Kitabı oku: «GuíaBurros Desarrollo sostenible»
desarrollo sostenible
María cano
Agradecimientos
A la persona que además de darme la vida me ha inculcado el valor del respeto, mi madre.
Sobre la autora

María Cano es Ingeniera Técnico en Informática y Licenciada en Documentación por la UPV y Executive MBA por ESADE. Profesora en el European School of Economics y voluntaria como consultora y formadora en proyectos sociales. Después de más de 18 años trabajando en varios países Europeos en las industrias del Automóvil, Informática y Electrónica, en 2017 fundó Canussa.
Canussa nació con el objetivo de innovar en moda sostenible creando un proyecto económicamente responsable, ecológicamente respetuoso y socialmente comprometido.
La creación y gestión de una empresa de triple balance, le ha permitido a la autora sumergirse en los retos que plantea encontrar el equilibrio entre la viabilidad económica de un proyecto y la obtención de un impacto positivo en la sociedad respetando el medio ambiente desde cada una de las áreas de la empresa.
Introducción
No es una novedad que la forma en la que hemos producido y consumido para satisfacer nuestras necesidades ha dañado al planeta.
Somos perfectamente conscientes de que es necesario un cambio si queremos dejar a las futuras generaciones un mundo mejor, pero ¿sabemos en qué consiste el cambio?
El objetivo de este libro es ofrecer una visión objetiva de la situación insostenible a la que hemos llegado dando a conocer al lector las causas que la han provocado y ofrecer una mirada hacia el futuro analizando algunos de los cambios que pueden implementar tanto las empresas como los consumidores para conseguir un desarrollo económico que no dañe el medio ambiente.
Entender algunas de las causas que nos han llevado a la situación insostenible en la que nos encontramos, nos ayudará a entender qué es lo que podemos cambiar para frenar los impactos negativos en el medio ambiente y, en la medida de lo posible, revertir algunos de los daños ocasionados.
Indudablemente, las empresas han jugado un papel muy importante en el problema que se nos presenta, pero pueden y deben ser parte de la solución. Las empresas han de unirse al cambio hacia un desarrollo sostenible buscando el equilibrio entre el desarrollo económico, social y medioambiental.
El primer paso hacia el cambio es medir nuestras huellas, de esta forma podremos conocer en profundidad el impacto de nuestras acciones en el planeta y la sociedad.
Las energías renovables se presentan como una gran solución para reducir la emisión de los gases de efecto invernadero que están provocando el cambio climático.
Uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos es el de cambiar una economía lineal por una economía circular teniendo en cuenta el consumo de energía y recursos naturales, la reducción y buena gestión de los residuos y sin olvidar todo lo que las nuevas tecnologías pueden ofrecer a un desarrollo sostenible.
También analizaremos un nuevo concepto de empresa que nace con el objetivo de crear un impacto positivo y un nuevo tipo de economía colaborativa que fomenta facilitar la reutilización y los servicios compartidos.
Finalmente, este libro debería de hacer reflexionar al lector, como consumidor, sobre el papel que juega en este cambio tan necesario. Es hora de que como consumidores seamos conscientes de qué hay detrás de los productos y servicios que consumimos y qué impacto tienen en el medio ambiente y en la sociedad nuestros hábitos.
Cambiando nuestros patrones de consumo, consumiendo de forma consciente y responsable, moviéndonos de forma diferente y decidiendo donde compramos estaremos aportando nuestro granito de arena para que las futuras generaciones puedan disfrutar de un mundo sostenible.
¿Qué es la sostenibilidad?
Escuchamos y hablamos con frecuencia de la importancia de ser sostenibles. Sostenibilidad puede llegar a resultar un término muy abstracto y subjetivo, pero ¿sabemos realmente qué significa ser sostenible?
El concepto de desarrollo sostenible aparece por primera vez en el informe Brundtland 1, también conocido como Nuestro Futuro Común, creado en 1987 bajo la petición de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CMMAD). El desarrollo sostenible se define en el informe como el desarrollo que consiste en satisfacer las necesidades del presente sin afectar negativamente a las condiciones de las generaciones futuras desde el punto de vista medioambiental, social y económico.
Desde entonces, se entiende que una actividad o proyecto es sostenible cuando su impacto en el entorno no implica agresión ni su destrucción en el futuro.
El desarrollo sostenible trata de lograr el equilibrio entre los tres desarrollos:
Desarrollo económico: el desarrollo de la economía debe ser igualitario y beneficiar a todas las personas que forman parte de la sociedad.
Protección del medio ambiente: el progreso económico no puede conllevar el agotamiento de los recursos y el daño al medio ambiente.
Desarrollo social: trabaja por la igualdad de oportunidades para todas las personas. Tiene como objetivos la eliminación de la pobreza y el acceso de todos los integrantes de la sociedad a las necesidades. Es imprescindible la igualdad de derechos entre personas evitando la discriminación por edad, raza o sexo.
Es por tanto necesario preservar los recursos naturales, proteger la naturaleza y procurar que todas las personas tengan acceso a las mismas oportunidades.
El desarrollo sostenible nos permitirá dejar un planeta con recursos a disposición de las futuras generaciones a la vez que nos permitirá seguir desarrollando nuestra economía y una sociedad mas justa.
Agenda 2030: Los objetivos de desarrollo sostenible
En 2015, La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible 2, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.
Más de dos años de consultas públicas, interacción con la sociedad civil y negociaciones entre los países dieron lugar a 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (Anexo 1) con 169 metas con el objetivo de erradicar la pobreza, promover la prosperidad y el bienestar para todos, proteger el medio ambiente y hacer frente al cambio climático a nivel mundial.
Situación insostenible
Desde la Revolución Industrial, el objetivo de las empresas ha sido el de obtener un beneficio económico asumiendo que el medio ambiente es una fuente inagotable de recursos y sin tener en cuenta el impacto de su actividad en el mismo.
El sistema económico tradicional, por tanto, ha causado graves problemas al medioambiente: contaminación del aire, del suelo y del agua, agotamiento de los recursos naturales, pérdida de biodiversidad y cambio climático entre otros.
Nos encontramos ante una situación insostenible, ya que nuestras acciones están cubriendo nuestras necesidades del presente, pero están afectando negativamente a las condiciones de las generaciones futuras.
Contaminación
Se entiende por contaminación la introducción directa o indirecta mediante la actividad humana de sustancias, vibraciones, calor o ruido en la atmósfera, el agua o el suelo que pueden tener efectos perjudiciales para la salud humana o el medioambiente
A continuación, se analizan los tres tipos principales de contaminación causada por el hombre que mayor daño causan en el medio ambiente:
Contaminación del agua
Se entiende que el agua está contaminada cuando su composición se ha alterado de tal modo que no reúne las condiciones necesarias para ser utilizada de manera beneficiosa para el consumo del hombre, de los animales o las plantas. La contaminación del agua se considera grave, ya que tiene además de tener un impacto en el planeta, tiene un impacto en los seres vivos.
La contaminación del agua afecta a ríos, acuíferos y mares y puede proceder principalmente de dos grandes grupos:
Contaminación física: basura y residuos arrojados al agua. Entre ellos los macroplásticos y los microplásticos.
Contaminación química: contaminantes que no se ven, pero que se encuentran presentes en el agua como los pesticidas químicos, bacterias fecales o los productos químicos procedentes de la industria.
Los principales factores contaminantes del agua son:
Vertidos de aguas negras: fluidos cloacales, urbanos e industriales.
Derrames de petróleo: provienen de perforaciones petroleras.
Productos fitosanitarios: tras ser rociados en los campos son absorbidos por la tierra y alcanzan las aguas subterráneas.
Deforestación: la tala indiscriminada de árboles provoca la aparición de bacterias en el suelo que se filtran en la tierra y contaminan el agua subterránea.
Estas son algunas de las consecuencias de la contaminación del agua:
Desaparición de la biodiversidad y los ecosistemas acuáticos.
Alteración en la cadena alimentaria.
Aumento de enfermedades infecciosas.
Contaminación de la tierra
La contaminación de la tierra es la producida por el vertido de sustancias químicas y basuras en el suelo.
Una de las causas más evidentes de la contaminación del suelo se encuentra en el aumento de compuestos químicos y basuras:
Almacenamientos subterráneos: contienen líquidos y gases derivados del petróleo que entran en contacto con la tierra a través de las filtraciones de los conductos.
Pesticidas: es la principal causa de la contaminación del suelo por la gran cantidad de químicos que contiene y que la tierra absorbe hasta llegar al agua subterránea.
Residuos urbanos: basura doméstica y comercial que no es tratada de manera adecuada para evitar su negativo impacto ambiental. Aquellos desechos que no se descomponen permanecen cientos de años en la tierra y en el agua.
Residuos industriales: pesticidas, líquidos químicos y restos de combustibles y metales que provienen de la producción textil, papelera, alimentaria y petrolera.
Estas son algunas de las consecuencias de la contaminación de la tierra:
Desertificación.
Disminución de la calidad de las cosechas.
Desaparición de especies.
Aumento de las enfermedades.
Emisiones de CO2.
Contaminación del aire
La contaminación del aire está compuesta por una mezcla de partículas sólidas y gases.
Las principales fuentes que producen gases contaminantes son las siguientes:
La extracción de hidrocarburos de los campos de petróleo, de carbón y de gas.
El uso de combustibles fósiles, principalmente para el transporte.
El proceso digestivo de los bovinos por la masiva industria agrícola-ganadera.
Los incendios de bosques tropicales.
Estas son algunas de las consecuencias de la contaminación del aire:
Enfermedades: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación del aire provoca la muerte de siete millones de personas cada año.
Efectos destructivos sobre elementos expuestos a la intemperie.
Efecto invernadero.
Cambio climático
Durante algunos años ha habido un debate en torno al cambio climático. Hoy en día, el cambio climático o calentamiento global, es ya un hecho indiscutible.
Según la Declaración de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) 3 sobre el estado del clima mundial en 2015-2019, se estima que la temperatura media mundial ha aumentado en 1,1 ºC desde la era preindustrial (1850-1900) y en 0,2 ºC con respecto al período 2011-2015.
¿Qué está provocando el cambio climático?
El cambio climático está siendo provocado principalmente por los gases de efecto invernadero.
Los gases de efecto invernadero son gases que influyen y equilibran la temperatura en nuestro planeta reteniendo el calor del sol. Muchos de esos gases se producen de forma natural pero, debido a la actividad humana, las concentraciones de algunos de ellos están aumentando en la atmósfera.
Los gases con una mayor implicación en el efecto invernadero por la intervención del hombre son los siguientes:
Dióxido de carbono (CO2): es el principal gas causante asociado a las actividades humanas y es responsable del 63% del calentamiento global causado por el hombre principalmente por la combustión del carbón, petróleo y gas.
Metano (CH4): es el responsable del 19% de los gases que producen el efecto invernadero. Su origen se encuentra en las fermentaciones que se dan en zonas pantanosas, cultivos como el arroz y en las emisiones que emiten los tractos intestinales del ganado.
Óxido nitroso (N2O): representa el 6% de los gases de efecto invernadero y procede del uso de algunos fertilizantes químicos en la agricultura.
¿Cuáles con las consecuencias del cambio climático?
De acuerdo con el Informe especial del IPCC 4 (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) sobre los impactos del calentamiento global de 1,5 °C, el cambio climático ya está afectando a las personas, los ecosistemas y los medios de vida de todo el mundo.
Estas son algunas de las consecuencias que estamos ya sufriendo como consecuencia del cambio climático:
Daños en las cosechas y en la producción alimentaria.
Sequías.
Fenómenos meteorológicos extremos como tormentas y huracanes.
Grandes incendios.
Derretimiento de los glaciares.
Aumento del nivel del mar.
Desaparición de especies animales.
De acuerdo con el Informe especial del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) sobre los impactos del calentamiento global de 1,5 °C, limitar el calentamiento a 1,5 °C es posible, pero para ello se necesitaría la consecución de emisiones netas mundiales de CO2 iguales a cero en 2050. Para llegar a esa neutralidad necesitamos conseguir emitir una huella de carbono cero. lo que significa emitir la misma cantidad de CO2 a la atmósfera de la que se retira.
Si no conseguimos reducir la emisión de carbono lo suficiente para no producir más del que de forma natural se puede absorber por los bosques y las plantas, se puede evitar que el CO2 generado llegue a la atmósfera con técnicas tales como la captura y almacenamiento de carbono, lo que se denomina el “secuestro de carbono”.
Residuos
Somos conscientes de que estamos generando muchos residuos. Solo hace falta fijarse en las veces que bajamos la basura a la semana en un hogar medio. Lo preocupante es que es un problema que está aumentando año tras año.
Según el informe del Banco Mundial, What a Waste 2.0 5, en el mundo se generan anualmente 2.010 millones de toneladas de desechos y al menos el 33 % de ellos no se gestionan sin riesgo para el medio ambiente. Con la previsión de que la cantidad de desechos a nivel mundial aumente 70 % en los próximos 30 años y llegue en 2050 a un volumen de 3.400 millones de toneladas de desechos generados anualmente, la reducción y gestión de residuos se prevé que será uno de los grandes retos del desarrollo sostenible.
Se estima que un 5% de las emisiones mundiales de los gases de efecto invernadero son generadas por la gestión de los desechos sólidos.
Residuos plásticos
Según el informe What a Waste 2.0, se estima que el 12% de los desechos generados, aproximadamente 242 millones de toneladas, son desechos de plástico.
Los plásticos son compuestos sintéticos hechos de materiales a base de carbono. La mayor parte del plástico deriva del petróleo y de otros combustibles fósiles. El gran peligro de los plásticos es que la mayoría de los plásticos no son biodegradables y permanecen en el medio durante cientos de años.
De los 27 millones de toneladas de residuos plásticos que se producen cada año en Europa, solo un tercio se recicla.
Los residuos plásticos están contaminando los océanos y constituyendo el 90 % de los residuos en el mar, causando graves daños a la fauna marina.
Según el informe WWF 6 A escala mundial, existen unas 700 especies marinas amenazadas por los plásticos. En todo el mundo se han encontrado 344 especies atrapadas en plásticos. En el Mediterráneo, las principales víctimas son las aves (35%), los peces (27%), los invertebrados (20%), los mamíferos marinos (13%) y las tortugas marinas.
Los microplásticos
Los macroplásticos son la forma más visible de contaminación plástica, pero en realidad son los microplásticos, fragmentos de menos de 5 mm, los que más afectan a la vida marina.
Algunos microplásticos se producen directamente en el mar, ya que los desechos plásticos más grandes se descomponen y otros se fabrican para jabones, cremas, geles y pastas dentales, o se generan accidentalmente, por ejemplo, del uso y lavado de fibras sintéticas de la ropa.
Los mejillones, los cangrejos comunes, el salmonete y el lenguado, que se alimentan del lecho marino, pueden ser importantes acumuladores de microplásticos. Los plásticos en el mar no solo son una amenaza para la fauna sino que indirectamente también podrían serlo para el ser humano.
Los países en vías de desarrollo se llevan la peor parte
Según el informe What a Waste 2.0, en los países en vías de desarrollo se recoge tan solo el 48٪ de los desechos en las ciudades y un 26٪ en zonas rurales. Más del 90٪ de los desechos generados se vierten o queman al cielo.
Además, en estos países, los deslizamientos de basureros han enterrado viviendas y personas bajo residuos, normalmente afectando a la población más pobre.
Otro problema añadido para estos países es que una parte del proceso de gestión de residuos en los países desarrollados se externaliza a países en vías de desarrollo.
Concretamente, el plástico que se consume en estados occidentales que está en mal estado y es difícil de reciclar se exporta a varios países en Asia, provocando graves problemas en ellos.
Gestión de los residuos
De los 27 millones de toneladas de residuos plásticos que se producen cada año en Europa, solo un tercio se recicla.
La gestión de los desechos sólidos es un problema universal. La gestión sostenible de residuos conlleva esfuerzos y costes económicos, convirtiéndose en una partida presupuestaria importante para muchos gobiernos.
De acuerdo con Sameh Wahba, director de Desarrollo Urbano y Territorial, Gestión de Riesgos de Desastres, y Resiliencia del Banco Mundial, “La gestión inadecuada de los desechos está produciendo la contaminación de los océanos del mundo, obstruyendo los drenajes y causando inundaciones, transmitiendo enfermedades, aumentando las afecciones respiratorias por causa de la quema, perjudicando a los animales que consumen desperdicios, y afectando el desarrollo económico”.
Deterioro de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad
El deterioro de la composición, estructura o función de los ecosistemas, provoca una pérdida de los hábitats de miles de especie, siendo la principal causa de pérdida de biodiversidad.
Según la Fundación Biodiversidad7, la biodiversidad incluye todas y cada una de las especies que cohabitan con nosotros en el planeta, sean animales, plantas, virus o bacterias, los espacios o ecosistemas de los que forman parte y los genes que hacen a cada especie, y dentro de ellas a cada individuo, diferente del resto.
De acuerdo con el Informe Planeta Vivo de WWF 8, nuestra salud, alimentos y seguridad dependen de la biodiversidad. Desde los tratamientos médicos hasta la producción de alimentos, la biodiversidad es crítica para la sociedad y el bienestar de las personas. Toda nuestra actividad económica depende en último término de la naturaleza. Se estima que a escala mundial, la naturaleza proporciona servicios valorados en unos 125 billones de dólares al año.
A continuación, algunos datos impactantes destacados por la ONU 9 que nos ayudarán a tomar conciencia de la importancia del deterioro de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad:
Deforestación
Alrededor de 1.600 millones de personas dependen de los bosques para su sustento, incluidos 70 millones de personas indígenas.
Los bosques albergan a más del 80% de todas las especies terrestres de animales, plantas e insectos.
Entre 2010 y 2015, el mundo perdió 3,3 millones de hectáreas de áreas forestales. Las mujeres rurales pobres dependen de los recursos comunes y se ven especialmente afectadas por su agotamiento.
Desertificación
2.600 millones de personas dependen directamente de la agricultura, pero el 52% de la tierra utilizada para el cultivo se ve moderada o severamente afectada por la degradación del suelo.
La pérdida de tierras cultivables se estima en 30 a 35 veces la tasa histórica. Debido a la sequía y la desertificación, se pierden 12 millones de hectáreas cada año. En un año, podrían haberse cultivado 20 millones de toneladas de grano.
El 74% de los pobres se ven directamente afectados por la degradación de la tierra a nivel mundial.
Biodiversidad
La caza furtiva y el tráfico ilícito de vida silvestre continúan frustrando los esfuerzos para su conservación, casi 7.000 especies de animales y plantas fueron denunciadas como parte del comercio ilegal en 120 países.
De las 8.300 razas de animales conocidas, el 8% está extinto y el 22% está en peligro de extinción.
Los peces proporcionan el 20% de las proteínas animales a unos 3.000 millones de personas. Solo diez especies representan alrededor del 30% de la pesca de captura marina y otras diez componen alrededor del 50% de la producción acuícola.
Escasez del agua
Se estima que del agua existente en el planeta, solo apenas el 1% del agua es potable, el 96% es el agua salada que se encuentra en los mares y el 3% restante es el agua que se encuentra en los polos en forma de hielo.
El agua es un elemento de vital importancia para la supervivencia de los seres vivos que habitamos el planeta. Además de utilizarla para hidratarnos, también nos servimos del agua para muchos quehaceres de nuestro día a día, como el riego de cosechas, en la industria, o la que usamos en el ámbito doméstico.
El gran aumento del consumo de agua dulce como recurso natural se ha convertido en las últimas décadas en un grave problema.
Se espera que para el 2050 al menos un 25% de la población mundial viva en un país afectado por escasez crónica de agua dulce. La sequía afecta a algunos de los países más pobres del mundo recrudeciendo el hambre y la desnutrición.
A continuación, algunos de los datos destacables por la ONU 10 que nos ayudarán a tomar conciencia del problema de escasez de agua:
3 de cada 10 personas carecen de acceso a servicios de agua potable seguros y 6 de cada 10 no disfrutan de instalaciones de saneamiento gestionadas de forma segura.
La escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial y se prevé que este porcentaje aumente. Más de 1700 millones de personas viven actualmente en cuencas fluviales en las que el consumo de agua supera la recarga.
4 mil millones de personas carecen de acceso a servicios básicos de saneamiento como retretes o letrinas.
Aproximadamente el 70% de todas las aguas extraídas de los ríos, lagos y acuíferos se utilizan para el riego.
Las inundaciones y otros desastres relacionados con el agua representan el 70% de todas las muertes relacionadas con desastres naturales
¿Qué nos ha llevado a esta situación?
Está claro que no podemos continuar dañando el plantea de la forma que lo hemos estado haciendo hasta ahora. La necesidad de un cambio es imprescindible. Podríamos quedarnos en la crítica o las lamentaciones, pero lo que necesitamos es ponernos manos a la obra para conseguir un desarrollo económico que tenga en cuenta que disponemos de recursos naturales limitados, que no podemos seguir generando más gases de efecto invernadero de los que puedan ser absorbidos de forma natural y que no debemos seguir generando y gestionando residuos de la forma que lo hemos hecho hasta ahora.
Analizar algunas de las causas que han provocado el deterioro del planeta nos ayudará a entender qué podemos mejorar.
Las instituciones por supuesto juegan un papel muy importante, pero no podemos dejar el problema exclusivamente en que nos impongan un cambio, deberíamos de analizar qué papel han tenido las empresas y las personas en el deterioro del planeta.
Economía lineal
La tradicional economía lineal se basa en un sistema de producción eficiente en el sentido económico, ya que cumple con la satisfacción de las necesidades de las personas. Desde la Revolución Industrial, la misión de las empresas ha sido ser lo más eficientes posible para satisfacer la demanda y obtener el mayor beneficio económico posible de su actividad. El inconveniente que tiene este tipo de economía es que no ha tenido en consideración el impacto que su actividad pudiese tener en el medio ambiente o la sociedad.
El sistema está basado en “tomar, producir, desechar”, consumiendo grandes cantidades de energía y de materias primas que se utilizan, en general, una sola vez generando desechos que no se transforman o reciclan.
Se ha dado por hecho que los recursos son inagotables, no importa la cantidad de energía que se consume ni su procedencia y se pretende que los desechos generados sean absorbidos por los vertederos.
La economía lineal ha tenido por tanto un gran impacto en la generación de residuos y en el consumo de energías contaminantes y de recursos naturales.
La globalización
La globalización ha aportado numerosos beneficios a la sociedad. Una de las principales ventajas de la globalización es la considerable mejora del nivel de vida en los países en desarrollo. Según el Banco Mundial 11, la pobreza extrema se ha reducido en casi un 36% desde 1990, pero no podemos olvidar que la globalización también tiene sus desventajas.
La globalización ha permitido a las empresas de los países desarrollados desplazar sus centros de producción a países con mano de obra más barata, rebajando considerablemente los costes de producción.
El abaratamiento de los costes de producción en países en vías de desarrollo se debe a que en ellos no hay que cumplir las estrictas regulaciones ambientales y de empleo que existen en los países desarrollados.
En los países desarrollados, las empresas deben cumplir con una legislación que limita la emisión de gases de efecto invernadero y obliga a una gestión de residuos correcta. En países en vía de desarrollo, las empresas no deben cumplir con tantos requisitos medioambientales para poder llevar a cabo una actividad. Por tanto, cuando fabricamos en países donde la protección medioambiental no está regulada, las empresas tienen un impacto negativo mayor que en los países desarrollados.
Por ejemplo, en Europa las curtidoras de piel están sujetas a medidas estrictas para el vertido de aguas residuales que en la mayor parte de los casos contiene parte del cromo que se utiliza para curtir la piel. En los países en vías de desarrollo, las aguas residuales generadas durante el proceso de curtido son vertidas en los ríos sin ningún tipo de control contaminando y dañando seriamente los ríos.
En materia laboral, en los países desarrollados los trabajadores cuentan con derechos y con condiciones de seguridad con las que no se cuentan en países en vías de desarrollo en los que las empresas no están obligadas en muchos casos a cubrir bajas por enfermedad o vacaciones dando lugar en algunos casos a la explotación incluso de menores.
La globalización ha permitido por tanto que las empresas puedan hacer en otros lugares cosas que están prohibidas en sus países de origen. Asimismo, la globalización con su modelo de low cost ha aumentado el consumo a nivel global, tanto en los países ricos como en los países en desarrollo con la nueva clase media. Este mayor consumo ha aumentado por un lado la explotación de recursos naturales y el aumento de la generación de residuos. Además, cada día es más difícil competir con los países con mano de obra barata y legislaciones laxas en protección ambiental y de los trabajadores, lo que provoca que a medio plazo los países desarrollados cierren sus industrias. Por último, fabricar productos a miles de kilómetros de donde se consumen, genera una gran cantidad de gases de efecto invernadero, por tanto, la globalización también ha favorecido al cambio climático.
El low cost: hiperconsumo y otras consecuencias
Indudablemente el low cost o “bajo coste” ha tenido un papel muy importante en la situación insostenible a la que hemos llegado, sobretodo en lo que se refiere a la generación de residuos.
Desde el punto de vista social, debemos también tener en cuenta que el low cost se ha conseguido principalmente debido a las condiciones laborales y de seguridad precarias de los trabajadores.
Incremento exponencial del consumo
Con la explosión de la oferta low cost, muchos productos y servicios han pasado a ser accesibles para muchas más personas tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo, lo que ha incrementado considerablemente el consumo. En ocasiones, el precio es tan bajo que nos incita a comprar productos de forma compulsiva que no necesitamos y que acaban en la basura o acumulándose en un armario sin apenas haberse utilizado.
En el caso de los servicios, también se produce un incremento exponencial en el consumo pudiendo ocasionar daños al medio ambiente. Por ejemplo, las compañías aéreas de bajo coste cuentan con tarifas tan económicas que han aumentado considerablemente los viajes que un ciudadano podía permitirse, lo que ha llevado a un incremento en el número de aviones y vuelos, incrementado en consecuencia de forma espectacular las emisiones de CO2 en nuestra atmosfera.
Reducción de la vida útil
Para poder conseguir un precio bajo, es necesario en la mayor parte de los productos reducir la calidad de los mismos, lo que nos lleva a consumir productos con una vida útil muy corta, ya que se estropean o rompen en un espacio de tiempo menor que productos de calidad, convirtiéndose en residuos en un corto espacio de tiempo.
Por ejemplo, cuando compramos una prenda de vestir por un coste bajo, por un lado, no valoramos la prenda, no la cuidamos ni la utilizamos porque tiene un valor bajo. Por otro lado, si la prenda se rompe o simplemente no nos apetece ponérnosla la tiramos, ya que cuesta más arreglarla que lo que nos ha costado comprarla.
Condiciones laborales precarias
Para conseguir un bajo coste, es necesario fabricar en países en vías de desarrollo donde los sueldos son más bajos, en parte debido por el cambio de moneda, pero también debido a que las condiciones laborales y de seguridad en las que se trabajan no tienen nada que ver con las exigidas en los países desarrollados. En muchas ocasiones no solo los trabajadores desempeñan sus labores bajo condiciones laborales pésimas, sino que hasta llegan a poner en riesgo sus vidas.
Un ejemplo que abrió los ojos al mundo tuvo lugar en 2013 en el derrumbe del Edificio Rana Plaza en Bangladés, donde más de mil personas perdieron la vida como consecuencia de obligar a los trabajadores a trabajar pese a las graves grietas que habían aparecido el día anterior en el edificio.
En definitiva, el low cost impulsa un tipo de consumo inconsciente y compulsivo que no tiene en cuenta ni la calidad, ni los daños ocasionados al medio ambiente, ni bajo qué condiciones laborales se han obtenido los servicios y productos que se consumen.
El factor decisivo de compra de productos o servicios a bajo coste es el precio sin importar lo que hay que hacer para obtenerlos.
Crecimiento poblacional
Según la ONU 12, en 2019 se estima que la población mundial del planeta era de 7.700 millones de habitantes frente a los 2.600 millones que se calcularon en 1950. En 2050 podemos llegar a los 9.700 millones, pudiéndose alcanzar cerca de 11.000 millones para 2100.
Del total de la población mundial, alrededor del 61 % vive en Asia, el continente más poblado. Solo China e India representan el 37% de la población mundial con 1.440 millones de habitantes en China y 1.390 millones en India.
El espectacular crecimiento de la población ha sido propiciado por varios factores:
La medicina: la Revolución Industrial trajo consigo también la revolución médica. La medicina ha permitido vencer enfermedades que hasta entonces habían sido mortales. La invención de las vacunas y el descubrimiento de antibióticos como la penicilina salvaron miles de vidas disminuyendo el índice de mortalidad. Al descender el número de muertes y mantenerse el de nacimientos, la población aumentó.
Mejoras en la producción de alimentos: la investigación científica y mejoras tecnológicas permitieron mejorar la producción agrícola. Las mejoras en las técnicas de pesca y ganadería también contribuyeron a disponer de más alimentos con los que alimentar a la población.
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