Kitabı oku: «Manual de lectura y escritura universitarias»
MANUAL DE LECTURA Y ESCRITURA UNIVERSITARIAS
Leer y escribir suele ser un problema para muchos alumnos universitarios. Estudian, pero tienen dificultades para comunicar a sus evaluadores lo que saben. Contestan cuando se les pregunta, pero las respuestas no satisfacen a los docentes. Los profesores prestan atención a partes de los textos que los estudiantes ponderan irrelevantes. Los alumnos privilegian lo que los profesores dejan de lado. Parece que falta ponerse de acuerdo sobre qué se exige.
Las instituciones en las que se difunden conocimientos oficialmente tienen modos propios de comunicación. La universidad es una de esas instituciones. Los ingresantes necesitan iniciarse específica y sistemáticamente en esos modos tradicionales de comunicación para alcanzar logros satisfactorios en el ámbito universitario. Es ese un aprendizaje que debe, en verdad, comenzar antes, en los estudios previos con los que cada uno accede a la totalidad.
En este manual se presenta una estrategia para ayudar a leer y a escribir como se demanda en la universidad. Es una estrategia que se despliega (y se ha puesto a prueba) en los talleres de lectura y escritura de Semiología (cátedra de la profesora Elvira Arnoux) del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires. En cada capítulo de este manual se explican conceptos no sólo para orientar la disposición para guiar la organización de esas mismas actividades. Cada sección incluye actividades de taller en las que se recuperan esas nociones para entrenar habilidades de lectura y escritura universitarias: cómo delimitar un texto, cómo reconocerlo, cómo jerarquizar su información, cómo explicar un concepto, cómo argumentar una hipótesis, cómo escribir un informe, cómo elaborar una monografía. El libro cierra con una serie de anexos de apoyo (revisión de contenidos que se suelen dar por ya adquiridos en la escolaridad anterior) al progreso de esas habilidades.
SYLVIA NOGUEIRA
(coordinadora)
MANUAL DE LECTURA Y ESCRITURA UNIVERSITARIAS
Prácticas de taller
Ruth Alazraki
María Teresa Alonso Silva
Santiago Gándara
Liliana Grigüelo
Claudia Mazza
Sylvia Nogueira
Guillermo Toscano y García
Leonardo Varela
Jorge Warley

Índice
Cubierta
Acerca de Manual de lectura y escritura universitarias
Portada
Presentación
Introducción Los géneros discursivos como productos de las prácticas sociales, por Santiago Gándara y Leonardo Varela Actividad Nº 1 Actividad Nº 2 El enunciado, el enunciador y el enunciatario, por Santiago Gándara y Leonardo Varela Actividad Nº 3 Actividad Nº 4 Las secuencias y los procesos de comprensión, por Santiago Gándara y Leonardo Varela Actividad Nº 5 Variedades de lenguaje: lectos y registros, por Santiago Gándara y Leonardo Varela Actividad Nº 6 Actividad Nº 7 Actividad Nº 8 Texto 1 Texto 2 Oralidad y escritura, por Claudia Mazza Actividad Nº 9 Lectura y escritura, una actividad diferida, por Claudia Mazza El proceso de lectura, una actividad con facetas diversas, por Claudia Mazza ¿Toda lectura es legítima? Actividad Nº 10 El proceso de escritura: la transformación del conocimiento, por Claudia Mazza Actividad Nº 11
El problema del texto Capítulo 1. Texto, por Carla Ornani El problema del texto desde la perspectiva semiótica El texto lingüístico Actividad Nº 1 Actividad Nº 2 Capítulo 2. Paratexto, por María Teresa Alonso Silva y Sylvia Nogueira Los lectores y los escritores: nómadas y sedentarios Actividad Nº 1 La lectura y la escritura conjugadas: nomadismo y método Actividad Nº 2 El aparato paratextual verbal en los escritos universitarios El examen parcial presencial El examen parcial presencial a libro abierto El examen parcial domiciliario La monografía Actividad Nº 3 Las notas al pie Referencias bibliográficas Ampliación de argumentos o información no vinculados directamente con la hipótesis de trabajo Actividad Nº 4 Una alternativa para la presentación de las referencias bibliográficas La bibliografía Las referencias de fuentes electrónicas Actividad Nº 5 Actividad Nº 6 Los títulos Actividad Nº 7 Capítulo 3. La secuencia explicativa, por Jorge Warley La explicación en ámbitos académicos La definición La reformulación El ejemplo Metáforas, comparaciones y analogías Actividades Actividad Nº 1 Texto 1 Texto 2 Texto 3 Texto 4 Texto 5 Texto 6 Texto 7 Actividad Nº 2 Capítulo 4. La secuencia argumentativa, por Sylvia Nogueira Argumentación y explicación Actividad Nº 1 Actividad Nº 2 Actividad Nº 3 Actividad Nº 4 La secuencia argumentativa Actividad Nº 5 Actividad Nº 6 Secuencia argumentativa y argumentación Actividad Nº 7 Tipos de argumentación Actividad Nº 8 Algunas técnicas argumentativas La relación entre el argumentator y el enunciatario: el valor de la pregunta en la secuencia argumentativa La relación entre contrincantes: la definición argumentativa La relación entre ayudantes: la cita de autoridad La ayuda de la opinión común: tópicos y argumentación Tópicos y comparación para argumentar Narrar y razonar en una argumentación El exemplum en la argumentación Actividad Nº 9 Actividad Nº 10
Géneros discursivos académicos Capítulo 5. El parcial universitario, por Liliana Grigüelo Caracterización del género “parcial” Lectura interpretativa de consignas de parcial Pautas de escritura para la resolución de parciales Planificación Actividad de puesta en texto Revisión Actividad Nº 1 Actividad Nº 2 Actividad Nº 3 Errores frecuentes en la resolución de consignas de parcial Actividad Nº 4 Actividad Nº 5 Exámenes finales de Semiología tomados en la sede Uriburu Capítulo 6. El informe de lectura, por Ruth Alazraki Caracterización del informe de lectura La lectura de un fragmento textual Actividad Nº 1 Actividad Nº 2 La lectura de un libro Actividad Nº 3 La lectura de un corpus Estructura del informe Pautas para la planificación Consulta bibliográfica Elaboración de un plan textual Actividad Nº 4 Actividad Nº 5 Capítulo 7. La monografía, por María Teresa Alonso Silva La monografía y la investigación Actividad Nº 1 La monografía como género escrito: combinación meditada de formas textuales Actividad Nº 2 Perfiles y correlaciones entre enunciador-enunciatario Actividad Nº 3 El tema Polifonía monográfica La forma de la monografía según la combinación de las estrategias explicativa y argumentativa Planificación: proyecto, redacción, revisión y corrección del texto monográfico
Anexos 1. Acentuación, por Guillermo Toscano y García Otras reglas de acentuación Actividad Nº 1 2. Puntuación, por Carla Ornani Uso de los signos de puntuación y auxiliares El punto El punto y coma La coma Los dos puntos Raya o guión mayor El paréntesis Los puntos suspensivos Los signos de interrogación Los signos de exclamación Actividad Nº 2 Actividad Nº 3 3. Usos de los tiempos verbales, por Claudia Mazza Actividad Nº 4 4. Polifonía: discurso de base y discurso citado. Estilo directo e indirecto, por Claudia Mazza Actividad Nº 5 Actividad Nº 6 5. La separación en párrafos, por Claudia Mazza Actividad Nº 7 Actividad Nº 8 6. El subrayado de los textos académicos, por María Teresa Alonso Silva Actividad Nº 9 7. La confección de fichas, por María Teresa Alonso Silva 8. Los mapas conceptuales, por Liliana Grigüelo Actividad Nº 10 Actividad Nº 11 9. El resumen a) ¿Qué es resumir?, por Guillermo Toscano y García b) Operaciones resuntivas, por Guillermo Toscano y García c) Tipos de resúmenes, por Sylvia Nogueira Actividad Nº 12 d) La escritura de un resumen, por Sylvia Nogueira Actividad Nº 13 Actividad Nº 14 Texto 1 Texto 2
Índice de actividades y de textos
Bibliografía
Créditos
Presentación
El Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires incluye entre sus materias Semiología, cátedra a cargo de Elvira Arnoux. Esta materia, además de clases teóricas, tiene talleres de lectura y escritura que introducen a los alumnos en prácticas discursivas habituales del ámbito universitario. El texto que aquí se presenta es una elaboración colectiva de profesores de los talleres de la sede Uriburu y está compuesto por materiales que han sido trabajados en las clases de esos talleres. Se detalla a continuación el marco que ha orientado la producción de estos materiales.
La materia Semiología presenta sus contenidos de enseñanza y aprendizaje a los alumnos con el propósito general de favorecer, por un lado, el desarrollo de su saber declarativo sobre el lenguaje y, por otro, su saber hacer a través del lenguaje, especialmente en el ámbito universitario.
El estudio de lo que diversos teóricos han elaborado sobre nociones como “signo”, “interpretación”, “discurso”, “significación”, “argumentación” y multitud de otras relacionadas con el lenguaje y las prácticas discursivas, con las que el alumno se irá familiarizando en diversas carreras de grado, consolidará o desafiará los saberes que haya construido en su escolaridad anterior o las que espontáneamente haya desarrollado por su vasta experiencia como hablante. Sea uno u otro el caso, el estudiante se introducirá en el conocimiento de (parte de) lo que se dice en la universidad sobre el lenguaje, de lo que en ella se admite hoy que se diga sobre el lenguaje.
Pero para ser miembro de una institución como la universidad, ésta impone hablar adecuadamente sobre los saberes que ella produce, admite, reproduce, etc. Para un alumno, esta imposición se materializa, por ejemplo, en los exámenes. Cuando en ellos se les solicita a los estudiantes que respondan a preguntas como “¿Qué es X?”, el alumno que la universidad juzgue digno de aprobar desplegará un saber declarativo. En otras palabras, cuando el examinado responda “X es...” y este enunciado retome o sea lo que se le ha enseñado, el alumno y quien lo examine entenderán que lo implícito del intercambio verbal entre ellos es: “Yo declaro que yo sé que en la universidad se considera que X es...” y “Yo garantizo que este alumno sabe que en la universidad se considera que X es...”.
Este “juramento” es generalmente condición sine qua non para poder intervenir y participar en la producción, circulación, reproducción y recepción de los saberes especializados de los ámbitos académicos. No implica que el estudiante afirme que “X es...”, no demanda necesariamente su adhesión a esa aseveración. Representa, por el contrario, la exigencia universitaria y laboral a todo especialista de saber lo superado y lo vigente en la disciplina a la que se dedica.
Las demandas de la universidad, sin embargo, no se agotan en ello. Como toda institución humana, impone a sus miembros no solamente que digan lo que en ella se admite que se diga, sino también que lo hagan en los modos que ella determina.
Así, en Semiología (como sucede implícitamente en muchas asignaturas) no bastará saber declarar qué es un texto, un signo, la argumentación o los géneros discursivos. Se demandará que se lean y produzcan textos, argumentaciones, signos... siguiendo las reglas que establece la cultura universitaria. En esto centran su trabajo los talleres de lectura y escritura de Semiología, que se proponen ayudar al alumno a evitar fracasos académicos causados, no porque no estudie o no aprenda los “contenidos” de una materia, sino porque no los presente en los modos que la universidad requiere.
Vale aquí aclarar que los textos que circulan en las universidades son de muy variados tipos y extensión, pero que los que se presentan en este libro, por razones didácticas, de espacio y de respeto a la propiedad intelectual, son en su mayoría académicos y están restringidos al límite legal de las mil palabras. En otros términos, las propuestas de lectura y escritura que se despliegan a lo largo de esta obra suponen también su ejercitación con textos y conjuntos de textos más amplios que los que se citan.
Introducción
En esta introducción se presenta un marco conceptual general para iniciar la reflexión sobre la lectura y la escritura en la universidad. Por esa generalidad, y porque se apela a los saberes de los alumnos como hablantes, en esta parte, la teoría, los ejemplos y las actividades no se restringen al discurso académico, sus géneros y a las secuencias expositivo-explicativa y argumentativa, que son el centro de los talleres de Semiología y que se focalizan en los capítulos siguientes. Aquí el discurso académico aparece entre otros, para facilitar desde ya el reconocimiento de lo que los géneros de ese discurso comparten con otros al regular las conductas humanas.
Los géneros discursivos como productos de las prácticas sociales
El lenguaje es una práctica social que se integra con otras prácticas sociales no verbales (por ejemplo, el trabajo, el estudio, el deporte, etc.). Se lo utiliza en diversos ámbitos y con funciones diversas. El lenguaje, que se emplea en las distintas esferas de la actividad humana, se presenta en forma de enunciados. El enunciado es el producto concreto de la enunciación, de la acción de enunciar (decir oralmente o por escrito algo).
Cada conjunto de enunciados que se producen a partir de una actividad determinada responde a un género discursivo, es decir, a un tipo relativamente estable de enunciados (Bajtín, 1982 [1979]). Todos los enunciados que responden a un mismo género discursivo tienen en común el estilo (vocabulario empleado, uso de figuras retóricas, ejemplos, aclaraciones de términos, uso o no de muchos adjetivos, oraciones sintácticamente simples o complejas, etc.), el tópico o tema y la estructura o composición (el modo en que están organizados, su “forma”). Esa regularidad es una de las causas por las cuales cualquiera de nosotros sabe diferenciar, en principio, un fallo judicial de un contrato de trabajo, una carta de una noticia, una monografía de una novela, etcétera.
Los hablantes conocen y utilizan diversos géneros discursivos porque, de hecho, participan en varias esferas de la actividad humana. Los aplican en situaciones de interacción verbal diferentes (por ejemplo, para comunicarse con sus familias emplean géneros discursivos coloquiales, como la conversación, la confesión o “la nota en la heladera”, apropiados para relaciones interpersonales íntimas; cuando se dirigen a sus jefes, emplean géneros discursivos más formales, como el balance, la memoria, el contrato, el pliego de licitación, etcétera).
Si nos resulta relativamente sencillo reconocer a alguien que no posee gran vocabulario o que se expresa gramaticalmente de manera confusa, no nos resulta tampoco demasiado problemático reconocer cuándo alguien usa un género discursivo inadecuado a sus circunstancias. Por ejemplo: a) un vecino, a quien simplemente le preguntamos en un ascensor cómo le va, nos responde con una confesión de sus acciones más privadas, y b) un alumno, que es convocado por el director del colegio por un acto de violencia, utiliza un género coloquial, extremadamente informal, que se corresponde más bien con el de una conversación entre pares en un club. Tales reconocimientos nunca son insignificantes: tienen consecuencias de variable trascendencia según las relaciones de poder establecidas por los diversos ámbitos de la actividad humana entre los interlocutores. Así, si un vecino suele respondernos a un (también usual de nuestra parte) “¿Qué tal?” con una confesión, lo saludaremos con un “Buen día” o lo evitaremos para no asumir el rol de confidentes; si un alumno, en aquel caso, en vez de formular un descargo, cuenta chistes, es probable que el director entienda que al acto de violencia por el que convoca al estudiante se suma el desafío a su autoridad y, en función de ello, lo sancione no con una suspensión sino con una expulsión. Estos ejemplos, didácticamente extremos, pueden confrontarse con otros para entender que las reglas que se imponen a través de los géneros discursivos son auténticamente tales e imponen deberes que, de no ser cumplidos por los hablantes, dan lugar a sanciones: una monografía cuyo “contenido” haya sido tomado de la bibliografía propuesta por el profesor pero sea expuesto con una sintaxis de apuntes de clase o con un vocabulario que no es el particular que corresponde a la disciplina en cuestión o sin reconocer, por medio de notas e indicaciones bibliográficas, que los responsables de esos contenidos son tales y tales autores, es sancionable con un aplazo.
Actividad Nº 1
1. A partir de lo que acaba de leer y de sus saberes como hablante, explique qué diferentes subtópicos del tema “la vivienda” (compra, venta y alquiler de viviendas; construcción de viviendas, historia de la vivienda, créditos y préstamos para la vivienda, ocupación de viviendas, seguros para la vivienda, etc.) se pueden abordar en los siguientes géneros discursivos: aviso clasificado, noticia periodística, consigna de manifestación de protesta, parcial (de Historia), entrevista laboral, cuento, impuesto municipal, chisme, escritura.
2. Señale dos de esos géneros cuyas estructuras se compongan de la alternancia de preguntas y respuestas y comente las diferencias de unas y otras en esos dos géneros.
3. Indique en cuál/es de esos géneros el estilo se caracteriza por el uso de oraciones unimembres y establezca a qué se debe ello.
4. Establezca cómo se puede diferenciar el estilo de un aviso clasificado y el de una consigna de manifestación de protesta por el uso de adjetivos (indique qué clase de adjetivos se usa en cada uno de esos géneros, a qué se refieren esos adjetivos, etcétera).
5. Determine razones por las cuales en nuestra sociedad se hacen las siguientes distinciones: entrevista laboral-entrevista periodística; aviso clasificado-aviso publicitario-aviso de bien común; consigna de protesta-consigna de parcial; entrevista laboral-entrevista periodística; cuento fantástico-cuento policial.
6. Enumere géneros discursivos que sean propios del ámbito escolar.
6.1) Distinga qué géneros discursivos del ámbito escolar se caracterizan por ser enunciados por un docente; cuáles, por un alumno; cuáles, por un director de escuela; cuáles, por un preceptor; cuáles, por un ministro de Educación.
6.2) Señale qué géneros discursivos escolares responden a las siguientes finalidades: avisar a los padres de los estudiantes alguna novedad; certificar que un alumno ha cumplido todos los requisitos de un curso; presentar un tema que los alumnos desconocen; conmemorar una fecha patria; registrar lo que un profesor dice en clase para estudiar; enumerar los contenidos estudiados en una materia; organizar la convivencia en la escuela.
7. ¿Sabe usted cuáles son las características de una ponencia y de una tesina? Si lo sabe, enumérelas y narre cómo las ha conocido. Si las desconoce, formule una hipótesis sobre las razones de ese desconocimiento.