Kitabı oku: «Actividad del BEI en África, el Caribe, el Pacífico y en los Países y Territorios de Ultramar»

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Sobre el Banco Europeo de Inversiones

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) es la mayor entidad prestamista multilateral del mundo. Es el único banco que tiene por accionistas a los estados miembros de la Unión Europea, y representa sus intereses. Además de financiar el crecimiento económico europeo, durante seis décadas el BEI ha respaldado a start-ups como Skype y ayudado a construir grandes proyectos como el Puente de Øresund, que une Suecia y Dinamarca. Con sede en Luxemburgo, el Grupo BEI incluye también el Fondo Europeo de Inversiones, especializado en la financiación de pequeñas y medianas empresas.

BANCO EUROPEO DE INVERSIONES

2019

ÁFRICA, EL CARIBE EL PACÍFICO

Y LOS PAÍSES Y TERRITORIOS DE ULTRAMAR


SOBRE ESTE INFORME

El informe anual sobre la actividad del BANCO EUROPEO DE INVERSIONES en el África Subsahariana, el Caribe, el Pacífico, y los Países y Territorios de Ultramar ofrece una visión general del trabajo que llevamos a cabo para combatir la pobreza e impulsar el desarrollo de estas economías a través de nuestras herramientas de inversión que ayudan a proyectos de los sectores público y privado.

ÁFRICA, EL CARIBE Y EL PACÍFICO son regiones muy diversas que se enfrentan a distintos desafíos y necesitan soluciones diferentes. Lo que tienen en común es la necesidad de invertir en resiliencia al cambio climático, energías renovables, transporte sostenible, agua y saneamiento, y telecomunicaciones. Asimismo, deben aumentar la capacidad de sus sectores financieros para prestar apoyo a empresas de todos los tamaños, desde el empresario individual hasta el operador corporativo que quiere expandirse y contratar a más personas. Esto, junto con inversiones para reforzar y ampliar los sistemas de salud, será especialmente relevante en 2020, cuando el mundo entero trata de hacer frente a la crisis provocada por la COVID-19.

El Banco Europeo de Inversiones, el banco de la Unión Europea, se dedica a ayudar a hacer frente a estos desafíos para que los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) puedan crear las condiciones propicias para un crecimiento económico sostenible y dinámico. En 2019, el total de operaciones firmadas por el BEI en estas regiones alcanzaron los 1 355 millones de euros.

Con la colaboración de las instituciones asociadas, el BEI está decidido a asistir en áreas de la sociedad a menudo olvidadas: jóvenes, mujeres y niñas, al igual que las poblaciones rurales. El BEI se propone llegar al mayor número de personas posible, tanto en las grandes ciudades como en los pueblos pequeños. Queremos crear oportunidades para que todos tengan éxito.

Este informe está estructurado en cinco apartados: los puntos más destacados esbozan nuestras principales actividades en 2019. Las cifras clave ilustran la evolución de nuestras operaciones durante el ejercicio anterior, mientras que en el apartado sobre instituciones asociadas se presenta nuestro modelo de prestación integrada y principales logros en el refuerzo local de nuestros servicios. También damos una visión general de algunas de nuestras misiones más emblemáticas.

En este informe, PUEDE CONOCER A LAS PERSONAS QUE ESTÁN MARCANDO LA DIFERENCIA PARA SÍ MISMAS Y LOS DEMÁS. Hablamos con la Comisaria de la Unión Europea Jutta Urpilainen sobre los próximos pasos en pos del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Tenemos ejemplos de apoyo a mujeres emprendedoras en Uganda, de la ampliación de los servicios digitales en toda Guinea empleando tecnologías verdes, del desarrollo de un nuevo programa para reforzar el parque de viviendas y las infraestructuras vitales en República Dominicana, un país azotado por huracanes y terremotos, así como la asistencia prestada a una tendera de Burkina Faso para poder seguir vendiendo frutas y verduras frescas de temporada.

ÍNDICE

PRÓLOGO DEL VICEPRESIDENTE AMBROISE FAYOLLE

IMPACTO GENERAL DE NUESTRAS OPERACIONES EN 2019

UNA INSTANTÁNEA DE NUESTROS PROYECTOS

PERFIL DE FIRMAS EN 2019

INNOVACIÓN VERDE PARA LAS REDES DE TELEFONÍA MÓVIL DE GUINEA

LA RESILIENCIA DE LAS COMUNIDADES EMPIEZA POR CASAS RESILIENTES

APOYANDO A LAS MUJERES EMPRENDEDORAS DE UGANDA, AHORA Y SIEMPRE

REDUCIENDO LA BRECHA CIUDAD/CAMPO

ASOCIACIONES

INSTITUCIONES HOMÓLOGAS

LA FAMILIA UE

«ES EL MOMENTO DE FORJAR ALIANZAS MÁS EFECTIVAS» – ENTREVISTA A JUTTA URPILAINEN

INSTITUCIONES EUROPEAS DE FINANCIACIÓN DEL DESARROLLO

ASISTENCIA TÉCNICA, BONIFICACIONES DE INTERESES Y COMBINACIÓN DE RECURSOS

FINANCIACIÓN CONJUNTA CON SOCIOS

EMPRENDEDORES URBANOS: MADE IN OUAGADOUGOU

INSTRUMENTOS DE COMBINACIÓN DE RECURSOS EUROPEOS

CÓMO TRABAJA EL BEI EN LOS PAÍSES ACP Y LOS PTU

EL MARCO DE MEDICIÓN DE RESULTADOS

ORGANIZACIÓN Y PERSONAL

EL ACUERDO DE COTONÚ Y EL BEI

PREVISIONES DE FUTURO – MARÍA SHAW-BARRAGÁN

PAÍSES ASOCIADOS DE ACP Y PAÍSES Y TERRITORIOS DE ULTRAMAR

EN CIFRAS: NUESTRA HISTORIA BAJO EL MANDATO DE COTONÚ DESDE ABRIL DE 2003 HASTA DICIEMBRE DE 2019

PRÓLOGO


Ambroise Fayolle Vicepresidente del BEI

La propagación de la COVID-19 constituye una amenaza especialmente importante para los países frágiles y aquellos que están en conflicto. La comunidad internacional está adoptando medidas para mejorar la resiliencia de estos países y mitigar las peores consecuencias socioeconómicas de la pandemia. Al mismo tiempo, seguimos viendo un impulso internacional para que las instituciones y gobiernos se esfuercen más en apoyar a las poblaciones amenazadas por la crisis climática. El año fijado para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas es 2030. Los objetivos establecidos por el Acuerdo de París en el ámbito de las emisiones, financiación de la acción por el clima y adaptación al cambio climático nos obligan a actuar con rapidez. Las economías en desarrollo y emergentes de todo el mundo requieren inversiones que les proporcionen los medios necesarios para ofrecer oportunidades a su población y resiliencia frente a las crisis económicas, como la causada por el coronavirus.

La Unión Europea está a la vanguardia de estos esfuerzos. Como brazo financiero de la Unión Europea, la misión del BEI es apoyar estas políticas y parte de la labor de mayor impacto que realiza el Grupo BEI está en el África Subsahariana, el Caribe y el Pacífico (ACP). En el curso de 2019, aprobamos 39 operaciones nuevas para una inversión combinada potencial de 1 895 millones de euros. Las firmas del ejercicio alcanzaron los 1 355 millones de euros para 42 proyectos por un valor total de 5 784 millones de euros en todas nuestras fuentes de financiación: el fondo rotatorio del Instrumento de Ayuda a la Inversión ACP - incluida la Dotación para la Financiación de Impacto, nuestros recursos propios, instrumentos de riesgo y la dotación específica del Mandato para Préstamos en el Exterior para la República de Sudáfrica. Todo esto es posible año tras año gracias a mis colegas de la sede central del BEI en Luxemburgo y de nuestras oficinas regionales en las regiones ACP. Una vez más, los felicito de todo corazón.

El BEI tiene cuatro grandes prioridades en las regiones ACP: desarrollo del sector privado, infraestructuras vitales, acción por el clima e integración regional. Estas son nuestras piedras angulares. Estamos convencidos de que la mejor manera de combatir la pobreza es invertir en el sector privado y en las condiciones que lo permiten crecer. Las instituciones financieras han de tener capacidad para prestar a las pequeñas empresas. Las poblaciones de las ciudades y zonas rurales de las regiones ACP carecen de acceso a servicios esenciales como agua, saneamiento, electricidad, conexiones de transporte y telecomunicaciones que nos parecen de lo más natural. El África Subsahariana, el Caribe y el Pacífico se enfrentan a diferentes retos para resolver tales carencias y deficiencias. El BEI es lo suficientemente flexible como para financiar proyectos de impacto que respondan a estas necesidades.

Si examinamos algunas de las operaciones firmadas en 2019, podemos ver que el tamaño medio de nuestros préstamos ha bajado con respecto a 2018. Esto se debe a que ha aumentado la proporción de las operaciones más pequeñas, con riesgo más alto, pero mayor impacto. El 53 % de nuestra financiación total en las regiones ACP se ha encauzado a los países menos adelantados y frágiles. Esta proporción es más alta de lo habitual e indica que estamos poniendo nuestros fondos al servicio de las poblaciones que más lo necesitan: los países más vulnerables a los shocks económicos y que necesitan desarrollar resiliencia para dar a sus pueblos la oportunidad de hacer realidad sus sueños.

También firmamos las dos primeras operaciones en el marco de la iniciativa SheInvest for Africa, que tiene una importancia crucial. En pocas palabras, no será posible lograr un desarrollo económico sostenible si hay grupos de población marginados. Las mujeres y las niñas no tienen fondos ni servicios bancarios suficientes: el mundo tiene que tomar medidas proactivas para acabar con esta situación. SheInvest for Africa se propone movilizar 1 000 millones de euros para la financiación de proyectos que ayuden al bienestar de las mujeres y de las niñas. El Women’s World Banking Fund y la inversión en el Banco de Desarrollo de Uganda en el marco del Instrumento de Financiación Regional para Pymes de África Oriental están haciendo precisamente eso, financiando proyectos de mujeres emprendedoras en África. El primero proporcionará miles de pequeños préstamos a microemprendedoras; la segunda se centra en empleadoras de mayor tamaño.

Una piedra angular del desarrollo económico es el acceso a la electricidad y una de las prioridades del BEI es la energía renovable. Varios de los proyectos que hemos financiado en 2019 así lo demuestran, poniendo de manifiesto nuestro compromiso con un mix energético limpio. Con cargo a nuestros recursos propios, estamos invirtiendo en una mejora de la planta hidroeléctrica de Kpong en Ghana, que ayudará a llevar electricidad a más de un millón setecientos mil hogares en el país. Al mismo tiempo, también estamos invirtiendo en plantas solares fotovoltaicas en Senegal, apoyando la iniciativa Scaling Solar del Banco Mundial, así como en equipos individuales de energía solar sin conexión a la red para hogares y empresas en Mozambique y Malawi. Estos pueden beneficiar a millones de personas que, al no estar conectados a la red eléctrica, no tendrían electricidad.

Ya estamos sintiendo los efectos del cambio climático en todo el mundo, siendo los países ACP más vulnerables que la mayoría. En la República Dominicana estamos apoyando la construcción de infraestructuras sociales resilientes al cambio climático para garantizar viviendas y transportes seguros para las personas y los servicios. En Santo Tomé y Príncipe, estamos ayudando a mejorar la seguridad de la carretera principal de la capital. La digitalización es también un medio esencial para el desarrollo económico. Estamos invirtiendo en un proyecto de telecomunicaciones móviles de alto rendimiento energético en Guinea que permitirá no solo ampliar los servicios de datos a poblaciones urbanas y rurales, sino también reducir considerablemente las emisiones contaminantes.

El BEI está en una posición privilegiada para poder invertir en proyectos de todas las formas y tamaños. Disponemos de los instrumentos financieros necesarios para apoyar iniciativas de gran envergadura del sector público, como los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento en Níger y Madagascar y una importante mejora de la red de carreteras en Malawi, inversores de capital como el LeapFrog Emerging Consumer Fund, e instituciones microfinancieras como Kafo Jiginew en Malí.

Desde su puesta en marcha en 2003, el Instrumento de Ayuda a la Inversión ACP ha demostrado ser una herramienta eficiente y eficaz para apoyar las políticas de desarrollo de la Unión Europea en nuestros países asociados. Durante este tiempo, el BEI ha financiado 402 proyectos con una inversión total de 13 400 millones de euros en las regiones ACP, 7 700 millones de euros a través del Instrumento de Ayuda a la Inversión y los restantes 5 700 millones de euros con cargo a los recursos propios del Banco. 8 000 millones de euros se destinaron a proyectos del sector privado y 5 400 millones de euros a intervenciones del sector público.

En los próximos años, todos tendremos que colaborar mucho más para asegurarnos de que las economías en desarrollo y emergentes reciban el apoyo y la inversión que necesitan para prosperar. En su calidad de banco de la Unión Europea, el BEI está dispuesto a profundizar en su compromiso con la Comisión Europea y el Servicio Europeo de Acción Exterior para contribuir al cumplimiento de nuestros objetivos comunes. Como institución financiera, estamos en condiciones de colaborar con los países asociados y con los demás bancos multilaterales de desarrollo e instituciones de financiación del desarrollo para crear oportunidades para el mayor número de personas posible. El BEI es un proveedor de financiación a largo plazo y socio de los países del África Subsahariana, el Caribe y el Pacífico. Mantenemos nuestro compromiso de ayudar a las tres regiones a hacer frente a sus desafíos y a mejorar la calidad de vida de todos sus habitantes.


IMPACTO GENERAL DE NUESTRAS OPERACIONES EN 2019

ENERGÍA

1 860 MW de nueva capacidad de generación de electricidad, 100 % de fuentes renovables.

2 900 GWh/año de nueva capacidad de generación de electricidad, 100 % de fuentes renovables.

2 040 km de tendido eléctrico nuevo, 361 subestaciones eléctricas nuevas o modernizadas.

716 000 los hogares suministrados con la electricidad producida.

100 000 los hogares adicionales que podrán conectarse a la red eléctrica.

AGUA Y SANEAMIENTO

1 780 km de redes de agua y tuberías de nueva instalación o modernizadas.

41 300 m³ de capacidad de almacenamiento de agua nueva o modernizada.

4,37 km de diques reconstruidos o rehabilitados.

147 000 acometidas de agua nuevas o modernizadas.

8 000 personas correrán un menor riesgo de inundación y 20 400 personas se beneficiarán de instalaciones de saneamiento mejoradas.

147 000 acometidas de agua nuevas o modernizadas.

2,76 millones de personas disfrutarán de un abastecimiento de agua mejorado.

TRANSPORTE

858 km de carreteras nuevas, de los que se beneficiarán 3 330 usuarios al día, acortando los trayectos por carretera en 1,69 millones de horas al año y salvando 87 vidas al año.

Mejora de la capacidad de las terminales aéreas en 1,5 millones de pasajeros, que redundará en un aumento inicial previsto de 1 millón de pasajeros aéreos.

TELECOMUNICACIONES

47 torres 3G más y 105 estaciones 4G adicionales para mejorar los servicios móviles.

Infraestructura para 29 200 nuevos abonados de telefonía móvil sin servicio de datos y para 38 500 con datos.

75 km de cables de fibra óptica.

24 500 hogares más que podrán tener conexión de banda ancha.

DESARROLLO URBANO Y VIVIENDA

83 000 personas se benefician de infraestructuras urbanas nuevas o mejoradas.

1 200 nuevas viviendas sociales en vías de construcción.

LÍNEAS DE CRÉDITO PARA BANCOS

Líneas de crédito con una inversión total del BEI de 382 millones de euros. 2 189 préstamos a pymes, que generan 34 433 empleos.

2 169 préstamos a pequeñas empresas, por un importe medio de 127 200 euros, que ayudarán a salvaguardar 24 928 puestos de trabajo.

20 préstamos a empresas de mayor tamaño, por un importe medio de 5,3 millones de euros, que ayudarán a conservar 9 505 empleos.

MICROFINANCIACIÓN

La inversión del BEI en líneas de crédito, por un total de 141 millones de euros, permitirá extender 193 520 préstamos a microempresas.

El importe medio de préstamo será de 728 euros.

Estos préstamos conservarán 106 890 empleos.

El 30 % de los beneficiarios finales serán mujeres.

VEHÍCULOS DE INVERSIÓN PARA INSTITUCIONES MICROFINANCIERAS

Un vehículo de inversión captará 88 millones de euros,

• que dotarán de fondos a 15 instituciones microfinancieras.

• Esto permitirá conceder 5,85 millones de préstamos a microempresas y pymes.

• Un 45 % de los beneficiarios últimos serán mujeres.

FINANCIACIÓN CON CAPITAL

El BEI está invirtiendo en fondos de capital por un importe total de 2 700 millones de euros.

• Estos fondos prestarán apoyo a 182 empresas participadas.

• La inversión media en cada una de ellas será de 10,25 millones de euros.

• Estas empresas crearán 25 298 puestos de trabajo.

UNA INSTANTÁNEA DE NUESTROS PROYECTOS

DESGLOSE REGIONAL


ÁFRICA OCCIDENTAL Y SAHEL

Un préstamo de 60 millones de euros a Access Bank en el marco del instrumento de financiación a la empresa privada de Nigeria contribuirá al mantenimiento de 805 puestos de trabajo en pequeñas empresas.

Vamos a invertir 95,5 millones de euros en la rehabilitación de la M1 de Malawi, que contará con 694 km de carretera nueva, lo que acortará la duración de los trayectos, reducirá las emisiones contaminantes y evitará 86 muertes al año en accidentes de tráfico.

Una inversión de 12,5 millones de euros en la rehabilitación de la central hidroeléctrica de Kpong en Ghana suministrará energía fiable a 1,74 millones de hogares en el país.

El BEI, la Unión Europea y el Banco Africano de Desarrollo están cofinanciando la pavimentación de 47 km de la carretera de Mano River Union de Liberia, lo que ahorrará tiempo a sus usuarios y reducirá las emisiones gracias a un tráfico más fluido. El proyecto dará empleo a 3 200 personas en la fase de construcción y unirá a Liberia con Costa de Marfil.

En Niamey (Níger), un proyecto para mejorar el abastecimiento de agua potable beneficiará a 1,63 millones de personas. El BEI aportará 105 millones de euros para hacerlo posible.

El banco va a prestar 61 millones de euros para ayudar a mejorar el acceso a la electricidad en Níger. El proyecto beneficiará a 700 000 personas de baja renta en el país.

En Guinea, el BEI invertirá 30 millones de dólares estadounidenses en un programa de eficiencia energética en las telecomunicaciones. Con la ampliación de las redes de telefonía móvil y el suministro de energía solar a los mástiles, el programa conectará a millones de personas más a los servicios y evitará el consumo de 10,7 millones de litros de diésel al año, que es lo que suele consumir la generación de electricidad para la red de telefonía móvil. Véase la aquí para más información.

Un préstamo de 25 millones de dólares ayudará a conectar las redes de telecomunicaciones de Cabo Verde con Brasil y Portugal a través de cables submarinos. El proyecto también permitirá prestar mejores servicios de datos a 234 000 personas en las islas.

Un préstamo de 12 millones de euros proporcionará energía solar conectada a la red eléctrica a 115 700 hogares en Senegal. Las dos plantas en las que está invirtiendo el BEI forman parte de la iniciativa Scaling Solar del Banco Mundial.

Dos préstamos soberanos de 12,5 millones de dólares a Níger y Togo financiarán la participación de estos dos países en el capital social en Africa Trade Insurance, una institución que ofrece un seguro contra el riesgo político a empresas y entidades que desean hacer negocios en África, haciendo que el continente sea más atractivo para los inversores.

El banco aportará 14,5 millones de dólares al Fondo de Crecimiento de Capital Verod, que invertirá en 100 pequeñas empresas de Gambia, Ghana, Liberia, Nigeria y Sierra Leona. Esto contribuirá al mantenimiento de 3 020 puestos de trabajo a lo largo de la vida útil del fondo.

En el marco del Instrumento de Microfinanciación para África Occidental, el BEI prestará 10 millones de euros a Kafo Jiginew, una cooperativa microfinanciera de Malí, que permitirán conceder 50 149 préstamos a microempresarios, principalmente pequeños agricultores y salvaguardar 40 873 empleos.

ÁFRICA CENTRAL

En el marco del Instrumento de Financiación de Empresas Privadas de África Occidental y Central, el BEI va a prestar 5 millones de euros a Pro-PME Financement en Camerún. Esto permitirá a la entidad de crédito invertir en 56 pequeñas empresas del país. Estos préstamos tendrán un importe medio de 90 000 euros y ayudarán a mantener 3 597 puestos de trabajo.

Con cargo a este mismo instrumento de financiación regional y también en Camerún, el BEI prestará 14 millones de euros al Commercial Bank Cameroon (CBC), que permitirán conceder préstamos a 23 empresas más grandes (20 pymes y tres empresas de mediana capitalización) y ayudarán a conservar 2 745 puestos de trabajo. Los préstamos a pymes rondarán los 560 000 euros de media, mientras que los de las tres empresas de mediana capitalización ascenderán a 950 000 euros cada uno.

El BEI prestará 25 millones de euros para ayudar a reconstruir la carretera costera de Santo Tomé, capital de Santo Tomé y Príncipe. La carretera estará protegida de la erosión costera y permitirá la circulación de bienes y personas por la isla.

ÁFRICA ORIENTAL

4 000 puestos de trabajo en pequeñas y medianas empresas podrán mantenerse gracias a un préstamo de 25 millones de euros al Equity Bank Kenya en el marco del Instrumento de Financiación de la Cadena de Valor Agrícola de Kenia, que también cuenta con el respaldo de la Comisión Europea.

Con cargo al Instrumento de Financiación Regional para Pymes de África Oriental, el Banco prestará 15 millones de euros al Banco de Desarrollo de Uganda, con especial énfasis en pequeñas empresas dirigidas por mujeres en línea con la iniciativa 2X Challenge. Esto ayudará a mantener 3 335 puestos de trabajo en unas 29 empresas del país. Véase la aquí para más información.

ÁFRICA AUSTRAL Y OCÉANO ÍNDICO

Un préstamo de 10 millones de euros a Fincorp en el marco del Instrumento de Financiación Regional para Pymes de África Austral y Océano Índico contribuirá al mantenimiento de 4 311 empleos en 718 pequeñas empresas de Esuatini.

También con cargo a este instrumento regional, un préstamo de 10 millones de euros ayudará al Banco de Desarrollo de Seychelles a prestar apoyo a 348 pequeñas empresas y ayudará a mantener 1 740 puestos de trabajo.

En una tercera operación en el marco del mismo instrumento regional, el BEI prestará 3,5 millones de euros al FDH Bank Malawi, que ayudarán a salvaguardar 2 650 empleos en empresas de todos los tamaños, desde microempresas hasta empresas de mediana capitalización.

353 000 personas tendrán acceso a agua potable gracias al proyecto Lowlands Water Development de Lesoto. El BEI invertirá 82 millones de euros para ayudar a hacerlo posible.

El Banco destinará 10 millones de dólares a financiar un proyecto de energía solar sin conexión a la red eléctrica para Malawi y Mozambique, que podría suministrar electricidad a 107 000 hogares y a 12 000 pequeñas empresas.

Se han prestado 35 millones de euros para mejorar los servicios de abastecimiento de agua de Antananarivo (Madagascar), un proyecto que beneficiará a 1,4 millones de personas actualmente conectadas a la red y permitirá 850 000 nuevas acometidas en la ciudad.

REPÚBLICA DE SUDÁFRICA

El BEI ha concedido un crédito de 100 millones de euros a Nedbank, en la República de Sudáfrica. Los préstamos a pymes y empresas de mediana capitalización contribuirán al mantenimiento de 6 500 puestos de trabajo en el país.

REGIONAL - ÁFRICA

El Metier Sustainable Capital Fund se propone prestar apoyo a unos 10 proyectos de energía renovable en el África Subsahariana, con una capacidad de generación de 426 MW de plantas solares y 132 MW de centrales hidroeléctricas. El BEI invertirá 44 millones de dólares en el fondo.

El LeapFrog Emerging Consumer Fund está orientado a empresas en rápido crecimiento en los sectores de servicios financieros y salud de África. El BEI invertirá 40,5 millones de dólares en el fondo, que se espera que ayude a mantener 29 000 puestos de trabajo para cuando se cierre.

Una inversión de 15 millones de euros del BEI en el Meridiam Infrastructure Fund ayudará a mejorar la financiación de unos 15 a 20 proyectos del sector privado en energías limpias, transportes e infraestructuras medioambientales.

El BEI realizará una aportación preliminar de 5 millones de dólares al fondo CRAFT, el primer fondo en centrarse en soluciones del sector privado para resiliencia y adaptación al cambio climático. El fondo ayudará en todo el mundo a crear 3 000 puestos de trabajo en las empresas en las que invierte.

Un préstamo marco de 50 millones de euros a Enel Green Power permitirá a 460 000 hogares acceder a energía eléctrica generada por plantas solares en Zambia y países vecinos.

El fondo de 800 millones de dólares African Development Partners ayudará a mantener 50 000 empleos y a crear 25 000 puestos de trabajo nuevos a lo largo de su vida. El BEI invertirá 50,5 millones de dólares en el fondo, cuyo objetivo es prestar apoyo a pequeñas empresas en todo el continente.

El Blue Orchard Resilience Fund se propone invertir en soluciones tecnológicas para resiliencia al cambio climático en explotaciones agrícolas en toda África, América Latina y Asia. El BEI invertirá 25 millones de dólares en el fondo, que se espera que ayude a crear 1 200 puestos de trabajo en empresas de la cartera.

La participación del BEI de 15 millones de euros en el Africinvest Venture Capital Growth Fund servirá para respaldar el incipiente segmento de capital riesgo del Africa Subsahariana y crear más de 1 100 empleos para mujeres y jóvenes en las pequeñas empresas participadas.

El fondo responsAbility Access to Clean Power tiene como objetivo ayudar a paliar el déficit de acceso a la electricidad invirtiendo en compañías de energía solar no conectadas a la red eléctrica. El 60 % de los beneficiarios de la capacidad final de 171 MW viven en el África Subsahariana y el BEI invertirá 18 millones de dólares en el fondo para apoyar estas operaciones en con cargo al Instrumento de Acción por el Clima y el Medio Ambiente.

El fondo Evolution II prevé invertir en 13 proyectos de energía renovable y eficiencia energética en toda la región del África Subsahariana, con una capacidad total de 900 MW, que generarán 1 150 gigavatios-hora al año. El BEI invertirá 30,5 millones de euros en el fondo con cargo al Instrumento de Acción por el Clima y el Medio Ambiente, con un especial énfasis en el África Occidental.

CARIBE

Un préstamo de 50 millones de dólares va a ayudar a reconstruir el Aeropuerto Internacional Princesa Juliana de San Martín, que resultó gravemente dañado por los huracanes María e Irma. Las obras volverán a situar la capacidad del aeropuerto en los niveles previos al desastre, e incluso la aumentarán, pasando de 800 000 pasajeros a una capacidad potencial de 2,2 millones al año, y le permitirán soportar futuros fenómenos meteorológicos extremos.

El BEI invertirá 4,3 millones de dólares en el MGM Sustainable Energy Fund, que promueve proyectos de energía renovable en el Caribe. En todo el mundo, las empresas participadas del fondo generarán energía eléctrica suficiente para casi 220 000 hogares.

El BEI destinará 50 millones de dólares a proyectos de reconstrucción post-desastre y de infraestructuras resilientes en cuatro provincias de la República Dominicana. Uno de estos proyectos será la construcción de 1 200 viviendas sociales. Esta es la primera operación de este tipo en el país. Véase la aquí para más información.

REGIONAL - ESTADOS ACP

Una inversión del BEI de 50 millones de euros en el fondo EDFI European Financing Partners movilizará financiación por valor de 266 millones de euros para pymes en todas las regiones ACP en forma de préstamos, capital, cuasicapital y garantías.

Una inversión de 11,5 millones de dólares en el Women’s World Banking Capital Partners Fund movilizará 2,6 millones en microcréditos para mujeres emprendedoras en toda África.

En el marco del Instrumento de Microfinanciación ACP se prestarán 6 millones de euros a Alterfin. Los préstamos derivados que concederán a instituciones microfinancieras generarán 59 556 préstamos a microemprendedores por un importe medio de 440 euros y ayudarán a salvaguardar 19 227 puestos de trabajo.

En el marco del Mecanismo de Financiación para Pequeños Agricultores de países ACP, el BEI prestará a Pride 5 millones de euros. Esto ayudará a la institución microfinanciera de Uganda a conceder 39 220 préstamos a pequeños agricultores, el 40 % de los cuales se concederán a mujeres.

También gracias al Mecanismo de Financiación para Pequeños Agricultores de países ACP, e igualmente en Uganda, se prestarán 10 millones de euros al Centenary Rural Development Bank, que ayudarán a mantener 33 692 puestos de trabajo.

El BEI participará con 15 millones de dólares en la ampliación de capital del The Currency Exchange Fund, TCX. El fondo tiene como objetivo mejorar la capacidad de préstamo en divisa local en toda África.

El BEI prestará 120 millones de dólares al Trade and Development Bank para inversiones en proyectos de acción por el clima y de pequeñas empresas. Esto proporcionará financiación a largo plazo a empresas del África Subsahariana con plazos más largos que los tradicionalmente disponibles. La inversión ayudará a conservar 3 470 empleos.

PACÍFICO

Un préstamo de 24 millones de euros a BCI tendrá como beneficiarias últimas a empresas muy pequeñas y remotas de Nueva Caledonia. Esto permitirá conceder préstamos por un importe medio de 35 700 euros y mantener 1 484 puestos de trabajo. Véase la aquí para más información.


PERFIL DE FIRMAS EN 2019

FIRMAS DE 2019 POR FONDOS APLICADOS


La inversión total del BEI en el África Subsahariana, el Caribe y el Pacífico, los Países y Territorios de Ultramar y la República de Sudáfrica fue de 1 355 millones de euros en 2019 (2018: 1 572 millones de euros). Las aprobaciones sumaron un total de 1 895 millones (2018: 1 925 millones), mientras que los desembolsos alcanzaron los 816 millones (2018: 643 millones de euros).

El Banco suele financiar al sector privado, que es una prioridad para las regiones ACP, con cargo al Instrumento de Ayuda a la Inversión ACP, que se financia a través del Fondo Europeo de Desarrollo. Por lo general, los recursos propios del BEI se utilizan para financiar operaciones del sector público, a menudo proyectos de infraestructuras, que actúan como motores de desarrollo del sector privado. La Dotación para la Financiación de Impacto es un mecanismo separado del Instrumento de Ayuda a la Inversión que se utiliza para operaciones del sector privado que entrañan un riesgo más alto, pero con potencial para tener un mayor impacto. Estos riesgos pueden ser de carácter geográfico o sectorial.

De los 1 355 millones de euros firmados, 658 millones de euros procedieron del Instrumento de Ayuda a la Inversión ACP, que incluye los 85 millones de euros de la Dotación para la Financiación de Impacto. Otros 496 millones de euros provinieron de los recursos propios del BEI y del Paquete de Infraestructuras ACP. Por último, los 101 millones de euros restantes se invirtieron con cargo a los instrumentos con riesgo propio del BEI, a través del Instrumento de Acción por el Clima y el Medio Ambiente.

El Banco también aprobó inversiones por valor de 100 millones de euros en la República de Sudáfrica, donde los proyectos se financian a través de una dotación específica para este país del Mandato para Préstamos en el Exterior gestionado por el BEI, y no con cargo al Instrumento de Ayuda a la Inversión ni a los recursos propios del BEI.

Con 472 millones de euros, los servicios financieros y las líneas de crédito representaron la mayor parte de las operaciones firmadas en las regiones ACP en 2019, siendo agua potable y saneamiento (232 millones de euros), energía limpia (206 millones de euros) y transporte (199 millones de euros) las siguientes partidas en cuanto a importes.

El sector privado fue el destinatario del 57 % de nuestra inversión en 2019, con 663 millones de euros, mientras que los proyectos del sector público recibieron 491 millones de euros, lo que supone el 43 % restante. Esta cifra no incluye proyectos financiados a través del Instrumento de Acción por el Clima y el Medio Ambiente, todos ellos centrados en el sector privado, pero que también pueden realizarse fuera de las regiones ACP.

APROBACIONES, FIRMAS Y DESEMBOLSOS EN ACP Y PTU DE TODAS LAS FUENTES DE FINANCIACIÓN (EN MILLONES DE EUROS)


FIRMAS POR REGIÓN EN 2019


DESGLOSE POR SECTOR DE ACTIVIDAD


DESGLOSE POR INSTRUMENTO FINANCIERO


INNOVACIÓN VERDE PARA LAS REDES DE TELEFONÍA MÓVIL DE GUINEA

La digitalización está resultando ser una piedra angular del desarrollo en el África Subsahariana, al tiempo que refuerza los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La ampliación de las redes en todo el continente ayudará a conectar a más gente y a crear oportunidades para los grupos desatendidos. El BEI prestó 30 millones de dólares para contribuir a la ampliación de la cobertura de la telefonía móvil en Guinea.

Como muchos países en el África Subsahariana, Guinea tiene una buena cobertura por redes de telefonía móvil, algo esencial para el desarrollo económico y para conectar a las personas a servicios digitales que pueden mejorar sus vidas. No obstante, Guinea también tiene un problema de sobrecarga en la red eléctrica. La demanda de electricidad está creciendo demasiado deprisa para que sea atendida con la capacidad instalada, por lo que se producen cortes de suministro frecuentes. Las torres de telefonía móvil necesitan estar conectadas a la red eléctrica para funcionar. Durante las interrupciones del suministro eléctrico, también se corta la señal móvil, a menos que el repetidor en cuestión tenga un generador de emergencia. Para resolver este problema, Orange Guinée está cambiando la tecnología que sustenta su negocio, para tener un suministro de electricidad más fiable, garantizar el acceso a la red y reducir las emisiones contaminantes.

TERRENO COMPLICADO

«Orange tiene 1 500 repetidores en todo el país, pero dar cobertura en todo su territorio y prestar servicio a una población de 12,4 millones de personas es un desafío en sí mismo», afirma Eli Mattar, Director de Estrategia de IPT Powertech. IPT Powertech Guinea es responsable de la ejecución de las tareas de mejora de la red, instalación por instalación. «Damos cobertura a la totalidad del país, sea cual sea su orografía, desde montañas, bosques y terrenos abruptos hasta ríos, lagos y océanos». IPT Powertech empezó fabricando baterías para automóviles, pero expandió su actividad a las telecomunicaciones a mediados de los noventa, y la tecnología de baterías ha sido un elemento clave para su éxito en la construcción de dicha infraestructura.

• Torres de telefonía móvil que funcionan con energía solar transmitirán la señal móvil en Guinea

• Infraestructura innovadora para millones de personas

• Evitar consumo de diésel protegerá el medio ambiente


En infraestructura de telecomunicaciones, la empresa se centra en dos elementos clave: energía renovable y eficiencia energética. Dado que las torres de telefonía móvil tienen que estar permanentemente conectadas a la red eléctrica y que el suministro de electricidad no es fiable en Guinea, actualmente la mayoría de las torres también están conectadas a generadores diésel, además de a la red eléctrica. El nuevo sistema aliviará dicha carga, lo que reducirá considerablemente la necesidad de generadores, lo cual, a su vez, disminuirá drásticamente las emisiones.

«Instalamos paneles fotovoltaicos en los repetidores, lo que permite reducir en más de un 80 % el consumo de diésel en la red», explica Mattar. Estos paneles aseguran el funcionamiento de las instalaciones cuando hay sobrecarga en la red eléctrica. En las zonas más afectadas, solo hay electricidad entre 6 y 12 horas al día. Todas estas instalaciones necesitan un sistema de suministro eléctrico de emergencia permanente y eso es lo que proporcionan los paneles solares, al recargar las baterías que mantienen los repetidores en funcionamiento.

DESCONEXIÓN DE LA RED ELÉCTRICA

El Gobierno de Guinea no tiene previsto ampliar la red eléctrica del país. Así pues, de momento se están instalando nuevos repetidores sin conexión a la red para reforzar también la red móvil, ampliando la cobertura en las zonas rurales con servicio escaso o nulo y mejorando la intensidad de la señal en las urbanas. «Estas nuevas instalaciones suponen todo un reto en términos de suministro energético y mantenimiento preventivo. Con esta operación, se evitará el consumo de 10,7 millones de litros de diésel», señala Mattar. Para mitigar estos problemas, el equipo utilizado es eficiente y está diseñado para durar mucho tiempo, minimizando el desperdicio de energía y la necesidad de piezas de repuesto. También hay un beneficio indirecto. «Estamos reduciendo las emisiones y los residuos, al disminuir las actividades de explotación necesarias», añade. «Esto incluye los desplazamientos semanales para mantener los generadores diésel, cambiar el aceite y sustituir piezas».

IMPACTO EN EL DESARROLLO

La penetración de la telefonía móvil en África sigue creciendo. Las plataformas digitales están creando oportunidades para emprendedores, start-ups (empresas emergentes) y firmas con actividades en muchos sectores diferentes, al conectarlos instantáneamente con clientes actuales y potenciales. La banca móvil está mejorando la vida de muchas personas, al permitir el pago instantáneo de bienes y servicios. La fiabilidad de las conexiones es crucial para mantener esto en marcha, por lo que este proyecto ayudará a Orange Guinée y a sus clientes.

«Aumenta casi inmediatamente la fiabilidad de la red y reduce los cortes anuales casi a cero, tanto en las zonas urbanas como en las rurales», dice Mattar. Orange Guinée ahorrará dinero, al dejar de tener que invertir en diésel y generadores. Estos ahorros podrán reinvertirse en ampliar la red con equipos nuevos más sostenibles. En 2019, Orange construyó más de 200 repetidores nuevos. En 2020, tiene previsto instalar otros 220.

El BEI cofinancia este proyecto con DEG, la sociedad de inversión alemana, una institución financiera de desarrollo filial del banco KfW. La infraestructura creará oportunidades, potencialmente para miles de personas y reducirá el impacto ambiental. También es sostenible. Las instalaciones son escalables para albergar tecnología 3G, 4G, e incluso 5G sin necesidad de inversiones adicionales desde el punto de vista energético. Orange Guinée estuvo desplegando su red 4G durante todo 2019 y seguirá haciéndolo en 2020.

Estos desarrollos serán cada vez más necesarios a medida que las empresas se expanden y se generalizan los servicios en línea y móviles. Al invertir en este proyecto, el BEI ayuda a los empresarios guineanos y a una generación emergente a disponer de las plataformas necesarias para crear sus oportunidades.

LA RESILIENCIA DE LAS COMUNIDADES EMPIEZA POR CASAS RESILIENTES

La República Dominicana es vulnerable tanto a terremotos como a fenómenos meteorológicos extremos. El BEI prestará 50 millones de dólares para ayudar a financiar infraestructuras resilientes. El programa aunará los esfuerzos de varios ministerios, instituciones financieras y organizaciones. Las obras comenzarán en 2020.

En 2016, el huracán Matthew barrió las provincias del norte de la República Dominicana, provocando a su paso graves daños en carreteras, puentes y viviendas. Las inundaciones de las mareas altas dejaron inservibles grandes extensiones de tierra agrícola. Miles de personas vieron sus casas destruidas, a menudo sin posibilidad de reparación.

Con el avance del cambio climático, es probable que los huracanes sean más frecuentes e intensos. La República Dominicana ha puesto en marcha un programa para restablecer los servicios sociales y reconstruir las infraestructuras esenciales en las provincias de Monte Cristi, Espaillat, Puerto Plata y Duarte, que sufrieron los mayores estragos del huracán Matthew. Las tres primeras bordean el Océano Atlántico en la costa norte de la República Dominicana. Su proximidad al océano las hace especialmente vulnerables. Duarte, una de las provincias más importantes desde el punto de vista agrícola, está en el interior, pero se halla bajo la amenaza de desbordamientos masivos de la presa en el río Yuna.

Esta operación está cofinanciada por la Unión Europea, a través del Instrumento de Ayuda a la Inversión del Caribe y el BEI. Sus objetivos son financiar la reconstrucción de infraestructura esencial perdida a causa de desastres naturales: carreteras, puentes, infraestructura urbana y vivienda. Esta infraestructura se construirá para ser más resiliente y se mejorará la resiliencia global al cambio climático de las provincias mediante la prevención de inundaciones y un mejor uso de la tierra.

PRIORIDAD A LA VIVIENDA

La vivienda es el componente principal del programa. Emerson Vegazo es el director general de la Dirección General de Cooperación Multilateral, la entidad de la República Dominicana responsable de la ejecución de proyectos respaldados por la Unión Europea y otros organismos internacionales de financiación. Dice que la razón por la que el parque de viviendas sufrió los daños más importantes es bastante sencilla: los asentamientos humanos suelen estar a lo largo de los ríos y en las regiones costeras, es decir, en las zonas más peligrosas y vulnerables, donde es más probable que se produzcan inundaciones y corrimientos de tierra.

Alejarse de estos lugares es un desafío en sí mismo, pero necesario para tener comunidades más resilientes. En cuanto a la vivienda, se construirán unas 1 000 unidades nuevas. Esta es la primera inversión del BEI en viviendas sociales resilientes al cambio climático en países ACP. Entre 4 000 y 5 000 personas se beneficiarán de estas viviendas nuevas y Vegazo señala que se dará prioridad a los miembros económicamente más vulnerables de la comunidad. «Estamos pensando en hogares monoparentales, así como en familias con muchos niños o jóvenes. Es preciso atender las necesidades de todos. Eso es muy importante para nosotros, especialmente en familias con mujeres al frente. Las familias monoparentales son ya una prioridad para el Gobierno».

ESCALABLES Y SEGURAS

Las nuevas viviendas se construirán con estándares de calidad más altos que los aplicados anteriormente. Vegazo indica que las casas antiguas por lo general no reunían los requisitos básicos, como un techo adecuado, paredes sólidas, saneamiento interior, agua potable, tomas de corriente y acceso a servicios de telecomunicaciones. «Estamos incorporando todos estos elementos para establecer un estándar de vivienda que la gente que está construyendo su propia casa pueda seguir», explica Vegazo. «Se trata de un modelo de construcción que la comunidad puede incorporar a su cultura». Esta alusión a la cultura es un punto importante. Estas nuevas viviendas funcionan mejor como casas individuales, pero también encajan en una estructura comunitaria más amplia. Evitan el hacinamiento y protegen a las personas de los desastres naturales cuando estos ocurren. Su diseño permite una evacuación rápida. En caso de terremoto, habrá lugares seguros y mecanismos de gestión de residuos. Las aguas residuales reciben un tratamiento adecuado para evitar la contaminación. El diseño es a la vez replicable y escalable, no solo a nivel público en cuanto programa público, sino también a un nivel individual y de ámbito privado: se anima a las personas que están construyendo sus propias casas a que sigan el mismo diseño.

• El proyecto presta más atención a las personas más pobres y vulnerables

• Brinda seguridad a las familias monoparentales

• Mejora la sostenibilidad de las comunidades de la República Dominicana


UN MODELO A SEGUIR

Este programa es mucho más que la reconstrucción de viviendas, carreteras y puentes dañados. Según Vegazo, resiliencia implica también un cambio de cultura y la necesidad de equipar a las personas y comunidades vulnerables. «El cambio real no radica en la construcción de obras, sino en la unificación de la cultura», añade Vegazo. El programa aúna los esfuerzos de diversos actores, desde el Ministerio de Economía hasta el Ministerio de Obras Públicas y el Instituto Nacional de la Vivienda de la República Dominicana. Esta respuesta conjunta es ideal para mejorar la resiliencia al cambio climático y a los desastres naturales.

APOYANDO A LAS MUJERES EMPRENDEDORAS DE UGANDA, AHORA Y SIEMPRE

El Banco de Desarrollo de Uganda ayuda a las pequeñas empresas del país a desarrollarse con préstamos en condiciones ventajosas que los bancos comerciales no suelen conceder. La entidad ha puesto en marcha un nuevo programa de inversión dirigido a las mujeres emprendedoras de Uganda. El BEI apoya sus esfuerzos a través de la iniciativa SheInvest for Africa.

Cerca del 39 % de las empresas de Uganda son propiedad de mujeres, pero reciben solo el 9 % del crédito comercial. En general, las mujeres están infrarrepresentadas en lo que respecta a servicios financieros e incluso banca móvil, teniendo un 40 % menos probabilidades que los hombres de ser titulares de una cuenta bancaria. Solo el 25 % de las mujeres utilizan dinero móvil. La Estrategia Nacional de Inclusión Financiera de Uganda pretende cambiar esta situación. El Banco de Desarrollo de Uganda (UDBL, por sus siglas en inglés) está a la vanguardia de estos esfuerzos y el BEI le está ayudando con una línea de crédito de 15 millones de euros, concedida en el marco del Instrumento de Financiación Regional para Pymes de África Oriental.

SUPERANDO RETOS PARA CUMPLIR 2X CHALLENGE

A las pequeñas empresas de Uganda les resulta difícil obtener la financiación que necesitan para crecer y evolucionar. Los tipos de interés son generalmente altos en el país, y los plazos de los préstamos no son suficientemente largos. Aquí es donde intervendrá el UDBL: «Proporcionaremos financiación a tipos de interés asequibles», dice Patricia Ojangole, la directora general de la entidad. La misión del UDBL es ayudar a desarrollar el sector privado de Uganda.

• El proyecto ayudará a reducir la pobreza en Uganda

• Respaldo financiero y asesoramiento para empresas propiedad de mujeres

• Estas compañías generarán empleo y crecimiento económico


Esta operación con el UDBL es precisamente el tipo de iniciativa para el que se creó 2X Challenge. 2X Challenge es un compromiso por parte de las instituciones de financiación del desarrollo de movilizar 3 000 millones de dólares para invertir en el empoderamiento económico de las mujeres hasta finales de 2020. El objetivo de 2X Challenge es hacer avanzar a las mujeres como empresarias, líderes empresariales y empleadas, mejorar sus vidas y aumentar sus oportunidades. Esta línea de crédito cumple el criterio de 2X Challenge de asignar al menos el 30 % de una línea de crédito o fondo de inversión a empresas propiedad de o dirigidas por mujeres, como parte de un esfuerzo general para mejorar la igualdad de género.

Para el UDBL, esto es la piedra angular de su plan. «Hacemos algo más que proporcionar financiación», señala Ojangole. «Nos centramos en el desarrollo del capital humano y en la evolución holística de las empresas. De un lado, nuestra unidad de preparación de proyectos colabora con el gobierno y el sector privado en la viabilidad del proyecto. De otro, nuestra división de asesoramiento ayuda a nuestros clientes a desarrollar una mejor gobernanza interna. Esta ayuda se destina a las empresas más grandes. También estamos elaborando un programa para prestar servicios de orientación y de formación a empresas de nueva creación».

TODOS LOS SECTORES SON BIENVENIDOS

El UDBL cuenta con 115 empresas en su cartera. Provienen principalmente de cuatro sectores diferentes: agricultura y agroindustria, manufacturero, turismo y desarrollo del capital humano, que consiste en centros de formación profesional y de enseñanza para adultos y escuelas para niños. Dentro de estos sectores, hay una gran diversidad. Prestan apoyo no solo a casas de alojamiento turístico, fabricantes de colchones, hospitales, escuelas de enfermería y facultades de medicina e institutos de formación profesional, sino también a cooperativas agrícolas y empresas en las cadenas de valor de la agroindustria. «Tenemos clientes dirigidos por mujeres en todos los sectores», dice Ojangole, «y estamos poniendo en marcha iniciativas para ayudarles a evolucionar».

El mayor número de empresas gestionadas por mujeres en la cartera del UDBL se encuentra en agricultura y agroindustria, aunque con excepciones destacables. Delight Supplies es el principal distribuidor de cosméticos y productos de belleza de Uganda, y sirve a clientes en todo el país desde sus instalaciones en Kampala. Crest Foam fabrica colchones y almohadas, que vende dentro y fuera de Uganda. Estas dos empresas están a cargo de mujeres y pueden servir de ejemplo a otras.

UNA OFERTA ALTERNATIVA

La filosofía del UDBL para ayudar a mejorar la igualdad de género en Uganda va más allá de proporcionar financiación a empresas propiedad de o dirigidas por mujeres. «Para promover la capacitación de las mujeres, necesitamos diseñar programas especiales y financiar productos que se ajusten a las necesidades y circunstancias de las mujeres», sostiene Ojangole. El UDBL tiende a trabajar directamente con empresas más grandes. En general, para las de menor tamaño, el UDBL pone a disposición fondos para préstamos derivados a través de instituciones microfinancieras con presencia y experiencia local y regional.

En ambos casos, Ojangole estudia maneras de hacer más para prestar apoyo a las mujeres. «En el caso de pymes y empresas de nueva creación dirigidas por mujeres emprendedoras, necesitamos estudiar cómo diseñar alternativas a los requisitos de garantía para las mujeres», explica. Este es un punto importante. A las dueñas de empresas sin propiedades inmobiliarias les puede resultar muy difícil obtener crédito por falta de avales o garantías. A menudo, esos activos existen pero son propiedad o están inscritos a nombre de varones. Para respaldar a las mujeres, tiene que haber alternativas a estas garantías reales, o bien reducir los requisitos de colateral a la hora de conceder préstamos. «También necesitamos programas de orientación específicos para desarrollar sus capacidades de gestión, así como proporcionarles acceso a plataformas de intercambio de información y conocimientos relacionados con su sector y negocio».

2X Challenge tiene una visión holística del apoyo y empoderamiento de las mujeres. Brinda oportunidades a emprendedoras y otras mujeres dispuestas a asumir riesgos, pero su finalidad es igualmente dotar a un mayor número de mujeres de las herramientas que necesitan para incorporarse al mercado de trabajo formal y desempeñar funciones directivas. Los objetivos del UDBL para los próximos años coinciden con estas ambiciones, y este es un paso lógico. Invirtiendo en las mujeres, invertimos en todos nosotros.

REDUCIENDO LA BRECHA CIUDAD/CAMPO

La economía de Nueva Caledonia está dominada por la capital, Numea, y las empresas de zonas más remotas del territorio no siempre pueden obtener los fondos que necesitan para crecer. El BEI está ayudando a Banque Calédonienne d’Investissement a cambiar esta situación.

Las empresas de Nueva Caledonia son producto de su ubicación. El archipiélago está situado en la parte suroeste del Océano Pacífico. Los países más cercanos son Vanuatu y Australia. Nueva Caledonia tiene tres provincias: las provincias del Norte y del Sur en la isla principal, Grande Terre, que es alargada y estrecha, y la provincia Islas de la Lealtad, que agrupa a las islas más pequeñas que rodean Grande Terre. En la Provincia del Sur se encuentra la capital, Numea, donde viven dos tercios de los 280 000 habitantes de Nueva Caledonia. Numea creció al calor de la minería del níquel, al ser el emplazamiento más adecuado para construir un puerto. En la actualidad, es donde se encuentran casi todas las principales empresas de Nueva Caledonia. Fuera de la capital y sus alrededores, la vida puede ser difícil para los propietarios de pequeñas empresas, algo que está intentando cambiar Banque Calédonienne d’Investissement (BCI). «El paisaje económico fuera de la Provincia del Sur es muy rural», explica Jean Bourrelly, director general del BCI. «Hay una división nítida norte/sur, si bien, al ser la isla alargada y estrecha, también hay una brecha este/oeste. El norte es rural; el sur está más urbanizado; la costa oeste tiende a ser suave, mientras que en el este abundan los acantilados escarpados».

• El proyecto ayudará a combatir la pobreza rural en Nueva Caledonia.

• Las empresas receptoras de inversiones crearán puestos de trabajo.

• El proyecto reducirá las desigualdades en las zonas remotas de las islas.


UN ENFOQUE INTEGRAL

Fuera de Numea, a las empresas les puede costar encontrar oportunidades de desarrollo. «Simplemente, no hay el mismo potencial de crecimiento en la Provincia del Norte, ni en las Islas de la Lealtad», se lamenta Bourrelly. «La idea de empresas con 30 o más empleados que orienten su negocio a toda la isla, simplemente no es realista aquí». Lo que sí que es realista, no obstante, es tener ambiciones que están más cerca de casa. Hay un montón de empresas pequeñas que pueden proporcionar servicios locales y ampliar su base de clientes, pero no tienen los medios para invertir en su negocio. Estas son las empresas a las que se dirigen los esfuerzos del BCI. «Las compañías de Numea pueden aspirar a operar en todo el territorio, algo fuera del alcance de las norteñas y más aun de las empresas de las Islas de la Lealtad. Así, por ejemplo, un profesional del vidrio que vive en Numea, puede conseguir trabajo en cualquier lugar del territorio. En cambio, un norteño no va a tener esa oportunidad en la capital, y esto es lo que vemos que les sucede a muchos artesanos y trabajadores cualificados».

Podría decirse que esta es la diferencia entre el BCI y otros bancos que operan en Nueva Caledonia. La entidad se esfuerza por convertirse en socio financiero de todos los habitantes del territorio, residan donde residan, estando dispuesta a asumir riesgos financiando a empresas de reciente creación o que operan en sectores desatendidos. Empieza concediendo préstamos pequeños para que las pymes puedan ampliar su oferta a la clientela local, pero su actividad va más allá. «Nuestro objetivo es impulsar el desarrollo de este territorio lo mejor que podemos, ayudar a cuantas personas podamos. Ese es nuestro ADN», señala Bourrelly. Este es el segundo préstamo del BEI al BCI en los últimos años. El énfasis en las pymes supone un ligero cambio de dirección con respecto al préstamo anterior, mediante el cual el BEI ayudó a financiar un amplio abanico de iniciativas, entre las que figura una pequeña planta de energía solar y una huerta-mercado, donde las hortalizas se cultivan y se venden in situ.

SECTORES DE LOS QUE HABRÁ QUE ESTAR PENDIENTES

Además de planificar el apoyo a empresas que prestan servicios locales esenciales y son una verdadera alternativa a los grandes operadores de Numea, el BCI también desea expandir su actividad a sectores nuevos de la economía con escasos servicios, siendo el turístico uno de ellos. El archipiélago lleva décadas como destino turístico, pero sin explotar todo su potencial. Hay algunos complejos hoteleros medianos y grandes. También los hay más pequeños, pero las alternativas a los primeros son escasas. «Aquí hay un auténtico potencial», indica Bourrelly. «Además, hablo de personas que creen oportunidades para sí mismas, pero también para Nueva Caledonia en general». Mucha gente ha tenido la idea de crear hostales y casas rurales, pero se ha topado con un obstáculo insalvable: conseguir financiación para acometer las obras necesarias.

Con esta línea de crédito, más gente podrá hacerlo, ya sea como fuente de ingresos principal o como proyecto secundario. Bourrelly afirma que el BCI podría ofrecer colaboración a un número sustancial de mujeres emprendedoras de esta manera. «En el caso de nuestra cartera de préstamos pequeños, la proporción de préstamos a hombres y mujeres es prácticamente similar», explica. «Poner una casa de huéspedes es una idea que se les suele ocurrir más a las mujeres, al estar a cargo del hogar, ven ahí una manera de mejorar la vida de ellas mismas y de sus familias. El BCI está ahí para ayudar con esos proyectos».

Cuando Bourrelly indica que las islas no están explotando todo su potencial turístico, no está pensando solo en más alojamientos. «Quizá sea mi opinión personal, pero estas tierras son preciosas. Especialmente las Islas de la Lealtad. La laguna es una de las más sorprendentes del mundo. Se puede hacer mucho más para atraer turistas». Los residentes locales con ideas siempre pueden acudir al BCI. En el pasado, la entidad apoyó a empresas pesqueras unipersonales, pero hay otras muchas más formas de que los barcos aprovechen la ubicación de las islas. «Tenemos muchos recursos naturales. La laguna podría explotarse para el turismo. El mar que nos rodea es rico y diverso. La economía azul es algo que tenemos que considerar en términos de pesca y acuicultura sostenibles».

INTENTANDO ALGO NUEVO

El BCI está dispuesto a arriesgarse para mejorar la vida en todos los territorios de Nueva Caledonia. Es el banco más susceptible de financiar empresas de nueva creación y, a medida que sus clientes evolucionan, también lo hace su relación con esos clientes. «A menudo oímos a gente decir que no habrían podido poner su negocio si no hubiera sido por nosotros, que éramos el único banco dispuesto a apoyarles al principio», comenta Bourrelly. En el BEI hacen el esfuerzo de conocer a los clientes, por lo que las aprobaciones de préstamos son algo más que un ejercicio de marcar casillas. «Tenemos clientes que llevan con nosotros 15 o 20 años», añade. «A veces han creado una pequeña empresa y han tenido mucho éxito en su nicho de mercado, pero les apetece probar en una actividad nueva. Puede ser algo completamente diferente, pero sabemos que tienen el don empresarial y la capacidad de hacerlo funcionar».

Aquí es donde el BCI marca la diferencia, y así es como apoyará a los remotos, pero ambiciosos, empresarios de Nueva Caledonia. Los préstamos a pequeñas empresas no son algo frecuente en todos los territorios del archipiélago, pero el BCI es un banco que se esfuerza por poner a disposición este tipo de financiación. «Conocemos el territorio», dice sonriendo Bourrelly. «Queremos ver a más empresas nacer y crecer en todas partes: especialmente en las islas y en el norte del país. Financiaremos cualquier proyecto viable, sea quien sea su promotor. ¡Estamos abiertos a todos!»


ASOCIACIONES
INSTITUCIONES HOMÓLOGAS

El BEI es el banco de la Unión Europea. Nuestros accionistas son los Estados miembros de la UE, y son estos Estados miembros los que definen nuestro enfoque con respecto a los proyectos que financiamos, al tiempo que ayudan a orientar nuestras políticas. El BEI no podría financiar este gran número de proyectos sin el respaldo de los Estados miembros de la UE y la Comisión Europea. Esto es aplicable tanto a las operaciones del Instrumento de Ayuda a la Inversión como a las financiadas con recursos propios. También colaboramos con otras instituciones. En este apartado, analizamos la cooperación del BEI con otras entidades para incrementar de diferentes formas su impacto en el desarrollo.

En el contexto de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París, los bancos multilaterales de desarrollo se comprometen a impulsar la financiación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la lucha mundial contra la crisis climática, atrayendo igualmente la inversión del sector privado. Al tratar de movilizar financiación de entidades financieras tanto públicas como privadas, los bancos multilaterales de desarrollo prestan atención a las normas, la calidad y el impacto de las inversiones: por ejemplo, los impactos ambientales y sociales y la gobernanza, el mejor uso estratégico de recursos financieros escasos en condiciones favorables y la orientación hacia los segmentos más pobres y vulnerables de la población.

Las infraestructuras siguen estando entre las principales prioridades mundiales. La presidencia del G20 de 2019, ostentada por Japón, se centró en las infraestructuras de calidad. La actual presidencia de Arabia Saudita ampliará ese enfoque creando un marco en materia de infraestructuras y tecnología que analice cómo combinar mejor las infraestructuras físicas y las tecnologías digitales para conseguir un mayor impacto y valor. Bajo el paraguas del grupo de trabajo dedicado a Infraestructuras del G20, los bancos multilaterales de desarrollo intercambiarán conocimientos mediante la plataforma de colaboración sobre infraestructuras. Estas actuaciones se suman a las actividades permanentes relacionadas con normas en materia de garantías, datos y elaboración de proyectos de los bancos multilaterales de desarrollo. Estos últimos también están analizando la armonización de indicadores de sostenibilidad y mitigación de riesgos.

El BEI está desempeñando además un papel importante en la labor internacional destinada a mitigar los efectos de la migración. El BEI puede seguir contribuyendo a la Agenda Europea sobre Migración y otras actuaciones internacionales para aumentar la resiliencia frente a crisis y perturbaciones económicas, incluidas las derivadas de desplazamientos masivos forzosos. Esto implica que el BEI se centre en las necesidades de inversión a largo plazo de los países de origen, tránsito y destino de migrantes y personas desplazadas por la fuerza. Nuestra función no consiste en frenar o detener las migraciones, sino en contribuir al crecimiento económico sostenible.

Hasta el momento, el BEI ha desempeñado una función esencial a la hora de orientar a la comunidad de bancos multilaterales de desarrollo en los ámbitos de la migración y los desplazamientos forzosos. La plataforma conjunta de coordinación sobre migraciones y desplazamientos forzados de los bancos multilaterales de desarrollo refuerza la cooperación y facilita el avance hacia un mayor impacto global en el desarrollo en dichos ámbitos. La secretaría de esta plataforma está gestionada conjuntamente por el BEI y el Banco Mundial. Los bancos multilaterales de desarrollo miembros han mejorado la cooperación en cuatro áreas principales: marcos comunes, intercambio de conocimientos y datos, coordinación operativa e instrumentos financieros.

La coordinación entre los bancos multilaterales de desarrollo es además especialmente intensa en el ámbito de la acción por el clima. El BEI supervisa la financiación de las acciones por el clima usando definiciones creadas y armonizadas en cooperación con instituciones homólogas. Los bancos multilaterales de desarrollo han establecido cinco principios voluntarios: 1) poner en marcha estrategias para abordar los fenómenos climáticos; 2) gestionar los riesgos relacionados con el clima; 3) promover objetivos climáticos inteligentes; 4) mejorar el rendimiento de las actuaciones por el clima; y 5) asumir responsabilidades con respecto a la acción por el clima. Como parte de esos esfuerzos, los bancos de desarrollo están elaborando un enfoque común para cumplir los objetivos establecidos en el Acuerdo de París.

LA FAMILIA UE

En su condición de Banco de la Unión Europea, el BEI desempeña un papel clave en la promoción y aplicación de las políticas de la UE dentro y fuera de la Unión. En los países ACP, el BEI está totalmente en línea con las políticas exterior y de desarrollo de la UE, así como con los objetivos específicos establecidos en el Acuerdo de Cotonú ACP-UE.

El Banco participa en debates estratégicos y técnicos con contrapartes del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) de la Unión Europea, la Dirección General de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Comisión Europea (DG DEVCO) y la Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros (DG ECFIN), así como algunas otras direcciones para aumentar la cooperación en la región ACP e identificar sinergias de financiación conjunta y combinación de recursos. Esta labor incluye reuniones anuales de coordinación por región con los departamentos geográficos de DG DEVCO, junto con representantes del Servicio Europeo de Acción Exterior, así como debates sobre sectores prioritarios y cuestiones estratégicas de prioridad horizontal, como las negociaciones post-Cotonú.

La cooperación con la Comisión Europea y el SEAE es igualmente fuerte a nivel de país. La incorporación de oficinas locales del BEI en el seno de las delegaciones de la UE en el caso de los países situados fuera de la UE, al igual que la expansión global de la red de oficinas en el exterior del BEI ha redundado en una cooperación mucho más estrecha, especialmente sobre el terreno. El Banco ha participado en varios elementos de la Alianza África-Europa para la Inversión y el Empleo Sostenibles, en particular en los grupos de trabajo sobre economía digital, transporte y energía sostenible – sectores en los que el BEI cuenta con una sólida trayectoria de inversión. La idea que subyace a esta Alianza es, en última instancia, construir un acuerdo de libre comercio continental entre África y la Unión Europea. En la entrevista a la comisaria Jutta Urpilainen que se incluye en la aquí de este informe se analiza de manera más completa.

«ES EL MOMENTO DE FORJAR ALIANZAS MÁS EFECTIVAS» – ENTREVISTA A JUTTA URPILAINEN

Jutta Urpilainen fue nombrada comisaria de Asociaciones Internacionales de la UE en la Comisión de Ursula von der Leyen, cargo que asumió el 1 de diciembre de 2019. En esta entrevista, Urpilainen nos indica cuáles son sus prioridades principales para los próximos años, la importancia de objetivos transversales como hacer frente a la emergencia climática y potenciar el apoyo a mujeres y niñas, así como la importancia de que las instituciones cooperen entre sí.

Ha comentado usted que su compromiso con la Unión Europea se remonta a su juventud. ¿Qué motivó dicho compromiso? ¿Cómo ha ayudado la Unión Europea a definir su visión del mundo?

La caída del Muro de Berlín fue una experiencia generacional. El contraste entre la realidad que suponía el Telón de Acero y la ampliación del ámbito de democracia y libertad me impactaron mucho. Desde que era una joven estudiante, me esforcé enormemente por defender una Europa fuerte y unida como una fuerza mundial positiva. Por supuesto, participé activamente en la campaña a favor de la incorporación de Finlandia a la Unión Europea. Mientras trabajaba en el Movimiento Europeo, en otras organizaciones de la sociedad civil y en actividades políticas, reflexioné mucho sobre el papel de la Unión Europea en el mundo.

También ha hablado de la importancia de la cooperación y las alianzas en favor del desarrollo. ¿Puede darnos algún ejemplo de su experiencia antes de ser comisaria?

En muchos sentidos, mi carrera política en Finlandia me preparó para este trabajo. En 2013, asumí la presidencia de la Comisión Nacional de Desarrollo Sostenible. Fue un ejemplo real de cooperación fructífera entre actores de la administración, la sociedad civil y el sector privado. Como miembro del Parlamento finlandés en 2017, me nombraron Representante Especial del Ministerio de Exteriores en materia de Mediación. La inclusión ha sido una parte esencial de dicha labor, al centrarse en mujeres y jóvenes, que serán una de mis prioridades como comisaria. Mi ámbito de acción geográfico era África, lo que me llevó a países como Etiopía, por ejemplo. Etiopía fue también el primer país que visité como comisaria, acompañando a la presidenta von der Leyen, solo cinco días después de ocupar mi puesto. Ambas creemos que fue importante mostrar nuestro compromiso con una verdadera asociación con África.

Ningún actor en materia de desarrollo debería trabajar solo, porque el déficit de financiación mundial para alcanzar los ODS es ingente. ¿Cómo pueden las asociaciones promover la eficiencia para lograr un mayor impacto en el desarrollo?

No es casualidad que la denominación de mi cargo, «Comisaria de Asociaciones Internacionales», sea distinta de la anterior. Constituye una clara declaración de alejamiento de la narrativa basada en donantes y beneficiarios. El paradigma ha cambiado. Los actores internacionales también han actuado de manera aislada durante demasiado tiempo, a menudo persiguiendo los mismos objetivos pero sin aunar esfuerzos en suficiente medida. Es el momento de que todos, europeos y países asociados, organizaciones internacionales y sociedad civil, organismos de la ONU y actores privados, forjemos asociaciones internacionales más efectivas y significativas. Solo podremos alcanzar nuestras metas comunes si trabajamos juntos.

África es un continente que precisa inversión, pero también es más rico en oportunidades. ¿Qué se puede hacer para fomentar una mayor inversión por parte del sector privado? ¿Y cómo pueden contribuir instituciones como el BEI y la Comisión a dicho cometido?

Aunque la ayuda oficial al desarrollo desempeña y seguirá desempeñando una función esencial en la promoción del desarrollo sostenible en todo el mundo, constituye fundamentalmente un elemento catalizador, y por sí sola no es suficiente. Naciones Unidas ha calculado que las necesidades anuales de financiación para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenibles para 2030 ascienden a 3,5 billones de euros. Para lograrlo, tenemos que hacer partícipes a todos los socios, incluido el sector privado, y aumentar de forma ingente la inversión y movilización de recursos nacionales. Parte de ello consiste en cambiar la narrativa y organizaciones como la nuestra deben desempeñar un importante papel. Pero también podemos tomar medidas más activas para promover la inversión, eso es lo que pretende hacer nuestra Alianza África-Europa para la Inversión y el Empleo Sostenibles. Gracias al compromiso demostrado por el BEI y otros socios con esta Alianza, vamos camino de alcanzar los 4 500 millones de euros en inversiones públicas y privadas para finales de 2020. Estas inversiones generarán empleo y promoverán un desarrollo sostenible. Como es natural, la nueva estrategia integral para África también hará hincapié en la importancia de las inversiones.

La igualdad de género constituye un objetivo transversal: es un ODS en sí misma, pero también es esencial para la correcta consecución de los demás ODS. El BEI ha puesto en marcha la iniciativa SheInvest for Africa como complemento de la labor de la Comisión en este sentido. ¿Cómo se puede intensificar la cooperación?

La labor que está haciendo el BEI a través de la iniciativa SheInvest me parece encomiable. Mi compromiso con la igualdad de género es total, porque durante muchos años ha sido un tema primordial y central de una gran parte del trabajo de la Comisión. Felicito a mi antecesor, el comisario Mimica, por su labor en defensa de la igualdad de género. En septiembre de 2017, por ejemplo, la Comisión puso en marcha, junto con Naciones Unidas, la Iniciativa Spotlight. Este programa de 500 millones de euros está destinado a erradicar toda forma de violencia contra mujeres y niñas mediante la sensibilización, el cambio de actitud y la modificación de la legislación. Spotlight es solo un ejemplo de asociación eficaz que está ayudando a cambiar las vidas de muchas mujeres y niñas de todo el mundo.

La acción por el clima es también un objetivo transversal. Un componente básico del Pacto Verde es que los países asociados intensifiquen las acciones diplomáticas en materia del clima. ¿Cómo puede mejorar la UE el apoyo a la labor de los países asociados para reducir las emisiones y los residuos? Como entidad de financiación, ¿cómo puede el BEI respaldar dicho empeño?

En los últimos años, ha resultado inspirador ver la movilización de los jóvenes para que se frene el cambio climático. La presidenta von der Leyen ha convertido el clima, la biodiversidad y el entorno en cuestiones prioritarias. El cambio climático y los problemas medioambientales deben ser tenidos en cuenta en todo lo que hacemos, también en nuestra colaboración con los países asociados. En la práctica, es un tema que afecta a todos los ámbitos, desde la promoción de las energías no contaminantes y medidas de resiliencia climática a las iniciativas para frenar la deforestación y eliminar los residuos plásticos. Me alegra que se haya designado al BEI como el banco climático de la Unión en una comunicación reciente sobre el Plan de Inversiones para una Europa Sostenible. Para movilizar inversiones sostenibles de todas las fuentes, todas las organizaciones internacionales que trabajan para fomentar la inversión privada deben asegurarse de hacerlo de una forma responsable y consciente de los asuntos climáticos. Así se conseguirá un desarrollo verdaderamente sostenible.

Nos encontramos en la fase de negociación de un acuerdo post-Cotonú. ¿Cuál es la mejor forma de aprovechar los progresos ya realizados?

Hemos acordado un nuevo enfoque y las prioridades esenciales en las que se basará la cooperación de la Unión Europea con los 79 países ACP durante las próximas décadas. Dejando atrás el paradigma basado en donantes y beneficiarios, las actuales conversaciones sobre una nueva asociación entre los países ACP y la UE garantizan que adaptemos nuestra relación a una nueva realidad, haciendo frente a desafíos mundiales como el cambio climático y la paz. Este giro puede tener una gran repercusión, ya que los países de la UE y ACP juntos constituyen más de la mitad de las plazas de representación en Naciones Unidas. En concreto, estos cambios se traducen en una nueva manera de estructurar nuestra cooperación. El futuro acuerdo entre los países ACP y la UE abarca una parcela de trabajo común a todos los países, con los valores y principios que compartimos, que denominamos la «base», y tres asociaciones específicas adaptadas: «UE-África», «UE-Caribe» y «UE-Pacífico».

El BEI lleva casi 60 años desarrollando actividades fuera de la Unión Europea. ¿Cómo pueden utilizarse las capacidades del BEI como parte de la oferta mundial para el desarrollo de la Unión Europea?

Nuestra capacidad para implicar al sector privado y aprovechar sus recursos será uno de los factores principales que determine nuestra capacidad para alcanzar los ODS para el año 2030. La Alianza África-Europa para la Inversión y el Empleo Sostenibles emplea innovadores mecanismos financieros, como los préstamos y las ayudas no reembolsables con recursos combinados y la aportación de garantías de inversión, para eliminar riesgos y de ese modo incentivar las inversiones. Así podemos aprovechar considerablemente más fondos para promover nuestros objetivos. Por poner un ejemplo de acuerdo de garantía –el programa NASIRA utiliza 75 millones de euros de fondos de la UE para movilizar hasta 750 millones de euros de inversión en favor de emprendedores con pocos recursos de la Vecindad Europea y el África Subsahariana. Está previsto que se creen hasta 800 000 puestos de trabajo y se beneficien aquellos segmentos de la población que normalmente tienen dificultades para acceder a préstamos asequibles, como desplazados internos, refugiados, repatriados, mujeres y jóvenes. La experiencia y los conocimientos del BEI en el ámbito de las finanzas, la inversión y el desarrollo sostenible son ingentes. Puesto que todavía queda una década para 2030, la UE debe hacer pleno uso de las herramientas, competencias y conocimientos que tiene a su disposición para cumplir sus promesas y crear un mundo más justo, próspero y sostenible.

INSTITUCIONES EUROPEAS DE FINANCIACIÓN DEL DESARROLLO

La Asociación Europea de Instituciones Financieras de Desarrollo (EDFI) está compuesta por 15 instituciones diferentes de los países de la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio. A nivel operativo, el BEI y las otras Instituciones Europeas de Financiación del Desarrollo cooperan ofreciendo financiación conjunta, principalmente en el contexto de dos iniciativas:

LA INICIATIVA EUROPEAN FINANCING PARTNERS (EFP)

La iniciativa European Financing Partners (EFP) es un vehículo de cofinanciación, creado por el BEI y por varias Instituciones Europeas de Financiación del Desarrollo en 2003. Su objetivo es promover el desarrollo sostenible del sector privado en los países ACP, reforzar la cooperación entre entidades financieras elegibles y el BEI, y permitirles cofinanciar deuda individual u operaciones de capital. A 31 de diciembre de 2019, la EFP había recibido de sus 13 miembros dotaciones que en total superaban los 1 000 millones de euros. El BEI ha comprometido 540 millones de euros en el marco del Instrumento de Ayuda a la Inversión ACP. El último tramo consistió en una contribución de 50 millones de euros, aprobada en diciembre de 2019. Tras varias cancelaciones, se puso a su disposición un total de 353 millones de euros, con 269 millones de euros comprometidos en 34 proyectos. La mayor parte de estos compromisos se han asignado a intermediarios financieros (37 %), infraestructuras de telecomunicaciones (18 %) y el sector industrial (15 %). Nigeria y Kenia fueron los países que más se beneficiaron de estos fondos.

INTERACT CLIMATE CHANGE FACILITY (ICCF)

En 2011, el BEI y la Agence Française de Développement crearon la ICCF. Su modelo coincide con el de la iniciativa EFP y su objetivo es promover el uso de energías renovables, la eficiencia energética y el uso de tecnologías limpias en países emergentes facilitando financiación a largo plazo. El BEI ha comprometido 50 millones de euros para este fondo de 300 millones de euros mediante el Instrumento de Ayuda a la Inversión. La AFD y otras 11 Instituciones Europeas de Financiación del Desarrollo han aportado el resto.

A 31 de diciembre de 2019, se habían aprobado o estaban tramitándose 15 proyectos en la región ACP con un valor de 198 millones de euros. El BEI participa en dos de estos proyectos a través del ICCF, con un compromiso de 12,8 millones de euros. El Banco cofinancia además otros tres en colaboración con el banco de desarrollo de los Países Bajos y el ICCF. La mayor parte de los proyectos del ICCF se enmarca dentro del sector de la energía eólica (41 %) y solar (40 %). El BEI tiene previsto asumir otro compromiso con el ICCF a lo largo de 2020, que se someterá a aprobación. Por el momento, los actuales compromisos del BEI tienen validez hasta octubre de 2022 después de que en octubre de 2019 se acordara prorrogar el período de disponibilidad durante tres años.

ASISTENCIA TÉCNICA, BONIFICACIONES DE INTERESES Y COMBINACIÓN DE RECURSOS
ASISTENCIA TÉCNICA

La combinación de recursos y subvenciones, incluido en el ámbito de la asistencia técnica, permite al Banco aportar sus conocimientos a los proyectos y orientación sobre cómo financiarlos. En el plano local, los programas de asistencia técnica del BEI pueden ayudar a desarrollar las habilidades de nuestros bancos socios locales, que luego pueden trabajar directamente con pymes o microempresas. El valor de la asistencia técnica es también evidente en el sector público, donde nuestra orientación ayuda a quienes ejecutan proyectos públicos de infraestructuras a realizar estudios de viabilidad, desarrollar diseños detallados o evaluar el impacto medioambiental de los proyectos.

En materia de asistencia técnica, en 2019 se aprobaron 21 operaciones en el marco de la dotación para bonificaciones del Acuerdo de Cotonú ACP por un importe total de 28,5 millones de euros. Cabe destacar que dichas operaciones incluyen iniciativas en el África Subsahariana en favor del empoderamiento económico de las mujeres, a través de SheInvest, así como de la digitalización y la iniciativa Clean Oceans.

Se firmaron nueve operaciones por un total de 8,9 millones de euros. Seis de ellas respaldan proyectos de infraestructuras del sector público, mientras que otras tres están destinadas a ayudar a intermediarios financieros.

BONIFICACIONES DE INTERESES

Las bonificaciones de intereses están previstas de manera expresa en el Acuerdo de Cotonú y son indispensables para hacer financiables algunos proyectos del sector público. Al igual que ocurre con otros instrumentos de combinación de recursos, las bonificaciones de intereses están especialmente vinculadas a requisitos de concesionalidad impuestos a muchos países ACP. Programas de alivio de la deuda como Heavily Indebted Poor Country Initiative, un grupo de 37 países en desarrollo con altos niveles de deuda y pobreza, que pueden optar a ayudas especiales, prevén restricciones en las condiciones de préstamo. Así pues, las bonificaciones de intereses contribuyen a la sostenibilidad de la deuda aportando así un verdadero valor añadido. El BEI tiene en cuenta las normas sobre concesionalidad correctas para evitar subvencionar proyectos en exceso. En 2019, se aprobaron nueve operaciones relativas a bonificaciones por un total de 33,6 millones de euros. Se firmaron ocho operaciones, siete en los países ACP y una en una región PTU. Estas ocho operaciones firmadas suman en total bonificaciones por importe de 30,4 millones de euros.

Hasta el momento, incluyendo los proyectos de operaciones, se ha asignado un 98,7 % de la dotación para bonificaciones de intereses y asistencia técnica en virtud del mandato de Cotonú.

FINANCIACIÓN CONJUNTA CON SOCIOS
FONDOS FIDUCIARIOS

Dada la creciente importancia de los fondos fiduciarios en la financiación del desarrollo, el BEI ha creado varios instrumentos nuevos que utilizan fondos de donantes para respaldar proyectos fuera de la Unión Europea, incluidos los países ACP, durante todo su ciclo de vida. La Partnership Platform for Funds del Banco proporciona una estructura escalable para administrar nuevos fondos fiduciarios y simplificar procedimientos. En la actualidad la plataforma incluye cuatro fondos. El mayor es el Fondo Iniciativa Resiliencia Económica, que se ocupa de proyectos en África del Norte, Oriente Próximo y los Balcanes Occidentales. Los otros tres fondos son el Water Sector Fund, la Luxembourg-EIB Climate Finance Platform y el Financial Inclusion Fund. Estos fondos se encuentran en diferentes etapas de su ciclo de vida, pero todos son bastante recientes. Cabe esperar que todos ellos desempeñen un papel crucial a la hora de hacer despegar proyectos en África, aun cuando su enfoque es global. La firma oficial del Financial Inclusion Fund se produjo en noviembre de 2019.

El Water Sector Fund (WSF) se creó a finales de 2017 con una aportación de 2 millones de euros procedente de los Países Bajos. El objetivo del WSF es brindar asistencia técnica para agilizar proyectos relacionados con el agua en países pobres y emergentes. El fondo está examinando soluciones innovadoras consistentes, entre otras cosas, en promover sistemas de suministro de agua mediante energía solar, atraer a pequeños emprendedores responsables al sector de los servicios de suministro de agua e implicar a inversores institucionales locales en la financiación de proyectos de agua limpia. Al finalizar 2019, el fondo había aprobado dos intervenciones de asistencia técnica relacionadas con el suministro de agua en ciudades secundarias, una en Níger y otra en Malawi. En este momento se está creando una cartera de proyectos, en especial en el África Subsahariana. El fondo debería atraer a otros donantes de modo que puedan utilizarse instrumentos financieros como garantías de préstamos e inversiones de capital para apoyar proyectos relacionados con el agua.

La Luxembourg-EIB Climate Finance Platform (LCFP) está en una fase algo más avanzada. La idea que subyace a la LCFP es movilizar la inversión del sector privado en proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático, cuya financiación sigue siendo insuficiente a escala mundial. Luxemburgo ha aportado 30 millones de euros en forma de financiación subordinada, lo que a su vez animará a otros inversores a participar en los proyectos. Asimismo, cabe esperar que otros donantes realicen aportaciones a la plataforma. Además de aprobar financiación para el Fondo de Crecimiento Verde, la LCFP es también un inversor del Fondo para la Neutralidad en la Degradación de la Tierra, en el que participa el BEI como inversor principal. El objetivo de este fondo de 300 millones de dólares es revertir la degradación de la tierra y rehabilitar alrededor de 500 000 hectáreas de territorio, que se utilizarán para fines tales como explotaciones forestales y agrícolas sostenibles. La LCFP también está prestando apoyo al fondo CRAFT, que pretende respaldar soluciones del sector privado para proyectos de adaptación al clima en todo el mundo, y al responsAbility Clean Power Fund, que contribuirá a la electrificación de hogares y empresas sin este servicio usando energía limpia. Este fondo va dirigido a las regiones de África Subsahariana, Asia y el Pacífico.

El objetivo del Financial Inclusion Fund es contribuir a la creación de capacidad en proveedores de servicios de microfinanciación en África, el Caribe y el Pacífico, así como en Asia y América Latina. En la actualidad, Luxemburgo es el único donante del fondo, con una contribución de 3,6 millones de euros. Dichos recursos se destinarán al África Subsahariana. Luxemburgo y el BEI llevan mucho tiempo colaborando en el ámbito de la microfinanciación, mediante asistencia técnica y financiación conjunta de instituciones de este sector. Un ejemplo de los resultados alcanzados y los tipos de proyectos que hemos respaldado, y seguiremos respaldando, conjuntamente puede encontrarse en la siguiente página, donde analizamos el apoyo a pequeñas empresas en Burkina Faso.

EMPRENDEDORES URBANOS: MADE IN OUAGADOUGOU

Mariam Koanda reorganiza la fruta y las hortalizas que vende en una concurrida calle de la capital de Burkina Faso. Después de 30 años dedicándose a esto, los últimos han sido especialmente gratificantes porque ha ampliado el negocio y conseguido muchos clientes nuevos para sus mangos, papayas, pomelos y plátanos.

Siempre había deseado montar su propio negocio, pero no lograba la ayuda económica necesaria para hacerlo. Tras la apertura de una sucursal local de la Agence de Crédit pour l’Entreprise Privée en 2012, Mariam logró por fin un préstamo y pudo ampliar su actividad al por mayor. «Soy feliz», afirma. «Mi trabajo va bien. No es extenuante. Soy afortunada. Mucha gente con más edad que yo no tiene esto».

SOLUCIONANDO UN PROBLEMA

ACEP, como se denomina a esta entidad de crédito, es una entidad dedicada a la microfinanciación que ofrece préstamos de pequeño importe a las empresas, para contribuir a su crecimiento. Opera en cinco países de África. Comenzó en Senegal en 1989, antes de expandirse a Madagascar, Camerún, Burkina Faso y Nigeria. ACEP ayuda a empresas muy pequeñas a mantener su actividad. El modelo de esta empresa es similar en todos los lugares en los que opera: abre una oficina, estudia la población, atrae inversión y comienza a conceder pequeños préstamos usando procedimientos sencillos para su solicitud.

Uno de los inversores de ACEP Burkina es el Luxembourg Microfinance and Development Fund. Este fondo ha invertido 35 millones de euros en 53 instituciones microfinancieras emergentes y prometedoras de todo el mundo. El fondo ayuda a microemprendedores que no consiguen ayudas en la banca ordinaria. Su inversión en ACEP Burkina es algo superior a la media, de 760 000 euros. El BEI aportó 5 millones de euros al fondo de Luxemburgo, como parte de su objetivo de causar un impacto real en pequeñas empresas de economías emergentes.

Las pequeñas empresas de Burkina Faso constituyen el motor de la economía de este país. El problema reside en que, como ocurre en muchos mercados emergentes, muchos emprendedores no tienen acceso a financiación. ACEP Burkina está solucionando este problema. Actualmente posee siete sucursales en el país, desde Uagadugú a Bobo-Dioulasso, Kaya y Koudougou. Posee 24 000 clientes y es la segunda institución microfinanciera más grande del país.

UNA GRAN AYUDA

«Nos hemos establecido aquí porque nuestro planteamiento es flexible y abierto, y podemos ayudar a la gente en pocos días. Este tipo de servicio no es habitual en el sector bancario de Burkina Faso. Y, mucho menos fuera del sector de la microfinanciación», afirma Valentine Nebié, gestora de inversiones de la oficina principal de ACEP Burkina en Avenue Loudun, a solo unos pasos de la tienda de Mariam. Mariam está encantada de poder visitar ACEP fácilmente y de que las decisiones se tomen con agilidad. «Creo que cuando en ACEP te conocen y saben que diriges tu propio negocio, son de gran ayuda», afirma Mariam.

Agradece especialmente la labor de ACEP con las mujeres emprendedoras. «Mi hija mayor también es empresaria, igual que yo. Tal vez esto se nos dé mejor que a los hombres. Ya tenemos que luchar por lo que hacemos y eso es una garantía de que pondremos todo el empeño en las empresas que nosotras mismas hemos creado», declara.

RESPUESTA RÁPIDA

Zabda Moussa es otro emprendedor de Uagadugú que ha forjado una estrecha relación con ACEP. Zabda dirige un servicio de venta y reparación de electrodomésticos desde su establecimiento de Avenue de la Nation. Vende y repara hornos, microondas, lavavajillas, frigoríficos, congeladores, equipos de aire acondicionado y televisores. Sus clientes se encuentran en Uagadugú, y en otros pueblos y ciudades principales de Burkina Faso, que desean realizar pedidos de gran volumen para empresas u hogares. Zabda facilita ese tipo de equipos a partir de las existencias de las que dispone o bien los consigue para ellos. Además, se encarga de la instalación y el mantenimiento. Tiene cuatro empleados y sus productos no son nada baratos, ya que sus clientes demandan la última tecnología de Samsung, LG y Sharp. «He descubierto que ACEP Burkina es realmente útil, y es fácil y rápido trabajar con ellos», declara Zabda.

Cuando montó su negocio, tuvo muchas dificultades para encontrar la financiación adecuada. Los bancos proponían un préstamo empresarial mínimo de 20 millones de francos CFA (cerca de 33 000 euros). Pero no necesitaba tanto. Además, el proceso de concesión era interminable. «En analizar la solicitud ya se les iba un mes y tardaban otros dos más en otorgar el préstamo». El primer préstamo de Zabda con ACEP Burkina, en 2016, fue por un importe de 7 millones de francos CFA (cerca de 10 000 euros). Y apenas tardó una semana en conseguir el dinero desde que presentó la solicitud. «Para un pequeño empresario como yo, cuando se presenta un proyecto, hay que reaccionar rápidamente. Creo que la financiación de ACEP Burkina me permitió hacerlo y por eso recurro a ellos».

Zabda es uno de los primeros clientes de ACEP Burkina que cumple los requisitos para obtener una financiación más sustanciosa, para empresas un poco más grandes. Ahora ha recibido el préstamo de 20 millones de francos CFA, que al principio no necesitaba. De cara al futuro, espera abrir más establecimientos y seguir trabajando con ACEP. «Tengo clientes en Fada-Ngourma, Kaya y Koudougou. Estaría bien estar más cerca de ellos y no tener que perder tiempo gestionándolo todo desde aquí, en Ouaga. Además eso nos permitiría conseguir más trabajo, lo cual me gustaría. Si ahora tenemos 20 millones, ¿por qué no podríamos conseguir 100 millones en el futuro?»

LOS VEMOS CRECER

«La digitalización y la inclusión financiera forman parte de nuestra mentalidad, y también de las de nuestros clientes», afirma Valentine, gestora de inversiones de ACEP. «Nos cuentan que están cansados de acudir a diferentes agencias y esperar durante horas. Por eso nosotros facilitamos la renovación de los créditos por medios digitales, por ejemplo. Estamos viendo que es una herramienta cada vez más popular». ACEP está formando a sus empleados en el uso de esta tecnología y espera ofrecer este servicio a sus clientes actuales. Esta cómoda opción debería atraer nuevos clientes.

A Valentine le motiva marcar una diferencia en las vidas de personas como Mariam. «Mi parte favorita de este empleo es salir a conocer a las personas, comprobar cómo podemos ayudarles y ver cómo cambian sus vidas», afirma. «Cuando Mariam comenzó a trabajar con nosotros, obtuvo un préstamo de un millón de francos CFA. La última operación que suscribió fue por 5 millones. Esto nos demuestra lo que ha crecido su negocio. Me encanta este aspecto de mi trabajo. Si no se sale a la calle y se interactúa con la gente, no se pueden prestar servicios de microfinanciación».

INSTRUMENTOS DE COMBINACIÓN DE RECURSOS EUROPEOS
PLATAFORMA DE INVERSIÓN PARA ÁFRICA

La Plataforma de Inversión para África (PIA) se creó para financiar ayudas no reembolsables para proyectos en el África Subsahariana de 2016 a 2020. Pueden solicitar financiación en el marco de la PIA proyectos de infraestructuras tales como energías renovables y transporte, al igual que pequeñas empresas e iniciativas agrarias. En respuesta al creciente interés de la Comisión Europea por la combinación de recursos financieros, el Banco ha obtenido ayudas no reembolsables para financiar cinco operaciones en el África Subsahariana centrándose en infraestructuras y cadenas de valor agrícolas. Se esperan nuevas solicitudes a la Plataforma de Inversión para África (PIA) antes del 31 de diciembre de 2020, fecha límite para obtener financiación al amparo del Marco Financiero Plurianual. Dichas solicitudes potenciales han sido incluidas en la cartera de proyectos prioritarios de la PIA. No obstante, dado que se han agotado los fondos combinados de algunas regiones al amparo del marco actual, hay varios proyectos en la cartera del BEI que están llegando a su madurez en un momento en que la disponibilidad de ayudas no reembolsables es incierta, a pesar de que estos proyectos se ajustan a las prioridades de la UE.

En el marco de la garantía del Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS), se aprobaron tres solicitudes de financiación, que hacen referencia a inversiones en el África Subsahariana. Desde entonces, no se han convocado propuestas para la garantía FEDS. Las próximas se realizarán al amparo del Marco Financiero Plurianual 2021-2028.

Con el acuerdo entre Comisión Europea y donantes, a medio o largo plazo habrá nuevos fondos disponibles en el Fondo Fiduciario UE-África para Infraestructuras (EU-AITF) para respaldar proyectos en el África Subsahariana. Creado en 2007, el EU-AITF pasó a convertirse en el mayor fondo fiduciario gestionado por el BEI, con aportaciones que superaban los 800 millones de euros. El fondo ayudó a financiar casi 90 proyectos a través de más de 120 operaciones.

INSTRUMENTO DE AYUDA A LA INVERSIÓN DEL CARIBE (IAIC)

El IAIC apoya el crecimiento económico sostenible de la región, facilitando financiación para proyectos de infraestructuras en el ámbito del transporte, agua y saneamiento, energía y telecomunicaciones. En la actualidad, existen dos operaciones dirigidas por el BEI en la República Dominicana que se benefician de la ayuda no reembolsable del IAIC. En 2015, se firmó un acuerdo de 9,33 millones de euros para respaldar un programa de reducción de pérdida y distribución de energía con la Comisión Europea. La otra ayuda no reembolsable apoya una intervención en materia de resiliencia al cambio climático y posterior a catástrofes. El Acuerdo de Delegación de esta última operación se firmó en diciembre de 2018 con la Comisión Europea por un total de 17 millones de euros de ayudas no reembolsables en forma de asistencia técnica e inversiones no reembolsables. En la aquí de este informe se incluye un artículo sobre este proyecto. También se están buscando oportunidades de cofinanciación en las que el BEI u otras instituciones financieras elegibles asuman la dirección con respecto al IAIC.

INSTRUMENTO DE AYUDA A LA INVERSIÓN PARA EL PACÍFICO (IAIP)

El IAIP apoya un crecimiento inclusivo y sostenible en la región del Pacífico. Se centra en proyectos de infraestructuras relacionados con el cambio climático, así como en inversiones verdes en las áreas de energía, transporte, agua y saneamiento, el medio ambiente y las telecomunicaciones. El instrumento también proporciona financiación a pequeñas empresas. En la actualidad, el BEI, como principal órgano de financiación, tiene en marcha dos operaciones de asistencia técnica en el marco del IAIP por un importe total de ayudas no reembolsables de 10 millones de euros. En Fiyi, el objetivo de asistencia técnica es aumentar la resiliencia climática del sistema de suministro eléctrico de la isla. También facilitaría un estudio de preparación de proyectos para la explotación hidroeléctrica en el río Qaliwana. Esta última operación se volvió a poner en marcha junto con el gobierno de Timor-Leste en 2019 en relación con la preparación y ejecución de proyectos.

COOPERACIÓN CON EL SISTEMA DE NACIONES UNIDAS

El BEI tiene dos líneas de cooperación principales con Naciones Unidas. Colaboramos con varios organismos de Naciones Unidas en cuestiones temáticas globales y generales como los objetivos climáticos de Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. También cooperamos con ellos en sectores específicos y proyectos individuales sobre el terreno. En 2019, el BEI reforzó además su relación institucional y operativa con el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) con un plan de acción para cooperar de manera más estrecha en temas relacionados con Bonos con Conciencia de Sostenibilidad vinculados a la consecución de los ODS, así como en operaciones de recuperación tras situaciones de crisis en los países ACP. El PNUD tiene previsto desempeñar una función significativa en la participación de los bancos multilaterales de desarrollo y las instituciones de financiación del desarrollo para favorecer la movilización de fondos del sector privado con el objetivo de alcanzar los ODS.

El Banco también lleva cooperando con la Organización para el Desarrollo Industrial de las Naciones Unidas (ONUDI) desde hace tiempo. Colaboramos en el campo de la industrialización y el desarrollo de cadenas de valor asociadas. En la región ACP, dicha colaboración se ha producido principalmente en Etiopía, donde el Gobierno ha solicitado financiación al BEI para dos proyectos de importancia para la estrategia de industrialización nacional: la Ciudad del Cuero de Modjo y los Parques Agroindustriales. En el primero, la ONUDI trabajaría en los aspectos de la cadena de valor en el marco de la financiación de la Comisión Europea.

Otros órganos de Naciones Unidas con los que hemos colaborado son, por ejemplo, la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), ONU-Hábitat, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y UNICEF.

INICIATIVA DE DELEGACIÓN MUTUA

La Iniciativa de Delegación Mutua es una alianza conjunta entre el BEI, la AFD y KfW, en la que nuestras organizaciones designan quién asume la dirección financiera de las operaciones cofinanciadas. Se aplican las normas de quien asume la dirección financiera a las operaciones para cuestiones tales como la evaluación y la ejecución. Desde que terminó la fase piloto, en los países ACP, 25 operaciones han adoptado el enfoque de la Iniciativa de Delegación Mutua. Tres operaciones tuvieron que retirarse porque se paralizó el proyecto de inversión o se modificó el método de financiación de los bancos. El BEI participa en 13 de las 22 operaciones restantes. El Banco actúa como principal órgano de financiación en siete de ellas, entre las que se encuentran proyectos en el sector del agua en Seychelles, Tanzania y Zambia, un proyecto de electricidad en Mozambique, así como un proyecto de desarrollo de infraestructuras portuarias en Kenia. En general, la Iniciativa de Delegación Mutua contribuye a reforzar los vínculos con nuestros socios de la AFD y del KfW, así como a promover una mayor eficacia de la financiación europea fuera de la UE. La iniciativa facilita la relación con los promotores de proyectos y contribuye a reducir su carga administrativa. También inspira el diseño de otros marcos de cooperación, como el Banco Africano de Desarrollo.


CÓMO TRABAJA EL BEI EN LOS PAÍSES ACP Y LOS PTU

El BEI es la mayor entidad prestataria y prestamista multilateral del mundo. Operamos en unos 160 países. Invertimos en proyectos que cumplen nuestros estrictos criterios de financiabilidad, sostenibilidad, impacto medioambiental y social, así como de potencial de creación de puestos de trabajo y reducción de la pobreza. La Unión Europea establece normas medioambientales y sociales muy estrictas. El BEI comparte estos valores y desea verlos aplicados de manera más generalizada en todo el mundo.

MÁS ALLÁ DE LOS PRÉSTAMOS

El Banco difiere de otras instituciones financieras en cuatro grandes ámbitos:

Recursos a largo plazo adaptados a las necesidades del proyecto: utilizamos cinco indicadores para determinar las condiciones de financiación, a saber, ampliación del vencimiento típico, coincidencia con la vida útil del activo, financiación en moneda local (que puede suponer hasta el 40 % del Instrumento de Ayuda a la Inversión), elementos subvencionados y características innovadoras del producto financiero.

Aportación técnica: el Banco no solo proporciona financiación, sino que además a menudo contribuye a mejorar las características del proyecto en los planos empresarial, de desarrollo, social, medioambiental o de gobernanza corporativa.

Niveles de exigencia y movilización de recursos: la presencia del BEI en una operación aporta valor por su efecto catalizador demostrable, al movilizar otros recursos financieros, particularmente entre las organizaciones financieras europeas con las que colabora.

Flexibilidad: el Banco desarrolla permanentemente instrumentos de financiación innovadores con el objeto de que sus préstamos respondan de la mejor manera posible a las necesidades de los prestatarios y palíen las carencias de financiación. Como ejemplos cabe citar el Paquete para Migración para los países ACP, el Paquete de Infraestructuras ACP, los Bonos con Conciencia de Sostenibilidad, los Bonos con Conciencia Climática y la Iniciativa Resiliencia Económica.

FUENTES DE FINANCIACIÓN

El BEI utiliza diferentes instrumentos para financiar diferentes tipos de intervenciones en el África Subsahariana, el Caribe y el Pacífico. En general, los recursos propios se destinan a intervenciones en el sector público, principalmente en infraestructuras, en forma de préstamos prioritarios. Dichos fondos se pueden emplear también para préstamos intermediados. La dotación para préstamos con cargo a recursos propios está respaldada por contratos de garantía entre el BEI y cada uno de los distintos Estados miembros de la UE. El Instrumento de Ayuda a la Inversión ACP está orientado a la inversión en el sector privado. Además de los préstamos prioritarios e intermediados, también realizamos inversiones en capital y cuasicapital, ofrecemos préstamos de segundo nivel y subordinados y proporcionamos garantías, bonificaciones de intereses y asistencia técnica. Los recursos del Instrumento de Ayuda a la Inversión provienen directamente de los Estados miembros de la UE en el marco del 9º, 10º y 11º Fondo Europeo de Desarrollo.

La Dotación para la Financiación de Impacto es una línea de crédito separada del Instrumento de Ayuda a la Inversión, que se utiliza para proyectos de mayor impacto, con riesgos y rendimientos superiores. Esta dotación se utiliza para apoyar iniciativas que trascienden el alcance de otros instrumentos, ya sea económico, geográfico o sectorial. Se puede usar también para otorgar préstamos a intermediarios financieros en mercados de mayor riesgo o para proyectos en sectores más arriesgados.

GOBERNANZA: EL COMITÉ DEL INSTRUMENTO DE AYUDA A LA INVERSIÓN (IAI)

El Comité del IAI fue creado en 2002. Está integrado por representantes de cada uno de los Estados miembros de la UE y la Comisión Europea. También se invita a asistir a las reuniones del Comité a representantes de la Secretaría General del Consejo y del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en calidad de observadores. La Presidencia del Comité la ocupa la representante finlandesa, Anne af Ursin. El BEI apoya el trabajo de la Presidencia y del Comité.

En sus reuniones, el Comité debate y aprueba cuestiones estratégicas y políticas relativas a la actividad del Banco en los Estados ACP y los PTU. Además, emite dictámenes sobre propuestas de financiación con cargo a los recursos propios del BEI y el Instrumento de Ayuda a la Inversión antes de presentarlas al Consejo de Administración del BEI.

De este modo, el Comité nos ayuda en la financiación de una amplia gama de proyectos en los Estados ACP y PTU. Por lo tanto, el Comité del IAI desempeña una función esencial en el proceso de aprobación de proyectos y constituye un foro excelente donde el BEI puede debatir ampliamente sus actividades fuera de la UE con Estados miembros de la Unión y sus socios en la Comisión Europea. El Comité se reunió en ocho ocasiones a lo largo de 2019. A lo largo del período objeto de este informe, el Reino Unido era miembro de la Unión Europea y también uno de los miembros del Comité. Según el Acuerdo de Retirada entre Reino Unido y la Unión Europea, Reino Unido podrá participar como observador, sin derechos de voto, en el Comité.

FONDOS GESTIONADOS POR EL BEI


TRANSPARENCIA

El BEI se rige por altos niveles de transparencia, así como por el respeto institucional a la responsabilidad democrática. Como institución financiera pública basada en las políticas de la UE, el Banco ha de ser transparente en la toma de decisiones y en la aplicación de las políticas de la UE en los países asociados.

El Banco responde ante los ciudadanos y debe mantener su credibilidad. Sus principios rectores son la transparencia, la buena gobernanza, la participación y la responsabilidad democrática. Desde 2014, los datos del Banco se publican de acuerdo con la Norma de la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda (IITA), un marco técnico para publicar información y datos sobre actividades de cooperación para el desarrollo. Todos los interesados pueden descargar los datos de una comparación relativa de la información que publicamos sobre nuestras actividades respecto a estos criterios internacionales.

El BEI puso en marcha ese mismo año el registro público, que incluye las evaluaciones de nuestras operaciones relativas a proyectos sociales y medioambientales. Esta información es pública.

EL MARCO DE MEDICIÓN DE RESULTADOS

El BEI emplea el marco de medición de resultados (ReM) para llevar un seguimiento de los resultados de los proyectos fuera de la Unión Europea, la contribución a los objetivos de la UE y nacionales, así como de la diferencia que supone la intervención del BEI en la resolución de fallos de mercado y en comparación con lo que ofrecen los mercados locales. Este marco refuerza el proceso de evaluación, respalda el seguimiento durante las diferentes etapas del proyecto y complementa el proceso de debida diligencia del BEI.

Al inicio del ciclo del proyecto, el Banco crea indicadores para cada proyecto y hace una estimación de los resultados previstos. A continuación, se hace un seguimiento de la ejecución del proyecto en las diferentes fases de su ciclo de vida. En el caso de proyectos de infraestructuras, por ejemplo, se supervisan los resultados al finalizar el proyecto y, tres años después de su terminación, se repite la medición de resultados. Con los proyectos financiados con cargo a la Dotación para la Financiación de Impacto, se utiliza el marco reforzado «ReM+».

Desde la introducción de este marco en 2012, unos 700 proyectos han sido sometidos a la medición ReM en la fase de evaluación. Proyectos del sector financiero y algunos proyectos de infraestructuras aprobados con arreglo a este marco están ahora llegando a su término.

En la medida de lo posible, hemos armonizado nuestros indicadores ReM con los de otras instituciones financieras internacionales para simplificar los requisitos de presentación de informes de clientes para operaciones cofinanciadas. También hemos armonizado indicadores con la Comisión Europea en el marco de la «plataforma de recursos combinados» de la UE para proyectos de desarrollo que requieren un mix de financiación de ayudas no reembolsables y préstamos. Colaboramos permanentemente con otros organismos de desarrollo e instituciones financieras para mejorar la coordinación y armonización de los indicadores de resultados que empleamos.

MARCO REM


AMPLIACIÓN DE CONOCIMIENTOS: COLABORACIÓN CON LA RED MUNDIAL PARA EL DESARROLLO

El BEI invierte en estudios exhaustivos sobre determinados proyectos o carteras, para ampliar sus conocimientos sobre impacto en el ámbito de los beneficiarios finales. Por ejemplo, en un programa piloto llevado a cabo en colaboración con la Red Mundial para el Desarrollo, el BEI reunió a un grupo de investigadores de África y el Caribe para llevar a cabo estudios de impacto de proyectos del sector privado en África, centrados en inversión de impacto. La Red Mundial de Desarrollo envió a expertos de renombre para que prestasen asesoramiento técnico al programa, a fin de garantizar que se realizasen estudios con el máximo rigor oportuno y empleando los métodos más actualizados. Este enfoque ha aumentado la capacidad de las comunidades investigadoras de África y el Caribe, y ha constituido una valiosa experiencia de aprendizaje para el BEI y sus clientes. Hasta la fecha, el programa ha apoyado a investigadores de Etiopía, Ruanda, Senegal, Mali, Camerún, Ghana, Nigeria, Kenia y Gambia, y cuatro estudios del primero de los tres ciclos han sido publicados en el sitio web del BEI. En 2020 y 2021, se publicarán otros estudios. Las conclusiones de los investigadores aportan una perspectiva diferente a lo que conocemos sobre el impacto en el desarrollo y pueden ayudar al BEI a mejorar su eficacia en ese sentido.

ORGANIZACIÓN Y PERSONAL

El Departamento Otros Países Asociados del Mundo del BEI gestiona todas las actividades del Banco en el África Subsahariana, el Caribe, el Pacífico, la República de Sudáfrica y en los Países y Territorios de Ultramar y se ocupa asimismo de todas las actividades relacionadas con la región ACP que se desarrollan en el marco de los mandatos especiales. El Banco cuenta con muchos otros profesionales que garantizan el éxito de las intervenciones en los países ACP, como el personal de la Dirección de Proyectos, la Secretaría General, el Departamento de Gestión de los Mandatos, la Dirección de Gestión y Reestructuración de las Operaciones, Control de las Operaciones, Capital Propio y Microfinanciación, Fondos Fiduciarios y Financiación Combinada, así como de los Servicios Jurídicos.

Al cierre de 2019, trabajaban en los países ACP 109 empleados, repartidos entre la sede del BEI en Luxemburgo y las oficinas y despachos regionales exteriores en la región ACP.

Las representaciones externas del BEI desempeñan una serie de funciones esenciales en sus actividades. Promueven y facilitan las actividades y la misión del Banco en consonancia con los objetivos del Grupo BEI, entre ellas las relaciones institucionales, prospección empresarial y seguimiento a lo largo del ciclo del proyecto, además de gestionar relaciones en todos los niveles de toma de decisiones de los sectores público y privado.

La presencia externa del BEI está constituida por seis representaciones regionales que cubren África Occidental, Oriental y Central, África Austral y la región del Océano Índico, la región del Caribe y el Pacífico. La representación en Addis Abeba abarca Etiopía y las relaciones con la Unión Africana.

Los dos primeros despachos del BEI para la región ACP se establecieron en 2017 en Barbados y Dakar para reforzar el alcance local del BEI.

En el marco de un acuerdo de cooperación oficial con el Servicio Europeo de Acción Exterior, siempre que resulta posible, el BEI comparte espacio con las delegaciones de la UE. Ya existen acuerdos a dichos efectos en Abiyán, Addis Abeba, Santo Domingo, Yaundé, Barbados y Dakar. En 2019, la representación regional del BEI en Nairobi se trasladó también a las nuevas instalaciones de la Delegación de la UE.

EL ACUERDO DE COTONÚ Y EL BEI

El BEI desarrolla su actividad en África, el Caribe y el Pacífico y en los Países y Territorios de Ultramar conforme al Acuerdo de Asociación ACP-CE (el «Acuerdo de Cotonú» para 2000-2020) y a la Decisión de Asociación Ultramar, que conforman el marco jurídico de las relaciones de la UE con estas regiones. La financiación canalizada en virtud de estos acuerdos procede del Fondo Europeo de Desarrollo (FED) —cuyos recursos provienen de las dotaciones presupuestarias de los Estados miembros de la UE— y de los recursos del BEI, que son captados en los mercados internacionales de capitales por el Banco.

El BEI tiene encomendada la gestión del Instrumento de Ayuda a la Inversión, un fondo rotatorio que da respuesta a las necesidades de financiación de los proyectos de inversión desarrollados en estas regiones a través de una amplia gama de instrumentos con asunción de riesgos caracterizados por su flexibilidad. Además, con el objetivo de apoyar la preparación y la ejecución de los proyectos que financia, el BEI ofrece a los beneficiarios directos y finales de sus operaciones de financiación ayudas no reembolsables, en forma de bonificaciones de intereses, y asistencia técnica.

Con arreglo al Acuerdo de Cotonú (firmado en 2000, revisado en 2005 y 2010), el objetivo principal de la cooperación ACP-CE es reducir la pobreza, así como fomentar el desarrollo sostenible y la integración progresiva de los países ACP en la economía mundial (artículo 19, apartado 1).

Por otra parte, el acuerdo dispone que «las estrategias de cooperación ACP-UE tratarán de […] conseguir un crecimiento económico rápido, constante y generador de empleo, desarrollar el sector privado, aumentar el empleo, mejorar el acceso a los recursos productivos y a las actividades económicas y fomentar la cooperación y la integración regionales». (Artículo 20, apartado 1)

En coherencia con el Consenso sobre Desarrollo de la UE, los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas y ahora también los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, el BEI presta apoyo a través de su actividad a aquellos proyectos que generan beneficios sostenibles para la sociedad, la economía y el medio ambiente, y que además garantizan la transparencia y el rigor en la utilización de los fondos públicos.

PREVISIONES DE FUTURO – MARÍA SHAW-BARRAGÁN

Al reflexionar sobre los proyectos que recibieron ayudas en 2019, en los que respecta al número de firmas, me llaman la atención algunos aspectos. Se financió el mismo número de proyectos que en el año récord de 2018, pero su tamaño medio descendió ligeramente. Más de la mitad de la inversión total se destinó a Estados Frágiles y Países Menos Adelantados. Firmamos las primeras dos operaciones de la iniciativa SheInvest for Africa –que está planteándose poner en marcha una inversión de 1 000 millones de euros en la acción por el clima y la financiación de pequeñas empresas, centrándose en mujeres y niñas–. Dichas operaciones están ayudando a catalizar 130 millones de euros para empresas de diferentes tamaños que sean propiedad de mujeres o estén dirigidas por estas.

Estos proyectos y estas cifras son indicativos de que el BEI procura causar un verdadero impacto en el desarrollo y respaldar iniciativas excelentes que ayuden a las personas sobre el terreno y contribuyan a la consecución general de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Las prioridades por las que nos hemos guiado desde que comenzamos a invertir en la región ACP a través del Instrumento de Ayuda a la Inversión en cierto modo no han variado. Seguimos creyendo firmemente que invertir en el desarrollo del sector privado y en las infraestructuras vitales en las que se apoya es la mejor forma de luchar contra la pobreza, y la más efectiva.

En los últimos 17 años, hemos cambiado la forma en que promovemos nuestras prioridades y las prioridades de desarrollo de la Unión Europea. La Dotación para la Financiación de Impacto, como parte del Instrumento de Ayuda a la Inversión, nos ha permitido llegar más lejos y destinar financiación a sectores con más riesgo de lo que se nos permitía anteriormente. Marcos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas nos han brindado un ámbito de interés como banco de inversión, pero también han promovido la unión de organizaciones de todos los tamaños: por una parte, nos ofrecen una dirección global y, por la otra, reúnen a instituciones, entidades de financiación, ONG y gobiernos afines. Al facilitar un marco de alcance internacional, han servido para aumentar el calado y la eficacia de las asociaciones, aparte de promover un espíritu de cooperación. Este aspecto fue destacado en el análisis de cierre de período del Instrumento de Ayuda a la Inversión, en el que se observó que el Instrumento de Ayuda a la Inversión había podido adaptarse con el paso del tiempo para reflejar los cambios en las prioridades. Su conclusión principal fue que el Instrumento de Ayuda a la Inversión había cumplido su mandato de ayudar a reducir la pobreza directa e indirectamente, y promover una mayor integración económica del África Subsahariana, el Caribe y el Pacífico en la economía mundial.

Este es el espíritu con el que se identifica el BEI de cara a los próximos años. Prosiguen las negociaciones sobre nuestra función en la arquitectura financiera de desarrollo de Europa. El mandato de Cotonú se extiende hasta el fin de 2020. En los próximos meses, trataremos de completarlo correctamente, haciendo uso de todos los recursos disponibles, en especial el Paquete para Infraestructuras de ACP y el Paquete para Migración de ACP. Seguiremos guiándonos por las prioridades señaladas en nuestra estrategia: desarrollo inclusivo y sostenible del sector privado, promoción de un crecimiento resiliente al clima y con bajas emisiones de carbono, desempeñando el papel que nos corresponde en la consecución de los ODS y contribuyendo a la generación de resiliencia económica en todo el mundo.

Los estados de África, del Caribe y del Pacífico se están transformando. El BEI, como Banco de la Unión Europea, está deseando contribuir a dicha transformación, junto con las instituciones con las que colaboramos, como la Comisión Europea y el Servicio Europeo de Acción Exterior. La población de estas tres regiones merece toda oportunidad de que sus vidas, las de sus familiares y las de sus comunidades mejoren. Estamos preparados para acompañarlos en ese viaje.

María Shaw-Barragán es la directora del Departamento Otros Países Asociados del Mundo del BEI, responsable de operaciones de préstamo en el África Subsahariana, el Caribe, el Pacífico, Asia y América Latina.


PAÍSES ASOCIADOS DE ACP Y PAÍSES Y TERRITORIOS DE ULTRAMAR

ÁFRICA

• Angola

• Benín

• Botsuana

• Burkina Faso

• Burundi

• Camerún

• Cabo Verde

• República Centroafricana

• Chad

• Comoras

• Congo

• República Democrática del Congo

• Costa de Marfil

• Yibuti

• Guinea Ecuatorial*

• Eritrea

• Etiopía

• Gabón

• Gambia

• Ghana

• Guinea

• Guinea-Bissau

• Kenia

• Lesoto

• Liberia

• Madagascar

• Malawi

• Mali

• Mauritania

• Mauricio

• Mozambique

• Namibia

• Níger

• Nigeria

• Ruanda

• Santo Tomé y Príncipe

• Senegal

• Seychelles

• Sierra Leona

• Somalia

• Sudáfrica**

• Sudán*

• Sudán del Sur*

• Esuatini

• Tanzania

• Togo

• Uganda

• Zambia

• Zimbabue

CARIBE

• Antigua y Barbuda

• Bahamas

• Barbados

• Belice

• Cuba*

• Dominica

• República Dominicana

• Granada

• Guyana

• Haití

• Jamaica

• San Cristóbal y Nieves

• Santa Lucía

• San Vicente y las Granadinas

• Surinam

• Trinidad y Tobago

PACÍFICO

• Islas Cook

• Fiyi

• Kiribati

• Islas Marshall

• Micronesia

• Nauru

• Niue

• Palaos

• Papúa Nueva Guinea

• Samoa

• Islas Salomón

• Timor Oriental

• Tonga

• Tuvalu

• Vanuatu

PTU

• Anguila

• Aruba

• Bermudas

• Bonaire

• Territorio Antártico Británico

• Territorio Británico del Océano Índico

• Islas Vírgenes Británicas

• Islas Caimán

• Curazao

• Islas Malvinas

• Polinesia Francesa

• Territorios Australes y Antárticos Franceses

• Groenlandia

• Montserrat

• Nueva Caledonia y dependencias

• Pitcairn

• Saba

• San Bartolomé

• Santa Elena y Dependencias

• San Pedro y Miquelón

• San Eustaquio

• San Martín

• Georgia del Sur e Islas Sándwich del Sur

• Islas Turcas y Caicos

• Wallis y Futuna

* País ACP que no se ha adherido o no ha ratificado el Acuerdo de Asociación de Cotonú revisado.

** RSA: si bien la República de Sudáfrica forma parte del grupo regional ACP y es signataria del Acuerdo de Asociación de Cotonú, las intervenciones del BEI en el país obedecen a un mandato diferente.

DESGLOSE REGIONAL DESDE 2003


EN CIFRAS: NUESTRA HISTORIA BAJO EL MANDATO DE COTONÚ DESDE ABRIL DE 2003 HASTA DICIEMBRE DE 2019

FIRMA DEL INSTRUMENTO DE AYUDA A LA INVERSIÓN DE ACP FRENTE A RECURSOS PROPIOS (MILLONES DE EUROS)


FUENTES DE FINANCIACIÓN: INSTRUMENTO DE AYUDA A LA INVERSIÓN DE ACP FRENTE A RECURSOS PROPIOS DEL BEI


DESGLOSE POR REGIÓN FINANCIADA


DESGLOSE POR INSTRUMENTO FINANCIERO


DESGLOSE POR SECTOR DE ACTIVIDAD


SECTOR PRIVADO VS SECTOR PÚBLICO


DESGLOSE POR SECTOR Y REGIÓN


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Informe anual de 2019 sobre la actividad del Banco Europeo de Inversiones en África, el Caribe, el Pacífico y en los Países y Territorios de Ultramar

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Publicado por el Banco Europeo de Inversiones.

Editores: Brian Power, Sonia Leonardo, Sabine Kayser.

Maquetación: Equipo gráfico del BEI

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ISSN 1725-9223

doi: 10.2867/465879

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doi: 10.2867/618975

pdf:

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ISBN 978-92-861-4665-7

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doi: 10.2867/885659

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