Kitabı oku: «Desde mi corazón»

Yazı tipi:

Narda Ludueña
(Simran)
Desde mi corazón


Ludueña, Narda

Desde mi corazón / Narda Ludueña. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2021.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: online

ISBN 978-987-87-1511-7

1. Poesía Argentina. I. Título.

CDD A861

EDITORIAL AUTORES DE ARGENTINA

www.autoresdeargentina.com info@autoresdeargentina.com

Queda hecho el depósito que establece la LEY 11.723

Impreso en Argentina – Printed in Argentina

Quiero dedicar este libro a mi familia por creer en mí y ser el apoyo incondicional siempre. A mis amigas Estela y Marita por darme el empuje, la confianza y el estímulo hacia esta meta.

Y ante todo gracias a Dios que me da la lucidez para pensar, reflexionar, volar, imaginar, crear y expresarme desde lo más profundo de mí…

“Desde mi corazón”.

Narda Ludueña (Simran)

Las ideas que plasmo en este libro me llevan a “hablar desde el amor reflexionando en pandemia”.

“Hablando desde el amor” deseo expresar sentimientos y decires, palabras que no fueron expresadas ni escritas en su momento y quedaron guardadas desde los 13 años, cuando nace el amor a la poesía.

Pretenden hablar del amor en distintos estadios de la vida, desde la adolescencia hasta la adultez. Amor a sí mismo, al prójimo, a la vida y a la creación.

En otros poemas hagoreferencia a algunas “reflexiones en pandemia”.

Cada poema intenta ser un estímulo pensado desde el amor, hacia el encuentro de la libertad, donde el abrazo y la unión familiar son el mayor de los anhelos.

Se destacan los sentimientos y emociones guardadas en este largo camino de pandemia por covid-19, virus desconocido y perturbador. Donde acecha la idea de muerte, no solo de los mayores sanos y ancianos enfermos, privados de la libertad y de decisiones propias, sino de toda la sociedad viviendo una experiencia nueva y extraña que priva del abrazo del ser querido y los encuentros familiares.

La incertidumbre que produce algún encuentro ocasional con otras personas y luego la espera de esos 7 días de miedo por posible contagio… y el alivio después… al saber que continúas sano.

Cada poema guarda la necesidad del abrazo, del beso, del encuentro en libertad. Basado y pensado desde el amor, ese que nace desde tu corazón y “desde mi corazón”, reflejo del alma que desea y pretende ser estímulo y esperanza hacia el encuentro tan ansiado.

Se recrean paisajes y recuerdos, buscando fortalecer la esperanza y la fe, destacando el amor incondicional como único camino hacia la fortaleza y la seguridad, que sanan emocionalmente, aumentando las defensas y preservando la salud.

Amar es…

Amar es abrazar la vida sin condiciones,

en un tiempo fugaz e inmensurable.

Amar es dar el sorprendente y tierno beso

y susurrar al oído la palabra tierna y bella.

Amar es caminar un tiempo impredecible

como los pájaros por el cielo

al cobijo del sol y de la luna.

Amar es abandonar la soledad,

encontrar la fuerza y el sonido

de las risas, como campanas al viento.

Amar es aceptar la vida,

soltar el tiempo y volar.

Amar es vivir, soñar y decir “te amo”.

Amor eterno

Ese tapadito rojo que me hizo tan feliz.

A veces en la pobreza, tus recompensas tienes.

Depende de tus valores

y de quién te enseñó a valorar.

Según el valor que le das, al regalo recibido…

será pena o alegría, dicha o felicidad…

Cada regalo que llega y cubre una necesidad,

es el regalo más bello, se valora y es preciado

desde el momento inicial,

recordado, tal vez, hasta en la eternidad.

Esa mano que te da tal vez no sepa jamás,

si el que recibe dará a otros felicidad…

Solo desea muy hondo, desde su gran corazón

que el que recibió disfrute y devuelva felicidad.

Percibir que…

El brillo de mis ojos

es el espejo de tus ojos.

La tibieza de mi alma

es el calor que irradian tus palabras.

Mi vida es un ensamble con la tuya.

La caricia es contacto tierno,

con tus manos y el encuentro,

con tus brazos, al abrigo de tu pecho.

La sonrisa y la alegría, ¡el reflejo del amor!

El amor sana…

Disfruta cada momento,

mereces felicidad.

Concreta tus sueños, ¡sé libre y feliz!

ama con toda tu alma… déjate amar.

El amor hace libre y permite pensar,

“que los anhelos, del alma,

se hacen realidad y más…

no importa a quién tú ames…

mientras sientas… que amas,

volarás en el amor…

y sentirás que estás sano...

porque... eso hace el amor,

y despierta tu fuego…

el calor de tus manos,

para la caricia suave y el abrazo

que funde, completa y se hace inolvidable.

Volver a nacer…

¡Renacer es volver a nacer!

Y nazco cada día

a lo que quiero y anhela mi alma…

los obstáculos no existen…

el camino se libera...

voy hacia el amor...

el que funde las almas

y libera los cuerpos…

se engarzan sentimientos…

anhelos, deseos, suspiros y alientos…

Fluye mi alma… en una vida nueva

… fortalecida por el amor.

¿Entiendes?

Si entiendes que Dios te hizo,

a su imagen y semejanza, buscarás

en ti la luz y comenzarás a brillar.

Siempre, con fe y confianza

formarás la alianza,

la amistad sincera, la pasión,

la ternura, la lucha, la comprensión,

empezarás a vivir desde y con compasión,

olvidarás rencores, sanarás dolores.

Buscarás la paz, te dispondrás a amar,

vivirás el día con fe y con templanza.

Agradecerás la vida, con mucha esperanza

y mirando a los ojos, llorarás de alegría,

cubrirás de ternura el planeta entero,

vivirás día a día, con amor sincero.

¡Abrázame!

Abrázame, imprégname de tu aroma y tu color

Abrázame, estréchame entre tus brazos…

y fúndete en mí…

Abrázame más y envuélveme en tu llama…

Y encontraremos juntos, la caricia tierna,

la mirada suave ¡y la belleza en flor!

Abrázame, envuélveme, con tus brazos fuertes

y transitemos juntos, bajo el fabuloso sol

que fortalece tus ramas, donde cantan los pájaros

… y anidan, y vuelan y alegran y…

acompañan la existencia…


Luz y oscuridad

En ti coexisten la luz y la oscuridad.

Depende de ti, que seas luz,

que cultives la paz, enciendas el amor.

La lucha es diaria, luz y oscuridad.

Vigilia y sueño. Letargo y alerta.

Momentos de la vida... momentos de pandemia

el yo supremo expectante...

alertándote... guiándote... orientándote.

Da gracias, por la vida, la salud, la compañía,

aun en la soledad y aun en la oscuridad.

No hay momento oportuno,

cualquier momento da igual.

Así es como se va encendiendo la luz en la oscuridad.

¡Afírmalo! ¡Así es y así será!


Que haya paz…

Que haya paz en tu alma,

ternura en tu corazón,

que halles la alegría, aunque no sonrías.

Que toda acción que tomes

cultive tu felicidad.

Que puedas rodar las rutas

con el amor de tu vida

y logres cumplir los sueños,

esos tan anhelados.

Que jamás te arrepientas,

al tomar decisiones,

si nacen del alma,

para tu bien serán.

Que encuentres el amor,

que sea la compañía,

que no te mienta jamás.

Lo deseo desde el alma,

desde el amor, que está allí,

recordando los momentos,

que ha vivido junto a ti.

No hay rencores, ni pesares…

solo recuerdos bonitos,

que reviven, ¡cuando amor das!

Recuerdos…

Recuerdos de la adolescencia,

dulces, tiernos, abrumadores,

momentos, desde la vida que fluía

y parecía ser eterna.

Sangre y palpitar sin apuros y con urgencias.

Recuerdos donde nacía el amor y florecía la esperanza,

Donde la dicha ansiaba, la meta más proyectada,

perturbada, feliz, soñada y apasionada.

La de los años tiernos, plenos de alegría,

pero también de dolor, ¡de esperanza y desencanto!

Sueños con el amor eterno y también desilusión.

Momentos de gran conquista, de amores efímeros,

y breves tormentas superadas por la juventud.

Sueños irreales, fantasías, osadías estoicas y prontos finales…

Aroma de azahares y callecitas de tierra,

fuertes adoquines, que resisten hoy

Caminar de la mano, sin saber, que iba naciendo el amor.

El supuesto soñado y eterno amor que no fue…

Callecitas angostas, arboleda frondosa,

la plaza y la iglesia, testigos de besos, abrazos

y aquellas promesas, que quedaron plasmadas…

en aquel árbol grande, en el banco viejo…

en los senderos de la vieja plaza, nuestros pies

dejaron su huellas, caminando el amor.

Me contaste…

¡Me contaste que volviste a besar!

Me contaste que te sorprendiste, ¡de los besos que diste!

Me contaste que jamás imaginaste que lo volverías a hacer

que tu ser resurgió, despertó

Me contaste que ni vos creías que lo volverías a hacer

Me contaste que te parecía imposible ese renacer

Y era como si estuvieras aprendiendo,

¡que creías que nunca más sucedería!

Dijiste parece que el amor llegó, despertó tu corazón,

dormido, que casi no latía con este fuego,

que renació, con esos besos que empezaste a dar

Me contaste que sentiste paz, que la luz retornó a vos

y sentiste la vibración, en todo tu cuerpo, estallando en el amor.

Me contaste que volviste a besar,

sin pensar, sin soñar, sin imaginar, sin proyectar,

sin darte cuenta, volviste a sentir,

que tu ser se estremecía y tu alma sonreía,

como la primera vez, ¡como hace tanto!

cuando diste, aquel beso ¡y con el que aprendiste para siempre!

Me contaste que resurgiste, que volviste a soñar,

a pensar, que dibujás en el aire,

burbujas de amor, de paz, de calma,

de alegría, esa que ilumina el rostro

y que al mirarte al espejo, ¡no te reconocés!

Me contaste que al mirarte al espejo,

¡te diste cuenta de que renaciste otra vez!

Que nunca más volverías a pensar,

que es imposible amar otra vez,

porque el amor enaltece, fortalece, revive.

¡Con esos besos revivió el amor!

¡Me contaste que no olvidarás que es posible amar

a cualquier edad! ¡Pero empezando por vos!


Desilusión

Sientes que es así porque aún tienes sueños

Crees que la vida tiene mucho más para regalarte,

obsequiarte mañanas, con amaneceres majestuosos

plenos de sol y de lluvias danzantes.

Atardeceres imponentes, únicos e irrepetibles

y un mar sereno y ondulante.

Caminatas bajo ese espectáculo

y la observación absorta, ante belleza sin igual.

Paseos y complicidad, a la luz ostentosa de la luna.

Sueños irreales, viajes interminables,

despertares felices que reflejan

lo inesperado del día, con el sol

de otro amanecer maravilloso y único,

como cada uno… comprendes que estás absorto,

vivo, agradecido a Dios, por este nuevo día

otro, de tantos, que forman tu vida,

tu existencia, tu presencia y la esencia pura

¡que de tu ser emana!

Recordándote

Sueño adolescente, amor subyugante

Sabor al encanto…

Mitad de mi corazón, fusionado al tuyo,

dos en uno, abrazos, suspiros,intriga y sosiego.

Placidez, esperanza, caminos sin metas.

¡Solo presente!

Dulzura adolescente…

Ternura desbordante…

Calma, dicha, felicidad

pasos, caminos, luna…

Despertar al día, al sol, a la vida…

despertar en mi recuerdo…

estás ahí, como si fuese hoy,

¡Suspiro y te revivo, recordándote!

Parece que fue ayer

Vieja pared...

me acercas al recuerdo

y vuelo en el tiempo.

Retazos de mi vida…

que recreé con mis manos

y tu recuerdo presente.

Aquel cuartito de ayer

con pobreza latente

superada con retratos

que mi mente creaba, con retazos

que encontraba, cuando mis manos hurgaban,

en el pequeño galpón y armaban

con gran pasión... esos hermosos retratos,

que lucían en aquel cuarto,

con paredes de cartón.

Mirándote vieja pared,

recuerdo la pequeña ventana

por la que ansiosa esperaba…

verte doblar en la esquina

en tu bicicleta gastada...

Sonrío… y aparece en mis recuerdos,

cuando corría a tu encuentro,

me colgaba de tu cuello y…

caminábamos... nos besábamos, recuerdos...

tan solo recuerdos, ¡que me traes, vieja pared!

¿A dónde va tu amor?

Cuando se cumplió el contrato y partes…

¿A dónde va tu amor?

Recorre cada recoveco de tu cuerpo

examinando el recorrido del último aliento,

de la vida que dejas en este mundo.

Recorre cada rincón, recordando la acción

que le dio vida a tu cuerpo.

Examinó cada gota de sangre,

recorriendo tus venas, aún turgentes.

Cada llegada y salida a tu corazón,

que ahora es más lento.

Recorre purificando cada espacio con vida,

dándole una oportunidad más de brillar,

de latir, armando el color de la huella por dejar,

como queriendo hacer aún

lo que no pudo, o no supo.

Recorre cada punto de luz,

para armar el hilo final,

que será formado por el amor que diste,

que cultivaste, cosechaste y será el recuerdo

de tu paso por este plano.

Que será vivo,si esparciste amor.

¡Y olvido si te olvidaste de amar!

Vos…

Tú, tan cercano a mí…

No te conozco… ni reconozco.

¿Quién eres? ¿Qué buscas en este plano?

¿Qué dolor trajiste, que no encuentras paz?

¿Cuál es el nudo, el dolor, la angustia?

¿Qué carga tu alma, que no halla la paz?

¿Qué dolor tan grande hay en ti…

que cualquier motivo te subleva, enoja

te apena, te acongoja?

¿Qué viniste a sanar?

¿Qué hilo se rompió y no puedes conectar?

¿Qué dolor tan grande no puedes liberar?

¿Sabes? ¡Hay esperanza!

Podrás sanar y suturar la herida.

¡Cuando aprendas a amar!

Saber de vos…

¡Qué bueno saber de aquel lejano amor!

Amor de adolescencia, primera pasión.

¡Qué bueno recordar tantas cosas bellas!

Momentos de dicha y de mucha ilusión.

Qué bueno saberte feliz, triunfador.

Qué placer inmenso poder recordar

hermosos momentos, colmados de risas,

abrazos y sueños, paseos y charlas,

abrazos y besos y… el viaje… tu dicha…

pero… nos separó el mar…

La vida siguió… fui feliz, vos también

el mundo siguió sin saber de los dos.

Hoy sé que la vida nos ha dado

un amor, muy lejano al nuestro…

y formamos, el nido, que un día,

¡soñamos los dos!

Un instante de luz…

Fue un instante de luz,

una línea fugaz,

un rozar con tu piel

y beber de tu miel.

Fue la aurora naciente

con suavidad de colores,

el arrullo de la luna

que partía hacia su cuna…

y la tibieza del sol que llegaba

tan puntual, abriendo paso

en el cielo, como dulce caramelo,

fue tu abrazo y tu sonrisa

que abrieron el nuevo día,

¡testigo de un renacer!

Aquellos cuentos…

Fue como un rayo de luz

y te trajo al recuerdo.

¡Parece que fue ayer!

Y quise saber de ti.

Recordándote en mis pensares,

me contaste otra vez

“aquellos cuentos de amor”

“El amor sana”

y “Volver a amar”

¿Sabes? Para mis adentros,

te di la razón y comprendí.

“El amor sana”.

“El amor es eterno”

y que es posible…

“volver a amar”.

Toda una vida…

Creciste a mi lado y yo a tu lado.

¡Nos conocimos tanto que fuimos uno!

Nuestras almas se fusionaron,

aun el apego les hacía bien.

¡Crecimos tanto que fuimos 6!

Creamos un árbol con 6 brazos, 2 + 4.

Nosotros y nuestros hijos,

nuestra sólida familia,

que siguió creando y creciendo.

¡Llegamos a ser 7 y hasta 11!

“Número maestro”.

Pero un día te mudaste de casa, de plano,

y fuimos 10… como los dedos de las manos.

Con tristezas y alegrías transcurría la vida y

Dios quiso que fuéramos 11 otra vez.

Hasta hoy nuestros hijos, nuestros nietos y yo.

Tiempos difíciles, pero llenos de fe y esperanza.

También de extrañarte… en ese lugar en la cama,

en la mesa, en cada rincón de la casa,

en el patio, en el jardín,

en el recorrido interno de la casa,

en el color, en tu silbido y tus costumbres,

en el trabajo en unión vos y yo.

La vida sigue, cada tanto te lloro,

pero la realidad que construimos es tan grande y maravillosa

que disfruto cada día de mi existencia.

Cuando me enfrenta la soledad

cierro los ojos y pasa la vida,

nuestra niñez, nuestra escuela,

la adolescencia, nuestra juventud

y nuestra adultez juntos.

¡Fue promesa cumplida!

“Hasta que la muerte nos separe”

Y lo más importante nuestra obra.

Hasta hoy 11, ¡nuestra hermosa familia!

con sus alegrías y tristezas,

con sus éxitos y no tanto

Pero unidos, enfrentando la vida,

viviendo el HOY.

Tus ojos

El cielo entero eran tus ojos.

Escondían un alma inmensa

plena de amor, ese amor

que se traducía en la mirada.

Tu alma brillaba a través de ellos

y delataba el amor que sentías.

¿Sabes por qué el amor es eterno?

Porque el amor no muere.

Pero la mente traduce y decide

sin evaluar al corazón,

ese corazón que late aceleradamente

cuando las almas se conectan,

a través de la luz de las miradas,

Porque el amor reconoce al amor,

como el pájaro a su nido,

como la mascota a su amo.

El cielo entero estaba en tus ojos

y la tormenta y el brillo en los míos.

Pero la mente ha decidido

y tú estás allí sufriendo

y yo aquí penando…

Es…

¿Es dolor? ¿Es fracaso?

Congoja que estruja el alma,

llanto que desborda en tus ojos

con lágrimas ardientes

y dolor punzante en el pecho.

Sufrimiento del alma,

que ansía y clama calma.

Dolor y sabor amargo

piden a gritos la miel

que suplante la hiel

del insulto procaz y la injuria voraz,

que pretende mirar de soslayo

el error y pretende el perdón

sin saber el dolor que causó

y qué herida provocó.

¿Es dolor? ¿Calmará el corazón?

¿Triunfará el amor?

Sana y perdona aunque sientas dolor.

Libérate y sueña con la sonrisa en tu alma

y la alegría en tu corazón.

La bruma

Sueño con tu aroma suave

… en la tierna bruma…

que hace casi imperceptible

el color de tu piel dorada.

Te espero con… incierto sabor…

mientras… lentamente el sol asoma…

Y aparecen tu aroma… tu piel…

tu mirada… y esa sonrisa brillante

… que aleja la bruma.

Hola, amor…

Hola, amor, adonde estés... a ti te hablo,

regreso en el tiempo… y deseo verte…

Vivir el hoy y que vuelva a gustarme tu presencia…

Conocerte de nuevo… y volver a caminar el tiempo,

recorrer y reconocer tu alma…

Percibir en la mirada… que nos comprendemos… y…

conocernos de nuevo, bucear en tu esencia…

aprender de ti… y tú de mí,

lo mejor de la existencia, sin carencias…

ser uno y sin pasado… vivir el presente.

Pensar que un camino nuevo es posible,

recordando un tiempo, que tal vez

poblado de recuerdos, traiga…

la calma de ese tiempo majestuoso,

que enriqueció nuestra existencia.

Hoy, un sueño de juventud, nada más…

La casa

Me metí en la casa de aquel tiempo…

me acerqué y le pegunté a aquel pasado

para entender: ¿lo vi?, ¿alguna vez lo vi

por estos caminos que algo dicen?

Si no lo vi, entonces, ¿por qué

el vuelo sibilante de su presencia

por estos senderos, en mi pensamiento?

Seguí preguntando y continué abriendo puertas

escuché en el silencio “no sé si te vi”,

y seguí escuchando… pero estás a mi lado

y te reconozco y te veo volver como nuevo.

Me hiciste pensar que te tengo…

pero… no lo siento, no lo creo.

Te tengo tal vez… pero siento que

el tiempo ha pasado y te he perdido…


Fuego…

Fuego en el fuego…

Fuego ahora y luego…

Fuego en mi alma… de ese…

fuego que calma…

Fuego que abrasa y pasa…

Llamas que ondulan, brillan, chispean, serpentean…

Fuego y llama, aliento y fuego.

Fragor y fuego…

Brillo y resplandor… testigos del amor.

Amado silencio

Va llegando la noche y con ella el silencio,

silencio de pájaros…

silencio de ruidos externos…

Aparecen tu silencio y el mío.

La calma y en la calma…

el sonido del silencio.

Tu respirar y el mío.

Tu latido y el mío.

Tu pensar y el mío.

Tu sentir y la conexión.

Amado silencio, “te espero”.

Amar…

Amar cuando el rugido de tu fiera

se hace suave, cálido, tierno.

Amar cuando el desierto vence

con un tierno beso

la inmensidad del mar.

Y cuando la caricia suave,

la lluvia calma y el rugido cesa,

con el beso suave, cálido, tierno,

fluye la poesía, que te incita a amar…

y ya no existe espacio,

ni mar, ni rugido, ni desierto….

Solo calma… y la inmensidad de amar.

Callecita con naranjo…

Callecita con naranjo en flor,

esparciendo tu aroma…

y despertando ternura…

Doblando la esquina… cerquita el amor,

Caminata… en la noche sin luna,

buscando el brillo de tus ojos y tal vez el amor.

Callecita perfumada y ternura para dar…

Secretos… abrazos… frescura…

¿Dónde estás, perfumada flor?

que te esfuerzas en que quiera preguntar…

¿dónde está aquel tiempo lejano, amor?

¿y el aroma de azahar que hoy hace recordar?


Ya no hay espera

Camina junto a mí y sonríe.

Canta la más bella canción,

mientras sonríes…

Piensa… voy a tu lado…

y ya no hay espera.

El mundo sigue, la vida continúa,

tú y yo caminamos sin vernos.

Solo es real, en ese recuerdo nítido

de la memoria, esperando transitar

esta nueva primavera y sin espera…

Caminar despacito…

Caminar despacito,

tu mano en mi hombro,

o tu mano y la mía

por los senderos del parque…

Sus calles arboladas,

rodeadas de caminos de flores.

Descanso en la glorieta, perfumada de rosas.

Tu mano sobre mi mano

y el silencio más hermoso.

Tu sonrisa más tierna ilumina tu rostro.

El templo es testigo…

de esa mirada profunda,

que descubre tu alma.

Cierras los ojos… porque

pides un beso…

La palabra…

La palabra es el arma quemás hiere.

Pero... también es la que más sana.

El valor de la palabra no tiene precio,

hiere cuando injuria y da ánimo

cuando expresa con humildad y honestidad.

Es capaz de lacerarte y dejar huella profunda...

pero también trae alivio si brota desde el amor.

¡El amor es vida!

La vida viene de Dios, solo Él es amor.

Gracias a la vida por poder amar,sonreír y ser feliz.

¡Gracias a la vida, que me ha dado tanto,

la risa, el paso, la palabra, la visión y el canto!

Ücretsiz ön izlemeyi tamamladınız.

Türler ve etiketler

Yaş sınırı:
0+
Hacim:
76 s. 28 illüstrasyon
ISBN:
9789878715117
Telif hakkı:
Bookwire
İndirme biçimi:

Benzer kitaplar