Kitabı oku: «La manifestación de la velocidad de desplazamiento en el tenis»

Yazı tipi:

La manifestación

de la velocidad

de desplazamiento

en el tenis

Un enfoque global

La manifestación

de la velocidad

de desplazamiento

en el tenis

Un enfoque global

David Suárez Rodríguez

Profesor de Teoría del Entrenamiento, Técnica y Táctica,

Federación Asturiana de Tenis.

Entrenador Nacional de Tenis.

Entrenador Nacional de Atletismo.


Diseño de cubierta: David Carretero

© 2017, David Suárez Rodríguez

Editorial Paidotribo

www.paidotribo.com E-mail: paidotribo@paidotribo.com

Primera edición

ISBN: 978-84-9910-573-4

ISBN EPUB: 978-84-9910-689-2

BIC: WSJR2

Fotocomposición: JAZ Editors, S.L.

Índice

Prefacio

Agradecimientos

CAPÍTULO 1

Introducción a la complejidad del tenis y el entrenamiento de la velocidad

CAPÍTULO 2

La velocidad en el tenis. Conceptos básicos

Manifestación de la velocidad en el tenis y su papel en el rendimiento

Aproximación al comportamiento muscular

CAPÍTULO 3

Carga y principios de la preparación de la velocidad

Adaptaciones y carga de entrenamiento para la velocidad

Principios del entrenamiento de velocidad

CAPÍTULO 4

Vías de mejora de la velocidad en el tenis

Factores técnicos en la manifestación de la velocidad en el tenis

Co-autor: Sofía Argüelles Cienfuegos

Elementos prácticos de la estructura de los movimientos para el entrenamiento de la velocidad mediante la técnica

Técnica y comportamiento muscular

Errores más frecuentes

Conclusiones

Factores psicológicos en la manifestación de la velocidad en el tenis

Anticipación-toma de decisiones y manifestación de la velocidad

Atención-concentración y manifestación de la velocidad

Activación-intensidad y manifestación de la velocidad

Confianza-autoestima y manifestación de la velocidad

Estrés-ansiedad y manifestación de la velocidad

Relación entre factores psicológicos y factores condicionales determinantes en la velocidad. Elementos prácticos

Conclusiones

Factores de la resistencia en la manifestación de la velocidad en el tenis

Relación entre resistencia y velocidad en el entrenamiento

Conclusiones

Factores de la flexibilidad en la manifestación de la velocidad en el tenis

Requerimientos y tipos de flexibilidad

Manifestación de la flexibilidad en el tenis

Conclusiones

Factores neuromusculares en la manifestación de la velocidad en el tenis

Especificidad de las adaptaciones

Características del entrenamiento de la fuerza

Conclusiones

CAPÍTULO 5

Medios de entrenamiento de la velocidad en el tenis

Sistemas con cargas: entrenamiento de fuerza máxima explosiva

Sistemas con cargas: entrenamiento de fuerza con carga media explosiva-potencia

Sistemas de entrenamiento de fuerza con carga baja. Fuerza-velocidad

Sistemas y medios de entrenamiento de la fuerza-velocidad específica

Sistemas y medios de entrenamiento de la sobrevelocidad específica

Sistemas de entrenamiento del ciclo estiramiento-acortamiento

Sistemas de potenciación aguda de la fuerza explosiva y la velocidad

Sistemas de entrenamiento de la velocidad desde la flexibilidad

Sistema de entrenamiento de la fuerza-técnica para la velocidad de desplazamiento

Sistemas de entrenamiento de la velocidad desde los factores psicológicos

Formas de entrenamiento complejo

Entrenamiento del core

CAPÍTULO 6

Programación y planificación de la velocidad desde una perspectiva global

Propuesta de sistemas de planificación

Propuesta de programación y planificación de pretemporada

Programación y planificación entre competiciones

Preparación de la velocidad a lo largo de las diversas etapas de formación del tenista

CAPÍTULO 7

La mujer y la manifestación de la velocidad

Factores diferenciales en la mujer

Conclusiones

CAPÍTULO 8

Nutrición, ayudas ergogénicas y velocidad

Co-autor: Santiago Piquer Morató

Estrategias indirectas

Estrategias directas

Conclusiones

CAPÍTULO 9

Prevención de lesiones y velocidad

Entrenamiento de la velocidad y riesgo de lesión

Elementos preventivos de programación y planificación

Conclusiones

Sobre los autores

Prefacio

Existe una antigua polémica entre los técnicos defensores del entrenamiento basado en la experiencia y los que defienden el uso exclusivo de los resultados que aporta el estudio científico. Sorprendentemente, este enfrentamiento entre la práctica y la ciencia sigue produciéndose en la actualidad. Aún se puede escuchar a todo tipo de gente, sobre todo a técnicos deportivos, decantándose de forma dogmática hacia uno u otro postulado. En mi opinión, la lectura de artículos y libros especializados o la realización de investigaciones no es la forma de conocer toda la verdad, pero sí de dar luz y proporcionar contenido y objetividad a los conocimientos sobre el entrenamiento deportivo. La experiencia del día a día o los resultados positivos de unas prácticas concretas tampoco arrojan axiomas, pero aportan un conocimiento que, como ya defendía Rousseau en su Emilio, tiene un especial peso y significancia en nuestra formación.

A mi entender resulta una discusión absurda pues todo forma parte de un proceso complejo, el de la preparación del deportista. Este proceso requiere de lo investigado y de lo experimentado personalmente, de lo escrito y de lo contado verbalmente. La experiencia que se transforma según cambian los jugadores, pero también la propia evolución, aportan conocimientos no exclusivos pero sí imprescindibles. A su vez, resulta enriquecedora la lectura de esos artículos que acaban con una posible conclusión final y de otros que señalan hacia una dirección distinta, si no opuesta.

Otra discusión estéril es la de otorgar grados y porcentajes de importancia a uno u otro factor de influencia en el deporte por la imposibilidad de aislarlos, pero especialmente por el error que esto supondría de poder hacerse. En realidad, no debemos centrar la atención solo en uno o varios factores decisivos, ni tampoco en la supuesta suma de ellos.

Toda esta complejidad se ve especialmente reflejada en un deporte como el tenis, en que existen múltiples factores que pueden determinar el rendimiento, pero que nunca se presentan de forma aislada o pura. Por ello, quizás me ha animado de forma muy especial a escribir esta obra la propia conexión sufrida entre la práctica del día a día, la observación de los grandes jugadores y de los no tan grandes, junto con la lectura sobre los procesos biológicos y conductistas y las teorías más cognitivistas. Y aunque solo se trate de parte del proceso de aprendizaje personal, todo ello me dirige hacia una conclusión, al menos provisional: el elemento más determinante en la preparación del tenista no es la técnica, ni la táctica, ni los procesos mentales o condicionales, sino el logro de una sinergia lo más óptima posible. Este debe ser nuestro principal objetivo, otorgando la máxima atención a la complejidad y las características propias del deporte, de sus competiciones y de la situación de nuestros jugadores.

Ahora bien, para seguir avanzando, al igual que para programar o planificar, podemos, y quizá debemos partir de algo previamente elaborado como es la existencia de diversos factores diferenciales. Al afrontar el tema de la velocidad en el tenis, por un lado he tratado de limitar al máximo la cuestión, centrando toda la atención tan solo en la velocidad de desplazamiento y, a su vez, he intentado afrontar esta cuestión con amplitud. Amplitud en cuanto afrontar su complejidad, entendida esta no en su acepción de difícil sino de multifactorial.

Sin embargo, no es un intento ambicioso por establecer una teoría sobre la complejidad en el tenis sino, por el contrario, de profundizar en los diversos factores que pueden tener un efecto sustancial en el rendimiento. A lo largo del libro se intentará ir reflejando esta complejidad, el efecto de la velocidad en diversos elementos y cómo cada uno está influido por otros que se irán tratando durante los diversos capítulos.

Agradecimientos

A mi padre Eduardo por ser la persona que más me apoyó en mi carrera profesional, y el referente en mi forma de ver la vida. Gracias, tus enseñanzas me han hecho la vida habitualmente más difícil pero mucho más digna.

A mi madre Covi por ser mi modelo como buena persona.

A mi hermana Nana, mis sobrinos Luci y Edu y mi cuñado Carlos.

A mis maestros Javier Duarte, Antonio Capella, Renato Olaondo, y muy especialmente a Juan Vigón.

A Carlos Manero y Pilar García, esos dos grandes fisioterapeutas de Santiago de los que aprendí todo lo que pude.

A Julia por compartir tantas cosas…

La manifestación

de la velocidad

de desplazamiento

en el tenis

Un enfoque global

CAPÍTULO 1

Introducción a la complejidad del tenis y el entrenamiento de la velocidad

«El todo es más que la suma de las partes.»

ARISTÓTELES (384-322 a. de C.)

«El todo es diferente de la suma de las partes.»

KÖHLER (1887-1967)

EL tenis presenta una gran variabilidad, tanto en su dinámica durante el juego como en su posible preparación. Sin embargo, no se trata de una situación caótica con infinidad de formas iniciales, sino que presenta un inicio de cada unidad de juego en circunstancias conocidas, así como un número de situaciones que se repiten, y mediante su conocimiento se podrá actuar sobre el conjunto de finales posibles. La complejidad del juego está clara por haber una incertidumbre, pero esta no es total y, de hecho, las situaciones de desorden total no provocan procesos complejos (Gell Mann, 1995) que permitan producir inferencias.

Incluso la duración de un partido, que no está determinada y de hecho no tiene límites salvo en los tiempos de descanso, tendrá diversos análisis que interrelacionarán de forma diferente desde el punto de vista de la presencia de fatiga, del comportamiento mental o de la manifestación de la velocidad. Así, podrán ser relevantes los siguientes tipos de duración:

■Duración de un punto: se relacionará esta duración con la intensidad, forma de juego o grado de estrés.

■Duración de una sucesión de puntos: lo importante para la dinámica del juego, desde el punto de vista de su complejidad, será la sucesión de unos puntos de elevada intensidad física y mental.

■Duración real de juego: será el tiempo de juego sin contar pausas. Aunque varía, por ejemplo, según el tipo de jugador y el partido, suele ser entre un 20% y un 30% del tiempo total.

■Duración total: se trata del tiempo total incluyendo recuperaciones y descansos largos. Tiene una gran importancia en las destrezas motoras, en la velocidad de juego y en el rendimiento mental. Según sea, podrán intervenir factores como un mayor riesgo de producirse una hidratación insuficiente, una depleción importante de glucógeno, un incremento de la lipólisis y proteólisis y conllevar la necesidad de modificar estrategias nutricionales.

■Duración del descanso: la relación trabajo/recuperación, tiene una enorme importancia en el entrenamiento, por lo que parece lógico que la relación que se va presentando durante todo el partido sea un factor a tener en cuenta. En ocasiones, con algunos jugadores sería interesante actuar sobre los períodos de descanso, tanto para mejorar la recuperación como para lograr una buena activación y concentración.

Por supuesto, las diferentes duraciones están relacionadas entre sí: los puntos o sucesiones de puntos constituyen la duración real de juego, y junto a esta y los descansos, la duración total. Esta duración total influirá en el tiempo jugado, y ambos en la intensidad y nivel del juego de los puntos y sucesiones de puntos.

La intensidad, a su vez, depende de las direcciones, ángulos, alturas y profundidad de los golpes, pero si nos limitamos a la velocidad de juego, serán determinantes lo pronto que se golpee la pelota y la velocidad que se logre con los golpes, aumentándose la densidad de golpes y reduciéndose el tiempo disponible para desplazarse. La velocidad durante el juego está muy unida a la idea de intensidad en toda su dimensión, y la capacidad de jugar a elevadas velocidades será el fruto de tener una gran capacidad de manifestarla.

La velocidad resulta una cualidad determinante a la hora de poder desarrollar grandes intensidades de juego. En algunos casos, la velocidad de ejecución resulta el criterio de eficacia principal (Verkhoshansky, 1996, 2002). Sin embargo, es frecuente que se la considere una cualidad formada por otras cualidades básicas, principalmente la fuerza; una capacidad constituida por factores condicionales y coordinativos que habitualmente se presenta en íntima relación con la fuerza rápida.

Tabla 1–1Visión de la complejidad del ser humano y el tenis


HumanoSistema hipercomplejo → Sistemas interrelacionados entre sí y con el medio
TenisActividad compleja → Diferentes factores interrelacionados entre sí y con el oponente

Tradicionalmente se la ha considerado una cualidad muy determinada por los factores hereditarios, lo que resulta cierto solo en parte pues depende sustancialmente de las características del sistema nervioso y de la distribución fibrilar. No obstante, la entrenabilidad de las diferentes manifestaciones de la fuerza y la complejidad del tenis, permite entrenar la velocidad por diversas vías. Al mismo tiempo, estas vías se pueden relacionar buscando sinergias positivas que permitan multiplicar las mejoras y lograr que sean más significativas. Dichas vías pueden abarcar las capacidades condicionales y coordinativas, pero también la técnica y los diversos factores psicológicos (tabla 1-1).

La velocidad se manifestará, en relación a la técnica, mediante la forma de desplazarse por la pista y de golpear la pelota, y a la táctica y sistema de juego, siendo la velocidad y el tipo de entrenamiento para incrementarla diferentes según se esté utilizando para dominar el juego o para defenderse y contraatacar (fig. 1-1). Así, si el jugador está en situación ofensiva llevará a cabo movimientos predominantemente muy cortos con acciones explosivas y breves, mientras que si se encuentra en situación defensiva, los desplazamientos y el tiempo de recorrido serán mayores. Al mismo tiempo, la intensidad de juego se verá influida por otros factores como los psicológicos, la fuerza y la presencia de fatiga.

A la hora de enfocar la preparación global de un tenista, las adaptaciones que se producen con estímulos generales en todos los sistemas serán suficientes en los estadios iniciales de la formación de un jugador. En el tenis, además, siempre habrá un elevado componente de juego específico que complementará la preparación en todas las fases de la formación. Sin embargo, cuando los niveles son altos o muy altos y para obtener progresos más sustanciales, se debe realizar una orientación con cargas y ejercicios mucho más especializados.

Diversos estudios señalan cómo las diversas características fisiológicas y mecánicas de las tensiones musculares orientan y regulan los efectos del entrenamiento (Bosco, 2000; Gardiner, 2001). La especialización se hace cada vez más importante según aumenta la maestría deportiva, pero no debemos olvidar la importancia que tiene también la práctica, como mínimo orientada y significativa, en las fases sensibles y a edades tempranas. La especialización debe enfocarse a provocar adaptaciones en los órganos decisivos para los diversos procesos que determinan el alto rendimiento, por lo que las cargas deben estimular el desarrollo de estos de una forma premeditada.


Figura 1-1 Cristina Sánchez. El tenis y los deportes de equipo tienen elementos motores y metabólicos que se presentan de forma compleja con el resto de factores.

Se ha confirmado mediante dinamometría y electromiografía que según sea el movimiento serán activados unos u otros músculos, pero también que dentro de los mismos músculos se producen mayores o menores tensiones según sean las acciones, aunque tengan grandes similitudes. En el ámbito del entrenamiento de la fuerza, se ha comprobado que pequeñas variantes en los movimientos producen modificaciones en las activaciones de los músculos, cogiendo mayor relevancia uno u otro, e incluso estableciéndose diferencias a nivel de los vientres y porciones musculares (Boeckh-Behrens y Buskies, 2005). Por lo tanto, los músculos se comportan de forma diferente según sea la acción con todas sus características: intensidad, orientación, continuidad en dirección y velocidad, grado de incertidumbre, etc.

La especialización debe buscar también la capacidad de ejecutar las acciones específicas propias del deporte y no otras, aunque en ocasiones se producirán mejoras colaterales. No se trata solo de trabajar muscularmente o metabólicamente de una forma específica, sino de preparar la funcionalidad de todo el organismo, pues la fuerza o el consumo de oxígeno no garantizan la manifestación de estos factores al máximo nivel de su potencialidad. Para Zhelyazkov (2001), la adecuada preparación especial será la forma de desarrollar de forma óptima la potencialidad del jugador.

Por lo tanto, el entrenamiento deberá ser funcional, entendido como aquel que está encaminado a proporcionar adaptaciones útiles para la manifestación durante el juego; específico, por respetar la estructura externa e interna del movimiento, y cognitivo, por presentarse en mayor o menor grado una consciencia de las tareas con diversas tomas de decisión.

Podemos afirmar:

■La necesidad de tener un enfoque específico o al menos orientado o dirigido en la preparación de la velocidad.

■Esta especificidad nos llevará a un enfoque global a la hora de preparar la velocidad del tenista.

■La importancia de llevar a cabo cargas significativas en magnitud, orientación y carácter.

■Respetar la complejidad e interrelación de los diversos factores.

■Diseñar una programación y planificación adecuada para proporcionar las sinergias que completen la unidad funcional de la preparación del tenista.

Este enfoque busca cumplir algunos de los principios ya clásicos del entrenamiento (tabla 1-2), si bien bajo una visión donde el individuo y su especialidad marcarán el proceso y será el jugador el principal motor del mismo. Se pueden escoger infinidad de ellos, pero básicamente nos centraremos, por su repercusión y operatividad, en la individualidad, especificidad, gradualidad, globalidad y complejidad.

Tabla 1–2Principios clásicos del entrenamiento


■Individualidad■Especificidad■Gradualidad-progresividad-heterocronía■Globalidad■Complejidad■Variabilidad■unidad funcional■Sobrecarga■Continuidad

Tabla 1–3Factores determinantes en el juego y relación con la velocidad


Capacidad de anticipación■Anticipación respecto a la pelota■Anticipación al programa de movimiento■Anticipación al desarrollo de las situaciones de juego
Capacidad de decisión■Desarrollo espacio-temporal■Elección de movimientos de desplazamiento■Elección de movimientos de golpeo
Disposición a asumir riesgos■Cambios de las tácticas■Cambios en la posición■Golpeos y tácticas arriesgadas
Rapidez de actuación■Movimientos acíclicos y segmentarios■Movimientos acíclicos de cadenas musculares■Movimientos acíclicos de todo el cuerpo
Destreza técnica y movilidad en relación a la pelota■Coordinación espacio-temporal de los movimientos en relación a la pelota■utilización de efectos y trayectorias eficaces en relación a situación y oponente■Experiencia motora

Adaptada de Müller y cols., 1996.

La búsqueda de la funcionalidad del entrenamiento determina la necesidad de entender la complejidad y su preparación, para ello adaptaremos algunas de las ideas sobre las características del juego propuestas por Morin (1994) para los deportes de equipo (citado en Martín Acero y Lago Peñas, 2005):

■Sistemático: el juego y la globalidad de la preparación conllevan cualidades nuevas. Las situaciones nuevas o sorpresivas son especialmente relevantes para este principio.

■Bucle retroactivo: cada causa provoca diversos efectos y estos, a su vez, actúan sobre la causa, como ocurre en la marcha del tanteo durante el juego y en los errores continuados o graves, actuando sobre las decisiones posteriores, la confianza, atención, procesos coordinativos, capacidad de activación muscular y velocidad de movimientos.

■Bucle recursivo: el juego y el estado de forma son causas y efectos al mismo tiempo, que se relacionan de forma continuada. Se producen situaciones duales cada punto, y al mismo tiempo una relación interna en el mismo jugador.

Nuestra intención como preparadores deberá ser reducir la incertidumbre y buscar las posibles claves que proporcionen un orden y una dinámica del juego, sin olvidar que los problemas tienen siempre más de una solución (tabla 1-3).

Referencias bibliográficas

Antich X. Introducción a la metafísica de Aristóteles. El problema del objeto en la filosofía primera. Barcelona: PPU; 1990.

Boeckh-Behrens WU, Buskies W. Entrenamiento de la fuerza. Barcelona: Paidotribo; 2005.

Bosco C. La fuerza muscular. Aspectos metodológicos. Barcelona: Inde; 2000.

Gardiner P. Neuromuscular Aspects of Physical Activity. Champaign (IL): Human Kinetics; 2001.

Gell Mann M. El quark y el jaguar. Aventuras en lo simple y en lo complejo. Barcelona: Tusquets; 1995.

Martín Acero R, Lago Peñas C. Deportes de equipo. Comprender la complejidad para elevar el rendimiento. Zaragoza: Inde; 2005.

Morin E. Introducción al pensamiento complejo. Barcelona: Gedisa; 1994.

Müller M, Gert Stein K, Konzag K, Konzag I. Balonmano. Entrenarse jugando. Barcelona: Paidotribo; 1996.

Sambrin M. La psicología de la Gestalt. En: Legrenzi P, editor. Historia de la psicología. Barcelona: Herder; 1986. p. 113-49.

Verkhoshansky Y. Principios para una organización racional del proceso de entrenamiento dirigido a desarrollar la velocidad. Desarrollo de la velocidad. Congreso EACA. Centro de documentación. Real Federación Española de Atletismo; 1996.

Verkhoshansky Y. Teoría y metodología del entrenamiento deportivo. Barcelona: Paidotribo; 2002.

Zhelyazkov T. Bases del entrenamiento deportivo. Barcelona: Paidotribo; 2001.

Türler ve etiketler

Yaş sınırı:
0+
Litres'teki yayın tarihi:
23 ekim 2025
Hacim:
386 s. 111 illüstrasyon
ISBN:
9788499106892
Yayıncı:
Telif hakkı:
Bookwire
İndirme biçimi: