Kitabı oku: «Coaching deportivo»

Yazı tipi:

COACHING DEPORTIVO.

Mucho más que entrenamiento

Mª José AlaminosAlfredo Bastida Eva Sancho


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Diseño de cubierta: Rafael Soria

© 2013, AECODE

Editorial Paidotribo

Les Guixeres

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E-mail: paidotribo@paidotribo.com

Primera edición:

ISBN: 978-84-9910-189-7

ISBN EPUB: 978-84-9910-473-7

BIC: WSD

Fotocomposición: Editor Service, S.L.

Diagonal, 299 – 08013 Barcelona

Índice

PRÓLOGO

1. EL “COACHING” EN EL DEPORTE BASE

INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES EL DEPORTE BASE?

¿PARA QUÉ HACER “COACHING” EN LA BASE? ¿QUÉ APORTA A LAS CATEGORÍAS DE BASE?

DIFICULTADES DEL “COACHING” DEPORTIVO EN LAS CATEGORÍAS DE BASE

¿CÓMO SE HACE? ESPECIALIDADES DEL “COACHING” PARA LA BASE

LA IMPORTANCIA DE TRABAJAR CON OBJETIVOS

LA AUTOOBSERVACIÓN, EL AUTODESCUBRIMIENTO Y LA CONCIENCIA DE UNO MISMO EN LAS CATEGORÍAS DE BASE

EL ASPECTO EMOCIONAL DE LOS JÓVENES DEPORTISTAS

CONCLUSIONES

2. EL ROL DEL ENTRENADOR COMO LÍDER-“COACH”

INTRODUCCIÓN

EL ENTRENADOR COMO LÍDER-“COACH”

¿QUÉ COMPETENCIAS DEBE DESARROLLAR UN ENTRENADOR LÍDER-“COACH”?

Liderazgo de alto rendimiento (primera competencia)

Trabajo en equipo (segunda competencia)

Resolución de conflictos (tercera competencia)

Comunicación (cuarta competencia)

Capacidad de influencia y persuasión (quinta competencia)

Empatía (sexta competencia)

Autoconocimiento (séptima competencia)

Gestión de las emociones de los atletas y autocontrol (octava competencia)

Motivación (novena competencia)

PLAN DE ACCIÓN PARA EL ENTRENADOR LÍDER-“COACH”

CONCLUSIONES

3. PNL APLICADA AL “COACHING” DEPORTIVO

INTRODUCCIÓN A LA PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA

PRESUPOSICIONES PRINCIPALES

SISTEMA REPRESENTACIONAL (VAK)

Práctica de identificación de accesos oculares

Test de preferencias del lenguaje

ANCLAS, FIJACIÓN, APOYO Y REFUERZO

Pero ¿cómo se crea un ancla?

TÉCNICAS DE VISUALIZACIÓN, ENTRENAMIENTO Y COMPETICIÓN

Claves para la visualización de una práctica deportiva

Objetivos de la visualización en la práctica deportiva

Fase de intervención y propuestas de sesiones sencillas

CONCENTRACIÓN

TÉCNICAS QUE FUNCIONAN

Círculo de excelencia

Patrón del chasquido

Afirmaciones

Símbolos y música

4. EL MODELO COMPETENCIAL EN EL “COACHING” DEPORTIVO

INTRODUCCIÓN

EL TALENTO DEPORTIVO

LAS COMPETENCIAS DEPORTIVAS

EL BODHI-22: LAS 22 COMPETENCIAS DEL ÉXITO DEPORTIVO

UN CASO DE ANÁLISIS COMPETENCIAL DEL BODHI-22

CASOS DE “COACHING” BAJO EL MODELO COMPETENCIAL

Modelo competencial Bodhi-22: un deportista de alto rendimiento

Método de incidentes críticos: el tenis y el juego interior, el éxito que pesa

5. AUTOEFICACIA Y “COACHING” DEPORTIVO

INTRODUCCIÓN

CONCEPTO DE AUTOEFICACIA

MEDIDA DE LA AUTOEFICACIA

PROCESOS QUE ACTIVAN LAS CREENCIAS DE AUTOEFICACIA

CÓMO DESARROLLAR UNA FUERTE CREENCIA DE AUTOEFICACIA. FUENTES DE INFORMACIÓN

Logros de ejecución

La importancia de establecer un objetivo acertado

Experiencia vicaria

La persuasión verbal social

Estado fisiológico

EL PAPEL DE LAS CREENCIAS

“COACHING” PARA SENTIRSE CAPAZ, AMPLIAR LA AUTOCONCIENCIA, LA SENSACIÓN DE CONTROL Y LA PRODUCTIVIDAD

6. EL TALENTO INNOVADOR

EL ECOSISTEMA

ORGANIZACIONES DE CONTROL FRENTE A ORGANIZACIONES 2.0

GENERACIÓN Y FRENTE A GENERACIÓN NADAL

LA ADAPTACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES A LA ERA DEL CONOCIMIENTO

ESTRATEGIA Y VISIÓN DE INNOVACIÓN EN LA GESTIÓN DE LAS ORGANIZACIONES

LIDERAZGO TÓXICO FRENTE A “COACH”

EL TALENTO INNOVADOR

La innovación como motor de éxito evolutivo

El talento innovador en el deporte

Perfil de los innovadores

OFERTA FORMATIVA EN VALORES Y COMPETENCIAS PERSONALES PARA POTENCIAR EL TALENTO INNOVADOR

“Coaching” para el desarrollo de competencias para la innovación y el emprendimiento

EL PROCESO CREATIVO

7. “COACHING”, RECURSOS HUMANOS Y ENTIDADES DEPORTIVAS

INTRODUCCIÓN

SELECCIÓN DE PERSONAL Y “COACHING”

FORMACIÓN Y “COACHING”

MOTIVACIÓN, COMUNICACIÓN INTERNA Y “COACHING”

La rueda de la motivación

El círculo de preocupación e influencia

CONCLUSIONES

8. “COACHING” DE EQUIPOS DEPORTIVOS

DELIMITACIÓN: ¿CUÁNDO UN GRUPO DE PERSONAS ES UN EQUIPO?

APLICACIÓN AL ENTORNO DEPORTIVO

“COACHING” DE EQUIPO: CONCEPTO, FINALIDAD Y PROCEDIMIENTO

“Coaching” para hacer equipo

“Coaching” de equipo

BIBLIOGRAFÍA

AUTORES/COORDINADORES

Prólogo

El “coaching” deportivo irrumpe de nuevo con fuerza en el mercado, después de que esta disciplina haya vivido su eclosión en el mundo ejecutivo. De esta forma regresa a sus orígenes, el ámbito del deporte, donde nació esta útil y versátil metodología, allá por la década de 1970 de la mano de Timothy Gallwey.

Su célebre impulsor descubrió que el contrincante más implacable de un deportista era su mente. De ahí su afán por descubrir nuevas técnicas que le sirvieran para mejorar su rendimiento y sobreponerse en los momentos de dificultad, aspectos que fueron recogidos en su obra Inner Game . Desde entonces se está trabajando en la psicología deportiva con el fin de que los deportistas tengan más “armas” a la hora de controlar sus emociones cuando se enfrentan al rival en las pistas.

Sin embargo, el “coaching” deportivo hoy en día llega con nuevos desafíos. Ya no es suficiente el reto de poder ayudar al participante a tener herramientas en el instante de la competición. Ahora, además aporta la compañía de un “guía” que colabora con el deportista, ya sea para clarificar objetivos o desarrollar competencias. El “coaching” supone un importante punto de apoyo, para que el jugador pueda ver con perspectiva dónde está y tomar las decisiones más adecuadas en su vida profesional y, en ocasiones, también en el plano personal.

En este momento, España es uno de los países más exitosos en el mundo deportivo. Nuestros deportistas dominan en la actualidad muchos de los deportes más seguidos a nivel mundial: fútbol, baloncesto, tenis, golf, ciclismo, motociclismo o Fórmula 1. Aficionados y seguidores se preguntan cómo han hecho estos deportistas para llegar hasta lo más alto. Os puedo asegurar que el “coaching” está detrás de estos logros y que con su efectividad ha ayudado a algunos de ellos a alcanzar el lugar reservado sólo a los mejores: el podio.

En este libro se unen de forma equilibrada las experiencias de los pioneros en esta profesión y las sólidas teorías del “coaching” ejecutivo, llevadas al mundo del deporte gracias a la labor de sus autores.

Al igual que es obvio que un coche sin motor no puede funcionar, a pesar de que tenga el resto de las piezas, creo que este libro tampoco habría arrancado sin el empuje de Manel Valcarce, hombre de acción, muchas veces en la sombra, apaciguador y de buen talante, que con su capacidad de motivación ilusiona a las personas y consigue que los proyectos salgan adelante.

Aunque sería injusto que me olvidara de los otros artífices de este libro, así que se podría decir que la gasolina de ese motor son María José Alaminos, Eva Sancho y Alfredo Bastida. Me consta que han realizado una ardua labor y que la realización de este manual también es gracias a ellos. Aportan juventud, desparpajo y profesionalidad. En los capítulos escritos por ellos encontramos la aplicación práctica en su máxima expresión y nos trasmiten su experiencia de una manera sencilla y accesible.

Por otra parte, Roberto Luna nos aporta la medición, la línea que nos dice dónde estamos y nos lleva a pensar hacia dónde queremos ir. Instrumentos fiables y precisos, elaborados por él mismo, sin necesidad de copiar todas esas herramientas extranjeras que muchas veces no se acoplan a nuestra dialéctica. Roberto tiene la capacidad de inventar la técnica, hacerla útil y desarrollar toda una serie de parámetros que nos sirven de gran ayuda a los profesionales del “coaching”.

En cuanto al marco teórico, son Raquel Casero y Marisa Rozalén quienes nos permiten profundizar más en este campo. En este contexto, creo de justicia reconocer la importancia de las iniciativas que está desarrollando Raquel para introducir y divulgar esta estimulante profesión.

En conclusión, “se necesita de todo para hacer un mundo”, como decía Jean Paul Sartre, por eso en este momento me hago eco de sus palabras, ya que para lograr la consecución de una propuesta de esta índole cada uno de nosotros aportamos nuestro granito de arena, y eso es lo que hace que un proyecto como éste se lleve a cabo con éxito.

Es cierto que es complicado ser el pionero en algo; sin embargo, el grupo de autores que ha hecho posible este compendio ha trabajado en los últimos tiempos de forma seria en el desarrollo y estudio del “coaching” deportivo. Por eso, creo firmemente que esta obra marcará el inicio de esta disciplina a nivel bibliográfico en nuestro país.

Desde aquí os animo a que disfrutéis de la lectura de este libro, deseo que os sirvan las experiencias que en su interior se narran y que os aliente en la práctica de esta profesión. Estoy convencido de que a raíz de su lectura habrá quien anhele comenzar a formarse en “coaching” deportivo.

Manuel Seijó Díaz

Socio Fundador AECODE

Presidente honorífico de AECOP

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El “coaching” en el deporte base

Eva Sancho

INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES EL DEPORTE BASE?

Por establecer un marco de referencia para el lector, comenzaré concretando qué se va a entender por categorías de base o deporte base. Son conceptos íntimamente ligados a la edad, pues los deportistas que se encuadran en ellos no superan los 20 años. A partir de aquí, entran (en la mayoría de las disciplinas deportivas) en la categoría sénior, entendiéndose concluida su etapa de formación (lo cual puede ser discutible) y enfocando el trabajo deportivo hacia el perfeccionamiento de la práctica (especialmente el orientado al rendimiento y la competición). Así pues, estamos hablando de jóvenes deportistas que van a tener la principal misión de sostener la práctica deportiva en la modalidad de que se trate, evitando que ésta se vaya extinguiendo en la medida en que sus figuras veteranas vayan retirándose de escena. Suponen la base sobre la cual descansa todo el elenco de categorías superiores y de la que, en algún momento, pueden nutrirse para completar plantillas, banquillos, jugadores, reservas, etc. Es por esto que se denominan categorías de base. Pero yendo un poquito más lejos, y aun sin ánimo de anticipar conclusiones y contenidos, debemos relacionar ese concepto de deporte base con el número de deportistas que lo integran. De ahí surge una reflexión relacionada con cómo quedan estructuradas las entidades deportivas en función de la cantidad de deportistas que integran sus filas en las diversas categorías. Las siguientes figuras muestran la configuración de aquellas estructuras, siendo su altura la evolución de los deportistas en el tiempo, según ascienden de categoría, y la anchura el número de deportistas:


Ésta es una estructura en la que el número de deportistas en etapas de iniciación deportiva se mantiene inmutable hasta sus categorías júnior y sénior. Es la estructura “cuasi-ideal”, porque no se pierden “adeptos”. Pero para que fuese realmente ideal debería ser mucho más ancha, lo que implicaría mayor cantidad de deportistas en todas sus categorías, compensándose las bajas de una temporada con altas en la temporada siguiente. No obstante, esta figura peca de ser poco realista, puesto que el paso del tiempo realiza su función y filtra a los deportistas, produciéndose abandonos provocados, fundamentalmente, por cambios en los motivos que sustentan la práctica del deporte.


Ésta es una estructura en la que hay un gran número de deportistas en etapas de iniciación y que se van perdiendo conforme van creciendo y subiendo de categorías. Es una situación que se aproxima mucho a la realidad de algunas modalidades deportivas, en las que el abandono en etapas formativas acaba haciendo mella en las categorías superiores y, por tanto, el “deporte base” no cumple esa función a la que antes se aludía.


Es ésta, a mi entender, la estructura que supone un desafío realista, un reto fácilmente alcanzable si se trabaja en la línea requerida. En ella se aprecian unas nutridas categorías inferiores que van perdiendo deportistas progresivamente y de manera natural, porque no podemos negar que los motivos de la práctica deportiva en edades tempranas van evolucionando y cambiando, porque, con ello, cambia también la motivación, aumentan las cargas académicas, las lesiones, etc. Y todo ello conlleva un filtrado. Pero los profesionales del deporte debemos gestionarlo y controlarlo para que los abandonos no seanmás de los estrictamente inevitables, aunando esfuerzos para que las categorías “de base” cumplan efectivamente su misión y supongan aportaciones significativas a las categorías superiores.

Con todo, espero haber introducido un pequeño ideario de lo que va a ser este capítulo, y haber resumido de manera clara las líneas de trabajo por las que se va a apostar a continuación.

¿PARA QUÉ HACER “COACHING” EN LA BASE?¿QUÉ APORTA A LAS CATEGORÍAS DE BASE?

Cuando nos referimos a las categorías de base de un deporte, el trabajo hacia el rendimiento deportivo, es más, hacia el “alto” rendimiento deportivo, debe pasar siempre por el filtro de la edad de aquellos con los que estemos trabajando. Este hecho obliga a hacer adaptaciones en los programas deportivos y en las planificaciones, adaptaciones relativas a los criterios que es conveniente utilizar para fijar los objetivos deportivos, a los plazos para cumplirlos y a la flexibilidad en la exigencia de la obtención de los resultados. Y los motivos no son sólo el grado de capacitación y el nivel actitudinal que los niños tienen en el ejercicio de la actividad física en comparación con las etapas adultas, sino también el hecho de que están todavía en plena evolución. Los cambios a nivel anatómico, físico, psicológico y emocional se suceden con mucha mayor rapidez que en una etapa adulta. De una temporada a otra, los deportistas pueden experimentar cambios básicos y fundamentales para determinar su carrera deportiva. Por tanto, es importante indicar que las conclusiones absolutas y rígidas respecto al rendimiento de los deportistas de base no deben tenerse en cuenta hasta llegada cierta etapa de madurez y consolidación del crecimiento.

Considerar a un niño deportista en el único aspecto del desarrollo deportivo en cuanto que actividad física, y pretender explotar esa faceta para obtener resultados inmediatos, no va a garantizar la continuidad de ese mismo nivel de rendimiento en las etapas sucesivas. A modo ilustrativo, transcribo aquí los datos de un par de estudios realizados respecto a la evolución en el tiempo de los deportistas y el mantenimiento de su nivel de rendimiento, así como el momento de aparición significativa de resultados competitivos:

1 En el estudio realizado por García-Verdugo Delmas (expuesto en su ponencia Bases del entrenamiento en niños y jóvenes. De la formación al alto rendimiento, dentro del II Congreso Internacional de Ciencias del Deporte organizado por la Universidad de Vigo), centrándose en las pruebas de fondo y mediofondo de atletismo, y sin discriminar entre hombres y mujeres, el autor trató de reflexionar sobre cuál era el mantenimiento del rendimiento de los atletas cuando, a edades tempranas, se han demostrado resultados significativos en la competición. Así, a partir de los datos que a continuación se detallan, obtuvo el número de atletas que, habiendo estado entre los 15 primeros del ranking nacional en esas pruebas en categorías cadete, continuaban 10 años después practicando las pruebas equivalentes en categoría sénior al mismo nivel competitivo. El resultado fue que sólo 2 atletas sénior seguían entre los 15 primeros del ranking (figura 1).

2 Posteriormente, García-Verdugo Delmas realizó el análisis a la inversa, a fin de obtener el “momento de aparición” de los atletas sénior que destacan en el ranking nacional (en todas las pruebas de resistencia), es decir, en qué categoría aparecían por primera vez estos atletas entre los primeros del ranking de su categoría. Se fijó en los atletas sénior que estaban entre los 10 primeros del ranking e investigó su evolución a lo largo de las categorías precedentes, hasta encontrar el momento en que fue la primera vez que tuvieron un resultado competitivo significativo. Ésta es la tabla que resume los resultados obtenidos:



Así, de entre 171 deportistas sujetos al estudio que quedaron entre los 10 primeros del ranking en categoría sénior, sólo 15 aparecieron en cadete, lo que supone un 8,77%. Igualmente, de entre otros 231 deportistas sujetos al estudio, 39 aparecieron en júnior, lo que supone un 16,88%. Y por último, de entre otros 165 deportistas sujetos al estudio, 45 aparecieron en promesa, lo que supone un 27,27%. Si se observan detenidamente los números, se aprecia que el número de apariciones aumenta según se asciende de categoría, con lo que el mayor número de “momentos de aparición” con resultados competitivos significativos tiene lugar en la categoría sénior (concretamente el resto del porcentaje hasta llegar al 100% de la población estudiada, es decir, un 47,08%). Esta conclusión se aprecia con mayor claridad en la siguiente gráfica:


Como curiosidad que respalda la tesis que se está exponiendo, la tabla de la página siguiente indica la progresión en el ranking de tres de los mejores atletas saltadores españoles, según sus resultados en competición en todas sus categorías.

Para poder contar con un gran número de deportistas que nutran las canteras de los clubes deportivos, manteniendo los resultados y el rendimiento durante el mayor tiempo posible, habrá que incorporar otra visión, otra perspectiva de trabajo con la base. En consecuencia, conviene tener en cuenta otra dimensión de las categorías más jóvenes: la del crecimiento y la formación como persona.


Ser considerado como persona (niño o adolescente) es fundamental para hacer que ciertos aspectos que van a influir en su futuro rendimiento deportivo jueguen a su favor y a favor de los resultados esperados. Hablamos de aspectos tales como:

 Motivación e implicación.

 Aprendizaje.

 Responsabilidad y ejercicio de su capacidad de elección.

 Evolución y desarrollo.

 Conciencia de uno mismo.

 Autoconocimiento.

 Autoestima.

 Seguridad y confianza.

 Gestión emocional.

 Asunción de valores (esfuerzo, constancia y trabajo).

Es en este “desarrollo como persona” donde el “coaching” puede jugar su mayor papel en el deporte de base, pues su propia filosofía subyacente (a saber: basarse en la capacidad o potencial que las personas tienen para buscar y descubrir las respuestas por sí mismas) ya hace que ésta sea una herramienta adecuada para trabajar aquellos aspectos mencionados.

Conceptos tan utilizados en “coaching” como la responsabilidad y el protagonismo sobre la propia vida; el círculo de influencia; el cambio y la evolución; el no estancarse y seguir adelante; los objetivos deseados, positivos, medibles, retadores y alcanzables; la acción como oportunidad de logro, y el error como base del aprendizaje resultan adecuados para el trabajo con niños en cuanto a su desarrollo holístico e integral, y no exclusivamente como deportistas.

Los expertos mencionan su preocupación por las altas tasas de abandono deportivo en edades escolares que se están produciendo. Y aunque a priori parezca que esto no tenga relación con el tema objeto de estudio, sí me gustaría detenerme en la relación existente entre este abandono y la motivación de los niños y adolescentes. Hay autores (Torregrosa y Cruz, 2007) que clasifican los motivos de los menores para practicar deporte en:

 Razones intrínsecas: son motivos que radican en el propio deportista, en su decisión, elección, o en sus sentimientos cuando practican el deporte. Ejemplo: divertirse, sentir la emoción, sentir el reto, aprender a hacer cosas.

 Motivos sociales: tienen que ver con el entorno. Ejemplo: estar con los amigos, hacer nuevos amigos, o evadirse de donde o con quien debería estar si no hiciera deporte, pasar un rato con mi madre cuando me lleva a entrenar.

 Razones extrínsecas: son motivos externos al deportista, que tienen que ver con la actividad. Ejemplo: competir, el reconocimiento externo, el premio, la propia modalidad deportiva, la admiración de los familiares.

Tal como indica Dosil (2008), mantenerse en un deporte está relacionado con la orientación que se le da a su práctica, es decir, si está orientado a la competición, a la recreación o al desarrollo. Cuando la orientación es competitiva, el deporte está inmerso en un círculo de reforzadores estrechamente vinculados con la motivación extrínseca del practicante, lo que suele tener mucha importancia en el mantenimiento o en el abandono. Con esta motivación externa puede coexistir una motivación interna que, probablemente, será la que adquiera más fuerza para continuar en el deporte de competición en los momentos en que el deportista atraviese dificultades. Por tanto, para prevenir el abandono es importante que el proceso formativo de los deportistas centre parte de la atención en reforzar la motivación interna de los niños deportistas, y no potenciar el premio y los resultados competitivos como único motor para practicar el deporte de que se trate.

La aportación del “coaching” en este punto es importante, en cuanto que potencia la motivación intrínseca y la implicación de los jóvenes con su disciplina deportiva, por lo menos, en dos aspectos:

 En cuanto a la empatía: en la medida en que el “coaching” implica una relación de empatía y confianza entre el “coach” y la persona que lo recibe. Especialmente cuando es ejercido por la propia figura del entrenador, genera motivos por los que practicar el deporte, y esto aumenta la implicación porque hace a los niños sentirse a gusto y experimentar con mayor plenitud y libertad todas las vivencias deportivas.

 En cuanto al trabajo por objetivos: la manera en que el “coaching” incentiva al “coachee” a conseguir sus objetivos, potencia el afán de superación y esfuerzo, que acaba ejerciendo un efecto palanca sobre aquella motivación e implicación.

En otro orden de cosas, hay que mencionar también la consideración que el “coaching” tiene sobre la capacidad de cambio del ser humano. Estamos ante una disciplina basada en hacer crecer y evolucionar a las personas, promoviendo introducir cambios en sus vidas que provoquen resultados diferentes de los obtenidos hasta el momento. Estos resultados deben evaluarse con posterioridad y trazar así planes de acción adecuados para lograr los objetivos deseados. Por tanto, uno de los pilares del “coaching” es concebir al ser humano susceptible de cambio en cuanto que tiene capacidad de decidir y elegir su futuro, y no como seres rígidos e inmutables, con capacidades prefijadas genéticamente que implican un filtro determinista sobre las personas. Esto último conlleva excluir, y, como se ha visto anteriormente, la exclusión en categorías de base limita las opciones en categorías superiores. Sin embargo, confiar, como hace el “coaching”, en que las personas cambian y tienen capacidad para lograr los objetivos que se planteen conduce a entender que, con mucha probabilidad, detrás de cada niño deportista puede haber, a largo plazo, un deportista de elite o un gran campeón. Esta filosofía ofrece una tregua a aquellos jóvenes que en edades tempranas todavía no han obtenido grandes resultados competitivos, pues no quedan excluidos del marco de la planificación y programación deportiva que se haya elaborado. Palia algunas de las principales causas de abandono deportivo de escolares:


Énfasis competitivoExceso de presión y seriedad de los programasFalta de habilidad y competenciaAusencia de progreso técnico y aprendizajeMiedo al fracaso Porque el “coaching” se centra en el proceso de aprendizaje más que en la obtención de resultados, lo que contribuye a un ejercicio relajado y consciente de la progresión y evolución del/la deportista.

Es esto lo que el “coaching” puede aportar al deporte de base: hacer que los pequeños y jóvenes deportistas se desarrollen como personas responsables con su vida y sus metas, que sean conscientes de sus elecciones y consecuentes con las acciones que deciden tomar respecto a las metas que ellos mismos desean conseguir. Y ello en el marco de un entorno de respeto y empatía que, lejos de conformarse con cualquier resultado, va a promover que cada deportista sea consciente de su aprendizaje y evolución, descubra cuál es su mayor potencial y busque su mejor rendimiento a su ritmo particular y a medio-largo plazo.

DIFICULTADES DEL “COACHING” DEPORTIVO EN LAS CATEGORÍAS DE BASE

Es importante hacer un breve repaso a cuáles son las dificultades que atraviesa el “coaching” en su ejercicio con las categorías de base. Algunas de ellas son compartidas, desgraciadamente, con las categorías sénior y/o veteranas, especialmente cuando se trata de deportes minoritarios.

Es cierto que el entorno deportivo está cada vez más abierto a incluir en sus programas deportivos la preparación mental o psicológica, y que ésta está en vías de convertirse en un aspecto tan relevante como el desarrollo físico. Aunque esta consideración es reciente y aún tiene que evolucionar más, el aspecto psicológico de los deportistas ya se está teniendo lo suficientemente en cuenta como para constituir un trabajo autónomo y con entidad propia en cualquier preparación deportiva, especialmente en la alta competición. Afortunadamente, en el entorno deportivo ya no se niega que los miedos, las inseguridades y las creencias limitantes de un deportista afectan a sus resultados, además de la concentración, la motivación, la resistencia al estrés, la confianza en uno mismo y la gestión emocional…, por mencionar sólo algunos aspectos. Esta nueva situación facilita que exista la posibilidad de ir introduciendo nuevas técnicas y disciplinas que trabajen todas estas facetas en los deportistas, disciplinas como el “coaching”.

Sin embargo, es cierto que todavía existe un gran desconocimiento de esta disciplina en concreto, que obstaculiza la fluidez con la que los clubes deportivos, entrenadores, técnicos y deportistas pueden recurrir a los servicios de un “coach”. Ciertamente, el “coaching” es una disciplina que se encuentra en plena evolución y crecimiento en nuestro país, y que, hasta ahora, se ha desenvuelto más en entornos empresariales y ejecutivos. Esto provoca que los “coach” deportivos se conviertan en puros comerciales y tengan que hacer un esfuerzo por explicar a las diferentes personas involucradas qué es y en qué consiste el “coaching” para llegar a plantear lo que éste puede aportar.

Otra dificultad que se suma a la implantación del “coaching” en los clubes o en el proceso de preparación de los deportistas es de naturaleza económica. En general, el deporte en nuestro país cuenta con una escasa inversión económica, a excepción de algunas disciplinas mayoritarias. Esta situación conduce, hablando de las categorías de base, a que, de querer contar con un “coach” y valorar su necesidad en el desarrollo de los deportistas, el trabajo se realiza de manera voluntaria o escasamente retribuida, o bajo la “denominación” de otras figuras (como las de segundo entrenador, delegado, fisioterapeuta, coordinador deportivo…). Esto en el mejor de los casos. En el peor, automáticamente se deja de contemplar la posibilidad de realizar un desarrollo como el hasta ahora descrito con los deportistas más pequeños, priorizando otros aspectos, en ocasiones, menos relevantes. Ocurre el caso de clubes, técnicos y deportistas para los que las prioridades acerca de cómo repartir los presupuestos o la inversión económica pasan por la impaciencia que tienen en la obtención de resultados. Esta impaciencia conduce a no invertir en un proceso de aprendizaje y desarrollo como el que hemos descrito antes, sino que se busca el “atajo” y el camino que más fácilmente vaya a producir grandes resultados deportivos, lo que, segura y desgraciadamente, conlleve a corto plazo más inversión, patrocinio y esponsorización. Es el caso, por ejemplo, de la inversión en fichajes y becas a jóvenes deportistas que tienen un nivel de rendimiento actual superior al de su categoría, con la intención de integrarlos dentro de un plan formativo que les mantenga en ese nivel para ser aprovechados en las plantillas de las categorías superiores en el presente y en el futuro. Obviamente, este tipo de fichajes pasan también a engrosar las filas de la cantera de las organizaciones deportivas, lo que resulta positivo, pero desafortunadamente, en la mayoría de los casos, implica un descuido de la evolución de la cantera local hacia ese mismo rendimiento, de manera que esas inversiones (económicas y de esfuerzo) no son equitativas. Crear una cantera es crear escuela, una escuela orientada a atender a la “base” en cuanto que son los futuros deportistas, y esto implica:

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Yaş sınırı:
0+
Litres'teki yayın tarihi:
30 ocak 2026
Hacim:
348 s. 47 illüstrasyon
ISBN:
9788499104737
Yayıncı:
Telif hakkı:
Bookwire
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