Kitabı oku: «Los Teresos»

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LOS TERESOS

FABIÁN CASAS


Índice

  Cubierta

  Portada

  Epígrafe

  Primer movimiento

  Segundo movimiento

  Tercer movimiento

  Cuarto movimiento

  Quinto movimiento

  Sexto movimiento

  Sobre el autor

  Créditos

Las personas habitan sus biografías como habitan casas.

A. Kluge.

Primer movimiento

Una mujer parada con una carpeta en la mano y el pelo mojado. Habla por un celular. Detrás de ella, todavía oscuro, el decorado del interior de una casa. A un costado del escenario, el decorado de un jardín.

MUJER: Sí, como te digo. Soy la campeona mundial de las madres separadas. Como dice el chico: la rompí. ¿Cómo? Hoy. Sí. Ni siquiera nos tuvimos que reunir. Hoy el chico empezó el colegio y tuvimos la reunión de padres. Y yo pensé cuidadosamente lo que le iba a decir. ¿Entendés? (Silencio largo). Exacto. Me pasó a buscar en el auto. Sí, el de él. Yo no puedo manejar y pensar bien. Claro. Anoche repasé lo que le iba a decir. (Silencio largo). Le dije que (silencio porque del otro lado no la dejan hablar) le dije que el chico necesita horarios estrictos, que no podemos dejar que él elija. Eso lo pone mal. Nervioso. El otro día se hizo pis. Así que le dije: el miércoles lo pasás a buscar y lo tenés hasta el jueves a la mañana. Y cada fin de semana una vez cada uno. Listo. Me dijo todo que sí. ¿Te acordás que te conté que el chico me dijo que me quería más a mí que a él? Bueno, eso no se lo dije. No porque (pausa larga). Ya sé, ya sé, debe haber dicho eso para expresar otras cosas, sentimientos, que no sabe expresar con palabras. Al chico le molestaba la indecisión. No sabía nunca dónde dormía y dónde se levantaba. (Pausa). Sí, es mejor. En otro momento le hubiera dicho de una: el chico me quiere más a mí que a vos. Pero ahora no, ahora puedo pensar más despacio. Puedo pensar bien. Y como te cuento, en lo que tardamos en ir y venir de mi casa al colegio… (pausa). ¡No! ¿Cómo voy a hablar adelante del chico? No seas boluda. El chico estaba en el colegio. Ah. Ja, ja ja. See. See. Estoy en la puerta de una casa que tengo que mostrar. ¿Qué decís? ¿Sos boluda? Dale. Dale. Daaaleeee.

Entra por un costado un hombre de unos cincuenta años. Está vestido de manera juvenil, lo que contrasta con su andar, envejecido y derrotado.

HOMBRE: Hola.

MUJER: Hola. ¿Sos (mira la carpeta) Alexander Linshespir?

HOMBRE: Sí. ¿Esta calle está siempre así, vacía? No hay un alma.

MUJER: ¿Vos me contactaste por Fernando, no?

HOMBRE: Sí. ¿Esta calle está siempre así, desierta? ¿O es porque es feriado?

MUJER: Me acuerdo, Fernando, el marido de Maia. Esa mina me volvió loca. Perdoná que yo hablo así, directo. No me como ninguna. Le encontraba mil vueltas a todas las casas. Quería que la casa que iba a comprar fuera el Malba. Y no puede ser el Malba una casa, ¿no?

HOMBRE: ¿Esta calle está siempre así, vacía?

MUJER: Acá tengo el informe de la tasación de tu casa. ¿Quién la fue a ver? ¿A ver? ¿Quién te la tasó? Le pusieron muy buena. Junto a un informe: Casa extraordinariamente cuidada y ordenada. Como si no viviera nadie pero igual alguien limpiara el polvo que inevitablemente se junta. ¡Gran informe!

HOMBRE: ¿Perdón?

MUJER: ¿Sí?

HOMBRE: ¿Cuál es tu nombre?

MUJER: Julita Tikonderoga (le extiende una tarjeta).

HOMBRE: Soy Alexander Linshespir.

MUJER: Sí, me lo dijiste. ¿No te acordás? ¿Fumás mucha marihuana?

HOMBRE: Sí. Mucha. Hace años. Tendría que hacerme ver. Estoy mal de la cabeza y la marihuana me ayuda a soportar la vida.

MUJER: ¿No probaste con la meditación?

HOMBRE: No. No me gusta estar solo. Para meditar hay que estar solo.

MUJER: Podés meditar con otra gente. Claro que es mejor si podés estar solo porque está bueno hacerlo ni bien te levantás. Diez minutos y listo. Es como si recargaras el celular. Nosotros tenemos la respiración de la angustia, que es hasta acá (le muestra) y después está la respiración de la liberación, que es hasta acá. De a poco te acostumbrás.

Se escucha una voz grabada de mujer, española, del GPS. Así es como piensa Linshespir.

GPS: Condúcete a la pregunta que querías hacer.

HOMBRE: ¿Esta calle está siempre así, vacía?

La mujer mira de un lado a otro de la calle.

MUJER: Mirá, hoy es feriado, pero esta es una cortada. Así que no creo que entren muchos autos ni tenga mucho movimiento.

GPS: Haz la otra apreciación que querías hacer.

HOMBRE: No tiene tampoco árboles, eso no me gusta. Quiero vivir en una calle que tenga árboles.

MUJER: ¡Qué lugar común! Todos quieren una calle arbolada. Pero mirá, hay que saber pensar despacio. Con las tormentas que ahora tenemos, tropicales, los árboles se caen y te parten el auto al medio. ¿Tenés auto?

HOMBRE: No, uso bicicleta.

MUJER: Mirá si venís desde allá y hay árboles y puede estar alguien escondido para robarte. O tal vez puede violarte, torturarte y después matarte. Te esperan atrás de un árbol y listo. Esto no te lo debería decir, pero le vendí una casa a un hombre que estaba solo y…

GPS: Dirígete a lo que te interesa. Para lo que has venido.

HOMBRE: ¿Esta es la casa? (mirando hacia atrás). ¿Tiene un jardín? Porque si no hay un árbol afuera tal vez tenga un árbol adentro.

GPS: Recalculando.

HOMBRE: ¡No! Mejor dicho: en realidad, si no hay un árbol afuera es improbable que tenga un jardín y un árbol adentro.

MUJER: Antes que nada, perdón por tener el pelo mojado. Me acabo de bañar después de ir al gimnasio. Y encima está cayendo esta lluvia chirle, ¿no? Fijate que no es lo mismo ver una casa con la luz del sol, que con lluvia. Aunque no sé. (Silencio). Tal vez haya que ver una casa bajo todos los efectos posibles climáticos, para poder comprobar cómo es siempre y bajo todo tipo de circunstancias.

GPS: Dile ahora lo que necesitas. No uses palabras de más. Esta postura te conducirá a tu destino en unos ocho minutos…

El Hombre intenta hablar, pero la Mujer lo interrumpe.

MUJER: Y te digo más. Una vez le vendí una casa a unos tipos que querían sí o sí una casa con pileta con luces adentro para poder nadar de noche. ¿Qué pasó? Se electrocutaron. Toda la familia. Así como te lo cuento. Hay que tener cuidado con lo que queremos, ¿no?

HOMBRE: Quiero decirte algo que es fundamental. La casa que tasaron es mía y viví siempre ahí. Pero siempre soñé con una casa con jardín. Y ahora acabo de cumplir cincuenta años…

MUJER: ¿Tenés cincuenta años?

HOMBRE: Sí.

MUJER: No se te nota, sabés vestir bien tu edad…

HOMBRE: Bueno… quiero… cómo decirlo… arriesgarme. Quiero vender y comprar una casa con jardín para disfrutar antes de morir. Fumar marihuana e invitar a mis amigos y mirar el jardín, bajo el sol, y dibujar. Me gusta dibujar. Es mi verdadera vocación.

MUJER: ¿De qué trabajas?

HOMBRE: Tengo una empresa que le arma a los bancos todo el Excel de premios que ofrecen. Si ganás puntos por algo que te ofrece el banco, nosotros te armamos los puntos y te damos el obsequio. Hacemos todo. Hacemos aplicaciones.

MUJER: Mirá, recién parecías un sentimental.

HOMBRE: Otra cosa, no me interesa tanto cómo sea la casa, salvo que tenga un jardín y tener la posibilidad de preguntarle a la gente que vivió antes en ella cómo son, qué vivencias tuvieron ahí. Si yo voy a comprarla, quiero saber qué tipo de energía dejan ellos en la casa. Te resumo: un jardín y que me cuenten qué hicieron en la casa.

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Yaş sınırı:
0+
Litres'teki yayın tarihi:
23 ekim 2025
Hacim:
27 s. 2 illüstrasyon
ISBN:
9789878473062
Yayıncı:
Telif hakkı:
Bookwire
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