Kitabı oku: «Técnicas de sanación energética. Guía práctica»
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Título original: The Little Book of Energy Healing Techniques
Traducido del inglés por Francesc Prims Terradas
Diseño de portada: Editorial Sirio, S.A.
Maquetación de interior: Toñi F. Castellón
© de la edición original
2019 Callisto Media, Inc.
Publicado por primera vez en inglés por Althea Press, un sello editorial de Callisto Media Inc
Ilustraciones: © 2019 Conor Buckley, págs. 26, 41, 42, 43, 44, 45, 69, 111, 114, 121, 123 y 127; las demas ilustraciones interiores © Shutterstock.
Fotografías: © Shutterstock, págs. 73, 75, 80, 81, 82 y 83; © iStock, pág. 80 (turmalina negra); © Lucia Loisa, pág. 82 (cuarzo rosa).
Foto de la autora: Courtesy © Tristan David Luciotti
© de la presente edición
EDITORIAL SIRIO, S.A.
C/ Rosa de los Vientos, 64
Pol. Ind. El Viso
29006-Málaga
España
www.editorialsirio.com
I.S.B.N.: 978-84-19105-00-4
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Índice de contenido
Cubierta
Créditos
El viaje de la sanación energética
Qué encontrarás en este libro
Lo que no debes esperar encontrar en este libro
Introducción a la sanación energética
¿Qué debemos entender por sanación?
¿Qué es la sanación energética?
Aplicaciones de la sanación energética
Cómo se enfoca la sanación energética en este libro
La vibración
Cómo sentir la vibración
El arrastre
Cuando la energía está desequilibrada o bloqueada
Síntomas
El cuerpo energético
Los chakras
El aura
Las energías elementales
Polos
Meridianos
Próximos pasos
Herramientas de sanación energética
La mentalidad sanadora
La intención, la herramienta maestra
La meditación
Los mantras en el contexto de la meditación
Tipos de meditación
Cómo meditar
La sanación con las manos
El toque simple
El tapping
Otras modalidades de sanación por medio del tacto
La sanación por medio del sonido
Los mantras Bija
Vocales
Cuencos vibrantes (cantores)
Aplicaciones (APPS)
Cristales
Siete cristales que debes tener
A la hora de comprar los cristales
Cómo prepararte para usar los cristales
Aromaterapia
Siete aceites esenciales que es bueno tener
A la hora de comprar aceites esenciales
Precauciones que hay que tener con los aceites esenciales
Rutinas diarias de sanación energética Antes de empezar
Establece un ancla
La preparación para el ritual
Después del ritual
La sanación de problemas específicos con el trabajo energético
Consideraciones previas
Guía rápida de herramientas de sanación energética para los chakras Chakra raíz
Aspectos emocionales y espirituales
Problemas a nivel físico
Cristales
Aceites esenciales
Chakra sacro
Aspectos emocionales y espirituales
Problemas a nivel físico
Cristales
Aceites esenciales
Chakra del plexo solar
Aspectos emocionales y espirituales
Problemas a nivel físico
Cristales
Aceites esenciales
Chakra del corazón
Aspectos emocionales y espirituales
Problemas a nivel físico
Cristales
Aceites esenciales
Chakra de la garganta
Aspectos emocionales y espirituales
Problemas a nivel físico
Cristales
Aceites esenciales
Chakra del tercer ojo
Aspectos emocionales y espirituales
Problemas a nivel físico
Cristales
Aceites esenciales
Chakra de la corona
Aspectos emocionales y espirituales
Problemas a nivel físico
Cristales
Aceites esenciales
Recursos Aplicaciones (apps)
Chakras
Control del dolor
Frecuencias Solfeggio
Pulsos binaurales
Sanación por medio del sonido
Documentales
Libros
Sobre cristales
Sobre el significado de los sueños
Sobre energía
Sobre meditación, atención plena (mindfulness) y autoconciencia
Sobre sanación energética
Sobre sanación por medio del sonido
Sitios web
Aceites esenciales
Cuencos cantores
Información sobre la técnica de liberación emocional
Meditación guiada
Significado de los sueños
Tiendas de cristales
Referencias
Índice temático
Agradecimientos
Sobre la autora
Para Kristen y Kasci
El viaje de la
sanación energética
La sanación energética tiene un papel importante en mi vida. Llevo más de una década publicando en blogs y escribiendo sobre esta materia, y no solo enseño sobre ella, sino que también es una práctica que vivo todos los días.
Aunque solo hace unos diez años que me dedico a compartir la sanación energética con otras personas, mi propio recorrido en este campo comenzó en 1991, cuando empecé a trabajar para un quiropráctico. Estaba en el final de la veintena y ya tenía un gran interés en las técnicas de sanación alternativas y naturales, porque la medicina occidental convencional no podía ayudarme a superar mis problemas de salud crónicos. En el contexto de mi nuevo empleo aprendí una forma diferente de ver la salud: desde la perspectiva del equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu. Esta experiencia cambió mis ideas en cuanto a lo que es la salud y la forma de alcanzarla y conservarla. Los casi diez años que pasé trabajando en ese lugar me proporcionaron el conocimiento de base que usé como trampolín para convertirme en sanadora energética.
Hay un dicho en quiropráctica, atribuido a su fundador, B. J. Palmer, que es: «El poder que hizo el cuerpo sana el cuerpo». La primera vez que oí esta idea, resonó profundamente en mí, y la tuve muy presente cuando comencé a adoptar un nuevo enfoque sanador en una afección aguda que no quería desaparecer.
Llevaba semanas padeciendo un dolor de garganta importante, frente al cual no habían podido hacer nada la medicina convencional, la homeopatía, la naturopatía y los ajustes quiroprácticos. Desesperada, acudí a un médico y sanador energético que trabajaba con varias modalidades en el ámbito de este tipo de sanación. No había oído hablar de ninguna de ellas ni estaba convencida de que fuesen eficaces, pero decidí correr el riesgo. En mi visita, el médico usó cristales y sus propias manos. Sentí una ráfaga física y emocional cuando algo se liberó dentro de mí, y el dolor de garganta desapareció al instante. Me sentí fantásticamente bien. Fue entonces cuando realmente comprendí el poder de la sanación energética, así que comencé a formarme en serio en este ámbito.
Empecé con los cristales y los aceites esenciales, aprendiendo cómo podía usarlos para producir cambios en mi cuerpo, mente y espíritu. A partir de ahí, me adentré en la filosofía oriental, la meditación, las afirmaciones, las visualizaciones y el reiki. Luego, mi interés se disparó. Me he pasado los últimos veinte años aprendiendo todo lo que he podido sobre varias formas de sanación energética. Me he formado como maestra de reiki, he dominado y practicado otras modalidades de sanación energética y me he licenciado en Ciencias Metafísicas, especialidad en la que también he obtenido los títulos de maestra y doctora. En los últimos años, también he incorporado un viejo amor (la música) en mis prácticas de sanación energética. Estoy aprendiendo acerca de la energía del sonido con un maestro que practica la sanación con sonidos tibetanos y estoy cursando un doctorado en Divinidad* en el campo de la sanación espiritual que pone el acento en cómo la vibración es afectada por el sonido.
Este es mi sexto libro sobre sanación energética. Imparto clases sobre ella y ofrezco meditaciones de inmersión en sonidos sanadores en todo el noroeste del Pacífico porque me apasiona empoderar a los demás mediante técnicas vibratorias para que consigan sanar. Practico reiki, la sanación con cristales, la sanación por medio del sonido y otras modalidades de sanación energética con clientes, amigos, familiares, animales y, quizá lo más importante, conmigo misma.
Tu cuerpo, mente y espíritu tienen una inteligencia innata. Hay una fuerza creativa –llámala Dios, lo Divino, la Inteligencia Universal, la Fuente de Energía o de alguna otra manera que concuerde con tu sistema de creencias– que te creó y no deja de operar inteligentemente dentro de ti. La sanación energética te reconecta con esta inteligencia y ayuda al poder que hizo tu cuerpo a sanarlo. Incluso el empleo de técnicas sencillas durante unos minutos al día algunas veces a la semana puede encaminarte hacia el bienestar emocional, espiritual, mental y físico.
Qué encontrarás en este libro
Este libro proporciona técnicas de sanación vibratoria prácticas y simples destinadas a equilibrar la energía de tu cuerpo, mente y espíritu. Las siguientes son algunas de las prácticas y técnicas específicas que aprenderás:
Mentalidad sanadora.
Intención.
Meditación.
Sanación utilizando las manos.
Sanación por medio del sonido.
Cristales.
Aromaterapia.
Puedes usar cualquiera de estas técnicas para comenzar a generar cambios energéticos que le permitan a tu inteligencia innata equilibrar tu energía para iniciar la sanación. Si estableces prácticas diarias que incorporen estas herramientas, tu energía podrá empezar a cambiar en diversas áreas de tu vida.
Este libro es un paso en tu viaje hacia la autosanación; te alentará a buscar una nueva comprensión respecto a la sanación y acerca de cómo puedes empezar a cambiar tu vida.
Lo que no debes esperar encontrar en este libro
Este libro no garantiza que nunca más volverás a experimentar perturbaciones** en los ámbitos del cuerpo, la mente y el espíritu. Tampoco pretende lograr que todo en tu vida pase a ser perfecto por arte de magia. La sanación energética es un proceso que ayuda a crear un equilibrio energético, pero no necesariamente ofrece una cura instantánea. De hecho, los desequilibrios vibratorios que se manifiestan como algún tipo de perturbación suelen estar ahí para ayudarnos a descubrir algo importante. A veces, este proceso de aprendizaje requiere más de una sola sesión o técnica de sanación para que desaparezcan los síntomas generados por la perturbación.
Asimismo, este libro no te capacitará para trabajar con clientes. No pretende ser una obra que recopile exhaustivamente técnicas de sanación energética; tampoco puede sustituir la formación con un profesional cualificado destinada a preparar a la persona para ejercer profesionalmente este tipo de sanación. Y no es mi intención que sea el único libro sobre sanación energética que compres. En él no encontrarás las siguientes técnicas, que son avanzadas:
Reiki.
Acupuntura/acupresión.
Medicina tradicional china.
Homeopatía.
Hipnoterapia.
Ayurveda.
De todos modos, si cuentas con la formación pertinente en estas u otras modalidades de sanación y crees que pueden resultarte útiles, puedes emplearlas en lugar de otras técnicas, como el tacto. Con las técnicas que aquí se recomiendan, confía siempre en tu instinto para personalizar tu experiencia con la sanación energética.
* N. de. T.: El doctorado en Divinidad es uno de los cursos de especialización que ofrece la University of Metaphysics con sede en Sedona, Arizona –Estados Unidos– a personas interesadas en investigar o escribir sobre un determinado asunto de carácter metafísico o relativo a una religión en particular. Hay diversas especialidades dentro del doctorado en Divinidad; una de ellas es la Sanación Espiritual.
** N. del T.: Perturbación o perturbaciones es, en esta obra, una traducción algo libre del original inglés dis-ease, término sin traducción posible al castellano que literalmente viene a significar ‘ausencia de tranquilidad’, ‘ausencia de comodidad’ o ‘ausencia de alivio’. En inglés se juega con las palabras, pues basta con quitar el guion y unir los dos componentes para obtener la palabra disease (‘enfermedad’, ‘afección’).

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Introducción a la
sanación energética
La sanación energética ha sido una fuerza poderosa en mi vida, y he visto que también ha obrado maravillas en otras personas. Algunas han experimentado una serie de pequeños cambios que las han llevado a gozar de un mayor bienestar general; otras han experimentado cambios significativos, como la desaparición de síntomas o una mejoría en su estado de salud general. Algunas incluso se han curado de determinadas dolencias o afecciones. He descubierto que la sanación energética funciona de manera diferente para cada uno; provoca cambios en el cuerpo, la mente, el espíritu y la conciencia que favorecen el mayor bien para todos los involucrados.
¿Qué debemos entender por sanación?
Sanación significa distintas cosas para diferentes personas. Para algunas, puede significar el fin de los síntomas. Para otras, la remisión o el fin de la perturbación, es decir, de los desequilibrios energéticos que afectan al cuerpo, la mente o el espíritu. La sanación puede expresarse de estas maneras, entre otras posibles:
Desaparición o ausencia de los síntomas.
Remisión o ausencia de una enfermedad física.
Lograr una salud física, emocional, espiritual o mental óptima.
Equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu.
Eliminación de bloqueos que causaban algún desequilibrio.
En otras palabras: tu definición de sanación es probablemente diferente de la de cualquier otra persona, porque la idea que tienes del bienestar personal es exclusivamente tuya. Del mismo modo, tu manera de entender la sanación puede cambiar a lo largo de tu vida. Para nuestros propósitos, definiré este término de una manera muy inclusiva: sanación es la generación de cambios que provocan resultados positivos en pro del mayor bienestar.
¿Qué es la sanación energética?
Sanación energética es una denominación amplia que hace referencia a técnicas y prácticas que modifican la vibración energética para facilitar el equilibrio. Cada una de estas técnicas afecta a la energía de la fuerza vital, a veces llamada prana o chi, eliminando bloqueos y equilibrando la vibración excesiva para dar lugar a un flujo energético equilibrado que no se encuentre con obstrucciones. Usamos la sanación energética para acabar con las perturbaciones corrigiendo los desequilibrios existentes en nuestra energía física (la de los ámbitos del cuerpo y la mente) o etérica* (la de los ámbitos de las emociones y el espíritu).
Hace miles de años que se practica la sanación energética. Aquí tienes algunos ejemplos:
En China, las creencias sobre la sanación energética y las prácticas en este campo se remontan a más de seis mil años atrás e incluyen el concepto de chi, el equilibrio energético entre los cinco elementos (metal, madera, fuego, agua y tierra), la idea de meridianos o canales energéticos utilizada en el campo de la acupuntura, y el equilibrio entre el yin y el yang.
El ayurveda, que es el sistema tradicional de medicina hindú, y sus conceptos relativos a equilibrar los tres doshas (pitta, kapha y vata) y los cinco elementos (éter, aire, fuego, agua y tierra) también surgieron hace más de seis mil años, en la India.
El yoga, con su enfoque en el movimiento consciente del prana, tuvo su origen en la India alrededor del año 3000 a. C.
Algunos creen que los milagros atribuidos a Jesús hace más de dos mil años se debieron a que empleó una modalidad de sanación energética; Jesús afirmó que otros podrían llevar a cabo el mismo trabajo de sanación (Evangelio de Juan, 14: 12).
Todas estas antiguas artes continúan practicándose hoy en día y han surgido otras nuevas, que cuentan con tradiciones similares y sus propias filosofías y técnicas orientadoras.
Lamentablemente, muchos descartan la sanación energética porque difiere de la práctica de la medicina occidental, que se centra en el ámbito físico: trata el cuerpo y la mente (lo físico) pero no trata el yo etérico (los ámbitos emocional y espiritual). La medicina occidental diagnostica y trata concibiendo a la persona como una serie de componentes biológicos que funcionan mal. Cuando el individuo experimenta síntomas, lo somete a un tratamiento físico o le receta medicamentos. En este modelo, la persona hace muy poco por sí misma para curarse.
Por el contrario, la sanación energética contempla al individuo como un sistema energético interdependiente que comprende lo físico (cuerpo y mente) y lo etérico (emociones y espíritu). En este tipo de sanación se busca equilibrar la energía física y la etérica para que el individuo pueda alcanzar un estado vibratorio más elevado, expresado como una mejor salud general.
Cuando se produce una perturbación, el sanador energético busca corregir los desequilibrios. En este proceso, la misma persona afectada tiene un papel esencial. El sanador facilita o canaliza la energía curativa, pero en última instancia depende del individuo participar o no de manera significativa en las prácticas de equilibrio energético. Por este motivo, cuando trabajo con alguien en mis prácticas de sanación energética prefiero llamarlo compañero de sanación. Tu papel en tu sanación es mucho más importante que el mío. Si no tienes la voluntad de participar en el proceso, es poco probable que mejores.
Aplicaciones de la sanación energética
El impacto de la sanación energética puede extenderse más allá de la persona que la recibe. Como explicaré más adelante en este capítulo, cuando dos objetos que vibran a distintas frecuencias están cerca, se mueven hacia un punto vibratorio medio, en el que entran en fase y pasan a vibrar con una nueva frecuencia. En otras palabras: tu frecuencia vibratoria tiene el potencial de incrementar o reducir la frecuencia de otros seres vivos, de objetos y lugares cuando estás cerca de ellos, porque su energía y la tuya se modificarán para encontrarse en algún punto intermedio.
Teniendo en cuenta esto, la sanación energética tiene también estas aplicaciones potenciales:
Cambiar la propia vida o las propias circunstancias.
Empoderar a otras personas para que cambien su vida o sus circunstancias.
Inducir cambios vibratorios en los espacios donde uno vive, trabaja y disfruta de su ocio.
Afectar positivamente a la vibración y facilitar la sanación después de un desastre natural o un acontecimiento trágico.
Ayudar a cambiar la vibración del planeta para que se produzcan efectos sanadores en los ámbitos familiar, social o mundial.
Ayudar a incrementar la vibración del universo en favor de su evolución.
Dicho de otra manera: eres muy importante. Tu energía afecta a la energía del todo, y al elevar tu vibración puedes facilitar el crecimiento y el cambio no solo para tus propios propósitos, sino también por el bien del universo en su conjunto.
Cómo se enfoca la sanación energética en este libro
Para nuestros propósitos, cuando en esta obra hablo de sanación energética me estoy refiriendo a cualquier actividad que uno lleve a cabo que cambie su frecuencia vibratoria. Como mencioné anteriormente, sanar no significa necesariamente deshacerse de la enfermedad; consiste en efectuar cambios vibratorios en los propios sistemas energéticos para generar equilibrio y armonía, eliminar bloqueos, apaciguar la energía hiperactiva y estimular la vibración hipoactiva. Uso los términos vibración y energía indistintamente; toda energía es vibración, y cada parte de ti, física o etérica, está formada por hebras de energía oscilantes (imagina el movimiento de un péndulo). Por lo tanto, cuando cambias y equilibras la vibración, produces un cambio que ayuda a todo tu ser a experimentar más armonía y equilibrio. Estos cambios siempre favorecen tu máximo bienestar.
A medida que avancemos presentaré varias modalidades de sanación que pueden ayudar a generar este equilibrio energético, desde técnicas manuales como el tapping o el toque simple hasta el uso del sonido como herramienta vibratoria o el empleo de otros elementos que tengan una alta vibración, como aceites esenciales y cristales. Del mismo modo, actividades como las afirmaciones, la meditación y la visualización son herramientas sanadoras que cambian el estado vibratorio de la persona ayudándola a superar los pensamientos persistentes surgidos de la programación y de las creencias no reconocidas que impiden la sanación.
La vibración
La vibración es el movimiento de la energía. Todo en el universo consiste en energía que vibra a distintas frecuencias (velocidades), y esto incluye la forma en que la energía de la fuerza vital oscila en diferentes partes del cuerpo etérico y el cuerpo físico. En el ámbito del sonido, la frecuencia de la vibración determina el tono que oímos; en el ámbito de la visión, la frecuencia de la vibración es el color que percibimos que tiene un determinado objeto.
Cuando la energía de una persona no está equilibrada, la parte de su cuerpo físico o etérico en la que tiene lugar el desequilibrio no vibra con una frecuencia óptima. Varias técnicas de sanación energética ayudan a modificar la vibración para que sea acorde con la frecuencia deseada a través del arrastre (más adelante en este mismo capítulo) con el fin de generar una armonía o un equilibrio que se manifiesta como salud.
Cómo sentir la vibración

Aquí tienes un ejercicio simple que puedes hacer para comenzar a percibir la vibración:
1 Frótate las manos vigorosamente durante un lapso de treinta segundos a un minuto.
2 Con las manos ligeramente ahuecadas y una palma frente a la otra, aléjalas lentamente, notando una especie de hormigueo entre ellas. Esto es la vibración.
3 Sigue separando las manos, hasta que el hormigueo disminuya o cese. Luego, vuelve a acercar las manos poco a poco, sintiendo en qué punto vuelves a notar la vibración y cuándo dejas de percibirla.
También puedes sentir la vibración a través del sonido. Cierra los ojos y emite un zumbido durante unos treinta segundos. Mientras lo haces, observa cómo y dónde sientes la vibración en tu cuerpo.
MEDICINA COMPLEMENTARIA, NO ALTERNATIVA
La sanación energética no es una alternativa a la atención médica adecuada; tampoco funciona en contraposición con esta. Ahora bien, nos permite ser parte activa en nuestra propia sanación. Por ejemplo, si tienes una herida que requiere que te pongan puntos, busca primero el tratamiento médico pertinente. Si se te revienta el apéndice, necesitas que te operen. Luego, una vez que estés en el camino hacia la recuperación, acude a la sanación energética como cuidado complementario para ayudar a tu cuerpo, mente y espíritu a sanar.
No dejes el tratamiento médico mientras enfocas tus esfuerzos en descubrir las causas vibratorias. Por ejemplo, yo sigo tomando fármacos para la tiroiditis de Hashimoto porque los análisis de sangre muestran que necesito tomarlos. Esta situación puede cambiar si continúo trabajando en la sanación de los problemas vibratorios que subyacen a la afección, pero, por ahora, seguir con el tratamiento médico es lo mejor que puedo hacer por el bien de mi salud. De todos modos, con la sanación vibratoria he notado que muchos de los síntomas que solían molestarme, incluso mientras tomaba medicamentos, se han mitigado o han desaparecido.
Estudios médicos convencionales están comenzando a mostrar que las modalidades complementarias de sanación pueden contribuir al bienestar del paciente. Estos son solo algunos ejemplos: un estudio publicado en el Journal of Affective Disorders muestra que la acupuntura fue eficaz para tratar la depresión y, como se informó en HealthCMI, hay estudios que muestran que la acupuntura, en particular, puede ayudar a reducir la depresión después de un accidente cerebrovascular. Estudios publicados en Translational Neurodegeneration revelan que la acupuntura y la medicina tradicional china son eficaces para ayudar a mitigar los problemas de memoria de los pacientes con alzhéimer.
El arrastre
En el ámbito de la sanación energética, cuando usamos un objeto como un cuenco vibratorio, un aceite esencial o un cristal, estamos usando el arrastre para alinear nuestra vibración con la del objeto. El científico holandés Christiaan Huygens descubrió el arrastre en el siglo XVII cuando colgó dos relojes de péndulo uno cerca del otro que se movían a frecuencias distintas. Al cabo de poco tiempo, los péndulos comenzaron a balancearse al unísono. Este experimento es repetible.
La sanación energética funciona por medio del arrastre. Cuando colocamos un objeto que vibra en una frecuencia cerca de un objeto que vibra en otra frecuencia, entran en fase: uno pasa a vibrar más alto y el otro más bajo. Es por este motivo por lo que en este libro trabajarás con objetos y pensamientos de alta vibración: al hacerlo, tu energía se encontrará con la energía del pensamiento o del objeto en el punto medio.
Cuando la energía está desequilibrada o bloqueada
La energía puede volverse hiperactiva o hipoactiva, o bloquearse completamente, por muchas razones, como pueden ser una enfermedad, una lesión, pensamientos negativos, proyecciones subconscientes, creencias no reconocidas, problemas o traumas infantiles, errores de interpretación, problemas de relaciones, traumas de vidas pasadas, toxicidad química, una mala nutrición, falta de movimiento, dolor emocional, confusión espiritual y muchos otros problemas. De hecho, prácticamente cualquier experiencia negativa que afecte al cuerpo físico o etérico puede hacer que la energía se desequilibre o incluso se bloquee. Cuanto más tiempo pase sin que se corrija o elimine lo que está causando el desequilibrio, más desequilibradas estarán las energías de la persona.
Las filosofías orientales enseñan que la energía debe equilibrarse entre los polos opuestos, como el yin y el yang, la oscuridad y la luz, o lo femenino y lo masculino, así como entre las cinco energías elementales: tierra, metal, madera, agua y aire. En algunas filosofías, como el ayurveda, es posible que estos elementos reciban nombres un poco diferentes, como fuego, agua, tierra, aire y éter. Lo óptimo es que todo, incluido tu cuerpo físico y el etérico, contenga en equilibrio tanto las energías opuestas como las elementales. Cuando estas energías están desequilibradas, el resultado es una perturbación.
Síntomas
Como mencioné, perturbación no es sinónimo de enfermedad o afección. La perturbación es un estado de desequilibrio que hace que la guía superior de la persona (que yo llamo el sistema de guía divino) envíe síntomas para indicar que hay algo que no está equilibrado.
Los síntomas pueden ser físicos, emocionales, mentales, circunstanciales o espirituales. Inicialmente, suelen ser algo simple y relativamente poco importante, como un dolor de cabeza leve, un sueño perturbador o una vaga sensación de malestar o tristeza. Sin embargo, a medida que el desequilibrio se agudiza, los síntomas van adquiriendo mayor entidad. Cuando un desequilibrio no se ha abordado durante un largo período y se torna grave, el sistema de guía divino puede enviar síntomas extremos, que yo llamo el garrotazo universal (el universo te golpea en la cabeza con un garrote para que prestes atención). Algunos ejemplos de estos síntomas son un ataque cardíaco, la pérdida del empleo, una depresión grave o una «noche oscura del alma». Por lo general, cuanto más graves son los síntomas, más grave es el desequilibrio y más urgente es corregirlo.
En la sociedad occidental, a menudo reaccionamos frente a los síntomas ignorándolos o haciendo algo (como tomar medicamentos) para eliminarlos o reprimirlos. Sin embargo, los síntomas son como el detector de humo del sistema de guía divino. Tratar los síntomas sin intentar encontrar la causa es como quitarle las pilas al detector de humo para evitar que emita su pitido, en lugar de tratar de descubrir y resolver la causa del humo. Al final, todo el edificio arderá hasta los cimientos.
Cuanto más tiempo ignoremos o reprimamos los síntomas, más arraigará el desequilibrio y más costará resolverlo. De todos modos, ningún síntoma es tan grave como para hacernos perder la capacidad de reequilibrar nuestra energía y de comenzar a sanar nuestro cuerpo, mente y espíritu.
A menudo creemos que sabemos cuál es la causa de un síntoma debido al lugar o la forma en que se manifiesta. Pero a veces esta relación no es evidente. Si un dolor en un pie es debido a un bloqueo del nervio ciático, tratar el pie no tendrá sentido, porque el desequilibrio se encuentra en otra parte del organismo. Una vez que empezamos a saber de qué manera el cuerpo, la mente y el espíritu trabajan juntos a través del cuerpo energético y sus diversas partes, podemos comenzar a rastrear los síntomas hasta el desequilibrio que los ocasiona.
Recuerda esto: no somos una serie de partes dispares, sino que existimos de manera integral, como cuerpo, mente y espíritu.
El cuerpo energético
Eres pura energía. Parte de esta energía se manifiesta como tu cuerpo físico y parte se manifiesta como tu cuerpo espiritual o etérico. Los seres manifestados físicamente (que es lo que somos cuando habitamos un cuerpo humano) cuentan con unos sistemas de energía específicos que conectan lo físico con lo etérico. Es posible generar equilibrio y armonía en estos sistemas para alcanzar la sanación. Y si bien no necesitas ser un erudito del cuerpo energético para iniciar el proceso de tu propia sanación energética, te resultará útil familiarizarte con los conceptos básicos relativos a estos sistemas. Te mostraré cuándo y cómo trabajar con cada sistema en las rutinas diarias del capítulo tres y te presentaré los remedios específicos para cada problema en el capítulo cuatro.
Los chakras
Me encanta trabajar con los chakras porque son uno de los sistemas energéticos más fáciles de identificar y visualizar. Los chakras son ruedas de energía giratorias que están situadas aproximadamente a lo largo de la columna vertebral y conectan el cuerpo físico con el etérico. Cada uno de los chakras tiene una frecuencia vibratoria diferente que corresponde a distintos colores y tonos (sonidos). Del mismo modo, los chakras se corresponden con diferentes aspectos físicos del cuerpo (con las áreas ubicadas más o menos cerca del chakra en cuestión, o por arriba o por debajo del chakra), y los desequilibrios en ciertos chakras pueden dar lugar a perturbaciones físicas, mentales, emocionales, espirituales o situacionales.

La palabra chakra proviene del sánscrito cakra, que significa ‘rueda’. Los chakras se describieron por primera vez en los Vedas, antiguas escrituras hindúes redactadas en sánscrito que datan de alguna época situada entre el año 1500 a. C. y el 500 a. C. Hay otras tradiciones que también contemplan la existencia de centros de energía similares, como el misticismo judío (la cábala) y el budismo.
Los chakras tienden a sufrir desequilibrios a causa de una energía demasiado activa, de una energía insuficientemente activa o de bloqueos energéticos. Cuando la energía no fluye libre de obstáculos, de manera equilibrada, el resultado son perturbaciones en las áreas físicas y etéricas que se corresponden con los chakras.
Las diversas herramientas de sanación energética que se analizan en el siguiente capítulo pueden ayudar a reequilibrar la energía para que fluya libremente a través de los chakras, con el resultado de que la fuerza vital queda restaurada y las perturbaciones desaparecen del cuerpo físico y el etérico. Hacia el final del libro se incluye una guía de herramientas de sanación energética que funcionan bien con cada chakra (consulta la Guía rápida de herramientas de sanación), para que puedas usarla para efectuar consultas rápidas con el fin de reequilibrarte.

CHAKRA RAÍZ
El chakra raíz es el primer chakra; también recibe el nombre de chakra base o muladhara. Está ubicado en la base de la columna vertebral. Vibra en el color rojo y está asociado, desde el punto de vista físico, con las extremidades inferiores y la base de la columna vertebral.
Los problemas físicos asociados con el chakra raíz incluyen dolencias en las piernas y los pies, ciática, dolores lumbares, perturbaciones en el sistema inmunitario y hemorroides. Los problemas emocionales y espirituales derivados del desequilibrio del chakra raíz pueden incluir problemas de identidad, de seguridad y de protección; incapacidad para defenderse; depresión y miedo al abandono.

CHAKRA SACRO
El chakra sacro es el segundo chakra; también es denominado chakra del bazo o svadisthana. Vibra en el color naranja y se encuentra unos centímetros por debajo del ombligo.
Los inconvenientes físicos asociados con el chakra sacro incluyen problemas con los órganos sexuales, los intestinos y la región pélvica. Las dificultades emocionales y espirituales asociadas con este chakra incluyen la incapacidad de conformar ideas creativas, temas relacionados con la sexualidad, dificultades con la prosperidad y problemas de control y poder personal.

CHAKRA DEL PLEXO SOLAR
El tercer chakra, el del plexo solar, también es denominado chakra del ombligo o manipura. Se encuentra unos centímetros por debajo de la pequeña extensión ósea que hay justo debajo de la caja torácica (el apéndice xifoides), en el área del plexo solar. Vibra en el color amarillo, y también el color dorado es asociado con este chakra.
Desde el punto de vista físico, el chakra del plexo solar afecta al estómago, el hígado, el bazo, los riñones y la vesícula biliar, así como la zona lumbar. Los problemas físicos derivados del desequilibrio de este chakra pueden incluir diabetes, fatiga suprarrenal, cálculos renales, úlceras y reflujo gástrico, mientras que los problemas emocionales y espirituales pueden incluir agotamiento, baja autoestima, narcisismo y egoísmo, otros problemas de personalidad, fobia social y trastornos alimentarios.

CHAKRA DEL CORAZÓN
El cuarto chakra es el del corazón. También recibe el nombre de anahata. En este chakra, la energía de la persona pasa de ser densa y principalmente física a ser etérica y emocional. Está ubicado en el centro del pecho y vibra en el color verde; también el color rosa es asociado con este chakra.
Las áreas físicas con las que está relacionado son el corazón, los pulmones, el sistema circulatorio y la región torácica superior. Los problemas físicos surgidos del desequilibrio en este chakra pueden incluir enfermedades pulmonares, cardíacas y vasculares, así como problemas circulatorios y en los senos. Los problemas emocionales y espirituales incluyen la incapacidad de perdonar y de trascender la aflicción, la ira, la amargura y la soledad.

CHAKRA DE LA GARGANTA
El quinto chakra es el de la garganta. También es conocido como vishuddha. Se encuentra justo encima de la glándula tiroides, en el centro de la garganta, y vibra en el color azul.
Desde el punto de vista físico, este chakra afecta a la garganta, el torso superior, la boca, el esófago, las encías, los dientes y los oídos. Los problemas físicos asociados con el desequilibrio en el chakra de la garganta incluyen problemas de tiroides, enfermedades de las encías, problemas dentales y trastornos de la articulación temporomandibular (ATM). Los problemas mentales, emocionales y espirituales pueden incluir el juicio y la crítica, la incapacidad de decir la verdad, una expresión personal deficiente, la falta de disposición a entregar la voluntad personal a la voluntad divina y la dificultad para tomar decisiones.

CHAKRA DEL TERCER OJO
El chakra del tercer ojo es el sexto; también se lo conoce como chakra pineal o ajna. Está ubicado en el centro de la frente y vibra en el color índigo o violeta.
Los desequilibrios en el chakra del tercer ojo pueden manifestarse físicamente como dolores de cabeza, problemas en los senos nasales o en los ojos, o falta de sueño. Los problemas mentales y emocionales pueden incluir falta de pensamiento crítico, poca capacidad de razonamiento, una mentalidad cerrada o poca inteligencia emocional.

CHAKRA DE LA CORONA
El chakra de la corona, también llamado sahasrara, es el séptimo. Está ubicado en la parte superior de la cabeza y vibra en el color blanco (también en el color violeta).
Los desequilibrios en el chakra de la corona pueden causar inconvenientes físicos como problemas de salud sistémicos, problemas óseos, trastornos de la piel y diversos desequilibrios mentales. Los problemas emocionales y espirituales pueden incluir un escaso sentido de la ética, falta de confianza y falta de fe en algo más grande que uno mismo.
El aura
La palabra aura significa ‘brisa’ o ‘soplo’. Hace referencia al campo de energía que rodea a los seres humanos (y a otros seres y objetos) y emana de ellos. Según el Dictionary of Gnosis and Western Esotericism [Diccionario de gnosis y esoterismo occidental], la idea del aura surgió durante la era espiritualista de finales del siglo XIX en el seno de la Sociedad Teosófica, que propuso que hay unas bandas de energía que rodean a los seres vivos en capas de colores brillantes que se corresponden aproximadamente con los colores de los chakras. Los colores del aura pueden ser diferentes en dos días consecutivos o incluso en dos minutos consecutivos, ya que reflejan el estado de bienestar o malestar físico, emocional, mental y espiritual que tiene el individuo a cada momento. Algunas personas con capacidades psíquicas pueden ver el aura y sus colores, y en las fotografías del aura se utilizan la retroalimentación biodinámica y luces LED para obtener una visión aproximada de los colores que rodean al sujeto.
No trabajaremos mucho con el aura en este libro, aunque puedo ofrecerte una técnica energética rápida para que hagas un barrido de tu aura si te sientes alterado. Pídele a alguien que, estando tú sentado o de pie, coloque sus manos a la altura de tu coronilla, unos centímetros por encima de la superficie de tu piel. Pídele que, desde ese punto, pase las manos sobre ti manteniendo la distancia, hasta llegar a tus pies. Debe efectuar el barrido por todos los lados de tu cuerpo, arrojar cualquier energía que haya quedado en sus dedos a la tierra y tocar el suelo al acabar, con el fin de que tanto tú como él os conectéis a tierra y separéis vuestras respectivas energías.
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