Kitabı oku: «La técnica del fútbol del entrenador del siglo XXI»

Yazı tipi:

La técnica del fútbol para el entrenador del siglo XXI

La técnica del fútbol para el entrenador del siglo XXI

Jaume Sarasa Planes


Corrección del texto: Martín Medrano y Aurora Zafra

Diseño de la cubierta: David Carretero

Ilustraciones del autor (gráficos de las actividades) y de Editor Service (pp. 51 y 54)

Fotografía de la contracubierta: Fèlix Pascual

Edición: Lluís Cugota

© 2016, Jaume Sarasa Planes

Editorial Paidotribo

www.paidotribo.com

E-mail: paidotribo@paidotribo.com

Primera edición

ISBN: 978-84-9910-597-0

ISBN EPUB: 978-84-9910-660-1

BIC: WSJA

Diseño de maqueta y preimpresión: Editor Service, S.L. Diagonal, 299 – 08013 Barcelona

Índice

Prefacio

Prólogo

Preámbulo

Primera parte: Conceptualización

1Introducción

2La destreza motriz (DM)

Tipos de destrezas motrices globales

Destrezas motrices globales aplicadas al fútbol

Otros conceptos

3La acción técnica

4La técnica

5Enumeración y definición de las DMGE y las acciones técnicas del fútbol

Criterios para definir las DMGE del fútbol

Criterios para definir las acciones técnicas

Definición de las acciones técnicas

Clasificación de las DMGE del fútbol/acciones técnicas

6Desarrollo de las acciones técnicas

Parámetros para el estudio de las acciones técnicas

Las características

Las manifestaciones

Las consideraciones

Características, manifestaciones y consideraciones de las acciones técnicas

EL PASE

Características del pase

Elección de la parte y la superficie corporal

Pierna de apoyo

Zonas de la pelota

Manifestaciones del pase

Consideraciones del pase

LA RECEPCIÓN

Características de la recepción

Manifestaciones de la recepción

Consideraciones de la recepción

LA CONDUCCIÓN

Características de la conducción

Manifestaciones de la conducción

Consideraciones de la conducción

EL REMATE

Características del remate

Manifestaciones del remate

Consideraciones del remate

EL ROBO

Características del robo

Manifestaciones del robo

Consideraciones del robo

EL RECHACE

Características del rechace

Manifestaciones del rechace

Consideraciones del rechace

EL DESVÍO

Características del desvío

Manifestaciones del desvío

Consideraciones del desvío

7Por qué no se consideran acciones técnicas algunas acciones aceptadas como tales

Acciones puramente coordinativas, de aplicación nula o casi nula en el fútbol, pero que tienen importancia por su transferencia en el aprendizaje

Acciones de incorrecta utilización lingüística

Control

Centro o pase al espacio

Acciones que no se consideran acciones técnicas

Pared

Interceptación

Anticipación

Cobertura del balón

Entrada

Finta

Segunda parte: Planificación y programación

8La planificación de un proceso de formación basado en el alto rendimiento

Propuesta de un modelo de planificación

Receptores del proceso de formación

Emisores responsables de la formación

Duración del programa

Estructura de la enseñanza

Distribución del trabajo de campo

Distribución vertical

Ejemplo de distribución vertical

Distribución horizontal

La competición

Estructura de la planificación

El proceso de formación

La fase 1 del programa avanzado de formación

La fase 2 del programa de formación

Características del proceso con un programa de máximo rendimiento

9La programación

La finalidad de un programa avanzado de técnica

Los principios de un programa avanzado de técnica

Tipos de principios

Los objetivos de un programa avanzado de técnica

Tipos de objetivos y características

Ejemplo de redactado de los objetivos

Objetivos generales de la etapa C

Objetivos generales de área

Objetivos específicos de área

Objetivos operativos

Los contenidos de un programa avanzado de técnica

Qué son los contenidos

Tipos de contenidos

Cuáles son los contenidos

Las actividades de un programa avanzado de técnica

Grupos de actividades para la mejora de las DMGE del fútbol y las acciones técnicas

La contextualización de las actividades para la mejora de la técnica

La opcionalidad de las situaciones de juego

Las situaciones de juego de resolución técnica (o técnico-táctica)

Manifestaciones de la situación de juego en fase ofensiva en igualdad numérica

Manifestaciones de la situación de juego en fase ofensiva en inferioridad numérica

Situaciones de juego en fase defensiva

Situaciones de juego ofensivas y defensivas de resolución técnico-táctica

El posicionamiento del entrenador

La ficha-modelo de las actividades y su contenido

Variables para tener en cuenta en el diseño de las actividades

Variables formales

Variables estructurales

Limitaciones de las funciones de los jugadores comodines

Consideraciones de los participantes en las actividades

Actividades del grupo 1

Actividades del grupo 2

Progresión metodológica en conservaciones según los participantes

Actividades del grupo 3

Índice de actividades

Índice alfabético

Prefacio

A lo largo de los más de veinte años trabajando en el estudio e investigación del fútbol, he podido constatar que no existen límites para saber suficiente. Siempre hay un motivo, una razón, una inquietud para saber más. Si de algo me ha servido tanto tiempo de dedicación, ha sido para estar absolutamente seguro de que el tópico de que en el fútbol está todo inventado es totalmente falso. No solo no todo está inventado sino que lo que queda por descubrir y mejorar no tiene límites. Esta es una de las razones que me llevó a centrarme en el estudio de una de las áreas del conocimiento del fútbol, de las muchas que influyen y, por lo tanto, de las muchas que deben trabajarse.

En el Centro de Investigación y Desarrollo de Alto Rendimiento en Fútbol (CIDARF), creado en Cubelles (Barcelona) en el año 1999, tuve la posibilidad de iniciar un trabajo, que se prolongó durante diez años, sobre la investigación de todos aquellos apartados que inciden en la mejora del área técnica aplicada al fútbol. Con posterioridad, tuve la oportunidad de seguir investigando como coordinador del área técnica en la Escuela Catalana de Entrenadores de la Federación Catalana de Fútbol, donde elaboré los apuntes de dicha área. Hoy quisiera compartir con los lectores algunas de las experiencias y conclusiones de dicho proceso de investigación.

Este libro presenta una propuesta moderna y atrevida de entender la técnica en el siglo XXI y del trabajo para mejorarla. Para ello, el libro se ha dividido en dos grandes apartados. El primero de ellos pretende dar respuesta al qué de la técnica del fútbol. Se trata de una propuesta de aquello que debe trabajarse en la técnica futbolística aportando las justificaciones necesarias que permitan concederle un carácter más científico. A partir del conocimiento del qué, la segunda parte del libro pretende dar respuestas y soluciones al cómo y al cuándo. Con este fin, se presenta una propuesta de planificación y programación de los contenidos del área técnica dirigidos a un modelo basado en la formación de jóvenes futbolistas mediante un programa avanzado. Este modelo deriva en la facultad de abordar ciertas necesidades, como la selección de jugadores, el trabajo por áreas y el requerimiento de especialistas.

Siguiendo la idea de presentar un trabajo caracterizado por la rigidez de sus estudios, y de forma totalmente paralela, he querido aportar en el libro dos grandes inquietudes que era absolutamente necesario reflejar.

Con frecuencia se escuchan comentarios o entrevistas, o se leen artículos sobre fútbol en los que la terminología empleada, aun siendo muy típica del argot futbolístico, crea dificultades de comprensión. Escuchar esos comentarios o leer dichos artículos nos permite afirmar con certeza que cuando se habla de fútbol existe cierta libertad de expresión que nos lleva a una irremediable carencia de coherencia terminológica. Es cierto que un mismo concepto puede tener diferentes significados según el ámbito en que se utilice. Lo que ya no está tan claro es que en un mismo ámbito se utilice el mismo término para referirse a conceptos distintos o distintos términos para referirse al mismo concepto. Sirva como ejemplo la cantidad de expresiones distintas utilizadas de manera indiscriminada para nombrar la acción de un jugador cuando golpea el balón en dirección a la portería: disparar, tirar, lanzar, terminar, chutar, rematar… En fin, es relativamente sencillo demostrar que en el ámbito futbolístico cada uno habla como quiere, haciendo gala en ocasiones de una extrema falta de rigor científico terminológico.

El objetivo de escribir un libro con una propuesta atrevida y moderna, dirigida a la mejora del trabajo de la técnica futbolística, va unido, tal como se refleja a lo largo de toda la obra, a la inquietud de hacerlo sensibilizándome mucho con esta realidad de carencia de una base lingüística coherente. Este interés por lo correctamente expresado irá unido a la idea de crear un hilo conductor que facilite la comprensión y que permita avanzar de forma coherente y lógica sin apartarse de la línea trazada y que será la que proporcionará una personalidad propia a la propuesta.

Jaume Sarasa

Prólogo

¿Es posible conjugar la pasión y la objetividad? ¿Emoción y técnica son, pueden y deben ser complementarios? Si alguien tenía dudas y lee este libro se le aclararán todos los posibles recelos. Indudablemente, la respuesta es sí.

Conozco al autor desde hace muchos años. Cuando nos conocimos, ni él ni yo mismo teníamos conciencia de la vida. Puedo decir que la adquirimos y aprendimos juntos. Compartimos los años de infancia y de adolescencia, e incluso estudiamos juntos hasta la mayoría de edad.

Con estos antecedentes, pues, puedo conocerlo un poco más que nadie, no solo el texto que ahora se nos presenta, sino cuál es la intencionalidad que hay tras él. Detrás del libro, del texto, de la letra, hay una persona, con sus sentimientos, conocimientos, pasiones y, si se me permite la expresión, sus vivencias positivas y negativas.

De la lectura de este libro, que obviamente recomiendo, se desprenden una retahíla de cuestiones que considero del todo imprescindibles.

La primera de ellas es el conocimiento del deporte, ya que sin su lectura, una persona neófita no puede llegar a comprender realmente muchos de los conceptos, del porqué de unas acciones y la ausencia de otras y de sus consecuencias. Solo conociendo de verdad este deporte, como es el caso del autor, se puede redactar un libro técnico como el que tenemos entre las manos en estos momentos, con una relación detallada de conceptos, definiciones, prácticas, etc.

La segunda cuestión, para mí también es fundamental. Se trata de conocer a la gente. ¿A la gente que hace deporte? Sí. Pero también, y sobre todo, a los practicantes de fútbol. A todos ellos. A los profesionales, a los amateurs, a los jóvenes, a los padres. Este libro refleja a la perfección este conocimiento y este espíritu.

Una tercera reflexión es el conocimiento de la experiencia. La teoría sin práctica no sirve de nada. Conocer únicamente la teoría haría bueno aquel dicho tan recurrente que dice que «esto se ha hecho desde un despacho de una gran ciudad, sin conocer la realidad…». Este libro aporta un valor añadido a la teoría, y nace del profundo conocimiento de la práctica y de sus distintas etapas. Es también, sin duda, un elemento para tener en cuenta cuando se hable de este libro.

Cuarto comentario. El valor añadido de la pedagogía. Creo con sinceridad que este libro no es solo un libro para leer. Es un libro para leer pero también, y sobre todo, para aplicar, para ser ejecutado en el tiempo y en la forma en que describe capítulo a capítulo. Si faltara el sentido pedagógico, sería un libro con poco valor añadido. Este es precisamente uno de los elementos claves de estas letras que, totalmente ordenadas, nos descubren cómo poder saber más, y hacerlo mejor, de la práctica –en cualquiera de sus modalidades, de ocio, semiprofesional o profesional– de este deporte de masas.

Alguien puede cuestionar que el fútbol es un deporte de élite y que solo los grandes profesionales pueden aprovechar los conocimientos, experiencia y carácter pedagógico de este libro. ¡Yo creo que no! Cualquier persona, grande o pequeña, joven o adulta, profesional o amateur…, ¡cualquiera puede aprovecharse de este magnífico ejemplar!

Quisiera concluir con dos consideraciones finales que describen –creo que de manera acertada y plena– tanto el contenido del libro como a su autor.

La primera de ellas es la palabra futuro. Dice mucho este libro sobre este concepto. No estamos hablando de una o varias fórmulas clásicas de aprendizaje y prácticas de este gran deporte. Estamos hablando de una nueva manera de entender, de enseñar y aprender, y de practicar el deporte por excelencia. Y esto es el futuro. Un deporte con un futuro diferente y con métodos distintos a los que tradicionalmente estamos acostumbrados.

Y por último, la vocación. ¡Una persona sin vocación no puede tener ni transmitir pasión! En todas las páginas de esta publicación podemos comprobar la vocación de una persona que ha dedicado toda su vida a este deporte, aunque es joven todavía, y con muchas cosas por delante por hacer.

Si os fijáis en todos los conceptos o ideas que he relatado en este prólogo/presentación: pasión, objetividad, conocimiento –del deporte y de la gente–, experiencia, pedagogía, futuro, vocación…, son todos ellos los definidores de la vida y de la trayectoria del autor que hace que este libro lo tenga todo, todo aquello relacionado con el fútbol –el deporte rey– para afrontar con garantías el siglo XXI, el futuro.

Es evidente que sin todas y cada una de las cualidades humanas y los conocimientos de la materia que posee Jaume Sarasa, este libro no sería lo mismo.

Y es por eso que este gran libro debe ser un manual de consulta sobre el fútbol del siglo XXI y de referencia obligada para todos aquellos educadores que deseen adaptarse a las exigencias del fútbol contemporáneo.

Josep Maria Pelegrí Aixut

Consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural de la Generalitat de Catalunya (2010-2015)

Preámbulo

La perseverancia, el orden, la adecuación, la coherencia, la objetividad, la perfección y la búsqueda del sentido a todo lo que no lo tiene son las características que definen al autor y que le han llevado a elaborar el preciado libro La técnica del fútbol para el entrenador del siglo XXI. Solo alguien como Jaume Sarasa Planes podría encontrar ese hilo conductor que llevará al lector a comprender, de manera sencilla, desde las raíces de la técnica, pasando por la enumeración y definición de cada una de las acciones técnicas, hasta la aplicación práctica de las acciones técnicas en el entrenamiento; diferenciando en cada etapa de aprendizaje qué y cómo llevarlo a cabo para lograr los objetivos de cada una de ellas.

Todavía no hay una palabra inventada que sea superior al amor o la pasión, y que por lo tanto no puedo plasmar en este escrito; pero, querido lector, supongo que puede intuir a lo que me refiero. Esta palabra tan superior a todo lo hermoso es lo que ha empujado al autor del libro a llevar más de media vida dedicado a elaborar, afinar, simplificar, borrar, corregir, apuntar en una servilleta lo que se le acababa de ocurrir, discutir, perderse, empezar a verlo cada vez más claro, sentir que todo lo que iba razonando iba teniendo forma e incluso que no podía ser revocado, ya que todo seguía ese amado y deseado hilo conductor.

Para la que escribe, me enorgullece haber compartido algo tan maravilloso como es el fútbol con la persona que me ha hecho sentir viva en este mundo futbolístico, que ha confiado en todo lo que he sugerido, y con quien he discutido e incluso enfadado –sobre el contenido del libro– alguna vez (siempre con mucho amor y cariño) durante la elaboración de esta obra.

La experiencia de veinte años entrenando sin cesar le ha dado a este libro ese sentido práctico que los lectores, entre los que me incluyo, necesitamos para poder transformar estos conceptos, que al fin y al cabo son abstractos, en tangibles para desarrollarlos en los entrenamientos; pero no solo eso nos da lo que tenemos entre manos, quizá eso sería fácil, sino que no únicamente se trata de cómo plasmarlo en los entrenos sino de cómo mejorar y perfeccionar cada una de las acciones técnicas.

Por último, quiero agradecerte haberme dejado acompañarte durante la última parte del trayecto de este libro, en la que he aprendido todo lo que sé sobre fútbol, y no solo sobre el contenido del libro, sino sobre todo aquello que sabes y que aún no has dejado constancia sobre un papel, aunque confío que en un futuro próximo lo harás.

Luri Sorroche Alejos

Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (CAFE) y entrenadora de fútbol de nivel III

Primera parte Conceptualización

Una de las primeras cosas que sorprende al leer o escuchar comentarios sobre la técnica del fútbol es la variedad de conceptos utilizados para referirse a un tipo u otro de acción técnica, y cómo a menudo ese lenguaje variopinto confunde al oyente o lector.

La primera cuestión que me planteo al iniciar el libro es precisamente que su lectura sea clara, que facilite la comprensión, y que en ningún caso pueda generar ambigüedad o confusión conceptual. Para que esto sea así, no existe una mejor manera de hacerlo que iniciando el proceso desde un punto de partida que permita ir creando un hilo conductor que posibilite llegar a conclusiones objetivas. No se trata de intentar convencer a nadie de que esta propuesta conceptual sea la mejor o la única posible, pero sí que la que se presenta aquí mantiene de inicio a final una justificación argumentada de forma adecuada y que le otorga una innegable objetividad y credibilidad.

Con esta base conceptual bien definida, se expone un estudio exhaustivo de las características de cada una de las acciones técnicas, para diferenciarlas a la perfección entre ellas de los diferentes tipos de golpeo que subyacen en cada acción, fundamentalmente para no dejarnos ninguna a la hora de planificar el trabajo a lo largo de la temporada, denominadas manifestaciones de cada acción, y, por último, de las consideraciones imprescindibles, que de buen seguro deberán contribuir a la mejora del nivel de ejecución de cada una de ellas.

1

Introducción

El ser humano tiene potencialmente la capacidad de moverse. Este movimiento se manifiesta de manera específica en las diferentes especialidades deportivas. Poder definir cuáles son estos movimientos propios de cada especialidad precisa de la definición de un hilo conductor que permita, con criterio y objetividad, llegar a enumerarlos con fiabilidad.

En esta propuesta, se hace imprescindible la elección previa de criterios que den coherencia y permitan el diseño de ese hilo conductor para enumerar y definir tales movimientos.

El primer criterio ha sido la manipulación de objetos. A partir de esta manipulación, se puede hablar de movimientos en los que se entra en contacto o no con uno o varios objetos.

Han sido muchos los autores y tendencias del mundo de la educación física y el deporte que han definido los conceptos de habilidad y destreza. De las diferentes tendencias existentes en la bibliografía, para diseñar el hilo conductor de esta propuesta se ha apostado por la tendencia de aquellos autores que entienden los conceptos de habilidad y destreza como conceptos en sí mismos, totalmente diferentes, no dependientes, rechazando las tendencias que apuestan por definir la habilidad como un factor que hace referencia a la capacidad o calidad de los distintos movimientos. Por lo tanto, relacionando los conceptos de habilidad y destreza con el criterio de la manipulación o no de objetos, se puede afirmar:

•Se debe hablar de habilidades motrices cuando se haga referencia a los movimientos sin manipulación de objetos.

•Se debe hablar de destrezas motrices cuando se haga referencia a los movimientos en los que se manipula un objeto.

De esta manera se ve que en el fútbol se desarrollan habilidades y destrezas motrices.

No obstante, por sí solo, la utilización de este criterio dice poco. Es necesario crear nuevos criterios que permitan ir concretando, especificando y diferenciando los movimientos que se pueden hacer en el fútbol.

Un segundo criterio para definir los diferentes tipos de movimiento consiste en la presencia o no de oposición, entendiendo por ella la participación de como mínimo un jugador cuyo fin sea dificultar el objetivo del primero. Este criterio permite distinguir entre los conceptos de habilidades/destrezas de los de acciones técnicas y acciones tácticas. De este modo, cuando se hable de habilidades con oposición debe hacerse referencia a acciones tácticas, y cuando se hable de destrezas con oposición debe hacerse referencia a acciones técnicas.

•Habilidades motrices que pueden presentarse:

-Situaciones sin oposición.

-Situaciones con oposición.

A estos últimos movimientos con oposición se les conoce como acciones tácticas.

•Destrezas motrices que pueden presentarse:

-Situaciones sin oposición.

-Situaciones con oposición.

A estos últimos movimientos con oposición se les conoce como acciones técnicas (figura 1.1).


Figura 1.1. Las destrezas motrices en el fútbol.

2

La destreza motriz (DM)

Tal como se ha visto, la destreza motriz responde a cualquier movimiento en el que exista manipulación de un objeto, y se caracteriza por ser realizado sin oposición. El hecho de que no haya oposición hace que no exista la necesidad de decidir nada, más allá de lo propiamente necesario para ejecutarlo de manera correcta. La diferencia entre cada una de las destrezas reside en la finalidad que persiga el contacto, convirtiéndose dicha finalidad en el argumento principal para definirlo y diferenciarlo.

A partir de la existencia de otros criterios, se puede seguir adentrando y concretando más sobre la DM. Así, si se considera como nuevo criterio el número de segmentos corporales que participan en el movimiento, podemos establecer una nueva clasificación en movimientos globales y segmentarios. Atendiendo a este criterio, los movimientos globales hacen referencia a aquellos en que participan prácticamente la totalidad de los segmentos corporales; por el contrario, los movimientos segmentarios son aquellos en que tan solo participa una parte o superficie corporal.

De esta afirmación se concluye que las destrezas motrices globales son aquellos movimientos en que interviene exclusivamente el factor de ejecución (factores coordinativos), en los que hay manipulación de un instrumento con una finalidad concreta y en los que está implicada la participación de todo el cuerpo. Por ejemplo: lanzar, golpear… (habitualmente en bipedestación o en desplazamiento).

Por otra parte, las destrezas motrices segmentarias son aquellos movimientos en que interviene exclusivamente el factor de ejecución (factores coordinativos), en los que hay manipulación de un instrumento y se manifiesta una finalidad concreta y en los que participa exclusivamente un segmento corporal. Por ejemplo: lanzar, golpear… (habitualmente sentado, de manera que se consigue aislar el movimiento del segmento implicado).

Por último, se ha utilizado el criterio de la especialidad deportiva, permitiendo de este modo concretar mucho sobre cuáles son los movimientos o acciones propias de cada especialidad deportiva.

Las DMG específicas (DMGE) son aquellos movimientos en que interviene exclusivamente el factor de ejecución (factores coordinativos), en los que hay manipulación de un instrumento con una finalidad concreta, está implicada la participación de todo el cuerpo y son propios de una disciplina deportiva o de cualquier otro ámbito. Cuando se trate de la especialidad deportiva del fútbol se la reconoce como DMGE del fútbol. Por ejemplo: pase, recepción, conducción, robo, etc.

En el momento que cualquiera de estas destrezas se manifieste con una oposición (participación de los mecanismos de percepción y decisión), pasaremos a hablar de acciones técnicas. Ello implica la necesidad de considerar las destrezas motrices y las acciones técnicas como movimientos que se ejecutan en situaciones motrices distintas.

Tal como se ha mencionado al inicio de la introducción, en muchas ocasiones se ha utilizado el concepto de habilidad para hacer referencia a la «calidad del movimiento», alejándose del significado que se le ha dado en esta propuesta, en la que se ha otorgado al término habilidad un significado que abarca un conjunto de movimientos con características concretas, conocidos como habilidades motrices. Por este motivo, si ya no puede atribuirse a la calidad de un movimiento el término de habilidad, es necesario encontrar otra denominación. La propuesta es utilizar como sustantivo para referirse a la calidad los términos de grado o nivel.

El nivel conseguido en la ejecución del movimiento es la calidad de movimiento que manifiesta cada individuo. Cuanto más se aproxima el resultado a la tarea deseada, más nivel de destreza se alcanza. Este concepto es individual y está relacionado con la eficacia: a un mayor nivel de destreza motriz, mayor eficacia. En definitiva, cuando un jugador realiza una acción con eficacia, no puede hablarse de un jugador habilidoso sino del nivel alcanzado en la ejecución de dicha destreza.

La destreza motriz (DM) se presenta en situaciones en las que solo existe una relación del jugador con el balón y, en todo caso, con un jugador colaborador. No existe adversario que condicione al jugador con balón, ni su ejecución. Solo se manifiestan los aspectos coordinativos. Son situaciones que prácticamente no se dan en la competición, pero sí en los entrenamientos. Además, se les asigna el calificativo de aisladas, (tal como se explica más adelante), porque no existe ninguna relación con situaciones de juego de respuestas simples o complejas.

Se entiende por jugador colaborador el participante en la actividad, con o sin balón, que representa un soporte necesario para desarrollar con facilidad la ejecución, cuyo fin es ayudar al compañero para que pueda realizar la tarea. No hay ninguna intencionalidad de interrumpir el objetivo del jugador principal. En definitiva, no influye en la eficacia de la acción por realizar.

Tipos de destrezas motrices globales

Las destrezas motrices globales surgen a partir de premisas y fines distintos de cada una ellas. De este análisis se destacan estas acciones:

•Lanzamiento. Acción que consiste en enviar un objeto que necesariamente debía estar agarrado, mediante un determinado impulso y con una orientación que le permita llegar a un destino prefijado.

•Golpeo. Acción de entrar en contacto con un objeto con cualquier parte del cuerpo o implemento, acelerando o desacelerando el objeto, a la vez que permita darle una orientación.

•Transporte. Acción que consiste en agarrar un objeto o una persona y llevarlo de un lugar a otro del espacio.

•Parada. Acción que consiste en atrapar un objeto que se encontraba en movimiento, reduciendo su velocidad a cero.

•Recogida. Acción que consiste en tomar un objeto que necesariamente debía estar parado.

•Dejada. Acción que consiste en soltar un objeto que se tenía agarrado sin darle ningún tipo de impulso y que está únicamente ligada a la acción de la gravedad.

•Empuje. Acción de aplicar una fuerza necesariamente por la parte posterior de una masa y acelerarla sin soltarla.

•Arrastre. Acción de aplicar una fuerza necesariamente por la parte anterior de una masa aprehendida y acelerarla sin soltarla.

Estas definiciones adquieren una gran importancia dado que de ellas se desprenden las distintas acciones técnicas propias del fútbol. Solo este hecho condicionará de forma absoluta la propuesta en la terminología de las acciones técnicas.

Destrezas motrices globales aplicadas al fútbol

Del conjunto de las destrezas que se desarrollan en las distintas especialidades deportivas, se puede concretar que en el fútbol se presentan las siguientes:

•Lanzamiento. (1) Acción del portero cuando coge el balón con las manos y lo envía a un espacio o a un jugador. (2) Acción para iniciar el juego cuando el balón sale por la línea de banda.

•Golpeo. Todos los contactos que puede hacer el jugador con el balón.

•Transporte. Acción del portero cuando se desplaza con el balón en las manos dentro del área de penal.

•Parada. Acción del portero cuando reduce la velocidad del balón a cero y lo coge con las manos. El portero y los jugadores cuando reducen con el pie la velocidad del balón a cero, y lo mantienen en el suelo.

•Recogida. Acción del portero cuando coge el balón del suelo con las manos, una vez que el balón se encuentra parado.

Si se prescinde del jugador portero, en el fútbol el resto de los jugadores manifiestan prácticamente la DMG del golpeo, lo cual indica que no es correcto hablar de lanzamientos para referirse a los distintos contactos que tiene el jugador con el balón. Como puede verse, es algo muy sencillo de demostrar; sin embargo, la continua e inadecuada utilización de estos términos hace prever que será difícil reemplazarlos. Ello no exime de la obligación moral de intentarlo.

Otros conceptos

•Golpeo e impacto. En esta propuesta, el término golpeo se emplea para referirse al contacto que provoca de forma voluntaria un jugador al balón, mientras que se habla de impacto para referirse al contacto que recibe un objeto por parte de un jugador, en la mayoría de las ocasiones de manera fortuita y nunca como emisor, sino como receptor. De este modo pueden considerarse los impactos en el fútbol como acciones involuntarias.

3

La acción técnica

La acción técnica es cualquier destreza motriz global (DMG) que puede manifestar el jugador de fútbol con el balón en las distintas situaciones con oposición. Las acciones técnicas serán, pues, las mismas DMG específicas, variando solo la situación de juego en que se presenten, pasando de ser una situación sin oposición, es decir, analítica, en la que exclusivamente se desarrolla el factor de ejecución, a una situación con oposición, es decir, global, en la que influyen, además del factor de ejecución, los factores de percepción y decisión.

La manipulación del balón por parte del jugador de fútbol siempre es individual, y solo puede objetivarse con la existencia de un contacto entre el jugador, con cualquier parte del cuerpo permitida por el reglamento, y las distintas superficies del balón. De aquí se desprende que algunas acciones técnicas, como la carga o la entrada, reconocidas en muchas bibliografías sobre fútbol como acciones técnicas, ahora, con esta nueva propuesta, no puedan considerarse como tales y deban clasificarse en otro orden de familias que no sea la técnica. Este hecho se justifica porque en su ejecución no existe contacto con el balón y, por lo tanto, no pueden considerarse como acciones técnicas. Utilizando la entrada como ejemplo, esta es un desplazamiento sin balón con la finalidad de aproximarse al jugador con balón. Solo en el momento que exista contacto con el balón podremos decir de qué acción técnica se trata.

Por otro lado, existe una característica esencial que determina y condiciona el hecho de poder analizar cualquier acción. Esta característica obedece a la voluntariedad e intencionalidad necesarias que deben acompañar a toda ejecución técnica. Con ello se pretende justificar que toda acción que carezca de dicha intencionalidad será de difícil estudio más allá de considerarla como un error en su ejecución. Cuando un jugador golpea el balón desde el pasillo exterior de la zona de finalización con la clara intención de enviarlo a la cabeza de un compañero situado en zona de remate, y el balón se introduce en la portería sin que lo toque ningún otro jugador, nunca podrá tratarse de un remate, dado que nunca tuvo esa intencionalidad y, en todo caso, se podrá hablar de un error de ejecución en el pase, que circunstancialmente ha terminado en gol. Como se ve en este claro ejemplo, en la ejecución del jugador con balón no existe intencionalidad, lo cual hace imposible analizar dicha acción más allá de un error en la ejecución del pase.

Después de haber propuesto los términos de grado o nivel como los más acertados para referirse a la calidad con que se ejecuta cualquier destreza, ahora se puede decir también que el nivel técnico es el grado o calidad de solución manifestado por el jugador con balón en una situación con oposición.

Por último, esta propuesta terminológica no sería completa si no se hiciera referencia al concepto de área técnica, entendiéndose por esta la materia que se encarga del estudio para la mejora de la eficacia y eficiencia de las destrezas específicas y acciones técnicas y de aquello que las condiciona de una u otra manera.

El fin último perseguido en la ejecución de cualquiera de las acciones técnicas es sin duda su eficacia, entendida como la consecución en su totalidad de lo esperado o perseguido.

Los factores que influyen en la eficacia técnica son el resultado de la suma de la precisión, la potencia y la velocidad de ejecución; entendiendo por precisión la orientación necesaria que se transmite al objeto (trayectoria, sentido y dirección adecuada); por potencia, la relación de los factores de espacio y tiempo, y por ello siempre deberá ser la adecuada, y por velocidad de ejecución, la suma de la capacidad perceptiva (saber lo que sucede en tu espacio próximo y remoto), la capacidad cognitiva (conocimientos de las pautas del juego en equipo y de las consideraciones de las distintas acciones técnicas) y la capacidad de ejecución (mínimo de acciones con el mínimo de contactos).

La presencia de compañeros y adversarios en la ejecución de las acciones técnicas condiciona en mayor o menor grado la eficacia de la acción técnica del jugador con balón, dependiendo de algo más que de los factores coordinativos, adquiriendo gran relevancia en la eficacia de la acción los factores de percepción y decisión. Según la proximidad de la tarea a la situación de juego real, variará el porcentaje de implicación de los tres factores. Son situaciones que en su mayoría se dan en la competición (máximo exponente de la situación de juego real), por eso las denomino acciones técnicas contextualizadas. De estas se destacan las situaciones de juego de respuesta simple y aquellas de respuesta compleja. El criterio para diferenciarlas es el número de posibles respuestas óptimas. En las primeras, la respuesta solo puede ser una, no cabe otra posibilidad, mientras que en las situaciones de juego de respuesta compleja, esa complejidad radica en el hecho de la cantidad de posibles y distintas respuestas de los jugadores.

Precisamente, la situación real del 11:11 es la situación de máxima contextualización y, por lo tanto, con un número elevado de respuestas del jugador con balón y del resto de los jugadores sin balón. Esta realidad, unida a la necesidad que existe en el fútbol actual de tener que manifestarse con rapidez, debido a la presión y reducción de espacios a los que someten los equipos en fase defensiva, obliga a crear «algo» que permita aumentar la velocidad en el juego, permitiendo un juego más fluido y veloz que dificulte la reducción de los espacios y la presión del adversario.

Consciente de esta necesidad, el Centro de Investigación y Desarrollo de Alto Rendimiento en Fútbol (CIDARF) inició una larga investigación en esta línea, y propuso posibles soluciones que Álex Sans y César Frattarola, miembros de dicho centro, recogieron en su libro Los fundamentos del fútbol. En esa obra se proponen posibles respuestas óptimas que facilitan conseguir velocidad de juego al reducirse el tiempo empleado para pensar lo que hay que hacer en cada situación. La aplicación correcta de estos fundamentos presumiblemente pretendía aumentar el tiempo de las unidades de competición en su fase ofensiva y mejorar el juego de ataque. Los fundamentos recogidos en el libro reducen el número de posibles decisiones improductivas y facilitan otras que garantizan, con mayor o menor seguridad, la eficacia en la resolución de la situación de juego que se presenta.

4

La técnica

La técnica ha sido y continúa siendo el estudio de distintas disciplinas del conocimiento, y recibe diferentes definiciones según su campo de trabajo. En esta propuesta, el término de técnica adquiere una visión que va más allá de una simple definición. Por ese motivo se dan a conocer una serie de variables que ayudarán a entender el concepto y, en todo caso, a definirlo con mayor objetividad.

•La técnica adquiere el valor de «medio». La técnica es como una caja de herramientas al servicio del jugador para que este pueda escoger la más adecuada y usarla de manera correcta en cada una de las situaciones aisladas o contextualizadas que se le presenten. Dichas herramientas representan cada una de las destrezas o acciones técnicas.

•La eficacia final en la utilización de las acciones técnicas no depende exclusivamente del nivel de ejecución, sino que está condicionada por factores perceptivos y decisorios importantes y por otros factores físicos, psicológicos, ambientales…

•La forma y la manera de ejecutar una destreza o acción técnica concreta puede responder a unos modelos descriptivos básicos y generales, pero lo más importante es que deben estar sometidas a unas consideraciones (de las que se hablará más adelante) que determinarán su grado o nivel de ejecución.

•El conjunto de destrezas que contempla la técnica son aquellas en las que el jugador y el balón están relacionados con un contacto voluntario e intencionado.

A partir de todas estas variables, cualquier definición que no vaya en su contra puede ser válida. Una posible propuesta para definir el concepto de técnica aplicada al fútbol, y que recoge la gran mayoría de las variables, podría ser:

La técnica es uno de los medios con que cuenta el jugador de fútbol (en este caso, el jugador relacionado con el balón), y le facilita escoger y utilizar la herramienta más adecuada en cada situación, teniendo en cuenta todos los factores que pueden alterar la eficacia y eficiencia del fin deseado.

Ücretsiz ön izlemeyi tamamladınız.