Kitabı oku: «Una semilla para cada día»
UNA SEMILLA
PARA CADA DÍA
John Harold Caicedo

Una semilla para cada día
© 2020, John Harold Caicedo
©Primera edición 2020 Portable Publishing Group LLC, 30 N Gould St, Ste R, Sheridan, WY 82801,
Estados Unidos de América.
www.editorialportable.com
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ISBN: 978-1-953540-19-5
“Cuando yo oro, yo creo, cuando yo creo, yo veo, cuando yo veo, yo vivo, cuando yo vivo, yo adoro, cuando yo adoro, Cristo es mi vida y por lo tanto: le adoro, lo vivo, lo veo, le creo y le oro”
(Harold Caicedo)
DEDICADO A MI SEÑOR JESUCRISTO
Dedicatoria
Este devocional es el fruto de varios años de trabajo, a través de los cuales fui enviando día a día cada mensaje a líderes y pastores en Estados Unidos y Latinoamérica.
La compilación de muchos de ellos da como resultado este libro que ahora tienes en tus manos y que espero que pueda ser para ti de mucha bendición.
A medida que lees este devocional, cada día te invito para que no solo sigas el contenido de cada mensaje, sino además para que medites en lo que Dios te quiere decir mientras van transcurriendo tus jornadas con Jesús a tu lado.
“Una semilla para cada día” surge con el anhelo de proveer una meditación permanente en la Palabra de Dios y con el propósito de seguir creciendo a nuevos niveles espirituales cada día más.
Mi agradecimiento supremo al Señor Jesucristo que me permite disfrutar de mi labor pastoral, guiando una hermosa congregación en California, USA, y que me da la oportunidad de dedicar tiempo para escribir y meditar diariamente en lo que Él representa para mi vida.
También agradezco a mi linda esposa, mis preciosos y amados hijos y mis hermosos nietos que son mi inspiración constante y mi ayuda permanente.
A mi mamá y a mi familia también los llevo siempre en mi corazón, mientras trabajo con dedicación día a día. Y mi papá, que siempre me acompañó desde mis inicios en la congregación, pero desafortunadamente falleció hace unos años atrás. Él hubiese sido el más feliz con el fruto de esta labor.
Al hermano Jorge Torrejón, quien se encargaba de enviar los mensajes a todos sus contactos en diferentes lugares del mundo, y quien también falleció hace un tiempo atrás.
Agradezco a la congregación de la Iglesia Cristiana El Sembrador por darme el privilegio de ser su pastor, orar por mí y darme el soporte que necesito para no desfallecer.
Espero que este libro que tienes ahora en tus manos, sea una gran bendición para tu vida y que puedas crecer mientras recibes “una semilla para cada día”.
Pastor John Harold Caicedo
California, USA.
CONTENIDO
UNA SEMILLA PARA CADA DÍA
Dedicatoria
CONTENIDO
Un llamado a la consagración
ENERO
Enero 1
Tarea equivocada
Enero 2 Id por todo el mundo
Enero 3 Terminando bien la carrera
Enero 4 Sed santos
Enero 5 Dios te habla hoy
Enero 6 ¿Un mundo sin Dios?
Enero 7 El valor de la cruz
Enero 8 Guiados por la Palabra de Dios
Enero 9 La gloria de Jesús
Enero 10 Serás bendición
Enero 11 Siempre firmes
Enero 12 Desatando ligaduras de impiedad
Enero 13 El poder del amor
Enero 14
Examíname, pruébame y guíame
Enero 15 Yo estaré contigo
Enero 16 Guiados por una visión
Enero 17 Escuchando al Señor
Enero 18 Una promesa para ti
Enero 19 Un doble pecado
Enero 20 ¿En quién confías?
Enero 21 Tu Dios será mi Dios
Enero 22 Un día más
Enero 23 Devolviendo bien por mal
Enero 24 Casa de oración para todas las naciones
Enero 25 Un corazón ardiente
Enero 26 Lo haré de nuevo
Enero 27 Permaneced en mí
Enero 28 Yo soy el camino
Enero 29 Trastornando al mundo
Enero 30 Cegados a lo espiritual
Enero 31 Muéstrame tu gloria
FEBRERO
Febrero 1 De mañana
Febrero 2 Más denuedo
Febrero 3 Fuego del cielo
Febrero 4 Mis ovejas
Febrero 5 Escrito está
Febrero 6 Ay de mí si no anunciare el evangelio
Febrero 7 Un día de ganancia
Febrero 8 “Levántate y resplandece”
Febrero 9 Háblame Señor
Febrero 10 Dime con quién andas……
Febrero 11 Pedid y se os dará
Febrero 12 Vivir con pasión
Febrero 13 Sacia mi alma
Febrero 14 No temas
Febrero 15 Sé una luz en este día
Febrero 16 “Esperando en Él”
Febrero 17 Escúchalo a Él
Febrero 18 Descansando en la paz de Dios
Febrero 19 La familia de Jesús
Febrero 20 “En esto pensad”
Febrero 21 Perseguidos por el bien
Febrero 22 En las alas del ángel
Febrero 23 Pureza de labios
Febrero 24 La motivación de mi vida
Febrero 25 Hechos a la manera de Dios
Febrero 26 Un amor sin igual
Febrero 27 Yo y mi casa
Febrero 28 El Rey de Gloria
MARZO
Marzo 1 Alguien toca tu puerta
Marzo 2 Fueron oídas tus palabras
Marzo 3 Derrotando a los gigantes
Marzo 4 Un amor sin igual
Marzo 5 En la casa de mi Padre
Marzo 6 Nunca estás solo/a
Marzo 7 Mirando hacia el futuro
Marzo 8 Dios te está buscando
Marzo 9 Una nueva oportunidad
Marzo 10 Mudado en otro hombre
Marzo 11 Mi mayor herencia
Marzo 12 La rendición es completa
Marzo 13 Un pueblo especial
Marzo 14 Un mundo hambriento de esperanza
Marzo 15 Renunciando al mundo o renunciando a Jesús
Marzo 16 Nacer de nuevo
Marzo 17 Buscando respuestas
Marzo 18 En el nombre de Jesús……que predica Pablo
Marzo 19 El lado bueno de las pruebas
Marzo 20 La fuente del agua viva
Marzo 21 Errando el blanco
Marzo 22 ¿Gente de poca fe?
Marzo 23 Buscando una esperanza real
Marzo 24 Confiando de nuevo en El
Marzo 25 Viviendo una vida desafiante
Marzo 26 Escogidos y bendecidos
Marzo 27 ¿Te olvidaste?
Marzo 28 Cuenta conmigo
Marzo 29 Renovados por Cristo
Marzo 30 Lo sobrenatural de Dios en mí
Marzo 31 Un espíritu superior
ABRIL
Abril 1
¡Tenemos acceso!
Abril 2 Sanados para glorificar a Dios
Abril 3 Con Cristo en mis tormentas
Abril 4 La vida o la muerte
Abril 5 Como a ti mismo
Abril 6 Un mundo en necesidad
Abril 7 ¿Crisis u oportunidad?
Abril 8 Multiplicados por la mano de Jesús
Abril 9 El adiós de un viejo hombre
Abril 10 La oración que llega hasta los cielos
Abril 11 Alcanzando tu tierra prometida
Abril 12 Avivando un cementerio
Abril 13 Los excelentes de Dios
Abril 14 Hacedores de la palabra
Abril 15 Dios ha sido fiel
Abril 16 Yo conozco tus obras
Abril 17 Limpios y perfectos
Abril 18 ¿Qué haces aquí?
Abril 19 Investidos de poder desde lo alto
Abril 20 Pozos de agua viva
Abril 21 Una jornada con Jesús
Abril 22 Sana nuestra tierra
Abril 23 Preparados para la batalla
Abril 24 La guerra no es tuya sino de Dios
Abril 25 ¡Alegrémonos!
Abril 26 Caminando hacia la eternidad
Abril 27 El Dios eterno
Abril 2 Dios de maravillas
Abril 29 Cosas mayores que estas verás
Abril 30 Que tu sí sea sí
MAYO
Mayo 1 Los verdaderos discípulos
Mayo 2 Mirando el futuro con optimismo
Mayo 3 Conociendo al Dios Todopoderoso
Mayo 4 El silbo apacible de su presencia
Mayo 5 Caminando con el Maestro
Mayo 6 El deleite de la vida cristiana
Mayo 7 No te olvides de Dios
Mayo 8 Dando con generosidad
Mayo 9 El método de Jesús
Mayo 10 Agua de vida eterna
Mayo 11 Llamada local
Mayo 12 No tendrás dioses ajenos
Mayo 13 Una habitación para El Señor
Mayo 14 La fuente de tus decisiones
Mayo 15 Creyentes del monte o del campamento
Mayo 16 Decisiones
Mayo 17 El valor de su presencia
Mayo 18 Vivir y morir por Cristo
Mayo 19 En el nombre de Jesús
Mayo 20 Reyes y sacerdotes
Mayo 21 Apasionados por Cristo
Mayo 22 Unción para matar gigantes
Mayo 23 Invencibles con Cristo
Mayo 24 Recibiendo el fuego de Dios
Mayo 25 Nunca te dejaré
Mayo 26 Crea en mí un corazón nuevo
Mayo 27 La indiferencia
Mayo 28 Queriendo matar un sueño
Mayo 29 Un llamado a la guerra
Mayo 30 Todo ayuda para bien
Mayo 31 El Señor está en control
JUNIO
Junio 1 Gobernados por visiones celestiales
Junio 2 Soy el/la hijo/a de un Rey
Junio 3 Mi Hijo amado
Junio 4 Conforme a mi corazón
Junio 5 ¿Perspectiva de Dios o de los hombres?
Junio 6 Siempre listos para servir
Junio 7 Olvidar o recordar
Junio 8 Él puede hacerlo de nuevo
Junio 9 Mi porción diaria
Junio 10 Bendice alma mía
Junio 11 Tu mejor historia
Junio 12 Reinando con Cristo
Junio 13 Cuerpo de tigre, corazón de ratón
Junio 14 Dotados de poder y autoridad
Junio 15 Enviados para transformar el mundo
Junio 16 El lenguaje de la cruz
Junio 17 Dotados para el mundo espiritual
Junio 18 Enseñando acerca de las manifestaciones espirituales
Junio 19 Gracias Señor
Junio 20 De la angustia a la celebración
Junio 21 ¿Y dónde están los demás?
Junio 22 ¿Cómo no dar gracias?
Junio 23 El juez justo
Junio 24 Un final feliz
Junio 25 Dios puede cambiar tu vida hoy
Junio 26 La apostasía de nuestros tiempos
Junio 27 Volviendo al Edén original
Junio 28 Ganándolo todo, pero perdiendo el alma
Junio 29 La belleza está en los ojos del que mira
Junio 30 Tiempo de conquista
JULIO
Julio 1 Orar sin desmayar
Julio 2 Al Dios conocido
Julio 3 Dios siempre está trabajando
Julio 4 El que levanta mi cabeza
Julio 5 Dios ha sido bueno
Julio 6 Esperando con paciencia
Julio 7 ¿Y tú quién eres?
Julio 8 La perfecta creación de Dios
Julio 9 Creados con un propósito
Julio 10 Tu verdadero valor
Julio 11 ¿Identidad en crisis?
Julio 12 Visiones de Dios que cambian tu vida
Julio 13 Al banquete con Jesús
Julio 14 Yo quiero más de Cristo
Julio 15 ¿Volver a la normalidad?
Julio 16 Cristianismo o religión
Julio 17 La paja en el ojo ajeno
Julio 18 Trabajados y cargados
Julio 19 Los que esperan en Dios
Julio 20 Cada nación bajo su señorío
Julio 21 Predicando el evangelio eterno
Julio 22 No dejes de predicar
Julio 24 Instrumento escogido
Julio 25 Un clamor del alma
Julio 26 Conociendo las señales
Julio 27 Regocijándonos en tiempos difíciles
Julio 28 Una segunda oportunidad
Julio 29 ¿Visiones celestiales o terrenales?
Julio 30 Avivando la llama de tu visión
Julio 31 Buscando bendiciones en lugares equivocados
AGOSTO
Agosto 1 Más allá de la cruz
Agosto 2 Predicando sobre la piedra
Agosto 3 Entregando todo al Señor
Agosto 4 Las marcas de Jesús
Agosto 5 Prudentes o necios
Agosto 6 Dios está en control
Agosto 7 Un ladrón en mi casa
Agosto 8 Ciudadanos del reino de Dios
Agosto 9 Sálvate a ti mismo
Agosto 10 Quiero un papá nuevo
Agosto 11 Para que las obras de Dios se manifiesten
Agosto 12 Sobre ti fijaré mis ojos
Agosto 13 El peso de las tradiciones
Agosto 14 El poder de la palabra de Dios
Agosto 15 Eternidad en tu corazón
Agosto 16 La verdadera conversión
Agosto 17 Equipados para una nueva vida
Agosto 18 Nuestro amparo y fortaleza
Agosto 19 Por su gran amor
Agosto 20 El verdadero descanso
Agosto 21 Miembros de la familia de Dios
Agosto 22 Varón esforzado y valiente
Agosto 23 Llenos del Espíritu Santo
Agosto 24 El tamaño de tu Dios
Agosto 25 Espíritu de sabiduría y de revelación
Agosto 26 Sabiduría y misericordia divina
Agosto 27 El principio de la sabiduría
Agosto 28 Sabiduría de lo alto
Agosto 29 Se recibe gente fiel
Agosto 30 Un clamor desesperado
Agosto 31 La oración que cambia el mundo
SEPTIEMBRE
Septiembre 1 Anhelo por su presencia
Septiembre 2 Con fuerzas de búfalo
Septiembre 3 Derribando barreras de separación
Septiembre 4 Un pie en el mundo, un pie en el cielo
Septiembre 5 Pero yo os digo….
Septiembre 6 Tú eres aquel hombre
Septiembre 7 La iglesia sin mancha ni arruga
Septiembre 8 El Dios de la Biblia
Septiembre 9 Levantémonos y edifiquemos
Septiembre 10 Nunca te negaré
Septiembre 11 Santifícate
Septiembre 12 Cegados a las maravillas de Dios
Septiembre 13 Estar en el Espíritu
Septiembre 14 Preparando las nuevas generaciones
Septiembre 15 Cumpliendo los propósitos divinos
Septiembre 16 ¿Usando el nombre de Jesús?
Septiembre 17
Cristo, nuestra esperanza
Septiembre 18 El verdadero descanso
Septiembre 19 Con poder en su boca
Septiembre 20 Vimos su gloria
Septiembre 21 ¿Canales u obstáculos?
Septiembre 22 La mano de Dios sobre ti
Septiembre 23 Esclavos por amor
Septiembre 24 Dejando un legado
Septiembre 25 Cristo es la respuesta
Septiembre 26 Las preguntas de la vida
Septiembre 27 ¿Quién contra nosotros?
Septiembre 28 Uno más para Cristo
Septiembre 29 Sedientos por Dios
Septiembre 30 Siempre listos
OCTUBRE
Octubre 1 Escuchando la voz del cielo
Octubre 2 Viviendo en medio de lobos
Octubre 3 Amor sin límites
Octubre 4 Guiados por un mismo Espíritu
Octubre 5 ¿A quién vas a escuchar?
Octubre 6 Sabiduría celestial
Octubre 7 Valientes o cobardes
Octubre 8 Con su gran poder
Octubre 9 Apartados para Dios
Octubre 10 Una verdadera transformación
Octubre 11 ¡Sí, Dios es grande!
Octubre 12 Lo que tengo te doy
Octubre 13 El poder de la impartición
Octubre 14 ¿Tienes algo para dar?
Octubre 15 Las cosas viejas pasaron
Octubre 16 No es tuya esta guerra, sino de Dios
Octubre 17 La fuente de poder y autoridad
Octubre 18 ¿Apasionados por Dios?
Octubre 19 Un Rey que nunca muere
Octubre 20
Más son los que están con nosotros
Octubre 21 Un lenguaje transformado
Octubre 22 ¿Hasta cuándo?
Octubre 23 No dejes que tu pasado te alcance
Octubre 24 Tengo un sueño
Octubre 25 Amistad con el mundo, enemistad con Dios
Octubre 26 Mi mirada en Jesús
Octubre 27 Mi buen pastor
Octubre 28 ¿Gozosos en las tribulaciones?
Octubre 29 Antes que la lámpara se apague
Octubre 30 Trayendo luz en medio de las tinieblas
Octubre 31 Toma tu lugar
NOVIEMBRE
Noviembre 1 El consuelo de los afligidos
Noviembre 2 ¿Y dónde están los remeros?
Noviembre 3 Rompiendo barreras de separación
Noviembre 4 Al Dios no conocido
Noviembre 5 Esperando un avivamiento
Noviembre 6 Un llamado a la santificación
Noviembre 7 El más grande regalo
Noviembre 8 Cristianos del lugar santísimo
Noviembre 9 Cristianos del Lugar Santísimo
Noviembre 10 Entrando en su presencia
Noviembre 11 ¿Dios en medio de nosotros?
Noviembre 12 Lo dio todo por ti
Noviembre 13 Hasta que la muerte nos separe
Noviembre 14 Desesperados
Noviembre 15 Sígueme
Noviembre 16 Testigos
Noviembre 17 Caminando con Dios
Noviembre 18 El Dios de los imposibles
Noviembre 19 Antes de partir….
Noviembre 20 Edificando sobre buen fundamento
Noviembre 21 Mirando hacia adelante
Noviembre 22 Dos vidas, dos fundamentos
Noviembre 23 Cristo es la roca
Noviembre 24 Buena semilla y buena tierra
Noviembre 25 La generación del ruido
Noviembre 26 El lenguaje del reino
Noviembre 27 Colonizando para la gloria de Dios
Noviembre 28 Sin palabra y sin visión
Noviembre 29 Tu siervo escucha
Noviembre 30 Tiempo de desafíos
DICIEMBRE
Diciembre 1 Yo soy tu escudo
Diciembre 2 ¿Un Dios tan grande?
Diciembre 3 Cuidaos de los falsos profetas
Diciembre 4 Escuchando la voz de Dios
Diciembre 5 El sonido de la trompeta
Diciembre 6 Levántate Señor
Diciembre 7 ¿Por qué me persigues?
Diciembre 8 El lenguaje de Dios
Diciembre 9 Los propósitos de Dios para ti
Diciembre 10 Cambiando al mundo a través de la oración
Diciembre 11 El tiempo de la activación
Diciembre 12 Creados para cosas extraordinarias
Diciembre 13 Muerto en vida
Diciembre 14 Vida o muerte
Diciembre 15 Más de Dios o más del mundo
Diciembre 16 De muerte a vida
Diciembre 17 ¿Una obra inconclusa?
Diciembre 18 Más allá de mis límites
Diciembre 19 Decisiones definitivas
Diciembre 20 Una oración por avivamiento
Diciembre 21 Confrontando el pecado
Diciembre 22 Le pondrás por nombre Jesús
Diciembre 23 Un Dios rechazado
Diciembre 24 Os ha nacido un Salvador
Diciembre 25 De la eternidad a la eternidad (Feliz Navidad)
Diciembre 26 Poder para una gran misión
Diciembre 27 Enviado para sanarte
Diciembre 28 Tesoros en el cielo
Diciembre 29 Hasta hoy he sido infeliz, de aquí en adelante no
Diciembre 30 Anhelos para un nuevo año
Diciembre 31 Alistándonos para un nuevo comienzo
Un llamado a la consagración
Sin duda que como hijos de Dios necesitamos renovar continuamente nuestra consagración al Señor.
Es fundamental que en nuestros días, podamos reafirmarnos en nuestra fe y buscar tener vidas que le agraden a Dios en medio de una sociedad que lo rechaza de la misma manera que rechaza los valores cristianos.
Hoy más que nunca se necesitan hombres y mujeres, adultos, jóvenes, niños, personas de todas las edades, razas y lenguas, que testifiquen del poder de Dios y que se propongan hacer una diferencia real en este mundo.
Y como hijos de Dios hemos comprendido que las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas (2 Corintios 10:4).
Es por eso que es tan importante mantenernos día a día cerca de la Palabra de Dios y sus promesas para nuestras vidas.
Cuando tú y yo comenzamos a vivir en el temor de Dios, cuando comenzamos a buscarle con seriedad absoluta, cuando decidimos que Dios ha de ocupar el lugar primordial sobre nuestras vidas, cuando le permitimos al Espíritu Santo de Dios que sea el que controle nuestras vidas, entonces podemos experimentar vidas llenas de su presencia.
Este es el tiempo para buscar a Dios, para dejarnos moldear por Él, y dejar que su Espíritu Santo nos transforme, para que la presencia de Dios se haga sentir en cada acto de nuestra vida.
Debemos ser creyentes que entienden que tienen una misión en el mundo.
Que Dios nos ha puesto para que seamos luz y que debemos amar a los perdidos con la misma forma de amor que manifestó Jesucristo cuando estaba en este mundo, desarrollando su ministerio.
La consagración es dar mi vida a Dios para que Él haga Su voluntad en vez de la mía.
Significa que presente mi cuerpo como un "sacrificio vivo" a Él.
Los animales que se ofrecían a Dios en el Antiguo Testamento eran matados. Eran sacrificios muertos. Dios no me pide poner mi cuerpo sobre un altar para ser matado.
En vez de eso, Él pide que me convierta en "sacrificio vivo".
Esto quiere decir que Él desea que yo viva para Él.
Dios no quiere que yo le ofrezca mi vida antigua de egoísmo. Es la nueva vida en Cristo la que Dios quiere que le presente.
Prometo que estaré orando por ti para que no te rindas en la mitad de la jornada.
El Señor está levantando un pueblo que le represente, un remanente fiel que se mantenga firme aunque los vientos y las tempestades arrecien.
Por eso Dios te ha escogido a ti para que seas uno de ellos.
Que Dios bendiga este caminar en tu vida y al final podamos decir todos juntos: El Señor ha estado con nosotros, y nunca nos dejará.
Bendiciones:
Pastor Harold
ENERO
Enero 1
Tarea equivocada
“Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25: 23)
Un joven estudiante en sus trabajos de finales de cada periodo, estaba apurado porque tenía que entregar muchos proyectos. Pasó muchas noches sin dormir y días y días en la biblioteca escribiendo su trabajo final, hasta que finalmente lo entregó.
Tres días después los estudiantes recibieron sus tareas corregidas. Él encontró estas palabras de su profesor escritas en rojo: “Excelente investigación, buenas ilustraciones, maravillosa bibliografía. Nota 0…Tarea Equivocada”
Era algo muy bien desarrollado pero no era lo que se había pedido. Él había gastado horas y horas y todo su esfuerzo para hacer algo que no se le había mandado a realizar.
¿Podríamos imaginar la frustración de este joven al observar cómo toda su labor había sido en vano, pues al final los resultados no fueron los esperados?
Imaginémonos ahora que cuando lleguemos delante del Señor nos diga: Linda casa, gran trabajo, buen bote, lindos carros, gran salario. Nota 0…. Tarea equivocada.
Una vida malgastada en pos de lo que no se nos había asignado.
Que simplemente hayamos ocupado nuestra vida en tener muchas cosas, tesoros del mundo que después necesariamente quedarán en manos de otros, y no hayamos hecho tesoros para el cielo.
¿Te imaginas cómo será nuestra reacción al saber que ocupamos la única vida que tenemos en hacer cosas que no correspondían con la voluntad de Dios?
Es posible que en este tiempo te encuentres muy ocupado todos los días esforzándote por lograr una tarea que no se te ha encomendado. Si es así, al final el resultado será terrible pues descubrirás que gastaste lo mejor de tu tiempo y de tu esfuerzo en algo que Dios no mira con agrado.
Pregúntate en este día: ¿estaré haciendo la tarea equivocada? ¿Estaré escribiendo en las páginas de mi vida una serie de eventos que al final solo me causarán desazón y un sentido de fracaso?
Revisa bien lo que estás haciendo y pídele al Señor que te muestre su voluntad para que al final no tengas que lamentarte por todo lo que perdiste creyendo que era lo adecuado para tu vida.
Oración:
Al empezar este año quiero pedirte Señor que me guíes para hacer tu voluntad y no la mía. Que sea obediente a tu Palabra, a tu dirección y que cada día al llegar a mí cama para descansar pueda decir: Este ha sido un buen día porque he cumplido con la voluntad de Dios para mí.
Te ofrezco mi Dios cada día de este año que está empezando. Ayúdame a ser ese siervo bueno y fiel que al seguir tus huellas aprende a conocer el camino que lleva a la vida eterna. Amén.
Enero 2
Id por todo el mundo
“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15)
Cuando leo acerca de la vida de Jesús, me doy cuenta de que sus palabras estaban destinada a producir grandes cambios en la vida de los seres humanos que lo escuchaban o que recibían sus milagros.
Jesús producía grandes alborotos, multitudes venían desde muchos lugares, los pueblos se movilizaban, nada quedaba igual después de que Jesús pasaba por allí.
Llegaba un leproso y se iba sano, le traían a un ciego y se iba viendo, le traían un paralíitico y se iba saltando, le traían un endemoniado y se iba libre.
¡Todo cambiaba!, la vida de las personas ya no podía ser la misma, los fariseos se sorprendían y tomaban más odio contra Jesús; los discípulos reconocían cada vez más que Aquel que los había llamado a seguirlo era en realidad El Maestro; las multitudes sabían que había algo en Jesús que no tenían los religiosos, fariseos, ni saduceos, ni escribas, algo que producía transformaciones.
Y cuando Él iba a partir de este mundo, les dijo a sus seguidores: Ustedes van a recibir este mismo poder para trastornar el mundo con el mensaje de salvación, ¡así que vayan por el mundo y cámbienlo!
Tienen todo: El poder, la autoridad divina, la Palabra que es eterna, la presencia de Dios con ustedes.
Los cristianos tenemos todo lo que se necesita para que a través de nuestra influencia el mundo no siga siendo igual sino que sea transformado. Hemos sido dotados del poder suficiente para producir grandes efectos a donde quiera que vayamos, pero quizás aún no hemos comprendido lo que tenemos y por supuesto, al no saberlo no podemos ponerlo en práctica.
Cada día es una nueva oportunidad para dar a conocer el mensaje más glorioso que transforma las vidas y tiene el poder de Dios para salvación.
Tenemos que calzarnos los pies con el apresto del evangelio de la paz.
Tenemos que ir por el mundo y predicar lo que Cristo nos dijo y muchas vidas serán salvas y vivirán eternamente con El Señor en la gloria.
¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: Tu Dios reina! (Isaías 52:7).
¿A cuántos le vas a compartir hoy este mensaje? El que lo crea será salvo.
Oración:
“Oh Jesús, te ruego que ahora me llenes de tu amor y me aceptes y me uses para tu gloria. Hasta ahora no he hecho nada por ti, pero quiero hacer algo. Oh Dios, te imploro que me aceptes y me uses, y que sea tuya toda la gloria.” (David Livingstone)
Enero 3
Terminando bien la carrera
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7)
Hay muchas historias en la Biblia de personas que empezaron muy bien pero terminaron mal.
Saúl fue uno de ellos. El primer rey de Israel que tuvo un inicio brillante, pero terminó desobedeciendo al Señor y fue sacado de su trono.
Salomón sin duda también lo fue, a pesar de un reinado esplendoroso, de haber construido el primer templo para El Señor y haber contemplado la gloria de Dios. Sin embargo, terminó adorando dioses ajenos e ídolos de las mujeres con las que se juntó para vivir.
Uzías comenzó muy bien. Dios lo bendijo al principio de su reinado pero al final murió leproso porque dejó que el orgullo se le subiera al corazón.
Las buenas intenciones no son suficientes para atravesar los tiempos difíciles. ¡Muchos seguidores no tendrán lo necesario para terminar la carrera!
O estás cambiando diariamente a la imagen de Cristo, o estás cambiando de vuelta a tu caminar en la carne. Qué gozo es conocer a aquellos que están corriendo bien la carrera. Ellos están creciendo en sabiduría y en el conocimiento de Cristo, distanciándose del mundo y sus placeres, y volviéndose cada vez más con una mente celestial. Sus sentidos espirituales están altamente ejercitados y su discernimiento de lo que es de Dios o de la carne está cada vez más aumentando. Mientras más envejecen, más hambrientos ellos están de Cristo. Ellos cortan todos los lazos con el mundo y con una intensidad que va aumentando, ellos anhelan estar con Cristo en su gloria. Para ellos, el morir es ganancia y el premio máximo es ser llamados a su presencia para estar a su lado para siempre. ¡No es el cielo lo que buscan, sino Cristo en gloria!
Y tú, ¿Cómo vas en tu carrera?
Oración:
Señor Jesús, hoy recuerdo que estoy en una carrera que me lleva hacia la meta final, la eternidad contigo en la gloria. Este día lo vivo con agradecimiento, con gozo, sabiendo que tú estás conmigo, que tus promesas son reales, que tú diste tu vida por mí para que hoy yo pueda vivir en el gozo de los redimidos que alaban al Señor sin cesar por sus grandes maravillas. Amén.
Enero 4
Sed santos
“porque escrito está: sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16)
Dios es santo. Esa es su naturaleza. Así mismo todo lo que proviene de Él es santo.
La creación que le alaba y le reconoce, los hijos de obediencia que le aceptan, todo cuanto puedes percibir que viene de la mano de Dios está impregnado de Su propia esencia y como tal, debes considerarlo.
Si aprendes a mirar con ojos de agradecimiento todo cuanto te rodea, verás las cosas que antes no podías ver. Los animales serán tus amigos, las flores regocijarán tu alma, la lluvia será tu refresco y el calor del sol vendrá como un reconfortante alimento que nutre tu espíritu. Debes tratar cada cosa y cada persona como viendo a través de la figura de Jesucristo en medio de todo.
Los seres humanos han vuelto ordinario y común lo extraordinario de este universo.
Las cosas maravillosas que vienen de las manos divinas son regalos permanentes de gracia y de bondad y están destinadas a llenarte de la plenitud de Dios. Cuando puedas sentir la presencia de Dios en todo lo que ves y haces a diario, estarás más cerca de Dios porque Él está en todo cuanto puedas percibir.
Si no puedes ver lo santo y tratarlo en esa dimensión, estarás profanando las maravillas que Dios ha puesto en la tierra, incluyéndote tú mismo.
El deseo y el anhelo de una vida espiritual profunda no pueden saciarse en lo superficial. La dimensión del amor de Dios es profunda pero a la vez es visible. Sin embargo debes sintonizarte en la misma dimensión que Él te ofrece.
No puedes experimentar amor si todo lo que tienes para ofrecer es amargura, egoísmo o desconfianza. En la renovación de cada día está implícito el amor de Dios y cuando abres tus ojos al amanecer sabes que allí está Él y que en todo lo que ves se representa el amor más grande y eterno que proviene de una fuente inagotable.
¡Sed santos en este día. Es un mandato de amor!
Oración:
Amado Dios, hoy celebro la vida, celebro tu misericordia nueva de cada mañana, celebro tu presencia conmigo. Sé que me has llamado a ser santo y al reconocer que en todo momento caminas conmigo, sé que debo vivir en la dimensión de tu presencia transformadora y bajo la obediencia que tú reclamas. Úsame entonces para tu gloria y sígueme transformando a tu imagen gloriosa.
Enero 5
Dios te habla hoy
“Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27)
El común de las personas no ha entendido que las parábolas de Jesús dibujan su propia vida.
Somos las ovejas que el pastor ha salido a buscar dejando atrás al rebaño.
Somos los hijos pródigos en busca del cual su padre sigue expectante mirando el horizonte.
Somos los siervos cuya deuda ha sido perdonada.
Somos los invitados al banquete con El Señor.
Hemos sido dotados de dones y talentos para edificar el cuerpo de Cristo.
Las palabras de Jesús hablan de ti y de mí. Hablan de su amor por nosotros, de su compasión, de la misericordia por el necesitado, de las recompensas por el buen trabajo, del tesoro escondido, la perla preciosa que se busca con esmero, la fe que se asemeja al grano de mostaza, los buenos administradores, el hijo obediente y tantas cosas más a través de las cuales El Señor nos sigue hablando cada día.
Dios te habla hoy. Su Palabra es eterna y sus verdades no pueden ser negadas. Su voz poderosa es sentida en el universo. El calma las tormentas, libera a los poseídos, sana a los enfermos, consuela a los afligidos y todo lo hace con el poder de su Palabra y la autoridad que viene de los cielos.
Y con esa misma voz te habla a ti.
Si eres oveja de su redil, tú sabrás escucharlo hoy y reconocerás el camino por el cual Él te quiere llevar. Mantente alerta, Dios te está hablando en este día. Obedece su voz y síguelo. Estás en el buen redil.
Oración:
Señor, saber escuchar tu voz es la mejor experiencia de mi vida. En medio de esta generación que a diario es sofocada por tantos ruidos quiero saber distinguir tu voz y seguirla. Soy tu oveja, pertenezco a tu redil y tú me conoces por nombre. Quiero entender hoy tus palabras. Quiero obedecer a la voz de tu llamado. Quiero hacer tu voluntad agradable y perfecta para mi vida en este día. Amén.
Enero 6
¿Un mundo sin Dios?
“a lo suyo vino y los suyos no le recibieron” (Juan 1: 11)
El ser humano ha perdido el rumbo y se encuentra a la deriva en medio de un océano que le aterra y que no sabe enfrentar. Decide por sí mismo y luego se queja de sus propias decisiones que no le satisfacen.
Al frente está la Palabra de Dios como un faro en la oscuridad, como un oasis en medio del desierto, como una fuente inagotable que invita a todos los que se acercan a beber de sus aguas, a saciarse en la plenitud de la presencia de Jesús, recibiendo de la misma fuente del agua para la vida eterna.
Sin embargo, los seres humanos pretenden negar su existencia y viven sin Dios, queriendo luego morir como herederos de un reino que jamás reconocieron.
“Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció” (Juan 1: 9-10).
La humanidad se contenta con luces fugaces o estrellas repentinas que así como aparecen en el firmamento de un momento a otro, también desaparecen sin dejar rastro.
Pero Jesús cambió las tinieblas por luz y al venir a este mundo invitó a los seres humanos a conocer una nueva realidad destinada a cambiar sus vidas para siempre.
Sin embargo, aún hay muchos que prefieren la oscuridad y sus tropiezos que la luz y su seguridad.
¿De qué lado estás tú? ¿Está tu camino siendo alumbrado por la luz de la Palabra divina?
En un mundo quebrantado, herido y perdido, solamente la guía del Pastor de pastores, arrojará luz en medio de tanta oscuridad y desaliento.
Cuando conozcamos más íntimamente a nuestro Dios, proclamaremos con nuestro testimonio la grandeza del que siempre nos amó, alabaremos con el corazón al dueño del trono celestial, acudiremos por fortaleza al que la posee y ante todo sabremos que siempre podremos contar con Jesús, pues su amor no se acabará jamás, ni la vida para los que creemos.
Oración:
“No tendría ningún valor nada de lo que poseo o llegare a poseer, si no tuviese relación con el reino de Cristo. Si algo de lo que poseo, puede servir para tu reino, te lo daré a ti, a quien debo todo en este mundo y en la eternidad.” (David Livingstone)
Enero 7
El valor de la cruz
“y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio” (Juan 19:18)
Un hombre al visitar la Tierra Santa, se fijó que un joven vendía algo. Al acercarse escuchó al muchacho pregonar: "Vendo cruces baratas".
Este joven ofrecía cruces como mercadería sin valor, como simples materiales de venta corriente.
Y es posible que una simple cruz de madera o de metal carezca de mucho valor.
Muchas veces vemos cruces en diferentes lugares. En una montaña, en la torre de una iglesia, en una casa, en un jardín, en el cuello de alguien o dibujada en su cuerpo, en anillos, en pendientes y en otros artefactos. La vemos dibujada, grabada, en relieve, en miniatura o en gran dimensión, en materiales diversos y de todos los colores. Pero para
muchos esto no significa nada, es simplemente un símbolo más como cualquier otro de los que se usan en el mundo.
Sin embargo para el creyente es diferente. Cuando hablamos de la cruz de Cristo entonces todo cambia.
En la cruz entregó su vida Nuestro Salvador. La cruz evitó que todos nosotros fuéramos condenados.
La cruz de Cristo es el símbolo de sufrimiento, de dolor, de pasión, de derramamiento de sangre y de sacrificio. Pero también es símbolo de libertad, de perdón de los pecados, de redención eterna, de salvación para los creyentes.
No, la cruz no es barata. Lo costó todo. En ella se vivió el drama más impresionante que esta humanidad haya podido presenciar. En ella fue colgado el Salvador del mundo y en ella pronunció las últimas palabras de perdón, de amor y de reconciliación para la humanidad perdida.
La cruz sin Cristo es maldición, pero la cruz con Cristo es gloria por los siglos.
La cruz sin Cristo es muerte, pero la cruz con Cristo es vida eterna.
La cruz sin Cristo es castigo, pero la cruz con Cristo es redención de tus pecados.
¿Cuánto vale para ti la cruz de Cristo? En realidad lo vale todo.
Cuando sientas el gozo de tu redención, mira hacia la cruz.
Cuando pienses en la libertad que hoy en día disfrutas, mira hacia la cruz de Cristo.
Mientras disfrutas de tu nueva vida con Jesús, nunca olvides que la cruz lo costó todo y que sobre ella fue escrita tu salvación eterna.
Oración:
Señor Jesús, hoy te doy gracias por tu sacrificio en la cruz del Calvario. Diste tu vida por mí, aunque yo no hice nada para merecerlo. Pero si no hubiera sido por aquella cruz, aun estaría yo sumergido en mis pecados y condenado para siempre. Cómo no exaltar tu grandeza Señor. Cómo no darte gloria y honra todos los días de mi vida. Sufriste por mí, ahora yo vivo para ti y nadie me podrá separar de tu amor. Amén.
Enero 8
Guiados por la Palabra de Dios
“Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105)
La Palabra de Dios es el pan que nos alimenta, el agua que calma nuestra sed y es el aire que respiramos. Sin Su palabra no hay vida. El verdadero cristiano ama la palabra y vive por ella.
Amamos la palabra en la manifestación diaria de amor al prójimo, que necesitado se acerca en busca de consuelo.
Amamos la palabra cuando nuestra vida es un reflejo de la obra del Señor en nosotros mismos y con este testimonio conducimos a otros a desear el conocimiento de esta verdad trascendental.
Amamos la palabra cuando buscamos con sed permanente al Señor y su verdad, y sentimos correr en nuestro interior los “ríos de agua viva” que identifican el gozo del verdadero creyente.
La Palabra de Dios está llena de consuelo, fortalecimiento, regocijo, sabiduría y guía, así como también de juicio, advertencia y promesas de salvación.
Es el todo en la vida cristiana, es el faro que ilumina y conduce a puerto seguro.
Cada vez que abres la Escritura, en realidad te abres al poder maravilloso de una palabra ungida por el Espíritu Santo que te da la guía para vivir. Por eso no podemos apartarnos de ella, pues de lo contrario, estaremos errantes, viviendo a la deriva y sin el verdadero alimento que nutre nuestro caminar diario. ¿Ya abriste la Palabra de Dios en este día? ¿Has meditado en ella? Si aún no lo has hecho, haz un alto en tu camino y abre el tesoro que El Señor te regaló. No desperdicies ni un solo día de tu vida, sin buscar primero la guía y la luz que Dios desea darte.
“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” ( Josué 1: 8).
Oración:
Amado Salvador, te doy gracias en este día porque puedo acercarme a tu palabra con libertad y leer de esta fuente de vida eterna. Nos diste un regalo maravilloso para que caminemos de acuerdo a tu voluntad y hoy puedo acercarme a ella y saber que tú me sigues hablando a través de ella y lo seguirás haciendo por siempre porque tu palabra es viva, eficaz, poderosa y eterna. Amén.
Enero 9
La gloria de Jesús
“Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Juan 17:5)
La gloria de la creación no es mayor a la gloria de su Creador. Jesucristo deja en claro su procedencia y su gloria primera que viene a ser la misma gloria postrera. Es una gloria perpetua. No puede compararse con la gloria del mundo. Al volver al Padre sigue siendo lo que siempre ha sido, nuestro Señor lleno de gloria y majestad.
Su reino no es de este mundo, pero es aquí entre los seres humanos donde se manifiesta, por eso Él no se predicó a Sí mismo, ni a la Iglesia, sino el Reino de Dios y su manifestación evidente con su venida al mundo. La obra mediadora de Jesús es finalizada con su regreso a la casa del Padre.
Todo el peso del sufrimiento, del dolor, de la tortura, el desprecio, la soledad del Getsemaní, el abandono de sus discípulos, la traición de Judas, los insultos de quienes le juzgaron, las lágrimas mezcladas con sangre en la cruz del calvario, los azotes y las humillaciones, no serían comparables con la gloria que le esperaba, de la cual Él mismo ya había degustado desde antes de la fundación del mundo.
Jesucristo está dispuesto a morir en la cruz completando su obra de amor y estableciendo para todo ser humano la única opción posible de llegar al cielo a través de Él mismo.
Los ojos del mundo andan buscando respuestas en muchas partes, pero solo las podrán encontrar a los pies de la cruz, entendiendo el significado de esta obra redentora y sometiendo sus acciones al señorío de Jesucristo, mediador entre Dios y los hombres.
“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:5-11).
Que tengas un día lleno de la bendición de Nuestro Glorioso Señor.
Oración:
Señor Jesús, tus discípulos no pudieron detenerse de contar tus maravillas y tu gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Hoy yo quiero hacer lo mismo. Quiero reconocer tu gloria y majestad. Quiero unirme al coro de ángeles que adoran sin cesar y a la creación entera que se inclina delante de tu presencia gloriosa. Desde el fondo de mi corazón quiero expresar mi adoración a ti, Rey de reyes y Señor de señores. Amén.
Enero 10
Serás bendición
“y haré de ti una nación grande y te bendeciré y engrandeceré tu nombre y serás bendición”
(Génesis 12:2)
El llamado que Dios le hizo a Abraham no fue únicamente a poseer una tierra de abundancia, de leche y miel. Su llamado también fue a ser de bendición a donde quiera que el fuera.
No era únicamente lo que él y sus futuras generaciones iban a poseer, sino en lo que ellos, como pueblo de Dios, se iban a convertir.
Un pueblo poseedor de las promesas, con la presencia constante de Dios y con un propósito divino de engrandecer el nombre de Dios en donde ellos habitaran. Un pueblo guiado por la mano de Dios y que caminaba con el valor de una promesa divina.
Y el llamado para el pueblo cristiano de hoy en día es muy similar. También somos un pueblo que camina con promesas divinas, contamos con la presencia del Señor, su amor y su misericordia y también tenemos un llamado a ser de bendición.
¿Cómo eres de bendición para los demás? ¿Tienes conciencia del papel que tienes cuando eres parte de un pueblo escogido?
Un médico honesto que atiende a sus pacientes pensando solo en su bien, es bendición.
Un profesional que asiste a su trabajo cotidiano, pensando en realizar a conciencia su trabajo y dar beneficio a su compañía, es bendición.
El maestro que procura guiar a sus alumnos por el mejor camino, es de bendición.
Un ama de casa que realiza sus tareas cotidianas con alegría dando lo mejor de sí misma y recibiendo con la mejor sonrisa a su familia, es una gran bendición.
Un joven obediente y colaborador en los quehaceres del hogar, responsable con su estudio y con el cuidado de sí mismo, es una bendición.
Un ministerio que busca el crecimiento de su congregación y que no desea más que servir al Señor a través de sus actividades, es una gran bendición.
Entonces piénsalo bien: ¿serás hoy de bendición para alguien?
Ese es tu destino como hijo/a de Dios. Empieza ahora mismo.
Oración:
Ser de bendición para otros significa ser portador de aquello que Dios mismo ha derramado sobre mi vida como un/a hijo/a de Dios. Tal como Abraham a quien se le designó una vida en la que no solamente recibiría bendición, sino también lo sería para otros, de la misma manera hoy quiero dar de gracia lo que he recibido de gracia. Sin duda, hoy he recibido grandes bendiciones, ahora mismo saldré para ser de bendición para alguien más. Ese es mi llamado. Amén.
Enero 11
Siempre firmes
“será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará” (Salmo 1:3)
Al mirar un árbol solo vemos a simple vista el tallo, las hojas, es decir todo lo externo, pero no conocemos nada de sus raíces, si están fuertes o débiles, si se alimentan de los materiales orgánicos de la tierra o están podridas.
Cuando el viento fuerte arrecia, aquellos que no tienen sus raíces fuertes no solo se vienen abajo sino también arrastran con lo que encuentran a su paso. Pero los que tienen raíces fuertes, estos se sostienen soportando el vendaval y al final su victoria es permanecer erguidos, cuando muchos ya han caído. Lo que cuenta no es la apariencia externa sino la fortaleza de su interior.
Así somos los seres humanos. Tenemos una apariencia en nuestro exterior que puede ser muy aceptable a los ojos de los demás, pero nuestra verdadera fortaleza está en el interior y es la que nos permite soportar con firmeza las tormentas que la vida nos depara.
Nuestro Señor Jesucristo nos enseñó que separados de Él nada podemos hacer.
Por eso la fuente de nuestra fortaleza está en Él y quien aprende a conocer al Señor envuelve su vida de Su presencia y camina con la convicción de que todas las cosas deben ser colocadas bajo la dirección de Aquel que proclamamos y de quien dependemos para poder vivir con seguridad.
Antes de salir de tu casa en este día, acude primero ante Aquel que te ciñe de poder y te sustenta. El que renueva tus esfuerzas y te permite estar preparado/a para las batallas que afrontarás durante el día.
Él es tu fortaleza y tu refugio y mientras avanzas en este día que Él te ha regalado, podrás experimentar Su presencia y estarás siempre firme. “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza” (Salmo 46:1-3).
Oración:
Señor Jesús, en este día puedo reconocer que mi fortaleza no está en mí, sino que viene directamente de ti. Por eso Pablo me invita a fortalecerme en ti Señor y en el poder de Tu fuerza. (Efesios 6:10). Hoy quiero ser como ese árbol plantado junto a las corrientes de agua, porque si es así, estaré listo/a para dar fruto y todo lo que haga en este día será prosperado. Amén.
Enero 12
Desatando ligaduras de impiedad
“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?”(Isaías 58:6)
¿Te gustaría vivir una vida completamente libre de ataduras? ¿Serías feliz si nunca sintieras cargas de opresión de tal manera que pudieras vivir cada día de tu vida sin ese peso encima de ti? ¿Experimentarías un verdadero gozo si esa oscuridad en la que a veces vives, se convirtiera en luz, la preocupación se convirtiera en tranquilidad y sosiego y la gloria de Dios se manifestara continuamente sobre tu vida? ¿Has meditado en el porqué de tu debilidad espiritual o la sequedad que a veces tienes o el poco deseo de obedecer al Señor?
En los tiempos de Isaías las tradiciones del pueblo se habían transformado de tal manera que todo estaba impregnado de pecado. Hasta los actos religiosos estaban llenos de orgullo, de vanidad y de apariencia.
El Señor manda a Isaías: “¡Clama a voz en cuello; no te contengas! Alza tu voz como trompeta, y declara a mi pueblo su transgresión y a la casa de Jacob su pecado”. (Isaías 58:1)
El Señor le dice a su pueblo: Me están buscando, pero me están buscando mal, están en pecado y están en rebelión.
De pronto el pueblo se perdió, es decir, ya no respetaban a las autoridades, ni del gobierno, ni las espirituales, eso es rebelión. Tenían un pecado tremendo de orgullo.
Se creían justos y decían que no habían dejado la ley de Dios. Estaban cumpliendo a su manera de ver, pero no se humillaban a Dios y no le preguntaban: “¿Señor voy bien en la búsqueda?”.
Él no sólo quiere que cumplamos con ciertos requisitos religiosos; Él desea que toda nuestra vida refleje el amor de Dios.
¿Eres justo con los demás? ¿Eres honesto contigo mismo y con los que te rodean? ¿Pueden los demás confiar en ti? ¿Es tu vida tan clara que cualquiera puede saber lo que sea de ti?
Hay muchas cosas en nuestra vida que son religiosas pero no necesariamente son cosas de Dios.
No todo lo que se hace en su nombre le agrada a Él, porque en muchas ocasiones se hace solo para satisfacer un deseo personal, pero no para lograr un propósito de adoración.
Por eso en este día regálate un tiempo para meditar en tu vida espiritual, ora, reflexiona y pídele a Dios que “examine tu corazón y te guíe en el camino eterno” (Salmo 139: 23-25).
Oración:
Amado Dios, mi oración en este día es para que me ayudes a descubrir cualquier área de mi vida que no esté conforme a lo que tú pides de mí. Examíname, permíteme entender si hay cosas que estoy haciendo equivocadamente y si es así, guíame de nuevo para que tome el camino adecuado de obediencia y santidad. Soy posesión tuya, enséñame entonces a conocer tu voluntad. Amén.
Enero 13
El poder del amor
“el amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece”
(1 Corintios 13:4)
Joyce Vincent era una mujer inglesa de 40 años. Un día llegó a su apartamento donde vivía en Londres después de hacer algunas compras. Tuvo un derrame cerebral y murió. Su cuerpo fue encontrado dos años más tarde, cuando la empresa de arrendamiento forzó la puerta para cobrarle a la mujer que llevaba dos años de atraso en su pago. El televisor estuvo prendido por dos años y también la calefacción. Murió sola en un edificio de 200 viviendas, en el corazón de una ciudad de 7 millones de habitantes.
¿Por qué nadie la buscó? ¿Por qué nadie se interesó por ella? ¿Para quién había comprado los regalos que nunca entregó? Tenía hermanas y nunca preguntaron por ella. Tuvo un marido que nunca se preocupó por su paradero.
Esta paradoja de Joyce Vincent nos muestra el terrible egoísmo de nuestra sociedad. Las grandes ciudades son multitudes de personas que no se interesan las unas por las otras, un cementerio de vivos que deambulan y donde se han perdido los valores de amistad, de familia, de vecindad. A veces no conocemos ni a los vecinos a pesar de pasar años separados tan solo por una pared.
¿Qué estamos haciendo para que estos valores sean promovidos?
En un mundo cuyo lenguaje es de divorcio, desintegración familiar, padres solteros, hijos abandonados o compartidos, peleas de poder en los hogares, diferencias irreconciliables, incompatibilidad de caracteres, es refrescante y reconfortante encontrar a quienes aún manifiestan la unidad verdadera del amor sellado por la presencia del Señor en medio de ellos.
Jesús trajo un mensaje de amor a este mundo, pero esta pequeña palabra se ha desvalorizado tanto que ya no sabemos ni siquiera definirla. Se habla de amor a primera vista, de amor por computadora, de amor por interés, de amor libre, de amor a medias, de amor propio, de amor fugaz, etc.
Pero el verdadero amor es moldeado por Dios y es evidente en el mundo que nos rodea.
¿Cómo se aprende a amar?
No tenemos que ir a un seminario, ni recibir cursos por correspondencia, ni leer libros de 7 pasos para llegar a amar. En realidad amar se aprende amando. Perdonar se aprende perdonando. Dar se aprende dando.
La fuente del amor es Dios. Por lo tanto el verdadero amor es sagrado y El Señor se complace cuando ve a sus hijos manifestando ese amor que provino del cielo.
En este día especial expresa un te amo con todo tu corazón y regocíjate en Aquel que murió en la cruz por amor a ti.
Oración:
Señor Jesús, al reconocer tu obra de amor por mí, no puedo menos que regocijarme por el sacrificio que pagaste por la causa de un pecador como yo. Por eso hoy quiero pedirte que me ayudes a dar amor de la misma manera en que lo he recibido de ti. Que este día se convierta en una gran oportunidad para mostrar que el amor de Dios ya está en mi interior y por eso ahora vivo para dar a los demás lo que he recibido de manera tan abundante. Amén.
Enero 14
Examíname, pruébame y guíame
“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mi camino de perversidad, y guíame en el camino eterno” (Salmo 139:23-24)
Los amantes del conocimiento humano en la antigua ciudad de Corinto creían que los hombres podían averiguar cualquier cosa por medio de la investigación y la lógica. Los gnósticos creían que podían descubrir los secretos más recónditos de Dios por su intelecto.
No así el Apóstol Pablo. Él estaba convencido de que no había una sabiduría más grande que la que recibimos de parte de Dios. El afirma que sólo el Espíritu Santo puede comunicar esta verdad.
Hoy en día muchos científicos están en los laboratorios haciendo investigaciones que procurarán mejorar en algún aspecto la vida humana. Pero el esfuerzo de toda esa sabiduría humana ¿Nos acercará más a Dios? ¿Seremos mejores seres humanos porque se desarrollen nuevas tecnologías?
La comunicación avanza a pasos agigantados, ¿eso servirá para comunicarnos más con Dios?
La justicia de los seres humanos trata de modificarse en todas partes, ¿eso nos acercará más a la justicia de Dios?
Se están inventando nuevas formas para hacer dinero, ¿eso nos hará más dadivosos y generosos?
La verdad es que el mundo avanza pero no necesariamente en dirección a la voluntad divina.
En los próximos años el mundo podrá tener más gente con mucho dinero, podrán levantarse grandes investigadores, podrán así mismo desarrollarse avances científicos que nos sorprendan y quizás se volverá común el ir a la luna o gravitar alrededor del planeta.
Sin embargo el corazón humano no se transforma para encontrar admiración en el Creador del universo. Descubrimos más planetas pero no le damos el crédito al que los puso con su mano. En los laboratorios se estudian las partículas más pequeñas e imperceptibles para el ojo humano, pero no reconocemos al Hacedor de tantas maravillas. Analizamos la composición de los elementos del mundo, pero nos olvidamos de agradecer a Aquel que con su palabra de poder creó los cielos y la tierra y todo cuanto en ella existe.
Hoy más que nunca necesitamos pedirle al Señor que examine nuestro corazón y nos ayude a descubrir si estamos errando o podemos encontrar el camino de la eternidad. A lo mejor descubriremos que nos estamos alejando cada vez más de su voluntad y de su divina presencia.
Oración:
Señor amado, hoy te pido que abras mi entendimiento para descubrir la manera de vivir sabiamente en este mundo tan complejo. Reconozco que la verdadera sabiduría viene de lo alto y es primeramente pura, después pacifica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Amén. (Santiago 3:17).
Enero 15
Yo estaré contigo
“nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desamparé.” (Josué 1:5)
Cuando Moisés le preguntó al Señor « ¿Quién soy yo, para ir delante de Faraón, y pedirle que haga salir de Egipto a los hijos de Israel?». Dios le respondió simplemente: “Ve porque yo estaré contigo”
¿Acaso necesitaba algo más? ¿Acaso puede haber algo más importante para nuestras vidas que El Señor Creador de todas las cosas esté con nosotros?
Así mismo El Señor le hizo esa promesa a Josué: «Yo estaré contigo, no te dejaré, ni te desampararé» (Josué 1:5)
De la misma manera Jesús delante de sus discípulos afirmó su voluntad de estar cerca de ellos cuando los envió a la gran comisión de predicar su evangelio a todas las naciones: y “yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28: 18).
En un mundo de gran soledad, en donde muchos se sienten abandonados y olvidados, que conveniente es recordar la voluntad de nuestro Señor: no te voy a dejar, camina con confianza en este día, no estás solo/a, no te angusties, mis ángeles te guardan, mi presencia te reconforta, mi espíritu te alienta, mis misericordias son nuevas para ti esta mañana, mi amor por ti no cesa, mi vida la he dado por ti.
Nunca te olvides que Él está contigo en cada jornada de tu vida.
Pablo podía decir: no tengo casa, no tengo bienes, no tengo riquezas, no tengo comodidades, no tengo nada de eso, pero en realidad lo tengo todo porque tengo a Cristo en mi vida, Él es el todo para mí. Y Él me ha prometido que en cada jornada está conmigo, que camina a mi lado, que no pasa un segundo de mi vida sin que Él esté presente y aun cuando en las noches descanso, Él vela mi sueño y me protege.
Vive este día con la seguridad de que no estás solo/a.
De la misma manera que El Señor le prometió a Moisés, a Josué y a sus discípulos, también lo hace para ti en este día: ¡Yo estaré contigo!
Si Dios está contigo, en realidad lo tienes todo.
Oración:
Mi amado Dios, hoy me recuerdas que nunca estoy solo/a en este mundo, que tú caminas conmigo y que haces de cada jornada una linda experiencia en tu compañía. Gracias por permitirme disfrutar de tu presencia y de tener la seguridad de que “aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré mal alguno, porque tu estarás conmigo y tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmo 23: 4).
Enero 16
Guiados por una visión
“Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella” (Habacuc 2:2)
Si yo te pregunto hoy cómo quisieras que fuera tu vida en 5 años, ¿sabrías responderme con seguridad?
No me refiero a que respondas con generalidades: Quisiera ser rico y famoso. O quisiera ser feliz.
Eso no es un objetivo claro, es una generalidad que el común de las personas desea pero no traza un rumbo específico para tu vida. Pero si tú tienes un objetivo claro, entonces puedes enfocarte y no perder el rumbo.
Imagínate un barco que salga a altamar sin rumbo fijo. Cuando esté en la mitad del océano no sabrá cuál es su puerto de llegada porque navega sin rumbo. Pero me sorprende increíblemente que la mayoría de las personas sean como esos barcos sin rumbo que no saben adónde se dirigen y por lo tanto, no solo pierden sus esfuerzos sino que además se frustran fácilmente.
Nuestra vida necesita tener un enfoque y una dirección clara. Por eso Dios te invita a buscarlo a Él y con su divina dirección diseñar un camino, trazar un objetivo, edificar tu visión, tener metas definidas que te desafíen.
Ponle una dinámica a tu vida y ofrécele al Señor lo mejor de ti. El Señor se complace en ver cómo sus hijos usan sus dones y traen fruto de bendición en este mundo.
¿Lo que estás haciendo hoy en día te está conduciendo a lograr los propósitos divinos para ti?
La visión es una concepción que es inspirada por Dios en el corazón del ser humano. Visión es poder ver el futuro antes de que llegue a existir. Es un dibujo mental de tu destino. Dios le dio a la humanidad el don de la visión para que no tengamos que vivir solo de lo que vemos físicamente.
Podemos ver ese propósito por fe. Parafraseando la Biblia, la fe es la sustancia de las cosas que tú esperas poder llevar a cabo, es la evidencia de cosas que tú sí puedes ver aunque otros no las vean.
Este es un buen día para darle enfoque a tu vida.
Escribe tu visión y declárala, “aunque tardare, espérala, porque sin duda vendrá, no tardará”
(Habacuc 2:3).
Oración:
Dios mío, te pido que me ayudes a formar una visión de mi vida unida a tu voluntad perfecta. Sé que fui creado/a para propósitos eternos, por lo tanto, mi vida tiene un sentido y una dirección diseñada desde los mismos cielos. Hoy quiero caminar en tus propósitos perfectos. Hoy quiero avanzar en el camino que tú diseñaste para que transite por él. Hoy quiero hacer tu voluntad y no desviarme. Quiero avanzar a la meta del supremo llamamiento en Cristo Jesús y sé que tú estás conmigo. Amén.
Enero 17
Escuchando al Señor
"Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado. Hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma" (Salmo 143:8)
Hace unos años atrás hicimos una excursión al Gran Cañón del Colorado. Fue una experiencia increíble. Tomamos la decisión de bajar hasta lo más profundo del Cañón y regresar el mismo día.
Nuestro guía era mi cuñado, acostumbrado a caminar por las montañas y a salir de excursión a cada rato. Él ya ha viajado por más de medio mundo.
Así que cuando empezamos la travesía el primer aviso que encontramos decía: ni se les ocurra hacer en un solo día la travesía hasta el río y volver, son más de 20 millas y las temperaturas son impresionantes, además de que la subida al regreso es demasiado pronunciada. Mi cuñado dijo: no le pongan atención a esos avisos.
Más adelante encontramos otro que contaba acerca de una mujer que venía de correr la maratón de Boston, que se aventuró a caminar por ese mismo sendero con solo una manzana, dos barras de chocolate y un litro de agua y murió en la travesía, mi cuñado dijo: no le pongan atención a eso.
Después una de las vigilantes del lugar nos preguntó: ¿a dónde van? Le respondimos: vamos a caminar hasta el río. Ella nos indagó de nuevo: ¿y tienen lugar para acampar allá? No, vamos a regresar hoy mismo, le contestamos. No, ni se les ocurra hacer eso, nos repitió varias veces la joven. Apenas se fue ella, mi cuñado dijo: no le pongan atención a ella y seguimos nuestro camino.
Caminamos por 13 horas y media. Nuestros cuerpos estaban agotados y mucho más considerando que ni siquiera teníamos equipo adecuado para realizar esa travesía. Y cuando en la noche regresábamos y mi esposa no daba más, casi que se arrastraba para poder avanzar y otro de los amigos desfallecía, recién empezamos a recordar las advertencias que se nos habían dado en el camino y que habíamos ignorado por seguirle la corriente a mi cuñado.
Pudo haber pasado algo peor. En la noche los animales salvajes empezaron a aparecer. Ya no había nadie en el camino, y la subida parecía muy grande para poder llegar a nuestro destino y estábamos en penumbras. Afortunadamente todo salió bien, pero nos arriesgamos por no escuchar las voces de advertencia y confiar en nuestras propias fuerzas.
Esto me habla claramente de lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas y de la forma como ignoramos a menudo su palabra, nos confiamos en nuestras propias fuerzas, creemos que estamos preparados para hacer frente a todos los problemas de la vida sin ayuda y muchos quedan en el camino, y se desvían de lo que Dios quiere para ellos.
Si en este día El Señor pone un aviso de advertencia en tu vida, no lo ignores. Obedece lo que te dice Dios para que no tengas que lamentar las consecuencias.
Oración:
Tú eres un Dios que conoce todo en mi vida y sé que puedo confiar en que me llevarás por los mejores lugares. Pero reconozco que en ocasiones puedo ser porfiado/a intentando hacer las cosas a mi manera. Hoy quiero pedirte que me ayudes a obedecer las advertencias que tú me envías constantemente para no lamentar las consecuencias por hacer algo que esté fuera de la voluntad divina. Amén.
Enero 18
Una promesa para ti
"Pero recibiréis poder, cuando hay venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra". (Hechos 1:8)
Siete semanas después de la muerte y resurrección del Señor, ocurre el gran evento de pentecostés cuando los discípulos estaban unánimes juntos orando y de repente se aparecieron lenguas de fuego que se posaron sobre sus cabezas, y todos fueron llenos de ese fuego espiritual que los transformó para siempre. El día del gran derramamiento del Espíritu Santo sobre los hijos de Dios. El poder del Señor siendo derramado sobre sus discípulos.
¿Por qué necesitaban ellos de este poder?
Debían tener poder para enfrentarse con un enemigo astuto y hostil.
Debían tener poder para contender por la fe.
Debían tener poder para hacer milagros y predicar resueltamente la Palabra de Dios. Sus propias debilidades y temores interiores podrían convertirse en invencibles obstáculos que debían ser conquistados.
Este poder les había sido otorgado siempre que mantuvieran una vida llena del Espíritu Santo.
Pentecostés es la respuesta final de Dios a la tibieza de los corazones y a la apostasía de estos tiempos. Pentecostés significa corazones encendidos, vidas totalmente dedicadas, motivadas por una ardiente pasión por predicar a Cristo a nuestro mundo antes que Él venga otra vez a establecer su eterno Reino.
El cumplimiento de esa promesa cambió el destino del mundo para siempre. De ahí en adelante todo ser humano que está lleno del poder del Espíritu Santo, cada vez que se para delante de otros a compartir la palabra, o cuando testifica o comparte su fe, o cuando usa sus dones, se convierte en un canal a través del cual Dios obra directamente en los demás. No son sus palabras, son palabras divinas; no es su poder, es poder de los cielos; no son sus habilidades, son dones celestiales y tampoco es su honra, la honra es para Aquel que lo envía con ese poder.
Este toque del Espíritu Santo, esta promesa del Padre, este poder de lo alto, ha sido exactamente lo que Cristo estableció como la condición indispensable para llevar a cabo la obra que está delante de nosotros.
Hemos sido llamados a marcar una diferencia en este mundo. Hemos sido llamados a ser sal y luz en medio de un mundo insípido y en tinieblas.
Pero no lo podemos hacer con argumentos humanos, necesitamos poder desde lo alto.
Pide hoy el Espíritu Santo y “recibirás poder”, y serás testigo de una obra descomunal en este mundo.
Oración:
Mi oración en este día Señor, es que envíes sobre mi vida el poder del Espíritu Santo. Anhelo su llenura, su guía, su presencia. Quiero servirte con la unción que viene de los cielos, para que no sea yo quien haga las cosas, sino que seas tú mismo a través de mí. Sí, quiero ser ese instrumento en tus manos y es por eso que necesito el poder del Espíritu Santo sobre mi vida. Amén.
Enero 19
Un doble pecado
“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”. (Jeremías 2:13)
Gran parte de la humanidad en nuestros días se esfuerza desesperadamente por negar a Dios, su poder y su influencia en este mundo. Niegan que exista o simplemente intentan encontrar explicaciones racionales a lo que no lo tiene.
Sin embargo, la queja del Señor no es para los que siempre han pensado así, pues al fin y al cabo no se interesan por las cosas divinas. No. La acusación es para su pueblo, para quienes dicen que son seguidores del Dios vivo.
¿Cuál es la queja de Dios para ellos?
Se han apartado, se han alejado de la fuente del agua viva, se han enfriado, no tienen respuestas en este mundo tan difícil, no tienen argumentos porque no conocen la palabra, no saben por dónde ir porque no tienen iluminación divina, andan errantes, son ciegos guiando a otros ciegos y lo que es peor aún, no solo se han alejado de Dios, la fuente del agua viva, sino que además han hecho sus propias fuentes donde van a beber.
Pero es agua contaminada, no tiene pureza. Son cisternas rotas, pozos agrietados y están buscando allí la sabiduría y la dirección, pues buscan en vano porque ese no es el lugar de la bendición.
Se han olvidado de lo que Dios ha hecho a su favor, han preferido usar sus propios argumentos sin recordar que la mano de Dios una y otra vez se ha levantado para sacarlos de su postración y darles una nueva vida.
A pesar de todo eso El Señor siempre le recuerda a su pueblo: Si se vuelven a mí la encontrarán de nuevo. Si vienen a mí ya no habrá más frialdad ni sequedad, si vienen a mí, dice El Señor, encontrarán lo que necesitan y ya no habrá más aridez ni desolación en sus vidas, la gloria del Señor calmará su sed para siempre.
¿Quieres tú esa gloria sobre tu vida? ¿Quieres tú experimentar el respaldo de Dios en todo lo que haces?
Entonces vuelve a la fuente del agua viva. “Más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para la vida eterna” (Juan 4: 14).
¿Por qué morirse de sed al lado de la fuente del agua viva?
Oración:
Mi anhelo de cada día es beber de esa agua que tú das, Señor. Sé que solo de esa manera seré saciado/a y mi alma encontrará la frescura para seguir adelante. Mi alma está sedienta de tu presencia, de tu amor, de tu misericordia, de tu gracia y de tu poder. Solo en ti encontraré la fuente perfecta que calmará mi sed para siempre. Amén.
Enero 20
¿En quién confías?
“estos confían en carros y aquellos en caballos; mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria” (Salmo 20:7)
David en el salmo 20 hace una declaración de fe maravillosa: “Ahora conozco que Jehová salva a su ungido; lo oirá desde sus santos cielos con la potencia salvadora de su diestra”
La potencia salvadora de su diestra. ¿Te das cuenta dónde está el verdadero poder?
No es en ti, no te desgastes más pensando que tú puedes pelear solo/a, que tú puedes avanzar solo/a. No. Es tiempo de confiar en Dios, en la potencia salvadora de su diestra. El Señor nunca ha perdido ninguna batalla.
Goliat puso su confianza en su estatura, en su armadura, en su lanza y su jabalina, pero estaba perdido, porque ese no es el verdadero poder. Si el ejército de Israel hubiera tenido confianza en Dios, no hubieran experimentado tanto temor. Por el contrario, lo hubieran vencido rápidamente si hubieran escuchado la voz de Dios.
Se necesitó de uno que si escuchó, que si confió, que si respondió y este vino, no confiando en sus fuerzas ni en su armadura, pues ni siquiera tenía una, sino en el poder de la diestra de Dios.
Antes de la batalla David sabía algo: que esa batalla no era suya sino de Dios. Él no iba en su nombre sino en el de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel.
Por lo tanto se plantó con confianza al frente del guerrero gigante y lo venció con el poder de la diestra de Dios que lanzó esa piedra justo en el único lugar donde Goliat era vulnerable.
Ellos confían en carros y aquellos en caballos, ¿pero nosotros? Nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. Nos acordaremos de Él, cuando estemos sufriendo, nos acordaremos de Él cuando estemos en lo más fuerte de la batalla, nos acordaremos de Él cuando sintamos que nuestras fuerzas desfallecen, pero también nos acordaremos de Él cuando la victoria haya llegado y glorificaremos su Santo Nombre.
Ellos flaquean y caen. Los que han confiado en sus propias fuerzas, los que aún siguen luchando solos y han puesto su confianza en sus carros y caballos, ellos flaquean, sus fuerzas se agotan y se derrumban, pero las fuerzas de nuestro Señor nunca se agotan, por eso dice el salmista, a pesar de que aquellos flaquean y se caen, nosotros nos levantamos y estamos en pie.
Es día de tomar una decisión real que cambiará tu vida para siempre.
Es día de creer en Cristo Jesús y en el poder de su diestra.
Oración:
Señor de los cielos, hoy quiero ponerme enteramente en tus manos benditas con la confianza que me da el saber que en ti está el poder y la fuerza para vencer. Sé que hoy caminarás conmigo, experimentaré tu poder, tu compañía y tu aliento y cuando esta jornada llegue a su fin, te daré de nuevo las gracias porque has tenido cuidado de mí, tu diestra me ha protegido. Amén.
Enero 21
Tu Dios será mi Dios
“Respondió Rut: No me ruegues que te deje y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios” (Rut 1: 16)
Cuando pienso en las personas que nos atraen por la forma en que viven, me pregunto: ¿Qué es lo atractivo de estas vidas que llaman la atención de una manera tan especial a los demás?
Puede ser atractivo ver familias que viven en armonía.
Puede ser atractivo para la mayoría de las personas ver a quienes parecen tener su vida en orden.
Es muy atractivo por ejemplo seguir a alguien que tiene un propósito, una visión clara del futuro y de sus prioridades.
Así mismo nos atraen quienes son sinceros, quienes no viven una doble vida o quienes defienden los valores de vida apropiados.
Sin duda hay quienes constituyen para nosotros ejemplo y a la vez un desafío al contemplar esas vidas que parecen tener un rumbo claro y un propósito específico tras el cual están corriendo.
Bajo esa perspectiva pienso: ¿es nuestra vida cristiana un atractivo para los demás? ¿Nos seguiría alguien solo porque ven en nuestra vida algo tan atrayente que vale la pena ser imitado?
Sin duda Rut después de perder a su esposo tuvo que tomar una decisión trascendental en su vida: ¿A quién seguiré? ¿Con quién viviré el resto de mis días? ¿Quién me servirá como un ejemplo de vida?
Su suegra Noemí, quien también había quedado viuda dejó a sus nueras en libertad para volver a su pueblo. Pero esto solamente sirvió para que Rut se fortaleciera en su decisión.
Ella había analizado cada palabra de su suegra y había notado la forma en que cada una había sido dicha, y había tomado en cuenta todos los riesgos. Así que con palabras de amor y lealtad que son algunas de las más conmovedoras que jamás hayan sido escritas, suplicó: "No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aún me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos."
Esta fue la decisión más importante que Rut jamás hizo en toda su vida. Esta decisión cambió el curso entero de su existencia y en consecuencia, cambió su destino eterno.
No es una cuestión de si eres gentil o judío, hombre o mujer, rico o pobre, hispano o americano, blanco, moreno o mestizo. Lo que importa en realidad es la decisión que tú haces en tu vida con relación a Dios y el compromiso que adquieres. Esta es la gran decisión, no volver atrás, no regresar a una vida alejados del Dios verdadero, no retornar a una existencia vacía y sin sentido.
Así que te pregunto en este día: Si alguien te mira y observa tu testimonio, ¿estará atraído a seguirte? Podrá también repetir como Rut a Noemí: ¿Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios?
Oración:
Amado Dios, sé que no podría hacer ninguna decisión buena si no fuera por tu dirección. Me permitiste conocerte y me trajiste a tus caminos, me has perdonado mis pecados, me has dado vida eterna y ahora camino contigo tomado de tu mano cada día de mi vida. Tú eres mi Dios y te pertenezco. Mi vida tiene ahora sentido y propósito porque soy parte de tu pueblo y nunca quiero apartarme de ti. Gracias por haberme escogido para ser parte de tu redil. Amén.
Enero 22
Un día más
“y añadiré a tus días quince años y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria…”
(2 Reyes 20:6a)
En la película la Lista de Schindler, el alemán que salvó vidas en la medida que pudo hacerlo en el tiempo del holocausto nazi, al final se lamentó por no haber podido salvar una vida más, una más. Él tenía un propósito que estaba cumpliendo y dedicaba sus horas y sus días a pensar en el cumplimiento de ese propósito de salvación de muchos seres humanos de la muerte a manos de los alemanes.
Cada ser humano es importante y cada vida cuenta.
Una ayuda más, un alma más para Cristo, un joven más rescatado de las drogas, un niño más sacado de la prostitución infantil, una mujer más liberada de la esclavitud de la violencia doméstica, un anciano más acompañado en sus últimos días de vida. Uno más, uno más.
Una nueva oportunidad para servir, un nuevo día para ayudar a que este mundo sea menos individualista y esclavo del enemigo.
Sí, un día más pero para servir al que nos lo dio, para levantar nuestra mirada al cielo y exclamar desde el fondo mismo de nuestro ser: Gracias Señor por un día más.
¿Si Dios te da más vida cumplirás con esos propósitos?
Para qué más vidas egoístas que solo piensan en satisfacerse a sí mismas.
Para qué tanto materialismo y búsqueda desesperada de riquezas que solo ocupan a las personas en cuestiones vacías pero que no cumplen con propósitos divinos.
¿Para qué quisieras vivir más años? ¿Solo para vegetar en este mundo? ¿Solo para llenar un espacio o para ir de mes en mes en la misma rutina en una vida que se vuelve quizás aburrida? No creo.
Si pides más años es porque tienes planes para el futuro. Si pides más tiempo es porque quieres alcanzar nuevas metas, porque quieres lograr muchos de los sueños que pensaste en alguna ocasión, porque quieres terminar tus días como una persona realizada.
De la misma manera que Dios agregó años a la vida de Ezequías, Él tiene el poder para agregar vida a tus años. Que sean años llenos de bendición, que sean momentos llenos de satisfacciones, de alegrías, de cumplimiento de metas, de nuevas aventuras de la mano de Dios.
Él puede agregar vida a tus años y también puede agregar años a tu vida. Él es Dios y maneja los tiempos porque Él es El Dios Eterno que no conoce de límites, ni principio ni final, Él es el Dios de cada segundo de tu vida.
Alaba a Dios por este nuevo día que te ha regalado.
Oración:
Reconozco que este nuevo día es un regalo divino. Quiero vivirlo de la mejor manera. Quiero aprovechar cada segundo para honrar a Dios. Quiero seguir las huellas de mi Señor Jesús y hacer su voluntad. Al tomar este día como un regalo divino, entenderé que aún hay propósitos divinos por cumplirse en mi vida y hoy lo tomaré como esa gran oportunidad para lograrlos. Gracias mi Dios por este nuevo día, sin duda es un gran regalo de tu gracia divina. Amén.
Enero 23
Devolviendo bien por mal
“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen” (Mateo 5:44)
Sara era una cristiana maravillosa que tuvo una relación profunda con el Señor.
Pero su hermano George era la oveja negra de la familia. Su vida egoísta era la antítesis de la generosa conducta de su hermana. George tenía un problema severo de alcoholismo.
Tras largos años de abuso, su cuerpo comenzó a rebelarse a causa del consumo continuo y sus riñones empezaron a fallar. Los doctores le dijeron a Sara que sin un trasplante de riñón George moriría pronto y que por su prolongado historial de abuso de alcohol no calificaría para estar en lista de espera.
Ella preguntó a los médicos si podía donar uno de sus riñones a su hermano.
Estos respondieron: “Si tu tipo de sangre es compatible puedes hacerlo. Pero esta es una operación costosa y cuestionamos si es prudente poner tu vida en riesgo por una persona con hábitos tan autodestructivos.”
Resultó que los tipos de sangre eran compatibles, pero George no tenía seguro, así que Sara hipotecó rápidamente su casa y prometió pagar el resto.
Con cierta insistencia, pudo finalmente convencer al hospital de efectuar la operación.
El trasplante fue exitoso para George, pero Sara sufrió algunas complicaciones trágicas. Una severa reacción alérgica a la anestesia la paralizó de la cintura hacia abajo después de la cirugía. Sara pudo tomar con valentía la trágica noticia cuando le dijeron que su hermano se recuperaba muy bien.
Ella dijo, “Si puedo comprar algunos años más de vida a mi hermano para que encuentre al Salvador, habrá valido la pena, aunque yo no pueda volver a caminar.”
¿Cómo crees que Sara se sintió cuando su hermano no fue nunca a agradecerle su costoso sacrificio?
¿Y cómo crees que se sintió Sara al enterarse de que lo primero que hizo su hermano al salir del hospital fue irse a celebrar a una barra?
Si eso te indigna, reflexiona en esto: ¿Cómo piensas tú que Jesús se siente cuando un cristiano profeso se aleja de Su presencia luego de recibir misericordia y vida, y regresa a lo mismo que tanto sufrimiento le costó a Él para salvarlo?
Cuando vemos y entendemos algo sobre lo que nuestros pecados le costaron a Cristo, nunca más desearemos abrazar al monstruo que destrozó a nuestro Señor.
Devolver mal por bien es diabólico. Devolver bien por bien es humano. Pero devolver bien por mal eso es divino.
Mientras el mundo siga aplicando el ojo por ojo y diente por diente, seguirá sumido en la misma muerte que esto sigue produciendo, por eso se necesita romper con estos modelos de vida y entrar en la dinámica del perdón, la reconciliación y la gracia.
Es tiempo de dejar atrás la amargura que nos produce la falta de perdón y los deseos de venganza. La nueva naturaleza del creyente nos permite hacer lo que antes no podíamos hacer: Devolver bien por mal. ¡Qué tremendo desafío!
Oración:
Señor Jesús, reconozco la obra de amor y de misericordia que tú hiciste por mí. Gracias a esa obra hoy puedo vivir en libertad, en el gozo de los redimidos experimentando tu cuidado y tu protección. Por eso te pido que me ayudes a ser igualmente misericordioso y compasivo con los demás. Reconozco que este mundo necesita personas así, y yo quiero ser obediente a este llamado. Amén.
Enero 24
Casa de oración para todas las naciones
“y les enseñaba diciendo: ¿no está escrito: mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones” (Marcos 11:17)
En los dos primeros capítulos de Hechos, los discípulos solo estaban esperando en Dios. Mientras estaban allí sentados, adorando, teniendo comunión con Dios, permitiendo que Dios los moldeara y limpiara sus espíritus y que hiciera esas operaciones del corazón que solo el Espíritu Santo puede hacer, nació la iglesia. El Espíritu Santo fue derramado.
¿Qué dice eso acerca de nuestras iglesias de hoy, al haber dado Dios nacimiento a la iglesia en una reunión de oración cuando en realidad hoy en día son pocos los cristianos que en realidad oran?
Muchos de nosotros nos quejamos porque han quitado la oración de las escuelas y cualquier señal que tenga que ver con Cristo de los lugares públicos o los mandamientos, pero la verdad es que muchos de los que se quejan ni siquiera acuden a una reunión de oración en las iglesias. No hay oración en las escuelas, pero tampoco en las iglesias las personas acuden en masa a las reuniones de oración.
Los emperadores romanos tampoco permitían que se orara en las escuelas. Pero los primeros cristianos estaban más preocupados en lo que ellos hacían y no en lo que los gobernantes permitían.
¿Cómo podía cualquier emperador por poderoso que fuera detener a Dios? ¿Cómo podían los demonios del infierno, aun con todos sus ejércitos y potestades y principados de maldad, impedir el avance del pueblo de Dios que se llenaba de vitalidad nueva cada día, cuando se reunían a orar e invocar al nombre que es sobre todo nombre?
Los apóstoles tenían una forma de obrar que los caracterizó hasta cuando murieron. ¿Estaban en una dificultad? Oraban. ¿Los intimidaban? Oraban. ¿Los desafiaban? Oraban. ¿Los perseguían? Oraban.
Esa iglesia recién nacida, que no tenía recursos económicos, que se enfrentaba a un gran poder pagano, que no tenía gran influencia en el mundo de ese entonces, se disponía a ganar al mundo entero para Dios por medio del Señor Jesucristo resucitado y vencedor. Ellos oraban y Dios respondía. Estos hombres no solo decían sus oraciones, sino que las vivían. Hay poder cuando el pueblo de Dios ora y confía en el Creador de este universo.
Así que este es un buen día para que revises tu vida de oración. ¿Estás fomentando una profunda relación con Dios? ¿Has comprendido a cabalidad de donde viene el verdadero poder en este mundo?
La casa de Dios es casa de oración y sus hijos son guerreros que saben ponerse en la brecha e interceden con poder, dominio y autoridad. ¿Eres tú uno de ellos?
Oración:
Amado Dios, sé que tú has llamado a cada creyente a la oración continua. Y además sé que la oración rompe barreras, destruye las artimañas del enemigo, sensibiliza nuestros corazones y nos conecta contigo. Por lo tanto hoy quiero ser ese tipo de creyente que no se detiene de tocar las puertas del cielo. Dame cada día un corazón dispuesto para buscarte y encontrarte desde la mañana hasta el ocaso. Sé que así mi vida se convertirá en un fluir de tu presencia y podré realizar la obra para la cual he sido llamado/a. Amén.
Enero 25
Un corazón ardiente
“Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía” (Éxodo 3:2)
Cuando leemos el Nuevo Testamento, especialmente el libro de Hechos nos sumergirnos en un torbellino de emociones. Es meternos de lleno en la obra del Espíritu Santo que le daba poder a la iglesia y que permitía que hombres y mujeres llenos de ese fuego espiritual fueran por todas partes obedeciendo la Palabra de Dios, predicando, enseñando, trayendo a muchos convertidos a los pies de Cristo, inundando literalmente todas las regiones con las buenas nuevas de salvación.
Y vemos una iglesia dinámica. Una iglesia encendida. Una iglesia que no se detenía ni preguntaba si había un ministerio de evangelismo, o si había alguien encargado de dirigirlos para ir de puerta en puerta, no, nada de eso, porque todos deseaban compartir con los demás aquello que llenaba sus corazones. Había poder del Espíritu, convencimiento total en lo que hacían.
Los que se convertían no iban a ningún seminario primero para estudiar las técnicas para compartir la Palabra, ni estudiaban formas de hablar con los demás.
La pasión ardía en sus corazones, la llama del Espíritu estaba siempre encendida, sabían que lo más importante estaba en juego, la salvación de las almas, así que no se detenían en su deseo de alcanzar a los perdidos.
En el Antiguo Testamento, Dios se manifiesta con un símbolo extraordinario. La zarza que no se consumía era la presencia viva de Dios que se comunicaba con Moisés para manifestarle sus propósitos de liberación para su pueblo.
Pero ahora no tenemos zarzas que ardan en el desierto o en la montaña porque la zarza que arde está en el interior de aquellos que tienen corazones que vibran ante la presencia de Dios y que no permiten que jamás se apague esta llama porque todos los días anhelan profundamente experimentar al Señor desde el mismo fondo de su ser.
Hoy El Señor quiere hablarte para despertar en ti esa pasión por aquellos que no le conocen.
¿Estás compartiendo con otros tu fe? ¿Tu corazón arde con el fuego del Espíritu y te motiva a ser partícipe de la obra divina? ¿Es tu corazón como esa zarza que no se consume?
Si no es así, este es un bien día para encender ese fuego y al experimentar de nuevo la voz del Señor, sabrás que hay un fuego dentro de ti que no se extinguirá porque es la presencia viva de Dios que ahora está en tu interior.
Oración:
Señor Jesús, hoy quiero pedirte que enciendas en mí esa llama que nadie apagará jamás. Quiero ser obediente a tu llamado. Quiero vibrar ante tu voz. Quiero escucharte cada día y seguir tus huellas. Concédeme Señor ser obediente a tu mandato de compartir el evangelio y que esa llama no se apague en mí jamás. Amén.
Enero 26
Lo haré de nuevo
“He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír” (Isaías 59: 1)
¿Anhelas tú algo más de Dios para tus días? ¿Crees que Dios puede hacer esas grandes maravillas de nuevo y las señales y prodigios que contaron los antiguos a sus hijos, para que puedan ser también parte de nuestra historia?
Podemos nosotros recordar por ejemplo, cómo Dios abrió los mares con su poder y toda la caballería egipcia entró en él persiguiendo al pueblo de Israel, solo para perecer en el fondo cuando El Señor cerró de nuevo el camino que había abierto para su pueblo.
El Señor derribó los muros de la ciudad fortificada de Jericó, abrió el rio Jordán cuando su pueblo caminó hacia la tierra prometida, confundió a los ejércitos que querían destruir al pueblo de Israel, le dio valor a David para vencer al gigante Goliat, salvó a los moradores de Jerusalén de la mano del rey de Asiria, respondió a la alabanza de sus hijos y sus enemigos terminaron destruidos como respuesta a ese clamor, levantó profetas que trajeron palabras de los cielos, levantó a Sansón para destruir a miles de filisteos, levantó a otro hombre como Gedeón para vencer a los madianitas, detuvo el sol en Gabaón y la luna en el valle de Ajalón para permitir que su pueblo ganara la batalla, le dio valor a sus hijos para derrotar a los enemigos más fuertes y numerosos para conquistar lo que parecía imposible.
¿No es acaso la obra de Dios maravillosa? ¿No es acaso que debemos recordarlo siempre para contarle al mundo entero del poder del Dios al cual servimos?
Nuestro anhelo también es ser testigos de cómo el demonio huye ante el poder de un santo y las comunidades se limpian de crímenes y de maldad, y los jóvenes ven visiones celestiales y los ancianos tienen sueños de restauración y toda carne recibe el poder del Espíritu Santo para profetizar y ver grandes prodigios en el cielo y en la tierra.
¿No es palabra divina? ¿No es promesa que viene de los labios de un Dios que no miente?
Por supuesto que sí, Él es el mismo de ayer, hoy y mañana y su mano de poder no se ha acortado, por lo tanto guarda siempre la expectativa porque no sabes si hoy llegará tu milagro.
Oración:
Amado Dios, reconozco que tú eres el Único Dios verdadero y que has obrado con tu poder a favor de los tuyos. Sé que no hay nada imposible para ti y creo que hoy tú puedes hacer algo en mí, algo que he estado esperando por tanto tiempo. Sin duda este será un día para ver de nuevo tus grandes maravillas. Tú eres el mismo de ayer, de hoy y de siempre. Amén.
Enero 27
Permaneced en mí
“y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”
(1 Juan 2:17)
En el mundo de hoy de cambios vertiginosos, de tecnologías avanzadas, de novedades constantes. Muchas personas se han dejado envolver por lo atractivo del mercado que los invita a comprar siempre lo último, a ir cambiando constantemente de acuerdo a lo que las grandes compañías van creando.
Y lo que es novedoso hoy, mañana será obsoleto, lo que hoy es de última moda, mañana será desechado.
Por eso a las personas les cuesta demasiado permanecer en algo sin tener la tentación simplemente de probar algo “novedoso” o de buscar las nuevas alternativas que están disponibles.
Uno de los grandes desafíos de la vida cristiana es el permanecer en las cosas que se nos han enseñado. Puede ser que hayamos recibido al Señor, puede ser que de una manera genuina hayamos abierto nuestro corazón a Jesús e intentemos vivir de acuerdo a los valores de la vida cristiana, pero es necesario permanecer en aquello que hemos recibido de parte de Dios.
Siempre habrá quienes nos inviten a probar algo diferente. Siempre aparecerán aquellos que nos dirán que no hay una verdad absoluta y que es válido intentar alternativas. Pero en realidad esto solo son artimañas del enemigo para desviarnos de la voluntad que Dios desea colocar en nuestra vida.
Jesús dio el significado de la frase “permanecer en Cristo” cuando se comparó a una vid y a los creyentes como sus sarmientos: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí” (Juan 15:4).
Ese retrato nos ilustra la unión vital que existe entre los cristianos y Jesucristo.
La palabra “permaneced” básicamente quiere decir “quedarse”. Cada cristiano está inseparablemente enlazado a Cristo en todas las áreas de su vida.
Nosotros dependemos de Él por la gracia y el poder para obedecer. Nos fijamos obedientemente en Su palabra para instruirnos en cómo vivir. Le ofrecemos nuestra profunda adoración y alabanza, y nos sometemos a Su autoridad sobre nuestras vidas.
Los cristianos conocemos a Jesucristo como la fuente y sustento de nuestras vidas.
Ten cuidado con las “ofertas del mundo”. Es posible que por estar buscando algo diferente termines apartándote de lo eterno. No vale la pena arriesgar tanto por tan poco. Este es un día para permanecer en Él y en su Palabra.
Esta es la verdadera novedad de vida y eternidad segura.
Oración:
Señor Jesús, entiendo tu llamado a permanecer en ti. Eso quiero hacer en este día y en todos los días de mi vida. No quiero apartarme ni por un segundo de tu divina presencia, ni de tu cuidado permanente. Sé que si habito al abrigo del Altísimo, moraré bajo la sombra del Omnipotente y tú serás mi esperanza y mi castillo. No quiero alejarme de ti jamás. Amén.
Enero 28
Yo soy el camino
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6)
Recuerdo unos años atrás que estábamos paseando en un lugar en nuestro país y decidimos internarnos en la montaña en la parte más agreste y peligrosa, donde con seguridad había serpientes venenosas y otros animales. Pero sentíamos el espíritu aventurero, así que con varios jóvenes y un anciano de 80 años nos internamos en la zona más peligrosa y luego de caminar por mucho tiempo llegamos a un punto en el que no sabíamos para dónde ir.
Escuchábamos abajo el río, pero la vegetación era tan tupida y tan alta que perdimos el rumbo y además estaba el peligro de ser mordidos por alguna serpiente. No teníamos un camino, no teníamos una dirección por la cual seguir, no había un sendero, ni ninguna marca y pensamos que nadie había transitado antes por aquel lugar.
Cuando teníamos todas esas dudas, el anciano tomó el liderazgo del grupo y nos dijo: no se preocupen, yo los voy a llevar a lugar seguro y empezó a abrir brecha con su propio cuerpo en medio de la maleza. Se arrojaba sobre la vegetación que cortaba la piel, pero él nos habría camino y nosotros lo seguíamos cuando ya se había abierto un lugar por el cual pasar, hasta que llegamos al río y caminando luego a través de él, encontramos finalmente un camino por el cual regresamos.
El gran problema de nuestros días es que la gente está atrapada en medio de lugares en los que no sabe a dónde ir, no tienen los recursos, ignoran la forma, se alejan de Aquel que declaró que Él era el camino por el cual transitar, porque Él es quien ha abierto la brecha para que pasemos por ella.
¿Aún estás yendo por la vida como un errante que no conoce a dónde debe ir?
Si es así, este es un buen día para tomar el camino adecuado.
Jesús no dejó alternativas. No hay otras vías alternas, no hay otras opciones, no hay diferentes posibilidades.
Jesús dijo directamente: Yo soy el camino y no hay otro. El único camino, el verdadero por el cual vas a ser conducido a la bendición sobre tu vida. Es hora de enderezar la senda de tu vida.
Oración:
Señor Jesús, cuando he caminado tratando de definir mi propio camino he tropezado o me he perdido a la deriva. Pero hoy sé que hay un camino. Tú eres el camino perfecto que me lleva a lugar seguro. Tú eres Aquel que vino del cielo para abrir la brecha que me conduce a ese destino eterno. Por eso no quiero perderme más, he decidido seguir a Cristo y no vuelvo atrás. Amén.
Enero 29
Trastornando al mundo
“…estos que trastornan el mundo entero también han venido acá” (Hechos 17: 6b)
Trastornar literalmente significa, “poner el mundo de cabeza”.
Pero, ¿Realmente estaban los primeros cristianos trastornando el mundo? O en realidad lo estaban poniendo derecho.
La verdad es que más bien lo estaban poniendo derecho. Pues, ya estaba trastornado por el pecado.
La persona que se acostumbra a vivir una vida desordenada piensa que así es la vida, y cuando se le predica el evangelio siente que su mundo se le mueve porque es completamente diferente a su forma de vivir.
Lo que los enemigos del cristianismo creían que era una ofensa acusándoles de alborotadores, era en realidad un elogio, porque estaban tratando de poner sobre sus pies a un mundo de cabeza.
Por ese poder del evangelio y de la unción divina es que nosotros como creyentes podemos soñar en grande, tomando la autoridad y con la fuerza y el ímpetu del Espíritu Santo podemos salir a conquistar un mundo para Cristo Jesús. No hemos sido llamados a tareas menores. Hemos sido llamados a la tarea más grande que puede existir, la de trastornar al mundo con el mensaje que salva las vidas, restaura las familias, sana a los enfermos, levanta a los caídos, reconforta a los oprimidos y nos lleva a la salvación eterna preparada para los que aman al Señor.
Esta no es una tarea cualquiera. Surgió desde los mismos cielos y ha sido colocada en manos indignas como las nuestras, pero cuenta con el respaldo de Aquel que algún día regresará con gloria y reinará en el mundo para siempre.
Qué bueno que como creyentes tenemos la capacidad de trastornar este mundo. Pero no con falsedades, engaños o cosas oscuras. De ninguna manera.
Este mundo debe ser trastornado pero con el mensaje poderoso del evangelio de Jesucristo, que es poder de Dios para salvación.
Sí, que muchos sean trastornados y dejen atrás su vida de pecado, de mentira y de hipocresía, y que puedan venir a disfrutar de la bendición de saber que tenemos a un Dios que cambia las vidas para siempre y nos lleva a la salvación eterna.
Y tú, ¿ya estás haciendo tu parte?
Oración:
Señor, este es un día para hacer la parte que me corresponde como transmisor del mensaje que trastorna este mundo. Quiero ser un instrumento eficaz en tus manos para traer tu palabra a un mundo que se cae a pedazos por causa del pecado. Sé que si tú me has redimido, ahora soy parte de un pueblo escogido para anunciar las virtudes del que me sacó de las tinieblas y me trajo a su luz admirable. Así que es eso lo que quiero hacer en este día. Dame tus fuerzas por favor. Amén.
Enero 30
Cegados a lo espiritual
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14)
La persona natural no puede comprender lo que El Espíritu dice, ni sabe de las cosas celestiales, y frente a las cosas de Dios es fría y apática. La persona natural, así este sentada en las bancas de la iglesia, todavía sigue dudando si Jesús es el único camino al Padre, si solo hay un camino de salvación; todavía sigue pensando que todas las formas son buenas para llegar a la salvación y que racionalmente puede aún explicar lo inexplicable.
Actualmente hay mucha gente que cree que no importa cuáles sean las creencias de una persona, con tal de que ésta sea sincera. Esta es una de las mayores mentiras del infierno.
Pero Pablo nos enseña que la sabiduría humana no es suficiente para transformar este mundo de idolatría, de maldad, de egoísmo y de materialismo. No basta con argumentos humanos o con estrategias de hombres. Necesitamos que lo sobrenatural de Dios se haga presente. Que la mano poderosa de Dios que a través de la historia ha ayudado una y otra vez a su pueblo, se haga viva para nosotros de nuevo.
¿Pero cómo lo va a hacer El Señor? Lo va a hacer con aquellos que saben escucharlo, que entienden lo que El Espíritu está hablando en estos tiempos y que saben discernir lo que está pasando alrededor, porque Dios se lo revela.
Los discípulos de Jesús no son como el azúcar que se derrite cuando caen algunas gotas de agua.
Él no puede tener verdaderos seguidores que cuando viene el fuego de la prueba, se marchitan como la hierba que no resiste el calor del sol. No se puede entregar el poder del evangelio a personas que tienen un carácter inestable y sin firmeza.
Por eso si tú tienes al Espíritu Santo morando en tu interior, si tú has venido a Cristo Jesús respondiendo a su llamado de una manera genuina, tú no tienes ahora el espíritu del mundo, tú has sido mudado en otro hombre u otra mujer, tú has recibido El Espíritu de Dios y tu vida está en sus manos.
Qué gran privilegio el que has recibido.
Oración:
Hoy te agradezco por el privilegio que tengo al haberte conocido. Fuiste tú quien me atrajiste con tu mano poderosa y tu amor inconmensurable. Fuiste tú quien te revelaste en mi vida como el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Fuiste tú quien vino a darme vida en abundancia. Todo lo has hecho tú por gracia y misericordia. Solo puedo darte gracias hoy y todos los días de mi vida. Amén.
Enero 31
Muéstrame tu gloria
“Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria” (Éxodo 33: 18)
Cuando Moisés hizo la solicitud al Señor: "Muéstrame tu gloria", él no estaba hablando de la luz de las nubes, ni la zarza de nuevo, no, él estaba buscando una especial manifestación de Dios, para que todo fuera transformado por el poder de Su presencia.
Moisés necesitaba tener la seguridad que Dios caminaría siempre con ellos.
Es más, él le dijo: si tu presencia no está con nosotros, no nos saques de este lugar. Para qué vamos a avanzar a esa tierra que fluye leche y miel si tú no estás allí.
Para qué deseamos tener casas hermosas y muy bien decoradas si Dios no está en ellas.
Para qué grandes templos y basílicas si no hay una nube de gloria porque Dios no llena ese lugar.
Prefiero quedarme en un lugar sencillo, pero que la gloria de Dios nos llene y su bendición alcance a cada uno de los que allí estamos.
¿Estás preparado/a para pedirle al Señor que te muestre su gloria?
Porque si tú pides eso, muchas cosas van a cambiar en tu vida.
La revelación de la gloria de Dios tiene efectos poderosos en aquéllos que la reciben y oran para tener entendimiento de ello.
Una vez que recibimos una revelación de la gloria de Dios, nuestra adoración no puede evitar cambiar. ¿Por qué? ¡Ver su gloria cambia la manera en la que vivimos! Afecta nuestro semblante y conducta, cambiándonos de "gloria en gloria", haciéndonos más como Él.
Así que esto no es para todos. Es solo para quienes en realidad tienen una verdadera sed de Dios y un deseo profundo de ver un avivamiento a su alrededor.
¿Eres tú uno de ellos/as?
Si es así, entonces dile hoy al Señor: ¡Que venga tu gloria! Transfórmame hoy.
Oración:
Amado Salvador, este es un día de transformación para mi vida. El apóstol Pablo me recuerda que soy transformado de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. (2 Corintios 3:18)
Esta revolución en mi vida espiritual me hace desearte cada vez más. Anhelo tu presencia, anhelo tu bendición, anhelo tu poder, anhelo tu amor. Si, Señor, anhelo verte cada día: Muéstrame tu gloria. Amén.
FEBRERO
Febrero 1
De mañana
“Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado.” (Salmo 143:8)
Cada soldado al escuchar en la mañana el sonido de la diana, se despierta, se pone en alerta, prepara todas sus cosas y se presenta delante de su superior para esperar las instrucciones.
De alguna manera cada creyente es como un soldado que al amanecer se prepara para nuevas batallas y debe escuchar las instrucciones de quien lo puede guiar para alcanzar las victorias prometidas.
El Señor conoce la estrategia, Él tiene el poder para vencer porque Él ya venció por nosotros y sabe lo que más te conviene en este día específicamente.
Por eso sin duda la mejor estrategia del creyente es la de prepararse en la mañana, esperar las instrucciones del Señor y luego lanzarse a un nuevo día lleno de la presencia y el respaldo de quien lo envió.
En este día Dios ha hecho sonar su alarma. Esta mañana los pájaros cantaron, los cielos se abrieron de nuevo para traer un rocío especial sobre la tierra. La naturaleza se alineó para saludar a su Hacedor y todo está preparado para convertirlo en un día especial.
Dios solo espera que te presentes delante de Él para darte la bendición divina y enviarte bajo su protección mientras contempla con agrado cómo vas ganando cada batalla en este día que hizo para ti.
Oración:
Señor Jesús, tú eres Hacedor de maravillas. Cada mañana cuando abro mis ojos descubro lo grandioso de tu creación y recibo tu misericordia renovada. Tengo delante de mí un día para disfrutar y lo recibo como un regalo maravilloso de tu gracia, y al conocer tus maravillas me gozaré sabiendo que todo lo has hecho para mi deleite. Amén.
Febrero 2
Más denuedo
“……..concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús”
(Hechos 4:27b-28)
El verdadero creyente levanta un clamor diario a los cielos para ser más lleno de la presencia divina y poder testificar con cada acto de su vida. El creyente que confía en Dios no pide cuevas para ocultarse o refugios donde esconderse mientras pasan las dificultades, o una montaña a solas para morar mientras el mundo se destruye.
De ninguna manera.
El creyente se levanta cada día pidiendo nuevas oportunidades para servir, nuevas personas a las cuales compartirles el evangelio de la gracia divina, nuevos lugares para conquistar en nombre del Dios Altísimo.
En este día, El Señor te invita a vivir en esa nueva dimensión del amor divino.
El amor que te motiva a vivir en la plenitud de nuevas aventuras con Dios.
El amor que va más allá de cualquier barrera humana y sobrepasa el entendimiento de los sabios, pero llega a lo más profundo de los corazones abatidos y necesitados.
Pídele hoy al Señor de la misma manera que pedían los discípulos. Más denuedo, más valentía, más voluntad. Más de su presencia, porque entonces no habrá nada ni nadie que te detenga y mientras tú obras a favor de aquellos necesitados, Él levanta su mano de poder y llena de gloria el lugar en donde estás, con sanidades, señales y prodigios que le muestran al mundo el poder de nuestro Dios victorioso.
Oración:
Señor Jesús, mi oración a ti en este día es por más denuedo y valentía para compartir el mensaje de salvación y hacer tu voluntad. Sé que el Espíritu Santo que mora dentro de mí es el motor que me impulsa a diario a vivir experimentando la pasión y el amor por mi prójimo, por lo tanto, hoy me levantaré, con tu ayuda, para hacer la obra para la cual he sido creado/a maravillosamente por tu mano. Amén.
Febrero 3
Fuego del cielo
“Entonces cayó fuego de Jehová y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios! (1 Reyes 18:38-39)
¿Qué harás en este día para testificar de la grandeza de tu Dios?
¿Qué palabras saldrán de tu boca y qué pensamientos que lleguen a tu mente se convertirán en una obra de agradecimiento y honor al Señor que está contigo?
Cuando Elías pidió a Dios que consumiera con su fuego todo lo que él había dispuesto para el sacrificio, lo hizo pensando en que el nombre del Dios Altísimo fuera exaltado por todo el pueblo. Y así sucedió. Todos terminaron clamando y reconociendo que el Dios de Elías era el verdadero.
Por eso la pregunta para ti hoy es: ¿Será glorificado Dios con tus actos, pensamientos y palabras en este día?
¿Vendrán los demás afirmando que tu Dios es el real porque han sido testigos de tu vida transformada y ahora eres un testimonio permanente del poder de Dios?
Hoy El Señor te invita a reflexionar en cada acto de tu vida y a buscar que este día en particular se convierta en una gran oportunidad para que el nombre del Señor glorioso sea de nuevo reconocido, honrado y enaltecido en tu vida acorde con su voluntad y soberanía sobre este mundo.
Entonces el fuego de Dios se hará evidente y tú reflejarás en tu rostro, el fulgor de quienes saben que con su vida glorifican abundantemente al Creador de este universo, El Eterno, el Dios Altísimo, el Alfa y la Omega, el principio y el fin de todas las cosas.
Oración:
Señor, hazme en este día un instrumento eficaz en tus manos para glorificarte en cada acto de mi vida. Hoy quiero pedir como Elías, que caiga fuego del cielo para respaldar a tu siervo/a y que los demás puedan ver que adoro al Verdadero Dios, Aquel que tiene el poder para enviar fuego desde los cielos, Aquel que respalda a sus hijos en cada batalla que pelean a diario. Amén.
Febrero 4
Mis ovejas
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27)
Ser una oveja del redil del Señor no es solamente pertenecer a un grupo de redimidos que caminan bajo el amparo de Dios. Las ovejas de este redil se han familiarizado tanto con su Pastor, que escuchan su voz cuando les habla y le siguen. Por lo tanto, siempre hacen su voluntad y Él las cuida, las protege del lobo feroz que anda merodeando alrededor para cazar a la que se quede a la deriva.
Qué privilegio más grande poder estar bajo el cuidado de un Pastor que nos defiende, nos alimenta, nos guarda en todo momento.
Por eso el creyente cada día se levanta con la seguridad de no estar solo.
Sabe que se enfrenta a un mundo rudo, desafiante y peligroso, pero siempre tiene a su lado quien lo lleva de su mano, le habla para dirigirlo y le promete seguridad y cuidado permanente.
Hoy puedes enfrentarte al mundo con tranquilidad.
Este día estás en las manos de tu amoroso Pastor quien conoce cada detalle de tu vida y sabe por dónde debes andar.
Levántate con nuevo ánimo. Emprende nuevas aventuras. Desafíate a ti mismo a lograr grandes cosas. Llénate de valor para hacer lo que hace tiempo tenías que hacer y lo estabas postergando, porque en cada segundo de este día maravilloso, tu Dios te acompaña, te respalda y te da nuevas fuerzas…… “y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”.
Oración:
Ser oveja de tu redil es el mayor privilegio que pueda tener como ser humano. Hoy quiero agradecerte por hacerme parte de este rebaño que camina siempre contigo, a quienes tú cuidas y que saben reconocer tu voz. Hoy quiero vivir bajo tu cuidado, bajo tu amparo, bajo tu vara y tu cayado, bajo tu dirección. Sé que contigo estoy en el lugar más seguro y soy oveja de tu propiedad. Amén.
Febrero 5
Escrito está
“………escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo servirás” (Mateo 4:10b)
Miles de años atrás se promulgó una palabra en el Monte Sinaí que sigue trayendo su eco y que lo hará por la eternidad: “no tendrás dioses ajenos delante de mi” (Éxodo 20:3).
Esa palabra se pronunció sobre un pueblo que tendía a la idolatría y que desviaba su llamado de adorar al Único Dios verdadero.
En este día, el eco de esa voz es aún más fuerte. Esa voz retumba en cada rincón de este planeta en una convocatoria constante que la naturaleza obedece y los cielos anuncian, y los ángeles reverencian.
El enemigo tentó a Jesús para que se postrara delante de él y le adorara, pero la palabra escrita fue el respaldo del Señor para callar esa voz mentirosa que lo envolvía en sus deseos malignos.
Por eso cada día es una nueva oportunidad para callar la voz del engañador de este mundo que nos invita a desviar la verdadera adoración.
Cuando adoras a Dios, estás repitiendo las palabras de Jesús ante el enemigo: “Escrito está: Al Señor tu Dios adorarás.”
Este es un día para alabar a Dios y solo a Él. Un día en que los hijos de Dios levantamos nuestros cánticos y nos unimos en un solo deseo de alabanza a quien debe ser glorificado.
Un día en que contemplaremos de nuevo la mano de un Dios poderoso que pide de sus hijos su devoción pero que reparte bendiciones abundantes a quienes a Él se acercan.
Espera tus bendiciones, adóralo a Él.
Oración:
Señor Jesús: mi vida es para adorarte. Hoy me uno a los ángeles del cielo que adoran sin cesar al que está sentado en el trono de gloria. Se también que un día estaremos personas de toda lengua, raza y nación adorando al Cordero inmolado que ha llegado al escenario de los cielos victorioso, sobre la muerte y sobre el enemigo, y lo haremos usando vestiduras blancas que simbolizan la pureza que tendremos por causa de tu sacrificio en la cruz del calvario. Amén.
Febrero 6
Ay de mí si no anunciare el evangelio
“….porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!”
(1 Corintios 9:16b)
Con toda seguridad que en nuestros tiempos los cristianos gozamos de más comodidades, de mayor educación, de medios de transporte, de tecnología avanzada, de grandes ventajas para comunicar el mensaje de salvación.
Pero la pregunta que debemos hacernos es: ¿Tenemos ese mismo espíritu de urgencia, esa convicción profunda que impulsaba a Pablo y a los discípulos de aquellos tiempos, para buscar la salvación de los perdidos?
¿Sentimos esa misma pasión de amor personal con relación a nuestro Señor y a la obra que nos encomendó a todos los creyentes?
Tal vez nuestra vida cristiana de hoy no está respondiendo adecuadamente a los desafíos que este mundo nos presenta.
Sin embargo, El Señor quiere despertar estos espíritus adormecidos y cómodos que se contentan únicamente con su propia salvación y que saben que el mismo sentido de urgencia que tenían aquellos discípulos debe caracterizar a los discípulos de todos los tiempos.
Hoy El Señor habla directamente a tu condición espiritual. ¿Eres salvo? ¿Has sido perdonado de tus pecados? Si es así, gloria a Dios.
Lo que recibiste de gracia ahora lo debes transmitir de la misma manera.
Es día de ponernos en la brecha. Es otro día para emprender nuevos desafíos en esta batalla espiritual. Es un día para que compartas, para que comuniques las verdades del evangelio que es poder de Dios para salvación.
Contágiate hoy de ese sentido de urgencia apostólico y Dios te usará como un instrumento eficaz para comunicar la salvación a quienes Él mismo te ponga por delante.
¡No vas solo, Dios va contigo!
Oración:
Amado Dios, sé que en este día tengo un desafío por delante. Sé que mi boca debe ser usada para compartir el mensaje de salvación y es eso lo que quiero hacer. Quiero ser como tus primeros discípulos, que a donde iban siempre llevaban el mensaje en sus labios y eran grandemente usados bajo el poder del Espíritu Santo. Tú estás conmigo, hoy anunciaré tus maravillas. Amén.
Febrero 7
Un día de ganancia
“porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia” (Filipenses 1: 21)
Tienes delante de ti un nuevo día para vivir. Pero ¿Cómo lo enfrentarás? ¿Cuál es la expectativa que tienes para hoy? ¿Tienes sueños que se están cumpliendo? ¿Tienes metas que estás alcanzando?
Es posible que la vida de un hombre transformado por el poder de Dios te pueda servir como guía para enfrentarte hoy a lo que vendrá.
Pablo sufrió persecuciones, naufragios, azotes y encarcelamientos, pero siempre tuvo una mira en su vida: agradar a Cristo.
En medio de sus luchas diarias podía observar más allá y regocijarse en El Señor.
¿Por qué este gozo que tengo, este amor, estas prisiones, este clamor, esta confianza?
¡Porque para mí el vivir es Cristo!
Ahora que estoy preso, ahora que estoy en la peor situación, ahora también será magnificado Cristo en mí. Porque aunque la perspectiva sea difícil, tengo una esperanza. Porque en mi debilidad, mi Señor se hace fuerte. Porque en mis luchas diarias tengo de lado a Aquel que nunca ha perdido una batalla. Porque aunque no tenga nadie alrededor, al final del día sabré que nunca he estado solo.
Por eso sé que nada podrá separarme del amor de Dios que es en Cristo mi Señor.
Es posible vivir en Cristo. Es posible disfrutar la alegría en Cristo.
Que el descanso sea en Cristo, que el dolor sea en Cristo, que cada momento de este día, puedas reconocer la grandeza de Aquel que ha venido a morar en tu interior y que al final de esta jornada, cuando necesites reposar de tus labores, puedas entender que has vivido un día de ganancia porque El Señor ha dirigido tus pasos.
Oración:
Mi amado Salvador: hoy me recuerdas que el mayor motivo de mi existencia es vivir para ti, es agradarte a ti, es anunciar con libertad que ahora tú estás en mí y yo en ti. Quiero contarle al mundo estas verdades que han transformado mi alma. Quiero disfrutar de tu presencia y a medida que avance este día, sabré que tú me guías por sendas de justicia por amor a tu nombre. Tú eres quien cuida cada paso de mi vida. Amén.
Febrero 8
“Levántate y resplandece”
“Levántate y resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti”
(Isaías 60: 1)
Quizás no existe en este mundo un contraste más grande que el que forman la oscuridad y la luz.
Cuando la luz ilumina un lugar que ha estado oscuro, todas las cosas se pueden percibir diferentes porque son expuestas y ya no están más en las tinieblas.
Nuestro mundo de hoy es un mundo de oscuridad, tinieblas, engaño y mentira.
Sin embargo, a pocas personas les gusta estar en tinieblas. Aman la luz pero no saben cómo llegar a ella. Contrastan sus vidas y saben que son incompletas pero son incapaces de moverse hacia donde la luz del Señor puede alumbrarlos y transformar sus vidas.
Pero ¿Qué ha declarado Jesús sobre la vida de cada creyente?
Él lo dijo hace más de dos mil años y lo repite cada día a quienes le escuchan: “Ustedes son la luz del mundo”.
Y esa luz no se esconde, por el contrario, has sido diseñado para iluminar, para cambiar los lugares oscuros, para traer vida en los ambientes de muerte, para reflejar la luz que Cristo te ha regalado.
Con esa Palabra de Dios sobre tu vida, debes entonces prepararte para alumbrar.
¡Levántate y resplandece; porque ha venido tu luz!
Hoy puedes ayudar a cambiar la vida de alguien.
Hoy puedes contribuir a transformar este mundo con una palabra de aliento, de esperanza y de amor divino.
Hoy puedes hacer que este mundo sea un poco mejor porque El Señor te va a usar como un instrumento en sus benditas manos, para que termine la oscuridad y brille una nueva luz a donde vayas hoy.
Quiero proponerte algo en este día. Piensa en alguna persona que está en oscuridad. Piensa en alguien que necesita de Cristo Jesús. Ora primero y luego ve. Dale lo que tú ya tienes, bríndale el amor que Dios ha colocado sobre ti. Aliéntalo con una palabra diferente. Tráele luz para que su vida sea diferente hoy. Si todos los días hiciéramos lo mismo, este mundo sería diferente y cada uno de nosotros cumpliríamos cabalmente con los propósitos divinos.
Sí, en este día: levántate y resplandece porque Dios está contigo, ¿Acaso necesitas más luz?
Oración:
Dios mío, tu Palabra me impulsa para no quedarme quieto/a sin hacer tu voluntad. Hoy quiero levantarme para alumbrar y resplandecer en este mundo de tanta oscuridad. Reconozco que hay muchos que están perdidos, sin rumbo, no saben a dónde ir y sus vidas carecen de propósitos eternos. Por eso quiero en este día que tú me dirijas a las personas apropiadas para compartirles estas verdades transformadoras. Tú has dicho que yo soy luz en este mundo y la luz tiene que resplandecer. Eso es lo que quiero hacer en este día. Amén.
Febrero 9
Háblame Señor
“Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye” (1 Samuel 3:10b)
No saber reconocer la voz de Dios es una de las quejas más frecuentes que tenemos.
Queremos hacer la voluntad de Dios, anhelamos tener una relación más estrecha con nuestro Creador, pero… ¡cuánto nos cuesta entender cómo Él nos habla, cuándo lo hace, y, sobre todo, qué nos dice!
En ocasiones el silencio de nuestro Señor es mayor que nuestra paciencia, y a veces sus respuestas nos parecen extrañas o sin sentido.
Entonces nos surgen más inquietudes: ¿cómo saber que Dios me está hablando? ¿Cómo no escuchar la multitud de voces que se confunden con la suya —incluso con la mía — que procuran llevarme hacia otros destinos?
Dios siempre habla y los que estén más cerca de Él serán los que mejor lo escuchen.
El Señor llama por nombre a sus ovejas y las saca del redil. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.
« ¡Habla, que tu siervo escucha!», es una respuesta directa al trono de Aquel que sabe cómo hablarnos.
Es la necesidad del alma del creyente que necesita escuchar esa voz que le guía cada día.
Es el clamor de un pueblo cansado de escuchar otras voces que los desvían, los engañan y los perturban. Sí, Señor, háblanos hoy. Danos la seguridad de tu divina presencia, aliéntanos en este caminar porque nuestras fuerzas se agotan y podemos caer.
Háblanos y enséñanos el siguiente paso que debemos dar para que no nos apartemos del camino que tu deseas para nuestras vidas.
Háblanos con esa poderosa voz que creó los cielos y la tierra. Con esa voz que echó fuera demonios, sanó a los enfermos, abrió la vista a los ciegos y consoló a los afligidos.
Necesitamos escuchar tu voz: Habla Señor, tus siervos escuchamos hoy.
Oración:
Amado Señor: sé que tú me hablas en este día. Quiero ser obediente a tu llamado, caminar en tu voluntad, entender tu voz entre miles de voces que hoy escucharé. Sé que como una oveja de tu redil puedo escuchar tu voz y seguirte y también sé que al seguirte no habrá nada ni nadie que me pueda arrebatar de tu camino perfecto. Te agradezco por darme en este día una nueva oportunidad para vivir en obediencia a tu Palabra. Amén.
Febrero 10
Dime con quién andas……
“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado” (Salmo 1:1)
Cada día es en realidad un precioso tesoro para disfrutarlo y vivirlo de la mejor manera.
Es un regalo divino para acercarnos a nuestros sueños, para regocijarnos con el esplendor de la creación de Dios, para dar una palabra al necesitado, alentar al que sufre, consolar al que llora, alimentar al hambriento, calmar la sed del sediento y llenar nuestras alforjas de preciosas perlas divinas a través de la Palabra de Dios.
Sin embargo hay tantos seres humanos que pierden su tiempo con personas que no los edifican, ni les ayudan, sino más bien los conducen por caminos equivocados que destruyen sus vidas.
También hay otros que escuchan las voces equivocadas que los invitan a hacer el mal, a sumergirse en vicios, a murmurar y criticar a otros, a quejarse por todo lo que pasa alrededor.
Pero cuando hacen eso están pisoteando el regalo de cada día que Dios les ha obsequiado para hacer cosas provechosas y crecer como seres humanos.
¿Para qué seguir el camino de los insensatos?
¿Por qué obedecer a aquellos que nos destruyen?
¿Qué beneficio tendremos si seguimos los consejos de quienes desperdician su tiempo en cosas vacías y equivocadas?
En realidad este es un día para deleitarte en El Señor y esperar que te conceda las peticiones de tu corazón.
Un día de bendición, de nuevos frutos, de alegrías y nuevas esperanzas.
Un día que irás más seguro/a escuchando el consejo de los que aman a Dios, caminarás por los lugares de los bendecidos y te sentarás con los sabios y entendidos en las cosas del Reino.
Y entonces sobre ti, será pronunciada una palabra divina: El Señor dirá de ti hoy: Eres bienaventurado/a y serás como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
Oración:
Dios mío, quiero caminar contigo y escucharte hablar. Tú eres la fuente de la sabiduría de donde vienen mis propósitos, mi libertad frente al pecado y al temor, mis alegrías, mis bendiciones y mi gozo. En tu Palabra está mi delicia, en ella medito de día y de noche y es por eso que sé que contigo voy por el camino perfecto hacia la eternidad, aquella que solo podemos tomar quienes hemos recibido a Cristo en nuestro corazón. Este es un día que me acerca más a tu presencia eterna, tú eres mi lugar seguro. Amén.
Febrero 11
Pedid y se os dará
“pídeme y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra”
(Salmo 2:8)
Sin duda que existe una clave para acceder al trono de la gracia y hallar la respuesta deseada.
El Señor lo dijo y esto nos asegura tener contestación desde los cielos.
Esa clave que abre las puertas de los cielos para nosotros, es pedir de acuerdo a la voluntad divina.
No hay límites a lo que tú puedes pedir y recibir si lo haces de acuerdo a los deseos de Dios.
Todo se origina en los cielos y se realiza en la tierra.
Por eso cuando tienes una necesidad, una tristeza o tu corazón se aflige por el dolor o la soledad, no buscas alrededor por tu respuesta, sino que elevas tu mirada hacia los cielos y sabes que hay alguien que te escucha y que desea darte lo mejor porque te ama.
Pide hoy. Hazlo con confianza.
Hay ríos de agua viva que fluyen en el interior de los creyentes, hay torrentes de bendición listos para ser entregados.
Las manos del Señor están prestas para poner en las tuyas inmensos tesoros que deben ser usados. Confía en Aquel que todo lo tiene pero desea dártelo.
Cree, pide, confía, descansa hoy en las manos dadivosas del Creador de todo el universo.
Al respirar el aire puro del nuevo día, piensa que es un regalo divino y entonces llénate de seguridad para enfrentar este día.
Pide y recibirás herencia celestial. Serás poseedor del favor de Dios.
No hay límites para los que piden de acuerdo a la voluntad divina.
Bienaventurados todos los que en Él confían.
Oración:
Dios amado: es grandioso saber que podemos acercarnos con confianza hasta tu trono y elevar nuestras oraciones con confianza, sabiendo que si lo hacemos de acuerdo a tu voluntad, tú nos oyes. Te pido entonces, que a través del Espíritu Santo, en este día sea guiado/a a entender cómo deben ser mis oraciones para que lleguen a tu presencia. De una cosa estoy seguro/a que aunque no sé como pedir, el Espíritu intercede por mí con gemidos indecibles. Amén.
Febrero 12
Vivir con pasión
“Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres” Mateo 4:19.
Matthew Henry dijo lo siguiente: “Para mí sería mayor felicidad ganar un alma para Cristo, que granjear montañas de oro para mí mismo”.
David Brainerd, padre de las misiones, escribió: “No me importaba dónde y cómo vivía o cuáles eran los sacrificios que tenía que afrontar con tal de ganar almas para Cristo. Esto era el objeto de mis sueños mientras dormía y el primero de mis pensamientos al despertar”.
Dwight L Moody dijo: Si Jesús llevó la cruz y murió por mí, ¿no debería estar dispuesto a tomarla por Él y salvar vidas?
En este día habrá miles de hombres y mujeres que Dios usará para traer a alguien a los pies de Cristo. Caminarán sin importar cuánto tengan que hacerlo.
Orarán como si el mundo dependiera de ellos, pero confiarán en Dios como el que sabe que nada puede hacer sin la ayuda divina.
Ellos vivirán este día con pasión renovada, con ganas de servir, con fuerzas nuevas que reciben los que esperan en El Señor.
Ellos saben que un alma ganada para Cristo es un inmenso tesoro que también ayudará a cambiar muchas otras vidas.
Y tú, ¿cómo vivirás este día? ¿Lo harás con pasión por servir y compartir tu nueva vida en Cristo? ¿Te levantarás con ánimos renovados y deseos de salir a enfrentar este mundo difícil, pero sabiendo que el gran poder del Creador está contigo?
Sin duda cada día tiene sus propios desafíos. Pero puedes enfrentarlos de dos maneras: una forma es con incertidumbre, desaliento, preocupación y desánimo. Pero la otra es con pasión, con vigor y denuedo.
Con ese entusiasmo que manifiestan los que han encontrado el mayor tesoro y saben que sus vidas están llenas de riquezas divinas y nuevas fuerzas espirituales.
Vamos. Sí, vamos, anímate, este es un nuevo día para disfrutarlo, El Señor está contigo.
Oración:
Dios mío, hoy quiero pedirte que me presentes oportunidades para compartir el mensaje de salvación con alguien que aún no lo conozca. Quiero ser parte del crecimiento de tu reino. Quiero ser un testigo preparado para compartir el evangelio en medio de este mundo descreído y vacío. Úsame como un instrumento eficaz en tus manos, no hay mayor privilegio que ser usado por ti. Amén.
Febrero 13
Sacia mi alma
“Porque sacia al alma menesterosa y llena de bien al alma hambrienta” (salmo 107:9)
Hay muchas personas hoy en día que, pudiendo vivir en la limpieza y en el orden, en la belleza y en la paz, en la luz de la palabra y sus bendiciones, prefieren vivir en medio de desperdicios y desechos morales y en la oscuridad que el mundo representa.
Vivir en borracheras, en drogas y delitos; andar ocultando con vergüenza una doble vida; practicar descaradamente toda suerte de aberración moral, adulterios, abandono de hijos, desfalcos monetarios y traición de confianzas, es vivir entre la basura.
Vivir en medio de chismes y discordias, de peleas, de insultos y maltratos, es vivir desperdiciando tus días.
Pero hoy El Señor quiere mostrarte una forma diferente de vida.
Cristo quiere librarte de toda basura moral.
Él quiere darte una vida limpia.
Él quiere que vivas en armonía y paz.
Quiere proporcionarte una completa y total libertad.
Aceptemos el hogar de Dios.
No vivamos más en los basureros de este mundo. Sólo en Cristo hay verdadera pureza.
El sacia el alma necesitada que le busca sin doble cara, sin doble moral, sino con sinceridad y fidelidad.
El desea en este día saciar tus anhelos de vivir en plenitud, de disfrutar del gozo de los redimidos, de saludar cada día en paz y en armonía.
¡Sonríele hoy a la vida! Eres bienaventurado.
¿Quién como tú, pueblo rescatado por el Señor? Él es tu escudo y tu ayuda; él es tu espada victoriosa. Tus enemigos se doblegarán ante ti; y tú hollarás sobre sus alturas. (Deuteronomio 33:29)
Oración:
Gracias Dios amado, por regalarme este día para disfrutarlo a plenitud. Es un obsequio maravilloso de tu gracia, y lo recibo con la alegría que tiene un niño cuando destapa ansioso cada regalo que le dan.
Señor, tú no cesas de bendecirnos, de derramar la abundancia de tu gracia sobre nosotros, de librarnos de temores y de hacer que nuestra vida tenga un especial significado cada día. Por eso hoy quiero vivirlo en armonía y plenitud contigo. Quiero mostrarle al mundo que sí es posible ser feliz cuando caminamos con Aquel que creó los cielos y la tierra, y nos regala cada día lleno de misericordias nuevas. Amén.
Febrero 14
No temas
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41: 10)
¿Cómo sería un día sin temor alguno?
Si tu vida no estuviera tan llena de temores, ¿qué harías en un día cualquiera?
Quizás te lanzarías en un paracaídas y disfrutarías del viento fuerte soplando sobre tu rostro, o bucearías en las profundidades de los océanos, conociendo las maravillosas criaturas que Dios hizo y que permanecen en los lugares más recónditos.
Tal vez le declararías tu amor a esa persona a la que no te has atrevido a hacerlo por temor al rechazo. Caminarías por parajes solitarios, compartirías tu fe, enfrentarías este día con tranquilidad, no habría gigante que se te opusiera, no habría fieras que te asustaran, ni lugares oscuros que te aterrorizaran. Tus palabras serían confianza, fe, tranquilidad, paz, sosiego, seguridad, libertad y serenidad.
¿Te das cuenta de lo que te estás perdiendo por temor?
Dios le dio a Abram una orden. Le dijo algo parecido a esto: "Prepara tu equipaje, dile adiós a todas las personas que conoces y a todo lo que te hace sentir cómodo y ve al lugar que te mostraré".
Si Abram hubiera doblado sus rodillas al temor, el resto de la historia nunca se hubiese convertido en pasado. Él nunca hubiese experimentado a Dios como su escudo y gran galardón.
Abram nunca hubiera recibido su gran recompensa.
Por eso El Señor te invita a disfrutar de la seguridad en Él.
Quizás no hay una frase más repetida en la Biblia para los creyentes que esta: No temas.
¿Por qué la repetiría tanto El Señor?
Porque Él sabe que cuando ponemos nuestra confianza en Él, tenemos escudo, defensa, ayuda permanente y nunca estamos solos.
Sí, vive este día sin temor. Atrévete hoy. Camina en la seguridad de tu Salvador. Respira Su aire, camina en Su mundo, disfruta lo que Él ha hecho para ti.
Aligera tu paso dejando atrás los temores, porque Él está contigo, nunca te dejará, siempre te sustentará con la diestra de Su justicia.
Oración:
Este es el día que ha hecho El Señor para disfrutarlo y vivir sin temor. Quiero experimentar tu seguridad, tu cuidado y tu reposo. Sé que has hecho este día para que lo viva en la tranquilidad que me da tu compañía. Sé que anhelas lo mejor para mí y que harás todo lo que sea necesario para librarme de todos mis temores. Por eso este día lo viviré en la paz que viniste a regalarme, en la plenitud y armonía que has puesto en mi interior y me gozaré al saber todo lo que hoy recibo de parte tuya. Amén.
Febrero 15
Sé una luz en este día
“así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5: 16)
No hay duda de que el mundo de hoy en día tiene mucho de oscuridad.
No podemos negar que el pecado ha llenado de tinieblas la perfecta creación divina.
Si abres un periódico esta mañana, encontrarás tantas muestras de decadencia moral y de sufrimiento por causa del pecado, que puedes llegar a deprimirte y pensar que este mundo no tiene esperanza.
Por causa de la oscuridad de este mundo, vino Jesús para traer luz, para iluminar lo que estaba en tinieblas. Por eso con Cristo recibimos también el reflejo de la luz divina.
Tú puedes optar hoy por usar ese reflejo para iluminar el camino de otros, porque El Señor ha declarado sobre ti que eres una luz para el mundo.
Pero ¿cómo podemos poner este versículo en práctica?
Nuestra luz debe brillar, pero ¿cómo hacemos que nuestra luz brille mejor?
Dios pondrá delante de ti hoy, nuevas oportunidades para alumbrar.
¿Las aprovecharás? ¿Cumplirás en este día con ese deseo de Dios para este mundo?
Cuando tú obras con generosidad, con amor, con actitudes honestas sin esperar nada a cambio, haciendo el bien por los demás, expresando palabras de edificación, sirviendo a quien lo necesita y regalando de gracia lo que has recibido, no solo eres un instrumento en las manos de un Dios maravilloso, sino además brillas en medio de tanta oscuridad.
Al empezar este nuevo día, proponte servir más que antes. Desafíate a ayudar a alguien en necesidad, extiende tu mano para aliviar el cansancio de quien esté agobiado, expresa palabras que levanten al que está atribulado, comparte con alguien más las maravillas que ya Dios puso en tu interior.
Si todos los seres humanos hiciéramos algo así cada día, entonces la oscuridad sería insostenible.
Una intensa luz brillaría en cada rincón de este mundo, porque cada hijo de Dios alumbraría todo lo que tuviera a su alrededor.
Sí, este es un día para cumplir con esa Palabra de Jesús. Al fin y al cabo, la noche no es eterna, se acerca un nuevo día, es hora de alumbrar.
Oración:
Este es un día para brillar con la luz que Cristo ha traído desde los cielos y ha colocado en mi interior. Al levantarme hoy sabré que Dios quiere usarme para traer luz en medio de tanta oscuridad, y Él mismo ha irradiado de su propia luz en mi interior. Así debo de alumbrar para que también otros sean alcanzados por el poder extraordinario de la luz de Cristo. Este es un día para levantarme y resplandecer, así quiero vivirlo. Amén.
Febrero 16
“Esperando en Él”
“Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti y esperaré” (Salmo 5:3)
Nuestro mundo está lleno de impaciencia. Es posible que esta mañana tengas tu pensamiento en las miles de cosas que tienes que hacer.
Los compromisos, los horarios de trabajo, la congestión del tráfico, la agenda llena de cosas por realizar. Y sin duda deseas tener muchos logros y cumplir con las metas propuestas.
Esta es la vida del común de las personas.
Sin embargo, el afán de cada jornada nos puede convertir en autómatas que caminan tras el éxito, pero se olvidan de Aquel que puede respaldar cada paso de sus vidas.
Dios prepara cosas maravillosas para los que están ocupados con Él. Él hace esto para aquellos que saben esperar, porque confían en sus promesas.
Esperar en Él significa que he ordenado el centro de mando de mi vida y que nada estará en desacuerdo con la voluntad de Dios cuando Él habla o dirige.
¿Quién gobernará tu vida en este día? ¿Quién te dará fuerzas nuevas y oportunidades para llegar a donde querías llegar?
Solo Dios lo puede hacer. Solo El Señor puede aligerar tus pasos, abrir caminos que parecían obstruidos, llevarte a los lugares indicados y presentarte a las personas correctas.
Por eso en este día, organiza tus prioridades. Preséntate primero delante de Él y espera. Aprende pacientemente a confiar en El Dios que ordena el universo y no cesa de crear cosas nuevas para sus hijos.
Llénate primero de la presencia del Señor y luego ve y enfrenta al mundo, pero vestido con la armadura del cristiano, preparado para la batalla, dispuesto a enfrentar cualquier gigante que se quiera interponer.
Descubrirás entonces que “ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos” (Eclesiastés 9:11).
¿Estás muy afanado/a en este día? Ve primero donde El Eterno, el que ha creado los tiempos, y tendrás un día en el que todas las cosas fluirán porque has sabido esperar en Aquel que dirige tu vida de la mejor manera.
Oración:
Esperar en ti es la mejor alternativa que tengo en este día. En este mundo de incertidumbres, de afanes, de movimiento continuo, tú me enseñas a reposar tranquilamente, mientras espero tu respuesta para realizar las cosas que debo enfrentar hoy de la mejor manera. No quiero mover ni un paso si aún no tengo tu respuesta, pero cuando ella venga, entonces me lanzaré a la aventura de vivir un día en la voluntad divina y de avanzar en el camino que conduce al Reino celestial. Amén.
Febrero 17
Escúchalo a Él
“si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación” (Hebreos 3:15)
¿Has escuchado hoy la voz de Dios? ¿Te ha dicho algo tu Creador al empezar este día?
Con seguridad Él te ha hablado, pero quizás no has reconocido su voz en medio de las tareas que estás realizando.
¿Qué clase de palabras crees que Dios le dirigiría hoy a un hijo suyo?
Sin duda serían palabras de aliento para que reconozcas la fuente de tu fortaleza; de motivación para hacer todo con alegría y esfuerzo; de seguridad para que sepas que no estás solo; de ternura para que puedas entender que eres importante para Él; de esperanza para que no te desanimes en el camino; de respaldo para que puedas reconocer que siempre tienes a alguien que mira todo lo que haces; de serenidad para que aprendas a mirarlo todo con asombro y agradecimiento; de regocijo para que sepas que Él comparte tus logros, tus alegrías y éxitos; de consuelo para que experimentes Su presencia en momentos de soledad; y especialmente, Él te diría palabras de amor como solo un Padre puede darle a su más preciado tesoro, por quien está dispuesto a dar la vida.
Sí. Sin duda Dios te ha hablado hoy y te ha dicho todas esas palabras.
Él ha hablado y todo el universo se dispone a obedecerlo, pero ¿qué de ti?
¿Estás listo/a para obedecer la voz del Señor que se levanta esta mañana sobre todo lo creado y pronuncia una bendición eterna sobre sus hijos?
¿Estás listo/a para compartir todas tus cosas con Aquel que te invita a escuchar su voz esta mañana?
Si oyes su voz, no la ignores, no tapes tus oídos, porque no es cualquier voz.
Es la de Aquel que todo lo creó, que tiene el poder para darte el mejor de los días, para cambiar tu lamento en baile, para llenar de nuevo tu cántaro de alegría y de nuevas fuerzas.
Sí, Él es el Dios Altísimo y Soberano de este mundo y toda la creación le obedece cada día.
¿Lo harás tú hoy?
Oración:
Dios amado, mi más grande deseo de este día es ser obediente a tu voz. Es maravilloso poder escucharte desde el momento mismo en que abro mis ojos cada mañana. Descubrir que tengo un día por delante que es un regalo de tu gracia, me llena de regocijo y me alienta para empezar con la mejor disposición de obediencia, reconocimiento y humildad. Este es el día que tú hiciste para que yo me regocije en él. Así quiero vivirlo con el gozo que se tiene al saber que tú estarás conmigo en todo momento de este hermoso regalo de bendición divina. Amén.
Febrero 18
Descansando en la paz de Dios
“En paz me acostaré y así mismo dormiré porque solo tú Señor me haces vivir confiado” (Salmo 4:8)
El Señor le dijo a Josué que meditara de día y de noche en el libro de la ley, guardando todas las cosas mandadas en él y haciendo todo de acuerdo a lo que estaba escrito, y entonces tendría un camino de prosperidad y todo le saldría bien. (Josué 1:8)
Pero este tipo de prosperidad no es la que el mundo vende hoy en día, u otro tipo de evangelio que solo hace énfasis en propiedades y bienes materiales.
La palabra prosperidad en el hebreo significa: “alcanzar el propósito para el cual fuimos creados”.
En Jerusalén, los judíos se saludan diciéndose: Boker tov, que significa buenos días. Erev tov significa buenas tardes o layla tov que significa buenas noches.
La palabra tov del hebreo significa bueno o “alcanzar el propósito por el cual fuiste creado”.
Así que cuando un judío te saluda a cualquier hora del día, lo que quiere en realidad decirte es que en todo momento, a cualquier tiempo, los propósitos de Dios se cumplan en ti.
Y por eso después de vivir todo un día de relación con Dios, su oración al acostarse es: en paz me acostaré y así mismo dormiré porque solo tú Señor me haces vivir confiado.
Un judío reconoce que Dios está siempre obrando en su vida, en todo momento, al levantarse, en el transcurso del día, al atardecer y al anochecer y por eso su deseo para los demás es el mismo.
Así que la verdadera prosperidad es vivir a la luz de la presencia de Dios, cumpliendo sus propósitos y llenando nuestra vida de la voluntad divina, siempre agradable y perfecta.
Es amar como Él te dice que ames, es vivir como Él te dice que vivas, es obedecer cuando Él te habla, es servir a tu Señor sin resistencia, es fomentar tu cercanía con el Dios que vive y reina para siempre. Cuando vives un día así, al final del mismo, cuando llega el momento del descanso, sabes que has cumplido con la voluntad de Dios, y que la paz de Él te rodeará mientras duermes y te preparas para otro día de bendiciones.
Así que en este día, te deseo gran prosperidad. Pero aquella verdadera, la que te permitirá hoy “alcanzar el propósito para el cual fuiste creado/a”.
Oración:
Señor Jesús, caminar en tu voluntad puede ser en ocasiones muy difícil, pero es necesario para lograr los propósitos en mi vida. Enséñame en este día el camino adecuado y transitaré por él con confianza y a buen resguardo. Quiero vivir al calor de tu presencia y en la noche cuando llegue el tiempo para reposar, sé que tú estarás conmigo y me regalarás un placentero descanso en tu regazo de amor. Amén.
Febrero 19
La familia de Jesús
“Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y hermana y madre.” (Mateo 12:50)
La familia se define como una comunidad de amor y de solidaridad en la que se resaltan los vínculos de consanguinidad o de afinidad.
Es decir, personas unidas por lazos en los que debería siempre primar la colaboración mutua, el entendimiento, la comprensión, la ayuda y por supuesto por encima de todo esto, el amor de unos con otros.
Pero los familiares de Jesús no se definen por consanguinidad, ni por raza, pueblo, nación, lengua, color o sexo. No. Los familiares de Jesús se definen por una sola condición: Los que hacen la voluntad del Padre.
Esos son los verdaderos familiares del Señor. Los que se han unido a la familia real de Dios que se identifica por su obediencia incondicional, por el amor entre unos y otros sin envidias, ni celos, ni contiendas, ni engaños.
Son los que abren su corazón a diario para decirle al Señor: Heme aquí. Estoy listo para hacer tu voluntad. Envíame donde me quieres enviar, dirígeme por tus sendas donde hay seguridad, aclárame los caminos por los cuales quieres que transite y lléname de tus fuerzas para cumplir con tus propósitos de gloria en este mundo.
El Señor quiere invitarte en este día a ser parte de la gran familia de los que caminan con Jesús.
Pero debes entender lo que esto significa: Vivir en humildad y no en soberbia. Amar en lugar de odiar. Obedecer en lugar de estar en rebeldía. Creer en lugar de dudar. Vivir en la libertad de la esclavitud del pecado. Atreverte a confiar en lo sobrenatural de Dios. Mostrar en este mundo un poder que no es tuyo sino que viene de los cielos. Misericordia en lugar de sacrificios. Ayuda en lugar de antipatía. Consuelo en lugar de quejas. Paciencia en lugar de desespero. Gozo en lugar de melancolía y derrota. Bondad en lugar de frialdad. Templanza en lugar de debilidad y paz en lugar de guerra.
¿Estás dispuesto/a a ser parte de esta familia en este día?
Puede ser muy desafiante. Cuesta sacrificar los deseos de la carne y andar en el Espíritu. Pero no estás solo/a en esta lucha, tienes toda una familia que te apoya y un hermano mayor que te da el respaldo de los cielos.
A ti también en este día, Jesús quiere llamarte hermano/a. ¿Estás dispuesto/a a hacer la voluntad del Padre?
Oración:
Dios de los cielos, hoy levanto mi mirada a ti para pedirte que seas mi sustento mientras intento cumplir con tu voluntad. Sé que tu estas allí para ayudarme, darme soporte cuando lo necesite, alejándome de las tentaciones que me invitan a seguir mi propio caminar, y acompañándome a través del Espíritu Santo para hacer de este día, un día especial en compañía de la familia de Jesús. Amén.
Febrero 20
“En esto pensad”
“por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” ( Filipenses 4: 8)
Lo que ocupa el pensamiento de cada ser humano, determina su acción.
Continuamente llegan a nuestra mente diferentes cosas, ideas creativas, imágenes novedosas, figuras que no pueden concebirse, sino en la mente.
Así mismo nuevos retos, aspiraciones, deseos de mejorar, planes para el futuro, sueños por cumplir. También llegan recuerdos, memorias que nos llevan a nuestro pasado para vivirlo de nuevo y por supuesto, también vienen a la mente diferentes tentaciones, malos pensamientos, malos deseos y cosas que no edifican ni construyen, sino que destruyen y causan mal en quien los tiene, llenándolo de rencor, deseos de venganza y malos propósitos.
Esos malos pensamientos son la estrategia más sutil que ha usado Satanás a lo largo de la historia para reducirnos a simples esclavos del pecado, y engañarnos para que no nos levantemos como verdaderos guerreros, hijos de un maravilloso Rey. Su campo de batalla es nuestra mente y si no disciplinamos nuestros pensamientos, seremos derrotados fácilmente.
Por eso Pablo nos alienta a “transformarnos por medio de la renovación de nuestro entendimiento y de esta manera podremos comprobar la buena voluntad de Dios agradable y perfecta para nuestra vida” (Romanos 12:2).
¿Podrías examinar tus pensamientos en este día? ¿Cuánto ocupas de tu tiempo para recordar cosas desagradables que aún te causan daño? ¿Cuánto tiempo empleas en aumentar rencores, en alimentar deseos de venganza, en nutrir esas tentaciones que te alejan de la voluntad divina o en fomentar malos pensamientos que no te ayudaran a crecer más como ser humano y como hijo de Dios?
¿Estás desperdiciando el precioso tesoro que tienes que se llama tiempo, dejando de lado lo que es verdadero, lo que es honesto, lo que es justo, puro y amable o digno de alabanza?
¿Qué tal si este día lo dedicaras a fomentar buenos pensamientos y cosas edificantes que te permitieran afrontar tu vida con mejores argumentos y deseos renovados de ver algo mejor para tu futuro?
Lo que hoy estés pensando puede llegar a ser tu futuro, así que empieza hoy a preparar algo mejor para los días por venir a través de una mente pura, llena de cosas gratas y productivas.
Dios quiere transformarte y tiene que empezar por tu mente. Vale la pena dejarte moldear por Él.
Si así lo crees, “en esto pensad”.
Oración:
En este día Señor, quiero pedirte como lo hizo David: Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno (Salmo 139:23-24). Que mi corazón te pertenezca, que mis pensamientos me conecten siempre contigo y que mi camino me conduzca a tu presencia gloriosa. Amén.
Febrero 21
Perseguidos por el bien
“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida” (Salmo 23:6)
¿Qué esperas de este día en particular? ¿Tienes ya una agenda llena de actividades por cumplir?
¿Cuáles son las expectativas que tienes al empezar esta nueva jornada? ¿En qué o en quién has puesto tu confianza?
En muchas ocasiones nuestra vida puede parecer como un intento desesperado por mantenernos a flote mientras todo alrededor se consume bajo una lluvia de desaliento, de luchas infructuosas, de fracasos o esfuerzos que no logran lo que necesitamos cumplir.
¿Te has sentido así alguna vez?
Puede ser que estés pasando uno de los momentos más duros de tu vida y la pura realidad es que no sabes ni qué hacer, pero hoy El Señor te dice en el hermoso salmo del buen pastor que no es necesario vivir de esta manera.
Que tu vida no es necesariamente una lucha sin cuartel a la cual debes sobrevivir a diario.
Por el contrario, El Señor te promete que el bien y la misericordia te siguen todos los días y que tu morada permanente es en la casa segura de tu Buen Pastor.
Por eso este no es un día de derrota, ni de desaliento, ni de desánimo. No.
Por el contrario este es un día de victoria en Cristo Jesús.
Así como su misericordia se renueva esta mañana para ti, también hay mucho bien siguiendo tu vida para llenar tus alforjas y prepararte para recibir esas bendiciones que han sido dispuestas para los que le aman.
Que Dios bendiga tu vida con nuevas realizaciones. Que rías llenando temprano tu espíritu de alegría. Envía una flor a alguien que amas, dale un beso a tus seres queridos, envía un mensaje de aliento a tus amigos, cómprale un detalle a quien te espera y llénalo de sorpresas gratas, escribe un poema, compón una canción, inspírate en la belleza de la naturaleza y ante todo levanta tu mirada al cielo y agradece, porque Dios ha puesto a tu disposición toneladas de bendiciones que te seguirán a lo largo de este día.
Oración:
En tu Palabra recibo la seguridad de tu amor, de tu misericordia y de tu anhelo de llenarme de bendiciones. Por eso, hoy Señor, quiero despojarme de temores, de angustias y sentimientos de fracasos, y entrar en la dimensión de tu presencia donde el bien y la misericordia me seguirán todo el tiempo. Recibo ese regalo maravilloso que viene de tus manos benditas y me alisto para vivir un día especial rodeado por tu gracia y tu amor incomparable. Amén.
Febrero 22
En las alas del ángel
“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende” (Salmo 34:7)
¿Tienes la necesidad en este día de sentirte protegido/a, custodiado/a, de que los peligros sean alejados, de que puedas moverte con seguridad a donde quiera que vayas?
Por supuesto que sí.
Cuando se hizo una encuesta para determinar las necesidades que un ser humano debe satisfacer, se halló que sin duda una de las importantes aparte de la comida, el vestido y el resguardo, es la de sentirse seguros.
Hay personas que se sienten atrapadas en cárceles de incapacidad.
Hay quienes creen que no son importantes para nadie.
Hay quienes no se atreven a salir a la esquina de su casa porque los temores los tienen apabullados. ¿Cuántas veces hemos escuchado quienes nos dicen: nadie se preocupa por mí, estoy luchando solo mis batallas, me siento abandonado/a?
A lo mejor tú mismo/a lo has repetido alguna vez.
Pero hoy El Señor tiene un mensaje para ti: nunca estás solo/a. El ángel del Señor está contigo.
Los guerreros del pueblo de Israel cuando salían a la batalla tenían conciencia de algo muy importante. No les importaba tanto si el ejército enemigo era muy grande, si estaba mejor equipado, o si tenía más armas de ataque. No, en realidad lo más importante para ellos era saber que Dios estaba con su pueblo.
Cuando salgas a tu batalla diaria, antes de cruzar la puerta de tu casa para salir a enfrentar todo lo que viene, ponte en las manos del Señor, no pienses que afuera hay enemigos que te quieren dañar, piensa que tienes contigo a un Dios poderoso que cuida cada uno de tus pasos.
Encomienda hoy tus caminos en sus manos poderosas y ten presente a lo largo del día que no estás solo/a, que Dios está contigo.
Eres propiedad divina, has sido comprado/a por precio. Tu tranquilidad parte de saber que estás todo el tiempo en la mente de Dios. Que ya es Cristo quien vive en ti, y que Él mismo ha enviado hoy a sus ángeles para que te cuiden.
Envuelto/a en el amor divino, eres mantenido/a a salvo y estás seguro/a. Dios siempre está contigo como una presencia protectora y amorosa.
Escucha lo que El Señor te está repitiendo en este nuevo amanecer: Yo soy tu escudo, soy tu amparo y tu fortaleza.
Oración:
Hoy te agradezco porque a través de tus palabras me reafirmas que tienes cuidado de mí. Ya no puedo sentirme solo/a o abandonado/a. Aunque el mundo entero se aparte de mí. Aunque no sienta la compañía de alguna otra persona. Incluso, aunque me desprecien o me ignoren, tengo una certeza en mi corazón: ¡tú estás conmigo! y eso me da la seguridad para vivir este día bajo tu amparo y cuidado. Gracias Señor por mantenerme bajo tu protección constante. Amén.
Febrero 23
Pureza de labios
“el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal; y sus labios no hablen engaño” (1 de Pedro 3:10)
Durante el transcurso de este día, por tu boca saldrán miles de palabras.
Hoy podrás usar tu boca para levantar oraciones y alabar al Señor, para consolar al afligido, para respaldar a tus hijos en sus actividades, para edificar la vida de alguien, para compartir las verdades de la Palabra de Dios, para traer un mensaje de esperanza a quien está en depresión, para inundar de bendiciones los lugares que visites y las personas con quien hoy te encuentres en tu lugar de trabajo, caminando por las calles, en el salón de clase y por supuesto, también en tu hogar.
Pero también es posible que uses tu boca para maldecir, para quejarte por la economía, el clima, las enfermedades, la soledad, la tristeza o cualquier otra situación por la que atravieses.
Podrás así mismo con tus palabras traer murmuraciones, críticas y calumnias.
¿Te das cuenta del poder que tienes en la boca?
Poder para edificar o para destruir, para bendecir o para maldecir, para traer vida o para traer muerte, para levantar o para derribar.
¿Cómo usarás hoy este poder? ¿Si pudieras hoy contar las palabras que salen por tu boca, podrías afirmar sin temor a equivocarte que estás usando adecuadamente ese poder que Dios puso sobre ti? Jesús afirmó que lo que contamina al hombre no es lo que entra, sino lo que sale de su boca, porque a través de ella se manifiestan intenciones malsanas, blasfemias, falsos testimonios y malos pensamientos.
Muchos no son usados, o son usados sólo de manera muy limitada por Dios, porque de sus bocas salen dos cosas opuestas: lo dulce y lo amargo. Sus bocas pronuncian muchas palabras que no son de Dios, al mismo tiempo que pronuncian la Palabra de Dios.
Por eso en este día, El Señor te llama a usar tus labios con pureza.
Desafíate a ti mismo hoy a hablar solo palabras edificantes, sazonadas con la gracia del Señor, purificadas por tus buenos pensamientos, llenas de gozo y de amor hacia los demás.
No contribuyas a la contaminación del mundo, por el contrario, a través de tus labios, hoy puedes cambiar la vida de alguien, levantar a quien está en tristeza y ayudar a alguien que necesita escuchar palabras de vida que lo llenen de motivaciones nuevas.
Sí, usa tu boca este día de la mejor manera y estarás con ello alabando a Dios, pues al fin y al cabo la alabanza es el “fruto de labios que confiesan su nombre” (Hebreos 13:15).
Oración:
Amado Señor Jesucristo, mi anhelo para este día es usar bien mi boca para proclamar tus maravillas. Ayúdame a ser de bendición para otros a través de las palabras que pronuncio. Permíteme traer edificación y aliento al necesitado; consuelo al afligido; perdón a quien he ofendido; reconciliación a quien se ha alejado; expresiones de amor a los demás, y especialmente concédeme poder hablar palabras que exalten tu grandeza, poder y majestad. Amén.
Febrero 24
La motivación de mi vida
“nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” (Filipenses 2:3)
¿Cuál es el motor que impulsa tu vida todos los días?
Piensa por un momento. ¿Serán solo tus ambiciones personales? ¿Serán solo deseos de sobresalir o ansias de fama o de dinero? ¿Será únicamente un deseo de demostrarle a alguien que tú puedes lograr grandes cosas?
O tal vez tienes grandes sueños que forjaste desde mucho tiempo atrás y hoy en día te sirven como motivación diaria.
Lo que sea que motive tu vida, determinará en gran manera la forma como vives cada día.
Este mundo necesita personas determinadas a hacer lo mejor por los demás. Personas que no centran su vida en sí mismas, sino que tienen la capacidad de ofrecer una mano amiga, quitarse el abrigo para favorecer a alguien que tiene frío, compartir su propia cena con el hambriento, o entregar parte de su tiempo para ayudar al necesitado, socorrer a las viudas, visitar a los enfermos, orar por los desvalidos y escuchar al que necesita desesperadamente desahogarse de sus temores o tristezas.
De acuerdo con los estudios realizados acerca de lo que camina normalmente una persona cada día, se estima que son diez mil pasos los que da, y que en total puede llegar a caminar unos ciento ochenta y cinco mil kilómetros durante una vida entera, lo que equivale a dar más de cuatro vueltas alrededor de este gran planeta que habitamos.
Pero la pregunta para cada uno es: ¿Estás usando tus pasos con sabiduría? ¿Estás yendo por caminos adecuados en el cumplimiento de los propósitos divinos para tu vida?
Hoy El Señor nos invita a encontrar las verdaderas motivaciones para tener una vida realizada, llena de gozo y de paz. Él quiere que sigamos sus caminos y que el estímulo que tengamos sea el de servicio, entrega, ayuda, solidaridad, paciencia, fe y especialmente el mayor de ellos que es el amor.
No hagas nada guiado por deseos de venganza, por disputas o peleas.
Más bien usa tus pasos adecuadamente en este día. Camina decididamente guiado por la mano de Dios. Piensa en seguir el ejemplo de Jesús, quien no se aferró a su gloria, más se humilló y pensó en nosotros y por lo tanto, hoy podemos disfrutar del gozo de los redimidos, la paz que sobrepasa todo entendimiento y la seguridad de quien mora bajo la sombra del Omnipotente.
Fíjate bien hoy en cada paso que das. Dios está en cada uno de ellos.
Oración:
Te pido Señor, que en este día guíes mis pasos hacia lugares adecuados. Dame oportunidades para servir de la mejor manera, para dar sin reparos, para amar sin desconfianza, para entregar lo mejor de mi vida en tu obra. Permite que el trabajo de mis manos te glorifique y que muchos puedan recibir bendiciones a través de mí, como un instrumento de tu amor y de tu paz. Amén.
Febrero 25
Hechos a la manera de Dios
“porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras…..” (Efesios 2:10)
Mírate hoy por un momento frente al espejo. Lo que ves, no es obra de la casualidad, ni de una explosión, ni de una coincidencia de los elementos del mundo. De ninguna manera.
Lo que ves es nada menos y nada más que una creación divina.
El Señor se inspiró para hacerte y estuviste en las manos del Alfarero, quien planeó y moldeó cada parte de ti.
Pero no es solamente tu aspecto físico lo que responde a un modelo celestial. Es en realidad todo tu ser. La complejidad de un ser que tiene una imagen en los cielos, que tiene el aliento espiritual dado por Dios y que fue creado con un propósito específico.
Eres un milagro verdadero y tienes un camino por recorrer para dejar huellas de bendición sobre los que te rodean.
Pero Dios no ha dejado de crear en ti.
El empezó una buena obra y la va a perfeccionar hasta el día final.
Estás en un constante proceso de perfeccionamiento y hoy avanzarás un poco más en esos deseos celestiales.
Por eso, el día que tienes por delante no es un día cualquiera. No. En realidad es un paso más hacia la eternidad. Es una nueva oportunidad para crecer y convertirte en ese ser humano que El Señor tuvo en mente desde que te envió a este mundo.
Y los pensamientos de Dios para ti son de bien y no de mal para darte el fin que siempre has esperado. Por eso cuida cada paso que des hoy. Camina con la firmeza que pueden tener los que andan con la mirada puesta en el objetivo final.
Este es un día de victoria con Cristo. Día de misericordias que surgieron en los cielos para hacerse evidentes en la tierra. Día de grandes realizaciones que ya estaban en la mente de Dios para que se cumplieran en ti. Día de batallas ganadas y triunfos anhelados.
Eres una obra en construcción. Baja la velocidad, hay un obrero celestial que trabaja dentro de ti.
Oración:
Señor de los cielos, hoy puedo comprender la naturaleza de tu gran amor. Me has tenido en tus manos desde siempre. Te pertenezco y sé que tú estás haciendo lo mejor de mí cada día. Por eso ningún día es en vano. Hoy me acercaré más al objetivo propuesto, avanzaré en los propósitos divinos y seré guiado/a por tu mano para dar un paso más en mi destino eterno. Gracias por regalarme un nuevo día para cumplir con los propósitos por los cuales fui creado/a. Amén.
Febrero 26
Un amor sin igual
“con amor eterno te he amado…………” (Jeremías 31: 3)
Hoy eres receptor/a de un amor sobrenatural.
Eres lo más valioso para Aquel que te creó y que cuida cada paso que das en este mundo, y que luego seguirá extendiendo ese amor para recogerte y llevarte a las alturas en Su divina compañía, para compartir contigo esa eternidad anhelada.
Por eso este es un día de agradecimiento a Aquel que te ama desde siempre y para siempre.
Al empezar esta jornada y al leer este mensaje, levanta tu mirada a los cielos y exprésale al Señor cuán agradecido/a estás por esa manifestación constante de afecto celestial.
Eres amado/a. Tu vida es muy valiosa para El Creador de todas las cosas.
No hay nada en este mundo que se pueda comparar con el amor que Dios pone en ti todos los días.
Alza tu mirada hacia los cielos y únete al coro de ángeles que adoran al Creador.
El universo entero le reconoce, los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Disfruta este día con Aquel que te ama incondicionalmente y ha dispuesto todo para hacer que en cada momento tú puedas experimentar la realidad de un amor que nunca cesa.
Sí, El Señor repite para ti estas palabras hoy: “con amor eterno te he amado”.
Recibe estas palabras y da gracias.
Conéctate hoy a la eternidad de Dios.
Oración:
Señor Jesús, puedo experimentar en este día tu amor incondicional. Sé que viniste desde los cielos mismos para darme tu amor, la salvación y vida eterna. No puede haber un amor más grande. Pero no solo me has dado esos regalos maravillosos. En realidad cada día recibo de tu paz que sobrepasa todo entendimiento. Recibo tu misericordia que se ha renovado esta mañana. Recibo el calor de tu presencia constante. Sé que en este día he recibido todo cuanto necesito para seguir adelante. Cómo no darte la gloria y la honra. Amén.
Febrero 27
Yo y mi casa
“escogeos hoy a quien sirváis… pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15)
Al final del libro de Josué, después de haber peleado cantidad de batallas para poseer la tierra prometida, después de que ellos habían contemplado la mano de Dios tumbando los muros de la gran ciudad de Jericó, y habían visto detenerse el sol y la luna para ellos vencer, y una y otra vez fueron testigos del poder y del favor de Dios, Josué se da cuenta de algo que lo desalienta. Muchos seguían solo mirando atrás. Muchos seguían pensando en lo que habían vivido anteriormente pero no en lo que estaban recibiendo en aquel lugar de parte de Dios.
Muchos no podían aceptar las bendiciones presentes y solo contemplaban lo que habían sido sus vidas en el pasado.
Así que él se planta delante de todo el pueblo para decirles: Decídanse a quién van a servir: si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis. Decídanse si se van a quedar añorando las tradiciones antiguas, la religiosidad de quienes no pueden avanzar en su vida espiritual.
Decídanse si van a seguir en lo pasado, lo que significó para muchos su muerte espiritual. Decídanse porque yo ya hice mi decisión: Yo y mi casa serviremos al Rey de reyes, yo y mi casa serviremos a Jehová.
Con toda seguridad durante este día, lo quieras o no, vas a servir a uno o varios señores.
Pero puede ser el señor del materialismo o del egoísmo o el señor del placer, de la vida fácil, quizás el del orgullo o el de la ira, el desconsuelo, el desaliento, la tristeza o cualquier otra condición que se quiera enseñorear de tu vida hoy.
Pero la vida es de decisiones fuertes y radicales.
Si continúas entregando tu vida a esos señores, pronto te darás cuenta de que no valían la pena, porque jamás podrán satisfacer los anhelos más profundos de tu corazón y de tu espíritu.
¿A quién vas a servir hoy?
El Señor te invita a tomar una decisión más apropiada para tu vida.
¿No estás cansado/a de una vida vacía y sin sentido? ¿No te agotas por tratar de satisfacer tus anhelos que cada vez parecen más lejanos? ¿No te parece que cada vez que sirves a alguno de estos señores, al final de todo, tu vida queda más vacía?
Por eso, El Señor de señores te invita hoy a quitar de en medio tanta idolatría. Este es un día para vivirlo en plenitud y la única manera de hacerlo es cuando te entregas en las manos de Jesús, quien llena tu vida completamente.
Sí, la vida es de decisiones grandes y este es el día para hacer la decisión más importante de tu vida. Sirve a Jesús. Él ha sido declarado Señor y Rey y la creación entera se inclina ante Su majestad.
Sírvele a Él y todo lo demás serán solo añadiduras.
Oración:
Gracias Jesús por ensenarme la verdadera adoración. No quiero servir a nadie más sino a ti. No quiero perder mi tiempo en adoración a ídolos o al materialismo. Quiero usar este día para tu gloria y honra. Sé que solo tú la mereces y no hay nadie más que pueda reemplazarte en mi corazón y en mi adoración. Hoy quiero vivir para alabar tu nombre. Amén.
Febrero 28
El Rey de Gloria
“Alzad oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas y entrará el Rey de Gloria. ¿Quién es este Rey de Gloria? Jehová el fuerte y valiente. Jehová el poderoso en batalla”
(Salmo 24:7-8)
La revista Forbes publica anualmente un listado con los hombres más poderosos del planeta.
Políticos, millonarios hombres de negocios, personas con gran influencia en los gobiernos o en la sociedad.
Sin embargo con todo su poder, con todo su dinero, con toda su influencia, no pueden cambiar un corazón humano. No pueden sanar un alma herida. No pueden transformar el odio en amor. No pueden traer arrepentimiento, perdón, reconciliación ni paz.
Los hombres de negocios pueden ofrecer trabajos muy necesarios.
Los educadores sabios pueden ofrecer conocimientos acerca del mundo.
Las técnicas sicológicas avanzadas pueden ayudar a la comprensión propia.
Todo eso es bueno. Pero ¿puede alguna de estas opciones transformar verdaderamente el corazón humano?
Solo existe un poder en este difícil mundo en el que habitamos que consigue hacerlo.
Es el poder del amor de Jesucristo, el amor que conquista el pecado, limpia la vergüenza, sana las heridas, reconcilia a los enemigos, remienda los sueños rotos y finalmente cambia al mundo, vida por vida.
Él puede ofrecernos la paz que sobrepasa todo entendimiento, el amor que rompe barreras entre los seres humanos y el poder que vence en todas las batallas.
El Señor puede transformar este mundo y tú puedes ser parte de esa obra monumental.
Ponte de su lado. Hoy Él está consolando al afligido, sanando a los quebrantados de corazón, construyendo puentes para quienes desean la verdad, levantando al que el mundo desprecia, rompiendo cadenas de adicciones y vicios destructivos, dando un lugar a los marginados y olvidados de este mundo.
Él no se ha detenido en su obra, hasta ahora trabaja y hoy te invita a trabajar con Él.
Sí, vamos levántate. El Rey de Gloria está entrando y la batalla de este día nos conducirá con Él de nuevo a la victoria. Él nunca ha perdido una batalla y hoy está conquistando tu corazón.
Ahora El poderoso de Israel habita en ti. Estás destinado a la gloria eterna.
Oración:
Señor amado, que gran privilegio que tengo en este día de vivirlo en tu compañía. Tú sigues obrando en medio de este mundo de maldad, de desconcierto, de desilusiones, de angustias. Pero tú estás trayendo consuelo, paz y armonía. Hoy quiero ser un instrumento en tus manos para realizar esa tarea. Ayúdame a usar los dones que me has dado para bendecir otras vidas, y al final del día cuando me recueste para descansar, sabré con toda certeza que ha sido un día productivo porque tú estuviste conmigo en cada instante. Amén.
MARZO
Marzo 1
Alguien toca tu puerta
“he aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20)
¿Has recibido en alguna ocasión una visita sorpresa?
Quizás estás en tu casa un día sin esperar a nadie, tu casa en desorden, nadie te ha anunciado una visita, pero de repente suena la puerta. No tienes ni idea de quién puede estar al otro lado.
Es más, ni siquiera estás preparado/a para recibir a nadie, por el contrario no deseas que nadie te moleste. Pero abres la puerta y te encuentras a una persona que no esperabas.
¿Cómo será tu reacción? ¿Qué le dirás? ¿Le cerrarás la puerta en la cara?
Podemos tener diferentes reacciones, especialmente dependiendo de quién encontremos del otro lado de la puerta.
¿Y si es El Señor quien viene hoy a visitarte? ¿Cómo lo recibirás? ¿Lo despedirás simplemente como a alguien más?
Por alguna razón la tradición nos ha hecho creer que nosotros somos los que siempre tenemos que buscar a Dios, ya que Él es evasivo y difícil de encontrar. Pero la Biblia nos dice lo contrario y nos presenta a un Dios que no se cansa de buscarnos.
Dios buscó a Adán en el Edén, salió al encuentro de Gedeón, de Moisés, de Elías y muchos más. Así mismo, Dios te busca a ti, y lo único que tienes que hacer es estar atento y responder cuando Él golpea a tu puerta; tener el corazón abierto para dejarlo entrar.
Día tras día va pasando y Dios sigue mirando, mirando, mirando… ¿no hay nadie que quiera invocar su bendición? ¿Sobre quién puede derramar su gracia? ¿Hay alguno que esté interesado? ¿Hay alguien que desee abrir la puerta de su corazón para que Él entre en toda su plenitud y la gracia maravillosa inunde una nueva vida?
En este día, El Señor te invita a estar atento a su venida. Él quiere entrar en tu casa para que puedas disfrutar de las bendiciones eternas y se puedan cumplir los anhelos más profundos de tu corazón.
Él está llegando a tu vecindario y recorre lugar por lugar trayendo el gozo de la salvación.
¿Estás listo/a para recibirlo?
A propósito: ¿Escuchaste que alguien está tocando a tu puerta?
Oración:
Señor Jesús, hoy quiero estar atento/a a tu llamado. Sé que tus ojos buscan por aquellos que te anhelan y deseas compartir tu tiempo con cada uno. Tú estás a la puerta y no quiero hacerte esperar. No solo abro mi puerta, también abro mi corazón para que tú entres en él, lo examines y mires si hay en mí un camino equivocado y me guíes en el camino eterno. Amén.
Marzo 2
Fueron oídas tus palabras
“……no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras……” (Daniel 10:12)
¿En cuántas ocasiones has orado y parece que Dios no te escucha? ¿Has experimentado el vacío del silencio del Señor y piensas que tus oraciones no han llegado hasta el trono de gloria?
Si te has sentido así, no eres la única persona que lo ha experimentado.
Todos pasamos por momentos de una terrible sensación en los que creemos que nuestras oraciones no tienen respuesta y nos culpamos por nuestra falta de fe, o nuestra falta de consagración en las cosas del Señor, o pensamos que nuestras necesidades no son tan importantes como para que Dios les ponga atención.
Pero no es así. Dios escucha las oraciones de sus hijos.
Como un padre amoroso Él siempre tiene atento su oído al clamor de quienes se acercan a Él con sincero corazón. Y como Él conoce todo de nosotros, Él sabe muy bien cuál es la respuesta adecuada.
En ocasiones el silencio es la mejor respuesta. En otros momentos verás cómo de una forma inmediata viene lo que estabas esperando, y te llenas de regocijo, y en otras debes guardar paciencia ante la negativa del Señor, pues es indudable que tiene un propósito mayor para ti en cada situación.
Al empezar este nuevo día puedes tener la seguridad de tu conexión divina.
Él escucha y te invita a confiar en sus respuestas. Llegará para ti el tiempo en que entenderás más claramente por qué has tenido que pasar por las situaciones que has pasado, por qué se te detuvo cuando lo que querías era seguir adelante, por qué conociste personas que no sabías que iban a influir tanto en ti pero eran mensajeros enviados del Señor con palabras de aliento y de consuelo, y también sabrás por qué a veces la respuesta a tus peticiones no fue la que esperabas, porque había mejores cosas que Dios estaba preparando para ti y aún no las podías ver.
Y entonces todo cobrará sentido, las situaciones se te aclararán, tu visión se ampliará y podrás avanzar, y podrás responder a los propósitos eternos.
Sí, Él habita en las alturas, en el trono de gloria desde donde gobierna, pero también habita en el corazón de quienes le buscan con sinceridad y confianza.
No dudes. En este mismo instante, Dios está haciendo algo para ti y pronto lo sabrás.
Tus palabras han sido oídas. No temas, no desmayes, Él te levantará con la diestra de Su justicia y nuevas fuerzas llegarán a tu vida.
Oración:
Sé que tengo una esperanza sólida cuando creo en ti Señor Jesucristo. Sé que si diste tu vida por mí, ¿Cómo no escucharás también mis oraciones, mis suplicas, mis ruegos? Hoy tengo esta certeza. Tú no solo me escuchas, sino también intercedes por mí ante el trono de la gracia. Qué maravillosa bendición que tengo al saber que mis oraciones son escuchadas, han subido hasta los cielos y han sido colocadas en las mejores manos. Gracias Señor Jesús. Amén.
Marzo 3
Derrotando a los gigantes
“tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, El Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado” (1 Samuel 17:45)
La victoria de los hijos de Dios dependerá siempre de la fuerza de quien los envía.
A medida que el mundo avanza, se presentan nuevos desafíos difíciles de enfrentar. Situaciones tan complejas que se asemejan a los gigantes imposibles de vencer.
Sin embargo, Dios está levantando hombres y mujeres valientes con corazón de guerreros que enfrentan las batallas con las armas de Dios y siempre salen vencedores.
David venció a Goliat de la manera en que ningún ser humano sobre la tierra lo hubiera pensado.
Tan solo este valeroso jovencito que no resistió que el nombre del Señor fuera blasfemado y que se levantó con furor sobre el enemigo que amedrentaba al pueblo de Israel, logró lo que muchos otros hombres de guerra no habían alcanzado.
Mientras todos se escondían por miedo al Gigante, David acabó para siempre con ese enemigo y engrandeció el nombre de su Señor.
¿Eres tú uno de estos miembros de las nuevas generaciones victoriosas? ¿Estás listo para enfrentar esos gigantes y vencerlos en su propio terreno pero con las armas de Dios?
En este día, El Señor quiere llevarte a un terreno de victoria en donde puedas levantar el nombre de Dios en alto, y al derribar esos gigantes proclamarle al mundo que hay un Dios poderoso que vence en todas las batallas.
Lo importante no es lo que dice el enemigo. Goliat vociferaba todo tipo de maldiciones, pero David había entendido la grandeza de su Dios.
Si en este día tienes que enfrentar a uno de estos gigantes, mira primero hacia los cielos. Reconoce la grandeza de Aquel que ha creado todas las cosas. Observa la majestad sublime del que puso cada estrella y cada astro, cada planeta del universo. Imagina los poderosos ejércitos que acompañan tu caminar de cada día y entonces mira a ese gigante y dile con voz que retumba: ¿Quién es este intruso en mi vida que se atreve a desafiar a un hijo de Dios? y ve con seguridad, porque Dios ya te ha otorgado la victoria.
Oración:
Este es un día de victoria para mí. Señor, tú peleas por mí y siempre sales victorioso. Por eso mi oración en este día es para que me ayudes a descansar en Tu poder, en Tu majestad, en Tu autoridad. Quiero vivir con la seguridad que tú me das al ir delante de mí en cada batalla que tengo que enfrentar. Soy un/a guerrero/a de tu poderoso ejército. Tú eres el comandante en jefe. La victoria está asegurada en ti. Amén.
Marzo 4
Un amor sin igual
“porque de tal manera amó Dios al mundo………………” (Juan 3:16)
La afirmación del amor de Dios recorre toda la Biblia en múltiples formas. Amando a la humanidad perdida y preservándola a través de Noé. Amando a Abraham y dándole promesas de bendición eterna. Amando a David y concibiéndolo como un hombre de acuerdo a su corazón. Amando a su pueblo y liberándolo de la esclavitud, llevándolo por el desierto hacia la tierra prometida. Amando a sus discípulos, a la mujer adúltera, al centurión que le aceptaba, a la viuda que lloraba, al leproso que se quejaba, a la mujer enferma que buscaba tocar su manto, a las multitudes hambrientas de comida y de palabra, a los pecadores arrepintiéndose, a los que lo golpeaban y escupían, a quienes lo clavaron a una cruz y a quienes contemplaron su muerte y su resurrección.
En todo esto, estabas también tú. En la mente de Dios estabas contemplado tú desde el principio, desde la creación del mundo y en este día el amor de Dios sigue siendo el mismo para ti.
El mismo amor que tuvo por su madre María. El mismo amor que tuvo por sus amigos, por sus cercanos, por Lázaro a quien levantó de la tumba, es el mismo amor que desea que tú experimentes y te está llamando solamente a que lo aceptes.
Eso es todo lo que tienes que hacer. Aceptarlo. Recibir su amor.
¿Estás dispuesto a recibir hoy ese amor divino en toda su dimensión?
Hay muchas cosas que en mi mente finita no puedo entender, pero que debo aceptar por la fe.
Yo no sé cómo funciona la electricidad, pero aun sé que es muy difícil vivir en la oscuridad.
Yo no sé cómo funciona el sistema digestivo, pero sé que aun sin saber cómo funciona, debo comer para seguir adelante.
Yo no puedo entender la dimensión del amor de Dios, pero sé lo que Él me pide, que abra mi corazón y reciba ese amor y que al hacerlo, tendré un destino de eternidad en su compañía.
Por eso no es necesario que lo entiendas en toda su dimensión.
Así que en este día aunque no lo comprendas cabalmente, solo acéptalo como un regalo divino, como el más grande obsequio que viene de un Dios lleno de amor para dar.
¿Quieres recibirlo? Extiende tus manos, Él las llenará.
Oración:
Aunque he buscado el amor en diferentes lugares, hoy entiendo que no hay una fuente superior que mi Señor. Tú eres la fuente, el dador, el canal, el origen del amor y por lo tanto, no puedes jamás ser superado. Por eso hoy recibo ese amor tuyo manifestado de tantas formas diferentes. No lo puedo comprender en toda su dimensión, pero sé que no hay nada ni nadie que me pueda separar del amor de mi Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Amén.
Marzo 5
En la casa de mi Padre
“Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:3)
Un artista insatisfecho con su trabajo le dijo un día a su esposa, me voy a buscar inspiración para pintar mi obra maestra.
Viajó por muchos países, vio cosas hermosas pero no encontraba lo que andaba buscando.
Un día salió a pasear y vio una novia saliendo de su boda y le preguntó: ¿Qué es para ti lo más hermoso del mundo? Ella sin titubear dijo, por supuesto, el amor. Pero ¿Cómo pintar el amor?
Continuó su camino descorazonado y encontró a un soldado que volvía de la guerra y le preguntó: Para ti ¿Qué es lo más hermoso del mundo? Por supuesto la paz, respondió el soldado. Pero ¿Cómo pintar la paz?
Siguió buscando y encontró a un pastor y le preguntó lo mismo, y él le contestó: Por supuesto que la vida. Pero ¿Cómo pintar la vida?
Desesperado y frustrado volvió a su hogar, cansado de su cuerpo y de su espíritu.
Su esposa lo recibió con mucha ternura y calor. El artista encontró el amor del que le había hablado la novia.
En su hogar todo respiraba tranquilidad y seguridad, era la paz de la que le había hablado el soldado.
De repente, vio a sus hijos que venían corriendo hacia él para abrazarlo y besarlo, y encontró la vida de la que le había hablado el pastor.
Toda la inspiración que necesitaba la había encontrado en su hogar.
No hay un lugar más acogedor que nuestro propio hogar. Podemos visitar hermosos países, caminar por ciudades espectaculares, observar hermosos paisajes, llegar a lugares paradisiacos, pero aun con todo su atractivo, siempre experimentaremos la necesidad de retornar al lugar donde nos esperan nuestros seres queridos.
Por eso Dios está diseñando en el más allá un hogar para sus hijos. Es un hogar en donde reina el amor, la paz y la vida eterna, porque está siendo diseñado perfectamente por el Divino Arquitecto.
Y hoy El Señor nos invita a convertir nuestros hogares en lugares donde Su presencia sea continua como un anticipo de lo que viviremos en la eternidad.
Este es un día hermoso para vivirlo de la mejor manera. ¿Saludaste a los tuyos con un beso? ¿Expresaste palabras de amor y no de reproches? ¿Alegraste la vida de quienes te rodean con un bonito detalle? Vive este día como una expresión perfecta de lo que será tu eternidad. Al fin y al cabo hoy estás más cerca de ella.
Oración:
La seguridad de mi vida no es solamente que tengo un hogar terrenal, sino que al partir de este mundo también tendré un hogar celestial preparado directamente por mi Señor Jesucristo. Te doy gracias Señor por semejante privilegio. Saber que por la eternidad disfrutaré de tu presencia me llena de gozo desde ahora mismo porque sé que nunca me faltará el calor de hogar en la casa de mi Padre celestial. Amén.
Marzo 6
Nunca estás solo/a
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo y si por los ríos no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Isaías 43:2)
Es posible que en ocasiones vengan a tu mente situaciones difíciles que has afrontado.
Piensa por un momento lo peor que te llegó a suceder. En ese momento te lamentaste y lloraste, quizás gritaste y dijiste por qué a mí, por qué a mí.
Parecía que no había esperanza y el silencio de Dios era demasiado duro para ti. Y tú decías, dónde está mi Dios, por qué no ha venido, por qué no me escucha, mira mi condición, no puedo estar peor.
Pero Dios no se había ido, ni se había distraído. Él estaba ahí, aunque no te diste cuenta, Él te confortó, aunque no lo notaste, Él te susurró al oído palabras de consuelo, aunque no podías verlo, Él no se apartó de tu lado.
En ese momento de gravedad en el hospital o en aquel momento en que tu familiar se fue para siempre y tú solo tenías lágrimas en tu rostro, en ese momento cuando te dijeron que ya no te necesitaban más en el trabajo, cuando tu hijo se fue de la casa, o cuando caminabas solo y pensabas que no eras importante para nadie, o cuando tu esposa te miró con desprecio y te dijo: me voy para siempre.
Pero Él nunca te abandonó.
Ese es el verdadero milagro de este mundo. Un Dios tan grande y majestuoso que colocó con sus manos las estrellas, los astros, los planetas y que tiene el poder sobre todas las cosas, es el mismo que camina de tu lado, te cuida, te protege y te libra de tu condición perdida y te lleva hacia el camino de salvación eterna.
En medio de una generación maligna, perversa, fría, egoísta e individualista somos cuidados por las manos de nuestro Señor.
El enemigo acecha pero no tiene nada que hacer con los hijos de Dios.
Por eso en este día tú caminas con seguridad. Tus pasos son firmes, estás siempre protegido/a por la diestra del Señor.
Por eso puedes reafirmar hoy con total certeza: yo sé que aunque pase por aguas profundas no voy a perecer, yo sé que aunque los tiempos sean malos, Él no me soltará de su mano, yo sé que aunque la tristeza me domine, Él enjugará toda lagrima de sus hijos, yo sé que aunque pase por el fuego, no me voy a quemar, porque Él lo dijo y eso me basta.
Nunca estás solo/a, Dios está contigo todos los días hasta el fin.
Oración:
La seguridad de tu presencia me reconforta todos los días de mi vida. Hoy elevo mi mirada al cielo dándole la gloria a mi Dios por darme el regalo maravilloso de su compañía. Aunque el mundo entero me abandone, no hay manera alguna que El Señor lo haga porque Él lo ha prometido. Camino con seguridad porque tú me has repetido una y otra vez que no tema, que no estoy a la deriva en medio de este mundo, por el contrario, la verdad más grande de mi vida es que tú estás conmigo. Amén.
Marzo 7
Mirando hacia el futuro
“¿hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel?”
(1 Samuel 16:1)
Ante la desobediencia del rey Saúl, la orden del Señor para Samuel fue: ponte de pie ahora porque vamos a buscar lo nuevo, lo presente y lo que es mejor para el futuro.
¿Por qué sigues aferrado al pasado? ¿Por qué siempre miras hacia atrás, en lugar de mirar hacia adelante a las cosas que Dios está haciendo nuevas? ¿Hasta cuándo seguirás atado a la unción que ya pasó? ¿Hasta cuándo seguirás amarrado a lo que ya no edifica, ni construye, ni bendice?
Disfrutamos las cosas del pasado y dimos gracias a Dios por ellas, pero ahora hay algo nuevo para nosotros.
Hay quienes aún se siguen lamentando por aquel negocio que no hicieron, o por aquella palabra que no dijeron, o por aquella decisión que no tomaron, y aunque ya ha pasado el tiempo y deberían estar viviendo el presente con toda la intensidad, aún siguen refugiados en el pasado.
Vidas que no se superan y así como siguen viviendo en el pasado, no solo siguen sufriendo por las mismas cosas de ayer, sino que también afectan a quienes tienen al lado.
La vida es una sola y no se detiene jamás. Lo de ayer ha marcado nuestra vida, pero ahora hay cosas por vivir, un presente para disfrutarlo al máximo, algo nuevo y fresco de Dios que se levanta para nosotros cada mañana.
A lo mejor en tu vida solo ha habido desprecio. A lo mejor no te han tenido en cuenta y simplemente te tratan sin consideración o no te han valorado en lo que tú sabes y hay un potencial que aún está por ser mostrado en este mundo.
Pero Dios tiene propósitos para ti. Y el que era despreciado va a recibir el aceite nuevo que se está preparando, y el que no era nada para el mundo se convierte en el ungido de Dios que ha sido llamado para cambiar a su familia, o a su comunidad, o a su ciudad, o a su estado, o a la nación entera.
Lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios y lo que no es, para deshacer lo que es. (1 Corintios 1: 28)
No te desalientes. No te desanimes. A lo mejor en este momento de tu vida no sabes ni qué será de ti el día de mañana, pero mira hacia adelante, ya no mires atrás, hay todo un mundo de bendición y de unción que va a ser derramado sobre ti y serás conocido en el reino de los cielos, y el favor de Dios estará contigo.
Oración:
Amado Dios, sé que me renuevas a través de Cristo Jesús. Si estoy en Cristo soy nuevo y tus misericordias me alcanzan cada mañana. El bien y la misericordia me siguen y soy parte de la ciudadanía del pueblo escogido, estoy bajo tus pactos, me pertenecen tus promesas y tengo esperanza y Dios en este mundo. Por lo tanto, hoy solo puedo reconocer la obra de tus manos, sabiendo que aunque mi pasado no haya sido el mejor, mi presente y mi futuro contigo son de plenitud y de armonía en tu presencia. Amén.
Marzo 8
Dios te está buscando
“Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora e informaos; buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que haga justicia, que busque verdad; y yo la perdonaré” (Jeremías 5:1)
Dios siempre que va a hacer algo en la tierra, busca un hombre o una mujer. Dios no busca un ángel o un ejército celestial para llevar a cabo esa labor que Él desea realizar. Él busca un hombre o una mujer pero que sean diferentes, que sepan escuchar su voz y que obedezcan a su Palabra.
Pero ¿Dónde están los hombres y mujeres que se despertarán para aferrarse a Dios? ¿Dónde están aquellos que dicen: he puesto mi confianza en Dios y así el mundo entero se ponga en mi contra yo voy a seguir a mi Señor y haré lo que Él me diga?
Y El Señor ni siquiera está buscando multitudes, Él busca uno solo, uno que haga justicia, uno que haga el bien desinteresadamente, uno que ame al Señor por encima de todas las cosas, uno que no se detenga porque hay obstáculos en el camino, sino que sabe que con Dios cualquier obstáculo ya está vencido.
Una y otra vez El Señor repite lo mismo. Por causa de los justos yo traigo perdón, por causa de los justos yo traigo misericordia, por causa de los justos yo traigo restauración, pero ¿dónde están?, ¿adónde se han ido?, encuéntrenme uno, uno solo para que por amor a él, se despliegue toda mi compasión y mi amor por la humanidad.
Examínate en este día y mira qué es lo que se opone a que tú seas ese hombre o esa mujer de Dios y ponlo en el altar del Señor, porque tú puedes ser ese que Dios anda buscando.
Él conoce lo genuino y lo aparta de lo falso.
No hay garantías de buena vida, ni de placeres sin fin. No hay garantías de una vida sin obstáculos.
Pero eso sí, la historia dirá que cuando Dios estaba buscando a un hombre o una mujer y sus enviados recorrían todos los lugares, de repente todo se detuvo. Un ángel le dijo a otro: paren ya. No sigan buscando, lo hemos hallado. Aquí está, nadie lo había visto pero nosotros lo hemos descubierto.
Es un valiente, no se asusta con el primer obstáculo. Es decidido, tiene amor por los demás, es un intercesor, se para en la brecha no para acusar a los demás, sino para levantarlos en oración delante de Dios.
Aquí está, lo hemos encontrado. Díganle al Señor que envíe su misericordia, díganle al Señor que envíe su perdón, porque aquí hay un justo que ha podido cambiar el curso de la destrucción que venía.
¿Eres tú esa persona?
Oración:
Dios de los cielos, sé que tus ojos recorren toda la tierra para mostrar tu favor para quienes tienen un corazón perfecto para ti. Hoy quiero ser esa persona. Quiero ser quien tú andas buscando. Sé que solo puedo hacerlo con tus fuerzas, bajo tu amparo y tu fortaleza. Sé que tú puedes facultarme para hacer de este día un día de excelencia en tu servicio, dando lo mejor de mí para hacer de este mundo algo mejor. Oro confiando en tu poder y en el gran amor que siempre me has dado. Amén.
Marzo 9
Una nueva oportunidad
“Este es el día que hizo El Señor; nos gozaremos y alegraremos en él” (Salmo 118:24)
Imagínate por un momento a un hombre que está moribundo. No hay más remedio, ya está para morir aunque está muy joven y tiene la sensación que hubiera podido hacer más en esta vida. Sin embargo, el diagnóstico es muerte. No hay nada que hacer, se va a cerrar esa historia en este mundo, la enfermedad avanza y todo se hace irreversible.
Las posibilidades de recuperación se reducen y todos están esperando solo ese momento en que cierre sus ojos para siempre. Hay mucho dolor en él y entre quienes le rodean.
Pero de repente El Señor hace algo maravilloso. La mano de Dios se extiende y este hombre que estaba moribundo, a punto de irse de este mundo, es sanado completamente.
Nadie puede entenderlo, se preparaban para la muerte y ahora celebran la recuperación.
Todo estaba perdido pero ahora delante de ellos este hombre se levanta con todo vigor, con toda energía, con gran fortaleza y ni siquiera se levanta pesadamente sino que literalmente, salta de su cama lleno de vida.
Déjame preguntarte: ¿Se iría de aquel lugar aburrido y triste para irse a quejar de los médicos, de las enfermeras, del trato del hospital, de la comida que no le gustó, del poco brillo del piso, de los cuadros que había en su cuarto y del vecino que roncaba mucho?
No. Nada de eso. Qué le va a importar eso en realidad. Él vive ahora diferente. Ha sido rescatado cuando nadie daba nada por él. Todos hablaban de él como el desahuciado, ese era el apelativo que le habían puesto.
Pero para Dios había otro apelativo. No era el desahuciado sino el renacido, el nacido de nuevo, el rescatado. El mundo no tenía esperanza en su recuperación, pero Dios tenía otros planes y lo levantó como una persona cambiada, transformada, lista para seguir adelante.
Ahora déjame hacerte otra pregunta: ¿Cómo sería de ahí en adelante la vida de este hombre?
¿Sería una vida de solo amargura, tristeza y depresión? No creo.
Después de haber pasado por una experiencia de esas, con seguridad que cada mañana se levantaría agradecido con Dios. Cada mañana diría: Señor, gracias por este nuevo día, voy a vivirlo con toda intensidad, con todo amor. Voy a vivirlo con alegría y con agradecimiento en mi corazón.
En realidad, para él cada día sería toda una experiencia maravillosa porque sabía de dónde había sido rescatado.
Este es el día que Dios hizo para ti. Vívelo con toda intensidad, pasión, amor y agradecimiento.
Si tú has venido al Señor, también tú has sido rescatado. Dale gracias a Dios por ese milagro.
Oración:
Señor, sabiendo que tú me has dado una nueva oportunidad para vivir, hoy quiero vivirlo con toda intensidad, quiero vivirlo con acción de gracias, con alabanza a tu nombre, con deseos de alcanzar a otros para tu gloria. Cada día cuenta y hoy me has dado este regalo de vida, lo usaré de la mejor manera. Amén.
Marzo 10
Mudado en otro hombre
“Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre” (1 Samuel 10:6)
Estamos en tiempos gloriosos de la historia de la iglesia.
Si tú lees el Antiguo Testamento te darás cuenta que cada vez que El Espíritu Santo venía sobre un hombre, este era mudado, era transformado, recibía el poder para enfrentar los enemigos.
Otoniel, Gedeón, Sansón, David y muchos otros recibieron poder con el cual hicieron cosas que ellos no podían entender. Derribaron gigantes, acabaron ejércitos enemigos, dirigieron al pueblo con sabiduría. No eran solo ellos, no era en sus fuerzas, no era su intelecto ni su estrategia, era el poder que había venido de lo alto y que los había mudado en otros hombres.
Y lo mismo sucede en el Nuevo Testamento con todos aquellos que recibieron poder desde lo alto y lo mostraron en este mundo.
Por eso el Pedro que predicó en Pentecostés no era el mismo inseguro que pescaba en el mar de Galilea, había sido mudado en otro hombre.
Por eso los discípulos que propagaron el evangelio en todos los lugares y desafiaron a las autoridades que se les oponían, y al imperio que los perseguía, no eran los mismos discípulos asustados que se habían escondido cuando Jesús fue tomado preso y llevado a la cruz, habían sido transformados.
Por eso el Pablo que testificaba hasta en las cárceles y que soportaba las persecuciones, los azotes, los golpes, las humillaciones, no era el mismo Saulo perseguidor de los cristianos.
¿Qué había pasado en todos ellos? ¿Cuál era la diferencia? ¿Qué los había mudado en otros hombres?
El poder que vino de lo alto los transformó y ya no fueron los mismos nunca más, ahora tenían sobre ellos el favor celestial. Tenían el poder que había venido directamente de los cielos para ellos.
¿Lo tienes tú? ¿Estás también a punto de ser mudado en otro hombre u otra mujer?
Todos necesitamos de ese gran poder que viene desde los cielos. Es el poder que todo lo cambia. Es la diferencia entre tener un argumento o tener una unción fresca y poderosa. Es la diferencia entre saber de Dios y conocerlo por los libros, o experimentar la realidad de un Dios vivo que venció a la muerte, venció a la enfermedad, venció al pecado, venció al maligno, venció en este mundo y además desea que todos nosotros seamos investidos del mismo poder con el cual Él venció.
Entonces, ¿Estás listo/a para ser mudado en otro hombre o en otra mujer? ¿Estás listo/a para recibir poder desde lo alto?
Que este sea el día de tu transformación. Hay un poder especial esperando por ti.
Oración:
Amado Dios, nos diste un regalo maravilloso a través de la presencia y el poder del Espíritu Santo. Por eso hoy quiero ser investido/a del mismo poder que recibieron los discípulos en Jerusalén, pues desde aquel momento sus vidas fueron transformadas para siempre y sirvieron sin detenerse al Dios de los cielos. Ese es mi anhelo también. Quiero servirte sin reservas, sin temores y con poder de lo alto, este es el día de transformación. Amén.
Marzo 11
Mi mayor herencia
“…….vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de Él, le preguntó: Maestro bueno, ¿Qué haré para heredar la vida eterna? “ (Marcos 10:17)
Supongamos que mañana al amanecer te han quitado todo lo que tenías: casa, carro, bienes, todas las propiedades, hasta tu ropa, entonces ¿qué tan rico serias?
Hay personas que de la noche a la mañana lo pierden todo, en una catástrofe, en una quiebra, etc. Y recién en esas circunstancias empiezan a descubrir que tenían otro tipo de riquezas mayores.
Déjame preguntarte: ¿Alguna vez te has negado algo que tú querías, solamente para ver avanzar la obra de Dios? ¿Alguna vez has sentido la necesidad de sacrificar algo tuyo solo para ver que otras vidas fueran alcanzadas? ¿Puede acaso haber algo más emocionante, más importante que colaborar en cambiar el destino eterno de una vida, del Infierno al Cielo, de ganar un amigo eterno y ganar un alma eterna para Jesús?
Las posesiones materiales tienden a hacer que se apegue a este mundo el corazón del hombre.
Si el interés principal de una persona está en las cosas materiales pensará en términos de precio y no en términos de valor; pensará en términos de lo que se puede conseguir con dinero.
Y bien puede ser que olvide que hay cosas más valiosas en este mundo que el dinero, que hay cosas que no tienen precio, y que hay cosas preciosas que no se compran con dinero.
Cuanto más tenga una persona, mayor será la responsabilidad que se le imponga.
¿Usará lo que tiene egoísta o generosamente? ¿Lo usará como si fuera el dueño indiscutible, o recordando que es Dios quien se lo ha dejado en depósito?
Heredar la vida eterna, entrar en el reino, y ser salvado, son imposibles para cualquier ser humano, pero no para Dios, que es bueno y desea la salvación de todos. Por lo tanto, todos hemos de depender únicamente de Dios.
El que confía en sí mismo y en su riqueza nunca puede estar seguro de salvarse.
El que confía en el poder salvador y en el amor redentor de Dios puede entrar gratis en la salvación y esta es la verdad que sigue siendo la base fundamental de la fe cristiana.
¿Y tú que harás para heredar la vida eterna?
Solo Cristo te la puede dar. Ven a Él en este día y lo tendrás todo.
Oración:
Señor, reconozco hoy que mi mayor tesoro eres tú. Que no hay nada ni nadie en este mundo que puedan desplazarte del primer lugar de mi corazón. Tenerte a ti, Señor Jesús es en realidad tenerlo todo, y es por eso que conocerte ha sido para mi vida el mayor descubrimiento posible que día a día me llena de gozo y de alegría. Hoy quiero disfrutar de tu compañía, no hay nada mejor para quien confía en ti. Amén.
Marzo 12
La rendición es completa
“y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:8)
En las Olimpiadas de París de 1924, un atleta escocés de 22 años ocupó los titulares de los periódicos cuando decidió decir no al yo y sí a Dios. Eric Liddell tomó una decisión que para la mayoría de la gente hubiera sido inconcebible: salir de su mejor evento, la carrera de 100 metros, porque las carreras eliminatorias se celebrarían un domingo.
Mientras más competidores estaban participando en las eliminatorias, Liddell estaba dedicado a la prédica de un sermón en una iglesia cercana.
Posteriormente, Lidell se inscribió en la carrera de 400 metros, carrera para la cual no tenía entrenamiento. Enfrentó el reto y terminó cinco metros por delante de su competidor más cercano, batiendo una nueva marca mundial.
Su obediencia en París fue solo una de una serie de rendiciones hechas durante toda su vida que le hicieron merecedor del aplauso del cielo.
Después de su triunfo olímpico regresó a la China, donde se había criado, para trabajar como misionero. En 1943 estaba interno en un campo de concentración japonés en la China, adonde continuó sirviendo a Dios y ministró con gozo a sus compañeros de prisión.
Mientras todavía estaba en el campo, Liddell sufrió un tumor cerebral que destruyó su cuerpo y lo dejó parcialmente paralizado.
El 21 de febrero de 1945, Eric se encontraba acostado en una cama de hospital, luchando para poder respirar y pasando de un estado de conciencia a un estado de inconciencia.
Finalmente sufrió convulsiones. La enfermera que había estado a su lado lo tomó en sus brazos mientras él lograba pronunciar sus últimas palabras. Dijo con una voz apenas perceptible: Annie, la rendición es completa.
Eric Liddell entró en coma y luego pasó a la eternidad, adonde el siervo dobló rodilla ante el Maestro que tanto amó y por quien había trabajado tan fielmente.
Cuando hablamos de la vida cristiana, hablamos de rendición de cada aspecto de nuestra vida a los designios divinos.
¿Qué nos pide El Señor que rindamos? La respuesta es: todo.
La rendición cristiana significa que vamos a Él bajo sus términos, sabiendo que hemos aceptado voluntariamente y con alegría Su señorío sobre nuestras vidas.
En este día rindamos nuestras vidas a Dios en totalidad. Él nos dará la fuerza para vencer durante esta etapa de nuestras vidas.
Oración:
“Ya no me pertenezco, sino que tuyo soy. Ponme a tu voluntad, y con quien tú quieras. Ponme a hacer, ponme a sufrir. Déjame ser empleado por ti o echado a un lado por ti, exaltado por ti o abatido por ti, ya sea que me llenes o que me dejes vacío, que tenga yo todo, o que no tenga nada. Libre y sinceramente cedo todo a tu placer y disposición. Y ahora, oh Dios glorioso y bendito, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tu eres mío y yo tuyo. Que así sea. Amén” (Juan Wesley).
Marzo 13
Un pueblo especial
“Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra” (Deuteronomio 7:6)
Desde el capítulo 12 del libro de Génesis a través de la elección de Abraham, El Señor ha mostrado su intención de tener un pueblo que haga la verdadera diferencia en este mundo tan lleno de contaminación.
La intención de Dios era crear un pueblo diferente, una nación de gente que señalara a otros el camino hacia Dios y Su prometida provisión de un Redentor, Mesías y Salvador.
El Señor les dijo que ellos serían un reino de sacerdotes y de gente santa. Les señaló el fin para luego mostrarles cómo alcanzarlo.
Les dijo lo que iban a llegar a convertirse y luego los llevó de su mano para mostrar cómo se vive en un constante descubrimiento de la voluntad divina.
¿Cómo debería ser entonces ese pueblo? ¿Cuáles deberían ser las características del pueblo que camina de la mano de Dios?
Dios no quiere que seamos iguales a todo el mundo. Y esa diferencia tiene que ser en nuestra forma de pensar, de hablar y de actuar. Esto tiene que ser visible a los que están a nuestro alrededor, tiene que ser algo notorio, y que la gloria de Dios se haga evidente entre su pueblo.
Muchas veces nos preguntamos ¿por qué será que no avanzamos en nuestra vida espiritual? ¿Por qué será que nuestros hijos no se motivan por la Palabra de Dios? ¿Por qué nuestras iglesias no crecen como deberían crecer ni tienen una presencia de Dios más poderosa?
Y nos damos cuenta de que el espíritu contaminante de este mundo se ha metido en todas partes incluso en las iglesias mismas.
El enemigo tiene atrapados a tantos jóvenes y adultos en las garras de la tecnología, de la dependencia de lo novedoso, de las imágenes sensuales que dañan la mente y en filosofías que llenan al ser humano de confusión y le impiden fomentar una relación más cercana con el Dios vivo que dicen amar.
Hombres y mujeres narcotizados por el mundo. El mismo efecto que tienen las drogas ahora lo tienen tantas cosas que están narcotizando a la humanidad. Narcotizados con celulares y videos que no pueden parar de usar o de programas de televisión que no pueden parar de ver.
Y todo esto también está contaminando a la iglesia en general.
Por eso es necesario que no se nos olvide quiénes somos.
Somos un pueblo especial que debe mostrar en todo lo que hace la santidad de Aquel que nos lleva de su mano hacia un destino de salvación eterna. ¡Que no se nos olvide!
Oración:
Padre, hoy te pido que me ayudes a recordar siempre que he sido apartado para tu gloria. Que soy parte de un pueblo que camina de tu mano destinado para manifestar tus virtudes. Que he sido llamado a ser luz y sal de esta tierra. Permíteme entonces glorificarte en cada acto de mi vida. Amén.
Marzo 14
Un mundo hambriento de esperanza
“Luego se dijeron el uno al otro: no estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.” (2 Reyes 7:9)
Una de las cosas más significativas que hemos podido notar por estos días quienes estamos al tanto de los acontecimientos, es que el mundo está hambriento de una esperanza real.
A medida que se escuchan las noticias de lo que sucede alrededor del mundo, nos damos cuenta que empieza a cundir el desespero, la desilusión, la angustia en muchas personas.
Sin duda se necesita una esperanza real.
Esta era la misma situación que se vivía en Samaria en tiempos del profeta Eliseo.
Completamente sitiados por el enemigo por mucho tiempo, muriendo de hambre literalmente y a punto de claudicar.
Pero, cuando las cosas se veían peores, fue cuando Dios obró de manera sobrenatural para cambiar todo ese oscuro panorama en un solo día.
Llevaban tantos días en esa situación desesperada que necesitaban escuchar algo diferente, una esperanza para soportar un día más.
Y esa noticia llegó primero a través del profeta Eliseo quien trajo palabra de Dios y luego en acciones sobrenaturales que permitieron que en un solo día, aquellos que se estaban muriendo de hambre, tuvieran abundancia.
Este mundo está hambriento de esperanza y Dios tiene una respuesta para nosotros.
Él no va a hacer grandes maravillas para que creamos, Él va a hacer grandes cosas, porque creemos que Él es poderoso y lo puede hacer.
El siempre responde a aquellos que tienen fe y se acercan a Él creyendo que es galardonador de los que le buscan.
Tenemos esperanza. Tenemos a Jesús.
¡En el siempre hay esperanza!
Oración:
Señor, en este día se renueva mi esperanza porque te tengo a ti Jesucristo. Si te tengo a ti lo tengo todo, por lo tanto sé que este será un día de abundancia de bendiciones, de gracia y de sustento para mi vida. Amén.
Marzo 15
Renunciando al mundo o renunciando a Jesús
Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
(Lucas 14:33)
La Biblia no hace distinción entre dos clases de discípulos que siguen a Cristo: unos que lo dejan todo por seguirlo a Él y otros que mantienen un pie con El y el otro pie en el mundo.
Hay una sola clase de discípulos, una sola.
Jesucristo dijo en Lucas 14:33 que “cualquiera de vosotros, que no renuncie a todo lo que posee por causa de mí no puede ser mi discípulo”
Eso no quiere decir que todos lo que siguen a Jesús deben vender todas sus pertenencias y quedarse viviendo en la indigencia.
O que deben dejar su profesión, su carrera, pero si significa que ahora su vida tiene una prioridad y no es nada en este mundo, sino que su prioridad es Cristo y nadie más.
Cuando una persona realmente se convierte a Cristo, en realidad deja de ver todas las cosas como sus posesiones, porque él o ella se convierten en una posesión de Jesús.
Si yo soy de El entonces todo lo mío en realidad a Él le pertenece.
Esa fue la declaración de Pablo: lo que era para mí ganancia, lo he dejado atrás y lo he perdido todo por la excelencia del conocimiento de Cristo mi Señor.
El mundo separa a los indeseables, Jesús va tras ellos.
El mundo se aparta de los que considera demasiado poco, pero Jesús se sienta a cenar con ellos para compartirles las buenas nuevas de salvación.
Dios ve, no lo que somos, sino lo que podemos llegar a ser.
Si Cristo necesitaba un apóstol, ¿por qué no seleccionó a uno de los fariseos?
Si necesitaba un evangelista, ¿por qué no escogió a uno de los escribas?
Pero El no obra como el mundo entero lo haría, El escoge a los imperfectos para perfeccionarlos, El escoge a los defectuosos para pulirlos, El escoge a los desahuciados del mundo para revivirlos.
Por eso es que también a nosotros nos escogió.
Porque nosotros éramos eso exactamente: Imperfectos, defectuosos, desahuciados, pero ahora por su gracia vivimos para la gloria de Dios, si es que hemos abierto nuestro corazón a Jesucristo.
Así que solo tenemos dos opciones o renunciamos al mundo para seguir a Jesús o renunciamos a Jesús para seguir al mundo.
Los dos caminos no llevan al mismo destino
¿Por cuál de ellos quieres transitar?
Oración:
Señor, en este día elevo una oración delante de ti, en reconocimiento de quién es mi verdadera prioridad. El haberte conocido me ha revolucionado espiritualmente, por lo tanto, sé que ahora mi vida solo tiene sentido cuando hago tu voluntad y me someto a tus designios perfectos. Gracias porque me has hecho parte de los tuyos, por tu inmensa misericordia, Amén.
Marzo 16
Nacer de nuevo
“No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:5)
En medio de la oscuridad de la noche un hombre judío fue a buscar a Jesús para hacerle algunas preguntas porque estaba muy inquieto por lo que Él estaba haciendo.
Nicodemo era un miembro muy conocido y muy respetado del Sanedrín. Como fariseo conocía perfectamente la ley y la teología de su pueblo, por eso Jesús lo llamó maestro de Israel.
Nicodemo le dice a Jesús: “Sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él” (Juan 3:2)
Es decir él estaba ponderando las obras milagrosas. Estaba reconociendo que Jesús era diferente y que las obras que hacia no podían ser hechas por alguien a menos que hubiese sido un enviado del cielo.
Pero el Señor le contesta que lo importante no son las señales y los milagros, sino el cambio radical en la vida de una persona. Es decir, algo que solo se puede describir como un nuevo nacimiento.
¿Qué es eso? ¿Qué significa nacer de nuevo? Nicodemo siendo maestro de la ley, conocedor y sabio en las cosas de la Escritura no entendía nada de lo que Jesús le estaba diciendo.
Lo único que se le ocurrió decir a este hombre, lo único que se le vino a la mente fue la idea del nacimiento físico que todos tenemos. Volver a entrar en el vientre, pero esto es imposible.
El nacer de nuevo no es el resultado del esfuerzo humano, sino el resultado de la gracia y el poder de Dios. El que ha nacido de nuevo tiene a Cristo, la fuente inagotable, tiene la vida.
La experiencia del nuevo nacimiento no es una religión, no es una lista de actos morales, no es un movimiento al que te unes, no, nada de eso. Es en realidad una experiencia diaria, una vivencia continua con Cristo el autor de esa vida nueva.
El nuevo nacimiento te hace participante de esa naturaleza divina que antes no tenías.
Si antes eras incapaz de amar a alguien, ahora desbordas de amor por los demás.
Si antes eras incapaz de perdonar, ahora vas donde aquel que te ofendió y extiendes tu perdón.
Si antes solo pensabas en ti, ahora vives para servir, vives para dar, vives para ofrecer tu vida para ayudar al que lo necesita.
A través del nuevo nacimiento, eres participante de la naturaleza divina y estás capacitado/a para hacer lo que antes era imposible para ti.
Por eso la pregunta fundamental para saber si eres un/a convertido/a es: ¿Has nacido de nuevo del agua y del Espíritu? Si aún no lo has hecho, Jesús te llama para que abras tu corazón a Él.
Lo que es nacido de la carne sigue siendo carne, pero lo que es nacido del Espíritu te une, te hace partícipe de la naturaleza divina.
Oración:
Señor, hoy te doy gracias por haber abierto las puertas del cielo para mí. Soy participante de ese reino desde cuando abrí mi corazón para que tú habitaras en Él y ahora sé que nada ni nadie me podrán separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús. Por eso en este día, al agradecerte por mi nuevo nacimiento, te pido que me ayudes a consagrarme enteramente para hacer tu voluntad de aquí en adelante, como un compromiso real hasta que me llames a tu divina presencia. Amén.
Marzo 17
Buscando respuestas
“¿Qué pues diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros? (Romanos 8:31)
Hace tiempo atrás tuve una conversación con un familiar y me dijo lo siguiente: la verdad es que estamos viviendo en tiempos de mucha incertidumbre.
¿Qué significa eso exactamente?
La incertidumbre tiene que ver con el desconocimiento de lo que vendrá, de no tener respuestas adecuadas para los desafíos que tenemos a diario.
La vida es en realidad una pregunta constante.
¿Cuáles son tus preguntas hoy en día?
¿Qué hay en tu corazón que aún no ha sido respondido?
Pablo, al igual que cualquiera de nosotros, vivió impulsado por encontrarle significado a lo que hacía, anhelaba saber que estaba en el camino correcto, meditaba en los hechos que lo rodeaban a diario y seguía hacia adelante estimulado por el deseo de hacer la voluntad divina.
Por esa razón en este pasaje del maravilloso capítulo 8 del libro de romanos, el apóstol se desafía a encontrar respuestas que le den firmeza en su caminar y que a su vez nos sirvan a todos los creyentes en cualquier época de la historia o cualquier lugar del mundo para tener la certeza de nuestra posición en Cristo Jesús.
Todo ser humano necesita vivir con una esperanza real. Todos necesitamos experimentar en nuestra vida diaria seguridad y confianza.
La mujer viuda que llora en silencio, el joven que piensa que los demás lo han desechado y no es importante para nadie, el prisionero que purga una larga condena, la mujer que ha sido abandonada, el empleado a quien sacaron de su lugar sin explicaciones, los niños que han perdido a sus padres.
Todos necesitamos tener respuestas para mantener la esperanza, y nosotros los creyentes, sabemos que si hay respuestas porque tenemos a un Dios que dio su vida para que no perdamos esa esperanza, sino que ahora nos levantemos con mayor valentía y proclamemos que Cristo vive y es poderoso para hacer lo que Él quiera porque no hay nada imposible para El.
Dios quiere llenar en este día tu corazón de nuevas esperanzas, confía en El.
Él es la respuesta a todas nuestras inquietudes.
Oración:
Señor, gracias por ser la respuesta que tanto buscaba. Sé que este mundo tiene demasiadas inquietudes y temores por lo que pueda venir, pero yo me refugio en tus brazos de amor, bajo tu amparo y por eso enfrento mis días con la seguridad de saber que tú eres la respuesta a todas mis preguntas. Amén.
Marzo 18
En el nombre de Jesús……que predica Pablo
“pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo.”
(Hechos 19: 13)
En tiempos como los que estamos viviendo aprendemos cada día, no solo acerca de nuestras respuestas emocionales, sino también acerca de nuestras respuestas espirituales.
Sabemos que debemos tener una buena capacidad e inteligencia emocional para responder a los desafíos que las circunstancias nos están planteando ahora.
Pero ¿Qué acerca de nuestra capacidad espiritual?
¿Estamos preparados para hacer uso de los recursos espirituales que Dios ha colocado a nuestro alcance?
Algunos solo quieren tomar atajos en su progreso espiritual y se fían de la espiritualidad ajena, por lo tanto no están capacitados para soportar los grandes retos.
Cuando Pablo visitaba Éfeso, Dios se estaba moviendo con gran poder de tal manera que muchos eran sanados y se hacían milagros extraordinarios en aquel lugar.
Ese poder era evidente en Pablo de tal manera que algunos exorcistas ambulantes intentaron usar una fórmula para lograr su cometido, pero fueron grandemente avergonzados.
Nuestra vida espiritual requiere de algo más que formulas y repeticiones de frases.
Nuestra vida espiritual debe estar marcada por la consagración y búsqueda constante de la santidad.
El respaldo de Dios no viene solo porque quieras usar su nombre, sino porque seas conocido en ese mundo espiritual.
Cuando llegan las tormentas de la vida, no te salvará la santidad o consagración de tus líderes, tus maestros o tus hermanos en la fe.
Es tiempo para que te fortalezcas en El Señor Jesucristo y no tengas que usar simples formulas, sino más bien expresiones que salen del fondo mismo de un corazón que ha sido traído a la luz de la presencia refulgente del Señor.
Oración:
Amado Jesús, sé que tú eres Todopoderoso y que además me diste el privilegio de ser instrumento en tu manos benditas para traer bendición a otros. Hoy quiero ser usado/a por ti de acuerdo a tus propósitos en gloria, disfrutando del respaldo que me das en tu divina presencia. Amén.
Marzo 19
El lado bueno de las pruebas
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28)
Cuando sufrimos podríamos pensar que Dios nos ha abandonado, que su misericordia no fue suficiente o que no hay justicia para nosotros desde los cielos.
Pero cuando aprendemos a ver la vida desde el ángulo de los propósitos divinos, encontramos que Dios en realidad ha venido trabajando en nuestras vidas para alcanzar propósitos aún mucho más grandes.
Este versículo poderoso del libro de Romanos es quizás uno de los más conocidos y citados de la Escritura. Pero a la vez también mal interpretado.
La esperanza del creyente no es que escaparemos de las angustias, de la muerte, del hambre o de las dificultades, sino que el Dios Todopoderoso hará que cada una de nuestras agonías sea un instrumento de su misericordia para nuestro bien.
Las pruebas, los problemas, los momentos difíciles, tienen la intención de parte de Dios de cumplir en nosotros los propósitos que Él está realizando de convertirnos cada día más como Jesús.
La Biblia nunca le oculta al creyente que pasará por pruebas o tribulaciones.
Es parte de la experiencia de la vida misma. Pero también nos asegura que todo tiene un propósito de parte de Dios.
Y sabemos dice Pablo, ya lo sabemos, no es una incertidumbre, no es una probabilidad, es una seguridad, sabemos.
¿Qué es lo que sabemos?
Que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
No nos gustan las pruebas, eso es cierto, pero El Señor nos enseña que nuestra vida está encaminada a logros mayores y es por esto que necesitamos ser formados cada día más en el fuego para ser moldeados de acuerdo a los propósitos divinos.
Dios está trabajando en nuestras vidas. Él está creando la mejor versión de nosotros mismos.
Oración:
Señor Jesús, sé que hay ocasiones en que me llega el desaliento y la debilidad a causa de las pruebas de la vida. Pero tú me enseñas hoy que siempre hay un propósito mayor para mí y por lo tanto seguiré creciendo y aprendiendo de cada una de ellas. Gracias Señor. Amén.
Marzo 20
La fuente del agua viva
“….Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla” (Juan 4:11b)
La Biblia asocia la vida muchas veces con ríos o aguas que fluyen, que traen refresco continuo sobre aquel que toma de esas aguas.
Los profetas describieron un río que salía del templo en Jerusalén. Ezequiel describe un río que fluye desde el templo que había crecido tanto que nadie podía cruzarlo, que era fuente de vida para árboles y peces. Zacarías escribe: “En aquel día fluirá agua viva desde Jerusalén”.
El Señor Jesús dijo que los que creen en Él, de su interior fluirán esos ríos de agua viva.
No desde el templo, no desde Jerusalén, sino desde el interior del que cree.
En la conversación con la mujer samaritana, Jesús le dice: “… Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva” (Juan 4:10).
Intrigada y dudosa, y al ver que Jesús no llevaba recipiente para el agua, la mujer volvió a preguntar: “… ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?” (Juan 4:11).
En una extraordinaria promesa, el Señor entonces declaró ser la fuente de agua viva, el manantial de vida eterna, diciéndole: “… Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; “más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:13-14).
Abundancia que fluye desde tu interior. Palabra que no se detiene. Unción que se esparce por donde quiera que tú vayas. Ríos que inundan de bendición tu vida y la de quienes son tocados por ti.
Así como en el pozo de Jacob, también en la actualidad el Señor Jesucristo es la única fuente de agua viva, el agua que apagará la sed de aquellos que sufren de la sequía de verdad divina que tanto aflige al mundo.
Ese debe ser el cristiano de todos los tiempos. Tomando siempre de la fuente del agua viva. Fortaleciendo su vida con la voz que viene de los cielos.
Vida nueva, corrientes que no se detienen, torrentes de bendición que no cesan y la palabra cada vez haciéndose más viva en nuestro interior.
Hay muchos pozos hoy, pero están secos. Hay muchas almas hambrientas que están vacías. Pero si vamos a Jesús y lo tomamos a Él y a su Palabra, encontraremos ríos de agua viva para bendición.
Oración:
Señor amado, te doy gracias por ser esa fuente inagotable del agua viva. Hoy más que nunca quiero acercarme a ti y beber de esa agua que calme mi sed para siempre. Mi propósito es nunca alejarme de tus caminos. Si así lo hiciera moriría de sed. Por eso hoy me reafirmo en seguir tu camino, el único camino que lleva a la vida eterna. Amén.
Marzo 21
Errando el blanco
“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21)
En los Juegos Olímpicos de Verano de 2004, un atleta estadounidense llamado Matthew Emmons estaba muy encaminado para alcanzar la medalla de oro en rifle de tres posiciones cincuenta metros.
Emmons estaba listo para su disparo final. Se encontraba tan por delante de los otros competidores que lo único que tenía que hacer era enviar una bala a cualquier lugar dentro del círculo interior del blanco. Eso le daría la medalla de oro.
Se preparó de manera mental. Contuvo la respiración. Apuntó y disparó.
La bala atravesó justo el blanco. Pero se quedó sorprendido cuando no sonó el tono que indicaba una diana. ¡Emmons entonces comprendió que disparó en la diana equivocada!
De la primera posición y de una medalla de oro casi garantizada, cayó hasta la octava posición.
El disparo adecuado dio en la diana indebida.
Todos nosotros tenemos solo una vida por vivir, pero sería desastroso que por no escuchar adecuadamente lo que Dios nos quiere decir, terminemos dando en el blanco equivocado al final de una vida desperdiciada.
Un día tú estarás delante de un juez mayor que cualquier otro que oficiara jamás en unos Juegos Olímpicos. ¿Qué le dirás si Él te dice que en tu vida diste al blanco equivocado?
Curiosamente una de las definiciones de pecado es precisamente errar el blanco.
La pregunta para cada uno de nosotros es: ¿Estaré avanzando en los propósitos divinos? ¿Estaré escribiendo una historia unida con la voluntad divina?
La mayoría de la gente no tiene sentido de destino, solo se mantiene a flote y sin saber si está más cerca de su visión, de su sueño, si se está aproximando al cumplimiento de los propósitos por los cuales Dios lo/la envió a este mundo.
La historia de este mundo se está escribiendo con aquellos que se rinden al Señor sin condiciones y saben que están siendo dirigidos por Él para llevar a cabo propósitos mayores.
No te contentes con menos. Si no estás haciendo la voluntad de Dios para tu vida, simplemente estás errando el blanco y un día te llamarán a cuentas por lo que hiciste mientras viviste en este mundo.
Oración:
Señor Jesús, ayúdame a confiar en ti para que me someta continuamente a tu voluntad para mi vida. Haz Señor que busque siempre el agradarte, pues al fin y al cabo tú me formaste y soy tu criatura. Te agradezco hoy porque no solo me formaste, sino también has permitido que al conocerte tenga un destino de vida eterna y pueda vivir en el gozo que solo los redimidos por la mano del Señor podemos experimentar. Amén.
Marzo 22
¿Gente de poca fe?
“Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así. ¿No hará mucho a vosotros, hombre de poca fe?” Mateo 6:30
La fe no consiste únicamente en creer que Dios existe.
La fe en la Escritura implica hacer algo en respuesta a esa creencia.
Implica obediencia y aceptación de lo que Dios ha dicho y también entendimiento de sus atributos. Implica además comprender su sacrificio y vivir de acuerdo a nuestra nueva condición en Cristo.
Implica descansar en Dios y confiar en El en todo tiempo, aun cuando las cosas no parecen ir muy bien.
Sin fe desagradamos a Dios. Sin fe no tenemos una vida de victoria. Sin fe carecemos de certezas en este mundo y vivimos a la deriva.
¿Cómo podríamos nosotros definir lo que en realidad es la vida cristiana?
La vida cristiana no es en realidad una vida llena de obstáculos, agotadora e imposible de llevar.
Ni tampoco es una vida de legalismo que a diario se nos introduce para que cumplamos muchos requisitos que nos den acceso al cielo. Eso no es lo que Cristo nos enseñó.
Más bien, Él nos mostró una manera de vivir con gozo, con expectativa por mejores cosas, con alegría ante el porvenir, con esperanza de cosas mejores. Él nos enseñó a vivir una vida de fe.
Por eso no basta con que creas en Dios, tienes que creerle a Él. Tienes que creer en su palabra. Tienes que creer en sus promesas.
La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
La fe te traslada del lugar del problema al lugar de la solución. Te permite ver más allá pero con ojos diferentes.
Por eso, para tiempos como estos Dios está buscando gente de fe.
¿Eres tu uno/a de estos/as?
Oración:
Señor Jesús, mi oración para este día es que sea más fortalecido en mi fe para enfrentar las batallas de cada día. Permíteme que a lo largo de esta jornada pueda mostrarle a quien sea necesario que tú me has dado una fe suficiente para superar barreras y derribar gigantes, Amén.
Marzo 23
Buscando una esperanza real
“Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza” (1 Timoteo 1:1)
Mi hija es profesora de una escuela intermedia para jóvenes entre 11 y 14 años aproximadamente.
Al terminar uno de los periodos, sus alumnos le regalaron un pequeño libro con algunas notas que le escribieron.
Ella me dio el librito para que lo leyera. La mayoría de los alumnos que son apenas unos jovencitos empezando a vivir, escribieron cosas como estas: “Te agradezco mucho por haberme escuchado en un momento crítico de mi vida”; “en realidad te aprecio porque me ayudaste a salir de mi angustia y mi depresión”; “te doy gracias porque fuiste el apoyo que necesitaba en este momento difícil de mi vida”.
Y así como estas, otras notas en las que se notaba un gran sufrimiento por parte de estos niños que aún despiertan a la pubertad y tienen toda su vida por delante.
Los jóvenes que viven en nuestro alrededor, tienen todo lo que un adolescente quisiera tener. Toda la tecnología, los teléfonos, vehículos muchos de ellos, comodidad en sus casas, cuartos propios, ropa nueva, zapatos de marca, videos y cuanta cosa se les viene a la cabeza, ¡pero no son felices!
Por el contrario estamos viendo una generación de jóvenes en depresión, en tristeza, en angustia permanente, en crisis existencial, con intentos de suicidio, con vicios a los que se aferran para encontrar salidas a sus vacíos, con problemas que ellos mismos no saben cómo confrontar.
Los padres siguen trabajando largas jornadas para seguir comprando cosas que no van a llenar ese vacío de su juventud.
Muchos jóvenes lo tienen todo pero no son felices. Por el contrario, viven resentidos, viven deprimidos y terminan buscando en los vicios, en las drogas, en las pandillas, una respuesta para sus interrogantes.
Este mundo necesita desesperadamente una esperanza real. Esa esperanza tiene un nombre, se llama Jesucristo, nuestra única y verdadera esperanza.
Él no nos abandona, sino que está presto a nuestros ruegos y podemos acudir en cualquier momento y su línea nunca está ocupada.
Es nuestro Señor, quien nos conforta, quien nos ayuda, quien nos consuela.
Los tiempos difíciles se vencen siempre con la plenitud del amor que Jesús vino a entregar a cada uno de los suyos. Recibe en este día esa plenitud y vive de aquí en adelante con gran esperanza.
“Cristo en nosotros, la esperanza de gloria” (Col. 1:27b).
Oración:
Señor amado, en este día deseo renovar mi intención de ayudar a quien clama en necesidad. Sé que el mundo te necesita y yo puedo ser parte de un cambio real en la vida de alguien cuando comparto de ti, Señor Jesucristo, la única esperanza real a quien podemos aferrarnos. Ayúdame para no ser indiferente, sino que pueda compartir con los demás la esperanza de gloria. Amén.
Marzo 24
Confiando de nuevo en El
“Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentará de la verdad”
(Salmo 37:3)
Si tú eres una persona convertida, eso significa que una vez le confiaste tu vida al Señor.
Un día El Señor te atrajo con su amor y abriste tu corazón y dijiste Señor entra en mi vida y hazla de nuevo.
Y El empezó el trabajo, lentamente, pacientemente.
Cuando caías Él te levantaba, cuando te extraviabas Él te encontraba de nuevo, cuando desfallecías encontrabas una mano en la que te apoyabas para encontrar nuevas fuerzas.
Y tal vez por circunstancias en la vida llegaste incluso a dudar de tu fe.
Pudiste preguntarte: ¿vale la pena esto? ¿No hubiera sido mejor quedarme cómo estaba?
Hasta más problemas he tenido desde que he venido a Cristo y tengo mucha oposición.
Han pasado los años, han venido situaciones difíciles, han llegado los problemas y has tenido que lidiar con ellos.
Incluso puede haber sido que por causa de todo eso perdiste ese fuego interior que tenías desde el principio. El enemigo susurra al oído de los creyentes para decirles: no eres importante para nadie, Él no te ama, te abandonó cuando más lo necesitabas, te dejó solo y tú habías puesto tu confianza en Él y mira ahora tu vida.
Pero la pregunta hoy para ti es: Ahora que le conoces más. Ahora que has vivido tantas experiencias con El. Ahora que has soportado dolores, fracasos, tristezas, malos momentos: ¿serías capaz, de confiar de nuevo en El?
Porque algo pasa cuando tú has sido quebrado/a pero sobrevives.
Algo pasa cuando a pesar de los golpes de la vida, tú permaneces.
Algo pasa cuando el cristiano se mantiene firme aun en los peores momentos de su vida.
Tu misión se alcanza, tu carácter se fortalece y te preparas para más grandes retos de la mano del Señor.
¿Le alabarías hoy aunque no estés en el mejor de tus momentos?
¿Le alabarías hoy aunque te sientas resquebrajado aun?
¿Le alabarías hoy aunque sientas que todavía sientes dolor en tu interior?
Algo pasa cuando le alabamos en momentos difíciles, porque esa alabanza convertirá el lamento en baile y la tristeza en alegría.
Dios no ha terminado contigo, Él tiene mucho más para ti. Él ha reservado el mejor vino para el final de la fiesta y ese vino nuevo está a punto de ser derramado en odres nuevos, en vasijas de honra listas para recibir la frescura que mana del cielo sin detenerse.
Por eso es hora de confiar de nuevo en El.
Ya has aprendido que puedes confiar en Él y descansar en su amor infinito.
Oración:
Señor, desde que te conocí he ido aprendiendo que tú me has dado una nueva naturaleza para resistir los problemas de la vida y seguir luchando con valor y con entrega. Sé que ahora soy una nueva criatura, preparada para levantarse de nuevo después de cada caída y para seguir caminando con valentía en esta vida, mientras tú estás conmigo. Amén.
Marzo 25
Viviendo una vida desafiante
“…. yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10)
¿Sientes que en tu vida estás cumpliendo con los propósitos para los cuales fuiste creado/a?
O tal vez tu vida es solo de total aburrimiento y sin desafíos en cada jornada.
¿Cómo justificarnos delante de Dios, cuando seamos llamados a rendir cuentas por lo que hicimos mientras estuvimos aquí? ¿Cómo justificaremos haber tenido vidas aburridas, sin desafíos, cuando Dios nos llamó a algo diferente?
¿Tener vidas llena de opresión, de miseria y de temor, cuando El Señor nos ofrece una vida en libertad, en abundancia y en su poder?
¿Tener vidas que se contentan con lo natural, cuando han sido dotadas de lo sobrenatural?
Un cristiano no debe vivir en temor. Un cristiano no debe vivir en cadenas. Un cristiano no debe vivir en tormento. Un cristiano no debe vivir en angustia.
Todo eso ya lo tomó El Señor y aunque el enemigo vino para matar, robar y destruir, nuestro Señor Jesucristo vino a darnos una vida diferente, una vida en la que se manifiesta continuamente lo sobrenatural, una vida en abundancia.
Hace algunos años un pastor puso a la puerta de su iglesia el siguiente rótulo: esta iglesia o tiene un avivamiento, o tiene un funeral.
Creo que deberíamos desafiarnos de esa manera. Nosotros como gente de fe, no tratamos con cuestiones superficiales, no.
Nosotros tratamos con las almas de los seres humanos, el destino eterno, el poder de un Dios que puede sanar, que puede liberar, que puede transformar vidas, que puede abrir los ojos de los ciegos y perdonar nuestros pecados.
Estas no son cosas superficiales, esto es lo más profundo en el ser humano.
Por eso también deberíamos desafiarnos a nosotros mismos: o tenemos un avivamiento, o tenemos un funeral. Las cosas de Dios no se deben jamás tratar de manera superficial.
El llamado es a vivir de una forma desafiante. El reino de los cielos sufre violencia y solo los valientes lo arrebatan (Mateo 11:12).
Oración:
Espíritu Santo, mi oración hoy es por un verdadero avivamiento. Anhelo un despertar espiritual propio y de todos los que te seguimos y compartimos tu nombre. Creo que es tiempo para que el pueblo cristiano se levante y resplandezca en medio de tanta oscuridad y somnolencia. Sí, creo que es tiempo de avivamiento. Lléname hoy de tu Santo Espíritu, lléname hoy de ese fuego divino. Amén.
Marzo 26
Escogidos y bendecidos
“…Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos; y también todos los moradores del país desmayan delante de nosotros” (Josué 2:24b)
El libro de Josué fue escrito para mostrarnos lo que un Dios tan grande puede hacer con un pueblo al que ha escogido para bendecir.
El tema de este libro no es que Josué tomaba la tierra prometida, no. El tema de este libro es Dios tomando la tierra y Josué y el pueblo recibiéndola de parte de Dios.
Por eso al final de su carrera, Josué se levanta y desafía a todo el pueblo: Ustedes miren a quién van a servir, si a los dioses a quienes sirvieron sus padres cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra están habitando ahora. Pero sepan que yo ya hice una decisión y es la decisión más importante de mi vida, yo y mi casa serviremos al Rey de reyes y Señor de señores, yo y mi casa serviremos a Jehová.
Como parte del pueblo de Dios, tú y yo somos gente de conquista. El Señor nos planta en un lugar y es Él quien va tomando su tierra y nosotros vamos recibiendo de sus manos el lugar donde el nombre de nuestro Dios tiene que ser glorificado.
¡Hay un territorio por poseer, hay un llamado por cumplir, hay una tarea por realizar!
Por eso te pregunto hoy:
¿Se te olvidó que eres un/a conquistador/a para Cristo Jesús?
¿Se te olvidó que has sido comisionado/a por el mismo Señor de señores para entrar a poseer la tierra en la cual habitas?
¿Se te olvidó que a través del Espíritu Santo has sido dotado/a de un poder sobrenatural?
Recuerda hoy que tú has sido escogido/a y bendecido/a por Dios para hacer lo que solo los hijos de Dios pueden llegar a hacer.
Así que levántate y recibe hoy lo que El Señor está tomando para ti y está entregando en tu mano.
Al final solo podrás glorificar a Dios por las victorias que día a día te regala.
Oración:
Rey de mi vida, mi Señor Jesús, yo soy tu pertenencia y deseo honrarte con cada acto de mi vida. Tú me libraste de la posesión del enemigo y de la muerte eterna. Hoy decido servirte con todo mi ser, y me comprometo a amarte con todo mi corazón, con toda mi alma, con todas mis fuerzas y con toda mi mente. Deseo ser siempre fiel a tu llamado y a tu voz. Quiero ser guiado por tu mano de poder y renuncio a la idolatría, a la religiosidad, a las tradiciones inútiles, a una vida sin propósito, porque sé que en ti tengo todo cuanto necesito para ser feliz. Amén.
Marzo 27
¿Te olvidaste?
“Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre” (Éxodo 20:2)
El creyente debe aprender cómo debe confrontar las batallas de su vida y debe saber que no es en sus propias fuerzas, sino en la fuerza de Aquel que jamás ha perdido una batalla.
Pero a veces me pregunto: ¿Por qué personas no pueden retener las cosas de Dios?
¿Por qué será tan fácil perder la fe? ¿Por qué la gente anda alegre hoy y mañana anda triste?
¿Por qué son salvos hoy y mañana viven como impíos? ¿Qué está pasando con el pueblo de Dios hoy en día?
La gente es buena para retener las cosas malas, las malas costumbres, sus antiguas formas de pensar, las malas palabras, eso sí lo retienen... pero las cosas de Dios no.
Nadie vio mayores milagros de liberación que la generación de Moisés.
Comenzó con diez plagas temibles que cayeron sobre Egipto. Enjambres de langostas, invasiones de ranas, ríos de sangre, tinieblas tan negras que eran palpables – todas estas cosas trajeron caos y confusión sobre los egipcios–. Mientras que todo el tiempo el pueblo de Dios se sentaba seguro en su campamento, protegido de todo.
Esos mismos israelitas vieron la nube de gloria asentarse detrás de ellos, escondiéndolos del ejército del Faraón que se aproximaba. Ellos vieron cómo el cielo nocturno se encendía con un pilar de fuego, calentándolos durante las noches frías en el desierto. Y ellos vieron un mar entero abrirse ante ellos, con muros altos a cada lado. Ellos caminaron a través de esas olas amuralladas sobre tierra seca. Y luego vieron cómo el ejército del Faraón fue destruido en forma sobrenatural, mientras esos mismos muros de agua cayeron estrepitosamente sobre sus perseguidores, aniquilándolos.
¡Cuán grandes liberaciones experimentó Israel!
Sin embargo, no las entendieron. De hecho, pronto las olvidaron todas. Solo tres días después de su liberación milagrosa, ellos acusaron a Dios de llevarlos al desierto para que murieran de sed.
La generación del presente también es una generación que se ha olvidado de Dios. Viven como si Él no existiera y sus vidas nunca llegan a la plenitud. Deambulan por el mundo en busca de explicaciones y respuestas, pero la respuesta no la pueden hallar sin reconocer a Aquel que afirmó que era el camino, la verdad y la vida.
Así que te pregunto en este día: ¿Te has olvidado de dónde te sacó El Señor? ¿Lo olvidaste? ¿Olvidaste que estabas muerto/a y Él te dio vida? ¿Olvidaste que nadie daba un peso por ti y ahora te has convertido en un especial tesoro? ¿Te olvidaste que eras un/a desahuciado/a para el mundo, un/a mentiroso/a, un/a pecador/a, y ahora sobre tu cabeza hay un título que dice: Santo/a de Dios? ¿Lo olvidaste?
Un corazón agradecido jamás olvida al que lo ha llenado de bendición.
Un corazón renovado por la presencia de Dios jamás podrá dejar de reconocer cada día de su vida a Aquel que lo sacó de las tinieblas y lo llevó a su luz admirable.
¿Eres tú uno de estos/as? ¿O ya lo olvidaste?
Oración:
Señor Jesús, sé que amas de tal manera que hasta diste tu vida por mí. Sé que soy importante para ti y por eso tú deseas entrar en mi casa y cenar conmigo. Este será sin duda un momento inolvidable. Las puertas de mi alma estarán siempre abiertas para ti, tú eres mi Señor y Salvador y eres siempre bienvenido a mi vida y a mi hogar. Junto con mi familia deseo en este día ofrecerte lo mejor. Nuestro hogar será el tuyo, cada rincón de nuestra casa será también para ti. Amén.
Marzo 28
Cuenta conmigo
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿a quién enviaré, y quien irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mi” (Isaías 6:8)
Si hiciéramos una encuesta entre muchas personas con esta sola pregunta: ¿Estás caminando en la voluntad de Dios? Piensa por un momento cuáles serían sus respuestas ¿Cuál sería la tuya en particular?
¿Podrías afirmar hoy con certeza: sí, sé que estoy haciendo lo que Dios quiere de mí, estoy escribiendo un presente con la pluma de Dios y un futuro de acuerdo a su voluntad?
¿Podrías decir eso con absoluta seguridad?
La pasión por Cristo produce gozo espiritual, produce entrega total, produce una verdadera alabanza y adoración, produce obediencia y arrepentimiento.
Cuando hay pasión por Cristo no importan las distancias que haya que recorrer para hacer la voluntad de Dios. No existen obstáculos demasiado difíciles y no hay pero...
No importa que se tengan pérdidas materiales, sociales o religiosas por seguir a Cristo.
Aquel que ha visto la gloria del reino dice como decía el Apóstol, “todo lo tengo por basura por amor a Cristo”.
No más excusas entonces. O sigues a Cristo y haces lo que Él haría, o simplemente estás haciendo lo que a ti bien te parece, pero no cumples con lo que El Señor tenía pensado para ti.
¿Dónde se originan tus visiones? ¿Lo que piensas o proyectas en tu vida tiene una fuente celestial o tiene una fuente simplemente natural?
Este es un día para decir: ¡Señor cuenta conmigo!
Ni siquiera te imaginas lo que puedes llegar a alcanzar, porque nada es débil cuando está en las manos del más fuerte, nada es vacío cuando está en las manos de Aquel que todo lo llena en todo. Cualquier cosa es posible cuando se está en las manos de Aquel para el cual nada es imposible.
Y déjame decirte algo: Dios siempre que va a hacer algo en la tierra, busca un hombre o una mujer.
Dios no busca un ángel o un ejército celestial para llevar a cabo esa labor que Él desea realizar.
Él busca un hombre o una mujer pero que sean diferentes, que sepan escuchar su voz y que obedezcan a su Palabra.
Hombres y mujeres con una visión celestial para que hagan lo que Él quiere hacer.
Pero ¿Dónde están los hombres y mujeres que se despertarán para aferrarse a Dios?
¿Dónde están aquellos que dicen: he puesto mi confianza en Dios y así el mundo entero se ponga en mi contra, yo voy a seguir a mi Señor y haré lo que Él me diga?
¿Serás tú? ¿Será que Dios finalmente lo/la ha hallado?
Si es así, estás unido/a a la voluntad del Señor y tu vida será un gran testimonio en este mundo necesitado de Dios.
Oración:
Padre, sé que a veces el enemigo trata de confundirme y engañarme diciéndome que no valgo nada, que no sirvo para nada o que no vale la pena lo que hago porque al fin y al cabo eso no es importante para nadie. Pero hoy descubro que he sido importante desde antes de la fundación del mundo porque tú ya me tenías en mente y me hiciste de acuerdo a tu diseño divino. Soy hechura tuya, por lo tanto debo seguir cada día las instrucciones del fabricante. Ayúdame en este día a ser obediente a tu voz, soy tu oveja y escuché que me hablabas desde el amanecer. Gracias por haberme hecho con tus manos perfectas. Amén.
Marzo 29
Renovados por Cristo
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta”
(Romanos 12:2)
En Cristo hemos sido reconciliados con Dios, hemos sido perdonados, hemos sido justificados delante del Padre (2 Cor.5:18-21). Hemos nacido de nuevo, tenemos vida eterna, estamos en el proceso de la santificación, tenemos una nueva manera de vivir, tenemos una nueva identidad, ya estamos completos para poder vivir la vida de abundancia que Cristo nos da.
Pero para que todo sea una realidad, tenemos que asumir esto en nuestra mente y aceptarlo por fe, mediante la renovación de nuestro entendimiento; cambiando nuestra vieja forma de pensar.
Por eso es tan importante que te preguntes para qué has sido equipado/a.
A lo mejor hay un/a libertador/a en ti que fue llamado/a para estos tiempos de apostasía.
A lo mejor hay en ti un/a evangelista que ha sido equipado/a para llevar el mensaje por el mundo y transformar miles de vidas con el poder del evangelio.
Quizás hay un ti un/a héroe de las nuevas generaciones que se levantan con la autoridad divina para traer alivio a quienes están en necesidad.
Quizás te estás perdiendo de muchas cosas para las que fuiste dotado/a y aún estás en el terreno de la duda y de la incertidumbre.
Y hoy podrías preguntarte como lo hizo un día Moisés: Y ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo para transformar vidas o traer alivio en este mundo? ¿Quién soy yo para anunciar un mensaje divino? ¿Quién soy yo para levantar en alto la bandera de las nuevas generaciones de creyentes que proclamen que Cristo es El Señor de sus vidas?
Si hay en tu interior ese fuego, si hay en tu interior esa llama que no se extingue, es Dios hablándote en tu propia zarza. Hay una zarza en tu interior que no se apaga, es Dios motivándote y levantándote en estos tiempos para que construyas parte de la historia de lo que Él quiere hacer en este mundo.
Tienes que saber que Dios te ha comprado. Él te compró por precio de sangre, de su bendita sangre derramada en aquel lugar en las afueras de Jerusalén para que tú pudieras llegar a entender lo importante que eres para Dios.
Tu vida tiene un precio. Y es el precio más costoso que jamás se haya pagado por alguien.
Tú lo vales todo para El Señor y te valora tanto que Cristo mismo se ha ido adelante de ti para preparar una morada para que donde Él esté, también tú estés con Él por la eternidad.
Afirma tus pasos, mira hacia adelante y empieza a andar. Cuando te pregunten “¿tú quién eres?” puedes afirmar con confianza que eres un/a hijo/a de Dios, que eres alguien por quien Cristo dio su vida.
Toma la decisión de vivir para Dios, de echar a un lado todo lo que te estorbe, todo lo que te distraiga, todo lo que desvíe de tus propósitos divinos.
Es hora de que te apropies de tu verdadera identidad en Cristo Jesús.
Oración:
Señor, en este día ofrezco a ti mi vida de santidad y pureza. Ayúdame en este caminar diario de crecimiento y sanidad espiritual. Abre mis ojos para que pueda comprender que el pecado me aparta de ti, pero el arrepentimiento me conduce de nuevo a tus caminos perfectos. Sé que tomado de tu mano podré ser guiado a lugares de santidad donde el pecado no tendrá sobre mí su señorío. Confío en tu poder y me entrego en tus manos sanadoras, en Cristo Jesús. Amén.
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