Kitabı oku: «El Código»
Jesús Ariel Aguirre
La Máscara de Oro del Rey Tut
El Código

Aguirre, Jesús Ariel
El código. La máscara de oro del Rey Tut / Jesús Ariel Aguirre. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2020.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: online
ISBN 978-987-87-1217-8 1.
Narrativa Argentina. 2. Novelas. I. Título.
CDD A863
EDITORIAL AUTORES DE ARGENTINA
www.autoresdeargentina.com
Queda hecho el depósito que establece la LEY 11.723
Impreso en Argentina – Printed in Argentina
Índice de contenido
Portada
Créditos
Índice
Introducción
Capítulo 1 - Tell El Amarna
Capítulo 2 - El Cairo
Capítulo 3 - Vaticano
Capítulo 4 - Dinastías
Capítulo 5 - Gizeh
Capítulo 6 - Khartoum
Capítulo 7 - Dendera
Capítulo 8 - Sharm el-Sheikh Hurghada
Capítulo 9 - Petra
Capítulo 10 - Abu Dhabi
Capítulo 11 - Saqqara
Capítulo 12 - EL–Fayum
Capítulo 13 - Luxor
Capítulo 14 - Valle de los Reyes
Capítulo 15 - Dioses del Panteón Egipcio
Capítulo 16 - Libro de los Muertos
Capítulo 17 - ASUAN
Capítulo 18 - Sudeste Asiático
Capítulo 19 - Moroco
Capítulo 20 - Gran Nuevo Museo Egipcio
Agradecimientos
A mi querida madre,
que siempre ha estado a mi lado.
“Los viajes son en la juventud una parte de la educación y, en la vejez, una parte de experiencia”
Sir Francis Bacon
Introducción
El profesor de Arqueología Thomas Dee, se encuentra en Berlín dentro del Museo que custodia el busto de la reina egipcia más famosa: Nefertiti.
Su rostro resplandece indemne, en el Neues Museum de Berlín en Alemania, hipnotiza a millones de visitantes cada año. Se exhibe actualmente en la Sala de la Cúpula Norte del Museo Egipcio de Berlín. Una aseguradora ha tasado el busto en más de 300 millones de euros.

Anne Lee periodista de la cadena CNN y amiga de Thomas, pero que hace años que no ve, alcanza ubicarlo dentro del Museo, después de buscarlo por otras salas, logra divisarlo junto a la gran cantidad de gente que visita a la reina Nefertiti, como en una audiencia Real. Neferu Aton Nefertiti es el nombre completo de esta reina pérdida y en el exilio. Thomas hipnotizado por la belleza de su cuello, el tono azul de su tocado, y sus labios que parecen recién pintados.
Sorprendido por la inesperada aparición de ella en el Museo, después de abrazarla y darle un beso en la mejilla, se apartan de la multitud, y él le pregunta que razón la trae a Berlín.
Ella le cuenta que está trabajando sobre una nota, para la cadena de noticias donde trabaja, sobre la inauguración del Nuevo Museo Egipcio, y lo convence de que lo acompañe al Cairo.
Él le cuenta sus últimos trabajos en Amarna y que su vida transcurre entre Londres y Luxor, y que con gusto la acompañaría. Ella necesita alguien que la asesore en todo lo que a historia egipcia se refiere, así que juntos vuelan a la cuidad de El Cairo, y de ahí se dirijen hasta Tell Amarna, en Egipto.
Capítulo 1
La noticia corre rápidamente en cercanías a Tell El Amarna un descubrimiento ha dejado perplejos a los arqueólogos egipcios y a la comunidad internacional.
Desde hace 40 años el profesor en Emérito de Egiptología Barry Kemp de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) dirige el Proyecto Amarna, cuya investigación sistemática en el sitio.
Dirigió las excavaciones e investigaciones en la Misión Británica en Tell Amarna desde 1977.
Amarna es el nombre árabe de una región situada en la ribera oriental del rio Nilo, famosa por ser el territorio donde se edifico la cuidad de Ajetaton a mediados del siglo XIV a.C.
El faraón Akhenaton dio la orden de construir esta ciudad en el quinto año de su reinado, convirtiéndola en la capital del todo Egipto, sirviendo de culto al dios Aton (Representado por el disco solar). La cuidad estaba ubicada justo a la mitad entre Menfis y Tebas, ambas capitales del antiguo imperio en diferentes épocas.
A pesar de que fue destruida por orden de los faraones que lo sucedieron, aun hoy en ruinas, contiene dos palacios reales, el palacio del Sur y el palacio del Norte, y los templos de Aton.
También ha sido posible recolectar información de la cuidad desaparecido ya que nunca se volvió a levantar en este sitio ninguna otra ciudad, en la ciudad fueron descubiertas las cabezas de la estatua de Akhenaton y otra de la reina Nefertiti.
Actualmente se conoce como el yacimiento arqueológico Amarna se preservan allí 3.300 años de historia.
Esta ciudad es conocida como la Pompeya de Egipto, cubierta desde hace 3000 años por la arena, Amarna fue abandonada poco después de la muerte de Akhenaton.
Al nivel del piso, con un pincel van quitando la arena hasta dejar descubierto la piedra de los cimientos de sus edificios, así ha sido posible hacer un plano del Gran Templo de Aton.
Uno de los principales atractivos turísticos de Amarna son 25 tumbas excavadas en la roca, y la propia tumba Real la TA26, que exhiben en su decoración un detallado registro pictórico de la corte de Akhenaton y la vida en la cuidad.
Ajetaton se extendía unos 12 kilómetros a lo largo del Nilo y cinco tierra a dentro. Al norte del centro urbano se erigía el templo más grande, de unos 750 metros de largo por 300 metros de ancho. Ajetaton no estaba amurallada. En el centro se alzaba el Gran Palacio, en cuyas salas de paredes coloridas, patios y caminos empedrados.
Thomas regresa a las excavaciones y mientras investigaba unos cartuchos antiguos, ha encontrado un objeto que probablemente perteneció a la Dinastía XVIII, al mismísimo y misterioso Akhenaton, hijo Amenofis III, y padre del Rey Tut.
El profesor de Arqueología Thomas Dee, estudio Arqueología y Egiptología en la Universidad de Cambridge y se doctoro con una tesis dedicada a los restos arqueológicos de Tell el–Amarna. Posteriormente investigo a la familia real de Akhenaton, como investigador del British Academy en New Gall, Cambridge. Actualmente es profesor de arqueología de Egipto en la Escuela de Arqueología de la Universidad de Oxford. Es autor de numerosos libros y artículos académicos sobre el Antiguo Egipto.
Justo ahí en las excavaciones encuentran un pequeño objeto funerario muy similar a la que se encontrara en el valle de los reyes en Luxor del Rey Tut Ankh Amon, pero este está realizado en piedra fayenza azul muy bella de 18,5 centímetros.
Fascinada por la historia egipcia una periodista Sudafricana Anne Lein, que trabaja para la cadena CNN internacional, quien está acreditada para la inauguración del Gran Museo Egipcio, persigue al profesor por donde que este ande, ella desea ser la primera en escribir sobre la noticia de tal descubrimiento, así que se une al profesor Dee en la busca de respuestas.
El profesor después de analizar minuciosamente el objeto, dice que probablemente el objeto encontrado sea un ushebtis, parte de los que fueron enterrados con Akhenaton primero en Amarna y después llevado a Tebas, hasta el Valle de los Reyes.
Anne interrumpe y pregunta ¿que eran estos Ushebtis?
Thomas le dice que son pequeñas estatuas del faraón, pequeñas figuras de forma momiforme, normalmente hechas en madera o loza, que se depositaban en el sepulcro con la intención de que actuasen como sirvientes del difunto y que, de este modo, el no tuviera que trabajar durante la eternidad. Ushebtis es un término egipcio que significa “los que responden”, y fueron ideados como parte del ajuar funerarios, la idea era remplazar a su propietarios en las tareas de labranza e irrigación que pudieran ser requeridas en lalu, es decir en el reino de Osiris, o como lo conocemos comúnmente: en el “Mas Allá”.
El origen de estas piezas se pierde en el tiempo, pero en Egipto no fue hasta que Champollion consigue descifrar la escritura jeroglífica, que encontramos la primera aproximación al verdadero significado de estos objetos. Podemos considerar que es en ese preciso momento (año 1822), que inicio el largo recorrido del estudio que llevara a recuperar y entender el verdadero significado de las estatuillas.
Thomas le dice a Anne que en un principio se elaboraban para el difunto, con el tiempo al transcurrir de las diferentes dinastías, llegaron a fabricarse grandes cantidades de estas estatuillas, como si fueron en serie, en el caso del faraón Tutankamon quien tenía a su disposición 365 ushebtis, uno para cada día del año, 36 capataces, uno por cada cuadrilla de 10 obreros, y 12 jefes de mes, uno por cada mes del año. Esto hacia un total de 413 ushebtis que servían al rey en el Mas Allá.
Existe una diversidad de materiales con los que se realizaron los ushebtis, entre los cuales se encuentran la madera, la fayenza y otros materiales como la terracota, el barro, la cera, la cerámica, el cobre, el bronce, la pasta vítrea, la piedra en sus diferentes modalidades en uso en Egipto (granito, en sus distintas particularidades, especialmente el rosa, la piedra calcárea, la calcita, la serpentinita, la cuarcita, caliza, incluso el alabastro). La altura de los objetos rondaba entre los 20 y 25 centímetros.
Tenían inscripciones jeroglíficas que hacen referencia al llamado, se encuentra sobre las piernas.
Generalmente se guardaban en cajitas de madera, tenían una particularidad, de tener un elemento vertical que les permitía estar erectos eternamente.
La forma de activar las diferentes figuras funerarias para que realizaran los trabajos que tenían encomendados era a través de la recitación de ciertas formulas mágicas. Llamadas “Formulas shabtis”. Después seguiremos hablando de esto, cuando hablemos del los libros sagrados, te parece, dice Thomas a Lein.
Estelas fronterizas
Ahora se dirigen hacia las zonas de las estelas fronterizas, zona en las que se han encontrado unas 15 estelas que han sido etiquetadas, cada una, con una letra. Tres de ellas se encuentran en el lado occidental del Nilo, denominadas A, B y F. La estela A es la más septentrional y se encuentra en Tuna el–Yebel. Las otras doce se encuentran en el lado oriental del Nilo y están representadas por las letras J, K, L, M, N, P, Q ,R, S , U, V ,X. La más lejana es la X que está cerca de las tumbas de el–Sheij Said. Este sistema de denominación sistemática de estalas fue creado por el egiptólogo ingles Flinders Petrie y todavía es utilizado hoy día.
Ellos van en busca de la estela “U” está situado en la orilla este, formando parte del llamado segundo grupo constituido por las estelas.
Esta estela es una de las cinco que mejor se conservan y gracias a ellas se ha podido reconstruir íntegramente el texto denominado “de la proclamación”. La estela mide 7,6 de altura y está muy cerca de las tumbas reales de Amaran (TA–26).
Pertenece al año 6 del reinado de Akhenaton, aunque fue ampliada posteriormente en el año 8. El tema principal es la consagración de la cuidad de Ajetaton al dios Aton. También aparece la “proclamación” y la “repetición del juramento”.
Akhenaton construyó la ciudad de Ajetaton para la deidad solar Aton. También decidió hacer esta ciudad su capital religiosa y política. Las estelas que planifico y construyo alrededor del perímetro de la ciudad explican por qué la ciudad fue construida, en honor a Aton, y se describe igualmente el proyecto diseño de la ciudad. Además tiene representaciones de Akhenaton y su real familia adorando a Aton.
Lamentablemente, muchas de las estelas excavadas en la roca que marcaban los límites fronterizos de Ajetaton se encuentran actualmente en un estado lamentable. Esto es debido a una serie de sucesos, incluyendo la natural erosión, el tipo de roca en que fueron construidas y el daño humano. Incluso la estela “P” fue volada en 1906, pues creían era la puerta hacia la cámara del tesoro. La Estela “R” fue arrancada en fecha indefinida y los restos serian comprados por el Museo del Louvre en 1940. La estela “S” en 1984, fue muy dañada ante los intentos de los ladrones de cortarla en piezas hasta que en 2004 fue dinamitada y destruida totalmente.

Mapa de ubicación de las 15 estelas
(Tomado de www.amarnaproject.com)
La ceremonia de “toma de posesion” del terreno pudo ser marcada inicialmente por una tablilla (L) provisional, ya que los primeros limites fueron marcados por las estelas X y M en el años 5 (AK5). En una posterior visita a la zona, Akhenaton ordeno copiar las estela M que había sufrido desperfectos. Asi se coloca la estela K, que lleva la fecha del año 5, mes 8 y dia 13.
Durante el AK6 (año 6 del reinado de Akhenaton) se esculpen las estelas J y V. Ese mismo año, Akhenaton marca el límite occidental del territorio apoyándose en la estela J hacia las montañas del Oeste, grabando la estela F.
Las otras dos estelas que marcan el limite occidental (A y B) se graban con inscripción del año 8, mes 4, día 30. Ese mismo año se terminan las estelas N, P, Q, R, S, y U que acaba de delimitar el horizonte de Aton.
Las estelas fronterizas se construyeron como auténticos grupos escultóricos, en los que se representaba el texto y la imagen de la familia real bajo la protección de Aton, dentro de un cuadro con arco superior representando el cielo contenedor del disco solar. Los textos de las estelas, contienen promesas de no traspasar los límites de las estelas y de la familia real.
Como dato, se ha podido recoger el texto casi integro de la estela K, copia de la primera estela M, siendo este el mensaje: “Año 5, mes 8, dia 13 ¡Salve buen dios, que se deleita en la Verdad, Señor de los Cielos, de la tierra, Aton, el Palpitante, el Grande, que ilumina los Dos Reinos!
¡Salve Padre, divino y real, Ra–Harotki, que se regocija en el horizonte en su aspecto Luz que emana del disco del sol, que vive por siempre y para siempre, Aton, el Grande, que se regocija en el templo de Aton en Ajetaton!
¡Salve Horus, fuerte Toro amado por Aton (Nombre de Horus de Ajenaton) Varón de dos mujeres, Grande en el reino de Ajenaton (nombre de Nebty de Ajenaton); Horus de Oro, que Sostiene el nombre de Aton (nombre de Oro de Ajenaton); El Rey de Bajo y Alto Egipto, el que palpita en la verdad (epíteto de Maat del AK5), Señor de los dos Reinos Neferjeperure, Waen Re(prenombre labrado semejanza de la figura de Ra, el Unigénito de Ra); El Hijo de Ra, el que palpita la Verdad, Señor de las dos Coronas, Ajenaton (Nombre), que sean largos días sobre la Tierra.
El Buen Dios, el unigénito de Ra, cuya belleza creo Aton, en verdad excelente para su Hacedor, que le satisface con aquello que el espíritu quiere, sirviéndole a El que lo ha creado, administrando la tierra por El que le instituyo en su trono, previendo su mansión eterna con tantas riquezas, llevando por doquier a Aton y glorificando su nombre, que crea la Tierra para que pertenezca a su Hacedor (…)
Y la Heredera Magnifica en Palacio la del bello rostro Adorna con ligeras Plumas, Señora de la Felicidad, Fuente de Virtudes, la voz que complace el rey escuchar la Esposa Favorita del Rey, su buen amada, la Señora de los Dos Reinos, Nefernefruaton–Nefertiti. Salve a ella por siempre y para siempre (…)” (C. Aldred)
Akhenaton
Anne Lein busca saber más del faraón Amenhotep IV, por lo que pregunta: ¿Por qué Akhenaton cambio su nombre y porque se lo conoce como el faraón hereje?
Ngerjeperura Amenhotep, Neferjeperura Ajenaton, fue el decimo faraón de la dinastía XVIII. Reino de 1353 a.C. hasta 1338 a.C.
La transcripción de los jeroglíficos de su primer nombre de Trono y de nacimiento es Nefer–Jeperu–Ra Amen–Hotep.
Akhenaton llego al trono con el mismo nombre monárquico que su padre: Amenhotep (transcripto Amen–Hotep y más tarde helenizado como Amenofis que en el antiguo idioma significa “Amon está satisfecho” o “hágase la voluntad de Amón”.
Fue hijo de Amenhotep III y de la reina Tiye. Sucedió a su padre tras la muerte prematura del príncipe Thutmose, sucesor legitimo. Era un tiempo de dicha, el Imperio rebozaba de oro en sus arcas, la administración era eficiente, su padre gobernó por tres décadas, y se presentaba como un soberano divino, triunfante sobre el caos y las fuerzas del mal. Dos estatuas del faraón de 20 metros de altura vigilaban su templo funerario a orillas del Nilo, y por lo que el país había erigido monumentos a su propia divinidad. (Los colosos de Memon)
Su primera esposa fue Nefertiti quien era de una gran belleza y posiblemente tenía grandes dotes, pues con ella la figura de la Gran Esposa Real alcanzo parámetros nunca vistos.
También destaco la figura de Kiya, mencionada como “La amada esposa”, esposa secundaria de Ajenaton, quien muy probablemente haya cobrado relevancia por dotar de un hijo varon al rey, el príncipe Tut–anj–Aton, el futuro heredero y faraón Tut–Ankh–Amon porque cambio su nombre a favor de Amón nuevamente.
Empezó a reinar durante los años dorados del Imperio egipcio, hace casi 3.500 años. Egipto era el más rico y poderoso del mundo. Su ejército derrotaba a cualquier otro que lo enfrentara, sus cosechas eran abundantes y su población bien alimentada, sus suntuosos templos y palacios reales estaban colmados de tesoros y todos estaban convencidos que el éxitos se lo debían a sus dioses.
Entonces llega Akhenaton con ideas revolucionarias, es la primera vez que un faraón en miles de años proponía cambiar el panteón de los dioses egipcios, con uno solo, el creador de todo: el Sol o Aton, como se llamaba, la vida nacía del la luz solar, encarnada en Aton, lo que proponía era una herejía.
Sin embargo el faraón era un dios viviente y podía cambiar todo: la religión, la política, el arte y hasta el lenguaje.
Fue entones que decretó que los 2.000 dioses tradicionales que habían protegido a Egipto por desde su fundación quedaban eliminados.
Los dioses en formas animales y humanas fueron remplazados por un dios abstracto, el Sol que iluminaba con sus rayos al rey. Para los sacerdotes tradicionales, quienes habían dedicado sus vidas enteras a los antiguos dioses y habían sido extremadamente poderosos hasta entonces, fueron exiliados, Akhenaton empezó a ganarse muchos enemigos poderosos.
El siguiente anuncio de la pareja real fue igual de sorprendente, dejaron la antigua y sagrada cuidad de Tebas, el corazón de toda la nación, y se dirigirían hacia el norte por el rio Nilo en busca de una nueva utopía.
La ciudad “Akhetatón”
Era el quinto años de su reinado cuando dejaron Tebas y viajaron unos 320 kilómetros al norte, hasta llegar a la que en la actualidad es Amarna, donde construyeron una cuidad. En una roca, que todavía está en una de las lomas, está escrita una proclamación publica compuesta por Akhenaton que explica la razón que lo llevo escoger precisamente ese lugar.
Según dice, el gran dios les dijo “Construyan aquí”. El lugar está rodeado de lomas y en ciertos momentos del año el Sol sale entre una grieta creando la forma del Jeroglífico del horizonte. Y así lo hizo.
Miles de personas de la lejana Tebas fueron traídas para construir, decorar y administrar la nueva capital en la que llegaron a vivir más de 50.000 personas.

Plano de Amarna (Tomado de narmer.pl/groby_em.html)
Excavaron pozo, plantaron árboles y jardines, el desierto árido floreció. Construyeron casa y palacios finamente decorados, así como el templo al dios único.
La visión de Akhenaton de una utopía religiosa se fue convirtiendo en una realidad.
La ciudad se llamo Ajetaton (que significa Horizonte de Aton) se volvió el corazón político y religioso de la nación, el centro de un nuevo culto.
Toda la ciudad de Akhetatón se puede considerar un reflejo de la expresión de la realeza, dado que durante el período amarniano se transformó en el más importante centro político y religioso del poder egipcio, diseñada con el fin de mostrar ese poder re–centralizado.
El acto de crear repite el acto cosmogónico por excelencia, ya que la creación del mundo, y en consecuencia de todo lo que es fundado, lo es en el centro del mundo, puesto que la creación misma se efectuó a partir de un centro (Eliade 1972:16). Por ello la fundación de Akhetatón es una recreación y a la vez un centro de orden divino, y como tal puede y debe considerarse como un espacio sagrado.
La intención de exaltar el poder por parte del faraón también aparece en la disposición de los edificios de la ciudad, en la arquitectura propia de los mismos, en la decoración de los palacios, templos y enterramientos y en la instalación de las estelas fronterizas que la demarcan. Además, es a través de estos rasgos que se puede analizar la relación del soberano y su familia con la deidad (uno de los puntos fuertes que hacen a la legitimidad de la reforma) y cómo se producen
Los templos tradicionales eran cerrados: al entrar al complejo, el piso se levantaba gradualmente, el techo caía y había muy poca luz.
El culto al Sol trajo santuarios al aire libre, algo que se hacía antes pero nunca a tan gran escala.
La ciudad posee un área con templos, palacios y residencias mientras que, a 11 kilómetros en dirección este, se localiza la necrópolis con un Valle Real y un Valle de Nobles, como se observa en la figura 2. El paisaje de la ribera este se puede dividir entonces de dos formas: entre un sector para los vivos (residencial, administrativa y ritual) y otro para los muertos (necrópolis), y entre un sector residencial y otro administrativo y ritual.
Akhenaton había logrado establecer una nueva ciudad, un paraíso religioso en el desierto.
Por otra parte, la división entre un área administrativa y otra residencial, tiene que ver con la diferenciación entre el centro de la ciudad, dedicado a la administración y a los rituales religiosos y los palacios residenciales de la familia real, separando a la realeza del común de los habitantes de la ciudad.
A cada construcción relacionada con la realeza o el culto a Atón en Akhetatón se le dio una ubicación premeditada, congruente con su rol simbólico y funcional como edificio, que además debía encuadrarse con la planta urbana como totalidad cósmica: la vía procesional, conocida como “camino real”, ordenaba el recorrido del faraón, lo sacralizaba y a su vez dividía los sectores de la ciudad diferenciándolos. Este camino de 2.5 kilómetros era la espina dorsal del asentamiento, una ruta que la atravesaba de norte a sur, uniendo el Palacio de la Ribera Norte con la ciudad central, y era recorrida por Akhenatón y su familia en contextos de desfiles y paseos como parte de exhibiciones.
En ocasiones, su desplazamiento se iniciaba en el Palacio de la Ribera Norte (residencia posible de Akhenatón), pasaba por el Palacio Norte y el suburbio norte, para luego entrar en la ciudad central, detallada en la figura 4, en la que se encontraban el Gran Palacio, el Gran Templo de Atón (o Casa de Atón) y el Pequeño Templo de Atón (o Mansión de Atón), donde el faraón cumplía tareas rituales y administrativas.
Se había declarado hijo del Dios y parecía que su revolución religiosa era exitosa. Pero de repente todo empezó a derrumbarse, sus súbditos, incluso los que vivían en la cuidad, realmente no habían abandonado a sus dioses y el faraón se entero de su traición. Entonces ordeno buscar todas las imágenes de los antiguas dioses y destruirlas, y envió a los soldados a o borrar la memoria de los antiguos dioses especialmente el nombre de Amón–Ra de toda la tierra de Egipto.
Es periodo se lo conoce como herético, con la revolución religiosa de Akhenaton, surgen ahora muchos interrogantes, como por ejemplo cual era el origen de Nefertiti, esposa de Akhenaton, o quien fue realmente Semenkhkare, el corregente sucesor del Faraón hereje.

Ubicación de los edificios de la ciudad central.
(1) Gran templo de Atón. Santuario; (2) Pequeño Templo de Atón; (3) Gran palacio. Sala del trono; (4) Casa del Rey. Vigilancia y administración; (5) Casa de la correspondencia; (6) Cuartel militar.
Al lado del Gran Templo se ubicaban almacenes para ofrendas y al lado delGran Palacio tierras para templos y altares.
El hecho de que el clero de Amón, al recuperar el poder y destruir todo rastro del paso por la tierra de la herejía de Akhenaton, ha cubierto con un denso velo, esta fascinante etapa de la historia del Egipto faraónico.
Dee saca un libro de su maletín y comienza a relatar:
En el año 1985, el escritor egipcio Naguib Mahfuz (1911–2006), escribió la novela histórica “Akhenaton”, por este trabajo obtuvo en 1988 el Premio Nobel de Literatura llegando a ser el primer escritor en lengua árabe en lograr tan importante galardón.
La obra se sitúa en los años posteriores a la caída de Akhenaton y antes de la muerte de la bella Nefertiti, probablemente en 1330 a.C.
En su opinión, la reina madre fue la principal responsable de que desde la niñez su hijo Amenhotep IV, se educara en la religión de Aton. Cuando todo el imperio adoraba a Amón.
Tiye era Nubia de origen humilde, que llego a compartir el trono por su casamiento con el faraón Amenhotep III. Se caracterizo por ser una mujer fuerte, inteligente y astuta. Tenía además mucho poder y empezó a interesarse cada vez más por aumentar los estudios religiosos, incorporando el culto de otros dioses, en especial el referido al nuevo dios en el que ella creía por motivos políticos:”Amón es el señor de los dioses de Egipto y un símbolo de poder y quizás de la derrota para los súbditos del imperio. En cambio Aton, es el dios del sol que brilla en todas partes y al que pueden dirigir todas las criaturas sin menoscabo”.
Después tendremos que hablar indefectiblemente de los dioses de Egipto.
Continúa con el libro de Mahfuz: Pero el asunto, asegura, fue más allá el mero interés por otras religiones y se transformó en una nueva forma de la lucha por el poder. La reina, para fortalecer el trono, buscaba incorporar a los sacerdotes de otras regiones y ponerlos al mismo nivel que Tebas. De este modo, limitaba la gran influencia que ellos tenían, puesto que la gente los consideraba siervos de los dioses y del pueblo, maestros, médicos, guías en la religión y en el más allá. La avidez por el poder la llevo entonces a utilizar la religión con finura y astucia para lograr que el rey fuera prescindiendo de los sacerdotes.
Entre las criticas que hace, relata que cuando murió su padre Akhenaton se hizo coronar en un explanada dedicada a este dios y luego empezó a construirle un templo en Tebas la ciudad sagrada de Aton. Más tarde, empezó a divulgar la nueva religión entre sus hombre para elegir a sus colaboradores entre los más adeptos. Estos llegaron a profesar la nueva creencia por distintas razones, pero al parecer solo tenían un objetivo claro, realizar sus ambiciones personarles de poder a costa de la fe.
Poco a poco, agrega, el poder del rey empezó a debilitarse en Tebas y durante una fiesta de Amon hubo muestras evidentes de que el descontento aumentaba. Fue así como el soberano decidió construir una nueva ciudad dedicada al dios Aton y refugiarse en ella con sus seguidores. Fue ahí cuando cambio su nombre de Amonhotep IV en Akhenaton “el que vive en la verdad”.
Los sacerdotes, explica, lo obligaron a emigrar junto a ochenta mil herejes a Amarna, y así ellos quedaron con las manos libres para emprender la batalla sagrada entre Amón y Aton.
Enterado de su debilidad frente a los sacerdotes de Amón, mando cerrar todos los templos de este dios y confisco sus bienes e hizo expulsar a sus sacerdotes, como muestra exagerada de su fuerza.
Luego inicio el viaje por todo el territorio para atraer a sus súbditos a la impiedad. De este modo, el pueblo se dividió entre los seguidores de los dioses de Amón y los seguidores de Aton.
Para otros la religión de Egipto para de ser politeísta a monoteísta, como los judíos.
Pero la bonanza que Egipto había disfrutado por tanto tiempo se estanco: los mercados empezaron a quedar vacios, las mercaderías ya no se vendían y los esclavos pasaban hambre.
A fin de evitar una guerra civil, los sacerdotes de Amón, atreves de intermediario, exigieron a Akhenaton restablecer la libertad de culto y enviar ejércitos para defender las fronteras, ya que los enemigos comenzaron a no reconocer las fronteras y invadirlas, pero él no acepto.
Luego señala que pidieron la renuncia al trono permitiéndole a cambio poder conservar su religión e incluso hacer proselitismo. También se negó a esta alternativa y como respuesta nombro a su hermano Samankhara como corregente. Los sacerdotes ignoraron esta designación y, por su lado, designaron a Tutankhamon para sucederlo. Un joven a quien si podían manipular. Los hombres de confianza lo abandonaron, dejaron Amarna y volvieron a Tebas y juraron lealtad al nuevo faraón.
Así termino el reinado, sin guerra ni destrucción. Los Templos volvieron a abrir sus puertas y los fieles pudieron acudir a ellos con libertad, después del largo periodo de prohibición. El Rey hereje en tanto enfermo y murió desolado junto a la reina Nefertiti sufriendo la soledad y el destierro.
El sacerdote de Amón entrega esta descripción final de Akenaton:” No era ni hombre ni mujer. Era débil hasta el límite de odiar a los fuertes, fueron hombre, sacerdotes o dioses. Se invento un dios a su imagen y semejanza, débil y femenino, padre y madre a la vez y le atribuyo una sola función: el amor. Su culto era el baile, el canto y la bebida. Se hundió en la estupidez olvidando sus obligaciones reales, mientras los mejores hombres del imperio caían ante el enemigo, pidiendo ayuda si recibirla. El imperio finalmente se perdió, Egipto quedo destruido, con sus templos vacios y sus gentes hambrientas. Ese fue el Hereje, el que se hizo llamara Akhenaton”.
“¡Duras las palabras de este sacerdote!”, comenta Lein. ¿Fue tan así?, y ¿Que esperarías que dijera un enemigo del rey?, responde Dee. Eso nunca lo sabremos.
Veamos la versión de Ay, consejero real:
Amenhotep III y la reina Tiye lo nombraron encargado de la educación de sus hijos. Es asi como empezó a ser el maestro del príncipe heredero, cuando este teia solamente seis años. Con la autoridad que le daba el haber sido el preceptor real, hace notar la gran inteligencia y sensibilidad que el joven heredero poseía, opinión en la que coinciden varios escritores.
En cuanto a Tiye, relata que pertenecida a una noble familia Nubia, y que con sus sabiduría y energía sobrepasaba a la misma Hatshepsut. La reina junto madre, junto a Amenhotep III, supo conducir la política de forma consciente y mesurada, sin embrago el hijo creció a ciegas y dedico su reinado a la nueva fe hasta el extremo de sacrificar a su pueblo, al imperio y el trono. Los sacerdotes de Amón, lo acusaron de ser la primera persona responsable de que Akhenaton desviara su creencia en Amón.
En cuanto a la cuidad de Tebas, cuanta que Akhenaton no creía que era una ciudad sagrada, sino un antro de comerciantes ambiciosos, libertinos y prostitutas. En relación a los sacerdotes, pensaba que pedían a los pobres una parte de sus limitados ingresos, los que seducían a las jóvenes bajo la excusa de bendecirlas y quienes convertían los templos en centros pendencia y corrupción. Y que aunque esta casta sacerdotal, como acontecía, constituyera el fundamento mas solido del trono, un poder basado en estas mentiras y artimañas le parecían indigno.
Del mismo modo, se oponía a Amón por considerarlo el dios de los sacerdotes, mientras que Aton era el sol que ofrece sus rayos a todos de igual forma.

El relato de Ay, destaca que Akhenaton durante su reinado disminuyo sus impuestos y utilizo el amor en lugar del castigo. Pero al mismo tiempo su relación con los sacerdotes de Amon se fue empeorando hasta el punto en que ordeno que se construyera una ciudad consagrada al dios único. En la nueva capital, durante un tiempo se vivió una época de felicidad y el corazón de todos se abrió a la nueva fe. Sin embargo, el rey de dedico por entero a su misión y en nombre de la paz, del amor y la alegría emprendió la guerra más desbastadora conocida en la historia de Egipto. “No tardo en hacer cerrar los templos. Desterró a los dioses e hizo borrar sus nombres de las lapidas. Incluso cambio su nombre y emprendió sus famosos viajes por todo el país para hacer proselitismo a favor de su religión, la religión del amor, de la paz y la alegría, en todas partes era recibido con entusiasmo y amor”.
Luego menciona los hechos del nombramiento de su hijo Tutankhaton como rey a quien llamaron Tutankhamon en referencia al dios Amón. Ante la gravedad de estos hechos todos sus colaboradores le abandonaron y dejaron la cuidad de Amarna, solo quedo Akhenaton desolado junto a la reina Nefertiti y un gripo de esclavos y vigilantes. La enfermedad no tardo en apoderarse de su cuerpo.
“Esta es la historia de Akhenaton, a quien hoy maldicen y llaman hereje. Sin minimizar los hechos que cayeron sobre el pueblo por su causa, pues perdió el trono y el imperio. Sin embargo debo confesar que no puedo borrar de mi corazón el amor y la admiración por el. Dejemos la sentencia final para el tribunal de Osiris, juez del mundo eterno.”
La versión de Horemheb jefe de la guardia real, y hombre de confianza del Akhenaton que mantuvo su cargo durante el reinado de Tutankhamon, le encargaron terminar con la corrupción en el país y restituir la paz en las provincias y en ambas misiones tuvo éxito. Hasta el gran sacerdote de Amón había dado testimonio en su favor, apoyando también por el sabio Ay que había sido considerado un héroe en la gran crisis vivida.
Había sido compañero de la infancia y amigo del rey antes de ser nombrado en este cargo de confianza y afirma: “Desde que le conocí has el instante del último saludos, no tuvo en la cabeza nada más que la fe en Aton y su religión.”
En relación a la nueva fe y a los contactos que establecía el rey con el pueblo para anunciar la buena nueva de amor, la alegría y la igualdad, Horemheb coincidió con las apreciaciones que tenía el sabio Ay.
Relata que cuando murió Amenhotep III y el príncipe heredero fue llamado a ocupar el trono, lo primero que hizo fue llamar a sus hombres para instruirlos en la religión de Aton, advirtiendo que quien quisiera colaborar en su gobierno debería profesar la fe única.
Según Horembed, los sacerdotes los despreciaron diciendo que era débil, culpando a la reina madre Tiye de inculcarle esas creencias y al apropia Nefertiti de obstinada. Pero esa imagen es falsa, asegura, pues todas las ideas surgieron de su cabeza.
Además con el hecho de trasladar la capital desde Tebas a Amarna o Akhenaton “el rey declaro la guerra a todos los reyes. Tuvimos días de victoria, felicidad y tranquilidad, seguí sus incursiones en regiones y vi con que fascinación le recibían a las muchedumbres.”
Y cuando al final sobrevino lo inevitable, prosigue “Rompimos nuestra fidelidad hacia un hombre que no pensaba más que en el amor. Su locura le había dibujado un sueño extraordinario que pretendía que compartiéramos en su felicidad imaginaria..., jure mi lealtad al nuevo rey Tutankhamon y las tinieblas se cernieron sobre el mayor drama que encendió el corazón de Egipto. Mira lo que hizo aquel loco con la gloria de nuestra noble y antigua tierra.”
Horemheb termina la narración diciendo que Akhenaton no pudo superar esta gran derrota y que cuando sintió que su dios los había abandonado, su fe quedo muy afectada, se enfermo y murió.
Naguib Mahfuz nos presenta a Akhenaton como “el que vive en la verdad”, de acuerdo al título original de su novela. En su obra demuestra que el desempeño que tuvo durante su reinado, corresponde al de un sacerdote intransigente, imbuido de una profunda fe, que pretende transformarse en el único intermediario entre el pueblo y su dios único. Y además está convencido de que su misión es anunciar y difundir la nueva religión, aunque esta convicción le acarree graves problemas en otros ámbitos de la competencia de su cargo.
Si él vivió en la verdad de su fe, no podía estar interesado en lo político, en lo social y en lo militar. Fue consecuente hasta el final y no transo en sus creencias ni en su forma de actuar, porque tenía un gran anhelo: que todos vivieran en la verdad.

Busto de Akhenaton, Museo de Luxor
Anne sorprendida por este relato histórico del faraón, pregunta ¿Qué enfermedad acabo con su vida?
Después de examinar el retrato de Akhenaton, llegaron a la conclusión de que padecía dos enfermedades, padecía el síndrome de Marfan, que se caracteriza por dotar al enfermo de rostro delgado y ojos achinados, dedos de manos y pies muy finos y largos, además de desajustes cardiacos.
Otra enfermedad del faraón podía ser la que se llama lipodistrofia muscular, los signos más visibles son la desaparición de la grasa corporal de la cintura para arriba y acumulación de grasa de cintura para abajo. Si esto era así en el caso de Akenaton su aspecto físico se apartaba del canon de belleza y debió traumático para él, posiblemente esto causo su respuesta tardía a cambiar de lugar de residencia para no ser causa de burla. Como probablemente sufriera de niño u adolescente.
En la sala dedicada él en, el Museo del Cairo, vemos distintas estatuas de él con estas características.
El estilo Amarna se caracterizo por el movimiento de figuras de proporciones mas exageradas, con manos y pies alargados. Las representaciones de Akhenaton durante este tiempo le otorgan claramente femeninos con caderas anchas y senos prominentes.
Volvamos para ayudarnos a las listas reales. La Lista real de Abydos, recoge todos los reyes desde Menes hasta Ramsés II. Sin embargo, Salta las tres décadas que duro los que los sacerdotes consideran época herética, esto es, los reinados de Akhenaton, Semenkhkarem Tutankhamon y Ay. De nada valió al Faraón Niño restablecer el culto a Amón, proyecto que las evidencias históricas parecen señalar ya durante los meses del reinado en solitario de Semenkhkare. La damnatio memoriae,es decir, el “borrado de recuerdo” de su nombre y su obras fue implacable con estos faraones, cuya memoria se perdió para siempre hasta que los arqueólogos la recuperaron hace poco más de un siglo. Las dudas alcanzan a tal punto que no pocos investigadores, ante la falta de pruebas o de una hipótesis de trabajo mejor, han concluido que Semenkhkara que acompaño en el trono a Akhenaton durante apenas dos años, y que debió de gobernar en solitario unos meses después, podría ser incluso la propia reina Nefertiti, desaparecida de las faz de la tierra poco años antes, poco antes del duodécimo año del reinado del Faraón Hereje, quien finalmente gobernó diecisiete.
La ambigüedad sexual del arte de Amarna lleva a este tipo de hipótesis. Cuando a principios de 1880 aparecieron las primeras tumbas reales de la necrópolis de Akhenaton, los arqueólogos pensaron que la representación de la pareja real que había sobre los relieves a sazón Akhenaton y Nefertiti, estaban formadas en realidad por dos mujeres. No deja de ser curioso que muchos de estos relieves Nefertiti aparezca con los símbolos reales típicos de un varón.
Pero como parecía algo increíble, entonces se pensó que la otra persona no era Nefertiti sino Semenkhkare, posible hijo de Akhenaton con un a esposa secundaria, quizás Kiya. Es posible que Semenkhakre fuera corregente junto a su padre igual que hizo este con Amenofis III.
Pero el problema ahora es si realmente es Semenkhkare quien aparece en los relieves junto al Faraón Hereje ¿Qué hace este acariciando a su corregente en posturas un tanto comprometidas? Lógicamente, la explicación está en el amaneramiento del arte de Amarna, desafinado y sofisticado, si lo comparamos con la iconografía tradicional vista hasta ese momento en el arte egipcio.
De Semenkh Ka Ra (Semenkhkare) no sabemos casi nada. Estaba casado con Meritaton, hija de Akhenaton, quien quizás fuera también su propia hermana. Es muy posible que al desaparecer Nefertiti, Semenkhkare tomara su lugar, de ahí que aparezca en algunos relieves con los títulos que anteriormente había llevado la reina, circunstancia que hizo levantar las sospechas que ya he relatado antes. Esto explicaría que entre los títulos adoptados por Nsemenkhkare estuviera el de Neferneferaten, literalmente “Hermosos son los dones de Aton”, léase Nefertiti.
Cuando en 1907 el excéntrico abogado estadounidense Theodore Davis descubrió en el centro del Valle de los Reyes, a pocos metros de la tumba del Tutankhamon, la llamada KV55 con restos de un enterramiento correspondiente a la época de Amarna, muchos se aventuraron a decir que la persona allá enterrada era el mismísimo Faraón Hereje, incluso los análisis de ADN de los restos óseos realizados por el gobierno egipcio hace pocos años, lanzaron a los cuatro vientos que aquella momia se correspondía con la figura del padre de Tutankhamon y por, aunque no haya ninguna prueba que así lo demuestre, con los de Akhenaton. No obstante destalles como la edad, de la persona echan por tierra este hallazgo ya que tendría unos 25 años y Akhenaton por lo menos 40. ¿Es la momia de la KV55 la de Semenkhkare, el misterioso soberano de la época de Amarna?
El llamado “cazador de tesoros” Davis junto a Russell Ayrton descubrieron un pozo, hoy conocido como KV–54 en donde hallaron restos pertenecientes a un rey llamado Tutankhamon, un pequeño faraón del cual no se conocía mucho y Davis dio por hecho que había halladla la tumba de dicho rey.
Unos días después y cerca del pozo hallado, un 6 de enero de 1907 se encontraron con otro acceso similar a una tumba, aparecieron los primeros escalones y luego una puerta sellada con los ya conocidos sellos de la necrópolis, el chacal con nueve cautivos (el sello de la Necrópolis Real de Tebas) luego de abrir la puerta había un corredor inclinado, con muchos escombros, en apariencia, los constructores de la tumba del faraón Ramsés IX se encontraron con encima de esta y derribaron el techo, al haber encontrado la misma con los sellos oficiales, indicaría que guardianes de tumbas volvieron a sella en algún momento. Todo estaba desordenado, paneles de madera con oro con la imagen de la reina Tiye. Al seguir por el corredor llegaron a la cámara, muy pequeña y con muchas filtraciones de agua, no había decoraciones en las paredes, aparecieron mas objetos pertenecientes a la reina, 4 vasos canopos de una mujer, los 4 ladrillos mágico ubicados hacia los puntos cardinales, una cámara fúnebre con cabezas de león y arriba un féretro en muy mal estado debido a la humedad, el ataúd tirado en el piso con la tapa caída y un cuerpo.
El rostro parecía ser la de una mujer y en apariencia se le había añadido una falsa barba y la cobra, el símbolo de los reyes, la máscara de oro rota casi en su totalidad, pero lo más enigmático era que el nombre del difunto había sido arrancado para ocultar su identidad, solamente quedaba la forma de un cartucho en madera, el oro con su nombre ya no estaba en su lugar, los escritos originales aparentaban ser de una mujer.
En el lugar no se encontró ningún sarcófago, la momia estaba en muy mala condición sus vendas aun permanecían en el cuerpo, pero nuevamente descubrieron que en el lugar donde debería estar grabado el nombre había sido borrado. Sobre la momia había un pectoral con forma de buitre, brazaletes, colgantes, todo en oro pero sin nombre.
La posición del cuerpo pertenecía a un entierro real femenino de la dinastía XVIII, el brazo derecho a lo largo y el izquierdo sobre el pecho, Davis seguía pensando que era la tumba de la reina Tiye y nuevamente se apresuro a informar el descubrimiento.
Los primeros estudios decían que el cuerpo era el de un hombre joven, lo que daba por el piso con algunos que pensaban que era Akhenaton. Se encontraron sellos del faraón Tutankhamon, se pensaba que el rey había sellado la tumba, los 4 ladrillos, agicos pertenecían al rey Akhenaton, los vasos canopos con rostro de una mujer y con su nombre borrado habían sido identificados como los de Kiya, una de las esposas del faraon Akenaton. Distintos objetos nombran a Amenhotep III padre de Akhenaton, restos de una capilla de la reina Tiye junto a otra persona “borrada” de la escena, muy posiblemente se trataba de Akhenaton.
Hasta la actualidad, la KV–55 plantea las dudas, el cuerpo hallado en el interior, primero era femenino y de la reina Tiye, luego dijeron que era varón y se descartaba a Kiya, el féretro era para una mujer, aunque el ureus correspondería a un rey, apareció la idea que fuese Smenakare, el sucesor de desconocido del rey hereje.
Algunos piensan que la tumba se abrio al construir otra cerca en época de Ramses IX y que si pertenecía a Tiye y a su hijo Akhenaton, los mismos borraron al faraón de la tumba y arrancaron la máscara para eliminar su identidad, prácticamente lo condenaron a permanecer en la otra vida.
Se piensa que el rey Tutankhamon traslado los cuerpos de sus parientes al lugar, coloco los vasos canopes de Kiya su madre, el féretro de Nefertiti su madrastra o también el Tiye su abuela y cerro el escondite que luego por causalidad fue encontrado en época Ramesida.
De los textos escritos en el ataúd, se pido leer: “Puedo respirar el dulce aire que sale de tu boca y contemplar tu belleza diariamente. Puedo escuchar tu dulce voz en el viento del norte, puede crecer mi cuerpo lleno de vida con tu amor. Majestad, he nacido de tus dos manos, y yo recibo el sustento que me das, vino gracias a él, Majestad, tu siempre pronuncias mi nombre y mi nombre nunca ha de faltar en tus labios”.
Los estudios del texto afirman que se trataría de una mujer cercana al faraón Akhenaton, algunos piensan en Kiya, en Nefertiti o en su hija Meritaton o al misterioso Smenkhare. Lo extraño, en el caso de ser Kiya, es que la máscara tiene la barba de faraón, pero también que puede ser que luego de los saqueos se sabe que muchas momias fueron colocadas en otros sarcófagos.
La opinión generalizada es, que la tumba o escondite se utilizo para aprovecharla y ante alguna urgencia fue utilizada, basta recordar también el caso de la KV62 que debía ser del noble Ay, quien al morir Tutankhamon, lo enterró en ella y al autoproclamarse faraón, se quedo también con la tumba de rey.
Se piensa que en algún momento , el cuerpo de la reina Tiye fue trasladado de su tumba original a la KV 55 y luego hasta otra tumba o escondite real, algunos a la KV 35, y debido a las filtraciones y escombros, se olvidado de trasladar esta ultima momia.
Entonces las hipótesis era el cuerpo de Akhenaton, Semenkhare, Kiya, Nefertiti y hasta Tiye.
Según los comentarios de los arqueólogos que habían visto el cuerpo, dicen que tenía el brazo a lo largo del cuerpo (posición de una reina), el caso de los reyes llevaban los brazos cruzados en el pecho. Entonces seria de un a reina pero la barba seria de una reina en función de faraón, la unica seria entonces Nefertiti. No sería Semenkhara o si, si ella era el nombre que adopto Nefertiti a la muerte de Akhenaton. Tiye y Kiya no tendrían barba real porque no ocuparon el puesto de faraón.
Pero para mas intrigas, Davis pensaba que había descubierto la tumba de Tiye y que el rostro de los vasos canopos le pertenecían, además que el nombre de Tiye aparecía en el féretro, el socio Weigal decía que era la momia de Akhenaton, y que había sido traída desde la ciudad Akhetaton en Amarna, hasta Tebas por el mismo Tutankhamon, para resguardarla de la destrucción, el creía en eso porque el cartucho de Tiye seguía grabado al contrario del cartucho central del ataúd, el cartucho del nombre de la momia.
Un examen dijo que el cuerpo era de una mujer joven (kiya), pero un segundo examen en El Cairo dijeron que era de un hombre de unos 25 años de edad (Semenkhare hermano de Tutankhamon). La edad entonces descarta a Akhenaton y a Nefertiti, por eso se la conoce como la Tumba de la mujer joven. Pero si después de roba la tumba colocaron otra momia el ataúd las cosas cambian.
El escondite esta cerca de la KV 62 y hace un par de años vemos que se encuentra otro pequeño pozo. En la misma necrópolis real, en febrero de 2006 se hallo un pozo que daba acceso a una sola habitación en forma de “L” en la que se habían almacenado siete ataúdes de madera y números vasijas. Hoy se la conoce como la KV63, siglas de Kings Vallery y el número de signatura del listado de tumbas reales de la necrópolis. La tipología de estos objetos así como el entorno arqueológico de la zona en donde ha aparecido el pozo, dan a entender que se trata de un escondite de la dinastía XVIII.
Para concluir la tumba KV 55 no se parece en nada a una tumba real de un faraón de Egipto. Después hablaremos bien de esta tumba cuando visitemos el Valle de los Reyes le dice Thomas a Lein.
Para otros su origen extraterrestre seria muestra su forma del rostro y alto con huesos alargados.
Desde hace tiempo ha surgido una interrogante ante la necesidad de conocer la verdadera historia del antiguo Egipto, desde la construcción de la gran pirámide hasta la mitología que ha dejado decenas de enigmas que han desconcertado a los eruditos.
Un estudio reciente sugiere que los antiguos faraones egipcios fueron sometidos a ingeniería genética por seres que no eran de la tierra. Este factor podría ser la última conexión con los dioses, la razón por la que Akhenaton afirmaba “Hay solamente un Dios, mi padre.”
Según esos estudios, que es el resultado de una investigación de varios años dice que se asignaron los genomas de 9 faraones egipcios y descubrieron que los gobernantes del antiguo imperio tienen rasgos misteriosos. Algunos investigadores incluso creen que los antiguos faraones egipcios podrían tener una fuerte conexión con otro mundo impresa en su ADN. A pesar de que la forma torpe de su cuerpo y su comportamiento apuntan a un origen misterioso, que muchos sostienen está conectado con los “dioses”.
En su libro Humans are not from Earth (Los humanos no son de la tierra) el escritor norteamericano Phd. Ellis Silver, el autor sostiene que no son naturales de la Tierra y puede que hayan venido de otra parte, en realidad venimos de otra parte del universo, traídos aquí por seres extraterrestres decenas de miles de años atrás.
En una entrevista Silver comento “La Tierra aproximadamente cumple con muestras necesidades como especie, pero quizás no tan fuertemente como quien nos trajo aquí inicialmente pensó”.
Silver cree que algunas de las enfermedades crónicas que nos afectan como el dolor de espalda podrían ser el signo, muy importante de que los seres humanos evolucionaron en un mundo con menos gravedad. Silver habla también de otros rasgos humanos únicos, y que debido a eso las mujeres tiene dificultad para dar a luz. En el pasado, el parto natural esta era a menudo fatal para la madre, el nuño o para ambos.
Otra pregunta que se hacen muchos investigadores no convencionales es: ¿Esta la momia de Akhenaton oculta de la vista pública porque es evidencia de contacto extraterrestre? Mientras que los cuerpos de los faraones y miembros de sus familias se han conservado como momias, no se ha encontrado ninguna momia de Akhenaton., porque destruiría la historia egipcia antigua y nuestro origen tal como lo conocemos.
En los últimos años, hay numerosos investigadores que miran a las estrellas esperando respuestas. El ecologista americano Dr. Ellis Silver es uno de los que cree que la tierra y los seres humanos son dos conceptos separados, y en algún lugar por ahí, nuestros “fabricantes” o hacedores nos están esperando. Algunos le adosan el factor Rh negativo de la sangre de muchos faraones que para ellos seria prueba del origen extraterrestre, por ser un escaso en los seres humanos.
De la cual no hay evidencia científica para todas sus especulaciones.
Para algunos el origen extraterrestre del parte de la daga del rey Tut Ankh Amon, encontrada por Carter en 1922, sería otra prueba, si bien hoy se concluye que sería de origen de un meteorito que cayó en la península del Sinaí, para otros la habrían construido en el espacio y la habrían traído a la tierra en el pasado.
¿Era el Ajenaton el Moisés Bíblico que vivió en Egipto?
El origen del pueblo hebreo, sus vinculaciones con Egipto y su instalación en Palestina son temas de debates aun hoy, no menos lo es el del origen del monoteísmo, estrechamente vinculado a la figura de Moisés, caudillo y legislador hebreo, sin cuya presencia la historia de Israel sería incomprensible. Justamente, a trayectoria seguida por el monoteísmo en el Mundo Antiguo ha originado diversas hipótesis con las que los investigadores intentan explicar su surgimiento, en el Cercano Oriente, Egipto o Palestina sin que se haya logrado volcar la balanza para ninguno de ellos concretamente.
Hallazgo en 1887 de las cartas (379) tablillas de barro de los faraones Amenhotep III y de su hijo, Akhenaton (Amenofis IV), en Tell El Amarna, asi como del himno de Aton en la tumba del visir Ay, y las Estatuas descubiertas por Henri Chevrier en 1925 en Karnak, hicieron evidente la existencia de lo que fue, para algunos, un heroico faraón reformador, líder de una revolución religiosa en Egipto.
A partir de entonces su figura histórica se vincularía con el monoteísmo hebreo y con Moisés. De hecho, se ha especulado de que los seguidores de Aton fueron los emigrados religiosos que conducidos por un príncipe egipcio (¿Moisés?) se establecieron en Canaán y difundieron desde allí la creencia de un solo dios. Una de las pruebas de esto estaría, en la opinión de algunos historiadores, en la similitud y parecidos que presenta el Salmo 104, atribuido a David y el himno a Aton del faraón Akhenaton.
¿Qué hay de cierto en todo esto? ¿Fueron Moisés y Akhenaton los originarios del monoteísmo? ¿Existen indicadores históricos que vinculen a Akhenaton con Moisés? ¿Fue este último discípulo del primero? ¿Fueron quizás la misma persona? Finalmente ¿Hubo en Egipto un verdadero monoteísmo?
Comencemos diciendo que el patriarca Moisés desarrollo y le dio forma escrita al culto judíos de Jehová como único Dios. Culto monoteísta que practicaron la cultura Semita por años.
Lo que pasa es que según el registro del propio Moisés cuando se enfrento al faraón egipcio, siempre se ha creído que este era Ramsés II (1304–1214). Según (Gen 47:11 “José hizo habitar a su padre y hermanos y les dios posesión en la tierra de Egipto en lo mejor de la tierra de Rameses”, Éxodo 12:37 “procedieron a partir de Rameses”, Núm. 33:3, 5) y este era hijo de Seti I, este hijo de Ramsés I, general de confianza del faraón Horemheb, último de la dinastía XVIII, Ramsés I (gobernó 1295 a 1294 a. C) comenzaría la dinastía XIX y seria el fundador del Linaje de los Ramenidas. (Horemheb se casó con la hermana de Nefertiti, Mutnedymet, el no tenía nada que ver con la ancestral dinastía XVIII, así entro a la familia real y gobernó con mano de hierro el país, borrando de El toda huella de sus inmediatos antecesores, protagonistas del “Cisma de Amarna”. Su alianza con la oligarquía y el ejército y con los sacerdotes de Amón, hicieron posible su ascenso al trono, les devolvió sus privilegios, y comenzó a planificar la destrucción de la cuidad Ajetaton, que Akhenaton había construido. A su muerte, tras 28 a los de reinado, le sucedió Ramsés I. Recordemos que fue Ay un autentico animal político que había sido capaz de sobrevivir a cuatro reinados diferentes y logro ser coronado faraón en su vejez. Al parecer Ay era el padre de Nefertiti, pero pese a estar emparentado con los “herejes de Amarna” salió airoso de cualquier conjura y antes de ser coronado era el visir del rey–niño Tutankhamon, una marioneta suya. Al subir al trono Ay había pactado con el general Horemheb, que a su muerte él le sucedería, por lo que para ello debía casarse con Mutnedymet.
Volvamos a Ramsés I, cuya historia se salvaguarda en el templo de Luxor. Los faraones anteriores a Ramsés I, habían muerto sin dejar herederos, el último faraón real fue Tutankhamon y no tuvo hijos ya que murió muy joven. A este le sucedió Ay y Horemheb, siendo este último quien nombro como corregente de Egipto a Ramsés I o para que entonces llamado Paramessu.
Como dijimos no era de sangre real, nació en la pequeña ciudad de Avaris, ubicada en el delta del Nilo. Su padre era comandante de las Tropas y jefe de los arqueros reales. Cuando murió Horemheb en el año 1305 a.C. Paramessu fue coronado como Rey del alto y Bajo Egipto.
Con el nombre de Menpehtire Ramsés, o mejor conocido como Ramsés I a los que fue el primero de 11 faraones conocidos como la dinastía Ramesida. Sitra su Gran esposa Real fue la fundadora del Valle de las Reinas, y de ese reinado en adelante, fueron enterradas todas las esposas reales y príncipes en ese Valle. Su reinado duro solo dos años por lo que no se conoce sus dotes como rey, a lo que lo sucedió su hijo Sethy I, el padre de Ramsés II.
Pero volvamos a otras fechas sobre Moisés que nos la da nuevamente el registro bíblico. ¿Cuando nació Moisés? Hagamos la cuenta.
El cuarto año del reinado de Salomón es estimado en unos 1007 a.C.
El Éxodo fue 480 años antes del cuarto del reinado de Salomón (1 Reyes 6:1) 1487 a.C.
Después del éxodo, Israel estuvo en el desierto por 40 años (Num. 32:13) hasta 1447 a.C.
Moisés tenía 120 años en ese entonces (Deut. 34:7), así que él nació 1567 a.C.
Por lo tanto Akhenaton no era de la misma época, ya que lo separan dos siglos por lo menos. Akhenaton gobernó entre 1353–1336 a. C.
Moisés nació entonces en 1567 a. C. y Ramsés II en 1304 a. C. por lo que los separan 263 años, no es Ramsés II el que contendió con Moisés tampoco.
Expliquémoslo de otra forma, para algunos, Israel surgió en territorio cananeo hacia el siglo XII a.C. de la paulatina unión de varias tribus, autóctonas y extranjeras, con un pasado común, que conformaron ligas de defensa y ayuda mutua. Para los ataque extranjeros, pero su real nación se remonta en el tiempo al siglo XV, en el escenario historiado geográfico configurado por Egipto y Palestina, en este punto citaremos documentos del Imperio Nueva egipcio y del Impero Hitita (siglos XV y XIV a.C.) en los que se habla de nómadas llamados hapiru, una de cuyas ramas se ha querido identificar con los hebreos. Exista o no relación alguna, su se pudo probar que hubo cautivos semitas (hapiru) en el reinado de Amenofis II (1450–1425), y en el reinado de Sethi I (1312–1298), que fueron educados en la corte egipcia, con lo que la tradición hebrea de la cautividad de Egipto y la educación superior de Moisés no son tan antehistóricas, como se ha pretendido. Igualmente podría aceptarse el éxodo cómo la emigración de un pueblo (un hecho inusual en la Antigüedad), aunque no exista referencias anti bíblicas directas. También es de recordar que la estela del faraón Merneptah (Siglo XIII) cita a Israel entre los pueblos establecidos en Canaán, que al pueblo de ellos usa el determinativo para pueblo, no era para lugar. Por lo que la emigración a la Tierra Prometida y los sucesos que la marcan, tuvieron que haber ocurrido con anterioridad al siglo XIII, lo que no ubica en el entorno de los siglos inmediatos anteriores.
De acuerdo con la Biblia, Moisés nació en el Bajo Egipto (en Gosen) y su nombre es muy común en el país, significa “Sacado, o salvado del agua”. A pesar de la posición favorecida que le ofrecía Egipto, Moisés se sentía ligado a su pueblo hebreo y fue recién a los cuarenta años al no soportar más el martirio de su pueblo en Egipto que se rebeló y fue exiliado 40 años en Madiam. Ahí fue cuando tuvo el contacto divino con un ángel de Jehová y regreso a salvar a su pueblo cautivo.
El seria la figura clave de la “batalla de dioses” que se desato entre los dioses de Egipto y el dios de Moisés (Éxodo 7 al 12 donde menciona las 10 plagas).
Hasta aquí el relato bíblico ¿Hay algún apoyo arqueológico, pictórico o escrito para él? Ante todo, la primera cuestión a investigar es la de si se puede probar la existencia de Moisés (mas allá de lo que parezca probable o no) y determinar la época en que vivió. No es novedad que la historicidad de Moisés ha sido cuestionada reiteradamente hasta hoy, y como no se dispone de registros directos, su vida es mirada con frecuencia como una leyenda.
Esto nos lleva a analizar las mismas tradiciones mosaicas y su fuente, el Pentateuco, los primeros cinco libros de la Biblia, atribuidos al propio patriarca Moisés.
Desde el punto de vista interno, ya Freud en 1937, quien proponía un origen egipcio para Moisés, sostenía que el análisis de la leyenda que enmarca su nacimiento, crianza y retorno al pueblo de origen, no concuerda con los patrones típicos de una leyenda, en la que el héroe nace en una familia poderosa, crece en una familia pobre y después de michas penurias recupera el sitial original. El realidad el relato de Moisés no se ajusta a la estructura de este tipo de novelas. Por otra parte consideremos el contenido interno del Pentateuco, vemos que tanto en los referente a nombre, costumbres y religión como lugares, geografía y matariles, la acumulación de las pruebas arqueológicas externas confirman que sus registros fueron elaborados por alguien que si conocía a la cultura egipcia por dentro, lo cual coincide con el dato bíblico de que Moisés fue educado en “toda la sabiduría de Egipto”.
Flavio Josefo, historiador judío en sus Antigüedades Judías, libro II, cap. XII, sec. 4 hace referencia a que la arqueología muestra que los egipcios acostumbraban admitir la morada de extranjeros en su país, pero se mantenían separados de ellos, tal como indica el Pentateuco. Las aguas del Nilo las usaban para bañarse, los cual nos recuera que la hija del faraón se bañaba allí. Se han hallado ladrillos hechos de paja y sin ella. Además los magos fueron prominentes durante el apogeo del Imperio Nuevo egipcios. Los monumentos muestran a los faraones de los días de Moisés seguían esas costumbres.
Asimismo ¿Qué hay de las tradiciones histórica hebrea? ¿Sobrevivió el recuerdo de Moisés durante milenios? ¿Fue un personaje real o ficticio? Veamos algunas:
1 Unos rollos de plata encontrados en una tumba hebrea del siglo VII a.C., anteriores a la época del cautiverio, que contenía pasajes del Pentateuco.
2 Mas de cien papiros del siglo V a.C. hallados en Elefantina, Egipto producidos por la comunidad judía en el lugar.
3 Los pergaminos de Arsham, que contienen cartas a gobernadores persas enviados a Egipto.
4 El pentateuco samaritano que data del siglo IV a.C.
5 El historiador egipcio Maneton (siglo III a.C.)
6 La Septuaginta griega o versión de los setenta escrita en griego en Alejandría, Egipto, en tiempos de Tolomeo Filadelfo (285–246 a.C.)
7 Y los escritos del rey helenístico Antíoco (164–167 a.C.)
8 A estos agregan otras fuentes grecorromanas como Diosoro, Hecateo de Andera, Lisimaco de Alejandría, Eupolemo, Tacito y Numenio, que atribuyen a Moisés la institución del código de leyes del pueblo hebreo.
Pero es posible también que no se encuentren restos de los israelitas porque se está buscando en la época equivocada. La salida en tiempos de Ramsés II no se deriva de la biblia ni de la cronología interna. Considerando la referencia bíblica de que “Israel trabajo en la construcción de las ciudades de Pitom y Raamses (Éxodo 1:11), algunos historiadores lo sitúan en la Dinastía XIX cuyos faraones (Sethi I y Ramsés II) llevaron a cabo una gran actividad constructora en el delta del Nilo. Y en ese sentido señalan a una inscripción del tiempo de Ramsés II en la que se habla de “Pr”, es decir semitas, como “los que arrastran los bloques de piedra para la gran fortaleza de la ciudad Pi–Ramses–Meri–Amon”.
Sin embargo al considerar que no se ha identificado categóricamente el lugar de estos emplazamientos, Piton (Casa de Atum) y Raamses; y que en realidad el texto bíblico dice que los hebreos fabricaron ladrillos, no que arrastraban piedras. Otro aspecto que pasan por alto es que el nombre Ramsés ya se usaba en el siglo XVIII a.C., por lo que no hay razón para suponer que el uso de ese nombre en la Biblia tenga que ver con Ramsés II (1290–1230). Durante su reinado ya había varias ciudades que llevan ese nombre.
Al respecto dice el historiador B. D. Redforf: “No parece que el Ramses bíblico y la capital PR R–ms–sw ´Per–Ramsés´ tengan en común más que el nombre.” Debido a la ausencia total de pruebas que lo corroboren, hay que extremar la cautela antes de equiparar lugares. Téngase en cuenta que Josefo en su Antigüedades Judías dice que los hebreos partieron de Letopolis, cercana a Menfis, y no Per Ramsés. El nombre Ramsés mismo se encuentra inscripto en una pintura de la sepultura del faraón Amenhotep III, que gobernó casi 100 años antes que Ramsés II. La fecha que nos parece probable hay que ubicarla dos siglos antes, en el entorno de la expulsión de los asiáticos. Razón por al cual, desenterrar las pruebas arqueológicas de la vida de Moisés y los israelitas en Egipto, depende en parte de que se esté buscando en el lugar y en la época correcta, cosa que estimo no se eta haciendo.
Entonces ¿Cuando vivió Moisés? Si nos guiamos por la cronología interna de la Biblia, Moisés debe haber vivido entre los siglos XVI o XV a. C., lo cual coincidiría con la época en la que los hapiru eran hechos cautivos en Egipto, alrededor del reinado de Amenofis II (siglo XVI), o un siglo después, en el siglo XIII a.C. Pero, no pocos se preguntan, como puedo estar unida la figura de Moisés con la de Akhenaton, se el recuerdo de este faraón había sido borrado de la historia egipcia mucho antes del nacimiento de Moisés. Se Moisés vivió un siglo después de Akhenaton ya no quedaba recuerdo alguno de su hazaña. Solo su fue contemporáneo pudo haber una relación.
Lein pregunta un poco confundida:
¿Fue Ramsés II el Faraón del Éxodo Judio?
Bueno inevitablemente debemos hablar de él, como vimos gobernó en la Cuidad de Pi–Ramsés. Se caso con Nefertari Meryetmut, la gran esposa real, y tuvo varios hijos más de cien según algunos historiadores, pero con ella solo siete, el primogénito seria el que murió durante la última plaga enviada por el dios de Moisés, si este fuera el faraón de la narración.
Pero Ramsés II no pudo ser el faraón del éxodo judío, ya que los datos y años no coinciden. La Biblia dice que los Israelitas construyeron Rameses y puesto que Ramsés II gobernó durante los años 1290–1224 a.C., construyo una ciudad real llamada Pi–Rameses, muchos dan por hechos que este fue el faraón mencionado, sin embargo algunas excavaciones recientes en este emplazamiento indican que esta ciudad fue ocupada mucho antes por los egipcios.
Exactamente 150 años de diferencia. Ahora bien aunque la Biblia no identifica concretamente al faraón mencionado en Éxodo por nombre, sino dice la fecha exacta del éxodo.
1 Reyes afirma que Salomón comenzó a construir el Templo durante el cuarto a los de su reinado, 480 años después del éxodo. La mayoría de los eruditos de la Biblia concuerdan que el cuarto años del reinado de Salomón fue el año 967 a. C.
De modo que se puede calcular que la fecha del éxodo fue el 1447 a.C. Y según la historia, el faraón Ramsés no comenzó su reinado hasta alrededor del año 1290 a. C., de manera que no pudo ser el faraón mencionado en el Éxodo.
Tampoco es cierto la teoría que impulso el primer ministro de Israel Meanachem Begin, en 1977, de que los israelitas fuesen los esclavos que usados para construir las pirámides. Es un argumento que no acepta ni critica, ya que historiadores y arqueólogos aseguran que las pirámides fueron edificados entre los siglos 27 y 24 a. C. Cientos de años antes de la llegada de los judías a Egipto. En efecto, el Moisés en que se basa la historia existió alguna vez y se estima que fue entre los siglos 14 y 13 a. C.
El Antiguo Testamento no especifica cual faraón reinaba sobre Egipto en la época de Moisés. Dependiendo de qué libro sobre la historia leamos, hay dos posibles candidatos. El primero es Amenhotep II (1450–1425 a.C.), hijo de Tutmosis III (1490–1450 o 1436 a.C.) como el otro posible candidato.
Si Tutmosis II fue el faraón del cual huyo Moisés, es posible que Tutmosis III fuese el faraón del Éxodo. El historiador judío Flavio Josefo escribió lo siguiente “Sucedió que el faraón, del cual Moisés había huido, murió y un nuevo gobernante ocupo su lugar”.
Después de la muerte de Tutmosis II, su hijo, no el que tuvo con Hatshepsut, se convierto en el faraón. Si Tutmosis III gobernó conjuntamente con la reina Hatshepsut hasta la muerte de ella en el año 1482 a. C. A continuación gobernó solo hasta aproximadamente el 1480 a. C.
También se sabe que Tutmosis III estába tan celosos de los actos realizados por la reina Hatshepsut que uno de sus primeros actos, después de morir ella, fue purgar el nombre de ella de casi todos los monumentos de Egipto.
Aunque la Biblia no menciona estos acontecimientos, Josefo afirma “Se produjo un estado de guerra entre egipcios y etíopes. Para esa fecha Moisés había crecido y se había hecho hombre.
Los dos lados participaron de una terrible batalla en la que los etíopes salieron victoriosos y siguieron adelante intentando conquistar Egipto. Los egipcios buscando ayuda, interrogaron a sus sacerdotes y estos les revelaron que debían de nombrar a Moisés su general. Así fue que Moisés se convirtió en general o comandante del gran ejército egipcio. En un ataque sorpresa contra los etíopes, Moisés llevo a sus tropas a la victoria.
Puede ser que Tutmosis III, por lo celos de la victoria de Moisés sobre los etíopes, se las acreditara él. Josefo escribe también: “Entonces el faraón del cual había huido Moisés, murió y otro gobernante ocupo el poder. Moisés viajo a su palacio y le recordó las victorias que había conseguido para Egipto en la guerra contra los etíopes. También le hablo al faraón sobre lo que le había sucedido en el Monte Sinaí y cuando el faraón se rio, Moisés le mostro señales. “
Según la biblia, después de las diez plagas que había enviado Dios contra Egipto, Israel pudo salir de allí, pero el faraón se puso a la cabeza de su ejército para perseguirles hasta le Mar Rojo.
Según el Salmos 136:13–15: “Al que dividió el Mar Rojo en partes, e hizo pasar a Israel por medio de El, y arrojo al Faraón y su ejército en el Mar Rojo”. Este pasaje muestra que el faraón murió en el incidente. De modo que, en ese caso la fecha del Éxodo en 1447 a.C. de la cual ha quedado constancia en la Biblia, es sinónima a la muerte del faraón Tutmosis III, que la mayoría de los historiadores calcula que tuvo lugar en el año 1450 a.C.
La otra teoría es Moisés huyo de Tutmosis III, y que el faraón del éxodo su hijo Amenhotep II aunque aquí hay una brecha de 66 años, veamos.
Un hecho sorprendente relacionado a Amenhotep II fue que su sucesor no fue su primogénito ni su heredero.
Esto lo confirma el Éxodo 4:22–23 “Y dirás a Faraón: El Señor ha dicho así Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo (pueblo) para que me sirva, mas no has querido para me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito”.
La cronología hace coincidir el Éxodo con el reinado de Amenhotep II a saber el año 1513 a.C. (66 años hacia atrás).
Lo cierto es que ambos faraones contaron con un gran ejército y que llevaron a Egipto a grandes conquistas. Algo que no paso después de ellos, sus sucesores Tutmosis IV, Amenhotep III y Amenhotep IV(Akheanton) en el cual Egipto cesa drásticamente sus campañas bélicas y opta por relaciones mucho mas pacificas con sus vecinos.
A partir del reinado de Tutmosis IV se comienzan a realizar cambios que desembocaron en la crisis religiosa amarniana por ser Amarna el nuevo lugar de Culto que instauro Akhenaton.
Los investigadores bíblicos de finales del siglo XIX veían a Amenhotep II como el faraón del éxodo, pero por las críticas de historiadores seglares que preferían ubicar a Ramsés II dejaron de lado a Amenhotep II de lado, a pesar de que Ramsés II no encaja en la cronología bíblica, ni tiene fundamento ya que su momia si se encontró y descansa en el Valle de los Reyes y el faraón del éxodo termino bajo las aguas del Mar Rojo.
Otro hecho relevante es que Tutmosis IV subió al trono inesperadamente, al morir su padre Amenhotep II, no siendo el primogénito. No hay explicación seglar que pueda explicarlo o decir que sucedió.
La momia de Amenhotep II parece no haberse hallado, la momia que dicen seria de él, no está bien identificada y hay dudas respecto a Amenhotep II. En cambio otras momias como las de Tutmosis III, están bien confirmadas.
Durante el reinado de Akhenaton (aproximadamente 50 años luego de la muerte de Amenhotep II) los embajadores egipcios le informaron que ya no eran respetados por las naciones (seguramente por las humillaciones recibidas a monos del dios de los hebreos y por las pérdidas sufridas).
El relato bíblico también armoniza con la historia seglar en muchos detalles, por ejemplo: El faraón que se levanto con el tiempo y que no conocía a José seria Tutmosis I. Este sería el que mando a matar los bebes y Moisés se salvo en el rio y la princesa que lo rescato y adopto a Moisés, seria la mismísima Hatshepsut. El faraón que intento matar a Moisés cuando se entero de que este había matado a un egipcio seria Tutmosis III. Su reinado fue uno de los más largos (más de 50 años), coincidiendo con la siguiente declaración de Éxodo 2:23 “Y durante aquellos muchos días aconteció que por fin murió el rey de Egipto, pero los hijos de Israel continuaron suspirando a causa de la esclavitud”. Y el faraón que le sucedió fue justamente Amenhotep II, que fue conocido por seguir con la misma política de su padre.
La campaña de Tutmosis III de borrar la memoria de Hatshepsut y Senenmut, se produjo varias décadas después de la muerte de ella, cerca de 40 años después de la muerte de Amenhotep II, cuando tuvieron los suficientes motivos para odiarlos (a el por ser el culpable de sus desgracias y a ella por haber cuidado y protegido a Moisés durante los primeros 40 años).
Como vemos existen muchos puntos en común que indicarían a Amenhotep II como el faraón del éxodo (por ejemplo la historia de los Hicsos, que armoniza perfectamente con esta cronología y con estos sucesos).
Así queda claro que en el tiempo de Moisés el faraón Akhenaton (Amenhotep IV) no había nacido todavía. Como coinciden muchos distan por los menos como 100 años de distancia.
Ahora, el caso de Akhenaton (1350–1334 a.C.) es distinto en este sentido, porque las pruebas directas sobre su existencia (monumentos, inscripciones, relieves, estatuas, etc.) son bastante abundantes, pero lo que es innecesario profundizar en este aspecto. Sin embargo en contra partida, la personalidad del reformador egipcio resulta muy controvertida. El péndulo ha oscilado entre considerarlo un soñador idealista, ultra pacifista, desinteresado de los asuntos mundanos, hasta verlo como un tirano sediento de poder que buscaba imponer su autoridad absoluta en Egipto. Recientemente Nicolas Reeve (2002), director del proyecto de tumbas reales de Tell El–Amarna (antigua capital del dios Aton – Ajetaton) muestra muy documentadamente a un faraón que no fue precisamente Moisés (como si supuso Freud) sino más bien un sectario, víctima de sus propias fantasías que fracaso al querer imponer su religión. Dado que así podríamos seguir con las hipótesis, la figura de Akhenaton resulta muy ambigua.
Muchos dejan volar su imaginación y pensamientos a la hora de tratar el origen del monoteísmo, y las vinculaciones entre Moises y Akhenaton. Con frecuencia se construyen sobre hipótesis y suposiciones falsas, sin fundamente histórico alguno. Y en su afán se señalar similitudes entre la religión de Akhenaton y la de Moisés, eluden la cuestión fundamental ¿fue realmente monotelita Akhenaton?
Un “Dios único” también refiere a veces a otros dioses egipcios en aspectos diferentes. Era una atribución bastante común entre los dioses. Uno de esos casos es claro el de Amón, rival de Aton. En uno de los himnos dedicados a Amón se dice que este dios es:“(…) el uno que es único y cuyos brazos son numerosos” y luego en otro lugar dice que es: “El Uno y Único, creador de lo que existe” y “el Único Rey, Único entre los dioses, con múltiples nombres, cuyo número es desconocido”.
Asimismo en una estela en Gizeh se reitera este concepto sobre Amón. Por lo que vemos Akhenaton le atribuye a Aton cualidades que también tiene Amón.
Un himno de la época de Amenhotep III comienza hablando sobre la: “Adoración de Amón, cuando se levanta en Harakhti, por los directores de trabajadores Amón, Seth y Horis: salud a tu, hermoso de Ra de cada día (…)”.
En este sentido también es de recordar el Himno a Osiris, de la época de Amenofis III, en el que se cantaban alabanzas a Ra y se invocaba a Aton:
“Salud a ti, Aton del día, lo que también recuerda el más antiguo himno solar de Merikara. Solo el protocolo concedido a Harakhti es nuevo. Ra, Harakhti y Shu configuraban una especie de trinidad del cielo. En un momento al principio de su reinado muestra a Aton del día con la cabeza de halcón sobre un cuerpo de hombre, con un disco solar roja. Es la imagen tradicional del Harakhti bajo el nombre de Shu que es Aton”.
Como vemos tanto a Amón como a Aton se les atribuye una vinculación con Ra y con Horajthu, es decir Horus, agregándose en el caso de Aton una relación con el dios Shu.
Osiris, dios popular, participo también del movimiento fusionista. No hubo ningún rechazo del culto Osiriano por parte de Akhenaton, como a veces se ha sugerido.
Entonces Akheanton no era monoteísta, si bien adoraba al disco solar y sus rayos.
Otros han comparado las similitudes del Himno de Aton y el salmo 104.
“El sol conoce bien donde se pone. Tu (dios) causas la oscuridad para que se haga de noche” (v19–20)
Lo cierto es que los salmos se terminaron de escribir en el 460 a.C., unos mil años después de Akheanton, cuando el monarca había sido completamente olvidado.
Por lo tanto, cualquier alegación de que el monoteísmo de los escritos de Moisés se derivo de la influencia egipcia carece de fundamento.
El Atonismo de Akhenaton no era del todo monoteísta como vimos, solo que la sociedad egipcia no estaba preparada para un único dios de absolutamente todas las cosas en tiempo de Akhenaton.
Egipto solo tuvo un solo dios cuando estuvieron bajo el dominio romano y el cristianismo se extendió por todo el Nilo. Al igual que hoy en el que el cristianismo ortodoxo aun se profesa junto con el Islam.
¿Qué hay de la vida desconocida de la reina Nefertiti? Agrega Anne.
Thomas le recuerda cuando ella lo ubico en Berlin, el inspeccionaba mejor el busto de la reina.
Si claro responde ella, te convencí a venir a Egipto y me ayudaras con la nota sobre la inauguración del National Museum of Egyptiam Civilization (MMEC).
Yo contemplaba aquel busto abrumado por tanta belleza, pero su historia es aun más increíble, ya que se cree que llego a ser una de las Reinas Faraón que gobernaron este vasto imperio antiguo.

Neferu Aton Nefertiti, su nombre se traduce como
“Bondad de Aton, la bella ha llegado”.
El mundo moderno tuvo noticias por primera vez de su existencia en diciembre de 1912. En el marco de la segunda de varias campañas Invernales organizadas por la Sociedad Oriental Alemana, el arquitecto y egiptólogo Ludwig Borchardt emprendió las excavaciones de las ruinas de la desaparecida ciudad de Ajtaton. El científico, que desde 1907 dirigía el Instituto Alemán de Ciencias Egipcio de la Antigüedad en el Cairo, buscaba por encargo expreso del Káiser Guillermo II objetos de valor artístico e interés arqueológicos con los que surtir los Museos Reales de Berlín. La empresa tenía su buena dosis de orgullo patrio, megalomanía y rivalidad con Francia y Gran Bretaña: hacía tiempo que el Louvre y el British Museum también mostraban interés por los tesoros de la antigua civilización egipcia.
El busto fue descubierto el 6 de diciembre de 1912, por el arqueólogo Alemán Ludwig Brochardt, se cree que esta escultura de piedra caliza precedente del Gran Templo de Aton de Ajetaton, de solo 50 centímetros de estatura, fue completada por el artista Tutmosis en 1345 a.C. La pieza inmortalizo a Nefertiti como un símbolo ideal de la belleza femenina.
Se dice que poco después de hacer un alto para almorzar, según lo escribió Borchardt en su diario, reclamaron su presencia a la mayor brevedad en la casa P47.2. En la sala 19 del taller del escultor Tutmosis acababan de aparecer fragmentos de un busto en tamaño natural. Los obreros continuaron excavando hacia la pared este, a través de una pila de escombros de más de un metro. Salieron a la luz más piezas, sobre todo bustos cortos. Varios de Nefertiti. Y entonces apareció una nuca de color carne con cintas pintadas en rojo. Los hombres dejaron a un lado las palas y siguieron excavando y retirando la arena con las manos. Al dejar al descubierto la parte inferior de la pieza, reconocieron el dorso de una corona real de color azul oscuro. Lo que el equipo de Borchardt exhumo de los escombros de Amarna esa tarde era algo fabuloso: un busto policromado de medio metro de altura y 3.260 años de antigüedad. Tenía las orejas dañadas y había desaparecido la incrustación del iris del ojo izquierdo, pero por lo demás la pieza estaba incólume. Entusiasmado, Boechardt anoto en su diario: “Teníamos en nuestras manos la obra de arte egipcio mas llena de vida”. En cumplimiento de la ley, que estipulara que todos los hallazgos debían darse a conocer, el investigador inicio entonces una negociación con el francés Gustave Lefebvre, representante de la autoridad arqueológica egipcia. Acto seguido Borchardt miembro de la Sociedad Oriental Alemana, remitió el busto a Berlín, donde permaneció custodiado bajo llave por espacio de doce años antes de ser presentado al público por primera vez en 1924.
Estallo la locura, la exposición berlinesa causo sensación. De la noche a la mañana Nefertiti salto a la fama. Convertida en una estrella muda, enseguida lleno portadas de la revistas de todo el mundo.
El busto se ha convertido en su imagen ante los ojos del mundo moderno, especialmente por su característica corona azul. Es uno de los iconos más famosos de la Antiguo Egipto, y aun así, la reina que retrata todavía está rodeada de misterio e intrigas. Aunque no era gobernante, Nefertiti es una figura clave de la historia gracias a su influyente posición como esposa y reina, algo que quedo plasmado en las representaciones de ella que sobreviven hasta nuestros días. Los historiadores han deducido que Nefertiti fue una de las principales defensoras del movimientos religioso y cultural de Akhenaton, ella representaba el aspecto femenino de Aton mientras que su esposos representaba lo masculino, juntos actuaban como un puente entre Aton y el pueblo egipcio.
¿Que mas sabemos de ella?, como era de esperar para la época, Nefertiti se caso con Amenhotep IV a tenia solo 15 años.
También se cree que tenia linaje real, para algunos historiadores, era hija de Ay, un asesor importante para varios faraones, incluyendo a Akhenaton esposo de Nefertiti (Ay incluso se convirtió en faraón después de la muerte de Tutankhamon en 1323 a.C.). Otros académicos especulan que era una princesa del reino de Mtani, ubicado en el norte de Siria, lo que sabemos es que ella tenía una hermana llamada Mutbenret (o Mutnodjemet), y aparece en el arte de Amarna que ha sobrevivido hasta hoy.
Nefertiti fue la consorte favorita, o Gran esposa real, de Akhenaton desde comienzos de su reinado. Según los registros históricos, Nefertiti tuvo seis hijas con Akhenaton llamadas Meritaten, Meketaten, Ankhes–em–pa–aten, Neferneferuaten–tasherit, Neferneferure y Setepenre. A pesar de no tener hijos varones, el arte de Amarna retrata que la pareja tenía una relación fuerte y amorosa. Nefertiti también aparece en una gran variedad de roles, ya sea conduciendo carrozas, en actos ceremoniales con el Rey y matando a sus enemigos. Una teoría sostiene que llego a ser corregente junto a su marido con el nombre de Neferneferuaton. Incluso se piensa que, a la muerte de su marido se convirtió en reina–faraón durante un corto periodo de tiempo con el nombre de Semenejkara.
Solo sabemos que vivió hace casi 3.500 años en un periodo fascinante de la historia de Egipto. Sin embargo los detalles de su biografía son todo un enigma y un campo en que los arqueólogos no se ponen de acuerdo. Sin dudas ostento un papel principal en la corte real de Amarna, el horizonte del sol, la nueva capital fundada por el gran Akhenaton en honor al disco solar.
Algunos expertos aconsejan no sobreestimar la posición de la reina; otros defienden que gozaba de las mismas prerrogativas, si no más, que el propio Ajenaton. Recientemente el egiptólogo en merito alemán Hermann Schlogl dejo perplejo al mundo académico al afirma que Nefertiti fue el verdadero motor de la revolución religiosa de su tiempo y la responsable de tan radicales transformaciones. Schlogl ha traducido de nuevo una inscripción de la Gran Sala de las columnas del templo de Karnak conocida desde hace tiempo, u en su reinterpretación sostiene que la reina declara haber halado a Aton, lo que constituiría la evidencia de su rol activo. A ello se suma el hecho de que Nefertiti poseía dos cartuchos (nombres que aparecen en las inscripciones rodeados por una cuerda ovalada con los extremos anudados), un privilegio reservado al faraón, mientras que a las demás esposas de faraones se les asignaba un único cartucho.
Las afirmaciones de Schlogl son polémicas. El especialista en el periodo de Amarna Christian Loeben, profesor de la universidad de Gotina y director de la colección egipcia del Museo August Kestner de Hannover, rechaza de plano lo que tilda de fantasías. “Nefertiti no tenía ni voz ni voto, en el plano político ni en el religioso – asevera–. La única razón de que su papel fuese tan prominente, siempre al lado de Ajenaton, fue porque convenía a la teología del Faraón.”
Ni su tumba se ha encontrado, aunque varias veces han tardado de adjudicarle una.
Para el egiptólogo ingles Nicholas Reeves, cree que la tumba de la legendaria reina se oculta tras unos muros situados al norte de la cámara funeraria de Tutankhamon. Basado en varias fotografías de alta resolución publicadas recientemente, deduce que de los muros de la cámara funeraria de la tumba KV62, en el Valle de los Reyes, revelan rasgos lineales marcados bajo la superficie estucada con escenas pintadas afirma Reeves en un estudios publicado recientemente. Reeves describe estos rasgos ocultos en los muros como “dos puertas que no habían sido reconocidas hasta el momento”. Según el análisis más reciente, detrás del muro norte existe un “hueco” de hasta 1.5 metros de diámetro y 2 metros de profundidad. Esa pared al norte es la misma que contiene los restos de materiales orgánicos y de metal, según señalo el titular de antigüedades egipcio, Mamdouh El Damaty. Si estos materiales orgánicos se corresponden con los restos de Nefertiti, “podría ser el descubrimiento del siglo para Egipto, expreso el ministro.
Y considera que estas puertas dan acceso a dos cámaras independientes: una cámara de almacenamiento al oeste de la cámara funeraria de Tutankhamon y una continuación de la KV62 hacia el norte, anterior a la época de Tutankhamon, “que contendría la sepultura intacta de la propietaria original de la tumba, Nefertiti.”
Un grupo de arqueólogos liderados por el japonés Hirokatsu Waranabe analizo el pasado noviembre las paredes de la tumba con un radar infrarroja, logrando confirmar la existencia de espacios vacios detrás de las dos paredes de la cámara mortuoria del monarca Tut Ankh Amon.
Se cree que en dichas cámaras ocultas podrían ser el lugar de descanso final de la legendaria Nefertiti, quien reino en Egipto durante el siglo 14 a.C. y se presume que fue la madrastra de Tut Ankh Amon.
También según Reeves, debió ocupar el reino, tras la muerte de Akhenaton en 1336 a.C. un breve interregno durante la cual Nefertiti debió ocupar el trono de Egipto bajo el nombre de Semenejkara, luego su sucesor inmediato fue Tutankhamon quien murió prematuramente a los 19 años de edad. Es aquí donde él cree que “Durante el entierro de Nefertiti en la KV62 seguramente no había intención de que Tutankhamon ocupara” la misma tumba en su debido momento. Esta idea se materializo hasta la temprana e inesperada muerte del rey una década después. Como no había una tumba excavada para él, se uso la KV62 se volvió a abrir y se hizo accesible para incluir una nueva cámara”.
Otra tumba que se descarto fue la KV35. Otros arqueólogos aseguran haber encontrado los restos de Nefertiti junto a otras momias, como el hermano menor del Faraón así como la princesa Tiye la posible madre de Akhenaton, estos restos se encontraron en la tumba KV35 en un lugar denominado el Valle de los Reyes. Y aunque hubo disputas sobre la veracidad del hallazgo, el propio Director del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, afirmo que las pruebas existentes son ineficientes para determinar que esta sea la momia de la reina Nefertiti. Dejando sin validez alguna los resultados de la investigación.
De todas las etapas de la historia egipcia ninguna parece ser tan atrapante y sembrada de misterios como la llamada Cisma de Amarna. Uno d los grandes interrogantes es, precisamente, el de la existencia de unos de los personajes con el nombre de Neferneferuaton (exquisita es la belleza de Aton).
La primera vez que aparece este nombre es en el año cuarto del reinado de Amenhotep IV, cuando cambia definitivamente su nombre por el de Ajenaton. Al mismo tiempo, la Gran Esposa Real Nefertiti adquiere el nombre antes mencionado, y pasa desde entonces a ser conocida com Neferneferuaton Nefertiti.
En el año 14 del reinado de Akhenaton, Nefertiti desaparece de los anales y la figura de gran esposa real se ve sustituida por su hija mayor, Meritaton. Al mismo tiempo, aparece un correjente de Ajenaton cuyo nombre es Anjet–Jeperu–Ra Merit–Ua–RaNefer–Neferu–Aton(o Anjetjeperura Neferneferuaton, la amada de Ajenaton). Esto indica que el corregente era una mujer, y dado que Meritaton ya la gran esposa real, las sospechas recaen sobre Nefertiti, que no habría muerto, sino cambiado de nombre.
Esta Anjetjeperura vuelve a desaparecer al poco tiempo y se va sustituida por otro nombre, que es idéntico al anterior, pero en masculino: Anj–Jeperu–Ra Mery–Ua–En–Ra Nefer–Nefer–Aton (o Anjjeperura Meryuaenra, el amado de Ajenaton). Que indica esto, o que Ajenaton mantenía una relación homosexual con este sustituto de Nefertiti o que este corregente no fuera más que la propia Nefertiti que, al igual que la reina Hatshepsut, habría “cambiado” de sexo, para poder ejercer como faraón. Si, para algunos se convirtió en reina–faraón sucesora al renombrarse a sí misma Smenkhkare. De ser cierto Nefertiti ocupo una posición similar a las de Hatshepsut, que gobernó Egipto a la manera de rey, portando incluso la falsa barba ceremonial.
Al poco tiempo, hasta la muerte de Ajenaton y poco después, acaban por desaparecer el nombre Neferneferuaton y es sustituido por el de Semenehkara(o Amjjeperura Semenehkare). Las ideas antes plasmadas dan a entender que hubo un último cambio de nombre, o bien de Nefertiti o bien de ese amante masculino del rey.
Como se puede ver, la figura de Nefertiti es muy escurridiza, y tanto cambio de nombre no hacen más que despistar a los expertos. Así, las opiniones están divididas entre los que dicen que Nefertiti murió (o cayó en desgracia, o volvió con el rey Tut Ankh Amon de Amarna a Tebas) en el año 14 o por todo lo contrario fue ascendida al rango de corregente masculino y acabo por suceder a su marido en el trono. (Yo prefiero creer eso, comenta Thomas Dee) La cuestión es determinar si Semenhkare fue hombre o mujer y, hasta que no se sepa con certeza de quien es el cuerpo de la famosa Tumba 55 no se podrá asegurar nada.
Si Semenhkare era una mujer indudablemente era Nefertiti, como datos a favor esta teoría están que Semenhkare heredo todos y cada uno de los títulos de la gran esposa real, que no hay ninguna constancia de un príncipe real con este nombre ni tumba o que Nefertiti no fue la mujer que cayo en desgracia sino que fue Kiya (la segunda esposa de Ajenaton, posible madre de Tut Ankh Amon).
Si Semenhkare era un varón, sería un familiar próximo a Ajenaton (quizás un hijo o hermano). Los datos a favor de esta teoría son: estaba casado con la gran esposa real Meritaton, puede ser suyo el cuerpo de la Tumba 55 (emparentado con Tutankhamon, según los estudios) y que no hay nada que demuestre a ciencia cierta que Nefertiti se escondía bajo ese nombre.
Para concluir Neferneferuaton fue un nombre que uso una gran esposa real y que después una corregente (si no eran la misma persona) de Ajenaton, por lo tanto debería ser incluido en las listas reales con todos los honores y derechos.
En la faceta familiar donde se la retrato, fue con relación al arte, ya que sus hijos fueron retratados en obras esculturales en distintas facetas de su vida, además, los momentos cuando se encontraba con la pareja intima, también formaron parte de grandes obras artísticas, además de otros instantes especiales.
En los relieves se hacían retratar asistiendo a ceremonias religiosas, así como tomados de la mano y en compañía de sus seis hijas. Los artistas los retrataron dándose muestras de afecto, llorando junto al lecho de su hija muerta Meketaton, con las otras niñas en su regazo. Nefertiti aparecía como una madre amantísima. Una familia divina y jubilosa. ¿Expresión de cercanía y cariño?
¿De un nuevo sistema de valores? ¿O quizás se pretendían transmitir la imagen del monarca como dios supremo de la vida en todas sus facetas?
El arte egipcio, durante milenios hierático y monumental, daba paso a la emoción. Se dice que el propio faraón instruyo a los escultores reales para la creación de un estilo nuevo, más libre. De la noche a la mañana el repertorio iconográfico cambio. Y en el centro de esa iconografía, la figura de Nefertiti empezó a brillar con luz propia, representada como paradigma de la elegancia, la belleza y el erotismo.
Cualquier afirmación sobre esta reina es puramente especulativa, lo cual no ha impedido que la perfección, la intemporalidad y el atractivo sugerido por el famoso busto pintado de Nefertiti haya adquirido estatus de leyenda y hayan conformado el canon de belleza que rige en el occidente industrializado. Pero si en Ajetaton de hace más de tres milenio se estaba poniendo en práctica el plan de auto propaganda que insinúan muchos egiptólogos, ¿constituía la imagen pública de Nefertiti, que aparecía en relieves, estelas y altares, en figurillas y estatuas, un coso de manipulación mediática? ¿Tenían los escultores de la corte la misión de cincelar in rostro perfecto para propiciar una imagen renovadora de la realeza y de la nueva teología solar?
Los investigadores identifican dos periodos bien marcados estilísticamente hablando de este periodo, el grotesco con figuras andróginas de caderas ensanchadas del principio y el segundo el de la belleza icónica de Nefertiti, un nuevo estilo de exteriorización publica del nuevo sistema político producto de una nueva motivación ideológica.
Hace unos años Dietrich Wildung, a la sazón director del Museo Egipcios de Berlín, dirigió un estudio del busto de la reina en el hospital universitario de La Charite, en la capital alemana. La pieza se sometió a una tomografía axial computarizada (TAC), una técnica de la imagen con escáner que, milímetros a milímetro, desvelo un hallazgo que dejo sin habla a los investigadores: en el interior del famoso busto había una escultura, el rostro esculpido en piedra caliza de una mujer de edad avanzada, hombro caídos, cuello flaco y profundas arrugas en torno a la boca. El artista del taller del maestro escultor Tutmosis había aplicado sobre ella una capa de yeso tras otra hasta modelar el rostro perfecto que hoy conocemos, apoyándose en un preciso sistema de cuadriculas que aseguraba la repetición exacta de la forma ideal a cualquier escala.
“No cabe duda –afirma Laboury–. El rostro de Nefertiti es la proyección volumétrica de es cuadricula”. En la realidad no existe una persona con una simetría tan absoluta de los dos hemisferios faciales. Tras analizar todas las mediciones y los datos del TAC, el egiptólogo llega a la conclusión: “Simplemente es demasiado perfecta. Es imposible que alguien tenga cada uno de los dos ojos situados a la misma distancia exacta con respecto a la punta de la nariz”.
Esto sugiere, en primer lugar, que la Nefertiti de las estatuas y los bustos era el resultado de una iconización popular que se llevo a cabo mediante piezas de fabricación en cadena, objetos de culto producidos en serie para los templos de Egipto. Y en segundo lugar, que la belleza de la reina, al margen del aspecto que pudiera tener en realidad, pretendía ser una demostración de poder político.
Hay muy poco expertos en el periodo de Amarna capaces de hacer un retrato claro de Nefertiti basándose en evidencias arqueológicas y en el conocimiento de las fuentes. Uno de ellos Friederike Seyfried, directora desde 2009 del Museo Egipcios, y la Colección de Papiros de los Museos Estatales de Berlín. Ella es de las que ven con grandes reservas cada nueva especulación sobre el papel de la reina.
Como la pareja real no tuvo hijos varón, Tutankhamon era hijo de Akhenaton con otra consorte inferior.
Ahora toca hablar del niño rey, el Rey Tut quien se caso con su hermana por parte de padre, la tercera hija de Nefertiti y Akhenaton: Anjesenpaaton. Otros historiadores creen que la reina se separa de Akhenaton en el 1368 a.C., y se muda junto a su yerno e hija a Tebas logrando un indulto a su herejía.
La nueva pareja real debía ser relativamente joven. Algunas teorías sostienen que Nefertiti, que aun vivía, aunque ya privada de su corona, habría influido sobre ellos. Si la teoría fuera cierta, esta influencia, y probablemente su propia vida terminara en el tercer año del reinado de Tut Ankh Amón, en 1331 a.C. Ese año fue en el que el faraón renegó del culto monoteísta de su padre y se manifestara partidario del culto de Amón. A la vez, la familia real dejo la cuidad de Amarna y restituyo la capital en Tebas, actual Luxor.
La Estela de la Restauración se constituye en una prueba de cómo fue que el Rey niño comenzó con la restauración de la adoración al dios Amón, la cual ofrece una descripción extremadamente negativa de las consecuencias que las reformas de Akhenaton habían dejado al país, algo equiparable a un periódico sensacionalista moderno. En esta estela se cuenta como los templos de los dioses se habían convertido en ruinas y como sus cultos habían sido abolidos; como los dioses habían abandonado Egipto, en el sentido de que si se les rezaba, no respondían. Ella queda como constancia de la normalización al extenso panteón de deidades egipcias, se redacto este documento conocido como Estela de Restauración, donde se desglosa el restablecimiento de la anterior religión egipcia y sus templos abandonados.

Estela de Restauración
Valle Real de Amarna y la Necrópolis de los nobles
Akenaton y su corte en Amarna, al igual que en el Valle de los Reyes en Tebas Ajetaton (Tel el–Amarna) también se excavaron tumbas reales, pero en este caso solo par una familia real. La familia de Akhenaton. El Valle Real y si tumba principal, la TA26, esconde la clave de los acontecimientos que llevo a la ruina el proyecto de Aton.
El Valle Real, hundido en una árida meseta, recibe el nombre de Wadi Abu Hasah el Bahri. Dada su posición y estructura, las lluvias torrenciales que se abaten ocasionalmente en la zona, forman torrentes de agua que limpian los canales y los distritos de la zona. De este modo, fragmentos y escombros de las diversas tumbas que allí se encuentran, son arrastrados más allá de su desembocadura. Los habitantes de la zona, conocedores de este hecho, han buscado allí restos de piezas arqueológicas desde tiempos remotos para su comercialización.
Este comercio ya comenzó en 1882, siendo las primeras piezas encontradas en el Valle Real (hoy en el Real Museo Escoses de Edimburgo) al reverendo W.J. Loftie, y continúo hasta que la pista llevo a los descubrimientos oficiales de la tumba real. Desgraciadamente, el descuido de la zona hasta nuestros días ha permitido que la mayoría de los relieves de la tumba real hayan sido expoliados. Parece que el destino ha querido deshacerse del “rey hereje” ya que además de perderse la mayoría de los restos arqueológicos de la zona en este siglo, también se perdieron dibujos y fotografías de la expedición francesa.
Además de la Tumba Real, existen otros hipogeos en la roca, solo cuatro tumbas alcanzan modestas dimensiones, disponiendo la mayor de ellas una majestuosa entrada, escalera dividida para el descenso de un pesado sarcófago y cámara en una longitud de unos 40 metros. Esta particularidad en la escalera, que también incorpora la TA26, indica la posibilidad de que estuviese concebida para un soberano, seguramente Smenjkara, pero nunca fue completada.
Otra de ellas, de elaborada estructura, pudo haber sido elaborada, según C. Aldred, para el toro Mnevis de Heliopolis, cumpliendo así Ajenaton la promesa grabada en una estela de enterrar a ese toro en la ciudad de Aton.
Otra tercera tumba digna de mención, es la que se encuentra frente a la TA26. Esta tumba también inconclusa muestra un largo pasillo de entrada. Al igual que la TA26 y que la tumba Wasi Principal antes mencionada, esta refleja la nueva estructura de eje recto (que copiara en el Valle de los Reyes), indicando esta circunstancia la posibilidad de que estuviese concebida para otro miembro de la familia real. Al ser el ancho del pasillo de dimensiones más modestas y no incorporar la nueva rampa en la escalera, podemos pensar que no estaba dirigida al rey, pero si a alguien muy importante dentro de la familia real (Nefertiti o Maritaton).
Otra tumba con inicio de eje recto, aunque de menor tamaño, es la tumba situada frente a la TA 26. Tras la escalera de corte clásico, un pasillo en rampa se abre una pequeña cámara inconclusa.
Su estructura y posición puede indicar que estaba concebida para un miembro de la familia real de segundo orden. Quizá para una segunda reina como Anjesenpaaton o la misma Kiya. Pudo ser aquí donde se enterraron los cuerpos de Nefernefrure y Setepenre.
La falta de datos arqueológicos y el estado inconcluso de la tumbas impiden saber los propietarios de las tumbas anexas del Valle Real.

Croquis de la Tumba TA26
Hablemos de la tumba real TA26, la entrada de la tumba esta a nivel del suelo, en la ladera oeste del valle, para recibir la luz de Aton amanecer, motivo este que se ve reflejado, junto con las adoraciones del templo en multitud de escenas de la tumba.
Según estudios, la inclinación de la tumba es tal que el sol puede entrar por la primera escalera e iluminar la cámara mortuoria. Sin embargo, al estar el sarcófago fuera de eje, este quedaría en la sombra, por lo que aunque al principio algunos autores han comentado esta posibilidad como una intención del constructor, la posición del sarcófago hace la entrada del sol inútil, al menos por motivos místicos. Además hay que contar con el cierre y sellado la tumba.
Virtualmente es un largo y vacio corredor que desciende por medio de abruptas escaleras (A,C) separadas por un largo e inclinado pasaje (B), de una longitud de 28 metros hacia el interior de la colina, que desconvoca en una antesala que da a las paredes de la cámara funeraria. La antesala (C) está al pie de una segunda escalera y conduce atreves de una puerta a un pozo de protección de unos tres metros de profundidad. Los muros de la sala donde se encuentra el pozo (D), estuvieron decorados con inscripciones, quedando solo algunos restos. La puerta de esta sala da a la cámara funeraria (E) que fue sellada tras el enterramiento con bloques semejantes a los que cubrieron el pozo. La cámara muertaría (E) de 10 metros cuadrados y tres metros y medio de altura, tiene una cripta de 33 centímetros de profundidad flanqueada por dos columnas de piedra. Es aquí donde se encuentra un plinto para el sarcófago de Akhenaton. Al fondo hay la apertura de la puerta (F) que no se llego a concluir y que podía dar paso a un pasillo para que la tumba tuviese la configuración clásica de eje doblado.
Los relieves e inscripciones tallados en los muros enlucidos de esta cámara fueron casi totalmente destruidos después de morir el rey. Los restos del sarcófago del rey se encontraron esparcidos por toda la cámara, prueba de que fue destruido a conciencia.
Otras puertas parecen haberse empezado a abrirse a los lados del pasillo central (B) que no pasaron de huecos en las paredes. Sin embargo se desarrollo un anexo para la reina Tiye. Comenzando por un pasillo (1), y cruzando una estrecha sala (2), parece que los constructores se encontraron con un accidente del terreno por lo que tuvieron que rodearlo. Finalmente ante una antesala con banquetes (4) se llega a la que sería la sala muertaria de Tiye (5) dado que la ultima sal (6) está incompleta. Aquí se encontraron los restos del sarcófago de granito rojo de Tiye, con sus cartuchos, los de Ajenaton y los de Amenhotep III.
También hay unos anexos conocidos como las cámaras Alfa, Beta y Gama. Resumiendo la TA26 es una excavación de 28 metros hacia el interior de la colina, y aunque estuvo revestido con caliza y decorado con inscripciones, hoy solo quedan algunos restos de los adornos en la tumba. Se encontraron restos del sarcófago del rey. Según los restos encontrados este era de granito rosado gris en el que puede verse el cartucho del Akhenaton.
Pero como sabemos todos los descendientes reales incluido el rey hereje fue trasladado por Tut Ankh Amón, al Valle de Los Reyes después y ese lugar quedo como un paramo desértico.
Capítulo 2
Corría el 2020 el Gran Museo Egipcio (GEM) apuraba su movimiento para inaugurar después de varios intentos fallidos, todo esto debido a las faraónicas ambiciones de crear a los pies de las Grandes Pirámides en Gizah, el Museo Nacional de Arqueología más grande del mundo, con más de 50 hectáreas y 120.000 piezas, cuando originalmente solo se pensaba en 50.000.
El diseño es asombroso con galerías gigantescas, escaleras asombrosas, y el coloso del faraón Ramsés II que adorna el vestíbulo principal, dejan perplejos a cualquier visitante.
Con sus 83 toneladas de peso y 12 metros de altura, ha sido remolcada por 400 metros, en un camión con una estructura de hierro que la protegía hacia el nuevo museo. Con honores presidenciales, con guardia militar, esta gigantesca estatua que hasta 2006 estaba en la plaza del mismo nombre en el Cairo, fue desplazada hasta el Nuevo Gran Museo.
Esta era la cuarta vez que era movida de su lugar. Conocido como Ramsés El Grande , el tercer faraón de la Dinastía XIX de Egipto, quien gobernó el territorio hace unos 3.000 años, vivió 87 y ejerció el poder durante más de 60 (entre 1.279 y 1.213 a.C.) y construyo muchos de los grandiosos monumentos del Antiguo Egipto.
La fecha de apertura del Gran Museo se ha retrasado en numerosas ocasiones. Pero al fin la espera parece terminar y solo falta definir pequeños detalles para la ceremonia quien espera la llegada de presidentes, reyes y una comitiva de diplomáticos de todo el mundo.
El continuo ajetreos de mover piezas, objetos, estatuas desde el Antiguo Museo a Este es interminable, se ha dejado para el ultimo su atracción principal, la colección privada del ajuar del Rey Tut–Ank–Amon, para no vaciar al museo de contenido.
Museo Del Cairo
Thomas y Anne entran al Museo.

El Antiguo Egipto es una civilización apasionante. Los secretos de esta civilización están resguardados en las pinacotecas más importantes del planeta, entre el Louvre y el British Museum.
Sin embargo, nada se compara con el Museo del Cairo; un recinto que cuenta con una colección de alrededor de 120 mil piezas, todas pertenecientes al Antiguo Egipto.
El Museo se compone de tres plantas:
– Una exposición en el sótano
– La planta Baja
– La planta Alta
Lein encantada con esta cultura milenaria, pregunta cuales con las principales piezas que contiene.
Thomas, infinitas, te mencionare solo 10.
– Las Estatuas de Amenhotep II y Tiyi, estas esculturas miden más de 36 metros de altura, están en el centro de la primera sala del museo, son las que dan la bienvenida al Museo.
– La Paleta de Narmer, esta pequeña placa es una de las obras más importantes del museo, ya que sus relieves relatan la unificación del Alto y Bajo Egipto por el rey Narmer.
– La Estatua de Jasejemuy, esta estatua es la representación del faraón Jasejemuy, uno de los primeros gobernantes del Imperio Egipcio unificado.
– La Estatua de Rahitep y su esposa Nofret, esta escultura sedente y el bulto redondo pertenecen a un matrimonio de la clase social más alta de la civilización egipcia. El arqueólogo Auguste Mattiete y su equipo las descubrieron en 1871.
– Estatua sedente del faraón Kefren, esta escultura de tamaña natural plasma la grandeza del faraón Kefren, hijo del faraón Keops.
– Triada de Micerino, se trata de una de las esculturas más importantes de toda la civilización egipcia. En el centro, en postura hierática y más alto que los de mas personajes, está el faraón Micerino, lo acompañan, de lado derecho, la diosa Hathor; y de la izquierda, la divinidad de nomo de Cinopolis.
– La Mascara funerario de Tutankamon, el faraón adolescente, que fue inmortalizado en esta mascara de oro, vidrio y piedras semipreciosas. Es la obra más importante de la historia del arte mundial. La pieza forma parte de los cuantiosos tesoros encontrados en la tumba del gobernante en el Valle de los reyes, por el arqueólogo Ingles Carter.
– Sarcófago de Tutankamon, dicho ataúd es otro de los tesoros hallados en la tumba de Tutankamon. Dentro de este sorprendente y conservado sarcófago de oro macizo (Con alrededor de 110 kilogramos de peso. Howard Carter encontró en 1922 los restos de este joven faraón.
– Sarcofagos petreos, las momias son sumamente emblemáticas en la cultura egipcia por el sorprendente proceso funerario que realizaban para honrar a sus difuntos. La sala de las momias se mantienen a una temperatura baja y es sin lugar a dudas una de las partes más importantes del museo.
– Mascara funeraria del faraón Sheshonq II, esta mascara de oro conservo los rasgos del faraón, que reino en 887–885 a.C. durante la dinastía XXII en el tercer periodo intermedio de Egipto.
La planta baja del museo sigue un orden cronológico en sentido de las agujas del reloj, en ella sobresalen las Salas del Imperio Antiguo (salas 42,37 y 32) y la Sala Amarna (sala 3).
La planta alta contiene las
– Galerías de Tutankamon
– Tumbas reales de Tanis (sala 2)
– Salas de las momias reales (sala 56)
– Momias Grecorromanas (sala 14)
– Tecnología Faraónica (sala 34)
– Momias de animales (sala 53 y 54)
– Joyas del Antiguo Egipto (sala 4)
– Tumbas de Yuya y Thuyu (Sala 43)

Plano del Museo de El Cairo (Egyptologist All Musseum)
Mientras contemplan una de las dos estatuas de Tutankamon de tamaño natural, que encontraron junto a la cámara funeraria, es una estatua de 92 centímetros de altura, es de madera con resina negra y dorada, y que se expone en la sala 45 del museo de El Cairo.
Desde entonces explica Lee a Lein, la figura de este faraón, ha fascinado al mundo, dando como fruto multitud de libros, películas y documentales sobre la vida del faraón–niño.
Finalmente se dirigen a la Sala más anhelada por el visitante del Museo, la que posee el ajuar del niño Rey Tut Ankh Amon y su máscara de oro macizo. Contemplan el trono del faraón, con muy bello detalles dorados, las tres capillas doradas o cajas de madera de cedro que contenían dentro los sarcófagos del rey, verdaderas obras de arte, una dentro de la otra. El carro de guerra y caza, con su escudos y armas, el templo canopico dorado, chapado en oro protegido por las cuatro diosas (Isis, Serket, Neftis y Neit), que contenía los vaso canopos con las vísceras disecadas del niño rey, el mueble esta erigido sobre un trineo, y su cornisa (cavetto) está repleta de cobras solares, admiran el cofre de alabastro con los cuatro vasos canopos del faraón Tutankhamon. También templete de Anubis recubierta de estuco y chapada con hojas de oro, en la que sobresale la estatua negra de Anubis.
Pero de repente, una cortina metálica se baja delante de ellos y como en cascada, todas las demás salas también fueron selladas, para que nadie saliera. Ellos aun en el pasillo, frente a la sala de la máscara, donde pueden ver el cofre de vidrio templado y blindado que la protege. Pero un detalle no se les escapa, está vacía. No es la primera vez que Thomas esta allí, Anne está muy sorprendida ¿Qué ha sucedido? Pregunta con su rostro de preocupación.
¡Nadie se mueva!, gritaban los guardias del museo, mientras otros corrían sin sentido por los pasillos.
Pronto llega la seguridad militar y los escoltan hasta el piso inferior, frente a las Estatuas gigantes de Amenofis III y la Reina Tiye.
La gente no imaginaba que pasaba, y de apoco los fueron sacando del museo por otra puerta lateral, todos sospechan que se trata de un ataque terrorista, por la forma que estaban todos los guardias en el museo. Se activo el protocolo de seguridad y todas las entradas y puertas del museo fueron cerradas, nadie podía entrar ni salir. Corrían por el Museo policías y la gente no sabía que sucedía, otros creían que se había activado el protocolo por el virus mortal Covid–19, la gente entraba en pánico.
El profesor Thomas es llevado a una sala cerrada y lo quieren separar de Anne, lo cual el impide y dice que ella es una periodista internacional invitada para la inauguración del Gran Museo y que está con él. Después de una breve espera, llega el mismísimo Director de Antigüedades Egipcias. Quien reconoce al profesor por sus continuos trabajos Egipto. Y al oído me dice:
“Lo que por tanto tiempo temíamos, finalmente ha sucedido”, Thomas no entiende el acertijo. Pero sí que es algo referido al cofre de vidrio vacio en la sala de la máscara.
Pero, una noticia que solo en podía ser obra de la magia del David Coperfied. La máscara del Rey Tut y por lo que millones de personas llegaban a Egipto cada año, ha sido robada.
La máscara funeraria de Tutankamon fue elaborada por orfebres villapresentinos entre el años 1354–1340 a. C: y se considera la pieza más conocida de todo el arte egipcio, formaba parte el ajuar funerario de la tumba del faraón Tutankamon, descubierta en el valle de los reyes en 1922, por Howard Carter en la tumba KV62.
Lo que era imposible, parece no serlo, cubierta con una caja de cristal blindada y guardada en una sala cerrada en segundo piso, con seguridad especial, pues esta pequeña mascara de solo 11 kg de oro macizo vale millones de dólares.
Parece que los años que llevaba el museo abierto lograron encontrar el modo de violarlo, la caja de cristal está vacía. La sala esta oscura, ya no hay brillo en su interior pues el reflejo de la luz no tiene donde proyectarse.
La búsqueda de la reliquia de antaño era minuciosamente buscada en cada sala y rincón del museo.
Tut Ankh Amon
Anne y Dee continúan el Museo del Cairo, en la sala que contiene su ajuar, solo que la caja de cristal que solía contener su máscara dorada está vacía y triste. Aunque su cofre de oro macizo de 110 kg permanece inmutable resplandeciendo su dorado pulido por los cuidadores del museo.
Para hacer más amena la interminable espera, Thomas narra la historia de Tut Ankh Amon (1336 a.C. – 1327 a.C.) fue el decimo tercer faraón de la dinastía XVIII, y el ultimo de línea real de la dinastía. Horemheb el jefe del ejerció se corono faraón a su muerte, pero no era de linaje real.
Se hizo famoso cuando su tumba fue descubierta intacta por el arqueólogo británico Howard Carter en 1922.
Tenía unos 17 años cuando murió y probablemente heredo el trono a los 8 a 9 años de edad. En jeroglífico, el nombre se escribió típicamente Amen–tut–ankh. Su nombre original Tutankhaten significa “imagen viva de Aton”, mientras que Tutankamon significa “imagen viva de Amón”.
Su reinado estuvo marcado por el regreso a la normalidad en el plano sicio–relidioso después del interludio protagonizado por el monoteísmo de Akhenaton
Uno de los grandes logros en si corto mandato fue la reparación de los templos de Amón, dañados durante el gobierno de su padre Akhenaton. Mencionados en la Estela de Restauración.
Uno de los mayores enigmas están relacionados con su muerte, tal vez fue asesinado o quizás muriera como resultados de una lesión recibida mientas cazaba. Cuando visitemos su tumba en el Valle de los Reyes, te contare más de él, menciona Thomas.
El mayor Mukhabarat Mahmoud de la Dirección General de Inteligencia Egipcia, también se acerca a Thomas y lo convence de que los ayude en la búsqueda debido a sus conocimientos sobre egiptología y arqueología.
Citadel Sal–ah–El–Dim
Este antiguo Castillo del famoso Sultán, al lado donde Mohamed Ali construyera la Mezquita del Alabastro, tan bella. Esa fortificación medieval ahora está llena de militares y el servicio secreto que busca de la pieza robada.
Desde lo alto Salah El–din controlaba un vasto territorio y ahora es la sede de la inteligencia egipcia.
Salas con potentes computadores y escuchas de todo el Cairo descubren, algunos detalles oscuros del robo.
La noticia no podía darse a conocer, la pieza más valiosa del Museo ya no estaba, y sus visitantes ya no tendrían la misma ilusión para venir a él. Así que permaneció todo en un estricto secreto nacional. Y como el Museo tuvo que cerrar se no había que dar explicaciones.
Pero ¿Cómo fue posible violar la seguridad del Museo? Empiezan a revisar las cámaras que controlan el museo.
Sucedió que en el mes de marzo de 2020 una enfermedad muy contagiosa familia de los virus SARS y MERS que la humanidad ya había conocido antes, transmitidas de animales al hombre, se origino en una cuidad China, Whuan y rápidamente se transmitió por el mundo como un rayo, atreves de aviones llego a Italia, Alemania, España y Gran Bretaña y al continente Americano desatándose como un Pandemia mundial.
Mientras era desinfectado, los hombres entraron con máscara y trajes protectores de color blanco, nadie podía entrar al museo, solo ellos los de salubridad para sanitizar el lugar. Pero después que ellos se retiraron y de varias horas en silencio, cuando los cuidadores del museo volvieron a abrir sus puertas, la gente se agolpaba para entrar, y se sorprendían ante las gigantes estatuas en la sala principal del museo, del faraón Amenofis III y la reina Tiye, padres de Akenaton. Pero al llegar al segundo piso en la sala que guarda la joya del museo el Aguar del Niño Rey Tut, la caja de cristal estaba vacía.
Egipto esta militarizado desde la última revolución en 2011, y es casi imposible poder reducir la pieza de oro por el único aeropuerto internacional el del Cairo , el puerto de Alejandría está demasiado lejos para pasar todos los controles impuestos, así que un militar propone cuales podrían ser los canales de fuga de los profanadores de tumbas modernos.
Después de mucho investigar la inteligencia descubre en las cámaras de seguridad del museo la forma en entraron a él y descubren que por un antiguo túnel que pasa debajo del Museo y llega hasta el mismo Nilo, donde por una Falukas típica, un embarcación no muy sofisticada habrían salido con la máscara muertería con rumbo desconocido.
La inteligencia toma los audios interceptados un Cardenal católico en el Barrio Copto, su nombre Ángelo Botticelli y recientemente ha realizado unas inusuales visitas, este religioso de alto cargo, solo saben que es casi un diplomático del Vaticano. Las escuchas dirigen las pistas a que los posibles compradores del mercado negro de antigüedades, Thomas recuerda que recientemente el ex cónsul y el sobrino de Butros Galli, fueron acusados de tráfico ilegal de piezas arqueológicas de Egipto a Italia en 2018. En aquel entonces se emitió orden de arresto contra ellos y contra el ciudadano italiano Ladislav Otakar Skakal y también la Interpol emitió una alerta roja, tras confirmar que más de 21.000 artefactos procedentes de distintas épocas fueron encontradas en un contenedor de mercancías con protección diplomática. En el trasporte también estuvieron implicados ciudadanos egipcias obviamente. El cónsul honorario, que estuvo a cargo hasta 2014. Entre los ciudadanos egipcios implicados estaba el sobrino del difunto ex secretario general de la ONU y hermano de un ex ministro de Finanzas egipcios acusado de corrupción.
El caso se remonta a 2018, cuando las autoridades de aduanas de Salerno encontraron los artefactos en el interior de un contenedor y dieron aviso a los dos países. Italia entrego poco después las piezas incautadas a las autoridades egipcias, después que la Fiscalía General así lo solicitara, tras comprabar la forma ilegal en que habien llegados, bajo la cobertura diplomática.
Egipto trata de evitar el contrabando de antigüedades desde el país y realiza grandes esfuerzos diplomáticos para recuperar las piezas robadas, que se encuentran en colecciones probadas en todo el mundo e incluso en museos.
Thomas enfático recuerda la batalla que libra El Cairo, desde hace años, para recuperar el busto de la reina Nefertiti, custodiado en el Neues Museum de Berlín.
Jamil Fahmi, experto en seguridad de la inteligencia egipcia, detecta varios llamada internacionales identificables, deducen que son los interesados con quedarse con la pieza única. Entre ellos estan un Jeque Árabe de los Emiratos, un magnate Indio, un multimillonario de Sudáfrica dueño de una joyería de diamantes, uno del Sudeste asiático que vive en las Torres Petronas en Kuala Lumpur Malasia dueño de una de las fábricas más importantes de tecnologías y computadoras del mundo y principal inversor del petróleo Malayo. Otros, un magnate ruso del petróleo que vive en Moscu, Roman Abramovich el dueño del equipo de futbol Chelsea Britanico y principal dueño por su participación del la Petrolera Gazprom Neft, del acero ruso atraves del Russian Aluminium y de las aerolíneas comerciales Aeroflot Russian Airlines. Finalmente un empresario inversionista también ruso que reside en Montecarlo, el mismísimo Dmitri Yevquenievich Rybolovle presidente del AS Mónaco quien a pesar de ser un filántropo con su obras benéficas en su país, tiene la fama de ser un coleccionista selecto, quien tuvo en sus manos como propiedad la pintura “Salvator Mundi” de Da Vinci y ahora estaría tras la máscara del niño rey.
El mercado negro a pleno, comenta Anne, pero ¿donde sería subastada? no se sabe, dice Jamil, posiblemente Casablanca en Marruecos, un lujoso Hotel en Abu Dabi y o el centro moderno de Singapure en Asia, están en la lista de posibles lugares, según la información que ya manejan.
Jamil Fahmi rápidamente desplegó su mapa de áfrica de Esglobal, en una pantalla con fondo en azul, resalta el mapa en negro y las rutas que unen el continente en color naranja.
La red de carreteras transafricanas, conforman nueve corredores de alta capacidad que vertebren el conteniente de norte a sur y de este a oeste a lo largo de casi 60.000 kilómetros. Algunos tramos aun no están terminados totalmente, fue diseñado en los años 70 por la United Nations Economic Commision for Africa (UNECA).
La ruta Trasafricana: TH1 une El Cairo con Dakar (8.636 km), TH5 (Dakar –Yamena (4.496 km) conocida como carretera Transheliana. TH6 (Yamela–Yibuti (4.219 km). TH7 (Dakar –Lagos (4.010 km). TH8 (Lagos–Mombasa (6.259 km). TH9 (Beira–Lobito (3.523 km). TH2 (Argel Argelia – Lagos Nigeria (4.504 km.) Conocida como Carretera Transahariana. TH3 (Tripoli– Ciudad del Cabo (10.808 km) y TH4 une Cape Town (Ciudad del Cabo con El Cairo 10.228 km.)
El proyecto incluía cuarto tramos transversales: 9.610 kilómetros de Trípoli a Ciudad del Cabo, 8.860 desde el Cairo a la Sudáfrica, 8.636 desde la capital egipcia hasta Dakar y 6.260 entre Lagos y Mombassa.
A estos hay que agregarle los corredores regionales, como los enlaces entre Argelia y Nigeria, Chad y Yibuti, Angola y Mozambique o Senegal y Nigeria.
La investigación estudia las rutas que unen el Cairo con el resto de África, la TH4 y la TH1 serian las rutas a cerrar para evitar que la Mascara deje el país por tierra.

Plano de Africa (Tomado de esglobal)
La principal sospecha es, que descartando el aeropuerto del Cairo por su seguridad y el puerto del Alejandría, por su distancia, estarían alguna caravana de camellos por el desierto hacia Libia, pero las escuchas a varios números telefónicos, llevan también a que un crucero que recorren el Nilo de Norte a Sur, desde Luxor hasta Asuan, podría llevar la pieza robada sin ninguna sospecha, y desde ahí hasta Sudan, para dejar que se enfrié el tema y poder sacarla desde ahí por el Mar Rojo hacia el lugar de entrega en Asia.
Anne mira la lista de cruceros, entre ellos Nubiem Sea, Prince Abass, Omar El Khayam, Eugenie, Kasr Ibrim o el Nilo Bride, Royal Ruby, los Radamisy Semeramis, Liberty, Princes Sara, Esmeralda, Alyssa. La lista es nutrida.
Pero el Cairo también sale otra carretera que va hacia la península de Sinaí. Es fácil la conexión con Amman en Jordania, El Mar Rojo tiene innumerables pequeños puertos que podrían usarse, como el turístico de Hurgada.
La interpol aporta la información sobre la máscara ya habría sido vendida a un Jeque Poderoso del mundo árabe, propone buscarla al jeque poderoso, en una Mezquita Sagrada cuando este se acerque para sus oraciones (Jamil dice que algo poco probable que un árabe esté implicado, pero no descartan ninguna hipótesis en la búsqueda), por lo que se lanzan, a la caza de mezquitas alrededor del mundo musulmán.
Empezarán por la Mezquita Sahaba de Sharm El–Sheik.
Otros seguirán la pista del los magnates alrededor del mundo.
También postulan la idea que algún Museo del mundo podría querer la pieza, pero de forma legal es imposible dice Thomas.
Anne, saca su tableta e inspecciona rápidamente los más de 50 museos en el mundo que contiene Arte egipcio Antiguo.
Entre ellos el Museo Británico, en Londres, El museo del Louvre de Paris, El Neues Museum de Berlín, Milán Colleccion Egipcia Castillo Sforzesco en Italia, junto con el Museo Egipcios de Turín y el Museo Gregoriano del Vaticano y el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. El Museo Metropolitano de Nueva York (MET). El Museo Arqueológico Nacional de Madrid. La lista se muy larga ¿pero podría un museo comprar una pieza robada? Se pregunta Anne.
Jeroglíficos egipcios
Anne pregunta sobre los Jeroglificos y si es fácil traducirlos. Thomas, sonríe y le comenta que leer de corrido, “como Indiana Jones”, las inscripciones de los muros de los templos y tumbas faraónicos es complicado. Antes tendrás que conocer al dedillo la lista Gardiner, el diccionario básico de la escritura egipcia, que recoge 743 jeroglíficos diferentes clasificados en 26 subgrupos (deidades, partes del cuerpo, el hombre y sus ocupaciones, animales…). En ella solo están los más comunes, los que se usaban durante el Imperio Medio.
En el periodo grecorromano el número total llegó a superar los 6.000, lo que no significa que se escribiese mejor en época de Cleopatra, sino que se usaban más palabras para decir lo mismo. También fue un recurso empleado por los sacerdotes egipcios para ocultar sus secretos a los nuevos gobernantes del país, los griegos y los romanos.
La palabra “jeroglífico” proviene de dos términos griegos: ἱερός (hierós) que significa “sagrado”, y γλύφειν (glýphein) que significa “escritura”. Por lo tanto, podemos definir los jeroglíficos como “escritura sagrada”. La escritura jeroglífica fue utilizada únicamente por altos cargos de los gobiernos egipcios (familia real, escribas, sacerdotes) en inscripciones oficiales en templos y monumentos funerarios, en documentos administrativos y jurídicos, y en obras literarias.
Cabe destacar dentro de la cultura egipcia la importancia de la literatura funeraria que ha llegado a nosotros a través de los Textos de las Pirámides (Imperio Antiguo, escritura jeroglífica sobre piedra en la pirámide del rey Unas, dinastía V, c. 2350 a.C.), los Textos de los sarcófagos (escritura jeroglífica sobre madera, grabada o pintada, Imperio Medio, c. 2050 – 1750 a. C.) y el Libro de los Muertos (escritura jeroglífica sobre papiro, Imperio Nuevo, c. 1550 a. C. – 1070 a.C.). El cambio de soporte para la escritura jeroglífica nos deja entrever también la popularización de los ritos funerarios y de una escritura, en principio, reservada a los grandes personajes de esta civilización.
Fue Champollion quien en septiembre de 1822 dio con la clave definitiva para leer las antiguas inscripciones egipcias: el sistema jeroglífico es al mismo tiempo figurativo (1), simbólico (2) y fonético (3). El jeroglífico que representa un pato, por ejemplo, admite varias interpretaciones:

(1) A veces un pato es un pato es un pato. En este caso, el signo pato se traduce simplemente como “pato”.
(2) Otras veces, como cuando va junto al signo que representa al sol (el dios Ra) y en compañía del nombre de un faraón, su significado es muy diferente: “Hijo de Ra”. El pato, pues, también se puede traducir como “hijo”.
(3) El pato también funciona como fonograma bilítero: S+A, un sonido que puede servir para escribir otras palabras sin ninguna relación con los patos o los hijos. Los fonogramas son representaciones de sonidos, equivalentes a letras o grupos de dos, tres o más consonantes.
Tipos de signos
Existen tres tipos de signos:
1 Fonogramas.
2 Ideogramas.
3 Determinantes.
Algunos signos sólo pueden pertenecer a una de estas categorías pero otros pueden funcionar como dos o incluso tres de ellas.
Puede ser un signo fonético: que a su vez pueden ser alfabéticos o monolíteros (representan las 24 letras del pseudo–alfabeto egipcio) o silábicos (que pueden ser bilíteros o trilíteros). Además de actuar como signos fonéticos, con el sonido que corresponde a cada uno, también pueden hacerlo como determinativos fonéticos: uno o varios monolíteros al lado de un bilítero o trilítero que repiten sus mismas letras lo hacen solo para reforzar esa idea, no con ánimo de repetir lo mismo dos veces. Hay que tener en cuenta que la escritura jeroglífica era una escritura artística, de modo que podían usarse estas repeticiones de letras para llenar un espacio en la composición pictórica.
Fonogramas:
Son signos jeroglíficos que representan un sonido o una serie de sonidos y no un significado.
Siempre son consonantes, no hay vocales aunque sí consonantes débiles o semiconsonantes.Pueden ser:
Unilíteros: signos que representan una sola consonante.

Bilíteros: equivalen a dos consonantes y son los más abundantes.

Trilíteros: que tienen valor de tres letras.

Cuatrilíteros: signos que representan un grupo de cuatro consonantes. Son muy escasos.

Puede ser un signo ideográfico o pictograma: es un signo que se inserta al final de una palabra para aclarar el sentido de la misma (si la palabra tiene varios significados) o que actúa como determinativo para dar información de lo que se trata (por ejemplo, un círculo con un aspa es el determinativo de “lugar, ciudad, región”, por lo que el nombre que lo precede es el nombre de un lugar). Una forma “sencilla” de comenzar a leer jeroglíficos es conocer estos determinativos, que son los que separan las palabras.
Ideogramas:
Se trata de signos que no corresponden a un sonido sino a una palabra.
Cuando el ideograma representa la imagen de su propio objeto se convierte en un pictograma.
Muchos fonogramas se convierten en ideogramas al colocarles un trazo vertical. La raya vertical indica que el signo no es fonético sino que debe interpretarse en su significado real como palabra.

Determinantes o determinativos:
Se trata de signos sin valor fonético que se colocan normalmente al final de una palabra para indicar la clase semántica a la cual pertenece. Así al nombre de una persona seguía un determinativo de hombre, mujer , o niño ; al de un árbol el de árbol ; después de un concepto abstracto podemos encontrarnos el signo que lo determina, o para agua o acciones conectadas con ella. Así, contamos con una larga lista de signos, algunos son los mismos que en otras ocasiones funcionan como fonogramas, que en ciertos casos funcionan como determinantes de un término.

Pueden aparecer o no, pero si aparecen es importante localizarlos ya que ni se transliteran ni se traducen.
En ocasiones son fundamentales para determinar el significado de la palabra:

Los complementos fonéticos
En ocasiones, algunos signos bilíteros, trilíteros y cuatrilíteros están complementados por signos monolíteros. Estos signos reiteran fonemas ya incluidos en el signo junto al que van y no se transliteran (son los signos marcados por un asterisco):

Como consecuencia de la utilización de complementos fonéticos resulta que una misma palabra puede ser escrita de diferentes formas usando un número u otro de signos en función del gusto del escriba o, muchas veces, del espacio disponible:


Por ello, y como cuestión práctica señalaremos que, a la hora de utilizar los diccionarios de jeroglíficos egipcios, buscaremos las palabras no por los signos sino por la transliteración que es realmente lo que tenemos que comprobar que coincide, aunque los signos con los que ha sido escrito el vocablo sean diferentes a los recogidos en el diccionario. De ahí que es absolutamente fundamental realizar una correcta transliteración de los signos.
La anteposición honorífica
En ocasiones se invierte el orden de escritura de los signos. Suele suceder en el caso de mencionar divinidades que, por una cuestión de respeto y deferencia, nunca se colocan al final. Es muy frecuente encontrar esta anteposición honorífica en los cartuchos reales que contienen el nombre dado al faraón al subir al trono ya que está compuesto casi siempre con el nombre del dios Ra.

Aunque en realidad el orden en que aparecen r` + nfr + k3. Lo mismo sucede en el resto de los cartuchos con nombres reales:

La jeroglíficos se pueden escribir en cualquier dirección: horizontalmente, de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, o verticalmente, también en ambos sentidos. La dirección de las figuras indica el sentido la lectura. El escriba suele buscar la disposición más armónica de los signos, que se inscriben en cuadrados, unidades ideales que dividen el espacio disponible. Los signos ocupan un cuarto, un tercio, la mitad o la totalidad de estos cuadrados según su morfología y entorno.

No hay puntos ni comas. Tampoco separación entre palabras y frases. Una forma de saber dónde empieza o termina una palabra es localizar el determinativo, un signo que señala su función semántica, como el que indica movimiento, representado por dos piernas en actitud de andar; el que determina una acción violenta, representado por un brazo armado, o el que indica un concepto abstracto, un papiro enrollado. Algunos signos, como los que representan la R o la T, pueden aparecer como complementos fonéticos, para enfatizar o hacer más explícito un texto. El alfabeto egipcio está formado por 28 consonantes.

Aunque se ha intentado reconstruir la fonética de los jeroglíficos a partir de los sonidos del copto, no sabemos cómo sonaba realmente la lengua de los antiguos egipcios. Podemos leerla, pero no hablarla. Como convención, en las transcripciones se suelen rellenar los espacios entre consonantes con las vocales “e” y “o” escritas en minúsculas (en las transliteraciones que manejan los egiptólogos y filólogos se emplean unos caracteres especiales.
Lo primero que tenemos que tener claro a la hora de empezar a leer jeroglíficos es que, a diferencia de nuestro alfabeto, en la escritura jeroglífica un dibujo puede significar varias cosas. En nuestro sistema de escritura, una letra por si sola no significa nada, a no ser que nos refiramos a las palabras de una sola letra (a, e, y, o, u) o que sea un símbolo (N es el símbolo químico del nitrógeno).
Sin embargo, sí que hay ciertos trucos que nos hacen la vida más fácil y que nos permiten conocer ciertas expresiones que se repiten en muchos textos. A continuación os dejamos unos cuantos trucos para que comencéis a leer poco a poco.
¿Por dónde empiezo a leer? Los jeroglíficos se escriben de derecha a izquierda, o bien de izquierda a derecha, y siempre de arriba a abajo. Para saber por qué lado de la fila tenemos que comenzar a leer solo debemos fijarnos en los seres vivos que están dibujados en la inscripción: siempre se comienza a leer desde el lado al que miran los animales. Si en una misma columna hay varios símbolos, se lee siempre primero el de arriba.
Si hay un cartucho, indica el nombre de un faraón: los únicos nombres que podían ir encerrados en cartuchos o shenu, una representación esquemática de una cuerda anudada por los extremos, eran los nombres de los faraones. Siempre que veamos un cartucho podemos
Si conocemos los signos monolíteros, podemos comenzar a leer uniendo las letras que conocemos. Siempre que se nos junten varias consonantes y no podamos pronunciar por falta de vocales, se añade una “e” entre ellas.Realmente es una convención, porque a día de hoy no sabemos cómo sonaría exactamente el egipcio hablado, pero es como funciona.
Thomas le dice que fue el emperador Bizantino Teodosio I el que cerraría todos los templos egipcios en 391 y puede que el último sacerdote capaz de leer jeroglíficos muriera en el siglo V, perdiéndose asi la posibilidad de entender el significado de estos misteriosos simbolos milenarios.

Jamil Fahmi los sorprende con una aplicación que traduce jeroglíficos antiguos.
Anne ¿es verdad que puedes traducir jeroglíficos con una APP?
Si, responde Jamil, con motivo del 221 aniversario del descubrimiento de la piedra Rosetta, el fragmento de una estela que permitió descifrar la escritura jeroglífica egipcia (descubierta el 15 de julio de 1799 por Pierre–Frabcius Bouchard, es una estela de 760 kilos que, en pocas palabras es un traductor de jeroglíficos egipcio–demotico–griego antiguo), el 15 de julio de 2020 la compañía Google Arts & Cultura, la universidad Macquarie, Ubisoft y Psycle, han presentado esta herramienta llamada Fabricius, el proyecto comenzó en 2017.
Ubisoft termino en septiembre de 2019 el desarrollo de The Hieroglyphics Iniciative, un proyecto que se lanzo en el Museo Británico, coincidiendo intencionalmente con la salida a la venta de Assassin´s Creeds: Origins. (Un juego virtual ambientado en el Antiguo Egipto). Luego trabajando en conjunto con Google y Psycle Interactive, crearon un proyecto de aprendizaje automático para mejorar el proceso de recopilación, catalogación y comprensión del lenguaje escrito de los antiguos egipcios.

La manera más fácil de entender a los jeroglíficos antiguos es comparándolos con los emojis, modernos. En la actualidad una herramienta de inteligencia artificial que se creó para estudiar la escritura de los antiguos egipcios.
Google presento esta nueva plataforma, tras años de investigación. Está diseñada para que los expertos la puedan utilizar, y alimentar con sus nuevos descubrimientos y también para que el público en general se acerque a una de las civilizaciones más importante de la humanidad.
La comparación entre un emoji y un glifo podrá sonar un tanto simplista, pero en el fondo es correcta. Dice Thomas sobre Fabricus.
Existen dos tipos de glifos (según se aprende en Fabricius Decode Egyptiam, los ideogramas, que pertenecen a una idea, concepto o significado y los fonogramas, que buscan transmitir sonidos específicos. Google describe a su nuevo proyecto como “un experimento que nos permite comprender el potencial del aprendizaje automático para aumentar la eficacia y abrir nuevas vías para la investigación académica”. Esta herramienta es el resultado de dos años intensos, de investigación y quizás por eso nos es solo una herramienta de trabajo para los profesionales, sino también una plataforma para la gente inexperta. Por eso cuenta con tres modalidades: aprender, jugar y trabajar.
Es una experiencia didáctica e interactiva, uno puede aprender más sobre la manera en que se comunicaban los antiguos egipcios y los modelos que Google creo para las tres fases de traducción.
Primero la extracción: una especie de escaneo de la piedra Rosetta (el descubrimiento que permitió a los exploradores entender por primera vez este sistema de escritura) para obtener símbolos que sean sencillo de leer y procesar para la computadora. Segundo, la clasificación: aquí es donde entra la inteligencia artificial que funciona como una red neuronal más de mil glifos. Por último, la traducción: coincidencias de secuencias y bloques de textos con diccionarios disponibles y traducciones publicadas.
Es como una especie de biblioteca virtual que recompila los conocimientos de casi cien años de estudios de esta lengua en un solo lugar. Para obtener estos conocimientos tan específicos, antes había que acudir personalmente a las fuentes, quizás buscar Egyptian Grammar de Sir Allan H Gardiner escrita en 1927; una obra que era importantísima para los investigadores. Sin embargo, ahora hay en la nube una gran cantidad de documentos que están al alcance de quien quiera aprender y justo ahí vive la revolución de esta herramienta.
El primer paso para comprender como funciona fue crear copias exactas de los mismos jeroglíficos. Es lo que se conoce como facsímil (imitación o reproducción exacta de un libro, escrito, dibujo o firma, etc.) Desde Google explican que, dado que muchos jeroglíficos son parecidos, los investigadores debe dibujarlos de forma más precisa posible para poder traducirlos a posteriori.
Funciona así en tres pasos:
– Extracción: tomar la secuencia de comandos jeroglíficos y secuencias de imágenes, y crea facsímiles viables.
– Clasificación: entrenamiento de un red neuronal para identificar correctamente más de 1000 jeroglíficos.
– Traducción: coincidencia de secuencias y bloques de textos con diccionarios disponibles y traducciones publicadas.
En la web de Fabricius hay un pequeño mini juego que permite dibujar nuestros propios jeroglíficos y comprobar si el modelo de Google es capaz de reconocerlos y su significado.
Actualmente solo funciona en ingles y arabigo, la app también tiene planeado ampliar su opción de idiomas.
Si escribimos por ejemplo “welcome baby”, el sistema nos devolverá un buen puñado de jeroglíficos que, realmente, significan “bebe en los brazos de una madre”. Si pasamos el puntero sobre los jeroglíficos, Google nos dirá a que palabras hace referencia cada símbolo.
En palabras del Dr. Roland Enmarch profesor titular de Egiptología de la Universidad de Liverpool, Fabricius todavía no es capaz de sustituir a in profesional, ya que los jeroglíficos cambian mucho con el tiempo y varían en función de los talladores o pintores, pero es un importante salto en la traducción de los mismos.
Jugar es como se enseña a los niños, así Fabricius nos enseña, por ejemplo a identificar los nombre de la realeza, inscritos en cartuchos, hay que buscar los símbolos que están dentro de un ovalo.
Finalmente Thomas está trabajando sobre esta inscripción que data de mucho tiempo atrás, de los tiempos del famoso Akhenaton, adorador del sol Aton.
En este centro de cómputos descifran el jeroglífico.
Siguiendo la pista de que El Cardenal católico Ángelo Botticelli llego en repetidas ocasiones al barrio Copto se dirigen hasta allí.
Barrio Copto
El Barrio Copto (Qasr al–Sham), es uno del os barrio más antiguos de la ciudad. Los coptos eran los egipcios autóctonos, es decir, los que vivían en El Cairo antiguo ante de la llegada de los árabes. Más tarde el término “copto” paso a tener in significado religioso que designaba a los egipcios cristianos, quienes aun viven mayormente en esta parte de la ciudad.
El barrio Copto de El Cairo es, además un sitio de peregrinación porque, según el Nuevo Testamento, allí se refugió la familia de Jesus durante ando huyeron de Belén a Egipto. A igual que en Jerusalén donde se encontraba la tumba de Jesus se construyo la basílica del Santo Sepulcro, aquí en la cueva donde se refugiaron y vivieron durante su estancia en Egipto, se construyo en el siglo V la iglesia de San Sergio y San Baco.
La arquitectura del barrio copto es muy atractiva, ya que hay influencia de muchas culturas distintas, la griega, egipcia, árabe y bizantina. Y muchas veces encontramos en un mismo edificio detalles de distintos estilos y épocas.
El barrio copto está ubicado en el mismo lugar desde su fundación llamada Fortaleza de Babilonia, dentro del cual, además del museo, hay numerosas iglesias de distintas religiones.
También llamada con el termino Castillo de Egipto, por Ptolomeo cien años antes de Cristo. En la época del imperio romano, los emperadores reforzaron las murallas, que tienen 3 metros de espesor y las torres tiene 10 metros de alto y 31 de diámetro. A partir de la conquista árabe el nombre fortaleza de Babilonia se extendió a toda la zona que rodea el castillo de Qasr ash–Sham´a.
Después de recorrer algunas de las bellas iglesias como la de San Jorge y su convento, la iglesia suspendida o colgante que es la más famosa, ya que su cúpula tiene forma del Arca de Noé, según se describe en el Antiguo Testamento, con más de 100 iconos pintados. Y la Iglesia de Santa Barbará, Thomas y Lein se encuentran frente al Museo Copto del Cairo, para seguir la investigación sobre un viejo papiro.
Museo Copto
El Museo Copto es un museo dedicado íntegramente al arte copto entre los años 300 a 1000 de nuestra era. Fue creado en 1910 y contiene diferentes piezas de arquitectita, objeto de marfil, iconos y papiros todos ellos de la factura cóptica.
Los iconos coptos se originaron en los de la antigüedad griega y egipcias, como se ve en los retratos del Fayum. Las caras de EL Fayum son ejemplo del arte copto del Siglo II, con fuertes influencias helenistas y romanas, pero algunos detalles distintivos del arte egipcios. Un ocono significa literalmente “imagen” una obra de arte religioso del cristianismo oriental en la que se representa a Jesus, María, Los dantos, los ángeles o eventos bíblicos y son empleados en la oración, los cristiano ortodoxos ora en la presencia del icono, a quien respeta mas no los adora. En un pintura sobre un panel plano, pero también puede ser en relieve y estar hecho de metal, esculpido en piedra, bordado, hecho en papel, mosaico, repujado, etc. Es una representación grafica, principalmente un dibujo o esquema sencillo. A diferencia de los pintores italianos del renacimiento, los artistas coptos no firmaban sus obras, pero los principales que se conocen incluyen a San Lucas, que se cree fue el primer iconografo, y dos Papas coptos, Macario I y Gabriel III.
Sabes ¿cuál es el mayor tesoro que conserva este museo? pregunta Thomas a Anne. No, responde ella.
Aquí se conservan unos textos sagrados antiguos conocidos como Manuscritos de Nag Hammadi.
–Sí, ¿los llamados Evangelios Apócrifos? Claro esos.
Después de recorrer el museo, se reúnen con la inteligencia egipcia frente al museo, y le hace saber de la sospecha que un Cardenal católico, habría visitado el Barrio Copto recientemente, y se habría reunido con un líder religioso de las iglesias cristianas ortodoxo del lugar. No saben con que motivo. Tal vez solo ver los Manuscritos del Nag Hammadi que siempre el Vaticano deseo poseer.
Thomas les recuerda que en el Museo Copto se resguardan los MNH, los manuscritos de Nag Hammadi. Para el mundo árabe, carecen de significado, pero le dice, que para el mundo cristiano si, y es posible que la visita del Cardenal Bonarotti, esté relacionado con eso.
Se miran entre sí, meneando las cabezas, como dudando un poco.
Finalmente, regresan a la Citadel de Sala el–Dim para entonces con los datos reunidos deciden, visitar al propio Cardenal en Roma.
Al Azhar Park, es un bello refugio verde en medio de la ajetreada El Cairo. Catalogado como unos de sesenta espacios públicos más grandiosos del mundo. Por el Proyecto para Espacio Públicos (PPS). Pago por el Programa para Ciudades Históricas del Aga Khan Trus for Culture, una agencia enfocada en la debilitación de las comunidades del Mundo Islámico, presidida por el Aga Khan IV, príncipe Karim al–Hussayni, cuyos antepasados, los Califas Fatimies, fundaron la ciudad de El Cairo en 969.
En este lugar rodeado de arbustos flórales, árboles frutales y palmas es el lugar donde se reúnen Thomas y Anne cada mañana para empezar con la mente abierta su investigación. Ahí los recoge Jamil y van esta vez hacia el aeropuerto. Roma los espera.
Capítulo 3
Jamil Fahmi junto a Thomas y Anne y un grupo de la seguridad egipcia llegan Roma, por el aeropuerto de Leonardo Da Vinci Fuimichino. La comitiva se dirige, toda en autos alemanes oscuros con vidrios polarizados, encolumnados y a gran velocidad, a la cuidad del Vaticano.
En 1984, la Cuidad del Vaticano fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, por su relevancia arquitectónica e histórica. Aunque por su falta de fronteras e indicaciones y su céntrica ubicación, el Vaticano parece solo un barrio más de Roma, pero en realidad es un estado soberano. Es el país más pequeño de Europa, con solo 0,44 kilómetros cuadrados y entre sus murallas viven unas 800 personas, entre ellas el Papa y los más altos representantes del Clero. Aquí se encuentra la Santa Sede, la máxima institución de la iglesia católica. Su idioma oficial el latín aunque solo se usa en las liturgias, y hasta en los cajeros automáticos tiene la opción del idioma.
Ya no tiene el esplendor que tuvo cuando poseía los Estados Pontificios en la península de Italia.
En el año 1860 Vittorio Emanuel II se apodero de ellos y dejo a la Santa Sede solo con la posesión de Roma y bajo la soberanía del rey de la Italia unificada, no fue sino hasta 1929 que el Vaticano lograra su independencia nuevamente, tras el Tratado o Pacto de Letrán, en las negociaciones que tomo el Cardenal Pietro Gasparri, en nombre del Papa Pio XI, y el Primer Ministro Benito Mussolini.

Aun así es una lugar que mezcla la opulencia y majestuosidad, la Basílica con sus pisos de Mármoles dan testimonio de ello.
Thomas, Anne y Jamil entran caminando por la Via della Concilizione, Cruzan el Puente de Sant Ángelo, frente al Castillo del mismo nombre, con mucha historia y así llegan finalmente a la Piazza di Pietro y a la Basílica de San Pedro.
Miles de turistas la visita cada día, simplemente para disfrutar del arte que alberga o con fines religiosos. En el centro de la plaza se encuentra su gran obelisco egipcio, las dos fuentes, de las columnas y a decenas de estatuas de santos.
En la ciudad de Roma existen ocho obeliscos traídos del Antiguo Egipto y cinco de la Antigua Roma y otros más modernos. Comenta Thomas.

Este en particular fue traído desde Alejandría por orden Octavio (30 –28 a.C.) para dedicárselo a Julio Cesar. El obelisco cruzo el Mediterráneo en un barco de 80 metros que llevaba un cargo de 1.000 toneladas de lentejas. Si mucho antes que Napoleón pusiera de moda los obeliscos para embellecer las ciudades europeas.
Calígula lo hizo colocar en su circo, después conocido como el Circo de Nerón, quien torturaba a los cristianos allí, el propio Apóstol San Pedro, sufrió su martirio. Medía 40 metros de altura y pesaba 320 toneladas y es uno de los pocos que no tiene inscripciones jeroglíficas. Probablemente erigido en la Heliópolis, antigua capital del Bajo Egipto, tiempos del Faraón Amenemhet II por lo que tendría una antigüedad de 4000 años, es de granito rojo de la cantera de Asuán. En el pedestal se puede leer una dedicatoria a Augusto y Tiberio. En el año 1585 el Papa Sixto V lo mando traer a su ubicación actual en la plaza frente a la fachada de la Basílica de San Pedro, proyectada por Bernini. El lugar elegido se decidió para “ver sometidos a la cruz los monumentos de la gentilidad en aquellos mismos lugares en que antiguamente los cristianos sufrieron muerte en la cruz”. También lo hizo para celebrar el triunfo de la iglesia frente al paganismo y a la herejía. Para ello fue necesario cristianizarlo con una inscripción; con los símbolos de armas del papa: leones y tres montes y con una cruz de bronce que desde el siglo XVIII conserva la reliquia de la Santa Cruz y una fórmula mágica del exorcismo católico como protección.
Domenico Fontana creó una enorme maquina de madera para mover el obelisco. En la cima tenía una esfera que siempre se creyó contenía las cenizas de Julio Cesar. El Papa Sixto V la removió y piso en su lugar una cruz de bronce de Cristo asentada sobre una estrella. Luego en 1817 se pusieron discos de mármol en el suelo de la plaza formando la rosa de los vientos y así la sombra que proyecta el obelisco lo convierte en un reloj de sol. La sombra que proyecta el obelisco simboliza el movimiento del sol que señala al mediodía los signos del zodiaco y sobre los dos discos a los lados se observan los dos solsticios, el de invierno y el de verano.
La Basílica de San Pedro es la sede del mundo cristiano y la iglesia más importante del mundo para los católicos.
Congregaciones de todo el mundo cristiano viajan hasta El Vaticano, únicamente para ver y sentir su fe. Veras banderas de todos los países. Y para los que somos ateos, dice Thomas vemos las iglesias como un museo y una obra de arte arquitectónica, del tiempo del Emperador Constantino en el siglo V. La cúpula de la Basílica es impresiónate obra de Miguel Ángel, si no eres claustrofóbico puedes subir a ella atreves de sus escaleras y disfrutar de la vistas que sin impagables.
Para entender la maniobra detrás de este robo, es que llegan al Vaticano, un desfalco al banco ambrosiano perpetuado por un administrador sin escrúpulos, el Cardenal Botticelli está detrás, el plan robar la máscara mortuoria y venderla en el mercado negro en el sudeste asiático o en el mundo árabe que pagarían fortunas por ella. Y así recuperar el dinero perdido en la bolsa y otras inversiones poco redituables.
La inteligencia descubre el inusual interés de un Cardenal Católico en suelo Árabe, solo unido por el culto ortodoxo del país que es muy fuerte, las iglesias Coptas.
El cardenal había llegado hasta los suburbios del barrio copto del Cairo y se había reunido con un representante del culto local.
Esa es la información que tiene la inteligencia sobre datos de migraciones en cuanto a las inusuales entradas al país de Botticelli Carlos, un hombre de unos 60 años, de contextura delgada, cabellos rubios y ojos azules.
Pero no saben dónde encontrar al Cardenal Botticelli, después de discurrir por la Basílica de Santa Maria Maggiore, San Juan de Letran y San Pablo Extramuros, y en la de San Pedro, un obispo les dice que lo pueden encuentran en el Museo Vaticano.
Lein está ansiosa pues le fascina la Capilla Sixtina, sin hacer las largas colas para entrar que hacen los turistas, el obispo Rafael Marchesati los ingresa sin problemas a él por los Jardines Vaticanos que son muy bellos y mientras camina les comenta que han sido de uso exclusivo de los Papas, para su reposo y meditación, y que ahora se pueden visitar únicamente con un guía. Durante las visitas se puede apreciar varias fortificaciones medievales, edificios y monumentos que datan no menos del siglo IX, fuentes, esculturas y grutas artificiales, deleitan la vista con más de 2000 años de antigüedad.
El obispo le menciona que el Museo del Tesoro del Basílica San Pedro se accede desde el interior de la misma. Y las Grutas y Tumbas de los Papas donde esta enterrados varios de ellos, se encuentran Bajo el subsuelo de la Basílica, para entrar a ellas hay una escalera cerca del altar mayor o una entrada lateral cerca de la estatua de San Andrés.
Anne pregunta por la Necrópolis, a lo que el Obispo Rafael le dice que es uno de los lugares más difíciles de visitar en Roma, aunque se puede hacer con un grupo muy reducido y con reserva con mucho tiempo de antelación. Cuando Nerón quemo Roma en año 64, ejecuto a muchos cristianos murieron y San Pedro se encontraba entre ellos, y fueron enterrados en la Via Cornelia y en el año 319 el Emperador Constantino mando edificar la basílica en este lugar. Esa basílica fue la base de la actual Basilia de San Pedro. La Tumba de San Pedro esta a un nivel más abajo y se desciende hasta 11 metros. En la Necrópolis hay 22 mausoleos y justo bajo el actual altar papal, esta la tumba del apóstol San Pedro, en una pequeña plazuela, marcada con la letra P.
En los Museos Vaticanos hay un montón de tesoros comenta Thomas y hacer una selección de las obras de arte más importantes no es tarea fácil. Ya que son la suma de miles de obras de arte recogidas por la iglesia Católica Romana durante más de cinco siglos.
La base de los Museos Vaticanos se produce en el año 1503, cuando el Papa Julio II dono su colección de estatuas clásicas para adornar el Patio del Palacio de Belvedere que luego se unió al Palacio de los Papas, familias adineradas italianas fueron aumentando la colección durante otros papados y en 1774 el Papa Clemente XIV y más tarde el Papa Pio IV, crean el Museo Pio–Clementino, para acoger la colección de escultura clásica, cuando nacen los Museo Vaticanos propiamente dichos.
En los Museos Vaticano hay colecciones de arte antiguo (egipcios, griego, romano…), colecciones de grandes artistas como Miguel Ángel o Rafael. Documentos y objetos históricos, colecciones de arte contemporáneo, edificios pontificios y jardines.
Podemos dividir los Museos Vaticanos en museos y en capillas o apartamentos pontificios, en las que destaca la Capilla Sixtina.
Finalmente el obispo Rafael Marchesati llega a la puerta del Museo, les da un mapa y se retira. Todos se miran y empiezan la búsqueda del Cardenal Botticelli, que les dijo estaría en el Museo Gregoriano Egipcio.

Después de subir por la rampa de acceso al Museo se dirigen al Gregoriano Egipcio.
Jamil toma el mapa y fácilmente se ubica en el lugar.

Al llegar el Museo Gregoriano Egipcio se encuentra al principio del recorrido y consta de 9 salas (las 3 últimas están dedicadas a Oriente Próximo) y la Salida al Patio de la Piña. Está dedicado a los monumentos que llegaron de Egipto a Roma, para decorar palacios, santuarios y edificios.
Destacan:
– La estatua de Osiris–Antinoo.
– Entre las estatuas de granito la Reina Tuia, madre de Ramsés II.
– El sarcófago de la Reina Heteferes.
– Mascara de una momia.
– Torso del faraón Nectanebo I (380 a 362 a.C)
– El Patio de la Piña, con la enorme piña de bronce de 4 metros, del siglo I que fue encontrada en las Termas de Agripa, y la esfera central que representa al planeta tierra. Todos quedan atónitos por las fachadas de esta parte del museo de tres plantas.

Allí está el Cardenal, a quien saludan cortésmente y se presentan, el Cardenal responde el saludo aunque un poco con desconfianza en su mirada, no entiende para que estén ahí. O si y con recelo en sus ojos los mira fijamente.
Jamil Fahmi le informa que sabe de su interés por el arte egipcio y sus recientes visitas a El Cairo. A lo cual el Cardenal, vestido con su traje característico, le cuenta de su relación con las iglesias coptas en Egipto.
Después de intercambiar palabras él les invita a seguir recorriendo las otras partes del museo y se ofrece como guía mientras hablan.
Le cuenta que el nombre de Museo Gregoriano Egipcios, se debe precisamente, al Papa Gregorio XVI, quien en 1839 decide reconvertir en salas, una serie de habitaciones del apartamento de retiro de Pio IV, situado en el Palacete del Belvedere de Inocencio VIII.
Y que el Padre Luiggi Maria Ungarelli (1779–1845), quien era un eminente egiptólogo, discípulo de Rossellini y pionero de la egiptología egiptología italiana, quien uso distintos elementos decorativos y arquitectónicos con inspiración exótica que recordaban al Nilo, y se nutrió de muchas antigüedades egipcias que ya estaban en Roma.
Estas otorgan a la colección un carácter peculiar y son posiblemente las obras más emblemáticas que alberga, llamando atención por su estética de fusión entre las tradiciones romanas y las egipcias. Son de hecho piezas que ornamentaron la urbe de los emperadores y la Villa Adriana en Tripoli.
También destacan una colección de ushebtis (algo que le interesa a Thomas y casi por lo único que acepto venir al Vaticano), relieves y estelas.
El cardenal los pasea por las diferentes salas:
– Sala I. Reperti epigrafici (Restos Epigráficos ordenados de izquierda a derecha por orden cronológico a partir del Antiguo Reino, destaca la Estela de la Reina Hatshepsut y el Naoforo Vaticano).
– Sala II. Costumi funerari dell´antico Egitto (Trajes Funerarios del Antiguo Egipto es una sala verdaderamente única, que exhibe trajes funerarios resguardados con sus respectivas momias que ocupan el centro de la sala, en una representación de la venerada “casa de laeternidad”).
– Sala III. Ricostrumizione del Serapeo del Canopo di Villa Adriana a Tripoli (Reconstruccion del Serapeum del Canopus de Villa Adriana en Tripoli, contiene frescos de motivos exóticos, destacan las estatuas de Osiris–Apis y Osiris–Antinoo).
– Sala IV. L´Egitto e Roma (en esta sala se pueden contemplar una colección de estatuas de los siglos I, II y III de producción romana pero con gran influencia egipcias, como la estatua del Dios Anubis).
– Sala V. Statuario (es la conocida Sala del Hemiciclo que contiene un amplio estuario proveniente de las excavaciones llevadas a cabo en Roma y sus alrededores, la más destacadas son el Coloso de Tolomeo II y Arsione II).
– Sala VI. La Collezione Carlo Grassi (Colección de Carlo Grassi se trata de un conjunto de estatuas realizadas en bronce de los siglos IV al X a. C., asi como el famoso Libro de los muertos).
– Sala VII. Alesandria e Palmira (Alejandria y Palmira es una sala que como su nómbrelo indica reúne restos de época helenística y romana de estas dos ciudades).
– Sala VIII. Antichita del Vicino Oriente Antico (Antiguedades de Oriente Próximo Antiguo aquí las protagonistas son las armas de combate y otros utensilios de defensa provenientes de Siria y Mesopotamia).
– Sala IX. Rilieve e iscrizioni dei palazzi assiri (Relieves e inscripciones de los palacios asirios está dividida en cuatro secciones cada una de ellas dedicada a una soberano asirio, que en un tiempo también dominaron Egipto).
Le comenta que el interés de los papas por las obras de Egipto estaba relacionado al rol fundamental atribuido a este país con las Sagradas Escrituras en la Historia de la Salvación.
(Que van desde el tiempo en que José y sus hermanos, hijos de Jacob, llegaron a Egipto, la rebelión de Moisés y sus disputas con el faraón, hasta la estancia de Jesús después de su nacimiento en Egipto y finalmente el exilio de los discípulos de Jesús tras la persecución romana, que hizo que habitaran todo el vasto territorio del Nilo hasta Asuán, testigo de ello son los manuscritos coptos o gnósticos, encontrados en Nag Hammadi, Egipto y como consecuencia todas las iglesias coptas que hoy hay en Egipto todavía).
Las salas están divididas por un semicírculo abierto hacia la terraza que cuenta con numerosas esculturas como habréis visto, dice el cardenal.
Museo Gregoriano Etrusco, les dice que el museo está en el antiguo Palacete del Belvedere del Papa Inocencio VIII y está adornado con los frescos de Barocci y Zuccari.
Destaca la joya de oro (pectoral) y el trono, cama y carro de bronce entroncados en la tumba de Regolini–Galassi en Cerveteri (650 a.C.).
Museo Pio–Clementino, fue el primer Museo Vaticano y sigue siendo unos de los más importantes del Museo.
Destaca la escultura de Laocoonte y sus hijos, copia romana del siglo I de un original griego. Le dice es una de sus favoritas, por su expresividad y sensación de movimiento.
Apolo de Belvedere, También copia romana del siglo II. Torso de Belvedere una de las obras más conocidas de los Museos Vaticanos y el sarcófago de Helena de Constantinopla, siglo IV.
Siguen al Museo Chiaramonti con más de 1000 piezas, esculturas romanas y una de las colecciones más importantes de retratos romanos, esculturas de dioses y piezas funerarias.
La Galería Lapidaria, con 3000 piezas.
Museo Braccio Nuevo, una galería muy iluminada en la que sobresale la escultura de Nilo.
Siguiendo las esculturas romanas atravesamos un largo pasillo que comienza la Sala de la Biga, en ella se destaca una monumental figura de mármol de un carro tirado por dos caballos, realizado en el siglo I d.C.
Continúa por la Galería de los Candelabros, su nombre es porque contiene enormes candelabros de mármol que combinados con enormes columnas delimitan esta elegante estancia.
Seguimos por la Galería de los Tapices (Galleria degli Arazzi), en la que se aprecian flamencos tejidos por discípulos de Rafael en 1523.
La Galería de los Mapas Cartográficos, donde 40 frescos de mapas de las posesiones de la iglesia de la época el Papa Gregorio XIII en 1580, su techo muy bello recuerdan a la Opera Garnier de Francia o al propio palacio de Versalles.
Las Estancias de Rafael, fueron los aposentos elegidos por el Papa Julio II, decorados magistralmente. Contiene varias salas:
– Sala de Constantino, en honor al Emperador, su bautismo y batallas.
– Sala de Heliodoro, una representación política de momentos históricos del Antiguo testamento hasta la época medieval, como la misa Bolsena o la liberación de San Pedro.
– Sala de Sello o de la Signatura, aquí están los frescos más importantes de Rafael. Pretenden presentar las categorías máximas del espíritu humano: La Verdad, el Bien y la Belleza. La Verdad sobre natural se plasma en la Disputa del Santísimo Sacramento y la Verdad racional en la Escuela de Atenas. El Bien se expresa en Las Virtudes Cardinales y Teologales y la Ley. Por si parte, la Belleza se ve en el Parnaso con Apolo y La Musas.
Entre todas las obras destaca La Escuela de Atenas, para muchos su obra maestra.
Se puede observar los filósofos mas celebres de la antigüedad. En el centro, con el dedo hacia arriba, esta Platón y a su lado Aristóteles. Vemos a Pitágoras, Diógenes en los peldaños Heráclito escribiendo, Zoroastro con un globo celeste y Tolomeo con el terráqueo. Lo más curioso dice Thomas es algunos filósofos tiene la cara de Miguel Ángel, Leonardo y Bracamonte y Rafael se autorretrata a la derecha con el gorro.
Todos contemplan la pintura estupefactos con mucho detenimiento.


– Sala del Incendio del Borgo, pintada en tiempos del Papa León X, los frascos ilustran vivencias del papado como la Coronación del Carlomagno, Justificación de León III, Incendio del Borgo y Batallas de Ostia.
Capilla Nicolina, debe su nombre al Papa Nicolas V, con pinturas del Fran Angélico, probablemente su mejor obra y la cumbre del “humanismo cristiano”.
Apartamentos Borgia, se trata de las habitaciones que utilizo el Papa Alejandro VI Borgia y que fueron decoradas por Pintericchio.
En los aposentos y otras 55 salas que van hasta la Capilla Sixtina, con gran Colección de Arte Contemporáneo inaugurados en 1973 por el Papa Pablo VI.
Más de 800 obras como:
– La Anunciacion de Dali
– La Piedad de Vangh
– La Viergen y el elefante de Matisse
– Cristo y el pintor Chagall.
El cardenal Botticelli se hace el distraído y se retira después de ser llamado por un asistente. Anne entra a la Capilla Sixtina.
La Capilla Sixtina, es una sala espectacular, con frescos incluibles de Miguel Ángel difícil de explicar con palabras. Fue el Papa Julio II quien contrato al gran artista Michelangelo Bounarrotti para que pintara El Juicio Final en el Altar Mayor.
Lo que más destaca de las pinturas de todo el techo son las nueve historias del Génesis, escenas de Salvación del Antiguo Testamento, profetas y antepasados de Jesús.

Maravillosa, única, perfecta así describe Anne el techo de la Capilla Sixtina.
Y con un croquis empieza a detallar a los de más lo que ven.
Las 9 escenas del Génesis ocupan la parte central del altar hasta la entrada a la puerta de la Capilla.

1. Dios separa la luz de las tinieblas
2. Creación del sol y la Luna
3. Separación de la tierra y las aguas
4. Creación de Adán (la escena más famosa)
5. Creación de Eva
6. Pecado original
7. El Sacrificio de Noé
8. El diluvio Universal
9. Embriaguez de Noé
La representación de las Sibilas (profetizas) y profetas se alterna en los rectángulos del perímetro:
Profetas:
18. Jonas
19. Jeremias
20. Daniel
21. Ezequiel
22. Isaias
23. Joel
24. Zacarias
Sibilas:
25. Sibila Persa
26. Sibila Persa
27. Sibila de Cuma
28. Sibila Eritrea
29. Sibila délfica
En las 4 esquinas laterales están las escenas de la Salvación del Antiguo Testamento:
30. Castigo de Amón
31. Moisés y la Serpiente
32. David y Goliat
33. Judith y Holofermes
Y en los Triángulos están representados los Antepasados de Jesús.
Altar Mayor, El Juicio Final

Admirar el Altar Mayor, con el Juicio Final, la representación del Apocalipsis de Juan es algo único, de 13.70 x 12.20 metros en el que se contabilizan hasta 400 figuras. El Papa Clemente VII le encargo a Miguel Ángel la decoración del Altar Mayor en el año 1536 y este lo termino bajo el mando del Papa Pablo III en el año 1541.
En el Centro de la dinámica composición vemos a Cristo, como juez, se pueden diferenciar a la Virgen María, a su lado San Pedro con las llaves. La pintura del Juicio final representa a las almas de los muertos ascendiendo para enfrentarse al juicio de Dios. En el que unos ascienden al cielo y otros caen al infierno. Abajo aparece Caronte con su barca y al juez infernal Minos con serpientes en su cuerpo, haciendo referencias a la Divina Comedia del Dante Alighieri.
Antes que el genio de Miguel Ángel realizara su obra maestra, grandes artistas de la talla de Sandro Botticelli, Luca Signorelli, Pietro Perugino, Domenico Ghirlandaio y Cosimo Rosselli, pintaron las paredes laterales en 1480, bajo el papado del Sixto IV. La obra de Miguel Ángel lo eclipsa todo. A la derecha del Altar Mayor se puede apreciar:
1. Bautismo de Cristo de Perugino
2. Las tentaciones de Cristo de Botticellli
3. La llamada de San Pedro y San Andrés de Ghirlandaio
4. El Sermón de la Montaña de Rosselli
5. Entrega las llaves a San Pedro de Perugino
6. La ultima Cena de Rosselli
A la izquierda del Altar Mayor:
7. Viaje de Moisés a Egipto de Perugino
8. Hechos de la vida de Moisés de Boticcelli
9. Paso del Mar Rojo de Rosselli
10. Entrega de Tablas de la ley de Rosselli
11. Castigo de los rebeldes de Botticelli
12. Últimos días de Moisés de Signorelli
Un asesor les indica que aquí es donde se realizan los Conclaves para elegir a los Papas, es donde se reúne el colegio cardenalicio, y se llevan celebrando en el Vaticano desde el año 1455 y en la Capilla Sixtina desde el año 1878.
Salen de este lugar sagrado en el cual no se puede sacar fotos, y regresan a los pasillos para terminar el recorrido del Museo Vaticano.
La Pinoteca, la componen 18 salas con unos 450 cuadros entre los que destacan artistas como:
– San Nicolás Salvando el Barco de Fran Angélico
– San Jerónimo de Leonardo Da Vinci
– La Transfiguración de Rafael
– La Virgen con el nuño y Santos de Tiziano
– Descendimiento de la Cruz de Caravaggio
– Martirio de San Erasmo de Poussin.
Jamil les dice que según el mapa que les dio el obispo aun quedan el Museo Etnológico Misionero, de las misiones pontificias, el Pabellón de Carrozas , el Museo Pio Cristiano, el Museo Gregoriano Profano, Museo Filatélico y Numismático.
Antes de salir extenuados, van a los servicios y rellenan su botella con agua en una fuente y bajan la espectacular escalera en espiral diseñada por Giuseppe Momo en 1932.
Anne lleva a Thomas a la Basílica San Pedro, y a escondidas se sumergen por las escaleras debajo del altar, para acercarse a la Tumbas del Apóstol San Pedro.
Luego sorprenden a Jamil contemplando La Piedad de Miguel Ángel. Quien les pregunta ¿Dónde estaban?
Salen caminado de la Basílica hacia La Plaza de San Pedro y se dirigen al Castillo Sant´Angelo para reunirse nuevamente con el cardenal Botticelli, Roma empieza a oscurecer y a vestirse de noche, a iluminarse, la cúpula del la Basílica asombra con su belleza y el castillo Sant´Angelo parece dorado al ser iluminado.

Mientras esperan, Thomas aprovecha para hacer un poco de historia del Castillo y el puente sobre el rio Tiber. El Castillo de Sant´Angelo fue iniciado por el emperador Adriano en el año 135 para su mausoleo personal y familiar, fue completado por Antonino Pio en 139. En siglos posteriores siglo XVI.
El puente tiene una historia en la ciudad, lo usaban los pelegrinos para entrar a la ciudad del Vaticano, en siglos posteriores siglo XVI, el puente se utilizo para exponer los cuerpos de los ejecutados. En el año 1535, el Papa Clemente VII destino los ingreso del peaje que debían pagar para cruzar el puente para erigir las estatuas de los apóstoles San Pedro y San Pablo, a los que añadieron más tarde los cuatro evangelistas (Mateo, Lucas, Marcos y Juan) y cuatro patriaras que representaban a Adam, Noé, Abrahán y Moisés.
Si, no tenía estos Ángeles que vemos ahora, comenta Thomas. Fue en 1669 cuando el Papa Clemente IX encomendó el remplazo de las estatuas de estuco de Raffaello de Montelupo, encargados por Pablo III. Fue propio Bernini quien comenzó la construcción de diez ángeles que sostenían los instrumentos de la Pasión. Él en persona acabo dos de ellos, los otros sus discípulos, los originales que tenían la inscripción “I.N.R.I.” y la corana de Espinas, fueron quitados por Clemente IX después, porque consideraba eran muy bellos para estar a la intemperie y los remplazo por una copias, los originales de Bernini actualmente se encuentran en la iglesia de Sant´Andrea della Fratte, aquí en Roma cerca de la Plaza de España.

La lista de ángeles es la siguiente:
1. Ángel con la columna (Antonio Raggi, incripcion “Tronus meus in columna”).
2. Ángel con las fustas (Lazzaro Morelli inscripción “In flagella paratus sum”).
3. Ángel con la Corona de Espinas (Bernini y su hijo Paolo, hoy en la iglesia de Sant´Andrea della Fratte). Copia en el puente de Paolo Naldini (inscripción aerumna mea dum configitur spina”).
4. Ángel con el sudario (“Velo de la Veronica” Cosimo Fancelli, inscripción Respice faciem Christi tui).
5. Ángel con el sudario y los datos (Paolo Naldini, inscripción “super vestimentum meum miserunt sortem”).
6. Ángel con los clavos (Girolo Lucenti instripcion “Aspicient ad me quem confixerunt”).
7. Ángel con la cruz (Ercole Ferrara, inscripción “Cuius principatus super humerum eius”).
8. Ángel con la inscripción (Bernini y su hijo Paolo, hoy en la iglesia de Sant´Andrea della Fratte). Copia en el puente de Giulio Cartari (inscripción “Reegnatvit a ligno deus”).
9. Ángel con la esponja (Antonio Giorgetti, inscripción “Portaverunt me aceto”).
10. Ángel con la Lanza (Domenico Guides, inscripción “Vulnerasti cor meum”).
11. De la intervención de Bernini solo perduran dos apóstoles, San Pedro y San Pablo.
Finalmente Botticelli aparece desde dentro del Castillo y lo invita a pasar, y le comenta que fue el Mausoleo de Adriano en Roma. Agotados de subir la interminable rampa helicoidal, le va contando que en 403 se integro a la Muralla Aureliana como un edificio militar. Su actual nombre se debe al Papa Gregorio I quien tuvo una visión del Arcángel San Miguel sobre la cima del castillo, anunciando el fin de la epidemia de peste que vivió la ciudad. Para recordar el momento, un ángel corona el Castillo. Después fue usada también como fortaleza y residencia papal. Se para frente a una de las chimeneas que tiene un fresco en la pared de la época que fue palacio de varias familias italianas.

Ahí aprovecha Jamil para continuar la conversación truncado cuando los abandono frente a la Capilla Sixtina, intercambian palabras sobre sus idas a Egipto recientemente, lo cual él dice son meramente ministeriales y diplomáticas, a lo cual Jamil no puede objetar nada más.
El cardenal continuo mencionado la historia del Castillo, que en 1277 se construyo un corredor fortificado de 800 metros de largo, el Passetto, que conecta el Castillo de Sant´Angelo con el Vaticano.
Anne interrumpe ¿Con que motivo?, el responde que el objetivo era que le Papa pudiera escapar en caso de encontrarse en peligro, por los continuo asedios que sufrían en aquello tiempos antiguos. Y le muestra la puerta de ingreso al Passetto. Luego continua también fue prisión en la época de la inquisición. Mientras acceden al techo, dice que en 1870 paso a manos del Estado y finalmente en 1925 se abrió como Museo Nazionale de Castel Sant´Angelo en el castillo.
Después de mostrarles las estancias papales del cuarto nivel y tomar algo caliente en la cafetería, llegan al quinto nivel donde encuentra la Biblioteca o Sala del Tesoro, pasan por el sexto nivel la Sala de las Columnas y acceden a la terraza, donde disfrutan de las vistas de la ciudad que ya casi anochece. El Arcángel corona el Castillo junto a la Campana de la Misericordia.
El Puente Sant´Angelo se ve muy bonito desde allí.

Jamil queda conforme en parte por las declaraciones del Cardenal así que bajan, cruzan el puente custodiado por sus ángeles y suben a los autos de la seguridad egipcia. Mientras platican sobre que algo esconde el Cardenal Botticelli.
Capítulo 4
Dinastías
La periodista fascinada por la historia de faraones pregunta al profesor sobre los linajes real egipcio.
Este comienza diciendo que unas 30 Dinastías gobernaron las Arenas del desierto egipcio.
El comienzo de la civilización Egipcia, según los hallazgo arqueológico, empiezan en el año 3000 a.C. Pero hay algunas referencias que retrasan ese comienzo a una edad más antigua.
La Dinastía 00 es el término usado por algunos autores para referirse a reyes, príncipes, gobernantes o personajes importantes del periodo anterior a las Dinastía 0 ya que muchos de ellos eran jefes locales en diferentes centros, sin ninguna relación familiar entre ellos, salvo algún caso específico.
Esta Dinastía comenzaría con el personaje o rey enterrado con el paño de Gebelein (Alto Egipto, situada a treinta kilómetros al sur de Tebas) conocida como “las dos rocas”, conservados en Turín, el de la tumba HK 100 y otras del cementerio s T de Nadada (25 kilómetros de Tebas), así como los personajes enterrados en el cementerio U de Abydos o de los antiguos Serekhs de la tumba II del cementerio de Hierakompolis.
Contemporáneos a este periodo se consideran también las tumbas L24 de Qustui y la 137,1 de Seyaia en Nubia. Los jefes, príncipes o reyes Tinitas heredaron probablemente el territorio de Nagada y accedieron a las rutas de comercio nubio.
En el periodo conocido como Nagada III, fin de la dinastía 0, los reyes de Abydos (Tinis) fueron enterrados en el cementerios B en el cual las ultimas tumbas son las de Narmer y Aha, los primeros reyes de la I Dinastía.
El Rey Escorpión (II) es considerado un predecesor de Narmer.
Anne interrumpe al Dee para decir si tiene algo que ver con la Paleta del mismo nombre que vieron en el Museo del Cairo. Si dice él. La Paleta de Narmer es uno de los testimonios más antiguos e importantes del Periodo Predinástico del Antiguo Egipto. De forma triangular, de 61x42 cm, y está fechada alrededor del año 3000 a.C. La encontraron en el Templo de Horus.
Narmer también identificado como Menes, es el primer rey considerado el fundador del a I Dinastía, el análisis iconográfico de la paleta revela el propósito de glorificación de la figura de Narmer y permite entender la significación política del reinado, la obra está grabada de ambas caras y documentan la lucha por unificar el norte y el sur del país. (El Alto y Bajo Egipto).

La imagen de la izquierda corresponde al reverso de la paleta, que está dividido en tres pisos. En el más arriba está escrito el nombre del rey, dentro de un recuadro secundario de dos cabezas de vaca que representan a la diosa Hathor. Las cabezas poseen facciones humanas, lo que constituye una de las figuras más antiguas de una divinidad, en centro aparece a gran tamaño el faraón Narmer (Menes) ataviado con los atributos típicos del soberano egipcio; la corona blanca del Alto Egipto, una barba postiza y un faldellín corto con un cola de buey. Con la mano derecha eleva una maza para masacrar a un enemigo vencido, al que sujeta por el pelo con la mano izquierda.
Esta representación alude a la conquista del Norte del país por parte del rey, e una gura una iconografía habitual en el arte egipcio para demostrar el poderío militar de los faraones.
Narmer viene acompañado por un personaje secundario identificado como si portador de sandalias o mayordomo personal. Probablemente sea un sacerdote por su cabeza rapada y la jarra para libaciones que lleva en la mano derecha.
Al otro lado esta Horus personificado por el Halcón, se encuentra posado sobre seis tallos de papiro que hacen referencia al Delta del Nilo (Bajo Egipto), y somete a un enemigo agarrándolo con un gancho por la nariz, esta iconografía simboliza como el dios se apropia de la respiración o la vida de aquellos que se oponen a él.
La inclusión de Horus está relacionada con la creencia de que el faraón era realmente una encarnación del dios en la tierra, y que sus actos estaban guiados por los poderes celestiales.
La figura es, por tanto, un reflejo del faraón conquistador que sometía por primera vez todo el valle del Nilo, imponiendo el orden sobre el caos. Finalmente, el piso inferior se distinguen dos enemigos asustados que huyen de la cólera de Narmer.

La otra cara de la paleta tiene cuatro escenas. La superior es parecida al reverso, con una inscripción enmarcada entre dos cabezas de vaca. En el siguiente piso aparece Narmer tocando con la corona rija del Bajo Egipto y otros atributos que demuestran la autoridad, como la maza y el flagelo. De nuevo el portado r de sandalia, que en este caso lleva una vasija para purificaciones. Delante del rey se encuentra el visir y cuatro portaestandartes que aluden a varios nomos o prefecturas del país. A la derecha se exponen diez cuerpos decapitados ritualmente, con las cabezas colgadas entre las piernas, que aluden a la victoria de Narmer sobre adversarios. De nuevo el halcón sobre ellos y una barca simbólica, probablemente utilizada para la peregrinación a las ciudades sagradas del Delta Occidental.
El tercer piso está completamente ocupado por dos fantásticos cuadrúpedos con largos cuellos entrelazados, que dos sirvientes se esfuerzan por aferrar firmemente con cuerdas. Con toda seguridad se trata de una alegoría de la unificación y la paz conseguida entre el Norte y el Sur de Egipto gracias al dominio del faraón. La unificación del Alto y Bajo Egipto bajo un mismo rey.
Por último, en la base de toda composición se muestra a Narmer personificado, como un poderoso toro capaz de derribar las murallas de una fortaleza mientras uno de sus enemigos yace bajo sus pies. Según los historiadores, esta escena debe representar la llamada “victoria blanca”, la última fase de la guerra por la unificación de Egipto.
En resumen, la Paleta de Narmer es todo un ejercicio de propaganda sobre el poder político y militar del faraón.
La dinastía 0 a Nagada III van del 3120 al 3050 A.C.
Anne: ¿Cuales son las referencias arqueológicas a la que aludes?
Dee: Las referencias arqueológicas son:

Lista Real de Turin (39.720 a.C.)
Datado en 1400 a.C., no se conserva completo, y está escrito en lenguaje hierático. Es una relación de más de 300 nombres de los reyes que gobernaron Egipto desde su comienzo, detallado con precisión los años, meses y días de cada reinado.
Recoge los reinados de 10 Dioses o Nefertu y de varias dinastías de semidioses, como las de los Shemsu–hor (compañeros de Horus) y los Venerables de Menfis. La cronología del Papiro finaliza aso “Los Akhu, Shemsu Hot, 13.420 años, reinados antes de los Shemsu Hor, 23.200 años, toral 36.620 años.”
La Lista de Maneton
La segunda referencia, la encontramos en la lista de Maneton, Sumo sacerdote que recibió del faraón Ptolomeo II Filadelfo (240 a.C.) la orden de escribir la historia de Egipto. LaAegyptiaka, perdiéndose el original, aunque parcialmente copiada por Flavio Josefo (siglo I), Sexto Julio Africano, con 561 reyes (siglo II–III), el obispo Eusebio de Cesarea, con 361 reyes (siglo III–IV) y el monje Jorge Sincelo (Siglo VIII–IX). La lista también hace referencia a los Dioses, Semidioses que reinaron antes de los faraones, pero no encontramos ninguna referencia de los Shemsu–Hor del papiro de Turin.
La Piedra de Palermo
La tercera referencia es la piedra de Palermo, datada en el reinado del faraón Neferrkare (2446–2426 a.C.), el documento, en escritura jeroglífica, da cuenta de 20 reyes predinásticos que reinaron Egipto antes de Menes, Primer faraón en el 3.100 a.C.) Aparecen Dioses y Semidioses en las genealogías reales egipcias.
La Lista de Abydos
Esta se conserva en el Templo de Sety I en Abydos, es un bajorrelieve con 76 cartuchos de faraones data de la dinastía XX (siglo XIII a. C.)
La Lista de Karnak
Hallada en el Templo de Amón de Karnak, con 61 cartuchos, pero solo se pueden leer cincuenta, desde Menes hasta Tutmosis III (siglo XV a.C.)
La lista de Saqqara
También es un bajorrelieve que contiene 58 cartuchos de faraones (perduran solo 47) en un muro de la tumba de Tenry, en Saqqara, sacerdote y escriba de Ramsés III (siglo XIII a.C.)
La Listas de Eusebio de Cesárea, Sincelo (27.925 a.C.)
Eusebio recoge una dinastía que reino en Egipto durante 13.900 años
Dinastía de dioses:
– Vulcano (dios del fuego)
– Sol (Ra)
– Sosis
– Saturno
– Isis
– Osiris
– Tifon (hermano de Osiris)
– Horus (hijo de Osiris e Isis)
Dinastía de Semidioses héroes (1255 años de reinado),
– Tercer linaje de reyes (1817 años)
– 30 reyes de Menfias (1790 años)
– 10 reyes de Tis (350 años)
– Semidioses espíritus (5813 años)
Que entre todos ellos reinaron 11.025 años. Unos 24.925 años en total.
La Lista de Sincelo:
Seis dinastías de dioses (11.985 años de reinado)
– Hefesto (9.000 años)
– Helios (991 años)
– Agatodemon (700 años)
– Cronos (502 años)
– Isis y Osiris (433 años)
– Tifon (359 años)
Nueve de semidioses (2.645 años de reinado)
– Horus (300 años)
– Ares (284 años)
– Anubis (210 años)
– Heracles (185 años)
– Apolo (309 años)
– Amon (371 años)
– Titoes (334 años)
– Sosus (396 años)
– Zeus (247 años)
La Lista de Diodoro de Sicilia (26.000 a.C.),
La Lista de Julio Africano (Detalla que después del Diluvio, la primera Dinastía egipcias tuvo 8 reyes, Menes de Tis reina 62 años)
Crónicas de Malalas, 500 d.C., se expone que el “primer Rey de Egipto pertenecía a la Tribu de Cam, el hijo de Noé, llamado también Naraco, pero anterior a este, existieron otros antiguos reinos de Egipto, ya señalados por el sapientísimo Maneton”
Sorprendida por la respuesta detallada del profesor Dee, quiere conocer más a fondo todo lo relacionado con las dinastías.
Museo de Turin
Dee y Anne deciden ver el propio Papiro de Turín, ya que están en Italia llegan hasta Turin. El Museo de la Antigüedad Egipcia de Turin (Museo delle Antichita Egizie) esta situado en el palazzo delle Accademia delle Scienze, un edificio de estilo barroco, de 4 plantas, con 10.000 metros cuadrados de superficie toral, proyectado por el arquitecto italiano Guarino Guarini en 1678, para el colegio de los nobles.
Alberga más de 3.300 objetos expuestos y otros 26.000 se conservan en almacenes. Es el segundo museo más importante del mundo sobre la cultura egipcia, después del museo de El Cairo, pero es el más antiguo ya que se fundó 1824, mientras que el de El Cairo en 1902. La periodista solo recuerda que en esa ciudad está el Manto Sagrado de Jesús en una iglesia, si comenta el profesor en la Catedral Basílica San Giovanni Battista, se encuentra la Sabana Santa de Turín, “Tu rostro Señor yo Busco”, si el Santo Sudario Cristiano.
En el Museo Egipcio de Turín contiene el papiro con todo el linaje egipcio desde los tiempo más remotos hasta el reinado de Ramsés II (1279–13 a. C), bajo el cual fue escrito. El papiro es de 170 centímetros de largo y 40 de ancho y está roto en 160 fragmentos que afortunadamente, se han podido recomponer conformando la lista mencionada, muy bien conservadas.

Descubierto en 1822, por Bernadino Drovetti, el que fuera cónsul de Egipto, cerca de la cuidad de Luxor, fue donado al Museo Egipcio de Turín en pésimas condiciones; aunque se sabe que en su descubrimiento estaba prácticamente intacto.
Giulio Farina reconstruyó el documento y lo sello entre dos hojas de vidrio den 1938, que es como puede verse hoy en día. Entrando al museo a la manos izquierda. Atrás de una vitrina y que pasa desapercibido a los visitantes más interesados en la búsqueda de momias o esculturas que les asombre. No fue hasta 1959 que Gardiner, famoso por recopilar todos los jeroglíficos egipcios y publicar su gramática, quien lo transcribiera lo que decía.
El papiro contiene unos 300 nombres de monarcas en orden cronológico incluyendo la duración de sus reinados, meses y días lo que lo hace un documento único para establecer una cronología del Antiguo Egipto.

En el Canon de Turín no llega hasta las últimas Cleopatras pero les da la información que buscan durante el reinado de Akenaton.
Este comienza con una dinastía de dioses en la que Ra, Geb, Osiris, Set y Horus, después Toth, Maat y Otros. Enumero 38 soberanos semidivinos después de los divinos: “Diecinueve Jefes del Muro Blanco y diecinueve Venerables del Norte”. Según el Papiro de Turín, entre ellos y Menes hubo un serie de reyes humanos bajo la protección de Horus y su epíteto fue Shamsu–Hor.
La historia de los primeros reyes predinásticos, también se encuentran aquí en Italia continua el profesor, ¡sí! asiente ella, el continua: Si, en el Museo Arqueológico de Palermo, La piedra lleva el nombre de Palermo, son barios fragmentos. Existe una porción obviamente en el Museo del Cairo y la otra en Londres en el Museo Petrie del University College (UC15508).
En una conferencia dada ante la Sociedad Real de Literatura de Londres en 1843, el Dr Samuel Birch, conservador del Antigüedades Egipcias del Museos Británico, anuncio que en el papiro y sus fragmentos había contado un total de 330 nombres, este número coincide con los que dio Herodoto.
La piedra de Palermo es una losa de basalto negro tiene una longitud de 200 cm y 60 cm de altura, y tiene 43,5 cm x 30 x 6.5 cm.
Su contenido está escrito de ambos lados e incluye un listado de los reyes, con anotaciones sobre acontecimientos de cada reinado, datos sobre impuestos, ceremonias, las crecidas del Nilo. La lista de reyes va desde el predinástico hasta los reinados de Neferirkara Dinastía V.
El texto está dividido en tres registros horizontales:
El superior muestra el nombre del faraón de ese periodo,
El intermedio los acontecimientos destacados: fiestas, recuentos de ganado, etc.,
El inferior indica el mayor nivel anual de la inundación del río Nilo.
En la franja superior se encuentran los nombre de varios gobernantes predinásticos del Bajo Egipto (Seka, Jaau, Tiu, Tyesh, Neheb, Uadynar, Mejet,...)

Piedra de Palermo
También está la Tablilla de Abydos dice el profesor. ¿Abydos? Pregunta ella, si dice él.
En su libro Contra Apion, el historiador judío del siglo I, Flavio, Josefo, cito, entre su fuentes sobre la historia de Egipto, los escritos de un sacerdote llamado Maneton, sumo sacerdote y gran erudito quien compilo la historia de Egipto en varios volúmenes por mandato del rey Tolomeo Filadelfo hacia el 270 a.C. El manuscrito original se deposito en la gran biblioteca de Alejandría, donde pereció, junto a muchos más documentos de un valor incalculable, cuando los conquistadores musulmanes prendieron fuego al edificio en el 642 d.C.
Maneton fue el primer historiador conocido en haber dividido las lista de Reyes con su Nombre, duración de su reinado, orden de sucesión y otros datos importantes, que se conservan gracias a que Eusebio de Cesárea los transcribiera en el siglo IV d.C. Estas versiones basadas en la lista de Maneton coinciden que Maneton anoto como primer soberano de la lista de dinastías al faraón Men (menes en griego), el mismo del que hablo Herodoto, basándose en sus propias investigaciones en Egipto.
Hoy los descubrimientos modernos como la Tablilla de Abydos, en la que el faraón Seti I, acompañado de su hijo, Ramsés II, hace una relación de los 75 nombre de sus predecesores, El primero en ser nombrado es Mena.

Figura de la Tablilla de Abydos.
En Abydos se encuentra el templo de Seti I un lugar inmenso de historia, y en el fondo las ruinas del Osirion gran parte sumergidas con agua. Después te contare más de este lugar.
Y al Igual que en Dendera las fechas del Zodiaco no transportan a tiempo muchos más antiguos.
Porque pregunta Anne desorientada, ¿Porque Maneton escribió que las dinastías de los faraones vinieron precedidas por otras cuatro dinastías pero no de hombres?
Aquí llega el momento de hablar de Las Crónicas Mitológicas.
Dos de dioses, un de semidioses y una dinastía de transición, dice que al principio los siete grandes dioses reinaron en Egipto, por un total de 12.300 años:
Ptah gobernó 9.000 años
Ra gobernó 1.000 años
Shu gobernó 700 años
Geb gobernó 500 años
Osiris gobernó 450 años
Set gobernó 350 años
Horus gobernó 300 años
La segunda dinastía de dioses, estuvo compuesta por doce soberanos divinos el primero fue
Thot gobernó 1570 años, el total de esta segunda camada fue de 19 dioses que gobernaron 13.870 años.
Después siguió la dinastía de los semidioses un total de 30 fueron durante 3.650 años.
Hubo 49 soberanos divinos y semidioses que en total gobernaron 17.520 años.
Más tarde, durante 350 años no hubo soberanos, fue una época caótica, durante la cual 10 soberanos humano mantuvieron la realeza en Tanis. Recién cuando apareció Men quien estableció la primera dinastía humana de faraones y construyo la nueva capital, consagrada al dios Ptah.
Fue Men quien unifico al Alto y Bajo Egipto, probablemente en el 3100 a C.
En una inscripción de la Piedra de Palermo, se conserva al menos nueve nombres arcaicos que llevaron solo la Corona Roja del Bajo Egipto y que gobernaron antes de Menes, estos fueron Escorpion, Ka, Zeser, Narmer y Sma, estos nombres los dio Maneton en la lista de diez soberanos humanos que reinaron en Tanis durante los siglos del Caos, la llamaron la “Dinastía 0”.
Los egipcios sostenían que sus grandes dioses habían llegado desde la Ur sumeria, que significa “el lugar de antaño”. Según Maneton, el reinado de Ptah sobre las tierras del Nilo comenzó 17.900 años antes de Menes, es decir, hacia el 21.000 a.C.
Nueve mil años más tarde Ptah entrego los dominios de Egipto a su hijo Ra. Pero el reinado de este se interrumpió súbitamente después de mil años, hacia el 11.000 a.C., tal vez coincidió con el hundimiento de la Atlántida. Fue entonces cuando según los cálculos de Zecharia Sitchin, tuvo lugar el diluvio. Después te hablare de este escritor quien profundizo principalmente en la civilización sumeria.
Los egipcios creían que, después, Ptah volvió a Egipto para llevar a cabo grandes obras de recuperación de tierra y, literalmente, de elevación de estas debajo de las aguas.
Existen textos sumerios en donde se atestigua también que Enki fue a las tierras de Meluhha (Etiopia/Nubia) y Magan (Egipto) para hacerlas habitables para el hombre y los animales:
“Fue al País de Meluhha, Enki, el señor de Abzu, decreta su destino: Tierra negra, que tus arboles sean grandes, que sean arboles de las Tierras Altas. Que tus palacios reales se llenen de tronos. Que tus juncos sean grandes, que sean juncos de las Tierras Altas. Que tu planta sea como el oro, que tu cobre sea estaño y bronce. Que tu pueblo se multipliqué; que tu héroe salga como el toro”.
Las crónicas sumerias, que relacionan a Enki con las tierras africanas del Nilo, resultan importantes por que corroboran los relatos egipcios, y porque vinculan a los dioses sumerios, especialmente Enki, con los dioses de Egipto. De hecho se cree que Ptah no es otro que el dios sumerio Enki. Tras haber hecho habitables de nuevo las tierras, Enki dividió el continente africano entre sus hijos. El dominio más meridional se lo volvió a conceder a Nergal (“Gran Vigilante”), más al Norte al Gibil (“Señor del Fuego”) en las regiones mineras y le enseño los secretos de la metalurgia. Mientras Aninagal (“Príncipe de las Grandes Aguas”), le dio los grandes lagos y fuentes del Nilo.
Aun más al norte, en los pastos mesetarios de Sudan, reino el hijo menor, Dumizi (“Hijo Que Es Vida”), cuyo apodo era “EL Apacentador”, y al primogénito y heredero legal fue Marduk (“Hijo del Monticulo puro”). Debido a que uno de sus cincuenta epítetos fue Asar, que suena asimilar al egipcio As–Sar (Osiris en griego), algunos expertos han especulado con la idea de que Marduk y Osiris fueran el mismo dios. Otros en cambio lo asocian con el dios egipcio Ra. Por lo que si Marduk era hijo de Enki y Ra de Ptah, Enki y Ptah eran el mismo dios de ambas civilizaciones. Muchos descartan a Osiris era bisnieto de Ra, un generación muy posterior a la de Ra o Marduk.
Para la comunidad científica, estas listas, no las toman como reales sino como leyendas sobre Egipto.
Si todos estos reyes hubieran sido figuras solo mitológicas, para que tomarse la molestia de inventar la duración de sus reinados, mas aun con cifras aparentemente precisas.
El mismo problema ha aparecido con la Lista de Reyes Sumerios, aparecidas en distintos textos como el W–W/144 o W–B/62, donde se estableces fantásticos gobiernos de los dioses que se remontan a docenas de miles de años antes de lo establecido por la arqueología oficial, Aunque en el caso más conocido por todos nosotros sea el de los Patriarcas Bíblicos, autenticas “maquinas de hacer años”, como los míticos Adán, Set, Enoc, o Matusalen, pasando por Lamec y Noe, etc. Quienes vivieron como 900 años cada uno.

En esta Tabla mesopotámica que se conserva en el Museo Británico, y con caracteres cuneiformes, aparece según el investigador Zecharia Sitchin el mapa de la ruta seguida por los dioses para llegar a nuestro sistema solar. Es una tablilla de arcilla que se encontró en las ruinas de la Biblioteca Real de Nínive, como muchas tablillas, es indudablemente una copia asiria de una tablilla sumeria anterior.
Es un disco circular, con signos cuneiformes, los muchos nombres de cuerpos celestes que aparecen en los ocho segmentos de la placa dejan claro su carácter astronómico, ya que los segmentos forman un ángulo de 45 grados, por lo que llegan a un barrido total del firmamento, de 360 grados de los cielos. En las partes no deterioradas, aparecen formas geométricas que no se han visto en ningún otro objeto antiguo, diseñadas y dibujadas con considerable precisión. Entre ellas hay flechas, triángulos, líneas de intersección e, incluso, una elipse – una cueva geométrica- matemática que, con anterioridad al descubrimiento, se creía que no se conocían en la antigüedad.
A pesar del innegable esfuerzo de la arqueología por establecer una cronología “lógica” de los antiguos reinos e imperios, el prejuicio a la hora de establecer la existencia física de los dioses que todas las culturas establecen como fundadores de la civilización en la Tierra, hacen imposible profundizar en una verdadera historia que continua oculta a todos nosotros.
¿Quién eran esos personajes considerados dioses?
¿Fueron ellos los constructores de los grandes monumentos de la antigüedad?
Son como para Erick Van Daniken ¿Extraterrestres que visitaron la Tierra en la antigüedad?
Estas son las preguntas a hacernos ante las evidencias encontradas, en lugar de intentar negar su existencia solo porque no encajan con las cronologías oficiales, al igual que los libros apócrifos del canon bíblico descartados en distintos concilios.
El Canon Real de Turín y la Piedra de Palermo fueron hallazgos arqueológicos que aportan más información a los textos que narran sobre reyes legendarios que gobernaron durante largos periodos de tiempo en una historia remota. Las teorías de civilizaciones incluyen, como información más importante, las Lista Real Sumeria, La Tabla de las Naciones (Biblia cap. 10 Génesis), las Crónicas de Maneton, los Manuscritos del Mar Muerto o la Historio de Babilonia de Beroso. Las crónicas de muchos pueblos antiguos, entre los que destacan los mesopotámicos o los egipcios, hablan de la presencia de misteriosas entidades que despenaron el papel de gobernantes en tiempos muy antiguos.
Cuando un historiador moderno accede a referencias sobre alguna de estas entidades, en algún manuscrito, suele relacionarlo con las llamadas crónicas mitológicas.
Como sucede en toda Mesopotamia, los sumerios confeccionaron, a partir de un estudio detallado de los movimientos del Sol, la Luna y la Tierra grandes tablas cósmicas en las que anunciaban con absoluta precisión la llegada de eclipses por ejemplo. De igual manera, a la vez que podía predecir, los cálculos matemáticos los eclipses a los que la arqueología no puede dar testimonio directo, un ejemplo de ellos si el cielo del Zodiaco de Dendera que lo fecha a un cielo hace 12.000 años atrás.
Shemsu Hor
En Egipto sucedió algo similar. En la remota historia de Egipto, los habitantes del valle del Nilo dedujeron la presencia de unos seres, supuestamente místicos, que gobernaron su país en una época de gran esplendor. Se trata de los Shemsu Hor o Compañeros de Horus.
“¡Sí!” dice Anne los mencionaste que ayudaron a Horus en la batalla contra Seth.
Si son varios los textos que indican la existencia de estos misteriosos personajes en los albores de la historia de Egipto. En primer lugar, se mencionan en el Canon Real de Turín que contiene 160 fragmentos de papiro, un documento fechado en la dinastía XVIII, alrededor del 1400 a.C. en el que se nos ofrece una relación de todos y cada uno de los reyes que gobernaron el Valle del Nilo desde el comienzo de los Tiempos. En este documento de extraordinario valor arqueológico se nos habla de Shemsu Hor, una especie de Héroes que gobernaron Egipto durante seis milenios, inmediatamente después del final del reinados de los dioses y poco antes de los humano. En la época Tolemaica, el greco–egipcio Maneton (240 a.C) recibió del faraón Ptolomeo II Filadelfo el mandato de escribir la Historia de Egipto. Poco es lo que se conserva ya que como te conté se destruyeron con la Biblioteca de Alejandría, en los fragmentos recogidos por Eusebio de Cesare, Maneton hace referencia a los semidioses entre ellos a Horus, no hace referencia tacita a los Shemsu Hor, el periodo del reinado de 6.000 años, y su puesto en la Lista Real de esto semidioses, parece hacer referencia quienes hubieran pasado al olvido por las nuevas cronologías de la Egiptología, que parecen retrasar varios siglos el comienzo de la historia de esta civilización. Para muchos egiptólogos el dios Osiris es identificado con uno de los primeros grandes reyes de la Historia de Egipto en el IV milenio a.C. Posiblemente este dios ya no tan místico, debió gobernar en alguna localidad del sur de Egipto, cerca de de Abydos, ciudad que los en los siglos sucesivos se convirtió en el centro de la adoración de este dios.
En el templo de Edfu dedicado al Horus, en una de pues paredes aparecen los Shemsu Hor, es una de las pocas representación de estos seres que se conservan en Egipto. Conocido como los Textos de las Construcciones
¿Son narraciones místicas que no fueron ciertas? O son realmente la constatación histórica de que Egipto fue fundado y habitado por una civilización ahora olvidada e ignorada. Hay muchos interrogantes cuando mas retrocedemos hacia atrás. Calculando la duración de los reinados de los Shemsu Hor, vemos que de haber existido estos semidioses, tendrían que haber gobernado alrededor del 10.000 a.C. fecha cercana a la presunta desaparición de la Atlántida, de Platón. Según las crónicas egipcias, la realeza primitiva tuvo una sucesión ininterrumpida de 13.900 años.
Es más, para autores como Robert Bauval o Grahan Hancock, no solo piensan que estos seres eran reales, sino que le hacen portadores de una sabiduría iniciática que durante siglos se mantuvo en el más absoluto de los secretos.
Respondamos ahora la pregunta de si estos seres fueron los grandes constructores de la antigüedad.
Bauval y Hancock en su libro Guardianes del Génesis, defienden la teoría que gracias a este selecto grupo de sabios, los antiguos egipcios pudieron erigir grandes construcciones para las que requerirían conocimientos astronómicos y matemáticos, que resultaban imposibles de encontrar en una civilización aparentemente primitiva como la egipcias del 2500 a.C. fecha en que supuestamente se levantaron las grandes pirámides también orientaron la Esfinge hacia la constelación de Leo. El plan de los Shemsu Hor, según ellos ara alcanzar la conquista de un gran proyecto cósmico para las futuras generaciones de Egipto.
Este proyecto no sería otro que el gigantesco plan cósmico que supone la construcción sobre el valle del Nilo de una réplica en piedra de la constelación de Orion, grupo de estrellas que estaba identificado con el dios Osiris, precisamente la divinidad que propicio que los Shemsu Hor se unieran a su hijo Horus con el fin de vengar su muerte, De ser así el plan se consumo, ya que todas las 120 pirámides que hay en Egipto parecen reflejar como espejo el cielo nocturno.
Pero después de la llamada Era de las Pirámides, que en la historia oficial de Egipto se extiende desde el 2600 hasta el 2000 a.C. ya no se volvieron a llevar a cabo toda aquellas construcciones que requerían un serie de conocimientos superiores.
Su misión consistía en legar esos conocimientos de forma hermética o esotérica, pues no todos el mundo podía acceder a dichos conocimientos.
Parece que los Shemsu Hor llegaron a la tierra en un periodo en que la humanidad estaba en un estadio de cazadores–recolectores, con la finalidad de crear nuevas civilizaciones, sin intervención parece haber sido beneficiosa.
La razón por la que los arqueólogos y egiptólogos ignoran los precedentes es por que obligaría a los egiptólogos a adentrarse en periodos de la historia donde teóricamente solo debieron existir tribus nómadas, muy alejadas de lo que se entiende como un civilización. En marzo del 2000, Robert Bauval y Jhon Anthony West se encontraron en el Cairo para hablar de los Compañero s de Horus. Según Jhon Anthony West: “Lo que sorprende por encima de todo es que los egiptólogos pretenden saber más de la historia de Egipto que los propios egipcios. Yo creo que estos sabían de lo que estaban hablando, y que las alusiones a los Netertu y los Shemsi–Hor nos remiten a periodos ancestrales de la civilización”.
West no es el único que piensa así, ya que Bauval opina prácticamente lo mismo. Este remitía a otros documentos egipcios mucho más antiguos que los escritos por Maneton.
Esos documentos son los Textos de las Pirámides, hallados en monumentos del la V y VI dinastía, o en los menos conocidos Textos de las Construcciones, esculpidos a lo largo de los muros de los Templos de Edfu y Dendera.
En ellos, según Bauval, se encierra la clave para entender quienes fueron los verdaderos fundadores de Egipto. En los muros del Templo de Edfu, en el Alto Nilo, se narra la historia de los verdaderos constructores. Todo sucedió miles de años antes de que naciera el primer faraón que los egipcios llamaron el “Tiempo Primero”. Esos fundadores, tal como ya hemos dicho, fueron los Shemsu–Hor.
En Edfu se cuenta la historia de un libro sagrado compilado por Thot, en que se habla de ciertos “montículos sagrados” a lo largo del Nilo sobre los que se edificaron los Templos.
Y dice que esas ubicaciones fueron fijadas por “Siete Sabios” o “Compañeros de Horus” en el “principio del mundo” o lo que es lo mismo, en el Tiempo Primero.
Según Bauval, la idea de los “Siete Sabios” es casi universal. En la tradición babilónica se les llama Apkallu y se creía que vivieron al diluvio. Los vedas de la India hablan de siete Rishis, o sabios, que sobrevivieron a la inundación y recibieron el encargo de transmitir la sabiduría del mundo antiguo a la humanidad.
Todo el templo de Dendera está cubierto de inscripciones que podrían facilitarnos pistas. No en vano, se trata de un recinto consagrado al conocimiento, y que fue erigido en época ptolemaica (siglo I d.C.) para preservar un saber de más de seis mil años de antigüedad. Una de esas inscripciones, ubicada por Jhon Anthony West en una de las cámaras subterráneas, se describe como el templo fue construido “de acuerdo con un plan escrito sobre rollos de piel de cabra, en la época de los compañeros de Horus, o Shemesu–Hor, sucedieron en muchos siglos a los Neteru, dioses, y pertenecían a un cultura mucho más desarrollada que estos. De hecho, según algunas tradiciones, el templo de Dendera, así con el de Edfu y Abydos, están ubicados sobre lugares donde se dice los Shemsu–Hor libraron batallas e hicieron uso de todo su poder destructor. En otros templos ptolemaicos, como Kom–Ombo o el de Edfu, también construidos sobre montículos primigenios marcados de ellos hay trazas de unos insólitos jeroglíficos que muestran unas sorprendentes “Bombillas”, Las “bombillas” de Edfu están representadas como una especie de flores de loto simplificadas, de las cuales emergían serpientes que, a su vez, eran cubiertas por una serie de campanas transparentes. En realidad, Dendera y Edfu no son los únicos lugares de Egipto donde existen jeroglíficos que recuerdan bombillas eléctricas. También en Kom–Ombo, asimismo un templo ptolemaico del Alto Egipto, Si aceptamos la teoría de que los sacerdotes egipcios tenían acceso a una clase de conocimiento tecnológico impropio de su época, tal vez heredados de esos misteriosos seres, explicaríamos satisfactoriamente como los artistas egipcios pudieron trabajar en la oscuridad dentro de los templos.
Dendera y Edfu tenían una clara función astronómica. Los techos de sus corredores, la orientación precisa de sus muros apuntando a los puntos cardinales y hasta la inclusión de elementos estelares tan clásicos como el célebre Zodiaco de Dendera, ubicado en el segundo piso de la sala de Osiris, este bajo relieve esculpido en el techo, contiene imágenes que parecen corresponde a las constelaciones de Tauro y Libra. Esta cámara esta datada a finales del periodo ptolemaico y si pórtico fue añadido durante el reinado del emperador romano Tiberio. Esto llevo a Jean–Francois Champolion a fechar el relieve correctamente en el periodo grecorromano, pero muchos de sus contemporáneas postulan que databa del Imperio Nuevo. La fecha aceptada mayoritariamente en la actualidad es ha �cia el año 50 a.C., pues muestra estrellas y planetas en las posiciones en que se observarían en esa época. Se ha conjeturado con que el relieve sirviera de base para la confección de sistemas astronómicos posteriores. Durante la campaña napoleónica en Egipto, Vivant Denon dibujo el zodiaco circular y los rectangulares. En 1802, tras la expedición napoleónica, Denon publico varios grabados del techo del templo en si Voyage dans la Basse et la haute egypte.
El interés despertado en Europa de sus hallazgos en Egipto, motivo que se decidiera enviar el relieve a Francia y asi en 1820, el distribuidor de antigüedades Sebastian–Lous Saulnier encargo a Jean Baptiste Lelotaine, un maestro albañil, extraer el zodiaco circular usando sierras, alicates y povora.
La pieza finalmente llego a Paris en 1821 y al año después fue instalada por Luis XVIII en la Biblioteca Real. En 1922 fue trasladada desde la Biblioteca nacional al Museo del Louvre.
Después, el Canon Real de Turin aparecen otros nueve dioses, que son los que se encargan de la transición entre un gobierno de supuestos dioses a otro de humanos. Estos dioses son Bau Pe y los Bau Nejen, los cuales representan a los gobernantes del norte y del sur durante el periodo Predinástico, anterior al 3000 a.C. Estos dioses forman los Bau de Heliópolis y se relacionan con Horus, el dios de la realeza. Las almas de Pe y Nejen eran una serie de deidades y divinidades dentro de la mitología egipcia antigua.
Las almas de Pe con deidades antropomórficas que pueden ser representadas con la cabeza de halcón, tanto en pie como postradas con la rodilla en el suelo. Llevan el brazo en alto con el puño cerrado y con un ángulo recto. Las almas de Nejen son divinidades antropomórficas con cabeza de chacal. Suelen encontrarse en postura análoga a las almas de Pe. Como divinidades celestes, las almas de Pe están relacionadas con Horus. Suelen jugar un papel de representantes de las almas preeminentes de los difuntos de la cuidad de Pe que, personificadas en la humanidad, aparecen como bailarinas de Muu, con la cabeza cubierta de unos tocados muy altos. Estos actúan en los funerales realizando danzas complejas dando una especie de bienvenida al muerto y llevándolo hacia su destino ultra–terreno, tocados con un traje arcaico y un tocado vegetal.
En cuanto a los orígenes históricos son los monarcas predinásticos del Norte y el Sur elevados a la categoría de dioses. Representan los espíritus primordiales de las ciudades y sus descendientes, Los podemos ver representados y presentes en el Reino Antiguo y responden al deseo de personificar a los antepasados reales que se fundían en estas almas.
Como ya hemos explicado, su origen son los monarcas predinásticos elevados a la categoría de dioses, así como los espíritus primordiales de ambas localidades y los compañeros de Horus y sus descendientes. Ellos asistían al monarca en vida y lo acogían en la muerte, ayudándolo con una escala de oro para que el rey ascendiera al cielo con mayor facilidad. Aunque la importancia de las almas y otros fue primordial y sustancial, parece que dentro de los textos las lamas de Pe tienen una cierta superioridad sobre las de Nejen. La leyenda nos cuenta que el dios Ra entrego la cuidad de Buto a Horus como recompensa por el ojo perdido en batalla entre él y Seth, hermanos de Osiris. Después de estos dioses vinieron los misteriosos Shemsu–Hor, reyes predinásticos, estos se les representan con cuerpos celestes, con forma de discos alados, y con armaduras impropias de su época.
Yo te mencione al escritor de origen ruso Zecheria dice Dee, Anne responde: Si, ¿Quién es él?
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