Kitabı oku: «Manual de las pruebas musculares»
Hans Garten
Manual de las pruebas musculares
Puntos gatillo y acupuntura


Advertencia importante para el usuario
La medicina es una ciencia en constante desarrollo gracias a la investigación y la experiencia clínica. El editor y los autores de esta obra han realizado el mayor esfuerzo para que las indicaciones terapéuticas referidas se correspondan con el actual nivel de conocimientos. No obstante, esto no exime al usuario de este libro de la responsabilidad de comprobar a través de otras fuentes bibliográficas si los datos presentados difieren de los referidos en esta obra y decidir su prescripción bajo su propia responsabilidad. Siguiendo la práctica habitual, no se han mencionado especialmente las marcas comerciales (p. ej., en los preparados farmacológicos).
Título original: Das Muskeltestbuch. Funktion-Triggerpunkte-Akupunktur
Publicado según acuerdo con Elsevier GmbH Urban & Fischer Munich
Autor: Hans Garten
Revisión técnica: Juan Carlos Bonito Gadella
Traducción: Ute Fisbach Sabel
Fotografías: Hans Garten, Munich; Michael Grobe, Munich; Ralf Kruse, Munich
Ilustraciones: Katja Dalkowski, Buckenhof; Hans Garten, Munich
Imágenes de cubierta: © Kalim – Fotalia.com
Diseño cubierta: Rafael Soria
© 2015, Editorial Paidotribo
www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
Primera edición:
ISBN: 978-84-9910-431-7
ISBN EPUB: 978-84-9910-902-2
BIC: MFG; VXH; MFC
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
Índice
Prólogo a la 2ª Edición en alemán
Prólogo a la 1ª Edición en alemán
Función y disfunción muscular
Aspectos terapéuticos
Resumen
Bibliografía
Musculatura de la masticación: Temporal
Musculatura de la masticación: Masetero
Musculatura de la masticación: Pterigoideo medial
Musculatura de la masticación: Pterigoideo lateral
Musculatura suprahioidea
Musculatura infrahioidea
Abductor del dedo meñique
Abductor del dedo gordo
Abductor corto del pulgar
Abductor largo del pulgar
Aductores
Aductor del dedo gordo
Aductor del pulgar
Musculatura abdominal: Oblicuos abdominales
Musculatura abdominal: Recto abdominal
Musculatura del suelo de la pelvis
Bíceps braquial
Braquial
Supinador largo
Coracobraquial
Deltoides
Extensor radial del carpo (largo y corto)
Extensor cubital del carpo
Extensor de los dedos
Extensor largo de los dedos
Extensor corto del dedo gordo
Extensor largo del dedo gordo
Extensor corto del pulgar
Extensor largo del pulgar
Palmar mayor
Cubital anterior
Flexor del meñique
Flexor corto de los dedos
Flexor largo de los dedos
Flexor profundo de los dedos
Flexor superficial de los dedos
Flexor corto del dedo gordo
Flexor largo del dedo gordo
Flexor corto del pulgar
Flexor largo del pulgar
Gemelo
Glúteo mayor
Glúteo medio
Glúteo menor
Recto interno
Musculatura isquiotibial
Ilíaco
Infraespinoso
Músculos interóseos y lumbricales de la mano
Dorsal ancho
Elevador de la escápula
Extensores de la nuca
Extensores de la nuca, musculatura suboccipital
Flexores de la nuca (profundos)
Obturador interno
Oponente del meñique
Oponente del pulgar
Palmar menor
Pectoral mayor clavicular (PMC)
Pectoral mayor esternal (PME) y costal
Pectoral menor
Peroneos corto y largo
Peroneo anterior o tercer peroneo
Piramidal de la pelvis
Poplíteo
Pronador cuadrado
Pronador redondo
Psoas
Cuadrado femoral
Cuadrado lumbar
Cuádriceps femoral
Músculos romboides
Sistema sacroespinal y transversoespinal
Sistema sacroespinal: longísimo
Sistema sacroespinal: iliocostal
Sistema transversoespinal: multífido
Sartorio
Serrato anterior
Sóleo
Esternocleidomastoideo (ECM)
Subclavio
Subescapular
Supinador corto
Supraespinoso
Tensor de la fascia lata
Redondo mayor
Redondo menor
Tibial anterior
Tibial posterior
Trapecio porción inferior (porción ascendente)
Trapecio porción media (porción horizontal)
Trapecio porción inferior y medial
Trapecio porción superior (porción descendente)
Tríceps braquial y ancóneo
Diafragma
Puntos reflejos neurovasculares de los músculos en el cráneo
Zonas reflejas neurolinfáticas anteriores de los músculos
Zonas reflejas neurolinfáticas posteriores de los músculos
Nervios del plexo braquial y zonas de atrapamiento
Nervios del plexo lumbosacro y zonas de atrapamiento
Músculos – órgano (meridiano) – nutrientes
Bibliografía
Índice alfabético de los músculos
índice de los músculos por regiones corporales
Abreviaturas en el texto
Prólogo de la 2ª edición en alemán
Gracias a la enorme respuesta recibida en la 1ª edición de este libro, sabemos que hemos logrado transmitir a los lectores los principios básicos integrales de la Cinesiología Aplicada (Applied Kinesiology) y de otras disciplinas terapéuticas manuales.
La prueba muscular manual como neurolo-gía funcional constituye un enriquecimiento en todos los campos clínicos y es esencial es-pecialmente para la definición de las inhibi-ciones. Dentro de este ámbito también se engloban los exámenes de las tensiones y el estiramiento de músculos potencialmente acortados.
La Cinesiología Aplicada es el método con el que se obtienen los mayores éxitos en la eli-minación de inhibiciones; las diferentes téc-nicas fisioterapéuticas y osteopáticas para el estiramiento y la relajación constituyen la he-rramienta para eliminar la hipertonía muscu-lar. Las pruebas musculares manuales son ante todo una ciencia empírica. El conoci-miento del método está en constante evolu-ción, al igual que el concepto de la explora-ción óptima de los diferentes músculos. Este tipo de evolución se ha tenido en cuenta en esta 2ª edición.
Hans Garten
Prólogo de la 1ª edición en alemán
El presente manual se ha concebido como obra de consulta concisa para la práctica clínica en ortopedia, neurología, medicina general, fisioterapia y osteopatía.
Las pruebas musculares manuales constituyen una evaluación neuromuscular funcional, así como una componente de la exploración funcional moderna. Estas pruebas manuales gozan de una larga tradición en la medicina física de EEUU (LOVETT Y MARTIN, 1916; KENDALL Y KENDALL, 1952), mientras que en Europa (JANDA, 1994) su tradición no es tan longeva. En ambos continentes, se han desarrollado procedimientos algo diferentes, aunque en ambos se utiliza un sistema de valoración gradual para describir la ”fuerza” muscular. Quizá en la Cinesiología Aplicada, desarrollada por Goodheart en 1964 (GOODHEART, 1964), se han determinado con mayor precisión las pruebas musculares manuales como diagnóstico funcional, con lo que la evaluación de los resultados de dichas pruebas está más orientada en la función que en la fuerza. Gracias a ello, el examen muscular de la PAK® (Professional Applied Kinesiology | CINESIOLOGíA APLICADA PROFESIONAL), como método propioceptivo orientado funcionalmente, no sólo es aplicable, sino también imprescindible en el campo de la medicina del deporte, en la que el aspecto principal no es la pérdida de la fuerza, sino los síntomas como la tendencia a lesiones y los dolores tras ejercitar durante más o menos tiempo la correspondiente modalidad deportiva. El entrenamiento de un músculo debilitado sólo tiene sentido y es eficaz si el músculo no presenta alteraciones en su control neuromuscular y propioceptivo. En las pruebas manuales, esto se documenta con una reacción normal (normorreacción).
La Cinesiología Aplicada ofrece un arsenal de técnicas terapéuticas que permiten normalizar un músculo que presenta resultados anormales en las pruebas (inhibición, hiporreacción o hiperfacilitación, hiperreacción). En la presente obra, este tema sólo se describirá someramente, por lo que les quisiera remitir a la serie de Evaluación neuromuscular funcional (GARTEN, 2012; GARTEN Y WEISS, 2007).
Las descripciones musculares se han estructurado uniformemente, lo que facilita la consulta de determinados aspectos. Las figuras destacables se agrupan en la página contralateral.
Punto de origen, punto de inserción y función: su conocimiento es importante para el posicionamiento correcto del segmento corporal movilizado por el músculo y para la aplicación del vector de prueba apropiado.
Signos de debilidad: se citan ya que para la evaluación de un músculo no sólo se precisa una prueba manual, sino también un análisis postural.
Prueba: el paciente debe iniciar la prueba y el examinador debe explicarle el movimiento que ha de ejecutar. Por este motivo, las flechas en las figuras describen siempre la acción del paciente.
Los siete factores del sistema viscerosomático: se engloban la inervación motora y la correlación refleja vísceroparietal, el reflejo neurolinfático anterior y posterior, los reflejos neurovasculares, la correlación con los nutrientes y la correlación con meridianos y órganos.
Punto de drenaje (punto de sedación, S): suele indicarse para la verificación de la normorreacción.
Punto de relleno (punto de tonificación, T): la localización del tratamiento del punto de relleno o tonificación normaliza una inhibición muscular funcional en la prueba, cuando la inhibición también está causada por una situación de déficit en el correspondiente meridiano.
Correlación del reflejo espondilogénico (RE): el dolor y la contractura no solo se perciben en los puntos gatillo, sino también en los puntos o zonas del síndrome reflejo espondilogénico. Entre ambos tipos de puntos debe establecerse un diagnóstico diferencial.
Puntos gatillo (PG): los puntos gatillo más frecuentes del correspondiente músculo se relacionan con los puntos de acupuntura cercanos. La conducción del dolor puede comprobarse en las figuras.
Meridiano tendinomuscular, puntos distales eficaces: se trata de zonas de los puntos de acupuntura en la periferia que suelen situarse en los meridianos que guardan una relación segmentaria topográfica con el músculo. A través de estos puntos distales, puede influirse en toda la cadena muscular funcional. En este aspecto de la función muscular también se denominan meridianos tendinomusculares. Los puntos eficaces se desprenden de las figuras de la conducción del dolor. Tensión-contratensión (strain-counterstrain): no se describe detalladamente el posicionamiento de esta técnica osteopática (ver GARTEN, 2011; JONES, 1981), aunque se deduce de la posición de prueba presentada que corresponde a un acortamiento medio del músculo. Por lo tanto, solo debe modificarse en la dirección de un acortamiento máximo.
Prueba de estiramiento: por un lado, esta prueba es importante para el diagnóstico de acortamiento y contracturas; por otro, durante dicha prueba, puede desencadenarse una transmisión del dolor desde los puntos gatillo, lo que facilita el diagnóstico de los problemas miofasciales y en los puntos gatillo. La posición en la prueba de estiramiento corresponde a la del tratamiento de trastornos miofasciales mediante “spray” y “stretch”, o a la de la relajación postisométrica.
Relajación postisométrica (RPI): en este apartado, se describe específicamente su realización en los diferentes músculos. Las flechas siempre indican el vector de contracción.
Hans Garten
Función y disfunción muscular
Resultados motores
La exploración motora a través de las pruebas musculares manuales está indicada en trastornos musculares, también después de lesiones, y en afecciones degenerativas del sistema neuromuscular. Asimismo, está indicada en trastornos articulares que no son primariamente de tipo inflamatorio, como los estados álgicos y los “bloqueos” en las articulaciones de las extremidades y del órgano axial, así como para la exploración funcional ampliada de la neurología en el sentido de un examen diferenciado de los reflejos musculares propios (ver capítulo 12 en GARTEN, 2012).
Disfunción muscular primaria y secundaria
En las lesiones y las afecciones degenerativas de la musculatura puede hablarse de disfunciones musculares primarias (o “trastornos intramusculares“), o de trastornos secundarios de la función muscular. Hablamos de trastornos secundarios cuando la disfunción se sitúa en el del arco reflejo neuromuscular y su modulación central, mientras que la estructura muscular (tendones, fibras intra y extrafusales y propioceptores) se encuentra intacta. Para el control motor, ver capítulo 12 en GARTEN, 2012.
Las causas de las disfunciones musculares secundarias son los impingements o atrapamientos periféricos o centrales y los trastornos de la conducción central suprasegmentaria que, por su parte, se ve influenciada por fenómenos reflejos, cuyos mecanismos sólo se conocen en parte. Los fenómenos reflejos viscerosomáticos se han investigado en profundidad y la correlación de los músculos con los diferentes órganos es un conocimiento adquirido con la experiencia, cuyo origen se encuentra en la osteopatía. Chapman observó y definió zonas cutáneas y subcutáneas a través de las cuales puede mejorarse la función orgánica (CHAPMAN, 1936; LINES, MCMILLAN Y cols., 1990). Por su parte, GOODHEART constató que estos reflejos de Chapman pueden mejorar la función de determinados músculos de forma muy destacable (GOODHEART, 1965; GOODHEART, 1970). Esto dio lugar al establecimiento de correlaciones entre músculos y órganos. Tras determinar cuál es el nivel existente de función de un músculo (que es el aspecto que básicamente se trata en esta obra), debe encontrarse la causa de la disfunción aplicando los medios diagnósticos de la evaluación neuromuscular funcional. Para ello, se recurre a la provocación (“challenge”) diagnóstica, la cual se describe muy detalladamente en GARTEN (2012). En este libro se presentan los factores más importantes de la correlación muscular para que, después de la lectura de la bibliografía de base, el lector pueda comprobar la presencia de dichos factores causales y corregirlos:
•Inervación motora
•Relación con el reflejo viscerosomático segmentario
•Puntos reflejos neurolinfáticos
•Puntos reflejos neurovasculares
•Correlación orgánica
•Correlación con los meridianos de acupuntura
•Lista de los nutrientes que frecuentemente resultan útiles
Apuntes sobre la realización de las pruebas musculares manuales
•En la Cinesiología Aplicada, es el paciente quien inicia la prueba muscular isométrica. El paciente tiene que tener la oportunidad de alcanzar su fuerza máxima.
•Al llegar a la fuerza isométrica máxima, el examinador aumenta mínimamente la presión de la prueba durante un breve espacio de tiempo (máximo un segundo), es decir, la contracción isométrica pasa a una contracción excéntrica.
•Para que el paciente pueda seguir manteniendo la posición de la prueba, es necesario que tanto los sistemas aferentes sensoriales y eferentes motores, como el control central, funcionen normalmente. Los trastornos en estos sistemas se traducen en el resultado de la prueba como inhibición.
Realización de la prueba
La extremidad, o aquella parte del cuerpo que se moviliza por la acción del músculo y que se va a examinar, se sitúa en una posición inicial definida. Por regla general, dicha posición acerca lo máximo posible los puntos de origen e inserción del músculo, de forma que éste se encuentra en la posición del grado máximo de acción. El examinador ha de establecer un contacto suave con su mano en el extremo distal de la parte corporal. Ha de evitar que el contacto sea puntual o muy localizado, sobre todo en zonas de eminencias óseas, para evitar desencadenar dolor durante la prueba. Ha de explicar al paciente en qué dirección ha de presionar o estirar la parte corporal con máxima fuerza y en contra de la resistencia que ofrece el examinador.
El examinador ha de ir adaptando la resistencia que él ofrece a la creciente fuerza del paciente, de manera que la prueba sea isométrica. Cuando perciba que ya no se produce ningún incremento de la fuerza, es decir, cuando el paciente ha alcanzado su máxima fuerza isométrica, el examinador incrementa la presión durante un breve lapso de tiempo de forma paulatina y leve. De este modo, la contracción isométrica se convierte en excéntrica, con lo que la prolongación del músculo examinado provoca un movimiento articular de algunos grados. En caso de una función muscular normal, el paciente debe ser capaz de mantener la posición de prueba. En un músculo normal se percibe un “encaje” elástico duro al pasar de la fuerza isométrica a la excéntrica.
Condiciones, errores y medidas preventivas en la prueba muscular
Aislamiento del antagonista principal mediante el control del vector de prueba y de la posición de prueba
•Se consigue considerando exactamente el vector de prueba que es específico de cada músculo: debe transcurrir a lo largo del arco que describe la parte corporal movilizada por el músculo cuando se contrae. El contacto de la mano del examinador debe ser evidente, para que también pueda dirigir con el tacto al paciente hacia la dirección correcta. [La mejor forma de establecer un contacto de prueba mantenido de forma evidente es con la palma de la mano plana, no rodeando la extremidad].
•La calibración de la longitud óptima del músculo también ayuda a dar preferencia al antagonista principal que va a examinarse. Por ejemplo, en la abducción del hombro, el deltoides presenta su efecto óptimo a 90° de abducción, mientras que el supraespinoso sinergista lo hace hasta 30°. Estas diferencias determinan la posición de prueba.
•El paciente y el examinador no deben modificar la posición durante el desarrollo de la prueba, ni de una prueba a otra del mismo músculo. Las modificaciones suelen realizarse inconscientemente para implicar a otros sinergistas. En estos casos, se insta al paciente a repetir la prueba.
Estabilización del paciente
•Durante la prueba muscular, es necesario estabilizar al paciente de manera óptima. Para ello, el paciente se tenderá con todo su peso sobre la camilla, apoyado por el examinador o sobre un reposabrazos o similares, para evitar implicaciones musculares innecesarias y para que el paciente tenga la sensación de poder tensar al máximo “sin riesgos”.
En el momento justo
•Una vez que se ha descrito el vector de prueba, se insta al paciente a contraer su músculo. En un primer momento, el examinador sólo ofrece resistencia para mantener la longitud muscular constante y por tanto, la contracción isométrica. Cuando el examinador siente que la fuerza de contracción del paciente ya no aumenta, añade una leve presión adicional para alargar mínimamente el músculo y así pasar de una contracción isométrica a una excéntrica. Esto se produce con un breve, pero paulatino y sostenido, aumento de la fuerza y no con un impulso.
•La duración total de la prueba no debe exceder los dos a tres segundos. La presión de prueba diagnóstica debe retirarse después de un tiempo corto, ya que de lo contrario la prueba acaba con una elongación máxima del músculo, como se desprende de la definición de contracción muscular excéntrica.
Elección de las relaciones de palanca apropiadas
La palanca del músculo examinado y la palanca de resistencia del examinador deben ser aproximadamente iguales. Esto evita “sobrecargar” al paciente y procura una prueba controlada. El examinador debe valerse de su cuerpo de forma ergonómica.
Indicaciones correctas e imparciales; evitar proyecciones
El examinador debe realizar la prueba sin expectativas con respecto al resultado de la misma. Las indicaciones para el paciente han de ser neutras y motivantes para poder conseguir el mejor resultado posible. Incluso modificaciones mínimas inconscientes en el desarrollo temporal de la prueba pueden influir en su resultado.
No dejar que el paciente retenga el aire
Durante la prueba, el paciente no debe inspirar profundamente y retener el aire. Esto puede observarse especialmente en aquellos pacientes que presentan un trastorno del sistema cráneo-sacro en una “lesión de extensión” (inspiration assist) (ver capítulo 10 en GARTEN, 2012). Al tensionar o contraer el músculo, el paciente debe “espirar relajadamente”.
Control de la influencia del aparato masticatorio
Los trastornos de la oclusión dental (trastornos de mordida) son relativamente frecuentes. Por ello, la mordida final puede constituir una situación de estrés, es decir, una provocación diagnóstica que sólo debe realizarse de forma controlada. El paciente no debe apretar los dientes mientras intenta efectuar una contracción máxima de sus músculos.
Manos del paciente retiradas del cuerpo
Durante la prueba, la mano o manos del paciente no deben estar en contacto con el cuerpo, ya que esto puede dar lugar a alteraciones incontrolables de la prueba: el tocar una región alterada también es una provocación diagnóstica (“localización del tratamiento”, ver capítulo 3 en GARTEN, 2012).
Fatiga con la repetición de pruebas
Un músculo normal puede examinarse hasta 15 veces sucesivamente, cuando se realiza con una frecuencia de una vez por segundo. Si el músculo se fatiga antes, probablemente estaremos ante un trastorno del metabolismo aeróbico o anaeróbico del músculo (ver capítulo 10 en GARTEN, 2012).
| Tabla 1: Resumen de los criterios importantes para las pruebas musculares manuales |
| •Aislamiento de los agonistas principales •Control de la posición de prueba •Asegurar la estabilización •Evitar reclutamientos •Ritmo impuesto por el paciente •Dar instrucciones correctas •Controlar la influencia del aparato masticatorio •Alejar las manos del paciente de su cuerpo •Controlar el contacto de la mano que examina •No dejar retener el aire •Controlar posibles signos de debilidad |
Interpretación de los resultados de la prueba muscular
“Fuerte” y “débil”
Un músculo capaz de resistir la fuerza creciente ejercida por el examinador, es decir, de mantener la posición de prueba incluso cuando el examinador ejerce una fuerza adicional mínima, se define como “fuerte”. Un músculo que, en cualquier momento hasta alcanzar la potencial contracción isométrica máxima o tras alcanzar la contracción isométrica máxima, no es capaz de mantener la posición de prueba cuando el examinador ejerce una escasa presión de prueba adicional, se entiende como “débil”: esto indica un trastorno del control neuromuscular propioceptivo.
Músculo normorreactivo
Para poder realizar las Evaluaciones Neuromusculares Funcionales no solo es importante si un músculo es “fuerte“ o ”débil“, sino que también hay que diferenciar si el músculo fuerte, es decir, el que puede “anclar“ la articulación, reacciona normal, presenta una reactividad normal, o se encuentra en un estado de hiperfacilitación. Es decir, hay que averiguar si se encuentra en un estado de hiperactividad involuntaria de la eferencia “γ“, lo cual da lugar a que no reaccione a determinados estímulos definidos con una inhibición, a saber, con una “debilidad”.
El complejo muscular se denomina “normorreactivo” si el agonista principal que da resultados de “fuerte” puede inhibirse (debilitarse funcionalmente) por una de las siguientes medidas, dando lugar así a un movimiento en la articulación:
Acortamiento manual de las células del huso del agonista principal en la prueba
El término de acortamiento de las células fusiformes significa realmente una maniobra manual, en la que se toma contacto profundo con dos puntos fuera del centro del cuerpo muscular y se va presionando a lo largo del eje longitudinal del músculo partiendo de los dos puntos hacia el centro.
Estimulación del punto de drenaje (“punto de sedación”) del meridiano de acupuntura atribuido al agonista principal
La estimulación del punto de drenaje puede efectuarse con leves golpecitos manuales o con masaje. El efecto de la estimulación se mantiene como máximo unos 30 segundos. Durante este tiempo, se debe volver a examinar el músculo.
Aplicación en el cuerpo muscular del polo magnético de un imán de al menos 3.000 Gauß (=3 x 10-1 T)
Se utilizan imanes magnetizados axialmente, en los cuales el lado plano representa el polo norte y el contrario, el polo sur. En una pequeña investigación, ANGERMAIER describe que puede demostrarse que el polo norte técnico del imán actúa inhibiendo (ANGERMAIER, 2006). Esto es una constante, si estamos ante una misma situación en el reconocimiento clínico de un paciente.
Músculo hiperreactivo
Este término representa todo músculo (complejo o sistema muscular) capaz de resistir a la fuerza ejercida por el examinador durante el proceso de un examen definido, pero que no puede ser inhibido por ninguna de las medidas indicadas que definen un músculo normorreactivo. Se han propuesto diferentes términos para la “hiperreacción”. El adjetivo “reactivo” se basa en el verbo “reaccionar”, que conlleva el aspecto de tiempo y calidad. De forma parecida, se utilizan los términos de “hipertonía” (GERZ, 2000), “hiperfacilitación” (SHAFER, documentación de seminario), e “hiperfacilitación condicionada” (SCHMITT y YANUCK, 1999). Más detalles sobre las diferencias objetivas y de contenido sobre el término de hipertonía se encuentran en GARTEN (2012, capítulo 2.3).
Músculo hipertónico
En este libro, se hace hincapié en utilizar exclusivamente el término de hipertonía para músculos que presentan una resistencia aumentada frente al estiramiento y/o un aumento del tono viscoelástico a la palpación. En correspondencia, no es posible registrar hipertonía con la técnica descrita de pruebas musculares manuales.
Los trastornos del sistema piramidal y extrapiramidal, así como los trastornos periféricos (nocirreacciones, mediadores del dolor), pueden causar una hipertonía muscular.
El complejo sintomático miofascial que, en determinados músculos, se presenta junto a la debilidad muscular funcional suele tratarse por regla general de una situación de hipertonía.
Músculo hiporreactivo
El músculo (complejo o sistema muscular) hiporreactivo se define como músculo (complejo o sistema muscular) que no es capaz de resistir la fuerza ejercida por el examinador durante el desarrollo definido de la prueba. No puede mantener la posición de prueba.
El músculo hiporreactivo se distingue del músculo débil o miasténico por los siguientes rasgos característicos:
•Por definición, un músculo hiporreactivo es capaz de desarrollar una fuerza isométrica máxima (cerca de la potencia 5 según Janda, 1994), pero no puede reaccionar a la presión de prueba diagnóstica del examinador que pasa de la contracción isométrica a una contracción excéntrica. En otros casos, el músculo hiporreactivo no llega a alcanzar la fuerza isométrica máxima (potencias 4a 4+ según BMRC, ver tabla 2).
•La inhibición de un músculo hiporreactivo puede modificarse hacia la normoo hiperreactividad mediante un procedimiento terapéutico adecuado o un estímulo diagnóstico (challenge) idóneo al que se somete al paciente. Las alteraciones funcionales pueden ser graduales y presentarse como una respuesta mejorada del músculo en la prueba manual o dar lugar a una fuerza normal (es decir, hiperreacción o normorreacción). En consecuencia, el músculo solo presenta una inhibición funcional (“conditionally inhibited”, conforme a SCHMITT y YANUCK, 1999).
Músculo disreactivo (hipo o hiperreactivo)
Un músculo hiperreactivo o hiporreactivo pueden denominarse “músculo disreactivo”, ya que ambas situaciones indican una disfunción.
Músculo débil o miasténico
El músculo débil es aquel cuya función no puede mejorarse con ninguna medida terapéutica. Presenta una debilidad patológica, no funcional.
Interpretación de la fuerza según una escala graduada
La Cinesiología Aplicada (Applied Kinesiology) interpreta sobre todo las reacciones y no la fuerza, lo que parece contraponerse a los sistemas de pruebas musculares graduales según JANDA y KENDALL. Se desarrollaron para un control neurológico, en donde las patologías, como la poliomielitis, constituyen la causa de la debilidad muscular. La realización de las pruebas musculares según la metodología de estos sistemas de prueba difiere de la descrita antes. No se examina de forma estrictamente isométrica, sino de forma concéntrica. Esto también puede objetivarse con dinamómetros. Entonces se suscita la siguiente cuestión: ¿qué es una “fuerza normal”? KENDALL y KENDALL refieren los valores normales al estándar en adultos. De este modo, se puede comprobar que, según este sistema de referencia, los músculos cervicales ventrales en un niño de 3 años de edad consiguen un valor de alrededor de un 30%, mientras que en el niño de 5 años alcanzan un valor de aproximadamente un 50%. A la edad de 10 a 12 años, los niños van aumentando gradualmente al valor normal del 100% (KENDALL y KENDALL, 1983).