Kitabı oku: «Aproximación teórica a la aplicación del análisis económico del derecho en materia de prácticas restrictivas de la libre competencia»

Aproximación teórica a la aplicación del análisis económico del derecho en materia de prácticas restrictivas de la libre competencia

Aproximación teórica a la aplicación del análisis económico del derecho en materia de prácticas restrictivas de la libre competencia / Carlos Eduardo Ruiz Villarreal [y otros] ; Emilio José Archila Peñalosa, editor – Bogotá : Universidad Externado de Colombia. 2020. -- Edición
124 páginas : gráficos ; 21 cm.
Incluye referencias bibliográficas
ISBN: 9789587903881
1. Derecho económico -- Colombia 2. Competencia (Derecho) -- Colombia 3. Organización industrial -- Colombia 4. Análisis económico -- Colombia I. Ruiz Villarreal, Carlos Eduardo ; Herrera Saavedra, Juan Pablo ; Sanz, Lukas ; Quinto Arrendonda, Miguel de ; Díaz Melo, Tatiana ; Archila Peñalosa, Emilio José, editor II. Universidad Externado de Colombia III. Título IV. Serie
344.35 SCDD 15
Catalogación en la fuente – Universidad Externado de Colombia MRJ
junio de 2020
ISBN 978-958-790-388-1
© 2020, EMILIO JOSÉ ARCHILA PEÑALOSA (EDITOR)
© 2020, UNIVERSIDAD EXTERNADO DE COLOMBIA
Calle 12 n.° 1-17 este, Bogotá
Teléfono (57-1) 342 0288
publicaciones@uexternado.edu.co
www.uexternado.edu.co
Primera edición: noviembre de 2020
Diseño de cubierta: Departamento de Publicaciones
Corrección de estilo: Néstor Clavijo
Composición: Álvaro Rodríguez
Impresión y encuadernación: DGP Editores S.A.S.
Tiraje de 1 a 1.000 ejemplares
Prohibida la reproducción o cita impresa o electrónica total o parcial de esta obra sin autorización expresa y por escrito del Departamento de Publica-ciones de la Universidad Externado de Colombia. Las opiniones expresadas en esta obra son responsabilidad de los autores.
Diseño epub:
Hipertexto – Netizen Digital Solutions
CONTENIDO
PRESENTACIÓN
CAPÍTUL PRIMERO LA ECONOMÍA COMO CIENCIA SOCIAL, SU MÉTODO, APLICACIONES Y SUS ALCANCES
Carlos Eduardo Ruiz Villarreal
CAPÍTUL SEGUNDO HISTORIA DEL ANÁLISIS ECONÓMICO DENTRO DE LA POLÍTICA DE COMPETENCIA
Juan Pablo Herrera Saavedra
Lukas Sanz Ramírez
CAPÍTUL TERCERO EL PAPEL DE LA ECONOMÍA Y LA ORGANIZACIÓN INDUSTRIAL EN EL DERECHO DE LA COMPETENCIA: FORTALEZAS, LIMITACIONES Y APLICACIÓN
Miguel de Quinto Arredonda
CAPÍTUL CUARTO ANÁLISIS ECONÓMICO DEL DAÑO CAUSADO POR PRÁCTICAS COMERCIALES RESTRICTIVAS DE LA COMPETENCIA
Tatiana Díaz Melo
NOTAS AL PIE
PRESENTACIÓN
Con el ánimo de continuar avanzando en el estudio del derecho de la competencia en Colombia, el Departamento de Derecho Económico de la Universidad Externado de Colombia presenta a la comunidad académica la obra Aproximación teórica a la aplicación del análisis económico del derecho en materia de prácticas restrictivas de la libre competencia.
Durante los últimos veinte años el derecho de la competencia en Colombia ha presentado avances sustanciales, y el concepto de competencia ha adquirido especial reconocimiento como requisito para el desarrollo de los mercados y la economía. Dicha evolución no solo se refiere a la aplicación misma de las disposiciones legales, sino a su valoración y a los elementos económicos que integran las normas jurídicas. En el futuro, el fortalecimiento y el grado de especialización en la aplicación del derecho de la competencia dependerán en gran medida de la habilidad de acercar la praxis legal a la teoría económica y de negocios.
Es así como un grupo de economistas expertos en derecho de la competencia, con el objetivo primordial de acercar las ciencias económicas al derecho de la competencia, presentan cuatro trabajos magistrales (originalmente ponencias) con los que, de manera general, pretenden acentuar la sinergia que existe entre la economía y el derecho de la competencia, planteando consideraciones particulares en torno a los temas puntuales propuestos.
El primer capítulo, a cargo de Carlos Eduardo Ruiz Villarreal, denominado “La economía como ciencia social, su método, aplicaciones y sus alcances”, explica que la economía como ciencia social, si bien usa el método científico para su desarrollo, no puede considerarse una ciencia exacta, en buena medida porque su objeto de estudio se desenvuelve en la incertidumbre de las relaciones sociales y busca explicar el proceso de decisiones de individuos con una racionalidad limitada, proceso que no es ni consistente ni totalmente medible y predecible. En tal sentido, el conocimiento construido en la ciencia económica mediante modelos siempre simplificados es solo una representación de lo real, normalmente parcial e inexacta. Así, el paradigma de la complejidad introducido por el constructivismo permite visualizar cómo la economía ha podido avanzar al estudiar sistemas de distinta jerarquía con cierta clausura operacional, un aislamiento relativo que permite explicarlos en su generalidad pero que deja claro que una explicación total y exacta solo puede darse al considerar todos los demás sistemas de mayor y menor jerarquía que interactúan con el sistema bajo observación.
A continuación, Juan Pablo Herrera Saavedra y Lukas Sanz Ramírez presentan su capítulo “Historia del análisis económico dentro de la política de competencia”, que tiene como propósito evidenciar de forma general la importancia, avances y retos que el uso de la evidencia y el análisis económico tiene en la aplicación de la política de competencia. Para el efecto, proponen algunas reflexiones derivadas de la revisión de las influencias de las escuelas de pensamiento económico en la evolución de la política de competencia, empezando por el concepto de competencia de Adam Smith, que aporta las bases de la discusión acerca de las nociones asociadas en favor de la competencia y su repercusión en la dinámica del ciclo económico, seguido por los aportes más recientes de las escuelas de Harvard, Chicago, austriaca y lo que se conoce como Nueva Economía Industrial, con el fin de contar con una visión de los aportes de los paradigmas que se configuran como parte del análisis en la discusión que ha girado en torno de la política de competencia a lo largo de la historia.
El tercer capítulo, de Miguel de Quinto Arredonda, titulado “El papel de la economía y la organización industrial en el derecho de la competencia: fortalezas, limitaciones y aplicación”, explica cuál es el encaje de la organización industrial como herramienta de análisis del derecho de la competencia, ilustrando el espacio de dicha organización dentro de la teoría económica y analizando después en enfoque empírico y teórico, los cuales pueden parecer excluyentes pero son complementarios, y su uso conjunto permite conseguir las pruebas económicas más robustas para los casos de competencia. Finalmente repasa las mejores prácticas presentadas por la Comisión de la Unión Europea a la hora de presentar estas pruebas en investigaciones de casos de competencia.
Por último, en “Análisis económico del daño causado por prácticas comerciales restrictivas de la competencia”, Tatiana Díaz Melo pretende, exponiendo algunos conceptos económicos desde un enfoque lógico y práctico, contribuir al acercamiento del derecho y la economía. Así, y para motivar el uso continuado de métodos cuantitativos como medio de prueba en casos relacionados con la aplicación de la norma de competencia, aporta una síntesis de las teorías económicas útiles en el análisis de la cuantificación de efectos y de las metodologías y formas de análisis cuantitativo que más se utilizan.
Esperamos que este libro se constituya en un paso más del estudio del derecho de la competencia desde una perspectiva económica y fomente el desarrollo académico y práctico de esta disciplina.
Emilio José Archila Peñalosa
CAPÍTULO PRIMERO LA ECONOMÍA COMO CIENCIA SOCIAL, SU MÉTODO, APLICACIONES Y SUS ALCANCES
CARLOS EDUARDO RUIZ VILLARREAL
Palabras clave: ciencias sociales, ciencia económica, método de la economía, ciencia y realidad, complejidad y economía.
INTRODUCCIÓN
La relevancia del derecho económico en la sociedad supone que cada vez sea más usual involucrar el análisis económico y la medición de variables económicas y financieras en el quehacer legal, tanto en la emisión de regulaciones como en las controversias legales que se presentan alrededor de tales regulaciones, bien ante las autoridades administrativas o en tribunales de todo tipo, y en tal contexto es necesario puntualizar el alcance de los aportes de la economía, en forma de estudios y cálculos cuantitativos, que en ocasiones constituyen pruebas en un proceso, para dar o no total certeza sobre el fenómeno bajo análisis, punto de no pocos conflictos entre abogados y economistas.
Estos aportes, que son pruebas desde el punto de vista legal, están íntimamente ligados a un área de la economía que se conoce en general como la economía aplicada, y en particular, para el caso que nos ocupa, como microeconomía aplicada y más específicamente, como economía industrial empírica, que buscan aplicar el método científico, en el marco de la economía, al estudio de los mercados y su estructura, partiendo de la teoría económica general para explicar el comportamiento de los agentes y relaciones causales entre tales comportamientos y los resultados de precios y cantidades. Por tanto, en un principio debemos estudiar el alcance de la teoría económica como ciencia.
La ciencia económica es una serie de teorías generales sobre el comportamiento económico de individuos, agentes económicos, grupos y la sociedad en su conjunto; por tanto, la capacidad de dar conclusiones certeras o no de la economía aplicada depende en buena medida de donde obtiene las teorías marco usadas y las metodologías para su desarrollo y su contrastación con la realidad, que además es responsabilidad de esta ciencia aplicada, creándose un proceso de retroalimentación entre la economía teórica y la economía aplicada.
Teniendo en cuenta lo expuesto, es necesario iniciar este esfuerzo con una breve explicación de lo que entendemos por economía como ciencia social, su metodología de construcción, los modelos económicos, la cuantificación y formalización, la relación con otras ciencias y las ciencias auxiliares usadas para su contrastación y su extensión como ciencia aplicada.
Pero antes de entrar en materia, y para ilustrar un aspecto fundamental como lo es el alcance de los estudios económicos para generar explicaciones univocas sobre la realidad económica, no podemos olvidar que no hace tantos años todavía había dudas respecto a si las ciencias sociales como la economía o la sociología se podían considerar ciencias por su falta de concreción y exactitud.
La tradición intelectual a los inicios de la economía y de las ciencias sociales promovían la desconfianza de todo conocimiento que no tuviera cientos de años de tradición, y en tal sentido entraba la economía como disciplina nueva. Sin embargo, su consagración como ciencia ya se da por sentada, no por la exactitud de sus resultados, sino porque “la economía puede caracterizarse sin reservas como una actividad científica [...] acogiéndonos a [...] Schumpeter (1954), quien entre lo científico incluye todo conocimiento que haya sido objeto de un esfuerzo consciente y colectivo para su perfeccionamiento”1, y porque su formalización, mediante proposiciones, teorías y modelos sobre hechos observables, cumple un principio de consistencia con la realidad que pretende explicar, al usar el método científico.
Sin embargo, es necesario puntualizar que la cientificidad de la economía no la podemos fundamentar en lograr que las ciencias sociales se parezcan a las ciencias naturales, ya que, como anotaba Nicolás Gómez Dávila en sus Escolios: “Las ciencias humanas no son propiamente ciencias inexactas, sino ciencias de lo inexacto”2.
Además de analizar fenómenos sociales, cambiantes y difusos, la economía se enfrenta al obstáculo de no poder aislar el objeto de investigación en un laboratorio, ya que el objeto de estudio es a la vez el sujeto investigador, lo cual determina un inevitable problema de subjetividad en el desarrollo de las teorías.
I. ¿QUÉ ES UNA CIENCIA SOCIAL? ¿QUÉ ES ECONOMÍA?
En el caso del conocimiento como proceso de creación de ideas sobre la realidad objetiva, parece claro que todavía hoy podemos seguir sosteniendo la idea de que sus características continúan siendo las del misterio (todavía no ha quedado bien definido cómo se fabrica realmente un concepto, la bioquímica parece estar trabajando seriamente en ello después del relativo fracaso del psicoanálisis) y la complejidad. De cualquier modo, en la creación del conocimiento parece ya admitido en la actualidad, desde Morton, que hay que tener muy clara la influencia de las condiciones sociales y las culturales3.
Una ciencia social es un intento intencional de explicar los comportamientos humanos, las interrelaciones entre personas, entre grupos e individuos y definir modelos de explicación de estos comportamientos e interrelaciones y que para lograr estos objetivos aplica el método científico.
A. ¿Qué es economía?
La economía como parte de este grupo de ciencias se define como la ciencia que explica cómo la sociedad enfrenta el proceso de atender sus necesidades económicas con la combinación y aplicación de recursos escasos.
La economía trata de “un esfuerzo sistemático para conocer el funcionamiento de la sociedad y particularmente del modo en que esta se plantea y se organiza para resolver los problemas de asignación de recursos, compatibilizando los deseos y articulando las decisiones individuales de las personas que la forman”4.
B. ¿Cuál es el propósito de la economía?
La ciencia económica es una ciencia instrumental. Además de teórica, tiene que ver con generar una caja de herramientas a los hacedores de política pública y tomadores de decisiones para lograr una estructura económica, política y social que genere los productos y servicios que satisfagan las necesidades de la sociedad, y que el bienestar así conseguido se expanda en el tiempo.
Para lograr esto ha sido menester estudiar cómo funcionan y se comportan las últimas unidades poseedoras de riqueza, que en el agregado generan variables como inversión o demanda agregada, aunque se crea que la agregación es lineal o no. Sin embargo, hay que aclarar que no es una ciencia diseñada inicialmente para aplicarse y dar certidumbres a casos concretos, entre otras razones porque para hacerlo depende de otras ciencias, que tampoco están en capacidad de dar tales certidumbres, como la estadística, la matemática y la psicología.
Por tanto, cuando aplicamos la economía a otros propósitos en los que se esperan cálculos exactos y unívocos, hay que tener en cuenta que si bien ahora la estadística y la matemática permiten niveles cada vez más altos de certeza, el proceso de generar conocimiento económico, como intentamos describirlo en los apartes siguientes, es complejo y siempre inexacto.
C. Las ciencias sociales como representación de una realidad compleja
Teniendo en cuenta el objetivo tan ambicioso de las ciencias sociales, la pregunta es si es posible el conocimiento exacto de lo real, y de lo real referido a relaciones entre personas y comportamientos de grupo, todo esto mediado por sentimientos, expectativas y procesos sociales.
La respuesta es que, aun en las ciencias naturales, lo que logramos es una recreación del mundo real, y el conocimiento de cualquier fenómeno se convierte en la mente de quienes lo analizan en una representación, y la ciencia busca, con su método, con la investigación, que tal representación tenga un ajuste “aceptable” con el mundo real. En palabras de Douglas North:
Nadie conoce nunca la “realidad” de un sistema político y económico, pero es un hecho que los seres humanos construyen elaboradas creencias acerca de la naturaleza de esa “realidad”, creencias que son a la vez un modelo positivo del funcionamiento concreto del sistema y un modelo normativo de su funcionamiento ideal5.
D. El ajuste entre la realidad y su representación
El conocimiento, que parte de la curiosidad del hombre por entender su entorno y ponerlo al servicio de su bienestar, surte un proceso para generar una ciencia, como la economía, que vale la pena ilustrar.
La construcción teórica parte de la definición de un objeto de estudio, y lo que sigue es la definición de las dimensiones principales asociadas a tal objeto. Una dimensión es
Cualquier criterio clasificatorio, la dimensión aísla analíticamente un aspecto de la realidad concreta [...]: incluye categorías en que se clasifican (o dividen) los objetos a los que ella se refiere, señala cierta identidad entre los objetos variados incluidos en una misma categoría y cierta relación integradora entre las categorías6.
Además, son también dimensiones relevantes las que tienen relación de causalidad con la definición del objeto en estudio. Este proceso deductivo, a veces inductivo, también permitirá definir los criterios para categorizar las variables o dimensiones y para determinar la necesidad de trabajar con sus componentes o subdimensiones y así definir la relación entre las dimensiones o variables, sus relaciones de causalidad y la regularidad de sus comportamientos.
Dentro de estas relaciones es de especial importancia la causalidad, entendida como comportamientos similares en el tiempo de variables bajo estudio, en la que la variable tiempo define la precedencia de uno de los dos comportamientos; sin embargo, muchas veces hallar una causalidad no es posible y podemos hablar tan solo de una correlación.
Con fundamento en estas relaciones, interacciones, regularidades, relaciones invariantes encontradas y causalidades se construyen conceptos que se refieren a explicaciones de lo encontrado, de comportamientos observados de los agentes y resultados esperados de cambios en las variables involucradas en el objeto de estudio. En economía estas dimensiones las llamamos variables, y las clasificamos de muchas formas, la más conocida las divide entre independientes y dependientes.
E. La inducción y la deducción en las ciencias sociales
Estas dimensiones o variables importantes para explicar el objeto de nuestro estudio se infieren de teorías previamente establecidas, de la observación y, de manera inevitable, de la propia intuición; en definitiva, aplicar un método deductivo la mayoría de las veces, según John Stuart Mill en su libro A System of Logic, citado por Henry Magid:
Sus propias conclusiones con respecto al método (el de la filosofía política de su padre) se basan en distinguir tres tipos de deducción: la directa, la concreta y la inversa. De este modo reconoció cuatro métodos, científicos todos ellos, pero aplicables a diferentes materias. La inducción propiamente dicha o, como él la llamó, el “método químico”, establece las leyes causales comparando de manera específica los casos observados mediante los cánones de la inducción: acuerdo, diferencia, variaciones concomitantes y residuos [...]. El método deductivo directo o geométrico [...] arguye por medio de un razonamiento silogístico a partir de primeros principios, para llegar a leyes más generales [...]. El método deductivo concreto infiere las leyes de efecto, no partiendo de una ley causal, sino de cierto número de ellas [...] el método deductivo inverso. Aquí el procedimiento consiste en elaborar leyes empíricas de la sociedad sobre la base de la inducción y luego en comprobar dichas leyes, deduciéndolas de la leyes a priori de la naturaleza7.
F. Teoría de la complejidad
Antes de hablar de los modelos y en particular de los modelos económicos, conviene referirse a la complejidad, ya que impone fuertes límites al alcance explicativo de estos.
El constructivismo aporta al conocimiento una visión que contradice el paradigma de la simplicidad aplicado por muchos años en algunas ciencias. El pensamiento de Edgar Morin, en cuanto al problema del conocimiento, es afín a cómo la nueva economía institucional se aproxima a la ciencia económica, es decir, un enfoque interdisciplinario y complejo.
Esta teoría refiere que se debe acometer el entendimiento del mundo como uno multidimensional, complejo e interdependiente: “en esta nueva ciencia se establece un ideal de formalización y matematización de la realidad, aunque ahora no vista como sencilla y determinista, sino compleja y, en gran medida, indeterminada”8.
Tenemos que ver los fenómenos tanto naturales como sociales como un conjunto de sistemas entrelazados y con diferentes jerarquías. Este enfoque es similar al de la economía institucional, con organizaciones económicas situadas en una jerarquía desde la unidad empresarial, un grupo de empresas, un sector y así sucesivamente, lo que equivale en constructivismo a sistemas paralelos a otros sistemas y que a su vez pertenecen a un sistema superior en el que todos se influyen entre sí.
Sin embargo, cada sistema presenta una clausura operacional, esto es, tiene un funcionamiento propio con mucha independencia del funcionamiento de los otros sistemas, paralelos y superiores, lo cual permitió avanzar en las ciencias pero nunca llegar a una explicación total, más aún en las ciencias sociales.
Esta independencia que otorga la clausura operacional nos es total. En todo caso el comportamiento de cada sistema influye en todos los sistemas con los que tiene contacto, y tal influencia es una dificultad al formular modelos que acertadamente representan la realidad, tema que se trata a continuación.
Aún más, no debe olvidarse que según los institucionalistas, los ambientes sociales y físicos conforman el comportamiento humano, o al menos influyen en él, y el comportamiento resultante de los individuos que interactúan con el medio ambiente influye en el desarrollo de la unidad de la sociedad bajo su consideración.
Y, finalmente, la complejidad predica que los sistemas de mayor jerarquía son más que la suma lineal de los sistemas que los integran, postulado vital para entender la macroeconomía keynesiana y su relación con la microeconomía.
II. LOS MODELOS
Ya con este conocimiento acumulado procedemos a construir modelos: “construcción lógica formada por un conjunto de dimensiones y sus relaciones esperadas, de la definición de las cuales (dimensiones y relaciones) puede inferirse el funcionamiento y conducta de un área de la realidad”9.
A. Razonamiento teórico de la realidad
Para que estos modelos tengan relevancia teórica deben basarse en variables y relaciones entre ellas que de manera comprobada expliquen porciones importantes de cómo la realidad sucede y se desarrolla. Nunca podrán ilustrar toda la realidad, ya que esta cambia constantemente y porque el modelo solo es una representación, siempre imperfecta, de esta. Con este proceso se realiza una construcción mental que consiste en imaginar una representación de la realidad que pretende determinar cuál es el orden que subyace tras los comportamientos sociales como los económicos.
Inicialmente la ciencia social busca construir modelos generales del comportamiento social, que son deliberadamente aproximativos, para facilitar su entendimiento y muchas veces para poder darle una formalidad matemática. No implica esto que una vez logrados modelos ideales y generales de situaciones límite no se realice un proceso inverso de mejor especificación a realidades más concretas.
Nos queda el paso de formalizar y alimentar con datos las dimensiones, sus relaciones e interrelaciones; en definitiva, cuantificar el modelo. Esto lo veremos una vez que nos refiramos a los procedimientos usuales para construir modelos económicos.
B. Los modelos económicos
La actividad académica de la economía depende en esencia de la construcción de modelos que intentan explicar el funcionamiento de la economía en su conjunto, la macroeconomía, de los agentes últimos generadores de riqueza, familias y empresas y de los mercados en los que estos interactúan. Estos últimos temas es lo que conocemos como microeconomía. Más adelante hablaremos un poco de la relación entre microeconomía y macroeconomía.
Frente a una realidad compleja, cambiante y bastante influida por los particulares ambientes institucionales de cada sociedad, valores y cultura, se ha intentado generar modelos simples de aplicación a la mayor cantidad de realidades y a una parte importante de situaciones particulares, no a todas, aislando fenómenos de su contexto, eliminando la psicología compleja de los individuos y la sociología aún más compleja de los grupos, buscando capturar lo esencial y lo invariante.
Aunque por su carácter general estos modelos tienen mayor dificultad para su contrastación con la realidad, pueden ser evaluados según su consistencia interna y su consistencia “general” con la realidad que pretenden explicar.
Los modelos económicos son abstractos por obligación; los de los padres de la economía, aún más. Era necesario reducir un mercado bajo estudio a unos pocos consumidores y unas pocas empresas, ya que un modelo con miles de participantes era físicamente imposible de especificar, además de ser imposible de entender. Tal restricción técnica ahora es mucho menor al usar computadores, pero la capacidad del intelecto de manejar múltiples variables y relaciones es limitada.
No olvidemos que por medio del lenguaje se expresa la ciencia y el conocimiento, y que dar sentido verbal y escrito a un modelo de múltiples ecuaciones y variables es muy difícil o imposible, aunque un programa despeje los valores de equilibrio.
C. La formalización de los modelos y sus implicaciones. La simplicidad
La economía realiza un proceso de aislamiento de los fenómenos bajo estudio, eliminando los efectos de contexto, y después simplificando las variables y el comportamiento de los agentes económicos. Tres postulados aplican: en el de exogeneidad, el entorno está dado o es invariable en el mejor de los casos, o simplemente no influye; en el postulado de estabilidad, el contexto o algunas variables no cambian ceteris paribus; y en el postulado de negligibilidad, algunos influencias externas pueden anularse, por ejemplo, no hay costos de transacción10. Así obtenemos una estructura reducida y muy simple de mundo real, y la respuesta de los agentes económicos es simple y siempre previsible.
Ahora bien, existen tipos de modelos y distintas aplicaciones de estos, a saber: los modelos generales de tipo puramente ideal, que sirven para identificar grandes variables y relaciones causales relevantes, ayudan a enfocar la atención en problemas críticos y fijar la senda que se ha de seguir en la actividad de investigación. Los modelos generales que construyen sistemas económicos artificiales, como los modelos de equilibrio general computable, en los que se recrean múltiples relaciones y posibles decisiones de los agentes económicos, y sus resultados sirven para simular a bajo costo el resultado de distintas políticas públicas. Los modelos de subsistemas para aplicación a casos identificados temporal y espacialmente, mejor especificados y definidos, con supuestos más cercanos a la realidad, como los de la economía industrial empírica. Estos modelos pueden tipificarse como un proceso inverso al ya descrito. Una vez simplificada y estilizada la realidad, emprendemos un proceso contrario, de lograr más detalle y tener supuestos reales, gracias a la computación y el desarrollo de la estadística y la econometría.
Dado que el proceso de la ciencia es de múltiples aproximaciones, partiendo de los modelos simples inicialmente planteados ahora muchos esfuerzos se concentran en evitar las extremas simplificaciones, concretar mejor las variables y especificar mejor los supuestos; aunque, por otro lado, con la mayor atención a la nueva economía institucional y su carácter interdisciplinario, se requiere involucrar un mayor número de variables para explicar los comportamientos económicos.
D. Proposiciones normativas y positivas
En la economía podemos encontrar proposiciones de tipo normativo, las cuales se refieren al estudio de cómo deberían ser los procesos sociales y económicos, y las positivas, que aluden al estudio de cómo son en verdad. Estas últimas pueden evaluarse con un llamado a la realidad.
Dado el compromiso de la economía con el cambio y el desarrollo económicos, nunca puede ser absolutamente positiva; siempre debe buscar el deber ser. Esta tensión necesariamente tiene implicaciones en las teorías construidas, ya que siempre tendrán algo de artificial, un contenido no encontrado en la realidad observada que se considera necesario introducir para un mejoramiento de la sociedad.
La ciencia económica no solo trata de explicar y entender cómo funciona el mundo económico y social, sino de cómo mejorarlo para el bienestar de todos, obligación y compromiso que comparte con la ciencia política, la sociología, la psicología y el derecho, entre otras disciplinas.
III. LA CUANTIFICACIÓN Y CONTRASTACIÓN DE LOS MODELOS TEÓRICOS CON LA REALIDAD
Una vez definidas las dimensiones o variables que servirán de base para estudiar y explicar el objeto de la inquietud intelectual que se estudia, es necesario pasar a la especificación del modelo que se usará para explicar la realidad. Hay que cuantificarlo, esto es especialmente cierto en economía. Tal concreción también puede corresponder al recaudo de información cualitativa que puede llevar a un sistema numérico discreto.
Después que se da un contenido cuantitativo y cualitativo a las dimensiones o variables que constituyen nuestro modelo, hay que cuantificar sus relaciones, los coeficientes de respuesta de las modificaciones de las variables respecto a otras. Normalmente tenemos ecuaciones de una variable independiente que varía en función de otras.
A. Series de tiempo, sus características y la certidumbre de los cálculos estadísticos
El primer paso en el proceso de cuantificación y formalización de los modelos es construir series de tiempo para cada dimensión o variable y sus categorías. Un obstáculo inicial es hacer corresponder la dimensión con los números e información disponibles. En no pocas ocasiones tenemos que acudir a variables proxy, es decir, que sin ser exactamente lo que se busca, pueden ilustrar el comportamiento de la variable que debe medirse.
Ya encontrada la serie de tiempo, para que estadísticamente se pueda usar para estimar promedios, extrapolar su comportamiento hacia el futuro y poder usarse en el cálculo de relaciones con otras variables, estas deben cumplir algunas condiciones como ser aleatorias, homocedásticas y no tener relación lineal con otras variables. Si no cumplen con estas condiciones, los estimadores calculados serán sesgados y podrán llevar a conclusiones erróneas.
B. Regularidades y el papel de la estadística
Una vez conseguida la información y construidas las series de tiempo, procesadas de ser necesario para conseguir los supuestos estadísticos, se trata de medir para determinar lo regular, lo invariable y las posibles relaciones entre variables.
No hay que olvidar que aun cumpliendo con los supuestos necesarios para que los cálculos tengan pertinencia estadística, todo cálculo estadístico tiene niveles de error y una probabilidad de incurrir en errores estadísticos. Nunca los cálculos son ciento por ciento certeros.
C. Las relaciones entre variables, estadística multivariada y la econometría
Para terminar la construcción del modelo se usa la econometría y la estadística multivariada, herramientas para hallar la relación entre las variables del modelo. Además, para que un modelo econométrico sea válido también hay supuestos. Las variables involucradas deben ser aleatorias y linealmente independientes; de no ser así, el modelo no dice nada. Y aunque sea válido el modelo, se reitera que nunca podrá explicar la totalidad de los eventos que pretende explicar; a partir de un ochenta por ciento se considera aceptable.
Después de hallar las relaciones y medirlas mediante los coeficientes de las variables en una ecuación, podemos hacer pronósticos que tendrán siempre un grado de incertidumbre.
IV. CIENCIA DEL COMPORTAMIENTO Y RACIONALIDAD ECONÓMICA
Dentro de los supuestos más simplificadores que usa la economía para estilizar y dar estabilidad a sus resultados está el de la racionalidad de los agentes económicos. Por tanto, para que se pueda evaluar el alcance de los modelos económicos y la certeza de las teorías desarrolladas en el marco de este supuesto, es necesario plantear brevemente la discusión intelectual que está detrás de tal supuesto, de vital importancia porque en definitiva la economía es una ciencia que trata del comportamiento humano.
La economía clásica, corriente principal de la economía, sin duda responsable del posicionamiento de la economía como disciplina autónoma y reconocida, importó de la filosofía política este supuesto de racionalidad y lo llevó al extremo, búsqueda de la máxima satisfacción e individualismo.
La economía construye un hombre económico racional para su fabricación de las teorías de consumo, producción y valor y distribución, que busca máximo beneficio con mínimo esfuerzo; calcula de forma racional la utilidad derivada del consumo de bienes; es egoísta y tiene el interés personal de placer; vive solo el presente, no recuerda experiencias anteriores ni analiza cómo esto afecta el futuro; es un individuo aislado, actúa solo y con total independencia, y es universal, indiferente a las distintas culturas. A esto hay que agregar que cuenta con perfecta información para realizar los cálculos y tomar adecuadas decisiones económicas en todo momento y lugar.
Este supuesto fue vital en los comienzos de economía para poder construir modelos matemáticos internamente consistentes en los cuales se podían establecer de forma fácil condiciones de maximización y equilibrio, al volver irrelevantes las diferencias en la conducta económica, ya que todo resultado de un agente es evaluable, objetivable y previsible.
Sin embargo, tal supuesto no pudo mantenerse por mucho tiempo. El avance de otras ciencias y de la economía institucional, en la cual el ambiente político, los valores y la cultura sí afectan, introduce una visión de hombre que se comporta distinto. Gabriel Tarde, en el siglo XIX, lo explica con claridad: “Los economistas que se han preocupado por las cuestiones psicológicas de la economía solo han alcanzado concebir una naturaleza humana simplificada, esquemática y mutilada. Han empleado un mínimo psicológico para sostener la base matemática de sus demostraciones”11.
Para la economía conductual y los institucionalistas, la racionalidad es limitada; el funcionamiento de la sociedad y las personas se fundamenta en la imitación, la invención y la oposición. La imitación, la intuición y la subjetividad son los fenómenos sociales elementales que explican, además, las relaciones humanas. Conceptos económicos clave, como el de valor, son una combinación de afluencias subjetivas, creencias, deseos, ideas y voluntades12.
No es solo el interés económico y su evaluación racional individual lo que determina el comportamiento de las personas; los hombres son capaces de realizar acciones altruistas. Ya desde tiempos de Adam Smith este postulado era claro. Smith también escribió la Teoría de los sentimientos morales, pues era ante todo un filósofo moral, y afirmaba que la búsqueda de la virtud era importante y los hombres buscaban aprobación social de sus acciones.
Muchos de modelos teóricos básicos utilizados por la economía usan el supuesto de la racionalidad. La economía aún se enseña con apoyo en estos modelos, y en no pocas ocasiones autoridades y otros agentes los tratan de aplicar a la realidad actual. Sin embargo, es necesario puntualizar que en las investigaciones modernas ya no se usan los supuestos de información completa, comportamientos maximizadores racionales ni equilibrios perfectos y generales. El avance de la economía matemática ha permitido tener mayor flexibilidad en los supuestos que se usan; por ejemplo: suponer que hay información asimétrica, la existencia de más de un equilibrio o varias estrategias de un agente en un juego.
V. LA MICROECONOMÍA FRENTE A LA MACROECONOMÍA
Finalmente, para poder tener una visión completa de la economía como ciencia debemos detenernos en sus dos grandes disciplinas, la microeconomía y la macroeconomía, y su relación. Ya habíamos definido el alcance de cada una. Este asunto es importante, porque si aceptamos una de las posiciones, la macroeconomía debe tenerse en cuenta para especificar bien los modelos microeconómicos.
A. ¿Existe una microeconomía que genere la macroeconomía?
En el modelo clásico y marginalista existe una microeconomía que genera los agregados macroeconómicos, que pueden calcularse a partir de los equilibrios maximizadores logrados por cada uno de los agentes económicos, empresas y familias13.
Aquí, en un esquema de equilibrios simultáneos se determina el precio de cada factor de producción según su productividad. Con este ingreso, como restricción del consumo, se consigue la canasta de bienes que generan equilibrio en los consumidores, compra que a su vez define la demanda de cada empresa y los precios de mercado, variable que a su vez determina su nivel de producto. Al agregar todos estos equilibrios hallamos los niveles de producción y consumo de la totalidad de la economía, y el modelo nos da una explicación del funcionamiento de la economía en su conjunto.
Así las cosas, cada mercado al determinarse por su propia dinámica de maximización, dados otros supuestos, es una unidad que podría tratarse como teóricamente independiente, que puede estudiarse con independencia de otros mercados y del contexto en el que funciona, sin perder el análisis gran ajuste con la realidad.
B. La economía poskeynesiana y el análisis neoinstitucional
Estas dos escuelas definen un enfoque alternativo. Postulan que no existe una microeconomía que genere la macroeconomía. En la micro-, si bien hay precios de mercado, estos son fijos y no hay equilibrio; los precios son inflexibles y las empresas deben administrar la incertidumbre y el riesgo y no siempre maximizan sus utilidades14.
Si bien es claro que los agregados macroeconómicos se derivan de las ofertas y demandas de cada agente económico, las decisiones individuales pueden ser contradictorias con el buen desempeño macroeconómico, y el estudio de variables como demanda efectiva, ahorro e inversión requieren un análisis particular y no necesariamente derivado de las decisiones individuales.
En este mundo, las expectativas de los agentes son importantes en su comportamiento como grupo de personas, y las expectativas de grupo afectan las decisiones individuales y las ofertas y demandas de las últimas unidades poseedoras de riqueza.
C. Implicaciones políticas de las distintas microeconomías
En el enfoque marginalista no existen conflictos distributivos. La remuneración de los factores de producción es un tema técnico; depende de su productividad marginal, y dado que tal remuneración depende a su vez de su aporte a la sociedad, es justa. Un mundo donde una parte importante de los posibles conflictos sociales no existe será menos politizado; una variable adicional que podemos desdeñar en nuestros modelos.
En el segundo enfoque, el poskeynesiano, al no tenerse una teoría del valor y la distribución involucrada en el propio funcionamiento técnico de los agentes económicos, los conflictos distributivos existen; el riesgo de vivir en sociedad es latente y crea problemas. Por tanto, el ambiente institucional, cultural y de valores creado para administrar estos conflictos es un determinante fundamental en el comportamiento de los agentes económicos, y no puede despreciarse en nuestra explicación de la realidad.
Ücretsiz ön izlemeyi tamamladınız.