Kitabı oku: «Universos corporales»
UNIVERSOS CORPORALES búsquedas, encuentros y alquimias
María Fernanda Bals

Bals, María Fernanda
Universos corporales : búsquedas, encuentros y alquimias / María Fernanda Bals. - 1a ed. - Godoy Cruz : Jagüel Editores de Mendoza, 2021.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-987-4931-26-9
1. Terapias Alternativas. I. Título.
CDD 158.128

Edición en formato digital: diciembre de 2021
© 2021 by Jagüel Editores de Mendoza
Correspondencia: Sarmiento 1740 – (5501) Godoy Cruz, Mendoza, Argentina
cel. 54- 261-5093367 / tel. 54-261-4522010
e–mail: jagueleditoresmza@gmail.com
e–mail autora: mferbals@hotmail.com
Diseño Gráfico: Emilia Feier
Imagen de uso libre con atribución: Photo by NASA on Unsplash.
https://unsplash.com/photos/rTZW4f02zY8
Conversión a formato digital: Libresque
Derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la tapa, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor. Las opiniones expresadas en los artículos firmados son exclusiva responsabilidad de sus autores.
All rights reserved. No part of this publicaction may be reproduced, displayed or transmitted in any form or by any means, electronic or mechanical, including photocopying or by any information storage or retrieval system, without the prior written permission from the Editor.
Al lector
Este libro nace de la intención de evidenciar la relevancia del vínculo con el propio cuerpo. Por eso mismo, lo primero a lo que te invito es a que, cuando lo leas, lo respires.
Es necesario que te predispongas a darte un tiempo de sentir las palabras, de sumergirte en ellas y descubrir cuándo y cuánto vibran en tu interior, porque las palabras tocan tu cerebro a través de un recuerdo, tu corazón a través de una emoción, tu piel a través de un roce, tus sentidos a través de infinitas posibilidades.
Comienzo desde un encuadre teórico, para poner de manifiesto el soporte sobre el que desarrollo los diferentes capítulos. Luego, en una segunda parte, me aboco de lleno a lo corporal desde lo autobiográfico. De este modo, preparo el terreno para una expansión desde lo individual a lo que compartimos como corporalidades humanas.
Finalmente, te hago llegar una invitación a vivir esta experiencia física con algunos de los tantos privilegios que nuestro ser físico nos regala para facilitarnos el tránsito vital. Más allá de este primer panorama, quiero compartir parte del camino recorrido para su construcción, lo que te permitirá tener más elementos para comprenderlo.
Una de las incertidumbres que fueron surgiendo a medida de que esto iba tomando forma fue ¿lo hago autorreferencial o lo despersonalizo? Elegí la primera opción porque me resultó disonante desdibujar el origen: mi propia experiencia corporal. Puesto que solo a partir de ella, puedo proponerte hoy este viaje introspectivo, profundo…
Estos caminos que se irán desenvolviendo proyectarán también, desde su despliegue, un entrenamiento de la mirada para que consideres, quizás, algunas otras alternativas.
En una época donde lo vertiginoso va liderando cada vez con más fuerza, detenerme a observar lo que simplemente sucede se ha ido convirtiendo en una posibilidad de comprender, en “carne propia”, que decodificar el lenguaje físico es posible. Y lo es a partir de algunos espejos con los que el propio cuerpo nos enfrenta permanentemente, y que, de a poco, cada uno puede empezar a descubrir. “Darme cuenta” de que, al fin y al cabo, el mensaje es simple, obvio, y que solo “debo” atender a lo que mi organismo, con humildad pero con contundencia, me muestra.
Entiendo que en terrenos personales no hay recetas universales. Por eso, es interesante desarrollar la creatividad interna, encontrar la propia forma. Soltar automatismos y vérselas con uno mismo. En ese sentido, este libro cobra existencia en el encuentro. Quizás el primero de ellos sea el habitual: el tuyo (como lector o lectora) conmigo como escritora de estas páginas. Pero hay más, otro encuentro es posible: el tuyo con tus propias resonancias. Entonces, en ese reverberar pueden surgir estímulos que conecten mi experiencia: ajena, desconocida, distinta, con la tuya y toda su impronta. Una “experiencia dialógica”, como la llamó P. Freire (2010, p. 63), donde el lector crea junto con el autor algo nuevo, al resignificar lo leído en su fuero interno, apropiándoselo.
Este entrenamiento que te ofrezco de la mirada se consolida a partir de mi formación como eutonista (en estas páginas encontrarás menciones de principios y formas de trabajo de esta disciplina). Una mirada que se construye también a partir de una característica distintiva: la de la permeabilidad que, cual membrana porosa, se deja atravesar para articular lo externo con lo interno y así, tal vez, las similitudes tengan chance de emerger.
Mirar juntos mi escenario que es trasladable al tuyo y al de otros, hermanándonos así en lo humano. Lo que nos convoca como especie se vuelve reconocible y reconocido. Entonces, desde esta permeabilidad, desde este reconocimiento, ciertos enlaces cobran sentido: la empatía, la compasión, el respeto, la responsabilidad y los reflejos, que adquieren vida al encontrarse con su propia imagen.
También vas a encontrar preguntas y repreguntas que me fueron surgiendo espontáneamente. Varias preguntas y pocas respuestas, en realidad. O respuestas que aprendí a relativizar, a sabiendas de que son mutantes, inquietas. Dice S. Mamana, docente corporalista argentina: “somos la pregunta”, expresando con ello la importancia de poner el foco en nuestra capacidad de indagación, lo que pincha, lo que no sé, eso que me impulsa a avanzar. Queda en tus manos qué hacer con ellas: ¿solo leerlas?, ¿intentar responderlas en vos?, ¿dejar que te interpelen para que te hagas tus propias preguntas?
Y, finalmente, aparecerán momentos en los que de pronto iremos desde la palabra al cuerpo, a través de la Eutonía, ofreciéndote una guía para acercamientos y resensibilizaciones simples, breves, pero que promoverán el sentir, con toda la potencialidad que tan simple verbo tiene.
En párrafos anteriores, cuando planteo esto de “trasladar escenarios”, cuando los enlaces mencionados empiezan a aparecer, ahí el campo de acción se amplía y, sobre todo, se diversifica, con lo cual este libro pretende llegar a:
cualquier persona que sienta el deseo de alinearse con su experiencia de vida física,
a personas que estén trabajando con su propio cuerpo y hasta con el cuerpo de otros, porque el feedback es inevitable, porque disociarnos nos aleja, porque el otro que acude a nosotros trae consigo su historia, su corporalidad, y cada uno decide desde dónde su ética afronta ese encuentro que, esencialmente, es sagrado. Y porque siempre es saludable volver a lo propio.
Creo fervientemente que la empatía es necesaria, en el ámbito que sea, para comunicarnos genuinamente. Dice la célebre frase socrática: “conócete a ti mismo” y mi madre la traducía desde su sabiduría cotidiana pregonando que “todo empieza por casa”. El mensaje es claro: el autoconocimiento es la base primordial para salir al mundo, y en este caso, un mundo muy particular: el mundo de los cuerpos. Si me encuentro amorosamente en mi cuerpo, podré ir hacia un encuentro amoroso con el cuerpo del otro.
A modo de introducción temática
Corporalidades inteligentes
Eutonía1 y otros caminos.
(Compendiando autores)
Por un lado, la eterna dicotomía entre mente y cuerpo, que la medicina tradicional intenta salvaguardar contra viento y marea, versus los innumerables caminos, métodos, disciplinas, que cada vez más, van entrecruzando estas dos complejidades, para condensar en un solo concepto la unidad indivisible que ellos ven.
Y, por el otro, la Eutonía, que pone su banderilla de este lado del río, a sabiendas de que “Cuerpo y alma se contemplan ahora como una unidad, como elementos provenientes de una raíz” [y que] “solo reunidos constituyen el hombre”. Gerda Alexander, su creadora, propuso la toma de conciencia de la unidad psicofísica del ser humano a través del desarrollo y práctica de la Eutonía, con el objetivo máximo de que cada ser encuentre dentro de sí “a su propio maestro.” (Alexander, G., 1998). A partir de esta comprensión de unicidad, es desde la cual surge la concepción de “inteligencia corporal”. Es entender al ser humano como un ser dotado de un cuerpo y de una mente, y más aún, una mente con facultades maravillosas y de un potencial asombroso, en un cuerpo dueño de una perfección anatómica y fisiológica que subyace a cualquier intento de imitación artificial, debido a la maravillosa complejidad de esta unidad en funcionamiento.
Muchas son las áreas que investigan este hecho. Corrientes que van desde lo científico hasta lo espiritual, en un ida y vuelta que solo corrobora una vez más que aquí no hay divisiones, sino diferentes comprensiones de una misma realidad. El Dr. Stanislav Grof es un médico psiquiatra que ha dedicado gran parte de su trabajo profesional a la práctica e investigación del potencial sanador de los estados no ordinarios de conciencia. Es uno de los fundadores de la corriente de la Psicología Transpersonal y co-creador de la Técnica de Respiración Holotrópica. Desde una mirada mucho más amplificada, habla de una inteligencia cósmica y afirma, por ejemplo, que:
[…] la conciencia y el psiquismo humano son expresiones y reflejos de una inteligencia cósmica que impregna la totalidad del universo y la existencia entera2.
Por otro lado, el escritor y maestro espiritual E. Tolle dice:
Cuanto más aprendemos sobre el funcionamiento del cuerpo, más descubrimos cuán vasta es la inteligencia que funciona en él y qué poco conocemos. […] Claro está que la inteligencia del cuerpo es una parte inseparable de la inteligencia universal, una de sus incontables manifestaciones. Proporciona cohesión temporal a los átomos y las moléculas que componen el organismo.
Y aquí, la inteligencia del cuerpo aparece como fractal de esta inteligencia cósmica, que reproduce a través del cuerpo, la perfección del universo.
En otro de sus libros, Tolle amplía:
El organismo físico, nuestro cuerpo, tiene su propia inteligencia, y lo mismo sucede con todas las demás formas de vida… No somos nosotros quienes manejamos nuestro cuerpo.
Para este autor, la inteligencia creadora y la que sustenta el cuerpo, coordinan simultáneamente funciones diferentes de una complejidad, tan extraordinaria, que la mente humana puede comprender apenas una parte minúscula de la misma.
Y también en este sentido, el escritor y orador J. Krishnamurti en sus Cartas a las escuelas, plantea interrogantes muy interesantes al preguntar por ejemplo: ¿puede el cuerpo ser consciente de sí mismo?, ¿acaso existe una percepción no fragmentaria en la que participan todos los sentidos? Así, se refiere a que, normalmente, existe la prevalencia de uno de los sentidos por sobre los demás y define esto como fragmentación.
En tanto y en cuanto solo se logre la conciencia de cada fragmento por separado, esta fragmentación (aunque consciente) se mantiene, y la energía se divide y malgasta. Más adelante, vuelve a preguntarse: si tiene el cuerpo, el organismo físico, su inteligencia propia, e inmediatamente brinda esta respuesta: “la tiene cuando todos los sentidos actúan juntos y en armonía, de manera tal que no hay esfuerzo alguno…”
El mismo idioma, el mismo lenguaje, prácticamente las mismas palabras que propone G. Alexander con su Eutonía: la economía del esfuerzo, la armonía, la conciencia de la unidad. ¿Será posible, entonces, que a través de un proceso de entrenamiento eutónico, promovido a partir de la progresiva incorporación de los principios de la Eutonía, se pueda vivenciar esta inteligencia propia del organismo o al menos convertirse en un humilde, y a la vez privilegiado, observador de ella? Posibilidades que comienzan a aparecer, caminos que invitan a ser transitados.
Totalidad, unidad, integralidad. Las diferentes voces se aúnan tras un mismo cantar.
1 Eutonía es una palabra de origen griego y está compuesta por el prefijo eu: bueno, y tono, que significa tensión. Es un método de trabajo corporal cuya concepción plantea la idea de un “tono bueno, adecuado, armonioso”. Por lo tanto, esta disciplina corporal pedagógica devenida en terapéutica, reconoce y trabaja sobre los “tonos del cuerpo”, a saber:
1 El tono neuromuscular (vinculado a la actividad muscular voluntaria).
2 El tono neurovegetativo (vinculado a la actividad orgánica y visceral inconsciente e involuntaria).
3 El tono emocional o psicotono (vinculado a la actividad psicológica).
2 Considerando al cuerpo como parte de “esa” existencia entera.
La ampliación de la conciencia y su cualidad metacorporal
Nuestra conciencia puede trascender el tiempo y el espacio…, se halla directamente relacionada con el entorno inmediato que nos rodea… y nos conecta con acontecimientos que trascienden, con mucho, el alcance de nuestros sentidos físicos.
S. Grof
En numerosas oportunidades, Gerda Alexander hace referencia a la trascendencia a la que apunta su metodología de abordaje netamente corporal. El cuerpo como puerta de entrada a la multidimensionalidad del ser humano, y a la tan mentada unidad psicofísica como su primer anclaje. Y el cuerpo también como reflejo perfecto de esta conciencia que lo habita, que le da vida, al punto de que el Dr. Grof invierte este orden diciendo: “No solo somos animales altamente evolucionados… sino que también somos campos de conciencia ilimitados que trascendemos el tiempo, el espacio, la materia y la causalidad lineal”.
Desde esta concepción amplificada del ser, aparece la posibilidad de conexión consciente del cuerpo, ya no solo consigo mismo, sino con su entorno y con una realidad en donde las fronteras del tiempo y del espacio se desdibujan. En este sentido, es Grof (1992) quien, apoyándose en la Teoría de la Relatividad de Einstein, expresa que “el espacio y el tiempo no son entidades separadas, sino que están integradas en un continuo tetradimensional conocido como «espacio-tiempo»”. Así, en el pasado se sostenía que lo perceptible eran los límites entre objetos y las diferencias entre materia y espacio vacío; hoy, en lugar de hablar de objetos por un lado y de espacios vacíos entre ellos por el otro, dice Grof que “se considera que el universo es un campo continuo de densidad variable”.
En este campo continuo todo está relacionado con todo. Todo está en contacto con todo. Y desde este contacto multiespectral, es posible mediante el entrenamiento sensorial (que, por ejemplo, desarrolla la Eutonía), una re-sensibilización corporal y una re-conexión con la propia inteligencia del cuerpo. Hacerse/ser consciente, o al menos incluir dentro de lo percibido, incluso lo que sucede más allá de la propia corporalidad, en una clara provocación para la integración con el todo.
Ücretsiz ön izlemeyi tamamladınız.