Kitabı oku: «Masaje terapéutico. Conceptos, generalidades y técnicas»

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Catalogación en la publicación Universidad Nacional de Colombia

Masaje terapéutico : conceptos, generalidades y técnicas / Irma Hernández

Hernández, Diana Alexandra Camargo Rojas, Ingrid Estefany Puentes Vega,

editoras. -- Primera edición. -- Bogotá : Universidad Nacional de Colombia.

Facultad de Medicina, 2020.

144 páginas : ilustraciones (principalmente a color), diagramas, fotografías. -- (Desarrollo humano)

Incluye referencias bibliográficas al final de cada capítulo e índice analítico

ISBN 978-958-794-226-2 (rústica). -- ISBN 978-958-794-228-6 (e-book). –

ISBN 978-958-794-227-9 (impresión bajo demanda)

1. Masaje -- Historia 2. Masaje -- Métodos 3. Terapéutica -- Métodos 4. Modalidades de fisioterapia 5. Guía I. Hernández Hernández, Irma, 1943-, editor II. Camargo Rojas, Diana Alexandra, 1983-, editor III. Puentes Vega, Ingrid Estefany, 1986-, editor IV. Serie

CDD-23615.822 / 2020NLM-WB537

Masaje terapéutico: conceptos, generalidades y técnicas

© Universidad Nacional de Colombia - Sede Bogotá - Facultad de Medicina

© Autoras-Editoras: Irma Hernández Hernández

Diana Alexandra Camargo Rojas

Ingrid Estefany Puentes Vega

Primera edición, septiembre 2020

ISBN: 978-958-794-226-2 (rústica)

ISBN: 978-958-794-228-6(e-book)

ISBN: 978-958-794-227-9 (impresión bajo demanda)

Facultad de Medicina

Decano José Ricardo Navarro

Vicedecano de Investigación y Extensión Javier Eslava Schmalbach

Vicedecano Académico José Fernando Galván Villamarín

Coordinadora Centro Editorial Vivian Marcela Molano Soto

Preparación editorial

Centro Editorial Facultad de Medicina

upublic_fmbog@unal.edu.co

Diagramación y diseño de carátula

Camilo Cardona

Corrección de estilo

Yesenia Rincón Jiménez

Ilustración de carátula

Tomada de Freepik

Colección

Desarrollo Humano

Hecho en Bogotá D. C., Colombia, 2020

Conversión a ePub

Mákina Editorial

https://makinaeditorial.com/

Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin la autorización escrita del titular de los derechos patrimoniales.

Los conceptos emitidos son responsabilidad de los autores y no comprometen el criterio del Centro Editorial ni de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia.

AGRADECIMIENTOS

Agradecimiento especial a todo el equipo de autores que hicieron posible la elaboración de esta obra; a la Dirección Académica, y de Investigación y Extensión de la Sede Bogotá, la cual financió el proyecto de innovación denominado Estrategia didáctica para el desarrollo de la Masoterapia en estudiantes con discapacidad visual, del cual surge el presente libro; al semillero de actividad física adaptada y deporte paralímpico del programa de fisioterapia de la Facultad de Medicina por su apoyo en el desarrollo del libro, en el marco del proyecto de innovación académica Estrategia didáctica para el desarrollo de la Masoterapia en estudiantes con discapacidad visual; a la profesora Nancy Landinez, quien contribuyó en la formación de fisioterapeutas resaltando siempre el valor de la masoterapia y quien continúa inspirándonos en el desarrollo de herramientas, que faciliten los procesos de aprendizaje; a Daniel Roberto Reyes y Santiago Roberto Reyes por su apoyo en las fotografías de los capítulos de Masaje deportivo y Masaje infantil; a Nubia Pascuas Polania y a Andrea Endo Pascuas por su invaluable colaboración en el montaje y toma de las fotografías; y, finalmente, a Camilo Andrés Saldaña Díaz por el apoyo prestado para el desarrollo del capítulo final de esta obra.


Irma Hernández Hernández


Ingrid Estefany Puentes Vega


Diana Alexandra Camargo Rojas

AUTORES
Irma Hernández Hernández

Fisioterapeuta de la Universidad Nacional de Colombia, profesora asociada departamento del Movimiento Corporal Humano y sus desórdenes (DMCH) de la Universidad Nacional de Colombia.

Diana Alexandra Camargo Rojas

Fisioterapeuta con maestría en Salud Pública de la Universidad Nacional de Colombia y profesora asistente del departamento del Movimiento Corporal Humano y sus desórdenes (DMCH) de la Universidad Nacional de Colombia.

Ingrid Estefany Puentes Vega

Fisioterapeuta con maestría en Salud y Seguridad en el Trabajo de la Universidad Nacional de Colombia, y profesora auxiliar del departamento del Movimiento Corporal Humano y sus desórdenes (DMCH) de la Universidad Nacional de Colombia.

Duván Camilo Montenegro Bernal

Estudiante de décimo semestre de Fisioterapia, en el departamento del Movimiento Corporal Humano y sus desórdenes (DMCH) de la Universidad Nacional de Colombia.

Stefanny Escobar Soto

Fisioterapeuta y actual candidata a la maestría en Fisioterapia del deporte y la Actividad Física en la Universidad Nacional de Colombia.

Patricia Cortés Cortés

Fisioterapeuta de la Universidad Nacional de Colombia.

Jennyffer Hasveidy Endo Pascuas

Fisioterapeuta con maestría en Educación, Pedagogía y Docencia Universitaria con Énfasis en Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Colombia.

CONTENIDO

PRESENTACIÓN

Dentro de las diferentes estrategias que cuentan los fisioterapeutas para favorecer las condiciones de sus pacientes, el masaje es una de las técnicas manuales más utilizada, con un bagaje histórico amplio y evidencia científica cada vez más sólida. El masaje es considerado una estrategia óptima para la intervención fisioterapéutica y es por ello que desde el Departamento del Movimiento Corporal Humano y sus desórdenes (DMCH) de la Universidad Nacional de Colombia se consideró necesario crear una guía que favorezca el proceso de enseñanza-aprendizaje de masoterapia.

Esta guía se categoriza como un estudio documental, fundamentado en una exhaustiva revisión bibliográfica y en la interpretación de la misma, dentro de un área específica del conocimiento, en este caso, el masaje terapéutico. Se realizó en dos momentos: la primera versión en el año 2002 y la segunda en el 2019, esta última busca ampliar el contenido, proponer metodología pedagógica y actualizar los efectos del masaje con investigaciones publicadas en los últimos años.

Para realizar la compilación de evidencias, se retomaron las escuelas más representativas en el tema del masaje terapéutico desde la escuela sueca y francesa, específicamente, el masaje clásico, masaje deportivo y masaje infantil, y técnicas específicas de liberación miofascial, específicamente, las propuestas de Dick y Pilat. El material bibliográfico revisado, tanto en la primera versión como en la actualización, incluye libros y artículos científicos.

Para realizar el proceso de actualización, se inició con el análisis de la información previamente compilada, permitiendo la organización y categorización de los temas. Las categorías seleccionadas para el presente libro son: historia del masaje, tipos, efectos, recomendaciones, técnicas por regiones corporales —cada uno de ellos correspondiente a un capítulo—, la técnica de masaje infantil, la técnica de masaje deportivo y un capítulo de liberación miofascial.

La metodología pedagógica propuesta se basa en preguntas orientadoras relacionadas con las temáticas, el desarrollo del contenido y la descripción de las técnicas; al finalizar cada capítulo, esta guía cuenta con ejercicios de reflexión sobre el tema. Así mismo, cuenta con videos tutoriales que permiten ampliar la explicación dada en el texto.

A modo de conclusión, este documento tiene como propósito guiar el proceso formativo de las y los fisioterapeutas, reconociendo que el masaje terapéutico requiere de un alto nivel de formación, razonamiento, práctica y experticia, que oriente el análisis y la toma de decisiones basadas en la evidencia científica y clínica, dentro de la práctica profesional.

CAPÍTULO 1
HISTORIA, DEFINICIÓN Y TIPOS DE MASAJE

Irma Hernández Hernández

Ingrid Estefany Puentes Vega

Diana Alexandra Camargo Rojas


INTRODUCCIÓN

El ser humano es social por naturaleza y necesita interactuar con otros en las actividades que realiza; para esto, utiliza la comunicación como medio de expresión de lo que piensa y siente. Esta relación con el medio no se lleva a cabo únicamente a través de las palabras, ya que los abrazos, las caricias y el contacto físico se convierten en un lenguaje que transmite respeto, simpatía o agrado. El masaje es una comunicación no verbal, basada en el contacto de las manos; es un arte curativo que tiene diversos efectos, tanto a nivel corporal como mental; brinda sensaciones de bienestar, puede calmar el dolor, libera tensiones ante las presiones cotidianas de la vida e incluso alivia la fatiga; no solo quien recibe el masaje obtiene buenos resultados, la persona que lo brinda experimenta sentimientos de agrado al tener la posibilidad de transmitir a otros con sus manos seguridad, confianza y bienestar (1).

DEFINICIÓN

La palabra masaje no tiene un origen muy claro, aunque pudo derivarse de (2):

• Mashech: palabra hebrea que quiere decir palpar.

• Mass: palabra árabe que quiere decir frotar, tocar suavemente.

• Massien: palabra griega que significa frotar.

• Masser: palabra francesa que significa amasar, sobar, masar, dar masaje.

El masaje es la manipulación sistemática, fundamentada y científica de los tejidos del cuerpo como medida terapéutica (1). Es una técnica ampliamente usada dentro de diferentes campos de acción de la fisioterapia y siempre debe ir acompañada de otras técnicas y estrategias terapéuticas para el alcance de los objetivos de tratamiento.

Según Beck, el masaje es un conjunto de movimientos sistemáticos manuales o mecánicos practicados sobre los tejidos blandos del cuerpo mediante técnicas como la fricción, el amasamiento, la compresión, los movimientos de rodillo, las palmadas o golpeteos y que presenta fines terapéuticos (3).

HISTORIA

El masaje es una de las modalidades más antiguas usadas por el hombre para el tratamiento de sus padecimientos; el animal que se lame la pata lastimada, el niño que se frota la mejilla irritada o el adulto que fricciona el área lesionada son manifestaciones de que el masaje siempre ha actuado ya sea curando o disminuyendo la sensación de malestar de un área maltratada (1).

Desde hace 3000 años a. C. aparecen alusiones al masaje como medida terapéutica. El libro Kong-fou of Tao Tse, escrito 2700 años a. C., recopila las primeras experiencias empíricas del masaje, de la gimnasia respiratoria y del uso de plantas medicinales para el tratamiento de enfermedades y el mantenimiento físico. Los chinos, mediante un procedimiento especial denominado amma, determinaban los puntos del cuerpo en donde era más eficaz friccionar, presionar y aplicar otras manipulaciones (4).

El Ayur Veda, en la India (1800 a. C.), contiene algunas prácticas de ejercicios y masaje con fines terapéuticos. Las leyes de Manu, o leyes del hombre, describían las obligaciones del vivir cotidiano de las personas, entre las que se incluían las prácticas dietéticas, el baño, el ejercicio y el tshanpau, el cual comprendía masaje de extremidades a través de golpeteo, fricciones, desbloqueos de dedos de manos y pies y cuello (1,4).

En Egipto, en algunas tumbas faraónicas —de personas que practicaban la medicina—, aparecen dibujos alusivos a ejercicios y manipulaciones manuales de masaje. En excavaciones realizadas en 1841 en Egipto, descubrieron papiros (ver figura 1.1) correspondientes a los años 1500-1700 a. C. en los que se evidencia la técnica de masaje en pareja de diferentes zonas del cuerpo. Estas imágenes fueron encontradas en la tumba de un jefe militar (5).

Figura 1.1. Representación gráfica de papiros. Posiciones y técnicas de masaje (5).

En Grecia, 400 años a. C., Hipócrates habla de diferentes manipulaciones sobre piel, músculos y vísceras para disminuir dolor y mejorar la función. En Roma, es frecuente encontrar escritos sobre la utilización del masaje con fines terapéuticos. Los romanos, a la par que los griegos, adquirieron la práctica del masaje terapéutico y los baños medicinales, además del uso aceites perfumados después del baño. También, usaban el masaje como parte fundamental de la gimnasia. Por ejemplo, Celso, médico romano, escribió el libro de Medicina, el cual habla del uso terapéutico del masaje, el ejercicio y los baños; este recomienda los frotes de cabeza para disminuir la cefalea y frotar las extremidades para disminuir la debilidad, el dolor y combatir la parálisis. Una de las recomendaciones que ya en esta época se tenía en cuenta era que los frotamientos se debían hacer hacia arriba —sentido de retorno— porque eran más eficaces (6,7). Tanto Celso como galenos médicos de la época escribieron acerca del valor terapéutico del masaje y las técnicas utilizadas para su aplicación (3).

En el siglo III, mientras se hacia la transición al cristianismo en Roma, en China el curandero Juto recomendaba los masajes para la preparación y curación de las articulaciones. En el monasterio de Shaolin, se utilizaba antes y después de la lucha kung-fu; hoy en día, el masaje es una técnica usada por los chinos en los deportistas de élite (5).

Entre los años 228 y 337, Constantino es nombrado emperador romano y se convierte al cristianismo; ya en esta época las prácticas medicinales del masaje, los baños y las unciones se degradaban, hasta convertirse en actuaciones eróticas que, con la llegada del cristianismo, eran rechazadas y condenadas (8).

En la Edad Media, sigue en decadencia el masaje debido al auge del cristianismo, ya que este consideraba que todo contacto corporal era pecaminoso. El Renacimiento, en el siglo XV, revive el interés por todo lo perdido hasta el momento. Los textos clásicos de maestros de Grecia, Roma y Persia son rescatados; vuelven los estudiosos a interesarse en potenciar la salud, el estado físico y el aspecto externo; surge la preocupación por revisar los tratados antiguos; y se revisan las técnicas utilizadas por los griegos y por los romanos entre ellas el masaje y la gimnasia (4).

Es así como se encuentran los escritos del científico italiano Mercurialis, quien da importancia al masaje para la preservación de la salud y el manejo de enfermedades. Así mismo, Ambrosio Paré «fundamenta la acción del masaje desde posiciones anatomo-fisiológicas» (9).

En el siglo XIX, se encuentra el mayor auge del masaje, el ejercicio y las curas hidroterapéuticas. En esta época, la figura principal es Per Henrik Ling, fundador del Instituto Gimnástico de Estocolmo. Es el auténtico precursor de la gimnasia y especialmente del uso del masaje como preparación para ella. Ling señaló la importancia del masaje como estrategia para combatir la fatiga, en caso de traumas y durante la fase del post operatorio (9). Igualmente, en esta época, Ling dio a conocer el masaje sueco, el cual ofrece las bases para diferentes formas del masaje terapéutico actual (3).

En el siglo XX, el inglés James B. Mennell impulsó el uso del masaje en el tratamiento de enfermedades e incapacidades y tuvo gran influencia en las técnicas usadas en los Estados Unidos e Inglaterra (8,10).

Durante este siglo, además, se fortalecen las escuelas de Europa, América y Oriente que a través de múltiples experiencias construyen los fundamentos del masaje moderno (5).

Aparecen entonces:

• El masaje terapéutico clásico

• El masaje reflejo

• El masaje de tejido conectivo

• El masaje acupuntural o masaje quiropráctico

• El masaje deportivo

• El auto masaje

Actualmente, existen tres escuelas de Europa que sobresalen por su moderna concepción del masaje clásico (8):

• La sueca en la que predomina el masaje fuerte y vigoroso que abarca grandes áreas del organismo.

• La francesa que se basa en las maniobras finas, suaves, delicadas, precisas, seguidas de aplicación de hidroterapia.

• La alemana que combina el masaje profundo con las manipulaciones y las movilizaciones.

Junto a estas técnicas clásicas han aparecido otras técnicas específicas como:

Drenaje linfático manual del doctor Vodder: método de masaje rítmico y suave aplicado al trayecto linfático que acelera el funcionamiento de dicho sistema. Disminuye el edema linfático crónico y otras enfermedades del sistema circulatorio arterial y venoso (4).

Masaje transverso profundo de Cyryax: método que amplía los tejidos fibrosos de los músculos, tendones o ligamentos, eliminando las adherencias y restituyendo la movilidad a los músculos (11).

Rolfing: alinea los segmentos principales del cuerpo mediante la manipulación de las fascias de los tejidos conectivos (4).

En resumen, encontramos, según el origen del masaje, seis grandes grupos:

1. Masaje clásico, occidental o sueco: actúa especialmente a nivel muscular.

2. Masajes específicos derivados del clásico: Cyriax y Vodder.

3. Masaje oriental: actúa sobre meridianos.

4. Masaje reflexógeno: actúa a distancia de la región a tratar.

5. Masaje mecánico: producido por agentes externos ajenos a las manos del terapeuta.

6. Nuevas tendencias: masajes eclécticos, combinados y complejos.

TIPOS DE MASAJE

Manual: es aquel en el cual se emplean las manos como medio físico para producirlo.

Ninguna máquina puede remplazar las manos, ya que estas, mediante el sentido del tacto, pueden palpar las regiones de los tejidos a tratar y así percibir sus alteraciones. Encontramos:

• Masaje clásico

• Masaje depletivo

• Masaje de tejido conectivo

• Shiatsu

• Sueco - finlandés

• Liberación miofascial

Mecánico: es aquel que emplea aparatos, cuya utilidad es limitada, y se utilizan en los gimnasios (8,12).

REFERENCIAS

1. Downing G. El libro del masaje. Barcelona: Ediciones Urano; 1985.

2. Vázquez J. El Masaje Terapéutico. Madrid: Ediciones Mándala; 1991.

3. Basco J, Jiménez J. Influencia del masaje deportivo en el rendimiento muscular [tesis doctoral]. Toledo: Departamento de Actividad Física y Ciencias del Deporte, Facultad de Ciencias del Deporte, Universidad de Castilla de La Mancha; 2013.

4. Beck M. Masaje terapéutico Teoría y práctica. Madrid: Ed. Paraninfo; 2000

5. Biriukov A. El masaje deportivo. Barcelona: Editorial Paidotribo; 2003

6. Licht S. Terapéutica por el ejercicio. Barcelona: Editorial Salvat Editores; 1974.

7. Kottke F, Lehmann J, Boxca M, Klain D. Krusen. Medicina física y rehabilitación. Buenos Aires: Editorial Médica Panamericana; 1993.

8. Rivero P. Medicina física. 4ta ed. Barcelona: Editorial Salvat Editores; 1969.

9. Rodríguez Benítez JA, Bustos Ríos JA, Amariles Duque CM, Rodríguez Calvo HM. El masaje terapéutico en lesiones musculares producidas por traumas de tejidos blandos. Rev. Med Risaralda. 2002;8(2):1-9.

10. Cyriax J. Tratamiento por manipulación, masaje e inyección. Madrid: Ed. Marban; 2001

11. Boicey M. Manual de Masaje. 5ta ed. Barcelona: Editorial Toray Masson, S. A.; 1979.

12. Maxwell H. Aromaterapia y Masaje. 1a ed. Gran Bretaña: Javier Vergara Edito; 1995.

ACTIVIDADES DE REPASO

Posterior a la revisión del contenido del capítulo, responda las siguientes preguntas de selección múltiple:

1. En la historia del masaje, las manipulaciones y el ejercicio físico aparecieron desde 3000 a. C. con el fin de disminuir el dolor, mejorar la función y el retorno venoso. El uso del masaje alrededor del foco de la fractura y la aparición de la cinesiterapia se da en:

a. Grecia con Hipócrates 400 a. C.

b. Francia con Ambroise Pare en el siglo XVI

c. Roma con Celso 400 a. C.

d. Estocolmo con Henrik Ling en el siglo XIX

2. Uno de los precursos del masaje sueco, del cual se original el masaje clásico, es Peter Kenrik Ling. Peter, en el siglo XIX planteó la necesidad de incluir el masaje como una medida de _________________ y para combatir ________________________:

a. relajación muscular; el dolor

b. fortalecimiento muscular; la inflamación

c. preparación para el ejercicio; la fatiga

d. profilaxis o preventiva; el edema

3. Reconociendo los diferentes hitos en la historia del masaje, desarrolle una línea del tiempo, que permita reconocer en qué momento aparece este como una modalidad terapéutica y de qué manera se ha dado su evolución en las diferentes épocas de la historia con la aparición de nuevas tendencias.

Repuestas: 1. (b) 2. (c)

CAPÍTULO 2
EFECTOS DEL MASAJE TERAPÉUTICO

Diana Alexandra Camargo Rojas

Duván Camilo Montenegro Bernal


INTRODUCCIÓN

El masaje es una técnica que tiene varios efectos sobre diferentes sistemas y tejidos, es fundamental conocerlos y relacionarlos con las condiciones de salud-enfermedad de la persona que lo recibe para que los resultados sean favorables y mejoren la condición de la persona. Es importante, además, tener en cuenta esto y aclarar que la aplicación del masaje sin conocer las particularidades del paciente es una acción insegura.

Los efectos del masaje se han descrito y clasificado en diferentes formas. Según B. Mennell, citado por Fritz en el 2001, se clasificó en dos categorías: acciones mecánicas y acciones reflejas (1). Algunos ejemplos de efectos exclusivamente mecánicos son: el mejoramiento del retorno venoso, el movimiento de salida de la linfa fuera de los tejidos y el estiramiento de los tejidos. Por otro lado, Mennell plantea que es posible tener efectos en la mente, por lo que menciona que «Hay que frotar una invalidez dentro de la mente del paciente», en caso de lesiones leves (2,3). No obstante, Según Rivadeneira y Tello, Menell, además de plantear los efectos mecánicos y reflejos, afirma que existen efectos tardíos o secundarios en otros sistemas: tegumentario, musculo esquelético, circulatorio, nervioso, entre otros (4).

Para dar mayor claridad, se enunciarán los efectos generales por la acción mecánica y, posteriormente, se revisarán los efectos en cada uno de los sistemas y tejidos en los cuales se han identificado los mayores efectos.

EFECTOS GENERALES DEL MASAJE

El masaje, en términos generales, produce estimulación mecánica de los tejidos mediante movimientos rítmicos de presión y estiramiento: la presión comprime los tejidos blandos y excita las terminaciones nerviosas de los receptores. El empleo de estas fuerzas provoca cambios en la luz de los vasos sanguíneos y espacios linfáticos, afectando la circulación capilar, venosa, arterial y linfática, favoreciendo la circulación, oxigenación de tejidos, el retorno venoso, la circulación de la linfa, y acelerando la eliminación de productos de desecho de la contracción voluntaria de los músculos. Según Dolto, citado por Rivadeneira y Tello, el masaje logra estimular, además, exteroceptores superficiales y profundos en la piel, propioceptores en músculos y tendones e interoceptores en tejidos muy profundos (4). Cabe aclarar que, mediante el masaje terapéutico, se favorece la acción del sistema linfático, pero no es la técnica ideal para hacer drenaje linfático, ya que este contiene técnicas y maniobras específicas para disminuir el edema.

La forma como el fisioterapeuta aplica estas fuerzas mecánicas depende, primero, del masaje que se elija, a saber, frotamiento, fricción y amasamiento, y, segundo, de la habilidad para regular la duración, la calidad, la intensidad y el ritmo del estímulo (5).

En resumen, el masaje tiene efectos sobre la piel, la circulación de sangre y linfa, el sistema nervioso, el tejido muscular y el metabolismo y, además, tiene un gran efecto psicológico (5,6).

EFECTOS ESPECÍFICOS DEL MASAJE POR TEJIDOS Y SISTEMAS

El masaje, como se presentó anteriormente, tiene efectos generales que pueden darse en todos los sistemas. Sin embargo, por cada uno de los sistemas y tejidos del cuerpo humano, se pueden presentar efectos específicos.

Efectos del masaje sobre el tejido tegumentario

A nivel tegumentario, el masaje contribuye en la eliminación de las células muertas de la superficie de la piel y mejora la función secretora de las glándulas sebáceas y sudoríparas; las aperturas de transpiración de las glándulas sebáceas se limpian al quitar los depósitos grasos, permitiendo un mejor funcionamiento de estas, es decir, facilitando su poder secretor. Así mismo, mejora tanto la circulación linfática, como la circulación sanguínea venosa y la arterial en la piel, además de que se amplía el suministro sanguíneo, mejorando la nutrición de la piel.

La temperatura corporal aumenta allí donde fue aplicado el masaje, lo que a su vez garantiza la aceleración de los procesos metabólicos y se eleva el tono cutáneo muscular, lo que hace que la piel se torne lisa, compacta y elástica (7). Los movimientos de fricción y tensión son útiles porque actúan en forma mecánica para soltar adherencias y suavizar cicatrices (6).

Efecto del masaje en tejido adiposo

Sobre la creencia general de que el masaje disuelve depósitos de grasa en varias partes del cuerpo, se han realizado estudios que comprueban que el masaje no sirve para este fin, aun cuando se aplique con fuerza necesaria para producir pequeñas hemorragias; estos estudios fueron realizados en animales (6).

Efecto del masaje en el sistema musculoesquelético

A pesar de la teoría muy popular de que el masaje fortalece los músculos, se ha comprobado que el único medio para aumentar la fuerza muscular es el ejercicio activo. El masaje ayuda a que el músculo se prepare para la realización de ejercicio favoreciendo su desempeño en ejercicios de fortalecimiento muscular.

El masaje se utiliza después del ejercicio, debido a que al aplicarlo mejora la nutrición e irrigación de los tejidos y ayuda a la eliminación de los productos de desecho (8). Adicionalmente, según Fletcher, en el 2010 y citado por Basco López (8), el masaje mejora la elasticidad del tejido conectivo, incrementa el volumen de sangre, promueve la aceleración del flujo sanguíneo e incrementa la excitabilidad nerviosa del músculo, lo cual puede llegar a contribuir al aumento de la resistencia al trabajo y a retrasar la aparición de la fatiga muscular.

Autores como Rosenthal verificaron que un músculo fatigado por trabajo o estimulación eléctrica se recupera mucho más rápido al aplicar masaje, que por medio de reposo en un mismo período de tiempo (3). El masaje genera en los músculos fatigados, durante 10 minutos, la recuperación de la capacidad de trabajo muscular e incluso la aumenta. Mejora, igualmente, la circulación sanguínea y los procesos de oxidación y recuperación en los músculos, aumentando el suministro de oxígeno y acelerando la expulsión de los productos del metabolismo; así mismo, la inflamación, rigidez y sensación de dolor en los músculos pueden eliminarse fácilmente mediante la aplicación de diferentes manipulaciones (7).

En articulaciones y ligamentos, el masaje mejora el suministro sanguíneo de la articulación y los tejidos que los rodean, y eleva la formación y circulación del líquido sinovial; los ligamentos adquieren mayor elasticidad, favoreciendo así la amplitud de movimiento de las articulaciones y, con algunas manipulaciones, se pueden fortalecer la cápsula articular y los tendones (7).

El frotamiento y el amasamiento, específicamente de los músculos de la espalda y de los músculos torácicos y los intercostales, así como en la región donde se adhiere al diafragma a las costillas, eliminan la fatiga de la musculatura respiratoria y, por ende, favorecen los procesos ventilatorios (7).

El masaje sobre el hueso no tiene ningún efecto sobre la atrofia local provocada por la inmovilización y se usa en el tratamiento de fracturas, ya que se considera que es útil para la recuperación de tejidos blandos; además, ayuda a la consolidación ósea en razón a que todo lo que facilite la circulación en las zonas de fractura sin movilizarse fragmentos ayuda a la formación del callo óseo (3).

La técnica de Lucas Championiere para relajar músculos espasmódicos después de fracturas, mediante frotamiento superficial, se entiende que es posible por acción refleja, al igual que lo planteado por Metzger, en su libro de tratado de Luxaciones del pie por medio del masaje, quien incluyó las técnicas de Ling en la medicina, tal como nos indica el trabajo de Martínez et al. (9).

Efectos del masaje en el Sistema Cardiovascular

Este genera un efecto en la tensión arterial. En un estudio realizado por Walazek, se midió la tensión arterial un minuto antes de realizar el masaje y un minuto y 5 minutos después de realizada la sesión; con esto, lograron evidenciar que, en los tres momentos, los valores de la tensión arterial disminuyeron, con excepción de la presión arterial media en los 5 minutos después de la sesión de masaje, demostrando así que el masaje clásico proporciona una medida segura —junto al tratamiento farmacológico— para el tratamiento de la hipertensión (10).

El mecanismo de acción por el cual el masaje actúa sobre el sistema cardiovascular es el balance del sistema nervioso simpático y parasimpático; inicialmente, se genera un aumento de la actividad simpática que se caracteriza por aumento en la frecuencia cardiaca, contractilidad miocárdica y el gasto cardiaco, al igual que un aumento en la resistencia vascular periférica. Lo anterior debido a que una presión moderada, en la zona, activa receptores de presión en piel tipo III —los mismos estimulados durante un estiramiento o contracción muscular— y tipo IV —estimulados por la contracción muscular y sus productos como potasio y bradicinina—, lo que activa la respuesta simpática (11,12).

El aumento de la frecuencia cardiaca se considera una expresión fisiológica del sistema nervioso simpático, a causa de un aumento del tono vagal. Por esto, inmediatamente después del masaje y tras la estimulación simpática se produce un efecto parasimpático que disminuye la frecuencia cardiaca de manera transitoria, lo que dura alrededor de 30 minutos después de la intervención y lo que produce, a su vez, una disminución de la tensión arterial (11).

El incremento en el flujo sanguíneo local se produce a través del mecanismo vasodilatador inducido por la aplicación de presión mecánica. Durante el masaje, se liberan sustancias vasoactivas como la histamina por medio del estímulo táctil que actúa sobre los receptores H1 y H2 en la vasculatura periférica, y el óxido nítrico que regula la inflamación al prevenir la activación y adhesión de leucocitos, e inhibe la proliferación del músculo liso vascular, generando también vasodilatación. De igual manera, el flujo sanguíneo aumenta por efecto mecánico de bomba de retorno sanguíneo (13).

La función endotelial combinada con la liberación de vasodilatadores se debe a la asociación de la relación hipotálamo-pituitaria-adrenocortical, donde un aumento de exposición prolongada a estrés resulta en incremento de los niveles de catecolaminas como el cortisol, el cual aumenta la presión arterial. Sin embargo, inmediatamente después del masaje, los niveles de cortisol y catecolaminas disminuyen a causa del efecto parasimpático del masaje. Esto es demostrado por otro estudio, donde el masaje sueco en unidad de cuidado intensivo disminuye la actividad simpática, provocando vasodilatación, disminución de frecuencia cardiaca y disminución de espasmos musculares por aumento del flujo sanguíneo, removiendo así metabolitos y disminuyendo los niveles de ansiedad en los pacientes hospitalizados (13).

Ahora bien, la hipertensión arterial ocurre cuando en reposo excede los límites considerados como normales. La mayoría de casos de esta afección son tratados de manera ineficaz mediante tratamiento farmacológico y es el mayor antecedente de enfermedad cardiaca coronaria, enfermedad renal e ictus (10).

Cada día el masaje empieza a reconocerse por la comunidad científica, agencias gubernamentales y consumidores como una herramienta complementaria de tratamiento para condiciones médicas (11).

Efectos del masaje en la circulación de sangre y linfa

Sobre el sistema sanguíneo y linfático acelera el flujo de todos los medios líquidos del organismo: sangre, líquido intratisular y linfa, ejerciendo una acción mecánica, refleja y humoral directamente sobre la circulación sanguínea local y general. Las manipulaciones rítmicas aceleran tanto al flujo local de la sangre venosa, como el movimiento de la sangre, las venas y arterias más alejadas. En los capilares, la acción del masaje es fundamental, ya que tiene lugar el metabolismo entre la sangre y los tejidos cercanos, y el oxígeno y las sustancias nutritivas pasan de la sangre a los tejidos (7). La red linfática es la principal vía por la cual son evacuados los derrames. El flujo linfático aumenta después de aplicar masaje a los músculos; si se quiere que el masaje estimule en forma más eficaz el flujo linfático de un área, debe elevarse el segmento que va a ser tratado.

El masaje es la mejor forma de prevenir o disminuir la fibrosis en aquellos padecimientos inflamatorios crónicos en los cuales esta fibrosis progresa si el líquido tisular y la linfa quedan estancados (2).

Efectos del masaje en los constituyentes de la sangre

Se cree que la aplicación de masaje promueve el incremento del número de los eritrocitos y de la hemoglobina, y un aumento ligero de la capacidad de oxígeno de la sangre. Bajo la influencia del masaje, se favorece el proceso de formación de la sangre generando un aumento de glóbulos rojos y blancos (2).

Este, además, puede modular los parámetros inmunitarios después del ejercicio, facilitando la recuperación de la inmunoglobulina A y reduciendo la presencia de mediadores proinflamatorios generados por el ejercicio de alta intensidad. La evidencia preliminar de alta calidad apoya la posibilidad de que el masaje ejerce efectos inmunológicos (14).

Efectos del masaje sobre el sistema nervioso

El efecto del masaje varía según el método empleado y su duración. Según el método empleado, ya sea lento o rápido, produce un efecto sedante o estimulante y, según su duración, resulta fatigoso. Se ha comprobado que el masaje no influye en la regeneración de un nervio periférico seccionado.

Aunque el masaje suele aliviar algunas clases de dolor, su mecanismo de acción no ha sido claramente explicado. El masaje general actúa sobre el sistema nervioso central y, en forma local, sobre nervios sensitivos y tal vez motores.

El masaje influencia el funcionamiento de los grandes troncos nerviosos; un nervio motor, fuertemente comprimido, pierde su excitabilidad, pero masajeado, en forma ligera y suave, aumenta su excitabilidad y su facilidad de conducción. Un masaje continuo, practicado sobre un tronco nervioso sensitivo, ejerce una acción anestesiante (3).

A nivel neuromuscular, el masaje tiene un efecto positivo que se expresa en el aumento de la labilidad del sistema nervioso central —se acelera la contracción y relajación de los músculos— y de la sensibilidad cutánea muscular (7).

Efectos del masaje sobre el metabolismo

Se ha comprobado que la influencia del masaje sobre el metabolismo se debe a la acción general sobre el organismo. Su efecto sobre diversos procesos metabólicos se debe a su acción sobre la circulación de las regiones en las que se aplica.

El masaje favorece el intercambio de gases, de minerales y proteínas e intensifica la secreción de sales minerales del organismo como el sodio, fósforo inorgánico y sustancias orgánicas nitrogenadas de la orina, ácido úrico, ejerciendo un papel positivo en los órganos internos y en la capacidad vital del organismo.

El aumento de temperatura de los tejidos contribuye a acelerar las reacciones químicas e intensificar los procesos metabólicos. Con este aumento de temperatura, se acelera la disociación de la oxihemoglobina, la cual acelera el proceso de utilización del oxígeno por los tejidos; por consiguiente, el masaje estimula los procesos de oxigenación, termorregulación e intercambio de sustancias en los tejidos (7).

Efectos del masaje en condiciones especiales

Teniendo en cuenta los efectos por cada sistema, es importante mencionar los que se pueden generar en condiciones especiales, como en el dolor crónico, en espasmos musculares, contracturas y en la salud mental.

Efecto del masaje en el dolor crónico

Frente a este tema, el estudio de Kassolik et al., del 2013, tuvo como objetivo comparar los resultados clínicos del masaje clásico con el masaje basado en el principio de tensegridad para pacientes con dolor idiopático crónico de hombro (15); para esto, se tuvo en cuenta a 30 personas con dolor crónico, las cuales se dividieron en dos grupos: 15 personas recibieron masaje clásico — sueco— en los tejidos que rodean la articulación glenohumeral y 15 personas recibieron el masaje utilizando técnicas basadas en el principio de tensegridad —que incluye músculos, fascia y ligamentos—. Ambos grupos recibieron 10 sesiones durante 2 semanas y cada sesión duró 20 minutos. El Cuestionario de dolor de McGill y rangos de movimiento glenohumeral se midieron inmediatamente antes de la primera sesión de masaje, el día en que la terapia finalizó, 2 semanas después del inicio de la terapia y 1 mes después del último masaje. Se evidenció que las personas que recibieron masaje basados en el principio de tensegridad presentaban una mejoría —aumentando el rango de movimiento— estadísticamente significativa en los rangos pasivos y activos de flexión y abducción de la articulación glenohumeral, adicionalmente el dolor disminuyó en ambos grupos de masaje (15).

Efecto del masaje en espasmos musculares - contracturas – fibrosis

Para dar inicio, es importante reconocer las diferencias entre espasmo muscular, contractura y fibrosis. El espasmo muscular es definido por Pérez y Lucía como una «contracción refleja dolorosa o no, de los músculos que rodean una estructura dañada o inflamada, pueden ser provocados por la actividad, percusión, estimulación eléctrica o mecánica de un músculo» (16). Por su parte, la contractura según Serratice (17) corresponde «a una contracción más o menos duradera e involuntaria de uno o más músculos, acompañada de rigidez y resistente a la movilización pasiva debido a la fibrosis muscular», en la mayoría de las cosas es una condición que es tratada por medio de cirugía, debido al acortamiento que se da en los tejidos y la pérdida de la movilidad articular. Por lo anterior, una fibrosis muscular o lo que Jiménez (18) denomina granuloma cicatricial «es una complicación de la ruptura parcial o completa del músculo, cuando el tratamiento que se aplica es inadecuado o insuficiente». Estas fibrosis se producen también en músculos inmovilizados, lesionados o denervados; el músculo se acorta por falta de elasticidad del tejido fibroso y por formación de adherencias entre las capas de tejido conectivo.

Al reconocer las diferencias entre los conceptos, es importante describir cuáles son los efectos del masaje en estas condiciones musculares específicas. Es así como se encontró un estudio realizado por Tanaka et al., quienes afirman que, en condiciones crónicas como la osteoartrosis, es frecuente la aparición de espasmos musculares, las cuales pueden ser manejados por medio de un masaje terapéutico que incluya compresión continua; no obstante, los cambios se evidencian en el nivel de dolor, mas no en la presencia o no del espasmo (19). Por otro lado, un estudio realizado en pacientes con disfunción de la articulación temporomandibular, quienes presentaban espasmo en el músculo pterigoideo, evidenció que el masaje combinado con electroacupuntura fue más eficaz que la terapia de estimulación con electroacupuntura sola, especialmente, para los pacientes en etapa temprana de dolor miofascial (20), lo cual evidencia que el masaje en conjunto con otras técnicas terapéuticas es eficaz para el manejo del espasmo muscular.

En cuanto a las contracturas, es posible que el masaje, al ejercer tensión sobre el tejido fibroso, prevenga la formación de adherencias y desprenda las pequeñas que ya se han formado, lo cual se logra mediante amasamiento y fricción; no obstante, es importante señalar que, en su mayoría, estas son manejadas con tratamiento quirúrgico, a excepción de la contractura de Dupuytren, patología que recibe dicho nombre, pero que puede tener diferentes estadios. Con relación a esta condición patológica, se encontró un estudio realizado en el 2012 en pacientes con contractura de Dupuytren, en el cual se aplicó, durante 8 semanas de intervención, un masaje transverso profundo, obteniendo resultados favorables en la movilidad de los dedos y en la disminución de la adherencia en la palma (21).

Por otro lado, estudios comparativos entre músculos lesionados y denervados que recibieron masaje, y músculos en las mismas condiciones, a los cuales no se les aplicó masaje, demostraron que los músculos que recibieron masaje presentaban un aspecto más normal y en ellos era menor la presencia de fibrosis y adherencias; es decir, el masaje puede disminuir la posibilidad de formación de fibrosis que inevitablemente se desarrolla en el músculo inmovilizado, lesionado o denervado (2).

En resumen, el propósito esencial del masaje en los músculos es mantenerlos en el mejor estado posible de nutrición y flexibilidad, para que, después de recuperarse del cualquier traumatismo o enfermedad, su función sea óptima (2).

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Türler ve etiketler

Yaş sınırı:
0+
Litres'teki yayın tarihi:
22 ekim 2025
Hacim:
184 s. 75 illüstrasyon
ISBN:
9789587942286
Telif hakkı:
Bookwire
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