújula.
En la sección anterior, buscamos mirar esa configuración casi transparente que traemos dentro. Opera en nosotros igual que nuestro corazón que late, o mis manos que tipean en el teclado. Es casi mágico, invisible, automático. Ni me doy cuenta, y mis manos tipean. Ni me doy cuenta, y una creencia o un modelo mental actúa como filtro de la realidad y me hace tomar decisiones y posturas.
Pero, cuando nuestro corazón funciona o nuestras manos tipean, no es fundamental para mí entender cómo ocurre eso —a menos que sea médico o investigador—. Mientras mis manos funcionen, las uso, y sin más preguntas. Solo si mi corazón empieza a fallar, o si busco que nunca falle, me ocupo de su mantenimiento y de entender un poco más.
En cambio, con las creencias no es lo mismo. Por un lado, porque puedo modificarlas una vez que sé que son creencias. Porque puedo reemplazarlas por creencias más ecológicas o útiles para mí. El sacarlas de ese automatismo o transparencia es de muchísima utilidad para poder mirarlas, elegirlas, adoptarlas o modificarlas. Esto nos da el poder de los dioses, el poder de crearnos a nosotros mismos.
Sin embargo, nuestras creencias también impactan en lo que luego se constituirán como nuestras fortalezas, nuestros valores, o nuestro perfil.
¿Mi fortaleza es la capacidad de trabajo? No, mi fortaleza es la pasión por lo que me gusta que me da la capacidad de trabajo, me da templanza para superar obstáculos y me da foco para cumplir objetivos, por ejemplo.
En esta sección quiero compartirte cómo algunos tests pueden ayudarnos a describirnos, a entendernos, a encontrar ya sea cómo estar en coherencia y armonía o cómo cambiar para poder lograr cierta coherencia y armonía.
Para elegir qué salida del laberinto tomar, la propuesta es que puedas elegir la salida que esté más alineada con quien estás siendo ahora, con tus creencias, con lo que son tus mayores fortalezas, con tus valores, con tu personalidad y con lo que más te gusta hacer y qué harías aun si no te pagaran. Para eso, te propongo transitar por cuatro poderosas herramientas que uso tanto para mí como para mis coachees.
Como te vengo contando, es importante detenerte y completar estos tests para que, al llegar a la cima del laberinto, tengas buenas herramientas que te ayuden a elegir hacia qué salida dirigirte. Si tus tests te muestran que tus herramientas son pala, traje de baño y toalla, quizás quieras elegir la salida que es hacia la playa, si los tests te ofrecen una campera súper abrigada, sombrero y antiparras de ski, quizás quieras salir hacia las montañas nevadas. Estos tests te van a ayudar a encontrar la brújula que va a marcar tu propio norte, que no es mi norte, ni el norte de tu familia ni el de tus amigos. Es tu propio norte. Y quizás ese norte hasta pueda ser volver a salir por donde entraste.
¿Avanzamos?
1 Fortalezas
2 Tu metáfora preferida
3 Valores
4 Flow
ENCONTRÁ A TU HÉRCULES - FORTALEZAS
¿Qué nos distingue? ¿Qué nos diferencia en forma poderosa de los demás? ¿En qué podemos apalancarnos para lograr nuestros objetivos? ¿Qué pasaría si, en vez de mirar lo que nos falta, empezamos a mirar lo que tenemos a nuestro favor?
DOBLE CLIC
Fortalezas y la Psicología Positiva
Martin Seligman, psicólogo estadounidense que investigó la felicidad y la depresión, es el «padre» de la Psicología Positiva, una rama de la psicología cuyo fin es encontrar y cultivar el genio y el talento, y hacer la vida más satisfactoria, en lugar de solo trabajar con los conflictos.
Seligman observó que en la psicología tradicional existían muchos manuales que describen una a una las patologías que los humanos podemos tener. Observando estos compendios, comenzó a cuestionarse por qué dedicamos tanto tiempo a estudiar a las personas «enfermas». Así, se preguntó cuál es el objetivo de la psicología. ¿Queremos personas más felices? Si queremos ayudar a que la gente sea más feliz, ¿por qué no estudiamos los hábitos de las personas felices?
A partir de estas preguntas y de investigaciones y desarrollos posteriores, nació en 1998 esta rama de la psicología moderna, que se enfoca en ocho áreas del ser humano:
1 Felicidad
2 Creatividad
3 Flow17
4 Resiliencia
5 Optimismo
6 Humor
7 Inteligencia emocional
8 Fortalezas personales
En sus estudios, Seligman encontró que una de las claves para la felicidad es conocer nuestras fortalezas. Sin embargo, al igual que en la psicología dedicada a las enfermedades, existe una clasificación de enfermedades para luego poder tratarlas. Seligman y sus pares encontraron que era imperioso poder clasificar estas fortalezas de carácter para luego poder medirlas y crear programas para desarrollarlas. Así fue como Seligman convocó a Christopher Peterson18para realizar una clasificación y un sistema de medición de fortalezas.
Esta clasificación identificó seis grandes virtudes humanas con las que han coincidido filósofos desde los inicios de la historia y de distintas culturas de oriente y occidente, a saber: sabiduría, coraje, amorosidad, justicia, templanza y espiritualidad/trascendencia. Las fortalezas de carácter son las que nos permiten acceder a estas virtudes humanas.
Una fortaleza es algo natural, intrínseco, mientras que las habilidades se entrenan.
Un talento es una habilidad innata, pero no necesariamente hace que las personas sientan alegría, energía o se sientan auténticos al usarlo.
Una fortaleza sí genera estos sentimientos.
Pocas personas tienen un conocimiento consciente de sus fortalezas. Otras las toman por dadas u obvias. Culturalmente, muchos de nosotros nos enfocamos más en las debilidades que en las fortalezas. Sería deseable salir de esta trampa de hacer únicamente una valoración negativa, ya que las fortalezas son las que permiten a las personas ser su mejor versión.
Te invito a conocer tus fortalezas e investigarlas según la clasificación hecha por Peterson, entrando a www.alumbraLab.com y haciendo el test gratuito en español.
Cuando hayas terminado el test, te pido que completes la siguiente tabla para tu brújula.

| Mis 5 mayores fortalezas son: |
Los siguientes son temas interesantes a considerar en relación con las fortalezas:
Supongamos que una de tus fortalezas es la amabilidad. En un momento te das cuenta de que estás con alguien brutalmente honesto y eso te resulta ofensivo, pues te parece poco amable. Lo interesante es notar que esa persona quizás está expresando su fortaleza de carácter, por ejemplo, la honestidad. ¿Sentís que empezar a entender las fortalezas de los otros te puede ayudar a flexibilizar tus modelos mentales y mejorar tus relaciones?
Podría ser que creas que las personas deberían actuar de cierta manera, o que las cosas deberían ocurrir de una determinada forma, a la que considerás la forma. Lo más probable es que esto tenga una relación directa con tus fortalezas. ¿Qué te pasa si sentís que alguien no actúa según tus fortalezas?
El hecho de conocerlas te ayuda a ver con más facilidad que esos «debería» están basados en una mirada del mundo que es más energizante y ecológica para vos. En el ejemplo anterior, si además de amabilidad tenés como fortaleza la curiosidad, podés usarla para tratar de entender el punto de vista de los demás. O, al menos, dejar de considerar que tu punto de vista es el único válido, que cada uno tiene sus razones.
Al estar con otra persona, podés tratar de buscar puntos en común mirando el mundo desde las fortalezas que comparten. Por ejemplo, decir: «Reconozco que para vos es importante ser honesto, y la honestidad para mí también lo es. Sin embargo, creo que el ser amable también es importante en relación con la honestidad».
DOBLE CLIC
Si estás usando poco tus fortalezas o solo en algunas áreas...
Es conveniente revisar la expresión de tu fortaleza en distintos ámbitos. Es común encontrar personas que pueden ser muy agradecidas con sus amigos y compañeros de trabajo, pero que no lo son con sus hermanos u otros miembros de la familia. O personas que expresan su amorosidad muy fácilmente a los niños, pero no a su pareja o a sus colegas. Es interesante explorar cómo se despliegan nuestras fortalezas en los siguientes ámbitos:
En relaciones: familia primaria y extendida, amigos, conocidos, colegas y colaboradores.
En el trabajo: pares, jefes, subordinados, clientes, proveedores.
En la comunidad: vecinos, vendedores, choferes, mozos.
En el tiempo personal o recreativo: profesores, compañeros de actividades.
Desplegar nuestras fortalezas nos genera placer, conexión y nos provee sentido, tres elementos clave para nuestra felicidad y bienestar.
Si queremos enfocarnos en nuestras fortalezas en relación con el ámbito profesional, la evaluación CliftonStrengths19 identifica 34 fortalezas en relación con este ámbito. El informe del test te da como resultado cuáles son tus cinco principales fortalezas como, por ejemplo, si sos estratégico, competitivo, si estás centrado en la responsabilidad, en la generación de ideas, si sos futurista, empático, disciplinado, aprendiz, analítico, adaptable, entre otras. Es un test pago que ofrece Gallup en su página. Su creador, Don Clifton, fue honrado por la American Psychological Association con una mención presidencial como el padre de la psicología basada en fortalezas.
TU METÁFORA PREFERIDA - PERSONALIDAD
Si bien todos somos diferentes, las personalidades son definibles y concretas, tal como afirmaban el psicólogo Carl Gustav Jung en el siglo XIX e Isabel Briggs Myers a finales de 1940. Según las preferencias individuales, existen distintos tipos de personalidades: más precisamente, dieciséis.
Los 16 arquetipos pueden ser descriptos como: arquitecto, lógico, comandante, innovador, abogado, mediador, protagonista, activista, logista, defensor, ejecutivo, cónsul, virtuoso, aventurero, emprendedor y animador. Conocer cuál es tu arquetipo tiene mucho que ver con elegir la salida que mejor se adecue a tu estilo.
El test que vamos a usar es una adaptación del test Myers-Briggs® (MBTI®) y nos ayuda a conocer nuestra forma de ser, nuestra forma de relacionamos con los demás, y qué tipo de cosas nos serán más o menos fáciles según nuestras habitualidades.
Te invito a hacer el test en el siguiente link, antes de continuar con el proceso de autoconocimiento: www.alumbraLab.com/personalidad.20
Cuando hayas terminado el test, te pedimos que completes esta tabla para tu brújula.

| Mi arquetipo es | Las letras de mi perfil son |
TUS JOYAS MÁS CUIDADAS - VALORES
Simon Dolan es doctor en Recursos Humanos y Psicología del Trabajo en ESADE, presidente de la Global Future of Work Foundation (GFWF) y escribió más de 70 libros. En 1976 empezó a estudiar las causas del estrés en el trabajo y su relación con los valores humanos y corporativos, mientras realizaba su doctorado en Psicología del Trabajo en la Clínica Mayo (Minnesota). Observó que cerca del 90 % de los pacientes que habían sobrevivido a su primer ataque cardíaco sin antecedentes de enfermedad coronaria atribuían su situación al trabajo y, más específicamente, al estrés en el trabajo.
Dolan identificó 51 valores humanos y los agrupó en tres categorías: ético-social, emocional-desarrollo y económico-pragmático. En su libro Coaching por valores21, Dolan profundiza sobre qué son los valores y los define como estrategias aprendidas y conservadas que permanecen relativamente estables a lo largo del tiempo. Afirma también que los valores nos enseñan que una forma de actuar es mejor a su opuesta si queremos conseguir un fin deseado. En consecuencia, nuestros valores guían nuestra conducta.
En definitiva, los valores pueden definirse como las decisiones estratégicas que tomamos para cumplir nuestros objetivos y estas opciones derivan de nuestras creencias sobre la naturaleza humana y el mundo. Las creencias son estructuras muy enraizadas que nos permiten explicar y dar sentido a nuestra realidad. Las creencias preceden a la formación de valores.
Veamos unos ejemplos:
Creencia: la falta de tiempo permanente es señal de éxito. Puede que entonces adoptemos el valor de que vale la pena trabajar mucho.
Creencia: lo importante son los resultados inmediatos. Valoramos beneficios rápidos, velocidad de producción aun con menor calidad.
Creencia: una mala calidad al final sale cara. Valor por buena calidad.
Como los valores anteceden a las creencias, para cambiar nuestros valores primero tenemos que cambiar nuestras creencias. Los valores crean normas o reglas de juego. Nos indican qué es bueno, valido, adecuado, deseable.
Conocer nuestros valores es indispensable porque nuestra jerarquía de valores define lo que hacemos y cómo vivimos la vida. Así, es importante sincronizar los valores y los objetivos para poder ser feliz. Para identificar nuestros valores esenciales, sugiero hacer este test que encontrarán en www.alumbraLab.com/valores.
Cuando hayas terminado el test, te pedimos que completes esta tabla para tu brújula.

| Mis 5 valores principales son |
DOBLE CLIC
Si querés profundizar en entender tus valores
En este test, los valores que están en color verde son los valores que tienen que ver con el bienestar propio. Los valores que están en azul son los valores sociales y tienen que ver con mi relación con las demás personas. Los valores que están en rojo son los valores pragmáticos que son los que nos permitirán obtener resultados económicos y en el campo laboral. Cuando hayan completado el test, les dejo unas preguntas que pueden ayudarnos a reflexionar:
¿Qué es lo que realmente te importa en la vida?
¿Qué valores dominan? ¿Emocionales? ¿Éticos? ¿Pragmáticos?
¿Cuáles son tus objetivos vitales? ¿Qué te haría sentir orgulloso?
¿Cuáles son tus objetivos en los distintos ámbitos de la vida? Fijemos objetivos realistas, alcanzables. ¿Cuáles serían los valores más útiles para lograr los objetivos?
FLOW (FLUIR): AQUELLO QUE HARÍAS, AUNQUE NO TE PAGARAN
Elige un trabajo que te guste
y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.
CONFUCIO
Trabajé mis creencias, encontré mis fortalezas, pero ¿cómo les doy un norte? ¿Cómo las alineo para obtener resultados? Estas herramientas por sí solas no tienen valor si no trabajan en función de algo, y ese algo era desconocido para mí hasta ese momento, cuando descubrí que era el propósito. Nunca imaginé el poder que tenía definir un propósito.
Porque esto iba más allá de mi empresa, esto atravesaba todos los aspectos de mi vida. Impactaba en mi tiempo libre, en mis lecturas, en mis conversaciones y hasta en lo que podría llegar a hablar en un espacio terapéutico.
A veces, aun sin ser talentosos, hay actividades en las que nosotros estamos en completa armonía. Actividades que nos energizan por completo, actividades en las que, para nosotros, el tiempo se detiene. En esas actividades nosotros nos encontramos en un fluir.
¿Existe un estado del ser que responde a características universales? ¿Alguna vez, durante alguna actividad placentera, perdiste la noción del tiempo, la sensación de hambre o cansancio, y aun de vos mismo? ¿Cómo te sentís frente a un desafío pequeño? ¿Y frente a un gran desafío?
Mihaly Csikszentmihalyi22, psicólogo húngaro-americano, definió el concepto de flow o fluir como un estado de experiencia óptima. Según su Teoría del flujo, cuando estamos en flow nos encontramos totalmente inmersos en la actividad que estamos haciendo, completamente involucrados, energizados, enfocados y disfrutando. Esencialmente, perdemos la noción del espacio, desaparecen el ego, el tiempo, la sensación de hambre u otras necesidades corporales como el descanso porque tenemos todo nuestro ser involucrado en la actividad que nos hace fluir.
Por ejemplo, un científico entra a la mañana a su laboratorio y en un momento se da cuenta de que ya es de noche y que ha pasado todo el día inmerso en sus experimentos, sin siquiera haber parado para comer o descansar. Lo mismo le ocurre a un bailarín, a una cirujana, a un escultor o a una emprendedora. Csikszentmihalyi afirma que la gente es más feliz cuando está en un estado de fluir.
Las personas, cuando están fluyendo, describen así ese estado:
Estar completamente involucrados con esa actividad.
Sentirse en éxtasis o euforia.
Sintiendo mucha claridad, sabiendo qué hacer y exactamente cómo hacerlo.
Estando totalmente en calma y en paz.
Sintiendo que el tiempo se detiene o desparece en ese instante.
Para caracterizar este estado, Mihaly generó un gráfico que relaciona nuestras habilidades con el nivel de desafío que representa una tarea, y encontró que podemos estar en flow en aquellas actividades que representan un desafío y para las cuales tenemos las habilidades necesarias.
Ücretsiz ön izlemeyi tamamladınız.