Kitabı oku: «Plantas medicinales para toda la familia»

Yazı tipi:

PLANTAS
MEDICINALES

PARA TODA

LA FAMILIA

175 infusiones, cosméticos naturales

y remedios tradicionales

Rosemary Gladstar


Título original: Rosemary Gladstar’s Herbal Recipes for Vibrant Health. 175 teas, tonics, oils, salves, tinctures, and Other Natural Remedies for the Entire Family

Publicado por primera vez en Estados Unidos por Storey Publishing LLC

Publicado por acuerdo con Storey Publishing LLC, Massachusetts

De esta edición

© Sonmo Playwright., S.L.U., 2021

Editorial Diente de León

Avda. Luis Salvador Cilimingras, s/n.

07170 Valldemossa (Islas Baleares)

www.editorialdientedeleon.com

© 2001, 2008, Rosemary Gladstar

© De la traducción: Laura Collet, 2021

Ilustración de cubierta y contracubierta © shutterstock.com

De los créditos fotográficos en la página final

Diseño de cubierta: Jaime Cruz

ISBN eBook: 978-84-949135-1-8

La editorial Diente de León está comprometida con la ecología y la salud, lo que significa reducir al mínimo nuestro impacto medioambiental.

Reservados todos los derechos en lengua castellana. No está permitido la reproducción total ni parcial de esta obra, ni su tratamiento o transmisión por ningún medio o método sin la autorización por escrito de la editorial.

La editorial agradece todos los comentarios y observaciones: ana@editorialdientedeleon.com

Índice

Dedicatoria

Agradecimientos

Prólogo

1 Fitoterapia eco-lógica

2 Una receta para la vida

3 Controlar el estrés y la ansiedad

4 Remedios caseros para las dolencias más comunes

5 Recetas para una belleza radiante

6 Para niños

7 Para mujeres

8 Para hombres

9 Para personas mayores

Apéndice I

Diccionario de plantas medicinales

Apéndice II

El arte de elaborar remedios naturales

Recursos

Índice analítico


Dedicatoria

Mi vida está ligada a la de mis colegas fitoterapeutas, como si nuestros brazos se entrelazaran formando un círculo alrededor de las plantas. He sostenido sus manos, he reído y rezado con ellos. Son viejos amigos cuyas enseñanzas me influyeron en mis inicios en el mundo de la fitoterapia. Sus palabras están grabadas en mi corazón y su eco resuena en las páginas de este libro. En una época en que la fitoterapia no era una tendencia, nos mantuvimos fieles a nuestra pasión por las plantas medicinales. En la actualidad somos ya casi ancianos, y seguimos más enamorados que nunca de la naturaleza; al afrontar el nuevo mileno, no nos preguntamos qué tendrá el mundo que ofrecerle a la fitoterapia, sino qué tendrán las plantas medicinales que ofrecerle al mundo.

Con todo mi corazón, dedico este libro a mi familia de colegas fitoterapeutas. Vosotros me habéis guiado y nutrido en este viaje. Sois la luz que alumbra mi camino. Que este círculo siga creciendo y que las plantas abunden.

En memoria de la dulce Gail Ulrich, quien vivió creando armonía a su alrededor.

Agradecimientos

Un libro nunca nace solo, sino que es el resultado de la visión colectiva y el esfuerzo de muchas personas. En primer lugar, debo agradecerle a mi compañero y mejor amigo, Robert Chartier, su apoyo incondicional, su comprensión y su pasión por la naturaleza. Él aporta alegría a mi vida. Debo reconocer muy generosamente el trabajo de mi editora, Nancy Ringer, cuya paciencia y estímulo constante han sido fundamentales para que este libro no quedara en sus esbozos iniciales. Ha sido maravillosa en todos los sentidos. También quiero agradecer a Deborah Balmuth, de Storey Books, su profesionalidad y criterio; y no me olvido del resto del equipo; ¡qué personas tan encantadoras! Me he sentido apoyada y nutrida en todos los aspectos.

Por supuesto, doy las gracias a Rocío Alarcón, Svevo Brooks, Stephen Buhner, Cascade Anderson Geller, Christopher Hobbs, Tieraona Low Dog, Paul Strauss y David Winston; sus enseñanzas siguen inspirándome y formando parte del tejido de mis propias clases. Les estoy muy agradecida.

Prólogo del doctor James A. Duke

El romero (en inglés, rosemary), la planta del recuerdo, y la memorable Rosemary Gladstar tienen mucho en común. Ambos son estimulantes, etéreos y volátiles; su presencia no pasa desapercibida, en el mejor de los sentidos. Inspiradores, efervescentes..., avivan el humor y el intelecto...; provocadores, ya sea por sus vapores aromáticos o por sus ideas efímeras… Todas estas características definen la esencia del romero y de Rosemary.

La fotosíntesis, la producción de elementos útiles a partir de ingredientes sencillos en presencia de luz solar, bendice nuestro planeta con oxígeno y plantas que son alimento y medicina. Abraza y purifica el suelo, limpia la atmósfera de contaminantes y aporta paz y comunión. Mediante la fotosíntesis, las plantas utilizan la energía del sol para producir sustancias químicas necesarias para la vida. Cualquiera que vea a Rosemary Gladstar en su jardín, acariciada por la luz de la primavera, el verano y el otoño, se pregunta si también ella absorbe su energía infinita del sol. No resulta sorprendente que sea el motor impulsor del movimiento de la fitoterapia. Aunque por sus venas no corra clorofila, sin duda posee el encanto, la energía, la sabiduría y el espíritu de las plantas.

No quiero elogiar solamente el entusiasmo y la sabiduría que derrocha en sus conferencias, enseñanzas y escritos, sino también su dedicación incansable a la causa de la defensa de la naturaleza, por ejemplo, con la organización United Plant Savers, que promueve con vehemencia la protección de las plantas medicinales en peligro de extinción en América del Norte. Tras haber aportado ya tanto al movimiento de la fitoterapia, ahora Rosemary nos trae la maravillosa obra Plantas medicinales para toda la familia. Sin duda, esta espléndida guía para un estilo de vida natural os ayudará a ti y a tus seres queridos a vivir más sanos y felices. Como escribe la autora: «El verdadero bienestar mental, físico y espiritual es resultado de un estilo de vida saludable. Es una receta para toda la vida. Forma parte de lo que haces, de lo que introduces en tu cuerpo y de cómo nutres tu mente. El verdadero bienestar es… encontrar lo que te hace disfrutar en la vida, explorar tus pasiones. Hagas lo que hagas, hazlo bien, y hazlo con gusto». La información, consejos, recetas e historias que Rosemary ofrece en esta joya de libro os ayudará e inspirará a ti y a tu familia a gozar de verdadero bienestar y a disfrutar de una vida plena.

¡A tu salud! ¡Piensa en verde!


1
Fitoterapia eco-lógica

El origen de este libro se encuentra en la insistencia por parte de algunos amigos para que recopilara mis escritos y enseñanzas de los últimos treinta años en un solo volumen que sirviera de guía práctica de fitoterapia para el hogar. Debo reconocer que, en un primer momento, me mostré reacia. Me costaba imaginar qué podía añadir yo al rico legado de la fitoterapia que no se hubiera escrito ya, y además en muchos casos, con gran acierto. No obstante, meses después, al terminar de redactar lo que finalmente ha sido una obra de tamaño considerable, me di cuenta de que las enseñanzas de este libro comparten un propósito de vital importancia. No toda la información resultará innovadora, sorprendente o compleja, pero sí nos servirá para recordar el verdadero origen de la fitoterapia: nuestra profunda conexión con las plantas. He querido crear una guía del uso sostenible de plantas medicinales para toda la familia. Mi deseo es que acabe manoseada, desgastada y con la cubierta rota por el uso y el paso del tiempo, pero también, y no menos importante, que el lector tome conciencia de que nuestra salud está estrechamente relacionada con la del mundo que nos rodea. Entonces sabré que han merecido la pena no solo el tiempo que tanto yo como tú, lector, le hemos dedicado a este libro, sino incluso la vida de los árboles utilizados para imprimirlo.

Una medicina tradicional para los tiempos modernos

En un momento en que la fitoterapia está sujeta a las constricciones de la cultura moderna —estandarización, legalización, certificación y otros retos burocráticos—, quiero recordar al lector que el ser humano viene utilizado las plantas como alimento y medicina desde hace cientos de miles de años, desde los albores del tiempo. Hemos evolucionado gracias a su generosidad, y nuestra vida depende de ellas: nos proporcionan oxígeno, alimento, medicina, abrigo y una dimensión espiritual. Si aceptamos la expresión «somos lo que comemos», también deberíamos reconocer que nuestro cuerpo está íntimamente conectado con las plantas. La vida vegetal ha conformado la base de nuestra alimentación durante milenios. Antes de dar los primeros pasos en postura erguida, tambalearnos y percatarnos de que podíamos correr, cazar y matar, éramos recolectores, y nuestra única fuente de nutrientes procedía de las plantas, la biomasa verde que crece desde el corazón de la tierra. Ellas fueron nuestra primera medicina y la más efectiva. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más del 80 por ciento de la población aún utiliza plantas medicinales como principal método de curación. En la era de la medicina moderna y sus milagros, mucha gente cree que la fitoterapia no se basa más que en mitos y leyendas. Si las plantas medicinales no son eficaces, ¿cómo es posible que una especie tan inteligente como la nuestra, capaz de llegar a la Luna, no haya renegado hace tiempo de la fitoterapia? De hecho, las propiedades de las plantas son tan efectivas que, a pesar de sufrir pestes y plagas, enfermedades, hambre y guerras, el ser humano no solo ha sobrevivido, sino que se ha multiplicado más allá de lo esperable.


La terminología de la fitoterapia evoluciona con el tiempo; el clima y las características de cada región determinan distintos métodos y prácticas; y el uso o desuso de una planta depende de su popularidad; no obstante, una cosa es cierta e inmutable: la fitoterapia es un sistema eficaz, natural y asequible, al alcance de todos. Así lo demuestran miles de años de experiencia.

A través de meticulosos estudios, la ciencia moderna a menudo constata lo que nuestros antepasados ya sabían de manera instintiva. Las investigaciones pueden abrir una nueva ventana al mundo de las plantas medicinales. A veces, sin embargo, la información que aporta la ciencia da lugar a confusión, puesto que, a menudo, esta basa su estudio en un único constituyente aislado o en dosis superconcentradas que no podrían ingerirse mediante la toma de plantas en estado natural. Aunque resulte interesante especular sobre cómo actúan las plantas en el organismo, hoy no estamos mucho más cerca de entenderlo que hace unos siglos. Cada planta medicinal posee incontables constituyentes que explican apenas parcialmente su compleja acción sobre el cuerpo humano. Lo desalentador de este enfoque resulta evidente al considerar la infinidad de plantas que existen, cada una con su composición química concreta. La ciencia no puede demostrar fácilmente algo corroborado de forma empírica durante siglos. A las plantas, estos dilemas modernos les traen sin cuidado. Ellas, que se encuentran entre los seres vivos más antiguos del planeta, siguen proliferando y ofreciéndonos sustancias vitales: alimento, cobijo, medicina, oxígeno y belleza.

Existen incontables mentes y almas maravillosas que, con sus palabras, acciones y escritos, han contribuido al amplio conocimiento que nos ha sido legado sobre las propiedades de las plantas medicinales. La mayoría de los fitoterapeutas que han desempeñado una función esencial en la creación de este registro colectivo de sanación nunca recibirán el reconocimiento que merecen; sin embargo, cada vez que utilizamos las plantas como medicina llevamos con nosotros la semilla de su conocimiento. Por este motivo, cuando alguien me pregunta si una receta o fórmula es mía, no puedo evitar sonreír. Lo que sé sobre las plantas lo he aprendido de otros; ya sean personas a quienes he conocido directamente, o personas que vivieron siglos antes que yo. Es nuestro tesoro colectivo, nuestro derecho de nacimiento y hemos de compartirlo libremente.

Honrar las plantas medicinales

Mucho antes de que existieran bases de datos electrónicas o compendios científicos sobre plantas medicinales, los seres humanos ya conocían y comprendían sus propiedades curativas. Estoy convencida de que este conocimiento procedía de nuestra relación innata con la naturaleza, no solo de un proceso de ensayo y error, como se suele creer. Imagina por un momento a nuestros ancestros con fiebre, difteria o heridas graves, intentando averiguar por ensayo y error qué planta funciona en cada situación. En cada región del planeta crecen cientos de miles de especies. Documentar la extensa información de que disponemos sobre sus propiedades habría supuesto muchísimo tiempo, más del que llevamos en este planeta. ¿Acaso experimentamos hasta que dimos con la respuesta? No. Aunque el método de ensayo y error fuera importante, fueron las plantas quienes nos revelaron casi todo lo que sabemos sobre sus propiedades.

La cuestión de la seguridad en el uso de plantas medicinales

Recientemente han aflorado muchos informes sobre los peligros de la fitoterapia. Incluso plantas medicinales totalmente benignas, como la manzanilla o la menta, se ven relegadas a la lista negra. ¿Acaso hemos descubierto de repente que son peligrosas? No; pero hoy podemos ingerir plantas en formatos extremadamente potentes. Antaño las plantas se tomaban en infusiones, tinturas o jarabes. En la actualidad, en cambio, tenemos a nuestra disposición cápsulas que permiten ingerir con facilidad la cantidad que queramos, y preparados estandarizados, con extractos mucho más concentrados de lo que nos ofrecen las plantas en su estado natural.

En realidad, pocas plantas son tóxicas, pero prácticamente cualquiera de ellas puede provocar una reacción atípica en un individuo. Por ejemplo, las fresas son un dulce manjar para muchas personas, pero a algunas les sientan mal. Esto no significa que esta fruta sea tóxica; simplemente, no es adecuada para determinadas personas. No dejes que unas pocas historias dramáticas te asusten a la hora de utilizar la fitoterapia. Aplica el sentido común. Las plantas son una medicina poderosa, pero no siempre provocan los mismos efectos en todas las personas. Tómate tiempo para conocerlas y observar qué efectos tienen en ti; a cambio, obtendrás energía, salud y vitalidad por muchos años.

Las plantas tienen la capacidad innata de comunicarse. Cualquiera puede aprender a escucharlas, pero determinadas personas — como las curanderas, los fitoterapeutas, los sanadores, los botánicos y los amantes de la naturaleza— están más predispuestas. En las culturas tradicionales, los recolectores pedían permiso a las plantas para arrancarlas y utilizarlas con fines medicinales. Además de ser un gesto de respeto, se consideraba esencial para aprender y retener su poder curativo. A veces, cuando trato de encontrar el remedio más apropiado, les pido ayuda y, de algún modo, presiento cuál es la planta adecuada. No se trata de un don especial; mucha gente lo tiene, pero la mayoría se olvida de cómo utilizarlo. A medida que nos familiarizamos con las plantas medicinales y sus propiedades, perfeccionamos esta capacidad de escucha; aunque no pueda sustituir lo que se aprende en los libros, sí puede guiar tu comprensión.

Fomentar el conocimiento de las plantas medicinales en el mundo actual

Antiguamente, en culturas de todo el mundo, los niños que tenían un don especial para las plantas eran reconocidos desde muy temprano. El herborista, curandero o chamán de la comunidad los guiaba a través de un riguroso aprendizaje, hasta que se convertían en sanadores; de esta forma, la tradición se ha conservado hasta nuestros días.

En la actualidad, todavía encontramos niños con esta sensibilidad especial por las plantas, como si portaran un gen «verde». Es posible reconocerlos en las reuniones familiares, los parques y las escuelas: pasan horas en el jardín, absortos en la naturaleza, como hechizados por los insectos cubiertos de polen y las mariposas que reposan sobre las flores. Juegan con las plantas del bosque, hablan con los gnomos y las hadas que lo habitan y parecen vivir una relación especial con la naturaleza. Hay que insistir cuando se les llama para que vuelvan a entrar en casa. No paséis por alto a estos niños. En la Antigüedad, eran los «guardianes de la naturaleza» y se les consideraba futuros sabios y sanadores.

La fitoterapia se considera el sistema de sanación más antiguo, pero ahora está en peligro debido a la falta de comprensión, los problemas burocráticos, las presiones económicas, la destrucción del medioambiente y la desconexión con la naturaleza. La televisión, el estilo de vida urbano y los horarios estrictos y excesivamente pautados están apartando a nuestros futuros sanadores de su vocación. Es necesario acercar los niños a la naturaleza, mostrarles las plantas y enseñarles que están conectados a la tierra. Inculcándoles el respeto por las plantas medicinales, no solo cuidamos de sus pequeños cuerpos en desarrollo, sino que contribuimos a transmitir una tradición tan antigua como el propio ser humano. Enseñémosles a respetar y cuidar el entorno natural, porque no es posible amar las plantas sin establecer una conexión profunda con Gaia, nuestro planeta vivo.


Replantar los campos

No solo está amenazado el arte de la fitoterapia, sino también las propias plantas medicinales. Como nómada de sangre y corazón, he viajado mucho a lo largo de mi vida. He tenido la oportunidad de conocer lugares de espléndida belleza botánica y he escuchado atentamente a sabios fitoterapeutas. No obstante, he observado una tendencia preocupante: en casi todos los lugares en que he estado, incluso en aquellos donde la fitoterapia es una tradición sana y activa, las poblaciones de especies autóctonas están en declive. China, por ejemplo, célebre por su antigua fitoterapia tradicional, está casi desabastecida, desprovista de sus plantas medicinales más importantes, que han sido prácticamente aniquiladas por los recolectores. La India, con dos millones de hectáreas dedicadas al cultivo de plantas medicinales, es el productor más importante del mundo y, a pesar de ello, su población de especies silvestres autóctonas es escasa y dispersa. En la actual Grecia cuesta encontrar los campos repletos de plantas silvestres o los majestuosos bosques que poéticamente describiera Homero en la Ilíada. En todas partes, el reino silvestre está acorralado y en peligro de extinción.

HONRANDO A LOS ANCIANOS

El saúco (Sambucus nigra), que en inglés recibe el nombre de elder tree (‘árbol anciano’), es conocido como el guardián de la naturaleza y suele plantarse en el centro de los jardines medicinales. El resto de plantas buscan su protección, su sabiduría y su fortaleza; lo mismo ocurre con los ancianos en las comunidades herboristas.

Cuando mi hijastra Melanie era adolescente, me dijo: «Los fitoterapeutas son como el buen vino, ¿verdad? Se vuelven más valiosos con el tiempo». Aunque nunca lo había visto así, tenía razón. En las comunidades herboristas, los ancianos son los guardianes de la sabiduría, y sus conocimientos y enseñanzas se valoran muchísimo; son los invitados de honor en las conferencias y eventos, y los fitoterapeutas jóvenes viajan kilómetros para conocerlos y estudiar con ellos. ¿Por qué?

Aparte de que suelen ser personajes de espléndido carácter, maravillosamente divertidos y con un sinfín de historias que contar, han tenido vidas intensas y llenas de sentido; sus experiencias nos conmueven y nos emocionan, dando sentido a su vez a nuestra propia vida. Gracias a ellos, el conocimiento de las plantas medicinales se ha transmitido de generación en generación; son los sabios que enseñaron a los niños a identificar las plantas, a comunicarse con ellas y a usarlas como medicina. Este linaje, aunque debilitado, aún perdura, y nuestros corazones anhelan esta conexión con las tradiciones.

Los ancianos herboristas muestran a menudo una pasión por la vida y un compromiso en sus creencias extraordinarios. Nos alumbran el camino. Aunque muchos de los que he conocido y amado hayan fallecido ya, sus enseñanzas siguen vivas en las personas a las que marcaron para siempre. Del mismo modo, las enseñanzas de la naturaleza seguirán vivas a través de nosotros.

Cada vez que regreso a mi hogar, a los bosques de Vermont, me siento maravillada ante la vasta extensión de tierra virgen que se extiende frente a mí. He aprendido a amar la rica biodiversidad que puebla esta tierra joven, así como la velocidad a la que todo cambia ante nuestros ojos. Como en otros lugares del mundo, la destrucción de los hábitats, la superpoblación, la tala indiscriminada y las malas prácticas de recolección están mermando las poblaciones de plantas silvestres. Sin una supervisión de las prácticas de recolección, el aumento repentino de la popularidad de una planta determinada puede causar un daño irreparable en su población —recordemos cuando el hipérico, se puso de moda en la década de los noventa—. En Estados Unidos, desde 1940 hasta finales de 1980, la fitoterapia fue una práctica menospreciada e incluso ilegal, lo que posiblemente haya salvado a poblaciones enteras de especies silvestres autóctonas (de hecho, a pesar de su popularidad, la fitoterapia sigue siendo técnicamente ilegal). Relegadas a la clandestinidad, las plantas medicinales y su uso tradicional enraizaron en lo más profundo y, lentamente, florecieron.

El precio de la fama

La peor amenaza para las plantas es, sin duda, la destrucción de su hábitat. ¿Qué efecto está teniendo el repentino y renovado interés por la fitoterapia en nuestras ya mermadas reservas botánicas? La industria de la fitoterapia ha alcanzado los 5000 millones de dólares en el cambio de milenio, y sigue creciendo con rapidez. Las grandes compañías farmacéuticas han irrumpido en el mercado con su habitual actitud, que prioriza el beneficio económico por encima de todo. Recientemente, solo en Estados Unidos se han creado centenares de pequeñas y medianas empresas relacionadas con el sector, y se pueden encontrar herbolarios prácticamente en cualquier pueblo o ciudad. ¿De dónde proceden las plantas medicinales necesarias para abastecer una industria de semejante magnitud? Hasta hace poco, su cultivo a gran escala era muy limitado en Estados Unidos. Casi todas las plantas utilizadas en su industria fitoterapéutica procedían de países en vías de desarrollo, donde las prácticas agrícolas no suelen ser las más adecuadas, o de nuestras tierras silvestres.

Pero nuestros paisajes silvestres se encuentran amenazados. En 1998 un estudio internacional llevado a cabo por dieciséis organizaciones a lo largo de veinte años, reveló que aproximadamente el 12,5 por ciento de las especies botánicas del mundo estaban amenazadas (esto es, un total de 34.000 especies), y que, en Estados Unidos, el 29 por ciento de las 16.000 especies autóctonas estaba en peligro inminente de extinción. Hasta hace poco solo se prestaba atención a la desaparición de las especies en la selva tropical. Como afirmara Steven Foster, reconocido autor y fotógrafo: «Las plantas, a diferencia de los animales, no son cariñosas, adorables ni peludas, por lo que no atraen fácilmente la atención del público». Sin embargo, sin ellas no sobreviviríamos. ¿Quién querría un mundo así? Un mundo sin plantas sería un espacio yermo, frío y sin vida.

Poco después de mudarme a Green Mountains, en Vermont, me di cuenta de que muchas de las especies botánicas más antiguas de los bosques caducifolios del este de Estados Unidos, incluidas muchas plantas medicinales importantes, estaban en peligro de extinción o habían desaparecido por completo. Un día de inicios de primavera, paseando por la montaña entre trilios y lirios silvestres, sentía cierta desazón y desesperanza ante la posible pérdida de las dulces medicinas de la tierra, cuando oí una voz que procedía de las entrañas del bosque. Franca y clara, me dijo: «Replántanos. Devuélvenos a nuestras comunidades». Llevo toda la vida escuchando a las plantas, por lo que no tuve ninguna duda sobre lo que oí y lo que me estaban pidiendo. Aquel otoño encargué una cantidad considerable de plantas en peligro de extinción y las trasplanté en el bosque —ginseng americano, sello de oro (Hydrastis canadensis), cimicífuga (también llamado cohosh negro) y sanguinaria—. Las reintroduje en su hábitat natural, donde antaño proliferaban —antes de la tala, del pastoreo con ovejas, de la siega del heno y de los muros levantados por los primeros granjeros de Nueva Inglaterra—. Sinceramente, no sabía muy bien qué estaba haciendo, y, de hecho, muchas de las plantas que trasplanté no prosperaron. No tuve en cuenta factores importantes, como las condiciones del suelo, su pH, los cambios en el dosel arbóreo y la calidad de los rizomas que había encargado. Actué por puro entusiasmo e ignorancia, una combinación poco práctica de la que surgió, no obstante, una llama en mi corazón que me alentó a continuar.

Aquello fue el inicio de un proyecto que abrió una nueva dimensión en mi carrera profesional y se convirtió en una auténtica pasión. Había dedicado gran parte de mi vida a la fitoterapia, el estudio de las plantas medicinales, la recolección de plantas silvestres, la elaboración de productos fitoterapéuticos y la formación de estudiantes en esta tradición ancestral y maravillosa; y, de repente, me encontré explorando un territorio nuevo: la intricada red de las comunidades silvestres. ¿Cómo crecían las plantas medicinales en su hábitat natural? ¿Cómo se comportaban las comunidades vegetales cuando miembros importantes de la familia desaparecían de su ecosistema? Estas poderosas plantas son tan vitales para la salud del planeta y las comunidades silvestres como lo son para los seres de dos patas, los seres humanos que han dependido de ellas durante milenios. ¿Qué sucede cuando una comunidad pierde su equilibrio? ¿Y cuándo desaparece una medicina de la comunidad? ¿Acaso la pérdida de estas poderosas especies medicinales es uno de los motivos por el cual han aumentado las enfermedades que atacan tanto a las plantas nativas como a los seres humanos?

«El poeta Francis Thompson escribió una vez que “uno no puede arrancar una flor sin que se estremezca una estrella”. Si no podemos arrancar una flor sin que se estremezca una estrella, ¿qué sucede cuando desaparece una especie entera?».

— Loren Isrealson, miembro del consejo de United Plant Savers

United Plant Savers

A raíz de mi preocupación por el estado de las comunidades de plantas silvestres, hablé con compañeros fitoterapeutas y me di cuenta de que muchos compartían mi inquietud. En 1994, ante la creciente necesidad de actuar, un pequeño grupo de personas comprometidas nos reunimos en el International Herb Symposium celebrado en la Universidad de Wheaton, cerca de Boston, para abordar la conservación de las especies autóctonas y valorar qué podíamos hacer para protegerlas. Así fue como constituimos United Plant Savers (UpS), una organización dedicada a la conservación y el cultivo de plantas medicinales estadounidenses y sus hábitats, que se ha convertido en la más importante del país. Creada con entusiasmo y esperanza por personas que aman y conocen las plantas, la organización refleja la diversidad de la fitoterapia estadounidense, pues entre sus miembros encontramos no solo fitoterapeutas, sino también médicos, enfermeros, naturópatas, botánicos, agricultores ecológicos, empresarios, recolectores, coleccionistas de semillas, productores y personas que, simplemente, aman la naturaleza.

«Nunca dudes de que un grupo pequeño de ciudadanos conscientes y comprometidos pueda cambiar el mundo; en realidad, son los únicos que lo han hecho».

— Margaret Mead

United Plant Savers ha puesto en marcha una serie de proyectos, incluyendo donaciones de plantas en las que se han repartido más de 50.000 raíces de sello de oro y varios miles de ejemplares de otras amenazadas entre los miembros de la organización, quienes las han trasplantado en sus tierras. Nuestra labor más compleja hasta la fecha ha sido definir y conformar una lista de especies en peligro de extinción y otra de especies en observación (véase pág. 379), que se han convertido en una guía para la industria de la fitoterapia, sus profesionales y los consumidores de sus productos. Animamos a toda la gente a proteger las plantas medicinales silvestres sembrando semillas en su hábitat natural y arrancando las especies invasoras. También alentamos a los jardineros y agricultores a plantar especies medicinales en peligro de extinción en sus jardines, huertos, granjas y tierras, y a observar posibles cambios en su estado de una temporada a la siguiente. Hace unos años UpS compró una granja de 140 hectáreas al sureste de Ohio y la convirtió en una hermosa reserva de plantas medicinales, muchas de las cuales están incluidas en la lista de especies en peligro de extinción elaborada por la misma organización. El espacio también funciona como centro formativo, granja y laboratorio de investigación al aire libre, y se está convirtiendo en un modelo de santuario botánico sostenible.


«La belleza y la genialidad de una obra de arte pueden ser recreadas, aunque se destruya su primera expresión material. Una armonía desvanecida puede aún inspirar al compositor, pero cuando el último ejemplar de una especie de seres vivos deja de respirar, otro cielo y otra tierra han de pasar antes de que exista otro semejante».

— Cartel en el zoo de especies en peligro de extinción de la ciudad de Belice

UpS anima a todas las personas que aman y utilizan las plantas medicinales a convertirse en consumidores responsables: infórmate sobre la procedencia de las plantas que utilizas, si están en la lista de especies en peligro de UpS o si están amenazadas en la región donde vives. Siempre que sea posible, compra plantas medicinales cultivadas y de producción ecológica; de esta forma no solo contribuirás a la supervivencia de las comunidades de plantas silvestres, sino también a la de otra especie en peligro de extinción: el pequeño agricultor local.

Fitoterapia para el futuro

La fitoterapia es una medicina maravillosa. Cuando se utilizan con entusiasmo y sentido común, las plantas aportan salud, energía y vitalidad a nuestras vidas. No obstante, si decidimos utilizarlas, a cambio tenemos que hacernos responsables de la salud y el cuidado de las especies silvestres. Emprendamos una relación de colaboración con las plantas devolviéndoles lo que nos dan: salud, alimento, belleza y protección.

Hemos alcanzado un punto en nuestra historia en el que no respetar ni retroalimentar la relación cocreativa que tenemos con los recursos de este pequeño y hermoso planeta podría tener consecuencias desastrosas. Nos encontramos en un momento crucial de nuestra evolución planetaria. Con este libro, te invito a crear un mundo vibrante y radiante, donde todos los seres vivos, grandes y pequeños, gocen de salud y equilibrio. Te invito a participar en el esfuerzo por sembrar el futuro con las semillas de una fitoterapia eco-lógica.



2
Una receta para la vida

No existe un secreto mágico para gozar de buena salud. A pesar del bombardeo publicitario de las industrias farmacéutica y cosmética, que ofrecen píldoras instantáneas o panaceas para todo tipo de problemas y enfermedades, la salud depende, en realidad, de la adopción de hábitos de vida saludables. Por lo general, la vulnerabilidad del sistema inmunológico, la apatía y la falta de vitalidad o de agudeza mental no se deben a ninguna enfermedad subyacente, sino a la falta de sueño y ejercicio físico, los malos hábitos alimentarios y el descuido de las relaciones sociales de calidad con amigos y familiares.

La energía, la salud y la vitalidad no se obtienen simplemente tomando una píldora, ni siquiera una infusión de plantas medicinales. El bienestar mental, físico y espiritual es resultado de unos hábitos saludables. Esa es la auténtica medicina: lo que haces y cómo nutres tu cuerpo y tu mente. El verdadero bienestar no se consigue tomando una pastilla para el dolor, una dosis de tal remedio para tal problema, ni un apaño rápido para combatir la apatía o la falta de energía, sino encontrando aquello que te llena y te apasiona, levantándote de la silla y moviendo el cuerpo, meneándote, alimentándote bien, viviendo con intensidad, descansando de manera adecuada, ejercitando la mente y riéndote.

Hagas lo que hagas, hazlo bien y hazlo con gusto. La mejor manera de potenciar el bienestar es sentirse satisfecho con la vida que uno lleva.

Vida sana

Gozar de salud y vitalidad no es difícil ni requiere intervención médica. El cuerpo está diseñado para funcionar a nivel óptimo y, si le damos la oportunidad, lo hace. Solo requiere algunos cuidados por nuestra parte, como la práctica de ejercicio físico, una alimentación saludable y un descanso adecuado. Los siguientes consejos te ayudarán a vigorizar tu cuerpo, tu mente y tu vida.

«Necesitamos el tónico de la naturaleza», afirmó Henry David Thoreau. El océano, las montañas, los desiertos, una arboleda, todos ellos contienen la magia necesaria para reparar un alma estresada con energía pura y radiante.

La Madre Tierra, en su infinita fuerza y compasión, tiene un gran poder para restaurar nuestra vitalidad. Sumérgete en el agua pura de un arroyo, anda descalzo sobre la tierra, duérmete en los brazos de un árbol centenario. En la naturaleza encontramos medicinas maravillosas que sanan el alma y perduran en el tiempo.

Para más ideas sobre cómo llevar una vida sana, te recomiendo mi guía favorita sobre esta cuestión, El arte de vivir bien, del médico naturópata Svevo Brooks.

El ejercicio físico es esencial

Los seres humanos necesitamos practicar ejercicio físico. No fuimos creados para estar sentados ante una mesa todo el día sin movernos. La fatiga y los problemas de salud se deben, con frecuencia, a una falta de oxígeno en las células. El ejercicio físico acelera la respiración y el ritmo cardiaco, oxigenando las células y activando y revitalizando el conjunto del organismo.

El trabajo intelectual, predominante en la sociedad actual, es mucho más extenuante que el físico. El cerebro tarda más en regenerarse que el resto del cuerpo, y la actividad mental no incrementa los niveles de oxígeno. Para gozar de salud, hay que practicar ejercicio adaptado a las necesidades individuales todos los días.

Algunas personas responden muy bien a la práctica del yoga, mientras que otras prefieren descargar la tensión acumulada a través de una actividad aeróbica. Es importante darse cuenta de que el cuerpo necesita moverse todos los días, practicando la actividad física adecuada. No te limites a la rutina del gimnasio e integra el ejercicio en tus hábitos cotidianos, saliendo a caminar, montando en bici, esquiando o participando en deportes de equipo. Permite que tu cuerpo y tu espíritu interactúen con el entorno. A mí, por ejemplo, me resulta mucho más satisfactorio físicamente apilar leña que pedalear sobre una bicicleta estática.

Una dieta equilibrada

La dieta es clave para gozar de salud y vitalidad. No siempre es necesario o beneficioso seguir una disciplina dietética muy estricta. Lo ideal es respetar las siguientes normas, sencillas, pero increíblemente efectivas: come alimentos de temporada, cuanto menos procesados, mejor; cocínalos con métodos sencillos; mastica despacio y muéstrate agradecido. La mejor dieta es aquella que te sienta bien —cuando tu piel, tu pelo y tu aspecto lucen estupendos—. Es fácil darse cuenta. Cuando me falta energía, sé que he comido demasiadas galletas o no he bebido suficiente agua; en cualquier caso, el mensaje está claro: mi cuerpo me dice que no me estoy alimentando de manera adecuada.

Todos hemos escuchado la frase sencilla, pero tremendamente sabia, «somos lo que comemos». En mi opinión, también somos lo que no comemos. Las claves para una vida sana y productiva son una alimentación saludable, ejercicio físico diario, buen descanso nocturno y una actitud positiva.

Los alimentos en su estado natural* contienen todos los nutrientes que tu organismo necesita. Los suplementos terapéuticos de calidad son efectivos para tratar problemas de salud, pero no aportan la misma variedad de nutrientes que los alimentos naturales, ni lo hacen en la forma adecuada a la evolución que ha tenido nuestro cuerpo durante muchos siglos. Los suplementos dietéticos son geniales, pero nos engañamos si los consideramos un producto natural: no lo son. Por lo general, se fabrican en laboratorios y no se parecen en absoluto a los alimentos que la naturaleza ha creado para nutrirnos. No es que yo no los utilice ni los recomiende, pero lo hago solo como si de un medicamento se tratara, en caso de problemas de salud importantes.


En la actualidad los nutricionistas debaten sobre la supuesta incapacidad del organismo para obtener todos los nutrientes que necesita a través de los alimentos. Personalmente, el argumento no me convence. La agricultura ecológica, basada en prácticas sostenibles, regenera tanto la tierra como nuestro cuerpo y nos proporciona alimentos sanos, nutritivos y de calidad. El consumo de alimentos procesados y desmineralizados sí merma nuestra capacidad de obtener todos los nutrientes necesarios a través de la dieta. Aquellos que afirman que los productos ecológicos tienen un precio inasequible para la clase media, que echen un vistazo al precio de los suplementos vitamínicos y minerales. Sin duda, el dinero ahorrado en suplementos podría destinarse a la compra de productos ecológicos. Cualquier persona que disponga de un pequeño jardín puede cultivar un huerto ecológico. El huerto no solo nos aporta alimentos de calidad y la satisfacción de cuidar la tierra, sino que es una de las mejores terapias contra el estrés y la ansiedad.

El descanso y la relajación

El descanso y la relajación son tan importantes como el ejercicio físico. Sumido en el estrés de una vida poco equilibrada, a menudo uno se olvida de sí mismo, de tratarse con el cariño que merece. Desatendemos algunas de las necesidades humanas más básicas: un entorno con amor y comprensión, una alimentación adecuada, ejercicio físico, descanso y relajación. Buscamos remedios y curas instantáneas en los medicamentos modernos y solo conseguimos sumirnos más en la desesperación. Muchas veces el mejor remedio es un cambio de hábitos; esta es la verdadera medicina para obtener el equilibrio y la armonía que necesitamos.

Yin yang: la teoría de los opuestos

En este libro utilizo los términos yin y yang, que hacen referencia a dos energías complementarias inherentes en todas las formas de vida. El yin y el yang forman parte de la antigua filosofía china de los opuestos.

Por lo general, yang hace referencia a una energía expansiva, y las cualidades que se le asocian son el calor, la sequedad, lo masculino, el sol, el día, el fuego, la luz y el cielo. La energía yang se mueve hacia arriba y hacia fuera, expandiéndose hacia el mundo. Es el principio creativo y firme.

A su vez, yin describe una fuerza contractiva o proyectada hacia dentro, y las cualidades que se le asocian son el frescor, la luna, la noche, el agua, el frío, la humedad, la oscuridad, lo femenino y la tierra. La energía yin se mueve hacia abajo y hacia dentro. Es el principio receptivo y flexible.

Los hombres y las mujeres, los alimentos, el movimiento, el arte, todo en la vida puede expresarse en cierta medida mediante los principios del yin y el yang. Una vida sana y armónica se consigue buscando constantemente el equilibrio entre yin y yang, entre lo contractivo y lo expansivo.

Algunos compuestos, como la serotonina, se segregan solo en determinados momentos del sueño y son vitales para las funciones mentales. De hecho, dormir es más necesario para la mente que para el cuerpo. El cuerpo necesita poco más de cuatro a cinco horas de sueño al día para funcionar, mientras que determinadas partes del cerebro necesitan siete u ocho para estar completamente descansadas y recargadas. Hay métodos sencillos y muy efectivos para asegurarse un buen descanso en épocas de estrés. En primer lugar, no te acuestes tarde y aprende a rechazar la invitación a realizar actividades nocturnas, pues aunque las disfrutes, consumirán la energía que necesitas para restaurar tu sistema nervioso. Si algo te parece realmente importante o necesario, pregúntate cuánta energía requerirá. Recuerda que lo más importante es sentirte bien, descansado y con vitalidad. La historia bíblica de José, quien almacenó arcas de cereales en previsión de una posible hambruna, me recuerda la capacidad que tenemos de acceder a reservas de energía abundantes. No obstante, para que esta energía perdure, no debemos agotarla, sino reponer la que tomamos prestada de las arcas mediante el sueño, la alimentación adecuada, el ejercicio físico y un estilo de vida armónico y equilibrado.

En la página 57 encontrarás consejos y terapias naturales para evitar el insomnio y mejorar el descanso nocturno.

Evita el estrés innecesario

Según afirman muchas personas centenarias, la clave para gozar de salud y longevidad es sencilla: eliminar el estrés crónico.

Existen muchos tipos de estrés. Un beso apasionado es estresante, pues excita nuestro ser, y también el entusiasmo de un viaje. A mí, el hecho de dar una conferencia me resulta estresante; siempre digo que soy una persona introvertida en un cuerpo extrovertido. Todavía me pongo nerviosa al hablar en público. Pero en algunas ocasiones el estrés es útil, pues aumenta la eficiencia en el trabajo y nos empuja a actuar más rápido y a afrontar retos que, de otra manera, rechazaríamos.

Sin embargo, con un poco de estrés hay más que suficiente. El ajetreo y las presiones de la vida moderna provocan que muchas personas permanezcan en un estado de estrés innecesario e incapacitante casi constante. Si nuestro organismo no goza de un estado de salud excelente, algo muy difícil cuando estamos siempre estresados, el resultado será un estado de ansiedad, desequilibrios emocionales y enfermedades físicas.

Si te cuesta lidiar con las situaciones estresantes o sufres estrés crónico, en el capítulo 4 encontrarás consejos para reforzar el sistema nervioso.

Aclarando conceptos

Bienestar. Estado en que se goza de felicidad, salud y prosperidad.

Homeostasis. Estado de salud sostenido en el que todos los mecanismos de autorregulación de los elementos interdependientes de la mente, el cuerpo y el espíritu funcionan de forma armónica (definición extraída de From earth to herbalist [De la tierra al fitoterapeuta], de Gregory Tilford).

Longevidad. Duración larga de la vida de un individuo.

Vitalidad. Capacidad de vivir y desarrollarse; vigor físico o mental; capacidad de resistencia.

Utiliza plantas medicinales a diario para mejorar tu salud y vitalidad

No esperes a estar enfermo para utilizar plantas medicinales. La mejor manera de curar una enfermedad es no llegar a contraerla. Existe una maravillosa variedad de plantas nutritivas, tónicas y potenciadoras de la longevidad que pueden y deben tomarse a diario para gozar de bienestar.

Entre las plantas medicinales nutritivas que pueden tomarse de forma regular encontramos la cola de caballo, la pasiflora, el amor de hortelano, la hierba gallinera o pamplina, el trébol rojo y la melisa.

Las plantas tónicas nutren, tonifican, reparan y fortalecen determinados sistemas del organismo. En la tabla de la derecha aparecen varias de ellas y el sistema sobre el que actúan.

Las plantas para la longevidad no hacen que vivamos más, sino que aumentan la calidad de vida, permitiéndonos envejecer mejor. En mi opinión, muchas especies que consideramos malas hierbas son en realidad las mejores plantas medicinales. Son especies resistentes que proliferan fácilmente, y cuanto más se pretende eliminarlas, más felices crecen. Cuando doy clases sobre plantas para la longevidad, pongo de relieve muchas de estas plantas, como el diente de león, la ortiga, la bardana y la avena*, no solo por sus propiedades químicas, sino porque encarnan el espíritu de la determinación de vivir. Suelen gustarnos más las plantas exóticas y vistosas; sin duda, tienen una energía especial. No obstante, las malas hierbas, estas plantas vulgares que crecen en cualquier rincón, son las que potencian realmente la vitalidad y la pasión por la vida. Estas son las plantas de la longevidad; cuando te invade su espíritu tenaz, nutren y fortalecen tu organismo.

PLANTAS Y SUPLEMENTOS REVITALIZANTES

Esta es una pequeña lista de plantas y suplementos para el correcto funcionamiento de distintos sistemas del organismo. Tómalos de forma regular para aprovechar todos sus beneficios.


Órgano o sistema Planta o suplemento
Cerebro Ginkgo, centella asiática
Corazón (sistema cardiovascular) Pimienta de Cayena, ajo, espino albar
Espíritu Esencias florales, kava
Hígado Raíz de bardana, raíz de diente de león
Huesos Ortiga, avena
Músculos Fo-ti, sulfato de glucosamina
Nervios Ginseng, ortiga, avena
Ojos Mirtilo, luteína
Riñones Hoja de diente de león, ortiga
Sangre Bardana, diente de león
Sistema nervioso (vigor y resistencia) Fo-ti, ginseng americano, ginseng siberiano

Superalimentos para el bienestar

Los superalimentos son alimentos completos que contienen de forma natural una elevada concentración de nutrientes importantes. Son los suplementos vitamínicos y minerales que nos ofrece la naturaleza, precursores de los suplementos comerciales. Aunque estos últimos cumplan una función importante como agentes terapéuticos, los superalimentos aportan todos los nutrientes necesarios procedentes directamente de la naturaleza. Los suplementos, al igual que los medicamentos, resultan útiles, pero muchos se fabrican con sustancias artificiales, aunque el envase indique lo contrario.

Espirulina: la central proteica

La espirulina es un alga verdiazul que crece en estanques de agua dulce. Muchas culturas la aprecian desde hace siglos como excelente fuente de nutrientes; en Estados Unidos, no obstante, se introdujo tímidamente en la dieta hace solo un par de décadas. Apenas la consumen los clientes habituales de las tiendas de productos ecológicos, y es una lástima, pues a muchas personas les beneficiaría.

La espirulina contiene entre un 55 y un 70 por ciento de proteína en peso. Se considera el alimento vegetal más rico en proteína biodisponible y contiene grandes cantidades de vitaminas del grupo B y ácido gamma-linolénico (GLA). Como fuente de proteína, se sitúa solo por detrás del huevo liofilizado. A la gente no suele gustarle el sabor de esta alga, ¡pero es mucho mejor que el del huevo deshidratado!

La espirulina está disponible en polvo y comprimidos. Yo la recomiendo en polvo por su mejor calidad y precio, pero la mayoría opta por los comprimidos, ya que su sabor les resulta demasiado fuerte. Pueden tomarse a diario entre seis y diez comprimidos o dos cucharadas. Si la tomas en polvo, mézclala en un batido o espolvoréala sobre ensaladas o verduras salteadas.

Muchos consumidores se quejan de su precio, pero a granel sale bastante económica. A mí me gusta la bebida de espirulina de Empowered Herbals. También Frontier Herbs y Trinity Herbs la venden a granel a un precio muy razonable (véase el apartado de Recursos).

«Estos organismos primitivos [las algas] se encuentran entre las primeras formas de vida. En los ácidos nucleicos (ARN/ADN) de la espirulina están codificados 3500 millones de años de vida en este planeta. Las algas aportan la inyección de energía de la esencia primigenia que se manifestó en el origen de la vida».

— Paul Pitchford, Sanando con alimentos integrales

Algas marinas: el suplemento mineral

Existen distintos tipos de algas marinas recolectadas en las costas de todo el mundo. Aunque compartan determinados factores nutricionales, sus sabores y texturas son muy diferentes. Si pruebas una y no te gusta, no descartes las demás.

Las algas son el alimento de origen vegetal más rico en minerales, de los que aportan entre diez y veinte veces más cantidad que las plantas terrestres. De hecho, de todos los organismos conocidos, son los que contienen la mayor variedad, y en el espectro más amplio, de los minerales necesarios para el metabolismo humano. Desde hace milenios las culturas más sabias las han utilizado para promover la longevidad, prevenir enfermedades y ganar en salud.

Los diferentes tipos de algas se adaptan a gran variedad de platos. Entre mis favoritas están las hiziki, arame, kombu y dulse. Recomiendo consumirlas varias veces por semana en ensaladas, sopas, platos asiáticos o aliños. Algunas, como la dulse, son agradables incluso para consumir solas como tentempié.

Polen de abeja: una inyección de energía

Los diminutos granos de polen, una combinación milagrosa creada por las flores y las abejas, son uno de los mejores alimentos de la naturaleza. Se trata de un producto energizante, que capta la esencia de las flores y la energía de las abejas para transformarlas en alimento para el sistema nervioso humano.


LAVANDA

El polen de abeja concentra prácticamente todos los nutrientes conocidos, ofreciendo una inyección de energía al sistema nervioso. Constituye una proteína completa con los veintidós aminoácidos y, comparada con otros alimentos, presenta mayores niveles de los ocho aminoácidos esenciales (aquellos que el organismo no es capaz de producir). Además, contiene niveles elevados de veintisiete minerales, enzimas y coenzimas; vitaminas B1, B2 y B6; niacina, ácido pantoténico y ácido fólico; vitamina C, y las vitaminas liposolubles A y E.

Como muestra de respeto por el esfuerzo que llevan a cabo las abejas al recolectar estos granitos dorados, toma solo cantidades pequeñas. No eches a perder ni una partícula; para producir apenas una pizca de polen, las abejas han de visitar las flores centenares de veces.

Recomiendo no consumir más de una o dos cucharaditas al día; ¡cada una contiene más de 4800 millones de granitos de polen! Evita los comprimidos, pues el polen de mejor calidad es el fresco. Tómalo siempre crudo, espolvoreado sobre una ensalada, un yogur o un batido.

Algunas personas son alérgicas al polen de abeja, mientras que otras afirman que las ayuda a controlar sus alergias. La primera vez que lo pruebes, toma muy poca cantidad y comprueba que no te produce ninguna reacción.

Linaza: una cura para el corazón

En los últimos años se ha hablado mucho sobre la linaza y su aceite; sobre todo, desde que aumentara la incidencia de los trastornos cardiovasculares y otras enfermedades degenerativas.

La linaza (o semilla de lino) es una de las mejores fuentes de ácidos grasos omega 3, necesarios para la salud de las arterias, el corazón y el sistema inmunológico.

Una cucharada diaria de aceite de linaza es suficiente. Asegúrate de comprar aceite de primera presión en frío y consérvalo en la nevera. También puedes añadir a tus platos entre dos y cuatro cucharadas de linaza molida al día para prevenir enfermedades cardiovasculares y lucir una piel y un cabello sanos y brillantes (se muele fácilmente con un molinillo de café o de semillas). Los mucílagos que contiene ayudan a la digestión y poseen una ligera acción laxante. El aceite de las semillas de lino se oxida rápidamente; conserva las semillas en la nevera y muele solo la cantidad que vayas a tomar en los próximos días.

Setas shiitake: un aliado del sistema inmunológico

Las setas shiitake son un alimento básico de la gastronomía japonesa, y en Asia se consumen desde hace mucho tiempo para aumentar la resistencia del organismo ante infecciones y enfermedades. Poseen un sabor exótico y delicioso, y pueden cultivarse fácilmente en troncos situados en el sótano de la casa o bajo la pila de la cocina.

Las setas shiitake contienen lentinano, un complejo polisacárido que fortalece el sistema inmunológico. Además, estimulan la producción de interferones, macrófagos y linfocitos, agentes inmunológicos que forman la primera línea de defensa contra virus y otras enfermedades. Por sus propiedades antitumorales, son útiles en el tratamiento de tumores y quistes de ovarios, o como parte de una terapia nutricional para pacientes con cáncer. Además, reducen los niveles de colesterol en sangre y son beneficiosas para el corazón.


SETAS SHIITAKE

Aumenta tu bienestar añadiendo shiitake a tus comidas varias veces por semana. Las setas secas conservan sus propiedades, pero lo ideal es consumirlas frescas. Se trata de un alimento caro y, desafortunadamente, la oferta del supermercado no suele ser de la mejor calidad. Como alternativa, prueba a cultivarlas en casa o compra directamente a un productor de shiitake (recibirás las setas a domicilio y al mejor precio). Si compras setas secas, asegúrate de que sean de calidad.

Levadura nutricional: un suplemento excelente

La levadura nutricional (que no es lo mismo que la levadura de panadero) es una excelente fuente de proteínas y contiene todos los aminoácidos esenciales. Contiene un 50 por ciento de proteína, y es una de las mejores fuentes de vitaminas del grupo B (excepto la B12). También contiene abundantes minerales y oligoelementos; entre ellos, selenio, cromo, hierro, potasio y fósforo; y es extraordinariamente rica en ácidos nucleicos, incluidos factores ARN.

Se comercializa en polvo, copos o comprimidos. El polvo es más potente, pero los copos se disuelven mejor y tienen un sabor más agradable; los comprimidos, en cambio, son menos efectivos y más caros. Es mejor tomarla cruda, ya que al cocinarla se pierden algunos nutrientes y vitaminas del grupo B. Puedes aprovechar todas sus vitaminas y sus potentes beneficios de muchas formas: mézclala en zumos o batidos o espolvoréala sobre ensaladas, sopas, guisos o palomitas de maíz.

Cuando empecé a tomar levadura nutricional hace veinticinco años, en el mercado solo había una variedad muy amarga —un subproducto de la fabricación de la cerveza—. No obstante, siempre valoré mucho su elevado contenido nutricional y encontré la manera de tomarla, con zumo de tomate, queso fresco, sopas o ensaladas. En la actualidad se comercializan muchas variedades de sabor más agradable. Para acostumbrar las papilas gustativas, empieza tomando cantidades pequeñas (una cucharadita dos veces al día) y auméntala de forma gradual hasta una o dos cucharadas diarias.

Si tienes niveles bajos de vitamina B y decides tomar grandes cantidades de levadura nutricional, ten en cuenta que puede producirte gases e hinchazón; lo mejor es empezar con cantidades pequeñas y aumentarlas hasta encontrar la dosis que mejor te siente. A las personas que padecen una infección fúngica (Candida albicans) se les recomienda no tomar levadura ni alimentos fermentados porque pueden agravar el problema. Dejo constancia de ello porque se trata de una opinión generalizada, aunque en mi experiencia no lo he observado.

Vitaminas del grupo B: equilibrio emocional

Las vitaminas del grupo B comprenden once vitaminas esenciales. Todas son interdependientes e imprescindibles para el buen funcionamiento del metabolismo, la salud mental y el equilibrio del sistema nervioso. El déficit de vitamina B se manifiesta a menudo con síntomas como angustia, irritabilidad, nerviosismo, miedos, ataques de pánico, depresión o tendencias suicidas.


Las vitaminas del grupo B actúan de forma sinérgica, si bien cada una desempeña una función específica en la fisiología del organismo y la psicología de la mente. El exceso prolongado de una vitamina B determinada acaba provocando un déficit de las demás. Por este motivo, lo mejor es tomar complejos vitamínicos que contengan todas las vitaminas del grupo.

La vitamina B5 es la más importante para aliviar el estrés. La B6, junto con la vitamina C, contribuye a la producción de serotonina, una sustancia química utilizada por el cerebro que favorece el sueño y la tranquilidad mental. Otro factor importante para mantener los niveles de serotonina es dormir las horas necesarias; las personas que no duermen lo suficiente suelen tener déficit de serotonina, que puede provocar ansiedad, estrés e intranquilidad.

La levadura nutricional, la espirulina o el polen de abeja son superalimentos especialmente ricos en vitamina B. También contienen concentraciones elevadas las verduras de hoja verde, los cereales integrales (trigo, arroz, avena, etcétera), el yogur, el kéfir, el germen de trigo, la melaza de caña, las legumbres y algunas semillas y frutos secos. Plantas ricas en vitaminas B:

La levadura y la cerveza

Muchas personas rechazan la levadura nutricional por su sabor. Al inicio de su comercialización, este microorganismo (Saccharomyces cerevisiae) se obtenía como un subproducto de la elaboración de la cerveza, cultivado en cubas llenas de cereales, malta y lúpulo. Por eso adquiría el sabor amargo característico del lúpulo. Ahora la mayoría de levaduras nutricionales no procede de las fábricas de cerveza, sino que se cultiva en distintos medios, como la melaza, la remolacha azucarera, el suero de leche o el xilitol, específicamente para su consumo como suplemento nutricional, y su sabor ha mejorado considerablemente.

• Diente de león (hojas)

• Ortiga

• Perejil

• Algas marinas

• Semillas de sésamo

• Avena silvestre (Avena fatua)

Antioxidantes: efecto antienvejecimiento

Los antioxidantes son sustancias químicas producidas por el organismo para controlar los radicales libres (átomos o grupos de átomos con uno o más electrones desapareados). Su tarea consiste en circular por el organismo y neutralizar los electrones desapareados que encuentran por el camino, desactivando los radicales libres. Si el cuerpo no produce suficientes antioxidantes para lidiar, por ejemplo, con un exceso de estrés, los radicales libres continúan multiplicándose, provocando desequilibrios y enfermedades.

Los suplementos y alimentos ricos en antioxidantes aumentan la capacidad inherente del organismo para producirlos y son muy beneficiosos, sobre todo, para el sistema inmunológico. Deberíamos obtener todos los antioxidantes que necesitamos a diario a través de la dieta. Los encontramos principalmente en los alimentos frescos, como la fruta y la verdura, y en las infusiones elaboradas con determinadas plantas medicinales. No obstante, en caso de enfermedad o niveles de estrés muy elevados, debe considerarse la toma de suplementos.

Existen plantas medicinales ricas en antioxidantes, como el mirtilo, la pimienta de Cayena, el ajo, el ginkgo biloba, el espino albar, el cardo mariano, el té verde y el negro. La vitamina E se considera también un potente antioxidante, así como la vitamina C y el betacaroteno.


CARDO MARIANO

Suelo recomendar a las mujeres que, si aman a sus maridos, empiecen a darles bayas de espino albar a partir de los cuarenta. No solo contienen un alto porcentaje de antioxidantes, sino que además protegen el corazón; está demostrado que reducen el riesgo de padecer angina de pecho, la presión arterial y los niveles de colesterol en sangre. No será necesario que convenzas a tu marido de que se tome la tintura; basta con untar mermelada o jalea de bayas de espino en la tostada del desayuno. Por supuesto, esta planta también es buena para las mujeres, pero resulta especialmente beneficiosa para los hombres por sus efectos en el sistema cardiovascular.

Energía y resistencia duraderas

¿Te sientes constantemente cansado? ¿Te cuesta arrancar el día? ¿O levantarte de la cama? Antes de invertir en suplementos vitamínicos o minerales, e incluso de tomar alguna planta medicinal, prueba la siguiente receta: durante las próximas dos semanas, duerme al menos entre seis y ocho horas de manera ininterrumpida. Si dormir profundamente te resulta difícil debido al estrés o la ansiedad, prueba a tomar tintura de valeriana y lúpulo justo antes de acostarte. La escutelaria o tercianaria también puede ayudarte a calmar la mente por la noche. Tal vez tu agotamiento o tu depresión se deban a una falta de sueño profundo, y el elixir mágico sea, simplemente, una buena dosis de zzzzz. No cuesta nada probarlo y sin duda merece la pena.

En nuestra cultura, muchas personas se conforman con tomar algo que les aporte una inyección rápida de energía, aunque después terminen aún más fatigadas y desgastadas. Cuando se es joven, el cuerpo tiene una capacidad increíble para recurrir a sus reservas de energía en cualquier momento del día; ni siquiera se piensa en reponer o regenerar aquella que se utiliza. Sin embargo, a medida que envejecemos, estos estallidos rápidos de energía empiezan a pasar factura y nuestras reservas internas parecen agotarse. Mucha gente desarrolla adicción a sustancias o actividades que suponen una inyección rápida de vigor, y dependen de sustancias estimulantes para sentirse despiertos y comenzar el día; no obstante, si lo que queremos es gozar de verdadero bienestar y longevidad, esta no es la solución.

GINKGO BILOBA

Si nos acordamos de reponer y regenerar los recursos que utilizamos, no tenemos por qué agotar nuestras reservas de energía (suena a lección medioambiental, ¿verdad?). Los pasos a seguir para conseguirlo son sencillos, pero suponen un reto para muchas personas.

Paso 1: Limitar el consumo de sustancias estimulantes

Elimina o reduce la dosis diaria de sustancias estimulantes, especialmente café. El café contiene grandes cantidades de un tipo de alcaloides que agotan el organismo, y el consumo prolongado de cafeína, en particular, tiene un efecto muy negativo sobre las glándulas suprarrenales. Los síntomas de fatiga adrenal* son casi idénticos a los que muchas mujeres identifican con la menopausia: depresión, ansiedad, fatiga extrema, insomnio o somnolencia. A menudo, lo que las mujeres experimentan no se debe a la menopausia, sino al agotamiento adrenal provocado por demasiado estrés y el exceso de sustancias estimulantes.

Una taza de café de vez en cuando puede resultar estimulante y tonificante. No obstante, su consumo diario, lejos de aportar energía al organismo, puede mermar sus niveles y agotar las reservas; sobre todo, a partir de la mediana edad.

Paso 2: Restaurar la energía con la ayuda de plantas medicinales

Toma diariamente plantas medicinales conocidas por su efecto revitalizante y restaurador de los niveles de energía. Existen excelentes plantas tónicas energéticas, como la bardana, el diente de león, el fo-ti, el ginkgo, la centella asiática, el regaliz, las bayas de Goji, la ortiga, la avena y el ginseng siberiano. Consúmelas de forma habitual durante un tiempo para restaurar y aumentar tu energía.

Paso 3: Fortalecer el sistema nervioso

Procura cuidar y fortalecer tu sistema nervioso. A menudo nos sentimos agotados o mentalmente exhaustos simplemente por una sobrecarga nerviosa. Si tomas plantas que fortalecen y nutren el sistema nervioso, como la ortiga, la avena o el ginseng siberiano, empezarás a sentirte más tranquilo y relajado. Para gozar de energía es necesario vivir tranquilos y conectados con nuestro centro, donde se almacena el chi, o fuerza vital.

En el capítulo 3 encontrarás más información sobre cómo cuidar y fortalecer el sistema nervioso.

Mejorar la agudeza mental

Los efectos devastadores de la enfermedad de Alzheimer hacen que muchas personas mayores se angustien cada vez que se olvidan de algo. No obstante, a los niños también se les olvida vestirse, dónde dejaron la chaqueta o los zapatos, o la hora de irse a la cama —aunque durante años haya sido la misma todas las noches—. Los adolescentes son especialmente hábiles en olvidar todo aquello que no quieren recordar.

Me he dado cuenta de que, a medida que envejecemos, mostramos cierta resistencia a recordar detalles y datos, como si desarrolláramos una memoria selectiva, y me pregunto si no es parte de un proceso natural que nos permite conectar con nosotros mismos, alejarnos de lo mundano y emprender el camino del autoconocimiento. Quizá nuestro reloj interno nos avise de que es hora de olvidar detalles que parecen importantes, pero no merecen nuestra atención, y así centrarnos en las cuestiones fundamentales de la vida.

Combatir los radicales libres

En mi juventud, un radical libre era lo que muchos de nosotros deseábamos ser. Debo confesar que, al principio, estos electrones desapareados me parecían una metáfora de mi generación. Bien podrían serlo.

Un radical libre es una molécula con un electrón desapareado. Estas moléculas se forman como parte del proceso metabólico normal del organismo y desempeñan varias funciones importantes relacionadas con la salud. Ayudan a controlar la inflamación, combaten las bacterias y tonifican los músculos lisos, contribuyendo a regular la actividad de los órganos y vasos sanguíneos.

Sin embargo, la exposición diaria al estrés y a otros agentes irritantes estimula la producción de un exceso de radicales libres en el organismo. Esta sobreproducción se debe a muchos factores, desde la contaminación y el humo del tabaco, hasta los malos hábitos alimentarios y los campos electromagnéticos. Los electrones desapareados empiezan a buscar pareja desesperadamente, y a menudo se unen a electrones que ya están apareados, dañando las membranas celulares y alterando el material genético por oxidación. Más de sesenta enfermedades relacionadas con el envejecimiento se atribuyen al exceso de radicales libres que deambulan por el organismo.

En cualquier caso, cualesquiera que sean las cuestiones a las que decidas prestar atención, es importante tener la mente aguda y despejada. Hay una cosa que agudiza la mente como por arte de magia: sentirse en paz y tranquilidad. Incluso los peores estados de confusión mental se alivian con unos días de descanso cerca de un lago, una caminata por el bosque, un paseo por la playa o un viaje a un paraje natural. Si esto no es posible, puedes experimentar una sensación de paz y calma similar a través del yoga o la meditación.

Plantas medicinales que nutren el cerebro

Las siguientes plantas medicinales son muy beneficiosas para mantener y prolongar la agudeza mental; las personas que a menudo sienten la mente nublada deberían tomarlas de forma regular.

Ashwagandha (también conocida como bufera o whitania). Contiene alcaloides y lactonas esteroidales que relajan el sistema nervioso central, así como concentraciones de aminoácidos esenciales que aumentan las reservas naturales del cerebro. Se utiliza desde hace mucho tiempo para despejar la mente, calmar el sistema nervioso y facilitar el sueño profundo.

«Tenemos unos 2000 pensamientos por minuto. Casi todos —el 99,9 por ciento— se refieren a hechos ocurridos uno o dos días antes. Tu cerebro podría llegar a sobrecargarse».

— Virender Sodhi, doctor en Medicina ayurvédica

Ginkgo. Una de las mejores sustancias para la función cerebral. Viene utilizándose desde hace miles de años, y es objeto de abundantes estudios científicos. Suele ser muy efectivo, pero debe tomarse durante un periodo de tiempo prolongado (al menos, entre cuatro y seis semanas). Incrementa la circulación sanguínea del cerebro, es un poderoso antioxidante y mejora la memoria a corto y largo plazo. Estudios recientes confirman que ralentiza el declive cognitivo en pacientes con enfermedad de Alzheimer incipiente.

Ginseng. Todas las variedades de ginseng revitalizan la función cerebral y mejoran las funciones cognitivas. Se trata de una planta tónica y restaurativa, especialmente útil en caso de fatiga mental, cuando uno no da más de sí.

Centella asiática (Gotu kola). En el ayurveda, la medicina tradicional de la India, esta es la planta más importante para la función cerebral. También se utiliza en China para mejorar la memoria y la agudeza mental. Se recomienda sobre todo para aliviar el estrés en personas que trabajan con plazos de entrega y realizan una actividad intelectual intensa.

Estas plantas medicinales para la función cerebral son efectivas cuando se toman durante varias semanas o incluso meses. Por lo general, recomiendo tomarlas cinco días seguidos y luego interrumpir la toma dos días, durante un total de tres meses. Transcurrido este tiempo, haz una pausa de tres o cuatro semanas, y luego repite el ciclo entero. Estas son las dosis habituales en adultos:

Ginkgo biloba estandarizado

En el mercado encontrarás muchos productos estandarizados de ginkgo biloba. Para el alzhéimer son muy eficaces, y recomiendo complementarlos con la tintura de la planta entera o la infusión. Sin embargo, para otro tipo de problemas de salud, no es necesario tomar ginkgo biloba en preparados estandarizados; más bien recomiendo los productos elaborados con las hojas enteras de la planta.

Cápsulas: 3 dos veces al día.

Tintura o extracto: entre media y una cucharadita, dos o tres veces al día.

Infusión: 1 taza tres veces al día.

Smart drugs o medicamentos inteligentes

Además de las plantas medicinales para mejorar las funciones cognitivas, se han puesto de moda, sobre todo en Estados Unidos, gran cantidad de smart drugs tanto sintéticos como naturales. Entre ellos encontramos la acetil-L-carnitina (que transporta los ácidos grasos a las mitocondrias de las células, encargadas de generar energía), el DMAE (necesario en la producción de acetilcolina, un importante neurotransmisor), el DHA (un ácido graso omega-3 polinsaturado, esencial para la comunicación entre neuronas), la fosfatidilserina y la fosfatidilcolina (importantes para la flexibilidad de las membranas celulares del cerebro).

Aunque estos nutrientes para el cerebro parezcan prometedores, poco se sabe sobre ellos y sus efectos a largo plazo. Reciben grandes elogios, sobre todo por parte de las compañías que los comercializan, pero no existen suficientes estudios que avalen dichas afirmaciones. Estos «nutrientes cerebrales» pueden ser útiles en procedimientos correctivos en caso de mente nublada, depresión (consulta antes a un médico), alzhéimer incipiente o fatiga mental; no obstante, para el mantenimiento de la memoria y las funciones cerebrales a largo plazo, sin duda recomiendo probar antes las plantas medicinales que han sido estudiadas y utilizadas durante siglos. (Para más información sobre nutrientes para el cerebro y smart drugs, véanse los libros Smart drugs and nutrients [Smart drugs y nutrientes], de Ward Dean; Smart drugs II, de Ward Dean, John Margenthaler y Steven Fowkes, y Rejuvenece tu cerebro, de Dharma Singh Khalsa).

Recetas para la longevidad y una salud radiante

Envejecer no es una enfermedad, por lo que no es necesario tomar estas plantas medicinales en cápsulas o tintura. Las plantas que se incluyen en estas recetas no se prescriben como medicamento; más bien, se aconseja su toma diaria como alimento en sopas, infusiones, elixires, condimentos o cualquier idea creativa que se te ocurra. Te ofrecen la oportunidad de divertirte y disfrutar preparando tu propia medicina.

En caso de crisis aguda, las plantas no siempre son el mejor remedio, pero si se utilizan con regularidad, son una forma de prevención. El verdadero sentido de la fitoterapia es aportar energía y un estado de salud idóneo mediante el consumo diario de plantas medicinales y tónicos naturales. Esto es lo que hacían nuestros ancestros y lo que nosotros debemos integrar en nuestra vida. Utilizar plantas medicinales en la cocina es una buena forma de empezar.

UNA ADVERTENCIA SOBRE EL USO DE PLANTAS MEDICINALES IMPORTADAS

Al utilizar plantas importadas del extranjero, sobre todo de China y la India, es muy importante recordar que a menudo se tratan con sulfatos y otros productos químicos potentes, tanto en el campo como durante el transporte. Aunque una marca te asegure que sus plantas importadas no están tratadas, pregunta cuál es su política respecto a la exposición a productos químicos y sus criterios sobre recolección de plantas silvestres. Averigua cómo tratan a los campesinos que cultivan para ellos. De esta forma, nos ayudamos unos a otros a ser más responsables.

Cuando se analizan las tradiciones culinarias desde el punto de vista de la fitoterapia, nos damos cuenta de que las plantas y los vegetales utilizados en la cocina tienden a favorecer la digestión. El rábano picante, un potente estimulante de la digestión, se utiliza como ingrediente de la salsa tártara, un acompañamiento habitual en la gastronomía alemana, que suele ser pesada, grasa y con mucha carne. Otro ejemplo es la albahaca, que combina estupendamente con el tomate en salsas, pizzas, ensaladas y demás. El tomate es muy ácido, mientras que la albahaca, por su composición química, ayuda al organismo a digerir los ácidos. Cuanta más albahaca tomemos, más reduciremos los efectos del ácido del tomate, que pueden variar desde una indigestión hasta el empeoramiento de los síntomas de la artritis.

Llegar a la fitoterapia a través de la cocina ofrece un enfoque realmente interesante, que resume la verdadera esencia de este arte: sanar a través de las plantas que nutren a diario nuestro cuerpo y nuestra mente.

SOPA DE LA LONGEVIDAD CON SIETE PLANTAS MEDICINALES

Este es un caldo muy nutritivo y restaurador, ideal para personas enfermas o convalecientes. Se trata de una receta maravillosa, a la que se puede añadir cualquier planta tónica o adaptógena. A falta de plantas frescas, también sirven las raíces secas cortadas en pedacitos. Si lo deseas, puedes utilizar una base de caldo de pollo.

Aceite de oliva virgen extra

2 cebollas, picadas o laminadas

2 o 3 dientes de ajo, picado

3 litros de agua

8 setas shiitake grandes (frescas o secas), picadas

120 g de raíz de bardana fresca (o 60 g de raíz seca), laminada bien fina

120 g de raíz fresca de diente de león (o 60 g de raíz seca), laminada bien fina

60 g de bayas de Goji

30 g de astrágalo, laminado bien fino

30 g de fo-ti, cortado y tamizado

1 cucharada de jengibre fresco, rallado

30 g de raíz de ginseng (cualquier variedad)

Pasta de miso

1. En una olla grande, calienta un poco de aceite de oliva (la cantidad necesaria para cubrir la base). Agrega el ajo y la cebolla y saltéalos hasta que estén tiernos y dorados.

2. Vierte el agua y lleva a ebullición.

3. Añade las setas y el resto de ingredientes y deja cocer a fuego lento durante varias horas.

4. Cuando las raíces estén blandas, apaga el fuego y elimina las plantas del caldo (yo no suelo hacerlo, sobre todo si son frescas). Añade miso al gusto, pero no lo hiervas, pues perdería sus valiosas enzimas. Si lo deseas, añade otros aderezos y verduras picadas.


SPANAKOPITA DE ORTIGA

Si lo deseas, puedes jugar con el relleno de esta receta eliminando el arroz, los huevos o lo que quieras, excepto las plantas medicinales y aromáticas. En cualquier caso, esta es mi versión favorita; suculenta y deliciosa.

La pasta filo suele encontrarse en la zona de congelados de los supermercados. Antes de utilizarla, debe estar completamente descongelada y a temperatura ambiente.

Manipula con cuidado la «madre ortiga»; hasta que no la cocines seguirá siendo urticante.

2 tazas de agua

1 taza de arroz integral

3 l* de sumidades de ortiga fresca

Aceite de oliva virgen extra

3 cebollas grandes, picadas

1 cabeza de ajo, picado

Albahaca, mejorana, orégano y tomillo

1 taza de requesón

½ taza de queso provolone o cheddar, rallado

2 huevos

½ taza de mantequilla

1 paquete de masa filo, a temperatura ambiente

225 g de queso feta, desmenuzado

1. Precalienta el horno a 180 °C. Lleva el agua a ebullición, vierte el arroz, cubre la olla y cuece a fuego lento durante 45 minutos o hasta que esté listo. Mientras tanto, cuece las ortigas al vapor durante 20 minutos o hasta que estén listas.

2. Calienta unas gotas de aceite de oliva en una sartén. Saltea la cebolla y el ajo hasta que queden transparentes. Añade la albahaca, la mejorana, el orégano y el tomillo al gusto.

3. Para el relleno, mezcla el arroz, las ortigas, la cebolla y el ajo en un cuenco grande. Añade los quesos y los huevos, y remueve bien.

4. Derrite la mantequilla en una olla pequeña. La pasta filo se reseca rápido; colócala bajo un paño húmedo para evitar que se vuelva quebradiza y difícil de manejar. No tardes en utilizarla una vez fuera del envase.

5. Engrasa con mantequilla el fondo y los lados de una fuente de horno de unos 23 x 33 cm. Extiende una lámina de pasta filo en la base de la fuente y úntala de mantequilla con un pincel de repostería. Añade otra lámina y otra capa fina de mantequilla. Repite el proceso hasta haber utilizado la mitad del paquete de pasta filo.

6. Vierte el relleno sobre la masa y espolvoréalo con el queso feta. Cúbrelo con una lámina de pasta filo y úntala con una ligera capa de mantequilla. Repite el proceso hasta terminar el paquete de filo, o hasta que te canses de extender y untar láminas. Corta la masa en rombos antes de hornear.

7. Hornea una hora o hasta que la superficie esté ligeramente dorada. Sírvelo con una ensalada o una marinada de ortiga al estilo griego, un buen pan y un vino tinto con cuerpo.


ORTIGA

ENSALADA DE ALGAS

Aprender a cocinar con algas puede suponer un reto para muchas personas. La siguiente receta combina sabores interesantes y el resultado es un plato maravilloso. Lo he servido multitud de veces y a todos les ha encantado.

Puedes utilizar cualquier variedad de algas, pero mis preferidas son hiziki (a veces escrito «hijiki») y arame, deliciosas y de sabor suave. Lávalas bien y córtalas en trocitos. Si utilizas algas secas, hidrátalas remojándolas en agua fría durante media hora aproximadamente.

Encurtido de ortigas. ¿A quién le apetece?

Una de mis formas favoritas de preparar ortigas frescas es encurtirlas en vinagre. Sobre tostadas, con queso feta y aceitunas, son una peculiar exquisitez. Recolecta solo las sumidades* tiernas de la planta e introdúcelas crudas en un tarro para conservas de un litro. Llénalo hasta arriba con vinagre, asegurándote de que las ortigas no sobresalgan. Se pueden añadir unos pocos dientes de ajo y pimienta de Cayena entera. Cierra el tarro herméticamente y deja macerar entre ocho y doce semanas.

* Los pedúnculos foliados de las plantas, en ocasiones floridos [N. de la E.].

Aceite de oliva o sésamo

2 cebollas, picadas

1 a 4 dientes de ajo, picados

1 cucharada de jengibre fresco, rallado

2 tazas de zanahorias, en láminas finas

¼ de taza de agua

1 taza de algas marinas (adaptar al gusto)

2 tazas de arroz integral, cocido

½ taza de tamari (salsa de soja)

¼ de taza de miel

2 o 3 cucharadas de aceite de sésamo tostado

Pimienta de Cayena

1. En una olla, calienta el aceite de oliva o sésamo (la cantidad suficiente para cubrir la base). Vierte la cebolla y saltéala hasta que se dore. Añade el ajo y el jengibre. Transcurridos unos minutos, añade las zanahorias y el agua. Cubre la olla con la tapa y cocina al vapor, a fuego muy lento, entre 8 y 10 minutos, o hasta que las zanahorias estén tiernas.

2. Escurre las algas y añádelas a la olla. Transcurridos unos minutos, agrega el arroz y remueve bien.

3. En una olla aparte, calienta el tamari, la miel, el aceite de sésamo y la pimienta de Cayena. Prueba la mezcla y ajusta los ingredientes a tu gusto. Viértela sobre el arroz con las algas. El resultado será dulce, picante y especiado. Tradicionalmente, este plato se sirve frío, pero caliente también está delicioso.

PLANTAS PARA LA LONGEVIDAD

Cuando hablamos de plantas para la longevidad, pensamos inmediatamente en plantas de China y la India. Ambos países son famosos por sus tradiciones en el ámbito de la fitoterapia, que se remontan a miles de años. Las plantas que restauran la energía y favorecen el bienestar son algunos de sus remedios medicinales más preciados, y los utilizan de forma regular para gozar de una salud espléndida.

Aunque se hable menos de las plantas para la longevidad de la tradición norteamericana, lo cierto es que también abundan. Tanto los pueblos nativos del norte como del sur de este subcontinente desarrollaron un sofisticado sistema de sanación a través de las plantas medicinales. Teníamos chamanes y curanderos que se comunicaban con los espíritus de las plantas y sabían cómo invocar su poder curativo, curaban con energía, se transformaban en distintas entidades y sabían qué plantas utilizar para comunicarse con el más allá. En cada cultura, estas tradiciones orales se transmitieron de generación en generación.

Cuando estas culturas fueron destruidas, poco después del desembarco de Cristóbal Colón en las costas de América, se perdieron casi todas estas tradiciones chamánicas y, con ellas, mucha información sobre plantas medicinales y sus propiedades. En la actualidad los maestros de estas prácticas ancestrales son pocos y despiertan admiración, y las plantas medicinales de América del Norte se encuentran entre las más populares y demandadas del mundo.

En Europa, antes de que la Inquisición se cobrara la vida de más de nueve millones de curanderos y fitoterapeutas, se había desarrollado otra tradición herbaria, también oral y transmitida de generación en generación. Gran parte de la magia de estas prácticas de sanación fue destruida en grandes hogueras alimentadas por los huesos de nuestros antepasados, que ardieron en el cielo nocturno durante más de trescientos años. La última caza de brujas tuvo lugar apenas hace cien años, con los ahorcamientos de Marblehead, en Massachusetts.

En aquella época y en otras anteriores, se escribieron libros que conservan retazos de la tradición herbolaria europea, y en ellos se basa la fitoterapia occidental actual. No obstante, gran parte de la magia y los conocimientos que se habían transmitido de generación en generación se perdieron en las hogueras de la Edad Media.

Este repaso histórico rápido y, lo admito, algo sesgado, no pretende amenizar el texto, sino encontrar los motivos que expliquen por qué, cuando se habla de plantas para la longevidad, se mencionan siempre la ashwagandha, el fo-ti, el ginkgo, el ginseng o las bayas de Goji, entre otras plantas populares en China y el este de la India, y, sin embargo, se ignora la amplia variedad de plantas de América del Norte y Europa occidental. ¿Acaso a las gentes de estas tierras no les preocupaba tener una vida longeva ni gozar de bienestar? Lo dudo. ¿O será que sus secretos fueron quemados o enterrados con las culturas que atesoraban? Me parece lo más probable.

TÓNICO DE LA LONGEVIDAD

He descubierto que se pueden elaborar deliciosas cremas untables mezclando plantas medicinales en polvo con miel y concentrado de frutas o agua de rosas. Úntalas en tostadas, tómalas a cucharadas o viértelas en agua hirviendo para obtener una infusión instantánea. Se conservan varias semanas en la nevera.

Puedes utilizar distintas combinaciones de plantas. ¡Incluso el sabor amargo o desagradable de algunas de ellas puede rebajarse mezclándolas con especias, concentrado de frutas y miel!

2 partes de fo-ti en polvo

1 parte de ashwagandha en polvo

1 parte de astrágalo en polvo

1 parte de cardamomo en polvo

1 parte de canela en polvo

1 parte de raíz de regaliz en polvo

1 parte de ginseng siberiano en polvo

½ parte de equinácea en polvo

¼ parte de jengibre en polvo

Miel

Concentrado de frutas

Mezcla las plantas en polvo en un cuenco y añade la miel y el concentrado de frutas hasta obtener una crema homogénea. También puedes añadir agua de rosas pura para darle un toque exótico. Asegúrate de que la crema no quede demasiado espesa, pues en la nevera se resecará un poco, incluso en un recipiente bien cerrado; si esto sucede, humedécela con un poco más de concentrado de frutas y miel.

BOLITAS ENERGÉTICAS

Estas bolitas combinan plantas nutritivas y sustancias naturales estimulantes que aportan una fuente de energía equilibrada. Con la receta se obtienen sesenta deliciosas bolitas energéticas.

3 tazas de tahini o pasta de sésamo (eli mina el exceso de aceite acumulado en la superficie)

1 taza de mantequilla de anacardo o almendra

2 tazas de miel (al gusto)

150 g de guaraná en polvo

60 g de nuez de kola en polvo

60 g de ginseng siberiano en polvo

1 cucharada de cardamomo en polvo

30 g de ginseng asiático en polvo

15 g de nuez moscada y/o macis (arilo de la nuez moscada)

60 g de polen de abeja

2 viales de jalea real

1 paquete de chips de algarroba o chocolate amargo

240 g de coco rallado sin azúcar, ligeramente tostado

1 taza de almendras, picadas

Cacao en polvo (sin azúcar)

900 g de chocolate de fundir amargo (opcional)

1. Mezcla la tahini, la mantequilla de almendras o anacardos y la miel hasta obtener una textura homogénea. Mezcla las plantas (semillas, raíces) en polvo, el polen y la jalea real y agrégalas al preparado anterior.

2. Añade los chips de algarroba o chocolate, el coco rallado y las almendras y remueve bien (suele ser necesario amasar con las manos). Utiliza el cacao en polvo para espesar la mezcla hasta alcanzar la textura deseada.

3. Forma bolitas con la pasta. Si quieres cubrirlas de chocolate, antes refrigéralas para endurecerlas un poco. También puedes extender la pasta sobre una bandeja de hornear, dejarla enfriar y luego cortarla en cuadrados.

4. Funde el chocolate al baño María. Sumerge las bolas una a una en el chocolate derretido y déjalas enfriar sobre papel de horno.

5. Guarda las bolitas en una lata de galletas; se conservan varias semanas en un lugar fresco. ¿Qué esperas a probarlas?

ADEREZO FIRE CIDER

Un aderezo energizante que avivará tu fuego interno. Puedes añadirlo a ensaladas o verduras y cereales cocidos al vapor.

½ taza de ginseng picado, fresco o seco

¼ de taza de jengibre, recién rallado

¼ de taza de rábano picante, recién rallado

⅛ de taza de ajo, picado

Pimienta de Cayena al gusto

Vinagre de sidra de manzana

Miel

1. Mete los ingredientes en un tarro de vidrio y cúbrelos con el vinagre de sidra hasta rebasarlos unos tres o cuatro centímetros. Cierra el tarro herméticamente y deja reposar la mezcla durante cuatro semanas.

2. Cuela el vinagre y endulza con miel al gusto.

CHAI DE LA LONGEVIDAD

El chai es una infusión de plantas medicinales, especiada y consistente, originaria de la India, Nepal y Tíbet. La receta básica tiene, literalmente, miles de variantes. Esta versión es una fórmula especialmente creada para favorecer la longevidad. Sírvelo con espuma de leche, caliente o frío. En el mercado se vende un electrodoméstico barato similar a la cafetera de émbolo o prensa francesa que permite preparar espuma de leche fácilmente en casa. También puedes batir la leche con una batidora.

5 cucharadas de hojas de té negro

6 rodajas de jengibre fresco, ralladas

3 cucharadas de canela en trocitos (o 1 rama de canela troceada)

1 cucharada de fo-ti en rodajas

1 cucharada de ginseng en rodajas

1 cucharada de raíz de regaliz en rodajas

2 cucharaditas de cardamomo, machacado

6 granos de pimienta negra

4 clavos de olor

6 tazas de agua

Miel

Espuma de leche (puede ser de arroz)

Nuez moscada o canela

1. Calienta a fuego lento el agua y las plantas, en una olla tapada, durante 10 o 15 minutos. No dejes que hierva.

2. Cuela la mezcla y vierte la infusión en una tetera caliente. Añade miel al gusto. Sirve el chai en una taza grande, con abundante espuma de leche, y espolvoréala con nuez moscada o canela.

TINTURA PARA LA MEMORIA

Esta es mi fórmula para la memoria que más me gusta y la primera tintura que enseño a elaborar a mis alumnos. Cientos de personas han comprobado su eficacia. No obstante, debe tomarse de forma regular durante al menos seis u ocho semanas.

No esperes despertarte una mañana sintiéndote como Einstein; más bien recordarás dónde pusiste la lista de la compra. Sabrás que el tónico está funcionando cuando recuerdes todo lo que apuntaste en ella… o ni siquiera la necesites.

2 partes de hojas de ginkgo

2 partes de centella asiática

1 parte de menta

½ parte de romero

½ parte de salvia

Brandy o vodka (40 % vol.)

1. Mete las hierbas en un tarro de vidrio de boca ancha y cúbrelas con el brandy o vodka. Cierra herméticamente el tarro y déjalo en un lugar templado y oscuro durante seis u ocho semanas. Agita el tarro cada pocos días para evitar que las hierbas se posen en el fondo.

2. Cuela y vierte el licor en una botella. La dosis recomendada es entre media y una cucharadita de tintura, diluida en un cuarto de taza de agua tibia, zumo o infusión, tres veces al día durante dos o tres meses.

ELIXIR DE LA LONGEVIDAD

Un elixir de plantas tónicas para aumentar la resistencia y la vitalidad. Pueden tomarlo tanto hombres como mujeres, pero es predominantemente yang (masculino) y ha sido formulado de forma específica para el hombre.

Esta receta invita a la creatividad; de hecho, la pide a gritos; puedes utilizar diferentes plantas medicinales en distintas proporciones y añadir ingredientes que le den sabor. Yo nunca he seguido la receta exacta dos veces, pero el resultado siempre es similar. Por cada litro de tintura, utiliza dos raíces grandes de ginseng de calidad, o lo que puedas permitirte económicamente. Este potente tónico tiene un consistente sabor a licor y te sentará de maravilla. Sírvelo en una copa y tómalo a sorbos como aperitivo.

2 partes de hojas de damiana

2 partes de fo-ti

2 partes de jengibre

2 partes de regaliz

2 partes de corteza de raíz de sasafrás

1 parte de astrágalo

1 parte de anís estrellado

¼ parte de bayas de sabal (también llamado «palmito americano»)

Raíces de ginseng asiático (2 por cada litro de elixir)

Brandy

Concentrado de cereza negra (disponible en la mayoría de los herbolarios)

El astrágalo y la energía

El astrágalo es una de las plantas tónicas más populares de China, donde también recibe el nombre de «ginseng de los jóvenes», pues se considera una planta energética especialmente indicada para ellos. La medicina china afirma que actúa sobre la energía externa, mientras que el ginseng actúa sobre la interna. El astrágalo es una de las plantas más importantes de la terapia Fu Zheng, una escuela de fitoterapia que trata las enfermedades potenciando el organismo y normalizando el chi o energía central del cuerpo.

1. Mete las plantas en un tarro de vidrio de boca ancha y cúbrelas con un brandy de calidad. Ciérralo herméticamente y déjalo macerar entre seis y ocho semanas; cuanto más tiempo, mejor.

2. Cuela el brandy y desecha las plantas. Por cada taza de líquido, añade media taza de concentrado de cereza negra. Asegúrate de utilizar concentrado, no zumo, y no añadas más cantidad de la indicada. Agita bien y vierte el elixir en una botella. Normalmente vuelvo a poner el ginseng entero en la tintura, pero también puede laminarse. La dosis diaria estándar es un octavo de taza.

LICOR DE LA LONGEVIDAD

Este maravilloso licor es una manera ideal de disfrutar de los beneficios de la damiana y el ginseng. Sé creativo: puedes añadir otras plantas medicinales, como el astrágalo y el fo-ti. Prepara el licor con antelación y sírvelo al inicio de una cita romántica. Está peligrosamente delicioso y es increíblemente fácil de preparar.

30 g de hojas secas de damiana

30 g de ginseng fresco (la raíz seca también sirve)

2 tazas de vodka o brandy

1½ tazas de agua de manantial

1 taza de miel

Extracto de vainilla

Agua de rosas

1. Macera las hojas de damiana y la raíz de ginseng en el vodka o el brandy durante cinco días. Cuela y reserva el líquido. Vuelve a sumergir el ginseng en el alcohol.

2. Remoja las hojas de damiana empapadas de alcohol en el agua de manantial, durante tres días. Cuela y reserva el líquido.

3. Calienta ligeramente el extracto acuoso, a fuego lento, y disuelve la miel en él. Mezcla ambos extractos (agua y alcohol) y remueve bien. Vierte el líquido en una botella limpia y añádele un chorrito de vainilla y otro de agua de rosas, para darle sabor. Déjalo reposar durante al menos un mes; con el tiempo se vuelve más suave.

Miel de ginseng

A menudo conservo en miel mis plantas medicinales. En ocasiones, cuando utilizo raíces de ginseng frescas, que contienen mucha agua, la miel fermenta y acabo obteniendo un hidromiel de ginseng. Si no te gusta el hidromiel (tiene un sabor un poco fuerte), seca parcialmente las raíces antes de utilizarlas.

Por supuesto, en tu miel de ginseng puedes añadir otras plantas. Prueba con la ashwagandha, el astrágalo, el fo-ti o cualquier combinación de especias, como cardamomo, canela y jengibre (una de mis mezclas favoritas).

Todo lo que necesitas para elaborar miel de ginseng es:

• Raíces de ginseng

• Miel

Corta las raíces en rodajas, como una zanahoria, y viértelas en un tarro de boca ancha. Si utilizas raíces secas, probablemente necesites remojarlas en agua antes de cortarlas. Cubre completamente las raíces con miel tibia y deja macerar la mezcla dos o tres semanas. La miel absorberá las propiedades del ginseng y podrás utilizarla en infusiones o para cocinar.

* Hemos optado por traducir el término inglés whole foods por «alimentos en su estado natural», ya que este término se utiliza para designar aquellos alimentos que no han sido transformados mediante procesos industriales. [N. de la T.].

* Cuando la autora habla de la avena se refiere sobretodo a la planta fresca, cuando la semilla está inmadura y suelta una leche, en su defecto también se puede utilizar paja de avena que es la planta seca. [N. de la E.].

* También llamada fatiga suprarenal [N. de la E.].

* Esta medida se refiere a coger la planta y llenar un recipiente de 1 litro hasta su capacidad máxima tres veces [N. de la E.].


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Controlar el estrés y la ansiedad

La conexión cuerpo-mente está rodeada de controversia y misterio. ¿Cómo afectan a la mente las experiencias físicas y qué influjo ejercen sobre el cuerpo las experiencias psíquicas? Nadie lo sabe todavía con certeza; lo que sí sabemos, no obstante, es que dicha conexión existe.

Hasta hace poco la mayoría de los científicos occidentales se resistían a reconocer la conexión entre estas dos fuerzas aparentemente independientes. En la actualidad el auge de los trastornos depresivos lleva a personas de todo el mundo a recurrir a la medicina natural para sanar desde dentro hacia fuera.

Sea como sea tu filosofía de vida, el único medio de conectar y relacionarte con el mundo que te rodea es tu sistema nervioso. Si lo tratas como el instrumento sensible que es, tocará para ti una música dulce y enriquecedora. Mantenlo afinado y sano, nútrelo y trátalo bien. La recompensa será una extraordinaria calidad de vida. Incluso ante los acontecimientos más estresantes, te sentirás centrado y fuerte. Por el contrario, si lo maltratas, la música se convertirá en una cacofonía, los colores se apagarán y la pasión y las ganas de vivir se disiparán y se convertirán en indiferencia.

Este capítulo contiene remedios para los trastornos más comunes del sistema nervioso y, aún más importante, consejos para fortalecerlo y cuidarlo. Esta parte de ti que no puede medirse ni cuantificarse, que entiende lo que en estos momentos estás leyendo y lo asocia con conocimientos previos, esta parte capaz de trascender los límites físicos a través del pensamiento creativo se encuentra alojada dentro del sistema nervioso. Es tu instrumento musical: solo tú puedes decidir qué música quieres tocar y qué danza deseas bailar.

Comprender el sistema nervioso

El sistema nervioso nos vincula al entorno ejerciendo tres funciones básicas: recibir, interpretar y responder. Desde el punto de vista del limitado paradigma de la ciencia occidental moderna, esto implica solo a nuestro ser físico y al mundo material en el que vivimos. Tenemos cinco sentidos básicos para percibir el mundo exterior, e incontables neuronas sensoriales para gestionar nuestro mundo interior. Además, el cerebro está constituido por 12.000 millones de células: nuestro sistema operativo o cuartel general.

Este hecho por sí solo convierte el sistema nervioso en el más importante del organismo. Es lo que integra y coordina nuestra vida. Nos permite ver, sentir, tocar, actuar y reaccionar. Sin esta respuesta física básica, no habría vida. La calidad, el brillo y la riqueza de nuestra experiencia vital disminuirán en proporción al daño que sufra nuestro sistema nervioso.

Pero el sistema nervioso es mucho más que el director de orquesta del organismo. Es el lugar donde la vida misma, la conciencia consciente de uno mismo se acopla al vehículo físico y convierte al títere en titiritero. Es la interfaz que nos permite soñar, pensar en abstracto, crear e intuir. Es nuestra conexión principal con la Conciencia Universal, o lo que hay de divino en cada uno de nosotros.

«El estrés puede presentarse ante cualquier situación, desde un latigazo hasta un beso apasionado».

— Hans Selye, cofundador del Canadian Institute of Stress

¿La última frontera?

La cultura científica occidental y las técnicas experimentales han arrojado luz sobre el funcionamiento del organismo humano y los procesos de las enfermedades que lo afectan; sin embargo, las limitaciones de la medicina siguen desconcertando incluso a los mejores investigadores. A medida que encontramos respuestas, surgen preguntas aún más complejas.

Las incesantes investigaciones en el campo de las ciencias biológicas nos proporcionan un conocimiento general sobre el cuerpo humano y su interacción con el entorno. Estos avances nos han llevado a explorar aspectos cada vez más sutiles de nuestro metabolismo. Para ampliar los límites del conocimiento en estas áreas más etéreas, es necesaria la colaboración entre distintos ámbitos de la ciencia, como la psicología, la física, la microbiología, la fisiología, la bioquímica y otras. En la actualidad los físicos más importantes del mundo incorporan también en sus equipos de expertos a místicos y metafísicos, porque la física de partículas ha revelado que no importa cuánto se diseccione o se reduzca algo: es imposible comprender el todo, estudiando únicamente sus partes físicas y tangibles.

Interpretar las señales

En parte, este es el motivo por el cual el sistema nervioso es tan fascinante. No podemos comprender la conciencia ni la interpretación de los impulsos eléctricos mediante la disección anatómica del cerebro; desconocemos cómo se crea el pensamiento lógico y racional o, lo que resulta aún más desconcertante, cómo surge de forma espontánea el pensamiento creativo en nuestra mente.

Sabemos qué nervios autónomos controlan las funciones corporales involuntarias, cuáles son los transmisores neuroquímicos y sus receptores, y qué parte del cerebro controla todos estos procesos. Pero no sabemos dónde se encuentra la conciencia primigenia que, antes de que ocurra nada, percibe la necesidad de enviar estos mensajes. ¿Cómo transmite esta al cerebro físico su deseo o necesidad de enviar dichos impulsos?

Ni siquiera sabemos realmente qué es el dolor, ni por qué determinados impulsos similares entre sí pueden interpretarse de forma distinta, como sufrimiento o como placer. ¿Qué hipótesis barajamos para definir y explicar las emociones y los sentimientos? ¿Dónde se originan y qué efectos tienen sobre los sistemas de nuestro organismo?

¿Por qué respiramos y por qué late nuestro corazón sin una intervención consciente por nuestra parte? ¿Y por qué todo ello se detiene llegado el final, aparentemente también sin nuestra intervención consciente?


Las preguntas adecuadas

Hemos descubierto mucho sobre el sistema nervioso, pero es mucho más lo que nos queda por saber. Llega un momento en que el análisis y el razonamiento deductivo e inductivo se encuentran en un callejón sin salida. Excluyendo de los constructos teóricos la existencia de una conciencia o un orden universal superiores, ni siquiera los científicos más creativos logran responder a lo que muchos consideramos las cuestiones fundamentales sobre la vida: cómo se crea y cuál es su propósito.

Por todo ello, es importante abordar la salud y la enfermedad desde una perspectiva amplia, no limitada a los síntomas y los tratamientos físicos; sobre todo, en el caso del sistema nervioso. La medicina alopática, aunque apropiada para determinadas circunstancias, trata las enfermedades mentales con fármacos que interfieren o bloquean la transmisión y la interpretación de los impulsos nerviosos, o incluso extirpando los tejidos dañados. Teniendo en cuenta cuán limitado es nuestro conocimiento en este campo, la cirugía, por su carácter irreversible, debería ser siempre el último recurso, practicado solo tras explorar todas las demás opciones.

Tratar el sistema nervioso

El sistema propioceptivo, formado por receptores sensoriales que responden a los estímulos, transmite al cerebro y a la conciencia información fundamental sobre el organismo. Las sensaciones de dolor o angustia nos advierten de un peligro o desequilibrio. Estas advertencias solo son los síntomas del problema, no las causas que lo originan. Si se dispara el detector de humos de tu casa, ¿acaso la solución sería silenciarlo a martillazos? ¿No es mejor comprobar si hay fuego en alguna parte?


MILENRAMA

Siguiendo esta analogía, mientras buscamos el origen del fuego, puede ser bueno silenciar la alarma para que cese el ruido. La medicina alopática suele ser muy efectiva aliviando dolores agudos. Desafortunadamente, cuando el dolor desaparece, muchas personas dejan de buscar el «origen del fuego».

¿Son efectivas las plantas medicinales?

Uno de los objetivos de este libro es ofrecer métodos naturales, comprobados y efectivos, para fortalecer la salud del sistema nervioso. Los tratamientos naturistas pueden combinarse con los alopáticos (o convencionales) para sanar a todos los niveles: físico, emocional, mental y espiritual. El gran círculo de la medicina naturista integra todos los sistemas, que deben utilizarse siempre que sean apropiados.

Cuanto más sano esté el sistema nervioso, más recursos tendrá para aportar información sensorial y respuestas motoras que favorezcan una calidad de vida óptima. Las plantas medicinales y las terapias naturales desempeñan una función esencial en la salud y el bienestar del sistema nervioso. Además, no solo son importantes a nivel nutricional y medicinal, sino que estimulan la intuición y la inteligencia.

Más allá de ofrecer un método natural, las plantas medicinales poseen la capacidad inherente de canalizar la energía vital y conectar con aquellas partes de nuestro ser que están desconectadas y requieren sanación. Estas plantas contienen sustancias químicas aparentemente innecesarias para sus propios procesos vitales, pero con efectos directos y positivos sobre el organismo humano. ¿Acaso es obra de un plan divino? Quizá sea cierto que el sistema de sanación más antiguo del mundo trasciende lo físico y nos conecta directamente con una consciencia superior.

Existen muchos procesos físicos a través de los cuales las plantas medicinales benefician al sistema nervioso. Al mismo tiempo que cuidan de él, llenan de energía y vitalidad el conjunto del organismo. Sin duda, el simple hecho de tomarse una taza de manzanilla después de una larga jornada de trabajo resulta muy relajante. También darse un baño aromático caliente en épocas de estrés. La toma prolongada de plantas medicinales para aliviar el estrés crónico puede ofrecer beneficios a largo plazo. La fitoterapia dispone de un sinfín de remedios para tratar este y otros problemas, como la ansiedad y la tensión nerviosa.

Aunque la fitoterapia no sea tan efectiva como la medicina convencional a la hora de tratar dolores agudos, puede ayudar a calmarlos y aliviarlos tonificando y nutriendo las zonas afectadas. La toma regular de plantas medicinales es una magnífica forma de mantener el sistema nervioso sano y fuerte. En este sentido, funcionan como una medicina preventiva; en definitiva, la mejor de todas.

Las sabias palabras de un médico de la Antigüedad, pronunciadas en el año 1200 a. C., aún están vigentes: «Primero, la palabra; luego, la planta; por último, el cuchillo».

Botiquín de plantas medicinales

Existen muchas plantas medicinales con notables propiedades para el sistema nervioso, el estrés y la ansiedad. Son los llamados «nervinos». Mientras que los medicamentos convencionales tratan los desórdenes del sistema nervioso atenuando o anulando las respuestas neuronales, las plantas nervinas lo nutren y ejercen un efecto tonificante y/o adaptógeno (ayudan al organismo a adaptarse al estrés). Reconectan las vías neuronales, estimulándolas o despertándolas, y fortalecen el sistema para que responda mejor al malestar físico o emocional. En resumen, la fitoterapia con nervinos incrementa nuestra capacidad de lidiar con el estrés de la vida diaria.

Las siguientes categorías definen la acción que ejercen las plantas medicinales sobre el sistema nervioso. Aunque muchas puedan incluirse en más de un grupo, el hecho de clasificarlas por categorías permite definir mejor cómo actúan en el organismo y qué efectos tienen. La mayoría de las plantas nervinas no alteran la energía vital, sino que trabajan en armonía con ella. Las empresas farmacéuticas sintetizan las sustancias químicas de las plantas más potentes, capaces de modificar los patrones energéticos en la mayoría de estos casos, no obstante, estas sustancias solo se venden con receta médica.


MELISA

Tónicos para el sistema nervioso

Estas plantas nutren, restauran y fortalecen el sistema nervioso. Refuerzan directamente el tejido nervioso y suelen ser ricas en calcio, magnesio, vitamina B y proteínas. Su acción es suave pero efectiva, y pueden tomarse de forma prolongada. Se incluyen siempre en las fórmulas para tratar desórdenes del sistema nervioso.

Entre ellas encontramos la avena, la escutelaria, la betónica, la manzanilla, la valeriana, el lúpulo y la melisa.

Sedantes

Estas plantas relajan el sistema nervioso, calmando el dolor, reduciendo la tensión y facilitando el descanso. A diferencia de los medicamentos alopáticos, no insensibilizan las terminaciones nerviosas, sino que poseen una acción más suave que calma y nutre los nervios periféricos y el tejido muscular.

Entre las plantas sedantes encontramos la amapola de California, la pasiflora, el hipérico, la hierba gatera, la valeriana, la melisa, el lúpulo, la lobelia, la escutelaria y el mundillo o bola de nieve (Viburnum opulus). También se incluyen en esta categoría las plantas antiespasmódicas, que ayudan a aliviar los calambres y espasmos musculares.

Nervinos demulcentes

Estas plantas poseen una consistencia gelatinosa que recubre y protege las terminaciones nerviosas, calmándolas en caso de irritación o inflamación. Actúan de forma general y no específica sobre el sistema nervioso, pero se incluyen en casi todas las fórmulas nervinas por sus propiedades calmantes, curativas y nutricionales.

Entre ellas encontramos la corteza de olmo rojo, la avena, la cebada, la linaza y la raíz de malvavisco.

Nervinos estimulantes

Los estimulantes, tal y como los entendemos, no suelen recomendarse para tratar el sistema nervioso. Cuando uno está estresado, deprimido o exhausto, lo último que necesita es activar su sistema nervioso con alimentos ricos en cafeína, azúcar o medicamentos, todos ellos considerados habitualmente como remedios contra el decaimiento. Por el contrario, determinadas plantas medicinales suaves nutren y activan el sistema nervioso de forma segura y adecuada. Estimulan las terminaciones nerviosas aumentando el flujo sanguíneo, aportando nutrientes e incrementando la vitalidad y el entusiasmo. Su acción no altera ni agita el sistema de forma agresiva.


Si necesitas un estimulante, prueba la melisa, la menta, el ginkgo, la centella asiática, la hierbabuena, la gaulteria, la pimienta de Cayena, el jengibre, el polen de abeja, el ginseng, el eleuterococo o ginseng siberiano, la espirulina, el romero y la salvia.

Recetas para fortalecer el sistema nervioso

Estas son mis recetas favoritas para el sistema nervioso. Algunas tienen un efecto calmante o alivian el dolor; otras proporcionan la chispa necesaria para activar nuestra energía de forma suave. En cualquier caso, todas aportan nutrientes que fortalecen nuestro maravilloso sistema nervioso.

Como en todas las terapias naturistas, la constancia es clave para gozar de salud y bienestar. Las plantas medicinales y los remedios naturales no siempre alivian el dolor y el estrés nervioso de forma tan inmediata como los medicamentos alopáticos, diseñados para insensibilizar nuestros sentidos de forma rápida y eficaz. No obstante, si se utilizan durante un periodo prolongado, reconstruyen las conexiones nerviosas y generan un flujo de energía duradero. La mayoría de las terapias para trastornos del sistema nervioso se basan en la nutrición, la fitoterapia, el ejercicio físico y un cambio de estilo de vida.

INFUSIÓN DE VALERIANA

Una bebida consistente, relajante y de sabor agradable.

½ parte de raíz de regaliz

2 partes de melisa

1 parte de valeriana

Siguiendo las indicaciones de la página 358, prepara una decocción de la raíz de regaliz durante 15 minutos. Apaga el fuego y añade la melisa y la valeriana. Deja infusionar durante 45 minutos. Cuela. Puedes tomar tantas tazas como necesites.

TÓNICO PARA EL SISTEMA NERVIOSO #1

Toma este tónico para el sistema nervioso todos los días durante dos o tres meses y despídete del estrés.

3 partes de melisa

1 parte de manzanilla

1 parte de semillas de avena verde*

½ parte de flores de crisantemo

½ parte de pétalos de rosa

¼ de parte de flores de lavanda

Estevia al gusto (opcional)

Mezcla los ingredientes y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Toma una taza tres o cuatro veces al día.

TÓNICO PARA EL SISTEMA NERVIOSO #2

Una fórmula energizante y revitalizante con raíces de plantas medicinales.

2 partes de raíz de diente de león

2 partes de ginseng siberiano

1 parte de astrágalo

1 parte de raíz de bardana

1 parte de canela

1 parte de raíz de regaliz

½ parte de semillas de cardamomo

½ parte de jengibre

½ parte de raíz de ginseng cortada a rodajas

Mezcla las plantas medicinales y prepara una decocción siguiendo las indicaciones de la página 358. Toma tres tazas al día.

INFUSIÓN RICA EN CALCIO

Esta infusión rica en calcio calma y tranquiliza los nervios. Resulta más efectiva cuando se toma durante un periodo de entre tres y cuatro meses.

1 parte de cola de caballo

1 parte de ortiga

1 parte semillas de avena verde

Mezcla las hierbas y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Toma entre tres y cuatro tazas diarias.

Esencias florales: uno de los mejores remedios de la naturaleza

Las esencias florales fueron descubiertas y dadas a conocer gracias a la labor del gran maestro de la sanación, el doctor Edward Bach. Insatisfecho con las prácticas de la medicina convencional moderna, este destacado médico inglés de inicios del siglo xx decidió regresar al campo donde se crio. Allí descubrió el inherente poder curativo de las flores y concibió un sistema sorprendentemente sencillo, seguro y efectivo para tratar con esencias florales las emociones que originan las enfermedades. Se trata de un sistema brillante por su simplicidad y efectividad. Aunque a muchos les cueste creer que las esencias florales tengan poderes curativos, se han documentado miles de casos de enfermedades físicas tratadas con éxito con este método.

Desde el fallecimiento del doctor Bach a principios de la década de 1950, muchas personas han proseguido su labor, desarrollando miles de esencias florales para todo tipo de trastornos. Las flores tratan, ante todo, la esencia de la enfermedad, la causa subyacente, el ser emocional.

Yo conozco muy bien las flores de Bach y sigo utilizándolas. No obstante, estoy convencida de que las esencias preparadas con plantas norteamericanas tienen una afinidad especial con las personas que habitan en este subcontinente. En cualquier caso, independientemente de qué esencias utilices, asegúrate de que se hayan elaborado con métodos éticos. Estos remedios medicinales actúan a nivel energético y vibracional, de manera potente pero sutil; por este motivo, su método de elaboración es de gran importancia.

Las esencias florales se venden en herbolarios y tiendas de productos ecológicos. Prueba de su efectividad es que están disponibles en muchísimos países del mundo. Vienen en forma de extractos líquidos que pueden combinarse con otras terapias o medicamentos sin riesgo de efectos secundarios adversos. Simplemente deja caer una o dos gotas de la esencia seleccionada bajo la lengua varias veces al día. Carecen de sabor y olor; el organismo las absorbe inmediatamente y sus efectos empiezan a notarse segundos después de ingerirlas.

Woodland Essence: maestros de las esencias

Mis amigos Kate Gilday y Don Babineau, de Woodland Essence, producen esencias de plantas en peligro de extinción. Humedeciendo o rociando cuidadosamente las flores con agua mineral, son capaces de capturar sus propiedades medicinales sin dañarlas. Estos maravillosos remedios están demostrando su valor incalculable en el tratamiento de enfermedades poco habituales. (Para contactar con Woodland Essence, véase el apartado de Recursos)

GUÍA DE ESENCIAS FLORALES PARA EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD


Esencia floral Uso
Álamo temblón Indicado para el miedo a lo desconocido, la aprensión y la ansiedad por motivos imprecisos, los miedos ocultos y las pesadillas.
Aulaga Para combatir el desánimo, la desesperanza y la resignación.
Castaño de Indias Indicado para acallar la mente en caso de pensamientos angustiantes y obsesivos.
Estrella de Belén o leche de gallina Se utiliza en caso de choque traumático, tanto reciente como de experiencias pasadas; es reconfortante y proporciona alivio espiritual.
Heliantemo Indicada para el miedo intenso, el terror, los ataques de pánico, el miedo a la muerte o a la aniquilación.
Hojarazo Indicado para la fatiga y cuando la vida diaria se percibe como una carga insoportable.
Impaciencia Se recomienda para la impaciencia, la irritabilidad, la intolerancia y las relaciones conflictivas.
Mímulo Se utiliza para los miedos cotidianos identificados y la timidez.
Mostaza Indicada para la melancolía, la tristeza, la desesperanza y los estados depresivos sin motivo aparente.
Olivo Ideal en caso de agotamiento tras un conflicto largo.
Remedio de rescate o remedio de las cinco flores El remedio floral más popular; una combinación de cinco flores especialmente indicada para situaciones traumáticas y estresantes.
Rosa silvestre Indicada para sentimientos de resignación y desesperanza y para enfermedades que se prolongan en el tiempo.
Verbena Se recomienda en caso de fatiga nerviosa por sobresfuerzo ante un conflicto.

Existen varias esencias florales especialmente útiles en casos de trauma, ansiedad, estrés u otros trastornos del sistema nervioso. En la tabla de la izquierda encontrarás información sobre las más habituales.

Mantener el equilibrio mental

Todos anhelamos sentirnos en armonía, equilibrio y paz con el entorno. A menudo nos distrae el caos del mundo en que vivimos y deseamos regresar rápidamente a nuestro centro, donde encontramos la calma. A veces es difícil. Afortunadamente, es posible estar plenamente presente e implicado en el caos del mundo sin dejar de sentirse centrado, en calma y en paz con nuestro ser interno.

Me he dado cuenta de que, incluso llevando una vida ajetreada, es fácil mantener el equilibrio que anhelamos; solo requiere la adopción de una serie de hábitos sensatos y un programa de mantenimiento para que no se disipe esta sensación. Es importante conocer la conexión que existe entre el entorno y nuestro sistema nervioso, así como los alimentos que nutren y refuerzan a este último. También es necesario conocer aquello que genera en nosotros, como individuos, una sensación de calma aun estando en el ojo del huracán.

Existen muchas terapias para la salud del sistema nervioso. Los hábitos sencillos que se describen a continuación te ayudarán a alcanzar tu centro de calma. Para mayor efectividad, combínalos con la fitoterapia, la terapia nutricional, los suplementos y otras terapias naturales.

Consumir alimentos que refuercen el sistema nervioso

Los desequilibrios nutricionales y los malos hábitos alimentarios contribuyen al desarrollo de trastornos del sistema nervioso, sobre todo de aquellos relacionados con el estrés y la ansiedad. Para mantener un sistema nervioso sano es necesario seguir una dieta equilibrada.

Una dieta para la salud del sistema nervioso debe basarse en alimentos alcalinos, como los brotes frescos, las proteínas de buena calidad, los cereales integrales, las verduras de hoja verde, los tubérculos, los lácteos fermentados (como el yogur, el kéfir y el suero de mantequilla*), los limones y pomelos, y las semillas y los frutos secos.

Incluye también los superalimentos que aportan energía y equilibrio al sistema nervioso, descritos en el capítulo 2: espirulina, polen de abeja y levadura nutricional.

Aumentar el calcio en tu dieta

El calcio es bien conocido por su papel en la construcción de unos dientes y huesos fuertes, pero también es esencial para la salud del sistema nervioso. Tener niveles apropiados de calcio en sangre previene trastornos como el nerviosismo, la irritabilidad, los espasmos y calambres musculares, la hiperactividad y el insomnio. Afortunadamente, el calcio abunda en nuestra dieta y está presente en alimentos que permiten asimilarlo fácilmente, como las algas, el yogur y otros lácteos fermentados, y en la mayoría de las verduras de hoja verde oscuro, como las espinacas, las acelgas, el brócoli, las hojas de nabo y remolacha, el kale (col rizada) o el perejil. También en las almendras y las semillas de sésamo. La leche se considera una buena fuente de calcio, pero, en realidad, no contiene la cantidad ni el tipo de calcio que el organismo necesita.


DIENTE DE LEÓN

Las algas, especialmente ricas en calcio, son un alimento muy habitual en muchas culturas gastronómicas del mundo, mientras que se desprecian como fuente de este mineral en la dieta estadounidense. A modo de comparación, 100 ml de leche de vaca contienen aproximadamente 118 mg de calcio; en cambio, la misma cantidad de hizike (una variedad de alga de sabor suave) contiene 1400 mg; el kelp, 1093 mg, y el wakame, 1300 mg.

Además de consumir alimentos ricos en calcio, se aconseja tomar suplementos en periodos de mucho estrés o ansiedad, o durante el tratamiento de trastornos del sistema nervioso. Busca suplementes bioquelados, pues se absorben mejor, y toma a diario la Infusión rica en calcio (véase la receta en pág. 48).

Muchas plantas son ricas en calcio; entre ellas:

• Amaranto

• Hierba gallinera (Stellaria media)

• Hoja de diente de león

• Cola de caballo

• Hoja de mostaza

• Ortiga

• Avena

• Berro

Evitar los alimentos que estresan el sistema nervioso

Los consejos dietéticos que se dan en este capítulo, aunque sean muy sencillos, garantizan una mejora de las funciones del sistema nervioso. No obstante, si deseas gozar de una salud óptima, también debes evitar determinados alimentos. Casi todo el mundo sabe que estos productos son perjudiciales, por lo que no voy a insistir demasiado; la siguiente lista solo pretende recordar que no vale la pena asumir los daños que producen en el organismo.

Chocolate

En la lengua del pueblo que lo descubrió y consumió por primera vez, el chocolate se llamaba «el alimento de los dioses». Sin duda, el chocolate fue y es un producto «sagrado», y, como la mayoría de sustancias consideradas sagradas, la intención nunca fue consumirlo a diario, sino en ocasiones especiales.

En sus orígenes, al chocolate no se le añadía azúcar; de hecho, se habría considerado una aberración. En cambio, solía mezclarse con otras plantas amargas y se condimentaba con un poco de pimienta picante para obtener una deliciosa bebida especiada. En mi opinión, la fórmula original es mucho más interesante y sabrosa que la actual.

Café y otros alimentos ricos en cafeína

Las sustancias estimulantes están contraindicadas en casi todos los trastornos del sistema nervioso. Hay que evitar especialmente los alimentos ricos en cafeína, pues no solo excitan un sistema ya exhausto, sino que alteran aún más las glándulas suprarrenales y contribuyen al desarrollo de fatiga adrenal, agotamiento físico y depresión. La fatiga adrenal se encuentra en el origen de muchos problemas relacionados con el sistema nervioso e influye en el desarrollo de trastornos como la depresión y la ansiedad.

En dosis terapéuticas, el café y otros alimentos ricos en cafeína son muy útiles contra la migraña (cuando se toman ante la primera señal de aparición). También sirven como inyección rápida de energía en caso de emergencia, por ejemplo, cuando hay que conducir a altas horas de la noche. No obstante, la adicción a la cafeína y su síndrome de abstinencia alteran muchísimo el sistema nervioso. Básicamente, existen dos maneras de superar esta adición, que es la más común de todas: dejar de consumir cafeína de un día para otro o hacerlo de forma gradual y constante.

Productos procesados y refinados

Este tipo de productos llenan los estantes de los supermercados y ocupan casi todo el espacio en las despensas de los hogares. En un periodo relativamente breve, hemos dejado atrás una dieta casi totalmente natural, basada en los alimentos sencillos que nos ofrece la tierra, alimentos que han evolucionado durante siglos para ser compatibles con nuestra estructura genética, para adoptar una dieta repleta de colorantes, pesticidas, hormonas sintéticas y, la última novedad, los productos transgénicos. Nuestro organismo paga un precio muy elevado por el consumo diario de esta avalancha química. Para profundizar en los efectos que el cambio de hábitos alimentarios ha tenido en nuestra especie, aconsejo dos libros: Tradiciones culinarias, de Sally Fallon, y Sanando con alimentos integrales, de Paul Pitchford. Si aún no estás convencido de la influencia de la alimentación sobre la salud, te recomiendo seguir los consejos que Andrew Weil describe en Salud total en ocho semanas. Si después de seguir este régimen durante ocho semanas no te sientes mejor, probablemente seas una de esas personas extremadamente peculiares a quienes los alimentos no les afectan.

Azúcares y dulces

El azúcar en todas sus formas aporta una inyección rápida de energía al organismo, pero es un tipo de energía que se agota enseguida y provoca una sensación de cansancio posterior aún mayor. El elevado consumo de azúcar entre la población estadounidense, más de 57 kilos por persona al año, probablemente esté más relacionado de lo que creemos con la extraordinaria incidencia de trastornos depresivos, de ansiedad y de personalidad en este país.

Además de aportar energía de corta duración, el azúcar agota el sistema nervioso porque su digestión obliga al organismo a utilizar enormes cantidades de calcio. Para funcionar de manera óptima, el sistema nervioso necesita unos niveles adecuados de calcio en sangre, y el azúcar compite por él. ¡Cómo no vas a sentirte ansioso, irritable o deprimido cuando te da el bajón tras un atracón de azúcar! La digestión del azúcar reduce tus niveles de calcio irritando tus terminaciones nerviosas, y, por tanto, tu estado de ánimo.

Alcohol

Cuando una persona padece algún tipo de trastorno del sistema nervioso, puede verse afectada incluso por una pequeña cantidad de alcohol. Muchas personas lo utilizan como un apoyo en momentos de estrés o estados depresivos, pero lo cierto es que deprime todavía más el sistema nervioso, y, lejos de mejorar la situación, la empeora. Es una sustancia que puede resultar muy adictiva; curiosamente, quienes menos la necesitan son quienes caen en ella con mayor rapidez. El alcoholismo, como todas las adicciones, es en el mejor de los casos un desafío a superar, y en el peor, una circunstancia dramática. Es muy difícil superarla sin una voluntad de hierro y sin sufrir pérdidas personales.

La digestión del alcohol, como la del azúcar, requiere calcio y, por tanto, reduce los niveles en el organismo de este nutriente esencial para el sistema nervioso. Cuando se sufre un desequilibrio del sistema nervioso, lo mejor es evitar por completo el alcohol, o beber con moderación. Las personas con sensibilidad al alcohol o tendencia a padecer depresión, ansiedad o ataques de pánico deberían evitarlo como si su vida dependiera de ello. De hecho, podría ser así. Deben evitar las tinturas con base de alcohol y utilizar solo las de glicerina o vinagre, o tomar plantas medicinales en forma de comprimidos o infusiones.


ACHICORIA

Recuperar la energía con baños aromáticos

Muchas personas acumulan el estrés en la cabeza, se les queda atascado en el plano mental. Tal vez por este motivo les provoque jaquecas y trastornos mentales. Aunque los baños aromáticos de plantas medicinales siempre sientan bien, se recomiendan especialmente para aliviar el dolor de cabeza y el estrés. Relajantes y fáciles de preparar, constituyen un remedio excelente para la tensión nerviosa.

Darse un baño aromático requiere más tiempo que tomarse una aspirina, pero el resultado es inmensamente satisfactorio y duradero.

Cuando estoy ansiosa, estresada o cansada tras un día largo, mi forma favorita de relajarme es darme un baño de pies. Todos los nervios del cuerpo pasan por los pies y las manos convirtiéndolos en un mapa de nuestro ser interno. Los baños de pies estimulan la circulación, dilatan los vasos sanguíneos de los pies y atraen el flujo sanguíneo hacia la parte inferior del cuerpo, lejos de la cabeza, por lo que también alivian la jaqueca debida al estrés. De hecho, poner los pies en remojo en agua caliente y colocarse una cataplasma fría en la cabeza suele detener el avance de una migraña incipiente en seco.


ROMERO

BAÑO AROMÁTICO PARA LOS PIES

Esta fórmula es reconfortante y aromática, pero puedes utilizar cualquier combinación de plantas relajantes. La mostaza en polvo, el jengibre, la salvia y el romero son ideales. Si no puedes disponer de ellas, la avena también resulta muy eficaz.

2 partes de lavanda

1 parte de lúpulo

1 parte de salvia

½ parte de romero

Unas gotas de aceite esencial de lavanda (opcional)

1. Pon los ingredientes en una olla grande y llénala de agua. Tápala bien y hierve a fuego lento durante 5 o 10 minutos. Vierte el contenido en un cubo grande y regula la temperatura añadiendo un poco de agua fría. Es importante que el agua esté muy caliente, que resulte casi desagradable, pero sin quemar los pies.

2. Siéntate en el sillón más cómodo que tengas y lentamente sumerge los pies en el agua. Cubre el cubo con una toalla para que no se escape el calor. Siempre se agradece que un amigo te masajee los pies, la cabeza o la espalda. A medida que el agua se enfríe, agrega más agua caliente. Escucha el silencio o pon música relajante, y si te apetece, tómate una infusión de manzanilla o de matricaria (Tanacetum parthenium) y lavanda.

Date masajes con frecuencia

El masaje es una de mis formas favoritas de aliviar el estrés. Gran parte de la tensión psicológica del sistema nervioso se acumula en el cuerpo físico. Un buen masajista no solo es capaz de trabajar los dolores y las tensiones del momento, sino también de enseñar al cuerpo a liberarlas a medida que se acumulan.

Muchas personas consideran los masajes un lujo inasequible, pero en momentos difíciles de la vida o cuando se padece estrés nervioso, pueden ser la mejor manera de invertir el tiempo y el dinero. Existen muchos tipos de masaje, desde los más suaves, como el masaje sueco, hasta aquellos que trabajan los tejidos en profundidad. Como en la mayoría de las terapias, lo mejor es experimentar y conocer los distintos métodos antes de decidir cuál se adapta mejor a tus necesidades.

El masaje ayuda a liberar no solo los síntomas físicos del estrés muscular, sino también la programación interna: el estrés acumulado en lo más profundo de nuestro cuerpo. No solo las lesiones, sino también los malos recuerdos pueden provocar estrés y dolor físico. A menudo, un buen masajista es capaz de aliviar traumas, miedos, ataques de pánico y depresiones profundas.

Hace un par de años tuve un accidente de tráfico bastante grave. Aunque las tres personas que lo sufrimos salimos ilesas, el coche dio varias vueltas de campana. Solo me lesioné el hombro, y en caliente me pareció una nimiedad. Rechazamos la ambulancia que iba a llevarnos al hospital más cercano, me tomé un poco de remedio de rescate y decidí que lo mejor para olvidar el miedo y el dolor era darnos un baño de agua caliente.

Semanas después el hombro me comenzó a doler con intensidad; en mi opinión, tanto por la contusión en el músculo como por el estrés del accidente. Tras estirarlo, moverlo y probar varios ejercicios, llamé a mis masajistas preferidos. Matthais y Andrea Reisen son terapeutas con gran experiencia, expertos en masaje craneosacral, una técnica que hace circular la energía por todo el cuerpo y ayuda a liberar viejos recuerdos y patrones que se manifiestan como bloqueos. Después de tres sesiones, mi hombro había liberado por completo el trauma emocional y el dolor físico.

¡Haz ejercicio!

El ejercicio físico es una de las mejores formas de liberar el estrés y la tensión física y mental. Como ocurre con las técnicas de masaje o los baños aromáticos, ayuda a transformar los trastornos mentales y la tensión nerviosa en materia física, y el cuerpo físico tiene mayor capacidad de liberarlos al universo en forma de energía.

El ejercicio estimula la circulación de todo el cuerpo y nos ayuda a salir del plano mental, donde se acumula gran parte del estrés. Resulta muy útil en cualquier terapia para el sistema nervioso. Cuando afrontes cambios vitales, épocas difíciles o periodos de estrés, procura hacer más ejercicio del habitual.

Pueden practicarse muchos tipos de ejercicio físico: desde deportes al aire libre hasta yoga, estiramientos suaves o levantamiento de pesas en el gimnasio. Incluso puede practicarse aerobic siguiendo un programa de televisión. Existen diferentes rutinas adecuadas a las distintas complexiones, edades y condiciones físicas. Tu responsabilidad es encontrar la que más se adecúe a tus necesidades y dedicar un tiempo a disfrutar del cambio que experimentarás cuando empieces a cuidarte.

La importancia de un buen descanso

En periodos de mucha tensión o cuando se sufren trastornos del sistema nervioso, a muchas personas les cuesta dormir bien. Si consiguen conciliar el sueño, este es poco profundo y se despiertan varias veces durante la noche. A otras les ocurre lo contrario: sufren una intensa somnolencia y se sienten aletargadas todo el día. Ambos problemas tienen su origen en un desequilibrio similar del sistema nervioso y pueden corregirse con fitoterapia y una alimentación adecuada. Para la salud y el equilibrio del sistema nervioso, es fundamental dormir y descansar las horas necesarias.

Uno de cada tres estadounidenses padece insomnio en algún momento de su vida. El insomnio causado por estrés, ansiedad, depresión o trastornos fisiológicos agrava los trastornos nerviosos, y a la vez es agravado por estos. Mientras que el cuerpo necesita unas cuatro o cinco de horas de descanso para recuperarse, el cerebro se resiente si no descansa entre siete u ocho horas todas las noches.

Si padeces insomnio, los siguientes pasos te ayudarán a solucionarlo. Y recuerda que el insomnio solo es el síntoma de un desequilibrio; lo importante es buscar la causa y corregirla.

Cuando hace unos años pasé por el mal trago de un divorcio, me aficioné a correr. Corría siempre por el mismo sendero del bosque, pues la familiaridad del lugar me daba cierta seguridad. Además de los beneficios físicos, empecé a notar cómo mi mente se relajaba, pero el mayor beneficio fueron los amigos que hice por el camino. Pasaba siempre frente a las mismas plantas y los mismos árboles majestuosos. Me paraba todos los días a hablarle a un abedul amarillo, y le contaba mis preocupaciones y cómo me sentía. El ejercicio me vino estupendamente, pero mi compañera, la naturaleza, me ayudó todavía más.

Despertando la consciencia

El insomnio temporal puede utilizarse como una herramienta de desarrollo de la consciencia psíquica. Las horas que pasamos en vela a altas horas de la madrugada son ideales para escribir nuestro diario personal, rezar y trabajar nuestro interior, algo a lo que es difícil dedicarle tiempo durante el día. Pero si el insomnio persiste, acaba agotando la psique, pues el descanso es esencial para la salud del sistema nervioso.

Paso 1. Toma un cuarto de cucharadita de tintura de escutelaria y valeriana cada hora durante las cuatro horas anteriores a acostarte. Toma también un suplemento de calcio y magnesio o una taza de la Infusión rica en calcio (véase la receta en pág. 48).

Paso 2. Veinte minutos antes de acostarte, date un baño de agua caliente con aceite esencial de lavanda o un paseo tonificante al aire libre. Si caminas sobre hierba, hazlo descalzo para conectarte con la tierra.

Paso 3. Justo antes de acostarte, toma un vaso de leche caliente con canela y miel (puede ser de almendras o arroz). A diferencia de la leche de vaca, estas leches alternativas no son ricas en triptófano, pero están ricas y también son relajantes. Al acostarte, deja la tintura de escutelaria y valeriana sobre la mesita de noche.

Paso 4. Si te despiertas por la noche, no te obsesiones en conciliar el sueño pues resulta agotador y no suele funcionar. Toma entre media y una cucharadita de la tintura de escutelaria y valeriana. Ponte a leer un libro aburrido o sumérgete durante media hora en un baño aromático caliente mientras te tomas una infusión fuerte de plantas nervinas.

Si sufres un periodo prolongado de insomnio, sigue los consejos de este capítulo para fortalecer el sistema nervioso. Date también masajes, baños de manos y pies, y baños con aceite esencial de lavanda, y practica ejercicio físico a diario. Prepara una Almohada de plantas sedantes y relajantes (receta a continuación), y, antes de acostarte, toma todas las noches la Fórmula para el insomnio que aparece a la derecha.

ALMOHADA DE PLANTAS SEDANTES Y RELAJANTES

Esta es una de mis formas favoritas de aprovechar las propiedades del lúpulo: lleno con él una bolsita de tela, la coso y la introduzco en la almohada de mi cama. Las almohadas de plantas medicinales vienen utilizándose desde hace siglos para conciliar el sueño y favorecer el descanso. En esta receta, el aceite esencial de lavanda aumenta el efecto relajante de las plantas y aporta una fragancia maravillosa. Para sueños vívidos, añade a la fórmula una parte de artemisa.


1 parte de manzanilla seca

1 parte de lúpulo seco

1 parte de flores de lavanda secas

1 parte de pétalos de rosas secos

1 o 2 gotas de aceite esencial de lavanda

Mezcla los ingredientes y mételos en una bolsita de tela. Luego introduce la bolsita en la funda de la almohada de tu cama.

FÓRMULA PARA EL INSOMNIO

Esta combinación de plantas resulta muy efectiva tomada en dosis frecuentes antes de acostarse. El lúpulo es bastante amargo; si prefieres preparar la fórmula en tintura, aumenta la cantidad de lúpulo y valeriana.

3 partes de manzanilla

1 parte de avena*

1 parte de pasiflora

1 parte de valeriana

½ parte de lúpulo

Mezcla las hierbas y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Empieza a tomarla a sorbos, pequeños pero frecuentes, tres horas antes de acostarte.

Reducir la ansiedad y los ataques de pánico

Todos nos hemos sentido sobrepasados en algún momento por la ansiedad que produce el miedo ante un peligro real o imaginario. Hablar en público, tener una primera cita o ver cómo un coche se nos acerca de frente… Todas estas tesituras pueden provocar ansiedad. Sentir aprensión de vez en cuando es normal y, a veces, constituye incluso la reacción más sensata ante determinadas situaciones; lo que no es normal ni sensato es padecer ansiedad constantemente. Los síntomas físicos incluyen aceleración del ritmo cardíaco y la respiración, inquietud y dificultad para concentrarse. La ansiedad casi siempre precede a un ataque de pánico. Vivir en un estado constante de aprensión estresa muchísimo el sistema nervioso y debe tratarse de inmediato.

Los ataques de pánico se caracterizan por un miedo extremo, incontrolable y de origen desconocido, a menudo de tipo agorafóbico. Puede que sean una reacción cuerda a vivir en un mundo demente, una señal de alarma que emite el cuerpo; de cualquier modo, sus efectos suelen ser más perjudiciales que beneficiosos para la persona que los experimenta, pues merman su autoestima y le afectan negativamente debido a una sensación de intranquilidad y de miedo a que vuelvan a repetirse.

Los ataques de pánico suelen estar precedidos por periodos de estrés, insomnio, o malos hábitos alimentarios. Al tratarlos, es fundamental buscar el origen y el problema subyacente que los provoca.

Qué puedes hacer

Para aliviar la ansiedad crónica y prevenir los ataques de pánico, es fundamental seguir una dieta que refuerce la salud del sistema nervioso. Debes evitar todos los alimentos que lo alteren; sobre todo, los estimulantes. Toma plantas sedantes y tónicas, como la amapola de California, el lúpulo, la kava, la melisa, la avena y la valeriana. Bebe a diario entre tres y cuatro tazas de infusiones relajantes. Si sientes una aprensión muy intensa, toma tintura de valeriana cada hora hasta que te notes más relajado.

Las esencias florales son ideales para aliviar la ansiedad. Si la sufres muy a menudo, lleva siempre contigo una esencia floral apropiada y tómala ante la primera señal de alarma (véanse las recomendaciones de la pág. 50). Para los ataques de pánico, toma remedio de rescate. El ruido elevado suele aumentar las sensaciones de miedo e incertidumbre. Procura rodearte de un ambiente apacible. Darse baños de agua caliente, escuchar música relajante y buscar el silencio suelen ser los mejores remedios para las personas que padecen un exceso de ansiedad.

Presta atención a los síntomas de ansiedad en niños y trátalos con los mismos remedios y terapias que se recomiendan para adultos, adaptando las fórmulas y las dosis (véase pág. 159).

INFUSIÓN DE MELISA

La melisa es una planta medicinal relajante y a la vez ligeramente excitante. Aumenta la energía del organismo ayudando a liberar el estrés y los bloqueos energéticos.

3 partes de melisa

1 parte de flores y hojas de borraja

1 parte de manzanilla

1 parte de hierbaluisa

1 parte de hipérico

Mezcla las hierbas y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Toma las tazas que necesites.

INFUSIÓN DE AMAPOLA DE CALIFORNIA

Una infusión muy relajante, ideal para bebés y niños.

1 parte de flores y/o semillas de amapola de California

1 parte de manzanilla

1 parte de semillas de avena verde

½ parte de raíz de malvavisco

Mezcla las hierbas y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Se trata de una fórmula muy suave que puede tomarse tan a menudo como sea necesario.

INFUSIÓN DE MANZANILLA

Una infusión relajante y de sabor agradable, ideal para tomar por la noche. Calma las terminaciones nerviosas irritadas y alivia la tensión acumulada a lo largo del día.

4 partes de flores de manzanilla

3 partes de escaramujo

2 partes de melisa

1 parte de flores y hojas de borraja

Mezcla los ingredientes y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Toma tantas tazas como desees.

Superar la depresión

La depresión se caracteriza por una tristeza y desesperanza profundas. Su origen se relaciona con varias carencias: de sueño, de nutrientes, de luz solar y de amor. Otros factores que contribuyen a su aparición son la fatiga adrenal, los estados de frío y humedad en el cuerpo y los desequilibrios hormonales y químicos.

La depresión puede provocar distintos grados de insomnio o somnolencia, apetito irregular (con importante pérdida o aumento de peso), pérdida de energía acompañada de fatiga, incapacidad para pensar con claridad y desinterés general por la vida. Aunque las causas sean complejas, la fitoterapia y una correcta alimentación pueden ayudar a mejorarla. Junto con la terapia psicológica, la terapia nutricional centrada en las aminas biógenas (también conocidas como «monoaminas») se está convirtiendo en uno de los métodos más efectivos para tratarla.

VIVIENDO SU PROPIO SUEÑO

Tasha Tudor es una de las personas más inspiradoras que haya conocido jamás. Ilustradora y autora reconocida internacionalmente, no solo es artista, sino que ha convertido su vida en una obra de arte. Yo creo que nació en el siglo equivocado, y por eso viajó atrás en el tiempo, hasta el periodo de la historia en el que se sentía más cómoda: a finales del siglo XVIII. Ha creado a su alrededor un mundo propio, tan lleno de magia y encanto que maravilla a quien tiene la suerte de entrar en él.

Yo había llegado a Nueva Inglaterra hacía apenas dos años cuando recibí en casa una caja enorme. En su interior había una cesta llena de hierbas y flores secas, y junto a ellas, una pequeña nota de Tasha invitándome a tomar el té. Por supuesto, acepté encantada. Era bien entrado el invierno y el paisaje estaba cubierto de un manto de nieve cuando llegué en coche a su casa del sur de Vermont para aquel primer encuentro. Sentí que había entrado en otra época. Ante mí, una encantadora mujer mayor con la viveza de una niña. Tomamos el té en unas tazas que habían pertenecido a su abuela o a su bisabuela, junto al calor del hogar. Tras el té, cruzamos aquella casa enorme y antigua hasta llegar al invernadero, al cobertizo de las cabras y al palomar, y volvimos al comedor sin haber puesto un pie en el exterior. Lo que recuerdo mejor es el invernadero; en mitad del invierno y del manto blanco de nieve, el aliento dulce de las verdes plantas rezumaba vida.


Tasha tiene muchas pasiones, pero la mayor de todas es la jardinería. Los jardines que rodean su hogar son los más hermosos de Nueva Inglaterra. Los ha planificado, trabajado y cultivado durante más de treinta años, y reflejan el trabajo incansable y la visión del mundo de esta mujer inspiradora. Sueño con perderme en ellos y adentrarme, como ella, en una época pasada.

A pesar de su edad avanzada, Tasha sigue recogiendo su propia leña; además, cultiva lino en sus campos, lo tiñe, lo teje y crea su propia ropa. Tiene un pequeño rebaño de cabras que ordeña a diario, y el queso y los helados que produce son los más sabrosos que haya probado jamás. Aunque ella lo niegue, es una gran fitoterapeuta; hemos pasado tardes entrañables en su cocina elaborando todo tipo de productos a base de plantas medicinales.

Me encanta el espíritu de Tasha, su generosidad, su fortaleza, su poder creativo, su fuerza de voluntad y su carácter maravillosamente único. Aunque haya aparecido en muchos libros, revistas y programas de televisión, su espíritu es cien veces más brillante que el retrato público que suele hacerse de ella. A menudo la he escuchado citando a Thoreau: «Si uno avanza con confianza hacia sus sueños, y se empeña en vivir la vida que ha imaginado, se encontrará con un éxito inesperado en sus horas de vigilia». Ella vive su sueño, y es una inspiración para todos aquellos que deseamos vivir el nuestro.

La hipótesis de las aminas biógenas relaciona los trastornos bioquímicos, como la depresión, con un desequilibrio de aminoácidos dentro de la delicada ecología del organismo humano. Los aminoácidos son esenciales para la correcta formación de los neurotransmisores, unos compuestos complejos que permiten la sinapsis o comunicación entre neuronas. Muchos médicos están integrando con éxito las aminas biógenas y otras terapias naturistas en el tratamiento de la depresión. Los resultados son prometedores. Para profundizar en esta cuestión, recomiendo la obra Enciclopedia de medicina natural de los doctores Michael T. Murray y Joseph E. Pizzorno.

A veces, la depresión se relaciona simplemente con la experiencia de uno o varios acontecimientos muy tristes, que alteran o amenazan la vida de una persona. Como un detector de humo, la depresión es el síntoma y no la causa, y nos informa de que algo anda mal. Afortunadamente, existen muchos tratamientos que ayudan a superarla.

Abrazar la vida y el amor

Lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos cuando estamos deprimidos es abrazarnos como haría un padre o una madre a su amado hijo. Crea amor en tu vida; apasiónate por personas, libros o aficiones como la jardinería, el excursionismo o la navegación. Cuando nos sentimos profundamente deprimidos, es esencial conectar con la naturaleza. Encuentra razones para amarte a ti mismo y a los demás. Por lo general, las personas que aman reciben amor.

Tengo la impresión de que la depresión es un llamamiento al despertar, una señal de que estamos vivos y sanos, intentando responder con cordura ante una situación disparatada. Cuando me he sentido deprimida, me he dado cuenta de que no estaba escuchando la canción profunda, biológica y sagrada de mi interior. En pocas palabras, cuando sepas que debes hacer algo, deja de resistirte y, simplemente, hazlo. Escucha tu corazón: es el camino hacia tu alma.

Suplementos de hipérico

Probablemente, la mejor planta medicinal para la depresión sea el hipérico. Aunque se comercialice como un descubrimiento reciente, se ha utilizado durante siglos como remedio para este y otros trastornos del sistema nervioso, como la ansiedad y las neuropatías. Resulta curioso que la población estadounidense descubriera esta planta en un momento en que los fármacos antidepresivos más populares se tomaban como si de caramelos se tratara. En cualquier caso, constituye una alternativa eficaz para aquellas personas que deciden gestionar su estrés nervioso de forma distinta.

El hipérico es más efectivo en caso de depresión leve, aunque también puede utilizarse en casos clínicos como parte de una terapia más amplia que incluya la dieta, el apoyo psicológico y el ejercicio físico. Toma media cucharadita de tintura de hipérico tres o cuatro veces al día, o dos cápsulas tres veces al día. Muchos terapeutas recomiendan el extracto estandarizado al 0,3 por cierto de hipericina, pero en mi opinión el extracto de la planta entera funciona igual de bien si está preparado de forma correcta. El hipérico tiene, sin duda, la capacidad de aportar alegría a nuestra vida; no obstante, no ejerce un efecto inmediato; tómalo durante tres o cuatro semanas antes de decidir si te funciona.

Reconstruir y fortalecer el sistema nervioso

Para superar una depresión, es necesario fortalecer el sistema nervioso a fin de que pueda actuar como el maravilloso receptor y distribuidor de energía que es. Consulta el apartado Superalimentos para el bienestar (pág. 19); sigue una dieta rica en calcio y vitaminas del grupo B, y toma tres tazas al día de la Infusión rica en calcio (pág. 48), los tónicos para el sistema nervioso 1 y 2 (pag. 48) o la Fórmula para la depresión que aparece a la derecha.

Toma sobre todo plantas medicinales específicas para la depresión y la tristeza, como la lavanda, la melisa, la avena y el hipérico. Este último se ha convertido en un antidepresivo natural tan popular que ha eclipsado a los demás. Pero la avena (sumidades, tallos y copos) también es muy útil para la depresión y la ansiedad; actúa de manera lenta pero efectiva, reforzando la mielina que recubre las terminaciones nerviosas y reduciendo así el estrés y la irritabilidad. La pasiflora, por su parte, fortalece y tonifica el conjunto del sistema nervioso; combínala con melisa, avena e hipérico para obtener una excelente infusión antidepresiva. La valeriana ayuda a regular el sueño, mientras que la ashwagandha, el astrágalo, el ginseng y el regaliz contribuyen a aumentar la energía de nuestro sistema a nivel celular.

Por la noche date baños de lavanda y melisa. Si tienes jardín, recoge pétalos de rosa y borraja y añádelos al agua. Los baños aromáticos resultan muy relajantes para un alma fatigada. Si puedes, instala una bañera en el jardín; es imposible sentirte deprimido mientras te das un baño con pétalos de flores rodeado de vegetación; aunque sea breve, constituye un buen remedio para alejar las preocupaciones de la vida.

FÓRMULA PARA LA DEPRESIÓN

2 partes de manzanilla

1 parte de flores de borraja

1 parte de melisa

½ parte de flores de lavanda

½ parte de pétalos de rosas

Mezcla los ingredientes y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Toma tres tazas al día.

Inicia un programa de salud completo

La depresión suele relacionarse con las pérdidas y las emociones, pero muchas veces está causada directamente por desarreglos químicos del organismo. En este caso, también son muy útiles la fitoterapia, los suplementos nutricionales, el ejercicio físico y la dieta y el descanso adecuados. Una dieta adecuada es clave. Si sufres un trastorno depresivo o de ansiedad, busca un naturópata que te recomiende un protocolo de suplementos nutricionales para superar los momentos más críticos.

El ejercicio es una parte importante de cualquier terapia contra la depresión. Encuentra una rutina que puedas practicar con constancia. Aunque el gimnasio esté bien, nada resulta más tonificante que interactuar con la naturaleza: caminar, hacer excursiones por la montaña, montar en bicicleta, en canoa… Deja que te cuiden la Madre Tierra y el espíritu sanador de la naturaleza.

Date masajes a diario. A veces, tratar los problemas de fuera hacia dentro ayuda a sanar su origen.

Utiliza esencias florales

Las esencias florales son especialmente útiles en caso de depresión y tratan directamente el origen del problema, incluso cuando este es desconocido. Acude a un terapeuta especializado o consulta una guía que te ayude a seleccionar las esencias florales que necesitas. En la pág. 50 encontrarás una lista de esencias para distintos trastornos del sistema nervioso.

Sanación a través de la lectura

Si te sientes deprimido, te recomiendo leer el maravilloso libro de Thomas Moore, El cuidado del alma. Cultivar lo profundo y lo sagrado en la vida cotidiana. En mi opinión, las palabras de Moore son increíblemente alentadoras. Aunque no trate de forma específíca de la depresión, es una guía para vivir con intensidad en un mundo turbulento, es decir, un alimento para las almas atormentadas. Pero no te limites a un solo libro; lee cualquier obra que eleve tu espíritu y alivie tu alma.

*Se refiere a la semilla de la avena cuando aún está fresca y al exprimir suelta una savia blanca y lechosa. Sin embargo, no es fácil conseguirla, en cuyo caso se puede utilizar paja de avena, tanto el tallo como toda la parte aérea de la planta seca. [N. de la E.].

* Líquido que resulta al separar la fracción grasa de la leche (la mantequilla) del suero. Si se obtiene de nata fermentada, se trata de un lácteo fermentado. En los países anglosajones es muy conocido y se denomina buttermilk [N. de la E.].

* Siempre que aparezca la avena en una receta, lo ideal es usar la planta verde y fresca, en caso de no conseguirla usar paja de avena que es la planta seca. [N. de la. E.]


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Remedios caseros para las dolencias más comunes

En el pasado las lesiones y enfermedades las trataba un miembro de la familia o el curandero o herborista de la comunidad. En la actualidad puede resultar abrumador elegir entre la amplia variedad de tradiciones, técnicas y sistemas de sanación que tenemos al alcance. Cuando tú o un familiar estáis enfermos o heridos, ¿cuál es la forma más sensata e inteligente de actuar? ¿Ir al hospital? ¿Pedir consejo a un naturópata? ¿Esperar a que la enfermedad responda a los remedios caseros? Por supuesto, cada situación es distinta. En determinados casos, puede ser aconsejable ir al hospital y tomar antibióticos; en otros, la fitoterapia y los tratamientos naturales pueden ser la opción más adecuada. ¿Cómo saberlo?

Mi filosofía es la siguiente: si crees que tu abuela trataría el problema en casa, probablemente tú también puedas hacerlo. Es una afirmación radical, lo sé, y, por supuesto, tiene excepciones. No obstante, las plantas medicinales ofrecen propiedades curativas increíbles si sabemos cómo aprovecharlas. Aunque también puedan ser útiles en situaciones complejas (a veces, incluso aquellas que implican un riesgo para la vida), se usan de forma más generalizada y efectiva como remedios caseros. Cuando estudias y conectas con las plantas, aprendes a confiar en ellas y en ti mismo para resolver la mayoría de las dolencias más comunes.

Fitoterapia versus medicina alopática

La fitoterapia y la medicina alopática occidental parecen vivir en conflicto, pero en realidad se complementan y funcionan estupendamente juntas, aumentando las posibilidades de alcanzar y mantener la salud y el bienestar. Aunque sea cierto que determinadas plantas medicinales muy potentes no deben utilizarse en combinación con medicamentos alopáticos, la mayoría no interfieren en su acción y pueden utilizarse para potenciar los tratamientos convencionales.

Mientras que los medicamentos alopáticos destruyen las bacterias y los virus, las plantas medicinales refuerzan y restauran el organismo. Mientras que los primeros suelen tener un objetivo específico, la fitoterapia trata y restaura el conjunto del organismo a través de un complejo proceso bioquímico. Cuando se toman correctamente, los remedios fitoterapéuticos no alteran la armonía inherente de nuestro cuerpo, por lo que apenas producen efectos secundarios. De hecho, complementar los fármacos sintéticos con fitoterapia ayuda a eliminar o disminuir sus efectos secundarios.

COMBINAR PLANTAS MEDICINALES Y FÁRMACOS

Si estás tomando cualquier tipo de medicación alopática, consulta con un médico (a poder ser, un naturópata), antes de complementarlo con fitoterapia. Algunas plantas medicinales son muy potentes y pueden provocar reacciones adversas cuando se combinan con fármacos.

A diferencia de la medicina alopática, la fitoterapia es extremadamente efectiva como medicina preventiva. Las plantas restauran y fortalecen la inmunidad natural y los mecanismos de defensa del organismo nutriendo su ecología profunda a nivel celular. Nuestro cuerpo reconoce y aprovecha sus propiedades medicinales, simplemente porque hemos evolucionado con ellas en este planeta durante millones de años, respirando el oxígeno que producen para nosotros, alimentándonos de lo que nos ofrecen y disfrutando de la belleza que crean a nuestro alrededor.

Cuándo utilizar la fitoterapia

Cada situación en la que se requiere algún tipo de atención médica es distinta. Las siguientes pautas te ayudarán a reconocer cuándo la fitoterapia puede ser más útil que los tratamientos alopáticos.

Como medicina preventiva. Las plantas medicinales tienen una capacidad inigualable para aumentar y fortalecer la inmunidad natural y los mecanismos de defensa del organismo. También son potentes adaptógenos; es decir, aumentan la capacidad del organismo de adaptarse al estrés y los cambios del entorno. Nuestro cuerpo reconoce las plantas medicinales y sabe aprovechar sus propiedades. Utilizadas de forma regular, nos permiten prevenir muchos problemas de salud.

En la mayoría de las situaciones médicas que no sean una emergencia. La fitoterapia es muy efectiva para tratar problemas leves o cotidianos, como contusiones, inflamaciones, torceduras, cortes, heridas, resfriados, fiebres moderadas y quemaduras superficiales. Las plantas medicinales también son útiles como primeros auxilios en situaciones de emergencia hasta que llega la atención médica apropiada.

Como agentes terapéuticos. Si eliges someterte a formas de tratamiento más radicales para tratar enfermedades graves, como el cáncer, el sida u otros trastornos autoinmunes, las plantas medicinales son muy útiles como agentes terapéuticos complementarios, restaurando y potenciando la energía vital del organismo. En situaciones graves como estas, la fitoterapia y la medicina alopática son compatibles y trabajan de forma adicional a favor de los beneficios del tratamiento.

Cuándo buscar ayuda

En este libro describo los remedios naturales que considero más eficaces para tratar las enfermedades más comunes del ser humano. La mayoría de las enfermedades, desequilibrios y lesiones responden bien cuando se adoptan una alimentación adecuada, descanso y estos tratamientos naturales suaves. No obstante, si tu cuerpo no responde bien o con la suficiente rapidez, consulta a un médico, a ser posible, uno formado en naturopatía. Por supuesto, ante una emergencia o situación que implique riesgo para la vida, dirígete lo antes posible a un hospital o servicio médico de urgencias.


Pie de atleta

El pie de atleta es una infección por hongos en los pies. A menudo produce picor y puede extenderse a las manos. Para tratarlo, es importante mantener los pies secos; los calcetines, limpios, y permanecer descalzo o usar sandalias el mayor tiempo posible para que el pie respire.

Existen varios tratamientos para esta infección común. Aplica unas gotitas de aceite esencial de árbol del té directamente sobre la zona infectada; remoja los pies varias noches por semana en una palangana con agua caliente con chaparral (también llamado «gobernadora», Larrea tridentata) y aceite esencial de árbol del té. O prueba una de las siguientes recetas.

POLVOS ANTIFÚNGICOS

Unos polvos muy efectivos y fáciles de preparar. Si no encuentras sello de oro de cultivo ecológico, elimínalo de la receta.

½ taza de arcilla blanca para uso cosmético o arrurruz en polvo

1 cda. de chaparral en polvo

1 cda. de cáscara de nogal negro en polvo

1 cucharadita de sello de oro de cultivo ecológico en polvo

1 cdta. de aceite esencial de árbol del té

Mezcla los polvos, añade el aceite esencial de árbol del té y remueve bien. Deja que la mezcla se seque y consérvala en un recipiente apto para espolvorear, en un lugar fresco y seco. Aplica los polvos en los pies una o dos veces al día.


EQUINACEA

UNGÜENTO ANTIFÚNGICO

Este ungüento para el pie de atleta también es eficaz para tratar heridas y zonas secas o agrietadas. Lo he utilizado con éxito para otras infecciones fúngicas, así como para la sarna en animales. Si no encuentras sello de oro de cultivo ecológico, elimínalo de la fórmula.

2 partes de chaparral

2 partes de cáscara de nogal negro

1 parte de sello de oro de cultivo ecológico

1 parte de mirra

1 parte de equinácea

Unas gotas de aceite esencial de árbol del té

Sigue las indicaciones para preparar ungüentos en la página 361. Aplícalo dos veces al día, por la mañana y por la noche.

Quemaduras

Las quemaduras pueden ser causadas por el fuego, la luz solar o determinados productos químicos. Por lo general, las de primer y segundo grado pueden tratarse eficazmente en casa; pero asegúrate de mantener la zona limpia para evitar una infección. Si esto ocurriera, acude al médico. En el caso de las quemaduras de tercer grado, la atención médica es siempre necesaria.

Al tratar una quemadura, primero enfría la zona para apagar el fuego. Sumérgela en agua helada o coloca encima una compresa con vinagre de sidra de manzana diluido en agua, durante al menos media hora. Luego elije uno o varios de los siguientes tratamientos:

• Aplica una cataplasma desinfectante y refrescante, con dos o tres gotas de aceite esencial de menta disueltas en un cuarto de taza de miel.

• Aplica gel de aloe vera: refresca, desinfecta y cura las quemaduras.

• Toma tintura de valeriana para ayudar a aliviar el dolor (consulta las dosis en la página 357).

• Para curar y aliviar el dolor de las quemaduras del paladar causadas por alimentos o bebidas calientes, prepara una pastilla de olmo rojo y miel (consulta las indicaciones en la página 364).

• Aplica Ungüento de hipérico (véase la receta abajo), útil para cualquier tipo de daño en las terminaciones nerviosas.

UNGÜENTO DE HIPÉRICO

El ungüento y el aceite de hipérico son especialmente efectivos cuando se aplican por vía tópica sobre quemaduras. Esta fórmula también es ideal para erupciones en la piel, cortes y heridas. La elaboré por primera vez en 1974 y resultó tan eficaz que he seguido utilizándola desde entonces.

1 parte de flores de caléndula

1 parte de hoja de consuelda

1 parte de hojas y flores de hipérico

Sigue las indicaciones para preparar un ungüento en la página 361. Aplícalo sobre la zona afectada dos o tres veces al día.

Aloe vera, una planta versátil

El gel fresco de la planta del aloe vera es fácil de extraer. Selecciona una hoja grande y suculenta y córtala con cuidado (el corte exudará una sustancia gelatinosa y cicatrizará en pocas horas). Realiza una incisión longitudinal en el borde de la hoja (de la longitud necesaria para realizar una sola aplicación de gel) y retira el gel del interior con una cucharita. Este gel puede aplicarse directamente sobre cualquier quemadura, herida o erupción. Si no utilizas toda la hoja, envuélvela en film transparente y guárdala en la nevera, donde se conservará varios meses.

Nota: Nunca apliques gel de aloe vera sobre una zona infectada por estafilococos, pues sellará la bacteria dentro y creará el entorno perfecto para su proliferación.

Resfriados y gripes

Los resfriados y las gripes son infecciones del tracto respiratorio superior que a menudo afectan a la garganta, los ojos, la nariz y la cabeza. Para tratarlos se recomienda el reposo en cama, aunque no siempre es posible. Por suerte, existen otros tratamientos asequibles y fáciles de poner en práctica.

Para recuperarte de una gripe o un resfriado, no tomes alimentos pesados y evita todos los lácteos y cualquier otro alimento que aumente la mucosidad, como el azúcar o el zumo de naranja. Consume productos poco procesados y que te ayuden a entrar en calor. El caldo es ideal; tómalo varias veces al día. Añade a las sopas plantas medicinales, como el astrágalo y la equinácea; y, por supuesto, come cebolla y ajo, los mejores remedios de la naturaleza para los resfriados y las gripes.

El curri tradicional se elabora con una mezcla de plantas medicinales, como la cúrcuma y la pimienta de Cayena, que estimulan y activan el sistema inmunológico. Sofríe rodajas de cebolla y dientes de ajo con una cantidad generosa de curri en polvo. Además de estar delicioso, limpia los senos nasales y ayuda a combatir la gripe y el resfriado.

Tratamiento de choque para el resfriado

Elabora tu propia tintura de equinácea antes de que llegue el frío (véase pág. 362). Para evitar el avance de un resfriado, ante los primeros síntomas toma media cucharadita cada media hora. Si ya estás resfriado, toma una cucharadita cada dos horas.

Toma a diario varias tazas de infusión de milenrama, menta y saúco (una antigua fórmula gitana) o de jengibre recién rallado con miel y limón. Para un extra de picante, suelo espolvorear un poco de pimienta de Cayena sobre la infusión de jengibre. Ambas infusiones te ayudarán a expulsar el resfriado a través del sudor.

CÓCTEL EXPLOSIVO CON VINAGRE DE SIDRA

Otro de mis remedios favoritos. Sabroso, efectivo y fácil de elaborar, ¡pero no apto para aprensivos! Prepáralo antes de que llegue el frío y tendrás provisiones para toda la temporada.

1 litro de vinagre

1 cebolla, picada

1 cabeza de ajo, pelado y picado

¼ de taza de rábano picante fresco, rallado

2 cucharadas de cúrcuma en polvo

Pimienta de Cayena

1 taza de miel (al gusto)

1. Mezcla en un recipiente el vinagre, el rábano picante, la cebolla, el ajo, la cúrcuma y una o dos pizcas de pimienta de Cayena. Cubre y deja macerar la mezcla en un lugar cálido, entre tres o cuatro semanas.

2. Cuela el líquido, añádele la miel y consérvalo en un recipiente cerrado, en la nevera. Ante el primer síntoma de resfriado, empieza a tomar una o dos cucharadas cada dos o tres horas, hasta que los síntomas remitan.

SELLO DE ORO

Conjuntivitis

La conjuntivitis es una inflamación ocular muy contagiosa, que provoca enrojecimiento, hinchazón y picazón. Al frotarse los ojos por el picor, la persona se pasa la infección de un ojo al otro sin darse cuenta. La conjuntivitis aparece principalmente en personas con el sistema inmunológico débil. Para fortalecer la inmunidad natural del organismo, toma entre media y una cucharadita de tintura de equinácea cada hora, disminuyendo gradualmente la dosis a medida que los síntomas remitan.

Si el picor y la irritación son muy intensos, toma varias tazas al día de una infusión a partes iguales de manzanilla, lavanda y melisa. Para aumentar el efecto calmante y analgésico de la infusión, toma también una cucharadita de tintura de valeriana varias veces al día.

LAVADO DE OJOS CON PLANTAS MEDICINALES

Utiliza esta mezcla de plantas para tratar la conjuntivitis sin antibióticos. Asegúrate de colar bien el líquido, pues no debe quedar ninguna partícula de planta en el agua. Si lo prefieres, mezcla las plantas medicinales con un poco de agua caliente hasta obtener una pasta, extiéndela sobre una gasa y aplícala como una cataplasma sobre los ojos.

1 cucharada de raíz de consuelda en polvo

1 cucharadita de sello de oro de cultivo ecológico en polvo

1 taza de agua hirviendo

1. Diluye los polvos en el agua; luego cuela la mezcla a través de dos o tres capas de muselina o un filtro de café fino. Deja que el líquido se enfríe a temperatura ambiente.

2. Utiliza un lavaojos o un cuentagotas para lavarte los ojos con la infusión varias veces al día. Aplícala diariamente hasta que los síntomas remitan, generalmente en unos cuatro o cinco días.

Estreñimiento

En caso de estreñimiento, la fitoterapia es el mejor tratamiento, y desaconsejo la medicina alopática, pues no está pensada para corregir el problema, sino únicamente para revertir los síntomas. En caso de estreñimiento crónico, consulta a un naturópata.

Si no evacúas al menos una vez al día, padeces estreñimiento. Haz todo lo posible por eliminar los factores dietéticos que puedan estar contribuyendo al problema; el queso, la pasta y el pan son algunos de los alimentos que suelen provocarlo. Muchas veces, la causa principal es la tensión y el estrés; en estos casos, el ejercicio físico siempre es útil. Otra causa es la deshidratación; procura beber entre seis y ocho vasos de agua al día.

También puedes tomar a diario una cucharada de semillas molidas de zaragatona (Plantago psyllium) junto con semillas de lino. Añádelas a los cereales, las ensaladas y otros platos. Cuando tomes estas semillas debes beber varios vasos de agua al día.


HINOJO

REMEDIO PARA EL ESTREÑIMIENTO

La experiencia me demuestra que la romaza crespa (Rumex crispus} es ideal para el estreñimiento y no genera dependencia.

2 partes de raíz de romaza crespa

1 parte de raíz de diente de león

1 parte de raíz de regaliz

Mezcla los ingredientes y prepara una decocción siguiendo las indicaciones de la pág. 358. Toma 3 tazas al día.

REMEDIO DE EMERGENCIA PARA EL ESTREÑIMIENTO

Prueba esta fórmula cuando necesites estimular el tránsito intestinal. Utilízala solo de manera puntual, pues el sen y la cáscara sagrada son muy potentes y pueden crear dependencia si se toman a menudo.

4 partes de semillas del hinojo

3 partes de raíz de regaliz

2 partes de raíz de romaza crespa 1 parte de cáscara sagrada

1 parte de semillas de zaragatona

1 parte de sen

Mezcla los ingredientes y prepara una decocción siguiendo las indicaciones de la pág. 358. Empieza tomando una o dos tazas y aumenta la dosis si fuera necesario.

Cortes y heridas

A menudo, los cortes y heridas vienen acompañados de hemorragias y dolor. Las heridas profundas o de gran tamaño requieren atención médica, pero los cortes superficiales pueden tratarse en casa.

Lávalos con una solución antiséptica de hamamelis y aceite esencial de árbol del té (entre seis y ocho gotas de aceite esencial por cada taza de extracto de hamamelis). Si fuese necesario, desinfecta la zona con Linimento de Kloss (véase la receta en la página siguiente).

Para detener el sangrado, aplica una compresa o cataplasma sobre la herida. En estos casos, la bolsa de pastor y la milenrama son ideales, así como una telaraña limpia (por increíble que parezca). Usa la telaraña como si fuera una cataplasma, asegurándote de retirar cualquier araña residente que pueda haber en ella.

Si la herida contiene una astilla, sumérgela en agua y sales de Epsom, o aplica directamente encima una capa gruesa de arcilla (verde o roja). Cambia el emplasto una o dos veces al día hasta que puedas retirar la astilla con facilidad. Luego desinfecta la zona con Linimento de Kloss o un remedio similar.

Tras limpiar y desinfectar totalmente la herida, aplica Ungüento de hipérico (véase la receta en pág. 71). Luego cúbrela con una gasa o un paño de algodón para mantenerla limpia. Si duele, toma tintura o infusión de melisa, valeriana y manzanilla para ayudar a calmar las terminaciones nerviosas.

EQUINÁCEA

LINIMENTO DE KLOSS

Esta potente fórmula constituye uno de los mejores remedios desinfectantes. Concebida hace muchos años por el célebre fitoterapeuta Jethro Kloss, es útil para reducir la inflamación muscular, desinfectar heridas y aliviar las picaduras de insecto.

Si no encuentras sello de oro de cultivo ecológico, sustitúyelo por chaparral o raíz de uva de Oregón (también llamada «mahonia»).

30 g de equinácea en polvo

30 g de sello de oro de cultivo ecológico en polvo

30 g de mirra en polvo

7 g de pimienta de Cayena en polvo

500 ml de alcohol de farmacia

1. Mete los polvos en un tarro y cúbrelos con el alcohol (se puede utilizar vodka o cualquier otro alcohol etílico, pero no resulta tan efectivo) hasta rebasarlos con una capa de unos cinco centímetros. Cierra el tarro herméticamente, déjalo en un lugar cálido y deja macerar la mezcla durante cuatro semanas.

2. Cuela la mezcla y viértela en un frasco. Ponle una etiqueta donde se lea claramente: «Uso externo».

UNGÜENTO DE SELLO DE ORO

Un ungüento con excelentes propiedades astringentes y desinfectantes. También tiene acción emoliente. Si no encuentras sello de oro de cultivo ecológico, sustitúyelo por chaparral.

1 parte de sello de oro de cultivo ecológico

1 parte de resina de mirra

Para preparar el ungüento, sigue las indicaciones de la página 361.

Diarrea

La diarrea es un problema común, caracterizado por la expulsión de heces líquidas o semilíquidas. El origen puede ser una infección, una dieta desequilibrada o incluso el estrés. Cualquiera puede padecerla de vez en cuando, pero si sufres diarrea crónica, debes consultar a un médico.

Entre los remedios naturales más eficaces para la diarrea, encontramos:

Tintura de raíz de zarzamora (Rubus fruticosus). Mi remedio favorito. Ante la primera señal de diarrea, toma media cucharadita cada media hora hasta que los síntomas desaparezcan. Probablemente tendrás que elaborarla en casa, pues no suele venderse en herbolarios. Para ello, sigue las indicaciones de la página 362.

Plantas medicinales astringentes. Si no encuentras raíz de zarzamora, utiliza cualquier planta con propiedades astringentes fuertes; por ejemplo, corteza de roble blanco, corteza de hamamelis (no el extracto que venden en farmacias) u hoja de frambuesa. Si no pudieras conseguirlas, también puedes utilizar té negro.

Plantas medicinales mucilaginosas. Para aliviar la irritación intestinal, utiliza una tintura de plantas mucilaginosas; por ejemplo, malvavisco, regaliz u olmo rojo. Para potenciar su efecto, toma también tres o cuatro tazas diarias de una infusión con dos partes de raíz de zarzamora y una parte de regaliz. Si la diarrea persiste, añádele chaparral o sello de oro de cultivo ecológico. También puedes mezclar gachas de avena con olmo rojo para obtener un remedio calmante y no irritante que se puede comer.

Cuando se padece diarrea, es esencial beber abundante agua, pues es muy fácil deshidratarse y empeorar así el problema. Tenlo en cuenta sobre todo en niños pequeños; asegúrate de que beban suficientes líquidos (varios vasos de agua al día además de la infusión medicinal).

Otitis

La otitis es una infección del oído interno o externo caracterizada por dolor, enrojecimiento y, en ocasiones, picazón. Si el dolor se intensifica o se prolonga, consulta a un médico; a ser posible, que sea uno con conocimientos de terapias naturales.

Por lo general, la otitis va asociada a catarro o gripe. Trata los síntomas relacionados (véase pág. 72) y elimina los alimentos que puedan congestionar los tímpanos; principalmente, lácteos, azúcar y cítricos (excepto limones y pomelos). Prueba también lo siguiente:

Compresas de cebolla calientes. Un remedio tradicional muy eficaz. Saltea un poco de cebolla y envuélvela, todavía caliente, en un paño que aplicarás directamente sobre ambas orejas. Recalienta la cebolla cuando sea necesario. Mantén el paño sobre cada oreja durante al menos 30 o 45 minutos.

Compresas de sal calientes. Si la compresa de cebolla no surte efecto, calienta un poco de sal en una sartén. Cuando esté muy caliente, viértela sobre un paño de algodón. Dóblalo con cuidado de no quemarte y cúbrelo con otras telas para que no esté demasiado caliente al tacto. Aplica la compresa sobre cada oreja durante al menos media hora.

Equinácea. Toma entre media y una cucharadita de tintura de equinácea varias veces al día para activar el sistema inmunológico.

Para tratarla en niños, consulta la pág. 171.

Tratamiento para la otitis del nadador

La otitis externa u otitis del nadador es una infección causada por la acumulación de agua en el tímpano, y no responde bien a los tratamientos con aceite. En su lugar, prepara una mezcla con un cuarto de taza de alcohol de farmacia y varias gotas de aceite esencial de árbol del té o lavanda. Agita bien y aplica varias gotas en cada oído con un cuentagotas. Masajea la oreja. Repite varias veces al día hasta que los síntomas desaparezcan. Las compresas de sal calientes también son efectivas.

ACEITE DE AJO Y FLOR DE GORDOLOBO

Un remedio maravilloso para la otitis, pues alivia el dolor y ayuda a eliminar la infección. Las flores de gordolobo son difíciles de encontrar en tiendas o herbolarios; intenta recolectarlas tú mismo en verano y otoño. Si lo prefieres, también puedes comprar el aceite ya preparado.

2 o 3 cucharadas de ajo picado

2 o 3 cucharadas de flores de gordolobo

Aceite de oliva virgen extra

1. Pon el ajo y las flores de gordolobo en una olla pequeña y cúbrelos con un poco de aceite de oliva. Caliéntalos a fuego muy lento, a poder ser al baño María, durante 20 o 30 minutos.

2. Cuela el aceite; yo suelo utilizar un colador metálico de malla fina forrado con tela de quesero. Consérvalo en la nevera, en un tarro de vidrio con cierre hermético.

3. Cuando vayas a utilizar el aceite, caliéntalo ligeramente en una cucharita que colocarás sobre una vela o el fuego de la cocina. Espera a que alcance una temperatura similar a la del cuerpo (temperatura ambiente, aproximadamente).

4. Succiona el aceite con un cuentagotas y vierte tres o cuatro gotas en el oído. Luego masajea la base de la oreja.

5. Administra el aceite templado cada media hora o con la frecuencia necesaria. El exceso drenará de manera natural en pocos minutos.

Fiebre

Cualquier temperatura superior a 37 °C (la ideal para el cuerpo humano) se considera fiebre. La fiebre es un mecanismo de defensa natural del sistema inmunológico para detener el avance de infecciones y enfermedades. Cuando es alta, puede resultar peligrosa y requiere asistencia médica; no obstante, la fiebre moderada puede tratarse en casa.

Calor

En una olla grande, prepara una infusión de jengibre y limón o de menta, saúco y milenrama. Toma varias tazas bien calientes al día. Envuélvete en mantas o edredones para expulsar la infección a través del sudor.

Líquidos

Mientras dure la fiebre, bebe abundantes líquidos y evita los alimentos y las bebidas que deshidratan el organismo, como el café, el té negro y los refrescos carbonatados.

Equinácea

Toma entre media y una cucharadita de tintura de equinácea varias veces al día para estimular el sistema inmunológico.

CUÁNDO LLAMAR AL MÉDICO

Llama o acude al médico si la fiebre supera los 40 °C en adultos; en niños, cuando la fiebre se prolongue varios días o supere los 38 °C.

Enema de hierba gatera

Los enemas son uno de los mejores métodos para bajar la fiebre e hidratar el organismo, sobre todo en niños. Necesitarás una bolsa de enemas con regulador de flujo; en bebés y niños, asegúrate de que sea del tamaño adecuado. Consulta siempre con el médico la idoneidad de utilizar esta técnica y recurre a ella solo en casos extremos, cuando la persona sea incapaz de tolerar líquidos. Sigue las indicaciones de la página 174.

Paños fríos

Cubre la frente y envuelve los pies del enfermo con un paño o una toalla previamente humedecidos con agua fría y unas gotas de aceite esencial de lavanda.

Envolturas frías

Las envolturas frías son uno de los mejores métodos para aliviar la fiebre; hidratan el organismo y mejoran la circulación.

Cubre la cama con un protector de colchones impermeable. Luego empapa una sábana con agua fría o templada. Para aumentar las propiedades terapéuticas de la envoltura, añade al agua aceites esenciales o aplícalos directamente sobre la sábana; utiliza lavanda, eucalipto, árbol del té, cayeputi, pino o cedro. Escurre bien la sábana y colócala sobre el protector de plástico. Pide al enfermo que se tumbe en el centro y envuélvelo con ella, de los pies al cuello, dejando que salga solo la cabeza. Ponle un paño húmedo y templado sobre la frente.


El tratamiento debe durar solo 15 o 20 minutos. Asegúrate de que la temperatura de la habitación sea cálida y no dejes que el enfermo pase frío. Tras la envoltura, sírvele una buena taza de infusión de jengibre y trasládalo a una cama cómoda y calentita.

Cefalea

El dolor de cabeza es probablemente la dolencia más común del ser humano. En Estados Unidos se gastan anualmente más de quinientos millones de dólares en medicamentos para tratarla. Sus causas son muy variadas, y abarcan desde niveles bajos de azúcar en sangre hasta estreñimiento, toxicidad en sangre, alergias, falta de sueño, estrés ocular o mental y tensión emocional. En casos excepcionales, puede ser la señal de un problema más grave, como un tumor cerebral, aunque la mayoría de las veces es simplemente la forma que tiene el cuerpo de quejarse de una sobrecarga mental. Existen centenares de medicamentos que prometen un alivio instantáneo, pero para solucionar el problema es necesario corregir su causa.


LAVANDA

Hay tres tipos de cefaleas: la vascular, causada por una dilatación de los vasos sanguíneos de la cabeza; la tensional, resultado de la constricción o tensión de los músculos del cuero cabelludo, el cuello y la cabeza, y la mixta, una combinación de las anteriores.

Cefalea vascular

La causa de la cefalea vascular suele ser un exceso de alimentos fríos en la dieta y un entorno demasiado ácido en el organismo. Entre los alimentos que pueden provocarla están los helados, los líquidos fríos, el alcohol y los dulces.

Para aliviarla, procura alcalinizar tu dieta rápidamente con alimentos salados y contractivos, como las ciruelas umeboshi (disponibles en tiendas de productos ecológicos y supermercados asiáticos), las aceitunas en salmuera, la sopa de miso y las infusiones concentradas de plantas medicinales alcalinizantes. Este tipo de cefaleas suele responder al tratamiento adecuado en un periodo de entre 15 y 60 minutos.

FÓRMULA ALCALINIZANTE PARA LA CEFALEA VASCULAR

3 partes de raíz de diente de león

2 partes de raíz de bardana

1 parte de raíz de romaza crespa

Tintura de escutelaria o valeriana

Mezcla las raíces y prepara una decocción siguiendo las indicaciones de la página 358. Toma un cuarto de taza de infusión con un cuarto de cucharadita de tintura de escutelaria o valeriana cada media hora, hasta que los síntomas remitan.

Cefalea tensional

La causa de la cefalea tensional suele ser el estrés, la tensión, el calor, la falta de líquidos o alimentos, los niveles bajos de azúcar en sangre, los alimentos salados o el sobresfuerzo mental. La próxima vez que tengas dolor de cabeza intenta recordar qué es lo último que comiste y qué actividades realizaste justo antes de su aparición. De esta forma, podrás determinar mejor qué tratamiento te conviene.

La cefalea tensional suele tardar más que la vascular en responder a los tratamientos; a veces, hasta veinticuatro horas. Para aliviarla, es necesario equilibrar la contracción del organismo con bebidas refrescantes y alimentos también refrescantes, dulces o ácidos; por ejemplo, zumo de manzana o de arándano rojo no edulcorado, compota de manzana e infusiones de manzanilla o melisa a temperatura ambiente. Acompáñalos con zumo de limón.

Uno de los mejores remedios para la cefalea tensional es dejar por un rato la actividad que estés realizando. Si el dolor aparece durante actividades sedentarias, como conducir durante horas o trabajar en la oficina, haz pausas para practicar algún tipo de ejercicio físico, como correr o caminar a paso ligero.

Remedios para la cefalea en general

Las cefaleas tanto de origen vascular como tensional responden bien a cuidados sencillos. Prueba los siguientes tratamientos:

Baño con aceite esencial de lavanda

Los baños son calmantes, y el aceite esencial de lavanda es ideal para aumentar ese efecto. Si no puedes darte un baño de cuerpo entero, utiliza el aceite esencial en un baño de pies caliente o la receta de la página 55. El tratamiento será aun más efectivo si, mientras tanto, alguien te masajea la espalda. También puedes enrollarte en la cabeza un paño frío con unas gotas de aceite esencial de lavanda y tomar una infusión caliente y relajante de escutelaria, y manzanilla.

Tintura de valeriana

Es muy efectiva para la cefalea relacionada con el estrés. Toma un cuarto de cucharadita cada media hora hasta que los síntomas remitan. Si lo prefieres, puedes diluirla en agua o en una infusión caliente de manzanilla.

Niacinamida

Esta vitamina del grupo B ayuda a muchas personas a aliviar la cefalea. Toma 100 mg tres veces al día.

MELISA

Infusiones

Tomando infusiones para la cefalea no solo aprovechas los beneficios de las plantas medicinales, sino que además hidratas tu organismo; la deshidratación es una de las principales causas del dolor de cabeza.

INFUSIÓN PARA LA CEFALEA

Esta es una de mis fórmulas favoritas para el dolor de cabeza; si lo deseas, también puedes prepararla en tintura. Para potenciar su efecto, tómala mientras te das un baño de agua caliente con aceite esencial de lavanda.

2 partes de melisa

1 parte de matricaria

1 parte de lavanda

Mezcla los ingredientes y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la pág. 357. Bebe un cuarto de taza cada media hora hasta que desaparezca el dolor de cabeza.

Para elaborar una tintura sigue las indicaciones de la página 362. Toma un cuarto de cucharadita tres veces al día.

FÓRMULA PARA LA CEFALEA DE ORIGEN NERVIOSO

El simple hecho de tomar una infusión caliente puede aliviar un dolor de cabeza. Con esta fórmula los beneficios serán aún mayores. La manzanilla y la melisa calman el sistema nervioso, mientras la escutelaria relaja la ansiedad mental y la pasiflora apacigua el espíritu.

3 partes de manzanilla

3 partes de melisa

1 parte de pasiflora

1 parte de escutelaria

Mezcla las hierbas y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Toma media taza cada hora hasta que los síntomas remitan.

FÓRMULA PARA LA CEFALEA CON ESCUTELARIA

La escutelaria es una planta medicinal excelente para el dolor de cabeza y el estrés nervioso.

2 partes de melisa

2 partes de escutelaria

1 parte de manzanilla

1 parte de matricaria

Mezcla las hierbas y prepara una infusión siguiendo las indicaciones de la página 357. Toma al menos un cuarto de taza cada media hora hasta que los síntomas desaparezcan.

TINTURA ANTIESPASMÓDICA DE JETHRO KLOSS

Una de las fórmulas favoritas del célebre fitoterapeuta de inicios del siglo XX Jethro Kloss para aliviar el dolor de cabeza.

1 parte de raíz de cimicífuga

1 parte de lobelia (hojas o semillas)

1 parte de resina de mirra

1 parte de hoja de escutelaria

1 parte de hoja de col fétida (Symplocarpus foetidus)

1 parte de raíz de valeriana

¼ parte de pimienta de Cayena

Brandy o vodka (40 % vol.)

1. Mezcla los ingredientes y mételos en un tarro de boca ancha. Cúbrelos con brandy o vodka hasta rebasarlos con una capa de entre tres y cinco centímetros. Cierra el tarro herméticamente y deja macerar la mezcla en un lugar cálido pero sombrío, entre cuatro y seis semanas. Agita el tarro de vez en cuando para evitar que las plantas se posen en el fondo.

2. Cuela el líquido y consérvalo en un frasco. Toma un cuarto de cdta. de tintura, diluida en agua, cada media hora o con la frecuencia necesaria hasta que los síntomas remitan.

Migraña

La migraña se parece a la cefalea tensional, pues también es de origen contractivo y está causada por un desequilibrio similar, pero es mucho más intensa y recurrente, y, por tanto, más difícil de corregir. Se trata de un mensaje que el organismo manda al cerebro para indicarle que está al límite, y suelen sufrirla las personas muy autoexigentes.

Aunque se haya asociado a componentes genéticos, lo más habitual es que esté causada por alergias, tensiones, una inmunosupresión o una combinación de varios de estos factores. En el caso de los alimentos alérgenos, cuesta relacionarlos con la aparición del problema porque los síntomas pueden tardar horas en manifestarse. Sin duda, los factores nutricionales desempeñan una función muy importante tanto en la aparición como en el tratamiento de la migraña. Sigue las pautas dietéticas descritas para la cefalea tensional.

Los dolores de cabeza recurrentes son un aviso

Los dolores de cabeza recurrentes indican problemas de salud más profundos que deben ser tratados. En primer lugar, observa tu estilo de vida. Las alergias también pueden ser una de las causas. ¿Estás comiendo alimentos que desencadenan una reacción química adversa en tu organismo? ¿Tienes alergia al polen, al moho, al césped u otras sustancias naturales? También las malas digestiones y las infecciones intestinales pueden provocar dolor de cabeza en personas susceptibles. ¿Sigues una alimentación sana? ¿Tienes buen tránsito intestinal? ¿Tu sistema digestivo funciona correctamente? Si sufres dolor de cabeza persistente o a menudo, consulta con tu médico.

Aunque existan distintos tipos de migrañas, los síntomas y las causas son similares y, por tanto, también su tratamiento. Muchos medicamentos alopáticos tienen efectos secundarios perjudiciales y, aunque ofrezcan un alivio temporal, no resuelven el problema. La migraña solo se corrige cuando quien la sufre se compromete firmemente a dejar atrás los hábitos que contribuyen a su aparición. Los consejos que he dado para la cefalea tensional te ayudarán. Además, incluye el siguiente protocolo vitamínico en el programa de tratamiento: ante los primeros síntomas, empieza a tomar 300 mg al día de niacinamida y 200 mg al día de vitamina B6 y de rutina. Divide las dosis en dos o tres tomas al día.

Ante la primera señal de migraña, puedes evitar su avance tomando dos sobres (2000 mg) de Emergen-C de Alacer*, o similar, dos veces al día.

Determinados tipos de migraña responden increíblemente bien a una dosis potente de cafeína. En la cefalea tensional, las venas se contraen y aumenta la presión en la cabeza; la cafeína es efectiva porque dilata rápidamente los vasos capilares estimulando así el flujo sanguíneo. Lo he comprobado varias veces. Ante los primeros síntomas, mezcla media cucharadita de guaraná (una planta rica en cafeína) con dos sobres de Emergen-C de Alacer. Repite la toma si fuera necesario. Si no dispones de guaraná, toma una buena taza de café; tal vez te impida dormir, pero al menos te aliviará el dolor de cabeza.


MATRICARIA

Acidez de estómago

La desagradable sensación de ardor detrás del esternón, en ocasiones acompañada de un sabor a azufre en la boca, está causada por espasmos y una irritación del esófago o parte superior del estómago. La acidez estomacal es una señal inequívoca de que algo está perjudicando a tu estómago. Las causas más habituales son el estrés, el exceso de comida y una dieta pesada.

Las mejores plantas medicinales para este problema son aquellas que calman el sistema nervioso y ayudan a la digestión, como la manzanilla, el lúpulo y la melisa. A su vez, las plantas mucilaginosas, como el malvavisco, el regaliz y el olmo rojo, calman la irritación de la mucosa gástrica.

Para prevenir la acidez, prueba lo siguiente:

• Toma una infusión con una parte de regaliz, una parte de manzanilla y dos partes de melisa, media hora antes y después de las comidas.

Matricaria para la migraña

La matricaria (Tanacetum parthenium) es la planta medicinal que resulta más efectiva en el tratamiento de la migraña. No es una solución rápida, pues es más eficaz como remedio preventivo que como tratamiento de las fases activas del trastorno. Si la cultivas, come una o dos hojas frescas al día. También puedes utilizar la hoja seca en infusión y tomar una o dos tazas diarias. En formato de tintura, recomiendo combinarla con lavanda y tomar una cucharadita al día como preventivo.

Para que resulte efectiva, debe ser de calidad y tomarse durante un período de al menos tres meses. Siempre que sea posible, utiliza matricaria de cultivo ecológico.

Esta planta no suele provocar efectos secundarios, pero está contraindicada durante el embarazo. Las mujeres deben suspender su uso si, al tomarla, sufren calambres o sangrado menstrual excesivo.

• Toma plantas amargas digestivas, como las célebres hierbas suecas (disponibles en herbolarios y tiendas de productos ecológicos) y/o tintura de lúpulo con cada comida.

• Toma una infusión de menta antes y después de las comidas. También puedes beber a sorbitos durante las comidas un vaso de agua con una o dos gotas de aceite esencial de menta.

• Relájate durante y después de las comidas. Respira profundamente, bendice los alimentos y mastica poco a poco, contando el número de veces. No comas cuando estés enfadado; en su lugar, sal a dar un paseo.

Herpes

El herpes es una infección vírica dolorosa que puede permanecer latente en las terminaciones nerviosas durante años. El herpes simple tipo 2, un tipo de herpes que reside principalmente en los órganos sexuales de hombres y mujeres ha aumentado tanto en los últimos años que ha alcanzado proporciones epidémicas, convirtiéndose en la segunda enfermedad venérea más común en Estados Unidos. Casi todo el mundo ha padecido alguna vez alguna forma de herpes, ya sea herpes labial, herpes zóster o herpes simple tipo 1 o 2. He visto casos terribles, por ejemplo en las nalgas de niños pequeños, y un brote muy doloroso que cubría por completo el rostro de una mujer hermosa.

El herpes simple tipo 1 (menos doloroso, pero más común; popularmente conocido como herpes labial o calentura) y el herpes simple tipo 2 (herpes genital) se activan por factores como el estrés, la tensión, la debilidad del sistema inmunológico o una dieta rica en azúcares. Muchos casos remiten mediante un tratamiento naturista del sistema nervioso, que no solo proporciona un alivio temporal sino también a largo plazo.

Los siguientes consejos para prevenir y tratar los brotes de herpes también son útiles para la culebrilla o herpes zóster, un tipo de herpes muy doloroso que afecta principalmente a personas mayores.

Atajar un brote

Es posible prevenir la aparición de un brote si aprendes a observar tu cuerpo y a detectar las señales que te manda el herpes. Pocas veces se manifiesta sin aviso previo; tan solo es necesario prestarle atención.

Para prevenir un brote de herpes, sigue estas pautas:


UVA DE OREGÓN

• Pon en práctica los consejos del capítulo 3 para fortalecer el sistema nervioso.

• Toma a diario varias tazas de infusiones amargas que enfríen el hígado, como la raíz de uva de Oregón, la raíz de diente de león y la raíz de romaza crespa. Estas plantas medicinales te ayudarán a combatir la infección y alcalinizarán tu organismo.

• Incorpora a tu dieta las setas reishi, maitake y shiitake, pues refuerzan el sistema inmunológico y ayudan a combatir infecciones víricas. Las shiitake son muy tiernas y están deliciosas; incorpóralas semanalmente a tu dieta. Las reishi y maitake suelen tomarse en tintura (disponible en la mayoría de las tiendas de productos ecológicos); también se utilizan para hacer sopa, que puede consumirse varias veces a la semana.

• Para reforzar el sistema inmunológico, toma tintura de equinácea (un cuarto de cucharadita dos o tres veces al día, 5 días a la semana) durante tres meses. Para obtener un tónico potenciador del sistema inmunológico, mezcla la equinácea con tintura de astrágalo.

• Complementa tu dieta con 500 mg diarios de lisina durante tres meses. La lisina es un aminoácido que contribuye a la producción de anticuerpos y enzimas y a la reparación del tejido dañado.

Tratar un brote

Ante la primera señal de un brote de herpes, sigue inmediatamente los siguientes consejos.

Controla tu dieta

Evita los azúcares y los alimentos dulces en general, sobre todo el chocolate. El herpes prolifera ante la presencia de azúcar y en los entornos ácidos. Evita también los alimentos ricos en arginina, como los cacahuetes, la mantequilla de cacahuete y, una vez más, el chocolate, pues las personas que padecen herpes presentan niveles excesivos de este aminoácido. Por el contrario, incluye en tu dieta alimentos ricos en calcio y vitaminas del grupo B.

Incorpora también alimentos ricos en lisina, como la levadura nutricional, los huevos, la leche y las legumbres. También puedes tomarla en suplementos: tres comprimidos de 500 mg tres veces al día durante el brote. Ten en cuenta que no es aconsejable tomar estas dosis altas de lisina durante muchos días.

Refuerza tu sistema inmunológico

Toma un cuarto de cucharadita de tintura de equinácea cada hora.

Refuerza tu sistema nervioso

Durante el brote, toma infusiones de plantas medicinales para el sistema nervioso, como pasiflora, escutelaria, manzanilla, melisa y lavanda. Sé amable contigo mismo; por lo general, un brote de herpes indica que estás estresado; así pues, aligera tu carga.

Trata la zona afectada

Existen varios remedios sencillos para calmar las úlceras y acelerar el proceso de curación:

• Hielo. Aplica una compresa de hielo directamente sobre la úlcera. Repite varias veces al día hasta que desaparezcan todos los síntomas.

• Aloe vera. El gel de aloe vera refresca y ayuda a secar las úlceras del herpes. Aplícalo varias veces al día.

• Plantas medicinales antivíricas. Aplica directamente sobre la zona afectada tintura de raíz de regaliz (con excelentes propiedades antivíricas). Otras plantas medicinales con acción antivírica reconocida, ideales para el herpes, son la melisa (sobre todo, el aceite esencial), el aceite esencial de árbol del té, la bergamota (cuidado, puede causar fotosensibilidad) y el hipérico (ayuda a reducir el dolor). Otro remedio efectivo consiste en mezclar a partes iguales tintura de hipérico, regaliz y caléndula. Aplícalo con cuidado sobre la zona afectada varias veces al día, con un bastoncillo o un poco de algodón. Toma esta combinación de tinturas también por vía oral: entre media y una cucharadita tres veces al día.

• Linimento de Kloss. Extiende linimento de Kloss con sello de oro (véase la receta en pág. 76) sobre la zona afectada. Para potenciar el efecto antivírico del linimento, añádele aceite esencial de melisa y extracto de raíz de regaliz.

• Acidófilos. Aplica una mezcla de yogur y L. acidophilus sobre las úlceras genitales. Al principio puede escocer un poco, pero ayudará a curarlas.

Raíz de regaliz: el mejor remedio para el herpes

El extracto y la tintura de raíz de regaliz han sido mis remedios más efectivos para acabar con los brotes de herpes simple tipo 1 y 2. Esta planta inhibe tanto la proliferación del herpes como sus efectos dañinos sobre las células. Mi amiga y excelente fitoterapeuta Amanda McQuade Crawford me enseñó este remedio hace unos años y, desde entonces, lo he recomendado a muchas personas. Lo ideal es aplicarlo varias veces al día con un algodón o bastoncillo ante la primera señal de aparición del brote. Yo misma lo he utilizado para tratarme calenturas que han desaparecido por completo en dos días.

Problemas digestivos

La incapacidad de digerir correctamente los alimentos provoca estreñimiento, gases y una absorción deficiente de los nutrientes. Aunque puedan tener su origen en una falta de enzimas digestivas o de una flora intestinal desequilibrada, por lo general la mala digestión, el dolor y la hinchazón en el abdomen son resultado del estrés y la mala alimentación. Por este motivo, el mejor remedio es emprender un cambio de hábitos.


MANZANILLA

Cambio de hábitos

Antes de tomar suplementos y plantas medicinales para evitar los problemas digestivos, prueba estos consejos sencillos:

• Bendice la mesa y muéstrate agradecido por los alimentos que vas a tomar, reconociendo el esfuerzo y los procesos necesarios para crearlos.

• Mastica despacio. Si estás conversando, procura mantener un tono de voz suave y sosegado.

• No tengas prisa. Disfruta del sabor, el aroma y la presentación de los alimentos. Deléitate con cada bocado como si fuera el último.

• No tomes bebidas frías con las comidas principales. De hecho, es mejor no beber inmediatamente antes ni después de comer.

• Procura combinar los alimentos de manera que favorezca la digestión. La combinación de hidratos de carbono y proteínas, habitual en la dieta estadounidense, produce gases y putrefacción en el aparato gastrointestinal. Pide consejo a tu médico o nutricionista sobre cómo combinar los alimentos para facilitar la digestión en lugar de dificultarla. Existen muchos libros buenos sobre esta cuestión; búscalos en una librería o en una biblioteca.

Remedios caseros sencillos

Además del cambio de hábitos descrito anteriormente:

• Toma una infusión de menta o manzanilla media hora antes y después de las comidas.

• Compra una extracto de plantas amargas digestivas, como las célebres hierbas suecas (disponibles en herbolarios y tiendas de productos ecológicos), o elabora tú mismo la Tintura amarga digestiva que se ofrece a continuación.

• Añade jengibre y pimienta de Cayena a tus platos, o prepara infusiones calientes con jengibre fresco rallado y unos pocos granos de pimienta de Cayena.

• Para facilitar la digestión, toma enzimas de papaya con las comidas principales.

• Para mejorar la flora intestinal, toma a diario un suplemento de acidófilos.

• Para reducir los gases y la hinchazón, mastica una mezcla de semillas carminativas, entre las comidas principales y durante ellas: anís, cardamomo, comino, eneldo e hinojo.

TINTURA AMARGA DIGESTIVA

2 partes de hinojo

1 parte de hoja de alcachofa

1 parte de raíz de diente de león

1 parte de genciana de cultivo ecológico

½ parte de jengibre

Mezcla las hierbas y prepara una tintura siguiendo las indicaciones de la página 362. Toma entre media y una cucharadita antes y después de las comidas.

Laringitis y dolor de garganta

Aunque la laringitis y el dolor de garganta no sean técnicamente lo mismo, responden a los mismos tratamientos. La laringitis es una inflamación de la laringe que produce ronquera y, a menudo, aunque no siempre, dolor de garganta. Generalmente está causada por una infección o por la inflamación o irritación de las cuerdas vocales. El dolor de garganta siempre está causado por una infección y no siempre desemboca en laringitis.

Para curar la laringitis, lo mejor es descansar la voz. También se recomienda la salvia, en infusión o gárgaras, y los espráis de plantas medicinales. En el mercado se venden espráis excelentes, con equinácea, regaliz, olmo rojo y otras plantas específicas para la irritación de las cuerdas vocales. Si lo prefieres, puedes elaborar un espray casero.


ESPRAY DE TRIPLE PODER PARA LA GARGANTA

1 cucharadita de equinácea

1 cucharadita de regaliz

1 cucharadita de salvia

1 taza de agua

Unas gotas de aceite esencial de árbol del té o eucalipto

Prepara una infusión con las hierbas y el agua, siguiendo las indicaciones de la pág. 357. Luego añade el aceite esencial. Vierte la mezcla en un pulverizador o aerosol y aplícala con la frecuencia necesaria en la parte posterior de la garganta.


SALVIA

CARAMELOS PARA LA GARGANTA

Estos deliciosos caramelos son ideales para el dolor de garganta común y el causado por estreptococos. Si no encuentras sello de oro de cultivo ecológico, sustitúyelo por raíz de uva de Oregón.

1 parte de raíz de regaliz en polvo

1 parte de olmo rojo o malvavisco en polvo

½ parte de equinácea en polvo

¼ parte de sello de oro en polvo

Unas gotas de aceite esencial de menta

Harina de algarroba

Prepara los caramelos siguiendo las indicaciones de la página 360. Adapta las cantidades según tus preferencias personales y utiliza la harina de algarroba necesaria para espesar la mezcla. Toma una bolita del tamaño de una canica tres o cuatro veces al día.

INFUSIÓN PARA CALMAR LA GARGANTA

Esta infusión refuerza la voz y calma la irritación de la garganta.

2 partes de raíz de regaliz

1 parte de canela

1 parte de equinácea

1 parte de raíz de malvavisco

½ parte de jengibre

Prepara una decocción siguiendo las indicaciones de la página 358. Toma varias tazas al día.

GÁRGARAS PARA EL DOLOR DE GARGANTA

Reconozco que no es mi fórmula más sabrosa, pero son las mejores gárgaras para el dolor de garganta y la laringitis.

1 taza de vinagre de sidra de manzana

1 taza de infusión de salvia muy concentrada (tres veces la cantidad habitual)

2 o 3 cucharaditas de sal

Una pizca de pimienta de Cayena

Mezcla todos los ingredientes y utiliza la mezcla para hacer gárgaras varias veces al día.

JARABE PARA LA TOS Y EL DOLOR DE GARGANTA

Un jarabe para el dolor y la inflamación de garganta, mucho más sabroso que mi receta anterior.

4 partes de semillas del hinojo

2 partes de raíz de regaliz

2 partes de corteza de olmo rojo

2 partes de valeriana

2 partes de corteza de cerezo silvestre

1 parte de canela en rama

½ parte de raíz de jengibre

⅛ parte de ralladura de naranja

Prepara un jarabe siguiendo las indicaciones de la página 359. Toma una o dos cucharaditas cada una o dos horas a lo largo del día, o cada vez que tengas un ataque de tos.

Neuralgia / dolor

El dolor es un síntoma, no la causa de una enfermedad; una sensación que el cuerpo envía al cerebro para indicarle que algo anda mal. Si bien es cierto que debe corregirse el problema subyacente, la naturaleza del dolor exige atención inmediata.

La medicina alopática ofrece gran variedad de medicamentos que proporcionan un alivio rápido y efectivo del dolor. Cuando se necesita un alivio instantáneo, estos fármacos funcionan mejor que la fitoterapia, pues actúan alterando las señales del sistema nervioso. Aunque sean necesarios en caso de dolor intenso, a menudo este es soportable y, de hecho, juega su papel en el proceso curativo.

En ocasiones puede ser necesario recurrir a la acción rápida de los fármacos, pero suele abusarse de ellos. A continuación se ofrecen varias alternativas efectivas. Estas plantas medicinales se utilizan principalmente para el dolor leve o moderado, pero también pueden ser eficaces en caso de dolor severo si se incrementa la dosis y la frecuencia de la toma.

Hipérico

El hipérico es eficaz para aliviar el dolor. Utiliza su aceite por vía tópica y su tintura por vía oral, varias veces al día, tantas como lo necesites. Puedes macerar el aceite en casa (véase la receta en la página siguiente) o adquirirlo en herbolarios y tiendas de productos ecológicos.

ACEITE DE HIPÉRICO

Este aceite se utiliza por vía tópica para tratar neuropatías, dolores, inflamaciones, moratones y otros traumatismos cutáneos. También me gusta tomarlo por vía oral, como aderezo de ensaladas o verduras salteadas. A veces incluso lo añado al pienso de los animales cuando los veo muy estresados o ansiosos.

Flores y hojas de hipérico

Aceite de oliva virgen

1. Mete el hipérico en un tarro de boca ancha y cúbrelo con aceite de oliva hasta rebasarlo con una capa de entre cinco y ocho centímetros. Cierra el tarro herméticamente y deja macerar la mezcla en un lugar cálido y soleado, entre cuatro y seis semanas.

2. Cuela con cuidado el aceite con un colador de malla fina y viértelo en un frasco. Debe tener un color rojo sangre intenso; cuanto más rojo, mejor. Aplícalo por vía tópica sobre esguinces, moratones, heridas, inflamaciones y otras áreas de trauma tisular.

Valeriana

La tintura de valeriana es un calmante eficaz para el dolor, sobre todo muscular y óseo. Tómala en dosis frecuentes hasta que este desaparezca. He tratado con éxito dolores severos por quemaduras de segundo grado con dosis elevadas de tintura de valeriana; el dolor se hizo soportable al cabo de quince minutos, ¡aunque quizá fue por el brandy de la tintura!

Plantas ricas en ácido salicílico

Las plantas ricas en ácido salicílico, como la corteza de sauce, la gaulteria y la ulmaria (Spiraea spp.), se han utilizado durante siglos para aliviar el dolor causado por inflamaciones y fiebre. Estas plantas son los principios activos originales de la aspirina. Pueden molerse y encapsularse o tomarse en infusión o tintura. Me gusta combinarlas con otras plantas para el dolor, como la valeriana o la lechuga silvestre.

Recolección del hipérico

Recolecta las flores de hipérico justo cuando empiecen a abrirse. Pellizca un capullo y saldrá disparado un chorrito de aceite de color sangre. Si están a punto, te mancharán los dedos de rojo intenso. Tradicionalmente la gente recolectaba esta planta el 24 de junio, día en que se conmemora la decapitación de san Juan Bautista.

Aunque se prefieran las flores, las hojas también son útiles. Por lo general, recomiendo mezclar un 70 por ciento de flores y un 30 por ciento de hojas. La maduración de los capullos depende del clima y la región. Deja secar las flores al aire en un lugar cálido y sombrío durante varias horas. Aunque no siempre sea necesario, esto permite que se evapore parte de la humedad y, lo más importante, da la oportunidad de escapar a las pequeñas criaturas que podrían habitar en ellas.

Plantas medicinales sedantes

Las plantas sedantes también alivian el dolor (véase pág. 46). Deben administrarse en dosis pequeñas pero frecuentes. En el caso de la tintura, por ejemplo, la dosis es un cuarto de cucharadita cada 15 o 30 minutos hasta que el dolor desaparezca.

Amapola

La amapola de California no es tan potente como su prima, la exótica adormidera oriental, pero también posee eficaces propiedades analgésicas. Se utiliza para inducir el sueño y reducir el dolor.

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