Kitabı oku: «La Revolución del amor y la sexualidad consciente»

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INGENIERÍA BIOEMOCIONAL

La Revolución del amor
y la sexualidad consciente


Ingeniería Bioemocional

La Revolución del amor y la sexualidad consciente / 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2022.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-87-2438-6

1. Ensayo. I. Título.

CDD A864

EDITORIAL AUTORES DE ARGENTINA

www.autoresdeargentina.com info@autoresdeargentina.com

Tabla de contenidos

1  Capítulo 1 Las etapas de una relación amorosa y la influencia de nuestras experiencias pasadas Atracción, enamoramiento y amor El fin del enamoramiento no es el fin del amor ¿Que es el enamoramiento y en qué se diferencia del amor consciente? Amor propio y su expresión en las relaciones de pareja Mi pareja no es la encargada de hacerme feliz La felicidad es un estado interior ¿Cómo pueden nuestras experiencias pasadas influir en nuestras relaciones? Algunos Ejemplos La manera en la que nuestros padres nos enseñaron a enfrentar los conflictos influye en nuestra interpretación futura Aprendemos a sanar nuestras heridas al relacionarnos con los demás Caso clínico Lo que juzgamos se repite Observar sin juicio Practica la comprensión amorosa La humildad y la sabiduría detrás del perdón Los juicios y la incomprensión perpetúan el sufrimiento Ejemplo clínico Repasando las conclusiones más importantes

2  Capítulo 2 Herramientas de autoconocimiento para nosotros mismos y para compartir en pareja El Árbol Transgeneracional Datos importantes para la confección del Árbol Transgeneracional Arboles espejo Eneagrama y los 9 tipos de modelos mentales Esquema del Eneagrama Grupo de los instintivos o viscerales: Características del Eneatipo 1 Características del Eneatipo 9 Características del Eneatipo 8 Características del Eneatipo 2 Características del Eneatipo 3 Características del Eneatipo 4 Características del Eneatipo 5 Características del Eneatipo 6 Características del Eneatipo 7 Influencias de cada Eneatipo ¿Que necesita cada Eneatipo en sus relaciones de pareja? Eneatipo 1 en el amor Eneatipo 9 en el amor Eneatipo 8 en el amor Eneatipo 2 en el amor Eneatipo 3 en el amor Eneatipo 4 en el amor Eneatipo 5 en el amor Eneatipo 6 en el amor Eneatipo 7 en el amor Los Arquetipos universales según Jung Energías masculinas y femeninas Polos opuestos El amor y el aprendizaje Teoría del espejo Independencia emocional de los padres Resumen

3  Capítulo 3 Enemigos de una buena relación de pareja La proyección idealizada Confundir el amor con el apego Los celos La ausencia de una comunicación efectiva La convivencia 24/7 El machismo El feminismo Comportamientos tóxicos generales Resumen

4  Capítulo 4 Consejos para una relación estable y duradera Mantener en el tiempo la demostración de afecto Brindarle al otro una sana libertad Ponerse en los zapatos del otro Aceptar la humanidad imperfecta del otro Aceptar nuestras diferencias y aprender de ellas Buscar momentos para volver a seducirse Resumen:

5  Capítulo 5 Reflexiones sobre diferentes formas de amar ¿Qué tipo de relación amorosa quiero tener? Las relaciones a través del tiempo Nuevas formas de ver el amor y la sexualidad Reflexiones sobre la Monogamia Ventajas de la Monogamia Una mirada alternativa desestructurante Posibles alternativas al contrato de monogamia ¿Es la monogamia una actitud evolucionada? La pareja como una oportunidad de aprendizaje No todas las parejas pueden flexibilizar el acuerdo monógamo ¿Qué pasa si yo tenía un acuerdo de fidelidad y me fueron infieles? ¿Cómo perdono esta situación? Reflexiones acerca del Poliamor Ventajas y desventajas del poliamor Triejas La pareja homosexual Encuentra lo hermoso en ser diferente Trastornos sexuales o parafilias Resumen:

6  Capítulo 6 Identidades de género e identidad sexual Orientación sexual Investigaciones sobre identidades de género y sexuales minoritarias Estudios e hipótesis sobre las diferentes identidades sexuales y de género Posible Origen hormonal Origen genético Determinación evolutiva Hipótesis Freudiana Ambiente familiar y determinantes sociales Reorientación sexual Conclusiones sobre los estudios previos Resumen:

7  Capítulo 7 Sexualidad consciente y sexualidad Tántrica Mitos acerca de la sexualidad Si no hay sexo no puede haber amor El sexo es penetración El sexo es algo sucio y vergonzoso El objetivo del sexo es llegar al orgasmo Soy responsable del placer del otro y debo mantener relaciones sexuales con frecuencia Una manera distinta de ver la sexualidad La sexualidad desde una visión oriental La sexualidad desde la visión de la filosofía Tántrica Conceptos básicos acerca de la sexualidad según el Tantra Ejercicios de sexualidad tántrica

Landmarks

1 Table of Contents

Introducción

Hay una frase que dice: “Cada pareja es un mundo” y es realmente así. En realidad son dos mundos, dos realidades, dos historias, dos formas de ver la vida que se encuentran y comienzan a relacionarse cada uno con sus creencias, hábitos y costumbres particulares.

Las relaciones de pareja son un arte y nosotros artesanos de ellas, son una de las relaciones que más emociones nos despiertan y donde más aprendizajes tenemos.

Cada pareja tiene sus propios acuerdos, pero no es sencillo llegar a ellos, cada miembro debe poner un poco de esfuerzo de su parte para que el amor florezca y la relación pueda llegar a ser lo más sana posible y así poder disfrutar el camino juntos.

Para esto es importante poder comprender a la persona que tenemos a nuestro lado, entender sus miedos, motivaciones, educación y experiencias de vida que lo llevan a ser como es, y así evitar muchos conflictos innecesarios. También es importante reconocer las etapas por las cuales suelen pasar la mayoría de las parejas en sus relaciones, y cómo ayudar a que el amor crezca desde la consciencia cada día más y que no se vaya apagando como suele pasar cuando actuamos desde mecanismos automáticos e inconscientes.

En este libro exploraremos las etapas del amor, como así también brindaremos varias herramientas de autoconocimiento, como el Árbol transgeneracional, El Eneagrama de la personalidad, Los Arquetipos de Jung y muchas más para explorar en pareja y así poder comprendernos mejor los unos a los otros.

También reflexionaremos sobre los diferentes modelos de relaciones que están saliendo a la luz cada día más y sobre el sinsentido de pretender que todas las relaciones entre las personas sigan las mismas reglas y se comporten de la misma manera.

Finalmente les brindaremos ciertos tips a tener en cuenta para mejorar nuestras relaciones y que no caigan en la rutina y le dedicaremos el último capítulo a explorar la sexualidad desde una visión más libre, consciente y sana. Derribaremos varios tabúes asociados a ella y le dejaremos algunos ejercicios provenientes de la corriente filosófica del Tantra para que puedan disfrutar en pareja.

Capítulo 1
Las etapas de una relación amorosa y la influencia de nuestras experiencias pasadas
Atracción, enamoramiento y amor

El camino del amor pasa por diferentes etapas, lo más común es que inicie con una atracción que es inexplicable para nuestro intelecto, algo de esa persona nos llama la atención, puede ser su belleza física, su manera de hablar, algún gesto corporal, su personalidad, algo que nos hace verla distinta al resto. Si entramos en contacto con esa persona y en nuestro interactuar esa atracción se vuelve más intensa, podemos pasar a la segunda etapa, a la cual se le suele dar el nombre de “enamoramiento”.

En esta etapa nos sentimos increíblemente bien, ya que nuestro sistema esta invadido por sustancias químicas de felicidad, como oxitocina, serotonina y dopamina, que desarrolla nuestro cerebro para reforzar dicho vínculo.

Cuando empezamos a tener los primeros síntomas de esa hermosa sensación que causa el enamoramiento, podemos responder de varias maneras, pero las más comunes son las dos siguientes:

· Sentir mucho miedo y tratar de desconectarnos de esa situación que nos puede hacer sentir vulnerables

· Entregarnos a sentir ese “amor”, e iniciar una relación con esa persona de la cual nos enamoramos.

Si sentimos mucho miedo al amor, debemos buscar los motivos de dicho miedo, preguntándonos por ejemplo: ¿Que inseguridades tengo?, ¿que historia familiar podemos haber vivido que haya dejado como secuela ese miedo?, ¿que historia de amor pasada tuvimos y que aún no pudimos sanar?, etc. Muchos son los cuestionamientos que podemos hacernos a nosotros mismos, ya que cada miedo excesivo, es por lo general a causa de una experiencia pasada, que puede ser consciente o algunas veces inconsciente. Si el miedo persiste podemos buscar ayuda en alguna terapia, ya que de lo contrario nos va a limitar muchas lindas experiencias en nuestras vidas.

Si optamos por vivir esta experiencia de enamoramiento, se nos abre un mundo por delante que es un desafío, un mundo que esta lleno de cosas buenas, de experiencias hermosas y de mucho aprendizaje mutuo. Pero también existen situaciones que requieren algo de trabajo, paciencia y mucha comprensión.

Es totalmente normal que luego de algunos años esa sensación de bienestar y de enamoramiento decaiga, ya que así es como actúa nuestro cerebro. Luego de un tiempo nos acostumbramos a la relación y ya no la valoramos como antes, porque a nuestro cerebro le encantan las sensaciones “nuevas”, descubrir nuevas cosas, ir constantemente hacia adelante, y reserva la química de la felicidad para ellas, para que no nos estanquemos y sigamos evolucionando como especie.

A causa de esto es que, después de un tiempo, ese enamoramiento ya no es tan fuerte como antes.

Cuando la química de la felicidad y el enamoramiento decaen, ya no vemos a la persona de una manera idealizada como lo hacíamos al inicio de la relación, nos damos cuenta que es una persona como muchas otras y que no es tan especial como creíamos que era. En esta etapa también se empiezan a ver ciertas cosas negativas de esa persona que antes no veíamos, o no queríamos ver, ya que estábamos cegados por la química del enamoramiento.

En este momento, que suele pasar entre el primer y tercer año de relación, muchas personas pueden confundir la caída de la química cerebral del enamoramiento + el comenzar a ver a la persona más claramente con sus defectos y virtudes + roces o diferencias que puedan surgir, con el hecho de sentir que “se les termina el amor ”. En realidad lo que se terminó es la química del enamoramiento, el amor es algo muy diferente, el amor en realidad es lo que hay que descubrir y empezar a construir y cuidar a partir de ese punto de la relación.

El fin del enamoramiento no es el fin del amor

Muchas personas confunden el fin del enamoramiento con el fin del amor, porque ya no sienten la misma atracción física y energética, ni el mismo estado de bienestar cuando están con la persona como lo sentían al principio. Como consecuencia de esto, van de relación en relación y terminan sus relaciones cada vez que la química del enamoramiento se les termina, entonces buscan otra persona pensando que en algún momento eso que sienten va a durar para siempre, y eso por lo general no es así. Tarde o temprano esa química termina decayendo, ya que así funciona nuestra biología, y es ahí cuando hay que mirar de frente al otro, con sus defectos y sus virtudes y elegir o no iniciar el verdadero camino, el de construir una relación de amor entre los dos.

Cuando elegimos a alguien para compartir nuestra vida, hay que tener en cuenta que cada persona trae consigo un modelo de pareja, heredado de sus padres y abuelos, un modelo que algunas veces pudo haber resultado doloroso para los hijos y estos niños pueden llevar esas heridas guardadas y luego pueden expresarlas con sus parejas.

También cada persona tiene diferentes ideas de cómo debe ser su pareja en particular, cada persona tiene ciertos ideales, ciertas creencias y ciertas expectativas futuras, por lo que el diálogo en una pareja es algo fundamental desde el inicio de la relación.

Para que una relación funcione es fundamental hacer acuerdos en los que ambos puedan sentirse cómodos, a fin de evitar malentendidos y poder tener una relación más armoniosa a futuro. Ambos deben poner sus cartas sobre la mesa y expresar sus deseos, necesidades e incluso sus ideales de futuro en pareja, para ver si existe una compatibilidad aceptable, o de lo contrario ambos presentan puntos irreconciliables que llevarían a desacuerdos constantes. En este último caso habría que evaluar cuidadosa y sensatamente si la relación es viable o no.

Se deberían hablar temas como el deseo de tener o no tener hijos, qué tipo de modelo de pareja desea cada uno, cuánto tiempo a solas o con amigos necesita cada uno, si alguno de los dos tiene como proyecto mudarse de país, que gustos y pasatiempos pueden compartir en pareja, que filosofía de vida o religión desea seguir cada uno etc. Sincerarse con el otro y establecer acuerdos es una muy buena manera de reducir los conflictos por las cosas no dichas desde un principio a futuro y liberar al otro lo antes posible si realmente las visiones de la vida de cada uno son irreconciliables.

¿Que es el enamoramiento y en qué se diferencia del amor consciente?

Se llama comúnmente enamoramiento a esa fuerte atracción inicial que uno siente por otra persona, a causa de ello aparecen los deseos de estar con esa persona, pasar momentos con esa persona, formar una pareja o incluso fantasear con tener hijos o formar una familia.

El enamoramiento puede ser correspondido o no, pero sucede que cuando comienzo a interactuar con la persona de la cual estoy enamorado y empiezo a sentir que esta tiene el mismo interés que yo, el estado de enamoramiento se intensifica.

Los síntomas más comunes de enamoramiento son:

· Deseo de intimidad y unión física con el otro: tocarlo, abrazarlo, besarlo.

· Deseo de reciprocidad: que el otro también se enamore de nosotros.

· Temor al rechazo.

· Pensamientos frecuentes sobre el otro que interfieren en la actividad normal.

· Pérdida de concentración.

· Fuerte activación fisiológica: nerviosismo, aceleración cardíaca, etc, ante la presencia (real o imaginaria) del otro.

· Sensibilidad ante los deseos y necesidades del otro.

· Atención centrada en el otro.

· Idealización del otro, percibiendo sólo características positivas, a juicio del sujeto y atenuando o justificando las características negativas.

Todos estos síntomas responden a que nuestro cerebro desencadena sustancias químicas de la felicidad como oxitocina, serotonina, dopamina, porque ve en el otro a alguien que encaja con nuestros deseos y con el cual imaginamos múltiples fantasías positivas a futuro.

El estado de enamoramiento es algo inconsciente y no lo manejamos nosotros desde la consciencia, sino que es algo que simplemente aparece y sucede, un impulso biológico.

Cuando empezamos a percibir todos estos sentimientos bonitos por la otra persona, creemos que es la otra persona quien desencadena esto en mi, cuando en realidad son mis deseos y mis fantasías con respecto a esta persona que desencadenan en mi cerebro la química de la felicidad.

Al encontrarnos en este hermoso estado, lo que hacemos es confundirlo con el amor, cuando el amor en realidad es una construcción consciente y no inconsciente como el enamoramiento. A pesar de ello, el estado de enamoramiento a veces nos lleva a hacer cosas que nacen desde nuestro propio centro de amor y que muchas veces hacen que el otro se sienta feliz.

En un inicio esta demostración de cariño y todo lo que hacemos para que el otro se sienta bien sin pedir nada a cambio, es una demostración del amor verdadero que habita en cada uno de nosotros, es nuestro potencial de amar incondicionalmente. Esta capacidad de amar incondicionalmente también debe ser trabajada de manera consciente, porque de no ser así, podemos caer en desequilibrios amorosos.

El amor incondicional es aquel amor que da sin esperar nada a cambio, que no esta haciendo cuentas exactas de cuanto da y cuánto recibe, sino que simplemente disfruta del proceso de dar amor. Obviamente también debe existir amor por uno mismo y un cierto equilibrio entre la dinámica del dar y recibir, pero sabiendo que el otro no va a darme exactamente lo que yo quiero, como yo lo quiero y en el tiempo, forma y cantidad que yo quiero.

Al principio cuando me encuentro bajo la intoxicación química que genera el enamoramiento, es muy común que ambas partes de la pareja tengan momentos de amor incondicional, ya que sienten que es la otra persona quien les hace sentir cosas tan lindas, y quieren cuidar a esa persona y ese vínculo.

A medida que va pasando el tiempo ese enamoramiento inicial se va transformando y llega un momento en que nuestro cerebro empieza a ver que ya “conquistamos” a esa persona que deseábamos, que ya llevamos un tiempo o unos años de relación y entonces deja de enviar sustancias químicas de la felicidad a nuestro organismo. Esto sucede porque el cerebro esta diseñado para enviar sustancias químicas de la felicidad en mayor o menor medida cuando en nuestra vida nos topamos con algo nuevo que pueda satisfacer nuestras necesidades, y cuando ya lo conseguimos o nos acostumbramos a ello, el cerebro ahorra sustancias químicas para seguir su búsqueda de mejores condiciones para nuestra vida. Esto sucede así porque se cree que si viviéramos en estado de “felicidad” continua, no tendríamos incentivos para continuar buscando mejoras en otros ámbitos de nuestras vidas. Así es como funciona nuestro cerebro a nivel biológico, por diseño automático, pero nosotros al conocer su funcionamiento podemos entender mucho mejor lo que nos pasa e influenciarlo a nuestro favor.

Muchas personas confunden el fin del enamoramiento,

(que en realidad es el fin de la segregación de grandes cantidades de sustancias químicas por parte de nuestro cerebro), con el fin del “amor”, como ya dijimos anteriormente. Cuando ya no siento eso tan lindo que sentía antes, supongo que ya no quiero ni amo a esa persona. Es en este momento cuando empiezo a buscar el por que ya no siento lo mismo que antes, y buscando empiezo a centrarme en los aspectos negativos de la otra persona, empiezo a ver sus defectos, que siempre estuvieron ahí, pero que antes no veía, y empiezo a culpar al otro de no hacerme sentir lo mismo que antes. Empiezo a hacer cuentas, y ya no estoy dispuesto a dar amor incondicionalmente, ahora le reclamo al otro que no es tan cariñoso como lo soy yo, que no me presta tanta atención como me gustaría, que hace tal cosa que no me gusta, y empiezo a convencerme que no siento lo mismo que antes por la culpa del otro. Ahora con un libro de cuentas debajo del brazo y reclamos de un lado y del otro, la relación comienza a tornarse cada vez más difícil. Es en este punto cuando debemos tomar la gran decisión, o salimos de esta relación y vamos de relación en relación y de enamoramiento el enamoramiento, repitiendo la misma dinámica inconsciente, o vemos realmente al otro con sus defectos y sus virtudes y si creemos que vale la pena seguir con la pareja empezamos a construir el verdadero amor.

El verdadero amor se construye de manera consciente, eligiendo a la otra persona con sus defectos y sus virtudes, negociando con el otro para lograr armonía en la pareja, buscando maneras de divertirse juntos, jugar juntos, disfrutar juntos, haciendo proyectos juntos y trabajando para tener una relación lo mas sana dentro de lo posible.

Cuando uno sabe que el enamoramiento es algo pasajero, que responde a una programación biológica cerebral, puede atravesar el momento de su declive de otra manera. Cuando somos conscientes y tenemos la información de que es muy probable que luego de unos años mi sensación de enamoramiento decaiga, no voy a caer en la confusión de que se terminó el amor, ni tampoco voy a culpar al otro, si no que voy a empezar a activamente cuidar ese vínculo y hacer cosas para que el amor se fortalezca.

Amor propio y su expresión en las relaciones de pareja

Un punto clave para tener una relación de pareja armoniosa es que tengamos un buen nivel de autoestima y un sano amor propio a la hora de relacionarnos con otras personas.

Muchas personas no se quieren a sí mismas, a veces a causa de eventos que sufrieron en el pasado que fueron interpretados de manera errónea, como por ejemplo, el hecho de sentir que nuestros padres no nos daban la suficiente atención, o que no celebraban nuestros triunfos, si no que solo nos corregían nuestros errores. Por un lado, esta situación puede llevarnos a la conclusión errónea de que no éramos lo suficientemente buenos hijos o que había algo malo en nosotros, por lo que nuestros padres no nos querían como a nosotros nos hubiese gustado que nos quisieran, y esto puede llevarnos a tener una baja autoestima y a no sentirnos dignos del amor de los demás.

Quizás nuestros padres se pasaban largas horas trabajando, porque creían que la mejor manera de demostrarnos su amor era que no nos faltara nada y tal vez nuestra madre no tenía demasiada paciencia con nosotros, y eso llevó a que no nos sintiéramos muy queridos. Interpretamos erróneamente, ya que seguramente nuestros padres hacían lo mejor que podían con sus trabajos, responsabilidades y quehaceres diarios, pero esa sensación quedó allí, en el inconsciente y nunca se volvió a analizar, ni a tratar de ponerle otra interpretación, por lo que esa herida sigue afectando nuestro comportamiento hoy en día.

Cuando tenemos una baja autoestima y no nos queremos a nosotros mismos, es muy probable que atraigamos a nuestras vidas a personas que son acordes a esa baja autoestima que tenemos. De esta manera podemos formar pareja con personas que pueden terminar maltratándonos, o podemos quedarnos mucho tiempo en relaciones que no son sanas por miedo a perder a esa persona y quedarnos solos.

También, si no nos queremos a nosotros mismos de una manera sana, podemos sentir un gran vacío interior que necesitamos que otra persona llene dándonos su amor. Nos convertimos en mendigos emocionales, dependemos de las demostraciones de amor de la otra persona para ser felices, pero muchas veces nada es suficiente, ya que el vacío es muy grande. Esto a la larga puede generar muchos conflictos en nuestras relaciones, desde celos hasta continuos reclamos y peleas porque no nos dan lo que nosotros pretendemos, que como vimos anteriormente, a veces nunca nada es suficiente.

Hace falta reconocer primero, si somos una persona con niveles muy bajos de autoestima, para poder buscar ayuda y sanar eso en nosotros mismos. La ayuda se puede encontrar en un terapeuta, como en libros de autoayuda o buscando opciones gratuitas por la web en el caso de no ser posible acceder a una terapia. Solo si tenemos un sano amor por nosotros mismos podemos luego amar sanamente a los demás.

Mi pareja no es la encargada de hacerme feliz

Muchas veces al entrar en una relación ponemos todas las expectativas en que esa persona nos va a hacer felices, de esta manera ponemos nuestra felicidad en manos de otro. Esto se da más que nada en personas que no tienen una sana autoestima, ni tampoco se conocen a sí mismas, nunca iniciaron ninguna terapia ni camino de autoconocimiento como para darse cuenta que poner tu felicidad en algo externo es el peor error que se puede cometer.

Muchas veces pasamos nuestra vida buscando la felicidad, sin saber que la paz y la felicidad se pueden cultivar dentro de nosotros mismos, y que no dependen de las situaciones externas. Pero esto no lo sabemos hacer, por lo que cuando nos enamoramos y sentimos ese gran cambio químico en nuestro cerebro que nos hace sentir tan bien, creemos que por fin encontramos la felicidad, y también pensamos que es a causa de esa persona de la cual nos enamoramos.

Ponemos nuestra felicidad afuera y hacemos responsable al otro de nuestra felicidad, esto es una gran carga para cualquier persona y lo que termina pasando es que cuando el enamoramiento baja y la química segregada por nuestro cerebro ya no es la misma, empezamos a buscar la culpa en el otro. Empezamos a ver todos sus defectos y ahora los magnificamos, porque creemos que algo tuvo que haber hecho o algo tuvo que haber cambiado la otra persona para que ahora yo no me sienta tan feliz como antes. En este punto si no somos conscientes de lo que en realidad sucede terminaremos por destruir la pareja. Para evitar esta dinámica destructiva, debemos reconocer que la fuente de amor y felicidad la podemos encontrar dentro de nosotros, con una sana autoestima y aprendiendo a tener relaciones armoniosas.

La felicidad es un estado interior

La felicidad auténtica y duradera solo es posible si la cultivamos en nuestro interior, si es el resultado del autoconocimiento, del sano amor propio, de la sanación de nuestras heridas y de la intención de estar mejor con nosotros mismos y con el mundo.

Si realmente prestamos atención, vamos a darnos cuenta de que el amor que podemos sentir por una pareja viene de dentro nuestro, que dar amor a alguien produce el mismo placer o más que recibirlo, y que el hecho de dar amor depende de nosotros y de nadie más.

Dentro nuestro hay una gran fuente de felicidad, solo tenemos que trabajar los aspectos de nuestra vida que no nos permiten acceder a ella. Podemos ayudarnos con terapias psicológicas, coaching, libros de autoayuda, libros de filosofía, leyendo o escuchando a personas que estén en el camino del autoconocimiento y la espiritualidad, haciendo nuestro propio trabajo de autoconocimiento, sanación de nuestras heridas del pasado y conectando con nuestro sabio interior.

Hay muchas herramientas que pueden ayudarte a estar mejor contigo mismo, aprender a amarte y a partir de allí tener relaciones mucho más armoniosas. Ya no serás un mendigo emocional, si no que habiendo conectado con tu propia fuente de bienestar, ahora la compartes con otra persona, con la que decides recorrer el camino de la vida.

Cuando comienzas a conocerte, a aceptarte y a amarte a ti mismo, ya no creas ni atraes tanto conflicto a tu vida, porque ya no es necesario, ya no culpas ni te culpas, entiendes mejor los procesos de la vida y entiendes y aceptas de manera más sana a los demás. De esta manera atraes a parejas más conscientes y más amorosas, como así también, te das la posibilidad y tienes la fortaleza para salir de relaciones tóxicas o con personas que te hacen daño. A consecuencia de esta sanación interior tu nivel de felicidad aumenta y puedes conectar con tu propia fuente de amor, la cual trae un gran bienestar en tu vida.

¿Cómo pueden nuestras experiencias pasadas influir en nuestras relaciones?

A veces nuestras heridas pasadas nos enseñan lo que no queremos volver a pasar, y así buscamos evitar repetir esas historias, o a veces por el contrario las repetimos inconscientemente.

Muchas veces las historias que vivimos de niños pueden ser lo mejor que nos pudo haber pasado en la vida, porque de ellas aprendemos mucho y cuando logramos perdonarlas salimos fortalecidos de ellas y a la vez ganamos todo ese aprendizaje. Esto conlleva a que seamos mucho más cuidadosos y amorosos con nuestras propias relaciones futuras y así podemos lograr mantener relaciones saludables, ya que no queremos repetir el sufrimiento del pasado.

También puede suceder que no nos hayamos sentido queridos por nuestros padres y esto nos lleve a buscar ese amor de manera obsesiva en nuestra pareja, creando relaciones de codependencia, celos y muchos conflictos cuando la persona no llega a darnos lo que nosotros pretendemos.

Otras veces podemos tener familias perfectas y eso hace que no tengamos aprendizajes de experiencias dolorosas, y cuando por primera vez tenemos una decepción amorosa nos golpea muy duro, o quizás también podemos sentir culpa por no lograr el matrimonio perfecto que tuvieron nuestros padres.

Otro escenario con el que muchas veces nos encontramos es que, inconscientemente estamos repitiendo la historia de nuestros padres, es como si no pudiéramos evitarlo. Esto generalmente sucede porque la educación, los valores y los hábitos que aprendimos de ellos los tenemos demasiado arraigados y creemos que es la mejor y única manera posible de actuar, aunque estos causen sufrimiento. Generalmente se trata de creencias muy fuertes y rígidas que nunca nos atrevimos a cuestionar, o simplemente no lo hicimos por vivir desde el miedo o la inconsciencia. Cuando vivimos de manera automática e inconsciente y no reflexionamos de manera sabia nuestra historia y nuestras creencias por nosotros mismos, o no buscamos ayuda para hacerlo, solemos crear muchos conflictos y dramas innecesarios a nuestro alrededor.

Algunos Ejemplos

Si tuvimos por ejemplo padres que trabajaban demasiado y que no nos demostraban cariño y sentimos carencia de amor, podemos tratar de buscar ese amor que no tuvimos en nuestra pareja, podemos ser muy celosos o posesivos, ya que si conseguimos ese amor, ahora no queremos perderlo. Otra posibilidad es que podemos tener un comportamiento muy sumiso y hacer cualquier cosa para que la otra persona no nos deje, quizás soportar violencia o humillaciones, ya que el miedo a estar solos y a no sentirnos queridos es más fuerte que nosotros.

Si vivimos una infancia con violencia puede ser que tratemos de hacer todo lo contrario y seamos respetuosos y cariñosos con nuestras parejas, o también puede ser que hayamos aprendido que esa era la forma de dominar a la otra persona e inconscientemente repitamos esa historia. Y necesitamos controlarlas para sentir que no la vamos a perder, ya que perderla nos resultaría demasiado doloroso. En general la gente violenta guarda grandes rencores y odios no sanados en su interior, y lo descarga por lo general con su pareja, cuando no se siente respetado, reconocido o amado como ellos quisieran. Muchas veces no pueden evitarlo, es como una reacción emocional desmedida que termina con dinámicas muy destructivas para ambos miembros de la pareja.

También puede pasar que cuando éramos niños nuestros padres tenían muchas peleas y terminaron por separarse, y eso causó en nosotros mucho dolor. Si nosotros estamos pasando por conflictos de pareja y tenemos hijos, podemos quizás tratar de hacer lo imposible para evitar la separación, porque pensamos que nuestros hijos van a sufrir lo mismo que nosotros. Esto no necesariamente es así, ya que nosotros no somos nuestros padres y seguramente podremos explicarles a nuestros hijos la situación de una mejor manera y buscar ayuda profesional para que la separación se de en el mejor contexto posible, o también podemos buscar ayuda para recomponer la pareja, cosa que no supieron hacer nuestros padres.

En lugar de hacer algo para que la situación mejore o intentar separarnos en buenos términos, lo que hacemos muchas veces es soportar largos años un calvario que nos puede llevar a algo peor, como una enfermedad orgánica, y también perjudica a esos niños porque las peleas pueden continuar en el tiempo, y si se evitan, igualmente ellos perciben un clima de falta de amor en su casa.

Otro ejemplo puede ser que hayamos vivido una situación en donde nuestro padre le era constantemente infiel a nuestra madre y nosotros veíamos en ella su sufrimiento continuo. Esto nos puede llevar a no confiar en los hombres y en no querer tener relaciones de compromiso y de amor, ya que tenemos un miedo muy grande de que nos pase lo mismo, y para evitar el dolor, evito el amor y el compromiso.

La manera en la que nuestros padres nos enseñaron a enfrentar los conflictos influye en nuestra interpretación futura

Los aprendizajes que tuvimos de estas situaciones dependen en gran medida de cómo nuestros padres interpretaron en su mente la situación, como la dramatizaron, que hicieron con ella, y cómo nos la transmitieron.

No es lo mismo haber tenido una madre que fue criada en un ambiente de una educación religiosa estricta, en donde todo era culpa y pecado y en donde toda persona que hiciera algo fuera de las normas de Dios era un ser despreciable y malo, que una madre sin una educación tan estricta. En el primer caso, un error cometido por nuestro padre como puede ser una infidelidad, puede ser juzgada duramente como un pecado imperdonable, y venir acompañada de reacciones de odio y resentimiento de nuestra madre hacia él, situación que causa mucho sufrimiento en los niños. En el segundo caso la situación puede ser vivida de una manera mucho menos dramática y esta madre no transmite a sus hijos odio, ni tanto sufrimiento, sino que admite que las personas pueden cometer errores porque todos estamos en un proceso de aprendizaje y tenemos derecho a ello.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que las situaciones no necesariamente influyen de la misma manera en todas las personas, como dije anteriormente.

Puede ser que una situación dolorosa pueda hacernos reflexionar y tratemos de evitar repetirla y a partir de ello busquemos respuestas que nos lleven a ser mejores personas, cuando por el contrario si no tuvimos experiencias dolorosas puede que nos quebremos emocionalmente ante el primer conflicto que tengamos, o también podemos sentir mucha culpa por nuestros posibles fracasos.

Es muy importante reflexionar sobre nuestro pasado, analizar cómo vivimos e interpretamos las situaciones que nos tocaron vivir y ver si estas experiencias están influenciando negativamente en nuestras relaciones actuales. Si es así, debemos hacer algo con ello, sanarlo y transformarnos en el proceso, ya que de lo contrario lo voy a volcar en mis relaciones.

Dicho esto, tenemos que entender que debemos buscar tener relaciones sanas, pero no juzgarnos a nosotros mismos ni juzgar tanto al otro si nuestra pareja no es lo que nosotros imaginamos que sería. Buscar ayuda si es necesario y tomar las decisiones que creemos que son las mejores para todos, pero sin temor a equivocarnos y sin culpas, ya que realmente no sabemos si eso que nos esta pasando en este momento va a tener consecuencias positivas o negativas en nosotros o nuestros hijos. Como no lo sabemos, lo mejor es hacer lo que consideramos más sano y aprender a estar en paz con dicha decisión y con nosotros mismos.

Aprendemos a sanar nuestras heridas al relacionarnos con los demás

Lo que se puede observar en general, es que toda historia de nuestro pasado que no haya sido sanada y por la cual siga habiendo en nosotros una emoción de injusticia, bronca, ira o una gran tristeza con un juicio añadido; va a volver a repetirse en nuestras vidas.

Esto no es por castigo, si no que es una oportunidad que nos da la vida para volver a pasar por lo mismo y esta vez aprender la lección que esta experiencia nos traía. Esa lección puede ser un aprendizaje para nosotros mismos, ya que hay algo de nuestra personalidad que debemos modificar, o simplemente debemos aprender a dejar ir ciertas emociones negativas que están repercutiendo negativamente en nosotros.

Caso clínico

Una niña tuvo un padre muy autoritario, en su casa para todo había horarios estrictos, estructuras y se hacía todo lo que él decía, porque si no era así, este golpeaba a los hijos y los dejaba sin cenar. El cerebro de esta niña aprendió que para poder sobrevivir en dicho ambiente se tenía que portar bien, se tenía que callar la boca y no podía expresar sus ideas, deseos ni desacuerdos, porque si lo hacía, corría riesgos muy grandes. Por este motivo desarrolló una personalidad muy sumisa, obediente y se acostumbró a ella y hoy esos rasgos de personalidad continúan en ella. Cuando alguien le dice que se describa a sí misma esta persona dice: soy una persona tranquila, muy estructurada, hago las cosas bien y cumplo con mi trabajo. Si su personalidad no está en equilibrio y por ejemplo es demasiado sumisa, va a atraer a su vida al polo opuesto, como por ejemplo, puede que tenga un jefe también muy autoritario, que le haga hacer horas extras y no le pague, que le grite y quizás la maltrate. Esta mujer al haber desarrollado una personalidad sumisa no va a poder hacerse respetar, no va a poder ponerle límites a su jefe hasta que la situación se vuelva insostenible. Puede que esta persona llegue quizás a enfermarse o perder a su pareja por los abusos de horarios del jefe o por el estrés que vive a diario y que repercuten en ella. En ese momento es que esta persona puede tomar dos caminos:

OPCIÓN 1: culpar a su jefe por ser abusivo y poner en él la responsabilidad de haberse enfermado o haber perdido a su pareja y sentirse una víctima de la situación, creer que tuvo mala suerte de que le haya tocado ese jefe y decir que ella siempre fue buena e hizo todo bien. En este caso asume un rol de víctima pasiva y no aprende nada de la situación vivida.

OPCIÓN 2: Puede darse cuenta de que su jefe es una persona abusiva, pero que si ella se hubiera hecho respetar y hubiese podido poner límites desde un comienzo quizás las cosas no hubieran escalado hasta volverse insostenibles. En este caso la persona puede ver que ella tuvo parte de la responsabilidad de lo que pasó, puede analizar y reflexionar que su personalidad está en desequilibrio, que es muy sumisa, que no se ama ni se respeta a sí misma. Puede incluso rastrear de dónde aprendió a ser así y se dará cuenta que fue una solución que le dio su cerebro para que pudiera sobrevivir durante su infancia con un padre muy autoritario, y que esta actitud se volvió automática en ella. Ahora deja de sentirse una víctima y se da cuenta que con toda esta situación aprendió algo, aprendió que su personalidad estaba desequilibrada y que debe hacer algo con ello, ella misma o buscar ayuda. Ahora deja de sentirse víctima y emprende un camino de autoconocimiento y autosanación el cual nunca hubiera sido posible si la vida, energéticamente, nunca le hubiera atraído a su polo opuesto para que ella pudiera aprender de la situación y darse cuenta de las cosas que en sí misma debía trabajar.

¿Qué pasa entonces con el jefe?

Al jefe por su parte no le quitamos ninguna responsabilidad, porque él también evidentemente está en un desequilibrio, en un exceso de autoridad y seguramente debe aprender a respetar a las demás personas, a no creerse más que nadie y a equilibrar su egocentrismo.

Pero si la persona sumisa sigue en ese estado y nunca se anima a enfrentar al jefe y decirle que no está actuando bien con ella, el jefe va a seguir tratándola mal y la situación se perpetúa en el tiempo sin ningún cambio ni aprendizaje para ninguno de los dos. La situación solo puede cambiar cuando alguno de los dos se de cuenta que están actuando en automático y en desequilibrio, como resultado de sus aprendizajes pasados, pero ambos tienen que analizar y reflexionar sobre su comportamiento.

Este ejemplo se puede aplicar de la misma manera a una pareja.

Lo que juzgamos se repite

Además de modificar y equilibrar nuestra manera de expresarnos en el mundo, las experiencias que calificamos como “negativas” también se repiten para que podamos sanar nuestra percepción, nuestros juicios y con ello convertirnos en personas mas evolucionadas y conscientes.

El objetivo del universo o Dios, para quienes les guste usar esa palabra, es que evolucionemos hacia el amor y la comprensión, que vayamos hacia la unidad en lugar de hacia la separación, hacia la sanación, en lugar de hacia el conflicto perpetuo y continuo en el cual pareciera que le gusta vivir a la humanidad.

Existe el dicho: “Es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro”, y esto significa que nos encanta juzgar a los demás, pero no nos gusta ver nuestros propios defectos. Si comenzamos un sincero camino de autoconocimiento y auto observación, nos vamos a dar cuenta de que todos somos seres imperfectos que estamos aprendiendo, que no tenemos idea de como funciona nuestro cerebro-mente y mucho menos nuestras emociones y casi no tenemos control sobre ellas. No nos enseñan estas cosas en la escuela, por lo que hacemos lo que podemos, y así vamos por el mundo, la mayoría de las veces causando y causándonos sufrimientos más o menos evitables, si tuviéramos ciertos conocimientos al respecto.

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Yaş sınırı:
0+
Hacim:
162 s. 4 illüstrasyon
ISBN:
9789878724386
Telif hakkı:
Bookwire
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