Kitabı oku: «Espíritu, evolución y virtud»

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LILIANA BENITEZ

Espíritu, evolución y virtud
Política popular


Benitez, Liliana

Espíritu, evolución y virtud : política popular / Liliana Benitez. - 1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2021.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-87-1823-1

1. Ensayo Sociológico. I. Título.

CDD 301

EDITORIAL AUTORES DE ARGENTINA

www.autoresdeargentina.com info@autoresdeargentina.com

Queda hecho el depósito que establece la LEY 11.723

Impreso en Argentina – Printed in Argentina

Índice de contenido

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Créditos

Índice

Introducción

1. Conciencia Superior

2. Conciencia colectiva

3. Conciencia individual

4. El espíritu colectivo de las cosas y las especies

5. La parábola del sapo y el mosquito

6. Evolución y virtud. El delicado equilibrio

7. Relevancia y Postulado. El arte de lo posible y lo probable

Los tres paradigmas de la Virtud

La virtud humana

La virtud divina. Muerto el rey viva el rey

La virtud del espíritu individual

8. Pensamiento y sustancia

9. El espíritu de la política

10. Política y Religión

11. La parábola del rey sin corona

12 Política. Justicia. Religión. La divina trinidad en la tierra

Reflexión final, el gusano y la manzana, y otros tantos más

Haciendo salvedades, la política

Haciendo salvedades, las Religiones

La leyenda de un pueblo perdido en el tiempo

Haciendo salvedades, la Humanidad

Cuento

Sinopsis

“A vos, hijo, que me hiciste parte de tu eternidad”

Ma...

Introducción

Creer en lo que no es, es no creer en lo que es.

Podemos identificar al hombre y a la mujer en el planeta tierra como animales de costumbres, arraigados en su condición de bestias en camino a su evolución, pero hubo un principio en todo este desarrollo que se denomina vida, en los primeros pasos de la creación de todas las cosas del planeta.

Un rayo de luz se manifiesta en una conciencia superior, una energía ígnea que tiene como propósito representar y ejecutar un universo, compatible con la expansión del conocimiento superior de todas las cosas desde la iluminación del gran Espíritu del Universo. Y no responde a ninguna construcción religiosa creada por el hombre y la mujer, dado que la obra universal se representa a sí misma en estos seres con luz propia que tienen la potestad de iluminar, alineados al plan, la filosofía y el espacio de tiempo infinito siendo el movimiento, la causa y el efecto de un “Todo.”

Cuando se dice tiempo y espacio se está diciendo aquí y ahora, interpretando el libre albedrío que estos seres aplican al envase y no al contenido teniendo por finalidad la separación entre una y otra forma de existencia, dado que el hombre y la mujer son el envase y el espíritu es el contenido. Es como decir aquí y ahora somos finitud porque eterno es el espíritu del Universo y todo lo que este irradie desde ese camino evolutivo que es la vida infinita del espíritu.

Estos seres de luz son la energía que iluminan los espacios, donde se produce la transición que el espíritu tiene encomendada, comprendiendo que las leyes universales no son compatibles con las leyes establecidas por los seres humanos porque todo lo que es obra de la humanidad está bajo sospecha universal solo por ser la cosa artificial, por lo tanto la vida del espíritu es infinitamente eterna y en todo lo demás se aplica la ley de principio, desarrollo y fin.

Creer en lo que no es, es no creer en lo que es, dado que la historia se ha ido extrapolando de un macro veraz a un micro falso en el transcurso de los tiempos originando el efecto causal que hace de la humanidad, lo que hoy es la humanidad, producto de estas religiones que copularon con la ignorancia, la soberbia y el fraude explícito, pero esto sería subjetivo si no hubiera un interés creado en el hombre superior sobre el hombre inferior como presa a capturar.

Es el hombre magnífico por el hombre común la gran mentira, porque no existe el hombre superior sólo existe el hombre y la mujer honrando su naturaleza, en un universo donde todo es parte del mismo plan.

La humanidad transita por procesos vacíos de virtudes espirituales desde la necesidad de ser y contener, a la de poseer y atesorar, desde la energía espiritual hasta la debilidad de la materia y no coincide con el pensamiento, que es el elemento de inteligencia superior universal y el poder causal de la manifestación de todas las cosas, donde el razonamiento que es propio del ser humano, (la razón) es lo finito de la materia y que por lo mismo manifiesta una contraposición con el pensamiento universal, que se representa en la memoria del espíritu individual como contenido de virtud eterna.

Es necesario reflexionar sobre el dios de los hombres y arribar a una realidad exponencial entre una verdad que se busca y una mentira que se encuentra fácilmente y se acepta con toda naturalidad, porque lo que alguna vez fuera altamente improbable pero aceptado por la necesidad imperiosa de que en esos tiempos en algo había que creer, pasaron muchos soles y lunas y hoy el compromiso de la reflexión expulsa al relato, y aceptar la tentación de pensar que el hombre creó a Dios a su imagen y en semejanza a las debilidades de su carne y en la inestabilidad de su carácter iracundo e impiadoso hacia la mirada de la humanidad, es una construcción intelectual que nos condena a ser impíos y herejes según los grandes creadores de estos relatos, pero valientes y sinceros con nuestra naturaleza espiritual según las leyes del Universo.

Quién puede creer en estos tiempos en un Dios surrealista cuando es obvio que el hombre no está hecho a semejanza de Dios sino Dios a semejanza del hombre, pero no del hombre común sino de aquellos otros auto ungidos, que haciendo una salvedad muy importante nada tiene que ver en todo caso con el Nazareno y su ministerio.

Si hay un modo de desnudar a estos monjes negros y exponerlos desde la mortaja del resentimiento donde descansan sus muertos, es desde lo aparente de sus relatos a lo real de la historia de la humanidad que ellos mismos fraudulentamente escribieron, aunque a estas alturas para no quedarse en la melancolía del relato es más práctico quemar los viejos libros mentirosos donde ocultamos todos nuestros fracasos por no habernos liberado a tiempo de aquellos mal intencionados que solo supieron castigar al débil y proteger al fuerte, pero más importante aún para comenzar a escribir la historia real de la humanidad.

La humanidad cree que va dejando atrás su historia pero permanece en un estadío atemporal, se arrodilla ante un dios y trabaja para otro, cree en lo que no es y descree de lo que es, y quizás sea ese uno de los motivos por el que hace una lectura liviana de aquellos primeros tiempos a estos tiempos modernos, porque pareciera ser más conveniente echar un manto de piedad y olvido a hacer honor a la verdad reivindicando las victimas que dejo este proceso oscuro de la historia del concubinato entre la política y la religión, que involucra necesariamente a estos monjes negros que fueron los autores y actores de la literatura más cruel y mentirosa en la historia de la humanidad.

Más temprano que tarde la Luz del conocimiento espiritual iluminará a la humanidad y transitará sobre realidades su destino en este transcurrir de tiempos modernos, y comprenderá de dónde viene, en dónde se está y hacia dónde se dirige, reflexionando de que no hay cárcel más estricta que la libertad de Ser y ejercer. Pero por sobre todas las cosas, no se manifieste en el fetichismo de creer en lo que crea y luego descree, porque detrás de estos valores naturales la mirada humana actúa como una matriz mentirosa que no deja de parir cuestiones intelectuales que por estos tiempo deben dejar de ser un motivo de discusión.

Nos reconocemos desde lo individual como seres diferentes unos de otros y nos emparentamos desde las construcciones intelectuales llamando pares a los que empatizan con nuestras pasiones y en la disyuntiva de ocupar un lugar en el bando opuesto a nuestras realidades, vamos liberando espacios que fácilmente es ocupado por el opresor calce los zapatos que calce, espacios que a la hora de ser recuperado nos convierten en el victimario donde primero fuimos víctimas.

No es empatizando con el enemigo que vamos a construir un mundo mejor, porque hay un mundo mejor construido por el enemigo y donde no tenemos lugar porque no han dejado un espacio por ocupar.

Entonces si la humanidad va a salvarse de la humanidad primero debería preguntarse si está interesada en afrontar los costos para luego poder disfrutar de los beneficios. No están arriba las clases sociales altas, están delante nuestro y ese es el trayecto que debemos transitar porque no solo debemos alcanzarlos que sino también rebasarlos, y es tan simple como explicar que no tenemos alas pero si tenemos pies y esta carrera se gana corriendo y no volando. Quizás como metáfora se lea desde un lugar ingenuo, pero convengamos que lo más ingenuo es creer que estos desalmados nos miran desde allá arriba cuando en realidad nos miran por sobre el hombro como aquél que teme que lo alcancen y rebasen.

Por lo mismo no existe el hombre superior por sobre el hombre inferior, existe el hombre, la mujer y el mundo natural y material que los rodea y es la realidad más homogénea de la humanidad que comparte con el universo. Transgredir las leyes del Universo tiene sus consecuencias y es un alto costo a pagar si se pone en riesgo el planeta.

Y para salir un poquito de este hilo conductor literario, me gustaría exponer las diferencias intelectuales que hacen los políticos cuando ya son electos gobernantes elegidos por las mayorías, se refieren a ellos desde el nosotros políticamente hablando desde el discurso, y están dejando afuera al pueblo porque si ellos son nosotros, nosotros somos los otros, que les quede claro que somos nosotros el pueblo y ellos nuestros representantes elegidos por nosotros el pueblo y de ninguna forma somos los otros.

Y volviendo al tema de este texto para nada académico, (y por lo mismo no contiene ningún tipo de bibliografía) porque está inspirado y dirigido en primera instancia a las personas más sensibles y vulnerables del pueblo trabajador y luego al resto del conjunto, estas son las reflexiones más profundas y los sentimientos más honestos que fui capitalizando en el transcurso de mi vida, que ha sido azarosa y a la que no le debo nada.

1. Conciencia Superior

El Universo es la Conciencia Superior y se manifiesta dando Luz a toda forma de vida en el planeta tierra. Hubo un principio de algo que lo hizo eterno y ese algo fue fundamental para definir el estado de la nada y el comienzo de una inteligencia superior que obró dando Luz a tanta oscuridad y vacío.

Esta energía de luz fue la causa del origen que dio luz a una conciencia colectiva del pensamiento como movimiento, acción, reacción y sustancia, Conciencia Superior es la energía fundacional de todas las manifestaciones espirituales. Es el gran Espíritu y el creador del espíritu de todas las cosas físicas en el planeta Tierra y en todo lo que tenga lectura física y extra sensorial en este universo que vemos y en todo lo demás que no tenemos conocimiento intelectual, pero que la razón humana indica que no somos la única forma de vida planetaria.

La visión que tenemos del Universo es muy limitada, porque con toda la tecnología y las ansias de conocimiento intelectual que empujan a las ciencias a estudiar el universo en búsqueda de otras formas de vida planetarias, (porque seguramente no somos la única manifestación de vida en el universo) y lo que es más importante aún, pareciera ser que nuestro viejo mundo empezó a dar malas señales no habría que desestimar la idea de una mudanza en vez de empezar a cuidar el planeta,

Y si hay algo muy difícil de entender en todo esto es la mediocridad de nuestra humanidad. Desde el abuso sobre los recursos naturales para todas las formas de vida en el planeta por la avaricia de un grupo reducido de seres humanos mafiosos que con sus acciones han llevado a estos límites a la humanidad y al planeta.

Claro que hay algo más en todo estos movimientos científicos y es el hecho en sí de que se empieza a tomar conciencia, quizás de un nuevo despertar universal que está haciendo de los hombres y mujeres desde un sentido natural del pensamiento iluminado, percibir que desde lo material de las cosas solo verán lo material de las cosas, pero desde esa visión natural del espíritu individual humano se abra paso a la memoria astral del universo y se llegue al conocimiento real de todo aquello que no se ve ni se toca pero que es tan real como el oxígeno que respiramos.

La humanidad se ha impregnado de religiosidad divina en la necesidad de dar respuestas a todos estos interrogantes en el comienzo de la historia, pero arribando a estos tiempos llenos de dudas e incertidumbres ante lo desconocido y todavía conservar parte importante de esas antiguas y dudosas creencia, hoy la razón insta a tomar otros rumbos porque no va a ser desde los dogmas religiosos que la humanidad retome su desarrollo y evolución. Y tampoco va a ser subiéndose a un arca que esquive el desastre.

Liberar la mente y reconocernos desde lo individual dentro del gran colectivo humano es el primer movimiento a una acción que nos conduzca a una reacción donde el pasado no puede ocupar un tiempo presente desde la conciencia cognitiva de las cosas.

Se habla de tiempo y espacio, de acción y reacción desde lo universal del pensamiento iluminado, porque hay algo más importante en todo lo que compromete a la humanidad desde el verdadero plan del universo que nada tiene que ver con los destinos condenatorios de una línea de pensamiento antiquísima que solamente muestran en la actualidad una realidad mal intencionada con un fin que no se ajusta a las leyes del Universo.

Los tiempos en todos los tiempos son una consecuencia de los actos de la humanidad, porque un resultado poco iluminado nos detiene en ese espacio de tiempo que es el pasado oscuro y aunque la realidad humana percibe que está viviendo el aquí y ahora cada vez que reitera la misma situación vive emocionalmente en el mismo espacio de tiempo en que ocurrieron las cosas.

El Universo es el gran mago para transmutar el pasado en presente y el futuro en una figura abstracta en simultaneidad con los espacios de tiempos que pudieran surgir desde lo emocional del espíritu individual de las personas, y desde lo colectivo de la construcción del pensamiento lógico.

Todo puede suceder sin que suceda a la sensibilidad humana y por lo mismo pareciera no suceder, y aún así estas dos realidades que habitan en el mismo espacio no habitan en el mismo tiempo. Entonces ya que no somos títeres manejados por hilos del destino debemos considerar que el destino es una figura imaginaria de la humanidad, porque el universo en un instante puede transmutar los tiempos, espacio, lugares y formas, y son estas las cuestiones que desorientan la visión humana esto que yo veo no es lo que es, por lo tanto no es real, y un ejemplo es cuando vemos un mueble, no vemos una semilla que fue la que germinó un árbol para que este nos diera la madera y esta se convirtiera en ese mueble; pero no es la visión natural humana lo que muestra la realidad iluminada del Universo, sino la visión espiritual lo que le da Luz de conocimiento sobre la realidad inmaterial de todas las cosas desde lo extra sensorial de la proyección humana, y también desde lo material de las cosas, el ojo humano se detiene a ver el destino final de la cosa y no el origen.

Es la dialéctica de lo ideal en todas las expresiones donde se construye una línea de pensamiento en base a una comprensión intelectual con una estructura material sobre una figura imaginaria, invisible e inmaterial, entonces no hay criterio valido para dar una lectura auténtica a todas las respuestas que da el Universo en todos los tiempo, incluso en el aquí y ahora, dado que son las formas dentro de otro espacio similar que alimentan la imperfección humana, totalmente opuesta a la realidad que manifiestan las leyes del universo, alteran y confunden desde la razón y la lógica, porque entorpecen la posibilidad de llegar al entendimiento sobre ellos, nosotros y los otros que en el proceso evolutivo según las leyes del Universo somos nosotros mismo en un efecto espejo, en otro tiempo y otro espacio y aún así en el mismo lugar.

Hay un orden natural en las leyes del Universo que no consideran las leyes artificiales del Dios fabricado por el hombre para objetar y no ser objetado, para mandar y no para obedecer, un Dios que responde desde las obras ajenas como propias porque no hay nada más parecido en el hombre que la visión de sí mismo, por eso este Dios le responde en imagen y en semejanza.

2. Conciencia colectiva

Estudios científicos sostienen que el planeta tierra tiene una antigüedad de 4.543 de millones de años aproximadamente, y el tema en cuestión no es referente a cómo se formó la tierra más allá del Big Bang o la condensación o las piedras, el polvo o la solidificación, tampoco el tratamiento de las teorías sobre lo estático o lo expansivo del Universo, porque ya grandes estudiosos del tema lo han tratado brillantemente.

Concretamente el tema es referencial a una conciencia superior espiritual que fue quien dio Luz y vida espiritual a toda obra en sí en el planeta. Estos seres de luz son energías altamente virtuosas, llamados elementales, y responden a una comprensión distinta en el manejo de los tiempos. Las pruebas están desde siempre y son irrefutables, si bien todo es motivo de dudas en la creación, es por lo mismo que hombres y mujeres educados en ciencias referente a la investigación de estos fenómenos, en su búsqueda de respuestas sólo han encontrado un mar de desconocimiento científico.

Desde obras colosales arquitectónicas alrededor del mundo que para la época eran imposibles de construir hasta lugares naturales del planeta colmados de misterios (llámese accidentes geográficos) que la misma fenomenología no alcanza a dar explicación científica, demostrando así lo extremadamente limitada que es la inteligencia humana frente a este universo físico y espiritual.

Esta conciencia universal colectiva, de hecho es el organizador de todo tipo de energía en el planeta, y un ejemplo contrario son las religiones, dado que algunas sostienen el mensaje de legiones de ángeles enviados por Dios para salvar al mundo que nunca salvaron, y otras más agoreras con sus legiones de demonios que vinieron a practicar el exterminio de todo ser vivo en el planeta, culpables e inocentes, algo que tampoco ocurrió.

Claro está que en este sin fin de idas y vueltas el universo se manifiesta desde las catástrofes naturales hasta las plagas que atentan contra la raza humana corriendo el riesgo de llevarla a su extinción y esto no es palabra de de Dios, esto es producto del desquicio humano.

Es por lo mismo que este punto es una reflexión basándose en los hechos trágicos que se vienen aconteciendo de tiempo en tiempo y que no terminan de explicarse desde el razonamiento intelectual de las cosas, por ende lo que fuera que fuere no resiste análisis humano.

La conciencia colectiva deviene de una conciencia universal que sostiene y contiene la figura virtuosa de la humanidad exponiendo desde la luz del Universo todas las diferencias que surgen en la especie humana y que por lo mismo hacen a la fractura de cualquier idea ambiciosa sobre el planeta y la humanidad, como si se manifestara la elección entre una y otra forma de vida, cuando es obvio que el planeta puede sobrevivir sin la humanidad pero la humanidad no puede sobrevivir sin el planeta. Las diferencias siempre están, ya sean en las formas, en las cosas, en los géneros, los idiomas, las costumbres, y todos los opuestos a los que nos tienen acostumbrados aquellos que hablan mucho y dicen poco, pero eso no sería el problema porque en realidad más allá, de ser altos o bajos, claros u oscuros y todas las lenguas del mundo que nos distingan unas de otras, una sola cosa no cae en la diferencia y es el envase y el contenido, porque toda cosa es un envase que lleva dentro de sí un contenido, y no importa la forma del envase y no importa el origen del contenido, este es el mejor ejemplo de lo que significa el planeta para nosotros, porque él es nuestro envase y nosotros somos su contenido. Si se rompe el envase se pierde el contenido y no hay mucho más para explicar.

Hay una realidad que nos insta a la comprensión de ser o no ser virtuosos, y es desde ese lugar donde esta conciencia colectiva observa el libre albedrío humano y silencia al espíritu individual, dado que se es virtuoso desde el desconocimiento y nunca desde la razón, liberando el tiempo y ampliando el espacio para la lucha por el desarrollo del espíritu o el estancamiento del mismo y mucho tienen que ver las circunstancias que nos rodean porque todos formamos parte del todo en la magnífica obra del Universo en la que estamos incluidos.

Esta es una realidad oculta en las sombras de las sotanas que al paso de la historia han sostenido la obra de lo que no es, disfrazando sobre la letra escrita la apócrifa verdad revelada, por estos monjes negros que han destrozado el espíritu colectivo de la humanidad demorando su desarrollo y marginándola a un espacio atemporal y vacio de espiritualidad genuina.

Ya que la verdad es una sola y maliciosamente se traslada a otra realidad y se practica desde lo falaz de los dogmas impuesto, aún así no han cambiado ni cambiarán el curso universal de las cosas, aunque penosamente hayan contribuido a retrasar el curso de la evolución humana, es sugestivo preguntarse si se han atrevido a tanto porque son los representantes de alguien que por no ser real no se ve representado por ellos, estoy diciendo que no serán castigados porque no hay quien los castigue.

Sobrevivir a una de las épocas más impías de la humanidad no fue un hecho fortuito todo tiene una razón de ser, solo que la humanidad tiene que saber leer las señales que le envía el Universo, y no dejarse llevar por lo ligero de estos argumentos y otros tantos, de grupos preparados para tomar distraída a la humanidad.

Llamar cuestión de fe es invalidar todas las otras opciones que tiene la humanidad, para sobrevivir desde su propio conocimiento de las cosas al negacionismo fanático de las religiones, incluso a los mismos posesos incautos pero profundamente posesos, deja en claro que ante la apatía que produce eliminar a este Dios que no sufre o al menos no se lo ve sufrir y permitirse considerar otras expectativas no tan disparatadas, porque con solo mirar el cielo en toda su infinitud, mirarlo en el esplendor de sus noches brillantes de estrellas, y en sus días iluminado de sol , esa misma imagen es una pequeña parte del Universo.

Qué tan lejos se está de la verdad cuando se tiene la verdad expuesta al más inmediato de los sentidos que es la visión humana, cuántos siglos más tienen que pasar para que todos estos interrogantes se conviertan en respuestas serias que den soluciones aplicables.

Se tratan estos temas desde un micro espacio que es el que habitamos, y no vemos que desde la generalidad de este otro macro espacio que también habitamos, habita una inmensidad que se reconoce como Universo, porque de no ser así viviríamos en una casa sin piso y sin techo, y es por lo mismo que la conciencia colectiva no se nutre de negacionismo, tampoco se nutre de divinidades, únicamente se nutre de la energía que se desprende del Universo y porque conciencia colectiva es la nutrición hacia las demás formas de conciencia individual.

Es la causa original, la causa de todas las causas y estos elementales a los que se denominan conciencia colectiva, son los seres que en cualquier religión llamarían ángeles alados y plumosos, a diferencia estos seres de luz son inmateriales y no vuelan como los pájaros, se trasladan porque son sustancia y energía, ellos son la expresión del universo porque permanecen y actúan sobre la conciencia colectiva de la humanidad. La tarea que los convoca es de auxiliar a las personas en las catástrofes colectivas que suelen ocurrir de vez en vez, y aunque no es su labor evitar que estas sucedan porque no es tema del Universo lo provocado por la humanidad, se trasladan de un espacio a otro auxiliando a estos espíritus.

3. Conciencia individual

Esta conciencia colectiva dio origen a una conciencia individual, el hombre y su ser interior, su esencia y su todo. El hombre desde el inicio de la vida residiendo en la raza animal desde la autonomía de su especie, cubierto de incertidumbres por el desconocimiento de las cosas naturales que lo rodeaban y primitivo en su capacidad de raciocinio.

Este mismo hombre hizo una magnífica labor para la supervivencia de su especie, quizás la más débil de la raza animal, y fue su espíritu quien lo instó a evolucionar, profundizando sus sentidos físicos y transfiriendo al campo psíquico y a todo su fenomenal espacio infinito el principio del conocimiento de todas las cosas.

El pensamiento colectivo desde lo espiritual es la manifestación de la capacidad que puede contener y sostener las virtudes, porque siempre que un hombre piensa en el otro implica un compromiso emocional desde lo colectivo, y de ahí a la acción física la energía espiritual que se desarrolle será el desencadenante del propósito.

Las virtudes son un bien singular que se constituyen en un espacio de lugar donde la razón suele obnubilar las emociones, por lo tanto no necesariamente ese espacio es virtuoso, porque la virtud se practica desde la vibración del espíritu hacia la materia, siendo un rayo de luz que ilumina al colectivo humano, y es por lo mismo que un espíritu virtuoso lleva en SÍ su catedral eterna que es en última instancia donde se ha de inclinar.

Cuando el ser humano se encuentra frente a su propia muerte y reconoce y acepta su finitud echa mano al último recurso, que es la liberación de su espíritu dependiendo de la religión que profese, y así mismo aquel que en su libre albedrío no haya abrazado ningún credo pero haya hecho un himno de sus buenas costumbres, liberará de cargas extras su conciencia que es el corazón de su espíritu.

La conciencia es lo que el hombre y la mujer interpretan como receptáculo de intencionalidades y puede ser motivo de consideración aunque en realidad al que intentan purificar en última instancia es a su espíritu pero el error está en desarrollar un proyecto espiritual desde lo material y un ejemplo es: morire e iré al cielo, cuando en realidad este ser morirá y se quedará en la tierra, solo su espíritu irá donde le corresponda. La conciencia individual es el corazón del espíritu con quién entró en comunión el ser humano al nacer, es esa luz que ilumina su interior más profundo, y desde ese espacio absoluto de conciencia ambos deben vibrar en una misma sintonía.

Conciencia y conocimiento ocupan dos espacios diferentes cohabitando en un mismo campo físico, y se comprende que tener el conocimiento de las cosas y ser consciente del resultado que producen es muy diferente a los distintos estados de conciencias espirituales, que nada tienen que ver con la supervivencia del espíritu. Por lo tanto existen dos realidades, sobre un espectro infinito de lugar y en estas dos realidades, una material y otra inmaterial tienen dos lecturas distintas, la primera es el conocimiento desde la finitud de la materia y de las cosas físicas desde el espacio de tiempo que ocupa, la segunda desde la inmanencia del espíritu es la conciencia que a su vez es concomitante de los tres espacios de tiempo, pasado, presente y futuro.

Es importante destacar que en este espacio de tiempo y lugar existen otros espacios y que cuando el espíritu se despoja de la materia permanece en el mismo espacio de tiempo y lugar hasta que los elementales actúan sobre él y sus circunstancias, transmutando los espacios de tiempo y lugar donde seguirá desarrollándose el espíritu.

El ser humano transcurre su existencia en convivencia con su espíritu y cuando la muerte sucede, solo desde lo emocional el espíritu se va a llevar algo consigo, tanto sea virtuoso como trágico, pero no irá al cielo o al infierno por estos hechos, porque no existen estos planos en la realidad del espíritu, existe la carga emocional con la cual se nutre de la materia y la materia se nutre de él.

Un hombre y una mujer perversos, lo son desde su instinto primario, desde su naturaleza humana y sus circunstancias inmediatas, sin que intervengan sus espíritus en este tipo de acciones, en todo caso serán testigo circunstanciales de estos hechos.

Tampoco se puede desestimar que el espíritu es un conductor emocional y que puede incidir en los actos de la materia desde lo emocional, pero en última instancia la decisión final residirá en la materia.

La diferencia entre estas dos existencias evidencia un conflicto compartido, interpretando que no existe semejanza entre el virtuosismo del espíritu y la racionalidad humana, que es el hecho en sí que los une para representar la figura emocional de uno y la capacidad racional del otro, dado que entre la razón del hombre y la mujer, el virtuosismo del espíritu se constituye en dos naturalezas y una línea conductiva profunda separando una de la otra, para que ambas desde su espacio de lugar logren sus objetivos, y es ahí donde el espíritu individual comienza su trabajo evolutivo o de estancamiento.

La materia corre su misma suerte pero finita, cuando es en favor de la evolución humana, porque desde lo individual toda riqueza física producida será legítima para sus deudos, y lo que comprometa a la humanidad será legado universal. Entonces las obras que dejan los hombres y mujeres pasan a la posteridad para beneficio y evolución de la humanidad, léase ciencias, artes u obras humanitarias etc, y será desde lo emocional lo que se lleve el espíritu.

Una naturaleza humana con todas las inclinaciones materiales y un espíritu con un plan de evolución es la representación de la lucha entre el espíritu y la materia y es a partir del camino de la evolución que no le es propia la debilidad de la carne que con su concepción material está destinada a fenecer.

Dado que la vida es una circunstancia de la muerte, (léase bien este dato porque la persona puede nacer y morir a los diez minutos y es tema exclusivo de la materia y sus afecciones físicas), es el ángel de la muerte el encargado de liberar al espíritu poniendo punto final a la materia. Y es necesario aclarar que el ángel de la muerte es un elemental del Universo, y nada tiene que ver con los relatos falaces de las religiones.

El cielo y el infierno son alegoría según las conductas humanas desde el punto de vista de las religiones, y tiene una lectura muy ambigua si se permite desde el razonamiento básico, dado que son preguntas sin respuestas sobre las actitudes físicas de las personas pero con realidades a la psiquis humana, un ejemplo es “no se interpreta pero se representa”.

Se han transmitido desde los discursos religiosos demasiados conceptos falaces desde el desconocimiento de las circunstancia en que permanecen la materia y el espíritu, y cae por su propio peso el relato de las religiones cuando aseveran que los desaciertos que la materia cometiera en vida sean penosos a perpetuidad para el espíritu, porque este responde solamente a las leyes del Universo, ya que reanudará sus votos una y otra vez en su camino evolutivo que nada tienen en común con las sentencia del infierno según las faltas cometidas o el paraíso según lo que los credos entendieron por virtudes.

Nada más lejos de la virtud de la iglesia, es la virtud del espíritu regido por las leyes del Universo.

El espíritu es el hacedor de su propia realidad en el camino de su propia evolución y los hay menos o más evolucionados, sabios y nobles, pero también los hay menos voluntariosos o solidarios con la materia, entonces pueden ocurrir que no vibren en la misma sintonía.

El espíritu es la conciencia universal del pensamiento, porque es acción, reacción, sustancia y movimiento, y aunque está lejos de tales infortunios por ser luz y conocimiento por menos evolucionado que se encuentre permanecerá atemporal en la justa medida de las circunstancias vividas desde la materia por él mismo.

También es una realidad manifiesta que se expone frente a un absurdo, la supuesta culpabilidad del espíritu y la inocencia de la materia y el ejemplo es “dado que mi vecino robó un banco iré preso por ello”,

Claro está que el espíritu guarda memorias anteriores y capacidades desarrolladas, aún así no todos los espíritus manifiestan el mismo grado de evolución y vibración universal ya que según su derrotero es su nivel evolutivo.

Su tránsito por la vida humana tiene mucho que ver con su grado de vibración, y no es lo mismo evolución que vibración, y por más que una cosa lleve a la otra, muchas pueden ser las causales que dificulten dicha acción. Un mal hombre al transgredir las leyes universales y las suyas propias insta a su espíritu a hacer el trabajo de conversión hasta donde le sea posible para resguardar su propia integridad espiritual.

El espíritu es legítimo e inmemorial, es el agujero atonal y el propósito emocional, todo en él es un misterio desde el principio de los tiempos, porque no se tiene memoria de esos tiempos y porque mucho y falso se ha transmitido a la humanidad. (En lo personal y en concomitancia con mi espíritu puedo asegurar que esa energía que se manifiesta en mi interior es un rayo de luz y conocimiento venido del gran Universo al que llamo espíritu, y nada tiene que ver el ocultismo en este punto, porque desde ya mi espíritu está expuesto en el tratamiento de estas letras y en el tránsito por la vida).

Sabiendo que en estas realidades religiosas no nacen espíritus libres y puros la duda está en considerar si compartimos el mismo espíritu todos y todos somos culpable de la misma culpa, (el eterno pecado religioso que desde ningún espacio de tiempo es universal), o si el espíritu es a partir del individuo como tal y único, y porque antes que se manifestaran las religiones ya estaba el hombre y la mujer en pie conviviendo con sus contradicciones físicas, intelectuales y espirituales, es obvio que cada ser humano lleva en su interior esa energía llamada espíritu.

Considerando esto último, el espíritu deviene de una Conciencia Superior que irradia primero a una Conciencia Colectiva y que esta última irradia a una conciencia individual que es definitivamente la representación del Espíritu como acción reacción, sustancia y movimiento.

El Universo frente a una humanidad tan estruendosamente ignorante ante lo espiritual del proceso de la vida se manifiesta silenciando al espíritu y limitando su memoria astral. Este concepto es tan válido como decir que la humanidad está negando su propia naturaleza individual más allá de lo colectivo, y por lo mismo es responsable de sus desaciertos, entonces la interpretación correcta sería: qué lejos están los humanos de la humanidad.

Frente al interrogante de cómo el ángel de la muerte aplica la diferencia en el tratamiento a los hombre y mujeres de buenas costumbres o malas costumbres en el momento de fenecer, es referencial a las circunstancias vividas por ambos, y debido a que su labor consiste en el manejo del tiempo antes del final, se puede estimar, salvando las distancias, el tiempo y la forma que dará o quitará lo traumático del proceso, y es porque frente a la muerte inminente de la materia el espíritu se desliga antes, nunca después.

Cierta letanía se manifiesta en situaciones en que el espíritu se desliga frente a la finitud de la materia que continúa con vida mecánicamente asistida, y los deudos renuevas sus esperanzas en una instancia donde ya se aplicó la ley del universo. Estas experiencias espirituales se producen porque al quedar el envase libre de contenido cualquier otro elemental podría desarrollar cambios en la materia desde los espacios emocionales. Muchos son los hechos espirituales donde interviene el universo aplicando la ley del equilibrio en tiempo y espacio, y muy poco se conoce de estas técnicas espirituales.

Entonces la justa medida de las cosas siempre dependerá de los sucesos provocados por los seres humanos que no se ajustan a las reglas universales, ni a las suyas propias, porque si de algo no se debería dudar es de que el universo es el hacedor del universo, y todo lo que eso representa cuando se dice naturaleza, en realidad se está diciendo perfección y espiritualidad, pero cuando se dice humanidad se puede aplicar cualquier lectura menos naturaleza espiritual.

Los seres humanos desconocen pero sospechan un sentido, un grado de sensibilidad diferente, un sentimiento que viene desde su interior más profundo que suelen denominar intuición, y en ese espacio de perturbación ante lo desconocido de su ser interior se manifiesta el concepto de la duda donde el espíritu permanece en silencio.

El hecho universal de la vida se da en todas las especies y todas tienen la cualidad del espíritu, y no tiene que ver con la evolución sino con la vibración del espíritu humano, que ante una situación que le incumbe vibra pero no evoluciona porque la evolución o el estancamiento es una sumatoria de acciones que cumplen con las leyes del Universo, que no lo hace ni mejor ni peor, sino diferente dada la capacidad de raciocinio que tiene la materia, pero no por esto estas especies son menos necesarias para el plan del universo.

Obviamente es este el gran plan y la humanidad parte del mismo pero no la figura principal porque la figura principal es el Universo, dado que el hombre y la mujer han sido capaces de crear sus propios dioses pero no han creado el universo y al haber un más allá en la acción del pensamiento desde la virtud, se pone de manifiesto la reacción que es consecuente de la misma actitud léase “tengo un buen gesto porque Dios me ayudará”.

Este tipo de reflexiones solo se dan en el razonamiento primario de los seres humanos, porque lo conveniente seguido de lo mezquino no es virtuoso.

El sentido de la virtud espiritual es no conocer que lo que se está construyendo es virtuoso, porque virtuoso es aquel que no sabe que lo es, a diferencia de este otro que es perverso y sabe que lo es. Entonces ante la reacción que producen sus acciones se crea un movimiento que genera tal o cual situación, y es lo que hará a la sumatoria de hechos donde luego se aplicará lo que se llama Ley del Universo.

El virtuosismo espiritual es una línea muy delgada que se debe transitar con el conocimiento ancestral de su propia naturaleza porque aquel que todo lo niega se desconoce a sí mismo y si no conoce su origen tampoco podrá construir su destino con lucidez.

Es incorrecto aseverar que una muerte puede ser injusta o temprana por lo inesperado del desenlace, o solo los buenos y virtuosos mueren antes de tiempo, porque nadie muere en su víspera y porque el universo aplica la ley de lo causal, léase “Hoy honrarás tu deuda en tiempo y forma”. El ángel de la muerte llega cuando tiene que llegar y hace lo que tiene que hacer al liberar al espíritu de la materia y no es un hecho nostálgico ni romántico, es un suceso natural del proceso que se somete a las Leyes del Universo.

Muchas personas que han pasado por estas circunstancias traumáticas paranormales a las que han sobrevivido, relataron historias similares con distintas realidades sobre sus experiencias de descarnación, y todo indica que dependiendo de lo que la materia proyectó en vida sobre el futuro de su espíritu poco tiene que ver con el destino del mismo porque la vida del espíritu es un camino eterno a recorrer según el grado de su evolución cumpliendo con la ley que aplicará el Universo, y la materia como cosa muerta comienza su proceso de degradación.

4. El espíritu colectivo de las cosas y las especies

Partiendo de la base de que todo lo que tiene vida no humana vibra, el espíritu colectivo de las cosas ilumina todas las especies, y si bien no se ha dado una explicación científica sobre el espíritu del mosquito, se entiende que si exterminan a los sapos el diminuto díptero se convierte en una pesadilla para los humanos y el resto de las especies.

En la naturaleza del planeta hay una cadena evolutiva que abarca a todas las especies, que permanecen en sintonía con las reglas del Universo, un compromiso que implica buenas costumbres, por lo tanto alterar este orden equivale a un desequilibrio universal que da paso al principio del fin de las cosas, y no se comprende en qué estadío de amnesia se encuentra la humanidad que faltando a todos los pactos con el Universo y tomando como propio lo ajeno se atribuye roles superiores alterando todos los cursos de la naturaleza contra las demás especies, transformándose en el primer depredador del planeta y víctima de su propia barbarie.

Ante la amenaza que significa la humanidad para el reino animal y en su incapacidad de solucionar lo que mal provoca, al ir en contra de la naturaleza va en contra de sí misma, de sus propia naturaleza, porque del hecho sensible de la creación al suceso de lo que esto representa, por estas actitudes codiciosas que manifiesta, se produce una serie de circunstancias que están expuestas por el espíritu de las cosas y que afectan al reino animal, y al plan que está perfectamente direccionado para que vibre en la misma sintonía que el universo.

Ya que la creación fue concebida para la eternidad es por esta razón que debe ser respetada como una ley universal. No seremos eternos como materia pero aún así somos responsables directos de la continuidad de las cosas del planeta.

La humanidad como colectivo universal, es parte de un todo pero no es el todo porque el todo podría sobrevivir de manera natural sin la humanidad, ahora la humanidad sin el todo no hay modo de que sobreviva, sin agua, sin oxígeno y sin alimentos que es lo más inmediato y de forma espontánea que provee la naturaleza, la especie humana se extingue, porque es tan poco autosuficiente y tan dependiente del resto de las especies, que no dejo de preguntarme en qué estadío de su amnesia se encuentra que no comprende que si agotan los recursos naturales del planeta sus expectativas de vida tienen las horas contadas. Y no va a brotar la solución desde los hechos aislados para la salvación del planeta, sino de la concienciación del colectivo humano.

Entonces en una realidad donde las especies se igualan dado su grado de vibración, el elemento más importante en el hombre debe ser su capacidad de raciocinio, y su interés por todas las cosas que forman su hábitat, frente a las demás especies que solo se manejan por su instinto natural protegiendo su hábitat natural que es el mismo espacio de tiempo y lugar que habita el ser humano depredador hasta el límite del consumismo sublime, estos primeros parecieran ser más sabios ya que trabajan por y para la naturaleza del planeta, mientras que estos últimos solo degradan las posibilidades de un mundo que nació para ser perfecto.

El espíritu colectivo se pone de manifiesto en todas las formas de vida, y en ese orden de intersección natural de las cosas se desarrolla armónicamente el universo llámese micro y macro, por lo tanto es un misterio que aún sobreviva el planeta teniendo en cuenta que en un sistema natural se construye un mundo contra natura, y no solo por la depredación de la flora, la fauna y la explotación de los ambientes naturales del planeta, sino también por el grado de contaminación tanto sea por cielo, tierra y mar. Entonces la pregunta es ¿qué será de la naturaleza humana cuando haya muerto la naturaleza del planeta?

Y en este ir y venir de las circunstancia que rodean al todo de todas las cosas el espíritu del Universo se manifiesta enfrentando al hombre y a la mujer con sus profundas dificultades para resolver las cuestiones que provoca por sus pasiones mezquinas, ciegos de avaricia y miserables de toda consideración por aquellos que le dan paz, pan y cobijo.

Se presenta esta coyuntura de cruces de naturalezas, citemos la naturaleza del universo, la naturaleza del planeta, la naturaleza de las cosas y la naturaleza humana que está en las antípodas del resto del total citado, porque la humanidad es una circunstancia más desde lo global de su existencia en el planeta, y porque más allá de las multitudes que la conforman existe una individualidad del sujeto que se desprende de su micromundo y su micro naturaleza, el ejemplo sería: subirnos todos a un mismo colectivo pensado diferente, actuando diferente y manifestándonos de forma diferente, entonces las necesidades son diferente y las formas y los medios para colmarlas también son diferentes. Parece que no está en nuestra genética ese contrato humanitario en que el uno es el otro y el otro es el uno, con esto solo quiero decir que los humanos no somos solidarios.

Hay una línea de conducta estricta a respetar desde lo individual de las personas, que dice que donde terminan mis necesidades comienzan las necesidades de los otros, aplicar estas buenas costumbre nos hace mejores personas, pero si todos avanzamos sobre las necesidades de los otros y los otros avanzan sobre las nuestras, se transforma en una conducta humana de malas costumbres que nos expone como humanos frente a las demás especies, como los únicos depredadores del planeta, más allá de ser los responsables de tanta barbarie.

La conciencia colectiva individual del Universo actúa sobre la naturaleza del ser humano que permanece en un estadío primitivo desde el conocimiento de todas las cosas que parecerían no tener resolución y el motivo es la falta de compromiso de la humanidad sobre las cuestiones que el Universo le interpela desde lo individual hasta lo global de la misma, porque el espíritu colectivo de las cosas y de las especies es precisamente el protector de las mismas pero sin poder evitar el cataclismo, se manifiesta desde la omisión dejando al libre albedrío que las circunstancias se sucedan y provoquen lo que provoquen será cuestión de la humanidad la resolución del conflicto que surgiera producto de sus malas costumbres, porque no es el Universo el que está en serios riesgos sino el planeta tierra, las cosas y las especies que allí habiten.

El análisis sobre estos temas hay que hacerlos desde los movimientos proteccionistas humanos que los hay y son muchos y muy comprometidos con el planeta y sus especies, en un espacio jurídico donde la política tome posición sobre la justicia para que las leyes se apliquen en tiempo y forma sobre aquellos que en su propio beneficio atenten contra la naturaleza de todas las cosas del planeta.

Entonces si no entendemos que evolución es crecimiento y seguimos con la mala costumbre de destruir las cosas naturales en favor de las materiales el planeta no va a explotar por voluntad propia, la humanidad lo va a hacer explotar con ella adentro.

Será el fenómeno del árbol que se tala y después no hay cosa alguna que de sombra, y porque es tanta la soberbia que padecemos los humanos que hasta para tirarnos piedras entre nosotros nos escondemos detrás de ese mismo árbol que nos da sombra a todos.

Me imagino un carro con ruedas cuadradas tirado por un humano, o sea tracción a sangre humana e inmediatamente después veo a la humanidad haciendo todos estos estragos en el planeta y pienso, que el carro con ruedas cuadradas es el planeta, todo ese esfuerzo para hacer las cosas mal solo a la humanidad se le puede ocurrir.

La humanidad tuvo épocas de esplendor donde todo era el descubrimiento de las cosas y donde brillaba el pensamiento desde las reflexiones profundas del pensador, pero también tuvo épocas de ocaso, donde todo era destrucción y muerte de todas las cosas brillantes del pensamiento y de las reflexiones profundas del pensador por el espanto de los tiempos oscuros que estos mismos veían venir. Si todo este proceso de destrucción y muerte es producto de unos cuantos malvados ambiciosos y un eterno concubinato entre la política y la religión, se dice por allí que matando al perro se acaba la rabia… si es que queremos volver a ser como humanidad el brillo de luz para este planeta.

Entonces el espíritu de las cosas y de las especies naturales no humanas que no incluyen lo material de las clonaciones, más allá que la intención sea terminar con el hambre en el mundo cosa que una vez más no ocurrió, tiene un destino significativo muy importante para el mundo en que vivimos y decirlo una vez más aunque caiga en una reiteración de la reiteración, es la salvación del planeta y la continuidad de todas las especies incluida la nuestra en un mundo natural y no artificial. Porque no se debe clonar una planta dando por descontado que la tierra no va a tener las propiedades naturales para como matriz albergar esa semilla.

En un mundo material y eternamente malvado hacer las cosas bien dura muy poco, porque entre las dilaciones políticas que se emparentan con la justicia y los credos mentirosos de las religiones, a la humanidad no le queda tiempo para el pensamiento reflexivo porque anda a tumbos por la vida defendiéndose del amo para no ser el esclavo.

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Yaş sınırı:
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Litres'teki yayın tarihi:
10 haziran 2025
Hacim:
191 s. 2 illüstrasyon
ISBN:
9789878718231
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