Kitabı oku: «Los evangélicos en la política argentina»
LOS EVANGÉLICOS EN LA POLÍTICA ARGENTINA
La avanzada evangélica en las arenas partidarias latinoamericanas es uno de los acontecimientos más estudiados en el campo de la sociología de la religión y un evento que suscita hondas polémicas en el espacio amplio de la sociedad civil. Fundamentalismo antiderechos, mesianismo y redención de la política son algunas de las etiquetas que circulan en el debate que se esfuerza por nombrar un fenómeno que cosecha bancadas, alcaldes, gobernadores y hasta vicepresidentes en países como Brasil o Colombia.
La proyección de esta fuerza religiosa regional suscita la pregunta por el caso argentino. Sustentado en una investigación de corte cualitativa, este libro analiza las proyecciones partidarias de actores evangélicos en la Argentina del nuevo milenio. Tras examinar el perfil de sus protagonistas, sus estrategias y demandas, explica la disparidad entre su suerte en las urnas y los logros obtenidos por experiencias religiosas del mismo cuño en otros países de la región. También presenta dos vías fecundas para pensar la politicidad evangélica más allá de la vía electoral: su participación creciente en debates públicos referidos a la extensión de derechos sexuales y reproductivos, y su rol como mediadores de políticas públicas orientadas a la contención de los sectores vulnerables de la sociedad.
MARCOS CARBONELLI es doctor en Ciencias Sociales (UBA), magíster en Ciencia Política (UNSAM) y licenciado en Ciencia Política (UBA). Investigador adjunto del Conicet. Docente en la carrera de Ciencia Política y en la maestría en investigación social de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA). Docente regular en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Arturo Jauretche. Trabaja temas de religión, política y metodologías de investigación, sobre los que ha dictado cursos y publicado artículos, capítulos y libros, en español y portugués. Becario doctoral (2008-2013) y posdoctoral (2013-2014) del Conicet e investigador en ese organismo desde mayo de 2014. Participa desde su formación (en 2008) en el área Sociedad, Cultura y Religión del Centro de Investigaciones Laborales (CEIL-Conicet).
CARCOS CARBONELLI
LOS EVANGÉLICOS EN LA POLÍTICA ARGENTINA
Crecimiento en los barrios y derrotas en las urnas

Índice
Cubierta
Acerca de Los evangélicos en la política argentina
Portada
Acrónimos y siglas
Introducción
Capítulo 1. Los márgenes políticos de la minoría Hacer política en un país católico La democracia como oportunidad La vía partidaria La movilización por los derechos en el espacio público La politicidad evangélica en discusión
Capítulo 2. Justicia y redención para el pueblo: los movimientos evangélicos peronistas El fin de la antipolítica y el anclaje territorial Afinidad territorial, simbólica y organizacional entre los políticos evangélicos y el peronismo La apuesta representativa de los evangélicos en el conurbano ¿El poder de los votos? Dilemas en la apuesta representativa evangélica territorial
Capítulo 3. “La diputada de Dios”: Cynthia Hotton en el Congreso La inserción en el mundo partidario Misión religiosa, misión política La movilización fallida del colectivo evangélico La fundación del espacio Valores para mi País Ley de cultos: resignificación de una demanda histórica El clivaje de los valores como criterio identitario Fuerza electoral evangélica y horizonte transversal La apuesta representativa de VPMP: dramaturgia y esfuerzo de traducción La organización interna de VPMP
Capítulo 4. La experiencia Valores para mi País VPMP como monobloque parlamentario La intervención en el debate sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo Dislocaciones en el proyecto de ley de libertad religiosa Denuncia de corrupción en la Cámara de Diputados Elecciones 2011: VPMP, un partido con identidad “cristiana” Balances de la experiencia de Valores para mi País
Capítulo 5. Política y religión en la periferia: el pastor Leo Álvarez y la organización Sal de la Tierra Cabos sueltos La Cava: radiografía de un territorio vulnerable Redención en la villa Entre el Estado y el barrio: el oficio de una representación Anclaje territorial y competencia Actores políglotas Conclusiones
¿Conclusiones? Más allá de la derrota electoral: repensar la politicidad evangélica en la Argentina contemporánea Los evangélicos y la disputa electoral: articulaciones múltiples y dinámica competitiva Los evangélicos, entre la novedad partidaria y la reproducción de lógicas históricas Las urnas como límite La politicidad evangélica en discusión
Referencias bibliográficas y fuentes
Créditos
Acrónimos y siglas
| Aciera | Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina |
| Anses | Administración Nacional de la Seguridad Social |
| APDH | Asamblea Permanente por los Derechos Humanos |
| ARI | Afirmación para una República Igualitaria |
| CCNV | Iglesia Centro Cristiano Nueva Vida |
| C4 | Compromiso Cívico y Cristiano con la Comunidad (Colombia) |
| CEPA | Consejo Evangélico de Pastoral y Acción Social |
| CEA | Civismo en Acción |
| CIERP | Confederación de Iglesias Evangélicas del Río de la Plata |
| CNCE | Consejo Nacional Cristiano Evangélico |
| CPC | Compromiso por el Cambio |
| FAIE | Federación Argentina de Iglesias Evangélicas |
| Fecep | Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal |
| Frejufe | Frente Justicialista por la Fe |
| Frepaso | Frente para un País Solidario |
| Freufe | Frente Unión por la Fe |
| IURD | Iglesia Universal del Reino de Dios |
| Kolina | Corriente de Liberación e Integración Nacional |
| MCI | Movimiento Cristiano Independiente |
| MEDH | Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos |
| MIRA | Movimiento Independiente de Renovación Absoluta (Colombia) |
| MJC | Movimiento Justicialista Cristiano |
| MR | Movimiento Reformador |
| MRI | Movimiento Reformador Independiente |
| MSTM | Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo |
| PNC | Partido Nacional Cristiano (Colombia) |
| PRO | Proyecto Republicano |
| PT | Partido de los Trabajadores (Brasil) |
| UCA | Universidad Católica Argentina |
| UCR | Unión Cívica Radical |
| VPMP | Valores para mi País |
Introducción
Las iglesias evangélicas irrumpieron en la escena política latinoamericana en las décadas de 1980 y 1990. De la mano de su innegable crecimiento demográfico, ensayaron diferentes estrategias de incursión en la arena política. En varios países su performance fue destacada; Brasil constituye el caso paradigmático. El hecho de haber alcanzado gobernaciones municipales y estaduales, la vicepresidencia de un gobierno nacional y el armado de una bancada evangélica en el ámbito legislativo evidenció que en dicho país las iglesias tenían intención y capacidad para formar candidatos, producir un discurso con diagnósticos y propuestas sobre la cuestión pública, competir en elecciones y generar lazos identitarios en el electorado. Sin homologar semejante éxito, en Colombia y en Perú (por mencionar solo algunos casos) también dejaron su huella, sea apoyando activamente a candidatos seculares y movilizando a su grey, o bien aportando sus propios candidatos a la contienda.
Frente a este panorama, el caso argentino se desmarcó rápidamente. Si bien la feligresía evangélica aumentó considerablemente en el país, al igual que la visibilidad de sus acciones proselitistas y sus reclamos en el espacio público, cuando organizaron partidos políticos su fracaso fue rotundo. Este desfasaje entre una presencia cada vez más vigorosa en el paisaje sociorreligioso y una performance negativa en la arena partidaria habilitó numerosos interrogantes en el campo académico en torno a la cuestión de la politicidad evangélica en la Argentina: ¿las iglesias evangélicas solo incidían en los procesos de conversión?, ¿el campo político argentino era impermeable a sus influencias? Si en las contiendas electorales los evangélicos eran derrotados sistemáticamente, ¿eso significaba que eran una forma religiosa inocua en términos políticos?, ¿o acaso habría que buscar su dimensión política en otras acciones?
Este libro se propone realizar un aporte a esta discusión central sobre el fenómeno evangélico en la Argentina. Para ello aborda una serie de experiencias conformadas por pastores y líderes que, en la década de 2000, intentaron (nuevamente) proyectarse en el campo partidario argentino, a partir de discursos, estrategias y ambiciones distintas de las ensayadas en la década anterior. Si bien el resultado en términos electorales volvió a ser magro, mi intención es mostrar cómo en las huellas de estas experiencias fallidas se identifican acciones que pueden calificarse como políticas, por su incidencia en las gramáticas del espacio público contemporáneo y por sus vinculaciones con el campo de la ejecución de políticas públicas, especialmente aquellas que gravitan en el tejido social de barrios populares.
Bajo este planteo, en las páginas que siguen procuro cumplir con tres objetivos. En primer lugar, caracterizar las proyecciones evangélicas en el campo partidario argentino en el nuevo milenio: quiénes protagonizaron estas experiencias, por qué lo hicieron, cuáles eran sus diagnósticos sobre la realidad sociopolítica argentina, qué propuestas y agendas sostenían, a quiénes deseaban representar en la esfera política y qué estrategias utilizaron para alcanzar sus fines. En segundo lugar, explicar la regularidad de la derrota evangélica en las urnas, identificando las razones circunstanciales y estructurales de esta suerte esquiva y sus semejanzas y distancias con la experiencia de los partidos evangélicos en la década de 1990. Finalmente, rescatar la dimensión política de las intervenciones evangélicas, haciendo foco en su incidencia tanto en las controversias desplegadas en el espacio público contemporáneo como en el repertorio de acciones estatales orientado a asistir y contener a los sectores más vulnerables de las zonas urbanas del país.
La evidencia empírica que sustenta mis argumentos fue producida mediante una investigación cualitativa, cuya primera etapa desarrollé entre 2007 y 2012 en el marco de mis estudios doctorales, financiados por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). La selección de los casos siguió una lógica inductiva, lo cual significa que no pretendió ser exhaustiva (no estudié todos los actores que apelaron a su identificación religiosa evangélica en términos electorales), sino que los casos fueron elegidos intencionalmente, de acuerdo con criterios teóricos, a los fines de maximizar y explorar las diferentes formas de hacer política evangélica en el período 2003-2011.1
Como explicito en el último capítulo, mis sospechas con respecto a que la politicidad evangélica se anidaba en dinámicas que excedían (aunque estaban conectadas con) la incursiones partidarias me llevaron a desarrollar una segunda etapa de investigación entre 2014 y 2017, también cualitativa aunque con un tono más etnográfico, que abordó las tareas político-sociales y religiosas desarrolladas por un pastor evangélico en un barrio vulnerable de Villa Fiorito, partido de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires.
El libro se organiza de la siguiente manera: a partir de los antecedentes en la materia (históricos, antropológicos y sociológicos), en el primer capítulo reconstruyo la historia de las intervenciones políticas evangélicas. En un contexto marcado por la amplia llegada del catolicismo a las estructuras de poder, resulta clave reconstruir cómo los evangélicos lidiaron con esta situación, cómo se ajustaron a la condición de minoría religiosa, qué reivindicaciones iniciaron en este sentido, fundamentalmente a partir de la recuperación democrática (1983). En sentido, el capítulo cierra con la presentación de la discusión académica en torno a la politicidad evangélica en la Argentina, debate que tuvo lugar cuando se evidenció la disonancia entre sus intenciones en la arena partidaria y sus resultados en materia de procesos de conversión y movilización en el espacio público.
En el segundo capítulo me concentro en el desempeño político del Movimiento Justicialista Cristiano, el movimiento Cristianos en Acción y el Frente Unión por la Fe, tres formaciones políticas evangélicas que compitieron en las arenas políticas de diferentes municipios del conurbano bonaerense. El despliegue, por parte de sus líderes, de un trabajo social intenso resultó, según mis conjeturas, en su principal vía de acceso a la arena política propia de los barrios populares. Su afiliación a una modalidad territorial de competencia política y los puntos de contactos con el peronismo configuraron una apuesta representativa basada en la unidad y el apoyo de iglesias evangélicas locales y en la postulación de sus líderes como portavoces del “pueblo”, colectivo que agrupaba retóricamente tanto a fieles evangélicos como a sectores postergados socialmente.
En el tercer y en el cuarto capítulo hago foco en el itinerario político de la diputada Cynthia Hotton y su espacio Valores para mi País. Sus intervenciones en disputas públicas sobre temas como aborto y matrimonio homosexual, su discurso basado en la transparencia en la gestión pública y la construcción de una oferta política posideológica articularon una propuesta de división del campo político que denomino “clivaje de los valores”. Esta líder apostó a representar tanto al colectivo evangélico como a una comunidad moral, conformada potencialmente por un público pluriconfesional en respaldo de la defensa de valores considerados primordiales. Varios factores posicionan este caso como uno de los más importantes de la década. En primer lugar, la relevancia pública de su líder Cynthia Hotton, merced al cargo público alcanzado y a su intervención en debates centrales en la agenda pública reciente, donde puso de manifiesto decididamente su identidad religiosa. En segundo lugar, su pretensión de constituir un espacio de referencia para el conjunto de cristianos en política, pero bajo un formato que no coincidió con el del partido confesional. Finalmente, la presentación de una propuesta política centrada en la problemática de la ética y la defensa de valores, que contrastaron con las características de los movimientos evangélicos territoriales y que permitía profundizar la perspectiva comparada, explorando y delineando las consecuencias del desarrollo de intersecciones político-evangélicas profundamente diversas.
En el quinto capítulo abordo una experiencia que se distancia de sus precedentes, en la medida en que remite a una organización que no compite electoralmente, aunque guarda contactos notables con el mundo partidario, en un plano cotidiano como es la gestión de recursos en barrios vulnerables. La organización Sal de la Tierra y la acción de su referente, el pastor Leo Álvarez, serán analizados en pos de mostrar cómo las agencias evangélicas protagonizan un trabajo político social y religioso que, en su anudamiento, gesta una representación política diferente: la representación del propio Estado en la estructuración de las vidas de los habitantes de una de las villas más vulnerables del conurbano sur, La Cava, en el partido de Lomas de Zamora.
El orden de la presentación de los casos no resulta azarosa. Se orienta a mostrar las potencialidades y las vicisitudes de cada uno de los casos presentados y también a sostener una hipótesis, que espero quede suficientemente respaldada al arribar al final de este libro: si bien es innegable la persistencia de los malos resultados en las proyecciones partidarias evangélicas en la Argentina, en las huellas de esas mismas incursiones proyecciones es posible leer e interpretar la presencia y la gravitación de tramas políticas más profundas, menos perceptibles en superficie pero no por ello menos potentes. Me refiero puntualmente a (1) la legitimación sociopolítica de su trabajo social entre los sectores más postergados de la sociedad, actividad que habilita a su tiempo una conexión creciente con políticas estatales, y (2) la participación importante de sus líderes en los debates públicos de la sociedad argentina, en particular en el despliegue o desenvolvimiento de sus últimas controversias referidas a la extensión de derechos sexuales y reproductivos.
En términos epistemológicos, durante mi labor científica concebí al espacio sociorreligioso como una experiencia plural, a la cual se debía acceder mediante un ejercicio hermenéutico. Las estructuras de sentido que lo constituyen solo se tornan asequibles en la medida en que se ponga en práctica un conocimiento local, centrado en el diálogo y el intercambio en términos de igualdad con quienes responden a las consultas del investigador. De esta manera “el conocimiento es producto de la interacción entre investigador y aquellos que responden a este proceso investigativo” (Guba y Lincoln, 1994: 12).
La adopción de la vía comprensiva como eje metodológico de mi trabajo redundó en la consecuente elección de determinados instrumentos de recolección, procesamiento y análisis de datos. En primer lugar, realicé entrevistas recurrentes y en profundidad tanto a los líderes y pastores evangélicos con proyección partidaria en el período indicado como a los dirigentes de las federaciones evangélicas, y a funcionarios y dirigentes políticos. La apertura del trabajo de campo se encontró facilitada, a su tiempo, por la mediación de informantes clave (con los que ya habíamos tratado en la fase exploratoria) o bien como resultado de entrevistas concertadas.
A los fines de reconstruir de manera exhaustiva sus cursos de acción política, en el caso de los candidatos evangélicos también analicé sus documentos publicados en sitios web (particularmente blogs, mailings y espacios en redes sociales virtuales), la propaganda gráfica de sus campañas electorales, sus intervenciones en medios masivos de comunicación y, en el caso de la diputada Hotton, los proyectos de ley presentados en la Cámara de Diputados durante el ejercicio de su mandato.
El relevamiento de los diarios Clarín, La Nación, Página 12, Crítica de la Argentina y Perfil y de las publicaciones confesionales Pulso Cristiano y El Puente en el período 2001-2011 resultó un componente clave en el proceso de investigación, en la medida en que no solo proporcionó datos sobre las intervenciones públicas y las declaraciones de los casos centrales de este trabajo sino que asimismo habilitó la identificación de los posicionamientos de otros actores, en particular las federaciones evangélicas, pero también pastores y comunidades evangélicos que se pronunciaron públicamente ante las acciones públicas de los casos en cuestión.
Finalmente, durante el trabajo de campo también incorporé la perspectiva etnográfica (Rosato, 2009), orientada a comprender profundamente los sentidos subjetivos asignados por los actores a las situaciones de interacción político-religiosa donde participan. Particularmente, tal perspectiva se centró en la observación participante y el registro periódico y sistemático de reuniones, actos de campañas, charlas públicas, conferencias y movilizaciones.
Mi intención al escribir este libro fue sistematizar y pulir los hallazgos más importantes de mi tesis y estudios posdoctorales, y realizar un aporte al campo de análisis que indaga la potencia política de los evangélicos en la Argentina. Y, en un plano mayor, contribuir al crecimiento y la complejización de la sociología de la religión en nuestro país y en Latinoamérica. Más allá de mis intuiciones, aciertos y esmeros, este escrito no hubiera sido posible sin una serie de apoyos y respaldos fundamentales. Mi mujer Rosana y mis hijos, Lisandro y Lucía, son artífices de este logro, porque sin su amor infinito nunca hubiera podido avanzar lo suficiente y vencer mis propias limitaciones y derrotas. Mis papás, mis hermanos, tíos y primos colaboraron siempre, desde el afecto, la pregunta y el interés por mis indagaciones.
Soy un creyente acérrimo de la ciencia como una actividad colectiva. Desde esta perspectiva, en las personas de Juan Esquivel y Daniel Jones quiero agradecer infinitamente a todas las personas que con sus lecturas, comentarios, críticas y sugerencias me ayudaron a ser mejor investigador. No quiero dejar de mencionar el apoyo institucional de Conicet y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, fundamental en el avance y la publicación de estos resultados.
Y, finalmente, agradezco a todos los pastores y las pastoras, líderes barriales, funcionarios y vecinos que generosamente me abrieron las puertas de sus hogares, templos, despachos y oficinas durante varios años y me donaron su invaluable tiempo en conversaciones, en la apertura de archivos y en la posibilidad de observar sus intervenciones públicas. Ojalá que las páginas que siguen sirvan para que sus acciones políticas sean comprendidas de manera exhaustiva y profunda, por fuera de cualquier prejuicio estigmatizante.
1. Hecha esta aclaración necesaria en términos metodológicos, cabe destacar que hasta el momento, en la Argentina, ningún grupo y actor que haya apelado a la identidad evangélica en términos electoralistas tuvo resultados positivos.