Kitabı oku: «Atletismo»
COLECCIÓN DEPORTE
ATLETISMOIniciación y perfeccionamiento
Por
Vitaliy Polischuk
Profesor del Instituto de Cultura Física de Kiev
Revisado y adaptado por
Antonio J. Ruiz Villar
Licenciado en Educación Física Entrenador Nacional de Atletismo
3a edición

Traducción: Olga Gridtehina
© 2018, Vitaliy Polischuk
Editorial Paidotribo
www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
5a reimpresión de la 3a edición
ISBN: 978-84-8019-282-8
ISBN EPUB: 978-84-9910-957-2
BIC: WSK
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
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ÍNDICE
Sobre el autor
Introducción
CAPÍTULO I
Descripción de las disciplinas del atletismo actual
CAPÍTULO II
El desarrollo de las capacidades de velocidad de los atletas
CAPÍTULO III
Preparación de la fuerza en el entrenamiento de los atletas
CAPÍTULO IV
El desarrollo de la resistencia en los atletas
CAPÍTULO V
La flexibilidad del deportista y la metodología de su desarrollo
CAPÍTULO VI
Capacidad de coordinación de los deportistas y metodología de su desarrollo
CAPÍTULO VII
Ejercicios de iniciación y específicos en las modalidades cíclicas de atletismo
•Ejercicios de iniciación y específicos para los corredores de distancias cortas
•Ejercicios de iniciación y específicos para los corredores de distancias con vallas
•Ejercicios de iniciación y específicos para los atletas especializados en la marcha
CAPÍTULO VIII
Ejercicios de iniciación y específicos en las modalidades acídicas del atletismo
•Ejercicios de iniciación y específicos en los saltos de longitud y triple
•Ejercicios de iniciación y específicos en los saltos de altura
•Ejercicios de iniciación y específicos en los saltos con pértiga
•Ejercicios de iniciación y específicos en los lanzamientos de jabalina
•Ejercicios de iniciación y específicos para los lanzadores de disco
•Ejercicios de iniciación y específicos para los lanzadores de peso
•Ejercicios de iniciación y específicos para los lanzamientos de martillo
Bibliografía
SOBRE EL AUTOR
Vitaliy Polischuk
profesor de la Universidad estatal de Ucrania de educación física y deporte, trabajador célebre de la cultura física y deporte de Ucrania.
En el presente libro se ha propuesto sistematizar el rico arsenal de ejercicios de iniciación y específicos acumulado en el actual atletismo, y presentarlos en una forma más cómoda para su aplicación práctica.
El contenido de este libro puede ser muy útil –tanto como ayuda informativa y metodológica– para los entrenadores y deportistas-atletas como para los profesores de la educación física que practican esta modalidad deportiva.
INTRODUCCIÓN
El atletismo, algunas de cuyas disciplinas se remontan a la época de la Antigua Grecia, es una de las modalidades deportivas más populares del mundo. La Federación Internacional de Atletismo engloba más de 200 federaciones nacionales incluyendo una gran cantidad de países que incluso sobrepasan en número a los del Comité Olímpico Internacional.
En el programa de los Juegos Olímpicos, el atletismo aparece como una de las disciplinas deportivas de mayor envergadura, perteneciéndole 43 de las actuaciones incluidas en el programa de las Olimpíadas, lo que supone un 15 % del total de actuaciones programadas. En consecuencia, los resultados de los atletas en las competiciones olímpicas son decisivos al realizar el cómputo final de las Olimpíadas.
Pero no sólo la competición atlética que tiene lugar en los Juegos Olímpicos, sino también el Campeonato Mundial de Atletismo reúnen un gran contingente de espectadores, convirtiéndose en una de las razones de peso para que cualquier país que se precie de practicar una preparación olímpica de élite se oriente hacia una forma de deporte tal como el atletismo.
No en vano, el atletismo se erguía como uno de los deportes reyes en la ex URSS y ex RDA y, en la actualidad, continúa emergiendo en Rusia, Ucrania, EE.UU. y otros países.
Destacamos, además, que el atletismo y, en particular, las carreras de todo tipo, gozan de más estudios científicos y metodológicos, de una infinidad de investigaciones en el campo de la biomecánica deportiva, de la medicina deportiva, de la fisiología deportiva, de la psicología deportiva de los sistemas del entrenamiento, etc., incluyendo además trabajos relacionados con la utilización y el control en la preparación específica de los deportistas en alta montaña o'en montañas de altura media, entrenamientos en condiciones calurosas, frío, etc.
En este sentido, las investigaciones efectuadas a raíz del material aportado por el atletismo pueden ser únicamente comparables a las suministradas por la natación, donde también se realizan una enorme cuantía de investigaciones científicas prácticas.
A lo largo de muchos años, un gran número de especialistas-entrenadores expertos han creado y desarrollado, con grandes esfuerzos, las bases científicas del atletismo. Y con la misma dificultad, notables entrenadores de distintos países trabajan con diversos procedimientos de entrenamiento que permiten asegurar a los deportistas un perfeccionamiento positivo de su técnica y desarrollar las diversas cualidades motoras que, en conjunto, les garantizaran la posesión de los grandes logros demostrados ahora en competiciones de atletismo.
Precisamente, el enorme arsenal de medios de entrenamiento, la riqueza de los ejercicios realizados, el amplio espectro de su influencia en uno u otro sistema funcional del organismo del deportista, en los distintos elementos de su movimiento, etc., todo ello determina, de un modo significativo, los resultados obtenidos en el atletismo que, en muchas de sus modalidades, aumentan sin cesar.
Incluso en aquellas modalidades en las que ya hace tiempo se pronosticaba una estabilidad en los récords (por ejemplo, en la carrera de 100 m), los resultados continúan mejorando. Y un sinfín de récords testimonian que aún se está muy lejos del límite de las posibilidades humanas.
Sin embargo, el gran complejo de medios utilizado en el entrenamiento atlético, particularmente en los ejercicios físicos, todavía no está lo suficientemente sistematizado.
Dependiendo de los países se utilizan diversas metodologías de desarrollo de dicho arsenal.
Por desgracia, en la práctica mundial, no se hace el debido uso de la rica experiencia de la escuela de atletismo que fue creada en la ex URSS, a pesar de que, en su época, alcanzó innumerables éxitos en las competiciones internacionales. Además, a lo largo de muchos años, la experiencia de la ex RDA estuvo cerrada al exterior sin tener en cuenta que el atletismo también intervenía de un modo espectacular en los Juegos Olímpicos, en los campeonatos mundiales y europeos y en otras competiciones deportivas importantes.
En este momentos, estamos en una situación óptima para sistematizar el rico bagaje de ejercicios acumulados en el atletismo moderno y presentarlos de un modo útil y cómodo para su consiguiente utilización. Precisamente, este libro está dedicado a aquellos ejercicios aplicados a distintas modalidades atléticas y a aquellos que se utilizan en el atletismo como básicos: los de preparación general.
CAPÍTULO I
Descripción de los disciplinas del atletismo actual
Como es sabido, el atletismo está constituido por un sinfín de modalidades deportivas. En realidad, no debería ser considerado como una modalidad deportiva propiamente dicha, sin embargo se le define como tal.
El hecho es que el atletismo agrupa las más diversas disciplinas deportivas que, comúnmente, se relacionan con distintos grupos de modalidades deportivas. Así, llegan a formar parte del atletismo disciplinas tales como las de velocidad-fuerza: saltos y lanzamientos, las disciplinas de carácter cíclico: carreras de distintas distancias y marcha atlética, y las de pruebas múltiples: pentatlón, heptatlón, decatlón, así como aquellas disciplinas más complejas que combinan las cíclicas, las de coordinación difícil y las de velocidad-fuerza como, por ejemplo, la carrera de 3.000 m obstáculos y las carreras de vallas.
En consecuencia, el arsenal de medios de entrenamiento en el atletismo se nos presenta de una extraordinaria variedad conllevando que deportistas y entrenadores se vean en la necesidad de perfeccionar tanto las cualidades de velocidad-fuerza como las capacidades de coordinación para garantizar una preparación completa e intensificar el perfeccionamiento del potencial energético del organismo. El entrenador debe orientar al deportista hacia los logros de altos resultados en diferentes modalidades de atletismo, por ejemplo, en las carreras de distancias largas, maratón, lanzamientos, etc., y a consecuencia de esto, los ejercicios de iniciación y específicos se convierten en los medios principales de entrenamiento. Además, en cada disciplina atlética tiene lugar una multiplicidad de variantes en la aplicación de los ejercicios empezando, por ejemplo, con los ejercicios tomados del entrenamiento de los culturistas y utilizados en el atletismo para la preparación de los lanzadores y, terminando con ejercicios que contribuyen al desarrollo de la resistencia de trabajo continuo y que presuponen la lucha contra la masa muscular excesiva que puede restringir la manifestación de la resistencia, indispensable en las carreras a larga distancia.
Por ello, la preparación de los deportistas en atletismo se presenta, en este sentido, más diversa y compleja que en otros deportes. Los especialistas que trabajan en atletismo deben poseer un mayor abanico de conocimientos que los especialistas de otros deportes.
DESCRIPCIÓN DE LOS EJERCICIOS APLICADOS AL ATLETISMO
Todos los ejercicios utilizados por los deportistas (incluyendo a los atletas) pueden dividirse en varios grupos que enumeraremos a continuación: ejercicios de preparación general, ejercicios específicos, de iniciación y de competición, así como ejercicios que contribuyen a la preparación tanto técnica como funcional de los deportistas-atletas (P.S. Demin, 1964; N.l. Vystavkin, Z.P. Sinitsky, 1966; LV.Shapkova, 1981; N.V.Platonov, 1981).
En los siguientes capítulos, se expondrán los métodos y medios de desarrollo de la cualidades motoras de los atletas, las aptitudes de velocidad y fuerza, la resistencia, la flexibilidad y las capacidades de coordinación. Paralelamente se citarán los ejercicios de iniciación y específicos de los atletas según sean las modalidades atléticas de carácter cíclico o acíclico: para los corredores de distancias cortas y vallistas, para los atletas especializados en marcha atlética, los saltadores de longitud, salto de altura, triple y con pértiga.
En unos capítulos aparte se nos presentan unos ejercicios de iniciación y específicos para el lanzamiento de jabalina, disco, lanzamiento de peso y de martillo.
CAPÍTULO II
El desarrollo de las capacidades de velocidad de los atletas
En el desarrollo de la capacidades de velocidad, es necesario diferenciar la metodología aplicada a las capacidades locales (tiempo de reacción, tiempo de movimiento puntual, frecuencia del movimiento) de la metodología aplicada al perfeccionamiento del complejo de capacidades de velocidad (V.N. Platonov, M.M. Bulatova, 1992). Hay que tener siempre presente que las formas más elementales de manifestación de la rapidez únicamente crean premisas para una preparación con éxito de la velocidad, mientras que el desarrollo del complejo de capacidades debe constituir su sostenimiento básico.
Una vez tomada en cuenta dicha consideración, podemos dividir el trabajo para aumentar las cualidades de velocidad en los atletas en dos etapas interrelacionadas. La etapa de perfeccionamiento, diferenciado en cada una de las capacidades de velocidad (tiempo de reacción, tiempo de movimiento puntual, frecuencia de movimiento, etc.), y la etapa de perfeccionamiento integral de las capacidades de velocidad cuando tiene lugar la unión de las capacidades locales en cualquiera de los movimientos característicos para dicha forma de atletismo. No obstante, es bien cierto que pese a esta división y condicionamiento es permisible garantizar un enfoque analítico y sistemático a nivel único y relacionado con el perfeccionamiento de las capacidades de velocidad de los atletas.
Los procedimientos de preparación de velocidad consisten en diversos ejercicios que exigen del deportista reacciones rápidas, una velocidad intensa en la ejecución de todos los movimientos y una máxima frecuencia de movimientos. Estos ejercicios pueden poseer un carácter de preparación general, auxiliar o especial.
Para el desarrollo de las formas elementales de velocidad se emplean ejercicios gimnásticos y, sobre todo, juegos deportivos que pueden presentar un nivel de exigencia lo suficientemente elevado como para poner de manifiesto las cualidades de velocidad.
El objetivo principal de los ejercicios de preparación especial está orientado tanto hacia el desarrollo de los componentes particulares de las capacidades de velocidad, como a su complejo perfeccionamiento en cualquiera de sus acciones motoras. La forma de estos ejercicios responde a una estructura y manifestación específicas de las cualidades de velocidad en las actividades de competición de los atletas. Estos ejercicios están elaborados en base a actividades y métodos diversos característicos para cada tipo de modalidad atlética o para un grupo de modalidades que exigen un nivel elevado de cualidades de velocidad, como en el caso de las salidas, arranques, aceleraciones, carreras de tramos, etc.
Los ejercicios de competición son un medio eficaz para alcanzar el perfeccionamiento global de las capacidades de velocidad. El deportista en condiciones competitivas y con la preparación y motivación previas, consigue alcanzar aquellos índices de velocidad, durante la ejecución de cada uno de los componentes que forman la competición que, por regla general, son difíciles de demostrar en un proceso de entrenamiento basado en ejercicios de una duración menor y con la práctica de ejercicios de velocidad por separado.
No por ello deberemos suponer que en aquellas formas de manifestación de velocidad como, por ejemplo, el tiempo de cada movimiento o incluso el período de reacción, en el mejor de los casos, pueden verse perfeccionados con la realización de un movimiento con una sobrecarga mínima y con el máximo de velocidad permisible. El deportista, con una magnitud de sobrecarga ínfima, no consigue garantizar una aferenáa proprioceptiva intensiva que acompañe al movimiento no pudiendo activar la formación eficaz del programa del motor central. Si los ejercicios de velocidad se efectúan con la suficiente sobrecarga, entonces el impulso aferente intensivo contribuye a la puesta en marcha de una coordinación racional, a una rapidez de intervención de los músculos en el trabajo, a una coordinación de su funcionalidad durante la realización de los movimientos y a una incorporación rápida de las unidades motoras necesarias, es decir, ayuda a la elaboración de una coordinación intramuscular óptima (Y.V. Verjoshansky, 1988).
La magnitud de la carga aplicada al atleta en gran parte depende de la forma en que se manifiestan las aptitudes de velocidad. De esta forma, para el perfeccionamiento de la velocidad en un movimiento simple sin carga y, del mismo modo, para el aumento en la frecuencia de estos movimientos, resulta de mayor utilidad una carga que oscila entre un 15 y un 20% del nivel máximo de fuerza del deportista. Para el perfeccionamiento de la rapidez de la reacción motora, conforme a las condiciones específicas de los ejercicios de competición, es necesario cumplimentar un amplio margen de cargas que pueden extenderse entre un 10-15% hasta un 50-60% o más del nivel máximo de fuerza del deportista.
La eficacia en la preparación de la rapidez del atleta depende, en gran manera, de la intensidad de ejecución de los ejercicios y de las aptitudes de movilización del deportista. En concreto, el grado de movilización de las cualidades de velocidad, la habilidad del deportista para realizar los ejercicios de velocidad durante las clases de entrenamiento a un nivel límite o rozando el máximo, así como, la superación de sus mejores resultados en algunos ejercicios tanta veces como le sea posible, le sirven de estímulo básico para aumentar la preparación de la velocidad.
La manifestación de las cualidades de velocidad, durante la preparación de los deportistas, y en particular la de los de alta competición, depende en gran manera de la elección de aquellos medios y procedimientos metodológicos que garanticen un nivel óptimo en la estimulación de la actividad del sistema nervioso central y los órganos ejecutores.
Para aumentar la eficacia en la preparación de velocidad de los atletas, resulta de enorme importancia poseer diversas variantes, en cuanto a actividades motoras se refiere, para el cumplimiento de los ejercicios de competición y preparación general a cuenta de la alternancia de las condiciones normales, las de aligeramiento y las de dificultad.
El entrenamiento, bajo tales condiciones, perfecciona la coordinación intramuscular e intermuscular, aumenta la capacidad del deportista para llevar a cabo sus posibilidades de fuerza-velocidad en el curso de las actividades competitivas y ejerce una influencia positiva en la formación de la técnica móvil durante la realización del movimiento.
La adecuada motivación psíquica, creada bajo un ambiente emocional específico, garantiza al deportista una total realización de su potencial funcional durante la realización del trabajo de preparación y competición. Esto se asegura por medio de diversas vías, por ejemplo, a través de la creación de un ambiente de competición, organizando entrenamientos con los deportistas de preparación similar, o utilizando ejercicios muy variables, o pose yendo información constante acerca de los resultados de los deportistas durante la realización de sus ejercicios, etc. La hábil combinación de estos factores permite aumentar en un 5-10% el nivel de manifestación de las aptitudes de velocidad del atleta, ejerciendo de tal modo una gran influencia positiva en la eficacia del proceso de entrenamiento.
La previa estimulación neuromuscular también constituye una actividad metodológica de gran importancia en la capacidad de trabajo de los deportistas. Este procedimiento puede realizarse con la ayuda preliminar del alargamiento forzado de los músculos con su ulterior contracción, o bien, mediante la utilización de aparatos con peso aumentado. También es posible un número mayor de variantes. El procedimiento para una estimulación inicial puede poseer, bien un carácter selectivo (como por ejemplo, tan sólo pedagógico o físico) o bien complejo, utilizando diversos procedimientos para una sola estimulación. Pueden planificarse mediante un complejo de ejercicios de velocidad o incluirse esporádicamente entre los ejercicios de velocidad.
Otra variante, no por ello de menores perspectivas, es la relacionada con el aumento en la manifestación de la velocidad de movimiento del atleta bajo la influencia del cumplimiento previo de ejercicios afines con una carga añadida. Por ejemplo, antes de realizar los ejercicios de esprínter, se trabaja durante de 15-20 segundos, en los aparatos de fuerza que permiten imitar los movimientos de velocidad. En este caso, el deportista logra obtener mejores manifestaciones de velocidad con ejercicios básicos que sin la aplicación de ejercicios previos con un aumento de la carga de fuerza.
Uno de los métodos para aumentar la eficacia de la preparación de la velocidad del atleta consiste en incluir, en el proceso de entrenamiento, microciclos de carácter veloásta. Para ello, es indispensable mencionar, en particular en el entrenamiento de atletas de alto nivel, que el mayor volumen e intensidad de trabajo característicos para el actual proceso de entrenamiento condicionan al deportista a realizar un programa de ejercicios y microciclos en condiciones de constante y progresiva fatiga que, en grado significativo, modera la manifestación de las cualidades de velocista en los ejercicios de velocidad. La introducción, en el proceso de entrenamiento, de los microciclos orientados hacia un aumento de la velocidad permiten, de modo significativo, eliminar la mencionada contradicción. Pero el efecto del entrenamiento de estos microciclos será elevado sólo cuando sean planeados después de los microciclos de recuperación, permitiendo al deportista alcanzar una mejor manifestación de las aptitudes de trabajo en los ejercicios particulares.
Entre los procedimientos pedagógicos más eficaces para la estimulación de las cualidades de velocidad de los atletas remarcamos la ejecución, por parte del atleta, de ejercicios de corta duración al final de la clase de carácter aeróbico con un trabajo de gran volumen, pero de intensidad moderada. En este caso, el deportista, muy a menudo, consigue dar pruebas inmediatas de sus cualidades de velocidad a un nivel que, al principio de los ejercicios de entrenamiento, le era inalcanzable. Esto está asegurado ante todo por la influencia positiva de la ejecución durante bastante tiempo del trabajo a una intensidad relativamente baja dirigida a mejorar la coordinación inter e intramuscular, ajustando, de este modo, una óptima relación recíproca entre las funciones motor y vegetativa.
También son de gran eficacia ciertos métodos y procedimientos técnicos utilizados en la estimulación de las cualidades de rapidez de los atletas. Como ejemplo, podríamos mencionar la utilización de mecanismos especiales de lastre que permiten al deportista aumentar la velocidad con un 5-20% de superación respecto a la obtenida bajo condiciones habituales. Con ello, el deportista realiza un movimiento con la máxima intensidad, en concordancia con las nuevas marcas, pero con un nivel más elevado de velocidad.
En la manifestación de las cualidades de velocista del atleta, contribuye una motivación psíquica adecuada llevada a cabo antes del entrenamiento, utilizando métodos de competición y de juegos durante la realización de diversos ejercicios creados bajo un microclima de competición.
Más adelante se exponen las exigencias básicas de los diversos componentes de carga (el carácter y la duración de los ejercicios, intensidad del trabajo durante su realización, duración y carácter del descanso entre los ejercicios, cantidad de repeticiones, etc.) que hay que tener en cuenta durante el proceso de preparación de velocidad de los atletas.
Es sabido que para el aumento de las posibilidades de velocidad de los deportistas se aplican diferentes ejercicios de preparación general, especial y ejercicios de competición. Por ello, cuanto mayor sea el nivel del deportista, más deberán utilizarse ejercicios de competición y de preparación especial que garanticen un perfeccionamiento global de las cualidades de velocidad con arreglo a la realización de diversos métodos y procedimientos que constituyen el contenido de su actividad competitiva.
Una de las exigencias básicas para los ejercicios de velocidad es conseguir que los deportistas sean capaces de asimilarlos. Cumpliendo esta condición, el deportista será capaz de concentrar su atención y capacidades volutivas en la velocidad de ejecución de los ejercicios, en vez de en la técnica.
La duración de los ejercicios en el proceso de preparación de velocidad del atleta se determina por su carácter y por su indispensabilidad de garantizar un nivel elevado de aptitudes de velocidad en la ejecución de dichos ejercicios.
Para el perfeccionamiento de unos u otros componentes de las aptitudes de velocidad (por ejemplo, el tiempo de reacción, de velocidad de cada movimiento) se efectuarán ejercicios especiales, muy breves, de duración de menos de 1 segundo, y en caso de diversas repeticiones de los ejercicios, no se sobrepasarán los 5-10 segundos. Los ejercicios breves (hasta 5-10 seg) sirven para perfeccionar las habilidades de velocidad durante la ejecución de algunos métodos pertenecientes a las modalidades de fuerza-velocidad y de coordinación compleja de atletismo. Durante el trabajo para aumentar el nivel absoluto de velocidad en distancias de tipo cíclico (carreras, marcha atlética) la continuación con ejercicios concretos puede oscilar entre intervalos más amplios de 5-6 segundos hasta intervalos de 1 minuto o más.
Para la planificación del trabajo intensivo o de la de velocidad en tramos y distancias, es indispensable partir de la idea que el trabajo de entrenamiento debe influir en el organismo del atleta de tal modo que estimule unos cambios de adaptación que residen en una peculiar manifestación de las cualidades que en su totalidad determinan el nivel de sus posibilidades de velocidad. A todo ello contribuye, en mayor medida, la alta, incluso, hasta máxima, intensidad de los ejercicios.
El atleta, durante la realización de los ejercicios de velocidad, como ya habíamos mencionado anteriormente, debe hacer todo lo posible para garantizar un nivel de manifestación de velocidad a cuenta de la movilización máxima de sus fuerzas, conforme a sus aptitudes morfológicas de velocidad y amplitud de movimientos.
No obstante, la preparación de velocidad de los atletas no puede solamente limitarse a ejercicios que giren entorno a una velocidad límite o próxima al límite; el perfeccionamiento de los diversos tipos de aptitudes de velocidad debe complementarse con ejercicios de intensidad menor. De este modo, para el perfeccionamiento de la velocidad, ejecutando un solo movimiento, es oportuno utilizar ritmos variados empezando por un ritmo moderado, con un 30 o 40% de las posibilidades máximas del deportista en cuestión, y prosiguiendo con un 85-95% de las posibilidades máximas hasta llegar al límite. Al finalizar cada movimiento es indispensable relajar los músculos.
Durante el perfeccionamiento de la frecuencia de movimiento, los ejercicios deben realizarse a un ritmo de moderado a máximo.
Para el perfeccionamiento de la velocidad de reacción, es necesario realizar un movimiento con la mayor velocidad posible y; la atención del deportista debe concentrarse al máximo al llevar a cabo los elementos iniciales de movimiento como respuesta a la señal recibida. Como señal suelen utilizarse diversos tipos de detonantes que pueden ser sonoros, táctiles o luminosos y a los que se les variará constantemente el orden, la señal y el ritmo de modo alternativo.
La gran variedad de ejercicios aplicados, condiciones de su ejecución, intensidad de trabajo (sin olvidar en la preparación un volumen de medios que necesitan la movilización máxima de las cualidades de velocidad) representa uno de los requisitos indispensables para el aumento sistemático del nivel de posibilidades de velocidad de los atletas y para la aparición preventiva de “la barrera de velocidad” que se afirma como un estereotipo riguroso que delimita las ulteriores posibilidades de aumento de la cualidad de velocidad del deportista.
Durante el desarrollo de la cualidad de velocidad del atleta, la duración de las pausas debe plantearse necesariamente de tal forma que al principio del ejercicio habitual se aumente la excitación del sistema nervioso central del deportista y que los cambios físico-químicos del organismo del deportista estén ya, en la medida de lo posible, neutralizados. Si las pausas son más cortas, entonces en el organismo se produce una rápida, pero relativa, acumulación de elementos de desintegración que conduce a la disminución de las aptitudes para el trabajo del atleta en los ejercicios habituales. La posterior continuación del trabajo, bajo estas condiciones, será, básicamente, aumentar el rendimiento anaeróbico (glucolítico) más que perfeccionar las posibilidades de velocidad.
En el proceso de preparación de la velocidad del atleta, el intervalo entre pausas aumenta considerablemente. Su duración depende de la coordinación de la dificultad de los ejercicios, del volumen de los músculos que participan en el trabajo durante la realización de un ejercicio en concreto, de la continuación de los ejercicios y de la intensidad del trabajo durante su realización.
Entre los ejercicios más difíciles, en cuanto a coordinación se refiere, y que están relacionados con una alta carga en el sistema nervioso central, las pausas deben ser más continuadas que entre los ejercicios más simples y de fácil asimilación por los deportistas. Entre los ejercicios de velocidad de carácter local, que invierten en el trabajo menos del 30% de la masa muscular del deportista, las pausas deben ser más cortas que entre los ejercicios de carácter parcial que invierten en el trabajo hasta el 60% de la masa muscular, o que entre los de carácter global, con la participación en el trabajo de más de un 60% de la masa muscular.