Kitabı oku: «Aproximación teórica a la aplicación del análisis económico del derecho en materia de prácticas restrictivas de la libre competencia»

Aproximación teórica a la aplicación del análisis económico del derecho en materia de prácticas restrictivas de la libre competencia

Aproximación teórica a la aplicación del análisis económico del derecho en materia de prácticas restrictivas de la libre competencia / Carlos Eduardo Ruiz Villarreal [y otros] ; Emilio José Archila Peñalosa, editor – Bogotá : Universidad Externado de Colombia. 2020. -- Edición
124 páginas : gráficos ; 21 cm.
Incluye referencias bibliográficas
ISBN: 9789587903881
1. Derecho económico -- Colombia 2. Competencia (Derecho) -- Colombia 3. Organización industrial -- Colombia 4. Análisis económico -- Colombia I. Ruiz Villarreal, Carlos Eduardo ; Herrera Saavedra, Juan Pablo ; Sanz, Lukas ; Quinto Arrendonda, Miguel de ; Díaz Melo, Tatiana ; Archila Peñalosa, Emilio José, editor II. Universidad Externado de Colombia III. Título IV. Serie
344.35 SCDD 15
Catalogación en la fuente – Universidad Externado de Colombia MRJ
junio de 2020
ISBN 978-958-790-388-1
© 2020, EMILIO JOSÉ ARCHILA PEÑALOSA (EDITOR)
© 2020, UNIVERSIDAD EXTERNADO DE COLOMBIA
Calle 12 n.° 1-17 este, Bogotá
Teléfono (57-1) 342 0288
publicaciones@uexternado.edu.co
www.uexternado.edu.co
Primera edición: noviembre de 2020
Diseño de cubierta: Departamento de Publicaciones
Corrección de estilo: Néstor Clavijo
Composición: Álvaro Rodríguez
Impresión y encuadernación: DGP Editores S.A.S.
Tiraje de 1 a 1.000 ejemplares
Prohibida la reproducción o cita impresa o electrónica total o parcial de esta obra sin autorización expresa y por escrito del Departamento de Publica-ciones de la Universidad Externado de Colombia. Las opiniones expresadas en esta obra son responsabilidad de los autores.
Diseño epub:
Hipertexto – Netizen Digital Solutions
CONTENIDO
PRESENTACIÓN
CAPÍTUL PRIMERO LA ECONOMÍA COMO CIENCIA SOCIAL, SU MÉTODO, APLICACIONES Y SUS ALCANCES
Carlos Eduardo Ruiz Villarreal
CAPÍTUL SEGUNDO HISTORIA DEL ANÁLISIS ECONÓMICO DENTRO DE LA POLÍTICA DE COMPETENCIA
Juan Pablo Herrera Saavedra
Lukas Sanz Ramírez
CAPÍTUL TERCERO EL PAPEL DE LA ECONOMÍA Y LA ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL EN EL DERECHO DE LA COMPETENCIA: FORTALEZAS, LIMITACIONES Y APLICACIÓN
Miguel de Quinto Arredonda
CAPÍTUL CUARTO ANÁLISIS ECONÓMICO DEL DAÑO CAUSADO POR PRÁCTICAS COMERCIALES RESTRICTIVAS DE LA COMPETENCIA
Tatiana Díaz Melo
NOTAS AL PIE
PRESENTACIÓN
Con el ánimo de continuar avanzando en el estudio del derecho de la competencia en Colombia, el Departamento de Derecho Económico de la Universidad Externado de Colombia presenta a la comunidad académica la obra Aproximación teórica a la aplicación del análisis económico del derecho en materia de prácticas restrictivas de la libre competencia.
Durante los últimos veinte años el derecho de la competencia en Colombia ha presentado avances sustanciales, y el concepto de competencia ha adquirido especial reconocimiento como requisito para el desarrollo de los mercados y la economía. Dicha evolución no solo se refiere a la aplicación misma de las disposiciones legales, sino a su valoración y a los elementos económicos que integran las normas jurídicas. En el futuro, el fortalecimiento y el grado de especialización en la aplicación del derecho de la competencia dependerán en gran medida de la habilidad de acercar la praxis legal a la teoría económica y de negocios.
Es así como un grupo de economistas expertos en derecho de la competencia, con el objetivo primordial de acercar las ciencias económicas al derecho de la competencia, presentan cuatro trabajos magistrales (originalmente ponencias) con los que, de manera general, pretenden acentuar la sinergia que existe entre la economía y el derecho de la competencia, planteando consideraciones particulares en torno a los temas puntuales propuestos.
El primer capítulo, a cargo de Carlos Eduardo Ruiz Villarreal, denominado “La economía como ciencia social, su método, aplicaciones y sus alcances”, explica que la economía como ciencia social, si bien usa el método científico para su desarrollo, no puede considerarse una ciencia exacta, en buena medida porque su objeto de estudio se desenvuelve en la incertidumbre de las relaciones sociales y busca explicar el proceso de decisiones de individuos con una racionalidad limitada, proceso que no es ni consistente ni totalmente medible y predecible. En tal sentido, el conocimiento construido en la ciencia económica mediante modelos siempre simplificados es solo una representación de lo real, normalmente parcial e inexacta. Así, el paradigma de la complejidad introducido por el constructivismo permite visualizar cómo la economía ha podido avanzar al estudiar sistemas de distinta jerarquía con cierta clausura operacional, un aislamiento relativo que permite explicarlos en su generalidad pero que deja claro que una explicación total y exacta solo puede darse al considerar todos los demás sistemas de mayor y menor jerarquía que interactúan con el sistema bajo observación.
A continuación, Juan Pablo Herrera Saavedra y Lukas Sanz Ramírez presentan su capítulo “Historia del análisis económico dentro de la política de competencia”, que tiene como propósito evidenciar de forma general la importancia, avances y retos que el uso de la evidencia y el análisis económico tiene en la aplicación de la política de competencia. Para el efecto, proponen algunas reflexiones derivadas de la revisión de las influencias de las escuelas de pensamiento económico en la evolución de la política de competencia, empezando por el concepto de competencia de Adam Smith, que aporta las bases de la discusión acerca de las nociones asociadas en favor de la competencia y su repercusión en la dinámica del ciclo económico, seguido por los aportes más recientes de las escuelas de Harvard, Chicago, austriaca y lo que se conoce como Nueva Economía Industrial, con el fin de contar con una visión de los aportes de los paradigmas que se configuran como parte del análisis en la discusión que ha girado en torno de la política de competencia a lo largo de la historia.
El tercer capítulo, de Miguel de Quinto Arredonda, titulado “El papel de la economía y la organización industrial en el derecho de la competencia: fortalezas, limitaciones y aplicación”, explica cuál es el encaje de la organización industrial como herramienta de análisis del derecho de la competencia, ilustrando el espacio de dicha organización dentro de la teoría económica y analizando después en enfoque empírico y teórico, los cuales pueden parecer excluyentes pero son complementarios, y su uso conjunto permite conseguir las pruebas económicas más robustas para los casos de competencia. Finalmente repasa las mejores prácticas presentadas por la Comisión de la Unión Europea a la hora de presentar estas pruebas en investigaciones de casos de competencia.
Por último, en “Análisis económico del daño causado por prácticas comerciales restrictivas de la competencia”, Tatiana Díaz Melo pretende, exponiendo algunos conceptos económicos desde un enfoque lógico y práctico, contribuir al acercamiento del derecho y la economía. Así, y para motivar el uso continuado de métodos cuantitativos como medio de prueba en casos relacionados con la aplicación de la norma de competencia, aporta una síntesis de las teorías económicas útiles en el análisis de la cuantificación de efectos y de las metodologías y formas de análisis cuantitativo que más se utilizan.
Esperamos que este libro se constituya en un paso más del estudio del derecho de la competencia desde una perspectiva económica y fomente el desarrollo académico y práctico de esta disciplina.
Emilio José Archila Peñalosa
CAPÍTULO PRIMERO LA ECONOMÍA COMO CIENCIA SOCIAL, SU MÉTODO, APLICACIONES Y SUS ALCANCES
CARLOS EDUARDO RUIZ VILLARREAL
Palabras clave: ciencias sociales, ciencia económica, método de la economía, ciencia y realidad, complejidad y economía.
INTRODUCCIÓN
La relevancia del derecho económico en la sociedad supone que cada vez sea más usual involucrar el análisis económico y la medición de variables económicas y financieras en el quehacer legal, tanto en la emisión de regulaciones como en las controversias legales que se presentan alrededor de tales regulaciones, bien ante las autoridades administrativas o en tribunales de todo tipo, y en tal contexto es necesario puntualizar el alcance de los aportes de la economía, en forma de estudios y cálculos cuantitativos, que en ocasiones constituyen pruebas en un proceso, para dar o no total certeza sobre el fenómeno bajo análisis, punto de no pocos conflictos entre abogados y economistas.
Estos aportes, que son pruebas desde el punto de vista legal, están íntimamente ligados a un área de la economía que se conoce en general como la economía aplicada, y en particular, para el caso que nos ocupa, como microeconomía aplicada y más específicamente, como economía industrial empírica, que buscan aplicar el método científico, en el marco de la economía, al estudio de los mercados y su estructura, partiendo de la teoría económica general para explicar el comportamiento de los agentes y relaciones causales entre tales comportamientos y los resultados de precios y cantidades. Por tanto, en un principio debemos estudiar el alcance de la teoría económica como ciencia.
La ciencia económica es una serie de teorías generales sobre el comportamiento económico de individuos, agentes económicos, grupos y la sociedad en su conjunto; por tanto, la capacidad de dar conclusiones certeras o no de la economía aplicada depende en buena medida de donde obtiene las teorías marco usadas y las metodologías para su desarrollo y su contrastación con la realidad, que además es responsabilidad de esta ciencia aplicada, creándose un proceso de retroalimentación entre la economía teórica y la economía aplicada.
Teniendo en cuenta lo expuesto, es necesario iniciar este esfuerzo con una breve explicación de lo que entendemos por economía como ciencia social, su metodología de construcción, los modelos económicos, la cuantificación y formalización, la relación con otras ciencias y las ciencias auxiliares usadas para su contrastación y su extensión como ciencia aplicada.
Pero antes de entrar en materia, y para ilustrar un aspecto fundamental como lo es el alcance de los estudios económicos para generar explicaciones univocas sobre la realidad económica, no podemos olvidar que no hace tantos años todavía había dudas respecto a si las ciencias sociales como la economía o la sociología se podían considerar ciencias por su falta de concreción y exactitud.
La tradición intelectual a los inicios de la economía y de las ciencias sociales promovían la desconfianza de todo conocimiento que no tuviera cientos de años de tradición, y en tal sentido entraba la economía como disciplina nueva. Sin embargo, su consagración como ciencia ya se da por sentada, no por la exactitud de sus resultados, sino porque “la economía puede caracterizarse sin reservas como una actividad científica [...] acogiéndonos a [...] Schumpeter (1954), quien entre lo científico incluye todo conocimiento que haya sido objeto de un esfuerzo consciente y colectivo para su perfeccionamiento”1, y porque su formalización, mediante proposiciones, teorías y modelos sobre hechos observables, cumple un principio de consistencia con la realidad que pretende explicar, al usar el método científico.
Sin embargo, es necesario puntualizar que la cientificidad de la economía no la podemos fundamentar en lograr que las ciencias sociales se parezcan a las ciencias naturales, ya que, como anotaba Nicolás Gómez Dávila en sus Escolios: “Las ciencias humanas no son propiamente ciencias inexactas, sino ciencias de lo inexacto”2.
Además de analizar fenómenos sociales, cambiantes y difusos, la economía se enfrenta al obstáculo de no poder aislar el objeto de investigación en un laboratorio, ya que el objeto de estudio es a la vez el sujeto investigador, lo cual determina un inevitable problema de subjetividad en el desarrollo de las teorías.
I. ¿QUÉ ES UNA CIENCIA SOCIAL? ¿QUÉ ES ECONOMÍA?
En el caso del conocimiento como proceso de creación de ideas sobre la realidad objetiva, parece claro que todavía hoy podemos seguir sosteniendo la idea de que sus características continúan siendo las del misterio (todavía no ha quedado bien definido cómo se fabrica realmente un concepto, la bioquímica parece estar trabajando seriamente en ello después del relativo fracaso del psicoanálisis) y la complejidad. De cualquier modo, en la creación del conocimiento parece ya admitido en la actualidad, desde Morton, que hay que tener muy clara la influencia de las condiciones sociales y las culturales3.
Una ciencia social es un intento intencional de explicar los comportamientos humanos, las interrelaciones entre personas, entre grupos e individuos y definir modelos de explicación de estos comportamientos e interrelaciones y que para lograr estos objetivos aplica el método científico.
A. ¿Qué es economía?
La economía como parte de este grupo de ciencias se define como la ciencia que explica cómo la sociedad enfrenta el proceso de atender sus necesidades económicas con la combinación y aplicación de recursos escasos.
La economía trata de “un esfuerzo sistemático para conocer el funcionamiento de la sociedad y particularmente del modo en que esta se plantea y se organiza para resolver los problemas de asignación de recursos, compatibilizando los deseos y articulando las decisiones individuales de las personas que la forman”4.
B. ¿Cuál es el propósito de la economía?
La ciencia económica es una ciencia instrumental. Además de teórica, tiene que ver con generar una caja de herramientas a los hacedores de política pública y tomadores de decisiones para lograr una estructura económica, política y social que genere los productos y servicios que satisfagan las necesidades de la sociedad, y que el bienestar así conseguido se expanda en el tiempo.
Para lograr esto ha sido menester estudiar cómo funcionan y se comportan las últimas unidades poseedoras de riqueza, que en el agregado generan variables como inversión o demanda agregada, aunque se crea que la agregación es lineal o no. Sin embargo, hay que aclarar que no es una ciencia diseñada inicialmente para aplicarse y dar certidumbres a casos concretos, entre otras razones porque para hacerlo depende de otras ciencias, que tampoco están en capacidad de dar tales certidumbres, como la estadística, la matemática y la psicología.
Por tanto, cuando aplicamos la economía a otros propósitos en los que se esperan cálculos exactos y unívocos, hay que tener en cuenta que si bien ahora la estadística y la matemática permiten niveles cada vez más altos de certeza, el proceso de generar conocimiento económico, como intentamos describirlo en los apartes siguientes, es complejo y siempre inexacto.
C. Las ciencias sociales como representación de una realidad compleja
Teniendo en cuenta el objetivo tan ambicioso de las ciencias sociales, la pregunta es si es posible el conocimiento exacto de lo real, y de lo real referido a relaciones entre personas y comportamientos de grupo, todo esto mediado por sentimientos, expectativas y procesos sociales.
La respuesta es que, aun en las ciencias naturales, lo que logramos es una recreación del mundo real, y el conocimiento de cualquier fenómeno se convierte en la mente de quienes lo analizan en una representación, y la ciencia busca, con su método, con la investigación, que tal representación tenga un ajuste “aceptable” con el mundo real. En palabras de Douglas North:
Nadie conoce nunca la “realidad” de un sistema político y económico, pero es un hecho que los seres humanos construyen elaboradas creencias acerca de la naturaleza de esa “realidad”, creencias que son a la vez un modelo positivo del funcionamiento concreto del sistema y un modelo normativo de su funcionamiento ideal5.
D. El ajuste entre la realidad y su representación
El conocimiento, que parte de la curiosidad del hombre por entender su entorno y ponerlo al servicio de su bienestar, surte un proceso para generar una ciencia, como la economía, que vale la pena ilustrar.
La construcción teórica parte de la definición de un objeto de estudio, y lo que sigue es la definición de las dimensiones principales asociadas a tal objeto. Una dimensión es
Cualquier criterio clasificatorio, la dimensión aísla analíticamente un aspecto de la realidad concreta [...]: incluye categorías en que se clasifican (o dividen) los objetos a los que ella se refiere, señala cierta identidad entre los objetos variados incluidos en una misma categoría y cierta relación integradora entre las categorías6.
Además, son también dimensiones relevantes las que tienen relación de causalidad con la definición del objeto en estudio. Este proceso deductivo, a veces inductivo, también permitirá definir los criterios para categorizar las variables o dimensiones y para determinar la necesidad de trabajar con sus componentes o subdimensiones y así definir la relación entre las dimensiones o variables, sus relaciones de causalidad y la regularidad de sus comportamientos.
Dentro de estas relaciones es de especial importancia la causalidad, entendida como comportamientos similares en el tiempo de variables bajo estudio, en la que la variable tiempo define la precedencia de uno de los dos comportamientos; sin embargo, muchas veces hallar una causalidad no es posible y podemos hablar tan solo de una correlación.
Con fundamento en estas relaciones, interacciones, regularidades, relaciones invariantes encontradas y causalidades se construyen conceptos que se refieren a explicaciones de lo encontrado, de comportamientos observados de los agentes y resultados esperados de cambios en las variables involucradas en el objeto de estudio. En economía estas dimensiones las llamamos variables, y las clasificamos de muchas formas, la más conocida las divide entre independientes y dependientes.
E. La inducción y la deducción en las ciencias sociales
Estas dimensiones o variables importantes para explicar el objeto de nuestro estudio se infieren de teorías previamente establecidas, de la observación y, de manera inevitable, de la propia intuición; en definitiva, aplicar un método deductivo la mayoría de las veces, según John Stuart Mill en su libro A System of Logic, citado por Henry Magid:
Sus propias conclusiones con respecto al método (el de la filosofía política de su padre) se basan en distinguir tres tipos de deducción: la directa, la concreta y la inversa. De este modo reconoció cuatro métodos, científicos todos ellos, pero aplicables a diferentes materias. La inducción propiamente dicha o, como él la llamó, el “método químico”, establece las leyes causales comparando de manera específica los casos observados mediante los cánones de la inducción: acuerdo, diferencia, variaciones concomitantes y residuos [...]. El método deductivo directo o geométrico [...] arguye por medio de un razonamiento silogístico a partir de primeros principios, para llegar a leyes más generales [...]. El método deductivo concreto infiere las leyes de efecto, no partiendo de una ley causal, sino de cierto número de ellas [...] el método deductivo inverso. Aquí el procedimiento consiste en elaborar leyes empíricas de la sociedad sobre la base de la inducción y luego en comprobar dichas leyes, deduciéndolas de la leyes a priori de la naturaleza7.