Kitabı oku: «Trabajo Social Holístico»
Trabajo Social Holístico
Volviendo al Ser
Trabajo Social Holístico
Volviendo al Ser
Patricia Daniela Pavón Rico
Natalia Soledad Chavez

Colección “La Universidad Pública publica”
Pavón Rico, Patricia
Trabajo social holístico : volviendo al ser / Patricia Pavón Rico ; Natalia Soledad Chavez.- 1a ed . - Paraná : Editorial Fundación La Hendija, 2020.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: descarga
ISBN 978-987-4948-68-7
1. Trabajo Social. 2. Investigación Social. I. Chavez, Natalia Soledad. II. Título.
CDD 361.3
Primera edición en formato digital:
invierno de 2020
I.S.B.N.: 978-987-4948-68-7
© por Fundación La Hendija
Gualeguaychú 171 (C.P.3100)
Paraná. Provincia de Entre Ríos.
República Argentina.
Tel:(0054) 0343-4242558
e-mail: editorial@lahendija.org.ar,
editoriallahendija@gmail.com
www.lahendija.org.ar
Diagramación: Laura Martincich
Imagen de tapa: Patricia Daniela Pavón Rico
Digitalización: Proyecto451
I.S.B.N.: 978-987-4948-68-7
Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723
Índice de contenido
Portadilla
Prefacio
Prólogo
CAPÍTULO 1: Caminando hacia lo nuevo, diverso y…
Mónica…
Debe haber otra manera...
De la motivación a la investigación
He aquí la cuestión. Preguntas y dilemas
CAPÍTULO 2: Precisando conceptos
Referencias teóricas significativas en los inicios del camino
Las ciencias en el siglo XXI
La ciencia y el Enfoque Holístico
Sobre conceptos, perspectivas, teorías, paradigmas y cosmovisiones
Epistemología y Trabajo Social
Explorando otros campos disciplinares
Explorando el campo disciplinar del Trabajo Social
Trabajo Social y Enfoque Holístico
CAPÍTULO 3: Atravesando el conflicto
La intervención desde el Enfoque Holístico en Trabajo Social y la concepción de sujeto
Cuidados paliativos, campo pionero en el Enfoque Holístico
Técnicas que utiliza el Enfoque Holístico en Trabajo Social
Meditación
Trabajo Social y Yoga
Trabajo Social y Constelaciones Familiares
El Reiki
El Arteterapia y el Cuidado Espiritual
Coaching y Trabajo Social
CAPÍTULO 4: Construyendo lo nuevo
A- De los resultados esperados y alcanzados en la investigación “Volviendo al ser. Lo emocional y lo Espiritual en el Trabajo Social, una Aproximación Holística al Campo Profesional” podemos distinguir los siguientes:
Sobre los objetivos de la investigación:
Encuentro con grupo de colegas de CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires)
Realización del primer encuentro de Trabajo Social Holístico
Memoria del espacio de Trabajo Social Holístico en el CATS La Matanza (2015)
B- De los resultados esperados y alcanzados en la investigación “Enfoque Holístico en Trabajo Social. Un Análisis al Ejercicio Profesional” podemos distinguir los siguientes:
Áreas temáticas de intervención
Concepción de Sujeto desde el Enfoque Holístico en Trabajo Social
Implicancia del Enfoque Holístico con respecto a las incumbencias de Trabajo Social
Estrategias y técnicas
Conclusiones para este libro
Notas
Apéndice metodológico
Bibliografía general
Nota de los editores
Esta publicación es producto de una convocatoria que abrió la Editorial Fundación La Hendija, (Paraná, Entre Ríos, Argentina), de noviembre de 2017 a marzo de 2018. La convocatoria estuvo dirigida a profesionales del Trabajo Social y/o personas que se desempeñan en áreas afines. La tarea es explorar el campo del Trabajo Social y adentrarnos en sus prácticas en este momento histórico/político/social/cultural de nuestras geografías. Invitar a los profesionales a la mirada de su propio estar, a la observación de sus intervenciones como sujetos que se construyen y deconstruyen, a sí mismos y a otros, a partir de dicha práctica. La invitación es volver a mirar la tarea de cada uno teniendo una visión de lo que otros también están construyendo/explorando/descubriendo para encontrarse en las acciones que invitan a seguir creando condiciones favorables para el hacer y estar en esta actividad.
Así damos la bienvenida, en esta oportunidad, a Patricia Daniela Pavón Rico y Natalia Soledad Chavez con el título Trabajo Social Holístico. Volviendo al Ser.
Como editores nos sentimos plenamente felices de haber llevado a cabo la propuesta, nutriéndonos de este vasto campo que representa el Trabajo Social. Seguimos construyéndonos y creándonos como una editorial que trabaja desde la oferta y no desde la demanda. Esto es lo que hacemos, así trabajamos, así construimos otras formas que nos permiten desplegar nuestra potencia apoyados en nuestros propios recursos. Los cruces, las tensiones, los desafíos de nuestros lugares de comodidad son bienvenidos para seguir creando y encontrándonos.
Laura Martincich
Armando Salzman
Editorial Fundación La Hendija
Paraná, Entre Ríos, Argentina
Julio de 2018
Dedicado a cada Ser
que acude al encuentro
de un/a trabajador/a social.
Agradecimientos
Queremos expresar nuestro profundo agradecimiento a nuestros/as colegas que con tanto amor participaron de cada propuesta; que nos nutrieron con tanta energía; que nos aportaron tantos conocimientos. Sobre todo, nos dejaron en claro que no estamos solas en este camino, y que son muchos/as los/as trabajadores/as sociales no sólo interesados sino implicados y construyendo procesos distintos desde un enfoque holístico de la profesión y del ser.
También queremos agradecer profundamente al Grupo de “Mujeres en Clave de Cambio” (del Centro Dharma) con el cual venimos transitando procesos de autoconocimiento, transformación y sanación desde el año 2014; porque como dicen las que saben, “cuando sana una, sanamos todas”...
Por parte de Patricia:
Gracias a mis amores: Enrique (Quique), Hernán, Casandra, Naomi; a mis honrados padres Gladys y Mario; a mi hermano Fabián. A mis maestros terrenales y cósmicos: entre ellos, Mónica y Paola, mis compañeros de cátedra y colegas que nutren mi camino. Y una mención especial a mis ancestros, ancestras, y a Dylan -ángel de la familia que abrió mi corazón y mente a lo alternativo y alterativo.
Por parte de Natalia:
Agradezco a mis grandes Amores y Maestros/as: Santiago y Pablo; a Mis padres Catalina, Oriel y mis Hermanos/as Lorena, Pamela, Tatiana y Hernán; a mis sobrinos/as Cami, Mara, Benja, y Sol. También agradezco a Aure, quien me enseña siempre como conectar con las plantas y sus propiedades curativas, como les han enseñado sus ancestros/as. Y a quien está siempre acompañándome ¡Mi Abuelita Dionisia! Gracias. A mis colegas y amigos/as con quienes transito la vida y el hermoso camino del Trabajo Social.
Prefacio
En principio, agradezco a las autoras, la invitación a escribir este Prefacio, que me convoca a delinear algunas ideas respecto del libro que están presentando: Trabajo Social Holístico. Volviendo al Ser. Y lo primero que me aparece es ¿por qué volviendo al Ser? ¿los Trabajadores Sociales nos hemos olvidado o hemos perdido la intervención desde la esencia? Además, lo Holístico ¿está de moda? ¿o es la nueva conceptualización de este siglo?
Al mismo tiempo, me resulta muy interesante el que hayan partido de interrogantes, cuestionamientos a resolver a través de procesos de investigación, paralelos a los análisis metacognitivos, que fueron movilizando estructuras personales a modificar. Otra cuestión que me sorprende, tratándose de Trabajo Social, es haberse rodeado de colegas y otros profesionales de diferentes disciplinas, que participaron de la “Investigación Acción Participativa”, reflexionando sobre sus propias prácticas.
Y lo que más me atrapa, es que siendo Patricia Pavón Rico, una ex alumna de la Universidad de La Matanza, luego colega y posteriormente docente, con la cual transitamos distintos caminos teóricos-metodológicos, hoy la vida nos reencuentra en un momento personal de la profesión, en que ambas hemos recorrido un largo camino de nuevas ideas…
Creo que las autoras, se han comprometido profundamente a hurgar en los nuevos desafíos teóricos, mientras en ese camino, los interrogantes se transformaban en proyectos de investigación; y en estas páginas intentan dar cuenta de algunos resultados logrados y otros conocimientos que ameritan mucho estudio para ser aplicados al Trabajo Social. Las veo y las siento “muy audaces” al presentar el libro, que sale de estrategias tradicionales y cuyos contenidos, aún no reciben la aprobación del colectivo profesional. Desde este lugar, podemos decir que se trata de un proceso creativo en el que “danzan” las autoras.
Y esa danza por las nuevas conceptualizaciones las lleva a indagar en lo “holístico” como lo integral, lo global, la totalidad y por el sólo hecho de nombrar este tema, se plasman distintas actitudes, opiniones, resistencias al cambio, porque se habla de nuevos paradigmas, y a todo lo nuevo se le teme… “Nos van a cambiar el modelo de intervención”, ”¿cuál será la concepción de sujeto social?”, ”¿y qué haremos con la totalidad concreta?”.
En relación, a lo transdisciplinario, me pregunto si podemos usar el término, dadas las pocas experiencias con las que contamos. Me parece que todavía estamos transitando el campo interdisciplinario, con sus vicisitudes y la complejidad grupal.
Y danzando también nos posicionamos como seres especiales que utilizamos el cuerpo como metáfora de sostén y ponemos en práctica técnicas que hacen al movimiento, a la reflexión, al cambio de actitudes y de esa manera nos acercamos cada vez más al aprendizaje cooperativo, a la biodanza, a la educación biocéntrica y de manera integral al nuevo paradigma de aprender desde la afectividad y las emociones que se despliegan en ese juego holístico.
Desde aquí, volvemos al Ser que hemos descuidado, maltratado, olvidado, en una sociedad que reclama cambios sociopolíticos y éticos, para volver a posicionarnos nuevamente como profesionales que se ocupan de “lo social” e intervienen en la realidad, para modificarla.
Mg. Dora García
Prólogo
Este libro es esencialmente el resultado del compromiso asumido con las/los colegas trabajadoras/es sociales que participaron de dos proyectos de investigación, en relación al Enfoque Holístico en el Trabajo Social. Asimismo, intentaremos responder a la demanda de los/las trabajadores/as sociales que desean incursionar en tal perspectiva.
Se trata de un proceso iniciado en el año 2013, que procuró hallar respuestas a ciertos interrogantes vinculados al alcance y los límites de la profesión en sus intervenciones; preguntas que empezaron a ser compartidas en la Universidad, en los empleos y en los distintos espacios de encuentro con colegas y con otras disciplinas.
Observar nuestras propias limitaciones a la hora de involucrar la dimensión emocional y espiritual en los procesos de intervención, marcó el inicio de lo que intentaremos compartir en esta obra.
Por su parte, quisiéramos decir que adentrarnos en estas dimensiones nos confrontó con nuestras propias resistencias y estructuras de pensamiento, tanto las devenidas de la formación académica como las de la vida misma. Todo el proceso fue impulsado por un trabajo paralelo entre la revisión del ejercicio profesional y los procesos personales relacionados al autoconocimiento y desarrollo del Ser. Ello implicó revisar nuestras bases epistemológicas, los paradigmas en tensión en las Ciencias Sociales, cómo todo ello impacta en el Trabajo Social, por un lado; al mismo tiempo que nos invitaba a repensarnos como profesionales de “lo social”; no sin generar múltiples debates internos y reconsideraciones sobre el sentido de nuestros modos de hacer en el mundo.
Presentaremos entonces los resultados de dos trabajos complementarios que conforman un proceso de investigación acción participativa que continúa su curso en la actualidad. Para lograr los objetivos de los mismos, se ha optado por la metodología de la IAP (Investigación-Acción-Participativa), en tanto permite configurar un rol activo en todos/as los/as participantes, generando un proceso reflexivo comprometido con la realidad en la que se inscribe, y asumiendo la responsabilidad de transformar la misma en aquellos aspectos que se van develando como posibles de ser transmutados. Así, los/as profesionales (de diferentes ámbitos de desempeño) con los/as que hemos realizado contacto se convirtieron también en investigadores, en tanto y en cuanto reflexionaron sobre sus propias prácticas en sus lugares de trabajo, participando además de espacios de co-visión y construcción de vivencias y conocimientos innovadores.
Aunque consideramos que es incipiente el desarrollo de esta perspectiva holística en la profesión, al menos en la Argentina, resulta necesario sistematizar lo hasta aquí avanzado y producido. Como se ha mencionado anteriormente, dicho proceso se ha realizado con la participación de numerosos/as colegas, estudiantes y profesionales del Trabajo Social, más algunos de otras disciplinas que se sumaron a este camino, bastante sinuoso por cierto, y a los/as cuales no queremos dejar de agradecer por la disposición y apertura para con las investigaciones.
La primera investigación (A) se desarrolló con el aval del Colegio de Trabajadores Sociales de la Provincia de Buenos Aires (Distrito La Matanza), y el apoyo del C.A.E.A. (Centro Argentino de Etnología Americana) a través de la donación de vasta bibliografía. La misma se desarrolló entre los años 2013-2016 y fue dirigida por la Lic. Patricia Pavón Rico. La segunda investigación (B) es la tesis de grado para la Carrera de Trabajo Social (Universidad Nacional de La Matanza) de la Lic. Natalia Chavez, del año 2016. Como dijimos, ambas se enmarcan en un proceso de investigación-acción y se consideran complementarias, lo cual da origen a este libro.
Para comenzar con el recorrido de las siguientes páginas, es necesario saber que se ha considerado adecuado dividirlo en cuatro grandes partes. A través del CAPÍTULO I, Caminando Hacia lo Nuevo, Diverso y..., intentaremos transmitir el proceso de génesis y elaboración de nuestros primeros interrogantes, las experiencias personales que nos motivaron a investigar sobre ciertas dimensiones del Ser y de nuestras intervenciones, para finalmente formalizar todo ello en proyectos de investigación. En este capítulo honramos a las personas y vivencias que fueron parte de nuestros caminos, y honramos todo lo aprendido en el campo profesional y académico, permitiéndonos profundizar una línea de investigación poco explorada en nuestro país. Los puntos suspensivos del título de este capítulo intentan expresar que queda un largo camino por recorrer y ciertos misterios por develar, aunque nos encontremos en la necesidad de comenzar a sistematizar y socializar los primeros resultados del proceso.
En el CAPÍTULO II, Precisando conceptos, hacemos alusión a la doble acepción del término precisar: la de “necesitar” y la de “definir”. Allí expondremos algunos conceptos que fueron enriqueciendo nuestro marco teórico, en un principio de manera sorpresiva e inquietante, por resultar desconocidos y provenir de otras ramas de las ciencias, para luego ofrecer la posibilidad de integración y nutrición de lo ya conocido. Claro que no todos los conceptos nuevos pueden integrarse fácilmente, de hecho algunos confrontan con lo tradicional por referirse a cambios paradigmáticos que marcan la obsolescencia de lo “viejo”. En ese transitar por nuevas teorías, desde un enfoque transdisciplinario, se fue construyendo una nueva “necesidad” y “precisión” en el proceso de conceptualización que intenta clarificar a qué nos referimos cuando decimos holístico.
El CAPÍTULO III, Atravesando el Conflicto, focalizará en aquellos elementos del campo disciplinar del Trabajo Social que pueden verse interpelados, como ser la concepción de “sujeto”. Plantearemos, asimismo, por qué el área de los cuidados paliativos (que es parte del campo de la Salud) se presenta como aquella más proclive a incorporar herramientas holísticas en los procesos de intervención, para cerrar este apartado con la presentación preliminar de algunas de las técnicas que son parte de las estrategias de acción desde el enfoque holístico.
Por último, el CAPÍTULO IV, Construyendo lo Nuevo, presentará los resultados obtenidos en este proceso de investigación-acción participativa, procurando traer la voz de las/os colegas que participaron del camino y a quienes no dejamos de agradecer. Como complementario a este capítulo, se encontrará en las últimas páginas un Apéndice Metodológico, que presenta con mayor detalle los elementos constitutivos de ambos proyectos. Finalmente, las Conclusiones para este libro, darán cuenta de las principales reflexiones resultantes de todo este proceso, que lejos de tener un fin más bien presenta nuevas inquietudes y focos de interés.
Para ir concluyendo con el prólogo, deseamos compartir que tenemos la intención de desarrollar una próxima producción en donde se expongan casos y situaciones de intervenciones profesionales desde el enfoque holístico, con la participación de diversa/os colegas que ya lo están implementando. Las/os invitamos a recorrer las siguientes páginas... ¡¡Nos estaremos encontrando por los diferentes espacios para seguir co-creando conocimientos colectivos, con el propósito de mejorar nuestras intervenciones y continuar evolucionando como seres humanos/as, al tiempo que acompañamos los complejos problemas de otros seres!! ¡¡Muchas gracias!!
CAPÍTULO 1
Caminando hacia lo nuevo, diverso y…
“Proponemos una ciencia que recupere las raíces
de la filo (amor) sofía (saber),
una ciencia que nos proporcione sabiduría,
ya no para avivar y lucir nuestro cansado ego,
sino para nuestro buen vivir!!”
Claudia Perlo
Mónica...
(Por Patricia Pavón Rico)
Mónica, de 58 años, mi primer consultante en el año 2012 (en el marco del Trabajo Social independiente), derivada por una psicóloga -conocida en común-, me demanda ayuda para resolver una situación convivencial con un hermano adulto mayor, con diagnóstico de esquizofrenia y uso problemático de sustancias psicoactivas, situación que no deseaba judicializar. En un proceso de escasas semanas, nos dispusimos a redimensionar esa situación problema. Luego de manifestar con detalle su tránsito por el cáncer, pasamos a trabajar sobre sus medios de subsistencia, luego sobre su proyecto ocupacional, hasta llegar a su “despertar espiritual” (tomando sus mismas palabras). Vale decir que esto último fue lo que más me interpeló en este caso. Y fui yo quien me dispuse a aprender de algunas de las herramientas que Mónica desarrollaba, como el Chi-kung, disciplina oriental que despliega una forma de meditación en movimiento. Desde ese entonces, el vínculo se fue transformando de tal manera que se tejían lazos tanto de intervención profesional como de amistad. Creo que fue uno de los motivos por el que necesitamos tomar cierta distancia; más allá de que ella no suele sostener vínculos de proximidad con ninguna persona.
Al año siguiente solicita desarrollar un nuevo proceso, decía “siento que hay algo más”, y como era de esperar llegó a la raíz de lo que en ese momento se le presentaba como obstáculo o bloqueo, eso que le impedía tomar decisiones y articular recursos. Y como les pasará a la mayoría de los/las colegas, fue esa maravillosa oportunidad que tenemos los Trabajadores Sociales para establecer un vínculo de confianza, la que posibilitó abrir aquella puerta y develar “el secreto”, no sin tener que utilizar múltiples técnicas, y en este caso el Psicodrama individual y grupal fue un gran aliado, como también el Reiki y el Yoga. En palabras de la propia Mónica: “…retorno a terapia, comienzo a recordar, aparece el miedo, siento mucha tensión interna, estoy en alerta, más consciente de lo que me distrae, y por doloroso que sea desarrollo una relación diferente y me sereno, esto me alivia para poder estar tranquila. Estoy preparada para comprender, creo estar saliendo de ese sufrimiento, el miedo también es parte de ese proceso, exige, molesta… Recuerdo… fui abusada de niña y parte de mi adolescencia, fui sometida por un hermano de mi madre… Sale a la luz”.
En todo el proceso de intervención con Mónica fue necesario articular con múltiples recursos institucionales, como lo haría seguramente cualquier trabajador/a social; lo distintivo para mí fue atender a su propia maestría al demandarme con tanta claridad el trabajar sobre sus emociones (así como transmitía una paz indescriptible, la atravesaban momentos de desesperación y angustia) y espiritualidad (tan sólo su mirada transmitían los mensajes de su alma, muy difícil de explicar el tipo de conexión que nos sucedía). Hoy entiendo que nuestras almas sabían que debíamos recorrer un camino juntas, aunque mi ego lo interpretó después de un tiempo de conocernos. Todo ello me obligó a enfrentarme a las limitaciones de la “formación” y recrear toda la metodología aprendida; integrando otras herramientas “alternativas o complementarias” que si bien ya venía desplegando, era la primera vez que las incorporaba en un plan de intervención de caso. Y fue así que por momentos nos centramos en un abordaje personalizado; luego transitó por talleres grupales con psicodrama y otras técnicas que atienden tanto al cuerpo físico, mental, como emocional y espiritual. En el momento de la “develación” entró en un estado depresivo que me instó a derivarla a un equipo de psiquiatría y psicología, con el acompañamiento de una colega que me ayudó a encontrar el profesional con el perfil adecuado (requería que su enfoque fuese tan holístico como el de Mónica). Continué acompañando su proceso de cambio, logrando involucrar y trabajar la revinculación con su único hijo (un joven de 27 años), resignificando su red de contención y potencialidades en esa familia que en algún momento había decidido invisibilizar.
Ya sea por un padecimiento vinculado a la salud o a cualquier otra problemática, es en el marco de tales vivencias que se ponen en juego una serie de estrategias, en las que tanto la persona como su entorno familiar intentan -a través de distintas vías-, lograr la resolución, transformación o, al menos, el alivio de la situación problemática, y es así como la persona se acerca al Trabajador/a Social en los diversos servicios donde éste se desempeña.
Como es sabido, la experiencia de enfermedad (o de muchas otras situaciones problemas) no puede entenderse por fuera de la cultura, pues sus manifestaciones son leídas, contextualizadas, narradas e interpretadas en el marco de los sistemas culturales.
Desde una perspectiva holística, para comprender las etiologías de ciertos estados del Ser, es necesario tener presente que la persona es mucho más que cuerpo biológico -descriptible por la biología- puesto que integra diversas entidades como cuerpo etéreo, espíritu, alma, energía, etc. Nociones que juegan un rol importante en la selección y combinación de medicinas, terapias y servicios, las que involucran prácticas muy diversas en cuanto a sus fundamentos terapéuticos. “De acuerdo con Idoyaga Molina (2002) las elecciones terapéuticas, así como en la combinación de medicinas, revelan la incidencia de factores culturales, socioeconómicos, étnicos, políticos y las identidades religiosas de los enfermos, así como los estilos de pensar (Douglas, 1998) y la calidad de los servicios biomédicos, a los que los diferentes usuarios tienen acceso. Las posibles elecciones de medicinas y terapias se enmarcan en las opciones disponibles en el contexto de un sistema etnomédico lugareño” (Gimenez y Fuentes, 2013). En este sentido, desde la perspectiva de “lo local” tan presente en el Trabajo Social, podría plantearse si la misma contempla todas estas estrategias que las personas crean o “necesitan” incorporar en sus procesos de cambio individual, familiar, social, o si más bien la situación se delinea en función de los recursos disponibles que el trabajador/a social “maneja” o que el dispositivo institucional provee. Aún recuerdo cuando ante la insistencia de Mónica de que fuese yo quien la atendiera, por tiempo indeterminado, mi primer respuesta fue: “pero si necesitás una orientación puntual puedo dártela, no hay problema, yo no tengo consultorio”; y su respuesta fue: “pero yo te voy a necesitar por un tiempo”… Esa comunicación telefónica marcó un antes y un después en mi desarrollo profesional, en tanto aparecieron nuevas preguntas, nuevas demandas y nuevas estrategias de intervención posibles. Por eso y mucho más, a Mónica gracias eternas!!! Así vino la necesidad de investigar, capacitarme en diversas ramas socio-terapéuticas y adentrarme en nuevas formas de construcción del conocimiento.
De múltiples maneras, esa experiencia de intervención tan diferente fue acompañando el cierre y apertura de espacios de intervención. En el 2012 renuncié a un trabajo “estable” en un Ministerio Nacional, que representaba el mayor ingreso en mi grupo familiar, para generar un proyecto autogestivo. Sentía profundamente que mi tiempo en dicha institución había culminado, que estaba cansada de luchar ante los recurrentes “techos” que me impedían desarrollar estrategias integrales de acompañamiento a las situaciones complejas de las personas. Supe entonces que debía tener espacios diferentes, tiempos de intervención diferentes, y vínculos únicos con cada persona a la que pretendiera ayudar. El proyecto consistió en instalar una consultoría social, que a lo largo de los años fue construyendo lo que hoy es una organización informal denominada Centro Dharma, ubicada en el conurbano bonaerense. Allí realizamos, junto a las personas que transitan por el lugar, lo que he denominado “socio-terapia holística”, más dispositivos grupales diversos que combinan herramientas múltiples que permiten el trabajo con todos los cuerpos: mental, emocional, físico, espiritual. Para mi alegría comparto el andar con varias colegas, muchas de las cuales son ex-alumnas, en un camino de co-visión y co-construcción de nuevos modos de abordaje.
Para culminar este relato, que intenta compartir una experiencia personal, cabe aclarar que paralelamente a la conformación del espacio autogestivo tuve que formarme en instructorados de Psicodrama, Yoga y Sistema Milderman (este último aún en curso). Al mismo tiempo, y sin considerarlo antagónico, continué mi formación de post-grado en Educación Superior, ya que la docencia universitaria continúa siendo para mí una función apasionante y elegida.
Debe haber otra manera...
(por Natalia Chavez)
Al terminar la secundaria decidí comenzar la carrera de Trabajo Social, cuestión que me venía resonando desde los 15 años de edad. No me fue fácil puesto que entre algunas problemáticas personales, familiares, más la crisis económica y social de aquellos años, todos estos factores colaboraron a que tome la decisión de dejar mis estudios. Esto no resultó bien para mí, porque los años pasaban y sentía un gran vacío, que me llevó a preguntarme ‘qué estaba haciendo con mi vida’... Hasta que tome la decisión de retomar la carrera Lic. en Trabajo Social (UNLaM). Lo hice con mucho entusiasmo porque a partir de ahí mi vida retomaba aquel rumbo que había dejado atrás, pero que nunca había olvidado. En agosto del mismo año comencé a trabajar en un Hospital Materno Infantil, donde tuve la oportunidad de trabajar como administrativa en el Servicio Social. Aquí los caminos se habían sincronizado, porque al retomar la carrera y tener la oportunidad de ser parte de un Servicio Social, sentí que eso era MAGIA PURA, que era la confirmación de que estaba por el camino correcto. Ni hablar de todo lo que pude aprender de quienes hoy son mis colegas y a los/las cuales estoy muy agradecida.
Ser parte de una institución de tal magnitud dio lugar a un gran aprendizaje, en cuanto a los vínculos y relaciones que pude observar en la misma, algunos eran tóxicos y generaban malestar en el ambiente, las consecuencias que estos traían generalmente tenían que ver con alguna enfermedad física y/o emocional. Aunque sabemos que no es unicausal, que se suman los problemas personales y familiares, el entorno que se generaba muchas veces no ayudaba a superarlos. Mi reflexión hacia este escenario era… “DEBE HABER OTRA MANERA”. Quizás yo estaba poniendo el foco solo en esta problemática, pero era lo que me preocupaba; quería que se genere un ambiente más amigable, donde se priorice al ser humano, se lo valore y respete sea cual fuera su rol en la institución. Igualmente sentía que el universo había conspirado a mi favor porque me había hecho un hermoso grupo de amigas con las cuales nos conteníamos y acompañábamos, con quienes encontrábamos siempre la manera de mejorar nuestro día laboral. Aquí creo que es importante mencionar que hubo un proyecto, del cual fui parte, que se llevó a cabo desde el servicio social para generar un ambiente más favorable y evitar el estrés laboral.
Lo paradójico fue que, si bien en estos años que trabajé en el hospital aprendí muchísimo, no estaba avanzando en la carrera. Cuando comencé a cursar las prácticas pre-profesionales debía enfocarme de lleno, así que tomé la decisión de dejar esto atrás. Pensaba que debía continuar mi camino por otros rumbos, así que di el salto, confiaba que todo iba a estar bien. Consideré que era momento de hacer como el Águila, ella para poder llegar a vivir 70 años debe decidir pasar por un proceso de transformación, porque en torno a la mitad de su vida sus uñas se vuelven blandas, su pico comienza a estar bastante deteriorado y le resulta difícil volar con sus plumas ya que se han vuelto pesadas, en ese momento el Águila puede dejarse morir o comenzar un Proceso de Transformación para poder renovarse y vivir plenamente lo que le quede de vida. Para iniciar con este proceso comencé por quitarme una a una esas creencias limitantes, pensamientos y relaciones tóxicas que no me dejaban avanzar y enfocarme en mi transformación, busqué material del cual me fui nutriendo, porque había decidido vivir de otra manera, cultivar vínculos sanos, buscar mi equilibrio emocional y decreté que nadie podía detenerme, ni limitarme en alcanzar mis sueños. En ese entonces comencé a escuchar mantras, pintar y dibujar mandalas, aprendí a meditar, y a generar momentos para mi desarrollo personal y profesional.