Kitabı oku: «Luz que fue sombra»

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Primera edición: abril, 2021

© de la selección y traducción: Abel Murcia y Gerardo Beltrán, 2021

© del prólogo: Abel Murcia y Gerardo Beltrán, 2021

© de los poemas: sus autoras

© Vaso Roto Ediciones, 2021

ESPAÑA

C/ Alcalá 85, 7º izda.

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Grabado de cubierta: Víctor Ramírez

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Printed in Spain - Impreso en España

Imprenta: Kadmos

ISBN: 978-84-123487-6-7

eISBN: 978-84-123487-8-1

BIC: DCQ

Depósito Legal: M-8504-2021

Luz que fue sombra
Diecisiete poetas polacas (1963-1981)

Edición y traducción de Abel Murcia y Gerardo Beltrán


ÍNDICE

Índice

Prólogo

LUZ QUE FUE SOMBRA

MARZANNA BOGUMIŁA KIELAR

W ogrodzie, boso

En el jardín, descalza

[zachód słońca w sierpniu: kropla]

[puesta de sol en agosto: una gota]

[1. cisza przedświtu rozcięta do kości, czekanie]

[1. el silencio del alba rajado hasta los huesos, la espera]

Rękopis

Manuscrito

Telefon

Llamada telefónica

Szadź

Cencellada

Ciemna materia

Materia oscura

[Świetliste świty śmierci]

[Luminosos amaneceres de la muerte]

JOANNA OPAREK

Liczby

Números

Dar

Don

Poletko

Parcela

Ferrari

Ferrari

Kontener

Contenedor

[Złoty pierścionek ślepy pierścionek]

[Sortija de oro sortija ciega]

Rzeka szczęścia

El río de la felicidad

Obrządek

Ritual

JOLANTA STEFKO

Po stronie niczyjej

Del lado de nadie

Pustelnik

Ermitaño

Dziewczynka z Zapałkami

La Pequeña Cerillera

[Miejsce. Gdzie późną]

[Un lugar. Donde bien entrada]

Zamiast rzeczywistości

En lugar de la realidad

Ja nikogo nie lubię oprócz siebie

Yo no quiero a nadie que no sea yo misma

Pełnia

Luna llena

Radość nieżycia

La alegría de no vivir

MARTA ELOY CICHOCKA

ostatnio deszcz

últimamente la lluvia

w plecy

por la espalda

[Całe miasto mam jak na dłoni i kiedy zaciskam pięści]

[Tengo toda la ciudad como en la palma de la mano]

tu i teraz

aquí y ahora

dzień, w którym na moje konto

wpłynęły trzy tysiące dolarów

el día en que me entraron

en la cuenta tres mil dólares

bez słowa

sin una palabra

trzydzieści i cztery

treinta y cuatro

[na zawsze]

[para siempre]

WIOLETTA GRZEGORZEWSKA

Lektorzy

Lectores

Obraz nadchodzi

Una imagen se acerca

Zaginiona

Desaparecida

Duszne rondo

Rondel sofocante

Łuskanie

Desgrane

Niezapominajka

Nomeolvides

List do koleżanki z Chin

Carta a una amiga de China

Języki cząstek

Las lenguas de las partículas

JULIA FIEDORCZUK

[obudziłam się]

[me desperté]

Fotosynteza

Fotosíntesis

Lądy i oceany

Tierras y océanos

Ramię Oriona

El brazo de Orión

Tlen

Oxígeno

Fort-Da

Fort-Da

Psalm 1

Salmo 1

Psalm 2

Salmo 2

JUSTYNA BARGIELSKA

Przekład

Traducción

Piękna młynarka

La bella molinera

Przygoda

Aventura

Na pasku

En la cinta

Selfie na tle rzepaku

Selfi con fondo de colza

Nudelman

Nudelman

Trauma o piesku

Trauma por un perro

E. & E.

E. & E.

KLARA NOWAKOWSKA

Brama

Portal

Siódmy kontynent

Séptimo continente

Formuła

Fórmula

Osiem wierszy

Ocho poemas

Ogród

Jardín

Klucz

Formación en v

Proporcje

Proporciones

Święto

Festividad

URSZULA ZAJĄCZKOWSKA

dziedzictwo

herencia

Warszawa – Wola

Varsovia – Barrio de Wola

kościół. deszcz

iglesia. lluvia

C2H5OH Newton

C2H5OH Newton

Ariadna

Ariadna

muchy

moscas

stany skupienia

estados de agregación

ewolucje-rewolucje

evoluciones-revoluciones

JOANNA MUELLER

Patetica ars poetica

Patetica ars poetica

czyli zawsze cytat

es decir siempre una cita

znikopis

pizarra mágica

to nie tak jak myślisz, siostro

no es lo que estás pensando, hermana

ostatni. thriller mistyczny

último. thriller místico

artemizje

artemisias

Myto

Peaje

są bardziej uduchowione od?

¿son ellas más espirituales que?

BIANKA ROLANDO

Pieśń dwudziesta ósma. Wada wzroku się powiększa

Canto vigésimo octavo. El defecto de la vista aumenta

Ostatnia czynna Centrala

Última central abierta

Diamondsdiggers (5)

Diamondsdiggers (5)

barad (grad)

barad (granizo)

Lutnia (Sheliak)

Lira (Sheliak)

Warkocz Bereniki

La Cabellera de Berenice

Przejazd techniczny

Recorrido de prueba

Le Flambé

Le Flambé

AGNIESZKA WOLNY-HAMKAŁO

gniazdo

nido

snu

del sueño

only lovers left alive

only lovers left alive

ty też możesz

tú también puedes

Kaspar Hauser śpiewa

Kaspar Hauser canta

kurier

mensajero

gdybym patrzyła dość długo

si mirara durante el tiempo suficiente

polityka

política

RENATA SENKTAS

Przejście

Transición

W domu

En casa

Wiersz

Poema

Lecąc

Volando

Po prostu

Simplemente

Errata

Errata

Mniej więcej

Más o menos

Clarity

Clarity

MARTA PODGÓRNIK

rocznik

quinta

Ganar La Batalla

Ganar La Batalla

Ostatni zdrowi ludzie

La última gente sana

Transakcja

Transacción

Oksymoron

Oxímoron

Śpij dobrze

Que duermas bien

Gdy na początku jest słowo, niech stanie się cisza

Si al principio es la palabra, que se haga el silencio

[kochali cię profesorowie]

[te amaron profesores]

KRYSTYNA DĄBROWSKA

Biuro podróży

Agencia de viajes

[Jesteśmy słownikiem. Nasze języki]

[Somos un diccionario. Nuestras lenguas]

Miasto umarłych

La ciudad de los muertos

[Nie umiem mówić my, chyba że my]

[No sé decir nosotros, a menos que nosotros]

Matka i córka

Madre e hija

[Skąd mam spojrzeć, żeby cię zobaczyć?]

[¿Desde dónde he de mirar para verte?]

Kalendarz

Calendario

Bajka o jeżach

Fábula de los erizos

MAGDALENA BIELSKA

[Święto zmarłych, wczesny wieczór]

[Día de muertos, primeras horas de la tarde]

[To zdarza się czasem]

[Es algo que ocurre a veces]

[Zasnąć tu? w tym nieprzytulnym pokoju]

[¿Quedarse dormido aquí? en esta inhóspita habitación]

[W nocy podwójny, terkoczący dźwięk]

[En la noche, un sonido doble, martilleante]

Światy stworzone

Mundos creados

Kosmos

Cosmos

[Psy wbiegają w spienione morze]

[Los perros corren a meterse en el mar lleno de espuma]

Przyjaciółki

Amigas

BARBARA KLICKA

Kochany

Querido

Wielkanoc

Pascua

Cold wave

Cold wave

Zator

Trombo

Karb

Incisión

Naddatki

Lo sobrante

Bądź nie bądź

Sé no seas

Migracje

Migraciones

Sobre las autoras

entre las sombras

reflejos de una luz

que nos asombra

[am]

Se diría que del peso e importancia que tiene la poesía en lengua polaca no hay que convencer a ningún lector. Podría parecer que bastan por sí solos nombres como el de los poetas Czesław Miłosz y Wisława Szymborska, premios Nobel de Literatura ambos, para justificar esa afirmación. Y si no fuera así, acudirían a reforzar esa idea el sinfín de artículos, tanto en polaco como en otras lenguas, que nos remiten a ese lugar común: la poesía polaca tiene un peso extraordinario en el mundo. Es posible incluso que, llevados por la inercia y apoyándonos quizá en exceso en el segundo de los nombres, pudiéramos también defender el peso que tiene en esa poesía la poesía escrita por mujeres. Una mirada «cuantitativa» más cuidadosa al panorama de la poesía polaca en su entorno natural, en Polonia, ejemplificada en un par de antologías de los últimos años, no exentas de polémica, quizá permita arrojar cierta luz. Sólo quizá. Más allá de la palabra. Antología de poemas 1976-2006, editada por el poeta Tadeusz Dąbrowski y publicada en 2006, recoge poemas de 128 poetas, 19 de ellas mujeres. Poetas para el nuevo siglo, antología de 21 poetas editada por el poeta Roman Honet, publicada apenas cuatro años más tarde, en 2010, ofrece una imagen diferente. De los 21 poetas, 10 son mujeres. Sin intentar convertir esos dos ejemplos en otra cosa que dos elecciones personales de los responsables de las ediciones de ambas obras, no necesariamente centrados en cuestiones de género, resulta difícil no enmarcarlas en un debate que tiene otras muchas manifestaciones y que se remonta a tiempo atrás. Valga la pena aquí dar otro ejemplo en el que quizá el lector español pueda entrever ecos familiares. En marzo de 2014, Andrzej Franaszek, destacado crítico literario, profesor universitario, escritor, biógrafo (Miłosz, Herbert), publicaba en uno de los periódicos de mayor tirada del país un artículo –«¿Por qué a nadie le gusta la nueva poesía?»– sobre el estado actual de la poesía polaca, que dio inicio a un enconado e inesperado debate. ¿En torno a qué? No exactamente a las características de la poesía polaca en la actualidad sobre las que gira el artículo, sino a uno que cobra presencia de forma indirecta y que a algunas personas podría parecerles tangencial: la no mención en todo el texto de ninguna poeta polaca. Entre las voces que tomaron la palabra, la de la poeta Julia Fiedorczuk, profesora universitaria, traductora, crítica literaria, que publicaría una semana más tarde en ese mismo periódico una encendida defensa de la poesía escrita por mujeres: «Y las poetas ¿dónde?».

Todo parece indicar que los ecos de esas «tensiones» empiezan a tener una presencia cada vez mayor y ello en distintos ámbitos, incluido el universitario, como muestra la publicación en 2018 de los dos volúmenes (n.º 32 y 33) de Estudios de Filología Polaca de Poznań (No)descritas. Poetas polacas de los siglos XX y XXI, en las primeras páginas de cuya «Introducción» Joanna Grądziel-Wójcik afirmaba:

Las antologías y las síntesis histórico-literarias asentaron el punto de vista masculino durante décadas sucesivas, apenas si tuvieron en cuenta la poesía de las mujeres y sólo algunas de ellas lograron pasar a un primer plano. Si observamos el mapa actual de la literatura polaca desde la perspectiva de la presencia de escritoras, especialmente de poetas, las conclusiones no serán demasiado optimistas. Si nos basamos sólo en libros de texto, síntesis históricas y literarias y antologías, apenas algunas de ellas tendrían acceso al canon: Maria Pawlikowska-Jasnorzewska, Julia Hartwig, Wisława Szymborska, Halina Poświatowska, Ewa Lipska y, en los últimos años, probablemente también Urszula Kozioł y Krystyna Miłobędzka, cuyas obras son cada vez más notorias y valoradas. Desde la década de los años noventa del siglo XX, se puede apreciar en Polonia tanto el fortalecimiento de la posición de la creación escrita por mujeres como el aumento de textos dedicados a la misma, lo que va acompañado de numerosas discusiones, entre otras, sobre la literatura femenina y su lugar en la reflexión y en el canon histórico-literario. Los estudios sobre la escritura polaca de mujeres se caracterizan por un desequilibrio peculiar: la investigación se centra más en la actividad de la prosa, lo que da lugar a numerosos enfoques monográficos y de síntesis, y la poesía como objeto de interés parece estar en minoría. Si bien es cierto que se crean obras centradas en autores individuales, la lista de nombres es limitada y, al mismo tiempo, son pocos los intentos de enfoques integrales que confronten los lenguajes poéticos de las escritoras y que también permitan comparar sus obras e indicar conexiones y líneas de desarrollo […]. Actualmente aparece un número cada vez mayor de publicaciones que devuelven o introducen a las autoras en el circuito lector […].

La aparición de esos diferentes lugares de debate, de reflexión, puertas de acceso al espacio visible abierto y compartido de la literatura, se ve acompañada paralelamente de nuevas antologías en estos últimos tiempos, entre las cuales resultan particularmente importantes, a nuestros efectos, Solistas (2009) y Con trenzas (2016) dedicadas ambas exclusivamente a la poesía escrita por mujeres.

Que Szymborska estaba lejos de ser la única poeta polaca conocida y apreciada en su país era algo imaginable. Citemos, a modo de ejemplo, algunas que, siendo como son conocidas ampliamente por los lectores polacos –sin olvidar, claro está, que estamos hablando de poesía–, es poco probable que lo sean del lector en lengua española y ello a pesar de que todas hayan sido traducidas en menor o mayor medida a nuestra lengua: Ewa Lipska, Julia Hartwig, Zuzanna Ginczanka, Urszula Koziol, Anna Kamieńska, Halina Poświatowska, Kazimiera Zawistowska, Maria Komornicka, Kazimiera Iłłakowiczówna, Maria Jasnorzewska-Pawlikowska, Krystyna Miłobędzka, Anna Świrszczyńska, Maria Konopnicka.

Llegados a este punto, y antes de ver cuál es la situación de la poesía polaca en el mundo de habla hispana, subrayemos que nos movemos en el ámbito de una lengua –la lengua española– y no en el ámbito específico de alguno de los diferentes países de habla hispana, ya que entendemos que en el caso de la poesía existe una gran «permeabilidad» editorial o de publicación –editoriales, revistas, blogs, páginas web, etc.– que va más allá de las fronteras geográficas.

Nos servirá de punto de partida una afirmación que Ilona Narębska hacía en el libro Literatura polaca en España (1939-1975): autores, editores, traductores (2015; basado en su tesis doctoral, defendida en la Universidad de Alicante en 2011: Panorama histórico de las traducciones de la literatura polaca publicadas en España de 1939 a 1975):

El género preferencial para los editores españoles ha sido la novela, hecho que contrasta, como han indicado algunos historiadores (por ejemplo Piradoff, 1985), con la indiferencia más absoluta ante la lírica polaca. Tal vez un estudio sobre la presencia de la literatura polaca en la prensa española aportara datos que permitieran ver este asunto desde una perspectiva diferente. Mientras tanto, basándome en las ediciones con formato de libro entre los años 1939-1975, puedo afirmar que durante este periodo no se dio a conocer en España a ningún poeta polaco, posiblemente como consecuencia de la hegemonía del género narrativo en la sociedad española del momento.

Las cosas eran algo diferentes, aunque no mucho, si miramos más allá del ámbito estrictamente español y pasamos al del conjunto de la lengua española. De ello, da buena fe la tesis de doctorado de Gerardo Beltrán, defendida más de diez años antes, en 1998, en la Universidad de Varsovia (Las traducciones de la poesía polaca del siglo XX al español: aspectos de teoría y práctica de la traducción), y en la que se presentan los resultados de una minuciosa búsqueda –a pesar de todo incompleta, como señala el propio Beltrán, dada la dificultad de acceso a las fuentes en los diversos países de habla hispana–. La situación hasta 1998, sería pues a grandes rasgos la siguiente:

Por nuestra parte, para toda el área de la lengua española, hemos registrado la publicación de más de 2000 traducciones de poemas de 119 autores durante los últimos 68 años […].

Tomando en cuenta que las primeras traducciones de la poesía polaca del siglo XX datan de 1929 (las de Peiper), podemos hablar de 68 años de traducción. […] publicaciones de ocho países: 49 son mexicanas, 15 españolas, 4 cubanas, 3 polacas, 1 uruguaya, 1 nicaragüense, 1 colombiana y 1 argentina; 11 son libros de un solo autor, 4 antologías de la poesía polaca, 11 son suplementos de revistas dedicados a uno o varios poetas (o a Polonia en general), antologías generales en las que aparece algún poeta polaco, plaquettes, trípticos u otros materiales, 36 son números de revistas y 16 de periódicos.

Años más tarde, otra tesis doctoral, de carácter algo diferente ésta y defendida en la Universidad de Barcelona, en cierta medida complementaria de las dos anteriores, La poesía polaca después de 1968: entre lo histórico y lo universal de Manuel Bellmunt, nos ofrece no sólo una antología de cuarenta y seis poetas (cuatro de ellas mujeres), sino también reflexiones como la siguiente:

[Esta antología] En primer lugar brinda un corpus literario suficiente para poder emitir un juicio fundamentado sobre la poesía polaca contemporánea, en particular sobre el período 1968-2003; y en segundo, pretende contribuir al número de traducciones de poesía existentes en lengua española. Como ya comentamos en la introducción, éste ha aumentado considerablemente en las últimas décadas. Sin embargo, cuando se trata de autores contemporáneos, nos encontramos con que su número disminuye considerablemente. Aunque la reciente publicación de Poesía a contragolpe, en el año 2012, una antología poética a cargo de los investigadores y traductores Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré, centrada en autores polacos nacidos entre 1960 y 1980, ha paliado en gran medida este vacío, sigue habiendo un déficit importante de obras. Por lo tanto, nos sentimos en el deber de contribuir al aumento de ese corpus poético.

Se trata de tres estudios que nos presentan diferentes catas temporales, las cuales nos permiten ver qué posibilidades tenían apenas hace unos años los lectores en español de aproximarse a la poesía polaca; una situación, en permanente cambio, que a fecha de hoy ofrecería una imagen algo diferente, y prueba de ello podrían ser las publicaciones, menores o mayores, de carácter antológico que existen hoy en nuestra lengua, entre ellas:

Revista Alfar, «La nueva poesía polaca», Uruguay, 1929; Juan Rejano, Poemas de la Nueva Polonia, México 1953; Páginas polacas: antología de prosistas y poetas contemporáneos, México, 1955; número especial de Unión, Cuba 1970; Krystyna Rodowska, Poesía Polaca Contemporánea, Iwaszkiewicz, Przyboś, Różewicz, Herbert, Szymborska, Grochowiak y Białoszewski, México, 1978; Bogdan Piotrowski, Infierno poético de Polonia: antología de 27 poetas contemporáneos 1942-1981, Colombia, 1982; Marietta Suárez Recio, ed., Poesía polaca. Antología, Cuba, 1984; Antonio Beneyto, Krystyna Rodowska 16 poetas polacos, España, 1998; Fernando Presa González, Antología de poesía polaca, España, 2006; Mauricio Barrientos, Maciej Ziętara, 101 [poemas de 6 poetas polacos contemporáneos], Chile, 2008; Abel Murcia, Gerardo Beltrán, Xavier Farré, Poesía a contragolpe: antología de poesía polaca contemporánea: (autores nacidos entre 1960 y 1980), España, 2012; Fernando Presa, Poesía polaca del Romanticismo, España, 2014; Joëlle Guatelli-Tedeschi, Julia Nawrot, Marcin Sosiński, eds., El cerezo crece… Una generación consolidada: cinco poetas cracovianos tras la caída del muro de Berlín, España, 2015; Marta Eloy Cichocka, «Las nietas de Szymborska. Selección de poetas polacas contemporáneas», en Aérea. Revista hispanoamericana de poesía, Chile, 2020.

Excepto la más reciente de estas aportaciones, dedicada exclusivamente a la poesía escrita por mujeres, en el resto de los casos la presencia de las mismas es francamente dispareja, desde una ausencia absoluta a una presencia más o menos significativa, pasando por la meramente testimonial.

Luz que fue sombra. Diecisiete poetas polacas (1963-1981) recoge la poesía de diecisiete poetas nacidas en la segunda mitad del siglo XX, entre 1963 y 1981, en un periodo de dieciocho años –a modo de mayoría de edad colectiva–, autoras que publicaron sus primeros poemarios entre 1992 –Marzanna Kielar– y 2014 –Urszula Zajączkowska–. ¿Podrían ser muchas más? ¿Otras? Sí, claro que sí. Quizá en otro marco. ¿Podría comprender un espacio de tiempo mayor? ¿Distinto? También. Sea como fuere, se trata de una aportación al conocimiento de una poesía cuyo peso específico en la historia de la literatura universal está fuera de discusión. Esta antología de poesía recoge, como cualquier otra antología, apenas una pequeña serie de fotogramas de un cortometraje o de un largometraje de menor o mayor duración. Una serie de fotogramas que en la mesa de montaje de los antólogos cobrará forma final, pero que en diferentes momentos del proceso ha supuesto desestimar otras tomas por los más diversos motivos. Si eso es algo que sucede con una antología en lengua original, tanto más es así con una antología de poesía traducida a una lengua distinta donde, entre otras muchas cosas, quizá no haya que perder de vista, además de todos esos motivos, tanto la existencia de traducciones previas de poemas de las voces recogidas en la antología como motivos relacionados con la mayor o menor traducibilidad –sin entrar en mayores detalles sobre ese concepto– de los diferentes textos. En la presente antología hay que añadir además un marco previo: la serie editorial en la que aparece este libro, una serie que presenta en diferentes volúmenes a diecisiete poetas contemporáneas de distintos países. Nos encontramos, de esta manera, con cuatro factores más a tener en cuenta en nuestro montaje final: el número de poetas –diecisiete–, la individualización del género –mujeres– y el eje espaciotemporal –el siglo XXI, Polonia–. La propia metodología de trabajo y la existencia de dos antólogos serían dos aspectos también a tomar en cuenta. Todas esas variables podrían, sin duda, dar antologías diferentes, y cualquier cambio en las variables tanto más.

Toda antología de poesía dialoga con otras antologías previas y con diferentes poemarios de los que se alimenta y de los que no se alimenta, con páginas en distintas revistas literarias e incluso con trabajos de investigación realizados en universidades, en centros de estudios, etc. Toda antología de poesía traducida se inserta en una red de interdependencias que contribuye a profundizar en el conocimiento del universo al que remite.

De esa manera, como hemos visto, la antología Luz que fue sombra. Diecisiete poetas polacas (1963-1981) se suma, no sólo a la labor realizada por diferentes revistas, como aquella lejana Alfar uruguaya que ya en 1929 publicara los poemas de algunas de las voces de la vanguardia polaca, sino también a la realizada por revistas como las españolas Cuadernos Hispanoamericanos, Quimera, Turia, Sibila, las mexicanas Plural, Vuelta, Nexos, P. D. Posdata, la chilena Aérea. Revista Hispanoamericana de poesía, por citar algunas, que han dedicado en algún momento páginas o monográficos tanto a la poesía polaca en general como a algunos poetas polacos en particular.

Varias de las poetas recogidas en esta antología –Marzanna Bogumila Kielar, Jolanta Stefko, Marta Eloy Cichocka, Julia Fiedorczuk, Agnieszka Wolny-Hamkało, Renata Senktas, Magdalena Bielska– han sido ya traducidas con anterioridad a nuestra lengua, publicadas en revistas, en festivales de poesía, algunas cuentan con poemarios enteros traducidos, como sería el caso de Marta Eloy Cichocka o de Julia Fiedorczuk, otras aparecen aquí traducidas por primera vez a nuestra lengua. Son poetas que tienen todas ellas al menos dos poemarios publicados, poetas la gran mayoría nacidas en la década de los setenta, dos de la década de los sesenta y dos de la década de los ochenta, muchas de ellas críticas literarias, profesoras universitarias, investigadoras, etc.

Ewelina Izabela Wejbert-Wąsiewicz, en Annales Universitatis Mariae Curie-Skłodowska, en su artículo «El feminismo en la literatura polaca escrita por mujeres» (2017), repetía una idea recogida ya anteriormente por I. Smolka (1997) y A. Legeżyńska: «la historia de la poesía contemporánea escrita por mujeres en Polonia sigue a la espera de un profundo estudio». En ese mismo trabajo, unas líneas más abajo afirmaría que «lo que comparten las poetas de las diferentes generaciones es el carácter autobiográfico de su obra, el lirismo, la primacía de lo cotidiano y las experiencias psíquicas de las mujeres».

Marian Stala, catedrático de literatura de la Universidad Jaguellónica de Cracovia, en el artículo «Un intento de libertad práctica», publicado en mayo de 1998, en el monográfico «La Cultura de la III República» del magacín cultural de la prestigiosa revista Tygodnik Powszechny, hacía unas consideraciones sobre aspectos fundamentales que diferenciaban la poesía de los años setenta de la poesía de finales de los ochenta y de la década de los noventa, década esta última en la que se publicaron los primeros poemarios escritos por muchas de las poetas recogidas en la presente antología:

En 1978, la libertad era un valor fundamental y, al mismo tiempo, en peligro, difícil de alcanzar, requiriendo un esfuerzo especial y coraje; por tanto, el término «poesía de la libertad» fue el mayor elogio; por eso el mito de la libertad moldeó con tanta fuerza la vida espiritual de esa época. A finales de los ochenta, lo que era un mito se convirtió en un elemento de la experiencia cotidiana y, por tanto, también cambió su significado e influencia en la conciencia individual y colectiva.

En resumen: el punto de partida de la poesía de los noventa, su fundamento tácitamente asumido, es una experiencia concreta de la libertad de expresión y de acción. Por lo tanto, esta poesía puede verse como un intento especial de practicar la libertad o, de otra forma, como un intento de libertad práctica…

Las consecuencias de ese intento fueron las primeras en ser escuchadas en la obra (y en el comportamiento público) de los debutantes de finales de los ochenta y noventa. Borrar el pasado, cuestionar la jerarquía, ir más allá de los tabúes, demostrar la singularidad eran acciones obvias para ellos, que confirmaban la presencia y la accesibilidad de la libertad. Sin embargo, la alegre celebración de la independencia no duró mucho; ni la poesía joven ni la poesía tout court se detuvieron en una etapa de anarquismo despreocupado…

Lo que sucedió después, lo que sigue sucediendo ante nuestros ojos, resulta difícil de analizar; tal vez fue el descubrimiento de que la libertad diaria era ambigua y difícil; en cualquier caso, más difícil que el mito de la libertad que los poetas y los lectores de poesía han venido alimentando durante décadas… Sea como sea, hay una correlación bastante nítida (que no significa clara y fácil de explicar) entre una decepción gradual por la libertad y el tono que desde hace unos años se puede ver en la poesía polaca.

Este tono, que conecta inesperadamente a poetas de diferentes generaciones, es un tono oscuro; oculta un encuentro con el caos, la decadencia, la desesperación, la nada…, mostrados desde la perspectiva de aquellos que han llegado a aceptar la oscuridad y también de aquellos que intentan enfrentarse a ella.

Siendo como son estas palabras una valoración general sobre la realidad poética de ese momento, podrían encontrar desarrollo posterior, en el ámbito que nos ocupa, en lo manifestado más de diez años después, en 2013, por Leokadia Hull, de la Universidad de Warmia, y Mazuria de Olsztyn, que en el artículo «Junto al canon. La poesía escrita por mujeres en el marco de la literatura posterior a 1945» decía de la antología de poesía de mujeres Solistas:

Su publicación se convirtió en un importante acontecimiento no sólo artístico. El libro alcanzó un gran eco, fue magníficamente promocionado y se convirtió probablemente en el manifiesto más destacado de la presencia de las poetas jóvenes en el mapa literario de las últimas dos décadas. Las editoras del volumen [entre las que se encuentra una de las poetas de nuestra antología, Joanna Mueller] le dieron el significativo título de Solistas. Solistas que no conforman, porque no quieren hacerlo, un coro. Subrayan que, si algo las une, se trata de «la soledad, la autonomía y el culto de la singularidad»; y añaden, no sin cierto retintín dirigido a «la poesía escrita por hombres», que las poetas «no se agrupan en clubs de adoradores como los poetas, por lo que no necesitan citarse mutuamente, escribirse epígrafes o dedicatorias como sucede a menudo en la poesía escrita por hombres. No se dan palmaditas en la espalda en sus poemas […].

Rara vez participan en las disputas artísticas, no intentan encontrarse en el marco de los postulados programáticos de las sucesivas generaciones, o posicionarse a favor de alguna de las partes […]. Rara vez caen en modas poéticas, más bien se marcan su propio camino.

Para acabar concluyendo:

Se podría llegar a emitir un juicio arriesgado: la presencia de la poesía escrita por mujeres altera la linealidad generacional en la historia de la poesía, lo cual tiene que ver con el tratamiento histórico literario y también con la recepción de los lectores de su obra.

No puede tampoco extrañar en el contexto de la situación aquí presentada que en las líneas finales del magnífico prólogo –texto imprescindible para tener una idea de conjunto de la poesía polaca del siglo XX– del, sin duda, mayor conocedor de poesía polaca, de literatura polaca, en el ámbito hispánico, Xavier Farré, que precedía a la antología Poesía a contragolpe. Antología de poesía contemporánea (autores nacidos entre 1960 y 1980), publicada por Prensas Universitarias de Zaragoza en 2012, éste afirmara:

Es interesante también destacar la aparición de voces femeninas de gran calidad, retomando la línea de grandes poetas que ha tenido a lo largo del siglo XX la poesía polaca.

Luz que fue sombra. Diecisiete poetas polacas (1963-1981) es una pequeña contribución al mayor conocimiento de algunas de esas voces. De diecisiete de esas voces. Singulares. Individuales. Una contribución que establece un diálogo en tiempo presente con antologías aparecidas en los últimos años en el contexto polaco (Solistas, Con trenzas), pero también con antologías en otras lenguas, como sería el caso de la estadounidense Scattering the Dark: An Anthology of Polish Women Poets, que reúne poemas de treinta y una poetas polacas.

Son ocho los poemas que hemos escogido para cada una de las diecisiete poetas, poemas que hemos intentado –en la medida de lo posible, aunque no en todos los casos lo hemos conseguido– que aparecieran por primera vez en español y que procedieran de diferentes poemarios, dando así una imagen panorámica de la obra de las diferentes autoras. Esa imagen es la que debería permitir a los lectores aproximarse a la poesía de unas poetas que, huyendo como huyen de las etiquetas, suenan con voz propia en el panorama de la poesía polaca actual.


Esta antología ha sido posible gracias en primer lugar, claro está, a la generosidad de las diecisiete autoras, pero también a una de ellas en particular, Julia Fiedorczuk, que, antes incluso de que empezáramos a trabajar en la selección de las poetas, compartió con nosotros consideraciones sobre la poesía polaca escrita por mujeres que en alguna medida han contribuido a que éste y no otro fuera el libro que llegase a manos del lector. La versión definitiva de los poemas en español ha contado con el asesoramiento y los acertados consejos de Katarzyna Mołoniewicz, los cuales nos han permitido con toda seguridad alcanzar una mejor comprensión de los textos originales y, por lo tanto, hilar mucho más fino en las versiones finales de los poemas en español. A todas ellas, nuestro más sincero agradecimiento.

Varsovia, octubre de 2020

LUZ QUE FUE SOMBRA
MARZANNA BOGUMIŁA KIELAR

W ogrodzie, boso

strącam mrówkę ze stopy

i patrzę, co zrobi z darowanym życiem,

z tą swoją kroplą czasu.

W żółtym świetle ścieżki, jak dogania inne,

zabijające właśnie jakiegoś owada, ruchliwe, żarłoczne.

Nieświadoma mojego, przez mgnienie, wahania.

Przy gorącym kamieniu, w ulewie słońca, ciężkich owoców

tyle tylko widzisz oko podobno przenikliwe,

ślepe oko poety:

tylko ten drapieżny kwiat o pięknej greckiej nazwie

/thanatos/, jak otwiera się i zamyka.

I nie możesz tego pojąć ani sprawdzić w żaden żywy

sposób. Tego, co tobie też będzie raz na zawsze dane;

niemal czarne, słodkie

zerwane wiśnie krwawią w mojej dłoni

En el jardín, descalza

me sacudo una hormiga del pie

y miro qué hace con la vida que le ha sido regalada

con esa gota de tiempo suya.

Cómo en la amarilla luz del sendero alcanza a otras

que andan agitadas, voraces, matando a un insecto en ese instante.

No consciente de mi momentánea indecisión.

Junto a una piedra ardiente, bajo una lluvia de sol y de pesados frutos

apenas si ves

–ojo al parecer penetrante, ciego ojo de poeta–

sólo cómo esa flor depredadora con un bello nombre griego

/thanatos/ se abre y se cierra.

Y no puedes ni comprenderlo ni comprobarlo de ninguna forma

viva. Eso que a ti también te será dado una vez para siempre;

guindas arrancadas del árbol, casi negras,

dulces, sangran en mi mano

zachód słońca w sierpniu: kropla

ożywia noc

koniuszkiem języka dotknąć

tej wilgoci

puesta de sol en agosto: una gota

aviva la noche

tocar con la punta de la lengua

esa humedad

De Sacra conversazione (Suwalskie Towarzystwo Kultury, 1992).

1.

cisza przedświtu rozcięta do kości, czekanie,

aż wróci chociaż wiatr i chmury zbiorą sadzę,

[szczelinami

nawieje światła;

aż błyśnie, choćby łyżeczka oparta o spodek, rozrzucone

papiery, pościel. I zajmie się suchym ogniem

wygasłe drewno odsłoniętych rzeczy

2.

podarte na pasy światło podtrzymuje drzewa, dymią

trzewia wody; świta. Słońce jest ledwie szparą

w żeliwnej kadzi z ogniem –

1.

el silencio del alba rajado hasta los huesos, la espera

a que vuelva al menos el viento y las nubes recojan el hollín,

[a que entre la luz

por las ranuras;

a que brille al menos la cucharilla apoyada en el plato, los papeles

desperdigados, las sábanas. Y que prenda el fuego seco

en la madera extinta de las cosas desveladas

2.

la luz hecha tiras sostiene los árboles, humean

las vísceras del agua; amanece. El sol es apenas una grieta

en una caldera de hierro con fuego –

Rękopis

torfowisko jesieni - coraz krótszy oddech topoli, olsz

szarych; karłowacieje światło, blade bonsai,

wczepione w nurt południa;

wiatr trąca tlejący susz,

drobnicę liści zawieruszonych w rulonie

metalowej siatki, jakby, bezgłośnie, składał słowa

obcego języka, wyczuwając

zgrubienia nerwów, wydrążone sylaby

pod szronem

Manuscrito

turbal del otoño, cada vez más corto el aliento de los álamos, de los alisos

grises; se hace enana la luz, pálido bonsái,

injertado en la corriente del sur;

el viento tambalea las ramas secas,

la minucia de las hojas extraviadas en un rollo

de tela metálica, como si en silencio compusiera palabras

de una lengua extranjera, percibiendo

el grosor de los nervios, las sílabas horadadas

bajo la escarcha

Telefon

paliłeś suche gałęzie w ognisku, i chwasty –

słyszałam szelest ognia w słuchawce, twój gwizd, gdy psy

znowu dobrały się do kretowisk, tam, gdzie wczoraj

wybieraliśmy śliwki z wybujałej trawy;

robił się wieczór – wiatr wdmuchiwał oddech

w jego szczenięcy pysk.

Lepkie węgierki – jedliśmy je na kolację;

przeglądałam książkę o wodnych ogrodach, fotografie

błotnych roślin – chciałam zapamiętać ich nazwy: knieć,

turzyce, rdestnica pływająca –

gdy nagle powiedziałeś: «chciałbym umrzeć

przed tobą».

W twoim domu na wsi, wczoraj, patrzyłam jak zasypiasz

czytając – sen jak fala spływowa

obszywał wiosło ciała.

Wyjęłam ci książkę z rąk, zgasiłam światło.

Żebro nocy

świeciło w gałęziach

Llamada telefónica

quemabas ramas secas y arbustos en una hoguera,

pude oír el crepitar del fuego en el auricular, tu silbido cuando los perros

volvieron a arremeter contra las toperas, ahí donde ayer

sacábamos ciruelas de entre la hierba crecida;

se hacía de noche, el viento insuflaba aliento

en su hocico de cachorro.

Pegajosas ciruelas negras, nos las comimos para cenar;

estuve hojeando un libro sobre los jardines flotantes, fotografías

de plantas acuáticas. Quería memorizar sus nombres: carex,

calta palustre, espiga de agua,

cuando de repente dijiste: «me gustaría morirme

antes que tú».

En tu casa de campo, ayer, estuve mirando cómo te quedabas dormido

mientras leías, el sueño como una ola menguante

iba ciñéndose alrededor del remo del cuerpo.

Te quité el libro de las manos, apagué la luz.

La costilla de la noche

brillaba entre las ramas.

De Materia prima (Obserwator, 1999).

Szadź

Miłość nie ma już ust, ma tylko nasze usta.

I słowa jak suchy szeleszczący wiatr w zamarzającym ogrodzie.

Jak przechłodzone, pędzone wiatrem kropelki mgły

krzepną na antenach i słupach telegraficznych,

na odsłoniętej powierzchni

naszych nierównych serc, gdy fala nocy

każdym napinanym mięśniem, najpłytszym załomem

zdradza siłę nieobjętej ciemności.

Cencellada

El amor ya no tiene labios, sólo tiene nuestros labios.

Y palabras como un viento sibilante y seco en un jardín que se congela.

Como esas pequeñas gotas de niebla enfriadas y arrastradas por el viento

se solidifican en las antenas y en los postes del telégrafo,

en los espacios abiertos

de nuestros desiguales corazones cuando la ola de la noche

con todos sus músculos tensos, con el más superficial de sus pliegues

muestra la fuerza de una oscuridad inabarcable.

De Monodia (Znak, 2006).

Ciemna materia

Ułożona w pajęcze nici przechodzi przez nasze ciała, niewidoczne

stamtąd. Przenika kamienną formację miasta, niebo

w zimowym bezruchu, rozświetlające

grudniowe godziny, kiedy wybierasz mnie jak zimowy miód

z plastra pościeli.

Jej ukryta sieć, w której rozbłyskują galaktyki

jest jak szkielet bezlistnego klonu, gdzie zmrożone szronem

odbijają słońce

kuliste gniazda srok

Materia oscura

Dispuesta en hilos de araña traspasa nuestros cuerpos, invisibles

desde allí. Penetra la pétrea formación de la ciudad, el cielo

en la inmovilidad invernal, ilumina

las horas de diciembre en las que me extraes como miel de invierno

del panal de la sábana.

Su red escondida en la que resplandecen las galaxias

es como el esqueleto de un arce sin hojas en el que escarchados

reflejan el sol

esféricos nidos de urracas

Świetliste świty śmierci,

kiedyś umierało się w domach.

Był czas, żeby oswoić się z umieraniem,

trochę z nim pracować, zaczynając wcześniej

od czegoś niewielkiego – bólu pleców

albo zerwanego ścięgna.

Ciało po trochu odwiązuje się od życia.

Rozgląda się, jakby przystanęło na granicy dwóch państw,

pytając: «Do którego z nich należy ta ziemia?»

Ma trochę czasu, zanim weźmie je na barki potężna

[martwa fala

nieosłoniętej nocy.

Zanim nastaną świty bez blasku

w ciszy opustoszałego świata, gdzie nie ma wysp

ani mielizn i samotność

jest już zupełna

Luminosos amaneceres de la muerte,

hubo una época en que se moría en las casas.

Había tiempo para familiarizarse con la muerte,

para practicar un poco con ella, empezar pronto

con algo no muy grande, con un dolor de espalda

o la rotura de un tendón.

El cuerpo se va desatando de la vida.

Echa un vistazo, como si se detuviera en la frontera entre dos Estados

y preguntara: «¿A cuál de ellos pertenece esta tierra?»

Tiene cierto tiempo antes de que una potente ola muerta de una

[noche al descubierto

lo cargue sobre los hombros.

Antes de que lleguen los amaneceres sin brillo

en el silencio de un mundo vacío en el que no hay islas

ni bancos de arena y la soledad

es ya absoluta

De Nawigacje (Znak, 2018).

JOANNA OPAREK

Liczby

Którego kocham gdy trzyma

rękę na moim tyłku tak jakby mój tyłek

należał do niego jakby jego tyłek

był zaraz po moim który jest tuż pod nim

którego kocham potem kiedy nie mam tego

który tak czy inaczej do mnie nie należy

którego kocham bardziej ale kiedyś teraz

wszystko tak czy inaczej przecięte na pół

Números

Al que amo cuando tiene

la mano en mi culo como si mi culo

le perteneciera como si su culo

estuviera justo detrás del mío que está justo ahí debajo de él

al que amo después cuando no tengo a ése

que sea como sea no me pertenece

al que amo más pero en su día ahora

todo sea como sea partido por dos

Dar

Dziś jestem cała martwa poskładana chociaż

zrobiona z życia więc martwa na pokaz

krew cicho krąży we mnie

i wiąże osobne

krew jak błyszcząca wstążka

pięknie pięknie

z masą prezentów dzisiaj tutaj przyszłam

więc zawołajcie dzieci

trzymajcie z daleka psy

Don

Hoy estoy toda yo muerta recompuesta aunque

hecha de vida por lo tanto muerta para hacer ostentación

la sangre corre despacio en mí

y une lo separado

la sangre como una cinta brillante

qué bonito qué bonito

he venido hoy aquí con un montón de regalos

así que llamad a los niños

mantened alejados a los perros

De Czerwie (WBPiCAK, 2012).

Poletko

Poszło prosto szło jak burza

Wszystko padło rzędem leży

Wszystko sczezło zło i niezło

W czarnym pyle marne chwile

Wszystko wyschło albo spuchło

Co nie zgniło to wybuchło

Teraz musimy uprawiać miłość na polu walki

czekać na deszcz

uprawiać miłość jak ryż

zbierać węże

owijać sobie na rękach

nieść

śliskie kosze

pokrętnych tłumaczeń

Powoli dojrzewają głuche pędy

rozrasta się w nas wina

Parcela

Pasó recto cual tormenta

Cayó todo yace en fila

Murió todo bueno y malo

Polvo negro mal momento

Todo seco o hinchado

Se pudrió o ha estallado

Ahora tenemos que hacer el amor en el campo de batalla

esperar la lluvia

cultivar el amor como el arroz

recoger serpientes

enrollarlas en los brazos

llevar

los escurridizos cestos

de explicaciones enredadas

Poco a poco maduran los sordos brotes

crece en nosotros la culpa

De Mocne skóry, białe płótna (Instytut Mikołowski, 2019).

Ferrari

Kochanie tak bardzo naprawdę bardzo żałuję że nie chciałeś

nie chciałeś być mężczyzną który ma kochankę

który ma kochankę tak jak ma się nałóg albo sportowe auto

sportowe auto z odkrytym dachem jest jak kobieta z podwiniętą

[sukienką

podwiniętą sukienką wskazuje kierunek jazdy i tempo akcji

[przyspiesza jak auto

jak auto na autostradzie zmienia pas wymija inne

[wolne

inne wolne kobiety kochałyby Cię pewnie trochę wolniej

trochę wolniej robiłbyś to samo z nimi Kochanie czemu nie

czemu nie Kochanie powiedz mi dlaczego nie chciałeś

nie chciałeś wjechać mi prosto w latarnię być mężczyzną w

[sportowym aucie

w sportowym aucie z chromowanymi felgami z nałogami i

[sportową kochanką

sportową kochanką w czerwonym Ferrari

w czerwonym Ferrari z obiciami z jasnej skóry

jasnej skóry tej zdziry czułam to dotykałeś

[niechętnie

dotykałeś niechętnie tak lekko była taka rozgrzana

taka rozgrzana słońce zalewało ją robiło jej dobrze

jej dobrze robiło ci tak źle

tak źle robiłeś mi Kochanie to musiała być prawdziwa miłość

prawdziwa miłość nie chciała żeby moje usta były czerwonym Ferrari

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