Kitabı oku: «Evaluación ecológica de un fragmento urbano de bosque seco»

Catalogación en la publicación – Biblioteca Nacional de Colombia
Evaluación ecológica de un fragmento urbano de bosque seco / Jeiner Castellanos Barliza, Willinton Barranco Pérez, Juan Diego León Peláez, editores. – 1a. ed. – Santa Marta : Universidad del Magdalena, 2019.
(Ciencias Naturales. Biología)
Incluye referencias bibliográficas.
ISBN 978-958-746-212-8 -- 978-958-746-213-5 (pdf) -- 978-958-746-214-2 (e-pub)
1. Ecología de selva lluviosa - Santa Marta 2. Bosques tropicales - Santa Marta I. Castellanos Barliza, Jeiner, ed. II. Barranco Pérez, Willinton, ed. III. León Peláez, Juan Diego, ed. IV. Serie
CDD: 577.34 ed. 23 CO-BoBN– a1042299
Primera edición, mayo de 2019
© UNIVERSIDAD DEL MAGDALENA
Editorial Unimagdalena
Carrera 32 No. 22 - 08 / bloque 8 - segundo piso
(57 - 5) 4217940 Ext. 1888
Santa Marta D.T.C.H. - Colombia
editorial@unimagdalena.edu.co
Colección Ciencias Naturales, serie: Biología
Rector: Pablo Vera Salazar
Vicerrector de Investigación: Ernesto Amarú Galvis Lista
Coordinador de Publicaciones y Fomento Editorial: Jorge Enrique Elías-Caro
Diagramación: Luis Felipe Márquez Lora
Diseño de portada: Maurico Rafael Torres Barbas
Fotografía de portada: Willinton Andres Barranco Pérez
Corrección de estilo: Gran Caribe, Pensamiento, Cultura, Literatura
Santa Marta, Colombia, 2019
ISBN: 978-958-746-212-8 (impreso)
ISBN: 978-958-746-213-5 (pdf)
ISBN: 978-958-746-214-2 (epub)
DOI: https://doi.org/10.21676/9789587462128
Hecho en Colombia - Made in Colombia
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Tabla de Contenido
En memoria a nuestro amigo
Agradecimientos
Presentación
Introducción
Descripción del Área de Estudio
CAPÍTULO 1
1. Vegetación Relictual de Bosque Seco Tropical en Fragmentos Urbanos, Santa Marta, Colombia
1.1. Introducción
1.2. Materiales y métodos
1.2.1. Áreas de estudio
1.2.2. Análisis de la Información
1.3. Resultados
1.3.1. Especies amenazadas
1.4. Discusión
1.5. Conclusión
1.6. Referencias bibliográficas
1.7. Anexos
CAPÍTULO 2
2. Ciclos Biogeoquímicos: Evaluación de los Aportes de Materiales Orgánicos Vía Hojarasca Fina
2.1. Introducción
2.2. Materiales y métodos
2.2.1. Monitoreo de la producción de hojarasca fina
2.2.2. Laboratorio
2.2.3. Procesamiento de datos y análisis estadístico
2.3. Resultados
2.4. Discusión
2.5. Conclusión
2.6. Referencias bibliográficas
CAPÍTULO 3
3. Anfibios y Reptiles
3.1. Introducción
3.2. Materiales y métodos
3.2.1. Muestreo en campo
3.2.2. Análisis de datos
3.3. Resultados
3.4. Discusión
3.5. Conclusión
3.6. Referencias bibliográficas
CAPÍTULO 4
4. Aves
4.1. Introducción
4.2. Materiales y Métodos
4.2.1. Fase de campo
4.3. Resultados
4.4. Discusión
4.5. Conclusión
4.6. Referencias Bibliográficas
CAPÍTULO 5
5. Guías de Campo
5.1. Especies vegetales
5.2. Anfibios y Reptiles
5.3. Aves
Guía de autores
En memoria a nuestro amigo
Queremos dedicar este trabajo, al Biólogo DIEGO ARMANDO YEPES RAPELO (Q.E.P.D), enamorado de las Orquídeas, pasión que le nació desde niño, por su contacto permanente con la naturaleza, y cuya contemplación especial despertó una marcada sensibilidad autentica por el dibujo y la fotografía, temas en los que incursionó con notable destreza.
Su gran dedicación lo convirtió en una de las personas con amplio conocimiento sobre las orquídeas de la Sierra Nevada de Santa Marta, región por la cual sentía gran admiración y era feliz recorriéndola.
Será recordado por ser Autor de “Orquídeas del río Gaira, Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia”, publicada por la revista de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y otras publicaciones más, dentro de las que resalta la descripción de un nuevo hibrido natural al que nominó “Cohniella x carbonoi”, con lo que se convirtió para siempre en una referencia en el campo de las orquídeas.
Agradecemos el tiempo que tomó para plasmar nuestros deseos en este documento, mediante ilustraciones de la naturaleza, siempre pensando en contribuir con la enseñanza de los más jóvenes y por habernos permitido ser su amigo, hasta el momento de su dolorosa partida.
Los Autores
Agradecimientos
Para la realización de este libro se contó con el apoyo y la financiación de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad del Magdalena en el marco del proyecto estratégico: Plan Decenal para el Manejo del Bosque Seco Tropical del Campus de la Universidad de Magdalena. Se agradece al Herbario UTMC de la Universidad de Magdalena y al grupo de investigación en Ecología Neotropical (GIEN) por su apoyo en logística, procesamiento y recolección de datos. Agradecemos al Laboratorio de Biogeoquímica de la Universidad Nacional de Colombia, Medellín en el análisis químico de las muestras de suelo y foliares. Finalmente, se agradece especialmente a todos los estudiantes del programa de Biología de la Universidad de Magdalena que participaron en el trabajo de campo y laboratorio.
Presentación
“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”- Mahatma Gandhi
El grupo de investigación en Ecología Neotropical – GIEN, de la Facultad de Ciencias Básicas de la Universidad del Magdalena, se complace en presentar ante la comunidad académica, la primera versión del libro titulado “Evaluación Ecológica de un Fragmento Urbano de Bosque Seco. Universidad del Magdalena, Santa Marta, Colombia”. Esta obra se generó en el marco del proyecto estratégico “Plan Decenal para el Manejo del Bosque Seco – Campus de la Unimagdalena”.
Este libro es el resultado de tres años de investigación, trabajo en el que interactuaron diferentes líneas del conocimiento, entre ellas, la Biología, la Ecología, las Ciencias Humanas y la Ingeniería. Uno de los principales retos de esta obra, es despertar en los lectores el reconocimiento del bosque seco como un ecosistema que soporta importantes servicios ecosistémicos dentro de una ciudad y, por esta razón, merece la especial atención de toda la comunidad en general. Por otra parte, suele ponderarse el atractivo de estos ecosistemas por debajo de otros como las selvas tropicales o los ecosistemas marinos. Sin embargo, se intenta resaltar el gran potencial de la biodiversidad que este ecosistema alberga, incluyendo la fuerte interacción de estos ambientes con las poblaciones humanas.
Los bosques secos del Caribe colombiano actualmente enfrentan un fuerte proceso de fragmentación, ocasionado principalmente, por los drásticos cambios en el uso del suelo, la ampliación de la frontera agrícola, la ganadería, la urbanización y el cambio climático. La ciudad de Santa Marta no ha sido ajena a esta problemática, desde hace varias décadas viene presentando un acelerado proceso de crecimiento y desarrollo urbanístico, que ha traído consigo la fragmentación de extensas áreas de bosques naturales que conectaban con las formaciones vegetales de la Sierra Nevada de Santa Marta. Actualmente, los fragmentos de bosques urbanos a nivel mundial, son considerados espacios verdes que soportan importantes servicios ambientales, entre otros, la purificación del agua, la reposición de la fertilidad del suelo, el almacenamiento de carbono, la conservación de la biodiversidad, la polinización, la dispersión de semillas, y la protección frente a inundaciones y otras catástrofes ambientales. Además, cumplen un destacado papel en procesos ecosistémicos fundamentales para la funcionalidad ecológica, que hacen parte del temario de este documento, procesos asociados a la estabilización de los suelos, al soporte de los ciclos biogeoquímicos, y a la productividad primaria por aportes de materia orgánica vía hojarasca fina. La estabilidad en estos servicios, depende del nivel de conservación y manejo de los remanentes boscosos existentes, con un bajo nivel de impacto. Como un reto de vanguardia, se requiere con urgencia el desarrollo sistemático y permanente, de investigaciones que revelen la biodiversidad del bosque seco tropical urbano y sus servicios ecosistémicos, en procura de que, a partir del conocimiento generado, se puedan apoyar los procesos de toma de decisiones en materia de planificación y gestión de espacios urbanos resilientes.
Con esta simultánea inquietud y convicción, la Universidad del Magdalena, en cabeza de sus grupos de investigación, como el GIEN, han iniciado una serie de investigaciones, orientadas a la generación de conocimiento de diferente naturaleza y nivel de complejidad, en el ecosistema urbano de bosque seco presente en su Campus. Este ecosistema se posiciona como un laboratorio vivo, en el cual puedan ser desarrollados estudios como los que aquí se presentan, a través del ejercicio académico y científico mancomunado de profesores y estudiantes de pre y posgrado. Se proyecta que estos resultados sirvan además para concretar iniciativas de impacto social, vía educación y concienciación ambiental, para la población de Santa Marta y del departamento del Magdalena, y configuren un modelo a ser reproducido en otros lugares del país.
El enfoque de este libro pretende que nuestros lectores reconozcan no solo la biodiversidad del bosque seco y valoren algunas funciones que ésta soporta, sino que entiendan la importancia del monitoreo ecológico y la evaluación de estos ecosistemas, como estrategias para la generación de conocimiento de crucial utilidad en la planeación y construcción de espacios verdes en la ciudad de Santa Marta.
Jeiner Castellanos Barliza, Javier Rodríguez Barrios
y Juan Diego León Peláez
Introducción
Durante el siglo XX las regiones tropicales registraron las mayores tasas de deforestación a nivel mundial, especialmente los países de América Latina con la reducción de aproximadamente el 50 % de su superficie forestal (FAO, 2016). Se estima que se perdieron 7 millones de hectáreas de bosques durante el período 2000-2015. En Colombia se estima una tasa anual de deforestación de 0,21%, que representa pérdidas de 120 934 ha de bosques para el período 2012-2013 (Galindo, et al., 2014). Entre las principales causas de deforestación a nivel mundial están la expansión agrícola (73%), la expansión urbana (10%), la construcción de infraestructura (10%) y la actividad minera (7%) (Restrepo, Flórez, Osorio y León, 2013; FAO, 2016).
En el contexto colombiano, los bosques secos son los ecosistemas más amenazados, presentan un fuerte proceso de degradación y fragmentación, producto en mayor medida del desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas (Mendoza, 1999; Cardona, Ardila y Ulloa, 2012; Pizano y García, 2014). En la actualidad, se estima que el bosque seco original se encuentra en la condición de fragmentos y relictos (Mendoza, 1999; Pizano y García, 2014), localizándose las unidades más conservadas en el Parque Nacional Natural Tayrona en cercanías a la ciudad de Santa Marta (Carbonó y García, 2010).
Existe evidencia de que estos remanentes boscosos soportan importantes servicios ecosistémicos para la población humana, como la protección contra inundaciones, la purificación del agua, la regulación del clima, la conservación de la biodiversidad, y la dispersión de semillas, entre otros (Ruiz-Jaén y Aide, 2006; Valencia-Duarte, Trujillo y Vargas, 2012; Lima, Staudhammer, Brandeis, Escobedo y Zipperer, 2013).
A pesar de su importancia ecológica, el crecimiento urbanístico actual de la ciudad de Santa Marta ha conllevado el aislamiento de algunos fragmentos de bosques secos, entre ellos el fragmento localizado en la Universidad del Magdalena, objeto central de nuestro estudio.
Este libro pretende mostrar a la comunidad en general, la importancia de evaluar y monitorear estos fragmentos de bosque seco, conforme puedan resaltarse sus valores no solo desde su estructura y diversidad, sino además desde su funcionalidad. Así, podrá reconocerse en ellos, su utilidad adicional como espacios para el desarrollo de actividades que incluyen la investigación, la educación y la recreación.
Esta obra comprende cinco capítulos para la presentación de la información: los dos primeros analizan las características estructurales y funcionales de la flora presente en el fragmento urbano de estudio; los siguientes dos capítulos proporcionan para la fauna, los resultados más importantes encontrados en su evaluación. El quinto capítulo presenta a manera de guías de campo, la diversidad de los grupos biológicos indicadores registrados (Vegetación, Anfibios, Reptiles y Aves).
Con mayor detalle de su contenido, esta obra aborda, en su primer capítulo, el estudio de la composición florística y la estructura de la vegetación de seis relictos de bosques secos ubicados en el distrito de Santa Marta, en detalle muestra algunos parámetros estructurales de la vegetación típica y la importancia de la presencia de algunas especies características de estos ecosistemas. El segundo capítulo sustenta el estudio de los ciclos biogeoquímicos como capítulo funcional de la ecología dentro de estos fragmentos urbanos del bosque seco, evaluando la producción de la hojarasca fina como principal vía de entrada de materiales orgánicos en los ecosistemas terrestres. El capítulo tres presenta los anfibios y reptiles observados en el contexto de este fragmento urbano y revela la capacidad que tienen algunas especies para adaptarse a dichas condiciones El capítulo cuatro expone las aves que visitan e interactúan con las especies vegetales del fragmento y, se destacan algunos aspectos de interés del grupo en este tipo de escosistema. Finalmente, el capítulo cinco presenta una serie de guías de campo para la identificación y reconocimiento de la flora y fauna que habita y se adapta a estas condiciones y que, desde un punto de vista ecológico, es relevante para la estructura y funcionalidad del fragmento.
Uno de los logros esperados de esta obra, es que contribuya al conocimiento de la diversidad de especies presentes en estos espacios verdes, así como a la adquisición de un mayor sentido de pertenencia y de conciencia por la sociedad, para la protección, conservación y manejo respetuoso del bosque seco y sus recursos naturales. Es una responsabilidad colectiva el conocer y cuidar nuestra fauna y flora, y mantener los ambientes sanos; ello permitirá que estas especies vivan en armonía con su hábitat, y que tanto nosotros, como las generaciones futuras, podamos disfrutar de los beneficios que de ellas se derivan en términos del mejoramiento de la calidad de vida en los entornos urbanos y rurales.
Referencias bibliográficas
Carbonó, E. y García, H. (2010). La vegetación terrestre en la ensenada de Neguanje, parque nacional natural Tayrona (Magdalena, Colombia). Caldasia, 32(2), 235-256.
Arcila, A., Ardila, C. y de Chacón, P. (2012). Estado de fragmentación del bosque seco de la cuenca alta del río Cauca, Colombia. Biota Colombiana, 13(2), 86-100.
Galindo, G., Espejo, O. J., Ramírez, J. P., Forero, C., Valbuena, C. A., Rubiano, J. C., Lozano , R. H., Vargas, K. M., Palacios, A., Palacios, S., Franco, C. A., Granados, E.I., Vergara, L. K. y Cabrera, E., (2014). Memoria técnica de la cuantificación de la superficie de bosque natural y deforestación a nivel nacional. Actualización Periodo 2012 - 2013. Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales – IDEAM. Bogotá D.C., Colombia. 56 pp.
Food and Agriculture Organization, FAO (2016). El Estado de los bosques del mundo 2016. Los bosques y la agricultura: desafíos y oportunidades en relación con el uso de la tierra. Roma. Disponible en: http://www.fao.org/publications/search/es/
#querystring=JmVuZHN0cmluZz0x [Revisado 5 Junio. 2017].
Lima, J. M. T, Staudhammer, C. L., Brandeis, T. J., Escobedo, F. J. y Zipperer, W. (2013). Temporal dynamics of a subtropical urban forest in San Juan. Puerto Rico. 2001-2010. Landscape and Urban Planning, 120, 96-106.
Mendoza, H. (1999). Estructura y riqueza florística del bosque seco tropical de la región Caribe y el valle del río Magdalena, Colombia. Caldasia, 21(1), 70-94.
Pizano, C., y García, H. (Ed.). (2014). El Bosque Seco Tropical en Colombia. Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt (IAvH). Bogotá, D.C., Colombia.
Restrepo, M. F., Florez, C. P., Osorio, N. W., y León, J. D. (2013). Passive and active restoration strategies to activate soil biogeochemical nutrient cycles in a degraded tropical dry land. ISRN Soil Science 2013, 1-6.
Ruiz-Jaén, M. C., y Aide, T. M. (2006). An integrated approach for measuring urban forest restoration success. Urban Forestry & Urban Greening, 4(2), 55-68.
Valencia-Duarte, J., Trujillo Ortiz, L. N., y Vargas, O. (2012). Dinámica de la vegetación en un enclave semiárido del río Chicamocha. Colombia. Biota Colombiana, 13(2), 40-65.
Descripción del Área de Estudio

Figura 1. Fragmento urbano de bosque seco ubicado en el Campus de la Universidad del Magdalena en la ciudad de Santa Marta (Elaborado por Gutiérrez, 2017).
El área de estudio comprende un fragmento urbano de bosque seco ubicado en el Campus de la Universidad del Magdalena en la ciudad de Santa Marta (11º13’18.31” N - 74º11’08.80” W), el cual tiene una extensión de 2,8 hectáreas, y se encuentra actualmente en un proceso de restauración pasiva de aproximadamente 7 años, después del abandono de actividades agrícolas. Se encuentra rodeado de edificaciones, áreas agrícolas de cultivos experimentales y estanques piscícolas (Figura 1). El régimen de lluvias es de tipo unimodal, con mayores precipitaciones entre los meses de octubre-noviembre y menores entre abril-junio, con un periodo seco definido entre diciembre y marzo (Jaramillo-Robledo y Chaves-Córdoba, 2000). Se caracteriza por presentar temperaturas promedio anuales de 27 °C, precipitación media mensual de 608.8 mm y una altura sobre el nivel del mar de 21 m (Strewe et al., 2009; Montes-Correa et al., 2015).
La formación vegetal es típica de bosque seco tropical, con la dominancia de especies pioneras de rápido crecimiento, entre ellas, Albizia niopioides, Cordia alba y Machaerium milleflorum (España y Rojano, 2013). Los suelos se clasifican como Entisoles. Se caracterizan por ser de origen aluvial, con textura gruesa y clasificados como Typic ustipsamments (Vásquez, 2009; Celedón, 2015). Presentan pH alcalino (pH: 8,24), con altos contenidos de materia orgánica (4,0%) y bases intercambiables (Ca: 16,59 Mg: 4,52 K: 1,47 cmolc kg-1).
Referencias bibliográficas
Celedón, G. (2015). Especies con potencial como abono verde para la restauración de un Typic Ustipsamments en la Universidad del Magdalena, Santa Marta, Colombia. (Tesis de pregrado), Universidad del Magdalena, Santa Marta, Colombia.
Jaramillo-Robledo, A. y Chaves-Córdoba, B. (2000). Distribución de la precipitación en Colombia analizada mediante conglomeración estadística. Cenicafé, 51(2), 102-113.
Montes-Correa, A., Jiménez-Bolaño, J. D., Vergara-Ríos, D., Ávila-Silva, Y., Saboyá-Acosta, L. y Renjifo, J. M. (2015). Herpetofauna del Campus de la Universidad del Magdalena. Santa Marta. Colombia. Revista de Biodiversidad Neotropical, 5(1), 54-63.
Rojano, K. L. y España, C. S. (2013). Composición y estructura vegetal presente en la parcela permanente del Campus de la Universidad del Magdalena, Santa Marta, Colombia. (Tesis de pregrado). Universidad del Magdalena, Santa Marta, Colombia.
Strewe, R., Villa, C., Alzate, J., Beltran, J., Moya, J., Navarro, C., y Utria, G. (2009). Las Aves del Campus de la Universidad del Magdalena, Santa Marta, Colombia. Revista Intropica 4, 79-91.
Vásquez, J. (2009). Características de la variabilidad espacial de las propiedades físicas y químicas en los suelos de la granja experimental de la Universidad del Magdalena. (Tesis de maestría), Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, Colombia.
CAPÍTULO 1
1.Vegetación Relictual de Bosque Seco Tropical en Fragmentos Urbanos, Santa Marta, Colombia
Willinton Barranco-Pérez, Eduino Carbonó-De la Hoz, Diego Yepes-Rapelo, Héctor García-Quiñones
1.1.Introducción
La pérdida de la cubierta original del bosque seco tropical ha llevado a catalogarlo como uno de los ecosistemas más degradados y amenazados (Janzen, 1998; Miles et al., 2006), se calcula que cerca de 48,5 % de la cobertura que ocupaba ha sido transformada para otros usos del suelo (Hoekstra, Boucher, Ricketts y Roberts, 2005). En Suramérica se ha perdido el 60% de su cobertura original (Portillo-Quintero y Sánchez-Azofeifa, 2010) y en Colombia, más de 90% de estos bosques han sido talados, quedando menos de 4% en estado conservado y 5% de lo que se puede denominar remanentes, con algún grado de intervención (Pennington, 2014). En la actualidad, el bosque seco tropical se presenta fragmentado en casi toda la región Neotropical, en forma de parches inmersos en paisajes dominados por cultivos y áreas dedicadas a la ganadería (Fajardo et al., 2005), aunque se sostiene que esa distribución fragmentada ha existido durante largos períodos de tiempo, lo que ha influido en la evolución y biogeografía de los linajes de plantas que lo componen (Pennington, Lavin y Oliveira-Filho, 2009).
La conservación del bosque seco en Colombia y el desarrollo de investigaciones en los relictos existentes son una necesidad apremiante dado que, además del alto grado de amenaza que sufren, existen deficiencias en las estrategias para su conservación, entre ellas, la baja representatividad en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, una altísima relictualidad e inventarios taxonómicos incompletos (Pennington, 2014). Se calcula que sólo 3 % de este tipo de ecosistemas del país están incluidos en áreas protegidas (Arango et al., 2003), todos ellos ubicados en la ecorregión del Caribe, donde se encuentran los relictos de bosque en mejor estado de conservación (Pizano y García, 2014).
A menudo, esos remanentes alterados por intervención humana no han atraído la atención para investigación o conservación; su existencia puede obedecer a motivaciones personales, sin declaración expresa de estrategias definidas de conservación o a que no ofrecen condiciones favorables para la expansión urbanística. Sin embargo, estas zonas de vegetación natural en el entorno citadino adquieren significado para el desarrollo de investigaciones que contribuyan a profundizar en su conocimiento y en el de la estructura ecológica principal, así como, también para el saneamiento ambiental, el enriquecimiento del paisaje urbano y por el impacto social sobre los habitantes (Galindo-Bianconi y Victoria-Uribe, 2012).
Tanto en el área urbana de Santa Marta como en su periferia, se presentan parches de bosque, que hacen parte de la estructura paisajística de la ciudad, donde crecen árboles característicos de la vegetación original, con influencia en el mantenimiento de la biota y caracterizados como segmentos de bosque seco estacional tropical (Pennington et al., 2004).
El propósito de este trabajo fue analizar la composición florística y la estructura de la vegetación de seis relictos presentes en Santa Marta, para determinar la similitud entre ellos y su estado actual, contribuyendo a destacar la importancia de estos dentro de las necesidades de conocimiento del bosque seco tropical al trazar estrategias de conservación de este ecosistema. Hace parte del conjunto de relictos del bosque seco tropical aquí estudiados, el fragmento urbano de la Universidad del Magdalena, de marcada relevancia por encontrarse inmerso en la ciudad de Santa Marta, y particularmente por ser objeto de un monitoreo permanente que genera información de soporte para acciones de manejo de tan valioso y amenazado ecosistema.
1.2.Materiales y métodos
1.2.1.Áreas de estudio
Se tomó como base la información obtenida mediante muestreos de vegetación realizados por los autores en distintas localidades urbanas y periféricas de Santa Marta (Figura 1), con distinto grado de intervención, así como la revisión de informes, trabajos de grado y publicaciones. Para hacerlos comparables se tuvo en cuenta el uso de la metodología de transectos propuesta por Gentry (1982), con modificaciones, como incluir individuos con DAP ≥ 2 cm (Villareal, et al., 2006). Las localidades donde se obtuvo datos están incluidas en la unidad biogeográfica Cinturón Árido Pericaribeño (Hernández-C. y Sánchez-P., 1992) y presentan una cobertura vegetal de bosque y matorral de piso isomegatérmico, con características xeromórficas pronunciadas (Carbonó-Delahoz, Barros-Barraza y Jiménez-Vergara, 2013), correspondiente a Bosques Secos de Handroanthus billbergii y Gyrocarpus americanus y Bosques Ralos de Mimosa arenosa y Stenocereus griseus (Rangel-Ch., 2012). Estas fueron:
1.“Bonito Gordo”: Cerro ubicado entre el corregimiento de Taganga y el asentamiento urbano “Nacho Vives”, en las coordenadas 11º 15’ 18,5’’ y 11º 15’ 35,2 Norte, 74º 10’ 42.9’’ y 74º 10’ 75’’ Oeste, cuya máxima altitud es 295 msnm. El área ha sido sometida a intervención para extracción de leña, elaboración de algunos cultivos y construcción de casas.
2.“La Llorona”: Cerro situado al suroccidente de la ciudad de Santa Marta (Figura 2), en las coordenadas 11º 12’ 33,2’’ Norte y 74º 12’ 38,8’’ Oeste, con altura máxima de 395 msnm. La vertiente occidental, que mira hacia el mar, ha sido sometida a alta intervención por extracción de madera para leña, apertura de vías y elaboración de construcciones, además a quemas anuales, extensivas. La vertiente oriental es menos intervenida, presenta una cobertura de porte más alto con el dosel superior casi cerrado, aunque hay extracción comercial de material parental.
3.“Buenos Aires”: Cerro ubicado al sur de la ciudad de Santa Marta, en el corregimiento de Gaira; hace parte de la vereda Buenos Aires en las coordenadas 11º 11’ 04,29’’ Norte y 74º 11’ 02,96’’ Oeste, alcanza una altura máxima de 290 msnm. En la vertiente norte de este cerro se practica la extracción de material parental o “cantera”.
4.“Kalashe”: Cerro situado en predios de la Reserva Natural Kalashe Kalabia (zona de amortiguación del PNN Tayrona), en el corregimiento de Bonda y limitando al norte con en el sector Neguanje del Parque Tayrona, en las coordenadas 11°16’21,24”Norte- 74° 05’8,16”Oeste y a 450 msnm.
5.“Parcela Unimagdalena”: Fragmento urbano de regeneración denominado Parcela de bosque seco tropical de la Universidad del Magdalena, ubicado al interior del Campus universitario, en las coordenadas 11º13’18,31’’ Norte y 74º 11’ 08,80” Oeste a 20 msnm. Inmerso en una matriz de 25 ha, ocupada por pastizales, áreas de cultivos experimentales, estanques piscícolas y edificaciones (Barranco-Pérez, Castellanos-Barliza, García-Quiñones y Yepes-R., 2016).
6.“Palangana”: Corresponde a los cerros que rodean el actual botadero de basura de la ciudad de Santa Marta, ubicado en el Parque Ambiental de Palangana en las coordenadas 11°15’50” Norte y 74°09’08,4” Oeste a 140 msnm (Figura 3).

Figura 1. Localización de los sitios de muestreo en Santa Marta y áreas periféricas. Imagen Satelital Google Earth 2017.
La información taxonómica se actualizó de manera que la clasificación de las plantas se ajustara al sistema de APG IV (2016) y los nombres científicos se verificaron por medio de bases de datos especializadas en Bernal, Gradstein y Celis (2015), The Plant List (2017), IPNI (2017) y Tropicos (2017).

Figura 2. Vista del dosel desde el interior del bosque en el sitio “La Llorona”. Se destacan individuos de Pseudobombax septenatum (Foto: Eduino Carbonó-De la hoz).
1.2.2.Análisis de la Información
En todos los muestreos realizados, cada valor de CAP (circunferencia a la altura del pecho) se transformó a DAP (diámetro a la altura del pecho) y luego a área basal mediante la ecuación (Franco-Roselli, Betancur y Fernández-A., 1997). Se calculó el índice de valor de importancia para las especies (IVI), sumando los parámetros estructurales de densidad (DeR), frecuencia (FeR) y la dominancia (DoR) relativas (Finol, 1976) y se promediaron las alturas (h) por especie.
Para comparar la similitud florística cualitativa entre las localidades estudiadas, se calculó el coeficiente de similitud de Sorensen, basado en la presencia/ausencia de especies, usando el programa PAST 3.X (Hammer, Harper y Ryan, 2001).

Figura 3. Interior del bosque en el sitio “Palangana”. Se distinguen individuos de Stenocereus griseus y Haematoxylum brasiletto (Foto: Diego Yepes-R.).
1.3.Resultados
En total, se registraron 1686 individuos con DAP ≥ 2 cm, correspondientes a 98 especies, pertenecientes a 30 familias de plantas con flores en seis localidades de Santa Marta y áreas periféricas (Tabla1). En las seis localidades estudiadas, la familia más diversificada, en cuanto al número de especies, fue Leguminosae, con 28 especies, seguida de Capparaceae (Anexo 1).
En cuanto a riqueza de especies, la composición florística de los fragmentos estudiados representa 5,4% de las especies reportadas para los bosques secos del caribe colombiano y 3,94% de los bosques secos de Colombia (Pizano y García, 2014).
Analizando las localidades (Tabla 1), se encontró el mayor número de especies en “Palangana” (46 spp.) y el menor en “Parcela Unimagdalena” (20 spp.). En cuanto al número de familias registradas por localidad, “Kalashe” presentó el mayor número (21 familias) y “Parcela Unimagdalena” presentó la menor riqueza a este nivel (9 familias).
Bursera simaruba en la única especie presente en todas las localidades estudiadas; Astronium graveolens y Ruprechtia ramiflora están presentes en cinco de las seis localidades, mientras que 48 spp. se reconocieron sólo en una de las seis localidades (Anexo 1).
El promedio de alturas de las especies de plantas con flores registradas en las seis localidades analizadas de Santa Marta es de 6,33 m y la mayoría presentaron hábito arbóreo (Tabla 1). La vegetación de porte más alto se observó en “Kalashe” con un promedio de 7,20 m, mientras en “La Llorona” se observó el promedio más bajo de altura de los árboles (5,16 m). La mayor abundancia de individuos se contabilizó en “Buenos Aires” (377 individuos), y “Bonito Gordo” obtuvo la menor cantidad (230 individuos).
Tabla 1. Riqueza de especies y de familias, altura promedio y abundancia de los individuos registrados en seis localidades de Santa Marta (Colombia) y áreas periféricas.

Las especies que registraron mayor valor en el índice de importancia en las seis localidades analizadas de Santa Marta son Mimosa leiocarpa, Bursera simaruba y Platymiscium pinnatum (Tabla 2). Analizando el índice de valor de importancia (IVI) en las localidades, se observó que Mimosa leiocarpa (Figura 4) tuvo el valor más alto para las localidades “Bonito Gordo” y “La Llorona” (58,59 y 51,23 respectivamente). En “Buenos Aires” Platymiscium pinnatum (63,13), “Kalashe” Handroanthus billbergii (48,3), “Parcela Unimagdalena” Albizia niopoides (81,82) y “Palangana” Pseudobombax septenatum (50,49).

Figura 4. Rama florífera de Mimosa leiocarpa (Foto: Eduino Carbonó-Delahoz).
Tabla 2. Primeras cinco especies con mayor índice de valor de importancia (IVI) para seis localidades de Santa Marta (Colombia) y áreas periféricas.

Los relictos “La Llorona” y “Bonito Gordo” muestran mayor similitud con referencia a las especies presentes en cada uno y son, a su vez, más similares al fragmento “Palangana” (Figura 2). Con respecto a los relictos anteriores, se nota mayor diferencia con los fragmentos “Buenos Aires” y “Kalashe”, mientras que la menor similitud se presenta con “Parcela Unimagdalena”, que a su vez es la de menor riqueza de especies.

Figura 2. Coeficiente de similitud de Sorensen basado en presencia/ausencia de especies compartidas en seis localidades de Santa Marta (Colombia) y áreas periféricas.
1.3.1.Especies amenazadas
Teniendo en cuenta lo establecido en la Resolución No. 0192 (MinAmbiente, 2014), en las seis localidades de Santa Marta y áreas periféricas estudiadas, no se registran especies amenazadas con extinción para el país, sin embargo, revisando las listas rojas de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, 2017), se reportan siete especies de plantas en algún grado de amenaza (Tabla 3), la mayoría integrantes de la familia Cactaceae.
Tabla 3. Lista de especies de plantas con flores presentes en seis localidades de Santa Marta (Colombia) y áreas periféricas, que se encuentran en algún grado de amenaza de extinción.

Adicionalmente, no se registraron especies endémicas en los sitios estudiados (Carbonó y Lozano-Contreras, 1997; Alvear, Ocampo, Parra-O., Carbonó y Almeda, 2015).
1.4.Discusión
La composición florística de los fragmentos de bosque seco estudiados en Santa Marta se reconoce integrada por especies de distribución amplia en ambientes de este tipo en el norte de Suramérica. El carácter de generalistas ecológicas de la mayoría de las especies registradas puede deducirse de la presencia, con altos valores de importancia, de Astronium graveolens, Platymiscium pinnatum, Albizia niopoides, Pseudobombax septenatum y Handroanthus billbergii, que se encuentran entre las mayormente registradas en muestreos de bosques secos de Mesoamérica y el Norte de Suramérica, aunque se considera que a menudo las especies generalistas no son abundantes localmente (DRYFLOR, 2016). También, Mimosa leiocarpa tuvo alta dominancia sobre las laderas de los cerros en los segmentos “La Llorona”, “Bonito Gordo” y “Palangana”, mostrando una distribución concentrada en sitios específicos de similitud ambiental, que permite señalar a la especie como especialista en estas áreas secas, donde es abundante. Así mismo, en todas las localidades del estudio se registró Bursera simaruba, especie común en bosques secos, tropicales y estacionales en México (Pennington et al., 2009), cuya presencia puede corroborar las reconocidas afinidades florísticas y fuertes patrones de recambio de especies entre esta región y el norte de Suramérica (DRYFLOR, 2016).
Del total de especies reconocidas en los seis sitios, muestras de 48 (49%) de ellas se registraron sólo en un sitio, reafirmando otro carácter de este tipo de bosques donde se presentan variaciones en la composición florística al influjo de variaciones ambientales a pequeñas escalas geográficas y que pueden sugerir la existencia de una diversidad funcional de las plantas ante condiciones ambientales y procesos ecosistémicos particulares (Pizano y García, 2014). En este caso, ninguna de las especies presentes en los sitios base de este trabajo es considerada endémica para Colombia, ni reportada en estado de amenaza, aunque existe advertencia de preocupación menor sobre algunas especies de Cactaceae, debido a posibilidad de reducción y pérdida de hábitat natural (IUCN, 2017).
La riqueza específica de cada uno los sitios estudiados puede considerarse baja, comparada con valores observados en distintas regiones de bosque en Colombia (Mendoza, 1999; Phillips y Miller, 2002), aunque debe tenerse en cuenta que dentro del bosque seco tropical las presiones asociadas con la estacionalidad pueden marcar variaciones de la riqueza en cada sitio específico (Carbonó-De la hoz y García, 2010; Linares-Palomino, Oliveira-Filho y Pennington, 2011; Dirzo et al., 2011); además, debe contemplarse la intervención antrópica ejercida sobre estos segmentos de vegetación natural durante mucho tiempo.
Como ocurre en casi todas las regiones secas neotropicales, la familia Leguminosae es la de mayor riqueza específica, condición común en levantamientos realizados en otras áreas secas del Caribe colombiano (Rodríguez, Banda, Reyes y Estupiñán-González, 2012; Rangel, Cortes y Carvajal, 2012; Pizano y García, 2014; Sanmartín-Sierra, Angarita-Hernández y Mercado-Gómez, 2016; Herazo-Vitola, Gómez-Mercado y Mendoza-Cifuentes, 2017) y también son frecuentes familias leñosas destacadas como características de estos ambientes, entre ellas Capparaceae, Cactaceae, Euphorbiaceae, Malvaceae, Rubiaceae (Pennington et al., 2009).
La composición florística de los sitios indica afinidad con climas semiáridos; sin embargo, la similitud entre sitios, evaluada mediante el índice Sorensen, permite inferir una relación directa de ésta y la distancia entre aquellos; así, existe mayor similitud entre los relictos “Bonito Gordo”, “La Llorona” y “Palangana”, cuya separación es menor a 10 km, que entre estos y “Kalashe” distanciado más de 10 km de los anteriores. Condit et al. (2002) habían reportado el mismo comportamiento en el estudio en bosques tropicales en Panamá; aunque para el caso presente debe considerarse la incidencia de factores como el grado de intervención, la topografía y otros propios del ambiente local, puede notarse la particularidad de la diversidad en el bosque seco tropical a exhibir una distribución peculiar en cada localidad, hecho de significativa importancia para la preservación de los fragmentos existentes en la ciudad de Santa Marta dentro del diseño de programas integrales de conservación de este ecosistema.
La disimilitud entre los sitios es más amplia con la “Parcela Unimagdalena”, hecho que podría explicarse por la condición de mayor alteración de este fragmento enclavado en el centro de la ciudad, establecido como parcela permanente para evaluar el desarrollo sucesional del ecosistema (Torres et al., 2012). Sin embargo, esa diferencia también puede estar marcada por condiciones edáficas; la vegetación de la parcela se desarrolla sobre suelos del valle del río Manzanares y no sobre laderas de cerros. Pero es, así mismo, notoria la presencia aquí de Cynophalla flexuosa, referenciada como especialista de bosques secos y, también, la de Acacia polyphylla, de amplia distribución en ecosistemas secos del Suramérica (DRYFLOR, 2016).
El porte arbóreo es dominante en los parches de bosques de Santa Marta con un promedio general relativamente bajo. Los bosques de “Kalashe” y “Buenos Aires” presentan los promedios mayores de altura, con un dosel más cerrado, lo que puede relacionarse con una cantidad de precipitación anual superior a la que comúnmente se presenta en “Bonito gordo” y “La Llorona” localizados en la faja más próxima al mar y con menor pluviosidad en la región. El porte y abundancia de las especies de árboles reflejan similitud con la estructura de bosques de zonas muy secas como Galerazamba (Phillips y Miller, 2002), pero siempre considerando la posible influencia de intervención humana en la mayor alteración de los bosques de Santa Marta.
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