Kitabı oku: «Psicoterapia breve psicoanalítica»
Psicoterapia breve psicoanalítica
Una experiencia de psicoanálisis aplicado
Clínica y teoría
Antonio Pérez-Sánchez

Colección Psicoterapias
Créditos
Título original: Psicoterapia breve psicoanalítica – Una experiencia de psicoanálisis aplicado – Clínica y teoría
© Antonio Pérez-Sánchez, 2014
© De esta edición: Pensódromo SL, 2014
Revisión y corrección:
Miquel Àngel Riera
Esta obra se publica bajo el sello de Xoroi Edicions
Diseño de cubierta:
Pensódromo
Editor: Henry Odell
ISBN ebook: 978-84-124690-5-9
ISBN print: 978-84-122116-8-9
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Índice
1 Agradecimientos
2 Prólogo por Francisco Palacio–Espasa
3 Introducción 1. Fuentes de la obra a) Monografía «Elementos de Psicoterapia Breve Psicoanalítica» b) Seminario y supervisión en un proyecto de investigación de Psicoterapia de Orientación Psicoanalítica (POP) 2. Estructura y método de la obra 3. Aspectos a investigar a) La indicación de la PBP b) Importancia del tiempo y la focalización como factores específicos de la PBP c) Intervenciones terapéuticas prioritarias en PBP d) Proceso psicoterapéutico en PBP e) Influencia de la supervisión en el trabajo del terapeuta
4 Capítulo I – Modelo de la mente y Psicoterapia Breve Psicoanalítica 1. Las aportaciones de M. Balint 1.1. Consideraciones generales 1.2. M. Balint: el caso del Sr. Baker 1.3. Comentarios al caso del Sr. Baker y al modelo de la mente implícito 2. Un modelo psicoanalítico de la mente
5 Capítulo II – Conceptos psicoanalíticos básicos aplicados a la psicoterapia y definición de Psicoterapia Breve Psicoanalítica 1. Conceptos generales 1.1. Encuadre 1.2. Tipo de relación de objeto 1.3. Trabajo interpretativo 1.4. Importancia del aquí–y–ahora de la situación terapéutica 2. Conceptos técnicos 2.1. Conceptos técnicos en función del paciente 2.2. Conceptos técnicos en función del terapeuta 3. Definición de Psicoterapia Breve Psicoanalítica en el contexto de otras psicoterapias psicoanalíticas 3.1. Psicoterapia breve psicoanalítica: concepción de lo psicoanalítico 3.2. Psicoterapia breve psicoanalítica: concepción de lo psicoterapéutico 3.3. Psicoterapia breve psicoanalítica: concepción del tiempo
6 Capítulo III – Indicaciones de la Psicoterapia Breve Psicoanalítica 1. Generalidades 2. Enfoque clásico 2.1. Motivación para el cambio 2.2. Capacidad de autoobservación y de insight 2.3. Otros criterios 3. Indicadores psicodinámicos para la psicoterapia psicoanalítica 4. Criterios de indicadores psicodinámicos específicos para la Psicoterapia Breve Psicoanalítica 5. Material clínico: tabla y resúmenes de casos 5.1. Material clínico A: Tabla de psicoterapias terminadas 5.2. Material clínico B: Breves resúmenes de algunos casos de la tabla 5.3. Comentarios generales sobre los casos de la tabla 5.4. Material clínico C: Caso I. «El chico responsable de la “higiene” relacional familiar» (Caso 10) 5.5. Comentarios al caso I
7 Capítulo IV – Pacientes no indicados, contraindicaciones e interrupción de entrevistas diagnósticas 1. Generalidades 2. Pacientes no indicados. Material clínico: Tabla y resúmenes de casos 2.1. Material clínico A: Tabla de pacientes no indicados para PBP 2.2. Material clínico B: Resumen de casos 2.3. Comentarios generales a los pacientes no indicados 3. Pacientes que interrumpen el proceso diagnóstico 3.1. Material clínico A: Tablas de casos que interrumpen el proceso diagnóstico 3.2. Material clínico B. Resumen de casos que interrumpen el diagnóstico 3.3. Comentarios generales e hipótesis sobre las interrupciones durante el proceso diagnóstico 4. Contraindicaciones 5. PBP y otras terapias alternativas o concomitantes
8 Capítulo V – Focalización 1. Introducción 2. Concepto de focalización 2.1. Contexto del foco 2.2. Niveles del foco 2.3. Deslizamiento del foco 3. Focalización y método psicoterapéutico en PBP 4. Especificidad de la focalización en PBP 4.1. La focalización no es exclusiva de la PBP 4.2. Diferencias entre la focalización en PBP y la psicoterapia de larga duración 4.3. La focalización no es imprescindible para la PBP 4.4. La focalización sola no es un factor suficiente para la realización de la PBP 5. Focalización y proceso psicoterapéutico 6. Material clínico. Caso II: Histeria y conflicto materno 7. Material clínico. Caso III: «La mamá híper–responsable» 8. Focalización: síntesis
9 Capítulo VI – Intervenciones terapéuticas e interpretación 1. Cuestiones generales 2. «Intervenciones» no verbales 3. Intervenciones verbales 3.1. Intervenciones no interpretativas 3.2. Intervenciones interpretativas 3.2.1. Interpretaciones no transferenciales 4. Material clínico: I. Etapa diagnóstica II. Proceso psicoterapéutico III. Inicio de la elaboración de la terminación 5. Material clínico: I. Etapa diagnóstica II. Inicio de la psicoterapia III. Etapa media del proceso psicoterapéutico IV. Etapa de terminación V. Entrevistas de seguimiento
10 Capítulo VII – Tiempo y proceso psicoterapéutico 1. El tiempo 1.1. El tiempo en las psicoterapias psicoanalíticas y en PBP 1.2. Duración de las sesiones 1.3. Frecuencia de las sesiones 1.4. Duración del tratamiento 2. El proceso psicoterapéutico en PBP 2.1. Etapa diagnóstica y de indicación de psicoterapia 2.2. Etapa de establecimiento de la relación terapéutica 2.3. Etapa intermedia 4. Comentarios generales al Caso VI en relación al tiempo
11 Capítulo VIII – Terminación en Psicoterapia Breve Psicoanalítica 1. Terminación y etapas del proceso psicoterapéutico 1.1. Terminación y primera etapa: tiempo prefijado 1.2. Terminación y etapa media: «olvido» del tiempo 1.3. Terminación y etapa final. Fase de terminación propiamente. Inicio de la elaboración del duelo por el final 2. Entrevistas de seguimiento post–terminación 3. Material clínico: Caso VII. I. Entrevistas diagnósticas II. Inicio de la psicoterapia. Primeras sesiones (3ª y 4ª) III. Etapa media del proceso IV. Etapa de terminación V. Entrevistas de seguimiento
12 Capítulo IX – Interrupción en Psicoterapia Breve Psicoanalítica 1. Concepto de interrupción de la psicoterapia 2. Material clínico 2.1. Material clínico A: Tabla 2.1.1. Comentarios a la tabla 2.2. Material clínico B: Resúmenes de los casos 3. Conclusión. Hipótesis generales de la interrupción 4. Formas de interrupción
13 Capítulo X – Aprendizaje y supervisión en Psicoterapia Breve Psicoanalítica 1. Aprendizaje en PBP 2. La supervisión 2.1. Cuestiones generales 2.2 Ilustración clínica de una supervisión colectiva 3. Conclusiones finales
14 Apéndice – Casos clínicos detallados
15 Bibliografía
16 Acerca del autor
Agradecimientos
Parte del material recogido en esta obra surge de un proyecto de investigación en psicoterapia psicoanalítica del que formé parte, como director de un seminario teórico introductorio de la psicoterapia breve primero, y posteriormente como supervisor de las psicoterapias que se incluían en el mismo, lo que explicaré más detalladamente en la Introducción. E. de la Lama fue el coordinador del proyecto y depositó en mí la confianza para llevar a cabo dicha colaboración, por lo que le estoy muy agradecido. La experiencia duró casi siete años y en el transcurso de la misma participaron un total de dieciocho psicoterapeutas que menciono a continuación con el número de psicoterapias realizadas respectivamente entre paréntesis: Juan Carlos Alba (1), Miguel Álvarez (6), Isabel Benítez (2), Mª Call (2), Mª Rosa Coca (3), Mª Teresa Font (1), Cristina García (2), Neus García (1), Ana Garre (6), Jesús Gracia (4), Mª Jesús Larrauri (1), Rosa Mª Roca (2), Jaume Rovira (4). Mabel Silva (3), Santiago Surís (6), Pilar Tardío (3), María Trías (7) y Isabel Vallés (1). El material que conforma las tablas y algunas de las ilustraciones clínicas extensas de los capítulos proceden de sus presentaciones en los seminarios de supervisión, mi agradecimiento a todos ellos. A los seminarios acudieron también como observadores alumnos del Máster de la Fundación Vidal i Barraquer, que colaboraron registrando los comentarios del grupo, no puedo mencionarlos a todos, pero sí al menos dejar constancia de mi gratitud.
Obviamente, mi agradecimiento también para los compañeros del equipo del Centro de Salud Mental de Sant Andreu (Barcelona) con los que publicamos los primeros esbozos de la Psicoterapia Breve Psicoanalítica. Ellos son: Marimí Anabitarte, Javier Bermejo, Marta Canals y Rosendo Camón. Recordar de manera especial a Francisco Palacio–Espasa que me honró con la pronta y generosa aceptación en prologar el libro.
Finalmente, no puedo dejar de expresar mi agradecimiento a los editores: Salvador Foraster por su pronta disponibilidad aceptando mi texto para iniciar la colección Psicoterapias, y a Henry Odell por su amable y paciente guía en las cuestiones técnicas.
Prólogo
por Francisco Palacio–Espasa1
Es para mí una enorme satisfacción presentar este libro y no sólo porque tengo en gran estima personal a su autor sino porque comparto con él su interés por las grandes posibilidades terapéuticas que tiene el psicoanálisis sin que se recurra necesariamente al encuadre clásico «cura tipo» de cuatro o cinco sesiones por semana.
El autor es muy modesto cuando en la Introducción dice que este libro no es sino parcialmente un «Manual de psicoterapia breve». Sin embargo, para los que hemos seguido desde los trabajos de Malan en los años 60 y los del grupo de Lausana (P.B. Schneider, Guillieron) y continuadores actuales sobre las psicoterapias breves psicoanalíticas, este libro es un modelo de claridad y de precisión tanto teórica como técnica.
La revisión de la literatura sobre el tema que hace en el primer capítulo muestra como esquiva los riesgos de caer en modelos rígidos, que pese a su utilidad en bastantes casos, se pueden transformar en excesivamente constrictivos en otros, perdiendo contacto con el sufrimiento y la realidad del paciente.
Su modelo psicoanalítico de la mente se inspira en los desarrollos de M. Klein y los autores post–kleinianos (Bion), de las bases de la teoría y la técnica del psicoanálisis establecido por Freud y su escuela. Es un modelo que yo comparto porque tiene en cuenta las ansiedades precoces fácilmente vividas como aniquilantes y o catastróficas que movilizan mecanismos defensivos radicales, como la escisión, la negación, la proyección, etc., que perturban severamente el funcionamiento psíquico. Estas angustias y mecanismos radicales se organizan, con el desarrollo, en vivencias más realistas de preocupación por la pérdida de las personas investidas libidinalmente. Tales vivencias movilizan mecanismos de defensa que dan lugar a conflictos psíquicos y crean mucho sufrimiento pero son más fácilmente accesibles para el individuo.
En el capítulo II se revisan de modo claro y preciso cómo los conceptos psicoanalíticos se aplican a las psicoterapias para diferenciar la psicoterapia psicoanalítica breve del psicoanálisis y de la psicoterapia psicoanalítica sin limitación en el tiempo.
La limitación en el tiempo (entre seis meses y un año) precisada desde el momento que se indica la psicoterapia reclama una «focalización» sobre el conflicto o conflictos centrales del sujeto. La frecuencia de una sesión a la semana y la actitud receptiva pero activa del psicoterapeuta señalando los conflictos en el «aquí y ahora» sobre todo busca la integración del foco conflictual central y su elaboración junto con el duelo de la terminación de la terapia fijada de antemano.
En el capítulo III se precisan las características estructurales y dinámicas de los casos en que están indicadas las psicoterapias breves entre los que sobresalen: la motivación del paciente para modificar su sufrimiento (lo que implica capacidad de auto observación de sí mismo, así como de las relaciones con los otros) y un cierto grado de confianza en la posible ayuda del psicoterapeuta. Lo que nosotros2 hemos llamado «pretransfer positivo» en las intervenciones psicoterapéuticas breves padres–niños.
En este capítulo se detallan muy precisamente las características de estos pacientes, así como los indicadores psicodinámicos para la psicoterapia psicoanalítica breve.
Solo comentaré: la tolerancia al dolor–placer, al sufrimiento al desplacer, etc., así como el contacto de estos pacientes con los aspectos infantiles de su personalidad y su tolerancia a las ansiedades de vinculación versus separación.
Con ayuda de casos clínicos trabajados en grupo y supervisados por el autor se precisan los criterios de indicadores psicodinámicos específicos por la Psicoterapia Breve Psicoanalítica. Este capítulo es extraordinariamente didáctico y matizado así como el siguiente.
En el capítulo IV se precisan los límites de las indicaciones, las contraindicaciones y los casos que tienen tendencia a interrumpir las entrevistas diagnósticas. Entre las contraindicaciones se destacan los trastornos severos de la personalidad de tipo narcisista o los duelos patológicos con grandes mecanismos de negación de los conflictos emocionales.
Los capítulos V, VI, VII y VIII detallan los elementos técnicos de la «focalización» del conflicto psíquico; las interpretaciones centradas en el «aquí y ahora»; el papel del tiempo limitado en el proceso terapéutico y la terminación o interrupción de la psicoterapia.
Sin embargo hay que precisar que estas directivas técnicas nunca son aplicadas rígidamente sino adaptadas con flexibilidad a las asociaciones y conflictos del paciente. Así pues se hacen interpretaciones transferenciales como lo muestra el caso del «hombre de los petardos» a quien se le analiza con éxito el transfer negativo; así como se proponen «construcciones» de conflictos infantiles en este mismo caso. También con el tiempo y la duración del tratamiento hay una gran flexibilidad bajo la forma de proposición de entrevistas ulteriores a los tres o seis meses y un año.
El capítulo X trata el problema de la formación y la supervisión en PBP.
El rigor de los desarrollos teóricos y técnicos junto con la flexibilidad para adaptarse a las particularidades del paciente constituyen la riqueza y sutileza de este libro que no dudo en recomendarlo vivamente a los profesionales de la psicoterapia, médicos psiquiatras, psicólogos, educadores, etc. Así como a estudiantes de estas diversas disciplinas interesados por el tema.
Y no puedo concluir sin felicitar de todo corazón al autor de quien conozco otras obras de calidad teórica y técnica igual de encomiables.
Ginebra, Septiembre de 2013
Introducción
1. Fuentes de la obra
Esta obra es el resultado de la conjunción de varios factores. Una publicación anterior, Elementos de Psicoterapia Breve Psicoanalítica (1990), en la que colaboraron algunos compañeros, como ya indiqué en Agradecimientos. Un seminario teórico introductorio sobre la técnica de Psicoterapia Breve Psicoanalítica (PBP) seguido de varios años de trabajo de supervisión de las psicoterapias realizadas con un grupo de psicoterapeutas de las cuales me hice cargo, y que formaba parte de un proyecto de investigación en Psicoterapia de Orientación Psicoanalítica (POP). Y finalmente, otros seminarios que he impartido sobre el tema, así como mi propia práctica con esta modalidad tanto en el ámbito público como en el privado.
a) Monografía «Elementos de Psicoterapia Breve Psicoanalítica»
El punto de partida arranca de la experiencia habida en un Centro de Salud Mental en el que tratamos de aplicar los fundamentos psicoanalíticos a una práctica psicoterapéutica a tiempo limitado y relativamente corta. Puesto que se trataba de una tarea poco frecuente en nuestro medio en ese momento, años noventa, acudimos a algunas referencias clásicas de orientación psicoanalítica, en especial M. Balint (1961, 1972) y D. H. Malan (1963, 1976 y 1979). Aunque dichos presupuestos teóricos fueron adaptados en función de nuestro modelo de concepción de la mente, algo diferente del de tales autores. Con esos elementos iniciamos una experiencia con pacientes del centro y la fuimos discutiendo entre nosotros. Como resultado de ello, al cabo de un tiempo, publicamos sendos trabajos sobre tres aspectos de la psicoterapia breve: I. Concepto (A. Pérez–Sánchez, J. Bermejo, M. Canals, 1987); II. Focalización (A. Pérez–Sánchez y M. Anabitarte, 1987) y III. Tiempo y terminación (A. Pérez–Sánchez y R. Camón, 1987) que posteriormente reuní y amplié de lo que resultó la monografía Elementos de Psicoterapia Breve Psicoanalítica (1990). Agotada la edición de esta última y siendo un tema de interés para el trabajo de la asistencia en salud mental, en general, y particularmente en la pública, me plantée la posibilidad de recuperar la monografía. Pero al hacerlo encontré que, desde el momento de su publicación, había acumulado y registrado un considerable material y experiencia a partir de las otras fuentes citadas, por lo que me propuse reescribir la monografía, añadiendo estas últimas, teniendo que reestructurar la obra completamente. En cuanto a Elementos de PBP, incluyo la parte teórica redactada por mí, aunque bastante revisada, con desarrollos de aspectos no suficientemente tratados en aquella. Del material clínico expuesto en la monografía tan sólo recupero el de las psicoterapias que yo realicé.
b) Seminario y supervisión en un proyecto de investigación de Psicoterapia de Orientación Psicoanalítica (POP)
La institución3 a la que pertenecía el Centro de Salud Mental en el que yo colaboraba propuso un proyecto de investigación empírica para evaluar la psicoterapia de orientación psicoanalítica focalizada y a tiempo limitado en la Asistencia Pública, que fue coordinado por E. de La Lama. A fin de unificar criterios y reducir las variables en lo que respecta al terapeuta, se consideró necesario que todos los psicoterapeutas participantes en la investigación asistieran a un seminario introductorio de un curso sobre PBP. Todos los profesionales ya eran psicoterapeutas, es decir, tenían una formación previa en el campo de la psicoterapia, en general. En una segunda etapa, tales psicoterapeutas iniciaron psicoterapias breves con pacientes de la asistencia pública la mayoría, junto a algunos de una institución privada, y se introdujo el criterio imprescindible de que los terapeutas supervisaran todos los casos incluidos en la investigación. Por mi parte4, me ocupé de dirigir el seminario introductorio teórico así como de la supervisión de una de las instituciones que participaron en el proyecto y que incluyó a 18 psicoterapeutas, para lo cual organizamos dos grupos semanales de trabajo, que duró siete años. Otros psicólogos ajenos a los psicoterapeutas del seminario se hicieron cargo de las herramientas de medición de base psicodinámica. A fin de no interferir con cada proceso psicoterapéutico, las escalas propuestas se pasaban al principio, al final y al cabo de un tiempo de finalizado el tratamiento. En el seminario de supervisión se procuró examinar cada psicoterapia con el máximo de frecuencia posible para ir conociendo el curso de la psicoterapia. Se revisaron todas las primeras entrevistas diagnósticas, de manera que el criterio de valoración e indicación de la PBP fuese homogéneo. Asimismo todas las psicoterapias que se encontraban en la etapa de terminación tenían prioridad de presentación en la supervisión. Igualmente tomamos en consideración destacada aquellos tratamientos en los que hubiera surgido alguna incidencia especial: amenaza de interrupción, acontecimiento externo traumático que complicara la vida del paciente o la estabilidad del encuadre, etcétera. Dicho proyecto tuvo lugar en varias Instituciones, como digo, donde se organizaron sendos seminarios, con terapeutas y directores diferentes. En esta obra tan solo me referiré exclusivamente al material recogido por mí en el grupo que yo coordiné. Obviamente, la versión aquí expuesta del material y su elaboración es de mi exclusiva responsabilidad. A fin de preservar la confidencialidad del material, cuando lo hago en extensión procuro adoptar las medidas habituales en estos casos, de evitar los datos externos que pudieran identificarlos, también eludo referirme al terapeuta concreto que los atendió, salvo cuando se trata de material mío. Tampoco me ocupo de la parte empírica de la investigación en la que no participé. E. de la Lama publicó un estudio sobre el consumo sanitario de pacientes, antes y después de la realización de la PBP (E. de La Lama y cols., 1994).
El método seguido en el seminario de supervisión que yo dirigí fue el siguiente: el terapeuta traía el material escrito de las entrevistas o sesiones, registradas lo más fielmente posible tras el encuentro con el paciente. Se entregaba una copia de este material a cada uno de los miembros del seminario. Una vez leído y discutido el material, los comentarios y sugerencias del supervisor y de los integrantes del grupo eran recogidos por uno de éstos. Cuando, en supervisiones siguientes, se volvía a revisar el mismo caso, se leían tales comentarios, para recordar las opiniones aportadas y las líneas de trabajo sugeridas, y rectificar, si fuera necesario, la fidelidad del registro con lo aportado en el seminario. Dicho procedimiento ofrecía ventajas. En primer lugar, el hecho de que el terapeuta trajera escrita la sesión, y con copia para todos, le obligaba a atenerse a lo allí registrado, y de esa manera comunicar la experiencia lo más fiel posible a cómo la había vivido. Se evitaba así la tendencia inconsciente a modificar sobre la marcha el relato de la sesión para encubrir deficiencias técnicas que en el curso del seminario se pusieran de manifiesto, o para, también sin clara conciencia de ello, entrar en complicidad con el paciente pretendiendo disminuir la gravedad de su psicopatología, o todo lo contrario, dar la imagen de un paciente muy difícil. Ese esfuerzo y rigor en atenerse a lo que uno había observado en el paciente y en la relación con él, según lo registrado inmediatamente después de las entrevistas o sesiones, constituía también una buena fuente de aprendizaje para todo psicoterapeuta. Además, el registro de lo discutido permitía analizar si la(s) línea(s) de pensamiento sugerida(s) en un seminario encuentra(n) continuidad, o no, en el siguiente; y si ello depende de la evolución de la psicoterapia; o si hubo algún aspecto que el grupo dejó pasar por alto, lo que podía entenderse como que la contratransferencia del psicoterapeuta había sido compartida por el grupo de tal manera como para cegarse y no ver dicho aspecto.
Es precisamente ese procedimiento en el trabajo del seminario lo que me permitió la recogida de un rico material, que ahora considero valioso para tener en cuenta y así completar, ampliar y corregir lo que se inició con la monografía Elementos de PBP.
En cuanto a los pacientes procedentes de esta fuente, la Tabla 1 indica algunas estadísticas. Nos fueron derivados para psicoterapia cincuenta y tres5 pacientes. En el caso del Centro de Salud Mental (asistencia pública), la derivación fue realizada por el neuropsiquiatra de zona, informado del proyecto, así como por el propio centro. En este último caso a través de las breves entrevistas de recepción que los trabajadores sociales realizaban y posteriormente discutían con el equipo cada vez que un paciente consultaba. Otra procedencia de los pacientes era el Centro Médico Psicológico de la FVB, por colegas de la propia institución. En esta tabla tan solo recojo los datos relativos a las psicoterapias que pasaron por mi seminario, como ya señalé.
Tabla 1. Pacientes revisados seminario
| Pacientes | Total 53 | ||
|---|---|---|---|
| No Indicados | 9 | ||
| Interrumpe Diagnóstico | 9 | ||
| Indicadas | 35 | ||
| Interrumpe proceso psicoterapéutico | 5 | Entre 1ª y 10ª sesión: 4 | 7 |
| Otros períodos: 15 (1), 34ª (1) y 42ª (1) | |||
| Terminadas | Entre 11 y 15 m: 24 | 28 | |
| Entre 6 y 9 m : 3 | |||
| 10 meses: 1 | |||
Este es el significado que le doy a algunas de las expresiones utilizadas en la tabla, y que irán apareciendo a lo largo de la obra. Interrumpe el diagnóstico: cuando el paciente ha hecho al menos una entrevista en la que se ha contemplado la posibilidad de psicoterapia, pero no termina el proceso diagnóstico, es decir, interrumpe sin que se le haya indicado el tratamiento de elección. Se consideran entrevistas diagnósticas, los encuentros con el paciente para llevar cabo una exploración psicopatológica clínica y psicodinámica, así como la historia personal fundamental del paciente. En nuestra práctica, ello ha supuesto entrevistas de una hora de duración, y con un total de dos o tres, habitualmente, siendo menos frecuente las de mayor número. Paciente no indicados para PBP, cuando una vez realizadas las entrevistas diagnósticas se considera que el paciente no reúne las condiciones para una PBP, o el terapeuta, como ocurrió en alguna ocasión, no se sintió capaz de asumirlo. Al paciente se le hace otra indicación terapéutica. Indicación de PBP: realizadas las entrevistas diagnósticas el seminario valora que el paciente es subsidiario de PBP. Interrupción del proceso psicoterapéutico: cuando el paciente se le ha indicado PBP, ha iniciado el proceso terapéutico y al cabo de un tiempo lo interrumpe.
De los 53 pacientes, nueve interrumpieron el proceso diagnóstico, es decir, sin que se hubiera establecido aún la indicación terapéutica, aunque eran pacientes, como dije, en principio presumiblemente subsidiarios de ayuda psicológica, por lo que fueron derivados a los psicoterapeutas. No se indicó PBP a otros nueve, entre los cuales se hicieron otras indicaciones que incluyó psicoterapia de apoyo, psicoterapia psicoanalítica larga y psicoterapia de grupo. Es decir, se hizo la indicación de PBP como tratamiento de elección a 35 pacientes. De éstos, interrumpieron el proceso psicoterapéutico 7, por lo que terminaron todo el proceso, 28.