Kitabı oku: «Martí de Viciana: Libro tercero de la Crónica de la ínclita y coronada ciudad de Valencia y de su reino»
Libro Tercero de la Crónica de la ínclita y coronada ciudad de Valencia y de su reino
fonts històriques valencianeS
9.
Martí de Viciana:
Libro tercero de la Crónica de la ínclita y coronada ciudad de Valencia y de su reino

Edició a cura de
Joan Iborra

2002
fonts històriques valencianeS
Directors de la col.lecció
Antoni Furió i Enric Guinot
© Joan Iborra, 2002
© D’aquesta edició: Universitat de Valencia, 2002
Il·lustració de la coberta: Rafael Marti de Viciana,
Tercera parte de la Crónica de Valencia, Valencia, 1564.
Disseny de la collecció: J.P.
Fotocomposició i maquetació: Publicacions de la Universitat de Valencia
ISBN: 978-84-370-9385-7
Edició digital

||b CENSURA Y LICENCIA DEL SANCTO OFFICIO DE LA INQUISICIÓN DE VALENCIA PARA IMPRIMIRSE Y VENDERSE LA PRESENTE OBRA
Esta tercera parte de la Chrónica de la ciudad y reino de Valencia, hecha por el curioso y verdadero coronista y historiador Martín de Viciana, valenciano, fue vista y essaminada por mí, fray Miguel de Carrança, provincial de los frailes y monjas de la orden de Nuestra Señora del Carmen en los reinos de Aragón, Valencia y Navarra, theólogo y del secreto de la Sancta Inquisición de Valencia. Y como en ella no se contienen heregías ni herrores contra nuestra sancta fe cathólica, ni contra las cerimonias, y ritos, y estatutos y mandamientos de la sancta madre Iglesia Romana, di licencia y facultad para que se imprimiesse y vendiesse sin embargo ninguno, y sin incurrir en las censuras y penas puestas por el Sancto Officio contra los que, sin expresso decreto y facultad suya dada por los diputados y nombrados y assignados por los señores inquisidores, imprimieren o vendieren libros de qualquier facultad que sean. Mayormente siendo este libro uno de los más curiosos y dignos de ser leídos entre los que se han escrito de este insigne reino de Valencia, sacándose en él, a luz y a noticia de los ausentes, muchas y muy principales maravillas y singularidades que en él estavan encubiertas y de muchos ignoradas. Por la qual diligencia y curioso trabajo se debe al auctor premio, y no común, por haver, con esta ocasión, recapitulado todo lo mejor y más digno de alabança que en los reyes christianos y cathólicos de estos reinos se halla, el lustre de los señores, la antigua sangre y prosapia de los cavalleros, las proezas y azañas de sus antipassados, la fidelidad de los generosos y las excelencias y cosas memorables de las ciudades, villas y lugares de este reino. En fe de lo qual hize la presente cédula de mi mano y firmé de mi nombre en nuestro convento del Carmen de Valencia, en seis del mes de setiembre de 1563.
Frater Michael Carrança, Provincialis Carmelitarum
||bv ONOFRE ALMUDÉVAR1 EN ALABANÇAS DE TODA LA CHRÓNICA A MODO DE EPÍLOGO
Soneto
Armas, hechos, linages y edificios,
de muchos aún presentes y passados,
de nuestros y de estraños memorados,
las pazes, dicensiones y bollicios.
Los grados, dignidades, los oficios,
cómo, cuándo y por qué fueron fundados;
los tiempos, las mudanzas, recontados
veréis sin que verdad salga de quicios.
Dexen pues la lición de historia vana,
freqüenten los lectores tal historia
y alaben nuestra patria valenciana.
Laureen al auctor de fama y gloria,
pues la verdad desenterró Viciana
de cosas tanto dignas de memoria.
||c AL REVERENDÍSSIMO Y ILLUSTRÍSSIMO SEÑOR DON FERNANDO DE ARAGÓN,2 MERITÍSSIMO ARÇOBISPO DE ÇARAGOÇA
Desde el tiempo de mi tierna hedad, illustríssimo señor, tuve affición a la lición de la dulce historia, y especialmente a la que trata de las vidas y heroicos hechos de los invencibles reyes del bien afortunado Aragón, de los quales acordé copilar un breve compendio. Y para más hermosearle, les acompañé con las vidas de los ínclitos reyes de Castilla, y de los archiduques y emperadores de la antiquíssima casa de Austria, y de los reyes de Portugal y de los reyes de Francia, para que el lector de juizio delicado tenga que mirar y contrapessar de los unos con los otros. Donde verá que en todo y a todos terná que alabar. Movióme a poner esta suma de reyes en la tercera parte de las cuatro que copilé de la Chrónica de la ciudad de Valencia y de su reino, porque en ella se haze especial mención del patrimonio real. E pues toda ella trata de reyes, al rey, o a sangre muy cercana del rey, se ha e deve consagrar. ¿Quién, pues, del rey embaxo la meresce si no es vuestra señoría, que del rey cathólico don Fernando3 a él sólo huvo un medio, que fue el esclarecido don Alonso de Aragón,4 su hijo y padre de vuestra señoría illustríssima. Ésta, pues, fue la causa que mi obra se apressuró de venir a sus manos, y tanto que, si me detardara, ella de sí mesma caminara para quien fue criada.
Suelen algunos, reverendíssimo señor, criar cavallos y halcones para presentar a sus señores y por esta fe y devoción son por ellos alegremente rescebidos. Aquellos son cavalleros y caçadores, yo entendí en escrivir e componer este libro con la mesma fe e devoción que aquellos tienen, e aun con otro más aliento; porque aquellos offrescen cosas perescederas e yo offresco obra biva y siempre biva. Y con esto tuve atrevimiento de prostarme con mi obra a los pies reverendíssimos de vuestra señoría, con la humildad y obediencia que le devo, pues soy factura e hijo de don Martín de Viciana, el qual, siendo mayordomo de su casa, por defender la real sangre de vuestra señoría y amparar sus criados, en la iglesia de Alcañiz, celebrándose la missa en la fiesta de la Assención de Cristo Jesu, año de 1522, fue muerto por los comuneros alterados, sin tener la culpa que causó mossén Díez, al qual, después que fue sossegada la sedición popular, le mandó sepultar en un túmulo que le mandó labrar en la iglesia del castillo. Pues hijo de padre que talmente sirvió a su señor, ni puedo ni devo degenerar. Y, pues, no tengo al cabo de mis cansados días otra cosa que offrecer sino es este poquito don, aquél offresco a vuestra señoría illustríssima, suplicándole que le resciba como el Magno Alexandro la escudilla del azeite del pobre egipcio rescibió. E nuestro señor Dios su vida con muy felices días acresciente, como sus servidores y criados por su merescimiento le desseamos.
De Valencia, a vi de setiembre de 1563.
De vuestra illustríssima y reverendíssima señoría, el servidor que sus pies besa.
Martín de Viciana
||cv EX VETUSTATE NOVUM COMIENÇA EL LIBRO TERCERO DE LA CHRÓNICADE LA ÍNCLITA Y CORONADA CIUDAD DE VALENCIAY DE SU DELEITOSO REINO. COPILADA POR MARTÍN DE VICIANA, NATURAL DE LA VILLA DE BURIANA DEL MISMO REINO
Prólogo del auctor de la chrónica en comendación y ALABANÇA DE LA ESCRIPTURA HISTÓRICA Y DE LOS PROVECHOS QUE SE SIGUEN DE LA LICIÓN DELLA
Desde mi infancia naturaleza me convidó a leer y entender en libros de aprovados scriptores, e vine por ello a afficionarme a la historia, de la qual propuse tratar y hazer otra con la qual pudiesse a todos aprovechar, por la gracia que le cabe entre las escripturas, que siempre es la más preciada y alabada de los sabios y grandes hombres. El philósofo5 afirma ser muy provechosa para los senados, y esto entendió el emperador Severo, porque en el tratar de altos negocios siempre los consultava con los varones leídos en las historias antiguas. Cicerón, tratando de la Historia, la llama testigo de los tiempos, luz de la verdad, maestra de la vida, vida de la memoria, mensajera de la antigüedad. Otros la llaman fundamento de la verdad, otros imagen de la humana vida.
Que sea la Historia lumbre y luz de la verdad y testimonio de las hedades y siglos, bien se puede afirmar, pues ella conserva, guarda y haze que bivan y se sostengan en la memoria de los hombres las cosas que el tiempo consume y deshaze. Y en tal manera nos representa las cosas passadas, que nos las da a entender como si las vemos y las alcansamos en su ser. Salomón encaresse y alaban todos los sabios y, naturalmente, todos dessean perpetuar su memoria y nombre. ¿Cómo se haría esto —me responde— si no fuera por la Historia? Ciertamente fuera como viento que passa y detener no le podemos. ¿Qué memoria tuviéramos de los grandes hechos en España acontescidos, de la población de ella, de los notables suscessos, de los illustres varones y de sus excelentes asañas si ella faltara de enmedio? Todo lo passado fuera un sueño que, despertados dél, no lo sabríamos contar. Y de esta manera los passados serían privados de su loor y fama e los que hoy somos no terníamos retratos a quien imitar, como Themístocles se incitó por los tropheos de Melcíades y Alexandro Magno, por la historia de Homero quiso seguir a Achilles, y Julio César a Alexandro Magno.Y assí otros a otros imitaron e grandes hazañas hizieron.
¿Quién á conservado las vidas y martirios, e santos exemplos de los apóstoles y mártires, y la mayor parte de nuestra sancta ley sino es la Historia? Ella es el fundamento sobre que carga todo el otro edificio. ¿Qué cosa es el sancto Evangelio sino historia e cuento verdadero? Pues bolviendo a la policía e conversación humana, ¿qué fuera de ella si las chrónicas y memoria de las cosas passadas faltara? La nobleza, antigüedad de linages, la possessión y el derecho de las cosas, las orígines de las gentes, de los reinos; ni pueblos ni leyes para governallos no se hallarán, antes en todo huviera desorden y confución, como vemos ||d que la ay en todas las gentes que carescen della.
También es la Historia maestra y enseñadora de la vida, porque da a los moços prudencia de ancianos y los haze esperimentados sin tener experiencia, y su falta haze, a los viejos, parescer moços e imprudentes. Y por ende dixo Cicerón: «No saber el hombre lo que passó antes que nasciesse, es ser siempre niño». De manera que la historia haze a los hombres sabios, y prudentes y avisados, porque con exemplos y muestras de las cosas passadas da aviso y regla para determinar las presentes, y aun las por venir; porque entendido el principio y medio, conoscen que irán a parar donde pararon los otros que las tuvieron semejantes; porque, según dize Salomón: «No ay cosa nueva debaxo del sol, y todo lo que es ha sido, y lo que ha de ser será como lo passado».6 Claro está que el hombre leído en la Historia mucha parte de los sucessos entenderá, por los principios y medios que les verá a las cosas y hechos que le acaescerán.
La Historia es común a todos, porque los reyes y príncipes hallan a quien imitar y con quien compitan en virtudes y excelencias; y el capitán, avisos, y ardides y actos de esfuerço y fortaleza de que se aproveche y use; los governadores y magistrados, leyes e costumbres e maneras de governar que tengan por dechado. En fin, para todos los hombres en la Historia hay exemplos e reglas de bien bivir y para se guardar de lo contrario. Las otras artes y sciencias cada una tiene un blanco e fin a que se encamina. La Historia todo lo comprehende y es prática y exemplo de los efectos de las otras. La Historia no tiene los interesses de las otras sciencias porque por sí sola se sigue. No se pretiende en ella otro premio sino saber; sola ella puede bivir sin las otras e ninguna de las otras sin ella, y ella á sido guarda e conservación de todas. De manera que, bien considerado todo lo escripto, podemos dezir qué es Historia, pues para memoria e guarda se escrive. Otra excellencia tiene la Historia más que las otras escripturas, que las otras no todas agradan a todos hombres, pero la Historia a todos ingenios es aplazible y graciosa. En algún tiempo fueron echados de Roma los philósofos, en otro los retóricos, en otro los médicos, en otro los mathemáticos y astrólogos, pero las historias y annales de los tiempos passados nunca ha havido ni ay quien no las haya amado e desseado y tenido en mucho los auctores dellas.
Los bienes y excellencias de la Historia son tantas que, pues son cosas sin cabo, quiero dexar el cuento dellas. Baste para muestra de lo mucho que ay que dezir lo poco que tengo dicho. Por todo lo qual fui induzido a scrivir esta historia, e no común, sino de reyes y grandes príncipes, reduziendo todo lo bueno de ellos a compendio, dexando la prolixidad fastidiosa y seca brevedad, en la qual se haze incidentemente memoria de muchas e muy notables cosas. Bien veo que el atrevimiento á sido grande, pero tengo el affecto y desseo por loable, por traher tantas cosas loables de los reyes que hasta hoy no se hallan en un volumen ni aun en muchos, e de todas las ciudades, castillos, villas e lugares que el cathólico rey e señor nuestro, don Phelippe de Austria,7 en este su reino de Valencia por su patrimonio real possee, lo que hasta hoy por ningún otro á sido escrito. E pues soy el primero que este trabajo he tomado aunque huviera muchos que muy mejor lo pudieran hazer, pues no lo hizieron, me contentaré con Plinio en lo que dize que la Historia como quiera que se escribe agrada, por causa de la natural inclinación que tienen los hombres a saber cosas nuevas. E ya que yo no pueda vestir mi historia de otra hermosura, trabajaré cierto, y assí lo prometo, de escrivir verdades, contentándome con lo que acerca de Cicerón dize Catullo que «no es menester ser orador para escrivir historia, que basta no ser mentiroso». Y en persona de Anthonio ||dv dize el mismo Cicerón que assí escrivieron los griegos al principio, solos annales desnudos, e assí Marco Catón y Pisón y otros historiadores romanos. Y por ende escriviré yo según la flaqueza de mi ingenio e la humildad e llanesa que mi estilo y pudiere alcançar. Con lo qual a los lectores ruego se contenten, pues no se les da sino verdad con claridad recontada.
Las faltas que en todo huviere, christianamente les pido sufran en paciencia, porque si serán muchas, pueden ser en una de dos maneras. La una se puede atribuir al impressor, porque puso una letra por otra, o dexó dictión o erró en el número, porque todo esto fácil es donde concurren tantos millares de cuentos de caracteres e minutos e, por ende el benigno lector le perdonará y en su libro lo corregirá, conforme a la corrección que a la fin de este libro assentaremos de las partes erradas. La segunda falta será mía e aquella en una de dos maneras: o en la lengua (que por ser yo valenciano no escriviré tan polido castellano qual se habla en Toledo, e quanto en esto merezco perdón, porque la lengua castellana es diferente entre sí por tener los reinos diversos e espaciosos. E si no scrivo toledano, a lo menos escrivo en todo castellano, e harto mejor que no fueron scriptos los antiguos libros propios castellanos, y el lector que en esto se parare a reprehenderme será como los judíos por quien se dixo: Litera occidit, spiritus autem vivificat;8 no se detenga pues, yo se lo ruego, el benigno lector en estas menudencias, que por advertir en ellas se desadvertirá de lo que más importa saber y entender de la Historia); y la otra falta podría ser en la sentencia o narración.
Y pues desde aquí confiesso ser el menor de los escriptores, yo les ruego que en pago de lo que he trabajado en les dar halgo que les agrade, e no haya sabido, me quieran en particular avisar de mis descuidos, que no pueden ser sino muchos para que me enmiende de ellos, que yo prometo de lo hazer y agradescer al que me hiziere este beneficio. Vale.
||ev AL ILLUSTRÍSSIMO Y REVERENDÍSSIMO SEÑOR DON FERNANDO DE ARAGÓN, DIGNÍSSIMO ARÇOBISPO DE çARAGOçAY DEL CONSEJO DEL REY, NUESTRO SEÑOR. ONOFRE ALMUDÉVAR, EN COMENDACIÓN DEL AUCTOR Y SU OBRA
Soneto
De reyes de Aragón la sacra historia
eternamente ya canonizada,
aunque nunca de olvido fue enterrada,
aquí se nos reduze a la memoria.
Sus hechos memorables, fama y gloria,
dónde podrán hallar mejor posada
que ésta que por Viciana les fue dada,
que es vuestra celcitud tanto notoria.
A vós, presul divino, se consagra
la clara luz de vuestros genitores,
que dalla a qualquier otro fuera engaño.
Señalad, gran pastor, con vuestra almagra
l’autor, que es vuestra oveja, con favores,
pues tierna se crió en vuestro rebaño.
Síguese la obra.
TERCERA PARTE

LIBRO TERCERO DE LA CHRÓNICA DE LA ÍNCLITA Y CORONADA CIUDAD DE VALENCIA Y DE SU REINO.
Copilada por Martín de Viciana,
natural de la villa de Buriana, del mismo reino,
dedicado al muy illustre don Giner Rabaça de Perillós,
señor del castillo de Madrona y varonía de Dos Aguas,
por estilo moderno y muy verdadero.
Impressa con licencia de la Sancta Inquisición,
Año de mdlxiiii.
Con privilegio real, según se contiene en la primera parte desta chrónica.
||g AL MUY ILLUSTRE SEÑOR DON GINER RABAÇA DE PERILLÓS, SEÑOR DEL CASTILLO DE MADRONA Y DE LA VARONÍA DE DOS AGUAS9
A la hora que me mandó vuestra merced que le comunicasse la tercera parte de la chrónica que compuse de Valencia, en la qual se trata de los reyes y del patrimonio que posseen en este reino, conoscí la grande affición que tiene al servicio de su magestad e, por ende acordé servirle con ella, y no sólo por el mucho desseo que tengo de le servir, mas aun moviendo y convidándome las heroicas virtudes de vuestros illustríssimos progenitores, según muchos aprovados historiadores por testimonio nos las dexaron, parte de las quales luego recontaremos. E pues son tales y tantas que a los estraños combidan a que alaben a los que las hizieron, a mí me obligan a amaros y serviros, pues sois factura de aquellos, y hazerme de veras vuestro servidor, por ende le soplico, muy illustre señor, que resciba este libro como a cosa suya y por él desseada, y permita que con el título de su nombre y armas insignes se publique por esta ciudad y reino. Y por ello todos los del reino le ternán mucho que agradescer, por haver sido el medio que este libro se les comunique y salga en plaça común. E pues se tiene por verdad, según los sabios afirman, que las obras y exercicios del entendimiento hazen ventaja a las que son corporales, razón es que en esta parte, vuestra merced le tenga de mí por tan servido como de los que ordinariamente residen en su casa y servicio. De manera que, pues tantas causas y motivos ay para ello, bien quedaré yo confiado que me hará la merced que le soplico y será, entera, a satisfacción y paga de mi servicio. De que me queda cierta esperança, confirmada con la esperiencia, que de la bondad, saber, prudencia y liberalidad de vuestra merced se tiene hasta agora, cuya muy illustre persona nuestro señor Dios guarde y su estado acresciente.
De Valencia, a cinco de noviembre año de 1563.
De vuestra merced muy servidor y criado.
Martín de Viciana
||1 DEL ORIGEN DE LA CASA DE PERILLÓS
Poco antes, en el prólogo desta tercera parte, prometí tratar de la muy illustre familia de Perillós, de la qual es el principal y cabeça don Giner Rabaça y de Perillós, antes nombrado don Remón de Perillós. E por ende se ha de advertir que este apellido de Perillós fue corrompido por los vulgares que le nombran Perellós, y en Cataluña le nombran Parallós, empero en Francia, de donde es su origen, se nombraron de Bertrán y de Perillós.
Esta casa de Perillós, de quien es nuestra historia, procede de la notable y principal casa de Torsón, conde de Toloza. Este conde de Torsón fue muy valeroso cavallero y príncipe muy señalado, de quien procedió el conde don Beltrán, que fue en la guerra de ultramar, donde ganó gran prez y famoso nombre en la conquista de la Tierra Sancta. Los condes de Toloza de la casa de Beltrán, según tenemos entendido por una genealogía muy antigua de los condes que fueron de Tolosa, de Torsón fue el primero en tiempo del emperador Carlo Magno, por los años de 770, el qual, después de haverse sojuzgado la Aquitania por el rey Pepino, su padre, que venció al duque Gaifredo, ordenó nueve condes en aquella provincia del linage de los francos, que fueron estos que se siguen: Himberto, conde de Besés; Albón, conde de Puitiers; Rogiero, conde de Lemosins; Guido, conde de Perigord; Iterio, conde de Albernia; Buló, conde de Valois; Anón, conde de Albi; Seguino, conde de Burdeus y Torsón, conde de Toloza. Y a estos puso el emperador Carlo Magno debaxo la obediencia y dominio de don // Luis, su hijo, rey de Francia. A este Torsón succedieron Isauredo, Bertrán, Guillelmo, Remón de San Gil, Guillem Tallaferro, Ponce, Aymerico y don Remón el segundo, padre deste don Beltrán, cuya memoria fue muy illustre y celebrada en la empresa de la Tierra Sancta, porque se halló en el combate de las ciudades de Antiochía y de Hierusalem y puso cerco contra la ciudad de Trípol de Suria, en el qual murió año de 1101.10
Este conde don Remón11 casó con doña Elvira, hija del rey don Alonso el sexto de Castilla y León,12 que ganó la ciudad de Toledo, y huvo a este don Beltrán, que continuó la empresa de la Tierra Sancta. Y navegó con 70 galeras de genoveses a Suria, y con ayuda del rey de Hierusalem ganó a Trípol, y succedió a su padre en el estado que conquistaron en Asia y fue señor de Trípol. Tuvo otro hijo el conde don Remón que nasció en Asia, que llamaron don Alonso Jordán, porque fue baptizado en el Jordán, según escribe el arçobispo don Rodrigo, el qual después succedió en el condado de Toloza y de Sant Gil.13 Este conde don Beltrán se vio en Barbastro por el mes de mayo año 1116 con el emperador don Alonso,14 y por el deudo y amistad que havía entre los reyes de Aragón y los condes de Toloza, por haver casado el conde con doña Hermesenda, infanta de Aragón,15 le recibió bien. Y por quanto Guillem, conde de Puitiers, que descendía por parte de madre de los condes de Toloza, se le havía alsado con el estado, siendo él ausente en la guerra de ultramar, se hizo vassallo del rey de Aragón y se puso so su señorío, con el condado de Toloza y ciudad de Narbona, con todo el Narbonés, el condado de Besés, el Agadés, Cahors, Albi, Carcasona. Y trataron ||1v todo lo demás que convino al conde, porque el emperador le regonoscía por su deudo y amigo.16
Deste conde don Beltrán procedió un hijo llamado don Beltrán y éste se vino en la tierra de Cahors, en un pueblo nombrado Perillac. Y aquí se assentó y tuvo casa muy principal, de quien decendieron hijos y nietos. Y a la casa pusieron los vulgares appellido de Beltrán, por la valor y nobleza de los señores della. Esta casa fue muy señalada en aquellos años y en muchos otros después. El asiento desta casa es en el obispado de Cohors, en la ribera del río de Ordoña. Este río divide las tierras del Carsinac de las tierras del Perigordí. Este río anda entre montes, por barrancos hondos, y la ribera es ventosa, como lo son otras riberas; y en algunas partes del río, por causa de su hondura, hay puentes para que le puedan los caminantes passar. Acaesció jornada que don Remón de Bertrán, cavallero de la casa he linage de Bertrán, principal en aquel partido, caminava para passar por una puente alta y algo peligroso, assí por su altitud como por ser muy angosta y ventosa; e a la hora, por el contrario camino venía otro cavallero con quien el don Remón de Bertrán tenía antiguas enemistades; quiso ventura de encontrarse en la puente, donde tiraron de sus espadas, e como el don Remón era varón de mucha fuerça y destreza, derribó a su contrario en el suelo y de allí en el río. Y aun de la pelea que se travó entre los criados de los cavalleros, el don Remón de Bertrán llevó lo mejor de la jornada. De donde se recrecieron bandos muy reñidos en aquella tierra. E los pueblos de Perillac empeçaron a nombrarle don Remón Bertrán de Perillós, por la puente del peligro que antes diximos.17
Este don Remón Bertrán y por su hazaña nombrado de Perillós, tenía otro hermano, que tomó appellido de Bertrán de Claquí, que se fuera a las guerras // del rey de Francia contra el rey de Inglaterra, en la tierra de Gales.18 E porque también havía guerras en España, acordó el don Remón de venir en España para provar su ventura y ganar fama. Y truxo consigo a don Francisco de Bertrán, hermano menor y moço de poca hedad, de juizio muy avisado y suelto de su persona. Y andando por sus jornadas llegaron los dos hermanos, Remón y Francisco, en el principado de Cataluña, casi por los años de mil trezientos y doze, donde el rey de Aragón les rescibió amorosamente, porque el don Remón era cavallero hermoso de rostro y de conversación apazible.19 Y junto con esto era varón esforçado y valeroso; y como fuera cevado en la hazaña de la puente y en otras muchas, teníase en lo que era, y el rey le consideró por tal y le honró mucho.
Andando los tiempos, según recitan los choronistas de Aragón,20 acaesció que en el año del nascimiento de Christo Jesu, de mil trezientos y veinteidós, el don Remón Bertrán de Perillós tuvo ciertas diferencias y bandos con don Guillem de Canet, varón muy principal y de valor, heredado en el condado de Rossellón. Y por este bando y parcelidades crescidas, se alteró toda aquella tierra de Rosellón, en tanta manera que fue necessario que los sereníssimos reyes, don Jaime de Aragón,21 que tenía por muy servidor al don Remón Beltrán de Perillós y le desseaba grandemente favorescer por ser tan prudente, valeroso y diestro, y don Sancho de Mallorca,22 que era señor de los condados de Rosellón y Cerdaña, e veía que su tierra se le perdía por los escándalos, muertes y desatientos que se recrescieron, porque la parte de don Remón Beltrán de Perillós fue muy reforçada dentro pocos días de cavalleros de la casa del conde de Tolosa, que le acudieron en poner la mano e pacificarles. Y para esto, los dos reyes procuraron los medios que más ||2 convenientes hallaron a la honor de ambos cavalleros e les hizieron amigos. Y hecha la paz de aquellos, los cavalleros, deudos y amigos del don Remón Bertrán de Perillós que de Francia a su valença vinieron, de aquél se despidieron para bolverse a sus tierras. Entonces, el don Remón de Perillós se hizo vassallo y cavallero del rey de Aragón y se ofresció servirle en la guerra que se amanava contra la isla de Cerdeña. E assí, año de mil trezientos veinteitrés, passó con el rey con poderoso exército contra Cerdeña, donde el don Remón mostró sus hechos de cavallería.Y el rey de cada ida conoscía más la valor de su persona.
Suscedió que el rey don Pedro de Aragón movió guerra contra el rey don Jaime de Mallorca y le quitó el reino de Mallorca y los condados de Rosellón y Cerdaña. Y en estas jornadas le sirvieron muy bien el don Remón de Perillós y su hermano, don Francisco de Perillós.23 En este tiempo era capitán y consejero del rey un cavallero nombrado don Bernaldo de Cabrera, al qual el rey mucho respectava y en todo seguía su parescer, según lo recita Thomich, historiador de Cataluña.24 Estos dos hermanos de Perillós eran muy amigos del don Bernaldo de Cabrera e, por ende, teniendo necessidad el rey don Pedro de Aragón de embiar embaxada al rey de Inglaterra para tratar entre los reyes confederación y amistad, fue embaxador della el don Remón de Perillós casi por los años de mil trezientos y cincuenta, de la qual legación bien negociada el rey fue muy servido, y se lo gratificó muy bien.25 E como el don Remón ya por su hedad y cansado de trabajos de las armas y guerras, propuso reposar su persona, el rey le tenía por su consejero, porque siempre fue persona de prudencia y esperiencia. Y assí acabó sus días en servicio del rey. //
El rey don Pedro de Aragón, según escribe Thomic, embió por embaxador su camarero don Francisco de Perillós a Tolosa para firmar con el duque de Anjou cierta capitulación de amistad, confederación y liga. E que bolviendo el don Francisco de Perillós de Tolosa, halló al rey, su señor, en el camino a la fuente de la Losa de Almenara, e le hizo relación al rey de lo que en su legación hiziera. De que tomó tanto contentamiento el rey, que le hizo merced de Roda en Cataluña, con título de vesconde de Roda.26 Aquí solía estar la sede episcopal hasta el año de mil ochenta y uno, y de Roda fue passada a la ciudad de Lérida, en la qual hasta hoy es cabeça del obispado.27 Otrosí, el rey le hizo merced de Épila, en Aragón, con sus aldeas.
Fue este cavallero don Francisco de Perillós muy general persona, assí en cosas de paz como de guerra y, por ende el rey don Pedro tantas vezes y en tan arduos negocios se amparó dél, y fueron estos que, año de mil trezientos y cincuenta quatro, el rey le hizo su mayordomo y del su consejo, y luego después le embió a Francia para tratar con el christianíssimo rey de Francia cierta confederación y liga e matrimonio, entre don Luis, duque de Anjou, hijo segundo del rey de Francia, con doña Juana, hija segunda del rey de Aragón. E después, por henero del año de mil trezientos cincuenta y cinco, bolvió otra vez en Francia el don Francisco de Perillós, para tratar matrimonios del excellente infante don Juan, duque de Girona, con alguna de las hijas del rey de Francia; e de doña Euphemia, hermana de la reina de Aragón, con el conde de Alansón; e de las infantas doña Blanca e doña Yolante con algunos grandes de la casa de Francia; e de la infanta doña Isabel, hija del rey de Mallorca, con el hijo del conde de Armañach. E por el buen negociar del embaxador, resultó paz y amistad entre los dos reyes.28 ||2v
E después, por fallescimiento del rey don Juan de Francia,29 suscediéndole el rey don Carlos,30 embió el rey don Pedro de Aragón a don Francisco de Perillós, su camarero, para confirmar la paz y amistad que tenía con la casa de Francia. E, año de mil trezientos cincuenta y quatro, el juez de Arborea, persona de grande estado e importancia en la isla de Cerdeña, juntamente con los de aquel reino, se rebeló contra el rey don Pedro de Aragón. E, por ende el rey huvo de passar en Cerdeña con exército y flota de galeras y navíos, y llevó consigo al don Francisco de Perillós. Ya que fueron en tierra, con la industria y amonestaciones del don Francisco, se assentaron los negocios de la isla y del juez de Arborea, de tal manera que todos se rendieron al rey y prestaron la obediencia que devían al rey. De lo qual el rey no poco se tuvo por servido de su camarero y mayordomo don Francisco de Perillós.31
Tomado el orden y assiento de aquel reino, dexándolo en paz y sosiego y a buen recaudo, el rey don Pedro se bolvió a Barcelona, donde halló un embaxador del rey de Francia que venía para tratar con el rey de Aragón que mandasse dar licencia para armar diez galeras en Barcelona, y que fuesse el general dellas don Francisco de Perillós.32 E para todo esto el embaxador trahía comissión, dineros e instrucciones conformes al negocio. Y el rey don Pedro fue contento de complazer al rey de Francia, como se lo pedía. E assí el embaxador trató del negocio con el don Francisco de Perillós. E por su crehencia le dixo que el rey de Francia, su señor, estava muy confiado de la prudencia y destreza del don Francisco que le devía por ser francés y de la casa del conde de Tolosa que, por ende le nombrava capitán general de la armada de la mar. E que su officio havía de ser navegar para Inglaterra y contra todas las tierras y vasallos del rey inglés, haziéndoles // todo el daño possible, por inquietarles y turbarles en la guerra que hazían por la parte de Gales. E assí el don Francisco tomó cargo de la armada, y aquella, bien adereçada y provehída, partió de Barcelona y con próspero viento navegaron; passando el estrecho aportaron a Santlúcar de Barrameda. Y en el puerto del río de Guadalquevir, tomó dos navíos de plazentines cargados de azeite como a ropa y bienes de genovesses, con quien los catalanes tenían guerra. El rey don Pedro de Castilla33 a la sazón se halló presente en Santlúcar y embió un cavallero nombrado Gutier Gómez y Juan Alonso de Mayorga, secretario, para que de su parte hablasen al capitán de las galeras, diziéndole que no devía tomar aquellos navíos de plazentines, porque era ropa de mercaderes que tratavan en sus tierras, siquiera por honor y reverencia del rey de Castilla que estava presente. Y el capitán de la armada les respondió que el rey de Castilla le perdonase que, pues no era ropa suya ni de sus vassallos, ni tampoco les podía asegurar de tormenta de la mar, ni de enemigos que no se diesse acato dello, quanto más que él les prendía como a ropa de enemigos y de buena guerra. Otra vez embió el rey de Castilla a dezírselo mostrando el sentimiento que dello tenía, amenazándole que si no restituhía la presa, que mandaría prender las personas y bienes de todos los mercaderes catalanes que hallaría en Sevilla. Pero por todo ello, el don Francisco de Perillós no quiso restituir la presa, sino que la vendió por setecientas doblas. E dende allí se passó en Inglaterra, donde hizo tan grande estrago por aquella tierra, que tenía atemorisados no sólo los marineros, empero a todos los pueblos marítimos. E quando el rey de Francia se lo mandó, se bolvió para Barcelona.
Mientra don Francisco de Perillós hizo su viaje, fueron presos en Sevilla todos los ||3 catalanes mercaderes, y ponerlos en hierros y sus mercadurías venderlas. Y escrivió una carta para el rey don Pedro de Aragón,34 y con ella embió un cavallero de su casa llamado Gil Velazques de Segovia, diziéndole cómo un capitán de su tierra, con diez galeras y un leño, cabe Santlúcar de Barrameda, havía tomado dos navíos de plazentines en su presencia, catándole muy poca honra y menos cortesía, con mucha desvergüença, e que embiándole a requerir que los restituyesse no hizo caso de cosa alguna; que por ende le requería que le hiziesse entregar aquel capitán suyo que esta deshonra le havía hecho. E assí, llegado el cavallero en Barcelona, dio la carta al rey don Pedro de Aragón y explicó su embaxada. A la qual el rey de Aragón respondió que el capitán de las galeras no estava en sus tierras, e que siempre que tornase en ellas y le pidiessen justicia, provada que fuesse la culpa del capitán, él le castigaría de tal manera que el rey de Castilla quedase satisfecho. E como el Gil Velazques entendió la respuesta del rey de Aragón, que no convenía para lo que pedía el rey de Castilla, respondió en esta manera:
— Rey, la crehencia que el rey de Castilla, mi amo, me manda que diga por su carta es que, pues no queréis entregar al capitán de las galeras, que desafía a vós y ha todo vuestro reino de Aragón.
Allegando ciertas pretensiones por parte del rey de Castilla para dar escusasión del rompimiento de la paz. A todas las quales el rey de Aragón satisfizo, según lo escrive Miguel Carbonell.35 E assí quedaron rompidos de la paz. Y por causa del don Francisco de Perillós, a quien el rey favorescía, se escomençó la guerra entre los reyes don Pedro el Cruel de Castilla y don Pedro de Aragón, en el año de mil trezientos cincuenta y seis, y del reinado del de Castilla, séptimo, y de su hedad, veinteitrez.36
Tornando en Barcelona el don Francisco de Perillós // con sus galeras de la navegación de Inglaterra, passó en Francia para dar al christianíssimo rey de Francia relación, cuenta y descargo de la armada y suscesso della. Y como el rey de Francia le vido muy humanamente y con cara serena, le rescibió, y después le hizo su capitán general y almirante de Francia, y su camarero, e le hizo merced que como a su deudo descendiente de la casa de Tolosa y por los officios que le encomendara, que tomasse y llevasse en sus escudos y banderas y entre sus armas propias las armas reales de Francia, que son, en campo azul, trez flores de lis de oro.
E tomada licencia de su señor, el rey de Francia, y rescebidas las mercedes antedichas y otras que el rey de Francia en dineros y joyas le hizo, se vino para Barcelona. Y con el rey de Aragón se embarcó en las galeras para Mallorca, porque el rey de Castilla con sus galeras maltratava los insulanos. Y llegados a Mallorca, huvieron nuevas que ciertas galeras de Castilla estavan en Formentera. Y el rey de Aragón mandó al don Francisco de Perillós que con sus galeras navegasse para allá. E como fue descubierto de los enemigos, las galeras de Castilla se pusieron a la mar, y el don Francisco les dio caça hasta Cartagena. Y entradas en el puerto, el don Francisco se bolvió, dende un isleo que nombran la isla Grosa, para Mallorca. Y el rey don Pedro, holgándose con él, le hizo merced de las varonías de Seret y de Millás, en Rosellón.37 ||3v
Cresciendo la guerra de Castilla contra el rey de Aragón, tuvo alguna nescessidad el rey de Aragón de gente y de dinero. Y para este remedio el rey de Aragón embió a don Francisco de Perillós en Aviñón, al papa, del qual huvo cient mil florines para el socorro de la guerra, y del rey de Francia otros cient mil florines. Y con éste dinero pagó ciertas compañías de gentes desmandadas que en las partes de Aviñón enojavan al papa y al rey, y a los pueblos y para España eran necessarias. El don Francisco de Perillós, mientra tratava el negocio de la gente, embió a Bretaña por don Bertrán de Claquí, su hermano, y dende allá vino y le truxo al senescal de Francia; Hugo de Caviley, cavallero inglés; al conde de Marca y el Cavallero Verde, y muchos otros cavalleros y banderas de infantería, de todo lo qual fue general el don Bertrán de Claquí.38 E caminando por sus jornadas llegaron en segundo día de henero en Barcelona año 1366, adonde el rey les esperava y les salió a rescebir. Después, el día de los Reyes, a seis de henero, el rey les combidó a comer y assentó a su mano derecha a don Bertrán de Claquí, general, y a la otra mano del rey el infante, su hijo, y después el senescal Hugo de Caviley, el Conde de Marca y el Cavallero Verde. Havía en la sala otras messas donde se assentaron a comer muchos cavalleros y capitanes de las compañías del don Bertrán de Claquí.39
Después, a nueve del mesmo mes de henero, el rey hizo merced a don Bertrán de Claquí de la ciudad de Borja, en Aragón, con título de conde, y de los castillos, villas y lugares de Elda y Novelda en este reino de Valencia, según paresce por privilegio dato en Barcelona en el mesmo día. E más, le dio cient mil florines para pagar la gente que trahía. E quarenta mil florines para su persona, y le prometió acrescentarle su estado // con darle Magallón y sus tierras, y casarle a su hermano en España, y darle mayor estado y pagar los daños que rescibirían sus gentes francesas en la entrada de Castilla.
Don Bertrán de Claquí, de quien los historiadores de su tiempo hazen mucha cuenta y, según tenemos entendido por Thomic, y por Juan Bonchet de Aquitania, y Roberto Gaguino y muchos otros historiadores franceses cuyas obras havemos leído, hallamos que su origen fue de la casa de Bertrán, de tierra de Perillach. E que de allí se fue a las guerras del rey de Francia en las partes de Bretaña, adonde mudó el appellido según costumbres de guerra, y fue por los unos nombrado don Bertrán Bretón y por otros don Bertrán de Claquí. E assí él mudó el appellido de Bertrán en el Claquí, y don Remón y don Francisco, sus hermanos, que vinieron en España se nombraron de Perillós.40
Fue el don Bertrán de Claquí cavallero de mucha prudencia, consejo y valor, como lo siente Juan Bonchet, diziendo que si los Scipiones Africanos y otros capitanes romanos, Godofredo de Bullón, Mario, Graco, Catón, Decio, Fabio, Camillo, Emilio y Pompeyo fueron muy valerosos y señalados varones, que en Francia también se hallaran otros tantos como fueron Carlo Martello, Roldán, Oliveros y muchos otros de los pares de Francia, y este nuestro illustre don Bertrán de Claquí. ||4 También recita Roberto Gaguino que el rey de Francia, año de 1364, le hizo merced de Longa Vila. Esta Longa Vila los vulgares nombraron Guifarda, e también le hizo su condestable.
Otrosí tenemos de la Chrónica del rey don Pedro de Castilla que en primero de abril del año 1367 que el príncipe de Gales embió una carta al rey don Enrique del tenor que se sigue:41
Aduarte, hijo primogénito del rey de Inglaterra, príncipe de Gales y de Guiayna, duque de Cornualla y conde de Lestre,42 al noble y poderoso príncipe don Enrique, conde de Trastámara.
Sabed que en estos días passados el muy poderoso y alto príncipe don Pedro, rey de Castilla y de León,43 nuestro muy caro y amado pariente, llegó en las partes de Guiayna, donde estávamos, e fízonos entender que cuando el rey don Alonso,44 su padre, murió, que todos los de los dichos reinos de Castilla y de León, pasíficamente le rescibieron y tomaron por su rey y señor. Entre los quales vós fuistes de los que assí le obedecieron y estuvistes gran tiempo en su obediencia. Y que después entrastes con gentes de guerra en sus reinos, y que se los ocupastes, y vos nombrastes rey de Castilla y de León, y le tomastes sus thesoros y rentas y tierras. Y que dezís que lo defenderéis dél y de quien le ayudare. De que mucho nos maravillamos que un tan noble como vós he hijo de rey hagades cosas que vos sean vergonçosas, por hazer contra vuestro rey y señor.
Y todas estas cosas las embio a mostrar a mi padre, el rey de Inglaterra, con que le requería que por el deudo que havía entre las casas de Castilla y Inglaterra, e por la liga que el rey don Pedro tenía hecha con mi padre y conmigo, que le quisiéssemos ayudar a tornar en su reino. Y el rey, mi padre, viendo que el rey don Pedro, su pariente, le embiava a pedir cosa justa y razonable a que // todo rey deve ayudar, plúgole de lo assí hazer, y embiónos a mandar que con todos sus vassallos viniéssemos a ayudar y confortar al rey don Pedro, según que a su honra cumplía, pues le hazíades sin razón, por la qual causa somos venidos y estamos en el lugar de Navarrete, que es en los términos de Castilla; e porque si voluntad fuesse de Dios que se pudiesse escusar el derramamiento de sangre humana, como acontecerá si en batalla entramos, lo que sabe Dios quanto nos desplaze. Por ende vos rogamos he requerimos, de parte de Dios y del mártir sancto Jeorge, que, si vos plaze, seremos medianero entre el dicho rey don Pedro y vós, en que trabajaremos que vos ayades en los sus reinos y en la su buena gracia y merced tan gran parte con que muy honradamente podades passar y mantener vuestro estado. E si algunas cosas fueren menester de librar entre él y vós, confiamos en la merced de Dios ponerlas en tal estado de que seréis contento. E si esto no vos plaze y queredes que se libre por batalla, sabe Dios que nos desplaze dello. Empero no podemos escusar de ir con el dicho rey don Pedro, nuestro pariente, por su reino. Y si algunos le quisieren embargar los caminos, le ayudaremos con la gracia de Dios.
Escrita en Navarrete, villa de Castilla, el primero día de abril año de 1367.
Rescibida la carta antedicha por el rey don Enrique por un faraute del príncipe de Gales, luego le mandó dar un rico vestido y después se entró en una cámara con don Bertrán de Claquí, condestable de Francia. Y leída la carta por ellos, vinieron a considerar lo que dezía el príncipe de Gales, que desseava la pasificación de los dos hermanos, empero que, por estar las cosas tan adelante, los que seguían la boz del rey don Enrique serían maltratados del rey don Pedro que, por ende se le embiasse la carta que se sigue: ||4v
Don Enrique, por la gracia de Dios rey de Castilla.
Al muy alto y poderoso príncipe don Aduarte, hijo primogénito del rey de Inglaterra, e príncipe de Gales, e duque de Cornualla e conde de Lestre.
Rescebimos por un vuestro faraute una vuestra carta, en la qual se contenían muchas razones que fueron dichas por parte de esse nuestro adversario que ahí es. E no nos paresce que havedes seydo bien informado de cómo el nuestro adversario, en los tiempos passados que tuvo estos reinos, los rigió en tal manera que todos los que lo saben se maravillan, porque tanto él aya sido sofrido en el señorío que tuvo. Porque todos los de Castilla y de León con muy grandes trabajos, daños, e peligros, e muertes e manzillas, sostuvieron las obras que él hizo fasta aquí, e no lo pudieron más encubrir ni sofrir, las quales obras serían largas de contar. E Dios, por su merced, huvo piedad de todos los destos reinos porque no fuesse este mal de cada día más, no lo deshaziendo hombre de su señorío ninguna cosa, salvo obediencia.
Y estando todos con él para le ayudar e servir e para defender en la ciudad de Burgos, Dios dio sentencia contra él que él de su propia voluntad la desamparasse y se fuesse. E todos los de los reinos de Castilla y de León huvieron dende muy gran plazer, teniendo que Dios les havía embiado su misericordia para los librar del su señorío, tan cruel, y tan duro y peligroso como lo havían tenido y tenían. E todos los de los dichos reinos, de su voluntad propia, vinieron a nos tomar por su rey y señor, assí perlados como cavalleros e hijosdalgos, como ciudades e villas. Por tanto, entendemos por estas cosas sobredichas que esto fue obra de Dios, porque de todos los de los dichos reinos nos fue dado. E, por ende vós no havedes razón ninguna de nos estorbar, porque si batalla huviere de ser, sabe Dios que a mí desplaze. Empero || no podemos escusar de poner nuestro cuerpo en deffención destos reinos, a quien tanto tenidos somos, contra cualquier que contra ellos quisiere ser. E, por ende vos rogamos he requerimos, con Dios y con el apóstol Sanctiago, que no queráis entrar assí poderosamente en estos reinos haziendo en ellos daño alguno. E vós, haziéndolo assí, podemos escusar la batalla.Y en otro caso no podemos escusar de los deffender con ayuda de Dios.
Escrita en el nuestro real, a cerca de Nájera, a dos días de abril año de mil trezientos sesenta siete.45
De manera que la batalla no se pudo escusar. Y para ella, en cada uno de los dos exércitos, se pusieron en orden todas las cosas de la guerra. Y venido el sábado de la semana de Lázaro, que se contava a seis de abril año 1367, se dio la batalla cabe Nájera, en la qual vencieron los de la parte del rey don Pedro. E fueron muertos de la parte del rey don Enrique Garcilaso de la Vega, Sancho Sanches de Rojas, Juan de Mendoça y otros cavalleros hasta quatrocientos hombres de armas. E fueron presos el conde don Sancho, hermano del rey don Enrique; don Bertrán de Claquí, condestable de Francia, y el mariscal de Francia; e don Phelippe de Castro; e Pero Ferrandes de Velasco; e Juan Remírez de Arellano; y el conde de Denia y marqués de Villena; e Martín Roiz de Biedma; don Pero Boil; Garci Juffre Tenorio; Gómez Carrillo de Quintana, camarero mayor del rey don Enrique.
Don Bertrán de Claquí fue preso en esta batalla, de que el príncipe de Gales se holgó mucho. Empero más quisiera que fuera muerto, porque el don
Bertrán era cavallero muy guerrero, valiente y cuerdo y siempre le havía sido capital enemigo en las guerras de Francia contra Inglaterra. Y assí le mandó llevar preso ha Bordeus y tenerle a buen recaudo. ||5 Don Bertrán de Claquí, detenido en prisión en Bordeus después de estar en trabajos por algunos días, quando supo que el príncipe de Gales fue llegado a Bordeus, tomó consolación porque tenía esperança de su salida por vía de talla he rescate. E assí embió un cavallero al príncipe de Gales, rogándole que le hiziesse merced de admetirle ha talla, porque mejor le sería haver alguna moneda por su rescate que no tenerle allí preso. El príncipe pensó en ello y acordó que por ser el don Bertrán de Claquí cavallero valeroso, y que en la guerra le era adversario muy enojoso que, por ende sería mejor que durante la guerra de Francia contra Inglaterra que estuviesse preso, que más valía perder lo que su redempción poría montar que no delibrarlo.
Esta respuesta dio el cavallero al don Bertrán, al qual cavallero el don Bertrán luego satisfizo con estas palabras, diziendo assí:
— Cavallero, dezid a mi señor, el príncipe de Gales, que Dios me haze en esto grande merced, entre muchas honras que en este mundo huve de cavallería, que mi lança sea tan temida que cause que yo sea detenido en prisión durante las guerras entre Francia he Inglaterra, y no por otra causa, e que pues assí es, yo tengo por más honrada mi prisión que mi delibrança, e que yo lo rescibo en grande merced, porque el prez de la cavallería en esto consiste y no en la vida, que passa de corrida.
Quando el príncipe supo la respuesta del don Bertrán, mandó al cavallero que dixesse al don Bertrán que le plazía de admetirle ha redempción por la talla que hará, he no le demandará más aunque fuesse una sola paja del suelo, que por aquella le libertará. Y esto hizo el príncipe, porque quanto menor sería el precio, tanto menos honra llevaría. El don Bertrán, que sabio varón era, entendió al príncipe y dixo al cavallero:
— Yo tengo en mucha merced al príncipe, mi señor, esto que me embía ha dezir, y pues assí es que lo dexa a // mi voluntad, yo tasso por mi rescate cien mil francos de oro, y estos le daré dentro breve término, y por seguridad le daré buenos recaudos.
Quando el príncipe lo supo, se maravilló dello y acceptó la talla. Entonces, el don Bertrán embió cartas a sus deudos y amigos. Y aquéllos, de presto, le acudieron con embiarle sus criados con poderes para se obligar y empeñar los sellos de las armas propias de cada uno dellos, y depositarlos en poder del príncipe de Gales por la cantidad del dinero que don Bertrán concertaría. Este empeñar de sellos fue havida por la mayor obligación que cavallero o varón de linage puede dar, porque dizen ellos que empeñar el sello es empeñar su nombre y armas, en que consiste la principal honor del cavallero. Y, por ende el príncipe se contentó de la obligación y empeñamiento de los sellos, por tenerla por más segura de todas las obligaciones que cavalleros pueden hazer. Y assí el don Bertrán assentó con el príncipe cada sello de aquellos por quanta cantía se le empeñava e dentro qué término se havía de pagar. Y concluido el negocio, don Bertrán fue delibrado.
Partióse don Bertrán de Bordeus, y caminando por sus jornadas llegó a París, donde fue ha visitar a su señor, el christianíssimo don Carlos, rey de Francia,46 al qual, el rey de Francia, con mucho amor y plazer rescibió, preguntándole de su prisión y del rescate y de todo lo que passó con el príncipe de Gales. Entonces, el rey de Francia le dixo:
— Don Bertrán de Claquí, pues havéis sido tan cuerdo y honrado en el tratar de vuestro rescate, yo mando que por mi thesorero se libren al príncipe de Gales los cient mil francos de oro y que se dessempeñen los sellos y se tornen a vuestros parientes y amigos. E más, mando que se os den treinta mil francos de oro para apercebiros a la guerra.
Y assí el príncipe fue pagado y los cavalleros ganaron honra por la obligación; ||5v don Bertrán de Claquí ganó por su honor renombre de gloriosa fama y el rey de Francia ganó por su magnanimidad obligación de servicio. Y el don Bertrán, en las guerras que suscedieron, no perdió pues honra, y con despojos de los ingleses y castellanos recobró duble el rescate.
El rey don Enrique, después de la rota de la batalla, se passó en Francia, y rehizo su exército y tornó para Castilla. Y después de salido el don Bertrán de Claquí de la prisión, hizo quinientas lanças y se vino para Castilla por valer al rey don Enrique, al qual el rey le hizo merced del condado de Trastámara. E siguiendo la jornada de la guerra, un miércoles a 14 de março del año 1369, el rey don Enrique, por consejo del don Bertrán de Claquí, dio la batalla de asalto al rey don Pedro. Y rompido que fue el rey don Pedro, se fue huyendo ha más andar para el castillo de Montiel, confiando de ciertas compañías de cavallos y infantería que le havían de acudir, lo que todo fue en vano, porque en saber la rota de la batalla, los que havían de venir más se le alexavan. El rey don Enrique, pues tenía encerrado en el castillo de Montiel al rey don Pedro, mandó hazer muro de piedra que le cercasse, porque no se pudiesse ir el rey don Pedro. E como el rey don Pedro se vido cercado en Montiel, sin provisiones ni mantenimientos para comer ni bever, pensó de embiar de noche a Men Rodríguez de Senabria, cavallero de su casa, a don Bertrán de Claquí, encomendándole el negocio que luego se dirá y es que el Men Rodríguez dixo al don Bertrán de Claquí que, pues era cavallero acostumbrado de hazer hazañas de nobles y buenos hechos, que el rey don Pedro le rogava que le ayudasse en ponerle en salvo y seguro, y no permitiesse que huviesse assí de morir; e que le prometía dar a Soria, Almaçán, Atiença, Montagudo, Deça y Morón // por juro de heredad, para él y a quien quisiere, e dosientas mil doblas castellanas de oro.47 El don Bertrán de Claquí respondió:
— Amigo Men Rodríguez, vós bien sabéis que yo soy cavallero, y condestable y vassallo natural de mi señor, el rey de Francia, e por su mandado he venido ha servir al rey don Enrique, y que el rey don Pedro tiene la parte y es aliado con el rey de Inglaterra, especialmente contra el rey de Francia, mi señor. E que aquí estoy con el rey don Enrique a sus gajes y sueldo, e que, por ende no puedo hazer cosa que no sea ha su honra y servicio, ni vós me lo devéis aconsejar.
Y assí se bolvió el Men Rodríguez sin concluir en el negocio que truxo. El rey don Pedro, cercado en Montiel, amedrantado de su enemigo, nescessitado de mantenimientos, desconfiado de los suyos he confiado más de lo que devía de Men Rodríguez, una noche se aventuró a salir del castillo ensima de un cavallo, y en su compañía don Fernando de Castro, Diego Gonçales de Oviedo y Men Rodríguez de Senabria. Y se entró en la posada de don Bertrán y se apeó del cavallo diziendo:
— Don Bertrán, cavalgad que tiempo es que vamos.
E don Bertrán se maravilló mucho de verle. Y en esto entró el rey don Enrique y travó del rey don Pedro, y con una daga le mató a 23 de março año de 1369.48
Aquí se ha de notar la fin y muerte de este rey desventurado, pues mató tantos que no se lo merescían; porque en Talavera de la Reina mandó matar a doña Leonor de Guzmán, madre del rey don Enrique; en Burgos, a Garcilaso de la Vega, adelantado mayor de Castilla; en Aguilar, a don Alonso Fernández Coronel y a Juan Alonso Carrillo, Pero Coronel, don Juan Gonçales Daça, Ponce Días de Quesada, Rodrigo Yáñez de Biedma, muy principales ||6 cavalleros. Y mandó derribar los muros de Aguilar. Depositó del maestrazgo de Calatrava a don Juan Núñez de Prado y dio el maestrazgo a don Diego García de Padilla. Y después mandó matar al don Juan Núñez de Prado en el alcáçar de Maqueda, donde le tenía preso. Casó este rey don Pedro con doña Blanca de Borbón, y siendo la reina biva casó con doña Juana de Castro. Depositó del maestrasgo de Sanctiago a don Fadrique, su hermano, y dio el maestrasgo a don Juan García de Villagera, hermano de doña María de Padilla. Mandó matar a don Juan Alonso, señor de Alburquerque, por medio de un médico, que por dar medicina curativa le dio xarave entoxicado. En la semana de Ramos mandó matar a don Pero Roíz de Villegas, adelantado mayor de Castilla, y a Sancho Roíz de Rojas y a Martín Díaz, escudero del Pero Roíz. En Toledo mandó matar a Fernán Sánchez de Rojas y Alonso Gómez, comendador mayor de Ottos, de la orden de Calatrava, e veintedós hombres ciudadanos honrados del común de la ciudad. En el alcáçar de Sevilla mató a don Fadrique, su hermano, maestre [de] Sanctiago; a Sánchez Roíz de Villegas, camarero del maestre, y a seis otros cavalleros. Mató en Bilbao de Vizcaya a su primo, el infante don Juan. Mandó matar a la reina doña Leonor, hermana del rey don Alonso, su padre, y madre del infante don Fernando de Aragón, marqués de Tortosa y señor de Albarrazín. En Sevilla mató a doña Juana, muger del conde don Tello, su hermano. En Xerez mandó matar a su muger, la reina doña Blanca de Borbón, y a || doña Isabel de Lara, hija del infante don Juan que antes havía muerto en Bilbao. En Carmona mandó matar a don Pedro y a don Juan, sus hermanos, hijos del rey don Alonso y de doña Leonor de Guzmán. Mató a Peralvárez Osorio, adelantado de León, y al arcidiano don Diego Arias Maldonado. En Sevilla mató a don Pero Núñez de Guzmán. Día de sant Pedro mató al arçobispo de Sanctiago y a Perálvarez, dehán de Sanctiago.
Fue tan cruel este rey don Pedro, según se escrive en su propia chrónica, que no perdonava al ecclesiástico, pariente ni amigo, varón ni muger, viejo ni moço. Y assí no havía de faltar el justo juizio de Dios y la palabra del sancto Evangelio que dize: «Qual hizieres tal rescibieres»,49 como se cumplió quando le mató don Enrique, su hermano natural, en Muntiel, después de haverle rompido en el campo y encerrado en la fuerfa. E porque si algunos quisieren culpar a don Bertrán de Claquí porque no salvó al rey don Pedro, pues se le vino a meter por las puertas de su estancia, a sus pretenciones respondemos con lo que antes diximos, y que a Men Rodríguez de Senabria el don Bertrán respondió como buen cavallero y no le dixo palabra alguna de confiança, y si el rey don Pedro, turbado por su peccado o por la confiança imaginada, se vino a la estancia del don Beltrán a cavallo y armado con los tres cavalleros que antes diximos, el don Bertrán no le rescibió, ni hospedó ni saludó, ni aun le respondió ni le mató, sino que por vengança de sus malas obras y por la clamor de sangres de tantos innocentes, permitió Dios que los ojos del entendimiento se le encegaron, y propusso de confiar de su enemigo sin merescerlo, para que su crueldad del todo acabasse. E por ||6v ventura si culpa alguna a persona se puede atribuir sería a Men Rodríguez de Senabria, al qual el rey don Enrique, después de la muerte del rey don Pedro, hizo merced en Galizia de dos lugares, que son: Alares y Marmanda, en tenencia y a Coimbra por juro de heredad. Otros huvo que no creyeron que Men Rodríguez lo hiziera, porque era buen cavallero. En fin, daremos por inmunes a todos sino es al muerto, pues que lo devía y se lo procuró. E para concluir en esto diremos que no hay consejo contra el Señor.
Fenescidas las guerras de Castilla y tomada possessión por el rey don Enrique,50 don Bertrán de Claquí se bolvió para Francia donde tenía sus estados. Este don Bertrán de Claquí, según escriven los choronistas de Aragón, havía vendido, por los años de mil y trezientos setenta y cinco al rey don Enrique, Soria y Molina por gran suma de dineros, y que al tiempo de su partida, el rey le quedó deviendo quarenta mil francos de oro, por los quales le entregó en rehenes a don Juan Remírez de Arellano, y a Pero Gómez y a doña Isabel de Villegas, y que estas rehenes embargó el duque de Girona y governador general en la Corona de Aragón, porque no se las llevase don Bertrán de Claquí en Francia. E, por ende se assentó el negocio que Pero Gómez y doña Isabel se entregassen al vezconde de Roda, hermano del don Bertrán de Claquí, con condición que si el rey de Aragón dentro de seis semanas pagase veinteiún mil franco de oro, se le restituyessen Pero Gómez y doña Isabel, e si no los pagasse, que les entregasse el vezconde a su hermano don Bertrán. E que el rey de Aragón pagaría, por delibrar a don Juan Remírez de Arellano, quinze mil francos de oro.
Tornando a proseguir nuestra historia del don Francisco de Perillós, vezconde de Roda, hallamos por los antedichos // historiadores que, año de mil y trezientos setenta quatro, el rey de Aragón le embió con sus galeras en el reino de Inglaterra para tratar confederación y aliança con el duque Delencaustre. Y a la buelta, en la costa de Granada, fue preso y llevado ante el rey Mahometo de Granada, y le mandó tener preso por represalia de una nave del rey de Granada que en los mares de Túnez le havía tomado Pero Benaldo, capitán de galeras del rey de Aragón. E assí se procuró la deliberación del embaxador preso con la reintegración de la nave al rey agareno.
Puesto en libertad el vezconde de Roda y buelto a Barcelona, hizo su relación de la embaxada que se le encomendara y del viaje, captiverio y trabajos que havía passado, y por el rey le fue todo admitido ha grande servicio y en mucha parte gratificado. E pues se hallava a la fin de la jornada de su hedad, desseava el descanso de su persona. Empero el mundo, que suele acarrear desassosiegos a los coraçones generosos, bien assí lo acarreó ha este vezconde de Roda, que estando un día en presencia del rey don Pedro de Aragón, en Barcelona, un cavallero nombrado don Juan Remírez de Arellano, natural de Navarra y camarero del rey de Aragón, y muy servidor del rey don Enrique de Castilla, e al qual don Enrique le havía dado en Castilla los Cameros, Yanguas, Cervera, Malda y otros lugares, porque en las guerras de Castilla contra don Pedro el Cruel le havía muy bien servido. Y este don Juan Remírez de Arellano pretendía que sus servicios fueron mayores que los de los otros cavalleros, lo que no pudo sofrir de oírlo el vezconde de Roda, que sentía lo contrario, y por ello respondió:
— Vós, siendo camarero del rey, tratastes con el infante de Mallorca que hiziesse guerra al rey. Y hos lo provaré en campo que fue assí.
Y el Arellano respondió que se lo defendería. Entonces, ||7 el rey de Aragón mandó al don Juan Remírez de Arellano que dentro de noventa días bolviesse de su viaje, que iva a la sazón para Castilla en el reino de Aragón, para responder en campo de batalla al vezconde de Roda por su disculpa, sino que procedería contra él por orden devido, pues que era su camarero mayor y heredado en el su reino de Aragón. Y el don Juan Remírez de Arellano, tomada licencia del rey de Aragón, púsose en camino para Castilla. Y quando llegó al rey don Enrique de Castilla, diole parte del desafío. Entonces, el rey de CastilIa, por escusar al don Juan Remírez de Arellano de la batalla, embió un cavallero suyo al rey de Aragón con cartas de crehencia. Y el cavallero llegó a Barcelona, donde a la sazón estava el rey de Aragón, al qual dio las cartas, y de palabra dixo assí:
— Señor, el rey de Castilla, mi amo, hos saluda y embía esta carta en crehencia mía, la qual explicaré en secreto, o en vuestro consejo y quando mandaredes.
El rey le mandó asignar para el segundo día. Y el rey mandó llamar a los de su consejo, y estando presentes la reina, su muger, el conde de Urgel, el conde de Ampurias y el obispo de Valencia, que todos estos eran primos hermanos y sobrinos del rey, y el conde de Cardona y don Lope Ferrández de Luna, arçobispo de Çaragoça, y muchos otros cavalleros, y con licencia del rey de Aragón, el cavallero de Castilla dixo esto que se sigue:
— Señor, mi amo, el rey de Castilla, vos haze saber que don Juan Remírez de Arellano le dixo que, passando por vuestro reino y en vuestra presencia, el vezconde de Roda lo reptó, diziéndole que él, siendo vuestro camarero, que havía sido en consejo en que el infante de Mallorca, vuestro enemigo, entrasse con gente de guerra por vuestro reino ha vos hazer guerra, sobre lo qual el dicho don Juan Remírez se lo puso a las manos para se || combatir con él sobre esta acusación. E que vós, señor, le distes plazo e término de noventa días, dentro los quales el dicho don Juan Remírez se adereça de armas y cavallos para venir a la jornada a defender su fama y verdad. E sed cierto, señor, que para el día asignado, él será en campo. Pero, señor, el rey dize que bien sabéis que don Juan Remírez es leal cavallero, y sirvió a vós y ha él muy bien en las guerras que huvistes con el rey don Pedro de Castilla. E que, por ende a él le desplaze mucho en estremo porque fue assí reptado en vuestro reino, en vuestra corte y en vuestra presencia. E por tanto, vos ruega que mandéis cessar este riepto y que don Juan Ramírez sea vuestro servidor leal, como siempre lo fue, porque vós, señor, podéis creer bien que don Juan Remírez nunca tal cosa hizo, y que esto no es otra cosa sino por algunos ordenada que quieren mal al don Juan Remírez.
El rey de Aragón le respondió que no mandaría cessar el riepto, e que si don Juan Remírez no acudía al plaço, que proseguiría contra él, según por fueros y derechos de Aragón hallaría que se deviesse proceder.Y el cavallero respondió:
— Señor, pues que vuestra alteza manda que el riepto no cesse y que don Juan Remírez venga a mantener su campo, mi amo, el rey de Castilla, dize que pues queréis favorescer al vezconde de Roda, que él no puede escusar de ayudar a don Juan Remírez de Arellano, mayormente en guardar su fama, e que él le embiará para el día y campo aplazado a mantener su verdad, pero porque don Juan Remírez sea seguro en el dicho campo, que para aquel día él embiará acá el su pendón con trez mil lanças de cavalleros y escuderos, para que tengan el campo seguro a don Juan Remírez de Arellano.
E como el rey de Aragón le oyó, respondió con algún enojo diziendo:
— Pues que assí lo quiere el rey don Enrique de Castilla, la guerra es cierta entre él y mí.
El castellano respondió: ||7v
— Señor, el rey, mi amo, es vuestro amigo. Y en quanto a lo que toca a su parte no será guerra, ni entiende otra cosa hazer, sino lo que he dicho.
E los del consejo y ayuntamiento dixeron al rey que acordase sobre ello para en otra hora responder. Entonces salióse el cavallero castellano y el rey trató con los de su consejo del negocio. E como desseavan servir al rey don Enrique el conde de Ampurias, el obispo de Valencia, el conde de Pradas, hermano del marqués de Villena, y el arçobispo de Çaragoça, todos estos señores dixeron al rey que sería bien que fuesse amigo del rey don Enrique, considerando las muchas buenas obras que le havía hecho en la defensión de los reinos de Aragón y de Valencia contra el rey don Pedro de Castilla; e que no devía dar lugar a que entrassen en guerra los reyes y reinos. E concluhido esto en el consejo real, el rey mandó al don Francisco de Perillós, vezconde de Roda, que pues bien honrado quedava dello, que se dexasse de proseguir el riepto. E dio por quito a don Joan Ramírez de Arellano y los reyes continuaron su buena paz y amistad como denantes la tenían.
De manera que toda la vida del don Francisco de Perillós, vezconde de Roda, fue una valerosa peregrinación, ganando favores, honores y ricas haziendas y dexándonos fama gloriosa. E a la postre, ya cansado de días y trabajos, murió, dexando tres hijos y una hija, que fueron estos que se siguen: doña Brunisén, que casó con don Aimarich de Centelles; don Remón de Perillós, primogénito, vezconde de Roda y señor de las varonías de Seret y de Millás; don Francisco de Perillós, segundogénito; don Ponce de Perillós, tercerogénito. Éste se crió en la casa de la reina de Aragón, doña Yolante, y la reina le casó con doña María de Francia, dama // de su cámara muy favorescida.
El don Remón, primogénito, casó con hija del vezconde de Rocabertí.51 Este vezconde de Rocabertí tenía casada otra hija con don Pedro, de sangre real de Aragón, conde de Ampuries. El don Remón, siendo mochacho, se crió page en casa del rey don Carlos de Francia, porque siendo su padre almirante y camarero del rey de Francia, le rescibió y bien trató. Y por fallescimiento del rey de Francia, se vino a su estado en Cataluña. E luego assentó en la casa del rey don Juan de Aragón52 y fue el primero cavallero de la casa del rey en assiento y privança. Después, el rey le embió con tres galeras, y navegó en su compañía el senescal de Provenza con dos galeras para Roma, y por causa de la sisma que havía por la elección de papa Benedicto de Luna XIII, a quien el rey de Aragón havía favorescido. E como el papa estava en Roma con alguna turbación por causa de la sisma, determinó salirse de Roma y passarse en Aviñón. E assí se embarcó en las galeras de don Remón de Perillós. E navegando aportaron en Aviñón, donde el papa ordenó su casa y corte. Y de Aviñón se vino para España después, según dello trataremos en esta parte en capítulo de Peníscola.
Este don Remón de Perillós, año de mil trezientos noventa y dos, passó con el infante don Martín, capitán de las galeras, en Cerdeña y Sicilia. E después fue embaxador en Chipre para tratar el matrimonio de don Juan de Lusiñano, príncipe de Antiochía, primogénito de Chipre, con doña Isabel, hermana del rey de Aragón. Deste don Remón de Perillós procedió su hijo, también llamado don Remón de Perillós, que fue governador de los condados de Rosellón y Serdaña.53 Este don Remón fue criado en la casa del magnánimo rey don Alfonso de Aragón y de Nápoles.54 Y fue su capitán general de la flota, que fueron 14 naves ||8 y galeras que el rey embió a socorrer a la reina de Nápoles para la guerra que le hazía el duque de Anjou, porque la reina quería dexar su reino y estados al rey don Alfonso de Aragón. E assí llegó a Nápoles el don Remón de Perillós con la armada, y la reina le salió a rescebir a la puerta de la ciudad, y le entregó las llaves de Nápoles y le dio la investitura de duque de Calabria y legítimo succesor en el reino de Nápoles. Y acceptados los títulos he investitura dellos en nombre y para su señor natural, el rey don Alfonso de Aragón, muy acompañado de los grandes y cavalleros de la tierra, dio buelta passeando por la ciudad, haziéndole todos toda la honra y favor que les fue possible. Y después, luego entendieron en la defensión del reino hasta que llegó el rey don Alfonso con poderoso exército de galeras y navíos. Y prosiguió la guerra hasta la fin de la jornada, en que fue rey y señor de Nápoles y su tierra.55
No le fue ingrato el Magnánimo rey quando, con un privilegio dato en Barcelona a quinze de setiembre del año de mil quatrocientos treinta y uno, hizo merced al don Remón de Perillós, su capitán general, de los castillos y varonías de Seta y Travadell, en este reino de Valencia, con motivos que en satisfación de los servicios que del don Remón recibiera en tiempo de paz y de guerra, y por lo que havía servido al rey don Joan de Navarra,56 su hermano, y a los infantes don Enrique y don Pedro, también sus hermanos, y en las guerras de Serdeña, Córsega, Sicilia y Apulla, y en las dos entradas que hizo con gente de guerra en Castilla; la una por causa de la prisión del infante don Enrique, al qual el rey de Castilla injustamente detenía preso; y la segunda porque el mesmo rey de Castilla le moviera guerra, procurando de entrar en los reinos de Aragón y de Valencia. E que para tomar asiento en estas guerras y debates, por las pretenciones // del rey de Castilla, fueron electas y puestas catorze personas, y que la una dellas fue el don Remón de Perillós, de donde resultó la paz y sosiego de los dos reyes. En todos los quales trances y jornadas, el don Remón de Perillós llevó a su costa muchos criados y amigos, en que gastó mucha parte de su hazienda, y con efusión de sangre y captividad de su persona, y que en todo y siempre le conosció varón muy fiel y zelador del servicio y guarda de su persona real, según en el dicho privilegio se contiene.
Tornando al don Francisco de Perillós, segundo génito del don Francisco de Perillós, primero de este nombre, hallamos que fue casado con doña Constança de Próxida, dama muy privada de la excellente doña Yolante, reina de Aragón, del qual matrimonio procedieron dos hijos. Es a saber: doña Joana de Perillós, que fue condessa de Tovarra, en Francia, y señora del castillo de Tous, en el principado de Cataluña. Esta doña Joana, según escrive Miguel Carbonell en la Chrónica de Cataluña, fue una de las damas que sirvieron a la sereníssima reina de Aragón en la triumphante fiesta de su coronación, quando se coronó en la iglesia catredal de la ciudad de Çaragoça de Aragón, en el día de santo Jorge, patrón de Aragón, que es a veintetrés del mes de abril del año de mil y trezientos noventa y nueve.57 En esta fiesta, según dize Carbonell, aunque fueron en el acompañamiento de la persona real muchas señoras y damas, empero que solamente entraron en la capilla con la señora reina, la reina de Nápoles y la infanta doña Isabel y la doña Joana de Perillós, con otras dos damas.58
Don Francisco de Perillós tercero se crió en casa de la mesma reina de Aragón, y por sus servicios le casó con doña Joana, hija de mossén Giner Rabaça, cavallero, y por causa deste matrimonio se vino a bivir a Valencia casi por los años ||8v de 1400. Con este matrimonio recibió muy rica dote. Y después, el mossén Giner Rabaça, que muy rico hombre en rentas y averes era, con su último testamento instituyó por heredero universal a su nieto, hijo de su hija doña Joana, nombrado don Giner Rabaça de Perillós, con condición que tomasse el appellido de Giner Rabaça y las armas de Rabaça.
He aquí donde fenesció la antigua casa de Rabaça por línea masculina, y de como passó por línea femenina y se mescló con la casa de Giner Rabaça de Perillós. E porque la casa de Perillós advierta y sepan los lectores, que la familia de Rabaça era casa militar y antigua, assentaremos alguna parte de lo que tractan los scriptores. En el Libro del Repartimiento de las huertas de Xátiva, hecho a 7 de hebrero del año de 1240 y conservado en el archivo de Xátiva, hallamos a Juan Rabaça, gentilhombre, a quien se dio heredamiento como a hidalgo y de conquista. E también hallamos que, año de 1234, fue secretario del rey otro mossén Rabaça. E año de 1320, Guillen Rabaça fue comendador de las encomiendas de Ulldecona y de Torrent, de la orden de Sant Joan de Hierusalem. Y en los annales de la ciudad de Valencia, año de 1325, que mossén Giner Rabaça, cavallero, fue almutacén de la ciudad. E por ende el sereníssimo rey don Pedro de Aragón, con un privilegio dato en Perpiñán a 3 de deziembre del año 1356, a suplicación de mossén Giner Rabaça, doctor en derechos y del su consejo, haviéndole constado con suficientes scripturas fidedignas que la familia de Rabaça decendía de militares generosos, declaró el dicho mossén Giner Rabaça decender de aquellos, e como a generoso haver de ser tratado, pues sus padres y antecessores lo fueron y dellos, por recta línea masculina, decendía.
Este mossén Giner Rabaça casó con doña Toda Pérez d’Espejo, // de quien procedió su hijo mossén Giner Rabaça, cavallero y doctor muy solemne, que casó con doña María Ferrández de Taraçona, linage muy principal de ricoshombres de Aragón, de los quales fue el primero governador desta ciudad. Deste matrimonio procedió doña Joana Rabaça, que antes la casamos con don Francisco de Perillós, tercero deste nombre, y por la qual los de Perillós tomaron el appellido sangre y armas de Rabaça. Este último, nombrado mossén Giner Rabaça, fue el uno de los nueve próceres de consciencia y sciencia electos por los reinos de Aragón, y de Valencia y principado de Cataluña para hazer elección de la persona que havía de ser rey dellos. Y los tres que por Valencia fueron electos son: micer Bonifacio Ferrer, doctor, que después fue prior general de la gran Cartoxa, y su hermano fray Vicente Ferrer, que después fue canonizado y scrito en el cathálogo de los sanctos y le veneramos por nuestro patrón, sancto Vicente Ferrer, theólogo y predicador prophético, y el tercero fue el mossén Giner Rabaça, de todos los quales y de la sentencia que dieron trataremos en esta tercera parte en capítulo de don Fernando, electo rey.
De don Francisco de Perillós e de doña Joana Rabaça nascieron don Giner Rabaça de Perillós, heredero de su ahuelo mossén Giner Rabaça y en quien por la unión se escomençó el appellido de don Giner Rabaça de Perillós. Y éste casó con doña Carroça de Montagut, hija de don Pedro de Montagut, e don Francisco Rabaça de Perillós, e doña Cathalina, que casó con mossén Jofre de Blanes.
Del primogénito que fue don Giner Rabaça de Perillós, primero deste nombre, y de su muger, doña Carroça de Montagut, procedieron don Giner Rabaça de Perillós, segundo deste nombre, e doña Yolante, que casó con don Juan de Próxida, ||9 de la qual nasció doña Isabel Madalena, condessa de Oliva. Don Giner primero nombrado tuvo un hijo llamado don Tristán de Perillós, de quien procedió doña Isabel, que casó con don Francisco de Corella, e a doña Hierónima. Don Giner Rabaça de Perillós segundo casó con doña Isabel, hija de don Berenguer Vives de Boil, señor de la varonía de Bétera, de quien procedieron los tres hijos que se siguen: don Giner Rabaça de Perillós, don Gaspar de Próxida y de Perillós y don Melchior de Perillós.
Don Giner Rabaça de Perillós, primogénito, fue cavallero cuerdo y de valor, como bien se mostró por junio año de 1528 que, celebrando cortes generales el emperador, rey y señor nuestro, en la villa de Montssón a los reinos de Aragón, e Valencia e principado de Cataluña, el rey de Francia le embió un cartel de desafío personal.59 E su magestad, para responder al cartel, quiso haver el parescer de los del su consejo de la guerra. E pues tenía en las cortes la flor de la cavallería de estos reinos, también quiso el parescer de ellos. Y para ello fueron electos tres cavalleros de cada reino e principado. Y de este reino fueron este don Giner de Perillós, don Juan de Vallterra e don Luis de Mascó. E concluido por todos el parescer, don Giner de Perillós se arrodilló ante el emperador y dixo:
— Sacra magestad, yo le soplico que si compañero á de llevar a la batalla, que sea yo ésse, porque en esto recibiré la mayor merced que pueda servir a vuestra magestad en esta jornada, con mi persona y cincuenta mil ducados.
El emperador recibió con cara muy alegre el offrescimiento, y le agradesció mucho la voluntad, alabándole de bueno y fiel cavallero. De este don Giner de Perillós procede don Giner Rabaça de Perillós, que hoy bive, cabeça principal del linage en este reino. Éste casó con doña // María, hija de don Miguel Mercader, y es señor del lugar de Benetúcer, en el camino de Xátiva, a tres mil braçadas de Valencia. En el qual tiene buenas casas y huerto y vassallos ricos, con el término muy fructífero por tener muchas huertas e campos plantados de árboles y viñas. Este lugar compró mossén Giner Rabaça por la corte del justicia en las causas ceviles de esta ciudad, según paresce con auctos hechos a 27 de abril año de 1351. Otrosí, es señor de los castillos de Madrona y Dos Aguas, con su varonía en la ribera del río Xúcar, a 8 leguas de Valencia.60 Los quales compró don Giner Rabaça de Perillós por la corte del portanvezes de general governador de esta ciudad, con auctos hechos a 11 de octubre año de 1496. En el castillo de Madrona, cabeça de la varonía, ay iglesia de Nuestra Señora, con rectoría que renta al rector 400 ducados, en la qual se comprehenden los términos de las varonías de Cortes, Millás y Antonell.61 En estos castillos y sus términos tiene su señor toda jurisdicción, alta e baxa, mero e mixto imperio, por vendición que el rey don Pedro otorgó a don Remón Castellá, con privilegio dado en Valencia a 9 de noviembre año de 1349. Otrosí, le vendió el castillo de Madrona con privilegio dado en Valencia a 24 de mayo año de 1353. Esta varonía tiene su término con cinco leguas de longitud e tres leguas de latitud, es contornado de los términos de Rahal, Montroy, Turís, Buñol, Cortes, Antonell, Millás, Tous y Lombay. En este término ay muy frías y pazibles aguas para bever de muchas fuentes, y mucha caça de monte e buenos pastos para ganados e colmenas.
El estado de este cavallero consiste en las rentas que recibe de sus tierras y en censales que tiene sobre el general del reino e sobre la ciudad de Valencia, e sobre otras ciudades y villas del reino; que ||9v toda su renta ordinaria montará a más de diez mil ducados. Y tiene su casa ricamente adereçada y compuesta con officiales y criados bien tratados, y muchos cavallos e mulas en la cavalleriza; y en la recámara muchas ricas joyas, y atavíos, y plata e tapicería. Y en todo lo demás se sirve como a cavallero rico e de honor.
Don Gaspar, segundogénito, casó con doña Ana, hija de mossén Vidal Orís de Blanes, señor de la varonía de Cotes, de quien procedieron doña Juana, que casó con don Juan de Palafox, señor de Ariza y de la varonía de Calp, e doña Margarita, que casó con don Gaspar Marrades, señor de Sallent. Otrosí, huvo después un hijo llamado don Melchior de Perillós, que hoy bive. Don Melchior, tercero génito, fue coronel de infantería en la jornada de Bellús, de la que trataremos en la quarta parte. Después le vimos portanvezes de general governador en esta ciudad durante la residencia de don Hierónimo de Cabañelles. E por ser varón cuerdo y atentado hizo muy bien su officio. Don Giner Rabaça de Perillós antes nombrado don Francisco, deudo muy cercano de don Giner cuya historia scrivimos, vino de Cataluña a esta ciudad año de 1462 con su muger doña Helena Despés y un hijo nombrado don Francisco de Perillós, que hoy biven.
Las insignias e armas de la illustre casa de don Giner Rabaça de Perillós tenemos assentadas en el principio de este libro por havérsele dedicado. Según en su escudo están repartidas en esta forma que se sigue, es a saber, un escudo grande, y encima de él, por timbre, un hielmo, y el campo del escudo partido por cruz en quatro partes, y en medio de la cruz que les divide un escudete con campo azul y tres flores de lis de oro; y en el quarto alto derecho, en campo verde, un río, y encima de él una puente angosta y elevada; y en el quarto derecho baxo, una Rabaça // leonada, hecha a manera de tronco de árbol seco con raízes, y alderedor de este campo, una faxa ancha azul, y en cada una de las quatro esquinas de la faxa, dos alas de oro y plata, y en cada quadro, entre las alas, letras de oro, que dizen: «Perella»; y en el quarto alto y esquierdo del escudo, en campo de oro, tres peros crescidos de verde claro; y en el quarto esquierdo baxo, en medio, un escudete con olas de agua azules y blancas, y en el campo del quarto, en parte sobre colorado, un castillo de plata, y en parte sobre verde, un buey colorado con la cabeça elevada y encarado a la parte derecha.
Estas armas llevan los de esta casa por las causas que se siguen. Las tres flores de lis porque se las dio el rey de Francia como está dicho. El río y puente, por la hazaña desuso contada. La Rabaça, por la herencia y matrimonio de doña Juana Rabaça. Las alas y mote denotan que la virtud hermosura y gracia de doña Juana Rabaça dieron alas a don Francico de Perillós para que bolando la alcançasse. Los peros, por el matrimonio de doña Toda Pérez de Espejo. El buey, castillo y olas, por el matrimonio de doña Isabel Vives de Boil. El hielmo por timbre, por las azañas y proezas que los illustres y claros varones de esta familia obraron.
Síguese la historia de los reyes y su patrimonio.
||10 DE LA ORDEN QUE SE HA DE TENER EN EL PROSEGUIR DE LA HISTORIA
/ En la primera parte de la Chrónica de Valencia prometí que en la tercera parte de ella trataría de nuestro cathólico rey don Phelippe de Austria y del patrimonio real que en éste su reino de Valencia possee.62 Y por cumplir a lo prometido, se da ha entender a los lectores la forma y orden que havemos de llevar en el prosseguir de esta tercera parte.
Primeramente escriviremos del primero rey de Aragón, don Garci Ximénez, hasta el rey don Remiro, donde se acabó la línea masculina de los reyes de Aragón. Y después escriviré de los condes de Barcelona, dende don Joffre primero hasta el conde don Remón Berenguer, el qual casó con doña Petronila, princessa de Aragón, en los quales se hizo la unión del reino de Aragón con el principado de Cataluña. E después prosseguiré por los reyes de Aragón hasta el cathólico rey don Hernando de Aragón, e porque fue casado con la esclarescida doña Isabel, reina de Castilla, passaré ha escrivir al rey don Pelayo de Castilla y prosseguiré por los reyes de Castilla hasta la antedicha doña Isabel, con la qual casó el antenombrado rey don Hernando de Aragón, por el qual matrimonio se hizo la felice unión de los reinos de las Españas Citerior e Ulterior. E después escriviré de la vetustíssima e ínclita casa de Austria, y de sus emperadores y archiduques hasta el esclarescido don Phelippe de Austria, que casó con la sereníssima doña Juana, princessa de Castilla, de quien procedió el cathólico don Carlos, emperador y rey, nuestro señor, y porque casó con la sereníssima doña Isabel de Portogal, escriviré de la origen // y suscesso de la ínclita casa de Portugal. E por quanto destos nuestros reyes procedió el cathólico don Phelippe, nuestro rey y señor, que por la gracia de Dios ha casado con la christianíssima casa de Francia, también trataremos de la origen y suscesso de los reyes de ella.
Concluido con los reyes, escriviremos de todas las ciudades, villas y lugares del patrimonio real de este reino de Valencia, siguiendo siempre en el orden la precedencia que se esguarda ha la materia de que se trata y no a la pretención de la prioridad o pocioridad.
Assí que, visto el retrato de tantos cathólicos reyes antescessores de nuestro rey y señor don Phelippe, de quienes tan limpias sangres y costumbres ha heredado y lo que en la religión christiana ha obrado, bien tenemos entendido que de todos los príncipes christianos del mundo, nuestro rey don Phelippe y sus reinos y señoríos, y entre ellos especialmente los de la Corona de Aragón, llevan la palma y victoria de la cruz de nuestro redemptor Jesuchristo y de su sancta y cathólica Iglesia.
Del rey don Garci Ximénez63
En el año del nascimiento de Christo Jesu 714, seyendo España occupada por los agarenos ultramarinos, como fue tratado en la primera parte, en la peña de Uriel, en Panon, Juan, hermitaño,64 varón de muy sancta y recogida vida, fundó una iglesia so título de Sant Juan Bautista ||10v y agora nombrada Sant Juan de la Peña.65 En aquellos montes se acogieron hasta seiscientos christianos de la tierra que, por ser muy áspera y montuosa aquella partida, ni los agarenos pudieron entrar en ella ni los christianos dexaron de deffenderla. Fueron estos christianos de los más valerosos y esforçados. Y de ellos los más fueron cavalleros, y los que no lo eran por sangre lo fueron por su valentía. Porque pues fueron fuertes, se les puede applicar lo que dixeron los antiguos, que de mil uno se elegía y ha éste nombravan miles. Pues estos seiscientos españoles, no uno de mil, mas de muchos millares, estos seiscientos varones quedaron y la deffención de sus personas, familias y averes emprendieron. E porque gente de guerra, sin caudillo que les governasse y a quien todos obedesciessen, no ternía fundamento ni turada su empressa, acordaron estos cavalleros que luego se amparassen de Otto y Felicio, cavalleros de Çaragoça que hazían penitencia en el hermitorio de San Juan de la Peña, para que estos dos sanctos cavalleros rogassen a Christo Jesu que por su misericordia les encaminase en acertar la elección que havían de hazer para en tan sancta empresa. Invocado pues el nombre sanctíssimo de Christo Jesu, ¿qué se havía de esperar sino el acertar de la elección de príncipe de ellos? E assí, dadas las piadosas oraciones a Dios e ayuntados los seiscientos cavalleros guerreros en parlamento, inspirando el Señor en los pensamientos y palabras dellos, de común y general voto de todos, fue elegido y levantado por príncipe de todos el noble y valiente cavallero don Garci Ximénez, de sangre real gótica, al qual todos en conformidad le otorgaron complida y llena autoridad y potestad para mandar y governar; y ellos le juraron y prometieron obediencia con fidelidad.
Acceptado que fue por el novello príncipe // el cargo y govierno de aquellas gentes, luego entendió en las cosas de la guerra y recobró a Insa, que es la cabeça del partido de Sobarbre. E pues Christo Jesu havía encaminado la elección del príncipe, fue servido, para su confortación en tan sancta empresa, darle la visión de una cruz colorada puesta ensima de un verde árbol, según por este exemplo paresce. E como el don Garci Ximénez vido la cruz, se arrodilló en el suelo, y dando gracias al Señor entendió que era señal de vencimiento, y assí la tomó por insignias e armas vencedoras. Y dende truxo en sus escudos pendones y banderas, en campo de oro, un árbol verde con una cruz colorada puesta ensima. E pues tenemos de la Iglesia que nos dize de la cruz: «Con esta señal vencerás», certíssima tenemos la victoria contra los enemigos de ella. Este príncipe don Garci Ximénez casó con doña Íñiga o, según otros escriven, doña Enenga, de quien nasció su hijo don Garci Íñigo que le suscedió en el señorío y mando.66
Publicóse por tierra de Gascuña y de vazcos el emprendimiento de los seiscientos cavalleros, y de la elección de príncipe y recuperación de Insa y de sus comarcas. Y luego, muchos de aquellos pueblos y otros españoles que estavan derramados por los fragosos montes, acudieron al príncipe y reforçósele su exército; y con estas gentes recobró muchas tierras y lugares de Aragón y de Navarra. E ya cansado de los trabajos de la guerra, después de haver reinado quarenta y quatro años, acabó con la vida año del Señor 758.67 Fue sepultado en Sant Juan de la Peña porque la havía mandado labrar y mejorar de rentas y ornamentos. Y assí fue el primero rey que la tomó por sepultura. ||11
Del rey don Garci Íñigo
Don Garci Íñigo suscedió por fallescimiento del rey don Garci Ximénez, su padre, en las tierras de Sobarbre y de Ribagorça. Éste recobró de los agarenos la ciudad de Pamplona de Navarra. E fundó en ella muchas iglesias e las enriqueció de rentas. E también ganó muchas otras tierras, ampliando en ellas el nombre de Christo Jesu y de su sancta Iglesia. Éste casó con una señora de sangre real, de quien procedió don Fortún Garcés, su hijo y suscessor. Reinó 44 años e murió año del Señor 802. Fue sepultado cabe la sepultura de su padre en Sant Juan de la Peña.
Del rey don Fortún Garcés o García
Don Fortún Garcés o, según otros escriven, García, hijo y suscessor del rey don Garci Íñigo,68 después que fue rey prossiguió las guerras, y venció y mató al rey Abdurramén de Córdova. Y venció muchas otras batallas de los agarenos. A este rey sirvieron muy bien los moradores de val de Roncal. Y pues lo merescieron por sus valerosos servicios, el rey les otorgó privilegio de hidalguía a todos ellos y para siempre a sus suscessores y a los que nascerían en la val de Roncal. Este privilegio autorisó y confirmó en la ciudad de Pamplona el rey don Juan || segundo y su muger doña Blanca, infanta y primogénita de Navarra.69
El rey don Fortún Garcés casó con doña Theuda, hija del conde don Galindo de Aragón,70 y trúxole por su dote el condado de Aragón. Este condado fue ganado por don Aznar,71 hijo del duque de Guiayna, el qual, socorriendo al rey de Sobarbre en las guerras,72 ganó el castillo Apris, en el qual se fundó la ciudad de Jaca. Y fue ganando toda aquella tierra aislada por los ríos de Aragón Mayor y Aragón Subordán. Y por esta causa el don Aznar tomó título de conde de Aragón. De este matrimonio procedió su hijo don Sancho Garcés. Reinó don Fortún Garcés veinte años e murió año de 822.73 Fue sepultado en la sepultura de los reyes en Sant Juan de la Peña.
Del rey don Sancho Garcés
Don Sancho Garcés, rey de Sobarbre, de Ribagorça, de Pamplona y conde de Aragón, suscedió a su padre don Fortún Garcés.74 Éste fue valentíssimo guerrero como lo mostró en la brava y sangrienta batalla que venció a los agarenos en Ochavierre. E después de haver reinado veinte años, entró en otra batalla año de ochocientos quarenta y dos, y peleando denodadamente por la fe de Christo y ánimando a los suyos como a buen capitán, metióse tan adelante entre los agarenos que pudieron cerrar con él y le mataron.75 Fue sepultado con grande llanto de los suyos en la sepultura de los reyes en Sant Juan de la Peña. E por su muerte y no dexar hijo, vacaron los reinos dos años sin rey.76 ||11v
Del rey don íñigo Arista
Don Íñigo Arista, cavallero de tierra de Sobarbre y de sangre gótica,77 fue nombrado Arista porque al tiempo dél entrar en las batallas, se encendía tanto como se enciende la arista del trigo a la lumbre, y por ser tan valiente, los aragoneses y navarros, que dos años havía estaban sin rey por fallescimiento del rey don Sancho Garcés, que no dexara hijo ni legítimo suscessor, en la iglesia de Sant Vitorián le elegieron, nombraron y alçaron por rey de Aragón y de Navarra.78 Y éste fue el primero que se nombró rey de Aragón, porque denantes rey de Sobarbre, y de Ribagorça y conde de Aragón fueron intitulados. En esta mera y voluntaria elección hecha por los perlados, ricoshombres, cavalleros y pueblos, fue assentado por el rey electo y electores, por fuero general, que dende entonces y para siempre, huviesse entre el rey y el reino un varón que se llamase ‘justicia de Aragón’ y que tuviesse autoridad y poder del rey y del reino para conoscer, determinar y sentenciar sobre todas las contiendas, pleitos y debates que se sucitarían entre el rey y el reino, y particulares del reino, según se trata en los fueros de Aragón. Y luego lo trataremos en lo de Navarra. Este buen rey juró y prometió guardar este fuero general para siempre y le guardó, assí por ser él virtuoso como aun por alcançar reinos que no los ganó ni heredó. Y siempre después, los reyes que han suscedido en la Corona de Aragón, por su benignidad, en el principio de su regimiento, les han jurado y guardado y lo han mandado por sus officiales guardar.//
Este rey don Íñigo Arista, pues, fue electo por los reinos en conformidad, bien podemos creer que fue muy accepto a Dios, pues que le fue embiado señal del cielo estando en los campos que recaen entre los montes Perineos y Sobarbre, donde vido en el cielo sereno una cruz blanca, según paresce por este exemplo. Este cathólico rey, vista la señal celeste, recordándose de las palabras en favor de la cruz, diziendo: Fugite partes adverse, etc, deliberó tomarla por su devisa y armas invencibles.
Casó este rey con doña Íñiga o, según otros escriven, con doña Theuda, hija del conde don Gonçalo y nieta del rey don Ordoño de León, de quien nasció don Garci Íñigues.79 Reinó treinta años con mucha rectitud y justicia e murió año de 874. Fue sepultado en la iglesia de Sant Vitorián.
En la Chrónica de Navarra se trata de la elección voluntaria que los regnícolas de los dos reinos hicieron de la persona del excelente don Íñigo Arista para rey.80 Era señor, antes de la elección, de Abarcuça e de Bigurra, e trahía por armas un escudo colorado sembrado de aristas por denotar el grande ardimiento que tenía en el pelear. E que hecha la elección de rey, luego les juró sus fueros, y los del reino le juraron e prometieron obediencia e fidelidad, y entre los fueros que el rey les juró fue éste que se sigue:
Capítulo primero establescido por los aragoneses y navarros en el Fuero general:
«Nós, los ricoshombres, cavalleros, infançones e hombres de buenas villas de Navarra e de Aragón, como aquellos que siempre tuvimos hermandad e buena compañía, establescemos primeramente por fuero de levantar rey para siempre, porque ningún rey no nos pueda ||12 ser malo, pues que consejo e pueblo lo levanta e le damos de lo que tenemos e ganaremos de los moros.
Primeramente que nos jure, antes de lo alçar, sobre cruz e sanctos Evangelios, que nos terná a derecho, e amejorará siempre nuestros fueros e no los apeorará; e que desfará las fuerças; e que parta el bien de cada tierra con los hombres de ella convenibles a los ricoshombres, cavalleros, e infançones e hombres de buenas villas, e no estraños de otras tierras. E si por ventura acontescía que fuesse rey hombre de otra tierra de estraño lugar o de estraña lengua, que no traiga consigo más de cinco en valía, ni en su servicio hombres estraños de otra tierra. E que rey ninguno no haya poder nunca de hazer corte sin consejo de sus ricoshombres naturales del reino. E ni con otro rey e reina, guerra e paz ni tregua no faga, ni otro granado fecho o embargamiento del rey; no sin consejo de doze ricoshombres o doze de los más ansianos e sabios de la tierra. E que el rey aya sello para sus mandamientos, e moneda jurada en su vida, e alférez e seña caudal. E que se levante rey en la silla de Roma, o de arçobispo o obispo. E que esté levantado la noche en su vigilia, e después comulgue e oiga missa en la esglesia, e offrezca pórpora, he dé su moneda, e después comulgue, e al levantar, suba sobre su escudo tiniéndolo los ricoshombres, cridando tres vezes todos: Real! Real! Real! Entonces derrame su moneda sobre las gentes fasta cient sueldos. E por entender que ningún otro terrenal no ha poder sobre él, cíñase él mismo su espada, que es a manera de cruz. E non deve ser fecho otro cavallero en aquel día. E los doze ricoshombres o sabios deven jurar al rey, sobre la cruz e sanctos Evangelios, de curiarlo el cuerpo, e la tierra e el pueblo, e ayudarle a mantener los fueros fielmente. E dévenle besar la mano».
E ordenaron otros capítulos acerca el bien de la cosa pública, // como más largamente paresce por el dito fuero general. E assí suscessivamente los reyes que han sido de Navarra les han guardado el fuero. Y el número de las doze casas principales de Navarra fue después assentado en primero dia de deziembre del año de mil ciento sesenta y uno, según en la Chrónica de Navarra se contiene, donde dize que el sereníssimo don García Remírez, rey de Navarra,81 eligió e nombró doze casas de linages principales en Navarra, a semejança de los doze pares de Francia,82 e fueron estas que se siguen:
1 De Almoravid
2 De Batzán
3 De Guevara
4 De Aivar
5 De Lehet
6 De Subita
7 De Rada
8 De Bidaure
9 De Montagudo
10 De Uñoz
11 De Cascant
12 De Mauleón
Del rey don Garci íñíguez
Don Garci Íñíguez, hijo del rey don Íñigo Arista, casó con doña Urraca. Y después de haver reinado quinze años, corriendo el año del Señor de 889, en una batalla que le rompieron los agarenos, fue muerto y su cuerpo fue sepultado con los otros reyes en Sant Juan de la Peña.83
Entre los escriptores hallamos algunas diferentes opiniones en lo que aquí se tratará. He colegido de todos ellos lo que más paresce ser verdad, y fue assí: ||12v que la sereníssima reina doña Urraca quedó preñada, y muy cercana al parto y determinó endereçar su camino para Sant Juan de la Peña, por visitar la iglesia y sepultura de los reyes de Aragón. Y para hazer esta sancta estación, llevó en su compañía muchos cavalleros, criados y servidores. Y tornando de su viage, passando de camino por tierra de Aivar, dos compañías de agarenos les asaltaron, mataron y prendieron a muchos de la compañia de la reina. Y entre los otros la reina sin ventura fue muerta de una lançada, que le rompió y atravessó el vientre. Y tras esto fue despojada hasta la camisa.
Los agarenos que este asalto obraron, con la presa se salvaron, y los cavalleros de la tierra que lo supieron, de presto acudieron al lugar de la matanca. Y entre los cavalleros fue uno del appellido de Guevara, que más ahincadamente buscava la reina por saber de ella. Y halló su cuerpo desnudo y con la mortal herida, por la qual salía un bracito de niño. Y el fiel y cortés cavallero Guevara con la capa cubrió la persona real. Y después, con un puñal, abrió la herida de manera que pudo sacar el niño y le embolvió entre paños como mejor pudo. Y entendió en llevarse el cuerpo muerto a la sepultura. El cavallero Guevara, en la hora que sacó el niño del vientre, tenía en su compañía algunos varones que fueron testigos de vista para su justificación. Después hízole bautizar y púsole nombre Sancho y mandóle criar e guardar. E ya que el niño pudo andar, trahíale calçado con avarcas.84
Por fallescimiento de los reyes estuvieron los reinos, por los regnícolas, encomendados ha regidores prudentes y buenos. E como no podían sin rey los reinos permanescer, acordaron los perlados, ricoshombres e pueblos ayuntar parlamento general de Aragón y Navarra en la ciudad de Jacca, para elegir e alçar algún varón de los reinos por || rey. E continuándose por algunos días en el ajuntamiento el negocio preposado, y haviendo en él muchas pretenciones, el cavallero Guevara tomó el mochacho don Sancho, que del vientre de la reina muerta havía sacado como está dicho, y le havía criado y guardado por tiempo de ocho años, y presentóle en el parlamento general, a los quales señores del parlamento dixo estas palabras:
— Señores, aquí vengo y traigo este mochacho, que es nuestro legítimo rey, sacado de las entrañas de la reina doña Urraca —y contó el negocio como pasó. Y más, —dixo— todo esto que digo provaré con testigos que saben la verdad. E más, se prueva con la phisionomía del infante que bien claro muestra ser hijo y factura del sereníssimo rey don Garci Íñíguez, señor nuestro. E si algún cavallero huviere que me lo contradiga, dende aquí me offresco a mantener la verdad por batalla.
E como Dios, que es summa verdad, fue servido de esta maravilla y verdad, todos los del parlamento mirando al mochacho y al cavallero Guevara, que muy fiel y verdadero era, le creyeron y alçaron por su rey al don Sancho. E como el calçado que llevava eran avarcas, fue llamado el rey don Sancho de Avarca.85 Y al cavallero Guevara, por el hurto tan excelente y provechoso que hizo para los reinos, le llamaron86 Ladrón de Guevara, de donde procede la illustre casa de Guevara.
Del rey don Sancho
Don Sancho de Avarca suscedió, como antes diximos, por la buena industria y fidelidad del cavallero Ladrón de Guevara. E quando fue de hedad, casó con doña Toda, a la qual otros ||13 escriptores nombraron doña Urraca Fernandes, de quien nasció don Garci Sánchez de Avarca.87 El don Sancho de Avarca fue muy bellicoso, recobró la Cantabria que tenían occupada los agarenos hasta Nájera, ganó a Tudela y todas las tierras de los montes de Navarra. Fue muy temido de los agarenos. También socorrió al rey don Remiro segundo de León.88 Fundó muchas iglesias y también reparó otras, porque fue muy devoto de ellas. E después de haver reinado cincuenta y seis años murió a 25 de deziembre año de 980.89 Fue sepultado en Sant Juan de la Peña, en la sepultura de los reyes.
Del rey don Garci Sánchez
Don Garci Sánchez,90 hijo del rey don Sancho de Avarca, suscedió por muerte de su padre. Este don Garci Sánchez fue llamado el Tembloso, porque siempre al entrar de la batalla le temblavan las carnes y miembros de su persona. Y, entrado en la batalla, era tan valentíssimo guerrero que ponía espanto en los enemigos. Venció muchas batallas venturosamente. Casó con doña Constança, hija del conde don Sancho de las Asturias, de quien nasció don Sancho el Mayor.91 Reinó treinta y cinco años e murió a 3 de setiembre año 1015. Fue sepultado en Sant Juan de la Peña, en la sepultura de los reyes de Aragón.
Del rey don Sancho el Mayor, y 3
// Don Sancho el Mayor, hijo del rey don Garci Sánchez, nombrado emperador de toda España. Casó con doña Elvira, señora del castillo de Aivar. Otros la nombraron doña Gaya.92 Alansó los agarenos de Navarra, de Aragón, de Castilla, de Cantabria, de León, de Portugal. Redificó a Placencia, y reparóle la iglesia y enriquescióla de muchas rentas. E después de haver reinado 19 años, murió a 18 de octubre año de 1034.93 Fue sepultado en Sant Salvador de Oviedo de las Asturias. E la emperatriz, su muger, fue sepultada en Sant Juan de la Peña, con los reyes de Aragón.
Del rey don Remiro
Don Remiro hijo del rey don Sancho el Mayor.94 Éste defendió a su madastra, muger segunda de su padre, del adulterio que sus propios hijos falsamente la acusaron; de que, siendo antenado, más honra por ello ganó que los hijos que la emperatriz parió.95 Éste casó con hija del conde de Armañach y de Bigorra; a éste, papa Gregorio séptimo le escrivía «christianíssimo príncipe».96 Éste fue el primero rey de Aragón, y aun el primero de los reyes de las Españas que hizo reconoscimiento a la sede appostólica romana e, por ende el summo pontífice, en sus appostólicas letras, quando le escrivía andava encaresciendo mucho la obediencia y sujección que tenía a la iglesia de Dios. E que fue otro Moisén, pues que en su reino rescibió tan de grado las leyes y costumbres romanas, ||13v desechando la superstición de la illusión toledana. Y esto fue porque admitió las instituciones canónicas de la Iglesia Romana y dessechó los officios góticos y su breviario, que se havía guardado en España desde el tiempo de los godos y le nombravan el officio toledano.97 Fue este rey en toda su vida muy buen christiano y siempre favoresció las iglesias y los menistros de ellas; edificó la iglesia mayor de Jacca, fundó el monasterio de Sant Pedro de Huesca en la val d’Echo y diole mucha renta.98 Reinó 29 años, e a 8 de mayo 1063 murió en una batalla. Fue sepultado en la sepultura de los reyes en Sant Juan de la Peña.
Del rey don Sancho Remiro 2
Don Sancho Remiro, segundo de este nombre, hijo de el rey don Remiro, de quien nasció don Pedro.99 El don Sancho edifficó Estella, Luna y Ayerve; venció los agarenos en Almería y trasladó de Almería a Sant Juan de la Peña el cuerpo sancto de Indalecio, obispo de Almería y discípulo de Sanctiago. Venció tres batallas, la una en Çaragoça, la segunda en Morella por mayo del año 1088 y la tercera cabe Tudela. También ganó a Arguedes, y a Bolea, y a Graos, Loarri, Alquécer. Y fundó el monasterio de Sant Vitorián en Ribagorça de monges negros y les dio Graos y otros lugares. También fundó el monasterio de Montaragón, cerca de Huesca, y puso en él canónigos reglares y les dio muchas rentas. Este rey don Sancho, como a temeroso del juizio de Dios, año de 1081 en la iglesia de Roda, hizo // pública penitencia y mandó restituir todo lo que havía rescebido de las dézimas y premicias que pertenescían a las iglesias para el socorro de la guerra contra infieles, porque fue amonestado por los perlados y varones doctos, y por dar de sí buen exemplo y quitar escándalo lo hizo. Después, día de Sant Juan Bautista año de 1089, ganó Monçón, pobló el Castellar, Luna y Marcuello y alansó los agarenos de todo lo fuerte de la montaña hasta los llanos, haziendo fácil la guerra para después.
Este rey don Sancho socorrió con poderoso exército al rey don Alonso de Castilla en las guerras que tenía contra la ciudad de Toledo.100 Y en el cerco que le puso nunca le desmamparó, hasta que la ciudad fue presa y entrada por el rey don Alonso de Castilla. Entonces, el rey don Sancho, pues la guerra ya era fenescida, se despidió del rey de Castilla y vínose para Aragón.
Tornado que fue el rey don Sancho en Aragón, acordó con los ricoshombres y cavalleros de assentar su campo contra el rey agareno de la ciudad de Huesca, pues ya tenían, de otras jornadas, tan atemorisados los agarenos que no le osavan esperar. E assí assentaron el real sobre Huesca, donde el rey agareno con sus gentes se encerraron e pusieron en defença. Y el rey don Sancho les cercó de tal manera con su exército, que los cercados vinieron a punto de perescer de hambre. Y junto con esto les dio tantos combates que vinieron entre sí los agarenos cercados a tratar con su rey que vinesse en algun buen concierto con el rey don Sancho. Acaesció por desgracia, al rey don Sancho, que al cabo de 33 años de su reinado e año del Señor de 1094, un agareno del muro le hirió con una saeta de la qual herida murió. Fue sepultado en Sant Juan de la Peña. ||14
Del rey don Pedro
Don Pedro, hijo del rey don Sancho,101 luego que començó a reinar, pues su padre murió en el cerco de Huesca, entendió muy de rezio en combatir la ciudad cercada; assí por vengar la muerte paterna como por cobrar la ciudad. El rey de Huesca, que se tenía dentro de la ciudad por perdido, embió al rey Alboacén de Çaragoça que le socorriesse. El qual muy de presto le acudió con poderoso exército. E quando el rey don Pedro supo del socorro que venía, pusso en orden los cavalleros e infantes e salió al camino para darles batalla. En esta pelea el rey don Pedro y los christianos pelearon muy valerosamente, e fueron ayudados de un cavallero grande puesto ensima de un cavallo, armado de armas blancas y con paramentos plateados, con una cruz colorada cruzado por medio. Este cavallero truxo en las ancas de su cavallo un cavallero alemán, dende la batalla de Antiochía, que en aquel mesmo día los christianos vencieron a los infieles, según todo esto el cavallero alemán en lengua latina les recontó por no saber hablar la lengua de España.102
E vencida la batalla de Huesca y desaparescido el cavallero de la cruz colorada, el rey don Pedro mandó regonoscer el campo, en el qual hallaron sobre quarenta mil agarenos muertos, y entre ellos quatro cabeças de varones, que con sus trages denotavan haver sido reyes agarenos. E más, hallaron gran número de los muertos heridos de golpe de porra o maça, y esto se atribuyó a don Fortún, que trahía una compañía de trezientos gascones y cada qual de ellos con una maça o porra silvestre. E, por ende el rey le || nombró don Fortuño de maça, del qual desciende la illustre familia de Maça.103 E mandó el rey edificar una iglesia al nombre de Sancto Jeorge, cavallero sancto que le favoresció. Esta iglesia hasta hoy permanesce en el Campo de las Boqueras cabe Huesca, en memoria del sancto e de la batalla ganada por el rey don Pedro de Aragón, a 25 de noviembre del año de 1096.104 E quedó a la casa de Aragón el appellido de sancto Jeorge para todas las batallas. Y el rey tomó por sus insignias e armas en su escudo una cruz colorada que le devide en quartos, y en cada quarto una cabeça de rey agareno, por memoria de la victoria, según este exemplo.
El rey don Pedro, continuando el combate de la ciudad, la ganó y entró a 27 del mismo mes con processión y cantando el Te Deum laudamus. E como el summo pontífice romano, papa Urbano,105 supo de esta victoria y de otras muchas que el rey don Pedro huvo de los agarenos, en señal de amor y gratificación, con su bulla appostólica data en Roma a 14 de abril año de 1095, le confirmó la bulla que papa Gregorio segundo concedió al rey de Aragón de ciertas iglesias, diezmos y premicias de las tierras que ganaría de los agarenos, como paresce por la bulla del papa Gregorio,106 data en Roma año de 1073. En la bulla de papa Urbano que antes diximos, su beatitud —en mano y voz del qual como Vicario de Christo todo poder consiste y assí los cathólicos lo confessamos— escrivió al rey intitulándole de esta manera: «Al amado en Christo Jesu, hijo nuestro excelentíssimo don Pedro, rey de las Españas, etc.» Título méritamente dado por Su Sanctidad, pues que le pertenescía, porque el christianismo, la virtud y fortaleza en Aragón las tenían, han tenido y tienen, y por la gracia del ||14v Señor siempre ternán, como lo prometió la soberana Madre de Dios a su amado, el appóstol Sanctiago, en el Pilar de Çaragoça, que fue la primera iglesia de Dios en las Españas y, por ende no dudemos que aquélla permanescerá hasta la fin del mundo terreno.
Dame autoridad y osadía para alabar al reino de Aragón, pues le es tan devida la alabança por lo que havemos tratado y escriviremos de los ínclitos reyes de Aragón y de los muy fieles aragoneses e, por ende Gauberto, en la chrónica que escrivió de Aragón,107 dixo y muy bien, que Aragón hasta los plebeyos y villanos haze más nobles que los nobles más nobles de otras provincias. Y que los aragoneses siempre han sido y son cathólicos en la fe christiana, esforçados y diestros en las armas, sofridos en los trabajos, arreglados en el juicio, y siempre muy leales a sus reyes naturales; e que, por ende merescieron que los reyes les privilegiassen con tantos fueros y privilegios y les tratasssen con amor gracioso, benigno y humano, con lo qual se tienen de sus reyes naturales por muy pagados.
El rey don Pedro fue casado con doña Inés. En su tiempo fueron las guerras del Cid Ruy Díaz de Bivar contra Valencia, al qual el rey favoresció con muchos aragoneses y navarros. E quando el rey Buchar vino sobre Valencia y el rey fue llamado por el Cid, dentro doze días le acudió con su hermano, el infante don Alonso, con muchos cavalleros e infantes.108 E dieron la batalla al rey Buchar, en la qual le vencieron e le mataron más de treinta mil agarenos. Después ganó la ciudad de Barbastro año de mil ciento y uno. Reinó este rey catorze años y todos en guerras, e después murió a veinteinueve de setiembre año de mil ciento y ocho. Fue sepultado en Sant Juan de la Peña.//
Del rey don Alonso
Don Alonso, hermano del rey don Pedro, por no haver dexado hijo el don Pedro le succedió.109 Casó el don Alonso, año de 1106, con doña Urraca, hija del rey don Alonso de Castilla.110 Esta doña Urraca antes fue casada con un señor de Borgoña. El rey don Alonso de Aragón fue muy valiente y belicoso, en tanto que venció 29 batallas de agarenos en que ganó a Exea de los Cavalleros, Borja, Taraçona, Daroca, Calatayud, Tudela, y Çaragoça, ciudades. Pobló Soria, Berlanga, Vilforado, Almafán y el burgo de Pamplona. Reinó dieziocho años, y todos en guerras y con victorias, sino fue en la batalla de Fraga año de 1126, que fue muerto en ella. Algunos scriven que su cuerpo jamás fue hallado y otros scriven que sí, e que fue sepultado en el monasterio de Montaragón.
Del rey don Remiro el Monge
Don Remiro,111 hermano del rey don Alonso que murió en la batalla de Fraga, por ser varón simple de spíritu y siervo del Señor, se metió a monje en el monasterio de Sant Ponce de Tomeras, de la orden y hábito de Sant Benito.112 Recae este monasterio en el partido de Beses, en Francia, en el qual el don Remiro hizo professión y guardó los tres votos de la religión. E por quanto los reinos y pueblos havían quedado sin rey ||15 por fallescimiento del rey don Alonso, embiaron su embaxada al summo pontífice romano, papa Benedicto nono (otros escrivieron que fue a papa Innocencio segundo), para que Su Sanctidad dispensasse en que saliesse del monasterio el monje Remiro para reinar y governar en los reinos de Aragón y de Navarra, e que pudiesse legítimamente casar.113 Y el papa, por devidas consideraciones, lo dispensó. Y el don Remiro fue rey de los dos reinos y casó con hija del conde de Poitiers,114 de quien nasció doña Petronila.
E por ser don Remiro en su govierno muy simple, los ricoshombres de su reino le respectaron y tinieron en poco; y le pussieron nombre Carnicoles, como si dixeran que no comía sino carne y coles, por el vezo del refectorio. El rey don Remiro consultó de los negocios con el abbad del monasterio de Sant Ponce de Tomeras, para que le aconsejasse lo que devía hazer en este caso. E como el criado del rey don Remiro tratasse con el abbad del negocio, nunca el abbad le respondió al interrogado sino que le entrava en una huerta, y passeándose por ella, donde veía algunos tallos de las plantas e yervas que más ergullosos subían, con un cuchillo les cortava; y esso mesmo le vido hazer muchas vezes al abad. Y después de algunos días le despidió sin darle otra respuesta, sino que dixesse al rey que se le encomendava mucho. Tornado el criado al rey en Huesca, le dixo todo lo que havía passado con el abbad. Y el rey, por la metáfora del cortar de los tallos más crescidos, entendió el consejo del abbad. E assí mandó llamar a todos los más principales ricoshombres de sus reinos para que ha cierto día viniessen a Huesca, porque quería hazer una campana. E como está dicho que por su simplicidad todos le tenían en poco, y endemás, quando dixo de campana acudieron al plazo que les pusiera el rey. Y estando en una // sala y el rey en otra, les mandava llamar uno a uno y mandávales degollar. Los que degollaron son estos: Lope Ferrández de Luna, Pedro de Berga, Rodrigo Ximénez de Luna, García de Bidaure, Gonçalo de la Peña, Ramón de Hoces, Pedro Martínez de Luna, Pedro Luesia, Miguel Azlor, Sancho de Fontana, Pero Cornel e don Ferriz de Liçana. E de que fueron degollados, mandó llamar a sus hijos y les dixo:
— Si no fuéredes mejores que vuestros padres, assí lo pagaredes.
Fue pues la campana hecha y sonada en Huesca y sentido el sonido de ella por Aragón y Navarra y por todo el mundo.115 E dende en adelante, fue temido y estimado el rey por sus súbditos y vassallos. Después fundó la sumptuosa iglesia de Sant Pedro el Viejo de Huesca con monges de Sant Benito, y la dotó de muchas rentas. E después de haver reinado diez y ocho años, murió año de 1138. Fue sepultado en el mesmo monasterio de Sant Pedro.
Aquí se acabó la línea de los reyes de Aragón por línea masculina, que dende el rey don Remiro, que fue el que primero se intituló rey de Aragón, hasta que se hizo la unión del reino de Aragón con el principado de Cataluña, discurrieron ciento y quatro años. E porque para haver de traher a propósito esta unión, havemos de tornar a la entrada de Otger Golant Cathaló por los montes Perineos en España, y prosseguir por los condes de Barcelona hasta don Remón Berenguer, conde de Barcelona, que casó con la ínclita doña Petronila, hija y suscessora del rey don Remiro el Monge.

Perdieron España los christianos, devastaron y occupáronla los agarenos, como lo tenemos tratado en la primera parte, y también tomaron muchas tierras de Francia. Y porque entendían en prosseguir su mala intencion, fue muy nescessario salirles a la mano. E por ende el rey don Pepino de Francia,116 para ||15v refrentar la sobervia agarena, puso en tierra de Guiayna, y de Lenguadoc y en el castillo de Cathaló, mucha gente de guerra; y por general de todo el exército a Otger Golant, príncipe de Alemania. Y éste tenía la frontera contra los agarenos porque no entrasen por aquellas partes de Francia. Y en aquellos años, don Garci Ximénez, con algunos pocos cavalleros e infantes christianos, por las partes de Sobarbre y de Ribagorça se pusieron a recobrar las tierras que havían ocupado los agarenos. E como el Otger Golant —y por otro nombre llamado Cataló por haver seydo capitán frontero muchos años en el castillo de Cataló— supiesse las victorias de los christianos de Sobarbre, ayuntó de sus gentes hasta veinte mil cavalleros e infantes. E por los años de 732 entró poderosamente por el partido de Pallás y de Ribagorça, rompiendo vigorosamente los agarenos. Trahía en su compañia por capitanes señalados, assí en sangre y linages como en valentía y destreza, nueve varones, por cuya fama y memoria como precedían les assentaremos: Dapifer de Moncada, Galçerán Guerau de Pinós, Hugo de Mataplana, Juan de Cervera, Guerau Remón de Cervelló, Pedro Alamany, Remón de Anglesola, Gisperto de Ribelles [y] // Berenguer Roger de Arill.
En esta entrada que hizo el príncipe Otger Cataló con su exército en Cataluña, recobró muchas villas y lugares de Pallás, y de Ribagorca y de tierra de Cerdaña. Y corrió y estragó la tierra de toda aquella comarca hasta poner cerco a la ciudad de Empuries, que grande y fuerte entonces era. Y estando en campo, el príncipe adolesció de grave enfermedad, de la qual se tenía por cierta y muy vezina la muerte. E como el príncipe era sabio y desseava la paz entre sus amigos, mandó llamar a los nueve capitanes, a los quales notificó su poca esperança de salud. Y amonestó y rogó que continuassen la empressa de la guerra y que, para bien prosseguir aquella, les convenía elegir uno dellos por general de todos, que les governasse y todos le obedesciessen. Y de hecho, en presencia y con acuerdo común de todos, fue electo por general del exército Dapifer de Moncada, descendiente de la casa de los illustres duques de Baviera. Cresció la passión de la enfermedad en el príncipe Otger Cataló. Y estando en el cerco de Ampuries, acabó sus días en primero de octubre del año 735. Por fallescimiento de Otger Cathaló, las guerras fueron prosseguidas por el novelo príncipe Dapifer de Moncada. Y de allí se fueron ha acoger a las vertientes de los Perineos, en el partido de Capcir y Cerdaña.
Suscedió después que Carlo Magno, emperador de Alemaña y rey de Francia, entró en Cataluña con poderoso exército.117 Y huvo información de los christianos que estavan en las vertientes de los montes Perineos dende el tiempo que el rey Pepino, su padre, les embiara. De los quales primeros venidos por haver discurrido desde el año de 732 hasta la entrada de Carlo Magno cincuenta nueve años, y casi de ellos no havían quedado bivos hombres algunos, sino ||16 los que nascieron en la guerra en España. Embió por ellos, y luego de grado vinieron al exército del emperador y les recibió muy amorosamente. Estos dexaron sus mugeres y familias en las tierras de Capcir e de Cerdaña donde moravan. El emperador entró con todo su exército vigorosamente y ganó muchas tierras de Aragón, Navarra y de Cataluña. E quando vino en primero de noviembre del año de 791, el emperador, con autoridad y decreto del romano pontífice, ordenó y repartió, en el spiritual y temporal, el principado de Cataluña en nueve porciones, a semejança de los nueve choros angélicos, en esta forma que se sigue:
Arçobispo de Tarragona.
Obispo de Barcelona.
Obispo de Vich.
Obispo de Gerona.
Obispo de Elna.
Obispo de Roda, fue mudado a Lérida, con bulla appostólica año del nascimiento de Christo Jesu 1081.
Obispo de Tortosa.
Obispo de Menorca.
En el temporal repartió la tierra de Cataluña, assí a los que halló en Capcir y Cerdaña como a los que truxo de nuevo en su exército, en esta forma:
1
Conde de Rosellón.
Vezconde de Castelnou.
Noble de Canet
Vervessor de Montestoque, que hoy se nombra de Olms.
2
Conde de Cerdaña.
Vezconde de Querforadat.
Noble de d’Uch.118
Vervessor d’Enveig.
3
Conde de Pallás.
Vezconde de Vilamur.
Noble de Bellera.
Vervessor de Torralla. //
4
Conde de Ampuries.
Vezconde de Rocabertí.
Noble de Serviá.
Vervessor de Foxá.
5
Conde de Besalú.
Vezconde de Bas.
Noble de Xorqueres, que los modernos nombran de Sanctapau.
Vervessor de Besora.
6
Conde de Osona.
Vezconde de Cabrera.
Noble de Centellas.
Vervessor de Vilademay.
7
Conde de Barcelona.
Vezconde de Cardona.
Noble de Muntclós.
Vervessor de Boxadors.
8
Conde de Urgel.
Vezconde de Ájer.
Noble de Térmens.
Vervessor de Guimerá.
9
Conde de Tarragona.
Vezconde de Scornalbou.
Noble de Castellet.
Vervessor de Mediona.
Después, el emperador, considerando que los nueve capitanes de Otger Cataló fueron los primeros que aventuraron sus personas en la recuperación de Cataluña, en que havían muerto muchos dellos que, por ende dava a los bivos y a los hijos de los muertos nueve varonías en franc alou, con sola obligación de fidelidad al emperador, e que fuessen nombrados príncipes en sus varonías.
1 De Moncada.
2 De Pinós.
3 De Mataplana.
4 De Cervera.
5 De Cervelló.
6 De Alamany. ||16v
7 De Anglesola.
8 De Ribelles.
9 De Arill.
Esta tierra de Cataluña tiene desde la mar hasta Montssón y del río de la Acenia hasta Salças. Y según una historia antigua catalana está repartida la tierra en esta manera.119 En doze ciudades, en doze aguas navales, en doze condados y en doze vezcondados.
1 Ciudad Elna. Conde de Rosellón. Vezconde de Castelnou. Agua naval, Loret.
2 Ciudad Besalú. Conde de Besalú. Vezconde de Baz. Agua, Fluviá.
3 Ciudad Gerona. Conde de Ampuries. Vezconde de Rocabertí. Agua, Thet e Oñar.
4 Ciudad Vich. Conde de Osona.Vezconde de Centelles. Agua, Ther.
5 Ciudad Barcelona. Conde de Barcelona. Vezconde de Cardona. Agua, Lobregat.
6 Ciudad Tarragona. Conde de Prades.Vezconde d’Entença. Agua, Francolí.
7 Ciudad Tortosa. Conde de Tortosa. Vezconde de Senmenat. Agua, Ebro.
8 Ciudad Balaguer. Conde de Urgel. Vezconde de Áger. Agua, Segre.
9 Ciudad la Seu de Urgel. Conde de Pallás. Vezconde de Vilamur. Agua, Noguera.
10 Ciudad Roda. Conde de Ribagorça. Vezconde de Peralta. Agua, Noguera Ribagorçana.
11 Ciudad Vilafranca de Conflent. Conde de Cerdaña. Vezconde de Mataplana. Agua, Freser.
12 Ciudad Vilacharles. Conde de Barañén. Vezconde de Castellbó. Agua, Baltra.
Por esta antigua discrepción tenemos entendido que Cataluña está muy mudada, porque cosas ay nombradas que son casi olvidadas. Y déxanse de nombrar Lérida, que es muy notable ciudad, e muchas // otras tierras y cosas de importancia, empero siempre havemos de advertir que el principado de Cataluña ha sido y es mucha tierra, y poblada en muchos e buenos pueblos y de muchos bastimentos proveída. En tanto que sin salir de la tierra tiene abundancia de toda cosa que al bivir humano conviene.
De don Joffre, conde de Barcelona
En Cataluña hallamos que en tiempo del christianíssimo don Luis, rey de Francia, hijo y suscessor de el emperador Carlo Magno, fue su lugartiniente general don Joffre, el qual descendía de una nobílissima casa del ducado de Baviera.120 E que esto fue por los años de Christo Jesu nascido ochocientos y quarenta. Este don Joffre fue el valeroso cavallero que con su propia sangre ganó las armas e insignias de cavalleria en esta manera, que saliendo mal herido y ensangrentado de una batalla que tuvo su señor, el rey de Francia, contra normandos, trahía embraçado un escudo con el campo de oro. El rey puso los quatro dedos de su mano en las heridas del don Joffre y passó la mano por el escudo, dexando en aquél de alto a baxo quatro barras coloradas, diziéndole:
— Don Joffre, tú y tus decendientes llevaréis estas insignias por vuestras armas memorables.121
Aquí ponemos por lugartiniente general del rey don Luis de Francia, en el condado de Barcelona, a este don Joffre, porque el rey don Luis la havía ganado de los agarenos, año de 814. E si algunos escriptores dixeron que antes de este don Joffre fue conde de Barcelona don Bernardo, no se tiene por verdad.122 ||17
Don Joffre, conde de Barcelona
Don Joffre, nombrado el Peloso, hijo de don Grifé o don Joffre, suscedió en el señorío por voluntad del rey de Francia.123 A éste, el rey, por los servicios que de su padre havía rescebido, tuvo por bien de renunciarle los condados de Barcelona, y de Rosellón y de Cerdaña, con todo el derecho que le pertenescía en el principado de Cataluña, de donde resultó que dende el año de 874 que fue esta renunciación, Barcelona fue y es cabeça de todo el principado. Fue casado con hija del conde de Flandes, en cuya casa le havían criado. Fundó el monasterio de Ripoll e le dio muchas rentas.124 E al cabo de haver governado su estado y puesto en bueno y devido estamento por tiempo de 35 años, murió año de 912. Fue sepultado en el monasterio de Ripoll que havía fundado.125
De don Mirón, conde de Barcelona
Don Mirón, hijo del conde don Joffre el Peloso, por muerte de su padre suscedió en el condado.126 Éste fue muy virtuoso, pacífico y amador de la justicia. Governó diezisiete años e murió año de nuevecientos y veinteinueve. Fue sepultado en el monasterio de Ripoll, junto a la sepultura del conde don Joffre, su padre. //
De don Joffre, conde de Barcelona
Don Joffre,127 hijo de el conde don Mirón, suscedió en el condado y le governó muy sabia y cuerdamente dieziocho años; y por no dexar hijo passó el condado a su primo hermano don Borrell. Quando murió, año de novecientos sesenta y quatro, fue sepultado en el monasterio de Ripoll, en la sepultura de los condes de Barcelona.
De don Borrell, conde de Barcelona
Don Borrell,128 primo hermano del conde don Joffre, suscedió en el condado por la causa antedicha. Fue cavallero de mucho valor y guerrero y de cada día tenía escaramuças con los agarenos. Entonces los agarenos cargaron de mucha morisma sobre Barcelona y se la prendieron. Y para esta guerra le vinieron de Francia en valença, y entre los otros fueron Dalmau de Claramunt, Ramón de Vilaragut y otros cavalleros. E para rehazer su exército, nombró en Cataluña nuevecientos hombres de a cavallo, de los que antes se nombravan hombres de masos. E a estos novecientos hombres les nombró hombres de paraje, como si dixera que están aparejados para acompañar a los cavalleros.129 Y ha estos hizo libres como si fuessen cavalleros. Esta legión de hombres de paraje no la hay en reino alguno de España ||17v sino es en el principado de Cataluña, bien que en este reino de Valencia, según el fuero dispone, tenemos hombres de paraje, y son aquellos los hijos de algun varón que principiando su linage se arma cavallero, y sus hijos ya eran nascidos al tiempo que se armó cavallero. Porque los hijos que proceden y nascen del padre después que fue armado cavallero, son havidos y nombrados gentileshombres y generosos.
Entonces el conde, con los cavalleros que de Francia le vinieron a socorrer, y con sus cavalleros y los nuevecientos hombres de paraje y otras compañas de infantería, apretó con los agarenos y recobró Barcelona y les corrió y alançó de toda la tierra de Tarragona. E después de haver alcançado tantas victorias y haver governado su estado 28 años, una jornada vino que se metió tanto en la guerra contra los agarenos que serraron con él. Y en el castillo Gantha, cerca de Caldes, le degollaron con otros 500 cavalleros, año de 993.130
De don Remón Borrell, conde de Barcelona
Don Remón Borrell suscedió por su padre en el condado.131 Éste socorrió al rey don Alonso de Castilla en una batalla cabe Córdova,132 en la qual murió su hermano don Armengol, conde de Urgel.133 Fundó el monasterio de las Donzellas en Barcelona año 993 e le dotó de muchas rentas.134 E después de haver governado con justicia y rectitud su estado 24 años murió año de 1017. Fue sepultado en el monasterio de Ripoll, en la sepultura de los condes de Barcelona.//
De don Belenguer, conde de Barcelona
Don Belenguer,135 hijo de don Remón Borrel, suscedió e murió de desastre año de 1035, que passando por el río del Roine cayó en el agua y se haogó.136 Fue sepultado en el monasterio de Ripoll en la sepultura de los condes de Barcelona.
De don Remón Belenguer, conde de Barcelona
Don Remón Belenguer suscedió a su padre,137 el conde don Belenguer. Éste fue llamado por su prudencia el Viejo. Fue muy guerrero, venció en muchas batallas doze reyes agarenos y les hizo sus tributarios. Éste ordenó leyes con las quales fuessen governados sus vassallos con justicia, porque hasta entonces se regían por leyes góticas. Y puso nombre a las leyes nuevas, Usatges, los quales hasta oy se guardan en Cataluña. En la compostura de estas leyes fueron llamados y concurrieron en voto y parescer don Ugo, cardenal y legado del papa, y los perlados, y nobles y cavalleros de Cataluña, y de común voto las establescieron. Governó su estado, con mucha paz y justicia, quarenta dos años. Murió año de mil setenta y seis. Fue sepultado en la iglesia mayor de Barcelona. Dexó por su heredero a su hijo tercero, don Remón Berenguer,138 anteponiéndole a Berenguer Remón,139 su hermano mayor. ||18
De don Remón Berenguer, conde de Barcelona
Don Remón Berenguer, hijo tercero del conde don Remón Berenguer, suscedió por muerte de su padre en los estados. A éste nombraron don Remón Berenguer Cabeça de Estopa, por causa que en la cabeça tenía grande estofera de muy hermosos cabellos. Éste casó con doña Mahaltis, hija de don Roberto Guiscardo, duque de Mecina y de Apulla,140 de quien procedió su hijo don Remón Berenguer.141 Este conde Cabeça de Estopa fue heredero testamentario de su padre. E tenía otro hermano mayor, nombrado Berenguer Remón, desheredado, y no sin causa, de su padre. El Berenguer Remón, por embidia e malquerencia que tenía a su hermano el conde, determinóse de le matar. Y buscando oportunidad, un día, caminando el conde dende San Celoni para Girona, el Berenguer Remón, de improviso le assaltó e mató. Y después, fingiendo que le hallara muerto, llorava sobre del cuerpo del conde, su hermano. Después, llevando el cuerpo del conde a
Girona para le enterrar, salieron al camino para le rescebir los clérigos y la gente honrada de la ciudad. E quiriendo el chantre entonar el responso de sucurrite sancti dei, ocurrite angeli142 etc., nunca pudo el chantre ni alguno de los otros clérigos entonar ni cantar, sino que sus lenguas convertieron en este canto Ubi est Abel frater tuus, ait Dominus ad Caim,143 de que todos se admiraron, y murmuraron y creyeron que don Berenguer Remón fue el cruel homicida, por imbidia e ambición de dominar. E entonces, los del condado echaron del señorío a Berenguer Remón Fratricida y rescibieron // por su señor natural a don Remón Berenguer, hijo del conde muerto. E a la hora que el matador fue depositado, perdió la palabra, y quedó mudo y vagando por el mundo. Como otro y segundo Caïm se fue de Cataluña, que nunca más paresció. El don Remón Berenguer fue varón pacífico y virtuoso. Governó siete años, murió de hedad de veintecinco años, en el año del Señor de 1083. Fue sepultado en la iglesia mayor de la ciudad de Girona.
De don Remón Berenguer, conde de Barcelona, 3
Don Remón Berenguer suscedió como está dicho y casó con doña Dolça, hija de don Gisperto, conde de Provença, y le truxo con dote el condado de Provença.144 Fue muy valiente y guerrero cavallero. Hizo sus tributarios los reyes agarenos de Valencia, de Tortosa y de Lérida. Éste fue tan virtuoso y amigo de la verdad que dende Barcelona, con otro cavallero, fue para entrar en campo por defender a la emperatriz de Alemaña, que estava presa y acusada de adulterio falsamente. Y el día de la batalla, aunque estava sólo por havérsele ido el compañero, entró armado en el campo y combatió con el uno de los acusadores, y le venció y mató. Y después combatió con el segundo cavallero acusador y le hizo rendir y confessar que falsamente la havían acusada. E sin ser conoscido el vencedor sino de sola la emperatriz, se bolvió para Barcelona. El emperador recobró su muger sin culpa e la embió a Barcelona muy acompañada para dar gracias al conde. Y el emperador dio al conde el condado de Provença con todos ||18v sus derechos y pertinencias.145
Este conde, año 1002, ganó Mallorca de los agarenos. Y estando en Mallorca, supo que los agarenos le combatían Barcelona, fuele forçado navegar para Barcelona para socorrerla, e porque tenía aliança con genoveses, e les havía dado de sus armas la cruz, y para las guerras el appellido de Sancto Jeorge, porque las armas de Génova eran un castillo, por esta amistad y porque le havían ayudado en la presa de Mallorca, confiado de los genoveses les encomendó la isla. Y ellos, descuidados de su honra y reputación, a trueque de dineros, entregaron la isla a los agarenos. E dende allí tomó el comienço la enemistad de los catalanes contra los genoveses, que por tan largos años turó, hasta las treguas que entre ellos se firmaron y de presente penden.
Este valeroso conde, después de haver governado sus estados con mucha prudencia y benignidad por cincuenta años, murió en el año del Señor 1131.146 Fue sepultado en el monasterio de Ripoll en la sepultura de los condes.
De don Remón Berenguer, conde de Barcelona e último

Don Remón Berenguer susceció por fallescimiento de don Remón Berenguer, su padre, en los estados.147 Éste casó, año de 1134,148 con la ínclita doña Petronila, // princesa de Aragón, hija del rey don Remiro de Aragón,149 en el qual nos dexamos de proseguir la línea de los reyes porque en él acabó la línea masculina de los reyes de Aragón. En este matrimonio se hizo la unión del reino de Aragón con el principado de Cataluña e, por ende havemos tratado del origen de estos tan illustres condes y de sus vidas y notables hechos. Este matrimonio fue concluido año de 1147. E fue concordado que el don Remón Berenguer se intitulase príncipe de Aragón y conde de Barcelona; y que el appellido y boz en las batallas fuesse de sancto Jeorge, patrón de la invencible casa de Aragón; e que las insignias reales fuessen las quatro barras coloradas en campo de oro que fueron dadas por el chistianíssimo don Luis, rey de Francia, a don Joffre, primero conde de Barcelona, según en su propio capítulo lo havemos tratado;150 e que el alférez del pendón e bandera real fuesse cavallero de Aragón; e que el hijo primogénito que nascería de este matrimonio fuesse y se nombrase rey de Aragón y conde de Barcelona.
Y con estas condiciones, en nombre de Christo Jesu [e] de su benditíssima Madre, el matrimonio se firmó por medio e intercessión del illustre don Guillem Remón de Moncada, al qual el conde don Remón Berenguer, estando en Lérida, hizo merced de las villas de Cerós y de Aitona y de otros lugares en la ribera del río Segre. Y aún más, el conde perdió el enojo que tenía con el don Guillem Remón de Moncada por la muerte del arçobispo de Tarragona, y le admetió a venia e perdón.151 Y de este matrimonio e unión resulto paz y sosiego en nuestra España Citerior, y fuerça y poder tan grande con que los valerosos reyes de Aragón han estendido y dilatado los señoríos de la Corona de Aragón, como se dirá adelante de la incorporación de los reinos de Valencia, de Mallorca, de Sicilia y de Cerdeña y otros. ||19
Este esclarescido príncipe de Aragón y conde de Barcelona ganó de los agarenos la ciudad de Tortosa, año 1148. Y después instituyó y fundó en ella, año de 1149, iglesia catredal, enriqueciéndola de muchas rentas. También ganó la ciudad de Lérida, y alançó los agarenos de Aragón y Cataluña, e dio a la iglesia catredal de Çaragoça el lugar de Albalat. De este buen príncipe recitan los scriptores que fundó más de trezientas iglesias, dedicándolas al nombre de Dios y de su bendita Madre y sanctos. Y entre las otras fundó, a siete de setiembre año 1153, el monasterio de Poblet, para la institución del qual san Bernardo le embió del monasterio de Fuenfría a Gueraldo, monge, para que presidiesse, e otros monges para hazer convento.152 Y fue entonces assentado que Poblete fuesse la cabeça principal de todos los conventos de la Corona de Aragón, assí fundados como de los que después se fundarían. E porque sepan qué monasterios hay en la provincia, son estos que se siguen: Beruela, cerca de Moncayo, fue fundado año 1146; Piedra, cabe Calatayud, año 1195; Benifaçá, cabe Morella, año 1233; Valdigna, cabe Algezira, año de 1297; San Bernardo, cabe Valencia, año 1371; Sancta Fe, cabe Çaragoça, año de 1344; Sanctas Cruzes y Roda, año de 1152. Otrosí, llevó poderoso exército contra los agarenos de Almería, donde ganó fama inmortal por lo que hizo.153 Assí que toda su vida fue milicia sobre la tierra, ganando multiplicadas victorias. E ya que havía reinado treinta y tres años, murió cabe Girona a 13 de agosto año de 1162. Fue sepultado en el monasterio de Ripoll, en la sepultura de los condes de Barcelona.
Del rey don Alonso, segundo de Aragón
// Don Alonso, segundo de este nombre, llamado el Casto, rey de Aragón y conde de Barcelona, casó con doña Sancha, hija de don Alonso, emperador de Castilla.154 Edificó Teruel; engrandeció el monasterio de Poblet; ganó toda la tierra de las montañas de Pradas y de Siurana de poder de Muley Alafe, rey agareno, que después se bautizó y fue llamado don Guillem d’Entença, y el rey le hizo merced de Mora y de Falcet y de toda la tierra de la varonia d’Entença.155 Reinó 34 años, murió en Perpiñán a 25 de abril año de 1196, fue sepultado en el monasterio de Poblet.
Del rey don Pedro, de Aragón 2
Don Pedro, rey de Aragón y conde de Barcelona,156 fue nombrado el Cathólico y méritamente, según se verá por lo que de su vida trataremos. Éste suscedió en el reino y condado por fallescimiento del rey don Alonso, su padre. Éste casó con doña María, hija de don Guillem, señor de Montpeller y de su tierra y nieta del emperador de Constantinopla.157 Este rey don Pedro fue llamado por el rey don Alonso de Castilla para que le socorriesse en la guerra contra los agarenos de Granada.158 E assí puso en orden veinte mil infantes e tres mil y quinientos de a cavallo muy bien adereçados. E a ocho de junio año de mil dozientos y doze, con toda su gente llegó en Toledo, y de allí marcharon para las Navas de Tolosa, cabe ||19v Úbeda, contra Miramamolín el Verde,159 donde tomó la lança y vandera del Miramamolín y ganó gran prez y honra, como lo trataremos en el capítulo del rey don Alonso antedicho.160
Después, de camino bolviéndose para Aragón, ganó de los agarenos Castellfabib y Ademuz. E de allí passó para Roma y presentó al summo pontífice la lança y bandera que ganó de Miramamolín, en regonoscimiento de la obediencia que se deve a la iglesia de Dios. Y el papa las mandó poner en la iglesia de Sant Pedro de Roma por memoria del glorioso vencimiento. Después el papa le coronó por rey de Aragón, e le puso de su mano en la cabeça una corona de pan cenceño guarnescida con piedras preciosas e le hizo su camfaloner y alférez de la sede appostólica.161 Este officio hasta oy permanesce en los reyes de Aragón. E más, le concedió que los reyes de Aragón se pudiessen coronar en la iglesia catredal de Çaragoça por mano del arçobispo de Tarragona; e que las bullas que despachare la corte romana lleven los cordones pendientes de las colores de las insignias de Aragón, que son amarillo y colorado. Y el rey renunció a las bullas que tenía, por la sede appostólica, de las mercedes de los diezmos y primicias de las iglesias. A esta renunciación protestaron los aragoneses y catalanes, por quanto pretendieron que el rey en prejuizio de sus reinos no lo pudo hazer. Y por esta causa se quedaron con la possessión hasta oy. Estas bullas y sus confirmatorias están conservadas en Sant Juan de la Peña. El rey don Pedro, favoresciendo siempre a la Iglesia, acaesció que para dar memoria de sí entró en una batalla cabe Muret,162 en el partido de Tolosa, contra el conde Simón de Monfort y de Tolosa y otras gentes que sentían mal de la fe. Y quiso tanto adelantarse de los suyos y entrar en los enemigos vencidos, que algunos de ellos bolvieron sobre el rey, y // hallándolo con solos dos cavalleros, nombrados don Aznar Pardo de la Casta y su hijo dél, don Aznar, los tres fueron alanceados y muertos a siete de setiembre año de 1214.163 Reinó este rey 17 años. Fue sepultado en el monasterio de Xixena.
Del rey don Jaime de Aragón
Don Jaime, rey de Aragón, conde de Barcelona y señor de Mompeller, fue llamado el bien afortunado, el conquistador, el vencedor y nunca vencido y venturoso, porque todas las jornadas que emprendió de guerras le vinieron prósperas, como havemos tratado en diversos capítulos de la primera parte de esta chrónica y en esta su historia lo trataremos. Este venturoso rey fue hijo del cathólico rey don Pedro y de la esclarescida doña María, señora y suscessora de Montpeller, hija que fue de don Guillem, señor de Montpeller, y de su muger, hija de don Manuel, emperador de Constantinopla.164 Estos reyes, don Pedro y doña María, después de assentado su matrimonio estuvieron muchos días sin la reina concebir, ora fuesse por las ausencias del rey, por andar metido en las guerras, ora fuesse porque Dios lo tenía ordenado para que esta concibición más desseada fuesse, ora fuesse por lo que hallamos scripto que el rey seguía otras mugeres y a la propia aborrescía. ||20

Los pueblos desseavan mucho la reconciliación y amor de sus señores, y por ello cada día rogavan a Dios que fuesse servido darles algún infante que suscediesse en el reino y señoríos. Vino acaso que estando el rey en Miraval, Guillermo de Alcalá, ricohombre y gran servidor del rey, y desseoso de verle algún infante, procuró con el rey que visitasse a la reina. El rey lo hizo, y aquella noche concibió en su vientre.165 E quando vino el tiempo del parto, la reina parió un hijo en primero de hebrero año de 1196, vigilia de nuestra señora la Candelaria, casi a la media noche. Este desseado hijo mandó la devota reina llevar, en la hora que nasció, a la iglesia de Nuestra Señora. Y en el punto que por la iglesia le entravan, los clérigos que cantavan los maitines entonavan el Te Deum laudamus. Y los que al infante acompañavan, offrecidas sus oraciones a la Señora, passaron a otra iglesia, e hallaron que los clérigos de ella entonavan el Benedictus domine Deus Israel. Y hecha reverencia al altar y las oraciones de gracias, tornaron el infante a la esclarescida reina y madre, la qual, cuando supo lo que les acontesció en las iglesias, sintió otro tanto gozo quanto del parto rescibiera. E para poner nombre al infante, la devota reina mandó traher doze velas de cera en peso y medida iguales. Y mandó scrivir en cada una de ellas el nombre de un appóstol de Christo Jesu, y después las encendieron con lumbre y ardieron en presencia de la reina. Y consumidas las onze velas, sola la una de ellas quedó más larga con el nombre Santiago, de que la reina, considerando que Dios lo permitía, mandó poner al infante por su nombre Jaime. De todo lo qual colligimos la concibición del infante don Jaime haver sido desseada como otras lo fueron de muchos hijos de santas matronas, y que los hijos que nascieron no carescieron de notables effectos, e que assí esperaron que sería de don Jaime, || e que el nascimiento fue maravilloso por nascer en la vigilia de la fiesta de la Purificación de la Madre del Señor, y casi a la media noche y con tan divinos successos, e que el nombre Dios166 se lo dio.167 Que todas estas cosas fueron presagios de grandes successos que le avernían en su vida. Y assí luego escomençaron que estando el infante en la cuna, le tiraron un canto por una trapa del cubierto de la casa y dio en la cuna, empero no hizo daño ni lesión al infante, lo que fue maravilla que Dios en ello obró; y que se ha visto lo demás, por el discurço de su vida, todo haver sido obras maravillosas guiadas por la mano del Señor.
De la hedad de oro que fue durante la vida del rey don Jaime
Por las escripturas antiguas que nuestros padres los escritores nos dexaron, si nos paramos a las mirar, hallaremos maravillosos effectos que nos descubrían y después suscedieron. Bien assí fue en el excelente infante don Jaime, que entonces los varones de su tiempo que le vieron nascer, criar, bivir, y reinar, lo alcançaron ha ver. E yo que lo he desseado saber, buscando lo he hallado. Y por darlo ha entender a todos, notaré alguna parte de todo lo bueno de la vida y successos de este bien afortunado rey don Jaime, pues fue uno de los más cathólicos reyes y príncipes que hasta su tiempo havían sido en el mundo, a la vida y obras del qual los reyes que le imitaren harán sus famas inmortales.
El tiempo de su vida fue ochenta años, porque nasció a dos de hebrero del año de 1196 y fallesció en la su ciudad de Valencia año de 1276. Y en todos sus ochenta años de vida no hallamos en el mundo que huviesse cosa mala ni de aborrescer, porque Dios quiso en este tiempo mostrar en todo el mundo su gracia y amor. Que si queremos saber de los summos pontífices romanos, vicarios de ||20v Christo en el mundo, hallamos que fueron doze los papas,168 y todos de digníssima recordación, según aquí se sigue.
Innocencio 3. Fue docto y de vida probatíssima, ordenó la copilación del decreto, favoresció los estudios, fundó el hospital de Sancto Spíritu en Roma e dio muchos dineros para hacer cálizes y ornamentos para las iglesias de Roma.169
Honorio 3. Fue docto, confirmó las reglas del padre sancto Domingo y de el seráfico padre sant Francisco; reparó la iglesia de Sant Lorenço, fuera los muros de Roma, y muchas otras buenas obras que hizo.170
Gregorio 6. Canonizó a sancto Domingo; a sancta Elisabet, hija del rey de Ungría; ésta fue tía de la ecclarescida doña Yolante, muger del rey don Jaime. También canonizó a sant Antón, de la orden de Sant Francisco, confederó y apaziguó venecianos con genoveses, que fue en aquel tiempo, por su importancia, cosa muy necessaria.171
Celestino 4. Fue docto, prudente, y virtuoso. Acostumbrava dezir muchas vezes que es más defícile, en las prosperidades que en las adversidades, tener moderación. Y assí le acaesció, que solos dieziocho días bivió en el papazgo.172
Innocencio 4. Canonizó a sancto Hedimondo, Arçobispo de Conturbia; y a sant Pedro de Verona, de la orden de Sancto Domingo, nombrado sant Pedro mártir, y a sancto Straslao. Ordenó que celebrassen los officios en los ochavarios de las fiestas de nuestra Señora, crió muchos cardenales varones singulares, ordenó que los cardenales llevassen insignia de sombrero colorado. Fue docto y escrivió muchos libros en la Sagrada Escriptura.173
Alexandre 4. Canonizó a Sancta Clara, discípula de sant Francisco, reduzió la orden de los hermitaños de Sant Augustín al poblado y púsolos en monasterio dentro de la ciudad. Otorgóles muchos // privilegios y de los frailes doctos de la orden promovió muchos a obispos y otros a cardenales.174
Urbano 4. Fue virtuoso, ordenó que celebrassen la fiesta de Corpore Christi en cada un año en el jueves después de la dominica de la Trinidad. Y para esto otorgó muchos perdones e indulgencias en la fiesta y su ochavario.175
Gregorio 10. Fue amador de letrados, hizo cardenal a sant Buenaventura y procuró la pacificación de los príncipes christianos.176
Innocencio 5. Fue theólogo singular, muy devoto y de profunda santimoma.177
Adriano 5. Fue magnánimo en su vida y obras. Bivió solos quarenta días en el papazgo.178
Juan 21. Antes nombrado Pedro Portugués, fue médico excelentíssimo en Portugal y después en Roma, y el papa le hizo obispo y después cardenal e después papa. Fue muy largo con los pobres de Christo. Dezía muchas vezes que por su buena complección y sana dispusición havía de bivir muchos años, empero Dios otramente lo permitió, que a cabo de ocho meses de su pontificado, estando durmiendo en la cama, cayó la cubierta de la cámara y le sacaron muerto de entre las piedras.179
Nicolao 3. Fue prudente y de profunda santimonia, reparó los muros de Roma, y otros edificios públicos y la iglesia de Sant Pedro; celebrava muchos días missa y en la celebración derramava muchas lágrimas de sus ojos. Fue tenido por varón de grande sanctimonia y virtud.180
También concurrieron en esta hedad de oro muchos varones sanctos, de algunos de los quales haremos aquí mención.
Juan Bueno fue, en el año de 1199, benefactor y padre de la orden de los hermitaños de Sant Augustín, en Llombardía. Bivió con humilde santimonia; fundó ||21 muchos monasterios y conventos, y por su intercessión, el Señor mostró muchos milagros. En este tiempo la orden de los padres carmelitas fue passada a Siria.
Sancto Domingo, nascido en el obispado de Osma, fundador de la regla de los Predicadores. Murió año de 1222.
Sant Francisco, padre y fundador de la sancta regla, nascido en la ciudad de Assís, de Italia, floresció en este tiempo.
Sant Ángelo, de la orden de los Carmelitas, nascido en Hierusalem, de la181 tribu de Judá. Fue martirizado en Sicilia, año de 1214.
Sancta Elisabet, hija del rey de Ungría, muger de Langraf, duque de Toringia, año de 1225.
Sant Antón, de la orden de Sant Francisco, natural de Lisbona, año de 1231.
Sant Pedro mártir, año de 1252.
Sancto Buenaventura, general de frailes menores, cardenal albanense, año de 1268. E después fue canonizado por papa Sixto 4, año 1472.
Sancto Thomás de Aquino, de la orden de Predicadores, murió año de 1273. Fue canonizado por papa Juan 22.
Otrosí, florescieron en esta hedad en sciencias los autores que se siguen:
Elimano, scriptor de la Chrónica universal de todo el mundo, año de 1199.
Papia, que compuso el dictionario de latín.
Garnero, intérprete de las leyes ceviles, y por excelencia nombrado Candela de Leyes Ceviles.
Acurcio Florentín, scriptor y glosador en leyes.
Bartholomé de Bressa, scriptor en cánones.
Odofredo, scriptor en cánones.
Ugo, natural de Barcelona, cardenal de Sancta Sabina, postilló toda la Blibia y scrivió muchos libros en sciencias.
Vicente, histórico borgoñón, de los // predicadores, compuso muchos libros.
Alexandre de Viladei, fraile de los menores, compuso en gramática el Doctrinal.
Alexandre de Ales de París, fraile de los menores, y por su doctrina y buena scriptura que nos dexó, nombrado Fuente de Vida.
Alberto Magno, nasció en Suevia, año de 1264. Fue fraile de la orden de Sancto Domingo, theólogo y scriptor fundatíssmo, e por su merescimiento obispo de Ratisbona.
Guillem Durando, nombrado por su saber Especulador, scrivió en derechos canónico y cevil el libro nombrado Especulum. E también scrivió el libro intitulado Racional de los divinos officios de la iglesia.
Juan Gualense, de Inglaterra, fraile de los menores. Fue llamado Árbol de Vida, porque scrivió muchos libros en sagradas letras utilíssimamente.
E como lo havemos scripto de estos pocos, podríamos scrivir de un grande número de varones, subtilíssimos en sciencias y en todas facultades, assí en las siete artes liberales como en las mechánicas, que por evitar prolixidad les dexamos.
También imperaron en Alemania en esta hedad los emperadores que se siguen:
Phelippo, fue muy buen christiano y justiciero.182
Othón 4, fue favorescedor de las iglesias.183
Federico segundo, vesitó el Sancto Sepulcro del Señor y entró en la ciudad de Hierusalem día de Pascua año del nascimiento de Christo de mil y dozientos y veintenueve, e rescibió la corona de emperador en la mesma ciudad.184
Conrrado, fue bueno y cathólico emperador.185
En Ungría hallamos que reinó Ricardo, que fue uno de los más importantes príncipes christianos por su virtud. ||21v
También hallamos, de los duques de Venecia, a Pedroziano e Diego Tepullo, que cobró la esponja y lança de la passión del Señor que estavan en Hierusalem, y a Diego Cantareno, que todos los tres fueron excelentes varones y dotados de virtudes y costumbres loables.
De los reyes de Castilla, de Francia y de Portugal no hazemos mención porque luego en sus propios capítulos lo trataremos y allí les hallarán que fueron todos buenos y merescedores de comendación. Esso mesmo trataremos adelante en esta parte de los maestres de las órdenes de Santiago y de Calatrava, que todos fueron varones de mucha virtud y valor.
Pues en hedad tal como ésta, qué havía de haver en la Corona de Aragón sino un rey todo suyo y para su servicio y de su sancta universal Iglesia y religión christiana, donde la fe no ha faltado jamás, según lo tratan en sus escripturas muchos aprovados auctores, diziendo que primero por Túbal, nieto de Noé, fue poblada la España Citerior, y en ella los moradores bivieron con ley de natura y luego después con ley de scriptura. E que la ley Evangélica primeramente vino en la ciudad de Çaragoça, cabeça principal de Aragón, a la qual el appóstol Santiago vino y convirtió ocho idólatras gentiles a la fe de Christo, y allí le aparesció la Madre de Dios siendo biva, y en aquel lugar la Señora dio la medida y forma de su iglesia, la qual, después, el appóstol Santiago con sus discípulos christianos labraron; y esta iglesia fue la primera que se fundó en España. E que quando los agarenos entraron y devastaron toda España, no faltaron christianos devotos y sanctos en las montañas donde fundaron la iglesia de Sant Juan de la Peña. Y desde allí, los pocos christianos emprendieron la guerra y recuperación de España. E nuestro señor Dios siempre les favoresció con mostrarles señales celestes || de cruz y embiarles el cavallero sancto Jeorge tantas vezes en las batallas contra infieles. Y assí, en esta Corona de Aragón, la fe ha plantado muy hondas raízes, que los vientos tempestuosos jamás han quitado las hojas del árbol sancto de la cruz.
Tornando a nuestro venturoso rey don Jaime, tratan los scriptores de su tiempo que tuvo estas costumbres y excelencias, es a saber, que fue en el ánima buen christiano, benefactor de las iglesias, fue grande de cuerpo, de altaria de nueve palmos, hermoso de rostro, humano, comunicable y benigno, en sus hechos venturoso, siempre vencedor y nunca vencido, amador de virtuosos y amado de sus pueblos, porque con todos se communicava. Otorgó muchas libertades a sus pueblos, y a los que le servían y seguían en las guerras les dava y repartía casi todo lo que tomava. Y assí quando más dava más ganava, para más dar a sus criados, vassallos y valedores. Tenía mucho miramiento a quien havía de encomendar los cargos y officios de su casa y de sus reinos. En las dignidades que havía de proveer de personas, primero dentro de sí y después con los de su consejo, hazía el esamen de la vida y fama del otro, tiniendo siempre respecto más a la virtud que a importunaciones. E que jamás se halló hombre que de su presencia y merced se partiesse quexoso, porque tenía este don de Dios, que a los unos con obras y mercedes y a los otros con palabras amorosas, a todos satisfazía.
Conquistó la isla de Mallorca, año de 1228, e después el reino de Valencia, año de 1233, prosiguiendo por otros años hasta haverle tomado todo; y después, año 1272, conquistó el reino de Murcia.186 Tuvo muchos hijos e hijas y repartió con ellos sus reinos y estados muy sabiamente, como por su testamento paresce. ||22
Del monasterio de Nuestra Señora de Benifaçá
El venturoso rey don Jaime, después de haver ganado de los agarenos el castillo y tierra de Morella a 7 de henero del año 1233,187 discurriendo por aquella aspereça que tantos años havía estado en poder de los agarenos, llegó a la alcaría de Benifazá, y porque le paresció lugar conveniente, mandó fundar casa y templo al nombre de Nuestra Señora la Madre de Dios, de la qual era muy devoto, como se mostró que en todas las tierras que ganava luego mandava eregir altar a nuestra Señora. Esta herencia los valencianos heredaron porque todos o los más templos de esta ciudad y reino son del nombre de María; y en los pocos que no lo son no faltan altares de nuestra Señora. Glóriense pues los de la nasción valenciana, pues en esta devoción de María a todas las otras nasciones del mundo // exceden. Fue pues este templo el primero que se fundó en este reino en el tiempo de la conquista y, para el buen effecto de aquél, el rey hizo donación al reverendo padre fray Vidal, abbad de Poblete, y a los monges conventuales de aquél, del castillo y lugar de Benifaçá, del castillo y val de Malagraner, del castillo de Fredes, del lugar del Boxar, de toda la tierra de Rosell, del Castillo de Cabras y del castillo de Bel, con todos sus términos, tierras y pertinencias, y con todas las trobas y minerales de todos metales, excepto oro y plata, mandando al abbad y monges del orde de Cístels que edificassen templo a honor y gloria de nuestro señor Dios y de su Inmaculada Madre, señora nuestra, e que este convento fuesse havido por hijo del convento de Poblet, pues de aquél le vinieron a fundar y regir, según paresce por la carta de la donación conservada en Benifaçá, dada en Tortosa a 23 de henero del año 1233.188
Es qüistión de precedencia, tratada muchas vezes entre Morella y Benifaçá, en quál de los dos lugares fue celebrada la primera missa, porque entrambos en un mesmo tiempo fueron posseídos por el christiano rey, que Morella fue tomada a siete de henero y Benifaçá fue dado a los padres a veinteitrés del mesmo mes e año. E por esto pretienden los morellanos que en Morella se celebró la primera missa. E por parte del abbad y monges se contradize, que en Morella ni havía clérigos ni aparejo para celebrar missa, porque Morella fue entregada a don Blasco de Alagón, que vino allí con poca gente, como la trataremos en capítulo de Morella, e que Benifaçá, por ser de frailes en quien jamás huvo pereza ni olvido para allegar possesión, que a la hora con su altar portátil celebraron la divina oblación. Y esto es bien de creer a los reverendos padres que en esto ellos fueron los primeros. ||22v
El sereníssimo rey don Jaime huvo, de una dama hermosa y de linaje muy principal nombrada doña Teresa Gil de Bidaure, dos hijos, nombrados el mayor don Jaime y el segundo don Pedro, según en el testamento del rey se trata de ellos.189 Esta doña Teresa pretendía ser casada por legítimo matrimonio con el rey. Y el rey se casó con doña Yolante, hija del rey de Ungría.190 Entonces, doña Teresa se fue a Roma para quexarse al summo pontífice del rey, porque la dexava, siendo su muger legítima, y con otra se casava. Tratóse el pleito matrimonial en la corte romana, y por no tener doña Teresa más de un testigo, quedó improvada su petición. Y el rey fue libre de ella, con sentencia dada en el sacro consistorio. E fue proveído que, pues el rey confessó haver tenido cópula con doña Teresa, y ella haver parido a don Jaime y a don Pedro y el rey haverles acceptado por hijos que, por ende a la madre y a los hijos les diesse heredamientos y rentas convenientes para bivir.191 Y el rey fue muy contento. Y dio a la doña Teresa las casas y huertas de los baños de las reinas agarenas, con carta rescebida por Pedro Capellades, notario, a 5 de abril año de 1260. Más, le dio el lugar de Beniraez, cabe Penacadell, en el partido de Perpunxent, con carta rescebida por Remón Maçana, notario, a dos de setiembre año de 1273. E más, procuró el rey que García Ortiz de Açagra e doña Leonor, su muger, vendieron a doña Teresa Gil Castelmontant, con sus lugares y términos, por veinteocho mil y quinientos sueldos, y el rey fue fiador en la evictión de la compra, según paresce por carta rescebida por Guillem Magalars, notario, a 18 de março año de 1270. E la doña Teresa, en la casa de los baños que antes diximos, fundó un monasterio de monjas nombrado la Çaidía,192 del qual en su propio capítulo en la primera parte lo havemos // tratado. E a don Jaime le dio Xérica con otras tierras, y por ello se nombró don Jaime de Xérica. E a don Pedro dio Ayerve y otras tierras, y por ello se dixo don Pedro de Ayerve. De los quales dos hijos y sus estados largamente se trata en el testamento del rey, su padre.
El testigo produzido por doña Teresa Gil en el pleito del matrimonio fue el reverendíssimo obispo de Girona,193 al qual el rey cortó la lengua, porque pretendía el rey que porque se lo havía dicho en confessión no lo podia ni devía descubrir.194 Y, por ende el rey lo hizo de hecho, aunque por parte del obispo se pretendía que el rey otras vezes, fuera de la confessión, se lo havía dicho. El summo pontífice romano, quando supo el desacato de la iglesia perpetrado por el rey, poniendo manos violentas en un perlado sacerdote contra dispusisiones de los sacros cánones y estatutos sanctos, proveyó del remedio de la iglesia contra tales delinqüentes, que es el fuego de escomunión. Y luego mandó escomunicar al rey y poner entredicho en sus tierras. E como el rey, aunque por el primero movimiento le paresció lo que hizo bien, quando vido las armas de la Iglesia venir contrarias sobre él, sintió tanto su peccado y el peligro de su ánima que de día ni de noche no podia sossegar en parte alguna, y más quando se considerava miembro cortado de la Iglesia, a la qual siempre havía venerado como a madre. Sentía también el daño de sus vassallos por el entredicho puesto. Y muchas vezes llorava diziendo que le parescía el cielo caherle ensima, o que la tierra se abría para haverle de tragar. E, por ende entendió usar del remedio christiano, que es recorrer a la sancta Iglesia, sumeterse a ella como a madre y pedir misericordia. Y assí embió embaxadores al papa para que Su Sanctidad, como a pastor piadoso y clemente, le perdonase.195 Y por ser las cartas tan exemplares las scrivo. ||23
Beatissimo196 in Christo patri ac domino et charissimo consanguineo suo Innocencio divina providencia sacrosancte romane ecclesie summo pontifici, Iacobus, Dei gracia rex Aragonum, Maioricarum et Valencie, comes Barchinone et Urgeli et dominus Montispesulani, debitam reverenciam et honorem. Ex parte sanctitatis vestre literas recepimus: super facto, pro quo vinculum excomunicacionis invaderamus,197 quod multum grave gerimus et molestum, quoniam nulla de causa, a198 iuste vel iniuste, nobis placet nec nunquam199 placuit tantum periculum incurrisse; sed de illo qui nos permitit in terris vivere et regnare, fiduciam gerimus pleniorem, quod auxilio ipsius et vestris mediantibus, taliter faciemus, proponemus200 istud ab humiris201 nostris relevabitur et nunquam in consimile relabamur.202 Et licet aliquibus verba literarum vestrarum visa fuerint aspera atque dura, tamen nos ea benigne recepimus et correctionem vestram intelligimus pro magna gratia et amore, et sanctitatis vestre consilium sicut obediencie filius amplectentes, vos semper et ecclesiam super omnia proponimus revereri, nec in aliqua racione a tramite ecclesie deviare vel ipsam in aliquo escandalizare, vobis grates omnimodo203 referendo, quando fratrem Desiderium, vestrum penitenciarium [et] virum providum et discretum, nostris postulatis, transmisistis per cuius verba censimus204 quod, quantum in persona nostra205 persistit, omnem quantum comodum206 potestis, nobis paratus estis207 facere gratiam et honorem; unde humiliter suplicamus quatenus considerantes bonam voluntatem nostram, quam semper Iesu Christi erga ecclesiam208 habuimus nobis in presenti articulo sitis favorabiles et benigni. Et propter hoc factum vobis non placeat quod illa ardua negocia, que coram nobis dictus209 frater proposuit, hac ratione venient ad efectum. Nos igitur aliquas sugestiones inde maledicas210 // contra vos in aliquo non proponimus deviare, cum simus parati in minoribus negociis [ecclesie] et maioribus deservire: vos tamen si placuerit nos excusatos posit211 perpendi ab hominibus ut propter hoc factum et infamiam subsequentem vobis servicium faciemus. Scitis enim et considerare potestis confidenter quod circa damnum ecclesie sumus parati personam nostram et212 pro posse nostro epponere contra illos qui eam expugnant et perturbare nituntur; nobis tamen prospicientibus opportunitatem nostram et nobis non prospicientibus motus213 metum, cui subici semper proponimus pro evictione vestra et ecclesie libertate, credentes insuper venerabili et dilecto A. episcopo Valentino et dicto fratri in his et aliis 214 que vobis ex parte nostra duxerint proponenda; nobis igitur contritis et humiliatis de tanto excessu perpetrato et humiliter satisfacere parati[s], secundum quod dicto fratri viva voce exposuimus sine mora mitere dignemini absolucionis beneficium expectatum, atendentes quod alias non meminimus nos in aliquo ecclesiam offendisse, nec dante Domino, de cetero offendemus. Supplicamus etiam quod per eundem fratrem, per quem anime nostre consuli pietate benignissima noluistis, nobis et qui vobiscun fuerint, si placet, absolucionis beneficium transmitatis; visum est215 vobis quod ad viam salutis eius salutare consilium nos direxit.
Datis Valencie, 5 augusti 1246.
Esta carta rescibió el papa e oyó la legación de los reverendíssimos penitenciero y obispo de Valencia. E como misericordioso pastor de las ovejas de Christo, luego le embió la absolución en la forma acostumbrada y según la iglesia de Dios a los peccadores penitentes les admite y rescibe en su sancto gremio. E pues este cathólico y christianíssimo rey, por la carta antedicha, ha dado de sí tan buen exemplo. Y para que más clara se vea su absolución, lean la carta que se sigue: ||23v
Sanctitati vestre gratiarum magnificas agimus actiones, attendentes216 quod nos vestrum filium ac devotum non solum a rectitudinis tramite deviantes217 studuistis ad ovile Ecclesie pastorali solicitudine revocare, verum etiam ex solite pietatis affluentia charissimos218 [bonos] viros, providos et discretos, episcopum camarielensem et fratem Desiderium penitentiarium vestrum nobis pro absolutionis beneficio misericorditer impendendo, dignatione provida mittere curavistis, unde dignacioni vestre necnon et vniversis presentes literas inspecturis, harum serie facimus manifestum, quod nos, anno [Domini] 1246 decimo quarto219 octobris ad locum fratrum [minorum] ilerdensium accedentes, in presentia venerabilis220 archiepiscopi Tarracone[nsis], Cesaraguste, Urgeli,221 Osce[nsis] Elne[nsis]222 episcoporum et aliorum prelatorurn, baronum, religiosorum ac secularium vniversa multitudine congregata, de voluntate ac mandato predictorum nuntiorum vestrorum pro excessu comisso in episcopum Gerundie humiliter, sicut Domino placuit nobis dare223 recognito iuxta formam debitam, stare promisimus mandatis ecclesie sub prestito224 iuramento. Qui nuntii vestri nobis in virtute iuramenti prestiti mandaverunt quod in clericos vel personas religiosas, nisi in casibus a iure exceptis, de cetero [non] iniciamus vel iniici faciamus manus temere violentas. Et nos pro satisfaccione offense commisse in persona episcopi Gerundie225 et in remissionem peccatorum nostrorum, ipsis nuntiis acceptantibus satiffactionem obtulimus226 in hunc modum, videlicet; quod abbatiam de Benifaçano cisterciensis ordinis, Dertusensis diocesis,227 que est noviter a nobis inchoata, cum expensis nostris ad complementum perducamus et quod fabrice eiusdem ecclesie demus duscentas228 marchas argenti et hospitali pauperum sancti Vincentii de Valentia quod incohavimus, asignemus sexcentas marchas argenti perpetuo in redditibus, ex quibus pauperes et peregrini ibidem // sustententur et certus numerus sacerdotum et clericorum servitio eiusdem ecclesie deputetur: et quod constituemus229 unum sacerdotem perpetuo in ecclesia Gerundie230 qui intersit continue diurnis ac nocturnis officiis et pro nobis ad Dominum intercedat.
Datis Illerde, die 18 octobris 1246.231
Estos dos reverendíssimos legados, con potestad appostólica por bulla de el sancto padre data en Lyón de Francia a 22 de setiembre año 1246 y de su pontificado año 4, a 20 de octubre del mismo año 1246, dieron plenaria absolución al inclinado rey don Jaime en la ciudad de Lérida, en presencia de muchos perlados, ricoshombres, cavalleros y otras personas a la tan desseada fiesta llamados y venidos, por la qual no pocas oraciones, lágrimas interiores y alegrías y fiestas exteriores se hizieron, según paresce por escripturas fidedignas, de las quales tienen copia en Benifaçá.
Este monasterio havía más de doze años que fue mandado principiar por el rey y agora, con esta satisfacción, vino a complirse la obra. Y pues es obra real y la primera iglesia que el rey vencedor mandó fundar y dedicada a nuestra Señora y servida y reverenciada por los padres que tanta parte les cabe de religión, devoción, sanctimonia y spíritu celeste. Todos los christianos a esta sancta casa especial reverencia le devemos.
El sereníssimo rey siempre hizo mercedes a esta casa, y entre las otras le hizo una con privilegio dato en Lérida a 9 de junio año 1261, con el qual otorgó facultad y poder al abbad de Benifaçá para criar notario público alguno de sus monges para que, como a persona pública y de autoridad, pueda rescibir qualquer contratos e cartas del convento, e testamentos de qualquier persona que se hallare o residiere en el convento o en qualquiera parte del monasterio y de sus granjas y en qualquier partes de ellas. ||24
Una qüistión se me offrece soltar, y es porque en la primera donación que el ínclito rey hizo ha esta sancta casa de Benifaçá de les castillos, tierras y términos en la donación memorados, se haze mención del lugar de Rosell. Y este lugar es del señorío del maestre de Montesa. Fue el caso este que se llevó pleito, por causa del lugar de Rosell, en la corte romana por partes del abbad de Benifaçá y del maestre de Montesa, y fue en el pleito sentenciado por el summo pontífice en favor del maestre de Montesa, por quanto el abbad pedía por su nombre y la donación fue hecha al abbad de Poblet, y pues faltava el ius agendi cayó de la demanda. Entonces el abbad de Benifaçá quiso poner nueva demanda y el rey de Aragón no lo consintió, sino que atajó el pleito en esta manera, que se quedasse Rosell al maestre y dio al abbad un buen heredamiento en el término de Tortosa, con muchos olivos y tierras fructíferas de lavor, de la qual el abbad rescibe tanta renta o más quanta vale el lugar de Rosell.Y de aquí nasció el refrán común que dizen en lengua valenciana: Per mal llibell perdé lo abbad Rosell, y per esmena donà-li lo rey Chalamera.232 En esta iglesia concedió papa Benedito dezimotercio233 muchas gracias, perdones e indulgencias quando personalmente la visitó jueves a cinco de mayo año de mil quatrocientos y onze. Acompañaron al papa en esta jornada quatro cardenales, dos obispos y otros perlados.
La iglesia de Benifaçá es muy devota, grande y de buen edificio, el altar principal es consagrado, también ay una capilla con un crucifixo muy devoto. La casa del convento con sus claustros y todas las pieças y officinas necessarias son muy espaciosas, como ha obra de mano de rey. En la sacrestía de la iglesia tienen muchas reliquias y ornamentos de brocado y sedas e muchos vazos e pieças de oro y // plata para el servicio del altar y de la iglesia. Esta casa está puesta en un desierto solitario, cercada de tierras muy ásperas y altas, que no hay otra cosa en ella sino es al cielo contemplar y orar. Y, assí, los monjes de este convento son personas muy retraídas y contemplativas, quales les desseava que fuessen el ínclito rey fundador de la casa. Residen de presente y casi ordinariamente en esta casa veinteicinco monjes, de los quales es el abbad, fray Juan Barberá, gran siervo del Señor, e fray Luis Canader, prior. También reside en este convento fray Cosme Violaigua, theólogo, prior de Sancta Anna, que es anexo de esta casa y está en término de Mosqueruela. Para el servicio de esta casa y convento tienen hasta veintecinco criados, con algunos de los quales tienen grangería de lavor y ganados, y con esto se sustentan, porque la renta de esta casa no basta a mil ducados, a causa que por ser la tierra estéril y montuosa da poco fructo, y por estar en solitud y tener hospedería a peregrinos y advenedisos, en que mucho se gasta, y las obras necessarias por ser muy grande la casa y antigua.
Esta casa y convento está assentada en tierra muy sana por tener los aires por todas partes muy serenos y limpios, por passar por montes y yervas oloriosas y medicinales, de las quales por toda aquella tierra hay grande abundancia. Y también está puesta entre dos estremos, que son frío y calor, porque si suben una legua más arriba es siempre invierno, y si baxan una legua, que es a la fuente de Sant Pedro, que es del mesmo convento, en el río de la Cenia, es casi siempre verano. Y assí en esta casa por los inviernos tempestuosos ni agostos calurosos, los reverendos padres no resciben pesadumbre alguna.
El abbad y monges de este convento resciben grande provecho de la madera de los pinos, enzinas, boxes, avellanos, ||24v enebros y otros géneros de árboles montuosos, de los quales sacan muy buena y fuerte madera. Y con carros, por un carril que nuevamente han hecho, la llevan a Binarós, de la qual se labran muchos navíos y aun de ella llevan mucha cantidad para en otras partes marítimas.
En este término de Benifaçá nascen muchas aguas muy frías y aplasibles para bever, y de ellas se haze mayor el río de la Ascenia, que devide el reino de Aragón del principado de Cataluña. En este río se crían muchas y buenas y grandes truchas salmonadas y barbos con una sola espina. También hay en este término mineros de fierro, alumbre, caparrosa y de otras cosas, e mucha caça de monte.
De los abbades que han presidido en este convento:
1 Fray Arnaldo, presidió 6 años.
2 Guillermo de Almenara, 6 años.
3 Pedro Julián, 5 años.
4 Belenguer, presidió 1 año.
5 Arnaldo de Manresa, 6 años.
6 Guillermo Savartés, 2 años.
7 Belenguer de Concabella, 23 años.
8 Guillermo, 6 años.
9 Pedro de Villarnau, 4 años.
10 Remón Bernat, 10 años.
11 Bernardo de Belltall, 5 años.
12 Remón Company, 5 años.
13 Ponce de Copons, presidió 6 años e fue promovido para abbad de Poblete, adonde presidiendo murió.
14 Bernardo Pallarés, 30 años.
15 Guillermo Llonch, 13 años.
16 Pedro de Torres. Éste labró un quarto en el claustro mayor, presidió 20 años.
17 Bernaldo Fabregat, 7 años.
18 Bartholomé Ladarnos, 2 años.
19 Bartolomé Lombardo, 9 años.
20 Pedro Saraxó, 6 años y después fue promovido para abbad de Sanctas Cruzes, y presidiendo en aquel convento murió.
21 Bernardo Ripoll, 12 años.
22 Gilaberto de Eruell, 5 años. //
23 Bernaldo Lorenço, 34 años.
24 Juan Lorenço, 17 años.
25 Bernaldo Lorenço, 33 años.
26 Cosmas Daroca, 13 años.
27 Don Hierónimo Sans, de Xátiva, 23 años.
De manera que por tiempo de 309 años fueron veinteisiete los abbades que presidieron en el monasterio de Benifaçá, a los quales se les encargava la prelacía perpetua para su vida. Después, el beatíssimo pontífice Paulo, a supplicación del cathólico don Carlos de Austria, emperador quinto y rey señor nuestro, con bulla appostólica data en Sant Pedro de Roma, año de la encarnación del Señor de 1555 y del pontificado de su beatitud año primero, concedió gracia al convento de Benifaçá para que puedan elegir abbad e que sea triennal e no de vida, como hasta entonces lo havían sido. E assí, por fallescimiento de don Hierónimo Sans, último de los abbades de vida, el convento hizo elección de fray Juan Barberá para un triennio, y complido el triennio, por su merescimiento y buen govierno, el mesmo convento le ha confirmado para en otro triennio. En el qual, en este año que corremos de 1562, por la gracia de Dios preside.234
Este venturoso rey don Jaime conquistó la isla de Mallorca año de 1228.235 E después entendió en la conquista del reino de Valencia año de 1238,236 según en la primera parte lo havemos tratado. También fundó el monasterio de Benifaçá antedicho. E más, hizo iglesias y casas de oración, al servicio de nuestro señor Dios y de su benditíssima Madre, más de dos mil casas que antes fueron mezquitas de los agarenos y oráculo del diablo, quitando el nombre del nefando e idólatra Mahometo e introduziendo en ellas el nombre de Christo Jesu y de su sancta Passión.
Fue casado a veinte de hebrero año de 1234 con doña Andreua o por otro ||25 nombre doña Yolante, hija del rey de Ungría.237
Este cathólico rey desde su infancia tuvo mucho miramiento a las obras de misericordia, y entre las otras fue la de la redempción de los captivos christianos. E, por ende estando en la ciudad de Barcelona, en la iglesia de Sancta Cruz, a nueve de agosto año de mccxviii, en presencia de don Berenguer de Palvisín, obispo de Barcelona, instituyó la sagrada religión de Nuestra Señora de la Mercé para la redempción de los captivos christianos, según de esta religión, fundación y excelencias de ella lo havemos tratado muy extensamente en la primera parte, en el capítulo del monasterio de la Mercé.238 Otrosí, havemos tratado en la mesma primera parte de la confradría de Sant Jaime y otras piadosas obras que este rey don Jaime mandó hazer y fundar.
De los corporales sanctos de Luxent y de Daroca
Siendo presa la villa de Buriana por el venturoso rey don Jaime, sus capitanes y cavalleros cadaldía entendían en hazer correrías por las tierras de los agarenos. Y con las presas y cavalgadas // que hazían se bolvían a Buriana, que era el fuerte y refugio de los christianos. Y entre las otras entradas que hizieron los christianos, fue una muy notabilíssima por el suscesso de ella, que fue el misterio divino, del qual trataremos su historia.

Para haver de scrivir de tan alta maravilla sería y es necessaria la divina inspiración; porque haviendo sido celebrado este sacratíssimo misterio en tiempos antiguos, de que no tenemos más testigos de lo que hallamos scripto por algunos scriptores, y aquellos no bien concordados. Porque escrivió un catalán en lengua valenciana, y casi por los años que acaesció el milagro, y después á scrito un canónigo de Daroca, añadiendo y quitando de la primera scriptura. Otrosí, Anthonio Beuter, curioso scriptor de las cosas de Valencia, hizo de ello special memoria en la Crónica de España. También scrivió maestro Pedro de Medina en el libro de Las grandezas y excelencias de España.239 Scrivo pues yo últimamente en este año de mdlxiii confiado del Spíritu Sancto, pues su auxilio imploro y sus grandezas y alabanças recontar entiendo. E para esto tomaré de los auctores antecitados alguna parte, y de lo que he visto en el Sancto Monte otra parte, e de lo que entendí por los padres conventuales del monasterio de Luxent y de los moradores y ansianos de aquella tierra otra parte. De manera que mediante el Señor entendemos a scrivir lo más verdadero que se ha podido saber y hallar según aquí se sigue:
En el tiempo felice de nuestro venturoso rey don Jaime como antes diximos, por mandado del rey salieron de Buriana para correr tierra de agarenos don Berenguer d’Entença, por capitán general de las compañías; de don Ferrando Sánchez de Ayerve; don Pedro de Luna, de la casa de Luna de Aragón, que trahe por armas una luna de oro y negro; ||25v don Pero Ximénez Carroz; don Remón de Cardona, sobrino del vezconde de Cardona, e don Guillem de Aguilón, con hasta dozientos cincuenta cavalleros, para que entrassen a correr la tierra como otras vezes lo solían hazer, según que pocos días antes el rey havía hecho jornada para la torre de Silla y al castillo de Cullera y otros pueblos comarcanos. Y passando por Museros, captivó sesenta agarenos, los quales después el rey les dio a trueque y por rescate de don Guillem de Aguilón, que poco antes los agarenos le captivaron. Y de hecho, los seis capitanes con su hueste, por el mes de mayo del año mccxxxv, passaron por encima de Valencia y de Algezira, y por tierra de Xátiva llegaron a la Valle de Albaida hasta el castillo de Luxent y al castillo del Chío.240 Este castillo del Chío está puesto sobre un cabeço, solo e enriscado, y por la parte de poniente tiene en oppósito un cabeço elevado que le nombravan el cabeço del Codol, porque en la cumbre del cabeço havía un peñasco grande que en lengua valenciana se nombra codol. Y en este cabeço del Codol se assentaron los christianos, porque les parescía que desde allí podrían tomar el castillo del Chío. E que fortificados en el castillo podrían correr toda la valle de Albaida y los campos de la Conca de la Çaffor, donde después se fundaron Candía y Oliva, porque a la safón todo era alearías y lugares flacos, sino eran los castillos de Rugat, Bélgida, Penacadell y algunos otros más apartados. E como los agarenos sospecharon el designio de los christianos e que por ello se les recrescería mucho daño en la tierra, a la hora avisaron toda la comarca y acudieron dentro breves días más de veinte mil agarenos. Y pussieron cerco y guarda por el derredor del cabeço del Codol, guardando los christianos que no se les pudiessen ir y que por hambre les podrían vencer y tomar. E quando || los cristianos vieron la muchedumbre de los agarenos que les cercavan y cadaldía les amenazavan de batalla, y que ellos eran pocos y no esperavan socorro del rey, porque no lo sabía ni ellos se lo pidieron, e que tenían mucha falta de bastimentos e que no eran parte para entrar en batalla con los agarenos, por todas estas causas se tuvieron por perdidos. Entonces, usando de su acostumbrado acorro con implorar el ayuda del Señor, que nunca faltó a los que le invocan y demandan auxilio, y endemás donde se lleva el pendón de la cruz e insignias de Aragón e, por ende don Berenguer d’Entenfa, capitán general de la hueste, llamó a todos los clérigos, cavalleros e infantes de su exército; y de que fueron juntados les hizo un solemne razonamiento, exortándoles a la batalla y desseado vencimiento en la forma que se sigue:
— Reverendos padres, valerosos capitanes y animosos soldados, todos hermanos míos en esta jornada y sancta empresa. Bien tenéis entendido pues que veis, de este alto cabeço del Codol donde estamos aposentados, el grande número de agarenos que nos cercan y de cada hora más su exército se refuerça. Nosotros somos pocos, empero somos christianos y siervos de Christo Jesu, por exalsamiento del nombre del qual hasta oy havemos peleado y siempre en todas las batallas y rencuentros que contra los agarenos havemos tenido, Dios por nosotros ha peleado y nos ha dado la gloria del vencimiento. Pues ¿quién de nosotros osará dudar que llamando a Dios, por cuyo servicio y honra y acrescentamiento de su sancta Iglesia aquí somos venidos, no nos haya de favorescer? No por cierto ninguno de nosotros, por ende sed ciertos que agora que mayor peligro corremos, más crescido favor de su mano veremos. E pues mañana es sábado, día de nuestra Señora, a quien todos invocamos, es menester esta noche ||26 que cada qual de nosotros se disponga en sus oraciones y entendamos en alimpiar nuestras consciencias de los peccados, y nos confessemos y rescibamos el santo cuerpo de Christo Jesu, para que meritemos ser partícipes de su misericordia. E porque los sacerdotes que están aquí son pocos y no bastarán a satisfazer a tantos penitentes, a lo menos vosotros, capitanes, e yo rescibiremos por nosotros y en nombre y boz de todos el sancto sacramento.
E como el razonamiento fue concluido por el general, todos respondieron:
— Hágase en nombre del Señor de los cielos y tierra.
Venido el sábado antes del alva el sacerdote principal, que era rector de la iglesia de Sant Christóval de Daroca, puso el altar encima del codol que ante diximos y comenfó a celebrar la missa. Y acabada aquella, ya que tenía consagradas seis formas en el altar, bolviéndose a los capitanes para exortarles a la sancta comunión, sintieron la grande bozería de los agarenos, y que el día esclarescía y que las sentinelas les descubrieron que subían aprissa contra los christianos; por donde el devoto sacerdote no pudo acabar sus palabras, porque los christianos con sus armas corrieron a defender la subida de los agarenos.
Mientra los capitanes, cavalleros y soldados pelearon por la fe de Christo contra los agarenos y los llevaron de caída, matando muchos de ellos, siguiéndolos hasta el castillo del Chío, en el qual muchos se encerraron y muchos otros se alargaron por aquellas sierras, e los christianos, vencedores y con victoria, se bolvieron al cabeço del Codol, el devoto sacerdote tuvo grande recelo de la muchedumbre de los agarenos, que, si eran vencedores, qué harían de las formas consagradas. E assí estando solo y atónito, Dios lo permitiendo, embolvió las santas seis formas en los corporales y anduvo por el monte hazia Luxent, a dozientas // braças apartado del Codol. Y debaxo los ramos de una humilde palma lo ascondió y depositó, y con losas y piedras disimuladamente lo encubrió. Y de allí se bolvió al Codol, donde halló los capitanes, cavalleros y soldados muy alegres y sin daño. E como todos los christianos fueron bueltos al Codol, el general con los otros capitanes dixeron al sacerdote:
— Padre, nosotros, con la fe que tenemos, mediante la gracia y favor de Dios, en esta jornada havemos alcançado victoria de nuestros enemigos. Y pues propusimos rescebir el sancto sacramento de la Eucharestía, agora vencedores lo pedimos.
A los quales el sacerdote respondió:
— Quando los agarenos dieron arma y vosotros corristes para ellos, yo tuve recelo de los enemigos y llevé las sanctas y consagradas formas en parte do no se pudiessen hallar si fuéramos vencidos, vamos pues hallá y cobraremos nuestro bien.
E luego encendieron cirios y velas y en processión acompañaron al sacerdote a la palma. Y cobrado el santo depósito, bolvieron al Codol. E quando el sacerdote desembolvió los corporales encima del altar del Codol, halló y vido que las sanctas seis formas consagradas se havían transfigurado en color de sangre y estavan apegadas a los corporales. El sacerdote, admirado de ver tan alto misterio, se detuvo como a traspassado en la contemplación durante esta suspención por larga hora, y los capitanes estavan arrodillados esperando la comunión y estavan cansados de pelear; y el turbado sacerdote puesto al altar, parescióles a todos que se le havía olvidado, o que por ventura no tenía complimiento a seis formas. Levantóse en pie don Berenguer d’Entença y dixo al sacerdote:
— Padre, recuérdese vuestra reverencia de nosotros y de lo que esperamos.
Y entonces, el sacerdote bolvióse de cara a los capitanes y a toda la hueste y mostróles los corporales en la forma antedicha. ||26v E como aquella christiana y cathólica turba contemplasse la grande maravilla, todos se prostraron, y con humilde y profunda reverencia, invocando la misericordia del Señor, sus ojos corporales con lágrimas arrasaron.Y en la fe y devoción mucho más se confirmaron.
El otro día que fue domingo, celebrada la missa por el sacerdote e oída con mucha attención por los de la hueste, acordaron todos de romper y dar batalla a los agarenos. Y mataron tantos de ellos que la tierra con sus cuerpos cubrían. E los que bivos quedaron, tan amedrantados huyeron que no esperaron tercera batalla.
Vencidos que fueron los agarenos por los pocos christianos con el favor divino, el sacerdote, capitanes y cavalleros acordaron llevarse la divina joya del thesoro inefable del cabeço del Codol, porque no les paresció dexarla allí ni ellos para entonces haver de quedarse allí, porque toda la tierra de los contornos estava ocupada de agarenos. E ya que huvieron determinado de llevársela, tuvieron muchas pretenciones y grandes debates entre ellos, porque cada uno pretendía llevar aquel sacro don a su propia tierra. E assí echaron suertes entre ellos y cupo la suerte a Daroca, de donde el sacerdote era natural. E como no se contentaron de esta forma de suerte que aun otra nueva quisieron, y fue que tomaron una mula domada, empero no avesada de el camino de Aragón ni de Cataluña; y compuesta y adereçada con los mejores atavíos que pudieron, una arquilla y dentro en ella puestos los sanctos corporales con las consagradas formas. Assentaron la arquilla encima de la mula, de manera que no pudiesse caher. E la mula encaminada a la salida del monte, y sin freno ni cabestro, començó de caminar. Y los christianos, confiados de la fe que la mula sería guiada por la sancta carga que llevava, pusiéronse en orden de guerra, con || sus banderas y armas siguieron los passos de la mula. Y en todo el viage de la mula, jamás se le puso hombre delante, ni la endereçó en el camino, ni ella quiso comer cosa alguna de las que le davan. Aunque en Segorve y en Xérica y otras tierras por do passava la combidavan con cevada y algarrovas, nunca quiso comer, sino que al mediodía y a la tarde salíase de el camino a pascer, y después bolvía al camino sin persona alguna que la encaminasse. En este camino se siguieron muchos milagros al tiempo que la mula con el sancto don passava, según lo recita la historia. Llegada que fue la mula a Daroca, morada escogida divinamente para la sancta reliquia, abaxóse en el suelo, y quitado el sancto peso de encima de ella por el devoto sacerdote, la mula murió, para denotar que aquel lugar era para el depósito, e que encima de mula que el santo don fue llevado no se havía de poner otra cosa mortal ni perescedera. En esta ciudad de Daroca hasta hoy permanescen los sanctos corporales guardados y conservados para la confirmación de nuestra sancta fe. No solamente por el misterio celebrado, pero aun por haver discurrido cccxxviii años hasta hoy y que el lienço de los corporales esté entero y las formas en su propio ser. ||27
Dichosa tú, Daroca, do tanto bien se encierra y a la qual tantos christianos sus peregrinaciones endereçan. Tus dichas y gracias nos perdona si al presente contar dexamos, porque si queremos tratar de las sanctas formas consagradas, las hallamos conservadas y permanescientes tan sanas y enteras como estavan el día primero que acontesció el tan alto misterio; e si queremos tratar de los milagros que se obraron en el camino desde el Codol hasta Daroca y en Daroca hasta hoy, merescen muy larga y particular historia, de la qual al presente no podemos tratar, porque nuestro intento es proseguir la chrónica de Valencia, por ende bolveremos a tratar de los sanctos corporales y del suscesso del cabeço del Codol.
Discurrieron algunos años mientra el venturoso rey tomó a Valencia y Xátiva y muchas otras tierras; entonces, don Berenguer d’Entença, que havía sido capitán general en la jornada de la presa del castillo Chío y en el misterio que poco antes celebramos e, por ende tenía gran devoción en el cabeço del Codol, y el rey le havía hecho merced del castillo del Chío241 y de otras tierras comarcanas, pues que la tierra era ya de christianos se fue apossentar al castillo del Chío. Y le mandó reparar y fundar una pequeña capilla, y truxo las losas y piedras con que el sacerdote encubrió los sanctos corporales debaxo de la palma, y las puso en el altar de la nueva capilla, la qual dedicó al nombre de Sant Salvador. En esta capilla, afirman los ancianos de la tierra por fama confirmada de mayores a menores, que nuestro Señor hazía muchas mercedes a los devotos que la visitaron, e que muchas vezes, de noche, aparescía gran claridad de lumbrarias encima de la capilla.
Passaron algunos años después, y por fallescimiento de don Berenguer d’Entença, el castillo del Chío vino en roína || y decaimiento, y los moradores de la tierra perdieron el conoscimiento del codol donde fue la consagración y de la palma donde se depossitó el sancto misterio. E la tierra havía passado en dominio de una noble y virtuosa señora nombrada doña María de Bidaure, biuda muy honesta y recogida, la qual muchas vezes desseava saber donde estava el Codol i la palma. En este mesmo tiempo residía en Luxent mossén Balaguer Figuera, clérigo de honesta vida y rector de la iglesia. Este rector y la señora instituyeron que cadaldía, el clérigo que celebrasse la missa conventual en la iglesia de Luxent, en el memento hiziesse commemoración, suplicando a la esencia y bondad divina que les hiziesse merced de mostrar y señalar los tan desseados lugares del codol e de la palma, y que en esta hora sonassen la campana, para que todos los christianos rezassen oraciones por la misma devoción. Y este sacrificio duró por muchos años. E quando vino la hora que nuestro señor Dios fue servido revelar a sus siervos estos dos lugares sacros, proveyó que con el señal de la cruz y en el día de la cruz lo que ignoravan se les mostrasse. Fue assí que un día de viernes, contado a vi de julio del año de mcccxxxv, al punto de mediodía, estando el cielo y tiempo sereno y reposado, aparesció vesible en la cumbre del cabeço del Codol una cruz muy grande y elevada que a la vista humana se figurava de cincuenta braçadas en alto, e veinteicinco de cruzero e quatro palmos de tabla, toda resplandeciente, tanto que al sol escurescía. Esta cruz celeste fue vista del castillo de Luxent por la devota doña María de Bidaure y de todas las poblasiones de la valle de Albaida por los moradores de ellas, y caminantes, pastores y trabajadores en los campos, de que todos rescibieron immensa alegría y confirmaron por esta señal que Dios les hazía merced de revelarles lo que tanto desseavan. E assí luego ||27v entendieron que aquella aparición era obra de Dios y para otorgarles lo que tanto desseavan. E, por ende con toda la presteza possible, acudieron a la villa de Luxent. E ajuntados en la iglesia, ordenaron que con devota processión subiessen al lugar donde la misteriosa cruz se les mostrava. Salió pues aquella cathólica congregación ordenada a dos coros. Y eligieron un sacerdote y tres varones legos, ancianos y honestos, para que estos quatro antecediessen y se acercassen a la cruz, para sentir y denotar el misterio. En este passo y lugar que se hizo esta elección de los quatro, que es en un barranco al pie del monte, assentaron una cruz en señal, assí como hasta hoy permanesce por memoria. E de allí procediendo caminaron. E quando los quatro electos llegaron casi a medio camino de la cruz celeste, aquella movió y se vino para los electos y se les assentó delante. Los turbados coraçones de ellos y regalados con precordiales lágrimas, les causaron admiración grande. Y prostados en el suelo, contemplaron la cruz ha ellos venida, la qual, por tiempo de un quarto de hora, allí firme se detuvo, y después se alfó y bolvió a la cumbre del cabeço donde primero estava. En este lugar aguardaron los quatro electos a la processión, y por su relación acordaron de assentar una cruz, como hasta hoy por memoria permanesce. Y cabe la cruz, donde estava una palma, fundaron una capilla a denotar que el divino thesoro allí estuvo.242 E assí los quatro electos caminaron la vía de la cruz assentada en la cumbre del cabeço, e quando fueron cerca de ella, vieron que tenía su assiento encima de un grande codol. Y contemplando la cruz y el codol, y prostados en tierra llorando y rezando oraciones, y esperando el fin de la sancta aparissión, al cabo de una hora, la cruz, mirándola todos, vesiblemente se subió al cielo, dexando en los corafones de todos los christianos contento y alegría // inefables. E dessaparescida la cruz celeste, los quatro electos bolvieron a la processión e hizeron relación de todo lo que havían visto, por donde vinieron en conoscimiento del codol, sobre el qual cien años havía complidos que fue celebrada la consagración de las sanctas formas.243
En este cabeço y sobre el codol se erigió altar, con título del Sancto Cuerpo de Cristo, y un monasterio y convento de frailes observantes del hábito y regla del padre sancto Domingo, en el qual monasterio residen veinteiséis frailes, en que hay de ellos ocho theólogos que con sus predicaciones y officios divinos e vida recogida edifican grandemente en la iglesia de Dios. En esta iglesia guardan mucha parte del codol sobre el qual fue la consacración de las formas.244 También tienen muchas reliquias de sanctos e muchos ornamentos de brocados, y sedas, y piezas y vasos de plata para el servicio del altar e iglesia. La casa es grande y de buenos edificios con todos sus cumplimientos de piezas y officinas para el servicio de los frailes. El convento es señor de la rectoría de Luxent y su varonía, que con los fructos de ella y otras rentas, tiene el convento hasta mil ducados de renta ordinaria.
Para que yo pudiesse bien scrivir de este lugar y monte sancto, personalmente le visité en el año de mdlxii, y digo y confiesso lo que me acontesció. Y es y fue que, entrando por la puerta principal de la iglesia, desde la puerta hasta el altar me vino tanta alegría en el spíritu qual nunca tuve, e de allí resultó en las partes exteriores que vine a reír de una continua risa moderada. ignorando la causa proveniente y platicándolo con los padres reverendos, me afirmaron que siempre lo mesmo acontesce a los más de los christianos que la sancta iglesia visitan. También fui informado por los padres conventuales ansianos, que lo tienen de sus mayores por fama confirmada, ||28 que nuestro señor Dios muchas vezes en sus devotos permite maravillas en este cabeço del Codol. E que han visto e hallan muchas vezes gotas derretidas de cera blanca caídas de la región alta e assentadas encima de los tejados, paredes, piedras y plantas. Y esto vi por mis ojos, que los padres conventuales me las mostraron por el monte y por los caminos, muchas y en muchas partes, y especialmente junto a la capilla de la Palma. Más, me informaron los frailes y hombres legos ancianos de Luxent y de otros lugares de la comarca que muchas vezes, de noche, han visto dos coros de lumbres caminar en processión desde la capilla de la Palma hasta el cabeço del Codol. E como esto lo viessen pastores, caladores, caminantes e muchos de los pueblos circunstantes e sobre ello se inquiriesse, nunca se pudo hallar que ni frailes ni otras humanas personas se hallassen en la celebración de la tal nocturna processión. Más, me afirmaron e juraron muchos de los frailes conventuales y otros varones ancianos de Luxent, que tienen por costumbre en cada un año, en la percélebre fiesta de Corpore Christi, hazer y celebrar solemne processión con el Corpus Domini puesto en su custodia y con palio, y acompañado con lumbres y sones de instrumentos de música, y con muchos hombres y mugeres de todas las villas y lugares de la comarca. Y assí en orden y con mucha devoción y reverencia, parten de la iglesia de Luxent y suben a la sancta iglesia del Codol, que nombramos de Corpore Christi.Y hecha la estación en la iglesia, se buelve la processión con la mesma orden a la iglesia de Luxent, de donde primero salieron. E que en memoria de ellos estava esto que se sigue:
Que en un año acaesció que pocos días antes de la fiesta de Corpore Christi murió una hija del illustre don Pero maça, señor // del castillo y villa de Luxent y de su tierra, por la qual hija don Pero Maça y su casa estavan vestidos de llanto y luto. E, por ende los del pueblo de Luxent, en el día de la fiesta y processsión que havían de celebrar entonces, según en cada un año la acostumbravan con sones de música regocijar y festivar, no lo osaron hazer por causa del luto de la hija muerta, sino que hizieron simplemente la processión. E quando fueron en el camino sintieron, todos los circustantes a la custodia donde estava el sancto sacramento, que ensima del palio rezonavan sones e música de grande melodía acompañando al corpus domini por suplir a la falta de los humanos. E como esta notable maravilla celeste fue muy publicada e notificada a don Pero Maça, aquél mandó que para siempre se guardasse la sancta fiesta de Corpore Christi e que la processión se solemnisasse con todos los sones e instrumentos de música que pudiessen haver, no embargant que en algún año acontessiesse muerte del señor de la varonía, o de su muger, o de sus hijos o hijas. Y assí desde entonces a esta parte, la processión en cada un año se ha celebrado y festivado con toda la alegría y regozijo que han podido, y siempre lo mejoran.
Éste es el Monte Sancto en este reino de Valencia. Santo, pues Dios Eterno favoresció a los capitanes del siempre vencedor y nunca vencido rey don Jaime. Aquí Dios se quiso mostrar en su carne y sangre. Aquí nos vesita con sus maravillas y angélicas visiones. Aquí las oraciones de sus devotos oye y de gracias les cumple. Aquí le tenemos por otro segundo monte Moria, pues tanto bien en él se encierra.245 Aquí tenemos otro segundo monte Thabor, por la transfiguración celebrada.246 Gózense los valencianos con este monte divino y por tanta merced continuas gracias a nuestro señor Dios sin cessar offrescan. ||28v
E como por sus días y trabajos se hallase vezino a la muerte, para dar cuenta buena a nuestro señor Dios de sí e de su ánima e dexar en el mundo paz y sosiego entre sus hijos y vassallos, ordenó su testamento e última dispusición en la forma que se sigue:
Testamento del rey don Jaime
En nombre de Christo Jesu, conoscida cosa sea a todos universalmente como nós, don Jaime, por la gracia de Dios rey de Aragón, de Mallorca, de Valencia, conde de Barcelona, de Urgel e señor de Montpeller, atendiendo y considerando con mucha atención que todas las cosas son transitorias y passan, salvo el amor de Dios, e assí todos los reyes y otros príncipes e qualesquier hombres de este mundo, con mucha solicitud deven mirar e considerar porque si bueno es el principio loable será su fin.
E considerando que somos hechura y criatura del redemptor del género humano, que nos ha prosperado de nuestro principio de bueno en mejor, e nunca nuestras obras desmamparó ni permitió que peresciessen, antes aquellas siempre acrescentó sin nós merescerlo, pues conviniente es que de los bienes que de su mano havemos tuvido cura le restituyamos cuenta, de tal manera disponiendo de estos bienes que por nuestra ley testamentaria guardemos nuestros hijos y hombres de nuestra sujección de todas dicensiones e divisiones, e que no puedan por ningún tiempo entre ellos daño ni contrariedades nascer, antes si alguno o algunos quisieren poner división o dicención en los reinos, tierras y señoríos nuestros, que los hijos míos, con todos sus hombres y vassallos, se junten en uno, de tal manera que se puedan defender de aquellos // que algún derecho quisieren quitarles.
Otrosí, consideramos la doctrina evangélica que dize que todo reino en sí deviso será en decaimento y desolación,247 por ende usando de tan sancta y provechosa doctrina, mandamos, en quanto de hecho podemos, de nuestra ánima y de los reinos y tierras que Dios nos encomendó de tal manera disponer, la divina gracia mediante, que jamás caya en desolación. Por tanto, nós, don Jaime, por la gracia de Dios rey antedicho, constituido en nuestra buena disposición corporal, sentido, juizio y piensa sossegadof y arreglados, hazemos nuestro testamento, en el qual eligimos nuestros albaceas y disponedores, es a saber, a los venerables Arçobispo de Tarragona, e obispo de Çaragoça, e obispo de Barcelona y abbad de Poblet y a los nobles el conde de Empuries y Bernardo Guillem d’Entença, a los quales rogamos, mandamos y toda llena potestad damos para que cumplan todo lo que en este nuestro testamento hallaren que havemos mandado hazer. E si caso fuere que todos los albaceas nombrados no se pudieren hallar a complir nuestras mandas, el dicho Arçobispo, con los obispos o con el uno de ellos y con qualquier de los otros por nós nombrados, execute e cumpla nuestra última voluntad testamentaria.
E primeramente elegimos la sepultura a nuestro cuerpo en el monasterio de Nuestra Señora de Poblet, donde le mandamos sepultar junto a la sepultura del illustre e de buena recordación nuestro abuelo. Assí que luego el nuestro túmulo a daquél succeda.
Más, queremos e mandamos que todas las deudas nuestras que fuere visto nós deverlas a qualesquier personas, con cartas o albaranes nuestros, se paguen por nuestros disponedores, de llano y sin entrar en juizio, según Dios y fuero de ánima.
Más, queremos y mandamos que si ||29 nuestros albaceas provaren haver sido pagada alguna parte o todo de lo que les pidieren, o hallaren no ser deudor de ello, que lo hagan y que no paguen más de lo que se provare deverles. Y aquello que constare por nós ser devido, luego lo paguen.
Más, queremos y mandamos que todos los tuertos e injurias que paresciere que somos tenidos a satisfazer, e que con verdad constare tener obligación, sean restituidos de llano por nuestros albaceas, según Dios y el fuero de penitencia, es a saber, a daquellos a quien injurias hezimos o a sus herederos. Empero si aparescieren algunos quexándose de nós sobre algunos heredamientos que les dimos en el reino de Valencia, affirmando que después se los quitamos sin causa, dezimos que aquellos, según creemos, no se los quitamos, porque quando tomamos la ciudad de Valencia diximos a don Ferrando, nuestro tío, y a los obispos y a los ricoshombres, y a los cavalleros que en Valencia poblamos, que entre todos fueron trezientos y ochenta cavalleros, que pues les havíamos heredado, jurassen a nós defender el reino de Valencia contra los agarenos en aquel año. Entonces ellos se aconsejaron y rogaron a nuestro tío que por todos ellos nos respondiesse. El qual, por sí y por todos los otros, nos respondió diziendo que nos rogava que entre otras mercedes que les havíamos hecho que les otorgássemos ésta, es a saber, que fuéssemos contentos de aquellos, de trezientos cavalleros que aturarían aquel año desta forma: que de quatro en quatro meses assistirían cient cavalleros. E nós fuimos contento de su offrescimiento. E como después nós anduvimos a Montpeller y estuvimos en el viage algún tiempo, quando bolvimos a Valencia, de los cavalleros que dexamos muy pocos hallamos, porque no havían quedado en Valencia sino algunos que no tenían heredamientos en Aragón o en Cataluña. || Entonces les mandamos emplazar para que dentro ciertos días viniessen a Sallent, donde teníamos assentado el exército contra los agarenos de Xátiva, y que les perdonaríamos y remitiríamos qualquier deuda e culpa por no haver cumplido lo que nos prometieron complir en guardar la ciudad e reino. Y esto les prometimos con condición que estuviessen con nós por tres meses. Y ellos ni acudieron a nuestro llamamiento, ni enviaron quien por ellos nos sirviesse. E assí, por su absencia y renitencia, amparamos los heredamientos de los contumaces y occupamos sus propiedades y las dimos a otros. Porque es visto, según nuestra consciencia, que pues no guardaron los cavalleros heredados lo que prometieron y juraron a nós defender la tierra que, por ende no somos tenidos restituirles los heredamientos ni alguna cosa por ellos, mayormente que a los que en Valencia quedaron, por tener poco aprovechamiento y fructo de sus heredamientos, les huvimos de sustentar de nuestra casa, porque la ciudad no quedasse sin cavalleros que la defendiessen. También nos prometieron los cavalleros y ciuda[da]nos a quien repartimos los heredamientos, y nos offrescieron que no los venderían ni en otra manera les enagenarían, sino que los dexarían a sus hijos o parientes para que residiessen en las tierras donde fueron heredados. E que ninguna cosa de éstas cumplieron, sino que vendieron los heredamientos que les dimos, y con los precios de ellos se fueron, y otros que dexaron arruinar sus heredamientos por estar ausentes. Y aunque les mandamos emplazar dos y tres veces, assignándoles término competente para que viniessen ante nós para responder a nuestro fisco, e no quisieron comparescer ante nós, ni dar alguna escusable causa, ni quisieron residir personalmente en sus heredamientos, por ende a toda culpa de ||29v ellos, los heredamientos que les diéramos nos cobramos y los dimos a otros, por lo qual no nos paresce que tengamos obligación de satisfazerles algo.
E para pagar e satisfazer nuestras deudas y legados deyuso scritos y restitución de nuestras injurias, asignamos todas las rentas que tenemos en la nuestra ciudad de Valencia, con las salinas y Albuhera de aquélla; e todas las rentas nuestras de la ciudad de Çaragoça, con las salinas del Castellar, y de Polo y de Remolins y con el peage de la misma ciudad de Çaragoça y de sus bailías; e todas las rentas nuestras de la ciudad de Lérida e bailía de aquélla; e todas las rentas nuestras de la ciudad de Barcelona e de sus bailías; e todas las rentas nuestras de la villa de Montpeller; estatuyendo y mandando que nuestros albaceas hayan e resciban tantos años las rentas y provechos nuestros de las ciudades, villa de Montpeller y lugares antedichos y bailías de aquellos, hasta tanto que con ellos nuestras deudas y legados sean con todo cumplimiento pagados y nuestras injurias restituidas en esta forma, que de todas las deudas, legados e injurias se paguen las tres partes de las rentas que competen al infante don Pedro, nuestro hijo, e la quarta parte de las rentas que competen al infante don Jaime, nuestro hijo.
E porque sabemos que el derecho de peage de Colibre fue imposado y constituido para hazer y fabricar un puerto en la mar delante la villa de Colibre, queremos y mandamos que nuestro hijo, el infante don Jaime, y sus herederos, gasten y manden gastar en cada un año perpetuamente cinco mil sueldos de las rentas de Colibre para hazer y mantener e recobrar el Puerto Veneris.248 E quando el Puerto Veneris fuere limpiado y reparado, entonces los cinco mil sueldos annuales se conviertan en hazer y mantener // el puerto que principiamos hazer en Colibre delante la villa. E assí, perpetuamente y para siempre en cada un año, los cinco mil sueldos se conviertan en estos dos puertos donde fuere más necessario, al parescer y discreción de los hombres de Colibre, esguardada la utilidad de los mercaderes y del común de la villa.
Más, por el remedio de nuestra ánima legamos al monasterio de Poblet cinco mil morabatines para pagar las deudas del monasterio. Y estos les mandamos pagar primero que se pague ningún legado de los que se siguen:
Más, legamos, damos y otorgamos al mesmo monasterio de Poblet y al abbad y convento de aquél, todo nuestro lleno lugar, derechos, acciones, peticiones y demandas, e qualquier cosa de derecho, dominio y señorío que havemos y haver devemos en la villa y término de Vinaxia y hombres de aquélla con todas sus pertinencias, y contra los detentores de la dicha villa, por razón de la parte o derecho nuestro de aquella, por qualquiera razón. E que el abbad y convento del dicho monasterio sean tenidos hazer e celebrar universario por nuestra ánima en cada un año perpetuamente, en tal día como nuestra ánima del cuerpo se partirá.
Más, legamos al monasterio de Sanctas Cruzes dos mil morabatines.
Más, legamos al monasterio de Xixena mil morabatines.
Más, legamos al monasterio de Castes,249 para su clausura, dos mil morabatines.
Más, legamos al monasterio de Culobrón mil morabatines.
Más, legamos al monasterio de Trasnares cc morabatines.
Más, legamos al monasterio de Real, cerca de Alcalá, para la clausura de el monasterio, CCC morabatines.
Más, legamos al monasterio de Gambio, para la sustentación de la casa, dozientos morabatines. ||30
Al monasterio de Petramea, para la clausura, c morabatines.
A las señoras de Sant Damián, de la casa de Calatayud, c morabatines.
A las señoras de la casa de Lérida, de la mesma orden, c morabatines.
A las señoras de la mesma orden de la casa de Valencia, cc morabatines.
A las señoras de la mesma orden de la casa de Barcelona, c morabatines.
Al monasterio de Benifaçá, para la obra de la iglesia, m morabatines.
Al monasterio de Fuenteclara, ccc morabatines.
Al monasterio de Petregal, para la clausura del monasterio, cc morabatines.
Al monasterio de Valsancta, para su clausura, cc morabatines.
Al monasterio de los frailes predicadores de Huesca, cc morabatines.
Al monasterio de los frailes de la penitencia de Jesuchristo en Xátiva, cc morabatines.
Al monasterio de Valdonzella, ccc morabatines.
Más, queremos y mandamos que nuestras rentas de Pollano se den y paguen a la fábrica de Nuestra Señora de Valverde cada un año, hasta en tanto que la obra que en la iglesia se labra sea con perfección acabada, con esta condición, que los procuradores de la fábrica sean obligados dar cuenta de lo que rescibieren e pagaren en cada un año a nuestros albaceas.
Todos los antedichos legados e obras piadosas hazemos por satisfacción de las deudas e injurias que devemos e por nuestra ánima. E rogamos a los abbades y a los mayores de todos los monasterio e iglesias, a quien les dexamos las mandas y charidades, que provean y manden a todos los sacerdotes que celebraren missas en qualquiera de sus iglesias, que en cada un año perpetuamente celebren una missa de réquiem por nuestra ánima y por las ánimas de nuestros padres. // Y esta celebración se offresca en el día que nuestra ánima deste mundo partiere para el cielo.
Más, instituimos a nuestro caríssimo hijo primogénito, don Pedro, heredero nuestro, después de nuestros días, en el reino de Aragón, y en el reino de Valencia, y en Ribagorça, y en Pallars, y en la vall de Arán, y en el condado de Barcelona, y en el señorío que tenemos en el condado de Urgel, y en los otros lugares e tierras que tenemos en Cataluña y en todos los feudos que tenemos en los reinos y lugares antenombrados. Que a nosotros qualesquiera personas los devan e sean obligadas, e en pleno dominio lo devan. E que los reinos, condado de Barcelona, tierras y lugares desusso nombrados, e todo lo que de aquellos e qualquier de ellos, contra qualquier personas, e por qualquier tierras e lugares nos pertenescan y pertenescer nos devan y puedan le damos. Exceptados tan solamente los condados y otros lugares que havemos dado a nuestro caríssimo hijo el infante don Jaime, su hermano.
Más, instituimos heredero al nombrado hijo nuestro, infante don Jaime, por la mesma manera después de nuestros días en el reino de Mallorcas, y en las islas de Menorca e de Ivifa, y en los condados de Rosellón, y de Cerdaña, y de Conflentes, y en todos los feudos que el conde de Fox, y el conde de Empuries y otras personas en aquellas partes tienen e deven tener por nós; y en Colibre, y en Montpeller y en todo su señorío, y en los castillos de aquél en pleno señorío, y en todos los derechos e pertinencias suyas que nos pertenescen e pertenescernos puedan e devan. E más, en el derecho e señorío que havemos e tenemos, e haver, e tener, podemos e devemos en el señorío de el vezcondado de Carlodes. ||30v
Los quales dos hijos nuestros, próxime nombrados, tengan por derecho de institución todo lo que les havemos legado, según en las cartas de partición y heredamiento que entre ellos hezimos es contenido.
Más, a nuestra charíssima hija doña Yolante, por la gracia de Dios illustre reina de Castilla, instituimos heredera en la recámara y ornamentos y otras cosas que le dimos en tiempo de su matrimonio. E por ello queremos que se tenga de nós por contenta.
Más, instituimos herederos a nuestros nietos, hijos del illustre don Phelippe, rey de Francia, e de doña Isabel, su muger, nuestra hija, en la recámara y otros bienes que le dimos en la celebración de su matrimonio. Y mandamos que con ello se tengan por contentos.
Más, queremos y mandamos que nuestros hijos don Jaime y don Pedro, los quales huvimos de doña Teresa Gil de Bidaure, instituimos por nuestros herederos en los castillos y villas que les havemos dado con cartas nuestras, según por ellas se contiene, es a saber, a don Jaime en los castillos y villas de Xérica, del Toro, del castillo y villa de Eslida, de los castillos y villas de Veho i de Haín y de los castillos y villas de Suera y de Fanzara, y de los castillos y villas de Planes y de Travarello y de l’Aymudaina, la qual tenía Almudino, agareno, por los quales dos castillos de Planes y de Travarello cambiamos la torre de Arcos y sus salinas. E todos ellos castillos e villas, como están desusso nombrados, damos y dexamos al dicho don Jaime, nuestro hijo, por herencia y derecho de institución.
Más, a don Pedro, hijo nuestro y de doña Teresa Gil de Bidaure, instituimos heredero nuestro en el castillo y villa de Ayerbe, y en el castillo y villa de Luesa, y en el castillo y villa de Ahuero, y en las villas de Liso, y de Artasso, y de Castellón // de Siest, y en el castillo y villa de Boreta, y en los castillos y villas de Azuer y de Cabraye y en Benimiena. Todos estos castillos y villas, con todos sus derechos y pertinencias, le damos y dexamos por herencia y derecho de institución.250
Más, queremos y mandamos que, si algunos otros derechos nos pertenescieren en algunas otras tierras sin las que desusso havemos dado, dexado y ordenado, y que en ellas no sean comprehendidos aquellos derechos a nós pertenescientes por qualquiera causa e razón, dexamos y otorgamos en aquellos nuestro lugar al infante don Jaime, hijo nuestro, heredero de Mallorcas, salvando empero la ordinación y división que havemos hecho según desusso se contiene.
Más, queremos e mandamos que si don Jaime, hijo nuestro e de doña Teresa como diximos, y sus hijos descendientes legítimos varones por recta línea, si fallescieren sin hijos legítimos recta línea masculina, que todo lo que le havemos dexado buelva e torne a don Pedro, su hermano, hijo nuestro e de doña Teresa Gil, si fuere bivo, e a sus hijos varones legítimos, si entonces don Pedro no biviere. Otra semejante substitución hazemos y ponemos en lo que dexamos a don Pedro, que sino huviere hijo legítimo varón que succeda, entonces en todo lo que le dexamos succeda don Jaime, hijo nuestro e de doña Teresa Gil, si fuere bivo, e sino, los hijos varones legítimos de aquél e de sus descendientes por recta línea masculina, a los quales por derecho de institución e herencia lo dexamos, si es según se contiene en la substitución de su hermano.
Más, queremos e mandamos que en lo que dexamos a don Jaime e a don Pedro, hijos nuestros e de doña Teresa Gil, que no pueda succeder ni heredar hija alguna descendiente de ellos e de sus descendientes, aunque sea legítima, sino hijo varón e no otro251 tan solamente, e que sea legítimo. ||31 Empero si fueren hijo o hijas legítimas los hermanos que en la herencia suscedieren, las hayan de casar y adotar honradamente. E si acaesciere que don Jaime e don Pedro, y los hijos de ellos, e los hijos de sus hijos, descendientes por recta línea masculina e legítima, fallescieren sin dexar hijo varón legítimo, en tal caso queremos y mandamos que todos los bienes que les dexamos y damos buelvan al infante don Pedro, hijo nuestro primogénito, e a su hijo e nieto e a qualquier otro su descendiente por recta y legítima línea masculina que fuere rey de Aragón y de Valencia. E si hijo o hijas legítimas de aquéllos, o del otro de ellos o de sus descendientes, por recta línea huviere para casar, que nuestro infante don Pedro, o su hijo, nieto o descendiente a quien los bienes bolvieren, sean obligados casarlas idóneamente, dando a la mayor en matrimonio quatro mil morabatines de oro, y a cada una de las otras tres mil morabatines de oro.
Más, queremos y mandamos que nuestros hijos y herederos guarden las donaciones que hizimos a don Fernán Sancho y a don Pedro Fernandes, hijos nuestros naturales, según que en los instrumentos de las donaciones se contiene.
Más, queremos, estatuimos y mandamos que si acaesciere, lo que Dios no mande, que el infante don Pedro, primogénito nuestro, e los hijos varones legítimos de aquél e los descendientes dende por recta línea legítima masculina fallescieren sin dexar hijo varón legítimo, que los reinos y condados y todo lo demás que le dexamos buelva al infante don Jaime, hijo nuestro, heredero de Mallorcas, si fuere bivo; si no, a su hijo e hijos, e a los dessendientes de aquél por recta línea mesculina legítima, que fuere rey de Mallorcas y señor de Montpeller. E si por caso el infante don Jaime, hijo nuestro, y sus hijos varones legítimos por recta // línea, y sus dessendientes sin hijo legítimo varón por recta línea fallescieren, en tal caso queremos, estatuimos e mandamos que Mallorca, Menorca, Iviça, condados y Montpeller, con todo lo demás que le dexamos, buelva al infante don Pedro e al dessendiente de aquel varón que fuere por recta línea rey de Aragón e de Valencia e conde de Barcelona. E si acaesciere que los infantes don Pedro y don Jaime y sus dessendientes fallescieren sin dexar hijo legítimo varón, mandamos que todos los reinos, condados, Montpeller y señoríos buelvan a don Jaime, hijo nuestro y de doña Teresa Gil, e a los hijos varones legítimos de aquél. E si no los huviere, a don Pedro, hijo nuestro e de doña Teresa Gil, e a los hijos varones legítimos de aquél. E sino los huviere, a los hijos legítimos varones de doña Yolante, hija nuestra, reina de Castilla. E sino, a los hijos de doña Constança, hija nuestra, e después a los hijos de doña Isabel, hija nuestra, reina de Francia. E quando todo faltasse, venga al más propinco varón e acostado a nuestro linage.
Más, queremos que todos nuestros reinos y señoríos permanescan con entegridad e no se puedan desmenuir ni dar a hijas. E que para siempre el reino de Aragón y de Valencia y condado de Barcelona sea uno solo y de un solo señor, rey de Aragón. E que no pueda dividir ni departir el que fuere rey de Aragón alguna parte del señorío en hijos ni otras personas, sino que siempre sea uno solo hijo legítimo varón heredero en el reino successivamente.
Mandamos lo mesmo que Mallorca, Menorca, Iviça, Rosellón, Cerdaña, Conflentes, y Colibre e todo lo demás que al infante don Jaime dexamos, sea uno y de un solo rey de Mallorca enteramente, e que no se pueda partir entre hijos, ni dar a hija en parte ni en todo, sino a un solo hijo varón legítimo y suscessor e rey de Mallorca. ||31v
Más, que los hijos de doña Constança, hija nuestra, e del infante don Manuel, hermano del illustre rey de Castilla, e nietos nuestros, instituimos herederos en la recámara y otros bienes que dimos a su madre en tiempo de la celebración de su matrimonio. Y con ello queremos se tengan por contentos.
Más, con este nuestro testamento confirmamos y aprovamos todas las donaciones que hasta en este día havemos otorgado por heredamientos o beneficios a qualesquiera personas y por nuestra ánima a las ordenes, iglesias e lugares religiosos. Y ésta es nuestra voluntad, la qual mandamos que valga por nuestro testamento o codicillos, o por otra qualquier especie de última voluntad.
Fue hecho este testamento en Montpeller a xxvi de agosto año del nascimiento de Christo Jesu mcclxxii, el qual testamento fue por el rey firmado e otorgado en presencia de don Bertrán de Belpuig, señor de Polop, Berenguer de Tornamira, cavallero, Jaime Roca, thesorero de Lérida y deán de Valencia e Juan de Torrefracta, canónigo de Lérida, testigos specialmente llamados e muchas otras notables personas.252
Después, a xxvii de julio año de mcclxxvi, murió en esta ciudad de Valencia. Fue sepultado en el monasterio de Poblet con los reyes de Aragón.
Del rey don Pedro tercero de Aragón
Don Pedro, rey de Aragón y de Valencia y conde de Barcelona.253 A éste nombraron el Grande por causa de los grandes emprendimientos de guerras que hizo. Luego, después de celebrar la sepultura || del rey don Jaime, su padre, en la iglesia de Valencia,254 se puso en camino para Çaragoça, donde en la iglesia de Sant Salvador se coronó por rey de Aragón, según la costumbre de los reyes de Aragón.255 E luego después con poderoso exército navegó para Berbería. Y estando sobre Alcoyl el rey,256 los sicilianos le embiaron embaxadores soplicándole que passase a Sicilia para tomar aquel reino, que le tenía tiranizado el rey Carlos.257 Y de derecho y justicia el reino pertenescía al rey don Pedro de Aragón, por haver casado con doña Constança, hija del rey don Manfredo de Sicilia.258 Y assí el rey don Pedro passó en Sicilia y aportó en Mecina, donde tuvo muchas batallas y rencuentros con el rey don Carlos, y le venció y alançó del reino. Y entonces fueron unidos los reinos de Aragón y Sicilia, año de mcclxxxi.259
El rey don Pedro, en estas batallas, havía tomado y tenía presos hasta doze mil franceses en quarenta y cinco galeras y navíos, con los quales usó de mucha largueza y liberalidad, en que mandó libertarlos y vestirles a cada uno de camisa, bragas y escofiets de lienço, y un salta en barca y un cuchillo, todo al uso de Cataluña, y un florín y francos de pasage para que se fuessen de Sicilia, con condición que no tornasen más en Sicilia ni en otra parte contra él. E como el rey don Carlos confiava de un pensado engaño, propuso de llamar a batalla de cuerpo a cuerpo y en campo cerrado al rey don Pedro de Aragón. Y para llevarlo a conclusión, desde Ríjoles, donde estava el rey don Carlos, embió dos mensageros al rey don Pedro de Aragón, que a la saçón estava en Mecina, para le reptar.260 Y llegados los mensageros ante el rey don Pedro y en presencia de su corte, le dixeron estas palabras:
— Rey de Aragón, el rey don Carlos, nuestro amo, nos embía que vos digamos que vuestra fe vale menos porque le havéis entrado en su tierra ||32 sin desafiarle.
El rey de Aragón le respondió:
— Dezilde a vuestro amo, el rey Carlos, que con nuestros mensageros hoy le responderemos, y bolveos luego de aquí.
E los mensageros, sin responder ni hablar palabra, se partieron del rey. En el mesmo día el rey de Aragón embió al rey don Carlos dos cavalleros.261 E llegados ante su presencia, sin darle palabra ni hacer señal de cortesía, le dixeron:
— Rey, vós havéis mandado a vuestros mensageros que dixessen al rey de Aragón, nuestro amo, que su fe vale menos porque ha entrado en vuestra tierra sin desafiaros.
El rey don Carlos respondió:
— Sí, y quiero que vosotros y el rey, vuestro amo, y todo el mundo lo sepa.
Entonces, el uno de los dos cavalleros dixo:
— Rey, nosotros vos respondemos de parte del rey don Pedro de Aragón, nuestro amo, que mentides por la garganta, que por cosa alguna de las que ha hecho no vale menos su fe, antes dize que la vuestra vale menos, porque venistes contra el rey Manfedro y matastes al rey Conrrado. E si a esto queréis responder que no, que él vos hará que lo digáis e confesséis batallándolo con vós, cuerpo con cuerpo. E aunque no dize otra cosa contra vuestra cavallería, que bien sabe que sois buen cavallero, empero porque sois hombre de más hedad que no él, que vos dará avantage de armas. E que si esto no queréis acceptar, que se combatirá con vós, con diez cavalleros contra otros diez o con L contra L o con C contra ciento. Y esto que dezimos somos promtos lo prometer e firmar por el rey, nuestro amo.
El rey don Carlos respondió:
— Nuestros mensageros irán con vosotros y sabrán del rey, vuestro amo, si lo que havéis dicho procede de su voluntad. E si fuere assí dará su gaje ante nuestros mensageros e jurará sobre los sanctos quatro Evangelios como a rey, que no tornará atrás de lo que dirá. Y entonces, vosotros con nuestros mensageros, bolveréis // aquí y daremos nuestro gaje y haremos otro tal juramento. E dentro de un día acordaré quál de los tres partidos de batalla tomaré. E después, acordaremos los dos en poder de quién haremos la batalla. Y dentro de otro día tomaremos el más breve término que pudiéremos para entrar en la batalla.
E acabada la plática del rey don Carlos, los quatro mensageros de los dos reyes passaron a Mecina y recontaron al rey de Aragón todas las palabras que havía dicho el rey don Carlos. Entonces, el rey don Pedro dixo a los mensageros del rey don Carlos:
— Dezid a vuestro amo que todo lo que nuestros mensageros le han dicho dezimos.
E los mensageros del rey Carlos lo acceptaron y respondieron:
— Rey, pues assí lo dezís, dadnos vuestro gaje en presencia de todos.
El rey de Aragón tomó un par de guantes de un cavallero, su criado, y echóles en el suelo. Entonces los mensageros del rey don Carlos tomaron los guantes e dixeron:
— Rey, jurad sobre los sanctos Evangelios que, como a rey, de lo que prometéis no tornaréis atrás ni vernéis a menos; e, si no lo cumpliéredes, que quedéis falso en lugar de vencido e perjuro.
El rey de Aragón lo juró y prometió todo lo que le demandaron los mensageros del rey don Carlos. E más, les dixo que si querían que jurase o prometiesse otra cosa, que todo lo haría, porque su desseo era verse en el campo y batalla por mantener su verdad y justicia. Los mensageros respondieron que pues tenían lo que demandavan, que no querían más. E luego los quatro mensageros de los dos reyes passaron a Ríjoles, al rey don Carlos, al qual notificaron todo lo tratado y concluido por el rey don Pedro de Aragón, de que el rey don Carlos se satisfizo. E luego juró otro tal juramento qual hizo el rey de Aragón. Y también echó en el suelo sus gajes. E los dos mensageros del rey de Aragón, con sus gajes ||32v rescebidos, bolviéronse a Mecina y recitaron todo el negocio como passó con el rey don Carlos a su señor el rey de Aragón. El rey don Carlos havía elegido el uno de los partidos acometidos que fuesse de ciento contra ciento e que el campo de la batalla fuesse en poder del rey de Inglaterra, en tierra de Bordeus, para en primero de junio del año de mil dozientos ochenta y tres.
Aquí se dexa de proseguir lo demás del suscesso del desafío, pues no conviene a nuestro propósito. El que lo quisiere saber lo hallará en la Chrónica de Ramón Montaner. E porque Montaner no scrivió los nombres de los cavalleros para la batalla, ni tampoco hizo mención de cierta bulla appostólica, me ha parescido de ambas cosas por ser tan notables hazer aquí memoria.262
A veinteiséis del mes de deziembre del año mcclxxxiii, el rey don Pedro escogió seis cavalleros por su parte para que con otros seis cavalleros nombrados por el rey don Carlos ordenassen y assentassen la forma del campo y todo lo que convernía para el campo. Los nombres de los cavalleros del rey de Aragón son estos: don Remón de Castelnou; don Ruiz Ximénez de Luna, castellano de Castrojuán y Gallano;263 don Pedro de Queralt; Ximeno de Artieda; Rodolpho de Manuel, de Trápana, y Reinaldo de Limogis.
Otrosí, truxo de Sicilia quarenta cavalleros para entrar en la batalla de Bordeus, y son estos que se siguen:264
Don Arnal Roger, conde de Pallás.
Don Armengol, conde de Urgell.
Don Pedro Ferrandes, señor de Íxar y hermano del rey, e don Jaime Pérez de Aragón, su hijo.265
Don Lope Ferrench de Luna.
Ponce de Ribellas.
Don Sancho de Antillón.
Pero Arnaldo de Botonach.
Alaimo de Lentín, maestre justicier de || Sicilia.
Baldovín de Veintemilla, conde de Iscla.
Federico Musca, conde de Módica.
Orlando de Appello.
Gualter de Calatagirón.
Bernardo Roger de Erill.
Don Roger de Llauria, almirante.
Lope Ferrench de Atrossillo. Bernardo de Monphaón.
Pedro Cárcer de Nuez.266 Bertrán de Belpuig.
Guillem de Bellera.
Garci Garcez de Arrazuri. Gimén López de Ambún. Ramón de Molina.
Simón de Azlor.
Blasco Maça de Ganalur.
Gil Roiz de Montuenga.
García Arnal de Gil.
Berenguer de Offigato.
Beltrán de Vilafranca.
Ramón de Cortada.
Jaime de Oblites.
Grau de Ascón.
Estevan Núñez.
Blasco de Alascia, hierno del rey.267
Embarcóse el rey en Mecina a xvii de mayo año de mcclxxxiii y desembarcó en Cullera de este reino de Valencia, y luego entendió en su desafio, como lo scrive Montaner. E como el papa fuesse avisado del desafio de los reyes, porque no viniessen en effecto, como a padre de paz y buen pastor, proveyó de un breve en la forma que se sigue:
Martín,268 obispo, siervo de los siervos de Dios, a nuestro charíssimo hijo en Christo, Eduardo, illustre rey de Inglaterra:269
Es cosa muy decente a la dignidad real, y que conviene a vuestra salvación, que en vuestra persona de tal manera prevalescan siempre los affectos tan ordenados, que libremente enderescéis vuestro ánimo para promover los negocios de Christo, y con esto se dé favor a la tranquilidad ||33 pública [y] con grande cuidado se ponga impedimento a lo que fuere parte para perturbarla, pues con el favor divino se deve procurar su augmento.270
Confiando en esto, nos paresció notificar a vuestra celcitud esta novedad del desafío que nuevamente se ha tratado y firmado entre nuestro charíssimo hijo en Christo Carlos, illustre rey de Sicilia, y Pedro, que solía ser rey de Aragón, que por sus graves eccessos está enlazado con vínculo de escomunión y anatematizado por la sede appostólica, por ser cosa temeraria y reprovada, y que con gran razón se deve prohibir. Esto es que se han concertado los dos de concurrir en batalla campal, acompañando a cada uno de ellos cient cavalleros. E porque mejor se entienda la calidad de este desafío, embiamos dentro de nuestra bulla el tenor dél, en la forma que nos ha sido remetido por el mismo rey de Sicilia y por donde conosceréis quan contrario es este tractado a la empressa de la Tierra Sancta y quan dañoso a toda la Christiandad.
Cierto es que si esto se prossigue adelante, no solamente sería causa de divertir al mesmo rey de este sancto negocio y de otros que conciernen a la utilidad pública, pero sería desviar otros príncipes y grandes, y a los otros fieles que estavan occupados en lo de esta sancta empressa y animados o para ir ellos o embiar sus gentes. Y sería occación de poner la Tierra Sancta a manifiesto peligro, no embiando en el socorro que ha sido tratado con tanto cuidado y procurado con tantos trabajos y gastos.
También se deve considerar peligrosa contienda que se mueve entre los christianos si a esto se da lugar, y quan grandes peligros se aparejan assí de los cuerpos como de las almas, y a quanta negligencia se imputaría por Dios y las gentes a nós, como vicario de Christo en la Iglesia, e a vuestra persona real y a todos los cathólicos que fueren alguna parte por qualquier vía para empedirlo. || Y quanta nota nos sería si tal cosa como ésta se permitiesse.
Por todas estas causas y otros muchos inconvenientes y peligros que se nos representan, que no se pueden tan fácilmente relatar, que nos amenaça la execución de tal concierto como éste, que sería tan contrario a la salud de las ánimas e tan en opósito de la paz universal y muy fácil al derramamiento de la sangre de los christianos, desseándolo estorbar271 con los más fáciles y promptos remedios que se offrescen, havemos determinado de dar del todo por illícita la promessa hecha por el rey de Sicilia cerca de complir lo assentado entre ellos, pues contiene en sí cosa tan espresamente reprovada, atendido que no se deve tollerar por la Iglesia desafío, no solamente entre reyes y príncipes, pero aun entre particulares personas. Razón es lo reprovemos como a tal y damos por de nengún efecto, declarando el juramento que sobre ello se ha prestado ser no solamente temerario, pero carescer del vigor y fuerça, absolviendo al rey de Sicilia por no ser obligado a complirlo. Y particularmente le mandamos que del todo se abstenga y desista de prosseguir adelante en este hecho y, con pena de escomunión, de qualquier processo que contra él pueda hazer la Iglesia, le hinibimos que no passe a poner en execución tan pernicioso y nephando conflicto, y a todos los otros y a qualesquiera fieles de Christo que no le persuadan que lo ponga en obra, ni le asistan en ello en consejo, ayuda o favor.
Pues como quiera que sea tan en la mano de impedir acto tan detestable y dañoso, y conforme al tenor del asiento, paresce que el declarar y el determinar el lugar para la batalla depende272 del vuestro alvedrío, y, no se determinando otra cosa de nuevo por las partes, sin vuestra presencia no puede haver effecto, conviene con toda solercia y cuidado los estorvéis. Porque si, lo que no creemos, menospreciásedes de impedir cosa tan ||33v perversa, no sin razón seríades reputado por fautor della, y no evitaríades el peligro de la pena y cominación que se añade en esta nuestra provisión, siendo tan decente y justo evitarla un príncipe tan cathólico. Por ende amonestamos, rogamos y exortamos a vuestra serenidad real en nuestro señor Jesuchristo, y por el derramamiento de su preciosa sangre hos conjuramos, y en remissión de vuestros peccados [injungimos que, con toda vigilancia que pudiéredes], estorvando la entrada de estos príncipes en la ciudad de Bordeus y en su territorio, y en otra qualquier parte de Gascuña, con todos los remedios possibles impidáis un acto tan reprovado y temerario como éste y los aparejos de él. Y lo vedéis, denegándoles vuestra presencia; mandando a vuestros vicarios e officiales, encarescidamente, que no resciban los gajes, ni se atrevan a señalar lugar para la batalla ni hazer otra cerimonia alguna cerca de esto, privándoles de todo poder.
Porque como quiera que nuestra intención sea en todas las otras cosas tener respecto a vuestro honor y estimar vuestra preheminencia y autoridad real, quanto a esta parte, declaramos estar vuestra alteza summetido y subjecto a este nuestro edicto de273 prohibición y todos vuestros vicarios y officiales, e, so pena de escomunión, expressamente hos inhibimos. Mandando debaxo de la misma pena que, si en parte dello havéis en algo procedido, procuréis con toda la celeridad que pudiéredes revocarla.
E no embargante esta nuestra provisión, por esta causa embiamos al nuestro amado hijo Juan, presbítero, cardenal de sancta Sicilia, varón señalado en prudencia, sciencia e vida, a quien por contemplación de su mucha bondad amamos con firma affección. Y hos rogamos y pedimos que cerca de esto sigáis sus consejos. Y entre las otras cosas le cometemos que amoneste e indusga con toda eficacia, assí a vuestra serenidad como a vuestros vicarios y officiales, por sí o con sus nuncios, o con sus letras para que obedescan // las moniciones santas appostólicas y nuestras inhibiciones y mandamientos. E si necessario fuere, ponga entredicho en vuestro reino e señorío con sentencia de escomunión contra las personas y en las tierras de vuestros vicarios e oficiales, por auctoridad appostólica, les compella como le paresciere más expediente, no obstante, etc. Dada en Orbieto, a V de abril del año de mcclxxxiii.
Mientra se esperava la venida del rey don Pedro en Aragón, el infante don Alonso, su hermano,274 tenía escogidos de los más fieles valerosos y diestros cavalleros de Aragón, quarenta varones con sus armas y cavallos, alojados en la ciudad de Huesca. Los nombres de los quales son estos que se siguen:
Don Ximeno de Urrea.
Don Pedro Cornel.
Don Artal de Alagón.
Don Guillem de Pueyo.
Don Pedro Jordán de Peña.
Martín de Lehet.
Lope Ximénez de Agón.
Ximén Garcés de Agón.
Martín Ximénez de Agón.
García de Lazano.
Rodrigo Sánchez de Pomar.
Pedro de Pomar.
Gonçalo López de Pomar.
Ruy Gonçales de Pomar.
Ximeno Gonçales de Pomar.
Pedro de Sant Vicente.
Gonçalo de Vera de los Fayos.
García Matheo, su hijo.
Diego García de Vera.
Garci López de Taraçona.
Ximén Pérez de Taraçona.
Pedro Momez.275
Blasco Maça de las Celias.
Gil de Atrossillo.
Guillem de Castellnou.
Lope Guillem de Oteiça.
Aznar de Ossera.
Pedro Martínez de Artassona.
Fortuño de Ahe. ||34
Garci Pérez Lahín.
Gonçalo de Verga.276
Gastón de Castellot.
Pedro Jordán de Alcolea.
Blasco de Orta.
Juan Martínez de Andués.
Juan Pérez Ahonés.277
Pedro Alemán de Graos.
Aznar de Rada.278
Ruy Ximénez de Luna.
Artal de Luna.
Otrosí, tenía el infante apercebidos cincuenta cavalleros del principado de Cataluña, alojados en la ciudad de Lérida,279 los nombres de los quales son estos que se siguen:
Ponce Ugo, conde de Ampuries.
Don Dalmau de Rocabertí.
Don Bernardo de Centelles.
Don Aimerich de Centelles.
Don Gilaberto de Centelles, que eran padre y dos hijos.
Don Remón de Moncada, señor de Fraga.
Don Remón de Moncada, señor de Albalat.
Don Pedro de Moncada.
Don Grau de Aguiló.
Don Guillem de Peralta.
Remón de Vilamur.
Arnaldo de Corsaví.
Bernardo Ugo de Serralonga.
Jasperto de Castelnou.
Grau de Serviá.
Ponce de Santapau.
Berenguer de Urriols.
Arnaldo Guillem de Cartayá. Arnaldo de Vilademay.
Ramón de Cabrera.
Berenguer d’Entença.
Grau de Cervellón.
Alamán de Cervellón. Berenguer de Puigvert.
Guillem de Anglesola.
Bernardo de Anglesola.
Galcerán de Anglesola. Ramoneto de Anglesola.
Ramón de Anglesola.
Ramón de Servera. //
Marco de Sancta Augenia.
Jaime de Besora.
Guillem de Caulers.
Arnaldo de Foxá.
Remón Folc.
Remón Roger.
Galçerán de Pinós.
Remón d’Urch.
Guillem Remón de Jossa.
Berenguer de Moncenís.280
Guillem de Almenara.
Remón Alamany.
Peremola.281
Jaime de Peramola.
Bernardo de Mauleón.
Pedro de Meitad.
Bernardo de Aspes.
Guillem de Sant Vicente.
Acart de Mur.
Gombal de Benavente.
El rey don Pedro, después que partió de Cataluña, de un puerto de mar que los catalanes llaman Portfangós, que fue por mayo del año de mcclxxxii, con cl velas para la guerra de Alcoyl, no era buelto en España, ni aun entonces bolviera si no fuera la causa del desafío antedicho. El qual desafío, quanto por parte del rey de Aragón se desseava y procurava effectuar, tanto por el rey Carlos se pusieron causas simuladas a lo destorvar, según se deprehende por la bulla desusso memorada. Y también por el favor que el rey de Francia le hizo con darle muchos cavalleros e infantes de guerra que le acompañassen. E assí el rey Carlos se puso con diez mil hombres de guerra junto al campo aplazado en Bordeus. E quando el rey don Pedro todo esto supo, buscó medios como en el día aplazado de batalla pudo entrar y entró en el campo, y le corrió e hizo todos los autos que se requirieron para su honra. E requirió a dos scrivanos públicos que le recibiessen todo lo dicho y hecho por testimonio, como passó ante el senescal de Bordeus e muchos otros testigos, según lo ||34v trata Remón Montaner muy extensamente en su chrónica.282
El rey don Pedro de Aragón fue por sobrenombre llamado de los Franceses, porque casi siempre tuvo guerra con ellos y llevó la gloria y victoria, especialmente quando el rey de Francia entró con poderoso exérsito en Cataluña, donde murió de enfermedad estando en la guerra cabe Peralada, año de mcclxxxv.
Fue el rey de Aragón muy favorescido de la mano de Dios en muchas jornadas de guerra, y principalmente en esta última de Cataluña, que el immenso Dios le hizo otro favor qual uno de los que hiziera al pueblo de Israel en Egipto contra faraón, quando le embió las diez persecuciones. Bien assí la embió contra el rey de Francia y su exército, permitiendo que de la sepultura de sant Narciso obispo, que está en la iglesia de Sancto Phelipe de Girona, salieron innumerables moxcas venenosas. Estas moxcas eran algo más crescidas de las de los pueblos y en una parte eran azules y en la otra parte verdes, con un poco de colorado en cada parte. Fueron tan mortíferas que en picar a la persona, o cavallo o otras bestias, les matavan luego; y entravánseles entre las armas por las narizes e orejas que no se podían defender dellas. Y con esta valença divina, los franceses fueron vencidos y muertos, y los que quedaron huyeron amedrantados, y el rey de Francia, de puro enojo, se murió.283 Y el rey don Pedro se reconcilió con el papa. E ya que havía reinado nueve años, y siempre en guerras, murió en Barcelona a iii de henero año de mcclxxxv.284 Fue sepultado en el monasterio de Sanctas Cruzes.
Del rey don Alonso, tercero de este nombre
// Por fallescimiento del rey don Pedro, sucedió el esclarecido príncipe, su hijo don Alonso, en los reinos de Aragón y de Sicilia.285 Éste conquistó la isla de Menorca, de la qual conquista trata Miguel Carbonell, historiador de Cataluña, y por haver sido obra maravillosa trataremos aquí algo de ella.286 Fue pues el caso que passando el rey con su flota de galeras y navíos, y con mucha gente y buen apercebimiento, llegó a la isla y assentó el real sobre Mahó, donde la gente del exército, por grande falta de agua que ni la tenían ni la pudieron hallar, vinieron en estrema necessidad y casi a pereser de sed. Por donde el rey estava con deliberación de bolverse a Barcelona. Empero el devoto rey acorrió a Dios, que es summa misericordia, y humiliado con ayunos y oraciones por tres días continuos, le fue revelado en la noche en sueños, por voluntad divina, que en un isleo que está en el puerto de Mahó, cavando en aquél hallaría agua manancial en abundancia. Recordado, el christiano rey se levantó y llamó a su camarero, y los dos con un barco passaron al isleo, y el rey se puso a cavar en la tierra y el camarero apartava la tierra cavada, y el rey dio un golpe en la sólida peña que la rompió, e luego nasció fuente de agua clara, de la qual todo el exército fue proveído, y desde entonces dura la fuente en aquel isleo. Y por memoria se nombra el isleo del Rey.287 E pues tuvieron agua los del exército del rey de Aragón, como la tuvieron los del pueblo de Israel, de la piedra dura saliendo del mar Bermejo, y se sasciaron, bien assí miraculosamente nuestro rey y su exército lo fueron y pudieron passar adelante en la sancta empressa. De manera que en el día de la fiesta de Sant Antón del año MCCLXXXvm, la isla de Menorca fue ||35 tomada y el rey, a dos de hebrero de el mismo año, hizo dedicar en Ciutadella altar a nuestra Señora, y en aquel día se celebró en Menorca la primera missa.288 E después mandó fundar otra iglesia a nuestra Señora en el castillo de Mahó. Después, con la victoria se bolvió a Barcelona. E ya que havía reinado seis años, murió de hedad de veinteisiete años, e sin haverse casado, a xviii de junio año de mcclxxxxii. Fue sepultado en el monasterio de Sant Francisco de Barcelona.
Del rey don Jaime, segundo de este nombre
Por fallecimiento del rey don Alonso y sin dexar hijo, suscedió en los reinos de Aragón don Jaime, su hermano, rey de Sicilia.289 Éste fue llamado el Justiciero, porque siempre hizo justicia recta y la mandó hazer en sus reinos. A este rey don Jaime y a sus descendientes el sumo pontífice romano, a quatro de abril del año de mcclxxxiii, concedió la investitura del reino de Cerdeña y Córcega, invistiéndole por señal una copa de oro.290 Esta cerimonia hizo el papa públicamente con muy solemne fiesta y fueron puestas en esta investitura estas condiciones que se siguen:
Primeramente, por quanto el reino era del derecho y propiedad de la Iglesia Romana, de consentimiento de los reverendíssimos cardenales, el papa concedió que el rey don // Jaime de Aragón y sus legítimos herederos, assí nascidos como por nascer, varones y mugeres, tuviessen y posseyessen aquel reino de Cerdeña con todas sus pertenencias en feudo perpetuo a la sede apostólica, pues por su liberalidad se lo davan. Y que el rey y sus suscessores prestassen a la Iglesia Romana homenage y juramento de fidelidad y vasallage en la forma de derecho acostumbrada. E que por razón de aquel reino, fuesse obligado servir al papa y a la Iglesia Romana, dentro de Italia, con cient hombres de armas bien armados con un cavallo y otras dos cavalgaduras, y con quinientos peones, los ciento ballesteros, y todos con sus convenientes armas, y que sean naturales de sus reinos. Y todos sean pagados por el rey por tiempo de tres meses, contados del dia que entraren en tierras de la Iglesia. Y en caso que el papa se querrá más tiempo servir de ellos, que en tal caso el papa les pague el sueldo. E si en lugar de esta gente de cavallo y de pie el papa se querrá servir por mar, que sea con cinco galeras bien armadas y apercebidas de provisiones y moniciones. Y que este servicio dure por tiempo de un año, siempre que el papa lo huviere menester, y que todo lo pague el rey de Cerdeña.
E más, que el rey, en cada un año, dé e pague a la Iglesia de Roma, de censo, por la festividad de Sant Pedro y Sant Pablo, dos mil marcos de plata de buena ley, donde quiera que estuviere el papa; y en caso de sede vacante a la iglesia, para el pontífice que fuere electo. E que esta solución se haga dentro de quatro meses, so pena de escomunión. E si el segundo año, dentro de quatro meses, no se pagasse todo lo devido de los dos años, que todo el reino encurra en entredicho. E si el tercero año, dentro de quatro meses, no se pagasse enteramente todo lo devido de los tres años, en tal caso, cayessen del derecho del reino y buelva todo el reino al dominio de la Iglesia Romana.291 ||35v
Este rey don Jaime fue nombrado confanoner de la sancta Iglesia por el beatíssimo papa Bonifacio octavo, con bulla apostólica dada en Roma a xx de henero y del su pontificado año segundo.292 Fue casado con doña Blanca, hija del rey don Carlos de Nápoles, y después casó segunda vez con doña Elisenda, hija de don Pedro de Moncada y de doña Berga de Pinós, su muger.293 Después se pacificó con el rey Carlos y el papa le hizo almirante defensor y alférez de la iglesia. Y buelto en España, movió con poderoso exército en valença y socorro del rey de Castilla. Y en el día de sant Bartholomé apóstol, año de mcccx, en una batalla mató más de seis mil agarenos. Y desde allí se fue a cercar la ciudad de Almería, donde hizo muy grandes daños a los agarenos.
Del monasterio de la Virgen María de Valdigna
El sereníssimo rey don Jaime de Aragón, cuya es la historia que tratamos, determinó en su spíritu fundar un templo con monasterio y convento, por honra y en nombre de la Madre de Dios, nuestra señora, so el título de Valdigna. Y para complir su sancto propósito escogió la valle de Alfándech, en arábigo assí nombrada, que en nuestra lengua quiere significar lugar hondo o barranco, e que fuesse habitado, este convento de monges, del orden de Cístels, según paresce por el aucto de la donación // que el rey hizo al reverendo fray Bonanat, abbad del monasterio de Sanctas Cruzes, de la Vall de Alfándech, con los castillos de Meriñén y de Alcalá e de todos los lugares de dicha valle, para que en aquélla edifique un monasterio a gloria y honor de nuestra Señora, e que le intitule de Valdigna. E que la valle dexe el nombre de Alfándech e se diga y nombre para siempre Valdigna. E que el convento tenga e possea para siempre todos los castillos, lugares y tierra de la valle y señorío de ella, con toda juridición, alta y baxa, mero y mixto imperio, con todo derecho cevil y criminal e toda potestad, según todo esto se contiene en el privilegio dado en Valencia y despachado por Pero López, escrivano del rey, a xv de março del año de mcclxxxxvii.294 E luego se entendió por el abbad e monges edificar la iglesia e casa de convento, como de presente por la gracia de Dios está notablemente edificado y nombrado Valdigna, que es uno de los notables conventos de la Corona de Aragón.
Este monasterio dista de la ciudad de Valencia por la costa de la mar de leveche ocho leguas. Y el rey, para poner en execución lo contenido en el privilegio, personalmente, estando en la valle, dio e libró, al reverendo padre abbad, la possesión real e actual de los dichos dos castillos, lugares y tierras de la valle. E por señal de la possesión librada, el rey le dio un dinero de oro, según paresce de todo ello largamente con aucto público recebido por Bernardo de Aversone, notario y escrivano del señor rey, martes a quinze de março, año del nascimiento de Christo del año de mil dozientos noventa y siete.295
Después, el sereníssimo rey fundador de esta sancta casa, mandó dividir los términos del convento e poner mojones con el término de la villa de Cullera. E más, otorgó al abbad y convento cinco millas de término dentro en la mar. Lo que hasta el día de oy ningún señor frontalero de la mar ||36 tiene término alguno en la mar, según paresce de la merced del rey, con privilegio dado en Valencia a ii de março del año de mcccvi.
Suscedió después que el sereníssimo rey don Pedro de Aragón hizo merced al reverendo abbad del monasterio de Valdigna de la judicatura e cognición del crimen de collera, siempre que tal crimen se cometiere en la dicha valle e términos de aquella, según parece por el privilegio dado en Valencia a xxviii de março del año de mcccliiii, despachado por Matheo Adica, notario y escrivano del rey.296 Crimen de collera se entiende, por fuero de este reino, que le comete el agareno de la tierra que se embarca para se passar allende el mar, y antes o después de embarcado, entiende e procura de captivar christianos para se llevar. De este crimen de collera solamente conosce el rey, y por él, sus officiales. Aunque ay contención entre el governador y baile general de este reino, que cada uno por su parte pretiende que es de su juridición, empero yo he visto sentencias por cada uno de ellos dadas y executadas, y también la contención por ambas partes formada. De este crimen hasta hoy ningún señor particular del reino no ha conoscido ni puede conoscer dél ni le ay otro que conosca dél sino es el abbad de Valdigna por el privilegio antedicho. Y con todo, una vez quiso castigar ciertos agarenos collerados, por lo qual fue formado pleito ante el portanvezes de general governador y del baile general de esta ciudad y reino. E a la fin del pleito fue sentenciado que la cognición e punición del crimen de collera e plagi, cometido en término del abbadiasgo de Valdigna, pertenescer al abbad de aquél, según paresce por la sentencia pronunciada por ambos juezes y en sus cortes registrada a xxiiii de deziembre del año de mdxx.297
Otrosí, el abbad conosce de las causas de los judíos que habitan en sus tierras, // según paresce por un privilegio del rey don Pedro dado en Algezira a xxvii de junio del año de mccclxxxii y despachado por Bernardo Miguel, scrivano del rey. Muchos otros privilegios tiene esta casa, porque los reyes, por tenerla por factura suya, siempre la han reverenciada y favorescida.
En el tiempo de la fundación de esta casa se instituyó que los abbades de ella fuessen de vida, lo que duró hasta el año de mdxxx, como abaxo diremos. E de los abbades de vida solamente hallamos que fueron diez, porque huvo otros que lo fueron por vía de encomienda. Y aun de los diez no pudimos hallar sino pocos, y son éstos que se siguen:298
El quarto abbad que fue de la casa se nombró Arnaldo Sarañó, éste fue notable persona en virtud y santimonia, labró muchas pieças de edificios en el convento de Valdigna, según se deprehende por las insignias que puso en ellos, que son: un árbol sarañó y el báculo de la dignidad.299 Éste compró la alcaría que se llamava Rascaña del rey don Pedro, con hornos e baños, carnecería e otras pertenencias por treinta mil sueldos. Esta alcaría fue en otro tiempo de don Guillem de Aguilón, cavallero defuncto, según paresce por los auctos de la compra hechos en Valencia a xxvi de setiembre del año de mccclxxi. En esta alcaría el abbad fundó la iglesia, casa y convento que llamaron de Sant Bernardo, de la huerta de Valencia, y de presente la nombramos Sant Miguel de los Reyes, como lo havemos tratado en la primera parte en su propio capítulo. Los dineros que se dieron en el precio de la alcaría y que se gastaron en el edificio de la iglesia y casa de Sant Bernardo procedieron de las rentas del abbadiasgo de Valdigna y del precio de ciertos agarenos, vassallos del abbad, que les vendió como a rebeldes, porque se voltaron con el rey don Pedro el Cruel de Castilla contra el rey don Pedro de Aragón, ||36v según de todo ello paresce por diversas scripturas fidedignas conservadas en el archi[v]o de Valdigna.
El séptimo abbad fue nombrado fray Pedro de Sant Juan. Éste labró el coro de la iglesia y otros edificios y pieças de la casa y mandó fundir la campana mayor de la iglesia. Y por su señal dexó en las pieças que labró un águila con una campana.
El octavo abbad fue fray Bernardo Boxá. Éste compró el castillo y villa de Almuçafes, como adelante se dirá.
El noveno abbad fue nombrado fray Lope Palasí. Éste labró el mesón y los cubiertos de los sobreclaustros. Compró la mitra para el abbad quando se viste de pontifical. Reparó el castillo de Alcalá y el castillo de Almuçafes e hizo otras muchas buenas obras en la casa.
El dezeno abbad fue nombrado fray Pedro Baldón. Éste, por su merescimiento, fue promovido al obispado de Segorbe, y en aquél, siendo obispo, murió.
He aquí los abbades que havemos hallado que han sido de vida, porque después, en el año de mdxxx, el sumo pontífice romano, por su bulla apostólica, á concedido a los monjes y convento de Valdigna poder y facultad para que toda vez que vacare el abbadiasgo elijan conventualmente un monge en abbad; e que después de hecha la elección, canónicamente puedan eligir un monge del convento para que aquél confirme la elección de abbad. El qual abbad de esta manera elegido y confirmado rija, tenga y administre la dignidad de abbad por tiempo de tres años siguientes. E assí de allí a delante se haga la elección de abbad triennal, o en caso de muerte del abbad, durante el triennio.
El primero abbad triennal fue fray Gaspar Bellver, theólogo, e después fue obispo de Nicópoli, fue sepultado en el monasterio del Remedio de Valencia; el ii, fray Jaime Riera; el iii, fray Cosma // Amer, theólogo, éste murió siendo abbad; el iiii, fray Pedro López; el V, fray Juan Bonança; el vi, fray Juan Fenollet; el vii, fray Josepe Garrigues, theólogo; el viii, fray Juan Fano; el viiii, fray Jaime Bellvís; el X, fray Josepe Garrigues; el xi, que preside en este año de mdlxiii, Juan Gutiérrez. El abbad de Valdigna es padre abbad y vesitador de la casa de Sant Bernardo de Valencia, que antes diximos. Otrosí, es padre abbad y vesitador del monasterio de la Magdalena de Montesanto, en Xátiva.
La iglesia y casa de Valdigna es casa real por el fundador. Es fuerte rodeada de muro alto, tiene de circuito dozientas braçadas con sus torres, troneras, defienças y traveses y a la puerta un fosso con puente levadiza. Dentro de la casa está la iglesia, grande y hermosa, con el altar y retablo de la Madre de Dios, en la qual iglesia residen treinta y seis monges y quinze frailes, muy buenos religiosos y siervos de Christo Jesu. En la sacrestía tienen muchos ornamentos y vazos preciosos de oro y plata y ornamentos de brocados y sedas muy ricos y paños de raz, para servicio del altar e iglesia.Y entre las otras piezas hay una muy rica mitra guarnescida de muchas perlas y piedras preciosas. Toda la casa en sí es grande y tiene buen complimiento de todas las pieças y officinas necessarias y muy abastada de agua, porque tiene diez pozos de agua manancial.
La tierra de la valle está hecha a manera de herradura de cavallo, porque a la parte del norte es ancha, y baxando hazia la mar se angosta como los callos de la herradura. Y está cercada toda la valle, por el derredor, de sierras muy ásperas y altas. Y en el llano de la valle hay muchas huertas con abundancia300 de aguas para regar, donde cojen trigo, adaça, azúcar, miel, cera, arroz, alquena, algarrova, ||37 azeite y seda e muchos otros fructos de árboles. También tienen por los montes mucho ganado cabrío y lanar. El señorío del abbadiasgo es en estos lugares que se siguen: Simat, Benifayó, Alfulell, Taverna, Ráfol, Ombría, Massalasi, que todos estos están en la valle. Los términos de la valle están rodeados de los términos de Cullera, de Xaraco, de Luxent, de Xátiva y de Algezira y afrentan con la mar, como está dicho. También tiene y possee el abbad un lugar nombrado Rugat, en la valle de Albaida. Otrosí, possee el castillo y villa de Almuçafes, a tres leguas de la ciudad de Valencia. Este castillo y villa compró el abbad Bernardo Boxá del rey don Pedro, con toda juridición, excepto mutilación de miembro y de muerte, por ochenta mil sueldos barcelonines, según paresce por el privilegio dado en Barcelona a xiii de julio año de mcccli.301 De manera que el abbadiasgo tiene en todas sus tierras y lugares quinientas y quarenta casas de vassallos. Y de renta ordinaria más de seis mil ducados.
Las insignias e armas del abbad de Valdigna son un castillo assentado sobre las olas de la mar, a denotar que es señor del castillo de Meriñén, y de cinco millas de término en la mar, lo que no tiene otro señor alguno del reino.
De Godofredo de Bullón, rey de Hierusalem
Recitan los scriptores que en tiempo de papa Calisto segundo,302 a xv de julio año de mlxxxxviiii, Godofredo Eustachio de Billón, o según otros scriven de Bullón, duque de Lotoringia,303 movido con sancto zelo, acompañado // de dos hermanos suyos y de muchos varones y cavalleros e infantería de guerra, todos bien apercebidos e proveídos de armas y moniciones, con voluntad y decreto del papa, se embarcaron en muchas galeras y navios. Y passaron en las partes de Judea, donde hizieron muy gran estrago en los agarenos que aquella tierra tenían tiranizada. E assentó su exército sobre la sancta ciudad de Hierusalem. Y aquélla ganó y delibró de captiverio y servidumbre de poder de infieles, dando el camino abierto a los christianos para ir a vesitar el reverendíssimo sepulcro de Christo Jesu y muchas otras venerables y sanctas estaciones. Este sancto cavallero y capitán valeroso fue alçado por rey de la ciudad recobrada, empero no consintió ponerse corona en la cabeça por quanto el benigníssimo Jesu en esta ciudad fue coronado. El papa hizo patriarcha de la ciudad y de su tierra al reverendíssimo Duiberto, arçobispo de Pisa. E tomado assiento en lo de la iglesia, el novello rey tomó por armas e devisa en su escudo y banderas una cruz de oro potenciata en campo de plata, según por este exemplo.
Estas armas, aunque son metal y, por ende falsas, le fueron e son admetidas por dos razones. La una por ser rey, y aun concurriendo en ello la autoridad ||37v apostólica y acuerdo de todos los príncipes que en la jornada victoriosa concurrieron, determinó tomar esta devisa. La segunda razón fue y es que siempre que por estas armas huviere disputa de contradictión, para salvar y hexemirlas de falsedad, de necessidad se ha de dezir cuyas son y la causa preveniente por la qual le fueron y deven ser admitidas. Y por ellas, los príncipes christianos ternán memoria de la inefable hazaña del rey Godofredo, y reduzida en su presencia, ternán manzilla de ver en subjectión y captiverio puesta la sancta ciudad. Y pues todos tienen y tenemos obligación de libertarla, razón es que provean en el remedio empleando sus personas, fuerças y estados hasta recobrar la triste y tributaria ciudad.
Reinó Godofredo en Hierusalem un año, e allí murió y fue sepultado, no sin grandes llantos y sentimiento de todos. Esta historia sola ella meresce libro aparte e yo no me puedo ocupar en ello ha dezir más sino que, en la presa de la ciudad de Hierusalem y en toda la jornada de la guerra, aunque tuvieron grandes contrastes y destorbos, en todo ello Godofredo fue el más señalado y de más merecimiento varón del exército. Y, por ende a él le son devidos y se le dan y atribuyen los honores y fama gloriosa.
Havía quatrocientos y noventa años cumplidos que los agarenos tenían ocupada la ciudad de Hierusalem y su tierra, desde el tiempo del emperador Eraclio hasta la presa que de ella hizo Godofredo.304 Y después discurrieron ochenta y ocho años que fue posseída de los christianos, al cabo de los quales, en tiempo del emperador Barbaroxa,305 fue perdida y tornada en poder de los agarenos y aquélla han subpeditado hasta el día que corremos del año de mdlxiii.
Las nuevas de la victoria havida por Godofredo de Bullón bolaron por todas las provincias de christianos. E luego, muchos de ellos, encendidos por el divino // amor, caminaron para el Sancto Sepulchro. Y entre los otros, una compañía de nueve varones de linages honrados de las tierras de Francia, de los quales el uno se nombrava Ugo de Paganís y el otro Ganfredo de Santadelma. De los nombres de los otros siete de la compañía no hazen mención los scriptores. Estos nueve compañeros llegaron a Hierusalem y vesitado el Santo Sepulcro y otras venerables estaciones, entendieron porque lo vieron que todos los caminos estavan ocupados de salteadores y ladrones, assí de los agarenos naturales como de los christianos que vinieron con la guerra, y que los peregrinos no osavan andar los caminos sin grande peligro; e que fueron hallados algunos peregrinos muertos en los caminos y muchos otros despojados. Entonces, los nueve varones propusieron entre sí hazer unión y compañía y offrescer sus personas y bienes para guardar de todo daño y peligro a los peregrinos. Y de hecho tomaron la empresa y para esto se aposentaron en unas casas junto al sancto templo. E de aquí vino que se nombraron cavalleros templarios, como adelante se dirá. E porque fue muy loable esta empresa y della se recrescía grande beneficio a todos los christianos peregrinos, el sacerdote del Temple y el rey de Hierusalem les favorescían y davan todo lo necessario para su bivir. Estos nueve compañeros eligieron vida de honestidad y castedad. Y cada uno de ellos tenía un cavallo y sus armas, y tomaron por costumbre de partir de Hierusalem y caminar para el puerto de Jaffa, que es camino de una jornada, y de todos los peregrinos que havían desembarcado en Jaffa, cada uno de los compañeros tomava un peregrino en el cavallo. Y para esto, porque el peregrino pudiesse andar descansado, havían hecho las sillas de las cavallos largas y blandas, y en la parte anterior cavalgava el cavallero. Y assí les llevavan por ||38 todas las estaciones y después les tornavan al puerto de Jaffa salvos, sanos y sin costa ni daño de los peregrinos. Grande mérito por cierto fue éste que ganavan estos cavalleros. Y assí huvo muchos otros que les imitaron, tanto que en breves días cresció el número de los templarios.
Este exercicio loable duró nueve años sin tener otra orden ni regla, sino el voto primero que hazían. Suscedió después que el sumo pontífice romano, papa Onorio segundo,306 quando supo lo que obrava ella sancta compañía, para que llevasse camino de perpetuarse, les dio orden e regla y les autorizó su vida e exercicio, confirmándoles su buen principio, y les dio por vistuario hábito blanco. Después, papa Eugenio tercero les dio por insignia una cruz colorada que llevassen en los pechos.307 E fueron nombrados desde allí adelante cavalleros del Temple de Hierusalem, a los quales sant Bernardo, que entonces bivía, les ordenó las reglas de la orden e les dio forma como las havían de guardar. E luego que recibieron esta ordenança de regla, eligieron uno de ellos mismos por cabeça principal y a éste pusieron nombre maestre, al qual todos obedecieron.
Crescieron en tan gran número los cavalleros del Temple que no solamente entendían en el primero voto en guardar e encaminar los peregrinos, pero aun se empleavan en pelear con los agarenos, assí en la tierra como en la mar. E porque en aquella sazón los agarenos ultramarinos, que por otro nombre les nombran moros porque vinieron de la provincia de Mauritania, (a los quales en toda esta chrónica, como ya lo dixe en la primera parte, les nombraré agarenos por tener su origen de Ismael, hijo de Agar la ancilla, que éste es el más propio nombre que les compete) havían devastado y destruido toda España y mucha parte de Francia. Pues el intento principal de los templarios || era pelear con los agarenos, acordaron de passar muchos de ellos con su caudillo, con autoridad y poder del maestre, desde Hierusalem en Francia y en España para favorescer a los reyes christianos. Los cavalleros del Temple que primero vinieron en Europa fueron muy acceptos e bien recebidos por el rey de Francia, por quanto eran muy diestros e sueltos en el pelear. E de ahí suscedió que los reyes les hizieron mercedes de los castillos, villas, lugares y grandes heredamientos que los cavalleros del Temple les ayudaron a recobrar de los agarenos, assí en los reinos de Francia como en los reinos de España; por donde el número de los cavalleros del Temple cresció grandemente, porque le entravan en la religión de cada día muchos cavalleros naturales de estos reinos. E por las mercedes que de los reyes rescibieron, fundaron en ellas muchos conventos, dignidades y encomiendas de honor y grandes rentas que con ellas bivían con mucha puxança.
Las prosperidades de los cavalleros del Temple subieron en tan alto estado por su valer y tener tantos castillos y fuerças importantes, que los reyes en sus reinos, toda vez que querían alguna cosa de ellos no la podían pedir, ni aun les osavan salir a la mano. E fueron tan ambiciosos en el mandar y tan codiciosos en el posseer, en tanto que en el año de mcxxxiii procuraron con el rey de Aragón, que les instituyó herederos universales en los reinos de Aragón y de Navarra. E fallescido el rey en el año de mcxxxiiii e publicado el testamento y acceptada la herencia por los templarios, quisieron tomar la possesión de los reinos heredados, empero los pueblos de los reinos no lo consintieron, porque les tenían por su sobervia por muy odiosos. Y, por ende suplicaron al sumo pontífice que por bien de los reinos dispensasse en la persona de don Remiro, monge del monasterio de Sant ||38v Ponce de Tomeras, legítimo successor en los reinos por derecho, para que saliesse del monasterio y governasse sus reinos y se casasse, para poder haver y dexar heredero en los reinos.308
El papa, que oyó e bien entendió la embaxada, con su bulla apostólica dispensó en el monge Remiro, y aquél salió del monasterio y casó con doña Urraca, de la qual nasció doña Petronila, princesa de Aragón, que casó con don Remón Berenguer, conde de Barcelona, y por este matrimonio se hizo la unión de Aragón con Cataluña, como ya está tratado en esta tercera parte.309 E más, proveyó el sumo pontífice innocencio segundo, con sentencia dada en el sacro consistorio romano en la causa de petición de los templarios herederos pretensos de los reinos de Aragón y de Navarra, declarando que los templarios su primero voto es voluntario y con prometimiento de proseguir la guerra de ultramar contra los agarenos, y que si se occupavan en govierno de reinos, y con tener tanto señorío, no complirían su voto y el buen exercicio militar se olvidaría. Otrosí, que en los reinos se hallava legítimo successor de quien el rey en su testamento no hizo mención, del qual el rey por las leyes era tenido y obligado e, por ende el testamento sería y es havido por caduco. Por tanto su beatitud proveyó e declaró, quanto a la institución de herederos, el testamento del rey ser de ningún effecto ni valor, como a testamento hecho contra ley.
E como de la mucha riqueza nasce la aborrescida sobervia e ambición e otros males muy odiosos, bien assí acontesció a los cavalleros, freiles e religiosos de la orden del Temple; porque si los fundadores primeros e segundos e otros suscessores con pobreza fundaron su orden e con regla fundada en charidad, honestidad e castedad, los que últimos vinieron e se hallaron en la altura de sus conventos, dignidades y encomiendas de // grandes e sumtuosos edificios e ricos heredamientos, deviaron de la simplicidad e acorrieron a vicios e peccados inormes e detestables, desconociendo a Dios e a los reyes que tanto les havían sublimado en sus reinos e dotado de tan crescidos señoríos. Los crímines de que fueron acusados fueron de sodomía, idolatría y heregía.
Muchos scriptores á huvido que defienden la causa de los templarios, como fue sant Anthonino, arçobispo de Florencia; Jaime de Maguncia; Nauclero; Anthonio Sabelico; Juan Bocacio, en la caída de príncipes, e muchos otros auctores, allegando sobre ello lo que les ha parescido bueno para su disculpa. También huvo otros auctores que les condenan como fue la chrónica de Francia intitulada Flor del mundo; Platina, en la vida de papa Clemente quinto; Rafael Volaterrano; Polidoro Virgilio e otros muchos.310 También afirma Miguel Carbonell, historiador de Cataluña, que á visto e leído en el archi[v]o real de Barcelona el processo que se hizo contra los templarios e la sentencia que se dio contra ellos, con la qual fueron condenados como ha evencidos de los crímines e peccados de que fueron acusados. La qual sentencia con el processo está, auténtica, guardada e conservada en el dicho archi[v]o real. E que, por ende Miguel Carbonell dize que se refiere a ella por ser bien y devidamente pronunciada.311 E porque en esta causa, como antes diximos, huvo mucha contradición por el pro y contra y por ello mucho ha convenido rebolver libros antiguos y scripturas de autoridad, de todas las quales é collegido alguna parte para que el curioso lector tenga que leer y mirar, y con su juizio en esta causa que sentenciar. Yo de mi parte todavía me tengo y terné a seguir la determinación hecha por el sumo pontífice romano, porque no hallo causa contraria a lo sentenciado por el sacro consilio universal. ||39
El caso fue seguido assí, que viernes a tres de octubre del año de mcccvii, todos los cavalleros, freiles y religiosos del orden del Temple fueron presos por mandado del christianíssimo don Phelipe, rey de Francia, y por los del su parlamento.312 Este negocio fue cometido a fray Guillem de París, inquisidor apostólico, por el qual fue procedido contra los presos, de los quales confessaron estos que se siguen: Juan de Fomlleyo, presbítero; fray Reginaldo de Tramblayo, presbítero y prior de la casa del Temple de París; frey Guido Delfín, cavallero, e Juan de Nivella. Y en sus confessiones otorgaron que al tiempo de su professión y quando tomavan el hábito y juravan los estatutos de la orden, les hazían renegar de la sancta fe cathólica, y que escupieron tres vezes sobre la cruz que trahían puesta en su hábito; y que les mandaron que se abstiniessen de tener parte con alguna muger y que usassen contra natura con los de su orden; y que al tiempo que hazían esta professión, hazían estas abominaciones y torpezas. Y si alguno rehusava de obedescer lo que se le mandava, le amenasavan que le meterían en muy estrecha, dura y áspera prisión. Algunos confessaron que en sus capítulos generales, siendo gran maestre Guillem de Belljoch, tenían una cabeça de barro plateada con barbas muy largas, con ciertas figuras e imágines, y que la adoravan y reverenciavan como a imagen de su criador. En todo esto fueron contestes estos confitentes, sin buscar otras pruevas o indicios particulares por estos errores y otros e cerimonias. Estas confessiones fueron ratificadas por los mismos presos y confitentes en presencia de muchas personas religiosas y honestas. Estos que confesssaron fueron hasta número de treinta y ocho personas, entre cavalleros y freiles e religiosos de la orden del Temple. Otros huvo que persistieron negativos siempre y aunque les pusieron a qüestiones // de tormento. Luego que se descubrió ser tan general el peccado en los de esta religión, assí por su propia confessión como por deposición de testigos dignos de fe y sin objección alguna, y se tuvo por provado su crimen y orrendo peccado, el rey de Francia comunicó y trató de el negocio con el summo pontífice, que a la saçón se hallava en Lión de Francia.313 Y después, segunda vez, el papa y el rey trataron del negocio muy estrechamente en París. E como el papa entendió que el maestre y muchos cavalleros y religiosos de la orden havían confessado sus propios errores y testificado contra los otros de la orden, acordó su beatitud embiar dos reverendíssimos cardenales a la ciudad de París para que rescibiessen en este negocio muy virídica información. E pocos días después, por satisfazer a su spíritu, Su Sanctidad imbió a París para el mesmo effecto el arçobispo de Arles, persona de grande providencia.
Passados doze días de la prisión de los templarios, e que ya se contavan deziséis de octubre, el rey de Francia, vista la provança que tenía hecha contra las más principales personas de la orden, e que los enormes y detestables crímines de ellos no se podían tollerar ni dissimular, escrivió con sus cartas a los príncipes y reyes christianos dándoles parte y sabiduría de todo, exortándoles y requiriendo que juntamente con él atendiessen a la defensión de la fe cathólica.
Estando el sereníssimo rey don Jaime en el real palacio de la su ciudad de Valencia, en primero de deziembre del año de mcccvii,314 presentes don Jaime Pérez, señor de Segorve y don Juan de Aragón, sus hermanos; Guillem de Aragón, fraile de los predicadores, su confessor, y Gonçalo García; Artal de Azlor; Bernardo de la Abbadía, vicicanceller de Aragón, rescibió cartas del rey de Francia y de fray Roures de Brugaria,315 theólogo de París. Y el rey mandó a Remón, obispo de Valencia, ||39v y a don Ximeno de Luna, obispo de çaragoça, que cada uno en su dióseci, y a fray Juan de Lotgerio, de la orden de los Predicadores, inquisidor general en estos reinos, contra la herética pravedad y apostasía, que juntamente con cada uno de los obispos luego procediessen en forma de derecho a extirpar aquella heregía y secta pestífera. E assí, los prelados, con acuerdo de letrados de consciencia y sciencia, ordenaron y despacharon los edictos apostólicos y reales quales el negocio requería a iii de deziembre del año mcccvii. Con los quales edictos se mandava a ciertos officiales que para cierto día todos los religiosos templarios que en las tierras y señoríos del rey de Aragón se hallasen, fuessen presos y puestos a buen recaudo. Y que todos los bienes de aquellos fuessen secrestados.
Después, el inquisidor general con otros edictos que mandó publicar, proveyó e mandó a los vezinos e moradores de Montssón, Villel, Alhambra, Cantavieja, Orta, Enzinacorba, Ambel, Novelés, Corbis, Torres, Grañién, Puigrey, Aguabiva, Juncosa, Celma, Barbará, Azcón, Miravete y Peníscola que no diessen favor ni ayuda a los comendadores y cavalleros de aquella orden so ciertas penas. Otrosí, mandó con sus letras citatorias a los comendadores y cavalleros de la orden del Temple, que dentro cierto término comparesciessen ante él en el monasterio de Predicadores de la ciudad de Valencia para responder y confessar cómo sentían de la fe cathólica. E que a aquellos, oídos, se les haría complimiento de justicia. E que sino comparescían, procedería contra los rebeldes e contumaces por orden de justicia y de derecho canónico.
Los comendadores y cavalleros del Temple que tenían encomiendas en las sierras de Cantavieja y de sus comarcas y en otros lugares fuertes, y los otros comendadores que tenían encomiendas // en el principado de Cataluña, en las veguerías de Ossona, Bagá, Vich, Berga y de Ripoll, se encastillaron e pusieron en defença e no quisieron comparescer ante el inquisidor. Entonces, el rey mandó llamar a todos los prelados de sus reinos asignándoles jornada que para seis de henero se hallassen presentes en la ciudad de Valencia, para que con el inquisidor general y con otros varones religiosos de sciencia y consiencia se pudiesse deliberar e acordar en la forma del proceder en tan arduo e importante negocio.
Mientra los negocios se tractavan en los reinos de la Corona de Aragón, donde el rey y sus officiales tan devida y atentamente procedían en ello, havemos de tornar a tratar de lo de Francia. Y fue assí, que estava el papa en Puitiers, al qual el rey de Francia havía remetido todos los processos que halla en aquel día se havían actitado contra los cavalleros y freiles y otros religiosos de la orden del Temple. E como su beatitud vido los processos y lo en ellos contenido, mandó encomendar la custodia de los presos al reverendíssimo cardenal Prenestino, por ser persona de muy assentado consejo y docto, el qual cardenal, luego que tomó el cargo de los presos, en presencia de otros reverendísssimos cardenales, reinterrogó muchos de los cavalleros y freiles presos. Y todos confessaron los mismos errores y delictos que en la primera interrogación havían confessado y persistieron en ello.
A cinco del mes de julio del año de mcccviii, estando el Christianíssimo rey de Francia presente, se tuvo consistorio público y en aquél se dixo y adveró que un cavallero de los más principales e importantes de la orden del Temple, que era su cubiculario del papa, espontáneantente confessó, en presencia del reverendíssimo cardenal Ramón de Agout, su sobrino, que entonces escrivía la confessión, ||40 que rescibió el hábito de hedad de onze años, e al tiempo que fue acceptado en la religión, apostató de la fe. E dixo más, que havía visto que un cavallero muy generoso, celebrando el maestre capítulo general en el reino de Chipre, siendo acceptado por la orden y estando presentes más de cient cavalleros y otros tantos religiosos, por medio e inducción del maestre, también havía apostatado.
A XXII de noviembre del año próxime passado mcccvii, el summo pontífice romano havía mandado despachar cartas para todos los príncipes de la Christiandad, y en ellas se contenía haver entendido que en la orden de los templarios ivan solapados ciertos errores, y que les havían descubierto, y que eran contra nuestra sancta fe cathólica. Y que militando en lo exterior, debaxo de hábito de religión, estavan interiormente contaminados de crimen de apostasía y heregía. Y porque era muy notorio que desde el principio que fue instituida su religión havían puesto sus personas y bienes con tanto zelo contra los enemigos de la fe por la recuperación de la Tierra Sancta, no havía dado crédito a ello. Y que después, viniendo a noticia del christianíssimo rey de Francia, que los cavalleros de aquella religión, en la professión que hazían de su orden, expressamente renegavan de nuestro salvador Jesuchristo, y que en sus capítulos adoravan un ídolo y cometían otras cosas nefandas, por esta causa, el rey de Francia, a requisición del inquisidor general de Francia y con deliberación y consulta de los perlados y de personas religiosas de letras y de consciencia de los más famosos de su reino, en un día, con muy gran diligencia que para ello se tuvo, havía mandado prender al gran maestre del Temple y a todos los cavalleros y religiosos de aquella orden para presentarlos al juizio de la Iglesia. E mandó ocupar y secrestar todos tus bienes en poder de personas seguras hasta // ver y saber sus culpas o disculpas. Assí que si fueren libres e inmunes de culpa, se les restituyessen, e si fuessen hallados culpables, en tal caso sus bienes se convertiessen en la conquista de la Tierra Sancta. Que después de todo esto el maestre, espontáneamente y de su grado, en París, havía confessado, en presencia de muy notables personas, la corrupción de su orden y sus errores y lo que nuevamente professavan contra su primera institución.
Por esta causa, para investigar e inquerir sobre un negocio tan grande, havía deliberado de proceder en él con gran vigilancia. E porque cada día crescía la infamia de ellos, requería a todos los príncipes christianos que, muy cauta y secretamente, mandassen prender a todos los templarios que estuviessen en sus reinos en un día y ocuparles sus bienes, assí como el rey de Francia lo havía hecho en sus tierras.
El summo pontífice romano dexó a los juezes ordinarios, y cada uno en su districto, con líbera potestad para que inquiriessen contra todos los culpados y sospechosos de aquellos crimines y errores; con esto, que con ellos assistiessen personas de auctoridad, sciencia y consciencia. E que todas las declaraciones sentencias e condemnaciones que se huviessen de hazer, aunque fuessen contra personas singulares, se hiziessen con intervención, parescer y decreto de los consilios provinciales de la diósecis. E que los ordinarios no juzgassen por sí solamente, sino que hiziessen relación cada uno en su consilio provincial, y en aquél se viessen y determinassen primeramente los processos y se votassen en ellos. Empero, excepto su beatitud, que no pudiessen conoscer ni conosciessen del maestre general de la orden del Temple, ni del visitador de la orden que reside y visita las casas de la orden en Francia, ni del comendador que llaman ultramarino, ni tampoco puedan conoscer de los comendadores de ||40v Normandía y Puitiers y de la Provença, que solos estos reservó para el exhamen y conoscimiento suyo y de la sede apostólica.
Tornando a la Corona de Aragón donde los cavalleros, comendadores y freiles de los templarios se havían hecho fuertes en la veguería de Ossona, en el castillo de Puig-rey,316 Galçeran de Biure, que era lugartiniente en aquella encomienda por Bertrán de Biure y Muñoz, cavalleros, pero siendo requeridos por Jaime de Copones, que era el veguer, le entregaron el castillo. Y assí fueron presos y secrestados sus bienes.
Los que estavan en estos reinos de Aragón alçados en los castillos de Cantavieja y de otros pueblos, se pusieron en resistencia. E como el rey don Jaime entendió la pertinacia de los templarios, y que no querían summeterse a la determinación y juizio de Sancta Madre Iglesia, cometió a Bartolomé Tarín, sobrejuntero de la Junta de Çaragoça, que fuesse contra los alçados y retraídos en las fuerças, y que llevasse las gentes de guerra necessarias de los consejos de Alcañiz y de su tenencia, y de las tenencias de Calatrava y de Montalván, porque los cavalleros del Temple que estavan en el castillo de Castellot, no solamente se fortificavan y bastecían de mantenimientos aquella fuerça, pero aun corrían el término de la Ginebrosa, donde mataron algunos hombres. También en el castillo de Montssón, frey Bartholomé de Bellvís, por la orden y como a lugartiniente del maestre en el reino de Aragón, con muchos cavalleros y gente de sus villas y tierras, se alçó e hizo fuerte. E desde allí proveyó que todos los comendadores de la orden hiziessen lo mismo en sus encomiendas.
Otrosí, en el castillo de Xalamera se havía alçado el comendador de ella, con seis cavalleros templarios y mucha otra gente, los quales hazían grandes // daños y males en aquella comarca. El rey mandó que don Alonso de Castelnou, sobrejuntero de las ciudades de Huesca y de Jacca, con gente de guerra bien apercebida, pusiesse cerco al castillo de Xalamera. E como llegó a poner el cerco, batió la villa y la apretó de tal manera que los de la villa se rendieron a don Alonso de Castelnou para el rey a V de hebrero del año mcccviii. E los alçados en el castillo muy obstinados se deffendieron y nunca quisieron obedescer los mandamientos del rey. Esso mismo hizieron los comendadores y cavalleros retraídos y alçados en los castillos de Montssón, de Miravete, y de Cantavieja y de otros castillos y fuerças de Aragón y de Valencia.
Estando el papa en Puitiers por el mes de agosto del año mcccviii, considerando que la religión del Temple estava muy derramada por muchas partes de los reinos, mandó despachar letras appostólicas, con las quales cometió el conoscimiento de las causas, culpas y errores de los templarios a los ordinarios en sus diócesis, dándoles particulares comissiones para proceder contra algunas personas señaladas de la orden, mandando a los ordinarios que lo havían de juzgar que tomassen por adjuntos algunas personas religiosas, doctas y de buena consciencia. Y que se inquiriesse contra los templarios por los artículos que les havían puesto en la acusación. Y que se juzgassen sus causas en cada provincia por consilio metropolitano. E más, delegó su beatitud muchas personas notables que fuessen por diversas partes de la Christiandad, para exhaminar y regonozer los processos e inquirir generalmente contra toda la orden del Temple, con fin de poderla reformar si fuesse possible, e sino, abolirla por consilio general que entendía para este effecto convocar.
Después, a ocho del mesmo mes de ||41 agosto, el papa mandó despachar sus letras citatorias e cominatorias generalmente a todos los de la orden del Temple, para que embiassen sus síndicos y procuradores a la ciudad de Viena, en la qual mandava congregar consilio general para en primero de octubre succesive venidero, con término de dos años siguientes, en el qual consilio se huviesse de tratar y ordenar por estatuto apostólico lo que se devría proveer. E más, mandó el papa al obispo de Preneste, a quien se havía encomendado y encargado la custodia y guarda de las personas de los templarios que se prendieron en el reino de Francia, que representasse las personas de el maestre de la tierra de ultramar y de Francia, de Normandía, de Puitiers y de la Provença, y de los comendadores mayores, ante Su Sanctidad y en el consilio general, para oír la sentencia de lo que allí se ordenasse.
Los cavalleros y comendadores de la Corona de Aragón que estavan alçados en sus castillos y fortalezas, havía nueve meses que estavan cercados y de cada día combatidos por los officiales del rey y gentes de guerra, acordaron de embiar al sumo pontífice una supplicación, notificándole los trabajos que padescían y los males y daños que se hazían a toda la orden por los delictos, de los quales malvadamente toda la orden era acusada, y que Dios del cielo sabía que fue instituida a honra e defensión de su sancto nombre. Y que debaxo de su sancta fe cathólica hasta entonces havían militado, como era a todo el mundo notorio, y que sus obras davan testimonio de la verdadera religión que professavan contra los crímines y delictos que mala y falsamente les eran impuestos. E que no se podía encobrir quantos cavalleros de su orden, en aquellos mesmos tiempos que se dezía que generalmente havían apostatado de nuestra sancta fe cathólica, fueron hechos pieças y martirizados por la defensa // de la fe. Que las dos leyes y la secta podían hazer testimonio en esto y manifestarlo al mundo. Y quantas vezes los que havían sido presos estuvieron encarcelados en poder de infieles. Si huvieran querido renegar del nombre de Cristo Jesu, nuestro Señor, no les cumpliera estar xx ni xxx años y más padesciendo muy dura y áspera prisión y estrema miseria. Porque quiriendo renegar, el primero día pudieran ser libres y les fueran dadas y otorgadas todas las cosas que pudieran codiciar para en este mundo. Afirmavan que en aquellos mesmos días estavan captivos en poder del soldán más de sesenta cavalleros de la orden, que si quisieran hazer o cometer estas cosas de que les inculpan, fueran luego puestos en libertad y se les dieran quantos regalos supieran pedir y escusarían mucha desaventura y miseria que passan. Dezían maravillarse mucho cómo su beatitud podía sufrir que, generalmente, su orden y religión fuesse infamada de tales culpas, contra toda verdad y contra sus obras, siendo tan meritorias manifiestamente. Porque los cavalleros del Temple fielmente havían seguido en las obras la palabra del sancto Evangelio, donde dize ninguno tener mayor caridad que aquél que aventura su ánima por sus amigos.317 Y que considerase quán sancta y necessaria havía seydo su orden para enxalsamiento de nuestra sancta fe cathólica, debaxo de cuya doctrina y amparo ellos se havían criado, de la mesma suerte que la nobleza de toda la Christiandad, desde el principio de su institución y en cuya defensa cada día aventuravan sus personas y vidas. Que si algunos havían confessado que delinquieron en tan abominables delictos, se hiziesse justicia de ellos tan rigurosamente como lo meresciessen sus culpas, y no lo padesciesse toda la orden ni los que estavan innocentes, suplicando a su beatitud que, como a verdadero y buen pastor, con toda brevedad mandasse proveer de ||41v remedio, diziendo que podían ellos dezir con verdad que el lobo havía herido en el rebaño318 de sus ovejas, que por buenas obras y exemplos eran las más útiles y de más fructo. Offresciendo que estarían aparejados a defenderse ante la sede apostólica en juizio e salvar su fe e verdad, assí como era costumbre por todas las tierras del mundo que cavalleros se defendiessen contra qualquier que falsamente le reptasse de algunos delictos, hasta que se entendiesse que estavan libres de toda culpa. Y que aquello havía sido inventado por imbidia o por codicia de haver sus bienes o por falsos testimonios y malvadas sugestiones. Y provaran que son verdaderos, cathólicos y fieles christianos, y que bien y fielmente creyan en la fe de nuestro señor Jesuchristo, assí como la sancta madre Iglesia de Roma, mejor y más firmemente lo cree. E que en su persecución se hazía grande ofença e injuria a nuestro Señor, y a su iglesia y a toda la Christiandad. Y lo que más grave les era, que no hallavan prelado, ni religioso ni letrado que quiera defender su verdad. E que assí incumbía a su beatitud que amparasse aquesta religión como miembro tan principal de la Christiandad.
Entre tanto que se embiaron estas cartas al sumo pontífice, siempre estuvieron alçados en sus castillos y fortalezas, pretendiendo ser libres de aquellos errores y culpas. Entonces fue necessario que el rey de Aragón mandasse ajuntar sus huestes y embiarlas contra los rebeldes e inobedientes. Y la mayor fuerça marchó para Montssón, en cuya defença estava fray Bartholomé de Bellvís. Y a Miravete, donde se havían retraído muchos cavalleros por ser el castillo muy fuerte y casi inexpugnable, en el qual estava fray Bartholomé de Sant Juste, comendador de aquella encomienda. Y a Cantavieja, adonde estavan Ramón de Anglés y Ramón de Galliners, que eran comendadores y personas principales // de la orden, y muchos otros cavalleros. También embió el rey officiales con vanderas y gentes a otras tierras de los templarios. Empero todavía lo más fuerte era Montssón, porque era fuerça principal de la orden, en la qual más gente residía, por haver en ésta convento principal. Contra la qual fuerça llevó el exército don Artal de Luna, governador del reino por el infante don Jaime de Aragón, y llevó las máquinas y artillería de guerra que havía en Çaragoça y en Huesca. Y assentó el campo contra el castillo y le batió muchos días. E un viernes a xvii de mayo año de mcccviiii, los templarios desempararon la muela que está delante el castillo, aunque la tenían enfortalecida. E porque no tenían otra esperança ni remedio, al cabo de pocos días se huvieron de rendir, con el castillo, al rey.
Sobre el castillo de Castellot tenía la gente de guerra Bernaldo Tarín. Este castillo era muy fuerte, por ser en tierra muy áspera y montañosa, y aunque fue de los que más persistieron en defenderse, también fue preso.
Contra el castillo de Cantavieja y otras fuerças de su comarca capitaneava la gente de guerra por el rey Berenguer de Tobía, cavallero319 de mucha experiencia en la guerra. Éste les apretó tanto que se huvieron de rendir los cercados y assí fueron presas todas las fortalezas. Y ocuparon todos los bienes y rentas de la orden del Temple de la Corona de Aragón y les pusieron en secreto hasta que se diesse sentencia en el negocio. Y entre tanto, a todos los comendadores, cavalleros y otros religiosos del Temple pusieron presos y bien guardados en diversos castillos y lugares del reino.
Ya que fueron presos todos los templarios que se pudieron haver en la Corona de Aragón y sus bienes secrestados, como está dicho, el papa cometió al obispo de Valencia, canciller del rey de Aragón, ||42 con breve apostólico el conoscimiento de las causas y processos de los templarios de la Corona de Aragón.
Muy referido está por diversos scriptores que scriven que tienen por justos los processos que se hizieron contra los templarios. Lo contrario afirmaron sant Antonino, arçobispo de Florencia,320 y muchos otros, diziendo que falsamente fueron acusados, mas como quiera que ello suscedió, fue caso y exemplo digno de admiración. Que la malicia se estendiesse tanto entre personas tan diversas y estrañas en condición, y en lengua y en costumbres, y que todos professavan religión y orden de cavallería, que pudiessen depravar sus vidas de tal manera que deviassen de la fe cathólica, y generalmente se contaminassen, porque conviniesse por esta causa ser abolida su memoria. O que la enormidad de delictos gravíssimos y nefandos comprehendiesse a tantos que fuesse tan manifiesta que conviniesse del todo extirparla, como adelante se dirá, sin tener atención a que havía muchos que estavan libres, no sólo de culpa, pero aun de la sospecha de ésta.
El beatíssimo Clemente, pontífice romano, convocó concilio general para en la ciudad de Viena y el rey de Aragón embió sus embaxadores para asistir en aquél,321 y el uno de ellos fue don Pedro Boil, maestre racional de Valencia. Martes Sancto, a xxii de março año de mcccx, el papa mandó congregar ante sí privado consistorio de cardenales y muchos perlados. Y estando en su presencia, cassó y annulló la orden de los templarios por los nefandos errores y delictos en que estavan contaminados los cavalleros y religiosos de ella, aboliendo su estado, hábito y nombre y con su sanctión la reprovó y deshizo, prohibiendo que de allí a delante ninguno professasse aquesta orden ni truxesse el hábito de ella ni se nombrasse templario, reservando lo que se devía hazer de las personas y bienes de // ellos a la ordinación suya y de la Iglesia.
Proveída que fue y publicada la declaración, suscedió que después, a X de abril del mesmo año mcccx, estando presentes en el concilio el rey de Francia y Carlos de Valois, su hermano, y tres hijos del rey, que eran Luis, rey de Navarra, y Phelippe y Carlos.322 El papa promulgó, ante todo el concilio general, la cassassión que havía hecho de la orden del Temple. Y assí fue desecha, aprovándolo el concilio general, al cabo de tantos años que havían professado los cavalleros de ella su milicia contra infieles y havía sido acrescentada por todos los pontífices romanos y reyes christianos.
Después, a vi de mayo, se tuvo la tercera y última seción del concilio y se desolvió el ajuntamiento de los convocados. E como el papa considerase que los cavalleros del Hospital de Sant Juan de Hierusalem, con grande hervor prosseguían la guerra contra infieles por la recuperación de la Tierra Sancta, aventurándose a todo trabajo y peligro, con consulta e deliberación de todo el sacro concilio y de los príncipes christianos que presentes se hallaron, determinó y por estatuto proveyó, que todas las rentas y bienes de los templarios y de la orden del Temple se aplicassen con ciertas condiciones a la orden del Hospital en todos los reinos y tierras de christianos, ecceptados los reinos de Portugal, de Castilla, de Aragón e de Mallorca, porque los embaxadores de los reyes de estos reinos havían informado que estavan obligados a la defença de las fronteras de los agarenos, y por esta causa reservó la determinación de ello a la dispusición de la sede apostólica.323
Quanto a las personas de los templarios, se proveyó que se remetía a juizio y dispossición de los concilios provinciales en cada provincia para que, según la calidad de sus personas y estados, se procediesse contra ellos, reservando el ||42v conoscimiento de algunos a la determinación de la sede apostólica; declarando que los que fueren dados por libres de aquellos errores mediante justicia, se sustentassen conforme a su estado de los bienes que havían seydo de aquesta orden. Y con los que havían confessado aquellos errores, según la qualidad de sus personas y tiniendo consideración al modo de la confessión, se moderasse el rigor del derecho y se usasse de mucha misericordia. Con los que fuessen impenitentes y relapsos se mandava hazer justicia y que se guardassen las censuras canónicas. E quanto a aquellos que siendo puestos a qüistión de tormentos, negassen que no eran partícipes de aquellos delictos, se usasse de equidad y los recluyessen por las casas que havían seydo del Temple o en otros monasterios, a expensa de los bienes de aquesta misma orden, con que no estuviessen juntos. Las personas contra quien aún no se havía inquirido y que no estavan debaxo de la mano y potestad de la Iglesia, y los que eran fugitivos y absentes, fueron emplaçados en el concilio general con edicto público precisa e perentoriamente para que dentro de un año comparesciessen personalmente delante sus diocesanos para estar a su exhamen y censura, según por lo allegado y provado se declararía. E fue declarado que los llamados por el edicto que no paresciessen dentro el año del plazo, incurriessen en pena de excomunión; e si perseverasen con ánimo pertinás en ella, por un año desde entonces fuessen declarados y condenados por hereges.
De esta manera se deshizo del todo la orden del Tempe, por culpa de los que la governavan, que se dieron a sus regalos y vicios profaníssimamente con grande obominación, y torpeza, y sobervia y ambición muy crescida, haviendo sido instituida para sustentar los trabajos y peligros de la guerra y ser el fuerte de la Tierra Santa contra infieles. Esto paresció // ser muy necessario para mayor escarmiento y exemplo de toda la Christiandad. Y para que las otras órdenes sigan la misma milicia contra infieles y perseveren en su sancta professión, sin deviar de la verdadera institución de su religión. Adviertan los christianos auditores que la orden del Temple buen principio tuvo en el año de MC. Y porque su medio fue perverso, la fin de ella paró en desolación e del todo fue abolida a X de abril año de mcccx. Assí que duró ccx años.324
De la fundación de la orden y cavallería de Nuestra Señora de Montesa
Deshecha que fue, aniquilada y abolida la orden del Temple, como antes havemos tratado, y el patrimonio de los bienes de aquesta que por largos años havían posseído, por haverlos ganado militando en ella con tantos trabajos y peligros de la vida, favoresciendo la sancta fe cathólica y el pendón de la Veracruz, por mandamiento y deliberación del sumo pontífice romano, todo estava ||43 en secresto por el summo pontífice. Los reyes, cada qual en sus tierras, procuraron con el papa que aplicasse alguna parte de bienes a las ordenes y casas de piedad para mejorar aquéllas. Y assí su beatitud repartió los bienes de los templarios con el maestre de Sant Juan de Hierusalem en muchos reinos. Y de lo que tenían en Castilla repartió mucha parte con los maestres de Santiago y de Calatrava. E como los bienes que tenían los templarios en el reino de Valencia aún estavan en secresto, y el rey don Jaime de Aragón desseava instituir orden de cavallería en el reino de Valencia para en defención de los christianos, embió a don Vidal de Vilanova para suplicar al summo pontífice papa Juan XXII que le hiziesse merced de todos los bienes, castillos, villas, lugares, y heredamientos que la orden del Temple y sus cavalleros posseyeron en el reino de Valencia.325 E porque sería poco patrimonio para la nueva institución que entendía hazer, que pues los cavalleros de la orden del Hospital de Sant Juan de Hierusalem havían seydo muy mejorados de los bienes que fueron del Temple, que su santidad haga merced para la nueva orden que se ha de fundar de todos los bienes de la orden de Sant Juan situados y existentes en el reino de Valencia. A la qual suplicación su beatitud condescendió y con su bulla plúmbea dada en Aviñón a X de junio año de mcccxvi y de su pontificado año primero, e instituyó monasterio y convento de la orden de Calatrava en el castillo de Montesa,326 dotándole de todos los honores, hombres, vassallos y otros bienes que las religiones de el hospital y del Temple tenían y posseían dentro el reino de Valencia, juntamente con la rectoría de Montesa, exceptadas empero, y reservadas a los hospitalarios la iglesia y casa de Sant Juan del Hospital fundada en la ciudad de Valencia y el lugar de Torrent, en la huerta de //Valencia, con todas sus pertenencias; concediendo a los cavalleros y religiosos del nuevo convento todas las gracias y privilegios que han sido otorgados a la orden de Calatrava de Castilla, con expresa retención a su beatitud de la primera elección de maestre. E que la segunda elección y todas las otras en el convento, los conventuales de aquél que son y serán, las puedan hazer y hagan dentro de tres meses. E que la tal elección, conventualmente hecha, sea havida por confirmada por el papa que entonces fuere.
El rey don Jaime, fundador de esta sagrada religión, dio a Guillem de Erill, primero maestre de ella, el castillo y villa de Montesa, con privilegio dado en Barcelona a xxi de julio año de mcccxix.327 E las otras casas, tierras y heredamientos que los reyes dieron a la orden del Temple no se ponen aquí por no reiterarlo, porque parte de ello se puso en la primera parte de esta chrónica, y parte dello assentaremos luego en este capítulo de Montesa.
Otrosí, el rey don Pedro de Aragón vendió a don Pedro de Tous, maestre de Montesa, toda la juridición criminal y cevil de Onda, de Vilafamés, de Sueca, de Perpunchent, de Montroy y sus tierras, por ochenta mil sueldos, con privilegio dado en Barcelona, año de 1343.
Otrosí, papa Gregorio onzeno, con bulla apostólica dada en la diócesis de Aviñón a xiiii de mayo año de mccclxxiii y de su pontificado segundo, a suplicación del rey don Pedro confirmó la orden de Sant Jorge de Alfama y mandó que los freiles de ella llevassen encima de sus mantos blancos una cruz colorada.
Otrosí, Benedicto decimotercio, pretenso papa, incorporó la orden de Montesa con la de Sant Jorge de Alfama y mandó que se nombren de Montesa y de Sant Jorge y que lleven ropa blanca y una cruz colorada en el pecho izquierdo y dexen el escapulario, con bulla dada en Aviñón a 24 de enero 1410. ||43v
Papa Martín quinto confirmó la bulla de papa Benedicto decimotercio. Y más, concedió licencia a la mesma orden y a sus conventuales de poderle vestir de paños de honestas colores y de blanco, según paresce por la bulla plúmbea dada en Sant Pedro de Roma a xxiii de mayo del año de mccccxxii y de su pontificado año quarto.
Otrosí, el mesmo papa Martín concedió licencia a los cavalleros y conventuales de la orden de poder vestir y traher camisas de lienço en sus personas, según paresce por bulla appostólica dada en Florencia a X de henero año de mcccc y de su pontificado año tercero.
De los maestres de Montesa
Don frey Guillem de Erill, cavallero que solía ser de la orden de Sant Juan de Hierusalem, día de sancta Magdalena a xxii de julio del año de mcccxix, tomó el hábito de Calatrava, según la orden de Cístels, en el monasterio de Sanctas Cruzes, por manos del comendador mayor de Calatrava en Aragón, que fue y es el comendador de Alcañiz. Este hábito fue por virtud de bulla appostólica. E luego después, el abbad de Sanctas Cruzes, con bulla appostólica, le dio título de maestre de la orden de Montesa, dándole la investitura del maestrasgo, el qual luego entendió en visitar las tierras del patrimonio del convento. E a xxvii de setiembre del mismo año murió en el castillo de Peníscola. Fue sepultado en el capítulo del convento de Montesa.328
Frey Arnaldo de Soler, cavallero de la orden del Hospital de Sant Juan de Hierusalem, a xxvi de octubre del año de mcccxix, con licencia de frey Ramón de Empuries, prior de Cataluña, tomó el hábito de la orden de Calatrava y fue || criado maestre de la orden de Montesa por el abbad de Santas Cruzes, con poder appostólico que tenía para ello. Después que presidió ocho años, murió en la su villa de Sant Matheo, a vi de noviembre año de mcccxxvii. Fue sepultado en el capítulo del convento.
Frey Pedro de Tous a xiii de noviembre año de mcccxxvii, fue elegido conventualmente en el convento de Montesa. Éste labró muchas obras en el castillo e instituyó un annual con cincuenta libras de renta. E mandó fundar en la iglesia del convento una capilla so título de Sant Anna, en la qual instituyó una capellanía con quinze libras de renta. E después de haver presidido quarenta y siete años, murió en la su villa de Sant Matheo a V de agosto año de mccclxxiiii. Fue sepultado en la capilla que fundó en el convento.
Frey Amberto de Tous a xviii de agosto año de mccclxxiiii, conventualmente fue elegido en el convento, e presidió nueve años e después murió en la su villa de Sant Matheo a xiii de julio año de mccclxxxii.329 Fue sepultado en el capítulo del convento.
Frey Berenguer Marco, día de Santiago a xxv de julio año de mccclxxxii, fue elegido en maestre conventualmente. En esta elección se halló presente el sereníssimo rey don Pedro. E después a xiiii de abril año de mccclxxxxix, el maestre se halló presente a la fiesta de la coronación del ínclito rey don Martín en Çaragoça. Y el rey, por la gloria de la fiesta, armó cavallero al maestre. Y después. el maestre armó cavalleros todos los freiles que trahía en su compañía. En este maestre començó el título de maestre de Montesa, de la cavallería de Calatrava, de la orden de Cístels y de la cavallería de Sant Jeorge, por bulla concedida por papa Martín quinto. E después de haver presidido veinteisiete años, murió en la su villa de Sant ||44 Matheo a viii de março año de mccccix. Fue sepultado su cuerpo en la capilla de Sanctiago, en el convento.
Después de fallescido fray Berenguer Marco, último maestre, los freiles conventuales discordaron en la elección, porque los unos eligieron a fray Nicolás de Próxida y los del contrario parescer recurrieron a Benedicto decimotercio, pretenso papa en tiempo de cisma. Y proveyó el papa del maestrasgo a frey Ramón Alamany de Cervelló, de la orden de Calatrava y comendador de Alcañiz. Y porque el convento de Montesa estava en cisma, a suplicación de la mayor parte de la orden, el papa mandó que pusiessen en compromisso todas las pretenciones que ambas partes de la orden tenían en manos y poder del reverendo dom fray Bonifacio Ferrer, prior mayor de la gran Cartuxa. El qual juez compromissario, oídas las partes y todo lo que ante él pretendieron, declaró y sentenció, a xii de hebrero año de mcccx, ninguno de los nombrados por maestres tener derecho alguno en el maestrasgo e, que por ende las elecciones hechas dava por ningunas y sin efecto. Entonces el papa, que estava en Perpiñán, embió un vicario para regir el convento hasta tanto que se concluyesse la elección de maestre canónicamente.
Estando los negocios en esta división, atravessósse el sereníssimo rey don Martín de Aragón en ello, y por su complacencia, el papa ya nombrado, con consentimiento y acuerdo de algunos comendadores, y freiles y religiosos de la orden, eligió e nombró en maestre a fray Romeu de Corbera, almirante del rey en la armada que tenía en Cerdeña. E luego que fue avisado Romeu de Corbera de la promoción que el papa de él hizo para maestre, vino desde Cerdeña. E a X de octubre año de mccccxi tomó la possessión del maestrasgo. En tiempo de este maestre el sumo pontífice romano, papa Martín V, // otorgó poder y facultad al maestre de presentar qualquier freile de la orden en la rectoría del castillo y villa de Cervera. Éste, después de haver presidido en el maestrasgo treinta y cinco años, murió en la ciudad de Valencia a V de setiembre año de mccccxxxxv. Fue sepultado su cuerpo en la capilla de Sancta Cruz, en el convento.
A xiiii de setiembre año de mccccxxxxv, frey Gilaberto de Monsoriu fue elegido conventualmente y por concordia en maestre. Éste fundó en el convento una capilla so invocación de la Coronación. Presidió ocho años e murió en Valencia a iii de deziembre año de mccccliii. Fue sepultado su cuerpo en la capilla que fundó en el convento.
A xii de deziembre año de mccccliii frey Luis Dezpuig fue elegido en maestre, conventualmente y por concordia estando absente, porque estava en servicio del rey don Alonso en el cerco de Nápoles. Éste fue por su valor y prudencia capitán general del rey don Juan de Aragón en la guerra de la rebeldía de Cataluña.330 E instituyó en el convento un annual para la celebración del qual dexó cincuenta libras de renta. E más, instituyó veinteidós aniversarios perpetuos. Labró muchas obras en el castillo de Montesa e impetró muchas bullas y gracias e privilegios en favor de la orden. E por sus merescimientos fue nombrado «el Buen Maestre».331 Y después de haver presidido xxix años y nueve meses murió en Valencia a iii de octubre año de mcccclxxxii. Fue sepultado en el convento, en la capilla de Sant Jorge.
A x de octubre año de mcccclxxxii fue elegido conventualmente frey Phelipe Boil; empero el sumo pontífice papa Sixto, a suplicación del rey cathólico don Hernando, con bulla apostólica hizo merced del maestrasgo a don Phelipe de Aragón, que antes por breve apostólico havía tomado el hábito de manos ||44v del obispo de Huesca.332 Esta promoción fue hecha a viii de abril año de mcccclxxxiiii. E después, en la guerra del reino de Granada, en el cerco de Baça, peleando fue mal herido de los agarenos, y de las heridas murió a X de julio año de mcccclxxxviii. Fue sepultado su cuerpo en el capítulo del convento.
A xxx de julio año de mcccclxxxviii ya que frey Phelipe Boil, según diximos conventual y canónicamente fue elegido, al qual don Phelippe de Aragón por la causa antedicha se le antepuso y por su muerte el maestrasgo vacava, los freiles y convento otra vez eligieron a frey Phelippe Boil como a benemérito de la dignidad. Esta elección fue confirmada por el rey cathólico don Hernando a xvi de octubre del mesmo año. Después murió en Sant Matheo a xviii de junio año de mcccclxxxxii. Fue sepultado su cuerpo en el convento.333
A xii de henero año de mcccclxxxxiii el concilio eligió a frey Francisco Sanf por vía de compromiso, porque huvo contraparte de frey García de Marzilla, clavero. Éste fue buen maestre, labró muchas pieças de apossentos en el castillo de Montesa y en la casa del Temple de Valencia y en la casa de Moncada. Presidió xiii años e murió en Valencia a iiii de hebrero año de mdvi. Fue sepultado en el capítulo del convento.
A xv de hebrero año de mdvi frey Bernardo Dezpuig, conventualmente y por concordia, fue elegido. Éste fue embaxador del rey embiado a papa Julio. Impetró la bulla del patronasgo de las iglesias. Labró muchas obras en el convento. Dexó la custodia y muchos cálices y ornamentos ricos al convento. Presidió treinta y un año e murió en el convento año de mdxxxvi.334 Fue sepultado junto a la puerta de la iglesia, de manera que todos los que entran y salen por la puerta han de pisar el mármol de su figura. //
A xvii de julio año de mdxxxvii frey Francisco Lansol de Romaní fue elegido conventualmente y por concordia. Éste labró muchas obras en la casa del Temple de Valencia y en el castillo del convento. Instituyó dos annuales y veinteiquatro aniversarios perpetuos, dexando para todo suficiente renta. Presidió siete años e murió en Valencia a doze de março año de mdxxxxiiii. Fue sepultado en una capilla que havía mandado labrar en la iglesia del convento.
A v de abril año de mdxxxxiiii el illustríssímo don Pedro Luis Galcerán de Borja fue elegido en discordia por contraparte de frey Grau Bou, que por otros fue elegido. Esta causa de contención se trató en Roma ante el papa por más de un año. Y por intervención de notables tratadores, frey Bou renunció todo su derecho en favor de don Pedro Galcerán de Borja. Entonces, papa Paulo iii confirmó el maestrasgo a don Pedro e dispensó en la hedad porque no tenía sino xvii años.335 E más, dispensó en todos los defectos, assí de hecho como de derecho, que se pudiessen poner a la elección de la persona de aquél. Éste preside por la gracia de Dios hasta oy que contamos vii de setiembre año de mdlxiii. Este illustríssimo maestre, usando de la bulla apostólica concedida a la orden de Calatrava, de la qual adelante trataremos, ha casado con la illustríssima doña Leonor Manuel, marquesa de Navarrés y de la casa real de Portugal, y dama favorida de la sereníssima princessa de España y reina de Portugal. Y de este matrimonio procede el muy illustre don Juan de Borja.336
De las dignidades de Montesa.
| El maestrasgo | 12 mil ducados. |
| Encomienda mayor | 2 mil ducados. |
| Clavería | 2 mil ducados. |
| Perpungent | 1.500 ducados. |
| Onda | 600 ducados. |
| Alcalá de Xivert | 700 ducados. ||45 |
| Benicarló y Vinarós | 1.000 ducados. |
| Adzeneta | 1.400 ducados. |
| Benasal | 900 ducados. |
| villafamés | 700 ducados. |
| Ares | 600 ducados. |
| Castellfabib | 600 ducados. |
| Buriana | 500 ducados. |
| Rectoría de Montesa | 350 ducados. |
| Priorasgo del Temple | 150 ducados. |
| Priorasgo de Sant Jorge | 100 ducados. |
| Priorasgo y rectoría de Cervera | 400 ducados. |
| Priorasgo de Buriana | 50 ducados. |
Otrosí, el maestre es patrón de siete rectorías de sus villas. También provehe toda vez que vaca alguna dignidad de persona de algún freile, según le paresce conforme a la ancianidad de el hábito. En el convento residen un prior y dieziocho freiles que continuamente asisten a los officios divinos en la iglesia, donde se celebran con tanta devoción e atención que merescen por ello mucha alabança.
Otrosí ay un cavallero del hábito que tiene cargo de comendador. Éste guarda la fortaleza y tiene la administración para proveer de lo necessario y de todas cosas a los del convento.
Otrosí, ay otro cavallero del hábito con apellido de sostclavero. Éste tiene administración de la justicia en las villas de Montesa y Vallada.
Otrosí, ay hasta doze cavalleros de el hábito que esperan las vacantes, y para entretanto ciertas encomiendas tienen obligación de darles cierta renta para que se puedan entretener.
Del patrimonio de la mesa maestral y de las encomiendas
El convento de la orden de Montesa está constituido en el castillo de Montesa, del qual la orden tomó el apellido, porque al tiempo de la fundación de la orden el título fue de Calatrava, de la regla de Cístels, en reino de Valencia. E // después havido el castillo de Montesa e incorporada la orden de Sant Jorge de Alfama, como ante diximos, con bulla apostólica, tomó apellido de maestre de la orden y cavallería de Nuestra Señora de Montesa y del Cavallero Sant Jorge. Y desde entonces tienen este apellido. Empero no mudaron la regla de Cístels ni el reconoscimiento de la vesita de Calatrava y de su convento.337
El castillo de Montesa es muy principal en el reino. Es muy hermoso y fuerte porque la iglesia es grande, devota y bien adereçada de retablos capillas y coro. Y en la casa hay muchos buenos y espaciosos apossentos, y pieças de servicio para el convento, conventuales y huéspedes con buen cumplimiento, y con tres algibes muy buenos y grandes con agua pluvial. E un claustro plantado de naranjos y acipreses muy crescidos. Y está muy enfortalezido por estar assentado en la cumbre de un cabeço de dura peña y labrado todo de piedra muy buena y polida, con las paredes del muro de más de catorze palmos de espesso y con muchas troneras, reparos y travesses, con muchas puertas herradas y guardia en ellas, y bien proveído de artillería y munición, conforme a la ordinación de fortaleza.
Tornando a la iglesia del castillo, aquella es fundada so título de la Asumpción de Nuestra Señora la Madre de Dios. Y pues somos en ella escriviremos alguna parte de las reliquias santíssimas que hay en ella. Primeramente hay una cruz con su relicario muy rico y dentro de aquél conservado un pedaço del madero de la cruz de nuestro redemptor Jesuchristo. De esta sancta y venerable reliquia de la cruz fui informado por los freiles del convento, y por muchos comendadores y cavalleros de la orden, y por muchos sacerdotes y otras personas notables que lo han visto y sentido, adverando, e sobre sus almas ||45v lo jurando, que cada vez que aparesce algún nublado del qual se recela succeder e tempestad de piedra, granizo y otros daños, los sacerdotes y freiles del convento, con mucha reverencia, sacan el relicario para conjurar el mal nublado, y todos los que se hallan presentes y están cabe del relicario, sienten en aquél un sonido en aparencia de sebillo en la parte de aquél donde está la sancta reliquia. Y esto dura mientra el nublado está antepuesto a la reliquia. Y assí, vezible y aparentemente, luego el mal nublado se deshaze y esparze sin hazer daño alguno en el término de Montesa ni fructo de aquél. Y que esto siempre y sin fallencia acontesce. E como tengo esta relación de tan notables y religiosas personas, que han visto e oído todo lo susodicho, y por ser cosa que tiene respecto a la veneración de la sancta reliquia, lo creo. Y para nuestra instrucción y devoción que a las reliquias devemos aquí lo he escrito.
Otrosí, tienen una cañilla de huesso del braço de sant Juan Grisóstomo, desde el codo hasta el hombro. E más, una custodia muy grande y bien labrada de oro y de plata, de las ricas y buenas pieças del reino. Más, seis cálices muy grandes y ricos, de valor cada uno dellos de dozientos ducados, sin otro que havía todo de oro e muchos otros cálices comunes. Más, una naveta para tener el enciencio que por ser muy grande y de náquera y muy hermosa, es pieça de mucho precio. Más, una mano o ramo de coral muy electo, que es de las más grandes y hermosas pieças que jamás he visto. E por abreviar dexo de más particularizar los muchos vasos y pieças de oro y plata y ornamentos de brocados y sedas que tienen en este convento, que son tantos y tan ricos que podrían adornar una iglesia catredal.
Este castillo y villa de Montesa dio el venturoso rey don Jaime el Conquistador al alcaide del castillo de Xátiva en trueque del castillo de Xátiva, según lo trataremos // más largamente en esta tercera parte en el propio capítulo de Xátiva. E porque después los agarenos moradores de Montesa contravinieron al concierto que havían assentado con el rey don Jaime, por ende el rey don Pedro, primogénito y suscessor del rey don Jaime el Conquistador, tomó y quitó el castillo y villa de Montesa de los agarenos que la condición puesta rompieron. Y esto acaesció a xxix de setiembre año de mcclxxvii. De esta manera y por esta causa vino el castillo de Montesa en poder del rey de Aragón.
Al pie del castillo, en el apendicio de el monte, a la parte. que mira al mediodía, está edificada la villa de Montesa. Y a una legua aparte de Montesa ay otra villa nombrada Vallada, que en entrambas villas ay trezientas sesenta casas de vassallos. Y en Vallada, en un cabeço alto, solía haver castillo que por su antigüedad en estos tiempos está aroinado. La villa de Montesa ha seydo siempre la cabeça principal de la tierra y sobre ello muchas vezes entre Montesa y Vallada se recrescían muchos enojos, porque Vallada tiene mucho acrescentamiento y está poblada de gente honrada y rica. E pues toda honor Vallada merescía, y por quitar enojos y por ventura escándalos entre las dos villas y vezinos de ellas, el illustríssimo don Pero Luis Galcerán de Borja, maestre de Montesa, nombró y erigió el lugar de Vallada en villa, dándole título de villa y toda juridición, alta y baxa, mero y mixto imperio, con erección de horcas y de otras insignias jurisdictionales, según paresce por el privilegio despachado por Sabastián Camacho, notario, a xiiii de setiembre año de mdxxxxvii. Estas dos villas de Montesa y Vallada, después que el rey don Pedro las tomó, mossén Bernardo de Bellvís, cavallero por el rey don Alonso, las dio a poblar a cxx pobladores, con carta recebida por Remón Andrés a 16 de octubre 1289. ||46
Esta tierra dista doze leguas de la ciudad de Valencia y recae en la governación de Xátiva. Sus términos son contornados de los términos de Moxent, de Fontinent, de Xátiva y de Enguera. Son términos de muchas labranças y plantados de muchos árboles y en ellos se cogen trigos, cevadas y otros frutos, y de los árboles más de quatro mil libras de seda y quarenta cinco mil arrobas de azeite y cient cincuenta mil arrovas de garrovas, y mucha grana por los montes, y miel y cera, mucha y muy buena, por tener buenos pastos de flores para las abejas.
La villa de Vallada es lugar assentado en llano y edificado de buenas y hermosas calles y de grandes edificios de casas; y passa el camino real por dentro de la villa. Aquí tienen la iglesia principal so invocación de Sant Juan Bautista y de Sant Bartholomé apóstol, con rectoría que renta al rector en cada un año cient y cincuenta ducados y es el patronasgo de la rectoría del maestre de Montesa, y provehe en ella de rector en todo caso de vacación. Sirven en esta iglesia seis clérigos y el uno dellos es theólogo. Otrosí, está bien adornada la iglesia de pieças y vasos de plata y ornamentos de sedas para el servicio del altar e iglesia.
En esta villa vi lo que diré, y no lo tengan en poco porque fue provisión hecha para conservar la paz entre sus vezinos y la honestidad de las mugeres, y de aquí resultará en exemplo para en otros pueblos de su calidad, y es esto que se sigue. Que hizieron los de la comunidad, en lugar apartado y honesto de la villa, una alverga grande con paredes de calicanto y guarnescidas de piedras picadas, a la qual por caños han traído agua de una fuente. Y en esta alverga es el lugar común donde todas las mugeres del pueblo van a lavar los trapos y paños de sus casas. Y quando llegan a la alverga, cada una muger se pone a lavar donde quiere, porque es tan grande la alverga que en un mesmo // tiempo pueden lavar cient mugeres. Y está hecho el edificio de tal manera que todas están en pie y de pechos a la pared de la alverga. Y assí lavan con sólo mojarse las manos y braços, y con la postura más honesta.Y para satisfazer a la estatura de las mugeres grandes y pequeñas, el suelo junto a la pared está en pendiente, de tal manera que las pequeñas lavan en un cabo y las medianas y mayores en otros. Fue por cierto cosa bien pensada que sin pesar ni enojo y a menos costa de su salud y sin riña todas laven, lo que tarde o nunca acontesce a las mugeres en los lavadores. En este término nasce una fuente de agua dulce y apartado de aquesta, a treinta pasos, nasce otra fuente de agua salada de la qual se haze sal y se podría hazer mucha.
Junto al castillo de Montesa hay un monte nombrado la Muela, y a treinta passos del monte se desgaja un peñasco que tiene de alto hasta treinta palmos, encima del qual, naturalmente, está assentada una piedra qual naturaleza la crió, de peso de hasta sesenta quintales. Esta piedra está de soslayo, que casi denota caher, y está assentada sobre punto de macho y hembra y tan primamente que un mochacho, con tocarla con un dedo, la haze solevantar y baxar. Y si la quieren empuxar o rodear, la fuerça de muchos hombres no la puede hazer mover. Es cosa de maravilla que en este peñasco elevado, naturaleza de su principio haya criado y assentado una piedra tan grande y sin polideza en la aparencia, y que en el secreto haya tanto primor y subtileza, porque los umanos pensamos que la postura de la piedra es sobre punto de macho y hembra, y esto creemos según el movimiento de ella. Cómo y por qué esto se hizo, sábelo Dios, hazedor de las cosas, al qual todos los christianos por sus grandezas y maravillas que de cada día nos comunica, continuas gracias le damos.338 ||46v
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