Kitabı oku: «Apologética en diez respuestas»

APOLOGÉTICA
EN
DIEZ RESPUESTAS
Antonio Cruz
Rainer Siemens
Delmer Wiebe

| Editorial CLIE C/ Ferrocarril, 8 08232 VILADECAVALLS (Barcelona) ESPAÑA E-mail: clie@clie.es http://www.clie.es | © 2020 por Antonio Cruz, Rainer Siemens, Delmer Wiebe «Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 917 021 970 / 932 720 447)». © 2020 por Editorial CLIE |
APOLOGÉTICA EN DIEZ RESPUESTAS
ISBN: 978-84-17620-30-1
eISBN: 978-84-17620-31-8
Teología cristiana
Apologética
Sobre los autores
Antonio Cruz Suárez nacido en Jaén, España. Licenciado y Doctorado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Barcelona. Doctorado en Ministerio por la “Theological University of America” de Cedar Rapids (Iowa). Ha sido Catedrático de Biología y Jefe del Seminario de Ciencias Experimentales. Ha recibido reconocimientos de la Universidad Autónoma de Honduras, Universidad Autónoma de Yucatán (México) y Universidad Mariano Gálvez de Guatemala. Profesor del Centro de Estudios Teológicos en Barcelona. Es colaborador de FLET “Facultad Latinoamericana de Estudios
Teológicos” en al área de Maestría. Ha impartido seminarios, conferencias y predicaciones en centenares de iglesias e instituciones religiosas en España, Estados
Unidos y toda Latinoamérica.
Frederik Rainer Siemens Dück nacido en Asunción, Paraguay. Es profesor de Antiguo Testamento, Teología Sistemática, Sectas y Movimientos Religiosos y Apologética en la Facultad de Teología de la UEP (CEMTA). Obtuvo su maestría en teología de la Facultad Teológica de Gießen (Alemania). Actualmente está cursando estudios doctorales en la Universidad de Amsterdam. Está casado con Renate y tienen un hijo (Thiago) y una hija (Tania).
Delmer Wiebe Willms nació en Filadelfia. Es profesor de Griego y Nuevo Testamento de la Faculta de Teología de la UEP (CEMTA). Posee una maestría en la STH de Basilea, donde actualmente cursa sus estudios doctorales. Casado con Andrea, tienen dos hijas Annina y Ángela.
ÍNDICE GENERAL
Prólogo por Helmut Siemens
PARTE I: Antonio Cruz
1.Lo que no explica el Nuevo ateísmo
1.1.¿Hay motivos para preocuparse por el Nuevo ateísmo?
1.2.Premisas fundamentales del Nuevo ateísmo
1.3.¿Qué podemos decir los creyentes?
1.4.¿Es posible demostrar la existencia de Dios?
1.5.Lo que no explica el Nuevo ateísmo
Conclusión
2.A Dios por el ADN
2.1.Dios y el origen de la materia
2.2.La singularidad de la molécula de ADN
2.3.El mal llamado ADN basura
2.4.¿Es posible explicar el origen de la información del ADN desde el naturalismo?
2.5.Hipótesis del Diseño inteligente
Conclusión
3.¿Descendemos de los simios antiguos o de Adán y Eva?
3.1.Los seres humanos somos diferentes, genética y funcionalmente, a todas las demás formas de vida existentes en la Tierra
3.2.La mayoría de las mutaciones que experimenta la humanidad son degenerativas
3.3.La selección natural no es una fuerza creativa sino solo estabilizadora
3.4.La antigua hipótesis del “ADN basura” se ha demostrado falsa y ha dejado de ser una prueba de la evolución
3.5.El gran parecido genético entre todos los seres humanos actuales corrobora que descendemos de una sola pareja original
3.6.La presencia de bloques de ligamiento en los cromosomas humanos actuales contradicen una larga evolución del hombre
3.7.La genética apoya la enseñanza bíblica de que Eva fue la madre de todos los seres humanos
3.8.La genética sustenta también la enseñanza bíblica de que Adán fue el padre de toda la humanidad
3.9.El Adán cromosómico y la Eva mitocondrial vivieron esencialmente al mismo tiempo, en un pasado no tan remoto
Conclusión
4.La existencia de Dios desde la perspectiva científica
4.1.Dios toma la iniciativa y se manifiesta al ser humano por medio de la creación
4.2.El sentido innato de la moralidad
4.3.Dios se revela mediante la Escritura
5.Cinco argumentos contra Dios
5.1.Las únicas mentes que conocemos están en relación con los cerebros orgánicos, no tenemos experiencia de la existencia de ninguna mente que exista fuera de un cerebro humano físico. Por tanto, como mente sin cuerpo, Dios no puede existir.
5.2.Si Dios quiere que el ser humano crea en él, ¿por qué no ha hecho más evidente su existencia? ¿Por qué permanece escondido? ¿Por qué no se deja ver claramente?
5.3.¿No hay contradicción en los atributos de Dios? Por ejemplo, si Dios fuera omnisciente, no podría cambiar de opinión. O, al revés, si Dios cambia de opinión, entonces no es omnisciente.
5.4.Cuando se piensa en la inmensidad del Universo, en el incontable número de estrellas, galaxias y astros que lo conforman, así como en las violentas explosiones de supernovas, choques de enanas blancas, con el enorme derroche de materia y energía que esto supone, ¿no parece incompatible semejante despilfarro de espacio, materia y energía, tan poco eficiente, con la idea de un Dios al que le interesa sobre todo un minúsculo planeta, la Tierra, porque allí hay una especie llamada ser humano? ¿Por qué un Dios sabio iba a permitir que la mayor parte del universo no fuera apta para la vida, como ha descubierto la cosmología?
5.5.Si Dios existe, ¿por qué permite el mal?
Conclusión
6.La nueva física y el Dios creador
6.1La teoría cuántica
7.Los cinco grandes problemas actuales de la evolución
7.1.El mecanismo de mutación y selección natural es incapaz de generar la complejidad biológica existente en la naturaleza.
7.2.Las abruptas discontinuidades del registro fósil
7.3.El origen de la información biológica
7.4.El origen de la información epigenética
7.5.La intuición de diseño universal
8.El Diseño inteligente (DI)
8.1.Antecedentes del Diseño
8.2.¿En qué se diferencia el D. I. del creacionismo y de la evolución?
8.3.La evolución
8.4.El darwinismo como ideología
8.5.¿Es científico el darwinismo?
8.6.El darwinismo está agotado
8.7.La teoría macroevolutiva no está comprobada
8.8.El naturalismo metodológico
8.9.¿Puede el darwinismo explicar el origen de la vida?
8.10.¿Cuál es el origen de la información biológica?
8.11.¿Fueron diseñados el universo y la Tierra?
8.12.El diseño imperfecto
8.13.Objeciones más comunes al Diseño inteligente
PARTE II: Rainer Siemens
9.Los milagros bíblicos ante las objeciones críticas de David Hume
9.1.Introducción: la importancia de los milagros para la fe cristiana
9.2.Los milagros en la perspectiva de la teología cristiana
9.3.El impacto de David Hume en el rechazo a los milagros de la mentalidad moderna
Conclusión
Bibliografía
PARTE III: Delmer Wiebe
10.La resurrección de Cristo
10.1.Introducción
10.2.Las fuentes
10.3.Las evidencias históricas
10.4.Teorías alternativas
Conclusión
Bibliografía
Prólogo
Desde que existe el hombre existe la realidad del “conque Dios os ha dicho” (Génesis 3:1). Como remolque de esta primera duda, de esta confrontación primitiva entre fe y desconfianza, existe la necesidad de la apologética, tanto en forma defensiva como en forma ofensiva. Génesis 3 fue el prototipo de todas las situaciones apologéticas bíblicas. Cada vez que el pueblo del AT se encontraba con otros pueblos y religiones, existía una necesidad de apologética, como por ejemplo, durante la lucha de Elías con los sacerdotes de Baal (1 Reyes 18:21ss). La discusión de Pablo con los atenienses sobre el areópago (Hechos 17:16-34) es una de las apologías más conocidas del cristianismo.
El pasaje clave para el término es 1 Pedro 3:15, donde Pedro pide estar preparado para la “apología” ante todos frente al trasfondo de un pluralismo religioso e ideológico. La apologética tiene su fundamento en la Biblia. Es fe que se defiende y que no elude la confrontación. Tuvo su continuación en la historia de la Iglesia.
Apologética viene de la palabra griega “apología”, discurso de defensa, hacer una defensa. Se refiere a la realización del acto de defensa, defender, dar una respuesta. Originalmente se usó en el contexto de una defensa judicial formal. En la Iglesia cristiana se aplica a la controversia razonada de la fe cristiana con sistemas filosóficos e ideologías no cristianas de la actualidad de turno, contrarias a la Biblia.
La apologética se condensa en la defensa de la fe cristiana con argumentos racionales. En su deber la apologética es una irrenunciable manifestación de la vida de la Iglesia cristiana y de su misión. Aquí radica la fundamentación y la absoluta necesidad de la apologética, a pesar de su disminuida popularidad en la Iglesia y la educación teológica. Esto se debe al deseo de buscar armonía en lugar de confrontación y a la nueva relatividad de la verdad como también a la dificultad del discurso interdisciplinario entre la teología y la ciencia. Pero el siglo XXI, con los desafíos del pluralismo, del relativismo, de la diversidad religiosa sincretista, de la etnicidad y de la ideología de género, de la globalización, del diseño inteligente como nueva teoría del origen del mundo, de la ética mundial médica, la bioética y la ecológica, el deconstruccionismo, en una palabra, el postmodernismo, exige una apologética para el nuevo siglo, y una apologética bíblica para derribar los argumentos y cualquier pretensión que se oponga al conocimiento de Dios.
Su fundamento primordial y su autoridad concluyente es la Palabra de Dios. Se trata de la apologética bíblico-teológica. Todas las cosmovisiones, ideologías y filosofías se prueban en base a esta norma. La Biblia como revelación de Dios y la epistemología con sus componentes de razón, fe y experiencia legitiman la apologética teológica. Por esto se debe rechazar toda apologética moderna que parta de una cosmovisión inmanente, de que los sujetos a investigar son neutrales, objetivos e imparciales y que la razón es la norma universal. Por esto se debe rechazar la apologética postmoderna que relativiza la verdad absoluta, favorece el pluralismo religioso y busca solamente el diálogo entre las diferentes creencias. ¡Urge un apologética bíblica!
Dr. Helmut Siemens
Director del Centro Evangélico Mennonita de
Teología Asunción (CEMTA)
Decano de la Facultad de Teología de la
Universidad Evangélica del Paraguay
PARTE I
Antonio Cruz
CAPÍTULO 1
Lo que no explica el Nuevo ateísmo
La fe en Jesucristo y los valores para la vida del ser humano que de ella se desprenden, están siendo cuestionados y atacados en la actualidad. No solamente por parte de ciertos fanatismos religiosos, como el procedente de algunos grupos extremistas islámicos, sino también por otro tipo de fanatismo antirreligioso, el de unos intelectuales anglo-americanos que se hacen llamar: Los Cuatro Jinetes.
Me refiero a Richard Dawkins, Sam Harris, Christopher Hitchens y Daniel Dennett. No son los únicos, pero sí los más vehementes y significativos. Durante las últimas décadas, estos militantes del ateísmo radical han venido produciendo montones de best-sellers y DVDs con el único propósito de acometer contra la religión y, en particular, contra la visión cristiana de la vida.
Algunos de sus títulos más característicos traducidos al español son:
– El espejismo de Dios (Richard Dawkins);
– El fin de la fe (Sam Harris);
– Dios no es bueno (Christopher Hitchens) y
– Romper el hechizo (Daniel Dennett).
El biólogo Richard Dawkins escribe: “Si se acepta el argumento que se expone en este capítulo (4. Porqué casi seguro que no hay Dios), la premisa objetiva de la religión -la hipótesis de Dios- es insostenible. Casi seguro que Dios no existe. Esta es la conclusión principal del libro… (El espejismo de Dios, Espasa, 2015, p. 192)”.
Por su parte, el filósofo Sam Harris escribe: “No necesitamos abrazar ningún mito para estar en comunión con la profundidad de nuestras circunstancias. No necesitamos adorar a ningún Dios para vivir extasiados por la belleza y la inmensidad de la creación. (…) Los días de nuestras identidades religiosas están claramente contados.” (El fin de la fe, Paradigma, 2007, p. 227)”.
El otro filósofo y economista, Christopher Hitchens, dice: “Dios no creó al ser humano a su imagen y semejanza. Evidentemente, fue al revés, lo cual constituye la sencilla explicación para toda esta profusión de dioses y religiones y para la lucha fratricida, tanto entre cultos distintos como en el seno de cada uno de ellos, que se desarrolla continuamente a nuestro alrededor y que tanto ha retrasado el progreso de la civilización. (Dios no es bueno, Debolsillo, 2014, p. 22)”.
Y, por último, el cuarto jinete, el filósofo Daniel Dennett, afirma: “…el Dios que recompensa la bondad en el cielo es notablemente parecido al héroe de la canción popular ‘Papá Noel viene a la ciudad’. (Romper el hechizo, Katz, 2013, p. 327)”.
Es curioso, pero del gran número de libros escritos por creyentes que responden a estas obras ateas en inglés, solo un pequeñísimo porcentaje ha sido publicado también en nuestro idioma español. Existe un muro ideológico en las librerías que fomentan el ateísmo.
1.1. ¿Hay motivos para preocuparse por el Nuevo ateísmo?
En mi opinión, no y sí. Me explico. Si hacemos caso a los especialistas, sobre todo, a los filósofos y teólogos de prestigio, toda la propaganda que realizan estos predicadores del ateísmo se apoya en unos argumentos sumamente endebles. La calidad de sus razonamientos, cuando hablan de Dios, es bastante elemental. Desde semejante perspectiva, no habría por qué preocuparse ya que las razones que ofrecen, hace ya bastante tiempo que fueron bien replicadas y superadas por el pensamiento filosófico-teológico.
No obstante, como la cultura contemporánea valora más la cantidad que la calidad, lo divulgativo sobre lo académico, pienso que sí hay motivos para la preocupación. Muchas de estas publicaciones ateas han hecho que algunos creyentes, jóvenes y no tan jóvenes, pierdan su fe. Al sobreestimar la insistencia y la elocuencia de algunos de estos paladines del nuevo ateísmo por encima de la veracidad y la lógica de sus proposiciones, un cierto sector de la población actual sucumbe a los cantos de sirena del cientifismo descreído. Sobre todo los jóvenes universitarios. Y esto, sí me parece preocupante. Incluso los jóvenes cristianos, cuando llegan a universidades que no profesan la fe cristiana, y son enfrentados con las ideas ateas, muchos empiezan a dudar y pierden la fe, porque no tienen respuestas satisfactorias. Ni sus profesores, ni sus padres, ni algunos pastores aciertan a responder sus dudas, porque no están preparados y, por desgracia, muchos abandonan las iglesias.
Creo que en estos momentos todo esfuerzo argumentativo por parte de los creyentes, en defensa de la fe cristiana, resulta absolutamente necesario para paliar esta situación que se está viviendo en el mundo intelectual de Occidente. Hoy, como siempre, estamos obligados a seguir realizando una apologética de calidad, una defensa de la fe que sea capaz de contrarrestar la perniciosa visión del mundo que se desprende del ateísmo. Esto me ha llevado a escribir el libro, Nuevo ateísmo (Clie, 2015).
Algunos agnósticos y ateos se quedan impresionados cuando un creyente común es capaz de identificar fallos en la lógica atea. La gente escucha al que emplea argumentos serios y, sobre todo, al que vive su fe con sinceridad. El cristiano evangelista que actúa así, pronto conseguirá mucha más credibilidad con sus interlocutores y por consiguiente, resultará más fácil abrir el camino para la predicación del Evangelio. No se trata de promover batallas dialécticas, ni personalismos publicitarios, sino de defender con amor, respeto y mansedumbre la verdad del Evangelio.
1.2. Premisas fundamentales del Nuevo ateísmo
1.No existe Dios, ni alma, ni vida después de la muerte.
2.La naturaleza se ha hecho a sí misma.
3.El universo carece de finalidad, propósito o sentido.
4.La ciencia puede explicar todo lo que existe por medio de la selección natural del darwinismo.
5.La fe en Dios es la causa de los principales males del mundo.
6.Las personas se comportan mejor sin fe que con ella.
Por todo esto, se propone que los gobiernos deberían acabar cuanto antes con cualquier religión y prohibirlas todas. Además habría que impedir a los padres que enseñaran valores y convicciones religiosas a sus hijos pues esto se consideraría maltrato infantil.
1.3. ¿Qué podemos decir los creyentes?
Lo que el Nuevo ateísmo entiende por “Dios” -cuando lo niega- no tiene nada que ver con lo que entienden la fe y la teología cristianas. Dawkins, por ejemplo, se refiere a las distintas opiniones humanas acerca de la existencia del Sumo Hacedor y propone un espectro de siete probabilidades que irían desde el teísmo fanático al ateísmo radical. Dice: “Vamos, pues, a tomar en serio la idea de un espectro de probabilidades y a colocar las opiniones humanas acerca de la existencia de Dios a lo largo de ese espectro, entre los dos extremos de certeza opuestos. (El espejismo de Dios, ePUB, p. 85)”. El resultado de su encuesta es el siguiente:
1.Fuertemente teísta: “Yo no creo, yo sé” 100% de probabilidades.
2.Posibilidades muy altas pero inferiores al 100%: “No estoy seguro, pero creo”
3.Poco más del 50%: “Estoy muy dudoso, pero creo”. Técnicamente agnóstico.
4.50% Agnóstico imparcial.
5.Menos del 50%: “Agnóstico inclinado al ateísmo”.
6.Muy pocas posibilidades. Algo más del 0%.
7.Fuertemente ateo: “Sé que no hay Dios”.
Él se confiesa ateo de facto y se incluye en la sexta opinión: “No estoy totalmente seguro, más pienso que es muy improbable que Dios exista y vivo mi vida en la suposición de que Él no está ahí.” (p. 86 de El espejismo de Dios, ePUB).
Pues bien, yo creo que esta manera de intentar resolver la existencia de Dios como un simple cálculo de probabilidades en función de lo que piensa la gente es el principal error que atraviesa toda la obra atea de Dawkins.
La existencia de Dios no es cuestión de probabilidades. Él existe o no existe. No podemos tratarlo como si se fuese un ser físico o un fenómeno perteneciente al mundo natural. Lo que entra en el ámbito de las probabilidades son aquellas cosas que se consideran contingentes, es decir, que no tienen por qué existir necesariamente. De hecho, todo es contingente menos Dios que es necesario.
El universo existe pero podría no haber existido, por tanto es contingente. Pero Dios, si existe, es necesario y eterno por definición. Esta matización, desde luego, no demuestra que su existencia sea real, pero deja claro que existir eternamente y ser Dios son conceptos inseparables. Por tanto, es tan absurdo preguntarse “¿cuál es la probabilidad de que Dios exista?” como cuestionarse “¿cuál es la probabilidad de que los gnomos (=enanitos) del bosque lleven un gorro rojo?”. Otra pregunta incoherente que se formula el Nuevo ateísmo es: ¿Quién diseñó al Diseñador? ¿Quién creó a Dios?
La hipótesis de un ‘Diseñador diseñado’ está cargada de una suposición inaceptable, a saber, que Dios es creado. Es como hablar de un círculo cuadrado, de un soltero casado o de una mitad entera. Son dos conceptos mutuamente excluyentes. En el momento en que empezamos a hablar de un Dios creado, estamos refiriéndonos a un no dios, o en términos cristianos, a un ídolo.
No hay tal cosa como un Dios creado. Dios es -por definición- eterno y por lo tanto, no creado. No es sorprendente que Dawkins no crea en Dios, si el Dios en el cual no cree es un Dios creado. No existe ningún cristiano que crea en dioses creados. Por tanto, el libro de Dawkins, en vez de titularse: El espejismo de Dios, debería llamarse El espejismo de los dioses creados. ¡El dios de Dawkins sí es un espejismo, ya que no existe!
1.4. ¿Es posible demostrar la existencia de Dios?
No, no se puede demostrar. Si así fuera no habría ateos. Si se pudiera demostrar a Dios matemáticamente, o mediante razonamientos filosóficos, todo el mundo sería creyente. Pero sabemos que no es así. Entonces, ¿por qué hablar de pruebas o argumentos sobre la existencia de Dios? ¿Qué decir de todos los razonamientos generados a lo largo de la historia para demostrarla? Como por ejemplo las cinco vías de Tomas de Aquino, el argumento teleológico, el cosmológico, el primer motor móvil, etc.Yo creo que tales argumentos son útiles para expresar ciertas intuiciones fundamentales, pero no pueden ser considerados como “pruebas irrefutables” de la realidad de Dios.
La ciencia humana no puede demostrar o negar a Dios. Con la divinidad no es posible formular hipótesis, hacer cálculos de probabilidades -como pretende Dawkins- o elaborar teoremas. La existencia de Dios es presupuesta, más bien, por todos los fenómenos que se dan en el universo. Si no existiera Dios, no habría nada de nada. Ni leyes físicas que regulan el funcionamiento del cosmos, ni fenómenos naturales que permiten la vida, ni científicos que investigan, ni filósofos que piensan, ni posibilidad de razonar y conocer.
Si la ciencia no puede decir nada sobre Dios, ¿por qué el Diseño inteligente afirma que hay una mente sabia creadora del universo? El método científico no puede experimentar con Dios, pero esto no significa que la ciencia no pueda proporcionar evidencias, que pueden ser interpretadas, a favor de la posibilidad de la existencia de Dios. En cambio, el razonamiento filosófico -aparte de la ciencia- sí puede trabajar con la idea de Dios y mostrar realidades del universo que solo pueden ser explicadas si existe una mente inteligente que las ha diseñado.
Ahora bien, ¿es posible convencer a quien no quiere creer? ¿qué autoridad tiene la Biblia para un ateo? Yo creo que no es conveniente emplear la Biblia para discutir con los no creyentes puesto que éstos, al no aceptar su inspiración divina, no consideran que tenga ninguna autoridad. Decir, por ejemplo, que el Antiguo Testamento profetiza correctamente sobre la vida de Jesucristo, no le sirve de mucho a una persona que considera los libros del A. T. como una colección de leyendas inventadas por los judíos. La Biblia es útil cuando ya se acepta que es Palabra de Dios. Pues bien, teniendo esto en cuenta, ¿cómo podemos argumentar a favor de Dios desde la razón humana, que es lo que ellos reconocen?
El apóstol Pablo escribe en Romanos 1:20: “Porque las cosas invisibles de él, (Dios) su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”. Veamos pues algunas de estas “cosas hechas”, a que se refería el apóstol Pablo, que pueden permitirnos “visualizar” las huellas del Dios creador.
1.5. Lo que no explica el Nuevo ateísmo
Cinco “cosas hechas” (o características humanas) que solo pueden ser explicadas si Dios existe: la racionalidad, la vida, la conciencia, el pensamiento simbólico y el “yo” humano.
1.5.1. La racionalidad:
¿Qué es la racionalidad? Aquello que está dotado de razón. El universo está dotado de razón. El mundo está hecho con racionalidad, por eso podemos estudiarlo y comprenderlo. Pues bien, solo puede haber racionalidad en el universo si ésta se basa en una racionalidad última. Es decir, en una mente inteligente que lo ha hecho todo con sabiduría. ¿Cómo se hace evidente en el mundo esta mente inteligente que llamamos Dios? Mediante cosas tan extraordinarias como nuestra capacidad de conocer y poder explicar las verdades. Mediante la relación que hay entre el funcionamiento de la naturaleza y nuestra manera abstracta de explicarnos tal funcionamiento (incluso por medio de las matemáticas).
Las leyes naturales podemos expresarlas en números. El papel de los códigos, de los sistemas de símbolos que actúan en el mundo físico, como el código genético, el neuronal o el de las histonas en el ADN. Todo esto manifiesta que la racionalidad lo empapa todo y está en el origen de todo. La existencia de esta racionalidad no puede ser explicada si no existe una mente infinita que sea el origen de todo. El universo es racional y refleja el orden de la mente suprema que lo gobierna. La realidad de la racionalidad no se puede eludir apelando a la selección natural de las mutaciones aleatorias, como hacen los nuevos ateos. Porque, aun admitiendo que la selección natural fuera la causa de todos los seres vivos como propone la teoría de la evolución, este mecanismo físico presupone la existencia de organismos que interactúan según leyes determinadas y con arreglo a un código genético que posee mucha información.
Hablar de selección natural es asumir que existe alguna lógica en lo que ocurre en la naturaleza, que hay racionalidad en la adaptación de las especies, y que nosotros somos capaces de entender esa lógica y esa racionalidad. Pero decir que la sola evolución ciega, por medio de la selección natural no inteligente, convirtió la materia inerte en seres humanos es como afirmar que una mesa de mármol después de miles de millones de años será capaz de adquirir conciencia y reflexionar acerca de ella misma. ¡Esto es algo absolutamente inconcebible!
Pero la posición atea, sin embargo, es que en algún momento de la historia del universo, lo imposible ocurrió por casualidad y sin la intervención de ninguna inteligencia superior. Yo creo, por el contrario, que Dios es la racionalidad última que subyace en cada dimensión del mundo y de los seres vivos.
1.5.2. La vida:
La vida es la segunda cosa que solo puede ser explicada si hay Dios. Los organismos vivos de la Tierra y el propio ser humano se caracterizan sobre todo por cuatro cosas:
1)Son agentes que actúan y que sus acciones dependen de ellos mismos. (Un león, por ejemplo, no necesita el permiso de nadie para cazar una cebra).
2)Sus acciones están orientadas hacia fines concretos (el fin de alimentarse, sobrevivir, emparejarse, etc.)
3)Pueden reproducirse y dejar descendientes semejantes a ellos mismos. (El misterio de la reproducción es una realidad habitual en ellos) y
4)Su existencia depende de ciertos códigos, reglas, leyes, energía, materia, lenguajes, información, control. (Poseen en las células de su cuerpo información inteligente que les permite vivir como lo hacen).
Richard Dawkins, es el único representante del Nuevo ateísmo que aborda el asunto del origen de la vida, y reconoce que este tema está todavía por resolver. Sin embargo, cree que la vida surgió por azar en el universo, en un planeta de cada mil millones. ¡Es decir, la vida habría surgido nada menos que en mil millones de planetas por todo el universo, de los que la Tierra solo es uno más!
Este enfoque de Dawkins es manifiestamente inadecuado porque se parece más a un ejercicio de superstición que a un razonamiento científico. Según su pretensión, cualquier cosa que deseemos puede existir en algún sitio, con tal que invoquemos “la magia de los números”. “Si se dispone de tiempo, lo imposible puede suceder”. Obviamente este argumento no es científico y no nos puede convencer. ¡Porque si una cosa es imposible (como la aparición de la vida por azar), seguirá siendo imposible por muchos miles de años o de planetas que se le añadan!
1.5.3. La conciencia:
El tercer fenómeno que no puede ser explicado sin Dios es la conciencia. Los seres humanos somos conscientes y, además, somos conscientes de que somos conscientes. Nadie puede negar esta realidad, aunque algunos lo intenten.
El filósofo ateo Daniel Dennett dice que ser conscientes es una cuestión que carece de interés y que no debería preocuparnos, ya que no se puede resolver. Según su opinión, las máquinas llegarán también a ser conscientes porque nosotros mismos solo somos máquinas conscientes con neuronas. El problema es que cuando observamos la naturaleza de las neuronas vemos que no tienen ningún parecido con nuestra vida consciente. Las propiedades físicas de estas células nerviosas no ofrecen ninguna razón para creer que sean capaces de producir conciencia.
Es verdad que la conciencia está asociada a ciertas regiones del cerebro, pero cuando las mismas neuronas están presentes en la médula espinal (o en el troco encefálico), no hay ninguna producción de conciencia.
Solo una fe ciega e infundada en la materia permite creer que ciertos trozos de ella pueden “crear” una nueva realidad, la conciencia, que no tiene el menor parecido con la materia.
© 2020 por Antonio Cruz, Rainer Siemens, Delmer Wiebe «Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 917 021 970 / 932 720 447)». © 2020 por Editorial CLIE