Kitabı oku: «El manual de supervivencia del SAS (Color)»
JOHN ‘LOFTY’ WISEMAN
EL MANUAL DE SUPERVIVENCIA DEL SAS
GUÍA DEFINITIVA PARA SOBREVIVIR EN CUALQUIER LUGAR
3ª edición ampliada y revisada

AGRADECIMIENTOS
Las ilustraciones en color han sido realizadas por Norman Arlott. Las demás ilustraciones han sido dibujadas por Steve Cross, Chris Lyon, Andrew Mawson y Tony Spalding. El nuevo diseño para la edición de 2003 es de Paul Collins.
Los editores también quieren dar las gracias a Howard Loxton y Christopher McLehose.
Publicado en castellano por Editorial Paidotribo según acuerdo con HarperCollins Publishers Ltd Publicación original en inglés por HarperCollins Publishers Ltd con el título: SAS SURVIVAL HANDBOOK
Texto © John Wiseman 1986, 2003, 2006, 2009, 2016
Ilustraciones © Harper Collins 1986, 2003, 2006, 2009, 2016
El autor/ilustrador hacen valer su derecho moral a ser identificados como el autor/ilustrador de la obra
Edición: Mª Ángeles González Moreno
Traducción: Montserrat Clavell Miejimolle y Pedro González del Campo
Diseño cubierta: David Carretero
© 2022, Editorial Paidotribo
www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
8ª reimpresión de la 3ª edición
ISBN: 978-84-9910-618-2
ISBN EPUB: 978-84-9910-654-0
BIC: WSZV
Fotocomposición: Editor Service, S.L. y Juan Carlos P. Romero
A mi padre
T. C. H. WISEMAN
quien me mostró el valor
de la vida y cuya dedicación por
ayudar a los demás intento seguir.
ATENCIÓN
Las técnicas de supervivencia que se describen en este libro son para usarlas en circunstancias calamitosas en las que la seguridad de los individuos esté en riesgo. Según esto, la editorial no puede aceptar responsabilidad de ningún tipo por ningún proceso o procedimiento judicial presentado o entablado contra persona o institución algunas como resultado de la utilización o mal uso de cualquiera de las técnicas descritas, ni por pérdida, lesión o daño algunos causados por esa razón. En la práctica y perfeccionamiento de estas técnicas de supervivencia deben prevalecer los derechos de los propietarios del terreno en el que se desarrollen y las leyes relevantes que protegen ciertas especies de animales y plantas, así como las leyes que controlan el uso de las armas de fuego y de cualquier otro tipo.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
1.TEMAS BÁSICOS
2.ESTRATEGIA
3.CLIMA Y TERRENO
4.COMIDA
5.TÉCNICAS DE ACAMPADA
6.INTERPRETACIÓN DE LAS SEÑALES
7.DE VIAJE
8.SALUD
9.SUPERVIVENCIA EN EL MAR
10.RESCATE
11.SUPERVIVENCIA EN NÚCLEOS URBANOS
12.DESASTRES
POSDATA
ÍNDICE ALFABÉTICO
INTRODUCCIÓN
En un mundo cada vez más incierto, esta nueva edición se centra en prepararte para cualquier situación de supervivencia en la que te puedas encontrar. En sus páginas intento identificar todos los peligros imaginables y mostrarte cómo enfrentarte a ellos. El consejo que se da te preparará física y mentalmente, y te concienciará de todos los peligros que puedan aparecer. Estar preparado te dará la seguridad de sobrevivir a pesar de los pronósticos y te permitirá adaptarte cuando las cosas vayan mal.
Durante 26 años, como soldado profesional, tuve el privilegio de servir en el Servicio Aéreo Especial (SAS). Esta unidad de elite del ejército británico está entrenada para realizar difíciles operaciones en cualquier parte del mundo, a menudo en lugares aislados y lejos de las fuerzas convencionales. Trabajando en grupos pequeños, muchas veces en territorio enemigo, sus miembros deben convertirse en sus propios médicos, dentistas, navegantes y cocineros. Con frecuencia, la situación operacional hace imposible el reaprovisionamiento y tienen que vivir de lo que les ofrezca el terreno. Deben hacer frente a todo tipo de situaciones y problemas, tanto si han sido causados por el hombre como por la naturaleza, y volver a lugar seguro, así como desarrollar técnicas que les permitan sobrevivir en cualquier lugar. Tras prestar servicio por todo el mundo, me convertí en instructor de supervivencia del SAS, y mi trabajo consistía en que cada uno de los componentes del regimiento aprendiera a aplicar sus conocimientos de supervivencia. Y todos estos conocimientos, probados en exámenes y operaciones, son la base de esta nueva edición.
La necesidad de entrenamiento para la supervivencia no ha sido nunca tan necesaria. Poder viajar más económicamente nos ha abierto al mundo y virtualmente no hay lugar en el planeta que no hayamos visitado o no podamos visitar. Esto, añadido a factores como el incremento de tiempo libre, la riqueza y la información que recibimos de programas de televisión, significa que nos estamos volviendo más aventureros y que estamos más informados sobre el mundo que nos rodea.
Pero también debemos tener en cuenta que durante los últimos años el mundo se ha convertido en un lugar más inestable. El muro de Berlín se derrumbó en 1989, le siguió la Guerra del Golfo, de Bosnia, Kosovo y Sierra Leona. Sin embargo, estos sucesos quedaron eclipsados por la trágica catástrofe del 11 de septiembre de 2001, el resultado lucha contra el terrorismo y, por supuesto, las guerras de Iraq y Afganistán. Estos conflictos globales nos han afectado a todos y algo es seguro: nuestras vidas nunca volverán a ser iguales.
El instinto de supervivencia nunca cambiará, ni tampoco la asombrosa capacidad de aguante del cuerpo humano. Aun así, también debemos tener en cuenta que, al volvernos más civilizados, vamos olvidando las destrezas de supervivencia. Por ello, sin duda es importante que practiquemos nuestras habilidades de supervivencia y estemos preparados para cualquier cosa. El entrenamiento de supervivencia es la mejor póliza de seguros que puedes obtener en un mundo inestable. Si estamos todos preparados con las técnicas básicas de supervivencia y sabemos qué hacer frente a una emergencia, el mundo se convierte de inmediato en un lugar más seguro.
Puedes quedarte aislado en cualquier parte del mundo, desde el hielo del Ártico hasta el desierto, desde los bosques tropicales hasta el océano abierto, y los problemas para la supervivencia son los mismos para el soldado que para el civil. La diferencia radica en las circunstancias; los soldados tal vez no deban ser vistos, mientras que a los civiles lo que les interesa es llamar la atención para ser rescatados. En zonas de inestabilidad donde el riesgo de secuestro es elevado, es mejor pasar inadvertido. Cada ambiente requiere unas técnicas de supervivencia específicas. Las montañas, las junglas, las llanuras y los pantanos pueden también parecer peligrosos para el superviviente; pero cada uno de estos ambientes nos ofrece algún tipo de apoyo que puede ser explotado para conseguir comida, combustible, agua y refugio si sabemos cómo obtenerlos. Los efectos del clima son muy importantes. Debes saber cómo hacer frente al frío intenso y cómo sobrevivir a un calor abrasador; ambos imponen dificultades al superviviente de distintos modos.
También necesitas saber cómo funciona tu cuerpo y cómo reaccionará en diferentes ambientes y situaciones. Ponte a prueba antes de viajar: por ejemplo, evalúa tus habilidades básicas de supervivencia durmiendo al aire libre, asegurándote de que puedes encender un fuego e incluso vivir sin dormir o comer durante un período de tiempo. Esto te mostrará cómo reaccionas en un escenario límite simulado.
La supervivencia depende de la utilización de los principios básicos y de adaptarlos a las circunstancias. Estos principios básicos forman una pirámide fundamental de aprendizaje para el superviviente.

Aunque inicialmente sea un esfuerzo físico enorme escapar de una situación peligrosa, la supervivencia por encima de todo es un ejercicio mental. Después de la emoción del incidente y cuando la adrenalina se ha estabilizado, conlleva una gran firmeza mental el continuar. Lo que nos mantiene en marcha es el instinto básico, mejor referido como la motivación para vivir.
Motivación para vivir
Éste es el sólido fundamento sobre el cual creamos todo nuestro entrenamiento. Constantemente intentamos alimentar e incrementar la motivación para vivir. Es fácil ver que estamos físicamente fuertes, pero es muy difícil saber lo fuertes que somos mentalmente.
Motivación para vivir significa no rendirse nunca a pesar de la situación. Es muy tranquilizador saber que no hay nada en esta tierra que no podamos afrontar ni lugar en el que no podamos sobrevivir. Siempre y cuando sigamos los principios básicos de supervivencia, nos preparemos e impongamos este deseo de vivir, seremos capaces de superar el problema. Algunas personas tienen una motivación más fuerte que otras, pero todos podemos mejorar.
Algunos de nosotros recurrimos a la religión en momentos de tensión; otros piensan en sus seres queridos. El miedo al fracaso o a decepcionar a los compañeros ayuda a fortalecer nuestra motivación para vivir. Lecturas sobre viejas hazañas de supervivencia también ayudarán. Puedes tener todo el conocimiento y kit del mundo, pero sin esta motivación todavía puedes perder.
Conocimiento
Por encima de nuestro fundamento tenemos conocimiento. Cuanto más sepamos, más fácil nos será sobrevivir. El conocimiento desvanece el miedo. Fíjate en los autóctonos y mira cómo sobreviven. Habla con gente que haya aguantado y aprende de sus experiencias. A nivel práctico, asegúrate de que estás totalmente informado sobre la infraestructura médica de la región a la que viajas en particular e infórmate de cómo funcionan exactamente los servicios de emergencia.
Kit
La punta de nuestra pirámide de aprendizaje es el kit. Éste ha de ser mínimo y debemos tener un conocimiento muy profundo de sus usos y capacidades. Existen objetos esenciales que nunca hay que dejar en casa, como son abrelatas, cuchillo, brújula y una radio/un teléfono. Sin embargo, recuerda que debes centrarte en lo que la naturaleza puede ofrecer para protegerte; en último término, todo kit se considerará un extra. Es importante que sepas improvisar y utilizar lo que te rodea para mantenerte en una situación de supervivencia.
Es primordial que apliques tu propio criterio en la elección de los métodos descritos en este libro. Las pruebas para los alimentos vegetales, por ejemplo, son el único método seguro para tener la certeza de si una fruta o una hoja específicas son comestibles o venenosas. Es poco probable que las personas en general sufran algún daño si siguen el método cuidadosamente, aunque siempre existe un riesgo mínimo. Las reacciones de cada persona al veneno varían; incluso pequeñas cantidades de sustancias tóxicas pueden ser muy peligrosas para ciertas personas. Algunas de las trampas descritas son también muy peligrosas. Nunca se las debe dejar sin supervisión en lugares en los que otras personas puedan herirse con ellas. Además, pueden ocasionar lesiones a quienes las manipulen con descuido.
Al aprender las habilidades de supervivencia descritas aquí, siempre aconsejo acordarse de la necesidad de conservar nuestro entorno, evitar la crueldad con los animales y no violar las leyes por la aplicación de alguna de estas técnicas. Aunque el cuchillo es un instrumento útil en la selva, no olvides las leyes contemporáneas del cuchillo. Recuerda que éste es un libro de consulta para situaciones de supervivencia en las que lo más importante es precisamente sobrevivir, y en las que puede haber riesgos que sería una locura siquiera considerar asumirl en la vida normal.
A pesar de que ésta no es una publicación oficial, al compartir los conocimientos de supervivencia que yo y mis colegas hemos adquirido a través de la experiencia, pretendo ayudar al lector a tomar correctamente estas decisiones. Estos conocimientos y técnicas nos han ayudado a salvar la vida y ayudarán también al lector a ser un superviviente. Por último, me gustaría dar las gracias al regimiento SAS por facilitarme la experiencia sobre la que se basa este libro, y a Howard Loxton y Tony Spalding que me han ayudado a publicarlo. Sin su duro trabajo y su dedicación este libro no hubiera sido posible.
J.W.
THE SURVIVAL SCHOOL,
HEREFORD
1
TEMAS BÁSICOS

Debes empezar preparándote para ser un superviviente. Esto supone estar preparado en todos los sentidos. En esta sección nos aseguraremos de que tienes todo lo necesario y el equipamiento adecuado para iniciar cualquier expedición. Hablaremos del botiquín de bolsillo de elementos de primeros auxilios cuidadosamente seleccionados; este botiquín debe acompañarte allí donde vayas.
Un cuchillo es la herramienta de supervivencia más importante. Debe escogerse y utilizarse cuidadosamente, y mantenerse siempre en perfectas condiciones.
Es también muy importante la preparación personal, de modo que has de estar a punto tanto física como psíquicamente para enfrentarte a las tensiones y peligros de las situaciones de supervivencia. Debes tener una idea clara de las necesidades básicas para la supervivencia, especialmente de la necesidad de –y maneras de obtenerlas– sal y agua.
TEMAS BÁSICOS PARA LA SUPERVIVENCIA
Estar preparado
Investigación
Planificación
Equipamiento
Lo inesperado
KIT DE SUPERVIVENCIA
BOLSA DE SUPERVIVENCIA
CUCHILLOS
ENFRENTARSE A UN DESASTRE
Necesidades básicas
AGUA
Encontrar agua
Condensación
Agua procedente de las plantas
Agua procedente de los animales
SAL
TEMAS BÁSICOS PARA LA SUPERVIVENCIA
La especie humana se ha establecido en casi cada rincón del mundo. Incluso en territorios demasiados inhóspitos para procurar un hogar permanente, el hombre ha encontrado el modo de explotar sus recursos mediante la caza o tomando los alimentos de la tierra, y muchas veces ha utilizado sus conocimientos en contra de la naturaleza simplemente por la satisfacción de hacerlo.
Casi en todas partes la naturaleza provee las necesidades básicas para la supervivencia. En algunos lugares la provisión es abundante y en otros muy escasa, por lo que es necesario utilizar el sentido común, los conocimientos y el ingenio para sacar el mayor partido de los recursos naturales de los que disponemos. Pero lo más importante es la voluntad de sobrevivir. Tanto hombres como mujeres han demostrado que pueden sobrevivir en las situaciones más adversas, pero lo han hecho por su determinación de sobrevivir, ya que, si no estás decidido a hacer frente a cualquier adversidad, las técnicas y los conocimientos de este libro serán de muy poca utilidad cuando te enfrentes realmente a la adversidad.
Sobrevivir es el arte de permanecer vivo. El equipamiento del que puedas disponer debe considerarse un punto a favor. Has de saber cómo sacar el mayor rendimiento de la naturaleza y saber utilizarla al máximo, cómo llamar la atención para que sea más fácil encontrarte, cómo orientarte en territorios desconocidos para llegar a la civilización si no hay posibilidad de un rescate, o como navegar sin mapa ni brújula. Debes saber cómo mantenerte sano o, si estás enfermo o herido, saber curarte a ti mismo y a los demás. Debes ser capaz de mantener la moral alta y mantener también la de los demás componentes de tu grupo.
La falta de equipamiento no significa que estés desequipado, ya que llevas contigo tus experiencias y conocimientos, aunque no debes permitir que éstos queden atrasados y obsoletos, por lo que has de estar dispuesto siempre a aprender cosas nuevas.
Todos nosotros estamos acostumbrados a sobrevivir en nuestro ambiente natural, aunque puede que no nos demos cuenta de ello; pero el verdadero superviviente debe aprender a sobrevivir cuando no esté en un ambiente familiar, o cuando este ambiente haya cambiado drásticamente por la mano del hombre o por obra de la naturaleza. Cualquier persona, joven o vieja, sea cual sea su estilo de vida, puede encontrarse en una situación de supervivencia. A medida que más personas vuelan alrededor del globo, navegan en pequeños veleros o surcan los mares en grandes barcos, caminan por colinas o suben montañas y pasan sus vacaciones en lugares cada vez más exóticos, las situaciones a las que pueden verse expuestas se diversifican más.
Pero los conocimientos de supervivencia no están sólo relacionados con las situaciones extremas como, por ejemplo, un accidente de avión sobre una montaña o un hundimiento en los mares del trópico o una avería del coche en medio del desierto. Cada vez que nos abrochamos el cinturón de seguridad de nuestro coche aumentamos nuestras posibilidades de supervivencia. Cada vez que miramos a ambos lados de la calle antes de cruzar o cuando nos aseguramos de que la llave del gas está cerrada antes de irnos a la cama, estamos poniendo en práctica técnicas de supervivencia instintivamente. Éstos son los hábitos que debemos desarrollar tanto como adquirir habilidades.
Los principales elementos de supervivencia son comida, fuego, refugio, agua, navegación y medicinas. Para ponerlos en orden prioritario utilizamos el acrónimo PLAN. No importa en qué parte del mundo te encuentres, éste nunca cambiará estés en el Ártico, el desierto, la jungla, el mar o la costa.
P – para Protección
Debes asegurarte de que estás protegido de otros posibles peligros, es decir, avalanchas inminentes, fuego forestal o explosión de combustible. Quédate siempre en la escena del accidente siempre que ello sea seguro y asegúrate de estar protegido de los elementos. Esto significa construirte un refugio y a menudo encender un fuego. Hay varias razones por las que siempre debes quedarte en el lugar:
1. Puedes utilizar los restos como refugio, señalización, etc.
2. Es una señal más grande sobre el terreno, lo que facilita la localización.
3. Probablemente hay heridos que no se pueden mover.
4. Quedándote donde estás conservas energía.
5. Porque si has mantenido la ruta y saben dónde te encuentras, el tiempo del rescate será mínimo.
L – para Localización
El próximo paso tras construir un refugio es colocar señales de emergencia. Debes llamar la atención hacia tu posición. Hazlo lo antes posible para ayudar a los rescatadores.
A – para Adquisición
Mientras esperas ser rescatado, busca agua y comida para complementar tus suministros de emergencia.
N – para Navegación
La buena navegación te mantendrá en la ruta y a menudo te evitará situaciones de supervivencia. Pero si te encuentras perdido, quédate siempre donde estás.
Médico
Debes convertirte en tu propio doctor y controlarte cuidadosamente todo el tiempo. Cúrate las ampollas en cuanto aparezcan, no dejes que se infecten. Preocúpate de tus compañeros y ocúpate de cualquier problema inusual en cuanto surja. Si cojean, se quedan atrás o tienen un comportamiento extraño, para y trátalo de inmediato.
ESTAR PREPARADO
El lema de los Boy Scouts es el mejor. Quien esté preparando una expedición o un viaje debe obtener la máxima información posible sobre las situaciones en que se puede encontrar y el equipamiento que necesitará para superarlas. Es de sentido común prepararse, tener listo el equipamiento adecuado y planear el viaje del modo más cuidadoso.
Del equipamiento que lleves depende que tu expedición fracase o acabe con éxito; pero, especialmente al hacer el equipaje, la gente suele llevarse demasiadas cosas y es mediante experiencias desagradables como aprenden cuáles son las cosas que realmente necesitan y cuáles son las que son prescindibles. No resulta demasiado divertido cargar con una gran mochila llena de objetos superfluos cuando necesitamos una linterna o un abrelatas. Encontrar el equilibrio no es fácil.
LISTA DE EQUIPAMIENTO 
Antes de cualquier viaje o expedición haz una lista de las cosas que debes llevar y plantéate las siguientes preguntas:
– ¿Cuánto tiempo estaré fuera? ¿Qué cantidad de comida necesitaré para este viaje? ¿Necesito llevar agua?
– ¿Llevo la ropa adecuada para el tiempo que hará y tengo suficiente ropa de recambio? ¿Tengo suficiente con un par de botas? O tal vez, debido a las condiciones del terreno y a lo que tendré que caminar, sería mejor tener un par de recambio.
– ¿Qué equipamiento especial necesito para el terreno?
– ¿Qué medicinas debo llevar?
Debes asegurarte de que estás en forma para llevar a cabo tus planes. Cuanto más en forma estés, más fácil y más divertido será tu viaje. Si vas a caminar por la montaña, por ejemplo, haz ejercicio regularmente unas semanas antes y acostúmbrate a llevar las botas de montaña. Ve y regresa del trabajo caminando y lleva una bolsa llena de arena para poner tus músculos en forma. El fitness mental es otro factor importante. ¿Estás seguro de estar a la altura del objetivo? ¿Estás lo suficientemente preparado y tienes el equipamiento necesario? Elimina cualquier duda antes de empezar el viaje.
Siempre debes tener preparados planes de urgencia por si acaso algo sale mal. Las cosas raramente salen según los planes. ¿Qué vas a hacer si no puedes alcanzar tu objetivo? ¿Qué harías si el vehículo se estropeara? ¿O si las condiciones atmosféricas o del terreno son más duras de lo esperado? Si vas en grupo, ¿cómo os encontraréis si os separáis? ¿Qué pasa si alguien se pone enfermo?
Chequeos médicos
Es necesario hacerse un chequeo médico completo y asegurarse de que tienes todas las vacunas necesarias para el sitio al que vas. Hay vacunas contra la fiebre amarilla, el cólera, la fiebre tifoidea, la hepatitis, la viruela, la polio, la difteria y la tuberculosis, y siempre que salgas de viaje es necesario que te pongan una inyección de vacuna antitetánica. Vacúnate con tiempo; una protección total antitifoidea, por ejemplo, está compuesta por tres inyecciones que se suministran a lo largo de seis meses. Si viajas por una región de malaria, debes llevarte la provisión adecuada de pastillas contra la malaria. Tienes que empezar a tomarlas dos semanas antes del viaje para que los anticuerpos ya estén en tu sangre cuando llegues a la zona de riesgo, y además debes seguir tomándolas durante un mes una vez hayas vuelto de tu viaje.
Ve al dentista y hazte una revisión. Hay dientes que normalmente no nos duelen que en climas más fríos pueden causarnos bastantes molestias. Al menos debemos asegurarnos de que empezamos el viaje totalmente sanos.
Prepara un botiquín que cubra todas tus probables necesidades y, si viajas en grupo, asegúrate de que quedan cubiertas todas las necesidades médicas de cada uno de los componentes. Si se diera el caso de que un miembro potencial del grupo no está en forma, ¿debe ser excluido del grupo? Ésta es una decisión difícil, sobre todo si viajas con amigos, pero debe tomarse porque a la larga es lo mejor. También debes tener en cuenta la capacidad de cada uno de los integrantes del grupo para afrontar situaciones de cansancio, riesgo y resistencia en que os podáis encontrar. La tensión a menudo nos muestra la cara oculta de muchas personas, por lo que, si viajas en grupo, debes seguir algún patrón para escoger bien a tus compañeros.
INVESTIGACIÓN
Nunca tendrás demasiada información sobre el lugar que vas a visitar. Habla con gente que ya haya estado allí, lee libros sobre ese lugar, estudia los mapas y asegúrate de que llevas contigo mapas actualizados del lugar. Investiga sobre cómo es la gente de allí. ¿Son muy amables y ayudan a la gente que viene de fuera, o son reservados con los extranjeros? ¿Hay costumbres locales o tabúes que debamos tener en cuenta?
Cuanto más detallados sean tus conocimientos sobre el modo en que vive la gente del lugar, sobre todo en sociedades no occidentalizadas, donde la vida está mucho más arraigada a la tierra, más conocimientos de supervivencia tendrás en caso de necesitarlos. Conocer los métodos locales para construir refugios y encender fuego, encontrar alimentos silvestres, hierbas medicinales y fuentes de agua, todo ello se basará en comprender íntimamente los alrededores.
Estudia los mapas minuciosamente, intenta tener una impresión del lugar al que vas antes de verlo y extrae tanta información como puedas sobre el terreno: dirección de los ríos, velocidad de la corriente, cascadas, rápidos y corrientes difíciles. ¿Cuál es la altura de las colinas y montañas, y cómo son sus laderas? ¿Están nevadas? ¿En qué dirección van las crestas de las montañas? ¿Qué tipo de vegetación hay, qué tipo de árboles y dónde? ¿Qué temperatura hay? ¿Existe mucha diferencia de temperatura entre la noche y el día? ¿Cuándo asoma el primer rayo de luz? ¿Cuándo anochece? ¿Cómo estará la luna, el tiempo y la altura de las mareas, la dirección y la fuerza del viento prevalente? ¿Qué tiempo puedes esperar que haga?
PLANIFICACIÓN
Si vas a viajar en grupo, es muy recomendable que os reunáis con frecuencia para hablar sobre cuáles serán los objetivos que queréis conseguir. Debéis nombrar a una serie de responsables que se encarguen de algo en concreto; médico, lingüista, cocinero, equipo especial, mantenimiento del vehículo, conductor, piloto, etc. Debes asegurarte de que todo el mundo está familiarizado con el equipo y que hay repuestos de todo lo necesario, especialmente de baterías, gasolina y bombillas.
Divide el proyecto en varias fases: fase de entrada, objetivo y recuperación. Debes definir claramente el objetivo de cada una de las fases y calcular el tiempo en el que se va a llevar cada una de ellas. Prepara planes de emergencia en caso de que se estropee el vehículo o de que alguien caiga enfermo o herido para evacuarlo.
Al calcular la velocidad del viaje, especialmente cuando se va a pie, hay que prever tiempo en abundancia. Ten en cuenta que siempre es mejor ser pesimista y llevarse una sorpresa agradable cuando se ha hecho en menos tiempo del esperado. La presión de intentar seguir un esquema demasiado ambicioso no sólo nos lleva a que haya tensión y cansancio, sino que crea errores de juicio y riesgos que son los que muchas veces hacen que las cosas no salgan bien. Es importante que tengas en cuenta que no puedes llevar toda tu agua contigo, sino que debes reponerla por el camino. Las fuentes de agua son un factor muy importante al planear cualquier ruta.
Una vez que hemos trazado la ruta que vamos a seguir, debemos estar seguros de que todos los componentes del grupo la conocen para que, en caso de que algo no salga bien, haya posibilidades de rescate. Si vas a subir una montaña, informa primero al centro de rescate y a la policía local. Explícales cuál es tu plan y diles la hora de salida y la hora a la que esperas llegar. Si vas a ir en coche, cubre toda la ruta con la correspondiente organización. Si vas a ir navegando, habla primero con las autoridades portuarias y con los guardacostas.
Debes asegurarte siempre de que hay alguien que sabe lo que vas a hacer y cuándo lo vas a hacer, y mantenle informado de las etapas que vas alcanzando de modo que la falta de comunicación haga que se preocupen y se pueda iniciar un rescate. Los barcos y aviones están estrictamente controlados y, si se retrasan mucho tiempo, se inicia un rescate. Habitúate a decir a alguien a dónde vas y cuándo esperas volver o llegar a tu destino.
EQUIPAMIENTO
Prepararte para cualquier eventualidad es una orden si vas a caminar y tienes que transportar todo lo que necesitas tú solo. Debes asegurarte de que todo lo que lleves sea funcional, versátil y resistente. Hay un delicado equilibrio entre lo que te gustaría llevar y lo que debes llevar. Cuando te prepares para cualquier aventura, ten en consideración los peligros existentes y cómo podrás superarlos. A esto se le llama plan de prevención.
El clima, las condiciones meteorológicas y la época del año te ayudarán a determinar qué llevar, pero asegúrate de que todos saben cómo utilizar y mantener el kit especial que has elegido. Gracias a la información que hayas obtenido mediante la investigación realizada, te será más sencillo escoger el equipamiento según los objetivos y las condiciones.
Vestimenta
La correcta elección de la ropa es muy importante. Si empiezas bien, las opciones de éxito son muy probables. El hombre es un animal tropical y solamente puede sobrevivir en los trópicos porque ha nacido allí. En el momento en que dejamos esta zona, tenemos que proporcionar a nuestro cuerpo el entorno tropical, de ahí la necesidad de la ropa. No hay calor en la ropa; solamente atrapa el calor que el cuerpo produce.
El viento y la lluvia son los elementos más peligrosos en un clima templado, y el frío, en zonas extremas como las regiones polares. Si el viento y la lluvia traspasan continuamente el calor atrapado por los tejidos que vistes, corres peligro de hipotermia. En los climas fríos la solución consiste en capas de ropa; ponte un jersey si hace frío y un chubasquero si llueve. Sin embargo, si llevas un anorak acarreando una mochila pesada, existe el peligro de desgaste sobre los hombros y la zona baja lumbar que puede permitir que el agua traspase y empape el cuerpo. Necesitarás ropa de recambio y accesorios que te proporcionen más calor cuando dejes de caminar.
En climas calientes es muy difícil equilibrar la comodidad con lo práctico. Siempre ha existido el peligro de recalentamiento en condiciones extremas causado por llevar demasiada ropa mientras se hacen actividades físicas. Durante la actividad viste ligero de ropa, y si tienes demasiado calor, evita caminar con el chubasquero, ya que la condensación generada empapará las prendas del interior.
La vestimenta debe proporcionarte una buena protección y tiene que venirte bien pero sin ser restrictiva. Debe mantenerte caliente y seco, pero a la vez debes tener mucha ventilación para que no te recalientes (si hace más frío, siempre puedes ponerte más ropa).
Con todos los avances en la tecnología de tejidos durante los últimos años, vale la pena entender los pros y contras de los diferentes materiales que nos ofrecen. Gore-tex es un material extraordinario porque es transpirable y te mantiene caliente y seco a la vez que ventila el cuerpo, sin embargo tiene sus limitaciones. Los materiales transpirables solamente funcionan si se mantienen limpios. Una vez están cubiertos de barro y acumulan suciedad son menos efectivos. Gore-tex no es resistente o de material fuerte y debe cuidarse. La mejor manera de utilizar Gore-tex es andando y escalando con prendas resistentes al viento, y cuando se descanse, ponerse el kit transpirable.
Los materiales sintéticos como los polares son muy populares y en ciertos casos imitan materiales naturales como la lana, las plumas o el algodón. Si el polar tiene la cremallera al frente, es más fácil de poner y sacar; también son muy cómodos para caminar. Elige uno resistente al viento ya que a menudo es lo único que se necesita en la mayoría de las condiciones. Si hace más frío, siempre puede calentarte por debajo o encima de un chubasquero, y funciona bien como aislante. También hay prendas que actúan como la piel de un animal utilizando el sistema búfalo. Por el exterior tienen resistencia al viento, y en el interior, una fibra peluda fabricada por el hombre. Cuando se mojan funcionan como un traje de submarinismo. Van muy bien para caminar en condiciones de frío y mojado, y son ideales para barcas, canoas y cuevas.
Respecto a los tejidos naturales, la lana sigue siendo una excelente elección para los jerseys, ya que retiene el calor estando incluso mojada. El inconveniente es que se encoge y pesa, por lo que no es una buena elección para los calcetines. Las plumas son el material aislante natural más caliente y ligero, pero pierden todo el calor retenido una vez mojadas. El algodón actúa como una mecha y detiene la humedad. Es bueno utilizarlo en los trópicos, pero no en las regiones de frío y lluvia.
Es importante considerar el calzado, y si vas a caminar durante mucho tiempo, tu prioridad principal deben ser los pies. Si tienes unas botas nuevas, dos semanas antes de la salida empieza a usarlas gradualmente y ponte alcohol en los pies para que tu piel se vaya adaptando.
Para los entusiastas lo más importante al elegir la vestimenta es el precio. Las tiendas especializadas son muy populares entre los aventureros jóvenes a quienes les encanta uniformarse con ropas de camuflaje. Aunque el kit ex militar es bueno y económico, está pasado de moda. El gran retroceso de llevar ropa de camuflaje u oscura es el riesgo de no encontrarte si te pierdes. La razón por la cual los soldados se visten con ellas es para que no se les vea, y contradice lo que intentas hacer tú en caso de que tengas problemas.
Mucha de la ropa es de color azul o naranja, algunas veces reversible para que el contraste de color sea obvio en cualquier parte en la que nos encontremos. Compra la mejor ropa que te puedas permitir y acepta consejo de las tiendas especializadas.
Recuerda. No hay nada peor para el mal tiempo que una mala vestimenta.
Sacos de dormir
En general, hay dos tipos de sacos. Unos están rellenos de fibra sintética, y otros (más caros), de plumón. El plumón es muy ligero y proporciona un aislamiento mejor, lo que nos mantiene secos, De todos modos, si se moja, pierde todas sus propiedades de aislamiento y es muy difícil que se seque. Por lo tanto, en condiciones más húmedas es mejor utilizar los sacos de fibra artificial.
Hay sacos para vivaquear que están hechos de material transpirable y te mantendrán seco si no llevas tienda, aunque a largo plazo siempre es mejor una tienda, que también puede usarse para cocinar o para realizar actividades en común. Mantén tu saco de dormir dentro del saco vivac y guárdalo dentro de un saco compacto para que sea lo más pequeño posible. Mantén el saco limpio y utiliza una colchoneta o un poncho para estirarte.
Mochilas
Necesitarás una mochila cómoda y resistente para llevar toda tu ropa y tu equipo. Escoge la mejor que te puedas permitir. Debe tener correas ajustables y resistentes, aseguradas fuertemente a la estructura metálica de la mochila o al mismo tejido. Si llevamos mucho peso, las correas que no sean muy resistentes se pueden aflojar fácilmente. Debe tener un cinturón para atarnos la mochila en las caderas con comodidad, ya que ésta es la parte más fuerte del cuerpo, y no los hombros o la espalda, y debe ser rápido de desabrochar y estirar.
¿Prefieres una mochila con una estructura interna o externa? Las mochilas con estructuras internas son más ligeras y hacen que sea más fácil organizar el interior, pero las estructuras externas son más resistentes, aseguran una mejor distribución del peso y son especialmente útiles en situaciones difíciles o para llevar equipos muy pesados, incluyendo una emergencia, o para transportar a una persona enferma o herida. Una buena estructura externa hará que el peso de la mochila no recaiga tanto en las caderas y en los hombros y se distribuya mejor, y debe ser diseñada para que haya un espacio entre la mochila y la espalda para minimizar el sudor por contacto. Las estructuras añaden peso a la mochila y además pueden estorbar en rutas rocosas o a través de la vegetación, pero sus ventajas compensan.
Finalmente, es muy importante que escojas una mochila que esté hecha de un tejido resistente, que no deje entrar el agua, preferiblemente con un compartimento interior cerrado por un lazo para prevenir que entre el agua y que el contenido de la mochila se caiga. Los bolsillos laterales son muy útiles, pero siempre es mejor que se cierren con cremalleras que con velcro, ya que éste no es tan seguro.
Organiza tu mochila
Si supones que te mojarás, envuelve todo lo que lleves en bolsas de politeno. Envuélvelo de tal modo que sepas dónde está cada cosa y de manera que las cosas que necesites primero no queden al fondo de la bolsa. Probablemente el saco de dormir sea lo último que necesites, por lo que puedes colocarlo en el fondo de la mochila. La tienda debe estar arriba de todo y también los utensilios más pesados como las radios, ya que son más fáciles de transportar ahí, pero es muy importante que no hagas la mochila muy alta, ya que, si tienes que enfrentarte a vientos fuertes y llevas una mochila demasiado alta, te será más difícil mantener el equilibrio y gastarás mucha energía simplemente para mantenerte en pie.
Empaqueta un hornillo y unos botellines de bebidas en uno de los bolsillos laterales para que sean muy accesibles cuando te detengas. Asegúrate de que los alimentos que pueden verterse o mojarse fácilmente están en recipientes adecuados. En climas calurosos puedes llevar comida que se coma fría y preparar muchas bebidas calientes. En climas fríos debes asegurarte de que tienes muchas grasas y azúcares. Las medidas exactas dependen de tu gusto, pero es muy importante escoger la comida de manera que haya un buen equilibrio de vitaminas, minerales, proteínas, grasas e hidratos de carbono. Ten en cuenta hasta qué punto puedes alimentarte de la tierra y lleva siempre contigo las cosas que no puedas encontrar sobre el terreno.
GPS
Un GPS (sistema de posicionamiento global) es un excelente equipo que ha reemplazado mucha de la destreza del navegador. Fundamentalmente estos sistemas reciben señales de radio desde satélites y pueden localizar tu posición actual en cualquier parte del mundo, además de ser relativamente fáciles de usar. También es útil anotar que dicen tener un índice de exactitud del 95%. Sin embargo, para que funcionen, la transmisión del satélite no debe tener ningún obstáculo por el camino ya sea una rama de árbol o movimiento, por lo que para recibir la señal clara necesitas permanecer quieto en la misma posición y en un espacio abierto. De todos modos, si únicamente dependemos de la tecnología, nuestras habilidades básicas sufrirán y fracasaremos si éste es inservible o se pierde. El GPS no es efectivo a menos que puedas identificar dónde te encuentras, por lo que limítate a lo fácil. Lee mapas y navega con normalidad, y utiliza el GPS para confirmar o corregir tu dirección.
Existen varias consideraciones a tener en cuenta al comprar un GPS: para qué vas a usarlo, si mientras caminas necesitarás la unidad compacta y con la máxima luz, dónde lo utilizarás y si necesita ser resistente al agua (ésta normalmente es la característica de los modelos que más pesan y con funciones extras). La duración de la batería también debe tenerse en cuenta. Algunos GPS son más complicados que otros; elige el modelo que más te convenga. Muchos de ellos tienen la opción de colocarse en puntos marcados (en el mar significan las coordinadas del este y del norte, y sobre tierra pueden ser campos, rocas, etc.) y existen muchas versiones portátiles, incluso algunos en forma de reloj.
Siempre hay un peligro con el funcionamiento de la batería del equipo, falla cuando más lo necesitas. Las baterías siempre se descargan rápidamente con el frío y la antigüedad. Las facilidades para cargarlas son pocas en la selva, y la conexiones son malas por causa de los constantes abusos, mientras que de un lado para otro son realmente un peligro.
Carga el GPS alrededor del cuello y bajo la chaqueta. Esto minimizará el riesgo de dañarlo y lo protegerá del tiempo. No lo dejes con tus cosas en la mochila o en cualquier lugar.
Cuando planees la ruta en el mapa, elige puntos destacados que puedan utilizarse como encuentros de emergencia. Fíjalos a intervalos frecuentes, preferiblemente cada hora. Introduce los datos en el GPS y te mantendrán en el camino. Una vez introducidos, te ofrecerán información sobre dónde te encuentras en relación con ellos y te indicarán qué dirección tomar para alcanzarlos.
Radios
Para realizar una expedición larga en un territorio remoto, es necesario llevar una radio. Tienden a ser caras pero el precio vale la pena; si no te puedes permitir comprar una radio, no te puedes permitir la expedición. Elige un modelo con el menor número de canales disponibles para tus necesidades en particular. El problema de que haya muchos canales es que la gente se confunde y acaba utilizando los que no debe. Prepara un canal que utilicen todos en horas establecidas. Debes tener un canal con el que puedas conectarte en caso de emergencia y así nadie interrumpirá tus transmisiones. Si trabajas con guardacostas, guardas forestales, etc., asegúrate de que tu radio es compatible y que conoces el canal de emergencia (canal 16); es siempre útil saber la frecuencia del Servicio Mundial. Mantén tu radio en un lugar seguro, lo ideal es con una persona y no dentro de una mochila.
Prepara un plan de señales con llamadas cada mañana y cada tarde, especialmente si trabajas con un grupo grande. Un plan de señales hará que todos se habitúen a la radio y se establezca fácilmente una comunicación a doble banda. Debes asegurarte de que las frecuencias escogidas funcionarán en el lugar donde os encontréis y de que al menos dos personas del grupo estén familiarizadas con el uso de la radio. Cada grupo debe estar en contacto con la base. Se les debe asignar una señal de llamada y una frecuencia, además de un horario establecido para hacer las llamadas.
Disuade a los grupos de hablar entre ellos sin intermediar la base. Esto causará gran confusión si no se controla. Escucha antes de transmitir, de lo contrario interferirás con otras estaciones. Todos tendemos a confundirnos verbalmente al hablar por radio, escribe lo que quieres decir antes de contactar y ten lápiz y papel preparado para tomar notas y recibir instrucciones. Esto ayudará a mantener las transmisiones al mínimo y a conservar batería.
Por la tarde da un informe de la situación a la base, especificando vuestra situación, explicando lo que habéis hecho durante el día y vuestras intenciones para el día siguiente. Por la mañana es necesario recibir un informe sobre las condiciones meteorológicas y cualquier otra información útil que pueda daros la base. Una llamada a mediodía puede servir para confirmar vuestra posición.
Si estás pasando por un tramo peligroso de la expedición, tal vez te sea útil que la base esté a la escucha por si necesitas pedir ayuda y tener una respuesta inmediata.
RECUERDA: RVVT 
Ritmo: no hables como un robot
Velocidad: habla despacio
Volumen: habla suavemente
Tono: el tono de la voz más alto que de costumbre y utiliza la fonética del alfabeto cuando deletrees nombres
SÉ CONSCIENTE 
Las señales serán débiles en barrancos empinados y en el fondo de valles, y se recibirán bien en lo alto del terreno o a través del mar.
Móviles
El teléfono móvil es uno de los grandes inventos del siglo xx. En una situación de emergencia puede llegar a salvarte la vida. En expediciones donde las radios han fallado debido al mal tiempo o en la localización de víctimas, se ha utilizado un teléfono móvil para dar la alarma. Hubo un grupo en el Everest que tuvo problemas al comienzo de su descenso después de llegar a la cima. Continuamente intentaron sin ningún éxito contactar con el campamento base. El jefe de la expedición llamó a Hong Kong al teléfono móvil de su esposa y le informó de la situación. Ella alertó a Katmandú, donde alertaron al campamento base del Everest y se efectuó el rescate.
SÉ CONSCIENTE 
El plan de emergencia debe ponerse en marcha cuando no haya respuesta a dos llamadas consecutivas. Aunque todo vaya bien y no haya ningún problema, la falta de comunicación dos veces consecutivas será considerada por la base como una emergencia. Debes volver al lugar en el que mantuvistes el último contacto y esperar la llamada. Si realmente tuvieras problemas, la base sabe dónde estabas por última vez y qué planeabas hacer, por lo que se puede llevar a cabo una misión de rescate.
Algunos teléfonos son mejores que otros, por lo que es necesario elegir el adecuado; también es primordial averiguar la red de cobertura con el servicio contratado antes de salir al extranjero. Ten uno en el coche, no tiene precio cuando necesitas ayuda, y un encendedor de cigarrillos es un práctico cargador para la batería siempre que tengas un adaptador. Cargar el móvil en la jungla puede ser un problema, úsalo con cabeza, aunque ahora se pueden comprar pequeños cargadores portátiles. Las radios y los teléfonos utilizan menos potencia para escuchar que para transmitir; haz la llamada y espera la respuesta. Si no obtienes respuesta, no desesperes. El enemigo de todo kit eléctrico es el agua y la humedad. El transmisor podría funcionar pero no el receptor. Haz llamadas cortas cada hora. Alguien estará cogiendo tu señal, no desistas. Una vez recibas confirmación de que el rescate está en camino, mantén la radio/el teléfono a la escucha.
Altímetros
En zonas montañosas, un altímetro es una buena idea. La altura marcada puede ayudarte a determinar en qué cota te encuentras y a qué distancia está la cresta de la cima.
El kit de emergencia nunca es suficiente. Es bueno tener un GPS, teléfonos, etc., pero puedes manejarte sin ellos siempre que tengas la habilidad de improvisar y de adaptarte. Aprende lo básico y utiliza la tecnología para confirmar en vez de depender de ella con todo el entusiasmo. La comunicación es de máxima importancia y debes darle prioridad. Será un lugar más seguro siempre y cuando puedas comunicarte con el mundo exterior.
Muchas sagas de supervivientes empiezan debido a una mala navegación y gente perdiéndose. Planea siempre para el peor de los casos.
SÉ CONSCIENTE 
Cuando las cosas van mal, es siempre el resultado de una serie de sucesos que componen la situación. Las condiciones meteorológicas se deterioran, la radio se rompe, se pierde el teléfono móvil. Dos personas tienen múltiples heridas y te has quedado sin agua. Nunca te rindas. Planea estas situaciones y podrás superarlas, pero ten siempre un plan de emergencia. Imagínate el peor escenario posible y entrena para afrontarlo.
Vehículos
Los vehículos a motor también necesitan un ajuste especial y adaptarse para hacer frente a grandes alturas y condiciones extremas, además de una revisión general para asegurarnos de que están en perfecto estado. Necesitarás recipientes para combustible de recambio y agua, así como repuestos y tal vez realizar algunas modificaciones (ver Vehículos en Clima y terreno).
Barcos y aviones
Tanto si viajas privadamente como en un servicio público, debes estar al tanto de los procedimientos de emergencia. Las autoridades marítimas y aeroportuarias obligan a que los pasajeros estén informados de los procedimientos de emergencia y a recordarles que son muy importantes porque pueden salvar su vida.
Cuando subes a un avión, uno de los miembros de la tripulación debe aclarar y explicar cuáles son los procedimientos que se deben seguir en caso de emergencia y dónde están las salidas de emergencia. En caso de que viajes en barco, siempre te explicarán dónde están las barcas salvavidas y cómo abandonar el barco si es necesario.
El lugar más seguro de un avión es lo más atrás posible. Normalmente, en los accidentes esta parte del avión se parte y la mayoría de los supervivientes ocupan la parte trasera del avión. Si vas como pasajero en un avión pequeño, pregunta siempre al piloto sobre el vuelo: cuánto durará y qué tipo de terreno sobrevoláis. Debes prestar atención a los detalles, ya que pueden ser de gran utilidad en una emergencia. Además, intenta siempre tener tu kit cerca.
LO INESPERADO
¿Cómo puedes prepararte para lo inesperado? Si prepararse para las dificultades y peligros que ya esperamos es difícil, ¿cómo vamos a equiparnos para enfrentarnos a un desastre que no esperamos? Por ejemplo, un accidente de avión o de barco o un aterrizaje forzoso en un terreno desconocido y difícil.
Ésta es la razón de la existencia de este libro. Hay libros especializados en montañismo, en navegación o en espeleología, en el desierto, en la jungla o en la desolación de los polos, y leerlos nos aportará parte de los conocimientos que necesitamos antes de viajar a estos lugares o realizar estas actividades. Sin embargo, es incluso más importante saber de todo, tener unos conocimientos generales que puedan aplicarse y adaptarse a cualquier tipo de situación y desarrollar un modo de pensar que permita encontrar soluciones a problemas particulares. Ésta es la preparación que puedes tener para lo inesperado.
Pero esto no es todo. Puedes equiparte con unos pocos utensilios pequeños que aumentarán tus posibilidades de satisfacer las necesidades básicas de la supervivencia. Esto puede inclinar la balanza hacia el fracaso o el éxito. Incluiremos todos estos pequeños utensilios en una pequeña caja que podamos meter en un bolsillo o en la mochila y llevarla siempre con nosotros. Éste será tu kit de supervivencia, y si hay una emergencia, ten por seguro que estarás encantado de encontrarlo en tu bolsillo. Más voluminosos, y por lo tanto con mayores posibilidades de que los dejes en casa, pero lo suficientemente compactos como para llevarlos en un cinturón dondequiera que vayas, son un cuchillo y los utensilios que llevarás en tu bolsa de supervivencia (ver Bolsa de supervivencia).
Sin estos utensilios siempre puedes improvisar, pero los dos kits son un buen punto de arranque.
ESCENARIO DE SUPERVIVENCIA 
Estás preparando el kit, ¿cuál es el artículo más importante que debes recordar llevar contigo?
Llévate el cerebro. No se puede superar la combinación del sentido común y la experiencia en situaciones de supervivencia de alta tensión.
KIT DE SUPERVIVENCIA
Unos pocos utensilios clave pueden crear una gran diferencia en la lucha por la supervivencia. Coge las cosas que enumeramos a continuación. Todas ellas pueden introducirse en una caja pequeña, como una lata de tabaco, que sea fácil de encontrar cuando la guardemos en uno de los bolsillos de nuestro anorak. Debes acostumbrarte a llevarla siempre contigo. No utilices una caja mucho más grande porque encontrarás incómodo llevarla y la dejarás olvidada cuando realmente la necesites. Mucha gente que enrolla sus propios cigarrillos suele llevar una lata de este tipo.
La experiencia me ha demostrado que cada artículo tiene su lugar, aunque algunos son más útiles que otros en determinadas situaciones. Por ejemplo, un anzuelo es muy valioso en la jungla, pero es prácticamente inútil en el desierto.
Pule la cara interna de la lata de modo que quede como un espejo y séllala para que no entre el agua y su interior se mantenga seco; esto puedes hacerlo con cinta adhesiva (a) que puede cambiarse fácilmente siempre que sea necesario. Una vez hecho esto, no debemos olvidarnos de la caja. Periódicamente debes revisarla para comprobar que su contenido se encuentre en buen estado y cambiar todos los artículos que se hayan deteriorado como las cerillas y las medicinas. En todas las cajitas que contengan medicamentos marca la fecha de caducidad, la dosis que debe tomarse y cuándo deben cambiarse. El espacio que queda vacío dentro de la caja rellénalo con algodón, que hará que los artículos no se agiten y además es muy útil para encender fuego.
Cerillas (1)
Las cerillas resistentes al agua son muy útiles, pero abultan más que las normales que tú mismo puedes hacer que sean resistentes al agua si mojas las cabezas en cera caliente. Para ahorrar espacio, parte los palos de las cerillas por la mitad. Es mucho más fácil encender fuego utilizando cerillas que mediante otros métodos, pero no debes caer en el error de malgastarlas. Debes utilizarlas solamente cuando los otros métodos fallen. Siempre que saquemos una de la caja, debemos reemplazarla, y recuerda que nunca debes dejar la caja abierta o en el suelo.
Velas (2)
Tienen un valor incalculable tanto para encender fuego como para usarlas como fuente de luz. Las cuadradas son más útiles para llevarlas en la caja. Si están hechas de sebo, éste es grasa comestible que podemos ingerir en caso de emergencia o freír, pero asegúrate de que es sebo pues la cera de parafina y otro tipo de velas no son comestibles. El sebo no se mantiene bien, especialmente en climas cálidos.
Pedernal (3)
Los pedernales funcionan incluso mojados y funcionarán durante mucho tiempo, incluso cuando ya no tengas cerillas. Invierte en un pedernal procesado con una pequeña sierra.
Lupa (4)
La lupa puede encender fuego con la luz directa del sol y es muy útil si tienes que buscar astillas y púas.
Agujas e hilo (5)
Varias agujas, incluida al menos una con un ojo grande que pueda enhebrarse con hilos de fibra e hilos gruesos. Escoge un hilo resistente y enróllalo alrededor de las agujas. Pueden utilizarse para reparar o para crear prendas en una emergencia.
Anzuelos e hilo (6)
Una selección de diferentes anzuelos en una pequeña caja de hojalata o en un paquete pequeño. Añade unos pocos pesos de plomo y astillas. Recuerda que un anzuelo pequeño pescará peces grandes y pequeños, mientras que un anzuelo grande sólo pescará peces grandes. Incluye tanto hilo como sea posible, ya que también te será muy útil para cazar pájaros.
Brújula (7)
Una brújula con luz –pero debes asegurarte de que sabes leerla, ya que algunas brújulas pequeñas son un poco difíciles de interpretar–. Hay unas rellenas de líquido que son las mejores, pero asegúrate de que no pierde líquido y de que no tiene burbujas en el interior. El indicador puede oxidarse. Asegúrate de que está en su centro de giro y se mueve libremente.
Luz beta (8)
Las luces beta suministran una fuente de luz fiable y continua durante unos 15 años. Normalmente son del tamaño de una moneda, se iluminan solas y no necesitan pilas; son idóneas para leer mapas.
Alambre (9)
Preferentemente de cobre, 60-90 cm. Guárdalo para montar trampas, aunque puede solventar muchas situaciones de supervivencia.
Sierra flexible (10)
Normalmente, las sierras flexibles suelen tener unos aros en los extremos que se utilizan como asideros. Los aros ocupan demasiado espacio, por lo que es mejor quitarlos; pueden sustituirse por tensores de madera cuando necesites utilizar la sierra. Para protegerla de que se oxide y se rompa, cúbrela con una capa de grasa. Las sierras flexibles pueden incluso usarse para cortar árboles bastante grandes.
Botiquín (11)
Lo que incluyas en tu botiquín depende de tu propia habilidad para usarlo. Almacena las medicinas en recipientes cerrados al vacío y llena éstos de lana para impedir el movimiento. Los siguientes artículos cubren la mayoría de los problemas médicos:

Analgésico. Es un calmante para dolores leves y moderados. El fosfato de codeína es ideal para el dolor de muelas, de oídos y de cabeza. DOSIS: una pastilla cada seis horas, aunque como efecto secundario puede causar estreñimiento, por lo que también es útil en caso de diarrea. No deben tomarlo los niños, los asmáticos o las personas con trastornos hepáticos.
Calmante intestinal. Para tratar la diarrea crónica y aguda. Generalmente se prefiere el imodium. DOSIS: dos cápsulas para empezar, y después una cada vez que se evacúen heces líquidas.
Antibióticos. Para infecciones generales. La tetraciclina puede ser usada incluso por personas hipersensibles a la penicilina. DOSIS: una pastilla de 250 mg, cuatro veces al día, durante cinco a siete días. Es importante llevar la cantidad suficiente para un tratamiento completo. Si la tomas, evita la leche y las preparaciones de calcio y hierro u otras medicinas que contengan hidróxido de aluminio.
Antihistamínicos. Para alergias y mordeduras y picaduras de insectos (puede ayudar también en caso de una mala reacción a un medicamento). En Gran Bretaña se recomienda Piriton. En Estados Unidos, Benadryl. El Piriton tiene como efecto secundario la somnolencia, de modo que también puede utilizarse como un suave somnífero. No exceder las dosis recomendadas y no tomar con alcohol.
Pastillas para esterilizar el agua. Para utilizar en caso de que no estemos seguros de que el agua es potable y no podamos hervirla para esterilizarla. Seguir las instrucciones del fabricante.
Pastillas antimalaria. Esenciales en áreas en que hay malaria. Hay tipos que requieren solamente tomar una pastilla al mes.
Permanganato potásico. Si lo añadimos al agua y los mezclamos se pone un poco rosado para esterilizarla, rosa oscuro para hacer un antiséptico y rojo para tratar enfermedades por hongos como el pie de atleta.
Bisturís quirúrgicos (12)
Al menos se deben tener dos bisturís de diferentes tamaños. En caso de que sea necesario utilizarlos, puede fabricarse un mango de madera.
Suturas mariposa (13)
Utilizar para mantener unidos los bordes de una herida.
Tiritas (14)
De diferentes tamaños, preferiblemente resistentes al agua, para pequeñas rozaduras y para mantener los cortes limpios. Pueden cortarse y utilizarse como suturas mariposa (ver Cerrar heridas en Salud).
Preservativo (15)
Es una buena bolsa para agua y tiene una capacidad de un litro. Es más fácil llenarlo de una fuente que tenga abundante agua y una cierta presión, como una catarata.
BOLSA DE SUPERVIVENCIA
En el coche, en un barco o en un avión no almacenes todos tus utensilios por separado. Prepara una bolsa de supervivencia, demasiado grande para llevarla en el bolsillo como tu cajita de supervivencia, pero guardada donde se pueda encontrar fácilmente en caso de urgencia. Si vas a pie, llévala fuera de la mochila, en el cinturón por ejemplo. Debe contener combustible, comida, una bolsa de supervivencia y un kit de señales, todo dentro de una lata (a) que proteja el kit y que pueda servir como utensilio para cocinar. Si te apetece un tentempié o un bocadillo, lo tienes a mano, y en caso de emergencia, te da un primer apoyo para la supervivencia. Cualquier cosa que saquemos de la bolsa y utilicemos debe ser repuesta de inmediato.
BOLSA 
La bolsa debe estar hecha con un material resistente al agua y ser lo suficientemente grande como para llevar una lata. Debe tener un cierre que no se pueda abrir con facilidad y una pieza posterior resistente para pasarla por el cinturón. Recuerda que en ella llevarás cerillas, combustible y bengalas, por lo que debes tratarla con cuidado.
Lata para comer
Está hecha de aluminio, que es ligero pero resistente. Es un buen utensilio de cocina y además protege lo que contiene en su interior.
Combustible
Preferiblemente debes llevar pastillas de combustible hexamine dentro de un hornillo (1). Utilízalas muy de vez en cuando, cuando no puedas quemar madera. Son excelentes para encender fuego. El hornillo simplemente se despliega y se convierte en un soporte (2) que sirve para colocar la pastilla de combustible y encenderla.
Linternas
Una linterna pequeña, más o menos del tamaño de un lápiz (3), que ocupe poco espacio. Guarda las pilas en su interior, pero no las coloques bien, de modo que, si accidentalmente se enciende la linterna, no se gasten las pilas. Muchas de las linternas modernas utilizan diodo emisor de luz (LED = Light-Emitting Diode) como su fuente de luz en vez de las convencionales bombillas. Gastan menos pilas y normalmente funcionan continuamente durante dos semanas.
Bengalas
Las bengalas para hacer señales (4) sirven para llamar la atención especialmente en bosques muy cerrados. Debes llevar minibengalas rojas y verdes (5) y un cargador (6) no más grande que una pluma. Las bengalas son explosivas, por lo que debes tratarlas con mucho cuidado. Para utilizarlas hay que sacar el cargador y enrollarlo en la bengala (7). Retirar la bengala y apuntar hacia el cielo con el brazo estirado. Apretar el gatillo.
Panel de señales
Una barra de material fluorescente de 0,3 x 2 m que se utiliza para llamar la atención en caso de emergencia (ver Señales en Rescate). Una barra indica evacuación inmediata. Forma otras señales con los paneles que lleven el resto de los componentes del grupo. Guardar de manera que no vaya golpeando con los otros artículos de la bolsa. Una manta térmica es ideal para ello.
Cerillas
Introduce en tu bolsa tantas cerillas como sea posible (8) en un contenedor resistente al agua, ya que nunca tendrás suficientes. El movimiento y el roce entre ellas puede hacer que se enciendan si no son de seguridad. Por este motivo debemos empaquetarlas cuidadosamente.
Kit de pausa
No hay nada como una pausa y un té para subir la moral. Coge para tu viaje té en polvo y botecitos de leche y azúcar (9). El té apaga la sed; el café, la exacerba.
Comida
La grasa es la comida más difícil de encontrar cuando se vive de la tierra. Sus calorías merecen un hueco en el kit. Hay tubos de mantequilla, y de manteca clarificada (10). Los cubos de comida deshidratada son nutritivos, aunque su sabor no es muy bueno. El chocolate (12) es un buen alimento, pero no se mantiene bien; se debe revisar regularmente. La sal (13) DEBE estar incluida; las pastillas de sal son el modo compacto de transportarlas, pero aún mejor son los polvos con electrólitos que contienen vitaminas, sal y otros minerales que el cuerpo necesita.
Bolsa de supervivencia
Una bolsa grande (de unos 200 x 60 cm) de plástico es un salvavidas en caso de frío extremo. En caso de emergencia, introducirse dentro de la bolsa para reducir la pérdida de calor. Aunque nos mojemos por la condensación, nos mantendrá calientes. Todavía mejor es una bolsa aislante de material reflectante que te mantiene caliente y soluciona el problema de la condensación.
Diario de supervivencia
Debes escribir todo lo que sucede, todos los acontecimientos, no te fíes de tu memoria. Anota lo que has descubierto sobre los recursos, lo que funciona y lo que no. Te servirá de referencia y mantendrá alta tu moral.
CUCHILLOS
El cuchillo es un utensilio de gran valor en cualquier situación de emergencia. El auténtico aventurero siempre lo lleva consigo. Si viajas en un vuelo comercial, debes guardarlo en el equipaje que embarcas o de lo contrario te lo confiscarán. La ley vigente del cuchillo en el Reino Unido estipula que los cuchillos cuya hoja se guarda en el mango son legales siempre que la hoja sea más corta de 7,62 cm.
Escoger un cuchillo
Un cuchillo plegable de varias hojas también es útil, pero si vas a llevar sólo un cuchillo debes tener uno que sea resistente con una hoja para uso general que nos deje realizar cualquier acción, desde cortar árboles a despellejar animales y preparar verduras. Algunos cuchillos tienen una brújula en el mango, y otros tienen el mango hueco para que puedas llevar el kit de supervivencia dentro. De todos modos, estos modelos no son útiles, ya que un cuchillo con el mango hueco es más fácil que se rompa y la brújula de un cuchillo pronto pierde sus facultades al utilizarlo en un árbol de madera dura. Es mucho mejor guardar el kit de supervivencia aparte, en el cinturón o en el estuche.
RECUERDA. Tu mente será tan aguda y afilada como lo sea tu cuchillo. Tu cuchillo es una pieza tan importante de tu kit de supervivencia que debes mantenerlo siempre bien afilado. No lo utilices mal. Nunca lo lances contra los árboles ni contra el suelo. Mantenlo limpio, y si no vas a usarlo durante un tiempo, lubrícalo y guárdalo en su estuche.
Cuando camines por un bosque cerrado, revisa tu cuchillo. Éste debe ser un reflejo automático, especialmente en terrenos difíciles. Asimismo, debes revisar siempre todos tus bolsillos y posesiones.
Navajas
Las navajas que tienen la hoja de sierra y que se pueden abrir con una mano pueden ser muy útiles, pero debemos estar seguros de que cierran bien. Siempre debes llevar una contigo. Las que tienen el puño de madera son más cómodas, ya que no resbalan si nos sudan las manos, y si el mango está hecho de una sola pieza, es menos probable que nos cause ampollas.


El mango del tipo (a) es el ideal: una sola pieza redondeada de madera; la espiga del cuchillo pasa a través de la pieza y se fija en el extremo. Si se rompe el puño, la espiga puede ser envuelta con tela o cordel. El puño del tipo (b) solamente tiene remachada la espiga, por lo que puede causar ampollas. El puño de tipo (c) puede romperse si realizamos un trabajo duro, y el tener una espiga muy corta hace que sea difícil improvisar un nuevo puño. El estuche (d) debe ser fácil de cerrar y ha de tener una pieza para ponerlo en el cinturón.
Parang
Éste es el nombre malayo que recibe un tipo de cuchillo que tiene una hoja curva parecida a la de un machete. Es demasiado largo para llevarlo en la vida diaria (ver Cuchillos en página 35), pero es muy útil si vas a la selva.
El mejor tipo de parang es el de unos 30 cm de largo y menos de 750 g de peso. La hoja mide 5 cm en su parte más ancha y acaba en una empuñadura de madera. La forma curva de la hoja permite aplicar un esfuerzo máximo cuando cortamos madera (mimbre), y la hoja no llega hasta los nudillos, por lo que los protege. Con este tipo de cuchillo se pueden cortar incluso árboles grandes y es especialmente útil para construir refugios y balsas.
La hoja del parang tiene tres bordes diferentes: b hace el trabajo duro y se utiliza para desmenuzar madera y huesos; a es más fino y se utiliza para despellejar, y c es la parte más fina de la hoja y se utiliza para trinchar y tallar y para hacer los trabajos más delicados. Las partes de la hoja a y c se mantienen en buen estado fácilmente, pero la parte b debe mantenerse afilada, aunque no tanto como para cortarse con facilidad.

El estuche debe poder cerrarse fácilmente y mantener el parang de un modo seguro, y también tener una pieza posterior para fijarlo al cinturón. Algunos estuches tienen un bolsillo en la parte de delante para guardar una piedra de afilar.

RECUERDA. Existe el riesgo de que la parte más cortante de la hoja salga fuera del estuche. Para sacar un parang NUNCA debes colgar el estuche por el lado cortante (a). Es muy peligroso. Debes acostumbrarte a agarrar el lado CONTRARIO A LA PARTE CORTANTE.
Afilar un cuchillo
Cualquier piedra arenosa puede servir para afilar herramientas, aunque la mejor es una gris arcillosa. El cuarzo, aunque es más difícil de encontrar, es una buena piedra para afilar, y el granito también. Frota dos piezas entre sí y púlelas. Una piedra de dos caras, una de ellas más áspera y la otra más suave es ideal, y se debe llevar en el bolsillo del estuche del que antes hemos hablado. Utiliza primero la superficie más áspera para quitar las asperezas, y después la más fina para obtener un buen filo. El objetivo es obtener una hoja de cuchillo que no pinche y que sea duradera.

Para afilar la hoja del cuchillo, sujeta el mango con la mano derecha. Realiza un movimiento circular en el sentido de las agujas del reloj y aplica una presión constante en la hoja del cuchillo con las puntas de los dedos de tu mano izquierda mientras empujas hacia fuera. Mantén el ángulo constante y la piedra humedecida. Asegúrate de que empujas el cuchillo hacia la piedra para que los bordes se afilen en vez de redondearse. Las partículas de la roca en la hoja del cuchillo te mostrarán el ángulo que estás obteniendo. NO tires de la hoja del cuchillo hacia ti apresuradamente. Esto produciría asperezas. Reduce la presión para obtener un borde más fino. Por el otro lado del cuchillo realiza la misma operación en el sentido contrario de las agujas del reloj.

Perfil de la hoja: (a) es demasiado afilada y se desgastará pronto; (b) está bien y (c) es demasiado fina y puede astillarse.
ENFRENTARSE A UN DESASTRE
Cuando nos enfrentamos a un desastre es fácil dejarse ir, colapsarse y sumirse en la autocompasión. Pero no nos ayuda en nada dejarnos ir ni esconder la cabeza en la tierra, pensando que todo es una pesadilla que cuando despertemos desaparecerá. No, no sólo no desaparecerá, sino que todo habrá empeorado. Lo único que puede salvarte es una acción positiva.
Una persona sana y bien alimentada puede resistir mucho físicamente siempre que tenga confianza en sí misma. Aunque esté herida o enferma, una persona con confianza en sí misma y determinación puede recuperarse y salir de situaciones que parecían insuperables. Para conseguirlo hay varios tipos de tensión que debemos superar.
TENSIONES DE SUPERVIVENCIA 
Una situación de supervivencia te pondrá bajo presión, tanto física como mental. Debes superar algunas o todas las siguientes tensiones:
- Miedo y ansiedad
- Dolor, enfermedad o heridas
- Frío y/o calor
- Sed, hambre y fatiga
- Falta de sueño
- Aburrimiento
- Soledad y aislamiento
¿Puedes resistirlo? Debes poder.
La confianza en uno mismo es producto de un buen entrenamiento y unos amplios conocimientos. Debes adquirirla antes de tener que enfrentarte a situaciones de supervivencia.
La condición física es un punto muy importante. Cuanto más en forma estés, mejor sobrevivirás. Inicialmente puede que tengas que estar sin dormir hasta que te asegures de que estás en un sitio seguro, o caminar mucho tiempo en circunstancias peligrosas. No esperes a tener que estar sin dormir para ver si eres capaz de soportarlo. Pruébate ahora empezando a entrenarte. Desarrolla los recursos que necesites para enfrentarte a la fatiga y a la imposibilidad de dormir.
Trabajarás duro para conseguir comida y agua. Pasarás hambre y sed. Pero encontrarlas te cansará y necesitarás un refugio adecuado para que puedas descansar y recuperarte de tus esfuerzos. No te excedas, descansa frecuentemente y controla la situación.
El dolor y la fiebre son señales de alarma que llaman tu atención para avisarte de que algo en tu cuerpo va mal, una herida o una enfermedad. En sí mismos no son peligrosos, aunque sí molestos. El dolor puede controlarse y superarse. Es una función biológica que protege una parte del cuerpo que está herida, ya que el dolor impide que utilices esa parte del cuerpo hasta que esté curada, pero estas señales quizá tengan que ignorarse para evitar el riesgo de más lesiones o de morir.
GUIÓN DE SUPERVIVENCIA 
¿Cuánto tiempo puede aguantar el cuerpo sin lo esencial?
En general, el cuerpo puede sobrevivir durante 3 minutos sin aire, 3 días sin agua y 3 semanas sin comida. Pero siempre hay excepciones y existen ejemplos de personas que han superado estas barreras y han sobrevivido períodos más largos. Es increíble lo que el cuerpo humano puede aguantar, pero la salud del superviviente puede sufrir a largo plazo debido a dicho trauma. Por ejemplo, una persona que ha sobrevivido más de 9 días sin beber agua, indudablemente sufrirá daños o insuficiencia renales.
NECESIDADES BÁSICAS
Reiteremos que los elementos principales que se requieren para sobrevivir son COMIDA, FUEGO, REFUGIO y AGUA. Utiliza PLAN (Protección, Localización, Adquisición, Navegación) para ayudar a priorizar tus necesidades de supervivencia. Si no tienes refugio en el desierto, 2 litros de agua no serán suficientes para mucho tiempo.
Una persona sana tarda mucho en morir por falta de alimentos, ya que el cuerpo puede ir utilizando los recursos que tiene almacenados, pero la exposición al viento, el frío y la lluvia puede ser fatal incluso en climas templados, y en las aguas heladas de los polos la muerte llega en cuestión de minutos. La comida es en pocos casos la primera prioridad. Incluso en los parajes en los que es difícil encontrar comida siempre hay otros problemas a los que enfrentarse primero. El refugio será a menudo la primera prioridad en climas o con temperaturas extremos, no sólo en las heladas regiones polares o en los desiertos abrasadores, sino también para caminantes atrapados en la niebla en la ladera de una montaña. Y ¡la necesidad de fuego va muy unida a la de refugio!
El agua es un elemento que la mayoría de las personas dan por supuesto en el mundo moderno. Estamos tan acostumbrados a abrir el grifo, que hasta que no hay una sequía extrema y tenemos que racionar el agua no nos damos cuenta de su importancia. Pero el superviviente en el mar, o después de una inundación, a pesar de estar rodeado de agua, puede llegar a estar desesperado por conseguir agua potable, y hay muchos lugares en los que, a menos que llueva, no hay agua a la vista. El resto de las necesidades para la supervivencia las trataremos más adelante, pero el agua es universalmente importante.
AGUA
El agua es esencial para la vida. Una persona normal puede sobrevivir sin comer tres semanas; sin embargo, sólo puede sobrevivir sin agua tres días. Por lo tanto encontrar agua y conservarla debe ser una prioridad mayor que la comida. No esperes hasta que te hayas quedado sin agua para buscarla. Conserva la que tienes y busca otras fuentes tan pronto como puedas, preferiblemente agua fresca que corra, aunque cualquier agua puede ser esterilizada hirviéndola o con productos químicos purificadores. En una situación de supervivencia, una jarra de 1 litro puede durar 4 días, pero si fuera necesario el último ¼ de litro podría durar 3 días. Esto se consigue dividiendo el último ¼ de litro en tres; beberías la mitad de la ración del día a mediodía y el resto por la noche, así durante 3 días.
El agua es el refrigerante que mantiene constante la temperatura del cuerpo, es necesaria para que los riñones sigan funcionando para eliminar los residuos y se necesita para respirar y digerir. La pérdida de agua debe ser reemplazada o nuestra salud y nuestra eficacia sufrirán las consecuencias. El cuerpo humano necesita un mínimo de 1/4 de litro de agua al día para sobrevivir.
Pérdida de agua
Una persona normal pierde entre 2 y 3 litros de agua cada día; incluso alguien que permaneciera descansando en la sombra perdería 1 litro de agua diario. Solamente al respirar ya estamos perdiendo líquidos, y la pérdida de éstos a través de la respiración y de la transpiración aumenta cuando hacemos esfuerzos, así como con la temperatura. Los vómitos y la diarrea al estar enfermo aumentan la pérdida de líquidos. Por este motivo siempre debemos reemplazar el agua que perdemos para mantener el equilibrio corporal, ya sea con agua o con alimentos que contengan agua.
CÓMO RETENER LÍQUIDOS 
- Evita el agotamiento. Descansa.
- No fumes.
- Mantente fresco. Quédate a la sombra. Si no hay ningún lugar con sombra, levanta una cubierta para conseguirla.
- No te estires en suelo caliente o en superficies con temperaturas altas.
- No comas, o come lo mínimo posible. Si no hay agua disponible, el cuerpo utilizará los líquidos de los órganos vitales para digerir la comida, por lo que aumentará la deshidratación. La grasa es lo más difícil de digerir y se necesita mucho líquido para degradarla.
- Nunca bebas alcohol. También quitará líquidos a los órganos vitales para degradarlo.
- No hables, y respira por la nariz, nunca por la boca.
ENCONTRAR AGUA
El primer lugar en el que hemos de buscar agua es en el fondo de los valles, que es, naturalmente, hacia donde desciende. Si no se observa ninguna corriente ni estanque, busca vegetación verde e intenta hacer un hoyo allí. Puede haber agua justo debajo de la superficie que llenará el agujero. Incluso puede que encontremos agua al cavar en cuevas y en los lechos de ríos secos, especialmente en las áreas rocosas. En las montañas busca el agua que pueda estar atrapada en grietas.
En la costa, si cavamos por encima del nivel del mar, especialmente donde haya dunas de arena, tienes muchas probabilidades de obtener unos 5 cm de agua dulce que se filtra y flota sobre el agua salada. Tal vez sea salobre pero se puede beber. En los lugares donde los peñascos descienden hasta el mar, busca brotes tiernos de vegetación, aunque sean helechos y musgo, en una falla de la formación rocosa, y quizás encuentres un lugar empapado de agua o un manantial.
Si no encuentras agua fresca, puedes destilar agua salada (ver Alambique solar y Destilación, en esta sección).
ADVERTENCIA 
Sospecha de cualquier estanque sin vegetación verde o con huesos de animales alrededor. Puede que esté contaminada por productos químicos del suelo cerca de la superficie. Busca en los bordes minerales que puedan ser indicadores de una condición alcalina. SIEMPRE DEBES HERVIR EL AGUA DE LOS ESTANQUES. En los desiertos hay lagos sin salida cuya agua se vuelve salada. El agua salada DEBE destilarse antes de beberla.
Recoge el agua del rocío y de la lluvia
A pesar de que la lluvia ácida producida por los países industrializados puede ocasionar una acumulación de la contaminación en el suelo, el agua de la lluvia es potable en cualquier parte y lo único que se necesita es recogerla. Utiliza todo el terreno que te sea posible para recogerla y dirigirla hacia contenedores de todo tipo. Un agujero en el suelo cubierto con barro retendrá el agua con gran eficacia, pero debe mantenerse tapado. Si no tienes tela impermeable, puedes usar láminas metálicas o cortezas de árboles para introducir el agua. Si tienes dudas sobre si el agua que has recogido se puede beber, hiérvela.
En climas muy calurosos durante el día y muy fríos durante la noche, suele haber mucho rocío. Cuando se condensa en objetos metálicos, se puede recoger con una esponja o se puede lamer.
Puedes utilizar ropa para absorber el agua y luego escurrirla. Un modo de hacerlo es atarte alrededor de los tobillos y de las piernas ropa limpia y caminar por entre la vegetación húmeda. Después puedes chupar el agua o escurrirla exprimiendo la ropa.
LOS ANIMALES COMO INDICADORES DE LA PRESENCIA DE AGUA 
Mamíferos
La mayoría de los animales necesitan beber agua regularmente. Los animales que pastan no suelen alejarse nunca demasiado del agua a pesar de que algunos de ellos viajan miles de kilómetros para evitar la temporada de sequía, ya que necesitan beber al amanecer y a la puesta del sol. Los caminos que siguen los animales suelen llevar al agua; síguelos pendiente abajo. Los carnívoros (animales que comen carne) pueden estar bastante tiempo sin beber agua, ya que obtienen los líquidos necesarios de los animales a los que cazan, por lo que no son una indicación positiva de agua.
Pájaros
Los comedores de grano, como los pinzones y las palomas, nunca están muy lejos del agua. Beben al amanecer y al anochecer. Cuando vuelan recto y bajo es que van a buscar agua. Cuando vuelven de buscar agua, van cargados y vuelan de árbol en árbol, descansando frecuentemente. Sigue su dirección y puede que encuentres agua.
Las aves acuáticas pueden viajar grandes distancias sin parar para comer ni beber, por lo que no indican necesariamente que haya agua cerca de ellas. Halcones, águilas y otros pájaros cazadores también toman los líquidos que necesitan de sus víctimas, por lo que tampoco constituyen una señal de presencia de agua en las cercanías.
Reptiles
No son un indicador de que haya agua. Los reptiles recogen el rocío y se hacen con la humedad de sus víctimas, por lo que pueden pasar mucho tiempo sin beber agua.
Insectos
Son unos buenos indicadores, especialmente las abejas: vuelan como mucho hasta 6,5 km de sus nidos o colmenas, pero no beben a intervalos regulares. Las hormigas dependen del agua. Una hilera de hormigas que sube por un árbol es que se dirige hacia una pequeña reserva de agua atrapada. Estas reservas se encuentran incluso en zonas áridas. La mayoría de las moscas no suelen alejarse nunca más de 90 m del agua, especialmente la mosca Mason europea, con su cuerpo de color verde iridiscente.
Huellas humanas
Normalmente nos llevarán a un pozo, un hoyo perforado o un lugar empapado de agua. Puede que esté cubierto con matorrales o piedras para reducir la evaporación. Vuelve a colocar la cubierta.
RECUERDA. ¡RACIONA TU SUDOR, NO TU AGUA!
Si tienes que racionar el agua, tómala a sorbos. Si estás mucho tiempo sin beber agua, no debes beberla de golpe cuando la encuentres. Al principio debes tomarla a pequeños sorbos. Beberla a grandes tragos puede provocar vómitos en personas deshidratadas, lo que hará que perdamos todavía más del precioso líquido.
CONDENSACIÓN
Las raíces de los árboles y de las plantas absorben la humedad del suelo, pero un árbol puede ser que obtenga el agua de una capa freática a 15 m o más de profundidad, demasiada para que nosotros lleguemos cavando. No hace falta que lo intentes; deja que el árbol coja el agua por ti. Sólo tienes que envolver con una bolsa de plástico una rama con hojas. La evaporación de estas hojas produce condensación en la bolsa.

Escoge vegetación sana y ramas de espeso follaje. En los árboles, pon la boca de la bolsa arriba con una esquina baja para recoger la evaporación condensada.
Colocando un toldo de plástico sobre cualquier planta, se recogerá la humedad por evaporación, que se condensará sobre el plástico al enfriarse. El toldo debe estar suspendido de la punta o suspendido con un palo acolchado. Evita que el follaje toque los lados de la trampa, ya que desviaría las gotitas de agua que deben recogerse en canales recubiertos de plástico en el fondo.
Incluso la vegetación cortada puede producir cierta condensación al calentarse cuando se pone en un saco grande de plástico. Para que las hojas no toquen el fondo del plástico, coloca piedras bajo ellas, para que el agua se acumule debajo de dichas hojas, y evita que el follaje toque el plástico. Utiliza piedras para mantener la bolsa en tensión. Coloca la bolsa en una ligera pendiente para facilitar que la condensación descienda hasta el punto de recogida. Cuando ya no dé más agua, sustitúyelo por follaje fresco.
Alambique solar
Cava un agujero en el suelo de aproximadamente de 90 cm de largo y 45 cm de profundidad. Coloca un recipiente para recoger el agua en el centro del agujero y cúbrelo con una tela de plástico en forma de cono. El calor del sol aumenta la temperatura del aire y del suelo produciendo vapor. Cuando el aire queda saturado, el agua se condensa en la superficie inferior del plástico descendiendo hasta el recipiente. Este método es especialmente útil en el desierto y en otros lugares en los que hace mucho calor por el día y frío por la noche. El plástico se enfría más rápido que el aire, lo que causa una gran condensación. Este método debería recoger unos 570 ml en un período de 24 horas.
El alambique también puede servir como trampa. Los insectos y las pequeñas serpientes se ven atraídos por el plástico. Resbalarán por él hacia el interior del cono, o serpentearán por debajo de él, cayendo en el agujero sin poder salir.
Los alambiques solares pueden usarse para destilar agua pura a partir de líquidos venenosos o contaminados.

Haz que la parte inferior del plástico sea áspera con ayuda de una piedra, para asegurarte de que las gotitas de agua se deslicen por él. Utiliza piedras o pesos para asegurar los bordes y mantener la forma cónica. Deja sujeto el recipiente para que ningún animal pueda volcarlo.
Si es posible, utiliza un sifón en un nivel más bajo para sacar el agua sin desmontar el alambique.
ATENCIÓN 
ORINA Y AGUA DE MAR
Nunca debes beber ninguna de las dos. ¡Nunca! Pero ambas pueden producir agua potable si las destilamos y el agua de mar nos puede proporcionar un residuo de sal.
Destilación
Los instrumentos de destilación son parte del equipamiento de las balsas salvavidas, pero pueden improvisarse. Para destilar líquido necesitas crear algo que haga el trabajo de una retorta de laboratorio químico. Mete un tubo por la parte superior de un recipiente lleno de agua. Debes colocar este recipiente sobre el fuego y colocar el otro extremo del tubo en otro contenedor hermético que, preferiblemente, se halle dentro de otro contenedor que le proporcione un recubrimiento de agua fría para enfriar el vapor que pasa por el tubo. Puedes improvisar el equipo con cualquier tubo –con el que forma la estructura de la mochila, por ejemplo. Para evitar perder vapor de agua, sella la entrada del tubo a los contenedores con arena mojada o con barro.
Un método más sencillo es una variación del alambique del desierto. Tarda un poco más en condensarse el agua, pero es más fácil de hacer.

Coloca un tubo en un recipiente cerrado lleno de agua salada contaminada o incluso orina. Este recipiente debe ponerse a hervir. El otro extremo del tubo debe colocarse bajo un alambique solar. Puedes tapar el recipiente con metal o corteza de árbol, quizá con algún peso. Incluso un cono formado con una hoja ayudará a dirigir el vapor hacia el interior del tubo.
Agua a partir de hielo y de nieve
Es mejor fundir hielo que nieve, ya que el hielo produce más cantidad de agua con menos calor; más o menos el doble con la mitad de calor. Si realmente necesitas fundir nieve, pon un poco de ésta en un pote y fúndela primero, añadiendo luego más poco a poco. Si colocamos una gran cantidad de nieve en el pote, se fundirá la de la parte inferior y el agua que produzca será absorbida por el resto de la nieve, lo que hará que el pote se queme. Las capas inferiores de la nieve son más granuladas que las de la superficie y nos darán más agua.
Agua a partir de hielo marino
El hielo del mar es salado, no se puede utilizar para beber hasta que pasan unos años. Cuanto menos hace que se ha congelado, más salado es. El hielo más joven tiene contornos ásperos y un color blanco lechoso. El hielo viejo es más azulado y tiene los bordes redondeados a causa de la acción corrosiva de los elementos naturales.
Podemos obtener agua buena a partir del hielo azulado; cuanto más azul y más liso, mejor. Pero debemos tener cuidado porque incluso el hielo viejo puede haber estado expuesto a las salpicaduras del agua salada.
AGUA PROCEDENTE DE LAS PLANTAS
Recolectoras de agua
Las plantas con forma de copa y las cavidades entre las hojas de las bromeliáceas (la mayoría de las cuales son parásitos en las ramas de árboles tropicales) suelen recoger una reserva de agua.
El bambú suele recoger agua en sus nudos huecos. Los tallos viejos y amarillos suelen tener más agua. Agítalos y si oyes cómo se mueve el agua, haz un pequeño corte en la base de cada nudo y vierte el agua de su interior.

El árbol del viajero Ravenala madagascariensis, de la familia de los bananos, puede contener de uno a dos litros de agua entre las bases del galón de los tallos de sus hojas.
Enredaderas/parras
Las enredaderas con corteza áspera y tallos de unos 5 cm de grosor pueden ser unas buenas fuentes de agua. Pero debes aprender con la experiencia cuáles son las que contienen agua, ya que no todas tienen agua que se pueda beber y algunas contienen jugos venenosos. Las venenosas sueltan una savia blanca y pegajosa cuando las cortas. Es un problema de ensayo y error, por lo que es mejor no probar ese tipo otra vez e ir cambiando de especie.
Algunas enredaderas causan irritación en la piel por contacto si las chupamos, por lo que es preferible dejar que caiga el líquido en la boca en lugar de colocar el tallo en la boca, y mucho mejor dejar que caiga en un recipiente
Para obtener agua de una enredadera, selecciona un tallo y presiona hacia arriba. Sube lo más alto que puedas y haz un corte profundo en el tallo. Corta el mismo tallo cerca de la base y deja que el agua de su interior caiga en tu boca o en un recipiente. Cuando deje de caer, corta una parte de la base y sigue repitiendo la misma acción hasta que la enredadera esté seca. NO cortes la base de la enredadera en primer lugar ya que esto causaría que el líquido subiera por la misma a través de una acción capilar.
Raíces
En Australia el árbol del agua, el roble del desierto y la romasa tienen las raíces cerca de la superficie. Arranca estas raíces haciendo palanca y córtalas en trozos de 30 cm de longitud. Quita la corteza. Sorbe la humedad, o conviértelas en pulpa y exprímela sobre tu boca.
No es fácil encontrar algunas de las raíces más útiles del desierto si no te ha enseñado un experto. Los aborígenes de Australia pueden identificar un tallo diminuto que crece de una raíz bulbosa del tamaño de un balón de fútbol, que puede ser un salvavidas, pero a menos que te hayan enseñado a identificarlas no vale la pena que pierdas energía y recursos buscándolas.
Palmas
La buri, el cocotero y la nipa son palmeras que contienen un líquido azucarado que es muy bueno para beber. Para lograr que comience a fluir, dobla un tallo florido hacia abajo y corta su extremo. Si se corta una rodaja fina del tallo cada 12 horas, el líquido se renueva, lo que hace posible recoger casi un cuarto de litro cada día. Las palmeras nipa brotan desde la base, por lo que puedes trabajar desde el nivel del suelo, pero en árboles crecidos de otras especies puede que tengas que trepar para llegar a un tallo con flor.
La leche de coco tiene bastante agua, pero la de los maduros tiene unas propiedades laxantes bastante fuertes, por lo que beber demasiado te hará perder más líquidos.
Cactus
Tanto los frutos como el cuerpo de los cactus almacenan agua, pero no todos los cactus producen agua que se pueda beber –el saquaro, el cactus gigante de múltiples dedos de Arizona, es, por ejemplo, muy venenoso–. Ten cuidado y evita tocar las espinas de los cactus, porque pueden ser muy difíciles de quitar, especialmente las de pelo muy fino, que pueden hacer que las heridas se vuelvan ulcerosas si se quedan en la piel.
El cactus barrel Echinocactus grusoni (ver Plantas del desierto en Comida) puede llegar a tener una altura de 120 cm y se encuentra desde el sur de Estados Unidos hasta Sudamérica, y exige un considerable esfuerzo cortar su dura piel externa cubierta de espinas. El mejor método es cortar la parte superior y desmenuzar trozos del interior para succionarlos, o aplastar la pulpa dentro de la planta y sacar la savia líquida, que en unas plantas es más amarga y en otras no tiene ningún sabor. Un cactus barrel de tamaño normal, de unos 100 cm, dará aproximadamente un litro de jugo lechoso, tratándose de una excepción, ya que la regla es evitar las plantas con savia blanca.
El cactus saquaro sereus giganteus, de México, Arizona y California, crece hasta los 5 m de alto y contiene mucho líquido, pero es venenoso. Hay que recogerlo y colocarlo en un alambique solar para evaporar y recondensar el líquido durante la noche fría.
El cactus Opuntia, higuera de tuna o figilinda, tiene unas excrecencias en forma de orejas que producen frutos ovalados que al madurar toman un color rojo o dorado. Sus grandes espinas son más fáciles de evitar que las de otros muchos cactus. Tanto los frutos como las “orejas” son lugares en los que acumula el agua.
AGUA PROCEDENTE DE LOS ANIMALES
Los ojos de los animales contienen agua que se puede beber si los succionamos.
Todos los peces contienen líquidos bebibles. Los peces grandes, concretamente, tienen una reserva de agua en la espina. Puedes aprovecharla si abres el pez en canal y, manteniéndolo plano, quitas la espina del lomo, con mucho cuidado para no derramar el líquido que contiene, y después beberlo.
Si has llegado a este extremo de necesidad, debes tener cuidado de no beber los otros jugos de los peces, ya que son ricos en proteínas que absorben agua durante la digestión.
Los animales del desierto también pueden ser una fuente de humedad. En tiempos de sequía, en el noroeste de Australia, los aborígenes cavan en el suelo para encontrar las ranas del desierto que se entierran en el barro para mantenerse frescas y sobrevivir. Estas ranas almacenan agua en sus cuerpos, que se puede extraer exprimiéndolas.
SAL
La sal es esencial para la retención de agua. Una dieta normal consiste en una toma diaria de 10 g. El problema empieza cuando la velocidad de pérdida de sal es superior a la de su ingestión. El cuerpo pierde sal por la orina y el sudor, por lo que cuanto más cálido sea el clima, mayor será la pérdida. El esfuerzo físico también aumenta ésta. Sin embargo, no siempre se recomienda reponer los niveles de sal de tu cuerpo, y dependerá de la situación en la que te encuentres. Si estás en una situación en la que la comida es escasa y/o el agua racionada, lo primero que debes recortar de tu dieta es la sal porque incrementa la deshidratación.
Reconoce los síntomas de deshidratación 
Los primeros síntomas de una deficiencia de sal son los calambres musculares, los mareos, las náuseas y el cansancio. El remedio es tomar un pellizco de sal en medio litro de agua. Las tabletas de sal suelen ser un método recomendado para incrementar los niveles de sodio; disuélvelas siempre en agua o bebidas isotónicas, si tuvieras.
¿Qué sucede si no llevas sal o si tus reservas se han acabado? En la costa o cerca del mar hay mucha agua salada –medio litro de agua de mar contiene unos 15 g de sal–, pero NO debes beberla tal y como está. Debes diluirla con una gran cantidad de agua dulce. Al evaporar el agua de mar obtendremos cristales de sal.
En el interior es más difícil conseguir sal. En las áreas cultivadas encontrarás salegares para los rebaños, pero en este caso seguramente estará cerca la civilización y no habrás llegado todavía a tener tanta necesidad de sal. De todos modos, todos los animales necesitan sal y observándolos podemos encontrar una fuente natural. En cierto lugar de África, los elefantes se introducen en las peligrosas profundidades de una cueva para tomar sal de sus paredes.
La sal también puede obtenerse de algunas plantas. En Norteamérica la mejor fuente de sal son las raíces de los nogales americanos, y en el sudeste de Asia, las raíces de palmera nipa. Hierve las raíces hasta que se evapore el agua y quedarán cristales de sal negra.
Si no hay fuentes de sal directa, deberás obtenerla de segunda mano, por ejemplo de la sangre de los animales, que nunca debe despreciarse, ya que es una fuente muy rica de minerales.
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ESTRATEGIA

Tanto un pequeño accidente como un enorme desastre nos pueden llevar a situaciones de vida o muerte, y en ambos casos necesitarás las mismas disciplinas y pensar muy rápido.
Para mostrar cómo se aplican las estrategias básicas de supervivencia a cada tipo de situación, vamos a hablar de los procedimientos en una serie de accidentes de automóviles a pequeña escala.
Los mismos procedimientos pueden observarse a una escala mucho mayor en el manejo de un importante accidente aéreo. En estas circunstancias, el superviviente tiene más posibilidades de encontrarse en un terreno desconocido y de estar con muchas personas durante un largo período de tiempo.
ESTRATEGIA
SUPERVIVENCIA TRAS UN ACCIDENTE DE COCHE
Rotura de frenos
Coche bajo el agua
Coche atrapado en las vías del tren
DESASTRE AÉREO
Protección
Localización
Obtención de agua y comida
Navegación
Personas
ESTRATEGIA
Una preparación y una programación buenas permiten al superviviente enfrentarse a las dificultades y a los peligros que son una seria amenaza para su supervivencia. Se convierten en contingencias para las que estás preparado. Pero no lo puedes prever todo. Debes estar listo para responder rápidamente ante los peligros inesperados y para enfrentarte a desastres potenciales de un modo racional y realista. Debes superar la tendencia al pánico que con tanta facilidad provocan estas situaciones y saber tomar las decisiones apropiadas.
Algunas veces un choque u otro tipo de accidente ocurren sin aviso previo de ningún tipo, pero en la mayoría de los casos hay un momento en el que te das cuenta de que algo va a pasar, y es justo en ese momento cuando una reacción instintiva puede salvar vidas. En muchas situaciones la anticipación con que nos damos cuenta de que va a ocurrir un desastre es considerable, y éstas son las situaciones en las que la reacción de pánico es más peligrosa.
Cuando la niebla empieza a espesarse en una ladera y poco a poco vamos perdiendo visibilidad hasta casi cero, haciendo fácil la pérdida de todo sentido de orientación, la mayoría de las personas empiezan a tener pánico porque piensan que van a quedar atrapadas. Empiezan a hacer tonterías y aumentan el peligro que corren, mientras que, si se paran a pensar en todas las posibilidades y buscan algún refugio en el que esperar hasta que la situación haya mejorado, no correrán tanto peligro. Mantener la calma, saber que tienes la capacidad de sobrellevar la situación, no sólo te hará ver las cosas más claras, sino también ver otras soluciones.
Algunas situaciones son predecibles, y el conocimiento de técnicas para manejarlas minimiza los riesgos. Aprender estas técnicas puede salvar tu vida. Suponen mantener la calma y controlar los nervios, como, por ejemplo, esperar el momento adecuado para salir de un coche que se está hundiendo, pero están basadas en la experiencia y en principios sólidos. La respuesta a problemas de supervivencia más generales, sin embargo, suele estar inspirada por la improvisación y los conocimientos que se adecuan a la situación.
Un desastre puede hacer que te encuentres en una situación peligrosa a la que deberás enfrentarte tú solo, o puedes encontrarte con cientos de personas si es un desastre a gran escala sobre el que no tienes ningún tipo de control.
ESCENARIO DE SUPERVIVENCIA 
Si el tiempo atmosférico o las condiciones en tu campamento cambian, ¿debes revisar tu estrategia de supervivencia?
Debes tener una estrategia para cada escenario, por lo que la estrategia cambiará si la situación también cambia. Debes ser flexible y estar preparado para adaptarte.
SUPERVIVENCIA TRAS UN ACCIDENTE DE COCHE
ROTURA DE FRENOS
Si los frenos fallan mientras estás conduciendo, cambia de marcha y usa el freno de mano. Debes hacer varias cosas a la vez: sacar el pie del acelerador, encender las luces de emergencia, accionar el freno repetidamente y con rapidez (puede que todavía funcione), ir poniendo marchas más reducidas y apretar el freno de mano. No frenes de golpe, empieza con suaves frenadas, y gradualmente ve frenando más fuerte hasta que el coche se pare.
Si no tienes tiempo de hacer todo esto, saca el pie del acelerador y ve poniendo marchas más cortas, y agarra el freno de mano, pero NO lo aprietes al máximo hasta que no estés seguro de que no vas a derrapar. Busca carriles y lugares de escape donde puedas abandonar la carretera, preferiblemente un terraplén blando o una curva que tenga una cuesta hacia arriba.
Si la velocidad no cambia, en una pendiente pronunciada, por ejemplo, haz que el coche roce un seto o una pared para reducir la velocidad. Utiliza el vehículo que tengas delante para parar, pero hazlo tan suavemente como te lo permita la situación. Utiliza las luces de emergencia, toca el claxon y haz indicaciones con las luces delanteras para avisar al conductor del coche de delante que puede ser que choquéis.
Colisión
Si una colisión parece inevitable, intenta encauzar el coche para hacerla lo más suave posible y hacerte el menos daño posible a ti y a los demás. Intenta evitar una parada repentina dirigiéndote hacia algo que ceda como una verja o un grupo de pequeños árboles en vez de un árbol grande.
Los cinturones de seguridad (obligatorios en muchos países) impedirán que choques contra el parabrisas. La mayoría de los coches nuevos vienen con el airbag incorporado en el asiento del conductor y el copiloto. Teniendo en cuenta la velocidad y la fuerza del airbag al inflarse, es de vital importancia no sentarse demasiado cerca del volante. Si éste se puede ajustar, inclínalo hacia abajo para que el airbag apunte hacia el pecho en vez de hacia la cabeza. Asegúrate de que ves los mandos con claridad.
Si ninguna de estas opciones está disponible, adoptar la posición de accidente te ofrecerá la mejor oportunidad de sobrevivir a éste, ya que te defenderá un poco del fuerte impacto en el interior del coche. Dependiendo del espacio que tengas, existen dos tipos de posición de accidente. La primera posición necesita que coloques la cabeza sobre las rodillas y que las manos sujeten las piernas por debajo de las rodillas. La segunda posición es más útil si conduces el coche. Coloca las manos sobre el volante y la frente en el dorso de las manos antes del impacto.
Saltar
No intentes saltar en marcha de un vehículo a menos que sepas que éste va de cara a un precipicio u otro desnivel sustancial y que no sobrevivirás al impacto. Si es la única opción, abre la puerta, desabróchate el cinturón de seguridad y hazte una bola. Déjate caer del coche con un movimiento rodante. No intentes parar, sigue dando volteretas hasta que pares solo.
COCHE BAJO EL AGUA
Si es posible, sal del coche antes de que se hunda, ya que no lo hará inmediatamente y tardará un rato en inundarse. La presión que el agua hace sobre el exterior del coche hace que sea muy difícil abrir las puertas, por lo que, si puedes, será mejor bajar la ventana y salir por ella. Se necesita una gran presencia de ánimo para hacerlo cuando se está bajo el efecto de la sorpresa y del impacto en el agua, pero si hay niños pequeños en el coche debes intentar hacerte el fuerte. No intentes salvar posesiones.
Si no has sido lo suficientemente rápido, CIERRA firmemente la ventana, haz que los niños se levanten y levanta a los bebés hacia el techo. Desabrocha los cinturones de seguridad y di a todos los que estén sentados al lado de una puerta que se preparen para abrirla. Abre al mismo tiempo todos los seguros automáticos o llaves maestras de las puertas. Es posible que el agua no las deje funcionar. No intentes abrir las puertas todavía.
Mientras el agua va entrando en el interior del coche, el aire se va concentrando en el techo, en la parte superior del coche. La presión del agua dentro del coche será casi la misma que la del exterior. Cuando el coche llegue al fondo y esté casi lleno de agua di a todos que inspiren profundamente, que abran las puertas y que naden hacia la superficie. Todos los que salgan por la misma puerta deben darse la mano. Si tienes que esperar a que alguien salga antes que tú, aguanta la respiración.
PRECAUCIÓN. Aparca siempre de costado junto al agua, nunca dirigiéndote directamente hacia ella. Si tienes que aparcar un coche de cara hacia el agua, deja puesta la marcha atrás y el freno de mano (si dejas el coche de espaldas al agua, deja puesta la primera y el freno de mano también).
COCHE ATRAPADO EN LAS VÍAS DEL TREN
Si un coche se avería en un paso a nivel no vigilado, pon una marcha y utiliza el motor de arranque para sacarlo de la vía. Esto funcionará con coches que tengan un cambio de marchas manual, pero no con un coche de marchas automáticas. Si se acerca un tren, se debe abandonar el coche, coger a los niños o a las personas que necesiten ayuda y llevarlos a un lugar seguro (a unos 45 m de la vía será suficiente), ya que si el tren va a mucha velocidad podría arrojar pedazos del coche bastante lejos.
Si no ves ningún tren o ves uno a varios kilómetros de distancia, debes intentar evitar la colisión. Si puedes mover el coche empujándolo, sácalo de todas las vías, ya que no puedes estar seguro de por cuál va a pasar el tren. Si hay un teléfono de emergencia, avisa de la situación al guardaagujas siguiente. Si no, camina por la vía en dirección al tren. Quédate bastante apartado de la vía (los trenes de alta velocidad ejercen un importante efecto de succión) y haz señales con un sábana blanca o con alguna tela muy colorida para avisar al conductor del tren. Si está haciendo bien su trabajo, sabrá que se aproxima a un paso a nivel y mirará si está despejado.
DESASTRE AÉREO
El accidente de un avión o un aterrizaje forzoso en terrenos difíciles es uno de los desastres más horribles y espectaculares. Aunque esto puede suceder en cualquier lugar, no puedes ir preparado para una situación específica.
Los miembros de la tripulación están preparados para este tipo de emergencias, por lo que es necesario que sigamos sus instrucciones. El personal de a bordo intentará hacer un aterrizaje tan suave como sea posible; por lo tanto, no hay nada que tú puedas hacer y debes permanecer tranquilo y ayudar a la tripulación a calmar al resto del pasaje.
Para prepararte para un aterrizaje forzoso, abróchate fuerte el cinturón de seguridad, entrelaza los brazos con los de las personas que tengas a cada lado, aprieta con fuerza la barbilla hacia el pecho, inclínate hacia delante sobre un cojín, una manta plegada o un abrigo, entrelaza las piernas con las piernas de las personas que están a tu lado si el asiento lo permite y prepárate para el impacto.
Cuando finalmente el avión deje de moverse, y no antes, hay que evacuar el avión tal y como las azafatas han indicado antes de iniciar el vuelo. Si se trata de un aterrizaje, debemos salir rápido y apartarnos del avión tanto como podamos, ya que hay riesgo de incendio o explosión. Aunque no haya fuego, apártate del avión hasta que los motores se hayan enfriado y el carburante que haya salido se haya evaporado.
Si es un amerizaje, las lanchas salvavidas se hincharán automáticamente y se anclarán en las alas. No hinches tu chaleco salvavidas hasta que estés fuera del avión ya que dificultaría tu salida. Espera a estar en el agua y luego tira de la anilla para hinchar el chaleco salvavidas y sube a uno de los botes.
Si el avión se está hundiendo, suelta el bote de su anclaje tan pronto como los pasajeros y el equipo estén a bordo. Al abandonar el avión, cuantas más provisiones, medicamentos y material de supervivencia puedas llevarte, tanto mejor. Pero no te entretengas para recoger pertenencias y equipajes personales.
CONSEJO DE SUPERVIVENCIA 
Si saltas del avión en paracaídas en una zona despoblada, ve si puedes hacia los restos del avión; estos restos son más visibles para el equipo de rescate que una persona o un paracaídas.
Tras el accidente
Por muy disciplinados que seamos, la entrada en una situación de este tipo será muy desesperante, dramática y confusa. Estarás en estado de shock y quizás al borde de una crisis de ansiedad. Si hay fuego o peligro de incendio o de explosión, mantente a una distancia prudente hasta que parezca que el peligro ha pasado. No se debe permitir fumar a nadie si hay derramado combustible. No debes adentrarte en terreno desconocido, especialmente por la noche, y es preciso que te mantengas en contacto con los demás supervivientes.
Traslada a las personas heridas a una distancia segura e intenta ocuparte de todas ellas. El tratamiento inmediato de los heridos es prioritario. Hay que tratar los casos según la gravedad de la lesión, ocupándote en primer lugar de las dificultades respiratorias y luego consecutivamente de las hemorragias importantes, heridas, fracturas y estados de shock.
Separa a los muertos de los vivos si es posible, ya que las personas que han fallecido forman parte de lo aterrador y extraño de la situación, y de este modo será más fácil tranquilizar a los supervivientes.
Aunque haya habido fuego en el avión, puede que no todo haya sido destruido. Investiga los restos del avión y salva todo lo que puedas del material, comida, ropa y agua. NO corras riesgos si hay todavía peligro de que los depósitos de combustible se incendien y ten en cuenta que puede haber gases tóxicos entre los restos del avión que todavía humean.
Si tienes que esperar a que se apague el fuego del avión, averigua en qué lugar te encuentras –lo cual, de todos modos, será el siguiente paso en tu estrategia–. ¿Es practico y seguro permanecer donde estáis? Si se sabe cuál es la ruta prevista del avión, cosa que con un avión siempre es así, es de esperar que venga una expedición de rescate, por lo que no moverse de donde se está tiene bastantes ventajas. Las personas que irán al rescate tendrán seguramente una ligera idea de dónde podéis estar y, aunque os hayáis visto obligados a salir de vuestra ruta, tendrán un informe de vuestra última posición. Desde el aire, los restos del avión serán más fáciles de discernir, especialmente en bosques frondosos, que un grupo de personas que quedaría cubierto por los árboles.
Si os dais cuenta de que os halláis en un lugar muy expuesto o peligroso, id a un lugar más protegido si es necesario. De todos modos, no viajéis de noche a menos que el riesgo que corran vuestras vidas sea mayor que el riesgo de tratar de avanzar por terrenos desconocidos en la oscuridad de la noche. Generalmente, la razón para desplazarse de inmediato es porque se esté en un lugar sin protección, por ejemplo, sobre una montaña o en la ladera de una colina, donde no es posible protegerse de los elementos naturales o exista riesgo de algún desprendimiento rocoso, u otro tipo de peligros. Hay que desplazarse hacia abajo, no cuesta arriba, ya que lo más probable es que las condiciones sean mejores en un terreno más bajo.
CONSEJO DE SUPERVIVENCIA 
Deja una señal en el lugar del impacto para mostrar el camino que habéis seguido a fin de que las personas que acudan al rescate sepan que hay supervivientes y en qué dirección deben seguir buscando.
No debéis ir todos a buscar un lugar más seguro. Envía a personas sanas para que investiguen el terreno que os rodea cuidadosamente. Deben mantenerse juntos, trabajar por parejas y no hacer exploraciones individuales. Pueden mantener contacto oral y deben marcar el camino que siguen para poder volver atrás con facilidad.
PROTECCIÓN
El primer requisito será probablemente algún tipo de protección ante los elementos naturales, especialmente para quienes estén heridos. Después puede hacerse un reconocimiento más extenso para elegir un lugar adecuado donde acampar. Saca el mayor provecho posible de cualquier refugio natural y utiliza todos los elementos que tengas a tu disposición para hacerlo más grande.
Si las heridas de una persona son tan graves que no permiten moverla, se le debe crear algún tipo de refugio en el lugar donde se encuentre. En terreno desnudo, si no hay equipo ni restos del avión que se puedan utilizar, lo único que se puede hacer es excavar. Si es posible, encuentra un hoyo natural y cava más hondo, utilizando la tierra extraída para levantar los lados. Así, al menos, tendrás una protección contra el viento. Intenta encender fuego para que haya más calor (lo cual ayudará también a levantar la moral) y utiliza reflectores para maximizar el efecto calentador, lo que te permitirá ahorrar combustible.
Si las circunstancias hacen que no sea necesario ni posible el desplazamiento, sigue un procedimiento similar. Construye con rocas, restos del avión o equipamiento una pared como protección contra el viento si no hay ningún refugio natural. Si estás con un grupo de personas, acurrucaos juntos, ya que esto reducirá la pérdida de calor corporal. El tiempo de supervivencia en estas condiciones para personas heridas es limitado, y debes tener la esperanza de que haya un rescate próximo. La gente que se encuentre en condiciones debe ir en busca de agua, combustible, materiales para construir el refugio y comida, pero es muy importante que siempre vayan al menos en parejas. Deja el máximo de señales posibles para atraer la atención.
Recuerda que tan necesario puede ser un refugio contra el sol, como contra el viento y el frío. Las consecuencias de estar expuesto a las inclemencias no son sólo la hipotermia.
LOCALIZACIÓN
Si tienes radio, puedes enviar señales de socorro, pero no vuelvas a subir a bordo de un avión accidentado si todavía existe peligro de explosión para enviar dichas señales. Espera a estar seguro de que no hay peligro. El equipo de rescate querrá saber cuál es vuestra situación. Las personas que han sufrido un accidente viajando por tierra tendrán una idea bastante exacta de su situación, aunque hayan estado temporalmente perdidos, y con el mapa deben ser capaces de dar una aproximación más precisa. Sin embargo, si eres víctima de un desastre aéreo o marítimo, puede serte de gran ayuda saber cuál era tu plan de vuelo cuando sucedió el accidente y también la dirección del viento o de la corriente.
En cuanto puedas debes encender fuegos; tres fuegos son una señal de socorro reconocida internacionalmente. Hazlos tan grandes como puedas. Deja señales en el suelo para atraer la atención del equipo de rescate, utiliza bengalas cuando sepas que el rescate está cerca y, si está muy cerca, haz ruido. En este momento te darás cuenta de la importancia que tiene el que las autoridades responsables conozcan tus intenciones y tu ruta, y, por lo tanto, que la hayas seguido con la mayor precisión. La llegada del rescate es sólo cuestión de tiempo. Mientras, acomódate lo mejor posible.
De todos modos, incluso los planes más precisos pueden fallar. Puede que no funcionen los instrumentos de navegación, que haya tormentas, vientos fuertes o niebla que te alejen de tu ruta, y que ahí estés tú, seguro en tu refugio pero sin que nadie sepa dónde te encuentras. Cabe la posibilidad de que tengas que esperar mucho más tiempo del que pensabas a que te rescaten y, por tanto, debes prepararte.
También necesitas evaluar dónde te encuentras a una escala más local, estudiar el terreno en el que estás para ver lo que puede ofrecerte, no solamente indicar tu posición, precisa si es posible, sino ver si hay lugares más seguros y más cómodos para acampar, y si hay sitios en los cuales obtener combustible, alimentos y agua. A largo plazo también evaluarás la posibilidad de abrirte camino por tierra.
En el mar debes buscar cualquier indicación de que hay tierra lo bastante cerca como para que tus posibilidades de supervivencia sean mayores si intentas llegar a ella en lugar de permanecer en tu posición actual. Pero estás a la merced del viento y de las corrientes, aunque puedes retrasar tu deriva con un ancla marina.
CONSEJO DE SUPERVIVENCIA 
En tierra, rara vez es más sensato ponerse a caminar inmediatamente en busca de refugio que esperar el rescate. Sin embargo, si sabes que no hay nadie que se pueda dar cuenta de que te has perdido, si el terreno es tan pobre que no te puede proporcionar alimento, agua ni refugio, o si estás convencido de que tus reservas de energía y tus raciones son suficientes para llegar de nuevo a la civilización o a un lugar en el que estás seguro de que podrás vivir de lo que te ofrezca la tierra, puedes emprender el camino tan pronto como la luz sea lo bastante buena o las demás condiciones te lo permitan.
OBTENCIÓN DE AGUA Y COMIDA
Sobre la plataforma aislada de un acantilado, rodeado por la marea o forzado por una tormenta o por la niebla a esperar hasta que puedas moverte, no habrá muchas posibilidades de explotar recursos naturales. No recurras a tus raciones de emergencia inmediatamente. Probablemente estarás allí durante algún tiempo y, por mucha hambre que tengas, debes administrar tus raciones para poder esperar mucho más tiempo de lo que indicaría una valoración pesimista. Incluso en esta situación seguro que habrá agua y comida a nuestro alcance.
En cualquier otro lugar guarda tus raciones de emergencia para cuando no haya nada más que se pueda comer, explotando primero los recursos de la naturaleza. No te conformes con una sola fuente de comida. Busca una variedad de plantas por sus hojas, fruta, nueces, raíces y otras partes comestibles. Busca señales de animales que puedas conseguir con trampas o cazándolos.
Cuando tu supervivencia está realmente en juego, no hay lugar para escrúpulos sobre lo que vas y lo que no vas a comer, o sobre cómo vas a conseguir comida, lo que no significa que debas perder todo interés por la conservación de la vida salvaje y el medioambiente. Cuando se puede elegir sobradamente, no hay razón alguna para comer especies en peligro de extinción, ya sean animales o plantas, ni tampoco para colocar trampas (que no pueden discriminar lo que atrapan y mutilan) que te den más carne de la que puedas comer fresca o conservar. Sacar el mayor partido de la naturaleza no quiere decir saquearla. La explotación excesiva se volverá en nuestra contra si debemos permanecer mucho tiempo en aquel lugar.
Recuerda también que el alimento nutritivo obtenido con mayor facilidad puede ser bastante distinto del que comes normalmente. Si ya has aprendido a comer una dieta desacostumbrada como parte de tu entrenamiento, te será mucho más fácil alimentarte y podrás alentar a los demás a comer las mismas cosas que tú.
Para hervir agua, necesitaremos combustible para hacer fuego, aunque la temperatura no haga necesario encenderlo para calentarnos, pero no caigas en el error de pensar que a un día caluroso le va a seguir una noche cálida. En algunas partes del mundo puede haber unos cambios espectaculares de temperatura entre el día y la noche.
CONSEJO DE SUPERVIVENCIA 
A corto plazo, el agua es mucho más vital que la comida para sobrevivir. Si no hay agua fresca en movimiento a tu alcance, hay otras muchas fuentes que puedes explotar, pero siempre antes de beberla debes esterilizarla o hervirla para asegurarte de su pureza. Debes dar prioridad a la búsqueda de fuentes de agua.
NAVEGACIÓN
Lo primero que debemos hacer es coordinar señales (por ejemplo, bengalas o fuego); así estarás mejor preparado para recibir rescate. Posteriormente organiza el agua, la comida y el refugio.
Debes quedarte donde te encuentras y considera moverte sólo si estás sobre la ruta de tu destino final. La ventaja de esto es que podrás utilizar los materiales y el equipamiento del avión o del vehículo, y los restos como refugio. También será más fácil que te vean desde el aire.
DEBES TRAZAR UN PLAN 
Recuerda esto, porque tal vez un día te salve la vida
P Protección
L Localización
A Adquisición
N Navegación
PERSONAS
Para realizar una expedición, el plan debe incluir una cuidadosa selección de personalidades compatibles, escogidas por su buen estado físico, su experiencia y su entrenamiento para el proyecto concreto de que se trate. En un desastre cualquiera pueden reaccionar de forma imprevisible por la tensión. En un accidente que afecte al público en general puede verse mezclado un grupo muy diverso de personas: hombres, mujeres y niños, personas ancianas y bebés. Puede que haya mujeres embarazadas y personas con problemas médicos o incapacidades físicas que requieran una atención especial. En un accidente que implique a un grupo tan variado de personas puede haber también un mayor riesgo de lesiones que entre un grupo escogido de gente en buenas condiciones físicas y bien entrenada.
Los bebés pueden parecer muy frágiles, pero son muy resistentes. No obstante, hay que mantenerlos calientes. Los niños necesitarán que se les tranquilice y que se les consuele, especialmente si han perdido a las personas que estaban con ellos o si sufren dolores. A menudo la aventura de la situación ayudará a impedir que se aburran demasiado y a mantenerlos ocupados, pero no hay que dejarlos deambular, jugar con fuego ni que se expongan a nuevos peligros. Los ancianos suelen ser mentalmente resistentes y pueden tranquilizar a los más jóvenes, pero se les debe mantener calientes y alimentarlos con regularidad. A menudo parece cierto que las mujeres hacen frente a las emergencias mucho mejor que los hombres y que son capaces de hacerse responsables de otras personas con mayor facilidad.
En un barco o en una línea aérea comercial cabe esperar que los oficiales del barco o el personal de vuelo se hagan cargo de la situación si están entre los supervivientes, pero no habrá la cadena de mando militar ni la aceptación de liderazgo y de responsabilidad que podría esperarse de un grupo organizado de forma compacta. Debe intentarse establecer algún modo democrático de toma de decisiones, de planear acciones y de mantenimiento de la moral. El trauma de la experiencia puede dejar a algunas personas impacientes por seguir cualquier liderazgo que les dé esperanza, pero esto creará también antagonismos y prejuicios que se deben superar.
En un desastre, ya sea aéreo o marítimo, se puede encontrar juntas a personas de diversas culturas y niveles sociales, sometidas a situaciones que sus tabúes sociales no les permitirían. Para superar estos problemas será necesario tener un tacto considerable. Pero la SUPERVIVENCIA es la prioridad número uno.
Cuantos más conocimientos médicos tengas, mejor será, pero inspirar a la gente el deseo de sobrevivir también es muy importante y puede conseguirse de un modo “confidencial” –si puedes dar la impresión de saber lo que estás haciendo, estarás a mitad de camino de lograrlo.
La tranquilidad y la seguridad en ti mismo inspirarán confianza y la cooperación de los demás. Cuantos más conocimientos tengas, más fácil te será hacer frente a la situación.
3
CLIMA Y TERRENO

Apesar de que las técnicas y las estrategias básicas de supervivencia son aplicables en cualquier lugar, las condiciones varían ampliamente según el lugar del mundo en que nos encontremos. Es esencial conocer cuantas más cosas mejor sobre las condiciones de cualquier región a la que tengas previsto viajar. Un conocimiento general de lo que te puedas encontrar en diferentes climas aumentará considerablemente tus posibilidades de manejar la situación de supervivencia, si un accidente te deja en un lugar que no conoces en absoluto.
Unas cuantas hojas en este libro no pueden proporcionarte un conocimiento general sobre la geografía mundial, solamente te pueden explicar los tipos generales de clima y del medioambiente, y sugerirte algunas de las principales maneras de superar los problemas que se presenten.
Encontrarás consejos y recomendaciones sobre otras cuestiones, tales como la comida y los refugios, aplicables a circunstancias particulares, en las otras secciones del libro completando la información.
ZONAS CLIMÁTICAS
Estudio de un caso de supervivencia
REGIONES POLARES
Viajar
Ropa
Refugio
Fuego
Agua
Comida
Salud en el ártico
MONTAÑAS
Nieve y banquisas
Aludes
COSTAS
Agua
Comida
Peligros
ISLAS
REGIONES ÁRIDAS
Agua
Refugio y fuego
Ropa
Comida
Salud
REGIONES TROPICALES
Refugio
Fuego
Comida
Peligros
VEHÍCULOS
ZONAS CLIMÁTICAS
Amenudo la gente considera los ambientes extraños como enemigos y cree que debe luchar contra ellos. Éste no es el modo de sobrevivir –¡si luchas contra el ambiente perderás!–. Hay peligros contra los que se debe tomar precauciones, pero la naturaleza es neutra. Aprende a vivir en cada clima y a utilizar lo que te ofrece. El clima no está condicionado sólo por la latitud; la situación dentro de un continente y la altitud son igual de importantes.
Climas polares
Se consideran regiones polares las situadas en latitudes superiores a 60º 33’ tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur, pero las habilidades para sobrevivir en lugares de condiciones meteorológicas frías pueden ser necesarias en altitudes muy elevadas en cualquier lugar. Cerca del ecuador, en los Andes, por ejemplo, no hay nieve hasta una altura aproximada de 5000 m, pero cuanto más cerca estemos de los polos habrá nieve a alturas cada vez menores; en el extremo meridional de Sudamérica hay nieves perpetuas a sólo unos cientos de metros de altura. Las condiciones árticas penetran profundamente en los territorios septentrionales de Alaska, Canadá, Groenlandia, Islandia, Escandinavia y Rusia.
Tundra
Al sur del casquete polar el suelo está permanentemente helado y la vegetación es achaparrada. La nieve se derrite en verano, pero las raíces no pueden penetrar en la tierra dura. Las grandes altitudes producen condiciones similares.
Bosques de coníferas septentrionales
Entre la tundra ártica y las principales tierras de clima templado hay una zona forestal de hasta 1300 km de profundidad. En Rusia, donde se la conoce como taiga, los bosques penetran hasta 1650 km al norte del círculo polar ártico, a lo largo de algunos ríos siberianos, pero en el área de la bahía de Hudson, en Canadá, la línea de los árboles se halla a una distancia igual al sur del círculo polar.
Los inviernos son largos y duros, el suelo está helado la mayor parte del año y los veranos son cortos. Sólo durante 3 a 5 meses al año está el suelo lo suficientemente descongelado como para que el agua llegue a las raíces de los árboles y de las plantas que florecen especialmente junto a los grandes ríos que fluyen hacia el océano Ártico. Hay animales en abundancia: alces, osos, nutrias, linces, martas cebellinas y ardillas, así como criaturas pequeñas y muchos pájaros.
En verano, cuando la nieve derretida no tiene salida, crea pantanos. Los árboles caídos y el denso musgo esfargal dificultan los desplazamientos. Los mosquitos pueden ser muy molestos (aunque no transmiten la malaria). En invierno los desplazamientos son más fáciles si se tiene ropa de abrigo. Viaja siguiendo los ríos, en los que hay buena pesca, haciendo una balsa con los abundantes árboles caídos.
Climas templados
La zona templada del hemisferio norte y los climas similares del hemisferio sur probablemente nos ofrecen las circunstancias más propicias para sobrevivir sin tener ningún tipo de conocimiento ni habilidad específicos. Éstas serán las áreas mejor conocidas para muchos lectores de este libro. Estos territorios son también los más urbanizados y donde no es probable que las penalidades de la supervivencia tengan que sufrirse durante mucho tiempo.
Una persona sana y en buenas condiciones físicas, conocedora de técnicas básicas, no quedará tan aislada como para no ser capaz de llegar hasta donde le puedan proporcionar ayuda andando unos pocos días. Unas duras condiciones invernales pueden exigir tener habilidades de supervivencia propias de climas polares.
Bosques de hoja caduca
Cuando el clima se hace más cálido y los inviernos menos duros, el bosque caducifolio reemplaza a las coníferas. En América las principales especies son el roble, la haya, el arce y el nogal; en Eurasia, el roble, la haya, el castaño y el limero. El suelo, rico en humus, alimenta a muchas plantas y hongos. Sobrevivir en estas condiciones no es difícil, excepto en altitudes muy elevadas en las que podemos encontrar condiciones propias de la tundra o de campos de nieve. Muchas de estas áreas han sido taladas por el hombre.
Praderas templadas
Principalmente las áreas continentales centrales con veranos calurosos, inviernos fríos y un nivel moderado de precipitaciones, son las que se han convertido en las grandes productoras de alimentos del mundo, en donde se cultivan cereales y se cría ganado. El agua puede ser un problema en verano, y el refugio, en invierno.
Regiones mediterráneas
Las tierras que bordean el mediterráneo son áreas semiáridas, con veranos largos y calurosos e inviernos cortos y secos. El sol resplandece la mayor parte del año y los vientos son secos. En otro tiempo esta región estaba cubierta de robles. Cuando se talaron, el suelo se erosionó y la mayor parte de la zona quedó cubierta por matorrales de hoja perenne. El chaparral de California es muy parecido. Los árboles son escasos y el agua constituye un problema. En altitudes elevadas prevalecen otras condiciones.
Bosques tropicales
Los territorios situados entre los trópicos incluyen áreas de cultivo y fenómenos extremos como pantanos y desiertos, pero un tercio está constituido por bosques no urbanizados: selvas ecuatoriales, selvas subtropicales y bosques de montaña. En todos abundan las precipitaciones y las montañas son escarpadas y desaguan en grandes ríos de rápida corriente; las zonas costeras y otras regiones bajas suelen ser pantanosas.

Sabana
Es la pradera tropical, que suele estar entre los desiertos y la selva tropical. Cerca de las selvas la hierba es alta, de hasta tres metros, y hay más árboles. Las temperaturas son altas durante todo el año. Más de un tercio de África es sabana, así como grandes zonas de Australia, que están salpicadas de eucaliptos. Zonas similares son los llanos de Venezuela y Colombia y los campos de Brasil. A menudo no es fácil conseguir agua, pero, donde la hay, existe vegetación más frondosa y animales. En África cabe encontrar grandes manadas de animales.
Desiertos
Una quinta parte de la superficie de las tierras emergidas del planeta es desierto, tierras secas y desoladas donde es muy difícil sobrevivir. Los desiertos aparecen allí donde los vientos, que nacen en el ecuador y que ya han perdido su humedad, descienden y vuelven a calentarse al acercarse al suelo, absorbiendo la poca humedad local que haya. Rara vez hay alguna nube que proteja del sol o que retenga el calor por la noche, por lo que se dan cambios extremos de temperatura que pueden oscilar entre 58 ºC a la sombra en el Sahara y menos de 0 ºC por la noche. Sólo pequeñas partes de los desiertos del mundo son de arena (aproximadamente una décima parte en el Sahara), estando constituidos en su mayoría por zonas llanas cubiertas de grava, cortadas por cursos secos de agua (wadis). El viento se ha llevado la arena, amontonándola en áreas bajas. En otros lugares puede haber montañas esculpidas por el viento, marismas secas y ríos secos de lava.
ESTUDIO DE UN CASO DE SUPERVIVENCIA 
A mitad de los años 1960 yo entrenaba a una nueva unidad del ejército en Kenia. Este entrenamiento implicaba tácticas, prácticas de campo y navegación. Todos los soldados tenían experiencia pero carecían de conocimiento en operaciones en grupos pequeños. La zona de entrenamiento era en el distrito de la frontera norte de Kenia, una zona muy calurosa y seca.
Se dejó a los reclutas en grupos de cuatro que tenían que navegar por el país hacia una serie de puntos de encuentro en los que se les daba agua. Mi misión con otros 3 hombres era atender a estos puntos para asegurarme de que todos llegaban y en buena salud. A cada soldado se le daba estrictamente 250 ml de agua de un bidón que contenía 18 litros. Al tercer día, el calor les había hecho mella y todos se quejaban de ampollas, llagas causadas por las mochilas y fatiga. Uno de los estudiantes estaba especialmente mal, deliraba y estaba al borde de desplomarse. Mientras yo lo atendía, su compañero agarró el bidón y se lo intentó beber todo. El agua que no pudo tragar la escupió, y cuando pudimos quitarle el bidón éste estaba casi vacío. Eran las últimas existencias que teníamos y todavía quedaban 30 hombres para beber. El lugar más cercano para conseguir agua estaba a 3 días de camino, y sin poder conseguir existencias la misión pasó de dura a crítica. Aunque todos los reclutas provenían de zonas cercanas, no tenían disciplina con el agua, lo que descubrimos a costa nuestra.
Racionando el agua estrictamente y enviando a los hombres más fuertes a buscar ayuda todos sobrevivieron, pero es una lección que nunca olvidarán.
Lección aprendida:
Nunca subestimes el poder de preconservar.
Protege tu suministro de agua.
Cumple el racionamiento estricto.
De todas las penalidades, la sed es la más mortal.
Cuando atiendas a una persona con deshidratación, primero moja sus labios y mira si hay reflejo de deglución (tragar). Adminístrale sólo pequeños tragos. Asegúrate siempre de que el paciente que atiendes está tumbado a la sombra que haya disponible.
REGIONES POLARES
La Antártida está cubierta por un casquete de hielo. En el Ártico, el Polo está cubierto por una gruesa capa de hielo que flota sobre el mar, y toda la tierra sita al norte del límite de la vegetación arbórea está helada. Solamente hay dos estaciones, un invierno largo y un verano corto, y los días varían desde la oscuridad absoluta en mitad del invierno hasta 24 horas de luz diurna a mediados de verano.
Las temperaturas en el verano ártico pueden alcanzar los 18 ºC, excepto sobre los glaciares y los mares helados, pero en invierno descienden hasta –56 ºC y nunca superan los 0 ºC. En los bosques del norte las temperaturas en verano pueden llegar hasta los 37 ºC, pero la altitud hace descender las temperaturas incluso más que en el Ártico. ¡En el este de Siberia, en Verkhotansk, se han registrado –69 °C! Las temperaturas de la Antártida son incluso inferiores a las del Ártico.
En la Antártida se han registrado vientos de 177 km/h, y en el otoño ártico los vientos adquieren la fuerza de huracanes y pueden lanzar la nieve hasta 30 m de altura, creando la impresión de una ventisca, aun cuando no esté nevando. Acompañados por bajas temperaturas, los vientos producen una fuerte sensación de frío, mucho mayor que la que indica el termómetro. Por ejemplo, un viento de 32 km/h hará que una temperatura de –14 ºC equivalga a –34 ºC, y con un viento de 64 km/h, que equivalga a –42 ºC, con descensos aún mayores a temperaturas más bajas. Con velocidades superiores a 64 km/h no parece que la diferencia sea mayor.
VIAJAR
La experiencia dice que lo mejor es permanecer cerca del avión o del vehículo inutilizado. Si el lugar es peligroso, debe crearse un refugio seguro los más cerca posible. La decisión de partir a pie se fundamentará en la proximidad de la civilización y las posibilidades de rescate.
Decide pronto lo que vas a hacer mientras seas capaz de pensar con claridad. El frío embota la mente.
Desplazarse en medio de una ventisca queda totalmente descartado y además la orientación en el hielo y la tundra, carentes de rasgos distintivos, es siempre difícil. El movimiento del hielo forma crestas que hacen peligrosa la marcha. El agua del deshielo en verano convierte la tundra en un pantano e incluso el hielo marino queda semiderretido.
Los mosquitos, los moscardones, los tábanos y las moscas pueden ser molestos en el verano ártico. Sus larvas viven en el agua, por lo que debe evitarse crear refugios cerca. Hay que llevar mangas largas y cuellos altos, ponerse una red sobre la cabeza y echar madera y hojas verdes al fuego, puesto que el humo los ahuyenta. Cuando empieza el frío, estos molestos insectos están menos activos y desaparecen por la noche.
En el noroeste de Alaska y nordeste de Canadá, Groenlandia, Islandia, Escandinavia, islas de Nueva Zembla, Spitzbergen y otras islas hay montañas con peligrosos acantilados de hielo, glaciares, grietas y aludes, en las que son peligrosas las avalanchas, heladas, peñascos, glaciares y fisuras. Cerca del litoral ártico es frecuente la niebla desde mayo hasta agosto, arrastrada en ocasiones muy tierra adentro, lo que incrementa los problemas de orientación.
Navegación
Las brújulas no funcionan bien cerca de los polos, pero las constelaciones son más útiles para orientarse y las noches lo bastante claras como para viajar. De día debe utilizarse el método de la punta de la sombra (ver Lectura de las señales).
Al viajar por encima del hielo marino, NO debes usar los icebergs como puntos lejanos de referencia para fijar la dirección. Los témpanos se mueven constantemente, por lo que las posiciones relativas pueden cambiar. Hay que prestar atención a las roturas del hielo, y si nos vemos obligados a pasar de un témpano a otro, deberemos saltar desde y hasta un punto sito a 60 cm como mínimo del borde. Se ha rescatado a supervivientes refugiados sobre témpanos a la deriva que les llevaban hacia el sur, pero en tales casos el hielo acabará tarde o temprano por derretirse al entrar en aguas oceánicas más cálidas –aunque puede merecer la pena arriesgarse.
EVITA los icebergs; tienen la mayor parte de su masa por debajo del agua. Al irse fundiendo, pueden volcar sin aviso previo, especialmente al añadirles nuestro propio peso.
EVITA navegar cerca de los acantilados de hielo. De los glaciares pueden separarse enormes masas de hielo, a menudo de miles de toneladas, que caen al mar sin previo aviso.
La observación de los pájaros puede facilitar la navegación. Los pájaros migratorios vuelan hacia tierra durante el deshielo. La mayoría de las aves marinas se adentran en el mar durante el día y regresan por la noche.
Los reflejos en el firmamento ayudan a determinar cómo es el terreno distante. Las nubes sobre el mar abierto o sobre el suelo libre de árboles y de nieve aparecen de color negro; sobre hielo marino y sobre campos de nieve aparecen de color blanco. El hielo nuevo produce reflejos grises, y los reflejos moteados indican la presencia de témpanos flotantes o de nieve amontonada.
Calzado para la nieve
Todo viaje polar es arduo y sólo deben intentarlo las personas que se encuentren físicamente preparadas. Sobre nieve con una superficie dura, los esquís son el mejor modo de viajar, aunque resultan difíciles de improvisar. Esquiar en nieve suelta profunda exige un gran esfuerzo, y en nieve blanda es preferible usar raquetas para la nieve. Para caminar con raquetas, levanta cada pie sin inclinarlo, a diferencia de cómo se hace en una zancada normal, manteniendo el calzado tan plano respecto al suelo como te sea posible.

Dobla un arbolillo largo y verde para formar un lazo, y asegura firmemente los extremos. Añade travesaños e hilocuantos más mejor-, pero procurando que las raquetas no sean demasiado pesadas, ya que no podríamos llegar lejos sin agotarnos. Haz la sección central más firme para sujetarla al pie.
Seguir los ríos
Viaja siguiendo la corriente –con una balsa en verano o sobre el hielo en invierno– excepto en el norte de Siberia, donde los ríos fluyen hacia el norte.
En los ríos helados, pasa por el hielo más suave en los bordes y por la parte exterior de las curvas. Donde se junten dos ríos, sigue el borde o la orilla exterior. Si el río tiene muchas curvas, deja el hielo y desplázate por crestas más altas.
ADVERTENCIA 
EL AGUA HELADA ES MORTAL
Caer en agua helada impide la respiración. El cuerpo se enrosca debido a la pérdida del control muscular y a temblores violentos. Las partes expuestas se congelan en unos 4 minutos, se pierde el conocimiento a los 7 minutos y se muere en los siguientes 15 a 20 minutos.
¡RESISTE! Muévete dentro del agua golpeándola violentamente. Dirígete rápidamente hacia tierra. Sal lo más rápido que puedas y rueda sobre la nieve para que ésta absorba el agua. Ve al refugio y ponte ropa seca inmediatamente.
ROPA
El frío intenso y el fuerte viento pueden congelar en cuestión de minutos las partes del cuerpo no protegidas. Protege todo tu cuerpo, las manos y los pies. Ponte una capucha –ésta debe tener un cordel del que poder tirar para cubrir parcialmente la cara–. El ajuste de las pieles impedirá que la humedad de la respiración se congele y dañe la piel.
Las prendas exteriores deben ser resistentes al viento, con un tejido lo bastante cerrado como para impedir que la nieve se compacte, pero lo bastante poroso como para permitir escapar el vapor de agua; NO deben ser impermeables porque podrían crear condensación en el interior. Las capas interiores de ropa deben atrapar el aire para retener el calor. Las pieles son una ropa exterior ideal.
Las aberturas permiten que el calor se escape, ya que el movimiento puede hacer que salga aire por ellas. Si la ropa que llevamos no tiene cuerdas para ajustarla al cuerpo, ata algo alrededor de las mangas por encima de los puños, y mete los pantalones dentro de los calcetines o de las botas.
Si empiezas a sudar, afloja alguna prenda (cuello, puños). Y si todavía tienes demasiado calor, quítate una capa de ropa. Esto se debe hacer mientras realizamos algún esfuerzo físico como construir un refugio o cortar leña.
Solamente si se ha producido un accidente de avión o un aterrizaje forzoso, puede ocurrir que se quede alguien en alguna región polar sin estar equipado. Intenta improvisar ropa adecuada antes de abandonar el avión. Ponte ropa de lana –no absorbe agua y es cálida incluso cuando está húmeda–. Los espacios existentes entre los puntos atrapan el calor corporal. Para la ropa interior es lo mejor.
El algodón actúa como una mecha, absorbiendo la humedad. Cuando está húmedo puede perder calor 240 veces más rápido que cuando está seco.
Pies
Los mukluks, botas de lona impermeable con suela de goma que llega hasta el talón y que tienen un cordel para ajustarlas, son ideales. Preferentemente deben tener un revestimiento aislante.
Aísla los pies con tres pares de calcetines, cada par de mayor tamaño que el anterior para que se ajusten unos encima de otros y no se arruguen. Si es necesario, improvisa cobertores para los pies con varias capas de tejido. Las cubiertas de lona de los asientos pueden servir para improvisar unas botas.
Cuando los pies están sumergidos en el agua durante largos períodos, como en la tundra pantanosa durante los meses de verano, pueden aparecer los pies de trinchera (ver Peligros en climas fríos en Salud).
Claridad deslumbradora de la nieve
Protégete los ojos con gafas para esquiar o con un trozo de tela o de corteza con estrechos cortes para los ojos. La intensidad de los rayos del sol reflejados en la nieve puede causar ceguera de la nieve. Oscurece la piel situada debajo de los ojos con carbón para reducir más el reflejo.
La clave para mantenerse CALIENTE 
| Mantente | LIMPIO. La suciedad y la grasa bloquean los espacios de aire. |
| Evita el | SOBRECALENTAMIENTO. ¡Ventílate! |
| Ponte ropa | HOLGADA. Así puede circular el aire. |
| Mantenla | SECA. ¡La interior y la exterior! |
REFUGIO
No puedes quedarte a la intemperie para descansar. ¡DEBES SALIR DE LAS CORRIENTES DE AIRE! Busca un refugio natural que puedas mejorar, pero EVITA la cara de sotavento de los peñascos, pues el viento puede arrastrar la nieve y enterrar tu refugio, o los lugares donde puedan caer aludes o rocas con facilidad. Evita los árboles cargados de nieve, porque el peso puede hacer caer ramas heladas a no ser que las ramas inferiores estén apoyadas en la nieve. Entonces puede que haya un espacio entre las ramas que proporcione un refugio ya hecho (ver Refugios en Acampar).
RECUERDA. No bloquees TODOS los agujeros para impedir las corrientes de aire. Debe haber ventilación, especialmente si arde un fuego dentro del refugio. De lo contrario podrías asfixiarte.
FUEGO
El fuego es un elemento esencial para la supervivencia en las regiones polares. El combustible de los restos del avión puede proporcionarnos calor. Saca combustible del colector y del depósito hacia el suelo tan pronto como sea posible, ya que si se congela será imposible extraerlo. El combustible de alto octanaje no se congela tan rápido y, en consecuencia, podemos dejarlo en los depósitos.
En el hielo del Antártico y del Ártico la grasa de las focas y de los pájaros es la única fuente alternativa de combustible. En las costas a veces se puede recoger madera de deriva –los groenlandeses solían construir sus casas con madera llegada a la deriva a través del Ártico desde los ríos de Siberia–. En la tundra pueden encontrarse sauces bajos y de largas ramas. El abedul y el enebro también crecen más al norte de donde acaban los bosques. La corteza del abedul constituye una excelente leña menuda –la madera es aceitosa–. Hazte con la corteza de una rama y arderá aunque esté húmeda.
La casiopea es otra planta baja y extensa parecida al brezo que los esquimales utilizan como combustible. De hoja perenne, con hojas pequeñas y flores blancas acampanadas, y de sólo 10-30 cm, contiene tanta resina que también arde cuando está húmeda.

Casiopea
AGUA
Incluso con temperaturas frías se necesita más de un litro de agua al día para reemplazar las pérdidas. En verano, el agua es muy abundante en los lagos y los riachuelos de la tundra. El agua de los estanques puede ser de color marrón y tener un sabor salobre, pero la vegetación que crece en ella la mantiene fresca. Si dudas ¡HIÉRVELA!
En invierno derrite hielo y nieve. NO comas hielo aplastado, ya que puedes lesionarte la boca y los labios y ocasionarte una mayor deshidratación. Derrite la nieve lo bastante como para poder darle una forma de bola, antes de intentar succionarla.
RECUERDA. Si ya tienes frío y estás cansado, comer nieve enfriará más tu cuerpo.
COMIDA
Antártico. Los líquenes y musgos que crecen en rocas oscuras, que absorben el calor, en algunas costas septentrionales, son las únicas plantas que hay. Los mares son ricos en plancton y kril que alimentan a los peces, ballenas, focas y muchas aves marinas. La mayoría de las aves emigran en otoño, pero los pingüinos al no ser voladores se quedan. Logran comer en abundancia. La mayor parte del año se tiran al agua ante la menor señal de peligro, pero cuando ponen huevos se sientan apretujados sobre sus madrigueras o sobre superficies raspadas.
Ártico. El hielo no es un hábitat para las plantas ni para los animales terrestres; incluso los osos polares sólo es probable encontrarlos donde hay presas y, además, son difíciles y peligrosos de cazar. Las aves marinas, los peces y las focas, donde hay agua, son alimentos potenciales. Los zorros –el zorro ártico se vuelve blanco en invierno– en ocasiones siguen a los osos polares sobre el hielo marino para comerse los restos de sus matanzas. La vida salvaje del norte es migratoria y su presencia depende de la estación del año.
Tundra y bosques. Es posible encontrar plantas y animales tanto en invierno como en verano, y los bosques del norte tienen incluso más vida salvaje. Las especies vegetales de la tundra son las mismas en Rusia que en Alaska. Son muy pequeñas si las comparamos con las plantas de climas más cálidos: los sauces que se extienden a poca altura del suelo, los abedules y plantas con bayas de alto contenido vitamínico. Los líquenes y los musgos, que hay en abundancia, son una buena fuente de alimento, especialmente el musgo que comen los renos.
Plantas venenosas
La mayoría de las plantas del Ártico son comestibles, pero debes EVITAR la cicuta acuática, que es la más venenosa. EVITA la fruta de la hierba de San Cristóbal. EVITA los pequeños ranúnculos árticos. Otras especies venenosas de climas templados encontradas muy al norte son el lupino, el acónito, la espuela de caballero, la arveja (locoweed), la falsa helébora y la camas de la muerte. Es mejor evitar también las setas. ¡Asegúrate de que sabes distinguirlas de los líquenes! Que se sepa, no hay plantas árticas venenosas por el mero contacto.
Animales para comer
Las cortezas y el follaje arrancados de los árboles evidencian la presencia de animales que se alimentan con ello. Los caribús (renos) son comunes desde Alaska hasta el oeste de Groenlandia y también se pueden encontrar en el norte de Escandinavia y Siberia. Por el norte de Groenlandia vagan los lanudos bueyes almizcleros, y en las islas del archipiélago canadiense, donde hay una mezcla de bosque y de campo abierto, abunda el alce americano.
El lobo es un animal que abunda en el norte de Canadá, en Alaska y en Siberia (aunque en la mayoría de los países europeos es un animal bastante raro y protegido). Los zorros, que viven en la tundra en verano y en los bosques abiertos en invierno, indican la presencia de caza menor: liebres de montaña, ardillas y otros pequeños roedores que excavan la nieve para encontrar semillas. Los lémmings hacen caminos bajo la nieve para escapar. En el Ártico también pueden encontrarse castores, visones, glotones de América y comadrejas.
Los osos vagan por las tierras desoladas del norte así como por los bosques. Pueden ser peligrosos. Mantente alejado de ellos.
Las mejores posibilidades de supervivencia son las ofrecidas por las costas, donde el mar proporciona una fuente fiable de alimentos. Las focas pueden encontrase en las costas, los témpanos de hielo y en el mar abierto.
Las morsas que pueden parecer molestas son además muy peligrosas. ES MEJOR DEJARLAS EN PAZ A MENOS QUE VAYAS ARMADO.
Caza y trampas
Las huellas sobre la nieve son claras y fáciles de seguir, pero hay que dejar un rastro de banderas ondulantes de materiales brillantes desde el lugar del accidente para encontrar el camino de vuelta al refugio. Las señales deben colocarse lo bastante altas como para que no vayan a quedar cubiertas por una nevada.
Los caribús son muy curiosos y algunas veces se les puede atraer agitando un trozo de tela y moviéndose a cuatro patas. Imitando a un animal de cuatro patas también se puede lograr que los lobos se acerquen si nos confunden con una presa. Las ardillas terrestres y las marmotas pueden venir corriendo hacia nosotros si nos interponemos entre ellas y sus guaridas. A algunos animales de presa se les puede atraer por el ruido que hace besar el dorso de la mano. Es parecido al ruido que hace un ratón o un pájaro heridos. Hazlo desde una posición escondida y con el viento de cara. Ten paciencia. Sigue intentándolo.
Cazar animales al acecho en el Ártico desolado es difícil. Si tienes un arma que dispara proyectiles de algún tipo –un arma de fuego, un arco o una catapulta– que pueda dispararse a ras de tierra, tiéndete y ocúltate detrás de un montón de nieve. Para tener más movilidad puedes colocar una pantalla de ropa que se mantenga en pie delante de ti, y avanzar lentamente con ella.
En invierno, las lechuzas, los cuervos y las perdices nivales –las aves que hay en el norte– suelen ser “mansas” y es posible acercarse a ellas despacio, sin movimientos bruscos. Muchos pájaros polares mudan las plumas en verano durante 2 o 3 semanas, lo cual les incapacita para volar. Los huevos figuran entre los alimentos más seguros y son comestibles en cualquier fase de desarrollo del embrión.
Focas
Una de las principales fuentes de alimento sobre el hielo polar; algunas focas se quedan allí durante todo el invierno. La foca antártica de Weddel, que es el mamífero que vive más al sur, puede permanecer sumergida durante 15 minutos antes de subir a coger aire en los huecos sitos debajo del hielo, o en pequeños agujeros que mantiene abiertos mordisqueando sus bordes. La mayoría de las focas necesitan respirar con más frecuencia. Pocas tienen un aspecto tan formidable como el elefante marino, que al atacar o al defenderse puede erguirse hasta una altura equivalente al doble de la de un hombre.
Cuando las focas son más vulnerables es cuando están sobre témpanos de hielo con sus crías pequeñas (nacidas entre marzo y junio en el Ártico, según la especie). Las focas recién nacidas no pueden nadar y son fáciles de capturar, siendo masacradas cada año a miles por los cazadores, simplemente caminando entre ellas sobre el hielo y golpeándolas con un palo.
Fuera de la época de cría, los agujeros en el hielo para respirar son los mejores lugares para atrapar focas; los reconocerás por su forma cónica (más estrechos en la superficie externa). En hielo más grueso están rodeados por marcas dejadas por las focas con las aletas y con los dientes para mantener abierto el agujero. Debes tener paciencia, pero estar siempre preparado, ya que las visitas al agujero son muy breves. Golpea al animal con un palo y luego agranda el agujero para recuperar el cuerpo.
Las focas proporcionan alimento, ropa, mocasines y grasa para el fuego. Los machos adultos desprenden un fuerte olor a principios de año, pero ello no afecta su carne.
Cómetelo todo excepto el hígado, que en algunas épocas del año tiene unas concentraciones PELIGROSAS de vitamina A. Cuece la carne de foca para evitar la triquinosis.
OSOS POLARES 
Confinados en el alto Ártico –presentes en Europa sólo en las islas Spitzbergen–, tienen un sentido del olfato muy agudo y son cazadores incansables sobre el hielo marino y en el mar. Se alimentan principalmente de focas y algunos peces, nadan bien y pueden permanecer sumergidos durante dos minutos. Rara vez pueden verse en tierra, aunque en verano se alimentan con bayas y lémmings. Como muchos animales de climas fríos, son más grandes que sus parientes de climas más cálidos. La mayoría son curiosos y puede que se te acerquen, pero hay que tratar a estos poderosos animales con respeto y precaución.
Cuece siempre su carne: los músculos siempre llevan el gusano de la triquinosis. No comas NUNCA el hígado de un oso polar, ya que puede tener concentraciones letales de vitamina A.
Preparación de la carne
Desangra, destripa y despelleja el cadáver mientras esté todavía caliente. Enrolla las pieles antes de que se congelen. Corta la carne en porciones utilizables y deja que se congelen. No recalientes la carne repetidamente. Una vez cocinada, come las sobras frías (por eso la habías cortado). Deja la grasa de todos los animales excepto la de las focas. La grasa es esencial en regiones frías, pero, si comes mucha, procura ingerir muchos líquidos. Excepto en fríos extremados (cuando hiela), saca la grasa de la foca y derrítela antes de que se vuelva rancia. También puede ser útil como combustible para el fuego.
Cuando la comida es escasa, los animales la robarán, por lo que debes ocultarla cuidadosamente. Si hay señales de posibles ladrones, búscalos; puede que sean tu próxima comida.
Los roedores, especialmente las ardillas, los conejos y las liebres, pueden tener tularemia, enfermedad que transmiten las garrapatas o se contrae al manipular animales infectados. Usa guantes cuando los despellejes. La carne hervida es segura.
EVITAR LA CONGELACIÓN 
- Arruga la cara para detener el proceso de formación de zonas rígidas, contrayendo los músculos en todas direcciones. Ejercita las manos.
- Comprueba que ni en tu piel ni en la de los demás se formen zonas de color de cera, enrojecidas o ennegrecidas, especialmente en la cara, las orejas y las manos.
- EVITA llevar ropa muy ajustada, ya que dificulta la circulación de la sangre.
- Vístete dentro del calor del saco de dormir (si es que tienes uno).
-Nunca salgas al exterior sin ropa adecuada, por breve que sea la salida. Evita ponerte ropa húmeda a causa del sudor o del agua. Sécala tan pronto como puedas si esto sucede.
- Sacúdete la nieve antes de entrar en el refugio o deja la ropa exterior en la entrada. Con el calor del interior la nieve se derretirá y tendrás más ropa para secar.
- Ponte guantes y mantenlos secos. No toques NUNCA metal con las manos desnudas.
- EVITA derramar gasolina sobre la piel desnuda. En temperaturas bajo cero se congelaría casi al instante y provocaría incluso más daños debido a que su punto de fusión es inferior.
- Ten cuidado especialmente si has trabajado duro y estás cansado. Si estás enfermo, DESCANSA.
SALUD EN EL ÁRTICO
La congelación, la hipotermia y la ceguera de la nieve son los principales peligros, mientras que los esfuerzos por mantenerse caliente y evitar las corrientes de aire pueden provocar una insuficiencia de oxígeno y envenenamiento por monóxido de carbono.
Es fácil perder el contacto con la realidad, cubierto por varias capas de ropa y con la cabeza envuelta en una capucha. El pensamiento puede volverse lento y pasar por alto cosas evidentes. Permanece “conectado”. Mantente activo, pero evita la fatiga y conserva la energía para tareas útiles. Duerme tanto como puedas; el frío te despertará antes de que te congeles a menos que estés totalmente exhausto y no puedas regenerar el calor que pierdes en el aire.
No dejes que el frío te desmoralice. Piensa en la manera de mejorar el refugio o en cómo hacer un par de guantes mejores, por ejemplo. Ejercita los dedos de las manos y de los pies para mejorar la circulación.
No pospongas la defecación, pues a menudo el estreñimiento se provoca de este modo. Intenta programarla de la forma más conveniente antes de abandonar el refugio, para poder sacar la basura al mismo tiempo.
MONTAÑAS
Las cimas de las montañas están expuestas a vientos fuertes y a menudo se hallan cubiertas de nieve. No proporcionan alimento ni refugio. Escalar rocas y avanzar por el hielo y los campos de nieve exige dominar técnicas específicas, que donde mejor se aprenden de primera mano es en escuelas de montañismo, practicándolas bajo supervisión. Las personas que no tengan experiencia deben pensárselo dos veces antes de iniciar una aventura en tierras montañosas, excepto como aprendices en un grupo adecuadamente organizado. Pero un desastre puede dejarte en la ladera de una montaña u obligarte a cruzar una cordillera para llegar a un lugar seguro.
Si no es probable que llegue un equipo de rescate, el primer objetivo con luz diurna debe ser bajar a los valles, donde podremos encontrar comida y refugio. Por la noche, con poca visibilidad es demasiado peligroso. Hay que buscar algún tipo de refugio hasta que mejore la visibilidad.
Excava en la nieve si no hay ningún tipo de refugio entre las rocas o si no puedes resguardarte en los restos del avión. Si en la altitud en que te encuentras ya no hay nieve, debes cubrirte para evitar estar expuesto a la intemperie. Una bolsa de plástico puede servir como un saco de dormir improvisado en caso de no tener un kit de supervivencia. Recupera mantas o abrigos del avión siniestrado o utiliza cualquier tipo de ropa para cubrirte lo mejor que puedas, pero no te coloques la ropa demasiado ajustada a tu alrededor; el aire que hay dentro de la ropa proporcionará aislamiento.
En la ladera de una montaña duerme con la cabeza hacia arriba; si el suelo es accidentado o pedregoso duerme boca abajo para estar más cómodo.
Juzgar el terreno
Al descender por la ladera de una montaña, a menudo será difícil ver lo que hay debajo. ¿Es posible dar la vuelta a un valle o seguir un espolón para volver a mirar lo que teníamos debajo? El lado opuesto de un valle nos proporcionará también una cierta idea de lo que hay en nuestro lado.
Ten cuidado si te das cuenta de que estás mirando hacia una ladera distante que está más allá de un risco sito en primer plano, pues es probable que el suelo caiga a pico entre la ladera y el risco. Las laderas cubiertas por cantos rodados pueden ser especialmente engañosas y parecer continuas hasta llegar muy cerca de un precipicio.
Descenso
Atravesar acantilados sin una cuerda es extremadamente peligroso. En acantilados empinados es necesario descender mirando hacia la pared, lo cual dificulta mucho ver los lugares donde apoyar los pies. Si hay una ladera cerca, un compañero puede observar y orientarnos. Una vez abajo, puedes indicar a los demás dónde hay agarres. Nunca debe intentarse un risco muy alto. En el caso de un accidente de avión, probablemente es más arriesgado escalar que esperar el rescate.
Para descender por paredes rocosas menos empinadas y con repisas más profundas, colócate de costado usando el interior de la mano para apoyarte. Para riscos más fáciles, desciende mirando hacia fuera con el cuerpo flexionado y, cuando sea posible, carga el peso sobre las palmas de las manos.
Ascenso
Al escalar, los agarres son más fáciles de ver, pero siempre es más seguro dar un rodeo que pasar por encima de los obstáculos si viajas sin conocer la ruta. Puedes quedar atrapado con un descenso imposible.
Planea siempre la ruta desde abajo y al ascender mantén el cuerpo apartado de la roca y mira hacia arriba. Mueve solamente una mano o un pie cada vez –conserva siempre tres puntos de contacto–. Mantén tu peso uniformemente equilibrado sobre los pies en lugar de colgarte de las manos. No te estires demasiado.
Con los pies firmemente plantados sobre la roca y con una mano sujetando un buen agarre, busca con la otra mano otro agarre justo por encima de tu cabeza. Pruébalo y luego busca otro agarre para la otra mano o para los pies. Usa agarres pequeños intermedios, evita quedar con las extremidades muy separadas y deja que las piernas hagan la mayor parte del trabajo. Coloca siempre los pies tan planos como puedas para tener el máximo contacto con la roca.
Para escalar verticalmente grietas, utiliza la técnica de chimenea. Coloca tu espalda contra una de las superficies y aprieta las piernas a través de la abertura contra la otra superficie. Asciende despacio. Si la chimenea se ensancha, puedes tener problemas para transferir todo tu peso a una sola de las superficies y tendrás que volver a bajar.
Descenso con cuerda
Con una cuerda firmemente anclada en el nivel superior, es posible descender el peñasco más escarpado. La técnica, conocida como rápel, puede suponer el empleo de un asiento especial hecho con un cordino y de un mosquetón para pasar la cuerda a través del mismo, pero con el método básico se utiliza simplemente una cuerda doble. La cuerda no se mueve, eres tú el que desciende por ella. No resulta cómodo, ni siquiera con el cuerpo correctamente inclinado, pero es el método más seguro para bajar pendientes pronunciadas o muy resbaladizas. El roce puede dañar la ropa o la piel, por lo que, si puedes, protégete los hombros y la entrepierna, y ponte guantes.
CONSEJO DE SUPERVIVENCIA 
Asegúrate de que estás en una posición firme y segura antes de tirar de la cuerda hacia abajo, ya que al tener que soportar repentinamente su peso tu equilibrio puede alterarse, y asegúrate también de haber planeado tu siguiente movimiento. Una vez la cuerda esté abajo, quizá no haya manera de volver atrás.
La longitud de la cuerda controla el descenso, y debe haber un punto firme de anclaje, una roca o un árbol, capaz de soportar el peso y no cortar la cuerda. Si es posible encontrar una serie de plataformas con anclajes firmes, se puede atravesar una pendiente por etapas, pero, si intervienen varias personas, debe haber espacio suficiente en cada etapa para que puedan esperarse todas juntas.
Tras un descenso podemos tirar de un extremo de la cuerda y bajarla. Se puede quedar alguien arriba para desatarla, o estar preparado para dejarla; se puede usar la cuerda en doble, lo que hace posible el descenso dos veces con la misma cuerda. Iniciar el descenso suele ser la parte más difícil. Puede que tengas que descender unos cuantos pasos para situarte en una buena posición y ganar confianza suficiente.

Rápel Pasa la cuerda alrededor de un punto firme de anclaje (pruébalo con todo el peso de tu cuerpo). Evita los bordes afilados que puedan cortar la cuerda.
Pasa los dos extremos de la cuerda entre tus piernas desde delante hacia atrás, llévala alrededor de la parte izquierda del cuerpo y a través del pecho, y luego por encima del hombro derecho y hacia abajo cruzando la espalda.
Sujeta la cuerda delante de ti con la mano izquierda y detrás con la derecha.
Planta firmemente los pies sobre la ladera con una separación entre ellos de unos 45 cm e inclínate hacia atrás. Deja que la cuerda puesta alrededor de tu cuerpo aguante tu peso. No intentes aguantar tu peso con la mano que coge la cuerda en la parte superior. Da un paso lentamente hacia abajo. La mano sita abajo es la que controla la velocidad del descenso. Suelta cuerda de una sola mano cada vez.
CUIDADO. El rápel puede ser peligroso. Si no dominas la técnica, no intentes NUNCA aplicarla a menos que vayas acompañado por un experto o que estés en una situación de supervivencia.
Utilizar una plataforma
En un descenso vertical sin obstáculos se puede usar una plataforma colgante hecha con una bolina sobre la gaza (ver Nudos en Acampada) para bajar o subir personas. Utiliza esta técnica para rescatar a quien haya caído por una grieta.
Ascenso con cuerdas
Asegurar es un método para ayudar a otros a escalar. En primer lugar, una persona debe hacer el ascenso con una cuerda (ésta puede ser ligera para subir después la verdadera cuerda) sujeta alrededor de la cintura con un as de guía. En cada fase del ascenso debe haber una plataforma o repisa donde acomodar a todo el grupo y un punto seguro de anclaje para la cuerda. Si hay varios largos de cuerda, se puede emplear una serie de fases al mismo tiempo para hacer subir a un grupo mayor.
Comprueba que la sujección es firme: un árbol, la punta de una roca, o un lugar donde enganchar la cuerda (un agujero a través de la roca, o una piedra o un pequeño canto rodado firmemente ajustado en una grieta). Ancla la cuerda con un lazo atado con un nudo en forma de ocho o con un nudo ordinario.
La persona que asegura se ata con una gaza o dos para asegurarse y se pasa la cuerda de ascenso por encima de su cabeza y luego hacia abajo hasta las caderas, dando una vuelta alrededor del brazo más próximo al anclaje y tirando de ella para que no esté floja en ningún punto. La persona que sube se ata con un as de guía alrededor de la cintura y empieza a subir. La persona que asegura va recogiendo cuerda para mantenerla tensa.

RECOGER CUERDA Tira con las dos manos de modo que la cuerda pase por detrás de la espalda (tira con la mano derecha y empuja con la izquierda). Desliza la mano derecha para coger más cuerda. Junta las manos y coge ambas partes de la cuerda con la mano derecha, mientras deslizas la mano izquierda hacia el cuerpo para recoger la que está floja. Empieza otra vez tirando de la cuerda con la mano derecha, y poniéndola alrededor del cuerpo con la izquierda. Debes estar preparado para retener la cuerda en caso de que la persona que está subiendo se caiga. Pon la cuerda tensa alrededor del cuerpo juntando las manos.
ADVERTENCIA 
¡LAS ROCAS QUE CAEN PUEDEN MATAR A ALGUIEN!
Cuando estés sobre rocas sueltas, prueba siempre los agarres con suavidad y nunca tires de un agarre suelto hacia fuera.
Ten cuidado de que la cuerda no haga caer rocas. Incluso las piedras pequeñas al caer pueden producir heridas graves. Si haces caer una piedra, avisa a gritos a los que estén debajo de ti.
El lugar en el que está anclada la cuerda, la persona que asegura y la que sube deben estar en línea recta. Si se usa la punta de una roca, ésta debe estar más alta que la persona que hace de soporte. Si no es posible, el que asegura debe trabajar sentado en una posición segura.
A la gente mayor y a los niños se les debe atar alrededor del pecho. Los niños muy pequeños es mejor subirlos sujetos a la espalda de otra persona. Nota. Asegurar sin un punto de anclaje es arriesgado y exige mucha fuerza. En este caso, la cuerda sólo debe pasar por entre los dedos de la persona que está asegurando y NO alrededor de su espalda, ya que podría verse arrastrada hacia abajo por quien esté escalando.
NIEVE Y BANQUISAS
Para escalar en nieve y en hielo hay equipos sofisticados, pero sobre la nieve se pueden improvisar algunas de las técnicas de montañismo en las que se emplean piolets –el uso de un bastón para andar puede proporcionar más agarre que un simple palo–. Si no estás equipado con un piolet y crampones adecuados y no sabes utilizarlos, procura mantenerte apartado del hielo de las montañas.
Un piolet o un bastón, clavados en la nieve al ascender, dan estabilidad. En laderas empinadas sube en zig-zag, clavando los pies al caminar y clavando también el bastón oblicuamente. Clava los talones y utiliza el bastón en pendientes ligeramente más suaves. En pendientes suaves usa los talones y el palo como si fuera un bastón para andar. En pendientes pronunciadas desciende de espaldas introduciendo el palo en la nieve para apoyarte y como freno si resbalas. Deslizarse hacia atrás por una pendiente nevada es estimulante pero peligroso.
Clavar los talones en la nieve te ayudará a controlar la velocidad, y un bastón introducido en la nieve es un freno adicional, pero siempre existe el peligro de que no hayas visto un precipicio que pueda haber delante. No utilices nunca este método donde haya riesgo de aludes.
Cuerdas de seguridad sobre el hielo
Los miembros de cualquier grupo que esté atravesando un glaciar deben ir atados juntos, a intervalos como mínimo de 9 m. El líder del grupo debe sondear la nieve con un palo, puesto que cualquier pequeña depresión puede indicar la presencia de una grieta.
Las cuerdas sujetas a un anclaje firme en ambos extremos pueden hacer que el movimiento a través de trechos de hielo que haya que atravesar se lleve a cabo con seguridad y a un ritmo sostenido. Utilízalas como un agarre para las manos o ata una cuerda corta con un as de guía alrededor de la cintura y asegúrala a la cuerda con un nudo prusik. Éste se deslizará por la cuerda para permitir el descenso, pero si resbalas frenará tu caída. Ésta es una técnica útil también en descensos sobre cantos rodados y piedras sueltas para niños y para las personas físicamente menos capaces.
Bolardos de hielo y nieve
Si no hay roca firme para asegurarse, puedes cortar un punto de anclaje en el hielo más arriba. Córtalo en forma de seta donde la formación natural del hielo lo haga más fácil. El diámetro debe ser de al menos 40 cm y debe tener como mínimo 15 cm de profundidad. Descarta el corte y empieza de nuevo al menor signo de que el hielo se está rompiendo.
Un bolardo de nieve debe ser mucho más grande: al menos 30 cm de profundidad y un mínimo de 1 m de anchura en nieve dura y 3 m en nieve blanda. Coloca el equipo y las bolsas a su alrededor para impedir que la cuerda corte los bordes del bolardo.
Grietas
Las grietas se encuentran donde comienza el glaciar en una pared del valle, donde cambia de dirección o allí donde se despliega en un valle que se ensancha. Camina despacio, sondeando el suelo. Si alguien del grupo cae a través de la nieve, quedará asegurado a la cuerda y se le puede subir.
La presión de la cuerda sobre el pecho puede producir asfixia. Pasa una cuerda hacia abajo formando una gaza para poner el pie en él y así sostener el peso. Si la persona que cae queda inconsciente, se necesitarán tres personas para sacarla. Unos arneses unidos les permitirán tirar a los tres a la vez. La temperatura en una grieta de hielo es muy baja y la víctima se debilitará rápidamente. La rapidez es importante.
ALUDES
Los aludes o avalanchas son un grave peligro en todas las regiones de alta montaña. La mayoría de las veces se producen en pendientes de entre 20° y 60° de inclinación, y especialmente entre 30° y 45°, y por lo general antes de transcurridas 24 horas después de una nevada.
Hay varios motivos que provocan aludes como la temperatura, las condiciones del terreno y el ruido. Si te encuentras en zonas propensas a aludes, ten en cuenta estas causas. Si es posible, evita las zonas donde haya caído nieve fresca sobre terreno inclinado. Tras una nevada importante, espera un día para que la nieve se asiente. La mayoría de las víctimas de aludes provocan las avalanchas ellos mismos.
La lluvia o un aumento de temperatura tras una nevada agravan mucho el peligro. El proceso de fusión ayuda a lubricar el deslizamiento. Las nevadas fuertes con temperaturas bajas pueden traducirse en un alud, porque la nieve no tiene tiempo suficiente para estabilizarse.
Las laderas con superficies irregulares son más seguras y las laderas arboladas también son estables. Las rocas escarpadas en la punta más alta de una ladera hacen que la nieve sea más propensa a deslizarse, porque la nieve, los peñascos o los carámbanos de hielo al caer pueden ponerla en movimiento. Sobre una ladera convexa, el movimiento gravitatorio descendente compacta la nieve en el fondo y crea tensión arriba de todo, aumentando las posibilidades de que se deslice. La nieve acumulada en el sotavento de una sierra o en lo alto de un barranco inclinado está bajo tensión y una mínima alteración puede provocar un deslizamiento. Las praderas con rocas y árboles son más seguras de cruzar que las vacías. Elige con cuidado el mejor lugar para cruzar y antes de comprometerte prueba la nieve. Clava el bastón/piolet y comprueba si la nieve está compacta o en capas. Tira rocas y haz ruido para intentar producir un alud, asegurándote que estás bien protegido. En todos los terrenos peligrosos es mejor atarte a una cuerda y usar mosquetón. Mantén aparte al menos 15 m para ayudar a deslizar la carga. Si puedes, deja que una persona atraviese las zonas más peligrosas en solitario utilizando la cuerda mientras avanza. Una vez haya atravesado y antes de que cruce la próxima persona, se asegurará con el mosquetón.
PRINCIPALES ÁREAS DE PELIGRO 
– Laderas convexas cubiertas de nieve. Aquí la nieve está sometida a tensión.
– Laderas a sotavento donde la nieve se ha acumulado. Son inestables.
– Barrancos profundos llenos de nieve.

No acampes nunca al abrigo de una ladera convexa, una ladera cóncava es más segura.
Como precaución lleva siempre un faro de localización que emita una señal que los rescatadores puedan utilizar para encontrarte. Lleva también una cinta de alud que se pueda sacar en una emergencia. Está hecha de cinta de nailon brillante y facilita la detección si estás enterrado.
PRECAUCIONES 
– El calor del sol sobre la nieve puede provocar aludes, por lo que antes del mediodía se debe viajar por áreas a la sombra –mantente apartado de las expuestas al sol.
– Después del mediodía mantente en laderas que hayan quedado expuestas, evitando las que ahora están al sol por primera vez.
– Evita los barrancos y valles pequeños con paredes laterales abruptas.
– Pasa por crestas y terreno elevado por encima de los lugares por donde bajan los aludes; hay mayores posibilidades de que provoques uno, pero en tal caso tienes más probabilidades de estar sobre la rocalla o de no ser arrastrado.
– Debes estar siempre alerta ante posibles aludes aunque no veas que se produzca ninguno. Evalúa dónde comenzaron los aludes, su dirección y cuánto tiempo hace que ocurrieron. Te servirá de orientación para deducir dónde pueden producirse otros.
Un deslizamiento de barro es muy similar a un alud, pero en vez de toneladas de nieve, barro en masa deslizándose sobre el agua entierra todo lo que encuentra por el camino. Evita zonas bajas y cursos de agua. Quédate en la sierra. Si te atrapa un deslizamiento, intenta nadar para quedarte en lo alto y pon los pies primero.
COSTAS
La mayoría de las costas nos proporcionarán comida en abundancia y excelentes posibilidades de supervivencia. Incluso cuando parecen desiertas y desoladas, se puede encontrar alimento. Las aguas costeras son el hogar de muchas formas de vida: algas, pescado, focas, pájaros, moluscos y el placton que sostiene a los animales marinos. Los lagos y las corrientes de agua de todo tipo de tierra adentro también albergan gran cantidad de formas de vida, con excepción del Mar Muerto y otras áreas de salinización extrema, y las muy contaminadas por el hombre.
Las costas pueden estar constituidas por escarpados acantilados o por playas suavemente inclinadas. Desde el mar, un acantilado de gran altura no ofrece ninguna posibilidad de escapar del agua. Incluso un trecho de playa al pie de este acantilado es probable que quede aislado por la marea alta, aunque puede facilitar unas pocas horas de descanso antes de salir nadando en busca de otro lugar para subir a tierra. No obstante, cualquier tipo de costa ofrece recursos que explotar, y pocos lugares mejores hay donde perderse.
Playas arenosas
Las playas arenosas suelen tener una leve inclinación. La marea se retira un buen trecho, dejando al descubierto grandes áreas que son el hábitat de especies cavadoras, que permanecen debajo de la arena cuando el agua retrocede. Entre estas especies se cuentan muchos gusanos y moluscos, que a su vez atraen pájaros en busca de alimento. Busca señales de moluscos enterrados. Suele ser más fácil reconocer las marcas dejadas por los sifones de bivalbos enterrados debajo de las aguas poco profundas del borde marino.
Allí donde la arena no es inundada por la marea y es arrastrada por el viento formando dunas, cabe la posibilidad de encontrar agua dulce y es aquí donde crecen las plantas.
El viento se lleva la arena con facilidad, la cual penetra en todas partes. Las dunas también suelen estar llenas de molestos insectos, por lo que no debes elegirlas para plantar el campamento ni construir un refugio, si puedes ir un poco más lejos.
Costas fangosas y estuarios
Allí donde un río de corriente lenta desemboca en el mar, deposita sedimentos ricos en nutrientes, formando grandes marismas. Éstas pueden sustentar muchas especies de gusanos y moluscos, y proporcionan un terreno rico en alimentos para pájaros y animales.
Costas rocosas
Las costas rocosas, si sus acantilados no son demasiado abruptos, atrapan agua en estanques cuando la marea retrocede. Estos estanques pueden estar llenos de vida. Las rocas forman un estrato en el que pueden adherirse muchos moluscos univalvos y anclarse las algas y los erizos de mar, y tienen grietas donde pueden vivir los pulpos y otros cefalópodos.
Las rocas más blandas, como la creta, la marga y la piedra caliza, se erosionan rápidamente y sus superficies son lisas y uniformes, pero las rocas duras se rompen en pedazos y proporcionan buenos puntos de nidificación para los pájaros.
Playas de guijarros
Las playas de guijarros, sitas a menudo entre secciones arenosas y rocosas de la costa, sustentan menos vida. El continuo movimiento de los guijarros constituye un hábitat difícil para la mayoría de las plantas y animales.
Mareas
Las mareas varían considerablemente dependiendo de su localización y de la época del año, puesto que las producen la atracción del sol y de la luna. En mares cerrados como el Mediterráneo oscilan sólo unos pocos metros. En la bahía de Fundy, entre Nueva Escocia y New Brunswick, hay una diferencia de 16 m entre la marea alta y la marea baja.
Una línea de rocalla a lo largo de la playa, un cambio de apariencia y de textura entre la arena seca y la que se inunda diariamente, cambios en las algas, los moluscos y los colores de las paredes verticales de roca, todo esto nos ayudará a ver cuál es el nivel al que es probable que llegue el agua.
Comprueba siempre los accesos para entrar y salir de una playa o una orilla rocosa –observa el nivel del agua ascendente para no correr el riesgo de quedar aislado.
Las mareas no sólo barren la playa sino que también arrojan restos y desechos valiosos, proporcionando a menudo combustible para hacer fuego y grandes peces atrapados en los estanques rocosos junto con sus habitantes habituales.
SEGURIDAD EN LA ORILLA 
– No subestimes nunca la fuerza ni el peligro del mar. Observa las horas en las que se producen las mareas y familiarízate con su modelo; de esta forma será menos probable que quedes aislado por una marea ascendente o que seas arrastrado por el reflujo. Es fácil ser arrastrado cuando se está lejos de la orilla.
– Los acantilados presentan problemas de acceso. Si sólo hay un camino para bajar, asegúrate de que puedas regresar a él.
– Vigila la presencia de corrientes fuertes, especialmente frente a promontorios. Los bancos de arena y las rocas sumergidas son también peligrosos. Allí donde una playa desciende con una fuerte inclinación hacia agua profunda habrá una fuerte resaca. Si te ves obligado a entrar en el agua para rescatar a alguien o para recuperar equipaje, ponte una cuerda alrededor de la cintura y haz que alguien te asegure en la orilla, o ata la cuerda a un anclaje firme.
Nadar
Si te ves atrapado por la resaca de una gran ola, empújate con los pies contra el fondo y nada hacia la superficie. Nada hacia la orilla cuando estés en el seno comprendido entre dos olas. Cuando llegue la siguiente ola grande, ponte de cara hacia ella y sumérgete. Déjala pasar y nada en el siguiente seno hacia la orilla.
Si estás pescando o nadando y no eres un nadador fuerte, quédate donde el agua no te cubra. Vigila las olas grandes que pueden hacerte perder pie y llevarte hacia dentro. Si sucediera esto, no te dejes dominar por el pánico. La gente tiende a sentir pánico cuando no conoce la profundidad del agua, pero se tranquiliza al saberla. En realidad no importa, porque tanto puedes ahogarte en 10 cm como en 10 m de agua. Si quieres sondear la profundidad, pon los brazos por encima de la cabeza, ponte de puntillas y sumérgete de pie. Puede que el agua no sea tan profunda como creías.
Si una corriente fuerte te aleja de la orilla, NO luches contra ella –perderías–. Nada CRUZÁNDOLA, empleando el estilo de natación de costado, e intenta llegar a tierra en otro punto a lo largo de la costa. Las brazadas de costado no son las más fuertes ni las más rápidas, pero son las menos agotadoras.
Si estás en el mar y te ves arrastrado contra las rocas, mira hacia la orilla y haz como si te sentaras con los pies por delante. Éstos absorberán el impacto inicial y te permitirán asirte en algún lugar y subir a gatas a la orilla. Esta técnica sirve también para explorar en agua que pueda ocultar rocas –no te quites el calzado y déjate puesta al menos una capa de ropa.
Flotar
Un cuerpo relajado es el que mejor flota, por lo que debes tratar de conservar la calma. Es difícil hundirse en agua salada. El mayor peligro es tragar agua salada y ahogarse con los vómitos.
Las mujeres flotan más que los hombres (tienen una capa extra de grasa) y lo hacen de modo natural sobre sus espaldas. Los hombres flotan de modo natural boca abajo, pero no debes olvidarte de levantar la cabeza para respirar.
AGUA
La mejor manera de conseguir agua dulce a lo largo de la costa es en la desembocadura de ríos pequeños. Los ríos grandes tienden a ir cargados de sedimentos y pueden estar contaminados por las industrias o por otras actividades humanas desarrolladas río arriba.
En costas arenosas sin desembocaduras de agua dulce, puede haber estanques entre las dunas. Excavando por debajo del nivel más alto alcanzado por el agua en cualquier playa, especialmente si hay vegetación, pueden obtenerse resultados. Cava hasta donde haya arena húmeda. Deja que se acumule el agua. El agua dulce flota sobre la sal. Recoge agua de la capa superior más clara.
Es poco probable que los estanques sitos en las rocas sean de agua dulce. Incluso por encima del nivel más alto alcanzado por el agua, estos estanques o charcos pueden ser el resultado de las salpicaduras de las olas, pero a veces puedes identificar el agua dulce por el crecimiento de algas verdes que los moluscos no se comen, tal como sucedería en cualquier otro lugar de la playa. Los moluscos de agua de mar no sobreviven en aguas de salinidad reducida.
Busca agua que gotee a través de las paredes de roca, especialmente donde crezcan helechos o musgos, puesto que será potable. Si estás aislado en un afloramiento rocoso apartado de la orilla, la única fuente fiable de agua será el propio mar, pero no bebas NUNCA agua del mar sin destilarla. En lugar de apagarte la sed, tomaría valiosos líquidos de tus órganos vitales y acabaría por paralizarte los riñones.
El agua salada puede utilizarse para cocinar, pero no comas hasta haber encontrado una fuente adecuada de agua dulce. La sal residual del agua de mar destilada puede usarse para conservar la carne y el pescado.
COMIDA
Las plantas de la orilla diferirán según el clima, pero estarán a tu alcance cuando el mal tiempo o las mareas te impidan recoger alimentos del mar. En el agua encontrarás algas de uno u otro tipo donde haya rocas que les proporcionen un lugar al que agarrarse y agua de una profundidad que permita la llegada de la luz solar. Las algas marinas (más correctamente llamadas algas) son muy valiosas como alimento. En muchas partes del mundo forman una parte importante de la dieta, y muchas de ellas son consideradas como un manjar exquisito, desde la cocina del Japón hasta el pan de algas de Gales. Las algas pueden secarse y almacenarse durante meses.
Mariscos
El mejor momento para pescar peces y recoger moluscos es durante la marea baja, cuando pueden examinarse los estanques que se forman en las rocas, y se pueden desenterrar moluscos y otras criaturas de las playas arenosas.
¡ADVERTENCIA! 
Las algas del mar constituyen un importante complemento a nuestra dieta, pero NO debes comer las algas azul verdosas que se ven a veces en los estanques de agua fresca. Son muy venenosas.
Los bivalvos, que se alimentan filtrando el agua a través de sus sistemas digestivos, pueden acumular concentraciones peligrosas de productos químicos tóxicos en áreas contaminadas por las industrias o por las aguas residuales.
En las zonas tropicales, los mejillones son venenosos durante el verano, especialmente cuando el agua del mar está enrojecida o es muy fosforescente. En el Ártico, los mejillones negros pueden ser venenosos en cualquier época del año. Debes aprender a reconocer las caracolas, que sueltan unas púas venenosas, capaces en algunas especies de matarte. Hay más de 400 tipos de caracolas, que se encuentran principalmente en la zona tropical del Indo-Pacífico, y unas doce en el sudeste de EE. UU. y en el Caribe. Todas se identifican por su forma. Los moluscos Tenebra o Auger y Turrid también tienen púas venenosas. Su veneno no es peligroso para el hombre, pero aun así una picadura puede ser dolorosa.
Come sólo moluscos que recojas vivos. Los bivalvos, como las ostras, almejas y mejillones, se cierran fuertemente si se los toca con suavidad. Gasterópodos como los bígaros y los bucinos tienen una escotilla (el opérculo) para cerrar la entrada a la concha. Se cerrará firmemente si la sacudimos.
Otros gasterópodos como las lapas y los abalones no tienen opérculo, pero están firmemente sujetos a las rocas. Utiliza un cuchillo por debajo de la concha para arrancarlos. Si es difícil arrancarlos de la roca, quiere decir que son buenos para comer. Si se sueltan con facilidad, es probable que estén muertos –la marea se lleva los especímenes enfermos o muertos.
Cocina siempre los mariscos sumergiéndolos en agua hirviendo y dejándolos cocer durante un mínimo de cinco minutos.
Si te comes crudos los mariscos, te expones a los parásitos y contaminantes que puedan contener.
Pescar
Los peces y las serpientes de mar requieren más destreza. Algunos peces son peligrosos y todas las serpientes de mar son venenosas. Debes saber distinguir las serpientes de las anguilas por sus escamas y sus colas anchas y planas. Dicen que no muerden a los nadadores. Los mordiscos suelen ocurrir, y en tal caso sólo raramente, cuando los pescadores sacan los peces de las redes en las que también han quedado atrapadas las serpientes.
En la mayoría de las costas, el mejor momento para pescar desde la orilla es dos horas aproximadamente después de la marea alta. Si pescas cuando la marea todavía está subiendo, estarás retrocediendo continuamente y probablemente mojándote. Recuerda que el agua del mar pudre las botas y la ropa.
Para pescar en el mar se necesita un anzuelo más grande que para pescar en agua dulce. Se puede utilizar una gran variedad de cebos. Las lapas, por ejemplo, pueden encontrarse a menudo agarradas a las rocas, o las lombrices (Arenicola) pueden hallarse enterradas en playas arenosas o de fango. Durante la marea baja busca las huellas de los gusanos enroscados que te indicarán dónde están sus madrigueras en forma de L.
Utiliza la marea de modo que te resulte más fácil atrapar peces construyendo grandes trampas en forma de flecha con palos o rocas. Déjalas apuntando hacia el mar. Los peces quedarán atrapados cuando la marea retroceda.
Pulpos y calamares
Los pulpos pueden cazarse por la noche, cuando van en busca de sus propias presas. Atráelos con una luz y atraviésalos entonces con una lanza. Durante el día, unas conchas vacías alrededor de un hoyo constituyen una indicación de que dentro puede vivir un pulpo. Haz descender un anzuelo con cebo, espera hasta que pique y tira con fuerza hacia arriba. El mejor modo de matar un pulpo es dándole la vuelta como un guante: introduce una mano dentro de la cabeza carnosa, sujeta las tripas y tira con fuerza. ¡Inténtalo primero con un pulpo pequeño! Se necesita práctica, por lo que mientras no domines esta técnica, apuñala al pulpo entre los ojos o golpéalo contra una roca.
Todos los pulpos tienen un pico duro parecido al de un loro, y la mordedura de algunos es venenosa. El peor es el pulpo de anillo azul del este de Australia; su veneno puede ser letal, ¡EVÍTALO!
La carne del pulpo es dura pero fácil de masticar y muy nutritiva. Golpeándola se volverá más tierna. Hierve el cuerpo y asa los tentáculos menores.
En el mar abierto, el calamar puede ser enorme, pero cerca de la orilla pueden encontrarse unos pocos calamares pequeños. Búscalos en las charcas adheridos a las algas. Atrápalos por la noche con una luz brillante, sacudiéndolos. Las jibias no se acercan a la orilla, pero pueden atraparse en el mar del mismo modo.
Equinodermos
Otra útil fuente de alimentos, los equinodermos, comprenden las estrellas de mar (no merecen la pena como alimento), los erizos de mar y las holothuroideas. Éstas se arrastran sobre el fondo marino o excavan en la arena. Parecen pepinos negros verrugosos de hasta 20 cm de longitud. También hay gerkins marinos blancos erizados de púas y gusanos holothuroideos (que también excavan en la arena). Las holothuroideas deben hervirse durante cinco minutos antes de comerlas.
Los erizos de mar o huevos marinos, como a veces se les llama, suelen ser bolas espinosas que se adhieren sobre las rocas, justo por debajo del nivel de la marea baja, pero tienen parientes excavadores, los erizos pastel y corazón y la patata marina, que pueden hallarse debajo de la arena. Ábrelos y cómete la especie de “yema de huevo” que hay en su interior. Puedes comerlos crudos, pero es más seguro hervirlos. EVÍTALOS si no mueven las púas al tocarlos o si huelen mal al abrirlos.
ERIZOS DE MAR 
Deben manipularse con cuidado. Sus púas pueden infligir heridas dolorosas –especialmente si los pisas con los pies descalzos–. Si te pinchas con ellos y la púa se rompe, no intentes extraerla apretando a los lados, puesto que quizá te la clavarías más profundamente. Con un poco de suerte, las púas comenzarán a salir por sí mismas al cabo de unos pocos días.
Crustáceos
Este grupo comprende los cangrejos, los ástacos, los camarones y las gambas, todos los cuales habitan en las charcas de las rocas. Las langostas suelen estar más allá de la zona de la marea, pero en ocasiones se encuentran en charcas o grietas profundas. Mira debajo de las piedras y de las algas –aunque deberás ser rápido para atraparlas–. Una red te ayudaría. Improvisa una con ropa y un trozo de alambre o un arbolito.
Los cangrejos de la arena son abundantes en los trópicos. Activos de noche, se los puede perseguir cuando regresan a su madriguera en la parte más alta de la playa y sacarlos de allí excavando. Algunos incluso trepan a los árboles y se les puede hacer caer.
Los cangrejos, los langostinos y los camarones de agua dulce se encuentran también en muchas partes del mundo. Son más pequeños y generalmente están en aguas poco profundas.
Todos los crustáceos se echan a perder con rapidez y pueden contener parásitos perjudiciales. Deben comerse lo más pronto posible, por lo que debes mantenerlos vivos en agua hasta que estés preparado para cocinarlos. Se cuecen vivos, bien sumergiéndolos en agua hirviendo de modo que mueren casi inmediatamente, bien poniéndolos en agua fría y calentándola después, lo que, según dicen, los adormece dejándolos inconscientes y sin sentir dolor. Hiérvelos durante 20 minutos.
Los cangrejos tienen secciones venenosas que deben extraerse: quítales las pinzas y las patas retorciéndolas y, luego, con el cangrejo boca arriba, pon los pulgares debajo del colgajo de piel de la cola y empuja hacia arriba. Tira del pellejo hacia arriba apartándolo del cuerpo y levántalo. Esto impide que los contenidos estomacales toquen la carne. A continuación presiona sobre la boca con los pulgares, empujando hacia abajo y hacia fuera. De esta manera la boca y el estómago salen juntos en una sola pieza. Los pulmones (conocidos como “dedos de hombres muertos”), que son nocivos si se comen, pueden entonces sacarse y desecharse.
La langosta es más fácil de preparar. Córtala siguiendo la espalda hacia la cabeza y ábrela. El estómago está justo detrás de la boca y se saca junto con la cabeza y los intestinos.
Tortugas
La carne de tortuga es muy nutritiva, y los huevos de tortuga son otro buen alimento –si tienes la suerte de que vengan tortugas a la orilla. (Ver Reptiles en Comida.)
Aves marinas
La mayoría de las costas oceánicas están llenas de aves marinas. Pesca para ellas. Deja anzuelos con cebo entre menudencias sobre rocas planas, tira incluso anzuelos con cebo al aire para que los atrapen al vuelo. Intenta envolver piedras con carnada. El súbito cambio de peso puede hacer que los pájaros se estrellen.
Las aves que nidifican en el suelo proporcionan una rica fuente de huevos. Busca los que sean fáciles de recoger antes de arriesgarte a hacer incursiones en nidos sitos en acantilados. También puedes intentar atrapar los propios pájaros por la noche mientras duermen, pero NO te arriesgues a escalar.
PELIGROS
A menos que esté muy quieta, si el agua te llega más arriba de los muslos será demasiado turbia para poder ver a través de ella. Te arriesgarías a pisar algo desagradable y las olas te podrían arrastrar por encima de rocas o corales.
Cuando busques en el agua, lleva puesto siempre algún calzado –necesitarás suelas si estás improvisando algún tipo de envoltura para los pies. Envolver los pies con ropa NO es suficiente para protegerte de las púas.
- Las medusas suelen ser arrastradas hasta la orilla tras una tormenta. Las picaduras de algunas, específicamente en los trópicos, son graves. Las avispas de mar, o medusas caja, de las playas del nordeste de Australia, son las más peligrosas. El cuerpo acampanado de las más grandes llega a medir 25 cm, pero sus tentáculos pueden alcanzar los 9 m. Casi transparentes y difíciles de ver, cada tentáculo está armado con millones de células urticantes. Aunque su veneno es uno de los más mortíferos que se conocen, y concentraciones altas del mismo pueden provocar lesiones en la piel y la muerte, por lo general sólo una dosis muy alta resulta fatal para los seres humanos. Algunas medusas no son venenosas, pero ten cuidado, ¡el tamaño no es una buena indicación de su potencia! Si te pica una medusa, NO te arranques los tentáculos ni te quites la baba con la mano; sólo conseguirías que la lesión fuera más extensa. Usa algas, ropa o algo similar para frotarte la zona con arena.
- El buque de guerra portugués parece una medusa, pero en realidad es una colonia de pólipos. También puede tener tentáculos de 9 m de longitud, pero, aunque sus picaduras producen irritación durante varios días, rara vez resultan fatales. Trátalas como si fueran picaduras de medusa.
- El pez tejedor se entierra en la arena frente a las costas de Europa, de África occidental y del Mediterráneo. Sus púas son venenosas. Aplica agua muy caliente para aliviar las heridas producidas por púas.
- Las pastinacas se encuentran cerca de la orilla en todas partes, pero especialmente en aguas cálidas, y las rayas eléctricas en zonas entre cálidas y templadas. Excelentemente camufladas, no sólo se esconden en la arena, pues a algunas les gustan los lugares rocosos y de guijarros. Juega sobre seguro, ve pinchando el fondo con un palo mientras avanzas. Las heridas producidas por pastinacas se alivian con agua muy caliente.
- Las morenas se pueden encontrar en aguas poco profundas. Muerden con ferocidad y defienden tenazmente sus agujeros. ¡Apártate si ves alguna y NO introduzcas las manos en grietas!
- Las almejas gigantes de los arrecifes tropicales pueden ser lo bastante grandes como para atrapar una extremidad si se cierran sobre ti.
- Los peces con espinas venenosas a menudo viven en aguas muy poco profundas. Los más comunes y los más peligrosos están en el trópico, y algunos pocos en aguas templadas. Las especies que habitan en el fondo son casi imposibles de detectar y con frecuencia están excelentemente camufladas. Los peces cebra son más fáciles de ver, pero igualmente peligrosos al tacto. Utiliza un palo para remover la arena y las rocas que tengas delante.
- Las serpientes marinas a menudo aparecen en cierto número cerca de la orilla en las zonas tropicales de los océanos Pacífico e Índico. Son inofensivas y muerden en raras ocasiones, pero su veneno es el más tóxico de todos los venenos de serpiente. Apártate de las serpientes en el agua. Si las encuentras en la orilla, sujétalas con un palo ahorquillado –son buenas para comer.
- Muchos corales son afilados y puedes cortarte fácilmente con ellos. Algunos, como los corales fuego, pinchan ante el contacto. Siempre que te acerques a un arrecife, hazlo con precaución. Para buscar comida, primero explota otros lugares. Tanto el arrecife como sus habitantes –entre los que puede haber caracolas– pueden ser peligrosos.
- Tiburones. Aunque la mayoría de los tiburones se alimentan principalmente en aguas profundas, algunas especies frecuentan aguas poco profundas y penetran en los ríos, y cualquiera de ellos puede acercarse a la orilla buscando una comida fácil. La mayoría de los ataques de tiburones a seres humanos se producen en aguas muy poco profundas. ¡Mantente alerta!
- Lagunas. Los arrecifes se forman a menudo alrededor de islas tropicales o frente a la costa, constituyendo un rompeolas que deja aguas tranquilas en una laguna. Los peces de las lagunas son con frecuencia de las variedades venenosas. Las barracudas y el snapper rojo, que son comestibles en mar abierto, deben evitarse si se pescan en lagunas; sus hábitos alimentarios los hacen tóxicos. Pesca desde el arrecife en el lado del mar.
ISLAS
Las islas son un reto para el superviviente, especialmente las pequeñas y las desprovistas de recursos. En una isla, el sentimiento de soledad se incrementa y la sensación de aislamiento es aguda. Los problemas son tanto físicos como mentales. Para ayudarte a superarlos, explora la isla concienzudamente y establece una rutina diaria.
Sube al punto más alto para hacer un bosquejo de la isla, y hazte una imagen mental del terreno. Explora cada arroyo, cada grieta, bahía y playa de la orilla. Después lleva tus reconocimientos tierra adentro, hasta familiarizarte con la isla.
La isla puede haber estado habitada en el pasado; recuerda que los restos de edificios ofrecen una base para construir un refugio. Las estacas y el alambre de vallas te serán útiles para reparar tu barca o para construir una balsa. Quizá todavía crezcan hortalizas, y las ratas parecen seguir al hombre en todas partes; en ocasiones son la única vida salvaje permanente que se puede encontrar.
Un refugio hará que la vida te parezca mejor, e incluso una depresión en el suelo te proporcionará cierta protección. Si descubres cuevas, asegúrate de que la marea no llega a ellas antes de decidir utilizarlas. Recuerda que incluso cuevas que parecen seguras pueden ser inundadas o quedar aisladas por las mareas de primavera, que son más altas de lo normal.
En un afloramiento rocoso desnudo, un refugio puede ser simplemente un lugar protegido del viento. El único suministro de agua será la que se pueda recoger de la lluvia y mediante destilación. La comida puede ser cualquier cosa adherida a las rocas, pájaros y huevos de pájaros si tienes suerte, y lo que puedas sacar del mar.
Recursos
En cualquier isla pequeña los recursos serán limitados. Procura no explotar en exceso ninguno de ellos. El agua es con frecuencia un problema; su falta es la razón de que muchas islas estén deshabitadas. Una vegetación frondosa te guiará hacia manantiales y corrientes de agua. Excavando por encima del límite superior de la marea, se puede encontrar agua. Recoge y almacena el agua de la lluvia.
Para desalinizar agua de mar mediante destilación, se necesita una gran cantidad de combustible, que tal vez sea escaso. Puede que haya madera arrastrada por la corriente, y algunas algas arderán una vez secas, pero necesitarás madera seca para encender el fuego. La grasa de foca también es un buen combustible. Enciende fuego sólo cuando lo necesites realmente. Busca en las playas después de cada marea –y no sólo madera–. Para el superviviente cualquier cosa es útil.
Una vez te hayas familiarizado con tu isla, no temas aventurarte por la noche, que es cuando pueden verse más criaturas y la búsqueda puede ser más provechosa.
Cocos
Las islas tropicales raramente son desérticas y suelen ofrecer una gran abundancia de comida, tanto en tierra como en el agua. Los cocoteros se encuentran por todos los trópicos y subtrópicos, pudiendo proporcionar: frondas como refugio, vainas para hacer cuerdas y puntos de crecimiento, que saben como cebollas, la leche y la carne, y la cáscara (que también se puede usar como vaso y como vasija).
Para quitar la vaina fibrosa que rodea el coco, hazlo pasar con fuerza por encima de un palo afilado o pártelo con un hacha de mano. Extrae la leche perforando uno de los “ojos” oscuros del coco antes de abrirlo aplastándolo para llegar a la carne.
La leche de coco es una bebida segura y refrescante –un coco grande puede contener un litro–. No bebas la de cocos muy jóvenes (verdes) o viejos (de color marrón oscuro), pues su líquido te provocaría diarrea. La carne en grandes cantidades es indigesta; come sólo un poco cada vez.
Recoge (al sol o al fuego) el aceite de coco a medida que se desprenda, o hiérvelo y recógelo cuando suba a la superficie. Úntate la piel con dicho aceite para protegerte de las quemaduras del sol y de las irritaciones producidas por el agua del mar, para repeler los insectos, como ungüento para las llagas y las ampollas o, mezclado con ceniza de madera, como sustituto del jabón.
Subir a las palmeras. Si los cocos no te caen en la cabeza ni puedes hacerlos caer, o si necesitas coger algunos plátanos que estén muy altos, no trates de subir por el tronco como si se tratara de una cuerda. En lugar de ello, ata un fuerte vendaje de tela para formar una correa y deslízala alrededor de tus tobillos. Ajústala para mantener los pies cerca del tronco y luego podrás presionar con las suelas de los pies hacia dentro y sujetarte con ellos.
ATRAER EL RESCATE 
– Deja señales que atraigan a los rescatadores poniendo rocas, algas o cualquier cosa que contraste con lo que haya en sus inmediaciones.
– La arena es excelente para pulir metales a fin de hacer espejos con los que hacer señales.
– Si ves un barco, puedes intentar contactar con una radio VHF.
Desplazarse
Si estás en un grupo de islas, puedes pasar de una a otra cuando los recursos de la primera se hayan agotado. En climas cálidos quizá sea posible nadar, pero en climas fríos deberás construir una balsa. Si no hay nada con lo que construir una balsa, hazte con algo que ayude a flotar, aunque se trate tan sólo de una caja vacía o cocos.
Si en tu isla hay focas, puedes emplearlas para hacer una balsa. Desde el otoño hasta la primavera, cuando las focas almacenan una gran cantidad de grasa en su cuerpo, su cadáver flotará. Si atas juntas varias focas muertas, podrán sostener tu peso.
Estudia cuidadosamente las mareas y las corrientes entre las islas, puesto que pueden ser traicioneras. Tira al agua algo que flote y que puedas ver a distancia, para observar su desplazamiento. Calcula tu tiempo de nado para que el reflujo te saque de tu isla y la marea alta te lleve a la nueva.
REGIONES ÁRIDAS
La mayoría de las tierras desérticas fueron en algún momento fértiles, y algunas de las criaturas que vivían allí se adaptaron a las nuevas condiciones. Como ellas, el superviviente debe aprender a sacar el mayor provecho de cualquier sombra disponible, crear protecciones contra el sol, reducir la pérdida de humedad y estar únicamente activo al inicio o al final del día y durante la noche. Aprende de las personas que viven o viajan por los desiertos.
En algunos desiertos, especialmente el Sahara, los desiertos del medio este, de Perú y del norte de Chile y en partes del desierto de Gobi en Mongolia hay mucha diferencia entre la temperatura del día y la de la noche. Por la noche la condensación de cualquier humedad que haya en el aire puede proporcionarnos algo de agua –y en el desierto de Namibia, en el sur de África, la niebla procedente del mar proporciona humedad para la vida–. En otros lugares, como los desiertos de Australia occidental, del norte de México y del Mohave en el sudoeste de EE.UU., donde los cambios de temperatura son comparativamente leves, hay poca condensación y en consecuencia tanto las plantas como los animales son raros. Algunas veces, por ejemplo, en el desierto del Kalahari, habrá hierba escasa y arbustos espinosos, e incluso en condiciones de la mayor desolación algún tipo de vida parece sobrevivir, aunque a menudo resulta invisible si no sabemos dónde buscar.
En algunos momentos del año se producen tormentas de polvo y arena, reduciendo la visibilidad a cero y exigiendo una protección máxima para impedir que la arena entre en cualquier orificio. Los torbellinos de polvo –remolinos del desierto parecidos a tornados– son bastante frecuentes.
Cuando llueve –y en algunos territorios pasan años sin que lo haga–puede hacerlo en forma de aguaceros torrenciales que crean fuertes riadas repentinas, antes de ser absorbidas rápidamente por la tierra seca. Esto permite una breve eclosión de la vegetación y la aparición de especies como el sapo pie de pala de Arizona para reproducirse rápidamente.
Lluvia en el desierto y temperatura
Las condiciones en Rub’al Khali, la “región vacía” del sur de Arabia, son típicas de los extremos del desierto. Durante la mayor parte del año sólo se dan trazas de lluvia, pero en invierno en un solo día pueden caer más de 30 litros. Las temperaturas en julio pueden superar los 48 °C, bajando hasta los 15 °C por la noche, y los extremos de temperatura en diciembre oscilan entre 26 °C y –6,6 °C.
AGUA
La necesidad de agua es prioritaria. Encontrarla es VITAL. Si la tienes, raciónala inmediatamente. Si te encuentras inmovilizado por un fallo mecánico durante una travesía planificada del desierto, habrás trazado tu ruta sabiendo dónde se encuentran los oasis, pozos y charcos. Los pozos pueden ser muy profundos y el nivel del agua exige bajar un recipiente con una cuerda para alcanzarla. Las pequeñas charcas de agua en el fondo de los wadis son a menudo estacionales. Suelen estar cubiertas con una piedra o por la maleza.
Si estás lejos de las charcas conocidas, intenta cavar en el punto más bajo de la parte externa de una curva del lecho seco de una corriente de agua entre dunas. NO caves durante las horas calurosas del día, ya que con el esfuerzo consumirías demasiados líquidos y quizá no encontrarás agua para reponerlos. Antes de empezar, debes valorar siempre si el agua que puedes encontrar compensará el líquido que vas a perder.
Explota los cactus y las raíces como fuentes de agua, y en los desiertos donde las oscilaciones de temperatura entre el día y la noche sean grandes aprovecha esta circunstancia para producir agua mediante condensación. (Ver Agua en Elementos esenciales.)
Esperanza de vida
La esperanza de vida depende de la disponibilidad de agua y de tu capacidad para proteger el cuerpo contra la exposición al sol a fin de minimizar la transpiración. Bebe 1,5 litros por cada 2 litros que pierdas, y luego bebe al ritmo al que el cuerpo vaya sudando. De este modo, el rendimiento se deteriora poco y no se desperdicia agua. Menos líquido no quiere decir menos transpiración. La transpiración es un mecanismo de enfriamiento, no un modo de perder humedad. Si se bebe más líquido del necesario, éste será excretado y no habrá servido para nada.
Con una temperatura de 48 °C y sin agua, vivirás aproximadamente 2 días y medio si pasas todo el tiempo descansando a la sombra, aunque puedes llegar a aguantar 12 días si la temperatura se mantiene por debajo de los 12 °C.
Si te ves obligado a caminar para llegar a un lugar seguro, la distancia que recorras estará directamente relacionada con el agua disponible. Si no tienes nada de agua, con una temperatura de 48 °C, andando sólo de noche y descansando durante todo el día, puedes recorrer 40 km. Si intentas caminar de día, podrás considerarte afortunado si llegas a completar 8 km antes de sufrir un colapso. Con la misma temperatura pero con unos 2 litros de agua, puedes recorrer 56 km y durar 3 días. Tus posibilidades no aumentan apreciablemente hasta que el agua disponible no llega a unos 4,5 litros por persona, aunque el entrenamiento y la determinación de sobrevivir pueden contradecir los pronósticos.
REFUGIO Y FUEGO
Haz un refugio para protegerte del sol y descansa en su sombra. También necesitarás protegerte de los vientos y de las bajas temperaturas de la noche. NO te quedes en un vehículo ni en un aeroplano de metal que pueden calentarse con excesiva rapidez. Utilízalos como soportes del refugio, o usa la sombra de debajo del ala del avión. Utiliza los afloramientos rocosos y la sombra proporcionada por las orillas de un wadi. Usa la técnica de la doble capa para facilitar la refrigeración (ver Regiones tropicales).
En un desierto de arena puedes incluso usar los restos de un accidente para crear un refugio debajo de la arena. Muchas criaturas del desierto pasan el día debajo de la superficie, donde la temperatura del día es muy inferior y la de la noche es mucho más cálida que en el exterior. La arena no permitirá excavar túneles, por lo que tendrás que construir una estructura de apoyo.
Habiendo conseguido una sombra inmediata, construye tu refugio en el frescor de la noche para conservar la energía y los líquidos. Amontona rocas para elaborar una protección contra el viento y utiliza las paredes del wadi (excepto cuando llueva y, por tanto, pueda haber riadas súbitas).
Si utilizas tejidos, deja los bordes del fondo levantados y sueltos durante el día para incrementar la circulación del aire. Ponles piedras encima durante la noche. Evita tenderte directamente sobre suelo caliente. Si te haces un lecho elevado, el aire circulará por debajo de ti.
Necesitarás fuego para calentarte por la noche y para hervir agua. El humo también será muy fácil de ver y muy útil para hacer señales. La maleza del desierto es seca y arde con facilidad. Si la tierra está totalmente desprovista de vegetación, el combustible y el aceite del vehículo mezclados con arena en un recipiente arderán bien (y es una manera fácil de encender otros fuegos), o utiliza una mecha de cordel. Las heces de camellos, asnos y otros animales también arden bien.
ROPA
La ropa ayuda a reducir la pérdida de líquidos y proporciona protección contra las quemaduras del sol, al tiempo que nos abriga por la noche y constituye una barrera contra las picaduras de los insectos y las espinas. En el desierto, la ropa debe ser ligera y holgada, con espacio para el aire entre la ropa y el cuerpo a fin de proporcionar aislamiento. Copia las prendas sueltas y en capas del mundo árabe. Los pantalones largos dan más protección contra los insectos que los cortos (y protegen también contra graves quemaduras en las piernas si nos vemos forzados a estar expuestos durante el día). Cúbrete la cabeza y los pies.
¡MANTENTE CUBIERTO! 
No te quites la ropa. Aparte del riesgo de sufrir quemaduras graves, un cuerpo desnudo pierde sudor por evaporación necesitando incluso más para refrescarse, pero mantén la ropa tan holgada como puedas para que haya una capa de aire aislante. Entonces el sudor te refrescará con mayor eficacia.
Sombrero
Cualquier sombrero con un trozo de tela adherido en su parte posterior dará cierta protección a la cabeza y a la nuca, pero es preferible copiar el tocado de las gentes del desierto. Necesitarás un trozo de tela de unos 120 cm2, un trozo más pequeño, por ejemplo un pañuelo, y un trozo de cordel o de ropa (una corbata es ideal) para mantenerlos en posición.
Con el pañuelo haz una bola encima de la cabeza. Dobla la tela grande en diagonal, y ponla sobre el pañuelo, con el borde largo hacia delante. Ata un cordel o un poco de ropa alrededor de la cabeza para sujetarlos.
Si lo dejas caer libremente te protegerá del sol, atrapará bolsas de aire, sacará provecho de las brisas y te protegerá de las tormentas de arena. Por la noche envuélvete la cara con él para abrigarte.
Protección para los ojos
Las gafas de sol nos ayudarán –aunque muchas que se han fabricado para ser usadas en climas templados ofrecen una protección insuficiente–. El hollín de una hoguera esparcido debajo de los ojos nos protegerá de la reverberación luminosa reflejada por la piel. Protégete los ojos del resplandor de la arena y de la arena arrastrada por el viento con una tira de tela. Haz unos cortes estrechos para ver a través de ellos.
Zapatos
No camines descalzo por la arena caliente mientras los pies no se te hayan endurecido. Te quemarías y te saldrían ampollas. No uses sandalias que dejen expuesta la parte superior del pie. Improvisa zapatos cobertores si no tienes. Unas polainas te ayudarán a impedir que entre arena en las botas, o las puedes extender para envolver los pies por encima de las sandalias abiertas.
COMIDA
El calor suele producir pérdida de apetito, por lo que no debes obligarte a comer. Los alimentos proteicos incrementan el calor corporal y aumentan la pérdida de agua, y para la digestión se necesitan líquidos. Si el agua escasea, come lo mínimo y procura que sean únicamente alimentos que contengan humedad, como frutas y verduras.
La comida se estropea muy rápido en el desierto, por lo que cualquier provisión, una vez abierta, debe comerse inmediatamente o mantenerla tapada y a la sombra. Las moscas aparecen de la nada y siempre van a la comida que no esté tapada.
Plantas
La vegetación, lejos de los oasis y de las charcas, es probable que no sea más que maleza y hierba –incluso en el semidesierto–, pero las hierbas son comestibles y a veces las hay en abundancia. Las acacias que hay en los lugares de maleza proporcionan habas comestibles. Ten cuidado con las espinas de las acacias, pero prueba todas sus partes blandas: flores, frutos, semillas, corteza y brotes tiernos.
Las hierbas del Sahara y del desierto de Gobi no son ni buenas al paladar ni nutritivas, pero en el Sahara y en los desiertos asiáticos se puede encontrar el calabacín del desierto, miembro de la familia de las calabazas. Su parra puede extenderse 4 o 5 m por el suelo. Mastica sus brotes llenos de agua y come sus flores y frutos del tamaño de naranjas, cuyas semillas son comestibles hervidas o asadas.
La planta mescal (un ágave del que se hace el tequila) del desierto de México crece con un rosetón de hojas gruesas, resistentes y puntiagudas. Su tallo central, que se levanta como un cirio acabado con una cabeza en flor, puede comerse. Corta los extremos de las hojas para succionar el agua.
Animales
Los desiertos a menudo sostienen una diversidad de vida animal que se entierra en la arena o que se esconde en cualquier sombra disponible durante el día. Insectos, reptiles, pequeños roedores y mamíferos especialmente adaptados como el zorro fennec del norte de África, el bandicoot de Australia, un erizo del desierto de Gobi y la liebre de América del Norte, todos los cuales tienen grandes orejas como ayudas para refrescarse. La mayoría de los grandes mamíferos son una indicación de que hay agua a la que pueden llegar diariamente desplazándose desde sus áreas de pasto.
El Sahara tiene roedores del género Gerbillus; en el Oriente Medio hay caracales y hienas, y en el Nuevo Mundo, ratas-canguro y coyotes.
GUIÓN DE SUPERVIVENCIA 
Si estuvieras en el desierto y tuvieras que elegir entre llevar arpillera o agua, ¿cuál sería más útil?
En condiciones desérticas la arpillera es sin duda vital. El agua no será de ninguna utilidad si no puedes construir un refugio para cobijarte del sol abrasador.
SALUD
La mayoría de las enfermedades del desierto son causadas por la exposición excesiva al sol y al calor. Pueden evitarse manteniendo la cabeza y el cuerpo cubiertos, y quedándose a la sombra hasta la puesta del sol.
– El estreñimiento y el dolor al orinar son frecuentes, y el déficit de sal puede provocar calambres.
– El sudor abundante y continuado del cuerpo, junto con el roce de la ropa, puede producir bloqueos de las glándulas sudoríparas y una incómoda irritación de la piel conocida como salpullido.
– Los calambres causados por el calor que conducen al agotamiento, la insolación y las quemaduras graves son peligrosos. Un incremento gradual de la actividad y de la exposición diaria al sol mejorará las defensas siempre y cuando se disponga de abundante agua potable.
– Varios microorganismos atacan las partes húmedas del cuerpo, los pliegues de las axilas y de la ingle, así como la zona entre los dedos de los pies. La prevención y el tratamiento consisten en mantener estas áreas limpias y secas.
¡ADVERTENCIA! ÚLCERAS EN EL DESIERTO 
En el desierto incluso la herida más trivial puede infectarse si no es tratada inmediatamente. Clavarse espinas es fácil, y se deben sacar lo más pronto posible. En el lugar en que se rompe la piel se puede desarrollar una gran y dolorosa llaga capaz de impedir caminar. Véndate todos los cortes con vendajes limpios y utiliza los instrumentos médicos de que dispongas.
REGIONES TROPICALES
En la jungla todo se desarrolla, incluidas las enfermedades –los gérmenes se reproducen a un ritmo alarmante– y los parásitos. La naturaleza proporciona agua, alimento y abundancia de materiales para hacer refugios. Los pueblos indígenas han vivido durante milenios de la caza y de la recolección, pero el forastero puede necesitar mucho tiempo para acostumbrarse a las condiciones y a la incesante actividad.
Los pueblos indígenas usan poca ropa, excepto como ornamento, pero el recién llegado, no habituado a los insectos ni a las sanguijuelas, ni a desplazarse por entre la densa vegetación de la jungla, necesita cubrirse todo lo posible. La ropa puede quedar saturada por la transpiración, pero es preferible esto a recibir picaduras, rasguños y mordiscos por todas partes. No te quites la ropa mojada hasta que te detengas y entonces, con un nivel de humedad de entre el 80 % y el 90 %, no tiene ninguna utilidad tenderla para que se seque, excepto al sol o junto a un fuego. La ropa saturada regularmente por el sudor se pudrirá.
Excepto en grandes altitudes, tanto las regiones tropicales como las subtropicales se caracterizan por altas temperaturas, fuertes y abundantes lluvias y una humedad opresiva. En altitudes bajas la variación de la temperatura casi nunca es superior a 10 °C, y a menudo está a 37 °C. En altitudes superiores a 1500 m, con frecuencia se forma hielo por la noche. La lluvia tiene un ligero efecto refrescante, pero cuando cesa, la temperatura sube.
Las precipitaciones son muy intensas y abundantes, a menudo con truenos y relámpagos. La lluvia golpea repentinamente las copas de los árboles, convirtiendo riachuelos en torrentes enfurecidos, y el nivel de los ríos crece a un ritmo alarmante, pero con la misma rapidez disminuye. Pueden producirse violentas tormentas, generalmente hacia finales de los meses del verano. Sobre el mar se desarrollan huracanes, ciclones y tifones que se precipitan hacia tierra produciendo olas gigantescas y devastación. Al elegir lugares para acampar, asegúrate de que estás por encima de cualquier potencial inundación. Los vientos dominantes crean una variación entre el invierno y el verano, es decir, entre la estación seca (llueve una vez al día) y el monzón (llueve continuamente). En el sudeste asiático, los vientos procedentes del océano Índico traen el monzón, pero son secos cuando soplan desde la masa continental de China.
El día y la noche tropicales tienen la misma duración; la oscuridad cae con rapidez y el amanecer es igualmente súbito.
Selvas pluviosas tropicales
En estas selvas, extendidas a través del ecuador en las cuencas del Amazonas y del Congo, partes de Indonesia y varias islas del Pacífico, el clima varía poco. La lluvia, de 1,5 a 3,5 m, se distribuye uniformemente a lo largo del año. Las temperaturas oscilan entre los 30 °C y los 20 °C.
Cuando no han sido tocados por la mano del hombre, los árboles de la selva se elevan hasta los 60 m de altura sostenidos por unas fuertes raíces, estallando en un hongo de hojas. Por debajo de ellos, unos árboles más pequeños producen un entramado de copas tan espeso que poca luz puede alcanzar el suelo de la selva. Las plantas jóvenes luchan debajo de ellos para alcanzar la luz, y masas de enredaderas y lianas se entrelazan para subir hasta donde llega la luz del sol. Helechos, musgos y plantas herbáceas se esfuerzan por atravesar una espesa alfombra de hojas, y una gran diversidad de hongos crece sobre hojas y troncos caídos.
En esta SELVA PRIMIGENIA se está bastante fresco, y hay poca maleza que dificulte los desplazamientos, pero la visibilidad está limitada a unos 50 m. Es fácil perder la orientación y al propio tiempo es difícil localizar a alguien desde el aire.
SEÑALES DE RESCATE 
El humo es esparcido por las copas de los árboles y puede pasar desapercibido, especialmente si arriba también hay niebla. Pon señales en un claro, siendo cerca de los recodos de los ríos donde más a menudo se encuentran, o, mejor aún, sobre una balsa en el mismo río.
Junglas secundarias
La vegetación es prolífica allí donde la luz del sol penetra hasta el suelo de la jungla, principalmente a lo largo de las orillas de los ríos, en los bordes de la jungla y donde la jungla primigenia ha sido talada y quemada por el hombre para plantar sus cultivos. Una vez abandonada, es recuperada por una enmarañada masa de vegetación –busca plantas comestibles cultivadas que puedan haber sobrevivido entre las demás.
Las hierbas, los helechos, los arbustos y las parras de la jungla secundaria alcanzan alturas de 2 a 3 m en un solo año. Los desplazamientos son lentos, debiendo a menudo abrirnos camino con un machete o un parang: trabajo duro, con una visibilidad de sólo unos pocos metros (ver En marcha). La vegetación de la jungla parece estar cubierta por espinas y pinchos, y las espesuras formadas por bambúes pueden resultar impenetrables.
A veces, como en Belice, en América Central, los árboles de la jungla son bajos. La luz llega hasta el fértil suelo, produciendo abundante maleza incluso en la selva primigenia.
Selvas lluviosas subtropicales
Sitas entre el ecuador y los 10 °C de latitud, en América Central y del Sur, en Madagascar, India occidental, Birmania, Vietnam, sudeste asiático y las Filipinas, estas selvas tienen una estación de reducidas precipitaciones, incluso de sequía, llegando la lluvia en ciclos: monzones. Cuanto más pronunciadas sean las estaciones, más árboles caducifolios existirán, por lo que hay más luz que llega al suelo de la selva y la maleza es espesa.
Selvas de montaña
En los trópicos, cuando se llega a los 1000 m de altitud, y en las áreas que limitan dicha altura, la selva tropical comienza a ceder el paso a la selva de montaña. Se convierte en verdaderamente montañosa aproximadamente a los 1240 m, como en los montes Gotel de Camerún, en la meseta de Amhara de Etiopía o en la cordillera Ruwenzori del África central. Las Ruwenzori, las “montañas de la luna”, son típicas: laderas acusadamente contorneadas que forman un paisaje similar a un cráter cubierto de musgo entre picos cubiertos de hielo.
La vegetación es poco densa; los árboles, achaparrados y torcidos, con ramas bajas que hacen difícil caminar por debajo de ellas. Las noches son frías, y las temperaturas diurnas son altas con mucha niebla y largos períodos de cielos cubiertos de nubes. La supervivencia en este terreno es difícil. Abandónalo y desciende por la ladera hacia la selva lluviosa tropical.
Marismas
En las zonas costeras sujetas a inundaciones causadas por las mareas prosperan los manglares. Pueden alcanzar alturas de 12 m y sus enmarañadas raíces constituyen un obstáculo tanto por encima como por debajo del nivel del agua. La visibilidad es mala y el paso difícil –se puede tardar 12 horas en recorrer 900 m–. En ocasiones, los canales son lo suficientemente anchos como para permitir el paso de balsas, pero en general el desplazamiento debe hacerse a pie.
Hay marismas de manglares en África occidental, Madagascar, Malasia y en las islas del Pacífico, en América Central y del Sur, y en la desembocadura del Ganges. Los pantanos en las desembocaduras del Orinoco, el Amazonas y ríos de Guyana están formados por barro maloliente y árboles que ofrecen poca sombra. Las mareas pueden alcanzar los 12 m de altura.
Todo lo que hay en los pantanos de manglares parece hostil, desde las sanguijuelas del agua y los insectos hasta los caimanes y los cocodrilos. Evítalos si puedes. Si por desgracia vas a parar allí, busca una salida. Donde haya canales fluviales que intersecten la marisma, puede que logres construir una balsa.
Entre los manglares no te morirás de hambre. Hay abundancia de peces y de vegetación. Durante la marea baja se pueden encontrar cangrejos, moluscos, siluros y peces que viven en el fango. Entre los animales arbóreos y acuáticos hay opposum, nutrias, tapires, armadillos y, en suelo más firme, pécaris.
Más tierra adentro es común la palmera nipa –todos los brotes de esta palmera son comestibles.
Si te ves forzado a permanecer en un pantano, averigua cuál es el nivel alto de la marea observando la línea de sal y de escombros en los árboles, y prepara un lecho elevado sobre dicha línea. Cúbrete para protegerte contra las hormigas y los mosquitos.
En cualquier pantano, para encender fuego deberás hacerlo sobre una plataforma. Utiliza como combustible la madera muerta que todavía se mantenga en pie. En un pantano la putrefacción es rápida. Elige madera que no esté muy podrida.
Pantanos de agua dulce
Sitos en áreas bajas tierra adentro, su masa de maleza espinosa, juncos, hierbas y palmeras bajas ocasionales dificulta los desplazamientos y reduce la visibilidad a unos pocos metros solamente; sin embargo, abundan los animales y la supervivencia es fácil. Un pantano de agua dulce no es un lugar tan malo una vez que te has acostumbrado a él. A menudo estará punteado con islas y no SIEMPRE te hallarás metido en el agua hasta el pecho. Frecuentemente hay canales navegables y materias primas con las que construir una balsa.
REFUGIO
En la mayoría de las regiones tropicales hay abundancia de materiales para la construcción de refugios (ver Refugio en Cómo hacer un campamento). Donde las temperaturas sean muy altas y los refugios estén directamente expuestos al sol, haz techos con dos capas y un espacio de aire entre ellas para facilitar la refrigeración. Una gran parte del calor se disipará al chocar con la capa superior y con el paso del aire entre las dos capas la temperatura de la capa inferior descenderá. La distancia entre las dos capas debe ser de 20 a 30 cm. Capas dobles de ropa, aunque no sea impermeable, ayudarán a que no penetre la lluvia si se disponen adecuadamente inclinadas (ver Cómo hacer un campamento).
FUEGO
Todo puede estar empapado. Coge madera muerta que todavía se mantenga en pie y quítale la parte exterior. Utilízala para encender el fuego. El bambú seco es una yesca excelente (guarda un poco), al igual que un termitero.
COMIDA
Hay una gran variedad de frutas, raíces y hojas. Las bananas, las papayas, los mangos y los higos son fáciles de reconocer (la papaya es una de las pocas plantas de savia blanca que es comestible.) El grande y espinoso fruto del Durián, del sudeste asiático, tiene un olor desagradable, pero es bueno para comer.
Las palmeras producen un brote comestible y la mandioca produce tubérculos masivos, aunque deben cocerse antes de comerlos. El taro, las patatas silvestres y algunos tipos de ñame también deben prepararse para eliminar los venenos antes de comerlos. Es posible que te resulte difícil identificar la gran abundancia de alimentos tropicales; si no estás seguro, usa las pruebas descritas en Comida antes de arriesgarte a comerlos.
Alimentos animales
Se puede cazar y atrapar ciervos, monos y una gran diversidad de animales según el lugar (ver Trampas y cazar con trampas en Comida).
En la jungla primigenia los pájaros pasan la mayor parte del tiempo en las copas de los árboles entre los frutos y las bayas. Pon trampas en los claros y atrae a los pájaros con fruta. Algunos, como el hornbill asiático, también se alimentan de lagartos y serpientes. Las trampas puestas cerca de los ríos pueden cebarse con peces o con menudencias para las águilas pescadoras y especies similares que patrullan los ríos en busca de presas.
Los loros y sus parientes abundan en los trópicos –sus enloquecidos gritos hacen que su presencia se note desde primeras horas de la mañana–. Son astutos; acostúmbralos a coger el cebo antes de disponer la trampa.
Las serpientes son más fáciles de atrapar –busca las constrictoras no venenosas– y muy sabrosas. Atrápalas con un palo ahorquillado (ver Caza en Comida).
Comida de los ríos
Los ríos sostienen todo tipo de formas de vida: peces, plantas, animales e insectos. Si no tienes equipo de pesca, se pueden hacer diques en los estanques pequeños y luego vaciarlos con un instrumento de achique; es posible encontrar peces y tortugas en cantidades sorprendentes en el fango. Intenta construir trampas o aplastar ciertas raíces y parras para aturdir a los peces (ver Pesca en Comida).
Los peces son fáciles de digerir y tienen un buen contenido proteico. Muchos pueblos de la jungla dependen de ellos para alimentarse, pero en los trópicos se echan a perder con rapidez. Límpialos concienzudamente, tira las entrañas y cómetelos lo antes posible. No los conserves humeándolos ni secándolos. Los peces de aguas que se mueven con lentitud tienen más probabilidades de estar infectados por parásitos. Si tienes sospechas, hiérvelos durante 20 minutos. En zonas en las que la gente del lugar usa el agua como su sistema de saneamiento, los peces pueden tener tenias y otros parásitos humanos, y la misma agua puede estar infectada con amebas que producen disentería. Hierve siempre el agua.
Los ríos también son peligrosos. En los sistemas fluviales sudamericanos del Amazonas, Orinoco y Paraguay pueden encontrarse pirañas. En Birmania hay un pez similar. Las anguilas eléctricas se mueven con lentitud y no son agresivas, pero pueden llegar a ser muy grandes y lanzar descargas de más de 500 voltios. En algunos ríos tropicales de Sudamérica y del oeste de África se dan también pastinacas. Estate alerta ante los cocodrilos o los caimanes y las serpientes acuáticas, y ten cuidado al manipular los siluros, que tienen afiladas aletas dorsales y espinas sobre las cubiertas de sus agallas. El siluro eléctrico también puede lanzar una potente descarga.
PELIGROS
Cúbrete los pies
Un buen calzado y una buena protección para las piernas son esenciales; las piernas son la parte del cuerpo más expuesta a las sanguijuelas, a las Tunga penetrans y a los ciempiés. Envuélvete las piernas con cortezas o con ropa, atándolas para hacerte unas polainas.
¡Ataque de insectos!
Al abrirte camino por la selva a machetazos puedes molestar a nidos de abejas, avispas o abejorros. Estos animales pueden atacar, especialmente los abejorros, cuyas picaduras son especialmente dolorosas. Cualquier parte descubierta del cuerpo, incluida la cara, es vulnerable a los ataques. ¡Corre! Unas gafas de sol pueden ayudar a protegerte los ojos.
Sudar es un problema; insectos desesperados en busca de sal volarán hasta las partes más húmedas de tu cuerpo. Sin embargo, también pican. Protégete las axilas y las ingles.
Mantente alerta frente a los invasores
No dejes la ropa ni el calzado en el suelo. De este modo habrá menos posibilidades de que los escorpiones, las serpientes y otros horrores los invadan. Sacude siempre la ropa y verifica las botas antes de ponértelas, y ten cuidado al poner las manos en los bolsillos. Al caminar, ten cuidado también. Los ciempiés tienden a acurrucarse en algunas de las partes más privadas del cuerpo en busca de calor.
¡Vigila las orugas también!
Como si los mosquitos y las sanguijuelas que te chupan la sangre, las dolorosas mordeduras de los ciempiés y el riesgo de mordedura por parte de escorpiones y serpientes no fueran bastante (ver Mordeduras en Primeros auxilios), tendrás que defenderte también de las orugas peludas. Procura quitártelas empujando en la dirección en que estén caminando, o de lo contrario se quedarán en tu piel pequeños pelos irritantes que te ocasionarán una erupción con picazón, que a su vez puede infectarse debido al calor.
Protección contra los mosquitos
Ponte una red sobre la cabeza o átate una camiseta en ella, especialmente al amanecer y al anochecer. Mejor aún, toma una tira de ropa lo bastante larga para atártela alrededor de la cabeza y de unos 45 cm de anchura, y córtala para hacer un flequillo compuesto por tiras verticales colgadas de una banda que caigan por encima de la cara y sobre el cuello, e impregna tus prendas y bolsa con repelente para insectos.
Cúbrete durante la noche, incluso las manos. Utiliza bambú o un arbolito para sostener una pequeña tienda de ropa y de hojas grandes, enjarciada sobre la mitad superior de tu cuerpo. Aceite, grasa o incluso barro extendidos sobre las manos y la cara pueden ayudar a repeler los mosquitos. En el campo, un fuego humeante ayudará a mantener alejados los insectos.
Sanguijuelas
Las sanguijuelas se encuentran en el suelo o sobre la vegetación, especialmente en lugares húmedos, a la espera de poder sujetarse a un animal (o a una persona) para darse un banquete de sangre. Su mordedura no es dolorosa, pero segrega un anticoagulante natural que la ensucia. Si se las deja solas, caen cuando se han saciado, pero si tienes el cuerpo cubierto por ellas, debes hacer algo. No te las arranques. Correrías el riesgo de arrancar la cabeza dejando las mandíbulas, que podrían infectarse. Quítatelas con un poco de sal, ácido cítrico de fruta, alcohol, un ascua o una llama.
¡Cuidado con el candiru!
Este diminuto siluro amazónico, de unos 2,5 cm de longitud, muy delgado y casi transparente, succiona la sangre de las branquias de otros peces. Dicen que puede subir nadando por la uretra de una persona mientras orina en el agua, donde queda encallado por su columna vertebral. La probabilidad de que esto suceda es remota, pero las consecuencias pueden ser calamitosas. Cúbrete los genitales y no orines en el agua.
VEHÍCULOS
Para viajar por el desierto, prepara depósitos de combustible para largos recorridos y dispón lo necesario para almacenar agua potable. Pon más reservas de ambas cosas en Jerry Cans (latas planas de unos 20 litros de capacidad). Un gato para levantar el vehículo no sirve en zonas de arena blanda, y debe llevarse un airbag que se hinchará mediante los gases producidos por la combustión. Se necesitarán filtros extra para el conducto del combustible y para la toma de aire. Hay que poner neumáticos especiales para arena y llevar canales para ponerte nuevamente en marcha cuando quedes atascado en arena suelta.
Para grandes altitudes, es necesario ajustar el carburador. En áreas de maleza, las polainas para espinas reducirán el riesgo de pinchazos en los neumáticos. Es preciso llevar anticongelante y ruedas y cadenas adecuadas para la nieve y el hielo. El motor necesitará una puesta a punto especial para adaptarlo a las condiciones climáticas y piezas de recambio. Una rueda de repuesto y una buena caja de herramientas son requisitos evidentes.
CLIMAS CÁLIDOS Incluso después de haber efectuado modificaciones para preparar tu vehículo para condiciones climáticas cálidas, puedes encontrarte con problemas.Al cruzar algunos desiertos, la considerable diferencia de temperatura entre el día y la noche puede imponer una tensión excesiva a cualquier metal y agravar el riesgo de pérdida de líquidos. ADVERTENCIA. NO dejes NUNCA a ninguna persona o animal dormidos o lesionados en un automóvil cerrado en un clima caluroso –ni siquiera en un día soleado en una región templada–. Deja siempre ventanas abiertas para asegurar la ventilación (el agotamiento por el calor puede ser letal) aunque hayas aparcado a la sombra, puesto que el sol irá cambiando de posición. Sobrecalentamiento. Para y deja que se enfríe el motor. Si estás conduciendo por un tramo particularmente difícil y detenerse es imposible, abre la calefacción. Esto dará mayor volumen al agua refrigerante, y aunque el interior del vehículo todavía se calentará más, el motor se enfriará. Cuando puedas para y abre el capó. No desenrosques el tapón del radiador hasta que la temperatura se haya reducido. Comprueba que no hay fugas ni en el radiador ni en ningún tubo. Si el radiador tiene pérdidas, poniéndole la clara de un huevo sellarás los agujeros pequeños. Si hay un agujero grande, aprieta esa sección de tubería de cobre para sellarla. Esto reducirá el tamaño del área de enfriamiento, pero, si conduces a una velocidad muy constante, podrás seguir adelante. El metal se calienta. ¡Cuidado! Todas las partes metálicas de un automóvil pueden calentarse lo suficiente como para provocar ampollas. Cuidado cuando te encuentres en zonas arenosas. Al poner combustible puede entrar arena y polvo en el depósito. Coloca un filtro encima o justo dentro del tubo de entrada al depósito.
CLIMAS FRÍOS Las bajas temperaturas no sólo dificultan la conducción; pueden hacer que el arranque y el mantenimiento sean peligrosos. Arranque. Intenta aparcar siempre en una pendiente para, en caso necesario, utilizar el deslizamiento del vehículo por aquélla para ayudar al motor de arranque. Una vez hayas logrado poner el motor en funcionamiento, mantenlo en marcha, pero comprueba que el freno de mano esté colocado con firmeza y no dejes nunca a niños ni animales solos en un vehículo con el motor en marcha. Eliminación del vaho del parabrisas. No intentes conducir mirando a través de un pequeño trozo limpio de un parabrisas empañado. Si frotas el interior del parabrisas con cebollas o patatas crudas, evitarás que se empañe.
Cubre el exterior del parabrisas y de las ventanas con papel de periódico para impedir que se acumule escarcha sobre ellos. No obstante, si el papel está mojado se pegará al cristal. Mima el motor. Si envuelves el motor con una manta, puedes ayudar a detener su congelación –pero acuérdate de quitarla antes de poner el motor en marcha–. Cubre la parte inferior del radiador con un cartón o con madera para que no se congele mientras conduces. Si hace mucho frío, déjalo cubierto. De lo contrario, quítalo para prevenir el sobrecalentamiento. Cubiertas de metal. No toques NINGUNA parte metálica con las manos desnudas. Los dedos podrían congelarse y podrías arrancarte la piel. Cuando manipular componentes metálicos con guantes resulte difícil, envuélvete los dedos con cinta adhesiva. Toca el tapón del radiador y la varilla para comprobar el nivel del aceite de esta manera para hacer tus comprobaciones diarias. Motores diésel. El gasoleo contiene agua y con temperaturas bajas se congela. Cubre siempre la parte delantera del motor, pero vigila que no se caliente en exceso. Envuelve siempre el motor por la noche o cuando lo dejes parado. Algunos conductores de camiones encienden pequeñas hogueras debajo de los depósitos congelados. Tú eres el único que puede juzgar si merece la pena correr el riesgo.
AISLADO EN LA NIEVE Si te quedas atrapado por una ventisca, quédate en el coche. Si te encuentras en una ruta de tráfico regular, probablemente te rescatarán pronto. Ir en busca de ayuda puede ser demasiado peligroso. Haz funcionar el motor para calentarte si tienes combustible. Cubre el motor a fin de que, directamente, se pierda la menor cantidad posible de calor, pero asegúrate de que el tubo de escape permanece destapado. No te arriesgues a que entren gases de la combustión en el coche. Si te sientes amodorrado, para el motor y abre una ventana. NO te duermas con el motor encendido. Apaga la calefacción tan pronto como hayas eliminado el frío del interior. Enciéndela otra vez cuando la temperatura baje. Si no hay combustible para mantener el motor en marcha, envuélvete con cualquier tela disponible, alfombras, etc., y muévete continuamente dentro del coche. Si tienes que dejar el coche para alejarte un trecho corto porque sabes que puedes encontrar ayuda cerca, deja un poste indicador, por ejemplo, una bufanda o cualquier otra prenda brillante sobre un palo para que te sea más fácil volver a encontrar el vehículo. Cuando la ventisca se detenga, y si hay luz del día (de lo contrario espera hasta el amanecer), merece la pena salir a caminar si hay una indicación clara de cuál es la ruta (por ejemplo, palos de telégrafos). Si te hallas a kilómetros de cualquier lugar y apartado de las rutas normales, y si se está acumulando la nieve de tal modo que sepultará el vehículo, vale la pena salir y hacerse una cueva en la nieve –donde podrás estar más caliente que en el coche y donde podrás esperar varios días–. Cuando cese la ventisca, dibuja grandes señales en la nieve y usa otros tipos de señales para atraer la atención.
GENERAL Fallo del embrague. Producido a menudo al depositarse aceite o grasa sobre las placas del embrague. Para desengrasar estas placas utiliza el extintor. Arroja un chorro a través de la abertura de la placa de inspección. Correas del ventilador. Improvisa una con unos pantalones de malla, una corbata o incluso con un cordel. Cables de alta tensión. Si se rompe un cable de alta tensión, quizá puedas sustituirlo con una ramita de sauce. Cualquier tallo vegetal que contenga agua puede emplearse para llevar corriente desde la bobina hasta el distribuidor. Escupe sobre los extremos e insértalo en los contactos. ¡PELIGRO! Al conectar, hay una corriente de unos 1300 voltios. NO LO TOQUES. Sustituye la ramita a menudo a medida que se seque. Batería agotada. No necesitas batería si puedes darle al coche una velocidad suficiente. Empujarlo un poco o una pendiente pronunciada bastarán. En un vehículo de cuatro marchas, utiliza las marchas segunda o tercera al soltar el embrague para intentar arrancar el motor. Rotura de medio eje. No hay mucho que puedas hacer con un vehículo que sólo tenga tracción delantera o trasera, pero si tu vehículo tiene tracción en las cuatro ruedas, quita el medio eje. Desconecta la tracción y sigue conduciendo con el otro eje.
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COMIDA

Es preciso que conozcas un poco las necesidades nutricionales de tu cuerpo y el modo de satisfacerlas. En la mayoría de los casos los alimentos vegetales serán los más fáciles de conseguir, pero debes saber qué plantas evitar. Las ilustraciones en color proporcionan una guía de campo en miniatura para saber cuáles son las plantas más útiles.
Casi cualquier animal puede proporcionarnos alimento, y debes acostumbrarte a comer animales no habituales, como gusanos, insectos e incluso pirañas. A pesar de su reputación, no te atacarán a menos que no tengan otra comida. Si el río es bajo, evítalo.
Un amplio abanico de lazos y trampas atraparán alimento, mientras tú recoges plantas y agua o llevas a cabo otras tareas de supervivencia.
Para cazar, puede que primero debas improvisar tus propias armas. Aprende a hacerlas y practica con ellas.
La carne exige que la preparemos para que resulte cómodo manipularla y seguro cocinarla. Aprende a conservarla si hay un exceso de ella.
El pescado es otra fuente de alimento, por lo que se describen métodos sencillos que no requieren tener habilidades previas de pesca con caña.
ALIMENTOS Y SUS VALORES
Necesidades de energía
PLANTAS COMESTIBLES
Probar nuevas plantas
Recolección de plantas
Plantas que hay que evitar
Identificación de plantas
ANIMALES PARA COMER
Encontrar caza
Mamíferos
Reptiles
Pájaros
Insectos
Caracoles/gusanos
Peligros
PLANTAS COMESTIBLES
RAÍCES Y TUBÉRCULOS
FRUTOS
NUECES
PLANTAS VENENOSAS
ÁRBOLES
ÁRBOLES VENENOSOS
HONGOS
Identificación de las amanitas
HONGOS COMESTIBLES
HONGOS VENENOSOS
PLANTAS DEL ÁRTICO Y DEL NORTE
PLANTAS DEL DESIERTO
PLANTAS TROPICALES
PLANTAS TROPICALES VENENOSAS
PLANTAS DE LA ORILLA DEL MAR
ALGAS
TRAMPAS Y CAZA CON TRAMPAS
Lazos
Trampas de caída de pesos muertos
Trampas con lanzas
Trampas para pájaros
Estudio de caso de supervivencia
CAZA
Armas
Caza de pájaros
Peligros que presentan los animales
MANIPULACIÓN DE LA CAZA
Preparación del animal muerto
Asaduras
PESCA
Pescar con caña
Trampas para peces
Otras técnicas
Narcóticos para peces
Pescar en el Ártico
Preparación del pescado
ALIMENTOS Y SUS VALORES
El cuerpo necesita alimento para proporcionar calor y energía, y materiales con los que pueda construir nuevos tejidos para el crecimiento, la reparación o la reproducción. Un cuerpo sano puede sobrevivir durante un cierto tiempo usando las reservas almacenadas en sus tejidos, pero la falta de alimento dificulta progresivamente el mantenimiento del calor corporal, la recuperación después de un trabajo duro o de una lesión y la lucha contra las enfermedades.
Afortunadamente, los seres humanos somos omnívoros –podemos digerir tanto carne como plantas– y podemos comer casi cualquier cosa de los reinos animal y vegetal. Con un poco de cuidado, las cosas que son venenosas o peligrosas pueden evitarse fácilmente. Nos gusta comer, por lo que una buena comida es una excelente manera de elevar el estado de ánimo, y cuando no hay otras prioridades acuciantes, merece la pena tomarse la molestia de cocinar la comida, lo cual la hará más sabrosa, y buscar alimentos con sabores interesantes.
Procura no depender de la fuente de alimento más fácil, ya que una dieta equilibrada es tan importante para el superviviente a largo plazo como tener suficiente para comer. Si has acampado en medio de una madriguera de conejos, y la cena casi se mete sola en la olla, puedes llegar a morir por deficiencias de elementos que la carne de conejo no aporta. Tu dieta DEBE estar compuesta por una amplia variedad de elementos que aporten las proporciones adecuadas de nutrientes y energía suficiente para hacerte pasar el día. Entre estos nutrientes debe haber proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y otros oligoelementos, y vitaminas.
NECESIDADES DE ENERGÍA
Sin hacer ningún tipo de esfuerzo físico, la persona media en estado de reposo absoluto necesita 70 calorías por hora para mantener su metabolismo básico, las funciones involuntarias como respirar y la circulación de la sangre sobre las que ni siquiera tenemos que pensar. Una caloría es una unidad de calor –la cantidad necesaria para elevar la temperatura de un litro de agua un grado centígrado– y es la manera de expresar la energía al tratar de la nutrición. Las calorías no las producen por igual todos los tipos de alimentos. Los valores energéticos de los tipos básicos son:
| Hidratos de carbono: | 1 gramo produce 4 calorías |
| Grasa: | 1 gramo produce 9 calorías |
| Proteínas: | 1 gramo produce 4 calorías |
Las actividades domésticas más sencillas –ponerse en pie, sentarse, encender un fuego, etc.– que constituyen un día cotidiano exigen otras 45 calorías por hora. Esto hace un total de unas 2040 calorías al día sin ningún trabajo ni actividad importante, que podría consumir otras 3500 calorías diarias. Puesto que no solamente el esfuerzo físico, sino también el esfuerzo mental y la ansiedad consumen calorías, mantén la calma y relájate, y si la comida es escasa, NO DESPILFARRES ENERGÍA.
Hidratos de carbono
Los hidratos de carbono forman el grueso de la dieta y son la principal fuente de energía no sólo para el esfuerzo físico, sino también para las funciones internas y el funcionamiento del sistema nervioso. Los hidratos de carbono están compuestos por carbono, hidrógeno y oxígeno, y son sintetizados por las plantas. Son fácilmente convertidos en energía por el cuerpo y no requieren una gran ingestión de agua. Previenen la cetosis –indigestión, vómitos y náuseas producidos por una degradación excesiva de grasas corporales cuando se pasa hambre–, pero tienen dos desventajas: no contienen vitamina B y pueden producir estreñimiento.
Hay dos tipos de hidratos de carbono:
Azúcares, que se encuentran en el azúcar, almíbar, miel, melaza y fruta. Almidones, que se encuentran en los cereales, raíces y tubérculos. Los gránulos de almidón son insolubles en el agua fría, pero el calor hace que se rompan, razón por la cual las raíces y los tubérculos siempre se cocinan.
Grasas
Las grasas contienen los mismos elementos que los hidratos de carbono, pero combinados de forma distinta. Son también una fuente concentrada de energía, proporcionando el doble de calorías que los hidratos de carbono, almacenadas en el cuerpo como una capa de grasa debajo de la piel y alrededor de los órganos. Son insolubles en el agua, y antes de que el cuerpo las pueda absorber requieren un largo proceso digestivo que exige una adecuada ingestión de agua. Las grasas calientan y aíslan el cuerpo, protegen los órganos, lubrican el tracto digestivo y almacenan reservas de energía. Se encuentran en los animales, peces, huevos, leche, nueces y algunas hortalizas y hongos (entre los que se incluyen las setas).
Proteínas
Las proteínas son las unidades químicas básicas de la materia viva. Son el único constituyente de los alimentos que contiene nitrógeno y, por lo tanto, son esenciales para el crecimiento y la reparación del cuerpo, estando compuestas por estructuras químicas complejas conocidas como aminoácidos. Las principales fuentes de proteínas son la carne, el pescado, los huevos y los productos lácteos, así como las plantas en forma de nueces, granos y legumbres. Se encuentran también en pequeñas cantidades en algunos tubérculos y otras hortalizas. Los hongos son una fuente importante de proteínas. Las proteínas animales contienen todos los aminoácidos que los humanos necesitan, pero los alimentos derivados de una sola planta no, a menos que se coma una diversidad suficiente de plantas.
Si en la dieta no hay hidratos de carbono ni grasas, se usan las proteínas para generar energía, pero a expensas de las demás necesidades del cuerpo, de modo que cuando se pasa hambre el cuerpo quema sus propios tejidos.
Minerales
Entre los minerales, algunos se necesitan en abundancia, como el calcio, fósforo, sodio, cloro, potasio, azufre y magnesio, y otros, como el hierro, flúor y yodo, en cantidades mucho menores. El calcio es necesario para los huesos y los dientes, pero desempeña otras funciones en la actividad muscular y en la coagulación de la sangre. Todos los minerales tienen papeles vitales en las funciones del cuerpo.
Oligoelementos
Los oligoelementos son el estroncio, aluminio, arsénico, oro y otros en cantidades diminutas. Su función exacta todavía no se conoce.
Vitaminas
Las vitaminas son esenciales para la salud y tienen una importante función no sólo en el mantenimiento del cuerpo, sino también en la protección contra las enfermedades. Existen unas cuarenta vitaminas distintas, de las cuales alrededor de una docena son esenciales para los humanos, halladas en cantidades muy pequeñas en muchos tipos de alimentos. La vitamina D puede ser sintetizada en la piel cuando ésta se expone a los rayos del sol, y la vitamina K pueden sintetizarla unas bacterias en el intestino, pero otras deben obtenerse a través de fuentes externas. Del promedio natural que presenta una persona en un suministro de 28 días de vitaminas entre las que aporta su cuerpo y las nombradas, la vitamina C será la primera que deberá reponer. Muchas hierbas son ricas en vitamina C. La segunda vitamina en desaparecer es la vitamina A. La vitamina A favorece la visión y previene las enfermedades oculares. Para contrarrestar esto, come los brotes y hojas que veas que comen los conejos.
PLANTAS COMESTIBLES
Pocos lugares hay en el mundo en los que estarías lejos de cualquier tipo de vegetación; arbustos, parras, enredaderas, flores, hierbas o líquenes–que pueden servir como alimento. Sólo en Europa existen 10.000 plantas silvestres comestibles. Los únicos conocimientos necesarios para hacer uso de ellas es saber cuál es cuál y dónde encontrarlas. Algunas, aunque comestibles, tienen muy poco valor nutritivo, por lo que debes aprender cuáles son las que alimentan más, especialmente las más extendidas y que pueden encontrarse durante todo el año, y cuáles son venenosas, a fin de evitarlas.
Las plantas contienen vitaminas esenciales y minerales, y son ricas en proteínas e hidratos de carbono. Algunas también contienen grasas y todas proporcionan fibra esencial para mantener al cuerpo en buen estado de funcionamiento.
NO comas grandes cantidades de una misma planta a la vez, y si no estás acostumbrado a comer una determinada planta, comienza mordisqueando un ejemplar tierno y añadiendo un poco a los guisos, y aumentando su ingestión de forma gradual. Si das a tu estómago la oportunidad de acostumbrarse a un nuevo alimento, se adaptará y no lo rechazará.
NO supongas que por el hecho de que los pájaros, mamíferos o insectos coman una planta, ésta sea comestible para los seres humanos. Los monos sí sirven de indicación, pero no de garantía, de que las plantas son adecuadas para el consumo humano.
PROBAR NUEVAS PLANTAS
Adopta siempre el siguiente procedimiento al probar el potencial de nuevas plantas comestibles, probando cada planta únicamente una persona. NO abrevies NUNCA el procedimiento; completa toda la prueba. Si tienes alguna duda, NO comas la planta. Si se presentan problemas de estómago, puede obtenerse alivio bebiendo una gran cantidad de agua caliente; no vuelvas a comer hasta que haya desaparecido el dolor. Si es intenso, provócate el vómito haciéndote cosquillas en la parte posterior de la garganta. El carbón vegetal es un útil emético. Tragando un poco se provocará el vómito, y además puede absorber el veneno. La ceniza de madera blanca mezclada con agua para formar una pasta aliviará el dolor de estómago.
Inspecciona
Intenta identificar las plantas. Asegúrate de que no sean viscosas y no estén carcomidas. No estarían en su mejor punto y tendrían poco valor nutritivo, aparte de los gusanos o las lombrices que tuvieran encima. Algunas plantas cambian su contenido químico y se vuelven tóxicas cuando son viejas.
Olor
Aplasta una pequeña porción. Si huele a almendras o melocotones amargos, DESCÁRTALA.
Irritación de la piel
Frota ligeramente o exprime algo del jugo sobre una parte sensible del cuerpo (debajo del brazo entre la axila y el codo, por ejemplo). Si experimentas alguna molestia, erupción o inflamación, DESCÁRTALA, y recházala en el futuro.
Labios, boca, lengua
Si no hay irritación de la piel, sigue las fases descritas a continuación, pasando a la siguiente sólo después de esperar cinco segundos para verificar que no hay ninguna reacción desagradable:
- Pon una pequeña porción sobre los labios
- Pon una pequeña porción en el ángulo de la boca
- Pon una pequeña porción sobre la punta de la lengua
- Pon una pequeña porción debajo de la lengua
- Mastica una pequeña porción
En todos los caso: si notas cualquier molestia, como inflamación de la garganta, irritación o punzadas o sensaciones de ardor, DESCÁRTALA, recházala en el futuro.
Traga
Traga una pequeña cantidad y ESPERA CINCO HORAS. Durante este tiempo no comas ni bebas NADA más.
Comer
Si no se presentan reacciones como inflamación de la boca, eructos continuos, náuseas, malestar, dolores de estómago, dolores punzantes en la parte inferior del abdomen o cualquier otro síntoma doloroso, puedes considerar que la planta es segura.
RECOLECCIÓN DE PLANTAS
Es fácil ir recogiendo plantas aquí y allí, pero es mejor y más seguro recogerlas de forma sistemática.
Al hacer viajes para recoger plantas coge un recipiente: una bolsa vacía, un trozo de tela doblado formando una bolsa, una caja formada con corteza de abedul o con grandes hojas cosidas juntas. Esto impide que la cosecha quede aplastada, lo cual la estropearía con rapidez.
Hojas y tallos
La vegetación joven, generalmente de color verde pálido, será más sabrosa y más tierna. Las plantas más viejas son más duras y más amargas. Corta las hojas cerca del tallo. Las hojas desgarradas se dañan con facilidad. Pueden marchitarse y perder su calidad antes de llegar a la olla.
Raíces y tubérculos
Elige plantas grandes. Algunas son muy difíciles de arrancar. Para reducir las posibilidades de romperlas, excava alrededor de ellas para soltarlas y luego haz palanca con un palo afilado.
Frutos y nueces
Elige plantas grandes. Coge solamente frutos maduros, con todo su color. Las bayas duras y verdes son indigeribles incluso después de cocerlas durante largo tiempo. Muchos frutos, especialmente en los trópicos, tienen pieles duras y amargas. Quítasela. Las nueces caídas a los pies de un árbol indican que están en su punto. Otras pueden hacerse caer agitando el árbol si es pequeño. Puede que consigas hacer caer otras arrojando un palo.
Semillas y granos
¡PRECAUCIÓN! Algunos contienen venenos letales. Probar su sabor no te perjudicará, pero NO LOS TRAGUES. Haz la prueba antes descrita para ver si son comestibles, rechazando cualquier semilla que tenga mal sabor, que sea amarga o que produzca una sensación de ardor (a menos que se trate de un pimiento o de alguna especia identificada con seguridad).

Las espigas de algunos cereales tienen espolones negros en lugar de semillas normales. Éstas llevan cornezuelos venenosos, una enfermedad por hongos que convierte el grano en estructuras alargadas de color negro en forma de judías. Es la fuente de un alucinógeno, y es muy venenoso, en ocasiones fatal.
¡RECHAZA TODA LA ESPIGA!
Hongos
Los de tamaño mediano son más fáciles de identificar y es menos probable que los insectos los dañen. Coge el hongo entero. Si se deja el tallo en el suelo, será más difícil identificar el hongo recogido. Mantén los hongos separados. De este modo, en caso de recoger un hongo venenoso, no contaminará el resto de los alimentos.
PLANTAS QUE HAY QUE EVITAR
ADVERTENCIA 
¡VENENO! Hay dos venenos bastante comunes en el reino vegetal, pero los dos son fácilmente detectables:
ÁCIDO CIANHÍDRICO (ácido prúsico), tiene el sabor y el olor de almendras o melocotones amargos. El ejemplo más notable es el laurel de color cerezo (Prunus laurocerasus), con hojas similares a las de los laureles, que contiene un veneno. Aplasta las hojas y recuerda el olor. Descarta TODAS las plantas que tengan este olor.
ÁCIDO OXÁLICO, cuyas sales (oxatos) se producen naturalmente en algunas plantas, por ejemplo el ruibarbo silvestre (sobre todo en las hojas) y la acedera menor (Oxalis acetosella). Reconocibles por la sensación penetrante, seca, punzante o ardiente cuando se aplica a la piel o a la lengua. Rechaza TODAS las plantas que encajen en esta descripción.
- EVITA cualquier planta con una savia lechosa, a menos que la identifiques positivamente como segura (como, por ejemplo, el diente de león).
- EVITA las plantas rojas, a menos que las identifiques con seguridad, especialmente en los trópicos. El tallo con rayas rojas del ruibarbo silvestre es comestible, pero su hoja es venenosa. La cicuta tiene manchas rojizo-moradas sobre el tallo.
- EVITA los frutos que estén divididos en cinco segmentos, a menos que estés seguro de haberlos identificado como de una especie segura.
- EVITA las hierbas y otras plantas con púas diminutas en sus tallos y en sus hojas. Con una lente de aumento puedes ver que se trata más bien de ganchos que de pelos rectos, que irritarán la boca y el tracto digestivo.
- EVITA las hojas secas o marchitas. Las hojas de algunos árboles y plantas desarrollan ácido cianhídrico mortal cuando se marchitan, incluidos la zarzamora, la frambuesa, el cerezo, el melocotonero y el ciruelo. Se pueden comer todas con seguridad cuando son jóvenes, frescas y secas.
- EVITA el helecho maduro (Pteridium aguilinium). Destruye la vitamina B del cuerpo, creando un proceso peculiar en la sangre que ocasiona la muerte. Come sólo las hojas fuertemente enroscadas. La totalidad de las 250 variedades de helechos de climas templados del hemisferio norte son comestibles cuando son jóvenes, aunque algunos son demasiado amargos para resultar agradables al paladar y otros tienen pelos irritantes que deben extraerse antes de comerlos. Rompe las puntas hasta donde sean tiernas, cierra la mano sobre el tallo y tira de la hoja para eliminar el “vello”.
IDENTIFICACIÓN DE PLANTAS
Sólo una pequeña selección de las muchas plantas del mundo puede describirse e ilustrarse aquí, y únicamente un botánico especialista puede identificar más de un puñado de plantas en rincones alejados del mundo. Comienza aprendiendo unas pocas plantas que puedan encontrarse en la mayoría de las condiciones y durante la mayor parte del año. Estar estrechamente familiarizado aunque sea sólo con una o dos puede significar la diferencia entre la supervivencia y morir de hambre. Conoce primero éstas y hazlo a fondo.
Zonas templadas: diente de león, ortigas, acedera, llantén.
Zonas subtropicales y tropicales: palmeras, higueras silvestres, bambú.
Zonas áridas y desiertos: mescal, higos chumbos, baobabs, acacias (pero no en América del Norte ni en América del Sur).
Zonas polares: píceas y abedules (norte), líquenes (norte y sur). En el norte en verano como para las zonas templadas.
Costas: quelpos y porphyras.
AYUDAS PARA LA IDENTIFICACIÓN 
- Localización. Las plantas sólo crecen en condiciones adecuadas, y si sabes qué hábitats les gustan y conoces su distribución geográfica, puedes reducir las posibilidades inmediatamente.
- Forma y tamaño. ¿Es la planta alta y leñosa como un árbol o un arbusto?, ¿corta y de tallo blando?, ¿frondosa y con abundantes ramas o con sólo uno o unos pocos tallos?
- Hojas. ¿Son grandes o pequeñas?, ¿en forma de lanza, redondeadas o parecidas a una correa?, ¿con bordes dentados o con lóbulos?, ¿formadas por varias hojas?, ¿de color uniforme?
- Flores. Son estacionales, pero si están presentes observa el color, el tamaño y la forma, así como si están solas o agrupadas y en qué lugar de la planta se hallan.
- Frutos y semillas. ¿Son carnosos, duros y con cáscara como una nuez, o pequeños y duros como una semilla? Observa el color, el tamaño y la forma, así como si están solos o agrupados, en vainas o en cápsulas.
- Raíces. Rara vez facilitan la identificación, a menos que sean inusuales.
ANIMALES PARA COMER
Todos los animales pueden ser una fuente nutritiva. Unos pocos, incluidos los gusanos y los insectos, pueden recogerse aunque no se tenga gran habilidad para ello, pero la mayoría hay que cogerlos con trampas o cazarlos, lo cual exige tener tanto conocimiento como experiencia sobre los animales y los métodos para cazarlos.
Cuanto más sepas de los animales mejor, pero tienes que usar unos conocimientos generales de historia natural para que te sea más fácil descubrir más cosas mediante la observación en la naturaleza. No hay una sola manera de hacer las cosas; debes aprender mediante el sistema de ensayo y error.
Has de estudiar los hábitos de cada especie, descubrir dónde duermen, qué comen y dónde beben agua. Debes aprender cuál es el mejor método para matarlos, qué trampas preparar y sopesar tus instintos humanitarios frente a las exigencias de la supervivencia.
Los mejores animales en cuanto a sabor y cantidad de carne son las hembras fértiles. Cuanto más joven sea el animal, más magra será la carne. Un macho adulto alcanza su mayor gordura justo antes de la época de apareamiento (que varía según la especie y el clima). Durante la estación de apareamiento, el macho empeora progresivamente, la grasa se agota e incluso el generalmente rico tuétano de los huesos se deteriora. Los animales engordan para pasar el invierno y adelgazan para el verano. Cuanto más viejo es el animal, más grasa tiene y más dura se vuelve la carne.
ENCONTRAR CAZA
Existen muy pocos lugares en la tierra donde no haya animales salvajes, pero en ocasiones las señales de su presencia están lejos de ser evidentes. Si puedes reconocer y leer las señales que dejan los animales, e identificarlos, sabrás qué método debes adoptar para cazarlos y atraparlos, qué cebo usar y qué tipo de trampas emplear.
La mayoría de los mamíferos se desplazan sobre todo con la primera y con la última luz del día. Sólo los más grandes y poderosos se aventuran a salir durante el día. Los grandes herbívoros necesitan todo el día para pastar a fin de saciar su apetito. Algunos otros muy pequeños tienen que comer con tanta frecuencia que están activos intermitentemente durante todo el día, pero la mayoría de los mamíferos pequeños, como los conejos, comen principalmente durante la noche y sólo cambian sus hábitos cuando el tiempo es malo. Los animales que se alimentan de otros animales cazan cuando sus presas están activas. Tú debes hacer igual si quieres cazarlos, pero puedes averiguar muchas cosas sin ver ni un solo animal vivo y puedes preparar trampas para atraparlos cuando pasen por allí.
Huellas y señales
La mayoría de los animales son criaturas de hábitos y usan rutas regulares entre los lugares en que abrevan, aquellos en que se alimentan y sus guaridas. Busca las señales de estas rutas. Las huellas serán más evidentes en terreno mojado, nieve y arena húmeda. Otras señales destacan más cuando hay vegetación frondosa. El tamaño de la señal es proporcional al del animal. La antigüedad de la huella puede juzgarse con precisión por su nitidez y por su contenido de humedad. ¿Se ha filtrado agua en su interior o lo ha hecho la lluvia? ¿Se ha vuelto borrosa? Cuanto más clara es la huella, más probable es que sea reciente.
A primeras horas de la mañana las huellas pueden examinarse a ras del suelo. Si el rocío y las telas de araña están alterados, las huellas tienen a lo sumo unas pocas horas. Algunos animales como los conejos nunca se desplazan muy lejos y cualquier huella probablemente constituirá una indicación de que están en la zona. Otros animales hacen túneles a través de la maleza densa. Su altura indica el tamaño del animal que los ha hecho. La altura de las ramitas rotas a lo largo de un camino indicará también el tamaño del animal. Examina lo frescas que puedan ser: ¿Se han marchitado las hojas pisoteadas? ¿Están todavía verdes y flexibles las ramitas rotas? Las marcas en árboles y troncos, las señales de que se han alimentado y la comida desechada son otras indicaciones útiles. Las heces indican el tipo de animal que las ha dejado.
Señales de que se han alimentado
El modo en que la corteza ha sido arrancada de los árboles, las cáscaras roídas de nueces, frutos parcialmente comidos, brotes arrancados a mordiscos y los restos de animales cazados por carnívoros, o la destrucción de nidos, son indicaciones de especies que viven o cazan en los alrededores.
Cuando hay comida en abundancia, a menudo se encuentran frutos o nueces desechados –un animal descubre que un fruto o una nuez no es de su agrado y lo tira para probar otro–. Esto no sólo revela la presencia de un animal, sino que también sugiere qué cebos usar para poner trampas.
Un ojo adiestrado puede a menudo identificar la especie por el modelo dejado por los dientes o por las marcas de un pico sobre una nuez, o por la manera en que una piña ha sido abierta para llegar a los piñones.
La corteza, las ramitas y los brotes, especialmente de árboles y matorrales jóvenes, forman una parte importante de la dieta de muchos animales, incluidas algunas especies de ciervos y de cabras, liebres, ardillas y otros numerosos roedores pequeños. En la mayoría de los casos, las marcas hechas por los dientes de los animales se verán con claridad en la corteza.
Muchos ciervos arrancarán brotes, dejando un borde desgarrado y desgastado (las liebres, por ejemplo, dejan un mordisco limpio). La corteza arrancada en grandes tiras, dejando expuesta la madera, es otra señal de la presencia de ciervos cuando comen en verano, pues en invierno la corteza está más firmemente adherida y la comen en pedazos, por lo que generalmente sólo quedan afectadas secciones de un lado del tronco y hay marcas de dientes claramente visibles. Los ciervos también restriegan su cornamenta contra los árboles para quitarse el vello como parte de su marcación del territorio, dejando corteza y madera desgastada con largos arañazos hechos por las puntas de las cornamentas.
Las ovejas y las cabras también descortezan los árboles. Las marcas hechas con sus dientes generalmente corren oblicuamente, pero las de los ciervos lo hacen en vertical. Los mordiscos bajos suelen ser de roedores, y las raíces dejadas al descubierto son probablemente obra de animales excavadores. Tocones de árboles cortados con puntas cónicas dan la impresión de haber sido cortados con una pequeña hacha, pero son el resultado del trabajo de los castores.
Las ardillas quitan la corteza en partes más altas del árbol, cayendo a menudo trozos de aquélla a sus pies. Trozos desparramados de piñas en el suelo son también una señal de que hay ardillas. Debajo de un árbol, las cáscaras de nueces pueden indicar también la presencia de ardillas –quizá su nido esté encima, pero si las nueces o las piñas están también insertadas en el tronco, ello será obra de pájaros comedores de nueces–. Cerca de un montón de cáscaras vacías puedes encontrar también la guarida de un roedor.
Si un arbolito en crecimiento da la impresión de haber sido podado dejándolo igualado como si se tratara de una cerca recortada a una cierta altura, puedes pensar que se trata de la obra de animales ramoneadores como los ciervos.
Heces
Las heces es lo que da una mejor indicación del tipo de animal de que se trata. El tamaño del animal puede deducirse a partir del tamaño de las heces y de su cantidad; la sequedad indica el tiempo que ha transcurrido desde que fueron depositadas. Las heces viejas serán duras e inodoras; las nuevas serán húmedas y todavía olerán. Las moscas dirigen nuestra atención hacia las heces.
Mamíferos. Las heces de muchos mamíferos desprenden un fuerte olor producido por glándulas del ano. Esto desempeña un importante papel en la señalización del territorio y en dar señales sexuales. Podemos aprovecharnos de esta circunstancia al poner cebos en trampas.
Los animales que viven de la vegetación como el ganado, los ciervos y los conejos producen heces redondeadas y de color paja. Los comedores de carne como los gatos silvestres y los zorros producen heces largas y ahusadas. Algunos animales, incluidos los tejones y los osos, tienen dietas mixtas. Abre una hez para ver si hay alguna indicación de lo que ha estado comiendo y luego pon el cebo que corresponda.
Pájaros. Se clasifican también en dos grupos: los comedores de carne y los comedores de semillas y frutos, que pueden distinguirse por sus heces. Las pequeñas heces de los pájaros comedores de semillas son pequeñas y muy líquidas, mientras que las lechuzas y los halcones producen bolitas que pueden contener partes indigeribles de la comida que han tomado, sea pescado, pájaros, insectos, excavadores o roedores. Las heces sueltas indican que probablemente hay agua en un radio razonablemente corto, puesto que los pájaros pequeños necesitan estar cerca de ella. Los lugares en que duermen y anidan a menudo estarán señalados por una copiosa cantidad de heces sobre ramas o sobre el suelo sito debajo. Los pájaros generalmente se alimentan en árboles viejos donde hay algo de vegetación deteriorada y abundancia de gusanos.
Hozar
Algunos animales hozan en el suelo buscando insectos y tubérculos. Los cerdos, especialmente, remueven grandes áreas de tierra. Si la tierra está todavía fresca y desmenuzada, es probable que algún animal haya estado activo en el lugar recientemente. Una gran charca de fango removido suele ser una señal de la presencia de cerdos. Donde haya unos arañazos pequeños, puede que una ardilla haya estado excavando en busca de raíces.
Olfato y olor
Escucha los ruidos de los alrededores, registra los olores. Seguro que te darán indicaciones sobre la vida salvaje presente, y donde hay un animal es que debe haber otros –donde hay presas debe haber predadores–. Muchas personas no prestan atención a su sentido del olfato, pero tú debes tratar de desarrollarlo nuevamente. El olor de algunos animales es muy fuerte, particularmente el de los zorros. Presta también atención con los ojos. En climas fríos, por ejemplo, el aliento de los animales grandes forma una nube de condensación. Este “humo” puede verse desde muy lejos si estás bien situado.
Madrigueras y guaridas
Muchos animales construyen sus hogares en madrigueras, generalmente sobre terreno alto lejos del agua. Algunos, como los conejos y las ardillas de tierra, no se esfuerzan mucho por ocultarlas, aunque habrá una o dos salidas escondidas para poder usarlas en una emergencia. Los agujeros de emergencia de los conejos se excavan con facilidad, o se puede hacer pasar un trozo de zarza o de alambre por ellos para hacer salir al conejo.
Los animales predadores normalmente esconden sus agujeros, que suelen hallarse en zonas boscosas. Huellas o heces por las cercanías pueden señalar su situación e indicar que hay un hoyo en uso (aunque algunos animales como los tejones usan lugares fijos para defecar en otra parte).
MAMÍFEROS
NOTA. En los lugares en los que mostramos huellas no se ha usado ninguna escala. La mayoría son típicas de una familia completa de animales, pero variarán mucho en cuanto a tamaño según la especie. La huella 1 es de la pata derecha delantera. La huella 2 es de la pata derecha trasera.
GATOS SALVAJES Varían desde los que tienen el mismo tamaño que los gatos domésticos hasta los tigres. Los hay en todos los continentes excepto en Australia y en la Antártida, pero generalmente no se les ve. Son sigilosos y generalmente nocturnos, y evitan al hombre. Verás leones en una reserva de fauna salvaje, pero casi nunca encontrarás gatos en otro lugar. Todos pueden servir de alimento, pero no caces los grandes. Puedes robar las matanzas de grandes gatos si están sin vigilancia pero, CUIDADO, el dueño puede estar cerca. La carne a veces es fibrosa, por lo que hay que cocerla concienzudamente, pero la carne de los gatos pequeños es como la del conejo. Los tendones son fuertes, buenos para hacer cuerdas de arco. Trampas. Poderosos lazos con resorte, plataformas o lazos corredizos con cebo. Como cebo pon asaduras, sangre o carne. Los gatos tienen reacciones muy rápidas, y pueden saltar por encima de las trampas. Huellas y señales. Caminan sobre los dedos, dejando huellas de cuatro almohadillas bien desarrolladas y una almohadilla más grande detrás. Las garras (excepto en los leopardos) son retráctiles al caminar. Las heces son alargadas y cónicas, pero generalmente las ocultan. La orina desprende un fuerte olor.

PERROS SALVAJES Los zorros y otros perros salvajes están ampliamente distribuidos, desde los desiertos hasta el Ártico, pero no en Nueva Zelanda, ni en Madagacar, ni en algunas otras islas. Los lobos se han visto limitados actualmente en su mayoría al norte de América y al norte y centro de Asia. Unos sentidos enormemente desarrollados hacen que sea inútil acechar a los cánidos a corta distancia, pero su curiosidad los puede atraer hacia las trampas. Si caminas a cuatro patas puedes llamar su atención –pueden tomarte por un alimento potencial–. La carne es como de goma. Quítales las glándulas anales. El perro está considerado como un manjar en el lejano oriente.
Trampas. Pon trampas para zorros, prueba el cazonete, soltar el cebo, poner el cebo dentro del lazo. Reduce al mínimo posible el olor humano en el área.
Huellas y señales. Caminan de puntillas. Las huellas muestran cuatro almohadillas y puntas de garra –la almohadilla exterior es más corta que la interior–, y tienen una gran almohadilla principal detrás. Las heces son alargadas y ahusadas, mostrando restos de piel, huesos e insectos dependiendo de la dieta. Las heces de zorro tienen un olor acre, al igual que la tierra (guarida) –en terreno blando la tierra puede excavarse.

Hienas. Carroñeras (no son verdaderos perros) que se hallan desde África hasta la India. Pueden ser muy peligrosas. Cuécelas concienzudamente, puesto que su carne puede tener parásitos.
Algalias. Carroñeras del África y Asia tropical; atrápalas como si fueran perros y quítales las glándulas anales antes de cocerlas.
OSOS Animales solitarios de América del Norte, Eurasia y algunas partes septentrionales de América del Sur, que prefieren las zonas muy boscosas (excepto los osos polares). Fuertes y rápidos corredores, pueden comer la basura de un campamento. La mayoría de las especies son capaces de subir a los árboles. Los osos matan a un hombre con facilidad. Pon abundante tierra de por medio. Son un rico alimento potencial con una grasa nutritiva, si puedes atrapar uno, pero cazarlos con armas improvisadas es una locura. Cuécelos concienzudamente para eliminar los parásitos. NO comas el hígado de los osos polares, pues contiene un nivel letal de vitamina A.
Trampas. Foso y lanza, pero solamente los más grandes –los osos desgarran la mayoría de las trampas–. Estas trampas deben matar o incapacitar completamente al animal, pues los osos heridos son muy peligrosos.
Huellas y señales. Las huellas pueden ser de 30 x 18 cm, con cinco dedos de garras alargadas. Las almohadillas de los dedos están muy juntas, las señales de las garras son inconfundibles. Las garras posteriores son ahusadas y pueden confundirse con huellas humanas. Los osos comen cualquier cosa y arrancan el suelo, desgarran tocones y abren los nidos de los insectos en busca de comida.

NUTRIAS Difíciles de ver o de atrapar, pasan la mayor parte del tiempo en el agua o en refugios a lo largo de las orillas de los ríos, pero son curiosas, por lo que un lazo con resorte en la orilla, cebado con pescado fresco, las puede tentar.
Huellas y señales. Cinco dedos palmeados, casi circulares de 7,5 x 6 cm. Heces alargadas que huelen a pescado en lugares acostumbrados, generalmente piedras.

GRUPO DE LAS COMADREJAS Las comadrejas, los armiños, los visones, las martas y las mofetas son sigilosos, pero pueden ser una importante fuente de alimento en el norte lejano. Cuidado con sus afilados dientes.
Trampas. Lazos con resortes con cebo y fosos. Cébalos con carroña o con huevos de pájaros.
Huellas. Confusas, excepto en terreno blando. Cinco garras y dedos bien espaciados, pelo en la almohadilla principal, a menudo manchado. La forma de andar es a saltos, por lo que las huellas de las extremidades anteriores y posteriores coinciden parcialmente.

CARCAYÚS (GLOTONES DE AMÉRICA) Animales fornidos, de aspecto similar a los tejones y que viven en el extremo norte, perfectamente capaces de derribar un caribú, aunque son principalmente comedores de carroña. ¡No cojas ninguno, a menos que vayas armado!
Trampas. Trampas fuertes de resorte o de lazo abierto con cebo, si es que puedes hallar algo que sirva de cebo en la tundra.
Huellas. De 8 x 7 cm como promedio, con cinco dedos y poderosas garras. El pelo de la planta puede disimular la almohadilla principal.

TEJONES Criaturas rechonchas pero fuertes, de hábitos nocturnos que viven en América del Norte, África y Eurasia hasta Indonesia. Hibernan en las regiones frías. Sus recorridos bien marcados y los lugares en que defecan son buenos para atraparlos. Pueden ser feroces, con una mordedura incapacitante. No te acerques a ellos. Los tejones jóvenes tienen un sabor parecido al del cerdo.
Trampas. Cepos para las patas, suelta de cebos, fosos y lazos, que debes hacer fuertes.
Huellas y señales. De cinco dedos con garras prominentes, y una gran almohadilla posterior. Pueden confundirse con las de un oso pequeño. La longitud de la zancada es de 50 cm como promedio. Las heces son como las de un perro, pero en hoyos excavados de poca profundidad. La tierra removida y nidos de insectos abiertos pueden indicar la presencia de tejones.

MOFETAS En América del Norte y del Sur las mofetas parecen tejones pequeños con una cola peluda. Cuando se sienten amenazadas, lanzan un líquido de olor desagradable desde unas glándulas anales. Son fáciles de atrapar.
MONOS/SIMIOS Casi completamente limitados a los trópicos, generalmente viven en extensos grupos familiares, a menudo en árboles. Incluso los monos pequeños pueden dar malos mordiscos. Inteligentes y difíciles de cazar al acecho –comienzan a aullar mucho antes de que logres aproximarte a ellos–, son atrevidos y curiosos, lo cual puede serte ventajoso. Muy comestibles. Trampas. Trampa con resorte cebado en percha o lanza, cepos o lazo escurridizo. Como cebo usa frutas o cualquier cosa que pueda atraer su curiosidad.
Señales. Su actividad te llevará hasta ellos –pocos se toman la molestia de ocultarse y la mayoría son ruidosos.
FOCAS En el centro de las huellas se ve que arrastran el vientre. La flecha indica la dirección del desplazamiento.
(Ver Regiones polares en Clima y terreno.)

MURCIÉLAGOS Los hay en todas partes excepto en climas muy fríos. Activos por la noche. Hibernan en las regiones templadas. Son comedores de carne, incluidos insectos, peces y pequeños animales. Hay un murciélago vampiro en América del Sur chupador de sangre, que puede transmitir la rabia. Mantente bien cubierto cuando duermas a la intemperie en zonas de arbustos dentro de su radio de acción. Los comedores de fruta (también conocidos como zorros voladores) son más grandes, algunos con una envergadura de alas de 1 m, y se encuentran desde el África tropical hacia el este hasta Australasia. Buenos para comer, especialmente los murciélagos gordos comedores de fruta. Quítales las alas y las piernas, los intestinos y la piel, como a los conejos.
Trampas. Pon una red en un árbol frutal donde se alimenten zorros voladores. Haz caer a otros de sus perchas mientras duermen durante el día.
Señales. Las colonias donde duermen son fáciles de localizar, incluso en cuevas, y los murciélagos comedores de fruta pueden encontrarse también en árboles.
BÓVIDOS Los bóvidos viven en rebaños y necesitan tener acceso al agua. Los bisontes y otras especies salvajes se encuentran en áreas despobladas de Norteamérica, África y sur de Asia. Los pocos búfalos que quedan en Europa y en América están protegidos. Búfalos de agua introducidos en el norte de Australia viven en estado salvaje. Puede haber ganado doméstico extraviado, particularmente en África.
Los animales vacunos grandes pueden ser peligrosos, particularmente los astutos viejos machos solitarios.
Trampas. Sólo los lazos, los cepos más fuertes y los fosos más grandes, excepto para animales jóvenes.
Huellas y señales. Dos claras y pesadas marcas de pezuñas, estrechas por arriba, bulbosas por detrás. Las heces son, como las conocidas boñigas de vaca, un combustible excelente.
OVEJAS/CABRAS SALVAJES Las ovejas generalmente viven formando pequeños rebaños en los altos pastos alpinos y estepas de América del Norte, en partes de Europa y del norte de África (raras) y a través de Arabia hasta las montañas de Asia central. Siempre están alerta, son ágiles y les gustan los lugares inaccesibles, todo lo cual hace imposible acercarse a ellas.
Las cabras son escasas en Europa y en el norte de África, encontrándose principalmente en las montañas de Asia central. Sus pies son todavía más firmes que los de las ovejas. Buenas para comer.
Trampas. Lazos o cepos en las sendas por donde pasan. En zonas rocosas, las obstrucciones naturales proporcionan buenos lugares para provocar caídas. Pero no esperes tener mucho éxito.
Huellas y señales. Patas hendidas, dos marcas delgadas puntiagudas no unidas, con la punta siempre aplastada y torcida en el caso de las ovejas, y algunas veces en las cabras. En las cabras están más redondeadas en la parte anterior que es más estrecha que la posterior. La ilustración inferior muestra, a escala, las de las ovejas domésticas (izquierda) y de las gamuzas (derecha). Heces globulares como las de las ovejas domésticas.

CIERVOS/ANTÍLOPES Los ciervos, que se encuentran en las zonas de bosques espesos de todos los continentes con la excepción de Australia, varían desde el alce del norte hasta el ciervo de la selva tropical de sólo 45 cm de altura. Antílopes y gacelas los hay igual de variados desde África hasta la India, y uno, el pronghorn, en América del Norte. Tímidos, esquivos, con un oído y un olfato excelentes, por lo general viven en grupos. Cuando están más activos es al amanecer y al anochecer y –excepto los que viven en zonas áridas– nunca están lejos del agua. Carne excelente que puede ahumarse bien. Las pieles de los ciervos son particularmente flexibles, y los cuernos y las cornamentas son útiles herramientas.
Considera sus cuernos como ARMAS. Los animales grandes pueden ser agresivos y son capaces de atacar con su cornamenta con gran fuerza.
Trampas. Lazos o grandes pesos para animales pequeños, cepos para las patas, trampas con lanzas y caída de pesos para animales mayores. Cébalos con carroña, la curiosidad los atraerá.
Huellas y señales. Pezuñas hendidas formando dos rectángulos. Los renos las tienen notablemente redondeadas. La ilustración de abajo muestra, a escala, la huella de la pata delantera y de la trasera de un ciervo de Roe (arriba) y de un reno (abajo). Observa las impresiones de espolones en las huellas de los renos. Las huellas dejadas por las patas delanteras y traseras de los animales cuando caminan coinciden parcialmente, pero las dejadas por los animales mientras corren están espaciadas. Las heces son bolitas entre rectangulares y redondas, generalmente en grupos. En regiones templadas, en invierno las heces son más ligeras y fibrosas. Raspaduras en árboles jóvenes, corteza mordisqueada y desgastada.

CERDOS SALVAJES Los cerdos, los pécaris y otros puercos son de distintos tamaños. Muchos tienen un pelaje espeso, pero todos tienen forma de cerdo, con un largo hocico y dos grandes dientes, o colmillos, en los laterales de la boca. Viven en grupos familiares, generalmente en terreno boscoso, aunque los jabalíes prefieren las sabanas. Son difíciles de cazar al acecho, aunque no son tan despiertos como los ciervos, excepto cuando se tienden durante las horas más calurosas del día, que es cuando hay más posibilidades de cazarlos. Los jabalíes grandes y los que vigilan las crías no necesitan que se les provoque mucho para lanzar una carga, y pueden derribar a un hombre. Los colmillos infligen graves heridas, a menudo peligrosamente cerca de la arteria femoral sita en la parte superior de la pierna. Su carne es buena, con abundante grasa en invierno, pero debe cocerse a fondo debido a los parásitos.
Trampas. Cepos fuertes, caída de pesos, trampas consistentes en lanzas para atravesar cerdos en el camino que recorren los animales, o esperar a que pase un grupo. Los cerdos comen virtualmente cualquier cosa, por lo que como cebo podemos utilizar lo que tengamos.
Huellas y señales. Sus pezuñas hendidas dejan huellas como las de los ciervos. En terreno blando, los dedos cortos laterales los distinguen. Los animales jóvenes tienen pezuñas más puntiagudas. Las heces con frecuencia son más bien informes, nunca largas, firmes o ahusadas. Un suelo removido con el hocico y una charca de fango donde se hayan revolcado son las mejores señales. Los jabalíes tienen grandes agujeros para dormir, parecidos a madrigueras.

CAMELLOS Vagan salvajes en los desiertos del norte de África y hasta el Asia central, y han sido introducidos en Australia; pero se necesita una trampa con lanzas muy fuertes, o un arma arrojadiza también muy fuerte. Los camellos pueden escupir e infligir un poderoso mordisco en las manos, la cara o el cuerpo.
LLAMAS Las alpacas, los guanacos y las vicuñas de los Andes, al sur de la Patagonia, pueden atraparse como los antílopes. Las llamas y las alpacas semidomesticadas indican que probablemente hay gente no muy lejos.
TAPIRES Animales tímidos de las profundas selvas de la América tropical y del sudeste de Asia, parecen cerdos grandes sin pelo con hocicos colgantes. Usa un lazo o atrápalos con trampas compuestas por lanzas, o dejando caer grandes pesos en sus senderos.
CONEJOS/LIEBRES Ampliamente difundidos por el hombre y encontrados desde muy al interior del círculo ártico hasta los desiertos y junglas. En la mayoría de las regiones son los primeros animales que hay que tratar de atrapar –las liebres árticas (raqueta de nieve) y la liebre norteamericana del lejano norte te pueden salvar la vida–. Los conejos son más fáciles de atrapar y la mayoría viven en madrigueras, a menudo en gran número, usando caminos muy desgastados –los lugares donde tender lazos–. Los conejos jóvenes a menudo permanecen inmóviles y se los puede coger. Las liebres no viven en madrigueras y tienden a no pasar siempre por los mismos sitios. La mixomatosis ha hecho que muchos conejos vivan también sobre el suelo, no debajo de él.
Trampas. Lazos sencillos, aunque un lazo corredizo levantará al animal del suelo y reducirá las posibilidades de que roben nuestra comida.
Huellas y señales. Las plantas peludas de sus patas dejan pocos detalles sobre terreno blando, pero la combinación de pies posteriores largos y de pies anteriores más cortos hace reconocibles las huellas. Las liebres tienen cinco dedos en los pies anteriores, pero el interior es corto y casi nunca deja señal. El pie trasero es más estrecho, con cuatro dedos. Las huellas de los conejos son similares pero más pequeñas (4 x 2,5 cm). Al correr dejan la huella del pie trasero delante del delantero, en lugar de una al lado de la otra. Las heces son bolitas pequeñas, duras y redondas. Corteza mordisqueada en la parte inferior del tronco de los árboles dejando dos marcas de incisivos. Los conejos hacen un ruido de advertencia parecido al que haría alguien golpeando un cojín.

¡PELIGRO! 
MORIR DE HAMBRE COMIENDO CONEJOS
Los conejos pueden proporcionar las comidas más fáciles, pero su carne carece de grasa y vitaminas esenciales para el hombre. La compañía de la bahía de Hudson registró casos de tramperos que morían de inanición, aunque comían bien a base de una dieta compuesta por conejos fáciles de obtener.
El cuerpo usa sus propias vitaminas y minerales para digerir la carne del conejo, que son expulsados después con las heces. Si no se reponen, aparece debilidad y otros síntomas de carencia de vitaminas. Si se come más conejo, el proceso empeora. Los tramperos literalmente se comieron a sí mismos hasta morir, cuando comer vegetación habría garantizado su supervivencia. Esta situación se da a menudo cuando los vegetales han quedado enterrados por la nieve y los supervivientes utilizan los conejos para comer.
La mixomatosis, una enfermedad vírica que produce inflamación de las glándulas mucosas, especialmente de la cabeza, hace que los conejos se vuelvan perezosos y a menudo ciegos. Su aspecto es horrendo, pero la enfermedad no daña al hombre. Una vez despellejados, la única indicación de la existencia de esta enfermedad será la presencia de manchas blancas en el hígado.
Los conejos y muchos roedores transmiten la tularemia (ver Roedores).
ROEDORES PEQUEÑOS Es el grupo más grande de animales y son algunos de los más fáciles de atrapar, aunque la mayoría son demasiado pequeños para una trampa con lazo. Las huellas de los distintos tipos no son fáciles de distinguir. Ratas y ratones los hay casi en todas partes. Se les puede tentar para que entren en cajas trampa, o para que se metan debajo de trampas consistentes en grandes pesos que se dejan caer cuando se ponen debajo de ellos. Las ratas transmiten enfermedades. Al destriparlas procura no romper las tripas y debes cocerlas concienzudamente. Molestas, excepto como alimento; intenta atraparlas si invaden tu campamento.
Los conejillos de Indias y los cobayas. Están domesticados en muchos lugares de los Andes, donde viven. Se los puede atraer hacia trampas cebadas con fruta y hortalizas con muchas hojas, y son excelentes para comer.
Las capibaras. Se encuentran en tierras bajas tropicales de América del Sur, crecen hasta tener el tamaño de pequeñas ovejas y viven en grupos familiares. Semiacuáticas, se las puede asustar fácilmente para que caigan en cuerdas-trampa o se les puede tender una emboscada si se les corta su camino hacia el agua. La carne es magra y sabrosa.
Copiu. Similar a la capibara y también de Sudamérica, es más pequeño. Se encuentra en estado natural en Europa. Sabroso.
PUERCOESPINES En las Américas, en África y en Asia tropical hay varias especies. Algunos trepan a los árboles. Los que viven en el suelo son torpes, fáciles de atrapar corriendo y de arponear. Las púas pueden causar lesiones.

CASTORES
Animales fornidos y acuáticos, constructores de diques, con colas escamosas en forma de pala. Se encuentran en América del Norte y en el norte de Eurasia, y usan rutas regulares a lo largo de las corrientes de agua, donde se les puede cazar con trampas. Buenos para comer, especialmente la cola.
Trampas. Una red fuerte o una cuerda con lazos corredizos a través de una corriente de agua. Cepos o dejar caer pesos donde emergen para roer árboles.
Huellas y señales. Cinco dedos con señales de garras; a menudo solamente se ven cuatro. Las huellas de las patas posteriores son palmeadas, redondeadas y más grandes, de 15 x 10 cm. Busca diques y habitáculos, y árboles jóvenes derribados y roídos, así como trozos de cortezas y virutas de madera cerca del agua.

ERIZOS Animales tímidos, predominantemente nocturnos, de Eurasia y África que llegan al este hasta Indonesia, yacen en nidos bien disimulados durante el día e hibernan en las regiones templadas. Se mueven con bastante lentitud, por lo que se les puede atrapar con facilidad. Los que se enrollan sobre sí mismos son los más sencillos de atrapar. Buenos para comer, hay que manipularlos con cuidado, ya que suelen estar infestados por parásitos. Cuécelos concienzudamente.
Trampas. Con lazos es poco probable que se les pueda sujetar. Utiliza pesos que les caigan encima –a los erizos les gusta husmear los obstáculos.
Huellas. Cinco dedos con garras largas, pero por lo general sólo se aprecian cuatro.

ARDILLAS Ardillas y perros de las praderas hay en todas partes, excepto en Australia y en los polos, hibernando en áreas frías. Despiertos y ágiles, la mayoría están activos de día y de noche, alimentándose de nueces, frutas, brotes, etc., y algunos de huevos de pájaros. Saquean sus nidos en los huecos de los árboles buscando sus crías –cuidado con sus dientes afilados, son fieros en la defensa–. Las especies que viven en el suelo habitan en madrigueras, a menudo en grandes colonias. La mayoría son excelentes para comer.
Trampas. Cepos pequeños adheridos a cebos con palanca. Usa una fruta partida o un huevo de pájaro para atraerlos. Para ardillas arborícolas, pon lazos de 5 cm a lo largo de un palo e inclínalo contra un tronco de árbol en el que vivan ardillas –incluso después de haber atrapado una, seguirán usándolo como un atajo.
Huellas y señales. Cuatro dedos delgados, con garras en los pies delanteros y cinco en los traseros. Cortezas masticadas, nueces roídas, piñas al pie de árboles o un nido de ramitas desordenado en una horquilla indican la presencia de ardillas.

CANGUROS Junto con los walabíes y otros parientes, los canguros están confinados en Australia, Tasmania y partes de Papúa Nueva Guinea. Las especies grandes pueden golpear con fuerza con las patas traseras. Algunos son hábiles trepadores de árboles. Demasiado rápidos para atraparlos corriendo. La mayoría son activos de noche, algunos se refugian en cuevas, etc., durante el día. Los canguros de las llanuras se alejan mucho del agua. Buenos para comer, pero nada fáciles de atrapar.
Trampas. Grandes pesos y cepos, aunque en campo abierto no hay ningún camino donde ponerlos. Atrae a los canguros arborícolas con frutas, hojas y raíces.
Huellas y señales. Sólo dos huellas, parecidas a las huellas de un conejo gigante (las patas delanteras no las emplean para sostenerse ni para desplazarse).
ZARIGÜEYAS Pequeños carroñeros nocturnos que habitan desde el sur de EE.UU. hasta Sudamérica. En Australasia hay animales similares pero no emparentados. Buenas trepadoras de árboles. La tarta de zarigüeya es un plato americano (de Estados Unidos) tradicional.
Trampas. Usa como cebos frutos jugosos, huevos o cualquier cosa que tengas a mano. Son curiosas.

WOMBATS Animales rollizos, del tamaño de tejones que habitan en Australia. Hay variedades de estos animales en los bosques de eucaliptos, en el campo seco y en Tasmania. Viven en madrigueras. Emergen por la noche para forrajear. Atrápalos como harías con un tejón.
MAPACHES Del tamaño de un gato, con una cola peluda y estriada y una máscara negra, se hallan ampliamente difundidos por Norteamérica. Prefieren las zonas boscosas cerca del agua. Introducidos en partes del norte de Europa, son curiosos, nocturnos, emergen por la noche de los árboles o de su hoyo en una roca para cazar ranas, moluscos, insectos, pequeños mamíferos, bayas y nueces. El mapache comedor de cangrejos de la América tropical está emparentado con éste.
Trampas. Pon un cebo en un cepo.
Huellas. Cinco dedos largos con claras marcas de las garras; los pies delanteros son pequeños y redondeados, y los traseros terminan en punta.

REPTILES
COCODRILOS/CAIMANES Miembros de este grupo se encuentran en la mayor parte de las regiones subtropicales y tropicales. Los que miden menos de 1,3 m son un alimento potencial. Los de mayor tamaño deben evitarse, pues están virtualmente cubiertos por una armadura y algunos, como el astuto y agresivo cocodrilo de los estuarios de Indoaustralia, pueden crecer hasta tener un tamaño enorme. En las zonas donde viven, supón SIEMPRE que están cerca, porque se camuflan de un modo excelente y pueden yacer bajo el agua durante largos períodos de tiempo esperando que un incauto banquete se ponga a su alcance. Su cola puede infligir un golpe cortante, casi tan dañino como sus dientes. La mejor carne es la de la cola, que es firme y muy sabrosa.
Trampas. Para pequeños cocodrilos ponlas cerca del agua, o atrápalos con un cordel atado a un palo clavado en el cebo para que se lo clave en la garganta. Mátalo con un golpe seco entre los ojos.
LAGARTOS Los monstruos de Gila y los lagartos con cuentas son dóciles pero venenosos (ver Animales venenosos y peligrosos en Salud), pero todos los lagartos se pueden comer. La mayoría son tímidos aunque algunas iguanas grandes y los varanos pueden infligir mordeduras graves y tienen garras poderosas. NO te enfrentes con el dragón gigante de Komodo (2 m), limitado a unas pocas islas de Indonesia.
Intenta atrapar los lagartos por la cola, pero los lagartos pequeños se mueven con rapidez. A veces se pueden atrapar en un hoyo; búscalos inmóviles al sol. Pon trampas para los grandes.
TORTUGAS/TORTUGAS MARINAS Todos estos reptiles son buenos para comer. La mayoría pasan sus vidas en agua salada o dulce, emergiendo para poner sus huevos, pero unas pocas tortugas son terrestres y la Terrapene ni siquiera entra en el agua para aparearse. Algunas tortugas están muy mar adentro, lo cual es bueno para el superviviente del mar. Atrápalas con una red o arrástralas fuera del agua. En tierra usa un palo para darles la vuelta –apártate de sus mandíbulas y aletas–. Entonces estarán indefensas. Mátalas con un golpe en la cabeza. Corta el vientre y desecha los intestinos, y quita la cabeza y el cuello (algunas tienen una bolsa de veneno en el cuello). Lo mejor es hervirlas. Muy sabrosas, por lo que debes comerlas en pequeñas cantidades. La sangre todavía es más sabrosa. Los huevos encontrados dentro de las hembras pueden comerse. Las tortugas pueden esconder la cabeza dentro de la concha, por lo que es posible que debas apuñalarlas dentro de la concha. Ásalas sin tripas sobre brasas, y cuando la concha se abra, estarán listas para comer.
Huellas. Las hembras que llegan a la orilla para poner sus huevos dejan huellas parecidas a las de un tractor en la arena. Estas huellas te llevarán hasta donde están enterrados los huevos, pero deberás excavar bastante para encontrarlos. Hervidos, se conservarán unos pocos días.
ANFIBIOS Todas las ranas son comestibles, desde las diminutas ranas arborícolas hasta las gigantes africanas con patas tan grandes como las de una gallina, pero algunas tienen veneno debajo de la piel, por lo que hay que quitarles la piel antes de guisarlas. Activas de noche, su croar facilitará su localización, siempre cerca del agua. Deslúmbralas con una luz –una tea servirá– y aporréalas. De día cázalas con un hilo y un gancho, y un cebo parecido a un insecto. Las patas de las ranas grandes son una delicia y su sabor es como el del pollo.
Los sapos tienen la piel verrugosa y se les puede encontrar lejos del agua. De mal sabor, la mayoría tienen secreciones de la piel muy tóxicas. NO los comas.
Las salamandras y los tritones se encuentran en y cerca del agua, pueden atraparse como las ranas y son tan comestibles como ellas.
SERPIENTES Supera tus temores y aprende cuáles son sus hábitos. ¡Una serpiente es un filete! Pero NO intentes atrapar ninguna que sepas que es altamente venenosa si es demasiado grande para asirla con seguridad o estás mal equipado.
Las constrictoras grandes, las pitones de África, Asia y Australasia, y las boas como la anaconda de Sudamérica, pueden llegar a medir 10 m. Tienden a ser tímidas e incluso para las mayores los seres humanos son demasiado grandes para poder tragárselos. Son fáciles de atrapar, pero NO lo intentes con las grandes. No son venenosas, pero sus dientes inclinados hacia atrás pueden dar mordiscos muy graves. Si puedes, abre por la fuerza sus mandíbulas, en lugar de arrancarte la serpiente; los resultados serán menos graves.
Las serpientes tienen un camuflaje excelente, a menudo sólo el movimiento las delata. Puedes pasar por el lado de muchas diariamente sin darte cuenta.
Utiliza un palo en forma de horquilla para atrapar una serpiente contra el suelo justo por detrás de la cabeza. Golpéale la nuca con otro palo. A las serpientes arborícolas se las puede golpear en la cabeza y hacerlas caer al suelo. Vuelve a golpearlas por si acaso.
Las serpientes enroscadas con la cabeza oculta presentan un problema. Sujeta un anillo grueso y espera a que se desenrosque antes de ir a por la cabeza.
NO levantes NUNCA (ni siquiera te acerques a ella) una serpiente hasta estar seguro de que está muerta. Unas pocas, incluidas las venenosas, pueden fingir estar muertas de modo convincente.
PÁJAROS
Todos los pájaros son comestibles, pero algunos saben mucho mejor que otros. Los hay en todas partes, en mar abierto, en los desiertos, en lo alto de las montañas y en las regiones polares, pero no siempre son fáciles de atrapar.
Las aves de caza son las mejores para comer: los faisanes, los urogallos, las perdices, las codornices, los patos, los gansos, las aves avícolas de la jungla; pero son cautelosas y muchas están magníficamente camufladas. Es preciso hervir las aves de presa concienzudamente para ablandar su carne y destruir los parásitos. Las aves marinas pueden ser grasientas y tener sabor a pescado.
Trampas. Las más fáciles de atrapar son las aves de presa, como las águilas y halcones; las comedoras de carroña, como los buitres, y las carroñeras curiosas, como los cuervos y las gaviotas.
Para atrapar pájaros que acuden a los cebos, pueden emplearse trampas en forma de caja, grandes pesos y lazos, y, para atrapar pájaros que duermen en perchas, pueden ponerse nudos corredizos en las ramas. En zonas boscosas pon trampas en claros o en las orillas de los ríos. Utiliza como cebo carne, fruta o bayas. La mayoría de los pájaros pesan poco, por lo que hay que montar las trampas con delicadeza.
Utiliza también nudos corredizos en palos, cordeles con ganchos en los que hayas puesto un cebo y elementos que les obstruyan la garganta.
Los pájaros pequeños son fáciles de coger y se les puede atraer con un cebo, pero construir una falsa lechuza muerta es a veces más eficaz. Los pájaros pequeños vendrán a acosarla –puede servir incluso un modelo tosco.
Huellas y señales. Menos en el caso de las aves que tienen los dedos palmeados, sus huellas son aproximadamente similares y sólo indican el tamaño del pájaro, con unas pocas excepciones. Sin embargo, en el desierto y en la nieve las huellas pueden ayudar a localizar los pájaros que estén muy escondidos. Las llamadas entre ellos y sus vuelos pueden ser mucho más útiles. Los gritos de alarma facilitan la localización de otros animales. Las heces indican la presencia de una percha nocturna.
Muda de otoño. Los pájaros pasan una muda completa en otoño y son incapaces de volar o lo hacen sólo a trechos cortos. Algunos, especialmente los patos, los gansos y las aves de caza, son mucho más fáciles de atrapar en esta época. Si no están muy dentro del agua, los puedes atrapar corriendo.
Nidificación de los pájaros. Los huevos de los que anidan en el suelo son fáciles de recoger, y muchos pájaros anidan en colonias. Acércate con sigilo –a gatas, no andando– y así podrás situarte a una distancia desde la que podrás cazarlos arrojándoles piedras o incluso golpeándolos con un palo.
Algunos, como las gaviotas, guardan sus nidos tenazmente. Si entras en una colonia, prepárate para ser atacado.
Anidadores en madrigueras. Los frailecillos, los petreles y algunas (pocas) otras aves anidan en madrigueras, generalmente en lugares inaccesibles en costas rocosas e islas pequeñas. Se alimentan en el mar durante el día, pero se les puede arrastrar fuera o extraer, excavando, de sus madrigueras durante la noche.
Aves no voladoras. Los avestruces (en África), los ñandúes (en Sudamérica) y los emúes y casuarios (Australia) son grandes e incapaces de volar, pero trátalos con precaución: un avestruz, en particular, puede dar patadas capaces de romper huesos. Son bastante raros, pero sus huevos pueden alimentar a un grupo de gente numeroso y servir de útiles recipientes.
INSECTOS
Es probable que los insectos sean la fuente de comida animal más fiable del superviviente. Aunque generalmente muy pequeños, los hay casi en todas partes y a menudo en tal abundancia que se puede recoger pronto una cantidad suficiente de ellos para una comida.
Para el mismo peso, tienen un mayor valor nutritivo que los vegetales. Ricos en grasas, proteínas e hidratos de carbono, son salvavidas, en especial sus larvas –esos suculentos gusanos.
Pronto superarás tus remilgos y recuerda que algunas personas los consideran un manjar exquisito. Seguro que te los has tragado alguna vez inadvertidamente en tu comida.
RECOLECCIÓN Los más útiles son las termitas, las hormigas, los escarabajos, los saltamontes, las cigarras, los grillos, las abejas, las orugas y varios insectos acuáticos.
Muchos insectos están inactivos durante las horas diurnas de más calor, aunque la mayoría emergen para recoger la humedad cuando llueve. Búscalos en escondrijos y grietas de los árboles y detrás de su corteza, en el tejido y en las vainas de semillas de las plantas, en cualquier lugar húmedo a la sombra y en los lechos de charcas y cursos de agua. Los nidos de las hormigas y de las termitas son a menudo montículos inmediatamente reconocibles.
Busca larvas de escarabajos, generalmente de color pálido con tres patas cortas, que van desde un tamaño muy pequeño hasta sabrosas salchichas de 15,5 cm de largo y 84 g de peso. Las encontrarás en árboles cuya corteza se esté cayendo y en tocones en putrefacción. Algunas palmeras y bambúes tropicales están infestados con ellas. Si tienes un cuchillo, ve cortando hasta encontrarlas debajo de la superficie.
Recoge sólo ejemplares vivos. EVITA todas las que parezcan muertas o enfermas, que tengan mal olor o que produzcan urticaria al tocarlas.
Ten cuidado al buscar insectos. Sus escondrijos pueden albergar también criaturas indeseables como escorpiones y arañas o, en grietas de mayor tamaño, serpientes.
¡ADVERTENCIA! 
NO recojas insectos que se alimenten de desechos, carroña o excrementos; es probable que transmitan infecciones.
RECUERDA. Los insectos de colores brillantes, incluidas sus orugas, suelen ser venenosos. Sus vivos colores son la señal de aviso.
EVITA. Las orugas encontradas en el reverso de las hojas; a menudo segregan líquidos venenosos. De mal olor y viscosas al tacto, pueden utilizarse como cebo para peces.
CUIDADO. Los escarabajos grandes a menudo tienen poderosas mandíbulas, por lo que debes manipularlos con respeto.
PREPARACIÓN La mayoría de los insectos se pueden comer crudos, y en general son más nutritivos de esta manera, pero resultan más agradables al paladar guisados. Hervirlos es más seguro. Así se destruyen las bacterias y los parásitos perjudiciales, pero es más fácil asarlos si no se dispone de ningún recipiente apropiado. Basta con que pongas tu comida sobre piedras calientes o en las brasas de un fuego.
Quítales las patas y las alas a los insectos grandes como cigarras, saltamontes y grillos. Los pelos de las patas pueden irritar o incluso bloquear el tracto digestivo. Los delgados pelos de algunas orugas producen salpullidos. Si te quieres comer una oruga peluda, estrújala para extraer las vísceras y no te comas la piel. A los escarabajos quítales esa especie de armadura que los envuelve.
Los insectos pequeños como las hormigas y termitas pueden aplastarse hasta formar una pasta y luego guisarla o secarla hasta convertirla en polvo. Utilízalo para espesar otros alimentos o guárdalo –se conservará durante algún tiempo–. A las personas que no puedan aceptar la idea de incluir insectos en su dieta les será más fácil comer este polvo, especialmente en sopas o con otros alimentos.
TERMITAS Se encuentran en las partes más cálidas del mundo y son nutritivas y sabrosas. La mayoría sólo comen vegetación, pero las grandes tienen mandíbulas afiladas y muerden cualquier cosa. De esta circunstancia puedes aprovecharte insertando una ramita en los nidos y retirándola con suavidad. Las termitas la morderán y se quedarán colgadas de ella aunque no recogerás muchas de este modo.
Las termitas y las hormigas voladoras a menudo emprenden el vuelo cuando el tiempo es tormentoso. En tales momentos, pueden recogerse cantidades bastante grandes en las hojas y en las ramitas donde se posan.
A las termitas grandes quítales las alas antes de comértelas. Se pueden cocer, freír o asar, pero son más nutritivas crudas. Sus huevos también tienen un buen valor nutritivo.
Recolección. Las termitas construyen grandes montículos, con frecuencia de varios metros de altura y con un sinfín de túneles y cámaras. Aunque los termiteros son duros como una roca, se pueden romper trozos con una piedra o con un palo, y luego remojarlos en agua para obligar a las termitas a salir. Un trozo de nido de termita puesto sobre las brasas de una hoguera producirá un fragante humo que alejará a los mosquitos e insectos similares. Se irá consumiendo durante toda la noche y ayudará a mantener encendido el fuego.
Al pescar, cuelga un trozo de termitero sobre una charca; las termitas que caigan del mismo serán un buen cebo.
ABEJAS Y AVISPAS Todas son comestibles, las pupas, las larvas y los adultos, pero la abeja también proporciona miel. Éste es el mejor de todos los alimentos naturales, fácilmente digerible y muy nutritivo, aunque NO es fácil de recoger porque las abejas defenderán sus nidos con tenacidad.
Durante el día, las abejas obreras se aventuran lejos del nido, pero todas se reúnen allí por la noche. Entonces es el momento de atacar. Haz una antorcha con un puñado de hierba y mantenla muy cerca de la entrada, llenando así el nido de humo. Luego sella el agujero. Esto mata a las abejas, proporcionando una comida inmediata y poniendo a tu alcance la miel con seguridad. Quítales las alas, las patas Y EL AGUIJÓN antes de comerte las abejas. Al cocerlas o asarlas, su sabor mejora.
Se puede extraer la miel de los panales del interior del nido. Aunque pueda endurecerse, se conservará durante años. La miel proporciona energía instantánea. Puesto que el cuerpo la asimila con tanta rapidez, es un excelente restaurador en caso de agotamiento. El panal mismo también se puede comer y su cera sirve para impermeabilizar la ropa, ablandar pieles y hacer velas.
En algunos lugares del mundo hay un leve riesgo de que la miel contenga concentraciones de venenos de plantas. Esto sólo es probable que suceda en zonas en las que las abejas dependan de una sola planta como recurso, como ocurre en densas concentraciones de rododendros en el Himalaya. El olor será una de las cosas que nos orientará, pero en caso de duda usa la prueba de comestibilidad aplicada a las plantas.
Las avispas son mucho más peligrosas que las abejas, pero éstas y otras especies de abejas sociales, que no producen miel, pueden recogerse y comerse de la misma manera junto con sus larvas. Hay también muchas avispas y abejas solitarias que no hacen nidos comunales.
Localización. Los nidos de las avispas suelen hallarse suspendidos en las ramas de los árboles. Frecuentemente tienen el tamaño y la forma de una pelota de fútbol, pero también pueden tener forma de pera. La entrada está en la base. Los nidos de las abejas la mayoría de las veces están en un árbol hueco, en una cueva o debajo de un voladizo de roca.
AVISPONES En realidad son una variedad de abejas sociales. Si puedes encontrar su nido sin que los adultos te descubran, habrás encontrado una fuente preparada de comida –tanto las larvas como las pupas son altamente nutritivas–, pero ten cuidado: los avispones defienden sus nidos ferozmente. Pican de inmediato y el dolor que producen es extremadamente fuerte. A no ser que estés desesperado –y los avispones se dan en zonas donde otro tipo de alimentos es escaso–, busca comida más segura.
Hay dos clases principales de avispones: los que se muestran activos de día y los activos de noche. Los avispones diurnos pueden recogerse de noche de la misma manera que las abejas. Los avispones nocturnos (que puedes recoger de día) infligen una picadura tan dolorosa como si te clavaran un clavo ardiendo, y generalmente atacan la cara. Es mejor dejarlos en paz.
Localización. Los avispones hacen grandes nidos globulares, generalmente en los árboles.
HORMIGAS Las hormigas se reúnen rápidamente alrededor del trozo más pequeño de comida, donde se las puede capturar, o bien puedes romper un nido y entrar en él. Ten cuidado. La mayoría de las hormigas tienen una mordedura urticante y algunas hormigas grandes de la jungla pueden infligir una mordedura capaz de incapacitar a la víctima durante 24 horas. Recoge las pequeñas.
Algunas hormigas, como la especie Melanophus, tienen un abdomen distendido lleno de néctar. Conocidas como hormigas tarro de miel o de azúcar, son mucho mejores para comer.
¡ADVERTENCIA! 
Algunas hormigas tienen una mordedura que produce una sensación urticante como la de las ortigas. Algunas disparan ácido fórmico. Por tanto, DEBEN cocerse durante seis minutos, por lo menos, para destruir el veneno. Comerlas es entonces bastante seguro.
LANGOSTAS/GRILLOS/SALTAMONTES Todos tienen cuerpos rollizos y patas bien musculadas. Algunos crecen hasta medir 15 cm de longitud. En algunas áreas son abundantes.
Mátalos con una rama llena de hojas o con un trozo de tela. Quítales las alas, las antenas y los espolones de las piernas, y luego cómelos crudos o asados. Al asarlos no sólo matas todos los parásitos que contengan, sino que además adquieren un sabor delicioso.
INSECTOS ACUÁTICOS Recoge adultos y larvas de escarabajos acuáticos, ephemerópteras, plecópteros, fríganos, zygópteras, libélulas y el resto de la gran diversidad de insectos acuáticos, sólo de agua dulce. Aunque pequeños, los hay en gran número.
Pon una pantalla de material delgado (una camisa u otro trozo de tela) en el agua para que actúe como una red. Asegúrala con palos si es necesario. Camina hacia ella, desde corriente arriba en un curso de agua, agitando el fondo conforme avances. La corriente arrastrará los insectos con ella, que la red recogerá. Si no quieres entrar en el agua, rastreando la superficie también podrás conseguir una cosecha.
Lo mejor es hervir todos los insectos capturados en el agua por si ésta está contaminada.
CARACOLES/GUSANOS
Los caracoles, las babosas, los gusanos y criaturas similares no deben ignorarse. Muchas cocinas consideran los caracoles una exquisitez, y la mayoría de las personas comen moluscos acuáticos como mejillones y ostras sin que ello les produzca náuseas. En cuanto a los gusanos, piensa en lo que hacen los pájaros con ellos. Tanto los caracoles terrestres como los acuáticos y otros crustáceos deben ser frescos. Hay algunos pocos cuya ingestión puede ser peligrosa. Otros, que de por sí no suponen ningún riesgo, pueden haber comido algo perjudicial para los seres humanos y requieren una preparación.
CARACOLES Se encuentran en agua dulce, agua salada y desde los desiertos hasta los prados alpinos. Hay un caracol gigante en África de 20 cm de largo. Son ricos en proteínas y minerales. Al recoger caracoles terrestres, evita todos los que tengan el caparazón de colores brillantes, pues pueden ser VENENOSOS. Los caracoles marinos, sobre todo de aguas tropicales, son más difíciles de identificar y debes dejarlos a menos que estés seguro de qué clase son. Las caracolas Toxoglossa, por ejemplo, de las costas del Pacífico y del Caribe, tienen una picadura venenosa como la de una aguja hipodérmica. Algunas especies pueden matar.
Deja a los caracoles en ayunas durante unos pocos días, o aliméntalos sólo con hierbas y verduras seguras de modo que puedan excretar todos los venenos que lleven dentro, y luego ponlos en una solución de agua salada para limpiar sus intestinos antes de cocerlos. Cuécelos durante 10 minutos, añadiendo hierbas para darles sabor.
Los caracoles que estén hibernando pueden comerse, suponiendo que el opérculo (el tapón en la entrada del caparazón) no haya retrocedido.
BABOSAS Las babosas son simplemente caracoles sin caparazón. Prepáralas y cuécelas exactamente de la misma manera que los caracoles.
GUSANOS Contienen la mejor clase de proteínas con una elevada proporción de aminoácidos esenciales y se recogen con facilidad. Déjalos en ayunas durante un día antes de comerlos. Deja que se purguen ellos mismos. Los gusanos pueden secarse al sol o apretándolos –un método fácil es dejar que se sequen sobre una piedra caliente– y luego aplastarlos hasta pulverizarlos para añadirlos a otros alimentos según las necesidades. Esto hará más “aceptable” el comerlos y además secos se conservarán también durante algún tiempo.
PELIGROS
Transmisores de enfermedades
Las numerosas enfermedades transmitidas por los mosquitos, las garrapatas y otros insectos, los ocultos peligros representados por los parásitos que podemos coger con la comida o el agua y diversas enfermedades provocadas por el agua son peligros mucho más graves que los ataques de animales.
ENFRENTAMIENTOS PELIGROSOS 
Los ataques de animales son raros, pero los animales grandes pueden ser peligrosos. Mantente apartado de ellos. Si te encuentras de frente con uno, estará tan sorprendido como tú. Es necesario que sepas controlarte o de lo contrario podrías provocar su ataque sin quererlo.
- Evita el contacto con los ojos, pero no salgas corriendo.
- Si te encuentras frente a frente con un animal grande, quédate ABSOLUTAMENTE INMÓVIL. Retrocede despacio y habla con calma. En la mayoría de los casos el animal también retrocederá. Evita hacer movimientos súbitos y recuerda que los animales pueden oler el miedo –muchos cazadores se han ensuciado en los pantalones delatando de este modo su miedo–. Esfuérzate al máximo por tranquilizarte.
- Si un animal parece lanzarse al ataque, puede que estés bloqueando su ruta de escape. Apártate de su camino.
- Si un animal parece decidido a perseguirte (o no has encontrado el valor para quedarte completamente inmóvil o para hacerte a un lado), corre en zigzag; hay animales como el rinoceronte que cargan en línea recta y tienen un sentido de la vista muy malo.
- Un predador nocturno hábil, como el leopardo o el tigre, tiene una visión excelente mientras te mueves, aunque no puede ver bien los colores y es incapaz de distinguir bien los objetos estacionarios. Quédate inmóvil si todavía no te ha visto.
- Gritar y crear una gran conmoción puede hacer huir a un predador.
- Subirse a un árbol es la última opción, aunque tal vez tengas que quedarte allí durante bastante tiempo si el animal es persistente.
- Si te persigue, tira tu mochila, ropa y comida para confundir al animal.
PLANTAS COMESTIBLES
Hay muchas plantas comestibles de regiones templadas además de las ilustradas en color, incluidas las formas silvestres de plantas cultivadas como los groselleros y las uvas. Las siguientes son una selección más de las plantas comestibles disponibles.
Si tienes tan mala suerte que no encuentras ninguna de las plantas ilustradas o descritas aquí, usa las pruebas estándar para determinar si las plantas a tu alcance son comestibles.
RECUERDA que aunque una parte de una planta pueda comerse, otra parte puede ser venenosa. Haz la prueba con las hojas, los tallos, las raíces y los frutos por separado.
FRUTOSGroselleros y uvas (Ribes). Hallados en bosques, monte bajo y lugares yermos, son arbustos espesos de mediano tamaño, con hojas dentadas parecidas a las de un arce, flores pequeñas de color entre blanco verdoso y morado de cinco pétalos, y bayas de color rojo, negro purpurino o amarillo. Las grosellas maduras se pueden comer crudas; las uvas cuécelas.
Ciruelas (Prunus). Existen en muchas variedades en monte bajo y en bosques de virtualmente todas las regiones templadas. Pequeños arbustos o árboles, parecidos a cerezos silvestres, sus frutos son más grandes y blandos, de color morado negruzco, rojo o amarillo; algunos son demasiado ácidos como para comerlos crudos.
RAÍCES, HOJAS Y TALLOS
Rábanos (Armoracia). Crece hasta 50 cm de altura en zonas húmedas yermas, con grandes hojas ovaladas de bordes ondulados y largos tallos, y racimos de diminutas flores blancas. Desmenuza las raíces de sabor picante y añádelas a los estofados; las hojas húmedas son comestibles crudas o hervidas.
Primavera común del atardecer (Oenothera biennis). Es una planta alta de áreas abiertas secas, frondosa y vellosa, con hojas lanceoladas de bordes arrugados, y en ocasiones los tallos de las flores son de color rojizo coronados con grandes flores amarillas de cuatro pétalos. Las raíces son comestibles hervidas, cambiando el agua para reducir su sabor picante. Pela las hojas jóvenes y aplícales el mismo tratamiento. Las plantas pasan el invierno como rosetones.
Tilos (Tilia). Son árboles altos que alcanzan hasta los 26 m de altura, que gustan de los bosques húmedos, con grandes hojas dentadas en forma de corazón, y racimos de flores amarillas perfumadas. Las hojas jóvenes y los capullos de hojas todavía no abiertos se pueden comer crudos; las flores pueden usarse como infusión.
Lúpulos (Humulus). Plantas trepadoras de zonas boscosas y de monte bajo, tienen largos tallos retorcidos, hojas dentadas profundamente cortadas en tres lóbulos y flores hembras verdes en forma de cono. Pélalas, córtalas en rodajas y hierve los brotes jóvenes; en cuanto a las flores, puedes hacer infusiones con ellas.
Cardos (Cirsium). Tienen tallos espinosos, a menudo arrugados, hojas espinosas oblongas o lanceoladas con cortes profundos, y grandes cabezuelas, parecidas a cepillos, de flores moradas. Quita las espinas y hierve las hojas jóvenes. Pela los brotes jóvenes y cómelos crudos o hervidos. Las raíces de plantas jóvenes sin tallo pueden cocerse, y la base de cada cabezuela contiene una nutritiva “nuez” que se puede comer cruda.
Saxífragas (Saxifraga). Crecen hasta 90 cm de altura, generalmente mucho menos, prefiriendo a menudo terreno abierto y rocoso en lo alto de las montañas. La mayoría tienen hojas redondeadas, afiladas o de largos tallos que empiezan desde la base, tallos frecuentemente rojizos y racimos de flores de cinco pétalos, generalmente blancas. Las hojas son comestibles tanto crudas como cocidas.
Gran Burnet (Sanquisorba officinalis). Llega hasta los 60 cm de altura en lugares húmedos de hierba, con hojas dentadas en forma de espada en parejas y cabezuelas de diminutas flores de color rojo profundo. Come las sabrosas hojas jóvenes crudas o hervidas. Toma una infusión para las molestias del estómago.
Pulgar de la dama (Polygonum persicaria). Llega hasta los 60 cm. Con tallos maduros rojizos, hojas estrechas lanceoladas generalmente con manchas oscuras y espigas de diminutas flores rosadas. Frecuentes en terrenos yermos. Las hojas jóvenes se pueden comer crudas o cocidas como las espinacas.
Ruibarbo silvestre (Rheum palmatum). Hallado en lugares abiertos de hierba y en márgenes desde el sur de Europa hasta China, se parece al ruibarbo cultivado, pero sus hojas son más melladas y diseccionadas. Los grandes tallos de las flores son comestibles hervidos; otras partes son perjudiciales. Come SÓLO los tallos de las flores.
Colleja (Silene vulgaris). Crece hasta 45 cm en lugares de hierba, de color gris verdoso, con hojas ovales acabadas en punta y sin tallo, y racimos de flores blancas con una base hinchada como un globo. Hierve las hojas jóvenes durante 10 minutos.
Thlaspi arvense. Crece hasta 45 cm en lugares abiertos de hierba, con hojas lanceoladas anchas y dentadas abrazando el tallo, una cabezuela de diminutas flores blancas y unas características vainas de semillas con muescas y en forma de moneda. Las hojas se pueden comer crudas o hervidas.
Tréboles (Trifolium). Abundantes en zonas de hierba, reconocibles por sus características hojas y densas cabezuelas redondeadas de pequeñas flores, que varían desde blancas hasta un color crema verdoso y tonos rojizos. Las hojas crudas son comestibles, pero es mejor hervirlas.
Pico de cigüeña (Erodium cicutarium). Llega hasta 30 cm de altura, en lugares abiertos de hierba, siendo velloso, a menudo de olor acre, con hojas parecidas a helechos con dos cortes y cabezuelas de diminutas flores de cinco pétalos de color entre rosado y blanco, cuyos frutos forman un largo y retorcido “pico”. Come las hojas crudas o hervidas.
Arctium. Plantas parecidas a arbustos de tamaño entre mediano y grande, en zonas yermas abiertas, de hojas ovales colgantes, a menudo con tallos arqueados y muchas cabezuelas moradas de flores parecidas a cardos que se desarrollan hasta convertirse en erizos colgantes. Come las hojas y los tallos pelados crudos o hervidos. Hierve el extremo de la raíz pelada. Cambia el agua para eliminar el sabor amargo.
Violetas (Viola). Son flores pequeñas encontradas en muchos lugares, incluidos los húmedos y boscosos. Hojas veteadas, arrugadas, a menudo en forma de corazón encima de largos tallos, con flores en tonos azul-violetas, amarillos o blancos, compuestas por cinco pétalos desiguales. Cuece las hojas jóvenes. Ricas en vitaminas A y C.
Canónigo o lechuga de campo (Valerianella locusta). Crece hasta 10-20 cm en lugares de roca pelada y en zonas de hierba. Bien ramificada, con hojas oblongas sin tallo y racimos de diminutas flores de color añil-azulado; sus hojas son comestibles crudas o cocidas como las espinacas. Es una planta particularmente útil de conocer, porque aparece a partir de finales de invierno en adelante.
Margaritas ojo de buey (Leucanthemun). Común, a menudo, en áreas abiertas, de 90 cm de altura de promedio, con hojas estrechas, de color verde oscuro, y lobuladas, las inferiores redondeadas, y grandes flores blancas y amarillas parecidas a las margaritas. Come las hojas jóvenes (de color verde más claro) crudas.
Flor del cuco (Cardamine pratensis). Crece en terreno húmedo hasta 50 cm, con muchas hojas pequeñas en parejas opuestas, redondeadas las basales que forman un rosetón, y racimos de flores lilas o blancas de cuatro pétalos. Las hojas jóvenes crudas son sabrosas, y las viejas son más bien picantes.
Veronica. Crece en agua poco profunda y en pantanos. Sus tallos se arrastran por el suelo o están erguidos, llevan parejas de gruesas hojas ovales dentadas, desde las bases del tallo del que salen espigas de entre 7 y 25 cm de flores azules de cuatro pétalos con dos prominentes estambres. Come los brotes jóvenes antes de que florezcan y las hojas después. Ligeramente amargas (especialmente la forma europea V. beccabunga), pero cómelas como berros.

En primavera y en verano los brotes jóvenes son tiernos y fáciles de recoger. Algunos pueden comerse crudos, pero muchos es preferible cocerlos levemente, en especial el sigillus solomonis, la adelfa, la veronica spicata y los helechos. Lávalos con agua limpia, frótalos para quitarles cualquier pelo y hiérvelos con un poco de agua para que se cuezan sobre todo por el vapor.
Las hojas son muy ricas en vitaminas y minerales. Junto con los brotes jóvenes, son la fuente de comida más fácil del superviviente. La mayoría tendrán mejor sabor cocidas, pero no las cuezas excesivamente o destruirás las vitaminas que contienen: C, E, K, B y grandes cantidades de A.
1 La mostaza blanca (Synapsis alba) crece hasta alcanzar 60 cm, con un tallo peludo, hojas arrugadas y lóbulos muy pronunciados, y flores de un color amarillo pálido, en lugares yermos y de hierba de Eurasia. Las hojas y las flores jóvenes y picantes son comestibles crudas; toda la planta es sabrosa cocida. Recoge ejemplares jóvenes.
2 La capsela (Capsella bursa-pastoris) puede llegar a medir 60 cm, con un rosetón de hojas con lóbulos y forma de lanza, y una espiga de pequeñas flores blancas; común en lugares yermos. Hierve las hojas, que saben como las cebollas, y mézclalas con otras plantas.
3 Las primaveras (Primula) se encuentran en lugares cubiertos de hierba y sombreados. Identificadas por su rosetón de hojas peludas terminadas en punta en su base y flores de largos tallos y de cinco pétalos que varían desde el amarillo pálido al amarillo brillante y, en algunas formas, rosa. Todas las partes son comestibles, pero las hojas jóvenes es mejor dejarlas. Entre las primaveras hay el labio de vaca (3a) y el labio de buey (3b).
4 Diente de león (Taraxacum). Se da en muchas formas en casi todas partes. Busca las grandes flores entre amarillas y naranjas o el rosetón de hojas profundamente lobuladas. Come crudas las hojas jóvenes; hierve las viejas, cambiando el agua para eliminar su sabor amargo. Hierve o tuesta las raíces para obtener una infusión. El zumo de diente de león es rico en vitaminas y minerales.
5 Achicoria (Cichorium intybus). Es común en lugares con hierba y yermos. Crece hasta una altura de 1,3 m, con hojas gruesas, peludas y profundamente puntiagudas en su base, y espigas frondosas de flores de color azul claro parecidas al diente de león. Prepárala como el diente de león.
6 Acedera silvestre (Rumex acetosa). Es común en lugares yermos y con hierba, alcanzando 1 m de altura, con hojas largas en forma de flecha y espigas de diminutas flores rojizas y verdes. Sus hojas ricas en minerales son comestibles crudas, pero al hervirlas se reduce su fuerte sabor.
7 Alforfón (Fagopyrum esculentum). Se da en lugares abiertos con hierba en la mayoría de las regiones templadas. Sus tallos de 60 cm suelen ser rojos, con hojas en forma de lanza y racimos de pequeñas flores rosas o blancas. Sus semillas son un buen grano comestible.
8 Ramaza rizada (Rumex crispus). Crece hasta más de 1 m de altura, con largas y estrechas hojas de bordes ondulados y verticilos de pequeñas flores verdosas, en lugares con hierba y en yermos. Hierve las hojas más tiernas de las plantas jóvenes, cambiando el agua para eliminar el sabor amargo. Las fricciones con ramaza rizada alivian las picaduras de las ortigas. Existen muchas otras ramazas en zonas templadas y tropicales; prepáralas como aquí, pero úsalas con moderación.
Algunas plantas tienen tallos comestibles, aunque muchas son demasiado leñosas como para comerlas. Si los tallos son blandos, quítales las partes fibrosas externas, córtalos en rodajas y luego hiérvelos. La médula interna de algunos tallos es nutritiva y dulce, el saúco, por ejemplo. En este caso, el tallo debe abrirse y extraerse la pulpa.
Los tallos aportan menos nutrientes para el superviviente que las raíces, los brotes y las hojas, por lo que debes ponerlos en el fondo de las preferencias alimentarias y explotar sus otras utilidades. Los tallos fibrosos, como los de las ortigas urticantes, sirven para obtener un buen hilo.

1 Buen rey Henry (Chenopodium bonus-henricus). Es puntiaguda, de hasta 60 cm de alto, con hojas triangulares de un verde apagado, en ocasiones tirando a rojizas, y espigas de diminutas flores verdosas; común en terrenos yermos. Las hojas y los brotes jóvenes son comestibles crudos o hervidos como las espinacas; quita la parte externa de los brotes para eliminar sus zonas fibrosas.
2 Gallina gorda o cuartos de cordero (Chenopodium album). También es puntiaguda, de hasta 1 m de altura, con tallos frecuentemente rojizos y hojas harinosas de color verde apagado, forma entre ovalada y lanceolada y gavillas de diminutas flores verdosas; abundante en terrenos yermos. Cuece las sabrosas hojas como si fueran espinacas.
3 Pamplina (Stellaria media). Es extensa, de 30 cm de alto, con una línea de pelos en el tronco principal, hojas en punta y ovaladas, y diminutas flores blancas de cinco pétalos; común en zonas yermas. Hierve las deliciosas hojas tiernas.
4 Berro (Roripa nasturtium aquaticum). Se da, a menudo en abundancia, junto a las corrientes de agua. Es una enredadera semiacuática, con hojas brillantes en parejas opuestas y pequeñas flores blancas de cuatro pétalos. NO la confundas con la cicuta acuática. Las hojas y los tallos son comestibles crudos, pero hiérvelos si el agua parece contaminada.
5 Adelfa (Epilobium angustifolium). Se halla en bosques abiertos y en lugares yermos y rocosos. Es alta, de más de 1,5 m, con hojas en forma de lanza en parejas opuestas y una espiga de brillantes flores rosadas. Las hojas, flores y tallos jóvenes son comestibles crudos, pero son mejores hervidos. Los tallos maduros tienen una pulpa interior algo dulce.
6 Mirris (Myrrhis odorata). De olor agradable, crece hasta 1,5 m de altura, con tallos ligeramente peludos y a menudo de un tono morado, hojas frondosas parecidas a los helechos con cabezuelas de diminutas flores blancas; en bosques abiertos, y lugares yermos y rocosos de Europa. NO la confundas con la cicuta. Las raíces, los tallos y las hojas tienen sabor a anís y se pueden hervir.
7 Ortigas muertas (Lamium). Son más pequeñas que las ortigas, con hojas en forma de corazón sin pelos urticantes y flores blancas (7) o entre rosadas y moradas (7a). Prepáralas como las pamplinas.
8 Ortigas (Urtica). Son abundantes la mayor parte del año. Busca las dentadas y estrechas hojas ovaladas cubiertas con pelos urticantes y las es pigas de flores verdes. Coge plantas jóvenes o en crecimiento de entre 15 y 20 cm de altura. HIÉRVELAS durante un mínimo de seis minutos para destruir el ácido fórmico de los pelos. Las hojas se pueden secar y guardar; los tallos aplastados proporcionan fibras para hacer cuerdas.
9 Llantenes (Plantago). Son comunes en casi todos los sitios. El llantén ribwort o inglés (Plantago lanceolata) tiene hojas en forma de lanza y gavillas de flores mucho más cortas que el llantén mayor; le gusta el terreno seco. Prepáralo como el llantén mayor.
10 Llantén cornamenta de macho (Plantago coronopus). Es pequeño, en forma de estrella, con hojas estrechas dentadas y gavillas de flores más pequeñas; en lugares arenosos y rocosos secos, a menudo cerca del mar. Prepáralo como el llantén mayor.
11 Llantén mayor o de cola de rata (P. major). Tiene hojas anchas y ovaladas, y distinguibles espigas verticales de diminutas flores amarillo-verdosas y marrones; en lugares yermos y con hierba. Prepara las hojas jóvenes, un tanto amargas, como las espinacas; usa su zumo exprimido para las heridas, o una decocción de toda la planta para las molestias del pecho.

FLORES
Las flores de algunas plantas son comestibles. Entre éstas figuran la lima o tilo, las rosas, los lúpulos, el saúco, la primavera y la manzanilla. Pero son estacionales y contienen pocos nutrientes en comparación con otras partes de la planta. El mejor uso que se les puede dar es en forma de té y de infusiones medicinales.
1 Galingale, nutgrass o chufa (Cyperus) Crece hasta 1,5 m de altura, con tallos triangulares, hojas largas en forma de correa y flores ahorquilladas en racimos de color marrón aceitunado que se vuelven amarillas cuando tienen fruto; se da dentro y junto al agua dulce en casi todas partes. Quita la piel y hierve sus tubérculos, que saben a nueces, o sécalos y pulverízalos para hacer harina o un sustituto del café.
2 Espadaña o anca (Typha). Crece hasta los 2-5 m de altura, con hojas largas, estrechas y grises, y una visible flor marrón oscuro, en forma de salchicha, en y junto al agua dulce. El rizoma y los tallos son comestibles crudos o hervidos; cuece las hojas como si fueran espinacas y los tallos jóvenes como si fueran espárragos. El polen puede mezclarse con agua para hacer una masa y cocerla al horno o guisarla sobre una parrilla o en el extremo de un palo.
3 Carrizos (Phragmites). Crecen hasta 4 m de altura, con hojas de color gris verdoso y amplias flores de color marrón púrpura sobre altas cañas; en y junto a agua dulce en casi todas partes. Cuece la raíz comestible; las cañas pinchadas rezuman una goma comestible rica en azúcar.
4 Junco florido (Butomus umbellatus). Crece hasta 1,5 m de altura, con hojas triangulares muy largas en forma de correa que comienzan en las raíces, y flores rosa de tres pétalos, en y junto al agua dulce en Eurasia. Pela y hierve el rizoma comestible.
5 Helecho (Pteridum aquilinum). Es común en casi todas partes, a menudo en grandes matas. Las frondas viejas son perjudiciales; come SOLAMENTE los brotes jóvenes de sabor fuerte, o “tonterías”, quitándoles sus partes lanudas e hirviéndolos durante media hora. Come pocos. Las raíces son comestibles hervidas o asadas.
10 Lirio dulce (Acorus calamus). Crece hasta 1,3 m de altura, con tallos triangulares, hojas de bordes ondulados en forma de lanza y de correa, y una gavilla similar a un dedo que emerge del tallo, en y junto al agua dulce. Corta en rebanadas el acre y aromático rizoma, y hiérvelo hasta convertirlo en almíbar.
Muchas hierbas que suelen encontrarse en las cocinas crecen en estado silvestre. Sus olores facilitan su identificación. Se las puede secar y se conservarán bien, pero no las seques directamente a la luz del sol o de lo contrario perderán sus aceites esenciales.
6 Atanasia (Tanacetum vulgare). Crece hasta 90 cm de altura, con hojas dentadas de color verde oscuro y plumosas, y un racimo de flores parecidas a botones de color amarillo brillante, en lugares yermos y de hierba. De olor fuerte, con un sabor picante y amargo. Úsala con moderación como especia, ya que es venenosa en grandes cantidades; las hojas y las flores hacen una infusión que mata los gusanos. Su olor aleja las moscas.
7 Orégano (Origanum vulgare). Es ligeramente velloso y crece hasta 60 cm de altura, con pequeñas hojas ovales en el tallo y racimos de pequeñas flores rosa púrpura; en lugares cálidos, secos y de hierbas de Eurasia, introducido en otros lugares. Hierba de sabor dulce para cocidos; usa su infusión para la tos y las molestias digestivas; mascar sus hojas alivia el dolor de muelas.
8 Ramsons (Allium ursinum). Es uno de los muchos ajos silvestres. Tiene hojas anchas de color verde claro como un lirio de los valles, y un racimo de flores blancas en forma de estrellas en el extremo superior del tallo. Crece en lugares boscosos de Eurasia y se delata por su fuerte olor a ajo. Usa cualquier parte como especia.
9 Borraja (Borago officinalis). Tiene el tallo redondo y velloso, de entre 30 y 60 cm de altura, con hojas ovaladas acabadas en punta, flores azules en forma de estrella y olor a pepino; crece en lugares yermos de hierba en Eurasia. Todas sus partes son comestibles crudas o cocidas; úsala como infusión para la fiebre. Los tallos producen sal cuando se cuecen.
11 Angélicas silvestres (Angelica). Crecen hasta 1,5 m, con tallos huecos, hojas a veces moradas, anchas y dentadas, en parejas una frente a otra, y racimos de diminutas flores verdosas, blancas o rosas; en lugares húmedos de hierba o en bosques. Las hojas, tallos y raíces aromáticos son comestibles hervidos; úsalas en infusión para los resfriados, o externamente para el entumecimiento. NO las confundas con la cicuta acuática.

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