Kitabı oku: «Anatomía aplicada a la actividad física y deportiva»

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MEDICINA DEPORTIVA

ANATOMÍA APLICADA A LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEPORTIVA

Autor:

Dr. Mario Lloret RieraProfesor de anatomía del INEF-Barcelona

3a edición


Diseño cubierta: David Carretero

© 2021, Mario Lloret Riera

Editorial Paidotribo

www.paidotribo.com E-mail: paidotribo@paidotribo.com

10a reimpresión de la 3a edición ISBN: 978-84-8019-466-2 ISBN EPUB: 978-84-9910-410-2 BIC: MFC

Fotocomposición: Editor Service, S.L.

Diagonal, 299– 08013 Barcelona

ÍNDICE

PRÓLOGO

INTRODUCCIÓN

CAPÍTULO I

GENERALIDADES

CAPÍTULO II

TRONCO, CUELLO Y CABEZA

CAPÍTULO III

EXTREMIDAD SUPERIOR

CAPÍTULO IV

EXTREMIDAD INFERIOR

CAPÍTULO V

SISTEMA CARDIORRESPIRATORIO

BIBLIOGRAFÍA

PRÓLOGO

Me satisface enormemente prologar esta obra por tratarse de una iniciativa docente de nuestra institución en aras a dar a conocer su producción académica. Esta primera edición de Anatomía aplicada a la actividad física y deportiva se presenta como guía de la mencionada asignatura en nuestro, recientemente inaugurado, plan de estudios.

En este caso, me complace extraordinariamente comprobar cómo un profesor de esta casa se responsabiliza de elaborar un instrumento didáctico que contribuya a la formación del alumno en este discurrir por las ciencias de la actividad física y deportiva. A la vez, me place comprobar que este vehículo puede ser un elemento más para difundir en nuestra sociedad la cultura de la actividad física y el deporte, así como la cultura de la actividad física para la salud y el bienestar corporal y mental.

Yo espero, profundamente, que este texto-guía represente, en primer lugar, la herramienta pedagógica que permita un mejor aprovechamiento y asimilación de los contenidos de la anatomía, ya que su organización y sistematización así lo confieren; en segundo lugar, que sea de utilidad para los alumnos, y finalmente, que sirva de estímulo a otros profesores del INEFC para transcribir y reordenar su materia para que nuestros clientes puedan valorar, con más cientificidad si cabe, los contenidos relevantes que, sin duda, estructuran y construyen los estudios de nuestras ciencias de la actividad física y deportiva.

Quiero felicitar al Dr. Mario Lloret por su trabajo y tenacidad, y para que no cese en la línea productiva que le ha caracterizado desde su incorporación, hace ya algunos años, al INEFC, donde desarrolla su vocación compartida de profesor, médico y deportista olímpico.

Dr. J.A. Sancha de Prada

Director del Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña (INEFC)

INTRODUCCIÓN

Hace tres años iniciamos, de la mano del Sr. Stefan Esser, por aquel entonces alumno colaborador de esta obra, lo que sería el germen de un trabajo que tuvo sus frutos en la publicación de Apunts d’Anatomia de l’aparell locomotor por parte del INEFC–Centre de Barcelona (1995) en una humilde edición en catalán, con un tiraje ciertamente reducido, por el cual dicho alumno colaborador obtuvo, por parte de esta Institución, el Premi a la producció de material acadèmic escrit del año 1995 por su contribución en la mencionada publicación. Ahora hemos decidido, tras el éxito de dicho trabajo y por estar la edición agotada y sin posibilidades de salir adelante, editarla en castellano y de esta forma difundir una idea mejorada, ampliada y adaptada al nuevo Plan de estudios vigente para dicha asignatura en los estudios de las ciencias de la actividad física y deportiva, y con una carga lectiva troncal de 6 CA.

Por lo tanto, hemos de expresar nuestra satisfacción por los contenidos de esta obra por dos razones.

Por un lado, porque pretendemos que este texto sea una guía anatómica del alumno en la profundización en el conocimiento del cuerpo humano, la motricidad y el movimiento deportivo. Este manual no debe entenderse, en ningún caso, como un tratado anatómico, sino como el soporte que el alumno necesita en el currículum del conocimiento de la anatomía humana en las ciencias de la actividad física y deportiva. Puede constatarse que, al principio del estudio de cada capítulo y de cada apartado, existen unos esquemas que guían el análisis anatómico posterior. De todas formas, el alumno deberá consultar y ampliar sus conocimientos con los tratados clásicos anatómicos y con las nuevas aportaciones anatomicodeportivas que llegan a esta área del saber.

Por otro, porque va a seguir siendo la primera publicación, en este recién estrenado Plan de estudios, de las clases que se imparten en el Centro de Barcelona del INEFC, con el objetivo de favorecer, a los alumnos de primer curso de estos estudios, un mejor aprendizaje de esta materia y del conocimiento del cuerpo humano, pretendiendo, de esta manera, facilitar el quehacer académico con el objetivo de mejorar su nivel intelectual.

Este manual–guía del estudiante de anatomía se presenta tal como se plantean los objetivos del curso. Las generalidades familiarizarán al alumno con los primeros conceptos anatómicos, mostrando las globalidades óseas, articulares y musculares existentes en el estudio general de la anatomía. El segundo capítulo prosigue con el estudio exhaustivo del tronco, como eje vertebrador de los movimientos que se generarán en las extremidades. En el tercer y cuarto capítulos se profundizará en el estudio anatómico de los miembros superior e inferior, respectivamente, presentándose todos los elementos óseos, articulares, musculares y vasculonerviosos que sustentan el cuerpo humano, para obtener así un conocimiento profundo de estos segmentos y de su relevante relación con los movimientos físicos fundamentales y filogenéticos del ser humano, como son la carrera, la marcha, el salto, el lanzamiento, la natación, la trepa, etc. El curso termina con la presentación, en el capítulo quinto, del sistema cardiorrespiratorio como sistema básico anatómico de conocimiento troncal en estos estudios, y que nos adentra, muy básicamente, en el estudio orgánico del ser humano.

Somos conscientes de las limitaciones de esta obra, pero el objetivo perseguido como Apuntes de asignatura y apoyo del alumno se cumplen sobradamente en ella. Esperamos y deseamos que obtenga una buena acogida y podamos congratularnos, en una próxima edición, de su valía.

El autor

CAPÍTULO I

GENERALIDADES

GENERALIDADES DEL APARATO LOCOMOTOR

Generalidades de los huesos

Generalidades de las articulaciones

Generalidades de los músculos

Sistemas auxiliares

DESCRIPCIÓN

La anatomía es la ciencia que estudia la forma, la estructura del cuerpo humano a lo largo de su ciclo vital. Deriva, etimológicamente, del griego, de tomos (cortar) y ana (repetir). Es decir, de la repetición de cortes efectuados en la disección de cadáveres.

Si se estudia la forma, la estructura y la función antes del nacimiento, la anatomía se denomina embriología (estudio, tratado del embrión). Si se estudia el cuerpo humano despues del nacimiento, pasa a denominarse anatomía. La anatomía tiene diversas ramas:

– Anatomía descriptiva: estudio de la forma en el adulto.

– Anatomía de las edades: estudio de la forma a lo largo de las edades.

– Anatomía topográfica: estudio por regiones topográficas.

– Anatomía funcional: estudio de la forma aplicada a la función.

– Anatomía de superficie, artística (de los artistas), plástica (cirujano plástico), antropológica (forma en las diferentes razas) y filogénica.

– Anatomía comparada: estudio de la forma comparada con la de los animales.

Nosotros estudiaremos principalmente la anatomía descriptiva y la funcional. En este estudio anatómico, podemos analizar la morfología humana desde un estudio osteológico, artrológico o miológico cuando revisemos el aparato locomotor. Cuando profundicemos en la angiología será para estudiar el corazón y los grandes vasos, y cuando lo hagamos en la esplacnología será para trabajar únicamente el aparato respiratorio, ya que en nuestro plan de estudios no cabe el tratamiento del aparato digestivo o urogenital.


Figura 1. El esqueleto humano

GENERALIDADES DEL APARATO LOCOMOTOR

La anatomía del movimiento pone en juego, principalmente, tres sistemas: los huesos, elementos del esqueleto unidos mediante las articulaciones y movilizados por los músculos. Además existen unos sistemas auxiliares.

Antes de ver los aspectos generales sobre estos tres sistemas, estudiaremos los acuerdos que se han adoptado para facilitar el estudio:

– Postura anatómica universal.

– Planos, ejes y direcciones.

Postura anatómica universal

Se estudia en el sujeto anatómico vivo, en una postura anatómica universal:

– de pie, mirada al frente (al infinito);

– talones juntos, pies en forma de V;

– brazos colgando a ambos lados del tronco, ligeramente separados, palmas hacia delante;

– se considera al sujeto anatómico en esta posición anatómica;

– se pueden estudiar o distinguir planos, ejes y direcciones.

Planos, ejes y direcciones

El eje vertical es el que está perpendicular al plano transversal. Este plano divide el cuerpo en dos mitades: la superior y la inferior.

El eje transversal es el que está perpendicular al plano sagital o anteroposterior. Este plano divide el cuerpo en dos mitades: la derecha y la izquierda.

El eje sagital o anteroposterior es el que está perpendicular al plano frontal. Este plano divide el cuerpo en dos mitades: la anterior y la posterior. Los ejes y los planos nos permiten estudiar las direcciones:

• Dirección superior o craneal (la laringe es más craneal, está más cerca del cráneo que del corazón).

• Dirección inferior o caudal (de cola).

• Dirección interna o medial (está más cerca de la línea media. En el caso del antebrazo, el hueso interno o medial es el cúbito).

• Dirección externa o lateral (en el caso del antebrazo, el hueso lateral o externo es el radio).


Figura 2. Ejes y planos principales

GENERALIDADES DE LOS HUESOS

Los huesos constituyen la parte más sólida del organismo humano y de la mayoría de los animales vertebrados. Sirven de protección para las partes blandas y de punto de inserción de la mayoría de los músculos y, por esta razón, como órgano de movilidad pasiva, envuelven y preservan, parcialmente, los órganos internos más débiles y relevantes.

Clasificamos los huesos en: largos, cortos y planos.


Figura 3. Tipos de huesos

En los huesos largos, para su estudio, se distinguen tres partes: la parte central, denominada cuerpo o diáfisis, y los dos extremos, denominados epífisis.

La epífisis superior se denomina epífisis proximal o craneal y la epífisis inferior es la epífisis distal o caudal.

Los extremos están unidos al cuerpo por dos cartílagos en la gente joven y en el niño. Este cartílago se denomina cartílago de conjunción. Con el tiempo este cartílago se osifica, pero antes de osificarse permite el crecimiento en longitud del hueso largo. Si en la adolescencia se lesiona el hueso, éste no crece.

Los huesos tienen, en su superficie, una membrana fibrosa muy firme, íntimamente adherida a toda su superficie, denominada periostio, de la cual proceden la nutrición y el crecimiento transversal (en grosor).

En el interior del cuerpo o diáfisis se encuentra un conducto medular. Dentro de este conducto se encuentra la médula o médula ósea roja. En la médula (médula ósea) se originan los glóbulos rojos de la sangre.

Si se lesiona la médula (p. ej., por radiaciones o sustancias químicas), se atrofia, no produce glóbulos rojos, lo cual provoca una anemia aplásica (irreversible).

También puede existir alteraciones en la médula, así como en el número de glóbulos rojos y blancos.

En estos casos se efectúan implantes (no trasplantes) de médula (de un familiar, para que no haya rechazo). Se aspira la médula del donante y se implanta en el paciente.

Se denomina anemia si el número de glóbulos rojos es inferior al normal. Si el número de glóbulos blancos se eleva excesivamente, se denomina leucemia.

GENERALIDADES DE LAS ARTICULACIONES

Las articulaciones son estructuras que nos permiten unir y movilizar dos segmentos óseos. Se distinguen tres tipos de articulaciones:

a) Sinartrosis.

b) Diartroanfiartrosis.

c) Diartrosis.

ARTICULACIONES SINARTRÓSICAS

Esta clase de articulaciones une dos extremos óseos “hueso a hueso”. Tienen las características siguientes:

– no tienen cartílago hialino;

– no tienen cápsula;

– son típicas de la cabeza.

Se pueden clasificar en tres tipos, dependiendo de su fase evolutiva:

– sinfibrosis (en los recién nacidos);

– sincondrosis (cada año se van endureciendo);

– sinostosis (en el adulto se calcifican los cartílagos).

También se distinguen diferentes clases de unión:

a) unión armónica (hueso a hueso, plana);

b) unión dentada (forma quebrada);

c) unión biselada o escamosa;

d) unión esquindelesis (alguna parte de unión).

ARTICULACIONES DIARTROANFIARTRÓSICAS

Las articulaciones diartroanfiartrósicas presentan como característica más relevante su reducida movilidad, aunque la suma de todas las articulaciones proporciona mucha movilidad:

– no tienen cápsula;

– son propias de cuerpos vertebrales;

– tienen funciones amortiguadoras (con un disco en medio).

ARTICULACIONES DIARTRÓSICAS

Estas articulaciones son las más importantes por su movilidad. Las características más relevantes son:

– tienen diferentes grados de movilidad;

– tienen cápsula;

– se distinguen dos tipos de complejos articulares, en los cuales los elementos que los componen pueden quedar sistematizados en estas dos estructuras. Es el tipo de articulación más común.

Método de estudio de la articulación diartrósica

Para poder describir y estudiar adecuadamente una articulación, es necesario seguir un esquema. El que se propone para las articulaciones diartrósicas es el siguiente:

a) Presentación de la articulación.

b) Tipos de articulación.

c) El complejo degenerativo.

d) El complejo inflamatorio.

e) Movimientos.

Presentación de la articulación

En este apartado se presenta, de una manera muy general, qué huesos están unidos por la articulación, sin especificar los detalles anatómicos concretos que intervienen. Se puede precisar qué parte del hueso se articula (parte interna, externa, anterior, posterior, proximal, distal, etc.

Tipos

Clasificación de las articulaciones diartrósicas. Ejemplos de la extremidad superior.



Figura 4. Tipos diartrósicos

Complejo degenerativo

Superficies articulares

Son las dos caras de los huesos que se encuentran frente a frente. Aquí es necesario especificar los detalles anatómicos concretos de cada hueso que interviene en la articulación.

Cartílago hialino

Es una membrana, una capa protectora de 6 a 8 µm de espesor, que recubre las superficies articulares para protegerlas del desgaste, de la degeneración.

Se denomina complejo degenerativo porque, de no existir o lesionarse el cartílago, se produciría una degeneración articular desencadenando una artrosis (arthro: articulación, osi: degeneración). Esta enfermedad aún no es recuperable, no es solucionable.

Complejo inflamatorio

Cápsula articular

Es una bolsa que envuelve, que recubre la articulación. Su misión es proteger y aislar la articulación.

Membrana sinovial

Es el reverso (interno) de la cápsula articular. Es como un tapiz, muy rica en vasos sanguíneos y responsable de segregar el líquido sinovial que lubrica la articulación.

Ligamentos

Son estructuras que mantienen los huesos unidos y las articulaciones estables. Pueden ser intrínsecos (dentro de la cápsula) o extrínsecos (a distancia).

Si son intrínsecos pueden ser intraarticulares (los ligamentos cruzados dentro de la articulación) o extraarticulares (ligamentos laterales).

Fibrocartílagos

Son estructuras fibrosas y cartilaginosas que intentan hacer congruentes dos superficies incongruentes.

Los meniscos (que almohadillan los huesos y los amortiguan).

Los rodetes (son como anillos, resistentes pero algo deformables. Aumentan el ajuste o encaje entre las superficies).

Se le denomina complejo inflamatorio porque si se lesiona, se inflama. Este hecho se denomina artritis (artritis = inflamación articular). Esta enfermedad es recuperable. La inflamación se produce porque se segrega más líquido como defensa, p. ej., en el caso de una infección.

Si se extirpan los meniscos, que sirven de almohadilla, los cartílagos entrarán en contacto, con lo cual pueden degenerar, desgastarse. En menos de 15 años puede desaparecer el cartílago y aparecer la artrosis. Si desaparece todo, puede osificarse la zona donde entran en contacto los dos huesos, por lo cual los movimientos se reducen mucho, apareciendo rigidez en la extremidad afecta.

Normalmente, al aparecer un caso como éste, es conveniente cambiar la actividad deportiva realizada por otra que no erosione o lesione tanto la articulación.

Movimientos

En este apartado se describen los movimientos que puede efectuar la articulación. Por ejemplo:

– eje transversal: movimiento de flexión/extensión;

– eje anteroposterior: movimiento de abducción/aducción;

– eje vertical: movimiento de rotación interna/externa (o de pronación, supinación).

GENERALIDADES DE LOS MÚSCULOS

Los músculos son la unidad funcional del aparato locomotor. Son los elementos activos. El peso de los músculos respecto al total del cuerpo suele estar, con una actividad física de tipo medio, entre el 32 y el 36% (en los culturistas puede llegar al 50%).

CLASIFICACIÓN DE LOS MÚSCULOS

Hay diversos tipos de músculos. Los clasificaremos según los criterios siguientes:

a) Forma.

b) Origen.

c) Inserción.

d) Vientres.

e) Forma de inserción.

Forma

Según este criterio pueden ser de tres maneras:

Largos (la longitud predomina sobre las otras dimensiones), p. ej.: sartorio, bíceps, tríceps.

Anchos (predomina la amplitud sobre la longitud y el espesor), p. ej.: oblicuos, trapecio o dorsal ancho.

Cortos (no predomina ninguna dimensión), p. ej.: músculos cortos de los dedos.

Origen

Este criterio los clasifica según el número de cabezas de origen que tengan.

Monocefálicos (son la mayoría, tienen una cabeza de origen).

Bicefálicos (o bíceps), p. ej.: bíceps braquial, bíceps femoral.

Tricefálicos (o tríceps), p. ej.: tríceps braquial, tríceps sural.

Cuadricefálicos (o cuádriceps).

Inserción

Este criterio los clasifica según el número de cabezas de inserción que tengan.

Monocaudales. Una cabeza de inserción. La mayoría de músculos del sistema locomotor).

Bicaudales. Dos cabezas de inserción.

Tricaudales. Tres cabezas de inserción.

Policaudales. Varias cabezas de inserción, como, por ejemplo, los músculos de los dedos.

Vientres

Este criterio los clasifica según el número de vientres musculares que tengan.

Monogástricos. Un vientre muscular. Suelen ser la mayoría de músculos.

Digástricos. Dos vientres musculares. M. digástrico.

Poligástricos. Varios vientres musculares, como por ejemplo el M. recto abdominal.


Figura 5. Formas musculares

1. Largo

2. Semipenniforme

3. Penniforme

4. Bíceps

5. Ancho

6. Poligástrico

7. Digástrico

Forma de inserción

Este criterio los clasifica según la forma que presentan en su inserción. Pueden ser penniformes (forma de pluma, p. ej., el sóleo de la pierna) o semipenniformes. (forma de media pluma, p. ej. el músculo lingual). El vientre muscular está envuelto por franjas tendinosas.

COMPOSICIÓN DE LOS MÚSCULOS

El músculo está compuesto por fascículos musculares éstos por fibras musculares y éstas, a su vez, por miofibrillas.

En el interior de la fibra muscular existe una estructura denominada huso muscular. Ahí llegan unas fibras nerviosas de dos tipos: tónicas y sensitivas.

• Fibras tónicas. Son vías por las cuales el cerebro emite unos estímulos y permite que el músculo esté en una determinada actividad en función del estado del individuo. Conceden el tono muscular al músculo, una determinada calidad de contracción postural. Son responsables de la elongación.

• Fibras sensitivas. Van del huso muscular al cerebro y dan información del estado del músculo, de cómo se encuentra en este momento, del estado de contracción/relajación, y de los segmentos, del estado de las articulaciones.

La fibra motora va directamente a la estructura muscular (no al huso).

La placa motora es una vía que parte del sistema nervioso central y llega a la unidad funcional del músculo, proporcionándole el poder de contracción, provocándolo.

SISTEMAS AUXILIARES

Los órganos auxiliares del aparato locomotor son los siguientes:

Aponeurosis o fascia

Fibra de tejido conjuntivo que envuelve unas determinadas estructuras (fibras musculares). Aísla un músculo de otro y permite separarlos.

Bolsas serosas

Se sitúan en un relieve óseo muy rugoso con la finalidad de que los tendones no puedan ser dañados o lesionados. Son como un cojinete.

Vainas tendinosas

Son estructuras que envuelven el tendón. Sirven también para protegerlo.

Si algo roza con la estructura ósea, es la vaina y no el tendón. Normalmente será una lesión de vainas.

Correderas osteofibrosas

Son unos canales de estructura ósea, situados en las manos y los pies por los que discurren una serie de tendones y que están aislados de cualquier elemento externo por una cobertura de tejido fibroso (p. ej.: ligamento transversal de Gordon–Broddy). Las correderas constituyen tanto el canal como su cobertura.

CAPÍTULO II

TRONCO, CUELLO Y CABEZA

– VISIÓN DE CONJUNTO DEL TRONCO, CUELLO Y CABEZA –


ESTUDIO ÓSEO DEL TRONCO, CUELLO Y CABEZA
TroncoVértebras cervicalesVértebras torácicas o dorsalesVértebras lumbaresVértebras sacrococcígeasCostillasEsternón
CuelloHioides
CabezaHuesos del cráneoHuesos de la cara
ESTUDIO ARTICULAR DEL TRONCO, CUELLO Y CABEZA
TroncoArticulaciones vertebralesArticulaciones costales
CuelloArticulaciones vertebrales (cervicales)
CabezaArticulaciones de la cabeza
ESTUDIO MUSCULAR DEL TRONCO, CUELLO Y CABEZA
TroncoMúsculos de los canales vertebralesMúsculos del tórax
CuelloMúsculos del cuelloAponeurosis y regiones del cuello
CabezaMúsculos de la cabeza

ESTUDIO ÓSEO DEL TRONCO, CUELLO Y CABEZA


COLUMNA VERTEBRAL

GENERALIDADES

La columna vertebral o raquis es el eje central del tronco. Está formado principalmente por 32 a 34 vértebras superpuestas. Entre las vértebras se encuentra una estructura cartilaginosa denominada disco intervertebral.

Las funciones de la columna vertebral son:

a) Proteger las funciones de la estructura cilíndrica que aloja en su interior (médula espinal) y dotarla de flexibilidad.

b) Permitir el movimiento del tronco en todas las direcciones posibles.

c) Soportar el peso de tres estructuras diferentes (la cabeza, las extremidades superiores y el mismo tronco). Es una función de soporte.

d) Suministrar inserciones a grupos musculares para mantener estática la columna. e) Amortiguar la acción de las cargas, absorbiendo la acción y disminuyendo el riesgo traumático de lesión.

El raquis se subdivide en cinco regiones:

– zona cervical (7 VC),

– zona dorsal o torácica (12 VD),

– zona lumbar (5 VL),

– zona sacra (5 VS),

– zona coccígea (3 a 5 VCC).

La zona sacra y la coccígea, con sus respectivas vértebras, están totalmente fusionadas formando el hueso sacro o sacrococcígeo.


Figura 6. Columna vertebral

Longitud de la columna vertebral

Su longitud varía según la medida de las vértebras, no por el número de vértebras que la constituyan, ya que éste siempre es similar, con una variación de una o dos en la región coccígea.

La medida dependerá de:

– el tamaño de las vértebras,

– la altura de los discos intervertebrales.

Los discos, con su contenido de agua, regulan la longitud de la columna. Con la edad, a causa de la perdida de agua, la estatura del individuo se reduce.

Trayecto de la columna vertebral

La columna vertebral no es rectilínea, ni de perfil ni de frente.

Vista de perfil, en equilibrio estático, la columna vertebral presenta cuatro curvaturas fisiológicas que no constituyen ninguna patología. Cuando la curvatura es convexa dorsalmente se denomina cifosis, y cuando es convexa ventralmente, lordosis. Normalmente, la columna vertebral presenta dos cifosis (dorsal y sacra) y dos lordosis (cervical y lumbar).

Si se acentúan los grados de estas curvaturas daría lugar a alteraciones patológicas conocidas como hipercifosis e hiperlordosis. “Hiper” con el significado de incremento o acentuación.

En términos populares se denomina cifosis, aunque propiamente deba definirse como hipercifosis. Si desaparece la cifosis torácica, esta alteración se denominaría dorso plano. Si se acentúa la cifosis dorsal, se produce una deformación posterior denominada joroba (hipercifosis). El preparador o educador físico puede ejercer un gran papel de identificación de desviaciones del raquis para informar a padres y tutores y aconsejar la visita al traumatólogo/ortopeda para su diagnóstico y tratamiento.

Curvaturas fisiológicas o normales:


• zona cervical: lordosis fisiológica cervical
• zona dorsal o torácica: cifosis fisiológica torácica o dorsal
• zona lumbar: lordosis fisiológica lumbar
• zona sacra: cifosis fisiológica sacra

Vista frontalmente, en equilibrio estático, la columna vertebral debería ser rectilínea y cuando se presenta alguna curvatura se denomina escoliosis.

Se pueden dar dos tipos de escoliosis: postural y estructural. Con relativa frecuencia, en la infancia se produce una escoliosis estructural, patológica (ligada al sexo), la causa de la cual no se conoce. Se denomina idiopática.

Las curvas ejercen una doble función:

• Aumentan la resistencia de la columna y garantizan una resistencia a las fuerzas presionantes 17 veces más grande que la de una estructura recta. I.A. Kapandji, (1981) afirma que gracias a los estudios de ingeniería se ha demostrado que la resistencia de una columna (R) que presenta curvas es directamente proporcional al cuadrado del número de curvas (N2) más uno:

R = N2 + 1

• Favorecen la estática del cuerpo descomponiendo la transmisión de las fuerzas sobre la columna.

Factores que regulan el equilibrio de la columna vertebral

Los factores se pueden clasificar en extrínsecos, ajenos a la columna vertebral, e intrínsecos (dependen de las características de la columna).


Figura 7. Las curvas dotan de mayor resistencia a la columna vertebral, tanto en bipedestación (a), como en extensión (b) o flexión (c)

Factores extrínsecos

• Longitud de las extremidades inferiores

La columna vertebral descansa sobre la pelvis y ésta sobre las extremidades inferiores. Cualquier variación en la longitud de las extremidades inferiores hace bascular la pelvis y, por lo tanto, altera el equilibrio de la columna vertebral. Ciertos dolores de la columna vertebral son debidos a la menor longitud de uno de los miembros inferiores.

• Acción de la gravedad

Es la tracción que ejerce la tierra sobre cualquier objeto situado en su superficie. La gravedad equilibra la columna vertebral. Por este motivo, como veremos más adelante, las vértebras lumbares son más grandes que las vértebras cervicales.

Pero a veces, según la posición del cuerpo, la gravedad puede desequilibrar la columna vertebral (p. ej., cuando desplazamos el cuerpo hacia delante, la columna vertebral debe aguantar más presiones, así como cuando se está sentado, con el cuerpo desplazado hacia delante). En las personas cuyo trabajo o actividad deportiva debe efectuarse en posición sentada (secretarias, remeros, transportistas, taxistas, etc.), los discos pueden llegar a alterarse o degenerar.

• Musculatura

La musculatura que sostiene la columna vertebral ha de ser tonificada, sobre todo la profunda (p. ej., los paravertebrales). La musculatura es la estructura que debe compensar la acción de la gravedad.

Factores intrínsecos

• Forma de los cuerpos vertebrales

Si hay una fractura, la columna vertebral se desequilibra. También se produce este fénomeno por una disminución de la altura de los cuerpos vertebrales o en la osteoporosis, enfermedad que aparece en la tercera edad (en mayor proporción en la mujer que en el hombre). La resistencia ósea disminuye lo que fácilmente provoca fracturas o aplastamientos.

• Articulaciones de las apófisis articulares

Éstas articulaciones deben ser uniformes y estables. En alguna enfermedad puede producirse, un desequilibrio del conjunto como, por ejemplo, en la artritis.

• Discos intervertebrales

Estos discos tienen tres funciones:

– Función estática. Reciben las presiones de la columna y las reparten de una manera uniforme.

– Función dinámica. Permiten la movilidad de la columna.

– Función plástica. Permite que la columna se curve haciendo aparecer la cifosis, la lordosis y las escoliosis fisiológicas que aparecen en el ser humano cuando comienza a andar, y que proporcionan una mayor resistencia a la columna vertebral. Es por esto que, cuando nacemos, la columna vertebral es completamente recta. Al iniciar el levantamiento y mantenimiento de la cabeza se forma la lordosis cervical. El resto de curvaturas se forman a partir de la bipedestación (a partir del primer año de vida).

El disco intervertebral es una de las partes de la columna vertebral que más se lesiona. La lesión más importante del disco es la hernia discal, que consiste en la proyección hacia el conducto raquídeo del núcleo pulposo, por rotura del anillo fibroso, y que da lugar a la compresión de la médula espinal y de sus raíces. Puede manifestarse en todas las edades. Se aconseja hacer reposo. En una intervención quirúrgica se extirpa el núcleo, no el disco entero.

VÉRTEBRAS

Características generales de las vértebras

Las vértebras estan compuestas a grosso modo por un cuerpo y un arco. Entre ambos se encuentra el agujero vertebral, que es el que aloja la médula espinal. En dirección caudal, disminuye el diámetro de los agujeros vertebrales y aumenta el tamaño y el diámetro de los cuerpos vertebrales.

La columna vertebral es un tronco de cono alargado a nivel óseo. Es más estrecha en la zona cervical y más ancha en la lumbar por acción de la gravedad. Las vértebras lumbares, por la cercanía del centro de gravedad del cuerpo, son aquellas en las que convergen las fuerzas y, por lo tanto, deben aguantar más peso.

El agujero vertebral es más ancho en la zona cervical (en la salida del encéfalo). A nivel espinal se forma un cono invertido (es lógico porque en la zona lumbar ya han salido muchas terminaciones nerviosas, como las de la extremidad superior).

•Estructura de la vértebra

Como veremos, la estructura de las vértebras en las diferentes regiones varía. Para poder compararlas, antes hemos de conocer la estructura básica de una vértebra.

Podemos establecer un símil arquitectónico para explicar su estructura:

– cuerpo: base,

– arco: casa,

– pedículos: paredes, columnas,

– láminas: techo, cierre en arco,

– apófisis espinosas: chimenea,

– apófisis transversas: alas,

– apófisis articulares: los dos cilindros.

El cuerpo y el arco vertebral son las estructuras más importantes de las unidades vertebrales. El cuerpo es diferente dependiendo de la posición de la vértebra. Es más pequeño en las vértebras cervicales y más ancho y grueso en las vértebras lumbares.

En el arco, también, se encuentran las apófisis articulares. Por encima de las láminas se encuentran las apófisis articulares craneales, y debajo de las láminas las apófisis articulares caudales. Se articulan con las otras vértebras.

A partir del arco se delimita el agujero vertebral.


Figura 8 a. Esquema de la estructura “arquitectónica” de la vértebra

Características generales de las vértebras cervicales

Son siete, pero la primera y la segunda tienen una visión particularizada.

El atlas es el primer hueso de la columna vertebral y por lo tanto es la 1a vértebra cervical. Se encuentra justamente debajo del hueso occipital. Anatómicamente no tiene cuerpo. Está formado por dos arcos que están unidos por las masas laterales. Se articula con el occipital a través de las cavidades glenoideas del atlas.

El agujero vertebral tiene dos finalidades:

– alojar la apófisis odontoides del axis,

– alojar la médula espinal.

Atlas

Posteriormente, el atlas termina en el tubérculo dorsal (vestigio de la apófisis espinosa). En la parte ventral (central) presenta una cara articular (apófisis odontoides del axis).

Presenta dos orificios laterales, en los vestigios de las apófisis transversas, por donde pasarán las arterias vertebrales. En la cara inferior presenta unas caras articulares destinadas a la unión con el axis.


Figura 8 b. Atlas, axis y vértebra cervical

A. Atlas (vistas superior, posterior, lateral y anterior)

1. Arco anterior

2. Apófisis articular

3. Masas laterales

4. Arco posterior con apófisis espinosa

5. Superficie articular inferior para el axis


B. Axis (vistas superior, posterior, lateral y anterior)

1. Apófisis odontoidea

2. Apófisis articulares

3. Apófisis transversas

4. Apófisis articulares inferiores

5. Apófisis espinosa

C. 7a Vértebra cervical (vistas superior, posterior, lateral y anterior)

1. Cuerpo vertebral

2. Apófisis articular

3. Apófisis articular inferior

4. Apófisis espinosa

5. Agujero vertebral

6. Agujero raquídeo

Axis

Es la segunda vértebra cervical. Lo más importante es el saliente en su parte ventral parecido a un diente o una avellana, llamada apófisis odontoidea. Se introduce en la parte anterior del agujero vertebral del atlas y forma una articulación trocoidea.

Vértebras cervicales 3a a 7a

Presentan un cuerpo cuadrangular y pequeño. En el arco se aprecian diferencias respecto a la norma. Los pedículos también tienen las apófisis articulares craneales por encima y las apófisis articulares caudales por debajo.

Es necesario destacar que de las láminas no salen apófisis transversas. Sólo hay rudimentos, dos relieves a ambos lados del inicio del arco. No tienen ninguna función porque no hay costillas.

Entre los rudimentos de las apófisis transversas se delimitan unos agujeros pequeños por los cuales pasarán las arterias vertebrales (irrigación).

Las láminas continúan dorsalmente con una apófisis espinosa bífida (es decir, con dos terminaciones).

A partir del arco se delimita un gran agujero vertebral, que delimita el conducto raquídeo, por el cual pasará la médula espinal.

Vértebras torácicas 1a a 12a

Constituyen la norma vertebral, que es la que tiene todos los elementos. Tienen un cuerpo redondo y una apófisis espinosa muy alargada y puntiaguda.

Vértebras lumbares 1a a 5a

Tienen un gran cuerpo ovalado y un agujero vertebral más reducido. El resto es como la norma. De los pedículos salen apéndices costiformes (en lugar de las apófisis transversas). No hay costillas, por lo que no tienen valor funcional.

La apófisis espinosa es corta, reducida.

Sacro y cóccix

Forman un hueso de forma triangular situado en el cinturón pélvico en el centro de los dos coxales. Es la prolongación de la columna vertebral por su parte inferior. Por los lados se articula con los coxales a través de unas caras articulares, y por arriba continúa la quinta vértebra lumbar, con la que se une mediante una cara articular en su cara superior.

El sacro es la unión rígida de las 5 vértebras sacras, que dorsalmente presenta 4 orificios sacros y la cresta sacra intermedia (unión de las apófisis espinosas que forman un relieve en cresta).

En la cara interna o intrapélvica queda en contacto con los órganos pélvicos. Su forma se diferencia en relación con el sexo (en oblicuidad, anchura y cifosis).

El sacro se continúa inferiormente con el cóccix (3 a 5 huesos coccígeos), con el que está unido. Podrían ser los vestigios de la cola (rabada) de nuestros antecesores.


Figura 9. Vértebras dorsales, lumbares y sacro

A. Vértebras dorsales (vistas superior, posterior, lateral y anterior)

1. Conducto raquídeo

2. Cuerpo vertebral

3. Apófisis transversa

4. Apófisis espinosa

5. Apófisis articular superior

6. Superficie costal superior

7. Superficie costal inferior

8. Apófisis articular inferior

B. Vértebras lumbares (vistas superior, posterior, lateral y anterior)

1. Conducto raquídeo

2. Cuerpo vertebral

3. Apófisis transversa

4. Apófisis costiforme

5. Apófisis espinosa

6. Apófisis articular superior

7. Apófisis articular inferior

C. Sacro (vistas posterior, lateral y anterior)

1. Base

2. Promontorio

3. Orificios sacros

4. Uniones sacras

5. Superficie articular para el cóccix

6. Superficies articulares para la 5a vértebra lumbar

7. Cara auricular

8. Seudoapófisis articulares

9. Apófisis espinosas

10. Orificio del canal sacro

11. Unión de los huesos coccígeos

12. Apófisis articular (degenerada) para la última vértebra sacra

CAJA TORÁCICA

El tórax está compuesto por las vértebras dorsales posteriormente y por las costillas y el esternón en la parte anterior.

ESTERNÓN

Es un hueso plano e impar situado en el centro del tórax, por su parte superior. Presenta tres características anatómicas a destacar:

– manubrio esternal,

– cuerpo esternal,

– apéndice xifoides (que acaba en punta o bífido).

Hemos de distinguir una primera cara articular, la incisura clavicular, que se articulará con la clavícula. Por debajo se encuentran las incisuras costales, con muescas. Son las caras articulares para las costillas 1a a 7a.

COSTILLAS

Son huesos largos, aplanados y curvos. Constan de cabeza, cuello y cuerpo costal. En la cabeza costal hay una cara articular para su unión con el cuerpo vertebral. En el cuello existe un tubérculo costal que se unirá a la apófisis transversa de la vértebra torácica. El cuerpo es el que forma el arco.

En total son 12 costillas por cada lado. Se pueden distinguir dos partes:

– La costilla ósea, que es toda la estructura ósea que configura la caja torácica.

– Una porción cartilaginosa o conjuntiva. Es una porción anterior destinada a unir la costilla ósea con el esternón. Se denomina cartílago costal y sirve para dar más elasticidad a la caja torácica.

Según lo descrito, las costillas se pueden clasificar con arreglo al siguiente criterio:

• Costillas esternales. Las 7 primeras costillas se unen directamente al esternón mediante sus cartílagos costales.

• Costillas asternales. Se subdividen en:

– fijas: costillas 8, 9, 10;

– fluctuantes o libres: costillas 11 y 12 (estas dos costillas no tienen cartílago).

En las costillas 1a y 2a existe un relieve óseo denominado tubérculo de Lisfranc. Es un relieve en el cuerpo de las costillas que sirve para la inserción de los músculos.


Figura 10. Esternón y costillas

A. Esternón. (vistas anterior, lateral y posterior)

1a) Mango

1b) Cuerpo

1c) Apéndice xifoides

2. Cara superior del esternón

3. Cara clavicular

4. Caras articulares laterales para las 7 costillas

B. Costillas (vistas superior, inferior y lateral )

1. Cabeza articular

2. Cuello costal

3. Tuberosidad costal para articularse con la apófisis transversa de la vértebra

4. Ángulo costal

5. Superficie costal redondeada

6. Cara anteromedial de las costillas que, mediante el cartílago costal, se unirá al esternón

HUESOS DE LA CABEZA

Los huesos de la cabeza se dividen, para su estudio, en huesos del cráneo y huesos de la cara. El estudio anatómico, para nuestra especialidad deportiva, va a consistir en presentar de forma general estos elementos óseos, sin entrar en un estudio anatómico profundo.

HUESOS DEL CRÁNEO

– Frontal.

– Occipital.

– Parietal.

– Esfenoides.

– Temporal.

– Etmoides.

HUESOS DE LA CARA

– Cornetes.

– Hioides.

– Ungüis o lacrimal.

– Malar.

– Mandíbula.

– Martillo, yunque y estribo.

– Nasal.

– Palatino.

– Vómer.


Figura 11. Huesos del cráneo (vistas superior, lateral superior y anterior)

1. Frontal

1a. Cara anterior del frontal. Glabela

1b. Arco superciliar

1c. Borde supraorbitario

2. Parietal

3. Occipital

4. Temporal

4a. Apófisis cigomática

4b. Apófisis mastoides

4c. Conducto auditivo externo

4d. Apófisis estiloides

5. Maxilar superior

5a. Espina nasal anterior

6. Malar

7. Nasal

8. Mandíbula

8a. Cóndilo articular

8b. Apófisis coronoides

8c. Escotadura coronoide

8d. Ángulo mandibular

8e. Eminencia mentoniana

9. Sutura sinartrósica

10. Sutura lambdoidea

ESTUDIO ARTICULAR DEL TRONCO, CUELLO Y CABEZA


VISIÓN ARTICULAR GLOBAL TRONCO, CUELLO Y CABEZ DEL A
ARTICULACIONES VERTEBRALES Art. intersomáticas Art. intervertebrales
Charnela occipitovertebral Art. occipitoatloidea Art. atloidoodontoidea Art. atloidoaxoidea Art. occipitoaxoidea
ARTICULACIONES DE LAS COSTILLAS Art. costovertebrales Art. costotransversas Art. costoesternales
ARTICULACIONES DE LA CABEZA Art. de los huesos del cráneo y la cara Art. temporomandibular

ARTICULACIONES VERTEBRALES

Se trata de la unión de las diferentes vértebras. Se distinguen dos tipos de articulaciones:

– Articulaciones intersomáticas.

– Articulaciones intervertebrales (interapofisarias).

Las articulaciones intersomáticas son la unión, cuerpo a cuerpo, de las vértebras. Las articulaciones intervertebrales son la unión de las apófisis articulares caudales de la vértebra superior con las apófisis articulares craneales de la vértebra inferior.

ARTICULACIONES INTERSOMÁTICAS

Esta articulación es del tipo diartroanfiartrosis.

Las superficies articulares son la cara inferior de la vértebra superior con la cara superior de la vértebra inferior. Hay un cartílago hialino que las recubre. Continúa con una estructura de tejido conjuntivo que se denomina disco intervertebral. Se sitúa entre las superficies articulares y su misión es proteger, amortiguar y aislar. Está formada por dos elementos:

– anillo fibroso (es conjuntivo),

– núcleo pulposo.

El tejido fibroso se dispone en forma de hojas de cebolla que esconden en su interior el núcleo, el corazón del disco (es como un balón hinchado de un líquido viscoso). Este balón se desplaza en función de los movimientos, para amortiguar las presiones.

Los discos son más grandes en las zonas lumbares. En la 4a y 5a vértebra lumbares, donde se encontraría el centro de gravedad, se encuentran los discos más grandes.

Hay dos tipos de lesión:

– Mientras el tejido fibroso es regenerable, si el núcleo se lesiona, es necesario intervenir.

– Hay otro fenómeno, la hernia discal, que se produce cuando el núcleo del disco intervertebral sale prolapsado, y comprime el nervio. Ésta es una de las razones por las cuales no se debería dormir en decúbito prono con la cabeza hacia un lado. Cuánto más caudalmente en la columna pueda ocurrir, más bajará el dolor. Unas vértebras cervicales demasiado comprimidas provocan dolores en el hombro, el brazo y la mano. La ciática es un dolor intenso por irritación del nervio ciático que, originado en el glúteo, desciende a lo largo de la pierna. De esta manera, una hernia discal en la zona lumbar puede provocar dolor en los pies. En estas articulaciones no hay cápsula ni sinovial.

Se distinguen dos estructuras ligamentosas que unen los cuerpos vertebrales y que son como cintas continuas que van del occipital al sacro:

– El ligamento vertebral común anterior (LVCA), que une los cuerpos por su zona ventral.

– El ligamento vertebral común posterior (LVCP), que une las articulaciones intersomáticas por su parte dorsal; une los discos por el interior del agujero vertebral.

Se podría añadir el ligamento supraespinoso, situado detrás de las apófisis espinosas.

ARTICULACIONES INTERVERTEBRALES O INTERAPOFISARIAS

Esta articulación es una diartrosis del tipo artrodia.

Las superficies articulares son las apófisis articulares caudales de la vértebra superior con las apófisis articulares craneales de la vértebra inferior.

Las superficies articulares están revestidas por un cartílago hialino. Existe una cápsula que envuelve estas superficies articulares, con una sinovial en el interior que lubrica la articulación.

También tiene ligamentos que son discontinuos:

– ligamentos interespinosos (unen las apófisis espinosas);

– ligamentos intertransversos (unen las apófisis transversas);

– ligamentos amarillos (o interlaminares) que unen las láminas de las vértebras contigüas.

La movilidad de cada unidad articular es mínima, pero en conjunto permiten unas posibilidades de movimiento muy grandes. La suma de la unión articular de cada unidad vertebral con su inmediata superior o inferior proporciona a la columna una gran movilidad.

Los movimientos de las dos articulaciones son:

– de rotación;

– flexión – extensión;

– inclinación lateral.

Algunas zonas son más propicias para un determinado movimiento. A la altura de la CC es donde existen más posibilidades de movimiento. La CL tiene más gradación de flexoextensión, seguida por la CT.

La unidad de movimientos de la columna está constituida por las dos vértebras adyacentes, por los tejidos interpuestos y por las conexiones intervertebrales. En la unidad funcional se distinguen dos secciones:

– Una parte anterior, constituida por la articulación de la cara inferior del cuerpo de una vértebra con la cara superior del cuerpo de la vértebra situada immediatamente por debajo (articulación intersomática). La articulación se realiza a través del disco intervertebral.

– Una parte posterior constituida por las articulaciones de las apófisis articulares del lado derecho y del lado izquierdo.

En estas unidades de movimiento se realizan los movimientos de la columna, y como tiene múltiples unidades de movimiento (24), la suma de todos ellos se traduce en movimientos amplios de la columna vertebral:

• A través de un eje transversal se pueden efectuar movimientos de flexión ventral y de flexión dorsal.

• A través de un eje vertical se pueden hacer movimientos de rotación derecha y de rotación izquierda.

• A través de un eje anteroposterior se pueden realizar movimientos de flexión lateral derecha y flexión lateral izquierda.

Los movimientos de la columna, sobre todo los de flexión ventral y extensión y los de flexión lateral (o inclinación), se exploran correctamente immovilizando la pelvis sobre la cual se apoya la columna vertebral, ya que los movimientos de aquélla, a través de su basculación, amplifican los movimientos de la columna.


Figura 12. Unidad de movimiento de la columna

CHARNELA OCCIPITOVERTEBRAL

Es la unión de una serie de elementos específicos y básicos, necesarios para una serie de movimientos en la columna cervical. Estos elementos son:

– hueso occipital,

– atlas,

– axis.

Entre estos elementos se presentan las articulaciones que se describen a continuación:

Articulación occipitoatloidea

Es la unión de los cóndilos occipitales con la 1a vértebra cervical o atlas (con sus cavidades glenoideas).

Tiene cartílago, cápsula y sinovial con ligamentos. Se parecería a un tipo de articulación condílea.

Articulación atloidoodontoidea

Es la articulación que se forma entre el atlas y la apófisis odontoides del axis. Tiene cartílago, cápsula, sinovial y un ligamento que la sujeta, denominado ligamento transverso, que fija la apófisis odontoides por detrás y la aisla del conducto raquídeo.

Se trata de una articulación trocoidea (eje vertical – movimientos rotatorios).

Articulación atloidoaxoidea

Es la unión de la cara inferior del atlas con la cara superior del axis.

Tiene cartílago, cápsula y sinovial, y es del tipo artrodia, que sólo permite ligeros deslizamientos.

Articulación occipitoaxoidea

No es una articulación propiamente dicha. Se trata de la unión o fijación, a través de un ligamento, que liga la apófisis odontoides del axis con el hueso occipital. No hay superficies articulares.

Estas articulaciones conforman la denominada charnela occipitovertebral. A través de las 4 articulaciones se podría decir que se forma una articulación del tipo enartrosis con un comportamiento funcional en el que se mueven todas a la vez.


Figura 13. Charnela occipitovertebral

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Yaş sınırı:
0+
Litres'teki yayın tarihi:
23 ekim 2025
Hacim:
235 s. 126 illüstrasyon
ISBN:
9788499104102
Yayıncı:
Telif hakkı:
Bookwire
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