Kitabı oku: «Autonomía personal y salud infantil. SSC322_3»

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Autonomía personal y salud infantil SSC322_3 Laura Salazar Valencia

ic editorial

Autonomía personal y salud infantil. SSC322_3

© Laura Salazar Valencia

2ª Edición

© IC Editorial, 2017

Editado por: IC Editorial

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ISBN: 978-84-17343-74-3

Nota de la editorial: IC Editorial pertenece a Innovación y Cualificación S. L.

Presentación del manual

La Cualificación Profesional es el conjunto de competencias profesionales con significación en el empleo que pueden ser adquiridas mediante formación modular u otros tipos de formación, así como a través de la experiencia laboral. Desde un punto de vista formal, la cualificación es el conjunto de competencias profesionales (conocimientos y capacidades) que permiten dar respuesta a ocupaciones y puestos de trabajo con valor en mercado laboral, y que pueden adquirirse a través de formación o por experiencia laboral.

El elemento mínimo acreditable es la Unidad de Competencia. La suma de las acreditaciones de las unidades de competencia conforma la acreditación de la competencia general.

Una Unidad de Competencia se define como una agrupación de tareas productivas específica que realiza el profesional. Las diferentes unidades de competencia de una cualificación profesional conforman la Competencia General, definiendo el conjunto de conocimientos y capacidades que permiten el ejercicio de una actividad profesional determinada.

Cada Unidad de Competencia lleva asociado un Módulo Formativo, donde se describe la formación necesaria para adquirir esa Unidad de Competencia.

El presente manual desarrolla el Módulo Formativo MF1029_3: Autonomía personal y salud infantil,

asociado a la unidad de competencia UC1029_3: Desarrollar programas de adquisición y entrenamiento en hábitos de autonomía y salud, y programas de intervención en situaciones de riesgo,

de la Cualificación Profesional Educación infantil (SSC322_3).

Índice

Portada

Título

Copyright

Presentación del manual

Índice

Bloque 1 Crecimiento y desarrollo físico infantil de cero a seis años

Capítulo 1 El crecimiento y desarrollo infantil

1. Introducción

2. Fases y características del crecimiento y desarrollo infantil

3. Aspectos cognitivos del desarrollo infantil

4. Aspectos motrices del desarrollo infantil

5. Aspectos afectivos y sociales

6. Aspectos lingüísticos

7. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 2 Trastornos significativos e implicación en el proceso de enseñanza aprendizaje

1. Introducción

2. Alteraciones del habla y del lenguaje

3. Alteraciones del desarrollo psicomotor

4. Alteraciones del comportamiento

5. Dificultades en el aprendizaje. Lectura, escritura y matemáticas

6. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 3 Instrumentos para el seguimiento del crecimiento y desarrollo físico

1. Introducción

2. Crecimiento y desarrollo físico del niño o niña

3. Aparatos, técnicas e instrumentos

4. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Bloque 2 Necesidades infantiles primarias

Capítulo 1 Alimentación

1. Introducción

2. La alimentación

3. Alimentación en la infancia

4. Importancia de las principales comidas diarias: desayuno, Almuerzo de media mañana, comida, merienda y cena

5. El origen étnico como necesidad especial en la alimentación

6. Obesidad Infantil

7. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 2 Aseo e higiene

1. Introducción

2. Aseo e higiene

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 3 Descanso y sueño

1. Introducción

2. Descanso y sueño

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 4 Vestido, calzado y otros objetos de uso personal

1. Introducción

2. Vestido, calzado y otros objetos de uso personal

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 5 Salud y enfermedad

1. Introducción

2. Salud y enfermedad

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 6 Pautas de intervención según la edad

1. Introducción

2. Pautas de intervención, según la edad

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 7 Instalaciones y materiales

1. Introducción

2. Instalaciones y materiales

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 8 Marco legislativo sobre seguridad infantil

1. Introducción

2. Marco legislativo sobre seguridad infantil

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 9 Normas de seguridad e higiene aplicadas al técnico o técnica

1. Introducción

2. Normas de seguridad e higiene aplicadas al técnico o técnica

3. Normas de seguridad e higiene en el comedor escolar

4. Preparación de alimentos. Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC)

5. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Bloque 3 Hábitos de autonomía personal en la infancia

Capítulo 1 La transición en la alimentación

1. Introducción

2. La transición en la alimentación

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 2 El control de esfínteres

1. Introducción

2. El control de esfínteres

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 3 La autonomía e identidad personales

1. Introducción

2. La autonomía e identidad personales

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Bloque 4 Programación, entrenamiento y evaluación de datos de autonomía infantiles

Capítulo 1 Formación del hábito

1. Introducción

2. Formación del hábito

4. Reglas para la formación de hábitos

5. Fases en la adquisición de hábitos

6. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 2 Observación y análisis de la conducta

1. Introducción

2. Observación y análisis de la conducta

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 3 Aplicación de la programación y de la evaluación al desarrollo de proyectos de formación de hábitos

1. Introducción

2. Aplicación de la programación y de la evaluación al desarrollo de proyectos de formación de hábitos

3. Factores a tener en cuenta antes de programar

4. Los elementos de la programación del hábito

5. Programa de hábitos

6. La cooperación de la familia en la escuela

7. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 4 Estrategias educativas de creación y mantenimiento de hábitos

1. Introducción

2. Estrategias educativas de creación y mantenimiento de hábitos

3. Estrategias de refuerzo de los hábitos adquiridos

4. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Bloque 5 Enfermedades infantiles y trastornos más habituales relacionados con la alimentación, higiene, sueño y otros hábitos

Capítulo 1 Enfermedades infantiles y trastornos habituales. Pautas de intervención

1. Introducción

2. Enfermedades infantiles y trastornos habituales. Pautas de intervención

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 2 Trastornos derivados de la discapacidad o situaciones de inadaptación social. Pautas de intervención

1. Introducción

2. Trastornos derivados de la discapacidad o situaciones de inadaptación social. Pautas de intervención

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 3 Servicios especializados

1. Introducción

2. Servicios especializados

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Bloque 6 Accidentes infantiles: situaciones habituales y pautas de intervención

Capítulo 1 Infancia y accidentes

1. Introducción

2. Concepto de accidente

3. Infancia y accidentes

4. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 2 Prevención de riesgos

1. Introducción

2. Prevención de riesgos

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 3 Primeros auxilios: aplicación de procedimientos y su adaptación a la infancia

1. Introducción

2. Golpes y caídas

3. Quemaduras

4. Heridas

5. Asfixia

6. Intoxicaciones

7. Electrocución

8. Insolación

9. Hipotermia

10. Picaduras de insectos

11. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Capítulo 4 Deberes y responsabilidades del técnico o técnica en educación infantil

1. Introducción

2. Deberes y responsabilidades del técnico o técnica en educación infantil

3. Resumen

Ejercicios de repaso y autoevaluación

Bibliografía

Bloque 1

Crecimiento y desarrollo físico infantil de cero a seis años

Capítulo 1

El crecimiento y desarrollo infantil

1. Introducción

Este tema pretende recoger y describir el desarrollo psicoevolutivo de los niños y niñas correspondientes a la etapa de Educación Infantil. En concreto, se hará especial hincapié en los siguientes aspectos de su desarrollo:

1 Factores generales que intervienen en el desarrollo.

2 Características generales del niño y niña en estas edades.

3 Periodos que atraviesa, contemplando los aspectos cognitivos, lingüísticos, motrices y socio afectivos.

2. Fases y características del crecimiento y desarrollo infantil

El reconocimiento de las etapas evolutivas por las que pasa el desarrollo físico desde el nacimiento hasta los seis años de edad resulta de gran utilidad para los padres, para el personal de los centros de Educación Infantil y para todas aquellas personas que se relacionan con el niño o niña.

De ahí, que a lo largo del siguiente apartado, desarrollemos las más destacables:

2.1. Fase prenatal y fase perinatal

La diferencia entre ambas fases, radica en el nivel de desarrollo alcanzado según la semana de gestación.

Fase prenatal

La fase prenatal hace referencia al desarrollo del ser humano antes del momento del nacimiento. Pueden distinguirse dos fases: la fase prenatal y la fase perinatal, cuya diferencia radica en el nivel de desarrollo alcanzado según la semana de gestación.


PeriodosCaracterísticas
Periodo cigóticoMomento de la concepción, cuando el espermatozoide fecunda el óvulo. Comienza la división en células y aumenta de tamaño hasta formarse el embrión, arraigándose en el útero al final de la segunda semana.
Periodo embrionarioDura 6 semanas. El embrión se divide en tres capas diferenciadas que forman el esbozo de los aparatos corporales.
Periodo fetalCulmina el embrión. Ya tiene definida la forma humana, donde tras 7 meses de desarrollo abandonará el claustro materno.

Fase perinatal

Pertenece u ocurre durante el periodo anterior al parto o nacimiento, o es simultáneo o posterior a él. Su duración se establece entre la 28a semana de gestación y hasta los primeros siete días después del parto, aproximadamente.

2.2. Fase postnatal

Dentro de esta fase pueden distinguirse diferentes etapas, según la edad del niño o niña, cuyo estadio evolutivo les conferirá una serie de características propias.


EtapaCaracterísticas
NeonatalDesde el nacimiento hasta 28 días después. Durante este periodo de tiempo se pueden observar y descubrir la mayoría de los defectos congénitos del neonato.
LactanteDesde los 28 días hasta el primer año. Se les llama lactantes porque se alimentan básicamente de leche (materna o artificial). La lactancia materna, además de reforzar el vínculo materno-filial, transmite al bebé las defensas de la madre.
InfantilDesde 1 año hasta los 3 años. La etapa preescolar se inicia con el lenguaje y la marcha, que culminará en un lenguaje inteligible y una marcha correcta.
EscolarDe 3 a 6 años. Ingreso en el colegio. Pasa del hogar al mundo desconocido. Las personas de su vínculo más cercano quedan ahora fuera en algunas de sus actividades.

3. Aspectos cognitivos del desarrollo infantil

El desarrollo cognitivo del niño, comienza desde el mismo momento en que es concebido. Mes a mes, su sistema neuronal se vuelve más complejo, dotándolo de todas capacidades básicas que, como mínimo, necesita un bebé para sobrevivir.

A medida que su crecimiento avanza y es estimulado por su entorno, la cognición evoluciona de forma rápida y constante. Sin embargo, como todo proceso, conlleva una serie de etapas por las que necesariamente se debe pasar para poder seguir avanzando.

Gracias a multitud de estudios sobre los aspectos cognitivos infantiles, hoy día somos capaces de identificar en qué momento del desarrollo se encuentra cada niño. Esto nos permite no solo ajustar su respuesta educativa, sino también, detectar si algo en él no está funcionando correctamente.

Para ello, deberemos prestar especial atención a las teorías brindadas por grandes autores como Piaget, Vygotsky y Freud entre otros. A ellos, junto a otros muchos autores y aspectos del desarrollo que nos ocupa, los estudiaremos a lo largo del presente apartado.

3.1. El periodo sensorio-motor (0 a 2 años)

El periodo sensoriomotor es aquel que comprende desde el nacimiento hasta los dos años, aproximadamente. Durante estos dos años el niño o niña carece de inteligencia representacional, no es capaz de realizar ningún tipo de abstracción que le permita evocar a personas u objetos, sino que manifiesta una inteligencia práctica, necesitada de la percepción directa del mundo.

Desde el primer momento, el niño o niña juega un papel totalmente activo en el medio en el que se desenvuelve, ejerciendo sobre él unas acciones que poco a poco le van a ir permitiendo la adquisición de determinados esquemas de comportamiento cada vez más complejos, hasta llegar a conseguir la capacidad de simbolización y la inteligencia representacional.


Sabía que...

El desarrollo cognitivo comprende el periodo sensoriomotor, y la etapa preoperatoria.

3.2. La etapa preoperatoria (2 a 6 años)

Al finalizar la etapa anterior, el niño o niña pasa a emplear una inteligencia representacional, capacitada para emplear signos que reconvertirá en esquemas mentales internos. Es el momento del desarrollo del lenguaje.

Piaget, además de describir el pensamiento del niño o niña en dos subestadios, utiliza unos rasgos generales para referirse a esta etapa en su conjunto, y Marchesi (1984) los expone de la siguiente manera:

1 Yuxtaposición: fenómeno según el cual el niño o niña es incapaz de hacer un relato coherente y tiene la tendencia a pulverizar el todo en una serie de afirmaciones fragmentarias e incoherentes.

2 Centración: rasgo caracterizado por seleccionar y atender preferentemente un solo aspecto de la realidad, no siendo capaz de coordinar diferentes perspectivas.

3 Irreversibilidad: característica que expone la incapacidad del niño o niña de realizar una misma acción en los dos sentidos del recorrido, conociendo que se trata de la misma acción.

4 Egocentrismo: basado en la confusión del yo y del no-yo. El niño o niña toma su percepción inmediata como absoluta y no se adapta al punto de vista de los demás, remitiéndolo todo a sí mismo.

4. Aspectos motrices del desarrollo infantil

La motricidad es un aspecto esencial dentro del desarrollo cognitivo. Aunque en muchas ocasiones son observados como elementos diferenciados, lo cierto es que sin el primero, no podría darse la motricidad. De ahí que en la mayoría de las ocasiones, se hable de psicomotricidad infantil.

La motricidad en sí misma, implica todos aquellos movimientos que el niño es capaz de realizar de forma voluntaria y por sí solo. Evidentemente, a medida que este crece, dichos movimientos serán más específicos, sutiles e intencionales, papel en el que la cognición y todo lo que ésta implica, juegan un papel muy importante.

Al igual que con el desarrollo cognitivo, la motricidad nos indicará si la evolución del niño está siendo adecuada a su edad cronológica, y en este sentido, también nos podrá poner en sobreaviso de posibles problemáticas.

En este caso, las mismas teorías por las que nos guiaremos de forma cognitiva, nos indicarán la existencia de anomalías motrices. Esto se debe principalmente, a que parte de la motricidad requiere de complejos mecanismos cognitivos para su funcionamiento, tales como el concepto de sí mismo, el reconocimiento del esquema corporal, o poseer buenas capacidades atencionales y perceptivas.

4.1. Características neuromotrices

La conducta refleja es predominante en el momento del nacimiento. Los reflejos tienen un tiempo de aparición y duración, unos desaparecen, otros ceden al control cortical y otros permanecen durante toda la vida.

Los reflejos más importantes son los siguientes:

1 Reflejo de Succión y Deglución: reflejo que permite absorber con la boca y tragar el alimento.

2 Reflejo de Búsqueda: el recién nacido gira la cabeza cuando tiene hambre y ante el estímulo de un objeto cerca de la boca.

3 Reflejo de Prensión Palmar/Plantar: un recién nacido ante el roce de su mano cierra el puño (Reflejo de Prensión Palmar). Este reflejo también puede observarse en el pie (Reflejo de Prensión Plantar).

4 Reflejo de Moro: al oír un ruido o sufrir un movimiento el recién nacido extiende los brazos hacia afuera y después hacia dentro, como para abrazar.

5 Reflejo Cardinal: un recién nacido es capaz de mover la cabeza y la boca hacia un objeto colocado en alguno de los cuatro puntos cardinales de la boca.

6 Reflejo de Apoyo y Marcha: si a un bebé se le sujeta por las axilas y se colocan las plantas de sus pies en una superficie plana, comenzará a realizar los movimientos de la marcha. Movimientos que se irán perfeccionando según su etapa evolutiva.

7 Reflejo Tónico-Asimétrico: este reflejo se encuentra presente en aquel recién nacido, que al echarse sobre su espalda, gira la cabeza hacia un lado y mantiene una postura de ‘espadachín’. Este reflejo se observa durante el primer trimestre de vida, permitiendo el desarrollo visual del bebé. Sin embargo, si el reflejo persiste más allá de esa edad, le podría impedir el óptimo desarrollo de la coordinación ojo-mano. Este trastorno se detecta en niños o niñas con trastornos motrices cerebrales.

8 Reflejo de gateo: puede observarse en un bebé tumbado boca abajo con las piernas flexionadas, si se le toca la planta del pie, este estirará la pierna y empujará su cuerpo hacia delante.

9 Reflejo de enderezamiento estático: consiste en el reflejo que se observa en el bebé que extiende las piernas cuando se ejerce una presión en sus plantas de los pies.

10 Reflejo de Galant: teniendo al bebé tumbado boca abajo, si se le pasa el dedo sobre los riñones, en paralelo a la columna vertebral, el cuerpo del bebé se arquea ligeramente.

11 Reflejo de escalada: puede observarlo si mantiene al bebé cogido por debajo de los brazos, con las piernas colgando, y lo acerca hacia el borde de una mesa, hasta que el empeine de uno de los pies la toque, entonces, el bebé flexionará la rodilla y subirá ese pie a la mesa.

12 Reflejo de Bostezo: este reflejo indica sueño y cansancio en el bebé. Este reflejo se mantiene con la edad, añadiendo a esos significados, el de aburrimiento también.

En el desarrollo infantil son muy importantes los movimientos reflejos o respuestas condicionadas a determinados estímulos, si no hay respuestas podría ser un síntoma de una lesión del sistema nervioso.


Aplicación práctica

Dados los siguientes casos, identifique las conductas que son reproducidas con los reflejos más habituales en bebés.

a. Marta está jugando con su madre en el sofá de casa. Ésta le acerca y le aleja su muñeco preferido a modo de broma. En un momento dado, la madre de Marta hace como si el muñeco le diera un beso en la mejilla derecha. La niña, gira la cabeza y la boca en dirección a él.

b. Marcos está tumbado en su cuna. Es un bebé bastante inquieto, y no deja de dar vueltas de un lado para otro, de ponerse boca abajo, boca arriba, e incluso girar en círculos por toda ella. Cada vez que un barrote se cruza en el camino de sus pies y nota la presión, extiende las piernas para hacer más fuerza y empujar.

c. El nuevo juguete de Lina es una pelota de estimulación temprana. Entre sus múltiples accesorios, incluye unos finos lazos de colores a cada extremo de ella. Cada vez que Lina intenta coger la pelota, se hace cosquillas con ellos y cierra inmediatamente la mano.

d. La abuela de Jesús tiene un abanico que a él le encanta. Se ríe muchísimo cada vez que ella se abanica o le echa aire a él. Sin embargo, cada vez que lo abre y el abanico hace un ruido fuerte, Jesús no puede evitar asustarse, por lo que extiende y contrae los brazos. Aun así, sigue riéndose con el abanico.

e. Jaime tiene dos meses, y su madre, que es primeriza, aún no está hecha a realizar ciertas cosas con él. La hora de vestirlo es sin duda una de las peores. Sin embargo, se ha fijado en que si le gira la cabeza hacia la izquierda, Jaime estira ese brazo y dobla el contrario. Viendo que esta secuencia se repite en ambos lados, su madre ha decidido utilizarla para facilitar la vestimenta del pequeño.

SOLUCIÓN

1 Reflejo cardinal.

2 Reflejo de enderezamiento estático.

3 Reflejo de prensión palmar.

4 Reflejo del moro.

5 Reflejo tónico – asimétrico.

4.2. Leyes de la maduración física del niño o niña

El conocer las leyes naturales sobre la maduración del niño o niña, hará más fácil el trabajo de los educadores infantiles, adecuando, de esta manera, el tipo de actividades a realizar con ellos.


Sabía que...

Hacia los 15 meses, el niño o niña comienza a andar y alrededor de los 20 meses, puede correr.

Este proceso de progresivo control del cuerpo se ajusta a estas cuatro leyes fundamentales:

1 Ley céfalo-caudal: consiste en controlar antes las partes del cuerpo que están más próximas a la cabeza, extendiéndose posteriormente el control hacia abajo.

2 Ley próximo-distal: se refiere al hecho de controlar antes las partes que están más cerca del eje corporal que las más alejadas.

3 Ley de las actividades en masa a las específicas: los bebés tienden autilizar los músculos grandes antes que los pequeños, y los movimientos exagerados darán lugar a otros más precisos y perfeccionados.

4 Ley del desarrollo flexo-extensor: se priorizan los movimientos de los flexores antes que los extensores.

La comunicación del niño o niña con el ambiente se inicia a través del lenguaje del cuerpo, antes que el lenguaje de la palabra aparezca. Tiene gran importancia la relajación y la tensión en el tono muscular y en la función tónica-gestual. El movimiento del cuerpo es fuente de conocimiento y de experiencia. Gracias a la estimulación externa, el niño o niña tendrá una motricidad intencional. Con su evolución madurativa, el movimiento del niño o niña será más coordinado y diferenciado, permitiéndole ampliar su conocimiento del mundo.

El niño o niña irá adquiriendo progresivamente un mayor dominio de su cuerpo, primero de la motricidad gruesa y luego de la fina.


Recuerde

El control progresivo del cuerpo, está marcado por 4 leyes fundamentales: la céfalo – caudal, la próximo – distal, la de actividades en masa a las específicas y la desarrollo flexo – extensor.

Algunos aspectos importantes a tener en cuenta sobre la maduración física del niño o niña son:

1 Desarrollo físico: el niño o niña aumenta su talla en unos 6–8 cm por año, y su peso en unos 2 kg anuales. La cabeza crece a un ritmo más lento que el tronco y las extremidades.

2 Cerebro: durante este periodo se continúa el proceso de mielinización y se completa la dentición.

3 Lateralidad: el cuerpo es funcionalmente asimétrico con un lado dominante. La preferencia lateral se asienta hacia los 6–7 años, pudiendo reconocer la derecha y la izquierda desde los 4 años.

4 Desarrollo motor: la locomoción gana en finura y precisión (corre, salta), igual que la motricidad fina. Con su desarrollo, el niño o niña están más coordinados y ágiles.

5 Esquema corporal: progresivamente, el niño o niña va adquiriendo la conciencia sobre su propio esquema corporal y el de los demás.


Definición

Mielinización

Fenómeno por el cual algunas fibras nerviosas adquieren mielina durante su desarrollo. Mielina es la lipoproteína que constituye la vaina de las fibras nerviosas.

4.3. Órganos sensoriales

Los órganos sensoriales tienen una gran importancia en el desarrollo motriz del niño o niña, ya que son los instrumentos de percepción del mundo exterior y funcionarán como receptores de los estímulos y refuerzos que contribuirán al perfeccionamiento de sus habilidades motrices.


Sabía que...

De acuerdo con su edad, los bebés deberían dormir aproximadamente y con carácter general las siguientes horas:

1 1 mes: 16 h

2 6 meses: 15 h

3 12 meses: 14 h

4 24 meses: 13 h

5 36 meses: 12 h

Hasta hace poco el conocimiento que se tenía del desarrollo de los sentidos en los bebés era escaso, ya que a los obstáculos de cualquier estudio se unía la dificultad para poder observar a los bebés despiertos, ya que se estima que solo pasan en ese estado un 10 % del tiempo. Las últimas investigaciones confirman que el desarrollo de los sentidos en los recién nacidos es muy alto, relacionando éstos con los instintos, como estrategia vital para su adaptación y supervivencia.

Se exponen a continuación las principales características de los sentidos en los bebés:

1 Visión. La visión del recién nacido es bastante confusa, puede fijar la mirada brevemente presentando una serie de preferencias, como puntos luminosos, objetos en movimiento,... A partir de los tres meses el niño o niña pasará de mantener fija la visión a intentar seguir trayectorias. Podrá seguir un objeto con movimiento de unos 90º durante el primer mes, 180º durante el segundo, para llegar a girar completamente la mirada al final del trimestre. Aún no existe coordinación ocular y la distancia a la que el bebé es capaz de observar objetos es de unos 24 o 40 cm durante los tres primeros meses. En ocasiones, se puede observar estrabismo debido a esa falta de coordinación, aunque suele corregirse al final del trimestre.

2 Audición. El bebé intenta responder a los estímulos auditivos y localizarlos. A los tres meses suele dejar lo que está haciendo para atender al estímulo. Responde a las diferentes intensidades de sonido con distintas reacciones, llegando a llorar incluso cuando le molestan e irritan, sobre todo, con sonidos de gran intensidad. Los bebés recién nacidos tienen preferencia por los sonidos agudos, por eso los padres y educadores suelen dirigirse en ese tono al bebé, que demuestra su interés y satisfacción al oírlo.

3 Gusto. La sensibilidad gustativa del recién nacido es casi nula, pero a partir de las dos semanas aproximadamente rechazará negativamente ciertos sabores. Se ha comprobado que dentro de sus preferencias se encuentra el sabor dulce desde el nacimiento (recordemos que el sabor de la leche materna es muy dulce), desaprobando los sabores ácidos, amargos o muy salados.

4 Tacto. Recordemos que el sentido del tacto se desarrolla a través de toda nuestra piel, por lo que esta se considera el órgano sensitivo más extenso. Los bebés responden a las variaciones de las posibles sensaciones táctiles desde antes de nacer (presión, textura, temperatura, suavidad, dolor,...), mostrando desde el nacimiento una mayor sensibilidad ante el frío. Se ha comprobado que los bebés presentan numerosos receptores sensitivos en los dedos y en los labios.


Hasta que todos los sentidos del niño se desarrollan por completo, la boca es su principal aliada para reconocer nuevos objetos, texturas y sabores.


Aplicación práctica

Teniendo en cuenta que los sonidos fuertes y estridentes alteran notablemente al bebé, provocando llantos y alteraciones nerviosas, ¿qué tipo de ambiente será satisfactorio en el aula de trabajo?

SOLUCIÓN

Lo ideal sería que las aulas estuvieran situadas en lugares de fácil acceso y nunca orientadas a sitios ruidosos, como vías de circulación rápida, por ejemplo, con el objeto de evitar sonidos estridentes, ruidos de tráfico, vibraciones, contaminación atmosférica y accidentes. Al igual que no deberían estar cerca de sitios insalubres, nocivos o peligrosos.

4.4. Ejercicios y técnicas de estimulación

A continuación se expondrán algunos ejercicios de relajación y estimulación destinados a los cuidadores para llevarlos a cabo con el niño o niña en la etapa infantil, es decir, de 0 a 3 años.


Recuerde

Los órganos sensoriales son los instrumentos que posee el bebé para percibir el mudo exterior y recibir los estímulos.

Ejercicios de 0 a 9 meses

La etapa de 0 a 9 meses es una de las más importantes en la evolución psicomotora del niño, ya que la base de todos sus futuros desarrollos surgirá aquí.

En este sentido, cualquier estimulación sobre ellos será de gran ayuda, ya que motivarán al niño a seguir intentando ciertos movimientos, gestos, e incluso vocalizaciones.

Igualmente, la respuesta que a dichas estimulaciones produzca el bebé, orientará a padres y educadores sobre su correcto o no desarrollo.

Algunos de los ejercicios más habituales para llevar a cabo la estimulación temprana, son los siguientes:

Motricidad

1 Tono muscular. Ejercicios de relajación:Enrollar al bebé. Consiste en coger al bebé por la nuca y los muslos para que se pliegue sobre sí mismo recuperando la postura fetal. Esta postura lo calma y relaja.Cogerlo en brazos. Tomar al niño o niña en brazos de manera que la cabeza se apoye en nuestro brazo y la mano debajo de sus piernas, con la otra mano podemos acariciarlo.Mecerle. Balancear al bebé. Boca abajo, en nuestros brazos o en posición vertical pegado al pecho, sujetándole la cabeza.

2 Posturas básicas:Tumbado.Maniobra del abrazo. Tumbado boca arriba se lleva el antebrazo del bebé, a la altura de la muñeca, hacia el otro hombro, como si se quisiera tocarle la oreja. Cuando se note un poco de dificultad, se para unos segundos y se le deja descansar.Abrir y cerrar piernas. Se le coge por las rodillas y con movimientos suaves se abren y cierran sus piernas hasta notar resistencia.Extender piernas. Con suavidad se extienden sus piernas, se mantienen unos segundos y se deja que vuelvan a su estado inicial.Peinarle las piernas y brazos. Con un cepillo de cerdas suaves, se peinan las piernas y brazos del bebé desde las caderas hasta los dedos de los pies por la parte de afuera.De pie.Flexionar rodillas. Se coge al niño o niña a la altura de las axilas sobre una superficie dura. Se sube y baja con movimientos suaves de manera que al tocar la superficie se le deje caer ligeramente para que flexione las rodillas.Andar. Se producirá el reflejo de marcha automáticamente inclinando el cuerpo del bebé hacia adelante.Tronco y cabeza.Reptar. Boca abajo, si se presiona sobre las plantas de los pies, el bebé realizará movimientos reptatorios. La mayoría de los bebés intentan encontrar tope con la cabeza en el capazo.Dorsales. Boca abajo, apoyados sobre el antebrazo. Aprovechar la postura para darle juguetes y así, facilitar esta posición.Elevación del tronco. Boca abajo se pone la mano bajo el pecho y se le acaricia con suavidad la espalda.Contraer el abdomen. Boca arriba, se cogen las piernas del bebé, se doblan y durante poco tiempo se ejerce con ellas una ligera presión sobre su vientre. Esto le hace mejorar la respiración torácica y es una técnica para facilitar la expulsión de gases en niños y niñas con esta dificultad digestiva.Rodar sobre su cuerpo. Con los brazos pegados al cuerpo por la altura de los codos, se le mueve a ambos lados suavemente.Control cefálico. Tumbado boca arriba. Se hace que nos sujete los dedos índices y se le eleva poco a poco hasta que llegue a sentarse. Después, sosteniéndole la cabeza, se le pone en la postura inicial. A partir del tercer mes, el bebé irá manteniendo cada vez mejor la posición de la cabeza.Seguir un objeto. Se le enseña un objeto llamativo para que el bebé lo siga con la cabeza de lado a lado.Pellizcarle la nuca. Tumbado boca abajo si se le pellizca la nuca se observa cómo el bebé tiende a levantar la cabeza.Movimientos bucales. Con el chupete acariciar las comisuras de los labios, éste torcerá la boca de un lado a otro.

3 Órganos sensoriales:Movimientos oculares. Aproximadamente hasta los 3 – 4 primeros meses de vida, el niño es incapaz de controlar los movimientos oculares que produce en su totalidad. Sin embargo, a medida que su visión es más nítida (3 meses aproximadamente) y que su control motriz va madurando, la fijación visual de un objetivo es más fácil de conseguir. Aun así, se pueden presentar señales eventuales que evidencien la falta de control en meses posteriores. Estas deberían ir desapareciendo, o de lo contrario, podrían suponer un problema en el desarrollo ocular del pequeño. Para ayudarlo, un ejercicio bastante sencillo y habitual es hacer que siga con la mirada objetos que le llamen la atención. Además, si se observan señales de descontrol visual, deben corregirse.Botar pelotas. Hacer botar pelotas a unos 40 cm, cada vez de mayor tamaño para que el niño o niña las vaya siguiendo con la mirada. Desarrollamos de esta manera los movimientos verticales.Dedos. Canciones (por ejemplo, cinco lobitos) que permitan articular las manos del cuidador delante de la cara del bebé que mantiene la mirada fija y se aprovecha para moverla de un lado a otro.Fijación visual. Colocar juguetes cerca del capazo del bebé para que pueda mirarlos cuando quiera.Comidas. Mantener el contacto visual con el niño o niña cuando se le da de comer. Después de las comidas el bebé está más relajado y listo para realizar los ejercicios.Audición.Seguimiento auditivo. Cualquier móvil con cuerda permite moverlo y así tener más posibilidades de variar sobre un mismo objeto. Colocarlo en frente del bebé, al lado derecho, al lado izquierdo, cerca de los oídos, detrás del bebé...Sonidos del bebé. Cuando el bebé provoque sonidos poner cara de satisfacción.Olfato.Oler esencias. Dar a oler al bebé esencias distintas a las que ya esté acostumbrado.Gusto.No mezclar sabores. Hasta los 6 meses, el único sabor que reconoce un bebé es el de la leche materna, o el de la leche de fórmula en su lugar. Por ello, la experimentación de nuevos sabores es algo totalmente nuevo para él. En este sentido, para no causar rechazos en la comida que puedan causar problemas alimenticios más tardíos, se recomienda que al comenzar la introducción de nuevos alimentos, esta se haga de forma gradual hasta que se asimilen y reconozcan todos los sabores (al margen de poder detectar intolerancias). Poco a poco, los alimentos indicados se irán mezclando hasta conformar “la nueva comida” a la que el niño se acostumbrará.Mojar el chupete en diversas sustancias para que vaya probando nuevos sabores.

4 Prensión:Boca. Le ofrecemos chupete y se lo quitamos. Se observará como lo agarra fuerte. Le enseñamos cualquier juguete que pueda llevarse a la boca e intentamos quitar para que pueda agarrarlo con fuerza.Manos. Facilitarle objetos con sonido para que lo agarre y con los movimientos hacerlo sonar. Darle al bebé objetos cilíndricos de tamaño mediano para que lo pueda agarrar con las palmas de las manos.Pies. Colocar al bebé objetos en el dedo gordo para que pueda agárralo con este.


Sabía que...

Los denominados “ruidos blancos” son aquellos muy similares a los que los recién nacidos escuchan en el vientre materno y calman frecuentemente al bebé. Uno de los más utilizados, es del secador de pelo.

Lenguaje

1 Sonidos diferentes. Aprovechando que el bebé este despierto, hacer diversos ruidos (silbidos, aplausos, chasquidos...).

2 Hablarle al bebé. Aprovechar cualquier momento para llamar al niño o niña por su nombre. Llamarlo cuando no estamos delante para que intente buscarnos. Utilizar distintos tonos de voz cuando hablamos con el bebé. Cantarle.

Socialización

1 Responder a las personas. Jugar con el bebé favorece la relación con las personas.

2 Respetar el ritmo del bebé. No interrumpir el momento de sueño, comida o balbuceos para realizar los ejercicios. No dedicarle mucho tiempo solo cuando esté despierto o en situaciones desconocidas.

3 Sonreír. Sonreír al bebé cuando haga ruidos, vocalice o balbucee.

Cognición y percepción

1 Ejercicios atención. Dejar al bebé sentado, relajado y cuando emita sonidos, contestarle.

2 Los paseos favorecen la posibilidad de interesarse y observar a los demás.

3 Juguetes. Cambiarle los juguetes a menudo. Si el juguete es muy preciado mostrará alegría cuando lo vea.

4 Libros. Utilizar libros de bebés que puedan manipular a su antojo (chupar, doblar,...).

5 Juegos de espejo. Utilizar situaciones de relax para que el niño o niña vaya quedándose con su imagen física. Al tiempo, empezará a reconocerla.

6 Juegos de apego. Jugar continuamente con el bebé (cosquillas, sonrisas,…) para que éste entable una buena relación de apego con las personas que intervienen con el niño o niña.

7 Juego en compañía. Sin intención de enseñarle nada, incitarle a que juegue en compañía de otros niños, niñas o adultos.

8 Ejercicios de 2 a 3 años. Durante este periodo, principalmente la estimulación se realizará con dos intenciones: por un lado, asentar, perfeccionar y afinar todos los aprendizajes adquiridos por el niño; en segundo lugar, se intentará enlazar los anteriores con los futuros a través de estos ejercicios.

Motricidad

1 Posturas:Tumbados. Realizar actividades en el suelo libremente. Tumbarse, levantarse y correr. Dar vueltas sobre uno mismo a la vez que se está tumbados.Arrastrar. Arrastrarse por el suelo para alcanzar juguetes u otros objetos. Pasar hojas de un cuento boca abajo y boca arriba.Sentados. Sentados de frente, tirar de las manos hacia adelante y hacia atrás. Tirar la pelota. Una vez sentados, intentar que se levante del suelo con las manos llenas de juguetes, o con las manos cogidas.Cuclillas. Andar en cuclillas. Recoger cosas del suelo en cuclillas.Gatear. Imitar las posturas de los animales. Carreras gateando. Subir escaleras gateando.De pie. Hacer circuitos con líneas en el suelo. Correr alcanzando una meta. Andar flexionando exageradamente las piernas.Manos. Lanzar pelotas y recogerlas con las manos. Tirar bolos con pelotas grandes. Empujar balones con las manos. Coger objetos resbaladizos. Cambiar objetos de una caja a otra, alternando el tamaño de los objetos.Dedos. Entrelazar los dedos. Manipular pinturas y sustancias no tóxicas. Colocar en las puntas de los dedos plastilina. Limpiar las manos de los muñecos y las suyas propias.Cara. Cerrar y abrir los ojos. Hinchar los mofletes y luego deshincharlos. Coger agua y soltarla. Abrir y cerrar la boca.Lengua. Hacer el gesto de comer y relamer. Lamer el plato de comida. Lamer el dedo untado con alguna sustancia.

Órganos sensoriales

1 Vista. Enseñar al niño o niña distintas figuras geométricas e intentar que las copie.

2 Movimientos oculares. Colocar juguetes a distintas alturas y lugares.

3 Audición. Hacer sonar objetos distintos, hacer sonar instrumentos, soplar, por el simple placer de escuchar.

4 Discriminación auditiva. Dar órdenes para que las siga. Por ejemplo: Pon el zapato en la mesa, sube el coche a la silla,... También pueden repetir números, palabras nuevas,…

5 Tacto. Jugar a encontrar objetos escondidos entre otros. Dar a tocar nuevos tactos, de los que luego tendrán que adivinar de cuál se trataba.

6 Gusto. Dar a probar el mismo alimento pero cocinado de distinta manera.

7 Olfato. Realizar las actividades explicadas anteriormente.

Lenguaje

1 Soplar. Soplar papeles, plumas,... Beber del vaso con caña. Soplar sobre diferentes texturas de papel (papel seda, pinocho, cartulina,...).

2 Conocimiento de sí mismo. Nombrar y señalar las distintas partes del cuerpo, hasta que el niño o niña pueda hacerlo por sí mismo.

3 Introducir conceptos básicos. Arriba-abajo, dentro-fuera, delantedetrás, grande-pequeño, con ejercicios manipulativos de motricidad y con ejercicios que impliquen al niño o niña directamente.

4 Leer cuentos. Leer y esperar a que ellos repitan las frases más cortas y significativas de la lectura. Explicar a menudo qué es lo que hemos estado haciendo, adónde hemos ido, hacia dónde nos dirigimos, etc., con el fin de que repita lo que oiga. Emplear y repetir frases cortas con el fin de que repita y emplee palabras y adjetivos que ya conozca.

Socialización

1 Tareas domésticas. Atribuir pequeñas tareas del hogar o de la escuela ocasionalmente.

2 Vestirse. Utilizando los conceptos básicos, enseñar al niño o niña a vestirse adecuadamente mostrándole trucos (botones, cremalleras, etiquetas...) para hacerlo bien. Doblar los calcetines de manera que sea más fácil a la hora de ponérselos. Enseñar al niño o niña a guardar y recoger lo que ya no utilizamos.

3 Control de esfínteres. Aprovechar los momentos en los que el niño o niña expresa verbalmente las necesidades biológicas para explicarle breve y rápidamente dónde debe hacerlas, felicitándole cuando lo hace bien. Llevar al niño o niña al baño antes de dormir (siesta o noche) para que coja hábito.

4 Alimentación. Mediante el método de ensayo error, dejar que sea el niño o niña el que manipule los cubiertos. Enseñar a utilizar las servilletas. Enseñar a mantener una buena higiene dental después de las comidas.

5 Relaciones sociales. Enseñar a saludar y a despedirse. Dar las gracias y pedir por favor.

6 Fomentar el juego con otros niños o niñas, y aunque su juego sea aún individual, ya se va a acercando a mirar a los demás.

7 Ante las rabietas, explicar al niño o niña que aún no se le puede atender y hablarle para que la espera no se le haga muy larga.

8 Cognición y percepción. Durante esta etapa se terminará de asentar el desarrollo cognitivo y perceptivo de la etapa anterior, para perfeccionarse y dejar paso a la siguiente fase psicoevolutiva. Como estimulación, es muy recomendable que aprovechando la curiosidad infantil, se le realicen preguntas sobre detalles de cosas familiares, en las que tenga que establecer relaciones sencillas, y cuya respuesta no sea inmediata.

9 Conceptos. Introducir a modo de órdenes los conceptos que el niño o niña ya conoce.

5. Aspectos afectivos y sociales

El niño o niña cuando nace es un ser indefenso que necesita de los cuidados de los demás para su supervivencia. Pero, tiene una gran capacidad de aprendizaje, ya que está dotado de un sistema perceptivo lo suficientemente desarrollado como para entrar en contacto con el mundo que le rodea, y posee un repertorio de conductas reflejas que lo habilitan para poder relacionarse con los demás, lo que hace posible que la incorporación al grupo social se produzca desde el primer momento.


Los masajes en los bebés se utilizan principalmente para estimular sus sentidos y fortalecer los vínculos de apego.


Sabía que...

En la estimulación, las primeras actividades se enfocan a reforzar el vínculo emocional, masajes y estímulos sensoriales. Luego se inician actividades de motricidad gruesa, motricidad fina, concentración y lenguaje. En la estimulación, las primeras actividades se enfocan a reforzar el vínculo emocional, masajes y estímulos sensoriales. Luego se inician actividades de motricidad gruesa, motricidad fina, concentración y lenguaje.

La socialización es un proceso interactivo, necesario al niño o niña y al grupo social donde nace, a través del cual el niño o niña satisface sus necesidades y asimila la cultura, a la vez que, recíprocamente, la sociedad se perpetúa y desarrolla.

López (1995:100)

El proceso de socialización tiene doble finalidad:

1 Integrar al individuo en la sociedad, incluyendo el establecimiento de relaciones con los iguales y el uso de códigos comunes.

2 Potenciar la diferenciación como persona individual, incluyendo la noción de sí mismo y la expresión de su propia identidad.

5.1. Conocimiento de las características de los otros

Según la teoría Piagetiana, el rasgo más característico del pensamiento infantil en estas edades es el egocentrismo, que consiste en la confusión del yo y del no-yo, y que supone la imposibilidad de adoptar la perspectiva de otra persona. Esto le impide hacer inferencias acerca de los pensamientos, sentimientos o perspectivas visuales de los otros.


Recuerde

Las dos finalidades de la socialización son: integrar a la persona en una sociedad, potenciar su diferencia como individuo dentro del grupo social de referencia.

El conocimiento que tiene el preescolar de los otros presenta las siguientes características:

1 Está basado en características externas y aparentes. Por ejemplo, tiende a describir a personas y objetos según aspecto aparente: el coche es azul, la niña es rubia, el hombre es gordo...

2 Hace más inferencias cuanto más familiar sea la situación.

3 Da muestras evidentes de egocentrismo en determinadas situaciones.

4 Tiene carácter global.

5.2. Reconocimiento de sí

El reconocimiento de sí mismo suele iniciarse en el último trimestre del primer año de vida del bebé y a partir de los 18-24 meses ya reconoce su imagen con claridad.

El autoconcepto del preescolar tiene las siguientes características (Rosemberg):

1 El niño o niña tiende a describirse según sus atributos personales externos, se define en términos de su apariencia física, actividades que realiza, etc.

2 Se describe globalmente.

3 Concibe las relaciones sociales como simples conexiones entre personas, sin incluir los sentimientos personales.

Un aspecto importante en el desarrollo del conocimiento que el niño o niña tiene sobre sí mismo es el concepto de identidad sexual, que es un juicio (soy una niña o soy un niño) sobre la propia figura corporal, que, más tarde, derivará en el concepto de la identidad de género (rol sexual asignado). Estos conceptos son adquiridos en los primeros años de vida y siguen un triple proceso:

1 Los niños y niñas manifiestan preferencias, según su sexo, antes de los dos años de vida, respecto a sus actividades, el vestido, los juguetes, etc.

2 Entre el año y medio y los tres años se autoclasifican en una de las categorías sexuales.

3 A partir del tercer año definen con claridad sus preferencias, en función del conocimiento de la identidad sexual y de género, que han asimilado.

5.3. Comportamientos sociales

Desde su nacimiento, el niño o niña debe aprender un gran repertorio de conductas que el grupo social donde se desarrolla considera adecuadas, al mismo tiempo que debe evitar aquéllas consideradas socialmente indeseables. Por eso, a los dos años los niños y niñas controlan los esfínteres, manejan rudimentariamente los cubiertos, establecen turnos de comunicación, saben pedir, escuchar, etc. No obstante, el aprendizaje de este tipo de conductas en esta edad no supone la comprensión de la norma moral subyacente, por eso se suelen producir rabietas con bastante frecuencia. La rabieta es la expresión del conflicto entre los deseos del niño o niña y las imposiciones de la sociedad.

Según Piaget, la característica más importante de la moralidad de los niños o niñas a partir del tercer año es la heteronomía moral, denominada también ‘moral del respeto unilateral o de obediencia al adulto’. Esto hace que los niños o niñas no hagan juicios subjetivos sobre la adecuación de determinados actos, sino que siempre son objetivos: las reglas se cumplen o no se cumplen.


Recuerde

La rabieta es la expresión del conflicto entre los deseos del niño o niña y las imposiciones de la sociedad.


Aplicación práctica

El hecho de que el recién nacido nos coja la mano, ¿es signo de reconocimiento y afecto?

SOLUCIÓN

El hecho de que el neonato agarre su mano con fuerza no significa que muestre afectividad ni reconocimiento por usted, es un signo de supervivencia, basado en el reflejo de prensión palmar.

6. Aspectos lingüísticos

El desarrollo lingüístico goza de una importancia especialmente acentuada en cualquier cultura e incluso especie. Ya sean seres humanos, animales e incluso insectos, con palabras o ruidos, el lenguaje es el medio a través del que cualquier ser se comunica con el resto y puede expresar sus necesidades, preferencias y estados de ánimos.

Por ello, a lo largo del siguiente punto, estudiaremos las formas de comunicación por las que pasan los bebés. Desde sus primeros balbuceos hasta la formación de oraciones con sentido, a qué debemos prestar atención y que pueden significar cada uno de ellos.

6.1. El prebalbuceo

Es el periodo prelingüístico, que se extiende desde el nacimiento hasta los primeros seis meses de vida. Niños y niñas van refinando su sensibilidad perceptiva hacia los sonidos producidos por la voz humana y van adquiriendo práctica en la articulación de éstos.

En esta etapa, las emisiones orales en sus diversas manifestaciones (llanto, gritos, etc.) están biológicamente relacionadas con sensaciones y estados fisiológicos como el hambre, incomodidad, dolor, etc. La intencionalidad de dichas manifestaciones sonoras no está ausente, ya que no tiene un papel meramente fisiológico, como sería el aprender a coordinar los ritmos respiratorios o de manifestación de un estado concreto. Los gritos y llantos del neonato, pese a su origen meramente orgánico, irán adquiriendo un valor de señal, a la que el niño o niña recurrirá cada vez con mayor frecuencia y de modo más intencionado.

6.2. El balbuceo

El periodo de balbuceo se extiende desde los seis meses hasta aproximadamente el primer año de vida y se caracteriza por la continuación de la diversificación de sonidos iniciada con anterioridad. Las vocalizaciones están cada vez más diferenciadas y aparecen los primeros contrastes relativos al acento.


Recuerde

Durante el primer año de vida, el niño o niña vive dos momentos de desarrollo lingüístico, el prebalbuceo y el balbuceo.

En esta etapa, el bebé emite una amplia gama de sonidos. Dentro de esta, se observa una secuencia general de adquisición en cuanto a la estructura silábica:

1 Los primeros sonidos son vocálicos.

2 Más tarde, se producen sonidos vocálicos combinados con consonantes.

3 Se producen sílabas trabadas (VCV –vocal consonante vocal-).

4 Para, posteriormente, producir sílabas inversas (VC –vocal consonante-).

Al principio, el prebalbuceo o el balbuceo son una manifestación afectiva, que se produce por el placer que experimenta el bebé al hacerlo, pero este no se considerará significativo hasta que se perciba en él una intención, por parte del niño o niña, de influir en nuestro comportamiento.


Dentro del repertorio de sonidos que emiten los bebés, gran parte de ellos son producidos a conciencia, para así poder escucharse o llamar la atención de los adultos.

6.3. Desarrollo de la audición

Desde los primeros días, los niños o niñas son sensibles a los cambios cualitativos del sonido (duración, ritmo, localización, etc.) Los recién nacidos se irritan con sonidos fuertes y repentinos, mientras que los de intensidad moderada les resultan agradables y les relajan.

Lo más importante, en este sentido, es la evolución de la discriminación auditiva. En un primer momento, algunos reflejos se producen como consecuencia de una estimulación auditiva previa. Posteriormente, el niño o niña comenzará a discriminar voces, y a los pocos días de vida ya distinguirá la voz humana de cualquier otro sonido (discriminación auditiva gruesa), consiguiendo más tarde distinguir sin dificultad la voz de la madre, o cuidador habitual, entre otras voces humanas.


Nota

La discriminación auditiva gruesa, hace que se produzca la diferenciación entre la voz humana y cualquier otro sonido.

6.4. Desarrollo de los órganos bucofonatorios

Lo más importante, respecto al desarrollo del lenguaje en el niño o niña, es la movilidad y el tono de los órganos bucofonatorios. La manera más natural de entrenar la movilidad es a través de la alimentación. Es decir, si la introducción de la alimentación es correcta, al comer los niños o niñas ejercitarán la musculatura necesaria para que la adquisición del lenguaje sea la correspondiente a su edad. Esta interrelación entre tipo de alimentación y estimulación de los órganos bucofonatorios puede resumirse de la siguiente manera:

1 Desde el nacimiento: el bebé nace con el reflejo de succión y el reflejo de los cuatro puntos cardinales.

2 Entre los tres y cuatro meses: el niño o niña toma papillas más espesas, originando un aumento del movimiento hacia atrás de la lengua.

3 A partir de los cuatro meses: el niño o niña debe tomar alimentos más consistentes, como el puré de fruta o de vegetal triturado, con lo cual tendrá que hacer barridos laterales con la lengua.

4 Siete meses: aumenta la coordinación entre la lengua y la laringe. La mayoría de los niño o niñas ya tienen algunos dientes a esta edad, por lo que empiezan a comer alimentos más consistentes (galletas, pan...).

5 Diez meses: hacia esta edad ya mejorado el tono muscular, sobre todo, el de los labios y empieza a mejorar el control de la saliva y la coordinación de la mandíbula y la lengua.

6 Doce meses: el niño o niña mastica con facilidad y va desapareciendo el babeo.


Además de la imitación de los adultos, la inclusión de alimentos cada vez más sólidos, ejercita notablemente el aparato bucofonatorio.


Sabía que...

El aparato bucofonatorio está compuesto por:

1 Labios

2 Mandíbulas

3 Paladar duro y blando

4 Lengua

5 Dientes

6.5. Etapa Holofrástica

Holofrase es la expresión formada por una sola palabra. La Etapa Holofrástica, por tanto, es aquella en la que el niño o niña se comunica principalmente a través de holofrases. P. ej., cuando el niño o niña tiene sed simplemente dice “agua” y el adulto entiende que quiere beber. Este periodo suele iniciarse a los 12 meses y presenta algunas variaciones, debidas tanto a diferencias individuales como a las diferentes versiones paternas sobre este fenómeno.


Sabía que...

Holofrase es un término que Lacan -en psicología- toma de la lingüística, donde se utiliza para designar una palabra que adquiere el valor de toda una frase. P. ej., socorro, fuego...

La asociación sonidos/significados es convencional, ya que está compartida por los miembros de un mismo idioma e impuesta a los nuevos miembros.

En el proceso de emparejamiento de significado con significante aparecen dos fenómenos que son, a su vez, opuestos y complementarios:

1 Sobreextensiones de significado: los niños y niñas usan la misma palabra para referirse a varios objetos similares que tienen su propio nombre en el mundo del adulto, por ejemplo, usan el término “pelota” para referirse a globos, pelotas, naranjas, etc.

2 Subextensiones de significado: usan de forma restrictiva un término, denominando con él a un pequeño grupo de cosas o a una sola, aunque pudiera emplearse para más funciones, por ejemplo, dicen “más” solo para pedir más comida.

El niño o niña, lógicamente, comete errores semánticos y también en la pronunciación del significante, así se suceden una serie de procesos de simplificación al hablar, que se eliminarán gradualmente, a medida que el desarrollo fonológico se complete:

1 Sustituciones: consiste en el cambio de un sonido concreto por otro, cuando el sonido que sustituye al otro no está próximo en otro segmento de la palabra, por ejemplo, “tasa” por “casa”.

2 Omisiones: basado en la desaparición de un sonido, por ejemplo, “irafa” por “jirafa”.

3 Metátesis: referido al cambio en el orden de las sílabas, por ejemplo, “cacheta” en lugar de “chaqueta”.

4 Asimilaciones: es la sustitución de un sonido por otro que está próximo en la palabra, por ejemplo, “mimir” por “dormir”.


Etapa holofrásica
Procesos de emparejamientoSobreextensiones de significadoSubextensiones de significado
Procesos de simplificaciónSustitucionesOmisionesMetátesisAsimilaciones

6.6. Primer lenguaje combinatorio

La capacidad de combinar palabras en el mismo enunciado acrecienta considerablemente el poder expresivo del sistema del lenguaje infantil. El acceso al lenguaje combinatorio del niño o niña comienza hacia los 20 o 24 meses, y representa una fase de primera importancia en el desarrollo lingüístico.

Existen dos criterios que pretenden explicar por qué los niños o niñas unen las palabras: el criterio sintáctico y el criterio semántico.


Recuerde

En el proceso de emparejamiento de significado con significante aparecen dos fenómenos: sobreextensión y subextensión.

El criterio sintáctico, que distingue entre:

1 Palabras pívot: formadas por un grupo reducido de palabras, muy funcionales y usadas en numerosas ocasiones, por ejemplo, “más agua”, “más leche”...

2 Palabras no pívot o abiertas: formadas por un mayor número de palabras, pero menos repetidas.

Y el criterio semántico, que explica un mayor número de combinaciones en la producción del lenguaje infantil:

1 Existencia: manifiesta la existencia de algún referente, por ejemplo, “esto es un coche”.

2 Desaparición: señala la no existencia momentánea de un referente, por ejemplo, “no hay más leche”.

3 Recurrencia: demanda o notifica la reaparición de algún referente, por ejemplo, “más caramelos”.

4 Localización: indica una relación de posición, por ejemplo, “el nene está en el cole”.

5 Atribución: especifica el atributo de un referente, por ejemplo, “el perro es bueno”.

6 Posesión: indica una relación de posesión, por ejemplo, “la muñeca es de la nena”.

Entre los 24 y 36 meses, el niño o niña producirá frases de tres elementos o más, pero aparecerán sin nexo, pudiendo emitirse así frases compuestas por entre tres y cinco palabras. En esta fase comenzarán a aparecer formas gramaticales, como son el adverbio, las preposiciones, los adjetivos, los tiempos y modos verbales y el artículo.

7. Resumen

El capítulo describe los factores y características del desarrollo psicoevolutivo de la etapa infantil en los aspectos cognitivos, motrices y afectivo-sociales.

El crecimiento y desarrollo infantil, que se produce entre los 0 y 6 años, se divide en varias etapas: neonatal (primer mes de vida), lactante (hasta el año), infantil (1 a 3 años) y escolar (3 a 6 años).

Durante el desarrollo cognitivo de la etapa infantil destacan el periodo sensoriomotor (0 a 2 años), en que el niño o niña manifiesta una inteligencia práctica sin capacidad de abstracción; y la fase preoperatorio (2 a 6 años), cuando el niño o niña empieza a emplear la inteligencia representacional.

Entre los aspectos motrices del desarrollo cabe destacar la conducta refleja predominante en el recién nacido; la adquisición progresiva de mayor dominio del cuerpo, primero de la psicomotricidad gruesa y luego de la fina; el papel fundamental de los órganos sensoriales; y la creciente importante de la estimulación del niño o niña.

En el ámbito afectivo y social, el niño o niña experimenta desde su nacimiento un proceso de socialización que lo integra y lo individualiza en el grupo social; a partir de los 18-24 meses aprende a autorreconocerse; identificarse con su género; a adquirir comportamientos sociales y a sobreponerse paulatinamente al egocentrismo.

En el ámbito lingüístico, el bebé se inicia con el prebalbuceo (0 a 6 meses) y balbuceo (6 a 12 meses), con una gran relevancia en la evolución de la discriminación auditiva; comienza el desarrollo del aparto bucofonatorio fomentado por el tipo de alimentación durante este primer año; y pasa por una etapa holofrástica que da lugar al primer lenguaje combinatorio, que unos estudiosos explican con criterios sintácticos y otros con criterios semánticos.


Ejercicios de repaso y autoevaluación

1. ¿A qué hace referencia la etapa perinatal?

2. En la etapa que va desde los 2 a los 6 años, la Etapa Preoperatoria, ¿qué cuatro estadios menciona Marchesi como rasgos generales para referirse a esta etapa en su conjunto?

3. Explique los principales reflejos que experimenta el niño en la primera infancia:

a. Reflejo de Succión y Deglución

b. Reflejo de Búsqueda

c. Reflejo de Prensión Palmar/Plantar

d. Reflejo de Moro

e. Reflejo Cardinal

f. Reflejo de Apoyo y Marcha

g. Reflejo Tónico-Asimétrico

h. Reflejo de Gateo

i. Reflejo de Enderezamiento estático

j. Reflejo de Galant

k. Reflejo de Escalada

l. Reflejo de Bostezo

4. Mencione las cuatro leyes fundamentales a las que se ajusta el progresivo control del cuerpo.

5. ¿Cuáles son los procesos de simplificación que experimenta el niño como errores semánticos y de pronunciación?

Capítulo 2

Trastornos significativos e implicación en el proceso de enseñanza aprendizaje

1. Introducción

Los trastornos específicos del desarrollo en el aprendizaje escolar (TEA) engloban un conjunto de problemas que interfieren de manera significativa en el rendimiento en la escuela, dificultando el adecuado progreso del niño o niña y la consecución de las diferentes metas marcadas en los distintos planes educativos.

Aunque estos trastornos suelen asociarse con alteraciones en el funcionamiento del sistema nervioso central, no son en absoluto el resultado de un retraso mental asociado o de una privación sensorial o trastorno emocional grave. Surgen de alteraciones de los procesos cognoscitivos, aunque es probable que exista alguna alteración biológica secundaria. Lo que los caracteriza es que el déficit se plantea en un área muy concreta, siendo los más habituales los que hacen referencia a la adquisición de la lectura, la escritura o el cálculo.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) especifica que para realizar el diagnóstico deben existir déficits específicos en el rendimiento escolar, que no sean consecuencia de problemas neurológicos importantes, retraso mental, alteraciones emocionales, etc. Aunque puede suceder que este tipo de déficits vayan acompañados de otros trastornos, ya sea en el habla o lenguaje, e incluso de conducta (trastorno por déficit de atención por hiperactividad -TDAH-, por ejemplo) o de problemas emocionales secundarios y alteraciones en la dinámica familiar.

Lo más conveniente a la hora de enfocar las alteraciones del desarrollo en los alumnos y alumnas de Educación Infantil, es organizar los trastornos en función del área del desarrollo evolutivo implicada, pudiendo diferenciar, así, como trastornos más frecuentes:

1 Alteraciones del lenguaje.

2 Alteraciones del desarrollo psicomotor.

3 Alteraciones del comportamiento.

2. Alteraciones del habla y del lenguaje

Las alteraciones del habla y del lenguaje se pueden definir como trastornos que dificultan la comunicación lingüística, pero que afectan también a aspectos intelectuales y de la personalidad, al interferir en el rendimiento escolar y en las relaciones sociales y familiares.

Las alteraciones del habla y del lenguaje, pueden clasificarse en función del origen de estas o de sus diferentes niveles de gravedad.

Así, considerando las más comunes y su origen, pueden diferenciarse de la siguiente manera.

2.1. Trastornos del habla

Son alteraciones que se producen bien en la articulación de las palabras, en el flujo de estas o en su ritmo, o bien por la resonancia de la voz.

Según esta clasificación, encontramos las alteraciones en la articulación, en el ritmo de flujo y por resonancia.

Alteraciones en la articulación

Tal y como se indica, el problema surge cuando la articulación de la palabra no es correcta, es decir, es una alteración de tipo orgánico.

Entre ellas podemos hablar de las siguientes.

Dislalia

Se llama dislalia al trastorno funcional permanente de la emisión de un fonema sin que exista causa sensorial o motriz a dicho fenómeno, en un su jeto mayor de 4 años (antes de esa edad es normal que el niño o niña tenga dificultades con los fonemas más complejos).

Desde una descripción externa de los síntomas podemos distinguir:

1 Dislalia por omisión: el niño o niña omite el fonema. En ocasiones, se observa un alargamiento de la vocal anterior que marca la presencia de la consonante omitida. Ejemplo: “mecotón” por “melocotón”.

2 Dislalia por sustitución: el niño o niña sustituye el fonema por otro, generalmente por un fonema de adquisición precoz (p, t, m) o perteneciente a la misma familia fonética. Ejemplo: “cedo” por “cero”.

3 Dislalia por distorsión: en lugar del fonema correcto, el niño o niña produce un ‘ruido’ que no pertenece al sistema fonético del idioma. Las dos distorsiones más frecuentes en el castellano son el rotacismo gutural (/r/ francesa) y el sigmatismo lateral (/s/z/ch/ con la lengua pegada al paladar y escape lateral del aire). Ejemplo: “taractor” por “tractor”.

La mayoría de las dislalias se corrigen con el tiempo, pero algunas se pueden encontrar con relativa frecuencia en adultos. La etiología de estas perturbaciones en el habla no está muy clara, ya que parece variar según el tipo de fonemas afectados. Se aducen, en general, dos grupos de razones:

1 Aspectos perceptivos: el niño o niña sigue con una percepción global del habla y tiene una dificultad mayor de la normal para contrastar y analizar los fonemas y diversificar su sistema fonético.

2 Dificultades psico-motrices: debido a una dificultad en la coordinación de los movimientos finos y extremadamente rápidos que requiere la realización del habla.


Recuerde

La dislalia o trastorno permanente de la emisión de un fonema puede ser de tres tipos:

1 Por omisión.

2 Por sustitución.

3 Por distorsión.


Aplicación práctica

Noelia tiene cuatro años y medio y es la mayor de dos hermanos. Presenta un nivel bueno de desarrollo en todas las áreas pero tiene dificultad a la hora de expresarse oralmente. Suele intercambiar el lugar de las sílabas en la misma palabra. Por ejemplo, dice “bacallito” en lugar de “caballito”.

No suele tener problema en ser entendida por las personas cercanas ya que utiliza mucho el lenguaje gestual. Cuando está inquieta tiene que repetir las palabras, si no es totalmente imposible entender lo que dice.

Es trabajadora y constante y colabora con las tareas de clase, además se encuentra totalmente integrada en la clase, no suponiéndole ningún problema su trastorno en la articulación.

Aunque los familiares creen que la niña intenta imitar al hermano de menor edad en el habla, los educadores piensan que si no es modificada la conducta, si no supera los errores de inversión de sílabas puede interferir negativamente en la adquisición del lenguaje escrito.

Como educador, ¿qué cree que podría hacerse al respecto?

SOLUCIÓN

La dificultad que encuentra Noelia es la de ordenar las sílabas dentro de las palabras, ya que ella en realidad sabe pronunciar las palabras por separado.

El problema puede deberse a los celos que tenga hacia el hermano más pequeño intentando llamar la atención de los que la rodean, así que una buena táctica sería la de elogiar a la niña cuando se expresa adecuadamente. La importancia de la atención de los padres y educadores respecto al lenguaje de la niña es muy importante.

Podemos ayudar la niña con juegos de ritmo y estructuración temporales. Por ejemplo: fraccionar las palabras en sílabas al ritmo de algún sonido, como el da la pandereta.

Cada vez se irá haciendo más rápido hasta que la niña consiga decir la palabra en un solo golpe de pandereta.

Otra actividad beneficiosa para la niña son los ejercicios de relajación para controlar la tensión y el estrés que hace a Noelia cometer estos errores de alteración de la palabra.

Disartria

La disartria es un trastorno del habla, cuya causa se atribuye a una lesión del sistema nervioso central y periférico. Se distingue de una afasia motora en que no es un trastorno del lenguaje, sino del habla, es decir, el paciente manifiesta dificultades asociadas con la articulación de fonemas, ya sea por una razón central (parálisis) o periférica (malformación ósea o muscular de los órganos articulatorios). Entre sus síntomas destacan los siguientes:

1 Emisiones más automáticas.

2 Contexto conversacional.

3 Voz forzada, disfónica.

4 Respiración irregular y poco coordinada.

5 Articulación defectuosa.

6 Ritmo lento.

El afectado por disartria puede producir sonidos inexistentes en su lengua habitual, puesto que no articula correctamente.


Sabía que...

La Real Academia de la Lengua define el lenguaje como el conjunto de sonidos articulados con los que el hombre se expresa; y habla, como la facultad, la acción de hablar.

En el diagnóstico y rehabilitación de este trastorno debe participar un equipo multidisciplinar, que puede estar compuesto por un médico foniatra, un logopeda, un fisioterapeuta, un fonoaudiólogo y un kinesiólogo.


Definición

Kinesiología

Conjunto de los procedimientos terapéuticos encaminados a restablecer la normalidad de los movimientos del cuerpo humano.

Alteraciones en el ritmo o flujo

El ritmo o flujo del habla, posee gran importancia debido a que si no existe una sincronización entre los órganos responsables y estos elementos, la incapacidad de expresarse es más que evidente.

Generalmente, debido a estas alteraciones, pueden destacarse dos tipos de afectaciones.

Disfemia o tartamudez

La tartamudez o disfemia es una perturbación del habla y de la comunicación social, caracterizada por una descoordinación de los movimientos fono-articulatorios y por la presencia de espasmos musculares en distintos puntos de la cadena productora del habla (diafragma, glotis, lengua, labios, etc.). La intensidad de los síntomas varía según el contenido del mensaje, el interlocutor, el contexto del intercambio comunicativo y el estado anímico del sujeto, es decir, según la ansiedad con la que se inicia la conversación.

Estos síntomas suelen aparecer sobre los 3 y los 4 años de edad, y van aumentando hasta la edad adulta con posibles etapas de remisión o incluso de desaparición. Es más frecuente en niño que en niñas.

Se distinguen los siguientes síntomas:

1 Tartamudez tónica: con aparición de bloqueos iniciales y fuertes espasmos.

2 Tartamudez clónica: con reiteraciones de sílabas iniciales y espasmos leves, pero repetidos.

3 Tartamudez mixta: que es una combinación de los dos anteriores tipos.


Aplicación práctica

En una de las aulas de Educación Infantil, hay escolarizado un niño de 4 años de edad en la que por causa de espasmos, realiza múltiples interrupciones que provocan rigidez y tensión facial siendo incapaz de expresar en numerosas ocasiones lo que desea exponer al prójimo.

A menudo, debido a la impotencia, se da golpes en la cabeza y las piernas, con el objetivo de seguir con la frase y terminar lo que quiere decir.

¿Qué tipo de tartamudez es la que se expone y qué ayudas pueden desarrollarse con este caso en particular?

SOLUCIÓN

La forma más exitosa para tratarla es cuando se detecta de niño y se le comienza a ayudar inmediatamente. El método más eficiente es intentar volver a enseñarle a hablar al pequeño, así dejará de lado el aprendizaje equivocado. Elementos que ayudan a esto son no presionarlo en público, hablarle de manera pausada y tranquila y no terminarle las palabras que intenta decir, entre otras.

Habla taquilálica o farfulleo

Se trata de una alteración de la fluidez verbal, en la que el individuo habla a gran velocidad, articulando de forma desordenada y confusa, produciendo cambios en las sílabas y deformando los sonidos. En ocasiones la falta de ritmo llega a una cierta descoordinación respiratoria que provoca en el taquilálico ligeros bloqueos y repeticiones, confundidos en algunos casos con la tartamudez, aunque la diferencia entre ambos trastornos es importante, ya que, el taquilálico es poco consciente de su forma de hablar, y el tartamudo lo es demasiado. Además, el taquilálico es perfectamente capaz de controlar su alteración si se lo propone, mientras que el tartamudo empeora si intenta remediarlo.

Por la resonancia

La resonancia vocal, se basa en el buen funcionamiento de las cavidades superiores e inferiores de la laringe. Estas entran en resonancia, gracias a las vibraciones de las cuerdas vocales, amplificando así el sonido que es emitido. El problema surge, cuando alguna de ellas o ambas no funcionan correctamente. En este caso se dan las siguientes complicaciones, que, aunque parezcan idénticas no lo son, ya que si bien es cierto que la alteración es la misma, no ocurre lo mismo con su gravedad.

Disfonía

Es la alteración de la voz, ligada al uso incorrecto de la misma (por hipotonía o hipertonía), a una respiración insuficiente o a una mala coordinación con la fonación. Los aspectos ambientales y las enfermedades relacionadas con el aparato fonador también pueden causarla. Se traduce en una voz ronca, grave, con altibajos en el tono, voz de falsete hipertónica o en una voz sorda de escasa potencia.


Sabía que...

En la edad infantil, entre el 6 y el 9 % de los niños y niñas presentan disfonía o alteraciones de la voz, en su mayoría en relación con el abuso o mal uso de la misma.

Otra variante a tener en cuenta es la rinofonía, que se define como una alteración de la voz consecuencia de lesiones producidas en las cavidades de la resonancia, que hacen que la voz suene nasal. La rinofonía puede ser cerrada, por obstrucción del paso del aire en las cavidades nasales, lo que imprime un tono nasal a la voz, o abierta, por un insuficiente cierre del velo paladar, que imprime a su voz el típico tono “gangoso”.

Normalmente, los tratamientos que se aplican al niño o niña se basan en una intervención logopédica, médica o una combinación de ambas. Suelen ser intervenciones bastante largas y con resultados lentos, aunque con constancia se logran notables mejorías.

Afonía

A diferencia de la disfonía, que es producida por un sobrecargado de las cuerdas vocales, la afonía tiene su origen en la laringe.

Generalmente, igualmente se debe a un uso excesivo, pero también pueden darse casos en los que esta afección esté causada por enfermedades del aparato respiratorio como la faringitis, laringitis, e incluso tumores o nódulos.

El resultado, normalmente dado de forma gradual, es la ausencia de sonido, o lo que es lo mismo; quedarse sin voz.

2.2. Trastornos del lenguaje

Se dan ante la incapacidad del sujeto para expresarse o comprender (normalmente ambos van unidos). En función de su gravedad (de menor a mayor) destacamos los siguientes.

Retraso simple del lenguaje

Este retraso consiste en un desfase cronológico del conjunto de los aspectos intervinientes en el lenguaje (fonética, vocabulario, etc.) en un niño o niña que no presenta alteraciones a nivel mental, sensorial y/o motor.

Todos los niños o niñas no desarrollan su expresión oral con el mismo ritmo, por eso se debe estar muy atento a los retrasos más importantes, normalmente acompañados de trastornos fonéticos y fonológicos -que son los que más llaman la atención-, y aplicar una exploración especializada a aquellos niños o niñas que presenten la siguiente conducta verbal:

1 Niño o niña que entre los 12 y los 24 meses no presente jerga espontánea ni comprensión de palabras y órdenes sencillas.

2 Niño o niña que no pronuncie sus primeras palabras a los 24 meses.

3 Niño o niña que no construya pequeños enunciados a los 3 años (2 o 3 palabras).

4 Niño o niña que después de los 42 meses presente un lenguaje ininteligible para personas ajenas.

El retraso simple del lenguaje va acompañado, en ocasiones, de un ligero retraso psicomotor, un excesivo apoyo en la expresión gráfica y corporal y un marcado establecimiento de la dominancia lateral (lado preferido del cuerpo para ejecutar determinadas tareas).


Recuerde

Los síntomas del retraso simple del lenguaje son incomprensión de palabras y órdenes sencillas entre los 12-24 meses; no hay pronunciación de primeras palabras a los 24 meses; o incapacidad para construir pequeños enunciados.


Aplicación práctica

Usted tiene un alumno de tres años y medio de edad escolarizado en un aula de educación infantil que presenta una expresión verbal ausente de artículos y pronombres posesivos, además de un habla muy infantilizada y cuando se refiere a cualquier cosa, señala el objeto con el dedo y lo nombra simplemente. Por ejemplo, cuando ve su mochila dice “Luis”, indicando que la mochila le pertenece.

¿Qué síntomas cree que tiene el niño o niña para poder a llegar a considerarlo como un retraso simple del lenguaje?

SOLUCIÓN

1 Posee pocas palabras para comunicarse, solamente las cosas cotidianas, lo que le impide avanzar en sus conocimientos.

2 Las oraciones con las que se expresa son cortas, ejemplo ‘agua vaso’ (‘yo quiero agua en el vaso’), observamos en este ejemplo que omite el pronombre YO, verbo QUIERO, etc.

3 El poseer poco vocabulario no le permite expresarse libremente. En general, espera a que le pregunten y contesta con formas cortas; esto influye en la baja descripción de objetos y en el desarrollo pobre del pensamiento.

4 Comenzará a considerarse algo más que un RSL (retraso simple del lenguaje) cuando presente otros síntomas asociados quizás a un trastorno más generalizado con los síntomas siguientes:Manifiesta problemas articulatorios durante todo el ciclo de educación infantil.Vocabulario muy pobre y memoria auditiva irregular.Presenta problemas en la construcción gramatical de la frase.Se bloquea y se frustra fácilmente, no resiste esta frustración.Tarda en definir su lateralidad.Su rendimiento lector-escritor es deficitario.

Disfasia

La disfasia se trata de un déficit que añade al retraso cronológico importantes dificultades específicas para la estructuración del lenguaje, produciendo, así, conductas verbales anómalas, que se traducen en una desviación, respecto a los procesos normales de adquisición.

Algunas de las características más llamativas son:

1 Permanencia de ecolalia (repetición de las palabras o frases de otras personas a modo de eco) antes de contestar. La ecolalia es una característica de un trastorno del lenguaje, ya que los niños o niñas al iniciar el lenguaje pasan por una etapa de ecolalia, pero cuando esta se mantiene por más tiempo es un síntoma de autismo. Por ejemplo: “Cómo te llamas tú?...” “Pablo” para que se repita correctamente la última palabra, “Pablo”, si no le hubiésemos dado la respuesta, hubiese respondido con la última palabra de la pregunta que le hicimos, “tú”.

2 Dificultad en el manejo de los pronombres personales más allá de los 4 años.

3 Dificultad para repetir y recordar enunciados largos.

4 Heterogeneidad del léxico (presencia de palabras complejas y ausencia de otras simples).

Generalmente, este déficit va acompañado de alguna dificultad instrumental (estructuración del espacio y tiempo, por ejemplo) y de trastornos de conducta (como, por ejemplo, dificultad para concentrar la atención, hiperquinesia -actividad motora exagerada-, etc.).


Recuerde

La eocolalia es la repetición de las últimas palabras o frases de una persona, a modo de eco.

Estos niños o niñas necesitan de una reeducación logopédica, que acelere la evolución espontánea, excesivamente lenta en estos casos, que pone en peligro su escolaridad e integración social. Normalmente, el pronóstico con una reeducación temprana es positivo, aunque las secuelas que puedan identificarse en el lenguaje oral y escrito se extienden más allá del periodo escolar.

Afasia

La afasia es un trastorno del lenguaje, normalmente con origen en diversas lesiones cerebrales en la zona implicada en el lenguaje, que tiene como resultado la dificultad para llevar a cabo la comunicación independientemente de cual sea el medio que se emplee.

Generalmente, pueden observarse cuatro tipos diferentes de afasias:

1 Afasia receptiva: donde el mensaje recibido, ya sea oral o escrito, carece de sentido para la persona que posee el trastorno.

2 Afasia expresiva: aunque organice sus ideas y sepa lo que quiere comunicar, le es imposible hacerlo.

3 Afasia anómica: el sujeto puede comunicarse levemente pero con muchísima dificultad, ya que no consigue usar las palabras adecuadas.

4 Afasia global: no existen comunicación alguna, ya que no sabe lo que quiere decir ni cómo, pero tampoco entiende lo que le dicen a él/ella.

2.3. Alteración de órganos fonoarticulatorios

Las alteraciones son producidas debido a las problemáticas que se presentan en uno o varios de los órganos implicados en el proceso de comunicación.

Así, se diferencian según los órganos afectados las siguientes.

Hipoacusia

La hipoacusia, denominada coloquialmente como “sordera”, es la disminución o pérdida total de la audición, según los distintos niveles.

Dado que la audición se mide por decibelios (dBHL), los niveles de hipoacusia se diferencian de la siguiente forma:

1 Audición normal: se oyen sonidos por encima de los 20 dBHL.

2 Hipoacusia leve: en el oído menos afectado, la hipoacusia es de entre 25 y 39 dBHL.

3 Hipoacusia moderada: en el oído menos afectado, la hipoacusia es de entre 40 y 69 dBHL.

4 Hipoacusia severa: en el oído menos afectado, la hipoacusia es de entre 70 y 80 dBHL.

5 Hipoacusia profunda: en el oído menos afectado, la hipoacusia es de más de 90 dBHL.

Disglosia

Es un trastorno permanente del habla, consistente en la dificultad de pronunciación debido a alteraciones fisiológicas de los órganos articulatorios periféricos (labios, dientes, mandíbulas, etc.).

En función del /de los órgano/s afectado/s, pueden clasificarse de la siguiente manera:

1 Disglosia mandibular–dental: se produce al encontrarse alterada la anatomía de dichos órganos.

2 Disglosia lingual: implica directamente a la lengua. Se da por trastornos disfuncionales en la rapidez y exactitud o en la sincronización de la lengua con el resto de órganos.

3 Disglosias labiales: surgen de la malformación, inconsistencia o falta de movilidad de uno o los dos labios. Son las más conocidas, aunque su frecuencia de aparición solo es de 1/1000. Entre ellas se encuentran el labio leporino, el frenillo labial, la parálisis facial total o parcial, fisuras en los labios y la macrostomía (alargamiento anormal de la hendidura bucal).

4 Disglosias nasales: generalmente ocasionadas por dificultades respiratorias que implican otras enfermedades.

5 Disglosias palatinas: debidas a alteraciones en el paladar (fisura palatina, paladar corto...).

Disartria

Este trastorno está producido por un incorrecto funcionamiento de los músculos faciales o bucales, del sistema respiratorio, o por diversas lesiones cerebrales.

Así, la gravedad y en consonancia, el tipo de disartria y su tratamiento, dependerán de la parte que se encuentre dañada.

A grandes rasgos, las características definitorias de esta alteración son las siguientes:

1 Hablar con lentitud, o por el contrario, con mucha rapidez pero en modo de susurro.

2 Habla ralentizada (arrastre de palabras).

3 Limitaciones de movilidad en lengua, mandíbula y labios.

4 En consecuencia, dificultades al masticar, tragar, y exceso de saliva y ausencia de control sobre ello.

5 Cambios sin sentido del tono de voz y del ritmo.

6 Disfonía y voz entrecortada.

2.4. Trastornos psicolingüísticos

Implican la aparición de alteraciones neurológicas o cognitivas. Con ello hacemos referencia, no al trastorno en sí, sino al hecho de que a causa de éstos, se pueden producir dificultades, alteraciones, e incluso la ausencia total, del lenguaje y de la comunicación del sujeto.

Entre los más comunes, pueden observarse:

1 Discapacidad intelectual (en sus múltiples manifestaciones).

2 Autismo.

3 Mutismo selectivo.


Alteraciones del habla y el lenguaje
Trastornos del hablaAlteraciones en la articulaciónAlteraciones en el ritmo o flujoPor la resonancia
Trastornos del lenguajeRetraso simple del lenguajeDisfasiaAfasia
Alteraciones de órganos fonoarticulatoriosHipoacusiaDisglosiaDisartriaTrastornos psicolingüístico


Aplicación práctica

En una de las aulas de Educación Infantil, hay escolarizado un niño de 4 años de edad en la que por causa de espasmos, realiza múltiples interrupciones que provocan rigidez y tensión facial siendo incapaz de expresar en numerosas ocasiones lo que desea exponer al prójimo. A menudo, debido a la impotencia, se da golpes en la cabeza y las piernas, con el objetivo de seguir con la frase y terminar lo que quiere decir.

¿Qué tipo de tartamudez es la que se expone y qué ayudas pueden desarrollarse con este caso en particular?

SOLUCIÓN

La forma más exitosa para tratarla es cuando se detecta de niño y se le comienza a ayudar inmediatamente. El método más eficiente es intentar volver a enseñarle a hablar al pequeño, así dejará de lado el aprendizaje equivocado. Elementos que ayudan a esto son no presionarlo en público, hablarle de manera pausada y tranquila y no terminarle las palabras que intenta decir, entre otras.

3. Alteraciones del desarrollo psicomotor

El aspecto motor constituye en la teoría Piagetiana la base sobre la que se asienta la actividad intelectual, de manera que él entendía que la actividad es el punto de partida para el desarrollo intelectual.


El desarrollo psicomotor se produce desde que el niño nace. Es progresivo, y comprende tanto la evolución psicológica como motora.

Los trastornos más destacables en el desarrollo motor, según Picq y Vayer (1985), son los siguientes.

Trastornos en la organización del esquema corporal

Los trastornos en la organización del esquema corporal, son aquellos producidos, bien por alguna problemática de origen neurológico, o bien por falta de conocimiento del esquema corporal.

Principalmente, sus consecuencias se evidencian en el desarrollo psicomotriz del niño.

Así, en función del tipo de trastorno y dónde se encuentre originado, dichas problemáticas variarán considerablemente:

1 Percepción y control del propio cuerpo. Estas alteraciones se producen por falta de conocimiento y representación del propio cuerpo. La más común es la asomatognosia. Generalmente, está producida por algún tipo de lesión cerebral. Cuando se sufre dicho trastorno, el niño no es capaz de identificar, y por tanto, nombrar, ninguna de las partes de su cuerpo. De forma más específica, la que más porcentaje de ocurrencia tiene entre la población infantil, es la asomatognosia digital. Debido a ella, el niño no reconocerá o nombrará los dedos de las manos, ya sean propios o ajenos.

2 Equilibrio postural y lateralidad. Generalmente, alrededor de los 5 años se define la lateralidad en los niños. Este proceso, consiste básicamente en el decantamiento (determinado previamente de forma genética) por el uso principal de uno u otro lado del cuerpo para realizar actividades cotidianas. Es en este momento cuando pueden surgir ciertos trastornos, o al menos, se harán más evidente. Los más observados son:Ambidextrismo. La lateralidad no se define correctamente, y por ende, el niño utilizará indistintamente tanto un lado como otro del cuerpo para las actividades cotidianas. Lo más frecuente, es percatarse de este al utilizar las manos. El problema de esta ambigüedad radica en que puede originar trastornos de orientación y percepción espacial.Zurdería contrariada. Se da en aquellos niños en los que, siendo zurdos, los adultos a su cuidado “fuerzan” el uso del lado derecho. El hecho de imponer una lateralidad errónea, puede causar problemas similares a los anteriores.Lateralidad cruzada. Sucede cuando los lados dominantes no lo son en su totalidad. Es decir, cuando a modo de ejemplo, domina el ojo derecho y la pierna izquierda, pero también la mano derecha. Además de los problemas de orientación y percepción espacial, también causa trastornos en el esquema corporal. En estos casos, como en el ambidextrismo, será necesario ayudar al niño a decantarse por uno u otro lado.

Trastornos de motricidad base

Los trastornos de motricidad base son aquellos que como su nombre indica, afectan a los mecanismos más básicos por los que se rigen esta acciones.

A diferencia de la psicomotricidad, que implica aspectos emocionales, la motricidad base, se encuentra integrada por elementos cognitivos, sensoriales y simbólicos.

En el caso que nos ocupa, serán estos los elementos cuyo desarrollo no sea el óptimo como para llevar a cabo con normalidad las actividades motrices. Generalmente, pueden agruparse de la siguiente forma:

1 Trastornos del equilibrio. Pueden tener múltiples orígenes, como articulatorios, musculares, visuales, acústicos, etc. Según su origen, podrán observarse unos u otros síntomas. Sin embargo, los más generales son los siguientes:Sensación de inestabilidad.Dificultad para movimientos básicos como: caminar, doblar esquinas, subir escaleras, pararse, etc.Tropieza o se cae con frecuencia.Camina con las piernas separadas.Muestran signos de descoordinación en sus movimientos.Están continuamente desorientados.Les es difícil caminar en lugares oscuros o con poca luz.La manifestación más peligrosa de los trastornos de equilibrio, es el vértigo. Con ellos, se producen grandes mareos, náuseas, y la sensación constante de que los objetos a su alrededor, e incluso que ellos mismos, se mueven.

1 Trastornos de la coordinación dinámica general. Son aquellos referidos a la incapacidad del niño de utilizar de forma simultánea varias partes de su cuerpo, de forma coordinada, con la finalidad de realizar una tarea cotidiana. Estas alteraciones, aunque pueden ser tratadas de forma sencilla deben trabajarse con precaución, ya que pueden tener consecuencias graves en la coordinación psicomotriz, visomotora, visomanual, etc. Estas últimas, son consideradas por los autores que nos ocupan como alteraciones por sí mismas.

Trastornos en las conductas neuromotrices

Alrededor de los 6 meses de edad, se produce un considerable aumento del tono muscular del bebé.

Como bien es sabido, la musculatura puede funcionar por movimientos voluntarios e involuntarios, aunque es cierto, que sobre todo en las edades más tempranas, son los segundos los que juegan un papel más importante.

En el caso de los niños que sufren trastornos en las conductas neuromotrices, dichos movimientos involuntarios no funcionan correctamente, por lo que producen espasmos que dificultan el movimiento del pequeño de diversas formas.

Las manifestaciones más comunes son:

1 Paratonía: el niño o niña no es capaz de relajar el tono muscular de forma voluntaria. A veces, incluso, en vez de relajarlos, los contrae de forma más exagerada.

2 Sincinesias: son movimientos realizados de forma involuntaria al contraerse un grupo de músculos, o al realizar otro movimiento sobre el que se centra la atención. Por ejemplo, mientras el niño escribe, saca la lengua.

3 Hipertonía: aumento exagerado del tono muscular.

Trastornos de las conductas perceptivo – motrices

Este tipo de trastornos está generalmente relacionado con la incapacidad de percibir correctamente los objetos que lo rodean, e incluso a sí mismo, de forma visual. Es decir, existe una problemática base de percepción visual.

Esta condición incapacita enormemente al niño a la hora de llevar a cabo cualquier actividad motriz, ya que necesita de dicha percepción para poder moverse.

Los principales trastornos perceptivos, son los siguientes:

1 Orientación espacial: esta capacidad se encuentra determinada por diversos factores como la percepción, el procesamiento de estímulos, el equilibrio, etc. La alteración de esta función, puede dar lugar a problemáticas no sólo motrices que impidan llevar a cabo actividades cotidianas al niño, sino también a nivel de aprendizaje, dado que le producirá dificultades a la hora de leer, escribir, realizar operaciones de cálculo y numeración, y en la organización general de todo lo que le rodea.

2 Discriminación visual: habilidad para diferenciar figuras muy similares (por ejemplo entre la letra b y d).

3 Constancia de forma: capacidad para reconocer una figura aunque cambie su color o forma (por ejemplo reconocer como muñeco a uno pequeño y vestido de azul y a otro grande y vestido de rojo).

4 Figura – fondo: es la habilidad para discriminar entre la figura y el fondo en el que se le presenta.

5 Memoria visual: capacidad de reconocer una figura que ya se ha visto previamente.

6 Relación viso – espacial: es la habilidad desarrollada para conseguir toda la información de una figura o entorno, sin verlo en su totalidad.

Todo ello influirá negativamente tanto en el ritmo y actividad motriz, como en la organización estructuración didáctica del tiempo de clase.

En el primer caso, la falta de percepción visual, ralentiza notablemente el ritmo con el que se lleva a cabo una actividad. Normalmente, a medida que dicha actividad es conocida, el tiempo de actuación va disminuyendo. En el caso de estos niños no es así. Todo ello, dará lugar a que la organización didáctica de los tiempos de clase, deba ser modificada de forma individual.

Trastornos en el conocimiento y la expresión motriz

Este tipo de trastornos viene dado principalmente por la falta de autoconocimiento de las propias capacidades.

En este sentido, el niño que no es consciente de las habilidades que posee, y en consecuencia, de cómo utilizarlas, poseerá múltiples dificultades a la hora de poner en marcha (al menos de forma consciente) sus expresiones psicomotrices.

En concreto, dos son los factores más influyentes:

1 Organización de las percepciones: la percepción visual es un proceso activo mediante el cual, el cerebro transforma la información que capta el ojo en una recreación de la realidad externa o copia de ella, que es personal. Como ya se ha comentado anteriormente, si existe algún tipo de trastorno tanto en la percepción del exterior, como en la autopercepción que el niño posee sobre sí mismo (por ejemplo sobre su esquema corporal) y sus capacidades, será imposible que las desarrolle con normalidad.

2 Preparación de los aprendizajes escolares: la estructura organizativa de la actividad escolar recibirá, sobre este tema, dos puntualizaciones. Por un lado, el modo en que los conocimientos estén estructurados, podrá influir negativamente en el desarrollo del niño. Así, si a modo de ejemplo, no se respeta la evolución natural del movimiento del niño (de lo más cercano a más lejano), es muy probable que le cueste seguir el ritmo pautado. Por otro lado, como ya se mencionó con anterioridad, el hecho de que un alumno sufra este tipo de trastornos, hará que su organización curricular sea diferente, al menos en cuanto a secuencia temporal se refiere, respecto a la de los demás.

4. Alteraciones del comportamiento

Las clasificaciones de las alteraciones comportamentales han sido muchas y muy variadas, desde las que se agrupan en función del ámbito preferente en el que se manifiestan (clasificación CIE-10 de la OMS) a las que prefieren la clasificación basada en descripciones de los síntomas más relevantes (manuales DSM de la American Psychiatric Association).


Sabía que...

El trastorno del comportamiento es una alteración de la conducta que a veces se diagnostica en la niñez y que se caracteriza por conductas antisociales que violan los derechos de los demás y las normas y reglas sociales apropiadas para la edad.

A continuación algunos de los síntomas que presentan los niño o niñas como consecuencia de una alteración de comportamiento, persistentes al menos durante seis meses, dentro de la etapa en la que el niño o niña presenta el trastorno:

1 DesatenciónNo presta atención a los detalles o comete errores por descuido en las tareas escolares.Dificultad para mantener la atención en actividades lúdicas.Parece no escuchar cuando se le habla directamente.No sigue las instrucciones ni finaliza tareas escolares.Extravía objetos necesarios continuamente.Descuida las actividades diarias.

2 HiperactividadMueve en exceso las manos, los pies y se mueve del asiento.Abandona el asiento de clase frecuentemente, en situaciones en las que debería estar sentado.Habla en exceso.Corre o salta en situaciones no apropiadas.

3 ImpulsividadSe precipita a dar respuestas antes de conocer la pregunta.Tiene dificultad para mantener el turno.Interrumpe y se inmiscuye en las tareas de los compañeros.

Junto a los anteriores trastornos, aparecerán otras categorías diagnósticas que se consideran englobadas dentro de las alteraciones comportamentales. Son las siguientes:

Trastornos de la eliminación (enuresis y encopresis).

1 Enuresis: emisión no voluntaria de orina por el día o por la noche, a una edad en la que se espera que haya control al respecto, es decir, más allá de los 3-4 años.

2 Encopresis: pérdida voluntaria o involuntaria de heces en niño o niñas mayores de cuatro o cinco años.

Aparecen como trastornos primarios y específicos, no asociados a un síndrome más general, que pueda considerarse como su causa. Constituyen pautas persistentes de comportamiento no adecuado a la edad del niño o niña, tendiendo a perturbar su relación interpersonal y su propio desarrollo.

1 Trastorno de ansiedad por separación: ansiedad excesiva e inadecuada desde cualquier punto de vista evolutivo referente a la separación, respecto del hogar o de las personas con quienes el niño o niña está vinculado.

2 Mutismo selectivo: persistente incapacidad para hablar en situaciones sociales específicas, a pesar de que el afectado hable en otras ocasiones.

3 Movimientos estereotipados: comportamiento motor repetitivo, aparentemente impulsivo y no funcional, que interfiere en las actividades normales y, en ocasiones, da lugar a lesiones corporales.

Los trastornos del comportamiento pueden aparecer bajo la forma de un trastorno primario, es decir, no deriva de otros problemas significativos del desarrollo infantil, o pueden aparecer como parte de un síndrome más amplio de alteraciones diversas.


4.1. Principales trastornos relacionados con las alteraciones comportamentales

La conducta del sujeto puede ser en sí la dificultad central del trastorno o uno de los aspectos más relevantes del problema. Dentro de este tipo de trastornos podemos distinguir los siguientes por su mayor incidencia e importancia en la edad infantil.

El trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH)

El TDAH es un trastorno específico se identifica habitualmente cuando el niño o niña ingresa en la escuela. Suele diagnosticarse antes de los cuatro años y prolonga sus manifestaciones a lo largo de toda la niñez, siendo frecuente que, junto a otras características externas, perdure más allá, especialmente cuando coincide con otras discapacidades, como, por ejemplo, retraso mental.

Este trastorno ha centrado la atención de los especialistas a lo largo de las últimas décadas, por su importante repercusión en el rendimiento escolar de los sujetos, así como por su carácter disruptivo, no sólo en el contexto escolar sino en el hogar y en todo tipo de situación social.


Sabía que...

La incidencia del trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH) en niños es entre 6 y 9 veces mayor que en las niñas.

El TDAH se considera un síndrome en el que se identifican tres síntomas básicos complementarios (DSM.III.R):

1 Déficit atencional: incapacidad persistente para el control voluntario de la atención, manifiesta incapacidad del sujeto para centrarse ante cualquier estímulo, de modo que la sensación de verse continuamente ‘atrapado’ por nuevos estímulos lo hace incapaz de inhibir la respuesta frente a ellos. Se considera el síntoma más característico. Estos niños o niñas presentan dificultades para centrar su atención durante períodos de tiempo continuados. El déficit atencional es un buen criterio diagnóstico a partir de los 6 años y durante la adolescencia, aunque no lo es tanto en la edad infantil, ya que no es hasta esa edad, 6 años, cuando la atención pasa a ser interna.Actividad motriz excesiva o hiperactividad: constituye el síntoma más llamativo del TDAH durante la niñez, y tiende a remitir notablemente con el transcurso de los años, llegando a ser sumamente leve en la adolescencia. Esta hiperactividad consiste en una actividad corporal excesiva y desorganizada, que se desarrolla sin ninguna intencionalidad específica u objeto concreto, asociándose generalmente a trastornos en la coordinación motriz y a movimientos incontrolados.Impulsividad: hace referencia a un déficit en el establecimiento de un autocontrol voluntario por parte del sujeto, dejando un comportamiento sin inhibición y una acusada tendencia a lo que se ha denominado ‘acting-out’, o tendencia a actuar los impulsos o deseos. Este síntoma se asocia a una baja tolerancia a la frustración y a la búsqueda inmediata de satisfacción de los deseos, con incapacidad para diferir la obtención de recompensas.


Ejemplo

Un ejemplo bastante común es el niño o niña pequeño que acompaña a la madre en el supermercado y decide abrir una caja de galletas para coger unas tantas situando la caja de nuevo en la estantería. E incluso el niño o niña que anda por la calle y decide cruzar de acera sin mirar previamente a ambos lados.

La impulsividad es una tendencia a actuar rápidamente sin tomarse el tiempo de planear o pensar sobre las consecuencias.

La acción puede ser repentina o como respuesta a un deseo fuerte de hacer o decir algo. Es causada por una lesión en la parte del cerebro que controla la habilidad de una persona para planificar, organizar y percibir.

Es común que las personas que sufren algún tipo de lesión en la parte frontal del cerebro, acarree con frecuencia problemas de impulsividad.

Trastornos por conductas perturbadoras

Los trastornos por conductas perturbadoras son alteraciones comportamentales donde el rasgo central es el choque entre el individuo y su entorno social, dando lugar un efecto simultáneo de dos circunstancias:

1 En primer lugar, el sujeto afectado manifiesta un acentuado déficit en la adquisición de ciertos comportamientos, considerados necesarios, para una adecuada interacción con el contexto en que se encuentra.

2 En segundo lugar, el sujeto presenta pautas de comportamiento sistemáticas de violación de algunas normas elementales, que regulan el intercambio social para sujetos de su misma edad en el contexto en que se encuentra.

Trastorno negativista desafiante (TND)

Este trastorno hace referencia a la manifestación de conductas excesivamente groseras, de rebeldía ante la autoridad y provocativas, acarreando un deterioro en la vida social y académica, sin que presente un trastorno de ánimo o psicótico. Es frecuente que se produzca en la mayoría de las ocasiones con niños o niñas y adultos que el sujeto conoce bien, por lo que la aparición de estas conductas puede no manifestarse en el ámbito escolar, quedando establecidas exclusivamente dentro del hogar. El niño o niña afectados por este trastorno tiende a protagonizar rabietas con frecuencia, molestan repetidamente a otros y se muestran hostiles y desafiantes. Los niños, niñas y adolescentes que presentan este trastorno muestran su ira hacia los padres y profesores, y en menor grado hacia los compañeros.


Sabía que...

Los trastornos por conducta perturbadora, el negativista desafiante y el disocial muestran síntomas de inadaptación social en el niño, niña o adolescente.

Es bastante probable que este comportamiento se vea agravado si el niño o niña recibe mensajes negativos de manera continuada de la familia y profesores.

Este trastorno puede ser el precursor del trastorno desafiante.

Trastorno disocial

El trastorno disocial (TD) se caracteriza por presentar ciertos patrones de comportamiento antisocial, que manifiestan niños, niñas y, sobre todo, adolescentes difíciles de controlar por parte de personas significativas del entorno, provocando un deterioro significativo en el funcionamiento cotidiano en el hogar y en la escuela.

1 El TD es más frecuente en los chicos que en las chicas, presentando algunas diferencias, según aparezca en unos u otras:

2 Los chicos muestran diferentes conductas de enfrentamiento, tales como robos, vandalismo, etc.

3 Las chicas expresan el problema en forma de ausencia de enfrentamiento, con mentiras, faltas injustificada a la escuela...

Un inicio temprano, antes de los seis años, y precedido por un trastorno negativista desafiante se asocia a un mayor riesgo de padecer posteriormente un trastorno antisocial de la personalidad.


Ejemplo

Un claro ejemplo del niño o niña con trastorno disocial es el de aquél que constantemente diseña y propone acciones para incumplir la normativa de cualquier institución -el colegio en este caso-. Trata de atentar contra cualquier tipo de mobiliario del centro, e incluso desafía a las personas con autoridad sobre ellos. No respeta las normas de convivencia ni del juego con los iguales y agrede a los compañeros sin causa justificada.

El principal rasgo lo constituye el ser un “patrón de comportamiento persistente y repetitivo en el que se violan los derechos básicos de los otros o importantes normas sociales adecuadas a la edad del sujeto” (criterio A DSM IV-TR año 2000). Se trata de desviaciones más intensas que la simple ‘maldad infantil’ o la ‘rebeldía adolescente’. Por lo general, implica la participación consciente por parte del niño, niña o adolescente en actos que involucran un conflicto con la normativa social o con los códigos de convivencia implícita en las relaciones en sociedad.

Trastorno de Tourette

El trastorno de Tourette (TD–Tourette`s Disorder), también llamado síndrome de Tourette (TS), es un trastorno neurológico caracterizado por múltiples tics repetidos. Los tics se manifiestan como producciones de sonidos vocales o como sacudidas musculares abruptas, involuntarias y sin sentido.

Los síntomas del TD generalmente aparecen entre los 5 y 10 años de edad. El síndrome suele iniciarse con tics leves y simples que involucran la cara, la cabeza o los brazos. Con el tiempo, éstos se vuelven más frecuentes y variados, extendiéndose a más partes del cuerpo, como el tronco o las piernas, y suelen tornarse más perturbadores para las actividades de la vida cotidiana.

Los síntomas del trastorno de tic transitorio pueden ser más evidentes durante los períodos de agotamiento, estrés o como consecuencia de la administración de algún tipo de medicamento. Además, estos tics pueden confundirse con otros síntomas como el nerviosismo, la ansiedad o la inquietud que muchos niños o niñas experimentan por diversas causas.


Sabía que...

Entre un 6 % y un 25 % de los niños o niñas en edad escolar experimentan un trastorno de tic transitorio, con síntomas que persisten al menos 4 meses, pero menos de un año.

Estos son algunos de los movimientos que se manifiestan:

1 Sacudidas de la cabeza.

2 Estrabismo.

3 Parpadeo.

4 Encogimiento de los hombros.

5 Muecas.

6 Movimientos de la nariz.

Los tics vocales (sonidos sin sentido), por su parte, suelen adoptar las siguientes formas:

1 Ladridos.

2 Ruidos de nariz.

3 Tos.

4 Escupir.

5 Ecos.

6 Ruidos obscenos.

7 Chasquido de la lengua.

Si los tics duran más de un año se clasificarán como tics crónicos.

Trastornos depresivos y por ansiedad

Los trastornos por ansiedad son trastornos psiquiátricos, cuya incidencia se considera frecuente en la edad infantil, y que puede solaparse con el TDAH y con los anteriores trastornos estudiados. Parte de esta situación encuentra su razón en que el niño, niña o adolescente que ha desarrollado cualquiera de los trastornos anteriores, presentará lo que se denomina ‘baja competencia social’, y sufrirá el rechazo de sus compañeros tras los primeros contactos, debido al estilo de interacción de éstos (escasa cooperación, elevado egocentrismo, deficientes habilidades de comunicación, baja comprensión de las señales sociales y pérdida de control ante situaciones conflictivas).


Sabía que...

La depresión en la niñez se empezó a reconocer sólo en los años 70. Su prevalencia en la infancia es del 1-2 % y, en la adolescencia, del 4-5 %.

5. Dificultades en el aprendizaje. Lectura, escritura y matemáticas

Problema de aprendizaje significa cualquier dificultad notable que un alumno o alumna encontrará para seguir el ritmo de aprendizaje de sus compañeros de edad. Las materias en las que con mayor frecuencia se encuentran estas dificultades son lectura, escritura y matemáticas.

5.1. Dificultades en la lectura

La lectura, alterada por diversos errores, distorsiona el aspecto expresivo y compresivo de la misma. Aquí se exponen algunos errores cometidos que provocan alteración en la lectura:

1 Omisiones: el niño o niña no produce el fonema correspondiente. Olvida leer una letra presente.

2 Sustituciones: el niño emite un sonido distinto al que realmente corresponde a la codificada.

3 Adiciones: el niño añade un fonema o sílaba a la palabra original, surgiendo a menudo nuevas palabras, por ejemplo, lee ‘casas’ en lugar de “casa”.

4 Presenta dificultad en algunas consonantes: “tr”,”bl”,”pr”.

5 Comprensión lectora incompleta.

6 Desmotivación ante la lectura.

7 Lectura lenta, silabeada o precipitada.

8 Pérdida en la lectura.

Algunas pautas y estrategias a seguir

Si bien es cierto que estos trastornos se manifiestan con una sintomatología concreta y más o menos común en los niños, también lo es que las circunstancias, nivel evolutivo, edad cronológica, ambiente, y por lo general, todo lo que rodea e influye en ellos, determinará el tipo de intervención que es requerida de forma individual.

Aun así, es posible destacar algunas pautas para dicha intervención a nivel de aula. Estas, siguiendo la línea de lo anterior, deberán ser adaptadas lo máximo posible a los requerimientos del alumno.

Entre las más utilizadas, destacan las expuestas a continuación.

1 Entrenamiento de palabras que contengan grupos consonánticos que le supongan una dificultad.

2 Lectura compartida: el niño o niña puede entrenar lo que se le asigne, para así hacerlo mejor ante sus compañeros.

3 Lectura cronometrada, para aumentar su velocidad.

4 Utilizar un cartón señalador, para así evitar perderse.

5 Acordar con el niño o niña previamente la lectura que le toca leer.


Aplicación práctica

Asiste a su aula un niño de seis años de edad que siente una total desmotivación hacia la lectura: le cuesta mantener la atención en esta actividad, debido a los constantes errores que comete. Esta situación está derivando en una actitud de permanente inseguridad ante sus compañeros y en una disminución de su autoestima. ¿Qué pauta podemos llevar a cabo para que la dificultad no se agrave y no acarree un problema posteriormente?

SOLUCIÓN

Una de las pautas que podemos llevar a cabo, entre otras muchas, para guiar de alguna manera la atención en la lectura de este niño es, por ejemplo, ensayar con él a solas la lectura que debe leer ante los demás compañeros, haciéndole sentir de alguna manera más positivo y seguro ante la lectura. Es muy recomendable ofrecerle la oportunidad de familiarizarse con esa lectura, ayudándole con nuestras indicaciones a corregir los errores que cometa. El refuerzo y reconocimiento de cada uno de los avances que realice, por muy pequeños que éstos sean, es imprescindible, para aumentar su autoestima y su interés por la lectura.

5.2. Dificultades de escritura y lectura

Se considera a la escritura como un instrumento para el registro y comunicación de las ideas. Se trata de una destreza de tipo motor que se desarrolla a medida que el niño o niña avanza en su vida escolar. La escritura se enseña en enlace a los restantes aspectos del lenguaje. Con la lectura, el niño o niña aprende a reconocer palabras que luego reproduce y con la escritura se le faculta para hacer frente a sus necesidades gráficas escolares y extraescolares.


Al contrario de lo que se piensa, los problemas lecto-escritores afectan al conjunto de materias escolares, ya que la dificultad de comprensión de textos e incluso de órdenes sencillas, se hace patente en todas ellas.

A algunos de los errores más usualmente cometidos en la escritura son:

1 Unión de palabras: escribe más de una palabra como si fuera una sola, por ejemplo, “micoche” en lugar de “mi coche”.

2 Adición de letras: introduce una letra que no pertenece a la palabra.

3 Fragmentaciones: escribe una palabra como si fueran dos, por ejemplo, “des pués”, en lugar de “después”.

4 Omisión de letras.

5 Repetición de palabras.

6 Caligrafía desorganizada.

7 Faltas ortográficas.

Algunas pautas y estrategias a seguir

A nivel de aula, dado el amplio abanico de actividades que ofrece el ámbito lector, se muestran a continuación varios ejercicios - tipo a partir de los cuales, es posible llevar a cabo actividades mucho más concretas y adaptadas al tipo de patología sufrida.

Algunas de ellas serían las siguientes:

1 Deletrear las palabras que acaba de escribir, para que él mismo pueda apreciar si se ha omitido o añadido alguna.

2 Practicar con mayor frecuencia las palabras con las que comete más errores, recompensando aquellas palabras bien escritas.

3 Trabajar con el vocabulario: se aconseja asociar este vocabulario a imágenes o dibujos, ya que este entrenamiento combinado, con apoyo en la memoria visual, es más efectivo.

5.3. Dificultades matemáticas

El objetivo de la enseñanza de las matemáticas no es sólo que los niños o niñas aprendan las tradicionales reglas aritméticas, las unidades de medida y unas nociones geométricas, sino su principal finalidad es que puedan resolver problemas y aplicar los conceptos y habilidades matemáticas para desenvolverse en la vida cotidiana. Esto es importante en el caso de los niños o niñas con dificultades en el aprendizaje de las matemáticas (DAM). El fracaso escolar en esta disciplina está muy extendido. Las principales dificultades son:

1 Comprensión pobre de los enunciados.

2 Errores por despiste a la hora de aplicar el signo.

3 Baja abstracción de los conceptos matemáticos.


Sabía que...

Un reciente estudio de la OCDE sobre el rendimiento de los escolares en 32 países, coloca a los jóvenes españoles por debajo de la media en habilidades como lectura, interpretación de textos, comprensión y resolución de problemas matemáticos y conocimientos científicos.

Algunas pautas y estrategias a seguir

Puesto que en la Educación Infantil, la enseñanza de las matemáticas posee contenidos muy básicos y bien delimitados, las dificultades en torno a ella son relativamente fáciles de localizar.

En este sentido, las actividades propuestas a continuación no sirven únicamente para eliminarlas, sino también para prevenirlas:

1 Proporcionar un esquema interno que le facilite los pasos a seguir.

2 Asignar un color a cada signo, así la suma es verde, la resta es roja…

3 Entrenamiento mental de operaciones, para ir eliminando el uso de los dedos como apoyo al hacer operaciones.

4 Representar mentalmente los números, siendo capaz de visualizarlos cerrando los ojos.

5.4. Técnicas de modificación de conductas

El comportamiento normal en los niños o niñas depende de la edad, personalidad y del desarrollo físico y emocional del niño o niña. El comportamiento de un niño o niña puede ser un problema si no cumple con las esperanzas de la familia o si causa perturbación. El comportamiento normal o ‘bueno’ usualmente está determinado por el punto de vista social, cultural y del desarrollo, que marcan lo que es o no es apropiado.


Ejemplo

Usted es educador de un aula de niños y niñas con 3 años y sabe que los niños y niñas se muestran remolones a la hora de hacer fichitas. Le cuesta controlarlos, así que siempre que llega la hora de las fichitas, le recuerda que si lo hacen, después saldrán al patio a jugar un ratito antes de lo previsto.

Si esto lo hace una vez sí y otra no, alternando, tendrá más efecto que si lo hace siempre, ya que en el segundo caso, con el tiempo, los niños y niñas llegarán a acostumbrarse y dejará de resultarles un refuerzo.


Sabía que...

El peor aliado del educador en los trastornos del comportamiento es dejar pasar el tiempo sin actuar.

Para modificar conductas hay dos modelos principales:

1 El refuerzo positivo: trata de incrementar la frecuencia de una respuesta mediante un refuerzo consistente en proporcionar un estímulo grato al sujeto. Lo que se conoce como el típico premio. El refuerzo de la conducta debe proporcionarse lo más inmediatamente posible, al menos, al principio del tratamiento.

2 El refuerzo negativo: consiste en incrementar la frecuencia de una acción deseable eliminando algo que resulta incómodo al sujeto, siempre que obre correctamente. Este refuerzo debe ser también lo más inmediato posible a la conducta deseada. Su aplicación puede ser de manera continua o intermitente.


Aplicación práctica

En su aula hay una niña de dos años y medio que aún no ha conseguido alcanzar el control de esfínteres. ¿Qué técnica o pauta puede llevar a cabo para motivar a la niña y hacer que realice sus necesidades en el lugar apropiado?

SOLUCIÓN

En primer lugar, usted, como educador, debería recordar periódicamente al grupo de alumnos, y en especial a esta alumna, que cuando sientan ganas de ir al baño, deben comunicarlo.

Es recomendable no castigar a la niña ante posibles olvidos, pero sí se le debe recordar que el lugar adecuado para hacer sus necesidades es el váter y que debe pedirlo cuando sea necesario acudir.

Otra pauta a tener en cuenta es premiar a la niña con sonrisas y halagos cuando haga sus necesidades en el lugar adecuado, reforzando la aparición de esa conducta. Además, se le puede explicar a la niña, de manera que lo entienda, que la falta de control de esfínteres puede dificultar su relación con los demás compañeros.

Las dificultades de aprendizaje pueden disminuirse notablemente mediante entrenamiento, con el objetivo de que el alumno adquiera y/o consolide ciertos hábitos y conductas positivas, y se eliminen aquellas conductas negativas. Para ello, es esencial el adecuado uso de las técnicas de modificación de conducta, que todo educador debe conocer y aplicar:

1 Premio: dado que el premio es algo agradable para el niño o niña, éste hará todo lo posible para conseguirlo. Pueden usarse como refuerzo actividades como ver la tele, salir a jugar, ir al cine, etc. Aunque, siempre debemos asegurarnos de que estas actividades son interesantes para el alumno concreto.

2 Castigo: implicará privar al niño o niña de aquello que le agrada. Su uso no siempre es efectivo, ya que si se abusa de éste pierde su valor, al convertirse en algo habitual y no puntual debido a una conducta concreta. El uso del premio o refuerzo ha demostrado ser más eficiente y duradero que el castigo.

3 Economía de fichas: es una combinación entre refuerzo y castigo. Consiste en proporcionar puntos positivos cuando el niño o niña produce conductas adecuadas, y en retirar estos puntos ganados, cuando son inapropiadas las conductas efectuadas. Cuando se considere oportuno, estos puntos podrán canjearse por premios, cuyo valor se habrá pactado anteriormente entre el educador y el niño o niña. Esta técnica es bastante eficaz para niños y niñas de entre 3 y 12 años.

4 Tiempo fuera: consiste en aislar al niño o niña en un lugar carente de estímulos durante un periodo de tiempo razonable, como consecuencia de haber producido este una conducta inapropiada que se quiere reducir (rabietas, insultos...).


Sabía que...

Cada niño o niña es un mundo y no hay estrategias universales eficaces para todos ellos. Lo que funciona bien en un niño o niña puede no ser eficaz en otro. Aún así, hay una serie de principios que contribuyen a establecer, modificar o eliminar conductas en niños y niñas como poner límites, dar alternativas cuando se dice no o ser claro en las instrucciones.


Aplicación práctica

En su aula hay un niño con constantes y frecuentes “pataletas y rabietas”, no muestra atención a las explicaciones y actividades que se llevan a cabo en el aula y molesta constantemente a los demás compañeros y compañeras. ¿Qué técnicas utilizaría para modificar en lo posible este comportamiento?

SOLUCIÓN

Dependiendo de la edad del sujeto, y considerando si esas conductas inapropiadas pueden ser debidas a la existencia de algún trastorno superior, se pueden aplicar las siguientes técnicas:

1 Ganarle al reloj.

2 Pídale al niño o niña que haga una tarea. Ponga un cronómetro. Si la tarea se cumple antes de que suene el reloj, su niño o niña recibe el premio.

3 El juego del buen comportamiento (enseñar un nuevo comportamieno)

4 Escriba una lista corta de buenos comportamientos en una tabla y marque la tabla con una estrella cada vez que usted observe el buen comportamiento. Después de que el niño o niña se ha ganado un número pequeño de estrellas se le da un premio.

5 Marcas buenas / marcas malas. En un período de tiempo corto (más o menos de una hora) ponga una marca en una tabla o en la mano de su niño o niña cada vez que lo ve portándose bien.

6 Por ejemplo: si usted ve que el niño o niña está jugando en silencio, resolviendo un problema sin pelear, recogiendo juguetes o leyendo un libro, usted pone una marca. Después de un cierto número de marcas déle un premio. También se pueden hacer marcas negativas cada vez que los malos comportamientos ocurren. El niño o niña tendrá un premio cuando las marcas positivas superen las negativas.puede explicar a la niña, de manera que lo entienda, que la falta de control de esfínteres puede dificultar su relación con los demás compañeros.

6. Resumen

Los trastornos específicos del desarrollo en el aprendizaje escolar engloban a un conjunto de problemas que dificultan el adecuado progreso del niño o niña y la consecución de las metas marcadas en los planes educativos.

En función del área del desarrollo evolutivo implicada, se clasifican los trastornos más frecuentes en:

1 Alteraciones del habla y el lenguaje:Trastornos del habla:Alteraciones en la articulación: dislalia, y disartria.Alteraciones en el ritmo o flujo: disfemia o tartamudez, y habla taquilálica o farfulleo.Por la resonancia: disfonía y afonía.Trastornos del lenguaje: retraso simple del lenguaje, disfasia y afasia.Alteraciones de los órganos fonoarticulatorios: hipoacusia, disglosia, disartria y trastornos psicolingüísticos.

2 Alteraciones del desarrollo psicomotor:Trastornos en la organización del esquema corporal.Trastornos de la motricidad de base.Trastornos en las conductas neuromotrices.Trastornos de la lateralidad.Trastornos de las conductas perceptivo-motrices.Trastornos en el conocimiento y la expresión motriz.

3 Alteraciones del comportamiento:Desatención.Hiperactividad.Impulsividad.

Los principales trastornos relacionados con las alteraciones de comportamiento son:

1 El trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH).

2 Trastornos por conductas perturbadoras.

3 Trastorno negativista desafiante (TND).

4 Trastorno disocial.

5 Trastorno de Tourette.

6 Trastornos depresivos y por ansiedad.

Finalmente, se han visto las dificultades en el aprendizaje, concretamente de la lectura, escritura y matemáticas, y algunas pautas de actuación para el educador.


Ejercicios de repaso y autoevaluación

1. Según Picq y Vayer, ¿cuáles son las alteraciones más frecuentes en el desarrollo motor dentro de los trastornos de lateralidad?

2. Haga mención de algunos de los síntomas más característicos de los niños y niñas que padecen el trastorno de la hiperactividad.

3. La etiología de las perturbaciones que desencadena la dislalia como trastorno, ¿a qué dos grupos de razones se aducen?

4. Defina brevemente la tartamudez como trastorno del habla.

5. ¿Qué tres síntomas fundamentales presentan los niños y niñas como consecuencia de una alteración de comportamiento, al menos durante seis meses?

6. Relacione los errores que provocan alteraciones en la lectoescritura con las definiciones correspondientes.

1 Omisiones

2 Sustituciones

3 Adiciones

1 El niño o niña emite un sonido distinto al que realmente corresponde a la codificada.

2 El niño o niña añade un fonema o sílaba a la palabra original, surgiendo a menudo nuevas palabras, por ejemplo, lee “casas” en lugar de “casa”. El niño o niña no produce el fonema correspondiente. Olvida leer una letra presente.

7. Explique en qué consiste el refuerzo negativo.

8. ¿Qué diferencias se encuentran entre chicos y chicas que presentan trastorno disocial?

9. Enumere las principales dificultades que posee el alumnado de Educación Infantil respecto al aprendizaje de las matemáticas.

10. Identifique en el siguiente caso, qué tipos de dificultades escritoras se están presentando.

Durante la hora de dibujo, Merche ha retratado a su familia. Como siempre, siendo muy organizada, arriba del todo ha puesto la fecha: “Mandrid” (en lugar de Madrid), 18 de octubre de 2017.

Más abajo, ya en el dibujo, Merche ha pintado a su familia al completo al lado de casa. Debajo de cada persona o cosa, ha identificado quién es quién y qué es qué. Sin embargo, en la escritura de la niña, su casa se ha convertido en “micsa” y su hermana en “miherana”.

Capítulo 3

Instrumentos para el seguimiento del crecimiento y desarrollo físico

1. Introducción

La supervisión del crecimiento y del desarrollo físico ha sido tradicionalmente una actividad esencial del pediatra desde la creación de la especialidad, hace más de 100 años, en un mundo en el que el que la desnutrición, el hambre y las infecciones eran de las principales causas de mortalidad y subdesarrollo infantil. Actualmente muchas de estas causas siguen siendo factores de alteración del desarrollo infantil.

2. Crecimiento y desarrollo físico del niño o niña

El crecimiento y la maduración en el ser humano, es el resultado de la interrelación genético-ambiental, la cual determina que en la población habitual existan niños o niñas con diferentes ritmos de maduración y crecimiento: tardíos, promedio y tempranos.

El crecimiento está determinado genéticamente pero está determinado por un amplio grupo de factores nutricionales, ambientales, endocrinos, etc. La normalidad de todos estos factores origina la talla media determinada genéticamente para cada individuo.

Tabla de estimaciones en centímetros del crecimiento del niño o niña.


Desde el nacimiento hasta los 2-3 añosVelocidad de crecimiento, 24 cm (1.º año), 12 cm (2.º año), 8 cm (3.º año)
Etapa prepuberal- Se alternan los periodos de crecimiento a intervalos de 2 años.
- Velocidad crecimiento:- 6-8 cm (3-5 años)- 5-6 cm (> 6 años)
Etapa puberal- Caracteres sexuales secundarios.- Aceleración del crecimiento lineal.
Etapa post puberal- Ganancia estatura < 2 cm al año

3. Aparatos, técnicas e instrumentos

El desarrollo cognitivo infantil, al que hemos hecho referencia hasta ahora, no va a depender únicamente de ciertas características genéticas o estimulaciones tempranas.

Junto a ello y en correcto equilibrio, el desarrollo cognitivo del niño también dependerá de su desarrollo físico y vital. Para que este sea óptimo, no solo se indican ciertas normas y pautas a los padres y educadores. También desde el ámbito sanitario se aplican estándares para la medición de diferentes partes indicadoras de anomalías del desarrollo, así como para poder llevar a cabo un seguimiento diario de dicho desarrollo.

Para ello, son usados múltiples instrumentos, aparatos y guías estandarizadas que además de proporcionar datos cuantificables, ayudan a que, dentro de cada caso particular, podamos realizar una valoración objetiva del estado del niño.

De la forma que más estrechamente nos compete, será necesario que sepamos identificar y utilizar ciertos instrumentos, interpretar los ya mencionados estándares empleados en estos casos, y reconocer las enfermedades más comunes que pueden contraer los más pequeños.

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Litres'teki yayın tarihi:
22 ekim 2025
Hacim:
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ISBN:
9788417343743
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