Kitabı oku: «El poder sanador del caos»

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EL PODER SANADOR DEL CAOS

LUCAS CASANOVA

EL PODER SANADOR DEL CAOS

UN DIARIO SOBRE EL TUMOR QUE ME ABRIÓ LA MENTE


Índice de contenido

Portada

Portadilla

Legales

Prólogo

LA VIDA NORMAL

AMAR EL ORDEN

MI PRIMERA EXPERIENCIA ESPIRITUAL

MI VIDA NORMAL

INSATISFACCIÓN

YO NO VOY A ENFERMARME

AHSRAM

DOLOR PUNZANTE

RISHIKESH

BUENOS AIRES

VELOCIDAD CRUCERO

OSLO

TU VIDA NORMAL

TODO SE DERRUMBA

MUCHA VIDA SALUDABLE Y POCA SALUD

FURIA ARRASADORA

MI MALA SE CORTÓ

LONDRES

ROLINGA

RESONADOR

VER LO QUE ES

ULLEVAAL

HAGAMOS DE CUENTA

EL CHICO OSTRA

TU PERLA

USAR LA ANSIEDAD COMO MOTOR

IMPOSTOR

NEGOCIANDO MI PAZ

PARQUE DE “DISTRACCIONES”

EFECTOS COLATERALES

MI PEQUEÑO CEREBRO

EL FUTURO LLEGÓ HACE RATO

TELA DE ARAÑA

MARIBEL

EL CONEJO BLANCO

TU LADO SALVAJE

UNA BRÚJULA EN LA TORMENTA

EL MAPA DEL TESORO

NUNCA DIGAS MI NOMBRE

EL CUADERNO ROJO

MENTE DE SURFER

FLECHAS QUE SE TRANSFORMAN EN FLORES

ANDREAS

NADIE SANA SOLO

CUANDO PASE EL TEMBLOR

CARNICERÍA CONSENTIDA

SOBREVIVIR A UN MENINGIOMA

EL CAMINO ES A TRAVÉS

CUIDAR DE MÍ

TU PROPIO MAESTRO

ATRAVESAR EL UMBRAL

CONVERSACIONES INCÓMODAS

ME ENTREGO

OPERACIÓN

TERAPIA INTENSIVA

REINICIO

GUARDERÍA

NADA ES DEFINITIVO

AQUÍ CONMIGO

SABORES

NO CONTROLO NADA

PRIMERA MARATÓN

ATENCIÓN PLENA

UN POCO DE MI VIDA

BANFIELD

ROMA

OXICODONA

DESPERTARES

REPARACIONES

BAÑO

¿PODRÉ VOLVER A SER YO?

VISITA AL MUNDO EXTERIOR

BIG BANG

EL ALA DE NEUROCIRUGÍA

DAG

VUELTA A CASA

LA ESPERA

RESULTADO

HERMOSA CICATRIZ

TUS ESPERAS

NUEVO EN EL MUNDO

DEPENDIENTE

SI ESTÁS ESCUCHANDO ESTE MENSAJE…

PROGRESO

LADRÓN DE CUERPOS

UN MES DEL DIAGNÓSTICO

VOCES

LIGERO

VOLVER A ATENDER

TEBO

“NORMALIDAD”

NO ESTAMOS HECHOS PARA ODIARNOS

EMPEZANDO A SANAR

TU NUEVO ALUMBRAMIENTO

HEMÍLOGO

DESCONOCERSE Y RECONOCERSE

EL MES MÁS LARGO DE MI VIDA

DESCONOCERME

DARNOS PERMISO PARA DEJAR DE SER

SINCERICIDA

HELADO DE PISTACHO

EXPANDIENDO MI CAPACIDAD DE SANACIÓN

MARY STUART

TODO ESTÁ LLENO DE AMOR

EL VERDADERO ENEMIGO

ENCUENTRO CON LA SOMBRA

NO ENCUENTRO LAS PALABRAS

BARDO

VEGVÍSIR

¿QUIÉN ERES TÚ?

NUEVAS HABILIDADES

ESTE ES MI DESAFÍO

EL AÑO DEL PERRO

EFECTO DOMINÓ

EL IDIOTA ÚTIL

LO QUE NO ENTENDÍ

EL HOMBRE ELÁSTICO

LA MENTE ES UN ELEFANTE

TAPIZ

SANKALPA

TODO EL MUNDO SABE

TUS LOGROS

QUEBRARSE PARA RENACER

RETROCEDES DOS CASILLEROS

EL MUNDO SE MUEVE BAJO MIS PIES

PERDIDO EN EL ESPACIO

GOTERA

DES-ILUSIÓN

JAQUE MATE AL MOVER UN SILLÓN

CUATRO HORAS

LOS RETIROS

KÉTCHUP

APLÍCATE EL CUENTO

DESTELLO EN LA OSCURIDAD

COURAGE

SOS

TU PUNTO DE QUIEBRE

AVANZAR EN ZIGZAG

EL FINAL DEL BARDO

PÉNDULO

A TRAVÉS DEL ESPEJO, Y LO QUE LUCAS ENCONTRÓ ALLÍ

¿DÓNDE ESTÁ LA PERSONA DE LA QUE ME ENAMORÉ?

HUYENDO DE LA DEPRESIÓN

EL NIÑO IRACUNDO

DODO

CAYÉNDOME EN EL HIELO

PENSAMIENTOS CATASTRÓFICOS

PERRO VERDE

FORTUNA

TU CAMINAR EN EL HIELO

NAVEGAR EL CAOS

BRAINMATES

SANAR HACIA DELANTE

CUIDAR DE MÍ

EL NUEVO YO

KITTY

ESPECIALISTA EN CAOS

VASIJA

MEMORIA DE CORTO PLAZO

OSTENDE

NUEVO MALA

TUS CASTILLOS EN LA ARENA

RENACER

LO QUE PODRÍA HABER SALIDO MAL

MEMORIA LÍQUIDA

GIGANTESCO CIRCO LOWANDI

ENCUENTRO CON MI SOMBRA

CARTA BLANCA

PUNTA CANA

EL ESCENARIO

TU MENTE DE SURFER

EL CAMINO NO SE ACABA

RENACERÉ

FE EN MÍ

CINCO AÑOS

VIVIMOS EN ESPIRALES

EL CAOS ESTARÁ SIEMPRE PRESENTE

AMAR LO QUE ES

NO FIM DA CERTO

DAR EL PASO

ESTE ES EL FINAL

LIBROS PARA LEER MIENTRAS ATRAVIESAS EL CAOS

ÍNDICE

AGRADECIMIENTOS


Casanova, LucasEl poder sanador del caos / Lucas Casanova. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Galerna, 2022.Libro digital, EPUBArchivo Digital: descargaISBN 978-950-556-861-11. Superación Personal. I. Título.CDD 158.1

© 2022, Lucas Casanova

© 2022, RCP S.A.

Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna, ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopias, sin permiso previo del editor y/o autor.

Primera edición en formato digital: abril de 2022

Versión: 1.0

Digitalización: Proyecto 451

ISBN 978-950-556-861-1

Hecho el depósito que marca la ley 11.723

Diseño de tapa: Mónica Vigo

Primera edición en formato digital: abril de 2022











Para Andreas, que conoció a un tal Lucas,

se casó con otro y ahora vive con el que escribió este libro.

Sin él, no existiría este Lucas o este libro.











“La herida es el lugar por donde entra la luz.”

RUMI

“En una época

solo la certeza me daba

alegría. Imagínense…

la certeza, una cosa muerta.”

LOUISE GLÜCK

PRÓLOGO

EL PODER SANADOR DEL CAOS es un formidable libro que aúna en sí reflexiones profundas sobre la existencia, el camino personal de su autor para estar en el mundo tal cual es, una gran humildad y un claro deseo de servicio para con todos los seres.

Cómo dice Lucas, “ ...tuve que enfrentarme con la realidad de que no hay recetas perfectas”, para la vida o todas las cosas. Este es un libro valiente, escrito por un hombre luminoso y valiente.

Es el relato de quien admiro, que habiendo caído cien veces, se ha incorporado ciento y una vez. Puede ser leído (cómo todo libro exegético) de varias maneras. Como el relato de la vida de su autor, desde su infancia hasta su presente. Como un libro de viajes con aproximaciones sucesivas en búsqueda de su paz interior. Como una guía para sus lectores para hacer su propio camino. O como un texto para no extraviarse en este universo caótico y doliente; entre muchas otras posibilidades.

Escrito en primera persona, eludiendo el texto egótico y la pontificación, sus palabras nos llevan de ida y vuelta de un modo amoroso y seguro como el hilo de Ariadna. Podemos sentir con el autor, ser el autor y ver las cosas desde la perspectiva del autor.

No es fácil ni común acceder a un libro así.

Con excelente prosa, originado en diarios y escritos personales realizados durante años, es un registro vital que apasiona y se deja leer.

La siguiente frase no es mía: “El que toca este libro, toca a un hombre”. Ese hombre es Lucas Casanova, inteligente, sensible, bondadoso, leal, honesto, afectivo. Un espíritu renacentista. Nada le es ajeno. Su presencia en esta Tierra es una bendición para nosotros. Y su libro es un regalo que apreciarán las mujeres, los hombres, las personas de todo género y que llevará gran contento a los Bodhisatvas y a los Budas de las Diez Direcciones.

El poder sanador del caos viene, en primera voz, a decirnos que nada está bajo control y que esa incertidumbre es gozosa, si se abandona toda autoconmiseración y enojo.

Ahora es su turno de disfrutar este ejemplar que tiene frente a sí. Hágalo.

Nihil Obstat

Jorge Rovner

Febrero 2022, Buenos Aires

QUIERO QUE TENGAS UN TUMOR CEREBRAL CONMIGO


TODOS VIVIMOS momentos en los que creemos que todo se desmorona. Y este libro da cuenta de ello. Esta es la historia de cómo la vida que construí pasó a dejar de tener sentido, orden y forma. Esta es mi lección maestra.

Las historias que nos cuentan nos permiten entrar a mundos a los que no tendríamos acceso o a los que no quisiéramos ingresar nunca. Por eso, quisiera que nunca tengas que ingresar al mundo de mi historia, pero a la vez también deseo que puedas aprender el camino que se dibuja delante de uno cuando le toca atravesar estas experiencias.

Por eso, quiero que tengas un tumor cerebral conmigo. Sí, aunque suene extraño, porque finalmente lo que quiero es que puedas, a través de lo que cuento, aprender la lección que aprendí con él.

Durante más de una década, guiado por la sabiduría budista, me dediqué a enseñar a mis consultantes a no identificarse con aquello que creen que son, a amar lo que surge en cada momento, a soltar las expectativas, a despedirse amorosamente del orden y abrazar el caos y la impermanencia.

Sin embargo, siento que sólo después de haber vivido la experiencia que te voy a contar, hoy puedo explicarlo desde otro lugar, sin hablar de términos en sánscrito o en pali, simplemente relatando cómo lo viví. Por eso te invito a que tengas un tumor cerebral: para recorrer juntos las páginas que siguen.

LUCAS CASANOVA

OSLO, ENERO DE 2022

ACERCA DEL PODER SANADOR DEL CAOS


ESTE LIBRO SURGIÓ a partir de mi diario, un registro sobre lo que atravesé gracias a mi tumor. La mayor parte de los textos son desgrabaciones y anotaciones que fui registrando a medida que todo iba sucediendo.

En 1998 comencé a escribir una especie de diario personal. Sin embargo, cuando en 2009 mi letra empezó a volverse perezosa y me costaba entender lo que escribía, opté por empezar grabarme con el teléfono celular. Hoy me doy cuenta de que aquello no se debía a mi falta de destreza para escribir a mano de forma sostenida, sino que ya era la expresión del lento y persistente deterioro motor que el tumor venía causándome durante los últimos años.

Pero esto no solo es una crónica, sino también la recopilación de mis descubrimientos durante la transcripción de esas conversaciones conmigo mismo.

Todo lo que cuento sucedió tal cual, al menos para mí. Cuando el cerebro está afectado, es difícil discernir entre lo que vemos y lo que realmente es. Este relato es fiel a lo que sentí en cada momento. Algunas fechas, nombres o lugares fueron cambiados para proteger la intimidad de las personas que fueron parte en esta historia.

Si “recordar” es volver a pasar por el corazón, co-recordar es “recordar con otro”. Y menciono esto porque Andreas, mi marido, fue quien me ayudó con su memoria a recordar y sostener todo aquello que mi cabeza no pudo retener y que tampoco pude grabar en las notas de voz de mi teléfono.

Aunque no fue en absoluto fácil escribir este libro, tuvo un efecto doblemente sanador para mí: pude observar en perspectiva lo que sucedió durante ese año en el que cambió mi vida por completo, y también comprobar que las herramientas del yoga y del budismo, que enseño a personas que atraviesan situaciones transformadoras, son realmente útiles y necesarias.

Cada tanto en esta historia, te dedico unas palabras en forma directa y personal, como lo hago con mis consultantes y alumnos. Espero de corazón que te acompañen.

Sé que en este momento alguien ahí afuera está viendo su vida desarmarse por completo. Por eso, deseo que El poder sanador del caos sea una oportunidad de transformación mediante la adversidad.


AMAR EL ORDEN

EN ALGÚN MOMENTO DE 2001


DESDE CHICO siempre tuve curiosidad por la forma en que funciona la mente humana. Me crié con mis abuelos y bisabuelos, y para mí era notoria la cantidad de achaques y complicaciones de salud que tenía cada uno de ellos, y cómo se sentían con respecto a sí mismos. ¿Era que los más amargos tenían dificultades para caminar y tenían mucho dolor justamente porque eran más amargos?, ¿o eso era una consecuencia del dolor que parecía acompañarlos siempre?

Esas preguntas de la infancia siempre terminan condicionando la manera en la que construimos nuestra vida adulta. Quizá por eso me dediqué a comprender los mecanismos de la enfermedad y la salud, especialmente sobre cómo factores como la genética, el ambiente y el procesamiento del pensamiento pueden hacer que las personas se enfermen o puedan curarse a sí mismas. Siempre tuve curiosidad por comprender por qué algunas personas superaron ciertos desafíos en la vida y por qué algunos se sintieron tan sobrepasados por ellos, hasta el punto de no recuperarse nunca por completo. Estas cosas que alteran nuestra vida, como la enfermedad, el desamor, la vida en prisión, las pérdidas o la guerra, crearon caos y fueron realmente catalizadores del cambio para algunos individuos muy resilientes. Quería saber “qué” había detrás de eso. Así fue que me convertí en un “especialista en caos”.

En realidad, me volví un experto en tratar de evitar el caos. Desde mi adolescencia el orden era para mí una forma de ordenar la realidad: desde las etiquetas de latas, frascos y botellas en la heladera (todas hacia delante, bien legibles), hasta el orden de mis libros por tema, autor y fecha de publicación en los estantes de la biblioteca. Durante muchos años sufrí de trastorno obsesivo-compulsivo. Mi misión era hacer todo predecible. Creía que, si conseguía someter todo lo que pasaba a mi alrededor, iba a poder decidir sobre el resultado. ¡Y mi motor era el miedo a que el desorden me tragara y me hiciera desaparecer!

Hasta los 16 años, compartí mi habitación con uno de mis hermanos, a quien adoro y admiro por su fuerza y lealtad. Nosotros cuatro, porque somos cuatro varones, somos para mí como “Los 4 Fantásticos”: yo soy “el hombre elástico”, adaptándome a toda situación posible; mi hermano que me sigue en edad es “la Mole”, con fuerza, empuje y determinación; y los mellizos son: uno, todo pasión y fuego, el otro tiene el poder de hacerse invisible a voluntad.

“La Mole”, con quien compartía habitación, era como la mayoría de los chicos, a los que no les preocupa el desorden, lo que implicaba un gran esfuerzo para poder caminar en su habitación sin pisar algo. Mi caso era más llamativo, porque no toleraba tener nada fuera de lugar. No alcanzaba con mi habitación. Me dedicaba a ordenar la casa completa empezando por el comedor con la mesa principal, que siempre estaba cubierta de libros y ropa recién lavada en parvas. La entropía me desarmaba, me hacía sentir un hueco en el estómago y la necesidad de saltar a la acción y remediar de algún modo la ausencia de orden. Por entonces, no debía tener más de diez años.

Esa urgencia se convirtió en determinación con el tiempo, y pude, de muchas maneras, usarla para avanzar en la vida. Me transformé en una especie de analista de sistemas amateur. Todo necesitaba ser estudiado y calculado. Varias veces. Pros y contras. Tanto fue así, que lo transformé en una profesión.

Y aunque no fuera una persona espontánea (bueno, en realidad tenía una complicación, podía llegar a bloquearme durante horas) transformé eso en una especie de talento: ayudar a la gente a recobrar el orden en sus vidas. Yo era de esos que te sacudía el polvo, te acomodaba la ropa y te daba una palmada en la espalda, después de que la vida te arrastrara por el camino de la amargura. TU orden era MI orden. Tal vez eso fuera solamente una excusa para poder intervenir en el desorden de los otros de manera lícita.

Además, mis padres son ambos ingenieros, por eso yo escuché hablar de “las leyes de la termodinámica” tanto como de “Caperucita roja”. Quizá mi obsesión con el orden o los sistemas cerrados y abiertos no sea sólo mía. Aunque la lucha de ellos contra la entropía ha sido bastante diferente.

Chogyam Trungpa Rimpoché, un gran maestro budista tibetano, solía decir: “El caos, siempre debe considerarse una excelente buena noticia”. Recuerdo haber leído esta cita por primera vez hace unos veinte años en un libro de Pema Chödrön, y haber pensado que el budismo seguramente tenía un sentido del humor que yo era incapaz de comprender.

A mí me gustaba que las cosas fueran previsibles, que se pudieran pronosticar: desde el clima hasta los estados de ánimo. Realmente despreciaba la aleatoriedad: el caos era mi enemigo, para mí la vida sin orden era un fracaso. Como afirmaba mi abuela María cuando hablaba con las vecinas en la puerta de su casa tomando el fresco: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”.

MI PRIMERA EXPERIENCIA ESPIRITUAL

MAYO DE 2002


MI PRIMERA EXPERIENCIA espiritual la tuve cantando en un coro. No fue en una iglesia. Bueno…, sí, fue en una iglesia, pero no fue en una misa. Estaba parado en medio de un grupo de unas treinta personas, todos teníamos un objetivo común, nos preparamos leyendo y estudiando, compartimos y discutimos sobre la mejor forma de hacer eso juntos. Una creación colectiva. Nadie estaba por encima del otro, todos íbamos a la par, respetando el lugar de cada uno. Yo no tenía la obligación de saber más que nadie, solo de estar disponible y poner lo mejor de mí todas las veces que hiciera falta. Todos estábamos allí por el bien mayor.

Aquello fue sentirme parte de algo más grande, darme cuenta de que el todo avanzaba no necesariamente gracias a mí, y, no obstante, sí conmigo. Llegaba a los ensayos con un traje que cada vez me quedaba más grande, después de trabajar diez o doce horas por día, muchas veces sin haber comido. Tenía veintiocho años y con un metro setenta y seis de altura pesaba cincuenta y ocho kilos.

Dejaba mi personaje de director comercial y me transformaba en parte de la cuerda de los bajos, de los que cantan las notas más graves. En esa iglesia, cantando las “Vísperas” de Rachmaninoff en ruso, tuve mi primera experiencia de sentirme parte del todo. Esa experiencia no provino ni de la meditación ni del yoga, que además, todavía, ni siquiera sabía de qué trataban.

Nunca supe leer música cabalmente, sólo lo básico, y con un oído que me permitía copiar lo que escuchaba si tenía las partes grabadas o si había compañeros de cuerda que me ayudaran llevando la delantera. Eso hacía que estuviese algunos cuartos de compás atrasado a veces. Y al director, que era extremadamente detallista, eso lo sacaba de quicio, no porque desafinara, sino porque parecía transitar en otra dimensión del tiempo: ligeramente detrás, pero no tanto como para parecer un eco de los otros seis que cantaban mi misma parte.

A pesar de la exigencia de mi trabajo, aprendía unas cuarenta piezas al año, grababa los conciertos y los escuchaba a repetición. Lo bueno era que no necesitaba tener los ojos clavados en la partitura, eso no me decía nada. Mucho más interesante era para mí escuchar a mis compañeros, todas esas voces creando un sonido polifónico, contando una historia, llenando el espacio con esa vibración poderosa.

En una gira en Italia, llegamos a Milán y nos fuimos a visitar el Duomo como turistas. Teníamos planificado cantar allí. Sin embargo, una reforma reciente del papa Benedicto XVI había cancelado todas las actividades seculares en los lugares de culto. En un verdadero acto de terrorismo cultural, entramos haciendo la cola entre cientos de personas y nos diseminamos entre la multitud en toda la catedral. Al sonido de la armónica del director, cantamos a seis voces Signore delle cime de Bepi de Marzi. Los guardie di sicurezza corrían de un lado al otro intentando silenciarnos y, cuando conseguían alcanzarnos en medio de la multitud, nos callábamos mientras los otros sostenían la melodía. Cuando terminamos, la gente del público se había sumado (es una canción muy popular en Italia) y aplaudían entusiasmados y lagrimeando. La música nunca debería haberse ido de esos espacios.

Tardé muchísimos años en volver a encontrar algo semejante a la experiencia que tuve con la música. Y cuando quise explicarle a alguien lo que se siente estar conectado al mundo entero, no se me ocurrió mejor idea que esta: cantar en un coro, esa es para mí la sensación de ser parte de algo mayor.

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Yaş sınırı:
0+
Litres'teki yayın tarihi:
10 haziran 2025
Hacim:
403 s. 40 illüstrasyon
ISBN:
9789505568611
Telif hakkı:
Bookwire
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