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Kitabı oku: «Estudios históricos del reinado de Felipe II», sayfa 18
VIII
† Señor.
Por estar el Sr. Gil de Mesa enfermo, doy á V. m. esta pessadumbre. Yo le sup.co sepa del señor Condestable, mi Señor, que como a tal le amo, y reverencio, a que hora será seruido, que yo le pueda yr a besar las manos con menos incomodidad suya324. Que por estar yo malo hago esta preuencion, q. sino fuera esto, como vno de los seruidores de su casa, me fuera ay a esperar hora y a entretenerme ay como criado suyo.
Besa las manos de V. m. —Ant. Perez.
(En la cubierta.) Le Seig.r Anthoine de Perez. Janvier.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 32. Colección Morel Fatio, núm. XLVI.
IX
Ex.mo Sr.
Vn Peregrino, que salió de su patria en cueros, no puede dar don sino de cuero. Esto será disculpa de mi altreuimiento en embiar a V. Ex.a Essa bota, o, borracha, q. llaman y vsan en España para regalo adobada allá con ambar, que me truxo El Sr. Jacome Marenco. Y sy V. Ex.a mandare que yo vaya a hazer la salua, yo yré.
De V. Ex.a muy humilde y obligado seruidor. —Ant. Perez.
(En la cubierta.) Al Ex.mo Sr. el Condestable mi S.or
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 37. Colección Morel Fatio, núm. XLVII. Pone por nota esta oportuna y curiosa referencia, tomada de una carta dirigida en 1596 desde St. Omer á D. Pedro Espíndola, en Madrid.
«En Madrid se husan unas botas o borrachas adressadas con solo ambar y tambien unos toneles, que yo los tengo por mejores y duran más, que no caven mas de dos pottes, pero no tienen otra cosa ninguna que hambar grisa sin almiscle. Sy pudiessedes traherme una seria para my muy gran regalo, porque el almiscle y lalgalia me hace mal a la cabeça, y el hambar mucho bien; y como teneis tantes (sic) señores y señoras que os favorescen, podriedes pedir una y trahermela. Y sy os paresciere a propósito pedirla a my Señora la Condesa de Fuentes, o a my Señora la princesa de Ascoli, me remito: yo os assiguro que seria para my un gran presente. Ally he visto unos barrillejos de las Indias muy lindos, y aunque sea de un pote o hacerle hacer y adressar a posta, porque el ambar me dicen se mete en las costuras del barril y, no se como, que dura muchos años. El Conde de Arembergue tiene uno y Coloma otro, que creo costaron allí cada uno veinte escudos con la boca de plata y serrada con tornillo.»
Bibl. Nac. de París, Esp., 336, fol. 194.
Con vino de España y aceitunas de Sevilla solía responder el Peregrino á las finezas que recibía. Véanse en la Colec. Ochoa las cartas de remisión á M. Zamet y á otras personas, entre ellas la 95 de la parte I.
X
† Señor.
Agora q. son las vj de la tarde, 30 deste, me dan la carta de v. md. sobre lo que el Sr. de Villaroel le encomendó que me escriviese cerca de aquel don diego de Robles, y Veray, y Aragon, y a la misma hora me pongo a responder. Y aunque V. m. ha dicho todo lo que yo se, por lo que se deue a la obediencia digo.
En Ruan me embió el S.r Condestable con un S.o suyo vn consejero con vna carta deste don diego, muy larga, para my.* Y despues Su Mag.d le dixo al mismo Consejero, q. me hablasse, y a my q. le oyesse. La carta contenia vna larga Historia, o fábula de vn casamiento suyo intentado con vna doña Tal de Osorio. A El no le conozco. El escriuia q. El a my sy. Pero a los que tienen tales lugares les succede lo q. a los predicadores, q. los conoscen muchos, y ellos no a tantos. A la Señora conozco, q. es de las q. facilm.te aurá buscado un estudiante moço, y loco, q. no los quieren con cuidados. Dixe entonces, lo q. diré agora. Que me parescia maraña todo, o, para hallar pan en Francia, sy se venia huydo por alguna occasion, o, para intentar algo. Q. locos tambien buscarán ya en Egipto para las cosas q. maquinan, q. cuerdos no los hallarán. Q. con todo esso me parescia bien oyrle, q la oreja no se gasta por oyr, como otros instrumentos. Pero q. no llegase a la presencia del Rey, y aun dixe q. allá le oyese el yerno del Condestable (q. ya entendia yo que auia entrado en fran.a), y q. conforme a lo que dixesse, se hiziesse. Pero sy no quiere hablar allá, a la buen hora venga, q. el Sr. de Villarroel le sabrá oyr, y conocer luego en el ayre, como tan buen cazador de cosas d'Estado.
Esto es lo que se me offresce. Dios Guarde a V. m. De París el dia q he dicho.
De V. m. —Ant. Perez.
(Al margen.)* Esta carta dexé yo en poder del S.o del S.r Condestable.
(Sobrescrito.) Al Sr. Gil de Mesa. – En su mano.
Bibl. Nac. de París, Esp., 336, fol. 23. Colección Morel Fatio, núm. XLIV.
XI
Conosco, Señor, que yo no valgo la mayor parte del fauor y gracia que V. M.d me hace y el Sennor Jacome Marenco, y mis demandas hallan en V. M.d Este conoscimiento es el vltimo agradescimiento que puede prestar vn tronco tan inútil como yo. Quanto a la paga de la pension no cansaré a V. M.d, pues lo escribo al Sennor de Villaroel. Beso á V. M.d sus reales pies por las dos gracias de los dos breuetes que V. M.d me ha echo; pero porque de ninguno dellos podré en muchos dias sacar soccorro presente, como lo son mis necesid. Supplico muy hulmilmente a V. M.d y a su liberalidad natural me haga lo que pido, por esse placer, en cambio de la de los euentes, que será para mi necesidad remedio y m.d muy grande. Quanto a la vacante de M. de Meos, veo lo que V. M.d se a dignado responder con tanto fauor, que por auer llegado otro antes, no ha hauido lugar. Pensar, señor, que yo podré nunca llegar a tiempo es donaire; siempre seré el postrero en auisos como en méritos, y assy suplico a V. M.d mande a las personas por cuya mano passan estas prouisiones, que lo que de aquí adelante vacare de Abadías y beneficios ecclesiásticos hasta la quantidad que V. M.d me ha offrescido, se reserue para Anthonio Peres y para el complimiento que V. M.d le tiene offrescido, porque de otra manera nunca llegará la hora en que yo la gose, y si el hauer pedido alguno a V. M.d lo que agora ha vacado, antes que llegasse mi auiso, ha sido causa de que no me haya hecho V. M.d la merced. Mas bastante podrá parescer al que llegase primero en lo que adelante vacare, el hauerlo prometido V. M.d, pues excede el cumplimiento de palabra dada de vn tan gran Rey a qualquier demanda, y más dada a un peregrino que ha entregado a V. M.d y a su seruicio su fe y libertad, prendas que en mi estado y fortuna suffren a cualquier consideracion y sentimiento, de las que escriuo al Señor de Villars. En fin, Señor, yo suplico a V. M.d mande que no me den a my causa de darle pesadumbre por el cumplimiento de las mercedes que V. M.d me ha hecho, que esto es lo que siento a par de muerte, y dexar de acudir á V. M.d my Rey ya y Señor, seria dejarme morir, y offensa de desconfiança a V. M.d, que es lo que más offende a Dios y que offenderia a V. M.d, que representa su lugar en tierra. Sieruo de V. M.d —Ant. Perez.
Esta carta no es original, sino copia sacada por amanuense italiano, al parecer.
Jacome Marenco, caballero genovés, agente de negocios, amigo y corresponsal de Antonio Pérez, á cuyas gestiones debió, en parte, ser nombrado luego cónsul de Francia en Génova.
Villarroel: Nicolás de Neufville, señor de Villeroy, consejero y secretario de Estado de Enrique IV, como antes se ha dicho.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 35: en la Colec. Morel Fatio, núm. VII. Presume estar escrita á mediados de 1597 por la alusión al Obispado de Meaux que vacó á principios de este año y fué proveída en 13 de julio.
XII
Para hablar al Señor Condestable a… de noviembre 1597.
Lo que se dice que yo he escripto a Inglaterra de Paris 325.
Lo que se puede juzgar por otras cosas q. se han entendido, que yo comuniqué al señor Condestable, sin saber aún de esto nada.
Dexando lo del médico de Ruan, y dexado quien le embió pagado para conturbar mi crédito (testigo su Mag.d q. me dió el auiso en Cusy, quando me vino por su gran Piedad y Humanidad a visitar).
Vengo á un punto muy considerable: es a saber, lo q. vn ministro dixo a Virginio Ursino, segun él refirió, tratando de aquellos sus designios.
Que eran grandes los officios q. se hacian con el Rey por Príncipes de fuera, para q. no se fiase de mí; pero q. Su Mag.d estaba ya desengañado.
Pero la impression de todo esto se vee: En la sequedad: En el recato de my: En la diminucion de fauores: En el oluido del cumplimiento de las cosas offrescidas. No buelvo al primer fauor concedido, mas de en quanto fué el Primero, y dado para quiebra y nota. Lo del Consejo, dado de Su Mag.d de su propio motu y election, sin demanda mia, q. no soy tan confiado q. tal pidiera. Honor q. no ha sido sino para nota y grillos. Y porque se vea la diminucion de que trato, Acuérdese su Mag.d del fauor q. me hizo en Consejo en Amiens, en presencia del Sr. Conde de San Pol y de Mosiur Le Grande, y de otros. Y que sobre esto se diga por alguno, y se vea, q. es Título ad honores. No: que mi fortuna, por perseguida q. sea, my natural, los lugares q. yo he tenido acerca de Príncipes, los favores mismos q. su Mag.d me ha hecho, me accusarian de hombre de poco, sy mi ánimo se conhortase a biuir disminuido en ninguna parte, demas del riesgo y peligro nueuo en q. entraria mi vida sobre tal menoscabo.
Pues en las mercedes prometidas: Bien se vee que da esto su parte de testimonio: Pues en las Abbadías y beneficios ecclesiásticos que han vacado, y dádose a quien no ha lleuado el auiso, no ha habido memoria de my. A lo cual corresponde lo q. el otro dixo, q. no tenia q. esperar más y q. aun mirasse cómo conseruaua lo que tenia.
Que ansy, viniendo al punto presente de la calumnia, que escriuo a Inglaterra, digo y sup.co al Señor Condestable q. me haga tanta merced de pedir a su Mag.d Que mande aueriguar esto, y siendo falso, como lo es, hazer la demostracion q. es justa en mi satisfaccion; y darme licencia q. me retire de sus Reynos, y de Cortes de Príncipes, y de sus peligros y juicios, antes que me acaben la salud y vida. Offresciendo, como offrezco a su Mag.d que, bien ó mal tratado, mientras biuiere y donde quiera que biuiere, le manterné la fee y Amor a su nombre y corona, de muy fiel sieruo. Como debido al Amor q. su Mag.d de su propio natural me ha mostrado siempre; y a la cierta creencia y confianca de mi ánimo q. estos officios contra my, no son gratos a su Mag.d, sino a la inuidia. No digan luego, como suelen algunos, que valo yo, para q. aya q. inuidiar en mi? Es muy gran verdad: Nada: Tay soy: yo lo conozco. Pero es destino de mi Fortuna la Persecucion: Bien se vee, pues en tales cosas me roen: Enemigo que se ha de vencer huyendo, y huyrle los q. tienen corta la vida, y la ventura, y las esperanzas.
A. Pz.
En fin, Señor: Pues la Malicia no me dexa gozar de la Presencia de su Mag.d (q. tenia yo por mi elemento) con quietud: Que harto lo procuraua yo con biuir mudo y sordo y ciego. Pido a su Mag.d lo q. le pido, porq. ya que no me dexan biuir de acá ni de allá, me dexen morir a lo menos con sossiego. Consejo de necessidad, Pues tales officios no dizen otro, sino q. no me canse en buscar, ni esperar otra cosa.
A. Pz.
(En la cubierta.) Memoria al Sr. Gil de Mesa para hablar al Sr. Condestable.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, folios 14-15. Colección Morel Fatio, núm. VIII. Supone que Mosiur Le Grand fuera el caballerizo mayor (Grand écuyer) Roger de St. Lary, Duque de Bellegard. En la Colec. Ochoa hay carta dirigida á Monsieur el Grande (la 70 de la parte I), y tanto las Memorias de Sully como las de Villerroy hablan de un Mr. Le Grand, por cuya influencia otorgó el Rey la mitra de Burdeos, que pretendía Antonio Pérez.
XIII
Ex.mo Señor. Perdone V. Ex.a el atreuimiento del presente. Que si el mismo tuuiera sentido, de verguença no llegara a su presencia. Pues del señor Gil de Mesa, yo creo, que por lo mismo quisiera auer llevado puesta vna máscara. No por cubrir lo moreno, que aunq. su gesto, por su natural, y mi coraçon por su mala fortuna son de vna misma color, Dios en lo moreno halló la Hermosura, q. le contentó.
Y en él, y en my, por negros, y inútiles q. nos pinten, hallará V. Ex.a, y del Rey abaxo, quien nos prouare, la Hermosura verdadera: que es mucha Fidelidad, y Amor. Diga la Malicia lo q. quisiere.
Pero porq. yo estoy resuelto de no biuir subjecto a dichos ni hechos de nadie, ny a mudanças de extremo a extremo, ny perder mi libertad, q. es lo que solo me ha quedado. Pido á V. Ex.a q. me procure resolucion presta. Que resuelto estoy de no consentir más q. me acaben la vida en tal vida, que se me va consumiendo a vista de ojos, inútilmente para su Mag.d y para my. Antes mendigo de puerta en puerta. Assy lo diga V. Ex.a al Rey; yo se lo supp.co.
Ex.mo Sr. muy Humilde seruy.or de V. Ex.a —Ant. Perez.
A 29 de noui.e 1597.
(En la cubierta) Al Ex.mo señor El Condestable de Francia, mi señor. – En su mano.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 101. Colección Morel Fatio, núm. IX.
XIV
Ex.mo señor.
El S.r Gil de Mesa dirá a V. Ex.a las diligencias q. se han hecho para saber de aquella hacienda, y lo q. hasta agora se ha podido saber. El mismo supplicará a V. Ex.a en su nombre y mio por su fauor para q. el S.r Jacome Marenco sea despachado, que por estar malo de la gota no va en persona, y por boluer a su casa dessea resolucion de lo q. Su Mag.d es seruido, y por auer venido por mandado de su Mag.d seria justo q. buelua satisfecho, ya q. no ha quedado por él, el fructo de los seruicios q. ha offrescido a su Mag.d
De V. Ex.a Muy humilde, y obligado Serui.or —Ant. Perez.
(Sobrescrito.) Al Ex.mo S.r El Condestable mi S.r
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 108. Colección Morel Fatio, núm. LII.
XV
Sire.
Antonio Perez dize, que el fauor que V. Mag.d le ha hecho en esta occasion presente es en tal grado, q. casi le yguala la indignacion, q. el enojo ha descuuierto contra él agora de nueuo, tan fresco como el primer dia. Que porque seria hacer grande offensa a la Piedad de V. Mag.d, q. se diga q. nada le iguala, habla desta manera: Sy no es necessario q. assy sea, para q. ella se descubra en su ygual contrario.
Dize mas, Que siente muy en el alma q. en tiempo en q. se habia de ocupar todo en dar muestra a V. Mag.d del reconoscimiento de tanto fauor (q. todo lo q. el vale no podria seruir sino de una pequeña centella de su agradescimiento) se ocupe en suplicar por mas y mas mercedes. Pero q. presupuesto q. la clemencia de V. Mag.d ha descubierto tanto rigor, q. se puede muy bien juzgar q. su vida y persona quedan en mayor riesgo y peligro q. jamas tras esta prueua por la nota, y encuentro que reciue el Rigor de la Piedad, le es forzoso sup.car a V. Mag.d que llegue al cabo el negocio en esta coyuntura. Porque passada sin auer conseguido effecto será mas cierta y presta su perdicion.
Y que demas desto se sepa desde luego la resolucion que V. Mag.d será seruido tomar en la seguridad de su vida y en el estado que su persona ha de tener, visto este desengaño (Estado muy differente q. el pasado) para q. el Enojo se temple, siendo por las demostraciones del fauor de V. Mag.d en lo que estimará mi perdicion.
Mucho pido a ojos de quien mirare lo poco q. valgo; pero no a los de quien considerare las prendas que V. Mag.d ha metido ya, y q. ya es llegada la hora de affirmar de assiento en el seruicio de V. Mag.d o retirarme a un rincon a morir mi muerte natural (caudal último que me queda que escapar de la Persecucion) lexos del commercio y trato del Enojo q. me persigue. Bastante y patente causa para que Ant. Perez sea disculpado de llegar a esto.
A 18 de junio 1598.
Ant. Perez.
(En la cubierta.) Antonio Perez, y rúbrica.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 9. Colección Morel Fatio, núm. X.
XVI
Ex.mo Sr.
En las perdidas tan grandes, y tan lastimosas, como la que V. Ex.a ha hecho, no han de acudir Los que mucho aman, y deuen con otra consolacion, sino con ayudar a sentirlas, y llorarlas.
A esto huuiera yo ydo sino huuiera sabido del sentimiento de V. Ex.a ser tan grande, que excede a la obligacion q. tiene a no macerarse de manera, q. ponga en aventura su salud, y vida. Vida de tanta importancia para la criança de essos Angeles, para darles compañeros, porq. no dependa de tan pocos pinpollos la posteridad de tal renombre: para el bien público, para el beneficio de sus seruidores. Consideraciones todas, q. no pueden dexar de vencer a tan justo dolor sin offensas de Dios.
Embio a V. Ex.a esse libro de mis prisiones q. ha salido agora. En esta occasion le embio, como el músico, q. canta canciones al propósito del estado, y humor del oyente.
Ex.mo Sr. De V. Ex.a muy humilde serui.or —Ant. Perez.
(En la cubierta.) Al Ex.mo Sr. Condestable de Francia, mi Sr.
XVII
Ill.e Sr.
Supp.co a V. m. dé essa carta, y libro al S.r Condestable en la occasion que le paresciere mas a propósito, certificándole, que no ay en Francia persona a quien yo ceda en sentimiento, y dolor de sus dolores, y pérdidas. Esta es verdad del Alma, y yo no he ydo en persona a hazer este officio por no embaraçar ay en tal tristeza. Y pienso q. su Ex.a no atribuirá a otra causa el no auer acudido con mis lágrimas.
A V. m. le terné vn libro para quando en buen hora venga por acá, en demostracion de mi amor, y por lo q. veo q. ama la lengua española.
Serui.or de V. m. —Ant. Perez.
(Sobrescrito.) Al Ill.e S.r el S.r Maridat, Secret.o del Condestable de Francia.
Estas dos cartas XVI y XVII aluden á la muerte de la mujer del Condestable Montmorency, que ocurrió repentinamente el año 1598. Sally trata del suceso en el capítulo XCI de sus Memorias ó Royales Oeconomies, y de lo mucho que daban que hablar las circunstancias. El vulgo suponía que el diablo se había llevado á esta señora, aventajada discípula suya en las artes mágicas. Dejó dos hijas: los ángeles con tan pocos pimpollos de la carta.
El libro de las prisiones que ha salido agora, ha de ser el de la edición hecha en París con el título de Aphorismos de las Relaciones de Antonio Pérez, Monstruum Fortunæ, que tiene en la portada viñeta de la divisa del laberinto cerrado, y el Minotauro, en 8.º menor, sin año, pero con dedicatoria al Rey Enrique IV, fecha en París á 24 de septiembre de 1598. Contiene el volumen las Relaciones y Memoriales, algunas cartas, y los dichos aforismos.
Hay otra edición, hecha después de su muerte, en que está cambiado el orden de las piezas correspondientes del libro. La portada reza Retrato al vivo del natvral de la fortvna de Ant. Perez, Fama meliore, quam Fortuna. Viñeta (una prisión subterránea llena de grillos, cadenas, candados). En Rhodanvsia. Á costa de Ambrosio Trauersanis, MDCXXV, 8.º
Ambas cartas XVI y XVII se hallan en la Colección Ochoa, pág. 481, números 79 y 80, corregidas de estilo; en la Colec. Morel Fatio con los números XI y XII, anotando en la primera que Louise de Budos, segunda mujer del Condestable, falleció en Chantilly el 26 de septiembre de 1598. Las cartas originales se hallan en el referido volumen de la Bibl. Nac., Fr., 3.652, folios 20 y 131.
XVIII
Ex.mo Sr.
V. Ex.a es testigo de los meses que ha q. le di parte de lo q. contiene esse Memorial, y Mos de Frene lo es q. se la di de todo aquello. Desde que estoy en Francia, con auer tenido de su Mag.d muchas promessas de favores y mds. y sobre todas ellas las prendas por escripto que V. Ex.a sabe, firmadas en Ruan de Mos de Villaroel por mandado de su Mag.d y con firma de V. Ex.a ninguna cosa se me ha cumplido, ni ningun año ha passado en q. aya crescido mi Fortuna vn dedo (cosa S.r de gran consideracion á qualquier juizio humano), sino mengvado de dia en dia. Por el seruicio desse Rey, a quien amo, padesceré mucho mas q. esto, pero no interueniendo este, no quiero morir, q. no les queda a mis hijos ni a mi esperança en Dios sino la vida, para ver mas de lo q. he visto. Sup.co a V. Ex.a pida a Su Mag.d me mande responder con breuedad a esse papel, y q. por su gran Piedad, y por la q. se deve a Peregrinos no permita que me sea differida la respuesta.
De V. Ex.a sieruo. —Ant. Perez.
(Sobrescrito.) Mem.al a Su M.d y al Sr. Condestable.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 68. Colección Morel Fatio, núm. XLVIII.
XIX
Syre. – Ant. Perez dize, que los dias passados dió quenta a V. Mag.d de los auisos que tenia de España, y muchos antes la auia dado al Sr. Condestable, con lo demas que aquy dirá. Que apretándole cada dia mas las quexas de los suyos, y los disfauores y desconsuelos de aquí, sin ser de ningun seruicio a V. Mag.d, le es forzoso llegar a estos últimos tranzes, por no acabar la vida en este estado.
Dize pues que lo que los suyos le escriven, son muchas quexas de su mujer y hijos, como su Mag. mismo lo ha tenido por auiso, de su oluido dellos; de lo poco que veen de señal del fauor que tanto les he auisado y encarescido de su Mg.d Christi.ma
Dicen demas, Que siendo esto quanto a esta parte los deuo auer engañado en lo demas de fauores y mercedes prometidas, pues si tal fuera verdad, y mas por capitulacion y decretos tan en forma como los he auisado, era imposible, que sino por mi, por la auctoridad del mismo príncipe, no se hubieran cumplido en tantos años, siquiera por el exemplo y consequencia. Que en promesas de Príncipes, es de consideracion grande, fuera de lo que toca a su honrra escusar el escarmiento y desengaño de otros. Pero que auiendo dexado llegar las cosas a tal punto sin hallarme prendado, dizen este es el remate en que vienen a parar madre y hijos. Dizen, digo, no menos sino que no espere jamas ver ny muger ni hijos en Francia: Que aun para escreuirme mi muger pedia licencia, y aun no la tenia. Y que assy sobreste fundamento me resuelua syno quiero verlos ny gozarlos, ni que me vean de sus ojos, que me resuelua dizen, a que no me tengan ny por marido ny por padre, ny por honbre de entrañas humanas ni agradescidas a lo que han padescido por mi, y a que digan que el Ayre de Francia, y la dulce Francia, como allá suelen dezir, me han hechizado, como a Ulixes la otra Circe. Que si esto no es, y los amo, que salga de aquí para hacer la prueua de sy está en esto el encanto y misterio de vernos juntos, posponiendo no solo esperanzas passadas, pero effectos presentes y bienes de Fortuna, a la ley y obligacion natural, y que por el pan de la boca no los dexe hijos de Francés, si me tomare la muerte en vltima ruyna suya, por las mismas leyes del Reyno.
Que esto passa: Que agora diré yo a su Mag.d lo que se me offresce; a que sup.co me de el oydo attencto; para que mi demanda y justas consideraciones hallen lugar en el ánimo de su Mag.d y ceuen en la Piedad natural.
Que digo, Syre, que mi amor a su persona Real y seruicio es todo el que debo á la obligacion del amparo y seguro que he tenido debaxo de su protection, Que siempre le he deseado seruir, a lo menos valer para ello. Que por inutil no ha podido passar de desseo mi agradescimiento. Y que pues aqy biuo inutil para su Mag.d y este estado en que me hallo es de tanto daño para mis hijos tomándome en él la muerte, y con los disfauores y desconsuelos que padezco me podrá durar poco la vida, y a padres y a hijos no les queda sino mi vida para ver el fin de mi Fortuna. Me es fuerza de llegar a sup.car a su Mag.d como le sup.co muy humildemente, me de licencia para irme a alguna cibdad neutral adonde prouar si está en esto el effecto de verme junto con mi muger y hijos.
Que si su Mag.d quisiere que yo vaya y esté adonde pienso hazer la prueua que digo, debaxo de su protection y nombre, presto estoy a obedescer y a darle satisfaccion, assy en esto como en el disponer despues de mi persona, precediendo entonces para ello las prendas y demonstraciones q. meresce tal ofrescimiento y las que merescerá el cumplimiento del. —Ant. Perez.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fols. 6 y 7. Colección Morel Fatio, núm. XIII. – Supone éste que la carta fué escrita después de firmada la paz de Vervins (quedando defraudadas las esperanzas de Pérez) y antes de poner en libertad á su mujer, lo que ocurrió á principios de abril de 1599.
