Kitabı oku: «Obras Completas - Edward Bach»

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La obra del Dr. Edward Bach nos ofrece una herramienta terapéutica, un sistema curativo y una doctrina sobre salud, enfermedad, sanación y evolución, cuyos fundamentos se encuentran enlazados en tradiciones alquímicas, gnósticas, budistas e hinduistas.

Seguir cronológicamente el recorrido que Bach va haciendo, mientras construye su propuesta y descubre sus esencias, revela la naturaleza de la existencia de un hombre que dedicó su vida a ayudar a los que “sufren y padecen”.

Esta nueva edición de las Obras Completas del Dr. Edward Bach incluye cartas, notas y textos inéditos. Al mismo tiempo, el acompañamiento de escritos de colaboradores cercanos permite dar una mejor luz a varios de sus aportes.

Finalmente, los excelentes comentarios de los compiladores, así como el cuidado en la edición y presentación del libro, hacen que éste adquiera un valor de referencia para todos aquellos que dedican su vocación de ayuda con esencias florales.


Edward Bach nacía el 24 de septiembre de 1886, en Moseley, cerca de Birmingham. Creador de la Terapia Floral. Formado como médico y cirujano, orientó su interés por la Bacteriología, en ese tiempo la precursora de la actual Inmunología. Luego de un tiempo incursionó por la Homeopatía donde llegó a ser un importante investigador al reconvertir sus descubrimientos sobre bacterias intestinales en remedios homeopáticos. Hacia fines de los años treinta del siglo pasado, y como fruto de sus indagaciones clínicas, abandona los tratamientos que llevaba a cabo en esa época y dedica sus esfuerzos a la construcción de una Nueva Medicina. Ésta se sustentaba en una doctrina espiritual sobre la enfermedad, la salud y la curación, y en un grupo de esencias terapéuticas preparadas a partir del rocío de ciertas flores que poseen propiedades sanadoras. Sus libros configuran un claro aporte a la comprensión del dolor y el malestar de los seres humanos y la recuperación de importantes tradiciones del arte de curar, como la Alquimia Médica. En 1936, Bach fallece dejando un importante legado para la humanidad.

Edward Bach

Obras completas Compiladas y comentadas por Eduardo H. Grecco, Lluís Juan Bautista y Luis Jiménez


Índice

  Cubierta

  Contratapa

  Biografía del autor

  Portada

  Introducción

  Textos preflorales

  1920. La relación de la terapia de vacunas con la homeopatía La relación de la terapia de vacunas con la homeopatía Acerca del psora

  1924. La toxemia intestinal y su relación con el cáncer La toxemia intestinal y su relación con el cáncer Toxemia intestinal y alimentación

  1925. Malignidad Reseña. La enfermedad crónica, una hipótesis de trabajo El problema de la malignidad26

  1927. El problema de la enfermedad crónica El problema de la enfermedad crónica Nosodes

  Textos florales

  Enero de 1928 a febrero de 1929 El redescubrimiento de la psora Debate Nota editorial. Los nosodes de Bach Un método eficaz de preparación de vacunas Reseña. La medicina del futuro Nosodes intestinales Indicaciones para los nosodes intestinales Algunos nuevos remedios y nuevas aplicaciones

  Abril de 1930 a febrero de 1931 Dos puntos esenciales más Una explicación de la causa real y la curación de la enfermedad Reseña. Notas sobre los nuevos remedios Reseña. Los nuevos remedios del Dr. Bach Algunas consideraciones fundamentales sobre la enfermedad y la curación Correspondencia Agrimonia eupatoria

  Febrero de 1931 a abril de 1933 Ustedes causan su propio sufrimiento Clematis Erecta Flora Correspondencia Reseña. Cúrate a ti mismo Correspondencia Reseña. Cúrate a ti mismo Verbena officinalis Correspondencia Cichorium Intybus Libérate a ti mismo Quemaduras debidas a una descarga eléctrica Reseña. Libérate a ti mismo Correspondencia Reseña.Los remedios del Doctor Bach Los doce grandes remedios Reseña. Notas sobre los doce remedios del Dr. Bach Los Doce Curadores Publicaciones varias en Heal Thyself Los doce remedios del doctor Bach desde el punto de vista de un profano “Los doce grandes remedios” del Dr. Bach Correspondencia

  Abril de 1933 a junio de 1935 Texto escrito en Marlow, Bucks, 22 de abril de 1933 Mis doce remedios Experiencias con los remedios de Bach Correspondencia La historia de Centaury por sí misma La historia de Clematis por sí misma Los Doce Curadores y Los Cuatro Ayudantes Correspondencia Algunas curaciones con los remedios de Bach Correspondencia Reseña. Los Doce Curadores y Los Cuatro Ayudantes Correspondencia Texto escrito el 13 de diciembre de 1933 Reseña. Los Doce Curadores Correspondencia Un sencillo sistema completo de tratamiento con hierbas Correspondencia Los Doce Curadores y los Siete Ayudantes Correspondencia La historia del roble (Oak), [1934] Una historia del zodíaco [1934] La historia de los viajeros [1934] Reseña. Nº 1. Los Doce Curadores y Los Siete Ayudantes Reseña. Nº 2. Los Doce Curadores y Los Siete Ayudantes Los Doce Curadores y Los Siete Ayudantes Los Doce Curadores Correspondencia

  Julio de 1935 a mayo de 1936 Correspondencia Texto escrito en Sotwell, 18 de julio de 1935 Texto escrito en Sotwell, 4 de agosto de 1935 El poni blanco. Historia de un caso Correspondencia Seamos nosotros mismos Walnut (1º de enero de 1935) Correspondencia Texto escrito el 21 de mayo de 1936 Cuatro Casos

  Julio a diciembre de 1936 Correspondencia Los Doce Curadores y Otros Remedios Texto escrito en septiembre de 1936 Correspondencia Conferencia de Wallingford (24 de septiembre de 1936) Correspondencia Conferencia masónica (Octubre de 1936) Correspondencia Introducción a “Los Doce Curadores y otros Remedios” Correspondencia Una apelación a mis colegas de la profesión médica El perrito negro Correspondencia Correspondencia

  Apéndice 1. Reconstrucciones

  Apéndice 2. Escritos de colaboradores Los remedios del Dr. Edward Bach Remedios florales de Bach

  Créditos

  Otros títulos de esta editorial

Introducción

Nuestro médico está dentro de nosotros, y todo lo que necesitamos se halla dentro de nuestra naturaleza.

PARACELSO

En sus manos se encuentra esta nueva versión de las Obras Completas de Edward Bach. Hasta donde sabemos, ésta es la primera vez que se reúne y publica la totalidad de los textos, documentos y cartas del creador de la Terapia Floral encontrados hasta el momento. Sin embargo, han sido excluidas de esta edición las cartas entre Bach y su editor Charles Daniel referidas a liquidación de derechos de autor, envío y recepción de libros así como otros comentarios vinculados con contratos. Las mismas pueden encontrarse publicadas en el libro Edward Bach y Charles Daniel. Nacimiento y fundación de la la Terapia Floral.1

La traducción al castellano, a partir de las versiones originales en inglés, estuvo alentada por el principio de ceñir el estilo a la precisión conceptual del autor. Fidelidad al texto que no supone “literalidad mecánica” sino, por el contrario, comprometido intento de reflejar el espíritu de un mensaje a la par que respeto por la forma en el cual éste fue plasmado de modo inicial.

Bach no era un gran escritor. Poseía un estilo directo y claro, cercano al arte de la cirugía: zanja con precisión milimétrica, no se detiene en detalles secundarios ni se regodea en movimientos estériles, avanza de la superficie a lo interior, no mira atrás, corrige sin justificarse, cierra con firmeza lo que abre y deja que el resto sea tarea para el lector.

En ocasiones, sus términos demandan cierta puntuación para que su sentido corresponda a lo que Bach deseaba expresar y, aunque su manera de escribir es abierta y sencilla, era médico y tenía una gran formación en otros campos, de modo que su lenguaje está teñido por estas circunstancias. De manera que sus textos, a pesar de la claridad que en general muestran, admiten varios niveles de comprensión e incluyen, como una constante, alusiones o referencias a corpus filosóficos, terapéuticos y espirituales, no siempre muy evidentes. Esto es mucho más palpable en los escritos ulteriores a 1928, si bien no está ausente en los anteriores.

La tarea de reunir los textos de Bach como fueron publicados en su momento, sin tomar en consideración mutilaciones, agregados y modificaciones consumados con posterioridad a su muerte –a diferencia de lo ocurrido con sus libros Los Doce Curadores y otros remedios y Libérate a ti mismo– supuso, en primer lugar, una cuidadosa labor de exégesis, y en segundo la restitución, en caso de ser necesario, de la forma primigenia que ellos ofrecían, siempre y cuando tales cambios no obedecieran a un mandato explícito de Bach, como se verifica en el caso de la Introducción de Los Doce Curadores y otros remedios. Y si bien es cierto que Bach fue un hombre de dos siglos, ya que pensaba como uno del siglo XXI, pero se encontraba confinado a escribir como uno de su tiempo, esto no habilita la transliteración de sus letras en pro de una interpretación que se profesa como más ajustada a la enunciación bachiana, pero que en realidad conduce, de modo probable, a una real deformación de su discurso.

Por una razón práctica, la totalidad de los documentos que integran estas Obras Completas, se circunscriben a textos y publicaciones florales, y documentos de todo tipo relacionados con esta materia, fechados desde 1928 hasta la muerte del doctor Edward Bach.2 Los mismos se presentan divididos en dos etapas. La primera de ellas incluye una época de transición de 1928 hasta la escritura en 1930 de Cúrate a ti mismo, mientras que la segunda se extiende desde ese momento hasta la finalización de la vida de Bach y momentos cercanos vinculados con este hecho. Se incluyen en este volumen una serie de artículos y conferencias de personas cercanas a la labor de Edward Bach, que creemos permiten comprender, de un modo más pleno, su obra floral.

Además se agregan notas, artículos y cartas de sus colaboradores inmediatos, datados en vida del Dr. Bach, o a posteriori de su desaparición física, que permiten ilustrar o aclarar cuestiones acerca de sus afanes, y también certificados, comentarios aparecidos en medios sobre sus libros y otros documentos que esclarecer puntos diversos de la historia, de la vida y la obra de Bach.

Cuando se consideró necesario hacerlo, junto a los textos de Bach y sus colaboradores hemos contextuado histórica y geográficamente estas producciones, para darles un horizonte y la continuidad de un recorrido que pudiera perderse sin estas observaciones. A medida que va desarrollando su descubrimiento y escribiendo sobre ello, Bach realiza un viaje material que no es casual ni carente de significado. Intentar unir, entonces, el trazado personal (su vida), con sus hallazgos (su obra) y con su itinerario (en cierta medida semejante a un éxodo) constituye una propuesta que nos conduce a alcanzar una imagen más completa de su legado.

En este sentido, nuestra mirada es más cercana a la labor de un arqueólogo que a la de un historiador. El primero, se acerca a la realidad dejando de lado las apariencias, y tomando en consideración lo que las personas hacen, a diferencia del segundo, que centra su trabajo en torno a lo que ellas han decidido contar de sí mismas. Y, en esta perspectiva, el arte clínico es más parecido al del arqueólogo que al del historiador: intenta percibir tras lo manifiesto el orden implícito que guía las conductas humanas, cree en los haceres más que en los decires, y comprende los decires como testimonios.

La obra de Bach es verbo, acción creativa, y, como tal, la consideramos y valoramos. La consecuencia natural de esta estima nos conduce a presentarla tal como aparece y en su totalidad, sin variaciones, recreaciones o amputaciones. Tener esta visión de conjunto permite descubrir puntos de inflexión, huecos, saltos conceptuales y senderos que Bach exploró pero en los cuales, por alguna razón, no siguió avanzando; direcciones de investigación que desecha sin dar explicación alguna, tal vez, alentado por aquella frase de Jesús que Lucas narra en 9:62: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.

Es interesante cómo suceden las cosas, siguiendo un cierto orden que supera el perceptivo y material y hace cierta la frase de Pascal: “La suprema adquisición de la razón consiste en reconocer que hay una infinidad de cosas que la sobrepasan”. Y aquí hay un ejemplo: Bach imaginaba su trabajo de ese modo, como un montañista que mira hacia adelante; en una carta del 1º de enero de 1931, Charles Daniel, quien sería su editor, dice: “Estamos completamente seguros de que no lamentaremos estar vinculados con sus libros. Luego de poner las manos en el arado no miraremos atrás”.

Hemos escuchado y leído comentarios acerca del “joven Bach”, así como atribuir a cierta inmadurez de su pensamiento todo lo que precede a sus textos finales. Esto nos parece un juicio aventurado, pues en sus escritos previos se aprecia mucha riqueza doctrinaria y terapéutica, que ilumina los posteriores. En todo investigador existe un eslabonamiento de pasos sucesivos en la vía de indagación que transita, sin que ello suponga continuidad, pero que se le hace necesario recorrer antes de alcanzar el punto de discernimiento al cual desea arribar. De todos modos, la mejor manera de decidir sobre esto es leer la integridad de su obra para poder apreciarla desde la propia visión individual.

Por nuestra parte, nos parece que haber logrado esta publicación, con la generosa colaboración de Ediciones Continente, ha dado sentido a todo lo que venimos hilvanado a través de años de búsqueda, descubrimientos, enseñanza y reflexión. Es necesario ahora dejar que el movimiento que esto inicia recorra su propio camino y fructifique allí donde corresponda dar sus primicias.

Hemos evitado la tentación de dar cuenta de la historia de Bach, así como de la coyuntura filosófica, científica y médica que le tocó vivir, y a partir de la cual construyó su propuesta. Y si bien tal perspectiva resulte significativa como manera de enmarcar una enseñanza, nos parece preferible presentar aquí la letra de Bach, con la mayor desnudez posible, para que ella resalte sobre cualquier otra cosa. Para, entonces, poder decir, como el salmista: “Tu Nombre y tu memoria son el anhelo de nuestra alma” (Isaías, 26,8). A lo cual cabe sumar, a nombre y memoria, palabra.

Al terminar de recopilar esta obra el maestro Lluís Juan Bautista se despidió de nosotros hacia un lugar de descanso mejor y merecido. Su muerte le impidió ver publicado éste, su último encargo de amor hacia la labor del doctor Bach. Con él la Terapia Floral guarda una deuda de gratitud muy significativa.

Nos ha correspondido a nosotros continuar y finalizar con esta labor, iniciada en conjunto, en un proyecto de trabajo compartido hace años con Lluís Juan Bautista, y contamos, para ello, con la colaboración de la maestra Laura Rabago Mejía, quien revisó la versión original y sugirió una serie de aportes a la traducción que se incorporaron al texto final.

EDUARDO H. GRECCO - LUIS JIMÉNEZ

1 Eduardo H. Grecco, Lluís Juan Bautista y Luis Jiménez, Ed. Continente, Buenos Aires, 2012.

2 Esto forma el tronco central de los textos aquí incluidos, aunque se agregan algunos previos a esta fecha con la finalidad de dar cuenta del recorrido de pensamiento de Bach hacia las esencias florales.

Textos preflorales

La razón de la inclusión aquí de algunos artículos y conferencias del doctor Edward Bach que tratan sobre temas homeopáticos y de investigación clínica bacteriológica se debe a que, por su naturaleza, brindan información importante del recorrido intelectual que va realizando, paso a paso, hacia el descubrimiento final de la Terapia Floral. Los mismos han sido comentados y se les agregan notas aclaratorias con la finalidad de que su lectura resulte más significativa para quienes no poseen una formación específica en estos temas.

1920 La relación de la terapia de vacunas con la homeopatía

Bach estaba viviendo en esa época un profunda transición personal y profesional. Había ingresado a la masonería y transitaba hacia la homeopatía, no tanto porque su motivación fuese hacerse practicante de esta profesión, sino más bien, por el hecho de que veía en esta medicina una herramienta para replantear sus intereses sobre la inmunología, las razones del enfermar y del curar y, en especial, reformular la metodología de preparación de sus vacunas intestinales. En ese tiempo, justamente, Bach dicta una importante conferencia sobre el tema.

CONTEXTO Y COMENTARIOS

“La relación de la terapia de vacunas con la homeopatía” es, entonces, el título de un relato presentado por Bach en abril de 1920 en la Sociedad Homeopática de Londres y luego publicado en el British Homoeopathic Journal (Periódico Británico de Homeopatía). Es interesante destacar que Bach había ingresado al mundo homeopático sólo un año antes, lo cual era poco tiempo como para tener un aval riguroso sobre el tema en el cual se explaya: las vacunas desde una concepción homeopática. Si bien Bach tenía por entonces una considerable experiencia con vacunas como recurso terapéutico, es a partir de su contacto con la homeopatía que el modo como las preparaba y el uso de las mismas cambia radicalmente, y nos referimos a esta nueva manera de elaborarlas y administrarlas al señalar la limitada práctica de que disponía en 1920.

En marzo de 1919 Bach comienza a trabajar en el Hospital Homeopático de Londres como jefe del laboratorio de análisis clínicos. Más puntualmente, su cargo era de bacteriólogo y patólogo. Allí lee, por primera vez, el Organon de Medicina de Hahnemann que le produce un singular impacto intelectual y que, a la par de abrirle horizontes, le confirma algunas de sus propias ideas sobre la salud, la enfermedad y el arte de curar. A partir de allí, por una serie de deducciones, llega a la conclusión de que en la toxemia intestinal (tema en el cual trabajaba desde hacía años) la causa (el veneno producido por bacterias que se encuentran en el intestino) era equivalente a la psora de Hahnemann. Con esta certeza inició una nueva fase en sus investigaciones, preparando vacunas con una metodología homeopática, vacunas que prueba en pacientes, esta vez por vía oral, repitiendo las dosis sólo en caso de que los efectos de la anterior hubieran desaparecido. Los resultados obtenidos fueron muy alentadores. Aquí también se nota la influencia de la técnica prescriptiva homeopática, que permitió a Bach resolver algunos de los problemas que se le presentaban en la aplicación de las vacunas con la modalidad médica alopática de ese momento.

Sin embargo, el método de preparación de vacunas se asemeja al homeopático sólo en cuanto a la dilución a escalas decimales, pero no a la potenciación propiamente dicha, que consiste en el sacudimiento de la dilución determinada cantidad de veces, estipulada por Hahnemann.

Tal era el marco que tenía en mente el público asistente a esta conferencia y ese panorama muestra las dificultades que Bach debía enfrentar para transmitir sus convicciones, en donde sin renunciar a su propio trabajo lo pudiera integrar en este nuevo campo para él, en el cual se internaba; en parte, a esa situación particular puede estar aludiendo Bach en el último párrafo de la conferencia.

El texto es también muy interesante para comprender las perspectivas con las que Bach pensaba en esa época, y cómo iba cambiando su paradigma en torno de la medicina, aunque aún se encontraba muy lejos de la Terapia Floral.


Yaş sınırı:
0+
Hacim:
580 s. 17 illüstrasyon
ISBN:
9789507546631
Telif hakkı:
Bookwire
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