Kitabı oku: «La cultura rusa en las obras de Nabokov»
LA CULTURA RUSA
EN LAS OBRAS DE NABOKOV
Biblioteca Javier Coy d’estudis nord-americans
http://www.uv.es/bibjcoy http://bibliotecajaviercoy.com
Directora
Carme Manuel
LA CULTURA RUSA
EN LAS OBRAS DE NABOKOV
Nailya Garipova

La cultura rusa en las obras de Nabokov
© Nailya Garipova
1ª edición de 2017
Reservados todos los derechos
Prohibida su reproducción total o parcial
ISBN: 978-84-9134-203-8
Imagen de la portada: Sophia de Vera Höltz
Diseño de la cubierta: Celso Hernández de la
Figuera
Publicacions de la Universitat de València
http://puv.uv.es
Edición digital
A mis padres Nazilya y Mavlit
Contenidos
INTRODUCCIÓN La cultura rusa en las novelas de Nabokov
CAPÍTULO 1 Aspectos teóricos
CAPÍTULO 2 Los años rusos
CAPÍTULO 3 Los años americanos
Conclusiones
Bibliografía
All the Russia I need, after all, is with me, always with me. Her literature, her language, my own Russian childhood
Vladimir Nabokov
ABREVIATURAS
En el presente libro las referencias a las ediciones de las obras de Nabokov y las citas de éstas aparecen en paréntesis según el siguiente formato: abreviatura del título, seguido del número de la página, por ejemplo: (RM: 29).
| A | Ada, or Ardor: A Family Chronicle. 1969. Nueva York: Vintage Books, 1990. |
| BS | Bend Sinister. 1947. Nueva York: Time Inc., 1964. |
| CT | Cosas transparentes. Trad. J. Fibla. En Obras Completas IV. Vladimir Nabokov. Novelas (1962–1974). Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2008. |
| DB | Другие берега. En Nabokov 1990, vol. 4: 133–305. (Otras orillas). |
| ED | Despair. 1966. Londres: Penguin Classics, 2000. |
| EDL | The Defence. 1964. Trad. Michael Glenny en colaboración con el autor. Londres: Panther, 1973. |
| EE | The Eye. 1965. Trad. Dmitri Nabokov en colaboración con el autor. Londres: Penguin Books, 1992. |
| EG | Glory. 1971. Trad. Dmitri Nabokov en colaboración con el autor. Londres: Penguin Books, 1974. |
| EIB | Invitation to a Beheading. 1959. Trad. Dmitri Nabokov en colaboración con el autor. Nueva York: Vintage International, 1990. |
| EKQK | King, Queen, Knave. 1968. Trad. Dmitri Nabokov en colaboración con el autor. Nueva York: McGraw Hill, inc., 1968. |
| EL | Lolita. 1955. Londres: Penguin Books, 2000. |
| ELD | Laugher in the Dark. 1938. Londres: Penguin Books, 2001. |
| EM | Mary. 1970. Trad. Michael Glenny en colaboración con el autor. Londres: Penguin Books, 2007. |
| EO | Eugene Onegin: A Novel in Verse. Vol. I. Princeton: Princeton University Press, 1975. |
| EODL | El original de Laura. Trad. J. Zulaika. Barcelona: Editorial Anagrama, 2010. |
| ESA | Ada o el ardor. Trad. D. Molinet. En Obras Completas IV. Vladimir Nabokov. Novelas (1962-1974). Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2008. |
| ESBS | Barra siniestra. Trad. Ferrer Aleu. Barcelona: Ediciones G.P, 1976. |
| ESD | Desesperación. Trad. E. Murillo. Barcelona: Editorial Anagrama, 1999. |
| ESDL | La defensa. Trad. S. Pitol. Barcelona: Editorial Anagrama, 1999. |
| ESEO | El ojo. Trad. M. Bofill. Barcelona: Biblioteca Jucar, 1974. |
| ESL | Lolita. Trad. E. Tejedor. Barcelona: Editorial Seix Barral, 1983. |
| ESLD | La dádiva. Barcelona: Editorial Anagrama, 1988. |
| ESM | Mashenka. Trad. A. Bosch. Barcelona: Editorial Anagrama, 2006. |
| ESP | Pnin. Trad. E. Murillo. Barcelona: Editorial Anagrama, 2008. |
| ESPF | Pálido fuego. Trad. A. Bernárdez. En Obras Completas IV. Vladimir Nabokov. Novelas (1962-1974). Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2008. |
| ETG | The Gift. Trad. Michael Glenny en colaboración con el autor. Londres: Penguin Classics, 2000. |
| ID | Invitado a una decapitación. Trad. L. De García Díaz. Buenos Aires: Sur, 1959. |
| LH | Look at the Harlequins! 1974. Nueva York: Vintage Books, 1990. |
| LL | Lectures on Literature. Nueva York y Londres: A Harvest Book, 1980. |
| LRL | Lectures on Russian Literature. Londres: Picador, 1982. |
| MLA | ¡Mira los arlequines! Trad. E. Pezzoni. En Obras Completas IV. Vladimir Nabokov. Novelas (1962-1974). Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2008. |
| NG | Nikolai Gogol. 1944. Nueva York: New Directions Books, 1961. |
| NWL | The Nabokov-Wilson Letters. Correspondence between Vladimir Nabokov and Edmund Wilson 1940-1971. Revised and expanded edition. Berkeley: University of California Press, 1979. |
| P | Pnin. 1957. Nueva York: Everyman’s Library, 2004. |
| PF | Pale Fire. 1962. Londres: Penguin Books, 1992. |
| PP | Poems and Problems. Nueva York y Londres: McGraw-Hill Book Company, 1970. |
| RCO | Камера Обскура. Москва, 1991. [Risa en la oscuridad]. |
| RD | Дар. En Nabokov 1990, vol. 3: 5-333. [La dádiva]. |
| RDV | Rey, dama, valet. Trad. J. Pardo. Barcelona: Editorial Anagrama, 2012. |
| RKDV | Король, дама, валет. En Nabokov 1990, vol. 1: 115-283. [Rey, dama, valet] |
| RLO | Risa en la oscuridad. Trad. J. Calzada. Barcelona: Editorial Anagrama, 2011. |
| RLSK | The Real Life of Sebastian Knight. 1941. Middle Sex: Penguin Books, 1961. |
| RM | Машенька. En Nabokov 1990, vol.1: 35-115. [Mashenka]. |
| RO | Отчаяние. En Nabokov 1990, vol.3: 333-463. [Desesperacíon]. |
| RP | Подвиг. En Nabokov 1990, vol. 2: 155-299. [La hazaña]. |
| RPK | Приглашение на казнь. En Nabokov 1990, vol. 4: 5-133. [Invitado a una decapitación]. |
| RS | Соглядатай. En Nabokov 1990, vol. 2: 299-345. [El ojo]. |
| RZL | Защита Лужина. En Nabokov 1990, vol. 2: 5-155. [La defensa]. |
| SL | Selected Letters 1940-1977. Editado por Dmitry Nabokov and Mattew J. Broccoli. Nueva York: Harcourt Brace Jovanovich, 1989. |
| SM | Speak Memory: An Autobiography Revisited (1951, 1967). Nueva York: Knopf, Frank, 1998. |
| SO | Strong Opinions. Nueva York: Vintage International, 1995. |
| TOoL | The Original of Laura (Dying is Fun). Nueva York: Alfred Knopf, 2009. |
| TT | Transparent Things. 1972. Nueva York: Vintage International, 1989. |
| VVSK | La verdadera vida de Sebastian Knight. Trad. E. Pezzoni. Barcelona: Editorial Anagrama, 1996. |
Introducción
La cultura rusa en las novelas de Nabokov
La literatura en lengua inglesa está escrita tanto por hablantes nativos ingleses como por no nativos. Aunque los lectores entiendan la lengua de estos textos heterogéneos (se trata de obras literarias escritas en inglés bajo la influencia de otra lengua y cultura), la presencia de la cultura del escritor en ellos condiciona la comprensión de los mismos. Para comprender la obra del autor, sus lectores tienen que conocer su entorno social y cultural. A su vez, el escritor debe ser consciente de la realidad de su lector y saber que éste no siempre comparte los mismos conocimientos culturales. Barthes (1966: 264) señala que “a successful author is not the one who invents the most beautiful stories, but rather the one who achieves the greatest mastery over the code he shares with his audience”. Esta cita se cumple en el caso de Vladimir Nabokov, siempre y cuando tengamos en cuenta a su lector implícito.
Nabokov es uno de los representantes cosmopolitas de la literatura mundial del siglo XX (Ross 2006). Se considera un escritor único. Su bilingüismo le convirtió en una figura destacada de la literatura rusa de emigración, para después alcanzar un reconocido prestigio como escritor norteamericano. Harold Bloom (1994: 553) lo incluye en la tradición literaria occidental –que ya es global, como el propio Bloom ha reconocido después– en The Western Canon, en literatura norteamericana. Aunque Nabokov también forma parte de la literatura rusa y europea. Debido a las circunstancias históricas, Nabokov ha influido en la literatura rusa e inglesa, convirtiéndose en un eslabón entre la cultura rusa, europea y americana. Siendo bilingüe desde que era niño, compuso sus obras con la misma maestría en ruso y en inglés. No olvidemos que fue la lengua inglesa la que le dio fama mundial.
El cosmopolitanismo se manifiesta en el legado literario de Nabokov de tal forma que “all of his production bears the stamp of the émigré, the man of many countries and many cultures” (Grayson 1976: 175). Aunque sus obras reflejan la presencia de la cultura rusa, inglesa, francesa y alemana, sin duda, el legado cultural ruso ocupa un lugar privilegiado. Según Tammi (1985: 258), la estrategia central de las obras de Nabokov consiste en introducir una alusión indirecta a la cultura rusa, “paying his audience the compliment of assuming that they did not require a more explicit identification”. De este modo, algunos elementos del legado cultural, tan fácilmente reconocibles por los lectores rusos, resultan invisibles o difíciles de comprender para la gran mayoría de los lectores no eslavos. Es más, la presencia de la cultura rusa en sus obras dificulta su comprensión para un lector inexperto. Por esta razón, algunos críticos comparan a Nabokov con los escritores más difíciles, tales como Joyce, “who are said to employ a complex cultural setting, requiring from the reader a social background Nabokov never demands” (Ross 1979: 392), pero en sus novelas Nabokov “shamelessly plays with the ignorance of the non-Slavic reader” (Tammi 1985: 256).
A pesar de estas dificultades, la identificación y la comprensión del legado cultural ruso resultan esenciales para la interpretación de las obras de Nabokov. Como señala Nassar (1977: 6), esta labor “aids in comprehending a work’s significant form… [but] at the other end of the spectrum, readers who know little or no Russian [and its culture] must of necessity lose or ignore an entire dimension of his work”.
En las dos últimas décadas, la cuestión nacional y cultural en las obras de Nabokov se ha convertido en uno de los temas más destacables y debatidos entre los críticos. Sin embargo, no existen trabajos de investigación sobre el legado cultural ruso en toda su complejidad y variedad, que consideren todos los elementos que lo componen. Este libro analiza la cultura rusa en las novelas de Nabokov con la intención de resolver las dificultades culturales que los lectores no eslavos encuentran en ellas.
Para fundamentar nuestro estudio ofrecemos ejemplos de las obras de Nabokov. En el caso de las novelas rusas, acompañamos los ejemplos de las novelas en ruso1 con sus correspondientes ejemplos de las traducciones al inglés y español, explicando las modificaciones y los cambios en la traducción, cuando los casos lo requieren. En ocasiones, utilizamos los corchetes para ofrecer nuestra traducción al español, cuando no hemos tenido acceso a la traducción oficial. Para llevar a cabo el análisis intertextual con la literatura rusa citamos las obras de los escritores en ruso y en inglés. Al tratar las novelas americanas2, ofrecemos los ejemplos de los originales (en inglés) y sus traducciones al español.
El libro consta de tres partes. La primera constituye el referente teórico y el punto de apoyo para el análisis posterior del legado cultural ruso en las obras de Nabokov. Esta parte presenta una síntesis breve de los conceptos y términos empleados en el libro. La segunda parte ofrece el estudio de los precedentes culturales y lingüísticos de Nabokov en las novelas rusas y sus traducciones al inglés y español. Aquí presentamos el análisis del contexto socio-cultural de las novelas, denominado las Rusias de Nabokov; el estudio de la lengua de las obras, que se centra en los recursos estilísticos condicionados por el legado cultural ruso; y, por ultimo, la presencia de la literatura rusa. La tercera parte muestra la influencia cultural de las novelas rusas y su condicionamiento en el legado inglés de Nabokov. Este apartado abarca las novelas inglesas. Para estudiar la presencia de la lengua y la cultura rusas seguimos el mismo patrón que en el capítulo anterior. En este capítulo comentamos, además, la interferencia del ruso en las novelas inglesas; su influencia se percibe no sólo en el nivel léxico y conceptual, sino también en el nivel gramatical y sintáctico.
Este estudio abarca las novelas rusas y americanas lo que permite ver la presencia del legado cultural ruso en las obras de Nabokov de una forma mucho más completa: vemos el desarrollo y la evolución de un componente clave en el mundo novelístico del escritor, lo que nos abre las puertas hacia su legado literario en general.
Capítulo 1
Aspectos teóricos
Para llevar a cabo el estudio de la cultura rusa en las novelas de Nabokov, conviene realizar una breve síntesis de los conceptos y términos que se utilizarán a lo largo de este libro.
LA CULTURA: APROXIMACIÓN A SU ESTUDIO
El concepto de “cultura” es uno de los términos más empleados y a la vez más difíciles de definir en la crítica contemporánea. En parte, esto se debe a que su origen lingüístico tiene una historia compleja y también a que este término se emplea para referirse a distintos conceptos en diferentes disciplinas y posturas teóricas. Childers y Hentzi (1995) nos ofrecen una breve reseña de la evolución del término “cultura”3. Por razones de espacio, no vamos a detenernos en comentar todas las definiciones de cultura, ya que éste no es el objeto de nuestro estudio. Creemos que se puede combinar las dos definiciones, “la tradicional” (la cultura como el “conjunto de valores, costumbres, creencias y prácticas que constituyen la forma de vida de un grupo específico”) de Eagleton (2000: 58) y la definición “cognitiva” ofrecida por Geerts (1979: 89):
The culture concept to which I adhere denotes historically transmitted patterns of meanings embodied in symbols, a system of inherited conceptions expressed in symbolic forms by means of which people communicate, perpetuate and develop their knowledge about attitudes toward life.
La primera definición nos sirve como punto de partida para analizar el contexto cultural de las novelas. Nos permite identificar y analizar la imagen de la Rusia tradicional, así como los préstamos de la lengua rusa. La segunda definición nos posibilita hablar de la Rusia de Nabokov, la lengua y la literatura rusas condicionadas por el punto de vista del escritor. De este modo, en la cultura rusa consideramos los elementos concretos o materiales como las fiestas, alimentos, ropa, construcciones arquitectónicas, y los elementos simbólicos o conceptuales como las creencias, valores, normas y sanciones, organización social y sistemas políticos, símbolos, arte y el lenguaje.
LA CULTURA Y LA LENGUA: CONSIDERACIONES INICIALES
Existen numerosos trabajos acerca de la relación entre la cultura y el lenguaje. Unos sostienen que el lenguaje se relaciona con la cultura como parte del todo; otros consideran que la lengua es una forma a través de la cual la cultura encuentra su expresión; y un tercer grupo sostiene que la lengua no es ni el elemento ni la forma de la cultura. En este libro adoptamos la postura de Lotman (1978: 144) que considera la lengua como un sistema moldeador, “a modelling system”, y la literatura como un sistema moldeador secundario, “secondary modelling system”. Este crítico afirma lo siguiente: “no language can exist unless it is stepped in the context of culture; and no culture can exist which does not have at it centre, the structure of natural language” (Ibídem: 148). En una línea similar, Bassnett-McGuire (1980: 14) concluye que “language is the heart within the body of culture, and it is the interaction between the two that results in the continuation of life-energy”. Pozzo y Soloviev (2011: 179) aseveran que no es posible trazar una línea divisoria clara entre los procesos culturales y lingüísticos, ya que son complementarios e interdependientes entre sí. Por lo tanto, aquí el análisis de la interacción lingüística y cultural se llevará a cabo desde el punto de vista relativista, es decir, considerando los fenómenos culturales y lingüísticos como fenómenos relacionados entre sí.
Otra cuestión importante en cuanto a la relación entre la cultura y el lenguaje tiene que ver con la idea de que el significado viene determinado culturalmente. Esta hipótesis tiene su expresión en los trabajos de Humboldt, Whorf (1956) y Sapir (1949), entre otros. En la misma línea, Wierzbicka (1997: 1) afirma lo siguiente: “there is a very close link between the life of a society and the lexicon of the language spoken by it. This implies in equal measure to the outer and inner aspects of life”. Las palabras con la naturaleza específica-cultural son herramientas conceptuales que reflejan la experiencia pasada de una sociedad en cuanto a cómo piensa y qué hace. Ya que las sociedades cambian, estas herramientas también pueden ser modificadas con el paso del tiempo. De manera parecida, la opinión de un individuo nunca está determinada por completo por las herramientas conceptuales proporcionadas por su lengua materna, en parte porque siempre existen modos alternativos de expresarse. No obstante, conviene reconocer que la perspectiva conceptual de una persona se halla bajo la influencia de su lengua materna.
Se podría afirmar, por tanto, que cada cultura refleja la realidad de modo diferente. Es decir, los hablantes de una lengua y representantes de una cultura perciben y expresan la realidad a su manera. Las ideas expuestas hasta ahora nos llevan a la conclusión de que la existencia de una cultura necesita tener una lengua que sea el vehículo de comunicación en la nación-portadora de dicha cultura. Citando a Vargas Llosa (2012: 75), la cultura “no puede apartarse de la vida real, de la vida verdadera, de la vida vivida”. De este modo, la lengua se convierte en el componente comunicativo de la cultura. Como señala Cheplygina (2002: 4), los componentes expresivos de la lengua de cada hablante son el reflejo del conocimiento lingüístico de la nación y de su cultura. La literatura actúa como uno de estos componentes expresivos de la lengua y como reflejo de la cultura.
LA CULTURA Y LA LITERATURA
Para ilustrar gráficamente la relación existente entre cultura, lengua y literatura, a menudo se recurre a un esquema de matrieshkas (“muñecas rusas”), con los textos (literatura) como núcleo inicial:

Según Martín (2005: 53–4), esta representación gráfica simplifica la visión de Vermeer (1989) sobre cultura. En este esquema, la cultura representa el elemento aglutinador de las lenguas que, a su vez, están formadas por textos (literatura). La lengua forma parte de la cultura en el sentido en que es un instrumento que la cultura utiliza para enriquecerse. Así, a través de ella se identifican los grupos culturales, puesto que cada uno tiene estructuras lingüísticas diferentes que reflejan sus modos de vida. Además, posee una función vehicular (Clas 2005: 3), porque permite la comunicación entre los miembros de una comunidad lingüística. De lo anterior se sigue que si la lengua y la comunicación se hallan supeditadas a la cultura, entonces, la comunicación tiene lugar en situaciones enmarcadas por ésta (Jeon y Brisset 2006).
La literatura se considera como un lenguaje, como una parte viva de la cultura, asumida ésta como un discurso que adopta múltiples valores para construir su contenido. Todo esto nos advierte de la estrecha relación que existe entre la literatura como lenguaje y otros lenguajes que configuran la cultura.
Podemos añadir que hay que partir de la idea de que la literatura tiene una función social en el ámbito de una cultura y no solamente una intención estética, como insistió Nabokov. Aquí la función social sería considerar que el texto literario forma parte de una multiplicidad de prácticas sociales y también lingüísticas de muy diversa naturaleza. Hay que estudiar la literatura como un componente interno de la cultura, como un elemento que se sirve de ella y al mismo tiempo funciona por ella. Así entenderemos la literatura en su contexto cultural y podremos relacionarla no sólo con lo cultural, sino también con lo social.
Los textos literarios homogéneos y heterogéneos
Dado que la literatura es un producto cultural histórico, según Timofeyeva (1995: 26), podemos distinguir dos tipos de textos: homogéneos y heterogéneos. Desde el punto de vista de lingüística social y lingüística étnico-psicológica, por texto homogéneo entendemos aquel texto literario cuyo autor y lector pertenecen a una comunidad lingüística y cultural homogéneas. Se asume así que en este tipo de textos existe, al menos durante un período de tiempo determinado, una homogeneidad en la lengua y su cultura en el acto de la comunicación entre escritor y lector. También se dan varios casos en los que el texto literario no es homogéneo, es decir, cuando el texto está alejado de los lectores en el espacio temporal. En este caso el texto pertenece a otra cultura. Zis (1984: 105) considera que sería “injusto tratar una obra literaria de manera unilateral, ya que el texto ofrece diferentes valores semánticos y, por esta razón, puede influir en el lector tanto en perspectiva sincrónica como diacrónica”. Si consideramos la perspectiva sincrónica, debemos tener presente la comunicación intercultural. Con dicho término nos referimos al hecho de que el escritor, como representante de una comunidad lingüístico-cultural homogénea, coopera con el lector, miembro de otra comunidad lingüístico-cultural. No es la cultura la que determina la interpretación del texto, sino que es la cultura realizada en la mente del lector la que influye en el resultado de la interpretación textual.
Se pueden distinguir diferentes campos de estudio de las características funcionales de los textos, pertenecientes a culturas diferentes, tales como la etnología, la psicolingüística, la lingüística cognitiva o la lingüística textual y la teoría de la traducción, entre otros. El objetivo de estas teorías consiste en comprender el texto literario como elemento representativo de otra cultura. Para este fin, se emplean a menudo la teoría de lagunas, la teoría de la lingüística regional y el término “conceptualización”. La teoría de la traducción se centra en mantener la naturaleza específica y nacional del texto original tras su traducción.
Como ya comentamos, nuestro estudio se centra en los textos caracterizados por la presencia y correlación de dos culturas y lenguas diferentes. Desde la perspectiva lingüístico-cultural, este tipo de texto es heterogéneo. El escritor de este texto, siendo bilingüe, elige el inglés para traducir sus obras rusas y, más tarde, para escribir en esta lengua con el fin de transmitir “native sensibilities” (Kachru 1987), es decir, el conjunto de las peculiaridades cognitivas, morales y emocionales que caracterizan a los representantes de una comunidad lingüístico-cultural diferente. La orientación pragmática del escritor consiste en elaborar un texto inglés que refleje la naturaleza específica de su cultura nativa. De este modo, por texto heterogéneo entendemos aquí un texto literario escrito en inglés, caracterizado por su heterogeneidad lingüística y cultural.
Dado que el texto heterogéneo, creado por el escritor bilingüe, refleja “el diálogo de las culturas” (Timofeyeva 1995: 12), parece oportuno mencionar la cuestión estudiada al respecto en lingüística, semiótica y teoría literaria. Estas disciplinas hablan de la ‘intertextualidad’. Elaborada por Bajtín (1975) y desarrollada posteriormente por Lotman (1984), la teoría de la intertextualidad postula que hay que interpretar cualquier texto como participante en un diálogo mundial de culturas. Teniendo en cuenta esta perspectiva, los textos de Nabokov se estudian desde dos posiciones diferentes. Por un lado, sus textos presentan un caso particular que no contradice a la concepción de “la unión de los textos en una cultura humana” (Lotman 1984: 5). Por otro lado, el estudio de los elementos del texto heterogéneo concuerda con la perspectiva de Bajtín, y al mismo tiempo, sobrepasa sus límites, necesitando así una interpretación interdisciplinar (basándose en los postulados de la lingüística comunicativa, la lingüística textual, la psicolingüística y la teoría de la traducción).
A su vez, los críticos que analizan los textos heterogéneos consideran claves los conceptos de “nativización” (nativization) y “localización” (localization). Según Timofeyeva (1995: 51), los términos se utilizan como sinónimos y se refieren a las peculiaridades lingüísticas del texto heterogéneo en inglés orientado a otra cultura. A continuación, abordamos algunas consideraciones generales sobre los textos heterogéneos y el concepto de localización para poder hablar de las novelas de Nabokov.
Kachru (1982) aporta unas ideas importantes sobre estos conceptos. Habla de “la gramática” del escritor bilingüe –los procesos lingüísticos productivos en diferentes niveles lingüísticos– que el escritor utiliza con objetivos y funciones diversas. Según Kachru, hay que describir la “gramática” del escritor bilingüe considerando aspectos socio-lingüísticos tales como “el repertorio verbal” y “el repertorio de códigos” que incluyen un conjunto de determinadas lenguas y dialectos. Estas lenguas forman parte de la competencia comunicativa del escritor bilingüe. Kachru comenta que una de las características de esta competencia es la capacidad del escritor de cambiar y combinar diferentes códigos y seleccionar estrategias estilísticas y discursivas de su repertorio verbal. El crítico distingue diferentes aspectos del texto del escritor bilingüe. En primer lugar, los procesos lingüísticos que el autor bilingüe utiliza para construir su texto se basan en una variedad de normas y estrategias. En segundo, la nativización del texto supone un cambio de normas literarias. En tercer lugar, el resultado de la creación literaria es la configuración de dos o más códigos. Por último, el proceso creativo debe ser estudiado no sólo como una combinación formal de dos o más códigos, sino como la creación de normas literarias y estéticas nuevas.