Kitabı oku: «Sé un ángel»


SÉ UN ÁNGEL
© 2021, Guillermo Sandino
© 2021, Intermedio Editores S.A.S.
Primera edición, mayo de 2021
Edición
María Alejandra Mouthon
Equipo editorial Intermedio Editores
Concepto gráfico y producción
David Reyes Navarro
Intermedio Editores S.A.S.
Avenida Calle 26 No. 68B - 70
www.eltiempo.com/intermedio
Bogotá, Colombia
ISBN
978-958-757-983-3
Este libro no podrá ser reproducido, ni total ni parcialmente, sin el previo permiso del editor.
Diseño epub: Hipertexto – Netizen Digital Solutions
CONTENIDO
Prólogo
¿Quieres ser un ángel?
¿Cómo son las misiones con los ángeles?
Mis vivencias con los ángeles
¿Para qué los ángeles si yo hablo directamente con Dios?
Experiencias a otro nivel
Misiones de los ángeles en nuestra familia
Mis misiones con los ángeles
Estas son misiones con los ángeles
Tú puedes hacer milagros
Camino al cielo
Preguntas a Sandino sobre sus amigos los ángeles
Misiones y misiones y misiones
La clave de RE
Los ángeles y los círculos virtuosos de la espiritualidad
Jesús y sus ángeles actúan a través de nosotros
Diosidencias
Ángeles en acción
Diferentes dones de los ángeles
¡Busca los talentos que quieres en tu vida!
La libreta de los ángeles
Embajadores de los ángeles
Cómo invocar a los ángeles
Carta a mi ángel de la guarda
¿Cómo ser un ángel?
Nada ha cambiado, salvo mi actitud; luego todo ha cambiado
Mensaje a mi ángel de la guarda
Nota final

Agradecimientos
A mi esposa, Maru, por su fe en mí y en los ángeles.
A mi hija Jerónima, que le puso el alma al texto de este libro y lo adornó con su genialidad; es mi coautora.
A mi hijo Sebastián, que con su profunda espiritualidad compartió conmigo misiones con los ángeles.
A mis nietos Santiago y Simón que siempre me han apoyado en mi vida espiritual.
A mi nuera, María Alejandra, que con su entusiasmo e inteligencia me dio la energía para lograr culminar el libro.
A mi yerno, Willy, que siempre he contado con su entusiasmo en mis procesos editoriales y apoyo en las misiones angelicales.
A mi amigo Álvaro Peñuela, que fue mi maestro en el estudio de los ángeles en la Biblia.
A mi amiga María Paulina, que, sin su gestión, no hubiese sido posible la realización de este libro.
A Akasha Despertar Espiritual, que me apoyó en forma amorosa en el trabajo de Ángeles en Acción.
Y un gran agradecimiento por su dedicación, profesionalismo y entusiasmo a mi editora, María Alejandra Mouthon, a quien le hice caso con cada comentario, sugerencia y manejo del contenido. Gracias, mi joven y talentosa editora.
A David y al gran equipo editorial que participó en el diseño de Sé un Ángel; súper feliz con el trabajo final.
Deseo agradecer a Misael Blanco, Gerente de Intermedio editores, por su apoyo a este proyecto.

A mi ángel Macabeo, por su inspiración permanente.
A mi hijo Francisco, que ya es un ángel.
A todos los seres que me han confiado misiones a través de los ángeles y a esa persona maravillosa llamada Paty, que fue el puente entre los ángeles y yo. Gracias, Paty.

Prólogo
Es fascinante asistir como protagonistas de este nuevo mundo, que evoluciona en lo empresarial, lo laboral, en el mundo de las ventas, en lo religioso y en lo político. Me apasiona vivir y observar permanentemente el acontecer diario.
Soy caminante por excelencia, porque me permite, fuera de hacer ejercicio, observar y, sobre todo, curiosear. Los códigos de la sociedad en la cual vivo son un tanto rutinarios, a pesar de que tienen todo para ser innovadores. ¿Por qué digo esto? Porque se visten igual, los hombres y las mujeres siguen al pie de la letra los dictámenes de la moda. Estudian bajo los mismos parámetros y su lucha académica y laboral es competitiva, ganar más, tener más, demostrar más.
Una revista de diseño arquitectónico decía que los restaurantes están pensados para que las personas puedan ver a los otros y que también los vean a ellos. A eso van, para que los vean, para que vean que tienen claro el código cultural de los poderosos. La generación de los millenials está lejos de lo espiritual, ellos son independientes, no siguen órdenes de nadie, son poco respetuosos y quieren viajar mucho como su máxima expresión de libertad.
Leí un artículo de la revista Harvard Business cuyo título decía En el mundo empresarial hay abundancia de lo mismo, que se refiere a que las empresas solo contratan personas que se hayan graduado de colegios y universidades puntuales y que hayan realizado sus maestrías en el exterior en la misma universidad. Lo anterior muestra que estamos ante un mundo parametrizado, en el que la mayoría piensa igual, que no hay un encuentro de otras dimensiones, porque todo está bloqueado por un sistema de estándares.
Afortunadamente, la educación está entrando en un viraje fantástico, donde vuelve a protagonizar el ser con su creatividad, con su sensibilidad social, sensibilidad a lo humano, a las artes, a una tecnología que brinda gran conocimiento, pero que permite que el ser logre integrarlo a su vida, que el conocimiento no sea anárquico, sino que logre integrarse al ser y no al hacer. Una educación que les permite desarrollar el pensamiento crítico y la empatía con el otro que tienen cerca.
Soy speaker y coach que forma en las empresas equipos de alto desempeño en el área comercial, y aquí nace mi tema favorito: ¿cuál es el propósito de la empresa? Me sorprende profundamente que la mayoría de las empresas no tienen un propósito y si lo tienen es cuantitativo: “Hacer plata”.
Mi trabajo consiste en que las empresas y las personas que las conforman tengan un propósito claro, doy un ejemplo: los distribuidores pequeños de equipos electrónicos o eléctricos, lo único que hacen es tratar de bajar el precio para que les compren, sin ningún propósito. Mi trabajo es que encuentren ese propósito, por ejemplo, uno de mis clientes encontró que su propósito era que el pequeño emprendedor que le compra pueda prepararse más en su trabajo y el distribuidor, con la marca que vende y su experiencia, le pueda enseñar a desarrollar mejor su labor, tanto en conocimiento de producto, como en conocimiento del mercado y cómo entrenar a su equipo comercial. Esto hace que le compren más por el valor del propósito que por el precio.
He querido mostrarles en este prólogo que yo, Guillermo Sandino, soy un hombre que trabaja a fondo, que vive de su trabajo y que vivo de mis talentos que son: la creatividad, la conversación y la energía.
Todo lo anterior lo realizo siempre en equipo con mi ángel, le hablo de mis inquietudes, le pido que me esté alimentando del amor a Dios; todos los días visito en la iglesia a mi amigo Jesús, le hablo como a un amigo, que sé que lo es y lo mismo a mi amiga la Virgen María. En las noches, con mis nietos, donde quiera que estén, vía WhatsApp rezamos el Ángel de mi Guarda, y ellos lo hacen con una devoción preciosa, al terminar la oración vuelven a sus juegos o tareas escolares.
En mis conferencias, cuando inicio, me suelen preguntar: “¿Cuáles son sus valores fundamentales?” y sin dudarlo les contesto que son tres: Dios, la familia y el trabajo. Esta triada me hace feliz, amo al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; a mi amada familia: hijos, nietos, nueras y yerno y, por supuesto, a Maru, mi hermosa esposa, que me ha enseñado a crecer como persona, a tener disciplina, a estar siempre alegre a pesar de las circunstancias.
Mi relación con mi ángel es algo cotidiano. Por ejemplo, cuando viajo en avión, al cerrarse la puerta antes del despegue, invoco a mi ángel y le digo: ángel mío, en nombre de nuestro señor Jesús, saluda al ángel del comandante, del primer oficial, de la tripulación de todos los que vamos en este vuelo, de los controladores aéreos, para que nos lleven con bien.
En este libro podrán conocer un poco más de mi relación con los ángeles, la espiritualidad y, sobre todo, cómo lograr ser un ángel en la tierra para ayudar a los demás.

PRIMERA PARTE
¿Quieres ser un ángel?
Esta pregunta es el eje central de este libro. Tenemos latente el deseo de conocer a un ángel, pero no siempre nos preguntamos si nosotros quisiéramos o si podemos ser uno. Pareciera que el tema de los ángeles es algo lejano, inalcanzable, esotérico, mágico. Sin embargo, puedo decirles, sin temor a equivocarme, que el tema de los ángeles es algo cercano, cotidiano, alegre y de acción.
Los ángeles son seres maravillosos de acción al servicio de las criaturas de Dios. Existen porque su misión es estar siempre al lado de Dios y nosotros los seres humanos tenemos alma, y el alma es Dios, luego los ángeles custodian la parte de Dios que está en nosotros. Nos cuidan en el camino hacia la energía total, nos ayudan a no irnos lejos de Dios.
Los ángeles se pueden comunicar con nosotros a través de un diálogo profundo. Sin embargo, se alejan cuando nos cubrimos de ego y nos creemos poderosos por lo que poseemos. Es aquí cuando los ángeles no pueden actuar, porque el egoísmo es la falta de amor al servicio de los demás. Jesús dijo: “Yo vine a servir, no a que me sirvan”, es ahí en esta frase fantástica donde se encierra el poder de los ángeles que se basa en el servicio. Los ángeles son seres al servicio.
Los ángeles no pueden actuar si no se lo pedimos. Los ángeles actúan, igual que Dios, a través de nosotros. Este es el punto más importante de la acción de Dios. Por eso el poder de interceder por los demás es algo divino, porque nosotros podemos pedir por los demás y Dios y sus ángeles van a escuchar, porque es un acto de amor y Dios es amor.
Convertirse en misionero de los ángeles es aceptar su presencia en el servicio y es aceptar que seamos instrumentos de fuerza espiritual. Cuando uno decide ser un ángel, decide actuar, servir, amar y estar siempre listos a los pedidos de las personas que nos solicitan ayuda en misión. Cuando oramos podemos decir, “Señor mío, dame misiones con tus santos ángeles, que mi trabajo se convierta siempre en una misión a los demás, que mi trabajo inspire a los demás a lograr esa fuerza del amor”.
Cuando voy a dictar una conferencia siempre pido a Dios que mi mensaje sea un mensaje energizado para las personas que lo van a recibir, y que mis palabras sean lo suficientemente claras para que las personas puedan tocar la energía que les llega y actuar en sus vidas. Deben despertar al mundo positivo, a sentirse que son seres que transforman, que innovan y, por lo tanto, trascienden.
“Milagro de oírte”. Esta es una frase muy frecuente en el mundo de hoy: “milagro de oírte”, eso decimos cuando una persona nos llama y hace tiempo no hablamos con ella. Igualmente pasa con los ángeles, no nos detenemos a hablar con ellos, a sentir que el ángel es un amigo que siempre está junto a mí y que solo puede actuar si yo pido su presencia. Los ángeles hablan de una forma increíble y sorprendente.
Hasta aquí me he entusiasmado mucho escribiendo de mis amigos los ángeles. Yo los amo, los siento permanentemente cerca y cuando no los siento, es que yo no estoy sintonizado con la misión. El día a día, la rutina, las preocupaciones nos alejan de ese conectarnos con la energía de los ángeles. Pero téngalo por seguro que ellos se encargarán de hacernos reaccionar utilizando otros seres que sí están sintonizados con los ángeles y nos hablaran claro y directo. Los ángeles hablan a través de los ángeles de carne y hueso que han asumido el papel de ángeles sin querer, son las circunstancias que te hacen actuar como ángel.
Ve a tomar un café y conversa contigo, aprovecha ese momento íntimo entre tu cerebro y tu espíritu y háblate y pregúntate cuándo has actuado como ángel o cuándo alguien ha actuado como un ángel en tu vida. En nuestras vidas siempre aparecen seres maravillosos que nos dan la mano en un momento que nos sentimos solos, que no encontramos respuestas, siempre alguien actúa como un ángel y a veces nos preguntamos: ¿ese que me ayudó fue un ángel? Claro que lo fue, impulsó a alguien o a las circunstancias a actuar como tal, para dar ese elemento que transforma la vida de los demás.
Los ángeles también actúan en tu cerebro y te mandan mensajes claros, sobre todo cuando no estás tensionado o triste; de golpe caminando se ilumina tu pensamiento y encuentras la respuesta perfecta a tus necesidades. Tú mismo te sorprendes de la idea y hay una fuerza interior que te dice “Actúa, lleva a la realidad la idea”. A veces te da miedo, pena o vergüenza el llevar la idea a la realidad, a la acción, pero si lo haces, te vas a sorprender de la fuerza de los ángeles en los acontecimientos donde tu vida entra al servicio de los demás.
Servicio es la palabra que define nuestra relación del ángel con nosotros. Esta idea de servicio, cuando la llevas a la acción, a la realidad, es cuando los ángeles del cielo cantan felices.
Este es el “milagro de oírte”, de oír el susurro de los ángeles, de ver más allá de lo cotidiano, de ver una nueva dimensión, donde todo lo que te sucede es porque está en el círculo virtuoso en el camino a Dios, todo es una oportunidad divina que hay que tomar, y tus amigos los ángeles son los mensajeros de esos pensamientos innovadores, transformadores de vidas que convierten esta vida en algo maravilloso.
El ángel, mi amigo del alma
Acércate al ángel, utiliza este libro y date la oportunidad de hablar con él, cierra los ojos, piensa en un sitio hermoso, lleno de música fantástica, de perfumes deliciosos y de seres alegres; ahí está tu ángel: háblale, platica con él de tus pensamientos más profundos o de tus pensamientos más sencillos. Él te va a comprender, recuerda que tu ángel es un traductor de tus oraciones hacia Dios.
El ángel es un amigo que siempre está dispuesto a conversar, a analizar, a entender, a tomar café contigo. Deja que seres reales puedan actuar como ángeles en tu vida, permite que la circunstancia hable, que pasen cosas que parecen sencillas y que de repente se convierten en eventos. Deja que tu amigo el ángel pueda realizar su labor a través de ti.
El ángel es un amigo del alma, porque literalmente es así, él está desde la eternidad al lado de tu alma, que es Dios, y quiere con todas sus fuerzas que tú te sintonices con Él y logres pasar a esos niveles espirituales a los cuales estás invitado. Para lograr que la invitación a entrar en la energía de Dios se dé, tienes que actuar como un ángel ante los demás. Si has leído detenidamente este capítulo, encontrarás la guía inicial para convertirte en un ángel ante los demás seres.
¿Cómo son las misiones con tu ángel?
Para realizar una misión con tu ángel en vida, debes seguir estos pasos que te van a permitir que tu labor sea clara y eficiente.
Hablar con Dios, decirle con todo el corazón y todo el amor que deseas que te entregue misiones que puedas realizar en equipo con tu ángel custodio y que si la misión requiere de refuerzos, estos sean enviados. Tú le pedirás a Dios que las misiones sean una necesidad sentida de alguien, de una familia o de una empresa.
Debes pedir que las misiones no te toquen el ego o el sentimiento de súper hombre. Que siempre debes actuar como un ser sencillo, amoroso y alegre.
Conversar es un tema fundamental para lograr conectarte con todas aquellas personas que necesitan de tu misión. Aprende a entablar una conversación abierta, sin tapujos ni temas escondidos, habla en forma transparente. Para ser un buen conversador debes leer mucho de muchos temas, es decir, debes ser un ser integral que pueda hablar en forma clara ante cualquier persona.
Para ser un gran conversador debes tener un léxico generoso, que te permita que tu mensaje sea fluido y claro e impacte en el escucha. Acuérdate de que una conversación es entre dos o más personas, debes aprender a escuchar y permitir que el pensamiento te aclare la mente para que tus conceptos sean hilados dentro de la conversación.
Debes despertar en el interlocutor el deseo de preguntar, y de esta manera podrás descifrar la necesidad que tiene tanto explicita como implícita.
Acuérdate de que un tema fundamental es conocer los códigos culturales de las personas a través de las preguntas que te hagan. La pregunta lo que hace es que descubras el grado académico de la persona, su personalidad y su necesidad clara. Las personas siempre, y más en América Latina, hacen preguntas con un doble sentido, debes entrenar en el arte de responder preguntas y el de descifrar los talentos de las personas. El ángel te va a ayudar mucho.
El ángel te va a ayudar a conocer a las personas a través de susurros que oyes en tu cerebro en forma clara y precisa. Parece intuición, pero realmente es el ángel quien te ayuda; siempre y cuando tú hayas pedido esa ayuda a tu ángel para lograr descifrar los códigos de la persona con la cual conversas. Es muy importante practicar mucho el arte de oír los susurros de los ángeles y se practica en la vida cotidiana prestando atención a la forma que te conectas con el ángel en cada momento que lo necesitas. Le puedes pedir ayuda de la siguiente manera: “Ángel mío por favor envíame susurros que yo pueda descifrar y llevarlos a la práctica” y el ángel te ayudará. Recuerda que los ángeles actúan cuando tú se lo pides.
No soluciones los problemas. Es importante que la persona en la cual estás en misión empiece a misma a descubrir la respuesta. Tú sólo guíalo y llévalo al ser espiritual que todos tenemos, no trates de convertirte en psicólogo, solo en amigo desprevenido. Las misiones con los ángeles son sorprendentes, te presentan una variedad de seres que jamás imaginarías que puedan acercarse tanto a ti.
Si la persona te pide ayuda de los ángeles, pide la ayuda de Dios. Cuando la persona llega a ti porque le han dicho que tú eres un ser que conoce de ángeles, siempre inicia la conversación con una pequeña oración pidiéndole a Dios que iluminen el camino y envía ángeles de protección y de sabiduría. Tienes que entrar con una charla explicando que los ángeles no son seres milagreros, sino mensajeros de Dios, y que están en misión de lograr tocar a la persona que pide la misión. Hay que enseñarles a orar, a amar a todas aquellas personas que tratan de hacer el mal, demostrar que el poder de orar por esa persona que quiere perjudicarte, que te hace la vida imposible en el trabajo, en la universidad, en el matrimonio, es el poder de la oración para que los ángeles pueden actuar, porque esa persona que ves como tu enemiga también tiene un ángel, y entre ángeles se puedan comunicar y lograr que el ser que hace el mal tenga un momento de inspiración divina y cambie su actitud. Hay que enseñarles a las personas que piden misión que, cuando estén cerca a ese ser negativo, hablen con el ángel de él y que permita un acercamiento. Es genial la respuesta rápida cunado tú lo haces con amor verdadero y con una infinita fe.
Debes enseñarle a orar, que no se trata de mil letanías prefabricadas, sino de una conversación del alma. La persona que está en la misión muchas veces va a sentirse defraudada porque las cosas no mejorar como pensaba, y es ahí donde tienes que trabajar a fondo para que la persona entienda que el primero que debe cambiar es él, y que amar es el arma más poderosa.
Mis vivencias con los ángeles
Ser famoso como director creativo me estaba asfixiando; muchos amigos ficticios, mucho licor y mucho chiste. Ser un anfitrión de clientes y manejar las relaciones con estos, se estaba convirtiendo algo muy frecuente. Todo esto me estaba llevando a una angustia al no encontrar nada que me llenara, todo era vacío y decadente adornado de grandes toques de ego.
Almorzando con mi cuñada Paty y Carlos, su esposo, y obviamente Maru, le comenté a Paty, que es un ser muy espiritual y centrada en la vida, que yo me encontraba en un vacío inmenso y estaba entrando en una especie de depresión. Ella en forma muy sencilla me dijo: “Habla con tu ángel”. Yo quedé abismado del comentario de Paty porque yo esperaba que ella me diera un consejo profundo y me sale con un tema tan lejano a mí, los ángeles. Le dije: “y ¿cómo se habla con los ángeles?”. Ella me comentó que hablar con los ángeles no tiene ningún misterio, que hablara como estaba hablando con ella.
Pasaron los días y yo seguía en esa angustia de vacío que nada me satisfacía, nada me alegraba, y un día pensé: “Voy a intentarlo, voy a hablar con el ángel, de golpe pasa algo, pero no creo en esa idea de los ángeles es algo como de película de Walt Disney”.
Un día, sentado en la banca de un parque cerca a mi casa, me concentré y le hablé al ángel, interiormente pensé que, si era verdad, sería algo maravilloso poder conectarse con un ser de otra dimensión. Me apasionó de repente el tema y entré en esa paz que se da cuando uno entra en etapa de meditación, sentí mucha tranquilidad, alegría y levedad. No sé cuánto tiempo pasó en esta meditación, solo sé que la pasé bien, que era algo amable para mis sentimientos y que, además, me apartaba de esa ansiedad del vacío humano.
Le comenté a María, mi esposa, ella sonrió y me alentó a seguir trabajando en ello, ella sentía que era una terapia muy apropiada a mi vida disoluta y vacía.
Pasan cosas
Al traer a mi mente esos recuerdos, vibro de emoción, fueron tiempos maravillosos, tiempos donde la energía de los ángeles me llevó a un nuevo estilo de vida, una vida conectada con la fuerza que me enviaban estos maravillosos seres. Era claro que al entrar en esta nueva dimensión las cosas sucedían de forma diferente. Me sentía energizado, y genial, sabía que todo pasaba en mí ser gracias a la conexión con los ángeles y por mi decisión de ser un misionero. Esta historia de mi vida que les voy a narrar es una demostración clara que los ángeles actúan en equipo con los ángeles de las otras personas. Una noche cualquiera fui a departir con el gerente comercial de la marca de máquinas de coser que manejábamos en la agencia de publicidad, y tomando un trago él me dice: “Sandino (así me decía, Sandino), quiero hacerle una propuesta muy seria, salgase de la agencia donde trabaja y vengase a dirigir la house agencia de la marca”. Me sonó fascinante la idea. Era la manera perfecta de en rutar mi vida, era algo que yo pedí con mucha fuerza a Dios que me diera un trabajo donde me sintiera pleno y es esta la respuesta que me envía a través de los ángeles. Es claro que mi ángel estaba actuando en la construcción del plan de Dios. Amigo lector cuando quieras que suceda algo, pídelo con todas sus fuerzas del alma y tu ángel va a actuar si está en el plan de Dios.
El gerente comercial me dice que antes de tomar una decisión, tenía que comentarme otra condición: “Tienes que trabajar con tu esposa, ella debe manejar las finanzas, tú no sabes de eso”. Yo le pregunté: “¿Cuánto tiempo tengo para dar la respuesta?”. Él me dice: “Lo que te demores tomándote ese trago”. Me lo tomé y dije sí. Al otro día fui a cenar con Maru y le propuse el proyecto. Ella al principio quedo impactada con la propuesta, pero reaccionó rápido y me dijo que sí. Llevamos más de 35 años trabajando juntos gracias a este cambio total de vida donde los ángeles actuaron en forma precisa para lograr que todo se diera perfectamente. Aquí cabe anotar que mi vida con Maru (mi esposa) ha sido fascinante porque hemos logrado un equilibrio entre lo laboral y la vida de pareja. Siempre que tenemos algún problema, invitamos a nuestros ángeles a tomarse un café con nosotros y hablamos del problema. Pensamos en cómo lo resolverían los ángeles y encontramos siempre la respuesta correcta. Un día, en México D.F., le pregunté al gerente comercial por qué me había puesto esa condición de trabajar con mi señora, y él me dijo que no sabía, que simplemente le había llegado a la mente. Mi vida económica empieza a cambiar y mi vida en familia también, estoy más cerca de los hijos, de Maru y las cosas fluyen, recuerdo que la Navidad adquiría una dimensión fantástica, mis hijos, Jerónima y Sebastián, entraban en el tema de la espiritualidad.
Mi encuentro con el ángel
Sentir que tu ángel te habla es algo que no es fácil de entender y menos de aceptar; esta fue mi experiencia. Una noche del mes de agosto, en 1982, luego de llegar de mi trabajo en la agencia de publicidad, comí algo ligero y me dirigí a la cama a ver televisión junto a mi esposa, quien se quedó dormida poco tiempo después. Estaba tranquilo viendo un programa, cuando de repente escuché una voz suave al oído que me dijo: “Si quieres verme, estoy en la ventana que tanto te gusta”. Cuando sentí que me hablaba, pensé que estaba delirando o que mi imaginación estaba jugando de manera muy fuerte. Seguí en mi cama viendo televisión, Maru dormía plácidamente. De repente vuelvo a oír y me dice: “Tú lo pediste, aquí estoy”. Me dije: “Bueno, vas a esa ventana, te cercioras de que no hay nadie y regresas tranquilo de que todo fue tu imaginación”.
Me levanté, caminé por el corredor que comunicaba mi alcoba con el sitio de la ventana, que daba hacia unas montañas bellas, un colegio y un convento. Cuando caminaba hacia el encuentro, de repente siento una voz fuerte y contundente: “Prepárate, vas a estar en presencia del hombre de Dios”. Seguí caminando y llegué frente a la ventana que me había indicado la voz, y ahí estaba, no sé si grande o pequeño, pero su presencia era de una gran energía y una atmosfera maravillosa de paz.
Solo atiné a decir “Hola”. Era muy guapo, crespo, de nariz afilada, una sonrisa que generaba tranquilidad y cercanía, vestía una camisa blanca –como las que usan los bailarines del Riverdance–, tenía un cinturón verde hermoso, sonreía mucho. Yo le repregunté: “¿Por qué yo?”, y él me contesta: “Porque lo has pedido”. El ángel continuó y me dijo: “Hoy te conviertes en misionero de los ángeles, te van a llegar muchas misiones y nosotros te vamos a ayudar y proteger. ¿Aceptas entrar en misiones de los ángeles que nos envía el Señor?”. Dije que sí y se desvaneció la imagen.
Me devolví a mi alcoba y allí estaba Maru esperándome. Ella me miró y preguntó: “¿Lo viste?”, y le respondí que a quién. “A tu ángel”, me dijo. “¿Cómo lo supiste?”, a lo que Maru respondió: “A mí me contaron”.
Lo que debemos tener claro es que los ángeles son misioneros de Dios, ellos cumplen misiones. No pasa nada con los ángeles si Dios no lo permite. Ellos actúan si eres un ser creyente de Dios, y se pueden sintonizar si lo pides. Es muy importante que, y por esos lo repito y lo enfatizo, los ángeles, al igual que Dios, no pueden actuar si no se pide esa comunicación.
¿Para qué los ángeles si yo hablo directamente con Dios?
Muchas personas, muy creyentes, me dicen que no necesitan a los ángeles porque ellos se comunican directamente con Jesús. Pienso que es muy respetable este comentario, lo que sucede es que los ángeles no están para ayudar en forma individual, sino para interceder. El ángel actúa para que tú ayudes, de igual forma como los ángeles de otros te pueden ayudar a ti. Los ángeles son seres maravillosos que están con Dios y pueden trabajar en función del bien.
Yo siempre contesto a los que me dicen que ellos se comunican directamente con Jesús con esta respuesta: cuando tú eres papá o mamá, siempre confías el aprendizaje de tus hijos a profesores, estos son los encargados de formar pedagógicamente a nuestros hijos en las diferentes disciplinas, como el arte, las matemáticas, la educación física, la historia, la geografía, los idiomas, y son varios los profesores que intervienen en la formación académica de los hijos, son ellos los que transmiten los valores que los padres quieren inculcar en sus hijos. La formación de los profesores es fundamental en el crecimiento del ser para el hacer. Desde el preescolar, primaria, bachillerato, universidad, posgrados, maestrías, siempre están los maestros para transmitir el conocimiento y los padres delegan esa labor en los profesionales de la educación. Un papá no es experto en pedagogía, o si lo es, prefiere que los profesores del colegio refuercen el aprendizaje.
Me gusta mucho ver y sentir los resultados de aquellas personas especialistas en la formación de niños que tienen dificultades en el aprendizaje, ellos llevan a los niños a mejorar la dicción, el manejo corporal, la concentración. También hay profesores de materias complementarias, como lo son los deportes –el tenis, fútbol, basquetbol–, o maestros de artes –música, canto, baile–. Son disciplinas que van engrandeciendo a los niños. Así mismo, Dios se siente maravillado cuando el ángel se convierte en maestro del ser que acompaña.
Todos estos profesores buscan afanosamente el mundo de las habilidades, descifrar los talentos de cada niño, de cada joven, para que al descubrirlos –ya sea que estén explícitos o implícitos–, se dé un fortalecimiento del ser en su acontecer diario.
El maestro después es coach en las empresas, es quien, a través de la conversación con los ejecutivos, va encontrando esos elementos del ser que le va a permitir sobresalir en su labor. El coach es un guía que inspira al entrenado a utilizar todos los descubrimientos que van sucediendo durante el tiempo del coaching. Los ángeles son los maestros que envía Dios para educarnos en el camino hacia él. Ellos tienen la misión de enviarnos permanentemente mensajes que nos despiertan a salirnos de la rutina negativa, del odio que nos va consumiendo, o de ese criticar todo y no hacer nada. Los ángeles despiertan en nosotros el deseo infinito de aprender mucho y llenarnos de conocimiento para lograr transmitir a los demás nuestro trabajo.
Siempre he pensado que los ángeles son seres creativos por excelencia, que se valen de una cantidad de herramientas pedagógicas para que nosotros aprendamos a través de nuestros talentos a desarrollar el ser. Los ángeles, con una paciencia infinita, nos enseñan todos los días. Nosotros, en este camino con los ángeles, tenemos que diariamente, al final del día, hacer un resumen ejecutivo, en este caso un resumen espiritual, de qué circunstancias me llevaron a prender y cuando sentí la presencia de Jesús.
Por lo anterior, estoy convencido de que los ángeles son maestros que nos enseñan diariamente el camino hacia la luz, el camino hacia Dios. Él quiere que sean los ángeles los maestros. Igual que los papás delegan el crecimiento en el conocimiento a los profesores, Dios delega el aprendizaje de sus criaturas a los ángeles.
Estoy seguro de que los que me dicen que ellos no necesitan de los ángeles porque se comunican directamente con Dios, envían a sus hijos a la escuela y a la universidad, porque es en los centros educativos donde los hijos encuentran la escuela para aprender a vivir. Es así como los ángeles son los maestros de Dios.
Experiencias a otro nivel
Rápidamente se propagaba el tema de que había un señor que hablaba de los ángeles y que era muy interesante si tenías dudas o si requerían una solución espiritual.
Mi hijo Francisco partió muy joven de este mundo en un absurdo accidente; cuando un ser tan cercano parte, para uno es difícil volver a la realidad, entender por qué y ser fiel a sus creencias religiosas. Estando en esta etapa de duelo, tuve un sueño con mi amado Francisco; él me decía que quería una misa, pero únicamente Jesús, el sacerdote, él y yo. Desperté sorprendido por el pedido que Francisco me hacía en el sueño. En esos días conocí a un sacerdote profesor de teología que quería que yo le comentara sobre mis experiencias con los ángeles; tuve una muy agradable conversación con él, era un sacerdote muy carismático, simpático, abierto y muy conocedor de la Biblia, tema que me fascina y que en otro capítulo voy a trabajar. Él me dijo que quería conocer el nombre de su ángel y yo, en forma muy sencilla, le pedí que cerrara los ojos y que el primer nombre que apareciera en su mente ese sería el nombre de su ángel custodio. Se sorprendió mucho porque le llegó claro y contundente el nombre. Volvimos al auto y yo conducía hacia su casa para dejarlo descansar, había sido un día largo y profundo en el tema de los ángeles. Cuando llegamos a la casa del Padre, él me dice: “Guillermo, yo estoy muy agradecido contigo por tu mensaje de los ángeles, me gustaría hacerte un regalo. En la casa yo tengo una pequeña capilla donde me gustaría realizar una misa contigo y tu hijo”.
En ese momento me emocioné mucho porque se cumplía el deseo de mi hijo Francisco, íbamos a tener una comunicación muy profunda y hermosa. El padre comenzó la misa y en el momento de la elevación me dijo. “Habla con tu hijo, él está aquí con Jesús”, yo le dije que lo amaba, que lo quería y que gracias al Padre y los ángeles podíamos lograr que el sueño se convirtiera en realidad. Todo fue manejado angelicalmente para lograr tener ese hermoso encuentro con Francisco. Así actúan los ángeles, en susurros de Dios.
Recordemos que la esencia de los ángeles es ser mensajeros de Dios. Ellos son los encargados de las buenas nuevas que inspiran a seguir el camino hacia la salvación. Ángel quiere decir mensajero, el utiliza sus mensajes que transforman, que son eficientes y efectivos. Al aceptar el rol de ángel, debes actuar como el mensajero de lo bueno, de lo bello, de lo trasformador.
Misiones de los ángeles en nuestra familia
Mi hijo y su ángel
Por ese entonces, mi hijo menor tenía nueve años. En una ocasión, llegaron a visitarnos unos muy buenos amigos que nos invitaron a compartir un rato en un club cerca de la ciudad. Ellos venían con sus dos hijos, que eran de edades similares a la del mío. Mientras hablábamos animadamente con la pareja amiga, los dos hijos de ellos y mi hijo se fueron a jugar al parque. Los tres niños decidieron jugar en un columpio donde cabían los tres perfectamente sentados. Mi hijo decidió bajarse cuando el columpio aminoró la velocidad del balanceo, pero uno de los amiguitos decidió empujar con mayor fuerza; mi hijo, inconscientemente, puso la mano en la barra que sostenía el columpio y, con la fuerza del nuevo impulso, quedó el dedo atrapado entre la barra que sostiene la estructura y la barra del columpio. El dedo recibió todo el impacto y se lesionó muy fuerte. Los niños, al ver el dedo destrozado de mi hijo, corrieron asustados hacia dónde estábamos, mientras gritaban Sebastián (el nombre de mi hijo). Cuando volteamos a ver el dedo, vimos que estaba completamente suelto en la falange. Mi señora –no sé cómo se le ocurrió– le dijo que se lo apretara con una servilleta y no lo soltara; él no lloraba, solo estaba muy concentrado.
Salimos rápidamente del club con dirección a una clínica muy conocida por su profesionalismo. Llegamos a urgencias, lo recibieron rápidamente, tomaron toda clase de radiografías y, después de un tiempo, nos llamaron a mi señora y a mí. Nos mostraron en las radiografías que el dedito estaba muy complicado, por lo que habían llamado al cirujano plástico, quien debería realizar una cirugía urgente para tratar de salvar el dedo de mi hijo. Dimos todos los permisos y nos pidieron que esperáramos a que el cirujano llegase en una media hora. Yo me acerqué a mi hijo, quien estaba muy tranquilo, le pregunté qué pensaba y me contestó: “Estoy con Lorenzo y él me dice que todo va a salir bien”. Lorenzo es el nombre de su ángel, que descubrió un día que le pidió el nombre y él oyó en una canción que decía Lorenzo, así que Sebastián desde ese día asumió que ese era su nombre.
Llegó el cirujano a la media hora, tal cual nos habían manifestado los médicos de turno. Nos saludó amablemente y se dirigió a revisar las radiografías y el dedo de mi hijo. Le volvieron a tomar radiografías una y otra vez, le revisaron el dedo, y nos llamaron nuevamente a mi señora y a mí. El cirujano, un doctor joven y simpático, nos dijo: “No sé qué paso; miren las primeras radiografías y miren las segundas y las terceras, el dedo está sano, no me gusta decirlo, pero es un milagro. Pueden llevarse a Sebastián está curado su dedo”.
Cuando llegamos a la casa, le dimos gracias a Dios y a Lorenzo, quien pudo interceder por Sebastián gracias a su fe total en el poder de este con Jesús. Estas experiencias cercanas y contundentes con los ángeles únicamente suceden cuando estamos realmente convencidos de que la fe existe, y que es a través de ella que los seres angelicales se pueden comunicar con nosotros.
Mi hija y su ángel
Estábamos de vacaciones en un sitio muy bello y caluroso. A eso de las seis de la tarde estábamos en la piscina del hotel con mis hijos nadando, cuando un niño muy acelerado no se dio cuenta y nadando se tropezó conmigo, arrancándome una cadenita muy bella que yo siempre tenía colgada, una pequeña cruz. Traté de sumergirme y buscarla, pero la iluminación de la piscina no era muy potente. Un mesero que estaba a la orilla de la piscina me ayudó alumbrando con su linterna y nada. Hasta que de repente mi hija Jerónima dijo: “papá, que me dejen sola a mí para buscar la cadena”. Yo les dije que dejaran de alumbrar con la linterna, y a los chicos que estaban en la piscina tratando de ayudarme a encontrarla les pedí que estuvieran quietos. Mi hija se zambulló sin tocar fondo, nadó por debajo del agua un par de metros y salió a la superficie feliz con la cadenita en la mano.
Me puse radiante de la felicidad y le pregunté cómo había hecho para encontrarla. Ella me dijo que sintió que el ángel le hablaba y le decía que se hundiera que se la iban a entregar; ella lo hizo y estiró su mano y vio a su hermano Francisco sonriendo mientras le entregaba la cadenita. Ella me dijo: “fue el ángel y Francisco los que me entregaron la cadenita”.
Es hermoso recordar este momento donde el cosmos se confabuló y se presentaron el ángel y mi hijo Francisco para entregarle a Jerónima la cadenita, porque ella escuchó y aceptó lo que el ángel le dijo. Los ángeles nos demostraron que cuando hay fe en familia, todo puede suceder por amor, y lograr la presencia de mi hijo Francisco en un acto de amor a su hermana y a su padre y en compañía del ángel, es algo fascinante. Fue una misión de un ángel en acción.
Ejercicio para sintonía con tu ángel
• Donde estés, cierra los ojos y siente tu propia respiración, sé consciente de que estás respirando. Recorre tu corriente sanguínea, siente el latido vivo del corazón y lleva el pensamiento a la frente, justo entre los dos ojos, y sal y mira el mundo astral. La meditación con los ángeles es algo simple y amable.
• Habla con tu ángel desde lo más profundo de su sinceridad. Salúdalo y, si quieres, siéntate en cualquier parte a conversar con él.
• Dile que quieres sentir los susurros de Dios.
• Dile que crees en él y en Jesús.
• Pide que te ilumine, que entre en tu vida esa fuerza que es el Espíritu Santo, para lograr ir a otro nivel.
• Cuando vayas a comenzar tu recorrido diario, dile que te acompañe, que vas a estar presto a sentir su apoyo.
• Si viajas en un avión –yo siempre lo hago– dile: “Ángel mío, en nombre de Nuestro Señor Jesucristo saludo a los ángeles del comandante del avión, de su primer oficial, la tripulación de cabina, el encargado del vuelo en la torre de control donde se inicia el vuelo y del controlador del vuelo en todo su recorrido, saluda al ángel del de la torre de control del aeropuerto donde vamos a aterrizar, llévanos con bien”.
• Todas las noches, antes de dormir, recuerda eventos del día donde piensas que actuó y dale las gracias.
• Visibiliza lo positivo de la vida.
• Siente la música de los coros celestiales. Algunas personas dicen que el cielo es música y yo creo que la música es inspiración divina. Eso de llevar un mensaje a través de sonidos armónicos, melodiosos y energizantes, viene de una mente espiritual.
Mis misiones con los ángeles
Ser misionero de los ángeles tiene su encanto, porque uno conoce a mucha gente, muchas situaciones de vida que sorprenden y, a la vez, es apasionante el terreno del servicio. Uno puede pasar de mucha adrenalina a un capítulo dramático, a veces se presentan capítulos tiernos, hermosos, donde más que misión uno aprende con las vivencias de otros. En estas misiones con los ángeles va uno descubriendo que todo lo que ha vivido desde niño, pasando por la adolescencia y la madurez, son herramientas fundamentales para poder inspirar a las personas que atraviesan por una zona de turbulencia.
En las misiones aprendemos a discernir profundamente, a observar los detalles de la persona que nos van a permitir dar un consejo fundamental y, tal vez, el talento que más desarrollamos es la intuición, ese algo que nos dice interiormente que hay que hablar en determinada forma o que debes ser muy enfático en un tema. En lo personal, pienso que eso que llamamos intuición en el mundo de las misiones con nuestros ángeles, son los susurros o gritos que ellos nos trasmiten y que llegan a nuestra mente en forma clara y nítida y que se expresan en forma transcendental.
Otro tema que hay que aprender a manejar en el mundo de las misiones, es el tono de voz con el que hablamos. No se puede utilizar un tono parejo de la comunicación, porque estamos perdiendo una oportunidad de darle valor a un tema o a un concepto. Los tonos son maravillosos, puedes hablar en un tono alegre para despertar empatía con la persona que recibe la misión, o un tono profundo y reflexivo, o un tono sutil: en fin, de la manera que tú le das un tono diferente a tu voz en la comunicación, logras impactar y llevar el mensaje.
Entrar en misiones con los ángeles es estar abierto a muchas vivencias desconocidas, pero que te las entregan para que tú ayudes a las personas a encontrar el camino perdido y hacerles ver que lo que ellos piensan que es malo, simplemente es una experiencia que tienen que vivir para crecer en su camino hacia Dios.
A veces estoy en misión y no me he dado cuenta porque todo sucede de una manera sorprendente, donde uno resulta involucrado y conectado, para luego descubrir que esa es una misión. Cuando estás en misiones no debes tomar partido de la situación, no debes dejar involucrarte emocionalmente, ni debes sufrir. Simplemente, tú eres un instrumento de Dios, junto al ángel, para llegar al alma de esa persona.
Cuando estás en misión, es importante que la persona te pida de viva voz que te entrega una misión para que la trabajes con los ángeles, esto te permite ver el grado de compromiso que la persona tiene en la misión y su credibilidad en el tema de Dios y los ángeles. Es muy importante que tú te muestres como un ser cotidiano y no como un milagrero o mago. Tú eres un misionero de los ángeles y vas a actuar en el rol de ser un ángel.
Estas son misiones con los ángeles
Las vivencias que he tenido con nuestros amigos los ángeles durante las misiones, son realmente espectaculares y maravillosas. Esta es la historia de una de mis primeras misiones: un día llega a mi casa un señor muy serio, vestía un abrigo negro y venía acompañado de su esposa, una pareja madura de unos cincuenta años, ella siempre del brazo de él. No aceptaron mi invitación a sentarse, sino que él se lanzó a hablar de su caso. “Mire, Guillermo, mi caso es el siguiente, soy un abogado muy prestigioso, con una gran carrera que me da una solidez moral muy alta. Yo quiero entregarle a usted y los ángeles esta misión. Hace un mes me empezaron a llegar sufragios con amenazas de muerte, también una corona de flores; esto me asustó mucho y me dio un infarto del cual ya me estoy recuperando. No sé quién pudo enviarme estos mensajes tan siniestros y amenazantes. Mi esposa y mis hijas también están muy asustadas, nuestra vida cambió, tenemos miedo, tenemos susto cuando caminamos para hacer mis ejercicios que me recomendó el medico después del infarto. Vivimos una pesadilla, sin saber quién envía esos mensajes, quién quiere hacerme daño, ayúdeme, somos católicos, muy creyentes, alguien nos habló de usted como el Señor de los ángeles y por eso estamos aquí”.
Le pedí que por favor se sentaran y conversáramos, yo les hablé de mis amigos los ángeles y por qué estaba en este tema de las misiones. Le dije que él y su familia, a partir de esa noche, oraran por la persona que estaba enviando los mensajes. Ellos quedaron sorprendidos de mi propuesta y rápidamente me dijeron que lo iban a intentar, me dieron las gracias y se fueron. Yo quedé sorprendido, no alcancé a decirles más sobre los ángeles.
A los días regresaron a mi casa un poco más tranquilos y se sentaron a hablar conmigo; les ayudé a orar por la persona que los amenazaba y pedimos que el ángel del abogado, en nombre de Nuestro Señor Jesucristo, pudiera hablar con el ángel de la persona que había realizado las amenazas. Oramos en familia y desde allí comenzamos a conversar y repetir la oración. A los tres meses, un día llegó con las hijas y la esposa y me habló muy emocionado. “Guillermo, es increíble el poder de la oración con los ángeles, imagínate que hoy en la tarde entró a mi oficina mi socio en el bufete de abogados y muy triste me comentó que era él quien había enviado los mensajes, y que me pedía perdón por eso; renunció a la sociedad”. Increíble el poder de la oración presentada por los ángeles. Durante muchos años tuvimos una bella amistad con el abogado y su hermosa familia.
En esta misión utilizamos las palabras de Jesús al enseñarnos a orar en el Padrenuestro: “Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”; sé que es muy difícil, pero en esta misión se demostró el poder de la energía cuando se ora de verdad, esa oración llega a Jesús entregada por los ángeles y toca las conciencias.
Son muchas las misiones que hemos desarrollado a través de los años, los temas que nos han encomendado son muy variados y ese es tal vez uno de sus encantos. Aquí voy a contarles otra de mis misiones:
Estaba en pleno coaching en una entidad bancaria y me habían asignado a una joven psicóloga para que estuviera permanentemente conmigo, para darme todo el conocimiento de la filosofía del banco. Un día, a la hora del café, conversamos y yo le pregunté si tenía novio o era casada, ella sonriendo me dijo que no, a lo que yo le pregunto: ¿cómo una mujer joven, guapa, inteligente no tiene un novio? Ella me contesta que los chicos de su edad son muy vacíos, solo quieren dinero y no quieren comprometerse. Y le pregunté sobre las características que debe tener la persona que le pudiera interesar. Me dijo que le gustaban los hombres maduros, de unos cuarenta años, que fueran serios, con el que pudiera hablar de temas relevantes, que leyera mucho y que fuera psicólogo. Sonriendo le dije que lo tenía pero que vivía en otro país, ella hizo cara de tristeza. En ese momento sentí claramente la presencia de mi ángel que me decía: “aprovecha y cuéntale de tu sobrino político, ellos son precisos para formar una familia, no tengas dudas, háblale”. Me sentí con energía dada por mí y ángel y le dije que podían comunicarse en forma virtual y le di el correo de él. Ella me dijo que era mejor que él le escribiera. Yo esa noche llamé a mi sobrino y le dije que una chica rubia, de ojos verdes, alta, inteligente, quería comunicarse con él, pero que era él quien tenía que llamarla. Él se rió mucho y me dijo que era la última de mis temas mágicos y que gracias. Y así pasó un tiempo, hasta que un día le dije a ella que lo llamara; se entusiasmó por el reto y lo hizo, y allí empezó la gran misión.
Fue muy divertida y un tanto difícil pero cuando tienes la ayuda de los ángeles todo funciona fluidamente. Tuve que hablarles a los dos de la importancia que en esta misión tenían los ángeles de cada uno de ellos. Creo que al principio no me creyeron mucho pero luego con todos los eventos que sucedieron entendieron que esa relación tenía la fuerza y la energía de los ángeles era algo mágico, algo de cuento de hadas, de película de romance, pero así sucedió y llego el amor, ¡gracias ángeles del amor! Él viajo a Colombia, se conocieron y se enamoraron. Luego viajó a Chile a ver si la ciudad le atraía y sí. Resumiendo, la historia tiene un final feliz, se casaron, fui el padrino de la boda, y hace poco los visité en Chile, tuve la felicidad de estar con ellos y sus dos hermoso hijos. Misión cumplida.
Tú puedes hacer milagros
Cuando uno está abierto a los mensajes de los ángeles en su propósito de llevarnos en el camino al cielo, suceden cosas maravillosas que sorprenden y animan por su claridad y la forma directa en que llegan, solo es cuestión de estar atento a recibir y discernir. Me divierte mucho saltar de canales cuando veo televisión. Un día estaba en esa diversión, muy relajado, cuando pasé a una vieja película, una comedia que se llama Todopoderoso, y justo estaban con un letrero que decía “Haz tú el milagro”. Claro que uno puede hacer milagros cotidianos. Cuántas veces no nos ha llegado alguien que nos ayuda en una situación difícil, o pasa algo que definitivamente nos sorprende.
Hacer un milagro está en nuestras manos, y si me preguntan cómo pueden hacer milagros, les voy a dar una lista de milagros que ustedes pueden realizar diariamente si se lo proponen. Todos los días cuando hablas con tu ángel dile que te ilumine para realizar milagros cotidianos y que de esta forma te quieres convertir en ángel. Y esto te llevara directo al camino al cielo. Así te podrás convertir en ángel y tu ángel va a estar contigo inspirándote en las siguientes situaciones cotidianas:
• Llamar a un amigo con el que hace rato no se conversa y contarle animadamente temas que sean de su agrado, para provocarlo a conversar. en este momento tú serás un ángel porque le diste felicidad a esa persona y actúas como un ser luminoso que envías energía a esa persona que llamaste. Esta persona quedará feliz ese día porque alguien se acordó de él, estará feliz porque se siente importante. Dile que lo va a seguir llamando porque la conversación fue muy agradable. Cuando cuelguen, piensa que el amigo también hizo el milagro para uno. Se siente muy bien y te aseguro que vas a sonreír.
• Envíe un regalo a una persona con la cual no tienes mucha relación, envíale un libro o unos chocolates. ¡Qué delicia de milagro! ¿Te imaginas la cara de sorpresa que va a tener la persona que lo reciba y lea en la tarjeta que lo enviaste? Rápidamente se va a conectar contigo y te va a dar las gracias, te va a contar como se emocionó y que tienen que verse. Sorprender a alguien es tan fantástico como cuando Dios nos sorprende. Déjate sorprender por Dios, a Dios le gusta darte bellas sorpresas. Con esta sorpresa inesperada el que recibe el regalo va a quedar feliz y tú actúas como un ángel que genera amistad y felicidad.
• Sonríe siempre y transmite esa alegría a los demás, la sonrisa hace milagros. Convierte la sonrisa en una misión angelical. Saluda a la chica que está en la caja de la cafetería, háblale de cosas que la sorprendan y hazle ver que su trabajo es importante diciéndole, por ejemplo: “Qué bien te quedó el café, siempre es un placer venir a esta cafetería”.
• Renunciar al aburrimiento, despierta y piensa que en ese momento del día puedes hacer algo que te transforme en ángel. Lánzate a energizar a todas las personas que ese día están frente a ti en el trabajo, en la casa, con los nietos, con los amigos. Transmite tu energía vital a los demás, inspira a la gente a tomar acciones, a estudiar, a ser mejor persona. Influye en la vida de cada una de las personas que te rodea como una oportunidad para ellos y como una misión para ti.
Cuando decides pedir misiones con tu ángel es preciso realizar pequeños y cotidianos milagros, para ir practicando para recibir misiones más fundamentales, donde vas a tener que pedir la ayuda no solo de tu ángel sino de legiones de ángeles o de ángeles guerreros, o ángeles del poder cósmico, en fin. El entrenamiento para las grades misiones son pequeñas misiones que nos permite ver que tanto en las misiones grandes como en las más sencillas los ángeles te acompañan.

SEGUNDA PARTE
Camino al cielo
Este es el eje temático de este libro: los ángeles te iluminan y te guían en el camino al cielo. El nombre lo he tomado literalmente de la espectacular serie de televisión llamada Camino al cielo, donde un ángel tiene la misión de encarnar diferentes personajes que son los encargados de guiar a ese ser en el camino al cielo. Es una serie llena de bellos episodios y de infinita sabiduría.
Hay un personaje que me encanta y es el amigo del ángel, un ser real de carne y hueso que toma la decisión de acompañar al ángel en todas sus misiones y se convierte en un ser maravilloso, que lo cuestiona siempre, pero que termina involucrado con la misión que el “jefe”–así le dicen a Dios– les ha encomendado.
Para este tema me he inspirado en el famoso: “Camino de Santiago” que lleva siglos como un ejemplo de peregrinar solo o acompañado desde París o Roma hacia Santiago de Compostela. Me fascinan los relatos de las personas que lo han recorrido y su experiencia como caminante en búsqueda del ser.
Antes de iniciar el camino al cielo
Debes hacerte estas preguntas y contestarlas desde tu corazón. Yo te voy a plantear las preguntas junto a una guía para encontrar la respuesta.
¿Tu vida tiene un área de desarrollo espiritual?
Esta pregunta nace de la importancia que se tiene en las empresas el tema del desarrollo del talento y el desarrollo organizacional. Las empresas buscan en estos dos temas lograr que la estrategia corporativa se lleve a la realidad a través de los talentos de cada persona, esos talentos deben ponerse como la herramienta más importante en la era del conocimiento.
De la misma manera que las empresas le dan mucha fuerza a la ejecución del desarrollo organizacional y el desarrollo del talento, nuestra pregunta nos lleva a si tú alguna vez te has preguntado si has desarrollado tu área espiritual, porque estamos seguros de que, si eres un o una ejecutiva exitosa, definitivamente has logrado desarrollar tus talentos en beneficio de tu plan de carrera y en beneficio de los resultados de la empresa.
Para desarrollar el área espiritual en tu vida, debes encontrar tus fortalezas y dones. Muchas personas piensan que, si se adentran en el mundo espiritual, van a renunciar al mundo terrenal y sus vanidades… pues están muy equivocadas. Cuando entras a crecer en el mundo espiritual, te llenas de talentos y virtudes que te hacen un ser a otro nivel, y tu mundo de trabajo encuentra una dimensión que diría que se traduce en dos palabras: significado y emoción.
El mundo espiritual te abre la mente a la dimensión de la sabiduría y vas a encontrar significado a lo que haces y, a su vez, emoción en lo que realizas. Sin estas dos palabras en acción en tu vida laboral, no vas a encontrar tu desarrollo del talento. Igual en tu búsqueda de la espiritualidad para transitar el apasiónate camino al cielo, debes encontrar significado y emoción, de esta manera vas a fluir armoniosamente en la energía que te da la espiritualidad y la fuerza para emprender el camino más importante de tu vida: el camino al cielo.
¿Eres una copia o un original?
Esta pregunta nos lleva a un tema muy vital en la vida de cualquier ser, y es si somos conscientes de que somos un ser único en el universo, no hay una copia de mí. Soy único. Esta verdad debe trascender en nuestra vida espiritual y darnos toda la claridad de la importancia de nuestra creación como seres únicos e inimitables en el universo. Es el punto de partida, pues al tomar conciencia de nuestra individualidad, entendemos que se nos permite un libre albedrío y ser libres de tomar nuestras decisiones de vida.
Existen muchas personas que son copias de otros, no tiene clara una identidad ni trabajan para ello, solo se quejan de todo lo que pasa en sus vidas, pero no hacen nada para logar su crecimiento como ser individual. Tú debes ser el arquitecto de tu propia vida, y al igual que un arquitecto, debes primero hacer un boceto basado en tus talentos, luego debes realizar una maqueta de cómo sería tu vida utilizándolos al máximo. Pregúntate qué nuevos horizontes se abrirían si le das protagonismo a tus talentos y luego construye el edificio de tu vida con bases sólidas y profundas que te las suministra el mundo de la espiritualidad.
Construye tu vida en forma clara, igual que un piloto de avión, que antes de despegar tiene un plan de vuelo claro para llegar a su destino. Realiza tu plan de vuelo en tu vida espiritual teniendo como destino el camino al cielo.
La Palabra “ángel” te ilumina en el camino al cielo. Cuando oigas en tu vida cotidiana la palabra ángel, es una llamada de tu ángel de la guarda indicándote que no te olvides de tu misión, o que despiertes porque tienes perdido el rumbo en el camino al cielo, también la palabra ángel te avisa que estás ante una bella oportunidad de generar conocimiento del tema de los ángeles a la persona que los menciona.
Son frases que utilizan mucho las personas para referirse a algo bello, algo delicado, algo que está en el cielo y da protección. Es muy común oír estas frases en el día a día, pero las personas que las utilizan no son muy creyentes de los ángeles, los tienen como una manera dulce y tierna de hablar.
Es muy frecuente que las personas utilicen la palabra ángel en el argot cotidiano. Por ejemplo: “Ese bebé tiene carita de ángel, tan bello”. Es una frase que nos nace decirla cuando conocemos al bebé de un amigo y queremos mostrar nuestra fascinación con su belleza, incluso, así no sea muy bello también se lo decimos, porque todo bebé inspira ternura. Esta es una oportunidad bella en tu camino al cielo, aprovecha que se ha mencionado la palabra ángel y entra en el tema de la importancia de la vida espiritual en la vida del bebe y de los papas. Es un momento fascinante el inicio de la espiritualidad de la familia a través de la belleza de los ángeles.
“Fue un ángel de la guarda para mí, me protegió en el momento justo”. Esta es una frase que nos sale del alma cuando alguien nos protege en un momento de susto, de angustia, de miedo, y este ser aparece y nos saca de ese momento difícil. Inmediatamente, nuestra mente y la mente de los que oyen el relato tienen la figura del ángel de la guarda, como el ángel protector que intercedió para que esa persona tomara el rol de ángel. Es claro que inconscientemente tenemos en nuestra mente el papel del ángel de la guarda, pero no lo reconocemos en el día a día, muchas veces por pena o porque no nos gusta que nos encasillen como espirituales. Increíble si creen en el ángel para momentos difíciles, pero en los buenos los olvidamos.
“Tu abuelito partió al cielo y ahora es un ángel que nos cuida”. Tenemos claro que los ángeles están en el cielo y que son una figura tan bella como la del abuelo que partió hacia el cielo, y se lo presentamos a nuestros hijos como algo bello que le sucedió al abuelo y con la frase estamos dándole vida permanente al abuelo en la mente de los hijos. Abuelos ángeles que ayudan desde el cielo. Aquí el Ángel te está recordando que hay que prepararse muy bien en el camino al cielo, porque debes estar despierto para que el paso a la otra dimensión no te coja distraído y lejos del camino al cielo. Este llamado te lo hace el Ángel no solo para ti sino para los dolientes del abuelito para que puedan encontrar el camino al cielo en familia.
“Dulces sueños y que sueñes con los ángeles”. Cuando queremos que los hijos descansen después de un día de estudio y juego, les deseamos una feliz noche invocando a nuestros amados ángeles, y de verdad queremos que ellos sueñen con algo bello y tierno como lo son estos personajes. No sé por qué esta bella costumbre se va debilitando cuando los hijos crecen. Aquí el ángel te recuerda que hay que trabajar más en tu misión de entrar en el corazón de las personas y que la belleza de la oración a los ángeles antes de dormir es una práctica que no debe perderse con la edad, sino todo lo contrario fomentarla oración y comenzar a darle mucho peso a los ángeles en la vida de la familia. Aprovecha esta oración angelical y utilízala como un elemento de tu misión con esas familias y debes proponer que los niños todas las noches junto a los papás recen el “ángel de la guarda”.
“Usted ha sido mi ángel”. Es una virtud que reconocemos en una frase a una persona que ha hecho que nuestros talentos se pongan en acción para demostrar nuestra efectividad en el trabajo. Es tan importante que los jefes se conviertan en ángeles de su equipo de trabajo, inspirándolos a un crecimiento personal en su autoestima, para lograr que el grupo sea una energía que se complementa y siempre logra cumplir sus objetivos. Es lo que se llama en el mundo empresarial “Equipos de alto desempeño”, aquellos en donde siempre superan sus retos a través de los talentos como la creatividad, la proactividad y el trabajo en equipo. Jefes que se convierten en ángeles y son reconocidos como estos por sus equipos de trabajo.
“El ángel de la guarda lo ayudó”. Siempre que sucede algo difícil en la vida, como un intento de atraco, o que tuvo un instante para que no lo atropellara un auto, o logró el cupo en la universidad, los seres cercanos le van a decir que el ángel de la guarda le ayudó. Está claro que conocen la misión salvadora y de intercesión que tienen los ángeles.
“Pinta como los ángeles”. Al admirar la obra de una persona que ha pintado algo sorprendente, impactante y bello, decimos que “pinta como los ángeles”, dándole el crédito a la maravilla artística. También asociamos a los ángeles con una bella voz y decimos “canta como los ángeles”. Estamos conscientes de que los ángeles cantan, los ángeles pintan, los ángeles son artistas de la espiritualidad.
“Esa persona tiene ángel”. Esta frase se menciona hace siglos al referirse a una persona que tiene un encanto que atrae, le damos a la palabra ángel la connotación de genialidad en cualquier momento de la vida de las personas. “Tiene ángel” lo lleva inmediatamente a posicionarlo como una persona a otro nivel, que se destaca del común denominador, que es capaz de ayudar al otro y de escuchar para solucionar algún problema. Si oyes este concepto vas a recordar que todo lo que hacen los ángeles es genial, porque son mensajeros de nuevas buenas, de alegría y de iluminar tu camino al cielo. Si esa persona tiene ángel es una persona con la cual puedes hablar de la fuerza espiritual, de la belleza cósmica, de los niveles fantásticos donde se ilumina el ser. Aprovecha ese momento que alguien menciona al ángel como algo especial y recuerda que tú tienes ángel para hablar y comunicar el camino al cielo.
Debes estar siempre atento a la palabra “ángel”, a las frases que los identifican siempre con algo bello. Recuerda que si oyes la palabra ángel es para recordarte tu misión con los ángeles y tu camino al cielo.
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